Los Olmecas Cultura Arte Primeros Pueblos de Mesoamerica Mayas





Haz Clic y Arrastra: Dos Veces "El"


Los Olmecas Cultura Arte
Primeros Pueblos de Mesoamérica

La región antropológica de Mesoamérica se extiende por el centro y sur del actual México y por los países de América central hasta Costa Rica. Abarca una gran variedad de zonas climáticas y ecológicas. En general, puede afirmarse que toda ella estuvo muy poblada desde tiempos prehistóricos, aunque fueron los valles de México, Oaxaca, Jalisco y Guatemala los que concentraron en mayor medida la población.

Los pueblos que habitaron Mesoamérica presentaban caracteres muy diversos, y hablaban centenares de idiomas, pero todos ellos poseyeron un conjunto de elementos culturales comunes: constantes arquitectónicas —canchas para juegos rituales de pelota, pirámides escalonadas—, calendario, registros históricos, religión compleja en la que aparecían casi siempre un dios de la lluvia y un héroe civilizador, urbanismo notablemente desarrollado, rígida estratificación social y cultivo agrícola fundamentado en el complejo maíz-frijol-pimiento-calabaza.

La revolución neolítica se inició en Mesoamérica entre el 5000 y el 4000 a.C, pero fue hacia el 3500 cuando, coincidiendo con cierto enfriamiento del clima y un aumento de las precipitaciones en el área, empezaron a cultivarse las especies que han seguido siendo el fundamento de la alimentación del hombre mesoamericano hasta nuestros días.

LOS MISTERIOSOS OLMECAS: Parece ser que la primera civilización importante de Mesoamérica fue la de los olmecas, que ya en el año 1000 antes de Cristo habitaban en las selvas de la costa del golfo de México, en las cálidas tierras de Veracruz y Tabasco. El nombre de los olmecas deriva de la palabra oh (caucho).

Al parecer, el poderoso olmeca tuvo su cuna en el sudoeste de México, de donde se extendió hacia el Este y. el Sur hasta alcanzar. su máximo esplendor en las regiones próximas al golfo de México.

La mitología olmeca hizo del jaguar el símbolo supremo de los espíritus de la naturaleza, dotados de ominosos poderes. Existen numerosos ejemplares de tallas olmecas que representan la figura del jaguar humanizado y en algunas ocasiones alcanzan un alto grado de estilización.

Los olmecas fueron maestros insuperables en la talla de la piedra, ya se tratara de una pieza de jade del tamaño de una uña o de una enorme cabeza de basalto de más de dos metros de altura. Por resistente que fuera el material, sus artistas hallaban medios de modelarlo, comunicándole expresivos matices. Valiéndose de brocas tubulares y macizas, los lapidarios horadaban las sutiles láminas y cuentas de jade, perforando agujeros de varios centímetros de longitud, a menudo tan angostos, que hacían casi imposible la tarea de ensartarlas.

El jade, representado por una diosa, simbolizaba el cielo y el agua, y sólo a nobles y personas de alto rango se les permitía usarlo en el adorno personal. Como símbolo de vida eterna introducían una pieza de jade en la boca de sus muertos. El material preferido en la talla de figurillas era la jade, piedra translúcida de tonalidades azules, grises y verdes, que los lapidarios cortaban y redondeaban con piedras pulidoras y abrasivos Los Olmecas Cultura Arte Primeros Pueblos de Mesoamerica Mayaspulverizados, antes de proceder a su modelado, en el que empleaban sierras de piedra (con una de estas herramientas esculpían finas estrías que sugerían los cabellos).

Para señalar los detalles de las vestiduras, ornamentos y tatuajes, se valían de herramientas de cuarzo o jade y, por último, pulían la estatuilla con un instrumento de gran dureza.

Algunas de las esculturas más imponentes de la cultura olmeca fueron creadas en la exuberante selva que cubre el istmo de Tehuantepec; son colosales cabezas de basalto, que debieron transportarse por agua, puesto que la cantera más cercana se hallaba a más de 100 Km. de distancia, hasta el lugar de su emplazamiento, donde recibía probablemente los últimos retoques.

Una de las imágenes más repetidas es la del varón rechoncho, corto de extremidades, de manos y pies pequeños, cabeza piriforme artificialmente deformada y completamente afeitada, ojos mongoloides, y boca grande, con las comisuras que se curvan hacia abajo y el labio superior prominente.

Las enormes cabezas de piedra de la cultura olmeca, de dos a tres metros de altura, un peso de 15 toneladas, nariz chata, labios gruesos, halladas en La Venta y Tres Zapotes, constituyen sorprendentes vestigios de esta misteriosa cultura americana que desapareció hacia el 600 de nuestra era.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

EN el 900 a.C, los centros religiosos olmecas de San Lorenzo, en el territorio del actual México, fueron violentamente destruidos. Lo mismo sucedió quinientos años después con La Venta. Pero los olmecas no murieron con sus monumentos. Sus tradiciones —el culto al jaguar, el trabajo del jade y la piedra, la agricultura, la escritura y las convenciones sociales— se propagaron por América Central y por las sociedades de Sudamérica.



Anuncio Publicitario


CLASES SOCIALES
Los olmecas se organizaban en clases estrictamente separadas: agricultores, comerciantes, artesanos y jefes-sacerdotes. Esta última era la clase privilegiada y vivía en los grandes centros religiosos, que estaban construidos por una civilización inteligente y próspera. Los enormes bloques de basalto de La Venta debieron remontarse por vía fluvial, probablemente en balsas, desde las lejanas montañas de Tuxla.

ORÍGENES CULTURALES
No se sabe cómo se relacionaban los olmecas con las civilizaciones vecinas. No han sobrevivido suficientes muestras de escritura como para que pueda intentarse una reconstrucción, pero no cabe duda de que los olmecas contribuyeron al sistema jeroglífico de los mayas (h. 300 d.C.-900). También es probable que los pueblos chavín fueran el resultado de migraciones olmecas.

INFLUENCIA OLMECA
Los escultores olmecas fueron los primeros artistas americanos. Su estilo característico, de líneas sencillas y volúmenes monumentales, se puede ver reflejado en la cultura de Oaxaca (sur de México) y otras. Como otras culturas americanas, la de Oaxaca estuvo influida también por las creencias religiosas de los olmecas. De todos modos, no se sabe si esta difusión de una “cultura madre” se hizo por la conquista, el comercio o la emigración, o se debió a una combinación de los tres factores. No sabemos qué nombre se daban los olmecas.

ALGO MAS…
Los olmecas, la primera gran cultura mesoamericana

El pueblo olmeca se estableció en la zona sur del estado de Veracruz y al oeste del de Tabasco, sobre el Golfo de México, donde ocupó un área de 18 000 kilómetros cuadrados en la que se han encontrado más de treinta sitios arqueológicos.

La región, limitada por los ríos Coatza-coalcos y Papaloapan, se halla a una altitud inferior a los 100 metros, a excepción de las montañas Tuxtlas, que superan los 500 metros. Esta zona está sometida a un alto régimen anual de precipitaciones, y su paisaje alterna el bosque tropical y la sabana. En época de lluvias, estas extensiones se transforman en pantanos, que en el pasado fueron muy útiles al convertirse en vías que facilitaban las comunicaciones.

Se han dado numerosas interpretaciones acerca del origen de los olmecas y cómo se desarrolló su cultura. Las distintas versiones van desde las que los consideran un imperio que se extendió por toda Mesoamérica, a aquellas otras que estiman que formaron un Estado teocrático e, incluso, un humilde cacicazgo.

En la actualidad, los estudiosos todavía discuten si la olmeca fue la cultura-madre de la civilización mesoamericana, o si, por el contrario, las primitivas sociedades de Mesoamérica evolucionaron simultáneamente a ella, aunque de forma autónoma. Otros estiman que este pueblo tuvo un desarrollo más avanzado que el resto de sus contemporáneos.

Si se tiene en cuenta esta última teoría, los cambios posteriores que se habrían dado en esta cultura responderían a condiciones y procesos locales que, por otra parte, son muy diferentes en el altiplano y en las tierras bajas.

Ver: Primeros Pueblos de México

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Argentina Fascículo I
El Mundo Precolombino Editorial Océano




OTROS TEMAS EN ESTE SITIO



Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *