Concepto de Ley y Constitución Política de Una Nación Resumen Fácil




Concepto de Ley y Constitución Política de Una Nación – Resumen Fácil

¿Qué es la ley?
Ley es una   norma de conducta   impuesta   obligatoriamente por el legislador  para  hacer posible la vida de los hombres en sociedad. (1) Norma es la regla, o parte, a que debe ajustarse la conducta.

(1) “El teólogo Tomás de Aquino formuló una interesante noción de la ley, como regla humana, cuando expresó: Ley es la ordenación de la razón dirigida al bien común y promulgada por el que tiene a su cargo el cuidado de la comunidad”. — Arturo Orgaz, “Diccionario de Derecho y Ciencias Sociales”, Editorial Assandri.

leyes y constitucionLas normas jurídicas rigen la conducta para asegurar la delimitación y la coordinación de los intereses. La ley es una norma jurídica.

Es de mucha importancia distinguir entre legalidad y justicia. Legalidad o legal es aquello que está conforme con la ley. Justo es todo lo que es conforme a la justicia.

Teóricamente lo legal siempre debería ser también justo, pero en la práctica no es así. Hay a veces, leyes que no son justas; en esos casos, legal no es lo mismo que justo.

Una cosa conforme con una ley injusta es legal, pero no justa.

Condiciones de la Ley:     Para que una ley tenga fuerza de ley debe reunir las siguientes condiciones: ser justa, tender al bien común, haber sido promulgada.

•  La ley debe ser justa. Para que sea justa debe ser razonable: lo que manda debe estar conforme con la recta razón, es decir, conforme con la ley natural. Si la ley llegase a prohibir o a mandar algo en contradicción con el derecho natural y divino, no sería razonable; no sería justa, y en consecuencia, no tendría fuerza de ley.

•  Elaborada para el bien general. Toda ley debe buscar el bien general o, lo que es lo mismo, el bien común. La ley no se sanciona para los casos particulares o excepciones.

•  Promulgada. La promulgación significa la publicación oficial de la ley para que sea de todos conocida. Una vez que se ha publicado la ley y después de haber pasado cierto tiempo de esa publicación se supone que ya es conocida por todos. Nadie que viole una ley puede alegar ignorancia para excusarse de la pena.

Características de la ley:
Las características de la ley son:  obligatoriedad, estabilidad,  no retroactividad.

• Obligatoriedad. La ley establece obligaciones a todos los habitantes de la Nación, ya sea que tengan, en ella domicilio, o ya sea que estén sólo temporáneamente, a no ser que la misma ley exceptúe expresamente a alguna categoría de personas.

Habitante es todo aquel que se encuentra en territorio argentino. Comprende, por consiguiente, tanto a los argentinos como a los extranjeros.

La ley es además fuente de obligaciones. Dice, el artículo 19 de la Constitución Argentina:   “…Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohibe”.



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El artículo 1° del Código Civil establece: “Las leyes son obligatorias para todos los que habiten el territorio de la República, sean ciudadanos o extranjeros domiciliados o transeúntes”.

El artículo 2° “Las leyes no son obligatorias sino después de su publicación, y desde el día que ellas determinen. Si no designan tiempo, la ley publicada en la Capital de la República o en la Capital de la Provincia es obligatoria desde el día siguiente de su publicación; en los departamentos de campaña, ocho días después de publicada en la ciudad capital del Estado o capital de la Provincia”.

•  Estabilidad. La ley conserva toda su fuerza de obligación, hasta tanto no sea derogada por otra ley. Por consiguiente, no pierde vigencia por el uso, tiempo costumbre contraria, cambio de legislador o de los subditos.

•  No retroactividad. La ley mira al futuro, no al pasado, a no ser que en ella se diga expresamente lo contrario.

Quiénes  pueden dictar leyes:   Solo pueden   dictar   leyes aquellos que poseen la autoridad    para hacerlo y en los límites de esas atribuciones.

Lo que exceda de esos límites es un abuso de autoridad.
En la Argentina la función legislativa le corresponde al Congreso. (2).

2) “La ley en sentido propio no puede darse a los animales, que obran por necesidad, pues realizan todos sus actos por instinto natural y no pueden adoptar por sí mismos otra manera de acción. En cambio, los seres que gozan de libertad tienen la facultad de obrar o no obrar, de actuar de esta manera o de aquella”.

¿Qué es una Constitución?
Constitución es la ley fundamental que determina la forma de organizarse el Estado.

La componen un conjunto de reglas que forman como el armazón jurídico del Estado.

Se la suele denominar también Carta Magna porque en ella se consignan los principios que regularán las relaciones de los individuos con los poderes públicos.

La Constitución puede ser escrita y no escrita. La Constitución escrita es aquella en la que el conjunto de sus disposiciones se halla redactado y consignado gráficamente. La Constitución no escrita es aquella en la que solo una parte, o nada, se ha fijado por escrito. En este caso la componen un conjunto de costumbres y usos que se conservan por tradición.

Constitución escrita y Constitución no escrita:
Generalmente todas las Constituciones modernas son escritas y constan de dos partes: una doctrinaria y otra organizativa o política.

En la parte doctrinaria se determina la orientación general acerca de las principales relaciones sociales: derechos y deberes del habitante y del ciudadano, libertades fundamentales, etc.

En la parte organizativa o política se establecen determinaciones acerca de los órganos de la autoridad.

Se encuentra en ella la forma de gobierno, los poderes del Estado.

El Poder Ejecutivo, sus atribuciones, modo de elección, duración en el cargo, etc.

El Poder Legislativo, número de cámaras, composición y forma de elección de sus miembros, procedimientos para la sanción de las leyes, relaciones con los otros poderes, etcétera. La estructura del Poder Judicial.

Constituciones Flexibles y Rígidas:

Las Constituciones escritas suelen clasificarse en flexibles y rígidas.

Son flexibles aquellas Constituciones cuya reforma puede realizarla el Poder Legislativo con el procedimiento ordinario en uso para la reforma de otras leyes.

Son rígidas aquellas Constituciones para cuya reforma se requiere un procedimiento especial. Generalmente solo puede efectuar las reformas una Asamblea Constituyente.

La Constitución Argentina es rígida.
Se deduce por lo establecido en el art. 30: “La necesidad de reforma debe ser declarada por el Congreso con él voto de dos terceras partes, al menos, de sus miembros; pero no se efectuará sino por una Convención convocada al efecto”.

La Constitución de la Nación Argentina consta de dos partes, precedidas por un Preámbulo.

En la primera parte se enumeran las declaraciones, derechos y garantías.

La segunda parte trata de las autoridades de la. Nación; el título primero se refiere al gobierno federal; el título segundo a los gobiernos de provincia.

La sección primera corresponde al poder legislativo; la segunda, al ejecutivo, y la tercera, al poder judicial.

La Constitución y las leyes
La Constitución es la ley fundamental. Es la base sobre lá cual se apoya todo el andamiaje jurídico del Estado. Toda legislación que no se apoye en la Constitución no tendrá fundamento para sostenerse.

“La Legislatura tiene limitada y determinada su competencia por la Constitución”.

Por ser la ley primera, fundamental y, por lo ianto, principal, y la norma jurídica más alta, no es la Constitución la que debe amoldarse a las leyes, sino que son las leyes las que deben conformarse a la Constitución.

Las leyes que sancione el Poder Legislativo deben tener el espíritu de la Constitución y no contradecirla. Una ley que negase a los ciudadanos lo que la Constitución Nacional les concede, carecería de validez. Semejante ley no debe ser sancionada, pero en el caso que lo fuera, la Suprema Corte de Justicia puede declararla anticonstitucional y por lo tanto, carente de obligatoriedad.

La Constitución Argentina, en el artículo 31° establece: “Esta Constitución, las leyes de la Nación que en su consecuencia se dicten por el Congreso y los tratados con las potencias extranjeras son la ley suprema de la Nación…”.

Este artículo enuncia en primer término a la Constitución, reconociéndole así el carácter de supremacía que tiene sobre las demás leyes. Establece además que las leyes de la Nación que se dicten lo serán en consecuencia de la misma Constitución, es decir, en conformidad con ella para el mejor cumplimiento de su finalidad.

En el artículo 28 se dice: “Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio”.

El respeto a la ley
Las palabras que hace muchísimos años pronunciara Cicerón: “El bienestar de la sociedad se halla en las leyes”, no ha perdido actualidad.

Para que la sociedad se desenvuelva bien deben observarse las leyes. Es obligación de todos y de cada uno el respeto a la ley.

La ley no es una disposición arbitraria o caprichosa, sino una norma razonable’ de conducta que debe ser observada para bien de todos.

Si las leyes fuesen respetadas y observadas por todos los ciudadanos,  desaparecerían  automáticamente un sinnúmero   de conflictos y malestares, y reinarían el orden y el bienestar. Para el cumplimiento de las leyes, el Estado dispone de medios adecuados, como la coacción y la sanción.

Coacción es el uso de la fuerza  social  organizada (p. ej. la policía) para hacer cumplir la ley.

Sanción es la pena que se aplica al que delinque.

Pero el temor a la sanción no debe ser el motivo que impulse al cumplimiento de la ley.

La educación al respeto de la ley debe iniciarse desde niño habituándose al cumplimiento de las órdenes domésticas, de las disposiciones de la superioridad y de las normas disciplinarias.

Hay quienes desde jóvenes parecieran satisfechos de vivir fuera de la ley o preocupados en transgredir cuanta norma de convivencia conozcan.

Es error muy generalizado creer que la ley coarta la libertad. En cierto modo es exacto: restringe el radio de acción. Pero si se considera que la ley, si es justa, tiende al bien común y al bien del propio individuo porque reprime egoísmos, violencias, excesos, intemperancias, etc., puede decirse con verdad que la ley es generadora de libertad porque quita trabas que impiden el perfeccionamiento de la persona y de la sociedad.

Así se explica la profunda verdad que encierran las palabras de Cicerón: “Me he hecho esclavo de la ley para ser libre”. “Quien no es esclavo de la ley, lo será de sus pasiones y de los demás.”

Antecedentes de la Constitución Argentina

Fuente Consultada:
Educación Democrática I Para Esceulas Secundarias – Mario Alexander – Ediciones Civismo




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