Asesinatos en Argentina

Nueva Política Económica de Lenin La Formación de URSS (NEP)

FORMACIÓN DE UNIÓN DE PAÍSES SOCIALISTAS (URSS)
LA NUEVA POLÍTICA ECONÓMICA DE LENÍN

ANTECEDENTES: Luego de la Revolución Rusa, una de las primeras decisiones de los soviets fue retirarse de la Primera Guerra Mundial, en 1918. Rusia firmó con las potencias centrales de Europa el tratado de Paz de Brest-Litovsky para dedicar todos sus esfuerzos a la transformación revolucionaria del país, como fue la transformación del Partido Bolchevique en Partido Comunista.

La industria pasó a ser controlada por los soviets, los bancos se nacionalizaron y se suprimieron los latifundios. El nuevo gobierno se enfrentó a los partidarios del antiguo régimen durante una guerra civil de tres años. Por otro lado, la nacionalización de todos los medios de producción provocaron una crisis económica que llevó a Lenin a tomar conciencia de que la revolución llevaba un ritmo rápido y decidió detener su proceso con la Nueva Política Económica (NEP). En la que se respeten ciertas formas de propiedad.

En Guerra Civil, de varios años de duración, los bolcheviques habían vencido, pero la nueva Rusia comenzaba mal: desde 1918 a 1920, siete millones de hombres habían sido víctimas del hambre, de las epidemias y de la guerra civil. Además, las esperanzas de Lenin de que la revolución se extendería en el exterior resultaron vanas. Lenin era un internacionalista y creía firmemente que, después de la gigantesca matanza de la guerra mundial, los obreros de Occidente se lanzarían también a la revolución comunista.

Por otra parte, muchos bolcheviques creían  que Rusia estaba demasiado débil, demasiado atrasada, insuficientemente industrializada y cultivada para realizar el socialismo de una manera decisiva y que éste no triunfaría, si no se imponía en Occidente. Según las teorías marxistas, eran, en efecto, los países occidentales, con su proletariado numeroso, concentrado, bien organizado y rico en tradiciones, los que darían la señal de la revolución contra un capitalismo llegado a su «última fase».

Lenin en Rusia, crea la nueva politica economica

Lenin había exhortado a los socialistas de izquierda del mundo entero a que rompiesen con la vieja social-democracia reformista, denunciada a causa de su «traición» nacionalista y belicista de 1914, y en muchos países europeos —Francia, Alemania, Italia— había partidos comunistas en vías de formación o constituidos ya.

En marzo de 1919, se había creado la III Internacional Comunista (o Komintern), centro director revolucionario que debía educar, orientar y ayudar a los nuevos partidos comunistas (incluso financieramente), decidir la estrategia y la táctica de la revolución mundial. (Con eso justificaban los gobiernos su intervención en la guerra civil contra los bolcheviques, que proclamaban su intención de destruir el mundo burgués).

En 1918, se creyó en Moscú que el contagio revolucionario se extendía. Trotsky declaraba: «O la revolución rusa origina un movimiento revolucionario en Europa, o las potencias europeas aplastarán a la revolución rusa». El movimiento espartaquista en Alemania, la revolución húngara de Bela Kun, las formidables huelgas en Inglaterra, en Francia y en Italia septentrional parecían, en efecto, confirmar las esperanzas de Lenin, pero no tardó en producirse el reflujo.

El «Capitalismo en descomposición» estaba mucho más fuerte de lo que se pensaba: el espartaquismo fue aplastado en Berlín, la dictadura de Bela Kun no duró más de cinco meses, y las huelgas en Occidente no prosperaron. Por el contrario, fue Rusia la que sufrió la más terrible crisis: oposición de los campesinos, pérdida de las cosechas, hambre y tifus en 1921, «el año negro», y disminución del 70% de la producción industrial.

La población moría por millones o se veía reducida a un estado esquelético, y bandas de muchachos abandonados saqueaban y mataban para no morir. América envió socorros, y el explorador Nansen hizo colectas en toda Europa, con la bendición del Papa. Y estalló la crisis política: los marinos de Kronstadt, la base naval de Petrogrado, que habían sido la punta de lanza de la revolución y de la guerra civil, decepcionados por la inactividad y «olvidados» por el gobierno, que se había trasladado a Moscú, y en contacto con el sufrido campesino, se sublevaron, en febrero de 1921: «¡Vivan los soviets, mueran los bolcheviques!».

Anarquistas y antiguos guardias blancos se unieron a ellos. Sobrevino el desastre: las tropas rojas leales, dirigidas por Tujachevsky, y los delegados del X Congreso del partido comunista aplastaron a los héroes de la revolución, después de atravesar el Golfo de Finlandia helado: los jefes de la revuelta fueron pasados por las armas. Lenin se dio cuenta de que el paso inmediato al socialismo era un error, y decidió’ dar marcha atrás, proclamando una nueva política económica (NEP).

LA NEP Y LA REORGANIZACIÓN
Se suprimieron las requisas agrícolas, sustituidas por un impuesto en especie, se restableció la libertad de comercio, y los campesinos pudieron vender sus artículos en los mercados. El derecho de herencia fue restablecido también. Las pequeñas empresas industriales fueron desnacionalizadas y reaparecieron los artesanos.

El Estado conservó, ciertamente, la industria pesada, el monopolio del comercio exterior y la dirección general de la economía, pero se recurrió al capitalismo extranjero, por medio de sociedades mixtas en las que el Estado Soviético se reservaba el 50 96 del capital. Se admitieron también especialistas extranjeros, los spets, ingenieros u obreros altamente cualificados.

Los resultados fueron favorables: los campesinos se dedicaron de nuevo a sus trabajos, en los mercados reaparecieron los productos, se estabilizó el nuevo rublo y la industria volvió a ponerse en marcha, aunque sus productos seguían siendo caros. Los nepmans y los kulaks ganaban dinero y lo gastaban con ostentación, y el desorden y la miseria subsistían, pero el país salía lentamente del infierno y volvía a vivir. Al mismo tiempo, el Estado se había reorganizado.

En 1922, Rusia, que, con la pérdida de Finlandia, de los Estados Bálticos y de la Besarabia, se había quedado reducida a 130 millones de habitantes, se rigió por una nueva organización territorial: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), basada en cuatro grandes Repúblicas, que eran la República Federativa de Rusia (las nueve décimas partes del país, incluyendo Siberia), Rusia Blanca en el Oeste, Ucrania al Sur, y Transcaucasia (Azerbayán, Armenia y Georgia, incorporada a la Unión, después de haber constituido, durante poco tiempo, una república independiente).

La unión quedaba abierta y podía ampliarse: a ella se unieron después las repúblicas del Turkestán musulmán, formadas por las poblaciones kazakas, turkmenas, uzbecas, tagikas y kirghises, todas parientes de los turcos. Por último, hubo también numerosos territorios autónomos, correspondientes a diferentes grupos étnicos (carelios, moldavos, alemanes del Volga, etc. Y hubo, incluso, un estado judío, el Birobiyán).

Al año siguiente se elaboró la Constitución de la URSS: un Soviet de la Unión elegido delegaba sus poderes en un Comité ejecutivo central, Tsik, dividido en dos cámaras: Soviet Federal y Soviet de las Nacionalidades. En los intervalos de unas sesiones a otras, un praesidium ejercía el poder y designaba el órgano ejecutivo permanente, el Consejo de los Comisarios del Pueblo. En realidad, no había más que un jefe: el partido comunista. Tenía en su poder todos los resortes, no había oposición, designaba los candidatos oficiales y las votaciones se hacían por el sistema de levantar la mano.

EL PARTIDO COMUNISTA-STALIN, SECRETARIO GENERAL
El Estado era el partido: todos los organismos administrativos y judiciales estaban controlados por sus células, y todas las decisiones importantes eran adoptadas por los dirigentes del partido. La poderosa personalidad de Lenin dominaba a hombres de tendencias y temperamentos muy diferentes, como Trotsky, Stalin, Rykov, Zinoviev, Kamenev, etc.

Si la NEP devolvió una cierta libertad a la economía, la sublevación de Kronstadt tuvo una influencia decisiva en los trabajos del X Congreso: no sólo fueron oficialmente suprimidos los partidos de la oposición (mencheviques y socialistas revolucionarios), sino que se prohibió la oposición organizada en el seno del partido, cuando antes había estado’ admitida, del misrtro modo que se admiten diversas tendencias en los partidos democráticos.

En el Congreso se había manifestado la Oposición Obrera de Alejandra Kolontai, que quería dar el poder a los sindicatos y condenaba ya la dictadura del partido, el centralismo burocrático. Por el contrario, Trotsky defendía la integración de los sindicatos en el Estado que representaba el interés general, comprendido  el  de  los  obreros,  y  Lenin, que recelaba del anarcosindicalismo, se unió a los centralizadores autoritarios. Al votar contra el derecho a la oposición, Trotsky preparaba su propia derrota.

En vida de Lenin, se mantenía un cierto equilibrio, así como una cierta libertad de crítica y de opinión, pero, ante las dificultades, el partido tendía a endurecerse, a imponer una lisciplina de hierro, en nombre de la sagrada causa. En abril de 1922, Stalin fue nombrado secretario general del Comité Central.

José Vissarionovich Dyugachvili (ver Biografía) era un georgiano, nacido en Gori, en 1879. Hijo de un zapatero remendón, que se había convertido en obrero de una fábrica, y de una campesina cuyos padres habían sido siervos, se quedó huérfano muy pronto. Gracias a los sacrificios de su madre y a una beca, el niño, voluntarioso, tenaz, inteligente, fue enviado al seminario ortodoxo de Tiflis.

Adolescente aún, simpatizó con las ideas revolucionarias marxistas y se unió a los círculos socialistas clandestinos. Expulsado reí seminario, se convirtió, a partir de 1901, en un «permanente», en un «ilegal», en un propagandista del movimiento, tomando el seudónimo de Stalin, «el hombre ce acero», así como Lenin era «el hombre de Lena». Organizó huelgas, células, im-rreuras clandestinas.

Detenido en 1902, fue deportado a Siberia, se evadió y reunió su actividad militante; conoció a Lenin en 1905, y participó en el Congreso del partido socialdemócrata en Estocolmo. Desde 1907 a 1910, trabajó en Bakú.

Detenido y deportado de nuevo, llegó a ser, después de su liberación, miembro del Comité Central y editó el primer número de «Pravda». Desde 1913 a 1917, estuvo desterrado en Siberia, hasta que la revolución de febrero abrió las prisiones y los penales. – Durante la revolución de octubre, su actividad fue menos importante que la de Lenin y la de Trotsky.

Era metódico, paciente, prudente, más hombre de acción y organización que teórico; escribía con un estilo denso, estudiado, lleno de repeticiones, con palabras y giros de la lengua litúrgica aprendida en el seminario. Un ensayo sobre el problema nacional visto a. través del marxismo le valió el nombramiento de Comisario de las Nacionalidades. Lenin apreciaba su calma, su serenidad, su ardor en el trabajo.

Se distinguió en Tsaritsin, durante la guerra civil, donde ya, con su amigo Vorochilov, un incidente le enfrentó con Trotsky. En 1919, fue nombrado Comisario de inspección obrera y campesina, encargado del control del aparato administrativo. Su nombramiento de secretario general, tres años después, le situaba en una posición de privilegio y le daba vara alta en la «máquina» del partido, al nivel de los dirigentes del «buró» político: Lenin, Trotsky, Kamenev Bujarin, el teórico, Zinoviev y Tomsky, jefe de los sindicatos.

Ver: La Muerte de Lenín

Fuente Consultada:
HISTORAMA Tomo 12 La Gran Aventura del Hombre Editorial CODEX

Historias de estafadores ladrones fraudes falsificadores Estafas Famosas

 DIVERSOS CASOS FAMOSOS DE ESTAFAS EN LA HISTORIA: LADRONES Y FALSIFICADORES

grandes estafadores de la historia

LA ESTAFA MAS FAMOSA Y ANTIGUA:
ARQUÍMEDES Y EL ROBO DEL JOYERO

ARQUIMEDES , robo de oro de la corona

A muchos les resultará familiar la historia de Arquímedes corriendo desnudo por las calles y gritando: ¡Eureka! Pero pocos saben que en realidad descubría falsificaciones. Arquímedes (287-212 a. C.) era un matemático e inventor griego que había nacido en Slracusa (Sicilia). Es famoso por un descubrimiento conocido como Principio de Arquímedes.

Hierón II, rey de Siracusa, había preguntado a Arquímedes si podía determinar si una corona que le habían hecho era de oro puro, como le habían dicho, o era un mezcla inferior de oro y plata. Pesarla no demostraría nada porque no había modo de saber cuánto pesaría la corona si fuera de oro macizo.

Según dice la leyenda un día Arquímedes estaba dándole vueltas a este problema mientras se encontraba en los baños públicos, que entonces era un modo muy popular de pasar el tiempo en Siracusa. Cuando bajaba por las escaleras hacia el baño, se dio cuenta de que su cuerpo hacía que el agua rebosara.

De repente, cayó en la cuenta de que si el oro era más denso que la plata, él podría probar la corona «de oro» metiéndola en un recipiente lleno de agua y midiendo la cantidad de agua que desplazaba. Si el mismo peso de oro macizo desplazaba más agua, entonces la corona era falsa.

Se dice que Arquímedes se emocionó tanto con este descubrimiento que olvidó vestirse y corrió desnudo por las calles hasta su casa, gritando «¡Eureka!» («¡Lo he encontrado!»).

Fuente Consultada:Fraudes, Estafas y Falsificaciones Brian Innes

CRIMINOLOGÍA: LA CIENCIA CONTRA EL CRIMEN
Los falsificadores, ladrones, criminales, etc. oponen frecuentemente a las acusaciones de la policía un sólido sistema de defensa, apoyado en coartadas perfectamente urdidas, que en muchas ocasiones parecen irrefutables. Para descubrir las posibles fallas de este entramado, y poder presentar hechos rigurosamente objetivos que hayan de ser utilizados judicialmente, existe una disciplina, denominada criminología, qus utiliza conjuntamente datos biológicos, químicos, físicos y matemáticos.

Un capítulo muy importante y muy conocido de esta ciencia es el dedicado al estudio y clasificación de las huellas dactilares. Como es sabido, las huellas dactilares de un individuo permanecen idénticas desde su formación en el período uterino hasta su muerte. Esta inmutabilidad ha sido confirmada con experimentos y es un hecho perfectamente establecido.

Las variedades que pueden adoptar los pliegues cutáneos que las forman son tan numerosas que es casi imposible que dos individuos presenten las mismas huellas. Éstas se clasifican con arreglo a los dibujos que presentan, a fin de facilitar su identificación. Del mismo modo, se encuentra actualmente muy desarrollada la técnica del “revelado” de las huellas atribuidas al presunto malhechor.

Otra técnica muy utilizada, y que oímos mencionar con frecuencia en los periódicos y en las películas, es la foto-robot. Como es bien conocido, la foto-robot consiste en una superposición de distintos rasgos tipo, con objeto de reconstruir un rostro definido. Aunque la eficacia de esta técnica descansa en la subjetividad del testigo ocular que trata de identificar el rostro que ha de reconstruirse, ha producido ya resultados suficientemente satisfactorios para que se siga trabajando en su sistematización.

Otro de los capítulos más importantes de esta ciencia es el dedicado al estudio de las estrías que todo proyectil presenta sobre su superficie, después de haber sido disparado. El cañón de un arma de fuego tiene ciertas irregularidades o imperfecciones que producen sobre el proyectil una serie de rayas y trazos, a través de los cuales puede determinarse con gran precisión la marca y el modelo del arma utilizada.

Una vez que se conocen éstos, es posible determinar por comparación el arma que ha disparado el proyectil en estudio. De esta forma, se puede decir que todo proyectil tiene su propia “huella dactilar”.

La criminología estudia también la detección de falsificaciones. Muchas y muy variadas técnicas físico-químicas ayudan al criminólogo en el cumplimiento de este cometido. Las áreas de un documento que han sido lavadas, con objeto de borrar las palabras que contienen, pueden detectarse fácilmente por medidas de absorción luminosa, ya sea visible, ultravioleta o infrarroja.

En algunos casos, estas áreas se detectan con medidas de conductividad eléctrica. La cromatografía interviene en el análisis de las tintas empleadas en sustituciones de palabras, pudíendo determinarse fácilmente la composición de éstas, e incluso la fecha aproximada de su utilización.

Actualmente, se encuentra en desarrollo un método de análisis por activación nuclear, que consiste en determinar cualitativa y cuantitativamente la presencia de pequeñísimas cantidades de ciertos elementos, exponiéndolos a las radiaciones emitidas por un ciclotrón o un reactor nuclear.

Estos elementos se trasforman en radioisótopos, los cuales presentan un espectro de desintegración muy característico, que puede utilizarse con propósitos de comparación o identificación. Parece que este método sirve para identificar automovilistas que se dan a la fuga, así como para determinar la persona que ha disparado una cierta pistola, usando como elementos de análisis pequeñísimos vestigios de antimonio y bario, que siempre quedan en la mano del que dispara.

Esto no es más que un leve esbozo de las posibilidades de la criminología, la cual pone al servicio de nuestra sociedad los progresos de la ciencia moderna.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología Fasc. N°41

Los Enigmas de los asesinatos de JACK EL DESTRIPADOR

Entre septiembre y noviembre de 1888 un asesino mató y mutiló salvajemente a cinco prostitutas en el empobrecido East End londinense. De identidad desconocida, la prensa lo convirtió en una leyenda que aun continua. Jack El Destripador, no fue el primer asesino en serie de la historia, pero sin dudas fue el primero en alcanzar unos niveles de semejante fama mundial ,en donde diarios de lugares tan alejados como México, y Nueva Zelanda, hablaban de sus crímenes.

¿Porque tanta fascinación?. Resulta difícil decir que ha sido, pero muchos coinciden en que el nombre ha creado el inicio de toda esta polémica e intrigante historia que lleva mas de un siglo de antigüedad. Para otros fue los detalles escabrosos, ampliamente difundidos por periódicos, acerca de como atacaba y descuartizaba a sus víctimas, mutilando y arrancando sus órganos “íntimos”.

Jack el destripador

¿Fue Jack el Destripdor una mujer?
Ya en tiempos de los asesinatos de Whitechapel, sobre todo tras la carnicería hecha a Mary Kelly, se oyó hablar entre la policía de que Jack el Destripador podía ser una mujer. El testimonio de una vecina llamada Caroline Maxwell, que no fue incluido en ningún informe, resulte) determinante para que el inspector jefe Abberline se acercara a su colega Thomas Dutton diciéndole: “¿No crees que este caso podría ser el de Jill la Destripadora en vez de Jack el Destripador?”.

En 1939, William Stewart escribió un libro con una nueva teoría basada en aquella suposición policial. Según él, Jill era una mujer de mediana edad, especialista en provocar abortos, que había sido denunciada a la policía por otra mujer a la que ayudó a abortar. Aquella traición femenina, por la que pasó un tiempo entre rejas, le hizo despertar un sentimiento de venganza contra las personas de su propio sexo, especialmente prostitutas, que eran sus mejores dientas.

Stewart creyó que Jill se llamaba en realidad Mary Pearcy, ahorcada en 1890 por haber acuchillado y degollado a la mujer de su amante y a su hijo. Medio siglo antes, Arthur Conan Doyle, el célebre creador del investigador Sherlock Holmes, también había advertido a la policía sobre la hipótesis de que el asesino de Whitechapel podía ir vestido con ropa de mujer para evitar sospechas y así escapar sin problemas. Adelantó incluso que se podía tratar de una comadrona, en cuyo caso ni la existencia de manchas de sangre en sus ropas ni su presencia a altas horas de la noche habrían resultado sospechosas.

¿Fue Jack el destripador, un primo de Virgia Woolf?
En su obra Cláreme: He was Jack theRipper?, publicada en 1972 y dedicada a la vida del duque de Clarence, el novelista Michael Harrison, cultor del género criminal y fantástico, puso a James Stephen (1859-1892) en el ojo del huracán. El duque no era otro que el príncipe Albert Víctor, nieto de la reina Victoria, heredero de la corona. Por su parte, Stephen fue un brillante historiador, periodista y poeta, educado en Eaton y Cambridge, y primo de la escritora Virgina Woolf, a quien se encargó la tutela de su alteza en el verano de 1883.

Según Harrison, autor de pastiches de Sherlock Holmes y Auguste Dupin, el tutor cayó enamorado del príncipe, pero este prefería andar con prostitutas, lo que provocó un ataque de celos y la transformación de Stephen en el Destripador. Harrison basó su teoría en la similitud entre la letra de Stephen y la de la carta Desde el infierno, considerada durante tiempo la más auténtica de las misivas del Destripador.

¿Influyó la Luna en los crímenes?
En agosto de 1895, durante un congreso de medicina forense celebrado en Nueva York, el reputado alienista -nombre que recibían los psiquiatras antes de la consagración de esta disciplina médica- británico Lyttleton Stewart Forbes Winslow postuló la teoría de la influencia de la Luna como el agente que impulsó a Jack el Destripador a cometer los asesinatos. Explicó que estos habían ocurrido mientras el satélite atravesaba las fases de luna nueva o de cuarto menguante. Además, aventuró que el asesino debía ser un aplicado estudiante de medicina, miembro de una respetable familia, delgado, de tez pálida, cabellos claros, ojos azules y de aspecto irreprochable. Forbes añadió también un retrato psicológico.

Se trataría de un joven desorientado, de dogmáticas creencias religiosas -que asistía puntualmente a los oficios matinales de la catedral de San Pablo-, persuadido de estar llamado a cumplir una misión aniquiladora, que obedecía a un programa de moralización y saneamiento social encargado por Dios y que le impulsaba a cometer las masacres en los cuerpos de las prostitutas.

¿Hubo Más de un Asesino?
Esta es una hipótesis que, aunque poco probable, no se ha descartado. De hecho, aunque se adjudican a Jack por lo menos cinco de los once asesinatos que se registraron en el East End entre 1888 y 1891, ni los propios “destripólogos” se ponen de acuerdo en cuáles de ellos son realmente obra del más famoso asesino de la historia .del Reino Unido. La inmensa mayoría acepta que de los cinco asesinatos “canónicos” hay al menos tres que responden sin duda al modus operandi de Jack el Destripador: Mary Ann Nichols, Annie Chapman y Catherine Eddowes. Además, en la actualidad se tiende a incluir a Martha Tabram entre las más que probables primeras víctimas del «monstruo de White-chapel».

Esta indefinición ha permitido sugerir que la atroz secuencia de homicidios se debió a una singular “epidemia” de imitadores, fomentada por el clima de histeria suscitado por la prensa, que hizo circular interesadas versiones sobre la forma en que se cometieron los asesinatos. Fuere como fuere, está probado que tras el asesinato de Mary Kelly hubo otros homicidas que intentaron imitar las formas del Destripador. No obstante, crímenes como el “doble evento” son difícilmente atribuibles al hecho casual de que dos asesinos desconocidos entre sí coincidieran en la misma noche para salir a matar a dos prostitutas. Pero…

¿Procedía el destripador de EE.UU.?
Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930), mundialmente famoso por sus historias del detective Sherlock Holmes, aconsejó a la policía londinense que buscara a Jack el Destripador en Estados Unidos. Dijo que había llegado a esta conclusión después de la lectura de la primera carta enviada a la Central News Agency por el asesino, donde aparecían algunas expresiones propias del inglés estadounidense. De hecho, el célebre escritor no fue el único en sospechar de la pista estadounidense.

En 1993, el escritor y “destripólogo” Stewart Evans hizo pública una carta del inspector jefe de la Policía Metropolitana de Londres John G. Little-child, fechada en septiembre de 1913 y dirigida a George R. Sims, periodista, en la que, al tiempo que revelaba la identidad del reportero que había escrito la carta Querido Jefe, atribuida al asesino de Whi-techapel, admitía que Scot-land Yard había sospechado de un curandero, aventurero y misógino estadounidense de origen irlandés llamado Francis Tumblety, entre cuyas extravagantes costumbres estaba la de coleccionar úteros de mujer.

La sospecha debió ser fundamentada porque Scotland Yard envió a un experimentado inspector, Walter Andrews, a Estados Unidos para pedir la extradición de Tumblety, detenido en Nueva York. Las autoridades estadounidenses, sin embargo, no satisficieron la petición británica al estimar que no había pruebas suficientes que incriminaran al detenido con los asesinatos de Whitechapel.

¿El Asesino pudo haber sido un policía?
Nada menos que Frederick Abberline, inspector jefe de la Policía Metropolitana en 1888, mereció ser considerado el Destripador por un «destripólogo» español, José Luis Abad, especialista en grafología, en su libro Jack el Destripador, el asesino más inteligente de la historia (2011).

Abberline, que se retiró en 1892 para acabar su carrera trabajando en la delegación europea de la famosa agencia estadounidense de detectives Pinkerton, tenía al clásico envenenador George Chapman, ejecutado en 1903, por principal sospechoso. Pero Abad, en base a sus propios exámenes grafológicos, sostiene que Abberline era el célebre asesino.

No obstante, las sospechas de que Jack el Destripador fuera un policía también recaen sobre otros agentes de la ley como el sargento Eugene Charles Bradshaw, quien participó en todas las investigaciones de los asesinatos. Miembro de la logia masónica Príncipe Leopoldo, que celebró asambleas las noches de los asesinatos.

¿El cadaver de Miller´s Court era el de Mary Kelly?
De los cinco asesinatos canónicos de Jack el Destripador, el que menos se ajusta al patrón de los anteriores es el de Mary Kelly. La víctima no solo era mucho más joven que las otras cuatro desafortunadas, sino también más alta y fuerte. El homicidio ocurrió en el interior de una vivienda y no en la vía pública. Ni siquiera la influencia lunar fue la misma, puesto que el 9 de noviembre de 1888 el astro avanzaba hacia el cuarto creciente y no estaba en luna nueva o cuarto menguante como ocurrió con los cuatro asesinatos precedentes. Además de los factores ambientales, tampoco la biografía de Mary Kelly es precisa.

La mayoría de los datos fueron suministrados a la policía por Joseph Barnett, el hombre de 30 años que convivía con ella y que también nutrió la lista de sospechosos. Por otra parte, las versiones de algunos testigos que dijeron verla con vida sobre las ocho de la mañana del mismo día 9 de noviembre, contradijeron los resultados forenses sobre la hora de su muerte. En definitiva, todos estos datos equívocos han dado pie a varias teorías sobre si el cadáver desollado encontrado en el número 13 de Miller’s Court era realmente el de Kelly.

En los últimos tiempos, y a tenor de algunas noticias sobre la negativa del Ministerio del Interior británico a abrir los archivos sobre los informadores de la policía durante los crímenes de Whitechapel, ha surgido la teoría de que Mary Kelly podría ser una agente británica infiltrada en los bajos fondos para recoger información sobre las actividades de los “Fenians”, los temidos radicales irlandeses que en 1887 intentaron asesinar a la reina Victoria con motivo de los 50 años de su reinado.

¿Es posible que Kelly fuera descubierta por los irlandeses y que los servicios especiales de Scot-land Yard intentaran ponerla a salvo simulando un brutal asesinato, solo atribuible a un anónimo asesino llamado Jack el Destripador? La teoría puede parecer descabellada, pero tanto el asistente del comisionado, Robert Anderson, como el inspector jefe John G. Littlechild y el inspector Frederick Abberline, trabajaron en la división especial contra el terrorismo irlandés. La desfiguración del rostro y el cadáver de Mary Kelly cobraría así otro sentido, como lo tendría también la detallada descripción que George Hutchinson, el amigo a quien la prostituta pidió dinero, hizo del presunto asesino de Kelly.

Además, también se sabía que el propietario enviaría el día 9 a alguien a cobrar los atrasos del alquiler y que descubriría el cadáver. Es posible que la operación se dirigiera a proteger a Kelly del doctor Francis Tumblety, presunto agente de los «Fenians» detenido apenas unos días antes por actos antinaturales con otro hombre -¿una excusa para preparar la operación de protección con un cadáver extraído de una morgue con el beneplácito de los forenses?-, quien tras conocer el asesinato de la joven prostituta decidió huir a Francia.

Transiberiano Historia de su construccion Tren en Rusia Datos Interes

El enorme Imperio ruso tuvo graves problemas de consolidación. Para evitar los movimientos nacionalistas se llevó a cabo un duro sistema de rusificación, obligando a los pueblos sometidos a utilizar la lengua rusa y persiguiendo las religiones que no fueran la oficial Iglesia ortodoxa rusa.

Otro problema era el derivado de la inmensidad del territorio y la dificultad de las comunicaciones. Para paliarlo, a partir de 1850 se intensificó la construcción de ferrocarriles que unieran las principales ciudades. La obra más ambiciosa fue la construcción del Transiberiano, que iba a unir el mar Báltico con el océano Pacífico.

La construcción del Transiberiano se inició en 1891 y se realizó en dos etapas: de 1891 a 1904 hasta el lago Baikal, en el corazón de Asia, y de 1908 a 1916 hasta Vladivostok, puerto fundado por los rusos en 1860 como defensa frente a los posibles avances de Japón.

HISTORIA DEL FERROCARRIL TRANSIBERIANO: Costó trece años y 250 millones de dólares, pero el extenso Imperio Ruso finalmente estaba cruzado por vías en 1904. Sergei Witte, el ministro de finanzas ruso que había dirigido la construcción de los 8.800 Km. de vía del ferrocarril Transiberiano, lo calificó como «una de las mayores empresas del siglo en el mundo entero». La línea se extendía desde los montes Urales, en la Rusia europea, a través de la desolada Siberia y de Manchuria hasta Vladivostock, en el mar de Japón. «He dedicado mi cuerpo y mi alma a esta empresa», comentó un orgulloso Witte. Los críticos dijeron que había hecho un trabajo de primera clase construyendo un tren de tercera.

recorrido del transiberiano

El trazado poseía un diseño muy pobre, habla sido construido a bajo costo con materiales baratos, y era propenso al colapso. «Tras una primavera de lluvias», explicó un viajero, «el tren circulaba fuera de las vías como las ardillas». De hecho, en septiembre, cuando el tramo final del Transiberiano, en el peligroso sur del lago Baikal, estuvo finalmente colocado, el tren descarriló diez veces durante las pruebas.

Aun así, el ministro de finanzas declaró que la línea era todo un éxito. Rusia no tendría que esperar mucho: necesitó desesperadamente el tren para trasladar soldados y provisiones a través del continente, hacia Manchuria, donde la guerra ruso-japonesa se hallaba en su apogeo.

Irónicamente, la propia vía férrea fue una de las causas mayores de la guerra. Debido a las dificultades del terreno del este de Siberia, los constructores del Transiberiano, con permiso del gobierno chino, habían tomado un atajo hacia la costa a través de Manchuria.

Cuando la rebelión boxer estalló, Rusia desplegó miles de soldados en Manchuria para proteger su propiedad. Japón, que tenía sus propios planes para la región, se opuso frontalmente. Siete meses antes de que último riel fuese colocado empezó la guerra.

Datos de interés:

La construcción de la línea se dividió en varias secciones, bajo la dirección de diferentes ingenieros. La sección más occidental, que empezaba en Cheliabinsk, discurría casi en línea recta durante casi 1.500 kilómetros, a través de llanuras sin accidentes, pero no había árboles para hacer traviesas y sólo se podía trabajar al aire libre durante cuatro meses al año.

Las excavaciones se hacían con pico y pala; y para ahorrar dinero, las traviesas estaban más espaciadas que en Europa o Norteamérica y los raíles se hicieron con un acero mucho más ligero. Apenas se utilizaba balasto para asentar la vía, y en muchos lugares se tendían las traviesas directamente sobre la tierra.

A pesar de los problemas, se avanzó con rapidez, tendiendo una media de 4 kilómetros diarios de vías en verano. Los primeros 800 kilómetros de la sección occidental se inauguraron en septiembre de 1894. En agosto de 1895, la línea había llegado al Obi, uno de los ríos más largos de Siberia.

Los equipos construían puentes sobre la marcha: estructuras de madera sobre los arroyos y ríos pequeños, y construcciones más sólidas, de piedra y acero, sobre los ríos caudalosos como el Obi y el Yeniséi. Hicieron un buen trabajo, como demuestra el hecho de que muchos de los puentes de acero aún se mantienen en pie, a pesar de sufrir cada primavera el impacto de miles de toneladas de hielo contra sus pilares de piedra, cuando comienza el deshielo.

El frío se cobró innumerables vidas, ya que los obreros trabajaban apenas sin protección, a unos treinta metros de altura sobre las aguas congeladas, y a veces se quedaban tan agarrotados que no podían agarrarse a los asideros y caían al hielo. Muchos de los albañiles eran italianos, que ganaban 100 rublos al mes.

El acero fundido para los puentes se traía de los Urales, el cemento de San Petersburgo, los cojinetes de acero de Varsovia, y todo llegaba por la vía recién tendida, con lentitud desesperante.

El recorrido atraviesa siete husos horarios distintos. La duración total del viaje depende del servicio en cuestión, pero el promedio es de ocho días y siete noches.

A intervalos regulares a lo largo del trayecto se cambian las locomotoras, se comprueban los bogies, según se deduce del sonido metálico producido al golpear una barra de acero, y se bombea el agua fresca necesaria para el suministro del tren por medio de mangueras.
La mayoría de las composiciones tienen más de 500 metros de coches de pasajeros.

Rusia y Mongolia se caracterizan por su ancho de vía (trocha) ancha, mientras que China utiliza el ancho de vía (trocha) estándar, por lo que hay un cambio de ancho de vía (trocha). Esto implica que las formaciones que viajan hacia o desde China no pueden cruzar la frontera directamente, sino que cada coche de pasajeros debe ser levantado para que sus bogies sean cambiados. Esta operación, junto con los trámites de aduana y el control de pasaportes, puede hacer que el cruce de la frontera demande varias horas.

Cuanto menor es el número que el tren lleva como identificación, menos paradas hace y por lo tanto más rápido es el viaje. No obstante, el número del tren no supone diferencias en cuanto a los tiempos requeridos en el cruce de fronteras.

Hay dos clases de acomodos: blando, con asientos totalmente tapizados; y duro, con asientos de plástico o de cuero. Los dos tipos de asientos se convierten en camas para viajar de noche. El tipo de acomodo blando consiste en grandes compartimentos tipo europeo con 2 ó 4 literas, mientras que el tipo de acomodo duro consiste en compartimentos de cuatro literas o en coches sin compartimentos. El menú del tren tiene 18 páginas.

Fuente Consultada: Wikipedia, El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín) y La Ciencia en el Siglo XX – Tomo II   

Record de Velocidad en Moto Historia de los Primeras Pruebas de Velocidad

Historia y Records de Velocidad en Moto

Desde el día en que el hombre montó por primera vez un motor en un bastidor ciclista, la motocicleta ha representado un instrumento fundamental para su inquietud por la velocidad. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, a partir de 1 935 casi todos los intentos por alcanzar el récord de velocidad se han celebrado en la misma localidad: Bonneville (Utah, USA) en el Lago Salado. Durante estos años Bonneville se ha constituido en escenario de miles de intentos por establecer el récord de velocidad en moto.

En 1975 el récord absoluto de velocidad en motocicleta lo estableció sobre esta pista Don Vesco, distribuidor de Yamaha en California, registrando 487, 515 kilómetros por hora. Don Vesco nació en 1940 en San Diego (California); con sus gafas y su pelo prematuramente encanecido adopta el aspecto de un tranquilo profesor; sin embargo, las motos y la velocidad son una tradición en la familia Vesco desde los tiempos en que su padre Don, en los años veinte, corría con el Ford T en los lagos salados de California.

La relación de Don Vesco con las motocicletas se inició cuando, siendo todavía niño, compró un escúter de segunda mano. Apasionado por la mecánica, lo preparó para correr, pero se vio obligado a venderlo al objeto de pagar las multas acumuladas por conducir sin carnet.

A los quince años empezó a participar en carreras locales y en 1959 ganó su primera prueba importante en carretera, en Willow Springs (California), y terminó la temporada ganando el «Championship Rider Award», premio concedido por la Federación Motociclista Americana.

Lógicamente, su valía quedó de inmediato demostrada y cuando en 1962 Honda envió a Estados Unidos dos especiales cuatro cilindros de 250 c.c. para que interviniesen en algunas carreras, una de las máquinas se la confiaron a Don Vesco.

Al año siguiente, Yamaha alquiló al piloto americano una bicilíndrica de 250 c.c. de válvulas rotativas, la RD 56, con la cual Vesco se inscribió en la categoría de 500 c.c. del Gran Premio de Estados Unidos (no valedero para el campeonato mundial) y que se adjudicó con notable facilidad.

En 1964 obtuvo la representación de Yamaha y después de dos accidentes en las pruebas y algunos resultados mediocres, Don Vesco decidió limitar su actividad y dedicarse a la preparación. Así en 1970 el campeón australiano Kel Carruthers corrió en Daytona con una Yamaha 250 preparada por Don Vesco; el australiano ganó la carrera y repitió la hazaña en 1 972, antes de convertirse en director del equipo oficial de Yamaha-América.

Tras esta experiencia Vesco se dedicó de lleno a la promoción de pilotos de la A.M.A., como Gene Romero, Dave Smith, Dave Aldana y Kevin Stafford.

Las máquinas preparadas por Vesco siempre han tenido fama de ser de las más veloces en pista, pero el lugar ideal para que Vesco demuestre su capacidad como preparador es la vasta extensión salada de Bonneville.

Participar anualmente en la «semana de la velocidad» en Bonneville es una tradición ininterrumpida de la familia Vesco desde 1949. En aquel entonces fue el padre de Don quien corrió en automóvil por la pista salada y el hijo, también en auto, había conseguido alcanzar una velocidad de 370,139 km/h. Desde que centró su interés en las motos, acude todos los años a Bonneville para intentar establecer un récord en cualquiera de las categorías de cilindrada: a finales de los años setenta ostentaba diez récords nacionales sobre veinte, de 250 a 1.000 cc.

Pero Don Vesco no se contentaba con establecer récords de velocidad «genéricos», y en 1969 empezó a proyectar el más ambicioso de sus intentos: la conquista del récord mundial absoluto de velocidad en motocicleta.

El vehículo que construyó para el intento distaba mucho de parecerse a una moto convencional, pues tenía forma de puro y el único componente tradicional era el bastidor; aunque la distancia entre ejes era de 3 metros, la longitud total 5 metros, el punto más ancho del carenado 53 centímetros y el punto más alto respecto al suelo 88 cm. La máquina pesaba algo más de 190 kilos y para detenerse necesita el concurso de un paracaídas.

Con sus dos motores Yamaha normales de carreras, de dos tiempos y 350 c.c., en el primer intento el vehículo de Don Vesco alcanzó los 266,911 kilómetros por hora. Aunque dejaba algo que desear en cuanto a maniobrabilidad, en el segundo intento Vesco alcanzó los 267,143 Km./h.

Poco a poco la velocidad del torpedo fue aumentando hasta llegar a los 344,390 Km./h, récord de la categoría inferior en 50 kilómetros al absoluto establecido por Bob Leppan. En 1970 Don Vesco acudió a Bonneville con su nuevo «Streamliner», modificado para mejorar el equilibrio en marcha. Tras dos intentos prometedores, al tercero sufrió un pinchazo y el vehículo se inclinó sobre un lado, incluso en esta incómoda posición Vesco consiguió rodar como una exhalación sobre la pista a 405,543 Km./h.

Tres semanas después, con la máquina reparada, regresó a Bonneville y alcanzó una velocidad de 403,040 Km./h y quince días más tarde, montando una Harley-Davidson, situó el récord en 427,310 Km./h.

Don Vesco, sin darse por vencido, se puso de inmediato a estudiar una nueva máquina. Sobre el mismo bastidor (que ya contaba seis años) prolongado unos sesenta centímetros montó dos motores de carreras cuatro cilindros de 250 c.c. de Yamaha. La máquina pesaba casi 320 kilos y su precio rebasaba los dos millones de dólares.

En agosto de 1974 el vehículo estaba listo y Don Vesco se dispuso a establecer el nuevo récord absoluto: 453,278 Km./h. Pero no contento aun con este resultado, y con la idea fija de superar la barrera de las 300 millas por hora (igual a 482,790 Km./h) se puso a trabajar y justamente un año más tarde, el 28 de septiembre de 1975 alcanzó con su «Silver Bird» las 302.B millas por hora, equivalentes a 487,515 Km./h.

El «Silver Bird», que gracias a la propulsión de dos motores Yamaha acoplados y a la perfiladísima forma de cohete permitió a Don Vesco en 1975 aproximarse a los 500 Km./h en el Lago Salado.

En septiembre de 1.978 Don Vesco efectuó un nuevo refuerzo de su bólido y con esta máquina equipada de un motor Kawasaki alcanzó la velocidad récord de 512,719 Km./h.

Fuente Consultada: Revista 2Ruedas Colección Tomo N°10 Gran Enciclopedia de la Moto.

Vida de Injusticias de la Vida Niña Pelota de basquet

HISTORIA DE VIDA: LA NIÑA PELOTA DE BASQUET

Qian Hongyan a los 6 años tuvo un accidente de tránsito y perdió ambas piernas, pero su voluntad por vivir superó todas las dificultadas que esta “injusticia” le creo. Debido a la falta de recursos económico la familia solo pudo hacerle una casera adaptación para que pueda desarrollar sus actividades diarias, como el de ir al colegio.

Niña Pelota de basquet

Haciendo un agujero en una pelota de básquet, hicieron que ella colocase su cuerpo dentro de la misma y con la ayuda de dos cepillos de lavar pueda apoyarse para desplazarse a escasa distancia del piso. Tal solución llamò la atención y curiosidad de los vecinos de su ciudad, que le valió el sobrenombre de Basketball girl, o la chica de la pelota de basquet.

Pese al esfuerzo físico y psicológico que este cambio de vida le produjo ella nunca perdió su fortaleza para luchar contra esta trágica situación, y siempre se la veía muy sonriente y feliz junto a su familia y amigos del barrio y escuela, fue un ejemplo de valentía y perseveracion  para todos aquellos que la conocían, hasta que en el año 2005, un grupo de científicos les ofreció un novedoso sistema de piernas para que pueda volver a caminar y sentirse “normal” nuevamente.

Fue llevada al centro de rehabilitación de Pekin en China y luego de diversos exámenes médicos y estudios pudo mostrar sus piernas y lograr sus primeros pasos junto a su feliz sonrisa que siempre la acompañó y la mostró como un maravilloso ser que lucha ante la adversidad de los obstáculos que la vida nos pone en el camino.

La Eutanasia Sólo Dios puede quitar la vida? La etica y moral

EUTANASIA: Muchas confesiones religiosas, como la cristiana y la judía, creen que Dios dá la vida y por lo tanto sólo a El corresponde la potestad de quitarla. En este contexto, la eutanasia sería considerada como rechazo a la soberanía de Dios. Desde otro punto de vista, sin embargo se califica de injusta la utilización de un argumento religioso para decidir política y públicamente sobre un tema tan trascendental y complejo como éste.

Ver Testamento Publico de Ramón Sampedro

Algunos antecedentes históricos

La civilización griega fue la primera en emplear la palabra euthanasia, para quienes significaba una buena muerte (tahanatos).  La misma era aprobada por el estado, ya que los gobernadores contaban con veneno para todo aquel que deseaba morir, otorgándoles a su vez una autorización oficial: «Quien no desee vivir debe exponer los motivos al Senado y una vez lo haya recibido, puede quitarse la vida. Si existencia te resulta odiosa, muere; si el destino te es adverso, bebe cicuta. Si la pena te abruma, abandona la vida. Dejad que el infeliz relate su desgracia, dejad que el magistrado le proporcione el remedio para que él mismo pueda ponerle fin». Esto sucedía básicamente en Atenas, Quíos y Massalia.

Sin lugar a dudas, que Grecia era una sociedad que aceptaba la eutanasia como práctica ideada hacia un buen morir, con la finalidad de evitar la mala vida. Sin embargo, esta práctica tiene sus defensores y detractores desde la antigüedad, hasta nuestros días. Por ejemplo, desde épocas muy remotas quienes defendían a la eutanasia eran Sócrates y Platón, quienes se aferraban a la idea de que una enfermedad dolorosa y que llevara a un alto sufrimiento, sería una buena razón para dejar de vivir.

Heródoto era un médico, y profesor de Hipócrates, condenado por el filósofo en la República por «fomentar las enfermedades e inventar la forma de prolongar la muerte» y agrega «por ser maestro y de constituir enfermiza; ha encontrado la manera, primero de torturarse a sí mismo, y después al resto del mundo».  Pese a ello, hay quienes se oponían a esta práctica condenándola, por ejemplo grupos como los pitagóricos, aristotélicos y epicúreos.

No obstante, Grecia no fue la única que permitía este tipo de práctica. En Roma, se creía que un enfermo Terminal podía suicidarse porque poseía motivos suficientes y valederos para hacerlo.  Por lo que sólo se penalizaba al suicidio ilógico y sin relación al padecimiento de una enfermedad. Entonces la ideología romana era que vivir notablemente significaba por lo tanto morir de la misma manera. Tal es así que hasta los aristócratas prisioneros se les concedía frecuentemente evitar ser ejecutados mediante la opción del suicidio. Imaginémoslos a través de las palabras de Séneca el estoico: «Hay una gran diferencia entre un hombre que prolonga su vida o su muerte. Si el cuerpo ya no sirve para nada, ¿por qué no debería liberarse al alma atormentada? Quizá sería mejor hacerlo un poco antes, ya que cuando llegue ese momento es posible que no pueda actuar».

Este hecho comenzó a girar radicalmente cuando el suicidio es castigado con la negación de una “cristiana sepultura” a la persona que violentaba contra su propio vida. Hecho que tomó su impulso cuando en el mundo occidental dominó la religión cristiana. Si una persona padecía alguna enfermedad y su sufrimiento era muy intenso, no se podía pensar en la mínima posibilidad de un alivio piadoso. Es por esto que este rechazo llega a marcar influencia en la esfera de la legislación civil. Por ejemplo, la víctima era partícipe de un entierro degradante y un posterior abandono en la vía pública, tras la expropiación de sus bienes. Cabe aclarar que no se realizaban excepciones, aunque haya sido una persona que sufriera una enfermedad incurable.

Según esta posición, las funciones de la Iglesia y del Estado son usurpadas por el suicida. Tal es así que el suicidio- contrario al quinto mandamiento cristiano, “no matarás”, fue bien definido hacia el siglo IV por San Agustín, como “detestable u abominable perversidad”.  ¿Por qué dice esto? Porque Dios es el que concede la vida y también los sufrimientos, entonces como cristianos la obligación es soportarlos. Y es la Iglesia quien con su poder regla las costumbres y las prácticas de la sociedad. Entonces, estas nociones son en la Edad Media la muestra de toda su dominación.

Sin embargo, este dominio de la Iglesia se fue debilitando como producto de un renovado Interés por el individualismo, hecho que se dio en el Renacimiento cambiando la concepción del suicidio, tema en cuestión hasta el momento.  Esto favoreció a flexibilizar y complejizar todas aquellas decisiones morales referidas a la vida y la muerte. Desde aquí se comenzó a hablar de una eutanasia voluntaria, como lo hizo Tomás Moro en su obra titulada Utopía, en 1516, donde el autor describía este hecho con autorización oficial inserto en una sociedad ideal. Por otra parte, Montaigne, también escribió sobre el tema plasmado en cinco ensayos y concluyendo en que la eutanasia es una elección personal y racional bajo algunas circunstancias.  Ya que el consideraba que el suicidio era un acto justificado, mientras que en la escala de la naturaleza, el hombre tenga dignidad y habilidad para valorarse a sí mismo.

Actualmente, “el debate es entre dos concepciones de la autonomía individual. “Los que quieren legalizar la eutanasia afirman que este derecho [a la muerte] es ilimitado y es exigible por el individuo frente a la sociedad y los médicos”. En cambio, los contrarios a la eutanasia “sostienen que la preocupación por el bien común exige poner límites a una reivindicación individual que, si se reconociera por ley, daría paso a un derecho a la muerte incompatible con las fuentes morales de la democracia”. Estos, conscientes de la función simbólica que tienen las leyes, “se niegan a convertir la justicia en un calco de meros deseos individuales y no separan el derecho de una reflexión filosófica sobre la condición humana. La política, lejos de reducirse al arte de conquistar y conservar el poder, supone que las decisiones se articulen según valores comunes“. (La Eutanasia, una solución anticuada; en http://www.condignidad.org/eutanasia-anticuada)

La posición de la Iglesia católica ante la eutanasia

La institución que actualmente rechaza y combate a la eutanasia, es la Iglesia católica, la cual ha realizado una serie de declaraciones al respecto a través de la Comisión Permanente Episcopal: “Respetamos sinceramente la conciencia de las personas, santuario en el que cada uno se encuentra con la voz suave y gente del amor de Dios. No juzgamos el interior de nadie.

Comprendemos también que determinados condicionamientos psicológicos, culturales y sociales pueden llevar a realizar acciones que contradicen radicalmente la inclinación innata de cada uno a la vida, atenuando o anulando la responsabilidad subjetiva. Pero no se puede negar la existencia de una batalla jurídica y publicitaria, con el fin de obtener el reconocimiento del llamado ‘derecho a la muerte digna’, es esta postura pública la que tenemos que enjuiciar y denunciar como equivocada en sí misma y peligrosa para la convivencia social. Una cosa son la conciencia y las decisiones personales y otra lo que se propone como criterio ético legal para regular las relaciones entre los ciudadano”.

La Iglesia católica considera que el aprecio por toda vida humana fue un progreso introducido por el cristianismo, lo que supone que se vive en la actualidad es un retroceso.  Un retroceso que hay que colocar en lo que el Papa denomina “cultura de la muerte”.

De esta manera, la Iglesia considera a la eutanasia  como aquella actuación cuyo objeto es causar la muerte a un ser humano para evitarles sufrimientos, bien a petición de éste, bien por considerar que su vida carece de calidad mínima para que merezca el calificativo de digna. Esta práctica convertiría a la eutanasia en una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya mediante un acto positivo, ya mediante la omisión de la atención y cuidados debidos.

De la eutanasia, así entendida, el Papa Juan Pablo II enseña solemnemente: ‘De acuerdo con el Magisterio de mis Predecesores y en comunión con los Obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana’.

La batalla política sobre la eutanasia

Actualmente, la eutanasia se transformó en una problemática que conjuga un dilema jurídico y moral. Un dato certero es el que demuestra el aumento, en los últimos años, del número de asociaciones pro-eutanasia, desplegando una intensa actividad divulgativa y reivindicativa a favor del derecho individual de las personas para elegir sobre su propia vida. Al mismo tiempo, estas asociaciones se ven combatidas por la “cruzada a favor de la vida” encabezada por las organizaciones religiosas.

Diversas asociaciones han luchado contra los que defienden la posibilidad de elegir una muerte digna. Los argumentos que legitiman a estos grupos oscilan entre el respeto a la voluntad divina hasta el miedo a crear lagunas jurídicas que proporcionen impunidad a posibles asesinatos. Los debates sobre la eutanasia generalmente terminan siendo dominados por prejuicios morales, religiosos, emocionales, etc.

Sin cuestionar los diferentes puntos de vista, cabría preguntarse: ¿se le puede aplicar la eutanasia o asesoramiento en su suicidio a un enfermo terminal, que considere que su vida no es razón suficiente para soportar un dolor intratable, la pérdida de dignidad o la pérdida de importantes facultades, y que pide repetidamente ayuda para morir, siendo consciente y sin estar en capacidad de fingir una depresión?.

La problemática de la eutanasia conjuga y enfrenta diversos posicionamientos frente a los derechos humanos. En este sentido, numerosas asociaciones pro eutanasia han comenzado una campaña de concientización de la sociedad, para que ésta reconozca el derecho de cada individuo a decidir sobre su propia vida. Por otro lado, otro sector de la sociedad, encabezado por las asociaciones religiosas, se oponen drásticamente a la legalización de la eutanasia. En la actualidad, la eutanasia se ha convertido en una ardua batalla de carácter político.

 Formas de aplicación de la eutanasia

La eutanasia pasiva hace referencia a la muerte natural, es un termino que muchas veces es utilizado de forma errónea por  los medios de comunicación. La misma se produce cuando se suspende el uso de los instrumentos que apoyan la vida o aquellos suministros de medicamentos, de tal forma que se produzca la muerte que no contraría la ley natural.

Por el contrario, la eutanasia activa supone la intervención directa que ocasiona la muerte del paciente poniendo fin a su sufrimiento. En general, los defensores de esta opción, coinciden en la necesidad de que existan condiciones previas que permitan realizarla como la solicitud directa por parte del paciente o enfermo terminal de querer poner fin a su vida, la imposibilidad de la medicina para salvarle, la incapacidad de los fármacos para evitar su dolor y sufrimiento y el consentimiento de médicos y familiares, entre otras.

 Con respecto a ello, se ha expresado anteriormente cuales son las posiciones de los detractores religiosos en cuanto a este tema. Sin embargo, más allá de estos grupos, los detractores de la eutanasia, en su lucha por impedir su aprobación legal, argumentan que al estar el suicidio asistido y/o la eutanasia disponibles,  esto daría lugar a que algunos sujetos presionaran a sus familiares para que acepten morir, poniendo de relieve la dificultad de establecer controles estrictos para probar la influencia de otros sobre la decisión del paciente. Otras personas desearán morir porque sufren de depresión clínica, invalidando esta condición una decisión consciente.

El suicidio asistido se relaciona vagamente con la eutanasia, éste se produce cuando alguien le da información y los medios necesarios a un paciente para que pueda terminar fácilmente con su propia vida.

Eutanasia: ¿Derecho a morir?
En este tiempo de penumbra ética en que nos ha tocado vivir, la eutanasia (literalmente, buena muerte) aparece como una alternativa cada vez más aceptable por la sociedad mundial. Con el devenir de los años el permisivismo será todavía mayor. Por ello viene bien escuchar alguna voz autorizada en la materia, como la del Dr. Luis Aldo Ravaioli.

“El médico, profesional de la vida, no puede ser el brazo ejecutor de los designios homicidas. Y esto no es un problema de religión o de creencias, es un compromiso serio que abarca a todos los hombres de buena voluntad. Todos estamos llamados a respetar y tutelar la vida humana.

No hay hombres de buena voluntad, creyentes o no creyentes, que puedan negarse a respetar la vida humana, particularmente cuando el medio ambiente ejerce una presión en contrario. El respeto por los derechos del hombre y por la ética objetiva, así lo exigen. Este es el compromiso de las profesiones sanitarias, es un compromiso solemne que dignifica a la medicina y a los médicos. Más allá de las concesiones legales, aunque inmorales, y del permisivismo social, los hombres honrados deben defender la vida, tutelarla y promoverla.

La eutanasia, sea eugénica, piadosa, positiva, negativa, directa, voluntaria, involuntaria, suicidio, suicidio asistido, etc.. constituye siempre un atentado contra el hombre y la sociedad, contra el orden natural y el revelado. No es una práctica médica, hablando con propiedad, ya que la esencia de la medicina no consiste en matar o dejar morir.

Estas acciones son un retraso científico y un retroceso histórico, un anacronismo primitivo injustificable e insostenible. La valoración ética de la eutanasia es negativa e instrínsecamente mala.

Ninguna sociedad mejoró, ninguna ciencia progresó, ningún hombre fue más bueno, ni ningún problema se resolvió, aceptando la idea de que hay vidas que no deben tutelarse, de que hay vidas sin dignidad ni trascendencia”.
Para terminar, un buen consejo para los pacientes, del Dr. John Wilke, de la Universidad de Cincinnati: “Si no le pueden aliviar el dolor, no pida usted la eutanasia. Cambie de médico, porque el suyo es incompetente”

Fuente: Diario “El Colono” Edición N°2048

Fuente Consultada:
Basado en La Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe) – Wikipedia

Doctor Esteban Maradona Idolo Argentino de la Humildad y Solidaridad

Doctor Esteban Maradona Idolo Argentino
de la Humildad y Solidaridad

“Si algún asomo de mérito me asiste en el desempeño de mi profesión, este es bien limitado, yo no he hecho más que cumplir con el clásico juramento hipocrático de hacer el bien a mis semejantes.” Esteban Laureano Maradona. Al narrar la biografía del Dr. Esteban Laureano Maradona, uno se sumerge en la historia de un hombre que entregó su vida a la ciencia médica.

Algunos ven en la personalidad de este médico a un verdadero héroe. Sin embargo, Maradona fue de carne y hueso, un ejemplo para las generaciones que le preceden. El Dr. Maradona nació en la ciudad de Esperanza (ubicada en la provincia de Santa Fe) el 4 de julio de 1895. Su padre fue Waldino Maradona y su madre Petrona de la Encarnación Villalba, tenía 13 hermanos.

Su familia estaba enraizada en la localidad. Maradona era descendiente de varios próceres de San Juan: De Plácido Fernández de Maradona que fue gobernador en varias ocasiones y ministro de Benavídez, y de José Ignacio Fernández de Maradona, jesuita y primer diputado electo por el pueblo de San Juan. En este sentido, por parte de su padre, descendía de gallegos (los Fernández Maradona) que habían llegado en la época colonial desde Chile.

En cambio, su madre era de origen criollo (de Santiago del Estero y Buenos Aires), hija de Esteban Villalba. Su infancia transcurrió en gran parte en su estancia de Los Aromos en las barrancas santafecinas del río Coronda. Se trasladó con su familia a Buenos Aires donde pasó su adolescencia y luego se recibió en 1928 de médico.

Sin embargo, vivió unos meses en Capital Federal pero pronto viajó hacia Resistencia, provincia del Chaco en 1930. De esta forma, el Dr. Maradona vivió el golpe de Estado cívico-militar de 1930 encabezado por el general Uriburu, que derrocó a Hipólito Yrigoyen. Al calor de este quiebre institucional, Maradona se involucró en la política dando conferencias encendidas en las plazas públicas donde abogaba por la democracia y el gobierno constitucional. Estos hechos provocaron que lo persiguieran, convirtiéndose en un enemigo del gobierno de facto.

Sin embargo, nunca llegó a involucrarse demasiado en política si bien fue candidato por el Partido Unitario, la política nunca ocupó un lugar central en su vida. Incluso, Maradona consideraba a los políticos como personas que dicen una cosa y hacen otra, desvirtuando la democracia: “hacen demagogia en nombre de ella”. Perseguido por el gobierno de la “Restauración Conservadora”, se exilió en Paraguay donde comenzaba la Guerra del Chaco Boreal. Cuando arribó a ese país, ofreció sus servicios a un comisario de Asunción, señalando que su único fin era el “humano y cristiano de restañar las heridas de los pobres soldados que caen en el campo de batalla por desinteligencias de los que gobiernan”. En esta declaración se reflejaba su reticencia a participar de las causas políticas. Sin embargo, por este rechazo a ser parte de la causa paraguaya, Maradona pasó un tiempo en la cárcel. Luego, cuando lo liberaron comenzó a trabajar de camillero en el Hospital Naval.

Transcurridos tres años asumió como director de ese mismo hospital donde atendió a miles de soldados de ambos bandos. En Paraguay conoció a Aurora Ebaly, una joven de 20 años, descendiente de irlandeses y sobrina del presidente paraguayo. Esta joven sería el amor de su vida con la cual se comprometería, sin embargo, duró poco porque en 1934 Aurora murió de fiebre tifoidea. Esta experiencia marcó la vida del joven doctor, el cual nunca se volvió a comprometer ni se casó nunca. Se estima que el dolor por la pérdida de Aurora fue el motivo de su regreso a la Argentina.

Antes de partir, donó los sueldos que ganó a los soldados paraguayos y a la Cruz Roja, evitó los honores y agasajos que hicieron en su nombre. Algunos le atribuyeron un rol crucial en el fin de la guerra, cuestión que desestimó: “Pese a lo que algunos dijeron, yo no fui quien directamente hizo firmar la paz entre ambos países. Solamente colaboré para que se juntaran las comisiones que habían viajado desde Europa con los delegados de Bolivia y Paraguay”. Maradona aunque rechazaba a los políticos era una persona comprometida con los principios democráticos. Su regreso a la Argentina fue por barco, a pesar de que había proyectado algunos viajes por el norte del país y a Buenos Aires, se quedó en el monte formoseño, lugar donde encontraría su destino. Los habitantes del lugar y de los campos aledaños acudieron a hacerse asistir, y todos le pidieron que se quedara, ya que no había un médico en muchos kilómetros. Fue cuando decidió quedarse:”Había que tomar una decisión y la tomé… quedarme donde me necesitaban. Y me quedé 53 años de mi vida.” En esta etapa Maradona lleva a cabo una gran obra humanitaria: “Fue entonces cuando decidí perder mi pasaje en el tren, que aún me aguardaba, y no volver nunca a las comodidades de mi consultorio en Buenos Aires.

La bienvenida me la dieron indios, criollos y algún que otro inmigrante, todos enfermos, barbudos, harapientos. Yo mismo me di la bienvenida a ese mundo nuevo, aún a riesgo de mi salud y mi vida”. De esta manera, se estableció en el Paraje Guaycurri (luego Estanislao del Campo), un villorrio formoseño sin agua corriente, gas, luz o teléfono. Al poco tiempo, comenzó a contactarse con los aborígenes que habitaban los alrededores como tobas y pilagás. Estos transitaban periódicamente desnutridos y enfermos por los comercios y viviendas de las fronteras de los distintos pueblos. Su objetivo era trocar sus plumas de avestruces, arcos y flechas por alimentos o alguna vestimenta. Pronto, tomó en consideración la situación de estas poblaciones, y asumió un compromiso, una suerte de obligación moral. Su tarea no fue fácil, primero acercarse, ganar su confianza demasiado herida, atenderlos, curarlos, oírlos y aprender sus lenguas y costumbres hasta ser aceptado en las tribus.

A partir de esta experiencia con las poblaciones autóctonas y sus necesidades Maradona selló su labor, que no se circunscribió a la asistencia sanitaria sino que fue más allá: conviviendo con ellos, interiorizándose con las diversas necesidades que los aquejaban, los ayudó en todo lo que estuvo a su alcance. No fue poco: logró erradicar de ese olvidado rincón del país los flagelos de la lepra, el mal de Chagas, la tuberculosis, el cólera, el paludismo y hasta la sífilis. Incluso, llevó a cabo gestiones ante el Gobierno del Territorio Nacional de Formosa, hasta que logró que se les adjudicara una fracción de tierras fiscales. Allí, reuniendo a cerca de cuatrocientos naturales, fundó con éstos una Colonia Aborigen, a la que bautizó “Juan Bautista Alberdi”, en homenaje al autor de “Las Bases”. Esta colonia fue oficializada en 1948. Además, les enseñó tareas agrícolas como el cultivo del algodón, a cocer ladrillos y a construir edificios rudimentarios. A la vez, éstos accedían a una atención primaria gratuita. El Dr. Maradona llegó a invertir su propio dinero para comprar herramientas para las labores agrícolas como arados y semillas.

También realizó una tarea pedagógica siendo el primer maestro de la Escuela de la colonia, hasta que, después de tres años, llegó el primer maestro nombrado por el gobierno. En su estadía en el monte formoseño también se dedicó a escribir una veintena de libros, la mayoría inéditos, sobre etnografía, lingüística, mitología indígena, dendrología, zoología, botánica, leprología, historia, sociología y topografía. Esto se relacionaba con su tarea que era de todas formas antropológica, homologándose con los etnógrafos del XIX. Porque no sólo se dedicó a curar a estos aborígenes sino que realizó una tarea científica minuciosa. Incluso, rechazó todo tipo de honores o distinciones que el gobierno le adjudicó, para el Dr, Maradona “era todo humo”, hasta llegó a rechazar puestos en el gobierno. Por ejemplo, en 1981, un jurado compuesto por representantes de organismos oficiales, de entidades médicas y de laboratorios medicinales, lo distinguió con el premio al “Médico Rural Iberoamericano” el cual se le adjudicaba acompañado de una importante suma de dinero. Maradona rechazó a ésta de plano, y en el mismo acto de la entrega, logró transformar este premio en becas para estudiantes que aspiraban a ser médicos rurales. Además, rechazó una pensión vitalicia que el gobierno intentó destinarle cuando ya era anciano. Fue postulado tres veces para el Premio Nobel y recibió decenas de premios nacionales e internacionales, entre los que se cuenta el Premio Estrella de la Medicina para la Paz, que le entregó la ONU en 1987. Sin embargo, no le importaban los honores.

Quizás porque Maradona escribió su propia historia alejado de las tradiciones y costumbres de la sociedad que lo rodeó y lo admiró. Su rechazo a la fama se debía a que no consideraba crucial para su vida esa notoriedad social que todo el tiempo se le trataba de adjudicar, no lo aceptaba, ni creía como algo merecido o que valiera la pena. Alguien lo llamó un día “el Albert Schweitzer de los tobas y matacos”. Ante semejante título Maradona dijo: “Nunca pude entender quién inventó esas macanas de que yo era como Ghandi o de que era el Albert Schweitzer de la Argentina —comentaba—, eso no me causa gracia porque yo odio el exhibicionismo en cualquiera de sus manifestaciones.

Yo soy sólo un médico de monte, que es menos aún que un médico de barrio”. “Schweitzer sí era un hombre ilustre, él sabía música; era un eximio organista, más allá de su gigantesca obra en África. Y cómo pueden compararme con Ghandi, justamente con él, que con la no violencia salvó a todo el pueblo. Y a mí, sólo por haber cumplido con mi deber, me quieren hacer fama, justamente a mí, que siempre me creí el más inútil de los 14 hermanos. Cómo voy a ser un hombre ilustre si de chico fui retraído, taciturno; fui mal alumno, desordenado, rebelde, solitario y de carácter fuerte. Era medio desobediente y a veces prefería quedarme pintando abajo de un ombú antes que leer libros”.

Estos principios éticos que estructuraron su vida se pueden evidenciar en sus propias declaraciones: “Muchas veces se ha dicho que vivir en austeridad, humilde y solidariamente, es renunciar a uno mismo. En realidad ello es realizarse íntegramente como hombre en la dimensión magnífica para la cual fue creado” ”Estoy satisfecho de haber hecho el bien en lo posible a nuestro prójimo, sobre todo al más necesitado y lo continuaré haciendo hasta que Dios diga basta”. La vida de este gran hombre se apagó en 1986, cuando a los 91 años aceptó trasladarse a Rosario con su familia porque se encontraba muy enfermo: “Así viví muy sobriamente cincuenta y tres años en la selva, hasta que el cuerpo me dijo basta. Un día me sentí morir y me empecé a despedir de los indios, con una mezcla de orgullo y felicidad, porque ya se vestían, se ponían zapatos, eran instruidos. Creo que no hice ninguna otra cosa más que cumplir con mi deber”.

En Rosario convivió con su sobrino el Dr. José Ignacio Maradona junto con su familia. Se mantuvo lúcido hasta último momento, hasta incluso estudiaba con los hijos de su sobrino medicina e Historia. Su más cercano amigo durante 35 años, Abel Bassanese, cuenta que en el día anterior al de su deceso habían estudiado temas sobre el Virreinato del Río de la Plata. Murió de vejez, sin sufrimientos físicos. De esta forma, el 14 de enero de 1995, cuando le faltaban unos meses para cumplir los cien años, Esteban Laureano Maradona abandonó este mundo y con él se llevó una vida cargada de enseñanzas y principios. Su recuerdo, tal como quizá lo hubiera querido, se funde con el homenaje a todos los médicos rurales argentinos, cuyas historias anónimas nos esconden sus nombres y sus desvelos: el 4 de julio, día de su nacimiento ha sido declarado por ley Día Nacional del Médico Rural.

Origen Cruz Roja Internacional Historia Cruz Roja Fundación

HENRI DUNANT, LA FUNDACIÓN DE LA CRUZ ROJA

LOS ESFUERZOS POR LA PAZ: Al parecer, la primera mujer que ofició de enfermera militar en la historia fue la inglesa Florence Nightingale. Lady with the lamp, como la llamaron quienes la vieron deambular por las noches entre los soldados heridos aliviándoles el sufrimiento o dándoles palabras de ánimo, fue un significativo ejemplo en el frente de Crimea, en 1855.

Cuatro años más tarde, los ejércitos de Napoleón III y Francisco José se enfrentaron con singular violencia en Solferino (Italia), donde murieron 22.000 soldados austriacos y 17.000 franceses. La horrible visión de más de 40.000 heridos abandonados en el campo de batalla bajo la lluvia y el calor conmovió a los observadores y, en particular, a un ginebrino llamado Henri Dunant, quien tomó la iniciativa de organizar por su cuenta un servicio de salvamento con la ayuda de los vecinos de Castiglione.

La impresionante experiencia inspiró a Dunant el libro Un recuerdo de Solferino, en cuyas páginas, después de describir con crudeza el resultado de la batalla, propuso la creación en todos los países de comités de socorro para los heridos de guerra, a quienes debía respetarse y considerarse como neutrales, ya que no podían atacar ni defenderse.

El libro, sin recurrir a grandes postulados filantrópicos, encontró eco en algunos sectores de la sociedad europea y, en Ginebra, el 17 de febrero de 1863, Dunant y sus compatriotas G. Mognier, Th. Mannoir, L. Appia y el general G.H. Dufour pudieron constituir el Comité de los cinco, que en principio se limitó a proponer la «formación de cuerpos de voluntarios que sirviesen como enfermeros en los ejércitos de cada país».

La Cruz Roja abandera la solidaridad:

Con el apoyo inicial de Francia, el Comite de los cinco pasó a llamarse Comité internacional y logró que dieciséis países reconociesen su ya célebre Convención de Ginebra de 1864, inspirada «para mejorar la suerte de los militares heridos de los ejércitos en campaña».

La segunda Convención de Ginebra, celebrada en 1899 y adoptada por cincuenta y cinco naciones más, señaló el principio de una nueva era en la consideración del ser humano comprometido en los conflictos bélicos. La magnífica iniciativa de Henri Dunant reivindicando la solidaridad y la dignidad del ser humano, le valió en 1901 el premio Nobel de la Paz.

En 1906, la Convención fue ratificada y los diez artículos originales llevados a treinta y tres. Asimismo, en esa ocasión instituyó la enseña que la haría célebre. «Como homenaje a Suiza, la bandera con una cruz roja sobre fondo blanco (inversión de los colores de la bandera federal) será el emblema y signo distintivo del servicio sanitario en todos los ejércitos.»

La cruz no debía considerarse como un símbolo religioso, puesto que la Sociedad de la Cruz Roja se había empeñado en ponerse al margen de todo interés religioso o político; sin embargo, Turquía se reservó y se le concedió el empleo de la media luna roja, que se hizo extensiva a todos los países musulmanes, y a Persia, actual Irán, un león y un sol rojos.

A pesar de todos los esfuerzos desplegados para difundir el ideal de la Cruz Roja y sus otras luchas, particularmente en favor de la «abolición total y definitiva de la trata de negros y del comercio de esclavos», Henri Dunant cayó en el olvido y la miseria. Sus negocios financieros fracasaron y lo arruinaron. Después de la guerra de 1870 llevó una vida errante que lo encaminó a Alemania y luego a Italia. Sólo con la caridad de algunos amigos pudo sobrevivir, y en 1887 se instaló en Heiden, una localidad suiza con vista al lago Constanza.

En el hospicio donde encontró refugio conoció en 1895 a Georg Baumberger, un periodista que le dedicó un artículo publicado poco después por numerosos periódicos. Los mensajes de adhesión comenzaron a llegar de todo el mundo; el fundador de la Cruz Roja había sido redescubierto. Como último honor consagrado al filántropo, le fue concedido el primer premio Nobel de la Paz en 1901.

Organización de la Cruz Roja internacional: Cuando en 1864 se creó el Comité internacional, al mismo tiempo se constituyeron las Sociedades nacionales de la Cruz Roja, con el propósito de auxiliar a los heridos de guerra. Para fortalecer los vínculos de estas sociedades, en 1919, a instancias de los Estados Unidos, se fundó la Liga de las sociedades de la Cruz Roja.

Tanto el Comité internacional como la Liga de las sociedades, administrada por un Comité ejecutivo, tienen sede en Ginebra y se relacionan a través de una Comisión permanente. (imagen: cruz roja internacional)

El Comite internacional está compuesto por dieciocho miembros de nacionalidad suiza, como garantes de la neutralidad, y el Comité ejecutivo de la Liga de las sociedades por quince delegados elegidos por las sociedades nacionales, un presidente y un secretario general. Cada cuatro años tiene lugar una Conferencia internacional de la Cruz Roja en la que participan todas las instituciones que componen la Cruz Roja internacional, es decir el Comité internacional, la Liga, la Comisión permanente, los presidentes o gobernadores de las sociedades nacionales y los representantes de los gobiernos firmantes de las convenciones de Ginebra.

La acción humanitaria de la Cruz Roja se extiende: El articulado de la Convención de 1899 fue ampliado, incluyendo los heridos de la guerra marítima y la protección de los buques hospitales, de las enfermerías de los buques de guerra y del personal sanitario. La Convención de 1929 extendió aún más el alcance de la acción humanitaria al incorporar a ella no sólo a los heridos sino también a los prisioneros de guerra. Se acordó entonces que «los prisioneros de guerra corresponden al gobierno enemigo, pero no a los individuos ni a los ejércitos que los han capturado. Deben ser tratados con humanidad.

Todo su ajuar personal, excepto las armas y documentos militares, deben respetarse como de su propiedad» (art. 4). Se precisaba además que «el Estado puede emplear a los prisioneros de guerra como obreros, según su grado y aptitudes, con excepción de los oficiales. Los trabajos no serán excesivos ni relacionados con las operaciones militares» (art. 6). En este sentido, estos obreros fueron facultados a percibir un salario equivalente al de los obreros del país, el cual debía serles abonado, deduciéndoles los gastos de manutención, en el momento de la repatriación.

En la Convención de Ginebra de 1929 se precisaron además cómo debían ser los campos de concentración y el trato que debían recibir los prisioneros, a fin de salvaguardar su salud física, su paz espiritual y su dignidad como personas.

Un propósito difícil: humanizar la guerra

El espíritu que alentaba a la organización de la Cruz Roja hizo que su acción humanitaria trascendiera más allá de las víctimas de la guerra y alcanzara a la guerra misma, a fin de aliviar sus dolorosas consecuencias. Las naciones signatarias del protocolo internacional de 1925 acordaron renunciar a las guerras química y bacteriológica, incorporando a la jurisprudencia internacional la expresa prohibición del «empleo de gases asfixiantes y tóxicos, lo mismo que el de materias líquidas análogas» y de «sustancias bacteriológicas» por estar «justamente condenado por la opinión general del mundo civilizado».

A estas prohibiciones siguieron más tarde la proscripción de los bombardeos a ciudades inermes y del maltrato a ancianos y niños, la condena de los excesos y crímenes de las torturas y capturas de rehenes, de las represalias y castigos colectivos y de las deportaciones y ejecuciones sumarias, y la prescripción de guardar «el honor debido a las mujeres». Los esfuerzos por humanizar la guerra llevados a cabo a principios de siglo se correspondían, asimismo, con una corriente de opinión pacifista que tendía a su total erradicación, como ya lo había postulado Jmmanuel Kant en Proyecto para una paz perpetua, editado en 1795.

¡Abajo las armas!

Uno de los más importantes alegatos contra la guerra fue el libro de la austriaca Bertha Kinsky von Suttner, ¡Abajo las armas!, aparecido en 1889. El impacto que provocó en amplios sectores de la opinión pública esta obra de la hija del conde Kinsky, mariscal de campo y chambelán del emperador Francisco José, desembocó en los años siguientes en varias campañas antibélicas, a las cuales se adhirieron intelectuales como Víctor Hugo, Tolstoi, BjÉ5rnson, Strindberg, Renan y muchos otros.

Un efecto más específico en los gobiernos europeos tuvo La guerra futura, publicado en 1888 por el banquero rusopolaco J. S. Bloch. Este autor profetizaba para un futuro más o menos inmediato una larga y cruel guerra de trincheras seguida de un colapso económico tanto para vencidos como para vencedores. Tras la lectura del libro de Bloch, el zar Nicolás II a través de su ministro de Relaciones exteriores, Muraviev, puso sobre aviso a las naciones europeas sobre la conveniencia de reducir los armamentos y de celebrar una conferencia de distensión.

«El gobierno ruso creía que el momento actual era favorable para estudiar, en una conferencia internacional, los medios más eficaces de asegurar a todos los pueblos los beneficios de una paz real y duradera», explicó el zar, quien creía que tal reunión «sería un feliz presagio del siglo que iba a comenzar» y «recogería en un haz poderoso los esfuerzos de todos los estados que quisiesen hacer triunfar la gran concepción de la paz universal contra los elementos de desorden y discordia.

Consagraría los principios de equidad y de derecho sobre los que deben descansar la seguridad de los estados y la felicidad de los pueblos». La invitación rusa fue acogida con entusiasmo, más afectado que sincero, por los gobiernos europeos y la conferencia se celebró en mayo de 1899, en La Haya.

La poca disposición de las potencias europeas —sobre todo de Alemania y Francia—, a transigir en lo que consideraban un intento de «limitar su independencia», había condenado de antemano el éxito de la reunión, mas la inesperada presencia de un grupo de influyentes pacifistas, como los franceses Léon Bourgeois, D’Estournelles de Constant, Pauncefort y Martens, entre otros, va rió el resultado final.

El palacio del Tribunal de la Haya, propuesto por el zar Nicolás II y costeado por el industrial y financiero estadounidense Andrew Carnegie (imagen izq.). Desde 1899 es un tribunal permanente de arbitraje de alcance internacional, así como la sede de diversas conferencias. Así, en esta conferencia de La Haya se convino en que la limitación de armamentos «sería un gran paso para el bienestar moral y material de la Humanidad» y que el arbitraje internacional era «el medio más eficaz para resolver cuestiones de orden jurídico y para la interpretación de convenciones internacionales».

Nobel y Carnegie, los magnates de la paz:

Resulta significativo que dos personajes que habían forjado sus enormes fortunas con la dinamita y el acero tomaran decidido partido por la paz mundial. Alfred Nobel, influido por el libro y la acción de Bertha von Suttner, adoptó con decisión la causa pacifista con la convicción de que «la guerra divide un país en víctimas y asesinos». Pero el célebre inventor de la dinamita no se limitó a las palabras y un año antes de morir, en 1895, legó a la Fundación Nobel su fortuna para la creación de un fondo cuyos intereses serían distribuidos en premios a las personas que cada año «hubieran aportado los mayores beneficios a la humanidad».

El primero de esos premios era para el «descubrimiento o invento más importante en el campo de la física». Los siguientes eran para las aportaciones en los campos de la química, la fisiología o la medicina y para la obra literaria «más notable de tendencia idealista». “El vagabundo más rico de Europa”, como se le llegó a llamar a Alfred Nobel, también dejó constancia en su testamento del deseo de instituir un premio a quien más hubiera trabajado «en favor de la fraternidad entre las naciones, por la abolición o reducción de los ejércitos permanentes y por la celebración y fomento de congresos por la paz».

Henri Dunant, fundador de la Cruz Roja, fue el primer galardonado con el premio Nobel de la Paz (1901) y cuatro años más tarde lo recibió la baronesa von Suttner. Andrew Carnegie fundó en 1910 la Donación Camegie para la Paz internacional, dotándola de un capital de doce millones de dólares. El objetivo de la fundación era, según escribió el “rey del acero”, promover «una investigación metódica y científica sobre las causas de la guerra y de los medios para evitarla».

Camegie fundamentaba su decisión en la absoluta convicción de que «la guerra es la más infame mancha de nuestra civilización. No nos comemos ni torturamos a los prisioneros, ni saqueamos ciudades, sacrificando sus habitantes, pero nos matamos unos a otros en guerra como bárbaros. Sólo las bestias salvajes tienen excusa para ello.

En nuestra época, la nación que rehusa el arbitraje es criminal». Durante los primeros catorce años del siglo XX se constituyeron en Europa innumerables sociedades pacifistas, se celebraron varios congresos mundiales para la paz y se llevó a cabo una vasta movilización en todos los estamentos de la sociedad. Pero, al mismo tiempo que unos trabajaban incansablemente por la paz, otros se preparaban para la guerra alistando sus fuerzas y disponiendo sus alianzas.

LARREY Y EL AUXILIO A SOLDADOS HERIDOS: En el siglo XVIII aparecieron las primeras ambulancias, cuya finalidad era transportar rápidamente a los heridos al hospital de campaña. Aquel aporte de los servicios médicos militares contribuyó a salvar muchas vidas en los conflictos armados. Su inventor fue Dominique-Jean Larrey, médico al servicio del ejército napoleónico que, en 1792, construyó la primera ambulancia, en cuyo interior iban médicos que auxiliaban a los heridos. Se trataba de carruajes ligeros de dos ruedas tirados por dos caballos y que disponían de amortiguadores para neutralizar el brusco traqueteo de los vehículos. En la guerra contra Austria, Larrey comprobó los efectos devastadores que el fuego de artillería causaba a la milicia y se desesperó por la tardanza de los servicios médicos en proporcionar ayuda a los heridos. Muchos soldados se desangraban antes de ser auxiliados, ya que las ordenanzas establecían que debían quedar en el lugar donde hubieran caído hasta que cesaran las hostilidades y que los hospitales militares debían situarse a unos cinco kilómetros de la primera línea de combate. Para resolver esto, Larrey formó pequeños grupos de cirujanos que iban a caballo para atender a los soldados heridos en la primera línea de fuego y luego se los trasladaba en las nuevas ambulancias.

CRONOLOGÍA VIDA DE HENRI DUNANT

1828 Nacimiento de Henri Dunant en Ginebra, el 8 de mayo.

1852 Napoleón III, emperador de los franceses.

1853 Dunant llega a Argelia.

1858 Adopta la nacionalidad francesa, sin perder la suiza.

1859 Batalla de Solferino.

1862 Publicación de Un recuerdo de Solferino.

1863 Creación del Comité internacional de ayuda a los heridos, antecesor del Comité Internacional de la Cruz Roja. Conferencia de Ginebra.

1864 Guerra de los Ducados en que se enfrentan Prusia y Austria con Dinamarca. Firma de la Convención de Ginebra.

1870-1871 Guerra franco-prusiana; el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) crea la primera agencia de información sobre el destino de los militares heridos o capturados para uso de las familias.

1875 Dunant es el gestor de un congreso internacional para la «abolición total y definitiva de la trata de negros y del
comercio de esclavos».

1895 Dunant es descubierto por el periodista Georg Baumberger.

1899 Convenciones de La Haya que extienden la Convención de Ginebra a las guerras marítimas.

1901 Dunant recibe el primer premio Nobel de la Paz.

1906 Segunda Convención de Ginebra.

1910 Muerte de Henri Dunant, el 30 de octubre. Lega el monto de su premio a obras de caridad.

Fuente Consultada: Historia del Siglo XX La Nación

Cronologia de la primera Guerra Mundial Linea del Tiempo Gran Guerra

CRONOLOGÍA DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

AÑO: 1914
28 de junio: El archiduque Francisco Fernando, heredero del trono de Austria-Hungría, es asesinado en Sarajevo, Bosnia, por el estudiante nacionalista Gavrilo Princip.
5 de julio: Entrevista del embajador austríaco y un enviado de Berchtold, canciller de Austria-Hungría, con Guillermo II. Alemania da “carta blanca” a su aliado.
23 de julio: Austria-Hungría envía un ultimátum a Servia, contando con el respaldo de su aliada, Alemania. 29 de julio: Rusia declara la movilización general. 31 de julio: Alemania envía un ultimátum a Rusia. Exige la inmediata desmovilización de su ejército.
19 de agosto: Alemania declara la guerra a Rusia. Ultimátum a Francia. Movilización general del ejército francés. Alemania invade Luxemburgo. Italia proclama su neutralidad aduciendo el carácter “ofensivo” de la guerra por parte de Alemania y Austria-Hungría.
2 de agosto: Alemania envía un ultimátum a Bélgica. Solicita autorización para atravesar su territorio.
3 de agosto: Bélgica responde negativamente. Alemania pone en ejecución el Plan Schlieffen: Declara la guerra a Francia e invade Bélgica. Bélgica solicita ayuda a Gran Bretaña.
4 de agosto: Gran Bretaña declara la guerra a Alemania. En el Reiohstag se aprueba el voto a los créditos para la guerra. La socialdemocracia apoya a Guillermo II, salvo un pequeño puñado de diputados que se abstienen.
5 de agosto: Francia declara la guerra a Austria-Hungría. 13 de agosto: Gran Bretaña declara la guerra a Austria. 15 de agosto: tropas rusas atacan en Galitzia y en la Prusia Oriental.
20-25 de agosto: Los alemanes ocupan Bélgica y avanzan en territorio francés rechazando las defensas franco-británicas en Ardenne.
23-25 de agosto: Japón declara la guerra a Alemania. En Galitzia comienza una ofensiva austríaca.
27-30 de agosto: Batalla de Tannenberg: los alemanes derrotan al ejército ruso.
6-12 de setiembre: Batalla del Marne. La ofensiva alemana sobre París es contenida. En Galitzia los austríacos son derrotados por las tropas rusas.
8-27 de octubre: Comienza un riguroso bloqueo de! Mar del Norte: el “bloqueo del hambre”. Guerra de trincheras.
2 de noviembre: Ofensiva austríaca contra los servios.
5 de noviembre: Gran Bretaña y Francia declaran la guerra a Turquía. Los turcos atacan por mar en Odesa,
2-12 de diciembre: Los servios comienzan una victoriosa contraofensiva.
25 de diciembre: Tropas italianas desembarcan en Valona, Albania, en carácter preventivo.

AÑO: 1915
6-8 de enero: Negociaciones entre Austria e Italia. Austria ofrece concesiones a cambio de la neutralidad italiana.
23 de enero: Ofensiva austríaca en los Cárpatos.
Febrero: Combates en Champagne. Ofensiva francesa. Un submarino alemán hunde el vapor “Lusitania”, con más de 1.200 pasajeros. Honda conmoción en EE.UU. Hay pasajeros norteamericanos.
22 de marzo: Los rusos toman la contraofensiva en los Cárpatos.
26 de abril: Italia adhiere al Pacto de Londres con las potencias de la Entente.
3 de mayo: Italia denuncia sus tratados con las potencias centrales. Duros combates en Galitzia: los rusos tienen graves pérdidas,
24 de mayo: Italia declara la guerra a Austria-Hungría.
25 de mayo: Avance italiano.
23 de junio – 7 de julio: Batalla de Isonzo, tropas italianas y austríacas combaten encarnizadamente. Gran ofensiva alemana en Polonia. Duras batallas en el frente del oeste.
21 de agosto: Italia declara la guerra a Turquía.
Setiembre-octubre: Ofensiva franco-británica en Artois y Champagne. Ofensiva alemana contra Rusia.
5 de octubre: Bulgaria declara la guerra a Servia. La Triple Alianza (Alemania – Austria-Hungría – Turquía) logra la adhesión de Bulgaria. La “Cuádruple” no tendrá nuevos adeptos.
19 de octubre: Italia declara la guerra a Bulgaria.
10 de octubre – 4 de noviembre: Nueva batalla en el Isonzo.
16 de diciembre: Los italianos desembarcan en Valona para proteger la retirada del ejército servio.

AÑO: 1916
Enero: La situación está estabilizada. La guerra de trincheras se hace cada vez más dura. Alemania comienza a sentir los efectos del “bloqueo del hambre”.
21 de febrero: Comienza la ofensiva alemana en Verdún.
11-19 de marzo: Combates en el Isonzo. Los franceses piden a Italia iniciar una ofensiva para aliviar el cerco a Verdún.
15 de mayo – 10 de junio: Los austríacos lanzan una fuerte ofensiva contra Italia. 30 de mayo: Batalla nava! de
Jutlandia.
4 de junio – 15 de agosto: Ofensiva rusa en Bucovina.
29 de junio: Los austríacos utilizan gas venenoso.
19 de julio – 23 de noviembre: Británicos y franceces atacan encarnizadamente en el Somme. Los combates dejan un saldo de centenares de miles de muertos. Los británicos utilizan tanques por primera vez en gran número.
6-17 de agosto: Los italianos conquistan Goritzia.
27 de agosto: Italia declara la guerra a Alemania. Rumania se adhiere a la Entente.
Setiembre-octubre: La guerra continúa con toda su crueldad. Se combate fieramente en todos los frentes. Europa comienza a vestirse de luto.
21 de noviembre: Fallecimiento del emperador Francisco José. Le sucede Carlos I. Austria-Hungría comienza a dar señales de una grave crisis interna.
Diciembre: Primeras tentativas de paz de Guillermo II. La relación de fuerzas favorece a los Imperios Centrales en el Continente. En cambio, la flota británica domina los mares. El mundo comienza a volverse en contra de Alemania.

AÑO: 1917
19 de febrero: Alemania intenta romper su desfavorable situación internacional. Apela a un recurso extremo: la guerra submarina sin restricciones.
3 de febrero: Estados Unidos rompe relaciones con Alemania.
12 de marzo: Revolución en Rusia. Abdica Nicolás II. Asume el Gobierno Provisional de Kerensky. Se instala un doble poder: los Soviets de Obreros y Soldados.
6 de abril: Norteamérica declara la guerra a Alemania.
16 de abril: Comienza la ofensiva del general Nivelle en Francia. Termina en un fracaso. Nivelle es destituido. Hay divergencias en el mando interaliado.
12-28 de mayo: Combates encarnizados en el Isonzo.
7 de junio: Ofensiva británica en Flandes.
25 de junio: Desembarcan en Europa (Francia) los primeros contingentes norteamericanos.
1? de julio – 27 de agosto: Ofensiva rusa en Galitzia.
22-25 de agosto: Huelgas en Italia contra la guerra. Turín es paralizada por el movimiento proletario.
26 de agosto: Grecia se incorpora a los países de la Entente.
24 de octubre: Austro-húngaros y divisiones alemanas comienzan una gran ofensiva en el Isonzo. Derrota italiana de Caporetto. Los italianos son rechazados más allá del Piave. Venecia es ocupada.
7 de noviembre: Los bolcheviques toman el poder en Rusia. Asume un Consejo de Comisarios del Pueblo, a cuyo frente está Lenin.
8 de noviembre: El general italiano Cadorna es destituido. Se lo responsabiliza del desastre de Caporetto. El genera! Díaz lo reemplaza.
26 de noviembre: Los bolcheviques comienzan las tratativas de paz con Alemania.
El 15 de diciembre se firma el armisticio. Las negociaciones siguen en Brest-Litovsk.

AÑO:  1918
8 de enero: El presidente de Estados Unidos, Wilson, expone sus Catorce Puntos para la paz.
3 de marzo: La situación obliga a la Rusia Soviética a firmar la paz de Brest-Litovsk, con grandes concesiones.
21 de marzo –
6 de abril: Gran ofensiva alemana en Francia. La última que hará Alemania en la guerra. En adelante comienza su declinación.
9-29 de abril: Los alemanes avanzan inconteniblemente.
27 de mayo – 13 de junio: Los alemanes avanzan sobre el Mame; Los ejércitos franco-británicos resisten la embestida.
18 de julio – 3 de agosto: Contraofensiva aliada entre el Aisne y el Marne. La situación se revierte. Francia pide a Estados Unidos que acelere el envío de ayuda.
8-12 de agosto: Continúan los ataques aliados en el oeste. Setiembre-octubre: Los alemanes comienzan a retroceder. La ayuda norteamericana se intensifica: descargan entre 200.000 y 300.000 hombres por mes, y enorme cantidad de artillería, tanques y material de guerra de todo tipo.
24 de setiembre: Un ejército aliado invade y derrota a Bulgaria. El camino a Viena está libre.
24 de octubre – 3 de noviembre: Ofensiva italiana desde el Piave. Austria-Hungría manifiesta poco después su disposición a hacer la paz. Huelgas en Alemania. Se subleva la flota de mar. Se constituyen los primeros Consejos (Soviets).
31 de octubre – 19 de noviembre: Los británicos imponen la derrota de Turquía en Siria, Palestina y la Mesopotamia. Turquía pide el armisticio.
4 de noviembre: Cesan las hostilidades entre Italia y Austria-Hungría. Comienza la disgregación del Imperio de los Habsburgos.
11 de noviembre: Los aliados acceden al pedido de armisticio de Alemania, formulado el 5. El 10, Guillermo II huye a Holanda. Cesan las hostilidades.

AÑO: 1919
5 de enero: Una insurrección popular estalla en Berlín y otras ciudades. La consigna: “Todo el poder a los soviets” es agitada por los espartaquistas (P. Comunista).
13 de enero: La insurrección es aplastada. Noske, socialista, nombrado Ministro de Defensa, es el verdugo de la revolución.
15 de enero: Rosa Luxemburgo y Carlos Liebknecht son asesinados por una soldadesca instigada por los social-patriotas. Muere Franz Merhing a los 73 años. Varios dirigentes espartaquistas son fusilados.
18 de enero: Inauguración de las sesiones de la Conferencia de la Paz, una trágica farsa. Clemenceau es elegido presidente. Se manifiesta la voracidad imperialista de la Entente.
28 de junio: La delegación alemana rubrica el Tratado de Versalles que impone durísimas condiciones para Alemania y sus aliados. Europa cambia de faz. Cercado por el capitalismo, el primer estado Obrero del mundo, la Rusia Soviética, se debate en la guerra civil.

Los Illuminati Los Masones y el Nuevo Orden Mundial Sociedades Secretas

Versión Móviles
Origen de la
Masonería
Los
Illuminatis
Objetivos
Mundiales
Nuevo Testamento
De Satanás
Secreto
Masónico

LA MASONERÍA: Provenga o no de los tiempos de Salomón, pasando por las catedrales medievales, la presencia tangible de la Masonería está registrada en fuentes históricas muy concretas. Es sabido que en el año 1717 surge la Gran Logia de Inglaterra, mientras que en 1732 aparece la denominada Gran Logia de Francia.Ambas, presuntamente, persiguen un sistema moral muy particular que se expresa a través de la alegoría y se ilustra gracias a los símbolos.

logo illuminatiSin embargo, más allá de este carácter que podría ser sólo especulativo, la ingerencia de la Masonería en la historia tiene más que ver con una relación secreta con la política y las conspiraciones que con una simple búsqueda de la verdad suprema místico-espiritual. Quizá el cambio se debió a la influencia que unos años después ejercerían sobre ella los illuminati.

La Francmasonería que sale a luz en el siglo XVIII, ya no está compuesta por asociaciones de albañiles que pretenden enseñarse el oficio unos a otros, compartiendo el techo de una logia gremial.

En este caso se trata de personajes de elevadas clases sociales, dotados de interesantes e interesadas conexiones políticas y religiosas. Los masones tenían una divisa, de la que unas décadas después se apropió la Revolución Francesa: «Libertad, igualdad y fraternidad», y el nombre de la logia en inglés es «Freemasonry», donde «free» significa «libre». Sin embargo debemos saber que entre los masones ingleses había poca o ninguna solidaridad.

El de la masonería es un tema polémico del que se ha dicho de todo, y no siempre con argumentos sólidos. Se sabe que los masones influyeron decisivamente en la Revolución Francesa y en la independencia de las Américas, que muchos grandes dirigentes de todo el mundo fueron masones, incluidos 16 presidentes de los Estados Unidos y varios reyes y emperadores de Inglaterra, Francia y Alemania, así como un buen puñado de dirigentes de la República Argentina. Una lista selecta de masones ilustres incluiría nombres como los de Simón Bolívar y José de San Martín; filósofos y escritores de tan diverso origen y época como
Goethe, Voltaire, Osear Wilde, Rudyard Kipling y Tolstoi; músicos como Mozart, Schubert, Puccini y Louis Armstrong; militares y estadistas como Giuseppe Garibaldi, Winston Churchill, Salvador Allende y Martín Luther King; científicos como Alexander Fleming y Enrico Fermi; los fundadores de las firmas automovilísticas Ford, Citroen y Chrysler; el mago Houdini, el astronauta Edwin Aldrin, Buffalo Bill, Cantinflas, Clark Gable, John Wayne e incluso personajes de ficción como Sherlock Holmes y Corto Maltes.
(ver: Origen de la Masonería)

Para empezar, los negros estaban totalmente excluidos de ella. Se consideraba que eran de una raza inferior y por lo tanto no podían participar del objetivo, que no era ya construir la catedral para la Iglesia sino para el hombre, tanto en esta vida como después de la muerte.

La Masonería inglesa no aceptaba la presencia de mujeres en sus filas. De hecho la lucha social por los derechos de la mujer no comenzaría hasta 1851, y en la época en que nos situamos, el género femenino estaba excluido, al igual que las personas de raza negra. En cambio, en la Masonería francesa existía un mayor grado de permisividad, ya que en su seno acogía la diversidad religiosa, política y sexual.

La logia que se estableció en Francia era de origen escocés. Es interesante resaltar que procede de la casa Estuardo, que se consideraba guardiana de la tradición de los templarios franceses y que 400 años antes de la fundación de la Masonería, habían participado en la conquista de Escocia. Las logias inglesas, por su parte, se organizaron según el rito de York (que también recibe el nombre de Americano), basado en diez títulos de pertenencia a la orden o grados masónicos. La francesa optó por generar como rito propio el «Escocés Antiguo y Aceptado» que se compone de 33 grados. De hecho, este rito escocés será el que influya mayoritariamente en el continente europeo y en el americano.

La expansión de la Masonería llegó a ser tan relevante y notoria, que el papa Clemente XII emitió en 1738 una bula destinada a condenar a los masones e intentar apartarlos de la Iglesia. Unos años después el cultivado Benedicto XIV refrendará la postura del anterior Pontífice. Esta exclusión se ha mantenido hasta nuestros días, ya que Juan Pablo II la incluyó en un documento sobre la Francmasonería dirigido en 1983 a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

A tenor de las declaraciones de los estamentos eclesiásticos, parecería que, más que los illuminati, los que realmente «molestan» a la Iglesia son los masones. Desde luego, con afirmaciones como las mencionadas, y las que siguen llegando cada tanto en la pluma del papa Wojtyla, uno se pregunta cuál es el conflicto que desde hace siglos mantiene la Masonería con la Iglesia, o más bien viceversa.

A pesar de esta hostilidad, lo cierto es que a partir de la segunda mitad del siglo XVIII los masones continuaron con sus actividades prácticamente en todas partes. Sólo la Revolución Francesa provoca una crisis que hizo menguar e incluso disgregar algunas logias. Pero superado aquel momento, muchas se hicieron aún más fuertes y se han mantenido hasta nuestros días.

En la actualidad se calcula que hay alrededor de 5.000.000 masones en todo el mundo. Y si al principio encontrábamos dos ritos, hoy existe una infinidad de ellos, que van desde los 10 grados del rito de York hasta los 90 que posee el rito de Misraim.

OBJETIVOS: EN BUSCA DE UN GOBIERNO MUNDIAL

Una de las abundantes hipótesis conspirativas sobre las sectas secretas, vincula a losrosacruces y los templarios con la búsqueda de un gobierno mundial. Todo parece indicar que fueron los masones quienes recogieron el testigo y cambiaron ciertos objetivos. La historia asegura que tras la muerte del último maestre templario, sus seguidores tenían instrucciones precisas para perpetuar la Orden.

Era preciso crear una sociedad secreta invisible, ya fuera integrándose en otras ya existentes o creando grupúsculos nuevos y muy discretos: «invisibles».

Cuenta la historia que un pequeño grupo de resistentes templarios fundó la Orden de San Andrés del Cardo Real, que más tarde pasaría a denominarse Colegio Invisible.

A la mencionada orden se fueron incorporando, además de eruditos, un buen número de científicos cuyo objetivo era promover la ciencia y alejarla de los patrones impuestos por el clero. A mediados del siglo XVII, el Colegio Invisible se convirtió en la Royal Society británica, que según parece sigue hasta hoy estrechamente vinculada a los rosacruces y a la Masonería.

Entre los miembros del Colegio Invisible hubo un personaje de incierta biografía y comportamiento misterioso que se hacía llamar Comenius. Su idea era la creación de una «pansofía», es decir, una doctrina universal capaz de gobernar el mundo. Algunas de sus propuestas eran:

  • Creación de un Parlamento Mundial.

  • Reforma universal de la sociedad en general.

  • Reforma de las conceptualizaciones religiosas, políticas y filosóficas.

  • Creación de un Tribunal Supremo cuya misión sería velar por la reconciliación de las religiones, a fin de que todo el planeta estuviera consagrado pacíficamente a Dios.

  • Establecimiento de una Corte de Justicia Internacional capaz de mediar en los conflictos políticos mundiales.

  • Establecer un consejo mundial de sabios, que recibirían el nombre de Superiores Desconocidos y que tendrían la misión de erradicar desde la sombra la ignorancia, el ateísmo y cualquier atisbo de involución social.

Fuente Consultada: Más Allá de Ángeles y Demonios de René Chandelle

Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres

Hechos Crueles y Violentos Masacres

Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres
Asesinatos en Argentina Asesinos Seriales
Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres
Seres Crueles Sectas Asesinas
Hambrunas Horrores Modernos
Crueles Emperadores Ataque S11
Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres
Grandes Tragedias Pestes en la Historia
Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres Cronica Negra de la Historia Hechos Crueles y Violentos Masacres
Magnicidios Masacres Humanas

LOS HECHOS Y LA JUSTICIA: Los  Tiempos Modernos comienzan, según la división clásica, alrededor del año 1500, pero en los siglos siguientes los sistemas judiciales europeos seguirían aplicando métodos medievales para descubrir la verdad. La legislación tendía a consolidar a la Iglesia y el Estado, por lo cual eran severamente castigados delitos como la herejía y traición.

El juez no escuchaba a las dos partes con igualdad de prerrogativas, sino que se convertía en un funcionario inquisitorial, y la confesión del acusado, lograda mediante el tormento, cobró un papel preponderante, superando incluso a las declaraciones de testigos.

Durante los siglos XVI y XVII los juicios religiosos y políticos tenían enorme importancia, y sólo en las postrimerías de este período se comenzó a prestar atención a otros delitos, como el fraude. Recién en 1677 se abolió la pena capital por herejía, pero para entonces 300 mil mujeres habían sido condenadas a la hoguera por los tribunales europeos.

La herejía era pagada con la vida, y así William Tyndale fue procesado en 1536 cerca de Bruselas por el delito de haber impreso diez años antes en Colonia la primera versión del Nuevo Testamento en inglés. Líderes religiosos de diversos credos debían escapar a la persecución que por ley se les hacía en los Estados con otra religión oficial, para no exponerse a la suerte de los 1.200 hugonotes que fueron ahorcados en 1560 en Amberes.

Los reyes decidían la suerte de los principales acusados, aunque la autoridad papal era también considerable. De ese modo, en 1580 Isabel I debió decidir entre colgar o hacer caballero a Francis Drake, eligiendo lo segundo. No tuvo la misma suerte en 1618 Sir Walter Raleigh, quien fue juzgado y decapitado por haber conspirado 15 años antes para derribar a Jaime I. En esa época terrible, ni las augustas cabezas se hallaban a resguardo, y así, en 1536, Enrique VIII, cansado de su esposa, la reina Ana Bolena, ordenó que se le siguiera juicio por adulterio. La reina fue decapitada después del fallo adverso de sus jueces. Una suerte similar habría de correr en 1587 María Estuardo, reina de Escocia, quien debió responder al cargo de traición.

Las persecuciones políticas y religiosas motivaron la emigración de muchas víctimas de la ley. En América, sin embargo, los puritanos siguieron dedicados a la “caza de brujas”. Salem, en Massachusetts, fue escenario del juicio a Anne Hubbins en 1656, a raíz del cual fue sentenciada a la horca. Otra cacería inspirada por los predicadores dio como resultado la muerte de otras 20 personas, en 1692.

El siglo XVIII se caracteriza por ser una época sin ley, en que la corrupción es frecuente, al amparo del crecimiento de la población y una relativa prosperidad. La ‘pena de muerte la aplican los jueces con bastante frecuencia a los acusados de crímenes contra las personas y aun a los autores de pequeños robos. Entre los juicios de la época se destaca el caso Jo-nachan Wild, ventilado en 1725, que fue descubierto por Bertold Brecht, dramaturgo que se inspiró en él para su (personaje “Mack the Knife” de “La Opera de Tres Centavos”.

Igualmente magnificado ha sido Dick Turpin, que a los 34 años se presentó animosamente ante los jueces y ni siquiera perdió la calma tras ser declarado convicto y sentenciado a muerte. Turpin, personaje casi legendario, con aspiraciones de Robín Hood, debió responder por numerosos salteos, y según se cuenta llegó a cometer un robo por noche, lo que le convirtió en el bandolero más famoso y temido de toda Inglaterra. Aunque se escondió bajo el nombre de John Palmer, no faltó quien lo identificara, llevándolo hasta la justicia, para así ganar la recompensa de 200 libras que se ofrecía por su cabeza. Su ejecución fue en 1739.

Igualmente novelesco es el Marqués de Sade, por cuya suerte se preocupó el rey Luis XV en Francia. Para evitarle un proceso legal que arrojaría el deshonor a las familias de algunos nobles, lo hizo encerrar, pero ello no reformó su tendencia a buscar un placer morboso en la agonía de sus víctimas. Una demandante, que había sido azotada con un látigo por Sade, fue silenciada mediante una indemnización, pero otra vez intervino el rey para que la causa fuera sobreseída.

En 1772 fue llevado finalmente ante un tribunal, por haberles dado a unas prostitutas unos polvos envenenados, y que supuestamente eran afrodisíacos. Fue sentenciado a muerte, pero se salvó por las influencias de su familia. Después sufrió diversos arrestos, hasta que la Revolución Francesa lo liberó en 1790, pero en la Bastilla había desarrollado su carrera literaria, que también lo haría famoso.

El «motín de la ‘Bounty , nave inglesa, se produjo el 28 de abril de 1789, en Tahiti. La nave llegó a las islas para obtener el árbol del pan y llevarlo a las Indias Occidentales, y así mejorar la ración de los esclavos. La comandaba el capitán William Bligh, de duro carácter. Un contramaestre, Fletcher Christian, que odiaba a Bligh, fue el autor. Al capitán y a 18 hombres los embarcaron en un bote. Estos hicieron un recorrido de 6 mil millas hasta la isla Timor. Sólo 12 llegaron a Inglaterra. Los amotinados, en 1791, fueron llevados a Londres y condenados a muerte, menos uno. Algunos alcanzaron a fundar una colonia en la isla Pitcairn, la que se descubrió en 1808.

El siglo se cierra con Giuseppe Balsamo, Conde de Cagliostro, uno más entre los curanderos, charlatanes y magos, pero que al revivir la promesa de los alquimistas saltó de su Sicilia natal a las islas británicas y recorrió el continente europeo desde Lisboa a San Petersburgo. La Inquisición lo arrestó después de estudiar sus prácticas por Europa, y fue sentenciado a morir por herejía, pero el Papa cambió la pena por la de prisión perpetua.

Los procesos más importantes de los últimos tiempos se han desarrollado delante de un Tribunal del Crimen. En Francia, Gran Bretaña o Alemania, casi todos los procesos de relieve pasan por una corte de audiencia en lo criminal. En Francia, la “Cour d’assises” fue instituida en 1791 por la legislación revolucionaria, e inicialmente se constituía de doce ciudadanos que ignoraban la jurisprudencia y decidían sólo la inocencia o culpabilidad de los acusados.

La función del tribunal de tres jueces consistía en fijar la pena, sistema que rigió hasta 1932. Curiosamente, el caso Laverdet, que afectó a un sacerdote que quiso fundar una Iglesia Católica Francesa, se desarrolló ante la Cámara Correccional de Nantes.

El proceso contra el abate Laverdet, en 1837, dio el golpe de gracia al “galicanismo”, movimiento separatista que tendía a formar una Iglesia católica independiente, liberada de la influencia de .Roma. Laverdet fue acusado de organizar reuniones ilegales y de portar sotanas sin autorización. El procurador señalo que la libertad de religión no podía ser la libertad absoluta, sobre todo cuando se amenazaba el orden público, y citó los graves desórdenes producidos en Clichy y Leves. A Laverdet le preguntaron sobre su ordenación como sacerdote, y éste replicó que había sido hecha por el abate Chatel, cabecilla del movimiento, y que ya en el seminario se había distinguido por su excepcional elocuencia y un raro espíritu de independencia.

El abate Chatel esperaba ser enjuiciado o por lo menos excomulgado por la Iglesia Católica, pero ni París ni Roma necesitaban un mártir. El arzobispo de París fue bastante paciente frente a los rebeldes sacerdotes que habían suprimido la confesión en privado, el ayuno obligatorio y el celibato, habían traducido la liturgia al francés e instituyeron la elección de los sacerdotes. Al igual que el gobierno, aguardaba el resultado del proceso contra el abate Laverdet.

Pese a que la defensa apeló a la constitución, Laverdet fue hallado culpable y multado en 50 francos. Los adeptos de la Iglesia Católica Francesa comenzaron a dispersarse y sus sacerdotes (entre ellos el abate Anzou, asistente del abate Chartel) hicieron las paces con la iglesia Católica Romana.

Días Nefasto en la Historia Antigua

Bonnie y Clyde Historia de amor y violencia Leyenda Bonie and Clyde

Bonnie y Clyde Historia de Amor y Violencia 

Origen de la mafia Logia Propaganda Due Lucky Luciano Sociedades de la Iglesia

Esta historia es imposible de contar sin tener en cuenta cómo era el Sur en los años treinta. Era una época diferente: Bonnie y Clyde no eran las únicas personas que rompían la ley y que deparaban nuestra atención. Fue una época de depresión económica y frustración que incrementó los delitos.


Bonnie Parker y Clyde Barrow:
(Texas, EE.UU.) Estos dos amantes del crimen hicieron suyo aquel mandamiento utilizado en otros momentos por quienes adoraban «vivir peligrosamente». Esta era la única meta, la única diversión de Bonnie y Clyde.

Y así lo admitieron ellos mismos —o, al menos, Bonnie Parker— cuando ella escribió una especie de poema póstumo (para ser publicado tras su muerte) que un diario de Dallas imprimió, efectivamente, bajo el título deHistoria de Bonnie y de Clyde. La publicación y, por lo tanto, la muerte de sus protagonistas ocurrió en la primavera de 1934.

Y, como toda historia, la de sus protagonistas se inició obviamente con su nacimiento. Clyde Barrow había nacido en 1910. Sus primeros años fueron, sobre todo a las puertas de la adolescencia, tan iguales a otros de idénticos malhechores, que casi resultó aburrido sugerirlos: robos de coches, asaltos a tiendas, peleas entre bandas, además de detenciones, correccionales y, después, interrogatorios en comisarías. También como tantos otros, Clyde salió de cada encierro con ambiciones más insoslayables y de mayor calado. Su siguiente ascenso en la escala del delito lo llevó al atraco de oficinas bancarias, en un puro ejercicio de «precalentamiento» para el crimen, ya que no vivía en una miseria que justificara, en parte, sus latrocinios.

Clyde Barrow nació el 24 de marzo de 1909, el cuarto de una familia de ocho hijos, en una granja de las afueras de Teleco, en el sudeste de Dallas. Bonnie Parker nació el primero de octubre de 1910, segunda de tres hijos; su padre era albañil. Familias analfabetas, que vivían a los saltos, y que sufrieron el perjuicio de una intensa depresión económica.

En estas estaba, trabajando a su aire, cuando se cruzó en su camino Bonnie Parker, una mujer nada corriente que llamaba la atención por un cierto atractivo descarado y una cabellera pelirroja espectacular. Era una mujer amante de las sensaciones fuertes, con una necesidad constante de vivir en una alteración emocional, y apasionada por los automóviles espectaculares (deportivos, de gran cilindrada), mucho mejor si sus ocupantes —ella misma— manejaban también armas rotundas y lo conducían personas, como ella, ávidas de violencia gratuita.

Curiosamente, la asociación entre ambos no se produjo por motivos sentimentales o sexuales (quizás porque aun siendo ella una ninfómana, él sufría su impotencia mezclada con cierta bisexualidad difusa en la que su pelirroja amiga apenas tenía nada que hacer). Sin embargo, la simbiosis y las afinidades en cuanto a una compartida idolatría para con las guerras urbanas, los disparos, las peleas y la sangre, los uniría con lazos aún más fuertes que los del placer sexual.

En diciembre de 1926, Clyde fue acusado por primera vez de haber robado un auto. Pero recién cuatro años después, en marzo de 1930, fue condenado a cumplir 14 años de prisión, por hurtos menores y robo de autos. Escapó de la cárcel con la ayuda de Bonnie, que logró introducir armas en su celda; pero lo arrestaron poco tiempo después en Ohio. No pasó más de dos años en prisión, siempre visitado por Bonnie. Consiguió la libertad condicional en febrero de 1932.Clyde regresó a su casa en Dallas, y se reunió con Bonnie. Su intención era abandonar la delincuencia, y vivir del trabajo. Bonnie soñaba con ser cantante y poeta. Clyde viajó a Massachusetts para trabajar en la construcción. Pero sólo aguantó unas pocas semanas. Su suerte ya estaba echada, la delincuencia seria el camino.

Una vez que comprobaron que habían nacido el uno para el otro, decidieron formar su propia banda de malhechores; una banda que destacaba por un carácter casi familiar, ya que estaba formada por el hermano de Clyde, Buck, la mujer de este, Blanche, y otros tres individuos: Hamilton, Jones y Methvin.

Con su flamante organización a punto empezaron las acciones. Una de las más espectaculares tuvo lugar en Joplin (Missouri) y, por primera vez, tuvieron que hacer frente a un cerco de la policía del que, tras un diluvio de tiros, lograron escapar, con un saldo de tres policías muertos. Durante el resto del año 1933, se sucedieron las persecuciones y los delitos en diversos estados y ciudades de toda la Unión, no siempre coronados con éxito.

Porque, realmente, estos gángsters se diría que trabajaban «artesanalmente», por el puro placer de delinquir, y no tenían ni la influencia ni la sangre fría de los grandes prebostes mafiosos del país. Así, en el mes de julio, nuevamente fueron cercados por la policía en el mismo estado, ahora en Platte City. Así cayó herido el primer miembro de la banda, Buck Barrow. Pero lograron huir hasta Iowa, donde, de nuevo, fueron asediados por unos policías que parecían reproducirse como las setas.

En esta ocasión Buck murió a causa de las heridas precedentes y su mujer, Blanche, fue detenida. Entonces, tan sólo con la compañía de Jones, Bonny y Clyde escaparon campo través perseguidos por una jauría de policías y de perros policías. Los agentes consiguieron, al menos, la captura de Jones. Los dos «amantes» se quedaron solos frente a todos y, como era de esperar, se defendieron matando. En los primeros días de 1934, casualmente se cruzaron en una carretera con un furgón policial donde iban cinco presos camino de una penitenciaría. El furgón fue detenido, mataron al guardián y liberaron a los cinco presos. Ebrios de velocidad y de sangre, asaltaron un banco cualquiera (que no tenía fondos) y, en Texas, asesinaron a dos policías que les habían solicitado la documentación. Otros dos agentes cayeron en Oklahoma, uno por varios tiros a bocajarro, mientras su compañero fue secuestrado por los malhechores como rehén.

Tras un frustrado asilo en la casa de uno de sus chicos, Methvin (cuyo familiar acabó llamando a la policía) huyeron a tiempo una vez más. Pero, sin saberlo, el 22 de mayo de 1934 se toparon con una enésima persecución, un asedio y cerco, que serían definitivos. Se les conminó a la rendición y la respuesta fue la esperada: el plomo disparado a dos manos. Cayeron en plena carretera de Acadie. Después, un periódico publicó el poema enviado por la poetisa Bonnie Parker y que empezaba: «Un día de estos, caerán codo con codo..

“Un grupo de seis policías los esperó durante dos días muy tensos, iban a matar a una de las parejas más célebres de la delincuencia estadounidense.A las 9.15, el Ford V-8, conducido por Clyde, apareció por la ruta. Sus ojos marrones escudriñaban el camino, pero parecía confiado. La bella Bonnie masticaba un sándwich, recostada sobre el asiento del coche. Los policías empezaron a disparar a quemarropa. Cuando los dos cadáveres fueron examinados en Arcadia, 32 kilómetros al este de Gibsland, el informe del forense precisó que cada uno de los cuerpos había recibido más de 50 balazos. El Ford tenía 167 orificios.”

Uno de los policias Ted Hinton, escribió en su libro “abrí la puerta del auto, y ví a la muchacha en medio de la sangre, pero aún olía a perfume y su peinado no se había arruinado. Sobre el piso del Ford estaban la pistola con la que Bonnie había alcanzado a disparar, un mapa de carreteras de Louisiana, y el sándwich a medio comer. En el auto se encontraron, también, muchas municiones, algunos elementos de camping, el saxo de Clyde, y quinientos dólares. Había, también, algunas patentes de autos falsificadas de Texas, Louisiana y Arkansas.” 

Fuente Consultada: Crónica Negra del Siglo XX- José María López Ruiz

LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS Gobierno Ongania

LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS 

REVOLUCIÓN ARGENTINA:
Caída del Gobierno de Arturo Illia Y El Golpe Militar de Juan Carlos Onganía

Ver: Gobiernos Post Peronista

Durante el Gobierno de Onganía el episodio más dramático a que dio lugar esta política fue la “noche de los bastones largos”: cientos de profesores y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires fueron apaleados delante de la prensa mientras se los desalojaba de las facultades que habían tomado en protesta por la intervención de la universidad.

Muchos de los docentes involucrados fueron despedidos o renunciaron a sus cargos y emigraron para seguir desarrollando sus actividades en los Estados Unidos y Europa. Por su parte, muchos estudiantes se convencieron de que sólo una acción igualmente violenta, de signo inverso, modificaría la situación.

El efecto inmediato de estas demostraciones de fuerza fue el silenciamiento de las voces opositoras. Pero el costo fue muy alto para la relación del régimen con la sociedad, que se mostraría cada vez menos dispuesta a acatar el consenso pasivo que se le imponía.

Para colmo de males, el gobierno de facto continuó tomando medidas represivas de ribetes ofensivos y hasta ridículos contra la publicación de libros y revistas, la proyección de películas y la representación de obras de teatro. Los policías recibieron instrucciones de detener a jóvenes con pelo largo, minifalda o cualquier otra señal de rebeldía y liberalidad.

Los censores oficiales ni siquiera se detuvieron frente a la prensa moderada o la que era francamente- favorable a las metas económicas del régimen: los editores y directores recibían presiones de toda índole para abstenerse de publicar imágenes que reflejaran “la alarmante evolución de las costumbres” o de informar sobre las tensiones internas en las Fuerzas Armadas.

Clausura de la universidad autónoma e inicio de la “fuga de cerebros”
La “noche de los bastones largos” fue el comienzo de una serie de persecuciones y purgas que se prolongaría por más de tres lustros. Fue también el fin de Eudeba, el proyecto cultural más ambicioso emprendido por la Universidad de Buenos Aires.

Como consecuencia, su impulsor Boris Spivacow fundaría en esa misma primavera de 1966 el Centro Editor de América Latina, que se transformaría en una fenomenal usina de difusión cultural y científica en los años siguientes. Mientras tanto, las editoriales de Buenos Aires se convirtieron en plataforma de lanzamiento de la nueva literatura latinoamericana (autores como Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa publicaron en ellas algunas de sus primeras obras).

La represión en los ámbitos públicos contrastó así con la explosión de la actividad editorial privada, atenta a una demanda que era producto de los mismos esfuerzos modernizadores que Onganía decía continuar.

Las universidades públicas no recuperaron la calidad académica ni la gravitación social que habían alcanzado en la década anterior, debido en parte a cómo se saldó en este contexto el debate entre “politizados” y “cientiflcistas”: los profesores y estudiantes más activos tendieron cada vez más a relegar los intereses académicos con el objetivo de transformar la universidad en una trinchera más de la lucha revolucionaria, considerando reaccionarlo todo lo que no sirviera a esos fines.

(…) Para la clase media, el golpe de Onganía supuso más que una pérdida de representación política. Significó un violento ataque a lo que sus componentes habían considerado tradicionalmente como su coto privado, incluso durante la década infame de los años treinta: las universidades y el mundo de la cultura en general. (…) las ocho universidades nacionales fueron ‘intervenidas”, al tiempo que se anulaba su autonomía.

El violento ataque de Onganía —en teoría, una redada contra la “infiltración comunista y, en la práctica, un asalto a la libertad académica y un intento de reformar la educación superior en interés de los grupos económicos dominantes— contribuyó muchísimo a empujar a la juventud de la clase media hacia el campo de la oposición nacional-popular.

Se prohibió la actividad política de los estudiantes y se anuló su derecho a participar, junto con los académicos y los graduados, en el tradicional sistema tripartito de la administración universitaria.

Carecían incluso de la representación simbólica de que habían gozado al principio del período peronista. Unos tres mil académicos, entre ellos algunos de los estudiosos más eminentes de la Argentina, dimitieron y abandonaron el país en tropel; los estudiantes protestaron y fueron reprimidos sin contemplaciones.

El 29 de julio de 1966, un mes después del golpe derechista, la “Noche de los Bastones Largos” causó una profunda impresión en los ánimos estudiantiles. Los Policías Montados Federales irrumpieron a caballo en la Universidad de Buenos Aires, ordenaron a los estudiantes y a los docentes que la desalojaran, usaron sus porras con indiscriminada ferocidad contra los desobedientes y, finalmente, hicieron centenares de detenciones.

Sesenta estudiantes tuvieron que ser hospitalizados. Vistas las cosas retrospectivamente, el acontecimiento, comparado con la represión sufrida bajo el régimen de Videla. no fue particularmente terrible, pero los estudiantes implicados conservaron un vivo recuerdo de la noche en que fueron “víctimas” de un brutal ataque.

Dos meses después, la policía de Córdoba proporcionó a las fuerzas de protesta su primer mártir al herir mortalmente a Santiago Pampillón durante una manifestación estudiantil; pero dos años más tarde los más tenaces de los descontentos, apoyados por la intelectualidad radical, hacían ya decididos esfuerzos para superar la impotencia de su estrategia, estableciendo lazos de solidaridad con las organizaciones obreras militantes.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario Fasc. N° 8 período 1950-1969 a cargo de María Seoane, Periodista y Escritora.

La noche del 29 de julio se inició la represión sobre la UBA. que la voz popular ya bautizó la Noche de los Bastones Largos. Fue ideada por los generales Mario Adolfo Fonseca y Eduardo Señorans, el jefe de la policía federal titular de la Secretaría de Informaciones del Estado, y ordenada por el gobierno militar de Onganía.

El operativo se inició en las facultades de Filosofía y Letras, Ingeniería y Arquitectura y Urbanismo, donde hubo alrededor de 130 detenidos. Pero fue en Exactas donde se desató la más violenta represión y donde hubo la mayor cantidad de detenidos. Allí la policía ingresó cerca de las 23.

Los estudiantes, autoridades y docentes decidieron resistir pacíficamente en el edificio de la calle Perú 222. Sin embargo, el grupo de Infantería ingresó luego a arrojar gran cantidad de gases y armado con bastones largos.

Todos fueron brutalmente golpeados, incluso el vicedecano Manuel Sadosky y el profesor norteamericano Warren Arthur Ambrose, que escribió una carta a las agencias internacionales para dar a conocer el suceso. Hubo alrededor de 150 detenidos, más 50 docentes que fueron liberados esa madrugada y no figuraron en la lista de detenidos.

La UBA tuvo su ”primavera1′ entre 1956 y esta noche del 29 de julio. Bajo el rectorado de Risieri Frondizi, a partir de 1957, desde varias cátedras destacados científicos propendían al desarrollo de la alta calidad de la ciencia aplicada para el beneficio nacional e independiente.

Así nacieron las carreras de Psicología y Sociología, y se crearon el Conicet y Eudeba. Se incorporó la primera computadora latinoamericana para el Instituto de Cálculo de Ciencias Exactas, y se crearon el Departamento de Orientación Vocacional y de Extensión Universitaria.

En ese marco, muchos estudiantes desarrollaron una conciencia política. Instalado el gobierno de Onganía, el 29 de julio se promulgó el decreto-ley 16.912: se intervinieron las universidades nacionales, se anuló el gobierno tripartito universitario de docentes, estudiantes y graduados, subordinándose las autoridades de las ocho universidades nacionales al Ministerio de Educación que, a su vez, fue convertido en una secretaría dependiente del Ministerio del Interior.

El rector de la UBA, Hilario Fernández Long, y las autoridades de Exactas, Rolando García y Sadosky, se opusieron. En exactas, los estudiantes y docentes tomaron los edificios. Lo mismo sucedió en Filosofía y Letras, Ingeniería y Arquitectura y Urbanismo. Pero una orden no escrita planteó que desde ese momento no se tolerarían protestas o acciones de movimiento universitario. (Fuente:El Bicentenario Fasc. N° 8 período 1950-1969 a cargo de María Seoane, Periodista y Escritora.)

Fuente Consultada:
Richard Gillespie Soldados de Perón. Los Montoneros
Historia de la Argentina (1955-2010) Marcos Novaro

Los Enigmas de los asesinatos de JACK EL DESTRIPADOR

Los Enigmas de los Asesinatos de: Jack el Destripador

Entre septiembre y noviembre de 1888 un asesino mató y mutiló salvajemente a cinco prostitutas en el empobrecido East End londinense. De identidad desconocida, la prensa lo convirtió en una leyenda que aun continua. Jack El Destripador, no fue el primer asesino en serie de la historia, pero sin dudas fue el primero en alcanzar unos niveles de semejante fama mundial ,en donde diarios de lugares tan alejados como México, y Nueva Zelanda, hablaban de sus crímenes.

¿Porque tanta fascinación?. Resulta difícil decir que ha sido, pero muchos coinciden en que el nombre ha creado el inicio de toda esta polémica e intrigante historia que lleva mas de un siglo de antigüedad. Para otros fue los detalles escabrosos, ampliamente difundidos por periódicos, acerca de como atacaba y descuartizaba a sus víctimas, mutilando y arrancando sus órganos “íntimos”.

Jack el destripador¿Fue Jack el Destripdor una mujer?
Ya en tiempos de los asesinatos de Whitechapel, sobre todo tras la carnicería hecha a Mary Kelly, se oyó hablar entre la policía de que Jack el Destripador podía ser una mujer. El testimonio de una vecina llamada Caroline Maxwell, que no fue incluido en ningún informe, resulte) determinante para que el inspector jefe Abberline se acercara a su colega Thomas Dutton diciéndole: “¿No crees que este caso podría ser el de Jill la Destripadora en vez de Jack el Destripador?”.

En 1939, William Stewart escribió un libro con una nueva teoría basada en aquella suposición policial. Según él, Jill era una mujer de mediana edad, especialista en provocar abortos, que había sido denunciada a la policía por otra mujer a la que ayudó a abortar. Aquella traición femenina, por la que pasó un tiempo entre rejas, le hizo despertar un sentimiento de venganza contra las personas de su propio sexo, especialmente prostitutas, que eran sus mejores dientas.

Stewart creyó que Jill se llamaba en realidad Mary Pearcy, ahorcada en 1890 por haber acuchillado y degollado a la mujer de su amante y a su hijo. Medio siglo antes, Arthur Conan Doyle, el célebre creador del investigador Sherlock Holmes, también había advertido a la policía sobre la hipótesis de que el asesino de Whitechapel podía ir vestido con ropa de mujer para evitar sospechas y así escapar sin problemas. Adelantó incluso que se podía tratar de una comadrona, en cuyo caso ni la existencia de manchas de sangre en sus ropas ni su presencia a altas horas de la noche habrían resultado sospechosas.

¿Fue Jack el destripador, un primo de Virgia Woolf?
En su obra Cláreme: He was Jack theRipper?, publicada en 1972 y dedicada a la vida del duque de Clarence, el novelista Michael Harrison, cultor del género criminal y fantástico, puso a James Stephen (1859-1892) en el ojo del huracán. El duque no era otro que el príncipe Albert Víctor, nieto de la reina Victoria, heredero de la corona. Por su parte, Stephen fue un brillante historiador, periodista y poeta, educado en Eaton y Cambridge, y primo de la escritora Virgina Woolf, a quien se encargó la tutela de su alteza en el verano de 1883.

Según Harrison, autor de pastiches de Sherlock Holmes y Auguste Dupin, el tutor cayó enamorado del príncipe, pero este prefería andar con prostitutas, lo que provocó un ataque de celos y la transformación de Stephen en el Destripador. Harrison basó su teoría en la similitud entre la letra de Stephen y la de la carta Desde el infierno, considerada durante tiempo la más auténtica de las misivas del Destripador.

¿Influyó la Luna en los crímenes?
En agosto de 1895, durante un congreso de medicina forense celebrado en Nueva York, el reputado alienista -nombre que recibían los psiquiatras antes de la consagración de esta disciplina médica- británico Lyttleton Stewart Forbes Winslow postuló la teoría de la influencia de la Luna como el agente que impulsó a Jack el Destripador a cometer los asesinatos. Explicó que estos habían ocurrido mientras el satélite atravesaba las fases de luna nueva o de cuarto menguante. Además, aventuró que el asesino debía ser un aplicado estudiante de medicina, miembro de una respetable familia, delgado, de tez pálida, cabellos claros, ojos azules y de aspecto irreprochable. Forbes añadió también un retrato psicológico.

Se trataría de un joven desorientado, de dogmáticas creencias religiosas -que asistía puntualmente a los oficios matinales de la catedral de San Pablo-, persuadido de estar llamado a cumplir una misión aniquiladora, que obedecía a un programa de moralización y saneamiento social encargado por Dios y que le impulsaba a cometer las masacres en los cuerpos de las prostitutas.

¿Hubo Más de un Asesino?
Esta es una hipótesis que, aunque poco probable, no se ha descartado. De hecho, aunque se adjudican a Jack por lo menos cinco de los once asesinatos que se registraron en el East End entre 1888 y 1891, ni los propios “destripólogos” se ponen de acuerdo en cuáles de ellos son realmente obra del más famoso asesino de la historia .del Reino Unido. La inmensa mayoría acepta que de los cinco asesinatos “canónicos” hay al menos tres que responden sin duda al modus operandi de Jack el Destripador: Mary Ann Nichols, Annie Chapman y Catherine Eddowes. Además, en la actualidad se tiende a incluir a Martha Tabram entre las más que probables primeras víctimas del «monstruo de White-chapel».

Esta indefinición ha permitido sugerir que la atroz secuencia de homicidios se debió a una singular “epidemia” de imitadores, fomentada por el clima de histeria suscitado por la prensa, que hizo circular interesadas versiones sobre la forma en que se cometieron los asesinatos. Fuere como fuere, está probado que tras el asesinato de Mary Kelly hubo otros homicidas que intentaron imitar las formas del Destripador. No obstante, crímenes como el “doble evento” son difícilmente atribuibles al hecho casual de que dos asesinos desconocidos entre sí coincidieran en la misma noche para salir a matar a dos prostitutas. Pero…

¿Procedía el destripador de EE.UU.?
Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930), mundialmente famoso por sus historias del detective Sherlock Holmes, aconsejó a la policía londinense que buscara a Jack el Destripador en Estados Unidos. Dijo que había llegado a esta conclusión después de la lectura de la primera carta enviada a la Central News Agency por el asesino, donde aparecían algunas expresiones propias del inglés estadounidense. De hecho, el célebre escritor no fue el único en sospechar de la pista estadounidense.

En 1993, el escritor y “destripólogo” Stewart Evans hizo pública una carta del inspector jefe de la Policía Metropolitana de Londres John G. Little-child, fechada en septiembre de 1913 y dirigida a George R. Sims, periodista, en la que, al tiempo que revelaba la identidad del reportero que había escrito la carta Querido Jefe, atribuida al asesino de Whi-techapel, admitía que Scot-land Yard había sospechado de un curandero, aventurero y misógino estadounidense de origen irlandés llamado Francis Tumblety, entre cuyas extravagantes costumbres estaba la de coleccionar úteros de mujer.

La sospecha debió ser fundamentada porque Scotland Yard envió a un experimentado inspector, Walter Andrews, a Estados Unidos para pedir la extradición de Tumblety, detenido en Nueva York. Las autoridades estadounidenses, sin embargo, no satisficieron la petición británica al estimar que no había pruebas suficientes que incriminaran al detenido con los asesinatos de Whitechapel.

¿El Asesino pudo haber sido un policía?
Nada menos que Frederick Abberline, inspector jefe de la Policía Metropolitana en 1888, mereció ser considerado el Destripador por un «destripólogo» español, José Luis Abad, especialista en grafología, en su libro Jack el Destripador, el asesino más inteligente de la historia (2011).

Abberline, que se retiró en 1892 para acabar su carrera trabajando en la delegación europea de la famosa agencia estadounidense de detectives Pinkerton, tenía al clásico envenenador George Chapman, ejecutado en 1903, por principal sospechoso. Pero Abad, en base a sus propios exámenes grafológicos, sostiene que Abberline era el célebre asesino.

No obstante, las sospechas de que Jack el Destripador fuera un policía también recaen sobre otros agentes de la ley como el sargento Eugene Charles Bradshaw, quien participó en todas las investigaciones de los asesinatos. Miembro de la logia masónica Príncipe Leopoldo, que celebró asambleas las noches de los asesinatos.

¿El cadaver de Miller´s Court era el de Mary Kelly?
De los cinco asesinatos canónicos de Jack el Destripador, el que menos se ajusta al patrón de los anteriores es el de Mary Kelly. La víctima no solo era mucho más joven que las otras cuatro desafortunadas, sino también más alta y fuerte. El homicidio ocurrió en el interior de una vivienda y no en la vía pública. Ni siquiera la influencia lunar fue la misma, puesto que el 9 de noviembre de 1888 el astro avanzaba hacia el cuarto creciente y no estaba en luna nueva o cuarto menguante como ocurrió con los cuatro asesinatos precedentes. Además de los factores ambientales, tampoco la biografía de Mary Kelly es precisa.

La mayoría de los datos fueron suministrados a la policía por Joseph Barnett, el hombre de 30 años que convivía con ella y que también nutrió la lista de sospechosos. Por otra parte, las versiones de algunos testigos que dijeron verla con vida sobre las ocho de la mañana del mismo día 9 de noviembre, contradijeron los resultados forenses sobre la hora de su muerte. En definitiva, todos estos datos equívocos han dado pie a varias teorías sobre si el cadáver desollado encontrado en el número 13 de Miller’s Court era realmente el de Kelly.

En los últimos tiempos, y a tenor de algunas noticias sobre la negativa del Ministerio del Interior británico a abrir los archivos sobre los informadores de la policía durante los crímenes de Whitechapel, ha surgido la teoría de que Mary Kelly podría ser una agente británica infiltrada en los bajos fondos para recoger información sobre las actividades de los “Fenians”, los temidos radicales irlandeses que en 1887 intentaron asesinar a la reina Victoria con motivo de los 50 años de su reinado.

¿Es posible que Kelly fuera descubierta por los irlandeses y que los servicios especiales de Scot-land Yard intentaran ponerla a salvo simulando un brutal asesinato, solo atribuible a un anónimo asesino llamado Jack el Destripador? La teoría puede parecer descabellada, pero tanto el asistente del comisionado, Robert Anderson, como el inspector jefe John G. Littlechild y el inspector Frederick Abberline, trabajaron en la división especial contra el terrorismo irlandés. La desfiguración del rostro y el cadáver de Mary Kelly cobraría así otro sentido, como lo tendría también la detallada descripción que George Hutchinson, el amigo a quien la prostituta pidió dinero, hizo del presunto asesino de Kelly.

Además, también se sabía que el propietario enviaría el día 9 a alguien a cobrar los atrasos del alquiler y que descubriría el cadáver. Es posible que la operación se dirigiera a proteger a Kelly del doctor Francis Tumblety, presunto agente de los «Fenians» detenido apenas unos días antes por actos antinaturales con otro hombre -¿una excusa para preparar la operación de protección con un cadáver extraído de una morgue con el beneplácito de los forenses?-, quien tras conocer el asesinato de la joven prostituta decidió huir a Francia.

Basado en: Asesinos Seriales “Crónicas del Horror” A. B. Pesce
Fuente Consultada: Asesinos en Serie Pili Abeijon
El Caso de Jack el Destripador Grandes Enigmas de la Humanidad

JACK EL DESTRIPADOR Asesinatos Famosos y Crueles de la Historia

Jack el Destripador: Asesinatos Famosos y Crueles de la Historia

JACK “EL DESTRIPADOR”, Asesino Serial
Su Historia

Entre septiembre y noviembre de 1888 un asesino mató y mutiló salvajemente a cinco prostitutas en el empobrecido East End londinense. De identidad desconocida, la prensa lo convirtió en una leyenda que aun continua. Jack El Destripador, no fue el primer asesino en serie de la historia, pero sin dudas fue el primero en alcanzar unos niveles de semejante fama mundial ,en donde diarios de lugares tan alejados como México, y Nueva Zelanda, hablaban de sus crímenes.

¿Porque tanta fascinación?. Resulta difícil decir que ha sido, pero muchos coinciden en que el nombre ha creado el inicio de toda esta polémica e intrigante historia que lleva mas de un siglo de antigüedad. Para otros fue los detalles escabrosos, ampliamente difundidos por periódicos, acerca de como atacaba y descuartizaba a sus víctimas, mutilando y arrancando sus órganos “íntimos”.

JACK EL DESTRIPADOR Asesinatos Famosos y Crueles de la HistoriaEn el otoño de 1888 se sembró el terror en las calles del East End de Londres. Durante 10 semanas este barrio fue el escenario de una serie de crímenes, lo que años más tarde fue denominado el otoño del terror, nombre con el que bautizó un autor de la época a estos días sangrientos, que conmovieron hasta a la reina Victoria, quien encomendó al Ministro del Interior en un documento, que era prioridad apresar al asesino de prostitutas.

Es así como los crímenes perpetrados por el siniestro personaje Jack The Ripper (nombre con el cual firmó las cartas que enviaba a Scotland Yard) se pierden en las transitadas calles de una marginal zona de Londres y llenan de espanto y conmoción a una sociedad victoriana que nunca supo, en definitiva, quien fue en realidad «El Destripador».

Su primer crimen oficial, por así decirlo, el que reconocen todas las crónicas, tuvo lugar el 31 de agosto, aunque en su día se sospechó que por lo menos dos asesinatos anteriores menos publicitados habrían sido también obra suya.

Mucho se ha dicho sobre este famoso asesino, se han intentado reconstruir perfiles considerando a Jack un desequilibrado mental y obseso sexual, con fuertes motivaciones sádicas.En realidad, el asesino de Whitech construye de sí mismo una historia prosaica puesto que nunca habrá certezas sobre sus genes, por qué empieza a matar y tal vez lo mas interesante: por qué deja de hacerlo.

Jack el destripador es el paradigma asesino serial, un fantasma que se pierde en noche y la bruma londinense, un hombre q nunca fue visto, que no pudo ser detenido y que su repentina desaparición no implica en absorto que haya muerto.

Por este motivo este caso en particular en los anales de la historia de Scotland Yard es un enigma, un misterio que terminó convirtiéndo casi en una leyenda.

Al destripador han llegado a atribuírsele 14 asesinatos algunos anteriores a 1888 y otro posteriores al mismo año. Es sólo en 5 crímenes donde no existen dudas que fueron cometidos por el mismo homicida.

Muchos criminólogos y especialistas en asesinos seriales no están de acuerdo acerca de la verdadera lista  de crímenes, generalmente se habla de 5 a 6 muertes. De las seis victimas que se consideran de autoría, existen dudas acerca de la primera, una prostituta de 35 años, Martha Tumer, que aparereció con la garganta cortada en una escalera del edificio George Yard de Whitechapel, el 6 e agosto de 1888.

Esta mujer, que fue ferozmente atacada, o mostraba las mutilaciones características de s asesinatos siguientes. Las desafortunadas que clasifican como victimas perteneciente a Jack Destripador fueron: Mary Ann Nicholls, Annie Chapman, Elizabeth Stríde, Catheríne Eddowes y finalmente Mary Kelly.

El lunes 6 de agosto, varias semanas antes del primer crimen oficial del Destripador, Marta Tabram, una prostituta de 39 años, había sido hallada muerta con 39 puñaladas; y algunos meses antes, Emma Smith, una prostituta 45 años, había sido agredida salvajemente en la cabeza y le habían introducido un objeto en la vagina. Seguramente estos dos crímenes no tenían nada que ver con nuestro asesino, más que nada porque la firma del Destripador era más ritualista que los simples golpes y puñaladas, pero aún así, el terror ya se había apoderado de las almas de los habitantes del distrito londinense.

El asesinato final de la lista de cinco fue el mas terrorífico. En dicha ocasión, por única vez, Destripador» estuvo solo con su víctima en cuarto, teniendo todo el tiempo para desarrollar su macabra tarea. Del informe ofrecido por la policía se des-ende que la prostituta fue mutilada en forma errante:

La garganta había sido cortada de tajo con cuchillo, casi separando la cabeza del cuerpo, el abdomen fue parcialmente rasgado y ambos s separados a cuchillazos del cuerpo; el brazo derecho como la cabeza, colgaba del cuerpo solo por la piel. La nariz había sido desprendida, la frente despellejada, y los muslos descarnados hasta los pies.

El abdomen había sido cortado de arriba hacia abajo, con un cuchillo y el hígado y las entrañas, arrancados. Las entrañas y otras partes del cuerpo habían desaparecido pero el hígado y los intestinos… según se dice estaban colocados entre los pies de la pobre víctima. El asesino había puesto encima de una mesa la carne de los muslos y de las piernas, junto con los pechos y la nariz, y una de las manos de la víctima había sido hincada en el estómago.

Mientras Jack asolaba los barrios de prostitutas sin dejar rastros, el pasatiempo favorito de los londinenses era descubrir quién se encontraba detrás del criminal, hasta que en el mes de septiembre de 1888 el asesino se da a conocer enviando una carta a la Agencia Central de Noticias de Londres, la cual llevaba la firma de Jack The Ripper.

La esquela decía: «Anduve oyendo que la policía ya sabe quién soy. Me he reído al verlos decir que están en la dirección correcta […] Amo mi trabajo y ya quiero empezar de nuevo. Pronto volverá a escuchar de mis divertidos juegos /. . .. Suyo sinceramente, Jack, el destripador».

Ese mismo mes, el destinatario de otra carta es Charles Lusk, jefe del comité que patrullaba el barrio de los crímenes, esta decía:

«Lusk puede buscar en todo el infierno pero no me encontrará aunque estoy frente a su nariz todo el tiempo. Su viejo amigo Jacky».

Eso no fue todo: también le envió un paquete y una nota: «Desde el infierno. Mister Lusk, le envío la mitad de un riñón que tomé de una mujer. La otra la freí y la comí. Estaba muy bien.Agárreme si puede.

Durante octubre envía un postal manchada con sangre, que es publicada por el periódico Star, decía: «Van a escuchar del trabajo de Jacky mañana, un evento doble esta vez. Jack.

Finalmente, Jack salió de escena tan anonimamente como había entrado. Sobre la verdadera identidad de este homicida se barajaron finitas hipótesis.

Según una teoría, Jack The Ripper practicaba la magia negra y como parte de un ritual debía asesinar a siete mujeres de forma tal que sus siete cuerpos formaran una «Cruz del Cal no de siete puntas», con la punta superior ha el oeste.

Aparentemente, después de matar a la tercera o cuarta, el asesino adquirió el poder hacerse invisible. Este hecho puede probarse y que en uno de los casos la policía escuchó los alaridos de una de las víctimas, pero al llegar había rastros del asesino a pesar que la calle tenía solo una vía de escape. Esta teoría no pudo sostenerse ya que las mujeres únicamente fueron cinco. Pudo ser un médico quien cometió los crimenes, enfurecido con las prostitutas que habrían contagiado a su hijo con una enfermedad venérea que luego le causó la muerte.

El domingo 30 de septiembre, se descubría otro cadáver en la calle Berner sobre la una de la mañana. Tras pedir ayuda a la policía, vieron que se trataba de una mujer, cuyas faldas habían sido levantadas por encima de sus rodillas. Un forense llegó a la escena del crimen con su ayudante un cuarto de hora más tarde. Entre los dos detallaron sus conclusiones de la exploración:

“La difunta yace sobre su lado izquierdo, su cara mira hacia la pared derecha. Sus piernas han sido separadas, y algunos miembros están todavía calientes. La mano derecha está abierta sobre el pecho y cubierta de sangre, y la izquierda está parcialmente cerrada sobre el suelo. El aspecto de la cara era bastante apacible, la boca ligeramente abierta. En el cuello hay una larga incisión que comienza sobre el lado izquierdo, 2 ½ pulgadas por debajo del ángulo de la mandíbula casi en línea recta, seccionando la tráquea completamente en dos, y terminándose sobre el lado contrario… ”

El asesino no se había ensañado tanto esta vez como en las anteriores. Posiblemente había sido interrumpido mientras la degollaba y hubiese huido antes de completar su ritual.

La joven prostituta fue identificada como Elizabeth Stride, de origen sueco, que había venido a Inglaterra para ganarse la vida tras el fallecimiento de su marido y sus dos hijos en un accidente marítimo.

Esta vez, varios testigos declararon haberla visto momentos antes de su muerte acompañada por un hombre de unos treinta años con pelo y bigote negros, vestido con un abrigo negro y un sombrero alto, que portaba un bulto, como un maletín.

Mientras la policía se enfrentaba al hallazgo de este nuevo cadáver, a pocas calles allí un guarda nocturno descubría el cuerpo de otra víctima degollada. Su abdomen había sido abierto y los intestinos se encontraban en el suelo, además tenía varias heridas por todo el cuerpo. Los miembros estaban todavía calientes, la data de la muerte no debía ser de más de media hora desde el descubrimiento del cadáver.

No había otros indicios más que un escrito con tiza blanca sobre una pared que decía: “No hay porque culpar a los judíos”, supuestamente obra del asesino. Antes de que la inscripción pudiese ser fotografiada, el Comisario de la Policía londinense Charles Warren ordenó que fuese borrada, según él porque se trataba de una falsa pista del criminal tratando de culpabilizar a la comunidad judía, y si algún londinense lo leía, podía provocar una revuelta contra ellos.

La víctima era Kate Eddowes, quien como las demás, tenía por oficio el de la prostitución y como afición, la bebida. Sus padres habían muerto cuando ella era joven y a los 16 años se fue a vivir con un hombre, con quién tendría tres hijos. Los malos tratos por parte de éste obligaron a que se fuera de casa, y su adicción al alcohol la obligó a alquilar su cuerpo en las calles.

Como en las muertes de Polly Nichols y Annie Chapman, la garganta de Kate había sido degollada de izquierda a derecha, le habían seccionado el vientre y extraído algunos órganos, entre ellos uno de los riñones.

Después de esto, las cosas parecieron volver a la normalidad en Whitechapel. No hubo ningún otro asesinato durante un mes y las prostitutas regresaron a las calles más tranquilas. Desgraciadamente, la paz duró poco, pues el 9 de noviembre, otra mujer apareció salvajemente asesinada.

Se trataba de Mary Kelly, una atractiva joven de 21 años que se dedicaba a la prostitución para poder mantenerse a ella misma y a su pareja, que se encontraba sin trabajo.

Esa mañana, el locatario subió a la habitación de Mary para cobrar el alquiler mensual, pero nadie contestó a su llamada. Decidió abrir la puerta él mismo, horrorizándose por lo que descubrió…

¿Por qué se llevaba el útero de sus víctimas?
De acuerdo con el perfil psicológico que hizo el PB1, Jack sentía un profundo odio hacia las mujeres, porque habría sido criado por una madre alcohólica y violenta, que se habría dedicado a la prostitución en la calle y que, incluso, habría abusado o permitido abusar sexualmente de él. Ante este cuadro es fácil deducir el odio que el asesino debía de sentir hacia las prostitutas borrachas y de mediana edad, en las que podría reconocer la figura de su madre. La extirpación del útero, el órgano de la maternidad, se interpretaría entonces como la voluntad del asesino de negar a sus víctimas

Sin duda era el crimen más violento de Jack el Destripador. El cadáver estaba tumbado sobre la cama con múltiples heridas de arma blanca, completamente mutilado y con la arteria carótida seccionada. La ferocidad de este asesinato asombró a los cirujanos veteranos de policía. El médico forense necesitó varias páginas para redactar el informe de las lesiones y órganos extraídos.

Este asesinato creó el pánico absoluto en el barrio, haciendo estallar episodios esporádicos de violencia en la muchedumbre. La actividad policial era frenética, cada rincón fue registrado, cada sospechoso detenido e interrogado a fondo, pero no por eso la policía dejaba de ser duramente criticada. Nunca más se volvió a saber del asesino. No hubo más cartas ni más crímenes, parecía que Jack el Destripador hubiese abandonado la escena del crimen para siempre, y finalmente el caso fue cerrado en 1892, el mismo año en que el Inspector encargado del caso se retiró.

Lo cierto es que nadie puede saber si ésta es la verdadera historia o si es otro de los relatos que inspira este terrible personaje. Lo único que hoy en día tenemos claro es que no se trataba de un delincuente cualquiera. Sus hechos demuestran que era una persona con gran inteligencia y tal vez una educación superior a la población de Withechapel, incluso puede que fuese alguien de clase alta.

Tal vez tuviese un trastorno de la sexualidad o un trastorno mental que le provocase esa compulsividad y obsesión a la hora de cometer los crímenes. Su afán de reconocimiento y el hecho que resaltase con las cartas enviadas a la prensa su inteligencia, demuestra que también era una persona insegura y llena de complejos. Pero mientras Scotland Yard mantenga sus archivos en el más absoluto secreto, otros autores seguirán suscitando sospechosos que mantengan la leyenda del Destripador viva.

SOSPECHOSOS: “Entre los sospechosos no estuvieron ausentes algunas celebridades. Por ejemplo, el polifacético Lewis Carroll, creador de Alicia en el país de las maravillas, de quien se dijo que sus obras literarias incluían mensajes crípticos que anticipaban los crímenes. Otro fue el artista impresionista Walter Sickert, señalado porque, en teoría, aquellos horrendos crímenes eran su inspiración para conformar algunas de sus oscuras obras.

El caso más renombrado fue el del duque de Clarence, Alberto Víctor, nieto de la reina Victoria. El duque habría tenido cierta afición por el “bajo mundo”. A tal punto, que se le adjudicó un hijo, producto de su relación con una prostituta. Como la noticia debía mantenerse oculta, el duque habría “silenciado” de manera macabra a todas aquellas meretrices que habrían sabido del hecho.

En medio del desconcierto, los periódicos de la época sumaban una cuota de sensacionalismo que mantenía en vilo a la sociedad. Las cartas anónimas, adjudicándose el hecho o sembrando pistas falsas, pululaban por doquier. De todas formas, las principales líneas investigativas, en cierto momento, apuntaron a un reducido núcleo de sospechosos.

Entre ellos, un pseudo médico estadounidense, de nombre Francis J. Tumblety, que llegó a Inglaterra en junio de 1888, habiendo partido raudamente en noviembre -casi el mismo lapso en que ocurrieron las muertes-, lo que habría explicado el repentino cese de la ola de crímenes, que nunca más se repitieron con la impronta de Jack. Aunque todos creían seguir viendo en la niebla su tan temida figura.” (Fuente: El Diario de National Geographic N°31)

Basado en: Asesinos Seriales “Crónicas del Horror” A. B. Pesce
Fuente Consultada: Asesinos en Serie Pili Abeijon

Peter Kurten Asesino Serie Vampiro de Dusseldorf Asesinatos Famosos

Peter Kurten Asesino Serie: Vampiro de Dusseldorf – Asesinatos Famosos

Asesino Serial Perter Kurten Vampiro de Dusseldorf PETER KURTEN: Nació el 26 de mayo de 1883, en Kóln-Mülheim. Fue el quinto hijo de trece hermanos que vivían hacinados en un solo cuarto, razón que desencadenó una importante promiscuidad sexual e incluso incesto. Su padre tenía como ocupación el moldeado de arena y era adicto a la bebida, además de golpear frecuentemente a los miembros de su familia. Su madre, además, lo acosaba sexualmente.

Cuando su padre es condenado a trabajos forzados en 1897 por intento de incesto, Peter comienza a criarse vagabundeando y con poca atención; amaba a los animales que se criaban en su granja pero un día comprendió que sentía más placer degollándolos.

Peter tuvo que educarse en la calle, comenzando así su vida criminal muy tempranamente. A los cinco años de edad además de la crueldad con los animales mató a un perro y a uno de sus compañeros de juegos que no sabía nadar lo tiró desde una barca en la que navegaban, intentando ahogarle. A los 8 años, después de una paliza que le dio su madre, huyó de la casa, viviendo del producto de sus robos. Regresó a casa y trabajó como aprendiz en una fábrica.

Su contacto con lo criminal fue a temprana edad, ya que cuando sólo contaba con cinco años intenta ahogar a un compañero que jugaba con él en una pequeña embarcación, asimismo le gustaba colaborar con el empleado municipal que atrapaba perros vagabundos, quien le enseñó a masturbarlos y torturarlos llegando en una oportunidad a matar él mismo a uno de los pobres animales.

Practicó la zoofilia con cabras, ovejas y cerdos, descubriendo que obtenía mayor placer si los acuchillaba durante el acto sexual. Además, estaba fascinado con los incendios y se dedicaba a leer extasiado sobre Jack el Destripador y sus asesinatos.

En 1894 se muda con su familia a la ciudad de Düsseldorf, don de trabaja como aprendiz de moldeador en una fábrica, a los 14 años asalta a una joven. que casi estrangula en los bosques de Grafenberger. Esa zona sería luego el escenario de sus  crímenes. De allí en más deambulará por el río Rin con una prostituta.

Durante ese período es condenado por arios delitos pero finalmente vuelve a Düseldorf. Unas vez allí consigue alojamiento en la casa de la señora M, que tenía una hija de 16 años. Esta mujer era adicta al sadismo, lo que aumentó el innato gusto por el maltrato  que poseía Peter. Esta relación no prospera y la mujer lo denuncia, motivo por el cual vuelve a la cárcel, por este y otros delitos como robo y deserción de sus obligaciones militares. Kürten pasa casi 20 años en prisión o realizando trabajos forzados.

Su primer homicidio tuvo lugar en 1913 cuando ingresa a la casa de Peter Klein con intenciones de robo. Al entrar al dormitorio, buscando joyas o dinero, encuentra a una niña de 8 años —Christine Klein— y sin poder controlarse la estrangula y luego le corta la garganta. El contacto con la sangre tibia le produjo satisfacción, y limpió el cuchillo con su pañuelo, que llevaba el monograma PK. Las sospechas, por supuesto, recayeron sobre el padre de la niña, que poseía las mismas iniciales.

Peter contrae matrimonio en 1923 se instala en una casa de la calle Mettmanner Strasse Nro 71. No tuvo hijos y era considerado por sus vecinos como una persona seria, honesta y amable, con la única particularidad de maquillarse para disimular sus edad. Desde su casamiento y hasta 1929, asaltó y casi estranguló a varias mujeres, pero estas no lo denunciaron por vergüenza.

Su sed de sangre no se detendría y el 9 de enero de 1929, en horas de la noche, atacó a Apollonia Kuhn hundiéndole unas tijeras que se rompieron por la presión impuesta por Peter. Los gritos desgarradores de la mujer alertaron a unos paseantes, que pudieron rescatarla pero Kürten lograría escapar. El 8 de febrero engaña a Rosa Ohlinger de 9 años a quien lleva a una zona oscura de las cercanías de la iglesia Vinzenz, la rede violentamente con las tijeras hasta mala. Horas más tarde regresa al lugar del crimen para verter petróleo sobre el cuerpo y lo incendia, logrando así nuevamente el orgasmo.

Otras de sus víctimas sería Rudolf Scheer, quien deambulaba alcoholizado y tiene un encuentro con Kürten. Tras un airado cruce de palabras, el asesino lo ataca con las tijeras y bebe la sangre que mana de las heridas. Un domingo de agosto de 1929 organiza una cita con la prostituta María Hahn. Durante el encuentro la estrangula, le clava las tijeras en la garganta, y absorbe la sangre de la víctima. El cuerpo de la joven es encontrado gracias a un carta que envía el propio Kürten a la policía con un poema y un plano indicando el lugar exacto. Siempre se alejaba del lugar de los hechos con una sonrisa o canturreando una canción ya que no era la penetración o el contacto físico erótico lo que lo satisfacía sino el asesinato y la sangre,

Vuelve a matar el 24 de agosto, cuando seduce a las jovencitas Luise Lenzem de 13 años y Gertrud Hamacher de 5, que son llevadas a un campo cercano donde las estrangula y las apuñala, seccionando la garganta de una de ellas. Posteriormente intenta asesinar a una criada, Gertrud Schulte, quien recibe varias heridas. En el mes de septiembre mata a Ida Reuter a golpes de martillo, después de haberla violado. La siguiente desafortunada fue Elizabeth Dorrier, que recibió golpes de martillo, y finalmente Gertrud Alberman de 5 años, a quien estrangula y acuchilla con las tijeras 35 veces.

Su mayor traspié lo comete cuando se encuentra en la calle con Maria Butlies. Ese 14 de mayo de 1930 la joven llegaba a Düsseldorf en busca de un albergue estudiantil. Temerosa, porque ya se conocían las andanzas del «vampiro», buscaba la dirección del lugar en sus bolsillos y un señor que observaba la escena se acerca para ayudarla, pero es interrumpido por Peter, quien se ofrece a acompañar a la muchacha. Así, la joven caía en sus garras. Kürten la lleva primero a su casa, donde nunca había llevado a ninguna víctima, le ofrece pan y leche, y luego, con la excusa de conducirla hasta el albergue, la lleva a un bosque cercano donde intenta estrangularla. Después de un forcejeo, ella logra librarse y él se da cuenta que logró alcanzar el goce y su víctima estaba viva y se retira del lugar murmurando: «Así es el amor».

Sólo podía excitarse sexualmente matando mujeres. El Prof. Berg describió a Kürten como “el rey de los pervertidos sexuales”, necrófilo, sádico, incendiario y practicaba el bestialismo. Bebía la sangre de sus víctimas. Sentía gran admiración por Jack “El Destripador”.

La joven finalmente llega a la dirección de la pensión, pero tarda varios días en denunciarlo. Peter consideró, frente a los acontecimientos que debía contarle toda la verdad a su esposa y así lo hace una mañana de mayo de 1930, con voz serena le dice que él era la Bestia que estaban buscando, le describe el placer que sentía al cometer sus horribles asesinatos, la utilización de tijeras o martillos que guardaba en el bolsillo, de su saco.

Por supuesto, su mujer no podía cree lo que escuchaba. Su esposo, un modesto empleado y amable vecino no podía ser un homicida. Finalmente él le propone un pacto debido a que la Informacion  sobre el Vampiro o la Bestia de Düsseldorf tenía precio muy alto, le pide que lo entregue. De esta manera la recompensa serviría como indemnización por todos los sufrimientos vividos por su culpa. Ambos tenían un plan y la mañana del 24 de mayo de 1930 se presenta a la policía la señora

Kürten, que dijo saber a quién buscaban y que los guiaría hasta él. Los agentes estuvieron de acuerdo, y a las tres de la tarde fueron acompañados hasta la Iglesia de Saint Rochus. Allí se encontraba Peter, de 47 años que, mirando a los policías, dijo: «No tienen por qué temer», y se entregó.

El juicio se abrió el 13 abril de 1931, el imputado alegó locura y su abogado intentó convencer al jurado de que su cliente había estado dominado por una fuerza diabólica que lo obligaba a cometer los repugnantes asesinatos. Guando el juez le pregunta en una oportunidad si tenía conciencia de sus actos, Kürten le responde: «No tengo ninguna. Nunca he sentido un mal presentimiento en mi alma; nunca pensé que lo que hice estuviera mal, a pesar de que la sociedad humana me condene. Mi sangre y la sangre de mis víctimas caerán sobre la cabeza de mis torturadores. Debe haber un Ser supremo que dio en primer lugar la primera chispa vital a mi vida. Ese ser supremo considerará mis buenas acciones porque vengué la injusticia.

Los castigos que he sufrido han destruido todos mis sentimientos como ser humano. Es por ello que no tuve piedad para mis víctimas)). Y agregó: «No tengo ningún remordimiento. Cuando recuerdo mis actos no me avergüenzo, recordar todos los detalles me hace disfrutar.

El 22 de abril fue declarado culpable de asesinato en nueve casos, y de intento de asesinato en siete. Fue sentenciado según el Código Penal alemán de esa época a morir nueve veces y a una condena de quince años. Su ejecución se produjo el 2 de julio de 1931, cuando fue guillotinado en la prisión de Klingelputz previa confesión con el capellán y la redacción de varias cartas a los familiares de sus víctimas.

Después de que me decapiten, podré oír por un momento el sonido de mi propia sangre al correr por mí cuello… Ese será el placer para terminar con todos los placeres.

La policía trató de averiguar quién era el hombre que aterrorizaba a la ciudad, sin conseguirlo, hasta que en cierta ocasión, viendo que iba a ser descubierto cualquier día, confesó sus crímenes a su mujer, que horrorizada le denunció a la policía. Así pudo ser capturado, y juzgado en un proceso que comenzó el 13 de abril de 1931, durante el cual intentó su abogado defensor probar que era un demente para salvarle de la pena capital. No le sirvió de nada y el 2 de julio de 1931 fué ejecutado en la guillotina a las seis de la mañana. Durante los días que estuvo en prisión recibió miles de cartas, muchas de ellas cartas de amor y en la mayoría de las cuales le pedían su autógrafo.

ALGO MAS SOBRE ESTE ASESINO….

¿De dónde venía entonces esta necesidad de asesinar y a veces de beber la sangre de sus víctimas? Es el mismo Kürten quién aporta las explicaciones. Kürten era hijo de un padre alcohólico que lo había batido a golpes desde sus primeros años. Además había sido testigo de la violación de su padre a su hermana mayor y de las palizas rutinarias que propinaba^ a su madre. Esta realidad fue la que contemplaron sus ojos durante toda su niñez. Este patético relato explica en buena parte las cosas y según el mismo Kütner, lo absuelve de todo cargo ya que él no es otra cosa que una víctima de la sociedad y que sólo ha actuado en consecuencia. Kürtner defenderá esta tesis hasta el último instante.

A los treinta años Kütner había logrado dejar su pasado. Encontró trabajo en una empresa de camiones y se casó con una dulce y candida muchacha que trabajaba en una cervecería. Su vida era un ejemplo de la existencia rutinaria y plana de la baja burguesía alemana. Esto al menos, hasta el mes de febrero de 1929, en que algo se gatillo en la mente de este hombre. Algún oscuro comportamiento, relegado en las zonas más sombrías del pensamiento, se abrió dando paso a este caudal sanguinario que no saciaría sino con su fatal reguero de víctimas.

En la prisión, Kütner se arrepintió de sus actos ante el capellán Fassbaender, sin renunciar nunca, eso sí, a la idea de que él era solo un producto lógico del sistema. La última noche la pasó en una larga plática con el capellán. Al parecer su estado de ánimo era del todo reconciliado. No solo encontraba justo el castigo sino lo creía necesario. En la penitenciaría de Colonia, hasta donde había sido trasladado desde Dusseldorf, el condenado reconoció haberse desembarazado de las fuerzas del demonio que pugnaban en él. Ese 8 de julio de 1931, en el cadalzo, segundos antes que la guillotina cayera sobre su cuello, Peter Kürten expresó su último deseo: “Solo quiero -dijo- oír la sangre como mana de mi cuerpo”.

Peter Kürten, el Vampiro de Dusseldorf, se había inscrito en la negra lista de los criminales más abominables de la historia, esos que vienen a plantear una y otra vez los enigmas no resueltos de los oscuros designios de alma humana.

Basado en:
Asesinos Seriales “Crónicas del Horror” A. B. Pesce
HECHOS, Sucesos que estremecieron el siglo Tomo N°14

Bathory La Condesa Asesina Mujeres Malvadas Malas

Bathory La Condesa Asesina
Mujeres Malvadas Malas

ASESINO SERIAL: Bathory La Condesa Asesina: Nació en 1560 en Hungría. Su familia célebre y distinguida pertenecía a la aristocracia, su primo era Primer Ministro, y su tío Rey de Polonia, entre varios otros príncipes de Transilvania. Los Báthory descendían de un poderoso clan de los hunos y comenzaron a ganar relevancia a partir de mediados del siglo XIII. Abandonando sus costumbres tribales, la familia adoptó el nombre de sus estados como apellido (Bátor significa, de hecho, «valiente»). Su poder e influencia iría  desvaneciéndose paulatinamente, hasta desaparecer completamente hacia la segunda mitad del siglo XVII.

Más conocida como “La Condesa Sangrienta”, debido a los macabros y sádicos crímenes que cometió, Erzsebet Bathory fue una aristócrata húngara perteneciente a una de las más ilustres familias de Europa. De hecho, de esta misma familia también fueron Esteban y Sigmund Bathory que ocuparon los tronos de Polonia y Transilvania, respectivamente, además de varios dignatarios de la Iglesia y ministros de Hungría.

Condesa asesina
Retrato de Erzsebet Bathory

Como en otras tantas familias de la nobleza europea de la época, los Báthory contrajeron matrimonio entre ellos en numerosas ocasiones, y esta conducta endogámica trajo consecuencias fatales como la aparición de diversos grados de enfermedades mentales y psicosis de diferente índole, de entre las que sin duda se destaca la de Erszebet Báthory.

A muchos de los familiares de la condesa les gustaban el esoterismo  la magia negra, y  la alquimia. La propia condesa desde niña recibió influencias de su nodriza, quien le enseñaba prácticas de brujería y otras habilidades relacionadas con estas artes prohibidas.

Dueña de una excepcional belleza, cuando Erzsebet tenía 15 años, el conde Ferencz Nádasy, conocido como “El Héroe Negro” por sus cuantiosas victorias en los habituales campos de batalla de la Europa del este de ese tiempo, se convierte en su esposo y el matrimonio se muda al recóndito Csejthe, a uno de los 17 castillos que poseían en los Cárpatos.

Obviamente, el lugar estaba alejado de cualquier centro urbano de importancia, reduciendo de manera drástica el abanico de diversiones al que podía acceder una joven aristócrata de la época.

La «Doncella de Hierro»

La «Doncella de Hierro», un sofisticado aparato de tortura de la condesa Báthory.

Esta joven era, como dijimos, una mujer muy hermosa pero aburrida, debido a las largas ausencias de su esposo que participaba en cuanta batalla se produjera en los alrededores, que era sin duda una de las zonas de mayor conflicto del momento ya que en esas tierras se encontraban los limites entre los reinos cristianos y el Imperio Otomano.

Así, la condesa utilizaba su tiempo ocioso dedicándose cada vez con más entusiasmo al esoterismo, y se rodeó de brujos, hechiceros y alquimistas, amén de todo tipo de charlatanes y pendencieros.

Paralelamente comienza a manifestar su perversidad; ella sostenía que sus dolores de cabeza desaparecían al morder las doncellas, por lo tanto, cada vez que sufría una de esas jaquecas las pobres muchachas eran mordisqueadas por la condesa.

También ocupaba su tiempo libre con pasatiempos igualmente deleznables, que consistían en pinchar a sus jóvenes costureras con agujas y mirar como fluía la sangre; además le gustaba untar el cuerpo de alguna sirvienta con miel y observar cómo las hormigas la torturaban.

La condesa tuvo tiempo para criar y educar a cuatro hijos, pero los sucesivos embarazos la hacían verse vieja y fea, condición que ella rechazaba en forma enfermiza, deseaba no perder nunca la belleza y la juventud que la caracterizaban.

Estas preocupaciones se las manifestó a su nodriza que aún la acompañaba esta le dijo que los poderes de la sangre los sacrificios humanos daban muy bueno resultados, aconsejándole que se bañara co sangre de doncella para conservar eterna, mente la juventud.

Esta solución mágica pronto se puso de manifiesto. Cierto día en que una de sus doncellas la acicalaba le tiró el pelo y la condesa la abofeteó con tanta fuerza que hizo sangrar su rostro la sangre salpicó la mano de Erzsebet y ella, al observarse, creyó que la piel interesada estaba más blanca y tersa que el resto de su cuerpo, confirmando los dichos de su nodriza.

La Virgen de Hierro, una muñeca de tamaño natural que Erzsebet utilizaba en sus ritos de sangre.
Convencida de que la única forma para anular el envejecimiento era bañarse o beber sangre de doncellas jóvenes, desparramó toda la maldad de la que ella era capaz en pos de obtenerla y disfrutarla. Manipulada por su dueña, la Virgen de Hierro era un objeto de tortura. Era de metal, con cabellera rubia, joyas, maquillaje y siempre se presentaba desnuda. Con falsa y perversa amabilidad, la autómata recibía y luego abrazaba a las jóvenes víctimas de la condesa. Cuando las tenía entre sus brazos, sus falsos senos se abrían y apuñalaban a la presa. Estando las víctimas malheridas, eran degolladas y su sangre era bebida por Erzsebet. Y, si la cantidad era suficiente, hacía llenar una gran bañera con la sangre de las doncellas y se sumergía en ella, buscando desesperadamente la fuente de la juventud.

Teniendo certeza de que la sangre rejuvenecía los tejidos, inmediatamente mando a que cortaran las venas de la desafortunada sirvienta se vertieran la sangre en la bañera para que pudiera sumergirse en ella. Luego de este momento los baños de sangre serian su obsesión, así como los placeres lésbicos ya que su esposo fallece en 1604 dejandola libre y haciéndola dueña de todos sus bienes.

Sus sádicos gustos eran consentidos por el enano bufón, Ficzk, y un grupo de brujas que la acompañaban para reclutar jóvenes guapas y de buena salud que eran llevadas al castillo y, una vez allí, eran sometidas a todo tipo de suplicios y tormentos: eran azotadas hasta que morían, quemadas en los pechos, los pies y los genitales con hierros candentes, etc.

El carruaje negro con el emblema de la Condesa Báthory recorría los Cárpatos en busca de nuevas victimas, que eran engañadas con la promesa de trabajo en el castillo y, si se resistían, eran drogadas y llevadas a la fuerza.

En los aposentos de la condesa cortaban las venas y las arterias de las desafortunadas, que tenían las bocas cosidas para que no molestaran con sus gritos.

La sangre llenaba lentamente la bañera para que ella tomara sus baños rejuvenecedores. A veces hacía derramar la sangre directamente sobre su cuerpo y, para evitar el roce de las toallas sobre su piel, ordenaba a sus sirvientas que la lamieran suavemente, En muchas ocasiones, las jóvenes raptadas debían esperar su turno en las cárceles de la fortaleza, donde vivían en condiciones infrahumanas pasando frío y hambre o comiendo la carne chamuscada de sus compañeras.

La jóvenes que parecían más saludables eran encerradas en el sótano, y su sangre era drenada periódicamente para que Erzsebet la bebiera.

Le gustaba jugar con las desdichadas, si era invierno, las empapaba con agua y dejaba que murieran afuera, aprisionadas por el hielo, pero el más famoso entretenimiento fue la a Doncella de Hierro, una estatua hueca provista en su interior con afilados cuchillos que permitían desangrar lentamente a las muchachas.

Durante once años la condesa disfrutó de esta vida, sepultando los cuerpos en las afueras del castillo y guardando los huesos para que sus hechiceros los utilizaran es sus experimentos alquímicos.

Tan largo tiempo de desapariciones sin explicación hicieron caer todas las sospechas sobre su castillo. Los campesinos estaban aterrados y no dejaban salir a sus hijas, otros eran involuntarios testigos de los desgarradores gritos que provenían de las torres del macabro lugar.

Pero ella era una mujer de la nobleza y por lo tanto intocable, sólo a partir de que unos lobos desenterraron los cuerpos de cuatro jóvenes, en las cercanías del castillo, la justicia comenzó a actuar. El rey Matías en persona se ocupó del caso y visitó imprevistamente, junto con su corte, el castillo de Csejthe, en 1610.

Al entrar encontraron el cuerpo pálido y desangrado de una mujer; otra, aún con vida; y una más muerta debido a las torturas, azotes y pinchaduras. En las habitaciones había gran cantidad de elementos de tortura y una libreta en la cual la condesa había anotado prolijamente el nombre de 610 victimas.

En los calabozos, algunas de las jóvenes aún permanecían con vida pero totalmente débiles, debido al permanente sangrado de que eran objeto; en otra ala del castillo la condesa y su séquito de brujos fueron sorprendidos realizando un sangriento ritual. Inmediatamente fueron detenidos y llevados a juicio.

Frente a las evidencias no pudieron defenderse, sus cómplices fueron quemados y su bufón decapitado. El Tribunal Supremo, considerando la alcurnia de la condesa, le perdonó la vida pero fue emparedada en una habitación del castillo con sólo una ranura por donde pasaba el alimento y el agua. Finalmente y después de soportar, asombrosamente, cuatro años esta sepultura en vida, Erzsebet Báthory muere a la edad de 54 años.

La crónica oficial de su muerte deci «Erzsebet Bcithory, esposa del influyente sen Ferencz Nádasdy, magistrado del rey y gran maestre de los caballos, viuda e infame y homicida, ha muerto en prisión en Csejthe. Muerta repentinamente sin luz y de 1614».

Gran parte de los investigadores achacan los malvados instintos de Erzsebet a la degeneración genética a la que habían llegado los miembros de esta familia debido a la endogamia, pues la única manera de mantener las posesiones era el matrimonio entre familias nobles húngaras.

Asesino Serial FRIEDRICH HAARMAN Historia famosos asesinatos serie

Asesino Serial Friedrich Haarman: Historia Famosos Asesinatos en Serie

ASESINO SERIAL: FRIEDRICH HAARMAN: Nació en Alemania en 1879, su madre lo protegía y consentía, y por lo tanto tenia uncarácter caprichoso y disconforme, con un amor enfermizo hacia ella. Desde temprana edad demostró inclinaciones sexuales hacia su mismo sexo. Habitualmente jugaba con muñecas y esta actitud enfurecía a su padre quien lo azotaba despiadadamente. Cuando cumple 16 Friedrich Haarman, asesino serialaños, su padre, como último recurso para reformarlo, lo envía a la escuela militar. Esto gestó en Fritz una ira hacia su padre para toda la vida.

Permaneció un tiempo en una Institución para enfermos mentales a los 17 años, al ser acusado de corrupción de menores, pero su conducta fue ejemplar y salió en 1903, con 24 años.

Ya instalado en la ciudad de Hannover se dedica al robo, hurtos pequeños y pone de manifiesto su homosexualidad abusando de menores. Por estos hechos pasa cierto tiempo en prisión. Nuevamente en la calle, en 1918 se asocia con unos contrabandistas y comienza a desarrollar un próspero negocio: venta ilícita de carne. Por esos años, Alemania estaba saliendo de la guerra y la carencia de alimentos era más que penosa, la miseria y el desempleo habían aumentado considerablemente la criminalidad.

Esta situación hacia engordar el negocio gracias al «mercado negro» de carne. Haarmari consigue, además, ganarse la confianza de la policía trabajando como soplón; amparado por este marco más que favorable despliega toda su perversión y sed de sangre para calmar su más bajos instintos.

No estaba solo en la tarea, su cómplice Hans Grans, pedófilo y homosexual como él, lo secundaba en todas sus repulsivas actividades. Eligiendo incluso algunas de las víctimas tan solo por el color de la camisa, Haarman escogía a los infortunados en las estaciones de trenes, su blanco eran los jóvenes que llegaban a la ciudad en busca de trabajo, adolescentes fugados de sus hogares o aquellos que bajaban de los trenes de refugiados. En el lugar actuaba como un inspector de policía, se acercaba, les hablaba amablemente para ganar su confianza, luego les ofrecía un cigarrillo, comida caliente y alojamiento.

Cuando aceptaban los llevaba a su casa en cortandoles la carótida, mordiéndoles la garganta o ahorcándolos con una soga. Los cuerpos eran desmembrados y cortados en trozos que esparcía por la ciudad, la ropa era vendida por su secuaz Hans y la carne vendida en el mercado negro como carne de cerdo.

La policía visitó el lugar debido a una denuncia de los padres de Friedel Rothe, quien había sido visto en compañía de Haarman, pero los agentes no encontraron evidencia a pesar de que la cabeza del joven, envuelta en periódico, se encontraba en la casa escondida detrás de la cocina. En otra oportunidad, uno de los clientes del «Carnicero de Hannover» se presentó ante las autoridades porque sospechaba que la carne que había comprado no era de

cerdo sino que tenía aspecto humano. Los policías desestimaron la denuncia, considerando lo afortunado que era el denunciante por haber conseguido un trozo de carne de tan alta calidad. Las desapariciones de jóvenes iban en aumento pero nada hacía sospechar del carnicero y su pareja, a pesar de que los vecinos veían entrar a muchos y no salía ninguno. Ni siquiera les despertaba curiosidad los ruidos de la sierra y los golpes  provenían del lugar.

En el año 1924 comenzó a ser investigado por la policía ya que los rumores sobre la venta de carne humana eran cada vez más persistentes. Este hecho, asociado a las desapariciones misteriosas, desató una serie de dudas sobre Haarman.

El 17 de mayo, un niño que jugaba en el parque Herrenhausen descubrió un cráneo humano. Al registrarse el lugar descubrieron varías bolsas que contenían esqueletos mutilado Los restos anatómicos estaban triturados o ase rrados, y pertenecían a muchachos de entre 14 y 25 años de edad que, según los análisis habrían muerto entre 1918 y 1924.

Sumado a este descubrimiento, hubo otros en diferentes partes de la ciudad y en el río Leine que fue secado para facilitar el trabajo. De allí se extrajeron, en un sólo día, más de quinientos huesos humanos perteneciente a veintidós cuerpos distintos.

El 22 de junio el «Carnicero fue detenido su piso registrado. En el lugar los agentes p dieron observar manchas de sangre en las paredes resultó ser humana y no de res, quería justificar Haarman. Se encontraron, además, con abundante materiales de carnicería así como también ropas que más tarde fueron reconocidas por los familiares de las victimas.

Ante tales evidencias, Friedrich confiesa sus crímenes relatando todos los detalles con pasmosas complacencia. El juicio se inicia el 4 de diciembre de 1924 en el Tribunal de Hannover , prolongandose durante 14 dias, en donde declararon 130 testigos.

El abogado general Wilde le imputó 24 víctimas que habían podido ser identificadas y le preguntó si había más. El Carnicero contestó: «Cómo quiere que lo sepa? Usted dice veinticuatro… Pongamos veinticuatro. Puede que más, puede que menos».

Durante las audiencias, Haarman hizo declaraciones propias de un asesino: <Mis crímenes no eran para sacar beneficio con la venta de carne humana, sino que estaba motivado en un momento de frenesí erótico que me conducía a matar para satisfacer mis irrefrenables deseos…

El Carnicero temía ser considerado loco y que lo enviaran a una Institución para enfermos mentales y pidió ser condenado a muerte, a pesar de que su abogado trató de justificar su accionar como consecuencia de la infancia traumática que había vivido.

De todo modos, los psiquíatras citados alegaron que el acusado era lúcído y consciente de sus actos. Después de trece audiencias se conoció el veredicto: Hans Grans estaba condenado a una pena de muerte y Friedrich Haarman a veinticuatro penas de muerte. Una vez en prisión y a la espera de la ejecución, se mostró muy nervioso y solicitó el auxilio espiritual de un sacerdote.

Además escribió una carta asumiendo la responsabilidad de todas las muertes, en un intento por salvar a su cómplice que, gracias a esta actitud, logra que su caso sea revisado y en razón de sus veinte años, su pena fue conmutada por doce años de reclusión. El Carnicero de Hannover fue guillotinado el 15 de abril de 1926, su cerebro fue enviado a la Universidad de Goettin para su estudio. Su última voluntad fue pedir el siguiente epitafio para su tumba: Aquí yace El Exterminador». Este deseo no fue cumplido y la azarosa vida de Haarman inspiró la película Tenderness of the Wolves, de 1974.