La Comida de los Astronautas Misión Apolo Comida en el Espacio





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La Comida de los Astronautas – Misión Apolo

Los exploradores de todos los tiempos han tenido siempre el problema de llevar suficiente comida para su viaje. Siempre tuvieron que limitar el tamaño de su carga y también encontrar métodos para evitar que  la comida se echara a perder. La cuestión fue especialmente importante durante los días de las largas travesías por mar.

No solo era necesario que los víveres se mantuvieran en buenas condiciones durante el- viaje sino que conservaran su valor nutritivo. Lo mismo ocurre cuando el hombre se aventura al espacio exterior. Solo que además debe llevar consigo hasta él aire que respira y el agua que bebe: Por eso la cápsula Apolo es un mundo -en miniatura, Y este articulo nos explica cómo se alimenta un astronauta.

Una larga experiencia ganada durante las misiones Mercury y Géminis, permitió desarrollar la técnica de preparación, manipuleo y consumo de la comida en el espacio para el proyecto Apolo. Los alimentos que lleva la Apolo 11 en esta histórica misión son similares a los productos “rehidratables” y del tamaño de un “bocado” utilizados durante el programa Géminis, con algunos agregados para dar a los astronautas una mayor variedad en la preparación de sus menúes.

comida de los astronautasPara aumentar el gusto de lo que se come, la espacionave Apolo está equipada para proveer tanto agua caliente como fría para reconstituir las comidas o bebidas deshidratadas. El agua potable de los tanques puede ser calentada a gran temperatura (casi 70 grados) en un recipiente de un par de litros de capacidad, cada media hora, para utilizarla es la preparación de comidas calientes.

El agua helada se obtiene de un congelador que enfría un litro y medio de líquido cada 24 minutos. A una temperatura de menos de 10 grados, el agua se carga en un “dispensador” de mano con capacidad para un cuarto litro, que permite “inyectarla” en las raciones y preparar comidas o bebidas frías.

El menú que acompaña esta nota es un ejemplo de la selección hecha para dos ellas por un astronauta, de la misión Apolo. Pero los expertos de la NASA han analizado cada uno de los componentes de estas comidas para establecer su exacto valor calórico y nutritivo, empleando la información obtenida en la elaboración de un menú balanceado.

Esta información también proporciona una base para calcular la absorción nutritiva de cada hombre, diariamente y a lo largo de una misión completa. Se estableció que, por  ella, un hombre en el espacio debe recibir aproximadamente 2.800 calorías. El do nutritivo se balancea para que suministre 20 por ciento de proteínas, 62 de hidratos de carbono y 18 de grasas. La distribución calórica es del 17 por ciento de las proteínas, 51 de los hidratos de carbono y 32  por ciento de las grasas.

Todos los envases de alimento y de bebida para, una comida de un solo hombre están envueltos en una sobrecubierta especial de aluminio. Estos paquetes llevan una identificación de color para identificar las comidas seleccionadas por cada astronauta. De esa manera se evitan confusiones y cada cual puede dedicarse a sus manjares predilectos sin búsquedas engorrosas.

Además, los miembros de la tripulación van provistos de los tradicionales elementos de higiene personal, que Incluyen goma de mascar (para después de las comidas), cepillo de dientes, paños secos y mojados y toallas.

Todo esto —tanto la comida como los elementos de higiene— es conservado en. gabinetes a prueba de Incendios dentro de la cápsula Apolo.

Los estudios de- nutrición, llevados, a cabo por los laboratorios de Investigación Médica Aeroespacial de la:•base de Wright-Patterson, para la NASA, han demostrado que la comida que lavan los astronautas de la Apolo U ‘es en todo equivalente a los alimentos frescos que se consumen en la Tierra. Cada ración ha sido probada largo tiempo, hasta que no quedaron dudas de sus cualidades.

El mismo gusto de la comida fue objeto de especiales cuidados, para lograr que los sabores atrayentes y variados proporcionándoles el atractivo que la presentación de los alimentos les niega. El hacer de los momentos dedicados a la alimentación en el espacio una “pequeña fiesta gastronomita”, según el decir de uno de los expertos, ha costado también años de esfuerzos.

Otro dietista de laboratorios de Wright-Pattersoh lo definió así: “Queremos que cuando uno de nuestros muchachos regrese de una excursión por el espacio a la cápsula que es su hogar, encuentre en la comida apetitosa y caliente el, mismo sabor al  que se acostumbró en la -Tierra”.

Ejemplo del menú seleccionado por uno de los astronautas de la Apolo XI para los dos primeros días de la misión.
(R):reidratable y (B):bocado – de 6 a 8 por ración –



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