Circo de Moscu Sarrasani Circos en Argentina Historia de Payasos






HISTORIA DE LOS PRIMEROS CIRCOS: Los antecedentes más primitivos del circo como entretenimiento popular se encuentran en las sangrientas atracciones del circo romano, y en la Edad Media en las troupes de volatineros y saltimbanquis que armaban sus tablados en los castillos y ciudades europeos.

Otros trashumantes, los gitanos, en tanto, en sus vagabundeos por el Viejo Continente, repetían año tras año su número de adivinación de la suerte, así como las pruebas de sus monos amaestrados.

En su concepción moderna, la que rige hasta el día de hoy, el circo comenzó a tomar forma con la tarea visionaria de Philip Astley, el inglés que en 1770 construyó una pista en las cercanías del puente de Westminster, frente al Parlamento, y en las proximidades del río Támesis. Jinete y caballerizo de la Corona, Astley levantó su pista para hacer pruebas ecuestres. Pero para atraer la atención de los londinenses probó todo, desde músicos y trompetistas hasta acróbatas y por vez primera, también payasos. Tras la sucesión de varios incendios, su circo tomó el aspecto circular que legaría a la posteridad.

La posta la tomaron en el siglo XIX el veneciano Antonio Franconi, discípulo de Astley, y fundamentalmente desde 1873 el Circo Medrano que funcionaba en Montmartre, París. Para 1850, además, se habían agregado al género los trapecistas y entre 1870 y 1880 los hombres bala, una moda que se fue perdiendo por los accidentes que padecieron los artistas que se atrevían con esa especialidad.

En 1815 llegó el turno de los elefantes, que se introdujeron por entonces en el mundo del circo. En 1826 se adoptó definitivamente el toldo circular de lona para cerrar la carpa. El fuerte empuje para este espectáculo viene de la mano de los emprendimientos de Phineas Taylor Barnum en los Estados Unidos, que movilizó su The Greatest Show on Earth en 67 vagones de ferrocarril, con una caravana de 20 elefantes, 46 caballos y su imponente carpa de 3 pistas.

De los Estados Unidos partió rumbo a los caminos del mundo, a fines del siglo XIX, otro espectáculo circense, el de William Cody, el legendario Buffalo Bill, con su inofensiva parodia del Lejano Oeste, incluyendo a sus indios domesticados. Otros nombres famosos fueron el del circo alemán Kronne y el popular Ringlin.

Los Antiguos Circos En la Argentina
Aquí el espectáculo circense tuvo sus orígenes a comienzos del siglo XIX. En 1834, el acróbata italiano Pedro Sotora fue el primer payaso que actuó en Buenos Aires. Al principio se presentó como prestidigitador, auto titulándose luego El rey del fuego y por último como El hombre incombustible, especializándose en saltos mortales y otros tipos de peligrosas piruetas.

Muchos de estos primitivos espectáculos circenses tenían lugar en el famoso Parque Argentino, que estaba en la plaza del Parque, hoy plaza Lavalle, en la primera mitad del siglo XIX. En 1865 comenzaron a llegar a Buenos Aires artistas de circos extranjeros.

Poco antes de 1870, Buenos Aires se conmovió con la llegada a su puerto de la troupe del CircoChiarini con sus 30 caballos amaestrados, que previamente había triunfado en Montevideo. Una verdadera multitud se reunió en el muelle para observar el espectacular desembarco que prenunciaba las exitosas presentaciones. En 1915, la empresa británica de ferrocarriles habilitó la lujosa sala de espera de la estación Retiro para una troupe circense.

En 1908 llegaron a funcionar en la Capital, en forma simultánea, 9 circos; y en el Hipódromo, en plaza Lorea, el admirado Frank Brown no comenzaba su rutina circense sin leerle a un atento público algún poema de Rubén Darío.
En Buenos Aires, los teatros más importantes competían entre sí ofreciendo espectáculos circenses a un público que iba en aumento. Así, en 1918, el Politeama atraía al público con sus números de lucha grecorromana, mientras que en el Coliseo se presentaba con éxito la Célebre Caballeriza del CircoTuzzi.

Con el tiempo, y mientras Buenos Aires se convertía en una ciudad cosmopolita, los viejos y módicos circos que recorrían los caminos del interior comenzaron a caer en el descrédito. Fueron reemplazados por las organizaciones circenses llegadas de Europa o de los Estados Unidos.

En 1910, para los festejos del Centenario, más de 15 circos pidieron sin éxito autorización a la Municipalidad para actuar en el centro de la ciudad. No se les permitió instalarse y el argumento que se esgrimió para tal prohibición fue que el “mal olor de sus fieras” podría llegar a molestar a la infanta Isabel, invitada de honor de los actos.

Los circos pequeños con los carromatos desvencijados y sus pocos animales eran llevados a los suburbios de la ciudades argentinas , a menudo a baldíos y de mediocres ingresos. La gloria seria para otros.

LOS FAMOSOS PAYASOS MUNDIALES SIN CIRCO
GABY , FOFO Y MILIKI


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En 1971, Buenos Aires fue testigo de una auténtica paradoja: el éxito de una troupe de payasos sin circo. Era el triunfo de los hispánicos Gaby, Fofo y Miliki –los hermanos Aragón-, a los que acompañaba en la ocasión un muy juvenil Milikito.

Estos hermanos, que eran herederos de una troupe de payasos que empezó su trayectoria en 1936 en Barcelona, se impusieron en la Argentina, no bajo la carpa de un circo, sino ante las luces de un canal de TV. Aparecieron en los famosos Sábados Circulares de Nicolás Mancera, y pronto tuvieron su propio show en Canal 13.

En muy poco tiempo, la gracia y la ternura del conjunto habían conquistado el corazón de los niños argentinos, que memorizaron al detalle clásicos como La gallina turuleca u Hola, don Pepito, que latroupe cantaba. Rápidamente, sumaron al éxito sus actuaciones en una carpa de Liniers, y la acelerada edición de dos álbumes para el Día de la Madre y para Navidad.

payasos

Así hablaban los diarios y revistas  de su época:

“Nacieron los tres en España, los dos primeros en Madrid, el último en Sevilla. Son de los pocos excéntricos musicales que han terminado su carrera musical, estudiando armonía y composición en Madrid y París. Después de consagrados en España como cómicos musicales, recorrieron toda Europa, actuando en los países escandinavos, Alemania, Francia, Portugal e Italia.

En 1946, vienen por primera vez a América, debutan en Cuba. En La Habana actúan con gran éxito en los principales locales: Teatro América, Encanto. Fausto, Radiocentro; Nignt Clubs, Tropicana, Montmartre. Sans Souci. En 1947 van a México actuando en El Patio, Teatro Lírico y Follies Bergere, XEW Radio y protagonizan una película, “El Nieto del Zorro”.

Hacen después una tournée por Centro y Sur América, regresando a Cuba en 1949, cuando se inaugura la Televisión. Pioneros de este nuevo medio en hispanoamérica, son los primeros artistas firmados por Unión Radio TV de La Habana. En año y medio de actuaciones con esa empresa, consiguen el primer lugar en la audiencia. De allí pasan a CMO TV, donde rinden tres anos y medio de actuaciones ininterrumpidas. Son los artistas más cotizados en la TV cubana.

Saltan a Puerto Rico donde en poco tiempo se convierten en idolos, actuando en este país en el Canal 2 de WKAO. Telemundo. Interpretan doce instrumentos musicales entre los tres hermanos.Ventajosos contratos los llevan a los Estados Unidos de Norte América, donde permanecen cuatro años recorriendo exitosamente el país de costa a costa. Actúan en idioma inglés, hablan correctamente cinco idiomas, triunfan en Las Vegas, Miami, New York. Chicago, etc., etc. Actúan junto a las principales figuras estelares de este país.

Todo Puerto Rico aplaude los programas diarios de esta simpática gran familia de artistas enciclopédicos y polifacéticos.”

Fuente Consultada:
El Diario Intimo de un País – 100 años de vida cotidiana – La Nación





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