Biografía de Carlos Gardel

Zabala Juan Maratonista Argentino El Ñandú Criollo Medallo Oro

Zabala Juan Maratonista Argentino
Medalla de Oro Juegos Olímpicos de Londres

Zabala Juan Carlos Maratonista Medalla Oro

El maratonista rosarino Juan Carlos Zabala brilló en los Juegos Olímpicos por su hazaña atlética.Fue tan agotadora que debió estar los siguientes dos días sin apoyar los pies y postrado en una cama durante 24 horas,. El atleta estadounidense, Jesse Owens, lo invitó a la ciudad del cine americano y le presentó a la famosa actriz Ginger Rogers. Aunque su corazón estaba guardado para alguien más.

El apodo se lo puso un periodista   del   diario  porteño  Crítica, que como todo el periodismo de la década del treinta comenzó a relatar con entusiasmo los resonantes triunfos que obtenía Juan Carlos Zabala en las pistas del Viejo Mundo.

En  realidad,  la campaña europea  del  maratonista  rosarino había sido precedida por una sucesión   de   victorias   locales   que culminaron cuando ganó el campeonato sudamericano correspondiente a los diez mil metros llanos.

Prestigiado  por esas  victorias,  a mediados de 1931 partió a Francia junto con el entrenador Alejandro Stirling, y poco después corrió en Berlín una carrera con el finlandés Paavo Nurmi, que era entonces la estrella máxima en pruebas de largo aliento.

De físico esmirriado y baja estatura, Zabala fue pronto objeto de chanzas e ironías para los cronistas deportivos germanos, pero su actuación pronto las trocó en admiración: llegó segundo, apenas unos metros detrás del gran Nurmi, que lo pasó en los últimos tramos.

Desde  entonces  todo  el mundo siguió con interés su campaña: de 36 carreras sólo perdió dos y empató una, y además tuvo la satisfacción de batir el récord mundial de los treinta kilómetros. Estas actuaciones lo conviritieron en una firme esperanza argentina en   los juegos  olímpicos de  Los Angeles, adonde partió a mediados de 1932.

El 7 de agosto los 75.000 espectadores que colmaban el estadio olímpico de esa ciudad contemplaron con escepticismo a ese delgado muchacho de veinte años que llevaba puesta una gorra blanca y que encabezó el pelotón a la salida del estadio. Dos horas, 31 minutos y 36 segundos más tarde el argentino regresaba primero al punto de partida luego de pasar en el último tramo al inglés Wright.

En  la Argentina de  1932, agobiada   por   una   aguda   depresión económica,   el  triunfo  de Zabala fue una de las noticias más festejadas del año, y el “Ñandú” criollo pasó   a   integrar   la   galería   de grandes  valores  del  deporte  nacional.

zabala medalla de oro en Londres

En 1931 en os Juegos Olímpicos de Los Ángeles , Juan Carlos Zabala rompió con la tradición en que siempre las maratones eran  ganadas por los europeos y lo hizo en un tiempo único:2h 31′ 36”. Siendo muy joven , con apenas  20 años y arrancando por delante de sus rivales, el “ñandú” argentino llegó con una ventaja de 20” sobre el británico Samuel Ferris y obtuvo el oro.

Antes de los siguientes Juegos Olípicos de 1936 a realizarse en Berlín, debió dejar de correr debido a una lesión física, se casó con una dinamarqués radicada en Buenos Aires llamda Elsa, se traslandan a Alemania donde trabajó como profesor de educación física, pero siempre con su corazón en la amada Argentina.

Falleción el 24 de enero de 1984, sus incansables piernas dejaron de correr para siempre, pero ssus pasos quedaron marcados en la eternidad del atletismo argentino.

Obra Literaria de George Shaw Resumen Biográfico

RESUMEN BIOGRAFÍA DE GEORGE SHAW – CRONOLOGÍA DE SU OBRA

George Bernard Shaw nacido en Dublin (Irlanda) en 1856 fue un destacado escritor, considerado el autor teatral más significativo de la literatura británica posterior a Shakespeare. Además de ser un prolífico autor teatral —escribió más de 50 obras—, fue el más incisivo crítico social desde los tiempos del también irlandés Johnathan Swift, y el mejor crítico teatral y musical de su generación. Fue asimismo uno de los más destacados autores de cartas de la literatura universal. Murió en  Ayot St Lawrence (Reino Unido) el 11/02/1950.

George Shaw

Premio Nobel de Literatura en 1925, George Bernard Shaw es un famoso dramaturgo irlandés que también ha ganado una reputación como crítico musical y ensayista. La mayor obra de este genio  fue “Pygmalion”, publicada en 1914.  Fue, sucesivamente, crítico teatral, literario y musical, poeta, conferenciante, novelista y comediógrafo. Su agudo sentido del humor lo llevó a burlarse de la sociedad de su época, especialmente de aquello que le parecía hipócrita y convencional.

Estudió en Dublin, en escuelas religiosas, tanto católicas como protestantes, y desde muy joven trabajó para poder completar su educación, pues fue un autodidacta. Su pasión por la literatura y la música se inició desde muy joven, y cuando el matrimonio de su padres, él con 20 años, junto a su madre y hermanas se radicaron en Londres. Allí desplegó su pasión y conocimientos y se destacá muy rápido como crítico de teatro y la música, empezando  a tener éxito a través de sus ensayos y panfletos. También apasionado por la política, se inspira en las ideas de Karl Marx, y se convirtió en un militante socialista en 1882.

Económicamente no la pasó bien inicialmente, pasó por varios trabajos pero sin estabiliad y hasta por momento se habla de una pobreza absoluta. Para las críticas sobre música utilizaba un seudónimo de una amigo suyo, y eso le ayudaba un poco para enfrentar sus gastos.

En cuatro años, entre 1879 y 1883 escribió cinco novelas, pero no tenía los medios para publicarlas, sólo pudo hacerlos con dos , entre ellas, La profesión de Cashel Byron (1882) donde habla de la prostitución como un profesión antisocial y la otra Un socialista asocial (1883) en respuesta al interés que había tenido sobre el pensamiento marxista de la época.

En literatura fue un autor muy prolífico, escribió más de cincuenta piezas. Divertido y comprometido con la realidad, en sus obras se  destacan algunos temas que son muy apreciados por él como es el arte, el pacifismo y la política. Ya en los albores del siglo XX, el éxito de  sus obras, lo transforman en un profesional de este arte.

El humorismo que desarrolló George Bernard Shaw, a través de sus obras, resultó siempre ingenioso; pero, a veces, llegó a ser despiadado y hasta cruel.

Se casó al mismo tiempo, Charlotte Payne-Townshend, una joven que conoció en la Sociedad Fabiana, un club político y artístico al que pertenecía. Inspirado por la historia y la mitología, publicó alternativamente “César y Cleopatra” en 1898, “Androciès y el León” en 1912 y “Pigmalión” en 1914.

 La Sociedad fabiana estaba formada por un grupo de socialistas de clase media que defendía la transformación de la sociedad y el gobierno ingleses mediante la asimilación, en lugar de la revolución.

Sus obras teatrales van precedidas por sustanciosos prólogos, donde enfoca, globalmente, el tema que desarrollará luego. Wagner e Ibsen fueron, durante su juventud, ídolos que defendió acaloradamente y tanto sobre la personalidad del músico germano como sobre la del dramaturgo nqruego dio conferencias y publicó varios trabajos, como “El perfecto wagneriano” (1898) y “La quintaesencia del ibsenismo” (1891).

Shaw defendía con pasión las obras del compositor alemán Richard Wagner, críticas que firmó, entre 1888 y 1890, con el seudónimo de Corno di Bassetto y, más adelante, con sus propias iniciales.

Buscó, primero, una popularidad fácil, leyendo, en alta voz, por las calles, sus comedias o integrando el utópico “partido social fabiano”, cuya línea política trató de definir en su obra “Ensayos fabianos”.

Su arte, como mencionó uno de sus comentaristas, fue “material de perenne regocijo, pese al doble fondo revolucionario de su producción”. Aunque al principio sus obras no tuvieron éxito, logró imponer su modo cáustico de señalar errores y, finalmente, triunfó, siendo considerado uno de los principales escritores teatrales de habla inglesa. Supo sacar provecho material del oficio de escritor; tal es así que, al morir, dejó una cuantiosa fortuna que distribuyó, por resolución testamentaria, entre personas e instituciones meritorias.

Cuando, en el año 1925, le fue otorgado el Premio Nobél de Literatura, donó el correspondiente importe monetario a una sociedad benéfica, este premio fue el reconocimieto a su obra Santa Juana (1923), en la que convirtió a Juana de Arco en una mezcla de mística pragmática y santa hereje.

Vivía en las afueras de Londres, en una amplia casa con jardín, donde hizo que le construyeran un salón de trabajo, rodeado de cristales y montado sobre una plataforma circular, giratoria, para poder disfrutar, siempre que los hubiere, de la luz y el calor del sol.

Allí falleció, el 2 de noviembre de 1950. La vasta obra teatral de G.B.S. (también escribió algunas novelas, ensayos y poesías) se divide en dos categorías: “Comedias agradables” y “Comedias desagradables”. Corresponde mencionar, entre ellas, las siguientes: “Pigmalión”, “El dilema del doctor”, “Cándida”, “Santa Juana”, “La profesión de la señora Warren”, “César y Cleopatra”, “Hombre y Superhombre”, “Retorno a Matusalén” y “La carreta de las manzanas”.

Hasta su muerte a la edad de 94, él seguirá siendo un adicto de la literatura. Defensor del vegetarismo, práctica que llevó la mayor parte de su vida, él también luchó contra la vivisección y juegos crueles con los animales.

Cronología de Principales Obras de George Shaw

1884 Un socialista poco social (novela)
1886 La profesión de Cashel Byron (novela)
1891 La quintaesencia del ibsenismo (ensayo)
1892 Casas de viudas (teatro)
1893 La profesión de la señora Warren (teatro)
1893 El amante (teatro) 18941 Cándida (teatro)
1894 Héroes (Arms and the Man, teatro)
1896 El hombre del destino (teatro)
1897 Nunca se puede saber (teatro)
1898 El perfecto wagneriano (ensayo)
1898 Ensayo fabiano sobre el socialismo (ensayo)
1901 César y Cleopatra (teatro)
1901 La conversión del capitán Brassbound (teatro)
1901 El discípulo del diablo (teatro)
1903 Hombre y superhombre (teatro)
1904 La otra isla de John Bull (teatro)
1905 La comandante Bárbara (teatro)
1906 El dilema del doctor (teatro)
1910 Matrimonio desigual (teatro)
1911 La primera obra de Fanny (teatro)
1913 Pigmalión (teatro)
1913 Androcles y el león (teatro)
1914 El sentido común en relación con la guerra (ensayo)
1920 La casa de la angustia (teatro)
1921 Vuelta a Matusalén (suite de 5 piezas)
1923 Santa Juana (teatro) 1928 Guía del socialismo para la mujer inteligente (ensayo)
1929 El carro de manzanas (teatro)
1932 Las aventuras de una joven negra en busca de Dios (ensayo)
1936 La millonaria (teatro)
1949 Dieciséis autoesbozos (ensayo autobiográfico)

Cronología de sus obras, fuente Enciclopedia ENCARTA

Biografia de Rafael Obligado Poeta Autor de Santos Vega

POETA ARGENTINO: RAFAEL OBLIGADO (1851-1920)

Rafael Obligado POETA ARGENTINO

He aquí un poeta que, sin ser ni extraordinariamente fecundo, ni demasiado brillante, sobresalió entre los románticos argéntinos del siglo XIX por las cualidades de perfección que caracterizan su vena lírica.

El romántico fue, antes que todo, un enamorado de la libertad,   un   pesimista   incorregible,   un  melancólico   consuetudinario.

La libertad lo hizo refractario a los convencionalismos; el pesimismo lo enfrentó con la amargura y con la angustia; la melancolía  melló sin  pausas su  corazón,  hasta transformarlo  en  un incomprendido.

No quiso ser ni militar, ni. abogado, ni político, tal como le hubiese cuadrado en aquel tiempo en mérito a su abolengo. Solamente aspiró a ser un hombre de letras, un cantor del Paraná, el río familiar a sus recuerdos de la niñez.

Como sucedió con Guido Spano, Obligado núcleo en derredor de su ejemplo lo más representativo de su generación, tuvo csapulos y trascendió con su obra  las fronteras argentinas.   Fue, sin lugar a dudas, el poeta nacional por excelencia.

Su poesía entronca con la de Echeverría, y en toda ella domina la imagen graciosa, plástica, expresiva como una acuarela pintada frente a risueñas visiones del pasado, con sus niños, sus adolescentes y sus amores puros.

Tímbién abordó el tema histórico —Ayohúma, El Negro Falucho, La retirada de Moqueguá— y tradiciones populares — La luz sala, La salamanca, La mula Ánima, El Yaguarón y El Cacuí—.

Obligado nació en Buenos Aires en 1851 y murió en la misma ciudad el 25 de abril de 1920.

EL POETA: Antes que Obligado, Mitre y Ascasubi y otros historiadores trataron el tema del payador. En Santos Vega, su obra maestra, se personifica el espíritu de la pampa, lleno de aristas populares, de eclosiones generosas.

Todo un ambiente, una idiosincrasia, un ideal, caben en este poema que pertenece a la serie de “leyendas argentinas” recogidas de la tradición candente, de los labios mismos de los gauchos que el poeta frecuentó en la estancia de su padre.

Santos Vega no aparece por primera vez en estos versos, sino que ellos no hacen más que darle forma definitiva a una sombra, a un hombre, a una conducta largamente conocida por los lugareños. Es la triste historia de un cantor cuya voz de timbre cristalino y trágico inundaba el alma de sorpresa y de arrobamiento; sus manos arrancaban a la guitarra acordes que eran sollozos, burlas, blasfemias.

Todo el desierto se llenaba con su fama; de todas partes llegaban multitudes a escucharlo; sus “payadas de contrapunto” causaban la admiración de los oyentes, porque en ellas era ímbatible.

Allí donde llegaba, los criollos hacían rueda para extasiarse con su canto, lo agasajaban y lo ungían rey de la pampa.
Después de haber cantado a su prenda y convocado con su himno a las huestes emancipadoras, aceptó el desafío de Juan Sin Ropa, el forastero cuya voz era el llamado del progreso.

Juan Sin Ropa lo venció con an poderoso grito dado al viento, muy superior al cantar de Santos Vega. Y es lógico que esto sucediese, porque el forastero Juan Sin Ropa llevaba en su esencia la profecía del futuro, con sus renovaciones, con todas las reformas capaces de trastrocar héroes  legendarios.

Debajo de un corpulento ombú, frente al desconcertado auditorio de gauchos, el payador murió al tiempo que su rival se convertía en serpiente y desde la copa del árbol caía una brillante lluvia de escamas.

Desde entonces, Santos Vega deambula por las llanuras, convertido en sombra: en los atardeceres, su espectro huye a campo traviesa, la guitarra en la espalda, en un caballo veloz como el viento.

Su historia está presente en todas las guitarras y pasa de boca en boca con la espontaneidad con que se dicen las cosas ingenuas.

Santos Vega fue el cantor en una época romántica, a la que sobrevinieron tiempos precursores de mecanización y de materialismo. Hoy, sin lugar a dudas, vivimos el clima de Juan Sin Ropa.

Mañana …, ¿tendrá que batirse el negro forastero con algún otro rival?

FRAGMENTO DE: “SANTOS VEGA”
“Bajo  el  ombú  corpulento,
de las tórtolas amado,
porque su nido han labrado
allí al amparo del viento;
en el amplísimo asiento
que la raíz desparrama,
donde en la siesta la llama
de nuestro sol no se allega,
dormido está Santos Vega,
aquel de la larga fama.”

“En los ramajes vecinos
ha colgado silenciosa,
la guitarra melodiosa
de  los  cantos  argentinos.
Al pasar los campesinos
ante Vega, se detienen;
en silencio se convienen
a guardarle allí dormido;
y hacen señas no hagan ruido
los que están a los que vienen.”

Grandes Personalidades Argentinas Personajes Argentinos Simbolos

GRANDES PERSONALIDADES ARGENTINAS

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José de San Martín Manuel Belgrano Faustino Sarmiento
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Juan M. de Rosas Argentino Roca Carlos Gardel
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Rene Favaloro Laureano Maradona Santos Diséspolo
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Irineo Leguizamo Jorge Borges Adolfo Bioy Casares
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Carlos Monzón “Mono” Gatica Manuel Fangio
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Victoria Ocampo Florencio Molina Campos Alfonsina Storni
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Vito Dumas Mercedes Sosa Mirta Legrand
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Susana Gimenez Juan Perón Eva Duarte de Perón
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Roberto Sánchez Palito Ortega Baigorri Velar
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Bernardo Housay Federico L. Leloir César Milstein
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Carlos Lamas Aaron Anchorena Ladislao Biró
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Florentino Ameghino Francisco Moreno Jorge Newbery
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Alicia Moreau de Justo Astor Piazzolla Ernesto Sábato
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Luis Sandrini Augusto Huergo Enrique Gaviola
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José Balseiro Antonio Berni Quinquela Martín
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Salvador Mazza Florencio Escardó Rene Agote
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Roberto De Vicenzo Nicolino Locche Alfredo Palacios
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Raúl Soldi Julio Cortazar Guillermo Vilas
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Pascualito” Perez Luis Firpo Oscar “Ringo” Bonavena
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Raúl Alfonsín Carlos Menem Fernando de La Rua
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“Lola” Mora “Tita” Merello “Nini” Marshall
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Ángel Magaña Héctor Alterio Norma Aleandro
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Alberto Olmedo Zully Moreno Isabel Sarli
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Ricardo Darín Diego Maradona Guillermo Divito
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Adolfo Pérez Esquivel Juana Azurduy Martín Guemes
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Mariano Moreno Bartolomé Mitre Justo J. de Urquiza
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Lisandro de la Torre Hipólito Yrigoyen Leandro Alem
Carlos Reutemann Charly García Alfredo Alcon
Carlos “Balá Juan Carlos Altavista Cecilia Grierson
Gabriela Sabatini “Manu” Ginobili Julieta Lanteri
Dr. Ramón Carrillo Padre Mario Aníbal Troilo
Fontanarrosa Rodrigo Bueno Gilda”
Martín Karadagian Pipo” Mancera Tato” Bores
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Che” Guevara Padre Angelelli Manuel Sadosky
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Marcelo T. de Alvear Jorge Porcel Federico Luppi
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Rebeca Gerchmann Pichón Riviere Néstor Kichnner

 Papa Francisco I

Papa Francisco I

Mejores Jugadores de Futbol del Mundo de la Historia Messi Pele

PELE , EN LA CANCHA Y EN LA VIDA: Cuando se les pregunta a los expertos por los mejores jugadores de todos los tiempos, en un nombre hay coincidencia plena: Edson Arantes do Nascimiento, Pelé, también llamado Dico, Gasolina, O Rei, o la Perla  Negra.

Veloz, potente, imaginativo, creativo, felino, goleador certero, ejercía magias deslumbrantes en cada partido. Ganó todo: tres mundiales (58, en Suecia; 62, en Chile, y México en 1970, en los cuales hizo 12 goles).

Además, desde su debut en Baquinho, en 1954, cuando tenía 14 años de edad, hasta su retiro en el Cosmos de Nueva York, en octubre de 1977, hizo 1.282 goles, una cifra inigualable. Disciplinado, discreto, el brasileño también es un triunfador en la vida, í Fue ministro de Deportes en su país y funcionario de la FIFA, que quiere declararlo “Atleta del Siglo”.

En los últimos años se lo criticó por su excesiva cercanía al poder.
Números de un Mago: ante el mundo le tTaños, con el Mundial de su catrera fue

Su primer mundial fue en Suecia, en 1958, con 17 años de edad. En un equipo de talentosos (Gilmar, Garrincha, Didí, Vavá, Zagallo y Zito, entre otros), hizo seis goles y se destacó por su desparpajo genial. ¿Es necesario decir que él es el del medio, agachado.

México 70 fue su apoteosis, la confirmación de que era el rey indiscutido, el mejor.Pelé estaba en su plenitud, y en su caso, eso significó ver a un mago en acción.
En la final en México 70,
Brasil – Italia.
O Reí cabecea y abre el marcador.
Luego hicieron goles Gerson, Jairzinho y Carlos Alberto, para apabullar a los azules 4 a 1.
Su gol número 1000, fue el 19 de noviembre de 1969. Pelé, todavía en el Santos, batió de penal al arquero argentino Edgardo Andrada, del Vasco da Gama. Ya era tan célebre que hasta los hinchas rivales aplaudieron. El día que jugó su último
partido en la Selección de
Brasil lloró como un chico.
Tenía 34 años, y creía que ya no
estaba a la altura de los
acontecimientos.
Su retiro. Fue el 1° de octubre
de 1977, en el Cosmos de Nueva
York, enfrentando al Santos, el
club de sus amores.
Jugó un tiempo para cada
equipo e hizo un gol.

DIEGO MARADONA: El más grande. Su talento hipnotizó al mundo. Millones de hinchas se emocionaron con él. Millones lloraron por él.

Fue el más grande. El que hizo vibrar a millones de argentinos y a cientos de millones de futboleros en todo el mundo. El emblema que se convirtió en el mejor pasaporte para sus compatriotas en los rincones más remotos del planeta. El supercampeón que llevó a la cima a Boca, al Napoli, a la Selección.

El que hacía pasar por torpes a fenomenales arqueros, el que a fuerza de talento se burlaba de defensores grandes como roperos: los desairaba con quiebres de cintura, amagues, centros de rabona, tacos, caños, el infernal pique corto de los buenos tiempos, los perfectos pases-gol, y esa zurda prodigiosa que la clavaba en el ángulo con un toque sutil, o con un bombazo preciso. Con efecto, claro.

El jugador más desequilibrante del más hermoso de los deportes, el que ganaba partidos cuando se lo proponía. Un duende, un mago, un estratega, un regalo de Dios, un quijote que peleó contra los poderosos. Pelusa, Diego,Maradóoo. Fue el más grande. Siempre será el más grande.

Números de un Genio: A los 15 años llegó a la primera división de Argentinos Juniors. En 1979 debutó en los mundiales con el campeonato juvenil de Japón. Dos años más tarde, pasó a Boca, que ese mismo año salió campeón. El fútbol europeo lo tuvo en el Barcelona y en el Napoli (’84 a ’91) y también escribió su historia en los Mundiales: 4 participaciones (’82, ’86 -campeón-, ’90 -subcampeón- y ’94) con 8 goles en 21 partidos.

GOL MARADONA
Su obra cumbre: El segundo gol a los ingleses en México 86.
La mejor jugada individual en la historia de los Mundiales.

México 86. Argentina 3-Alemania 2. La hora más gloriosa: su enorme talento condujo a la Selección a obtener la Copa del Mundo. Convirtió 5 goles, entre ellos aquel inolvidable frente a Inglaterra. Diego nació el 30 de octubre de 1960. A principios de los 70 era Cebollita en Argentinos Juniors. Ya se hablaba de su magia. Menotti lo dejó afuera de la Selección campeona del 78. Su revancha fue a lo grande: Campeón Mundial Juvenil en Japón 79. El debut en primera, el 20 de octubre de 1976. Argentinos Juniors-Talleres. Entró y tiró un caño. A los 16 años debutó en la Selección. Otra vuelta olímpica: 1981, con Boca Juniors. Nacía un romance inquebrantable con la mitad más uno.

EL FUTBOL: QUIZÁS, el deporte más popular en Europa, América del Sur y en la mayor parte de África. Está mucho menos extendido en Asia, y a duras penas se ha implantado en América del Norte. Sin embargo, la celebración en E.U.A. de la fase final de la Copa del mundo de naciones, en 1994, puede haber favorecido allí su desarrollo.

Está regido por la F.I.F.A. (Federación internacional de fútbol asociación), creada en 1904 con sede en Zurich. Esta federación controla más de 150 federaciones nacionales, con más de 30 millones de jugadores. Es responsable del más grande acontecimiento deportivo (además de los Juegos olímpicos), la Copa del mundo de naciones, organizada cada 4 años, cuyas fases eliminatorias se desarrollan a lo largo de dos años.

Las fases finales (disputadas inicialmente por entre 16 y 24 equipos, que serán 32 a partir de 1998) tienen lugar los años pares no olímpicos. Cada confederación continental («filial» de la F.I.F.A.) organiza también un campeonato o Copa de naciones (fase final en los años pares olímpicos), e igualmente se celebran (anualmente en Europa) diversas competiciones interclubs.

La disposición de los once jugadores sobre el terreno de juego ha evolucionado mucho, en general para reforzar las defensas; la intención de no perder prevalece sobre la de marcar, de ganar. Al principio figuraban cinco atacantes (tres atacantes llamados «de punta» y dos centro-campistas); el 4-2-4 y después el 3-2-4-1 han ido marcando las etapas, hacia la reducción, a dos (hasta a uno) atacantes cada vez con más frecuencia, permitiendo evidentemente una mayor concentración de jugadores en medio del campo. El número de goles marcados por encuentro está, en. general, disminuyendo en todas partes y el aspecto espectacular del fútbol está retrocediendo.

FUTBOL CANCHA

Disposición teórica de los jugadores al empezar un partido: arriba,
en 4-2-4, abajo, con tres atacantes, cuatro defensas y un libero.

A esta evolución se suma la importancia de los enormes presupuestos financieros de las competiciones nacionales e internacionales. Las entradas a los estadios tienen  cada vez menos peso específico en los presupuestos de los clubes, financiados, en su mayor parte, por !as subvenciones, el patrocinio de grandes firmas industriales o comerciales y los elevados cánones de las retransmisiones televisadas.

FUTBOL

CAMPEONES MUNDIALES DE FUTBOL

1930 Uruguay 1982 Italia
1934 Italia 1986 Argentina
1938 Italia 1990 R.F.A.
1950 Uruguay 1994 Brasil
1954 R.F.A. 1998 Brasil
1958 Brasil 2002 Brasil
1962 Brasil 2006 España
1966 Inglaterra 2010 España
1970 Brasil 2014 ?
1974 R.F.A.    
1978 Argentina    

 

Biografia de Guillermo Vilas Mejor Tenista Argentino Torneos Ganados

Guillermo Vilas: talentoso, sacrificado y fervoroso en el esfuerzo, Vilas disfrutó cada uno de los 62 torneos que lo vieron triunfador, es el séptimo tenista del mundo con mayor número de victorias. Pero su máxima alegría (que contagió a todo un país) la vivió el domingo 11 de septiembre de 1977. Ese día venció a Jimmy Connors en la final del Abierto de EE.UU., y se ubicó en la cima del mundo.

Biografia de Guillermo Vilas Mejor Tenista Argentino Torneos GanadosConsiderado con toda justicia el mejor tenista argentino de todos los tiempos, Guillermo “Willy” Vilas nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 17 de agosto de 1952, consagrado Ciudadano Ilustre de la ciudad capital en 2006.

Willy fue número 2 del mundo en el ránking Grand Prix de 1974, 1975 y 1977, año este en que construyó su mejor temporada tras ganar 16 torneos sobre 33 disputados. Entre ellos, Roland Garros y Forest Hills.

Fue indiscutiblemente el mejor del mundo ese año (1977), aunque quedó para el anecdotario que el sistema de puntuación que se inauguraba mostró su vulnerabilidad y lo registró en el segundo puesto del ránkingATP.

Durante ese 1977 cosechó 128 victorias y apenas 14 derrotas. Estableció el récord de 50 victorias consecutivas. Llegó al 90,1% de efectividad. Además, sobre polvo de ladrillo acumulé 53 partidos invicto, marca que recién alcanzó el español Rafael Nadal 29 años después.

Nadie como él rompió el molde de una frase hecha. Nadie como él produjo una revolución tan profunda y sin retorno en la vida de un deporte nacional. Ese deporte blanco y minoritario que, desde su brazo izquierdo talentoso y potente, saltó a la consideración mundial y reprodujo su imagen ganadora en miles y miles de jóvenes varones y mujeres, que descubrieron el tenis gracias a la magia, y sobre todo a la tenacidad de Guillermo Vilas, marplatense por sentimiento, ciudadano del mundo, a caballo de su inacabable colección de éxitos.

Guillermo logró su primer torneo profesional en noviembre de 1973 y el último, en julio de 1983. En 1973 ganó su primer torneo de Grand Prix en el Abierto de la República Argentina y un año más tarde logró quedarse con el Masters de Australia.

Felipe Loccicero fue el primer maestro. “Que hacen los campeones?”, le preguntó Guillermo.
“Entrenan 4 horas diarias”, fue la respuesta, “Yo entrenaré seis por día”, respondió Vilas

Una década de imparable ascenso, jalonada por sus consagraciones en Australia (dos veces), y las ediciones de Roland Garros y el Abierto de los Estados Unidos, en 1977, hitos del Grand Siam que no minimizaron otros galardones como, por ejemplo, sus tres liderazgos del Grand Prix, sus 61 torneos, su medio centenar de partidos ganados en forma consecutiva, a lo largo y ancho del planeta, sin dejar de lado su inapreciable colaboración para el impensado crecimiento argentino en la Copa Davis, incluido un inolvidable triunfo sobre los Estados Unidos en el court del Buenos Aires Lawn Tennis Club.

Más allá de medallas y fortuna, Vilas es ya una marca registrada, como su Gran Willie, esa maniobra de malabarismo tenístico, propia de los elegidos. Su deporte y él mismo son casi la misma cosa, son sinónimos. A tanto ha llegado su influencia.
Vilas dejó un legado: todo es posible con trabajo y dedicación. Lo sabe quien lo vio jugar. Pero sobre todo quien presenció sus extenuantes entrenamientos.

Reconocido entre los mejores 24 jugadores de la historia de este deporte, entre hombres y mujeres; se destacé por su perseverancia y su adaptación a jugar sobre todas las superficies, además de contar con un físico privilegiado y un gran talento.

Vilas en toda su carrera ganó sesenta y dos títulos en singles, entre ellos cuatro de Grand Slam, Roland Garros, US Open, y dos veces Australia, y quince en dobles, hecho que lo ubica 7° a nivel mundial e histórico, detrás deJimmy Connors, Ivan Lendl, John McEnroe, Roger Federer, Pete Sampras y Björn Borg.

En 1991 ingresó junto a Ashley Cooper e Ilie Năstase en el Salón Internacional de la Fama del tenis. Su nombre es, junto a Maradona, el más representativo del deporte argentino. Por muchos años decir en Europa: I ´m argentine, la respuesta era: ¡Oh!, yes, Vilas, Maradona.

En el 2005 recibió la Mención de Honor “Senador Domingo Faustino Sarmiento” en el Senado de la Nación otorgada por el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli.

Biografias de Vidas Ejemplares Humildad y Solidaridad Modelo de Vida

Biografías de Vidas Ejemplares
Modelos de Humildad y Solidaridad

“Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.” KAHLIL GIBRAN


“Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.”
KAHLIL GIBRAN

Modelo de Vida

VIDAS EJEMPLARES: La Humildad: Una persona humilde tiene no sólo una modesta aunque sólida conciencia de sus propios méritos, sino también de sus limitaciones. En el momento en que piensas que ya lo has visto todo o lo sabes todo («he estado allí, he hecho eso y lo otro…»), el universo se percata de tu arrogancia y te envía una gran dosis de humildad. Debes abandonar la idea de que no te queda nada por aprender. Los maestros zen saben muy bien que, incluso para ellos, nunca acaba el camino del aprendizaje.

La humildad es la lección que más duele, pues asociada a ella aparece siempre algún tipo de pérdida. Al universo le gusta mantener un cierto equilibrio en todo, de ahí que cuando un ego soberbio desconoce la cortesía y la paciencia, haga aparecer la humildad para que ese ego vuelva a pisar suelo firme. Aunque ese aguijonazo se siente a veces como una herida, se trata de un aviso muy importante para poder mantener tu equilibrio.
Algunas personas tienen tanto éxito en la vida que lo dan por supuesto y esperan que las cosas les sean favorables automáticamente. Cuando esto deriva en un ego descomunal que desprecia la paciencia y la cortesía, se engendra arrogancia. Entonces, la humildad se convierte en una necesidad para ese currículo vital. Eso es lo que le sucedió a Will.

Atractivo, atlético, de tez bronceada y mirada penetrante, Will parecía un modelo y se vestía como tal. Las cosas le iban muy bien y todo lo que se proponía lo conseguía de acuerdo con sus deseos. Gracias a su encanto, su inteligencia y su talento, su negocio funcionaba al máximo y el éxito se había convertido en una constante en su vida.

Cuando Will recibió una notificación judicial, supuso que todo se resolvería tan fácilmente como cualquier asunto de su vida y no se preocupó en absoluto por este hecho. Pero no fue así; aquella demanda judicial acabó llevando su empresa a la ruina. Después de varios meses trató de encontrar un trabajo, pero nadie le contrataba.

Su economía declinaba. Tenía que hacer frente a muchas deudas y, finalmente, no le quedó otra opción que declararse en quiebra. Will no podía comprender por qué la «magia» que rodeaba su vida había dejado de funcionar; después de siete años cu los que desempeñó varios trabajos mediocres, tuvo que enfrentarse a la lección de la humildad.

Cuando vino a verme, Will no podía comprender que a una persona tan «perfecta» como él le hubieran sobre venido tantos infortunios. Tenía que aprender que su talento era algo maravilloso, pero que quedaba oscurecido por su actitud arrogante. El miraba de modo condescendiente a las personas que no tenían sus dones —hablándoles de un modo paternalista, tratándoles de forma descortés y tomándolos por estúpidos y faltos de interés—, de ahí que su vida le condujera a la lección de la humildad. Con el tiempo, Will acabó comprendiendo por qué la vida le había mostrado la lección de la humildad con tantas e intensas lecciones. Al principio, eran lecciones difíciles para él, pero Will se hizo cargo de su situación y se comprometió a aprenderlas y así cambiar las circunstancias que le rodeaban.

Debemos estar orgullosos de lo que somos y de lo que conseguimos. Sin embargo, si descubres que alimentas secretos pensamientos de arrogancia y presunción, recuerda la lección de la humildad antes de que el universo lo haga por ti. Dolerá menos de esa forma.

Fuente Consultada: El Juego de la Vida Chérie Carter Scott

Susan Boyle Nuevo Talento Musical 2009 del Gran Concurso Britanico

Susan Boyle El Día Que Conmovió al Público

Los tres miembros del jurado y las 3.000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.

Susan Boyle invierte buena parte de su tiempo como voluntaria en una iglesia de Blackburn, una pequeña localidad próxima a Edimburgo, y vive sola junto a su gato Peebles, es una trabajadora social en paro cuyas aptitudes artísticas hasta ahora sólo eran conocidas por los parroquianos que frecuentaban el karaoke local.

A su voz excepcional, se unen una timidez y sencillez que han cautivado al público de todo el mundo y que le han convertido en la gran favorita para el triunfo final en “Britain’s got talent”, uno de los shows televisivos con más audiencia en este país.

En la gala que le ha hecho famosa, manifestó que nunca ha sido besada y que su sueño siempre fue dedicarse a la canción, pero que nunca había encontrado la oportunidad para hacerlo. “Me apunté a la competición, porque quería darle una oportunidad a la canción. Al principio me resultó desquiciante para los nervios, pero una vez que me tranquilicé y empecé a cantar, pensé que la audiencia me aceptaba un poco más. A partir de ahí, me relajé y empecé a disfrutarlo”, declaró.

Los tres miembros del jurado y las 3.000 personas que estaban en el teatro donde se grabó la gala la recibieron con escepticismo e incluso risas, dado su aspecto desaliñado, pero bastaron 3 minutos de canción para que Boyle se convirtiera en una sensación.

Más de 26 millones de personas han visto en YouTube la interpretación de la canción “I dreamed a dream” (Soñé un sueño) del musical Los Miserables, con la que Boyle también sorprendió a los 11,3 millones de personas que la vieron cantar en directo el pasado sábado a través de la cadena de televisión británica ITV.
Otras 2,3 millones de personas han pinchado la página de “Britain’s got talent” para verla y Susan Boyle ha sido el tema más tratado en la red social de internet Twitter, donde actores de Hollywood como Demi Moore y Ashton Kutcher -con 1,6 millones de seguidores- han expresado su admiración por esta escocesa

Fuente Consultada:ABC.es

Biografía de Tato Bores Humorista Político Argentino Tato Bores

Tato Bores: “30 años metiendo libreto debajo de esta peluca”

Con un impecable gusto por el buen humor afilado y crítico de una realidad argentina transcurrida en varias décadas, un hombre que supo ser al mismo tiempo capocómico e historiador. Es que al volver a ver los monólogos de Tato Bores no quedan dudas de que gran parte de la historia política de la Argentina ha sido narrada de una manera admirable por este mito de la pantalla chica nacional. Mediante un libreto que reunió características de comicidad, crítica a la sociedad, y realidades innegables, aquel hombre ataviado con un frac, una peluca, un par de anteojos de marco grueso y un habano, supo conquistar el corazón de los argentinos, quienes se volvieron seguidores incondicionales de sus shows televisivos, donde los monólogos sabían encontrar la risa de los televidentes. En realidad no fue un cómico más; Tato era único.

Nació el 27 de abril de 1927 en Buenos Aires, bajo el nombre de Mauricio Rajmín Borensztein, en el seno de una familia judía de clase media, que por aquella época no sólo se debía enfrentar a la crisis económica mundial, sino también a la discriminación que constantemente los golpeaba en el corazón. En este contexto creció el pequeño Mauricio, que a pesar de la disciplina que le imponían sus padres siempre demostró un escaso interés por los estudios, lo que lo llevó durante la primaria a ser expulsado de la Escuela Julio A. Roca. Es que su verdadera vocación había comenzado a rondar en su mente, y sabía que lo suyo era el arte.

Por eso con sólo 15 años decidió abandonar para siempre los estudios y dedicarse al trabajo, iniciándose como asistente de la orquesta de Luis Rolero y René Cóspito, lo que lo llevó a aprender música, tomando clases de clarinete. Pero la música no era realmente lo que le importaba. Él sabía que había nacido para otra cosa y, no dudó en perseguir su sueño. Casualmente, su debut como cómico estuvo lejos de lo que sería Tato Bores en el futuro, pero en realidad fue el puntapié inicial para decidir su camino en la vida.

Todo ocurrió durante la despedida de soltero del músico Santos Lipesker, durante la cual Mauricio se paró frente al público y ofició de cómico, haciendo reír a los presentes con sus ocurrentes chistes. En la fiesta estaban presentes el guionista Julio Porter y el cómico Pepe Iglesias “El Zorro”, quienes al observar el excelente desenvolvimiento del joven decidieron convocarlo para trabajar en Radio Splendid. A partir de aquel momento nació Tato Bores, con el seudónimo creado por Julio Porter, que lo convertiría en uno de los grandes cómicos de la Argentina. Varias fueron las oportunidades que siguieron al debut, las cuales lentamente permitieron generar un interés cada vez mayor del público hacia el querido Tato.

No obstante, su máxima consagración llegó de la mano de la televisión, comenzando en el año 1957 con su participación en el ciclo “La familia GESA se divierte”, y posteriormente convirtiéndose en uno de los artistas más requeridos por los empresarios nacionales. Llegarían así sus propios ciclos televisivos, tales como “Tato, siempre en domingo” por canal 9, “Por siempre Tato” en Canal 11, “Dígale sí a Tato” y “Déle crédito a Tato” por Canal 13, “Tato para todos”, “Tato Diet”, “Tato de América” y, por supuesto su inolvidable “Good Show”.

Cada uno de los ciclos televisivos encabezados por este mito de la comicidad argentina, inmediatamente se consagraba en éxito absoluto, demostrando el interés del público en el mensaje que expresaba Tato Bores, que a la vez hacía poner incómodos a los políticos de turno. Fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, pocos años después, la muerte llegó implacable el 11 de enero de 1996.

Aún pasados los años de su desaparición física, la sagacidad de sus comentarios continúan siendo su mayor virtud, el hecho por el cual conquistó los corazones de los televidentes, quienes ante una reposición televisiva de sus ciclos no pueden evitar sentir nostalgia ante las frases más famosas del cómico, como aquella que decía: “Así que mis queridos chichipíos, la neurona atenta, vermouth con papas fritas y, ¡Good Show!”.

Biografia de Sandro Roberto Sanchez El Gitano Elvis Argentino

Sandro: El Elvis argentino: Un caluroso 4 de enero de 2010 una terrible noticia invadía los hogares de la Argentina a través de los medios de comunicación del país, los cuales se hicieron eco de la tragedia y anunciaban: “A los 64 años ha muerto Sandro, el Gitano”.

Pocas horas pasaron para que la muerte de Roberto Sánchez concitara la atención de todos los medios de comunicación, incluso trascendiendo las fronteras del Plata, ya que su figura dentro del mundo de la música había logrado derribar los límites de su país natal.

Durante la despedida final, sus “nenas”, como solía llamar a sus fanáticas el ídolo, se mostraron ante las cámaras de televisión en medio de un luto incontenible que despertó el llanto incluso de aquellos ciudadanos que jamás cultivaron la música de Sandro.

Es que este hombre, de fuerte figura masculina, cabello oscuro y profundos ojos, ya había dejado de ser un simple músico, para convertirse en un verdadero icono que representaba la idiosincrasia del argentino.

Para despedirlo, sus fanáticas decidieron emprender un último homenaje, el cual consistió en la creación de una página web titulada “Tu bombacha para Sandro”, en la que participaban todas las seguidoras del cantante, enviando fotografías de su ropa íntima favorita para obsequiarle al ídolo.

http://www.tubombachaparasandro.com/

Hoy, la mencionada web se mantiene un tanto inactiva, pero demuestra la pasión incontenible que ha despertado Sandro en la mujeres durante décadas, y más allá de las diferencias de generaciones incluso, porque lo más curioso de todo es que el Gitano había logrado acaparar la atención de féminas contemporáneas a su edad, como así también de las hijas y las nietas de aquellas.

Por ello es que muchos consideran que el fanatismo por Sandro se convirtió en una especie de herencia entre las mujeres, que al igual que un objeto preciado de la familia, se traspasaba generación tras generación.

Roberto Sánchez había nacido un 19 de agosto de 1945 en el nosocomio público Maternidad Sardá, emplazado en el barrio porteño de Parque Patricios, fruto del matrimonio compuesto por Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo.

Se cuenta que cuando el pequeño nació, sus padres intentaron anotarlo legalmente con el nombre de Sandro, pero para aquella época las normas que regían al Registro Civil de las Personas no permitían ese tipo de nombres, por lo que eligieron bautizarlo como Roberto.

De todas formas, con los años y durante su incipiente carrera en la música, el joven haría honor no sólo a la elección del nombre de pila que habían soñado sus padres con utilizar, sino también a las raíces húngaras de su abuelo, de apellido Popadópulos, motivo por el cual se lo apodo el Gitano.

Sandro vivió una infancia feliz, rodeado de todo el afecto de la familia, ya que era hijo único y por ello tanto los padres como los abuelos intentaban darle al pequeño todo lo que necesitaba. Durante su infancia y adolescencia residió en el barrio Valentín Alsina, de Lanús, en el Gran Buenos Aires.

Tal era su amor por la zona que una vez convertido en músico destacado, y habiendo ganado millones con sus discos y actuaciones, decidió adquirir una mansión ubicada dentro del área residencial de Banfield, en la que vivió hasta sus últimos momentos.

Algunos vecinos del lugar aún recuerdan cuando el joven Sandro, que recién comenzaba en la música se paseaba con su flamante Torino, luciendo una brillantes botas y una capa, vestimenta que contrastaba por completo con las entonces polvorientas calles de Valentín Alsina.

De pequeño, realizó sus estudios primarios en la Escuela Nº 3 República de Brasil, y ese fue precisamente el lugar donde nacería su verdadera vocación, gracias al apoyo que desde siempre encontró en su maestra de música, que siempre incluía en los actos del colegio la imitación que Roberto solía hacer de su gran ídolo: Elvis Presley.

No en vano, con los años Sandro fue considerado el Elvis Presley argentino, ya que en realidad ha sido uno de los pioneros del rock en español.

Durante su adolescencia, el joven Roberto realizó diversos trabajos para ayudar a la economía familiar, y mientras, dedicaba sus momentos libres a cultivarse en el terreno de la música. Para esta época Sandro ya tenía una meta: convertirse en un ídolo popular.

En una oportunidad, el músico mencionaba la importancia vital que tuvo el rock en su vida, y al respecto aseguraba: “Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas, y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas. El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizás un delincuente”.

La primera incursión destacada y profesional de Roberto Sánchez tuvo lugar a principios de la década del sesenta, cuando junto a Héctor Centurión, Enrique Irigoytía, Armando Cacho Quiroga y Juan José Sandri, fundó la banda llamada “Sandro y Los de Fuego”, una de las agrupaciones pioneras del rock argentino.

El éxito de la banda, sobre todo por el talento y el carisma de Sandro, logró que la agrupación captara la atención del público, por lo que comenzaron a ser invitados en diversos programas televisivos de gran éxito en esa época, como fue el caso de los ciclos “Aquí la Juventud” y “Sábados Circulares de Pipo Mancera”.

Sin embrago, el comportamiento desenfadado y el modo de moverse con gran connotación sexual que caracterizaban las actuaciones de Sandro, le costó a la banda que fueran excluidos de la pantalla chica, ante las fuertes críticas originadas en el sector de los fundamentalistas católicos.

Cuando a finales de la década del 60 el joven Roberto Sánchez decidió comenzar su carrera solista, jamás imaginó que se transformaría en una de las figuras más importantes del ambiente artístico, no sólo de Argentina, sino también de toda América.

Su talento y originalidad fueron los promotores del origen de una nueva corriente, por lo que es considerado un pionero de la balada romántica latinoamericana, ya que Sandro logró llevar adelante una empresa que parecía imposible, incluyendo en las canciones románticas y los boleros, los ritmos, el baile y las temáticas propias del rock and roll.

Durante el último adiós al Gitano, en aquella calurosa mañana del 5 de enero de 2010, más de 30.000 personas se acercaron en largas filas al Salón de los Pasos Perdidos, en el Congreso de la Nación Argentina, para despedir para siempre a uno de los más grandes artistas que sin dudas ha tenido nuestro país.

Para ser una de las nenas (mote que le puso Sandro a sus seguidoras más fieles) no hay requisito de edad: abuelas, hijas y nietas comparten la devoción por Roberto Sánchez. Lo que si es inevitable es cumplir con ciertos pilares de la cultura del fanatismo: hay que estar dispuesta a hacer guardia en su cumpleaños pese a las bajas temperaturas que el mes de agosto se reserva generalmente, para participar de la legendaria Batalla del 19: hay que retener un arsenal de datos y anécdotas en la memoria; y, sobre todo, hay que saber mantener viva la llama de la histeria en los recitales, alarido y llanto a flor de piel y aprender a manejar el arte del lanzamiento de bombacha (hay que al escenario), deporte nacional de la sandromanía. Las nenas tiene páginas de Internet y hasta un programa de radio enteramente dedicado al Gitano. Si la fanática no tuvo nunca la posibilidad de conocer en persona al cantante puede pedirle a su marido, eternamente rezagado al segundo lugar, que le contrate para su cumpleaños a un reconocido doble de Sandro, veterano. y devoto imitador, que le cantará una especie de serenata consuelo.

Fuente Consultada: Graciela Marker

Ver: Grandes Bandas de Rock en Argentina

Vida y Obra de Rodin Auguste Escultor Biografia El Pensador obra icono

Vida y Obra de Rodin Auguste Escultor

Vida y Obra de Rodin Auguste Escultor BiografiaAuguste René Rodín, escultor francés nacido en París. (París, 12 de noviembre de 1840-Meudon, 17 de noviembre de 1917) fue un escultor francés contemporáneo de la corriente impresionista.

UN PASAJE DE SU VIDA: Bajo la mirada atenta y benévola del reverendo Eymard, superior del convento parisiense del Santo Sacramento, los novicios pasean por el claustro absortos en la meditación vespertina.

El padre superior observa especialmente a uno: se llama Augusto Rodin y es un joven de veintitrés años. Ha entrado en el monasterio hace ya unos meses, pero aún no parece haberse familiarizado con aquella vida de devoción y oraciones. Cumple con escrupulosa diligencia todos sus deberes, sí. pero le falta el fervor, la serenidad y la alegría necesarios para vivir en aquel lugar. En una palabra: le falta la vocación religiosa.

Tiene otra vocación, y ésta sí que es profunda. El padre Eymard se da cuenta de ello al entrar en el pequeño estudio de escultor que al novicio Rodin le permiten utilizar en sus horas libres. Ha aceptado posar para él, con el objeto de que esculpa un busto suyo. La mirada del joven novicio se fija penetrante en su rostro y estudia sus rasgos como si quisiera grabárselos en la mente antes de reproducirlos en la arcilla. El superior sonríe y mueve la cabeza; aquel joven no será jamás un buen monje. Es preciso decírselo. Aquella misma noche le dirige un largo y paternal discurso: “Deja el convento, Augusto. Esta no es tu vida. Puedes en cambio se un escultor, un gran escultor…”

¿ARTESANO O ARTISTA?
¡Qué minúscula y apretada pareció al ex novicio, habituado a los salones del convento, la casita de sus padres! Augusto nació, en 1840, en aquella casita de París, y allí pasó los felices años de la juventud. Los cuatro Rodin, el padre, la madre y los dos hijos, María y Augusto, estaban muy unidos. Los vecinos los veían el domingo, cuando regresaban juntos de misa, con su paquetito de dulces; el ambiente de aquella simpática familia era siempre alegre y festivo.

EL PENSADOR RODIN


A. Rodin: “El Pensador”, París, Museo Rodin – Esta magnífica estatua no nació con el título que hoy le damos. Simbolizaba la figura del poeta, y fue concebida para que dominara la puerta con las escenas del “Infierno”, de Dante, encargada a Rodin por el Museo de las Artes Decorativas, de París. La expresión absorta y concentrada del hombre se pone perfectamente de relieve por la actitud recogida de los miembros, como si la figura quisiera encerrarse más en sí misma.

En aquellos años, Rodin asistió a la escuela profesional de dibujo; el padre se había visto obligado a matricularlo en ella, puesto que el dibujo era lo único que interesaba a Augusto.

Terminados los estudios, las necesidades familiares lo forzaron a buscar un empleo; trabajó de decorador, de grabador, de ebanista. Pero, por la noche, terminado el trabajo, Augusto manipulaba yeso, arcilla y útiles para dedicarse a lo que verdaderamente le gustaba: la escultura. Por el momento se limitaba a trazar algún boceto, algunas obritas, pero Augusto no perdía la esperanza de llegar a ser algo más que un buen artesano. Soñaba con llegar, algún día, a ser un artista de verdad, un auténtico y gran escultor.

Pero iban a empezar los años duros. Augusto intentó por tres veces ser admitido en la Escuela de Bellas Artes, y las tres fue rechazado. Luego ocurrieron cosas peores: murió su hermana María. El dolor por aquella pérdida afectó a Augusto de una forma indescriptible. Decidió consagrarse a la vida religiosa, y fue entonces cuando ingresó en el convento. La silenciosa soledad del claustro le hizo bien: le aclaró las ideas y le devolvió la serenidad. Después, las palabras del padre Eymard fueron muy alentadoras para él. Cuando regresó del convento, Augusto pensó abandonar el trabajo de decoración y la ebanistería. Dejaría de ser un artesano para ser un artista.

UNA FAMA DURAMENTE CONQUISTADA
A pesar de sus buenos propósitos, Augusto no lograba vivir como quería. Se había casado y tenía un hijo. Para mantener a su familia tuvo que volver a su actividad de siempre: de artesano decorador durante el día, y artista por la noche. Al fin pareció que llegaba la gran ocasión para darse a conocer; presentó en el Salón de las Exposiciones su primera obra, una vigorosa cabeza de hombre barbudo, titulada “El hombre de la nariz partida”. Pero fue rechazada.

Sin embargo, Augusto era tenaz; había decidido seguir su camino y no se dejaba desanimar por los fracasos. Ahorrando todo lo que podía, consiguió abrir un estudio de escultor en una fría habitación, en la calle Le Brun. Como no tenía dinero para pagar modelos, era su mujer la que posaba para él.

Pasaban los años sin que el escultor pudiera permitirse un descanso. En 1871 le ofrecieron un trabajo en Bélgica: decorar el Palacio de la Bolsa de Bruselas. No era mucho, pero Augusto aceptó.

En aquellos años hizo un viaje a Italia para admirar a Donatello y Miguel Ángel. Al volver a París, tenía cerca de cuarenta años. De improviso se hizo famoso con el escándalo provocado por una escultura suya: la conocida con el nombre de “La edad de bronce”. La figura de hombre que Rodin había representado tenía tal naturalidad, que algunos críticos lo acusaron de haber hecho un vaciado sobre un cuerpo real. Pero, tiempo después, fue el propio Estado quien adquirió la escultura y ofreció, además, a Rodin que hiciera una puerta de bronce para el Museo de las Artes Decorativas. Rodin quiso representar en ella a los personajes del “Infierno” de Dante, su poeta preferido, pero jamás la llevó a término.

Cada nueva estatua que salía del gran estudio que el Estado había puesto a su disposición, provocaba protestas y elogios desmesurados. Así ocurrió con los monumentos a Balzac y a Víctor Hugo. Cuando le rechazaban una obra, Rodin aceptaba las críticas tranquilamente, sin inmutarse. Volvía a llevar la estatua a su estudio, y se sentía feliz al poder contemplarla a gusto. Estaba convencido de que su arte, en el que creía profundamente, acabaría por imponerse. Y no se equivocaba: en los últimos años de su vida, Rodin llegó a ser casi el símbolo de la escultura francesa. El público se había acostumbrado ya a verlo fotografiado junto a los personajes más famosos de la época. Al morir, en 1917, nombró heredero de todas sus obras, no a su hijo o a sus parientes, sino al Estado, para que las reuniese en un museo, donde todos pudieran verlas libremente.

