Biografia de Confucio

El Código Manú en la India y Las Casta Sociales Resumen

BREVE DESCRIPCIÓN DEL CÓDIGO MANÚ EN LA INDIA

La India fabulosa, aquella a la que quiso llegar Colón sin sospechar que tropezaría antes con otro continente, es un territorio enorme -mayor que toda Europa si se excluye a Rusia- que ocupa un lugar preponderante no sólo en la historia mundial de las comunicaciones sino también en el plano de las ideas políticas.

Imperios y reinados fueron sucediendo al imperio primitivo establecido cuatrocientos años antes de Cristo. Aquél era más extenso aún que el de la India que los ingleses colonizaron y al que trataron de dar una lengua común. Las diferencias de raza e idioma, que subsisten aún actualmente en las diferentes regiones, originaban, hace más de veinte siglos, a un permanente estado de guerra que cambiaba sistemas políticos y provocaba revoluciones dinásticas.

El carácter que sorprende en este país a lo largo de su historia es que no haya constituÍdo, como los demás estados orientales, una organización teocrática, siendo el Estado independiente de la religión y no dominando esta última la política. La no injerencia de los sacerdotes en la administración permitió el desarrollo libre de la filosofía política, considerada una rama especializada del conocimiento.

A causa de esta concepción, los hindúes no consideraban el poder como resultado del derecho divino, y sus pensadores sostienen que el hombre es un ser peligros desde su nacimiento y que el Estado, con su autoridad y castigos, constituye una necesidad inevitable exigida por la humana naturaleza. Esta teoría resulta hoy totalmente moderna y contrasta con el pensamiento antiguo, que se apoyaba en monarquías absolutistas, algunas sin responsabilidad ni frenos.

Existía en India el consejo de ministros, que controlaba las iniciativas del soberano. Muchos filósofos preconizaban la igualdad y fraternidad entre los hombres mucho antes de Cristo y los pensadores políticos solían mostrarse partidarios de las instituciones democráticas, las asambleas populares y la libertad individual. Buda mismo -siglo V antes de Cristo– fue embanderado de las ideas democráticas y realizó campañas contra la monarquía.

Dentro de la mitología hindú, Manú era el nombre dado a cada uno de los catorce progenitores del género humano.

A este personaje múltiple se atribuye el Código que lleva su nombre y que es uno de los más antiguos y principales libros sagrados de la India, afirmándose que su redacción primera dataría del siglo XV antes de Cristo y que el transcurrir de los siglos no ha hecho sino corregir y aumentar sus preceptos primitivos.

Las leyes de Manú son 12 libros en sáncrito que contienen las reglas sociales, morales, educativas y religiosas que los brahamanes imponen a la sociedad. Predican abiertamente la total desiguldad social y presenta como una creación divina la división sociale en castas.

Manu (en sánscrito, ‘primer hombre’), en la creencia hindú los 14 progenitores de la humanidad, que gobiernan el mundo de forma individual durante un periodo de tiempo conocido como manvantara. La duración de un manvantara se estima en 4.320.000 años.

El primer manu se llamó Svayambhuva, que significa ‘hijo del que existe por sí mismo’ o Brahma. Según el poema épico indio Mahabharata, este manu fue el autor del Manu Smriti o Ley de Manu, un código renovado de leyes hindúes que contenía 100.000 versos según se decía (como se ordenó en la remota antigüedad) aunque en la actualidad consta de 2.685 versos, divididos en 12 libros.

Los investigadores modernos han fechado el Manu Smriti entre el año 600 a.C. al 300 d.C. El objetivo principal del libro, que contiene normas para la celebración de rituales y ceremonias, así como instrucciones morales y sociales, parece haber sido el fortalecimiento del sistema de castas de la India y la posición suprema de los brahmanes. Los brahmanes han profesado una gran veneración por este libro.

El texto del actual Código de Manú se compone de doce libros que incluyen distintos temas morales, políticos y religiosos. Esas leyes regieron la sociedad antigua durante siglos y aun tienen vigencia actualmente en temas como el de las castas, clasificación de ciudadanos en cuatro niveles diferentes, con derechos y deberes específicos dentro de cada clase.

Se basan éstas en fundamentos raciales, religiosos, económicos o (como el caso de los parias, dedicados a tareas duras e insalubres) puramente laborales. Los parias, que venían en último grado, no podían habitar en las ciudades; les estaba prohibido leer los Vedas y bañarse en el Ganges. Sufrían toda clase de humillaciones y se les negaba hasta la compasión que se tiene por los animales. Su trato era causa de contaminación; siempre debían saludar de lejos, y podía matarlos el guerrero a quien se aproximasen.

Los chatrias eran guerreros y tenían que defender el territorio. Los vasias cultivaban los campos y cuidaban rebaños, o se dedicaban al comercio.

Los brahmanes, en cambio, era la casta de los sacerdotes. Se los suponía salidos de la cabeza misma del dios y eran, junto con los chatrias, la clase dominadora. Los brahmanes eran, a un mismo tiempo, sacerdotes, médicos, jueces y poetas. Cuando morian, se les honraba con cantos de los Vedas, libros sagrados para los indios; los quemaban y echaban sus cenizas al Ganges.

codigo manu brahma, vishnu , shiva

Entre el 200 a.C. y el 100 d.C. fue escrito el Manu Smriti o Código de Manú y se crearon las cuatro grandes divisiones hereditarias de la sociedad india, hoy todavía vigentes: brahamanes, chatrias,vacias y parias

Ver: Hinduismo en la India

Las casta: En la India durante miles de años han existido las castas. Dicen que cuando Brahma, el dios creador, hizo al primer hombre, de su boca surgieron los sacerdotes (brahmanes), de sus brazos los guerreros (kshatriyos), de sus muslos los agricultores, comerciantes y ganaderos (voishyas) y de sus pies los servidores (shudras). Además de las castas principales existen más de 2.000 subcastas que se diferencian por sus profesiones, pertenencia a un territorio determinado u otros factores. Aunque la discriminación es cada vez menor en la actualidad, la separación de castas sigue siendo muy fuerte a la hora de los matrimonios.

Algunos preceptos del Código Manú:

* Liberación de la Miseria
* Liberación de la Violencia* Liberación de la explotación
* Liberación de la deshonra
* Liberación de la muerte prematura.

Para muchos traduce la ideología esclavista de la antigua India, porque defiente el estático sistema social de castas, promueve el castigo como forma de represión y dominio para conservar la separación en estratos sociales.

Ver: Creencias de Pueblos Primitivos

Solo la Fe Salva Al Hombre Moral y Teología de Lutero

“El Justo Vivirá Por Su Fe, Pues Solo la Fe Salva Al Hombre”

LOS COMIENZOS DE MARTIN LUTERO
Nació en Eisleben, en Sajonia, el 10 de noviembre de 1483, hijo de un minero, hombre grave, sereno, trabajador y poco comunicativo. En Mansfeld, adonde el padre había llevado a su familia, el pequeño Martín asistió a la escuela, siguiendo los oficios y participando de las supersticiones comunes a los lugareños.

Solo la Fe Salva Al Hombre

Martín Lutero, Reformador Religioso

A continuación, se traslada a la Universidad de Erfurt, donde se inscribe en la facultad de Derecho, sin vocación: su padre, enriquecido, soñaba para él con una fructífera carrera de jurista. Era un estudiante aplicado, buen camara-da y alegre compañero. Entonces se produce la crisis que lo llevó al convento. Sorprendido en plena campiña por una tormenta, fue arrojado a tierra y gritó: «¡Socorredme, Santa Ana, me haré monje!».

Doce días después entra en el convento de agustinos de Erfurt, en 1505. Luego dirá que este voto le había sido arrancado por el miedo y que su vocación no era real. No obstante, su sensibilidad inquieta le lleva siempre al pensamiento deprimente de su irremediable debilidad creyendo, quizá, que la vida monástica le daría una cálida protección contra la desesperación.

De todas formas, el joven, acogido calurosamente por los agustinos, se somete sin aparente dificultad a las reglas de su nuevo estado. Ordenado sacerdote en 1507, celebra poco después su primera misa, y la idea de que iba a poner a Dios presente sobre el altar, le produce tal terror que habría huido si no lo hubieran detenido los asistentes.

La obsesión de la tentación ya no le abandonará nunca, tentación carnal de la que el temperamento sanguíneo de Lutero no volverá a estar exento, sino que aumentará todavía más con la concupiscencia que empuja al hombre a lo terrenal: desesperación, envidia y cólera. Abandonarse a la bondad de Cristo, como le aconsejan sus superiores, parece imposible a este espíritu torturado por el vértigo de la culpa. En 1610, a raíz de una contienda surgida entre los conventos agustinos, Lutero marcha a Roma, como delegado, junto al General de la Orden.

Permanecerá allí cuatro semanas. Según declarará más adelante, no encontró en la Ciudad Eterna más que ignorancia, impudicia y corrupción. Puesto que Alejandro VI había muerto hacía siete años, y Julio II, revestido entonces de la tiara, no era objeto de tal escándalo, se puede pensar que al sombrío espíritu del alemán le ofuscó la alegre y familiar piedad italiana. La vuelta de Lutero a su país natal está señalada por tareas cada vez más numerosas: predicación, inspección de conventos y comentarios sobre los salmos.

LA SALVACIÓN POR LA FE
Las vigilias y los ejercicios ascéticos no daban a Lutero siempre la certeza de la salvación. Para los discípulos alemanes de Ockam, el hombre estaba inclinado al mal, pero podía alcanzar la gracia con su propio esfuerzo. Este esfuerzo solamente era eficaz si Dios quería aceptarlo; ¿cómo saber si la voluntad de Dios predestinaba a la gracia?

La perseverancia era un signo. ¿Pero quién podía estar seguro de no haber desmayado alguna vez, de no conocer el desfallecimiento? Lutero estaba obsesionado por una certeza, la de la condenación eterna. Finalmente, durante el invierno 1511-1512, encuentra la respuesta que buscaba en la Epístola de San Pablo a los romanos: «El justo vivirá por la fe». El hombre está corrompido, ningún mérito lo puede redimir ante Dios.

Pero Cristo ha muerto por los pecados de los hombres. La salvación será un don de Dios al creyente por el simple hecho del sacrificio de su Hijo. Es necesario entregarse, humildemente, a Cristo Redentor» no contar más que con Él.

Si la justicia de Dios condena al pecador, su caridad puede abrirle el camino de la salvación. Si se siente profundamente un impulso hacia Dios, se puede esperar en la gracia divina.

Su doctrina es pesimista: el hombre no es libre, la fe sólo existe para las almas predestinadas, y el cristiano no puede atribuirse el mérito de ella; indigno de perdón, únicamente es rescatado por Cristo.

Frente a sentimiento de pecado, desesperación, abandono en Dios , la esperanza de salvación es sólo por la fe, independiente de las obras y de las prácticas religiosas, tales son los puntos principales de la moral y de la teología de Lutero, que no pensaba romper con Roma. Había pensado en su salvación, sobre todo, y no en la reforma de la Iglesia.

LAS INDULGENCIAS Y LAS TESIS DE WITTENBERG
Una indulgencia era la posibilidad dada a un creyente de redimir, por medio de un donativo en dinero, ciertas penitencias. León X, que necesitaba recursos para los inmensos trabajos de San Pedro en Roma, decidió otorgar una indulgencia a todos los que entregasen una limosna con este objeto.

El Comisario encargado de la operación en Alemania fue Alberto de Brandeburgo, joven arzobispo de Maguncia, que había tomado a préstamo 21.000 florines de los banqueros Függer para pagar a Roma las tasas que la Cancillería reclamaba con motivo de su promoción.

El Papa cedió a los Függer en 1515 la mitad del producto de las indulgencias recaudadas en los dominios del arzobispo, con objeto de que se reembolsasen su dinero. El asunto tomó un aspecto escandaloso: ¡Los Függer vendían las indulgencias en las ventanillas de sus oficinas! Más aún, el dominico Juan Tetzel, sub-comisario, permitió que se empleasen procedimientos indefendibles para decidir a los espíritus, que creía toscos y primitivos: «El  alma del Purgatorio  se  echa  a volar al cielo en el momento en que un fiel pone una moneda… en el cepillo para las obras de la Basílica de San Pedro».

Lutero no habría esperado ese día para alzarse contra el abuso de las indulgencias, pero aquello colmó la medida: el 31 de octubre de 1517, se dirigió a la iglesia de Wittenberg, colocando sobre la puerta un cartel en el cual anunciaba que serían mantenidas bajo su presidencia noventa y cinco propociciones o tesis sobre las indulgencias.

Las proposiciones afirmaban que las indulgencias no tenían ningún valor ante Dios, que solo engañaban al pecador manteniéndole en una falsa seguridad. «Predican invenciones humanas, los que pretenden que tan pronto como el dinero resuena en su caja, un alma se eleva del Purgatorio». «Si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de perdón preferiría mejor que la Basílica de San Pedro se convirtiera en cenizas antes que edificarla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas». «El verdadero tesoro de la Iglesia es el sacrosanto Evangelio, gloria y gracia de Dios».

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

Religiones de China Taoismo Lao Tse Historia Confusionismo

Uno de los grandes filósofos de China, Lao-tse, cuya influencia fue extraordinaria incluso fuera del país, es sin duda una figura histórica. Nacido hacia el 570 a. de J.C. en la provincia que ahora se llama Henan, durante algún tiempo fue maestro de Confucio, quien más tarde desarrollaría ideas completamente distintas.

Según la leyenda, alrededor del nacimiento de Lao-tse ocurrieron cosas sorprendentes. Su madre fue una virgen y su padre un rayo de sol. Durante ochenta años, la virgen llevó al niño bajo el corazón antes de su nacimiento. No es extraño, por tanto, que naciera con pelo y cejas blancos y que desde su primer día de vida fuera ya tan sabio como una persona octogenaria normal. Tampoco es extraño que su influencia en el pensamiento chino haya sido casi tan amplia como la de su discípulo Confucio.

Fue una de las filosofías más importantes de la antigua China. El fundador fue Lao-tse, nacido en el siglo VI a.C. Este ocupó un puesto importante en la corte del emperador, pero al observar tanta corrupción decidió organizar un viaje al lejano Oeste.

En su libro, Lao-tse propone un camino de salvación muy distinto al de Confucio; por lo que su doctrina se acerca más al hinduismo. Dice que lo importante es alejarse de todo lo sensorial y caminar hacia lo puro, el Tao.

El Tao es el origen del cielo y de la tierra, de donde surgen tres cosas, y es el que regula el yin-yang; el modelo de comportamiento de todos los hombres y el principio de toda actividad justa en lo político y lo social.

Para imitar al Tao se debe tener paciencia, ser sencillo y sin pretensiones. Hay que llegar a no hacer nada para poder hacerlo todo. De evitar las tensiones, para poder llegar a una quietud mística. Esta  metafísica de la no-acción contribuyó a fomentar en el pueblo toda clase de supersticiones y magias, buscando ansiosamente el elixir de la vida.

El taoísmo tiene tres virtudes fundamentales que son: paz, tranquilidad y silencio. Su modelo es la naturaleza, que a su vez es buen modelo para el hombre, ya que ella no prolonga de forma indefinida la tormenta o el huracán. Por lo tanto, se puede decir que el principio esencial del el No-Hacer (wu-wet), que no significa pasividad sino que propone realizar acciones no naturales. Es decir; que sugiere la espontaneidad, y deja que las cosas tomen su curso natural, que fluyan, sin forzar las acciones ni interferir en su desarrollo. Todo lo que sucede es parte del Tao y cada ser humano debe buscar el camino en su interior. El taoísmo anhela la armonía entre los hombres y entre estos y el Todo.

