La Década Infame Restauracion Conservadora Gobierno de Agustín P. Justo






LA DÉCADA INFAME: GOBIERNO DE AGUSTÍN JUSTO

El 6 de septiembre de 1930, un golpe militar encabezado por el general José Félix Uriburu desalojó del poder algobierno de Hipólito Yrigoyen. La coalición revolucionaria, que sólo compartía su oposición al gobierno radical y su vocación conservadora y oligárquica, pronto se escindió en dos líneas.

Una de ellas, liderada por Uriburu, acompañado por un núcleo nacionalista y por grupos conservadores de Buenos Aires, pretendía transformar el orden político nacional, de acuerdo con las ideas de los regímenes fascistas que estaban creciendo en Europa. La otra, liderada por el general Agustín P. Justo (imagen izq.) , procuraba la restauración del orden político anterior a 1916.

A partir de 1931, la línea política fue marcada por Justo, quien, en noviembre de ese año, fue elegido presidente. El rasgo saliente de esa política fue el control fraudulento del proceso electoral con el fin de impedir la vuelta del radicalismo al poder.

Esta nueva etapa histórica, es conocida popularmente como “la década infame”, y se caracterizó por la ausencia de la participación popular, la persecución a la oposición, la tortura a los detenidos políticos, la creciente dependencia de nuestro país y la proliferación de los negociados.

Hacia mediados de la década del ’30 se produjeron algunos cambios en la situación política y social. El radicalismo levanta la abstención electoral, lo que le permitió a Amadeo Sabattini alcanzar la gobernación de Córdoba. Por otro lado, aumentó la agitación social, sobre todo a causa de las huelgas del sector de la construcción. Las elecciones del 5 de septiembre de 1937 le dieron el triunfo a la fórmula Roberto M. Ortiz-Ramón S. Castillo. Una vez en el gobierno, Ortiz intentó llevar a cabo ciertos cambios en las prácticas políticas de la restauración conservadora. Pero en 1940, gravemente enfermo, el presidente se vio obligado a delegar el poder en manos del vicepresidente Castillo. En 1942. poco antes de su muerte, Ortiz renunció a su cargo y Castillo quedó como presidente.

Agustín P. Justo

El general Justo asumió el mando el 20 de febrero de 1932 y en esta forma reanudó el normal funcionamiento de sus instituciones. El presidente dispuso seguir una política de conciliación y una de sus primeras disposiciones fue el levantamiento del estado de sitio.

La situación financiera era delicada, por cuanto el gobierno provisional no había llegado a controlar el déficit económico. La crisis mundial continuaba perjudicando a nuestro país y había originado el alza de las tarifas aduaneras y el cierre de importantes mercados del extranjero.

El gobierno tomó una serie de medidas, entre ellas modernizó el sistema rentístico y aplicó por primera vez el impuesto a los réditos, creó el Banco Central de la República y levantó un empréstito interno de carácter patriótico.

G  (mediados  de   1932) agravaron  el   problema   económico argentino.En efecto: en la citada asamblea, dicha potencia manifestó que de preferencia se abastecería con productos de sus propios dominios, con lógica exclusión de los países extranjeros. Esta disposición provocó inquietud en nuestro gobierno y en los círculos ganaderos, por cuanto Gran Bretaña se surtía particularmente de carnes argentinas.

El general Justo dispuso que partiera hacia Londres una comisión presidida por Julio A. Roca, a fin de gestionar un convenio comercial con Gran Bretaña. Después de difíciles tramitaciones se firmó en Londres el tratado Roca-Runciman, así llamado por los funcionarios que representaron a los dos países. El convenio resultó muy beneficioso para !a potencia europea, que pasó a controlar el 85 % de la exportación de nuestras carnes y además se aseguraba un “benévolo tratamiento” para los capitales británicos invertidos en la Argentina. La firma del tratado provocó intensos debates en el Congreso Nacional —se recuerda la oposición del senador Lisandro de la Torre—, aunque fue aprobado.

El gobierno aplicó un plan económico intervencionista y dispuso regular oficialmente la producción. Se creó la Junta Nacional de Carnes, la Reguladora de Granos, la de la Industria Lechera y la Reguladora de Vinos. La decisión con que fueron encarados los difíciles problemas de la crisis —más el aporte de las buenas cosechas y el impulso del trabajo— permitió obtener el éxito deseado a fines de 1936.

Entre las realizaciones progresistas de la presidencia del general Justo merecen citarse: la instalación de una amplia red de elevadores de granos, el impulso dado a la explotación petrolífera, la creación de la Dirección Nacional de Vialidad, que construyó gran cantidad de caminos pavimentados —entre ellos el de Buenos Aires a Mar del Plata—, la inauguración de importantes obras públicas, como la Plaza de la República y la avenida 9 de Julio; la habilitación de nuevas líneas de subterráneos, etc.