CIUDADANOS DE CALAIS

A. Rodin: “Los ciudadanos de Calais”, París, Museo Rodin.
– En 1347, seis ciudadanos de Calais salvaron a la patria, amenazada de destrucción por el rey de Inglaterra, ofreciendo en sacrificio sus vidas. Para glorificar su memoria, la ciudad de Calais encargó a Rodin un monumento. Como siempre que una obra le interesaba mucho, e! escultor !a preparó minuciosamente. En ella puso de relieve el carácter de cada personaje y la forma distinta en que cada uno afrontó el duro destino.

honorec balzac rodin
A. Rodin: “Honoré de Balzac”, París, Museo Rodin – Esto escultura de yeso del gran escritor francés, costó a Rodin siete años de trabaje y un número infinito de bocetos, apuntes y dibujos preparatorios. Es una auténtica obra maestra. Sin terminarla en todos sus detalles, el escultor ha delineado con gran energía los rasgos físicos más destacados del modelo, plasmando en ellos su carácter un tanto irónico, bonachón, pero consciente de su propia grandeza.

Fuente: Enciclopedia del Estudiante Superior Fascículo N°37

Biografia de Carlos Reutemann Piloto de Formula I Gobernador de Santa fe

Carlos Reutemann: ¡Vamos Lole!

Seducido por la política, este gran deportista argentino que con su talento logró conquistar los circuitos más destacados del mundo de la Formula 1, desde el año 1991 profesa su militancia justicialista y su pasión por el quehacer político del país, habiendo logrado ocupar diversos cargos.

En este sentido, fue Gobernador de la Provincia de Santa Fe en el período que abarca desde 1991 a 1995. Luego fue electo Senador de la Nación en 1995. Asimismo cumplió un segundo mandato como Gobernador de Santa Fe entre los años 1999 a 2003. Después de aquello fue nuevamente electo Senador, cargo que cumple actualmente.

Ese es un pequeño pantallazo acerca de la carrera política de Carlos Reutemann, que principalmente se destacó en los más prestigiosos circuitos de Fórmula 1, siendo aún considero uno de los más grandes pilotos de dicha categoría. Nació bajo el nombre de Carlos Alberto Reutemann el 12 de abril de 1942 en la provincia de Santa Fe, y desde muy pequeño se sintió atraído por los automóviles, pasión que con los años lo llevaría a desarrollar una importante carrera de piloto, siendo conductor de Fórmula 1 por un período que se inició en el año 1972 y culminó una década después.

Su rapidez, su estrategia de corredor basada en la evaluación constante de las carreras, sumada a su extrema caballerosidad en las pistas, lo convirtieron en uno de los preferidos, tanto del público como así también infinitamente admirado por sus competidores. Por aquella época todos lo llamaban cariñosamente “El Lole”.

Durante su trayectoria como piloto de Fórmula 1, dentro de la máxima categoría de la disciplina, Reutemann logró obtener un total de 12 victorias puntables, 2 no puntables, y 6 pole positions, en un total de 144 carreras en las que participó y dejó su marca. Entre sus logros más destacados, se encuentra el haber ganado el gran premio de Gran Bretaña en el año 1978, compitiendo en aquella oportunidad con el imbatible Niki Lauda.

No obstante, una de las carreras más recordadas es aquella que protagonizó en 1981 cuando se alzó con el primer puesto en el Gran Premio de Brasil, en el que no sólo debió competir con los más grandes pilotos de la época, sino que además debió desafiar al clima, con lluvias torrenciales que desdibujaban el circuito de Jacarépagua en Barra de Tijuca, Río de Janeiro.

Había debutado en el automovilismo el 30 de mayo de 1965, cuando participó en una carrera de Turismo Mejorado, que se llevó a cabo en la ciudad de La Cumbre, ubicada en la provincia de Córdoba. Pero aquel no fue su primer triunfo, aunque llegaría poco después, precisamente el 11 de julio de ese mismo año, cuando a bordo de un Fiat 1500, Carlos Reutemann se consagra ganador en la prueba de Turismo Mejorado desarrollada en Villa Carlos Paz, en Córdoba.

INCREÍBLE: El 13 de enero de 1974, en el Gran Premio de Fórmula 1 de la Argentina, cuando punteaba con comodidad, Carlos Reutemann, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, se quedó sin nafta: le faltaba media vuelta para ganar la carrera. Según crónicas de la época, fue la toma de aire, colocada detrás y sobre su cabeza, la que al desprenderse en el giro 39 hizo que el motor quemara combustible más rápido que lo habitual. (ver final del video abajo)

A partir de allí, su desenvolvimiento en las pistas lo convirtió en uno de los más grandes del momento, y las competencias internacionales reclamaron su presencia. Incluso fue uno de los pilotos oficiales de la escudería de Ferrari a partir de 1977, compartiendo el honor con Lauda. Posteriormente, también fue conductor de las escuderías de Lotus, y del equipo de Williams. Con una carrera que aún tenía mucho por delante, Carlos Reutemann decidió anunciar su retiro y hacerlo efectivo.

Aquello ocurrió luego de su participación en el Gran Premio de Sudáfrica, en el que obtuvo el segundo puesto. Los años pasaron y la política seguramente ocupó el lugar que había dejado en su interior la pasión por los autos, aunque en las reiteradas oportunidades en que el piloto fue consultado acerca de si está arrepentido de aquella decisión, no duda en asegurar: “Cuando pienso en eso recuerdo que, cuando era niño, debía ir a la escuela a caballo y de allí llegué a ser piloto de Fórmula 1. Ese placer no me lo quitará nadie”.

Video Sobre Formula 1 en Buenos Aires.

Biografia Piazzolla Astor Escuchar Tangos de Piazzolla Resumida

Biografia Piazzolla Astor

Biografia Piazzolla Astor Al recorrer las calles de Buenos Aires, durante esos días en que el cielo gris tiñe por completo cada uno de los rincones opacando el brillo de las vidrieras más luminosas, nos llega como una suave y delicada brisa una música, que nos envuelve el alma y nos acaricia el corazón.

Es el sonar triste y nostálgico de un fueye, que no rezonga porque en realidad siempre busco la manera más elegante y refinada de expresar toda clase de sentimientos; el bandoneón en el que alguna vez apoyó sus firmes manos Piazzolla.

Aníbal Troilo dijo alguna vez sobre la obra de Piazzolla que representaban algo más que un simple 2×4, por lo que la bautizó como “música de la ciudad”, resumiendo en escasas palabras las, para él, extrañas composiciones de Astor.

El virtuosismo del músico fue seguramente el motivo por el cual logró convertirse en uno de los compositores e interpretes de tango más célebres en el mundo, incluso le valió opiniones positivas a lo largo de su trayectoria provenientes de los más notables concertistas internacionales.

Sin dudas, Piazzolla alcanzó la meta que busco desde que acometió sus primeros pasos en la música, por lo que no sólo fue amado sino también repudiado por una gran cantidad de tangueros que jamás pudieron comprender por completo su mensaje.

Es por ello, que los expertos tangófilos aseguran que al igual que sucede en las costumbres cristianas, en las que se enmarcan los hechos históricos dentro de fechas que se sucedieron antes y después del nacimiento de Cristo, existe en el tango un antes y un después marcado por la presencia de Piazzolla, lo que muchos llaman como pre y post piazzollismo.

Nacido bajo el signo de Piscis, Astor nació en la ciudad balnearia de Mar del Plata un 21 de marzo de 1921, hijo de Vicente Piazzolla y Asunta Manetti, inmigrantes italianos que como tantos otros habían llegado a nuestro país durante la década del 80, escapando de la pobreza que invadía en esa época gran parte de Europa.

Fue bautizado con el nombre de Astor en homenaje al violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chicago, Astor Bolognini, gran amigo del padre del pequeño, con lo que en cierto modo el destino de su vida ya había sido trazado apenas llegado al mundo.

La música llegó a su vida desde muy pequeño, debido a que pasó gran parte de su niñez en Nueva York, alimentándose de las nuevas corrientes compositivas de la época, momento en el que aún brillaba la tristeza del jazz y la fuerza de las composiciones clásicas de Bach.

A la par que comenzaba a interesarse por la música, Astor demostró ser un aplicado e inteligente alumno, logrando aprender al mismo tiempo cuatro idiomas, el castellano, el inglés, el francés y el italiano.

Aun era un pequeño delgado de ojos profundos que llevaba pantalones cortos cuando recibió quizás el mejor regalo de su vida. Una tarde de otoño, mientras Astor preparaba sus deberes llegó a la casa su padre con un paquete, en cuyo interior descansaba un fueye que había comprado especialmente para su hijo.

Este primer bandoneón, que llegó a las manos del pequeño Astor en 1929, había sido adquirido por su padre en una casa de empeños por sólo 18 dólares, y logró ser el puntapié inicial para el comienzo de una carrera cuyo límite sólo pudo imponerlo la muerte.

Fue precisamente en el año 1932, cuando con sólo 11 años de edad Astor compuso el que sería su primer tango, jamás difundido, titulado “La catinga”. Dos años después, el pequeño compartió una serie de escenas cinematográficas junto a otro mito del mundo del tango, Carlos Gardel, cuando intervino como actor infantil en la película “El día que me quieras”.

Al promediar el año 1936 la familia Piazzolla regresó a la Argentina, y fue a partir de ese momento en que Astor comenzó a acercarse cada vez más al mundo del tango, mientras continuaba sus estudios musicales en las clases impartidas por notables compositores de la talla de Alberto Ginastera y Raúl Spivak.

Lentamente, pero con una gran decisión, Astor comenzó a insertarse en el mundo tanguero, integrando como bandoneonista una serie de conjuntos locales de la ciudad de Mar del Plata, y durante lo cual ya comenzaba a notarse su fuerte influencia clásica dentro de sus interpretaciones de diversos tangos tradicionales.

De esta manera, una vez viviendo en la ciudad de Buenos Aires, se dice que Astor practicaba interpretando piezas de Stravinsky, Bartók y Ravel, y concurría todas las mañanas al Teatro Colón como espectador de la orquesta, mientras que por la noche visitaba los más recónditos clubes para presenciar la actuación de orquestas de tango.

La fusión de ambos estilos tuvieron consecuencias en la mente compositora de Piazzolla, de ello no hay dudas, dando lugar al comienzo de una carrera que lo llevó a recorrer todo el mundo, y a convertirse en un verdadero icono del tango, a pesar de que durante años muchos se habían hecho eco de aquella crítica que aseguraba que lo suyo no era tango.

Uno de los primeros hitos en la trayectoria de Astor fue sin dudas su participación en la orquesta de Aníbal Troilo, donde permaneció por alrededor de siete años tratando de impregnar con su creatividad y agudeza un nuevo estilo a la agrupación, limitado por Pichuco en reiteradas oportunidades.

El Gato, como fue apodado Piazzolla durante su paso por la orquesta de Troilo, se mantuvo como bandoneonista y arreglador de la agrupación de Pichuco hasta el año 1944, cuando se aventuró a comenzar a forjar su propia carrera, convirtiéndose en el director y bandoneonista de la orquesta que acompañaría a Francisco Fiorentino, un cantor único que también había decidido alejarse de Troilo para iniciarse como solista.

Después de aquella experiencia extraordinaria, en el año 1946 Astor se separó de Fiorentino para conformar si primera propia agrupación, y si bien aún continuaba manteniendo las pautas tradicionales del género, ya comenzaban a surgir algunos de los aspectos fundamentales que darían lugar al nacimiento de la llamada “música de Buenos Aires”.

Durante su impecable trayectoria, que se extendió casi ininterrumpidamente por más de cincuenta años, Piazzolla compartió el escenario con figuras inolvidables del tango, entre los que se encuentran Horacio Salgán, Enrique Mario Francini, Armando Pontier, Osvaldo Pugliese, Alfredo Gobbi y el ya mencionado Aníbal Troilo, entre otros.

Fue también parte fundamental de una obra única, a través de una serie de composiciones musicales inspiradas en poemas de Jorge Luis Borges, que registró para el disco junto al cantor Edmundo Rivero y el actor Luis Medina Castro.

Su genialidad como compositor queda demostrada en una enorme diversidad de creaciones que abarcan diferentes géneros, y que dieron origen a una inagotable corriente que represento en definitiva la encarnación del cambio en el tango.

Fuente Consultada: Graciela Marker

ADIOS NONINO: En octubre de 1959 muere Vicente Piazzolla (su padre) , acontecimiento que marcó profundamente al músico y fue el motivo de una de sus más hermosas composiciones: “Adiós Nonino”, sin duda el más emocionante de sus temas. Ástor estaba de gira por Centroamérica cuando recibió la noticia y, al regresar a Buenos Aires, se sumió en una tristeza profunda, agravada por la mala situación económica en la que se encontraba y que era la consecuencia del fracaso de su Jazz-Tango en el país del Norte.

Entonces Ástor rehizo el “Nonino” que había compuesto en París en 1954, y que aún puede escucharse en una grabación que realizó la orquesta de José Basso en julio de 1962. De aquel tema original sólo mantuvo la parte rítmica y le agregó la prolongada letanía en la que subyace su lamento.

El dolor del hijo se trasluce sin reparos en ese acongojado pasaje musical. En dos frases de ocho compases (cuatro más cuatro) que se repiten formando un precioso tramo de dieciséis compases, se percibe todo el sentir de Ástor.

PARA SABER MAS…
Una máquina de componer

Cuando componía, Piazzolla era capaz de una concentración tan absoluta que ni “terremotos o guerras o estados de sitio”, como dijo alguna vez, podían quebrar. Describió con cierto detalle a su hija Diana el proceso de composición y le confesó que podía estar sentado frente al piano horas enteras sin escribir una sola nota.

Luego, “en un instante, lo que yo llamo un instante casi de iluminación, de magia, de dolor y de placer, aparece la idea principal y respiro con tranquilidad”. Las etapas posteriores, como “el desarrollo lógico de la obra, su coherencia interna, la orquestación”, podían presentarle alguna dificultad.

Nunca se sentía seguro de la calidad de la obra hasta que la ensayaba con sus músicos. Habitualmente componía en el piano; Alberto Ginastera le había dicho que “el piano es la orquesta” y él se tomó en serio el consejo. Sin ese instrumento le resultaba casi imposible “imaginar una melodía en el aire”. Tampoco era capaz de cantar o silbar lo que había escrito. Si precisaba que alguien se lo silbara (por ejemplo, cuando componía para el cine), a veces se lo pedía a Daniel.

Nadie es profeta en su tierra
Ástor Piazzolla disfrutó siempre en el exterior de triunfos y de fama de excelente y atrevido compositor e intérprete. Pero en Buenos Aires, ya desde principios de los 60, su música provocaba una verdadera polémica. Era demasiado innovadora para una sociedad que parecía haberse dormido en los 40 y 50, y se cerraba a todo lo que venia “de afuera”, salvo que conservara los modelos ancestrales. Según se decía, y aún lo dicen algunos, Ástor Piazzolla desvirtuó tanto la música clásica como el tango.

Se estableció desde el comienzo un debate en el que se buscaba dilucidar si profanaba a una, al otro o a ambos por igual. De modo que aquella gran alegría que le provocaba el triunfo logrado fuera del pais, muy pronto se convirtió en desengaño. Fue así que, a su condición de “irrespetuoso con la música”, según se decía de él, sumó su rebeldía, su personalidad desmedida y ese orgullo que lo incitaba a expresar sin miramientos todo cuanto pensaba, además de una imperiosa necesidad creativa que, sin duda y pese a la rebeldía, sólo conlleva la búsqueda de reconocimiento.

Por lo tanto el debate no fue entre la sociedad o contra la sociedad, Piazzolla debatía consigo mismo aunque sin cambiar un ápice la música ni su actitud Pero nadie mejor que él para explicar su estética: “Yo hice una revolución en el tango, rompí con viejos moldes, por eso me atacaron y tuve que defenderme. Pero lo que nadie me puede negar es mi origen; tengo el tango marcado en el orillo”.

Nunca pretendió que su música fuera fácil de entender, más bien sabía que imponía un gran esfuerzo a quienes lo escucharan, “Mi música no es para hacer la digestión. Mi música es para sentarse en una platea y escuchar y meterse muchos problemas en la cabeza, porque se trata de una música que lo hace pensar a uno. Y mi experiencia me permite decir que la gente que sigue a Piazzolla es la gente que piensa.” Sabia que a la música había que sentirla, pero también que su música era para pensar y consideraba que pensar es una manera posible de ser feliz.

Para él, la cuestión no se dirimía simplemente reduciéndola a una cuestión generacional. “Hay tangueros viejos que no estudiaron y se quejan, y hay jóvenes que están muy apurados y no tienen coraje para aguantárselas. Entonces cruzan de vereda antes de tiempo y se hacen jingleros para ganar dinero fácil”, dijo alguna vez, y con cada una de sus afirmaciones provocaba nuevos comentarios, no siempre amables.

Desde sus orígenes, el tango se conformó como una música cosmopolita, con aires africanos, sones orilleros, candombes, habaneras y tanguillos zarzueleros. Y si Buenos Aires está tan presente en todo el tango, bien claro está que su presencia es más fuerte en el tango de Piazzolla. Tal vez Ástor sólo continuó sumándole a esas melodías rioplatenses algo más de aquel crisol de músicas y aires que formaron parte de su origen.

Piazzolla incrementó el cosmopolitismo del tango y, por otro lado, no hizo sino retrotraerlo siempre al presente, aún hoy, cuando su música parece adaptarse una y mil veces a los sones ciudadanos.

Piazzolla y los poetas: Se produce por esos años un acercamiento a los poetas, especialmente a aquellos que eran considerados alejados al tango, porque sin dudas los mejores poetas han surgido en el ámbito tanguero o se inspiraron en el mundo de esta música ciudadana.

Piazzolla se vinculó entonces con Jorge Luis Borges. Sus caminos se cruzaron al fin. Pese a que solían “chicanearse” el uno al otro, la poesía de Borges inspiró Ástor importantes trabajos, y Borges se dejó recrear por el gran músico. En 1968, Carlos Guastavino puso música a la “Milonga de dos hermanos”.

En 1976,Jairo concretó la placa “Jairo canta a Borges”. El músico presentó el álbum con Susana Rinaldi en el Olimpya de París. Emocionado, Julio Cortázar aplaudía entre el público. Luego se editó “Borges & Piazzolla” y el álbum “Juan Sosa canta a Jorge Luis Borges”, con la voz de Héctor Alterio en los textos, musicalizados por Jorge Sarraute y Osear Grassi. Entre otros temas,se destacaba “Milonga de Albornoz” de Borges y José Basso.

La relación entre ambos nunca fue del todo buena. Cómo podía serlo entre dos compadritos. “Lo que pasa es que fui el único que se animó a refutar a Borges”, dijo Piazzolla. Probablemente le faltó reconocer que Borges, tal como le sucedía al mismo Ástor, era feliz cuando alguien lo refutaba.

En 1987, Piazzolla musicalizó tres cuentos borgianos: “El sur”, “La intrusa” y “El hombre de la esquina rosada”,dando forma así a la obra “Tango apasionado”. Esta relación amor-odio (la misma que Borges manifestaba por Buenos Aires: “No nos une el amor sino el espanto / será por eso que la quiero tanto”) devino una pieza teatral “Entre Borges y Piazzolla”, que interpretaron Pepe Soriano, Juan Carlos Copes y Raúl Lavié, y el disco “Borges & Piazzolla”, con Lito Cruz, Daniel Binelli y Jairo. Ambos creadores —músico y poeta— en esa refutación del tiempo y el arte, nos han legado grandes obras y el maravilloso concepto de que las diferencias, incluso las aparentemente irreconciliables, pueden dar ganancias. De su incursión en la literatura, Piazzolla también nos dejó “Introducción a Héroes y tumbas”, un trabajo basado en la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato, que remite en realidad a un extracto de Informe sobre ciegos. En el disco que grabaron Ástor Piazzolla y su octeto, “Tango contemporáneo”, el mismo Sábato recita los textos.

Pero no todo fueron logros, Piazzolla también nos legó algunos errores (pero quién podría arrojar la primera piedra en materia de flaquezas, errores, o ingenuidad). En 1978, compuso y grabó con orquesta una serie de temas que dedicó al campeonato mundial de fútbol que se disputó en la Argentina durante la sangrienta dictadura militar implantada en 1976. Este evento, que se manipuló políticamente, fue sin duda un paso en falso en que incurrió Piazzolla tal como lo hicieron muchos otros importantes intelectuales de la época.

Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges, por ejemplo, se reunieron con Videla y declararon que “veían tranquilo” al país. Sin dudas hoy —tal como hicieron luego la mayoría de aquellos intelectuales—, Piazzolla escribiría en contra de lo sucedido en esos días, aun respecto de su propio error o ingenuidad, actitudes que más adelante fueron erróneamente interpretadas como complicidad o acatamiento de aquellos vergonzantes hechos de la dictadura que actualmente toda la sociedad repudia.

Piazzolla hacía bromas de mal gusto pero no le gustava que se la hicieran a el. Podía agarrarse a pinas en la calle pero de vuelta a casa necesitaba una mujer que lo bancara. A la vida le gustan las paradojas y contradicciones. Y a veces la arrogancia oculta a un tímido. En 1958 en Nueva York, el diplomático Albino Gómez llamó por teléfono a Piazzolla para invitarlo a un cocktail al que concurrirían figuras de la cultura, entre ellas el compositor ruso Igor Stravinsky. “-Esta noche tengo que ir a buscar a Stravinsky y llevarlo a una reunión. ¿Querés venir conmigo?” Astor, familiarizado con las bromas pesadas, se lo tomó a risa. “Al rato -según relató el propio Astor a Natalio Gorin- Albino volvió a insistir. Lo mandé al diablo y le corté la llamada”.
Llegado el día del cocktail, Gómez, que sabía de la admiración de Astor por Stravinsky, se preocupó por presentar a los dos músicos. “A Astor le temblaban las piernas, más bien el cuerpo entero -recuerda Gómez-, y no sabía qué hacer ni qué decir en ningún idioma, pese a su fluidez en inglés y francés. Por mi parte yo repetía la presentación, pero nada. Finalmente Astor salió apenas de su estado cátatónico y pudo balbucear algo así como: “Maestro yo soy su discípulo a la distancia. Dio media vuelta  y huyó”

LA MÚSICA DE PIAZZOLA EN EL CINE

Como compositor, el nombre de Ástor Piazzolla figura asociado a las siguientes películas:
Con Los Mismos Colores, Torres Ríos, Argentina, 1949;
Bólidos de Acero,
Torres Ríos, Argentina, 1950;
El Cielo en las Manos,
E. De Thomas, Argentina, 1950;
Stella Maris,
Cárpena, Argentina, 1953;
Sucedió en Buenos Aires,
Enrique Caben Salaberry, Argentina, 1954;
Marta Ferrari,
Sarraceni, Argentina, 1956;
Los Tallos Amargos, Fernando Ayala, Argentina, 1956;
Continente Blanco,
B. Roland, Argentina, 1957;
Historia de una carta,
Porter, Argentina, 1957;
Violencia en la ciudad,
De Rosas, Argentina, 1957;
Una viuda difícil,
F. Ayala, Argentina, 1957;
Dos basuras, Land, Argentina, 1958;
Las furias,
V. Lah, Argentina, 1960;
S
ábado a la noche, cine, F. Ayala, Argentina, 1960;
Quinto año nacional,
Blasco, Argentina, 1961;
Detrás de la mentira,
Emilio Vieyra, Argentina, 1962;
Prisioneros de una noche,
David José Kohon, Argentina, 1962;
La fin del mundo,
E. Vieyra, Argentina, 1963;
Los que verán a Dios, Blasco, Argentina, 1963;
Paula Cautiva,
F. Ayala, Argentina, 1963;
Con gusto a rabia,
F. Ayala, Argentina, 1965;
Che, Buenos Aires,
D. J. Kohon, Fernando Birri, Argentina, 1966;
Las locas del conventillo,
F. Ayala, Argentina, 1966;
Las Pirañas, Luis García-Ber-langa, España-Argentina, 1967;
Breve cielo,
D. J. Kohon, Argentina, 1969;
La fiaca,
F. Ayala, Argentina, 1969;
Tango Argentino,
Simón Feld-man, Argentina, 1969;
Pulsación,
Carlos Páez Vilaró, Uruguay, 1969;
Con alma y vida,
D. J. Kohon, Argentina, 1970;
La ñata contra el vidrio,
varios, Argentina, 1972;
Pleut Sur Santiago
(Llueve sobre Santiago), Helvio Soto, Bulgaria/Francia, 1975;
Luna de miel,
Nadine Trintignant, Francia, 1975;
Lumiere,
Jeanne Moreau, Francia, 1975;
Madame Claude,
Just Jaeckin, Francia, 1976;
Servante et Mai-tresse, 1976; Armagedon, Alain Jessua, Francia/Italia, 1976;
¿Qué es el otoño?,
D. J. Kohon, Argentina, 1977;
El infierno tan temido,
Raúl De La Torre, Argentina, 1980;
¿Somos?, Carlos Hugo Christensen, Argentina, 1982;
Volver,
Lypszyc, Argentina, 1982;
Bella Donna,
Peter Keglevic, Germany, 1983;
La intrusa,
C. H. Christensen, Brasil, 1982;
Cuarteles de invierno,
Lautaro Muñía, Argentina, 1984; y
Henry
IV, Marco Bellocchio, Italia, 1984.

El tango antes y después de Piazzolla

Ástor Piazzolla es parámetro y referencia, un hito. Cuando se habla de tango “clásico” o “tradicional” se está realizando una generalización que abarca a todo el tango previo a la aparición de Piazzolla, se está refiriendo al tango anterior incluso a Horacio Salgan y Eduardo Rovira. Pero para orientarnos mejor en la historia del tango es posible establecer un orden más riguroso: Primero fue la Guardia Vieja (entre los años 1900 y 1920).

Época del tango criollo arrabalero, el cantado y el tango instrumental interpretado por bandas conformadas por trios o cuartetos. Luego fue el origen de la Orquesta Típica, en la que se incorporó un nuevo instrumento: el bandoneón. De este período cabe mencionar a los músicos Paquita Bernardo, Vicente Greco, Villoldo o Arólas, entre otros. Y uno de los tangos paradigmáticos de esta etapa es sin duda “La morocha”, de Saborido y Villoldo. Posteriormente llegó la Guardia Nueva (entre los años 1920 y 1940).

En este período se destacó, además del tango con letras de autores importantísimos como Discépolo, el tango instrumental, y tuvieron lugar algunos gestos rupturistas que establecieron dos nuevas corrientes: la tradicionalista y la evolucionista. En la primera se ubicaron tangueros como Juan D’Arienzo o Francisco Canaro.

En la segunda encontramos nombres de la talla de Julio de Caro, Francisco De Caro, Juan Carlos Cobián, Elvino Vardaro y el mítico dúo Gardel-Le Pera. Entonces nacieron obras que marcaron la historia como “Uno” y “Golondrinas”. Es precisamente en esta corriente evolucionista donde se reconocen las filiaciones de Ástor Piazzolla. El tango de Piazzolla “Decarísimo” está compuesto en homenaje a Julio De Caro.

Hacia 1940, y durante veinte años, es posible hablar de la Post-Guardia Nueva. Irrumpe en ese momento la generación del 40, en la que surgen y se destacan algunos de los músicos y obras más importantes de la historia del tango, y que se distinguen como la influencia y el entorno más directo de Piazzolla en lo que al tango se refiere. De esa época se pueden mencionar a Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, Osmar Maderna, Atilio Stampone o Leopoldo Federico. Y grandes letristas, auténticos poetas del tango: Hornero Manzi, Hornero Expósito y Enrique Cadícamo, autores de obras como “La última curda” o “Sur”, entre muchas otras.

Nunca le dió importancia a la plata:

Atilio Talín, quien durante largos años fue representante, apoderado, pero sobre todo amigo de Piazzolla, le decía a Fernando Sánchez en 1996: “En la década del 60 Ástor actuaba con su Quinteto en Jamaica, un boliche que quedaba sobre la calle San Martín. Hacía tres o cuatro entradas por noche (…) yo había traído una auto italiano muy lindo, un Alfa Romeo. Y una de esas noches, bajando del palco, Ástor me dijo: ‘Lindo el Alfa’, y ese fue el gancho. ‘No me diga, maestro, que le gustan los autos’, ‘Después de la música es lo que más me gusta’, dijo.

Lógicamente a partir de ese día, hace treinta y cuatro años, nació una amistad y después me convertí en su representante. (…) Hicimos un pacto: yo no me metía en la música y él no se metía en el negocio”. Piazzolla confiaba en Atilio ciegamente, al punto que un día, luego de alguna diferencia fácilmente dirimida, Ástor tomó de arriba del piano una hoja de papel pentagramado y ahí escribió cuál era el porcentaje que le otorgaba para siempre.

“Nunca le dio importancia al dinero. Él quería mostrar lo suyo y nada más. Nunca se vendió; podría haber hecho mucho más dinero con cosas que no sentía, pero no. Siempre me decía que era un agradecido, porque hacía lo que quería y encima le pagaban”. Anécdotas como esta muestran su gran personalidad, ya que para hacer eso que quería y lograr que le pagaran por hacerlo fueron muchas las batallas que tuvo que librar, dentro y fuera de su tierra.

Fuente Consultada: Astor Piazzola Furgor de Bandoneón Protagonistas de la Cultura Argentina La Nación

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HISTORIA DEL CINE: Los hermanos Lumiere inventaron el cine en 1895. Pero lo que en principio fue una curiosidad, casi una diversión de feria, se transformó con el Siglo XX en uno de los mayores vehículos de difusión de ideas, sentimientos,  emociones, pesadillas y testimonios; también de belleza.

Fue mudo hasta 1929, cuando se rodó El cantor de jazz. Pero en esa primera etapa Charles Spencer Chaplin (foto, con Jackie Coogan, en El pibe; la computación unió a Carlitos con a uno de sus sucesores, Woody Allen) le confirió adultez, y Serghei Eisenstein perfeccionó el montaje, es decir, un lenguaje* diferente de los existentes; de ellos aprendieron los grandes qué hoy nos conmueven y asombran.

Arte insustituible, el cine los compendia a todos, pintura, música, teatro, ballet, literatura. Público y a la vez intimista, toda vez que sólo se lo  disfruta -o se lo sufre- en una sala a oscuras, creó prototipos perdurables e instaló para siempre imágenes en la cultura colectiva.

El cine, que se inició casi como una atracción de feria, como algo menor, fue con el correr del siglo ocupando un lugar entre las artes mayores. A lo largo de su historia se fue poblando de grandes obras que lo convirtieron en la expresión cultural por excelencia del siglo XX.

Desde sus orígenes marcó hitos y abrió nuevos caminos, inventándose a si mismo y encontrando su propia narrativa y su propia identidad de relato gracias a grandes autores que realizaron grandes películas. En el cine mudo, con David W. Griffith que inventó la gramática cinematográfica en clásicos como El nacimiento de una nación e Intolerancia. Con Luis Buñel y Dalí, que propusieron el cine como el vehículo ideal para el surrealismo en El perro andaluz y La edad de oro. Con los expresionistas alemanes, que plasmaron hitos como Metrópolis de Fritz Lang o Nosferatu de Murnau. Con Abel Gance, que llevó el cine al terreno de la épica y el gran espectáculo con su colosal Napoleón.

En los años ’30, en los albores del cine sonoro, Jean Renoir produce sus dos obras maestras La gran ilusión y Las reglas del juego. Mientras en Estados Unidos, John Ford lleva el western a alturas inimaginables con La diligencia, y Howard Hawks crea el arquetipo del antihéroe contemporáneo en Scarface.

En 1941, El Ciudadano, una opera prima de un joven de 25 años llamado Orson Wells, se establece como la obra máxima del cine, con nuevos parámetros que destierran para siempre los límites de ambición, complejidad y hondura en el relato cinematográfico.

A lo largo de su historia, el cine atravesó grandes momentos de efervescencia creativa. Uno de los más apasionantes fue a finales de los ’50 y comienzos de los ’60 cuando, en forma independiente, una nueva generación de cineastas comenzó a crear un nuevo cine en varios países europeos, en América Latina y en los Estados Unidos. Replantearon el rol casi de arte menor del cine respecto al teatro y a la literatura y lo convirtieron en el arte mayor de nuestro siglo.

El cine nos ayudó a entendernos y a entender. Dotó nuestro imaginario de héroes y arquetipos. Nos reveló la existencia de otras culturas, de otras formas de vivir. Las películas nos sirven de referencia, nos brindan códigos comunes. Las imágenes del cine pueblan nuestra memoria como si formara parte de nuestra experiencia, confundiéndose con ella.

El siglo XXI comienza anunciando una gran revolución tecnológica en el cine. Habrá reformulaciones en el soporte y en los modos de exhibir. Pero mucho más allá de su formato, las películas van a seguir cumpliendo con su misión de contarnos historias, nutrirnos de fantasías, sumergirnos en obsesiones, sentir como propias problemáticas que creíamos ajenas, vernos reflejados en los sueños de otros. Mientras existen buenos films que nos provoquen reflexiones, nos ayuden a entendernos, o simplemente nos entretengan, el cine va a seguir formando parte de nuestras vidas.

Fuente: Marcelo Piñeyro dirigió Tango Feroz y Caballos Salvajes.

HISTORIA DE LOS PRIMEROS CINES EN ARGENTINA

Los primeros kinetoscopios funcionaron en el área céntrica de la ciudad de Bs.As. , en locales sobre las calles Florida (el salón Florida o Novedades, donde estuvo el teatro Nacional y más tarde las confiterías El Águila, primero, y L’Aiglon, después), Suipacha y Paseo de Julio (luego, Leandro N. Alem). Pero el kinetoscopio no era el cine.

Durante muchos años se sostuvo que la primera función de cine propiamente dicho, El cinematógrafo Lumiére, había tenido lugar en el teatro Odeón de la calle Esmeralda, el 18 de julio de 1896, sólo seis meses después de su presentación en París, el 28 de diciembre de 1895.

Investigadores de la Cinemateca Argentina (Historia de los primeros años del cine en la Argentina, 1895-1910) establecieron recientemente que hubo cine -no de Lumiére sino de la competencia británica, la Escuela de Brighton-antes, aunque también en julio, el lunes 6, en un salón de Florida 344. Aunque no se denominaba cinematógrafo sinovivomatógrafo, eran imágenes proyectadas sobre una tela y en movimiento, condiciones indispensables del cine. Su responsable fue Enrique de Mayrena.

Los primeros tiempos del cine son testigos de funciones que alternaban el teatro con las proyecciones. Pronto, los actos en vivo pasaron al segundo plano, desplazados por las vistas cinematográficas.

El primer sitio edificado para sala de cine, en 1900, fue el Cinematógrafo Nacional -más tarde Salón Nacional-, situado en Maipú 467, 471 y 479, entre Corrientes y Lavalle. Fue edificado por Gregorio Ortuño, comerciante de artículos fotográficos, y explotado por la sociedad de Puppo y Ángel Rodríguez Melgarejo.

La palabra biógrafo, con la sugerencia de vida en imágenes, ganó prestigio y se difundió pronto. Según Julio Quesada, era una “sala modesta, con un galpón de paredes lisas, lavadas a cal”.

El Nacional se mudó en 1906 a Corrientes 840-848 (al lado del actual cine Opera), donde luego estuvo el teatroPorteño y ahora la decaída Galería Porteño. Esta fue la primera sala de cine con palcos laterales.

En 1900, funcionaba asimismo un cine, local sin palcos como el citado Nacional, en Rivadavia, entre Carlos Pellegrini (Artes, entonces) y Cerrito. Según Julio Quesada, fue el segundo construido al efecto en Buenos Aires, cinco meses después del Nacional, y su responsable era un joven Villanueva, hijo de un socio de la firma, entonces extinguida, Villanueva, Leguineche y Cía.

El tercero abrió el 23 de octubre de 1900 en el salón Florida, ex Palacio Novedades. Según parece, exhibió vistas coloreadas. Pronto se sumaron otros teatros y salones en el primer auge de las películas: el teatro Casino y el Pabellón Argentino.

El salón Florida estrenó los pocos minutos animados que registran la llegada a Buenos Aires, en octubre de 1900, del elegido presidente del Brasil, doctor Manuel Campos Salles.

También se pasaron películas al final del viejo siglo en un parque de entretenimientos de plaza Flores, en las terrazas del teatro Casino, en el Pabellón Argentino de la Exposición de París de 1889 reconstruido en Retiro y en el Prado Español de la Recoleta.

El público apreciaba películas cortas de cualquier origen, mayormente norteamericanas, aunque no faltaban las variedades locales con actualidades animadas en calles de Buenos Aires que tomaban Eugenio Py, para la casa Enrique Lepage y Cia. (Bolívar 375), el independiente Eugenio Cardini y hasta un camarógrafo que asistió a dos intervenciones quirúrgicas practicadas por el doctor Alejandro Posadas en el patio del Hospital de Clínicas para que hubiera mejor luz aunque no demasiada asepsia.

La salida nocturna del verano al aire libre, sentados a la mesa con refrescos y viendo películas, fue una costumbre porteña hasta bien entrada la década de 1910. Algún lector puede aún recordar a sus abuelos hablar del cine-bar. Este programa también podía hacerse en invierno, al lado de la mesa servida y bajo techo, por ejemplo en el café España, en la calle Artes (hoy Carlos Pellegrini), a partir de 1902.

Las primeras imágenes de la ciudad habían sido registradas por Federico Figner en su paso por Buenos Aires: la Avenida de Mayo y los bosques de Palermo.

En sus memorias, editadas en el Brasil, cuenta Figner que, muy prematuramente, en marzo o abril de 1896, el payaso Frank Brown había proyectado películas cinematográficas en su circo, emplazado en esa fecha en Rosario. No hay otros testimonios, todavía.

Después de Figner, Eugenio Py, el empleado de la casa Lepage, caminó una cuadra con la cámara en la mano buscando un objeto que tuviera movimiento y que expresara a la Argentina: la marca registrada del cine y de la patria que lo producía. Halló la Bandera Argentina, en el mástil de la Plaza de Mayo, y la registró en unos metros de celuloide. Sólo queda la memoria de aquel acto, no el resultado.

Los argentinos iban al cine para aprender a ser argentinos. El cine era el espacio de ilusión para la clase media. En la oscuridad de la sala se auscultaban modales, conductas sociales, modos de vestir y peinarse; se autorizaban comportamientos familiares y se ensayaba la educación de los hijos. En las películas, los modos de ser estaban codificados y se fijaban en la memoria del público, que descubría fórmulas del habla social y amaneramientos del gesto y la palabra y los repetía en la vida diaria. Más allá de esa ilusión y de la fantasía, la suerte de haber contado con un cine extranjero subtitulado contribuyó a alfabetizar a los espectadores jóvenes y hasta dio agilidad a la lectura de los chicos, que competían consigo mismos para leer de un saque las dos líneas del diálogo.

No importaba la extracción social ni el origen patricio o inmigratorio. En el cine se aprendía a ser y a tratar a los demás. No tuvimos una política definida sobre la orientación de la pantalla, como en los países fascistas; sin embargo, las apetencias populares y el seguimiento de un género, de un actor o de un tema forzaron lo necesario a los productores. El espectador llegó a creer que las películas se hacían pensando en él. Tanta era la coincidencia. En el interior del país, los públicos del inicio del sonoro soñaban con una mitología popular desplegada en una noche porteña de cabarets y peringundines, como en las películas. Buenos Aires era la ilusión más apetecible, con sus rubias disputadas, los tangueros empedernidos y las flacas como espigas de armiño y lame. Aunque nada de eso fuera cierto, la llegada del viajero a la ciudad verdadera nunca desencantaba.

Las películas más amadas fueron las que edificaron la memoria de los argentinos. La que más lo logró fue Así es la vida (1939, de Francisco Mugica). Empezaba en el patio, como si fuera el conventillo del saínete: allí convivían el porteño, el italiano y el gallego; el buen padre y el pariente tilingo y descocado; el apolítico y el soñador de utopías; se cumplía el mandato de la hija que quedaba para vestir santos, mientras las otras se casaban con un buen partido para seguir edificando la clase media. La historia pasaba del patio al comedor y a la sala, avances que el saínete no se permitía.

La película se adelantaba sobre los géneros —del saínete a la comedia familiar burguesa— y los sentaba a todos, sin prejuicios, a la mesa familiar (esa mesa que había que achicar y agrandar), para contarnos lo suyo, que coincidía con lo nuestro (en la platea) y para volver consciente la necesaria memoria del universo propio que la película había construido durante una hora y media y que ya nos pertenecía. A la mesa de Así es la vida se sentaban todos los argentinos.

Fuente Consultada:
El Diario Intimo de un País – 100 años de vida cotidiana – La Nación
Gente Testigo del del Siglo Los Personajes y hechos  que hicieron historia Tomo 3 Luz, cámara,…acción

Biografia de Pelé El Jugador Mas Grande de Futbol del Mundo

El «rey Pelé», «el hombre de los mil goles»: no faltan superlativos para evocar al futbolista más grande de todos los tiempos. Como primera estrella mundial de este deporte, ayudó a que el fútbol adquiriera una dimensión universal.

Edson Arantes do Nascimento, más conocido y admirado en el mundo como “Pelé”, nació en Octubre 23, 1940 en la pequeña ciudad de Tres Corazones, en el Estado de Minas Gerais, Brasil.

Fue bautizado en la parroquia, de la Sagrada Familia de Jesús, María y José.  Su padre, João Ramos do Nascimento, o Dondinho, como era conocido en el mundo del fútbol, también fue un jugador profesional.

Fue un centro-delantero del Fluminense hasta que una lesión le impidió el fútbol profesional. Su madre, Celeste, le dio a Pelé  la atención de la familia y el amor. Siendo niño, Pelé y su familia se mudó a Bauru, en el Estado de Sao Paulo, donde aprendió a dominar el arte del fútbol. Una vez confesó: “Tengo tres corazones”, en referencia a su ciudad natal (Tres Corazones), en Bauru, y Santos.

Edson Arantes do Nascimento, por primer sobrenombre Dico, comenzó corriendo descalzo detrás de pelotas de trapo en los terrenos baldíos de su ciudad natal. En la cancha del Baurú Atlético Clube lanzó sus primeros puntapiés con los pies calzados: era el artillero del Baquinho, el equipo de chiquillos del club. En 1956, contratado por el Santos Futebol Clube nacía Pelé, considerado por muchos periodistas especializados como el más perfecto jugador de fútbol del mundo.

EL LUSTRABOTAS QUE SE CONVIRTIÓ EN REY:

1958: la sexta Copa mundial de fútbol se disputaba en Suecia. El equipo francés de Just Fontaine jugaba la final contra Brasil. Un jugador de 17 años de edad, desconocido para los europeos, aniquiló las ambiciones de Francia. Uniendo una técnica irreprochable a un instinto goleador fuera de lo común, el brasileño crucificó en tres oportunidades al arquero francés.

El mito Pelé estaba en marcha, alimentado por la extraordinaria popularidad que gozaba el jugador entre los “cariocas” (los hinchas brasileños), cautivados por la trayectoria ejemplar de este futbolista de la calle. Edson Arantes do Nascimento nació el 23 de octubre de 1940 en el pueblo de Trés Coraçóes, a 200 kilómetros al noroeste de Río de Janeiro.

Si bien su padre era un delantero conocido en el mundo del fútbol, el muchacho trabajó como lustrabotas y se entrenó en la calle. En Baurú, en el estado de Sao Paulo, donde acababa de mudarse con su familia, un antiguo jugador del equipo Nacional, Waldemar de Brito, notó su talento y lo tomó bajo su protección. (imagen derecha)

A los 15 años, Pelé siguió a su mentor a Paulo para debutar en el equipo profesional de Santos, que se convertiría posteriormente en su club de siempre. Allí, Brito lo presentó a los dirigentes del club.  «Este niño va a ser el mejor jugador de fútbol del mundo», y no estaba equivocaba.

El 7 de septiembre de 1956, Edson ingresó en la cancha para marcar el sexto gol de su equipo. A partir de ese momento, la carrera del joven fenómeno se disparó. Después de esta primera temporada en la que realizó cortas apariciones en la cancha, al año siguiente se convirtió en titular indiscutido. Terminó el campeonato del estado de Sao Paulo coronado con el título del mejor goleador, con 32 tantos.

TRIPLE VENCEDOR DE LA COPA DEL MUNDO En julio de 1957 el seleccionador del equipo nacional llamó a la estrella ascendente. A los 16 años, Pelé le hizo honor a su mera selección contra Argentina, el eterno rival, e inscribió su primer gol vistiendo la camiseta auriverde.

Lógicamente, el al. siguiente siguió en el equipo para disputar la Copa mundial de fútbol en Sueña.. Como reserva en los primeros encuentro poco a poco se fue ganando la confianza del técnico antes de deslumbrar a los espectadores durante el partido contra Francia, consagrado como el mejor jugador de fútbol del siglo, Pelé sigue siendo un ejemplo para todos los deportistas, no sólo por sus cualidades tácticas, sino también por su comportamiento y sus compromisos políticos. ganado por 5 tantos a 2.

La final contra Suecia tuvo un mal comienzo: los suecos metieron un gol al tercer minuto de juego. El alero Garrincha y el delantero Zagallo revirtieron la situación. Pelé marcó dos cantos suplementarios, brindando a Brasil el primer título mundial de su historia. De la noche a la mañana me convertí en campeón, antes de cumplir la edad necesaria para el servicio militar, incluso antes de ser considerado como un ciudadano mayor de edad», confió más tarde Pelé.

Tres años después, durante una gira amistosa de Brasil, la prensa francesa entusiasmada por su técnica le otorgó el sobrenombre de “rey Pelé”. (imagen izq. Garrincha)

En 1962, la Copa del Mundo disputada en Chile fue la ocasión para ceñirse una nueva corona, a pesar de que una lesión sufrida durante el primer partido le impidió participar plenamente en el triunfo de sus compañeros de equipo.

Durante la edición de 1966 en Inglaterra, se lesionó otra vez al tener que aguantar los »tackles» reiterados de los defensores desconcertados por sus fintas. En México, cuatro años después, la selección brasileña pudo celebrar de nuevo; al dominar a la squadra azzurra italiana por un marcador inapelable (4-1), Pelé llevó su equipo a la victoria, la tercera en la historia de Brasil… ¡y de su carrera profesional]

Convocado para integrar el seleccionado brasileño, el ágil muchacho de 17 años encantaría a Europa en el Campeonato Mundial de 1958, de donde regresaría consagrado como el nuevo Rey del Fútbol en reemplazo del argentino Di Stefano, quien a su vez había reemplazado en esa “dinastía” al húngaro Puskas y al inglés Stanley Mathews. Su actuación en el Campeonato del Mundo marcaría el inicio de la llamada Era Pelé: en 18 años de actuación —1.216 goles en 1.254 partidos— se le deberían los momentos de mayor refinamiento y encanto vividos por el fútbol. Mago de un arte basado en la intuición, la creatividad y la resistencia física, Pelé reunió y perfeccionó jugadas tradicionales en el fútbol: el cabezazo fulminante, el salto perfecto, el pase exacto; la gambeta con la pelota a ras del suelo o por elevación; el remate violento y preciso desde larga distancia. Naturalmente, a esas virtudes las ayudaban atributos físicos excepcionales.

EL HOMBRE DE LOS MIL GOLES: En su club al igual que en la selección brasileña, Pelé marcó goles a un ritmo apenas inferior a uno por partido, alcanzando el récord de mil anotaciones en noviembre de 1969. El otrora lustrabotas dedicó este gol número 1.000 “a los niños pobres”.

En total anotó 1.284 goles en 1.363 partidos disputados. La estatura internacional de] »rey Pelé» permitió sobre todo que el fútbol se convirtiera en un deporte universal. Al jugar para el Cosmos de Nueva York, entre 1974 y 1977 contribuyó a promover elsoccer en una América del Norte donde aún era desconocido.

Cuando puso fin a su carrera, se alejó del mundo del fútbol y aprovechó su inmensa popularidad y fortuna para dedicarse a obras de beneficencia Ministro de deportes de Brasil desde 1992 hasta abril de 1998 bajo la presidencia de Fernando Cardoso, intentó llevar a cabo una política de lucha contra la miseria y la exclusión. (imagen der. Cardozo)

Deseoso de extender el espíritu del deporte al terreno social, Pelé demostró una vez más que su título de rey no se limitaba sólo a la cancha.

PELE EN LA COPA DEL MUNDO: Pelé jugó en cuatro copas mundiales: Suecia 1958, Chile 1962, Inglaterra en 1966 y México 1970. Marcó doce goles en catorce partidos en el mundo.

Suecia 1958: El primer partido que jugó Pelé en una copa del mundo fue  contra la Unión Soviética. Fue por petición de la Mesa, quien habló a Vicente Feola, después de la victoria sobre Austria el 3 x 0 y el empate contra Inglaterra en 0 x 0, para poner a Pelé y Garrincha en el campo.

En ese partido contra la Unión Soviética, Pelé no marcó, pero Brasil ganó 2 x 0, con dos goles de Vavá. En el próximo partido, contra Gales, Pelé marcó el único gol. En la semifinal contra Francia, Pelé anotó tres, mientras que Didí y Vavá anotó un gol cada uno. En la final contra Suecia, Pelé marcó dos goles (ver video meta), Vavá y Zagallo dos más uno, que le valió la victoria sobre los suecos por 5 x 2.

Chile 1962: El primer partido de Brasil contra México, Pelé marcó un gol y Brasil ganó. Desafortunadamente, aunque esto debería haber sido la Copa Mundial de Pelé, terminó a principios de la gran estrella. Después de diez minutos del partido contra Checoslovaquia, Pelé se retiró por un tirón en un músculo y quedó fuera del torneo. Amarildo lo reemplaza, se convirtió en la Copa Mundial de Mané Garrincha.

Inglaterra 1966 : Todo parece haber salido mal para Brasil en esta Copa Mundial. De alguna forma, 43 jugadores fueron llamados, y cuando el equipo viajó a Europa, dos de los mejores jugadores, el arquero Valdir y adelante Servílio, fueron cortados.

En el primer partido, Brasil venció a Bulgaria por un marcador de 2 x 0, con gol de Pelé y Garrincha en el otro. El equipo perdió a Hungría por 3 x 1, y en el próximo partido, Pelé fue lesionado violentamente por los portugueses, y tuvo que retirarse del campo después de dos lesiones.

México 1970 Esta sería la copa que llevaría el trofeo Jules Rimet a Brasil permanentemente. El primer partido lo ganó Brasil contra Checoslovaquia 4-1, con 2 goles de Jairzinho, 1 de Pelé, y 1 de Rivelino. Los próximos a caer fueron los ingleses por 1-0 con el gol de Jairzinho.

Después vino Rumania, a quién Brasil le gano 3-2 con 2 de Pelé y 1 de Jairzinho. Perú perdió 4-2 contra el verde y amarillo, y en la semifinal los brasileños triunfáron 3-1 contra los uruguayos. La famosa final contra Italia la ganó Brasil 4-1 con goles de Pelé (vea el video clip), Gérson, Jairzinho, y Carlos Alberto. Fue en esta copa que Pelé hizo los 3 mejores “casi goles” en la historia del fútbol, y le dio fama al arquero inglés Banks de haber hecho la mejor atajada del la historia del fútbol después de que Banks atajara un cabezazo de Pelé.

Tres Temporadas con el Cosmos de Nueva York “La historia empezó cuando yo estaba con Santos FC en Kingston, Jamaica. Recibí una visita de los señores Clive Toye, director técnico de un nuevo equipo en Nueva York llamado Cosmos; Phill Woosnam, que se más tarde se convertiría en un miembro de la NASL (Liga Norteamericana de Fútbol); y Kurt Lamm, secretario general de la Federación Estadounidense de Fútbol. Querían saber si a mi me gustaría jugar en los Estados Unidos en el Cosmos de Nueva York cuando me jubile del Santos.

Cuando el profesor Mazzei traduzco sus intenciones, le dije, “Profesor, diles que están locos! ¡Nunca jugaré en ningún otro equipo después del Santos!’ Tres años después, después de mi último partido en el Santos, Clive Toye me llamó de Nueva York y me dijo que el Cosmos querían conversar conmigo sobre un posible contrato. Después de 6 meses de reuniones por todo el mundo, mensajes, telegramas, y llamadas telefónicas, decidí aceptar la propuesta de Warner Communications, dueña del Cosmos de Nueva York, y volví a la vida profesional por 3 temporadas más.”

Aparte de la proyección alcanzada como deportista, Pelé tuvo siempre cuidado en cultivar su imagen de campeón, explotándola comercialmente. A partir del Campeonato Mundial de 1970, cuando empezó su paulatino alejamiento del fútbol —que culminaría con su despedida de la selección brasileña en julio de 1971—, dícese que el mayor negocio de Edson Arantes do Nascimento fue vender la imagen de Pelé. Es así como, tanto en Brasil como en el exterior, el nombre de Pelé ha promovido publicitariamente los productos más diversos, desde marcas de café, pilas eléctricas, prendas de vestir, refrigeradores, televisores, etc. Según estudios de especialistas, su imagen publicitaria será eficaz todavía diez años después de abandonar los estadios.

Pelé, que disfruta de una fortuna difícilmente igualada tanto en el Brasil como en el exterior por cualquier otro jugador de fútbol, es un empresario con altísimas entradas mensuales, producto de sus negocios, industrias y bienes inmuebles, reunidos en la Pelé, Administracao e Propaganda y la Pelé, Asscssoria Aduaneira; una industria de hilo sintético, un establecimiento lechero, una transportadora de combustibles, además de millonarios contratos publicitarios.

Rey en cualquier estadio de fútbol y también próspero negociante, Pelé ha sido -hasta octubre de 1974, cuando se despidió del fútbol— uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos.

ALGO MAS…

En su carrera marcó 1.363 goles. Cuando hizo el gol número mil estallo una verdadera fiesta nacional en todo el Brasil. Se detuvo el partido y los jugadores de ambos equipos corrieron a abrazarse entre ellos, y también con los periodistas y con el público que bajaba a la cancha.

Se lanzaron fuegos artificiales y racimos de globos mientras la gente salía a bailar en las calles. Pelé abandonó lloroso el campo deportivo y sólo volvió a finalizar el partido, para descubrir una placa que conmemora el suceso.

Una vez, un arbitro tuvo la osadía de intentar expulsarlo de la cancha. La policía se vio en serios aprietos para salvarlo de la multitud enfurecida. Los hinchas dispuestos a asesinar al referí que había cometido tamaño sacrilegio contra el ídolo del fútbol.

En otra ocasión Pelé hizo un gol espectacular, llevando la pelota desde el área penal de su equipo hasta la del adversario y eludiendo por el camino a por lo menos nueve contrincantes que intentaron detenerlo. La televisión brasilera retransmitió durante un año entero la jugada, sin que ningún telespectador se quejaba ante esta reiteración tal vez excesiva.

Hasta una sangrienta guerra civil se detuvo en Nigeria por dos días cuando Pelé fue a jugar a ese país.

Pero en fin, en ese mundial de Estocolmo, en 1958, la actuación del equipo carioca deslumbró a los críticos europeos que por primera vez se encontraban frente a un fútbol espectacular y a la vez efectivo. El gran estilo de Pelé y de Garrincha, además de entretener a los espectadores, se traducía en goles y a victorias.

Brasil consiguió su segundo título mundial en Chile, el año 1962, y se llevó definitivamente la copa Jules Rimet al ganar el campeonato de México en 1970.

Fuente Consultada:
Hicieron Historia Tomo II – La Nación – Wikipedia – http://fuentescrass.tripod.com/pele

Julio Palmaz Inventor Angioplastía Con Stent El microchip para prevenir riegos humanos

Julio Palmaz nació en La Plata y vive en Estados Unidos desde hace 30 años Es el inventor de la angioplastía con stent, una técnica que revolucionó el campo de la cirugía cardiovascular. Ahora está embarcado en otro proyecto ambicioso: desarrollar un microchip que sirva para prevenir factores de riesgo como hipertensión, diabetes y estrés, entre otros.

La voz del otro lado del teléfono aparece jovial y alegre. A pesar de haber pasado la mañana entera dando conferencias en el marco del X Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología lntervencionista que se realizó en Capital Federal, al doctor Julio Palmaz (58) le sobran energías para conversar. Sucede que el científico platense radicado e Estados Unidos, se la está entre los participantes más prestigiosos del encuentran su invento, la angioptastía con stent considera uno de los cuatro aportes fundamentales en el campo de la cirugía cardiovascular, tres de los cuales pertenecen a especialistas argentinos. Y ahora trabaja en microelectrónica con el objetivo de crear un chip que sirva para monitorear a los pacientes que presentan factores de riesgo cardíaco como pueden ser la hipertensión y la diabetes.

Infancia entre diagonales

Palmaz está casado y tiene dos hijos. Con satisfacción cuenta que nació en la ciudad de La Plata. “Hice la primaria en la escuela Anexa de la Universidad y la secundaria en el Colegio Nacional. Después seguí en la Facultad de Medicina, donde me recibí en el “71”, enumera. Cinco años más tarde, decidió mudarse a los Estados Unidos en busca de “posibilidades para investigar”.

Dice que le gusta volver de vez en cuando a los pagos. “Hace seis meses vine a otro congreso y aproveché para recorrer los lugares en los que me había criado. Me puso muy contento ver al Colegio Nacional exactamente corno lo recordaba. Aunque los árboles del patio de recreo están enormes . También caminé por los pasillos de la facultad y me metí en cada aula. Encontré todo tal cual lo había dejado”, cuenta y agrega que en este viaje le tocó regresar “para recibir el diploma de Profesor Honorario” y que en un futuro le “encantaría dar clases como invitado”. Es que el científico recuerda con una mezcla de cariño y orgullo su paso por las instituciones académicas de “la ciudad de  las diagonales”: “Terminé el secundario con una formación muy amplia. Me sentía preparado para enfrentar una carrera universitaria. Yo estudié algo muy especializado y en esto, cuanto uno más aprende cree que sabe menos. Sin embargo, pude rendir los exámenes de equivalencia sin problemas”.

Un ranking para el orgullo nacional

En el libro Saving the heart (Salvando el corazón), publicado hace algunos años por el médico estadounidense Stephen Klaidman, aparece la historia de las cuatro contribuciones más importantes al campo de la cirugía cardiovascular. Sin duda, el “pechito argentino” se llena de orgullo al descubrir que tres de ellos pertenecen a especialistas oriundos de nuestro país. Se trata del querido y recordado René Favaloro, quien desarrolló el bypass; el médico Federico Benetti, integrante de la Sociedad Internacional de Cirugía Cardiotoráxica, quien patentó la cirugía menos invasiva del corazón; y Julio Palmaz, por la invención de la técnica del stent expansivo, que sirve para revertir obstrucciones en las arterias. En su nuevo desafío, Palmaz combina las áreas de nanotecnología (nuevos materiales), microelectrónica, medicina y biología molecular.

Ya en el ruedo

El hecho es que en 1976 viajó a la zona de la Bahía de San Francisco. “En el año ‘78 y en las pocas horas libres que tenía, empecé a trabajar en la idea del stent. Cuando terminé con la residencia me mudé a Texas, porque había laboratorios más desarrollados”, remarca el hombre que en la actualidad es Jefe de Radiología Cardiovascular Intervencionista en el Centro de Ciencias Médicas de la Universidad de ese estado.

La anécdota cuenta que todo empezó en una conferencia del doctor Andreas Gruntzig, creador de la angioplastía con balón (técnica en la que se introduce un “globo” en las arterias coronarias tapadas, que al inflarse libera las obstrucciones permitiendo el paso de la sangre y luego se retira). “Por qué no generar un dispositivo que permanezca en las arterias?”, pensó Palmaz. En 1985 patentó su modelo de “stent expandible”, que se usa en combinación con el balón. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un “globo” (que luego se retira) y queda implantada en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar futuras obstrucciones. Lograr que la comunidad científica lo adoptara no fue tarea sencilla: recién en 1994 se aprobó su aplicación en los Estados Unidos, aunque ya se había implementado exitosamente en Europa y América latina.

En la actualidad se utiliza en más de dos millones de intervenciones por año (en las arterias renales, carótidas, del corazón, las piernas y el cerebro). Y Palmaz recibió numerosos reconocimientos, entre ellos, un premio a la excelencia en 2002 de la Sociedad Internacional de Cirugía Endovascular, dos menciones consecutivas (2002 y 2003) en el ranking de las diez patentes que cambiaron al mundo que elabora la revista lP international y, también en 2003, el título Honoris Causa de Maestro de la Cardiología Intervencionista de la Argentina.

Ir por más

Usted creerá que lo que leyó hasta ahora es mérito suficiente para una sola persona, pero Palmaz no es de esos hombres que se quedan tranquilos por mucho tiempo. Lleva patentados 17 trabajos, escribió 26 libros y ahora va por más. “Desde hace tres años trabajo en microelectrónica. La idea general es aplicarla a la prevención de factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes, cualquier cosa que pueda medirse en la sangre”, se entusiasma. Y apunta: ‘Ahora tratamos las consecuencias de las enfermedades arterioscleróticas, pero en 10 años vamos a estar lo suficientemente avanzados como para controlarlas desde la prevención”. ¿A qué se refiere? Al desarrollo de un microchip interactivo que serviría para detectar complicaciones “Sistemas de monitoreo mucho mejores que los que tenemos hoy. En el caso de la hipertensión, por ejemplo, me gustaría llegar aun dispositivo que se pueda implantar en la pared de la arteria con el stent, para poder leer la presión en todo momento. Hoy en día, la persona va al consultorio, se sienta y le miden la presión en condiciones muy diferentes a la& de la vida cotidiana. Después sale a la calle y le pasan cosas que elevan su presión arterial a niveles que el médico nunca detectó. Hay aspectos como la dieta o la exposición a factores de estrés, que el paciente podría controlar si se diera cuenta inmediatamente en qué medida afectan su salud”, explica.

Si, ya sé, ahora usted piensa que mágicamente le cambiaron la revista que tenía entre sus manos por un libro de ciencia ficción. Pero no, el futuro parece estar bastante más cerca de lo que muchos creíamos. “La tecnología existe —continúa Palmaz—, los sistemas de comunicación de corta distancia están desarrollados y hay receptores muy pequeños, como para que el paciente los acepte. También todos los componentes electrónicos para hacer el aparato exterior, que podría ser como un reloj-pulsera. Está todo a mano. Sólo hay que poner los componentes juntos y usarlos”. La pregunta es, entonces, cómo funcionaría el dispositivo. El doctor lo expone en forma sencilla: “El implantable es un radiotransmisor, que al ser expuesto a una onda de radio transforma la radiofrecuencia en energía eléctrica, activa su propio circuito y envía una señal con información al mismo aparato externo del que recibió la orden”.

Medicina, ciencia, ingenio, todo se combina en la tarea de Palmaz. “Trabajo con una compañía que hace microchips de identificación electrónica que funcionan con este principio (RFID es la sigla que los identifica). Pequeños aparatitos que se pondrán en las etiquetas de cualquier tipo de producto de consumo y contendrán toda la información relacionada con el mismo (fecha de fabricación y vencimiento, componentes, cómo utilizarlos o cocinarlos en caso de que sean alimentos).

Habrá escáners para irradiar estos chips en alacenas, helad eras, microondaas. Ni bien uno guarde los productos que trajo del supermercado, los artefactos tendrán todos los datos necesarios para su conservación o consumo apropiado. Y aunque parezca lejano, van a ser muy comunes en pocos años. Se fabricarán en forma tan masiva que costarán centavos, y su incorporación no influirá en el precio final de los productos”, expone. “Y esto qué tiene que ver con las arterias?”, se preguntará usted. “Es una tecnología tan estándar que podremos utilizarla en medicina sin ningún problema”, responde rápidamente Palmaz. Aunque claro, por tratarse de un aparato para implantar en el organismo llevará algo más de tiempo cumplir con todos los pasos que requiere la regulación para su uso.

El día a día

Entre risas confiesa que su trabajo no es tan apasionante como parece. “Mí función es estar sentado en mi escritorio entre la computadora y el teléfono, coordinando la tarea de un grupo de gente”, dice casi lamentándose. Pero claro, como era de suponer, el hombre no es de los que llegan a su casa y se sientan en un mullido sillón a hacer “zapping”. Palmaz aprovecha su tiempo libre para… ¡seguir creando! “Me gusta hacer vino de mesa. Y mí gran pasión es restaurar autos de carrera antiguos. ¿El favorito? Un Porsche 917, de 1970”, remata.

La pequeña red que cambió el mundo
Desde 1978, Julio Palmaz trabaja en el desarrollo de la técnica de angioplastía con stent expansivo. Se trata de una malla de acero inoxidable que se expande con la ayuda de un”globo”que luego se retira.

El stent queda implantado en el paciente para sostener las paredes arteriales y así evitar futuras obstrucciones.

Fuente Consultada: Revista NUEVA Agosto 2004

Biografia Palito Ortega Idolo Nacional de la Musica Popular Ramon Ortega

Palito Ortega: El Chico Triste de las Canciones Alegres:

Ramón Bautista Ortega, más conocido popularmente como “Palito”, se enmarca dentro de aquellos personajes que de acuerdo a sus diferentes facetas en la vida la sociedad lo admira o lo repudia, debido a los diversos emprendimientos y labores que ha pretendido realizar durante su trayectoria.

Quienes aman e idolatran a Palito prefieren recordar sólo aquella imagen del joven provinciano lleno de sueños, que un día se dirigió a Buenos Aires en un tren desde su Tucumán natal para hacer realidad sus más íntimos deseos, que precisamente consistían en lograr convertirse en un cantor de fama comparada a la de su ídolo Elvis Presley.

Aquel joven, que después de pasar el día entero vendiendo café por la calles porteñas, volvía a la triste y desolada pieza de pensión, y mientras observaba cómo se descascaraba la pared de aquella fría habitación improvisaba sus tímidos cánticos con una guitarra prestada y en mal estado.

Sin embargo, a pesar del romanticismo que rodea a la vida y trayectoria del músico, lo cierto es que muchas personas desdibujan la imagen de aquel cantante popular, que ganó millones gracias a su talento, anteponiendo la carrera política que en algún momento le valiera críticas inagotables.

Quienes hablan del Palito político son por lo general aquellos periodistas que olvidan por completo la trayectoria artística del músico, y que intentan opacar su figura por intermedio de su desenvolvimiento en el ámbito político en tiempos de la presidencia de Carlos Saúl Menem.

Cabe mencionar en este aspecto que Ramón Ortega fue en principio elegido Gobernador por el pueblo de Tucumán en el año 1991, y aunque aquello escrutinios fueron acusados de fraudulentos por la corriente Bussista, que se oponía al Justicialismo, lo cierto es que Palito gobernó su provincia natal hasta el año 1995, con una estrategia diseñada por Carlos Saúl Menem, que se desenvolvía en aquel momento como Presidente de la Nación Argentina.

A partir del año 1995 hasta el 2001, Ramón Ortega ocupó el cargo de Senador por Tucumán, y durante este ínterin, precisamente en 1999 se presentó como candidato a la Vicepresidencia de la Nación por el Partido Justicialista, con la fórmula Duhalde-Ortega.

Con los años, su faceta de artista volvió a surgir desplazando por completo ambiciones políticas que nublaran su mente durante una larga temporada, y a finales del 2002 Palito volvió a ruedo con sus entrañables canciones, realizando giras por todo el territorio americano, reeditando para el disco de forma digital sus más importantes éxitos, y lanzando uno de sus más cuidados trabajos discográficos, titulado “Cronología”.

Es por todo ello que en el presente artículo intentaremos destacar la trayectoria artística del músico, que en definitiva siempre ha estado presente en el corazón de los argentinos, y que más allá del gusto de las masas ha demostrado ser un cantautor tan popular que incluso han llegado a comparar con Carlos Gardel, salvando las distancias.

Ramón Bautista Ortega llegó a este mundo un caluroso 28 de febrero de 1941 en un pequeño pueblo llamado Lules de la provincia de Tucumán, y fue registrado legalmente el 8 de marzo de ese mismo año, debido a la distancia geográfica que existía entre la casa paterna del niño y la ubicación física del juez de paz.

Sus orígenes eran realmente humildes, ya que el pequeño Ramón era el segundo hijo del matrimonio compuesto por Juan Ortega, obrero azucarero del ingenio Mercedes, y Nélida Rosario Saavedra, que se dedicaba durante todo el día a la crianza de sus hijos, que con el correr de los años serían siete hermanos.

Las necesidades en el hogar eran muchas, y los pequeños debían dedicarse al trabajo a penas comenzada su niñez. Así fue que Ramón comenzó a trabajar con tan sólo 5 años de edad en diversos oficios, entre los que se desenvolvió como lustrabotas, asistente de su padre en las cañas de azúcar, y vendedor ambulante. Mientras tanto, se encargaba de cuidar y velar por su hermano menor, llamado Jorgito.

El trabajo constante que llevaba a cabo el pequeño lo condujo al abandono de sus estudios primarios, pero contó con la solidaridad de una maestra que dedicaba sus noches a darle clases a Ramón, sin recibir dinero a cambio, pero sí mucho cariño.

En este contexto no es difícil imaginarse que Palito tuvo también una adolescencia muy complicada, teñida de tristezas y necesidades, que intentaba soslayar con cualquier tipo de trabajo que apareciera ante él, y disfrutando de la compañía de su familia.

Fue al cumplir los 15 años que Ramón decidió embarcarse en un viaje en búsqueda de sus sueños más profundos, y dejó su pueblito de Tucumán para instalarse en la ciudad de Buenos Aires que tras sus deslumbrantes luces y sonidos ensordecedores parecía dar promesa a su utopía.

Pero la inocencia de aquel joven dio lugar a la primera desilusión del viaje, ya que Palito fue engañado y estafado por un ocasional compañero de tren, que le robó ávidamente todo el dinero que el joven había juntado durante meses para su estancia en la urbe junto al Río de la Plata.

Esta desventura provocó que Ramón debiera pasar su primera noche en Buenos Aires durmiendo bajo el cobijo de las estrellas, recostado en un rígido y frío banco de la Plaza Retiro, mientras los pensamientos de soledad y desconfianza se adueñaban de su mente.

Pero aquel episodio no amedrentó su personalidad luchadora, por lo que con las primeras luces del alba Palito se encaminó hacia la búsqueda de cualquier tipo de trabajo y changas que le permitieran tener una cama limpia para dormir y comida que saciara su apetito.

Uno de sus trabajos ocasionales, precisamente el de cafetero ambulante, lo condujo sin saberlo a las puertas de Canal 7 y de Radio Belgrano, ingresando poco después como ayudante de sonidos del animador Carlos Ginés, para su programa radial “Levántese contento”. El trabajo de Ortega consistía en golpear diferentes objetos e instrumentos que simulaban ruidos cotidianos.

Poco tiempo después, precisamente en el año 1957, Palito tuvo una de las grandes oportunidades de su vida, cuando conoció en persona a Dino Ramos con el cual más adelante conformaría un popular dúo autoral, y que siempre fue considerado el descubridor del talento de Ortega. Fue Dino Ramos quien actuó de representante de Palito ante los directivos de la compañía R.C.A. Victor, donde el joven músico grabó sus dos primeros temas bajo el nombre artístico “Palito Ortega”.

Con el debut televisivo del músico, y su posterior inclusión en el exitoso ciclo “El Club del Clan”, que se emitía por la pantalla de Canal 13, Palito logró rápidamente convertirse en uno de los artistas más requeridos y admiradas por la sociedad argentina, alcanzando luego una fama mundial incomparable.

Su personalidad y modo de ser humilde, sincero e incluso tímido, le valió el apodo de “El Chico Triste de las Canciones Alegres”, y no pasó mucho tiempo para que aquel joven delgado e inocente proveniente de Tucumán se convirtiera en una de las figuras más destacadas de la música melódica nacional, llegando incluso a ser considerado el único e indiscutido Rey de la llamada Nueva Ola.

La fama desmedida lo llevó también a convertirse en figura cinematográfica, participando en una serie de importantes producciones nacionales que se convirtieron en clásicos, como aquella película titulada “Mi Primera Novia”, donde Palito conoció a la que sería su esposa de toda la vida y madre de sus hijos, la joven actriz Evangelina Salazar.

Sin dudas, Ramón “Palito” Ortega ha sabido conquistar el corazón de la mayoría de los argentinos, precisamente porque su vida demuestra que los sueños pueden estar al alcance de cualquiera, siempre y cuando la lucha por lograrlos esté acompañada de talento y perseverancia.

Traer a Sinatra a la Argentina parecía una misión imposible. Pero, dólares mediante. Palito Ortega lo consiguió, aunque después dijo que había quedado casi en la ruina. El cantante estadounidense llegó al país en agosto de 1981, cantó durante cuatro noches en el Sheraton y una quinta, en el Luna Park.

Un tema que preocupaba a los organizadores era la seguridad del visitante. Pleno gobierno militar, con Roberto Viola como presidente de facto, se dispuso que la seguridad dependiera de la Policía Federal.

Así lo ordenó el gobierno militar, y a Sinatra se le dio trato de presidente. ¿Qué significaba eso? Brindarle seguridad total, con todos los pasos del cantante controlados, con agentes de seguridad en edificios cercanos, como también custodia en el interior y exterior del hotel Sheraton, donde se hospedó con su comitiva. En. total, fueron afectados unos 300 policías a tarea de la seguridad del famoso visitante

Fuente Consultada: Graciela Marker

Ver: Grandes Bandas de Rock en Argentina

Puerto Madero Historia Ubicacion Proyectos Origen

Puerto Madero

Las áreas urbanas siempre están en continua transformación lo que demuestra los cambios en el uso del suelo en distintos espacios.  En la ciudad de Buenos Aires encontramos un caso que refleja tal situación: Puerto Madero, actualmente un área con múltiples usos del suelo vinculadas la mayoría de ellos a actividades terciarias; y en el pasado era netamente portuaria.

Como esta área había perdido protagonismo, el gobierno nacional junto con el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, proyectaron esta transformación a través de una planificación urbana, con el objetivo de revitalizar el área y establecer una vinculación más precisa entre la ciudad y el Río de la Plata, a través del Puerto.

Durante el siglo XIX, la adecuación del puerto a las necesidades del momento fue mediante la realización de algunas obras, porque las características físicas del lugar no eran las más adecuadas, se trataba de una zona costera baja y pantanosa.

Eduardo Madero, fue quien proyecto la construcción del puerto, emplazada junto al centro histórico de la ciudad y completado en 1899.  Para entonces, las dificultades se seguían presentando en el puerto, por ello se construyeron nuevas obras que dieron lugar a otra área portuaria en 1926; el Puerto Nuevo.

Para es entonces, Puerto Madero retirada de su función original comenzó a ser objeto de numerosos proyectos para desafiar nuevos usos del suelo en el área. Pero el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, recién en 1989 inició las gestiones de conversión, debido a conflictos jurisdiccionales, ya que pertenecían a catorce organismos diferentes del Estado nacional.

En ese mismo año, después de ser firmado el decreto presidencial de recuperación se creó la Corporación Puerto Madero, constituida por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional, con un 50% de las tierras pertenecientes a cada uno de ellos (en total de 178 hectáreas).

Su objetivo era llevar a cabo un proyecto de renovación urbana, en este caso el más grande en la historia de la ciudad de Buenos Aires. Así los cuatro diques de Puerto Madero pasan a convertirse en un nuevo barrio porteño, el número 47. Del cual recibe el nombre oficialmente en 1998, recordando al ingeniero que diseñó y construyó el antiguo puerto de Buenos Aires. Este nuevo barrio está limitado por las avenidas Ingeniero Huergo y Eduardo Madero, las calles Elvira Rawson de Dellepiane y Cecilia Grierson y la actual costanera Sur.

Podría decirse que significa una gran inversión, este plan de urbanización debido a la apertura de calles, veredas, instalación de servicios, parquización y redes cloacales, que debieron realizarse.

Sin embargo, poseen protección patrimonial histórica algunos de los edificios, por lo que sólo puede reciclarse es su interior y deben mantenerse intactas las fachadas externas; un claro ejemplo de esto es lo que se conoce como La Catedral, el cual era un antiguo depósito de granos.

Puerto Madero es uno de los 48 barrios en los que se divide legalmente la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Su ubicación cercana a la zona céntrica de la ciudad, lo extenso de su área y su vista al río hacen de este distrito uno de los más exclusivos de Buenos Aires. El barrio debe su nombre a Eduardo Madero, comerciante de la ciudad que presentó tres proyectos de puerto, el último de los cuales fue aprobado por el entonces Presidente de la Nación Julio Argentino Roca en 1882.

En cambio, si fueron demolidos grandes cantidades de silos, que simbolizaban principios del siglo XX, el modelo económico que empleaba Argentina: el agroexportador o conocido como “granero del mundo”. Y en su lugar, fueron construidos viviendas, oficinas y edificios con propósitos culturales.

Con una localización privilegia por la cercanía al microcentro y una grandiosa vista al río de la Plata, actualmente Puerto Madero es un barrio en donde los usos predominantes se relacionan con el sector terciario. Allí se asientan oficinas, cines restaurantes, bares y viviendas tipo Loft.

En los últimos años, esta zona se convirtió en uno de los sectores más exclusivos de la ciudad, creciendo paulatinamente gracias  las inversiones grandes que se realizaron allí.

Es por esto que para Buenos Aires y su actividad económica, se convirtió en un punto de referencia, ya que numerosas se empresas se radicaron en el lugar y es uno de los sitios más concurridos por los turistas del interior y exterior del país.

Sin embargo, lo que caracteriza esta urbanización es el equilibrio existente entre las superficies libres y las construidas, cuestión que hace que el impacto de las obras construidas sean intrascendentes.

UBICACIÓN: El barrio de Puerto Madero está comprendido por las calles Brasil, Av. Ingeniero Huergo, Av. Eduardo Madero, Cecilia Grierson, y por el Río de la Plata, el Riachuelo y la Dársena Sur.  Limita con los barrios de Boca al sudoeste, San Telmo, Monserrat y San Nicolás al oeste y Retiro al norte, con la localidad de Dock Sud al sur, y con el Río de la Plata al este.

Profesora de Geografía: Claudia Nagel.
Fuente: Geografía Mundial y los desafíos del SXXI. Editorial Santillana. Geografía Mundial, Editorial Puerto de Palos.  

Historias Anecdotas y Curiosidades Mas Importantes de la Historia

10 CURIOSIDADES DEL PLANETA Y DE LA HISTORIA

 

 

 

 

 


 


 

 


 

 

 

 Curiosidades e Inquietudes De Los Navegantes

UN COMENTARIO SOBRE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD:

Desde un punto de vista físico, el hombre es uno de los seres más débiles de la Creación. El relato de cómo ha conseguido superar esta debilidad frente a especies más fuertes, y de qué modo ha llegado a dominar el mundo hasta el momento en que se dispone a conquistar el espacio extraterrestre, constituye la Historia del Hombre.

Durante innumerables siglos tuvo que luchar para sobrevivir, para dominar el hambre, el frío, las enfermedades y los ataques de otras especies enemigas. Pero desde los tiempos más remotos, en que se unía en una organización tribal, acomodaba una vivienda y construía sus utensilios de barro, sus instrumentos de hueso o sus armas de piedra, comenzó a pensar y a crear, es decir, a progresar.

La lucha por el poder y el dominio ha sido llevada constantemente a compás de la conquista de la Verdad, la Belleza y el Bien. La Filosofía y la Ciencia, la organización de la Política, la Moral y la Religión, el Arte… se encuentran ya como tendencias en las sociedades más primitivas, y precisamente este combate de tipo espiritual es lo que ha diferenciado al Hombre de cualquier otra especie que se caracteriza por no tener historia, es decir, evolución, cambio o progreso.

La reconstrucción del pasado ha llegado a una gran perfección. La Ciencia ha puesto en manos de los historiadores medios maravillosos para descifrar escrituras, interpretar restos o datar yacimientos. Innumerables ciencias auxiliares prestan su apoyo a la Historia.

En esta tarea, el historiador se encuentra con fuentes, es decir, materiales para reconstruir Historia, de todas clases. Unos son claros como los documentos, las inscripciones y los relatos, mientras en otros casos, cuando el investigador se enfrenta con restos mudos, piedras, cerámica, armas, monumentos, etc., una sagaz labor detectivesca debe guiar la intuición del estudioso para averiguar cómo, cuándo y en qué forma ocurrió el hecho que se propone historiar. En cualquier caso, el que dedica sus afanes a los estudios históricos sabe que es un ciego servidor de la verdad, a veces tan difícil de discernir del error o de la falsedad.

Pero no se trata sólo de reproducir fríamente lo que ocurrió. Cicerón decía que la Historia era la gran maestra de la vida. Interpretar el sentido del Pasado es algo sumamente difícil y arriesgado cuando la trayectoria conocida del Hombre sobre la Tierra es aún tan corta.

En efecto, ante los millares de siglos que abarca la Prehistoria, un período de la vida humana sobre la cual sólo es posible conjeturar, ya que no existen documentos escritos, ¿qué importancia tienen los dos mil años de nuestra Era, o los seis mil que abarca la historia escrita del Hombre?

Algunos historiadores han querido encontrar el sentido de este devenir y se han preguntado si los hechos se repiten, tal como cree el vulgo, y de este modo, de acuerdo con Cicerón, sería posible prever el futuro aleccionados por el pasado. La Filosofía ha expuesto con sobrada variedad de tonos las tendencias fatalistas o deterministas, providencialistas o libres ante el misterio de la conducta humana.

Es evidente que, a lo largo de los tiempos, han florecido imperios los cuales, una vez llegados a su mayor esplendor, han experimentado una decadencia, unida a la cúspide del poder, de la riqueza y de la molicie, a a continuación de la cual han llegado a desaparecer totalmente; los hititas, los pueblos de la Mesopotamia, los mayas, los aztecas, etc., constituyen algunos ejemplos.

El historiador inglés Toynbee afirma que para cada pueblo existe un ciclo que abarca cuatro fases: génesis, crecimiento, crisis y desintegración. Mas para él un pueblo no está fatalmente obligado a sufrirlas ciegamente, sino que es capaz de reaccionar y superar los estadios más bajos de este proceso.

A partir de Carlos Marx, la interpretación económica de la Historia ha pesado notablemente en el ánimo de muchos historiadores. Las guerras, las invasiones, incluso los movimientos espirituales, tendrían, según este criterio, una causa material. Así, la invasión de los bárbaros tuvo su origen en unas sequías espantosas que asolaron el Asia central.

En la actualidad los estudios de Geopolítica, que determina el espacio vital, Geografía política y Geografía histórica, tienden a enjuiciar los hechos pasados tomando en consideración todos los elementos físicos, humanos y económicos que pudieron determinarlos o condicionarlos. No debe olvidarse nunca el factor hombre. El esplendor de Macedonia o del Imperio Árabe no se pueden concebir sin las figuras de Alejandro Magno y Mahoma, respectivamente.

Se han ciado movimientos cuya génesis es de orden puramente espiritual, por lo menos en sus principios, como fueron las Cruzadas o el Humanismo. De otra parte, el hallazgo de nuevos caminos para el trabajo, debidos a la Ciencia, ha producido cambios tanto o más profundos que el alumbramiento de una nueva doctrina. Así, la Revolución Industrial, nacida a raíz de las aplicaciones del vapor, tuvo una importancia tanto o más decisiva que la Revolución Francesa.

Espíritu y Técnica parecen enfrentados en nuestros días. En los últimos sesenta años la Ciencia ha ofrecido tantos y tan extraordinarios descubrimientos que la Técnica ha trastornado la vida del hombre. Vivimos una fase histórica en la que el Espíritu parece batirse en retirada, o por lo menos realiza denodados esfuerzos para no dejarse avasallar por un alud de maquinaria.

Las fases de crisis, y a nosotros nos corresponde vivir una, son connaturales a todo estadio de crecimiento. El historiador no se pregunta nunca qué sucederá en el futuro, o si la Humanidad está en trance de perecer. El conocimiento del camino recorrido por el Hombre sirve maravillosamente para reafirmar el optimismo hacia el porvenir.

 

Biografia de Ginobili Manu Gran Basquetbolista Argentino Jugador NBA

Manu Ginobili: El Batman de Bahía Blanca 

BIOGRAFÍA DE: Manu Ginobili: "El Batman de Bahía Blanca"

Cuando comenzó su carrera profesional, allá a mediados de la década de los noventa, muchos expertos en deportes auguraban un futuro incierto para el joven Manu Ginobili, asegurando que era posible que quedara opacado por las figuras de su padre y su hermano.

Es que en realidad Emanuel, tal su nombre real, proviene de una familia con una fuerte tradición en el deporte, sobre todo en el básquet, ya que por un lado su padre fue jugador, entrenador y presidente del Club Bahiense del Norte de Bahía Blanca, precisamente el club donde Manu había aprendido a jugar, y por el otro, su hermano mayor fue hasta el año 2003, integrante del plantel estable de la liga argentina.

Ambos antecedentes ponían en riesgo el futuro de aquel joven que deseaba seguir los pasos de su padre y de su hermano, pero que al mismo tiempo debía demostrar que su talento superaba cualquier especulación y expectativa.

Lo cierto es que su gran capacidad en el campo y su estilo de juego, con un impecable manejo de la pelota, una gran destreza atlética y método que siempre le ha permitido definir sus jugadas cerca del canasto, hicieron que Manu Ginobili se convirtiera en uno de los preferidos del público.

Su gran debut a nivel profesional llegó en 1995, cuando pasó a integrar la Liga Nacional de Básquet. Al poco tiempo de ingresar en el equipo, Ginobili fue nombrado como el mejor debutante de la Liga, demostrando de esta forma el gran talento del jugador. Dentro de la liga nacional, se desenvolvió como jugador en el Club Andino y posteriormente en el Promesas Mar del Plata, donde su capacidad fue nuevamente galardonada, en esta ocasión con el premio al mayor progreso de la LNB.

Dos años después, y una vez que Manu Ginobili comenzó a ganar preponderancia dentro del mundo del Básquet, fue requerido para sumarse a la Liga Italiana, comenzando allí dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria, a la que le seguirían otras dos temporadas para el Kinder Bolonia.

Su fama crecía a la par que aumentaba notablemente su desempeño en la cancha, y durante el período mencionado fue campeón junto a su equipo de varios torneos como la Copa de Italia y la Euroliga, entre otros, consagrándose así como el mejor jugador de básquet de Europa.

Esto hizo que por un lado fuera seleccionado en tres oportunidades para ser parte del All-Star, y que al mismo tiempo, los directivos de la NBA comenzaran a interesarse en este joven jugador argentino, que nada ni nadie podían detener.

Así fue que Ginobili llegó a los Estados Unidos luego de aceptar la propuesta de San Antonio Spurs, y así fue que el 29 de octubre de 2002 jugó su primer partido en la NBA, competencia que demostró nuevamente el talento de Manu, cuando derrotaron a los implacables Los Angeles Lakers.

Fue precisamente en los primeros años del siglo, que el jugador alcanzó uno de los momentos más importantes de su carrera, cuando ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año. Simultáneamente, al promediar la nueva década fue seleccionado por los entrenadores de la NBA para jugar el All-Star Game, lo que significó pasar a ocupar un lugar en la elite de la NBA.

Lo cierto es que a pesar de su capacidad deportiva y su talento en la cancha, que hicieron que fuera requerido por los equipos más prestigiosos del mundo, aquel joven que había nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, no se convirtió en una figura popular en su país hasta 1998, cuando ingresó como jugador en la Selección Argentina de Básquet, para participar en el Mundial de Atenas.

Aquello lo convirtió en una figura pública, aunque Ginobili siempre ha asegurado que prefiere mantener un perfil bajo, y disfrutar de su tiempo libre sin preocupaciones, junto a su esposa Marianela Oroño y sus hijos Dante y Nicola.

SELECCIÓN ARGENTINA DE BASQUETBOL: MEDALLA DE ORO JUEGO OLÍMPICOS DE ATENAS EN 2004

ASÍ LO VIVIÓ EL ARTÍFICE DEL DÍA MAS DORADO DEL DEPORTE


ATENAS.- ¡Esto es increíble! Lo que sentí esta noche no lo podré olvidar jamás y me gustaría poder explicarlo. Un minuto antes de que terminara el partido tenía la piel de gallina. Cuando me abracé con Pepe (Sánchez) y el Puma (Montecchia) tenía ganas de llorar. ¡Veía las caras de ellos y era peor! Después de la gran desilusión de Indianápolis, todas las sensaciones de ayer fueron más fuertes.

Salió todo como lo deseábamos. En realidad, vinimos a buscar una medalla. No sabíamos de qué color. Había que ver cómo se presentaba el torneo y se nos fue dando, con un cruce favorable, con un gran partido ante los Estados Unidos y este gran trabajo frente a los italianos. Hoy nos costó mucho laburo ganar. Ellos no tendrán tanto talento, pero son un equipo fuerte, muy peligroso en las posiciones de base y escolta, y con grandes tiradores. Hubo que defender muy duro. La idea era que corriéramos mucho porque los pivotes son grandes y algo lentos. Creo que allí sacamos ventaja.

Estoy feliz porque empecé con algunas dudas el torneo, venia de no hacer una buena preparación con el resto del equipo por el tema del casamiento y no estuve muy seguro. Pero a medida de que fueron transcurriendo los partidos tomé confianza, tuve mucho contacto con el balón, me empecé a sentir bien y me gustó.

Tuve mucha participación ofensiva, pero también sin perder nunca el sentido colectivo y haciendo de todo para el equipo. La idea es producir algo positivo siempre. Hoy me preguntaba en qué momento sentí que ganábamos el partido. En realidad, a los 40 minutos. Era tantas la atención y las ganas de no equivocarnos que no quisimos suponer nada de antemano. Ni siquiera cuando sacamos 12 puntos cerca del final. Estábamos muy mentalizados para ganar.

También me pidieron que comparara el anillo en la NBA que obtuve con los San Antonio Spurs en 2003 con la medalla olímpica. Es imposible. Son cosas muy distintas y muy grandes. Yo digo que conseguí dos cosas únicas. Me encantaría volver a Buenos Aires para seguir festejando con la gente y saber cómo vivieron allá esta medalla dorada, pero lamentablemente tengo compromisos que cumplir en Europa y no voy a regresar hasta mediados del mes próximo.

Hubiese sido hermoso, me imagino, repetir lo del Mundial de Indianápolis en el aeropuerto de Ezeiza, todos juntos y festejando.

Acá los festejos siguen, estamos todos enloquecidos. Lo que pasa es que en pocas horas todos empezaremos a tomar rumbos diferentes y queremos disfrutar las pocas horas que nos quedan. La verdad es que no sé cuándo nos volveremos a juntar los muchachos del seleccionado. Yo seguramente me tomaré un año porque necesito hacer una preparación especial y descansar un poco. Han sido más de dos años muy intensos y con poco descanso. Desde ya que me gustaría estar en otros Juegos Olímpicos, pero falta mucho para Pekín 2008.

Nada se puede prever ahora. Además, quiero vivir esta fiesta que todavía parece un sueño. Es el sueño de mi vida.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos