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VIDA Y OBRA ARTÍSTICA DE CARLOS GARDEL, EL MOROCHO DEL ABASTO
El morocho del abasto Gardel

De acuerdo a la libreta de enrolamiento argentina declara ser nativo de Tacuarembó, Uruguay y haber nacido el 11 de diciembre de 1887, algunos amigo del canto aseguraba que privadamente reconocía ser de ochenta y tres Y en cuanto sus padres, algunos autores dicen que habría sido hijo de la planchadora Berta Gardés, quien emigra hacia el Río de la Plata con el niño cuando éste tenía tres años.

Para otros, sería hijo del coronel uruguayo Carlos Escayola y Manuela Bentos de Mora,quien habría vivido en un puesto campesino entre las estancias Santa Blanca y Las Crucecitas de la zona de Tacuarembó y habría sido una relación ocasional del militar; a los dos años Manuela Bentos entregó al niño al cuidado de Berta Gardés.

Lo cierto es que Berta Gardés se comporto como su verdadera madre, toda su vida. Creció en un suburbio de la ciudad y en el abasto le decían “El francesito” Sus primeros años de estudio fueron en el colegio San Carlos del barrio de Balvanera. Llegado a los 20 años, había desempeñado una variedad impresionante de oficios que le permitieron sobrevivir y ayudar a su madre.

Le gustaba cantar y aprovechaba esa inclinación para ganar algunos centavos, lo mismo en las esquinas de las calles como en reuniones de poca importancia. Al principio, al cantar en público, elige las canciones criollas, canta en cafés y restaurantes situados en las inmediaciones del Mercado de Abasto.

Todos los datos relacionados con lo que fue su vida antes de alcanzar notoriedad como cantor están rodeados de una aureola de imprecisión y misterio. Hay quienes dicen que el Gardel consagrado como cantor no era aquel Charles Gardés nacido en Francia, sino un huérfano uruguayo adoptado por Berthe Gardés. Esa afirmación es el punto de partida de un torbellino de controversias que giran en torno de la infancia y la adolescencia de Gardel. La mayor parte de las referencias sobre esa época son oscuras, dudosas; según de quien provengan.

En 1912 forma su propio dúo con Francisco Martino; un año después, la pareja se convierte en cuarteto, se suman a ella, Saúl Salinas y el uruguayo José Razzano.

Pero este cuarteto dura poco tiempo, sólo unos meses; primero abandona el equipo Salinas y luego Martino. En 1913 es el dúo Gardel-Razzano, y permanecerán como tal hasta 1925, aunque Gardel grababa todos los tangos. En septiembre de 1925 el dúo se disuelve y casi abandonó las canciones criollas y se hizo cantor de tangos.

Es entonces cuando comienza a viajar. En octubre de 1925 llega a España, sus discos se consolidan, crece su popularidad, y se afirma como cantor; luego viaja a París y en una presentación en el teatro Femina, en un festival benéfico, canta junto a Josephine Baker, quien era en aquellos tiempos una estrella.

Actuó tres meses en el cabaret Florida y grabó varios discos.

En cuanto al cine, ya había trabajado para Francisco Deffilipis Novoa en dos filmes, Flor de durazno y La loba, en Buenos Aires. Viaja a Francia y en Joinville filma Espérame en 1932 y La casa es seria en 1933.

Luego la Paramount lo une con Alfredo e Pera, y este será el autor, a partir de ese momento, de todos los guiones y las letras de las canciones cantadas en sus películas.

Grabó 1500 discos (912 temas). Filmó en EE.UU. Melodía de Arrabal, El Tango en Broadway, El día que me quieras y Tango Bar.

En una gira por América Latina, el 24 de Junio de 1935, en el aeropuerto de Medellín, Colombia, el avión que lo conducía de Bogotá a Cali, choca con otro avión que estaba estacionado en la pista del aeródromo Olaya Herrera, produciéndose un terrible incendio. Sus acompañantes, Le Pera y los guitarristas Guillermo Barbieri y Domingo Riverol, y el resto del pasaje, diecisiete personas, mueren en el accidente, sólo sobreviven con graves quemaduras el tercer guitarrista José María Aguilar y otros dos pasajeros.



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La noticia repercutió como una bomba en todo el mundo y especialmente en Buenos Aires; cuando llegaron sus restos, decenas de miles de admiradores se congregaron para darle el último adiós. Pero en el mismo instante en que la vida de Gardel se extinguía entre las llamas del avión caído, su figura entraba de lleno en, la leyenda.

Su vida ha sido el tema de millares de artículos periodísticos, no pocos libros, interminables discusiones e, incluso, pretensiosos análisis sociológicos, mientras su voz admirable alimenta desde hace décadas las audiciones radiales.

Cada aniversario de su muerte, su tumba, en el cementerio de la Chacarita, se convierte ven un verdadero santuario, y nunca falta un cigarrillo humeando entre los dedos de la mano derecha de su estatua, sonriente como lo muestran millares de fotografías, “El zorzal criollo”, “el maestro”, “el morocho del Abasto”, “el mudo”, “el broncee que sonríe”, “Carlitos”: la lista de apodos cariñosos que ha recibido es tan extensa como la iconografía que tejió la devoción popular en torno a su figura.

Concurren a su velatorio en el Luna Park una multitud, que lo acompaña por Av. Corrientes hasta la Chacarita.

“Carlos Gardel es quizás el más grande mito de la Argentina. Su habilidad artística, su talento incomparable como cantor de los arrabales porteños, su instinto musical para componer algunos de los más grandes tangos de todos los tiempos, su estupendo carácter, su fanatismo por las carreras, le han llevado a ser quizás sólo igualado por la otra leyenda del país del sur del Plata: Eva Perón. Sin embargo, mientras toda actividad política puede ser digna de objeciones, comentarios y recelo por parte de determinados sectores de la población, la figura de Carlos Gardel se erige como universal para todos los argentinos y los seguidores del tango a través del orbe…”.

Su timbre varonil, su modo especial de pronunciar algunas letras y otros rasgos peculiares dieron al tango un acento inconfundible. Las posteriores imitaciones de su estilo nunca lograron e! brillo que sólo Gardel supo imprimirle, ya que su voz, su modalidad y su estampa se aunaron en una conjunción no superada. A medida que pasa el tiempo, resulta fácil comprender que ningún otro cantor logró captar con tanta fidelidad a un Buenos Aires que, poco a poco, va tomando el camino del recuerdo. Por eso no es muy complicado descifrar el sentido nostálgico del comentario que millares de admiradores suelen pronunciar cuando escuchan al cantor revivir alguno de sus temas desde el disco: “Cada día canta mejor”.

 

 

DATOS SUELTOS DE CARLOS GARDEL:

Su nombre completo era Paul Jean Lasserre y nació en Toulouse el 1° de agosto de 1866, en la rué Des Sept Troubadours 13, hijo de Joseph Lasserre, de oficio “menuisier en voitures” (es decir, trabajaba en el proceso de fabricación de carros y carruajes) y de Jeanne Mane Blanc, de aficio “lisseuse” (alisadora, planchadora, la misma profesión de Berta Cardes).
Hijos: Ninguno
Ocupación: Cantor, actor, empresario
Ocupaciones anteriores: Tipógrafo, cartonero, utilero teatral
Residencia habitual: Ciudad de Buenos Aires
Ultima residencia declarada: Niza, Francia
N° de pasaporte: 383.017
N° de Libreta de enrolamiento: 236.001
N° de Cédula de identidad: 218.125
Piel: Blanca
Cabello: Oscuro
Nariz: Recta
Talla: 1,70 m
Primera película: Flor de durazno. Dirigida por Defilippis Novoa en 1917.
Ultimo tango que cantó: “Tomo y obligo”. En la radio La Voz de Víctor, de Bogotá, el 23 de junio de 1935, por la noche. Curiosamente, la empresa que auspiciaba el programa SACO (Sociedad Aérea Colombiana) en cuyo avión F-31 viajaría horas más tarde y se estrellaría en Medellín
Museo: Hay museos de Gardel en una gran cantidad de ciudades del mundo. Uno de los más colmados de cariño está, precisamente, en Medellín. Allí, una de las piezas más preciadas es el sillón de peluquería en el que el Mudo se sentó para ser atendido en una visita a esa ciudad anterior a la de 1935.
Club de fútbol: Racing Club. No era fanático de este deporte. Deporte predilecto: Pelota vasca, preferentemente a mano limpia.Era bueno.
Pasión: Carreras de caballos. Solía decir que a él lo perdían los caballos lentos y las mujeres rápidas. Y se reía con su propia broma.
Bebida preferida: Champán. Mate.
Última película:
Tango Bar. 1935 Proyectos inconclusos: Dos películas para la Paramount:
Yo fui un ladrón y Sólo un hombre, ambas con libro de Lépera.
También había planeado formar en Buenos Aires una productora de cine para realizar aquí sus propias cintas y las de otros artistas.
Su ídolo como cantante: En rico Caruso, tenor italiano
Ultima grabación en Buenos Aires: “Madame Ivonne”, de Pereyra y Cadícamo
Temas grabados: Más de 1.500 Despedida: Sus restos fueron velados en el Luna Park. Unas
30.000 personas fueron a despedirlo. Las orquestas de Francisco Canaro y Roberto Firpo tocaron dos veces el tango “Silencio”.

Carlitos Gardel, Un Santo Popular
Chas de Cruz expresó, refiriéndose a Garlitos: “Un ídolo de gloria popular imperecedera. Los elegidos de los dioses mueren jóvenes, decían los paganos. Puede parafrasearse: los elegidos de los dioses mueren trágicamente”.

Carlos Romualdo Cardes, conocido como Carlos Gardel, presenta dos de los rasgos esenciales para constituirse en un santo popular: murió joven y dramáticamente. Su vida y su muerte estuvieron rodeadas de misterios y leyendas. Desde su humilde origen en Francia, hacia 1890, hasta su final accidental o provocado en Medellín el 24 de junio de 1935.

El mito de Gardel comenzó en el momento en que se incendió el avión. Petit de Murat lo expresó de la siguiente manera: “La muerte, al fijarlo inamoviblemente en una imagen sonriente, feliz, entradora, clara, varonil, porteña, de una juventud arrasadora, sellaba un destino que explican sus fotografías (en los taxis de México, en los tabucos de Panamá, en los bares de Tucumán o Lima) o los afiches de sus películas siempre repetidas desde Santiago de Cuba hasta Tacuarembó: estaba en el pueblo y ahí se quedó”.

En su mausoleo de la Chacarita, los homenajes se expresan en placas recordativas, flores y cigarrillos encendidos. ¿En qué momento y por qué Garlitos adquiere poderes? La primera placa de agradecimiento por favores recibidos es de 1979. En la década siguiente los agradecimientos se multiplican. El fenómeno continúa hasta hoy, y de las 276 placas colocadas en su tumba, 133 son específicamente de agradecimiento y el resto recordativas de personas y entidades nacionales y extranjeras. Los agradecimientos son por motivos diversos: amor, salud, trabajo, casa y guía espiritual.

EL TANGO ARGENTINO: Uno de los productos argentinos de exportación más famosos, el tango, consiguió un ritmo nuevo y una nueva ola de popularidad cuando Carlos Gardel editó su primera grabación de Mi noche triste
en 1917 (ver página 129). El tango, con su letra apasionada y su música pegadiza, estaba en camino de hacerse célebre en todo el mundo.

En los tangos de la vieja guardia, las letras siempre habían estado supeditadas al movimiento. El tango como forma de baile había nacido en los barrios bajos de Buenos Aires. Incorporó los movimientos de las peleas de navajas y de los actos sexuales en un drama de machismo y femineidad arrolladura. Una versión diluida se convirtió en el baile preferido de la burguesía de Nueva York, Londres, París y finalmente de la Argentina en la primera y segunda décadas del siglo.

Los tangos argentinos eran interpretados habitualmente por orquestas de baile de estilo tradicional. No tenían letra o estaban acompañados por poemas líricos sobre traiciones femeninas, alcohol, burdeles y la crueldad de la sociedad.

Pero durante la Primera Guerra Mundial surgió una forma de tango nueva más lírica y refinada. Mi noche triste fue el primer ejemplo y la interpretación de Gardel tuvo un éxito sin precedentes.

Gardel se convirtió en una estrella en el extranjero (Bing Crosby dijo que «nunca había escuchado una voz tan bella») pero en su país fue un mito. Para los argentinos, Gardel, como el tango, era la expresión del alma de una nación inmigrante.

Sus letras todavía se citan y para referirse a una persona que se destaca se dice que «es Gardel». El cantante se transformó a sí mismo en un hombre rico, elegante y sofisticado. Gardel encarnó las aspiraciones de millones de argentinos. Cuando murió en 1935, su funeral convocó a una multitud.

Fuente: Crónica Loca de Víctor Sueiro

Algunos filmes de Gardel
“Melodía de arrabal”
También dirigida por Gasnier, fue filmada en 1932 en Joinville, con producción de la Paramount, y se estrenó en Buenos Aires al año siguiente. Allí Gardel canta “Mañanita de sol” a dúo con Imperio Argentina y, como solista, interpreta “Melodía de arrabal”, “Cuando tú no estás” y “Silencio”.

“Cuesta abajo” Película filmada en mayo de 1934 en Long Island, Nueva York, con dirección de Louis Gasnier y guión de Le Pera. El 8 de setiembre del mismo año, se estrenó en Buenos Aires en el cine Monumental, en Lavalle 780. Junto a Gardel actúan Mona Maris y Alfredo Le Pera. Entre otros tangos, Gardel interpretó “Amores de estudiante” y “Mi Buenos Aires querido”.

“The Big Broadcast of 1936” (Cazadores de estrellas) Se filmó en inglés (salvo las partes cantadas por Gardel) en 1934. Fue producida por Adolph Zukor para la Paramount. En este film aparecen Bing Crosby, Los niños cantores de Viena y otros conocidos artistas de la época. Se presentó el 30 de abril de 1936 en el cine Astor, en Comentes 748. Había sido filmada en Hollywood, excepto las escenas de Gardel, que se rodaron en Long Island, Nueva York, en diciembre de 1934. La dirección es de Norman Taurog y Teodore Reed. Gardel interpretó “Amargura” y “Apure, delantero buey”, ambas de su autoría junto con Le Pera.

“El tango en Broadway”
Esta película, dirigida por Louis Garnier, se estrenó el 12 de marzo de 1935 en el cine teatro Broadway, en Corrientes 1155. Incluye el fox-trot “Rubias de New York” y el tango canción “Golondrinas”, ambos de Gardel y Le Pera.

“El día que me quieras” El 16 de julio de 1935 se estrenó en el cine Broadway, en Corrientes 1155, “El día que me quieras”, película dirigida por John Reinhardt con guión de Alfredo Le Pera. Allí hace su aparición un niño “canillita”, que fue interpretado por el futuro músico Ástor Piazzolla. En este film Gardel interpretó “Caminito soleado”, “Suerte negra” (en trío con Tito Lusiardo y Manuel Peluffo), “El día que me quieras”, “Guitarra mía”, “Sus ojos se cerraron” y “Volver”.

“Tango bar”
El 22 de agosto de 1935 se estrenó “Tango bar” en el cine Suipacha, ubicado en la misma calle Suipacha 442. La película contó con la dirección de John Reinhardt y fue filmada en Long Island por la Paramount. Acompañaron una vez más a Gardel los actores Enrique de Rosas y Tito Lusiardo. Algunos temas cantados son “Por una cabeza”, “Lejana tierra mía” y “Arrabal amargo”. Además, Gardel baila con Rosita Moreno “Viejos tiempos”, un tango de su autoría junto a Le Pera.

Según una última investigación sobre los primeros años del joven Gardel, habría fehacientes indicios y documentos policiales en donde demostrarían que tuvo cierta actividad delictiva utilizando la modalidad de estafa del “cuento del tío” que era bastante habitual en la época. Implicaba que una persona se dirigía a un bar durante varias semanas y mostraba que había recibido una herencia multimillonaria de un familiar, un tío, por ejemplo, en algún punto alejado de la Argentina, pero que no tenía dinero para pagar el pasaje. Se firmaba una especie de acuerdo que estipulaba que el estafador cedería parte de su herencia, mientras que el estafado pagaba el viaje, el alojamiento y, a veces, los gastos de abogado. (Fecha: 10-11-2012)

VIDEO HOMENAJE A CARLITOS

CRÓNICA DE LA ÉPOCA: SEPULTURA DE CARLOS GARDEL

2Las numerosas coronas se colocaron en dos líneas a ambos lados del féretro, y ellas indicaron, luego, el camino por donde empezaron a desfilar miles de personas. Desde las 14 afluyó el público al Luna Park desde todos los puntos de la capital, y al mediar la tarde la concurrencia fue ya imponente. Dos largas filas de personas atravesaban el ring, entrando al estadio por una puerta y saliendo por la de enfrente, en tanto que las localidades bajas y altas se habían llenado de público.

Casi todas la mujeres llevaban grandes ramos de flores o los adquirían a las puertas del Luna Park, donde se vendían, además, retratos de Gardel, medallas, breves biografías, y cuadros de los “films” en que actuó el cantor desaparecido. Las mujeres estaban casi en mayoría en ese desfile incesante, y entre ellas no pocas eran ancianas o niñas; su ofrenda floral, sus lágrimas, algún beso estampado como furtivamente en el féretro, fueron los homenajes más conmovedores, los que expresaron el adiós emocionante del admirador anónimo.

Después de las 21 la afluencia de gente en las inmediaciones del Luna Park fue mucho mayor que durante las horas de la tarde. De las bocas del subterráneo, de los tranvías, ómnibus, “colectivos”, automóviles particulares y de alquiler, que llegaban continuamente a la avenida Leandro N. Alem y a las calles Corrientes y Sarmiento, surgía una inmensa muchedumbre, que rodeó el edificio, aglomerada ante las fachadas del local y realizó verdaderos ataques para penetrar en el estadio. Una evidente falta de organización policial, pues no se cuidó de orientar al público hacia las puertas de acceso y dar curso conveniente al desfile, produjo gran confusión entre el público, detenido por las fuerzas de policía montada que defendían materialmente las entradas del Luna Park.

Parte de la orquesta de Francisco Canaro no pudo, así, llegar hasta el estadio, y el nombrado compositor se vio obligado a ejecutar el tango “Silencio!” con un conjunto muy reducido de instrumentistas. Mucho antes de iniciarse el acto de homenaje fueron clausuradas definitivamente las puertas y el público que todavía no había logrado penetrar en el local perdió toda esperanza de presenciar la ceremonia, pero no abandonó por eso las inmediaciones del estadio.

Por la noche la capilla ardiente presentaba un aspecto más imponente que durante el día. Inició la serie de discursos D. Enrique García Velloso, que se adhirió al homenaje en nombre de la Casa del Teatro, de cuya junta directiva es presidente. Hicieron uso de la palabra después los actores Segundo Pomar y Paco Busto, que evocaron su amistad con Gardel, y luego habló Roberto Zerrillo, compositor popular y director de orquesta típica.

Más adelante pronunció un extenso y expresivo discurso el autor nacional Claudio Martínez Payva, en nombre de la comisión pro homenaje. Azucena Maizani leyó a continuación una carta enviada desde Hollywood por Rosita Moreno, compañera de Carlos Gardel en la interpretación de los últimos “films” del celebrado cantor.

Las orquestas de Francisco Canaro y Roberto Firpo e instrumentistas de otros conjuntos ejecutaron dos veces el tango “Silencio”, de Le Pera, Gardel y Pettorossi, cantado por Roberto Maida, y por último, cuando ya el público siguiendo las invitaciones que se le dirigían por los altoparlantes, empezaba a desalojar las localidades, habló Francisco Riera, en representación del arte popular paraguayo.

Antes de que saliese del local el público que lo ocupaba, empezó a penetrar en él la gente que esperó esa oportunidad durante varias horas frente al Luna Park, y toda la madrugada continuó el desfile por el tablado del estadio a ambos lados del féretro.”

Fuente Consultada:
La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:
Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929
CARLOS GARDEL

Sin duda este año 1917 ha sido el de la consagración defibitiva de Carlos Gardel. Con el estreno de la canción “Mi noche triste”, de Samuel Castriota y Pascual Contursi, se ha convertido en el primer cantor oficial de tangos, ya que hasta ahora las composiciones de este género sólo tenían música. Pero además, Gardel ha desplegado sus dotes actorales con el estreno de la película Flor de durazno y acaba de grabar en un disco junto a José Razzano el tema “Cantar eterno”, de Ángel Villoldo.

Pese a su semblanza indudablemente porteña, Gardel nació en la ciudad francesa de Toulouse, el 11 de diciembre de 1890 y su verdadero nombre es Charles Romuald Gardés. A los tres años llegó a Buenos Aires con su madre y, ya entrado en la juventud, se convirtió en cantor habitual de reuniones y cafés.

La sociedad con Razzano, a quien se lo conoce como “el Oriental” por su nacionalidad uruguaya, se inició cuando Gardel tenía 21 años. Al principio formaron un dúo de canciones folklóricas que se lo conoció como El Morocho y el Oriental. Un año después, en 1912, grabaron quince canciones para el sello Columbia Records, en las cuales Gardel también ejecuta la guitarra. El tema que abre el álbum fue “Sos mi tirador plateao”. Pero ésa era otra época, en la que el repertorio era exclusivamente folklórico.

La interpretación de “Mi noche triste” ha marcado un vuelco en la carrera de Gardel. Originariamente, se trataba de un tema instrumental compuesto por Castriota titulado “Lita”. Luego, Contursi le agregó la letra y lo tituló “Percanta que me amaraste”. Pero cuando se lo incluyó en la obra teatral del saínete Los dientes del perro se lo rebautizó con el nombre actual. La letra, algo inédito hasta ahora en el tango, narra la historia de un hombre que es abandonado por su mujer. Pero con la particular interpretación que le ha dado Gardel, la canción está logrando una enorme difusión, en tanto que la carrera del “Morocho” ha tomado un nuevo rumbo que pre-anuncia el inicio de un camino lleno de éxitos.

Períodico El Bicentenario Fasc. N°6 Período 1910-1929




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