Biografía de Anais Nin

Biografía de Ramón Llull Obra del Teólogo, Filósofo Hermético

VIDA Y OBRA DE RAMÓN LLULL

Teólogo, poeta, místico filósofo y maestro hermético catalán. Ramón Llull, o Raimundo Lulio, conocido como el «Doctor iluminado», titulo concedido por la Iglesia católica, fue una de las figuras más singulares del medievo hispánico. Fue un sublime aventurero del espíritu y, en el ápice de todo ello, hombre de Dios, mallorquín.

Nació en la ciudad de Mallorca, entre 1232 y 1233, miembro de una de las familias más notables, ya que su padre había acompañado al rey Jaime I en la conquista de la isla, dispuso desde joven de una fortuna que no se recató en dilapidar. La infancia y primera juventud del que había de ser llamado el Doctor Iluminado, transcurrieron en un mundo efervescente y en trance de parir la fórmula de convivencia asequible para cristianos, moros y judíos, la cifra misma de la españolidad. Allí se contagió Ramón — y para siempre — de su afán de universalidad. La unión en Cristo, como ideal de catolicidad, supondría proclamar la evidencia de que una razón de amor, idéntica en todos los hombres, había de conducir, inevitablemente, a una misma fe.

Recibió una educación cortesana y caballeresca, convirtiéndose muy pronto en preceptor y amigo del príncipe heredero. Cuando éste llegó al trono, con el nombre de Jaime II, lo nombró senescal de la corte, cargo que aumentó no sólo su ya considerable fortuna, sino también la posibilidad de entregarse a una vida regalada.

ramon lull teologo

Fue, primero, poeta en la corte y seductor de mujeres. Ambos menesteres eran cortos para su ansia. La vida que llamaba a su puerta estaba más allá. La leyenda cuenta su conversión a Dios a través de un hecho melodramático persiguiendo a la espléndida genovesa Ambrosia de Castello hasta el interior de un templo, hubo de retroceder espantado ante la visión del pecho corroído por un cáncer, aconsejándole al mismo tiempo que pusiera su ardor en conseguir objetivos de índole más espiritual.

Tras una profunda crisis interior en la que se dice que tuvo varias visiones de tipo místico, abandonó su antigua vida y emprendió la peregrinación a Compostela. A su regreso a Mallorca se retiró a un convento para dedicarse durante algún tiempo a la vida contemplativa. Es posible que fuera por entonces cuando concibió su obra Ars Magna. Amigo desde siempre de los libros, estudió con ahínco el árabe y los filósofos árabes, especialmente Averroes, con el propósito de atacar sus principios.

Mas tarde Ramón deja a su mujer, Blanca Picany y también deja a sus hijos. Entra, como terciario, en la Orden franciscana, y se retira al monte de Randa. Randa es un desnudo levantamiento frente al mar, una serena elevación de la tierra ubérrima, frente al mar eterno, para procurar la eternidad del alma. Por espacio de siete años, Ramón devora exaltadamente la Verdad y en esa tensión increíble fragua para siempre la paz de su espíritu.

Al final de ellos, conoce ya su misión, y este hombre desmedido mide con perfección los pasos sucesivos que ha de dar para lograr la unidad de todo el género humano en el Dios-Amor. Se dirigió a Montpellier, donde a la sazón había instalado su corte Jaime II, con el fin de obtener licencia y subsidios para establecer una Escuela de lenguas; el iluminado genial supo, quizá antes que ningún otro, que el alma se vincula, antes que nada, a una lengua. De esta época data el maravilloso Libro de la contemplación : todo cuanto Dios ha hecho es digno de ser mirado; pero todo ha sido hecho para descansar en su Creador. Obtenida la real licencia, regresa a Mallorca y en un alarde de energía y tesón, ordena, erige e impulsa la Escuela de Miramar.

A esta etapa sigue otra en la que peregrinación y meditación se embeben y se impulsan con fecundidad prodigiosa. A ella pertenece la gestación del Libro de Evast y Blanquerna, con sus dos apéndices. Visita Santiago, Roma, Barcelona, nuevamente Montpellier. Llega hasta Catay y regresa a la Península por el Norte de África.

A partir de 1287, su actividad no conoce descanso: sus libros no son sino nuevas acciones; sus hechos, nuevas  ideas de pensamiento, dolor y amor. Uno tras otro, surgen aquéllos como llamaradas ardientes para enseñar a los infieles el arte de conocer a Dios, para demostrar la unidad en El de todos los principios y postulados de las ciencias, para sistematizar en orden divino todo el saber de los hombres, para exigir la ayuda de rey y Pontífice a una cruzada que es, en su mente, la más sublime de las utopías.

lull ramon

Ramón Llull escribe asesorado por la luz, el fuego y la gracia. Pintura de José María Sert. — Doctor de la Luz y de la Gracia fue y es  llamado el mallorquín Llull, pues que en todas sus obras, tanto las que vivió como las que escribió, predominan la claridad y el amor. La claridad que penetra como un suavísimo estilete en el alma y el amor que se apodera de los corazones sin aprisionarlos ni encarcelarlos. El gran pintor catalán José María Sert, siempre abañador de grandezas, como Miguel Ángel, ha sabido dar a la visión Miaña una ampliación que concuerda, por esta vez, con el tamaño de la realidad.

No hay duda de que en la azarosa vida de Ramón Llull hubo un afán muy especial por encontrar el sacrificio personal, como si éste constituyera el elemento imprescindible para lograr su propia transmutación. No de otra manera se debe entender su deseo de regresar a una tierra tan hostil como era el África musulmana, en la que ya había conocido graves tropiezos. Vuelve, pues, a visitar repetidamente esos países y en el tercero de tales viajes llega a Túnez. Allí, en Bujía, se pone a predicar a las multitudes, que se sienten irritadas con su palabra. El final de esta actuación no pudo ser más dramático, al ser lapidado por la masa enfebrecida. Su deseo de martirio se ve, de este modo, cumplido. Unos mercaderes cristianos lo recogieron y lo trasladaron a Mallorca.

Murió el 29 de Junio de 1315, casi a la vista de su tierra natal.  Así, a su muerte, se constituyeron en París y Montpellier, primero, y después en Valencia, grupos de seguidores que aplicaron sus teorías en el campo de la enseñanza universitaria. Esta influencia muy notable del maestro mallorquín siguió mostrándose muy intensa durante todo el s. XIV, en el que se le atribuyeron un sinnúmero de tratados de todo tipo, desde  filosóficos hasta mágicos y, sobre todo, alquímicos. Las cosas llegaron hasta el punto que la universidad de París prohibió que se siguieran divulgando las teorías teológicas de Llull.

instrumentos de alquimia de lull ramon

Instrumentos de alquimia utilzados por Ramón Lull

Explica Mariano José Vázquez Alonso, en su libro “Enciclopedia del Esoterismo“:

Según Llull, Dios creó de la nada una sustancia, el argentum vivum, la plata viva o mercurio, de la cual surgieron todas las demás cosas. Con la parte más delicada de esa sustancia formó los cuerpos de los ángeles, y con la más densa, las esferas celestes; los cuerpos terrestres quedaron formados con la parte más tosca y burda. Pero, muy posiblemente, lo más importante de los escritos alquímicos se refiera a la preparación de las llamadas Quintaesencias, es decir, unas quintas sustancias que resumen en sí a los otros cuatro elementos.

De ellas, la más significativa sería el alcohol. Pero además de gran maestro hermético, Llull fue un notable filósofo y teólogo, como ya queda dicho. Sus obras Ars demostrativa, Ars generalis ultima y Ars brevis constituyen una buena prueba de su saber filosófico y lógico. Para él la filosofía debe estar subordinada a la teología; y los errores de la primera se deben a la ignorancia de las verdades de la fe, a cuya luz se interpreta todo el saber de este mundo.

Llull considera que si el saber fuese presentado de modo unitario, con caracteres de rigurosa evidencia y en estrecha relación con los contenidos de la fe, convencería a todo el mundo, incluso a los infieles. Por lo demás, el universo se presenta como el espejo de lo divino, como «un libro en el cual se aprende a conocer a Dios». La salida de todo el proceso del conocimiento es la mística: la unión con Dios en la contemplación.

Fuentes Consultadas:
Enciclopedia del Esoterismo de Mariano José Vázquez Alonso
Enciclopedia Temática Familiar Grandes Figuras de la Humnaidad – Ramón Lull – Ediciones Cadyc

Historia de Mujeres Famosas y Desgraciadas Vida de Miserias y Penurias

MUJERES FAMOSAS POR SUS DURAS VIDAS

mujeres sacrificadas y famosas

1-Sharbat Gula es una mujer afgana de la etnia pashtún quien se vio obligada a huir de Afganistán rumbo a Pakistán hacia un campo de refugiados donde fue fotografiada por un fotógrafo de la National Geographic llamado Steve McCurry. La imagen se hizo famosa cuando fue publicada en la portada de la edición de junio de 1985 de la revista.Leer Mas…

2- Phan Thi Kim Phuc nació en 1963 en vietnam. un bombardeo con napalm de la aldea de Kim el cual fue llevado a cabo por sudvietnamitas.  Kim, de nueve años de edad, escapó de la pagoda en la que se había ocultado junto con su familia.  Kim fue fotografiada mientras corría por la carretera gritando a causa de las quemaduras en su piel. Nick Ut, el fotógrafo de la agencia Associated Press, que estaba allí cubriendo el ataque, tomó la fotografía de la joven Kim. Conmovido por su dolor, la llevó a toda prisa a un hospital.Leer Mas…

3- Se llama Qian Hogyan, tiene ocho años y su imagen en 2005 arrastrándose sobre un balón, su único medio de desplazamiento desde que un accidente de coche segara sus dos piernas, estremeció al mundo y le valió el sobrenombre de Basketball girl (La chica del balón de baloncesto, en español). Leer Mas…

4-Amina Lawal Kurami (nacida en 1973) es una mujer nigeriana. En marzo de 2002, un tribunal de la Sharia islámica en Funtua (estado de Katsina, norte de Nigeria) la sentenció a muerte por lapidación por adulterio, por concebir un hijo fuera del matrimonio. El padre del niño no fue procesado por falta de pruebas. Su condena fue anulada y volvió a casarse. Leer Mas…

5-La Chica de Qatif: fue en el año 2006 cuando se encontró con un ex novio de los  16 años para que le devolviera unas fotos, ya que acababa de contraer matrimonio y no quería tener problemas con su flamante pareja. Mientras estaba en el auto, fue atacada por unos desconocidos, que le robaron y la violaron en un descampado. ella fue condenada a 200 latigazos. Leer Mas…

MUJERES:
CORTAS Y DURAS HISTORIAS

1983, Lima: Támara vuela dos veces
Támara Arze, que desapareció al año y medio de edad, no fue a parar a manos militares. Está en un pueblo suburbano, en casa de la buena gente que la recogió cuando quedó tirada por ahí. A pedido de la madre, las Abuelas de Plaza de Mayo emprendieron la búsqueda. Contaban con unas pocas pistas. Al cabo de un largo y complicado rastreo, la han encontrado.

Cada mañana, Támara vende querosén en un carro tirado por un caballo, pero no se queja de su suerte; y al principio no quiere ni oír hablar de su madre verdadera. Muy de a poco las abuelas le van explicando que ella es hija de Rosa, una obrera boliviana que jamás la abandonó. Que una noche su madre fue capturada a la salida de la fábrica, en Buenos Aires…

Rosa fue torturada, bajo control de un médico que mandaba parar, y violada, y fusilada con balas de fogueo. Pasó ocho años presa, sin proceso ni explicaciones, hasta que el año pasado la expulsaron de la Argentina. Ahora, en el aeropuerto de Lima, espera. Por encima de los Andes, su hija Támara viene volando hacia ella.

Támara viaja acompañada por dos de las abuelas que la encontraron. Devora todo lo que le sirven en el avión, sin dejar una miga de pan ni un grano de azúcar.
En Lima, Rosa y Támara se descubren. Se miran al espejo, juntas, y son idénticas: los mismos ojos, la misma boca, los mismos lunares en los mismos lugares.

Cuando llega la noche, Rosa baña a su hija. Al acostarla, le siente un olor lechoso, dulzón; y vuelve a bañarla. Y otra vez. Y por más jabón que le mete, no hay manera de quitarle ese olor. Es un olor raro… Y de pronto, Rosa recuerda. Éste es el olor de los bebitos cuando acaban de mamar: Támara tiene diez años y esta noche huele a recién nacida.

1976, en una cárcel del Uruguay: Pájaros prohibidos
Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.

Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por tener ideas ideológicas, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.

Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos, y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas:

—¿Son naranjas? ¿Qué frutas son? La niña lo hace callar:
—Ssshhhh.

Y en secreto le explica:
—Bobo. ¿No ves que son ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.

1978, La Paz: Cinco mujeres
El enemigo principal, ¿cuál es? ¿La dictadura militar? ¿La burguesía boliviana? ¿El imperialismo? No, compañeros. Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro.

Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Cata-vi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:

—Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.
El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta.

Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.
Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

1979, Granada: Las comandantes
A la espalda, un abismo. Por delante y a los costados, el pueblo armado acometiendo. El cuartel La Pólvora, en la ciudad de Granada, último reducto de la dictadura, está al caer.

Cuando el coronel se entera de la fuga de Somoza, manda callar las ametralladoras. Los sandinistas también dejan de disparar.
Al rato se abre el portón de hierro del cuartel y aparece el coronel agitando un trapo blanco.
—¡No disparen!
‘El coronel atraviesa la calle.
—Quiero hablar con el comandante. Cae el pañuelo que cubre la cara:
—La comandante soy yo —dice Mónica Baltodano, una de las mujeres sandinistas con mando de tropa.
—¿Que qué?
Por boca del coronel, macho altivo, habla la institución militar, vencida pero digna, hombría del pantalón, honor del uniforme.
—¡Yo no me mido ante una mujer! —ruge el coronel. Y se rinde.

1980, Uspantán: Rigoberta
Ella es una india maya-quiché, nacida en la aldea de Chimel, que recoge café y corta algodón en las plantaciones de la costa desde que aprendió a caminar. En los algodonales vio caer a dos de sus hermanos, Nicolás y Felipe, los más chiquitos, y a su mejor amiga, todavía a medio crecer, todos sucesivamente fulminados por los pesticidas.

El año pasado, en la aldea de Chajul, Rigoberta Menchú vio cómo el ejército quemaba vivo a su hermano Patrocinio. Poco después, en la embajada de España, también su padre fue quemado vivo junto con otros representantes de las comunidades indias. Ahora, en Uspantán, los soldados han liquidado a su madre muy de a poco, cortándola en pedacitos, después de haberla vestido con ropas de guerrillero.

De la comunidad de Chimel, donde Rigoberta nació, no queda nadie vivo.

A Rigoberta, que es cristiana, le habían enseñado que el verdadero cristiano perdona a sus perseguidores y reza por el alma de sus verdugos. Cuando le golpean una mejilla, le habían enseñado, el verdadero cristiano ofrece la otra.
—Yo y a no tengo mejilla que ofrecer —comprueba Rigoberta.

Fuente Consultada: Mujeres Eduardo Galeano

LA MUJER EN LA HISTORIA

Ver: Vidas Sufridas

Biografia de EDITH PIAF Su Vida, sus amores y sus desgracias

GRANDES AMANTES: VIDA DE EDITH PIAF

grandes amantes

La vida de Edith Piaf (1915-1963) es una historia complicada. Edith Giovanna Gassion nació en 1915, en plena calle de París. Su madre separada y en plena pobreza, dá a luz con la ayuda de un gendarme. También sus padres eran alcohólicos por lo que fue dejada al cuidado de su abuela quien regenteaba un “burdel”. A los cuatro años sufrió de meningitis, la cual le generó una ceguera temporaria.

Ya de adolescente trabajó con su padre viajando con un circo o haciendo acrobacias en las calles. Probó fortuna con el canto callejero, junto a su media hermanaMamone (hija ilegítima de su padre), recogiendo pocas monedas diarias. A los 16 años quedó embarazada, pero su hija Castelle falleció a los dos años de meningitis, además ella quedó imposibilitada de tener hijos.

En 1935 cuando cantaba en una avenida de París, fue vista por un empresario llamadoLouis Lepleé, el cual quedó fascinado y la contrató para que trabajara en su bar, Lepleé fue quien la bautizó como “Piaf”, que significa pequeño gorrión, pues la veía como un pajarito con una poderosa voz.

Leplée la convirtió en una estrella enseñándole a mostrar su lento ante el público; aquel cabaret era además un lugar donde venían muchas celebridades de la capital. Pero su vida nunca fue camino de rosas; al poco tiempo, Leplée, al que ella llamaba “papa” apareció muerto en su despacho. Aquel día no sólo perdió a su amigo y patrón , sino que la policía la trató como sospechosa del asesina.

A partir de este momento ella comenzó a beber y a drogarse de forma infernal, y se acostaba con cualquiera. Edith era de esas mujeres que cuando se enamoran, lo hacen hasta la médula. De esas que, cuando se proponen conquistar a un hombre, olvidan el sentido de la dignidad. Independientemente de las circunstancias en que se produjeran sus relaciones sexuales, Edith probó de todo y gozó con cada uno de sus amantes. La palabra exceso no formaba parte de su vocabulario.

A finales de los años treinta del pasado siglo conoció al letrista Raymond Asso, quien la ayudó a salir de la cloaca en que había convertido su vida. De nuevo volvió a cosechar grandes éxitos gracias a sus canciones más famosas, como Je ne regrette rien, La vie en rose, Les amants de Paris, y otras. Sus éxitos le proporcionaron grandes sumas de dinero que ella derrochaba con sus amantes y ayudando a todo aquel que se lo pidiera.

Pero su gran amor, «el único hombre al que he querido», según ella misma afirmó, fue el boxeador Marcel Cerdan, un marroquí de origen humilde que llegó a convertirse en una gloria nacional para Francia. Se conocieron en París en noviembre de 1945 en un club en el que ella cantaba. Marcel se emocionó con su voz.

El encuentro decisivo no se produjo hasta 1947, en un restaurante francés de Nueva York. Enseguida se gustaron, quedaron para cenar y él se quedó en el hotel de Edith. En marzo de 1948 se produjo un nuevo encuentro. Aunque ambos intentaron ser discretos, porque él estaba casado y tenía tres hijos, un periódico les descubrió.

Cerdan se las arregló para evitar que Marinette, su esposa, rompiera el matrimonio, pero sin dejar a Edith. El 23 de mayo de 1948, Cerdan perdió por primera vez un combate y los periódicos acusaron a Piaf de traerle mala suerte. Sin embargo, sólo fue un revés pasajero y el 21 de septiembre se convirtió en campeón del mundo de los pesos medios.

Ella tenía tal pasión por Marcel que nunca estaba satisfecha y necesitaba tenerlo a su lado en cada minuto de su vida. El llevaba una vida dedicada a su profesión, boxeando por distintos países de Europa, y ella necesitaba su cálida compañía, hasta que un día le rogó por su presencia. Cerdán subió a un avión, del cual no bajaría jamás pues se estrelló en una isla. Edith estuvo a punto de acabar con su vida, pero Momone la vigiló y sedó para evitar otra tragedia.

Cuando Marcel se marchó, Edith volvió a su vida agitada. La menuda parisiense (medía 1,47 m.) fue una devoradora de hombres. En aquellos momentos vivió sendos romances con el cantante Jean-Louis Jaubert y con el actor John Garfield. Entre otros amantes de la cantante se encuentran Eddie Constantinn, Yves Montand, Georges Moustaki y Charles Aznavour. La tensión sexual que le producía el deseo del otro la hacía dormir con los puños cerrados. Le gustaban especialmente los hombres de ojos azules, pero no le hacía ascos a nadie. Sus relaciones siempre eran apasionadas y destructivas. Ella se dejaba abofetear o maltratar por sus amantes, a cambio les era infiel siempre. Quizá la única excepción fue la que hizo con Yves Montand.

En 1958 conoció a Georges Moustaki, con el que mantuvo un al faire que duró algo más de un año. Ella entonces tenía cuarenta y dos y él sólo veintitrés, según Georges tenían una buena relación pero el alcohol y las drogas los separó. Ella se encerraba en su cuarto a tomar cerveza, la que mezclaba con ansiolíticos y anfetaminas. Moustaki fue reemplazado por Douglas Davis un joven pintor.

En 1959 a Edith le diagnosticaron un cáncer, lo que ya no le permitiría recuperarse jamás, e ir debilitándose día a día. Bajo estas circunstancias, un año antes de morir contrajo matrimonio con un peluquero con ambición de carrera en el mundo de la canción, llamado Théo Sarapo que tenía entonces veintiséis años.

Murió en 1963, a su entierro en París, , asistieron más de cuarenta mil personas. Todavía hoy en día se descubren flores frescas en la tumba donde está enterrada, en el cementerio de Pére-Lachaise Fue una mujer que conoció la más terrible de las desgracias, que es estar rodeada de personas que la adoraban mientras ella vivía en la más absoluta de las soledades.

El fin del amor

El 28 de octubre de 1949 se estrelló el avión en el que viajaba Cerdan camino de Nueva York. Allí se encontraba Edith, quien le había apremiado para que se reuniera con ella. En memoria de Cerdan, Edith escribió «La belle histoire d’amour»: «Je n’oublierai jamais /Nous deux, comme on s’aimait /Toutes les nuits, tous les tours, 1… La belle histoire d’amour… 1… La bel/e histoire d’amour… /Pourquoi m’as-tu laissée ? /Je suis seule á pleurer, /Toute seule á chercher…»

La vida de Edith Piaf fue movida y azarosa. Empezando por su nacimiento que fue en una esquina de una calle parisiense, donde su madre, alcohólica, fue atendida por dos policías. La misma Edith, muchos años después, acabaría como su madre tirada en la calle.

En 1951, tuvo un grave accidente de coche en el que se rompió varias costillas. Para aliviar su dolor los médicos le recetaron morfina, pero Piaf se convirtió en adicta y empezó a beber, y como su madre, a recoger hombres en las calles para aliviar su soledad.

Edith, quien estuvo a punto de suicidarse al enterarse de la muerte de Marcel, se volvió a casar dos veces más, pero jamás olvidó a Cerdan ni pudo quitarse de la cabeza que en parte había sido culpa suya.

RECORDANDO “EL HIMNO AL AMOR” DE EDITH PIAF

Fuente Consultada: 99 amores de la Historia y Sexoadictas

Paulina Bonaparte Amante Hermana del Emperador Sexo adicta Insaciable

Paulina Bonaparte era la hermana preferida del que llegaría a convertirse en emperador de Francia. Nació en Ajaccio, Córcega, y fue la sexta hija de los Bonaparte, a la que siguieron siete hermanos más. A los quince años, Paulina se enamoró de un hombre que tenía cuarenta años y sus ardides como dandy no eran del gusto de la madre de Paulina, Leticia, por lo que fue descartado como futuro yerno.

En represalia por la negativa de su madre, Paulina comenzó a flirtear y a mantener relaciones sexuales con la mayoría de los componentes del gobierno de su hermano Napoleón. Quizá no deba ser entendido como una venganza, sino más bien como un simple juego; Paulina era una joven de una belleza exquisita, los hombres la deseaban nada más verla, y ella supo utilizar ese inmenso atractivo para llevarse a la cama a aquellos que más le gustaban.  Su capacidad de seducción era de tal calibre que los hombres se rendían como borregos a sus pies, y complacían cualquier capricho de la joven, por aventurado o excéntrico que éste fuera.

El 14 de junio de 1794, después de múltiples y variopintos líos de cama, Paulina, asesorada por su hermano, contrajo matrimonio con el general del emperador, Charles-Victor-Emmanuel Leclerc. Paulina navegó hasta esta isla en 1801 para reunirse con su marido, destacado allí para expulsar al rebelde Toussaint Louverture.  Del matrimonio con Leclerc, en 1802, nacería su único hijo, Dernida Luis Napoleón, quien moriría dos años más tarde. A pesar de los devaneos de Paulina con los nativos o bien con los soldados de su marido, habitualmente de bajo rango, cuando Leclerc enfermó de fiebre amarilla, ella lo cuidó y estuvo a su lado hasta que murió, poco tiempo después, en noviembre de 1802.

Una vez de regreso en París, tardó poco más de ocho meses en con traer nuevas nupcias. Esta vez ya no se trataba del hijo de un molinero rico, venido a más en la jerarquía militar gracias al emperador de Francia, sino del hombre más rico de Italia; su nombre: el príncipe Camilo Borghese. En esa ocasión, Napoleón le escribió: “Ama a tu marido, haz que tu hogar sea feliz y, sobre todo, no seas frívola o caprichosa. Tienes veinticuatro años y deberías comportarte de forma madura y sensata». Esta carta fue algo así como una premonición de lo que ocurriría después.

Paulina no sólo siguió manteniendo relaciones sexuales variadas fuera del lecho conyugal, sino que terminó abandonando a su marido porque no le daba lo que ella quería. El príncipe tenía un miembro diminuto que no saciaba en absoluto las necesidades amatorias y carnales de su bella mujercita, por lo que poco tiempo después de catarlo decidió volver a la capital francesa, donde la esperaba el potente hombre, o habría que decir «miembro», que le causó la muerte. El príncipe poseía todas las características que una mujer como Paulina podía desear, era un joven moreno, elegante y guapo, sus propiedades, palacios y fincas eran incontables, sin embargo, no disponía de lo más preciado para ella, de modo que, desde el primer día, sus relaciones sexuales fueron una verdadera calamidad. Ante los hechos irreparables, Paulina escribió a su tío: «Preferiría haber seguido siendo la viuda de Leclerc, con unos ingresos de tan sólo 20.000 francos, que estar casada con un eunuco».

Poco después se separó del príncipe eunuco y se trasladó a París en busca de aventuras. En 1806, tras múltiples catas, dio con la horma de su zapato. El elegido era un pintor de sociedad llamado Louis Philipp Auguste Forbin. Forbin era un hombre alto y bien formado de treinta años que contaba con un estupendo pene. Pronto se convirtió tu el chambelán real de «la Venus». Debido a las diarias fornicaciones que llevaba a cabo con su potente chambelán, la salud de Paulina comenzó a resentirse. Fueron los médicos y la intervención de su madre quienes decidieron por ella: lo mejor que podía hacer Forbin era alistarse en el ejército francés y utilizar su potencia para otros menesteres.

Y así fue cómo Paulina se quedó sin su juguete sexual. Sin embargo, ella no podía renunciar a aquello que mayor placer le proporcionaba, por lo que, a pesar de las recomendaciones hechas por sus doctores, Paulina siguió con el mismo frenético ritmo sexual en el transcurso de los quince años posteriores. En Niza conoció a un músico llamado Blangini. Más tarde, en 1810, le tocó el turno al jefe del estado mayor de Napoleón, a continuación el objeto de su devoción sexual, que no afectiva, fue un actor. Se llamaba Frainçois Talma.

Paulina falleció de cáncer de útero en 1825, a los cuarenta y cuatro años, en Villa Borghese. Murió ataviada con sus mejores galas y pidió ser enterrada en el panteón familiar de los Borghese, entre papas.

Fuente Consultada: Sexoadictas o Amantes de Paula Izquierdo

Cambios Sociales de las Mujeres Siglo XX Poderosas Mujeres del Mundo

Cambios Sociales de las Mujeres Siglo XX

Éstas mujeres no solo tienen poder político sino presencia en los medios de comunicación, influencia en los negocios  y participación en organismos civiles, además de fortunas personales. Aquí los 10 primeros lugares.

EL NUEVO ROL DE LA MUJER EN EL SIGLO XX:

Se estima que las madres necesitan tener un promedio de 2.1 hijos para asegurar el reemplazo natural de la población de un país. En muchos países europeos, el crecimiento de la población se detuvo en la década de 1960, y la tendencia se mantiene desde esa época. En los años 1990, las tasas de fertilidad disminuyeron drásticamente. Entre las naciones de la Comunidad Europea, el número promedio de niños por madre llegó a 1.4; la tasa de Italia, de 1.2, fue la más baja del mundo en 1997.

Al mismo tiempo, el creciente número de mujeres trabajadoras continuó en aumento. En Gran Bretaña, por ejemplo, las mujeres constituyeron 44 por ciento de la fuerza laboral en 1990, superando el 32 por ciento de 1970. Más aún, las mujeres fueron conquistando mejores fuentes de empleo. Un mayor acceso a las universidades y escuelas profesionales les permitió desempeñarse en áreas como la jurisprudencia, medicina, gobierno, negocios y educación.

En la Unión Soviética, 70 por ciento de la fuerza laboral en las áreas de medicina y docencia eran mujeres. Sin embargo, la inequidad económica seguía prevaleciendo: percibían salarios menores que los hombres por trabajos similares y hallaban menos oportunidades para avanzar a posiciones gerenciales.

Como consecuencia de los cambios producidos por la Revolución Industrial a lo largo del siglo XIX, las mujeres irrumpieron como trabajadoras asalariadas en la industria y en los servicios. La ruptura de la vieja familia agraria, en la que cada uno tenía su ocupación en la unidad económica familiar, dio origen a una nueva escena familiar de la clase trabajadora en la que el salario de la mujer -y el de los niños- era indispensable para el sustento familiar. Pero a partir de mediados del siglo XX esta situación se generalizó, ya no sólo entre los trabajadores, sino entre las clases medias y altas, y especialmente entre las mujeres casadas de estos grupos, que con anterioridad se limitaban al trabajo doméstico y al cuidado de los hijos.

El masivo acceso de las mujeres a la enseñanza superior que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial permitió, poco a poco, la ocupación de cargos de responsabilidad que esta formación posibilitaba. En la actualidad, chicos y chicas acceden por igual a los estudios en el mundo desarrollado.

La combinación de independencia económica y acceso a la formación superior dio extraordinaria relevancia y auge a los movimientos feministas en tomo a los años 60. Desde la Revolución Francesa, y a lo largo del siglo XIX, sobre todo con el sufragismo, las mujeres habían reivindicado su derecho a gozar en pie de igualdad con los hombres de todos los derechos políticos, sociales y económicos. La gran diferencia fue la amplitud que alcanzó en esta época una nueva conciencia del feminismo y del papel de la mujer. Se produjo un cambio revolucionario respecto a lo que esperan las mujeres de sí mismas y lo que el mundo espera de ellas en cuanto a su lugar en la sociedad.

El derecho a gozar de su sexualidad, a elegir tener o no tener hijos, a divorciarse, a permanecer soltera, a compartir las tareas domésticas, a rebelarse contra el mal trato, a optar a todos los puestos de trabajo o de decisión política, se convirtieron en demandas cada vez más generalizadas entre las poblaciones femeninas del mundo occidental.

Aunque algunas de estas aspiraciones -lo que esperaban las mujeres de sí mismas- fueron al principio planteamientos de las mujeres de clase media o alta, con el tiempo se generalizaron a todos los sectores sociales y acabaron siendo también asumidas por los medios de opinión y por los poderes públicos. Si en nuestros días no son todavía una realidad, sin duda son ya una fuerte aspiración.

Mientras, en el Tercer Mundo, las cosas eran relativamente diferentes. Para la inmensa mayoría de las mujeres pobres las cosas habían cambiado poco. La sumisión al padre o al marido, la reducción al ámbito de lo doméstico y el trabajo como una necesidad de supervivencia y no como una forma de emancipación, continuaban siendo generales. Ahora bien, también se han producido cambios.

En primer lugar, en todos los países, con escasas excepciones (fuerte integrismo islámico), una minoría de mujeres de la clase alta, educadas y acomodadas, han accedido a la vida pública y ha sido significativamente relevante el número de jefes de Estado femeninos en estos países (India, Pakistán, Sri Lanka, Filipinas, Nicaragua, Argentina…), aunque casi siempre como hijas o viudas de hombres famosos.

Por otro lado, en aquellos países en los que se desarrollaron regímenes de tipo socialista (Argelia, Cuba, Afganistán, Vietnam…), las mujeres conquistaron muchos derechos (acceso a la enseñanza, al mundo laboral, a la actividad política, etc.), aunque en la actualidad parte de estos avances se han eliminado con la caída de estos sistemas. Por último, aquellos países que han tenido procesos de occidentalización presentan situaciones de mayor libertad de las mujeres y mayores conquistas feministas, mientras los más tradicionales o cerrados presentan todavía, incluso en las clases altas, una profunda subordinación de la mujer al hombre.

El movimiento feminista de los años 60: La psicóloga norteamericana Betty Friedan publicó La mística de la feminidad en 1963 una obra en la que se describía «el problema sin nombre», la insatisfacción de millones de mujeres americanas recluidas en su hogar y forzadas al papel de ama de casa, esposa y madre feliz. Sus tesis dieron origen a un amplio movimiento feminista, que reivindicó el derecho de las mujeres a la realización personal mediante un trabajo propio y la prohibición de cualquier discriminación por razón de sexo.

Además, exigió la igualdad de oportunidades, cambios en la legislación sobre matrimonio, divorcio, malos tratos o violación, así como el derecho a expresar su propia sexualidad y a elegir su estilo ce vida, incluyendo cuestiones como el aborto, la homosexualidad o la libertad de relaciones sexuales.

Fuente Consultada:
Civilizaciones de Occidente Tomo B Jackson Spielvogel
Actual Historia del Mundo Contemporáneo García-Gatell

Mujeres Notables de la Historia Biografias de Mujeres Importantes

Biografias de Mujeres Notables de la Historia

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Biografía de Safo Biografía Isabel I de Inglaterra Biografía
C
atalina de Rusia
Biografía
C
ristina de Suecia
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Biografía Eva Duarte de Perón Biografía George Sand Biografía Cosima Liszt Biografía Ana Garibaldi
mujeres notables de la historia31 mujeres notables de la historia32 mujeres notables de la historia33 mujeres notables de la historia34
Biografía Catalina de Médicis Biografía Madame Pompadour Biografía Eva Biografía Victoria I de Inglaterra
mujeres notables de la historia44 mujeres notables de la historia41 mujeres notables de la historia42 mujeres notables de la historia43
Biografía Fátima Biografía Eleonor Roosevelt Biografía Indira Gandhi Biografía Gabriela Mistral
mujeres notables de la historia51 mujeres notables de la historia52 mujeres notables de la historia53 mujeres notables de la historia54
Biografía Madame Stael Biografía Policarpa Salvatierra Biografía Valentina Tereshkova Biografía Sor Juana
Inés de la Cruz
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Biografía Flora Tristán Biografía Carolina Otero Biografía Cleopatra de Egipto Biografía María Estuardo
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Biografía Emily Bronte Biografía Matahari Biografía Jean Mortenson Biografía Alfonsina Storni
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Biografía Carlota Corday Biografía Florence Nightgale Biografía Ana Frank Biografía María Antonieta
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Biografía María Graham Biografía Sara Bernhardt Biografía Gertrude Stein Biografía Manuela Sáenz
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Biografía Isabel de Castilla Biografía Golda Meir Biografía Manuelita Rosas Biografía María Montessori
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Biografía María Walewska Biografía Isadora Duncan Biografía Remedios de Escalada Biografía Margaret Mead
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Biografía Simonetta Vespucci Biografía Eleonor de Aquitania Biografía Mariquita Sánchez Biografía Juana Ibarbourou

Muchos estudiosos coinciden en que la humanidad vivió una etapa inicial de matriarcado, donde se rendía culto a la Diosa Blanca, a la Madre Tierra y otras deidades que reflejaban la relación existente con la naturaleza. Ella traía el rayo, las inundaciones y los animales feroces; pero, si se sabía honrarla, compensaba generosamente con otros dones. Y el más importante era la propia continuidad del ser humano… Todavía no se conocía el papel del hombre en la concepción, que solía atribuirse al viento o a los ríos; y la mujer era respetada como emblema de esa fertilidad misteriosa. Rosa Montero propone en Historias de Mujeres: «Tal vez no fuera una etapa de matriarcado, sino simplemente de igualdad social entre los sexos, con dominios específicos para unas y otros. La mujer paría, y esa asombrosa capacidad debió de hacerla muy poderosa.»

En cualquier caso, esa relación de fuerzas concluyó. Aunque no de forma tajante y uniforme, y no sin que muchísimas mujeres dieran batalla, desde el principio de su sojuzgamiento histórico hasta hoy. La cosmografía judeo-cristiana está llena de hembras molestas y respondonas que fueron convenientemente castigadas. Según las tradiciones judías, Adán tuvo una primera mujer llamada Lilith.

Ésta se mostraba desobediente con su amo y señor, y pretendía estar en pie de igualdad con él, lo cual hizo perder la paciencia a Jehová, que la transformó en una demonio devoradora de sus propios hijos. En La Biblia, Eva no se queda atrás: provoca la caída en desgracia de la incipiente humanidad por morder el fruto prohibido de la sabiduría; éste luego se asociaría con el sexo, y esta relación entre sabiduría y capacidad de disfrutar libremente del cuerpo no suena peregrina… Más tarde, las mujeres siguen dando problemas: vean por ejemplo a la esposa de Lot, que desobedece la orden de no mirar hacia atrás al abandonar Sodoma, próxima a ser destruida por los ángeles, y por ese acto es convertida en estatua de sal.

Si vamos a La Riada, vemos que la expedición de los aqueos contra las lejanas murallas de Troya no es motivada por la religión, ni por un afán expansionista, sino por el rapto de una mujer. Diez años de cruentas batallas en nombre de Helena. Otros rostros femeninos fuertes impulsan el relato, como Briseida, favorita de Aquiles; Hécuba, madre de los vencidos; la altiva Casandra, Andrómana despidiendo a su esposo Héctor en uno de los momentos más conmovedores del poema, Penélope tejiendo y destejiendo… Víctimas y excusas de la guerra, ellas toman una postura a veces desafiante, otras resignada, pero siempre digna frente a su destino. Las diosas también intervienen activamente: la decisión de Zeus a favor de los troyanos sucumbe ante la terca desobediencia de su esposa Hera y su hija Atenea, simpatizantes de sus adversarios, que no hacen ningún caso de las tronantes amenazas del dios.

Hasta nosotros han llegado los nombres de tantas que, a lo largo de la historia humana, han brillado y siguen brillando con luz propia. Muchas veces, en lo que conocemos de sus vidas, la leyenda se entremezcla con los hechos verdaderos y es imposible separar una de otros. Pero Jean Cocteau decía preferir el mito a la historia, porque la historia está hecha de verdades que terminan convirtiéndose en mentiras, mientras que el mito está hecho de ficciones que a la larga se revelan verdaderas.

Pasó la Antigüedad, con su contradictoria valoración de la mujer; la Edad Media, donde tantas fueron quemadas y otras convertidas en esclavas, en relación muy superior a los hombres; pasó la Revolución Francesa, con sus ideales igualitarios que aún siguen pendientes; la incorporación masiva al mundo del trabajo en la Revolución Industrial…

También el siglo XX pasó, con todo tipo de acontecimientos movidos, entre ellos, las grandes conquistas femeninas, y el «sexo débil» sigue ganando territorio, a tal punto que ya nadie lo llama así. ¿Qué mejor momento para volver la vista hacia algunas mujeres que escaparon al molde en todas las épocas, mientras las mujeres legendarias del mañana pelean hoy sus vidas? Damas que buscaron influir en su mundo y en su tiempo, y consiguieron más que eso: siguen siendo referencia obligada del presente.

Y el siglo XX termina con mujeres que trabajan cuando sus maridos están desocupados; con chicas de la calle que son explotadas y prostituidas a los once o doce años; con maestras todavía ayunando, junto a sus compañeros, en la carpa que se ha instalado como un monumento más de la Plaza frente al Congreso; con las abuelas de desaparecidos marcando el equilibrio siempre difícil entre la cólera por el hijo o la hija asesinados, que llama a la venganza, y el principio de que allí donde hubo violencia haya solamente justicia.

Las mujeres enfrentaron las prohibiciones y los límites. Aprendieron a moverse solas por las ciudades, lejos de la vigilancia o la protección de los hombres. Aprendieron a ejercer derechos y a conocer su propio cuerpo. Aprendieron el precio y la responsabilidad de la independencia. Las mujeres son malabaristas: mantienen un equilibrio complicado entre el espacio de la familia, que sostienen, y la vocación pública que eligen. Muchas veces padecen el conflicto de esos dos mundos, dudan ante los dilemas inevitables. Pero se mueven con el deseo de estar a ambos lados de la línea.
Casi todos aceptan hoy que esa línea, entre familia y vida pública, puede cruzarse libremente de ida y vuelta.

En cuanto a su propia intimidad, pretendieron nada más y nada menos que gobernarla ellas; en muchos casos obtuvieron lo que querían con creces, y en otros tuvieron que afrontar terribles consecuencias.

Historia del Sufragio Femenino

MESALINA Vida Sexual en Roma Simbolo de lujuria y cruedad Claudio Mujer

MESALINA La Lujuria en Roma

En la historia casi siempre se recuerda a la sociedad romana por su libertad sexual o promiscuidad, y que a caracterizado una etapa del imperio romano conocida como Julio-Claudia, en donde personajes como Tiberio, Calígula, Claudio, Julia y Mesalina, se consideran como los grandes exponentes de la lujuria reinante en el imperio Romano. Esa “libertad sexual” en que se vivía, no era sólo el privilegio de los gobernantes. La presencia de esclavos y esclavas en los hogares de los grandes señores permitía que se relacionarán sexualmente y también era algo bastante conocido por todo el mundo romano.

MESALINA Vida Sexual en Roma En este caso hablaremos de Mesalina, emperatriz romana , que se supone nacida en Roma, cuyo nombre se asoció con la crueldad, la lujuria y la avaricia. Ella era la hija de Marco Valerio Mesala Barbatus, miembro de la aristocracia tradicional de la familia de la República romana. Se casó hace 21 años con la que el que seria luego emperador Claudio (41-48), y fue su tercera esposa.

Tuvieron dos hijos: Octavia, futura esposa de Nerón, y Británico. Su reputación entre los historiadores de la época clásica, como Tácito y Suetonio, no era el mejor. Descrita como una mujer despiadada y ambiciosa, con una enorme influencia sobre su marido el emperador, se basó en su posición para mimar muchas personas influyentes, entre ellos Valerio Asiático y Vinicius y se hizo famosa por su promiscuidad.

Cuenta la historia que al estrechar por primera vez la mano ante éste de Claudio, la notó blanda y pegajosa y después, llegado el momento de la intimidad, la joven esposa descubriría el resto de fealdades de su esposo: su prominente cabeza calva o su enorme barriga adiposa, entre otras. Y, no pudiendo evitarlo, cerró los ojos al sentirse abrazada. Apenas Claudio cae en un sueño profundo, Mesalina abandona el lecho a respirar el aire de la noche y pudo descubrir que el jardín se encontraba un joven esclavo  llamadoIthamar, de origen sirio. Sin dudarlo, se aproximó a él, desabrochó su túnica, y se ofreció a las caricias del muchacho. Su noche de bodas había tenido, al final, algún sentido.

Jamás se privó en ningún momento de apurar todos los placeres del sexo, destacando en sus correrías su predilección por lo que, después, se llamaría masoquismo. En efecto, en el mismo palacio imperial, además de recibir y disfrutar de sus amantes del momento, gozaba con los azotes que recibía (y a veces propinaba) como estímulo para conseguir un aún más alto grado de culmen sensual.

No obstante, algunos nombres de sus numerosos compañeros de lecho han llegado hasta nosotros. Sin intentar hacer una lista exhaustiva, he aquí algunos: Narciso, por ejemplo, fue el amante de una sola noche, pero esas horas serían suficientes para que la Emperatriz se burlara de él y propagara ante todos su desdicha como macho, lo que provocaría en el aludido un odio casi eterno que tendría importancia en el futuro.

También se entregó a Lucio Vitelio, y tampoco le satisfizo por la excesiva humillación de éste ante ella, idolatría que evidenciaba constantemente exhibiendo ante todo el mundo una sandalia usada por Mesalina colgada de su cuello que nunca se quitaba porque aquel calzado había ceñido uno de los pies de la emperatriz.

Se interesó asimismo por Palas (y se acostó con él) por una razón tan simple y evidente como la de que era administrador de las arcas del Imperio, puesto en el que había robado tanto, que era una de las mayores fortunas de Roma. Ya en tromba, pasaron por sus brazos un forzudo jefe de gladiadores cuyo nombre no ha quedado en los anales; Vinicio, sobrino de su marido, el Emperador; Sabino, al que se aficionó por su hermosísima cabellera y sus penetrantes perfumes; además de varios desconocidos que gozaron de la Emperatriz por hechos tan inefables como tener unos ojos de un color irresistible, porque tenían las manos calientes, por estar cubiertos de vello en todo el cuerpo o, en fin, porque eran dueños de una piel lisa y suave como el terciopelo.

Tuvo relaciones con un atractivo joven llamado Tito, un absoluto capricho de la Emperatriz que se aficionó a sus encantos y su vigor de casi adolescente. Tenía quince años, pero el favorecido de Mesalina poseía a tan tierna edad y jactancioso, se puso a propalar por todos los lugares sus aventuras amatorias con Mesalina. La Emperatriz, avisada por su amiga la envenenadora Locusta, preparó la pócima que impediría al quinceañero llegar a la madurez.

Deseando rodear sus aventuras galantes de una más palpable discreción, recibía a sus visitantes en una casita de las afueras que aparentemente pertenecía a su sirvienta Livia. Fue allí donde entró en contacto con aquel primer Mnéster, que ahora descubrió que no sentía una atracción excesiva por el sexo opuesto. Sin embargo, a Mesalina no le importó compartir con el la inauguración de la casita, asumiendo el desinterés que despertaba en su visitante pero sonsacándole noticias y chismes sobre el sexo de los romanos, de lo cual estaba a la última el actor. Aunque en una dirección diferente, Mnéster tenía fama de ser maestro en lascivias, y sería este compartido interés el que provocaría que dos seres opuestos y diferentes llegaran a ser grandes amigos y confidentes. Y, sobre todo, su nuevo amigo se convirtió muy pronto en proveedor exclusivo de carne joven para la Emperatriz. Ésta tenía la seguridad de que los envíos de Mnéster tenían garantías suficientes para satisfacer el apetito venéreo de Mesalina.

El más evidente de sus pecados será presentado a través de sus visitas a la Suburra (el barrio más miserable y peligroso de Roma), excursiones y estancias en aquel lugar que escandalizaron incluso a sus contemporáneos y que fue una idea brillante más de su consejero de placeres, Mnéster, el actor. También sería recordada en sus correrías como prostituta, ya en el escandaloso barrio romano, lugar en el que usaba en sus transacciones camales el nombre de guerra de Lysisca.

En efecto, al caer la noche, la Emperatriz abandonaba el palacio y se dirigía, oculta por una peluca y los senos apenas cubiertos por panes de oro, a un conocido lupanar donde ocupaba un aposento y recibía a los clientes. Estos la preferían, además de por su belleza, porque no exigía juventud ni apariencia, y sí tan sólo potencia viril allá donde se encontrara, aunque fuese en sucios mozos de caballos. Por allí desfilaría toda la tropa clientelar de la hembra original, creyendo todos que poseían a su meretriz habitual. No dejó de recibir Mesalina a ninguno, y según el mismo Juvenal, cuando hubo de regresar a palacio se entristeció, al marcharse al lecho imperial aún insatisfecha.

Las noches de la Suburra eran para Mesalina un continuo ajetreo que, no obstante , no satisfacía sus necesidades, a pesar de que alguna vez fue asaltada por más de una docena de fornidos atletas a los que, ellos sí, dejó bastante satisfechos. Agradecida por este triunfo sobre el otro sexo, se dirigió a obsequiar con otras tantas coronas de mirto a Príapo, su dios tutelar.

No se ponen de acuerdo los historiadores sobre si la prostitución de la Emperatriz fue continuada o excepcional. Juvenal, Tácito y Josefo se apuntan a la primera, y Dion a la segunda. Pero sea una u otra, parece que Mesalina recibió con agrado la idea de Mnéster porque ello le iba a proporcionar el honor de imitar a una reina que era su ídolo: Cleopatra. La Reina egipcia, durante su estancia en Roma, había visitado también aquel barrio del vicio, adonde solía trasladarse, eso sí, del brazo de Marco Antonio, al que parecía gustarle el juego. Orgullosa de su belleza y de su dominio total sobre el hombre, la esposa de Claudio decidió superar con creces a la desgraciada faraona, y saciar así de una vez el apetito voraz de su carne.

Una anécdota cuenta que en un amanecer en el que regresaba de sus aventuras de meretriz, saludó al entrar en palacio a un soldado de la guardia pretoriana que estaba de centinela preguntándole si sabía quién era ella. El interrogado, despistadísimo, contestó que por la vestimenta, sería una prostituta de burdel. Mesalina asintió con la cabeza y preguntó al soldado cuánto dinero llevaba encima. Al responderle el soldado que sólo dos óbolos, Mesalina dijo que era suficiente, entró en la garita, y coronó su último encuentro de la noche. Una vez con los dos óbolos en la faltriquera, los guardó en una cajita de oro en recuerdo de aquel breve pero intenso encuentro.

Ya en la pendiente resbaladiza de sus caprichos, y en constante búsqueda de nuevas sensaciones, decidió un día casarse con algunos de sus amantes, por ejemplo con Cayo Silio, un joven cónsul apuesto, y varonil de familia patricia, y que estaba locamente enamorada. A su vez también germinada la idea en los nuevos esposos de organizar un complot para asesinar a Claudio y coronar a Silio como nuevo emperador.

Uno de los ayudantes del emperador se lo comunicó a Claudio, el cual vio como peligraba su corona. Organizó la represión, ordenando matar a los amantes de su mujer. El primero a Silio. Mesalina, muerta de miedo, intentó ver a su esposo ; estaba segura de que si lo veía, éste se ablandaría y volvería a perdonar, como siempre, pero se adelantó el liberto Narciso, quien dio orden a la guardia en nombre del Emperador de acabar con la vida de Mesalina, era el año 48. También otros conspiradores fueron arrestados y sentenciados a muerte y ejecutado por orden del emperador.

Los escritores romanos, Juvenal en sus Sátiras (110-130 d.C.) y Tácito en sus Anales (ca. 150 d. C.), escribieron sobre ella tratándola como un fenómeno real, cuya escandalosa vida sexual obligó a su marido a matarla.

Fuente Consultada: Los Seres Mas Crueles y Siniestros de la Historia de José M. López Ruiz

Cantidad de Calor Concepto de Caloria Equivalente Mecanico Joule

CONCEPTO DE CANTIDAD DE CALOR, CALORÍA, EQUILIBRIO TÉRMICO Y EL EQUIVALENTE MECÁNICO

INTRODUCCIÓN ELEMENTAL: Cuando dos sistemas a diferentes temperaturas se ponen en contacto, la temperatura final que alcanzan ambos sistemas tiene un cierto valor comprendido entre las dos temperaturas iniciales. Esta es una observación común.

El hombre ha tratado desde hace mucho de encontrar una interpretación a fondo de tales fenómenos. Hasta principios del siglo XIX, se explicaban estos fenómenos admitiendo que en todos los cuerpos existía una sustancia material, llamada calórico. Se creía que un cuerpo a elevada temperatura contenía más calórico que otro a baja temperatura. Cuando los dos cuerpos se ponían en contacto, el cuerpo rico en calórico comunicaba algo de esa sustancia al otro, hasta que ambos cuerpos alcanzaban la misma temperatura.

La teoría del calórico podía describir muchos procesos, tales como la conducción del calor o la mezcla de sustancias en un calorímetro, de una manera satisfactoria. Sin embargo, el concepto de calor como sustancia, cuya cantidad total permanecía constante, a la larga no pudo resistir la prueba de los experimentos. No obstante, todavía describimos muchos cambios de temperatura comunes como el paso de “algo” de un cuerpo que está a mayor temperatura al que se encuentra a menor temperatura, y a este “algo” le llamamos calor.

Una definición útil pero no operacional, es la siguiente: Calor es aquello que se comunica entre un sistema y su medio ambiente como resultado únicamente de la diferencia de temperaturas

A la larga se llegó a entender que el calor es una forma de la energía y no una sustancia. La primera prueba conclúyeme de que el calor no podía ser una sustancia fue dada por Benjamín Thompson (1753-1814), un norteamericano que más tarde llegó a ser Conde Rumford de Baviera. En una memoria presentada ante la Royal Society  en 1798 escribió:

Yo…estoy persuadido, de que el hábito de conservar los ojos abiertos a todo lo que ocurre en el curso ordinario de las cosas de la vida ha conducido, como si fuera por accidente, o en las excursiones juguetonas de la imaginación. ..a dudas útiles y a esquemas valiosos de investigación y mejora, más a menudo que las más intensas meditaciones de los filósofos, en las horas que expresamente se dedican al estudio. Fue por accidente que me vi conducido a hacer los Experimentos de los cuales voy a dar cuenta.

Rumford hizo su descubrimiento mientras estaba supervisando la perforación de cañones para el gobierno bávaro. Para impedir que se sobrecalentara, el alma del cañón se conservaba llena de agua. El agua se reponía conforme se iba evaporando durante el proceso de taladrado. Se aceptaba que era calórico lo que tenía que proporcionarse al agua para ponerla a hervir.

La producción continua de calórico se explicaba admitiendo que cuando una sustancia se subdividía en partículas más y más finas, que es lo que ocurre al taladrar, su capacidad para retener calórico se hacía cada vez más escasa, y que era el calórico desprendido de esta manera lo que motivaba que el agua hirviera. Sin embargo, Rumford observó en experimentos específicos, que el agua hervía aun cuando los útiles para taladrar quedaban tan embotados que ya no cortaban ni subdividían la materia.

Escribió después de eliminar por los experimentos todas las interpretaciones posibles del calórico:

…al razonar sobre este asunto, no debemos olvidar el tener en consideración esta circunstancia tan notable, que la fuente de Calor generado por rozamiento, en estos Experimentos, parecía evidentemente ser inagotable… me parece extremadamente difícil, si no totalmente imposible, formarse una idea clara de alguna cosa capaz de ser excitada v comunicada en la forma como el calor era excitado y comunicado en estos Experimentos, como no sea el MOVIMIENTO.

Aquí tenemos el germen de la idea de que el trabajo mecánico gastado en el proceso de taladrado era el responsable de la creación  del calor. La idea no fue claramente expresada, sino hasta mucho tiempo después, por otros investigadores. En lugar de la continua desaparición de energía mecánica y la continua creación de calor, no obedeciendo ninguna a ningún principio de conservación, se vio entonces todo el proceso como una transformación de energía de una forma en otra, conservándose la energía total.

Aun cuando el concepto de energía y de su conservación parece autoevidente hoy en día, era una idea novedosa todavía en los años de 1850 y había escapado a mentes tales como las de Galileo y Newton. En la historia subsecuente de la física, esta idea de conservación condujo a los hombres a nuevos descubrimientos. os primeros pasos de su historia fueron notables por muchos conceptos. Diversos pensadores llegaron a este gran concepto aproximadamente al mismo tiempo; al principio, todos ellos o fueron recibidos fríamente o no se les hizo caso.

El principio de la conservación de la energía fue establecido independientemente por Julius von Mayer (1814-1878) en Alemania, James Joule (1818-1889) en Inglaterra, Hermann von Helmholtz (1821-1894) en Alemania, y L. A. Colding (1815-1888) en Dinamarca.

Fue Joule quien demostró experimentalmente que al convertir una cantidad dada de energía mecánica en calor, siempre se produce la misma cantidad de calor. Así fue definitivamente establecida la equivalencia del calor y la energía mecánica como dos formas de energía.

Helmholtz fue quien primero expresó claramente la idea de que no sólo el calor y la energía mecánica son equivalentes sino que todas las formas de energía lo son, y que no puede desaparecer una cantidad dada de una forma de energía sin que aparezca una cantidad igual en alguna de las otras formas.

Conde Rumford

Rumford, un norteamericano, fue el fundador de la Royal Institucion de Londres.
Por otra parte, la Smithsonian Institution en Washington debe su origen a un inglés.

Temperatura y cantidad de calor. Su diferenciación mediante ejemplos: Para calentar 10 Kg. de agua desde 20°C hasta 100°C, por ejemplo, hace falta quemar una cantidad mayor de gas que para calentar 2kg de agua entre las mismas temperaturas. Si se dispone del mismo “fuego” en ambos casos, el calentamiento de los 10 Kg. requerirá más tiempo durante el cual, claro está, se consumirá mayor cantidad de gas. También se puede utilizar un mechero que consuma mayor cantidad de gas en la unidad de tiempo.

Si tenemos un fósforo encendido, podemos con él producir la ignición de un papel. Con 5 Kg. de agua a 50°C podemos calentar en unos cuantos grados una pieza de cobre de 10 Kg. Pero no podemos con ella encender un trozo de papel ni con el fósforo calentar apreciablemente la masa de cobre. Observaciones de este tipo han llevado a la conclusión de que en los fenómenos térmicos la temperatura desempeña un papel importante; pero hay algo más que no puede ser caracterizado por ella. Esta conclusión unida a otras ha llevado a admitir que, cuando un cuerpo dado se enfría, pierde (entrega o cede) una cantidad de calor y que cuando se calienta, recibe (absorbe o toma) una cantidad de calor.

Por razones que no es del caso exponer aquí, ha sido necesario admitir que la cantidad de calor que intercambia un cuerpo cuando su temperatura varía, es proporcional a la masa del cuerpo y a la diferencia entre las temperaturas final e inicial del calentamiento o enfriamiento.

La constante de proporcionalidad depende del material que forma el cuerpo, como veremos enseguida. Si un cuerpo (o varios) se enfría (o enfrían) en contacto con otro (u otros) que se calienta (o calientan) y no se produce cambio alguno en el estado de los cuerpos ni otras transformaciones, fuera de los calentamientos y enfriamientos, la cantidad de calor que pierden los cuerpos que se enfrían es igual a la cantidad de calor que reciben los cuerpos que se calientan. Todo sucede como si la cantidad de calor intercambiada saliese de los cuerpos que se enfrían y pasase íntegramente a los cuerpos que se calientan.

¿Qué es el calor? A nivel microscópico, como ya lo hemos explicamos cuando hablamos de temperatura, todas las moléculas de un sistema físico se encuentran en continuo movimiento; en el caso de los sólidos se trata de una vibración en torno a una posición de equilibrio y en el de los gases es un movimiento aleatorio.

Este movimiento de las partículas tiene asociada una energía cinética, que debe clasificarse en dos tipos diferentes: la correspondiente al movimiento del sistema en su conjunto y la que corresponde al movimiento de unas partículas con respecto a otras. La suma de las energías cinéticas de todas las partículas de un cuerpo es llamada energía interna o térmica, y su aumento o disminución lo apreciaremos a través de la temperatura.

El calor es una forma de energía, y la energía calórica de un cuerpo es la suma de las energías cinéticas de sus moléculas. Esta interpretación permite formarnos una imagen clara de lo que ocurre cuando ponemos en contacto dos cuerpos con diferentes temperaturas: pasa energía de las moléculas de uno a las del otro, mediante la interacción de choques o de atracciones, hasta que las energías cinéticas medias se igualan (o sea, se igualan las temperaturas). Así se comprende que los gases de la llama de un fósforo tengan temperatura mayor que una olla de agua caliente, pero menor cantidad de calor, o sea, menor cantidad de energía.

Cantidad de calor : La Caloría
La unidad de cantidad de calor Q se define cuantitativamente en  función de un cierto cambio producido en un cuerpo durante un proceso especificado. Así, si se eleva la temperatura de un kilogramo de agua de 14.5 a 15.5°C calentándolo, decimos que se ha agregado al sistema una kilocaloría (Kcal.).

La caloría (= 10-3 Kcal.) se usa también como unidad de calor. (Entre paréntesis, la “caloría” que se usa para medir el contenido de energía de los alimentos es en realidad una kilocaloría.) En el sistema inglés de unidades de ingeniería la unidad de cantidad de calor es la British thermal unit (Btu), que se define como la cantidad de calor necesaria para elevar la temperatura de una libra de agua de 63 a 64°F.

Las temperaturas de referencia se estipulan porque, en la vecindad de la temperatura ambiente, hay pequeñas variaciones en la cantidad de calor necesaria para producir una elevación de un grado según sea el intervalo de temperatura escogido. No tomaremos en cuenta esta variación para la mayoría de los fines prácticos. Las unidades de cantidad de calor están relacionadas como sigue: 1.000 Kcal. = 1.000 cal = 3.968 Btu = 4186 joules.

En base a la definición anterior si tenemos una masa de agua de 450 g de la cual sabemos que se calienta de 15°C a 30°C. Por cada gramo y por cada grado centígrado, esa masa de agua toma una caloría. Como las cantidades de calor son proporcionales a la masa de los cuerpos que se calienta y a la diferencia de temperatura (final menos inicial), en el ejemplo dado el agua habrá tomado 1 cal g-1 C-1 X 450 g X (30 —15) °C = 675 cal. (Hacemos notar que el cal es el símbolo de caloría.)

Si la misma masa de agua se hubiese enfriado de 30°C a 15°C hubiese cedido esa misma cantidad de calor. El resultado del cálculo sería -675 cal, pues la diferencia entre paréntesis hubiese sido (15—30). Si el calentamiento del agua se hubiese producido en contacto con un cuerpo de masa m cuya temperatura hubiese variado entre ti y 30° (la temperatura final es la misma, ya que suponemos que el agua y el cuerpo llegan a un equilibrio térmico), el cuerpo en cuestión hubiese cedido al agua (él hubiese perdido, entregado) una cantidad de calor dada por la expresión de proporcionalidad:

Q – c . m . (ti-30)

Q es el símbolo general para cantidades de calor. Ahora bien, la masa de agua es el único cuerpo que se calentó y la cantidad de calor calculada para el calentamiento del agua es la misma que entregó el cuerpo al enfriarse. Por esta causa dijimos que estábamos en presencia de una manera de medir cantidades de calor.

La constante de proporcionalidad, c, que aparece en la última fórmula no es otra cosa que el calor específico del cuerpo o material de que se trate. Su definición es la cantidad de calor necesaria para aumentar en 1°C la temperatura de 1 g del material que forma el cuerpo. Si comparamos esta definición con la de caloría, veremos que el calor específico del agua es 1 cal/g (grado C).

El calor específico de una sustancia, ce, es la cantidad de calor necesaria para elevar un grado la temperatura de un kilogramo de dicha sustancia. Se mide en J/(kg . K) en el SI. También se puede expresar en cal/(Kg . °C).

La cantidad de calor necesaria para que una masa m de una sustancia aumente su temperatura desde T1, hasta T2 se expresa entonces así: Q = m . ce . (T2 — T1) = m. ce. ▲T

(▲T): se lee delta T , es la variación de la temperatura, y equivale a la temperatura final menos la temperatura inicial.

TABLA DE CALORES ESPECÍFICOS

Sustancia  c.e. (Cal./Kg./°C) c.e. (J./Kg./°K)
Aluminio 210 878
Cobre 90 375
Hierro 110 460
Plomo 30 125
Mercurio 30 125
Plata 60 250
Latón 90 375
Vidrio 160 667
Arena 200 835
Hielo 500 120
Agua Pura 1000 4180
Agua de Mar 940 3900
Alcohol Etílico 550 2400
Glicerina 580 2420
Trementina 420 1750
Aceite 400 1670
Vapor de Agua 460 1920
Carbono 121 500
Wolframio 32 135

Para pasar de (cal./Kg./°C) a Kcal. se multiplica por 1000. Lo mismo si se quiere pasar de Kg. a gr. se divide por 1000. También de Cal. a Joule (J.) divide por 0,24. Si divide para el aluminio los 210 por 0,24
se obtiene en Joule, 878.

EJEMPLOS:

• ¿Que cantidad de calor se necesita para elevar la temperatura de 50 gr. de cobre desde 18°C. hasta 98°C?

▲T=98-18 = 80°C

El calor específico del cobre es de 0,09 cal./gr./° C. La masa m = 50 gr., el calor específico s = 0,09 = 9:100 cal./gr./° C, la variación de temperatura es  = 80° C. La cantidad de calor es Q = m x s x t = 50 X 9:100 x 80 = 360 calorías.

De la definición de caloría (cantidad de calor que se necesita para elevar la temperatura de 1 g. de agua en 1° C), se deduce que el calor específico del agua es de 1,00 cal./gr.° C. Éste es el mayor calor específico de todas las sustancias ordinarias. Es, por ejemplo, unas 5 veces mayor que el calor específico de la arena. Para producir el mismo aumento de temperatura, el agua absorbe una cantidad de calor 5 veces mayor que una masa igual de arena. Esto explica por qué el mar tarda más en calentarse, durante el día, que una playa de arena; y por qué la arena de la playa se enfría más rápidamente al llegar la noche.

• ¿Cuánto calor es necesario para aumentar en 25 °C (a temperatura de 3 Kg. de agua?
Suponemos que no hay cambios de estado:

formula cantidad de calor

La cantidad de calor pedida depende únicamente de la masa y del aumento de temperatura, para el caso del agua.


• Introducimos una barra de aluminio, de 0,2 Kg., a 80 °C en un vaso con 0,25 Kg. de agua a 20 °C. Calcular la temperatura final, suponiendo que no hay pérdidas de calor con el ambiente.

Cuando se alcance el equilibrio térmico ambos estarán a la misma temperatura. El aluminio cede calor (Qc) y disminuye su temperatura:

formula cantidad de calor

El agua absorbe calor (Qa) y aumenta su temperatura:

formula cantidad de calor

Si no hay pérdidas de calor se cumple que: el calor cedido (negativo) por la barra de aluminio es igual al absorbido (positivo) por el agua.

Un bloque de cobre de 75 g, se saca de un horno, y se echa en un depósito de vidrio de 300 g que contiene 200 g de agua. La temperatura del agua se eleva de 12 a 27°C. ¿Cuál era la temperatura del horno?

Este es un ejemplo de dos sistemas que se encontraban originalmente a diferentes temperaturas y que alcanzaron el equilibrio térmico después de ponerse en contacto. No interviene energía mecánica, sólo hay un intercambio de energía calorífica. Por consiguiente:

formula cantidad de calor

El subíndice C representa al cobre, G al vidrio y W al agua. La temperatura inicial del cobre es Tc, la temperatura inicial del agua del depósito es Tw, y la temperatura final de equilibrio es Te. Sustituyendo los valores dados, con Cc=0.093 cal/g C, Cg = 0.12 cal/g C°, y Cw = 1.0 cal/g C°, obtenemos:

Equivalente mecánico del calor
Si el calor no es sino otra forma de la energía, cualquier unidad de energía puede ser una unidad de calor. La caloría y el Btu se originaron antes de que fuera aceptado generalmente que el calor es energía. Fue Joule quien primero midió cuidadosamente el equivalente en energía mecánica de la energía calorífica, esto es, el número de joules equivalente a 1 caloría, o el número de pies-libras equivalente a 1 Btu.

El tamaño relativo de las “unidades caloríficas” y de las “unidades mecánicas” se puede encontrar efectuando experimentos en los cuales una cierta cantidad medida de energía mecánica se convierte completamente en una cantidad medida de calor. Joule usó originalmente un aparato en el cual unas pesas que caían hacían girar un conjunto de aspas en un recipiente con agua  La pérdida de energía mecánica se calculaba conociendo los pesos y las alturas

aparato de Joule

 Aparato de Joule para medir el equivalente mecánico del calor.
Las pesas que caen hacen girar las aspas que agitan el agua en el recipiente, elevándole su temperatura

de las cuales caían y la ganancia de energía calorífica, determinando el equivalente en agua del conjunto y su elevación de temperatura. Joule deseaba demostrar que se obtendría la misma cantidad de energía calorífica al consumir una cierta cantidad dada de trabajo independientemente del método seguido para producir el trabajo.

cientifico jouleProducía calor agitando mercurio; frotando entre sí anillos de hierro en un baño de mercurio; convirtiendo energía eléctrica en calor en un alambre sumergido en agua; y de otras formas. Siempre coincidía la constante de proporcionalidad entre la cantidad de calor producido y la cantidad de trabajo ejecutado dentro de su error experimental de 5%.

Joule no disponía de los termómetros exactamente comparados que tenemos en la actualidad, ni podía hacer correcciones tan seguras de las pérdidas de calor del sistema como es posible hacerlo ahora.

Sus experimentos originales son notables no sólo por la habilidad e ingenio que mostró sino también por la influencia que tuvieron para convencer a los hombres de ciencia de todas partes, de lo correcto del concepto de que el calor es una forma de la energía.

Los resultados aceptados son:

1 kcal = 1 000 cal = 4 186 joules,
1 Btu = 252.0 cal = 777.9 pies Ib;

esto es, cuando se convierten en calor 4 186 joules de energía mecánica, elevan la temperatura de 1 Kg. de agua de 14.5 a 15.5°C.

En calorimetría moderna las cantidades de calor se miden casi siempre la función de la energía eléctrica proporcionada a un baño de agua al hacer pasar una corriente por una resistencia que se encuentra dentro del baño; raras veces se miden observando la elevación de temperatura de un baño de agua. Así pues, la unidad práctica lógica de calor es el joule (1 joule = 1watt-seg) y de hecho es la que se adoptó como unidad internacional aceptada jara el calor por la Novena Conferencia General de Pesas y Medidas (1948). De hecho, en la práctica moderna de los laboratorios, la caloría (o la kilocaloría) si se usa mucho ni se necesita. Sin embargo, está profundamente metida en !a literatura científica. Para permitir el seguir usando esta unidad familiar —-pero para reconocer la importancia práctica del joule— a menudo se define una nueva kilocaloría, la kilocaloría termoquímica: 1 Kilocaloría=4184.0vjoules (exactamente)

Medida del color específico del aluminio, por el método de las mezclas. El aluminio se calienta en agua hirviendo, y luego se sumerge en el agua fría del calorímetro. El calor ganado por el agua fría y el calorímetro puede calcularse, y es igual a Q, el calor cedido por la masa m de aluminio. El calor específico s del aluminio puede deducirse de la ecuación Q= m . s . ▲T(observación: en este ejemplo s=ce el calor específico del material)

MEDIDA DEL CALOR ESPECÍFICO DE UN SÓLIDO
Este experimento ofrece un ejemplo del llamado “método de las mezclas”. Está basado en el hecho de que el calor que pierde un cuerpo caliente lo gana un cuerpo más frío. El experimento será correcto si se toman las precauciones necesarias para que no haya pérdidas de calor fuera del aparato.

calorimetro metodo de las mezclas

La parte principal del aparato es el “calorímetro”, un recipiente de cobre con paredes de poco grosor (el cobre tiene un bajo calor específico y, por lo tanto, una pequeña capacidad para absorber calor) que debe estar muy bien pulido, para evitar las pérdidas de calor por radiación.

El calorímetro se coloca sobre un soporte de corcho (un mal conductor de! calor), en el interior de un recipiente mayor, que sirve de protección contra los cambios en la temperatura exterior. Normalmente, e! calorímetro se cierra con una tapadera que lleva un termómetro, esencial para todos los experimentos de medidas de calor. A través de la tapadera pasa también una varilla de cobre, con la que puede removerse el contenido de’, calorímetro.

Supongamos que queremos calcular el calor específico del aluminio por el método de las mezclas. Se pesa la muestra de aluminio, así como e! calorímetro vacío con su agitador. Luego se llena el calorímetro con agua hasta la mitad, y se pesa de nuevo, para calcular la masa de agua que contiene, por la diferencia entre las dos pesadas. El aluminio se calienta, sumergiéndolo en un vaso con agua en ebullición.

La temperatura de! agua hirviendo será la temperatura inicial del aluminio. Mientras se calienta el aluminio, se mide la temperatura del agua fría en el calorímetro. Luego, el aluminio caliente se transfiere muy rápidamente al calorímetro (procurando no llevar agua caliente con él).

El agua del calorímetro se agita, para igualar la temperatura del agua, y se anota la temperatura más alfa que alcance el termómetro. Antes de averiguar el calor específico (s) del aluminio, hay que realizar las siguientes medidas. Con ellas, y el calor específico del cobre y del agua, que son factores conocidos, no necesitamos más datos.

Masa del aluminio = 10 gr.
Masa del calorímetro vacío = 50 gr.
Masa del agua en el calorímetro = 80 gr.
Temperatura Inicial del aluminio = 99,5° C.
Temperatura inicial del calorímetro = 17,5° C.
Temperatura final del aluminio y del calorímetro = 19,5° C.
Calor específico del cobre = 0,09 cal./gr./° C.
Calor específico del agua = 1 cal./gr./° C.

Utilizando estos datos, se hacen los siguientes cálculos:
Disminución de temperatura de los 10 gr. de aluminio = 99,5—19,5 = 80°C.

Por tanto, e! calor perdido por el aluminio es Q= m .c. ▲T = 10 . s . 80 — = 800 x s calorías.

Elevación de temperatura de! calorímetro de cobre = 19,5 – 17,5 = 2°C.

Por lo tanto, la cantidad de calor Q ganada por e! calorímetro es: Q=m. s. ▲T=50 . 0,09 X 2 = 9 calorías.

Como la elevación de temperatura de! agua del calorímetro es también 19,5— 17,5 = 2°C, la cantidad de calor ganada por 80 gr. de agua es Q=m. s. ▲T = 80 . 1 . 2 = 160 calorías.

Así, la cantidad total de calor ganada por el agua y el calorímetro es de 160 + 9 = 169 calorías.

Ahora bien, las 800 X s calorías perdidas por el aluminio son iguales a las 169 cal. que ganan el agua y el calorímetro. Luego 800 X s = 169.

Dividiendo ambos miembros de la ecuación por 800, tenemos:

Calor específico del aluminio s = 169/800 = 0,21 cal./gr./° C

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 54
FÍSICA I
RESNIK-HOLLIDAY
Elementos de Física y Química Maiztegui-Sabato

Enciclopedia del Estudiante Tomo 7 Físico-Química

Biografia de Maimonides El Pensamiento Medieval Filosofo Arabe

BiografÍa de Maimonides El Pensamiento Medieval Filosofo Árabe

Biografia de Maimonides El Pensamiento Medieval Filosofo ArabeMAIMÓNIDES. (Córdoba, 1135 – El Cairo, 1204)

Moseh ben Maymon, llamado por los judíos Ramban y por los latinos Maimónides, fue un filosofo hispanojudío.

Recibió las primeras enseñanzas de su padre, un sabio y docto talmudista. Tras la invasión de los almohades (1148), quien instaló la política de intolerancia en el al-Andalus, la familia simuló su conversión a la fe islámica y se instaló en diversas ciudades de España y África: Fez, Alejandría y El Cairo.

En esta ultima ciudad, llegó a ser médico del último rey fatimí, al-’Adid, y nagid o guía espiritual de la comunidad judía de Egipto.

Su principal contribución consistió en asentar la teología judaica sobre los principios de la razón (según la filosofía aristotélica). Este papel se puede comparar al de Averroes en el Islam y Santo Tomás en el cristianismo.

Entre sus escritos más importantes se destacan, los comentarios al Talmud, un breve compendio de Lógica, la «Carta de la consolación», tratados médicos y, sobre todo, sus obras «Luz» (1168), comentarios a la fe judía; «La tradición de la ley» (1180) código de prescripciones legales sobre la vida práctica, y «Guía de los perplejos» (1170), gran tratado de teología y filosofía dirigido a quienes encuentran oposición entre fe y conocimiento.

De esta manera, a partir de sus conocimientos sobre medicina, escribió un buen número de tratados, como el que dedicó al sultán Saladino, el Tratado sobre los venenos y sus antídotos el año 1199, al hijo del sultán, Al-Fadl, Guía de la buena salud (1198) y la Explicación de las alteraciones (1200). Sus obras adquirieron reconocimiento y prestigio, otorgándole numerosos discípulos. También es autor de obras filosóficas de gran peso en el pensamiento medieval, escritas durante los últimos años de su vida, como el Tratado sobre la resurrección de los muertos (1191).

Sin embargo, la más reconocida fue la Guía de perplejos (1190), constituye la clave de su pensamiento filosófico, ejerciendo una fuerte influencia en círculos tanto judíos como cristianos y sobre todo escolásticos.

Esta obra establece una conciliación entre la fe y la razón dirigida a quienes dudaban entre las enseñanzas de la religión judía y las doctrinas de la filosofía aristotélica, que imperaban por entonces. A partir de ello, demostraba que no hay contradicción en los puntos en que fe y razón parecen oponerse. Es decir, establecía una conciliación entre el sentido literal de las escrituras y las verdades racionales, acudiendo a la interpretación alegórica en casos de conflicto.

No obstante, surgieron polémicas por parte de “antimaimonistas” – básicamente, por parte de un grupo de musulmanes que pretendían una lectura literal del Coran, los mutallajim – que lo tacharon de racionalista. A pesar de ello fue una obra muy comentada y de gran influencia en el mundo musulmán y la escolástica cristiana, por ejemplo en Santo Tomás de Aquino.

Su influencia en los círculos de pensamiento más importante encuentra explicación en esta formación bidireccional: la tradicional judía y la árabe profana (con sus incorporaciones de la griega), a partir de las enseñanzas de su erudito padre Maimum, por lo que escribió obras en hebreo como también en árabe, en una prosa que se caracteriza sobre todo por la sistematización y la claridad expositiva.

De sus obras surge el movimiento intelectual judaico de los siglos XIII y XIV que se extendió por España y el sur de Francia. Partidario del realismo teológico ha llegado a ser considerado precursor de las ideas de Spinoza, pero filosóficamente no se le considera muy original por seguir básicamente a Aristóteles, apartándose de él en puntos que parecen contradictorios a las creencias y tradiciones judías. Por lo tanto, su carácter es conciliador.

Sin embargo, su vida estuvo marcada por la persecución y el ostracismo: sufrió continuas dificultades y persecuciones, tanto por parte de los musulmanes (denunciado como apóstata del islamismo, sólo la protección personal del visir de Saladino, al-Fádil, le salvó de la muerte), como de los judíos tradicionalistas que recelaban de su tendencia racionalista (llegando incluso a recurrir a la Inquisición para que condenara sus obras.

La Condesa Dubarry Grandes Amantes de la Historia Luis XV de Francia

La Condesa Dubarry
Grandes Amantes de la Historia

La marquesa de Pompadour como confidente y proveedora de mujeres en la corte de Luis XV de Francia, se convirtió en árbitro del buen gusto en la corte y patrocinó a escritores como Voltaire y escultores como Pigalle. También controlaba la política y llevaba al rey en la dirección en la que quería. Cuando murió, el rey contempló en silencio cómo se alejaba el cortejo fúnebre. Dos gruesas lágrimas cayeron de sus ojos: «Es el único homenaje que puedo rendirle», le dijo a Chamfort, en cuyo brazo se apoyaba.

La sucesora: En 1768 Luis adquirió su última querida importante, la sensual Juana, futura condesa Du Barry, de quien se decía que era hija de una prostituta y un monje. El amante de Juana, Du Barry, la había preparado para convertirse en amante lujosa, y el rey quedó impresionado al conocerla. Sin embargo, dijo que para presentarla en la corte había que casarla primero. El matrimonio se celebró con un hermano de Du Barry. Juana no tenía las maneras finas de la marquesa de Pompadour, gastaba a manos llenas y fue notoriamente infiel al rey, quien no se daba por enterado pues entre sus brazos olvidaba que ya era un viejo. Caída en desgracia a la muerte del rey, madame Du Barry fue una de las víctimas de la Revolución francesa y murió guillotinada.

La Condesa Dubarry Grandes Amantes de la Historia Luis XV de Francia La Condesa Dubarry Grandes Amantes de la Historia Luis XV de Francia La Condesa Dubarry Grandes Amantes de la Historia Luis XV de Francia
Luis XV Madame Pompadour Condesa Du Barry

María Juana Gomar de Vaubernier, según fue inscripta  en el convento, luego conocida corno Madame  Du Barrv luego de casarse con Guillermo Du Barry y convertirse en condesa, reemplazó entre las favoritas del rey Luis XV a Madame Pompadour cuando ésta murió.

Ana Bequs madre de María Juana toma trabajo como en la casa de una señora de buen pasar económico e interna en un convento a su hija, para encauzarla por el buen camino; que en realidad es más correccional que escuela. Cabe suponer que Ana no tiene otra opción y e para evitarle escarnios la inscribe en el convento comoMaria Juana Gomar de Vaubernier, apellidos prestados por la empleadora de Ana, que sí ha pasado por la vicaría.

No durará mucho en el lugar. El lúgubre y silencioso ambiente del convento la vuelve toda rebeldía, y molesta tanto y tan seguido que las monjas no ven otra alternativa que expulsarla. Tampoco permanece su madre mucho tiempo más en el empleo: finalmente ha encontrado marido, un tal señor Lançon.

Ese será ahora el apellido de ambas, aunque María Juana se las ingeniará más adelante para encontrar otras formas de ser llamada, y hasta conseguir un título de condesa. Entra a trabajar primero como ayudante de un modisto, y luego en una casa de juegos ubicada en la rue de Bourbon, lugar más mundano que le permite exhibir su belleza.

A ella también le vendría de perillas un marido. Pero el conde Du Barry, al que conoce en el elegante salón, necesita más bien una amiga bella como pasaporte para el palacio; es ambicioso, ya ha conseguido del gobierno un contrato de explotación de rutas marítimas y va a por más beneficios y prebendas.

Entabla amistad con María Juan mientras mira su figura y su carita, recuerda  que casualmente acaba de morir la famosa Madame de Pompadour, quien fuera favorita del rey Luis XV.La cosa no resulta fácil. Ya otro lo han pensado, y hay varias, candidatas rondando al rey, corno  la hermosa y bien apadrinada Madame D’Esparbes. Pero Du Barry mueve magistralmente los hilos, y consigue que la joven sea presentada a su Majestad.

Poco tiempo después ya está instalada en el regio apartamento del palacio de Versalles que ocupaba su antecesora. Impensable que lo haga sin casada y ostentar algún título: Guillermo  Du Barry, hermano del auspiciante, es convocado de urgencia para casarse con la joven y volver inmediatamente a sus tierras en Toulouse. Así, María Juana se convierte en condesa Du Barry.

En los años que pasa junto a Luis XV realiza algunas intervenciones en la política real, si no en las medidas directas de gobierno, sí en la elección de los hombres que deben decidirlas y ejecutarlas. El poderoso ministro de Guerra, Choiseul, es uno de los que terminan perdiendo la pulseada con la bella y sus partidarios, y debe dimitir.

Pero Madame Du Barry no está excesivamente interesada en las luchas cortesanas: su mayor placer es transformar el palacio de Lucientes, regalo del rey, en un auténtico muestrario de obras de arte. Que, todo hay que decirlo, acumula sin demasiado criterio estético; lo mismo puede a las obras teatrales que allí se representan.

En 1774, con la muerte de Luis XV, Madame Du Barry fue expulsada de la corte, y ella se trasladó recluida a su propiedad favorita de Château de Louveciennes. Tras una larga temporada de reclusión, fue finalmente liberada con el beneplácito de Luis XVI y autorizada a regresar a su castillo de Louveciennes, sin por ello permitirle volver a Versalles.

Mas tarde, soltera y sumamente rica,  se enamora  ahora, del entonces de su principal suspirante, duque deBrissac, gran cortesano y gobernador de París, y se refugia en Londres, pero regresa a Francia en 1792 para ofrecer su ayuda económica a la Familia Real, que atraviesa sus peores días de adversidad.

En 1793 los revolucionarios la acusan de conspirar contra la revolución y es condenada a muerte. Sus últimas palabras fueron:¿Quién eres tú, verdugo, esperad sólo un minuto más!”, era un 8 de diciembre.

Los Trucos del Mago Harry Houdini La Tortura China y Bidon de Leche

BIOGRAFÍA Y TRUCOS DEL GRAN MAGO HOUDINI

trucos de houdini magoHARRY HOUDINI: (1874-1926): (Ehrich Weiss; Budapest, 1874-Detroit, 1926) Mago estadounidense de origen húngaro. Hijo de un rabino húngaro emigrado a Estados Unidos, desde niño participó, por lo general como trapecista, en espectáculos circenses ambulantes.

Houdini fue un artista del escapismo, un mago, un ilusionista y, sobre todo, un actor que nunca confió en poderes sobrenaturales, sólo en una gran resistencia, en la agilidad y en una capacidad sorprendente para comprender las claves y los secretos de los grandes magos.

Miles de espectadores quedaron cautivados con sus huidas que desafiaban a la muerte. Escapaba de jaulas y cofres atados con cadenas y sumergidos en agua y lograba desembarazarse de camisas de fuerza mientras flotaba en el aire a 22 metros de altura.

El hielo flotaba en el río Detroit mientras Harry Houdini, el mejor escapista del mundo, se disponía a efectuar el “Clavado de la muerte” llevando puestas esposas, grilletes y cadenas atadas al cuerpo.

Poco después del mediodía del 27 de noviembre de 1906. saltó desde un puente situado cerca del centro de la ciudad y desapareció por un boquete abierto previamente en el hielo, de unos 7.5 m de profundidad. Como los minutos pasaron rápidamente y él no reapareció, los espectadores —entre ellos reporteros, fotógrafos y policías— temieron lo peor.

Houdini nunca había tenido dificultad para zafarse de sus trabas. Sabía cómo librarse fácilmente de las cadenas, y en la boca llevaba llaves para abrir las esposas y los grilletes. Pero según confesó más tarde, esa vez una corriente lo arrastró río abajo hasta quedar cercado por un techo de hielo en apariencia interminable.

Entonces vio unas burbujas de aire atrapadas entre el hielo y el agua; ladeando la cabeza logró inhalar-las y permanecer consciente, y luego nadó en círculos cada vez más amplios hasta que encontró el boquete y fue sacado del agua, ocho minutos después de haberse arrojado al río.

A partir de esa ocasión los escapes bajo el agua figuraron entre los actos más asombrosos de Houdini. Inmovilizado con esposas y grilletes y colocado en cajas de madera fuertemente selladas, se las ingenió para escapar de ríos como el Hudson de Nueva York y el Mersey de Liverpool, en Inglaterra.

Ehrich Weiss —alias Houdini, hijo de un rabino de Budapest— nació en 1874 y tomó su nombre artístico del mago francés Robert-Houdin. Su familia se trasladó a Estados Unidos cuando él era niño. A los seis años de edad hacia trucos de prestidigitación y de naipes, y a los 11 era ya experto en abrir cerraduras y desatar cuerdas. Pasó su juventud viajando en circos por Estados Unidos, y perfeccionando algunos de los actos que lo harían famoso.

Houdini ejecutó por primera vez su escape del bidón de leche. en San Luis, Missouri, en 1908. Se anunció como un “misterioso desafío a la muerte”, y que Houdini correría el riesgo de ahogarse. El truco residía en un revestimiento sin fondo oculto en el bidón. Houdini simplemente lo empujaba hacia arriba.

Pronto se cansó de los trucos con esposas que se abrían accionando un resorte secreto, así que para su primera evasión de un río utilizó esposas de policía —que son más difíciles de abrir—, en Dresde, Alemania, en 1901.

Cinco años después era ya el amo del espectáculo en Europa y América. Aceptó desafíos de banqueros, policías y cerrajeros, y a todos los derrotó con excepcional habilidad ocultando sus trucos con toda clase de gabinetes encortinados y biombos.

Uno de sus números más asombrosos fue escapar de la caja fuerte de un banco, la cual fue revisada por un grupo de funcionarios para cerciorarse de que en el interior no hubiera ninguna llave escondida. Houdini, que vestía traje de baño, fue examinado por un médico en el escenario, y éste ratificó que no llevaba oculta ninguna llave. El mago entonces estrechó la mano del médico y la del juez, que en realidad era asistente suyo le puso una llave en la mano. El público entonces cómo Houdini entró a la caja fuerte y se corrieron unas cortinas delante de ella.

Harry Houdini prometió a su mujer que intentaría entrar en contacto con ella después de morir a pesar de estar en contra de los médium y de otros espiritistas. Bess Houdini, tras la muerte de su marido en la víspera del día de Todos los Santos de 1926, ofreció una recompensa de 10.000 dólares al primer médium que repitiera la frase secreta que habían acordado ella y su marido. Nadie pudo reclamar el dinero.

Mientras los minutos transcurrían la orquesta del teatro tocaba… pero no había aún indicios del escapista. El público comenzó a pedirle al director que dejara salir al “moribundo”, a pesar de que Houdini no había dado la señal de socorro convenida: una serie de toquidos. Entonces, cuando ya algunas mujeres comenzaban a gritar, las cortinas se abrieron y Houdini apareció a un lado de la caja cerrada.

En realidad él salió de la caja a los pocos minutos de haber entrado en ella, y pasó el resto del tiempo sentado en una silla leyendo un libro. El secreto fue que a Houdini le entregaron la caja unas horas antes de subir el telón, así que sus asistentes tuvieron tiempo para cambiar la cerradura por una que pudiese abrirse por dentro con la llave oculta. Antes de devolver la caja a sus dueños volvieron a instalar la cerradura original.

Una atmósfera de suspenso similar rodeó su escape de un bidón de leche lleno de agua. Houdini pidió a unos voluntarios que sujetaran la tapa del bidón con cuatro candados: al estar agachado dentro, no sólo parecía imposible que los alcanzara sino incluso que los viera. Pero poco después de que corrieron las cortinas del escenario y la orquesta empezó a tocar, Houdini reapareció ante el asombrado público, chorreando agua.

El truco era que el bidón tenía un revestimiento sin fondo que embonaba con precisión en su interior, y debajo de él se agachaba Houdini. La tapa y los candados sólo estaban fijos a la parte superior del revestimiento, al igual que los remaches de la tapa. Houdini le daba vueltas a éste hasta soltar el pestillo que lo sujetaba y entonces lo empujaba hacia arriba para quedar libre.

En julio de 1894, pidió prestado 2 dólares a su prometida para pagar su licencia de matrimonio y la Srita. Rahner
se convirtió en Bessie Houdini.

La fama de Houdini se debió en gran medida a otros dos trucos asombrosos: “El muro de ladrillo” y “El escape de la celda de tortura china”.

El muro era edificado sobre un armazón de acero de unos 3.5 m. de largo por 3 m de altura y luego llevado sobre ruedas hasta un escenario alfombrado; allí era colocado perpendicular a las butacas para que el público sólo pudiera ver uno de sus extremos. Dos biombos de 1.8 m de altura se colocaban entonces a cada lado del muro, y después de que un grupo de voluntarios revisaba el escenario, Houdini se paraba detrás de uno de los biombos, agitaba las manos por encima y gritaba: “AhÍ voy!” Momentos después aparecía detrás del otro biombo y exclamaba: “Llegué!”

El truco era que había una puerta falsa abatible justo debajo del muro. Cuando Houdini la abrió, la alfombra se hundió debajo de él y pudo deslizarse hasta el otro lado.

En octubre de 1926, durante una gira por Norteamérica, la confianza de Houdini en su fuerza muscular lo llevó a la tumba. Un día que se encontraba en su camerino permitió a un robusto estudiante de Montreal que le pegara varias veces en el vientre, pero como recibió los golpes antes de estar listo, cayó como fulminado.

Pereció dos días más tarde con el apéndice gangrenado y peritonitis (inflamación de la membrana que recubre el interior del vientre) en la siguiente escala de su gira: la ciudad de Detroit, donde 20 años antes había efectuado su sensacional escape del río.

EVASIÓN DE LA CELDA DE TORTURA CHINA:

Houdini estrenó este acto en Alemania en 1912. Usaba un baúl de madera con molduras de metal y un vidrio al frente. lleno de agua. Con los pies en un cepo. Houdini era llevado en alto y luego metido de cabeza en el baúl: el cepo estaba asegurado con candado a la parte superior de éste. Contorsionándose, el mago lograba accionar un resorte oculto que separaba la parte posterior del cepo y le permitía liberar los pies y tener suficiente espacio para soltarse. Escapaba en menos de cuatro minutos, pero para mantener la expectación. demoraba su aparición ocultándose detrás de las cortinas.

Para efectuar su acto Houdini navegó en bote hasta el centro del río y luego fue atado y colocado dentro de una caja: ésta entonces fue clavada y bajada al agua. Mediante unos-resortes ocultos Houdini consiguió desatarse, y después cortó los clavos que fijaban la tapa con unas pinzas ocultas. En segundos logró quitar ésta y salir a la superficie.

MUERTE DE HOUDINI:  La mañana del viernes un artista joven, acompañado de dos amigos saludó a Houdini. Uno de los amigos, una estrella del boxeo en la Universidad, preguntó si tendría el privilegio de golpear a Houdini en el abdomen. El estudiante quería convencerse de la fortaleza que Houdini proclamaba tener en su condición física. Houdini, quien se encontraba sentado, aceptó el reto. No había terminado de levantarse aún, cuando el joven golpeó su abdomen con todas sus fuerzas. Después del inesperado golpe, la cara de Houdini se puso blanca mientras hacía esfuerzos para respirar. Algunos minutos después, Houdini pidió al joven que lo golpeara nuevamente.

Esta vez él estaba preparado para recibir el golpe. El estudiante lo golpeó una vez más y se encontró con un abdomen duro como un roble. Houdini había comprobado su fortaleza y el joven boxeador quedó ampliamente impresionado. Houdini no se dio cuenta, pero en la demostración de su fortaleza al joven estudiante, había sufrido la ruptura del apéndice, que se convirtió en el umbral de su reto final.

Según una biografía reciente, la fama de Houdini se debió en gran parte a que este fue un espía del gobierno estadounidense y también un contra espía que a cambio de su información quería que el gobierno le hiciera la publicidad como el mejor mago de todos los tiempos. (Wikipedia)

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora – El Gran Libro del Siglo XX Clarín

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Marie Curie Rosalind Frankiln Hipatia Jocelyn Bell Burnell. Ada Lovelace

Encuestas de británicos y estadounidenses dicen que pocas personas pueden nombrar el nombre de una científica mujer famosa. Éstas son algunas de las mujeres que han triunfado en ciencias como la medicina, física y matemáticas. Usted seguramente puede reconocer algunas de estos científicos mujeres, quizás otras pueden ser nuevas para usted, por lo que vale la pena explorar un poco sobre sus vidas.

Pese a que durante muchísimo tiempo no les fue permitido estudiar o enseñar en la universidad, participar de instituciones científicas o simplemente aprender sobre el mundo y sus circunstancias, existieron mujeres que se las ingeniaron para dejar su huella en la ciencia. Ellas han hecho valiosas contribuciones a la ciencia. Algunas de las mujeres científicas de  tiempos muy antiguos se han enfrentado a dificultades para obtener el debido reconocimiento de su trabajo de la sociedad. inclusive Hipatia fue asesinada en la calle por el hecho de buscar verdades científicas que contradecían la palabra sagrada de la Biblia. Con el paso de los años, la sociedad se dió cuenta del valor de sus incansables trabajos científicos y muchas hoy son reconocidas, pues gracias a su pasión,  han logrado una sociedad diferente.

La lista es mínima, y estamos en deuda con muchas de las que aquí hoy están ausente, que no por estar ignoradas, hayan tenido un papel menor en la historia de la ciencia,  pero con algo hay que comenzar,  y a los fines  de iniciar con una primera entrega de difusión de los principales trabajos científicos de la historia, creemos que es suficiente.

Lise Meitner Dorothy C. Hodgkin. Sophie Germain Rachel Carson Jane Goodall
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frase celebre de marie curie

Marie Curie era una química y física polaca pionera en el campo de la radiactividad, fue, entre otros méritos, la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París. Junto con Pierre Curie estudiaron materiales radioactivos y descubrieron dos elementos, el polonio, al que dieron este nombre en honor a Polonia, y el radio. Su trabajo inicial lo llevaron a cabo bajo condiciones difíciles, en laboratorios atestados y húmedos. También estudiaron los usos médicos de la radioactividad en las radiografías y tratamiento de tumores cancerígenos.

Un interesante libro de la investigadora científica Valeria Edelsztein llamado “Científicas” dá un bello relato sobre decenas de grandes mujeres que aportaron ideas a las ciencias y muchas otras fueron destacadas inventoras, con singulares logros que hasta nuestros días se siguen utilizando, como el famoso “Liquid Paper” para remendar los errores en aquellas viejas máquinas escribir.

Así trata Valeria a cuatro importantes científicas, que hoy lamentablemente son muy poco reconocidas. Una matemática: María Agnesi,una física: Laura Bassi, una química: Marie-Anne Prierrette Paulze y una amante ayudante del padre de la química (Lavoisier):Gabrielle Émilie Le Tonnelier de Breteuil.

Una matemática: María Agnesi, quien supo transformarse de niña prodigio en famosa matemática y finalmente abandonó la ciencia para dedicarse a la religión y la caridad. Sí, así como lo leen: una carrera veloz, pero productiva. A los 9 años hablaba siete idiomas, y a los 10, ya conocía las obras de los científicos más importantes. Con solo 21 años empezó a escribir su libro más famoso, sobre cálculo diferencial, Instituciones analíticas, publicado en 1748.

El mismísimo papa Benedicto XV le envió una carta para convencerla de aceptar una cátedra de Matemáticas y Filosofía Natural en la Universidad de Bolonia, que finalmente tomó. Pero cuando tenía 34 años su papá, profesor de Matemática y quien le había inculcado su amor por la cultura, murió y María dejó la ciencia para nunca más volver. En su lugar, se dedicó a los estudios religiosos y a ayudar a pobres y ancianos.

Una física: Laura Bassi, quien se doctoró en Filosofía en 1733 pero, pese a publicar casi treinta artículos sobre química, física, hidráulica, matemáticas y mecánica, solo logró obtener la cátedra de Física Experimental de la Universidad de Bolonia en 1776, dos años antes de su muerte. A pesar de haber sido admitida como profesora, no podía acceder a lajerarquía académica por ser mu¡er, y se le prohibía dar conferencias públicas. Por eso, desafiando los prejuicios, dictó en su casa, junto a su marido, clases de física experimental y también instaló un laboratorio donde se reunían grandes científicos.

Si la montaña no va a Mahoma… Se ve que nunca dejó su niñez de lado porque dos de sus obras más famosas las dedicó a estudiar qué ocurre con las burbujas en los líquidos.

Una química: Marie-Anne Prierrette Paulze, la esposa del padre de la química moderna (o la madre para simplificar), que a los 14 años se casó con el abogado, geólogo y químico Antoine-Laurent Lavoisier y de un plumazo consiguió marido y tutor, todo en uno. Rápidamente aprendió química, y mucho más con su esposo, al que ayudaba en el laboratorio que tenían en su propia casa.

También dibujaba los equipos y traducía para Antoine los tratados de química del latín y el inglés al francés. El de 1789 fue un año clave porque Lavoisier publicó el primer texto de química moderna, Tratado elemental de Química, con la colaboración de Marie-Anne.

En 1794, durante la Revolución Francesa, Antoine fue acusado de traición y guillotinado en París. La viuda Marie-Anne siguió adelante, organizó un salón científico en su casa y reunió todos los trabajos que habían hecho juntos. En 1805 publicó Memorias de química con el nombre de su marido (algo más que obvio a esta altura de las circunstancias).

Una amante: Gabrielle Émilie Le Tonnelier de Breteuil, la marquesa de Chátelet, más conocida por sus amantes y amores tumultuosos y su relación extramatrimonial con Voltaire que por sus aportes científicos. Sin embargo, ella fue quien introdujo en Francia la filosofía natural de Newton y el vitalismo de Leib-nitz y Conway. Además, fue otra de las que se vistió de hombre para burlar las reglas de la época. Ya sabemos que las academias de ciencias estaban cerradas para las mujeres. Pero no eran el único lugar para las discusiones científicas, también se dirimían estas cuestiones en los cafés de París. Claro que allí tampoco podían entrar las mujeres.

En 1734, Émilie intentó entrar en el café Gradot para discutir asuntos matemáticos con Maupertuis, pero le prohibieron el ingreso. Una semana después regresó vestida de hombre y, obviamente, la dejaron entrar. Aclamada y aplaudida (en realidad, aclamado y aplaudido) por el famoso matemático y sus amigos, los dueños del café fingieron no darse cuenta de que era una mujer y la sirvieron con honores para no perder a su célebre clientela. Así fue como Emilie se convirtió en cliente regular del Café Gradot, siempre vestida de hombre, y les hizo “pito catalán” a las absurdas prohibiciones de la época. Y este no fue el único momento.

Su relación clandestina con Voltaire fue tan fuerte que se mostraban en público sin importarles el “qué dirán”. Además de protegerlo y de ir a la cárcel, contribuyó escribiendo parte de su obra Los elementos de la filosofía de Newton, aunque no figura como autora.

Y ahora es el momento de reivindicar a Voltaire porque, pese a sus horrorosos comentarios respecto de la capacidad inventora de la mujer, sí indicó en el prólogo la importancia de la contribución de Emilie. Una de cal y una de arena.

10 MUJERES CIENTIFICAS PREMIOS NOBEL

1 Gerty Theresa Cori en 1947 —junto a su marido, Carl Ferdinand Cori y compartido con Bernardo Houssay— por sus trabajos sobre el metabolismo de los carbohidratos.

2 Rosalyn Yalow en 1977 por la creación, junto con Solomon A. Berson, de la técnica de radioinmunoensayo que, entre Otras aplicaciones, se utiliza para detectar hepatitis y enfermedades de tiroides en pruebas de fertilidad o buscar marcadores de cáncer.

3 Bárbara Mc Clintock en 1983-“por su descubrimiento de elementos genéticos móviles”. Gracias a ellos se ha podido explicar cómo se transmiten los factores hereditarios en humanos o de qué modo intercambian genes las bacterias para .resistir a los antibióticos.

Rita Levi-Montalcini en 1986 -compartido con Stanley Cohén— por su descubrimiento del factor del crecimiento neuronal, de fundamental importancia en enfermedades neurodegenerativas.

Gertrude B. Elion en 1988 por los estudios sobre la reproducción celular que permitieron desarrollar medicamentos que interrumpían el ciclo celular de las células causantes de enfermedades sin alterar las sanas.

6 Christiane Nüsslein-Volhard en 1995, por sus descubrimientos sobre el control genético del desarrollo temprano de los embriones.

7 Linda B. Buck en 2004 por sus investigaciones sobre el funcionamiento del sentido del olfato a nivel molecular y cómo distingue el cerebro los olores.

Francoise Barré-Sinoussi en 2008, por ser la co-descubridora, con Luc Montagnier, del virus de la inmunodeficiencia humana.

9 y 10 Elizabeth H. Blackburn y Carol W. Greider en 2009, premiadas por el descubrimiento de la telomerasa, una enzima relacionada con la longitud de los extremos de los cromosomas (telómeros) que ha resultado ser clave en el envejecimiento y en el desarrollo de tumores.

mujeres cientificas

Fuente Consultada:
Científicas, cocinan, limpian y ganan premio nobel de Valeria Adelsztein
Colección Ciencia que ladra…
Revista Muy Interesante especial Medicina  Año 5 2013 N°11

Transmutacion de Metales Conde Cagliostro Obtener Oro desde el Plomo

Transmutación de Metales: Conde Cagliostro Obtener Oro desde el Plomo

HISTORIA DE LA ALQUIMIA, Y LA TRANSMUTACIÓN DE METALES:

Alquimista, francmasón, adivino y curandero, falsificador y rufián, frecuentaba a los poderosos de la Europa del Siglo de las Luces, a quienes dejó perplejos gracias a sus conocimientos de magia. Implicado en un sinfín de escándalos, fue encarcelado y luego desterrado en Francia. Su muerte es un enigma.

Boyle En el siglo XVII no todas de las trece sustancias conocidas como elementos, eran consideradas necesariamente como elementos. En la época de Boyle, sólo podía realmente, estar seguro de que el oro, por ejemplo, no podía dividirse en sustancias simples.

El mismo Boyle (imagen) no creía que el oro fuese un elemento. Tal vez otro metal, como el plomo, pudiese ser dividido en sustancias con las que volverse a combinar para formar oro. En otras palabras, el plomo y el oro podían estar compuestos de otros elementos aún más simples.

Incluso Boyle persuadió a Carlos II para que volviese a hacer uso de la antigua ley de Enrique IV que prohibía la fabricación de oro, porque creía que aquella ley se encontraba en el camino del progreso científico.

Durante más de cien años después de Boyle, la tentativa de fabricar oro por transmutación continuaba sin disminuir. En parte, esto ocurría porque la realeza de aquel tiempo continuaba en extremo interesada en semejantes proyectos. El Gobierno se había hecho mucho más caro que en la Edad Media, pero el sistema de impuestos continuaba siendo medieval.

Aunque los pobres campesinos se encontraban agobiados por el índice de tributos, la recaudación era tan ineficaz y los Gobiernos tan corruptos, que los reyes de los siglos XVII y XVIII andaban siempre muy escasos de dinero. Se veían constantemente tentados de creer a cualquier alquimista que jurase que el oro podía fabricarse a partir del hierro.

Así, Cristián IV, rey de Dinamarca desde 1588 a 1648, acuñó moneda con «oro» preparado por él y un alquimista. Lo mismo hizo Fernando III, el emperador del Sacro Imperio Romano, de 1637 a 1657. A veces los falsificadores llegaban demasiado lejos. Uno de ellos fue atrapado y colgado en 1686 por un margrave alemán. Otro alquimista fue ahorcado en 1709 por el rey de Prusia Federico I.

Tanto el margrave como el rey habían sido seducidos por su ansia de oro. Tal vez el más famoso falso alquimista de todos los tiempos fue un siciliano llamado Giuseppe Balsamo (1743-1795). En su juventud trabajó como ayudante de un boticario y recogió ligeros conocimientos de química y medicina.

También tenía un pico de oro, un gran talento para el engaño y ninguna clase de moral. Forjó engaños de todas clases, alegando, por ejemplo, que su vida había durado ya miles de años, que podía fabricar oro y que poseía elixires secretos que conferían una gran belleza y una larga vida. Bajo el nombre de conde Alejandro de Cagliostro, operó con notable éxito en la Francia de Luis XVI.

Fundó sociedades secretas, fabricó oro falso y defraudó a la crédula gente de toda condición. Finalmente, cometió el error de verse envuelto en el robo de un collar valioso a un joyero, con la pretensión de que era para la reina María Antonieta. Esto le hizo dar con sus huesos, en 1785, en una cárcel francesa.

El «asunto del collar de la reina» representa una publicidad muy nefasta para María Antonieta, a la que muchos supusieron implicada en aquellos engañosos negocios (aunque, en realidad, no era así). Esto ayudó al comienzo de la Revolución francesa, en 1789. Cagliostro había conseguido salir de la cárcel para entonces. Pero su suerte había acabado. Fue encarcelado, en Roma, por los manejos de una sociedad secreta y esta vez se le condenó a cadena perpetua.

Cagliostro es un relevante personaje en varias de las novelas histéricas de Alejandro Dumas, el cual, desgraciadamente, lo trata con demasiada simpatía. Incluso los científicos más destacados continuaron la persecución de la investigación del oro. El caso más desconcertante es el de Isaac Newton (1642-1727), probablemente el científico más ilustre que haya existido nunca.

Newton dedicó una gran cantidad de tiempo a la búsqueda alquímica del secreto de la fabricación de oro, aunque no con más éxito que las mentes menos preclaras a la suya que lo habían probado. La persistente fe en la Alquimia dio nacimiento a otras curiosas ideas, que se hicieron populares. Una fue una nueva teoría acerca de la combustión.

Hacia 1700, un médico alemán llamado George Ernst Stahl, siguiendo su pista de la idea yabiriana del «principio» quemador (azufre), dio un nuevo nombre a este principio: «flogisto», de una voz griega que significaba «inflamable». Según Stahl, cuando una sustancia ardía, el flogisto la abandonaba y escapaba al aire.

La ceniza que quedaba ya no podía arder más porque estaba por completo liberada de flogisto. Stahl concibió otra idea que era más ingeniosa de lo que suponía. Afirmó que la oxidación de los metales constituía proceso muy parecido al de la quema de la madera. (Esto es verdad: en ambos casos constituye el proceso de oxidación.)

Stahl teorizó que, cuando un metal se calentaba, el flogisto escapaba de él y dejaba un «residuo» (al que nosotros llamaremos óxido). Su teoría pareció explicar los hechos de la combustión, con tanta claridad, que fue algo aceptado por la mayoría de los químicos.

Casi la única seria objeción radicaba en que el residuo de un metal oxidado era más pesado que el metal original. ¿Cómo podía el metal perder algo (flogisto) y acabar siendo más pesado? Pero la mayoría de los químicos del siglo XVIII no se preocuparon por esto. Algunos sugirieron que tal vez el flogisto poseía un «peso negativo», por lo que una sustancia perdía peso cuando se le añadía flogisto y ganaba peso cuando el flogisto la abandonaba.

El misterioso conde de Cagliostro:El misterioso conde de Cagliostro: Alquimista, francmasón, adivino y curandero, falsificador y rufián, frecuentaba a los poderosos de la Europa del Siglo de las Luces, a quienes dejó perplejos gracias a sus conocimientos de magia. Implicado en un sinfín de escándalos, fue encarcelado y luego desterrado en Francia. Su muerte es un enigma.

El personaje conocido como Cagliostro, nacido en Palermo en 1743, se llamaba en realidad Giuseppe Bálsamo (que tampoco es mal nombre para un curandero). Era de familia humilde y prácticamente se había criado en la calle, lo que le sirvió para estar muy bregado en picaresca y en capacidad de supervivencia ante la adversidad. Viajó por los principales centros culturales de la época: Grecia, Egipto, Marruecos, España y Francia, además de Italia.

Todos ellos fueron lugares de paso y aprendizaje para el futuro místico a la vez que mago. En aquellos tiempos Cagliostro vivía de sus dotes de curandero y peregrinaba por las ciudades vendiendo un «elixir de la eterna juventud», producto que combinaba con filtros para el amor y preparados alquímicos de múltiples aplicaciones. Acompañado por su esposa, viajó por toda Europa, ofreciendo sus servicios y vendiendo sus productos, en especial un “su elixir mágico”. Instalado en San Petersburgo, el matrimonio Cagliostro vive rodeado de un halo de gloria.

El conde lleva a cabo una serie de curaciones sorprendentes entre la aristocracia, lo que le granjea grandes simpatías. Pero, una vez, las circunstancias se vuelven hostiles —parece que hay un duelo de por medio— y tiene que abandonar Rusia y huir a Polonia, instalándose en Varsovia. De nuevo se ve rodeado de innumerables admiradores, entre los que hay que incluir al mismo rey. Balsamo-Cagliostro continúa dedicándose a manipulaciones alquímicas, pero sus manejos levantan antipatías entre la aristocracia. El matrimonio, siguiendo su inveterada costumbre, se ve obligado a huir.

Instalado en Estrasburgo, en donde residirá durante tres años, Cagliostro se siente orgulloso de dominar los secretos alquímicos. En esta ciudad realiza una curiosa labor de índole social, atendiendo a enfermos y pobres, y llevando a cabo una serie de curaciones sorprendentes. Estas actividades sirven para ganarse, una vez más, el favor tanto de poderosos como de humildes. En esa época entabla relación con un personaje que servirá para encumbrarle, primero, y arruinarle, después. Se trata del cardenal de Roñan, hombre ingenuo que goza, sin embargo, del favor real. Trasladado a París, Cagliostro reside en uno de los palacios de la marquesa de Orvilliers. Crea entonces una logia masónica de la que se nombra gran maestre, con el título de Gran Copto. A la secta pertenecen ilustres nombres de la nobleza.

El mago disfruta entonces de una etapa de máximo esplendor. Es consultado por la reina María Antonieta, y vaticina con acierto acontecimientos como el del nacimiento del Delfín. Con respeto y temor, corre entonces la voz de que Cagliostro es capaz de evocar los espíritus, y que posee la clave para fabricar remedios de gran poder.

conde cagliostro

La incesante polvareda levantada por las actividades de Cagliostro, y de su esposa, dio pie a ironías e interpretaciones críticas de su persona como la que muestra la imagen, en la que se leve durante una de sus actuaciones en la logia masónica de Londres, en 1786.

En 1785 vivía en una posición francamente holgada en la corte francesa, pero tras un escándalo que lo vinculó con el robo de un collar de María Antonieta, comenzó a caer en desgracia.

En 1791 fue detenido por la inquisición, acusado de engaños, estafas y, lo que era todavía más importante, por ser un conspirador y frecuentar la Masonería, además de intentar organizar una logia en Italia. Lo cierto es que Cagliostro había pertenecido a la Rosacruz y había introducido importantes reformas litúrgicas en esa sociedad secreta.

Fue también miembro de la Masonería, y una de sus profecías más impactantes predijo la Revolución Francesa y la Independencia de Estados Unidos. En ambos sucesos estuvo luego implicada la logia masónica que había acogido al misterioso conde. La historia oficial registra que permaneció en prisión hasta el momento de su muerte. La leyenda asegura que no sólo efectuaba salidas temporales de la prisión a través de un espejo mágico, sino que además utilizó sus dotes de brujo para fugarse de la cárcel.

La estrategia fue intercambiar mediante sortilegios su cuerpo con el de un monje (otros apuntan a un celador), que fue en realidad el cadáver que los guardianes encontraron en la celda de Cagliostro.

Fuente Consultada:
En Busca de los Elementos de Isaac Asimov
Enciclopedia del Esoterismo de Mariano José Vazquéz Alonso