Enfermedades de las Plantas Cultivadas Hongos e Insectos





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EXPLICACIÓN DESCRIPTIVA DE LAS ENFERMEDADES

Cada año, cientos de millones de pesos se pierden como consecuencia de las enfermedades de las cosechas. El estudio de estas distintas afecciones constituye, por tanto, una rama importante de la ciencia, que recibe el nombre de patología vegetal. Las enfermedades de los vegetales son tan antiguas como las mismas plantas; muchos fósiles antiquísimos muestran claros síntomas de enfermedad.

Las plantas cultivadas sufren los ataques de los gérmenes mucho más que las silvestres debido, en gran parte, a que conjuntos de individuos de la misma clase crecen muy próximos. En la selva, una planta no está necesariamente rodeada por otras de la misma especie y las infecciones tienen menos probabilidades de propagarse.

Hasta hace muy pocos siglos se creía que las enfermedades eran debidas a la “cólera  de los  dioses”.   Esto  ocurre todavía en algunas comunidades primitivas, y se realizan complicadas ceremonias religiosas para “agradar a la divinidad”.

En el siglo XVII, se decía que el tiempo parecía influir en la salud de las plantas. Se supo, que el tizón y otros hongos estaban relacionados con muchas enfermedades, pero se creía que eran generados en los tejidos muertos. Hasta el siglo XIX, en que Pasteur demostró que los seres vivos no pueden surgir de la nada, no se llegó a comprender que, en muchos casos, los propios hongos provocan las enfermedades.

ENFERMEDADES CAUSADAS  POR LOS HONGOS
Hongos de una clase u otra son la causa de la mayor parte de las enfermedades de los vegetales. Algunas, tales como el moteado negro de las hojas de sicómoro,parece que no dañan mucho, aunque estén afectadas todas las hojas. Otras son más graves.

La roña de la patata es una enfermedad muy grave, que puede destruir rápidamente la totalidad de la planta; una plaga de roña causó en Europa (especialmente en Irlanda) el hambre de 1840. El tizón y el añublo son otras graves enfermedades micósicas de los cereales. La desecación de los brotes está causada también por hongos, que aniquilan la planta en el preciso momento de salir de la tierra.

El cuerpo de los hongos está constituido por una masa de delgadas fibras, llamadas hijas, que se introducen en la planta a través de las heridas, de los poros de las hojas, e incluso, de las cutículas sanas. A continuación, las fibras se dividen, se ramifican en los tejidos de su huésped y absorben materiales alimenticios.

En la planta aparecen defectos y decoloración donde, a menudo, se localiza la producción  de esporas. Éstas son diminutos ; unicelulares, que pueden flotar en el aire y esparcirse para alcanzar otras plantas, en las que se desarrollan, convirtiéndose en nuevas hifas. las enfermedades micósicas evolucionan más fácilmente en ambientes húmedos. La roña de la patata es un buen ejemplo de este tipo de agentes. La primera idea de que el mal tiempo proboca enfermedades no era descabellado después de todo.

BACTERIAS Y VIRUS
A medida que se desarrollaron nuevas stigaciones sobre patología vegetal, descubrió que algunas enfermedades eran provocadas por hongos. Se suposo entonces, que alguna bacteria podría ser la causa. Estos microscópicos organismos eran ya conocidos como agentes productores de enfermedades en los animales, aunque casi todos son inofensivos e, incluso, útiles. Hoy se sabe que muchos males de los vegetales son causados por las bacterias.

Estos seres invaden los tejidos y los destruyen mediante acciones enzimáticas. Aunque se descubrió el origen bacteriano de muchas enfermedades, quedaron otras que parecían no estar asociadas a ningún germen de los que ya hemos hablado. Pasteur sugirió que podría tratarse de “gérmenes” aún más diminutos.

Era cierto, y aquellos minúsculos seres reciben el nombre de virus. Su existencia fue demostrada por un científico ruso, llamado Ivanowsky, en el año 1892. Tomó una pequeña cantidad de jugo de una planta de tabaco afectada de una enfermedad llamada mosaico del tabaco; filtró este jugo a través de una porcelana lo suficientemente compacta como para que no pudieran pasar ni las más pequeñas bacterias; a continuación, roció el líquido filtrado sobre una planta de tabaco sana.

El mosaico apareció en ésta, demostrándose que, cualquiera que fuese, la causa de la enfermedad podía pasar a través de los filtros más finos. Después se descubrieron cientos de virus que provocan enfermedades graves en animales y plantas.

Los virus han sido aislados y examinados con el microscopio electrónico. Se trata de partículas diminutas, de unos 20 milimicrones de sección (un milimicrón equivale a 0,0001 mm); 50.000 virus alineados no alcanzan el diámetro de una cabeza de alfiler y parecen ser entes intermedios entre la materia inerte y los organismos vivos.



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Pueden cristalizar como los compuestos químicos, aunque cuando se inyectan en un organismo se multiplican del mismo modo que las bacterias. En las plantas, los virus producen, frecuentemente, un moteado (mosaico) en las hojas y en las flores. Como consecuencia de su acción se reduce la función alimenticia de las hojas; la planta se debilita, con una pérdida importante de producción. Las patatas padecen varias enfermedades virósicas graves, tales como el mosaico y el abarquillamiento de las hojas; ambas afecciones son producidas por el Solanum virus.

OTRAS CAUSAS DE ENFERMEDAD
Algunas enfermedades son provocadas por protozoos y gusanos nemátodos, que se introducen en los tejidos. Las plantas presentan síntomas del tipo de las agallas, y atrofias en el crecimiento. Algunos insectos provocan síntomas enfermizos al inyectar sustancias venenosas en las plantas. Éstos se parecen, a menudo, a los de las enfermedades virósicas, pero no son tan persistentes y, normalmente, desaparecen.

Las enfermedades fisiológicas son graves, pero remediables con facilidad. Son consecuencia de la carencia de algún material alimenticio; puede tratarse de un oligoelemento como el boro, que la planta necesita en pequeñísimas proporciones, o bien de un fosfato, que requiere en mayores cantidades. El análisis del suelo resuelve el problema y añadiendo el elemento que falta, se cura el mal.

TRASMISIÓN  Y  CONTROL  DE   LAS ENFERMEDADES VEGETALES
No siempre es practico, ni aveces, posisible curar un vegetal enfermo. El control está basado en la prevención. La regla ideal para el agricultor que se encuentre con una planta enferma consiste en eliminarla (arrancarla y quemarla). Sólo  de este modo se pueden destruir completamente los gérmenes. Sin embargo, antes de poder controlar las enfermedades es necesario conocer el mecanismo de su trasmisión. Resulta conveniente desinfectar la semilla si la infección es trasmitida por insectos. Pero no es útil exterminar los insectos si los huevos se guarecen en el suelo, de un año para otro. Por otra parte, muchas enfermedades se trasmiten de distintos modos.

Algunas enfermedades propias del suelo, tales como la hernia de la raíz de los repollos y la sarna verrugosa de las patatas, se trasmiten de una planta a otra por medio de esporas, que permanecen en el suelo. Las esporas están en la tierra y siguen allí esperando la siguiente cosecha, para atacarla. Muchas de las enfermedades propias del suelo, causadas principalmente por nemátodos, hongos y bacterias, pueden evitarse alternando las cosechas.

Las esporas perecen antes de volver a sembrar el tipo de plantas en que se desarrollan. Sin embargo, algunos hongos tienen esporas de vida muy larga, y la alternancia de las cosechas no evita necesariamente las enfermedades producidas por ellos.

Algunas variedades de patata son inmunes a la sarna verrugosa y pueden cultivarse donde exista la enfermedad. Indudablemente, es inútil plantar variedades no inmunes en tales regiones. Otras enfermedades se trasmiten de una cosecha a otra por medio de la semilla u otro órgano reproductor (por ejemplo, un tubérculo).

Las micosis se contagian, frecuentemente, dentro y sobre las semillas. Pueden evitarse, en parte, tratando las semillas con fungicidas, antes de plantarlas. Por otro lado, los peligros de los tratamientos de las semillas y otras protecciones químicas para las cosechas se ponen cada vez más de manifiesto con grave riesgo para la fauna libre.

Las enfermedades virósicas raramente se trasmiten con las semillas, aunque a veces lo hacen por medio de tubérculos, bulbos y esquejes. Los virus de la patata se contagian con los tubérculos y, en pocos años, la población virósica puede ser tan grande como para inutilizar la planta.

Cada año deberían plantarse tubérculos sanos, libres de virus. Inicialmente, éstos son trasmitidos de una planta a otra por algunos áfidos (pulgones). Los áfidos son raros en las regiones frías, donde la enfermedad no suele existir. Los tubérculos de estas regiones están libres de virus y se usan como “semillas” en otros lugares.

Aunque las plantas se infecten durante su desarrollo, pueden producir una cosecha razonablemente buena. No obstante, deben obtenerse tubérculos libres de virus para el siguiente año.

Aun cuando se planten semillas sanas en tierras limpias, pueden contraer enfermedades. Esporas aéreas, procedentes de sembrados próximos, pueden provocar graves infecciones. El pulgón de la patata y el añublo del trigo son las dos enfermedades de trasmisión aérea más graves causadas por hongos.

El desarrollo de variedades resistentes ayuda a vencer la enfermedad. La eliminación de hierbas que pueden ser portadoras de los gérmenes es importante, y resulta esencial el uso de semillas limpias. Si sólo se han infectado algunas semillas, la enfermedad puede extenderse a toda la cosecha.

Cuando se conozcan fungicidas eficaces para matar las esporas de los hongos, deberán tratarse las plantas antes de que sean capaces de introducirse en ellas. Entre las enfermedades trasmitidas por los insectos, las virosis son las más importantes. Los principales agentes trasmisores son los áfidos o pulgones que chupan la savia. Los virus pasan a la saliva y, a continuación, son inyectados en la próxima pfanta.

Normalmente, sólo una o muy pocas especies de insectos pueden trasmitir un virus particular y, si el insecto puede exterminarse, se eliminará la enfermedad virósica.

enfermedades plantas

La roña de la patata, sobre las hojas y sobre el tubérculo. La enfermedad empieza en un tubérculo infectado y se extiende a las hojas. Desde éstas, las esporas se propagan a las otras plantas.

enfermedades de la papa

Un tubérculo de patata infectado  por un hongo que produce la enfermedad llamada “sarna verrugosa” o “sarna negra” (“Synchytrium endobioticum”).

Ampliación:  podemos decir que las plantas se hallan expuestas al ataque de otros seres vivos, que pueden producir en ellas alteraciones más o menos graves, con el consiguiente perjuicio para las cosechas. Los agentes que resultan nocivos para los cultivos son de la más diversa índole. La siguiente clasificación agrupa las más comunes:

1.  Virus y bacterias, que producen alteraciones denominadas virosis y bacteriosis, respectivamente, y son difíciles de combatir.
2.  Malas hierbas y plantas silvestres de crecimiento rápido, que compiten con los cultivos y absorben   agua  y  sales   minerales   de  la  tierra.
3.  Diversos tipos de hongos, entre los que se incluyen: el tizón del trigo, que destruye los granos reduciendo su contenido a un polvillo negro (las esporas del hongo); los denominado; «carbones», que atacan diversos cereales y destruyen sus espigas; la roya, con distintas especies que causan perjuicios en los cereales;  cornezuelo del centeno, productor de una peligrosa toxina; la ergotina, que puede ingerir el hombre en cereales contaminados por este hongo; el mildiu, que ataca a la vid, a la papa o patata y al tomate secando sus hojas; y el oidio de la vid, que forma manchas blancas que cubren las hojas.
4. Insectos, que son los enemigos más implacables de los cultivos agrícolas. A continuación se citan algunas de las especies más nocivas: la langosta, famosa por las devastaciones que produ-
ce periódicamente en el norte de África; el grillo topo, perjudicial por las galerías que forma en el subsuelo, que destruyen las raíces de las plantas; diversos tipos de mariposas, como la de la col, o las polillas, cuyas larvas, las orugas, muestran una gran voracidad y destruyen las hortalizas; los escarabajos, que atacan los cereales, como ocurre con los gorgojos, o las hortalizas, como en el caso del escarabajo de la papa o patata; y los pulgones, chupadores que debilitan las plantas.
5.   Ácaros, como la araña roja, que ataca las hojas.
6.   Limacos y caracoles, que destruyen las huertas.
7.   Nematodos, gusanos de suelo que atacan raíces y bulbos.
8.   Roedores, tales como las ratas, el ratón de campo, los topillos y el topo.

