Licopeno Compuesto que reduce riesgo de cáncer de próstata Tomate Sandía






CURIOSIDADES QUÍMICAS: LIPOCENO Y LA SANDÍA

 Cada día se escuchar mas hablar del licopeno, un compuesto que se cree reduce el riego entre los hombres de sufrir un cáncer de próstata. ¿En qué alimento crudo se halla la mayor fuente de esta sustancia?

En la sandía y luego le sigue el tomate.

Es un pigmento vegetal, soluble en grasas, que aporta el color rojo característico a los tomates, y en menor cantidad, a otras frutas y verduras. Posee propiedades antioxidantes y actúa protegiendo a las células del organismo del estrés oxidativo producido por los radicales libres. Los licopenos son carotenoides contenidos en el tomate que pueden reducir sensiblemente el riesgo de contraer cáncer de próstata o enfermedades cardiovasculares, así lo evidencian cientos de trabajos científicos, como los que compartiremos a continuación.

En efecto, el pigmento rojo se da en los tomates. Cuando está dentro mismo del tomate, protegiendo a esta fruta contra las enfermedades y los efectos nocivos del sol, esta molécula se encuentra en una forma llamada trans-licopeno. Pero, para que nuestro cuerpo la absorba correctamente, debe encontrarse en otra forma, llamada cis-licopeno. Para que tenga lugar esta conversión, el tomate debe ser cocinado.

La única diferencia entre el trans y el cis es la forma de la molécula. Cuando el licopeno se transforma en cis, cabe dentro del receptor de una célula. Hay muchos tipos distintos de receptores en una célula y cada uno recibe solamente unas moléculas de formas muy concretas. El cis-licopeno tiene un receptor en las células que lo reconoce; pero el trans no. Así que el trans-licopeno pasa por todo el sistema digestivo, mientras que el cis se aferra y consigue entrar dentro del flujo sanguíneo, en donde va a trabajar.

La sandía contiene mayor cantidad de cis-licopeno, por eso no es necesario cocinarla. En un estudio del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, veintitrés voluntarios sanos tomaron zumo de sandía o de tomate con veinte miligramos de licopeno.

En cada uno de los casos, la concentración de licopeno en sangre se había duplicado; es decir, había el doble de la concentración que en personas con una dieta baja en licopeno. Esta visto que la sandía no tiene un valor nutricional tan ligero como se creía. ¿A alguien le apetece un vodka con zumo de sandía?

Fuente Consultada: Información Basada en el Libro “Porque los Gallos Cantan al Amanecer” de Joe Schwarcz y Sitio web www.alimentacion-sana.com.ar.

 





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