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CAUSAS DE LA CREACIÓN DEL PRIMER TRIUNVIRATO

ANTECEDENTES: A fines de junio la delicada situación de la Junta Grande se tornó más crítica. Comenzaron a circular en Buenos Aires noticias alarmantes, según las cuales el ejército destacado en el Alto Perú se había sublevado como protesta por la entrega de estos territorios a la dominación de la Princesa Carlota.

La tensión se agravó el 20 de julio cuando se conoció en la capital la noticia del desastre de Huaqui, que dejaba todo el Norte en poder de los enemigos. Debido al contraste la Junta Grande se vio forzada a levantar el sitio de Montevideo y, como réplica, naves realistas a las órdenes de Juan Ángel Michelena bloqueaban y cañoneaban el puerto de Buenos Aires. Fue necesario pactar con el enemigo y se envió a Montevideo una comisión integrada por Gregorio Funes, Julián Pérez y José Paso.

La Junta Grande dispuso a fines de agosto que Cornelio Saavedra se trasladara al Norte del territorio para reorganizar el ejército recientemente derrotado. Trascendió en la capital que el alejamiento del presidente obedecía al propósito de eludir la delicada situación.

Aunque disuelta la Sociedad Patriótica, los opositores porteños no cesaban en su actividad y hacían responsable al gobierno de todos los fracasos. Argumentaban que la mayoría provinciana integrante de la Junta carecía de prestigio y eficacia por su excesivo número; además, se decía que estaban bajo la influencia de elementos “carlotistas”.

La oposición porteña sostenía la necesidad de elegir cuanto antes los dos diputados por Buenos Aires, para que el Congreso pudiera convocarse a la brevedad. La Junta accedió al requerimiento, pero dispuso una serie de reformas al sistema de elección, lo que motivó su rechazo por el Cabildo, que desde esos momentos apoyaba a la facción morenista “como defensor de los derechos de la capital”.

Debido a la agitación pública y ante exigencias del Cabildo, el 16 de setiembre fue separado de su cargo el secretario de la Junta Grande, doctor Joaquín Campana; éste debió partir a corto plazo rumbo a San Antonio de Areco.
El curso de los acontecimientos determinó que la Junta convocara el 19 de setiembre un Cabildo abierto para elegir los dos diputados por Buenos Aires y “un apoderado del pueblo”.

Practicado el escrutinio resultaron electos diputados Chiclana y Paso, y representante del pueblo Sarratea.

Primer Triunvirato (23 de setiembre de 1811 al 12 de octubre de 1812): El 23 de setiembre de 1811 quedó constituido el nuevo gobierno creado por la Junta Grande. Tres triunviros y tres secretarios formaban el Poder Ejecutivo. Los miembros de la Junta Grande constituyeron el Poder Legislativo de la nueva administración, con el título de Junta Conservadora, en representación directa del pueblo. Este cuerpo dictaría las leyes que el Triunvirato debía aplicar. El poder judicial quedaba integrado por varios tribunales.

El Primer Triunvirato (23 de setiembre de 1811 al 12 de octubre de 1812), estaba integrado por Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Bernardino Rivadavia, Vicente López y Planes y José Julián Pérez fueron los tres secretarios.

Juan José Paso Feliciano Chiclana Manuel de Sarratea
Juan José Paso Feliciano Chiclana Manuel de Sarratea

Rivadavia fue el alma del nuevo gobierno e imprimió a la acción del Primer Triunvirato el sello de su fuerte personalidad. Contribuyeron a vulnerar su obra las circunstancias adversas de la lucha por la liberación del país y las pasiones políticas desatadas.

El Primer Triunvirato inicial-mente actuó con energía contra la reacción española en Buenos Aires. Sofocó una contrarrevolución realista inspirada y dirigida por Martín de Alzaga, que debía estallar a fines de junio de 1812. con el apoyo de los portugueses.

Descubierta la conspiración, Alzaga y los demás conjurados fueron condenados a muerte en juicios sumarios. Alzaga fue fusilado el 5 de julio en la prisión y después colgado en la Plaza Mayor. Beruti relata en sus Memorias que cuando murió, el público vitoreó a la Patria y las bandas militares ejecutaron la Canción Patriótica.

Igualmente violentas fueron algunas medidas de orden interno. Al poco tiempo de asumir el poder, los triunviros destituyeron a Saavedra del cargo que se le habla confiado en el ejército del Norte; después fue procesado y desterrado. Así terminó la carrera política del presidente de las Juntas revolucionarias; Saavedra concluyó siendo la víctima principal del golpe del 6 de abril de 1811, efectuado sin su intervención.

El 22 de octubre de 1811 la Junta Conservadora aprobó el Reglamento Provisorio, redactado por el deán Funes, por el cual el Triunvirato quedaba completamente sometido a la Junta. Por instigación de Rivadavia, los triunviros fueron sorprendidos por esta resolución que los despojaba de sus principales atribuciones, sometieron entonces el Reglamento a la consideración del Cabildo, cuerpo que por su carácter local no tenía autoridad para oponerse a la resolución de la Junta Conservadora.

El Cabildo, no obstante, aconsejó el rechazo del Reglamento, y el Triunvirato así lo hizo inmediatamente. Como la Junta Conservadora desconoció tal actitud y publicó el Reglamento, el Triunvirato la disolvió el 7 de noviembre de 1811.

Poco tiempo después, en el mes de diciembre, se produjo en el Regimiento de Patricios un motín llamado El motín de las trenzas y la opinión pública acusó a los miembros de la disuelta Junta Conservadora de haberlo provocado. El Triunvirato tomó entonces una decisión radical ordenando a los diputados provinciales el inmediato retorno a sus localidades. Este hecho tuvo honda repercusión posterior e inició el dramático conflicto entre Buenos Aires y las provincias, que debía durar más de medio siglo.

Es necesario considerar que el Primer Triunvirato, como los gobiernos anteriores, tendría carácter provisional. El país no era aún independiente; y aunque todos los patriotas luchaban con el firme propósito de separarse de España se continuaba usando en los documentos oficiales el nombre de Fernando VII, el monarca español. Sin embargo el Triunvirato tomó una decisión que revelaba cierta tendencia separatista, estableciendo que los soldados debían usar la escarapela celeste y blanca como distintivo, aunque no aprobó la bandera.

Como hemos podido apreciar al estudiar las campañas militares de la Revolución, el Primer Triunvirato no tuvo éxito en la defensa militar de la causa revolucionaria. Rechazado nuestro ejército en el Alto Perú y fracasada la primera campaña contra Montevideo, centro realista, el país se vio seriamente amenazado por las tropas de España. Además, en tan adversas circunstancias, el Primer Triunvirato adoptó medidas inoportunas; celebró un armisticio con el gobernador de Montevideo y ordenó a Belgrano retroceder con el ejército del Norte hasta Córdoba, orden que Belgrano no acató. Integraban el Primer Triunvirato hombres cuya posición política era intermedia entre los saavedristas y los morenistas más definidos. Estos últimos no formaban parte del gobierno; carentes de un jefe desde la muerte en alta mar de Mariano Moreno, se habían agrupado. en una nueva Sociedad Patriótica.

Nuevamente también era el café de Marco la sede de las reuniones que, por cierto, eran públicas. Dirigía a sus antiguos miembros, casi todos jóvenes y entusiastas defensores de la independencia, don Bernardo de Monteagudo, conocido revolucionario que había actuado en el movimiento de Chuquisaca, en 1809. Monteagudo era un orador brillante y de un espíritu inquieto y batallador. En los primeros meses de 1812 llegaron procedentes de Europa varios distinguidos oficiales criollos que habían iniciado su carrera militar en el ejército español, combatiendo en la Península contra los ejércitos franceses de Napoleón.

Lograron pasar secretamente a Inglaterra, desde donde vinieron a Buenos Aires para ofrecer sus servicios a las armas patriotas; los principales era San Martín y Alvear. Estos oficiales compartían con los morenistas el anhelo de proceder con energía, organizando el país como Estado soberano, sin vínculos con España; poco después de su llegada estos militares organizaron una sociedad secreta, llamada Logia Lautaro, cuyo objeto era lograr que los países sudamericanos se emanciparan de España.




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