Concepto Transnacional

Formas de Ejercer Presión Política en los Gobiernos Factores de Poder

Formas de Ejercer La Presión Política en los Gobiernos- Factores de Poder

Formas de ejercitar la presión: En cuanto a la dirección de la presión, tanto puede ejercitarse de arriba hacia abajo, como de abajo hacia arriba. Ejemplo de presión descendente es el caso del presidente de la República que presiona a su partido político, o a su bloque legislativo para que las Cámaras voten una ley determinada, o apoyen la orientación de su política. Ejemplo de presión ascendente es el de un grupo sobre cualquier autoridad, o el de un ministro sobre el parlamento.

En cuanto a los destinatarios de la presión, debemos advertir que la corriente puede ir directamente encaminada al poder oficial; por ejemplo, la de un sindicato sobre el poder ejecutivo es presión directa; o bien indirectamente, recurriendo al poder oficial a través de otra fuerza social; por ejemplo, la presión de un sindicato sobre un partido político para que apoye sus reivindicaciones en el Congreso es presión indirecta.

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En general, podemos decir que la presión entre órganos estáfales es siempre directa porque su destinatario inmediato está dentro del mismo poder, aun cuando tal vez esa presión se derive luego hacia el órgano que decide en definitiva; por ejemplo, una repartición pública presiona a un ministro para que obtenga aumento de salarios por parte del presidente de la república.

En lo que atañe a la duración de la presión, puede ser permanente, transitoria, ocasional, latente, etc. Es permanente la del partido político gobernador sobre el ejecutivo y el Congreso; transitoria, la de un grupo de interés en el momento en que se debate una ley que ló afecta-por ejemplo, los jubilados al tratarse el aumento de sus beneficios-; ocasional, la de los transeúntes callejeros aue reaccionan contra la policía para que deje en libertad a una persona que acaba de ser detenida en una manifestación; latente, la que, como vigilancia de la moralidad, puede ejercer una liga religiosa, con cuya colaboración debe contar el gobierno para sancionar cualquier medida que tenga atingencia con la moral; en este caso el gobierno sabe que no puede permitir exhibiciones indecorosas en los espectáculos públicos, porque tal asociación va a desatar una campaña en contra y va a presionar para la derogación de esas medidas.

En cuanto a los métodos, la presión puede ir desde la simple petición condicionada hasta la violencia; por ejemplo, un grupo presiona a un partido para que apoye una ley de su interés, prometiéndole caudal electoral; el primer ministro presiona al presidente para que disuelva las Cámaras, amenazando con presentar su renuncia; el bloque mayoritario del parlamento presiona al poder ejecutivo para que separe del gabinete a un ministro, anunciando que en caso contrario el partido desafiliará al propio presdiente y le retirará todo su apoyo en la gestión de gobierno; una organización extremista coloca bombas en los colegios privados para lograr que el gobierno retire su aprobación a la enseñanza libre, etc.

En todos estos ejemplos vemos cómo la presión conoce diversos grados de intensidad; en algunos es leve; cuando un grupo de interés dice a un partido político: votaré tus candidatos con la condición de que apoyes este proyecto de ley queme beneficia, la presión radica en la influencia que sobre el partido juega la promesa electoral; cuando ya se acude a la fuerza, como ervlos atentados anónimos, la presión es más fuerte, porque la posibilidad de que se originen víctimas gravita intensamente.

Por supuesto que la intensidad de la presión se puede medir desde el ángulo del sujeto que presiona o del sujeto presionado; si lo hacemos en el primer sentido, convenimos en aceptar que en los ejemplos expuestos es más leve la presión que en el caso del que pide condicionando su reclamo; más fuerte la del que amenaza, y más aún la del que provoca la violencia.

Pero si atendemos ahora al sujeto presionado, las cosas pueden variar, porque la forma como la presión, leve o fuerte, incide en la voluntad del que la soporta, depende un poco de las cualidades de su personalidad; un presidente débil puede sentir con intensidad la presión derivada de un sindicato que anuncia una huelga para el caso de no hallar satisfacción a sus pretensiones; en cambio, un ministro militar puede ser casi impermeable a la exigencia de un partido que amenaza con causar disturbios callejeros en unión con fuerzas disidentes.

No obstante, como término medio se puede adelantar aue la medida de la presión es una combinación proporcionada entre la intensidad disparada desde el sujeto que presiona y la intensidad recogida por e. sujeto que la recibe.

De esta medida media que se obtiene como promedio depende la eficacia o el éxito déla presión. A un órgano colegiado constituido por miembros vigorosos no se le va a arranca una resolución con sólo condicionar un aporte electoral a la satisfacción de esa pretensión pero a ese mismo cuerpo se le puede imponer la expedición de un acto con la amenaza de que el partido mayoritario va a retirarle simplemente su apoyo, hasta privarlo de los recursos necesarios para gobernar.

De tal modo que la eficacia de la presión está en funciór de la medida de la misma presión, y se vincula al fenómeno de la resistencia que debe oponerle aquel que es su destinatario; y estamos otra vez ante un fenómeno que en sl esencia pertenece a la sicología; la voluntad que se quiere captar mediante presión puede resistir, puede dudar, puede entregarse; la resistencia, la vacilación o la satisfacción ante la corriente presionante son actitudes individuales y libres del sujeto presionado, que se adoptan como resultante de la repercusión que en éste produce la fuerza presionados

De todos modos, insistimos en que el factor de presión no se adueña del poder, sino que lo influye, lo determina, lo condiciona.

Duverger, analizando el grado de acción de los grupos de presión, ofrece los siguiente tipos: a) presión directa sobre los que ejercen el poder -presidente, primer ministro ministro-; b) presión indirecta, mediante influencia sobre la opinión pública para que ella opere sobre el gobierno; c) utilización de medios violentos, como la huelga, suponiendo que el descontento que la misma provoca se volverá contra el gobierno.

Germán Bidart Campe;
Grupos de presión y factores de poder

Fuente Consultada: Educación Cívica 2 Juan Carlos Zuretti-Néstor Tomás Auza Edit. Itinerarium S.A.

Diferencias entre Patriotismo y Nacionalismo Chauvinismo

Diferencias entre Patriotismo y Nacionalismo

Patriotismo, es un concepto que refiere al amor por la patria, pudiendo ser entendida ésta en un sentido más amplio que la nación o el Estado. La vinculación emotiva del individuo respecto a la patria implica la constante defensa de ésta por aquél. El término patriotismo está relacionado con el de nacionalismo, en tanto que ambos se refieren a la subjetiva identificación del hombre con un ámbito geográfico, por ejemplo dentro de las fronetras de su país. Esta identificación crea una  ideología política que considera la creación de un Estado nacional la condición indispensable para realizar las aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo.

chauvinismo y patriotismo

EL AMOR A LA PATRIA
Concepto de Patria
El concepto de Patria está íntimamente ligado al lugar donde uno nace, tal es así que etimológicamente se otorga a dicho término el significado de tierra de los padres o de los antepasados (pater = padre, antepasado).

Sin embargo los países americanos reconocen como nativos o naturales a todos aquellos que nacen en sus respectivos territorios; en cambio las naciones del Viejo Mundo consideran como nacionales a los hijos de sus naturales, primando el vinculo de sangre para determinar su propia Patria.

Tal es la postura asumida por las distintas teorías acerca de la nacionalidad en el Derecho Internacional, entre las que se encuentran las del jus solisy jus sanguinis.

Amor a la Patria
El patriotismo es la expresión del amor a la patria y se considera tanto un sentimiento como un deber. El patriotismo como sentimiento esta presente en todas las actitudes afectivas que el hombre toma ante su familia, ante sus amigos, compañeros superiores y subordinados, valorando en ellos la existencia de antepasados, tradiciones, glorias, costumbres, etc., comunes a todos ellos.

Ese sentimiento de amor a la patria se manifiesta en toda situación en que determinados valores argentinos se destacan entre nosotros o ante el mundo.

El triunfo de un sabio, escritor o deportista argentino, hecho suyo por todos los conciudadanos, es una manifestación de ese sentimiento; pero no debe confundirse la alegría de un triunfo argentino con la idealización de un hombre.
El patriotismo como deber se expresa en el cumplimiento de todas aquellas normas jurídicas y morales que sustentan a la Nación Argentina. El cumplimiento sobre todo de la Constitución Nacional, las leyes, las disposiciones y aún las menores reglamentaciones que hacen al bienestar de todos los argentinos es una demostración de patriotismo.

Deformación del patriotismo: Falso patriotismo.

El patriotismo tal como lo hemos expresado en el párrafo anterior puede ser deformado de dos maneras:

— Deformación por exceso.
— Deformación por defecto.

DEFORMACIÓN POR EXCESO
No debe entenderse un profundo patriotismo con una deformación por exceso de patriotismo.

El amor intenso a la patria es un sentimiento digno y noble, pero el amor egoísta, el nacionalismo exagerado, lleva al desprecio de otras nacionalidades y enfrenta la patria que se ama con la patria que amari otros.

El patriotismo por exceso se conoce frecuentemente como chauvinismo, ya que un político francés Chauvin representaba en su país esa tendencia.

El chauvinismo consideraba que sólo los valores franceses debían ser respetados y, por consecuencia, se despreciaba todas las manifestaciones extranjeras.

Algunos autores dicen que el chauvinismo consiste en la idolatría de una nacionalidad.

Chauvin Nicolas

Chovinismo o chauvinismo, representa unnacionalismo excesivo y enaltecimiento de la convicción propia que suelen ir acompañados de una actitud vioenta y agresiva.Término originado por el francés Nicolás Chauvín que siempre admiraba y engrandecía los discursos y logros del general Bonaparte.

nacionalismo broma

DEFORMACIÓN POR DEFECTO
Existen algunos pensadores que niegan la patria considerando que los hombres están unidos en una fraternidad universal y que los intereses de una nación son contrarios a la hermandad entre los hombres.

Esta concepción fue sostenida por numerosos filósofos griegos y romanos, anteriores a Cristo; inclusive J.J. Rousseau y algunos de sus seguidores sostuvieron esta teoría.

En realidad, la teoría de la fraternidad universal no destruye, sino fortifica el a-mor a la patria. El amor a los hombres no es excluyeme del amor a la patria, como el amor familiar no es tampoco excluyen-te de otros sentimientos.

Un hombre que respete las normas familiares, respetará su nacionalidad y, por extensión, reconocerá que otros hombres pueden tener un mismo sentimiento con respecto al lugar donde nacieron, a las tradiciones y costumbres en las cuales se educaron y a los valores que le inculcaron.

Sólo un hombre que ame a su patria puede comprender los otros sentimientos.

Pero el verdadero significado de Patria, no debe limitarse a un elemento tan material como es el del lugar en que se nace sino que debe ampliarse a otros elementos inmateriales como ser los distintos vínculos morales que existen entre los habitantes de una misma Nación y que pueden sintetizarse en:

—  Su tradición histórica que determina el nexo entre las distintas generaciones que se suceden.
—  Los símbolos nacionales a través de los cuales se representa la Patria.
—   Vivencia y continuidad de la tradición que determinan una vida en comunidad.

Fuente Consultada:
Formación y MOral y Cívica de César R. García y Apolinar E. García

Historia de la Primeras Cooperativas en Argentina

Historia Origen Cooperativismo en Argentina

El consumo, sobre todo de productos básicos e indispensables, era para los grupos que recién llegaban al país una aspiración vital, ligada a la necesidad de alimentarse y sobrevivir en una época en la que el hambre acechaba a cada paso.

Era una aspiración ajena al sentimiento del consumismo moderno, ese deseo compulsivo de adquirir todo lo que se ofrece en el mercado. Un lujo que, en todo caso, se podían dar por ese tiempo sólo las familias acomodadas de la oligarquía, que viajaban regularmente a París hasta con sus vacas, para hacer ostentación de sus fortunas y gastar a chorros el dinero en artículos suntuarios. En las clases pobres, el consumo era otra cosa, por eso, las primeras manifestaciones del movimiento cooperativo en nuestro país correspondieron a ese rubro.

cooperativismo logo

Se sabe que en 1875, un grupo de inmigrantes franceses creó la Sociedad Cooperativa de Producción y Consumo de Buenos Aires. La auspició el sociólogo francés Adolfo Vaillant, un impulsor del cooperativismo en nuestro país y en el Uruguay. Sin embargo, no hay pruebas de que la actividad de esa entidad llegara a concretarse. Algo similar ocurrió con una cooperativa de consumo fundada en 1878 por colonos suizo-alemanes en la localidad santafesina de Esperanza.

Cuna de la colonización agrícola, esa ciudad recibió en 1856 -año que se considera como el de su fundación- a un contingente de 109 familias europeas que se ubicó en unas tierras loteadas dos años antes cerca del río Salado. De esas familias, la mayor parte eran suizas, provenientes del cantón de Valois, y alemanas. Fueron sus integrantes originales o sus descendientes los que intentaron ese proyecto.

Hubo también otros grupos menores de Francia, Bélgica y Luxemburgo. Esperanza es una de las comunidades símbolo del espíritu de fraternidad y trabajo al que cantó el poeta José Pedroni, fallecido allí mismo. Por paradójica contraposición, allí nació también uno de los mayores emblemas en el país del liberalismo económico, Alvaro Alsogaray, propulsor de aquellos duros inviernos que la memoria asocia con políticas dirigidas a dañar el bienestar popular.

La que sí operó fue la Sociedad Cooperativa de Almacenes, fundada en 1884 por David Atwell, un comerciante argentino hijo de inmigrantes británicos. El objetivo inicial fue comercializar alimentos y bebidas aunque el estatuto preveía la posibilidad de actuar en otros ramos de la industria y el comercio. La empresa mezclaba rasgos cooperativos con otros que no lo eran, un detalle bastante típico en la época. El capital se formaba por acciones que se cotizaban en la Bolsa de Comercio y el estatuto establecía que ningún socio podía tener más de 30 acciones. La dirección era democrática y el 75 por ciento de las utilidades se repartía sobre las acciones. A su vez, un porcentaje de esas utilidades se entregaba como retribución a su fundador y herederos.

Según el dirigente socialista Nicolás Repetto, esa sociedad fue de las que se podría llamar “de tipo burgués”, no precisamente una cooperativa obrera. En su opinión, Atwell “quiso hacer en este país un ensayo de cooperativa de acuerdo a los sistemas que ya estaban difundidos en Inglaterra, y entonces fundó ésta, que fue principalmente de empleados. Parece que los 2 o 3 primeros años de esta sociedad fueron de una vida realmente próspera, satisfactoria, pero poco a poco esta prosperidad fue declinando, y en el año 1890, con motivo de la gran crisis económica que hubo en el país, esta cooperativa desapareció”.

Por esos años, en 1885, se constituyó en la Capital Federal una cooperativa de consumo que respondió al sugestivo nombre de Les Egaux (Los iguales), promovida por una asociación de inmigrantes franceses con ideas revolucionarias que habían abandonado su país por la ola represiva que siguió a la derrota de la Comuna de París. La entidad estaba ubicada en la manzana actualmente ocupada por el Congreso Nacional y comercializaba todo tipo de artículos.

Adoptó gran parte de los principios rochdaleanos, pero su destino fue breve y precario pues, también de acuerdo con lo que dice Repetto, “sus fundadores habían introducido el crédito y para aumentar los atractivos de la cooperación, ya que no habían sido capaces de despertar un sano interés entre los socios, establecieron también un pequeño despacho de bebidas. Y ustedes ya se imaginan que un despacho de bebidas asociado al crédito debía terminar con su existencia en pocos años Y así fue en efecto: en el año 1888 esta cooperativa desapareció definitivamente”.

En 1885, y en la dura Patagonia de entonces, un grupo de inmigrantes galeses fundó en la ciudad de Trelew la Compañía Mercantil de Chubut, cuya finalidad era comercializar la producción agrícola de sus asociados y proveerlos de artículos de consumo. El primer contingente importante de galeses, transportado por el mítico buque La Mimosa, desembarcó en esas tierras en 1865, dos años después de que Lew Jones y Love Parry llegaran al lugar para negociar con el gobierno de Bartolomé Mitre la instalación de colonos de su país. Atraídos por las crónicas de viaje de Fitz Roy y Darwin, soñaban con instalar ahí La Nueva Gales.

Las normas cooperativas en la nueva entidad de Trelew fueron aplicadas sólo parcialmente. Más tarde, en 1911, esa cooperativa se Transformó en sociedad anónima. A su vez, en 1887, se creó en Buenos Aires una cooperativa en la sede del Club Vorwaerts, fundado por los inmigrantes socialistas germanos llegados al país para huir de las leyes de excepción dictadas contra ellos en la Alemania de 1882. La nueva entidad inició sus operaciones como cooperativa de consumo de pan y, a pesar de extender su actividad a otros rubros, dejó de funcionar en 1896.

Un nuevo ensayo en Buenos Aires fue el de la Cooperativa Obrera de Consumo, que se fundó en 1898 por iniciativa del dirigente socialista Juan B.Justo, quien redactó al mismo tiempo sus estatutos. Estos disponían que cada socio turieran un voto, que las ventas debían ser al contado y exclusivamente a sus asociados y que de los excedentes tenían que repartirse el 60 por ciento entre los socios en función de sus consumos, el 30 por ciento para fondo de reserva y el 10 por ciento restante para repartir entre el personal. La cooperativa funcionó, hasta su cierre en 1902, en el local del Partido Socialista.

Ese mismo año, en Campana, provincia de Buenos Aires, se creó la Cooperativa Cosmopolita de Consumo, que cambió posteriormente de nombre por el de Primera Cooperativa de Consumo, Provisión de Electricidad y Servicios anexos Ltda.

Este primer ciclo de ensayos cooperativos podría decirse que se cerró en 1905 con el alumbramiento de El Hogar Obrero, creado a instancias, otra vez, de Juan B. Justo, quien fue uno de los dirigentes que más pugnó por desarrollar el cooperativismo en el país. Esa iniciativa coincidió con la resolución adoptada por el Tercer Congreso de la Unión General de Trabajadores, de tendencia socialista, que invitó a los obreros sindicalmente organizados a constituir cooperativas con el objetivo de “mejorar las condiciones de trabajo y hacer más intensa la propaganda obrera, excluir de ellas el sentimiento de estrecho espíritu de corporación y contribuir a robustecer su resistencia al capitalismo”.

cooperativa el hogar obrero

Fundado el 30 de julio de ese año por 19 asociados, El Hogar Obrero operó durante los primeros ocho años como cooperativa de ahorro y crédito para la edificación de viviendas. En ese lapso se construyeron 160 casas independientes y dos pequeños barrios obreros en Ramos Mejía y Turdera, ambos en el conurbano bonaerense.

En 1912, la cooperativa adquirió un terreno en el barrio de Barracas donde construyó su primera vivienda colectiva de “departamentos confortables e higiénicos, para ser alquilados a sus socios aprecios reducidos”, según los definió Repetto, e instaló en la planta baja una sección de consumo que poco a poco fue incorporando una serie de adelantos que la convirtieron en la mayor cooperativa de consumo del país.

Con el correr de los años, a los artículos de almacén se fueron incorporando menaje, mercería, zapatería, sombrerería, etc., al tiempo que se construyó un depósito para mercaderías y se comenzó el reparto domiciliario realizado -como se hacía en el Buenos Aires de entonces- con siete u ocho carros, dos automóviles y más de una docena de caballos.

Durante la década del veinte, El Hogar Obrero estableció relaciones con cooperativas mayoristas de Inglaterra, España e Italia, comenzó la operatoria de Cajas de Ahorro, y construyó tres complejos de edificios. En 1931, la cooperativa tenía más de 900 asociados, 73 empleados y alquilaba 316 viviendas.

El Hogar Obrero fue la primera entidad argentina y americana en ser aceptada como integrante de la Alianza Cooperativa Internacional, que trasladó esa adhesión a la Federación de Cooperativas de Consumo creada en 1932. Años después de la fundación de El Hogar Obrero, 173 vecinos de Bahía Blanca, la mayoría de ellos trabajadores ferroviarios, echaron las bases de la llamada Sociedad Cooperativa Obrera Limitada Molinera, Panadera y Anexos.

Lo hicieron un 31 de octubre de 1920 con el objetivo de producir pan de mejor calidad, asegurar su peso exacto y abaratar el producto, que era esencial en la mesa familiar. El 1 ° de mayo de 1922, Día de los Trabajadores, comenzó a funcionar la primera panadería y en 1932 abrió el primer almacén iniciando así lo que sería hasta hoy su actividad principal, desarrollada a través de una cadena de autoservicios.

Otro episodio significativo dentro de esta clase de experiencias fue la creación de El Despertar del Obrero, una cooperativa de autoconsumo formada en 1918 en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, con el objetivo de contribuir al beneficio económico de los hogares de trabajadores. Esta cooperativa se basó en el funcionamiento de las primeras tiendas cooperativas inauguradas en Inglaterra y al igual que las originales expendían pan, carne, leche y otros alimentos necesarios para la canasta familiar, a precios inferiores a los que cobraban los comercios. Estos productos se elaboraban en una chacra adquirida en forma comunitaria.

Los iniciadores de este proyecto fueron los obreros Juan Balsechi y Alberto Gargano, panaderos, y Eduardo Pereira, portuario. A lo largo de su existencia, que se prolongó hasta la décadadel ochenta, llegó a contar con treinta y cinco sucursales en la ciudad y más de veinte en la región.

La raíz de esa entidad estuvo en una huelga de obreros panaderos que luchaban por la reglamentación del trabajo nocturno y que culminó en el despido de más de 18 trabajadores. Con el aporte de sus indemnizaciones se unieron solidariamente para rescatar sus fuentes de trabajo en la panadería obrera, a través de su organización. De este modo, se llegó a vender un pan “obrero” a precio más bajo que en las panaderías comerciales, lo que obligó durante un largo período a bajar el precio del pan.

Fuente Consultada:
Información obtenida del libro: “50 Años de Ideas e Ideales”
Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos
Ver El Sitio Web: (www.imfc.coop)

Los Cuatro Presidentes de Argentina Crisis Política Argentina

2001:HISTORIA DE LOS CUATRO PRESIDENTES ARGENTINOS

A comienzos de diciembre la mayoría de los argentinos estaba de acuerdo en que el 2001 había sido un año para olvidar. La recesión económica se profundizó y la pobreza ensanchó sus márgenes. Todo indicaba que la Navidad no iba ser muy feliz, y sin embargo era difícil que alguien imaginara que ese mes sería lo que finalmente fue: una interminable temporada en el infierno. Decenas de supermercados saqueados, más de veinte muertos por la represión policial, la renuncia de un ministro que había llegado como un salvador y se iba entre amenazas de linchamiento, y de un presidente, elegido y luego repudiado por el pueblo.

La sucesión presidencial grotesca, con cuatro mandatarios en diez días, fue el corolario de un drama que no encontraba su culminación. No obstante, entre el ruido de las cacerolas y una inquietud desesperada que se respiraba en toda la República, quedaban dos certezas contundentes: el país se encontraba finalmente de cara al abismo y los argentinos se habían cansado de su destino.

ANTECEDENTES:  “Aquí no hay crisis.” Creíble o no, esa fue la frase elegida por Fernando de la Rúa, tras un día vertiginoso, que terminó con la renuncia resonante a la vicepresidencia de Carlos “Chacho” Álvarez, a sólo un día de que el Presidente anunciara un nuevo gabinete. La presencia fortalecida en ese gabinete de Alberto Flamarique como secretario general de la Presidencia parece fue el disparador principal de la decisión de Álvarez. Flamarique, fue protagonista en la presunta compra de votos en el Senado para la aprobación de la ley de Flexibilización Laboral, presentada por la Alianza y a la que se opuso el PJ. Flamarique debió dejar su cargo, apenas estrenado, de secretario general de la Presidencia.

En mayo,  José Luis Machinea al frente de la cartera de Economía, dispuso nuevas medidas de ajuste para intentar paliar la crisis económica de ese momento. Las iniciativas de Machinea se alineaban con las pautas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). HorstKohler, titular del FMI, se había reunido con De la Rúa, Machinea y la CGT oficial. Según el organismo internacional, la Argentina iba “en la dirección correcta“, pero desde el mismo oficialismo surgieron fuertes cuestionamientos, como la del expresidenteRaúl Alfonsín que declaraba que esas medidas nos llevaría “al desastre”. Opinión que también se sumaro  Carlos  “Chacho”     Álvarez y Rodolfo Terragneo.

Como respuesta se inició un paro general contra las nuevas medidas Las centrales de los trabajadores se movilizaron para expresar su disgusto con este nuevo recorte, La CGT oficial de RodolfoDaer, la fracción que lidera Hugo Moyano, la Corriente Clasista y Combativa de Carlos “Perro” Santillán y la CTA de Víctor De Gennaro coincidieron para organizar un paro general el 9 de junio en contra de las medidas de ajuste. Era  la segunda huelga general al gobierno aliancista. Otra de las medidas que se proponen es un llamado a no pagar impuestos, para forzar la anulación del ajuste.

Con tasas de desempleo superiores a los 20 puntos y más de la mitad de la población en situación de pobreza, el proceso de deslgualación que se había iniciado en el país a mediados de los años setenta, y que sólo momentáneamente se había podido revertir en los años ochenta y noventa, llegó a su punto máximo. Esto tuvo muchas manifestaciones: la más angustiante y visible fue el ejército de cartoneros, compuesto de niños y adultos, mujeres y ancianos, que hurgaba por las noches en la basura de las zonas comerciales y los barrios acomodados de las grandes ciudades buscando materiales reciclables para vender, restos de alimentos o cualquier otra cosa que les ayudara a sobrevivir.

De la Rúa emite un discurso nacional donde declaró el estado de sitio y ordenó la represión. Amplios sectores de la sociedad reaccionaron haciendo sonar sus cacerolas y marchando hacia el domicilio del ministro Domingo Cavallo, la Quinta Presidencial y la Plaza de Mayo. Su descontento ya se había manifestado en las elecciones legislativas de octubre con el “voto bronca”. La falta de respuestas por parte del gobierno profundizó el descontento de la población y provocó finalmente su caída.

Es importante remarcar como elemento característico de esta crisis el proceso de vaciamiento de poder que se fue produciendo. Este proceso no solo dificultó la aplicación de medidas necesarias para la recuperación del país le quitó al gobierno mecanismos para sostenerse. La posición adoptada por el Partido Justicialista que se negó a conformar un gobierno de coalición, o como se lo denominó de “Salvación Nacional”, fue un factor significativo. En esta visión las manifestaciones populares fueron un componente en el proceso de caída del gobierno, pero no el determinante. Lo decisivo fue la debilidad de la coalición oficialista.

El discurso de De La Rúa:

“Despojado de cualquier interés personal por el cargo que tengo el honor de ocupar, me dirijo a cada dirigente, radical, peronista o de otros partidos, para acordar con el Poder Ejecutivo las reformas políticas que son necesarias.

“Los convoco a este acuerdo, con valentía y patriotismo, para reformar la Constitución, nuestro sistema político, y conseguir la unidad nacional.

“Desde luego, no me aferraré a situaciones personales, porque yo mismo, como lo hice toda la vida, estoy dispuesto a las máximas actitudes de grandeza que sean necesarias para el bien de la Patria y la paz de los argentinos.

“Una pronta respuesta deljusticialismo, sin embargo, es necesaria. No puede seguir el cuadro de violencia en la calle, que arriesga situaciones más peligrosas. Vienen planteando modificaciones del sistema monetario, vamos a examinarlas en conjunto para proponer al Parlamento, que es quien debe decidir lo que corresponde.

“Voy a cumplir con mi deber hasta el final. Quiero proteger el presente y el futuro de los argentinos.

“Pido a quienes estén en posiciones de violencia que las depongan. Precisamos que prevalezca la paz entre nosotros, así encontramos el rumbo y el camino”.

El licenciado en Ciencias de la Información Jorge Camarasa, en su libro “Días de Furia“, cuenta así la renuncia de Fernando De la Rúa:

Desencajado, encorvado, sin saco y con las mangas de la camisa arremangadas, De la Rúa comenzó a despedirse de los colaboradores que todavía no se habían ido. En la planta baja, sobre la entrada presidencial de la calle Balcarce, la alfombra roja del Salón de los Bustos ya había sido enrollada.

Las secretarias lloraban y vaciaban sus escritorios. A una de ellas, Ana Cernusco, De la Rúa le preguntó si había guardado las cosas del baño. “Sí, señor Presidente”, dijo la mujer, con la voz quebrada.

De la Rúa se había sentado ante la pantalla de su computadora y estaba empezando a escribir. “¿Qué haces?” le preguntó su amigo Rodríguez Giavarini. “Voy a redactar mi renuncia…”

El canciller se sorprendió. “Mirá, Fernando… Mal que nos pese, esto será un documento histórico y quedaría mejor escrito de puño y letra”.

De la Rúa entendió que tenía razón, y de un escritorio tomó una hoja con membrete de la Presidencia de la Nación. Colombo, Mestre, Delich y Hernán Lombardi estaban demudados. Jorge, el hermano, seguía fumando en un rincón. Leonardo Aiello y Ana Cernusco, los secretarios privados, observaban en silencio. Escribió:

“Buenos Aires, 20 de diciembre de 2001.
Al Sr. Presidente Provisional del H. Senado
Ing. Ramón Puerta
S/D
Me dirijo a Ud. para presentar mi renuncia como Presidente de la Nación.
Mi mensaje de hoy para asegurar la gobernabilidad y constituir un gobierno de unidad fue rechazado por líderes parlamentarios.
Confío que mi decisión contribuirá a la paz social y a la continuidad institucional de la República.
Pido por eso al H. Congreso que tenga a bien aceptarla.
Lo saludo con mi más alta consideración y estima, y pido a Dios por la ventura de mi Patria
(Firmado) Fernando De la Rúa”.

Unos minutos más tarde, Víctor Bunge, el fotógrafo oficial de la Casa de Gobierno, salía del baño y se topó con el Presidente que venía de saludar a colaboradores. De la Rúa lo tomó del hombro y lo llevó a su despacho: “Venga, sáqueme la última foto”.

Mientras el fotógrafo gatillaba, De la Rúa fingió acomodar papeles sobre el escritorio donde había trabajado 740 días. “Mándeme una copia. La quiero de recuerdo”, le pidió al despedirse.

Los partidos lograrían poner en marcha un nuevo programa económico y contener el mal humor social, gobernando a partir de acuerdos entre sus bancadas legislativas. El presidencialismo argentino se “parlamentarizó”.

La crisis política: En los últimos días de diciembre de 2001, sucesivas Asambleas Legislativas designaron a cuatro presidentes provisionales, todos ellos pero nistas, pero que no terminaban de reunir el apoyo generalizado de esta fuerza por disensos respecto de la duración de su mandato, la convocatoria o no a nuevas elecciones y las medidas inmediatas a adoptar.

Ramón Puerta

Ramón Puerta

El primero fue Ramón Puerta, presidente provisional del Senado (por lo tanto, primero en la línea sucesoria), que aspiraba a llegar al cargo con la fuerza del voto, por lo que a los pocos días cedió su puesto a Adolfo Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, quien en principio aceptó la condición que los caudillos de los distritos más grandes, y en particular Duhalde, le impusieron: que habría elecciones anticipadas y él no podría presentarse; pero enseguida empezó a trabajar para burlarlas. Tras declarar la moratoria unilateral en el pago de la deuda, lo que le granjeó un apoyo entusiasta de los legisladores y la opinión pública, se negó a devaluar y anunció medidas que iban mucho más allá de los noventa días de plazo que sus pares le habían impuesto.

Adolfo Rodriguez Saa

Adolfo Rodriguez Saa

En respuesta, éstos lo dejaron solo y sin protección policial en una reunión organizada en Chapadmalal, residencia veraniega de los presidentes, que fue sitiada por grupos piqueteros. Temiendo terminar como De la Rúa, presentó al día siguiente su renuncia. Lo reemplazó momentáneamente el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño. Y éste le cedió el cargo a Duhalde, respaldado por el grueso de los peronistas, los radicales y lo que quedaba del Frepaso (en su gabinete habría representantes de las tres fuerzas).

Eduardo Camaño

Eduardo Camaño

Este apoyo pluripartidista le permitió extender su mandato hasta fines de 2003, aunque a cambio debió prometer que no pretendería ejercer el poder más allá de esa fecha, descartando una eventual candidatura.

Eduardo Duhalde

Eduardo Duhalde

Ver: Gobierno de Eduardo Duhalde

Fuente Consultada:
Días de Furia de Jorge Caramasa
Historia de Argentina 1955-2010 Jorge Navaro
Cuatro Décadas de Historia Argentina (1966-2001) Dobaño – Lewkowicz

Fusilamiento del General Valle Juan José por Aramburu

REVOLUCIÓN LIBERTADORA, ALZAMIENTO DEL GENERAL JUAN JOSÉ VALLE

Tal como ocurriera con los golpes militar; de 1930 y 1943, el alzamiento armado del 16 de septiembre de 1955 -autodenominado Revolución Libertadora– fue llevado a cabo por una alianza integrada por civiles y militares nacionalistas y liberales. El golpe fue apoyado por la mayoría de los partidos políticos que se habían opuesto al peronismo, la Iglesia, la Sociedad Rural, las cámaras empresarias, la banca y la embajada de los Estados Unidos.

El general Lonardi, que ocupó la presidencia de la Nación, representaba al sector nacionalista, mientras que el sector liberal era liderado por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas.

El General Lonardi, que asumió la presidencia de la Nación el 23 de septiembre de 1955, pertenecía a la fracción nacionalista. El plan de Lonardi y el de su sector era rescatar la estructura política peronista y su base social fundando un “peronismo sin Perón”. Esta actitud quedó evidenciada en hechos como la no intervención de la CGT -principal baluarte peronista-, la promesa de elecciones gremiales libres y la no proscripción del partido peronista.

Poco después del inicio del período aramburista, comenzó a organizarse en forma embrionaria lo que la historia llamó “la resistencia peronista”, que consistía en huelgas ilegales, sabotajes y algunos atentados con explosivos, para exigir el fin de la proscripción, el retorno de Perón y la devolución del cadáver de Evita.

El 9 de junio de 1956, un grupo de militares peronistas, encabezados por el general Juan José Valle, con apoyo de algunos dirigentes gremiales, protagonizó una rebelión que fue derrotada. Aramburu fusiló, clandestinamente, sin acusación ni juicio, a los cabecillas de la rebelión y también a civiles indefensos.

Los sublevados exigían el respeto por la Constitución, el fin de la proscripción política, la libertad de los presos y la vigencia de los derechos laborales. Los muertos fueron veintisiete. Era la primera vez que, en el siglo XX, el Estado decretaba la pena de muerte clandestina de ciudadanos opositores.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA: Muy caro lo pagó el general Juan José Valle el levantamiento que encabezó contra la actual dictadura en defensa del derrocado gobierno de Juan Domingo Perón. El presidente de facto, general Pedro Eugenio Aramburu, decidió su fusilamiento junto a un grupo de militares y civiles que lo acompañaron en su intento.

General Juan José Valle

Aramburu se encontraba en uno de sus frecuentes viajes al interior, cuando los generales Juan José Valle y Raúl D. Tanco se alzaron contra el gobierno, aunque con escaso apoyo civil. El movimiento fue desbaratado fácilmente, pero tuvo una consecuencia inédita y escalofriante: después de casi un siglo, el gobierno ordenó la ejecución sumaria de los complotados. Varios militares y un importante grupo de civiles fueron fusilados entre la noche del 9 y el 12. Tanco y varios oficiales se refugiaron en la embajada de Haití, pero fueron secuestrados por un comando militar. La presión diplomática forzó a Aramburu a determinar la devolución del contingente a la sede diplomática.

Horas antes de ser ejecutado, Valle le envió una carta a Aramburu en la que uno de sus fragmentos asegura: “Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas, verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus victimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse”.

A lo largo de su carrera militar, Valle demostró una gran capacidad profesional. Revistó en el Colegio Militar de la Nación como jefe de sección y comandante de la Compañía de Ingenieros Zapadores Pontoneros y fue miembro de la Comisión de Adquisiciones en el exterior, en París, tiempo que aprovechó para continuar su capacitación profesional.

Aplastado el intento de Valle, se anunció la decisión de convocar a elecciones y, previamente, reunir una convención para reformar la Constitución Nacional. En el transcurso de ese proceso, los radicales se fracturaron. La UCR Intransigente, liderada por Arturo Frondizi, se distanció del gobierno y buscó acordar con el peronismo proscripto. La UCR del Pueblo, en cambio, se incorporó al gabinete a través de Carlos Aleonada Aramburú, que pasó a desempeñarse como ministro del Interior.

.La Convención Constituyente tuvo un desarrollo convulsionado. La mayoría de los votos fue en blanco, siguiendo la orden impartida por Perón. La bancada mayoritaria correspondió a la UCRP, seguida por la UCRI, el Partido Socialista, las Fuerzas de Centro e incluso un convencional comunista. No bien iniciadas las sesiones, en agosto de 1957, Osear Alende anunció que la UCRI se retiraba del recinto.

El saldo fue realmente magro: se declaró vigente la Constitución de 1853 con las reformas de 1860,1868 y 1898, se anularon las reformas introducidas en 1949 y se incorporó el artículo 14 bis, que reconocía ciertos Hererhos laborales v sociales.

Fuente Consultada:
El Bicenternario Fasc. N°8 Período 1950-1969
Argentina Siglo del Progreso y La Oscuridad María Seoane

El Plan Prebisch Objetivos del Proyecto Económico

PREBISCH ECONOMISTA DE LA REVOLUCIÓN LIBERTADORA – OBJETIVOS DEL PLAN

Tal como ocurriera con los golpes militar; de 1930 y 1943, el alzamiento armado del 16 de septiembre de 1955 -autodenominado Revolución Libertadora– fue llevado a cabo por una alianza integrada por civiles y militares nacionalistas y liberales. El golpe fue apoyado por la mayoría de los partidos políticos que se habían opuesto al peronismo, la Iglesia, la Sociedad Rural, las cámaras empresarias, la banca y la embajada de los Estados Unidos.

El general Lonardi, que ocupó la presidencia de la Nación, representaba al sector nacionalista, mientras que el sector liberal era liderado por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas.

El General Lonardi, que asumió la presidencia de la Nación el 23 de septiembre de 1955, pertenecía a la fracción nacionalista. El plan de Lonardi y el de su sector era rescatar la estructura política peronista y su base social fundando un “peronismo sin Perón”. Esta actitud quedó evidenciada en hechos como la no intervención de la CGT -principal baluarte peronista-, la promesa de elecciones gremiales libres y la no proscripción del partido peronista.

ANTECEDENTES: Explica María Seoane en su libro Argentina –El Siglo del Progreso y la Oscuridad-: La conspiración contra Perón y su Estado de Bienestar había sido dirigida por los generales Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu, y el contralmirante Isaac Rojas.

La autodenominada “Revolución Libertadora”, conocida como el gobierno de “los gorilas” —calificativo que se le daba a los antiperonistas— se inició con la promesa del elegido presidente de facto Lonardi: “No habrá ni vencedores ni vencidos”. Pero meses después, el general Aramburu destituyó a Lonardi y asumió la presidencia para “desperonizar” la Argentina.

Comenzaba así la proscripción política más larga de la historia argentina moderna, y con ella a definirse un modo de la política: la conspiración y la clandestinidad, el descreimiento en la legalidad jurídica y el lento proceso de maceración de una idea trágica: el recurso a la violencia como método de la acción política, no sólo desde el Estado sino también desde la sociedad civil, despojada de sus derechos políticos y sociales.

Paralelamente a la represión política que encarceló a miles de peronistas, especialmente a los dirigentes obreros, Aramburu anunció su plan económico elaborado por Raúl Prebisch. En su libro El plan Prebisch, retorno al coloniaje (1956), Arturo Jauretche realizó un análisis contundente sobre el plan económico de la dictadura antiperonista y anticomunista. “Los argentinos apenas si tendremos para pagarnos la comida de todos los días.

Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida. Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada… No habrá entonces más remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente nuestro porvenir”, dijo, profético.

Las medidas del Plan Prebisch apuntaron, como siempre ocurría en loda restauración conservadora, a estimular la producción agropecuaria con el objetivo de equilibrar el déficit de la balanza de pagos. Esto significaba una regresión a los modelos del pasado y hacer tabla rasa con los cambios económicos y sociales de las décadas peronistas. Devaluación, reducción del salario real, despidos masivos, retracción del Estado en su rol social y apertura irrestricta al capital extranjero, uno de los pilares del nuevo régimen.

Las consecuencias fueron un deterioro notable de la participación de los trabajadores en el ingreso nacional. En política exterior, la Argentina comenzó a acercarse a los lincamientos que los Estados Unidos habían diseñado para América latina en el marco de la Guerra Fría. La Argentina ratificó la carta de la OEA y el Tratado de Bretton Woods: adhirió al FMI y al BID, organismos de los que el gobierno peronista se había mantenido apartado. Aramburu, además, aceptó el funcionamiento permanente en la Argentina de una misión militar norteamericana y una oficina de la CÍA.

Raúl Prebisch

Raúl Prebisch (1901-1986)

Contador público, fue uno de los fundadores del Banco Central y un respetado ténico de la CEPAL. Defensor de las aspiraciones de los países del Tercer Mundo frente a los países más industrializados. Defensor de la teoría del crecimiento económico que afirma que existe un centro (países más industrializados) y una periferia (países menos desarrollados) y que subraya la importancia de la brecha del desarrollo y la desfavorable relación real de intercambio de los países menos industrializados.

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

Desde el derrocamiento de Juan Domingo Perón, la política económica del país cambió totalmente.El asesor económico del presidente Lonardi y de la Revolución Libertadora es Raúl Prebisch, quien llegó al país a principios de octubre. Antes habia trabajado en la función pública junto con el ministro de Hacienda de Agustín Pedro Justo, famoso por su enfrentamiento con el senador Lisandro de la Torre. Es contador público y hasta 1948 fue profesor  de economía política en la facultad de Ciencias ronómicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

Trabajó en el Banco Nación y fue uno de los fundadores del Banco Central de la República Argentina y primer gerente general, cargo que ocupó hasta 1943. En su experiencia se estaca su rol como técnico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El gobierno de Lonardi le encargó, en primer término, que realizara un diagnóstico sobre la situación económica del país. No hay duda de que sería muy negativo, tanto como para justificar el drástico giro que se dio a las políticas del área, y que sirva para desmontar muchas de las medidas establecidas durante el gobierno peronista.

El 26 de octubre estuvo listo, y el presidente Lonardi habló por radio y dijo que, de acuerdo a lo analizado por el asesor económico, “la Argentina atraviesa por la crisis más aguda de su historia”. Los diarios publicaron el informe, y para otros analistas se falsificaron las cifras para inventar una crisis no existente.

Por ejemplo, después de dos años de superávit comercial, se adjudica a 1955 un déficit de 186 millones de dólares, aun cuando el año no terminó. Se dice que también se falsearon datos del endeudamiento externo, poniendo como compromisos de vencimiento inmediato los que son saldos de comercio bilateral compensables con mercaderías.

Sin embargo, el informe y el plan económico de Prebisch han sido adoptados por el nuevo gobierno. Apunta a terminar con el dirigismo, limitar los aumentos salariales y los excesos sindicales, en pos de la rentabilidad empresarial y la productividad. Prebisch anunció que hay que recuperar la moneda sana, acabar con la inflación y restablecer la libertad económica.

Se especula con que se devaluaría el peso para generar una transferencia de ingresos hacia los productores agropecuarios que, de acuerdo a este gobierno, han quedado despojados por las políticas del peronismo. Se buscará incrementar las exportaciones, controlar el consumo excesivo y traspasar a la mayoría de las empresas administradas por el Estado al sector privado.

CRÍTICA: El ex presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Arturo Jauretche, acaba de publicar el libro II Plan Prebisch, retorno al coloniaje, en el que critica duramente el proyecto económico que ha puesto en marcha la Revolución Libertadora por medio de Raúl Prebisch. Para Jauretche, “el Plan Prebisch significará la transferencia de una parte sustancial de nuestra riqueza y de nuestra renta hacia ias tierras de ultramar. Los argentinos reduciremos el consumo, en virtud de la elevación del costo de vida y del auge de la desocupación. De esta manera, no solamente aumentarán nuestros saldos exportables, sino que serán más baratos, lo que será aprovechado por el consumidor extranjero que ensanchará su cinturón a medida que nosotros lo vayamos achicando. La mayor parte de nuestra industria, quese sustentaba en el fuerte poder de compra de las masas populares, no tardará , en entrar en liquidación”.

El 25 de octubre del año pasado, Raúl Prebisch presentó un informe preliminar acerca de la situación económica del país, precedente ineludible del reciente Plan Moneda Sana o Inflación incontenible.

El documento, del cual Prebisch toma cierta distancia al manifestar que lo elabora sin que sus “sentimientos puedan empañar el juramento de imparcialidad y prescindencia política” que prestaron los funcionarios de las Naciones Unidas, lleva también la firma de un grupo de expertos: Julio E. Alizon García, Alvaro C. Alsogaray, Eugenio A. Blanco, Juan Llamazares, Alberto Mercier y Raúl C. Migone.

El plan sugiere la implantación de una enérgica política anti-inflacionaria; una apertura, con incentivos fiscales, a la inversión extranjera, y un énfasis particular en el apoyo del desarrollo de la producción agropecuaria, en especial, la ganadería, para incrementar las exportaciones del sector.

Respecto a la industria, propone una serie de medidas de apoyo limitadas en el tiempo, de modo que los sectores que no sean competitivos en el breve plazo deberían ser reemplazados por importaciones.

En materia fiscal, aconseja la implantación de un recargo de emergencia sobre el impuesto a los réditos y beneficios extraordinarios de 1955; que el Estado absorba las utilidades circunstanciales derivadas del desplazamiento de los tipos de cambio, y apropiarse, por un impuesto especial, de la plusvalía que los propietarios de la tierra obtengan de los arrendamientos en especie por el alza de los precios agrícolas.

Habiendo   determinado, para este año, necesidades de financiación por 22.700 millones de pesos, estima que deberán obtenerse 7.100 millones vía colocación de títulos, de los cuales 6 mil millones provendrían de las cajas de jubilaciones. La diferencia resultante (11 mil millones) sería cubierta con una expansión crediticia por igual monto.

El plan indica que los sueldos y salarios deberán ser sostenidos a expensas del beneficio de los empresarios y por el aumento de la productividad. Todo el proceso de cambio debe estar dirigido a fortalecer la actividad privada, reduciendo la presencia estatal a estrictas funciones de sostenimiento de la misma y la correcta administración de los bienes públicos. Simultáneamente, señala que los incrementos salariales futuros deben tener como única fuente el aumento de la productividad.

El documento finaliza remarcando que se trata de un plan de emergencia y sugiriendo que el Gobierno deberá elaborar su propio programa de desarrollo. Quedará en manos de los lectores establecer cuántohay en este plan  de ideas afines al pensamiento del  secretario general de la Cepal.

El Bicentenario Fascículo N°8 Período 1950-1969
Por ABRAHAM LEONARDO GAK
Contador público

Fuentes Consultadas:
Argentina El Siglo del Progreso y la Oscuridad María Seoane
El Bicentenario Fascículo N°8 Período 1950-1969
Historia La Argentina Contemporánea Polimodal AZ

Los Golpes de Estado en América Latina Guerrilla y Violencia

RESUMEN DE LAS DICTADURAS EN AMERICA LATINA Y LA GUERRILLA

A lo largo de todo el siglo XX, en algunos países de América Latina las características injustas del orden social y las formas de gobierno excluyentes de las mayorías, continuaron como violentas dictaduras que, en su mayoría, se mantuvieron durante décadas, mediante una dura represión sobre la población.

Estos gobiernos dictatoriales se construyeron en torno de la figura de una persona, o sobre la base de una familia y un núcleo de amigos políticos y llevareron adelante medidas económica; que favorecieron el enriquecimiento de unos pocos grupos seciales.

Si bien, en algunos casos, convocaron a elecciones, éstas no eran más que una farsa que permitía a los dictadores hacece elegir por la población, mediate el fraude y la represión de los opositores.

Entre las más representada de este tipo de dictaduras, se encuentran la de Juan Vicente Gómez, en Venezuela (190S-1937), la de la familia Somoza en Nicaragua (1934-1979) y de Alfredo Stroessner, en Paraguay (1954-1989).

Alfredo Stroessner, en Paraguay

Somoza, en Nicaragua

¿QUÉ ES UN GOLPE DE ESTADO?

Un golpe de Estado puede definirse como el reemplazo de las autoridades elegidas democráticamente, por un gobierno autoproclamado mediante el uso de las armas, es decir, por un acto de fuerza.

Es llevado a cabo por miembros del mismo Estado (por ejemplo, las Fuerzas Armadas), quienes utilizan generalmente recursos que pertenecen a dicho Estado (armas oficiales, medios de comunicación oficiales, etc.) y sin la participación activa de sectores numerosos de la población.

Se produce por una acción sorpresiva y con cierto margen de seguridad que, normalmente, reduce al mínimo la violencia. Lleva al gobierno a un grupo de militares, a las Fuerzas Armadas como institución o a civiles sostenidos por éstas.

Para asegurarse en el poder, y evitar reacciones de la oposición, tratan de dominar los medios de comunicación, las rutas, ferrocarriles y controlar los posibles focos de reacción. (ampliar sobre este tema)

golpes de estados en america latina

Ver: Mapa de América Latina Con Los Dictadores

GOBIERNOS AUTORITARIOS: Los gobiernos autoritarios adoptaron varias formas en América Latina. Este fenómeno tenía antecedentes en el siglo XIX y se prolongó durante el siglo XX a pesar de la vigencia de constituciones que consagraban la democracia. Para varios presidentes, los golpes sólo fueron una manera de llegar al poder.

Una vez instalados en él, únicamente intentaban de perpetuarse. Los ejemplos abundan. Varios presidentes aplicaron mano dura y se quedaron durante años, incluso décadas. Algunos habían llegado al poder mediante golpes de Estado, como jefes del derrocamiento o como integrantes de juntas militares.

Es el caso de Alfredo Stroessner, quien participó de un golpe en el Paraguay y renovó su mandato en elecciones muchas veces cuestionadas, con un sistema donde el Partido Colorado era casi hegemónico. Su extenso gobierno sólo es superado por el de Fidel Castro, quien gobernó Cuba con un sistema de partido único, tras derrocar a otro dictador, Fulgencio Batista. Castro presidió Cuba hasta 2006, ya iniciado el siglo XXI.

En Chile, el general Augusto Pinochet suspendió todos los mecanismos democráticos. En Panamá, Manuel Noriega gobernó desde las alturas de la Guardia Nacional. Otra variante fue la de las dinastías familiares, como los Somoza en Nicaragua o los Duvalier, en Haití.

En el contexto de la Guerra Fría, algunos de estos “hombres fuertes” contaron con el apoyo, explícito o implícito, de Estados Unidos. Ante los ojos de Washington, aparecían como garantes del orden en situaciones de crisis o de violencia política. Sin embargo, ejercían un personalismo que derrumbaba los anhelos de realizar cambios profundos en la organización política, social y económica de esos países.

Las dictaduras que dominaron la escena latinoamericana a partir de los años 60 estuvieron caracterizadas, principalmente, por la violación sistemática de los derechos humanos. Los ejércitos de varios países alcanzaron el poder por la fuerza, con la firme decisión de aniquilar todo elemento político que, a su criterio, intentase subvertir el orden impuesto.

Basándose en la Doctrina de la Seguridad Nacional, qué pretendía salvaguardar el subcontinente de la “amenaza comunista” -muchos de los oficiales habían aprendido sus tácticas en la Escuela de las Américas con sede en Panamá-, los militares suprimieron todo tipo de derechos y garantías. Cualquier persona sospechada de pertenecer a las organizaciones guerrilleras era considerada un enemigo al que había que destruir. Esta metodología produjo más de 120.000 víctimas, entre asesinados, secuestrados y encarcelados de manera ilegal.

RESPUESTA VIOLENTA: Estos gobiernos autoritarios, crueles y populistas, crearon una realidad socioeconómica de atraso en el desarrollo, pobreza, miseria, analfabetismo y semi-analfabetismo, regímenes políticos “de jure” pero no democráticos, y aun militares “de facto” y autoritarios, muchas veces con altos grados de corrupción, constituyeron un caldo de cultivo ideal para el surgimiento en América Latina de grupos que intentaron implantar la alternativa socialista con urgencia, sin consenso y utilizando métodos violentos.

La versión socialista para América Latina, se presentó de la mano del socialismo revolucionario marxista-leninista, la lucha armada fue su estrategia para la toma del poder, y su táctica principal fue el terrorismo, que dejó un dramático saldo de asesinatos y secuestros de civiles, militares y policías; toma de rehenes; extorsiones; robos a mano armada; asaltos y toma de guarniciones militares a gran escala; todo ello con utilización de armamento de guerra, bombas y explosivos, que causaron muerte y/o destrucción e hicieron cundir el terror entre la población civil.

Para las dictaduras vigentes la lucha contra los grupos guerrilleros fue el pretexto perfecto que encontraron para iniciar una acción ilegal contra todo tipo de opositores. De esta manera, la represión alcanzó expresiones trágicas, sin precedentes.

Ya no se trataba, solamente, de un combate abierto entre fuerzas armadas y grupos revolucionarios, como había ocurrido en un comienzo. La violencia política era combatida con medios perversos, alejados de cualquier marco legal.

El terrorismo de Estado se manifestaba en secuestros, torturas y la sistemática falta de respuesta ante los familiares de miles de personas que nunca volvieron a ser vistas. Los centros clandestinos de detención se multiplicaron en Argentina y Chile, entre otros países. Y la única escapatoria a esta persecución fue, en la mayoría de los casos, el exilio. Pero el terrorismo de Estado no estuvo solo.

En otros países, como El Salvador y Guatemala, los llamados “escuadrones de la muerte”, formados muchas veces por civiles, participaron activamente de la eliminación de los grupos de izquierda, y no en pocas oportunidades con la complicidad del gobierno. Finalmente, los militares lograron desbaratar a los partidarios de la lucha armada.

Para entonces, organismos nacionales e internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuyos miembros visitaron la región a fines de los 80, habían denunciado la existencia de reiteradas y generalizadas violaciones a todo tipo de derechos y elementales principios morales. El velo sobre una realidad macabra comenzaba a correrse en todo el subcontinente.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota EN El Bicentenario Fasc. N° 9 período 1970-1989 a cargo de SIDORO GILBERT, Periodista y escritor

Los golpes de Estado en Uruguay y Chile, el 27 de junio y 11 de septiembre de este año, están ligados a las intrigas de inteligencia de los EE.UU. y la postura de gendarme que cumplía la dictadura militar de Brasil de 1964.

El general Golbery do Couto e Silva fue pionero de la doctrina de la seguridad nacional. Bajo esa influencia, las Fuerzas Armadas del Uruguay fueron sobre el poder, alentando asesinatos y minando la democracia. ¿Obsesiones? El avance del movimiento obrero, el surgimiento del Frente Amplio bajo el liderazgo del general Líber Seregni apoyado en los partidos Socialista, Comunista y las alas avanzadas de los tradicionales Colorado, Nacional y cristianos, la profundización de la crisis económica que para los grandes intereses reclamaban el ajuste…

El 27 de junio, el presidente José María Bordaberry dio un “autogolpe” en nombre castrense con las derechas económicas y políticas y el diario El País. En respuesta, la Convención Nacional de Trabajadores realizó la huelga más larga en la historia oriental: quince días. La represión: 172 desaparecidos, en gran parte en la Argentina mediante el Operativo Cóndor, miles de presos torturados en cárcel y decenas de miles de exiliados.

Este golpe alentó a los militares chilenos, su establishment y a la prensa conservadora a dar otro en Chile contra el gobierno de la Unidad Popular, coalición de izquierdas con otros sectores progresistas, encabezada por el socialista Salvador Allende.

Este 11 de septiembre, ante la traición militar a la Constitución, Allende habló por la única radio oficialista y más tarde se suicidó. Había sido elegido con el 36 por ciento de los sufragios en 1970, y la UP avanzó hasta cerca del 50,8 por ciento de votos en los comicios municipales de 1971.

De inicio, la UP padeció el proceso de desestabilización incluso con crímenes, como el cometido contra el jefe del Ejército, general Rene Schneider.

El gobierno tomó medidas que afectaron fuertemente a capitales extranjeros al nacionalizar la minería del cobre, avanzó con la Reforma Agraria, controló parte de los bancos, profundizó leyes sociales y otras de enorme contenido ético.

El llamado “camino chileno al socialismo” encontró férrea resistencia interna y externa. El cambio de paradigma económico fue hostigado con furor. El golpe lo consumó Augusto Pinochet, sucesor de Prats. Pinochetismo fue el neologismo para la represión de la Junta Militar: ya se habla de desaparecidos, hay presos y exiliados.

El Bicentenario Fasc. N°9 Período 1970-1989 POR ISIDORO GILBERT, Periodista y escritor

PRINCIPALES GOLPES DE ESTADOS EN AMÉRICA LATINA

1. Rep. Dominicana 1930: Rafael Leónidas Trujillo derrocó a Horacio Vázquez y se convirtió en el “hombre fuerte” del país durante 30 años.

2. Guatemala 1954: La nacionalización de plantaciones de la United Fruit fue la excusa para el golpe de Estado contra Jacobo Arbenz Guzmán.

3. Paraguay 1954: Alfredo Stroessner derrocó al presidente Federico Chávez. Encabezó una dictadura que duraría 35 años.

4.Ecuador 1963: Una junta militar derrocó al gobierno de Carlos Arosemena Monroy, ideológicamente cercano a la Revolución Cubana.

5. Brasil 1964: Tras las políticas reformistas del presidente Joao Goulart en el agro, la salud y la educación, los militares dieron un golpe.

6. Perú 1968: Juan Velazco Alvarado lideró la junta que derrocó a Be-laúnde Terry. Los militares gobernaron hasta 1975.

7. Chile 1973: Augusto Pinochet, jefe del Ejército, derrocó a Salvador Allende, quien proponía la Vía Chilena al Socialismo.

8. Argentina 1976: Una junta militar derrocó a María Estela Martínez de Perón, en medio de un clima de gran violencia política.

9. Bolivia 1980: Luis García Mesa derrocó a Lidia Gueiler Tejada y evitó que Hernán Siles Suazo asumiera la presidencia.

10. Panamá 1983: Manuel Antonio Noriega fue el “hombre fuerte” del país hasta 1989. Entonces, fue llevado preso a Estados Unidos.

TESTIMONIOS

La dictadura de Gómez en Venezuela
a) “El otro día unos curitas salesianos trajeron a Caracas un periódico de España hablando mal de los comunistas y yo mandé a llamar a Rafael María el Gobernador y le dije que le dijera a los curitas que si seguían hablando del comunismo los iba a expulsar y Rafael María me dijo que era para abrirle los ojos a la gente de la maldad del comunismo y yo le dije: Rafael María, del enemigo como de los muertos no se habla, ni en bien ni en mal. Y también le he dado instrucciones a Eleazar para que oficial que aparezca con familiares comunistas lo saque al momento de las filas.”

Ramón J. Velázquez.
Confidencia» imaginaria» de Juan Vicente Gómez.
Jeóúó Sanoa Hernández ., Caracas. 1988. Pág. 301.

b) “Ya le conté que el año 13 unos abogados caraqueños querían que yo cambiara la ley de las minas que viene desde el tiempo del rey de España para que yo les pudiera vender a los americanos y a los ingleses todas las minas de petróleo y yo les dije que yo no cambiaba esa ley pensando que el hacendado vende la cosecha pero nunca las matas de café y mucho menos la tierra de las sementeras, pero a mí de verdad me gustó la idea y algunas veces pensaba cómo se podía hacer la cosa sin que se metieran los extranjeros y diez años después le agarré una idea al doctor Baldó que sabe mucho de petróleo, pues lo mandé desde jovencito a estudiar a los Estados Unidos y fundamos la compañía de petróleos que es ahora dueña de las concesiones y así se acabaron los regalos de los pozos que me puse a dar a los parientes, a los amigos y a gente muy desagradecida como Antonio Aranguren y con la compañía no hubo necesidad de cambiar la ley de los tiempos del rey, pues viniendo a ver el rey es el que está en la Presidencia y se hizo el negocio pero no para los americanos como querían los doctores caraqueños y así me tienen que buscar ahora más que antes para cualquier paso en el asunto del petróleo, pero yo los mando a entenderse con la compañía del doctor Baldó y así se negocia mejor.”

Ramón, Velázquez.
Confidencia» imaginaria» de Juan Vicente Gómez.
Jesús Sanoa Hernández £d., Caraca». 1988. Pág». 318 y 319.

La dictadura de Somoza:
“Gobierno, ejército y familia son uno solo”
“A partir de 1967, cuando el último Somoza pasa a ejercer la presidencia efectiva, el gobierno parece una prolongación del ejército, ante las dificultades internas y externas, la dictadura se militariza. Como símbolo de los tiempos, el palacio presidencial, ubicado en la Loma de Tiscapa, en un cuartel de la guardia que domina a Managua a la manera de un castillo feudal. Gobierno, ejército y familia son uno solo. La confusión entre apartamentos privados, oficinas y burós militares revela el carácter del poder.

Se emplea la delación y la vigilancia mutua para prevenir las conspiraciones militares, pero la fidelidad descansa sobre bases extrainstitucionales […] El acceso a los puestos más jugosos, cuyos ingresos legales, sin punto de comparación con los modestos sueldos oficiales, son por todos conocidos en el seno de la guardia, depende de la lealtad y servilismo de los oficiales.

Los mandos militares de las distintas ciudades tienen su precio, el comandante de Chinadenga ‘retira’ unos veinte mil dólares mensuales de los ingresos provenientes de la ‘protección’ de bares, locales de diversión nocturna y garitos, permisos de portación de armas, contravenciones y multas varias. El jefe del servicio de migraciones puede aspirar a una suma cuatro veces superior, lo mismo que su similar de los servicios centrales de la policía. Gracias a las prebendas oficiales por todos conocidas, estos oficiales cortesanos se vuelven millonarios en córdobas y dólares.”

Main Rouquié.
El Estado militar en América Latina.
Smecé Editora, Bueno» Aire». 1984. Pág». 182 y 183.

La dictadura de Stroessner:
los pyragués, espías con “pies de pluma’
“Para asentar su poder, Stroessner eliminó cuidadosamente de los puestos de mando a todos los oficiales poseedores de prestigio propio, entre otros a los héroes del Chaco, y los reemplazó por hombres que le debían mucho. Pero lo que asegura la tranquilidad de los militares es la corrupción y las posibilidades de enriquecimiento de las que gozan los oficiales leales. La lealtad paga. […]

Tras la fachada de la democracia institucional, la dictadura paraguaya practica una violencia policíaca que repite por abajo la corrupción generalizada de las capas dirigentes civiles y militares. El terror que ejercen los pyraguéó, espías con píes de ‘pluma’ en lengua guaraní, cuyas orejas en todas partes (se dice que hay uno por cada cuatro habitantes) fortalece el encuadra-miento, por no decir el arreo, de la población al servicio del poder.

El partido colorado, conservador pero no clerical, está bajo el control absoluto de Stroessner, quien lo ha depurado de todos los rivales en potencia que pudieran oponérsele. Todos los funcionarios públicos nacionales y locales deben estar afiliados al partido. Para recibir subsidios o salarios del Estado es necesario poseer el carné partidario.”

Alaín Rouquié.
El estado militar en Amériea Latina.
Emecé Editores, Bueno» Aire». 1984. Pág». 20531 2°S.

Fuente Consultadas:
Revista TIME Historia del Siglo XX – América Latina, de la dictadura a la democracia
Pensar La Historia Argentina desde una historia de America Latina Moglia-Sislián-Alabart 3° Ciclo EGB
Diario El Bicentenario Fasc. N° 9 Período 1970-1989 Presidencia de la Nación

Historia del Atentado a la Embajada de Israel

atentado a la embajada de israel en buenos aires

Un 17 de marzo de 1992, poco despúes del medio día, cuando gran parte de los porteños estaban almorzando tranquilamente, una estrépito espantoso rompe con la calma de esos comensales….había explotado un coche bomba en la Emabajada de Israel, ubicada en la zona centrica de la ciudad. La explosión derrumba el edificio y produce daños colatareles, poniendo en riesgo a un colegio, un conveto y un asilo de ancianos situados a pocos metros de la Embajada. El coche bomba cobró 29 vidas, y de centenares de heridos. Los hechos fueron rapidamente atribuídos a fundamentalistas musulmanes y palestinos. La Corte Suprema de Justicia inicia la investigación, pero no logra identificar a los culpables y cómplices argentinos.Moshe Rabbani, delegado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires, es el principal sospechoso, pero no se encuentran pruebas fehacientes y se entorpece la investigación por mas de 20 años, aún no hay culplables y respuestas convincentes.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos una nota en El Bicentenario  Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo del rabino Daniel Goldman.

Quienes deambulaban por los aledaños de la esquina porteña de Arroyo y Suipacha, alrededor de las 14.47 del 17 de marzo, sintieron un terrible sacudón. Algo así como si se tratara de un terremoto. Pero por esta vez, la tierra no era responsable. Una bomba volaba la sede de la Embajada de Israel y un fuerte temblor agitó en cuerpo y alma a todos los argentinos. Ni más ni menos, de un segundo al otro, 29 vidas se esfumaron para siempre. Y ya no hay vuelta atrás: el atentado terrorista de magnitudes inconmensurables inició el diagrama de un nuevo mapa de redes, incógnitas y dolor en nuestro país.

Rápidamente los primeros medios de comunicación llegaron al lugar de la tragedia y comenzaron a retratar el paisaje del horror. No sólo se desplomó la sede diplomática, sino que el convento, el geriátrico, la iglesia y la escuela ubicados en los aledaños de esa zona del centro de la capital porteña se convirtieron en polvo y devastación. Trozos de hormigón quebrado, ladrillos desparramados y vidrios rotos eran parte del escalofriante panorama.

Los gritos se empaparon de sangre y los llantos se convirtieron en una de las melodías que resonaban y hostigaban nuestros corazones. Los heridos aparecían de a decenas -llegaron a más de 200- y las caravanas de ambulancias, bomberos y policías no daban abasto. Espontáneamente se acercaron centenares de ciudadanos que, conmovidos por la tragedia, se colocaron un chaleco amarillo y se dispusieron a rescatar a los sobrevivientes de los escombros y contener a los familiares desesperados por el paradero de los suyos. Con baldes y sus propias manos, removieron entre las ruinas evitando nuevos derrumbes. La ciudad de Buenos Aires se hallaba conmocionada y el pánico se apoderó de sus habitantes.

Entre tanta confusión, y a pocas horas de acaecido el hecho, parecía haber una única cosa clara. El atentado habría sido causado por un coche bomba que dejó un cráter de un metro y medio de diámetro. Pero automáticamente numerosas conjeturas acerca del mecanismo del atentado hicieron eco entre los medios de. comunicación.

1) Según aseguraron algunos testigos, el automóvil sería un viejo Valiant que habría sido estacionado sobre la propia vereda de la sede diplomática.

2) Otros sostenían que por como se habían desarrollado las consecuencias, se trataría de una explosión “desde adentro” y el auto podría haber permanecido en el estacionamiento de la Embajada.

3) Se habría combinado el coche bomba con explosivos dispersados en las cañerías del edificio de la calle Arroyo.

No bien pasaron algunas horas de producido el atentado, el presidente Carlos Saúl Menem, junto a su gabinete, ofreció una conferencia de prensa y atisbo atribuirle la responsabilidad de la tragedia a “resabios del nazismo o carapintadas“, aunque luego de las repercusiones que su declaración produjo, prefirió deslindar a los ex militares del asunto. Su ministro de Defensa, Erman González, y el del Interior, José Luis Manzano, prefirieron el silencio: “No es tiempo de hacer especulaciones”.

Por caso, Menem permitió que ingresaran al país agentes del servicio de inteligencia israelí, Mossad, y de la CÍA, que sugirieron la teoría de que el atentado habría sido ideado por grupos terroristas árabes y ejecutado a través de una importante conexión local.

Desde el gobierno israelí, comandado por Itzjak Rabin, atribuyeron el crimen a “fundamentalistas musulmanes y palestinos” y aseguraron que el esclarecimiento sería “saldado”.

Pero para los agentes de seguridad de la Embajada -que pertenecían al ejército israelí- “se esperaba algún tipo de atentado para las pascuas judías”. Y es que hacía varios meses se había descubierto que tanto en la Argentina como en otros países del Cono Sur se realizaban actividades clandestinas de grupos palestinos.

A medida que pasaron las dolorosas primeras semanas del trágico episodio, comenzaron a vislumbrarse las primeras conclusiones: el coche bomba había sido una pick-up Ford.

Paralelamente, el grupo fundamentalista libanes Jihad se atribuyó la responsabilidad del atentado difundiendo un video con imágenes que previamente habían tomado del radio de la Embajada, de la calles Arroyo y Suipacha. Además, aseguraron que la camioneta había sido manejada por un suicida argentino convertido al islam. Al mismo tiempo comenzó a circular una lista de 10 sospechosos que habrían llevado a cabo el comando, en la que se encontraba un ex militar argentino y un brasileño.

El 19 de marzo se llevó a cabo una multitudinaria marcha para pedir justicia, encabezada por Menem, Alfonsín y dirigentes de todos los partidos, excepto el de Aldo Rico y el de Luis Zamora.

El más violento atentado terrorista en nuestro país aún no tiene culpables, ni respuestas, ni justicia. Sólo quedan tragedia, dolor e impunidad.

Fuente: El Bicentenario  Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo del rabino Daniel Goldman.

Todos Los Presidentes Argentinos Cronologia de las Presidencias Argentinas

Kirchner, Cristina 2011 -2015 Boudou, Amado
Kirchner, Cristina 2007 -2011     Cobos, Julio
KIRCHNER, Néstor 2003 – 2007 Concluye   SCIOLI, Daniel
DUHALDE, Eduardo 2002-2003 Concluye   * Provisional (Presidente del Senado)
CAAMAÑO, Eduardo 2001 – 2001 Concluye   * Provisional (Presidente de Diputados)
RODRÍGUEZ SAA, Adolfo 2001 – 2001 Renuncia   Interino (Elegido por Asamblea Constituyente)
PUERTA, Ramón 2001 – 2001 Concluye   * Provisional (Presidente del Senado)
DE LA RUA, Fernando 1999 – 2001

Renuncia

1937 – … ALVAREZ, Carlos
MENEM, Carlos Saúl 1995 – 1999 Concluye 1930 – … RUCKAUF, Carlos
MENEM, Carlos Saúl 1989 – 1995 Concluye 1930 – … DUHALDE, Eduardo
ALFONSIN, Raúl Ricardo 1983 – 1989 Renuncia 1927 – … MARTINEZ, Víctor
BIGNONE, Reynaldo B. 1982 – 1983 Normalizador 1928 – …  
GALTIERI, Leopoldo F. 1981 – 1982 Renuncia 1926 – …  
VIOLA, Roberto E. 1981 – 1981 Depuesto 1924 – 1994  
VIDELA, Jorge Rafael 1976 – 1981 Concluye 1925 – …  
MARTINEZ de Perón, María E. 1974 – 1976 Depuesto 1931 – …  
PERON, Juan Domingo 1973 – 1974 Fallece 1895 – 1974 MARTINEZ de Perón, M. E.
LASTIRI, Raúl Alberto 1973 – 1973 Normalizador 1915 – 1978  
CAMPORA, Héctor José 1973 – 1973 Renuncia 1909 – 1979 SOLANO LIMA, Vicente
LANUSSE, Alejandro 1971 – 1973 Normalizador 1918 – 1996  
LEVINGSTON, Roberto 1970 – 1971 Depuesto 1920- …  
ONGANIA, Juan Carlos 1966 – 1970 Depuesto 1914 – 1995  
ILLIA, Arturo Humberto 1963 – 1966 Depuesto 1900 – 1981 PERETTE, Humberto
GUIDO, José María 1962 – 1963 Normalizador 1910 – 1975  
FRONDIZI, Arturo 1958 – 1962 Depuesto 1908 – 1995 GOMEZ, Alejandro
ARAMBURU, Pedro E. 1955 – 1958 Normalizador 1903 – 1970 ROJAS, Isaac
LONARDI, Eduardo 1955- 1955 Depuesto 1896 – 1956 ROJAS, Isaac
PERON, Juan Domingo 1951 – 1955 Depuesto 1895 – 1974 TEISSAIRE, Alberto
PERON, Juan Domingo 1946 – 1951 Concluye 1895 – 1974 QUIJANO, Hortensio
FARRELL, Edelmiro 1944 – 1946 Normalizador 1887 – 1980 PERON, Juan Domingo
RAMIREZ, Pedro Pablo 1943 – 1944 Depuesto 1884 – 1962 FARREL, Edelmiro
CASTILLO, Ramón S. 1942 – 1943 Depuesto 1873 – 1944  
ORTIZ, Roberto M. 1938 – 1942 Renuncia 1886 – 1942 CASTILLO, Ramón S.
JUSTO, Agustín P. 1932 – 1938 Concluye 1876 – 1943  
URIBURU, José Félix 1930 – 1932 Normalizador 1868 – 1932 SANTAMARINA, Enrique
YRIGOYEN, Hipólito 1928 – 1930 Depuesto 1852 – 1933 MARTINEZ, Enrique
de ALVEAR, Marcelo T. 1922 – 1928 Concluye 1868 – 1942 GONZALEZ, Elpidio
YRIGOYEN, Hipólito 1916 – 1922 Concluye 1852 – 1933 LUNA, Pelagio
de la PLAZA, Victorino 1914 – 1916 Concluye 1840 – 1919  
SAENZ PEÑA, Roque 1910 – 1914 Fallece 1851 – 1914 DE LA PLAZA, Victorino
FIGUEROA ALCORTA, José 1906 – 1910 Concluye 1860 – 1931  
QUINTANA, Manuel 1904 – 1906 Fallece 1835 – 1906 FIGUEROA ALCORTA, José
ROCA, Julio Argentino 1898 – 1904 Concluye 1843 – 1914 QUIRNO COSTA, Roberto
URIBURU, José E. 1895 – 1898 Concluye 1831 – 1914  
SAENZ PEÑA, Luis 1892 – 1895 Renuncia 1822 – 1907 URIBURU, José Evaristo
PELLEGRINI, Carlos 1890 – 1892 Concluye 1846 – 1906  
JUAREZ CELMAN, Miguel 1886 – 1890 Renuncia 1844 – 1909 PELLEGRINI, Carlos
ROCA, Julio Argentino 1880 – 1886 Concluye 1843 – 1914 MADERO, Francisco B.
AVELLANEDA, Nicolás 1874 – 1880 Concluye 1837 – 1885 ACOSTA, Mariano
SARMIENTO, Domingo F. 1868 – 1874 Concluye 1811 – 1888 ALSINA, Adolfo
MITRE, Bartolomé 1862 – 1868 Concluye 1821 – 1906 PAZ, Marcos
DERQUI, Santiago 1860 – 1861 Renuncia 1809 – 1867 PEDERNERA, Juan E.
de URQUIZA, Justo José 1854 – 1860 Concluye 1801 – 1870 DEL CARRIL, Salvador M.
RIVADAVIA, Bernardino 1826 – 1827 Renuncia 1780 – 1845  www.sitiosargentina.com.ar

AMPLIACIÓN DEL TEMA

TODOS LOS PRESIDENTES Y SUS GABINETES

En 1853 el Congreso Constituyente reunido en Santa Fe aprobó una Constitución de carácter republicano, representativo y federal. A partir de entonces se sucedieron etapas de gobiernos constitucionales y gobiernos de facto.

Justo José de Urquiza (5 de mareo de 1852 – 5 de marzo de 1860).
Nació el 18 de octubre de 1801. Derrotó a Rosas en Caseros en 1852 y asumió la presidencia provisional. Luego de 1853, fue elegido primer presidente constitucional. Terminado su período, fue jefe del Partido Federal. Murió asesinado el 11 de abril de 1870.

Santiago Derqui (5 de marzo de 1860 – 5 de noviembre de 1861).
Nació en Córdoba en 1801. La victoria de las tropas bonaerenses al mando del general Bartolomé Mitre en Pavón terminó con su gobierno mucho antes de cumplir su mandato. Murió el 5 de septiembre de 1867.

Bartolomé Mitre (12 de octubre de 1862 – 12 de octubre de 1868) Nació en Buenos Aires, el 26 de junio de 1821. Vencedor en Pavón, se hizo cargo de la presidencia en forma provisional, hasta que fue elegido presidente constitucional en 1862, Luego de terminado su período, continuó gravitando en la política argentina como el principal líder de la oposición y como director del diario La Nación. Murió el 19 de enero de 1906.

Domingo Faustino Sarmiento (12 de octubre de 1868 – 12 de octubre de 1874).
Nació en San Juan, el 14 de febrero de 1811. Desde joven se inclinó hacia dos pasiones: por un lado, la educación y las letras; por otro, la política. Murió en Asunción del Paraguay, el 11 de septiembre de 1888. En su honor, el 11 de septiembre es celebrado como el “Día del maestro”.

Nicolás Avellaneda (12 de octubre de 1874 – 12 de octubre de 1880)
Nació en Tucumán el 3 de octubre de 1837. Miembro del Partido Autonomista, llegó a la presidencia con sólo 37 años. Murió durante un viaje a Europa, el 25 de noviembre de 1888.

Julio Argentino Roca (12 de octubre de 1 880 -12 de octubre de 1886)
Nació en Tucumán el 17 de julio de 1 843. Luego de encabezar la “Campaña al Desierto” fue elegido presidente de la Nación. Al terminar su mandato era reconocido como el hombre más poderoso de la política argentina.

Miguel Juárez Celman (12 de octubre de 1886-6 de agosto de 1890)

Nació en Córdoba en septiembre de 1847; en 1880 llegó a la gobernación de su provincia natal. En julio de 1890 tuvo que enfrentar la revolución del Parque: aunque pudo sofocarla, precipitó su renuncia anticipada. Murió el 14 de abril de 1909.

Carlos Pellegrini (7 de agosto de 1886 – 12 de octubre de 1892)
Nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1846, acompañó a Juárez Celman como vicepresidente y completó su mandato luego de su renuncia. Al morir, el 17 de julio de 1906, era candidato firme para la próxima presidencia.

Luis Sáenz Peña (12 de octubre de 1892 – 22 de enero de 1895).Nació en Buenos Aires el 2 de abril de 1822. Incapaz de controlar los conflictos de su partido la oposición de la Unión Cívica Radical, renunció antes de culminar su mandato. Murió el 10 de diciembre de 1907.

José Evaristo Uriburu (22 de enero de 1895 – 12 de octubre de 1898).
Nació en Salta, el 19 de noviembre de 1831. Como vicepresidente de Sáenz Peña, completó el mandato luego de su renuncia. Murió en Buenos Aires, el 25 de octubre de 1914.

Julio Argentino Roca (12 de octubre de 1898 – 12 de octubre de 1904).
Su segunda presidencia estuvo jalonada por la inminente guerra con Chile, que logró evitar, y por una serie de intentos reformistas, tanto en el plano social como político. Al terminar su mandato, su estrella política estaba en franco declive. Murió el 19 de octubre de 1912.

Vicepresidente: Norberto Quirno Costa
MINISTROS
Agricultura: Emilio Frers, Martín García Merou, Ezequiel Ramos Mejía y Wenceslao Escalante.
Guerra: Luis María Campos y Pablo Ricchieri.
Hacienda: José María Rosa, Enrique Berduc y Marco Avellaneda.
Interior: Felipe Yofré y Joaquín V. González.
Justicia e Instrucción Pública: Osvaldo Magnasco, Juan E. Serú, Joaquín V. González y Juan N. Fernández.
Marina: Martín Rivadavia y Onofre Betbeder.
Obras Públicas: Emilio Civit.
Relaciones Exteriores y Culto: Amando Alcona, Luis María Drago y José A. Terry.

Manuel Quintana (12 de octubre de 1904 – 12 de marzo de 1906).
Sofocó exitosamente la revolución radical de 1905. Un año más tarde, el 12 de mareo de 1906, murió en ejercido del cargo.

Vicepresidente: José Figueroa Alcorta
MINISTROS
Agricultura: Damián Torino.
Guerra: Enrique Godoy.
Hacienda: José A. Terry.
Interior: Rafael Castillo.
Justicia e Instrucción Pública: Joaquín V. González.
Marina: Juan Alejandro Martín.
Obras Públicas: Adolfo V. Orma.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Rodríguez Larreta.

José Figueroa Alcorta (12 de marzo de 1906 – 12 de octubre de 1910).
Nació en Córdoba el 20 de noviembre de 1860. Como vicepresidente de Quintana, lo sucedió en el cargo luego de su muerte. Murió el 27 de diciembre de 1931.

MINISTROS
Agricultura: Ezequiel Ramos Mejía y Pedro Ezcurra.
Guerra: Luis M. Campos, Rosendo M. Fraga, Rafael M. Aguirre y Eduardo Racedo.
Hacienda: Norberto Piñeiro, Eleodoro Lobos y Manuel M. de Iriondo.
Interior: Norberto Quirno Costa, Manuel A. Montes de Oca, Joaquín V. González, Marco A. Avellaneda y José Gálvez.
Justicia e Instrucción Pública: Federico Pinedo, Juan Antonio Bibiloni,
Estanislao S. Zeballos y Rómulo S. Naón.
Marina: Onofre Betbeder y Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Miguel Tedín, Carlos Maschwitz y Ezequiel Ramos Mejía.
Relaciones Exteriores y Culto: Manuel A. Montes de Oca, Estanislao S.
Zeballos, Victorino de la Plaza y Carlos Rodríguez Larreta.

Roque Sáenz Peña (12 de octubre de 1910 – 9 de agosto de 1914).
Nació en Buenos Aires en 1 851, fue un activo opositor a Roca dentro del PAN. Se lo recuerda por la famosa reforma electoral aprobada en 1912 que estableció el voto obligatorio y secreto. Murió en su cargo el 9 de agosto de 1914.

Vicepresidente: Victorino de la Plaza
MINISTROS
Agricultura: Eleodoro Lobos, Mario Sáenz, Adolfo Mujica y Horacio
Calderón.
Guerra: Gregorio Vélez y Ángel P. Aliaría.
Hacienda: José María Rosa, Enrique S. Pérez, Norberto Pinero, Lorenzo Anadón y Enrique Carbó.
Interior: Indalecio Gómez y Miguel S. Ortiz.
Justicia e Instrucción Pública: Juan M. Garro, Carlos Ibarguren y Tomás R. Cullen.
Marina: Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Ezequiel Ramos Mejía, Carlos Meyer Pellegrini y Manuel Moyano.
Relaciones Exteriores y Culto: Epifanio Pórtela, Ernesto Bosch y José Luis Murature.

Victorino de la Plaza (9 de agosto de 1914 – 12 de octubre de 1916).
Nació en Salta, e! 2 de noviembre de 1841. Luego de una profusa carrera política, llegó 3. la vicepresidencia y de allí a la presidencia al morir Sáenz Peña. Falleció el 2 de octubre de 1919.

MINISTROS
Agricultura: Horacio Calderón.
Guerra: Ángel P. Aliaría.
Hacienda: Enrique Carbó y Francisco J. Oliver.
Interior: Miguel S. Ortiz.
Justicia e Instrucción Pública: Tomás R. Cullen y Carlos Saavedra Lamas.
Marina: Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Manuel Moyano.
Relaciones Exteriores y Culto: José Luis Murature.

Hipólito Yrigoyen (12 de octubre de 191 6 – 12 de octubre de 1922).
Nació el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires. Activo militante político desde su juventud, participó en la fundación de la Unión Cívica Radical en 1891. Convirtió a la UCR en una máquina política electoralmente invencible.

Vicepresidente: Pelagio B. Luna :
MINISTROS
Agricultura: Honorio A. Pueyrredón, Alfredo Demarchi, Eudoro Vargas Gómez y Carlos J. Rodríguez.
Guerra: Elpidio González y Julio Moreno.
Hacienda: Domingo Salaberry.
Interior: Ramón Gómez y Francisco Beiró.
Justicia e Instrucción Pública: José E. Salinas.
Marina: Federico Alvarez de Toledo, Julio Moreno y Tomás Zurueta.
Obras Públicas: Pablo Torello.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos A. Becú y Honorio A. Pueyrredón.

Marcelo T. de Alvear (12 de octubre de 1922 – 12 de octubre de 1928).
Nació en Buenos Aires, el 4 de octubre de 1868. Fue dirigente radical desde los orígenes de! partido. Luego de dejar la presidencia, siguió participando activamente de la política; fue candidato presidencial en 1937. Murió el 23 de marzo de 1942.

Vicepresidente: Elpidio González
MINISTROS
Agricultura: Tomás Le Bretón y Emilio Mihura.
Guerra: Agustín P. Justo.
Hacienda: Rafael Herrera Vegas y Víctor M. Molina.
Interior: José Nicolás Matienzo, Vicente C. Gallo y José P. Tamborini.
Justicia e Instrucción Pública: Irineo Celestino Marcó y Antonio Sagarna.
Marina: Manuel Domecq García.
Obras Públicas: Eufrasio Loza y Roberto M. Ortiz.
Relaciones Exteriores y Culto: Ángel Gallardo

Hipólito Yrigoyen (12 de octubre de 1928 – 6 de septiembre de 1930).
La. segunda presidencia de Yrigoyen, alcanzada por un porcentaje clavadísimo de votos a favor, terminó con su destitución en el primer golpe de la historia argentina. Murió el 3 de julio de 1933; una multitud acompañó sus restos.

Vicepresidente: Enrique Martínez
MINISTROS
Agricultura: Juan B. Fleitas.
Guerra: Luis. J. Dellepiane.
Hacienda: Enrique Pérez Colman.
Interior: Elpidio González.
Justicia e Instrucción Pública: Juan de la Campa.
Marina: Tomás Zurueta.
Obras Públicas: José Benjamín Ávalos.
Relaciones Exteriores y Culto: Horacio B. Oyhanarte.

José Félix Uriburu (6 de septiembre de 1930 – 20 de febrero de 1932).
Presidente de facto. Nació en Salta, e! 20 de julio de 1868. Militar de carrera, fue el líder del golpe que derrocó a Yrigoyen. Murió en París e! 29 de abril de 1932.

MINISTROS
Agricultura: Horacio Béccar Várela y David Arias.
Guerra: Francisco Medina.
Hacienda: Enrique S. Pérez y Enrique Uriburu.
Interior: Matías G. Sánchez Sorondo y Octavio S. Pico.
Justicia e Instrucción Pública: Ernesto E. Padilla y Guillermo Rothe.
Marina: Abel Renard y Carlos Daireaux.
Obras Públicas: Octavio S. Pico y Pablo Calatayud.
Relaciones Exteriores y Culto: Ernesto Bosch y Adolfo Bioy.

Agustín P. Justo (20 de febrero de 1932 – 20 de febrero de
Nació el 26 de febrero de 1 876 en Concepción del Uruguay. Militar de carrera, simpatizaba con el radicalismo antirigoyenista. Motorizó el fraude electoral para evitar cualquier victoria radical. Murió el 10 de enero de 1943, mientras conformaba su nueva candidatura presidencial.

Vicepresidente: Julio A. Roca (h.)
MINISTROS
Agricultura: Antonio De Tomaso, Euis Duhau y Miguel Ángel Cárcano.
Guerra: Manuel A. Rodríguez y Basilio B. Pertiné.
Hacienda: Alberto Hueyo, Federico Pinedo (h.), Roberto M. Ortiz y Carlos
Alberto Acevedo.
Interior: Leopoldo Meló, Ramón S. Castillo y Manuel R. Alvarado. Justicia e Instrucción Pública: Manuel M. de Iriondo, Ramón S. Castillo y Jorge de la Torre.
Marina: P. S. Casal y Eleazar Videla. Obras Públicas: Manuel R. Alvarado y Eleazar Videla.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Saavedra Lamas.

Roberto M. Ortiz (20 de febrero de 1938 – 27 de junio de 1942).
Nació el 24 de septiembre de 1886 y fue un importante dirigente del radicalismo antirigoyenista. Luego de su renuncia por razones de salud, murió el 15 de julio de 1942.

Vicepresidente: Ramón S. Castillo
MINISTROS
Agricultura: José de Jesús Padilla y Cosme Massini Ezcurra.
Guerra: Carlos D. Márquez.
Hacienda: Pedro Groppo.
Interior: Diógenes Taboada.
Justicia e Instrucción Pública: Jorge E. Coll.
Marina: León L. Scasso.
Obras Públicas: Manuel Ramón Alvarado y Luis A. Barberis.
Relaciones Exteriores y Culto: José María Cantilo.

Ramón S. Castillo (27 de junio de 1942 – 4 de junio de 1943).
Nació en Catamarca en 1 873, alcanzó la vicepresidencia luego de una dilatada carrera política en el partido Conservador. Liego ,a la presidencia luego de la renuncia de Ortiz; fue derrocado por un golpe militar. Murió en 1944.

MINISTROS
Interior: Miguel J. Culaciati.
Agricultura: Cosme Massini Ezcurra y Daniel Amadeo y Videla.
Guerra: Juan M. Tonazzi y Pedro Pablo Ramírez.
Hacienda: Federico Pinedo (h.), Salvador Oria y Carlos Alberto Acevedo.
Justicia e Instrucción Pública: Guillermo Rothe.
Marina: Mario Fincati.
Obras Públicas: Salvador Oria.
Relaciones Exteriores y Culto: Julio A. Roca (h.) y Enrique Ruiz Guiñazú.

Arturo Rawson (4 de junio de 1943 -1 de junio de 1943).
Presidente de facto. Militar de carrera, nadó en Santiago del Estero en 1885 y murió en Buenos Aires en 1952. Gobernó el país sólo tres días.

Pedro P. Ramírez (7 de junio de 1943 – 9 de marzo de 1944). Presidente de facto.
Nació en 1884 en Entre Ríos, donde murió en 1 962. Fue el verdadero líder del golpe de 1943.

Vicepresidentes: Sabá H. Sueyro (fallecido en ejercicio del cargo) y Edelmiro J. Farrell
MINISTROS
Agricultura: Diego I. Masón.
Guerra: Edelmiro J. Farrell.
Hacienda: Jorge A. Santamarina y César Ameghino.
Interior: Alberto Gilbert y Luis César Perlinger.
Justicia e Instrucción Pública: Elbio C. Anaya, Gustavo Martínez Zuviría y Honorio Silgueira.
Marina: Benito S. Sueyro.
Obras Públicas: Ismael F. Galíndez, Ricardo Vago y Juan Pistarini.
Relaciones Exteriores y Culto: Alberto Gilbert y Segundo R. Storni.

Edelmiro J. Farrel (10 de marzo de 1944 – 4 de junio de 1946). Presidente de facto. Nació en 1887. Fue militar de carrera y protector de! coronel Perón. Murió en 1980.

MINISTROS
Agricultura: Diego I. Masón, Amaro Avalos y Pedro S. Marotta.
Guerra: Juan Domingo Perón, Eduardo J. Avalos y José Humberto Sosa
Molina. Hacienda: César Ameghino, Ceferino Alonso Irigoyen, Armando G. Antille, Eduardo J. Avalos y Amaro Avalos. Interior: Luis César Perlinger, Alberto Teisaire, Jazmín Hortensio Quijano, Eduardo J. Avalos, Bartolomé Descalzo y Felipe Urdapilleta.
Justicia e Instrucción Pública: Gustavo Martínez Zuviría, Honorio Silgueira,
Alberto Baldrich, Rómulo Etcheverry Boneo, Benito J. Benítez, Héctor
Vernengo Lima y José María Astigueta.
Marina: Alberto Teisaire, Héctor Vernengo Lima y Abelardo Pantín. Obras Públicas: Juan Pistarini. Relaciones Exteriores y Culto: Alberto Gilbert, Orlando L. Peluffo, César Ameghino y Juan I. Cooke.

Juan Domingo Perón (4 de junio de 1946 – 20 de septiembre de 1955).
Nació un 8 de octubre de 1895 en la provincia de Buenos Aires. Siendo coronel, fue e! más lúcido de los militarse que llegaron al poder luego del golpe de 1943. Modificó la Constitución para poder acceder a un segundo mandato, lo que sucedió en 1952. Fue derrocado en 1955 por un golpe de Estado. Marchó al exilio, que establecería definitivamente en España, desde donde siguió teniendo gran influencia en la política argentina.

Vicepresidente: Jazmín Hortensio Quijano
MINISTROS*
Aeronáutica: César R. Ojeda y Juan Ignacio San Martín.
Agricultura: Juan Carlos Picazo Elordy y Carlos A. Emery.
Asuntos Políticos: Román S. Subiza.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comunicaciones: Osear Nicolini.
Economía: Roberto A. Ares.
Educación: Osear Ivanissevich y Armando Méndez San Martín.
Ejército: Franklin Eucero.
Finanzas: Alfredo Gómez Morales.
Guerra: José Sosa Molina.
Hacienda: Ramón Antonio Cereijo.
Industria y Comercio: José C. Barro.
Interior: Ángel Gabriel Borlenghi.
Justicia e Instrucción Pública: Belisario Gaché Piran y Natalio Carvajal
Palacios.
Marina: Fidel L. Anadón y Enrique B. García. Obras Públicas: Juan Pistarini. Relaciones Exteriores y Culto: Juan Atilio Bramuglia, Hipólito Jesús Paz y
Jerónimo Remorino. Salud Pública: Ramón S. Carrillo. Trabajo y Previsión: José María Freiré. Transportes: Juan E Castro y Juan E. Maggi.

SEGUNDO GOBIERNO
Vicepresidentes: Jazmín Hortensio Quijano (fallecido en ejercicio de su cargo) y Alberto Teisaire
MINISTROS
Aeronáutica: Juan Ignacio San Martín.
Agricultura y Ganadería: Carlos A. Hogan y José María Castiglione.
Asistencia Social y Salud Pública: Ramón S. Carrillo y Raúl C. Bevacqua.
Asuntos Económicos: Alfredo Gómez Morales.
Asuntos Políticos: Román A. Subiza y Alberto Teisaire.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comercio Exterior: Antonio Cañero.
Comercio: Manuel E. Palarea.
Comunicaciones: Osear E. M. Nicolini.
Defensa: José Sosa Molina.
Educación: Armando Méndez San Martín y FranciscoAnclada.
Ejercito: Franklin Lucero. Finanzas: Miguel Revestido.
Hacienda: Pedro A. Bonnani.
Industria y Comercio: Rafael F. Amundarain.
Industria: Orlando Santos.
Interior y Justicia: Ángel Gabriel Borlenghi y Osear E. M. Albrieu.
Justicia: Natalio Carvajal Palacios. Marina: Aníbal O. Olivieri y Luis J. Cornes.
Obras Públicas: Roberto M. Dupeyrón.
Relaciones Exteriores y Culto: Jerónimo Remorino e Idefonso F. Cavagna Martínez.
Trabajo y Previsión: José María Freiré y Alejandro B. Giavarini.
Transportes: Juan E. Maggi y Alberto J. Iturbe.

Eduardo Lonardi ( 20 de septiembre 1955 – 13 de noviembre de 1955). Presidente de facto.
Nació en 1896 y murió en 1956. Intentó cooptar sin éxito la popularidad de Perón, a quien había derrocado.

MINISTROS
Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim.
Agricultura y Ganadería: Alberto Francisco Mercier.
Asistencia Social y Salud: Ernesto Alfredo Rottger.
Comercio: César A. Bunge.
Comunicaciones: Euis María Ygartúa.
Educación: Atilio Dell’Oro Maini.
Ejército: Justo Eeón Bengoa y Arturo Ossorio Arana.
Finanzas: Julio Alizón García.
Hacienda: Eugenio José Folcini.
Industria: Horacio Morixe.
Interior y Justicia: Eduardo B. Busso.
Interior: Luis María de Pablo Pardo.
Justicia: Bernardo Velar de Irigoyen.
Marina: Teodoro E. Hartung.
Obras Públicas: José Blas Paladino.
Relaciones Exteriores y Culto: Mario Amadeo.
Trabajo y Previsión: Luis Benito Cerruti Costa.
Transportes: Juan José Uranga.

Pedro Eugenio Aramburu (13 de noviembre de 1955 – 1° de mayo de 1958).
Presidente de facto, Nació el 21 de mayo de 1903. Fanático antiperonista, fue secuestrado y asesinado por la agrupación armada peronista Montoneros el 1° de junio de 1970.

MINISTROS
Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim, Julio César Krause, Eduardo F.
Mac Loughlin y Jorge Horacio Landaburu.
Agricultura y Ganadería: Alberto Francisco Mercier.
Asistencia Social y Salud  Molina y Francisco Martinez
Comercio: Juan Llamazares.
Comunicaciones: Luis María Ygartúa y Ángel H. Cabral.
Educación y Justicia: Carlos A. Adrogué y Acdel Ernesto Salas.
Educación: Atilio Dell’Oro Maini. Ejército: Arturo Ossorio Arana y Jaime Víctor Majó.
Finanzas: Julio Alizón García.
Hacienda: Eugenio Alberto Blanco, Roberto P. Verrier y Adalbert Krieger Vasena.
Industria y Comercio: Rodolfo Martínez y Julio César Cueto Rúa.
Industria: Alvaro Carlos Alsogaray.
Interior: Eduardo B. Busso, Laureano Landaburu y Carlos Román S. Aleonada Aramburú.
Justicia: Laureano Landaburu. Marina: Teodoro E. Hartung.
Obras Públicas: Pedro Mendiondo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis A. Podestá Costa, Alfonso de Laferrere y Alejandro Ceballos.
Trabajo y Previsión: Raúl Carlos Migone, Horacio Aguirre Legarreta y Tristán Enrique Guevara.
Transportes: Sadi Eduardo Bonnet.

Arturo Frondizi (1° de mayo de 1958 – 29 de marzo de 1962).
Nació el 28 de octubre de 1908, fue desde joven un activo militante radical. Su gobierno no pudo resistir la presión militar y fue obligado a renunciar. Murió el 18 de abril de 1995.

Vicepresidente: Alejandro Gómez
MINISTROS
Asistencia Social y Salud Pública: Héctor N. Noblía y Tiburcio Padilla.
Defensa Nacional: Gabriel del Mazo, Justo Policarpo Villar y Rodolfo Martínez (h.). Economía: Donato del Carril, Alvaro C. Alsogaray, Roberto T. Alemann, Carlos A. Coll Benegas y Jorge Wehbe.
Educación y Justicia: Luis Rafael Mac Kay y Miguel Susini (h.).
Interior: Alfredo Roque Vitólo, Hugo Vaca Narvaja.
Obras y Servicios Públicos: Justo Policarpo Villar, Alberto Rafael Costantini,
Arturo Acevedo, José Mazar Barnet y Pedro Petriz.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos A. Florit, Diógenes Taboada, Adolfo Mujica, Miguel Ángel Cárcano y Roberto Etchepareborda.
Trabajo y Seguridad Social: Alfredo E. Allende, David Blejer, Guillermo Acuña Anzorena, Ismael Bruno Quijano y Osear Ricardo Puiggrós.
Secretarios de Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim, Roberto Huerta y Jorge Rojas Silveyra.
Secretarios de Guerra: Héctor Solanas Pacheco, Elbio C. Anaya, Rodolfo Larcher y Rosendo M. Fraga.
Secretarios de Marina: Adolfo E Estévez y Gastón Clement.

José Haría Guido (30 de marzo de 1962 – 12 de octubre de 1963).
Nació en 1910 y murió en 1975. Sucedió a Frondizi por ser presidente del Senado.

MINISTROS
Defensa Nacional: Ernesto J. Lanusse, José Luis Cantilo, Adolfo Lanús y José Mariano Astigueta. Economía: Jorge Wehbe, Federico Pinedo (h.), Alvaro C. Alsogaray, Eustaquio Méndez Delfino y José Alfredo Martínez de Hoz.  Educación y Justicia: Miguel Susini (h.), Alberto Rodríguez Galán y José Mariano Astigueta.
Interior: Hugo Vaca Narvaja, Rodolfo Martínez (h.), Jorge Walter Perkins, Carlos A. Adrogué, Rodolfo Martínez (h.), Enrique Rauch y Guillermo Osiris Villegas.
Obras y Servicios Públicos: Pedro Petriz, Julio César Crivelli, Horacio J. Zubiri, José Mazar Barnet y Luis de Carli. Relaciones Exteriores y Culto: Roberto Etchepareborda, Mariano J. Drago, Bonifacio del Carril, Carlos Manuel Muñiz y Juan C. Cordini.
Trabajo y Seguridad Social: Osear R. Puiggrós, Galileo Puente, Rodolfo Guido Martelli y Bernardo Bas.
Secretarios de Aeronáutica: Jorge Rojas Silveyra, Juan Carlos Pereira y Eduardo E Mac Loughlin.
Secretarios de Guerra: Bartolomé Carreras, Juan Bautista Loz, Eduardo Argentino Sefiorans, José O. Cornejo Saravia, Benjamín Rattenbach y Héctor Repeto. Secretarios de Marina: Gastón A. Clement, Carlos A. Garzoni y Carlos A. Kolungia.

Arturo Humberto Illia (12 de octubre de 1963 – 28 de junio de 1966).
Nació el 4 de agosto de 1900 en Pergamino y murió el 1 8 de enero de 1981. Dirigente radica! de Córdoba, fue derrocado por el golpe del general Onganía.

Vicepresidente: Carlos Humberto Perette
MINISTROS
Asistencia Social y Salud Pública: Arturo Oñativia.
Defensa Nacional: Leopoldo Suárez.
Economía: Eugenio A. Blanco y Juan Carlos Pugliese.
Educación y Justicia: Carlos R. S. Aleonada Aramburu.
Interior: Juan S. Palmero.
Relaciones Exteriores y Culto: Miguel Ángel Zavala Ortiz.
Trabajo y Seguridad Social: Fernando Sola.
Secretario de Marina: Manuel A. Pita.
Secretarios de Aeronáutica: Martín Rafael Cairo y Mario Romanelli.
Secretarios de Guerra: Ignacio Ávalos y Eduardo R. Castro Sánchez.

Juan Carlos Onganía (28 de junio de 1966 – 8 de junio de 1970). Presidente de facto. Nació en 1914, su régimen se caracterizó por un extremo autoritarismo. Murió en 1995.

MINISTROS
Bienestar Social: Roberto Juan Petracca, Julio Emilio Álvarez, Conrado Ernesto Bauer y Carlos Alberto Consigli.
Cultura y Educación: Carlos María Gelly y Obes, José María Astigueta y Dardo Pérez Guilhou.
Defensa: Antonio Roberto Lanusse, Emilio Federico van Peborgh y José Rafael Cáceres Monié.
Economía y Trabajo: Jorge Néstor Salimei, Adalbert Krieger Vasena y José María Dagnino Pastore.
Interior: Enrique Martínez Paz, Guillermo Antonio Borda y Francisco A. Imaz.
Justicia: Conrado José Echebarne.
Obras y Servicios Públicos: Luis María Gotelli.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez y Juan Benedicto Martín.

Roberto M Levingston (18 de junio de 1970 – 23 de marzo de 1971). Presidente de facto. Nació en San Luis en 1920. Fue destituido por las Fuerzas Amadas.

MINISTROS
Bienestar Social: Francisco Guillermo Manrique y Amadeo Ricardo Frúgoli.
Cultura y Educación: José Luis Cantini.
Defensa: José R. Cáceres Monié.
Interior: Eduardo E Mac Loughlin y Arturo Armando Cordón Aguirre.
Ministerio de Economía y Trabajo: Carlos Moyano LlerenayAldo Ferrer.
Ministerio de Justicia: Jaime Luis E. Perriaux.
Obras y Servicios Públicos: Aldo Ferrer y Osear Juan H. Colombo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis María de Pablo Pardo.

Alejandro A, Lanusse (26 de marzo de 1971 – 25 de mayo de 1973).
Nació en 1918. Intentó sin éxito acotar el creciente poder de Perón y piloteó la salida electoral del régimen. Murió en 1996.

MINISTROS
Agricultura y Ganadería: Gabriel Perren, Antonio Di Rocco y Ernesto J. Lanusse.
Bienestar Social: Francisco Guillermo Manrique y Osear Ricardo Puiggrós.
Comercio: Alfredo José Girelli y Daniel García. Cultura y Educación: José Luis Cantini y Gustavo Malek.
Defensa: José Rafael Cáceres Monié y Eduardo Enrique Aguirre Obarrio.
Hacienda y Finanzas: Juan A. Quillici, Cayetano Licciardo y Jorge Wehbe.
Industria y Minería: Carlos Cásale y Ernesto Parellada.
Industria, Comercio y Minería: Osear Chescotta.
Interior: Arturo Mor Roig. Justicia: Jaime Luis Enrique Perriaux, Ismael Bruno Quijano y Gervasio R. C. Colombres.
Obras y Servicios Públicos: Oscar Juan I I. Coloinboy Pedro A. Coidlllo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis María de Pablo Pardo y Eduardo Mac Loughlin.
Trabajo: Rubens San Sebastián.

Héctor J. Campora (25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973),

Nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, en 1909. Activo dirigente peronista, fue adoptado por la izquierda peronista como su líder, pero tuvo que renunciar para dejar paso a una nueva presidencia de Perón. Murió en México, en 1979.

Vicepresidente: Vicente Solano Lima
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Hacienda y Finanzas: José Ber Gelbard.
Interior: Esteban J. A. Righi.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Carlos Puig.
Trabajo: Ricardo Otero.
Raúl Alberto Lastiri (interino, por renuncia de H. Cámpora)

Raúl Alberto Lastiri (13 de julio de 1973 – 12 de octubre de 1973).
Nació en 1915. Completó e! mandato de Campera hasta la asunción de Perón. Murió en 1978.

Vicepresidente: Vicente Solano Lima
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Hacienda y Finanzas: José Ber Gelbard.
Interior: Benito Pedro Llambí.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Vicente Vignes.
Trabajo: Ricardo Otero.

Juan Domingo Perón (12 de octubre de 1973 – 1° de julio de 1974).
La tercera presidencia del anciano líder se caracterizó por un clima de violencia creciente. Su muerte en ejercicio del cargo complicó aún más la difícil situación por la que atravesaba el país.

Vicepresidente: María Estela Martínez de Perón
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Economía: José Ber Gelbard.
Interior: Benito Pedro Llambí.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Vicente Vignes.
Trabajo: Ricardo Otero.

María Estela Martínez de Perón (1 ° de julio de 1974 – 24 de marzo de 1976).
Nació en 1931. Esposa y vicepresidente de Perón, no pudo controlar la violencia cotidiana. Fue derrocada por un golpe de Estado.

MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega, Carlos A. G. Villone, Rodolfo A. Roballos, Carlos Emery y Aníbal V. Demarco.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana, Osear Ivanissevich y Pedro Arrighi.
Defensa: Ángel E Robledo, Adolfo M. Savino, Jorge E. Garrido, Tomás S. Vottero, Ricardo C. Guardo y José Alberto Deheza.
Economía: José Ber Gelbard, Alfredo Gómez Morales, Celestino Rodrigo, Pedro J. Bonanni, Antonio E Cañero y Emilio Mondelli.
Interior: Benito Pedro Llambí, Alberto L. Rocamora, Antonio J. Benítez, Vicente Damasco, Ángel E Robledo y Roberto A. Ares.
Justicia: Antonio J. Benítez, Ernesto Corvalán Nanclares, José Alberto Deheza y Augusto Pedro Saffores. Relaciones Exteriores y Culto: Alberto J. Vignes, Ángel E Robledo, Manuel G. Arauz Castex y Raúl A. Quijano. Trabajo: Ricardo Otero, Cecilio Conditi, Carlos E Ruckauf y Miguel Unamuno.

Jorge Rafael Videla (24 de marzo de 1976 – 29 de marzo de 1981), Presidente de facto.
Nació en agosto de 1925. Militar de carrera, impuso un régimen de terror que incluyó secuestros, torturas y asesinatos masivos. Hoy purga prisión por sus crímenes.

MINISTROS
Bienestar Social: Julio Juan Bardi y Jorge Alberto Fraga.
Cultura y Educación: Ricardo P. Bruera, Juan José Catalán y Juan Llerena Amadeo.
Defensa: José María Klix y David de la Riva.
Economía: José Alfredo Martínez de Hoz.
Interior: Albano E. Harguindeguy.
Justicia: Julio A. Gómez y Alberto Rodríguez Várela.
Planeamiento: Ramón G. Díaz Bessone y Carlos E. Laidlaw.
Relaciones Exteriores y Culto: César A. Guzzetti, Osear A. Montes y Carlos W. Pastor.
Trabajo: Horacio Tomás Liendo y Llamil Reston.

Roberto Eduardo Viola (29 de marzo de 1981 – 11 de diciembre de 1981). Presidente de facto. Nació en 1924. Su presidencia fue breve ya que fue desplazado por un golpe de palacio militar.

MINISTROS
Acción Social: Carlos Alberto Lacoste.
Agricultura y Ganadería: Jorge Aguado.
Comercio e Intereses Marítimos: Carlos García Martínez.
Cultura y Educación: Carlos Burundarena.
Defensa: Norberto Couto.
Economía, Hacienda y Finanzas: Lorenzo Sigaut.
Industria y Minería: Kduanlo ( kenlóid y Livio G. Kuhl.
Interior: Horacio Tómás Liendo.
Justicia: Amadeo Frúgoli.
Obras y Servicios Públicos: Diego Urricarriet.
Relaciones Exteriores y Culto: Osear Camilión.
Salud Pública y Medio Ambiente: Amílcar E. Arguelles.
Trabajo: Julio C. Porcile.

Leopoldo Fortunato Galtieri (22 de diciembre de 1981 – 17 de junio de 1982). Presidente de facto. Nadó en 1926, lideró al sector nacionalista del ejército. Llevó a la Argentina a la guerra por Malvinas. La derrota provocó su renuncia. Murió en enero de 2003.

MINISTROS
Acción Social: Carlos Alberto Lacoste.
Defensa: Amadeo Frúgoli.
Economía: Roberto T. Alemann.
Educación: Cayetano Licciardo.
Interior: Alfredo Osear Saint Jean.
Justicia: Lucas Jaime Lennon.
Obras y Servicios Públicos: Sergio Martini.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez.
Salud Pública y Medio Ambiente: Horacio Rodríguez Castells.
Trabajo: Julio César Porcile.

Reynaldo Benito Bignone (1° de julio de 1982 – 10 de diciembre de 1983), Presidente de facto. Nació en 1928 y piloteó la retirada militar y una nueva apertura constitucional.

MINISTROS
Acción Social: Adolfo Navajas Artaza.
Defensa: Julio José Martínez Vivot y Juan C. Camblor.
Economía: José Dagnino Pastóre y Jorge Webhe.
Educación: Cayetano Licciardo.
Interior: Llamil Reston.
Obras y Servicios Públicos: Conrado Bauer.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Ramón Aguirre Lanari.
Salud Pública y Medio Ambiente: Horacio Rodríguez Castells.
Trabajo: Héctor Villaveirán.

Raúl Ricardo Alfonsín (10 de diciembre de 1983-8 de julio de 1989).
Nació en Chascomús, provincia de Buenos Aires, en 1927. Líder radical renovador, llegó al gobierno como primer presidente de la nueva democracia. Los múltiples y graves problemas de su gobierno lo obligaron a renunciar antes de finalizar su mandato.

Vicepresidente: Víctor Martínez
MINISTROS
Defensa: Raúl Borras, Roque G. Carranza, Germán O. López y José Horacio Jaunarena.
Economía: Bernardo Grinspun, Juan Vital Sourrouille, Juan Carlos Pugliese y Jesús Rodríguez.
Educación y Justicia: Carlos R. S. Aleonada Arambnní, Jorge Federico Sábato y José Gabriel Dumón.
Interior: Antonio Tróccoli, Enrique Nosiglia y Juan Carlos Pugliese
Obras y Servicios Públicos: Roque G. Carranza, Roberto Tomasini, Indro Trueco, Rodolfo Terragno y Roberto Echarte.
Relaciones Exteriores y Culto: Dante Caputo y Susana M. Ruiz Cerutri.
Salud y Acción Social: Aldo Carlos Neri, Conrado Hugo Storani, Ricardo A. Barrios Arrechea y Enrique Beveraggi. Trabajo y Seguridad Social: Antonio J. Mucci, Juan Manuel Casella, Hugo Barrionuevo, Carlos Alderete y Santiago Ideler Tonelli.

Carlos Saúl Menem (8 de julio de 1989 – 9 de diciembre de 1999).
Nació en La Rioja en 1930, lideró el regreso del peronismo al gobierno. Modificó la Constitución para ser reelegido, lo cual sucedió en 1995.

Vicepresidente: Eduardo Duhalde
MINISTROS
Defensa: Italo Argentino Luder, Humberto Romero, Guido Di Telia, Antonio Erman González y Osear Camilión. Economía: Miguel Roig, Néstor Rapanelli, Antonio Erman González y Domingo F. Cavallo.
Educación: Antonio Salonia y Jorge Rodríguez
Interior: Eduardo Bauza, Julio Mera Figueroa, José Luis Manzano, Gustavo O. Beliz, Carlos F. Ruckauf y Carlos V. Corach.
Justicia: León Carlos Arslanián, Jorge Maiorano y Rodolfo Barra.
Obras y Servicios Públicos: José Roberto Dromi.
Relaciones Exteriores y Culto: Domingo F. Cavallo y Guido Di Telia.
Salud y Acción Social: Julio César Corzo, Antonio Erman González, Eduardo Bauza, Alberto Kohan, Avelino Porto, Julio César Aráoz y Alberto Mazza.
Trabajo y Seguridad Social: Alberto Jorge Triaca, Rodolfo Díaz, Enrique Rodríguez y Armando Caro Figueroa.

SEGUNDO PERIODO

Vicepresidente: Carlos F. Ruckauf
Jefes de Gabinete:Eduardo Bauza y Jorge Rodríguez

MINISTROS
Defensa: Osear Camilión y Jorge Domínguez.
Economía: Domingo F. Cavallo y Roque Fernández.
Educación: Jorge Rodríguez, Susana Decibe y Manuel García Sola.
Interior: Carlos V. Corach.
Justicia Rodolfo Barra, Elías Jassan y Raúl Grranillo Ocampo.
Relaciones Exteriores y Culto: Guido Di Telia.
Salud y Acción Social: Alberto Mazza.
Trabajo y Seguridad Social: Armando Caro Figueroa, Antonio Erman González y José Uriburu.

Fernando de la Rúa (9 de diciembre de 1999 – 20 de diciembre de 2001).
Nació en Córdoba, el 15 de septiembre de 1937. Dirigente del radicalismo conservador, llegó a la presidencia con una alianza política que se desintegró en pocos meses. Renunció acosado por la crisis económica y en medio de un levantamiento popular en su contra.

Vicepresidente: Calos “Chacho” Alvarez

Terragno (jefe de Gabinete), Fernández Meijide (Acción Social), Juan José Llach (Educación), Federico Storani (Interior), Adalberto Rodríguez Giavarini (Cancillería), Gallo (Infraestructura), López Murphy (Defensa), José Luis Machinea (Economía), Alberto Flamarique (Trabajo), Ricardo Gil Lavedra (Justicia), Héctor Lombardo (Salud), y Jorge de la Rúa (secretario de la Presidencia)

Ramón Puerta (20 de diciembre de 2001 – 22 de diciembre de 2001). Dirigente peronista nació en 1951. Presidente provisional.

Adolfo Rodríguez Saa (22 de diciembre de 2001 – 30 de diciembre de 2001).
Dirigente peronista, nació en San Luis en 1947. Elegido por e! Congreso, renunció a la semana ante un nuevo levantamiento popular.

Eduardo Camaño (31 de diciembre de 2001 – 1° de enero de 2002). Dirigente peronista, nació en 1946. Presidente provisional.

Eduardo Duhalde (1° de enero de 2002 – 25 de mayo de 2003).
Nació en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires en 1941. Fue gobernador y principal líder del peronismo bonaerense. Logró estabilizar la conflictiva situación política y social.

Néstor C. Kirchner (25 de mayo de 2003 – 2007).
Nació en Santa Cruz en 1950. Militó desde joven en el peronismo de su provincia hasta alcanzar el cargo de gobernador. En el año 2006 es el Presidente de los argentinos.

Cristina Fernández de Kirchner (2007 – 2015)

El Respeto a mis semejantes El Valor del respeto humano

EL RESPETO COMO VALOR HUMANO

valores humanos sinceridad generocidad paciencia

El Respeto a mis semejantes

La vida sociedad nos hace reflexionar sobre el valor del respeto, esto trae aparejado la necesidad de establecer algún tipo de certezas en torno a las ideas y la tolerancia. Es decir: ¿Qué hay que saber sobre el Respeto, la Pluralidad y la Tolerancia?

respeto al projimo

Respeto, Pluralismo y Tolerancia : Cuando hablamos de respeto hablamos de los demás. De esta manera, el respeto implica marcar los límites de las posibilidades de hacer o no hacer de cada uno y donde comienzan las posibilidades de acción los demás. Es la base de la convivencia en sociedad.

Las leyes y reglamentos establecen las reglas básicas de lo que debemos respetar. Sin embargo, el respeto no es sólo hacia las leyes o la conducta de las personas. Por el contrario, se relaciona con la autoridad, como sucede con los hijos y sus padres o los alumnos con sus maestros. El respeto también es una forma de reconocimiento, de aprecio y de valoración de las cualidades de los demás, ya sea por su conocimiento, experiencia o valor como personas.

A su vez, el respeto tiene que ver con las creencias religiosas: ya sea porque en nuestro hogar tuvimos una determinada formación, o porque a lo largo de la vida, hemos construido una convicción. En este sentido, todos tenemos una posición respecto de la religión y de la espiritualidad. Como la convicción religiosa es íntima, resulta una de las fuentes de problemas más comunes en la historia de la humanidad.

De esto deviene el concepto de Pluralidad, esto es, la convivencia de diferentes ideas y posturas respecto de algún tema, o de la vida misma. La pluralidad enriquece en la medida en que hay elementos para formar una cultura. La pluralidad cultural nos permite adoptar costumbres y tradiciones de otros pueblos, y hacerlos nuestros. Sin embargo, cuando la pluralidad se integra en el terreno de las convicciones políticas, sociales y religiosas las cosas se dificultan.

Las dificultades con respecto a estas cuestiones conlleva a la noción de Intolerancia, es decir, “el no tolerar”.Fácilmente, ante alguien que no piensa, no actúa, no vive o no cree como nosotros, podemos adoptar una actitud agresiva. Esta actitud, cuando es tomada en contra de nuestras ideas se percibe como un atropello a uno de nuestros valores fundamentales: la libertad. La intolerancia desarrolla un grado de opresión que torna imposible la convivencia humana. ¿Y nuestra propia tolerancia? ¿Debemos convencer a alguien que no es católico de que no está en la verdad? ¿No es acaso eso ser “intolerante”?

Para dar respuesta a estos interrogantes, y tocar el tema del respeto, la pluralidad y la tolerancia con más profundidad, hemos hecho una selección del mejor material sobre el tema desde los puntos de vista pedagógicos, éticos y religiosos. Los artículos que presentamos en este segmento de valores nos hace reflexionar en qué es el respeto, cómo se enseña y por qué es importante enseñarlo a los hijos, el por qué de la intolerancia y de particular interés es la sección “Iglesia y Valores”, que nos habla de nuestra propia tolerancia respecto de otras religiones y creencias y de la importancia de la pluralidad y el respeto.

Respetar tu cuerpo significa tenerle la mas alta estima y rendirle honores. El respeto consiste en tratarlo con el mismo cuidado con que manejarías otro objeto valioso e irremplazable. Aprender a respetar tu cuerpo es, por lo tanto, algo vital.

Cuando sientas este aprecio, te convertirás en su compañero. Te asentarás firmemente en él y serás capaz de beneficiarte de todo lo que puede ofrecerte. La consideración conlleva una energía recíproca. Tu cuerpo te honrará cuando tú lo respetes. Trátalo como a una estructura merecedora de respeto y él te pagará con la misma moneda. Si abusas de él o no le haces caso, se irá deteriorando hasta que aprendas la lección del respeto.

Conozco a un hombre llamado Cordón que ve su cuerpo como un templo sagrado. Al margen de tratarlo de una forma extraordinaria, mediante el ejercicio regular y sistemático, lo mantiene también saludable cuidándolo con absoluta dedicación. Sólo come alimentos sanos, nunca se expone al mal tiempo sin el abrigo adecuado y, en términos generales, lo trata como un valioso tesoro. El resultado de tanta dedicación es que su cuerpo nunca le falla, siempre está dispuesto a rendir al máximo y de forma óptima. Es su fiel e inseparable compañero, siempre a punto de cumplir sus necesidades.

MANERA PERSONAL DE VIVIR EL RESPETO

1

Habitualmente consigo un ambiente de comprensión y de aceptación en la familia o en la clase.

(Este ambiente está basado en un conjunto de pequeños detalles. Por ejemplo, escuchar a los demás con atención, evitar críticas infundadas, cuidar el tono de voz y gestos que muestran desprecio).

2

Reconozco la posibilidad radical de mejora de los demás.

(Lo contrarío es la tendencia a «encasillar» a los demás, mostrando que este enjuiciamiento es permanente. Por ejemplo, que un hijo/alumno no es de fiar o que otro siempre será inútil en el estudio).

3

Tengo claro que las cosas están al servicio de las personas, y por tanto no tienen derechos.

(Se trata de cuidar las cosas para que las personas puedan aprovecharlas. Por ejemplo, no permitir el uso de algún objeto por miedo a que un joven pueda dañarlo —aunque haya recibido una instrucción adecuada en su uso— no es mostrar respeto por ese objeto, sino más bien una falta de respeto hacia el joven).

4

Actúo habitualmente con la idea clara de querer beneficiar a los demás.

(El falso respeto lleva a la persona a no beneficiar a los demás porque no quiere «meterse» en la vida ajena, o porque no quiere recibir alguna contestación brusca del otro).

5

 Intento no actuar cuando creo que, mediante la acción, puedo perjudicar a otra persona.

(Existen ocasiones en que no sería prudente intentar influir sobre otra persona. La acción podría causar más perjuicio que beneficio).

6

Reconozco que distintas personas requieren ser tratadas de maneras diferentes y, por tanto, ser respetadas según sus condiciones y circunstancias.

(Una persona enferma y débil requiere ser respetada de una manera distinta a otra que dispone de fuerza, ganas y salud. Habrá que respetar al profesor de una manera diferente a un familiar).

7

Antes de actuar en relación con otra persona, consigo la máxima información posible sobre su situación.

(De esta manera será posible actuar en el momento oportuno y ayustar la acción a las necesidades reales de esa persona).

8

 Trato a todos con el respeto que merecen.

(A todos como hijos de Dios, y a los propios padres, a los compañeros, a los amigos, a las autoridades civiles, etc. de acuerdo con la dignidad que les corresponde).

Fuente Consultada: La Educación de Virtudes Humanas y su Evaluación David Isaacs.

Ver Todos Los Valores Humanos

Hiperinflacion Alfonsin Plan Austral y Primavera Crisis Economica

La última década del siglo XX se vio precedida, en la Argentina, por años atravesados por una crisis política y económica, que dejaría otro país, con amplia fragmentación social, quizás una de las más duras de su historia; un tiempo preliminar que iba anticipando un futuro quiebre institucional, éste daría después del año 2000.

billete de un austral

CRÓNICA DE LA ÉPOCA:

La inflación de 1984 ascenderá al 700%, pero las exportaciones aumentan a 8.500 millones de dólares contra 5.000 millones de importaciones. La deuda externa, según revela el ministro de Economía, Bernardo Grinspun, asciende a 45 mil millones de dólares. Durante la campaña electoral Alfonsín defendió la necesidad de politizar la deuda, ya que las políticas de ajuste ortodoxo recomendadas por los organismos internacionales debilitarían las nacientes de mocracias de la región, demasiado vulnerables para soportar los efectos sociales de las medidas de austeridad. Alfonsín prometió pagar sólo los compromisos legítimos de la cuantiosa deuda legada por la dictadura militar. El 12 de enero, en la primera conferencia de prensa que ofreció al asumirel gobierno, Alfonsín volvió a repetir estos conceptos y expresó su preocupación porel alza de lastasas de interés, que aumenta lo que la Argentina debe pagar este año.

SE DISTRIBUYEN LAS CAJAS PAN ENTRE LOS MÁS NECESITADOS
Dos kilos de harina, leche en polvo, dos kilos de azúcar, dos litros de aceite, tres kilos de fideos, dos kilos de arroz, un kilo y medio de comed beef, lentejas y porotos: éstos son los alimentos que contienen las primeras 800 mil cajas que el Gobierno reparte entre los sectores carenciados, a través del Plan Alimentario Nacional (PAN). El proyecto del PAN fue convertido en ley el 15 de marzo, después de sufrir modificaciones en ambas cámaras legislativas.

El Plan Austral. La hiperinflación. Las elecciones de 1989.
El gobierno radical se esforzó por afianzar las normas de vida democrática, por fomentar el pluralismo, la libertad de expresión, la autonomía de las universidades y la independencia de los poderes del Estado. En 1985, mediante un referéndum popular no vinculante, la ciudadanía se pronunció por abrumadora mayoría en favor de un acuerdo pacífico con Chile en el problema del Beagle.

Los argentinos también dieron la bienvenida a las leyes de divorcio y de patria potestad compartida. En cambio, no mostraron interés por las propuestas de reformar la Constitución y de trasladar la Capital Federal al Sur del país. El primer proyecto, concebido con la idea de habilitar su reelección, reflejó las intenciones de Raúl Alfonsín de fundar un «tercer movimiento histórico».

Bernardo Grinspun, primer ministro de Economía de la gestión alfonsinista, trató de reactivar la economía y de detener la inflación con métodos ortodoxos. Con el propósito de ayudar a las familias más pobres, se estableció el Programa Alimentario Nacional (PAN), que funcionó hasta 1989. Las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la obtención de créditos implicaron la aplicación de un ajuste monetario intolerable.

En diciembre de 1984 el índice de precios aumentó el 20 por ciento; en febrero de 1985 Juan Vital Sourrouille reemplazó a Grinspun y, en junio, el nuevo ministro lanzó el Plan Austral. Este programa, entre otras cosas, decidió el cambio de moneda, diseñó un mecanismo desindexatorio y afirmó el compromiso de no volver a emitir para financiar el déficit fiscal.

El Plan Austral contenía cinco puntos fundamentales:
1. El congelamiento de los precios, de las tarifas de los servicios públicos y de los salarios al día 12 de
junio de 1985. En el caso de las tarifas de los servicios públicos, se realizó un fuerte reajuste antes del congelamiento.

2. La reducción de las tasas de interés a niveles más bajos respecto de las existentes en ese momento. Así, las tasas para depósitos se redujeron del 28 % al 4 %, mientras que para los préstamos la reducción fue del 30 % al 6 %.

3. La implementación de una política monetaria y fiscal más severa y restrictiva (mayor control del gasto público y de la circulación monetaria).

4. La devaluación del peso en forma simultánea al incremento de las retenciones a las exportaciones (es decir, el gobierno se apropió de las ganancias de la devaluación). De este modo, el tipo de cambio fue fijado a razón de 80 centavos de austral por dólar, y se procedió a su congelamiento.

5. El cambio de la moneda: la eliminación de los anteriores pesos y su reemplazo por el austral.

Uno de los problemas que provocó el cambio de la moneda era que existían contratos firmados con anterioridad al lanzamiento del Plan, con cláusulas de indexación automática fijadas sobre la base de las tasas de inflación previas al congelamiento. Mantener esas cláusulas hubiera implicado la transferencia de ingresos a favor de acreedores, contratistas y locatarios, en tanto los deudores deberían seguir pagando como si la inflación mantuviera el mismo ritmo.

Ante este problema se resolvió la creación de una nueva moneda: el austral. De este modo, todos los pago? a término existentes por contrato debían ser convenidos a la nueva moneda pero siguiendo una regla de depreciación (denominada “desagio“) que iba reduciendo progresivamente el valor del viejo peso en relación con el austral.

El Plan Austral funcionó durante el resto del año, pero las metas acordadas con el FMI causaron serios desequilibrios en el presupuesto sólo en lo concerniente al pago de los intereses de una deuda externa abismal. Resultó imposible controlar el gasto de las provincias (la mayoría en manos peronistas) y de las empresas públicas. La gestión económica también se vio entorpecida por la oposición de los oligopolios, los monopolios y el sindicalismo.

El Senado vetó una ley que buscaba democratizar el movimiento obrero y liberarlo de su estructura corporativista. La CGT, que durante la dictadura militar había estado dividida en dos ramas, se unificó bajo el liderazgo de su secretario general, el dirigente cervecero Saúl Ubaldini, y ejerció presión desestabilizadora a través de catorce paros generales y otras tantas movilizaciones.

El mercado internacional no favoreció los ingresos del Tesoro, debido a la brusca caída de los precios de granos y oleaginosas en 1986 y 1987.

A partir del 1987, el gobierno radical vio significativamente imitada su capacidad de acción. A las sublevaciones militares de enero y diciembre de 1988, que acentuaron la capacita: de presión de las Fuerzas Armadas, se agregó el triunfo electoral justicialista de 1987 (que quitó al radicalismo el control del Parlamento y de los gobiernos de varias provincias inflación y la oposición de los sindicatos. En efecto, la cada vez más aguda crisis económica fortaleció a los sindicalistas de la CGT, que presionaron al gobierno con marchas y huelgas generales para conseguir aumentos en los salarios, y llegaron incluso a reclamar la renuncia del Presidente.

En agosto de 1988 se lanzó el llamado Plan Primavera que no trajo alivio alguno. Una severa sequía veraniega restringió la alimentación eléctrica en todo el país y, en consecuencia, afectó la actividad industrial y causó malestar en la población.

El plan Primavera
En agosto de 1988, el plan Austral estaba agotado, por lo cual el gobierno lanzó el plan Primavera. El nuevo plan económico impulsaba la apertura de la economía y la privatización de empresas estatales, un punto que fue duramente atacado por el justicialismo en ambas Cámaras. El gobierno, en medio de la campaña electoral y limitado en su acción política, pudo sostener la propuesta económica, Careció de respaldo: tuvo la decidida oposición del sector rural y escaso apoyo de los sectores industriales. En pocas semanas, el plan había fracasado. En febrero de 1989, en medio de un clima de ebullición político y social, el gobierno dispuso una devaluación de la moneda. Esta medida produjo un alza de precios que se fue acelerando -hasta producir hiperinflación. Los precios, que en enero se habían incrementado en un 9.: en mayo treparon hasta el 80% y la cotización del dólar se octuplicó.

En febrero de 1989 el dólar subió un 25 por ciento y el mercado empezó a descontrolarse. En medio de sucesivos feriados bancarios, la gente corría a comprar billetes de la divisa norteamericana que, en marzo, trepó a los 31 australes, con un índice de inflación del 17 por ciento.

A fin de mes, Juan Carlos Pugliese reemplazó a Sourrouille; a la semana el dólar llegó a los cincuenta australes y más adelante –en el marco de un mercado cambiario libre y único– aumentó a noventa. En un escenario de remarcaciones de precios casi diarias y de desabastecimiento, la inflación de abril fue del 33,4 por ciento.

Las elecciones presidenciales del 14 de mayo dieron la victoria al binomio justicialista, Carlos Saúl Menem-Eduardo Duhalde, que obtuvo el 49 por ciento de los sufragios. El candidato radical cordobés Eduardo Angeloz ocupó el segundo lugar con el 37 por ciento, y la Unión del Centro.

“Normales son considerados los sueldos de los seres humanos y el valor de los alimentos en las vísperas de la estampida del dólar. El presidente de la República cobra 890 dólares y cumple decorosamente su papel. El jefe de Redacción del periódico vespertino La Razón, Jorge Azpitarte, gana casi 4.000 dólares y se lo ve satisfecho. Sergio Frenkel, empleado jerarquizado de Christian Dior, recibe 800 dólares, llena el tanque de su Renault 12 modelo 79 y todavía cree en el país. Juan Leyrado, uno de los mejores actores de la Argentina, actúa para mantener a su numerosa familia y nada perturba su paz interior; se prepara para ser admirado por su papel de Juan Tenorio en El Burlador de Sevilla.

El albañil Nicolás Laguna se lleva 150 dólares por quincena y con eso alimenta a cuatro y se da el gusto de invitar al cine a su compañera. La pintora Verónica Ferreyra acaba de perder su puesto de trabajo como recepcionista, pero sus ahorros le permiten aislarse del mundo exterior para pintar. El kilogramo de acelga cuesta 3 australes. La batata 6. La lechuga 23. La papa 3,80. El tomate 9. La manzana 18. La docena de huevos 14. El kilo de pollo 27. El de asado 24. El de paleta 30 y el de lomo 32. La leche condensada Nestlé 23. Las Cerealitas de Gánale 6. Las tabletas de aspirina Fecofar, 20. El té de boldo de Arceli 21,40. El Cal-C-Vita, 20,88.

La inflación de enero apenas pasa el 8 %. La canasta familiar se calcula en 10 mil australes. Al final de la tragedia del dólar, cuyo responsable principal pero no exclusivo es el gobierno, nada ni nadie serán los mismos.
La inflación de julio alcanzará el 196 %, para convertirse en la más alta de toda la historia argentina. La canasta familiar se ubicará en 200 mil australes, aunque millones de argentinos no ganarán ni la mitad.

Alfonsín cobrará 200 australes antes de renunciar anticipadamente y después de admitir su incapacidad para tomar decisiones. Azpitarte huirá despavorido de La Razón ya que la empresa no podrá garantizarle el pago de 800 dólares. Frenkel se desesperará al recibir 200, rematará su coche y emigrará a España. Leyrado venderá su casa, pasará algunos días del invierno en la cama, tapado hasta la cabeza, atacado de angustia frente a la realidad de un país angustiante. Laguna encontrará una nueva ocupación: saqueador de supermercados. Ferreyra saldrá de vez en cuando a comprar lo necesario para sobrevivir y regresará cargada de impotencia y con la bolsa casi vacía.

El kilogramo de acelga costará 60 australes. La batata 150. La lechuga 200. La papa 199. El tomate 240. La manzana 220, La docena de huevos 560. El pollo 580. El asado 820. La paleta 950 y el lomo 1.500 australes. La leche condensada Nestlé aumentará el 2.800 %. La Cerealitas el 2.900 %. La aspirina será pagada 951 australes. El té de boldo 876, Y el Cal-C-Vita, 960.” Fuente Consultada: Luis Majul. ¿Por qué cayó Alfonsín? El nuevo terrorismo económico, Buenos Aires, Sudamericana, 1990.

PARA SABER MAS…: Como ampliación del tema publicamos parte de una nota en El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Guillermo Vittelli, economista e historiador.

Las dos hiperinflaciones argentinas tienen raíces y objetivos diferentes aunque se entroncan con un mismo entorno externo que acentúa los saltos en los precios: se formaron al tiempo que la macroeconomía mundial se mueve con reducida liquidez, reticencias al otorgamiento de créditos, pisos elevados en las tasas nominales de interés, reflujos de capitales y exigencias de pago de las deudas externas contraídas en la década de 1970. Y esos rasgos no son ajenos a sus desenlaces.

La primera hiperinflación argentina se enlaza con los planes de ajuste lanzados en junio de 1985 y agosto de este año, el Austral y Primavera, que procuraron captar recursos líquidos en moneda externa posicionando las tasas internas de interés muy por encima de las externas en un contexto de estabilidad del tipo de cambio. Así se procuró suplir las escasas divisas logradas a través del intercambio comercial otorgando premios exorbitantes al ingreso de capitales especulativos. Pero esos rendimientos no podían perdurar.

Además, desde el lanzamiento del plan de agosto último y hasta el estallido de la híper, la inflación sumó 109,5 por ciento, mientras que la devaluación fue solamente del 23 por ciento. Cualquiera pronosticaba allí una corrida contra la moneda local. Por eso, en estos meses comenzó el rápido drenaje de las escasas divisas que se poseen, y se llegará a comienzos del año próximo con sólo 400 millones de dólares en las arcas locales: las grandes ventas de reservas acentuarán la percepción de imposibilidades de pago de las altas rentas, desencadenando la inmediata ruptura inflacionaria del plan iniciado en este año.

Durante esta coyuntura, similar a los quiebres de todo plan de ajuste anterior, la capacidad de la autoridad económica para prevenir o minimizar las devaluaciones y las aceleraciones de precios es extremadamente reducida. Así, este entorno carente de divisas y de alta puja distributiva confluye en un saltade precios cercano al 200 por ciento mensual cuando la autoridad económica procura lograr divisas externas y recursos para las arcas fiscales gestando alzas pautadas en los precios internos: se estima que hacia julio del año próximo sextuplicará las tarifas públicas mientras se implantará una devaluación de la moneda local cercana al 150 por ciento.

Esos aumentos acentuarán los incrementos de precios ya que los intentos por captar recursos desde el cambio en los precios relativos ocurrirán al tiempo que la economía transitará aún el tramo inflacionario de ruptura del plan de ajuste previo.
Una posible segunda hiperinñación podría encontrar a las autoridades económicas procurando, deliberadamente, licuar activos monetarios internos. Esa sería la diferencia con la primera. Para vehiculizarla, se podrían lanzar dos aceleraciones pautadas de precios, que serán contestadas por los agentes económicos que rápidamente ajustarán sus precios a los que intente definir la autoridad económica. Pero el objetivo de política económica se cumplirá al diluirse la deuda pública en moneda local a niveles intrascendentes por el efecto de la inflación.

El encadenamiento de las dos hiperinflaciones señala que la evasiva de los mercados financieros externos a otorgar créditos durante la presente década extenderá, hasta comienzos de la década siguiente, el empleo de los planes de ajuste como instrumento de corto plazo para obtener fondos líquidos en monedas externas. Pero su reiteración, aunado al aprendizaje de los agentes económicos, motivará que sólo gesten saltos desequilibrantes en los precios internos. (Fuente: El Bicentenario Fasc. N° 10 período 1990-2010 a cargo de Guillermo Vittelli, economista e historiador.)

La Empatia Humana Comprender a mi semejante Virtud Moral Capacidad

LA EMPATÍA COMO VALOR HUMANO

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LA EMPATÍA COMO VALOR HUMANO: En nuestras relaciones interpersonales exigimos que los demás nos traten con respeto y comprensión, sin embargo, nunca nos detuvimos a pensar si nosotros procuramos actuar bajo esos parámetros de conducta.

Quizás envueltos en nuestras obligaciones, apurados y acelerados por el trabajo o la escuela, nos volvemos egoístas, olvidando que los demás pueden decirnos o comunicarnos cosas importantes para nuestra vida y crecimiento personal. El valor de la empatía nos ayuda a recuperar el interés por las personas que nos rodean y a consolidar la relación que tenemos con cada una de ellas.

La empatía supone un esfuerzo, aquel que realizamos para reconocer y comprender los sentimientos y actitudes de las personas, así como las circunstancias que los afectan en un momento determinado.

Sin embargo, la empatía no es el producto del buen humor con que despertamos, ni del afecto que nos une a las personas. Si esta combinación fuera común, siempre estaríamos disponibles para escuchar a los demás y dejaríamos momentáneamente nuestras ocupaciones, pensamientos y preocupaciones para atender a quienes nos rodean.

A su vez, escuchamos a menudo que la empatía es la tendencia o actitud que tenemos para ponernos en el lugar de los demás e identificarnos plenamente con sus sentimientos. Sin embargo, esto tiene el riesgo de dejar a la empatía en un nivel meramente emocional: “si siento lo mismo que el otro, entonces hay verdadera empatía”.

Por eso la empatía es un valor que se vive habitualmente, totalmente independiente de nuestro estado de ánimo y disposición interior. Se facilita en la medida que conocemos a las personas, la relación frecuente nos permite descubrir los motivos de enojo, alegría o desánimo de nuestros semejantes y su modo de actuar. Por ejemplo, esto se puede evidenciar claramente entre padres e hijos, en las parejas y con los amigos donde la relación es muy estrecha, quienes parecen haber adquirido el “poder de adivinar” que sucede antes de haber escuchado una palabra, teniendo siempre a la mano la respuesta y el consejo adecuados para la ocasión.

Existen a su vez, obstáculos que debemos superar como el cansancio, el mal humor, el dolor de cabeza y las preocupaciones propias del trabajo y el estudio. Incluso, puede ocurrir que en casa los padres presten poca atención a los problemas o alegrías de sus hijos por considerarlos pequeños o sin importancia, lo cierto es que, con su actitud -y muchas veces sin querer- procuran evadir esa molestia e inoportunidad para encerrarse en sí mismos. Otro ejemplo, lo encontramos cuando en la pareja alguno da monosílabos, gestos o sonidos guturales como respuesta evidenciando la falta de comunicación entre ellos; cuando tenemos tantos problemas, y lo que menos deseamos es escuchar lo bien o lo mal que les sucede a los demás.

En estas situaciones claramente nuestro estado de animo determina nuestras relaciones, obstinados permanecemos en nuestro mundo, damos a todo lo que ocupa nuestra mente la máxima importancia, comportándonos indiferentes y poco amables; queremos ser entendidos, sin intentar comprender a los demás. Por tanto, la empatía necesita de nuestra generosidad y genuina comprensión: para olvidarnos de nosotros mismos y hacer el esfuerzo por considerar los asuntos y sentimientos que los demás quieren participarnos.

La empatía como valor -y al igual que todos los valores- no hace diferencias entre personas, es una actitud propia de la personalidad, siempre abierta y dispuesta a las necesidades de los demás: este esfuerzo es mayor cuando ante nosotros está el empleado, el alumno, el vecino, la empleada doméstica o el vecino, pues sin darnos cuenta, podemos limitar nuestra atención e interés, o peor aún, menospreciarlos por considerarlos en una posición inferior.

Además, este valor nos proporciona posibilidades infinitas, primero hacia nuestros semejantes con quienes podemos compartir y confiar problemas, alegrías, triunfos y fracasos, ser escuchados y comprendidos. De esta forma, tenemos la inmejorable oportunidad de procurar el bienestar, desarrollo y perfeccionamiento de las personas, lo cual manifiesta el profundo respeto que les debemos.

El valor de la empatía desarrolla en nosotros la capacidad de motivar y encauzar positivamente a las personas; enseñar a tener ese interés por los demás y vivirlo habitualmente, es la mejor forma de transmitir empatía e identificarnos plenamente con los demás, cambiando radicalmente el entorno social en el que vivimos.

Para nosotros, la empatía nos permite conocer y comprender mejor a los que nos rodean, a través del trato cotidiano, trasladando estas actitudes hacia el seno familiar, logrando una colaboración y entendimiento entre todos: con la pareja la relación es cada vez más estable y alegre; con los amigos garantiza una amistad duradera; con los conocidos abre la posibilidad a nuevas amistades; en la empresa ayuda a conseguir una mayor productividad al interesarnos por los empleados y compañeros; en la escuela se obtiene un mejor rendimiento por la relación que se tiene con los alumnos y entre ellos mismos.

Vivir el valor de la empatía es algo sencillo si nos detenemos a pensar un poco en los demás y en consecuencia, aprenderemos a actuar favorablemente en todas las circunstancias. Por eso, debemos estar pendientes y cuidar los pequeños detalles que reafirmarán este valor en nuestra persona:

– Procura sonreír siempre, esto genera un ambiente de confianza y cordialidad. La serenidad que se manifiesta desarma hasta el más exaltado.

– Primeramente considera como importantes los asuntos de los demás y después los propios. Después de haber escuchado, la persona que se ha acercado a ti seguramente tendrá la capacidad de entender tu situación y estado de ánimo, por lo cual estará dispuesta ayudarte.

– No hagas un juicio prematuro de las personas porque te hace cambiar tu disposición interior (no pienses: “ya llego este molesto”, “otra vez con lo mismo”, “no me deja en paz”, “otra interrupción”) Si alguien se acerca a ti, es porque necesita con quien hablar… No los defraudes.

– Si no tienes tiempo o es un mal momento, exprésalo con cortesía y delicadeza -que también es empatía- y las personas se sentirán igualmente atendidas. Importante: no dejes pasar mucho tiempo para charlar con la persona.

– Evita demostrar prisa, aburrimiento, cansancio, dar respuestas tajantes u distraerte en otras cosas; además de ser una falta de respeto, logras autodominio y demuestras interés por las personas. Aprende a escuchar.

– No olvides infundir ánimo con palabras, una palmada en el hombro o un gesto amable, sobre todo si la persona tiene problemas.

En conclusión, la empatía es un valor indispensable en todos los aspectos de nuestra vida, sin él, sería muy difícil enriquecer las relaciones interpersonales. En este sentido, quien se preocupa por vivir este valor, cultiva simultáneamente la confianza, amistad, comprensión, generosidad, respeto y comunicación.

Sin embargo, no debemos olvidar que la posmodernidad con su ritmo de vida actual, nos proporciona pocas oportunidades de servir y comprender a los demás, de conocerlos y de tratarlos como es debido. La herramienta necesaria para acercarnos y tornar nuestras relaciones más humanas es el valor de la empatía, pieza fundamental que nos enriquece y nos identifica mejor como seres humanos.

ALGO MAS…. La empatía es la capacidad de ponernos en la piel de otra persona, de escucharla y comprenderla de manera sincera. Es una virtud que aumenta con la práctica y que resulta indispensable para una buena comunicación.

1. Olvídate de tu  propia experiencia
Cada persona es un mundo y nadie actuará igual ante un mismo hecho. Para practicar una escucha sincera, debes evitar comparar tu experiencia con la del otro.

2. Silencia a tu juez interior
No eres un tribunal ni la otra persona se dirige a ti para recibir un veredicto. Despréndete de los prejuicios y las ideas preconcebidas, solo así podrás escuchar sin juzgar.

3. No te sientas obligado a aconsejar
A veces quien te habla solamente necesita dar voz a sus sentimientos y ser escuchado. Debes desterrar la idea de que, cuando te explican algo, tienes que dar tu consejo.

4. Intenta sentir las emociones del otro
Para empatizar es importante ponerse en la piel de quien te habla, intentar sentir lo que siente, desde su perspectiva y experiencia personales. Solo así fluirán los sentimientos.

5. Aprende a ir más allá de las palabras
Todos sabemos que nuestra expresión es más compleja, que no solo somos lo que decimos. Permanece atento al lenguaje del cuerpo, a los pequeños gestos… Dicen mucho.

6 Haz saber que lo estás entendiendo
Aprovecha las pausas para expresarle a la otra persona que la estás escuchando, intenta resumir lo que crees haber entendido. Utiliza el tono que mejor se ajuste a la situación.

7. Implicarse no es empatizar
No es lo mismo compartir un sentimiento, reconocerlo, que hacerlo tuyo. Cuando te implicas, te estás alejando de la empatía y dejas de escuchar sinceramente.

8 No temas expresar tus dudas
El intercambio de experiencias es enriquecedor. Haz las preguntas que consideres necesarias para entender mejor aquello que te están explicando. Interrumpe con cuidado.

9. Disfruta de sus beneficios
Una actitud empática, en todas las áreas de la vida, te facilitará las cosas y te permitirá adaptarte mejor a las circunstancias, sentirte más libre, sin creencias limitantes.

 

 

Democracias Dictaduras y Formas Autoritarias de Gobierno America Latina

Democracias Dictaduras
Formas Autoritarias de Gobierno

Pensar la democracia significa reconocer la forma de ejercicio del poder, cuyo fin último consiste en garantizar la libertad y la vigencia de un conjunto de derechos para todos los hombres y las mujeres que integran una sociedad, haciendo de ellos verdaderos ciudadanos.

Pensar la democracia significa, también, analizar tanto los principales movimientos sociales que han impulsado la lucha por su construcción, como las situaciones en que ha sido amenazada y negada.

Por último, pensar la democracia significa conocer cuáles son, en el presente, las condiciones que posibilitan participar de su construcción y su consolidación. Para ello, es necesario conocer las características actuales de las sociedades latinoamericanas, considerando tanto los problemas sociales que permanecen desde hace siglos, como los que se han producido en las últimas décadas, fundamentalmente a partir de las denominadas dictaduras.

Los temas que se analizaran son los siguientes:

• Las características de las sociedades democráticas, de las dictaduras y de los gobiernos autoritarios.

• La forma en que se manifestó, en algunos países de América Latina, la continuidad de las características del orden social vigente a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

• Los principales movimientos sociales que intentaron construir o ampliar la democracia en nuestro continente.

• La negación de la democracia, a través de las dictaduras.

• Las posibilidades de la democracia, en el presente y en el futuro de las sociedades latinoamericanas.

En las ciencias sociales, el concepto democracia se utiliza a designar un sistema para la toma de decisiones y para la solución de conflictos. Se considera el ejercicio del poder es democrático las cuestiones que afectan al conjunto de la sociedad son resueltas mediate la participación de la mayoria de s A miembros. La participación en la toma de decisiones se denomina participación política. Ésta puede manifestar de diferentes formas, por medio de la actividad de los de los sindicatos de trabajadores, de las organizaciones de empresarios, de los centros de estudiantes, etc.

Los gobiernos democráticos

En las sociedades modernas resulta imposible que las decisiones sean tomadas por la totalidad de sus miembros, de un modo directo. Para solucionar este problema se han desarrollado formas de re presentación de la voluntad de los ciudadanos, los cuales participan del gobierno a través de sus “representantes”.

El concepto representación política, entonces, se utiliza para señalar el mecanismo por medio del cual determinadas personas ejercen el poder por delegación, es decir, en nombre y por decisión de otras. En las democracias actuales, los representantes pertenecen a partidos políticos y, una vez elegidos, su gestión puede y debe ser controlada por los representados, quienes tienen libertad para organizarse y hacer saber a los gobernantes sus puntos de vista sobre diferentes cuestiones. Esto es lo que se denomina opinión pública.

Un gobierno no resulta verdaderamente representativo si quienes son elegidos como representantes —diputados, senadores, etc.—, no se comunican permanentemente con sus representados, conocen sus necesidades y problemas y los tienen en cuenta a la hora de gobernar.

Los gobiernos democráticos son aquellos que se constituyen por medio de elecciones en las que participan, sin ningún tipo de presión, todos los miembros adultos de la sociedad, los que poseen el derecho de elegir y ser elegidos, a través de partidos políticos. Asimismo, los gobiernos democráticos garantizan que los miembros de la sociedad dispongan y puedan ejercer un conjunto de derechos y cumplan con determinado tipo de obligaciones, sin excepciones. Estos derechos y obligaciones, por lo general, se hallan establecidos por medio de leyes recogidas en constituciones, estatutos y códigos.

Sociedad y cultura democrática

En las ciencias sociales se utiliza el concepto cultura democrática para hacer referencia a la existencia de consenso, entre la mayoría de los miembros de una sociedad, acerca de los valores que inspiran las principales acciones, las normas que deben cumplirse, ciertos intereses u objetivos comunes a ser logrados por todos y algunos de los medios que lo posibilitan.

Una sociedad democrática es, entonces, aquella en la que la mayoría de quienes la integran:

• reconocen y aceptan la importancia de la diversidad de opiniones, valores, gustos, costumbres, ideas, etc.;

• respetan estas diferencias, es decir, no discriminan a quienes no piensan igual o tienen alguna característica distinta;

• valoran la importancia de llegar a acuerdos, en la medida de lo posible, como forma de resolver los conflictos sociales, rechazando las soluciones violentas;

construyen relaciones de cooperación y solidaridad para enfrentar los problemas que son comunes a todos;

poseen cierto compromiso o deseo de participar en la toma de decisiones que afectan al conjunto de la sociedad, ya sea formulando propuestas o, de un modo directo, a través de organizaciones como partidos políticos, centros de estudiantes, entidades de defensa de los derechos humanos, asociaciones vecinales, etc.;

conocen y defienden los derechos que les pertenecen y cumplen con sus obligaciones, convencidos de que de este modo se benefician a si mismos y a toda la sociedad.

LA DEMOCRACIA DIRECTA

En la forma directa de democracia las decisiones son adoptadas, sin intermediarios, por todos aquellos a los que afectan. Éste fue el tipo “original” de democracia desarrollado en la antigua Grecia. Mí, tma pequeña minoría con derechos políticos se reunía regularmente en asambleas para considerar los asuntos públicos y adoptar decisiones.

La democracia directa tiene una importancia Imitada en las sociedades actuales: dado que la mayo-nade la población posee derechos políticos, se torna imposible que millones de personas participen directamente en la toma de decisiones.

No obstante, existen algunas formas o prácticas inspiradas en la democracia directa. Es el caso de los llamados plebiscitos o referendos, mediante los cuales los gobiernos someten a la decisión de la mayoría de los ciudadanos un tema en particular.

Un requisito de las sociedades democráticas en la bùsqueda de consenso sobre las
cuestiones
màs importantes a decidir.

Derechos y ciudadanía

La existencia de derechos, la conciencia de los mismos y las posibilidades reales de ejercerlos, hacen de los habitantes de un país ciudadanos plenos de una sociedad democrática.

Los investigadores clasifican el conjunto de derechos que caracterizan a las sociedades democráticas en:

• Derechos civiles: los que corresponden a todos y cada uno de los individuos por el solo hecho de ser tales. Entre los más importantes figuran el derecho a transitar por todo el país, a expresar todo tipo de pensamiento, opinión o fe, a disponer de los bienes personales, a establecer contratos comerciales, a recibir justicia, etc.

• Derechos políticos: los que otorgan la posibilidad de participaren la toma de decisiones que afectan a toda la sociedad, a elegir y ser elegido. Entre los más comunes se encuentran el derecho a voto y el derecho a ocupar cargos públicos.

• Derechos sociales: los que corresponden a los miembros de la sociedad, en tanto que integran determinados grupos sociales como los trabajadores, los estudiantes, una etnia, etc. Incluyen el derecho a obtener un salario digno, el acceso a una vivienda habitable, la educación, la cobertura de salud. También forman parte de este tipo de derechos, los de expresar y de compartir las manifestaciones artístico-culturales propias del grupo al que se pertenece, y de convivir, sin discriminación, junto a otros grupos de la sociedad.

En una sociedad democrática, los derechos se hallan establecidos legalmente. Todos los habitantes que la integran poseen plena conciencia de la existencia de los mismos y tienen posibilidades reales de ejercerlos. Por ejemplo, existe el derecho a la libre expresión por medio de la prensa escrita: los habitantes saben que éste es un derecho que les pertenece y no una concesión que otorga el gobierno y, además, dado que todos saben leer y escribir, pueden ejercer-en el caso de que asilo deseen.

Por su parte, una sociedad es democrática sólo si cada uno de s miembros posee y cumple con las mismas obligaciones, claramente establecidas en normas y leyes que son conocidas por todos, que, para el caso de su incumplimiento, prevén sanciones de las nadie esta exento.

Por último, la democracia garantiza que cada uno de los ciudadanos pueda decidir sobre sus cuestiones personales, sobre sus gustos , preferencias y deseos.

La ciudadanía, es decir, el goce efectivo de estos derechos, es un ceso de construcción histórica. Su obtención fue el resultado de luchas emprendidas en distintos momentos, por diferentes sectores de la sociedad. Por ejemplo, durante el siglo XIX, varios países latinoamericanos excluían del derecho a voto a todos aquellos que eran propietarios; otros, a los analfabetos, y todos, a las mujeres.Esta situación fue cambiando, no sin conflictos, hasta que, en presente, el derecho a voto alcanza a todos los adultos.

Pero, aun cuando todos puedan votar, no existe democracia plena si no se respetan todos los derechos; por ejemplo, ando la prensa o las manifestaciones artísticas son censuradas, o cuando un importante sector de la población no tiene trabajo, o el sueldo que recibe por él no le alcanza para vivir dignamente, para obtenereducación o para atender su salud.

El término dictadura designa a los gobiernos establecidos, por lo general, a partir de un golpe de Estado y que se mantienen, fundamentalmente, mediante el uso de la fuerza. Los gobiernos dictatoriales se caracterizan por una enorme concentración de poder, el que es ejercido sin limites legales.

Las dictaduras suelen desobedecer —sí lo necesitan— las leyes que permanecen vigentes, ya sea dictando otras que contradigan las primeras o planteando excepciones para su cumplimiento. Mediante el accionar de numerosas y potentes organizaciones legales o ilegales, como la policía, las fuerzas armadas, o grupos armados parapoliciales, las dictaduras intentan disciplinar a los habitantes del país y reducir la capacidad de éstos para oponerse a las decisiones del gobierno.

Por último, quienes integran las dictaduras invocan permanentemente principios que consideran “superioress” a las leyes y a todos los derechos de los ciudadanos y, por lo tanto, fuera de cualquier discusión. A través de estos principios (paz, orden, nación, patria, civilización, etc.), los dictadores justifican todas sus acciones.

¿QUÉ ES UN GOLPE DE ESTADO?

Un golpe de Estado puede definirse como el reemplazo de las autoridades elegidas democráticamente, por un gobierno autoproclamado mediante el uso de las armas, es decir, por un acto de fuerza.

Es llevado a cabo por miembros del mismo Estado (por ejemplo, las Fuerzas Armadas), quienes utilizan generalmente recursos que pertenecen a dicho Estado (armas oficiales, medios de comunicación oficiales, etc.) y sin la participación activa de sectores numerosos de la población.

Se produce por una acción sorpresiva y con cierto margen de seguridad que, normalmente, reduce al mínimo la violencia. Lleva al gobierno a un grupo de militares, a las Fuerzas Armadas como institución o a civiles sostenidos por éstas.

Para coronar con éxito un golpe de Estado, el primer objetivo de los golpistas consiste en ocupar la red de telecomunicaciones (radio, televisión, estaciones ferroviarias, principales rutas, etc.), con el propósito de controlar los sitios desde los cuales se emitirán las declaraciones que intentan justificar sus acciones y de impedir que pueda organizarse la oposición.

El golpe de Estado puede ser acompañado por el apoyo de quienes ven en él una salida para sus problemas socioeconómicos, a los que perciben como responsabilidad del gobierno depuesto. Luego del golpe, se reemplaza a los funcionarios y se refuerzan los organismos de represión como la policía, la gendarmería y el mismo ejército.

Las dictaduras solo favorecen a sectores minoritarios de la sociedad. En ella see intenta evitar, mediante el uso de la violencia, toda acción o pensamiento libre.

Las formas autoritarias de gobierno

Muchos gobiernos designados a través de elecciones, una vez establecidos, comienzan a negar o a plantear restricciones al ejercicio de determinados derechos individuales o sociales. Algunos, anulan el Parlamento como ámbito de deliberación y legislación, reemplazándolo por el dictado de decretos del Poder Ejecutivo y ejercen presiones sobre los miembros del Poder Judicial para que éste dictamine en su favor, en las causas consideradas de importancia para las políticas que plantean. Los gobiernos que siguen este curso se denominan autoritarios. Poseen, además, las siguientes características:

• Poner más énfasis en la cuestión del mando y la obediencia que en la búsqueda del consenso en las cuestiones a resolver.

• Concentrar el poder en un hombre o en un solo partido.

• No respetar las instituciones representativas de gobierno (parlamentos, consejos vecinales, intendencias, etc.).

• Combatir toda expresión de oposición y la autonomía de diferentes organizaciones

como escuelas, hospitales, etc.

• En algunos casos, pueden llegar a anular los procedimientos democráticos para la designación de autoridades.

Los gobiernos autoritarios estimulan la obediencia a ciegas a los superiores y la adulación a quienes detentan la fuerza o controlan los recursos de poder.

El autoritarismo no sólo asume la forma de violencia fisica, también va acompañado del desprecio por 106 idead las ideas ajenas, y por la capacidad de las mayorías  para decidir sobre los asuntos públicos.

EL CORPORATIVISMO

En algunos sistemas políticos, la representación de sus ciudadanos no se realiza por medio de los partidos políticos, sino a través de las denominadas corporaciones. Éstas son grupos que reúnen a quienes realizan una misma actividad: obreros, militares, religiosos, industriales, propietarios de grandes extensiones de tierra, etc.

Los gobiernos corporativistas entienden que quienes encabezan las corporaciones interpretan los intereses de sus miembros y que éstos intereses son los únicos válidos. Por ello, prestan más atención a sus planteos que a los de los partidos políticos o a los de los legisladores electos, silos hay. De este modo, dichos gobiernos rechazan las formas representativas, propias de la democracia, por las que los ciudadanos —como individuos y no como miembros de una corporación— eligen libremente a sus representantes.

En América Latina, el corporativismo siempre estuvo asociado a gobiernos con tendencias autoritarias o, directamente, a las dictaduras.

Fuente Consultada:
Pensar La Historia-Argentina desde una historia de América Latina Capitulo 5  (Voces y Silencios en América Latina)

Resumen de La Revolución Cubana Fidel Castro y Che Guevara Cuba

Resumen de La Revolución Cubana
Fidel Castro y Che Guevara

EE.UU. EN CUBA: ENTRE EL CONTROL TOTAL DE LA ECONOMÍA Y EL BLOQUEO  

Desde que se independizara de España, la vida política de Cuba había estado condicionada por la relación que mantenía con Estados Unidos.  Hasta 1933, en la constitución cubana existía una cláusula, conocida como la ‘Enmienda Platt’, que permitía la intervención norteamericana en la isla, “para proteger la vida, la libertad y los bienes’ de los ciudadanos de ese país, residentes en Cuba.

FIDEL CASTRO EN LA REVOLUCIÓN

La Estación Naval en la Bahía de Guantánamo se estableció en 1898, cuando Estados Unidos obtuvo el control de Cuba por parte de España al término de la Guerra hispano-estadounidense, siguiendo con la invasión de la Bahía de Guantánamo en 1898. El gobierno de Estados Unidos obtuvo una concesión perpetua que comenzó el 23 de febrero de 1903, otorgada por Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba.

El recién formado protectorado estadounidense incorporó la Enmienda Platt en la Constitución cubana. El tratado cubano-estadounidense establecía, entre otras cosas, que Estados Unidos tendría completo control y jurisdicción sobre la bahía de Guantánamo, con propósitos de operar estaciones navales y de embarque, mientras que reconocía que la República de Cuba mantenía su soberanía.

Hacia 1952, las empresas norteamericanas controlaban el 47,4% de la producción azucarera, el 90% de la producción de electricidad y de las redes telefónicas, el 70% de las refinerías de petróleo, el 100% de la producción de níquel y el 25% de las casas comerciales, los hoteles y la industria de productos alimenticios. Desde que comenzó la revolución, Cuba fue hostigada por Estados Unidos.

En 1960, el gobierno norteamericano dejó de comprar azúcar.  Esto condujo a un acercamiento de los cubanos con la U.R.S.S., que se comprometió a comprar medio millón de toneladas anuales de azúcar durante cuatro años.  Estados Unidos decidió entonces no enviar más petróleo a Cuba, que comenzó a proveerse de la U.R.S.S.

Las compañías norteamericanas en la isla se negaron a trabajar y el gobierno respondió expropiando y nacionalizando todas las empresas petroleras de ese origen y, luego, las compañías de electricidad y teléfonos.

La economía cubana y la dictadura de Batista

La economía de Cuba dependía de las exportaciones de azúcar, cuya producción y comercialización estaba controlada por compañías extranjeras.  Once empresas estadounidenses controlaban casi 1.200.000 hectáreas, que representaban el 47,4% de las tierras dedicadas al cultivo de caña de azúcar.

Fuerzas revolucionarias cubanas lideradas por Camilo Cienfuegos, avanzan hacia el latifundio de United Fruit Company para realizar en nombre del pueblo cubano la intervención y nacionalización de las tierras según dispuesto por la reforma agraria de Castro en 1959.

Como en otros países de América Latina, existían, además, grandes latifundios.  Según un censo de 1945, 4 mil personas eran dueñas de más de la mitad del territorio.

 A partir de 1944, por primera vez la mayoría de la población pudo participar en elecciones.  Sin embargo, los gobiernos electos continuaron bajo la influencia de Estados Unidos.

En los primeros años de la década de 1950 se incrementaron las acusaciones de corrupción y, ante las movilizaciones de protesta, un sector del ejército apoyado por compañías norteamericanas y empresarios cubanos, dio un golpe de Estado.  El nuevo dictador fue Fulgencio Batista.

La dictadura sólo se sostuvo mediante una violenta represión.  En poco tiempo, comenzó la resistencia, que unía en sus reclamos la lucha contra las injusticias y desigualdades del orden social con los planteos de independencia económica y autonomía y, por lo tanto, contrarios a la injerencia de Estados Unidos en el país y en la región.

En la universidad se colgaron banderas negras como señal de luto por la “muerte de la democracia” y se conformaron las primeras organizaciones de oposición.  Los estudiantes reclamaban el retorno a las formas democráticas de gobierno, y propiciaban, para ello, como método de lucha válido, incluso la violencia acompañando las protestas masivas de la oblación.

 El inicio de las acciones guerrilleras

Como parte de las acciones rebeldes, el 26 de julio de 1953, un centenar de jóvenes pertenecientes a los sectores medios y obreros, adorados por Fidel Castro, intentaron tomar el cuartel de Moncada, la segunda base militar del país.  Buscaban con esta acción dar comienzo a un proceso que llevara al derrocamiento del dictador.  El asalto fracasó, pero permitió al grupo revolucionario hacer un llamamiento a la insurrección y a la unión del “pueblo” cubano: obreros rurales e industriales, pequeños agricultores, maestros, comerciantes, profesionales, desocupados, en definitiva, todos los sectores excluidos de la sociedad.

En 1956, los integrantes del Movimiento 26 de Julio -denominado así por los revolucionarios luego del acontecimiento de Moncada- organizaron desde México una expedición para ingresar clandestinamente en Cuba.  A bordo de un pequeño barco de nombre “Gramma”, desembarcaron en las playas de la Isla y se establecieron en Sierra Maestra, donde crearon un foco guerrillero.  Con el tiempo, el grupo inicial terminó convirtiéndose en el “ejército rebelde”.

 Los guerrilleros dieron a conocer un manifiesto en el cual se expresaba la necesidad de que todas las organizaciones opositoras cubanas se unieran y formaran un gran frente revolucionario. Éste debía nombrar un gobierno provisional que exigiera la renuncia del dictador y convocara inmediatamente a elecciones libres.

El ejército rebelde comenzó así a salir de su aislamiento y a encontrar nuevas adhesiones.  Se sumaron importantes contingentes de jóvenes que fueron conducidos por líderes como Camilo Cienfuegos y el argentino Ernesto “Che” Guevara.

Durante los primeros meses de 1958, los guerrilleros intentaron, sin éxito, organizar una huelga general.  A partir de este fracaso, decidieron continuar fortaleciendo las guerrillas rurales para resistir la ofensiva del ejército de Batista y, posteriormente, invadir los llanos, tomar las provincias centrales y, por fin, derrocar a la dictadura.

En pocos meses fueron conquistando estos objetivos y, con el apoyo de amplios sectores de la población, en enero de 1959, tomaron La Habana, capital de Cuba.  La lucha antidictatorial por el retorno a las formas democráticas de gobierno, pronto se transformó en una verdadera revolución social.

Una vez en el poder, se adoptaron un conjunto de medidas que modificaron de raíz el orden social en Cuba.  El ejército de la dictadura fue reemplazado por el “ejército rebelde”, los cargos de gobierno fueron asumidos por los jefes revolucionarios y, a partir de allí, se inició la tarea de transformar a la sociedad cubana.

Los cambios revolucionarios
Para modificar las enormes desigualdades económicas que caracterizaban a la sociedad cubana, el gobierno revolucionario comenzó a aplicar la Reforma Agraria.  Una primera ley de 1959 estableció que serían expropiadas todas aquellas tierras que excedieran las 400 hectáreas, por lo cual se respetarla la propiedad de pequeños y medianos productores.  No obstante, en 1963 otra ley decidió la expropiación de todas las parcelas mayores de 63 hectáreas.  La mayor parte de las tierras fueron distribuidas entre los campesinos que carecían de éstas y el resto pasó a formar parte de las haciendas estatales, las cuales ofrecieron trabajo a los desocupados de las zonas rurales.

Con la revolución la formación integral de los estudiantes empezó a combinar el estudio con el trabajo. Aquí se ve a un estudiante secundario trabajando la siembra de tomates en 1962.

A pesar de haber iniciado una política industrializadora, los fracasos de la misma llevaron al gobierno revolucionario a reforzar la producción de bienes primarios, fundamentalmente níquel y azúcar.

La política económica llevada adelante por el gobierno revolucionario afectó, desde un primer momento, los intereses de Estados Unidos en Cuba.

En 1961 Cuba rompió relaciones con Washington y proclamó el carácter socialista de su gobierno y estrechó sus lazos comerciales con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.) y el resto de los paises socialistas.  Frente a esta decisión, Estados Unidos presionó a los demás países de América Latina y logró que expulsaran a Cuba de la Organización de Estados Americanos y rompieran relaciones con su gobierno.  Cuba sólo logró mantener relaciones con México.

Los cambios en la economía fueron acompañados por reformas en otras áreas, que buscaban transformar a la sociedad cubana.  En ese sentido, el gobierno estableció dos áreas de prioridad: la educación y la salud.  Se iniciaron campañas masivas de alfabetización, se crearon nuevas escuelas y universidades, creciendo notablemente el número de alumnos y maestros.

En cuanto a la salud, se implementó una red sanitaria para garantizar en forma gratuita la asistencia a toda la población, se crearon nuevos hospitales y clínicas, así como también, institutos de investigaciones médicas.

Una nueva ley de alquileres redujo su valor en un 50%.  Además, se otorgaron créditos a largo plazo para que los inquilinos pudieran comprar sus casas.  Se estableció la gratuidad de todos los servicios (agua, luz, gas, teléfonos, etc.) y el establecimiento de una ración de alimentos y vestimenta para cada uno de los cubanos.  También se intentó reducir las diferencias salariales entre los trabajadores.

