Historia del Espiritismo Origen, Primeros Casos e Investigaciones Cientificas





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Historia del Espiritismo Origen, Primeros Casos e Investigaciones Científicas

Espiritismo, doctrina según la cual los muertos pueden entrar en contacto con los vivos, por lo general a través de un clarividente o médium; son también las prácticas de quienes profesan esta doctrina. Parece que su origen se inicia en 1848 a partir de una cadena de sucesos aparecidos en el siglo XIX, lo que dió pie para que comiencen el analisis e investigación de esos hechos.

Una niña médium, Margaret Fox, fue explotada por su hermana y su padre en Estados Unidos, dando origen a una serie de sorprendentes historias que propiciaron la creación de una ‘religión’ espiritista. Esta iniciativa cobró impulso a través de los escritos de otro médium, Andrew Jackson Davis, que afirmaba ser capaz de realizar en estado de trance ciertas proezas intelectuales imposibles en su vida normal.

Veamos La Historia,… parece que todo comenzó con los espíritus: Se considera que el espiritismo nació en 1847 con las hermanas Fox, que vivían en una casa en Hydesville, Nueva York, en la que se producían fenómenos extraños tales como golpes en las paredes y ruidos de las más variadas índoles y procedencias que hicieron pensar en la existencia de un espíritu.

Las hermanas improvisaron un alfabeto, que en relación con los golpes permitía obtener respuestas a las preguntas que hacían. Estas eran contestadas y contaban la extraña aventura de un hombre que fue asesinado en aquel lugar.

mesa de esperitismo

La difusión del hecho fue grande y en pocos años se hicieron habituales las reuniones tanto en Europa como en América, con el único fin de comunicarse con “el más allá”, por medio de golpes que los “supuestos espíritus” daban sobre las mesas.

Después, siguiendo un proceso lógico, surgió el espiritismo como religión, que tuvo en Alian Kardec a su gran teórico. Kardec escribió, entre otros tratados, “El libro de los espíritus”, que es considerado el libro base del espiritismo, y “El libro de los médiums”; ambos tuvieron en su época —y posteriormente—, y aún hoy la continúan teniendo, una importancia capital a la hora de buscar una interpretación racional y humana a los fenómenos espiritistas.

Como consecuencia de todos estos hechos, pronto aparecieron los médiums, personas a través de las cuales se manifiestan supuestamente “los espíritus”. De los golpes en las mesas como manifestaciones del “más allá”, se pasó al estado de trance del médium, en el cual la entidad desencarnada tomaba supuestamente posesión del cuerpo y se manifestaban verbalmente respondiendo a las preguntas de los asistentes a la sesión.

Otros supuestos hechos, aún más espectaculares, en las sesiones mediúmnicas, eran las comunicaciones de hechos futuros, o de acontecimientos lejanos que más tarde se constataban. Los efectos físicos también se cuenta que estaban presentes y así sucedían los consabidos golpes (raps), movimientos de objetos, levitaciones de mesas, luces en el aire, apariciones y otras diversas manifestaciones. Algunas perfectamente explicables por los conocimientos actuales de percepción extrasensorial y psicoquinesis, y otras que la parapsicología actual pone en duda y considera probable sucedieran como consecuencia de fraudes.

Uno de los primeros en interesarse por constatar los extraños movimientos que se producían en las mesas durante las sesiones espiritistas fue el doctor suizo De Gas-parin. En 1854, trató de demostrar que mesas con un pesado lastre, que con fuerza muscular apenas podían moverse, levitaban en las sesiones mediúmnicas. Para ello, ponía una capa de harina con el fin de descubrir posibles huellas de una acción directa de las manos sobre el tablero.

En 1855, un profesor de física de la Academa de Ginebra, el doctor Thury, revisó las experiencias de De Gasparin y realizó nuevas pruebas, llegando a la conclusión de que las mesas se desplazaban sin contactos aparentes e inexplicables por una teórica acción mecánica. Uno de los científicos más célebres de la época, que dedicó una gran parte de su vida a la constatación de los fenómenos del espiritismo, fue sir Williams Crookes.

Inglaterra se vio envuelta también en la investigación de servado ha sido también corroborado por otros investigadores en otros lugares… Habiéndome cerciorado de su veracidad, sería para mí una cobardía el no dar testimonio sobre ellos…”.

Y más adelante continuaba: “El poder que posee el señor Home es lo suficientemente fuerte como para no ser alterado por la influencia de la luz, como en otros casos. Muy al contrario, él es opuesto a que sus sesiones se realicen con poca luz”.

“Voy ahora a clasificar algunos de los fenómenos presenciados, desde los más simples a los más complejos… Es importante recalcar que los hechos tuvieron lugar en mi propia casa, a plena luz y con amigos personales míos a ambos lados del médium”.



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Los poderes de Dunglas Home
La enumeración de los fenómenos que podía producir este vidente constituyen prácticamente todos los PK que conocemos:

Tipo I: Movimiento de objetos pesados con contacto, pero sin ejercer presión sobre ellos. Este tipo es uno de los más simples. Varía desde una simple vibración hasta la levitación en el aire de un objeto pesado, cuando la mano está puesta sobre él… Estos movimientos, y debo afirmar que todos los demás fenómenos, van precedidos de un aire frío. A veces, cuando había hojas de papel en la mesa, volaban y, también, el termómetro bajaba varios grados”.

Tipo II: Fenómenos de percusión y sonidos similares… En diferentes ocasiones, durante mis experimentos, he oído pequeños golpes, detonaciones en el aire, golpes metálicos, sonido como arañazos sobre madera, el canto de un pájaro, etc. Estos sonidos se oyen con casi todos los médium, aunque cada uno tenga su peculiaridad; pero con el señor Home suelen ser variados…”.

Tipo III: Alteraciones del peso de objetos. En alguñas ocasiones procedí a medir con un dinamómetro de muelle la fuerza requerida para levantar una mesa. Prendía el dinamómetro bajo un extremo de la mesa, de forma que midiera dicha fuerza. Primer experimento: Pedíamos a la mesa que pesara poco. Las manos del señor Home y los otros cinco participantes tocaban ligeramente la mesa. Al intentar yo levantar la mesa por debajo, el dinamómetro registraba una fuerza de 1 kg., que era la necesaria para levantarla. Segundo experimento: Pedíamos a la mesa que pesara mucho. Las condiciones eran las mismas: el señor Home y los cinco participantes tocando ligeramente la mesa. La elevé por debajo 4 ó 5 veces, registrándose una fuerza de 18 kgs., que era la que ejercí para poder levantarla”.

Tipo IV: Movimiento de objetos pesados colocados a cierta distancia del médium. Las veces en las que objetos como mesas, sillas, sofás, etc., se movieron sin que el señor Home los tocara han sido muy numerosas. Mencionaré las más extrañas. En cierta ocasión vimos todos moverse una silla desde un rincón de la habitación y levantarse, hasta posarse lentamente sobre una mesa.

En otra ocasión, un armario se movióhacia nosotros y volvió a su sitio siguiendo órdenes mías… He repetido varias veces la experiencia, que fue concluyente para la Sociedad Dialéctica, y que consistió en el movimiento de una pesada mesa, colocando las sillas de espaldas a ella a unos 30 cm. y con los presentes de rodillas cada uno sobre su silla, con las manos sobre el respaldo de éstas y no tocando la mesa”.

“Tipo V: Levitaciones de mesas, y sillas sin contacto con ninguna persona. …En cinco ocasiones distintas, una pesada mesa del comedor se elevó desde unos pocos centímetros, hasta 40 centímetros del suelo, en condiciones imposibles de trucaje…”.

Tipo VI: Levitaciones de personas. En una ocasión, una silla con una señora sentada, se elevó varios centímetros… Pero los más extraños casos los he contemplado con el señor Home. En tres ocasiones diferentes le he visto levitando: una, sentado en una silla; otra, de rodillas sobre su asiento, y la última, de pie. En cada ocasión tuve la oportunidad de contemplar toda la escena mientras tuvo lugar…”.

