Geografía Argentina

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POR RAZONES DE ESPACIO SE HA DIVIDIDO EL PLANISFERIO EN DOS PARTES, PERO PUEDE ACCEDER A UN GRAN PLANISFERIO OCUPANDO TODA LA PANTALLA.

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Cartografía del mundo
Hace casi 500 años, cuando se generalizó la creencia de que la Tierra era una esfera, los cartógrafos establecieron dos premisas esenciales. Una implicaba un sistema general de meridianos de longitud (del latín longus, «largo») y paralelos de latitud (de latus, «ancho»), que harían posible fijar cualquier situación en el globo. La segunda suponía un método de transferir detalles de una esfera a un planisferio, procedimiento que los cartógrafos modernos llaman una «proyección». Como la Tierra es redonda, no tiene esquinas desde las cuales puedan ser hechas las mediciones. Por lo tanto se utilizan dos puntos definidos de medición, el Polo Norte y el Polo Sur que son los extremos del eje imaginario sobre el cual gira la Tierra.

Al cartografiar la Tierra, los cartógrafos sitúan el Ecuador (la línea del centro alrededor de la Tierra) y los paralelos de latitud como rebanadas de la esfera. Cada paralelo es un enorme círculo dividido en 360°. Cada grado es equivalente aproximadamente a 60 millas náuticas empezando por el Ecuador (una milla náutica equivale a 1.852 metros). Los grados se dividen en 60 minutos, y cada minuto equivale a una milla náutica. El minuto se divide en 60 segundos.

El Ecuador está a 0° de latitud. Hacia el norte, los paralelos a partir del Ecuador están divididos de 1° a 90° (1/4 de círculo) y son llamados «latitud norte». Los paralelos, hacia el sur están también numerados del 1° al 90° y son denominados «latitud sur».

Los paralelos no son suficientes para indicar una localización en la Tierra, así que los cartógrafos colocan meridianos curvados (también medidos en grados, minutos y segundos) de longitud que convergen en los polos Norte y Sur. Como los meridianos cruzan los paralelos, dada la latitud y longitud de cualquier punto de la Tierra, uno puede localizarlos fácilmente.

Mientras que los paralelos de latitud empiezan con 0° en el Ecuador, el meridiano 0° de longitud utilizado desde 1884 por unos 25 países es el meridiano en que está situado el observatorio de Greenwich en Londres, Inglaterra. (Anteriormente muchos países utilizaban los meridianos que pasaban por sus capitales como primer meridiano.) Los meridianos se miden hasta el 180° al este de Greenwich y 180° al oeste de Greenwich. La longitud y el tiempo son inseparables. Una hora es el equivalente a 15° de longitud. Un grado es igual a 4 minutos de tiempo.

La transferencia de las líneas curvadas de los meridianos y paralelos al papel plano de modo que las líneas rectas puedan ser utilizadas como direcciones de compás, se logra por un sistema generalmente llamado como proyección Mercator, por Gerardus Mercator, matemático, geógrafo y grabador, que falleció en 1594.

En su sistema de proyección, todos los paralelos y meridianos forman ángulos rectos entre sí (no curvados como serían en el globo). Los meridianos convergentes de longitud son separados hasta que quedan rectos y paralelos. Mercator lo compensó extendiendo las distancias entre paralelos a un promedio creciente desde el Ecuador hasta los polos. Las tierras y mares fueron distorsionados por el método Mercator, particularmente en las regiones polares. Al enderezar los meridianos, Mercator produjo un enrejado de líneas rectas sobre el mapa, haciéndolo de gran valor para direcciones exactas de compás. El profesor Edward Wright de la universidad de Cambridge mejoró el sistema de proyección Mercator en 1 5 90 y esta adaptación fue aceptada generalmente hacia 1630 y continúa sirviendo a los navegantes aéreos y terrestres y se dice que no tiene igual como ayuda en la navegación. En la actualidad hay en uso otros tipos de proyección; pero todos tienen cierto grado de distorsión.

Los mapas del mundo revelan que menos del 30 % de la superficie de nuestro planeta es tierra; el resto es agua. La navegación segura en el agua en la actualidad depende de una carta náutica, que muestra las profundidades del agua, las posiciones de los cables submarinos, las marcas de reconocimiento terrestres, zonas de anclaje o de prohibición de anclaje, localización de boyas, luces u otras señales luminosas, y otras informaciones. Una carta oceanógrafica es empleada para proporcionar información sobre la distribución de propiedades físicas y químicas en el mar (temperatura, salinidad, etc.), geología, meteorología y biología marina.

En tierra, los mapas topográficos son utilizados por todas las naciones para revelar la elevación de las distintas zonas. La elevación promedio de los Estados Unidos, exceptuando Alaska y Hawaii, es de unos 700 m sobre el nivel del mar. Un mapa topográfico es un registro detallado de la topografía de una zona terrestre, con posiciones geográficas y elevación de los rasgos naturales o hechos por el hombre. Por medio de las líneas de contorno y otros símbolos, los mapas topográficos muestran la forma de la Tierra (las montañas, valles y llanuras) en su forma mensurable. Muestran la red de cursos de agua y de ríos y otros rasgos acuáticos en su verdadera relación
con la Tierra, y las principales obras del hombre en su tamaño relativo y verdadera posición.

Cosa sorprendente, sólo una pequeña porción de la superficie terrestre ha sido cartografiada hasta el grado de exactitud requerido hoy con propósitos industriales, militares, científicos y recreativos. (Sólo un 40 % de la superficie de los Estados Unidos está cubierta por mapas topográficos.)

Los mapas geológicos, que emplean un mapa topográfico como base, revelan qué clase de rocas existen dentro de un país. Los geólogos entrecruzan la Tierra, examinando formaciones rocosas de su superficie y haciendo proyecciones estudiadas de las del subsuelo.Los mapas geológicos son vitales para determinar la localización, profundidad y dimensiones de valiosas masas rocosas tales como las piedras de construcción o las vetas de mineral.

Hoy se hace un creciente uso de la «fotogeología», fotografía aérea y orbital (espacio) para identificar y cartografiar las formaciones geológicas, ciertas características del agua y las fallas terrestres, indicando dónde se pueden producir terremotos. Los aparatos muy sensibles instalados en los aviones, o los satélites que orbitan la Tierra, pueden detectar diferencias de temperatura en varios tipos de formaciones rocosas. La cartografía geológica desempeña un papel vital en determinar dónde están colocadas las estructuras (y cómo son diseñadas, construidas y mantenidas) analizando las rocas y suelos que los rodean.

Los terremotos, inundaciones y otros desastres, pueden hacer que un mapa quede anticuado. La naturaleza puede causar cambios en una costa, requiriendo revisiones para hacer que los mapas usados corrientemente sean exactos.
Los mapas revelan mucho a una nación sobre el mundo que la rodea, como el hecho poco conocido de que la costa occidental de Alaska está a menos de 50 millas de la Unión Soviética.

Paisajes Naturales de Argentina Bellos Lugares Turisticos Patrimonio

Paisajes Naturales de Argentina

La arqueología argentina presenta una rica historia y una gran diversidad de temas, basada en una metodología multidisciplinaria que busca conocer y explicar nuestro pasado común. El registro arqueológico esparte fundante de nuestro patrimonio cultural actual, donde el presente ajusta su sentido a través del conocimiento del pasado.

Bellos Lugares de Argentina: Península de Valdéz

LA ARQUEOLOGÍA EN ARGENTINA:

“¿De qué trata la Arqueología en nuestro medio? Trata sobre diversos temas y regiones, desde los primeros pobladores de sociedades cazadoras-re-colectoras, hasta el desarrollo del Imperio Incaico. A continuación una breve síntesis de problemáticas generales abordadas en nuestro país. Sociedades cazadoras-recolectoras.

Las primeras poblaciones que ingresaron a América, principalmente a través de Beringia (un puente terrestre que ese estableció por descensos en el nivel del mar en el actual Estrecho de Bering), fueron grupos humanos que basaban su subsistencia en la caza y la recolección, es decir, extraían la energía del ambiente. El continente estuvo completamente poblado de Norte a Sur, ya unos 12.000 años AP. Como se señalara más arriba, esa cronología se corresponde también con los primeros registros de ocupaciones

humanas en nuestro país y nada hace suponer, hasta el momento, que estas fechas iniciales de pobla-miento sufran modificaciones sustanciales. Desde esos primeros momentos hasta los nuevos cambios sociales y de subsistencia (agricultura y pastoralis-mo) de las poblaciones de nuestro actual territorio, mediaron entre 6.000 y 8.000 años.

Es decir, el panorama cultural cazador no se modificó por milenios, y en algunas regiones como la Patagonia o la región chaqueña perduró hasta fines del siglo XIX. Esta situación plantea que, aunque no lo parezca, una importantísima porción de nuestra historia se remite a miles de años, que requieren de un estudio pormenorizado a través de diferentes metodologías científicas para poder comprenderlo y explicarlo.

Es un enorme cúmulo de conocimiento sobre formas de vida y adaptaciones humanas a ambientes y circunstancias de lo más diversas. Es patrimonio cultural material pero también de saber. Por lo tanto, todas las expresiones arqueológicas de estas poblaciones son de interés para la disciplina.

Entre las expresiones más reconocidas entre el público, están las manifestaciones rupestres o arte rupestre, común a buena parte de nuestro territorio. La Cueva de las Manos, en el río Pinturas (Santa Cruz), es un caso emblemático de sitios patrimoniales de cazadores, aunque no el único. Cientos de sitios con arte rupestre extraordinario, asociado a los componentes de la vida cotidiana de sus realizadores, se encuentran a lo largo de todo el país. Un patrimonio La arqueología argentina presenta una rica historia y una gran diversidad de temas, basada en una metodología multidisciplinaria que busca conocer y explicar nuestro pasado común.

El registro arqueológico es parte fundante de nuestro patrimonio cultural actual, donde el presente ajusta su sentido a través del conocimiento del pasado que merece atención, por un lado, por su enorme interés para la comunidad y los científicos y, por el otro, porque está en constante riesgo a causa de factores sociales (vandalismo, turismo irresponsable, etcétera) y naturales (el deterioro permanente y acumulativo que sufren a través del tiempo).

Más recientemente, la información proveniente de los registros arqueológicos de los últimos milenios, en especial de Patagonia y de la Puna, se asocia a los estudios paleoclimáticos y paleoambientales desarrollados en todo el mundo, a los fines de generar proyecciones y modelos de cronología larga para entender y explicar fenómenos actuales de cambio climático global. En síntesis, la arqueología de cazadores-recolectores es un campo sumamente rico en términos de patrimonio no solo material sino también de información y conocimiento que encuentra aplicabilidad en problemáticas de gran interés actual.
Hacia la domesticación de animales y plantas.

Por diversos motivos sociales, ambientales, económicos, etcétera, diferentes sociedades cazadoras-recolectores fueron modificando sus formas de vida hacia modalidades de producción de energía; es decir, no depender solo del recurso que se encuentra naturalmente en el ambiente sino producir el propio alimento a través de prácticas pastoriles o agrícolas. La región del Noroeste del país fue una de las más importantes en este proceso de cambio. En la Puna, desde hace unos 5.300 años AP se tienen evidencia del comienzo de un proceso de domesticación animal en escala amplia, particularmente de camélidos (la llama especialmente).

Este proceso implicó procesos de complejización social, manifestados en asentamientos más estables, nuevas prácticas mortuorias, desarrollo de mayor cantidad de bienes de prestigio que denotan el control de algunos actores sociales sobre el trabajo y los recursos, evidencias de redes de intercambio de bienes a largas distancias, etcétera. Un nuevo modelo social, político, ideológico y económico, comienza a establecerse en determinadas regiones de nuestro actual territorio, procesos que, obviamente, se desarrollan paralelamente a los que se verifican en el resto del continente. Nuevamente, un proceso social y cultural que implica un cúmulo de conocimiento nuevo acerca de la evolución de las poblaciones locales, con implicancias para comprender procesos también extraregionales.

De manera similar a cómo se fue desarrollando el proceso de domesticación animal en la región del Noroeste, el uso de plantas domesticadas como base importante de la subsistencia comenzó a tener mayor preponderancia hacia unos 2.500 años AP. Desde la actual Jujuy hasta Mendoza, incluyendo sectores extracordilleranos como Córdoba, diversas especies vegetales fueron componentes básicos de la dieta. Las principales especies cultivadas fueron: maíz, calabaza, ají, maní, diversidad de tipos de papas, poroto y quinoa.”

Fuente Consultada:
Revista Patrimonio Argentino N°13
Nota a cargo de Rafael Agustín Goñi

Curiosas Estadisticas del Mundo Datos Poblacion Hambre Pobreza Energía

CURIOSAS ESTADÍSTICAS DEL MUNDO: POBLACIÓN, HAMBRE, POBREZA, ENERGÍA

datos del mundo

EL ETERNO PROBLEMA DE LA POBREZA MUNDIAL:
Actualmente, en el mundo en desarrollo 1.300 millones de personas viven con menos de un dólar diario y cerca de 3.000 millones, casi la mitad de la población mundial, con menos de dos dólares.

El hecho de que los países industrializados alcancen los porcentajes más bajos de pobres, no significa que en esos países no los tengan, pues el problema de la pobreza es mundial. Lo que ocurre es que en esos países la mayoría de sus habitantes no son pobres y gran parte tiene acceso a condiciones dignas de vida. En cambio, en los países en desarrollo, existe un predominio de pobres y una minoría de ricos.

En el mundo, la mayoría de los pobres todavía se localiza en las zonas rurales, pero esta situación está cambiando y probablemente en el siglo XXI la mayor parte viva en ciudades. Este proceso será resultado de la migración a las zonas urbanas, del menor acceso a recursos productivos, del desarrollo insuficiente de la vivienda urbana y la infraestructura física, etcétera.

EN BUSCA DE SOLUCIONES:

Tan grave es este problema que ha crecido la conciencia de la necesidad de cooperación internacional para intentar mejorar esta situación. Una de las iniciativas que emprendió la Organización de las Naciones Unidas es el Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Este programa aconseja que se preocupen por la calidad del crecimiento económico y por las siguientes cuestiones:

Crecimiento sin empleo: la economía general crece pero sin que aumenten las oportunidades de empleo. En los países en desarrollo el crecimiento sin empleo también redunda en muchas horas de trabajo e ingresos muy bajos para centenares de millones de personas.

Crecimiento sin equidad: los frutos del crecimiento económico benefician especialmente a los ricos, dejando a millones de personas sumergidas en una pobreza cada vez más profunda. Entre 1970 y 1985, el valor de la producción mundial aumentó un 40% pero el número de pobres creció el 17%.

Crecimiento sin voz de las comunidades: la represión política y los controles autoritarios han impedido las demandas de mayor participación social y económica en los países donde el crecimiento de la economía no ha sido acompañado por un fortalecimiento de la democracia o de las posibilidades de expresarse de la gente.
El PNUD considera que existen factores a tomar en cuenta para que el desarrollo humano acompañe al crecimiento:

Equidad: cuanto mayor sea la igualdad con que se distribuye la producción mundial y las oportunidades económicas, tanto más posible será que se traduzcan en un mejoramiento del bienestar humano.

Oportunidades de empleo: el crecimiento económico se concreta en la vida de la gente cuando se ofrece trabajo productivo y bien remunerado. Una manera importante de lograrlo consiste en procurar crecimiento por medio de actividades económicas que requieren abundante mano de obra.