Para los taoístas el progreso científico y la cultura material son dañinos; por ejemplo, para quien recoge agua con sus manos, un cuenco fabricado para esto es algo antinatural. Los taoístas creían que el hombre debía volver a su estado primitivo y consagrarse a las fuerzas de la naturaleza. Así pues, el verdadero taoísta se convierte en ermitaño.

Los taoístas de la época Han —año 202 a.C. hasta el año 9 d.C.— también prescribían varias prácticas para reforzar la esencia de la vida, como ejercicios gimnásticos semejantes al yoga, elixires mágicos preparados por alquimistas y reglas alimenticias, como el evitar comer cereales. A fines de este período, el taoísmo se propagó fuera de los círculos cortesanos y se convirtió en un culto popular revolucionario, que prometía la inmortalidad de los hombres comunes. Los revolucionarios guiados por los hermanos Chang, trataron de derrocar la dinastía Han y establecer un estado taoísta.

Un relato chino que expresa la profundidad del concepto Tao cuenta que un viejo maestro taoísta, después de muchos años de experiencia y trabajo interior; recibió la iluminación sobre la verdadera naturaleza del Tao. Moribundo varios discípulos que rodeaban su lecho lo interrogaron:

—Maestro, te tenemos por el hombre más sabio y nos consta que has penetrado en el Conocimiento del Tao. ¿Podrías decirnos en este momento qué es el Tao verdadero?

El anciano abrió lentamente los ojos y con una sonrisa en los labios, contestó:

—El Tao verdadero es el Tao verdadero.

Al instante, falleció.

En la actualidad el taoísmo se encuentra en decadencia, casi extinto.

PARA SABER MAS…
La personalidad de Lao-tse

El nombre Lao-tse quiere decir “el viejo maestro” designa una personalidad misteriosa e históricamente discutida. Según la tradición, debió de vivir entre 604 y 51 7 a.C. y nació en el pueblo de Chu Jen (provincia de Hu). Su verdadero nombre parece haber sido Li Erh Tan y se supone que fue archivero un tiempo con el rey de Chou en la entonces capital Lo-yang.

Los investigadores modernos dudan de si realmente vivió en dicha época y de si el nombre de Lao-tse, no fue más bien el sobrenombre de un filósofo del siglo IV a.C. Sin embargo, su obra, el Tao-te-king, está testificada ya en el siglo III a.C.

Existe un gran número de leyendas que se refieren a su vida y personalidad. Entre ellas, la más conocida relata que al final de su vida quiso abandonar China cabalgando sobre un buey negro para dirigirse a Occidente y que un guardia de la frontera le exigió que antes de marcharse escribiera sus pensamientos, gracias a lo cual surgió el Tao-te-king.

El Tao-te-king

El nombre Tao-te-king significa “El libro (king o ching) de la ley universal (tao) y sus efectos”. Según parece, es el único escrito de Lao-tse conservado y, es una de las obras más originales del pensamiento chino; por su crítica cultural y sus tendencias místicas se cuenta entre las obras más traducidas de la lengua china a las europeas. Contiene 81 apartados cortos o capítulos que a veces están rimados, los cuales expresan los pensamientos sin una articulación fija, en forma aforística, imágenes muy poéticas y un lenguaje muy expresivo.

Los capítulos 1 al 37 ofrecen definiciones del tao, los capítulos 38 al 81 dan una definición del te (= “el efecto del tao”, a veces traducido también por “virtud del tao”) y de las relaciones del tao y del te, por lo cual el título de la obra significa propiamente: “El libro del tao y del te”.

La doctrina

En el centro del pensamiento de Lao-tse se encuentra la idea del tao, el cual es tratado como la fuente originaria eterna de todo ser y la fuerza que sirve de base para todo. Al mismo tiempo, el tao sirve también como ley universal y como hilo conductor ético para la conducta correcta. Es un “todo-uno” eterno y el principio supremo del universo natural y moral; se traduce por camino, vida, dios, ley o también orden natural. Al mismo tiempo se le señala como sin nombre e indefinible. Puede entenderse como ley universal o también como voluntad divina aunque no es un ideal estático, sino una fuerza efectiva.

Si se piensa en el tao como absoluto, se debe aceptar un principio impersonal, aunque en algunos lugares del Tao-te-king se menciona también a “dios” o a la “diosa-madre”. Con esto Lao-tse, o sea el autor, buscaba la conexión con el mundo de imágenes de la antigua China. Su falta de definición como autoridad cósmica y ética está descrita por medio de numerosas paradojas que posteriormente se convirtieron en los medios estilísticos favoritos de la escuela taoísta.

El tao es el fundamento originario del mundo, del cual procede todo. Del puro trascendente no-ser surge el ser, el tao como todo-uno inseparable y engendra como dicha unidad la dualidad del yang y del yin. Del dualismo de estos principios surge el aliento vital que crea la armonía de las dos fuerzas antagónicas.

Esta trinidad de yang, yin y aliento vital engendra entonces la multiplicidad (“los diez mil seres”). De este modo el tao es el origen de todos los seres, se nutre de su fuerza y los completa por medio de su efectividad. Mientras el todo-uno Tao se convierte de esta manera en multiplicidad, salen a la luz en el universo unos antagonismos que antes no existían (bueno-malo, pesado-ligero, largo-corto, alto-profundo, antes-después, etc.). Éstos se condicionan mutuamente, lo cual significa que desde su surgimiento están asignados a su contrario. Lo mismo ocurre con la virtud humana. La ética taoísta parte de que los antagonismos existentes en el mundo muestran la desatadura del mundo y de los seres humanos respecto de la unidad natural originaria. Por ello, el hombre debe apartarse de los afanes mundanos y esforzarse en alcanzar la libertad ante todos los lazos terrenales comprendidos; los sociales. El tao aparece como lo único estable contra el mundo en curso de cambio y el hombre debe hundirse totalmente en el tao y quedar absorbido por él.

De este modo, el ideal taoísta finalmente es un ideal quietista: el manejo de la sabiduría que prevalece en el tao es en suma un “no-actuar” (wu wei), es decir un efecto conseguido por medio de su simple existencia (modélica) y el abandono de toda actuación mundana a corto plazo. El wu wei es el principio suave, blando, que finalmente no puede oponerse a nada y que se abre paso; no es una mera carencia de actuación, sino una posición de no-intervención en el curso de las cosas y el arte de estar en consonancia con el efecto del tao. El ideal del taoísmo es el ser inmortal (hsien), que se retira del mundo y se hunde en el tao. La actividad aplicada a la existencia está en antagonismo con la inmersión en sí y la pacífica y conciliadora quietud del recogerse en sí mismo.

Sin embargo, las pretensiones del taoísmo son similares a las del confucianismo: su ideal no es sólo la sabiduría del individuo, sino que ve igualmente su camino en el servicio de la renovación moral de la sociedad, del estado y finalmente del mundo. Todo mal existente en el mundo surge porque los humanos se han apartado de la naturaleza y moral antiguas.

El ideal político del taoísmo consiste (en contra del confucianismo) en un escepticismo respecto de toda actuación política. Se considera deseable un reino pequeño, en el cual la gente viva pacífica y diáfanamente según la tradición, sin guerras ni relaciones con sus vecinos. El buen príncipe en el sentido del taoísmo gobierna no propiamente por medio de actuaciones y logros poderosos, sino que opera sólo como sabio por medio de su ejemplo ético; él también deja que el tao actúe tranquilamente (wu wei).

Un poco de su vida:

Lao-tse actuó como bibliotecario en la corte de Chou. Pronto se hastió de aquella vida, que con todo su lujo le impedía dedicarse a la meditación. En un librito que compuso explica su filosofía en ochenta y un capítulos y unas cinco mil palabras, obra que ha sido motivo de mucha confusión y controversia. Viajó con su libro en dirección al Oeste hasta llegar a la frontera del país. Entonces entregó el manuscrito a un guardia fronterizo, con el encargo de guardarlo bien. Y él desapareció para siempre de China y del mundo, porque nadie volvió a verle jamás.

Ningún libro ha dado tantos quebraderos de cabeza a editores y traductores como el famoso Tao Te-King de Lao-tse. Jamás una obra china ha sido traducida a tantos idiomas ni sufrido tantas interpretaciones personales, pues es tan oscura e incoherente, que es dificilísima su versión. Justamente los pasajes oscuros han dado ocasión a que el libro sea fuente de propaganda para toda clase de ideas, porque cualquiera puede aprovechar algo conveniente a sus propios fines. Propagandistas posteriores del taoísmo, como se llamó más tarde la teoría de Lao-tse, pretendían que el gran filósofo había viajado a la India para informar a Buda de sus ideas y finalmente convertirle a la filosofía taoísta.

Según conceptos modernos, la obra de Lao-tse no puede ser anterior al siglo IV a. de J.C. y debió ser redactada por más de un autor, lo cual explicaría su confusionismo. Comparando ideas de varios autores chinos antiguos se ha llegado a esta conclusión, pero tanto si Lao-tse escribió el Tao Te-King como si no, el hecho es que ha tenido enorme importancia para los pensadores chinos en el transcurso del tiempo, porque de él surge una mezcla extraña de ritos y costumbres, de espíritus buenos y malos, de diablos y dioses, de superstición y prodigio que le son ajenos, pero que impresionaban mucho a mentes rudas y que por ello fueron aprovechadas muchas veces.

Sólo verdaderos expertos sabían encontrar el profundo e intrincado significado que aparecía en el libro, pues tras profundo estudio y meditación quizá podría comprenderse algo de lo que Lao-tse habría querido decir antes de desaparecer del mundo.

Como prueba de lo dicho transcribimos la última estrofa, que también con un pequeño esfuerzo puede resultar comprensible:

La palabra sincera no es bonita;
la palabra bonita no es sincera.
El hombre que vale no lucha;
el hombre que lucha no tiene valor.
El sabio no es docto;
el docto no es sabio.
El hombre perfecto no colecciona riqueza;
es derrochador en lo humano;
regala lo humano y es rico.
El camino del todo es:
conformarse sin lucha.
El camino del hombre es:
el hecho sin compromiso.

Fuente Consultada: Religiones del Mundo El Taoísmo Koneman – Historia de las Religiones de Hofmann-Poirier. Historia Universal Tomo 7 Salvat La Nación Origen de las grandes religiones.

Diferencias entre religion y secta Que es una secta? Rol de la Iglesia

Diferencias entre religion y secta – ¿Que es una secta? – Principales Sectas

¿Qué es una religión?

Según la enciclopedia de la Lengua Castellana (Editorial Sopena, Argentina, 1958), es un conjunto de creencias y dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos, de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social, y de prácticas rituales, especialmente la oración y el sacrificio para tributarle culto.

La religión —cualquiera fuese— consiste en la creencia o adoración de uno o varios dioses. Además, conlleva la noción de obediencia a los mandamientos divinos, conforme estén plasmados en las Sagradas Escrituras de cada religión. En el caso del cristianismo, incluye un compromiso de fe en Jesucristo que va más allá de los límites de una ideología. Otra definición de religión: conjunto de creencias y deberes que surgen de la dependencia del hombre con Dios; asimismo, como la expresión de la relación del hombre con Dios.

El Concilio Vaticano II ha dicho que el ejercicio de la religión consiste, antes que nada, en aquellos actos interiores, voluntarios y libres, mediante los cuales el ser humano marca el curso de su existencia en dirección hacia Dios.

Todas las naciones, todas las civilizaciones —aún las más primitivas—tienen algún tipo de creencias, ceremonias o rituales y código de moral. Y, aunque la variedad de estas expresiones religiosas es bastante amplia, este hecho —comprobable históricamente- demuestra la existencia del deseo de Dios por parte de los seres humanos y la existencia de la ley natural; ambas cosas inscritas por Dios mismo en el corazón de todos los humanos.

La religión, entonces, es parte de la misma naturaleza del hombre. El problema es que en los últimos años, aunque recientemente ha habido un resurgimiento del espíritu religioso, este se ha desviado y muchas personas han pretendido diseñar una religión propia, una combinación de muchas otras acorde a cada individuo. Y esto, entre otras cosas, ha dado lugar al surgimiento de las sectas.

el peligro de las sectas

¿Qué es una secta?

La palabra secta viene del latín secare, que significa sectario, cortar. También, este término tiene su origen en la palabra de secedere, que quiere decir separarse. En ambos casos siempre presente la idea de separación.

En Europa, la palabra secta se ha concebido como derivada, principalmente, de sequi, seguir; y se asocia a la idea de seguir a un maestro, a un Líder.

Según la definición que brinda Yves de Gibon en el Diccionario de las Religiones compilado por el Cardenal Paul Poupard, el término secta designa: un grupo de oposición a la doctrina y a las estructuras de la Iglesia, e implica también, la mayoría de las veces, la idea de disidencia. En un sentido más amplio, se aplica a todo movimiento religioso minoritario.

Por su parte, el Secretariado para la Unión de los Cristianos del Estado Vaticano en un estudio —realizado en 1984— expresa que por razones prácticas se define a las sectas como “algunos grupos religiosos con una concepción del mundo suya específica, derivadas de, pero no completamente de acuerdo con las enseñanzas de las grandes religiones mundiales’.

De aquí nace una primera distinción que no se debe obviar: el origen de cada secta. Es decir si nacieron dentro de la religión cristiana o si se basan en otras religiones. En el caso de las que surgen dentro del cristianismo, el criterio para distinguir entre sectas de origen cristiano, por una parte, e Iglesia y comunidades eclesiales por otra, se debe fundar en las fuentes de enseñanza de estos grupos.

De esta manera, las sectas podrían ser aquellos grupos que, además de la Biblia, tienen otros libros revelados o mensajes proféticos; que excluyen de la Biblia algunos textos proto-canónicos, o cambian radicalmente su contenido.

Para el Padre Sampedro, en su libro Sectas y otras doctrinas en la actualidad, la secta es un grupo separado de la totalidad cristiana y que se cree el único poseedor de toda la verdad, se cierra sobre sí en tomo a líderes, excluye a los demás, los considera como no salvados y actúa proselitistamente.

El Padre Manuel Guerra Gómez, en su Diccionario Enciclopédico de las Sectas (BAC, Madrid, 1998) ,expone: “Una secta es la clave existencial, teórica y práctica, de los que pertenecen a un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un cambio maravilloso, ya colectivo —de la humanidad— ya individual o del hombre en una especie de superhombre.

Algunas características principales son:

-Autonomía: la secta es un refugio. Rechazan la sociedad, sus valores e instituciones. Todo es substituido por la propia comunidad. Aquí se conservan puros, perfectos, salvados. Tratan de conseguir su autonomía pero no respetan la del otro. En esto está presente la inestabilidad, la incertidumbre, la soledad. Ellos se creen poseedores absolutos de la verdad.

– Salvación: solo los miembros de la secta son elegidos, aceptados por Dios. El adepto es la luz. Y como se está en os últimos tiempos hay que prepararse para la salvación. Pero la interpretación de la salvación suele ser reducida por las revelaciones de los iniciadores de la comunidad.

– Fraternidad y culto emocional: se resaltan las vivencias personales y la experiencia religiosa, se trata de fomentar un clima de fraternidad entre los miembros. En el culto se favorece todo lo que llega al sentimiento, como cantos apropiados y testimonios. Se crea una dependencia psicológica del líder y del grupo.

– Militarismo voluntario: para ser miembro de una secta se precisa una adhesión voluntaria y libre a sus valores y normas. La secta exige ser miembro vivo, militante y activo; está constituida por miembros voluntarios, aunque algunos, después de ciertas etapas tienen exigencias de permanencia para conservar sus secretos.

Ellos se consideran santos, los demás son mundanos, pecadores. Han de estar dispuestos al sacrificio y a seguir fuertes normas éticas.

– Exclusivismo: la formación no es importante sino, el carisma, la vivencia, la entrega al ideal del grupo. En ocasiones, el carácter exclusivista del medio en que vive el individuo hace que abandone el estudio, amigos, incluso familia, dedicando todo su tiempo a la secta. No quieren contaminarse con el mundo, al que califican lugar de tinieblas.

-Temor y moralismo: a menudo sucede que los hombres actúan por temor más que por amor.

Y en las sectas está muy presente la amenaza de la condenación, de que el fin está pn5ximo. Los métodos para inculcar temor aparecen con facilidad en los escritos y palabras de los fieles sectarios.

– Autoritarismo y obediencia: el grupo secta debe funcionar perfectamente. Para ello, nada mejor que una autoridad que mande con decisión. Esta viene del maestro que ha tenido una experiencia peculiar o revelación; y nada se le discute, sino que se acepta obedeciendo ciegamente.

Existe una entrega total a la secta, el individuo se encierra y se protege dentro de ella Corno recompensa consoladora el grupo sectario le hace creer al fiel que él es de los dignos de pertenecer a la secta, es elegido, salvado.

– Perfeccionamiento individualista: más que ante las masas, las sectas se presentan ante el individuo prometiéndole la perfección. Ellos dicen ofrecerles una salvación inmediata y atrayente. Para ello rompen el contacto con el mundo, porque es perverso y está condenado. Como el lujo, las riquezas y todo lo que proporciona placer es malo, hay que despreciarlo. Lo que importa es el futuro y una conducta incontaminada.

– Acomodación bíblica: las sectas caen en una simplificación bíblica. Hay que reconocerle a muchas de ellas que le dan importancia a la Biblia, que orientan y motivan a leerla, que es algo familiar para todos sus fieles. El problema es que la enfrentan con una postura de secta, que la adaptan a sus planes, que la utilizan como una estrategia para atacar y confundir a as personas débiles o sin formación. Sus libros preferidos son Daniel y e/ Apocalipsis. Caen en un reduccionismo y subjetivismo. Además, muchas quitan, porque no les conviene, siete libros del Antiguo Testamento que son: Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.

– Tarea proselitista: esta es la única actividad que tienen muchas sedas, hacia el mundo y la sociedad, En la tarea proselitista usan la Biblia y publicaciones propias. Ejemplo de esto son los mormones y los Testigos de Jehová. La Biblia es una buena táctica para despertar la atención y animar a unirse al grupo. La usan como medio, dicen enseñar a leer y a entender a Biblia, aunque a veces la falsifican,

Usan técnicas estudiadas de comunicación en las visitas a las casas, a las plazas, estadios, radio, televisión, Son especialistas en propaganda. Tienen un estilo proselitista amable, receptivo alegre, son atentos con las necesidades y Los problemas ajenos, y aparecen como serviciales y amistosos.

La idea más importante de la predicación es la conversión. Se pide un cambio de vida, la ruptura con el pasado marcado por el pecado, el mal, el vicio, el error

– Las sedas no son cristianas: muchas de las sedas dicen ser cristianas; sin embargo, al analizarlas se concluye que no lo son, porque fallan en cuanto a uno, varios o todos los elementos de la fe básica cristiana. Con respecto a Cristo, existen sedas que defienden que Jesús es un maestro, un líder, un ser con poderes y conocimientos especiales. También estan los que señalan que Cristo es inferior al Dios eterno de la Biblia, que no existió como Dios desde toda la eternidad. Los Testigos de Jehová afirman que fue la primera criatura de Jehová.

– Expectante de un inminente cambio maravilloso: ya colectivo —de la humanidad—, ya individual —una especie de transformación del hombre en superhombre—. Las sedas coinciden en esperar un c 3mbio maravilloso e inminente, aunque difieren al señalar su amplitud y naturaleza. Las principales modalidades son:

1) el fin del mundo;

2) un fin catastrófico, aunque sin fin del mundo;

3) el paso de una edad a otra;

4) el paso a un paraíso extraterrestre.

Desde esta perspectiva, no se puede denominar sectas a los grupos que encuentran su origen en algunas otras escuelas del pensamiento o aquellos que no tienen como base de su religiosidad el cristianismo. A estos grupos se los califica como Nuevos Movimientos Religiosos y se los describe como “hechos socioculturales que a través de formas de religión, por lo general sincrético, logran expresar su identidad y sus anhelos”.

En cuanto a la doctrina de las sectas es difícil generalizar porque cada una acentúa aspectos diferentes, creen poseer la verdad. No obstante, se puede afirmar que las sectas o nacen independientes del pensamiento esencial cristiano o rompen, de alguna manera, con este.

En cuanto a Dios, muchas de las sectas filosóficas —sincretistas y orientalistas— no llegan a un dios trascendente, sino que se quedan en el ser inmanente, en a energía, en a totalidad del Universo. Por eso muchos Nuevos Movimientos Religiosos no se pueden considerar religión, ya que no tienen la exigencia mínima de relación con un Ser Superior Otras sectas no creen en el Dios cristiano de la Biblia, Dios uno y trino, en la Trinidad. Tal es el caso de los Testigos de Jehová y mormones. Estos últimos, incluso, afirman que Dios es un ser de carne y hueso.

Para los mormones Jesús fue engendrado por el Padre Eterno en una relación sexual con a Virgen María, es uno de los muchos dioses y fue el espíritu hermano de Lucifer en su estado preexistente. En definitiva, las sedas o niegan la divinidad de Jesús o lo consideran un ser inferior a Dios y caen en un subordinacionismo.

Respecto del Espíritu Santo también existe una postura doctrinal semejante a la que tienen con Cristo, porque o no lo consideran una persona de la Trinidad, o niegan su divinidad o lo subordinan a Dios.

En lo que hace referencia al bautismo, las sedas no tienen este sacramento, porque fallan en cuanto a la fe trinitaria. Pero fácilmente inducen a confusión porque tienen ritos de iniciación o ciertas ceremonias que se parecen al bautismo cristiano, pero con sus peculiaridades.

Con facilidad, atentan contra el mandamiento del amor a Dios y al prójimo. Muchos métodos usados no respetan la persona humana. Algunas usan como táctica la mentira, la calumnia y acciones no cristianas. En varias investigaciones se han conocido sus métodos secretos, sus planes psicológicos, económicos y sociales. En algunas existen comandos vengativos.

Las sectas no son iglesias, aunque muchos de los Nuevos Movimientos Religiosos las llamen así. Existe la Iglesia de Cristo Científica (Ciencia Cristiana), la Iglesia de la Unificación (Moon), la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones), entre otras. Sin embargo, y debe quedar claro, ningún grupo que sea secta puede ser considerado iglesia.

La Iglesia está formada por cristianos, ella ha sido ‘nstituida por Cristo y las sectas no siguen verdaderamente a Jesús. La palabra la Iglesia viene del griego, Elklesia, asamblea. Es la convocación dirigida por Dios a los hombres en Cristo, con el deseo de construir su reino. San Pablo dice que es la plenitud del cuerpo de Cristo. Solo hay una convocación y solo debería haber una única Iglesia universal.

En resumen, las sectas piensan que la Iglesia ha hecho traición a Cristo y se ha comprometido con el mundo; que esta destaca la importancia del carisma sobre la función. También acerca la espontaneidad sobre la organización, el profeta sobre el sacerdote y la inspiración sobre la doctrina.

Precedentes históricos

Aunque no es sencillo definir una secta, de igual manera, existen tendencias que hacen considerar a estas como tales. Una secta tiene razón de ser cuando existen disidencias importantes que llevan a un grupo a alejarse del núcleo doctrinal fundamental del cristianismo. También hay sectas que nacen separadas, que rompen con todas las bases del protestantismo tradicional o se encuentran alejadas de este. Algunas tienen otros orígenes, igualmente es interesante constatar que se trata de grupos pequeños alejados de una auténtica revelación cristiana. Para ellos lo más importante es lo ético.

Respecto de sus orígenes, se ha podido observar que la acción de las sectas no es un fenómeno actual. En la historia existen parcializaciones y acentuaciones semejantes a las actuales. Aquí se mostrarán algunos grupos históricos principales.

Los docetas

Aparecieron en el siglo I, en Oriente, afirmando que Jesús tenía solo un cuerpo aparente. Muchas sectas de hoy fallan también en torno a Jesús considerándolo Dios y hombre, muerto y resucitado, salvador de los hombres. Es algo que no aceptan.

Ciertos grupos opinan que Jesús fue un extraterrestre, que vino de otro planeta y tuvo poderes especiales. De este modo niegan la realidad de la encarnación para salvación de los hombres. Jesús habría tenido un cuerpo irreal.

Los gnósticos

Racionalizaron demasiado la religión y la acomodaron a la doctrina pagana de su tiempo; así en el siglo II unieron la revelación cristiana con misteriosos principios orientales. Sin embargo, los gnósticos no tienen su origen en religiones orientales, sino que este se encuentra en la gnosis helénica y el platonismo. Es común que las sectas se acomoden a su modo la revelación; algunas falsifican incluso la Biblia,

El gnosticismo cree en la posibilidad de ascender a una esfera divina oculta por medio de los conocimientos de verdades filosóficas o religiosas; solo una minoría selecta puede acceder a ellas. Se trata de una mística secreta acerca de la salvación. Aquí se da una falsa gnosis (el saber).

Los maniqueos

Manes y sus seguidores profesaban el dualismo persa: todo procede de dos principios contrarios, el de la luz (Ormuz) y el de las tinieblas (Ahrirnán). Ellos también defendieron, en el siglo II, la separación del bien representado por Dios y el mal que viene del pecado. Esta dualidad es de igual forma propia de las sectas de hoy

En el dualismo existen dos principios en lucha: bien y mal; espíritu y materia; alma y cuerpo. Según Manes, que nació en Persia en el año 217, estos principios son irreductibles. Las sectas aceptan y practican este tipo de dualismo filosófico-religioso.

El Montanismo

A mediados del siglo II, Montano opinaba que el cristianismo se estaba convirtiendo en algo fácil y mundano y que era necesario volver al cristianismo primitivo. Esta idea alcanzó gran prestigio en Frigia y Asia menor. Condenó acciones como: segundas nupcias, el huir de la persecución, el servicio militar en el ejército imperial, el asistir a los juegos del anfiteatro. Y también predijo el retorno inminente del Mesías.

Esta línea de austeridad y de predicciones está presente en sectas de la actualidad de tipo cristiano: los Testigos de Jehová están en contra del servicio militar juegos y fiestas, por su sistema teocrático de gobierno.

EL milenarismo (de milenio)

Defiende el reinado de mil años de Cristo sobre a Tierra, Hoy existen sectas que también postulan que Cristo reinará, con los elegidos, mil años sobre a Tierra antes del juicio final; ante esto el diablo será impotente. Se basan para creer esto en la lectura fundamentalista del Apocalipsis. Esta idea, que nació en el Siglo les muy fuerte en la actualidad.

Los grupos que pertenecen a las sectas son los elegidos. Ellos defienden que Cristo pronto retomará a a Tierra y ellos serán salvados.

Tendencias semejantes a estas se dieron en Occidente, en la Iglesia Medieval, En el siglo XII existían otros grupos: los cátaros eran un rebote de maniqueísmo. Se interesaban por la austeridad, pureza y pobreza. Menospreciaban a la jerarquía eclesiástica, tenían fuertes penitencias para sobreponerse al mal; a estos también se les llamaban albigenses; eran dualistas.

Las sectas actuales se parecen a estos grupos históricos no solo en forma general, sino en aspectos concretos.

Ante lo expuesto, queda claro que las sectas no surgen por generación espontánea. En el hombre existen tendencias: en la Iglesia y en el mundo se dan defectos. Ante ello el ser humano enfrenta las tendencias y los defectos, y de manera reflexiva, serena y equilibradamente se encamina hacia algún rumbo, ha de orientar sus tendencias e inquietudes o de lo contrario seguirá el camino de las sectas.

Ver: Las Sectas Religiosas

Fuente Consultada: Historia de las Religiones de W. Hofmann-M. Poirier

Sectas Religiosas y Peligrosas Suicidios Colectivos o Asesinatos Masivos?

Sectas Religiosas y Peligrosas ¿Suicidios Colectivos o Asesinatos Masivos?

sectas religiosas
El “Reverendo” Jim Jones     –    El Líder Espiritual David Koresh

PORQUE EL ÉXITO DE LAS SECTAS?: A fines del siglo XX los servicios de información general franceses calculaban en 300 el número de “sectas peligrosas” y en 500 el número de “movimientos potencialmente peligrosos de tendencias sectarias”.

Se citaban, por orden de peligrosidad, estos cinco criterios: condicionamiento mental, ruptura de lazos familiares, presencia de un gurú autoritario, explotación financiera de los individuos y vida en autarquía.

Y es que la crisis económica y social que afecta a nuestras sociedades y que se traduce en la persistencia de un altísimo índice de desempleo y en el aumento de las desigualdades de todo tipo constituye un terreno fértil para el desarrollo de sectas, ya no sólo folclóricas, sino terriblemente nocivas.

En un mundo que está en perpetua renovación, donde nadie está seguro de conservar por mucho tiempo su empleo, ¿qué hay más tranquilizador, en efecto, que los grupos enfermizantemente seguros de detentar la verdad, que disponen de estructuras de condicionamiento comprobadas y de sistemas ideológicos cerrados? ¿Y qué hay más inquietante que su capacidad de transformar la angustia del día venidero en entrega ciega y en paranoia aguda, o de fabricar máquinas de hacer dinero?.

Alain Vivien, antiguo diputado y autor en 1983 de un informe parlamentario pionero sobre las sectas en Francia, habla, a ese respecto, de un “breviario sectario”. Si se cuadricula metódicamente un tejido social deshilachado, las sectas aparecen de hecho en todos los cuadros, uno por cada nivel de población, o casi: ejecutivos inquietos, jóvenes sin perspectivas de empleo, estudiantes carentes de oportunidades, “desposeídos” de los suburbios, etc. De esta manera, las sectas tienden a complementarse mutuamente en forma tácita, aun si su red todavía carece de coherencia.

El peligro es tanto más grande cuanto que la estructuración internacional de los grupos sectarios mejor organizados hace prácticamente imposible el control de sus actividades por parte de los Estados existentes. De ahí surge la inquietud de los responsables: en un contexto económico y social difícil, ¿lograremos atajar por fin el avance de las sectas?

¿QUE SON LAS SECTAS?

La definición tradicional de una secta se refiere a “toda asociación o tendencia común que tenga como objetivo suscitar una sociedad humana nueva y cuyos métodos o creencias se mantengan ocultos, escondidos a todos los extraños de la secta”.

Como primer análisis, por esta definición se excluyen a las religiones, puesto que no mantienen en secreto sus prácticas y creencias, sino que las proclaman y así también la historia y el estudio de los profetas, cuya acción ha sido individual. Sin embargo, muy a menudo esta acción u obra del solitario fueron el origen de una secta o de una sociedad: las de Orfeo, Pitágoras, Platón, Mahoma, Flore, Anderson, el Bab y muchos otros.

A la inversa, muchas veces el esoterismo de una o varias sociedades secretas se convirtió en el germen de una religión (el osirismo, el mitraísmo, la gnosis precristiana), o en el germen de un nuevo orden social (el Liceo, la Francmasonería).

A diferencia de las religiones universales o de las doctrinas racionalistas, que sufren largos períodos de oscuridad, las sectas y sociedades secretas sólo raras veces están ausentes de la vida de la humanidad.

Ver: Diferencia entre Secta y Religión

LAS SECTAS DE FIN DE SIGLO XX
Analizaremos cada una de las sectas más difundidas en la actualidad. Para ello vamos a seguir la clasificación ya mencionada de sectas destructivas, peligrosas y los grupos de riesgo.

Sectas Destructivas
Secta Moon
Oficialmente conocida como la Asociación Espiritual para la Unificación del Cristianismo Universal, fue fundada en 1954 por el coreano Sun Myung Moon, quien supestamente tuvo, a los 16 años, un encuentro con Dios, que le encomendó “completar la misión inconclusa de Jesús”.

Según la particular concepción del “reverendo”, el pecado llegó al mundo porque Eva copuló espiritualmente con Lucifer y luego materialmente con Adán. La doctrina de esta secta está contenida en el libro “El Principio Divino”, una especie de Biblia que Moon escribió durante la década del 50. En una doctrina insólitamente relacionada con la división política de nuestra actualidad, para la secta Jesús vino a restaurar el mundo pero fracasó al vincularse a los pobres y a las prostitutas. Por ello Dios envió un nuevo mesías -Moon- que enfrentará a Satán, encarnado en el comunismo.

Los adeptos a la secta son sometidos a un proceso de desestructuración de la personalidad, luego del cual consideran que sus padres biológicos son satánicos, por ello deben abandonarlos. Luego de esto obedecen a “los verdaderos padres”: Moon y su esposa. El nuevo país de los adeptos es Corea, la tierra del mesías.

Moon logró transformar a su secta en un poderoso imperio económico. Un sintético inventario de sus bienes arroja datos para el asombro: dueño de la principal productora de armas de Corea, elaboración y producción mundial de té gingseng, astilleros en Europa, Alaska, Japón y Brasil, agencias de viajes en todo el mundo, hotelería internacional. La secta es dueña de la quinta flota pesquera de los Estados Unidos, y posee asimismo periódicos en casi todos los países.

Cuando un joven ingresa a la secta, empieza a recibir el Proceso de Modificación del Pensamiento luego del cual deja su familia, amigos y actividades para dedicarse las 24 horas a la secta. Luego de tres o cuatro años el “mesías” le elegirá la pareja, generalmente de otro país. Sin amor entre ellos, sólo el de ambos hacia el reverendo Moon.

Iglesia de la Cienciología
En un folleto que hace poco tiempo comenzó a circular por algunos países de Sudamérica puede leerse: “Dianética es una ciencia exacta del pensamiento que funciona siempre, invariablemente, y no a veces, como las curaciones por la fe o las terapias tradicionales. Dianética es la única Ruta de Salud para la humanidad, es con justicia la terapia óptima y cualquier persona puede, mediante la asombrosa tecnología creada por Ronald Hubbard, borrar definitivamente de su vida el dolor físico y mental y recuperar la salud”.

Detrás de estas palabras se esconden las actividades de una de las sectas más destructivas de la actualidad, que fue prohibida en la mayoría de los países y sin embargo en Argentina y otros países latinoamericanos sigue funcionando libremente.

También conocida como Dianética o Narconon, la Iglesia de la Cienciología fue fundada por el mencionado Hubbard, un ex marine norteamericano, que en 1954 “encontró” la técnica para curar todas las enfermedades. Mezclando disciplinas orientales como el budismo con esoterismos cabalísticos, redacta sus escrituras: la “Filosofía Religiosa Aplicada”, donde enseña que el alma es inmortal y reencarnable, y promete a sus seguidores mejorar su capacidad de comunicarse y aliviar sufrimientos propios y ajenos.

Captan a sus adeptos ofreciendo challas y tests gratuitos, luego de los cuales un “especialista” analizará los resultados, y guiará al futuro miembro hacia un camino por el cual se “suprimen sus límites espirituales”. Además de métodos físicos más emparentados con la tortura psíquica que con la ciencia, usan un aparato llamado Electrómetro, similar a un detector de mentiras, que transmite energía eléctrica muy baja que según los dianéticos “ayuda a recuperar la salud”, cuando en realidad con ese aparato terminan convenciendo a la persona para que cuente sus más íntimos secretos.

Posteriormente suelen extorsionarlo para que entregue la mayor cantidad posible de dinero. La secta niega al psicoanálisis y a la psiquiatría, y su mayor peligro radica en el método de lavado cerebral, que es una verdadera tortura psicológica de consecuencias siempre irreversibles.

En los reglamentos internos de la secta puede leerse: “…las sanciones que utilizamos son tan poderosas que es preciso usarlas moderadamente…, nuestra disciplina, que compromete por toda la eternidad, es capaz de volver al hombre loco para siempre”. Toda persona declarada enemiga de la secta “puede ser privada de sus bienes o herida, puede ser estafada, atacada, se le puede mentir, puede ser destruida”.

Los niños de Dios
Nacen en California en 1969. Su fundador, David Berg, había sido un modesto predicador -casado, con cuatro hijos- de la Alianza Cristiana. Según cuenta en sus propios escritos, en 1968 conoció a María, una joven de 23 años (él tenía 49) con la cual comenzó a tener relaciones sexuales. En ese momento se le apareció Jesús y dijo: “David, ése es el camino”. A partir de allí comienza la actividad de una de las sectas más desenfrenadas de la historia.

Según las profecías que empieza a recibir Berg, Jane, su antigua mujer por más de veinte años, era la “Vieja Iglesia” y María, la “Nueva Iglesia”. Berg cambió su nombre por el de Moisés David o Padre Mo. A sus adeptos se les enseña a odiar a la familia, y la única fuente de ingresos proviene de la prostitución, que las mujeres de la secta llevan a cabo desde la niñez.

En los escritos de “Moisés” David se lee:
“Quiero niñas que amen a los viejos. Ellos son los que tienen el dinero. No tengáis miedo de llevar faldas cortas y escotes profundos. Enseñad lo que tenéis: es el cebo para los hombres ricos…”.

La Meditación Trascendental
Presentada en 1958 como una técnica que “no está vinculada a ninguna religión, dieta o estilo de vida, y sirve para eliminar tensiones, enfermedades, temores, obtener la alegría y la paz interior”, el hindú Prasad Wama -autobautizado gurú Maharishi- la Meditación Trascendental comenzó a difundirse en Occidente.

Según los seguidores del gurú, cada persona recibe un “mantra” secreto y personal, que meditado en dos sesiones de veinte minutos diarios, le cambiará totalmente la vida. Esto, ademas de ser falso, encierra el peligro de ser la puerta de entrada a prácticas que concluyen con un proceso de adoctrinamiento continuo que incluye numerosos retiros espirituales.

La Meditación Trascendental no usa, como otras sectas, la violencia. Sin embargo entraña un peligro social porque, partiendo de supuestamente inofensivos ejercicios de relajación, puede llegarse a un estado de total rechazo del mundo exterior.

Haré Krishna
El grupo se fundó en 1965 por el hindú Abhay Charan De, que se autobautizó: “Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada”. Discípulo de uno de los últimos grandes maestros intelectuales de este siglo, el Swami Sarasvati, comenzó a divulgar por todo el mundo una milenaria ciencia espiritual de la India, conocida como Bhakti Yoga.

Como ocurre con casi todos los grupos sectarios contemporáneos, los Haré Krishna comienzan a desarrollar sus actividades en los Estados Unidos. En 1977, la secta ya tenía 180 templos en todo el mundo. Ese mismo año muere su fundador, que deja a sus once discípulos directos a cargo del movimiento.

La doctrina sectaria se basa en un tipo de filosofía hindú, la advaita, a la que llegan a acatar sin el menor razonamiento, entregándole por completo sus vidas.

Con cuatro principios regulativos (no comer carne, pescado o huevos; no practicar sexo ilícito; no tomar intoxicantes y no practicar juegos de azar) manejan toda su vida. Los Haré Krishna se “alejan definitivamente de este mundo” dedicándose por completo al Señor, practicando Bhakti Yoga o servicio devocional.

La vida dentro de la secta merecería ser tratada en un libro aparte. Desdé combatir la tentación sexual en los más jóvenes con vestimentas que impiden la erección hasta llegar al grado máximo de debilitamiento psicofísico, casi sin dormir ni alimentarse, pasando por técnicas que producen un absoluto alejamiento de la realidad (como cantar un himno de 16 palabras 1728 veces al día), lo que ellos llaman “el mundo material”.

Ananda Marga
Conocida como la Secta de la Felicidad Perfecta, nació en la India en 1955. Su líder, Prabhat Sarkar, es conocido por sus seguidores como Baba (dios). Así se autoconsidera, y su doctrina, absolutamente mesiánica e individualista, lleva a sus seguidores a un total desarraigo del mundo real.

La disciplina toma tafees del tantrismo y dell yoga, y el adoctrinamiento de los seguidores se raliza mediante extenuantes sesiones de meditación.

Los seguidores deben cumplir un código de conducta fundamental, con dieciseis puntos, que conduce a un “completo desarrollo corporal, cerebral y espiritual”. Estos preceptos llevan a una dedicación total para la secta, con una entrega tal
que puede llevar al suicidio, como ocurrió en 1976 cuando un grupo de miembros se prendió fuego frente a la cárcel donde estaba encerrado su líder, en la India (en su país de origen la secta fue prohibida y penalizada por el gobierno de Indira Gandhi).

En Occidente se presentan como un grupo orientado y dedicado a la práctica del yoga. A los asistentes se les explica que es imposible crecer interiormente si no aumentan la frecuencia de las clases. Terminan transformándose en fanáticos de la secta.

La Misión de la Luz Divina
“Si venís a mí con un corazón puro y un deseo sincero de luz, yo os daré la paz eterna”. Esto lo dijo el Gurú Maharáj Ji, señor del universo, Maestro de la sabiduría perfecta, encarnación actual de Jesucristo, Buda y Krishna. Su “nombre terrenal” es Prempal Rawí, quien se convierte en líder de la secta en 1966, cuando tenía 8 años de edad.

En la década del setenta, cerca de medio millón de fanáticos propulsaron el crecimiento económico de la secta, que alcanzó cuantiosas posesiones terrenales: costosas residencias en todo el mundo, jets particulares, pozos de petróleo en Texas y docenas de Rolls Royce blancos.

En 1974, el famoso gurú decidió abandonar su misticismo y a los 16 años se casó con su secretaria. Con esto empieza la declinación de la secta. Actualmente realizan su actividad pro-selitista de manera totalmente secreta, y afortunadamente su influencia es cada vez menor.

Sectas peligrosas
Los Testigos de Jehová
Nacen en 1872 cuando el norteamericano Carlos Russel reniega de la iglesia adventista y se reúne con algunos jóvenes a estudiar la Biblia, especialmente las profecías. Según este grupo, Cristo había regresado en forma espiritual en 1874, y auguraron el fin del mundo para 1914.

Su doctrina es totalmente apocalíptica: denunciaron el fin del mundo para 1914, 1925, 1976, 1984, etc. No creen en la divinidad de Jesús y rechazan la inmortalidad del alma. Desde su nacimiento como organización han tenido numerosos problemas con la ley, fundamentalmente por negarse a aceptar los deberes cívicos y sociales. También por rechazar las transfusiones de sangre. Este punto en particular provoca el rechazo mayoritario hacia este grupo, que deja’ morir a quien puede salvar su vida por una transfusión.

Esto se debe a una particular lectura de las escrituras. En Levítico 17:14 dice: “…Porque la sangre de todo ser viviente contiene su vida. Por eso mandé a los hijos de Israel: ‘no comerán la sangre de ningún animal’. El que la coma será eliminado”.

Una de las prioridades de los Testigos, además de la prédica casa por casa, son las comunicaciones sociales. En Nueva York poseen una emisora, una editorial y el Instituto Bíblico. Este grupo es sumamente peligroso. Si un adepto se aleja de su doctrina, el resto le hará la vida imposible.

Entre sus bases doctrinarias figuran las escritas por Franklin Rufherford, uno de sus primeros dirigentes: “…a los que han sido nuestros y se han apartado no los podemos matar por que las leyes no lo autorizan, pero si nosotros pudiésemos ejercer ya el dominio total, los mataríamos al instante. Lo mejor que se puede hacer, entonces, es considerarlos bien muertos”.

Mormones:

También conocida como Iglesia de los Santos de los Últimos Días, la agrupación de los mormones fue creada en 1823 en los Estados Unidos por Joseph Smith quien, según su relato recibió en su juventud la visita de Jesús diciéndole que ninguna de las iglesias existentes hasta entonces era la verdadera. En otra aparición, un ángel llamado Moroni, le reveló que había sido elegido para formar una nueva iglesia.

La doctina de los mormones se basa en que Jesús fundó una segunda iglesia en América porque la de Palestina había fracasado. Descreen de la divinidad de Jesús, de quien dicen se casó y tuvo varias esposas. Son profundamente racistas: sostienen que el color negro en la piel humana es un castigo divino. Se calcula que en la actualidad suman cinco millones de miembros, distribuidos en setenta y cinco países.

Los mormones bautizan a sus muertos, y consideran que lograr triunfos en política, negocios o educación es parte de un procedimiento que los acerca al Reino Celestial.

Umbanda
Comprende varios grupos afro-brasileños formados en base a religiones africanas, en un sincretismo de católicos, cultos indígenas, espiritismo y ocultismo. El Umbanda se empezó a organizar como culto a fines del siglo pasado en la ciudad de Bahía, y desde allí se difundió por todo Brasil, y a varios países latinoamericanos.

Se trata de un culto dirigido por un Pae o Mae, sacerdotes mayores varón o mujer respectivamente, cuyas prácticas tienen como fin último ahuyentar “a los espíritus malignos causantes de enfermedad”. A veces, para llevar a cabo este objetivo es necesario realizar el sacrificio de animales comestibles.

El umbandismo, como el espiritismo y otros que trabajan entre los sectores más pauperizados pueden ser peligrosos desde el punto de vista de lo físico, ya que muchos enfermos graves dejan de lado la medicina tradicional en la seguridad de que el pae o la mae solucionarán su problema.

Espiritismo
Se basa en la supuesta existencia de personas poseedoras de poderes especiales, mediante los cuales se pueden comunicar con los muertos. Para los espiritistas existen tres revelaciones. La primera es la de Moisés, donde Dios anuncia los diez mandamientos; la de Cristo, que establece el amor a Dios sobre todas las cosas y finalmente la del espiritismo.

En ella se habla de la llegada del Espíritu Santo, el cual no descendió sobre los apóstoles el día de Pentecostés, sino que llegó con Alian Kardec, quien difundió esta doctrina por Francia a partir de 1857.

Quienes practican este culto, creen que la única salvación del hombre está dada por la perfección de las técnicas espiritistas. En ellas, los médiums se sientan alrededor de una mesa, invocap a los muertos, y cambian “energía negativa por positiva”. Las personas dominadas por estas ideas tienen su personalidad debilitada por la creencia casi enfermiza de que todo su accionar se rige por la acción de fuerzas del más allá.

Iglesia Electrónica
Es, sin ninguna duda, una consecuencia casi esperable del asombroso proceso de transformación que sufrieron los siste-
mas de comunicación humano en la última mitad de este siglo.

Mientras las estimaciones históricas ubican la cantidad de oyentes de Jesús a lo largo de toda su vida en no más de treinta mil personas, la Iglesia Electrónica, con el aporte de los satélites de comunicación, permite que mil millones de personas puedan ser alcanzadas simultáneamente por los nuevos predicadores de la palabra del Evangelio.

Billy Graham, Pat Robertson, Jimmy Swagart y Rex Humbard, son los nombres más conocidos entre los predicadores que, utilizando los medios de comunicación, hoy generan ganancias que globalmente generan dos mil millones de dólares anuales.

Esto se explica de la siguiente manera: estudios norteamericanos han demostrado que la gente, cuanto más mira televisión, más adopta una visión negativa del mundo. Creen que el mundo es muy peligroso, poco seguro, y son más permeables a mensajes que prometen mayor seguridad. En este contexto encajan perfectamente los teleevangelistas.

Su actividad está, por cierto, bastante lejos de la humildad pregonada por Jesucristo. Basta recordar algunos conceptos de Pat Robertson, el número uno de los telepredicadores: “…Dios es el más generoso firmante de cheques, pues retribuye siempre nuestros depósitos con excelentes intereses… el capitalismo está coherentemente proyectado dentro de las esferas divinas”.

New Age (Era de Acuario)
Este movimiento reconoce su origen en 1980, en California. Una de sus principales impulsoras, la americana Marilyn Ferguson, describió una “revolución en marcha, una transformación radical de todas las actividades humanas… la Conspiración de acuario involucra a millones de personas que están cambiando a la sociedad”.

Este movimiento se basa en cuatro conceptos:
a) Pretende apoyarse en bases científicas.
b) Trabaja con principios de yoga y el concepto de reencamación de religiones orientales,
c) Maneja elementos de la psicología de Jung.
d) Toma a la astrología como ciencia exacta, los astros ejercen influencia en todas nuestras actividades.
Para los cultores de este movimiento, acabamos de entrar en la Era de Acuario, donde se producirá nuestra verdadera liberación espiritual.

La New Age toma forma de numerosas disciplinas pseudo-científicas que toman diversos nombres: control mental, terapia floral de Bach, cosmobiología, bioenergía, biodinámica, numerología, desarrollo de percepción extrasensorial, etc. Con todas estas técnicas, los “newagers” tratan de acercarse a Dios! Incluso, han modernizado sus teorías al punto de considerar que el mismo Jesús es un extraterrestre que órbita en su nave alrededor del planeta (sectas platillistas).

Este movimiento, si bien no es peligroso en sí mismo, constituye un verdadero caldo de cultivo para la aparición de nuevos y peligrosos profetas de las “sectas de la Nueva Edad”.

 

Fuente Consultada:
Resumen del libro “Las Secta Que Dominan El Mundo” de la revista Magazine Enciclopedia Popular N°27 Año 3

Grandes Profetas de la Historia Fundadores de Religiones Biografias

Grandes Profetas de la Historia

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Moisés Buda Confucio Jesucristo Mahoma

Iluminados o portadores de la palabra divina, los profetas han erigido poco a poco todas las creencias religiosas que dominan en el mundo en la actualidad. Actualmente, al hablar de profetas, se hace referencia más bien a los falsos profetas: individuos que propagan oráculos fantásticos próximos al engaño. Sin embargo, la palabra profeta califica también a los hombres que, en el pasado, fueron intérpretes de una voluntad superior que les ordenaba a los hombres amarse más y sobre todo adorar a Dios.

En obediencia a una voluntad superior
Fue en torno al Mediterráneo -en Grecia y en Egipto-y en Asia central -de manera especial en la India-, cuna de las primeras civilizaciones occidentales y orientales, donde aparecieron los profetas. Ya se trate de Abraham, Moisés, Natán, Isaías, Buda, Zoroastro, Jesucristo o Mahoma, todos forman parte de nuestro patrimonio cultural.

La historia hace de ellos seres de excepción, quizá porque generalmente cada uno de ellos se presentó como una figura única e incomparable, es decir irreemplazable, y en ello no había orgullo de su parte; simplemente eran como poseídos por aquel en cuyo nombre hablan  y quien les permite realizar acciones  extrañas y sobrenaturales: Moisés dividiendo el Mar Rojo para salvar a su pueblo; Jesús transformando agua en vino o multiplicando los panes. Y es que no se toma la decisión de ser profeta: se es por obediencia a la voluntad apremiante de una naturaleza trascendental.

Una existencia marginal
A menudo es en la soledad de las montañas o en el desierto en donde los profetas han recibido los mensajes divinos que la han difundido entre los hombres. Pues, mediante la palabra o por escrito, esos hombres elegidos han intentado hacer manifiesta una verdad hasta ese momento escondida o alterada, reformar un comportamiento pervertido con el tiempo o a devolverle vigor.

A menudo, su deseo de reforma los enfrentaba con la religión dominante -ése fue el caso de Buda en la India o de Zoroastro en Persia o, cuando llegaban a reunir un grupo importante de fieles, con el orden  político, como fue el caso de Jesús, que repudiaba la autoridad de Roma; o de Mahoma, que desafiaba la de Bizancio.

Así, su vida consistió, muy a menudo, en una larga cadena de pruebas. Nómadas en su mayor parte, muchos fueron expulsados de su país, algunos fueron hechos prisioneros y otros, asesinados.

A esos marginados es a quienes las grandes religiones del mundo deben el hecho de haber surgido, así como una multitud de sectas y de herejías -como el shivaísmo o el vishnuismo en la India, el chiísmo o el kharidjismo en el Islam, o incluso los valdenses en el ámbito cristiano.

ALGO MAS….
OTRO GRAN FILOSOFO CHINO

mencio filosofo chinoDe entre sus grandes filósofos, tres tuvo China que han sido de suma importancia para su historia: Mencio, Confucio y Lao-tse, los cuales sobresalen con mucho de los demás. Si maestro Kung fue conocido en Occidente como Confucio, maestro Meng también recibió un nombre latino: Mencio.

Su vida presenta mucha semejanza con la de Confucio y provenía de la misma provincia (la actual Shandong). Igual que Confucio, vivió en una época de política confusa (h. 371-h. 288 a. de J.C.).

Como profesor, viajó largamente por China enseñando su forma de pensar, hasta que, al fin, se retiró desilusionado, para terminar su vida dedicado plenamente a la meditación.

Mencio creía en los héroes legendarios de los antepasados, pero, al contrario que Confucio, no quiso aceptar todo lo que contaba la Historia. Creyó también en la bondad ingénita del hombre, que le permite distinguir entre lo bueno y lo malo, y esperó que cada individuo sometiera su actuación a este principio. Un joven está lleno de bondad congénita. Por los tristes ejemplos que le ofrece la vida, el hombre razonable se dará cuenta a tiempo de que su bondad disminuye, lo que le impelirá a reforzarla y cultivarla.

Aunque esto no es fácil, tiene el estímulo de la “doctrina del amor distinguido”. Por ejemplo: el individuo que ama a sus padres es un ser natural; si no los ama, es un animal, y por tanto, como hombre, es contranatural. De este amor por los padres viene a desarrollarse el amor hacia el prójimo.

Como el hombre es bueno por naturaleza, no hay diferencia entre ellos. Todos somos iguales. Cada ser humano es, según Mencio, “una complejidad acabada perfectamente”, pero esto no quiere decir que no haya hombres “más altos” y “más bajos”, por decirlo en lenguaje sencillo.

Aunque todos seamos buenos por igual, no somos iguales de inteligentes ni igualmente dotados, lo que es decisivo en la vida social.
Aparte de amor para todos, Mencio ponía justicia en cualquier cosa: “El espíritu del hombre es justicia”. Sólo hombres verdaderamente buenos pueden reinar. Como en tiempos de Mencio el gobierno dejaba bastante que desear, no cesó de criticar acremente a los gobernantes feudales. Esto le llevó a reconocer el derecho a la revolución cuando el país estuviera mal gobernado.

Para el filósofo, las órdenes del cielo (según las cuales el emperador estaba sentado en un trono de dragones) eran algo muy sagrado, contra lo que ningún gobernante podía oponerse. El pueblo debía ocupar siempre el primer plano; el emperador sería su servidor. Si no tenía condiciones para desempeñar su tarea, debería ser destronado para siempre.

He aquí las reglas que Mencio daba para el buen gobierno: escuelas para todos, leves castigos para los malhechores, reducidos impuestos, reparto equitativo de riquezas, tierras en propiedad inalienable y definitiva para los campesinos, protección del estado para todo el mundo.

Estas normas tan actuales de Mencio han permitido que los chinos le consideren como el segundo filósofo, inmediatamente detrás de Confucio, que es el primero. Cuando, bajo la dinastía Song, nació el neoconfucianismo, las normas de Mencio tuvieron gran influencia, porque ciertamente se veía en ellas algo nuevo por completo.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

Biografia de Epicteto Maximas Pensamiento Doctrina Filosofo Esclavo

Biografía de Epicteto Máximas e Ideas

(Nació en Hierápolis, c. 50 – Falleció en Nicópolis, aprox. c. 125) Filósofo estoico. En Roma fue esclavo de Epafrodito, liberto de Nerón, y siguió las lecciones del estoico Musonio Rufo; una vez emancipado, se dedicó a la filosofía, en especial a la moral. Su palabra fue tan vigorosa, espontánea y sincera que ha permanecido viva en las notas redactadas con fidelidad taquigráfica por un amoroso discípulo, Flavio Arriano de Nicomedia. A él y a su fiel entusiasmo debemos las Disertaciones y el Enquiridión. Se conservan además algunos fragmentos procedentes de Marco Aurelio, Aulo Gelio, Arnobio y Stobeo.

Biografia de Epicteto Maximas PensamientoEl duradero interés y la amplia influencia de Epicteto se deben en parte a que expresó su mensaje claramente y con entusiasmo a cuantos tuvieran interés en llevar una vida moralmente despierta.

Sin embargo, Epicteto creía firmemente en la necesidad de ejercitarse para refinar gradualmente el carácter y el comportamiento personales. El progreso moral no es competencia natural de los vástagos de alta alcurnia, como tampoco se alcanza por accidente o mediante un golpe de suerte, sino trabajando en uno mismo a diario.

Epicteto comprendía sobradamente la elocuencia de la acción. Exhortaba a sus estudiantes a rehuir la mera teorización ingeniosa en favor de una aplicación activa de sus enseñanzas en las circunstancias concretas de la vida cotidiana.

Epicteto, fue un esclavo liberto en Roma, junto con Séneca y Marco Aurelio integran el llamado Estoicismo Nuevo o Estoicismo Romano. Para Epicteto en cada uno de nosotros está la simiente de la virtud, virtud que sólo alcanzaremos viviendo conforme a la naturaleza, es decir, conforme a la razón. Dominar las pasiones para conseguir la imperturbabilidad (apatía) y llegar a ser señor de sí mismo (autarquía) es la meta del sabio estoico. El sabio estoico no pide que suceda lo que desea; se acomoda a los acontecimientos y quiere lo que sucede.

EL ESPÍRITU DE EPICTETO: ¿Cómo tener una vida plena y feliz? ¿Cómo puedo ser una buena persona?. Contestar a estas dos preguntas fue la resuelta pasión de Epicteto, el influyente filósofo estoico que nació esclavo hacia el año 55 d.C. en Hierápolis, Frigia, en el extremo oriental del Imperio Romano.

Sus enseñanzas, una vez liberadas de sus antiguos atavíos culturales, tienen una misteriosa y absoluta vigencia. En algunos momentos su filosofía se asemeja a lo mejor de la psicología contemporánea. Una cosa como la Plegaria de la Serenidad, la cual compendia el movimiento de la recuperación —«Concededme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que sí puedo y la sabiduría para establecer esta diferencia»—, representa la actitud y pensamiento de este filósofo.

De hecho, el pensamiento de Epicteto se puede considerar como una de las raíces primarias de la moderna psicología del autocontrol, dado que sus enseñanzas han tenido una enorme influencia en los principales pensadores que se han dedicado al arte de vivir durante casi dos milenios (a pesar de que el pensamiento de Epicteto se conozca menos en la actualidad debido al declive de la educación clásica).

En otros aspectos igualmente importantes, Epicteto es muy tradicional y está muy alejado de la mentalidad contemporánea. Mientras que la sociedad, en la práctica cuando no explícitamente, considera el éxito profesional, la riqueza, el poder y la fama como algo deseable y admirable, Epicteto contempla estas cosas como insignificantes e irrelevantes para la felicidad auténtica. Lo más importante es en qué clase de persona nos convertimos, qué clase de vida llevamos.

Para Epicteto una vida feliz y una vida virtuosa son lo mismo. La felicidad y la plenitud personal son las consecuencias naturales de hacer lo que es correcto. A diferencia de muchos filósofos de hoy en día, Epicteto estaba menos preocupado por lograr comprender el mundo que por identificar los pasos específicos que había que dar en la persecución de la excelencia moral. Parte de su genialidad radica en el énfasis puesto en el progreso moral más que en la búsqueda de la perfección moral.

Con una aguda comprensión de la tremenda facilidad con que los seres humanos se olvidan de vivir según sus más elevados principios, exhorta a sus alumnos a considerar la vida filosófica como una progresión de pasos que se aproximan gradualmente a nuestros más caros ideales personales.

El concepto que Epicteto tiene de la buena vida no consiste en seguir una lista de preceptos, sino en poner de manifiesto acciones y deseos en armonía con la naturaleza. No es cuestión de llevar a cabo buenas obras para granjearse el favor de los dioses o la admiración de los demás, sino de alcanzar la serenidad interior y con ella una libertad personal perdurable. La bondad es una empresa con igualdad de oportunidades, al alcance de cualquiera en todo momento: rico o pobre, cultivado o simple. No es competencia exclusiva de «profesionales del espíritu» como monjes, santos o ascetas.

Epicteto propuso una concepción de la virtud que era sencilla, corriente y cotidiana en su expresión. Abogó por una vida en consonancia con la voluntad divina más que por las demostraciones de bondad extraordinarias, llamativas y heroicas.

La receta de Epicteto para la buena vida se centraba en tres asuntos principales: dominar el deseo, cumplir con el deber y aprender a pensar con claridad sobre uno mismo y sus relaciones dentro de la gran comunidad de los seres humanos.

A pesar de ser un brillante maestro en lógica y controversia, Epicteto nunca hizo alarde de su excepcional habilidad retórica. Su conducta era la del maestro humilde y despreocupado que exhorta a sus pupilos a tomarse muy en serio la empresa de vivir sabiamente. Epicteto predicó con el ejemplo. Vivió modestamente en una pequeña cabana y evitó todo interés en la fama, la fortuna y el poder.

Cuando Epicteto era joven, su amo, Epafrodito, secretario administrativo de Nerón, llevó al prometedor filósofo a Roma. Desde muy temprana edad demostró Epicteto un talento intelectual superior que tanto impresionó a Epafrodito, que éste envió al muchacho a estudiar con el famoso maestro estoico Musonius Rufus. Epicteto se convirtió en el más aclamado estudiante de Musonius Rufus y con el tiempo llegó a ser libertado.

Epicteto enseñó en Roma hasta el año 94 d.C., cuando el emperador Domiciano, amenazado por la creciente influencia de los filósofos, lo desterró de Roma. Pasó el resto de su vida en el exilio en Nicópolis, en la costa noroeste de Grecia. Allí estableció un colegio de filosofía y dedicó sus días a pronunciar conferencias sobre cómo vivir con más dignidad y tranquilidad.

Entre sus estudiantes más distinguidos se contaba el joven Marco Aurelio Antonio, que con el tiempo fue soberano del Imperio Romano. También fue autor de las famosas Meditaciones, cuyas raíces estoicas se hallan en la doctrina moral de Epicteto. Epicteto murió hacia el año 135 d.C. en Nicópolis.

Ideas de Epicteto:

El Enquiridión o Manual de Epicteto, obra también de Flavio Arriano, es una colección de máximas y de enseñanzas morales expuestas en clara forma discursiva, orgánica y de lograda brevedad, generalmente conocida gracias a la hermosa versión que Leopardi hizo en 1825.

– Los hombres se ven perturbados no por las cosas sino por las opiniones sobre las cosas.

– No pretendas que los sucesos sucedan como quieres sino quiere los sucesos como suceden y vivirás sereno.

– El que pretenda ser libre que ni quiera ni rehuya nada de lo que depende de otros, si no por fuerza será esclavo.

– Hay ciertas cosas que dependen de nosotros mismos, como la opinión, la inclinación, los deseos, la aversión, y en una palabra, todas nuestras operaciones. Otras hay también que no dependen, como el cuerpo, las riquezas, la reputación, los imperios, y finalmente, todo aquello que no es de nuestra operación.

– Lo que depende de nosotros es libre por su naturaleza, y no puede ser impedido ni forzado de ningún hombre; y al contrario, lo que no depende de nosotros es servil, despreciable y sujeto al ajeno poder.

– De ignorante y brutal es el culpar a otros de las propias miserias. Aquel que a sí mismo se culpa de su infortunio, comienza a entrar en el camino de la sabiduría.

– El verdadero medio de no estar sujeto a turbación es considerar las cosas que son de nuestro gusto o de nuestra utilidad, o aquellas que amamos, como ellas son en sí mismas. Hace de comenzar el examen por las que importan menos. Por ejemplo, cuando manejas una olla de barro, piensa que es una olla de tierra la que manejas, y que puede quebrarse fácilmente. Porque, habiendo hecho esta reflexión, si acaso se quebrare, no te causara alteración. Asimismo, si amas a tu hijo o tu mujer, acuérdate que es mortal lo que amas, y por este medio te librarás del impensado sobresalto cuando la muerte los arrebate.

– La enfermedad es un impedimento del cuerpo, no de la voluntad. Por ejemplo: el ser cojo impide los pies de andar, mas no embaraza la voluntad de hacer lo que ella quiere.

VER:  LAS MÁXIMAS DE EPICTETO

FRIEDRICH NIETZSCHE El Idealismo Aleman Filosofia del siglo XIX

FRIEDRICH NIETZSCHE – FILÓSOFO ALEMÁN – IDEALISMO

Friedrich Nietzsche

FRIEDRICH NIETZSCHEPrecursor de la modernidad En las consideraciones más recientes sobre cuestiones culturales e históricas se menciona con frecuencia, que, por lo que se refiere a las cuestiones antropológicas, Marx, Nietzsche y Freud. rompiendo cada uno con sus respectivas tradiciones de pensamiento, han ofrecido los cimientos decisivos de la modernidad.

Sus teorías condujeron, de modo independiente, a una “subversión del sujeto”, cuando intentaron mostrar que la razón y el yo no dominan de manera autónoma en sus ámbitos, enfrentándose así a la tradición filosófica, que se corresponde más o menos con nuestras convicciones cotidianas, y que afirma o por lo menos concibe la posibilidad de estas categorías y supuestamente las fundamente en esta posibilidad.

Freud encontró en la fundamentación del psicoanálisis y en la teoría del inconsciente motivos y mecanismos de funcionamiento no disponibles e inaccesibles a la autodeterminación y autovaloración de la voluntad, la acción y el pensamiento humanos, después de que Marx intentare lograr un análisis, en muchos aspectos comparable, de las estructuras sociológico-económico-culturales y de que Nietzsche hubiera presentado todos los valores como apariencia no comprendida y producto de la “voluntad de poder”.

Nietzsche ejerció una importante influencia, en este contexto, bajo los aspectos de la va oración del sujeto, del “yo” de la voluntad y de le concepción ilusoria del “ser”, sobre pensadores del siglo XX (p. ej., Heidegger y algunos filósofos “posmodernos” franceses, que en parte también se remontan hasta Freud y Marx).

Y, realmente, Nietzsche suena muy moderno cuando afirma, p. ej., que “se debería decir ‘ello piense’ en lugar del usual ‘pienso”’, o cuando habla del “absurdo valor exagerado que se le ha atribuido a la conciencia” de la cual se ha hecho “una unidad, una esencia”, y objeta, en contra de esto, que “somos una multiplicidad que se ha imaginado una unidad”; debe “haber una masa de conciencias y voluntades en cada ser orgánico complejo”, pero “nuestra conciencia superior no se apercibe de las otras”.

La “multiplicidad”, que Nietzsche observa en el hipotético individuo (individus significa “inseparable” es decir, designa justamente lo opuesto de la multiplicidad), existe también en las explicaciones filosóficas del mundo, que sólo ofrecen perspectivas individuales, nunca la verdad absoluta. “Contra el positivismo que se detiene en los fenómenos y dice ‘existen sólo hechos’, yo diría: no, justamente no existen hechos, sólo interpretaciones”. El mundo está abierto a infinitas interpretaciones, la ejecución de las cueles supone siempre un determinado modo de existencia, unida a la voluntad de imposición de “poder”, interpretaciones que pueden ser inconmensurables, que ni se excluyen ni se complementan mutuamente.

También son del todo distintas las perspectivas pera contemplar la obra de Nietzsche. La realizó a lo largo de dos décadas, entre  869, cuando alcanzó la cátedra de filología clásica en Basilea con 24 años, y 1 889, cuando cayó en la demencia. Con pocas excepciones, sus libros consisten en breves párrafos y en aforismos, mientras que Así habló Zaratustra (1 883-1 885), al igual que una narración del Antiguo Testamento, reproduce las parábolas de un sabio y profeta. Aquí se precisa otro tipo de interpretación que la necesaria para la comprensión de textos filosóficos construidos según una lógica argumentativa rigurosa; de ahí que las interpretaciones de la obra de Nietzsche sean muy dispares.

Arte El primer libro El nacimiento de la tragedia del espíritu de la música (1 872) esboce, como tratado de filología clásica, una imagen propia y completamente nueva del clasicismo griego que no fue en modo alguno aceptada por sus colegas universitarios de la época, y en cuanto tratado filosófico llega al resultado: “Sólo cuanto fenómeno estético están justificadas eternamente la existencia y el mundo”. Desde dos perspectivas, esta frase atestigua la influencia del pensamiento de Schopenhauer en el joven Nietzsche. Que el mundo y la existencia no tengan ninguna justificación fuera de la estética, está en conexión con la identificación pesimista de Schopenhauer entre la “voluntad” carente de sentido y el mundo “en sí”. Nietzsche será siempre de la opinión de que la voluntad, como fuerza no individual entendida metafísicamente, es la base de la vida, el pensamiento y la acción.

Que los fenómenos estéticos deben “justificar el mundo en lugar de Dios, la razón o principios éticos, tiene que ver con el lugar especial atribuido por Schelling, los románticos y también Schopenhauer al arte, y que es radicalmente trasladado al centro del pensamiento por el joven Nietzsche. Pero Nietzsche modifica considerablemente la concepción de Schopenhauer, para quien la máxima forma del conocimiento es posible en la experiencia del arte, en la que las ideas, entendidas platónicamente, pueden ser contempladas.

En cambio, para Nietzsche, el arte “cubre” mediante su apariencia los abismos del mundo en sí, sin que por eso se pueda desenmascarar el arte como creador de ilusiones engañadoras y de falsas conciencias. No sólo el ser humano necesita de una apariencia de armonía y totalidad para no desaparecer en el absurdo, sino que también el absurdo fundamento vital la necesita. El Nacimiento de la tragedia contrapone dos polos, que determinan el arte y también todas las formas de vida y que en cierto modo se corresponden, de una parte, con la “voluntad” schopenhaueriana y, de otra, con la “representación”. Lo “dionisiaco” es pura energía de vida, que conduce al individuo a disolverse embriagado en la masa de lo vivo, pero implica asimismo lucha y sufrimiento; lo “apolíneo” significa forma, espíritu de orden, distancia, calma.

Al primero se le puede atribuir la forme artística de la música, al segundo la épica (por lo que se refiere a la Antigüedad griega). De la unión de ambos polos, según Nietzsche, surge la tragedia ática. De Richard Wagner (el compositor), que también escribió textos teóricos y a quien en su juventud veneraba, Nietzsche esperaba une renovación de la tragedia en el drama musical, que en calidad de obra de arte total, el igual que la tragedia antigua, debía unificare obra y espectador en el “espíritu trágico” fuerte e instintivo, para retornar e un momento anterior a todas las formas de la “decadencia”, que pare él se inicia con Sócrates.

Nihilismo y transmutación de los valores En la sentencia de Nietzsche “Dios ha muerte’, “Dios” designa une totalidad de representaciones del mundo, todo lo que determina lo “verdadero, bueno y bello” y que ofrece orientaciones vitales. En numerosas reflexiones Nietzsche persiguió la génesis o genealogía histórica, psicológica y antropológica de estos valores y actitudes, pare desenmascarar su ilusión y su mentira. Explica el “remordimiento de conciencia” a partir del “instinto de crueldad que se vuelve hacia el interior tras descubrir que ya no se puede descargar hacia el exterior”. El amor al prójimo no es más que egoísmo disfrazado; al igual que le compasión y le humildad (y en general los valores cristianos) forma parte de la “moral de esclavos”. es decir, la reinterpretación negadora de vide y “decadente” llevada a cabo por parte del “rebaño humano”, de la mesa de los individuos “débiles”, de une “moral de los amos”, que encarne los instintos afirmadores de vida y naturales-egoístas de los individuos “fuertes” y “aristócratas”.

Estas distinciones, que indudablemente se prestan a usos inapropiados y que (por lo menos fuera de su contexto) son más que cuestionables, fundamentan la concepción de Nietzsche de la “voluntad de poder”, que no puede ni debe ser negada por el individuo “fuerte” y finalmente por el “superhombre”, anunciado por Nietzsche. “Este mundo, un monstruo de fuerza, sin principio ni fin, este mundo es le voluntad de poder y nada más! Y también vosotros no sois otra cose que voluntad de poder y nada más!”

Cuando Nietzsche afirma que los valores, sobre todo los del cristianismo —que naturalmente también determinan el mundo occidental más allá de la religiosidad— han “muerto”, se trata en menor grado de una afirmación sobreun hecho concluido que de un proceso de muerte, que todavía está en marcha y debe conducir a la “consumación del nihilismo europeo”. Este nihilismo puede adoptar una forma débil, según Nietzsche, que sólo esconde la desesperación frente a una nada de verdades y valores morales y que busca un escape en el lema “todo lo que nos gusta está permitido”. Pero también puede adoptar una forma fuerte y. como estadio transitorio necesario, conducir a una “transmutación de los velares”.

Esto sólo lo alcanzan los pocos “superhombres”. Una de las piedras de toque del “superhombre”, que a buen seguro es más un concepto literario provocativo que la descripción de individuos posibles, es la teoría del “eterno retorno de lo mismo”, que Nietzsche anuncia por boca de Zaratustra. Esta teoría contiene, en alusiones poéticas, complicadas reflexiones sobre el problema del tiempo, de le experiencia del tiempo y la concepción del ser. pero, en pocas palabras, sólo afirma que todo lo sucedido se repetirá eternamente sin ningún cambio. Los nihilistas débiles no soporten la idea del absurdo del eterno retorno, los superhombres, en cambio, “griten incansables da capo, no sólo pera si, sino también a la totalidad de los teatros”.

Fuente Consultada: Historia de la Filosofía -Desde la antigüedad hasta nuestro días –

Biografia de Confucio Religiones de Oriente Pensamiento Doctrina

Biografía de Confucio – Religiones de Oriente

En la larga historia de China destaca un hombre que ejerció una influencia tan grande en la sociedad, que incluso se dejó sentir en el sistema comunista del país. Este hombre fue el filósofo Kung Fu-tse, conocido en el mundo occidental como Confucio. Kung Fu-tse significa “maestro K’ung”. Hay un hecho que nunca debe perderse de vista, porque se presta a error: Confucio no fue un fundador de religión, sino un filósofo, maestro y político de dimensiones fuera de lo común.

Confucio -le llamaremos por su nombre latino, por ser el más conocido- vivió de 551 a 479 a. de J.C. De su vida sabemos muy poco, porque los siglos han tejido a su alrededor una maraña de fábulas y leyendas. Posiblemente descendía de una familia noble venida a menos. Gracias a su clara inteligencia, finalmente llegó a ser una de las personas más sabias que jamás haya tenido China.

Biografía de Confucio Confucio es el nombre que aparece en primer lugar en la literatura, en la filosofía y en la historia del pensamiento de la China, donde este gran pensador vivió hace 2500 años. Fue, además, el primer reformador político. Los primeros datos biográficos que se conocen de él son del siglo II a. C.

Había nacido en 55 a. C en Tsou, pequeño estado feudal de Lu, en el sudeste de la actual provincia de Shantung (en el nordeste chino). Se afirma que descendía de la familia real de Shang, que constituyó la segunda dinastía china. Su padre había sido gobernador de Tsou a la edad de setenta años y se había distinguido en empresas militares.

Los primeros misioneros jesuitas derivaron la forma latinizante Confutius y Confucius hasta llegar al “Confucio” de hoy. El nombre proviene de Kun-FuTzu o Maestro Kung.

El sistema político de la época se basaba en el feudalismo sorprendentemente similar al de occidente medieval. Los señores feudales se negaban a obedecer al poder central que se volvió cada vez más débil. En estas circunstancias, aparece la figura de Confucio.

Desde los treinta hasta los cincuenta años, se dedicó al estudio y a la enseñanza. Filósofo político y social, sentía la necesidad de llevar a la práctica sus teorías.

A los cincuenta años fue magistrado y, luego, encargado de obras publicas. Más tarde fue designado secretario mayor de justicia y, finalmente, en el 496 a.C., primer ministro del monarca. En esa situación, demostró ser un hábil administrador y restableció algo del orden político y la igualdad social. Confucio opinaba que la armonía política debía basarse en la armonía moral. Es decir que el concepto ético estaba, para este pensador, indisolublemente unido a la práctica política.

Su pensamiento se orientó en general hacía una filosofía del orden social. Para ello se basó en un período histórico ideal, los primeros tiempos do la dinastía Chu, durante los cuales tanto el emperador como los príncipes y el pueblo profesaban un gran respeto por el orden.

Para Confucio el gobierno significaba sobre todo, “cada cosa en su justo lugar” y en particular, en el ámbito de la sociedad, por la cual se interesó más que por el individuo. Y habló muy claro con respecto a qué necesitaba la China, para superar los males sociales: “Para gobernar bien bastará que el príncipe sea príncipe; el ministro, ministro; el padre, padre, y el hijo, hijo’

Debido a su gran fama de sabio, se lo consultaba ante cualquier descubrimiento de restos arqueológicos; respondía siempre con prontitud y dominio de la materia.

Tal fue el prestigio de la sabiduría de Confucio, que se afirma que tuvo setenta y dos discípulos y tres mil seguidores, por lo cual se lo describe como un brillante maestro. Él mismo se consideraba un tzu, es decir, un maestro, no un filósofo.

«No enseñaré a quien no sienta ganas de aprender—proclamaba Confucio— y no explicaré nada a quien no se esfuerce en aclarar las cosas por su cuenta. Y si explico un cuarto de la verdad, y el alumno, pensando y reflexionando él solo, no deduce los otros tres cuartos, no pienso seguir instruyéndolo.”

Luego de abandonar su tierra y el poder por catorce años, volvió a la patria. Así, a los sesenta y siete años (en el 484), comenzó su período más fecundo como compilador de textos y como filólogo. Según sus propias palabras, trataba de recorrer la tradición, más que de renovarla. Ya en su vejez, publicó antiguas canciones y dejó una compilación de documentos históricos denominada Shu Ching.

El único libro que escribió fue el Ch’un Ch’iu, en el que se ocupa, fundamentalmente, de restablecer el respeto por las jerarquías.

La obra más importante de la enseñanza confuciana no fue escrita por el propio Confucio, sino por sus discípulos y se halla reunida en Los cuatro libros clásicos o Shú. Se trata de la colección de diálogos, frases y sentencias pronunciadas a lo largo de su vida.

El pensamiento y las enseñanzas de Confucio se recopilaron en sus Analectas (Lunyu), cuyos veinte capítulos recogen principalmente las máximas del “Gran Sabio” y las breves discusiones que solía mantener con sus discípulos. Este libro fue para la antigua China lo mismo que la Biblia para Occidente. A los civiles se les recomienda que se comporten de acuerdo con lo expuesto en esta obra; y a quienes desean ser funcionarios y dedicarse a la política, se les aconseja que la estudien a fondo. Un antiguo dicho chino reza así: “Con la mitad de las Analectas podrás gobernar el país”; eso quiere decir que para gobernar bien un país basta con dominar la mitad de la teoría expuesta en este libro.

Según la tradición, Confucio habría agregado algunas secciones a obras, como el I Ching, el clásico Libro de las mutaciones, libro oracular y sapiencial. Probablemente fueron suyas las directivas para la elección de los textos y para su interpretación ética, si bien Confucio no vaciló en criticar los abusos de la adivinación.

Según palabras de Liv Yutang, escritor y filólogo chino contemporáneo, “Confucio fue maestro de la piedad filial y conservó intacta en su memoria una imagen idealizada del padre. Al principio, el muchacho cuidaba rebaños, pero luego iniciaría sus estudios por cuenta propia.

Poseedor de una fértil imaginación histórica y aun cuando más tarde se mostró como el mayor de los moralistas chinos, alentó siempre una gran pasión hacia la historia antigua, sobre todo, la de un milenio antes de su época y también afirma Liv Yutang: “El sabio murió a los setenta y dos años, gozando fama de gran maestro, pero desconocedor de la influencia que ejercía sobre el pueblo chino.

El propio Confucio sintetizaba su vida con estas palabras: 14 los quince años, mi espíritu se hallaba ocupado en la búsqueda de la verdad mediante el estudio; a los treinta, ya había encontrado principios sólidos e inmutables; a los cuarenta, ya había superado todas las dudas y vacilaciones; a los cincuenta años, conocía la ley que el Cielo ha impreso en todos los seres para que se dirijan a su propio fin, a los sesenta, conocí con facilidad las causas de todas las acciones; a los setenta, satisfice los deseos de mi corazón en su justa medidas.

Sentía un interés extraordinario por la política, hecho sorprendente si tenemos en cuenta que vivió en una época muy intranquila. El emperador reinante no era más que un títere. En realidad, quien mandaba era la poderosa nobleza. Para costear sus continuas guerras, el pueblo fue esquilmado por completo, y Confucio, que conocía bien tales problemas por su propia miseria, decidió dedicar su vida a buscar una solución que subsanara tanta arbitrariedad. Llegó a la conclusión de que la única posibilidad era establecer una nueva política de gobierno. El soberano no debía considerar como lo más importante la consecución de su propio bienestar, sino la felicidad de todos sus súbditos, y así señaló al emperador el objetivo sagrado de conseguir esto. Los impuestos, que habían llegado a extremos inaguantables, tenían que reducirse considerablemente; debían suprimirse los castigos crueles e inhumanos, porque sólo donde hay paz puede haber felicidad.

Algunas Máximas Para Tener en Cuenta:

“Recompensar la injuria con la indiferencia y el beneficio con la gratitud: he aquí lo justo.”

“No hables bien de ti a los demás, pues no habrás de convencerlos; no hables mal, pues te juzgarán mucho peor de lo que tú pudieras decirles.”

“El hombre, aun el más débil, puede hacer alguna cosa buena: si no es capaz de ciencia, tal vez lo sea de virtud.”

“No dejéis nunca sin recompensa una buena acción, aunque os parezca dudosa.”

“Pensad antes de obrar, y no comencéis nada sin haber consultado las circunstancias bien a fondo.”

Silvia Arrau

PARA SABER MAS…

Los alumnos se dirigían a Confucio traídos por su fascinante personalizad, pero también porque él podía ofrecerles la oportunidad de completar los estudios avanzados de literatura, historia y filosofía. Y, principalmente, jorque los preparaba para la carrera oolítica, ya que su meta era formar :uncionarios para un nuevo estilo de administración pública. Muchos de sus alumnos llegaron a obtener excelentes empleos: estudiar con Confucio era casi igual a triunfar en la vida.

A pesar de que Confucio los había convertido en blanco permanente de sus críticas, los nobles aceptaban a sus alumnos. En primer término, porque no los consideraban peligrosos (Confucio predicaba que sus reformas debían triunfar por la persuasión, y no por la violencia), y en segundo lugar, porque necesitaban —aunque ellos no lo fueran— funcionarios educados, bien preparados y, sobre todo, conocidos por su moralidad y lealtad, virtudes que constituían puntos fundamentales en las enseñanzas del maestro.

De hecho, la idea de Confucio era crear una nueva aristocracia de servicio comunitario, una “élite” basada exclusivamente en el mérito personal, que sustituyese a la vigente nobleza militar hereditaria. Por ello, era fundamental para él que sus alumnos adoptasen las reglas del “li“, palabra que significa ceremonial, ritual, normas de etiqueta social, en fin, buena conducta en general. Como sólo durante la realización de las ceremonias religiosas la conducta de los hombres se orienta al respeto mutuo y la cooperación, Confucio juzgó que ese comportamiento debía ser generalizado en esa época revuelta.

El “li” incluía prácticas rituales, pero Confucio afirmó que ellas sólo tienen

valor cuando representan “una señal externa y visible, de una gracia interior y espiritual”. Despreció el ritual falso y detestó ver “las formas del «li» practicadas por los que no mostraban reverencia interna”.

Eximio ejecutante del “sé”, un instrumento musical de cuerdas semejante al laúd, Confucio consideró que el “li” estaba íntimamente ligado a la música. Acostumbraba decir que el carácter de los estudiantes debía ser estimulado a través del estudio de la poesía, afirmado por el estudio del “li” y pulido por medio del aprendizaje musical, que constituía su ornamento final.

Predicó la sinceridad como suprema virtud, y abominó de la hipocresía. Pero explicó que la conducta ideal no consistía solamente en cumplir, a cualquier precio, con la palabra empeñada, o sostener el mismo objetivo independientemente de las circunstancias, sino en saber también ser flexible. Dijo que el “shih” (caballero) podía tener defectos, pero también tenía que estar siempre dispuesto a corregirlos.

Insistió en que no bastaba ser sincero en pensamientos y palabras, pues la verdadera sinceridad estaba en las obras; señalar lo correcto sin practicarlo era cobardía. Afirmó que el hombre debe estar preparado para sacrificar su vida, si es necesario, en defensa de sus principios.

El verdadero aristócrata no necesita ser guerrero ni noble por nacimiento. Confucio desea que sus alumnos adquieran virtudes aristocráticas y eviten los vicios de la nobleza; que gocen del prestigio de la nobleza militar, sin prepararse exclusivamente para la guerra. Quería inculcarles un sentido de vocación y misión, de autoconfianza, determinación, responsabilidad e independencia. “No se preocupen por no ejercer ciertos cargos, trabajen en cambio para ser capaces de ejercer sus funciones; no se preocupen por ser desconocidos, sino por ser merecedores de una buena reputación”.

Los alumnos debían condenar los defectos morales, pero más los propios que los ajenos. “Quien es riguroso consigo mismo es indulgente con los demás, y evita resentimientos. Cuando vean a una persona admirable, traten de imitarla; cuando observen a alguien que no lo es, examínense a sí mismos. Un caballero se avergüenza por permitir que sus palabras superen a sus hechos; él actúa primero y habla sobre el asunto después. . .”

Con el tiempo, China logró una forma de gobierno basado en las ideas de Confucio. El emperador, que ocupaba el cargo más elevado, tenía que ser el mejor, aunque podía delegar sus funciones en los ministros, que eran quienes gobernaban en realidad y habían conseguido este cargo por sus cualidades personales, sin que su nacimiento tuviera nada que ver en ello, al menos en teoría. Porque, desde luego, a menudo había circunstancias menos favorables en tiempos de intranquilidad o de desequilibrio en la economía. Sin embargo, se puede decir que la forma de gobierno imperante en China fue la determinada por el maestro Kung.

CONFUCIO MUERE – EN CHINA SE DIFUNDE EL CONFUCIANISMO
Los últimos discípulos son importantes porque ellos fueron los responsables de la transmisión de las enseñanzas confurianas: Tsu-yu, que propuso la educación universal del pueblo; Tsu-hia, que tuvo muchos alumnos importantes y llegó a ser gobernador de una provincia; Tseng-shen, el moralista, que tuvo setenta discípulos; Yu-yo, que por su sabiduría llegó a ser comparado con Confucio.

Pero ninguno de ellos transmitió con fidelidad la doctrina del maestro. Sólo conocieron a Confucio en su última etapa, como erudito y no como reformador apasionado, “”””ieron, así, mayor importancia a la enseñanza formal, al ceremonial, al ritual, preocupándose más de la virtud individual que de la organización social. Cada uno pretendía ser el legítimo representante de la doctrina de Confucio; sostuvieron disputas y formaron escuelas divergentes que contribuyeron a obscurecerla.

Poco se sabe sobre los últimos años de la vida de Confucio. Pero existen pruebas de que dedicó ese tiempo a ordenar sus manuscritos y las informaciones recogidas durante sus viajes. Parece que organizó entonces el “Libro de Poesía”, antología que llegó hasta nuestros días. Mas no dejó de enseñar y de ejercer influencia en los asuntos públicos, a través de sus discípulos. Aún una vez más intentó intervenir en política, recomendando la invasión del poderoso Estado de Ts’i, tradicional enemigo de Lu, que a la sazón se encontraba dividido por una guerra civil.

Creía poder contar con el apoyo de la inmensa mayoría de la población de Ts’i, y con la mitad de su ejército, amotinado contra el gobierno tiránico de una familia que había usurpado el poder. Sus consejos fueron desechados, pero el episodio mostró bien a las claras que Confucio no era un pacifista a todo trance, sino más bien un político y un moralista convencido de la necesidad de luchar por causas que consideraba justas.

No se conocen las circunstancias de su muerte, acaecida en 479 a.C. Pero, en ocasión de una dolencia anterior, Tsu-lu, junto al lecho donde el maestro yacía aparentemente inconsciente, se lamentó de que Confucio jamás había, ocupado un alto cargo, habiéndose comportado los discípulos siempre como si fuesen ministros a la espera de un dignatario. Confucio, que había ya recuperado el conocimiento, oyó las palabras de Tsu-lu, y le preguntó:

—¿A quién creen ustedes que yo podría engañar, fingiendo tener ministros cuando en realidad no los tengo? ¿Podría engañar al Cielo? Por otra parte, ¿no es mejor que muera en vuestros brazos, amigos míos, que entre ministros?

Entonces Tsu-lu le pidió ‘permiso para rezar por él. Confucio sonrió:
—Mi propia oración ya fue hecha hace mucho tiempo.

Después de su muerte, los discípulos se dividieron en, por lo menos, ocho escuelas distintas. Muchos de ellos se convirtieron en profesores famosos, ministros de Estado, gobernantes, tutores de reyes. Eran disputados por ser los únicos que habían conservado en sus escuelas una disciplina regular de preparación para el servicio público. Vulgarizaron y distorsionaron el confucianismo, inventando leyendas y tradiciones, así como también alteraron la doctrina para conciliarla con otras corrientes intelectuales, o para hacerla más agradable a los poderosos, a cuyas costas vivían.

Sólo después de sufrir modificaciones el confucianismo llegó a triunfar en China alrededor del siglo II a.C. Los tres siglos posteriores a la muerte de Confucio fueron decisivos para la civilización china. Fueron años de importantes transformaciones. Pero, en ese siglo, se logró finalmente la centralización política, aunque fuera a través de la conquista militar. No obstante, el unificador y su hijo reinaron poco tiempo, y una nueva familia imperial, los Han, favoreció la centralización de la administración y percibieron que ésta sólo sería eficiente si se la confiaba a ministros seleccionados, y no a sus familiares o a los nobles, que perdieron importancia.

La filosofía se hizo así popular, y los filósofos y eruditos pasaron a ser cortejados por los gobernantes que escuchaban sus consejos y les solicitaban opiniones. Los discípulos de Confucio se esforzaban por difundir su doctrina y ayudar a los gobernantes a mantener unida a China.

Religion Asiatica:Biografia de Gautama Buda-El Budismo

Religión Asiatica: El Budismo

BIOGRAFÍA DE BUDA (-550 A -471)

Gautma Buda

INTRODUCCIÓN: Gautma Buda (c. 563-c. 486 a.C.), fundador del budismo. Nació en el bosque Lumbinī, en las proximidades de Kapilavastu (actualmente en Nepal, cerca de la frontera con la India).

El nombre de Gautama Buda, por el que se conoce al Buda histórico, es una combinación del nombre de su familia, Gautama, y el epíteto Buda, que significa El Iluminado. A pesar de todos los esfuerzos realizados por los analistas y estudiosos, las fechas de su nacimiento y muerte siguen siendo dudosas.

Las diversas fuentes budistas están de acuerdo en que vivió 80 años, pero no sobre las fechas concretas. Los seguidores de la escuela budista Theravada sitúan su nacimiento en el año 623 a.C. y su muerte en el 543 a.C., pero estas dataciones son rechazadas por la mayoría de los historiadores occidentales e hindúes.

Las fuentes antiguas ofrecen dos cronologías diferentes: la cronología larga, basada en fuentes cingalesas, que sitúa el nirvana final de Buda alrededor de 218 años antes de la consagración del rey Asoka (273 a.C.); y la cronología breve, avalada por todas las fuentes chinas y sánscritas, que datan la muerte de Buda 100 años después de la consagración de Asoka.

Todos los relatos que han llegado hasta la actualidad sobre la vida de Buda fueron escritos, muchos años después de su muerte, por discípulos proclives a la idealización de su maestro, por lo que resulta difícil separar los acontecimientos reales de los numerosos mitos y leyendas sobre su vida. Además, la mayor parte de las tradiciones budistas sostiene que Buda no fue sino la última encarnación en una serie de vidas recogidas en diversas historias edificantes.

Para el budismo, los mitos y leyendas que rodean la figura del Buda histórico son tan importantes como sus palabras y hechos, de ahí que los detalles históricos de su vida resulten difíciles de establecer y, acaso por ello, no reciban un tratamiento preferente respecto a los relatos y doctrinas que se añadieron.

INFANCIA Y JUVENTUD: Hijo del jefe de la clase guerrera Sakya, de Kapilavastu, Buda nació con el nombre de Siddhartha. Después de su iluminación fue conocido también por el nombre de Sakyamuni (sabio de los Sakyas). Dice la leyenda que su madre, Mahamaya, poco antes de dar a luz soñó que un hermoso elefante blanco se introducía en su matriz. Ella falleció poco después de nacer su hijo. Se dice que los brahmanes examinaron al recién nacido y predijeron su destino como monarca universal o Buda.

Fue educado por su padre y su madrastra en un ambiente de lujo y, al parecer, mostró una temprana inclinación hacia la meditación y la reflexión, lo que disgustó a su progenitor, que quería hacer de él un guerrero y un gobernante más que un filósofo religioso. En sus propios discursos Buda recordó que meditó y entró en su primer trance cuando aún era niño. Cediendo a los deseos de su padre, se casó muy joven y participó en la vida mundana de la corte. Tuvo un hijo, a quien llamó Rahula (‘Vínculo’).

Los brahmanes examinaron al recién nacido y predijeron su destino como monarca universal o Buda. Según la tradición, Buda empezó a buscar la iluminación a los 29 años, cuando vio por primera vez un anciano, un hombre enfermo y un cadáver, descubriendo de pronto que el sufrimiento es el destino de toda la humanidad.

Después se encontró con un pacífico y sereno monje mendicante, y a partir de entonces decidió adoptar su forma de vida, por lo que abandonó a su familia, la riqueza y el poder para iniciar la búsqueda de la verdad. Esta decisión, que el budismo denomina Gran Renuncia, es celebrada por los budistas como un momento crucial en la historia.

Así pues, abandonó de inmediato el palacio, a su mujer y a su hijo y salió al encuentro del mundo. Vagó como mendigo por el norte de la India, donde recibió las enseñanzas de algunos famosos maestros brahmanes, los cuales pronto agotaron su capacidad para enseñarle.

Continuó su búsqueda y terminó por establecerse en Uruvela (cerca de la actual ciudad de Bod Gaya), con cinco de sus discípulos, uno de los cuales también había formado parte de los brahmanes que reconocieron como Buda al recién nacido Siddhartha. Durante casi seis años se esforzó por alcanzar la iluminación a través de la práctica de un severo ascetismo, convirtiéndose en un auténtico esqueleto viviente.

Tras demostrarse infructuoso este método, volvió de modo gradual a realizar una dieta normal, recuperó su salud y modificó su régimen ascético, aunque perdió en este proceso a sus discípulos, que condenaron lo que consideraron su nueva debilidad.

ILUMINACIÓN: A los 35 años de edad dio un gran paso hacia la Iluminación mientras estaba sentado bajo una higuera de agua en Bod Gaya. La tradición dice que una noche se sentó decidido a no levantarse hasta haber alcanzado el nirvana. Primero fue asaltado por los ejércitos demoniacos de Mara, señor de la ilusión, que intentaron sustraerle de su meditación. Mara se retiró vencido, incapaz de romper su concentración, y Buda siguió meditando.

Durante la noche alcanzó niveles de conciencia cada vez más altos, llegando a conocer sus vidas anteriores y al “ojo divino” capaz de seguir la reencarnación de todos los seres. Captó las Cuatro Nobles Verdades: la vida es sufrimiento; la causa de este sufrimiento proviene de que el hombre desconoce la naturaleza de la realidad y se apega a los bienes materiales; el sufrimiento puede tener fin si el hombre logra superar su ignorancia y renuncia a las ataduras mundanas; el camino para lograr esta superación es la Óctuple Senda (o Camino de las Ocho Etapas), que se resume en principios tales como moralidad, concentración y sabiduría.

Fue éste el instante en el que Buda experimentó la Gran Iluminación que le reveló el camino de la salvación. Libre ya del ciclo de la reencarnación y dotado de una sensibilidad sobrehumana, pasó las siguientes semanas considerando varios aspectos de su realización.

MAESTRO: Buda viajó por el valle del río Ganges enseñando su doctrina. Decidido a divulgar el dharma (o verdad eterna) que había perfeccionado, lo primero que hizo fue reunirse con sus antiguos discípulos cerca de Benarés y éstos, cautivados por su sinceridad, le aceptaron como maestro y se hicieron monjes.

Poco tiempo después predicó su primer sermón en las cercanías del actual parque Deer. Este sermón, cuyo texto se conserva, contiene la esencia del budismo y muchos eruditos lo consideran comparable, por el tono de su altura moral e importancia histórica, al Sermón de la Montaña de Jesucristo. Los principios básicos de su nueva doctrina fueron el Camino del Medio y la disciplina monástica, que estableció para abrirse paso de la mejor forma posible entre los extremos del sacrificio y la autocompasión.

Acompañado por sus discípulos, Buda viajó por el valle del río Ganges enseñando su doctrina, reuniendo adeptos y estableciendo comunidades monásticas en las que cualquiera podía ingresar, sin importar su rango social. Regresó durante un breve periodo de tiempo a su ciudad natal y convirtió a su padre, a su mujer y a otros miembros de su familia. Un rico seguidor sufragó la construcción de un monasterio en Savatthi, que se convirtió en la principal residencia de Buda y el núcleo de difusión de sus enseñanzas. Otros monasterios fueron fundados en las principales ciudades existentes en el curso del Ganges.

La larga existencia de Buda como maestro y líder no estuvo desprovista por completo de problemas. Se tiene noticia de que hubo grupos religiosos rivales, en particular los jainíes, que atacaron sus enseñanzas e incluso a él mismo. Su primo y discípulo Devadatta quiso vengarse de él al ver frustrada su ambición de heredar el liderazgo de la sangha (comunidad monástica), planeando primero su asesinato y provocando, más tarde, un cisma en la sangha que duró poco tiempo.

LA VERDAD DE BUDA
Iluminado su pensamiento, Buda habló encontrado la verdad que buscaba. Ahora sabía que el mal de la vida es el deseo, y su móvil la ilusión. Los hombres todo lo quieren; y nada existe en realidad sino ilusiones engañosas, apariencias del vacío. Destruir en nosotros la ilusión vana, sosegar el deseo, perfeccionarnos en la virtud, nos permitirá al fin entrar en la paz eterna del Nirvana, donde el espíritu recobra su apacible esencia. Así meditó Buda bajo el árbol de la sabiduría, y luego se levantó y partió.’Iba a predicar una nueva moral, no de penitencia, sino de caridad, de tolerancia y amor. Iba a llevar la voz de la esperanza a los oprimidos, a -desdeñar las castas y consolar a los que sufren. Aquel árbol sagrado de Buda-Gaya aún se venera en la India, y trescientos millones de budistas comparten su fruto.

MUERTE E INFLUENCIA: Después de una vida de actividad misionera, Buda falleció a los 80 años en Kusinagara (en el actual Nepal), por haber ingerido alimentos en mal estado. Al parecer predijo su muerte y avisó a sus discípulos, pero se negó a darles ningún precepto sobre la futura organización y propagación de sus doctrinas, insistiendo en que ya les había enseñado lo que necesitaban para salvarse.

El arte budista posterior creó descripciones magníficas de su lecho de muerte, con animales y gente llorando con amargura mientras sus discípulos iluminados contemplaban con serenidad su nirvana final. Su cuerpo fue incinerado y sus reliquias divididas entre ocho stupas.

Buda falleció a los 80 años en Kusinagara. Buda está considerado como uno de los seres humanos más grandes que han existido, un hombre de carácter noble y compasivo, visión penetrante y pensamiento profundo. No sólo fundó una gran religión, sino que su rebelión contra las radicalidades hedonistas, ascéticas y espirituales, y contra el sistema de castas, influyó de un modo decisivo en el hinduismo. Su rechazo de la especulación metafísica y su pensamiento lógico introdujo una importante corriente analítica de la que hasta entonces carecía la tradición hindú.

LAS PALABRAS DE BUDA
Quien ha comprendido que todas las cosas creadas perecen, no siente más el dolor.

Quien ha soltado todos sus lazos, alejado las tentaciones, renunciado a los deseos, es el más grande de los hombres.

¡Es difícil disciplinarse a sí mismo! Pero podrás enseñarlo a los demás, con el ejemplo, y entonces lo habrás logrado contigo mismo.

Es muy fácil realizar para sí mismo actos malvados y dañosos. Difícil es hacer aquello que es útil y bueno.

El mundo aprecia al que es virtuoso, inteligente, justo, sincero, y cuida sus propias acciones.

El odio no termina con el odio, sino con el amor. Esta es una regla muy antigua.

Un hablar airado es doloroso y recaeré sobre quien lo tuviera. No habléis ásperamente a nadie porque os contestarán de le misma manera.

Quien cumplimenta y reverencia a los ancianos crecerá en vida, felicidad, fuerza y belleza.

Quien actúa mal, llora en éste y en el otro mundo; llora en todas partes.

PARA SABER MAS…
LA LIBERACIÓN COMIENZA CON EL FIN DE LOS DESEOS

Al concluir su meditación bajo una higuera, Sidarta buscó a los cinco compañeros que lo habían abandonado y les anunció su descubrimiento: era posible anular las nuevas encarnaciones y escapar de los sufrimientos del mundo.
Su premisa básica era: todo vivir es sufrir. ¿Cómo evitar, entonces, el propio vivir? ¿Cómo abolir esa forma de existencia que se conoce como vida? Es inútil suicidarse, porque eso conduciría únicamente a una nueva encarnación, al regreso al mundo de los dolores.

También es inútil buscar el éxtasis por los medios tradicionales: el yoga y la ascesis o ascética. Siempre se concluye volviendo al mundo de los dolores. ¿Cómo extinguir la vida a un nivel tan profundo, que se pueda finalmente reposar en el mar del éxtasis eterno? ¿Cómo disolverse para siempre en ese “todo fulgurante” (que los éxtasis apenas dejan vislumbrar) “como la gota de lluvia se disuelve en el océano”? ¿Cómo cortar los lazos que unen el “yo” a ese mundo de sufrimiento?

Lo primero que hay que hacer, pensó Sidarta, es identificar esos lazos.
Ellos son el deseo de las cosas terrenales: la sensualidad, la venganza, el poder, la riqueza, la posesión, que nos encadenan al mundo, prometiéndonos felicidades jamás alcanzadas. Ellos sólo causan ilusiones y la inevitable frustración. En el éxtasis, a través del cual se puede escapar del “lado de acá” del mundo, para ingresar en “el más allá”, no hay deseos: tan sólo una paz infinita y luminosa. Lo que más temen los místicos son los recuerdos de las cosas deseadas, que se introducen en sus meditaciones y perturban los éxtasis.

El deseo del mundo siempre nos conduce de vuelta al mismo mundo. El primer paso para lograr la liberación, es, pues, abstenerse de deseos. El desapego perfecto y duradero de este mundo inferior no puede, en verdad, ser obtenido en una sola vida. Pero los esfuerzos de liberación hechos en una vida son heredados por la próxima, por la ley del “Karma”. Cada reencarnación aproxima más al individuo bueno a la libertad. Tendrá que esforzarse siempre hasta alcanzar el fin del camino. Cuando sea roto el último lazo de los deseos, llegará a su fin el ciclo de las reencarnaciones y también concluirá la propia ilusión del “yo”. Entonces sólo existirá el Nirvana, el verdadero conocimiento. Hasta el término de su vida, Sidarta explicó pacientemente que el Nirvana no podía ser expresado. Era algo para ser experimentado y no descripto.

Arte mahayánico birmano

Buda pasa por encima del círculo del infierno, en un carro celestial.
(Arte mahayánico birmano, siglo XIX.)

LAS CUATRO VERDADES Y EL CAMINO DE LOS OCHO SENDEROS
A los monjes que lo escuchaban, Sidarta, ahora Buda o el Iluminado, resumió sus ideas en cuatro conceptos, las “Cuatro Nobles Verdades” de la tradición budista:

1 – Todo es dolor.
2 – El dolor nace del deseo.
3 – El dolor se extingue con la extinción del deseo.
4 – Para lograr la anulación del deseo es preciso seguir el camino de los Ocho Senderos.

Y proveyó un conjunto de reglas para poder llegar al Nirvana: opiniones correctas (esto es, comprensión de lo que Buda explica); intenciones correctas, motivos correctos, palabras correctas, ocupación correcta, esfuerzo correcto, pensamiento correcto, y meditación (éxtasis) correcta. El Camino de los Ocho Senderos es una recomendación del autocontrol. Aun las buenas acciones y la búsqueda del éxtasis, por ejemplo, pueden basarse en el deseo de ser admirado y reconocido.

En ese caso todos los esfuerzos son inútiles, y se continúa atado al mundo. Quien sigue el Camino de los Ocho Senderos tiene que abstenerse de las malas acciones. No se puede matar, no se puede ser soldado o verdugo (regla observada estrictamente por los jainistas). Hay que mantenerse alerta y despierto contra las trampas que tienden los deseos. Por eso el primer grado de la ascesis consiste en un profundo conocimiento de sí mismo, no para complacerse en la autocontemplación, sino para saber con precisión cuáles son los puntos débiles de nuestro “yo” al deseo.

Para los occidentales, el hecho más extraño del budismo en su forma primitiva y pura —el camino del Nirvana—, tal como fue enseñado por Sidarta, es que sea una religión en la que el múñelo divino carece de importancia.
En rigor, Sidarta ni siquiera sostenía la inmortalidad de las almas que transmigran: en ningún momento existe un “yo” constante. El “yo” es una ilusión. Lo que realmente existe es una sucesión de estados diferentes del ser (los “Skandhas”). Cuando alguien muere, lo que pasa a otro cuerpo es sólo una cadena de causas y efectos.

Tanto el budismo como el jainismo originarios, reacciones ambas contra el brahmanismo oficial de la sociedad de “varnas“, pueden ser definidos, entonces, como “ateos” en la práctica, puesto que en ellos cuentan más los modelos humanos que alcanzaron la perfección que los dioses.

Ver: La Leyenda del Nacimiento de BUDA

Fuente Consultada: Enciclopedia Encarta