Masacre de Kurdos Por Hussein en Irak Genocidio Kurdo


LA REPRESIÓN Y MATANZAS DE  KURDOS EN IRAK-GOBIERNO DE HUSSEIN

Las divisiones religiosas y étnicas en Oriente Próximo han precipitado numerosos conflictos, mientras que sus reservas de petróleo han atraído sobre la zona la atención internacional. El descubrimiento y la explotación de las reservas de petróleo ha condicionado en gran medida la historia de Oriente Próximo del siglo XX. La región había estado ocupada desde tiempos inmemoriales por turcos otomanos, lo cual dio origen al nacionalismo árabe. Cuando el Imperio Otomano se derrumbó al fin de la I Guerra Mundial, los británicos y los franceses se repartieron la zona y la gobernaron a modo de protectorado, hasta concederle la independencia tras la II Guerra Mundial.

mapa de kurdistán

Mapa de Kurdistán

ORIGEN DEL CONFLICTO: Tras el fin de la Primera Guerra Mundial y el colapso del Imperio otomano, el Tratado de Sévres (1920) alumbró la promesa de un Kurdistán independiente, que jamás se cumplió a causa de la desidia de la comunidad internacional. Pero los kurdos mantuvieron siempre vivas sus reivindicaciones. Esos anhelos autonomistas prendieron en diversas revueltas armadas que fueron reprimidas sin contemplaciones. En Irak, a lo largo del siglo XX, el peor enemigo de los kurdos fue Sadam Husein. En dos décadas de persecuciones, el iraquí empleó desde armas químicas hasta la limpieza étnica para silenciar la voz de este pueblo sin Estado.

ANTECEDENTE DE LA GUERRA IRAN-IRAK: La guerra desatada entre Irán e Irak en 1980 tiene sus orígenes remotos en antiguas disputas territoriales entre los imperios persa y otomano por el control del Shatt al-Arab, el lugar en el que confluyen los ríos Tigris y Eufrates poco antes de desembocar en el golfo Pérsico y
constituye el único acceso iraquí al mar.

Sadam Hussein deseaba promover Irak como una potencia regional e Irán era un blanco clave. Irán e Irak habían tenido largas disputas fronterizas por la vía fluvial estratégica de Shatt al-Arab y la provincia petrolera del Khuzestan.

La disputa territorial se mantuvo vigente hasta el 6 de marzo de 1975, cuando se firmó un acuerdo entre Irán-Irak donde se definían los límites fronterizos  y la división de la zona Shatt al-Arab a través de una línea que otorgaba a Irán el acceso propio a su refinería de Abadán.

sadam hussein

El propio Saddam era el ídolo que se sentaba en la cima del poder. Erigió estatuas en honor a su propia gloria; si las estatuas no cabían colgaba carteles, y los telediarios abrían con canciones que lo alababan. Sadddam mantuvo un férreo control sobre su pueblo mediante propaganda, que difundía una imagen que presentaba al líder com gran héroe, y mediante la desaparición nocturna de cualquiera que atreviera a disentir. En las prisiones de todo Irak, decenas de miles de alborotadores eran torturados y ejecutados, o bien torturados y liberados como advertencia a sus conciudadanos. Los cuerpos mutilados de los enemigos del estado eran devueltos a sus familias para que los enterraran y se extendieran así los rumores del salvaje trato que recibíar. los detenidos en prisión.Los familiares inocentes de los disidentes eran secuestrados, violados, torturados o asesinados, un castigo adicional contra cualquiera que se ganara la enemistad de Saddam.

A pesar de este pacto, el presidente Hussein con el único objetivo de dominar la zona, busca una excusa para atacar a su país vecino, excusa que encontró en el momento ideal cuando en medio de la revolución iraní con Jomeini a la cabeza,  esgrime  pruebas de apoyo iraní al intento de asesinato de su ministro de Exteriores iraquí, Tariq Aziz. Jomeini siempre había sido muy crítico con el Gobierno laico de Hussein. Hussein era un musulmán sunita y era célebre por el maltrato al que sometía a los chiitas en Iraq.

El 22 de septiembre de 1980 las fuerzas iraquíes dirigidas por su presidente, Saddam Hussein, se adentraron en territorio iraní con el apoyo político de Arabia Saudí y Jordania, que temían la expansión de la revolución iraní, mientras que enemigos seculares de Irak, como Siria, se alinearon del lado iraní. Hussein logró mantener la ofensiva durante dos años, pero en ese tiempo las tropas de Irán pudieron organizarse y obligaron a aquél a replegarse.

Para este conflicto Iraq contó con el apoyo de ventas de  armas a la URSS y sus satélites, así como a gran parte del mundo árabe. En cambio, en Irán la destitución del sah Rezha Palevi, títere de los intereses americanos, había conllevado la retirada de las armas estadounidenses, de modo que, en su campaña bélica, Irán hizo uso de tácticas antiguas, incluyendo entre ellas el uso generalizado de niños para limpiar los campos de las líneas del frente de minas iraquíes con el fin de que no dañaran el reducido contingente de tanques iraníes.

Despúes de dos años de conflicto, en 1982 el avance de Irán, hizo que EE.UU. apoyen a Irak con nuevas armas de tipo química y biológicas, evitando la périda de importantes pozos de petróleo iraquíes. Es importante destacar que el gobierno de Reagan, en contra de su pública oposición a Irán,  también le vendía armas a los iraníes, situación que generó el famoso escándalo conocido como Irangate.

Iraq ofreció negociar, pero Irán rehusó hacerlo, ya que sus clérigos gobernantes estaban decididos a derrocar a Hussein. La situación se estancó durante otros seis años, hasta 1988, cuando Iraq empezó a bombardear ciudades iraníes, incluida la capital, Teherán.

El 25 de julio de 1988 Irán aceptó la resolución 598 adoptada un año antes por el Consejo de Seguridad de la ONU, que contemplaba el diálogo entre ambos países, la retirada de los ejércitos de las fronteras y el intercambio de prisioneros. El acuerdo de paz definitivo no se firmó hasta el 20 de agosto de 1990, días después de que Irak decidiera ampliar su línea marítima a costa de Kuwait. Irán ofreció entonces un acuerdo de paz que Iraq aceptó. Aquella guerra prolongada estaba pasando factura a la economía y a la moral civil.

Cerca de un millón y medio de personas fallecieron en el conflicto, que apenas alteró las fronteras. Iraq contrajo una inmensa deuda de guerra, sobre todo con Kuwait, a quien debía 14 mil millones de dólares, motivo (entre otros) por el cual invadió Kuwait en 1990.

LA MASACRE DE LOS KURDOS POR HUSSEIN: Como se observa en el mapa de arriba la etnia de los kurdos se ubica casi exclusiva en los límites entre el noreste de Irak e Irán. Durante el conflicto iraní entre 1980 y 1988, Sadam los acusó de apoyar al régimen iraní y se esta manera ordenó una campaña militar que se extendió de 1987 a 1989 y en la que fallecieron más de 182.000 civiles. Halabja, a tan sólo 10 kilómetros de Irán, no fue elegida al azar. Esta pequeña ciudad había sido escenario durante los meses anteriores de importantes protestas contra la guerra.

LOS KURDOS: Mientras que a la mayor parte de los dictadores del medio siglo pasado les ha bastado permanecer en casa y brutalizar sin hacer demasiado ruido sólo a su propio país, Saddam, por el contrario, intentó en dos ocasiones expandir su territorio a costa del de sus vecinos, la primera vez en Irán (1980-1988) y la segunda, en Kuwait (1990-1991). En ambas ocasiones fracasó y descargó su ira contra su propia gente.

Desde la formación del país después de la primera guerra mundial la minoría kurda, que se encontraba a caballo entre Turquía, Irán e Irak, había ido presentando una resistencia esporádica al dominio iraquí. Cuando la ciudad fronteriza iraquí kurda de Halabja cayó ante d avance de los soldados iraníes en marzo de 1988, sus habitantes kurc: acogieron con júbilo esta liberación, y Saddam, furioso por esta deslealtad, desencadenó un auténtico infierno contra Halabja. Varias oleadas de ataques aéreos destruyeron la ciudad con explosivos, napabr. y gas venenoso, matando indiscriminadamente a unos 5.000 civiles.

LA MASACRE DE HALABJA: El 16 de marzo de 1988 el ejército de Sadam Husein atacó a la población kurda de Halabja con gas mostaza y agentes nerviosos. Murieron 5.000 personas, la mayoría civiles. El ataque se produjo en el contexto de la guerra Irán-Irak. Entre 1986 y 1989 Sadam Hussein aprovechó la coyuntura bélica para desencadenar una campaña contra el pueblo kurdo que produjo miles de muertos y la destrucción de más de tres mil localidades.

Llegado este momento, Saddam había hecho de los kurdos su chrivo expiatorio, les culpaba del fracaso de su guerra contra Irán y había concentrado toda su ira en ellos. Entre febrero y septiembre de 1988, las tropas de Saddam llevaron a cabo una limpieza sistemática del territorio kurdo, destruyendo una a una todas las poblaciones rurales kurdas, en lo que se conoce con el nombre de Operación Anfal.

Los hombres en edad militar eran embarcados en camiones para ser apaleados, ejecutados y arrojados a fosas comunes. Los ancianos eran enviados a campos de concentración al sur del país donde se les dejaba morir de hambre, y las mujeres eran reasentadas, a menudo vendidas como esposas, o para rabajar de camareras en los clubs nocturnos de todo el mundo árabe. Saddam mató entre 100.000 y 200.000 kurdos en esta operación.

DESPÚES DE LA GUERRA DE IRAK-KUWAIT: Tras la derrota iraquí en la guerra del Golfo de 1991, los kurdos se rebelaron contra Sadam Husein, quien los reprimió ferozmente ante la pasividad de los ejércitos de la coalición internacional. El conflicto causó un éxodo de más de dos millones de kurdos iraquíes hacia los países vecinos de Turquía e Irán.

mujer kurda refugiada

Mujer kurda iraquí con su hijo en un campo de refugiados en Turquía (abril de 1991). El campo albergaba unos 250.000 kurdos que huyeron a Turquía tras la guerra del Golfo Pérsico a principios de 1991. Tras perder la guerra, Irak persiguió a las minorías rebeldes chiitas y kurdas. El problema de los refugiados kurdos, todavía sin resolver, se complica por las luchas entre facciones políticas y las amplias comunidades kurdas de Turquía e Irán, que son perseguidas por sus respectivos gobiernos nacionales.

 Mujeres Kurdas Armadas

Mujeres Kurdas Armadas

Tras la derrota iraquí en la guerra del Golfo de 1991(post Irán), los kurdos se rebelaron contra Sadam Husein, quien los reprimió ferozmente ante la pasividad de los ejércitos de la coalición internacional. El conflicto causó un éxodo de más de dos millones de kurdoc iraquíes hacia los países vecinos de Turquía e Irán.

hama dostan profesor kurdo

“Ví solamente chozas cubiertas con lonas de plástico para protegerse del viento. Parecían pequeñas guaridas para perros como las que hacía yo en mi infancia. Creía estar soñando. La ciudad ya no existía. La ciudad donde crecí se había transformado en una ciudad de fantasmas, en un monumento a la muerte.”
Hama Dostan, profesor kurdo, al volver a Halabja años después de la masacre.

Fuente Consultadas:
El Libro Negro de la Humanidad Matthew White – Masacre de Sadam Hussein en Irak
Revista TIME El Mundo Islámico

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