Acceso a bienes de producción: el Estado debería actuar para lograr que las personas más pobres tengan satisfechas sus necesidades básicas.

Gasto social: los gobiernos y las comunidades pueden influir en gran medida en el desarrollo humano, encauzando una parte importante del ingreso público hacia el gasto social más prioritario: salud, educación, justicia, atención de los ancianos.

Igualdad de género: brindar a la mujer mejores oportunidades y mejor acceso a la enseñanza, las guarderías infantiles, el crédito y el empleo.

Esto se complementa con políticas de población, buen gobierno y una sociedad civil activa.

Un esfuerzo decidido para aumentar la capacidad humana -mediante mejor enseñanza, mejor salud y mejor nutrición- puede ayudar a transformar las perspectivas del crecimiento económico, especialmente en los países de bajos ingresos y escaso desarrollo humano.

Desequilibrios Ecologicos Accion del Hombre Catastrofes Naturales

Catástrofes Por Los Desequilibrios Ecológicos

Inundaciones   –  Sequías  –  Huracanes  –  Olas de Frío  –  Terremotos  Olas de Calor  –  Tormentas de ArenaIncendiosVolcanes

La relación del hombre con la Tierra ha experimentado un cambio a raíz del repentino poder de nuestra civilización para incidir en el ecosistema global y no sólo en un área particular y específica del mismo. Todos sabemos, desde luego, que la civilización humana siempre ha influido en el medio ambiente.

Baste decir a modo de ejemplo que incluso los hombres prehistóricos quemaban a veces amplias zonas intencionadamente en busca de alimentos. Actualmente, hemos remodelado una considerable parte de la superficie del planeta, cubriéndola de hormigón en las ciudades y transformando el bosque en arrozales, trigales o pastos.

Pero estos cambios, que a primera vista podrían parecer importantes, han resultado ser, hasta ahora, factores más bien triviales para el ecosistema global. De hecho, hasta nuestros días, siempre se supuso que nada de cuanto hiciéramos o pudiéramos hacer afectaría de manera prolongada al medio ambiente global. Es precisamente esta suposición la que debemos descartar hoy a fin de meditar en términos estratégicos sobre nuestra nueva relación con el planeta.

Actualmente, la civilización es la causa principal de los cambios que se suceden en el medio ambiente global.

Nuestro siglo ha sido testigo de cambios decisivos en dos factores clave que definen la realidad física de nuestra relación con la Tierra: un súbito e inquietante aumento de la población humana, que crece a razón de la totalidad del censo chino cada diez años, y el repentino aceleramiento de la revolución científica y tecnológica, que ha llevado nuestro poder de transformación del mundo a niveles casi inimaginables; hoy somos capaces de quemar, recortar, cavar, desplazar y remodelar como nunca la materia física de que se compone el planeta.

El crecimiento demográfico es a la vez una de las causas del cambio de relación y un claro indicio de la imprevisible magnitud de este cambio, sobre todo en términos históricos. Desde que aparecieron los primeros humanos modernos, hace 200.000 años, hasta los tiempos de Julio César, jamás había habido más de 250 millones de personas sobre la faz del planeta. Mil quinientos años después, cuando Cristóbal Colón zarpó hacia el Nuevo Mundo, la población mundial rondaba los 500 millones. En 1776, año en que Thomas Jefferson redactó la Declaración de Independencia de listados Unidos, la cifra se había duplicado nuevamente: ya éramos 1.000 millones. Hacia mediados de este siglo, justo después de la II Guerra Mundial, superábamos los 2.000 millones.

En otras palabras, desde los albores de la humanidad hasta 1945 tuvieron que sucederse más de diez mil generaciones para llegar a los dos mil millones de personas. Hoy en día, en el transcurso de una sola vida  la población humana habrá pasado de dos mil a nueve mil millones, previsión cuyo ecuador ya ha sido superado con creces.

Las magnitudes del tiempo implicadas entre el origen de nuestro planeta hasta hoy son tan abrumadoras que fácilmente pueden distorsionar nuestras perspectivas. Se las debe reducir a términos más simples. Si comprimimos el tiempo geológico de miles de millones de años a un período de más fácil captación, por ejemplo un siglo, podemos pensar en nuestro planeta como un jardín cuya realización insumió cien años. Noventa y dos años, para ser precisos, si tomamos la formación del sistema solar hace 4.600 millones de años como el nacimiento del planeta y convenimos que un año de nuestra escala representa 50 millones de años.

Los dinosaurios y los grandes reptiles surgieron hace sólo dos años y debería pasar más de un año y once meses antes de que aparecieran en el jardín nuestros primeros antepasados reconociblemente humanos, el Homo habilis, simios parecidos al hombre. Seguiría la primera de las recientes eras glaciales —unas dos semanas atrás— desplazando los bosques y las formas de vida de las regiones en tomo de los polos de la Tierra y produciendo cambios en la distribución y en la composición aun de los bosques tropicales. Fue sólo durante y después del último de esos períodos glaciales, dentro de los últimos 50.000 años —u ocho horas en el tiempo del jardín— que el hombre moderno, el Homo sapiens, se propagó por el planeta, llegando a Australasia y a las Américas. El jardín de la Tierra ha sido emparejado y regado por los elementos por noventa y dos años, nosotros hemos estado en él por menos de un día.

Para el momento en que llegamos, el jardín era un lugar de gran magnificencia. La flora y la fauna habían surgido en una variedad maravillosa, impresionante y exquisitamente entrelazada. La humanidad es el bebé de la familia, el recién llegado al jardín de la Tierra. Pero ya hemos hecho más qué cualquier otra especie para cambiar el antiguo jardín para bien y para mal.Desarrollamos habilidades agrícolas durante las últimas horas y agrandamos mucho la capacidad del jardín para sustentar la vida. Y en el curso de los últimos cinco minutos iniciamos nuestra revolución industrial, un proceso de cambio que sería maravillosamente creativo e increíblemente destructivo a la vez.

Desarrollamos grandes civilizaciones en la Mesopotamia. en Egipto, en China y en el valle del Indo, en las Américas, en Grecia y en Roma y, luego, en Europa. Nuestros antiguos centros de instrucción produjeron nuestros primeros filósofos, nuestros primeros científicos. Demostramos gran coraje y aptitud para explorar el planeta y entender su totalidad. En tiempos más recientes, nuestra ciencia y nuestra tecnología han hecho rápidos avances en campos tan variados como la agricultura, la medicina, las comunicaciones y la electrónica. El ritmo ha sido increíble, desconcertante. No pasó tanto tiempo desde que Gutenberg inició la imprenta con tipos móviles, Slephenson construyó la locomotora de vapor y Alexander Graham Bell inventó el teléfono. Pero ellos son antiguos ahora, como la imprenta revolucionada por las computadoras y el láser, la locomotora reemplazada por los cohetes del viaje espacial y el teléfono por cable superado por los satélites y los cables de fibra óptica. Y seguimos avanzando, impulsados cuesta arriba cada vez más rápidamente por la ciencia y la tecnología.

Pero ha habido un lado negativo del progreso. En el comienzo, mientras nos adaptábamos al medio ambiente, aprendimos a vivir en armonía con la naturaleza. Algunos siguen viviendo hoy en armonía, pero sólo unos pocos, pues el resto de la humanidad decidió someter y atacar la naturaleza  a su voluntad, con el solo objetivo de satisfacer sus necesidades, que en la gran mayoría de los casos son superfluas.

Nuestro ataque a la naturaleza fue impulsado por lo que se percibió como la virtud de la acumulación, y por largo tiempo lo excusamos como cruel inocencia, un efecto secundario tolerable del progreso. Pero se convirtió en una cultura del consumo y en una inexcusable amenaza a la supervivencia humana. La adaptación a los rigores de los elementos nos apartó gradualmente del objetivo de la armonía con la naturaleza, llevándonos a perseguir su dominio. Ya ni siquiera bastaba igualar los tantos con la naturaleza: debíamos subordinarla a las necesidades y aun más a los deseos de nuestra especie particular. En especial en este siglo nos hemos vuelto tan seguros de nuestro genio, tan confiados en nuestro dominio sobre el habitat, que en verdad hemos perdido conciencia de nosotros mismos como parte de la naturaleza. En las grandes ciudades del occidente industrializado la vida se caracteriza por el desplazamiento casi completo o la exclusión de lo natural por lo artificial.

Es cierto que nuestra ciencia, en muchas de sus formas —la antropología, la geología, la química, la biología, la astronomía, todos los senderos al pasado abiertos por nuestro genio—, confirma nuestra evolución dentro de la naturaleza y nuestra dependencia de la naturaleza en cuanto a nuestra existencia presente y a la supervivencia futura. Eso es lo que sabemos en nuestra mente. Pero cómo vivimos, el modo en que prosperamos o sólo sobrevivimos, lo que pensamos y hacemos (o no hacemos) sobre el futuro, deriva menos de la inteligencia que del deseo, en particular un impulso compulsivo a predominar y prosperar a toda costa.
El proceso de modernización ha creado en nosotros no sólo seguridad en cuanto al logro humano sino también una suposición de autosuficiencia con independencia del orden natural que la sostiene. Estamos simplemente orgullosos de haber “descubierto” el ADN, el código genético que es la clave de la vida. Pero qué rara vez reconocemos que antes de nosotros y de nuestros descubrimientos estaba el código mismo. El genio primordial estaba en la naturaleza. Mucho antes de convertimos en intérpretes de la naturaleza éramos creación de la naturaleza.

Existe otra cara opuesta del progreso humano: decididamente no ha sido progreso para la mayoría de los seres humanos. El progreso material del que tanto nos enorgullecemos sólo lo gozan unos pocos y, al menos en algunos respectos, a expensas de la mayoría. Si bien toda la humanidad se ha beneficiado en cierta medida, la prosperidad que es la esencia del progreso es el privilegio de un cuarto de la humanidad, que está consumiendo los recursos., del planeta de un modo inquietantemente egoísta.

Si debiéramos emplear unas pocas palabras para definir el mayor peligro para el medio ambiente, ellas podrían ser “riqueza y pobreza” o tal vez, más agudamente, “industrialización y subdesarrollo'”. Ambas son formulaciones mínimas, por supuesto.

Podríamos intentar una un poco más extensa: “consumo excesivo de recursos por parte de los ricos e intolerable miseria entre los pobres”. También eso es una expresión mínima.

Algunos de los efectos nocivos o desequilibrios ecológicos producidos por esta feroz carrera por la producción y ganancias materiales  son la lluvia acida, los gases invernadero, la capa de ozono, el calentamiento global, el cambio del clima, la elevación del nivel del mar, la extinción de las especies, la desertificación, los bosques en desaparición, la crisis de la madera combustible, los riesgos nucleares, los residuos peligrosos, la erosión del suelo, el deterioro urbano, la escasez del agua, el agotamiento de la provisión de peces, para mencionar sólo algunos de los problemas más prominentes.

Cuando la sociedad humana les preste atención a todos ellos corre el peligro de pasar por alto el cuadro más grande y el mensaje que transmite. Preferimos, tal vez subconscientemente, atender los síntomas y evitar las causas. Esta tendencia inevitablemente es más pronunciada entre aquellos que tienen tanto que el cambio siempre les parece amenazante que para aquellos que tienen tan poco que el cambio sólo puede mejorar las cosas. En esto residen las semillas del desacuerdo que podría perjudicar la acción global por la supervivencia.

El impacto humano sobre la biosfera lo que está produciendo tensión ambiental y poniendo en peligro la capacidad del planeta para sostener la vida. En esencia, ese impacto se causa mediante la energía y las materias primas que la gente usa o derrocha mundialmente. Si el uso fuera aun aproximadamente igual entre la gente, la medición del impacto humano sería una cuestión relativamente simple de resolver multiplicando la cantidad de energía y de materias primas que usa cada persona por el número de la población mundial. Pero no hay ninguna equivalencia en nuestro gasto de recursos.

La vasta mayoría, que es pobre, los usa sólo en forma mínima. Exactamente lo opuesto sucede entre los ricos, que son pródigos en su consumo. La energía, en especial el uso de combustibles fósiles, está en el núcleo mismo del asunto. Un cuarto de la población mundial, la mayor parte de la cual vive en los países industriales, da cuenta del 80 por ciento del consumo mundial de energía comercial. Los otros tres cuartos, que viven en su mayor parte en el mundo ni desarrollo, dan cuenta de sólo el 20 por ciento.

Fuente Consultada:
La Tierra en Juego de Algore
Nuestro Hogar, el Planeta Shridath Ramphal

Grandes Bandas de Rock Argentinas Mejores Grupos de Rock Argentinos

Grandes Bandas de Rock Argentinas

bandas de rock nacional


(Versión Flash)

• Banda Sui Generis

• Banda Seru Girán

• Banda Soda Stereo

• Banda Los Cadillac

• Banda Los Redonditos de Ricota

• Banda Los Auténticos Decadentes

• Banda Los Caballeros de la Quema

• Banda Los Abuelos de la Nada

UN POCO DE HISTORIA SOBRE ESA ETAPA
Orígenes del Rock:
Los años’60 y 70

Estos años se caracterizaron por importantes transformaciones en la familia nuclear, las relaciones entre padres e hijos y las relaciones de género. Los adolescentes de esta época expresaron la crisis de estas transformaciones por medio de la rebeldía y la euforia. Una de las maneras de expresar este estado de rebeldía fue el fenómeno de los movimientos musicales que se sucedieron en estos años.

El movimiento del rock que hoy conocemos se entroncó así con dos tendencias de esa época, que son algo contradictorias. Por un lado, con la idea de rebelión y protesta contra las instituciones tradicionales. En los orígenes del rock hay un conato de rebelión en contra de los roles familiares y las restricciones morales a las relaciones sexuales. A veces también existe una cierta ironía acerca del “estilo de vida burgués”, que se definía por tener un trabajo estable en la oficina, una casa, un auto y una familia tipo.
Por ejemplo, Charly García y Mito Mestre decían en la canción “Aprendizaje“:

Aprendía ser formal y cortés
cortándome el pelo una vez al mes.
Y si me aplazó la formalidad,
es que nunca me gustó la sociedad.

El proyecto de vida burgués era considerado chato, mediocre y vacío por muchos integrantes de la generación de los ’60 y 70. Promovían la vida comunitaria, la sexualidad libre, la vuelta a la naturaleza viviendo en granjas y cultivando la tierra. También buscaban desarrollar nuevas formas de sensibilidad estética, exploraban las artes visuales, además de la música, y experimentaban con drogas como una manera de trascender los límites de los sentidos convencionales. Buscaban percibir el mundo a través de los efectos alucinógenos de diversas drogas.

La banda de los corazones solitarios del sargento Peppers
En agosto de 1962, los Beatles hicieron su primera presentación en público en su ciudad, Liverpool. Sus integrantes: John Lennon, Paul Me Cartney y George Harrison habían trabajado en clubes nocturnos de Inglaterra y Alemania desde mediados de los 50 hasta que el productor Brian Epstein los descubrió en 1961. Epstein les cambió el tipo de vestuario, reemplazó al baterista por Ringo Star y lanzó una gran campaña de promoción que en menos de un año los llevó a la fama mundial.

Las canciones del grupo, mayoritariamente de Lennon y Mc Cartney, se destacaron por su gran calidad musical y por sus diferentes estilos, que iban de la balada al rock and roll, pasando por el twist y la música sinfónica.

Según la mayoría de los críticos musicales, La banda de los corazones solitarios del sargento Peppers (1967) es el mejor disco de los Beatles y uno de los mejores de la música contemporánea. Fue el primer “álbum conceptual”, en el que todos los temas tenían relación entre sí. En él, el grupo incorporó música electrónica y una orquesta sinfónica.

La tapa del disco es una típica expresión del arte pop, en el que se emplearon técnicas como la fotografía, el collage y figuras de artefactos (como el televisor) y estatuillas baratas de “adorno”. Allí aparecen, por ejemplo, los Beatles de cera que se encuentran en el Museo de Madame Tussot de Londres, junto con los auténticos, que lucen el uniforme de la banda. Aparecen además pensadores como Karl Marx; escritores como Edgar Alian Poe y Osear Wilde; actores como Charles Chaplin, Marylin Monroe y Marión Brando. A la derecha, sobre el sweater de una muñeca puede leerse “Bienvenidos los Rolling Stones”, en referencia a la tradicional rivalidad con el grupo de Mick Jagger.
La fama de los Beatles no tenía fronteras y en todo e mundo su música influyó en los jóvenes que la hacían propia.
(ver la portada)

Hasta su separación, en 1970, el grupo apoyó los movimientos pacifistas y se opuso explícitamente a la guerra de Vietnam en sus declaraciones públicas y a través de canciones como “Dale una oportunidad a la paz”.

GOBIERNOS MILITARES EN ARGENTINA: En Argentina hubo entre 1930 y 1983 varios golpes militares. El último de ellos, y el más sangriento, comenzó en 1976. Este último golpe fue el resultado de un conflicto profundo en nuestra sociedad que se desarrolló fundamentalmente a partir de la proscripción del peronismo en 1955. En este conflicto se dirimían los intereses de las clases obreras y de los sectores dominantes de la sociedad. En nuestro país, muchas veces la rebelión política y la rebelión estética y moral fueron simultáneas. Entonces también se unieron las formas de resistencia a estos cambios. Por ejemplo, usar el pelo largo y barba era sinónimo de adherir a una ideología revolucionaria. Por eso era frecuente que la policía arrestara y rapara a un joven que caminaba por la calle simplemente por el largo de su cabellera y por no afeitarse. El golpe militar que ocurrió en nuestro país en 1976 se relaciona con los conflictos políticos. Sin embargo, atacó también, y de una manera inusitada, muchos de los componentes estéticos y éticos de la cultura juvenil de esa época. Esto se debió a la asociación entre los ideales políticos del peronismo, el comunismo y la estética de los hipples. Por su parte los militares, por su propia formación, tenían una particular aversión al pelo largo, los pantalones vaqueros, la música rock y la vida bohemia de los jóvenes rebeldes.

LOS JÓVENES EN ARGENTINA: En nuestra región, muchos jóvenes aprovecharon los movimientos juveniles revolucionarios para expresar su rebeldía en contra de la sociedad burguesa a la que consideraban injusta. Cuando buscamos explicaciones para estas actitudes advertimos que tanto los hippies como los revolucionarios rechazan a la sociedad burguesa, pero mientras los primeros eran pacifistas, los segundos confiaban en lograr cambios mediante la fuerza de las armas.

Así fue como en los años ’60 y ’70 los jóvenes se volcaron masivamente a la participación política. Por ejemplo, proliferaron los centros de estudiantes en las escuelas secundarias y en las universidades.

Algunos jóvenes adherían a los ideales peronistas y buscaban propiciar el regreso de Perón al país y levantar la prohibición de su partido. Otros jóvenes, más inspirados en la gesta del Che Guevara, trataban de reproducir su movimiento en nuestro país. Todos estos procesos hicieron que el espíritu contestatario de los jóvenes se canalizara como una activa protesta política, que se mezclaba con la rebeldía cultural y estética que predominaba en Europa y los Estados Unidos.

Así, en la Argentina y en muchas otras partes de América latina, se crearon movimientos que resultaban de la fusión o mezcla de las diversas formas de protesta. Es decir, que la manera de “ser joven” en esos años usualmente surgía de una intrincada combinación de todas estas posiciones políticas, de la adhesión a nuevos códigos morales, y de la sensibilidad artística y musical. Por ejemplo, la moda de usar el pelo largo y la tendencia a expresar los ideales en canciones.

La ruptura con el modelo de familia nuclear, estable y con autoridad paternal, también fue cuestionada por toda esta generación, indistintamente de sus diferencias en relación con la lucha armada. La ruptura con mandatos morales que prohibían el ejercicio de la sexualidad hasta el matrimonio o discriminaban por las preferencias sexuales (homosexualidad) también resulta de las convicciones comunes de toda esta generación.

Pero es importante indicar que, más allá de estas coincidencias, existieron algunas diferencias entre los grupos juveniles. Algunos de estos movimientos se manifestaron, fundamentalmente, entre los sectores de la clase media universitaria, mientras otros involucraron más a sectores de clase obrera. En nuestro país, los grupos revolucionarios cercanos a la figura del Che Guevara convocaron a jóvenes estudiantes universitarios. El peronismo también convocó a jóvenes de estos sectores e involucró además a los obreros.

Lo mismo puede decirse de la estética rebelde de los movimientos musicales. Éstos fueron más aceptados entre los jóvenes de clase media urbana que en otros sectores de la sociedad. Claro que si bien esto fue así en los orígenes, con el tiempo, particularmente el rock argentino, convocó a más y más sectores de la sociedad, como por ejemplo el caso del Rock Chabón en los ’80 y ’90. Este género expresa la estética de los sectores de clase media baja y clases populares. Se vincula especialmente con la experiencia de jóvenes que viven en los bordes de la marginalidad, que no están tan claramente incluidos en los grupos más tradicionales como lo estuvo, por ejemplo, el grupo Sui Generis. Ejemplos de este género son La Renga y la controvertida banda Callejeros.

El efecto de las innovaciones de los jóvenes durante los años ’60 aún hoy influye en las prácticas de los jóvenes actuales. Que hoy a nadie le llame la atención que un varón use el pelo largo o que la juventud se identifique con ciertos estilos musicales, incluso con ciertas formas de consumir música —como ir a recitales callejeros—, es en gran medida el resultado de los cambios que introdujeron los jóvenes de los ’60.

La participación política en nuestras universidades (un fenómeno que no es común en muchas otras partes del mundo), y la adhesión a partidos políticos que ya no tienen consenso en algunas universidades y facultades el resultado de las tradiciones que se inauguraron en los años ’60.

Hacia fines de 1977, gran parte de los conjuntos de rock se disolvieron. Los principales músicos eligieron el camino del exilio. El movimiento de rock pareció apagarse entonces entre la música-disco, la moda “Travolta”, el “chetismo” y el clima de algarabía y patrioterismo que inundaba al país “Campeón del Mundo”.

Desde 1979 se operó una resurrección del rock nacional con el retorno de sus líderes históricos. Adquirió además, una función extra musical pues se constituyó en uno de los ámbitos privilegiados de oposición al régimen militar. Los contenidos de las canciones se volvieron más cuestionadores como en Canción de Alicia en el país, Inconsciente colectivo o José Mercado.

En los recitales, aparecieron cánticos contra el gobierno: “¡el que no salta es un militar!” y desde 1981, “¡Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar!” Cuando estalló la guerra de Malvinas, el movimiento de rock organizó el “Festival de la Solidaridad Latinoamericana”. Se realizó en el estadio del club Obras Sanitarias de la Nación, de Buenos Aires, el 16 de mayo de 1982, con el doble propósito de ratificar su voluntad de paz y prestar algún tipo de ayuda material a los soldados.

He aquí un testimonio de ese festival que se transformó en el festival de la paz:
“Cuando León [Gieco] comienza a hacer sonar la armónica se produce un silencio muy especial en el estadio, es un silencio agazapado, deseoso. Y efectivamente sale la canción tan esperada que setenta mil gargantas se ponen a cantar… Sólo le pido a Dios…”

Fuente Consultada: AS Adolescencia y Salud Polimodal – Educación Secundaria Superior – Gagliardi-Martiñá-Míguez

Ventajas del Transporte Fluvial Hidrovias Tranporte Por Rio Argentina

Ventajas del Transporte Fluvial
Hidrovias o Tranporte Por Río

Un río es una calle libre y líquida, que cualquiera puede utilizar para
transportar bienes con una finalidad económica.

transporte fluvial

Esta definición resume, en buena medida, la potencialidad de las cuencas fluviales.

¿Cuáles son las ventajas de este tipo de transporte? Un HP de potencia mueve 150 kilogramos por kilómetro en cambio , 500 en ferrocarril y 4.000 en barco. Se trata de una cuestión de costos, el transporte de mercadería por vía fluvial es ocho veces más económico que el ferrocarril y 26 veces más que el camión.

El problema radica en que no todos los ríos son navegables. El desafío consiste, entonces, en construir una hidrovía. La Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay coincidieron en el Comité Intergubernamental de la Hidrovía Paraguay-Paraná en la necesidad de dar prioridad a la navegación en esa red fluvial, para permitir el paso de grandes convoyes de empuje, barcazas y remolcadores.

Ello implicará trabajos de ensanche y profundización de los canales y de derrocamiento (eliminación de las rocas). También habrá que colocar balizas para un permanente tránsito diurno y nocturno, realizar un relevamiento cartográfico y disponer de un eficiente sistema de comunicaciones.

La hidrovía Paraná-Paraguay requerirá una mejora en la operatividad de algunos puertos fluviales y un aprovechamiento de las bodegas superior al 30 por ciento del registrado en la actualidad, según un estudio de Jorge José Álvarez, ex subsecretario de Transportes Marítimos y Fluviales.

La disminución de los costos de producción, comercialización y transporte —expresa el trabajo de Álvarez— tendrá un alto impacto sobre una estructura productiva y tecnológica basada sobre la exportación de materias primas o semielaboradas, de precio internacional relativamente bajo, sumado a una ubicación geográfica alejada de los mayores mercados de consumo mundiales.’

Un ejemplo de los atributos de las hidrovías es la llamada Rin-Meno-Danubio en Europa, que une el Mar del Norte con el Negro. Otro, la hidrovía Ohio-Mississippi, que atraviesa los Estados Unidos.

Para Álvarez, la hidrovía Paraná-Paraguay tendrá dos efectos positivos: la internacionalización de las aguas y la integración con países vecinos, además del desarrollo de las economías regionales.

El beneficio para la navegación será el pasaje por tramos considerados ahora difíciles debido a la acumulación de sedimentos (ardua y arenisca), que deben ser dragados periódicamente. Ellos serán eliminados con escolleras o fijados con espigones.

transporte fluvial

Un puerto con limitaciones
Los ríos de la Mesopotamia, que desembocan en la cuenca del Plata, demuestran desde tiempos remotos la prevalencia de Buenos Aires como puerto y punto de salida de la producción. La red está constituida por el Paraná, el Paraguay, el Alto Paraná y el Uruguay, que tienen afluentes importantes como el Bermejo y el Pilcomayo.

Pero una vez concluida la hidrovía, el problema será el puerto por utilizar. El de Buenos Aires tiene una profundidad de 28 ó 29 pies y —según los expertos— resulta insuficiente para barcos de mayor capacidad.

La transferencia de cargas de embarcaciones fluviales a las de ultramar —sobre todo, provenientes de Brasil y Bolivia— se realiza actualmente en Escobar, cuya profundidad de 32 pies es suficiente para barcos de 15 000 a 35 000 toneladas de capacidad, o en la zona Alfa, cerca de Montevideo, que tiene un calado efectivo de 42 pies. Un barco tipo Panamax puede cargar allí hasta 61 000 toneladas de granos.

El principal perjudicado por no poder utilizar el puerto de Buenos Aires es el productor agropecuario, porque debe pagar un recargo en el costo del flete.

La solución sería construir un puerto artificial, de 50 pies (15 metros) de profundidad. La ubicación de esa suerte de isla con forma de espiral, cuyo centro estaría protegido de los vientos, seria al surde la línea divisoria de aguas, para que quede en jurisdicción argentina. Su superficie inicial podría ser de 300 hectáreas, aunque podría llegar a 1.200.

Un observador afirmó que serviría, en buena medida, de llave para dominar la estrategia geopolítica de la cuenca del Plata, ya que sería el paso obligado de productos del sudoeste de Brasil, de Bolivia, de Paraguay, de Uruguay y del norte de nuestro país.

En caso de revertirse la situación económica, también sería utilizada para el ingreso de mercaderías importadas.

Inversiones condicionadas
Del proyecto de ley de puertos, que se debate en la actualidad en el Congreso de la Nación, depende que el puerto artificial no sea ejecutado por el Estado sino por empresas privadas. La norma en cuestión permitirá la transferencia de los puertos nacionales a manos de municipalidades o de particulares.

Si bien habría varios interesados, ninguno pondrá manos a la obra antes de la sanción de la ley. La inversión de riesgo sería recuperada a través del cobro de peaje, como sucede con las autopistas. La construcción podría hacerse por etapas, a través de módulos asentados sobre pilotes de hormigón armado. Se podría comenzar con uno destinado a granos y, sucesivamente, se harían otros para minerales, contenedores y combustibles.

El primer tramo de la obra, cuyo costo sería de 500 millones de dólares, permitiría una transferencia de 50 000 toneladas de granos por año de embarcaciones fluviales a marítimas.

Sobran ejemplos de este tipo de islas en el mundo: Indonesia, Alemania Federal, Holanda y los Estados Unidos, entre otros.  Una idea para el futuro: la cuenca del Plata podría conectarse con el río Amazonas y éste, a su vez, con el Orinoco. Esa red sería, en caso de concretarse, un fabuloso canal de comunicación continental desde el Norte hasta el Sur y viceversa. El infinito potencial de las calles líquidas

El río brinda posibilidades de desarrollo que requieren la inversión de empresas privadas.

Recurso Hidrico de Argentina

Recurso Hídrico de Argentina

El agua: su importancia  

De todos los planetas conocidos, la Tierra es el único que posee agua en su superficie, lo cual ha sido de vital importancia para el desarrollo de la vida. Tal es así, que podríamos decir que las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas, las cuales debemos la creación del oxígeno, dando origen a una capa de aire apto para la respiración en nuestra atmósfera.

La importancia del agua en nuestro planeta se explica a través del 70,8 % de la superficie que ocupa en la superficie terrestre, mientras que el resto solo es superficie de tipo sólida donde se asientan los actuales continentes.

Sin embargo, sólo una pequeña proporción (2%) de esa enorme masa acuática, es agua dulce que circula por los continentes, a las cuales denominaremos aguas continentales.

No obstante, este porcentaje tan reducido no significa que no cumpla un rol importante, todo lo contrario, gracias a esta agua dulce todos lo animales incluyendo al ser humano, obtienen alimentos, fuerzas para generar su energía, satisfacer necesidades básicas, entre otros.

Si tendríamos que describir la repartición de las aguas en nuestro país, a simple vista diríamos “esta desigualmente distribuida”. Ya que poseemos áreas que contienen exceso de agua, y que llegan a padecer severas inundaciones; y otras, en donde el agua es intensamente escasa, teniendo que acudir a obras de infraestructura para su aprovechamiento.

Lo que debemos tener en cuenta es que si conocemos que ofrece nuestro país en cuanto a cursos de agua, lograremos aprovechar de mejor manera este recurso para el beneficio de la sociedad y su posterior preservación para las generaciones venideras.

Aguas Continentales

Esta agua, tan fundamental que circula por la superficie continental está en constante movimiento. Tal es así, que se origina en la atmósfera. ¿Por qué? Por que la atmósfera se carga de humedad que proviene de la evaporación, la cual al producirse un descenso en las temperaturas, se condesa transformándose en vapor de agua, la cual contiene pequeñísimas gotitas que forman las nubes. Por último, estas caen a la superficie en forma de lluvia o nieve.

Estas precipitaciones, es decir el agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve a la atmósfera por evaporación en parte, otra se infiltra formando corrientes subterráneas y el resto discurre independientemente por la superficie formando corrientes de diversa importancia. Por ejemplo, las aguas escorrentía, los torrentes, ríos, lagos, hielos, entre otros.

El hombre, durante su historia ha logrado crear diversas formas para poner a su disposición el agua. A tal punto que hoy en día, los avances tecnológicos permiten un adecuado manejo de los mismos nunca antes alcanzadas; inmensas represas, riego artificial a través de canales, desalinización del agua de mar, proyecto de transporte de témpanos, entre otros.

Pero la otra cara de esta verdad, es que los problemas de escasez de agua para distintos usos, continúan acentuándose. Esto se debe en parte, a la gran demanda y a su progresiva contaminación.

Como mencionábamos anteriormente, Argentina se caracteriza por los grandes contrastes en la localización de las aguas continentales. A grandes rasgos, un tercio de la superficie del país posee agua suficiente y en exceso; por ejemplo las Sierras Subandinas, la Mesopotamia, el este chaco-pampeano y los Andes patagónicos-fueguinos. En estas áreas se originan los ríos cuyas aguas son aprovechadas a lo largo de sus cursos, muchas veces donde esta escasea.

En el segundo tercio del territorio, este recurso natural es calificado como suficiente a escaso.

Y finalmente, el resto del territorio argentino presenta un déficit de agua, por que recibe de precipitaciones anuales menos de 200mm., por lo que aquí el rasgo sobresaliente es la aridez. Tal es el caso de los valles calchaquíes, los llanos de Catamarca y la Rioja, San Juan, el oeste chaqueño y el norte de la Patagonia.

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El Universo y la Tierra. Geografía Argentina, Editorial Santillana.

Cuenca del Desaguadero Mendoza Rios de Argentina

Cuenca del Desaguadero Mendoza

Cuenca del Desaguadero: Este sistema es una de las cuencas endorreicas más importantes en cuanto a su superficie (248.000 kilómetros cuadrados), localizada además en una de las zonas más áridas del país. De la cordillera de los Andes, procede su fuente de alimentación. Es decir, que recoge las aguas de los ríos que nacen de la montaña y que son alimentados por precipitaciones nivales en las altas cumbres, principalmente en invierno. Tal es así, que en primavera el deshielo hace que con un carácter torrencial desciendan los ríos y arroyos.

Varios de ellos fueron represados en su curso medio con el objetivo de irrigar las planicies de piedemonte, originando extensos oasis agroindustriales, por ejemplo en Mendoza y San Rafael.  Sin embargo, en el curso superior de este ámbito, se han realizado obras para el aprovechamiento hidroeléctrico como es el caso del embalse Nihuil, en el río Atuel.

No obstante, el Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, son sus ríos más trascendentales. A su vez, ellos son afluentes del colector que, con distintas denominaciones, recorre la región cuyana en dirección norte-sur. En su origen se denomina Vinchina o Jagüe, posteriormente se llama Bermejo, luego Desaguadero, después de pasar por las salinas toma el nombre de Salado y en la provincia de La Pampa, el de Chadileuvú-Curacó.

Este río pertenecía a un área exorreica con vertiente atlántica, más precisamente a la Cuenca del Río Colorado, pero debido a la intensa utilización de las aguas de los afluentes (ya sea riego, energía y consumo de la población),  hicieron que estos no alcanzaron al colector, convirtiéndose esta parte del Desaguadero, en un cauce seco.

Esta situación provoca enormes conflictos entre las provincias por los diferentes derechos con respecto al uso del agua, ya que se benefician solamente aquellas que se ubican aguas arriba. Tal es el caso de la provincia de La Pampa: la cual fue privada de dos fuentes importantes de agua superficial, el Atuel y Salado.

Río San Juan

Entre los 30° 30’ y 32° 40’ latitud sur, se localiza en la cordillera principal las nacientes de este río. Se forma por la unión de los ríos Castaño y Los Patos, más precisamente aguas debajo de la localidad de Calingasta. En esta área de alta cuenca existen alrededor de 150 arroyos, repartidos en forma de abanico, alimentados por nieves y lluvias ocasionales.

El relieve entre los 2.500 y 4.000 metros se compone de diferentes planicies de destrucción las cuales son elevadas. Estas están conservadas y los ríos la cortan con profundos surcos en donde la escorrentía se hace veloz por efectos de  la gran pendiente.

No obstante, este río en su último tramo se comporta como un típico río de llanura, ya que su cauce se amplía notablemente. Además, al penetrar en el valle, ha edificado poderosos conos de deyección, haciendo que su pendiente natural sea hacia el sudeste.

Su cauce frente a la ciudad de San Juan posee una amplitud de 4 kilómetros, y sus aguas merodean de una margen a otra, por tres hondonadas principales. Aguas abajo, además describe meandros hasta llegar al Guanacache.

Río Mendoza

Este río en su alta cuenca, abarca un frente cordillerano entre el Cerro Aconcagua y el Tupungato, de donde nacen los ríos Tupungato, Las Cuevas y Las Vacas. En la punta de esta última, se origina la quebrada y el valle del río Mendoza. Este primer tramo del valle fluvial es glacio-fluvial, con un fondo rocoso, pues estamos hablando de un curso de alta montaña.

Este río en su curso inferior se comporta como el San Juan, en un recorrido de 150 kilómetros.

Los cauces que dan origen al Mendoza, atraviesan en todo su dimensión a las formaciones geológicas que constituyen la cordillera de  los Andes y a partir de Uspallata, la Precordillera. Aquí su paisaje es multicolor, cambiante, debido a que los sedimentos que posee provenientes del paleozoico-mesozoico, los cuales fueron plegados y levantados por la orogenia terciaria.

En cambio, en la alta cuenca de este río se producen fuerzas exógenas muy erosivas, repercutiendo sobre sus amplios faldeos de escombros y lomadas.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana. Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora-Geografía de la República Argentina. Tomo VII. Hidrografía

Cuencas Hidrográficas en Argentina Los rios de Argentina

Cuencas Hidrográficas en Argentina

Los ríos, los lagos, lagunas, torrentes, glaciares comprenden las aguas continentales. Esta agua dulce es un recurso renovable, pero escaso y sujeto a variaciones estacionales.

Tal es así, que al observar una superficie drenada por un río y sus afluentes nos estamos refiriendo a las cuencas hidrográficas. Esto se manifiesta con la interacción de elementos climáticos y las distintas formas del relieve. La distribución de las precipitaciones y las temperaturas influye en la definición del régimen fluvial, es decir, en el comportamiento de los caudales a lo largo de un año, dependiendo también de la regularidad de las fuentes de alimentación.

El relieve incide en la forma en que los ríos vierten sus aguas, determinando una clasificación de las cuencas hidrográficas. Esta es la más aceptada y utilizada:

  • Cuencas exorreicas: son aquellas cuyas aguas llegan al mar o al océano.
  • Cuencas endorreicas: son aquellas cuyas aguas no llegan al mar, esto se debe a los ríos desembocan en lagunas interiores o porque se agotan por evaporación, infiltración o consumo.
  • Cuencas arreicas: son aquellas zonas donde no se definen cursos fluviales, debido a la falta de agua de los suelos muy permeables.

Cuando ocurre que todas las cuencas desembocan en un mismo mar u océano, conforman lo que llamamos vertiente. La mayoría de los ríos de nuestro territorio pertenecen a la vertiente atlántica. Es por esto, que cuando se estudian las cuencas en Argentina siempre se hacen agrupándolas desde su vertiente.

La cuenca exorreica de vertiente atlántica más importante de Argentina es la cuenca del Plata. Sin embargo, si la excluimos los ríos que desembocan en este océano concentran el 11% de los caudales; exceptuando los del sur bonaerense. Esto se debe a que su origen proviene de los sistemas serranos de Tandil y Ventana, y los cuales se alimentan de los excedentes de agua provenientes de los Andes, desembocando en el océano luego de atravesar extensas zonas áridas como ríos alóctonos (es decir, un río que se alimenta de las aguas de su naciente y no recibe afluentes en su recorrido).

Sumado a ello, el Negro, el Chubut, el Deseado, el Chico y el Santa Cruz; son los principales ríos patagónicos y que posteriormente desembocan en el océano Atlántico. Sus cabeceras se encuentran en los Andes patagónicos y sus caudales provienen tanto de las precipitaciones invernales como de los deshielos de primavera. A su vez, estos presentan lagos interpuestos en su curso, por lo que al abandonar este sector no reciben afluentes en su extenso recorrido hacia el mar.

Ahora bien, en cuanto a las cuencas de vertiente pacífica, estas representan solamente el 3% de los caudales del país. Ocupando reducidas superficies en los Andes patagónicos. Tal es así, que el río más importante por su caudal es el Futaleufú, y el cual se represó para obtener energía necesaria en una planta procesadora de aluminio de Aluar (Puerto Madryn).

Por otra parte, las cuencas endorreicas representan apenas el 1% de los caudales, y junto a las arreicas definen la diagonal árida de nuestro país. En ellas, los ríos tienen caudales reducidos, aunque son de gran relevancia para las áreas que recorren, aprovechándolos de manera cuidadosa.

Además, estos ríos presentan serios problemas de erosión y deterioro de la cobertura vegetal ya que recorren tierras áridas. Estos problemas están vinculados, más allá de la falta de agua, al uso inadecuado del mismo.

La cuenca endorreica más importante es la del Desaguadero, no obstante siempre fue de este tipo, ya antes tenía salida al océano atlántico a través del río Colorado. Pero la intensa utilización de los ríos de esta cuenca como proveedora de riego, sumada a características particulares en cuanto a clima, ha logrado su transformación definitiva hacia el endorreísmo.

Otra cuenca de este tipo y que es relevante para nuestro país, es la del río Salí o Dulce, la cual recoge sus aguas que descienden de las cumbres Calchaquíes y el Aconquija, desembocando finalmente en la laguna Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba. Este río, al igual que los del Desaguadero, presenta sus mayores caudales en verano, porque se alimentan de las aguas de deshielo.

Por último, en cuanto a las zonas arreicas estas se visualizan en sectores particulares del país, comos ser el noreste de Santiago del estero y sudoeste de Chaco, o el centro-norte de La Pampa.

Ver Un Mapa Ampliado de las Cuencas

mapa de cuenca hidrografica de argentina

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Puerto de Palos.Geografía Argentina. Editorial SantillanaGeografía La Argentina  y el MERCOSUR. A.Z Editora

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES: GEOGRAFÍA ARGENTINA:

CLASIFICACIÓN DE LAS AGUAS CONTINENTALES

Aguas Continentales: Son las que se localizan en las tierras emergidas y pueden ser superficiales (ríos, lagos, lagunas); y subterráneas, acumuladas por filtración.

La Tierra es el único de los planetas conocidos que contiene agua. Gracias a este, llamémosle «capricho» de la Naturaleza, ha sido posible el desarrollo de la vida. De hecho, las primeras formas de vida fueron pequeñas plantas marinas gracias a las cuales comenzó la creación de oxígeno y surgió en la atmósfera una capa de aire apto para la respiración. El agua es fundamental en nuestro planeta, lo que explica que ocupe un 70,8% de la superficie de la Tierra, mientras que la superficie sólida se extiende tan sólo sobre el 29,2 % restante.

Dentro de esta enorme masa acuática, el agua dulce líquida que circula por los continentes, o permanece estancada en ellos, representa un porcentaje pequeñísimo, el 2 %. Y pese a ello desempeña un papel fundamental, ya que gracias al agua dulce muchos seres vivos, incluido el hombre, consiguen saciar su sed, ademas de obtener alimento y fuerza para la producción de energía.

El agua que circula por los continentes está en movimiento constante. Su origen se encuentra en la atmósfera, que se carga de humedad gracias a la evaporación y, al producirse un descenso de las temperaturas, se condensa el vapor de agua que contiene en las minúsculas gotitas que forman las nubes y que finalmente precipitan en forma de lluvia o de nieve. Esta agua que cae al suelo desde las nubes, vuelve en parte a la atmósfera por evaporación, en parte se filtra y forma corrientes subterráneas y en parte discurre libremente por la superficie formando corrientes de diversa importancia.

Aguas de escorrentía

Este tipo de agua continental, hace referencia a aquella multitud de corrientes sin cauce fijo que fluyen en cuanto comienza una precipitación intensa, ya que no puede ser absorbida por el suelo hasta algunas horas más tarde. Es decir, que son corrientes de escasa duración, pero con la característica de poseer una fuerza monumental que les da intensidad al poder erosivo.

Este poder tiene como facultad principal contribuir a formar ríos más o menos grandes. Esto se debe a que las corrientes cuando discurren por pendientes pronunciadas, arrastran consigo arenas, piedras, entre otros materiales; logrando muchas veces excavar profundos surcos en el terreno. O bien, en aquellos lugares áridos, donde la vegetación es inexistente provoca graves daños, ya que arrastran el suelo, dejando al descubierto el manto o la roca desnuda que son estériles y por lo tanto sin aprovechamiento económico.

Dos formas de erosión características del relieve terrestre, provienen de la acción de las aguas de escorrentía. La primera de ellas es la más común denominada “badlands”, es decir surcos profundos y estrechos separados entre sí por crestas muy pronunciadas. Estas formas son características de las regiones áridas y se originan siempre en zonas de pendiente.

Y las segundas, se trata de grandes rocas verticales cubiertas con una especie de sombrero, denominadas pirámides de tierra (dames coiffées). Esta forma de erosión se origina cuando una roca dura impide la erosión de una roca subyacente, mientras que el terreno que lo rodea se encuentra desgastado.

Torrentes

Cuando las aguas de escorrentía se concentran y discurren por un cauce único originan un torrente. Es decir, un curso de agua de carácter ocasional que discurre por profundos cauces excavados por las aguas en vertientes de pendiente pronunciada.

Estos torrentes pueden originarse con agua de lluvia y también con agua procedente del deshielo (nieve o glaciar). Por lo general estos son visibles después de las lluvias intensas en las zonas montañosas, mientras que en las épocas restantes su cauce queda al desnudo (sin agua).

La fuerza de la corriente y consecuentemente su acción erosiva, constituyen las dos características fundamentales de los torrentes. Estos además, cuando están plenamente formados constituyen zonas bien diferenciadas.

La primera se denomina cuenca de recepción, y corresponde con la parte alta del torrente. Su forma es similar a la de un embudo y en ella se concentran las aguas de escorrentía. Otra de sus zonas, es el cauce en pendiente por el que discurren las aguas, llamada canal de desagüe. Y finalmente la tercera zona, se conoce como cono de deyección (o parte baja del torrente). Esta constituye el lugar en donde las aguas depositan gran parte de los materiales que han arrasado, porque es un área de contacto entre la pendiente y el llano.

Ríos

De la totalidad de aguas que fluyen por la superficie terrestre, los ríos son la forma más completa y desarrollada.  Estos por lo general, trasladan una gran cantidad de agua a través de un cauce fijo, desde su naciente (punto de origen) hasta su desembocadura (terminación). Esta última, puede tener lugar en el mar, en un lago, o en otro río. Y debido a ello es que los ríos se dividen en cursos principales (es decir, aquellos que desembocan en el mar o en un lago) y afluentes (aquellos, que vierten sus aguas en otro río).

Una serie de variables, como la longitud, superficie de una cuenca, su régimen y su caudal; son los que caracterizan y distinguen a un río de otro.

Por ejemplo, si hablamos de la extensión de un curso desde su naciente hasta su desembocadura medida en kilómetros, nos estamos refiriendo a la longitud de un río. Actualmente, en el mundo estos difieren enormemente ya que encontramos los más extensos (más de 6.000km, el Nilo) hasta aquellos que no sobrepasan los 100 Km. recorrido.

En cambio, la cuenca de un río hace referencia a la superficie total de terreno cuyas aguas superficiales se dirigen directa o indirectamente a dicho río. Entonces, esta cuenca incluiría un río principal con todos sus afluentes, formando lo que se conoce como red hidrográfica. Así, la superficie de esta cuenca se expresará en kilómetros cuadrados, delimitada por zonas conocidas como divisorias de aguas, a partir de las cuales las aguas fluyen hacia una red hidrográfica u otra.

La cantidad de agua que transporta un río, medida en un punto concreto de su recorrido, se conoce comocaudal. Sin embargo, este no es estable. A lo largo del año experimenta variaciones: crecidas (aumento del volumen del agua transportada), estiajes (cuando se produce una disminución). Si estos cambios resultan muy evidentes se puede hablar de que el río posee un caudal muy irregular.

En cambio, el régimen de un río indica la fuente de alimentación y las variaciones estacionales que esta experimenta el caudal. Por ejemplo, se habla de régimen pluvial cuando la fuente de alimentación proviene del agua de lluvia; y nival cuando el agua proviene de las nieves. De acuerdo a las variaciones en el año, el régimen de un río a su vez puede ser simple (cuando experimenta una sola crecida y estiaje durante el año) o complejo (cuando presenta varias altas y bajas de aguas durante el año).

Finalmente, se podría decir que son muy variadas las formas en que puede comenzar la vida de un río (brotar de un lago, glaciar, fusión, manantial). Pero siempre deberá considerarse en su recorrido tres etapas fundamentales: el curso alto o también llamado juventud; el curso medio (madurez) y el curso inferior denominado vejez del río). Cada uno de ellos tiene características que le son propias, junto a procesos erosivos de transporte y erosión particulares.

Lagos

Son extensiones de agua dulce más o menos grandes que carecen de contacto con el mar. No poseen procesos erosivos y variaciones de mayor consideración, por lo que diríamos que son estables. Esta es una de las características que los diferencia de los ríos.

Su fuente de alimentación es muy diversa, pueden proceder del agua de lluvia o de las nieves; pero también pueden provenir de otros ríos, glaciares o incluso de aguas subterráneas.

Tal es así, que cuando estos son alimentados por aguas de un río o varios, con régimen fluvial, y a los ríos que le vierten las aguas se los denomina tributarios. No obstante, puede suceder que de las aguas de un lago nazca un río, denominados emisarios de un lago.

cuadro clasificacion aguas continentales

importancia aguas continentales

Fuente: MARRED, Enciclopedia Temática Color. El universo y la tierra

La Cuenca del Plata Rios de Argentina Rio de la Plata

La Cuenca del Plata Ríos de Argentina

Cuenca del Plata: Una de las cuencas más importantes del país, y a su vez destacadas del mundo por la superficie que ocupa, unos 3.200.000 kilómetros cuadrados y por los recursos que posee, es la Cuenca del Plata. Esta es compartida con todos los países limítrofes (Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay)  a excepción de Chile. El Río Paraná y el Uruguay, son los ríos colectores, ambos nacen en el territorio brasileño; y otro río importante es el Paraguay. Todo el sistema desemboca en el océano Atlántico a través del estuario de la Plata.

Tal es así, que entonces al Río de La Plata se lo considera como la continuidad morfológica e hidrológica del Río Paraná.

cuenca del rio de la plata

Su importancia radica en que es la vía por el cual salen las materias primas y productos elaborados en su cuenca; por ejemplo cereales, carnes y manufacturas de metales. Entre la punta norte del Cabo San Antonio y Punta del Este (Uruguay) tiene lugar su desembocadura; con un ancho de 220 kilómetros, convirtiéndolo así en el río mas ancho del mundo.

Los ríos de su cuenca aportan grandes cantidades de sedimentos, por lo cual se debe dragar anualmente millones de metros cúbicos los cuales facilitaran el acceso a los puertos de Buenos Aires y La Plata.

Por otra parte, con naciente en territorio de Brasil, el río Paraná posee afluentes muy importantes que recibe en nuestro territorio. Por ejemplo; en su margen derecha lo hace el Paraguay, el cual a su vez, trae las aguas del Pilcomayo y Bermejo; el Salado y el Carcarañá. En cambio por su margen izquierda recibe entre otros, a los ríos Iguazú, Corrientes y Gualeguay.

Las precipitaciones que se originan al sur de Brasil, dan origen al Paraná. Este tiene un caudal promedio de 17.000 metros cúbicos por segundo. Además presenta una creciente anual durante el verano hasta la unión con el Paraguay. Sin embargo, aguas abajo, son dos las crecientes anuales que presenta: una en verano y otra a principios del invierno cuando le llegan los aportes del Paraguay.

En territorio brasileño este río y sus afluentes, son intensamente utilizados para la producción de energía. No obstante, en el tramo argentino paraguayo se encuentra la represa de Yaciretá, una obra binacional con un objeto en común: producir energía.

Con origen en Brasil también encontramos el río Uruguay, tal es así que desde que recibe al Pepirí Guazú hasta que llega al Cuareim sirve de apoyo al límite internacional argentino-brasileño, y a partir de este, el límite argentino- uruguayo. El Aguapey, Miriñay, y Gualeguaychú, son los principales afluentes argentinos.

Este río tiene dos crecientes anuales: una en otoño y otra en primavera.

Además, este cuenta con una represa binacional, a pocos kilómetros al norte de Concordia: la represa de Salto Grande (Argentina-Uruguay). La obtención de energía es su función primordial, aunque también las esclusas; es decir, la construcción que permite a los barcos salvar desniveles en los ríos, permite la navegación aguas arriba. Este además se utiliza como puente para cruzar de un país a otro.

Entonces, se podría afirmar que la cuenca del Plata para nuestro país, es un recurso fundamental, ya que representa su mayor riqueza fluvial. En esta área se asienta el 70% de la población del país.

Su sector más meridional representa una vía de circulación importantísima, y el control de las mismas fue un objeto de disputas entre países vecinos. Además la disponibilidad de agua y la infraestructura desarrollada para las actividades portuarias fueron fundamentales para la instalación de industrias y el asentamiento de población en el denominado frente fluvial Paraná-Plata; que se extiende desde la ciudad de Rosario hasta La Plata.

Sin embargo, existen diversos problemas que deben enfrentar la población residente en dicha área: las sorprendentes crecidas que padecen los grandes ríos de la cuenca, por lo que se generan graves inundaciones; la intensa destrucción de las formaciones vegetales en las altas cuencas que retiene el agua retardando su escurrimiento, y los problemas de contaminación de las aguas, producto de los desechos industriales, pesticidas, agroquímicos.

Fuente: Geografía Argentina, Editorial Puerto de Palos   Geografía Argentina, Editorial Santillana.Geografía La Argentina y el MERCOSUR. A.Z Editora

El Rio Parana Caracteristicas Navegabilidad Transporte Fluvial

El Rio Paraná Características de Navegabilidad

El Río Paraná: Este río, es considerado el mayor y más relevante de los integrantes de la Cuenca del Plata. Su principal afluente es el río Paraguay, extendiéndose por el sur de Bolivia, sur de Brasil Paraguay y el norte argentino. Su área total es de aproximadamente 2.700.000 kilómetros cuadrados.

Además ofrece un magnífico delta de 14.000 kilómetros cuadrados, el cual se origina por el depósito de sedimentos que provienen de toda la cuenca. Su particularidad a nivel mundial, es que es el único delta que no está en contacto con el mar, sino que lo hace con otro río: el de la Plata. Se diferencian tres tramos a lo largo de su curso.

Aquel que recorre zonas de clima tropical, se denomina Alto Paraná y recibe precipitaciones concentradas en verano; definiendo así el régimen que va a tener el río durante todo su curso. En este tramo, los principales afluentes provienen de las Sierras Costeras de Brasil; y entre ellos se destaca el Iguazú, que con 28 kilómetros antes de su desembocadura forma unos saltos, denominadas Cataratas del Iguazú, al salvar el desnivel entre su lecho y el del río Paraná. Si embargo, este último continua su recorrido entre saltos y rápidos, hasta recibir las aguas del Río Paraguay.

Aquí se inicia el segundo tramo: el Paraná medio, cuya orientación es sur, haciéndose a su vez más caudaloso. Además presenta una abundancia de riachos e islas que acompañan a su curso principal, esto se debe porque posee menor profundidad y más anchura.

Finalmente, el tramo inferior, se localiza al sur de la ciudad de Rosario.  Aquí el río forma su delta depositando los materiales que trae en suspensión. Además se divide en dos brazos principales: el Paraná Guazú, que sirve de límite entre las provincias de Entre Ríos y Buenos Aires, y el Paraná de las Palmas.

Río Paraná en Argentina

Su Geomorfología

La geología y morfología de la cuenca esta gobernada por tres grandes complejos: el primero de ellos es el escudo precámbrico brasileño, el cual esta recubierto de sedimentos paleozoicos y mesozoicos. Otra es la llanura central, compuesta de sedimentos fluviales eólicos de grano fino y finalmente la cordillera de los Andes.

El valle del río Paraná, se formó al igual que el valle del Paraguay, a lo largo de una línea de falla que progresivamente fue desarrollándose durante la era terciaria y causó la margen izquierda alta y la margen derecha baja del valle. Esta falla, al igual que otras tantas, corre paralela a los Andes, debido a los intensos movimientos de la Cordillera.

Este valle, además tiene una longitud de 900 kilómetros, originándose en la unión de los ríos Paraguay y Alto Paraná. Además el afluente sobre la margen derecha del río Paraguay, el Bermejo es el que suministra el 80% aproximadamente de sedimentos totales al Paraná.

Su cauce principal, aguas debajo de la unión, corre recostado sobre la margen izquierda del valle aluvial hasta Diamante (provincia de Entre Ríos), lo cual desde allí comienza a correr recostado sobre la margen derecha del valle en la Provincia de Santa Fe. Este cauce presenta la morfología típica de los ríos entrelazados, en los cuales estos se dividen en dos o más brazos por la presencia de numerosas islas y bancos.

En el valle encontramos variados sedimentos, tales como: material arenoso con bancos aislados de arcilla, limo o limo con arcilla, entre otros. Esto es la cara visible de las formaciones geológicas propias de épocas terciarias o cuaternarias.

Cabe aclarar, que este río no es completamente un río aluvial libre, sino que posee ciertas barrancas que se resisten a los distintos procesos erosivos, controlando distintos tramos de su cauce.

Fuente: Geografía Argentina. Editorial Santillana-Enciclopedia Geográfica de la provincia de Santa Fe. Tomo 4, Sistemas   Hídricos.

Red Hidrografica de Argentina Rios de la Republica Argentina

RED HIDROGRÁFICA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA

RIOS DE argentina

Río Paraná Cuenca del Plata Aguas Continentales
Cuenca Argentina Cuenca Desaguadero Clasificación Cuenca

 

CARACTERÍSTICA GENERALES DE LOS RÍOS: La mayor parte de las aguas procedentes de las lluvias, de los manantiales y de la fusión de las nieves y los hielos no se evapora ni se infiltra, sino que corre por la superficie terrestre. El destino final de estas aguas superficiales es, casi siempre, el mar, donde completan el ciclo iniciado con la evaporación .

Los ríos son los que llevan a los mares el exceso de las aguas superficiales, realizando así ana función de drenaje. A causa de ello han sido definidos los ríos como líneas de drenaje natural. También puede decirse que un río es una corriente constante de agua.

Origen de los ríos. Todos hemos observado que, mientras llueve, las aguas se mueven libremente pendiente abajo, abriendo, algunas veces, surcos pequeños cuando se escurren sobre rocas no consolidadas. En las zonas altas estos surcos se hacen profundos, y algunos llegan a convertirse en ríos intermitentes, que corren durante las lluvias, y a los cuales se les da los nombres de torrentes y quebradas. Como el proceso de erosión se reproduce durante cada período de lluvias, algunos torrentes profundizan su cauce hasta alcanzar la zona de saturación permanente de las aguas subterráneas ; al ser alimentados por éstas, los torrentes se convierten en corrientes constantes o ríos.

Casi todos los ríos de las regiones de clima húmedo se han originado en la forma señalada anteriormente; pero hay ríos que tienen su origen en la fusión de los glaciares de las altas montañas, y en manantiales y lagos.

Los ríos pequeños llevan sus aguas casi siempre a los ríos mayores, de los cuales son tributarios o afluentes; muchos ríos, que reciben el aporte de varios tributarios, son, a su vez, afluentes de otro río mayor, y así sucesivamente, hasta que las aguas de numerosos ríos grandes y pequeños llegan, por último, al mar, conducidas por un gran río como el Amazonas, el Misisipi y el Orinoco. El conjunto de ríos que llevan sus aguas a un río mayor, que las transporta, finalmente, al mar, constituye una red fluvial o hidrológica, cuyo eje lo constituye el río principal.

Evolución de los Caracteres de Río Durante Su Ciclo
JUVENTUD

Perfil longitudinal: muy irregular.
Forma del valles V muy estrecha. Laderas muy pendientes.
Tipo de erosión: vertical; muy marcado desnivel.
Afluentes: pocos, cortos y no muy desarrollados.
Caracteres transitorios: cascadas y rápidos; divisorias anchas.

MADUREZ
Perfil longitudinal: el río ha alcanzado su perfil de equilibrio.
Forma del valle: V más ancha; los bordes superiores de las laderas se han redondeado.
Tipo de erosión horizontal; disminuye el desnivel de las laderas del
valle. Comienzan a formarse meandros.
Afluentes: completamente desarrollados y muy numerosos.
Caracteres transitorios: comienza a formarse la llanura aluvial; se estrechan las divisorias.

VEJEZ
Perfil longitudinal: el río mantiene su perfil de equilibrio. Forma del valle: ancho y llano; laderas muy bajas. Tipo de erosión: horizontal; meandros muy exagerados.
Afluentes: pocos; algunos no pueden llegar al río principal por impedirlos los diques naturales .
Caracteres transitorios: llanura aluvial muy extensa ; formación de diques naturales ; aumentan los lagos de herradura.

REJUVENECIMIENTO
Perfil longitudinal: al descender el nivel de base el río lucha por establecer un nuevo perfil de equilibrio.
Forma del valle: vuelve a presentar caracteres de juventud, pero retiene sus meandros, que se atrincheran.
Afluentes: se rejuvenecen junto con el río principal.
Caracteres transitorios: meandros atrincherados; terrazas aluviales.

Los ríos y el relieve. Los ríos son agentes muy enérgicos en la modificación del relieve terrestre, como ya vimos. Las aguas fluviales transportan gran cantidad de materiales, desde limo y arena hasta enormes fragmentos de roca. De acuerdo con la velocidad de la corriente estos materiales erosionan el rondo y las márgenes del río en constante actividad destructiva. Cuando la velocidad de la corriente disminuye, los ríos depositan estos materiales, originando nuevas formas del relieve.

La capacidad de transporte y deposición de una corriente fluvial es muy grande y se multiplica con el aumento de su velocidad. Así, basta que la velocidad de la corriente de un río se duplique para que su capacidad de transporte aumente 64 veces. A esto se deben los enormes daños que producen los ríos desbordados. Cuando disminuye la velocidad de las aguas del río su capacidad de transporte desciende y comienza la deposición de los materiales; así, mientras los ríos jóvenes de curso muy rápido pueden transportar grandes fragmentos de rocas , los ríos viejos sólo transportan limo y arcilla.

Los ríos modifican el relieve destruyendo las formas existentes al ampliar sus valles y Construyendo nuevas formas por deposición, tales como conos y abanicos aluviales llanuras aluviales, diques naturales y deltas.

Los conos aluviales se forman cuando al descender un torrente de una montaña deposita, al llegar, a la llanura, los materiales que transporta  Los abanicos aluviales están constituidos por las deposiciones sucesivas de los ríos al encontrar un cambio de nivel menos brusco Varios abanicos aluviales dispuestos en serie pueden llegar a formar unallanura de piamonte.

Las llanuras aluviales, como vimos, se forman en las etapas de madurez de los ríos y aumentan durante la vejez. Se deben a la deposición en el fondo del valle de los materiales transportados por los ríos durante sus crecidas. Algunas llanuras aluviales, como las de Egipto y Mesopotamia, fueron asientos, por su fertilidad, de los primeros centros de civilización.

La acumulación de los materiales transportados por los ríos da lugar a la formación de deltas en las desembocaduras. Los depósitos del delta avanzan hacia el mar formando un frente abrupto, pero la superficie del delta es llana y cenagosa. Por entre ella se mueven lentamente las aguas del río, que se dividen en numerosos brazos.

El nombre del delta proviene de la cuarta letra del alfabeto griego, pues el delta del Nilo, conocido por los griegos antiguos, presenta una forma semejante a una A. No todos los deltas tienen esta forma . Al igual que las llanuras aluviales, los deltas Kan sido ocupados por el nombre civilizado desde épocas muy remotas. Entre los deltas más utilizados del mundo figuran los del Nilo, Ganges, Hoang Ho, Yangtse y el Rin.

Importancia de los ríos en la vida del hombre. Desde los comienzos de la civilización el hombre Ka utilizado los ríos, cuyo valor económico ha, ido en aumento al ser desarrolladas nuevas técnicas para controlar las aguas de las corrientes fluviales.

Los ríos son utilizados por el hombre en tres funciones principales:
1) como vías de comunicación;
2) para irrigar los campos cultivados; y
3) como fuentes de energía.

Los ríos han servido como vías de comunicación desde los primeros tiempos humanos. Las facilidades que para las comunicaciones ofrecen los ríos contribuyeron mucho al desarrollo de las civilizaciones junto a los grandes ríos, conjuntamente con la fertilidad de los suelos de las llanuras aluviales. En China, donde surgió la civilización, al igual que en Mesopotamia, Egipto y la India, junto a los grandes ríos, se llama hoy a las carreteras “vías secas”, como para destacar que las mejores vías son las húmedas, es decir, los ríos. En Francia los ríos Kan sido llamados «caminos que andan»

En las extensas áreas continentales el hombre Ka continuado utilizando los grandes ríos como vías preferentes de comunicación. El Misisipi, el San Lorenzo, el Orinoco, el Magdalena y el Paraná figuran entre las grandes vías de comunicación de las Américas; y el Rhin, el Danubio, el Volga y otros muchos ríos europeos realizan igual servicio. Muchos ríos Kan sido mejorados con la construcción de canales y otras facilidades para la navegación.

Uno de los obstáculos mayores que presentó África al avance de la penetración europea se debió a que, al poseer ese continente una estructura de meseta, los ríos presentan, generalmente, cataratas en su cursos inferiores, lo que hace imposible remontarlos desde las costas.

El transporte fluvial es mucho más barato que el transporte por tierra, lo cual explica la importancia que poseen algunas rutas a través de los grandes ríos de América, Europa y Asia.

La facilidad de las comunicaciones, a través de los ríos, ha contribuido al establecimiento de grandes núcleos de población en los valles y los deltas de algunos de los mayores ríos del mundo. Este fenómeno ha sido observado desde los primeros; tiempos históricos.

Las aguas de los ríos han contribuido también a la alimentación humana, al ser utilizadas para la irrigación de los suelos cultivados desde el inicio de la civilización. La necesidad de la colaboración de muchas personas en la construcción de las obras de riego, es considerada como una de las causas fundamentales de la organización de las primeras sociedades Humanas, y de la aparición de las formas superiores de gobierno.

Las grandes presas que hoy se construyen en los ríos de mayor caudal sirven al propósito de la irrigación, y también para la producción de energía eléctrica, que se obtiene a un costo relativamente bajo. Desde la Edad Media se empleaba en Europa la energía producida por los saltos de agua, para mover las ruedas de los molinos.

Los Recursos Naturales de Argentina Recursos Energeticos Nacionales

LOS RECURSOS NATURALES DE ARGENTINA
GANADERIA, PESCA  Y AGRICULTURA – PETRÓLEO –

Qué son los recursos naturales

La naturaleza proporciona a los seres humanos los recursos principales: agua, oxígeno y alimentos para poder realiza’ sus funciones biológicas.

El agua es necesaria para cualquier actividad de los seres vivos y el oxígeno también, aunque por su abundancia en el medio no se valora como un recurso fundamental para el desarrollo de la vida. Además los alimentos suponen a la vez la fuente de materia y energía.

De la flora y la fauna se obtiene gran parte de los alimentos y medicamentos y la materia prima para la industria textil, maderera y otras. El suelo es otro de los recursos que no ofrece la naturaleza, sobre el que se desarrollan muchos seres vivos. Numerosas rocas y minerales se usan en la construcción de edificios y la elaboración de nuestros utensilios. Y con fines energéticos se aprovechan el carbón petróleo, gas natural y minerales radiactivos, así como el se y el viento.

En los últimos años en las grandes ciudades se están produciendo problemas por las aglomeraciones de la población. Por ello, el espacio se considera también un recurso necesario. Por otra parte, el océano mundial adquiere cada vez más importancia como fuente de recursos alimentarios (peces, algas y sal) y energéticos (petróleo y gas).

Tradicionalmente, se considera que recursos naturales son aquellos que los hombres encuentran en su medio natural y pueden aprovechar de alguna manera; según esta concepción, son recursos naturales las rocas, las fuentes de energía, los minerales, los suelos, las aguas, las plantas y los bosques. Sin embargo, para hablar de recursos deben tenerse en cuenta otros aspectos. Aproximadamente hacia el año 3.000 a.C, el petróleo comenzó a usarse como betún. Así dejó de ser un simple elemento de la naturaleza para convertirse en recurso, esto es, un elemento que puede ser apropiado y utilizado en alguna actividad humana mediante el trabajo. Solo a mediados del siglo XIX surgió la necesidad social de su utilización en gran escala como ” el principal combustible, así ,como la tecnología necesaria para extraerlo y procesarlo.

La percepción de un elemento de la naturaleza (el petróleo) como recurso por parte de la sociedad no depende de las características propias del elemento natural, sino del valor que los grupos sociales le asignan, según su mayor o menor potencialidad para satisfacer necesidades. Debido a que las necesidades sociales van cambiando a lo largo del tiempo, el concepto de recurso adquiere una dimensión histórica.

Finalmente, si bien los procesos de la naturaleza responden a leyes propias, no son intencionales: no se los puede considerar en sí mismos buenos ni malos, ni poseedores de utilidad. Cuando la sociedad transforma la naturaleza, aparece la intención de dar satisfacción a sus necesidades. Así, los objetos naturales comienzan a formar parte de la intencionalidad de la acción humana. En cuanto al petróleo, su existencia es el resultado de un largo período de formación, cuya duración escapa a la dimensión temporal humana. Por supuesto, esos procesos carecieron de intencionalidad.

En cambio, cuando los grupos sociales comenzaron la explotación guiados por la intención de dar satisfacción a una necesidad concreta, el petróleo empezó a constituirse en objeto de la intencionalidad humana.

Ahora estamos en condiciones de definir a los recursos de una forma tal que supere la visión tradicional —es decir, meros objetos del medio natural—.Si solo se considerara a los recursos como “naturales”(elementos de la naturaleza) significaría que son no valorados, no apropiados, no históricos. El concepto de “recursos naturales” debe incluir los aspectos de necesidad social, tecnología, apropiación, trabajo, dimensión histórica e intencionalidad.

En el momento en que la sociedad valora, hace suyos y modifica —mediante la tecnología y el trabajo— los objetos naturales, estos se convierten en recursos.

PRINCIPALES CADENAS PRODUCTIVAS DEL PAÍS:

NOA Azúcar; tabaco; cítricos; oleaginosas: soja y olivo; vino; bovinos para carne; legumbres y hortalizas; forestal (bosque nativo) -maderas; boratos; cobre y oro; plata; litio; petróleo, gas y destilados; electricidad; miel; camélidos algodón – textil; metalmecánico, construcción y acero; plomo; transportes; cemento; turismo.
NEA Forestal (bosque implantado) – papel -madera; forestal (bosque nativo) – madera – tanino; yerba mate y té; cítricos; oleaginosas – soja; tabaco; algodón – textil; bovinos para carne; arroz; hortalizas; petróleo y gas; eléctrico; turismo.
NUEVO CUYO Frutas de perita y carozo; vino; oleaginosas: olivo; petróleo y destilados; metalmecánico y construcción; maquinaria e insumos de construcción; legumbres y hortalizas; algodón – textil; bovinos para carne; turismo.
PAMPEANA Bovinos para carne y cuero; bovinos para lácteos; oleaginosas: soja, girasol, maní; trigo y maíz; legumbres y hortalizas; porcinos; frutas; arroz; pollos y huevos; metalmecánico y construcción; petróleo y destilados – petroquímica; algodón – textil; forestal (bosque implantado); madera; turismo; transporte; finanzas y seguros; comunicaciones; informática; supermercados; centros comerciales.
PATAGONIA Petróleo y gas; bovinos para carne; oleaginosas, soja y girasol; trigo y maíz; miel; manzana y pera; fruta fina y dulces; pesquero: calamar, langostino, merluza y trucha; ovinos para carne; lana y textiles; vino; forestal (bosque nativo) – madera; eléctrico – metalmecánico y construcción; aluminio; oro; turismo.

Los Glaciares de la Patagonia Patrimonio Argentino Calafate Parque

Bellos Lugares de Argentina: Los Glaciares de la Patagonia

PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD DE ARGENTINA
Parque Nacional Los Glaciares

Extendiéndose a lo largo de más de 600.000 hectáreas, el espectacular y majestuoso Parque Nacional Los Glaciares abarca una amplia zona que va desde la árida estepa patagónica hasta la Cordillera de los Andes. Dentro de dicha superficie convive también una Reserva Nacional que ocupa alrededor de 180.000 hectáreas.

Dentro de esta maravillosa región se hallan emplazados más de cuarenta glaciares mayores, tales como el famoso Perito Moreno, que son en definitiva el mayor atractivo turístico del lugar, ya que debido a que su principal característica se centra en que son glaciares que se encuentran en constante movimiento, hace que allí se genere un espectáculo diferente en cada momento.

Fue precisamente su imponente belleza lo que hizo posible que en el año 1981 los representantes de la UNESCO hayan decidido incluir al Parque Los Glaciares de Argentina dentro de la lista de Patrimonios Mundiales de la Humanidad, lo que representa un medio para proteger y conservar sus intrínsecas características naturales.

Dentro de la superficie que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que cubre aproximadamente el 40% de todo el territorio de los glaciares, se incluyen los campos de hielo, dos lagos y 47 glaciares mayores, 13 de los cuales llegan hasta el Atlántico, mientras que los glaciares Perito Moreno, Mayo, Spegazzini, Upsala, Agassiz, Onelli y Ameghino alimentan los lagos que conforman el parque, por un lado el Lago Argentino, que es considerado el más grande de su tipo en el país, y cuyo origen se remonta a unos 15.000 años, y por el otro lado el Lago Viedma, que parte del Río Santa Cruz, extendiéndose hacia el Atlántico.

Asimismo, dentro del Parque Los Glaciares conviven con los lagos, ríos y glaciares, un conjunto de montañas y bosques, que se extienden hasta llegar a las áridas estepas patagónicas. Desde lejos, pueden observarse los picos de las montañas del Cerro Fitz Roy, conocido también como El Chaltén, que alcanzan los 3.405 metros, y el Cerro Torre, cuya altura llega a los 3.102 metros.

Pero sin lugar a dudas son los glaciares los principales atractivos del Parque. En este sentido, el glaciar Upsala es considerado el más grande en su tipo de toda América del Sur, ya que posee una superficie de 60 kilómetros de largo y 10 kilómetros de ancho. Para poder deslumbrarse con su belleza, sólo es posible acceder a él a través de embarcación por intermedio del Lago Argentino.

Por otra parte, dentro del Parque Los Glaciares, uno de los principales espacios, sobre todo para el turismo, suele ser el Parque Nacional Perito Moreno, que incluye el glaciar que lleva el mismo nombre, y cuya característica más importante reside en ser el único glaciar del mundo que continúa creciendo.

De la misma manera que sucedió con el resto de los glaciares que se emplazan en la zona, el Perito Moreno se originó a raíz de la caída de nieve y su acumulación, la cual con el correr del tiempo, se comprimió. Cabe destacar que el característico color azul que poseen los glaciares es causado por el oxígeno, la suciedad y el barro que han quedado atrapados en la nieve.

La bellaza del Glaciar Perito Moreno es realmente única, y en realidad guarda en parte relación con su imponente tamaño, ya que posee una superficie de 80 kilómetros de largo, extendiéndose desde la Cordillera de los Andes hasta el Lago Argentino, un ancho de 3 kilómetros y alcanzando una altura máxima de 50 metros.

A lo largo de su extensión, el Glaciar Perito Moreno se enfrenta a la Península de Magallanes, transitando a través de un estrecho canal de agua. Mientras el glaciar circula lentamente por el canal, da origen a un dique de hielo, y así el agua se acumula dentro de una ensenada que ha sido bautizada como Brazo Rico.

Cuando la presión del agua en dicho especio llega a su límite, se produce el derrumbe de parte del glaciar, generando un espectáculo único, que reúne a millones de turistas que hacen frente a las duras condiciones climáticas de la zona, sola para observar la ruptura del glaciar. Cabe destacar que la última ruptura se produjo en marzo de 2012, cuando el nivel del agua en el Brazo Rico había aumentado a 5,6 metros.

El Glaciar Perito Moreno, que se encuentra a aproximadamente 80 kilómetros de El Calafate, ha tomado su nombre del explorador Francisco Pascasio Moreno. Esto es porque de acuerdo a los documentos históricos, el Dr. Moreno fue el primer hombre en llegar al lugar, hecho que quedó relatado en el libro “Reminiscencias Del Perito Moreno”, compilado por el hijo del explorador.

Durante el siglo XIX, el Dr. Moreno se dedicó a estudiar la región, y al mismo tiempo desempeñó un papel fundamental durante los conflictos entre Argentina y Chile por la defensa de la frontera internacional.

En lo que se refiere a la flora que se encuentra dentro del territorio que corresponde al Parque Los Glaciares, debido a que alrededor de 260.000 hectáreas están cubiertas de hielo y aproximadamente 95.000 hectáreas son ocupadas por lagos, dicha superficie carece de vegetación. No obstante es posible hallarla dentro de las 79.000 hectáreas que ocupan los bosques.

En este sentido, cabe destacar que el parque incluye dos tipos de vegetación diferente, por un lado la que habita los bosques subantárticos, y por el otro la que corresponde a la estepa patagónica.

Por otra parte, en relación a su fauna son las aves las que suelen señalarse como las especies más destacadas, hallando en cercanía de los lagos a los hermosos cisnes de cuello negro y una gran variedad de patos, gansos y flamencos, mientras por lo alto despliega sus alas el imponente cóndor andino, el ave considerada la más grande del mundo.

También convive allí el llamado ñandú de Darwin, que es la versión sudamericana del avestruz. Mientras tanto, en las montañas habitan el huemul, la vizcacha, el guanaco, el zorro gris argentino y la mofeta austral. Pero además, habitan la región una serie de especies introducidas, como es el caso de la liebre europea.

Por último, cabe destacar que el parque también incluye alrededor de más de una docena de sitios arqueológicos de interés, que están relacionados con las culturas prehistóricas que habitaron la zona, entre los que se incluyen los indios Tehuelches.

Dicen que para visitar el parque no hay nada mejor que hacerlo a pie, llevando sólo una mochila, para almacenar agua, algún alimento, abrigo extra, y por supuesto una cámara para registrar en imágenes el regalo divino que se concentra en el lugar.

La Quebrada de Humahuaca Jujuy Historia Patrimonio de la Humanidad

Bellos Lugares de Argentina: La Quebrada de Humahuca

PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD DE ARGENTINA
Quebrada de Humahuaca

La llamada Quebrada de Humahuaca es sin dudas uno de los lugares argentinos en el que no sólo se reúne una imponente muestra de la naturaleza, sino también donde la misma se conjuga con una rica y extraordinaria historia, en la que la cultura itinerante del denominado Camino del Inca nos acerca a nuestros antepasados históricos.

Por ello, no es de extrañar que la UNESCO haya decidido incluir a la Quebrada de Humahuaca en su lista de Patrimonios Mundiales de la Humanidad, la cual fue ingresada en el año 2003 en base a dos criterios fundamentales. Por un lado, debido a que la Quebrada ha sido el espacio utilizado como camino principal durante los últimos 10.000 años, tanto para el paso de personas, como así también para lograr transportar las ideas, la cultura y los principios de diferentes poblaciones.

Por otra parte, la UNESCO ha considerado que la Quebrada de Humahuaca brinda un claro reflejo de una parte fundamental de la historia nacional, ya que allí tuvieron lugar distintos asentamientos prehispánicos y preincaicos, los cuales han dejado su huella imborrable.

Pero no sólo ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad debido a su interés histórico y cultural, sino que además lo es por sus paisajes, en los que resalta un espectacular cañón compuesto por rocas multicolores que forman un paisaje natural único, con sitios llamados con los más evocadores nombres, entre los que se encuentran la Montaña de los Siete Colores y La Paleta del Pintor, tan sólo por nombrar unos pocos.

La Quebrada de Humahuaca Jujuy Historia Patrimonio de la Humanidad

Imagen de una calle interior del Pueblo

Geográficamente, la Quebrada de Humahuaca se emplaza en un profundo valle de 155 kilómetros que se ubica a lo largo del Río Grande, en la provincia argentina de Jujuy. Debido a que su extensión se unió desde siempre a las tierras altas de la Puna, limitando con Bolivia, el lugar se encuentra enriquecido por la diversidad de culturas provenientes de los diversos pueblos que la rodean, entre los que se encuentran Maimará, Purmamarca, Tilcara y la propia Humahuaca.
Entre el altiplano y los llanos se hace presente el Camino del Inca, una vía de comunicación que aún continúa siendo utilizada por miles de personas, y que se estima se utiliza desde hace más de 10.000 años.

De acuerdo a las investigación, los vestigios que permiten determinar cuáles fueron los primeros asentamientos en la Quebrada, señalan que allí habitaron hace más de 10000 años una civilización andina nómada llamada los omaguacas, que se dedicaban a la caza y la recolección, y que fueron ellos precisamente los que le dieron nombre al pueblo y al valle.

Luego llegarían allí los diaguitas, especialistas en todo lo concerniente al cultivo de terraza y el arte de la cerámica. Al mismo tiempo comenzaron a construir un conjunto de fortalezas llamadas “pucará”, cuyas ruinas aún pueden apreciarse en la zona de Tilcara.

Alrededor del 1480 llegó a la región el Imperio de los Incas con la firma intención de conquistar el espacio, logrando su cometido. Desde su llegada, el intercambio de mercancías, que ya realizaban civilizaciones que previamente habían habitado la zona, se intensificó notablemente, ya que los Incas establecieron nuevos asentamientos que les permitían facilitar el comercio y mejorar el sistema de transporte, para lo cual llevaron adelante la elaboración de un complejo sistema de ingeniería para la creación de nuevos caminos. Dichos caminos unían la Quebrada de Humahuaca con el resto del continente a través de un formidable sistema de transporte de más de 8.000 kilómetros que luego se conoció como el Camino del Inca.

Aquellas estratégicas rutas comerciales muy pronto despertaron el interés de los colonizadores españoles, quienes en el siglo XVI irrumpieron en el lugar. Por supuesto que los recién llegados de Europa debieron enfrentarse a una fuerte y poderosa resistencia por parte de los indígenas, que no estaban dispuestos a abandonar el territorio. No obstante, los nativos fueron finalmente derrotados en 1598.

Con la llegada de los españoles se produjo un significativo cambio demográfico, debido al asentamiento de los nuevos inmigrantes y la desaparición paulatina de los nativos. Al mismo tiempo, la explotación creciente de los recursos del valle y de la red vial existente permitieron un notable aumento en el comercio, sobre todo para permitir el transporte de mercancías de productos europeos importados, como así también de ganado, algodón y plata.
Ya hacia el siglo XVIII se establecieron a lo largo de la ruta un conjunto de postas, que intensificaron el comercio entre Buenos Aires y la zona alta de Perú. Pero al mismo tiempo, la vía sirvió para el transporte de tropas y armamentos durante la lucha por la independencia, que finalmente se logró en 1816. Además fue un espacio crucial en la posterior guerra civil.

Con los tiempos de paz que se vivieron en el siglo XIX llegó un notable aumento del comercio, que aún más se vio beneficiado con la llegada del ferrocarril en 1900, el cual se extendía a lo largo de todo el valle.

Hoy, el histórico Camino del Inca, además de encontrarse dentro del territorio declarado como Patrimonio de la Humanidad, cumple una función más que preponderante en la Organización Panamericana, uniendo el Atlántico con el Pacífico.

Más allá de ello, es preciso destacar que la Quebrada de Humahuaca es además uno de los escasos espacios culturales históricos argentinos que aún conserva una fuerte presencia de las tradiciones indias. En este sentido, tengamos en cuenta que allí se celebra cada 1 de agosto el día de la Pachamama, es decir la Madre Tierra, un rito que proviene de varios siglos atrás.

Al mismo tiempo, el sincretismo que se produjo entre las creencias indígenas y el catolicismo traído por los colonizadores españoles, dieron lugar a que actualmente en la región se celebren fechas religiosas provenientes de ambas creencias, como sucede por ejemplo con Semana Santa y la Fiesta del Sol de origen Aymara, denominada el Inti Rami.

Debido a la poderosa historia que encierra el lugar, aún hoy es posible observar diferentes sitios en los que el arte rupestre indígena se hace presente. En algunas de las cuevas, sus paredes rocosas muestran la evidencia del paso de civilizaciones que habitaron el valle, a través de pictogramas en los que se representan figuras geométricas y zoomorfas, escenas de caza, e incluso representaciones de las batallas entre españoles y nativos, unos a caballo y los otros a pie.

Aquella historia que muestra un vestigio de lo que fue la época prehispánica, se entremezcla con la actualidad, en cada una de las bellas ciudades que son parte de la Quebrada, desde Purmamarca, pasando por Maimara, Tilcara, Uquía, Humahueca, Iruya, Abra Pampa, hasta llegar a La Quiaca.

En un recorrido cuidadoso, podemos observar que todavía hoy el valle en su conjunto refleja, sin lugar a dudas, cómo su posición estratégica ha permitido el nacimiento de diversos asentamientos, generando además una vía destinada a la agricultura y el comercio.

Talampaya Ischigualasto Parques Nacionales Bellezas de La Rioja San Juan

Parques en Argentina: Talampaya en La Rioja

PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD DE ARGENTINA
Parque Provincial Ischigualasto y Talampaya

A lo largo del territorio argentino, el cual se extiende por miles y miles de hectáreas, podemos hallar una topografía con múltiples facetas, desde regiones habitadas por bosques compuestos por frondosos árboles y una vegetación realmente rica, pasando por zonas áridas, e incluso espacios donde los glaciares son quienes reinan.

Entre tanta belleza natural se encuentran los increíbles parques Ischigualasto y Talampaya, ubicados en medio del desierto. El Parque Talampaya se emplaza en la provincia argentina de La Rioja, precisamente a 210 kilómetros de distancia de la ciudad provincial, mientras que el Parque Ischigualasto se ubica en la vecina provincia de San Juan, a 340 kilómetros de la ciudad de dicha provincia.

No obstante, a pesar de las distancias mencionadas, ambos parques se encuentran juntos, lo que demuestra la inmensa extensión que poseen.

Debido a que los expertos determinaron que no existe otro lugar en el mundo que posea un registro fósil del período Triásico que pueda ser comparado con el que tiene lugar en Ischigualasto y Talampaya, la UNESCO decidió en el año 2000 declarar a ambos parques como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

En este sentido, cabe destacar que el área contiene una secuencia completa de sedimentos fosilíferos continentales, los cuales representan la historia geológica del período del Triásico, y son estos restos los que demuestran la evolución de la vida de vertebrados y la naturaleza de paleoambientes en el Triásico.

Quienes han tenido la posibilidad de conocer en persona al Parque Provincial Ischigualasto, también conocido como el Valle de la Luna, y al Parque Nacional Talampaya, saben que la magia que reina en el lugar hace posible que las huellas del tiempo vuelvan a cobrar vida. Por su parte, para los científicos, la región es considerada un verdadero paraíso geológico inigualable.

Es que allí, entre las rocas, se han hallado fósiles de animales y plantas que corresponden a un pasado que reflejan los más de cuarenta y cinco millones de años de evolución de nuestro planeta.

Tal cual como si fueran las páginas de un gigantesco libro de historia, el período Triásico está documentado en las capas de tierra sobre las que se emplazan el Ischigualasto y el Talampaya, permitiéndonos saber qué es lo que pasó allí hace tanto tiempo.

Ahora bien, el llamado Parque Provincial Ischigualasto o Valle de la Luna se encuentra ubicado al norte de la provincia de San Juan, precisamente dentro del departamento de Valle Fértil, y es una de las cuencas mundiales con mayor variedad de especimenes de restos fósiles del Triásico, algunos de los cuales tiene más de 230 millones de años.

Esta significativa diversidad de fósiles se halla representada por alrededor de 25 tipos de animales diferentes, que a su vez pertenecían a diversos grupos, entre los que destacan los dinosaurios más antiguos, los antepasados de los cocodrilos, predecesores mamíferos, carnívoros y herbívoros y una gran cantidad de rincosores y otros reptiles primitivos, entre otros.

Lo mismo sucede con la vegetación, ya que en Ischigualasto existen plantas pertenecientes al Triásico.
En este aspecto, es importante destacar que la vegetación en el área se conserva de una manera especial, ya que conviven por un lado las que poseen raíces y aún producen polen y esporas, y por otro se hallan troncos y ramas de árboles totalmente momificados, proceso que les ha permitido conservar su historia más allá de la muerte.

Dentro del Parque también encontramos el Museo de Ciencias Naturales, perteneciente a la Universidad Nacional de San Juan, que cuenta con un recorrido que nos permite conocer la historia del lugar, incluyendo los aspectos paleontológicos. Para ello, el Museo posee una vasta colección en la que se reúnen todos los especimenes recolectados en Ischigualasto desde el año 1970.

Por su parte, el Parque Nacional Talampaya se encuentra ubicado en la zona central hacia el oeste de la provincia de La Rioja, y posee una superficie de 215.000 hectáreas. Allí, son las rocas las que muestran la evolución del planeta, convertidas en testigos inalterables de aquel pasado de más de cuarenta y cinco millones de años.

Cabe destacar que los estratos rocosos han sido formados principalmente por areniscas que se han acumulado durante siglos en los suelos aluviales, luego de descender de los bordes de la cuenca. A través de los efectos que la erosión de miles de años ha tenido lugar allí, muchas de las rocas presentan formas especiales, que han dado lugar a que fueran bautizadas de acuerdo a la semejanza de su figura. Las más conocidas suelen ser los Reyes Magos, La Catedral, El Monje, entre otras, y todas ellas parecen asistir a una reunión y permanecer como conjunto en la zona conocida como la Ciudad Perdida.

Este parque del territorio riojano, al igual que su vecino sanjuanino, es uno de los espacios más frecuentados por expertos que estudian la ciencia de la paleontología, ya que el lugar posee una riqueza incomparable en lo que respecta a su abundancia en restos fósiles.

Fue allí precisamente donde se halló el talampayensis Lagosuchus, uno de los primeros dinosaurios que habitaron la Tierra hace más de 250 millones de años. Asimismo, se hallaron en el lugar diferentes fósiles de tortugas con una antigüedad de 210 millones de años, como es el caso de la talampayens Palaeocheris.

Fueron estos descubrimientos los que permitieron completar uno de los estudios paleontológicos más profundos, que permitió conocer cómo y cuándo surgieron los primeros dinosaurios en el planeta, y así comprender más acerca de estas especies extinguidas.

Es importante mencionar que el aspecto histórico relacionado a las civilizaciones antiguas que habitaron la región, es sin dudas también un hito relevante dentro del interés que generan ambos parques. En este sentido, tengamos en cuenta que antes de la conquista española, este espacio era habitado por diversos grupos de aborígenes, los cuales se caracterizaban por ser seminómadas, y dedicarse a la caza y la recolección.

Hoy, es posible observar el paso de aquellos nativos, gracias a la conservación de espacios en los que se puede apreciar el arte rupestre, lo que hace que el valor cultural de Ischigualasto y Talampaya sea innegable.

Allí, tanto el hombre como la naturaleza nos han dejado fragmentos de un tiempo infinito, que en definitiva revelan nuestro origen, erigiéndose desde lo más profundo de la tierra.

Otra zona interesante del Parque Talampaya es la Ciudad Perdida, una vasta hondonada de casi 10 Km. donde la erosión también esculpió formaciones. Dominada por el Mogote Negro, un cerro de forma piramidal, el sitio destaca por su policromía.

EL DESIERTO VIVIENTE. A pesar de la aridez de esta tierra, en Talampaya existen varias especies que han podido adaptarse a lo riguroso del clima y a la escasez del agua. En la vegetación predominan arbustos bajos como la retama silvestre, el alpataco, las jarillas, varias especies de cactáceas y la brea. El gigante de la zona es el algarrobo blanco, con ejemplares de hasta 900 años. Este árbol es vital para la supervivencia de animales y personas: da frutos comestibles con los eme los pobladores elaboran una pasta dulce (“patay”) y una bebida alcohólica llamada “aloja”, muy importante en sus festividades.

La fauna silvestre, como la tortuga terrestre argentina, el ratón cola de pincel y el cuis chico, obtiene la humedad que necesita de los vegetales que come. Varias especies de saurios, conocidos localmente como chelcos (no venenosos), recorren las arenas en busca de insectos, y a su vez son presa de aves como el halconcito gris, exclusivo del centro y oeste de Argentina, o de mamíferos como el hurón mediano.

Los vertebrados que necesitan beber agua con cierta regularidad, la encuentran en los manantiales u “ojos de agua” del parque, que son visitados por zorros colorados, pumas y aves como pericos barranqueros y palomas de ala manchada. Los mayores vertebrados de la zona son los guanacos, parientes cercanos de la llama y la vicuña, que tienen en Talampaya uno de sus últimos refugios.

Los altos paredones del Cañón de Talampaya son, además, sitios permanentes de nidificación de jotes (zopilote), águilas moras y cóndores andinos.

Talampaya es, así, un “desierto rojo” que, lejos de ser desolado, sorprende por sus criaturas, por su pasado y por la belleza de sus paisajes.

Estancias Jesuiticas en Cordoba Historia Patrimonio de la Humanidad

Argentina Histórica: Estancias Jesuíticas

PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD DE ARGENTINA
Manzana jesuítica y el camino de las estancias jesuíticas

Desde siempre ha sido un área que recuerda constantemente el legado jesuita en la provincia argentina de Córdoba, y debido a su rica e interesante historia, que aporta información fundamental para conocer ciertos hechos históricos del país, el complejo de estancias jesuíticas de Córdoba, conocido como la llamada Manzana Jesuítica, tuvo los justificativos necesarios para que en el año 2000 fuera inscripto dentro de las regiones mundiales consideradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Los principales criterios en los que se basó el comité de la UNESCO para dicha decisión, residieron en el hecho de que el complejo de los Jesuitas, los edificios y las estancias que lo componen, son sin lugar a dudas ejemplos irrefutables y excepcionales de la fusión tanto de los valores, como de las culturas que se encontraron allí en uno de los períodos más importantes de Sudamérica: el encuentro entre indígenas y europeos.

Por otra parte, también se lo ha pasado a considerar un patrimonio de la humanidad debido a que este conjunto de edificios y estancias demuestran de forma concreta los más de 150 años que se extendió la misión de la Compañía de Jesús en el territorio, resultando en cambios notablemente significativos en el ámbito no sólo religioso y social, sino también económico.


Santa Catalina, estancia jesuítica próxima a Jesús María y Ascochinga

La apasionante historia de este escenario fundamental en la historia argentina comienza en 1540, cuando San Ignacio de Loyola decide fundar la llamada Compañía de Jesús. Allí, la principal misión, como lo era en cada uno de los países que no practicaban ni conocían la doctrina del cristianismo, se centraba en impartir enseñanza religiosa y servir como guía espiritual para todos los individuos.

En lo que respecta a la llegada de la Compañía de Jesús a América, lo cierto es que los miembros de esta orden desembarcaron en el territorio sudamericano luego de los franciscanos y los dominicos, lo que les dejaba escasas áreas en las que emprender su labor. Sin embargo, los jesuitas vieron la posibilidad de asentarse en ciertas zonas del sur del continente.

Así fue que las misiones itinerantes comenzaron a sucederse a partir de 1588, y para el año 1607 fue enviado un contingente a cargo del monje español Diego de Torres, con el fin de organizar la denominada nueva Provincia de Paraguay. Simultáneamente un grupo de jesuitas se establecieron en la región que actualmente se conoce como la provincia de Córdoba, con la misión de crear colegios en los que se enseñara y se predicara el mensaje que la orden traía para difundir entre los indígenas.

En aquella región, en el año 1610, se llevó a cabo la construcción del primer edificio jesuita, denominado entonces como el Colegio Máximo, que con los años se convertiría en la Real y Pontificia Universidad. Desde allí se impartía la enseñanza de acuerdo a lo establecido por el método y sistema de estudios que regía la Compañía de Jesús.

A medida que los años transcurrían se erigieron por orden jesuítica diferentes edificios monásticos siguieron, incluyendo la universidad, la iglesia y la residencia de la orden, que de a poco fueron conformando una unidad.

La denominada Manzana Jesuítica, en la que actualmente se encuentra emplazada la Universidad de Córdoba, la Escuela Secundaria Monserrat, una iglesia y un grupo de edificios de residencia, se completaba con un total de seis estancias que los jesuitas operaban en la provincia de Córdoba, las cuales fueron bautizadas como Caroya, Jesús María, Santa Catalina, Alta Gracia, Candelaria y San Ignacio.

Para lograr abarcar dicho territorio, los miembros de la Compañía de Jesús accedieron a las tierras a través de diferentes métodos, ya sea como herederos de terrenos o bien como compradores directos de los mismos.
En este sentido, cabe destacar que en el caso de Alta Gracia, el sitio era un rancho de ganado, cuyo dueño era Alonso Nieto de Herrera, quien ingresó en la Compañía de Jesús, luego de lo cual legó sus tierras para la orden. Por su parte, La Candelaria fue construida en terrenos donados por Francisco de Vera y Mujica en 1678, mientras que el espacio que ocupó Caroya fue comprado en 1616, al igual que Jesús María, el cual se adquirió en 1618, y Santa Catalina, comprado por los jesuitas en 1616.

En lo que respecta a la complejidad edilicia, cada una de las estancias poseía además de un conjunto de edificios, su propia iglesia, todos ellos construidos en base a una arquitectura en la que se fusionaban el estilo colonial europeo con el indígena.

En aquella época, los nativos del lugar solían vivir en chozas precarias que eran repartidas en las afueras de la finca jesuita. Con el tiempo, aquellas chozas fueron siendo paulatinamente reemplazadas por viviendas construidas con ladrillos y piedras. De esta manera, las poblaciones que asentaban en las cercanías de las estancias hacían crecer a las ciudades a su alrededor, como es el caso de lo que sucedió con Alta Gracia.

Un aspecto que aporta un dato más que interesante a todo lo referido a las estancias jesuitas de Córdoba, reside en que dentro de los complejos también se construían una serie de habitaciones especiales destinadas a la función de baño, siendo de esta forma una de las primeras construcciones en el país que poseían servicios higiénicos, que además contaban con un sistema de eliminación de residuos.

Dentro de las estancias no sólo se llevaba a cabo la misión espiritual que los jesuitas tenían encomendada, sino que además se concentraban allí diversas actividades relacionadas a la producción y la cría de ganado. En este sentido, los sacerdotes jesuitas se desenvolvían como instructores frente a los nativos, enseñándoles a trabajar en diversas artes manuales, la cría de ganado y la producción de vino. Por supuesto que todas estas laboras hicieron que la misión jesuita tuviera también un gran éxito económico, además del religioso.

En 1767 los jesuitas se vieron obligados a abandonar el complejo, debido a un decreto emitido por el entonces Rey Carlos III de España, quien decidió expulsar a los miembros de la Compañía de Jesús de todo el continente.
Luego de la expulsión, las estancias jesuíticas pasaron a manos privadas, sufriendo a partir de allí un largo período de decadencia y deterioro. Fue durante la primera mitad del siglo XX que el gobierno nacional se hizo cargo de los antiguos establecimientos jesuitas, declarándolos patrimonios nacionales, con lo que por fortuna se inició el período de reconstrucción y renovación de los complejos.

MAPA DE LAS ESTANCIAS JESUITICAS

Imagen Arriba: Gentileza www.carlospazweb.com.ar

En la actualidad, lamentablemente, ha quedado sólo parte de esa historia, ya que por ejemplo la estancia San Ignacio ya no existe. No obstante, quienes deseen adentrarse en este recorrido, pueden disfrutar de los más de 250 kilómetros de longitud que posee el Camino de las Estancias Jesuíticas, donde entre otras cosas puede hallarse el Museo Jesuítico Nacional, emplazado en la que fue y es la estancia de Jesús María.

La Cueva de las Manos Patrimonio de la Humanidad Argentio Arte Rupestre

Bellos Lugares de Argentina: Las Cuevas de la Manos

PATRIMONIOS DE LA HUMANIDAD DE ARGENTINA
Cueva de las Manos en Río Pinturas

Declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1999, la denominada Cueva de las Manos es sin dudas uno de los espacios argentinos donde reina la magia que nos transporta a civilizaciones pasadas, y no sólo nos cuenta de su historia, sino también nos permite acercarnos a una cultura ligada al arte que desea sobrevivir al tiempo.

Precisamente esos han sido los criterios evaluados por el comité de la UNESCO para decidir que esta fabulosa Cueva sea considerada para siempre como un espacio de patrimonio de toda la humanidad, ya que allí se reúne una excepcional colección de arte rupestre prehistórico, cuyo fin principal es dar testimonio de la cultura de las primeras sociedades humanas que se asentaron en América del Sur.

Ubicada en el Alto Valle del Río Pinturas, que transita con sus aguas por el noreste de la provincia de Santa Cruz, las Cuevas de las Manos han sido bautizadas principalmente en base a que la mayoría de las representaciones realizadas en las piedras corresponden a las manos de los hombres que vivían allí, aunque por supuesto también podemos hallar representaciones de la vida cotidiana del indígena, a través de distintas escenas de caza, en las que aparecen animales típicos de la región, tales como el guanaco.

La Cueva de las Manos Patrimonio de la Humanidad Argentio Arte Rupestre

Se estima que las pinturas han sido realizadas hace más de 9500 años, por lo que podrían demostrar con evidencia la teoría que sostiene que la región sudamericana ha tenido un doblamiento temprano, es decir que existieron culturas incluso antes del año 7350 a. C.

Allí, en la actualidad se pueden apreciar más de 890 pinturas rupestres de manos humanas, las cuales se alinean junto a distintas representaciones de animales y figuras geométricas, que cubren las paredes de la cueva, la cual goza de una pequeña dimensión de tan sólo 24 metros de profundidad. Posee 15 metros de ancho y su altura en el inicio de su entrada es sólo de 10 metros, reduciéndose hasta los 2 metros hacia dentro de la cueva.

Históricamente, si bien de acuerdo a las investigaciones el sitio ha sido considerado por los indios Tehuelches como un espacio sagrado, ya que utilizaban la cueva como refugio durante la temporada de caza en verano, se estima en realidad que las pinturas que allí se encuentran son realmente muy anteriores a la llegada de los europeos a la zona, dato obtenido gracias a una serie de estudios realizados en base a la excavación y el análisis de radiocarbono en el lugar.

Dichas evaluaciones han permitido definir que el primer grupo humano que se asentó en el lugar lo hizo antes del 9300 a.C., y que los mismos correspondían a un conjunto de cazadores dedicados a la caza del guanaco.
El segundo grupo de pinturas corresponden al 7000 a.C. aproximadamente, el cual se caracteriza por la representación de escenas de caza donde la víctima pasó a ser el ñandú, y su principal diferenciación con respecto al primer grupo de pinturas reside en que estas últimas de volvieron hacia las figuras zoomorfas y antropomorfas estilizadas, en base a un arte que podríamos definir como más esquemático.

El último periodo del arte en la Cueva de las Manos responde al año 1300 a. C. aproximadamente, considerado como la fase final de la cultura establecida en el Río Pinturas. Esta estuvo caracterizada por figuras geométricas abstractas y eventuales representaciones de seres humanos y animales, casi todos ellos realizados con pigmentos rojos brillantes.

Son estas últimas pinturas las que de acuerdo a los expertos corresponderían a la cultura Tehuelche, quien en aquellos años poblaban la zona Patagónica, y que aún vivían en la región en el momento en que los primeros colonos españoles desembarcaron en el lugar.

En su vista general, la Cueva de las Manos nos muestra un conjunto imponente de manos pintadas en colores vivos, que van desde el rojo, pasando por el violeta, el blanco, el negro, el amarillo, el ocre, el naranja y algunos verdes, pinturas que fueron realizadas utilizando pigmentos minerales naturales, que han sido molidos y mezclados con algún tipo de aglutinante, cuya naturaleza hasta el momento se desconoce. Lo que sí se ha podido comprobar es que la capa impermeable que presentan las pinturas, y que ha permitido que se conservaran en perfecto estado a lo largo de los siglos, se realizó en base a una mezcla de grasa y orina de guanaco.

Es importante destacar que dichas manos fueron pintadas de manera negativa, es decir utilizando la técnica del estarcido, y la mayoría de ellas corresponden a la mano izquierda de niños, jóvenes y adultos, lo que nos permite imaginarnos que utilizaban su mano diestra para llevar a cabo el rociado de pintura sobre la izquierda, es decir que se realizaron colocando una de las manos sobre la pared de roca y luego soplado sobre ella los pigmentos a través de un tubo.

Estas extraordinarias pinturas que dan nombre a la cueva, se concentran principalmente en la entrada del lugar, donde es posible visualizar una pared de rocas cubierta casi en su totalidad por una gran cantidad de plantillas de manos humanas.

Una vez en el interior de la cueva, pueden observarse distintas concentraciones de arte rupestre, con figuras y motivos que corresponden a distintos períodos y culturas que habitaron la región. En este sentido, la información que nos brindan los temas de las pinturas nos acercan a dichas culturas, ya que podemos observar escenas de caza que muestra a los seres humanos y a los animales interactuando de manera dinámica y naturalista, y en las que se exponen las diversas estrategias de caza que poseían los habitantes del lugar, tales como las técnicas de emboscada, las armas utilizadas, entre las que se destacan las boleadoras realizadas con piedras redondas.

Como ya hemos mencionado, se cree que las pinturas que corresponden al primer periodo fueron realizadas por la cultura Toldense, y la última fase cultural corresponde a representaciones ejecutadas por grupos Tehuelches tempranos. No obstante, el debate aún continúa, sobre todo en relación al significado de las pinturas, ya que para algunos especialistas representan escenas que describen el rito de iniciación de los adolescentes en el mundo de los adultos, utilizando las pinturas como parte fundamental de las ceremonias para fortalecer los lazos tribales.

Otros en cambio ven en dichas pinturas la representación indiscutible de las diversas ceremonias religiosas que aquella cultura llevaba a cabo antes de comenzar con la caza. Lamentablemente, esta es uno de los grandes interrogantes que continuarán en el debate, ya que no tendremos una respuesta concreta y definitiva al respecto.

Desde el siglo XIX, la Cueva de las Manos se ha convertido en un lugar turístico, que año tras años recibe la visita de miles de personas, algunas interesadas en conocer la historia de nuestros antepasados, mientras que otros destruyen con su vandalismo la prueba viviente del arte rupestre prehistórico, profanando la naturaleza. Una historia que se repite en cada lugar del mundo.

Ver: Cueva de Altamira