En el orden social se promulgaron leyes relativas a indemnizaciones por despido, a vacaciones pagas y al descanso el sábado por la tarde.
La Década Infame: (1930-1943)



Anuncio Publicitario


  • El presidente Irigoyen enfermó y fue reemplazado por el vicepresidente Martínez.
  • El radicalismo estaba dividido entre los personalistas o irigoyenistas y los antipersonalista.
  • Al nivel mundial había una verdadera crisis económica causada por la caída de la bolsa de Wall Streetdando lugar al nacimiento de gobiernos autoritarios que derrocaron a aquellos democráticos, como el fascismo y el nazismo.
  • El crack del 24 de octubre de 1929 de la bolsa norteamericana generó:
  1. a) Una gran recesión mundial.
  2. b) Caída de la producción
  3. a) Caída de los salarios.
  4. b) Desocupación.
  5. c) Se achicaban las exportaciones.
  6. d) No había créditos internacionales.
  • Los items a) al f) no fueron ajenos a la Argentina.(huelgas, desorden social, hambre)
  • En el año 1930 hubo 10 movimientos o golpes militares de los cuales 6 salieron exitosos.
  • En Argentina, Irigoyen ya no era garantía para los intereses de los grupos económicos, que se encontraban asediados por la crisis mundial.
  • El 6 de septiembre de 1930 un golpe militar encabezado por el salteño Uriburu destituye al régimen democrático de Irigoyen, de esta manera se inicia la década infame, vuelven los antiguos conservadores, oligarcas, que defendían el modelo agro exportador.
  • Irigoyen fue detenido en la isla Martín García.
  • Ellos odiaban al radicalismo, lo llamaban “la chusma” y el pueblo aceptó este golpe pensando que podría ser una solución a sus problemas laborales.
  • Los golpistas se dividieron en dos líneas, la de Agustín P. Justo que quería volver al orden político anterior a 1916, y la otra con tendencias fascista, que deseaba implantar el régimen de Musolinni, basado en el corporativismo. Quería reformar la Constitución Nacional.
  • Uriburu gobernó durante 18 meses e implantó el estado de sitio y la ley marcial, disolvió el Congreso, intervino las provincias y universidades, persiguió a los opositores, e intentó modificar la ley Saenz Peña. Fue un gobierno sumamente autoritario, de todas manera comienza una etapa de apertura democrática.
  • Se realizan elecciones en 1931 para gobernador de la prov. De Buenos Aires, y gana el vapuleado partido radical, poniendo de manifiesto el descontento de una mayoría con el régimen instaurado.
  • El gobierno golpista no pudo aceptar esta derrota y decide anular las elecciones, argumentando un fraude electoral, de esta manera esta derrota dá por fracasado el proyecto pro- fascista de Uriburu, el cual se retira del escenario político.
  • La política de J. P. Justo toma vigor y forma la CONCORDANCIA, un partido político formado por la unión de diversas fuerzas, como los socialistas, comunistas, conservadores, radicales no personalistas. El vicepresidente propuesto era Julio Argentino Roca hijo.
  • El partido radical no concurrió a los comicios porque fue proscrito por el gobierno, su candidato era Marcelo T. De Alvear.
  • La Concordancia le ganó al partido de Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto, conocido como la Alianza Civil. Agustín P. Justo militar, ingeniero civil y conservador llegó al poder.
  • La crisis mundial que inicialmente se pensó que sería un desorden pasajero y que pronto se reactivaría, continuó con sus males y las medidas tomadas en su momento no alcanzaron a equilibrar el caos.
  • Los gobierno afectados se alejaron del liberalismo, para intervenir activamente en la economía nacional, por ejemplo en EE.UU. Rooselvelt lanzó el plan “New Deal” o Nuevo Trato.
  • Nació el proteccionismo, dejando de lado el libre cambio de Adam Smiht, padre del liberalismo económico y se crearon Juntas Reguladoras de Precios y Producción de granos, carnes, y demás productos. Se reestructuró Y.P.F. y se creó el Banco Central.
  • Se realizaron grandes obras civiles, como la Avda. Gral. Paz y 9 de Julio. Se creó la Dirección Nacional de Vialidad que construyó miles de Km. de rutas.
  • Se construyó el Colegio Militar de El Palomar, el Hospital Militar de Campo de Mayo, la Escuelas de Aviación de Córdoba y demás edificios militares, confirmando a su vez su papel en la sociedad.