Tipo VII: Movimientos de objetos varios sin contacto con personas. Bajo este epígrafe, me propongo describir algunos fenómenos de los que he sido testigo y que es imposible atribuirlos a truco alguno… Un médium sentado en mi salón no puede hacer, mediante truco y en presencia de otras personas, que un acordeón se contraiga sonando, mientras lo sujeto con mi propia mano hacia abajo por el extremo opuesto al de las teclas. Lo mismo que no puede hacer, en esas mismas condiciones, que un acordeón flote por la habitación sonando. Tampoco puede introducir una maquinaria que pueda hacer que un pañuelo se haga un nudo y vaya a parar al otro lado de la habitación, ni hacer que uh piano toque solo, ni un cenicero flotar, ni levitar una botella o poner en marcha un péndulo encerrado en una caja de cristal”.

Tipo VIII: Luminiscencias. Comprobar luminiscencias requiere, obviamente, tener la luz apagada. No necesito explicar que en estos casos tomé precauciones especiales para no ser sorprendido con sustancias fosforescentes, o de otro tipo. Bajo estrictas condiciones de control, he visto un cuerpo luminoso del tamaño de un huevo, que flotaba sin hacer ruido sobre la habitación. Fue visible durante diez minutos y antes de desaparecer botó tres veces sobre la mesa, haciendo un ruido como el que haría un objeto sólido y pesado”.

Tipo IX: Apariciones de manos luminosas o visibles con luz ordinaria. Las manos no siempre me parecieron sólidas. A veces presentan aspectos de nebulosa en parte condensada en la forma de una mano. Esto no es igualmente visible para todos los presentes. Por ejemplo, en una ocasión, se vio moverse una flor; algunos vieron una nube luminosa en torno a ella, otros vieron una mano nebulosa y otros sólo vieron la flor moviéndose”.

Las teorías de Crookes
Más adelante, Crookes intentó dar una explicación elaborando sus teorías acerca de los fenómenos observados.

Primera teoría: Los fenómenos son resultado de trucos; el médium es un impostor y los observadores están locos. Está claro que esta teoría podría explicar sólo una pequeña parte de los hechos observados… Hay una gran diferencia entre los trucos de un profesional rodeado de todo su aparato y ayudado por varios asistentes y los fenómenos observados con el señor Home, que tienen lugar a plena luz, en mi propia casa y rodeado de amigos míos, que están al tanto de detectar cualquier truco. Además, el señor Home ha sido frecuentemente registrado antes y después de las sesiones, y él siempre se ofrece a serlo. En las ocasiones más espectaculares yo mismo le sujetaba las manos”.

Segunda teoría: Las personas presentes en la sesión son víctimas de un tipo de manía, e imaginan fenómenos que no tienen existencia objetiva. Tercera teoría: Todo es resultado de una acción consciente o inconsciente del cerebro. Estas dos teorías no pueden abarcar sino una pequeña parte de los fenómenos e incluso ni podrían explicar siquiera esa parte”.

Cuarta teoría: Los fenómenos son producidos por el espíritu del médium, probablemente asociado al de alguno de los presentes. Quinta teoría: Es la acción de demonios… Sexta teoría: Son acciones de otro tipo de seres, que habitan la tierra, pero invisibles para nosotros… Séptima teoría: Son los espíritus de personas difuntas”.

Octava teoría: De acuerdo con ella, el médium, o las personas presentes como un todo, poseen una fuerza (fuerza psíquica), por medio de la cual seres inteligentes producen los fenómenos observados. Lo que son estos seres es objeto de otras teorías… Los más ardientes espiritistas admiten la existencia de dicha fuerza psíquica, pero añaden que sólo los espíritus pueden producir los fenómenos a través de dicha fuerza poseída por el médium.

La diferencia entre los abogados de la fuerza psíquica y los espiritistas estriba.en que pensamos que todavía no hay ninguna prueba de la acción de un agente que no sea la propiamente del médium; mientras para los espiritistas es una cuestión de fe que no requiere prueba…”.

A través de estos testimonios del célebre Williams Crookes, nos podemos dar una idea de aquellos supuestos fenómenos de acción de la mente sobre la materia, que fueron típicos en las sesiones realizadas con Daniel Dunglas Home. Son dignas de resaltar —lo que ya hemos indicado en varias ocasiones de este extraordinario caso – las condiciones de claridad y visibilidad en la que este dotado manifestaba sus facultades.

Al menos, los informes de Crookes así lo denotan. Es importante también la clasificación que hizo el investigador de los fenómenos analizados, ya que nos permiten una visión sistemática de todos aquellos hechos extraordinarios, ilustrados con casos que vivió el mismo Crookes. Por otro lado, resulta igualmente interesante observar las diferentes alternativas que ofreció como explicaciones de los fenómenos que investigó durante varios años con Home. Recogió las hipótesis espiritistas, tan en boga en aquella época, para terminar con su idea de la “fuerza psíquica”, en la que de alguna manera estaban de acuerdo los espiritistas, salvo en el importante matiz acerca de quién dirigía dicha fuerza.

investigadores de espiritismo

1-Henry Sidwick fue el primer presidente de la Society for Psychical Research de Londres, fundada en 1882.
2-Frank Podmore, uno de los más destacados miembros de la S.P.R. Participó en la elaboración del Censo de Alucinaciones, y publicó, junto con Myers y Gurney, la famosa compilación de apariciones llamada “Fantasmas de los Vivos”.
3-Edmond Gurney cuya teoría sostenía que las apariciones se producían por un “contagio” telepático.
4-F.W.H. Myers, que mantuvo la teoría opuesta, según la cual la aparición fantasmal ocupaba un espacio “metaetérico”.

La Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres y su aportación
Mención aparte merece, como la más antigua de las Sociedades formadas para estudiar los fenómenos paranormales, la Sociedad de Investigaciones Psíquicas de Londres (Society for Psychical Research). Las experiencias del célebre Williams Crookes, las investigaciones emprendidas por la Sociedad Dialéctica de Londres y el auge del espiritismo en Inglaterra hicieron que se consolidara la idea de aunar todos los esfuerzos con el objeto de investigar sobre estas extrañas manifestaciones.

A tal fin  un grupo de científicos, filósofos e investigadores dec’idieron crear, en 1882, la Sociedad. Entre ellos figuraban los nombres de Barrett, Gurney, Podmore Sidgwick, Oliver Lodge, Myers, Massey… Pronto la asociación adquirió fama por todo el continente y formaron parte como asociados hombres de la talla de William James, W. McDougall (que luego en EE.UU. sería el impulsor de los trabajos de Rhine) y el mismo Sigmund Freud.

Si bien este último no estuvo implicado en trabajos de investigación como los dos psicólogos antes citados, contribuyó con algunas obras a dar su opinión sobre fenómenos tales como la telepatía y la precognición.

La importancia de la S.P.R. londinense fue decisiva, pues no sólo recopiló miles de casos e investigo cientos de sujetos, sino que aunó a hombres de gran talla. Igualmente impulsó la investigación en los EE.UU. con la fundación, en Nueva York, en 1884, de la Sociedad Americana de Investigaciones Psíquicas (American Sosiety for Psychical Research), de la mano de insignes hombres como fueron los psicólogos William James, Stanley Hall y W. McDougall.

Ambas sociedades existen todavía, publicando sus revistas trimestrales y coordinando los trabajos de diversos investigadores.

Los dotados de efectos físicos: Eusapia Palladino
Los grandes dotados tuvieron su época a finales del siglo pasado y principios del presente. De algunos ya hemos hablado, como es el caso de Daniel Dunglas Home, del que se cuentan hechos extraordinarios, muchos de ellos constatados por Crookes. Home se paseo por todos los países de Europa entre 1850 y 1880, desafiando a ilusionistas y científicos a explicar sus habilidades. No tuvo la oportunidad de enfrentarse con el gran ilusionista de la época, Robert Houdini, pero sí con otros menos conocidos.

En 1853, Home desafió a una comisión de científicos ingleses a que explicaran sus demostraciones. Entre ellos el célebre físico Faraday aceptó, pero afirmó simplemente que Home era un hábil mago. La Sociedad Dialéctica de Londres, por el contrario, aceptó las telequinesias de Home, confirmando la existencia de una fuerza desconocida capaz de mover objetos sin contacto directo. Para la investigación, se realizaron 50 sesiones, nombrando una comisión de 30 científicos. Crookes, por su parte, confirmó, después de múltiples experiencias, la capacidad de Home para mover objetos tan pesados como un piano que levitó varios centímetros e incluso un acordeón, que se contraía sonando, como si alguien interpretara con él una melodía.

Otra de las grandes dotadas fue la italiana Eusapia Palladino, mujer campesina con una cultura muy elemental y que fue el asombro de personas tan sensatas como el astrónomo Schiaparelli, el fisiólogo y premio Nobel Richet, el gran ilusionista Howard Thurston, el psiquiatra alemán Schrenck-Notzing, los doctores Morselli y Tamburini y una larga lista de otras notables personalidades de la época, serias y consecuentes.

La Palladino fue, sin embargo, sorprendida en fraude varias veces, y algunas asociaciones, como la S.P.R. de Londres, de  la  que  ya  hemos  hablado,   la  tomaron  como defraudadora. No obstante, para otras entidades los fenómenos que producía Eusapia, tales como telequinesias, levitaciones de objetos, ectoplasmias, etc., fueron auténticos. Se realizaron pruebas en el Instituto de Psicología de París, en el laboratorio de Psiquiatría de la Universidad de Turín y en otros círculos científicos. Veamos lo que decía de Eusapia uno de los más célebres investigadores de la Época, Hereward Carrington, en sus informes para la revista de la Sociedad Americana de Investigaciones Psíquicas.

“Como fueras de serie y entre mis más vividas y extraordinarias experiencias, debo considerar mis sesiones con la médium napolitana Eusapia Palladino. Analfabeta, con dificultad para escribir su propio nombre, y a pasar de todo ello poseía poderes únicos que por muchos años sorprendieron a científicos de toda Europa… Eusapia Palladino fue, sobre todo, médium de efectos físicos; aunque también se le detectaron ciertas facultades de tipo mental.

Los objetos se movían alrededor, en su presencia, sin que nadie los tocara; se oían raps de gran estruendo; aparecían luces; había instrumentos musicales que sonaban sin que nadie visible los tocara. Todos estos fenómenos sucedían mientras la médium estaba sentada bien controlada, especialmente sus manos y pies y, naturalmente, con luz suficiente para permitirnos percibir todo lo que acontecía en la habitación con cierta nitidez.

“Eusapia realizaba sus sesiones en cualquier lugar, en casas privadas, en el laboratorio de una universidad o dondequiera que se la convocara. A menudo se la controlaba antes de la sesión pero nunca se encontró nada sospechoso. Entonces, tomaba asiento en su lugar delante de una mesa de madera, mientras los otros participantes se sentaban también alrededor. Las personas, a ambos lados de Eusapia, le sujetaban las manos, rodillas y pies. Las sesiones comenzaban a plena luz.

“Detrás de ella, se montaba una cabina construida con dos cortinas negras, cerrando un rincón de la habitación. En dicha cabina, se introducía una mesa sobre la que se depositaban pequeños instrumentos musicales propiedad de los asistentes. Eusapia nunca se sentaba dentro de la cabina, sino fuera, en el círculo.

El respaldo de su silla estaba a unos 30 centímetros de las cortinas. “A plena luz, con sus manos, pies y rodillas controladas, la mesa comenzaba a vibrar y a moverse. Muchos médiums consiguen que las mesas vibren, y si esto hubiera sido todo, no habría lugar para el caso. Pero, después de las vibraciones, la mesa del círculo comenzaba a levitar completamente del suelo, quedando suspendida en el aire por espacio de varios segundos.

“He visto en mi existencia cientos de levitaciones y estoy tan seguro de su realidad como de otros acontecimientos de la vida. Muchas veces, cuando la mesa estaba en el aire, le pasábamos una cuerda por debajo y por encima y entre su cuerpo y la mesa, sin encontrar obstáculo alguno.

Estas levitaciones las sostenían mientras uno de los asistentes estaba debajo de la mesa, agarrando los pies, mientras que las manos de Eusapia no tocaban la mesa, siendo esto último perfectamente visible a todos los presentes. Había una curiosa resistencia elástica de la mesa cuando estaba suspendida en el aire, como si estuviera sobre goma; de repente, dicha resistencia se desvanecía, cayendo la mesa sobre el suelo.

“He visto la mesa subir más de un metro durante las sesiones con Eusapia, e incluso estando yo de rodillas sobre el tablero, la mesa levitada. La médium permanecía sentada sin moverse, con sus manos y pies perfectamente sujetos por otros presentes.

“Después de las levitaciones, se oían raps en la mesa que estaba dentro de la cabina y en la del círculo. A menudo, los ruidos adoptaban una forma muy peculiar. Por ejemplo, Eusapia golpeaba cuatro veces la mesa con sus nudillos, dejando la mano sobre ella a unos 20 centímetros. Unos pocos segundos después sonaban unos raps, imitando exactamente sus golpes, como si fueran su eco diferido en unos instantes.

“Después se oían cinco golpes que querían decir que la luz debía ser disminuida. La luz era sustituida por una más débil. Aun con esta luz, se podía ver todo claramente, incluida la médium. Entonces, se oía que los instrumentos de la cabina se movían sobre la mesa, terminando por salir, uno o más, flotando por el aire, en torno a la habitación y además sonando. Si era, por ejemplo, una mandolina, sus cuerdas vibraban mientras flotaba por el aire; si era una campana, sonaba con estridencia hasta que caía al suelo.

“Es cierto que Eusapia a veces recurrió al fraude y en ello fue sorprendida, por nosotros y por otros. Su método consistía en liberar un brazo del control, produciendo fenómenos con la mano libre. Casi todos los investigadores han denunciado este tipo de engaño. Sin embargo, todos salían convencidos de la veracidad de sus fraudes, ¿por qué, se puede uno preguntar, recurría al truco, stsus poderes eran genuinos? ¿No sería que todos sus fenómenos fueran más bien fraude mal controlado?.

Es difícil contestar a esto en pocas palabras… De alguna manera pretendía trucar los fenómenos para divertirse, pero cuando lo descubríamos y comprobaba que no podía engañarnos, entonces realizaba el fenómeno genuino. Esto se lo he visto hacer a menudo y cuando defraudaba y era descubierta, lo repetía de forma que nunca pudo ser explicado”.

Este es uno de los testimonios de uno de los investigadores más célebres que tuvo la metapsíquica. ¿Qué se puede concluir de todo esto? La respuesta queda en el aire una vez más.

Los dotados hermanos Schneider
Ya en el presente siglo, nos encontramos a los hermanos Schneider, Willi y Rudy, investigados por el Instituto Psicológico de la Universidad de Munich y el Hospital Psiquiátrico de Viena y por el doctor Osty, por el doctor Schrenck-Notzing, el doctor Holud, el doctor Dingwall y otros expertos en la materia, uno de los cuales fue el gran desenmascarador de fraudes de principios de siglo.

Se trataba de Harry Price, que adquirió fama por sus exhaustivos controles en las sesiones mediúmnicas. Price asistió, en los primeros contactos con los hermanos Schneider, a las sesiones organizadas por el psiquiatra alemán Schrenck-Notzing. De las que el investigador inglés salió vivamente impresionado, ya que, aparentemente, los medios de control no detectaban qu Rudy Schneider cometiera fraude.

Sin embargo, algunas de las sesiones se organizaban en la misma casa de 1 familia Schneider, de la que todos sus miembros, desd el padre a la madre, pasando por los hijos, se decía qu eran dotados de efectos físicos. Price, cuando investigó en este ambiente, nunca detectó ningún fraude, seguí consta en sus informes al Laboratorio Nacional de In vestigación Psíquicas de Londres, del que fue fundado; y director.

Pricé decidió llevar a Rudy Schneider al laboratorio de Londres. Para tal ocasión, preparó unos métodos de detección de fraudes muy inteligentes. Consistían en rodear los objetos, que se suponía iban a ser movidos poi el médium a distancia, con rayos infrarrojos. Esta emisión cerraba un circuito que cuando era alterado por un objeto físico del tipo que fuera, automáticamente hacía que varias cámaras de fotografiar se disparasen desde distintos ángulos, retratando el objeto que, evidentemente, había sido movido por algún tipo de energía u otro medio que pudiera tener carácter fraudulento.

Fue, concretamente, en la sesión número 25, del año 1932, llevada a cabo en el laboratorio, cuando las cámaras se dispararon, recogiendo en sus placas un brazo de Rudy junto al objeto, cuando se suponía que debía estar en trance. Este hecho vino a minar la confianza de Price en todas las pruebas que durante años atrás y en diversos lugares había realizado con los hermanos Schneider. Cuando Price le recriminó al día siguiente su acción, la primera reacción de Rudy fue decir que el brazo debía ser de algún espíritu, a lo que Price replicó que el “espíritu” en cuestión llevaba el mismo pijama con el que vestían a Rudy en cada sesión.

Literalmente, sobre el caso de Rudy Schneider escribió: “Mis palabras finales son que, en mi opinión, hemos asistido a fenómenos genuinos en nuestros experimentos con Rudy en los años 1929 y 1930 y que es altamente probable que las telequinesias de pañuelos y las interferencias registradas por los rayos infrarrojos durante las pruebas de 1932 se debieran también a algún tipo de energía exteriorizada por el médium. En cuanto a otros fenómenos, debo suspender por el momento mi opinión, ya que me temo que tendremos que comenzar toda la investigación con Rudy de nuevo”.

Price sustentaba esta opinión por el hecho de que, salvando aquella sesión de 1932, en las demás en que se repitió la experiencia la cámara no registró nada anormal, sino tan sólo el pañuelo levantándose sin nada extraño alrededor. Según él, sería la energía procedente de Rudy la que interrumpiría el circuito, originando las fotografías.

Una vez más, se pone de manifiesto el estrecho margen en el que se desenvolvían los investigadores de la metapsíquica, ya que debido a la condiciones de escasa luminosidad que imponían los médiums, los fraudes, si se detectaban, tenían que serlo con aparatos tales como los descritos y que incluso dejaban la duda en el aire, ya que, como el mismo Price escribía, había teóricamente un tiempo (1/2 segundo) entre la interrupción del circuito y la deflagración de las lámparas de magnesio, que bastaba para empujar el pañuelo y volver la mano a la posición de control, sin que lo detectara la placa.

Otro gran dotado de los años 20 fue el polaco Jean Guzik, también investigador por el Instituto Metapsíquico Internacional de París. Estos últimos dotados sufrieron condiciones de control más severas, no sólo por una mayor experiencia acumulada, sino porque los medios de detección se perfeccionaron. Así se empleaban, como hemos visto, las fotografías de magnesio, los rayos infrarrojos y otros medios que dificultaban el fraude.

Algunos de los grandes dotados fueron sorprendidos en fraude, alegando los matapsiquistas que, al ser los fenómenos parapsicológicos evasivos por naturaleza, el médium, aun estando inconsciente, puede intentar fraudar para alcanzar el objetivo.

Sin embargo, la cantidad de fraudes detectados en los últimos años de la metapsíquica hicieron que muchos científicos se alejaran de este tipo de investigación a pesar de los testimonios en sentido contrario de investigadores tan célebres como los citados.

Por último, citaremos algunos nombres más de conocidos médiums sin detenernos en otras aclaraciones y remitiendo al lector a cualquier libro sobre esta época. Nombres tales como Florence Cook, Stanislava Tomsc-yk, Marta Beraud, Miss Goligher y Kluski fueron otros tantos dotados célebres de aquellos años.

Del espiritismo a la moderna parapsicología
Los resultados obtenidos por los sucesivos investigadores fueron demostrando que, más que al poder de los espíritus, los curiosos sucesos ocurridos durante las sesiones se debían a los poderes mentales de los verdaderos médiums; a quienes muchos científicos e investigadores comenzaron a llamar “clarividentes” o, más contemporáneamente, “psíquicos”.

Pero eso es otra historia. La historia de la parapsicología.

Fuente Consulatad:PARADIGMAS Tomo 6 Mitos, Enigmas y Leyendas Contemporáneas -El Espiritismo- P.Y.E.S.A.




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