Calentamiento Global

Desarrollo Sustentable o Sostenible Concepto y Objetivos

CONCEPTO DE DESARROLLO SOSTENIDO

La expresión Desarrollo Sostenible, se refiere a una manera de resumir todas las técnicas necesarias de aplicar para que el desarrollo económico y social del mundo sea posible sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades, es decir, que considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo socio-económico preservando el ambiente, usando los recursos naturales, sin comprometer la preservación de esos mismos recursos para las generaciones futuras.

UN POCO DE HISTORIA: Cuando a fines del siglo XVIII empezó a fraguarse la Revolución Industrial, gran parte de la humanidad creyó haber alcanzado la panacea. La máquina de vapor, puesta al servicio de la navegación por el ingeniero James Watt (1736-1819), no sólo revolucionó el transporte, sino que modificó las estructuras comerciales.

Los barcos ya no dependían de los vientos, sino que se propulsaban solos y por el camino más corto al puerto de destino. La seguridad y la velocidad de aquellos viajes permitieron hacer más fluido el comercio entre los más distantes puntos del Globo. Tan interesante fue este salto tecnológico que, de ahí en más, la carrera no se detuvo.
En 1890 hizo su aparición en el mercado el motor diesel y, entonces sí, los historiadores y los economistas confirmaron que la humanidad había superado una segunda -y ahora definitiva- Revolución Industrial.

La utilización de la energía eléctrica y el perfeccionamiento de la mecanización propiciaron una radical evolución en las perspectivas socioeconómicas. El hombre había hecho pie en el industrialismo moderno.

A partir de ese momento, las costumbres y los gustos de la sociedad se fueron adaptando al ritmo de la tecnología, que a su vez se encontró presionada por las nuevas necesidades de la sociedad. El consumo de bienes y servicios creció, tal como lo sigue haciendo, en proyección geométrica, constituyendo un círculo vicioso: producción, más necesidades y, nuevamente, más producción.

Ante esta situación, el conjunto de países con mayor capacidad tecnológica se ocupó únicamente de producir. Con el tiempo, todos los países del mundo alcanzaron distintos niveles de desarrollo y se abocaron a la misma tarea.

Este proceso lleva ya casi doscientos años. A lo largo de ese tiempo, la humanidad ha crecido en bienes, servicios y tecnología, de manera desmesurada y sin medir las consecuencias. Pero ¿qué tiene que ver todo esto con el calentamiento global?

Efectos de la actividad industrial: La matriz energética es la fuente de donde proviene la energía que el hombre necesita. Durante los últimos doscientos años, la tecnología humana utilizó tres fuentes principales de energía: petróleo, carbón y gas; y, en menor medida, la electricidad proveniente de plantas nucleares y de represas hidroeléctricas.

La quema de estos tres combustibles produce toneladas de dióxido de carbono. Este gas, junto con otros liberados también por las actividades productivas del hombre, está operando un cambio del clima en el nivel mundial. ¿Por qué?

Cuando la atmósfera se convierte en un depósito de grandes cantidades de gases, se rompe el equilibrio natural entre la energía absorbida y la reflejada. Los organismos encargados de reciclar el carbono ven superada su capacidad máxima de trabajo, y entonces el ciclo natural del carbono se altera. Dado que hay una mayor cantidad de gases que absorben el calor y lo devuelven a la Tierra, la temperatura comienza a aumentar.

Este es el proceso que se conoce como calentamiento global. Así, el efecto invernadero, que permite retener el calor en la atmósfera y que resultó tan beneficioso desde tiempos remotos, se vuelve en contra de la vida.

desarrollo sostenido

Respecto al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta, debemos tener en cuenta dos conceptos. En primer lugar, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, alimentación, vestimenta, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo. En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.

Que es el desarrollo y por qué debe ser sustentable: Desde la década de los ochenta el crecimiento económico fue explosivo, y en ello tuvo mucho que ver la revolución tecnológica. Los países industrializados consumen la mayor parte de los recursos naturales del mundo, produciendo un mayor impacto sobre los recursos comunes y compartidos con los países del sur.

Basta recordar que el gran consumo por parte del norte de combustibles fósiles ha contribuido al aumento de dióxido de carbono en la atmósfera (bien común), con la consecuente amenaza de un cambio climático global. También el Sur tiene comportamientos que amenazan la disponibilidad de recursos para las generaciones futuras. En su intento de lucha contra la pobreza, los ingresos insuficientes y el hambre, agotan o degradan gravemente los recursos de agua, suelos, bosques. biodiversidad, etc.

desarrollo sostenido

El crecimiento económico de las naciones, a veces depredador y causa de la degradación del ambiente, está acompañado por un crecimiento demográfico sin precedentes históricos. En los próximos treinta años se espera que la población mundial crezca en casi dos tercios, pasando de 5.000 a 8.500 millones de habitantes aproximadamente (World Resources, 1996).

Un porcentaje importante de esta población vivirá en los países en vía de desarrollo, fundamentalmente en las áreas urbanas. Surgirá entonces un sinfín de necesidades que estarán aparejadas con este crecimiento: aumento de la demanda de recursos alimenticios, aumento de la presión demográfica sobre el espacio, mayor consumo de energía y por lo tanto la necesidad de afrontar mayores niveles de contaminación, etc.

Cuando una actividad o acción origina o produce una alteración, modificación o cambio en el medio o en alguno de los componentes del sistema ambiental, de cierta magnitud o complejidad, se configura el llamado impacto ambiental. Las dos condiciones que están presentes en la alteración o el cambio son la magnitud y la complejidad: la primera está ligada al concepto de dimensión o tamaño de alteración, mientras que la segunda está referida a la cantidad de elementos ambientales naturales o sociales afectados por ese estímulo desencadenante que es la acción o actividad.

A la hora de evaluar el impacto de estos factores (crecimiento económico y demográfico) sobre el medio ambiente, necesitamos incorporar muchos otros factores, ya que la relación entre los primeros no es directa.

La creación de políticas gubernamentales y de sistemas legales que por un lado mitiguen los efectos del crecimiento demográfico y que por el otro reduzcan el potencial impacto ambiental ocasionado por el crecimiento económico ilimitado, permitirán ir rechazando el antiguo paradigma que oponía el desarrollo al medio ambiente y adoptar así un nuevo enfoque, “la nueva conciencia ecológica”, basada en la convicción de que el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente son objetivos complementarios.

El progreso tecnológico de estos últimos años se ha convertido también en una herramienta muy importante para el ahorro de recursos y la optimización de su uso. Hoy se brega por el desarrollo sustentable o sostenible. es decir, el que “considera la posibilidad de llevar adelante un desarrollo económico preservando el ambiente, o sea, usar los recursos para satisfacer las cada vez mayores necesidades de la población, sin comprometer la preservación de esos recursos para las generaciones futuras”.

Este es un desarrollo que debe durar. Como lo decía la definición de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Nuestro Futuro Común, 1987) es el que busca “asegurar que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias”

LA MITIGACIÓN: La mitigación de los efectos del cambio climático requiere trabajar sobre las causas que lo originan. Como se mencionó anteriormente, la emisión de gases de efecto invernadero tiene dos orígenes fundamentales: la dependencia de los combustibles fósiles para la generación de energía y los cambios en el uso del suelo que promueven la deforestación. Para ambas situaciones, hoy tenemos la tecnología y el conocimiento suficiente para promover un cambio sustancial.

Se están impulsando en varias partes del mundo algunas estrategias fundamentales: una relacionada con el cambio en la matriz energética, para ir mutando hacia una dependencia menor de los combustibles fósiles, y apostando al desarrollo de energías limpias y renovables. Otra consiste en como reducir nuestra demanda de energía, siendo eficientes en el uso de la misma. Por ejemplo el uso de lámparas de bajo consumo, o bien ahora, la lámpara de led, de 5 a 10W. de consumo por unidad.

Lámparas eléctricas: El 95% de la energía consumida por las lámparas eléctricas incandescentes es transformada en calor. Sólo el 5% se transforma en luz. Las lámparas de bajo consumo consumen un 80% menos de energía para generar la misma cantidad de luz. Desde junio de 2011, la Argentina prohibe la comercialización de lámparas incandescentes. Si en todo el mundo se sustituyeran las clásicas bombillas eléctricas por las nuevas lámparas de bajo consumo, se ahorrarían unos 320 millones de kilovatios/hora de corriente, dejándose así de emitir 160 millones de toneladas de CO2. Ello corresponde a las emisiones de anhídrido carbónico de todos los vehículos automotores que circulan en Alemania.

Los acuerdos regionales: el papel de la Comisión Europea: Para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones definidos en el Protocolo de Kyoto, la Comisión lanzó el Programa Europeo del Cambio Climático (PECO en marzo de 2000.

Uno de ios pilares de las políticas comunitarias para abordar el cambio climático es el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), puesto en marcha el 1 de enero de 2005. Los gobiernos comunitarios han establecido límites a la cantidad de C02 que pueden emitir cada año unas 10.500 instalaciones (centrales eléctricas y grandes plantas consumidoras), que son la fuente de casi la mitad de las emisiones de CO2 de la UE.

Las instalaciones que emitan menos C02 del que tienen asignado pueden vender la cuota de emisión no utilizada a otras plantas que no logren su meta. Esto supone un incentivo financiero para reducir las emisiones. El sistema también se asegura de que haya compradores para las cuotas de emisiones: las empresas que superen sus límites de emisión y no deseen cubrirlos comprando derechos deberán pagar multas.

La UE se ha comprometido a reducir de aquí a 2020 sus emisiones de gases invernadero hasta, por lo menos, un 20% por debajo de los niveles de 1990. Además, incrementará esta reducción hasta el 30% si los demás países industrializados hacen lo mismo y si los países en desarrollo también adoptan medidas.

Para conseguir esta reducción mínima del 20%, las medidas ya existentes -como el sistema ETS- se complementarán con nuevas disposiciones orientadas a aumentar la eficiencia energética en un 20% para 2020, a incrementar la cuota de las energías renovables hasta el 20% para la misma fecha y a equipar todas las nuevas centrales eléctricas con tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.

Fuente Consultadas:
Calentamiento Global Las Dos Caras del Efecto Invernadero Adriana Patricia Cabrera Edit. longseller
Espacios y Sociedades del Mundo La Argentina en el Mundo Daguerre-Sessone Edit. Kapelusz

Gases de Combustión Características Contaminantes Atmosféricos

Anualmente, sobre cada kilómetro cuadrado la mayoría de las grandes ciudades caen mas de 100 toneladas de polvo, y hollín, parte de este depósito procede de las combustiones  de carbón que se realizan en casas y fábricas.

Las chimeneas de las fábricas, las locomotoras y los automóviles también producen  polvo,   humos  y   gases  perjudiciales, que se suman  a la composición del aire. Los efectos de esta contaminación son parcialmente  nocivos   en   otoño,   porque   en esa  época  del  año  se forman nieblas  más fácilmente.

humo de fabricas

Las partículas de hollín y ceniza, junto con las pequeñas gotitas de alquitrán contenidas en el humo (gases de combustión incompleta) , contribuyen a formación  de  la  niebla. Los   períodos   de   niebla   persistente   tienen como   consecuencia un notable  aumento  de mortalidad. Las víctimas suelen ser, fundamentalmente, personas afectadas de bronquios y otras enfermedades respiratorias.

El problema es muy importante en Inglaterra, pues aun durante los años en que los períodos de niebla han sido muy cortos,  el número de   muertes   producidas   por   la  bronquitis ha superado a la mayoría de los restaantes países.

Aunque existen otros factores que influyen  en las  enfermedades  respiratorias, es casi seguro que las impurezas del aire   (tanto el anhídrido sulfuroso como polvo atmosférico)   son una de sus principales causas.

Las impurezas del aire tienen otros efectos directos sobre la salud de los habitantes de las ciudades. Los rayos solares desempeñan una importante función en la salud, puesto que ayudan a crear defensas contra la infección en el cuerpo. Pero el polvo y el humo del aire reducen la cantidad de radiación que alcanza el nivel del suelo. En las zonas industriales, hasta un cincuenta por ciento de la luz natural puede perderse por esta causa.

El hollín, polvo y gases corrosivos contenidos en el aire contribuyen también a la erosión y deterioro de los edificios de piedra. Los vestidos y cortinas tienen que ser lavados más frecuentemente porque acumulan más suciedad, y, como resulta más oneroso reparar que prevenir, hay que tratar las superficies metálicas y de madera expuestas a la acción de esta atmósfera, pintándolas frecuentemente. Muchas de estas costosas operaciones se evitan purificando el aire.

Uno de los efectos de la contaminación atmosférica  es que el  polvo y  los gases   corrosivos  
del   aire   erosionan   los   edificios   de   piedra.  

QUÉ  ES  EL HUMO: El humo consiste en un conjunto de partículas muy pequeñas de carbón, hollín y alquitrán, que son arrastradas con los gases residuales de los fuegos, hornos y motores de combustión interna; es consecuencia de la combustión incompleta.

El humo oscuro denota el mal funcionamiento de un horno. Al quemarse carbón en un sistema abierto, parte de las materias volátiles sale por la chimenea en forma de humo, antes de que se produzca su combustión. Todos los combustibles sólidos contienen algo de materias inorgánicas que no se queman. La mayor cantidad de éstas caerá a través de la parrilla en forma de ceniza, pero algunas de las partículas más finas serán arrastradas con los gases residuales por la chimenea.

Muchos combustibles contienen pequeñas cantidades de compuestos sulfurosos orgánicos e inorgánicos, que, al quemarse, forman anhídrido sulfuroso. Como este gas puede dar lugar a los ácidos sulfuroso y sulfúrico, es potencialmente tan peligroso como el hollín y el polvo del aire. Realmente, el anhídrido sulfuroso es el principal responsable de la erosión de los edificios de piedra  y, por otra parte, el hollín existente en el aire, ensucia los edificios al depositarse sobre la piedra.

En las modernas centrales eléctricas se hacen grandes esfuerzos para evitar la expulsión de polvo a la atmósfera. Una combinación de precipitadores mecánicos y eléctricos separa el 99,3 % del polvo, y chimeneas muy altas dispersan el resto  a   gran  altura. 

Las chimeneas de las casas resultan más perniciosas que las de las fábricas, puesto que, además de ser más numerosas, son mucho más cortas. En efecto, el humo expulsado en niveles bajos tiende, frecuentemente, a caer al suelo con mucha más rapidez, debido al insuficiente movimiento del aire.

En cambio, el humo de las chimeneas de instalaciones industriales, más altas, se distribuye sobre una zona mucho más amplia. Además de ensuciar el aire, la expulsión de hollín y alquitrán por la chimenea supone un continuo desperdicio de combustible. De hecho, se ha calculado que un 5 % (es decir, cincuenta kilogramos por tonelada) del carbón adquirido para usos domésticos se elimina por las chimeneas en forma de humo, desperdiciándose su poder calorífico.

Tipos de contaminantes según su procedencia: Los contaminantes primarios son los que proceden directamente de las combustiones u otro tipo de reacciones químicas, por ejemplo el monóxido de carbonc (CO), el óxido nítrico (NO) y el dióxido de azufre (SO2)

Los contaminantes secundarios son aquellos que se originan por la interacción química entre los contamíname: primarios y los compuestos de la atmósfera activados por la luz solar, por ejemplo el ácido sulfhídrico (H2S), que deriva de dióxido de azufre (SO2), y el ácido nítrico (HNO3), que deriva de dióxido de nitrógeno (NO2).

esquema de los gases contaminantes

Características de los principales contaminantes

Dióxido de azufre:
El dióxido de azufre (SO2) es un gas incoloro y no inflamable, de olor acre e irritante. Procede de la producción energética :érmica que deriva del consumo de combustibles fósiles que zontienen azufre. La mayor parte del azufre nocivo se forma :.xante el procesamiento del gas natural y en el refinamiento del petróleo.

Monóxido de carbono
El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro e insípido. Es el contaminante más abundante y de mayor zistribución de la capa inferior de la atmósfera. El origen principal de CO por las actividades humanas es la combustión incompleta de los carburantes.

Dióxido de carbono
El dióxido de carbono (CO2) es un gas incoloro, inodoro y 1,5 veces más denso que el aire. Es un componente natural de la atmósfera. En los procesos de producción de energía, como en la calefacción y el transporte, se libera este compuesto y las elevadas concentraciones pueden llegar a ser muy contaminantes.

CFC
Los clorofluorocarbonos (CFC) son gases inertes. Se trata de sustancias de origen antrópico responsables, entre otras, del efecto invernadero.

Óxidos de nitrógeno
Los óxidos de nitrógeno (NO y N02) son un grupo de gases formados por nitrógeno y oxígeno. La emisión natural de óxido de nitrógeno es casi 15 veces mayor que la realizada por el ser humano. El óxido nítrico es relativamente inofensivo, pero el dióxido de nitrógeno puede causar daños en la salud, perjudica al sistema respiratorio y además contribuye a la formación de la lluvia acida.

Dioxinas
Las dioxinas son productos orgánicos incoloros e Inodoros. Se obtienen a partir de los fenómenos naturales, como la actividad volcánica y los incendios forestales, pero las fuentes más importantes son las incineradoras, la incineración doméstica de la madera y la industria del metal.

Partículas
Los contaminantes que no están en la atmósfera en forma de gas se llaman partículas. Pueden ser sólidas o líquidas.

Ozono troposférico
El ozono de la estratosfera protege de las radiaciones ultravioletas del Sol. Pero ocurre que ciertas reacciones químicas producen una disminución de este, lo que repercute en un incremento de la concentración en la troposfera, donde resulta muy perjudicial para la respiración de los seres vivos.

Gas Procedencia Efecto
Dióxido de azufre Combustión de petróleo Afecciones respiratorias
Monóxido de carbono Combustiones Muy tóxico
Dióxido de carbono Industria Aumento efecto invernadero
CFC Maquinaria refrigeradora Agujero de ozono
Óxidos de nitrógeno Carburantes de automóviles Lluvia acida
Dioxinas Incineradoras de basura Posible aumento del riesgo de cáncer
Partículas sólidas Canteras, humos en general Enfermedades pulmonares
Ozono troposférico Emisión de sus precursores Daños en vías respiratorias

CÓMO REDUCIR LOS HUMOS
Las cocinas y hornos de las casas constituyen la principal fuente productora de sustancias que ensucian la atmósfera, de modo que este peligro sólo podrá reducirse si las amas de casa se deciden a modificar los sistemas de cocina y calefacción de sus hogares. El gas y la electricidad se van haciendo cada vez más populares desde hace varios años, pero los que prefieren tener una chimenea encendida pueden encontrar en el mercado un buen número de combustibles sin humo.

Los combustibles sin humo se fabrican con carbón mineral. La mayor parte de la materia prima que de otro modo se perdería por la chimenea se recupera calentando el carbón en retortas cerradas (como no hay aire en la retorta, ni el carbón ni las materias volátiles pueden quemarse).

El residuo, que contiene poca o ninguna materia volátil, se evapora, quemándose sin producir humos. Además del coque, carbón casi puro, hay un conjunto de combustibles sin humos que contiene una pequeña cantidad de materias volátiles, por lo que resulta fácil encenderlo.

Aunque estos combustibles pueden quemarse en los tradicionales hogares abiertos, son mucho más eficaces cuando se queman en hornos modernos. En éstos no sólo se consigue que los combustibles sin humos ardan satisfactoriamente, sino que también es posible controlar con facilidad la combustión. Otros combustibles sin humo no son apropiados  para  quemarlos  en  hornos  abiertos.

Sin embargo, resultan excelentes para usarlos en hornos cerrados (o estufas) y calderas domésticas, como, por supuesto, lo son también los combustibles naturales sin humos: la antracita y algunas variedades de hulla. En las calderas y en los hornos modernos, el carbón puede quemarse eficazmente y, por consiguiente, sin humos. Pero, aun así, se expulsan al aire cenizas finas, que, por otra parte, pueden reducirse instalando precipi-tadores de polvo en las chimeneas.

El Protocolo de Kioto
Hoy se acepta de forma general que el calentamiento global es un hecho o, al menos, que puede serlo si sigue aumentando la concentración de C02 en la atmósfera. Por ello, los gobiernos mundiales acordaron reunirse para encarar el problema. Fruto de ello fue el Protocolo de Kioto sobre el Cambio Climático.

Es un convenio, elaborado en esta ciudad japonesa y aprobado el 11/9/1997, por el cual los Estados firmantes se comprometen a reducir (en el caso de los países desarrollados y principales contaminantes) o a no subir (en el caso de los países menos desarrollados) sus emisiones de gases invernadero en un cierto porcentaje con respecto a las emisiones de dichos gases generadas en 1990, año que se toma como referencia.

Posteriormente, en 2002, la UE adquirió el compromiso de que sus Estados miembros disminuirán sus emisiones totales un 8% con respecto a la concentración de 1990 antes del año 2012. Las actividades industriales y la producción de energía en las centrales térmicas son las que se verían más afectadas por este recorte, ya que, en la actualidad, sobrepasan bastante los límites.

Cada ciudadano contribuye a producir gases de efecto invernadero cuando quema combustibles fósiles: al usar el vehículo particular, al poner la calefacción, al cocinar, al calentar agua para el aseo personal, etc. Cada uno de nosotros puede contribuir a reducir la emisión de estos gases de muchas maneras, pero la principal es disminuyendo el consumo de energía y de recursos; así, reduciremos también las emisiones generadas al producirlos.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°113 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
La Enciclopedia del Estudiante Tomo 14 Ecología

Orígen del Calentamiento Global Primeras Industrial

Los orígenes del problema
La llamada Segunda Revolución Industrial, que comenzó en Europa hace más de cien años, dio inicio a una enorme transformación del sistema económico en el mundo. Las sociedades se modernizaron a través de la industrialización y las economías occidentales pasaron de ser principalmente agrícolas a industriales.

Este proceso desencadenó un Importante desarrollo económico que permitió a los países de Europa occidental, los Estados Unidos y, más adelante, el Japón, convertirse en potencias industriales, significativamente superiores en términos económicos al resto del mundo. Así, el modelo de desarrollo que se expandió hacia mediados del siglo XX fue uno de intensiva promoción de la industria, teniendo como base el uso a gran escala de combustibles fósiles (carbón, gas, petróleo y sus derivados).

El aumento de la población global junto a! incremento significativo de la demanda global de bienes y servicios que mejoran la calidad de vida desencadenaron un proceso sin precedentes de modificación de los sistemas naturales. Hoy comenzamos a darnos cuenta de que la capacidad del planeta es limitada y no infinita, y que debemos repensar las formas en que el desarrollo es concebido, si queremos vivir en un planeta sano, saludable y productivo.

El fenómeno conocido como calentamiento global se refiere a las crecientes temperaturas que vienen experimentando la atmósfera terrestre y los océanos en las últimas décadas. Si bien este proceso viene ocurriendo desde finales del siglo XIX, los estudios de! Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (creado en 1988 para establecer el riesgo del cambio climático) demuestran que se intensificó significativamente en la década de 1990, y que, si todo sigue Igual, en el próximo siglo la Tierra podría experimentar un calentamiento de hasta 6,4° C.

Si estas proyecciones se cumplen, los cambios climáticos podrían tener un impacto muy drástico, con consecuencias directas sobre la extinción de muchas especies, cambios significativos (aumento o disminución) en las precipitaciones sobre distintas regiones del planeta, la ocurrencia de eventos climáticos extremos con mayor frecuencia e intensidad (huracanes, sequías prolongadas) y el aumento del nivel del mar como consecuencia del deshielo de los glaciares del mundo.

La abundante actividad científica de los últimos años, concentrada y compilada por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), ha demostrado sin lugar a dudas que la mayor parte del calentamiento experimentado en los últimos 50 años se debe a la actividad humana.

La emisión de gases de efecto invernadero -en especial dióxido de carbono- no sólo no se ha estabilizado, sino que no ha dejado de incrementarse en los últimos años, estimulada por la creciente actividad Industrial y por el continuo uso de combustibles fósiles (energías no renovables). Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) alcanzaron un récord histórico en 2010, aumentando el 5,9% en comparación con el anterior récord, que se había registrado en 2008, a 30.600 millones de toneladas.

Vicente Barros, miembro del Consejo Científico de la Fundación Vida Silvestre, explica sobre el tema.

EI calentamiento global, conocido también como cambio climático, es uno de los grandes desafíos que enfrenta la humanidad en este siglo. Es el primer emergente de algo más amplio: la insuficiencia de los recursos del planeta, entre ellos el propio clima, para sostener el crecimiento acelerado del consumo humano con las tecnologías actuales. La energía barata, primero a partir del carbón y más tarde con la suma del petróleo y el gas natural, fue decisiva para la gran transformación de la vida humana desde el comienzo de la Revolución Industrial. En los últimos dos siglos, la economía mundial y el consumo de energía crecieron alrededor de 50 y 40 veces respectivamente.

Pero el uso de esta energía ha sido el primer factor del cambio en la composición química de la atmósfera terrestre, dando lugar a un proceso de calentamiento global que, de mantenerse, traerá severas consecuencias ambientales y sociales. Sin embargo, el calentamiento global no es la única crisis que se avizora, hay claros signos que indican que la era del petróleo barato está llegando a su fin debido a una demanda acelerada y una oferta limitada por su progresivo agotamiento.

La solución de esta crisis ambiental y energética implica profundas transformaciones económicas y tecnológicas, que sólo serán posibles con el apoyo y la demanda de la opinión pública, la que lógicamente dependerá de cómo y cuánto se encuentre informada. Actualmente, el grado de información y conocimiento público sobre el cambio climático en el mundo es diverso, y por ello también es diferente el compromiso de los diferentes gobiernos con su solución.”

Fuente Consultada: Calentamiento Global Fasculo N°1 Clarín y Fundación Vida Silvestre

El futuro del clima y el medio ambiente Lovelock James Planeta Tierra

LOVELOCK JAMES,Reconocido Investigador Científico informa sobre el futuro del Planeta

Sus investigaciones científicas son muy amplias dentro del campo meteorológico y ambiental. Desarrolló la Hipótesis Gaia, según la cual la Tierra se comporta como si fuese un organismo vivo capaz de autorregularse. Es conocido también como inventor, trabajando para la NASA en la investigación de nuevos instrumentos. Su detector de captura de electrones permitió captar componentes tóxicos en regiones remotas como la Antártida. Ha recibido numerosos reconocimientos

James Lovelock

“Hemos abusado tanto de la Tierra, que ésta, está en rebeldía”

LOVELOCK COMO INVENTOR
Lovelock y su invento, el detector de captura de electrones (ECD), con el cual se pudo medir la presencia de los CFC (clorof Inoro-carbonos), que estaban atacando seriamente la capa de ozono. Este aparato también localiza la presencia de pesticidas.

Autoregulación
James Lovelock es autor de más de doscientos artículos científicos y padre de la Hipótesis Gaia, que lleva el nombre de la diosa griega de la Tierra. Ha escrito cuatro libros sobre el tema, así como su autobiografía. James sostiene que la Tierra se comporta como si fuera un organismo vivo, que la atmósfera y la parte superficial del planeta se comportan como un todo coherente que se encarga de autorregular las condiciones esenciales para la vida, la temperatura, la composición química y la salinidad de los océanos.

También dice que, durante muchísimos años, la humanidad ha explotado la Tierra sin tener en cuenta sus consecuencias, llevando a la naturaleza al borde de la crisis. Por eso, suben tanto las temperaturas, hay problemas con el suministro del agua potable y disminuye la producción de alimentos.

El científico inglés afirma que debemos estar preparados para sorpresas, acontecimientos locales o regionales totalmente imprevisibles. Lo más urgente, según Lovelock, es disponer de energías fiables y seguras, como la energía nuclear, para mantener encendidas las luces de la civilización y para preparar nuestras defensas contra la subida del nivel del mar.

Aunque sus teorías polémicas suelen ser criticadas y no avaladas por muchos científicos, varias de sus predicciones se han confirmado y por eso, sus pronósticos suelen ser tema de discusiones entre los ecologistas de todo el mundo.

Para 2050, James Lovelock anunció que los polos se habrán descongelado totalmente y que muchas capitales del mundo (entre ellas, Londres) estarán sepultadas bajo las aguas. “El deterioro ha ido demasiado lejos -dijo- y serán unos pocos millones de humanos los que sobrevivirán a las catástrofes que se vienen.”

Captura de electrones:

Este hombre es, además, un prolífico inventor. Hace más de cuarenta años creó el detector de captura de electrones (ECD), una máquina pequeña que revolucionó el mundo. El aparato es tan sensible que ha permitido a los ecologistas medir la existencia de los CFC (clorofluorocarbonos), que venían alterando de manera radical el equilibrio atmosférico.

También colaboró con la NASA en sus programas de exploración de planetas y, desde 1974, es miembro de la Royal Society, la Academia de las Ciencias del Reino Unido. En la actualidad, prosigue su actividad científica en su casa ubicada en el sudoeste de Inglaterra, ayudado por Sandy, su segunda esposa.

Pronósticos
CALENTAMIENTO GLOBAL Hacia el final de este siglo es probable que el calentamiento global haya transformado la mayor parte de nuestro planeta en un desierto.

FALTA DE AUMENTOS Los únicos lugares donde habrá comida para la superviviencia de la pobla ción serán el Ártico y las zonas costeras en general.

OSCURECIMIENTO GLOBAL Si seguimos quemando energías fósiles, no sólo emitimos dióxido de carbono sino también niebla.

Fuente Consultada:Gran Atlas de la Ciencia Huracanes y Tornados National Geographic

Formacion de Tormentas Explicacion del origen de las lluvias

EXPLICACIÓN SOBRE LA FORMACIÓN DE LAS TORMENTAS

En los días cálidos y sofocantes del verano se producen, con frecuencia, tormentas locales. El retumbar del primer trueno es seguido por unos instantes de silencio, a los que suceden ráfagas de aire frío, sobreviniendo después la tormenta, acompañada, generalmente, por el resplandor de los relámpagos. Junto con la lluvia, puede caer también granizo.

Aunque el mal tiempo general está asociado a una depresión, por lo común las tormentas son efectos locales, con una duración aproximada de una hora; pero pueden agruparse en largas líneas, conocidas con el nombre de líneas de borrasca. Una tormenta típica aislada cubre una zona de 5 a 9 kilómetros, a diferencia de las líneas de borrasca, que pueden extenderse a lo largo de varios cientos de kilómetros.

En algunas zonas, las tormentas se producen entre los 300 y 900 metros de altura sobre el suelo, pero en otras regiones muy secas, las nubes más altas se pueden situar entre los 4 y los 8 kilómetros sobre la superficie, alcanzando en los trópicos alturas de 11 a 15 kilómetros.

En ciertas partes, las tormentas suelen iniciarse al atardecer, y se mantienen hasta bien entrada la noche, lo que es debido al calentamiento y enfriamiento diario de la superficie terrestre. En el mar, las tormentas traen consigo una lluvia abundante, cayendo, a veces, en gotas de 6 milímetros de diámetro. Tales tormentas van acompañadas, con frecuencia, de granizo, que puede alcanzar el tamaño de una pelota de golf o de tenis.

Las piedras de granizo gigantes caen sólo en los trópicos, aunque por ejemplo en la localidad de Sussex (Gran Bretaña), durante septiembre de 1958, se recogieron piedras del tamaño de una pelota de tenis, pesando la mayor 186 gramos. Durante el verano las tormentas son más frecuentes en los trópicos y en países de clima suave. Las peores se desarrollan en el centro de África, Brasil, Madagascar e Indonesia. La mayor parte del agua de lluvia que cae en estas zonas procede de las tormentas.

CÓMO SE PRODUCEN LAS TORMENTAS
Todas las tormentas se originan en condiciones casi idénticas, cuando grandes masas de aire húmedo se elevan a través de capas de aire más frío. Esto es un ejemplo de corriente de convección: el aire caliente se eleva dejando un espacio tras de sí; el aire frío, más denso, se desplaza para llenarlo.

Tales masas de aire se elevan de la misma forma que las burbujas de aire suben del fondo de un recipiente de agua hirviendo, pero, por supuesto, a escala enorme. Las tormentas se desarrollan, en general, durante el verano, cuando el aire caliente y húmedo contiene una cantidad considerable de vapor de agua.

El suelo recalentado eleva la temperatura del aire en contacto con él, y este aire caliente, que es más liviano que la capa que tiene encima, empieza a ascender. A medida que sube, se expansiona y, por lo tanto, se enfría; pero, a pesar de ello, continúa elevándose, ya que las capas que va atravesando son progresivamente más frías y más densas (esto se debe a que la temperatura decrece a medida que aumenta la distancia a la superficie de la Tierra) . Llega un momento en que el aire ascendente se ha enfriado tanto que no puede mantener toda el agua que contiene en forma de vapor, y el exceso de vapor de agua se condensa en millones de diminutas gotas acuosas, formando un cúmulo blanco y con aspecto de algodón, una nube.

A medida que se forman las gotitas de agua, se desprende calor, el cual eleva la temperatura del aire, impulsándolo todavía más hacia arriba. El calor liberado, calor latente, es del mismo tipo que el necesario para que se evapore un charco de agua. Este calor desprendido ayuda a mantener el ascenso de la columna de nubes.

Una condición indispensable para que una tormenta se desarrolle es que, con la altura, la temperatura del exterior de la columna ascendente de nubes decrezca más rápidamente que la temperatura de su interior. De esta forma, la columna se mantiene siempre más ligera que el aire que la rodea, y asciende con más y más rapidez, para formar nubes con aspecto de hongo, que más tarde producirán las tormentas conocidas como tormentas de calor.

A medida que la nube asciende, las gotas de agua se transforman en cristales de hielo, que crecen hasta alcanzar un tamaño suficiente para poder caer. Al caer, se funden, de nuevo, en gotas de lluvia, las cuales se encuentran con las corrientes de aire ascendentes. Estas violentas corrientes ascendentes pueden alcanzar velocidades de 110 kilómetros por hora, siendo más comunes las de 37 kilómetros horarios.

Tales corrientes ascendentes rompen las gotas de lluvia, y la fricción con el aire produce una carga eléctrica en ellas, de la misma forma que, al frotar con un paño un trozo de vidrio, éste queda cargado eléctricamente (electrizado). De hecho, sólo las gotas de lluvia más gruesas son lo suficientemente pesadas para forzar su camino a través de las corrientes ascendentes y alcanzar el suelo.

A ello se debe que el agua de las tormentas caiga en forma de gotas .tan gruesas. Las nubes tormentosas, llamadas nubes de cúmulonimbo, condensan cargas eléctricas, hasta que llega un momento en que no pueden retenerla por más tiempo y se descargan, bien sobre otra nube o sobre el suelo. Estas descargas producen los brillantes resplandores del rayo, característicos de las tormentas de verano.

explicacion grafica de una tormenta

La corriente ascendente de aire y vapor de agua encuentra en su camino gotitas de agua condensada y cristales de hielo que descienden. Lo fricción entre ambas provoca su carga eléctrica. La electricidad puede descargarse, bien entre la parte superior y la base de la nube, o entre la base de ¡a nube y la tierra.

El trueno es el ruido que se produce cuando la chispa cruza el espacio que hay entre dos nubes o entre la nube y la tierra. Al caer, las gotas de lluvia arrastran el aire que asciende con ellas hasta tal punto que inician una corriente de aire frío descendente, por lo que, en la misma nube tormentosa, pueden coexistir una violenta corriente ascendente junto a una fuerte corriente descendente.

La acción de ambas, como unas tijeras gigantescas, puede partir en dos un aeroplano o, en el mejor de los casos, proporcionará un vuelo muy agitado. Las corrientes descendentes se rompen en la base de la nube y giran a ambos lados sobre el suelo. Éste es el origen de las ráfagas de aire fresco que marcan el principio de la tormenta. Estas ráfagas pueden elevar masas de aire húmedo y caliente, iniciando una nueva tormenta.

De este modo, es posible que éstas pasen en olas sucesivas y se descarguen sobre la superficie terrestre. Para mantenerse, las nubes tormentosas precisan de un suministro continuo de aire cálido y húmedo, y si éste se interrumpe bruscamente (por ejemplo, cuando la tormenta atraviesa una cadena de colinas), la inmensa cantidad de gotas de agua mantenida por las violentas corrientes ascendentes, como pelotas de ping-pongsostenidas sobre un manantial, se ve obligada a precipitarse a toda velocidad hacia el suelo, en forma de chaparrón.

DISTANCIA DE LA TORMENTA
El relámpago que acompaña al trueno nos proporciona un medio sencillo de averiguar la distancia a que se encuentra la tormenta. Al mismo tiempo que las chispas luminosas saltan a la tierra o a otra nube, el sonido del trueno se produce a lo largo del camino recorrido por la chispa. Pero el sonido viaja con mayor lentitud que la luz.

Así, la luz viaja a 300.000 kilómetros por segundo, lo que, en la práctica, significa que el relámpago es visto en el mismo momento que se produce. Pero el trueno se traslada a la velocidad del sonido, es decir, a 330 metros por segundo. Por tanto, en una tormenta que se encuentre a 1 kilómetro de distancia, el sonido del trueno se escucha unos tres segundos después de verse el relámpago, a dos kilómetros del intervalo es de seis segundos, y así sucesivamente. Luego, para hallar la distancia a que se encuentra una tormenta, hay que contar los segundos que pasan entre el relámpago y el trueno, sabiendo que tres segundos representan un kilómetro.

Fuente Consultada: Revista TECNIRAMA Nª72

El Origen del Planeta Tierra

Vaca Muerta Explotacion del Yacimiento de Hidrocarburos Shale en Neuquen

Vaca Muerta Explotación del Yacimiento de Hidrocarburos

cigueña petroleoVaca Muerta es un yacimiento de hidrocarburos no convencionales, también conocidos como “shale oil” –cuando se extrae petróleo- y “shale gas” –cuando se extrae gas-.

Se denomina No Convencional porque  para la extracción se recurre a un método especial, totalmente diferente al clásico sistema que conocemos de las torres de perforación que solemos ver el costado de las rutas en el sur argentino, o también las famosas “cigüeñas” que trabajan incasablemente desparramadas por grandes áreas desiertas. (imagen izq.)

Este hidrocarburo, una especie de “maná del suelo” se encuentra a unos 3000 m. de profundidad, distribuido en una superficie de aproximadamente 30.000 Km2.

Como se decía antes, para poder extraerlos se debe aplicar otro método, no standar, llamando extracción  standard al sistema en donde se introduce una tubería vertical hasta el depósito de hidrocarburo y por diferencia de presión (natural o provocada) el petróleo crudo asciende hasta la superficie como ocurre normalmente en los países de medio oriente donde esta riqueza emana casi sin esfuerzo. Pero ese petróleo almacenado no era generado en ese lugar, sino más abajo, en la denominada roca madre.

Dadas ciertas condiciones de presión y de calor que haya tenido la formación rocosa, puede darse el caso de que haya quedado petróleo o gas entre las rocas y que nunca haya llegado a los almacenes. En este caso el método de extracción cambia, lo cual lo hace sumamente costoso y complejo, ya que la técnica de considerablemente distinta.

Hay que aclarar que Vaca Muerta no es un descubrimiento actual, sino que desde cuando se hicieron las primeras perforaciones convencional la tubería ha pasado por esa zona, para llegar a otras profundidades mayores conocida como Sierras Blancas. Inclusive se presentaba cierta dificultad, por que cuando pasaban por esa zona debía sellar con lodo esa parte de la perforación, para poder seguir avanzando hacia abajo.mapa vaca muerta

Por es bueno aclarar que “vaca muerta” no se refiere a la zona geográfica sino que  es una formación rocosa muy profunda que recorre el subsuelo de la mayoría de los yacimientos de la cuenca neuquina. En esa formación rocosa está atrapado el petróleo y por eso se ha convertido en un tesoro oculto del que todos los petroleros hablan.

Se cree que Vaca Muerta podría cambiar el panorama energético argentino para los próximos años y convertir al país en un gran potencial de hidrocarburos. Se llama Vaca Muerta porque en realidad, hay una sierra homónima cerca de Zapala, que fue la que le dio al científico que la descubrió hace ya varias décadas la idea de copiar la denominación.

La   formación geológica tiene un espesor entre 590 y 300m. según la zona que se considere, pues abarca una superficie de 70 mil kilómetros cuadrados, ocupando casi toda la provincia de Neuquén y pedacitos de Mendoza, La Pampa y Río Negro.

muestra roca madre
Cuando se observa una pedazo de muestra se parece es una especie de pizarra negra, que se deshace en finas capas cuando se la manipula con los dedos, como una masa de hojaldre de panadería.
Algunos pedazos de esa roca  guardan aún la forma de los amonites y un dejo de olor a hidrocarburo. (Los amonites, son animales comomoluscos con compartimentos en su concha, comunes durante el jurásico, hace unos 195 millones de años.)

Desde hace unos 20 años, sobre todo en Estados Unidos, se empezó a experimentar con perforaciones horizontales (ver figura) que permiten llegar a formaciones rocosas antes inaccesibles.

Respecto a la reservas shale en gas , se sabe que la primera gran cuenca de hidrocarburos shale está en China, con 38 billones de m3. Y la segunda en EE.UU. con 26 billones de m3 y la tercera en Argentina con 23,5 billones de m3. (en igual orden están las reservas de oil shale). Actualmente  las reservas actuales de gas convencional de Argentina son apenas de 0,5 billones de m3. La reservas convencionales están decayendo y se están haciendo exploraciones costa afuera de algunos países como puede ser Brasil, quien ha encontrado ciertos yacimientos importantes.

En Argentina se están haciendo estudio sobre la factibilidad, debido a los altos costos que implica la extracción, pero en caso que resulte un proyecto positivo podría lograr el autoabastecimiento energético, grave inconveniente hoy, que obliga a importar por una cifra de 15.000 millones de dólares anuales, cifra que tiende a incrementarse de no conseguir nuevas extracciones.

La magnitud de la inversión oscila en los 10.000 millones de dólares. Actualmente hay cerca de 100 pozos no convencionales y la mitad son de YPF, hay planificados unos 100 pozos mas a corto plazo, pero para conseguir el autoabastecimiento se necesitaran mas de 2.500 pozos nuevos, y lógicamente si no se consiguen inversiones externas es imposible afrontar tal desafío, que en tiempo sería de unos 10 años.


El petróleo que se ha acumulado en un yacimiento común ha migrado desde algún otro lugar en las profundidades, donde se ha “producido”. En cambio, los hidrocarburos tipo “shale” se encuentran en su propia cocina. Por algo, VacaMuertaes “la roca madre”. El problema es que esta roca tan prolífica  no tiene porosidad y, por lo tanto, hay que creársela para poder hacer que fluya el hidrocarburo y emerja a la superficie.

El proceso de extracción consiste en realizar una perforación vertical de 15 cm. de diámetro hasta la roca madre (unos 3000 m.) y luego entrar en forma horizontal por la misma roca. Luego se genera un “punzado” con una carga explosiva que produce fundamentalmente una muy alta temperatura que perfora la tubería y funde la roca como una suerte de soplete.

Luego en un primer paso se inyectan a altísima presión entre 500 y 600 metros cúbicos de agua con agentes que reducen la fricción para hacer fracturar la roca. Ese golpe de presión hace que la roca se fracture. Como segundo paso se le vuelve a inyectar agua pero con una arena especial, una especie de bolitas negras, perfectamente esféricas, que se importa de China, Brasil o EE. UU. La finalidad de estas partículas es la evitar que se cierren las fisuras y por ese lugar circulará el hidrocarburo hacia el exterior. Un pozo puede tener entre 3 y 15 fracturas.

En las primeras experiencias hechas en EE.UU. la cantidad de agua utilizada se enviaba nuevamente al río, pero ha creado ciertos problemas ambientales, debido a la contaminación de agua subterránea,  por lo que en Argentina estaría previsto un tratamiento de ese agua, para volver a reutilizarla en nuevos pozos. Se utiliza agua del río Limay (no se usará agua subterránea) y a pesar que se utiliza mucho volumen de agua, se sabe que la industria y la agricultura consume mucho mas.

La experiencia petrolera en esa zona es sumamente importante y de larga data, pero este tipo de extracción no convencional no deja de ser un desafío día a día porque aparecen diversos problemas de orden técnico que  deben solucionarse en el momento y lógicamente va sumando nuevas experiencias a todos los operarios y capataces de la planta. Para muchos es una especie de “escuela” permanente, pues hay variables de presión , temperatura y profundidades que según el día se las debe controlar y regular con las “canillas” de las tuberías.

Por otro lado, hay una polémica respecto a los problemas ambientales y de salud que podría generan en el futuro dicha planta y las opiniones de la gente de la zona se han dividido, generándose por momentos conflictos internos, pues también se sabe que podría traer muchos puestos de trabajo para el área del yacimiento.

La polémica en Europa y en los EE.UU. La explotación de gas y petróleo shale ha sido prohibida en Francia y en Bulgaria. En Estados Unidos, donde la industria realmente estalló desde el 2000 (se hicieron miles y miles de pozos en todo el país), hay una enorme polémica respecto del impacto de la actividad en las fuentes de agua y la salud de las personas. Ha habido casos probados de contaminación en los estados de Wyoming y Colorado, y resistencia popular en Ohio, Pensilvania y Nueva York.  Los pozos de hidrocarburos no convencionales se encuentran en áreas pobladas y rurales. En los hospitales se han denunciado casos de padecimientos infrecuentes, como fuertes dolores de cabeza, tumores, reacciones en la piel. También se han notado malformaciones en fetos de animales de granja.

proceso petroleo

 

CARACTERÍSTICAS
Vaca Muerta tiene 4 propiedades geológicas que la distinguen como una formación de shale única en el mundo: importante cantidad de Carbón Orgánico Total (TOC), alta presión, buena permeabilidad y gran espesor.
A su vez, a diferencia de lo que ocurre con otras formaciones de shale, se encuentra alejada de centros urbanos, lo que facilita notablemente las operaciones.
Otra ventaja es que se encuentra a una profundidad mayor a los 2.500 metros, muy por debajo de los acuíferos de agua dulce, lo cual hace más segura su extracción y disminuye los riesgos ambientales.
Además, en esta región existe una importante actividad de producción de gas y petróleo convencional, por lo que se cuenta con la infraestructura necesaria para el desarrollo del shale.

Fuentes Consultadas: Revista VIVA Mayo de 2012

 

Uselo y Tirelo Frases Mentirosas de la Ecología

PRIMEROS PASOS DE LA ECOLOGÍA
CUANDO LA ECOLOGÍA SE PUSO DE MODA

La moda ecológica

Los temas sobre ecología y la preocupación por la contaminación se puso de moda en los últimos años. Como toda moda siguió los mecanismos propios de ésta en la actual sociedad de consumo. Fue impuesta desde arriba y alentada a nivel mundial por medio de la radio, cine, televisión, revistas, periódicos y todo tipo de escritos. Aunque el centro por excelencia es Estados Unidos; sobre todo después de la campaña iniciada en 1970 desde la misma Casa Blanca a través del presidente Nixon.

El recurso de la moda es una de las tantas maneras de neutralizar un tema crucial como el del deterioro del ambiente humano. Se desplaza de ese modo el eje del problema: la contaminación aparece como una cuestión que no tiene nada que ver con la contaminación de la sociedad. Los medios de difusión masivos son los encargados de lanzar esa imagen. Por otra parte, como moda pronto tiene un efecto saturador, se hace algo cotidiano, cumple su ciclo y muere.

Un perfecto círculo para modelar la opinión colectiva, convertirla en inofensiva y sepultar una realidad que de ser abordada correctamente pone al desnudo todas las imperfecciones del sistema. Tomás Maldonado sostiene, no obstante, que cuando la moda haya entrado en la etapa final, dejará un saldo positivo pues habrá “contribuido a formar una conciencia ecológica“, aunque por el momento inconsistente. Pasada la moda será posible reanudar los esfuerzos que llevarán a una conciencia ecológica esencialmente crítica, respecto de la crisis de la sociedad. Ilustraremos estos conceptos con algunas facetas de la moda ecológica en los Estados Unidos.

En este país es donde se puede observar con mayor magnitud el fenómeno de la moda ecológica. Preocupación que, sin embargo, desde muchos años atrás existía ya en algunos científicos y estudiosos. Unas 360 organizaciones defensoras del ambiente humano existen solamente en la zona de Nueva York y más de miles en todo el país norteamericano. De esta profusa actividad en pos de la protección del medio han resultado términos nuevos como el de ecotáctica y ecoactivista.

Comúnmente se llama ecoactivista a los integrantes de estas organizaciones. La mayoría de ellas pertenecen a núcleos estudiantiles: el tema se ha convertido en una gran preocupación de la juventud. Algunos nombres de las agrupaciones de ecoactivistas son rimbombantes y elegidos con un criterio publicitario. Así encontramos a los “Enemigos de la Contaminación”, “Conspiración de la naturaleza” (Universidad de Oregón), “Supervivencia” (Nueva York), “Amigos de la tierra”, etcétera. Otros conservan nombres más serios como “Comité estudiantil de la Crisis Ambiental”, “Estudiantes en Defensa del Ambiente” (Universidad de Minnesota), “Comité de Acción Ambiental para la Supervivencia” (ENACT, Universidad de Michigan), “ECOS” (Universidad de Carolina del Norte), etc.

Casi todas estas instituciones realizan investigaciones sobre la materia, publican algún periódico, tienen distintivos, venden insignias. Por ejemplo el ENACT, ha vendido miles de calcomanías con la inscripción: “Déle una Oportunidad a la Tierra“. Realizan también conferencias, cursos y movilizaciones públicas. Este vasto movimiento protagonizado generalmente por los jóvenes ha sido usado por el establishment como una manera de distraer la atención sobre otros problemas fundamentales de los norteamericanos.

Se impulsa el estudio de la contaminación, su investigación a través de las universidades que tratan de imponer la conciencia de que la lucha es contra una cuestión que afecta a todos, asunto de vida o muerte, por encima de factores políticos, económicos que consideran secundarios. Muchas veces el problema ha servido para desplazar otros conflictos en universidades donde las causas estudiantiles radicales eran la característica predominante. Sin embargo, hay quienes ven en la lucha contra la contaminación una forma de atacar al sistema económico y social.

Una observación importante es la que aporta el poeta californiano Gary Snyder. “Los estudiantes han adoptado —expresa— la causa del ambiente , por una serie de eventos simultáneos. Hay interés en el pensamiento oriental, en el budismo, en la vida tribal, en la vida en pequeñas comunidades”. Empero—agrega— las universidades que estimulan el activismo ambiental van a tener un tigre sujeto por la cola: “Porque no se puede tomar en serio el ambiente sin ser revolucionario. Hay que estar dispuesto a reestructurar la sociedad”.3 Algunas de las acciones de los ecoactivistas trascienden también fuera del ámbito de las casas de estudio. Un grupo de activistas de la Universidad Minnesota organizaron un simbólico entierro de un motor de combustión interna para protestar contra la contaminación de aire provocada por éstos. Muchos de los integrantes del cortejo fúnebre llevaban pancartas con la leyenda: Entierren el motor, antes de que él nos entierre. Acciones como estas son las que han llevado a caracterizar a sus protagonistas como eco-extravagantes. A veces el humor es también un buen vehículo para la protesta.

Los miembros de Acción Ecológica de Boston organizaron una manifestación para entregar a la empresa Boston Edison una cinta azul como El Contaminador del Año. Algunos grupos más radicalizados han expresado su descontento contra la guerra del Vietnam, realizando investigaciones sobre los efectos de la contaminación provocada por los herbicidas arrojados en el suelo vietnamita.

Un ecoactivista de fama mundial es el joven abogado Ralph Nader. Su último libro en español titulado “El Festín Envenenado”, es el resultado de encuestas realizadas por él y su equipo. La importancia del texto radica en cuanto documento político: critica las bases estructurales del sistema capitalista desarrollado y aporta datos concretos de la gravedad de la polución en su país. Nader contribuyó, entre otras cosas, a descubrir los efectos cancerógenos de los ciclamatos en los cobayos.

A raíz de ese hecho se tuvo que prohibir su venta en los Estados Unidos provocando un serio golpe a la industria del mismo cuyo mercado representaba un millón de dólares por año. Sus críticas apuntan doblemente: a las empresas responsables por un lado, y al poder político, por el otro. Los organismos oficiales creados para combatir la contaminación ambiental (por ejemplo, el National Air Pollution control administratio – NAPCA) están para Nader en el mismo complot con las empresas. De allí que entienda y plantee el problema como una guerra entre el público y los contaminadores (las empresas).

La codicia capitalista de estas últimas confunde además —para Nader— hasta los que adhieren al sistema. Señala también en este libro importantes ejemplos que ilustran sobre el poder monopólico de las empresas estadounidenses: la industria alimentaria representa 125 millones de dólares. Cuatro empresas controlan el 35 por ciento de los desayunos. En fabricación y venta de sopas, “Campbel” controla el 95 por ciento del mercado. Los contaminadores, afirma el ecoactivista, se sostienen entre sí.

Fuente Consultada: Transformaciones N°98 Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo

Uselo y Tirelo Eduardo Galeano Frases Mentirosas de la Ecologia

Úselo y Tirelo de Eduardo Galeano
Frases Mentirosas de la Ecología

Un Poco de Historia por los años 70, primeras preocupaciones y
primeras organzaciones
La moda ecológica:

Los temas sobre ecología y la preocupación por la contaminación se puso de moda en los últimos años. Como toda moda siguió los mecanismos propios de ésta en la actual sociedad de consumo. Fue impuesta desde arriba y alentada a nivel mundial por medio de la radio, cine, televisión, revistas, periódicos y todo tipo de escritos. Aunque el centro por excelencia es Estados Unidos; sobre todo después de la campaña iniciada en 1970 desde la misma Casa Blanca a través del presidente Nixon.

El recurso de la moda es una de las tantas maneras de neutralizar un tema crucial como el del deterioro del ambiente humano. Se desplaza de ese modo el eje del problema: la contaminación aparece como una cuestión que no tiene nada que ver con la contaminación de la sociedad. Los medios de difusión masivos son los encargados de lanzar esa imagen. Por otra parte, como moda pronto tiene un efecto saturador, se hace algo cotidiano, cumple su ciclo y muere.

Un perfecto círculo para modelar la opinión colectiva, convertirla en inofensiva y sepultar una realidad que de ser abordada correctamente pone al desnudo todas las imperfecciones del sistema. Tomás Maldonado sostiene, no obstante, que cuando la moda haya entrado en la etapa final, dejará un saldo positivo pues habrá “contribuido a formar una conciencia ecológica”, aunque por el momento inconsistente. Pasada la moda será posible reanudar los esfuerzos que llevarán a una conciencia ecológica esencialmente crítica, respecto de la crisis de la sociedad. Ilustraremos estos conceptos con algunas facetas de la moda ecológica en los Estados Unidos.

En este país es donde se puede observar con mayor magnitud el fenómeno de la moda ecológica. Preocupación que, sin embargo, desde muchos años atrás existía ya en algunos científicos y estudiosos. Unas 360 organizaciones defensoras del ambiente humano existen solamente en la zona de Nueva York y más de miles en todo el país norteamericano. De esta profusa actividad en pos de la protección del medio han resultado términos nuevos como el de ecotáctica y ecoactivista.

Comúnmente se llama ecoactivista a los integrantes de estas organizaciones. La mayoría de ellas pertenecen a núcleos estudiantiles: el tema se ha convertido en una gran preocupación de la juventud. Algunos nombres de las agrupaciones de ecoactivistas son rimbombantes y elegidos con un criterio publicitario. Así encontramos a los “Enemigos de la Contaminación”, “Conspiración de la naturaleza” (Universidad de Oregón), “Supervivencia” (Nueva York), “Amigos de la tierra”, etcétera. Otros conservan nombres más serios como “Comité estudiantil de la Crisis Ambiental”, “Estudiantes en Defensa del Ambiente” (Universidad de Minnesota), “Comité de Acción Ambiental para la Supervivencia” (ENACT, Universidad de Michigan), “ECOS” (Universidad de Carolina del Norte), etc.

Casi todas estas instituciones realizan investigaciones sobre la materia, publican algún periódico, tienen distintivos, venden insignias. Por ejemplo el ENACT, ha vendido miles de calcomanías con la inscripción: “Déle una Oportunidad a la Tierra”. Realizan también conferencias, cursos y movilizaciones públicas. Este vasto movimiento protagonizado generalmente por los jóvenes ha sido usado por el establishment como una manera de distraer la atención sobre otros problemas fundamentales de los norteamericanos. Se impulsa el estudio de la contaminación, su investigación a través de las universidades que tratan de imponer la conciencia de que la lucha es contra una cuestión que afecta a todos, asunto de vida o muerte, por encima de factores políticos, económicos que consideran secundarios.

Muchas veces el problema ha servido para desplazar otros conflictos en universidades donde las causas estudiantiles radicales eran la característica predominante. Sin embargo, hay quienes ven en la lucha contra la contaminación una forma de atacar al sistema económico y social. Una observación importante es la que aporta el poeta californiano Gary Snyder. “Los estudiantes han adoptado —expresa— la causa del ambiente por una serie de eventos simultáneos.

Hay interés en el pensamiento oriental, en el budismo, en la vida tribal, en la vida en pequeñas comunidades”. Empero—agrega— las universidades que estimulan el activismo ambiental van a tener un tigre sujeto por la cola: “Porque no se puede tomar en serio el ambiente sin ser revolucionario. Hay que estar dispuesto a reestructurar la sociedad”.

Algunas de las acciones de los ecoactivistas trascienden también fuera del ámbito de las casas de estudio. Un grupo de activistas de la Universidad Minnesota organizaron un simbólico entierro de un motor de combustión interna para protestar contra la contaminación de aire provocada por éstos.

Muchos de los integrantes del cortejo fúnebre llevaban pancartas con la leyenda: Entierren el motor, antes de que él nos entierre. Acciones como estas son las que han llevado a caracterizar a sus protagonistas como eco-extravagantes. A veces el humor es también un buen vehículo para la protesta. Los miembros de Acción Ecológica de Boston organizaron una manifestación para entregar a la empresa Boston Edison una cinta azul como El Contaminador del Año.

Algunos grupos más radicalizados han expresado su descontento contra la guerra del Vietnam, realizando investigaciones sobre los efectos de la contaminación provocada por los herbicidas arrojados en el suelo vietnamita.

Un ecoactivista de fama mundial es el joven abogado Ralph Nader. Su último libro en español titulado “El Festín Envenenado”, es el resultado de encuestas realizadas por él y su equipo. La importancia del texto radica en cuanto documento político: critica las bases estructurales del sistema capitalista desarrollado y aporta datos concretos de la gravedad de la polución en su país.

Nader contribuyó, entre otras cosas, a descubrir los efectos cancerógenos de los ciclamatos en los cobayos. A raíz de ese hecho se tuvo que prohibir su venta en los Estados Unidos provocando un serio golpe a la industria del mismo cuyo mercado representaba un millón de dólares por año. Sus críticas apuntan doblemente: a las empresas responsables por un lado, y al poder político, por el otro.

Los organismos oficiales creados para combatir la contaminación ambiental (por ejemplo, el National Air Pollution control administration NAPCA) están para Nader en el mismo complot con las empresas. De allí que entienda y plantee el problema como una guerra entre e! público y los contaminadores (las empresas). La codicia capitalista de estas últimas confunde además —para Nader— hasta los que adhieren al sistema. Señala también en este libro importantes ejemplos que ilustran sobre el poder monopólico de las empresas estadounidenses: la industria alimentaria representa 125 millones de dólares.

Cuatro empresas controlan el 35 por ciento de los desayunos. En fabricación y venta de sopas, “Campbel” controla el 95 por ciento del mercado. Los contaminadores, afirma el ecoactivista, se sostienen entre sí.

Contaminacion y Sociedad de Consumo Impacto en el Medio Ambiente

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:

“Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”.

Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecologia y capitalismo

PARA SABER MAS…
IMPACTO SOBRE EL MEDIOAMBIENTALES, A PARTIR  DEL SIGLO XX

Contaminación y sociedad, primeros problemas

Es sabido que en los países capitalistas desarrollados es donde el fenómeno se ha hecho sentir con más intensidad. En el seno de esas sociedades el peligro de la peste gris es cosa cotidiana y hasta casi se podría decir —sin temor a exagerar— que forma parte del paisaje. A una encuesta realizada a habitantes de un descomunal rascacielo de Nueva York, respondía irónicamente uno de sus ocupantes que desde su ventana podía contemplar el smog de cuatro estados norteamericanos.

Mucho ilustran también las estadísticas y las observaciones de los hombres de ciencia sobre el estado de los ríos, la tierra, la atmósfera, las radiaciones y los ruidos en los espacios de las metrópolis industriales. En Europa el estado de la atmósfera al juzgar por las cifras es calamitoso: 25 millones de metros cúbicos de gases de automotores se arrojan por año; como así también otros 2 millones de sustancias industriales, 6 millones de monóxido de carbono y 4 millones de anhídrido sulfúrico. La contaminación del aire de las grandes urbes se debe en un 60 % al escape del transporte automotor. La contaminación de las aguas no es para menos.

En USA —señala la revista Scientific American— más de la mitad de la población se ve obligada a consumir agua que se ha utilizado al menos una vez y ha pasado por la red de colectores y luego repurificada. Los ríos y los lagos de este país reciben 200.000 metros cúbicos de agua caliente por año que arrojan las centrales térmicas y atómicas. Se prevé que en pocos años, las centrales de energía consumirán una sexta parte del gasto diario total de agua de ese país. Sin embargo, necesariamente, esta evidencia no debe llevar a entender que el problema es un asunto que atañe con cierta exclusividad a la órbita de estos países.

Hay una órbita mayor que la comprende: el sistema capitalista de producción. Precisamente, si los distintos modos de producción anteriores han tenido un fin utilitario inmediato sin considerar en absoluto —por su misma naturaleza— las consecuencias más remotas en el plano del entorno humano, es en los últimos siglos, dentro de las estructuras capitalistas, donde esa tendencia con mayor violencia se ha acentuado.

A partir de la revolución industrial y su posterior perfeccionamiento técnico-científico, la producción se automatiza, las contradicciones se tensan y se alcanza el nivel más desarrollado y distorsionado de este sistema que ha pasado de una primera etapa de libre competencia a la etapa monopolista imperante en la actualidad. Así es dable observar cómo un “progreso” o desarrollo desigual se ha operado en la realidad circundante.

Por un lado los grandes centros capitalistas, por el otro países capitalistas dependientes. Lógicamente, en estos últimos el proceso de industrialización ha sido más tardío y se opera, a grandes rasgos, como sucede en gran parte de América Latina a partir de los cambios de la estructura mundial capitalista. Apenas alcanzada la liberación colonial los estados latinoamericanos se subordinaron en relación de dependencia a esa estructura. En la fase de libre competencia exportando materias primas e importando productos manufacturados. Durante este período en muchos casos bajo la hegemonía del Imperio Británico. Después de la crisis capitalista mundial de 1930 y la segunda guerra, se reordena este sistema bajo la hegemonía de los Estados Unidos.

Queda así definitivamente operado el paso paulatino de la fase anterior a un estadio de alta concentración, monopolización y expansión del capital financiero e industrial. Es la etapa del auge de los cartels, trusts y corporaciones.- Los países capitalistas dependientes desarrollan por lo tanto una industria liviana en función de los intereses de las grandes metrópolis. Estas además de exportar industrias se reservan el desarrollo de la industria pesada y básica.

 “La revolución tecnológica —señala Gunder Frank— de la automatización, la cibernética y la unificación de todo el proceso industrial del monopolio, con el consiguiente y rápido envejecimiento de la maquinaria, su decreciente eficiencia relativa, y el exceso de equipo industrial conducen a la transferencia de equipo ocioso b recientemente obsoleto de la metrópoli a América Latina a menudo sin cambiar de dueño”.”

Esta breve síntesis explica sin duda el por qué de la preeminencia de los efectos contaminantes en los centros imperialistas, pero también nos permite observar que la industrialización de los países dependientes no está exenta de producir las mismas consecuencias, dado que por lo general son industrias obsoletas instaladas por esos centros.

Además, como se ha reiterado por los efectos mismos del modo de producción capitalista. Otro factor relacionado a los anteriores es que el encarecimiento de la producción ocasionada en las metrópolis por los gastos para atenuar la contaminación de industrias muy “sucias”, ha impulsado a Europa, Japón y Estados Unidos a trasladar sus industrias más contaminantes a los países capitalistas dependientes. En Brasil, por ejemplo, en los últimos años se han instalado numerosas industrias de distintos sectores imperialistas (japonés, europeo y yanqui) de alto poder de polución ambiental.

Si observamos las más importantes ciudades de los países capitalistas europeos y norteamericanos, como así también las principales de los capitalistas dependientes, encontramos un rasgo común: son el resultado de un crecimiento desordenado en función del mismo desarrollo capitalista.

En las últimas encontramos, además, la presencia de un cordón de población marginal que vive miserablemente y en las condiciones más precarias e insalubres. Son las llamadas villas miserias, en Argentina; callampas en Chile; favelas en Brasil o cantegriles en Uruguay. En Argentina, por ejemplo, viven en las villas que bordean al Gran Buenos Aires, según estadísticas oficiales más de 600 mil personas. Esa población está compuesta en su mayoría por obreros no especializados y desocupados.

La falta de servicios cloacales, agua corriente en estas precarias viviendas, y la cercanía, por lo general, de vaciadores de desperdicios o arroyos donde las industrias evacuan sus desechos, no parece preocuparle a muchos especialistas en polución. ¿No es acaso esta realidad también una forma de contaminación? El problema indudablemente no se resuelve mediante proyectos urbanísticos como el de Brasilia.

A pesar de ser una ciudad totalmente nueva, debidamente planificada, se vio al poco tiempo rodeada de villas miserias. Osear Niemeyer, refiriéndose al proyecto de esta ciudad realizado por el arquitecto Lucio Costa, dice que le fue imposible a los obreros habitar las viviendas destinadas a ellos, dado la estructura social y política de Brasil. “Veíamos con pesar, que las condiciones sociales vigentes se chocaban en este punto con el espíritu del Plano Piloto, creando problemas imposibles de resolver en el tablero, aun cuando se apelase, como algunos ingenuos sugirieron, a una arquitectura social, que a nada conduce sin una base socialista”.

Veamos ahora algunas estadísticas sobre la urbanización en los países capitalistas desarrollados. Thant ex secretario de la ONU, apunta: “El ritmo de la urbanización es más rápido en las naciones en desarrollo. En 1920 la población urbana era de 100 millones en esos países. Para el año 2000, podrá muy bien ser veinte veces mayor. En las naciones desarrolladas, la población urbana se cuadruplicará durante el mismo periodo”. Y añade: “Con demasiada frecuencia el desarrollo urbano incontrolado destruye recursos valiosos, paisajes y seres vivientes.

En las regiones desarrolladas, la planificación urbanística va también muy a la zaga del crecimiento urbano. Cuando se han elaborado planes frecuentemente se los ha dejado de lado a causa de presiones de orden político, económico o social”. Señala además, el ex funcionario de la ONU, “que el aumento de la población y la progresiva urbanización van acompañadas de las repercusiones aceleradas de la industrialización, así como de una tecnología avanzada que suele adaptarse mal a las necesidades humanas y a las exigencias del medio (…) Entre 1937 y 1966, el índice anual de producción se sextuplicó. En el mismo período, la producción anual de automóviles, que apenas eran conocidos a comienzo de siglo, aumentó de 5 a 19 millones.

En el decenio último, el valor tota! de la producción industrial se ha duplicado. Casi todos los índices de industrialización se hallan en aumento”. Tales cifras indican con claridad el ritmo del desarrollo capitalista. La contaminación no es como se suele afirmar “el precio que hay que pagar por el progreso”. El problema es mucho más serio. ¿De qué sirve un progreso para unos y la indigencia para otros? ¿De qué sirven un progreso que amenaza con consumir a la tierra y se basa en la explotación del hombre por el hombre? Estos interrogantes se plantearon, también, algunos científicos jóvenes de la Unesco que pusieron en tela de juicio lo que consideraron “toda una tradición basada en la explotación del hombre y la naturaleza por una tecnología imperialista”.5 ¿Para qué, además, el crecimiento de un mecanismo industrial y tecnológico que obliga también a consumir sus desperdicios?

Veamos algunos datos al respecto. “El uso creciente de la tecnología moderna ha originado un aumento importante en la cantidad de desechos que contaminan el medio. Se ha calculado que tan sólo en los Estados Unidos de América tales residuos representan todos los años 142 millones de toneladas de humo y emanaciones nocivas, 7 millones de automóviles, 20 millones de toneladas de papel, 48.000 millones de envases metálicos, 26.000 millones de botellas y frascos, 3.000 millones de toneladas de escorias y desechos fabriles y 200 billones de litros de agua caliente, además de una gran variedad de otros desperdicios”.1 De mayor gravedad aún, es la forma de deshacerse de algunos desperdicios tóxicos (ácidos, venenos, gases, etc.).

Los Estados Unidos constantemente depositan estas sustancias en profundos pozos. Actualmente unos 130 de estos depósitos subterráneos se encuentra a menos de 600 metros, en superficies de piedra, arenisca, etc., que con los años van a pasar a las aguas que fluyen sobre la misma. No existe tampoco ninguna garantía de que los gases neurotóxicos y otras armas químicas-biológicas producidas por la industria bélica estadounidense y arrojadas por toneladas al mar no vayan a provocar efectos ecológicos insolubles.

La sociedad capitalista a pesar d% su crecimiento desaforado, no ha logrado, ni siquiera mediante el incremento del consumo, modificar las desigualdades propias de sus estructuras productivas. La crisis, el escándalo está contenido en el seno mismo de su desarrollo. Frente a las fabulosas cifras de sus excedentes económicos encontramos los porcentajes de desocupación. El descontento, la lucha de los sectores sociales antagónicos se han tensado al máximo en estos últimos años. En Estados Unidos, por ejemplo, no es una novedad que los conflictos raciales tienen una raíz social; es la lucha de explotados contra explotadores. El movimiento hippie, el consumo masivo de drogas y estimulantes son también síntomas de esta sociedad en retirada. No sólo en los países dependientes los conflictos están a la orden del día.

En las principales capitales de Estados Unidos y Europa se alzan las voces y la lucha de miles y miles de trabajadores y estudiantes para cuestionar las expresiones más flagrantes del sistema. En ese contexto la contaminación es la expresión a nivel del aire, del agua, del suelo, de la congestión urbana, etc., el marco ambiental de esa crisis general. Crisis, no obstante, intrínseca a la sociedad capitalista, pero que se ha agravado con la aparición de un sistema socialista de producción que lo ha obligado a constreñir su esfera imperialista mundial.

Frente al poderío atómico de las potencias imperialistas la lucha de los pueblos de China, Corea, Cuba, Laos, Camboya y Vietnam ya han demostrado históricamente que es posible frenar la amenaza atómica, mediante el combate sin cuartel. La industria bélica es su más alto refinamiento tecnológico y la ciencia es su servicio, aplicada por los norteamericanos en la guerra en Indochina pone al desnudo una de las formas de contaminación más terroríficas de nuestro tiempo. Pero este tema merece un punto aparte.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Cuidar la Naturaleza Proteger el Medio Ambiente

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus victimas. Las empresas gigantes de la industria química, la industria petrolera y la industria automovilística han pagado buena parte de los gastos de la Eco-92, la conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las empresas trasnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

Como señaló, en aquellos días, el comentarista André Carothers, “en el programa de acción finalmente aprobado, la principal referencia a las compañías trasnacionales entra dentro de la categoría de grupos cuyo papel en los procesos decisorios internacionales debe reforzarse, de manera que los gigantes de la industria figuran junto a los niños, las mujeres y los grupos indígenas’.

En el gran baile de máscaras del fin del milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos bíotecnológicos. Pero estos desvelos científicos de los grandes laboratorios no se proponen encontrar plantas más resistentes, que puedan enfrentar las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen.

De las diez empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfeizer, Upjohn, Shell, lCD. La industria química no tiene tendencias masoquistas.

En cambio, las tendencias homicidas y mundicidas de los grandes laboratorios no sólo se manifiestan en los países del sur del mundo —adonde envían, bautizados con otros nombres, los productos que el norte prohíbe— sino también en sus países de origen. En su edición del 21 de marzo de 1994, la revista Newsweek informó que en el último medio siglo el esperma masculino se ha reducido a la mitad en los Estados Unidos, al mismo tiempo que se ha multiplicado espectacularmente el cáncer de mama y el de testículo. Según las fuentes científicas consultadas por la revista, los datos disponibles indican que la intoxicación química de la tierra y el agua tiene la responsabilidad principal en estos desastres, y esa intoxicación proviene, en gran medida, de ciertos abonos y pesticidas industriales.

¿Lo que es bueno para las grandes empresas es bueno para la humanidad? La reconquista de este mundo usurpado, la recuperación del planeta o lo que nos quede de él, implica la denuncia de la impunidad del dinero y la negación de la mentirosa identidad entre la libertad del dinero y la libertad humana.

La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

Han sido pobres todos los muchos muertos del cólera en América Latina, ahora que volvió aquella peste de los tiempos viejos: las aguas y los alimentos contaminados por los desechos industriales y los venenos químicos han matado gente como moscas. ¿Será que Dios cree, como los sacerdotes del mercado, que la pobreza es el castigo que la ineficiencia merece? Toda esa gente que había cometido el delito de ser pobre, ¿fue sacrificada por el cólera o por un sistema que pudre lo que toca, y que en plena euforia de la libertad del mercado desmantela los controles estatales y desampara la salud pública?

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines de 1988, en la Amazonia brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Sin reforma agraria, los campesinos expulsados por eljatifundio seguirán siendo puntas de lanza de la expansión del propio latifundio selva adentro, un ejército de colonos muertos de hambre que arrasan bosques y exterminan indios por cuenta del puñado de empresarios que acaparan la tierra conquistada y por conquistar.

Cinco años después del crimen de Chico Mendes, los obispos brasileños denunciaron que más de cien trabajadores rurales mueren asesinados, cada año, en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo se encaminaban a las ciudades desde las plantaciones del interior.

Adaptando las cifras a cada país, esa declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de los exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de una ecología sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político. Nuestros hormigueros urbanos seguirán siendo infiernos de la ecología aunque se pongan en práctica los proyectos surrealistas que deliran ante las consecuencias por impotencia ante las causas: en Santiago de Chile proponen volar un cerro con dinamita, para que los vientos puedan limpiar el aire; en Ciudad de México se proyectan ventiladores del tamaño de rascacielos…

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecoretos para un planeta feliz

Naturaleza y sociedad:
Primeras reflexiones sobre  este tema: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

El interrogante planteado nos instala, en realidad, en el viejo debate respecto de las relaciones del hombre con la naturaleza. A partir de este eje podemos poner a foco una explicitación más profunda de las causas fundamentales del deterioro del ambiente humano. Sabido es que el hombre a lo largo de la historia ha venido transformando, dominando o sirviéndose de la naturaleza para asegurar su supervivencia. Esa acción la ha ejercido a través del trabajo, y con el transcurso de los siglos fue también perfeccionando los instrumentos de trabajo hasta convertirlos en la moderna tecnología.

Precisamente, el trabajo diferencia al hombre de los animales. Aun así, sabemos que los animales modifican la naturaleza, que en ella, como afirma Engels, nada ocurre en forma aislada. Pero cuando éstos destrozan la vegetación o cualquier otro factor de su entorno lo hacen involuntariamente. En cambio, el hombre transforma, procesa la naturaleza en forma intencionada mediante el trabajo. ¿Por qué, entonces, gran parte de la humanidad vive como si las riquezas naturales fuesen insuficientes para todos, sumidas en la miseria y entregadas a un trabajo alienado?

Una respuesta poco convincente es la que dan los científicos que afirman que las materias primas no alcanzarán en un futuro no muy lejano, que en la tierra los recursos se van empobreciendo debido al exceso de población. Es más viable, en cambio concentrar la atención en los distintos modos que a través de la historia el hombre ha ido realizando el proceso de transformación de las riquezas naturales en alimentos, vestidos, etc. esenciales para su existencia. En torno al trabajo, pues, se ha organizado el ser humano socialmente.

Su lugar en la sociedad va a estar determinado por su lugar en la actividad productiva. Se establecen así lo que se conoce como relaciones de producción. Federico Engels en su clásico libro “El origen de la familia, la propiedad y el Estado”, explica que en la comunidad primitiva la organización de la producción estaba basada en la labor común y en la armonía de las relaciones; todos eran propietarios de los medios de producción y de lo producido. Dado el nivel desarrollado de los instrumentos y técnicas de producción, lo obtenido mediante el trabajo alcanzaba para subsistir y no arrojaba excedentes.

Posteriormente (esquemáticamente expresado), a lo largo de varios siglos, se perfeccionan los instrumentos de trabajo, se accede al uso de algunos metales y en razón del rendimiento del trabajo aparecen excedentes de medios de existencia. Sin embargo no todos van a disfrutar de esos excedentes. Así surge la primera forma de propiedad privada y la sociedad dividida en clases.) Por un lado el sector dominante, propietario de los medio de producción que vive a expensas del trabajo de los demás. Por el otro, los que trabajan para la obtención de los medios necesarios para su subsistencia y para producir medios de vida para los propietarios de los medios de producción. Es así como a la explotación de la naturaleza se une la explotación del hombre por el hombre.

La lucha entre esas dos clases determinadas por el lugar que ocupan en el sistema de producción ha sido y es el motor de la historia. A lo largo de la misma, distintas formas de propiedad de los medios de producción corresponden a distintos modos de producción. Necesariamente en forma esquemática podemos decir que antes de llegar al sistema de producción capitalista de nuestros días, la sociedad humana ha transitado desde la comunidad primitiva por el modo de producción esclavista y feudal.

Pero en este largo y dialéctico tránsito a través de los siglos estos modos de producción “han buscado siempre el efecto útil del trabajo en su forma más directa e inmediata”, sin prever ni importarle en lo más mínimo las consecuencias remotas del mismo. Y esos efectos existen; porque si e! hombre puede servirse de la naturaleza, “después de una de esas victorias —como explica Engels— la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que a menudo anulan a las primeras.

Los hombres que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otras regiones talaban los bosques para obtener tierra de labor, ni siquiera podían imaginarse que, al eliminar con los bosques los centros de acumulación y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras”.

Pues bien, de todo esto se desprende que el hombre ha venido desde el comienzo de la vida alterando el equilibrio ecológico, y que sus consecuencias como un boomerang recaen sobre sí mismo. Porque, además, el hombre es parte de la naturaleza y no un ser ajeno a ella, ni tampoco antítesis de la misma como lo entiende el dualismo idealista.

Al respecto, dice Engels: “Así a cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado, que es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes. . .”

Ahora bien, si la experiencia de miles de años y el desarrollo de las ciencias naturales permiten prever las consecuencias naturales provocadas por la producción, esto es más una expresión de deseos que una realidad. Porque como se ha visto, todos los modos de producción han perseguido un efecto útil inmediato del trabajo.

En el modo de producción capitalista esta trayectoria se continúa y perfecciona con los progresos de la ciencia y la tecnología. También por primera vez en este modo los productores son separados de los medios de producción; ya no sólo no son propietarios de los mismos sino que tampoco poseen su uso.

Para poder subsistir deben vender su fuerza de trabajo. El hombre pasa a ser por primera vez en la historia una mercancía más. Los propietarios de los medios de producción, le pagan un salario, que tiene el valor necesario para mantener la fuerza de trabajo en condiciones aptas de seguir produciendo y reproducirse. Pero como lo que necesita para ello es de menor valor que lo que produce, existe un excedente que se apropian los dueños de los medios de producción.

La acumulación de plusvalía, dicho a grandes rasgos explica cómo una clase explota y domina a otra Refiriéndose al período capitalista de libre competencia, señala Engels: “Cuando un industrial o un comerciante vende la mercancía producida o comprada por él y obtiene la ganancia habitual, se da por satisfecho y no le interesa lo más mínimo lo que pueda ocurrir después con esa mercancía y su comprador. Igual ocurre con las consecuencias naturales de esas mismas acciones.

Cuando en Cuba los plantadores españoles quemaban los bosques en las laderas de las montañas para obtener con la ceniza un abono que sólo les alcanzaba para fertilizar una generación de cafetos de alto rendimiento, poco les importaba que las lluvias torrenciales de los trópicos barriesen la capa vegetal del suelo, privada de la protección de los árboles, y no dejasen tras de sí más que rocas desnudas. Con el actual modo de producción, y por lo que respecta tanto a las consecuencias naturales como a las consecuencias sociales de los actos realizados por los hombres, lo que interesa preferentemente son sólo los primeros resultados, lo más palpable”. Interés primordial por lo tanto de la ciencia, la tecnología y la producción industrial dentro del sistema capitalista.

Observemos, por ejemplo, el uso de la energía nuclear. Evidentemente, como descubrimiento científico es un aporte positivo, pero lo que plantea serias dudas son las consecuencias conocidas y posibles de su utilización en el marco de la sociedad capitalista.

El científico John W. Gofman, colaborador en el proyecto Manhattan que tuvo como resultado la fabricación de la bomba atómica, señala que “la industria nuclear es una industria muy peligrosa. . . los que hoy toman decisiones en la materia comprometen el destino. de la humanidad entera y eso por varios milenios. . . La tasa de radioactividad tolerada según las normas existentes en los EE.UU. puede provocar, cada año, la aparición de 32.000 casos de cánceres suplementarios y de 150.000 a 1.500.000 de muertes suplementarias”. Las afirmaciones de Gofman fueron el resultado de sus investigaciones realizadas para la Comisión de Energía Atómica (CEA) de Estados Unidos.

A raíz de la misma se convirtió, junto con otros científicos, en uno de los principales enemigos de la industria nuclear norteamericana. Gofman hace hincapié en la aparente seguridad de las centrales nucleares y afirma que aun si hubiese una posibilidad sobre diez mil de que una de éstas sufriese un accidente grave por año, ya sería un riesgo inaceptable”. Sus descubrimientos —confiesa el científico— se vieron facilitados por el ataque que recibió de las compañías de electricidad General Electric, Westinghouse y de todos los industriales de la energía nuclear, cuando publicaron sus estudios sobre el uso de explosiones nucleares para abrir puertos canales, arrasar montañas y desviar ríos.

“Nos preocupaba también —dice J. G.— la carrera del armamento nuclear que cada vez aumentaba más. Pero la producción de electricidad utilizando reactores nucleares nos parecía totalmente razonable. Sin embargo, como todos los ataques venían del sector de la electricidad nuclear, empezamos a estudiar todo lo dicho y publicado en la materia. Nos dimos cuenta que la industria nuclear era el más gigantesco fraude y que la humanidad entera era su víctima”.

Para el estudioso norteamericano, sería menos riesgoso ponerse a investigar la posibilidad de utilizar una energía limpia, no contaminante como sería la solar. .Sin embargo, observa que la decisión “no puede ser tomada porque las inversiones de la energía nuclear son enormes y los grupos de presión no la quieren perder”. No es casual tampoco que J. Gofman se formule sobre el problema la siguiente reflexión: “Los gobiernos y las grandes compañías industriales van a enfrentarse cada vez más con problemas de ecología y podrán resolverlos cada vez menos en las estructuras políticas clásicas.

En ese sentido la ecología es una ciencia subversiva”.8 Si retomamos la pregunta que nos hacíamos sobre la relación entre la crisis de la naturaleza y la crisis de la sociedad, es factible observar que ambas son expresión histórica de un sistema de producción basado en la explotación de una clase por otra y en donde la ciencia, la tecnología sirven para perpetuar ese sistema.

Tomás Maldonado es muy claro en este aspecto. “El escándalo de la sociedad —afirma— culmina hoy en el escándalo de la naturaleza. El cuadro se completa ahora, y sólo ahora, estamos en condiciones de decir que sociedad y naturaleza pertenecen al mismo horizonte problemático. No existen, como se creía antaño dos contabilidades; por un lado, las cuentas con la sociedad y, por el otro, las cuentas con la naturaleza. . .

Obviamente, hay que tener en cuenta también los factores históricos, es decir, los vínculos condicionantes y determinantes de la sociedad. El feroz saqueo de la naturaleza llevado a cabo durante los dos últimos siglos seria incomprensible sin un examen minucioso de las modalidades operativas de tales factores históricos. En la práctica, esto significa que el interrogante sobre el escándalo de la sociedad debe preceder al interrogante sobre el escándalo de la naturaleza”.

(ver: huella ecológica)

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Uselo y Tirelo Ecologia en Latinoamerica Plantar Arboles

“Plantar árboles es siempre un acto de amor a la naturaleza”

El mundo está siendo desollado de su piel vegetal y la tierra ya no puede absorber y almacenar las lluvias. Se multiplican las sequías y las inundaciones mientras sucumben las selvas tropicales, devoradas por las explotaciones ganaderas y los cultivos de exportación que el mercado exige y los banqueros aplauden. Cada hamburguesa cuesta nueve metros cuadrados de selva centroamericana. Y cuando uno se entera de que el mundo estará calvo más temprano que tarde, con algunos restos de selva en Zaire y Brasil, y que los bosques de México se han reducido a la mitad en menos de medio siglo, uno se pregunta:

 ¿Quiénes son peligrosos? ¿Los indígenas que se han alzado en armas en la selva lacandona, o las empresas ganaderas y madereras que están liquidando esa selva y dejan a los indios sin casa y a México sin árboles? ¿Y los banqueros que imponen esta política, identificando progreso con máxima rentabilidad y modernización con devastación?

Pero resulta que los banqueros han abandonado la usura para consagrarse a la ecología, y la prueba está: el Banco Mundial otorga generosos créditos para forestación. El Banco planta árboles y cosecha prestigio en un mundo escandalizado por el arrasamiento de sus bosques. Conmovedora historia, digna de ser llevada a la televisión: el destripador distribuye miembros ortopédicos entre las víctimas de sus mutilaciones.

En estas nuevas plantaciones madereras, no cantan los pájaros. Nada tienen que ver los bosques naturales aniquilados, que eran pueblos de árboles diferentes abrazados a su modo y manera, fuentes de vida diversa que sabiamente se multiplicaba a sí misma, con estos ejércitos de árboles todos iguales, plantados como soldaditos en fila y destinados al servicio industrial.

Las plantaciones madereras de exportación no resuelven problemas ecológicos, sino que los crean, y los crean en los cuatro puntos cardinales del mundo. Un par de ejemplos: en la región de Madhya Pradesh, en el centro de la India, que había sido célebre por la abundancia de sus manantiales, la tala de los bosques naturales y las plantaciones extensivas de eucaliptos han actuado como un implacable papel secante que ha acabado con todas las aguas; en Chile, al sur de Concepción, las plantaciones de pinos proporcionan madera a los japoneses y proporcionan sequía a toda la región.

El presidente del Uruguay hincha el pecho de orgullo: los finlandeses están produciendo madera en nuestro país. Vender árboles a Finlandia, país maderero, es una proeza, como vender hielo a los esquimales. Pero ocurre que los finlandeses plantan en el Uruguay los bosques artificiales que en Finlandia están prohibidos por las leyes de protección a la naturaleza.

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

plantar arboles

Cuidado de la Naturaleza y Medio Ambiente Orígenes de la Ecologia

“Es verde lo que se pinta de verde”

Ahora los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo.

Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes el Banco manejará, junto a las Naciones Unidas, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, cien veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda; y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos, que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto; y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto más pagamos, más debemos, y cuanto más debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo rápido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente y que al precio de la devastación ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.

Así se yeta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sinónimas de atraso, mientras pueblos y tierras son sacrificados, en nombre de la modernización, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez más a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en América Latina lleva cinco siglos de mala vida aunque ahora mienta que es nueva —neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial— y que sólo ha servido, a la vista está, para desarrollar colosales mamarrachos.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

Hasta los dragones asiáticos, que tanto sonríen para la propaganda, están sangrando por esas heridas: en Corea del Sur, sólo se puede beber un tercio del agua de los ríos; en Taiwan, un tercio del arroz no se puede comer.

medio ambiente

El auge u orígenes de la ecología
Cuando Ernst Haeckel, registró la palabra ecología, interpretando su raíz griega “oikos” en el sentido de hogar, de relación de vida, es probable que no imaginaba que cien años más tarde se convertiría en la ciencia de más notoriedad en el estudio del medio ambiente. Tal vez el auge de esta disciplina científica, se deba —como explica un ecólogo argentino— no al hecho de que en los últimos diez años se haya logrado un avance metodológico o a una trascendencia tecnológica inmediata, sino a la instrumentación que se hace de la misma.

En tal sentido, para los defensores, de la economía capitalista y por consiguiente para la ideología dominante en la mayoría de los países altamente industrializados, la ecología es la ciencia capaz de resolver las tres crisis que consideran fundamentales: la crisis de recursos, la del aumento de la población y la de la contaminación. Su punto de partida es considerar que la contaminación obedece a que la industria, que ha sido muy eficiente en algunos aspectos, ha sido insuficiente para eliminar los desechos de su propia actividad.

En esencia y resumiendo, la ecología es la ciencia que se ocupa de las relaciones de interdependencia entre los seres vivientes y el espacio vital. Expresado en otras palabras: “es la ciencia que estudia la estructura y el funcionamiento de la naturaleza en cuanto sistema organizado, en su totalidad”. En relación con esta disciplina científica hay dos cuestiones que es importante examinar aquí. Una es el concepto de biosfera que está implícito en la ultima caracterización de la ecología.

La otra es precisamente poner en claro qué se entiende por medio ambiente. En cuanto a la biosfera, como lo indica Bárbara Ward, es la manera de denominar nuestro planeta entendido como un sistema global donde el agua, el aire y la tierra mantienen una relación interdependiente.

El cual es la base de la vida, trasmite toda la energía necesaria y pese a su enorme capacidad de supervivencia está formado por mecanismos infinitamente delicados y vulnerables —hojas, bacterias, plancton, catalizadores, niveles de oxígeno disueltos, equilibrios térmicos— gracias a los cuales la ardiente energía solar puede ser utilizada y la vida continuar.

El término biosfera fue usado por primera vez en 1875 por el geógrafo austríaco Suess, posteriormente el concepto fue esbozado por e! naturalista francés Lamark y finalmente desarrollado e incorporado a la ciencia contemporánea por el científico ruso V. I. Vernadsky.

Con todo, recién en 1968, en la Conferencia sobre la Biosfera celebrada en París con los auspicios de la Unesco, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, se tuvieron en cuenta las repercusiones de esa compleja unidad en las relaciones que el hombre mantiene con su medio. Se reiteró allí la importancia de la ecología en el estudio de la relación de las especies con su contorno biofísico. La biología tradicional y en especial su orientación a estudiar las especies aisladamente quedó en este siglo totalmente superada por esta visión integradora del planeta como un todo.

Sin embargo, cabe aclarar que ya en el siglo pasado Federico Engels adelantaba esta concepción: “En la naturaleza —expresa— nada ocurre en forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por éste; y es generalmente el olvido de este movimiento y de esta interacción universal lo que impide a nuestros naturalistas percibir con claridad cosas más simples”. Veamos ahora a qué se ha dado en llamar medio ambiente. De posturas claramente delineadas aparecen cuando se centra la cuestión en la apreciación de lo que es o se entiende por medio ambiente.

Por un lado hay quienes lo ven como el espacio geofísico o la biosfera, donde se desenvuelve el hombre. Esta visión, desde luego con ciertos matices, es la de quienes adhieren a la ecología tradicional. Un exponente de esta corriente lo constituye el núcleo de científicos y dirigentes empresarios vinculados a portentosos consorcios industriales europeos y norteamericanos, autodenominado Club de Roma.

En síntesis, su óptica se sustenta en un pretendido apoliticismo y en la difusión de un modelo futuro del planeta, elaborado mediante el procesamiento por computadoras de datos de la realidad que no contemplan aspectos fundamentales del entorno social y político. Paradoja o no, ese modelo que fue encargado al Instituto de Tecnología de Massachusetts, está incluido en el plan de acción mundial de las Naciones Unidas para la aplicación de la ciencia y de la técnica.

La otra vertiente, en cambio, visualiza el problema del medio ambiente en un marco más amplio. Entiende que forman parte del mismo tanto los factores de orden físico (la biosfera) como los factores económicos y culturales. Por ejemplo, algunos científicos de la Unesco señalan al respecto que “la crisis del medio es en realidad una crisis múltiple o una serie de crisis convergentes”; y manifiestan su convicción de que “la neutralidad política y moral no es buena para ciencia”.

El conocido ensayista Josué de Castro, puntualiza: “Un análisis correcto del medio debe abarcar el impacto total del hombre y de su cultura sobre los restantes elementos del contorno, así como el impacto de los factores ambientales sobre la vida del grupo humano considerado como totalidad. Desde este punto de vista, el medio abarca aspectos biológicos, fisiológicos, económicos y culturales, todos ellos combinados en la misma trama de una dinámica ecológica en transformación permanente”.

Este concepto sin duda aparece con más objetividad que aquel que concibe al medio como un sistema de relaciones mutuas entre los seres vivos considerados ambos como fenómenos aislados. Concepción abolida, por otra parte, por Marx y Engels al ayudar a comprender bajo una nueva luz la relación dialéctica entre conciencia y realidad. En esta perspectiva se sitúa la ecología crítica. Es el punto de vista de muchos científicos e investigadores, entre los cuales encontramos a los que se han dedicado a sacar a luz los verdaderos objetivos de la ecología propugnada por Nixon en su famoso discurso de 1970.

Per otro lado, estas divergencias ecológicas tienen que ver con una cuestión de fondo en torno al carácter del conocimiento científico. Hay quienes sostienen la existencia de una ciencia en estado puro, aislada de todo condicionamiento político e ideológico; y otros que por el contrario afirman que existe una estrecha relación entre la ciencia y esos factores.

En la Primera Reunión Argentina de Ecología y Seminario Latinoamericano de Problemas Ecológicos realizado en abril de 1972, en la Argentina, primó este último criterio, “La mayoría de sus participantes —señala una crónica del evento—, aunque de composición muy heterogénea, compartían casi unánimente la opinión de que los problemas y actividades científicas están profunda y evidentemente condicionados por los factores socioeconómicos y políticos y, por lo tanto, no pueden ser considerados aisladamente”. Ubicado el problema de la contaminación ambiental bajo esta óptica, cabe entonces establecer la siguiente reflexión: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

Orígenes del Cuidado del Medio Ambiente Ecologia en Latinoamerica

“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

La salud del mundo está hecha un asco. “Somos todos responsables”, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al “sacrificio de todos” en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

Estas cataratas de palabras, inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero de ozono, no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, que encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que “si los siete mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, harían falta diez planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. (ver: huella ecológica)

Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito, pero el paciente se está muriendo.

cuidar el planeta

PARA SABER MAS….
PRIMERO PASOS SOBRE EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE

El espacio escrito, oral y visual que cubren los medios de comunicación de masas se ha visto en la última década teñido con alta frecuencia por una preocupación general: la contaminación del ambiente humano. Debido a la eficacia en sí de estos medios y a la redundancia con que se ha manipuleado la información sobre el tema, se ha logrado difundir ampliamente los principales síntomas de la crisis del habitat humano.

Se sabe así que la atmósfera de las grandes ciudades fundamentalmente norteamericanas y europeas, están compenetradas de pestilentes sustancias tóxicas entre las que sobresalen, por su peligrosidad para la salud, el dióxido de carbono proveniente de los procesos de combustión de la producción de energía, de la industria y de la calefacción doméstica y el monóxido de carbono que arrojan los automotores.

Se conoce, también, que las aguas del planeta están afectadas por los residuos de las grandes industrias, los desagües cloacales, el uso de pesticidas o herbicidas y la radioactividad termonuclear. En torno de éstas y otras facetas del fenómeno se instaló la conciencia de que un nuevo peligro acecha al hombre de este convulsionado y vertiginoso siglo XX: la alteración progresiva del equilibrio ecológico.

Es que más acá de los horrores de la guerra, de las consecuencias trágicas de Hiroshima y Nagasaki, del empleo de napalm en Vietnam o del peligro de la destrucción nuclear, existe una erosión lenta pero persistente del entorno humano que para los más alarmistas amenaza con transformar a la tierra en un planeta muerto, sin vida alguna, como lo es presumiblemente la Luna y tal vez alguno de los otros cuerpos celestes que integran nuestra galaxia. Si bien, como se ha expresado, la contaminación se hace sentir intensamente en las grandes metrópolis industriales, la consideración del problema ha cobrado en los últimos tiempos una importancia general. Científicos, estudiosos y expertos de todas las naciones del mundo asistieron en junio de 1972 a la primera Conferencia de las Naciones Unidas del Medio Ambiente.

En ella se expresaron posiciones diferentes que reflejan en realidad las contradicciones y grandes divisiones económicas, sociales e ideológicas del mundo de hoy. En consecuencia, la declaración emitida al finalizar la Conferencia si bien significó un paso adelante en cuanto amplía la consideración del problema, pues alude a las interrelaciones políticas, económicas y sociales, en esencia es un producto que traduce la dificultad de unificar criterios muy dispares. Dos años antes, en enero de 1970, Richard Nixon había pronunciado un mensaje llamando la atención al pueblo norteamericano sobre la situación crítica en que se encontraban los tres componentes bíóticos fundamentales: el aire, el agua y el suelo.

El texto contenía además medidas para paliar el problema. Quedaba Estados Unidos oficialmente reconocido así de una cuestión que hasta ese momento había sido sólo denunciada por científicos y especialistas, que por tales actitudes desde las esferas oficiales y los sectores dominantes de la industria y la banca, se los había acusado de defectistas o derrotistas con respecto al estilo de vida norteamericano.

El reconocimiento del “establishment” estadounidense como era de esperar dio vía libre para que las empresas periodísticas y editoriales dieran otra vuelta de tuerca a la preocupación por la contaminación del medio ambiente. Tal reconocimiento, en realidad, como bien lo señala Tomás Maldonado , se debía a que las cosas habían llegado a un punto que el gobierno de Nixon no podía ignorarlas. Además, inmediatamente, se tuvo la certeza que se había instrumentado “una operación diversionista para distraer al pueblo de los EE. UU. de los grandes temas que su sociedad tenía que resolver: el racismo, la guerra del Vietnam, la pobreza de amplios sectores de la población”.

En efecto, la polución ambiental se ha convertido hoy en una preocupación pública. Sin embargo, se la conoce más por sus consecuencias o efectos en la salud humana que por sus causas. Es conocido que el smog —palabreja formada por la unión de los vocablos ingleses smoke (humo) y fog (niebla)— de las grandes ciudades industriales es la causa del aumento de los índices de cáncer y otras enfermedades de pulmón, Han contribuido también a ese conocimiento numerosos estudios de especialistas y organizaciones internacionales de la salud.

Por ejemplo, la OSP, señala que “las muertes por bronquitis crónicas, están en aumento constante en las ciudades y países con mayores grados de contaminación atmosférica, llegando actualmente a casi el 10 % del total de las muertes en Inglaterra. En los EE. UU. las muertes por enfisema pulmonar aumentaron del 1,5 por 100.000 habitantes en 1950, a casi el 8 por 100 mil habitantes en 1960”. Se ha puesto, además, el acento en enfoques cientificistas o meramente técnicos, en la idea de que el hombre realiza una indiscriminada explotación de la naturaleza. . . Pero muy poco se ha avanzado sobre las relaciones más profundas del fenómeno.

Inevitablemente, como se verá más adelante, ya sea encubiertamente o por cualquier otro mecanismo, lo ideológico se perfila en cada interpretación o análisis sobre la polución ambiental, lo que genera, por cierto, puntos de vista distintos y controvertidos.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Problemas Ambientales en Argentina Agentes Contaminantes

PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES DE ARGENTINA-AGENTES CONTAMINANTES
AGUA-RESIDUOS-AIRE-SUELOS-DEFORESTACIÓN

La calidad de vida de la población empeora día a día. Muchas son las causas que provocan esta situación pero, en gran medida, es producto del deterioro en que se encuentra el ambiente. Después de la década del 50, comenzaron a estudiarse medidas para detener ese deterioro en los países desarrollados. Hoy, todo el mundo sabe que si no se cuida el ambiente, el futuro de las generaciones venideras estará muy comprometido. Países ricos y pobres padecen los problemas ambientales aunque de diferente forma. Por otro lado, es seguro que las mejores posibilidades de solucionarlos las tienen los primeros. Estos problemas ambientales afectan ciudades, áreas rurales, países, regiones y al planeta en general, en distinta escala.

emision de humo al medio ambiente

PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES DE ARGENTINA Y EL MUNDO

Los principales expertos sobre los problemas medioambientales que afectarán a nuestras vidas. Esta es la conclusión. La escasez de agua, la degradación de la calidad del aire y los suelos, el crecimiento y disposición de los residuos y la producción de energías contaminantes son los problemas ambientales más graves que afectarán a la población en los próximos 10 años. Al menos, ésa es la principal conclusión de un grupo de expertos y representantes de organizaciones dedicadas al estudio y seguimiento de la cuestión ambiental.

Con el cambio climático como telón de fondo, el paisaje ha comenzado a variar y esos nuevos trazos podrían ser irreversibles, aún más, podrían agravarse si no se toman medidas con urgencia.

Un informe del Banco Mundial, reafirma la gravedad de la situación. Las conclusiones cruzan variables políticas, económicas y ambientales e indican que el proceso se ha desatado y la productividad agrícola empezará a caer en América Latina entre un 12 y un 50 por ciento en las próximas décadas. El deterioro de los suelos por sobreexplotación y utilización exagerada de agroquímicos es una de las razones. Aquí, un recorrido por los temas medioambientales que más preocupan.

EL AGUA

El 71 por ciento de la superficie del planeta  está cubierto por agua. Apenas el 2,5 por ciento es agua dulce, pero no toda puede ser consumida porque más del 70 por ciento de esa agua dulce está congelada en los polos. Es decir, que con menos del 1 por ciento del total del agua existente hoy se deben satisfacer las necesidades de 6.600 millones de personas que habitan el planeta. Según cifras de las Naciones Unidas, en la próxima década, unos 2.700 millones de personas vivirán en zonas con escasez de agua.

La diputada nacional y licenciada en economía Fernanda Reyes agrega que a la alarmante y continua degradación del agua, hoy se le suma una distribución inequitativa: hay millones de personas sin acceso a agua segura para sus necesidades elementales. “Se trata de un bien escaso y lamentablemente se lo usa sin control”, y cita el ejemplo de los millones de litros que utiliza la minería a cielo abierto en provincias como Catamarca o San Juan.

“La expansión irracional y sin control de la frontera agrícola, junto con el efecto de la desertificación, están provocando la pérdida o modificación del habitat de miles de personas por la degradación de la biodiversidad con lo que se acentúan los efectos del cambio climático global”, explica Reyes.

Por otro lado, el incremento de la duración de los períodos de sequía y lluvias es una de las consecuencias más perniciosas de los cambios en el clima. Esto representa la mayor preocupación del especialista en meteorología Osvaldo Canziani, quien preside uno de los grupos de trabajo del Panel de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en inglés). Según menciona se está gestando una especie de revolución por el recurso hídrico, habida cuenta de que se ha duplicado el consumo de agua desde principios del siglo XX hasta 1940, y que se ha multiplicado dos veces más a fines del siglo. Esto está indicando que todos debemos informarnos de qué manera podemos darle una solución posible.

“El agua es un elemento vital que probablemente generará en un futuro no muy lejano negocios de trillones de dólares. Hoy una botella de agua es un elemento muy valioso para países con escasez, aunque cualquiera de nosotros puede despreciarla al abrir la canilla y dejarla correr libremente”, afirma Canziani, quien recibió, junto con sus colegas, el Premio Nobel de la Paz 2007.

LOS RESIDUOS

El mal manejo de los desechos afecta a casi todas las ciudades de Argentina y de Latinoamérica. La mayoría de los grandes ríos y lagos está contaminado por la basura domiciliaria, las cloacas y la actividad industrial o minera. Por lo menos, en la Argentina, hay más de 2.000 basurales a cielo abierto sin ningún tipo de control.

La directora Ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), María Eugenia Di Paola, explica que la basura —su tratamiento y disposición— será un problema a resolver en la década que viene. Di Paola, quien es experta en derecho de los Recursos Naturales e hizo un máster en derecho Ambiental, expresa que, en primer término, hace falta revertir el modelo de contaminación imperante por uno diferente, que i dé prioridad a la restauración y prevención. “Esto implica trabajar p en la gestión integral de los residuos que incluyen el re-ciclado, revalorización y reutilización de los elementos que consumimos”.

Para la especialista será notable el impacto de las actividades productivas en el agua, el aire y el suelo. “Producir la menor contaminación de estos recursos será fundamental para lograr el equilibrio de los ecosistemas. La clave está en el trabajo que, tanto en el nivel público como privado y ciudadano, pueda hacerse en las cuencas hídricas y atmosféricas. Hay que garantizar que el agua y la riqueza que encierra la tierra puedan perdurar y mantener la calidad porque lo que estará en juego es la salud de la población”.

EL AIRE Y EL SUELO

La superficie cultivada en América Latina se duplicó en los últimos 10 años. La agricultura intensiva y la utilización de productos químicos degradó los suelos hasta dejarlos, en algunas zonas como La Pampa o Santa Fe, inutilizados para cualquier tipo de producción.

Definitivamente, la deforestación indiscriminada cambió el paisaje y, en consecuencia, ha generado variaciones en las condiciones climáticas y ha restado posibilidades para la oxigenación necesaria. Di Paola propone cambiar el paradigma de las actividades productivas. “El sector privado debe adaptarse, integrando en su planificación y forma de trabajo al ambiente y al desarrollo sostenible. En la región, un ejemplo del desafío que se presenta es el de la agricultura sustentable —rotación de los suelos, evitar los fertilizantes químicos, proteger y mejorar la calidad del suelo, el aire y el agua para satisfacer las necesidades actuales y futuras del mundo— frente al avance de la frontera agrícola sin la debida planificación”.

ENERGÍAS CONTAMINANTES

La desaceleración en la utilización de energías contaminantes llevará varios años; los autos y la producción todavía se sostienen con los combustibles fósiles.

Los equipos técnicos de FARN alertan sobre la inminente escasez del petróleo y sus derivados. Señalan como alternativa las energías  renovables y apuntan que hace falta una modificación de la matriz energética mundial.“La dependencia de los combustibles deberá cambiar por dos razones: es un recurso no renovable y uno de los principales productores de dióxido de carbono”, dice Di Paola.

EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Canziani señala que la temperatura global seguirá aumentando cada año y a consecuencia de esto, la Argentina sufrirá cada vez más tormentas fuertes, granizadas y el aumento del nivel del mar. “América del Sur contribuye al efecto invernadero del mundo con un cinco por ciento, y la mitad de ese porcentaje es a causa de la deforestación”, explica el científico.

Sergio Jellinek, director de Comunicación del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, dice que “los países y ciudadanos de América Latina, en particular los que viven en condiciones de extrema pobreza, son altamente vulnerables a los efectos del cambio climático”, y cita las principales conclusiones del estudio que e] organismo acaba de presentar sobre la materia.

En un escenario sin cambios, es decir sin una acción decidida por partí de los gobiernos, el sector privado y  sociedad civil, los impactos más críticos del cambio climático en Amé rica Latina y el Caribe serían lo siguientes:

* En México, entre 30 por ciento y 85 por ciento de los establecimientos rurales podrían enfrentar la pérdida total de su productividad económica en 2100.

* Los desastres naturales resultantes de fenómenos climáticos (tormentas, sequías e inundaciones) tendrán un costo promedio de 0,6 por ciento del PBI en los países afectados.

* Varios glaciares andinos desaparecerán dentro de los próximos 20 años lo que afectará el suministro de agua de 77 millones de personas en el año 2020.

* El riesgo de dengue, paludismo y otras enfermedades infecciosas aumentaría en algunas zonas.

“Hay que entender que los países industrializados cargan una responsabilidad histórica por las actuales concentraciones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático. Por lo tanto, un compromiso concertado que involucre a América Latina debe estar basado en la idea de que una mejor gestión ambiental debe ir de la mano con el crecimiento económico”, expresa Jellinek.

Los desafíos que la humanidad tiene por delante en esta materia posiblemente sean los más grandes del siglo. Para llegar a buen puerto hace falta un compromiso que involucre no sólo a los Estados, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. Es la hora de la responsabilidad individual. Reconocerlo nos hará bien.

PARA SABER MAS…
¿Dónde están los árboles?: deforestación

La destrucción de los bosques y las selvas, para usar el suelo en otras actividades, lleva al proceso de deforestación. Esto compromete la existencia de las especies vegetales, animales y del suelo mismo; también altera el clima, porque tanto las selvas como los bosques lo regulan. La fotosíntesis que realizan los vegetales interviene en el equilibrio de los gases de la atmósfera: una hectárea de selva consume anualmente casi cuatro toneladas de dióxido de carbono y devuelve dos toneladas de oxígeno.

Con el fin de obtener alimentos, materias primas y energía, o realiza una explotación forestal, el hombre, desde épocas antiguas, fue talando beques y selvas de manera irracional. Originó así uno de los problemas que deben enfrentar en la actualidad los países desarrollados y subdesarrollados. Millones de hectáreas de bosques se deforestan anualmente por tala o quema.

Esto ocurre, sobre todo, en áreas tropicales donde los suelos tiene una cubierta vegetal delgada y las excesivas lluvias no permiten la acumulación de los materiales que le dan fertilidad (son suelos muy débiles, que se pierden fácilmente). Los pueblos agricultores que realizan estas prácticas con el tiempo tienen que abandonar el lugar porque el suelo ya no produce. Es bien sabido que para generar un centímetro de suelo se necesitar cien años.

Pero la deforestación continúa y en cada segundo que pasa desaparecer. del planeta tres mil metros cuadrados de bosques.
La consecuencia más significativa de la deforestación es la pérdida de ‘.i biodiversidad o diversidad biológica, que es el número de especies de plantas, animales y microorganismos existentes en el planeta. Esto pone en peligro el funcionamiento y el equilibrio natural de los ecosistemas. Las áreas de bosques y selvas tropicales encierran la mayor biodiversidad de la Tierra y actualmente corren serio riesgo de desaparecer. Casi cinco millones de kilómetros cuadrados de áreas territoriales o marinas, correspondientes a países desarrollados, se encuentran bajo protección. Pero todavía esos niveles siguen siendo insuficientes. Algunos científicos sostienen que dentro de cien años se perderán alrededor del 50% de las especies existentes en el planeta.

Si queremos conservar nuestros recursos forestales y que resulten renovables, son necesarias políticas de control y manejo basadas en el conocimiento de los ecosistemas. Lamentablemente, en los países subdesarrollados, los estudios forestales son elementales o no existen; y si se dictan leyes sobre el tema, probablemente no se cumplen. Las empresas madereras destruyen los recursos sin tener en cuenta las consecuencias futuras. La tala no respeta el tiempo que necesita una variedad para regenerarse, se desequilibran las comunidades de árboles y, muchas veces, son reemplazadas por otras de poco valor que crecen sobre suelos dañados. Sólo una gestión forestal sostenible, que equilibre objetivos ambientales, económicos y sociales, podrá servir de solución para este problema.

Los suelos se pierden: erosión
Los procesos erosivos se deben a la acción combinada de los agentes naturales (el viento, la lluvia y los cambios de temperatura) sobre la superficie de la Tierra. En muchas oportunidades, estos procesos provocan la pérdida del suelo. En las regiones áridas o semiáridas, es muy común la erosión eólica (producida por el viento), y en las regiones húmedas, la hídrica (ocasionada por el agua). Pero no sólo los agentes naturales son los causantes de la erosión de los suelos; las prácticas agrícolas inadecuadas, el sobrepastoreo, la explotación forestal, la deficiente utilización del agua y la urbanización también alteran o destruyen la cubierta vegetal protectora del suelo y aceleran estos procesos.

La deforestación y la erosión degradan los suelos, sobre todo en la regiones secas, y originan la desertización: transforman los suelos fértiles en desiertos.
También provocan desertización la tala excesiva de árboles para la obtención de leña, como ha ocurrido en la región del Sahel, en África. La salinización de los suelos es otra de las causas de desertización. En este último caso, se trata de un proceso que concentra en la superficie terrestre las sales que quedan por la evaporación del agua producida por las temperaturas elevadas; esto ocurre, por ejemplo, en las regiones áridas de Australia, Estados Unidos, Egipto, Pakistán, Siria e Irak.

La tercera parte del planeta está ocupada por desiertos, y a cada segundo que pasa desaparecen mil toneladas de suelo fértil. Según estimaciones de las Naciones Unidas, para el año 2000 un tercio de las tierras cultivables se habrá transformado en desiertos. Si esto no se detiene, ¿qué ocurrirá con las posibilidades de alimentación de la humanidad?

Para evitar todos estos procesos hay que implementar métodos de conservación de suelos. Algunos de ellos son: el aporte de materia orgánica obtenida de fertilizantes naturales o químicos; el cultivo en contorno, es decir, aprovechando las pendientes del terreno (como lo hacían los incas en los Andes peruanos) o la incorporación de plantas regeneradoras del suelo en la rotación de los cultivos. Estas plantas fijan y protegen el suelo durante la fase de crecimiento, y cuando se las entierra con el arado aportan materia orgánica.

Agricultura sustentable
Las prácticas agrícolas pueden generar la pérdida de fertilidad, la erosión y hasta la destrucción de los suelos, con el consecuente deterioro del medio ambiente.

La población mundial crece día a día y en muchos lugares del planeta el problema de la desnutrición es alarmante. Teniendo en cuenta que la agricultura es la base de la alimentación, es imperioso revertir la forma en que esa actividad se practica. Se trata, entonces, de realizar una agricultura sustentable, integrada, que tenga en cuenta el medio, y permita usar los recursos con más eficiencia.

Una de las formas de hacerlo es mediante la disminución del uso de los fertilizantes químicos, los plaguicidas y los insecticidas. Todos permitieron el aumento de la producción de alimentos, pero su uso desmedido provoca serias alteraciones en los sistemas naturales y en la salud de la población que los consume. Para revertir esta situación, se plantea su uso moderado y la valorización de los procesos naturales: uso de abonos naturales, como el estiércol, y otros que también permiten disminuir los costos, sobre todo en los países menos desarrollados.

La práctica de una agricultura altamente tecnificada le ha permitido a los países desarrollados obtener grandes ganancias, pero ha comprometido la fertilidad de los suelos. Esta situación los ha llevado a desarrollar una agricultura sustentable, más allá de los intereses de las empresas agroquímicas que imponen sus productos en el mercado.

Una agricultura sustentable supone: uso de los productos de desecho y el reciclado de nutrientes; prácticas de conservación de los suelos, del agua y demás recursos, y el conocimiento de las limitaciones que puede imponer el clima o el relieve del lugar.

Esta práctica sólo traerá beneficios reales si se implementa dentro de programas de política ambiental, y con el esfuerzo de las comunidades, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG).

cuadro de problemas medioambientales

ASPECTOS A RECORDAR PARA COMPRENDER LOS CONJUNTOS AMBIENTALES

1. Acerca de la relación entre la sociedad y la naturaleza La relación entre las sociedades y la naturaleza siempre es desigual, ya que las sociedades tienen diferentes estilos de desarrollo y la base natural del planeta no presenta las mismas condiciones para el desarrollo de actividades económicas a lo largo de todos los continentes.
2. Acerca del tapiz vegetal natural y el implantado: Cada vez es más difícil encontrar conjuntos ambientales que se basen en el tapiz vegetal natural u original. Por ejemplo; en el área de espacios cultivados en clima templado de la Argentina, el tapiz vegetal originario antes de que llegaran los colonizadores europeos era de pasturas, pero la acción humana ha implantado gran cantidad de árboles y cultivos que no eran originarios del lugar.
3. Acerca de los centros urbanos: Los centros urbanos son los ambientes con mayor nivel de modificación o, según algunos autores, de artificialización, de la naturaleza. Allí, no obstante, sigue lloviendo, sigue habiendo cursos de agua superficiales o subterráneos y continúan soplando los vientos.
4. Acerca de los actores sociales: Para entender cómo son y cómo funcionan los ambientes es necesario entender a los diferentes actores sociales que están implicados en su construcción: los empresarios, el Estado, las Organizaciones No Gubernamentales ambientalistas, los trabajadores y la gente en general.
5. Acerca de los Estados fuertes y los Estados débiles: Algunos ambientes son más saludables que otros. Por ejemplo, el ambiente de las grandes urbes latinoamericanas es mucho más nocivo para la salud de la gente que los ambientes de las ciudades centroeuropeas. Esto tiene que ver con el papel que cumplen los Estados en su relación con los demás actores sociales. Los Estados más débiles tienden a descuidar los aspectos de salubridad de los ambientes en los que intervienen.
6. Acerca de las escalas de análisis: El análisis de un conjunto ambiental siempre requiere estudiar lo que pasa en ese lugar, en vinculación con lo que pasa fuera de él. Por ejemplo: el deterioro del suelo por la utilización que realizan las comunidades campesinas en el sur de México tiene que ver con su atraso. Esta situación de extrema pobreza se entiende contextualizando a esos campesinos en la sociedad, la economía y la política de México. De la misma manera, la contaminación de los ambientes costeros en Uruguay requiere entender el movimiento de las corrientes marinas en relación con el crecimiento de las algas, además de los factores sociales que originaron ese problema.

7. Acerca del tiempo histórico: Los conflictos y las negociaciones entre los distintos sectores sociales varían a lo largo del tiempo. También hay sociedades con mayores posibilidades de realizar proyectos políticos, sociales y ambientales autónomos, en los que ninguna otra sociedad las obliga a realizar lo que no desean. Las sociedades “hacen” su historia y son responsables de sus acciones a través del tiempo. Una de las maneras en que se refleja el paso del tiempo histórico es en cómo aprovecharon o desperdiciaron las posibilidades que les brindaba la naturaleza.

Mirar un mapa de grandes conjuntos ambientales no es otra cosa que mirar un aspecto del estado de las distintas sociedades en un momento dado de la Historia. Es muy probable que el mapa de los grandes conjuntos ambientales de América Latina dentro de quinientos años sea muy distinto al que se observa en esta doble página. Al igual que este mapa de ambientes, que es muy distinto al mapa de ambientes de hace quinientos años, cuando llegaron los primeros colonizadores y empezaron a modificar aceleradamente la naturaleza… y a las^sociedades aborígenes que en ella vivían, punto de partida de este libro.

El deterioro ambiental en la selva paranaense
Para conocer el estado actual de deterioro ambiental en la Argentina y caracterizar los procesos de degradación, en el año 1986 la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC) convocó a técnicos de distintas instituciones para trabajar en el tema. En 1988 se publicó el documento “El Deterioro del Ambiente en la Argentina” (PROSA: Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua).

Este documento se refirió especialmente a la degradación de los suelos de la provincia de Misiones. La erosión hídrica, considerada de moderada a grave, abarcaba el 9% de la superficie, o sea, 260.000 ha del territorio de esa provincia. Las áreas más afectadas eran las del centro-sur: departamentos de Oberá, L. Alem y San Javier, en los que el cultivo de la yerba mate es muy importante. Estimaciones de ese mismo informe señalaban que unas 400.000 ha o más del bosque nativo estaban sufriendo una degradación de mediana a intensa, al igual que unas 100.000 ha de pastizales. La degradación más acentuada afectaba a los bosques provinciales en la zona del Alto Paraná y del Alto Uruguay.

La selva paranaense, por su heterogeneidad, es un sistema de alta complejidad ambiental. Hasta el siglo XVI, su dinámica estuvo regulada por factores físicos y por la propia biocenosis -conjunto de especies distintas, libres, parásitas o simbióticas, todas indispensables para la supervivencia de la comunidad-, incluidas las poblaciones indígenas allí asentadas. En la etapa de conquista y de colonización europeas, se evidenciaron los primeros impactos a la orilla de los ríos, en los campos abiertos y en las áreas de borde, consecuencia de los emplazamientos humanos, de las actividades agrícolas y ganaderas y de las expediciones de exploración, la caza de esclavos y la recolección de yerba mate.

A partir del siglo XIX, el poblamiento y el modelo de desarrollo adoptado produjeron una importante reducción de las áreas selváticas. La expansión agrícola y el obraje forestal son las responsables de este cambio y de la degradación de los montes remanentes. En Misiones, se empobreció la masa arbórea antes que la cobertura boscosa, como consecuencia de la inadecuada explotación forestal.

En los últimos cien años desapareció el 90% de la selva original, y el futuro de este sistema se encuentra seriamente comprometido a corto plazo, salvo las 500.000 ha que se hallan protegidas.

Debería ponerse en marcha una planificación integral para un buen uso del suelo mediante la zonificación, según las aptitudes ecológicas y la viabilidad económica. Y deberían ordenarse los sistemas agrícolas, silvícolas y acuáticos a lo largo del tiempo para obtener un verdadero desarrollo sustentable.

Fuente: “La conservación de los recursos naturales y el hombre en la selva paranaense”, por Pablo
Laclau. Boletín Técnico N° 20. Fundación Vida Silvestre Argentina, Fondo Mundial para la Naturaleza

Fuente Consultada:
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Sociedad, Espacio y Cultura De La Antigüedad Al Siglo XV Amézola-Dicroce-Ginestet-Semplici

Causas y Efectos del Efecto Invernadero Calentamiento Global

Causas y Efectos del  Efecto Invernadero

Introducción

Nuestra Tierra

El efecto invernadero

La capa de ozono

Calentamiento del planeta

Las consecuencias del Calentamiento Global

Sube el nivel del mar

1. Introducción

La temperatura de nuestro planeta es perfecta para la vida. Ni demasiado caliente como Venus, ni demasiado frío, como Marte. Gracias a estas condiciones, la vida se extiende por todos sitios.

La Tierra recibe el calor del Sol. Algunos gases de la atmósfera la retienen i evitan que parte de este calor se escape de retorno al espacio.

Hoy día esta situación de equilibrio delicado esta en peligro a causa de la contaminación de la atmósfera, que provoca que los gases retengan mucho calor cerca de la superficie. Las temperaturas de todo el planeta han aumentado en el ultimo siglo y esto podría provocar un cambio climático a nivel mundial.

El aumento del nivel del mar y otros cambios en el medio ambiente representan una amenaza para todos los seres vivos.

El termino efecto invernadero hace referencia al fenómeno por el cual la Tierra se mantiene caliente y también al calentamiento general del planeta. Para mantener las condiciones ambientales optimas para la vida es indispensable que entendamos las relaciones complejas que se establecen entre la Tierra y la atmósfera.

     2. Nuestra Tierra     

La Tierra es como una isla de vida en medio del espacio vacío. Los científicos no creen que exista vida en otro punto del sistema solar. En cambio, las condiciones de nuestro país son perfectas. No le falta ni aire ni agua y el Sol nos proporciona luz y calor.

Nuestro planeta esta rodeado por la atmósfera. Se trata de una fina capa de gases (principalmente de oxigeno y nitrógeno) que se extiende hasta unos 700 km. por sobre de la superficie terrestre. Es en la atmósfera, que mantiene el planeta caliente donde se producen todos los fenómenos climatológicos. Esta capa contiene también otros elementos químicos: nitrógeno, carbono y sofre, transferido constantemente a la Tierra y aprovechados por los seres vivos.

Las temperaturas de nuestro planeta son las mas adecuadas para que los animales y las plantas sobrevivan y se reproduzcan. Las temperaturas varían según la zona de la Tierra, des del frío de los casquetes polares hasta el calor extremo de la selva tropical y el desierto. Pero los seres vivos se han adaptado a todas las condiciones ambientales y podemos encontrar vida casi a todo el planeta.

Des del espacio se pueden ver los indicios del clima de la Tierra. La rotación del planeta y las diferencias de temperatura provocan movimientos de aire sobre la superficie terrestre. Así se forman el viento, las nubes y la lluvia. Las nubes transportan las lluvias que llenan los ríos y los lagos. La temperatura del planeta hace que el agua se mantenga en estado liquido. Si hiciera demasiado frío, el agua se helaría y si hiciera demasiado calor, se transformaría en vapor de agua.

    3. El efecto invernadero   

La atmósfera de la Tierra está compuesta de muchos gases. Los más abundantes son el nitrógeno y el oxígeno (este último es el que necesitamos para respirar). El resto, menos de una centésima parte, son gases llamados “de invernadero”. No los podemos ver ni oler, pero están allí. Algunos de ellos son el dióxido de carbono, el metano y el dióxido de nitrógeno.

causas el efecto invernadero

En pequeñas concentraciones, los gases de invernadero son vitales para nuestra supervivencia. Cuando la luz solar llega a la Tierra, un poco de esta energía se refleja en las nubes; el resto atraviesa la atmósfera y llega al suelo. Gracias a esta energía, por ejemplo, las plantas pueden crecer y desarrollarse.

Pero no toda la energía del Sol es aprovechada en la Tierra; una parte es “devuelta” al espacio. Como la Tierra es mucho más fría que el Sol, no

puede devolver la energía en forma de luz y calor. Por eso la envía de una manera diferente, llamada “infrarroja”. Un ejemplo de energía infrarroja es el calor que emana de una estufa eléctrica antes de que las barras comiencen a ponerse rojas.

Los gases de invernadero absorben esta energía infrarroja como una esponja, calentando tanto la superficie de la Tierra como el aire que la rodea. Si no existieran los gases de invernadero, el planeta sería cerca de 30 grados más frío de lo que es ahora! En esas condiciones, probablemente la vida nunca hubiera podido desarrollarse. Esto es lo que sucede, por ejemplo, en Marte.

En el pasado, la Tierra paso diversos periodos glaciales. Hoy día quedan pocas zonas cubiertas de hielo. Pero la temperatura mediana actual es solo 4 ºC superior a la del ultimo periodo glacial, hace 18000 años.

Marte tiene casi el mismo tamaño de la Tierra, y está a una distancia del Sol muy similar, pero es tan frío que no existe agua líquida (sólo hay hielo), ni se ha descubierto vida de ningún tipo. Esto es porque su atmósfera es mucho más delgada y casi no tiene gases de invernadero. Por otro lado, Venus tiene una atmósfera muy espesa, compuesta casi en su totalidad por gases de invernadero. ¿El resultado? Su superficie es 500ºC más caliente de lo que sería sin esos gases.

Por lo tanto, es una suerte que nuestro planeta tenga la cantidad apropiada de gases de invernadero.

El efecto de calentamiento que producen los gases se llama efecto invernadero: la energía del Sol queda atrapada por los gases, del mismo modo en que el calor queda atrapado detrás de los vidrios de un invernadero.

En el Sol se producen una serie de reacciones nucleares que tienen como consecuencia la emisión de cantidades enormes de energía. Una parte muy pequeña de esta energía llega a la Tierra, y participa en una serie de procesos físicos y químicos esenciales para la vida.

Prácticamente toda la energía que nos llega del Sol está constituida por radiación infrarroja, ultravioleta y luz visible. Mientras que la atmósfera absorbe la radiación infrarroja y ultravioleta, la luz visible llega a la superficie de la Tierra. Una parte muy pequeña de esta energía que nos llega en forma de luz visible es utilizada por las plantas verdes para producir hidratos de carbono, en un proceso químico conocido con el nombre de fotosíntesis. En este proceso, las plantas utilizan anhídrido carbónico y luz para producir hidratos de carbono (nuevos alimentos) y oxígeno. En consecuencia, las plantas verdes juegan un papel fundamental para la vida, ya que no sólo son la base de cualquier cadena alimenticia, al ser generadoras de alimentos sino que, además, constituyen el único aporte de oxígeno a la atmósfera.

En la fotosíntesis participa únicamente una cantidad muy pequeña de la energía que nos llega en forma de luz visible. El resto de esta energía es absorbida por la superficie de la Tierra que, a su vez, emite gran parte de ella como radiación infrarroja. Esta radiación infrarroja es absorbida por algunos de los componentes de la atmósfera (los mismos que absorben la radiación infrarroja que proviene del Sol) que, a su vez, la remiten de nuevo hacia la Tierra.

El resultado de todo esto es que hay una gran cantidad de energía circulando entre la superficie de la Tierra y la atmósfera, y esto provoca un calentamiento de la misma. Así, se ha estimado que, si no existiera este fenómeno, conocido con el nombre de efecto invernadero, la temperatura de la superficie de la Tierra sería de unos veinte grados bajo cero. Entre los componentes de la atmósfera implicados en este fenómeno, los más importantes son el anhídrido carbónico y el vapor de agua (la humedad), que actúan como un filtro en una dirección, es decir, dejan pasar energía, en forma de luz visible, hacia la Tierra, mientras que no permiten que la Tierra emita energía al espacio exterior en forma de radiación infrarroja.

A partir de la celebración, hace algo más de un año, de la Cumbre para la Tierra, empezaron a aparecer, con mayor frecuencia que la habitual en los medios de comunicación, noticias relacionadas con el efecto invernadero. El tema principal abordado en estas noticias es el cambio climático. Desde hace algunas décadas, los científicos han alertado sobre los desequilibrios medioambientales que están provocando las actividades humanas, así como de las consecuencias previsibles de éstos.

En lo que respecta al efecto invernadero, se está produciendo un incremento espectacular del contenido en anhídrido carbónico en la atmósfera a causa de la quema indiscriminada de combustibles fósiles, como el carbón y la gasolina, y de la destrucción de los bosques tropicales. Así, desde el comienzo de la Revolución Industrial, el contenido en anhídrido carbónico de la atmósfera se ha incrementado aproximadamente en un 20 %. La consecuencia previsible de esto es el aumento de la temperatura media de la superficie de la Tierra, con un cambio global del clima que afectará tanto a las plantas verdes como a los animales. Las previsiones más catastrofistas aseguran que incluso se producirá una fusión parcial del hielo que cubre permanentemente los Polos, con lo que muchas zonas costeras podrían quedar sumergidas bajo las aguas. Sin embargo, el efecto invernadero es un fenómeno muy complejo, en el que intervienen un gran número de factores, y resulta difícil evaluar tanto el previsible aumento en la temperatura media de la Tierra, como los efectos de éste sobre el clima.

Aún cuando no es posible cuantificar las consecuencias de éste fenómeno, la actitud más sensata es la prevención. El obtener un mayor rendimiento de la energía, así como el utilizar energías renovables, produciría una disminución del consumo de combustibles fósiles y, por lo tanto, de nuestro aporte de anhídrido carbónico a la atmósfera. Esta prevención también incluiría la reforestación, con el fin de aumentar los medios naturales de eliminación de anhídrido carbónico. En cualquier caso, lo importante es ser conscientes de cómo, en muchas ocasiones, nuestras acciones individuales tienen influencia tanto sobre la atmósfera como sobre la habitabilidad del planeta.

Consecuencias: Conocemos las consecuencias que podemos esperar del efecto invernadero para el próximo siglo, en caso de que no vuelva a valores más bajos:

  •     Aumento de la temperatura media del planeta.
  •     Aumento de sequías en unas zonas e inundaciones en otras.
  •     Mayor frecuencia de formación de huracanes.
  •     Progresivo deshielo de los casquetes polares, con la consiguiente subida de los niveles de los océanos.
  •     Incremento de las precipitaciones a nivel planetario pero lloverá menos días y más torrencialmente.
  •     Aumento de la cantidad de días calurosos, traducido en olas de calor.

pinguino emperador

El pingüino más grande de todas las especies es el emperador, y vive únicamente en la Antártida, En la parte más cálida de la región, península antartica; Pointe Géologie, han sufrido una importante disminución en décadas recientes. Las temperaturas más elevadas de los Inviernos han hecho que el hielo fuese más delgado, debilitándolo y haciendo que sea arrastrado por los frecuentes vientos. Como resultado, los huevos y los pinchones de los emperadores no llegan a adquirir la capacidad necesaria para sobrevivir por sus propios medios. Esta especie de ave necesita estabilidad, zonas bloqueadas por hielo marino donde puedan crecer y, al mismo tiempo, zonas del mar libres de hielo para alimentarse. En una zona al este de la Antártida la población se redujo al 50%. La mayor mortalidad fue en la década del 1970.

    4. La capa de ozono     

EL ozono es un gas cuyas moléculas están formadas por tres átomos de oxígeno(O3), uno más que las moléculas de oxígeno que respiramos. La capa de ozono se fue engrosando a medida que fue aumentando la cantidad de oxígeno. Esto es así porque su formación se debe a reacciones químicas entre el oxígeno y los rayos ultravioletas.

En la atmósfera, el ozono se concentra en un estrecha franja de la estratosfera, entre los 20 y 40 kilómetros de altura, formando la llamada capa de ozono, un elemento decisivo para la vida en el planeta. En efecto, la capa de ozono es para los seres vivos como un paraguas protector frente a los peligrosísimos rayos ultravioletas. Si estas radiaciones alcanzaran la superficie terrestre sin pasar por el filtro del ozono, causarían entre otros muchos efectos dañinos, la destrucción del fitoplacton, base de todas las cadenas alimentarias del océano, por lo que peligrarían todos los organismos marinos; en el hombre, la radiación ultravioleta causaría un debilitamiento general del sistema inmunológico, importantes daños en la vista, y un aumento de casos de cáncer de piel.

En 1974, dos científicos estadounidenses Sherwood Rowland y Mario Molina descubrieron que los CFC, sustancias muy utilizadas en la industria, destruyen el ozono.

Rowland y Molina fueron atacados por las empresas productoras, pero pocos años después se detectó que con la llegada de la primavera, el espesor de la capa de ozono sobre la Antártida era anormalmente delgado y se comprobó que la causa era el uso de CFC. En 1987, 40 países industrializados pactaron en Montreal la reducción de la producción de CFC en un 50% en el año 2000. En 1990 la Argentina firmó el protocolo.

    5. Calentamiento del planeta  

Algunos de los gases que producen el efecto invernadero, tienen un origen natural en la atmósfera y, gracias a ellos, la temperatura superficial del planeta a permitido el desarrollo de los seres vivos. De no existir estos gases, la temperatura media global seria de unos 20ºC bajo cero, el lugar de los 15ºC sobre cero de que actualmente disfrutamos. Pero las actividades humanas realizadas durante estos últimos siglos de revoluciones industriales, y especialmente en las ultimas décadas, han disparado la presencia de estos gases y han añadido otros con efectos invernadero adicionales, además de causar otros atentados ecológicos.

Es un hecho comprobado que las temperatura superficial de la Tierra está aumentando a un ritmo cada vez mayor. Si se continua así, la temperatura media de superficie terrestre aumentara 0,3ºC por década. Esta cifra, que parece a simple vista no excesiva, puede ocasionar, según los expertos grandes cambios climáticos en todas las regiones terrestres. La década de los años ochenta a sido la mas calurosa desde que empezaron a tomar mediciones globales de la temperatura y los científicos están de acuerdo en prever que, para el año 2020, la temperatura haya aumentado en 1,8ºC.

Hace demasiado calor…

Sí, demasiado calor como para que nosotros, los seres humanos, estemos tan tranquilos. Porque no estamos hablando sólo de un aumento de las temperaturas, sino de un cambio global que puede llegar a ser muy peligroso.

Pero no todo es tan malo: la causa de este calentamiento es la propia actividad humana. Por lo tanto, de nosotros depende detenerlo.

Entre el 1º y el 10 de diciembre de 1997, ciento sesenta países se reunieron en Kioto, Japón, para discutir sobre los cambios en el clima de la Tierra. Pero, ¿qué importancia tiene conocer cuántos grados aumentará la temperatura ambiente, dónde va a llover más o por qué no nevó tanto el año pasado?
Actualmente, estamos frente a un nuevo cambio climático, pero esta vez provocado por la actividad humana. La industria, los automóviles, los grande cultivos y la manutención de ganados, todo aquello que permite la supervivencia de los 5 mil millones de seres humanos que poblamos el planeta, provoca también grandes cambios. Uno de ellos, quizás el más preocupante, es el calentamiento global de la Tierra, provocado por un aumento del efecto invernadero.

    6. Las consecuencias del Calentamiento Global     

El clima en la Tierra es muy difícil de predecir, porque existen muchos factores para tomar en cuenta: lluvia, luz solar, vientos, temperatura… Por eso, no se puede definir exactamente qué efectos acarreará el Calentamiento Global. Pero, al parecer, los cambios climáticos podrían ser muy severos.

Una primera consecuencia, muy posible, es el aumento de las sequías: en algunos lugares disminuirá la cantidad de lluvias. En otros, la lluvia aumentará, provocando inundaciones.

Una atmósfera más calurosa podría provocar que el hielo cerca de los polos se derritiera. La cantidad de agua resultante elevaría el nivel del mar. Un aumento de sólo 60 centímetros podría inundar las tierras fértiles de Bangladesh, en India, de las cuales dependen cientos de miles de personas para obtener alimentos. Las tormentas tropicales podrían suceder con mayor frecuencia.

Los primeros pasos para detener el fenómeno

En la década de los 70, muchas personas comenzaron a darse cuenta de los cambios que estaba sufriendo la Tierra. Al estudiarlos, pudieron observar cuán frágil es el medio ambiente, y lo mucho que los seres humanos dependemos de él. Poco a poco, todos nos dimos cuenta de que no era posible seguir contaminando el agua, la tierra y el aire: la contaminación no iba a desaparecer por sí sola.

Además, muchas actividades humanas estaban afectando al clima de una manera muy, muy peligrosa.

En 1992, las Naciones Unidas realizaron la Primera Convención sobre el Cambio Climático. Desde 1980, científicos y representantes de diversos países se habían estado reuniendo para determinar cómo se producía este cambio y qué se podía hacer para frenarlo. Los resultados se dieron a conocer en la Cumbre de la Tierra, realizada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992. El acuerdo fue firmado por 154 países.

¿Qué plantea el Acuerdo de Río? La necesidad de frenar el cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de invernadero. Esto significa disminuir la cantidad de combustibles fósiles utilizados (petróleo, gas natural, carbón), y proteger los bosques (ellos atrapan y consumen el dióxido de carbono). También significa disminuir nuestro consumo de energía, y buscar otras fuente energéticas que no produzcan gases de invernadero (energía solar, energía del viento, del agua o de las olas del mar).

La Convención promueve el estudio y la investigación científica, para descubrir nuevas formas de acabar con el efecto invernadero. También se plantea la necesidad de intercambiar tecnología e ideas entre los países, promoviendo ayuda mutua. Además, se reconoce que existen áreas en el mundo que son muy especiales y delicadas (islas, montañas, ríos) y que deben ser especialmente protegidas de los cambios en el clima.

    7. Sube el nivel del mar     

Si la Tierra se calentar, los glaciares de las montañas y los casquetes del hielo del polo Norte y de la Antártida se fundirían. Si no se para de calentamiento en general el nivel del mar puede subir entre 20 y 40 cm a principios del siglo viniente, y luego aumentara aun mas.

Un incremento minúsculo del nivel del mar podría tener consecuencias catastróficas, especialmente por algunos países. Holanda, por ejemplo, ha ganado gran parte de su territorio a las aguas y muchas zonas se encuentran por debajo del nivel del mar. Si el agua subiera inundaría todos estos territorios o bien obligaría el país a construir unos diques de contención que representarían un gasto muy elevado. Las islas Maldivas, al océano Indico, también se encuentran a un nivel muy bajo. solo que el mar subiera un metro, las islas desaparecerian por debajo de las aguas. Si el aumento del nivel del mar fuera 4 y 8 metros, las consecuencias serian aun mas catastróficas.

Que se puede hacer?

Todos los habitantes de este planeta, estamos obligados a tomar medidas para detener el cambio climático y el aumento del efecto invernadero. Aunque las grandes decisiones, tomadas por los gobiernos de los países, son fundamentales, hay muchas formas de ayudar a la descontaminación que están a nuestro alcance.

Hemos de dejar de utilizar los CFC. Podemos sustituir los aerosoles, la fuente principal de estos gases, por pulverizadores que no perjudiquen el medio ambiente. También podemos encontrar métodos para reciclar o destruir los CFC que provienen de otras fuentes.

El metano procedente de los excrementos del ganado se puede reciclar en una planta química para producir energía.

Podemos plantar un árbol.

En casa, recordar no malgastar la energía eléctrica.

Podemos poner un buen aislante en el tejado y doble cristal en las ventanas para reducir los escapes del calor, con la cual cosa se necesita menos energia para mantener la casa caliente.

Utilizar un sistema de calefacción que aprovecha la energía al máximo y necesita mas energía para producir calor.

También podemos reducir el consumo de combustibles de los automóviles. Actualmente un coche desprende cada año cuatro veces su peso en dióxido de carbono. Si se diseñan modelos mas ligeros y aerodinámicos con motores de bajo consumo pueden llegar a consumir solo 1/3 parte de la energía que necesita un coche actual. Ya se han fabricado algunos automóviles que gastan menos de 2,8 litros por cada 100 kilómetros.

Apaga las luces cada vez que se salga de una pieza; los electrodomésticos i aparatos de bajo consumo. Las bombillas de bajo consumo pueden durar ocho veces mas y gastan solo 1/5 parte de la energía que necesita una bombilla normal. No dejar el televisor o el equipo de música encendidos cuando no lo usemos.

No dejar correr el agua caliente cuando se lava.

También puedes dar nuevos usos a las botellas. Recicla el vidrio, los plásticos y el papel. A demás así podemos salvar muchos árboles.

Recuerda siempre que cada minuto los seres humanos emitimos 48 mil toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Y todos podemos ayudar a disminuir esta cantidad.

Dia de la Tierra Lucha Contra La Contaminacion Calentamiento Global

El Día de la Tierra es un día festivo celebrado en muchos países el 22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.

¿CONOCES LA REGLA DE LAS 3 ERRES? R: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR

Reducir: significa evitar comprar y adquirir cosas que pronto se convertirán en basura como embalajes, bolsas de plástico y envases desechables.

Reutilizar: es tratar de darle algún uso a la basura antes de tirarla, por ejemplo forrar las cajas, frascos o latas y usarlas para guardar cosas.

Reciclar: se trata de volver a utilizar materiales como el papel o el vidrio para fabricar de nuevo productos parecidos como cuadernos, botellas, etc.

Presentación en Flash

 COMO HACERLE UN REGALO A NUESTRO PLANETA

  1. Planta un árbol en tu jardín, o una planta en un macetero: alegrará tu hogar, la vista y será de verdadero provecho para tu vida y el medio ambiente en general.
  2. Organízate con un grupo de amigos o compañeros y donen un par de horas de servicio comunitario al vecindario: se puede hacer limpieza de las basuras y desperdicios de un parque cercano, de una playa, de un par de calles aledañas. Donde quiera que veas basura, lánzala al contenedor o basurero más cercano.
  3. Celebra la biodiversidad dejando vivir a los animales: deja gradualmente de comer carne. Lo agradecerá tu cuerpo, los animales y el medio ambiente.
  4. Camina o monta tu bicicleta en vez de conducir o tomar el transporte público. Aprovecha los últimos calores del hemisferio sur, y la incipiente primavera en el hemisferio norte: huele el aire, observa los árboles, las flores, los pájaros urbanos. Te servirá como ejercicio y como manera de encontrarse en una naturaleza -alterada por la ciudad, pero que nunca deja de estar presente en nuestra vida diaria.
  5. No tomes baños de bañera y dúchate más brevemente. La cantidad promedio de agua que se ocupa en una ducha caliente de 10 minutos es monstruosa: 230 litros, gastados en un breve tiempo y que van a dar al desagüe.
  6. Comienza a hacer compost, separa y recicla la basura de manera más integral, dona la ropa que no usas y está en buen estado a una institución de beneficencia, lleva tus desechos tecnológicos a puntos de recogida. Si no existe un sistema de reciclaje o separación de desechos donde vives, escribe a las autoridades, a la prensa, o pide una cita con los responsables locales para pedirles un involucramiento mayor en temas de medio ambiente. Al final, nos compete e involucra a todos.
  7. Pide en tu biblioteca local libros sobre temas medio ambientales o de ecología e inspírate en ellos para actuar localmente.
  8. Apaga la calefacción innecesaria, apaga las bombillas (ampolletas) encendidas de más. Si comienza el frío abrígate para estar en casa y bebe líquidos calientes (té, tizanas); si comienza el calor abre tu ventana y apaga el aire acondicionado. Trata de disminuir tu huella ecológica.
  9. Haz un paseo a un parque o reserva natural. ¿Qué mejor manera de celebrar el día de la Tierra admirando la Naturaleza en su belleza más original y elemental?
  10. Hazte socio o benefactor de alguna organización ambiental local, nacional o internacional. Ellos te podrán dar más información sobre todos los temas de tu interés y que podrás difundir en tu comunidad.

5 de Junio: Día del Medio Ambiente

FOTOSINTESIS de las Plantas Respiración Celular Definicion Proceso

FOTOSINTESIS DE LAS PLANTAS – LA RESPIRACIÓN CELULAR

En la fotosíntesis ocurren importantes transformaciones: la energía lumínica es convertida en energía química y la materia inorgánica en orgánica. Este proceso biosintético es, quizás, el que mantiene la posibilidad de vida en nuestro planeta, pues el desecho metabólico que se libera a la atmósfera es el oxígeno, gas que respira la mayoría de los seres vivos.

INTRODUCCIÓN: Las plantas verdes que embellecen el paisaje son el punto de partida de la historia de la evolución de la vida sobre la Tierra. Su importancia, empero, llega más lejos aún. Si nos faltasen los vegetales no podríamos vivir, ya que son los únicos capaces de producir materia orgánica a partir de la inorgánica.

Esta tarea, aparentemente simple, no ha podido lograrse ni siquiera en los más modernos laboratorios con el auxilio de los últimos adelantos de la ciencia y la técnica. La tarea verdaderamente ciclópea de transformación que cumplen los vegetales supera con creces las necesidades del resto de los seres vivos, por lo que se afirma que se comportan como almacenes vivientes de energía. Solamente en un año, los vegetales transforman 300.000 millones de toneladas de carbono en materia orgánica. El noventa por ciento del total de este proceso ocurre en los océanos, mares y cuencas lacustres.

En el mundo vivo, los vegetales verdes se comportan como productores primarios, por las razones antedichas. Veamos ahora cuáles son las causas de esta propiedad excepcional. Ocurre que la clorofila, un pigmento “casi mágico” que les confiere a las hojas su color típico, combina con maestría la energía radiante que proviene de los rayos solares con el anhídrido carbónico y el agua, substancias que son fáciles de encontrar abundantemente en la naturaleza, para obtener compuestos de alto valor energético, como por ejemplo la glucosa. A todo este delicado mecanismo se lo conoce con el nombre de fotosíntesis y lo podemos detectar, repetido casi sin variantes, en las distintas especies que componen el reino vegetal.

Las únicas excepciones las constituyen algunas bacterias quimiosintéticas y los hongos, que por alimentarse con tejidos orgánicos en descomposición son llamados saprofitos (de sapros: putrefacto, y phyton: planta) en seres vivos como parásitas. Además existen plantas superiores (cuscutaa, ligas, etc.) que dan flores y carecen de clorofila; son plantas parásitas que viven de otras plantas.

Después de la realización de numerosos experimentos se logró establecer que la fotosíntesis es el resultado de la combinación del anhídrido carbónico con agua y con energía luminosa para obtener materia orgánica y oxígeno. Esta reacción se produce en los cloroplastos, corpúsculos que se encuentran en las hojas y tallos verdes de las plantas, y que vistos en el microscopio electrónico presentan unos cuerpos más diminutos aún, llamados grana, donde se aloja la clorofila.

FOTOSÍNTESIS: A diferencia de los animales, la mayoría de las plantas usa la luz para elaborar comida. Células especiales atrapan la luz del sol y la usan para producir azúcares simples y oxígeno a partir de dióxido de carbono y agua. Este proceso se conoce como fotosíntesis: la formación de un compuesto con ayuda de la luz.

Todas las plantas que usan fotosíntesis contienen un pigmentos importante llamado clorofila, que da color a las hojas ver des. La estructura química de la clorofila es similar a la de la hemoglobina de la sangre, excepto que la primera contiene magnesio y la hemoglobina, hierro. En cierta manera, ambas cumplen funciones similares. Por ejemplo, cada una interviene en su sistema propio con bióxido de carbono y oxígeno.

Las hojas absorben 83% de la luz que incide en ellas, pero usan sólo el 4% en la fotosíntesis; el resto se dispersa a través de las hojas en forma de calor. Las plantas que crecen a la sombra con frecuencia tienen hojas de un verde más intenso: sus hojas tienen una mayor concentración de clorofila para capturar más de la poca luz que reciben.

fotosintesis

La fotosíntesis es importante no sólo para las plantas. Sin ella, la vida animal nunca podría haber evolucionado ni podría continuar. Al producir alimento, las plantas absorben el bióxido de carbono de la atmósfera, factor importante para controlar el efecto de invernadero, y liberan oxígeno.

Las plantas de tierra elaboran sólo el 10% del oxígeno de la Tierra. Gran parte de él procede de una enorme gama de algas marinas. Por ello, así como conservamos la tierra, es necesario que conservemos limpios los océanos. Si las plantas marinas mueren, nosotros también lo haremos.

Más de la mitad de toda la fotosíntesis que se produce sobre la Tierra la realizan las algas microscópicas del océano —las diatomeas y los dinoflagelados—ósea, el fitoplancton. La otra contribución importante la realizan las grandes extensiones boscosas y selváticas.

El fitoplancton son los seres vivos de origen vegetal que viven flotando en la columna de agua, y cuya capacidad natatoria no logra nunca superar la inercia de las mareas, las olas, o las corrientes. Son organismos autótrofos capaces de realizar la fotosíntesis. Su importancia es fundamental dado que son los productores primarios más importantes en el océano.

fotosintesis

Explicación Científica de la Fotosíntesis: La fotosíntesis comprende dos fases. Una inicial o primaria, denominada fase fotoquímica, en la cual se realiza la captación energía luminosa y es necesaria la presencia de clorofila y agua. Las reacciones químico que se producen en esta fase dan como productos oxígeno, NADPH(nicotinamida adenina dinucleótido fosfato) y ATP (adenosina trifosfato) . Estos dos últimos compuestos químicos serán utilizados en la fase posterior o secundaria, denominada fase biosintética, para sintetizar materia orgánica, utilizando como fuente carbono al CO2.

Etapa fotoquímica. Es conocida como la etapa clara de la fotosíntesis, ya que en ella la luz solar es captada por los pigmentos fotosintetizadores que, en conjunto, constituyen foto sistemas. Éstos están ubicados en las membranas que forman los tilacoides. La clorofila A es el pigmento indispensable en el funcionamiento de los foto sistemas.

Los pigmentos auxiliares, como los carotenoides, las xantofilas y otros tipos de clorofila, contribuyen en la captación de haces luminosos de distintas longitudes de onda. Las moléculas que los constituyen se excitan con la luz (o sea, los electrones de las últimas capas de sus átomos saltan a un nivel superior de energía) y quedan oxidadas.

Al dejar de excitarse, ceden los electrones a la clorofila A que, ya sea por la luz directa o por este aporte, se excita también. Los electrones excitados de la clorofila A son recibidos por distintos aceptores, como los citocromos, la ferredoxina, la plastocianina, etc.

El último aceptor es el NADP.

La llegada de la luz a los tilacoides también desencadena la fotólisis del agua: H20 —-> O2+2H+ + 2e

Los electrones reducen a la clorofila A, los protones reducen al NADP y el oxígeno se libera como gas.

Como ganancia neta de esta etapa se obtienen moléculas de NADPH; además, en cada traspaso electrónico se libera energía, que es usada para sintetizar ATP a partir de ADP y fosfato inorgánico.

Etapa biosintética. También llamada ciclo de Calvin (por su descubridor) o etapa oscura. aunque esta denominación no es apropiada. ya que se desarrolla de día o de noche.

El ciclo de Calvin consta de una serie de reacciones enzimáticas a través de las cuales el carbono inorgánico del dióxido de carbono pasa a integrar una molécula orgánica, como puede ser la glucosa. Para esta transformación 25 necesaria la presencia de los productos obtenidos en la etapa fotoquímica: un agente reductor, como es el NADPH, y la energía que proviene del desdoblamiento del ATP.

18ATP + 6C02 + 12NADPH = 18 ADP + 18 Pi + 12 NADP + C6H1206

En las células eucariontes, las enzimas necesarias para este ciclo de reacciones están ubicadas en la matriz oestroma del cloroplasto. En las células procariontes, se encuentran disueltas en el citoplasma.

En la fotosíntesis ocurren importantes transformaciones: la energía lumínica es convertida en energía química y la materia inorgánica en orgánica. Este proceso biosintético es, quizás, el que mantiene la posibilidad de vida en nuestro planeta, pues el desecho metabólico que se libera a la atmósfera es el oxígeno, gas que respira la mayoría de los seres vivos.

La reacción permite que la energía lumínica “pueda transformarse en energía química potencial, presente en la molécula de glucosa (primer término después de la igualdad). Por cierto, en este “pase” hay una gran pérdida que, según se calcula, es del orden del 97 por ciento del total; pero, sin embargo, éste sigue siendo el único método que tiene la naturaleza para almacenar energía.

En la ecuación que anotamos, se está consumiendo constantemente anhídrido carbónico (CO2), en tanto que se libera oxígeno (O2). Esto determina la renovación del aire usado por los animales, ya que éstos realizan el acto inverso, es decir, liberan anhídrido carbónico y toman oxígeno.

Dos etapas, la que ocurre en la luz, primero, y la que se produce únicamente en su ausencia, luego, son las que comprende la fotosíntesis. En la etapa luminosa se separan los componentes del agua, resultando oxígeno e hidrógeno. Este último, como es muy inestable, es captado por compuestos intermediarios llamados aceptores, que le permiten combinarse, no sin dificultad, con anhídrido carbónico. Durante la etapa de la oscuridad se origina la molécula orgánica a partir del anhídrido carbónico, en un proceso mucho más lento que el anterior.

Se han efectuado experimentos con trazadores radiactivos, que son como “mensajeros” inyectados en el proceso, y fáciles de individualizar luego, para determinar cuál es el camino recorrido por los distintos elementos.

Procesos de tipo enzimático dan origen, a partir de aquí, a los carbohidratos, grasas y proteínas, constituyentes básicos del protoplasma de las células.

Formacion de los fosiles Proceso de Fosilizacion Petrificacion

INTRODUCCIÓN:

Los fósiles son restos de animales o plantas que han sido preservados naturalmente, de diversas maneras, a veces por millares de siglos. Muchos millones de años atrás, un ictiosaurio murió y se hundió en el fondo del mar. Con el tiempo, su esqueleto fue cubierto con cieno que, gradualmente, se asentó en una capa de sólida roca. El esqueleto, encajonado, fue entonces fosilizado progresivamente. En una fecha muy posterior, los movimientos de la tierra ondulaban el lecho del mar, el cual, en consecuencia, llegó a ser tierra seca. Entonces, la erosión causada por el hielo, el agua y el viento, desnudaron lentamente la roca y así dejaron en descubierto el esqueleto fosilizado.

Cuando un animal muere, su cuerpo —generalmente— se descompone o es comido por otros animales. Pero las partes duras, las valvas o huesos y dientes, no son tan fáciles de destruir. Las condiciones esenciales necesarias para la preservación son: que el animal sea enterrado relativamente pronto, esto es, antes que los elementos tengan tiempo de reducir los huesos a polvo, y que la roca en la cual esto ocurre, escape a la metamorfosis (cambio por calor o presión). Las mejores condiciones para la conservación se encuentran en el mar, especialmente cerca de la costa, siendo ésta la razón por la cual casi todos los fósiles son encontrados en rocas sedimentarias. Aun animales terrestres han sido encontrados en estas rocas, probablemente por haber sido arrastrados al mar en ocasión de diluvios o inundaciones.

Los fósiles loman una serio de formas diferentes. Muy ocasionalmente puede preservarse el esqueleto completo. Esto ha ocurrido donde los animales han sido atrapados en pantanos o depósitos de alquitrán y rápidamente enterrados. Los charcos de brea de California, por ejemplo, han producido gran abundancia de restos esqueléticos. Y bajo condiciones muy poco comunes puede ser preservado el animal entero. En Alaska y Siberia han sido encontrados mamutes (los precursores del
actual elefante) preservados, casi Intactos, en el hielo.

Más a menudo, sin embargo, los esqueletos enterrados se petrifican, esto es, son transformados en piedra. Esto es causado por el agua subterránea que deposita materia mineral en los poros de los huesos, en un proceso conocido como permineralización. Por otra parte, cada partícula de la sustancia puede ser destruida y reemplazada por una partícula de materia mineral.

LA FORMACIÓN DE LOS FÓSILES
Los fósiles son los restos, impresiones o huellas de animales y plantas que se han conservado en las capas geológicas; la mayor parte de ellos corresponde a especies extinguidas, pero los hay de otras con representación viva, incluso específica, en nuestros tiempos.

La presencia de restos de animales y vegetales en las formaciones sedimentarias se debe a accidentes análogos a los que motivan actualmente el enterramiento de las especies vivientes, pues los seres orgánicos expuestos a la intemperie después de su muerte se descomponen en seguida sin dejar restos; por esto, sólo una escasísima parte de los seres que habitan los continentes puede legar sus despojos a las generaciones venideras, y únicamente aquellos que, por circunstancias casuales —crecidas de los ríos; llegada de animales pesados o regiones pantanosas, donde se hundieron; muerte de éstos en cavernas, donde pronto fueron cubiertos por la tierra o por una capa caliza—, quedan resguardados de los agentes destructores y pueden fosilizarse.

En los lagos y en el mar las condiciones para el enterramiento son más favorables, sobre todo en la zona litoral y terrígena, donde el aporte de barro y arena es considerable y continuo.

Estas consideraciones, según el eminente geólogo San Miguel de la Cámara, hacen pensar que deben ser escasas las especies de cada período cuyos fósiles se han conservado, en relación con las que vivieron, sobre todo en lo que se refiere a las especies de vida continental o terrestres. Los restos orgánicos que resultaron protegidos contra los agentes externos experimentan modificaciones.

formación fósil

Las causas que determinan estas modificaciones son químicas o mecánicas. Las primeras consisten en la descomposición, o desaparición de sustancias inestables (carbonización, putrefacción, disolución), o en la desaparición de ciertas materias, simultánea o sucesivamente reemplazadas por otras (petrificación, formación de moldes).

Cuando un ser orgánico es sepultado en las capas geológicas, va perdiendo, poco a poco, su materia orgánica, y el espacio que deja libre es ocupado por las materias minerales que llegan disueltas en las aguas de infiltración, sustituyéndose, molécula por molécula, la sustancia orgánica por la mineral, y transformándose en piedra. El agente petrificante es, unas veces, la calcita, y otras, la sílice, la pirita, etc. Frecuentemente la estructura original -se conserva tan completa que puede estudiarse al microscopio; pero si el petrificante cristaliza, destruye la estructura orgánica propia del organismo fosilizado.

Un ser enterrado puede ser destruido totalmente, y el hueco que deja es llenado por la sustancia mineral; entonces se reproduce su forma (calco) pero no la estructura. Cuando en los moluscos han desaparecido las partes blandas y se llena de sedimento el interior del caparazón, al disolverse éste después, el sedimento, ya endurecido, reproduce los caracteres de la superficie interna de aquél; en este caso, se tendrá un molde interno; otras veces, como en el caso anterior, se forma un molde externo.

FOSILES

PRIMEROS ENCUENTROS DE FÓSILES

Roy Chapman AndrewsRoy Chapman Andrews, director del Museo de Historia Natural de Nueva York, fallecido en California el 11 de marro de 1960, localizó en el desierto de Gobi, en el transcurso de una expedición al Asia Central, realizada en el año 1928, los primeras huevos fosilizados de “dinosaurio” hallados en el mundo.

Los “dinosaurios” eran “reptiles” en su mayoria gigantescos, presuntivamente ovíparos; los zoólogos los agrupan en dos órdenes: saurisquios y ornitisquios, nombres que aluden a peculiaridades de su esqueleto. Vivieron en la Era Mesozoica (Era de los reptiles), y entre ellos había especies carnívoras y herbívoras, así como formas bípedas y cuadrúpedas.

Restos fósiles de dos especies gigantescas, el “antartosaurus” y el “titanosaurus”, fueron hallados en la Patagonia, en los estratos del Cretáceo. * Los bosques fósiles constituyen restos de árboles que crecieron y murieron en el lugar, condición que se evidencia con la existencia de las raíces yacentes en los mismos estratos. A veces, en cambio, se encuentran troncos fósiles acumulados por transporte en un determinado sitio, posiblemente arrastrados por las aguas o los hielos, y posteriormente cubiertos por sedimentos.

La fosilización de los vegetales puede producirse por “carbonización” (se conserva y transforma parte de la sustancia orgánica) dando lugar a la formación de la hulla, y por “mineralización” (se sustituye gradualmente la sustancia orgánica por minerales) resultando los llamados “árboles petrificados”.

Con el nombre de “bosques petrificados” se conocen en muchas partes del mundo notables yacimientos de árboles fósiles. En la Patagonia, entre otros muchos lugares de su rico suelo fosilífero, existe en la provincia de Santa Cruz, a unos 150 kilómetros al oeste de Puerto Deseado, el Monumento Natural de los Bosques Petrificados. Cubre 10.000 hectáreas y muestra innumerables araucarias petrificadas, cuyos troncos y pinas diseminados, caídos, semienterrados, y de una antigüedad de 70 millones de años, revelan con el pulimento, la maravillosa policromía de las ágatas y ónices.

El hallazgo accidental de fósiles, en la época en que no se conocía el origen de estos restos, producía asombro, temor, y provocaba las más peregrinas teorías e interpretaciones, dando lugar a extrañas supersticiones populares. Es así como la exhumación de los enormes huesos de la fauna prehistórica daba pábulo a las creencias acerca de gigantes con un solo ojo (cráneo de elefante primitivo con el agujero nasal en medio de la frente), unicornios (defensas de mamutes), dragones y hasta “del hombre testigo del diluvio” que se creyó ver en los restos de una salamandra prehistórica. A Smith, Brongniart y Cuvier se les debe la destrucción de estas fantasías, al crear las bases que dieron origen a la paleontología moderna.

Para recoger fósiles se necesita un equipo pequeño. Un martillo, varios cinceles de distintos tamaños, periódicos para envolver ios fósiles grandes, y captas para conservar los de pequeñas dimensiones. Se usan también un cuaderno y un lapicero, para anotar exactamente la locaiización y, si es posible, el estrato que ocupa en la roca. El martillo debe tener un peso aproximado ds un kilogramo, de modo que no suponga una carga excesiva para el que lo trasporta. Puede usarse un martillo corriente, aunque los martillos geológicos de usos múltiples son mejores. Además de un extremo plano, para arrancar trozos de la roca, estos martillos tienen un extremo cuneiforme, que puede usarse de diferentes maneras, ya sea como palanca, rascador, cincel o paleta.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

Las rocas que contienen íosiles corresponden a tres grandes tipos: areniscas, que suelen estar agrietadas; pizarras, que son más blandas y plásticas, y calizas, que, normalmente, son duras. En general, las areniscas contienen pocos fósiles. Como son porosas, el agua penetra en ellas fácilmente y disuelve las estructuras minerales de los fósiles, destruyéndolos. Los fósiles que encontramos son normalmente frágiles.

Por ello, deben ser tratados con cuidado, utilizando para su trasporte cajas pequeñas, rellenas de algodón u otro material que amortigüe los golpes. Desde un punto de vista paleontológico, las pizarras son las rocas más útiles, aunque resulta difíciles manejarlas. Están constituidas por minerales arcillosos de grano fino, y no son porosas.

Por tanto, el agua no puede filtrarse fácilmente a través de ellas, gracias a lo cual no se disuelven los restos duros que incluyen. Desgraciadamente, las pizarras son compresibles y tienden a perder volumen. Con frecuencia, esta compresión es la causa de que los fósiles estén aplastados y reventados.

Las pizarras también pueden contener nodulos de caliza. Tales nodulos están formados por carbonato cálcico, que en la pizarra se concentra alrededor de un núcleo aislado. Frecuentemente, el núcleo está constituido por un fósil y, al abrir un nodulo, encontramos un ejemplar muy bien conservado. Las piedras calizas suelen ser fosilíferas —de hecho, a veces están constituidas exclusivamente por restos orgánicos—.

Como la roca es tan dura, resulta difícil extraer los fósiles sin dañarlos. En la base de los acantilados se pueden recoger fragmentos de bastante buen aspecto. Estos trozos pequeños se examinan fácilmente; muchas veces, los fenómenos erosivos ponen al descubierto los fósiles. Separarlos de las rocas no erosionadas es una tarea ardua. Después de arrancar placas grandes, es necesario desmenuzarlas para encontrar los fósiles. Un minucioso examen de los fósiles, con una lupa, proporciona más información.

Huellas de los músculos se pueden haber conservado en el interior de los caparazones, y las líneas de crecimiento, en el exterior, revelan la edad del animal cuando murió. Comparándolo con algunas de las especies similares que existen en la actualidad se deducen algunas circunstancias ambientales del pasado, incluso la temperatura y la profundidad del mar. Algunos fósiles estuvieron sometidos a una serie de movimientos antes de quedar enterrados definitivamente.

Por eso, con frecuencia, aparecen gastados, en particular las valvas que forman los caparazones de los moluscos bivalvos. Otros quedaron, en la misma posición en que murieron, dentro del sedimento que se formó en el fondo del mar de aquella época.

Los restos orgánicos de remotas épocas geológicas no están siempre mineralizados, como sugiere la idea de fósil. Recordemos los ejemplares de mamuts congelados y conservados en los hielos siberianos, los insectos incluidos en ámbar, y los vertebrados envueltos  en  sustancias  bituminosas.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Nº70 y N°113
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero

La Agricultura en Argentina Riqueza Agricola Produccion de Soja

Recursos Forestales

Argentina cuenta aproximadamente con 36 millones de hectáreas de bosques nativos, representando un 15% de la superficie total de su territorio, y además cuenta con bosques implantados con un total de 800.000 hectáreas en total.

Actualmente, podríamos afirmar que a nivel mundial de cada cien árboles que se cortan, solamente se reponen quince, evidenciando el proceso de deforestación masiva de los que somos protagonistas. Sumado a ello, especialistas afirman que el aumento de la población mundial y la prohibición de la tala de bosques nativos en los países propiamente desarrollados, llevando a un déficit de madera en los próximos años, será muy importante para esta actividad vinculada al recurso en cuestión. ¿Como evidenciaríamos este problema? Según la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas, argumentaban que en el 2010 estaríamos en presencia de un déficit de madera de 500 millones de metros cúbicos, pese a todos los bosques que se seguirían implantando.

Argentina al igual que muchos otros países, ante esta situación ven que tiene un gran futuro la producción de bosques implantados, ya que se va a contar con una demanda asegurada. Cabe aclarar, que esta actividad de forestación es utilizada para evitar la erosión de los suelos y además para aquellos productores que poseen campos cuya aptitud agrícola- ganadera sea baja, encuentren una nueva actividad para su mejor explotación, favoreciendo a su vez el ingreso de pequeños y medianos productores a esta actividad.

Las normas jurídicas son necesarias para impulsar esta actividad, y nuestro país no quedó exento de ello. La primera regla que comenzó a regir, fue la Ley de Inversiones para Bosques Cultivados, en marzo de 1999. La misma creó un régimen de promoción tanto para las nuevas inversiones forestales como así también para la ampliación de aquellas ya existentes.  Esta norma determinaba, que por un plazo mínimo de 30 años y un máximo de 50 años, los emprendimientos comprendidos en el nuevo sistema gozarán de estabilidad fiscal. ¿Qué significa? Que la carga fiscal no podrá ser incrementada como consecuencia de aumentos en impuestos nacionales, provinciales y municipales o por la creación de nuevos gravámenes.

Distribución espacial

Nuestro país posee una importante riqueza forestal, debido a su extensión y diversidad de climas existentes, encontrando así amplias áreas de bosques naturales y cultivados. Esto no quita, su necesidad de importar maderas y derivados de ellos, para cubrir con la demanda interna, por ejemplo el papel y la celulosa.

Espacialmente, Argentina posee diferentes espacios forestales, cada uno de ellos con características propias.

Espacio subtropical

De las especies que encontramos aquí se obtienen maderas de tipo duro y semiduro. Por ejemplo de la mayor parte de la producción nacional, se obtiene de aquí la mitad de los rollizos y los durmientes, postes, carbón entre otros.

Dentro de este ambiente encontramos la selva misionera (forma parte de un área mayor que se extiende a brasil y Paraguay), en donde se explota el cedro y el petiribí para la industria mobiliaria; para la elaboración de la madera terciada se emplea el guatambú y el pino Paraná para las fábricas de papel.

También encontramos el bosque chaqueño, en donde se explota las diferentes variedades de quebracho. Por ejemplo el quebracho colorado para leña y para el tanino, el quebracho blanco para postes y carbón en leña; y además se explotan otras especies como el algarrobo, el palo santo entre otros.

Otro ambiente dentro de la franja subtropical es la selva serrana, continuación de las Yungas bolivianas.  Aquí se utilizan el cedro salteño, el roble criollo, el palo blanco el nogal, la tipa, eucaliptos, etc.

Espacio templado  

Caracterizado por la ausencia de bosques naturales, este espacio presenta pequeños talares en las inmediaciones de la bahía de Samborombón y en menor cantidad en el delta del Paraná. Sin embargo, se ha realizado algunas últimas forestaciones de gran relevancia, con eucaliptos, sauces, álamos y pinos para la pasta celulósica y tableros aglomerados.

Espacio frío

Esta explotación se desarrolla en los Andes Patagónicos- fueguinos, en donde encontramos especies como el pehuén, o araucaria, alerce, ciprés, etc.; todos ellos de madera semi- blandas con un alto valor económico. Sin embargo, cabe aclarar que esta explotación es muy reducida con respecto a las demás a nivel nacional, ya que en esta área encontramos los parques y reservas naturales más importantes del país.

Espacio árido

Las especies más representativas de las sierras pampeanas, son el algarrobo, el quebracho blanco, el espinillo y el chañar. Sin embargo, debido a la sobreexplotación sufrida, en San Luis y la Pampa, el caldén se encuentra en total retroceso. Su utilidad era ser leña para combustible en dicha zona.

Por otra parte en cuyo y en los valles de los ríos Negro y Colorado, se realizan plantaciones de álamos y sauces, debido a la falta de bosques naturales.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

La Falla de San Andres Origen y Ubicacion

Importantes ciudades occidentales se alzan sobre una de las fallas geológicas más peligrosas de la Tierra. Los californianos que habitan a lo largo de la falla de San Andrés viven amenazados por la posibilidad de un sismo devastador.

A primera vista, las calles de Taft, en el centro de California, no se diferencian de las de cualquier otra ciudad estadounidense. En las amplías avenidas, flanqueadas por casas y jardines, hay automóviles estacionados y faroles situados a intervalos regulares. Una mirada más atenta revela que los faroles no están alineados, y que hay calles que se retuercen como si sus extremos fueran atraídos en sentidos contrarios.

Estas extrañas distorsiones se deben a que, como muchas urbes de California y una parte de la vía rápida de la bahía de San Francisco, Taft se erige sobre la falla de San Andrés, fractura de la corteza terrestre que atraviesa 1.050 km del territorio continental de EE.UU.

Una faja que se extiende de la costa norte de San Francisco al Golfo de California y que se hunde 16 km en la tierra marca el punto de encuentro de dos de las 12 placas tectónicas en las que se asientan océanos y continentes. Con un grosor promedio de 100 km, estas placas están en constante movimiento, pues flotan en la capa fluida del manto interno de la Tierra, empujándose una a la otra con enorme fuerza al cambiar de posición y deslizarse. Cuando chocan directamente, el impacto produce gigantescas cadenas montañosas, como los Alpes y los Himalaya. Pero las circunstancias que rigen la falla de San Andrés son muy diferentes.

Tierra torturada

Tierra torturada La línea de la falla de San Andrés es claramente visible en zonas desérticas como el Llano Carrizo, 160 km al norte de Los Ángeles. Ahí, los movimientos terrestres son casi impredecibles, y ríos que por décadas han seguido cierto curso son súbitamente desviados por sismos sucesivos, con desplazamientos de hasta 120 metros.

Allí confluyen los bordes de la placa Norteamericana (sobre la que se asienta buena parte del continente) y los de la placa del Pacífico (que sostiene casi todo el litoral de California), pero se enfrentan como engranajes mal alineados, pues ni topan de frente ni se entrelazan suavemente. Dado que sus cortes se superponen, la energíafriccional que se forma en sus márgenes no tiene manera de escapar, lo que da como resultado un leve temblor o un gran sismo, según la parte de la falla donde se genere esta energía.

En las “zonas de deslizamiento”, donde las placas se cruzan más fácilmente, la energía acumulada se disipa en miles de suaves temblores de efecto menor, sólo detectables por los instrumentos sismográficos más sensibles. En contraste, algunos tramos de la falla parecerían del todo inmóviles, fijos en “zonas trabadas”; las placas están tan estrechamente unidas que nada se agita en dirección alguna durante periodos de hasta cientos de años.

Esta presión desarrolla grandes tensiones geológicas hasta que, finalmente, las dos placas se abren paso en una violenta liberación de energía contenida, bajo la forma habitual de terremotos de por lo menos 7° Richter, como el que devastó San Francisco en 1906.

La escala, llamada así en memoria del geólogo estadounidense Charles Richter (1900-1985), mide la intensidad de los sismos de 1 a 10: los de 2° son los de la graduación más baja percibida por el hombre, y los de 5 en adelante, los potencialmente destructivos.

Aunque no tan arrolladura como la de las zonas trabadas, la actividad de las áreas ubicadas entre éstas y las de . deslizamiento, conocidas como “zonas intermedias”, es también espectacular. En la ciudad de Parkfield, situada en una zona intermedia entre San Francisco y Los Ángeles, pueden registrarse sismos de hasta 6° Richter cada 20 o 30 años; el más reciente tuvo lugar en 1966. Los ciclos sísmicos de ocurrencia regular en un sector determinado son propios de esta región.

FALLA TERRESTRE
FALLA TERRESTRELa falla de San Andrés es el punto de encuentro de las placas del Pacífico y norteamericana; la primera se desliza hacia el noreste, y la otra hacia el suroeste a un promedio de 13 mm al año.

La fricción entre ellas retrasa temporalmente su movimiento en direcciones opuestas. Se genera así energía de tensión, que deforma la materia subterránea en torno a la falla. En un sismo, esta energía se libera violentamente y as placas se mueven.

Los geólogos calculan que desde el año 200 d.C. se han producido en California 12 grandes sismos, pero fue la devastación de 1906 la que alertó al mundo sobre la falla de San Andrés. Con epicentro en San Francisco, este temblor causó daños en un sector de 640 km de norte a sur. A lo largo de la línea de la falla, el suelo se desplazó hasta 6 m en escasos minutos, cayeron árboles y cercas y cedieron caminos y tuberías (lo que provocó la pérdida de agua causante de que el incendio posterior al sismo se extendiera sin control por la ciudad).

A medida que avanza el conocimiento geológico y se dispone de técnicas más sofisticadas, los aparatos de medición registran con mayor exactitud los movimientos y presiones hidráulicas bajo la superficie terrestre. Los científicos creen que antes de un gran terremoto la actividad sísmica aumenta ligeramente durante varios años, de modo que es posible prever futuras catástrofes y contar con horas y aun días de advertencia. Asimismo, actualmente los arquitectos e ingenieros de estructuras consideran la posibilidad de temblores en sus proyectos, y diseñan puentes y edificios capaces de resistir hasta cierto punto los movimientos de la superficie de la Tierra. Por eso, gran parte de los daños materiales del sismo de San Francisco de 1989 los sufrieron las estructuras antiguas, no los rascacielos modernos.

Este sismo, que costó 63 vidas, sobre todo por el derrumbe de una sección del Bay Bridge, puente de dos niveles que pende sobre la bahía, no fue el “gran terremoto” que se piensa habrá de sacudir a California en algún momento de los próximos 50 años.

Se estima que un temblor de 7° Richter en la región de Los Ángeles causaría daños de miles de millones de dólares y la muerte de entre 17.000 y 20.000 personas, mientras que 11,5 millones más se verían afectadas por emanaciones e incendios. Y, como la energía friccional que se produce a lo largo de la falla es acumulativa, cada año que pasa sin que el sismo ocurra incrementa su probable magnitud.

grietas y cuarteaduras de las calles

Puntos de presión Las grietas y cuarteaduras de las calles son las señales más obvias de que una zona se encuentra sobre la falla. En la región de las montañas de San Gabriel, al norte de Los Ángeles, las calles se resienten por la compresión de las colinas producto de las presiones generadas en la falla. Así, el costado poniente de las montañas se desintegra, depositando unas 71 de desechos al año. Este material se desliza cada vez más cerca de Los Ángeles, como para recordar que, al menos en esta parte de California, “la civilización sobrevive por consentimiento geológico”.