  • A nivel internacional, Inglaterra país que siempre tuvo una estrecha relación comercial con Argentina, tomó medidas nacionales, que protegían a la industria inglesa y dejaba de lado la compra de carnes y cereales a nuestro país.
  • Como esta medida perjudicaba notablemente a los terratenientes, ganaderos y hacendados, frigoríficos, estancieros, dueños del poder económico y político del país, presionaron para que el gobierno tome medidas que le aseguren su bienestar económico.
  • Una comisión encabezada por Julio Argentino Roca hijo, se dirigió a Europa y firmó el famoso Tratado de Roca-Runciman, en donde Argentina le concedía todo de tipo de beneficios y protecciones a las empresas inglesas que mantuvieran su relación comercial con los poderosos de Argentina.
  • Le aseguró una ganancia mínima a las empresas inglesas que se dedicaban al transporte de pasajeros y de carga, como los trenes y transporte urbano. Así también les eliminó el impuesto de sus importaciones de elementos para el mantenimiento de sus mismos transportes.
  • Lisandro de la Torre, senador por Santa Fe, denunció en el Congreso estas maniobras del gobierno nacional, en pos de un grupo poderoso, el cual gozaba de privilegios y además se estaban protegiendo a las industrias frigoríficas extranjeras.
  • Esta situación hizo que un matón a sueldo intentara matarlo, pero su compañero de bancada, Enzo Bordabehere, se interpuso en el recorrido de la bala, y resultó muerto.
  • Lisandro de la Torre, se aleja de política y en 1939 se suicida.
  • De todas maneras el clima de crisis continuaba, pues las exportaciones de los productos tradicionales no se mantuvo como se esperaba, y la clase conservadora junto a su modelo agropecuario entró en crisis.
  • El gobierno entonces apoyó la incipiente industria nacional, marcando una etapa denominada como proceso de sustitución de importaciones, ahora en el país se construiría lo que antes de importaba. En 7 años la industria creció un 45%. (pero la industria liviana , productos de consumo)
  • Surgieron industrias textiles, de electrodomésticos, de remedios, de productos químicos, de máquinas agrícolas. Las industrias de asentaron en Capital Federal y Gran Bs.As., Bahía Blanca, Rosario, Santa Fé, Córdoba, etc. Hubo como un éxodo desde la zona rural a la ciudad que les ofrecía alguna salida laboral. Nacieron las villas miserias en los alrededores de las ciudades. Los recorridos de los tranvías y nuevos colectivos se extendieron.
  • De esta manera el modelo agro-exportador llegó a su fin.
  • En 1930 nació la C.G.T. y se fue fortaleciendo al paso de los años pues los obreros industriales crecieron al compás de la evolución industrial.
  • En 1938 hay nuevamente elecciones, llega al poder por la Concordancia, Roberto Ortíz y Ramón Castillo, por supuesto se recurrió al fraude electoral.
  • Ortíz deseaba terminar con este sistema fraudulento pero no pudo sanear la clase política, su salud empeoró por una diabetes, dejándolo ciego; ya alejado del gobierno fue sustituido por su segundo: Ramón Castillo quien retomó las prácticas del fraude. Simpatizaba con las potencias del Eje, pero se mantuvo en la neutralidad durante la Segunda Guerra Mundial, decisión tomada por su antecesor presidencial.
  • Ortíz apoyó la candidatura para las nuevas elecciones a un conservador salteño, Robustiano Patrón Costa, que defendía los intereses norteamericanos. De llegar este al gobierno (seguramente mediante el fraude) ponía en peligro las ideas fascistas de un grupo militar (logia) conocido como el GOU (grupo de oficiales unidos), que apoyaban al Eje y temían que la Argentina cambiara su postura frente a la Guerra.
  • El 4 de Junio de 1943 esta logia decidió llegar al poder mediante un golpe de estado, tomando ahora la presidencia Pedro Ramírez, ministro de guerra del gobierno anterior. Ahora como Ministro de Guerra llegaba el Gral. Domingo Perón quien también organizó la Secretaria de Previsión Social.
  • Nuevamente se volvía a repetir la historia y un gobierno democrático era volteado por un golpe militar, que recurriría a prácticas autoritarias como la disolución del Congreso, proscripción de partidos políticos y control de los medios de comunicación e intervención a las universidades.
  • Finalizó la restauración conservadora de la misma forma en que llegó al poder: un golpe militar.

 

AMPLIACIÓN DEL TEMA
CRÓNICA DE LA ÉPOCA
AGUSTÍN P. JUSTO SE IMPUSO MEDIANTE FRAUDE
NOTA DEL HISTORIADOR MARIO GLUCK
EL BICENTENARIO N° 7 PERÍODO 1930-1949

Este año fueron las elecciones nacionales, que tuvieron por objetivo normalizar la situación institucional. Agustín P. Justo y Julio Argentino Roca (h) ganaron por un margen importante a su principal rival: la Alianza Civil, formada por los partidos Demócrata Progresista y Socialista, que llevó como candidatos a Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto. La Unión Cívica Radical decidió abstenerse, por la proscripción de su candidato “natural”, Marcelo T. de Alvear. Sin embargo, su proscripción no llevó a sus afiliados y simpatizantes a votar en blanco, salvo una pequeña minoría.

La Alianza Civil denunció fraude, especialmente en las provincias de Buenos Aires y Mendoza. Dicho fraude se hizo, según algunos, con el consentimiento del gobierno provisional, en apoyo del candidato triunfante. Hasta ahora no está probada esta denuncia, pero se sabe que algunos grupos ligados al Partido Demócrata Nacional han reincidido en viejas prácticas que creíamos desterradas. De cualquier manera, aunque la denuncia de la Alianza Civil se comprobara y se decidiera anular las elecciones, unos nuevos comicios no lograrían revertir significativamente los resultados electorales. Las posibilidades de la Alianza estaban y están en sus dos territorios fundamentales: Capital Federal para los socialistas y Santa Fe para los Demócratas Progresistas.

Independientemente de esta denuncia, las elecciones estuvieron signadas por un clima en el que el fraude, la proscripción y la represión política estuvieron a la orden del día. Prueba de ello fueron la anulación de las elecciones a gobernador de la provincia de Buenos Aires, la persecución a disidentes, como la escritora Salvadora Medina Onrubia, y el veto a la candidatura de Alvear.

A primera vista, se podría pensar que estas elecciones representan un triunfo de lo que el destituido caudillo radical llamo el “régimen”, es decir, los sectores más conservadores de nuestra sociedad. Los apoyos de una parte del ejército, la Sociedad Rural, el Partido Demócrata y los grupos conservadores del interior serían una prueba contundente de esa primera impresión. Esa visión inicial empieza a tener matices cuando vemos que los apoyos que recibió Agustín P. Justo también vienen de otros sectores, como los recientemente escindidos Socialistas Independientes, radicales antipersonalistas, como José Nicolás Matienzo y Eduardo Laurencena, y caudillos del mismo partido preocupados por la cuestión social, como el impetuoso Ricardo Caballero de Santa Fe. Otro de los apoyos notables fue el de la Unión Nacional Agraria, partido constituido por la Federación Agraria Argentina, representante de los chacareros.

Quizá debamos preguntarnos quién o quiénes fueron derrotados para entender el resultado electoral. En primer lugar, es claro el fracaso del general José Félix Uriburu y su ideólogo Carlos Ibarguren, con su proyecto corporativo e inspirado parcialmente en el fascismo italiano. También fracasaron los que, como en algún momento lo hizo Lisandro de la Torre, acompañaron al militar en su cruzada destructiva contra el personalismo radical, en tanto expresión del voto de las masas. Así, tanto el proyecto de destruir los partidos políticos como el de consagrar el voto calificado resultaron inviables como formas de limitar la participación política democrática.

En cambio, Agustín Justo apostó a integrar aunque sea una parte del radicalismo en su versión antipersonalista. Además, consiguió adhesiones en el Ejército, en los grupos nacionalistas y en la propia izquierda con los socialistas independientes. Algunos sugieren que el general Justo es el hombre del momento porque es el mal menor para todos. Lo cierto es que claramente se está mostrando como un político hábil, capaz de conseguir apoyos de lo más heterogéneos. Tampoco desdeñó las recomendaciones; se dice que recibió durante toda la campaña centenares de pedidos de empleo, a los que respondió solícitamente, al mejor estilo del criticado Yrigoyen.

Justo entiende que hay cambios en la política argentina ante los que no se puede ser ciego como pretendió Uriburu. La realidad indica que no se puede hacer política sólo con los notables, sino que hay que atender a las masas, y no se puede prescindir de la Unión Cívica Radical.

Allegados al presidente electo nos han informado algunos nombres de su futuro gabinete: entre los más destacados se encontrarían el radical antipersonalista Manuel de Iriondo, en el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública; el socialista independiente Antonio de Tomaso en Agricultura, el abogado y estudioso de las finanzas Alberto Hueyo en Economía y el prestigioso Carlos Saavedra Lamas en Relaciones Exteriores. Por lo que se puede ver se trata de hombres de gran prestigio y capacidad intelectual y técnica para la administración. Sin embargo, aún está por verse si su administración será capaz de afrontar los desafíos de la economía y la política en estos tiempos, signados por la crisis económica que estalló hace apenas dos años.

NOTA DEL HISTORIADOR MARIO GLUCK
EL BICENTENARIO N° 7 PERÍODO 1930-1949




OTROS TEMAS EN ESTE SITIO



Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *