Actividades Secundarias

Contaminacion y Sociedad de Consumo Impacto en el Medio Ambiente

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:

“Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”.

Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecologia y capitalismo

PARA SABER MAS…
IMPACTO SOBRE EL MEDIOAMBIENTALES, A PARTIR  DEL SIGLO XX

Contaminación y sociedad, primeros problemas

Es sabido que en los países capitalistas desarrollados es donde el fenómeno se ha hecho sentir con más intensidad. En el seno de esas sociedades el peligro de la peste gris es cosa cotidiana y hasta casi se podría decir —sin temor a exagerar— que forma parte del paisaje. A una encuesta realizada a habitantes de un descomunal rascacielo de Nueva York, respondía irónicamente uno de sus ocupantes que desde su ventana podía contemplar el smog de cuatro estados norteamericanos.

Mucho ilustran también las estadísticas y las observaciones de los hombres de ciencia sobre el estado de los ríos, la tierra, la atmósfera, las radiaciones y los ruidos en los espacios de las metrópolis industriales. En Europa el estado de la atmósfera al juzgar por las cifras es calamitoso: 25 millones de metros cúbicos de gases de automotores se arrojan por año; como así también otros 2 millones de sustancias industriales, 6 millones de monóxido de carbono y 4 millones de anhídrido sulfúrico. La contaminación del aire de las grandes urbes se debe en un 60 % al escape del transporte automotor. La contaminación de las aguas no es para menos.

En USA —señala la revista Scientific American— más de la mitad de la población se ve obligada a consumir agua que se ha utilizado al menos una vez y ha pasado por la red de colectores y luego repurificada. Los ríos y los lagos de este país reciben 200.000 metros cúbicos de agua caliente por año que arrojan las centrales térmicas y atómicas. Se prevé que en pocos años, las centrales de energía consumirán una sexta parte del gasto diario total de agua de ese país. Sin embargo, necesariamente, esta evidencia no debe llevar a entender que el problema es un asunto que atañe con cierta exclusividad a la órbita de estos países.

Hay una órbita mayor que la comprende: el sistema capitalista de producción. Precisamente, si los distintos modos de producción anteriores han tenido un fin utilitario inmediato sin considerar en absoluto —por su misma naturaleza— las consecuencias más remotas en el plano del entorno humano, es en los últimos siglos, dentro de las estructuras capitalistas, donde esa tendencia con mayor violencia se ha acentuado.

A partir de la revolución industrial y su posterior perfeccionamiento técnico-científico, la producción se automatiza, las contradicciones se tensan y se alcanza el nivel más desarrollado y distorsionado de este sistema que ha pasado de una primera etapa de libre competencia a la etapa monopolista imperante en la actualidad. Así es dable observar cómo un “progreso” o desarrollo desigual se ha operado en la realidad circundante.

Por un lado los grandes centros capitalistas, por el otro países capitalistas dependientes. Lógicamente, en estos últimos el proceso de industrialización ha sido más tardío y se opera, a grandes rasgos, como sucede en gran parte de América Latina a partir de los cambios de la estructura mundial capitalista. Apenas alcanzada la liberación colonial los estados latinoamericanos se subordinaron en relación de dependencia a esa estructura. En la fase de libre competencia exportando materias primas e importando productos manufacturados. Durante este período en muchos casos bajo la hegemonía del Imperio Británico. Después de la crisis capitalista mundial de 1930 y la segunda guerra, se reordena este sistema bajo la hegemonía de los Estados Unidos.

Queda así definitivamente operado el paso paulatino de la fase anterior a un estadio de alta concentración, monopolización y expansión del capital financiero e industrial. Es la etapa del auge de los cartels, trusts y corporaciones.- Los países capitalistas dependientes desarrollan por lo tanto una industria liviana en función de los intereses de las grandes metrópolis. Estas además de exportar industrias se reservan el desarrollo de la industria pesada y básica.

 “La revolución tecnológica —señala Gunder Frank— de la automatización, la cibernética y la unificación de todo el proceso industrial del monopolio, con el consiguiente y rápido envejecimiento de la maquinaria, su decreciente eficiencia relativa, y el exceso de equipo industrial conducen a la transferencia de equipo ocioso b recientemente obsoleto de la metrópoli a América Latina a menudo sin cambiar de dueño”.”

Esta breve síntesis explica sin duda el por qué de la preeminencia de los efectos contaminantes en los centros imperialistas, pero también nos permite observar que la industrialización de los países dependientes no está exenta de producir las mismas consecuencias, dado que por lo general son industrias obsoletas instaladas por esos centros.

Además, como se ha reiterado por los efectos mismos del modo de producción capitalista. Otro factor relacionado a los anteriores es que el encarecimiento de la producción ocasionada en las metrópolis por los gastos para atenuar la contaminación de industrias muy “sucias”, ha impulsado a Europa, Japón y Estados Unidos a trasladar sus industrias más contaminantes a los países capitalistas dependientes. En Brasil, por ejemplo, en los últimos años se han instalado numerosas industrias de distintos sectores imperialistas (japonés, europeo y yanqui) de alto poder de polución ambiental.

Si observamos las más importantes ciudades de los países capitalistas europeos y norteamericanos, como así también las principales de los capitalistas dependientes, encontramos un rasgo común: son el resultado de un crecimiento desordenado en función del mismo desarrollo capitalista.

En las últimas encontramos, además, la presencia de un cordón de población marginal que vive miserablemente y en las condiciones más precarias e insalubres. Son las llamadas villas miserias, en Argentina; callampas en Chile; favelas en Brasil o cantegriles en Uruguay. En Argentina, por ejemplo, viven en las villas que bordean al Gran Buenos Aires, según estadísticas oficiales más de 600 mil personas. Esa población está compuesta en su mayoría por obreros no especializados y desocupados.

La falta de servicios cloacales, agua corriente en estas precarias viviendas, y la cercanía, por lo general, de vaciadores de desperdicios o arroyos donde las industrias evacuan sus desechos, no parece preocuparle a muchos especialistas en polución. ¿No es acaso esta realidad también una forma de contaminación? El problema indudablemente no se resuelve mediante proyectos urbanísticos como el de Brasilia.

A pesar de ser una ciudad totalmente nueva, debidamente planificada, se vio al poco tiempo rodeada de villas miserias. Osear Niemeyer, refiriéndose al proyecto de esta ciudad realizado por el arquitecto Lucio Costa, dice que le fue imposible a los obreros habitar las viviendas destinadas a ellos, dado la estructura social y política de Brasil. “Veíamos con pesar, que las condiciones sociales vigentes se chocaban en este punto con el espíritu del Plano Piloto, creando problemas imposibles de resolver en el tablero, aun cuando se apelase, como algunos ingenuos sugirieron, a una arquitectura social, que a nada conduce sin una base socialista”.

Veamos ahora algunas estadísticas sobre la urbanización en los países capitalistas desarrollados. Thant ex secretario de la ONU, apunta: “El ritmo de la urbanización es más rápido en las naciones en desarrollo. En 1920 la población urbana era de 100 millones en esos países. Para el año 2000, podrá muy bien ser veinte veces mayor. En las naciones desarrolladas, la población urbana se cuadruplicará durante el mismo periodo”. Y añade: “Con demasiada frecuencia el desarrollo urbano incontrolado destruye recursos valiosos, paisajes y seres vivientes.

En las regiones desarrolladas, la planificación urbanística va también muy a la zaga del crecimiento urbano. Cuando se han elaborado planes frecuentemente se los ha dejado de lado a causa de presiones de orden político, económico o social”. Señala además, el ex funcionario de la ONU, “que el aumento de la población y la progresiva urbanización van acompañadas de las repercusiones aceleradas de la industrialización, así como de una tecnología avanzada que suele adaptarse mal a las necesidades humanas y a las exigencias del medio (…) Entre 1937 y 1966, el índice anual de producción se sextuplicó. En el mismo período, la producción anual de automóviles, que apenas eran conocidos a comienzo de siglo, aumentó de 5 a 19 millones.

En el decenio último, el valor tota! de la producción industrial se ha duplicado. Casi todos los índices de industrialización se hallan en aumento”. Tales cifras indican con claridad el ritmo del desarrollo capitalista. La contaminación no es como se suele afirmar “el precio que hay que pagar por el progreso”. El problema es mucho más serio. ¿De qué sirve un progreso para unos y la indigencia para otros? ¿De qué sirven un progreso que amenaza con consumir a la tierra y se basa en la explotación del hombre por el hombre? Estos interrogantes se plantearon, también, algunos científicos jóvenes de la Unesco que pusieron en tela de juicio lo que consideraron “toda una tradición basada en la explotación del hombre y la naturaleza por una tecnología imperialista”.5 ¿Para qué, además, el crecimiento de un mecanismo industrial y tecnológico que obliga también a consumir sus desperdicios?

Veamos algunos datos al respecto. “El uso creciente de la tecnología moderna ha originado un aumento importante en la cantidad de desechos que contaminan el medio. Se ha calculado que tan sólo en los Estados Unidos de América tales residuos representan todos los años 142 millones de toneladas de humo y emanaciones nocivas, 7 millones de automóviles, 20 millones de toneladas de papel, 48.000 millones de envases metálicos, 26.000 millones de botellas y frascos, 3.000 millones de toneladas de escorias y desechos fabriles y 200 billones de litros de agua caliente, además de una gran variedad de otros desperdicios”.1 De mayor gravedad aún, es la forma de deshacerse de algunos desperdicios tóxicos (ácidos, venenos, gases, etc.).

Los Estados Unidos constantemente depositan estas sustancias en profundos pozos. Actualmente unos 130 de estos depósitos subterráneos se encuentra a menos de 600 metros, en superficies de piedra, arenisca, etc., que con los años van a pasar a las aguas que fluyen sobre la misma. No existe tampoco ninguna garantía de que los gases neurotóxicos y otras armas químicas-biológicas producidas por la industria bélica estadounidense y arrojadas por toneladas al mar no vayan a provocar efectos ecológicos insolubles.

La sociedad capitalista a pesar d% su crecimiento desaforado, no ha logrado, ni siquiera mediante el incremento del consumo, modificar las desigualdades propias de sus estructuras productivas. La crisis, el escándalo está contenido en el seno mismo de su desarrollo. Frente a las fabulosas cifras de sus excedentes económicos encontramos los porcentajes de desocupación. El descontento, la lucha de los sectores sociales antagónicos se han tensado al máximo en estos últimos años. En Estados Unidos, por ejemplo, no es una novedad que los conflictos raciales tienen una raíz social; es la lucha de explotados contra explotadores. El movimiento hippie, el consumo masivo de drogas y estimulantes son también síntomas de esta sociedad en retirada. No sólo en los países dependientes los conflictos están a la orden del día.

En las principales capitales de Estados Unidos y Europa se alzan las voces y la lucha de miles y miles de trabajadores y estudiantes para cuestionar las expresiones más flagrantes del sistema. En ese contexto la contaminación es la expresión a nivel del aire, del agua, del suelo, de la congestión urbana, etc., el marco ambiental de esa crisis general. Crisis, no obstante, intrínseca a la sociedad capitalista, pero que se ha agravado con la aparición de un sistema socialista de producción que lo ha obligado a constreñir su esfera imperialista mundial.

Frente al poderío atómico de las potencias imperialistas la lucha de los pueblos de China, Corea, Cuba, Laos, Camboya y Vietnam ya han demostrado históricamente que es posible frenar la amenaza atómica, mediante el combate sin cuartel. La industria bélica es su más alto refinamiento tecnológico y la ciencia es su servicio, aplicada por los norteamericanos en la guerra en Indochina pone al desnudo una de las formas de contaminación más terroríficas de nuestro tiempo. Pero este tema merece un punto aparte.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Cuidar la Naturaleza Proteger el Medio Ambiente

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus victimas. Las empresas gigantes de la industria química, la industria petrolera y la industria automovilística han pagado buena parte de los gastos de la Eco-92, la conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las empresas trasnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

Como señaló, en aquellos días, el comentarista André Carothers, “en el programa de acción finalmente aprobado, la principal referencia a las compañías trasnacionales entra dentro de la categoría de grupos cuyo papel en los procesos decisorios internacionales debe reforzarse, de manera que los gigantes de la industria figuran junto a los niños, las mujeres y los grupos indígenas’.

En el gran baile de máscaras del fin del milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos bíotecnológicos. Pero estos desvelos científicos de los grandes laboratorios no se proponen encontrar plantas más resistentes, que puedan enfrentar las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen.

De las diez empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfeizer, Upjohn, Shell, lCD. La industria química no tiene tendencias masoquistas.

En cambio, las tendencias homicidas y mundicidas de los grandes laboratorios no sólo se manifiestan en los países del sur del mundo —adonde envían, bautizados con otros nombres, los productos que el norte prohíbe— sino también en sus países de origen. En su edición del 21 de marzo de 1994, la revista Newsweek informó que en el último medio siglo el esperma masculino se ha reducido a la mitad en los Estados Unidos, al mismo tiempo que se ha multiplicado espectacularmente el cáncer de mama y el de testículo. Según las fuentes científicas consultadas por la revista, los datos disponibles indican que la intoxicación química de la tierra y el agua tiene la responsabilidad principal en estos desastres, y esa intoxicación proviene, en gran medida, de ciertos abonos y pesticidas industriales.

¿Lo que es bueno para las grandes empresas es bueno para la humanidad? La reconquista de este mundo usurpado, la recuperación del planeta o lo que nos quede de él, implica la denuncia de la impunidad del dinero y la negación de la mentirosa identidad entre la libertad del dinero y la libertad humana.

La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

Han sido pobres todos los muchos muertos del cólera en América Latina, ahora que volvió aquella peste de los tiempos viejos: las aguas y los alimentos contaminados por los desechos industriales y los venenos químicos han matado gente como moscas. ¿Será que Dios cree, como los sacerdotes del mercado, que la pobreza es el castigo que la ineficiencia merece? Toda esa gente que había cometido el delito de ser pobre, ¿fue sacrificada por el cólera o por un sistema que pudre lo que toca, y que en plena euforia de la libertad del mercado desmantela los controles estatales y desampara la salud pública?

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines de 1988, en la Amazonia brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Sin reforma agraria, los campesinos expulsados por eljatifundio seguirán siendo puntas de lanza de la expansión del propio latifundio selva adentro, un ejército de colonos muertos de hambre que arrasan bosques y exterminan indios por cuenta del puñado de empresarios que acaparan la tierra conquistada y por conquistar.

Cinco años después del crimen de Chico Mendes, los obispos brasileños denunciaron que más de cien trabajadores rurales mueren asesinados, cada año, en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo se encaminaban a las ciudades desde las plantaciones del interior.

Adaptando las cifras a cada país, esa declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de los exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de una ecología sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político. Nuestros hormigueros urbanos seguirán siendo infiernos de la ecología aunque se pongan en práctica los proyectos surrealistas que deliran ante las consecuencias por impotencia ante las causas: en Santiago de Chile proponen volar un cerro con dinamita, para que los vientos puedan limpiar el aire; en Ciudad de México se proyectan ventiladores del tamaño de rascacielos…

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecoretos para un planeta feliz

Naturaleza y sociedad:
Primeras reflexiones sobre  este tema: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

El interrogante planteado nos instala, en realidad, en el viejo debate respecto de las relaciones del hombre con la naturaleza. A partir de este eje podemos poner a foco una explicitación más profunda de las causas fundamentales del deterioro del ambiente humano. Sabido es que el hombre a lo largo de la historia ha venido transformando, dominando o sirviéndose de la naturaleza para asegurar su supervivencia. Esa acción la ha ejercido a través del trabajo, y con el transcurso de los siglos fue también perfeccionando los instrumentos de trabajo hasta convertirlos en la moderna tecnología.

Precisamente, el trabajo diferencia al hombre de los animales. Aun así, sabemos que los animales modifican la naturaleza, que en ella, como afirma Engels, nada ocurre en forma aislada. Pero cuando éstos destrozan la vegetación o cualquier otro factor de su entorno lo hacen involuntariamente. En cambio, el hombre transforma, procesa la naturaleza en forma intencionada mediante el trabajo. ¿Por qué, entonces, gran parte de la humanidad vive como si las riquezas naturales fuesen insuficientes para todos, sumidas en la miseria y entregadas a un trabajo alienado?

Una respuesta poco convincente es la que dan los científicos que afirman que las materias primas no alcanzarán en un futuro no muy lejano, que en la tierra los recursos se van empobreciendo debido al exceso de población. Es más viable, en cambio concentrar la atención en los distintos modos que a través de la historia el hombre ha ido realizando el proceso de transformación de las riquezas naturales en alimentos, vestidos, etc. esenciales para su existencia. En torno al trabajo, pues, se ha organizado el ser humano socialmente.

Su lugar en la sociedad va a estar determinado por su lugar en la actividad productiva. Se establecen así lo que se conoce como relaciones de producción. Federico Engels en su clásico libro “El origen de la familia, la propiedad y el Estado”, explica que en la comunidad primitiva la organización de la producción estaba basada en la labor común y en la armonía de las relaciones; todos eran propietarios de los medios de producción y de lo producido. Dado el nivel desarrollado de los instrumentos y técnicas de producción, lo obtenido mediante el trabajo alcanzaba para subsistir y no arrojaba excedentes.

Posteriormente (esquemáticamente expresado), a lo largo de varios siglos, se perfeccionan los instrumentos de trabajo, se accede al uso de algunos metales y en razón del rendimiento del trabajo aparecen excedentes de medios de existencia. Sin embargo no todos van a disfrutar de esos excedentes. Así surge la primera forma de propiedad privada y la sociedad dividida en clases.) Por un lado el sector dominante, propietario de los medio de producción que vive a expensas del trabajo de los demás. Por el otro, los que trabajan para la obtención de los medios necesarios para su subsistencia y para producir medios de vida para los propietarios de los medios de producción. Es así como a la explotación de la naturaleza se une la explotación del hombre por el hombre.

La lucha entre esas dos clases determinadas por el lugar que ocupan en el sistema de producción ha sido y es el motor de la historia. A lo largo de la misma, distintas formas de propiedad de los medios de producción corresponden a distintos modos de producción. Necesariamente en forma esquemática podemos decir que antes de llegar al sistema de producción capitalista de nuestros días, la sociedad humana ha transitado desde la comunidad primitiva por el modo de producción esclavista y feudal.

Pero en este largo y dialéctico tránsito a través de los siglos estos modos de producción “han buscado siempre el efecto útil del trabajo en su forma más directa e inmediata”, sin prever ni importarle en lo más mínimo las consecuencias remotas del mismo. Y esos efectos existen; porque si e! hombre puede servirse de la naturaleza, “después de una de esas victorias —como explica Engels— la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que a menudo anulan a las primeras.

Los hombres que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otras regiones talaban los bosques para obtener tierra de labor, ni siquiera podían imaginarse que, al eliminar con los bosques los centros de acumulación y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras”.

Pues bien, de todo esto se desprende que el hombre ha venido desde el comienzo de la vida alterando el equilibrio ecológico, y que sus consecuencias como un boomerang recaen sobre sí mismo. Porque, además, el hombre es parte de la naturaleza y no un ser ajeno a ella, ni tampoco antítesis de la misma como lo entiende el dualismo idealista.

Al respecto, dice Engels: “Así a cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado, que es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes. . .”

Ahora bien, si la experiencia de miles de años y el desarrollo de las ciencias naturales permiten prever las consecuencias naturales provocadas por la producción, esto es más una expresión de deseos que una realidad. Porque como se ha visto, todos los modos de producción han perseguido un efecto útil inmediato del trabajo.

En el modo de producción capitalista esta trayectoria se continúa y perfecciona con los progresos de la ciencia y la tecnología. También por primera vez en este modo los productores son separados de los medios de producción; ya no sólo no son propietarios de los mismos sino que tampoco poseen su uso.

Para poder subsistir deben vender su fuerza de trabajo. El hombre pasa a ser por primera vez en la historia una mercancía más. Los propietarios de los medios de producción, le pagan un salario, que tiene el valor necesario para mantener la fuerza de trabajo en condiciones aptas de seguir produciendo y reproducirse. Pero como lo que necesita para ello es de menor valor que lo que produce, existe un excedente que se apropian los dueños de los medios de producción.

La acumulación de plusvalía, dicho a grandes rasgos explica cómo una clase explota y domina a otra Refiriéndose al período capitalista de libre competencia, señala Engels: “Cuando un industrial o un comerciante vende la mercancía producida o comprada por él y obtiene la ganancia habitual, se da por satisfecho y no le interesa lo más mínimo lo que pueda ocurrir después con esa mercancía y su comprador. Igual ocurre con las consecuencias naturales de esas mismas acciones.

Cuando en Cuba los plantadores españoles quemaban los bosques en las laderas de las montañas para obtener con la ceniza un abono que sólo les alcanzaba para fertilizar una generación de cafetos de alto rendimiento, poco les importaba que las lluvias torrenciales de los trópicos barriesen la capa vegetal del suelo, privada de la protección de los árboles, y no dejasen tras de sí más que rocas desnudas. Con el actual modo de producción, y por lo que respecta tanto a las consecuencias naturales como a las consecuencias sociales de los actos realizados por los hombres, lo que interesa preferentemente son sólo los primeros resultados, lo más palpable”. Interés primordial por lo tanto de la ciencia, la tecnología y la producción industrial dentro del sistema capitalista.

Observemos, por ejemplo, el uso de la energía nuclear. Evidentemente, como descubrimiento científico es un aporte positivo, pero lo que plantea serias dudas son las consecuencias conocidas y posibles de su utilización en el marco de la sociedad capitalista.

El científico John W. Gofman, colaborador en el proyecto Manhattan que tuvo como resultado la fabricación de la bomba atómica, señala que “la industria nuclear es una industria muy peligrosa. . . los que hoy toman decisiones en la materia comprometen el destino. de la humanidad entera y eso por varios milenios. . . La tasa de radioactividad tolerada según las normas existentes en los EE.UU. puede provocar, cada año, la aparición de 32.000 casos de cánceres suplementarios y de 150.000 a 1.500.000 de muertes suplementarias”. Las afirmaciones de Gofman fueron el resultado de sus investigaciones realizadas para la Comisión de Energía Atómica (CEA) de Estados Unidos.

A raíz de la misma se convirtió, junto con otros científicos, en uno de los principales enemigos de la industria nuclear norteamericana. Gofman hace hincapié en la aparente seguridad de las centrales nucleares y afirma que aun si hubiese una posibilidad sobre diez mil de que una de éstas sufriese un accidente grave por año, ya sería un riesgo inaceptable”. Sus descubrimientos —confiesa el científico— se vieron facilitados por el ataque que recibió de las compañías de electricidad General Electric, Westinghouse y de todos los industriales de la energía nuclear, cuando publicaron sus estudios sobre el uso de explosiones nucleares para abrir puertos canales, arrasar montañas y desviar ríos.

“Nos preocupaba también —dice J. G.— la carrera del armamento nuclear que cada vez aumentaba más. Pero la producción de electricidad utilizando reactores nucleares nos parecía totalmente razonable. Sin embargo, como todos los ataques venían del sector de la electricidad nuclear, empezamos a estudiar todo lo dicho y publicado en la materia. Nos dimos cuenta que la industria nuclear era el más gigantesco fraude y que la humanidad entera era su víctima”.

Para el estudioso norteamericano, sería menos riesgoso ponerse a investigar la posibilidad de utilizar una energía limpia, no contaminante como sería la solar. .Sin embargo, observa que la decisión “no puede ser tomada porque las inversiones de la energía nuclear son enormes y los grupos de presión no la quieren perder”. No es casual tampoco que J. Gofman se formule sobre el problema la siguiente reflexión: “Los gobiernos y las grandes compañías industriales van a enfrentarse cada vez más con problemas de ecología y podrán resolverlos cada vez menos en las estructuras políticas clásicas.

En ese sentido la ecología es una ciencia subversiva”.8 Si retomamos la pregunta que nos hacíamos sobre la relación entre la crisis de la naturaleza y la crisis de la sociedad, es factible observar que ambas son expresión histórica de un sistema de producción basado en la explotación de una clase por otra y en donde la ciencia, la tecnología sirven para perpetuar ese sistema.

Tomás Maldonado es muy claro en este aspecto. “El escándalo de la sociedad —afirma— culmina hoy en el escándalo de la naturaleza. El cuadro se completa ahora, y sólo ahora, estamos en condiciones de decir que sociedad y naturaleza pertenecen al mismo horizonte problemático. No existen, como se creía antaño dos contabilidades; por un lado, las cuentas con la sociedad y, por el otro, las cuentas con la naturaleza. . .

Obviamente, hay que tener en cuenta también los factores históricos, es decir, los vínculos condicionantes y determinantes de la sociedad. El feroz saqueo de la naturaleza llevado a cabo durante los dos últimos siglos seria incomprensible sin un examen minucioso de las modalidades operativas de tales factores históricos. En la práctica, esto significa que el interrogante sobre el escándalo de la sociedad debe preceder al interrogante sobre el escándalo de la naturaleza”.

(ver: huella ecológica)

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Cuidado de la Naturaleza y Medio Ambiente Orígenes de la Ecologia

“Es verde lo que se pinta de verde”

Ahora los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo.

Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes el Banco manejará, junto a las Naciones Unidas, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, cien veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda; y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos, que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto; y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto más pagamos, más debemos, y cuanto más debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo rápido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente y que al precio de la devastación ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.

Así se yeta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sinónimas de atraso, mientras pueblos y tierras son sacrificados, en nombre de la modernización, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez más a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en América Latina lleva cinco siglos de mala vida aunque ahora mienta que es nueva —neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial— y que sólo ha servido, a la vista está, para desarrollar colosales mamarrachos.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

Hasta los dragones asiáticos, que tanto sonríen para la propaganda, están sangrando por esas heridas: en Corea del Sur, sólo se puede beber un tercio del agua de los ríos; en Taiwan, un tercio del arroz no se puede comer.

medio ambiente

El auge u orígenes de la ecología
Cuando Ernst Haeckel, registró la palabra ecología, interpretando su raíz griega “oikos” en el sentido de hogar, de relación de vida, es probable que no imaginaba que cien años más tarde se convertiría en la ciencia de más notoriedad en el estudio del medio ambiente. Tal vez el auge de esta disciplina científica, se deba —como explica un ecólogo argentino— no al hecho de que en los últimos diez años se haya logrado un avance metodológico o a una trascendencia tecnológica inmediata, sino a la instrumentación que se hace de la misma.

En tal sentido, para los defensores, de la economía capitalista y por consiguiente para la ideología dominante en la mayoría de los países altamente industrializados, la ecología es la ciencia capaz de resolver las tres crisis que consideran fundamentales: la crisis de recursos, la del aumento de la población y la de la contaminación. Su punto de partida es considerar que la contaminación obedece a que la industria, que ha sido muy eficiente en algunos aspectos, ha sido insuficiente para eliminar los desechos de su propia actividad.

En esencia y resumiendo, la ecología es la ciencia que se ocupa de las relaciones de interdependencia entre los seres vivientes y el espacio vital. Expresado en otras palabras: “es la ciencia que estudia la estructura y el funcionamiento de la naturaleza en cuanto sistema organizado, en su totalidad”. En relación con esta disciplina científica hay dos cuestiones que es importante examinar aquí. Una es el concepto de biosfera que está implícito en la ultima caracterización de la ecología.

La otra es precisamente poner en claro qué se entiende por medio ambiente. En cuanto a la biosfera, como lo indica Bárbara Ward, es la manera de denominar nuestro planeta entendido como un sistema global donde el agua, el aire y la tierra mantienen una relación interdependiente.

El cual es la base de la vida, trasmite toda la energía necesaria y pese a su enorme capacidad de supervivencia está formado por mecanismos infinitamente delicados y vulnerables —hojas, bacterias, plancton, catalizadores, niveles de oxígeno disueltos, equilibrios térmicos— gracias a los cuales la ardiente energía solar puede ser utilizada y la vida continuar.

El término biosfera fue usado por primera vez en 1875 por el geógrafo austríaco Suess, posteriormente el concepto fue esbozado por e! naturalista francés Lamark y finalmente desarrollado e incorporado a la ciencia contemporánea por el científico ruso V. I. Vernadsky.

Con todo, recién en 1968, en la Conferencia sobre la Biosfera celebrada en París con los auspicios de la Unesco, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, se tuvieron en cuenta las repercusiones de esa compleja unidad en las relaciones que el hombre mantiene con su medio. Se reiteró allí la importancia de la ecología en el estudio de la relación de las especies con su contorno biofísico. La biología tradicional y en especial su orientación a estudiar las especies aisladamente quedó en este siglo totalmente superada por esta visión integradora del planeta como un todo.

Sin embargo, cabe aclarar que ya en el siglo pasado Federico Engels adelantaba esta concepción: “En la naturaleza —expresa— nada ocurre en forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por éste; y es generalmente el olvido de este movimiento y de esta interacción universal lo que impide a nuestros naturalistas percibir con claridad cosas más simples”. Veamos ahora a qué se ha dado en llamar medio ambiente. De posturas claramente delineadas aparecen cuando se centra la cuestión en la apreciación de lo que es o se entiende por medio ambiente.

Por un lado hay quienes lo ven como el espacio geofísico o la biosfera, donde se desenvuelve el hombre. Esta visión, desde luego con ciertos matices, es la de quienes adhieren a la ecología tradicional. Un exponente de esta corriente lo constituye el núcleo de científicos y dirigentes empresarios vinculados a portentosos consorcios industriales europeos y norteamericanos, autodenominado Club de Roma.

En síntesis, su óptica se sustenta en un pretendido apoliticismo y en la difusión de un modelo futuro del planeta, elaborado mediante el procesamiento por computadoras de datos de la realidad que no contemplan aspectos fundamentales del entorno social y político. Paradoja o no, ese modelo que fue encargado al Instituto de Tecnología de Massachusetts, está incluido en el plan de acción mundial de las Naciones Unidas para la aplicación de la ciencia y de la técnica.

La otra vertiente, en cambio, visualiza el problema del medio ambiente en un marco más amplio. Entiende que forman parte del mismo tanto los factores de orden físico (la biosfera) como los factores económicos y culturales. Por ejemplo, algunos científicos de la Unesco señalan al respecto que “la crisis del medio es en realidad una crisis múltiple o una serie de crisis convergentes”; y manifiestan su convicción de que “la neutralidad política y moral no es buena para ciencia”.

El conocido ensayista Josué de Castro, puntualiza: “Un análisis correcto del medio debe abarcar el impacto total del hombre y de su cultura sobre los restantes elementos del contorno, así como el impacto de los factores ambientales sobre la vida del grupo humano considerado como totalidad. Desde este punto de vista, el medio abarca aspectos biológicos, fisiológicos, económicos y culturales, todos ellos combinados en la misma trama de una dinámica ecológica en transformación permanente”.

Este concepto sin duda aparece con más objetividad que aquel que concibe al medio como un sistema de relaciones mutuas entre los seres vivos considerados ambos como fenómenos aislados. Concepción abolida, por otra parte, por Marx y Engels al ayudar a comprender bajo una nueva luz la relación dialéctica entre conciencia y realidad. En esta perspectiva se sitúa la ecología crítica. Es el punto de vista de muchos científicos e investigadores, entre los cuales encontramos a los que se han dedicado a sacar a luz los verdaderos objetivos de la ecología propugnada por Nixon en su famoso discurso de 1970.

Per otro lado, estas divergencias ecológicas tienen que ver con una cuestión de fondo en torno al carácter del conocimiento científico. Hay quienes sostienen la existencia de una ciencia en estado puro, aislada de todo condicionamiento político e ideológico; y otros que por el contrario afirman que existe una estrecha relación entre la ciencia y esos factores.

En la Primera Reunión Argentina de Ecología y Seminario Latinoamericano de Problemas Ecológicos realizado en abril de 1972, en la Argentina, primó este último criterio, “La mayoría de sus participantes —señala una crónica del evento—, aunque de composición muy heterogénea, compartían casi unánimente la opinión de que los problemas y actividades científicas están profunda y evidentemente condicionados por los factores socioeconómicos y políticos y, por lo tanto, no pueden ser considerados aisladamente”. Ubicado el problema de la contaminación ambiental bajo esta óptica, cabe entonces establecer la siguiente reflexión: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

Orígenes del Cuidado del Medio Ambiente Ecologia en Latinoamerica

“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

La salud del mundo está hecha un asco. “Somos todos responsables”, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al “sacrificio de todos” en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

Estas cataratas de palabras, inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero de ozono, no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, que encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que “si los siete mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, harían falta diez planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. (ver: huella ecológica)

Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito, pero el paciente se está muriendo.

cuidar el planeta

PARA SABER MAS….
PRIMERO PASOS SOBRE EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE

El espacio escrito, oral y visual que cubren los medios de comunicación de masas se ha visto en la última década teñido con alta frecuencia por una preocupación general: la contaminación del ambiente humano. Debido a la eficacia en sí de estos medios y a la redundancia con que se ha manipuleado la información sobre el tema, se ha logrado difundir ampliamente los principales síntomas de la crisis del habitat humano.

Se sabe así que la atmósfera de las grandes ciudades fundamentalmente norteamericanas y europeas, están compenetradas de pestilentes sustancias tóxicas entre las que sobresalen, por su peligrosidad para la salud, el dióxido de carbono proveniente de los procesos de combustión de la producción de energía, de la industria y de la calefacción doméstica y el monóxido de carbono que arrojan los automotores.

Se conoce, también, que las aguas del planeta están afectadas por los residuos de las grandes industrias, los desagües cloacales, el uso de pesticidas o herbicidas y la radioactividad termonuclear. En torno de éstas y otras facetas del fenómeno se instaló la conciencia de que un nuevo peligro acecha al hombre de este convulsionado y vertiginoso siglo XX: la alteración progresiva del equilibrio ecológico.

Es que más acá de los horrores de la guerra, de las consecuencias trágicas de Hiroshima y Nagasaki, del empleo de napalm en Vietnam o del peligro de la destrucción nuclear, existe una erosión lenta pero persistente del entorno humano que para los más alarmistas amenaza con transformar a la tierra en un planeta muerto, sin vida alguna, como lo es presumiblemente la Luna y tal vez alguno de los otros cuerpos celestes que integran nuestra galaxia. Si bien, como se ha expresado, la contaminación se hace sentir intensamente en las grandes metrópolis industriales, la consideración del problema ha cobrado en los últimos tiempos una importancia general. Científicos, estudiosos y expertos de todas las naciones del mundo asistieron en junio de 1972 a la primera Conferencia de las Naciones Unidas del Medio Ambiente.

En ella se expresaron posiciones diferentes que reflejan en realidad las contradicciones y grandes divisiones económicas, sociales e ideológicas del mundo de hoy. En consecuencia, la declaración emitida al finalizar la Conferencia si bien significó un paso adelante en cuanto amplía la consideración del problema, pues alude a las interrelaciones políticas, económicas y sociales, en esencia es un producto que traduce la dificultad de unificar criterios muy dispares. Dos años antes, en enero de 1970, Richard Nixon había pronunciado un mensaje llamando la atención al pueblo norteamericano sobre la situación crítica en que se encontraban los tres componentes bíóticos fundamentales: el aire, el agua y el suelo.

El texto contenía además medidas para paliar el problema. Quedaba Estados Unidos oficialmente reconocido así de una cuestión que hasta ese momento había sido sólo denunciada por científicos y especialistas, que por tales actitudes desde las esferas oficiales y los sectores dominantes de la industria y la banca, se los había acusado de defectistas o derrotistas con respecto al estilo de vida norteamericano.

El reconocimiento del “establishment” estadounidense como era de esperar dio vía libre para que las empresas periodísticas y editoriales dieran otra vuelta de tuerca a la preocupación por la contaminación del medio ambiente. Tal reconocimiento, en realidad, como bien lo señala Tomás Maldonado , se debía a que las cosas habían llegado a un punto que el gobierno de Nixon no podía ignorarlas. Además, inmediatamente, se tuvo la certeza que se había instrumentado “una operación diversionista para distraer al pueblo de los EE. UU. de los grandes temas que su sociedad tenía que resolver: el racismo, la guerra del Vietnam, la pobreza de amplios sectores de la población”.

En efecto, la polución ambiental se ha convertido hoy en una preocupación pública. Sin embargo, se la conoce más por sus consecuencias o efectos en la salud humana que por sus causas. Es conocido que el smog —palabreja formada por la unión de los vocablos ingleses smoke (humo) y fog (niebla)— de las grandes ciudades industriales es la causa del aumento de los índices de cáncer y otras enfermedades de pulmón, Han contribuido también a ese conocimiento numerosos estudios de especialistas y organizaciones internacionales de la salud.

Por ejemplo, la OSP, señala que “las muertes por bronquitis crónicas, están en aumento constante en las ciudades y países con mayores grados de contaminación atmosférica, llegando actualmente a casi el 10 % del total de las muertes en Inglaterra. En los EE. UU. las muertes por enfisema pulmonar aumentaron del 1,5 por 100.000 habitantes en 1950, a casi el 8 por 100 mil habitantes en 1960”. Se ha puesto, además, el acento en enfoques cientificistas o meramente técnicos, en la idea de que el hombre realiza una indiscriminada explotación de la naturaleza. . . Pero muy poco se ha avanzado sobre las relaciones más profundas del fenómeno.

Inevitablemente, como se verá más adelante, ya sea encubiertamente o por cualquier otro mecanismo, lo ideológico se perfila en cada interpretación o análisis sobre la polución ambiental, lo que genera, por cierto, puntos de vista distintos y controvertidos.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Nuevos Paises Industriales Industrializados Crecimiento Paises Oriente

Nuevos Países Industriales del Mundo

Se denomina “Nuevos Países industrializados” (NPI) o “tigres del sudeste asiático”, a quienes durante las últimas décadas constituyeron un caso particular de desarrollo económico. Junto con una modernización tecnológica, trasformando en un lapso de tiempo, economías netamente agrarias a industriales y consecuentemente, convirtiendo estados antes marginales en actores claves del escenario mundial.

Los primeros Tigres o llamados “Tigres de Primera Generación”, fueron Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong (esta paso de ser una antigua colonia británica, a actualmente pertenecer a China).

Nuevos Países Industriales del Mundo

El precursor de este increíble ascenso fue Japón, del cual estos países tomaron elementos económicos para su propio desarrollo.  Por ejemplo, apostaron al máximo ahorro y a la inversión, creyeron en el impulso de una industria que esté orientada especialmente a la exportación, con largas jornadas de trabajo y junto a ello una fuerte disciplina laboral.  Además, Estados Unidos fue quien ayudó militar y financieramente a Taiwán y Corea del Sur, para concretar sus proyectos.  Algo característico y sobresaliente fue que siempre privilegiaron la capacitación y la calificación de la mano de obra a emplear.

Todos ellos, durante la década de 1980 y principios de 1990, ahorran en producto bruto interno (PBI) entre un 30% y 45%, lo cual reinvirtieron del mismo un 25% y un 40%.  Esto países fructificaron aquella infraestructura manufacturera que les cedió Japón cuando los ocupó, durante la Segunda Guerra Mundial.

Los nuevos Países Industrializados, de una manera muy rápida y sorprendente se pusieron al día con los adelantos tecnológicos. Desde mediados de 1950 su política se orientó hacia la sustitución de importaciones, cuestión que con el correr de los años se terminó encaminando hacia una industria plenamente exportadora.

Los Tigres del sudeste asiático, en poco tiempo pasaron a ser países fuertemente industrializados, dejando atrás su escaso desarrollo y la economía agrícola  de la que eran parte tradicionalmente.  Pero, este proceso de crecimiento tuvo su contrapartida en los bajos salarios de quienes trabajaban industrialmente largas jornadas laborales, hecho que explica el porque de su atractivo.  Es decir, que las empresas extranjeras veían en esta situación lo beneficiosos de instalarse en dicha región.  Una de las medidas, exactamente consistió en favorecer la llegada de empresas multinacionales y de capitales extranjeros, con especial énfasis en japoneses y estadounidenses. Eso si, siempre y cuando esta fuera compatible con los intereses nacionales y no desmantelara la competitividad y las expectativas del empresario local.

Un actor importante y que no estuvo al margen de la situación, fue el Estado. Ya que al igual que Japón, su papel fue intervenir llevando a cabo procesos de modernización, incluso controlando las inversiones que provenían del extranjero. Política que hacía frente a las ideas frecuentes de asociación “globalización/ capitalismo” triunfante, con apocamiento del Estado nacional. Tal es así que las industrias mecánicas y petroquímicas de Taiwán, consideradas para ellos como estratégicas, pertenecían a empresas públicas; controlándose que sus exportaciones sean superiores a las importaciones. También existe un fuerte proteccionismo del sector industrial, en Corea del Sur ya que se cuida la competencia extranjera y la entrada de capitales externos.  Situación contraria de la de Singapur, quien considera que las multinacionales deben ocupar el lugar más importante.

La industria en estos países orientada al mercado interno tanto como al externo, fue el factor clave, ya que su crecimiento general no podía a poyarse en otro sector debido a su limitación en cuanto a cantidad de tierras y recursos naturales.

Tigres de Segunda Generación

Los tigres de segunda generación o también denominados “tigrecitos”, son aquellos países que comenzaron más tardíamente su trayecto hacia la industrialización; tomando como modelo a los nuevos países industrializados (NPI).  Estos son Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas.  De quienes se dice que los tres primeros fueron “inventos” de Japón por el volumen de las inversiones realizadas.  Estos además, forman la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), junto con Singapur y Vietnam.

En sus comienzos, todos ellos se dedicaban a los productos textiles, plásticos y juguetes; productos con mayor exportación, pero actualmente sobresalen las industrias electrónicas y las de tecnologías de la información. En la mayoría de ellos, Japón monta sus productos electrónicos, debido a los bajos salarios que destina a los trabajadores, con largas horas laborales y pocos beneficios sociales.

Cabe aclarar que la contracara de éxito económico, es que en alguno de estos países, persisten importantes conflictos sociales, consecuencia de las malas condiciones laborales, conflictos étnicos y sobre todo el papel autoritario de sus propios gobiernos.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Territorios y sociedades en el mundo actual, Editorial Aique.

FOTOSINTESIS de las Plantas Respiración Celular Definicion Proceso

FOTOSINTESIS DE LAS PLANTAS – LA RESPIRACIÓN CELULAR

En la fotosíntesis ocurren importantes transformaciones: la energía lumínica es convertida en energía química y la materia inorgánica en orgánica. Este proceso biosintético es, quizás, el que mantiene la posibilidad de vida en nuestro planeta, pues el desecho metabólico que se libera a la atmósfera es el oxígeno, gas que respira la mayoría de los seres vivos.

INTRODUCCIÓN: Las plantas verdes que embellecen el paisaje son el punto de partida de la historia de la evolución de la vida sobre la Tierra. Su importancia, empero, llega más lejos aún. Si nos faltasen los vegetales no podríamos vivir, ya que son los únicos capaces de producir materia orgánica a partir de la inorgánica.

Esta tarea, aparentemente simple, no ha podido lograrse ni siquiera en los más modernos laboratorios con el auxilio de los últimos adelantos de la ciencia y la técnica. La tarea verdaderamente ciclópea de transformación que cumplen los vegetales supera con creces las necesidades del resto de los seres vivos, por lo que se afirma que se comportan como almacenes vivientes de energía. Solamente en un año, los vegetales transforman 300.000 millones de toneladas de carbono en materia orgánica. El noventa por ciento del total de este proceso ocurre en los océanos, mares y cuencas lacustres.

En el mundo vivo, los vegetales verdes se comportan como productores primarios, por las razones antedichas. Veamos ahora cuáles son las causas de esta propiedad excepcional. Ocurre que la clorofila, un pigmento “casi mágico” que les confiere a las hojas su color típico, combina con maestría la energía radiante que proviene de los rayos solares con el anhídrido carbónico y el agua, substancias que son fáciles de encontrar abundantemente en la naturaleza, para obtener compuestos de alto valor energético, como por ejemplo la glucosa. A todo este delicado mecanismo se lo conoce con el nombre de fotosíntesis y lo podemos detectar, repetido casi sin variantes, en las distintas especies que componen el reino vegetal.

Las únicas excepciones las constituyen algunas bacterias quimiosintéticas y los hongos, que por alimentarse con tejidos orgánicos en descomposición son llamados saprofitos (de sapros: putrefacto, y phyton: planta) en seres vivos como parásitas. Además existen plantas superiores (cuscutaa, ligas, etc.) que dan flores y carecen de clorofila; son plantas parásitas que viven de otras plantas.

Después de la realización de numerosos experimentos se logró establecer que la fotosíntesis es el resultado de la combinación del anhídrido carbónico con agua y con energía luminosa para obtener materia orgánica y oxígeno. Esta reacción se produce en los cloroplastos, corpúsculos que se encuentran en las hojas y tallos verdes de las plantas, y que vistos en el microscopio electrónico presentan unos cuerpos más diminutos aún, llamados grana, donde se aloja la clorofila.

FOTOSÍNTESIS: A diferencia de los animales, la mayoría de las plantas usa la luz para elaborar comida. Células especiales atrapan la luz del sol y la usan para producir azúcares simples y oxígeno a partir de dióxido de carbono y agua. Este proceso se conoce como fotosíntesis: la formación de un compuesto con ayuda de la luz.

Todas las plantas que usan fotosíntesis contienen un pigmentos importante llamado clorofila, que da color a las hojas ver des. La estructura química de la clorofila es similar a la de la hemoglobina de la sangre, excepto que la primera contiene magnesio y la hemoglobina, hierro. En cierta manera, ambas cumplen funciones similares. Por ejemplo, cada una interviene en su sistema propio con bióxido de carbono y oxígeno.

Las hojas absorben 83% de la luz que incide en ellas, pero usan sólo el 4% en la fotosíntesis; el resto se dispersa a través de las hojas en forma de calor. Las plantas que crecen a la sombra con frecuencia tienen hojas de un verde más intenso: sus hojas tienen una mayor concentración de clorofila para capturar más de la poca luz que reciben.

fotosintesis

La fotosíntesis es importante no sólo para las plantas. Sin ella, la vida animal nunca podría haber evolucionado ni podría continuar. Al producir alimento, las plantas absorben el bióxido de carbono de la atmósfera, factor importante para controlar el efecto de invernadero, y liberan oxígeno.

Las plantas de tierra elaboran sólo el 10% del oxígeno de la Tierra. Gran parte de él procede de una enorme gama de algas marinas. Por ello, así como conservamos la tierra, es necesario que conservemos limpios los océanos. Si las plantas marinas mueren, nosotros también lo haremos.

Más de la mitad de toda la fotosíntesis que se produce sobre la Tierra la realizan las algas microscópicas del océano —las diatomeas y los dinoflagelados—ósea, el fitoplancton. La otra contribución importante la realizan las grandes extensiones boscosas y selváticas.

El fitoplancton son los seres vivos de origen vegetal que viven flotando en la columna de agua, y cuya capacidad natatoria no logra nunca superar la inercia de las mareas, las olas, o las corrientes. Son organismos autótrofos capaces de realizar la fotosíntesis. Su importancia es fundamental dado que son los productores primarios más importantes en el océano.

fotosintesis

Explicación Científica de la Fotosíntesis: La fotosíntesis comprende dos fases. Una inicial o primaria, denominada fase fotoquímica, en la cual se realiza la captación energía luminosa y es necesaria la presencia de clorofila y agua. Las reacciones químico que se producen en esta fase dan como productos oxígeno, NADPH(nicotinamida adenina dinucleótido fosfato) y ATP (adenosina trifosfato) . Estos dos últimos compuestos químicos serán utilizados en la fase posterior o secundaria, denominada fase biosintética, para sintetizar materia orgánica, utilizando como fuente carbono al CO2.

Etapa fotoquímica. Es conocida como la etapa clara de la fotosíntesis, ya que en ella la luz solar es captada por los pigmentos fotosintetizadores que, en conjunto, constituyen foto sistemas. Éstos están ubicados en las membranas que forman los tilacoides. La clorofila A es el pigmento indispensable en el funcionamiento de los foto sistemas.

Los pigmentos auxiliares, como los carotenoides, las xantofilas y otros tipos de clorofila, contribuyen en la captación de haces luminosos de distintas longitudes de onda. Las moléculas que los constituyen se excitan con la luz (o sea, los electrones de las últimas capas de sus átomos saltan a un nivel superior de energía) y quedan oxidadas.

Al dejar de excitarse, ceden los electrones a la clorofila A que, ya sea por la luz directa o por este aporte, se excita también. Los electrones excitados de la clorofila A son recibidos por distintos aceptores, como los citocromos, la ferredoxina, la plastocianina, etc.

El último aceptor es el NADP.

La llegada de la luz a los tilacoides también desencadena la fotólisis del agua: H20 —-> O2+2H+ + 2e

Los electrones reducen a la clorofila A, los protones reducen al NADP y el oxígeno se libera como gas.

Como ganancia neta de esta etapa se obtienen moléculas de NADPH; además, en cada traspaso electrónico se libera energía, que es usada para sintetizar ATP a partir de ADP y fosfato inorgánico.

Etapa biosintética. También llamada ciclo de Calvin (por su descubridor) o etapa oscura. aunque esta denominación no es apropiada. ya que se desarrolla de día o de noche.

El ciclo de Calvin consta de una serie de reacciones enzimáticas a través de las cuales el carbono inorgánico del dióxido de carbono pasa a integrar una molécula orgánica, como puede ser la glucosa. Para esta transformación 25 necesaria la presencia de los productos obtenidos en la etapa fotoquímica: un agente reductor, como es el NADPH, y la energía que proviene del desdoblamiento del ATP.

18ATP + 6C02 + 12NADPH = 18 ADP + 18 Pi + 12 NADP + C6H1206

En las células eucariontes, las enzimas necesarias para este ciclo de reacciones están ubicadas en la matriz oestroma del cloroplasto. En las células procariontes, se encuentran disueltas en el citoplasma.

En la fotosíntesis ocurren importantes transformaciones: la energía lumínica es convertida en energía química y la materia inorgánica en orgánica. Este proceso biosintético es, quizás, el que mantiene la posibilidad de vida en nuestro planeta, pues el desecho metabólico que se libera a la atmósfera es el oxígeno, gas que respira la mayoría de los seres vivos.

La reacción permite que la energía lumínica “pueda transformarse en energía química potencial, presente en la molécula de glucosa (primer término después de la igualdad). Por cierto, en este “pase” hay una gran pérdida que, según se calcula, es del orden del 97 por ciento del total; pero, sin embargo, éste sigue siendo el único método que tiene la naturaleza para almacenar energía.

En la ecuación que anotamos, se está consumiendo constantemente anhídrido carbónico (CO2), en tanto que se libera oxígeno (O2). Esto determina la renovación del aire usado por los animales, ya que éstos realizan el acto inverso, es decir, liberan anhídrido carbónico y toman oxígeno.

Dos etapas, la que ocurre en la luz, primero, y la que se produce únicamente en su ausencia, luego, son las que comprende la fotosíntesis. En la etapa luminosa se separan los componentes del agua, resultando oxígeno e hidrógeno. Este último, como es muy inestable, es captado por compuestos intermediarios llamados aceptores, que le permiten combinarse, no sin dificultad, con anhídrido carbónico. Durante la etapa de la oscuridad se origina la molécula orgánica a partir del anhídrido carbónico, en un proceso mucho más lento que el anterior.

Se han efectuado experimentos con trazadores radiactivos, que son como “mensajeros” inyectados en el proceso, y fáciles de individualizar luego, para determinar cuál es el camino recorrido por los distintos elementos.

Procesos de tipo enzimático dan origen, a partir de aquí, a los carbohidratos, grasas y proteínas, constituyentes básicos del protoplasma de las células.

Formacion de los fosiles Proceso de Fosilizacion Petrificacion

INTRODUCCIÓN:

Los fósiles son restos de animales o plantas que han sido preservados naturalmente, de diversas maneras, a veces por millares de siglos. Muchos millones de años atrás, un ictiosaurio murió y se hundió en el fondo del mar. Con el tiempo, su esqueleto fue cubierto con cieno que, gradualmente, se asentó en una capa de sólida roca. El esqueleto, encajonado, fue entonces fosilizado progresivamente. En una fecha muy posterior, los movimientos de la tierra ondulaban el lecho del mar, el cual, en consecuencia, llegó a ser tierra seca. Entonces, la erosión causada por el hielo, el agua y el viento, desnudaron lentamente la roca y así dejaron en descubierto el esqueleto fosilizado.

Cuando un animal muere, su cuerpo —generalmente— se descompone o es comido por otros animales. Pero las partes duras, las valvas o huesos y dientes, no son tan fáciles de destruir. Las condiciones esenciales necesarias para la preservación son: que el animal sea enterrado relativamente pronto, esto es, antes que los elementos tengan tiempo de reducir los huesos a polvo, y que la roca en la cual esto ocurre, escape a la metamorfosis (cambio por calor o presión). Las mejores condiciones para la conservación se encuentran en el mar, especialmente cerca de la costa, siendo ésta la razón por la cual casi todos los fósiles son encontrados en rocas sedimentarias. Aun animales terrestres han sido encontrados en estas rocas, probablemente por haber sido arrastrados al mar en ocasión de diluvios o inundaciones.

Los fósiles loman una serio de formas diferentes. Muy ocasionalmente puede preservarse el esqueleto completo. Esto ha ocurrido donde los animales han sido atrapados en pantanos o depósitos de alquitrán y rápidamente enterrados. Los charcos de brea de California, por ejemplo, han producido gran abundancia de restos esqueléticos. Y bajo condiciones muy poco comunes puede ser preservado el animal entero. En Alaska y Siberia han sido encontrados mamutes (los precursores del
actual elefante) preservados, casi Intactos, en el hielo.

Más a menudo, sin embargo, los esqueletos enterrados se petrifican, esto es, son transformados en piedra. Esto es causado por el agua subterránea que deposita materia mineral en los poros de los huesos, en un proceso conocido como permineralización. Por otra parte, cada partícula de la sustancia puede ser destruida y reemplazada por una partícula de materia mineral.

LA FORMACIÓN DE LOS FÓSILES
Los fósiles son los restos, impresiones o huellas de animales y plantas que se han conservado en las capas geológicas; la mayor parte de ellos corresponde a especies extinguidas, pero los hay de otras con representación viva, incluso específica, en nuestros tiempos.

La presencia de restos de animales y vegetales en las formaciones sedimentarias se debe a accidentes análogos a los que motivan actualmente el enterramiento de las especies vivientes, pues los seres orgánicos expuestos a la intemperie después de su muerte se descomponen en seguida sin dejar restos; por esto, sólo una escasísima parte de los seres que habitan los continentes puede legar sus despojos a las generaciones venideras, y únicamente aquellos que, por circunstancias casuales —crecidas de los ríos; llegada de animales pesados o regiones pantanosas, donde se hundieron; muerte de éstos en cavernas, donde pronto fueron cubiertos por la tierra o por una capa caliza—, quedan resguardados de los agentes destructores y pueden fosilizarse.

En los lagos y en el mar las condiciones para el enterramiento son más favorables, sobre todo en la zona litoral y terrígena, donde el aporte de barro y arena es considerable y continuo.

Estas consideraciones, según el eminente geólogo San Miguel de la Cámara, hacen pensar que deben ser escasas las especies de cada período cuyos fósiles se han conservado, en relación con las que vivieron, sobre todo en lo que se refiere a las especies de vida continental o terrestres. Los restos orgánicos que resultaron protegidos contra los agentes externos experimentan modificaciones.

formación fósil

Las causas que determinan estas modificaciones son químicas o mecánicas. Las primeras consisten en la descomposición, o desaparición de sustancias inestables (carbonización, putrefacción, disolución), o en la desaparición de ciertas materias, simultánea o sucesivamente reemplazadas por otras (petrificación, formación de moldes).

Cuando un ser orgánico es sepultado en las capas geológicas, va perdiendo, poco a poco, su materia orgánica, y el espacio que deja libre es ocupado por las materias minerales que llegan disueltas en las aguas de infiltración, sustituyéndose, molécula por molécula, la sustancia orgánica por la mineral, y transformándose en piedra. El agente petrificante es, unas veces, la calcita, y otras, la sílice, la pirita, etc. Frecuentemente la estructura original -se conserva tan completa que puede estudiarse al microscopio; pero si el petrificante cristaliza, destruye la estructura orgánica propia del organismo fosilizado.

Un ser enterrado puede ser destruido totalmente, y el hueco que deja es llenado por la sustancia mineral; entonces se reproduce su forma (calco) pero no la estructura. Cuando en los moluscos han desaparecido las partes blandas y se llena de sedimento el interior del caparazón, al disolverse éste después, el sedimento, ya endurecido, reproduce los caracteres de la superficie interna de aquél; en este caso, se tendrá un molde interno; otras veces, como en el caso anterior, se forma un molde externo.

FOSILES

PRIMEROS ENCUENTROS DE FÓSILES

Roy Chapman AndrewsRoy Chapman Andrews, director del Museo de Historia Natural de Nueva York, fallecido en California el 11 de marro de 1960, localizó en el desierto de Gobi, en el transcurso de una expedición al Asia Central, realizada en el año 1928, los primeras huevos fosilizados de “dinosaurio” hallados en el mundo.

Los “dinosaurios” eran “reptiles” en su mayoria gigantescos, presuntivamente ovíparos; los zoólogos los agrupan en dos órdenes: saurisquios y ornitisquios, nombres que aluden a peculiaridades de su esqueleto. Vivieron en la Era Mesozoica (Era de los reptiles), y entre ellos había especies carnívoras y herbívoras, así como formas bípedas y cuadrúpedas.

Restos fósiles de dos especies gigantescas, el “antartosaurus” y el “titanosaurus”, fueron hallados en la Patagonia, en los estratos del Cretáceo. * Los bosques fósiles constituyen restos de árboles que crecieron y murieron en el lugar, condición que se evidencia con la existencia de las raíces yacentes en los mismos estratos. A veces, en cambio, se encuentran troncos fósiles acumulados por transporte en un determinado sitio, posiblemente arrastrados por las aguas o los hielos, y posteriormente cubiertos por sedimentos.

La fosilización de los vegetales puede producirse por “carbonización” (se conserva y transforma parte de la sustancia orgánica) dando lugar a la formación de la hulla, y por “mineralización” (se sustituye gradualmente la sustancia orgánica por minerales) resultando los llamados “árboles petrificados”.

Con el nombre de “bosques petrificados” se conocen en muchas partes del mundo notables yacimientos de árboles fósiles. En la Patagonia, entre otros muchos lugares de su rico suelo fosilífero, existe en la provincia de Santa Cruz, a unos 150 kilómetros al oeste de Puerto Deseado, el Monumento Natural de los Bosques Petrificados. Cubre 10.000 hectáreas y muestra innumerables araucarias petrificadas, cuyos troncos y pinas diseminados, caídos, semienterrados, y de una antigüedad de 70 millones de años, revelan con el pulimento, la maravillosa policromía de las ágatas y ónices.

El hallazgo accidental de fósiles, en la época en que no se conocía el origen de estos restos, producía asombro, temor, y provocaba las más peregrinas teorías e interpretaciones, dando lugar a extrañas supersticiones populares. Es así como la exhumación de los enormes huesos de la fauna prehistórica daba pábulo a las creencias acerca de gigantes con un solo ojo (cráneo de elefante primitivo con el agujero nasal en medio de la frente), unicornios (defensas de mamutes), dragones y hasta “del hombre testigo del diluvio” que se creyó ver en los restos de una salamandra prehistórica. A Smith, Brongniart y Cuvier se les debe la destrucción de estas fantasías, al crear las bases que dieron origen a la paleontología moderna.

Para recoger fósiles se necesita un equipo pequeño. Un martillo, varios cinceles de distintos tamaños, periódicos para envolver ios fósiles grandes, y captas para conservar los de pequeñas dimensiones. Se usan también un cuaderno y un lapicero, para anotar exactamente la locaiización y, si es posible, el estrato que ocupa en la roca. El martillo debe tener un peso aproximado ds un kilogramo, de modo que no suponga una carga excesiva para el que lo trasporta. Puede usarse un martillo corriente, aunque los martillos geológicos de usos múltiples son mejores. Además de un extremo plano, para arrancar trozos de la roca, estos martillos tienen un extremo cuneiforme, que puede usarse de diferentes maneras, ya sea como palanca, rascador, cincel o paleta.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Las rocas que contienen íosiles corresponden a tres grandes tipos: areniscas, que suelen estar agrietadas; pizarras, que son más blandas y plásticas, y calizas, que, normalmente, son duras. En general, las areniscas contienen pocos fósiles. Como son porosas, el agua penetra en ellas fácilmente y disuelve las estructuras minerales de los fósiles, destruyéndolos. Los fósiles que encontramos son normalmente frágiles.

Por ello, deben ser tratados con cuidado, utilizando para su trasporte cajas pequeñas, rellenas de algodón u otro material que amortigüe los golpes. Desde un punto de vista paleontológico, las pizarras son las rocas más útiles, aunque resulta difíciles manejarlas. Están constituidas por minerales arcillosos de grano fino, y no son porosas.

Por tanto, el agua no puede filtrarse fácilmente a través de ellas, gracias a lo cual no se disuelven los restos duros que incluyen. Desgraciadamente, las pizarras son compresibles y tienden a perder volumen. Con frecuencia, esta compresión es la causa de que los fósiles estén aplastados y reventados.

Las pizarras también pueden contener nodulos de caliza. Tales nodulos están formados por carbonato cálcico, que en la pizarra se concentra alrededor de un núcleo aislado. Frecuentemente, el núcleo está constituido por un fósil y, al abrir un nodulo, encontramos un ejemplar muy bien conservado. Las piedras calizas suelen ser fosilíferas —de hecho, a veces están constituidas exclusivamente por restos orgánicos—.

Como la roca es tan dura, resulta difícil extraer los fósiles sin dañarlos. En la base de los acantilados se pueden recoger fragmentos de bastante buen aspecto. Estos trozos pequeños se examinan fácilmente; muchas veces, los fenómenos erosivos ponen al descubierto los fósiles. Separarlos de las rocas no erosionadas es una tarea ardua. Después de arrancar placas grandes, es necesario desmenuzarlas para encontrar los fósiles. Un minucioso examen de los fósiles, con una lupa, proporciona más información.

Huellas de los músculos se pueden haber conservado en el interior de los caparazones, y las líneas de crecimiento, en el exterior, revelan la edad del animal cuando murió. Comparándolo con algunas de las especies similares que existen en la actualidad se deducen algunas circunstancias ambientales del pasado, incluso la temperatura y la profundidad del mar. Algunos fósiles estuvieron sometidos a una serie de movimientos antes de quedar enterrados definitivamente.

Por eso, con frecuencia, aparecen gastados, en particular las valvas que forman los caparazones de los moluscos bivalvos. Otros quedaron, en la misma posición en que murieron, dentro del sedimento que se formó en el fondo del mar de aquella época.

Los restos orgánicos de remotas épocas geológicas no están siempre mineralizados, como sugiere la idea de fósil. Recordemos los ejemplares de mamuts congelados y conservados en los hielos siberianos, los insectos incluidos en ámbar, y los vertebrados envueltos  en  sustancias  bituminosas.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Nº70 y N°113
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero

La Agricultura en Argentina Riqueza Agricola Produccion de Soja

Recursos Forestales

Argentina cuenta aproximadamente con 36 millones de hectáreas de bosques nativos, representando un 15% de la superficie total de su territorio, y además cuenta con bosques implantados con un total de 800.000 hectáreas en total.

Actualmente, podríamos afirmar que a nivel mundial de cada cien árboles que se cortan, solamente se reponen quince, evidenciando el proceso de deforestación masiva de los que somos protagonistas. Sumado a ello, especialistas afirman que el aumento de la población mundial y la prohibición de la tala de bosques nativos en los países propiamente desarrollados, llevando a un déficit de madera en los próximos años, será muy importante para esta actividad vinculada al recurso en cuestión. ¿Como evidenciaríamos este problema? Según la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas, argumentaban que en el 2010 estaríamos en presencia de un déficit de madera de 500 millones de metros cúbicos, pese a todos los bosques que se seguirían implantando.

Argentina al igual que muchos otros países, ante esta situación ven que tiene un gran futuro la producción de bosques implantados, ya que se va a contar con una demanda asegurada. Cabe aclarar, que esta actividad de forestación es utilizada para evitar la erosión de los suelos y además para aquellos productores que poseen campos cuya aptitud agrícola- ganadera sea baja, encuentren una nueva actividad para su mejor explotación, favoreciendo a su vez el ingreso de pequeños y medianos productores a esta actividad.

Las normas jurídicas son necesarias para impulsar esta actividad, y nuestro país no quedó exento de ello. La primera regla que comenzó a regir, fue la Ley de Inversiones para Bosques Cultivados, en marzo de 1999. La misma creó un régimen de promoción tanto para las nuevas inversiones forestales como así también para la ampliación de aquellas ya existentes.  Esta norma determinaba, que por un plazo mínimo de 30 años y un máximo de 50 años, los emprendimientos comprendidos en el nuevo sistema gozarán de estabilidad fiscal. ¿Qué significa? Que la carga fiscal no podrá ser incrementada como consecuencia de aumentos en impuestos nacionales, provinciales y municipales o por la creación de nuevos gravámenes.

Distribución espacial

Nuestro país posee una importante riqueza forestal, debido a su extensión y diversidad de climas existentes, encontrando así amplias áreas de bosques naturales y cultivados. Esto no quita, su necesidad de importar maderas y derivados de ellos, para cubrir con la demanda interna, por ejemplo el papel y la celulosa.

Espacialmente, Argentina posee diferentes espacios forestales, cada uno de ellos con características propias.

Espacio subtropical

De las especies que encontramos aquí se obtienen maderas de tipo duro y semiduro. Por ejemplo de la mayor parte de la producción nacional, se obtiene de aquí la mitad de los rollizos y los durmientes, postes, carbón entre otros.

Dentro de este ambiente encontramos la selva misionera (forma parte de un área mayor que se extiende a brasil y Paraguay), en donde se explota el cedro y el petiribí para la industria mobiliaria; para la elaboración de la madera terciada se emplea el guatambú y el pino Paraná para las fábricas de papel.

También encontramos el bosque chaqueño, en donde se explota las diferentes variedades de quebracho. Por ejemplo el quebracho colorado para leña y para el tanino, el quebracho blanco para postes y carbón en leña; y además se explotan otras especies como el algarrobo, el palo santo entre otros.

Otro ambiente dentro de la franja subtropical es la selva serrana, continuación de las Yungas bolivianas.  Aquí se utilizan el cedro salteño, el roble criollo, el palo blanco el nogal, la tipa, eucaliptos, etc.

Espacio templado  

Caracterizado por la ausencia de bosques naturales, este espacio presenta pequeños talares en las inmediaciones de la bahía de Samborombón y en menor cantidad en el delta del Paraná. Sin embargo, se ha realizado algunas últimas forestaciones de gran relevancia, con eucaliptos, sauces, álamos y pinos para la pasta celulósica y tableros aglomerados.

Espacio frío

Esta explotación se desarrolla en los Andes Patagónicos- fueguinos, en donde encontramos especies como el pehuén, o araucaria, alerce, ciprés, etc.; todos ellos de madera semi- blandas con un alto valor económico. Sin embargo, cabe aclarar que esta explotación es muy reducida con respecto a las demás a nivel nacional, ya que en esta área encontramos los parques y reservas naturales más importantes del país.

Espacio árido

Las especies más representativas de las sierras pampeanas, son el algarrobo, el quebracho blanco, el espinillo y el chañar. Sin embargo, debido a la sobreexplotación sufrida, en San Luis y la Pampa, el caldén se encuentra en total retroceso. Su utilidad era ser leña para combustible en dicha zona.

Por otra parte en cuyo y en los valles de los ríos Negro y Colorado, se realizan plantaciones de álamos y sauces, debido a la falta de bosques naturales.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

La Agricultura en el Mundo Modernizacion Organizacion Caracteristicas

La Agricultura en el Mundo: Modernización y Organización 

Características de la Agricultura Mundial

Agricultura

Es una actividad económica primaria dedicada a la labranza o cultivo de la tierra.  Su propósito principal es la obtención de alimentos para el hombre y proporcionar materias primas a las industrias.

Si tendríamos que caracterizarla diríamos, que la agricultura es una actividad económica que convoca el más grande número de trabajadores en ciertas áreas más que en otras, por ejemplo en aquellas situadas en países subdesarrollados. Además es la actividad económica sedentaria más arcaica de la historia de la humanidad.  Esto se puede revalidar con testimonios de que se practicaba en Egipto desde 17.000 años a.C. y es posible que en China haya sido anterior.

Se destaca su mayor propagación geográfica, ya que solamente quedan sin rasgos de labores agrícolas, aquellas áreas polares, los desiertos absolutos, las montañas más hostiles y por supuesto las áreas urbanas más densamente pobladas. Pero lo más importante de esta actividad, es que ella proporciona el 80% de alimentos que consume la población que hoy habita nuestro planeta.

Sin embargo, las mayores diferencias que presenta esta actividad, se haya directamente relacionada con la ejecución, los cultivos empleados, las técnicas utilizadas y las estructuras agrarias que para la misma se adopten.

agricultura mundo

Tipos de agricultura

Existen distintas clasificaciones para hablar de la agricultura, la mayoría de las veces estas, privilegian los aspectos económicos de la misma.  Tal es el caso de la disponibilidad de agua, distinguiendo así una agricultura de secano o temporal, es decir que depende de las lluvias y una agricultura bajo riego, asegurada por la acción humana, a través de la construcción de diques, canales, pozos, etc.

Si consideramos la propiedad de la tierra, tenemos aquella agricultura de mercado (tierra en propiedad de las personas o de un grupo familiar), una agricultura socialista (la tierra pertenece al Estado); o de especulación (la tierra pertenece a grandes empresas).  Según la cantidad de cultivos que se realicen, vamos a tener una agricultura de monocultivo (uno) y una agricultura de policultivo.

Características de la organización de la producción agraria

Las actividades agrarias han adoptado diferentes características, dependieron de las distintas sociedades a lo largo del planeta y a través del tiempo.  Sin embargo, las características que presenta la organización de la producción agraria en la actualidad son consecuencia de profundos cambios demográficos, económicos y tecnológicos, que tuvieron lugar a partir de fines del siglo XIX.

El aumento demográfico que se produjo en especial desde los inicios del siglo XIX, producto de la disminución de la tasa de mortalidad, generó una demanda de nuevas  áreas cultivables del mundo, es por esto que se incorporaron nuevos espacios hasta ese momento inutilizables para tal propósito; como las extensas planicies de América del Norte, Rusia, Argentina, Australia, Nueva Zelanda, entre otras.

El proceso de industrialización que se desarrolló en esa época en Europa, y su cara visible, la concentración de población en las ciudades, se estableció también en un factor decisivo para la expansión de las áreas cultivadas a partir de ese momento, dado que gran parte de la población, al residir en las ciudades, no producía su propio alimento.  Hecho que impulsó al comercio internacional de alimentos dejando rasgos que nunca antes se habían registrado.

Entonces, la organización de la economía mundial tomó un nuevo perfil al puntualizarse las áreas productoras de alimentos y de materias primas (nuevas regiones, como es la región pampeana) y áreas productoras de bienes industrializados, sobre todo en los países de Europa.  Ambas se constituyeron en demandantes de alimentos para la población urbana que en ellas crecía.

La consolidación de este modelo de producción a nivel mundial es el siglo XX, en el cual se fijaba la existencia de áreas especializadas en productos agropecuarios para el abastecimiento de las grandes metrópolis del mundo. Esto generó el aumento de la superficie bajo cultivo en todo el mundo, seguido por la utilización de nuevas tecnologías e insumos que incrementaron en buena medida los rendimientos de las áreas cultivables, así como también los volúmenes de alimentos producidos y comercializados mundialmente.

Modernización de la agricultura    

Históricamente, los avances tecnológicos se constituyeron en los medios fundamentales para el desarrollo de la agricultura.  La Revolución industrial, cuyo sector clave lo constituyó la industria siderúrgica se encuentra profundamente ligada, a la adopción de nuevas tecnologías en la agricultura durante los últimos dos siglos.  En lo que respecta a esta actividad, podemos notar la aparición de maquinarias, que en un principio funcionaban a tracción animal, para luego ser reemplazadas por aquellas que lo hacían con motores a vapor o de combustión.

En el Siglo XIX, precisamente en Estados Unidos, la cosechadora de cereales tirada por caballos introdujo la mecanización en el campo.  Luego se fueron incorporando otras maquinarias como la engavilladora (capaz de recoger los cereales previamente cortados, y atarlos en manojo).

Sin embargo, esta difusión de los adelantos se vio restringida en la primera mitad del siglo XIX,  a causa de las limitaciones en los medios de transporte, ya que las máquinas sólo se transportaban en barcos. Cuestión que tras la aparición del ferrocarril facilitó su expansión y permitió un uso más extendido de los mismos.

Paralelamente, se desarrollaron nuevos productos químicos también tendientes a optimizar la producción.  Así, se incorporaron nutrientes, como el nitrato, para lograr mejores cultivos.

Con posteridad a la Segunda Guerra Mundial, las investigaciones realizadas en relación con los cambios tecnológicos que podrían ser aplicados a la agricultura, generaron un proceso de cambio conocido con el nombre de Revolución verde.

El eje central de este proceso, lo constituyó el desarrollo y la puesta en uso de variedades de alto rendimiento de diferentes especies cultivadas, obtenidas las mismas mediante la hibridación (cruzamiento de individuos de la misma especie con características genéticas diferentes).

Estas modificaciones permiten obtener mayor producción por Hectárea cultivada, facilitando la doble cosecha anual al obtenerse cultivos de ciclo corto, permitiendo la resistencia de las plantas a ciertas eventualidades climáticas, como inundaciones y sequías o a ciertas enfermedades y posibilitando la producción de algunos cultivos en áreas que no eran las propiamente más apta para estos.

Transformaciones en el espacio

Las actividades agrarias implican la transformación de los ecosistemas originales. Una de las modificaciones ambientales más importantes es la pérdida o la reducción de los mismos.  Este fenómeno se registra preferentemente en los bosques y las selvas de todo el mundo, con una disminución en cuanto a la superficie que estos ocupan frente al avance de las superficies bajo cultivo, proceso denominado deforestación.

El suelo elemento imprescindible para llevar adelante las actividades agropecuarias, sufre transformaciones, como agotamiento (inclusión de nuevos cultivos), degradación (utilización constante del arado), erosión (acción de agua y del viento) y salinización (ascenso de sales presentes en la profundidad del suelo).

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos. 

La Agricultura en Argentina Principales Cultivos y Producción

LA AGRICULTURA EN ARGENTINA PRINCIPALES CULTIVOS Y PRODUCCIÓN

En los últimos años, la Argentina se ha especializado en la producción de componentes tradicionales de la canasta agrícola así como en los llamados productos diferenciados, es decir, aquellos con certificación de calidad. Esta producción diferenciada o especializada es posible a partir de la incorporación de nuevas tecnologías que permiten reducir costos y responder a las necesidades de la demanda externa, asegurando buenos niveles de rentabilidad. La contracara de este proceso es un notable aumento en la artificialización de los ecosistemas y en la realización de intensas prácticas de laboreo.

Generalmente, en la agricultura especializada se trabaja por contrato, es decir, se estipulan de antemano las condiciones de producción, distribución, presentación y precio; además, en su gran mayoría se realiza en campos arrendados. En la actualidad, la mitad del área pampeana que se siembra se hace en estas condiciones, porque así la actividad resulta menos riesgosa; de este modo se producen el maíz blanco para la industria, el maíz dulce para choclo, la soja para consumo humano directo y diversos productos orgánicos (sin agroquímicos).

En los últimos años han cambiado las modalidades productivas y tecnológicas en materia de granos y carnes, y en otros rubros no tradicionales, como cítricos, legumbres y hortalizas. Estas producciones de alta calidad y rendimiento se destinan al mercado exportador. Por ejemplo, se exporta poroto alubia a Francia, España y Portugal; pomelos a Holanda y Bélgica; y maíz y soja, a variados destinos.

Los principales operadores en granos del mundo se han instalado en el campo argentino, donde realizan labores cada vez más intensivas y más especializadas, al mismo tiempo que grupos de inversores no agropecuarios cultivan por contrato. Para facilitar el desarrollo de la producción, crecieron las inversiones en infraestructura y se han construido en el litoral fluvial y marítimo puertos y numerosas plantas industriales que transforman la producción primaria. Actualmente, Argentina se ubica entre los primeros exportadores mundiales de aceite de girasol y de soja y de harina proteica derivada de dichas oleaginosas.

Expansión

En el actual territorio de Argentina, las actividades agropecuarias sufrieron importantes transformaciones a lo largo del tiempo. Fue a fines del siglo XIX cuando cambiaron radicalmente dichas actividades.  Hacia la segunda mitad del siglo XIX, la industrialización y el proceso de crecimiento demográfico que se produjo en los países europeos creo la necesidad de incorporar nuevas áreas productoras de alimentos y materias primas.

En este contexto económico mundial, el área pampeana de la Argentina se vio favorecida por la existencia previa de producción agropecuaria, que sin embargo, debió sufrir algunos cambios para adaptarse a este nuevo sistema.

Así, la especialización económica pampeana se basó fundamentalmente en la producción de cereales, como el trigo y el maíz; y de carne vacuna para abastecer al mercado externo.  Esta reorientación productiva,  que estuvo a demás acompañada de ciertas políticas estatales, se conoce como modelo agroexportador, o lo que vulgarmente se dice “Argentina, el granero del mundo”.

agricultura en argentinaEn la orientación agropecuaria de la región pampeana intervinieron ciertos actores sociales que hicieron posible el cambio.  Uno de ellos fue el colono agrícola, otro el Estado (nacional o provincial) y otras veces un tercer actor (persona o compañía). ¿Por qué decimos esto?.

Porque para trabajar estas desiertas y extensas tierras para la producción agropecuaria se necesitaba mano de obra, cuestión que se satisface   con la llegada de migrantes europeos (suizos, alemanes, italianos, entre otros), en su mayoría trabajadores rurales.  La creación de colonias agrícolas por parte del Estado (que comenzó en los años 1853 y 1856 en las provincias de Santa Fe, como la ciudad de Esperanza y en la provincia de Entre Ríos respectivamente), permitió la organización de la producción en las explotaciones basadas en el trabajo familiar.

Sin embargo, podemos afirmar que hacia 1870, esta inmigración contribuyó en primer lugar al aumento de la producción agrícola, permitiendo a su vez que la Argentina pudiera dejar de importar trigo.  Aumento que fue acompañado por la mecanización del agro, gracias a la incorporación de algunos nuevos elementos, como el arado de reja de hierro y acero, segadoras y trilladoras a vapor.

Sin embargo, en otras áreas del país, la agricultura comenzó a cobrar fuerza. Como ocurrió con el azúcar en Tucumán y la vid en Mendoza, que experimentaron un aumento tanto de las superficies cultivadas como de la producción, y se orientaron al abastecimiento del mercado interno.

PRINCIPALES CULTIVOS:

Cereales y oleaginosas. Por el volumen de producción, superficie cultivada e importancia de las actividades industriales vinculadas con ellos, son los principales cultivos del país. Entre los cereales se destaca la producción de trigo y maíz; y entre las oleaginosas -de las que se obtienen principalmente aceites-, las de soja y girasol. Estos cultivos alcanzan su mayor desarrollo en a región pampeana, por su gran extensión de suelos fértiles y clima templado. En el Noroeste (más cálido) también se ha expandido la producción de cereales y oleaginosas, aunque la producción no tiene la magnitud que en el área pampeana. En Entre Ríos y Corrientes se destaca el cultivo de arroz.

Cultivos industriales. Se desarrollan en climas cálidos y húmedos del norte del país. Se trata, entre otros, de la caña de azúcar y el tabaco (en valles y planicies de Salta, Tucumán y jujuy); el algodón (en Santiago del Estero y Chaco); la yerba mate y el té (en Corrientes y Misiones). Se los denomina industriales porque, aunque pertenecen a especies muy diferentes, no tienen utilidad alguna recién cosechados, si no son sometidos a algún tipo de procesamiento industrial; por ejemplo, el secado en el caso de la yerba o el tabaco, el desmote del algodón (separación de la fibra y la semilla) y su secado.

Cultivos frutícolas. Se destacan los cítricos en algunas zonas cálidas y húmedas; por ejemplo, limones en Tucumán, mandarinas y naranjas en Entre Ríos. Otra zona de producción importante se ubica en el partido de San Pedro, al norte de la provincia de Buenos Aires. Algunos oasis de riego se especializan en la producción de frutales que requieren fuerte insolación, como peras y manzanas en el Alto Valle del río Negro, o vid en San Juan y Mendoza. En el sur del país predominan los cultivos que se adaptan a las bajas temperaturas, especialmente frutales como el cerezo.

Cultivos hortícolas. Las principales zonas hortícolas se desarrollan en torno a algunas grandes ciudades, como Buenos Aires y Mar del Plata. En el valle del río San Francisco (Jujuy) se obtiene la mayor producción de hortalizas de invierno. También sobresale el cultivo de tomate en Mendoza, que se destina principalmente a la producción de conservas.

Forrajeras. Estos cultivos se destinan a la alimentación del ganado. Por lo general, se desarrollan en aquellas áreas con menor aptitud para otros cultivos, dado que son resistentes a distinto tipo de stress hídrico y climático (como los provocados por inundaciones o sequías) y se adaptan a un amplio rango de suelos. En conjunto, las forrajeras ocupan la mayor extensión de la superficie implantada con cultivos del país. En una proporción importante son consumidos por los animales en el campo, sin ser cosechados; una parte menor de la superficie sembrada se cosecha. Entre las forrajeras pueden mencionarse algunos cereales (avena, cebada, centeno, entre otros), alfalfa y pasto llorón.

Bosques implantados. Se trata de un tipo especial de cultivo, dado que consiste en la plantación de árboles (forestación) para la obtención de maderas utilizadas en distintas industrias. La mayor extensión de bosques implantados se desarrolla en Misiones, Corrientes, Entre Ríos y el delta del río Paraná. Las especies más explotadas son pino, eucalipto, álamo y sauce. (Fuente: Enciclopedia del Estudiante Tomo 21 Geografía de la Argentina Santillana)

Espacios agrarios    

Se puede afirmar, que cada vez se producen más materias primas para las industrias y menos alimentos para el consumo directo, en los espacios agrarios.  También son cada vez mayor la cantidad de alimentos y materias primas destinadas al mercado internacional.  Esto permite que diferenciemos  dos tipos disímiles de espacios agrarios en nuestro país: por un lado, aquellos en los que las actividades agrarias están orientadas al mercado externo, y por el contrario aquellos otros espacios donde esas actividades se dirigen para satisfacer a la población del país, es decir, la demanda del mercado interno.

Orientación al mercado externo

Ciertas áreas de nuestro país se destacan porque desde hace mucho tiempo son áreas que exportan productos derivados de la actividad agrícola. El mejor ejemplo es, el del área pampeana que dicta su organización desde fines del siglo XIX.

Sin bien las innovaciones tecnológicas han sido constantes, hacia 1950 la actividad agraria pampeana registra un importante proceso de transformación tecnológica, sobre todo con la incorporación del tractor y de las cosechadoras mecánicas a la producción agrícola. Desde mediados de la década de 1970 se incorporaron otras tecnologías, como ciertas variedades de trigo y maíz de alto rendimiento, y se extiende el uso de fertilizantes y plaguicidas.

Además este proceso fue acompañado por un importante aumento de los precios de algunos cultivos en el mercado internacional, entre ellos la soja: ello promovió la introducción y rápida expansión de este cultivo en el área pampeana, sustituyendo a los cereales, sobre todo el maíz y el sorgo granífero, y el de otras oleaginosas, por ejemplo el lino. Sin embargo, también se utilizaron otras zonas, antiguamente ganaderas para tal producción. Esto sucedió principalmente en el este, centro y norte de la provincia de Buenos Aires, el este de la provincia de Córdoba y el sur y centro de la provincia de Santa Fe.

Finalmente, desde mediados de esa década se comenzaron a incorporar nuevos espacios agrarios a la producción destinada al mercado internacional.  Las causas de este cambio están relacionadas con la modernización de antiguas explotaciones o por la instalación de nuevas empresas agrarias, como el caso del Alto valle del río Negro con sus explotaciones frutícolas, o en Jujuy y Salta.  Pero las más recientes son las explotaciones de arroz en Entre Ríos y Corrientes. Cabe mencionar, que otra causa es que se produjo la introducción de cultivos tradicionales del área pampeana, como la soja en el este de Tucumán o el girasol y el sorgo en el Chaco; proceso que se lo conoce como Pampeanización (traslado de cultivos y técnicas típicas del área pampeana a otros ámbitos).

Orientación hacia el mercado interno

Son muy heterogéneos entre sí los espacios agrarios cuya producción está destinada al mercado interno.  Esto se puede  explicar ya que, en algunas zonas se practica una agricultura intensiva, caracterizada por la aplicación de una mayor proporción de trabajo o tecnología por unidad de tierra, en comparación con otras actividades, este tipo de actividad utiliza mucha mano de obra y en algunos casos capital; es el caso de los pequeños y medianos productores algodoneros en el Chaco y Formosa, o el cultivo de la vid, en Mendoza.

 Y en otras zonas se practica una agricultura extensiva, caracterizada por la utilización de una mayor proporción de tierra respecto del trabajo y la tecnología. Además este tipo de actividad requiere proporcionalmente más tierra que mano de obra o capital, como es el caso de los productores de maíz y mandioca en Formosa.

Es importante destacar que, las actividades agrarias de estos espacios tuvieron una gran expansión hasta la década de 1960, al mismo tiempo que crecía el consumo de productos agrarios en el mercado interno.  A partir de ese momento, gran parte de los productores de estas áreas han sufrido problemas de sobreproducción, es decir, producen más de lo que se consume, lo cual ha llevado a un descenso de los precios de sus productos. Estas situaciones afectaron en mayor medida a aquellos productores que realizan un solo cultivo y que no son propietarios de las tierras que trabajan.

Para superar esos problemas, muchos productores que disponían del capital necesario han intentado optimizar la calidad de sus productos incorporando nuevas tecnologías.  Otros cambian el tipo de cultivos que realizan o diversifican su producción, incorporando otros cultivos o la cría de algún ganado.

USO DE AGROQUÍMICOS: Los agroquímicos constituyen un elemento esencial dentro de la agricultura moderna para incrementar los rendimientos de los cultivos. En la Argentina su uso está cada vez más generalizado y han constituido un gran sostén para el crecimiento agrícola, tanto de las áreas recientemente incorporadas a la agricultura como de aquellas tradicionalmente agrícolas a través del aumento de los rendimientos.

Entre los agroquímicos se encuentran los fitosanitarios, productos destinados a la protección de los cultivos, que permiten su adecuado desarrollo sanitario. Entre ellos: los herbicidas (controlan las malezas que invaden los cultivos), los insecticidas (controlan los insectos perjudiciales), los acaricidas, funguicidas y bactericidas (combaten ácaros, hongos y enfermedades bacterianas respectivamente).

Otro de los productos agroquímicos fundamentales son los fertilizantes. Estos reponen al suelo los nutrientes que se lleva la cosecha. Al igual que en el caso anterior, la utilización de fertilizantes se ha incrementado notoriamente.

SEMILLAS MEJORADAS Y TRANSGÉNICAS: Las semillas mejoradas son aquellas cuyo material genético ha sido modificado a través de la incorporación de información que les permita adquirir una característica que antes no tenían, por ejemplo, mayor rendimiento, mejor resistencia a enfermedades, mayor valor nutricional, mejor sabor de las frutas y hortalizas, entre otras cualidades.

Un tipo de semillas mejoradas son las semillas híbridas, que surgen del cruce
de plantas de diferentes tipos dentro de la misma especie, las cuales tienen ciertos caracteres deseados, que se combinan en su descendencia. Otro tipo son las semillas transgénicas. Se trata de semillas que han sido modificadas genéticamente a través del injerto de genes de otras especies vegetales o animales o bien del aislamiento y modificación de sus propios genes y su reintroducción en la especie original.

Las semillas modificadas genéticamente son comercializadas, en general, por algunas pocas, pero muy grandes, empresas multinacionales, como Cargill o Monsanto.
La empresa Monsanto ha desarrollado una serie de semillas transgénicas de amplia difusión en la Argentina, especialmente en el caso de la soja.

Nuevos sistemas de producción: la siembra directa
Una de las principales innovaciones de los últimos tiempos en la agricultura argentina lo constituye la difusión de la siembra directa como sistema de producción. Se trata de un sistema en el cual se cultiva sobre un suelo que no ha sido arado previamente, es decir, sobre el rastrojo o residuos del cultivo anterior.

Esto presenta una serie de ventajas desde el punto de vista agronómico y técnico:

• Favorece la conservación de la cobertura del suelo al evitar o disminuir la erosión.
• Mejora el aprovechamiento del agua, ya que mantiene la humedad del suelo al quedar cubierto por una capa de biomasa (rastrojo), que retarda la pérdida de humedad por evaporación.
• Mejora la actividad biológica y aumenta el contenido de materia orgánica en el suelo.
• Mejora la eficiencia en el uso de! tiempo, ya que reduce la cantidad de labores necesarias.
• Reduce el uso de maquinarias (y de combustible) y personal.

Pero también presenta algunas desventajas. En los sistemas de labranza convencionales, el arado se usa, entre otras cosas, como método de control de las malezas. Con la siembra directa, ese método de control mecánico debe reemplazarse por el mayor uso de herbicidas, con lo cual la siembra directa aumenta la dependencia respecto de esos fitosanitarios.

La amplia difusión de la siembra directa en la Argentina tuvo lugar gracias a la disponibilidad de herbicidas eficientes a precios accesibles y de sembradoras adecuadas. Pero el factor fundamental que explica la creciente adopción de este sistema va de la mano de la expansión del cultivo de soja transgénica. En efecto, si se observa la evolución de la superficie sembrada con siembra directa, puede advertirse el gran crecimiento a partir de 1996, año en que comienzan a usarse semillas de soja RR y el glifosato, que permite controlar las malezas antes tratadas de forma mecánica a través del arado.

El sistema de siembra directa se está expandiendo hacia otros cultivos, aunque mayormente se usa para el cultivo de soja.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuentes:
Geografía Mundial y los Desafíos del S. XXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos. 
Geografía Argentina y del Mercosur Los Territorios en la Economía Globalizada
– Editorial AIQUE Polimodal – Blanco-Férnandez-Gurevich

La actividad secundaria Industrias La actividad industrial Sector

Actividad Secundaria y Actividad Industrial 

Actividades secundarias

Todas aquellas actividades que se basan en la trasformación de los recursos que el hombre extrae de la naturaleza, comprenden el sector secundario de la economía.  Es decir, que esta actividad transforma a partir de un proceso industrial, el producto que obteníamos en la actividad primaria.  Pero para lograr dicha transformación, se necesita de infraestructura, capital y recursos humanos que estén calificados para el mismo. Del proceso Industrial se obtienen productos finales, es decir aquellos que se utilizan para el consumo directo; y productos intermedios, que se utilizan como elementos o materias primas para otros productos.

actividad secundaria

Las ciudades, desde la Revolución Industrial, has sido los centros principales de las actividades secundarias, atrayendo grandes conjuntos de población por lo que se dio como resultado a nivel mundial, un proceso de urbanización sin precedentes.

Las industrias son creadoras de empleos por vía directa, porque las personas trabajan en dichos lugares y también generan trabajo por vía indirecta, porque las personas se emplean en lugares que proveen insumos a las industrias, como ser otros sectores (comercio, transporte, servicios, etc.)

Sin embargo, las industrias hoy no dependen de la mano de obra, la energía, la materia prima y el mercado para su localización.  Si no que buscan el asentamiento en otras áreas que contengan mayores beneficios económicos.  Esto se debe a que los costos de los medios de transporte han logrado que no sea una necesidad básica la proximidad de las materias primas con los mercados.  Si lo que determina hoy la localización de muchas de ellas son los costos de la mano de obra y las facilidades impositivas.

Las nuevas tecnologías y los recursos humanos se han adoptado a un modelo más flexible de producción, que conlleva cambios en la estructura industrial y de desconcentración espacial de la producción. Quienes han sufrido grandes transformaciones en el mundo son los distritos industriales, porque muchos lograron sobrevivir a los mismos, algunos desaparecieron y otros han sido reconvertidos.

En este contexto surgen nuevas industrias, como ser la electrónica, la informática, las telecomunicaciones y la biotecnología, todos ellos signados por una nueva forma de localización.

Cada país tiene su historia política, económica y social que determina la adopción de un modelo económico acompañado por un modelo de industrialización, colocándolo a cada uno de ellos en un grado distinto de desarrollo económico mundial.

Tipos de industrias

Las actividades industriales que hoy conocemos pueden clasificarse según el rubro, el tamaño de la empresa y el origen del capital.

Si tomamos el rubro de las industrias, podemos ver que cada establecimiento difiere mucho de otros. Por ejemplo encontramos áreas de producción de bienes de consumo final y la de bienes de capital, agrupándose a su vez en distintas ramas.

En cuanto a su tamaño, es decir la cantidad de empleados y obreros que posea, las industrias pueden ser consideradas pequeñas y medias, generalmente conocidas como PyMEs, las que tengan desde un mínimo de 6 y un máximo de 100 puestos de trabajo ocupados. Luego tenemos las que se encuentran por debajo de ese mínimo, conocidas como microempresas y por ultimo su punto extremo, las grandes empresas.

Y por último de acuerdo al origen del capital que compone la empresa, las industrias se  clasifican en nacionales, extranjeras o mixtas, por un lado, y en privadas, estatales o mixtas por el otro.

Actores

Dentro del ámbito de trabajo se dan determinadas relaciones sociales, sin embargo todas ellas son de tipo laboral.  Es por esto que en el proceso de producción, intervienen diferentes actores.

Los primeros de ellos, son los dueños de los medios de producción, es decir de la infraestructura y el capital, con el objetivo de maximizar sus ganancias; son los que denominamos Empresarios. Estos pueden ser personas asociadas, una familia o bien un solo individuo.  Estos actores, pueden operar dentro de distintos territorios, por ejemplo el nacional o expandir sus negocios a escala internacional.

Actualmente, la mayoría de las grandes empresas están conformadas por sociedades anónimas, es decir que es un grupo, por lo que será difícil saber quien es el dueño.  Además las mismas se asocian entre sí, para formar Holding. Los cuales abarcarán una gran diversidad de rubros, para garantizarse las ganancias. Si los beneficios no son los anhelados en una de las industrias, otra de ellas podrá cubrir las pérdidas surgidas.  Esta jugada nos muestra la nueva concepción de los negocios.

Otro de los actores importantes, son los que generan las ganancias de las empresas a través del aporte de su mano de obra asalariada, es decir los trabajadores. La escala de jerarquías se relaciona con su capacitación laboral, por lo que de acuerdo a su oficio u profesión pueden agruparse para defender sus intereses en sindicatos. Actualmente estos actores, han perdido muchos de sus derechos conseguidos durante largos períodos de luchas. Sumado a ello la nueva forma de producción y las relaciones laborales, provocan cada vez más un retroceso en su calidad de vida.

Y finalmente, el Estado es un actor que no puede faltar en este círculo de relaciones laborales.  Presentándose como empresario, es decir administrando varias empresas productoras,  o bien como regulador de la actividad industrial. Por ejemplo, actúa mediando los conflictos sindicales que puedan presentarse, promoviendo la actividad industrial ya sea por zonas o por rubros; o imponiendo precios fijos a algunos productos.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos. 

La produccion Primaria Actividad Industrial Mundial Sector Primario

La Producción Primaria – Actividad Industrial y Mundial – Sector Primario

 Producción Primaria

Se han propuesto cuantiosas clasificaciones de las actividades económicas de acuerdo con los distintos puntos de vista.  La más frecuente en  geografía económica es la que hace la distinción entre actividades primarias, secundarias y terciarias.

Sin embargo, desde hace poco tiempo se distingue a las actividades cuaternarias (o terciarias superiores), realizadas por personas con grandes responsabilidades administrativas, científicas y comerciales.

actividad primaria

En este caso, llamaremos actividades o producción primaria, a aquellas acciones que procuren la obtención de materias primas.  Tal es el caso de la agricultura, ganadería, producción forestal, pesca, caza, minería, entre otras.

Hay que tener en cuenta que para explicar la localización geográfica de las actividades económicas, y en este caso la producción primaria, influyen dos factores muy importantes: los naturales y los propios del espacio.  En primer lugar, las características naturales de un lugar, con esto hago referencia al clima (precipitaciones, humedad, temperatura, etc.), suelo y formas de relieve; que tienen una influencia directa en estas acciones.

Sin embargo, en muchos casos estos factores naturales por si solo no explican la localización de actividades económicas, sino que las características propias del espacio hacen a la función de las mismas también, como ser factores históricos, económicos, políticos y culturales propios del lugar.

Desarrollo de actividades primarias

Bajo la designación de “actividades primarias” se agrupan aquellas prácticas económicas que implican el uso o la extracción de los recursos naturales.  Estas actividades abarcan desde la puesta en producción de la tierra para realizar cultivos, la cría de animales y la pesca- que implican la utilización de recursos renovables-, hasta la explotación de recursos no renovables, como los minerales y los combustibles fósiles.

El desarrollo de las actividades primarias se relaciona con las características del espacio físico en el cual se llevan a cabo; así, como la extracción de minerales sólo es posible en zonas donde se encuentran los yacimientos, y la agricultura se practica en áreas que poseen determinadas cualidades del suelo y clima.  Sin embargo, las características del espacio físico no determinan por sí mismas la distribución de las actividades primarias en el espacio.

Por ejemplo, en zonas aparentemente no aptas, la agricultura hoy es posible mediante la implementación de sistemas de riego, utilización de la biotecnología, etc.  Otros condicionantes a tener en cuenta son los de tipo económico, ya que la posibilidad de realizar cada explotación depende de la evaluación de los costos.

En el caso de una explotación minera o de combustibles fósiles, por ejemplo, la extracción dependerá de la evaluación de sus costos: si la actividad es considerada no rentable, los minerales o los combustibles pasarán a formar parte de las reservas a explotar en otro momento o ser recursos naturales preservados del lugar.

Un ejemplo concreto es el de la agricultura en el oeste de la provincia de Buenos Aires, área que se incorporó a la producción agrícola una vez que la llegada del ferrocarril redujo los costos de transporte y la convirtió en una actividad rentable.

En la argentina, cada una de las actividades primarias presenta una evolución diferente y tiene una importancia relativa en la economía nacional: la producción agraria, por ejemplo, ha presentado un papel dominante en la historia económica del país, mientras que la actividad forestal aún se encuentra en una etapa de crecimiento.

En la evolución de todas las actividades primarias también se produce la incorporación de adelantos tecnológicos.  A veces, estos surgen de la mano de nuevos actores sociales que hacen su aparición en los circuitos productivos e introducen nuevas modalidades de producción: este es el caso, por ejemplo de la pesca de altura y de las grandes empresas agrícolas.

 El destino

El destino de la producción primaria es muy diverso: en algunos casos se vincula más directamente con el consumo final de los productos, como sucede con las frutas, las verduras y las hortalizas; en otros, sufre una serie de transformaciones antes de ser apta para el consumo final (como en el caso de la cría de ovejas destinadas a la producción de lana, la actividad forestal con vistas a la producción de papel, o la extracción de petróleo, que requiere de ciertas modificaciones para la obtención de derivados aptos para ser utilizados).

Por otra parte, algunos productores primarios se destinan al mercado interno y otros son producidos con vistas a la comercialización en el mercado mundial. De esta manera, las actividades primarias entran en contacto con otros sectores de la economía, como el industrial  (para su posterior transformación) y el comercial.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.

La Pesca y la Produccion Primaria Riqueza Icticola en el Mundo

La Pesca y la Producción Primaria Riqueza Ictícola en el Mundo

 ¿Qué es la pesca?

Muy extendida por todo el mundo, la pesca es una actividad primaria que se desarrollo en su mayor parte en aguas marinas, obteniéndose de ellas diferentes peces, crustáceos y moluscos.Alrededor del 16% de las proteínas de origen animal que ingerimos, se podría decir que provienen de algún producto que se obtenga a través de la actividad pesquera.

Esta actividad primaria ha aumentado considerablemente a nivel mundial en los últimos años.  Esto se debe en gran parte a los avances tecnológicos que se implementaron en la misma, como ser la introducción de la congelación  y elaboración a bordo o también la adopción de bramantes sintéticos, entre otros; lo que permitió que las flotas pesqueras obtengan mayores volúmenes de peces y en otras áreas antes imposibles de llegar.

actividad pesquera

Sin embargo, el volumen de la pesca mundial (más de la mitad) sigue estando en manos de unos pocos países: China, Japón, Estados Unidos, Chile, entre otros.

Ambientes pesqueros

Los ambientes pesqueros se construyen a través de las zonas de contacto entre los mares y las tierras emergidas.  Esta zona tiene características muy particulares, ya que para su construcción se involucran elementos naturales de ambientes muy heterogéneos; aquellos que provienen de la franja oceánica y los ecosistemas terrestres lindantes, como ser las playas, lagunas, etc.

Debido al uso intensivo que han sufrido, los ecosistemas marinos son muy deleznables, ya que por ejemplo las  determinaciones del mercado han llevado a una sobreexplotación de los recursos, teniendo así que proteger algunas especies de su total extinción.

Factores condicionantes

Se podría argumentar que en esta actividad hay factores que son condicionantes desde el punto de vista económico, para que algunas áreas se consideren más óptimas que otras.

Por ejemplo, son de gran importancia aquellas zonas que reúnan grandes volúmenes de pocas especies, como es en el caso de las zonas templadas porque suelen contener poblaciones numerosas de pocas especies.

Otra zona importante, son aquellas cercanas a las costas y que preferentemente tienen un alto consumo de pescado en su dieta alimentaria, por ejemplo las poblaciones del sudeste asiático.

Y por último son importantes aquellas zonas que pese a estar lejos de las costas, poseen peces de alta cotización en el mercado, lo que justifica que su flota permanezca varios meses en el mar.

Tipos de pesca

En esta actividad primaria tenemos dos tipos fundamentales de obtención del producto, aquella que se realiza en agua dulce denominada pesca continental y aquella que se realiza en la mar, conocida como pesca marítima.  Esta última es de donde proviene la mayor parte de la producción mundial.

En la pesca marítima podemos a su vez distinguir tres tipos principales de pesca; la pesca de bajura (realizada en pequeñas embarcaciones cercanas a la costa); la pesca en altura (realizada en embarcaciones de mayor calado y en áreas más alejadas de la costa) y finalmente la pesca de gran altura (con embarcaciones de gran calado, realizada en alta mar, con la implementación de cámaras frigoríficas para la conservación de la producción obtenida durantes los meses que destinan a dicha campaña).

Por lo general, la pesca marítima se concentra en alguitas áreas denominados bancos de pesca, es decir en zonas de gran riqueza ictícola, de gran profundidad las aguas y con influencia de corrientes marinas tanto frías como cálidas.

Áreas principales

Debido a que la riqueza ictícola no esta distribuida uniformemente en las masas oceánicas, podemos encontrar distintas áreas destinadas a esta actividad.  La primera de ellas son aquellas aguas que son ricas en poblaciones de peces de fondo, como el bacalao y el abadejo; todas ellas situadas en las plataformas continentales.

Otra zona importante, son los lugares de ascenso de las aguas profundas, habitadas por especies que se alimentan en la superficie, como es el caso de las sardinas y anchoas. Tal es el caso de las costas africanas, en los alrededores de las islas Canarias o frente a la costa de California.

Y finalmente otra área importante, son las zonas de encuentro entre corrientes cálidas y frías, por la abundancia de alimentos que encuentran los peces ya que mueren los más pequeños debido al gran cambio de temperatura. Tal es el caso de la zona de contacto entre la corriente cálida del golfo y la fría del Labrador; o en el Pacífico sudoriental, con la presencia de la corriente fría de Humboldt en donde se extraen ejemplares de mariscos y anchoveta.

Evolución

Desde mediados del siglo XX, se ha notado un interesante incremento de la producción pesquera mundial; debido a las innovaciones tecnológicas introducidas a dicha actividad, como ser las técnicas de captura y en la flota propiamente dicha. Por ejemplo, los barcos cuentan con tecnologías que precisan la ubicación exacta de los cardúmenes, implementaron redes mecanizadas y en algunos casos se instalaron en los barcos factorías (medios para procesar y conservar el producto obtenido)

Sin embargo, no podemos dejar de lado, que este incremento también se debe a que muchas sociedades comenzaron a incorporar más pescado a sus hábitos alimenticios, sobre todo los países desarrollados.

Problemas de la actividad

Lo que debemos saber que lo negativo del incremento de esta producción ha sido la sobrepesca. ¿Por qué decimos esto? Por que en áreas del mundo, existen escenarios de sobreexplotación del recurso pesquero. Tal es así que la cuarta parte de la población de peces que se comercializan, se encuentran sobreexplotadas, agotadas o recuperándose de esta situación.  Una posible solución a este problema, fue la creación de reglamentaciones, que tienen el fin de limitar la explotación, garantizando la reproducción del recurso. Sin embargo, muchas de ellas no han sido del todo eficaces y contundentes al riesgo que se corre.

Fuera de ello, otro problema al que debe enfrentarse esta producción es la pesca ilegal que esta aumentando a nivel mundial, es decir, aquella que evade las leyes que se implementan sobre la sobrepesca.

Sumado a ello, la contaminación que deben sufrir muchas áreas, influyendo de manera negativa a la evolución de este tipo de actividad primaria.

Acuicultura

En la actualidad, se ha expandido el uso de técnicas modernas y complejas en la acuicultura.  Es decir en aquella actividad, que consiste en la cría de especies acuáticas, tanto de agua dulce como salada.  Esta producción en su mayoría se realiza en estanques donde se introducen los peces jóvenes que son recolectados una vez que alcanzan un tamaño comercial.  Esta producción provee más del 30% de la producción mundial.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.

Actividad Minera Mundial Produccion Mundial de Minerales

 Actividad Minera Mundial – Producción Mundial de Minerales

Minería: El surgimiento de los ambientes mineros se debe, a la utilización de los recursos del subsuelo.  Estos ambientes en general, presentan grados de transformación ponderadamente altos, aunque a veces tienen escalas territoriales más reducidas que algunos propios de la agricultura o la ganadería.

Cuando esta actividad o la explotación que se lleva a cabo son grandes, se podría decir que aparecen inmensos túneles y cráteres que deforman  las montañas, formando así microrrelives en dicho lugar.

actividad minera

Destino de los productos

Los productos minerales son consumidos preferentemente por los sectores industriales y los de construcción.  Es por esto que podríamos argumentar, que en esta sociedad moderna a la que estamos insertos, la utilización de los recursos minerales y por consecuencia la actividad minera, es un sustento importante para la misma.

Si tomáramos la cantidad de volúmenes extraídos, diríamos que el hierro es el mineral más relevante, base fundamental para la industria siderúrgica, ya que de el se construye el acero. Otro mineral de gran importancia, debido a que es fácil de purificar y porque se obtiene el aluminio metálico, es la bauxita junto al conductor de electricidad, el cobre.

Pero para obtener estos minerales debe realizarse dicha extracción de la superficie; es así como encontramos distintos sistemas.  El primero de ellos y el más común, es la excavación que se realiza en la superficie, es decir a cielo abierto, denominada minería de superficie.  Otro de ellos es la minería subterránea, aquella que se produce por excavación mediante pozos y galerías que se construyen bajo tierra. Sin embargo, se puede afirmar que la mayor parte de las extracciones del mundo se realiza a través del sistema de minería en superficie.

Antes de trabajar en un yacimiento, se realizan numerosos estudios con el fin de evaluar si la explotación será rentable o todo lo contrario. Porque a pesar de que los costos de extracción de minerales se han reducido con respecto a años anteriores, los mismos siguen siendo altos igual.

Minería a gran escala

Las enormes inversiones son el eje principal, para poner en funcionamiento la producción minera a gran escala. Por ejemplo, hay muchos países que poseen empresas estatales que se encargan de explotar sus propios recursos mineros, mientras que otros poseen la presencia de empresas de carácter privado que buscan llevar  a cabo proyectos mediante la inversión en distintos países del mundo. Esto lo podemos ver durante el transcurso de 1990 cuando se fusionaron grandes empresas y su resultado se evidencia en la actualidad, ya que son las responsables de gran parte de la producción minera mundial.  Tal es el caso que alrededor del 30% de esa producción la realiza a nivel global, un grupo compuesto por diez empresas aproximadamente.

Sin embargo, las empresas mineras no se radican en cualquier país.  Debido a que los permisos dados para esta explotación son de larga duración, las empresas buscan radicarse en aquellos países donde posean estabilidad económica y política. Sumado a ello, en aquellos países donde las legislaciones nacionales ofrezcan más incentivos, como menores impuestos, limitación al pago del permiso al estado por la explotación que se lleve a cabo (regalías) y las facilidades para importar los bienes de capital necesarios para realizar las obras allí.

En relación a esto, muchos países ven la necesidad de incentivar a las inversiones extranjeras en ellos para la actividad minera, a través de cambios en sus legislaciones nacionales, como por ejemplo algunos países latinoamericanos y africanos, la mayoría de ellos, subdesarrollados.

El impacto

Rotulada muchas veces como “motor de crecimiento”, la actividad minera fue el factor decisivo para el surgimiento y posterior crecimiento de importantes ciudades y pueblos del mundo. Sin embargo, los yacimientos poseen una vida útil, ya sea porque se agotan los recursos allí existentes o porque su explotación ya no es rentable para quien la realiza; siendo un factor de estancamiento o retroceso de dichos asentamientos de población cuando estos dejen de funcionar.

Las empresas multinacionales, son en la actualidad las encargadas de realizar innumerables proyectos mineros, ya que cuentan  con grandes recursos y además la última tecnología en el rubro. ¿Cuáles son sus beneficios?  Es el desarrollo de emprendimientos lejanos con respecto a los lugares en donde se procesa el mineral, por lo que los efectos en las zonas próximas a la explotación son muy bajos.  La mano de obra que hoy se emplea, es muy diferente a la de épocas remotas ya que las grandes empresas utilizan obreros muy calificados; en cuanto a la salud y servicios de educación no son dispuestos de igual manera para toda la población, sino que son uso exclusivo para los empleados de las minas.

En conclusión los beneficios que pueden traer la instalación de una empresa minera en un lugar determinado no siempre serán positivos sino que su distribución muchas veces en muy desigual.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.

La actividad industrial en el mundo Caracteristicas Areas Industriales

La Actividad Industrial en el Mundo Características y Áreas Industriales

Características

La elaboración de bienes materiales para la satisfacción de las necesidades como alimentos, ropa, máquinas, entre otras; se remonta desde el comienzo de la historia del hombre.  Sin embargo, esta forma de producir en el mundo era artesanal, es decir se elaboraba todo el producto, con escasas herramientas y se lograba una producción limitada en número.  Esto sucedió hasta mediados del Siglo XVII.

actividad industrialActualmente esta producción todavía persiste, aunque no en la magnitud en que se conoció.  La misma se refleja, por ejemplo en las tareas que realizan orfebres con bienes de categoría o también en trabajos rurales de áreas subdesarrolladas, donde producen lo que necesitan para cultivar.

Este cambio en la forma de producir bienes y mercancías se implementa con el uso de maquinarias y con la fabricación a gran escala, hecho que se produce con la Revolución Industrial.   A través de las técnicas y procesas, se transforma la materia prima en algún bien elaborado final o en algún bien intermedio, es decir aquel que servirá como materia prima para otro proceso industrial.

Las características actuales de la producción industrial son muy variadas.  Un mismo producto se produce en grandes cantidades, haciéndose un uso intensivo de las maquinarias; con una especialización de la mano de obra, lo que significa que existe una división de tareas, cada trabajador se ocupará de una parte del proceso de fabricación.  Para ello se realiza mucha inversión de capital, ya sea para pagar salarios o para adquirir los insumos necesarios.  Esto hace que la industria influya en gran medida sobre el resto de los sectores de la economía.

Este sector industrial se encuentra en la base del crecimiento de los mercados internacionales, por lo que las estadísticas arrojan, que hoy el 28% del PBI mundial pertenece a este sector, con un 70% del comercio mundial representado por las manufacturas industriales.

Formas de organización

Los procesos de producción fue uno de los cambios introducidos en la industria. Gran parte de ellas, hasta las últimas décadas desarrollaba un modelo llamado fordismo, nombre adjudicado porque su origen se lleva a cabo en Estados Unidos, en las Fábricas de Ford.  Pero hacia la década de 1970, surgen nuevas empresas industriales con una forma de organización más flexible.  Modelo que se llamó Toyotista, proveniente de la empresa japonesa Toyota.

El primer modelo, el fordista, organizó su trabajo según el taylorismo (separación de tareas, creación por un lado y ejecución por el otro). Su producción se llevaba a cabo en grandes plantas fabriles, con una creciente mecanización, produciendo bienes de consumo en serie y a precios accesibles, dirigidos a un mercado masivo.

En cambio, el modelo toyotista, entra en escena debido a ala parición de un tipo de consumidor más influenciado por la moda, que demanda entonces, productos diferenciados  y personalizados. Sumado a la introducción de las innovaciones tecnológicas.

Este modelo se caracteriza por se más flexibles, con una utilización mayor de robots y sistemas de montaje automatizados por computadora, por lo que va a necesitar un menor número de trabajadores, produciendo mayor variedad de productos con controles de calidad.  Esta producción es planificada en función de la demanda asegurándose que los productos no estén en Stocks. Además la producción se organiza en tiempo real, para reducir el tiempo ocioso y coordinando a su vez las distintas etapas de producción. Sus insumos son seleccionados según la calidad que sus productos requieran.

Reconversión Industrial

Los cambios estructurales y la reorganización espacial, son dos estrategias paralelas que se han generado por la reconversión industrial a partir del agotamiento del modelo de producción fordista, a principios de la década de 1970.

En cuanto a la primera estrategia, los cambios estructurales, las empresas redujeron los costos en detrimento de los salarios que bajaron, ampliaron sus mercados, se innovaron tecnológicamente en cuanto a procesos y productos; y segmentaron la producción y los mercados a partir de la terciarización de tareas. ¿Qué significa esto? Que dejaron en mano de empresas menores alguna parte del proceso productivo.

Y por reorganización espacial, se entiende el traslado que realizaron las empresas a lugares que posean costos más bajos y menores impuestos; produciendo a su vez una segmentación espacial de las fases productivas en base a los beneficios que les ofrece cada territorio y colocando sus filiales en territorios proteccionistas.

Regiones como Estados Unidos y Europa se vieron afectadas por este proceso de reconversión industrial, ya que el mismo impacto sobre zonas industriales tradicionales en declive y en mayor magnitud sobre aquellas que se encontraban especializadas en algún producto.

Sin embargo, este proceso surge con el motivo de enfrentar la reducción de la producción y del empleo que se había gestado como consecuencia del traslado de firmas a lugares más competitivos.

En este contexto es que surgen las nuevas empresas, impulsadas por un nuevo modo flexible de producción y de avances en el desarrollo de la tecnología microelectrónica y de la biotecnología.  De acuerdo con sus necesidades, cuentan con ciertas cercanías a las universidades de las cuales egresan sus futuros empleados altamente especializados; además cuentan con un espacio físico con moderna infraestructura, entre otras cuestiones.

Es así, como desde 1960 las empresas comienzan a instalarse en los parques tecnológicos, dotados de nuevas tecnologías, basadas en inversiones de alto riesgo financiero, con personal joven y altamente capacitado.  Los mismos fueron creados por personas que se separaron de grandes empresas porque adquirieron conocimientos y capacitación profesional, con el objetivo de crear tecnología de punta y pensada para la investigación. Un ejemplo claro de esto es el Sillicon Valley, situado en el Valle de Santa Clara, en California (Estados Unidos).

Áreas Industriales

El rol fundamental en el crecimiento de la economía la ha tenido la actividad industrial, con sus formas más variadas y complejas, distribuyéndose por el territorio de una manera mucho más amplia.  Sin embargo, la mayor parte de las industrias se localizan en los países desarrollados, destacándose áreas muy importantes.

La primera de ellas, es aquella que concentra sobre todos las industrias mecánicas y eléctricas, químicas, de equipos de transporte, alimenticias, textiles, de artes gráficas y papelería.  Nos estamos refiriendo a la región central del Reino Unido.

Otra es el llamado Eje Rótterdam- Milán, que se extiende por Alemania (especialmente el valle del Río Rin), este de Francia, Suiza y Norte de Italia.  Esta área esta dedicada principalmente a la industria pesada, como la mecánica y siderúrgica. Y es el principal centro industrial de Europa.

Una tercera área industrial, la comprende la región nordeste, la región de los Grandes Lagos, el Golfo de México y la Costa del Pacífico, todos ellos en Estados Unidos. Su producción es muy variada, destacándose la maquinaria industrial, los productos químicos, los equipos de transporte, los equipos electrónicos, los alimentos y editoriales.  Sin embargo aquí se encuentran numerosas industrias de alto desarrollo tecnológico, especialmente sobre la costa del Pacífico, tal es el caso de la zona conocida como Sillicon Valley en California, donde predomina la industria Informática.

Y por último, otra gran área es Japón, concentrada en la Isla Honshu, especializada en la fabricación de barcos, automóviles, acero, microelectrónica, informática, biotecnología y tecnología aeroespacial.

Cabe aclarar, que hay países menos desarrollados que han experimentado un crecimiento importante en la industria en las últimas décadas.  Como el caso de Brasil (con la industria de alimentos, hierro y acero, confección, etc.) y México, destacado por la industria de productos electrónicos en la frontera con Estados Unidos, refinerías de petróleo y la industria de alimentos).

Pero también hay un grupo de países que ha adquirido un importante papel  en la economía mundial por su dinamismo industrial, llamados “nuevos países industriales” o Tigres, todos ellos localizados en el Sudeste y este de Asia.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.

La Ganaderia en el Mundo Tipos de Ganado Actividad Ganadera

 La Ganadería en el Mundo – Tipos de Ganado – Actividad Ganadera

La actividad económica primaria que consiste en un conjunto de tareas aplicadas a la cría de animales, con el fin de obtener su beneficio, se denomina ganadería.  Su importancia radica en que asegura a gran parte de la población alimentos con alto valor proteico, como la leche, carnes, huevos, etc.; necesarios para la realización de procesos físico- químicos que permiten la vida. Sin embargo, ofrece  además materias primas para las industrias, como la lana, cueros, pieles, entre otros.

produccion ganadera

Formas de aprovechamiento ganadero

Las diversas formas de explotación que encontramos en la actividad ganadera están en íntima relación o podríamos decir, directamente relacionados con los factores naturales y el desarrollo económico de cada país.

Por ejemplo, la forma tradicional o también conocida como de manutención, se desarrolla en forma extensiva, con un reducido capital y además no emplea tecnología o muchas veces es escasa, por lo tanto el resultado de su rendimiento es bajo. En muchos casos, por motivos económicos y por la alternancia de las pasturas se practica la trashumancia entre regiones lindantes. Aquí podemos citar como ejemplo, lo que sucede en la región andina con los ovinos, caprinos y auquénidos, estos últimos serían las llamas, alpacas y vicuñas.

Otra forma de explotación es la ganadería comercial semi –intensiva, en donde la cría se realiza en grandes extensiones, utilizando técnicas intensivas para el cuidado del animal.  Estas prácticas intensivas consisten en el mejoramiento genético, engorde en pasturas inducidas, entre otras.  Esta forma se practica en las llanuras templadas de América del Sur, Australia, Sudáfrica, el oeste de Estados Unidos, etc. Sin embargo, cabe aclarar que en esta forma de ganadería también practica la trashumancia, pero con la utilización del transporte mecánico.

Y por último, otra forma de explotación es la ganadería intensiva o industrial, conocida con el nombre de feed lot, es decir cría a galpón. En ella se emplea alta inversión en mano de obra e infraestructura, por lo que el resultado es positivo: elevado rendimiento. Además se aplica ingeniería genética con el propósito de refinar las razas y mejorar su comercialización, logrando bovinos de mayor peso y de carne magra, o de producción de leche, u ovinos con mejores lanas, etc.

Clasificación del ganado

Los animales que se utilizan para la actividad ganadera podían agruparse en dos amplios grupos; por un lado el ganado mayor, en donde encontramos a lo bovinos, equinos, asnales y mulares. Y por el otro lado, encontramos al ganado menor, compuesto por los: ovinos, caprinos, porcinos, abejas, animales de granja y las aves.  Sin embargo, tenemos otros animales que se emplean pero que no los agruparemos en ellos, y son los auquénidos (llama, alpaca, vicuña) y los poríferos, como, los visones, nutrias, zorros, etc.

Ganado bovino

La importancia de la producción bovina radica en el mayor número de cabezas y el alto valor de producción que el mismo tiene. Es así como el bovino de mejor calidad, se cría en ámbitos de relieve llano y a su vez con un clima templado. Tal es así, que los países con mayor número de cabezas de ganado son la India, Brasil, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Canadá, México y Rusia.

Este ganado es utilizado para la producción de carnes y leches.  Las principales razas empleadas son:

–         Para la producción de carne: Shorthorn, Hereford, Aberdeen Angus, Charolais y el Cebú y sus derivados (razas sintéticas)

–         Para la producción de leche: Shorthorn lechero, Holando, Jersey, etc.

Cabe aclarar, que las razas Shorthorn y Hereford son utilizadas para ambas producciones.

Y además llamaremos razas sintéticas, a aquellas que son el resultado de una combinación genética de varias razas.  El objetivo de esta actividad es lograr animales con mejor calidad de carne, mayor tasa de reproducción y longevidad, mayor adaptación al medio, etc.

Ganado ovino

Este ganado es elegido porque presenta una gran adaptabilidad  a diversas situaciones, por ejemplo puede resistir bien a la escasez de agua, por lo que puede habitar en ambientes con precipitaciones inferiores a los 500 Mm. Caídos en un año y a su vez alimentarse de pastos duros propios de la estepa.  Su importancia en el mundo se explica a través de la práctica que tiene la misma para transitar por los relieves montañosos, lo cual proporciona la trashumancia de este ganado.

La presencia de este ganado en su mayoría es en Asia y Oceanía. Los países productores más importantes son Australia, Rusia China, Nueva Zelanda, India y también Argentina.

La raza más importante para la producción de lana es el Merino, porque produce lanas finas con un vellón muy cerrado y compacto. Aunque existen numerosas variedades,  para la carne tenemos la South Down, Hampshire Down y Oxford Down. Sin embargo hay otras razas que tienen un doble propósito (carnes y lanas) como las Corriedale, Romney Marsh y Lincoln. Pero no debemos olvidarnos que también existen otras razas criollas, que con sus lanas se elaboran trabajos artesanales, ya que son más rústicas y sus vellones contienen hebras más gruesas y abundantes pelos.

Es así como las lanas pueden clasificarse de acuerdo al diámetro medio de las fibras, ya que esta compuesto el vellón de infinitas de ellas.  Obteniendo lanas: fina, cruza fina, cruza media y cruza gruesa.

Ganado porcino

Este ganado se localiza desde los climas templados- fríos a los cálidos, debido a la fácil adaptabilidad del animal a diversos ámbitos, por su precocidad, fecundidad, rendimiento y fácil alimentación.  Sin embargo, su limitada difusión se puede explicar por los motivos religiosos (musulmanes, budistas e hinduistas), que prohíben su consumo.

Ganado Equino

En principio, el caballo, originario de Asia Central, tuvo su importancia como animal de silla y de tiro por su velocidad y resistencia.  Sin embargo, su utilización disminuyó tras el auge de la motorización especialmente en los países desarrollados, donde hoy su finalidad es para los deportes. Los países que tienen mayor cantidad de este ganado son: China, México, Brasil, Estados Unidos, Argentina, entre otros.

Las razas principales son; para tiro (percherón, frisón, shiro y belga), para silla (árabe, andaluz, berberisco y pura sangre inglés) y para carrera, el pura sangre.

Ganado caprino

Este ganado se utiliza para la carne, leche con la cual se fabrican quesos. Y además se aprovecha el cuero y los pelos para otros trabajos más artesanales por la finura de alguno de ellos (Razas Angora y Cachemira). Este animal es criado hasta las zonas semidesérticas por la gran rusticidad del mismo. Los principales productores son India, China, Pakistán Nigeria, Somalía, entre otras.

Transformaciones en el espacio

Numerosas áreas de bosques tropicales del mundo has sido deforestadas para convertir las tierras para el pastoreo, esto se puede explicar debido a que a sufrido un aumento considerable el consumo de carnes.

Sin embargo, otro efecto negativo al ambiente causado por esta actividad es el sobrepastoreo, que provoca el incremento de la desertización de las áreas de secano por el aumento de la evaporación de la superficie, por la erosión eólica, fluvial y pluvial y además por la salinización que sufren los suelos.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.