Benedicto XVI

La Leyenda del Nacimiento de Buda y Origen del Budismo

VIDA DE GAUTAMA SIDARTA – ORIGEN DEL BUDISMO – EL NIRVANA –

Hacia el año 550 antes de Cristo, gobernaba un pequeño reino del norte de la India un rey de la dinastía Sakhya. Tenía un lujoso palacio a orillas del Ganges, el río sagrado, construido casi en la cresta de una escarpada colina, rodeada por las nieves del Himalaya. Estaba casado con Maya, princesa de acrisolada virtud, dedicada a extremas prácticas ascéticas, que la habían movido incluso a separar su lecho del de su esposo, que la respetaba y amaba tiernamente.

Una noche, Maya tuvo una visita inesperada; arrebatada de la tierra, se encontró frente a un elefante sonrosado, de seis colmillos; la tierna bestia se arrimó al costado de la reina y sin causarle el menor dolor, hirió con una de sus defensas la carne inmaculada.

Diez meses después de este sueño o suceso prodigioso, nació el príncipe Gautama Sidarta. Sobre un loto, apareció frente a Maya una tierna criatura rubia y rosada, mientras del cielo caía una lluvia de flores. El recién nacido descendió del loto y anduvo siete pasos hacia cada uno de los puntos cardinales (la teología hindú había establecido la existencia de siete cielos o espacios divinos, de los cuales el séptimo era accesible únicamente al principio supremo) y luego dijo: «Triunfaré del nacimiento y de la muerte y venceré a todos los demonios que hostigan al hombre».

estatua buda

Inmediatamente, cesó la lluvia de flores y el infante — pues volvió a serlo desde este instante— se reclinó nuevamente sobre el loto.

Todo el palacio había presenciado, sobrecogido, el prodigio. Y su cese restituyó al príncipe al mundo de los niños. Durante mucho tiempo, exactamente hasta que cumplió sus veintinueve años (uno menos que Cristo), Sidarta fue y creció como un hombre cualquiera. Al revés que Cristo, su educación y formación estuvieron marcadas por el signo aristocrático de su condición y, además, por una extrema brillantez. Superaba a sus amigos y condiscípulos en valor, agudeza y penetración. Sorprendía a todos los maestros.

Sólo el padre andaba inquieto por el porvenir de un príncipe tan encantador. Porque un asceta — de los muchos que visitaban el palacio, a causa de su esposa— le había predicho, con toda seriedad, que, en efecto, Sidarta sería el mejor rey que el país hubiera conocido jamás. Mas, si por ventura — o malaventura, pensaría el rey — se volviera sobre la vanidad de la existencia y se introdujera en las prácticas ascéticas, nada podría ya separarle de ellas. Ignoramos con qué designios facilitó el asceta estos datos al perplejo rey.

Pensó éste que nada sino el amor de una hermosa mujer sería táctica eficaz para conjurar este gran riesgo. Y en efecto, Sidarta se enamoró locamente de la bellísima Yasodhara, con la que contrajo matrimonio y de la que, en seguida, hubo un hijo. La leyenda insiste en el gozoso aislamiento en que por esta época vivía el príncipe: ocupaciones deportivas, fiestas y ahora el amor de su mujer y del nuevo principito. Pero, de lo que acontecía al otro lado de las moradas de los nobles, ignorancia absoluta y apartamiento radical. Era otro mundo y sus leyes otras leyes.

¿Qué movió a Sidarta a abandonar su palacio y trasponer el muro separador? ¿Una cierta inquietud insatisfecha que aguijoneaba la corteza del príncipe feliz? En cualquier caso, aquella excursión a Kapilavastu fue decisiva. He aquí lo que Sidarta encontró: un mendigo viejo y llagado que tendía su escudilla al borde del camino; el cortejo fúnebre de una joven madre cuyo esposo e hijos lloraban sin consuelo, al borde de la pira funeraria; la palabra de un asceta macilento que, tras predicar altivamente la virtud a una muchedumbre absorta e ignorante, les suplicaba con humildad alimento para sustentarse.

Y obsérvense ahora las conclusiones que de esta salida obtiene la leyenda: Sidarta comprobó la existencia de la muerte y el dolor en el mundo y resolvió liberar de ellos a los hombres, o, mejor dicho, liberarles de su temor, pues el sufrimiento procede del temor y el temor de la ignorancia. Por consiguiente, el punto de partida de Buda sería absolutamente irreligioso y, en cierto modo, racionalista.

Tuvo que darse en su alma, forzosamente, una simpatía hacia ese desajuste del mundo que tan hondamente le conturbó. Y al propio tiempo, despertarse en él una convicción íntima de que estaba capacitado para derrotar la ignorancia del mundo (dejando aparte lo divino que hubiera en su naturaleza, pues los datos de la leyenda no permiten inferir que, en esta sazón, poseyera Sidarta conciencia de su divinidad).

Todo ello suscitó en él la decisión de abandonar palacio, padres, mujer e hijos, de renunciar a sus riquezas — no por remediar pobreza ajena, sino por desembarazarse de un obstáculo para la sabiduría— y de consagrarse a investigar la causa del desajuste, pues, ante todo, era necesario «saber».

Una pintura siamesa, muy reproducida en los estudios dedicados a Buda, nos relata que éste abandonó su palacio a caballo, mientras dioses y «boddishatvas» colocaban sus palmas bajo los cascos del animal, para que no despertaran los seres queridos.

Buscó Sidarta, primero, el sabio parecer de los eremitas del Pico de los Buitres. Pero encontró que su penitencia y su gimnasia del dolor eran estériles porque se habían constituido en fin, sin buscar la gran causa del dolor de los hombres ni su provecho. El resultado de las prácticas ascéticas conducía todo lo más a una perfección del asceta y eso no redundaba en beneficio de la gran cuestión, que concernía a todos los hombres.

Así que Sidarta, desengañado, pero firme en su propósito, reanudó su peregrinación. Tomó de un cadáver abandonado el manto con que sus huesos se cubrían y se hizo un ropaje holgado que le cubriera hasta los hombros. Andaba absorto, caminando hacia la Sabiduría, sabiendo que la hallaría, pero ignorando dónde. Cuando el hambre le volvía en sí, pedía limosna. Y no pronunciaba palabra alguna. No recogían sus ojos la belleza de las estaciones ni se perturbaba su carne al sentir la lluvia o el rayo de fuego solar.

Finalmente, llegó ante un grueso árbol, cuyas ramas bajas se inclinaban, polvorientas, hasta el suelo y supo que allí le sería dada la sabiduría. Lo rodeó siete veces, desafiando a los dioses: «No me moveré de aquí hasta que sepa».

Recogió una brazada de las hojas caídas, las apiló y se sentó sobre ellas en la postura que tan familiar nos es a través de la iconografía: su mano derecha tocaba el suelo, como para no perder el contacto con esa tierra habitada por los hombres a quienes había que instruir.

No se sabe el tiempo que Buda permaneció así. Probablemente el tiempo se detuvo. Mará, dios maligno e inteligente, que comprendió el peligro de esa detención, diluvió sobre el contemplativo toda clase de Tentaciones y precipitaciones «celestiales». Finalmente le envió a sus seductoras hijas, imagen viva de la concupiscencia. Se cuenta que, así como Sidarta recibió impasible el rayo, el granizo, la lluvia y el fuego (a veces protegido con el cuerpo de los buenos espíritus), cuando notó la presencia de las lascivas danzarinas alzó sus ojos hacia ellas. Y su mirada las convirtió en viejas arrugadas, de espantoso aspecto.

En ese mismo momento, Sidarta supo. Era el deseo de nacer y el mismo nacimiento, lo que ocasiona el dolor. Es, pues, menester abandonar ese deseo y sustituirlo por el de entrar, de una vez para siempre, en el Nirvana.

En tanto exista, arraigado en la naturaleza, el anhelo de volver a incorporarse a un cuerpo, se producirá la transmigración del alma y, con ella, el riesgo de empeorar de condición por una existencia nueva en circunstancias difíciles. Superando el deseo de nacer se accederá directamente al Nirvana. Por ello es menester aprovechar la existencia actual cumpliendo puntualmente la obligación moral.

Se ve, pues, cómo Sidarta acepta el postulado básico del brahmanismo de la purificación del alma, a través de un número indefinido de existencias, cuya calidad está determinada por el mérito o demérito contraídos en la anterior.

Mara, empero, le propone — ya directamente, cara a cara — la última tentación, lógica consecuencia de la ciencia hallada. «Aprovecha, pues, ese conocimiento y entra ahora mismo en el Nirvana. No corras tú nuevo riesgo pretendiendo existir por más tiempo». Pero Sidarta — de ahora en adelante será llamado «el Buda», esto es, «El Iluminado» — no abriga ya ningún temor por sí mismo. «No entraré en el Nirvana hasta que enseñe a todos los que viven la manera de hacerlo por sí mismos. Están solos, pero su soledad les es suficiente. Deben saberlo».

Y  Mará, derrotado, se retira definitivamente.

Buda vuelve al camino. Pronto reúne unos cuantos discípulos y se encamina con ellos a Benarés, la ciudad santa, donde expondrá su famosa doctrina de la vía media: «Entre el ascetismo seco y complicado y los deleites del mundo, allí, precisamente en la mitad de esa línea, está la Verdad. No despreciéis vuestra condición actual; representa un castigo por vuestras faltas pasadas, pero puede ser el instrumento precioso para proporcionaros la entrada definitiva en Lo-Que-No-Es-Más».

Y  les dio unas reglas prácticas de vida pura, cuyo eje estaba, precisamente, en respetar toda vida, pues en ella radicaba siempre una posibilidad de entrar en el Nirvana.

La predicación de Buda duró casi cincuenta años. Los adeptos se multiplicaron. Hasta su esposa e hijo se convirtieron en discípulos. Por el contrario, encontró en los brahmanes unos enemigos irreductibles. En ello se mezcló una vez más el cuidado por las cosas de este mundo: «Por eso, vosotros, brahmanes soberbios, no poseéis la verdad y en vano mediríais vuestra santidad con la mía». Buda era de la casta Chatria, por pertenecer a la dinastía Sakhya, y su lengua y milagros fueron considerados como puro artificio político en beneficio propio.

La vida retirada y desprendida de los budistas convencería pronto al «pueblo» de que no había engaño posible. Y el «pueblo», sin comprender del todo la doctrina, se rendía a la presencia humilde —y, por supuesto, taumatúrgica— del Bienaventurado, como empezó a llamársele.

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Fuente Consultada:
Enciclopedia Temática Familiar Grandes Figuras de la Humanidad Entrada: BUDA

San Simón (Simeon) El Estilita Vida de Santos Historia Iglesia Papas

Nace cerca del año 400 en el pueblo de Sisan, en Cilicia, cerca de Tarso, donde nació San Pablo. (Estilita significa: el que vive en una columna).

san simeon

De pequeño se dedicaba a pastorear ovejas por los campos, pero un día, al entrar en una iglesia, oyó al sacerdote leer en el sermón de la Montaña las bienaventuranzas, en el capítulo 5 del evangelio de San Mateo. Se entusiasmó al oír que Jesús anuncia: “Dichosos serán los pobres, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los puros de corazón porque ellos verán a Dios”. Se acercó a un anciano y le preguntó qué debería hacer para cumplir esas bienaventuranzas y ser dichoso. El anciano le respondió: “Lo más seguro seria irse de religioso a un monasterio”.

Se estaba preparando para ingresar a un monasterio, y pedía mucho a Dios que le iluminara qué debía hacer para lograr ser santo e irse al cielo, y tuvo un sueño: vio que empezaba a edificar el edificio de su santidad y que cavaba en el suelo para colocar los cimientos y una voz le recomendaba: “Ahondar más, ahondar más”. Y al fin oyó que la voz le decía: “Sólo cuando seas lo suficientemente humilde, serás santo”.

A los 15 años entró a un monasterio y como era muy difícil conseguir libros para rezar, se aprendió de memoria los 150 salmos de la S. Biblia, para rezarlos todos cada semana, 21 cada día.

Se le considera el inventor del cilicio, o sea de una cuerda hiriente que algunos penitentes se amarran en la cintura para hacer penitencia. Se ató a la cintura un bejuco espinoso y no se lo quitaba ni de día ni de noche. Esto para lograr dominar sus tentaciones. Un día el superior del monasterio se dio cuenta de que derramaba gotas de sangre y lo mandó a la enfermería, donde encontraron que la cuerda o cilicio se le había incrustado entre la carne. Difícilmente lograron quitarle la cuerda, con paños de agua caliente. Y el abad o superior le pidió que se fuera para otro sitio, porque allí su ejemplo de tan extrema penitencia podía llevar a los hermanos a exagerar en las mortificaciones.

Se fue a vivir en una cisterna seca, abandonada, y después de estar allí cinco días en oración se le ocurrió la idea de pasar los 40 días de cuaresma sin comer ni beber, como Jesús. Le consultó a un anciano y éste le dijo: “Para morirse de hambre hay que pasar 55 días sin comer. Puede hacer el ensayo, pero para no poner en demasiado peligro la vida, dejaré allí cerca de usted diez panes y una jarra de agua, y si ve que va desfallecer, come y bebe.” Así se hizo. Los primeros 14 días de cuaresma rezó de pie. Los siguientes 14 rezó sentado. Los últimos días de la cuaresma era tanta su debilidad que tenía que rezar acostado en el suelo. El domingo de Resurrección llegó el anciano y lo encontró desmayado y el agua y los panes sin probar. Le mojó los labios con un algodón empañado en agua, le dio un poquito de pan, y recobró las fuerzas. Y así paso todas las demás cuaresmas de su larga vida, como penitencia de sus pecados y para obtener la conversión de los pecadores.

Se fue a una cueva del desierto para no dejarse dominar por la tentación de volverse a la ciudad, llamó a un cerrajero y se hizo atar con una cadena de hierro a una roca y mandó soldar la cadena para no podérsela quitar. Pero varias semanas después pasó por allí el Obispo de Antioquía y le dijo: “Las fieras sí hay que atarlas con cadenas, pero al ser humano le basta su razón y la gracia de Dios para no excederse ni irse a donde no debe”. Entonces Simeón, que era humilde y obediente, se mandó quita la cadena.

De todos los países vecinos y aun de países lejanos venían a su cueva a consultarlo y a pedirle consejos y las gentes se le acercaban para tocar su cuerpo con objetos para llevarlos en señal de bendición, y hasta le quitaban pedacitos de su manto para llevarlos como reliquias.

Entonces para evitar que tanta gente viniera a distraerlo en su vida de oración, se ideó un modo de vivir totalmente nuevo y raro: se hizo construir una columna de tres metros para vivir allí al sol, al agua, y al viento. Después mandó hacer una columna de 7 metros, y más tarde, como la gente todavía trataba de subirse hasta allá, hizo levantar una columna de 17 metros, y allí pasó sus últimos 37 años de su vida.

Columna se dice “Stilos” en griego, por eso lo llamaron “Simeón el estilita”.

No comía sino una vez por semana. La mayor parte del día y la noche la pasaba rezando. Unos ratos de pie, otros arrodillado y otros tocando el piso de su columna con la frente. Cuando oraba de pie, hacía reverencias continuamente con la cabeza, en señal de respeto hacia Dios. En un día le contaron más de mil inclinaciones de cabeza. Un sacerdote le llevaba cada día la Sagrada Comunión.

Para que nadie vaya a creer que estamos narrando cuentos inventados o leyendas, recordamos que la vida de San Simeón Estilita la escribió Teodoreto, quien era monje en aquel tiempo y fue luego Obispo de Ciro, ciudad cercana al sitio de los hechos. Un siglo más tarde, un famoso abogado llamado Evagrio escribió también la historia de San Simeón y dice que las personas que fueron testigos de la vida de este santo afirmaban que todo lo que cuenta Teodoreto es cierto.

Las gentes acudían por montones a pedir consejos. El les predicaba dos veces por día desde su columna y los corregía de sus malas costumbres. Y entre sermón y sermón oía sus súplicas, oraba por ellos y resolvía pleitos entre los que estaban peleados, para amistarlos otra vez. A muchos ricos los convencía para que perdonaran las deudas a los pobres que no les podían pagar.

Convirtió a miles de paganos. Un famoso asesino, al oírlo predicar, empezó a pedir perdón a Dios a gritos y llorando.

Algunos lo insultaban para probar su paciencia y nunca respondió a los insultos ni demostró disgusto por ellos.

Hasta Obispos venían a consultarlo, y el Emperador Marciano de Constantinopla se disfrazó de peregrino y se fue a escucharlo y se quedó admirado del modo tan santo como vivía y hablaba.

Para saber si la vida que llevaba en la columna era santidad y virtud y no sólo un capricho, los monjes vecinos vivieron y le dieron orden a gritos de que se bajara de la columna y se fuera a vivir con los demás. Simeón, que sabía que sin humildad y obediencia no hay santidad, se dispuso inmediatamente a bajarse de allí, pero los monjes al ver su docilidad le gritaron que se quedara otra vez allá arriba porque esa era la voluntad de Dios.

Murió el 5 de enero del año 459. Estaba arrodillado rezando, con la cabeza inclinada, y así se quedó muerto, como si estuviera dormido. El emperador tuvo que mandar un batallón de ejército porque las gentes querían llevarse el cadáver, cada uno para su ciudad. En su sepulcro se obraron muchos milagros y junto al sitio donde estaba su columna se construyó un gran monasterio para monjes que deseaban hacer penitencia.

Señor Jesucristo; haz que como Simeón el Estilita, recordemos todos aquellas palabras tuyas: “Si no hacéis penitencia, todos pereceréis” y que nos dediquemos también a ofrecer penitencias por nuestros pecados y por los pecados del mundo entero. Amén.

Fuente Consultada: Sitio Web hurch Forum

Vesica Piscis Numero Sagrado de los Cristianos Geometria Sagrada

Vesica Piscis Número Sagrado de los Cristianos

Vesica Picsis: El Vesica Piscis es un símbolo formado por dos círculos del mismo radio que se cortan de manera que el centro de cada uno de ellos se encuentre sobre la circunferencia del otro. Las palabras latinas significan, literalmente, «vejiqa del pez».

Se cree que, antes del cristianismo, el vesica piscis también expresaba el sentido de «vulva» o «matriz». La Diosa Madre era a menudo representada con senos colgantes, amplias caderas y una vulva muy conspicua. Esto es el vesica piscis vertical, que más tarde los cristianos giraron noventa grados y adoptaron como símbolo, mucho antes de que la cruz del calvario se convirtiera en el principal. Es interesante observar cómo un símbolo de plenitud precedió a otro de muerte.

Los primeros cristianos del Imperio Romano debían protegerse y mantener sus lugares de reunión en secreto. Para señalar el camino hacia sus siempre cambiantes centros, desarrollaron el símbolo del vesica piscis con una cola (un pez) que podían pintar sobre las pareces antes de una reunión y borrar más tarde.

¿Por qué eligieron el símbolo de un pez?
La palabra griega “ichthys” significa «pez». Existen varias hipótesis acerca de por qué se eligió un pez. Una de ellas hace referencia al relato bíblico en el que Jesús aumentó milagrosamente a cinco mil personas con panes y peces. Otra se refiere a su descripción como «pescador de hombres».

También pudo deberse, sencillamente, a que la profesión de pescador era la ocupación anterior de algunos de sus discípulos. La isopsefia (suma numérica) de las letras griegas de «pez» suman 1.219. Otras frases griegas también suman esta misma cantidad como «el omega», en referencia a Cristo como «alfa y omega», o principio y fin. También «alegría y felicidad» y «la palabra del Padre» suman lo mismo.

La razón longitud/anchura del Vesica Piscis fue expresada por Pitágoras (que la consideraba una figura sagrada) como 153:265, una razón conocida a veces como «la medida del pez». En la Biblia, cuando Jesús ayuda a sus discípulos a pescar, coge exactamente 153 peces. Esta razón de 153:265 es a veces más aproximada a 15:26.

Los artistas del Renacimiento a menudo rodeaban las imágenes de Jesucristo con el vesica piscis, y más tarde también se empleó para enmarcar imágenes de la Virgen María. A veces se puede ver en forma almendrada, y en este caso recibe el nombre de mandarla (“almendra”), en italiano. En el arte cristiano, algunos halos aparecen con forma de vesica piscis vertical.

Los sellos de las organizaciones eclesiásticas están a menudo encerrados dentro de una de estas figuras, un formato copiado por Aleister Crowley. Una versión más moderna y secular es la pelota que se utiliza en rugby, que recuerda a un vesica piscis tridimensional.

Que son los Upanishads en el Hinduismo Textos Védicos Moksha Samsara

Los Upanishads son 108 textos, compuestos entre los siglos VII y V a. de J.C., en los que los temas sobre sacrificios rituales, que habían sido la base de los Vedas, son sustituidos por cuestionamientos místicos y filosóficos. La mayoría de estos textos son discusiones o diálogos entre maestros y discípulos en los que se manifiesta la especulación filosófica que estaba teniendo lugar en este momento.

divinidadEl cambio que se produjo en la vida religiosa refleja las transformaciones que estaba sufriendo la sociedad.

El crecimiento de las ciudades y la importancia de las nuevas clases comerciantes hizo que la autoridad de los brahmanes, o casta sacerdotal, comenzara a ser cuestionada. En este contexto de grandes disquisiciones filosóficas surgieron, además, maestros como Buda o Mahavira. Todos estos cambios se manifiestan, también, en los textos.

En los Upanishads, la búsqueda espiritual pasa del exterior al interior. Ya no se invoca a los dioses externos sino que se busca a Brahmán, ese principio o fuerza sagrada que anima todas las cosas.

El objetivo final de la especulación filosófica que contienen estos textos es alcanzar la liberación (moksha) del ciclo de renacimientos (samsara).

Los Upanishads reconocen la existencia de un alma individual, conocida como atman, que es de la misma naturaleza que ese principio o alma universal, absoluto e infinito, llamado Brahmán. Los diferentes dioses son los poderes de Brahmán que, a su vez, está dentro de todos los seres a través del atman.

Ésta es la gran verdad que lleva a alcanzar la liberación. La ecuación tat tvam asi, que significa “Tú eres Eso”, resume esta filosofía. Aquí, “Tú” se identifica con el atman y “Eso” significa Brahmán.

Mientras que en los Vedas los dioses vivían en los cielos, donde los seres humanos iban tras la muerte, a partir de los Upanishads los dioses ya no son supremos y tras la vida tiene lugar un ciclo de reencarnaciones o renacimientos, conocido como samsara.

La idea era que al morir, tras un período de tiempo, el alma vuelve a nacer en un nuevo cuerpo. El comportamiento de cada persona es lo que determina cómo será su próxima vida puesto que, según esta filosofía, cada acción, igual que tiene una causa, tiene su efecto.

Divinidad brahmánica hecha en barro, arte khmer , siglo VIII

Es lo que se conoce como la ley del karma. Dicho karma es el origen y la causa del destino de cada persona. Así pues, todo lo que te sucede en la vida actual es el resultado de las acciones que realizaste en otras vidas. Si tus acciones fueron justas y las realizaste siguiendo el dharma, en esta vida recibes la recompensa que mereces; pero si, por el contrario, actuaste de forma incorrecta, es muy posible que tengas que enfrentarte a toda clase de desgracias. No es posible escapar o postponer el karma ni siquiera por medio del suicidio puesto que, al renacer, los efectos serían aún peores.

Según la creencia hindú, es posible conseguir la liberación, alcanzar el moksha, por medio del conocimiento y con ayuda de la meditación, el yoga y el ascetismo.

Fuente Consultada: Historia Univresal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

Grandes Profetas de la Historia Fundadores de Religiones Biografias

Grandes Profetas de la Historia

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Moisés Buda Confucio Jesucristo Mahoma

Iluminados o portadores de la palabra divina, los profetas han erigido poco a poco todas las creencias religiosas que dominan en el mundo en la actualidad. Actualmente, al hablar de profetas, se hace referencia más bien a los falsos profetas: individuos que propagan oráculos fantásticos próximos al engaño. Sin embargo, la palabra profeta califica también a los hombres que, en el pasado, fueron intérpretes de una voluntad superior que les ordenaba a los hombres amarse más y sobre todo adorar a Dios.

En obediencia a una voluntad superior
Fue en torno al Mediterráneo -en Grecia y en Egipto-y en Asia central -de manera especial en la India-, cuna de las primeras civilizaciones occidentales y orientales, donde aparecieron los profetas. Ya se trate de Abraham, Moisés, Natán, Isaías, Buda, Zoroastro, Jesucristo o Mahoma, todos forman parte de nuestro patrimonio cultural.

La historia hace de ellos seres de excepción, quizá porque generalmente cada uno de ellos se presentó como una figura única e incomparable, es decir irreemplazable, y en ello no había orgullo de su parte; simplemente eran como poseídos por aquel en cuyo nombre hablan  y quien les permite realizar acciones  extrañas y sobrenaturales: Moisés dividiendo el Mar Rojo para salvar a su pueblo; Jesús transformando agua en vino o multiplicando los panes. Y es que no se toma la decisión de ser profeta: se es por obediencia a la voluntad apremiante de una naturaleza trascendental.

Una existencia marginal
A menudo es en la soledad de las montañas o en el desierto en donde los profetas han recibido los mensajes divinos que la han difundido entre los hombres. Pues, mediante la palabra o por escrito, esos hombres elegidos han intentado hacer manifiesta una verdad hasta ese momento escondida o alterada, reformar un comportamiento pervertido con el tiempo o a devolverle vigor.

A menudo, su deseo de reforma los enfrentaba con la religión dominante -ése fue el caso de Buda en la India o de Zoroastro en Persia o, cuando llegaban a reunir un grupo importante de fieles, con el orden  político, como fue el caso de Jesús, que repudiaba la autoridad de Roma; o de Mahoma, que desafiaba la de Bizancio.

Así, su vida consistió, muy a menudo, en una larga cadena de pruebas. Nómadas en su mayor parte, muchos fueron expulsados de su país, algunos fueron hechos prisioneros y otros, asesinados.

A esos marginados es a quienes las grandes religiones del mundo deben el hecho de haber surgido, así como una multitud de sectas y de herejías -como el shivaísmo o el vishnuismo en la India, el chiísmo o el kharidjismo en el Islam, o incluso los valdenses en el ámbito cristiano.

ALGO MAS….
OTRO GRAN FILOSOFO CHINO

mencio filosofo chinoDe entre sus grandes filósofos, tres tuvo China que han sido de suma importancia para su historia: Mencio, Confucio y Lao-tse, los cuales sobresalen con mucho de los demás. Si maestro Kung fue conocido en Occidente como Confucio, maestro Meng también recibió un nombre latino: Mencio.

Su vida presenta mucha semejanza con la de Confucio y provenía de la misma provincia (la actual Shandong). Igual que Confucio, vivió en una época de política confusa (h. 371-h. 288 a. de J.C.).

Como profesor, viajó largamente por China enseñando su forma de pensar, hasta que, al fin, se retiró desilusionado, para terminar su vida dedicado plenamente a la meditación.

Mencio creía en los héroes legendarios de los antepasados, pero, al contrario que Confucio, no quiso aceptar todo lo que contaba la Historia. Creyó también en la bondad ingénita del hombre, que le permite distinguir entre lo bueno y lo malo, y esperó que cada individuo sometiera su actuación a este principio. Un joven está lleno de bondad congénita. Por los tristes ejemplos que le ofrece la vida, el hombre razonable se dará cuenta a tiempo de que su bondad disminuye, lo que le impelirá a reforzarla y cultivarla.

Aunque esto no es fácil, tiene el estímulo de la “doctrina del amor distinguido”. Por ejemplo: el individuo que ama a sus padres es un ser natural; si no los ama, es un animal, y por tanto, como hombre, es contranatural. De este amor por los padres viene a desarrollarse el amor hacia el prójimo.

Como el hombre es bueno por naturaleza, no hay diferencia entre ellos. Todos somos iguales. Cada ser humano es, según Mencio, “una complejidad acabada perfectamente”, pero esto no quiere decir que no haya hombres “más altos” y “más bajos”, por decirlo en lenguaje sencillo.

Aunque todos seamos buenos por igual, no somos iguales de inteligentes ni igualmente dotados, lo que es decisivo en la vida social.
Aparte de amor para todos, Mencio ponía justicia en cualquier cosa: “El espíritu del hombre es justicia”. Sólo hombres verdaderamente buenos pueden reinar. Como en tiempos de Mencio el gobierno dejaba bastante que desear, no cesó de criticar acremente a los gobernantes feudales. Esto le llevó a reconocer el derecho a la revolución cuando el país estuviera mal gobernado.

Para el filósofo, las órdenes del cielo (según las cuales el emperador estaba sentado en un trono de dragones) eran algo muy sagrado, contra lo que ningún gobernante podía oponerse. El pueblo debía ocupar siempre el primer plano; el emperador sería su servidor. Si no tenía condiciones para desempeñar su tarea, debería ser destronado para siempre.

He aquí las reglas que Mencio daba para el buen gobierno: escuelas para todos, leves castigos para los malhechores, reducidos impuestos, reparto equitativo de riquezas, tierras en propiedad inalienable y definitiva para los campesinos, protección del estado para todo el mundo.

Estas normas tan actuales de Mencio han permitido que los chinos le consideren como el segundo filósofo, inmediatamente detrás de Confucio, que es el primero. Cuando, bajo la dinastía Song, nació el neoconfucianismo, las normas de Mencio tuvieron gran influencia, porque ciertamente se veía en ellas algo nuevo por completo.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

La Gran Mezquita de la Meca La Kaaba Piedra Sagrada de los Musulmanes

La Gran Mezquita de la Meca
La Kaaba Piedra Sagrada de los Musulmanes

LA MERA PRONUNCIACIÓN DE ESTE NOMBRE, LA MECA, PROVOCA ENTRE LOS MUSULMANES UNA EMOCIÓN Y UNA NOSTALGIA INDESCRIPTIBLES. TODOS LOS AÑOS, MILLONES DE PEREGRINOS MUSULMANES ACUDEN A LA MECA, LUGAR DE NACIMIENTO DEL PROFETA MAHOMA.

Ninguna ciudad del mundo posee la mística y la magia de La Meca, ni se cuenta otra tan venerada. A mitad de camino entre Suez y Aden, en la península arábiga, La Meca atrae cada año a más de un millón de peregrinos. Y cada vez son más los millones de devotos musulmanes que se postran en dirección a esta ciudad magnética, cual brújula atraída por un imán.

Este centro de cúpulas resplandecientes y minaretes afinados como lanzas, es también un centro industrial y comercial, pues el islam impregna todas las actividades de la vida del musulmán, desde el arte o la ciencia hasta las abluciones y la comida. La Meca es la ciudad natal del profeta Mahoma, nacido hacia el 570, quien arrancó a su pueblo de las tinieblas del paganismo y le enseñó el camino del dios único, Alá. Sólo los seguidores de Mahoma tienen acceso al recinto de La Meca, y únicamente quienes se encuentran en estado de pureza ritual ‘pueden posar sus pies en el interior de la Gran Mezquita y acercarse a la sagrada Kaaba y al pozo de Zamzam para llevar a cabo los ritos correspondientes. Los peregrinos se visten con sencillez y sin adornos, pues en la mezquita de Al-Haram todos los fieles son iguales.

La Meca, o Al-Makka en árabe, se encuentra en una cuenca desértica ubicada entre una llanura litoral y una meseta. La Meca está considerada como la ciudad más santa del islam. Todos los años, millones de peregrinos musulmanes acuden hasta aquí desde todas las partes del mundo para rezar en el lugar donde nació el profeta Mahoma (hacia el año 570 d.C.), fundador de su religión, el islam.

La hayy, nombre que recibe el peregrinaje de los musulmanes, se traduce en una masiva afluencia de fieles a la Gran Mezquita de La Meca, el templo religioso más sagrado pata los musulmanes.

 los cinco días que dura la peregrinación

Durante los cinco días que dura la peregrinación, los viajeros deben abstenerse de practicar relaciones sexuales, cometer actos impíos o discutir,
según expone el Corán, que dice que el que cumpla estos cometidos “es como si hubiera nacido de nuevo”.

La meta del peregrinaje es la Kaaba, el santuario principal del islam que se encuentra en el gigantesco patio interior de la Gran Mezquita. La Kaaba (que en árabe significa “dado” o “cubo”) consiste en un edificio cuyas dimensiones aproximadas son:  12 x 10 x 15 mt. La Kaaba, la casa de Dios (Bayt Alláh) para los musulmanes, está enteramente envuelta por la kiswah, un brocado negro de gran peso. El ángulo sudeste de la Kaaba alberga fragmentos de la “Piedra Negra” (al-Hadshar al-Aswad), Según la leyenda, Abraham recibió la piedra al construir la Kaaba como regalo del arcángel Gabriel. Los científicos opinan que se trata de un meteorito, aunque todo es pura suposición.

Mina la lapidación de Satán

Los peregrinos musulmanes terminan en Mina la lapidación de Satán, simbolizada por estelas, y luego se  dirigen a la Gran Mezquita de La Meca, la última etapa del peregrinaje anual a Arabia Saudita. Una vez terminado el ritual de la lapidación, los fieles van antes del crepúsculo a la Gran Mezquita de La Meca para una “vuelta del adiós” alrededor de la Kaaba, un edificio cúbico en el cual está incrustada la Piedra Negra, una reliquia sagrada de los musulmanes. El Hadj es uno de los cinco pilares del islam que todo musulmán, según el Corán, debe hacer al menos una vez en su vida si tiene los medios económicos.

ALGUNOS DATOS

* Nombre: La Meca (Al-Makka).

* Santuario: Kaaba. Se encuentra en el patio interior de la Gran Mezquita de La Meca, el mayor edificio religioso islámico del mundo.

* Utilidad: Lugar de peregrinaje de los fieles musulmanes.

* Habitantes en La Meca: 1.200.000 fijos, aprox.; durante la hayy, más de 3.000.000.

* Curiosidad: Lugar de nacimiento del profeta Mahoma (hacia 570 d.C.), fundador del islam pues la Piedra Negra nunca ha sido sometida a investigación científica.

Durante la hayy, los peregrinos dan siete vueltas a la Kaaba en el sentido inverso al de las agujas del reloj, mientras realizan sus alabanzas a Alá. Estas vueltas se denominantawaf. Durante el recorrido, los fieles intentan besar o tocar la Piedra Negra. La Kaaba establece la dirección de las plegarias (qibla) en cada lugar de la Tierra: así, en sus oraciones diarias todos los musulmanes deben inclinarse en dirección al santuario.

La Kaaba está considerada la primera casa de Dios, y se supone que fue construida por el primer profeta, es decir, Adán. Después de éste, sin embargo, la Kaaba cayó en el olvido y se fue desmoronando, hasta que el profeta Abraham y su hijo Ismael la redes. cubrieron gracias a la inspiración divina y la volvieron a levantar.

La Kaaba es un santuario musulmán desde el año 632, y ha sido objeto de numerosos conflictos bélicos entre musulmanes. En el 931, la Piedra Negra fue objeto de un robo perpetrado por miembros de una secta islámica y llevada a Bahrein. Veinte años más tarde, tras arduas negociaciones diplomáticas, recuperó su espacio en La Meca.

En el siglo XIII, los egipcios conquistaron la ciudad, y tres centurias más tarde hicieron lo propio los turcos. En 1630, el sultán turco Murad IV decretó una nueva construcción. En 1916, el gran jerife Hussein I Ibn Alí logró deshacerse de los turcos. En 1924, la ciudad fue ocupada por Abd al Aziz ibn Saud, sultán de Nadshd, quien la convirtió en el centro religioso de Arabia Saudí y de la comunidad musulmana. En la actualidad, La Meca es una metrópolis musulmana con más de 1.200.000 habitantes, aunque durante los meses de peregrinación puede llegar a albergar a más de tres millones de personas.

¿Qué es la Kaaba y por qué es sagrada?
La estructura sagrada por excelencia de toda la arquitectura islámica es la Kaaba, construida, según la tradición, por Abraham y su hijo Ismael. El término significa, simplemente, «edificio cuadrado». Este corazón vivo del mundo musulmán mide 12 m de longitud, 10 de anchura y 15 de altura; está instalado sobre una plataforma y cubierto de brocado negro. La cortina que cubre la puerta y la banda que rodea el perímetro muestran inscripciones en oro. La construcción de mármol y piedra gris está orientada de modo que sus cuatro esquinas corresponden a los puntos cardinales.

En el interior de la Kaaba cuelgan lámparas de oro y plata, pero el elemento de mayor importancia es la Piedra Negra, que los peregrinos deben rodear y besar siete veces al llegar a La Meca. Los orígenes de esta Piedra Negra se pierden entre la leyenda y el aura de santidad que le otorgó Mahoma. Los geólogos le atribuyen origen meteórico, pero según la tradición cayó del cielo al Jardín del Edén y le fue entregada a Adán para que absorbiera los pecados de éste tras haber sido expulsado del Paraíso.

La leyenda dice que en un principio la piedra era blanca, pero que por la acumulación de pecados humanos fue tomando una coloración oscura. Según otra tradición, le fue entregada a Abraham por el ángel Gabriel —se dice que conserva la huella del pie de Abraham— con el propósito de que se constituyera en la piedra angular de su templo.

PEREGRINACIÓN A LA MECA: CADA AÑO, al empezar el último mes del calendario musulmán, casi dos millones de personas viajan a la costa oriental de Arabia Saudita para el hadj, la santa peregrinación a La Meca que todo musulmán devoto debe realizar, si puede, una vez en la vida. Esta multitud de visitantes procede de todos los rincones del orbe donde se practica el islamismo.

Fue en la ciudad de La Meca donde, en el año 570 de la era cristiana, nació el profeta Mahoma, fundador del Islam, quien ordenó convertirla en lugar de peregrinación musulmana. El centro de devoción es el santuario de la Kaaba, edificio de forma cúbica situado en La Meca que, según la tradición musulmana, fue construido por Abraham. (Es a la Kaaba hacia donde todos los musulmanes se vuelven para rezar cinco veces al día, sin importar dónde estén.) Es particularmente sagrada la Piedra Negra, que engastó Mahoma en un muro del edificio.

Como primero y último actos de la peregrinación, los musulmanes visitan la Kaaba y le dan siete vueltas. Quienes logran acercarse a la Piedra Negra la besan o la tocan al pasar; pero, debido al gentío, la mayoría ha de conformarse con agitar la mano en dirección a la Piedra. Los principales días de ceremonia, oración y meditación son del 7 al 10 del mes, y en gran parte de ese tiempo todos los peregrinos deben estar en el mismo sitio al mismo tiempo.

El hadj anual es una notable proeza de organización. La sola cantidad de participantes plantea enormes problemas de salubridad, transporte y mantenimiento del orden. Se levanta una inmensa ciudad de tiendas de campaña para albergar a los visitantes, que exceden en número de tres a uno a los habitantes de La Meca.

A pesar de todos estos inconvenientes, la peregrinación se vuelve cada vez más popular. El peregrino regresa a su país con renovado orgullo, después de haber cumplido con una de las más sagradas obligaciones de su religión.

Ver: La Arqutectura Árabe o islámica

Pancho Ormeño Sanador Espiritual Curandenro Riojano Biografía

PANCHO ORMEÑO, UN BENEFACTOR Pancho Ormeño aprendió desde chico a conocer los secretos de las plantas, las distintas cualidades que escondían celosamente esos vegetales crecidos en el pedregal o a la vera de los hilos de agua. ‘Más tarde, frecuentando la amistad de curanderos y viejos pobladores hechos a la vida agreste, fue acumulando más conocimientos.

Pancho Ormeño

Pancho Ormeño

Algunos dicen que hasta le transmitieron parte de la sabiduría indígena, conservada por generaciones de comadres y salamanqueras. Lo cierto es que don Pancho terminó siendo un consumado botánico autodidacto, condición que unida a su célebre capacidad curativa lo convirtió en el taumaturgo más famoso de La Rioja.

Miles de testimonios hablan de su infalibilidad. “Su clarividencia era tal —escribe Teófilo Mercado— que muchas veces predecía la muerte de enfermos alejados con pasmosa exactitud…” Para curar recetaba siempre hierbas y yuyos que debían usarse para preparar tés, hacer fomentos, etcétera. Otros males los trataba con pomadas y ungüentos preparados con grasa y pelambre de animales silvestres.

Cierta vez un gobernador de La Rioja —Benjamín Rincón— quiso comprobar si detrás de tanta maravilla no había un vulgar embuste, y lo hizo ir hasta la Casa de Gobierno, donde lo enfrentó a un escéptico tribunal.

Pancho Ormeño sorprendió a todo el mundo. Anunció previamente lo que iba a hacer y ante la estupefacción genera! —utilizando dos yuyos diferentes— le provocó una epistaxis —hemorragia nasal— a un policía y de inmediato se la detuvo, sin ninguna consecuencia.

Antes de retirarse del recinto —repleto de jueces, doctores y altos funcionarios—se dirigió a un abogado presente y le dijo: “Creo que lo vide el año pasado por mis pagos. Vaya a verme otra vez. Y a ver si se me cuida los riñones”. El aludido quedó preocupado y confundido; quince días después moría de nefritis aguda.

No faltaron otros escépticos que también quisieron poner a prueba los conocimientos de Ormeño. Este fue el caso de un vecino que llevó al curandero una muestra de sangre para que la analizara, alegando que era de su hermana, cuando en realidad pertenecía a una yegua. La respuesta no se hizo esperar: “Vaya y cuídemela bien a su hermana la yegua…”.

El cuartel general del famoso personaje estaba en “La Cuchilla”, rincón riojano al que acudían multitudes en busca de alivio y cura. Llegaban desde todos los puntos de la provincia y también de pagos más lejanos, y convertían la residencia y sus aledaños en un tumultuoso hervidero que acataba sin chistar las indicaciones de don Pancho. Ranchos improvisados, refugios levantados de la nochera la mañana, y hasta las cuevas de los cerros vecinos, eran buenos para guarecerse mientras llegaba el momento de la curación.

El benefactor casi siempre recetaba, pero a veces disponía la realización de ejercicios físicos, bailes o fiestas porque según él también la alegría era buen remedio para ciertos males.

Y así durante décadas, hasta que el 17 de octubre de 1939, cuando ya se acercaba a los noventa años de edad, la muerte se llevó al más célebre curandero que tuvo la tierra del Chacho Peñaloza. Los riojanos lo recuerdan con respeto y cariño: don Pancho Ormeño pasó su vida haciendo el bien.

Algo mas sobre Pancho Ormeño

Papa Ratzinger:Sacramento de la Caridad Cambios Liturgicos en Misas

Papa Ratzinger:Sacramento de la Caridad

Para Joseph Ratzinger la fuerza de la Iglesia no está en el dialogo, ni en la tolerancia, sino en la convicción. Con esta certeza emitió un importante documento (Sacramento de la Caridad) en el que llama a los obispo a la lucha ideológica para recuperar el protagonismo perdido en Europa. Con el apoyo de políticos católicos, pondrán en aprietos a los gobierno en cuestiones que “no son negociables”. Algunas de ellas ya tienen “fuerza de ley” en la Unión Europea.

Papa Ratzinger:Sacramento de la Caridad La reivindicación del uso del latín en las misas, el regreso al canto gregoriano, la confirmación del celibato obligatorio para los sacerdotes y la ratificación de la negativa a comulgar para los fieles divorciados y vueltos a casar, son cuestiones litúrgicas y doctrinarias de la Iglesia Católica que aparecieron en la última exhortación papal.

Estos fueron los temas que más rápidamente han tenido difusión en el mundo y que merecieron rechazos y apoyos por igual. Pero de ninguna manera fueron los más importantes. Una atenta lectura de la exhortación titulada Sacramentum Caritatis (en castellano, el Sacramento de la Caridad) muestra un llamado papal a encarar una lucha ideológica para que la Iglesia recupere el protagonismo perdido en el continente europeo.

El documento se conoció casi al mismo tiempo que el Vaticano -a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ex Santo Oficio de la Inquisición— condenaba al silencio al jesuita Jon Sobrino, un reconocido teólogo de la liberación que vive en El Salvador (ver aparte). Una misma línea de pensamiento y de acción.

Con esta exhortación, el papa Benedicto XVI exige activismo y ortodoxia a los obispos, a los políticos católicos y a los creyentes en general. Define la existencia de cuestiones «no negociables”, por las que se deberá hacer frente a gobiernos y organizaciones políticas que las impulsen. “La defensa de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos.”

Son esos aspectos sobre los que no hay negociación posible y fueron duramente enumerados en el documento. A partir de esta divisoria de aguas, los políticos católicos están obligados a oponerse a las leyes que no se ajusten a su doctrina religiosa, y los obispos están obligados a exigírselo “constantemente”. Especialmente en los períodos electorales. El Papa confirma así su ánimo combativo y su voluntad de situar a la Iglesia en el centro del debate público y de recuperar un protagonismo perdido en Europa hace décadas.

Sacramento de la Caridad El último sínodo de los obispos, la más trascendental de las asambleas católicas regulares, se celebró en Roma en octubre de 2005. Fue el último presidido por Juan Pablo II. Las aportaciones de 256 obispos de todo el mundo se trabajaron durante año y medio y fueron publicadas en marzo último en las 131 páginas de Sacramentwn Carilatis.

En estas páginas se reflejan claramente la personalidad y los objetivos del pontificado de Benedicto XVI. Fue una elaboración de obispos de distintas partes del mundo, pero el Papa le dio la redacción final.

Desde Roma, el especialista en el tema del diario El País, Enric González, describía así la situación. “La eucaristía constituye el eje central del texto, que se extiende a numerosas cuestiones doctrinales, pastorales y litúrgicas. Llama la atención, sin embargo, el énfasis en cuestiones políticas de relevancia muy europea. La distinción de facto entre la conciencia privada y las cuestiones públicas,

Ese es un mensaje dirigido directamente a la clase política italiana, que discute la posible regularizaciòn de las parejas de hecho, y a los parlamentos de los países sodalmente más permisivos. Como España. Este es el nuevo tono que impone el Papa; que tras el Concilio Vaticano II permitió que numerosos países de la esfera católica legislaran sobre divorcio y aborto, es considerada incoherente por el Vaticano. El culto a Dios, dice el Papa, “nunca es un acto meramente privado: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe».

Para González, “ese es un mensaje dirigido directamente a la clase política italiana, que discute sobre la posible regularización de las parejas de hecho, y a los parlamentos de los países socialmente más permisivos.

Como España. No hay ninguna novedad doctrinal, pero es nuevo el tono. Los términos utilizados por el Osservatore Romano, el diario oficial del Vaticano, para condenar una manifestación realizada el sábado 10 de marzo en Roma a favor de la ley de las parejas de hecho, son una prueba adicional de la virulencia con la que la actual administración católica se propone librar las batallas que considera irrenunciables. El diario vaticano habló de ‘discutible mascarada’, ‘exhibición histérica’ y ‘carnavalada’. Son palabras más propias de la prensa popular que del órgano oficial del catolicismo. Lo que más irritó al Vaticano fue la visible presencia de homosexuales en la manifestación. El editorialista del Osservatore consideró que esa presencia probaba que cualquier ley sobre parejas al margen del matrimonio canónico era, en realidad, un punto de partida para los matrimonios homosexuales. El cardenal Angelo Scola, a quien correspondió presentar la exhortación papal, se esforzó en asegurar que no existía en la Iglesia ‘ninguna fobia contra los homosexuales’. Y subrayó que las continuas declaraciones de los obispos en contra del proyecto italiano sobre parejas de hecho no constituían ‘una injerencia política’, sino una obligación magisterial».

CIERRE DE FILAS. El teólogo Joseph Ratzinger es una persona de convicciones fuertes. Las mostró cuando fue, durante décadas, el responsable del control ideológico eclesiástico. Entre esas convicciones está la de considerar las innovaciones del Concilio Vaticano II como responsables —entre otros factores— de haber creado un catolicismo débil y sin rumbo.

El actual Papa está convencido de que la fuerza del catolicismo no radica en el diálogo ni en la tolerancia, sino en la convicción. Por eso considera que algunas interpretaciones del Concilio Vaticano II tendientes a acercar a la Iglesia a la realidad cambiante de esta época pueden ser vistas como un peligros anacronismo.

Como analiza Enric González, “el endurecimiento estratégico y la parcial regresión impulsadas por Benedicto XVI cuentan con un cierto respaldo factual: la aplicación del Vaticano II no ha incrementado el número de fieles practicantes en Europa, sino al contrario; y no ha reducido la sensación de distancia entre la Iglesia y la realidad, sino al contrario. Un amplio sector de la sociedad sigue pidiendo cambios a la Iglesia. Benedicto XVI considera que ha llegado el momento de invertir los términos de la ecuación: según él, debe ser la Iglesia eterna, inmutable, la que exija cambios a la sociedad”.

Es por eso que la exhortación Sacramentum Caritatis se ajusta al espíritu programárico del pontificado. El Papa considera que décadas de laxitud católica han permitido la promulgación de leyes “socialmente corrosivas”, y exige un cierre de filas. Quiere que la Iglesia no se defina por el número de fieles más o menos teóricos, sino por la calidad, concientización y activismo de los mismos. Para él, el catolicismo debe refiejarse de la misma forma en el silencio de la reflexión previa a la eucaristía y en el fragor de los debates públicos. El término “innegociable”, aplicado a cuestiones como el aborto, la eutanasia, el divorcio, las uniones homosexuales o la enseñanza católica, resulta significativo.

El cierre de filas va unido a un cierto repliegue hacia valores preconciiares, como la misa en latín y el canto gregoriano, preferibles, según la exhortación, a las misas en lengua local y a los acompañamientos musicales más o menos modernos. El recordatorio de que los católicos divorciados y casados de nuevo no pueden recibir la eucaristía, y deben esforzarse en compensar su situación irregular con “penitencias y obras de caridad”, complementa un cuadro a la vez regresivo y, en un sentido político, “revolucionario.

Pero son algunos analistas políticos europeos los que ven con preocupación el llamado papal a la lucha ideológica. Distintas leyes que se vienen trabajando en el seno de la Unión Europea atentan, a veces directamente y a veces de forma colateral, contra esas cuestiones que el Papa considera “innegociables”. Es esa lucha la que dejó en una situación muy precaria al gobierno italiano de Romano Prodi en febrero pasado, quien finalmente tuvo que llegar a una suerte de pacto de no agresión con el Vaticano.

Prodi prometió alentar el diálogo con la Santa Sede, después que la Iglesia se alarmó por una propuesta del gobierno de conceder derechos legales a las parejas de homosexuales y a los heterosexuales que no estén casados. Por presión vaticana, los legisladores católicos estaban decididos a quitarle apoyo al gobierno y, en la práctica, provocar su caída si insistía con ese proyecto sobre las parejas.

También en España la Iglesia está detrás de las multitudinarias manifestaciones contra el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, en cuanto busca impulsar leyes en áreas “sensibles” como educación y salud reproductiva.

El llamado papal puede provocar nuevas grietas en la Unión Europea. Pero eso no parece preocuparle. Muy por el contrario, prefiere cerrar filas y apostar a una victoria ideológica sobre la política europea.

Opinión – Preguntas a Benedicto XVI

Su Santidad resucitó lo que el Concilio Vaticano II había enterrado: la misa en latín. Una exigencia de monseñor Lefebvre, arzobispo suizo excomulgado en 1988 por negarse a aceptar las reformas conciliares.

De niño asistí a muchas misas en latín, con el celebrante de espaldas a los fieles, según el rito tridentino de mi cohermano el papa Pío y, que fue dominico. ¿Por qué permitir la vuelta al latín? ¿Cuántos fletes dominan dicho idioma? Jesús no hablaba latín. Hablaba arameo. Tal vez algo de hebreo. Y por vivir en una región dominada por Roma, seguro que conocía algunos vocablos latinos, como el saludo romano “Ave”, que se introdujo en La oración más popular del catolicismo, el Ave María.

Así como el griego se universalizó por el Mediterráneo gracias a Las campañas de Alejandro Magno, el latín se extendió en la medida de las conquistas del Imperio Romano. Según esta lógica, ¿no seria más adecuado adoptar hoy día el inglés?

Ahora bien, la gran mayoría de Los fieles católicos se encuentra actualmente en América latina. Y no entiende griego, latín ni inglés. ¿No seria aconsejable que participen en la misa en su lengua vernácula?

Considerando el empeño de inculturación de La Iglesia, ¿no resulta contradictorio volver a la misa en latín? Tengo un amigo, ateo hasta la médula, a quien le encanta asistir a misas en latín. Para él la liturgia se reduce a un espectáculo, cuanto más clamoroso mejor. Es una cuestión de estética, no el puente comunitario entre nuestro corazón sediento y el Trascendente.

Me inquieta su afirmación de que es “una plaga” casarse por segunda vez y prohibir a los católicos que lo hacen tener acceso a la eucaristía. Los Evangelios enseñan que Jesús comulgó con personas que, vistas desde aquí y ahora, andaban lejos de la moral vaticana. Y defendi6 a una mujer adúltera que iba a ser lapidada por los moralistas de La época. Curó el flujo de sangre de una mujer cananea sin exigirle previamente la adhesión a la fe que Él predicaba. Curó también al siervo del centurión romano sin imponerle antes la obligación de repudiar a sus dioses paganos. Jesús hizo el bien sin mirar a quién.

Tengo amigos y amigas que han contraído segundas nupcias. Todos por razones muy serias, que serian mejor comprendidas por sacerdotes y obispos si estos, como sucedía en la Iglesia primitiva, tuviesen mujer e hijos (conviene recordar que Jesús escogió a hombres casados para apóstoles, puesto que curó a la suegra de Pedro). Contraer matrimonio es algo tan importante que la Iglesia hizo de ello un sacramento. Sucede que, antes de ser una institución, el matrimonio es un acto de amor. Y hay uniones que fracasan, pues todos somos frágiles y pecadores, y nuestras opciones, sujetas a lluvias y tormentas, debieran merecer también la misericordiosa comprensión de la Iglesia.

Tengo amigos y amigas divorciados que han reconstruido sus relaciones afectivas y se niegan a acatar la prohibición de comulgar. Mi amiga D., tres meses después de su matrimonio, sufrió con su marido un grave accidente de tránsito. Él quedó tetrapléjico. Dos años después, con la anuencia de él, ella contrajo una nueva relación, una vez que oyó decir al hombre con quien se habia casado en la Iglesia: “Porque te amo, quiero verte plenamente realizada como mujer y madre. Ella y su nuevo esposo visitaban periódicamente al hombre accidentado, que sobrevivió siete años y fue el padrino del primer hijo de la pareja. ¿Debo decirle a esa amiga que Dios, que es Amor, no está en comunión con ella y que, por tanto, trate de guardar distancia de la mesa eucarística, pues la Iglesia la considera “una plaga”?

Cierta noche me encontraba en Boca do Acre, en plena selva amazónica, en la celebración de una comunidad eclesial de liase. Doña Raimunda, madre de seis hijos, cuyo marido se habla ido a la Transamazónica en busca de trabajo—donde estuvo cuatro años sin dar señales de vida (y ella supo que él había constituido allá otra familia)—, dijo en la misa, en el momento de la oración de los fieles: “Quiero agradecer a Dios por haberme dado otro marido que es un padre bondadoso para mis hijos Doña Raimunda se unió a otro hombre que la ayudaba en la sobrevivencia y en la educación de los hijos en una situación de extrema penuria. ¿Debería decirle que se acercara a la mesa eucarística? En aquel momento el papa Juan Pablo II, de visita en Chile, daba la comunión al general Pinochet.

Querido Papa: leo en la primera Carta de Juan que “Dios es Amor. Quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él” (4:16). Esas personas que cité, y tantas otras que conozco, aman y por tanto Dios permanece en ellas. ¿Debo advertirles que no son amadas por la Iglesia y que, por Lo mismo, tienen prohibido recibir el pan y el vino transustanciado en el cuerpo y en la sangre de Jesús, el Señor de la compasión y de la misericordia?

Por Frei Betto es escritor, autor, junto con Leonardo Roff, de Mística y espiritualidad, entre otros libros.
Publicado en Rebelión.org.

Fuente Consultada: Revista Veintitrés Internacional.

Biografia Oficial de Benedicto XVI:Joseph Ratzinger

Biografia Oficial de Benedicto XVI

Biografia Oficial de Benedicto XVICIUDAD DEL VATICANO, 19 ABR 2005 (VIS).-Ofrecemos a continuación la biografía oficial del nuevo Papa Benedicto XVI, cardenal Joseph Ratzinger:

El cardenal Joseph Ratzinger, Papa Benedicto XVI, nació en Marktlam Inn, en la diócesis de Passau (Alemania), el 16 de abril de 1927. El padre, comisario de la gendarmería, provenía de una antigua familia de agricultores de la Baja Baviera. Pasó la adolescencia en Traunstein y fue llamado en los últimos meses de segundo conflicto mundial en los servicios auxiliares antiaéreos.

Era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Pontificia Comisión Teológica Internacional, decano del Colegio Cardenalicio.

De 1946 a 1951, año en que fue ordenado sacerdote (29 de junio) e iniciaba su actividad de profesor, estudió filosofía y teología en la universidad de Munich y en la escuela superior de Filosofía y Teología de Freising. En el año 1953 se doctora en Teología con la disertación “Pueblo y casa de Dios en la doctrina de la Iglesia de San Agustín”. Cuatro años más tarde obtenía la cátedra con su trabajo sobre

 “La Teología de la Historia de San Buenaventura”.

Tras conseguir el encargo de Dogmática y Teología Fundamental en la escuela superior de Filosofía y Teología de Freising, prosiguió la enseñanza en Bonn, de 1959 a 1969, Münster de 1963 a 1966 y Tubinga, de 1966 a 1969. En este último año pasó a ser catedrático de Dogmática e Historia del Dogma en la Universidad de Ratisbona y vicepresidente de la misma universidad. En 1962 aportó una notable contribución en el Concilio Vaticano II como consultor teológico del cardenal Joseph Frings, arzobispo de Colonia.

Entre sus numerosas publicaciones ocupa un lugar particular “Introducción al Cristianismo”, recopilación de lecciones universitarias publicadas en 1968 sobre la profesión de fe apostólica; “Dogma y revelación” (1973), antología de ensayos, predicaciones y reflexiones, dedicadas a la pastoral. Obtuvo una notable resonancia el discurso pronunciado ante la Academia Católica bávara sobre el tema “¿Porqué sigo todavía en la Iglesia?, en la que afirmaba: “Solo es posible ser cristiano en la Iglesia y no al lado de la Iglesia”. En 1985 publica “Informe sobre la fe” y en 1996 “La sal de la tierra”.

El 24 de marzo de 1977, Pablo VI lo nombró arzobispo de München und Freising. El 28 de mayo sucesivo recibía la consagración episcopal. Fue el primer sacerdote diocesano que asumió después de 80 años el gobierno pastoral de la gran diócesis bávara.

Creado cardenal por el Papa Pablo VI en 1977, fue relator en la V Asamblea General del Sínodo de los Obispos (1980) sobre el tema: “Los deberes de la familia cristiana en el mundo contemporáneo” y presidente delegado de la VI Asamblea sinodal (1983) sobre “Reconciliación y penitencia en la misión de la Iglesia”.

El 25 de noviembre de 1981 fue nombrado por Juan Pablo II prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe; presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Pontificia Comisión Teológica Internacional.

El 5 de abril de 1993 entró a formar parte del orden de los obispos, con el título de la Iglesia Suburbicaria de Velletri-Segni.

El 6 de noviembre de 1998 fue elegido vicedecano del colegio cardenalicio. El 30 de noviembre de 2002 el Santo Padre aprobó la elección de decano del colegio cardenalicio, realizada por los cardenales del orden de los obispos.

Fue presidente de la Comisión para la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica, que tras seis años de trabajo (1986-1992) pudo presentar al Santo Padre el nuevo Catecismo.

El 10 de noviembre de 1999 recibió el doctorado “honoris causa” en Derecho por la Universidad italiana LUMSA.

Desde el 13 de noviembre de 2000 era Académico honorario de la Pontificia Academia de las Ciencias.

Fue creado cardenal por Pablo VI en el consistorio del 27 de junio de 1977, titular de la Iglesia Suburbicaria de Velletri-Segni (5 abril 1993) y de la Iglesia Suburbicaria de Ostia (30 noviembre 2002).

Era miembro del Consejo de la II Sección de la Secretaría de Estado, de las Congregaciones paras las Iglesias Orientales, para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, para los Obispos, para la Evangelización de los Pueblos, para la Educación Católica; del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y de las Pontificias Comisiones para América Latina y “Ecclesia Dei”.

COMO SE ELIGE UN NUEVO PAPA

El derecho a elegir un nuevo Sumo Pontífice, que está regulado por una serie de normas canónicas muy precisas y estrictas, está a cargo únicamente de los cardenales de la Santa Iglesia Católica Romana. El proceso de elección comienza después de la celebración de las exequias del Papa difunto, según los ritos prescritos, no antes del decimoquinto día de la muerte y no más allá del vigésimo. Los cardenales electores se reúnen en la Capilla Sextina del Palacio Apostólico, donde permanecerán encerrados y totalmente incomunicados hasta que hagan público el nombre del nuevo Pontífice.

 Una Biografía No Oficial
Fuente Consultada: www.aciprensa.com.

El Cardenal Joseph Ratzinger nació el 16 de abril de 1927, un Sábado Santo en Marktl am Inn, diócesis de Passau, Alemania; y fue bautizado ese mismo día. En sus memorias, reflexionando sobre el hecho, dice: “ser la primera persona a ser bautizada en el Agua Nueva de la Pascua era visto como un acto muy significativo por parte de la Providencia. Siempre me he llenado de sentimientos de gratitud por haber sido inmerso en el Misterio Pascual de esta manera;…cuanto más lo reflexiono, tanto más me parece apropiado a la naturaleza de nuestra vida humana: aún esperamos la Pascua definitiva, aún no estamos en la plenitud de la luz, pero hacia ella caminamos llenos de confianza.”

A Ratzinger se le hace difícil decir cuál es propiamente su pueblo natal. Al ser su padre miembro de la policía rural, era frecuentemente trasladado, y toda la familia con él, así, muchas veces tuvieron que ponerse en camino.

En 1929 la familia Ratzinger se muda a Tittmoning, pequeño pueblo a orillas del río Salzach, en la frontera con Austria.

En diciembre de 1932, debido a la abierta crítica de su padre hacia el nacional-socialismo, la familia Ratzinger se ve obligada a mudarse a Auschau am Inn, al pie de los Alpes.

En 1937 el padre del Cardenal Ratzinger pasa al retiro y se muda con toda la familia a Hufschlag, en las afueras de la ciudad de Traunstein, donde Josef pasaría la mayor parte de sus años de adolescente. Es aquí que inicia sus estudios en el Gymnasium de lenguas clásicas, donde aprende latín y griego.

En 1939 entra al seminario menor en Traunstein, dando el primer paso en su carrera eclesiástica.

En 1943, él y todos sus compañeros de clase son reclutados al Flak (escuadrón antiaéreo), sin embargo, les es permitido asistir a clases tres veces por semana.

En septiembre de 1944, habiendo alcanzado la edad militar, Ratzinger es relevado del Flak y regresa a casa. En noviembre pasa por el entrenamiento básico en la infantería alemana, mas debido a su pobre estado de salud, es exceptuado de buena parte de los rigores propios de la vida militar.

En la primavera de 1945, mientras se acercan las fuerzas aliadas, Joseph Ratzinger deja el ejército y regresa a su casa en Traunstein. Cuando finalmente llega el ejército americano hasta su ciudad, establecen su centro de operaciones en casa de los Ratzinger, identifican a Josef como soldado alemán y lo envían a un campo de prisioneros de guerra.

El 19 de junio de ese mismo año es liberado y regresa al hogar en Traunstein, lo sigue su hermano Georg en julio.  En noviembre, tanto él como su hermano mayor Georg, reingresan al seminario.

En 1947 Ratzinger ingresa al Herzogliches Georgianum, un instituto teológico ligado a la Universidad de Munich.

En 1951, el 29 de junio, Joseph y su hermano Georg son ordenados sacerdotes por el Cardenal Faulhaber en la catedral de Freising, en la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo.

En 1955 como conferencista de  teología en Fresig, Alemania Desde 1952 hasta 1959, es miembro de la Facultad de la Escuela Superior de Filosofía y Teología, en Freising.

En 1953 recibe su doctorado en teología por la Universidad de Munich. Relacionado con el doctorado, publica su primer trabajo importante:”Volk und Haus Gottes in Augustins Lehre von der Kirche” (El Pueblo y la Casa de Dios en la doctrina de Agustín sobre la Iglesia). Ratzinger dedica su “Habilitationsschrift” –trabajo original de contribución a la investigación, con la finalidad de habilitarse para la docencia universitaria– a la revelación y a la teología de la historia de San Buenaventura.

En abril de 1959 Ratzinger se inicia como Profesor Principal del teología fundamental en la Universidad de Bonn. En agosto de ese año, su padre es convocado a la Casa del Padre. Desde 1962 hasta 1965 asiste a las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II en calidad de perito, como consejero teológico principal del Cardenal Frings de Colonia.

En 1963 se traslada a la Universidad de Münster, y en diciembre de ese año, fallece su madre.

En 1966 es nombrado profesor de teología dogmática en la universidad de Tübingen. Su nombramiento es fuertemente apoyado por el profesor Hans Küng . Ratzinger había conocido inicialmente a Küng en 1957 en un congreso de teología dogmática en Innsbruck. Luego de revisar el trabajo doctoral de Küng sobre Karl Barth, dice Ratzinger: “Tenía muchas preguntas que hacerle al respecto de este libro, pues, a pesar de que su estilo teológico no era el mío, lo había leído con placer y el autor me había suscitado respeto, pues su apertura y su rectitud me gustaron bastante. Así se estableció una buena relación de amistad, aún cuando poco después…una seria discusión comenzó entre nosotros acerca de la teología conciliar.”

En 1968 un ola de levantamientos estudiantiles barrió Europa, y el marxismo rápidamente se convirtió en el sistema intelectual dominante en Tübingen, adoctrinando no sólo a buena parte de sus estudiantes sino inclusive al cuerpo docente. Siendo testigo de esta subordinación de la religión a la ideología política marxista, Ratzinger anota: Existía una instrumentalización por parte de las ideologías que eran tiránicas, brutales y crueles. Esa experiencia me dejó claro que el abuso de fe debía ser precisamente resistido si se quería mantener el querer del Concilio.

En 1969, desencantado por su encuentro con la ideología radical de Tübingen, se traslada de regreso a Baviera, donde asume un puesto de profesor en la Universidad de Ratisbona. Luego es nombrado Decano, Vicepresidente. Ese año también es nombrado Consejero Teológico de los Obispos alemanes.

En 1972, Ratzinger, con Balthasar, De Lubac y otros lanzan la publicación teológica Communio, une revista periódica de teología católica y cultura.

En marzo de 1977, es nombrado Arzobispo de Münich y Freising, convirtiéndose en el primer sacerdote diocesano que luego de 80 años, asumía el encargo de tan vasta e importante arquidiócesis. Es urgido por su confesor a aceptar el cargo y escoge como su lema episcopal la frase de la carta de Juan, “Cooperador de la verdad”, y razona: “Por un lado, me parecía ser la relación entre mi tarea previa como profesor y mi nueva misión. A pesar de todas las diferencias de modo, lo que estaba en juego y seguía estándolo era seguir la verdad, estar a su servicio. Y por otro lado, porque en el mundo de hoy, el tema de la verdad ha desaparecido casi totalmente, pues aparece como algo demasiado grande para el hombre, y sin embargo, todo se desmorona si falta la verdad”. Es consagrado el 28 de mayo por el Obispo de Würzburg, Josef Stange. En junio de ese mismo año, es creado cardenal presbítero por el Papa Pablo VI, y recibe el título de S. Maria Consolatrice al Tiburtino. Ese año también, asistió a la IV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en el Vaticano.

En 1978 participó en el cónclave del 25 al 26 de agosto, que eligió a Juan Pablo I, quien lo nombra enviado especial del Papa al III Congreso Mariológico Internacional, en Guayaquil, Ecuador, del 16 al 24 de septiembre. En octubre de ese año, participa en el Cónclave que elige a Juan Pablo II.

En 1980 Ratzinger es nombrado por Juan Pablo II a presidir el Sínodo especial para los laicos. Poco después, el Papa lo invita a encargarse de la Congregación para la Educación Católica. Ratzinger declina, pues considera que no debe dejar tan pronto su misión en Münich.

En 1981, en noviembre, acepta la invitación del Papa para asumir como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Presidente de la Pontificia Comisión Bíblica y Presidente de la Comisión Teológica Internacional.

El 15 de febrero de 1982 renunció al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Münich-Freising.

En 1983 asistió a la VI Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano. Fue uno de los tres presidentes delegados; miembro del secretariado general, de 1983 a 1986.

En 1985 asistió a la II Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, Ciudad del Vaticano.

Desde 1986 presidió la Comisión para la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica, que luego de 6 años de trabajo (1986-92) presentó el Nuevo Catecismo al Santo Padre.

En 1987 asistió a la VII Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano.

En 1990 asistió a la VIII Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano.

En 1991 asistió a la I Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano.

En 1993 fue elevado a Cardenal Obispo del título de la sede suburbicaria de Velletri-Segni. En 1994 asistió a la Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, Ciudad del Vaticano, y a la IX Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos, también en la Ciudad Vaticana.

En 1997 asistió a la Asamblea Especial para América del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano.

En 1998 asistió a la Asamblea Especial para Asia del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano.

Elegido vice-decano del Colegio Cardenalicio, el 9 de noviembre de 1998.

Ese mismo año, asistió a la Asamblea Especial para Oceanía de Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano, del 22 de noviembre al 12 de diciembre.

En 1999 fue enviado especial del Papa a las celebraciones por el XII centenario de la creación de la diócesis de Paderborn, Alemania, el 3 de enero.

En octubre de ese mismo año asistió a la II Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos, en Ciudad del Vaticano.

19 de abril de 2005, día en que fue elegido Papa, escogiendo llamarse

Benedicto XVI En noviembre de 2002, el Santo Padre aprueba su elección como Decano del Colegio Cardenalicio.

Hasta la muerte de Juan Pablo II era miembro de la Secretaría de Estado; de las Congregaciones Iglesias Orientales, Culto Divino y Sacramentos, Obispos, Evangelización de los pueblos, Educación católica; así como de los Pontificios Consejos para la Unidad de los cristianos y del de Cultura; de las Comisiones para América Latina y Ecclesia Dei.

Recibió por encargo del Santo Padre, la reflexión del Via Crucis durante la Semana Santa de 2005.

Fue elegido Papa el 19 de abril de 2005, convirtiéndose en el Pontífice número265, sucesor de Juan Pablo II “El Grande”. Escogió el nombre de Benedicto XVI.

Historia del Cura Brochero, el Cura Gaucho Anecdota del Bandido

Historia del Cura Brochero – El Cura Gaucho 

JOSÉ GABRIEL BROCHERO. El “Cura Gaucho”

JOSÉ GABRIEL BROCHERO. El "Cura Gaucho"El cura “gaucho” José Gabriel Brochero fue oficialmente beatificado el 15 de septiembre de 2013, en una ceremonia que presidió el enviado del Vaticano, el cardenal Angelo Amato, y que se desarrolla en la localidad cordobesa que lleva su nombre.

Muchos lo llamaban “el Cura Gaucho” y él siempre se comportó como tal, sin abandonar su condición de sacerdote pero hablándole a la gente como uno más, recorriendo los 120 kilometros cuadrados de su parroquia a lomo de burro, tomando mate con ellos y demostrando un carácter lleno de fe pero tan bien encarador y corajudo.

El padre José Gabriel Brochero evangelizó a poncho toda la zona, creó escuelas, organizó casas de ejercicios espirituales que aún hoy existen y —a la semana de haber sido nombrado canónigo de la Catedral de la ciudad de Córdoba— volvió a su parroquia diciendo:

—Este apero no es para mi lomo ni mi mula para este corral.

Se le adjudican muchísimas conversiones y también curaciones milagrosas que realizaba sin hacer ostentación. Toda Córdoba lo amaba y lo ama como un hijo dilecto. Murió en 1914, después de haberse contagiado lepra al haber visitado a dos personas que sufrían ese mal y con quienes tomó mate toda una tarde para que no se sintieran tan solas.

Debido al mal estaba ciego, además no tenía un centavo y apenas podía hablar en sus últimos momentos, pero no estaba solo. Dicen que quien lo acompañó hasta el final, cuando el ángel vino a buscarlo, fue otro ángel, aquel bandido temible que lo tomó de la mano y lloró al despedirlo.

“La gracia de Dios es como la lluvia que a todos moja.”

En 1974 fue admitida en Roma la causa para su beatificación, para lo que se requiere un milagro realizado por él o en su nombre y eso existe: un bebé nació prematuramente a sus cinco meses de gestación y no tenía probabilidades de vivir desde la ciencia, sin embargo la invocación y el pedido al Cura Gaucho obraron la maravilla.

El chico tiene hoy veintitrés años y vive en Córdoba, en Traslasierra, en un pueblo que merecidamente se llama Villa Cura Brochero. Aún sin ser nombrado oficialmente como santo, el pueblo lo considera aún hoy como tal y le piden cosas en sus oraciones. Cosas que, según cuentan, suelen cumplirse.

“Dios es como los piojos, está en todas partes, pero prefiere a los pobres”

UNA ANÉCDOTA QUE MUESTRA SU CARÁCTER Y SUS AMOR A CRISTO

En una ocasión había un temible bandido que se escondía en los montes cordobeses y al cual ni los más aguerridos policías se atrevían a ir a buscar a su guarida. Brochero fue. Cabalgó largo rato internándose en la espesura y, al fin, halló al bandido en un pequeño claro.

El hombre estaba en cuclillas frente a un fogón por él mismo construido y se cebaba mate con toda tranquilidad. Ni siquiera levantó la vista cuando Brochero detuvo su muía a pocos pasos de él. Con seguridad lo estaba observando desde hacía largo rato y dejó llegar sin inmutarse a ese fulano de sotana que debía estar loco. No podía imaginar que ese cura llevaba un arma mucho más poderosa que las que él estaba acostumbrado a enfrentar. Brochero saludó, desmontó y se sentó a su lado. El hombre, nada. El cura le dijo que había ido a buscarlo y —sin vueltas— agregó:

—¿Por qué no se deja de joder con esta estúpida vida de bandido que está llevando”?

Recién entonces el otro levantó la vista y le clavó con fijeza esos ojos que tantas veces habían reflejado odio, fulminándolo con la mirada, sin pronunciar palabra. El Cura Gaucho no se asustó. Con la mayor naturalidad tomó la pava, se cebó un mate y le dijo mientras lo hacía:

—Mire, don; vengo a convidarlo pá que se venga conmigo a los ejercicios espirituales…

El hombre, que ni siquiera sabía qué cosa eran los ejercicios espirituales, le manoteó el mate sacándoselo de la mano y arrojándolo a unos metros. Se paró de golpe, como un animal en alerta, y comenzó a insultar al cura con las peores palabras que le llegaban a la boca. Parecía que iba a sacar su cuchillo para terminar con el sacerdote allí mismo, pero Brochero, sin abandonar su posición en cuclillas y sin que se le moviera un pelo, sacó de entre sus ropas el crucifijo que siempre lo acompañaba y mostrándoselo al bandido le dijo:

—Oiga, no soy yo el que quiere que usté venga… El que lo convida es éste… ¿A ver si se anima a insultarlo a El”?

El bandolero buscado en toda la provincia quedó como petrificado. Lo miró largamente sin decir palabra, después se volvió a sentar y hablaron. Hablaron todo ese día y parte de la noche. Con las primeras luces del amanecer los dos partieron para el pueblo.

El hombre asistió a los ejercicios espirituales y, poco después, se transformó en uno de los vecinos más honrados y trabajadores de la zona. Y cuidadito con que alguien llegara a decir algo malo del Cura Gaucho.

De todos los que han repetido esta conocida anécdota real, nadie se atrevió nunca a arriesgar qué hubiera pasado si el bandido se le hubiese ocurrido insultar, también, al crucifijo. Pero en voz baja aventuraban hipótesis que —de cumplirse— no dejarían en buenas condiciones a la anatomía del hombre.

Peor que la lepra…
En cierta ocasión un hombre le dijo al cura Brochero, luego de que este visitara a un enfermo de lepra.

–    Señor Cura, no se exponga tanto a enfermarse… mire que vale más su vida que la de ese hombre. Ya lo ha confesado, déjelo que muera en paz.

    –    ¡Caray, que habías sido bárbaro! Si la lepra no vale nada… Si Dios quiere, ni el diablo me ha de contagiar. La lepra hedionda es la de adentro, y esa no se pega, esa se lava con la caridad.

    –    Pero exponerse, sin necesidad… refregándose con el leproso…

    –    ¡Déjate de zonzeras! ¿No mandas tú a tus hijas al baile a que se refrieguen con esos calaveritas que vienen de la ciudad? ¡Eso es peor que la lepra!

El papa Francisco confirmó en marzo de 2016 que el cura argentino José Gabriel Brochero será canonizado en el Vaticano el próximo 16 de octubre, en el marco del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. De esa manera, se convertirá en el primer santo nacido y muerto en el país.

Vida del Sanador Riojano Pancho Ormeño

Fuente Consultada: Crónica Loca Maravillas, rarezas, curiosidades y misterios de los argentinos de Víctor Sueiro

Pancho Sierra Madre María Las Comadronas La Medicina Colonial

 

Borobudur Templo Budista en Java Templo Perdido Indonesia

Borobudur – Templo Budista en Java – Templo Perdido

La mayor concentración de arquitectura sagrada de Java, se encuentra en la llanura de Kedu, unos 42 kilómetros al noroeste de la actual ciudad de Yogyakarta.  Aquí se encuentra el hermoso complejo de templo hindú de Prambanam y el mundialmente famoso templo budista de Borobudur.

Borobudur, es un nombre que deriva de una expresión que significa “Montaña de la acumulación de los méritos de los diez estados de Bodhisattva” es comúnmente considerado como una estructura budista, sin embargo, su construcción inicial fue planeada y llevada a cabo por constructores hindú algún momento alrededor de 775 d. C.

borobudur templo

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En el centro del frondoso paisaje de la isla indonesia de Java, aislado en la inmensa llanura, aparece el templo de Borobudur, máxima expresión de la arquitectura religiosa javanesa (El Budismo), el cual data del año 750 d.C. Para llegar a él partimos de Yogyakarta, una de las ciudades más grandes de la isla, sólo se tardan treinta minutos por un largo camino asfaltado de unos 40 Km. ó 25 millas aproximadamente.

Borobudur Templo Budista en Java Templo Perdido Indonesia

El monumento consta de seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares,
y está decorado por 2.672 paneles de relieve y 504 estatuas de Buda.

Está inspirado en un módulo constructivo que se relaciona con los sagrados diagramas del budismo tántrico y respeta un rígido esquema geométrico que tiene un profundo significado religioso.

Está formado por anillos concéntricos que se van estrechando a medida que se asciende hasta culminar en el único y gran stupa central símbolo de la Verdad Eterna (el edificio cónico típico de la arquitectura budista), simbolizando una flor de loto —la flor sagrada de Buda— que flota sobre las aguas de un plácido lago (en este caso la llanura) ó bien una montaña rodeada por agua.

la flor sagrada de Buda

Para poder llegar desde el nivel de la llanura a los casi 40 metros de altura de la cúpula central se construyeron nueve terrazas conjuntas; la primera mide más de 170 metros de lado. Si a estas faraónicas dimensiones se añade el minucioso cuidado con el que cada detalle se realizó, transformando una idea esquemática en un encaje de piedra, es posible tener una idea de la magnitud, de la dificultad y de la importancia del trabajo realizado en este templo.

Y todo ello para trazar un “recorrido”, o, en otras palabras, para crear un camino adecuado para un viaje del alma. Para quien lo visite es una invitación a la meditación, que habla directamente a los sentidos y que transmite su mensaje.Borobudur Templo Budista en Java Templo Perdido Indonesia

Fue restaurado, entre 1907 y 1911, por grupos de investigadores y arqueólogos holandeses que lo salvaron de la amenaza de la vegetación tropical, donde la mayor parte de las esculturas se perdieron durante el curso de las mismas restauraciones y de ellas sólo se conoce el tema: el Karmavibhaga, la ley del karma, según la cual cada acción humana lleva consigo sus consecuencias inevitables en la vida futura.

Centenares de esas esculturas eran una minuciosa descripción de escenas infernales (según la concepción de los constructores), en las que el hombre aparecía todavía envilecido y aprisionado por el remolino de los deseos. Se sabe, además, que no estaban a plena luz, sino medio enterradas y ocultas a la vista.

La montaña sagrada representa el progresivo abandono, la espiritualización y la interiorización. En definitiva, el eterno viaje del caos al orden, de la materia al espíritu, de las contradicciones a la Verdad. El viaje que Buda afrontó por primera vez y que todavía hoy, en su nombre, miles de personas afrontan según lo que Borobudur indica y sugiere.

En 1991, Borobudur fue incluido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

PARA SABER UN POCO MAS SOBRE EL TEMPLO DE BOROBUDUR: El templo de Borobudur, en la Isla de Java, ha sido llamado “montaña de dioses”, lo cual es una denominación acertada para la gigantesca edificación sacra, situada a poca distancia de Djokja-carta, pues se trata efectivamente de una montaña o colina cubierta de inmensas masas de piedra, no de una construcción autoportante. Cuando en el siglo VIII después de J.C. se construyó en honor de Buda este templo, el más extenso de Asia, el budismo ya estaba retrocediendo en el subcontinente indio. Influencias hindúes lo habían descompuesto desde dentro, y cuando la religión de los brahmanes despertó a una nueva vida, ya había pasado la época de florecimiento del budismo. El asalto islámico destruyó los últimos bastiones de la creencia budística, que sólo perdura adulterada con elementos extraños.

Hacia esta época se abrieron a la nueva doctrina las islas del archipiélago malayo. Surgieron cientos de templos dedicados a Buda; sólo en el centro de Java han podido contarse más de ciento cincuenta de estas edificaciones. La mayoría ya han sido destruidas por la selva. Lo mismo ocurrió con la montaña de los dioses en Borobudur. No fue redescubierta hasta el siglo XIX, cuando se empezó a librarla de la jungla. “Hoy, cuando Borobudur ha sido liberado de los escombros y de la maraña de las lianas y de los siempre presentes arbustos, se puede ver qué grandiosa obra de un pueblo desconocido se muestra ante nosotros”, apuntó un viajero que llegó a Java hacia fin de siglo.

La construcción en forma de cúpula se eleva por cinco terrazas cuadradas, a las que se sobrepusieron tres gradas finales circulares, hasta una altura de 35 m. Como fin se añadió una quinta terraza al pie de la construcción. Probablemente, las capas de piedras superiores amenazaban deslizarse de la mezcla de arena y arcilla de la colina, poco apropiada como cimiento. Cuatro escaleras conducen a la cumbre de la colina del templo. El rico complejo de la construcción desorienta a primera vista a causa de los innumerables frisos, nichos y cúpulas. La pirámide aplanada del Borobudur, cuya terraza inferior tiene un lado de 111 m, ejerce sobre aquel que no lo observa con demasiado interés la impresión de una pesada masa hundida en sí misma. “Parece una pasta tan mal fermentada como cuidadosamente formada en el detalle”, juzgó el historiador de arte francés Foucher después de su primera visita a Borobudur.

Foucher criticó también el que desde el pie de la pirámide pétrea no se puede ver la plataforma superior ni la cima del templo y que, a la inversa, era imposible echar una mirada desde el punto más alto al pie de la terraza inferior. Esta visibilidad deficiente, debida a la forma semiesférica del edificio, la tuvo Foucher por un error del constructor.

“¿Habían realizado efectivamente un mal trabajo los constructores del Borobudur? Así se supuso durante mucho tiempo. El templo debe considerarse, desde el punto de vista de la técnica constructiva, como una stupa. La stupa, evolucionada de la forma circular de la colina funeraria, puede ser una construcción hueca para acoger reliquias o un puro monumento de culto sin espacios interiores. Generalmente se eleva el edificio en forma de semiesfera, campana o cilindro sobre una terraza cuadrada. E! constructor del Borobudur se separó bastante de las formas de stupa primitivas. Tuvo que pasar bastante tiempo hasta que se impuso la idea de que era una forma de stupa surgida en la época budística tardía, conformada y desarrollada hasta el último detalle. Desde este punto de vista sólo faltaba un paso hasta el reconocimiento de que la falta de visibilidad del templo podía tener, al igual como la ordenación del complejo total, sus buenos motivos.

Se halló la explicación en la doctrina budista de la salvación. La construcción se había proyectado con toda intención de tal manera, que el peregrino no pudiese reconocer aún desde el pie del templo las más altas alturas a las que su religión promete conducirlo. Las cinco terrazas debían simbolizar los cinco grados que se deben recorrer en el camino a la paz y la iluminación interior: la renuncia a los deseos mundanos, a malquerencias y a alegrías por el mal ajeno, a la pereza y a las dudas.

Una vez que el peregrino había llegado a la terraza superior, ya no debían verse desde las “situaciones puras”, los estados intermedios recorridos. La plataforma superior con la cima del templo simbolizaba por tanto el nirvana, el sosiego anímico perfecto, la liberación del infinito ciclo de la transmigración de las almas, un “estado de absoluta independencia del mundo, que aquellos que lo han alcanzado describen como un indescriptible placer supraterre-no” (H. J. Schoeps).

El  Sagrado Río Ganges El Fujiyama Palacio Potala Mar de los Sargazos

 

Las Comadronas Medicina Popular Ayuda a Dar a Luz Funcion Social

Las Comadronas – Medicina Popular

LAS “MADAMAS” o “COMADRONAS”
Siempre en el campo correntino, vamos a ocuparnos ahora de las mujeres que ayudan a bien nacer: las parteras empíricas, madamas, o comadronas. Su situación varía. Allí donde se carece totalmente de servicios sanitarios, reinan soberanas.

Donde hay algún tipo de control, esa soberanía está, un tanto coartada por el médico. Así, hay zonas críticas en las que se establece un compromiso entre ambos tipos de medicina: la tradicional y la oficial.

A veces el médico improvisa partera a una enfermera. Otras, a falta de pan … acepta la colaboración de las comadronas empíricas, en ocasiones analfabetas. Se dice entonces que la partera está “accionada” por el médico.

Tal lo que ocurría en Monte Caseros, en julio de 1965. El facultativo procuraba introducir algunas normas de asepsia, como hacer que las mujeres lavasen sus manos con alcohol antes de actuar, pero no podía exigirles el uso de guantes. Se hubieran sentido atadas con ellos. Establecía asimismo que ante ciertas anormalidades lo llamaran. Un pacto cordial para suplir deficiencias de las dos partes.

comadronas

Como de costumbre, vamos a encontrar siempre junto a la simple maniobra o precaución, la recurrencia a la magia, la creencia supersticiosa. Con el embarazo, por ejemplo, que se reconoce por la ausencia de menstruación. Si ésta continúa, señal de que va a nacer una niña, pues “se lava la cara”.

Hay otras formas de conocer el sexo del nonato. Si se mueve al segundo mes, varón; si a los cuatro, mujer. La ciencia dice no, pues es justamente después del cuarto mes cuando aparecen movimientos fetales. Los anteriores no existen, son pura sugestión de la mujer ansiosa. Otros signos son la hinchazón (edema generalizado) de la madre, que augura varoncito, lo mismo que el vientre en punta de la embazarada o la ubicación del feto sobre el lado izquierdo.

El vientre redondeado o el feto a la derecha, indican una futura nena. También si el trabajo de parto comienza tres días antes de la fecha calculada o durante la luna nueva o menguante. El varón llega si dicho trabajo ocurre después de la fecha prevista o durante la luna llena creciente.

En los cuidados a que debe someterse la mujer embarazada, se percibe de nuevo ese maridaje entre elementos efectivos y mágicos. Se trababa como siempre, evitando las tareas pesadas en los dos últimos mesas de la gestación. No se puede, eso sí, tejer “crochet” con dos agujas o coser a máquina, ni tampoco pasar por debajo de un alambrado.

Esas precauciones evitarán que el cordón umbilical se enrede en el niño. Por analogía, en la dieta se trata de no comer hígado ni tripa de vaca, que hacen crecer la placenta, ni tampoco embutidos que producen igual efecto en el cordón umbilical. Otro tanto, más el endurecimiento de la bolsa de las aguas, sucede si se come hígado, achuras o mondongo sin desgarras previamente con un tenedor sus membranas. El pan seco o la galleta, secan las aguas, y el exceso de vino produce hemorragias.

Todo encierra cierto peligro para la mujer que va a dar a luz. El huevo hará que el niño nazca pegado a las membranas, el riñon provocará lunares. El hígado asegura hijos rubios, y la morcilla, negros. La ropa de la embarazada debe ser suelta, y la higiene, la normal. En verano se aconseja no exagerar el baño, que —se piensa— debilita a la criatura.

Desde el vientre de su madre, el niño ya pide cosas. Son los antojos, y el no satisfacerlos puede provocar la pérdida del niño o que éste nazca con la boca abierta o la representación, en su lengua, de lo deseado. Es el niño también, el culpable de muchos trastornos de su madre.

Si tiene mucho cabello, le producirá acidez (agries o ardor) a ésta. Cuando no le gusta una comida, la madre se ve obligada a vomitarla. A medida que se aproxima el parto, la comadrona ve aumentar su trabajo. Ante una pérdida de sangre, coloca la mano sobre el vientre de la embarazada y procura frenarla con esta oración:

Sangre, tente en ti como Cristo
se detuvo en sí.
Sangre, tente en las venas, como
Cristo se detuvo en la cena.
Sangre, tente en el cuerpo, como
Cristo se detuvo en el Huerto.

La señal de la Cruz, un Padrenuestro y un Ave María completan el ensalmo.
¿Y si no se detiene la hemorragia?
“Se llama al médico”, respondió la partera empírica ante la pregunta de la investigadora.

Diversas maniobras se practican para mejorar la posición del feto, si éste “viene mal”. Con sacudidas y las manos, acomodan el útero. Si el feto se presenta de nalgas, se pone a la embarazada con la cabeza hacia abajo, apoyando las manos en el suelo, mientras otra persona la sujeta con una faja por la cintura. Se sacude entonces el cuerpo de la mujer, para que el hijo se dé vuelta.

En ocasiones, el parto se demora, y hay que acelerarlo. Una imagen de San Ramón, protector de la maternidad, sobre el vientre, ayuda. O una vela invertida dedicada al mismo santo, bajo la cama. El chico nacerá antes o al apagarse la vela. Y son muy efectivas, se dice, las “medidas” de imágenes sagradas.

Se las toma sobre una cinta, que se atará luego al vientre de la embarazada, la Virgen de Itatí y la de los Remedios son buscadísimas por quienes quieren tomar sus medidas para utilizarlas mágicamente. La futura madre anda levantada hasta  el momento en que se rompe la bolsa u de las aguas, ya que así el niño nacerá más ligero.

Al rasgarse las membranas, la mujer se acuesta o sienta, para que el niño no se caiga. El parto sentado es el más frecuente y en ese sentido las parteras corre i tinas se han adelantado al sillón obstétrico que en algunas clínicas constituye la última novedad.

Por cierto que la embarazada campesina no tiene asiento tan cómodo, sino u banquito bajo o —mucho mejor— un calavera de caballo. Si no se consigue, es bueno por lo menos un írozi de ésta colocado bajo el asiento. La creencia se basa en la gran facilidad para parir que tienen las yeguas. El dolor es admitido como inevitable Dios así lo dispuso.

Apenas si puede tratarse de paliarlo prodigando un trato cariñoso a la parturienta y satisfaciendo todos sus deseos. Hay que darle todo lo que quiera comer o beber, “aunque sea un poquito”. Ubicada en su asiento, la mujer se prepara para pujar. Apoya las rodillas en el suelo y se toma las piernas. Detrás de ella, alguien la sostiene por la cintura. La partera aguarda, lista.

Si la bolsa de aguas no se ha roto, un poco de sal fina caliente en el dedo o un grano de sal gruesa bastan para que, con un simple toque, se rasguen las membranas, tratando de evitar que el líquido amiótico llegue a los ojos de la partera, pues se supone que si esto sucede, quedará ciega. Nunca, eso sí, se realiza esta operación fuera del tiempo que la obstetricia oficial prescribe. No en balde la ciencia mayor es hija de la vieja empina, su a veces despreciada maestra.

El tacto se practica con las manos muy limpias y mojadas en aceite comestible. Este tiene la función de lubricar la -zona por donde saldrá el niño y la cabeza de éste, para que resbale más fácilmente. El cordón umbilical se corta de inmediato, salvo en zonas donde la partera trabaja “accionada” por el médico y su paciente esta acostada, donde se espera la expulsión de la placenta.

La comadrona ata un hilo a unos tres centímetros de distancia del niño, sobre el cordón. En el otro extremo de éste se ata una cinta que se sujeta a la pierna de la madre (la derecha si el recién nacido es varón, la izquierda si es mujer) para evitar que el cordón “vuelva adentro”.

Es frecuente que la partera trabaje con su cigarro de hoja en los labios que, después del corte del cordón, usará para quemar su punta. Para lo mismo sirve una cuchara caliente. De esta forma, se practica una primitiva cauterización de la herida. Por cierto que la partera, para poder cortar el cordón, no tiene que haber, tenido relaciones ese día.

En tal caso, se piensa, actuaría como un veneno sobre el niño y a ese motivo se deben muchas infecciones y trastornos. Nuestra profesional tiene ayudantes, por lo general, vecinas. El padre, muy pocas veces, solo en caso extremo, pues el pudor hace que las mujeres nieguen toda participación al marido en el trance.

Berreando ya el crío, se espera o ayuda al “sobreparto”, la expulsión de la placenta, o alumbramiento. Masajes en el vientre o los dedos en la garganta para provocar arcadas son algunos recursos para que la mujer contraiga los músculos abdominales y ayude a la expulsión. Para el mismo fin es bueno hacerle soplar en una botella.

También se buscan auxilios mágicos: poner sal en los puños de la puérpera, manteniéndolos a los costados del vientre; colocarle el sombrero del marido al revés; poner a la mujer al revés, con los pies en donde antes estaba su cabeza o recurrir, vela mediante, al auxilio de San Ramón.

La placenta en ocasiones se tira. Otras, se la entierra bajo la gotera del rancho, con el cordón hacia arriba, para que en el próximo parto no haya problemas.

Dos o tres días después, cicatrizados o saturados según los casos los posibles desgarros, la madre reinicia su vida normal. Si bien el cordón umbilical se ha roto, no por ello se ha separado totalmente de su hijo.

Cierta relación mágica los une, y las cosas que haga con su cuerpo pueden afectar al pequeño. Bañarse, por ejemplo. Si tuvo una nena podrá limpiarse sí, pero evitará el baño por treinta días, y por cuarenta si es varón. Los varoncitos, se dice, son mucho más delicados. Llega el momento de amamantar, y hay cocimientos o infusiones que ayudan a tener mucha leche, así como el “peinarse” los pechos, pasando un peine desde la base hacia el pezón. El agua, el alcohol, el aceite y la grasa intervienen en el cuidado de estos últimos, que no deben agrietarse.

¿Y el recién nacido? A veces lo bañan, otras le limpian solo la cabeza y le echan en los ojos una gotita de limón. Se lo entalca, y sobre el ombligo colocan un trozo de tela blanca empapado en alcohol que sujetan con el ombliguero.

En ciertos lugares, en lugar de talco se usa yerba mate tostada que, según mentas, evita que el pequeño sufra de los intestinos o se empache. Para prevenir la hernia, una vez caído el cordón, se sujeta una moneda de cobre envuelta en gasa sobre el ombligo. Si a la caída del cordón el ombligo no cicatrizara, lo mejor es espolvorearlo con … suifatiazol. ¡No solo de ensalmos vive la medicina popularl

Los gurises maman hasta grandes, y cada vez que lloran. A veces hasta con dos o tres años y aun después, pues se cree que la leche materna sienta bien como digestivo, después de las comidas. Su ropa es la corriente, con la infaltable faja para que no desarrollen demasiado vientre o se les arqueen las piernas.

Existen, además, otras precauciones. Llegado al mundo deberá enfrentar eso que todos temen, indios y criollos, argentinos o inmigrantes: el mal de ojo. De ahí el cordoncito rojo, y otra costumbre que tiene, además, la ventaja de asegurar al pequeño éxito con el sexo opuesto cuando llegue a grande.

Es el sahumerio de almohada, colchón y ropa de cama con el humo de un nidito de colibrí quemado al efecto. Las plumas de esa ave en la gorrita o las costuras de la ropa, tienen también efectos protectores.

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Fuente Consultada: La Medicina Popular – Tomo 87 – La Historia Popular

Cómo enfrentar al demonio y vencerlo Lucha entre el bien y el mal

¿Cómo Enfrentar al Demonio y Vencerlo?

En este mundo conviven dos poderes, dos reinos, el de Nuestro Señor Jesucristo y el Rey del infierno, el enemigo, en ambos reinos hay poderes y protección a sus seguidores sea a los hijos de la luz o los hijos de las tinieblas, pero hay que dejar algo claro el reino de la oscuridad nunca podrá destruir a los hijos de la luz, en este libro se muestra las mayores herramientas que hay para enfrentar al Rey de la oscuridad y vencerlo y a su vez a sus discípulos, los hijos de la oscuridad.

“La Luz brilla en la tinieblas y las tinieblas no la vieron”

Biblia De Jerusalén Evangelio de Juan 1 -5 Versión 1976

liberación, victoria

La fuerza del mal alrededor de la historia se ha manifestado en una lucha constante y sin cuartel, del bien y del mal, transcurrido el paso del tiempo y el paso de la humanidad, al paso de los acontecimientos y de la evolución de la tecnología, grandes Santos y grandes personas en todas las épocas de la historia han buscado la manera mas efectiva y más poderosa para enfrentar al demonio y vencerlo.

En este pequeño manuscrito Teológico y vivencial, está expuesta la formula más clara y precisa para tal efecto, para que el espíritu del que lea este manuscrito crezca y se llene del poder absoluto y sin limites del Reino de Dios y de sus Hijos, Los hijos de la luz.

Nace de la experiencia y del combate espiritual y material permanente de un sacerdote entregado al rescate de los Hijos de Dios de las trampas y asechanzas del mal, del enemigo destructor.

Durante más de 5 años de especialización en esta rama, en el combate espiritual y ayudando de una forma integral a personas, víctimas del mal y de sus ataques, siendo este oficio una rama profunda y desconocida para algunos, tan sorprendente e increíbles para otros.

Este libro esta diseñado en un lenguaje fácil de comprender y de aplicar, enfocado a jóvenes, padres de familia, docentes y sacerdotes, en su mayoría, desarrollado y enfocado a los hijos de la luz para que a través de este libro lleven la luz a la humanidad.

Si miramos desde una visión humana la arqueología, la sociología y la historia, los análisis antropológicos nos mostrarán como el gran enemigo se ha manifestado en diferentes formas y con diferentes acciones, desde tiempos muy antiguos y remotos se ve en esta recopilación histórica un símbolo que en distintas culturas es y será siempre representado el enemigo de muchas formas pero en especial, el símbolo de la serpiente antigua, figura histórica y también residente del mal en la humanidad y su manifestación en la historia de los pueblos.

Los grandes frutos del enemigo, la serpiente antigua y de su gran brazo diabólico son las consecuencias de nuestra posmoderna sociedad, una sociedad convulsionada y maleva con sus bajos instintos, siendo presa de la anarquía y la maldad.

Sus grandes avances en esta materia, lo podemos encontrar por citar algunos, en la drogadicción, la pornografía, la violencia, la riqueza sin medida y sin una ética, sin un respeto a los derechos humanos, una real y viva, idolatría al amado dinero, conseguirlo a cualquier precio y de cualquier modo.

La venganza, la ira y toda clase de bajezas similares que poco a poco están consumiendo nuestro amado país Colombia y el mundo, son unas fuerzas y poderes muy bajos que ya gobiernan nuestro planeta, nuestro mundo, a sus anchas.

Antes de dar inicio a este tema tan complejo y poder profundizar a un buen termino mi libro. Miremos que este tema hace muchos siglos y actualmente, ha generado una intriga, una curiosidad, y seguirá creando polémica a través de los tiempos. Un tema muy moderno, muy llamativo en estos momentos: “los exorcismos”, la liberación, es un lenguaje común para todos nosotros los mortales, sin embargo para algunos, de mucho miedo y terror.

Miremos antes de avanzar que piensan las distintas ramas del conocimiento, las distintas disciplinas interactivas entre si, las que involucran y encierran misteriosamente algunos componentes de esta ciencia del combate espiritual y material, inmanente y trascendente de la fuerza diabólica y la fuerza divina, de la luz y de las tinieblas.

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(*) Este libro ha sido enviado por el autor Padre Tirado Pérez como aporte al sitio para que sea descargado gratuitamente por cualquier interesado en estos temas

 

Biografía del Papa Francisco I Primer Papa Americano Bergoglio Jorge

Biografía del Papa Francisco

El Arzobispo de Buenos Aires, de 76 años de edad, se ha convertido el miércoles 13 de marzo de 2013, en el sucesor de Benedicto XVI y en el primer Papa latinoamericano. Es el Papa N° 266 la historia de la iglesia católica. Es un sacerdote jesuita, comprometido con la gente humilde, formado con la doctrina de teología de liberación, que siempre ha atendido a los mas necesitados, trabajando incansablemente en comunión con los curas villeros.

De una vida muy austera, de compromiso y regido bajos los principios cristianos. Por su informalidad, su sencillez y su cercanía con la gente, el Papa Francisco se ha convertido en una figura muy popular. Sus mensajes no solo dirigen a los católicos del mundo sino también a los que profesan distintas religiones, o quienes no comulgan con ninguna. Invita permanentemente a recuperar los valores humanos que lamentablemente estamos perdiendo día a día.

¿QUIÉN ES EL PAPA BERGOGLIO, “EL PAPA QUE LAVA LOS PIES A LOS PRESOS Y LOCOS”?:

FERNANDO I, PAPA BERGOGLIOEl Padre Jorge, como le gusta que lo llamen, fue nombrado Santo Padre. Tendrá a su cargo la conducción espiritual de 1.200 millones de cristianos católicos.

El Papa nació en Flores, barrio de trabajadores de Buenos Aires, hijo de un papá ferroviario y de una mamá, ama de casa. Estudió en una escuela técnica (E.N.E.T Nº 27 Hipólito Yrigoyen) el secundario y es Técnico Químico. Ya mayor de edad conoció a Cristo y se hizo Jesuita.

Una de las congregaciones más antiguas y severas en la formación de sacerdotes de la Iglesia Católica. Todos profesionales y misioneros. Con una educación espiritual extraordinaria. Lamentablemente como cuentan los libros de historia, esta congregación ha sido desarticulada por España y fueron despojados de todo.

Hijo de un trabajador ferroviario de origen piamontés y de una ama de casa. Asistió a la escuela pública de donde egresó como técnico químico y a los 22 años se une a la Compañía de Jesús, donde estudia Humanidades y obtiene una licenciatura en Filosofía.

Después, Jorge Bergoglio fue obispo, arzobispo de Buenos Aires y Cardenal. Su frase: “nunca te la creas”. Y cuando daba el sermón a la mañana a las señoras as ricas porteñas de Palermo, Belgrano o Barrio Norte, les decía: “el poder es como tomar una botella de ginebra en ayunas. Te marea. Nunca te la creas”.

El Padre Jorge, una vez a la semana, en la calle de Constitución celebraba la Eucaristía y en la misa estaban las prostitutas, los cartoneros y la gente pobre de la Villa 31.

Cuando pasabas por ahí y veías el gentío, es que el Padre Jorge estaba celebrando la misa con sus hermanos.
Siempre se movió en colectivo y en metro, solo y vestido con humildad. Jamás usó anillos o joya alguna y andaba por las calles de Buenos Aires como un porteño más.

“Fue elegido Papa con una gran mayoría, los 114 cardenales eligieron a un hombre que, con gestos sencillos y casi imperceptibles. Eligió el nombre de Francisco. El primer Papa jesuita, el primer pontífice argentino y latinoamericano pasaba a ocupar en puntas de pie el trono de San Pedro.

Sin estridencias ni gestos ampulosos. Asumió el peso de la misión en tiempos en que el mundo puso en jaque al cristianismo. Bendijo a todos con la sencilla sotana blanca y la cruz pectoral de plata que venía usando desde su primer día de obispo, sin reemplazarla por el oro, símbolo del poder y el sometimiento.

Francisco, un nombre que ningún Papa había elegido en 2000 años de historia, tomó el timón de la Iglesia y viró la nave hacia un rumbo nuevo, hacia el encuentro con la gente, para ofrecerle esfuerzo, oración y humildad, no solo con palabras sino, especialmente, con gestos.”

Humildad
Austeridad
Compromiso Social
Firmeza En Sus Convicciones
Es acusado se colaborar con el gobierno de facto en la dictadura argentina de 1976 a 1983. En 2011 fue nombrado Cardenal por Juan Pablo II, con el título de San Roberto Belarmino Siempre se opuso al aborto y a la eutanasia. Defiende los anticonceptivos, no así al reparto gratuito del estado

El jueves santo, sin cámara de televisión ni periodistas jamás avisaba a la prensa como tantos otros- iba a la cárcel a lavarle los pies a los presos y besárselos. También al Hospital Borda, para lavarle los pies a los enfermos mentales y besárselos. En soledad y sin testigos ni periodistas.

La única vez que hablaba con la prensa era para la homilía donde pedía ayuda para Caritas y en Navidad.
Es íntimo amigo del Padre Pepe, luchador en las villas contra las drogas, que debió exiliarse en Santiago para no ser asesinado y que días pasados había vuelto a la villa.

Es un sacerdote cuestionado por colaborar con la guerra sucia de la dictadura argentina (1976-1983) en el secuestro de dos jesuitas que estaban bajo su dirección. Bergoglio siempre rechazó toda acusación y lo explicó en su libro “El Jesuita”

También del director de La Alameda, organización que lucha cara a cara con las mafias del rapto y venta de niñas y mujeres para alimentar las bocas de los “8.40” y redes de prostíbulos. Tantas veces lloró y las abrazó en consuelo, ayudándolas a salir de ese infierno.

Y también del Cura Rockero, que es el sacerdote del grupo soporte de “Los Piojos” y a quien le pidió que hiciera un rockandroll sobre el amor y piedad de Dios y la Virgen por las mujeres prostitutas, como lo fuera María Magdalena en tiempo de Cristo, la única que se quedó junto a la Madre de Jesús ante la cruz, cuando todos los varones discípulos huyeron y lo negaron.

Una de las cuestiones en las que el cardenal se enfrentó al gobierno argentino fue el proyecto de Ley de Matrimonio entre Personas del Mismo Sexo.

Sencillo, sereno, sabio, humilde, tuerte de alma, es un junco espiritual que hace recordar la frase bíblica de San Pablo: “cuando soy débil, soy fuerte”.

Siempre dijo: “nunca te la creas”. Hoy es el Papa argentino, latinoamericano, de habla hispana, primero no europeo, que hace historia en el mundo y que pone a la Argentina en la cuna espiritual del mundo.

Se llama Francisco-noFrancisco I porque los papas se nombran desde el ll, por San Francisco de Asís, y enseguida trae a la memoria al Papa Gregorio IX.

Era un tiempo crítico de la Iglesia Católica. Las divisiones, la corrupción y la vida no santa -mucho peor que hoy- la azotaba en todas sus líneas. El Papa Gregorio llamó a Francisco de Asís y le pidió: “Francisco ayúdame a salvar a la iglesia”. San Francisco le dijo: “cada hombre es un fósforo en el mundo. Solos, apagados, los derrota la oscuridad. Pero si cada fósforo se enciende, ¡cuánta luz para el mundo!”.

Los Mayas anunciaron un tiempo espiritual nuevo de cambio de conciencia en el mundo como una nueva era. Los hombres espirituales de China y del oriente sentenciaron la irrupción de un tiempo espiritual transformador del universo.

Los maestros espirituales universales profetizaron que el cambio universal y la nueva era venía de Latinoamérica. Padre Jorge, Santo Padre, rezamos por vos.

Opinan otras religiones en Argentina:
Dirigentes, de distintas confesiones expresaron su beneplácito. En la Argentina, los evangélicos y los protestantes, se mostraron felices de que la Iglesia Católica tenga un Papa con gran capacidad de diálogo. El presidente del Congreso Mundial Judío, Ronald Lauder, dijo que el “Papa Francisco no es un extraño para nosotros.

Es un hombre de diálogo”.Mahmudab del Gawad, consejero diplomático del jefe del gran imán de la mezquita de Al Azhar, principal centro teológico del mundo sunnita, expresó que “esperamos ahora que las relaciones se vuelvan normales”. Un vocero de la Iglesia Ortodoxa Rusa, declaró que esperaba ahora una “dinámica positiva” entre ambas instituciones de fe.

PASAJES EN LA VIDA DE FRANCISCO I
Pide incansablemente
“Recen por mí”
reconociendo su necesidad de apoyo popular
No usa los zapatos papales rojos, prefiere continuar usando sus propios zapatos negros. Tampoco usa la cruz pectoral de oro No vive en el palacio apostólico. Reside en un sencillo departamento junto a otras personas, en su mayoría sacerdotes y huéspedes de paso. Ofreció una silla a uno de sus guardias suizos y pidió que descanse. Además ofreció su sándwich, “Buen apetito hermano”
No se puede tener paz sin diálogo. Todas las guerras son por falta de diálogo” En Brasil pidió a los jóvenes que trabajen por un mundo mas justo. Y que no se sientan defraudados por la corrupción. Luchen contra el mal, no se habitúen. “Creo que sería bueno ocuparse de la trata de personas y la esclavitud moderna. El tráfico de órganos puede asociarse en conexión con la trata de personas. Usa el teléfono para casos que considera de importancia tratarlo o bien han solicitado su asistencia por carta.

“¿Por qué no me traes el auto que me ofreciste?” Así el Papa aceptó lo que el padre Renzo Zocca, de la provincia de Verona, le había ofrecido en broma: regalarle el viejo Renault 4L que ya no usaba. Parece que en ese auto, que dejó de fabricarse hace más de 20 años, el Papa se siente muy a gusto.

Una anécdota: Tenía 12 años cuando le confesó en una carta a su amiga Amalia una de las clásicas tribulaciones de adolescente. “Si no me caso con vos, me hago cura”, le escribió a la vecina de Flores, barrio porteño donde vivía. La anécdota no fue más que eso, según explicó la hermana del Papa, María Elena Bergoglio, cuando la historia se conoció. “¿La novia? La verdad es que nunca ha existido. Pero si esta señora lo dice, y es feliz así, ¿por qué no dejar que cuente esta historia?”, dijo, al relativizar la seriedad de la propuesta.

EL ESTADO DE GRACIA: “Alimentas el alma si cumples con tu destino.”

Desde que Jorge Bergoglio se convirtió en el Papa Francisco I siempre los vemos con su semblante alegre y feliz, colmado de amor para dar; y nos transmite una inmensa paz maravillosa que nos conmueve hasta el alma. Mucho se habla de esa especie de áurea de bondad que lo rodea, que atrae como imán y nos deja perplejo observándolo con que simpleza y humildad se desenvuelve abrazando a todos sus fieles.

Se dice que se encuentra en “estado de gracia”, pero bien que significa esta expresión?…

“La gracia es una de esas cualidades intangibles difícil de describir, pero muy fácil de reconocer. Aquellos que la poseen parecen caminar por la vida sin que les cueste ningún esfuerzo. Dan la impresión de poseer un brillo interior, y ese brillo resulta evidente para todos los que les rodean.

Vivir en estado de gracia significa estar en total sintonía con tu naturaleza espiritual y con un poder superior que te mantiene. La gracia viene a ti cuando eres capaz de pasar de tu yo inferior, donde tu ego dicta cuál es el camino que «debe ser» legítimamente tuyo, a tu yo superior, donde eres capaz de trascender tu ego y desarrollar lo que hay de bueno en ti. Viene a ti cuando cambias de una realidad centrada en el «yo» a una comprensión más amplia de la existencia.

La gracia viene a ti cuando entiendes y aceptas que el universo siempre crea circunstancias que conducen a cada persona hacia su verdadero camino, y que todo cuanto ocurre forma parte de un plan divino.

Suena maravilloso, dirás, pero ¿cómo se puede conseguir ese fantástico estado? Pues recordando todos los días que las lecciones que has de afrontar son dones exclusivos para ti, y que aprender esas lecciones te llevará a ese estado de gracia.

Aférrate a la creencia de que se te dará lo que te conviene, independientemente de lo lejos que esto parezca quedar de lo que tú habías previsto.”

Chérie Carter-Scott

papa bergoglio

Me llamaré Francisco
—¿Con qué nombre quieres ser llamado? — Vocabor Francíscus.
La noticia de que Jorge Mario Bergoglio había tomado el nombre de Francisco desató inmediatas especulaciones sobre el cambio de rumbo que esto podría indicar en el Vaticano. Los primeros gestos del Papa Francisco confirmaron la presunción que pronto hizo explícita: su anhelo de “una iglesia pobre para los pobres” alentaba la elección del nombre, así como la contribución a la paz y el amor a la naturaleza del “Poverello” de Asís, que es además Patrono de Italia. Entre los 265 sucesores al trono de Pedro, Juan fue el nombre más elegido.

LA VIDA DE SAN FRANCISCO DE ASIS:
Nació en 1181 en Italia y murió en el mismo lugar en 1226, en su natl pueblo de Asís. Era hijo de un rico comerciante de la ciudad y tuvo una vida despreocupada totalmente distinta al resto de la sociedad. En 1201 cuando Asis fue atacada por por una guerra con Perugia, Francisco tomó partido en algunas batallasy fue tomado presionero, estando cautivo mas de un año. De acuerdo con los relatos de la época, unos años después Francisco se dirigía a Apulia, a luchar bajo las órdenes del ejército leal al Papa, cuando escuchó una voz que le pedía volver a Asís. Así lo hizo y comenzó su conversión hacia una vida de fe.

Empezó a mostrarse más reflexivo, desapegado de lo material y hasta convivió con leprosos. Pero el hito que marcó su vida y su fe, según se cuenta, ocurrió mientras estaba rezando en la capilla de San Damián. El Cristo que allí se encuentra, lo miró con firmeza y calidez y le dijo: “Francisco, ve y repara mi iglesia, que se está cayendo en ruinas”. Para hacerlo, vendió su cabello y mercancías de su padre. Éste, al enterarse, se enojó y lo encerró en un calabozo.

Lo que este santo había entendido era que el Señor le pedía que reparara el edificio donde estaba que, justamente, estaba deteriorado. Pero pronto entendió que su misión sería mucho más profunda e importante: debería refundar la Iglesia como institución.

Luego de que su madre lo rescatara de ese encierro, y frente al obispo de su ciudad, San Francisco aceptó devolver el dinero de las pertenencias vendidas a su padre. Así, estuvo libre y listo para iniciar su vida religiosa, marcada por la austeridad.

Entonces, ya consolidado su camino, llamó a su orden “Frailes Menores”, y el Papa la aprobó hacia 1209. Para esa época, fundó también, junto con Clara de Asís, una orden para mujeres, la que hoy se conoce como “la Orden de las Clarisas”.

Toda la vida de Francisco estuvo dedicada a difundir la palabra de Dios, la paz y el amor. En 1224, durante una profunda experiencia de oración, este santo recibió la máxima expresión de fe católica: los estigmas. Tuvo en su cuerpo las mismas heridas que sufrió Jesús en la cruz, que lo acompañaron hasta su muerte.

Consagrado oficialmente como santo de la humildad y la vida sencilla, tiene su fiesta cada 4 de octubre.

LA ORACIÓN DE PAZ: Aunque siempre atribuida a San Francisco de Asís, la conocida Oración de la Paz (“Señor, haz de mí un instrumento de paz”) no fue escrita por el santo italiano. El historiador y teólogo francés Christian Renoux estima que este texto data de principios del siglo xx y que apareció por primera vez en una revista católica; sin embargo, se considera que es una síntesis perfecta del ideario franciscano.

Dice así:
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperar
donde haya tinieblas, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh, Maestro, que yo no busque tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.
Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna.

Historia del papado
El título de Papa no se utilizó hasta el siglo IV; hasta esa fecha este cargo lo ocupaba el «obispo de Roma». El primer papa fue el apóstol Pedro, quien murió mártir en Roma en el año 67. A partir de ese momento, los papas reclamaron la autoridad de representar a Cristo en la Iglesia y se convirtieron en los gobernantes de toda la Cristiandad. Durante los cinco primeros siglos de cristianismo, los obispos de Roma habían compartido el liderato de la Iglesia con otros obispados del Imperio de Oriente, pero cuando estas antiguas iglesias cayeron en manos de la expansión del islam, Roma se autoproclamó el centro de la Iglesia cristiana.

El primer Papa importante fue León I (440-461), quien defendió Roma con éxito de Atila «el Huno» y de los vándalos. Uno de sus sucesores, Gregorio I (590-604), reformó los sistemas y los rituales de la Iglesia y dio nombre a los cantos gregorianos. La Iglesia, liderada por el papado, cobró fuerza, en parte debido a que las iglesias del creciente Imperio Franco y las atenazadas por la invasión islámica se pusieron bajo su protección.

El otro gran centro de la Cristiandad era Constantinopla, donde la práctica del culto había empezado a diferir de la de los cristianos occidentales. En 1054, el cristianismo se escindió en dos formas: el catolicismo en la Europa Occidental y la ortodoxia en la Europa del Este, Rusia y el oeste de Asia.

Después de 1059, los papas fueron elegidos por el Colegio de Cardenales y ejercieron su autoridad sobre grandes zonas de Italia, los llamados Estados Pontificios. Los Papa tenía un importante poder político, que generó tensiones con otro monarcas europeos.

VESTIMENTA DEL PAPA:

VESTIMENTA PAPA
(Imagen: Revista El Diario de National Geographic N°26)

Los Hombres Más Influyentes del Mundo

Biografia de Ceferino Namuncura Vida y Obra del Santo

Biografía de Ceferino Namuncura – Vida y Obra

BIOGRAFÍA DE CEFERINO NAMUNCURA:
Por Pablo Salvador Fontana. *

Ceferino NamuncuráBenedicto XVI declaró beato a Ceferino Namuncurá, porque una mujer con cáncer de útero imploró su intercesión y se curó sin que la “Ciencia” pudiera explicar cómo ni por qué.

Un segundo milagro lo hará santo. Ni la información eclesiástica ni los artículos que salen en la prensa nacional sobre la decisión del papa, agregaron una palabra sobre las relaciones que siempre hubo entre la oligarquía argentina y la Santa Sede, ni del proceso social y económico que llevó al “indiecito bueno” de las tolderías de la Patagonia hasta Roma y luego de su muerte, a los altares.

Un poco de Historia:

En 1934, año del Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Buenos Aires, la Santa Sede agradeció “la generosidad del salesiano Adolfo

 Tornquist”, que permitió erigir “con dinero argentino” el instituto Pío XI de Roma. Dos años antes el rector de la Universidad Pontificia Gregoriana rindió homenaje de gratitud a “los hijos de la noble Nación Argentina” que “ocupan el primer lugar sobre todos los demás benefactores”.

Ambos reconocimientos fueron comunicados a la Cancillería por el embajador de entonces, Carlos de Estrada. La fortuna familiar del sacerdote Adolfo Tornquist provenía de la guerra al indio del último cuarto del siglo XIX, precursora de la guerra sucia militar contra la sociedad argentina del siglo XX.

Con una y otra se consolidaron grupos de poder decisivos y nuevas formas de inserción en el mercado mundial. División Internacional del Trabajo hacia finales del siglo XIX, donde estas tierras se incorporaban al mercado mundial como principales productoras de materias prima, en una y luego en la tercera fase expansiva del capitalismo, argentina se incorpora al mercado financiero mundial como un lugar donde valorizar depósitos financieros, en la otra.

Los capellanes católicos que acompañaron a las tropas partieron en el mismo tren que el ministro de guerra Julio A. Roca y su Estado Mayor. El Salesiano Santiago Costamagna confió sus preocupaciones al creador de la sociedad de San Francisco de Sales, Juan Bosco, por el uso de medios tan poco evangélicos como las armas: “Es necesario adaptarse por amor o por la fuerza. En esta circunstancia la cruz tiene que ir detrás de la espada. ¡Paciencia!”

Demasiada paciencia: Costamagna envió esta carta después de conocerse que un regimiento comandado por uno de los hermanos de Roca fusiló a más de medio centenar de indígenas, en los que el diario La Nación calificó como “crimen de lesa humanidad”.

Los estudios de la antropóloga Diana Lenton sobre partes militares y diarios de la época también dan cuenta de la violación sistemática como arma de guerra, la prostitución forzada como botín de guerra de los soldados, la entrega de las mujeres y los niños como sirvientes a las principales familias porteñas.

Uno de los capellanes salesianos que llegaron al Río Negro para catequizar a los vencidos consignó: “La miseria en que los encontré es algo impresionante!”. Una foto tomada en 1879 en el Fortín Puan simboliza el ambiguo rol de la Iglesia. De un lado posan en sus uniformes (que en la placa se ven grises) Roca y sus coroneles y del otro, solitario y el único con vestimentas blancas, el cacique Pichi Huinca.

Entre ambos el riguroso negro eclesiástico, el obispo Mariano Espinosa y el presbítero Costamagna. En 1883, el salesiano Domingo Milanesio y su colega Giuseppe Fagnano denunciaron los “agravios a las garantías de los vencidos”, pero sólo en cartas que enviaban a Italia, mientras en el país actuaban como parte de un “bloque civilizador” unido.

Según Roca los ahora desolados campos de convertirán en pueblos florecientes en los que millones de hombres vivirán ricos y felices. Ricos y felices vivieron menos de dos mil personas, entre ellas, altos jefes o proveedores del Ejército, como el propio Roca y sus hermanos Ataliva y Rudesindo, y el ingeniero belga Ernesto Tornquist.

Las tierras así despobladas se repartirán “en concesiones fabulosas de treinta y más leguas” que caerían bajo “las garras de favoritos audaces”, que formarían el núcleo de la oligarquía, como cuenta en sus memorias el comandante Pablo Prado.

Esto condicionó el desenvolvimiento posterior de la sociedad y la economía, porque la tierra también quedó fuera del alcance de los inmigrantes atraídos por el programa de Sarmiento y Alberdi. No hubo colonización agrícola de pequeñas propiedades que producen para el mercado interno como en Estados Unidos, sino un gran latifundio dedicado a la exportación hacia el mercado mundial.

Tornquist participó en cada etapa de ese programa: su empresa de transporte Villalonga condujo de ida la provisiones para los soldados expedicionarios que conquistaron esas tierras y llevó de vuelta a los indígenas ranqueles como mano de obra esclava a los ingenios azucareros de la oligarquía de Tucumán.

También construyó el ferrocarril de Tucumán a Rosario y financió la construcción del puerto de Rosario, para exportar el azúcar producido en esa condiciones. Cuando Roca fue presidente le brindó tres ministros de Hacienda que eran gerentes de su empresa.

La administración de Tornquist , instalada en uno de los pueblos que se fundaron durante la campaña, recibió la asistencia espiritual de los salesianos. El sacerdote Domingo Milanesio celebraba la misa, predicaba, confesaba, administraba los sacramentos y catequizaba en la sala más amplia de la sede empresarial.

El propio Roca asistió a la bendición de una capilla construida por Ernesto Tornquist, uno de cuyos descendientes ingresó a la orden de Don Bosco. Milanesio había sido el mediador de la rendición del cacique Manuel Namuncurá a Roca, quien le concedió ocho hectáreas de tierra y el grado de coronel.

Su hijo Ceferino inició una carrera religiosa en Viedma y en Buenos Aires, bajo la orientación del salesiano Juan Carlos Cagliero, con quien luego viajó a Roma. Su propósito era proseguir sus estudios y tratarse de la tuberculosis, una de la enfermedades contagiadas a los pueblos originarios por soldados y misioneros.

Morir en Italia:

Allí fue recibido por Pío IX, que le regaló una medalla. Todos los relatos hagiográficos destacan la complacencia del Pontífice al escuchar al humilde aborigen expresarse en italiano. Ceferino agonizó sin quejarse y murió en 1905, a los 18 años. Sus restos fueron repatriados en 1924 por gestión del salesiano Adolfo Tornquist, hijo de Adolfo y donante para la construcción de algunos de los “más suntuosos edificios modernos de Roma”, según el admirativo comentario del embajador Estrada.

Cuando llegaron al puerto de Buenos Aires los despojos de Namuncurá fueron conducidos de regreso a la Patagonia por la empresa familiar de los Tornquist, el expreso Villalonga. Modelo de sumisión, el probable primer santo argentino es recordado por la Iglesia como “el lirio de las pampas.”

Queramos o no, conocidas o no, la trama de la historia, junto a las condiciones ideológicas de las sociedades ayudan a la conformación del bloque de poder que tratará siempre de imponer sus prerrogativas para consolidar “su” propio modelo de acumulación, el que le sea más apto para acrecentar sus ganancias.

Obviamente, este poder, no dudará en utilizar los aspectos ideológicos o de las mentalidades (religión) para asegurarse o para acrecentar ese poder, ya sea económico o político. Este caso será nada más que un episodio entre los tantos que conforman nuestra historia y no será casualidad que justamente sea Ceferino quién se elija para justificar la apropiación y el exterminio.

* Profesor de Historia

BIBLIOGRAFÍA: Vervisky, Horacio, Página 12, edición del 8 de julio de 2007.