La adopción de todas estas medidas, que eliminaban el sistema capitalista en Cuba, sus buenas relaciones diplomáticas y comerciales con los demás países socialistas y el apoyo brindado a las luchas sociales en diversos sitios del planeta, llevaron a que Estados Unidos buscara por todos los medios aislar a Cuba de los demás países latinoamericanos y ahogarla mediante un bloqueo económico y marítimo que afecta al pueblo cubano desde hace décadas.

EL GOBIERNO DE CASTRO: LA IMPLANTACIÓN DEL COMUNISMO

El régimen de Castro pronto mostró su tendencia izquierdista. La reforma agraria promulgada en los primeros años afectó principalmente a los intereses estadounidenses en la industria del azúcar; Castro prohibió el establecimiento de plantaciones controladas por compañías de accionistas no cubanas y disminuyó el apoyo a la producción de azúcar en favor de otros cultivos alimenticios.

RUPTURA CON ESTADOS UNIDOS

En 1960 el gobierno cubano nacionalizó todas las compañías estadounidenses de la isla, medida a la que Washington respondió con la imposición de un embargo comercial. En enero de 1961 se rompieron totalmente las relaciones diplomáticas entre ambos países y el 17 de abril 1.300 exiliados anticastristas, apoyados y entrenados por Estados Unidos, llevaron a cabo en el sur de Cuba el desembarco de bahía de Cochinos.

En otoño de 1962 las relaciones entre ambos países se volvieron aún más tensas, cuando Estados Unidos comprobó que Cuba había instalado en su territorio misiles de origen soviético. El presidente estadounidense John F. Kennedy anunció entonces el bloqueo naval de la isla para evitar la llegada de más barcos soviéticos con armas. Después de varios días de negociaciones, durante los cuales la guerra nuclear parecía inminente, el presidente soviético Nikita S. Jruschov aceptó el 28 de octubre desmantelar y eliminar las bases de misiles, a cambio de la promesa del presidente Kennedy de no invadir la isla. Durante la década de 1960 las relaciones con Estados Unidos siguieron siendo hostiles; en 1962 Cuba fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) debido a la presión que el gobierno estadounidense ejerció en contra del régimen de Castro. En 1965, por mediación de la Embajada de Suiza en Cuba, los gobiernos de ambos países acordaron permitir a los cubanos emigrar a Estados Unidos: más de 260.000 salieron del país antes de que el puente aéreo se diera por terminado de manera oficial en abril de 1973.

PERIODO DE AISLAMIENTO

Muchas de las actuaciones políticas de Castro distanciaron a Cuba de algunos países de Latinoamérica, aunque fueron aplaudidas por muchos sectores populares del continente. Después de ser expulsado de la OEA, el gobierno de Castro fue acusado de intentar fomentar la revolución en Venezuela, Guatemala y Bolivia, país donde el Che, que dirigía un grupo guerrillero, fue capturado y asesinado en 1967. Mientras tanto, Cuba continuó dependiendo de la ayuda económica de la Unión Soviética y de los países del bloque socialista. En 1972 se firmaron varios pactos con la URSS que garantizaban la asistencia financiera soviética, el desarrollo comercial entre ambos países y la prórroga de los pagos de la deuda cubana; además, Cuba se convirtió en miembro del COMECON, Consejo de Ayuda Mutua Económica.

El I Congreso del Partido Comunista Cubano se realizó a finales de 1975 y un año después se adoptó una nueva Constitución nacional que incrementó el número de provincias de 6 a 14 y creó la Asamblea Nacional, la cual celebró su primera sesión en diciembre de 1976 y eligió a Fidel Castro como jefe de Estado y de gobierno.

FIN DEL AISLAMIENTO

A mediados de la década de 1970 Cuba emergió del aislamiento diplomático. En julio de 1975, durante una reunión realizada en la capital costarricense de San José, la OEA aprobó una resolución de libertad de acción con la que se modificaba el embargo comercial a Cuba y otras sanciones impuestas en 1964 por esta organización. Las relaciones con Estados Unidos también comenzaron a mejorar; las restricciones en los viajes a Estados Unidos se hicieron más flexibles y, en septiembre de 1977, los dos países abrieron delegaciones en las capitales respectivas. No obstante, Estados Unidos advirtió a Cuba que las relaciones no podrían normalizarse hasta que sus demandas respecto a las propiedades estadounidenses nacionalizadas fueran satisfechas y Cuba limitara o pusiera fin a sus actividades en África.

PRESENCIA CUBANA EN ÁFRICA Y AMÉRICA

A mediados de la década de 1960 habían comenzado a llegar asesores militares cubanos al continente africano, principalmente a Angola y Etiopía. Castro envió militares que formaron parte de la guardia personal de figuras como el presidente congoleño Alphonse Massamba-Débat. No obstante, no fue sino hasta 1975 cuando las fuerzas de combate cubanas entraron en plena acción en el continente, apoyando al gobierno marxista de Angola. Posteriormente, las tropas cubanas reforzaron al régimen marxista de Etiopía, que resultó vencedor en su guerra contra Somalia en la región de Ogadén. En 1980 las actividades cubanas se habían extendido hasta el Oriente Próximo, concretamente a Yemen del Sur.

Por lo general, la presencia cubana en el continente africano fue interpretada por Occidente como la punta de lanza de un creciente dominio soviético en la región. Como recompensa, Cuba recibió del gobierno soviético ayuda económica por valor de cerca de 3 millones de dólares diarios. En 1979, y a pesar de su estrecha relación con la URSS, Cuba fue la sede de la VI Cumbre de la Organización de Países No-Alineados, en la cual Fidel Castro fue elegido presidente para los siguientes tres años.

En 1980 Castro modificó temporalmente las restricciones de salida del país; cerca de 125.000 cubanos huyeron a Estados Unidos antes de que el flujo volviera a ser detenido, en lo que se conoce como “éxodo del Mariel”. Nuevamente las relaciones con este país se deterioraron, cuando el gobierno estadounidense acusó a Cuba de ayudar a los rebeldes izquierdistas de El Salvador; otro punto sensible en las relaciones entre ambos países fue la ayuda brindada por asesores cubanos al gobierno sandinista de Nicaragua. Además, en octubre de 1983 cientos de trabajadores de la construcción y personal militar cubanos fueron obligados a abandonar Granada después de la invasión de la isla por las tropas de Estados Unidos.

FIN DE LA AYUDA SOVIÉTICA

En abril de 1989, con motivo de la visita del presidente soviético Mijaíl Gorbachov a La Habana, ambos países firmaron un tratado de amistad por 25 años,

aunque Fidel Castro rechazó abiertamente la aplicación de las reformas políticas y económicas que Gorbachov había establecido en la URSS. En julio de ese año cuatro oficiales del Ejército fueron ejecutados y otros diez sentenciados a prisión acusados de contrabando y tráfico de drogas, el peor escándalo desde que Castro había llegado al poder. Con el colapso de la URSS a principios de la década de 1990, las ayudas y subsidios comerciales del bloque soviético a Cuba llegaron a su fin y las fuerzas soviéticas fueron gradualmente retiradas del país.

Posteriormente, Estados Unidos endureció aún más las sanciones en contra de las relaciones comerciales con Cuba y en noviembre de 1992 la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución pidiendo el cese del embargo estadounidense. Estas resoluciones condenatorias de la ONU se repitieron de forma consecutiva en los años posteriores. En 1993 todas las tropas soviéticas enviadas a Cuba durante la crisis de los misiles ya habían sido retiradas.

LOS ÚLTIMOS AÑOS

Durante 1993 y 1994 se produjo la denominada “crisis de los balseros”: miles de cubanos cruzaron el estrecho de Florida después de que fueran levantadas las restricciones de salida; sin embargo, las continuas limitaciones impuestas por Estados Unidos a la entrada de ciudadanos cubanos en ese país incumplían los acuerdos migratorios a los que se había comprometido después del “éxodo del Mariel”. Esta situación llevó a los gobiernos cubano y estadounidense a mantener conversaciones bilaterales, cuyo resultado fue un nuevo acuerdo que normalizó la situación.

En 1996 el Congreso de Estados Unidos aprobó la ley Helms-Burton, que profundizó en el boicot económico ya existente al pretender penalizar a las empresas que mantuvieran relaciones comerciales con otras (filiales o no) radicadas en la isla. La Unión Europea, en clara oposición, presentó una serie de medidas aprobadas por los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros para neutralizar los efectos de esta ley. Esta normativa no ha sancionado todavía a ninguna de las empresas que comercian con Cuba, pero sí ha disuadido a aquellas que desean tener relaciones comerciales con la isla.

En enero de 1998 el papa Juan Pablo II realizó una histórica visita a la isla de Cuba, durante la cual se mostró a favor de un cambio de la política de Estados Unidos hacia la isla por “lesionar a los más necesitados”. Fidel Castro criticó el embargo estadounidense, al que calificó como “genocidio con el que se intenta rendir por hambre al pueblo cubano”. El Papa celebró varias misas multitudinarias, pidió la reconciliación de todos los cubanos y destacó la importancia capital del catolicismo en la formación última de la nación. Asimismo, solicitó la liberación de los presos políticos que llevaran más tiempo en las cárceles cubanas, petición que fue llevada a efecto de manera parcial semanas después por el régimen castrista.

Entre los meses de julio, septiembre y octubre de ese año la isla caribeña se vio sacudida por una serie de desastres naturales: así, cerca de un millón de personas se vieron afectadas por la devastadora sequía que afectó durante los meses estivales a las provincias del Oriente insular (Holguín, Las Tunas, Guantánamo, Granma y Santiago de Cuba). Buena parte de las cosechas se perdieron y la escasez de agua potable obligó al abastecimiento de la población y de la cabaña ganadera mediante de camiones cisterna.

Poco después, el huracán Georges alcanzó, procedente de la República Dominicana y Haití, el territorio cubano, concretamente las ya damnificadas provincias orientales, dejando a su paso grandes inundaciones y destrozos, lo que provocó graves pérdidas en la economía cubana, que vinieron a añadirse a los dañinos efectos de la prolongada sequía.

La ciudad de La Habana fue la sede de la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en noviembre de 1999. Tan sólo acudieron a ella 21 mandatarios, entre los que se encontraba el rey Juan Carlos I, el primer monarca español que visitó la isla, y por diversas razones faltaron cinco presidentes americanos (los de Chile, Argentina, Nicaragua, Costa Rica y El Salvador). Al término de la Cumbre, los asistentes firmaron la llamada Declaración de La Habana, que entre otras afirmaciones instaba al gobierno estadounidense a poner fin a la aplicación de la ley Helms-Burton.

CRONOLOGIA HISTÓRICA:

1961 – 3 de enero.        Ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos

17 de abril.                 Desembarco en Bahía Cochinos.

25 de abril.                 Comienza el embargo.

1962                             Crisis de los misiles.

1965                             El Partido comunista de Cuba, único partido político legal.

1967                             Muere Ernesto Che Guevara.

1970                             Campaña de la zafra.

1975                             Primer congreso del Partido Comunista de Cuba.

1980                             125.000 cubanos emigran desde el puerto de Mariel.

1989                             Caída del Muro de Berlín.

1990                             Comienza el Período Especial.

1991                             Retirada de los técnicos y tropas soviéticas.

1996                             La Ley Helms-Burton agudiza el embargo.

                                       Visita de Castro al papa Juan Pablo II en el Vaticano.

1998                             Histórica visita de Juan Pablo II a Cuba.

2000                             Cuba recibe a 1.774.000 turistas

El Cooperativismo Principios Concepto Definicion Cooperativas Resumen

El Cooperativismo: Principios, Concepto – Definición Cooperativas

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

concepto de cooperativismo

Ver: Primeras Cooperativas en Argentina

COOPERATIVISMO: Concepción social que propone la cooperación y el apoyo mutuos entre individuos, en lugar de la competencia, dentro de una sociedad que no busca el máximo beneficio, sino ofrecer a sus miembros ciertos servicios o artículos en las condiciones más beneficiosas.

La aplicación de este sistema requiere de cooperativas, que son organizaciones de cooperación voluntaria de diferentes tipos (modelo alternativo en lugar de la competencia capitalista).

Así es que hay cooperativas de consumidores, de productores, de marketing o de crédito. La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) estableció en 1966 que la pertenencia a una cooperativa debe ser voluntaria, y que no debe existir discriminación por razones de sexo, raza, clase social, afiliación política o creencias religiosas; y que debe permitir la libre participación de cualquier persona que pueda ser útil a la cooperativa y esté dispuesta a aceptar sus responsabilidades dentro de la misma (principio de asociación libre). En casi todos los países se han promulgado leyes especificas para regular este tipo de asociaciones.

Las cooperativas deben ser administradas de la manera que acuerden sus miembros, todos con iguales derecho y poder (un miembro, un voto), y sus beneficios económicos deben distribuirse de forma equitativa. La distribución económica debe respetar algunos principios: destinar una parte al desarrollo de la cooperativa, reservar otra parte para previsión de gastos extraordinarios y, finalmente, distribuir los beneficios entre los cooperativistas.

Otra importante regla del cooperativismo es la de la educación cooperativa: es decir, destinar fondos para la formación profesional de sus miembros y empleados. También deben cooperar con otras agrupaciones similares en los ámbitos local, nacional e internacional.

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Gobierno Fundamentalista El Fundamentalismo Goberbar Segun la Biblia

Gobierno Fundamentalista – El Fundamentalismo Según la Biblia

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

FUNDAMENTALISMO

FUNDAMENTALISMO: Según los diccionarios y enciclopedias occidentales, la forma más común de fundamentalismo es el religioso y, más precisamente, el islámico. De hecho, la mayoría de las definiciones académicas asocian este término al nacionalismo árabe y a la lucha terrorista que los pulses musulmanes realizan contra el Estado de Israel y las potencias occidentales (sobre todo la norteamericana) desde la década del setenta.

Sin embargo, el verdadero origen de la palabra “fundamentalismo” es totalmente ajeno al contexto de Medio Oriente. Por el contrario, remite a una serie de panfletos titulada Los Fundamentos: un testimonio de la Verdad, que pastores protestantes repartían gratuitamente en iglesias y seminarios de los Estados Unidos entre 1910 y 1915.

Presentado como “la declaración cristiana de la verdad literal de la Biblia”, este material denunciaba la pérdida de la influencia de los principios evangélicos durante las primeras décadas del siglo XX.

Atentas a estas observaciones, las teorías más objetivas describen al f. como una doctrina que, basada en postulados religiosos, políticos y/o culturales, adopta una visión única y exclusiva de la verdad. Desde esta perspectiva, semejante forma de concebir la realidad suele desembocar en una actitud de fanatismo intolerante respecto de otros modos de vida.

Lo cieno es que la historia de la humanidad está plagada de movimientos o instituciones que, invocando determinadas creencias, han pretendido —y siguen pretendiendo— imponer su verdad a los demás.

En ese sentido, la Inquisición, el nazismo, el fascismo, el stalinismo (entre otros regímenes totalitarios), la política exterior de los Estados Unidos con respecto a Latinoamérica y, actualmente, a Afganistán, también pueden ser acusados de fundamentalistas. Palabras clave: fanatismo, terrorismo, islamismo, totalitarismo, adoctrinamiento religioso y/o político.

ALGO MAS… ¿Qué es el Islam?, los historiadores ingleses Chris Horrie y Peter Chippindale analizan algunos aspectos referidos al tema.

“El crecimiento reciente del Islam ha sido especialmente notable en los países de África y de Asia en los que existió contacto con las potencias colonizadoras cristianas.

[…] Ahora, al cabo de decenios de inestabilidad política, aumento de la pobreza y desintegración social, el sueño de un desarrollo al estilo occidental o al soviético ha terminado casi sin excepciones en la desilusión. Ése es el contexto en el que ocurre la “Reforma” islámica a la que se califica de “fundamentalismo” y que constituye literalmente un retorno a una forma simplificada y básica de la ley islámica.

La reacción occidental al fundamentalismo islámico se ha caracterizado por la repulsión contra la reintroducción de castigos coránicos, como la amputación de una mano por el delito de un robo. En ello subyace una reaparición del viejo temor europeo de que los musulmanes proyectan conquistar el mundo.

Esos temores son comprensibles, pero están exagerados debido a un malentendido básico y generalizado acerca del deber islámico de la yihad (Guerra Santa), que es uno de los pocos aspectos de la religión que se comentan mucho en Occidente.

Es cierto que todos los musulmanes están obligados a combatir a muerte en defensa del Islam […] Pero esa obligación coránica es totalmente defensiva. En el Corán se prohíben expresamente las guerras de agresión, sean para obtener poder mundano o la riqueza o para convertir por la fuerza a los no creyentes. […] En realidad, la distinción entre la guerra en nombre de la legítima defensa y la guerra de agresión es difusa, y los Estados Musulmanes tienden a ser tan belicosos como cualesquiera otros. […]

Pero incluso en condiciones de paz, es poco probable que el Islam fundamentalista pudiera jamás llegar a una avenencia, con las sociedades laicas de Occidente, ni aceptar las ideas y las instituciones políticas occidentales. En particular, los ideales caros al Occidente de nacionalismo y de libertad individual no tienen ningún lugar en el pensamiento musulmán.”

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

El Hombre Nuevo Che Guevara Concepto y Definicion Objetivos

El Hombre Nuevo: Che Guevara

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

concepto de hombre nuevo, che guevara

HOMBRE NUEVO:  Pensamiento desarrollado por Ernesto “Che” Guevara en el que plantea el tipo de hombre y la ética revolucionaria que se va gestando, tanto en el proceso de la lucha por el poder como en la sociedad socialista. El nuevo hombre se construye al calor del proceso de transformaciones sociales, a medida que la conciencia se va desarrollando y va dejando de lado las formaciones mezquinas y egoístas que imperan en el capitalismo.

El ser humano va tomando como motor fundamental de su accionar los incentivos morales, y el individuo se asume como motor de la historia. Cada persona no marcha sola. Su vida y el futuro de la sociedad están ligados, y deja de lado deformaciones elitistas del accionar político que, según esta doctrina, tanto daño han causado a los intentos de cambio. Para esta postura, el objetivo fundamental es eliminar el interés individual y el lucro desde las motivaciones psicológicas.

El individualismo en cuanto tal, como acción aislada de una persona, debe funcionar en beneficio absoluto de la colectividad. La visión guevarista del hombre nuevo es la del continuo cambio y perfeccionamiento dentro de la escala humana. Es la valoración plena del hombre, no sólo de su materialidad sino también de su subjetividad. En este aspecto de su pensamiento se distanció del marxismo ortodoxo, impregnado de excesivo economicismo.

El hombre debe transformarse al mismo tiempo que la producción progresa, decía Guevara, quien no consideraba adecuado sólo producir artículos y materias primas, y creía que al mismo tiempo se debían producir hombres. La creencia del líder revolucionario en la capacidad ilimitada de transformación del hombre fue absoluta y se plasmó en su accionar político.

El foco guerrillero podía potenciar, a través de su lucha, las condiciones subjetivas que posibilitaran la revolución. En ciertas ocasiones no creía necesario esperar a que se diera la situación objetiva óptima para llevarla adelante, ya que el foco podía funcionar como motor para movilizar al resto de la sociedad.

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

El Neoliberalismo Definicion Neoliberalismo y Fondo Monetario Internacional

El Neoliberalismo y El Fondo Monetario Internacional

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

fondo monetario internacional

NEOLIBERALISMO: El surgimiento del neoliberalismo, o dicho e otro modo el resurgimiento del liberalismo, ocurre tras el derrumbe político y económico del bloque comunista, a fines de la década del ochenta.

Efectivamente, cuando en 1989 cae el Muro de Berlín, se dan por terminadas tanto la experiencia soviética como la Guerra Fría (1945-1991) entre capitalistas y rojos. Dentro de ese contexto, el fin de la llamada “bipolaridad” significa la victoria de uno de los bandos: el representado por los Estados Unidos. (Fondomonetarismo)

A partir de entonces, este país aprovecha su nuevo estatuto de único líder mundial su gran desarrollo tecnológico y su industria cultural para imponer la doctrina liberal con la noción de libre mercado como valor supremo. Pero iatención!, se trata de un liberalismo actualizado: en la nueva era, el capital comienza a abandonar la producción de bienes y las industrias nacionales; en cambio, busca reproducirse en los juegos financieros y en empresas transnacionales.

Con el apoyo de Japón y de la Comunidad Económica Europea (convertida luego en Unión Europea), el neoliberalismo norteamericano intenta dominar el globo y, con ese objetivo en mente, también presiona a los países pobres para que se abran al mercado internacional. Sin embargo, éstos no logran adaptarse a las nuevas exigencias y quedan marginados del sistema.

Al diluirse el enfrentamiento con la ideología comunista, las naciones capitalistas fuertes instalan un discurso dominante, un “pensamiento único”, según escribe el filósofo alemán Herbert Marcuse en su libro El hombre unidimensional (1964). Con el fin de afianzarlo, se vuelve necesaria la instauración de gobiernos conservadores que, como los de Ronald Reagan en los Estados Unidos y Margaret Thatcher en Gran Bretaña, presentan al n. como una doctrina política y económica absolutamente hegemónica e irremplazable.

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Ver: El Neoliberalismo Político y Económico

APLICACIÓN DEL NEOLIBERALISMO: En la década del 90 se diseñaron políticas que procuraron achicar el Estado por medio del proceso privatizador, la eliminación de organismos de control y la descentralización administrativa. De este modo, se intentó legitimar el accionar político sólo a través de sus resultados y descuidando los procedimientos y normativas del sistema republicano y democrático.

La reconstrucción de las instituciones (Estado nacional, Estados provinciales, municipios) es también una reparación de una ética pública que sea coherente con un contexto social en el que la mayoría de los ciudadanos se han empobrecido o han visto insatisfechos algunos de sus derechos más básicos.

Para la recuperación de la confianza en la política por parte de esta ciudadanía, no sólo es necesario generar acciones que mitiguen las desigualdades existentes, sino también dar el ejemplo desde las más altas esferas del Estado. Un modelo de ética pública que ponga límites al afán de lucro y a la búsqueda desmesurada de ganancias, que privilegie la honestidad, el respeto por los procedimientos democráticos, la solidaridad, el interés por los más necesitados, la austeridad de los comportamientos, la transparencia.

El Estado nacional, los Estados provinciales y los municipios pueden recomponer su relación con la sociedad civil si logran mostrar auténtica preocupación, diligencia y solidaridad con los sectores más golpeados por la crisis. La lógica de los resultados no legitimará su accionar si este carece de una ética del ejercicio de la función pública.

El Sionismo Origen del sionismo Historia y Objetivos de Herzl

El Sionismo: Historia y Objetivos de Herzl

CONCEPTOS DE SOCIO POLITICA

Concepto de sionismo

SIONISMO: Originada en Europa a fines del siglo XIX, esta doctrina preconiza el retorno del pueblo judío a Sion, montaña de Jerusalén (actual Palestina), así como la constitución de un Estado judío autónomo. Precisamente, algunos adversarios de Israel ven al sionismo como una voluntad expansionista y colonialista, en detrimento de los territorios árabes vecinos.

El sionismo se convierte en proyecto político de la mano de Theodor Herzl, entre otras personalidades judías. Este abogado y periodista húngaro fue uno de los primeros en darse cuenta de que la creación de un Estado sionista no se lograría únicamente sobre la base del asentamiento de algunos colonos en Tierra Santa. La clave de la cuestión estaba en conseguir cierto aval internacional.

Terminada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el horror provocado por el Holocausto y ciertos intereses económicos apuntados a Medio Oriente llevaron, primero a Gran Bretaña y luego a las Naciones Unidas, a apoyar la fundación de Israel. Así, y a pesar de la oposición manifestada por los países árabes, el 14 de mayo de 1948 David Ben Gurion (1886-1973) asumió la presidencia de la nueva nación judía, que por entonces limitaba con el Líbano, Siria, Jordania, Arabia Saudita y Egipto.

Desde aquella época, los judíos ortodoxos rechazaron toda posibilidad de convivencia con sus vecinos de religión musulmana. Con este criterio, el sionismo se lució por extender el territorio israelí y, de esta manera, se embarcó en un eterno conflicto armado con el mundo árabe en general y con el pueblo palestino en particular.

Fuente Consultadas:
Diccionario de los Movimientos del Siglo XX – Tello y Kreimer
Wikipedia
Enciclopedia Encarta
Diccionario de Términos Históricos – Chris Cook
La Evolución de las Ideas – Roberto Cook

Ver: Historia del Pueblo de Israel