Para luchar contra estas plagas y enfermedades, el hombre cuenta con múltiples medios. Algunos de ellos son preventivos, y se basan en la inspección de productos importados, en la adecuada aplicación de los procedimientos de cultivo o en la obtención de variedades resistentes. Otros son físicos, tales como la eliminación manual, siempre que sea posible, o el descortezado de árboles para destruir huevos de insectos en la estación invernal. También se recurre a procesos químicos, como la utilización de agentes insecticidas, de aca-ricidas, de nematicidas, de herbicidas y de antifún-gicos. Por último se cuenta con medios biológicos basados en la introducción en un determinado ámbito de especies que ataquen las plagas.

Por cuanto se refiere a los insecticidas, hay que tener en cuenta su grado de toxicidad para el hombre y para las plantas cultivadas, así como la persistencia del efecto tóxico. Este tipo de sustancias se clasifican en tres categorías, la tercera de las cuales presenta una elevada toxicidad y sólo puede ser utilizada por organismos oficiales.

En función de su mecanismo de acción los insecticidas se distribuyen en cuatro grupos: (1) de ingestión, atacan a insectos que comen partes de la planta, y casi todos ellos contienen arsénico; (2) de contacto, como la rotenona o los diferentes aceites derivados del petróleo, que actúan fijándose a la cubierta de quitina de los insectos; (3) de ingestión y contacto, entre los que destacan el DDT y el linda-no, muy tóxicos y persistentes; y (4) sistémicos, que se introducen en la savia y atacan a insectos chupadores; entre los más usados dentro de esta categoría  están  el  vamidotión  y  el  metasystox.

ALGUNAS PLAGAS FRECUENTES EN LAS PLANTAS CULTIVADAS, EFECTOS Y TRATAMIENTO
Nombre de la plaga Planta afectada Alteraciones Tratamiento
Grillo topo (insecto) Todo tipo de plantas Destrucción de las raíces por la construcción de galerías subterráneasAtaque directo a tubérculos y raíces Cebos envenenados
Pulgones (insectos) Hortalizas y frutales Destrucción de las hojas, de cuya savia se alimentanFavorecen la proliferación
de hongos
Lucha biológica: utilización de mariquitas y pequeñas avispas parásitas de la larva
Productos fosforados: Malathión, Naled
Gorgojos (insectos) Granos de cereales y leguminosas Destrucción de granos de cereales y de semillas de leguminosas Compuestos azufrados, Lindano
Trips (insectos) Cebolla, olivo y cereales Destrucción de las hojas que se amarillean y secan Lindano, Naled
Escarabajo de la papa o patata (insecto) Papa o patata y, en menor medida, berenjena y tomate Rápida destrucción de las hojas que impide la formación de los tubérculos Esteres de fósforo
Orugas de la col (insectos) Coles Destrucción de las hojas Carbaril, Malathión
Araña roja (acaro) Hortalizas, frutales y algodón En condiciones de sequedad y calor, producen la devastación de los cultivos Acaricidas
Limacos v caracoles (moluscos) Hortalizas, cereales, frutales y vid Destrucción de las hojas Cebos
Nematodos (gusanos) Hortalizas Destrucción de bulbos y raíces Nematicidas
ALGUNAS ENFERMEDADES CAUSADAS POR HONGOS EN LAS PLANTAS CULTIVADAS Y LOS AGENTES INFECTANTES QUE LAS PRODUCEN
Agente infectante Planta infectada Alteraciones Tratamiento
Tizón del trigo (hongo) Trigo Ataca las espigas y destruye el grano Sulfatado (sulfato de cobre)
Carbón de los cereales (hongo) Diversos cereales Destrucción de espigas y flores Separación y quema de las partes afectadas
Roya (hongo) Cereales Tallos y espigas Forma manchas de color pardo No existe ningún tratamiento eficaz Utilización de variedades resistentes
Cornezuelo del centeno (hongo) Centeno y otros cereales Ataque a la espiga Aparición de filamentos en forma de cuernecillos de color pardo Impedir la germinación de los cornezuelos
Mildiu de la vid (hongo) Viñedos Ataque a las hojas, al racimo y a los brotes. Forma decoloraciones amarillas Sulfatado (sulfato de cobre) Compuestos orgánicos: Maneb, Captan
Oidio de la vid (hongo) Viñedos Ataque a hojas, racimos y brotes Sulfatado

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
Enciclopedia HISPÁNICA Entrada: Agricultura




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