Dictadura en Argentina

Gobierno de Stroessner en Paraguay Dictadura Militar Represion

La dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989)

En 1954, con el apoyo del gobierno de EE.UU., un golpe de do instaló en Paraguay una de las dictaduras más prolongadas d historia del continente, organizada en torno de la figura del general Alfredo Stroessner.

Una economía agrícola

En la década de 1950, según los censos del periodo, más del 6 de la población paraguaya estaba compuesta por peones ruraless campesinos, mientras que sólo 1.500 propietarios eran los dueños del 85% de las tierras cultivables. Por su parte, la industria paraguaya era casi inexistente, y sólo se elaboraban algunos bienes derivados de la producción agropecuaria.

Por el desarrollo del sistema fluvial y porque el 90% del comercio exterior se realizaba a través de los ríos, el Estado no había nececitado construir una red de ferrocarriles o de caminos, como en otros países de América Latina.

La dictadura de Stroessner no intentó modificar esta situación; Durante su vigencia, no llevó adelante ninguna medida tendiente a fomentar el desarrollo industrial del país. Por otra parte, el reducido mercado interno —por entonces, Paraguay contaba sólo con 1.500.000 habitantes— desalentó los negocios industriales. Al mismo tiempo, las grandes facilidades otorgadas a los importadores y contrabandistas, provocaron que la escasa producción se llevara, adelante de un modo casi artesanal.

Buscando algún tipo de apoyo, que diera le legitimidad a su gobierno entre los trabajadores rurales y campesinos, la dictadura llevó a cabo un plan basado en la creación de colonias agrarias en las tierras menos productivas del país. El plan significó el traslado de los campesinos más pobres hacia regiones distantes, y la venta al Estado, por parte de los grandes propietarios, de tierras sin mayor valor, a altos precios.

La reforma no mejoró las condiciones de vida de los campesinos. Éstos carecían de recursos para poder cultivar sus tierras y muchos las vendieron inmmediatamente. Otros comenzaron a organizarse para defender sus derechos, en las denominadas “Ligas Agrarias”. La dictadura no toleró la actividad de estas organizaciones, la que fue duramente reprimida mediante el secuestro de sus dirigentes y la persecución de sus integrantes.

La represión bajo la máscara democrática

Si bien la dictadura de Stroessner mantuvo formalmente algunas de las instituciones democráticas (por ejemplo, las elecciones), apoyó su política económica en una violenta represión. Se declaró el Estado de sitio permanente (que sólo era suspendido algunos días antes de las elecciones), se multiplicaron las torturas y las persecuciones policiales masivas y se organizó una red de espionaje que vigilaba y denunciaba a todo individuo sospechoso de actividades antigubernamentales.

El autoritarismo y el conjunto de medidas represivas aplicadas por la dictadura, impidieron el desarrollo y organización de los opositores. Las dificultades para las actividades de los partidos políticos y la persecución emprendida contra los miembros de las Ligas Agrarias llevaron a que, a mediados de la década de 1960, se crearan algunas organizaciones que consideraron que la vía armada era el único camino para derrocar al dictador y llevar adelante los cambios necesarios para el establecimiento de una sociedad más justa e igualitaria.

Estado de sitio: Suspensión de todos los derechos y garantías que otorga la Constitución.

LA FARSA DEMOCRÁTICA: Hacia en 1962, en consonancia con el impulso que recibieron las reformas democráticas en América Latina, por la política de la Alianza para el Progreso, Stroessner buscó un candidato que le sirviera de opositor en las elecciones. Levantó por algunas horas el estado de sitio, para permitir algunos discursos del virtual oponente, y se hizo reelegir por otro período de 5 años.

EL CAPITAL EXTRANJERO Y LA INFLUENCIA DE LOS EE.UU.: Apenas llegado a! gobierno, el dictador paraguayo san‘cionó -en 1955— una ley que establecía un trato aún  más privilegiado al capital extranjero. Las empresas estadounidenses fueron las principales beneficiadas por la medida y, en poco tiempo, comenzaron a ejercer una fuerte influencia sobre las políticas de la dictadura. Un ejemplo de ello, fue la imposición de una comisión que asesoró al gobierno en materia económica. Al cabo de un tiempo de trabajo de esta comisión, las empresas estadounidenses pasaron a controlar casi por completo la agricultura y las finanzas del país. La explotación del Chaco paraguayo se realizaba por entero a través de compañías extranjeras (entre ellas, argentinas) que estaban autorizadas, incluso, a organizar su propia policía.

Y LA “ALIANZA PARA EL PROGRESO”

Antes de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones de América Latina estaban vinculadas comercial y financieramente a Francia, Inglaterra y Alemania. Después de 1945, la situación cambió profundamente, ya que los Estados europeos quedaron en ruinas y tardaron varios años en recuperarse, mientras que EE.UU. se convirtió en la primera potencia del mundo capitalista, a partir de su triunfo político militar, su supremacía atómica, su creciente capacidad tecnológica y la introducción constante, en el mercado, de nuevos productos con los que era muy difícil competir. Así, pasó a ser el mayor inversor extranjero y accionista de empresas industriales y el principal consumidor de la producción local, para muchos países del continente.

A comienzos de los años 60, asumiendo su nuevo protagonismo como centro del sistema capitalista mundial, EE. UU. propuso, a través de sus empresas, una nueva política para América Latina, conocida como la AlianzaPara El Progreso. El objetivo principal de esta política era evitar estallidos revolucionarios como el de Cuba, para lo cual se hacía necesario fomentar el crecimiento económico del continente y favorecer la incorporación de los sectores excluidos de la participación ciudadana, a través de garantizar el pleno funcionamiento del sistema democrático.

El crecimiento económico debía alcanzarse aplicando una reforma en la propiedad de las tierras, que sacara del estancamiento y el atraso a las zonas rurales y profundizando el proceso industrializador. Estos objetivos debían lograrse mediante la transferencia 20.000 millones de dólares a lo largo de diez años, mitad de los cuales provendría de EE.UU. y el resto inversiones privadas, que debían complementar los Estados latinoamericanos. Para llevar a cabo es reformas, los Estados debían conseguir más recursos a través de una reforma impositiva que permitiera mayor recaudación, cobrando más a los ricos y distribuir dichos recursos, facilitando el desarrollo de los sectores excluidos.

Pronto, los objetivos de crecimiento económico y democratización pasaron a un segundo plano, ocupando un lugar preeminente la seguridad y la defensa del continente ante un posible avance del comunismo. Gran parte de los capitales dirigidos a Latinoamérica para su desarrollo económico, fueron utilizados por los ejércitos de los diferentes países, que se convirtieron en los garantes del orden social.

Fuente Consultada:
Pensar La Historia-Argentina desde una historia de América Latina Capitulo 5  (Voces y Silencios en América Latina)

Porque Rosas demora la organizacion politica de Argentina? Historia

¿Porque Rosas demora la Organizacion Política de Argentina?

La demora de la organización nacional:

El asesinato de Quiroga provocó la sanción, por la Sala de Representantes de la provincia de Buenos Aires, de una ley —el 7 de marzo de 1835— , que nombraba a Juan Manuel de Rosas gobernador por un período de cinco años en vez del lapso habitual de tres. Le otorgaba también la suma del poder público “por todo el tiempo que, a juicio del gobierno electo, fuese necesario”.

La ley fue aprobada por 36 votos contra 4 y un plebiscito o consulta popular también la aprobó por 9.312 votos contra 8 (28 de marzo de 1835). El 13 de abril de 1835 Rosas asumió por segunda vez el mando en la provincia de Buenos Aires, y estábamos muy lejos de lograr una organización definitiva del país. Rosas siempre se negó al dictado de una constitución pues consideraba que primero debían organizarse las provincias internamente y sólo después de ponerse de acuerdo sobre el tipo de gobierno para el país.

Así lo expresó en 1873, desde su exilio en Inglaterra: “(…) es preciso antes (de sancionar una constitución) preparar al pueblo para ello, creando hábitos de orden y de gobierno, porque una constitución no debe ser el producto de un iluso soñador, sino el reflejo exacto de la situación de un país (…). Otorgar una constitución era un asunto secundario; lo principal era preparar al país para ello y esto es lo que creo haber hecho”.

Un planteo similar había hecho anteriormente Rosas en una carta que le escribió a Quiroga en diciembre de 1834, cuando éste iba a partir rumbo al norte para mediar en el conflicto entre Latorre y Heredia. Esta carta, de varias páginas, es la célebre Carta de la Hacienda de Figueroa, pues en esta estancia se escribió.

Con el ascenso de Rosas por segunda vez al poder, el término Confederación Argentina cobró plena vigencia. Aunque las provincias conservaban su autonomía, delegaban en el gobernador de Buenos Aires los Negocios Generales de la Confederación, como ya había ocurrido en los momentos anteriores cuando había desaparecido el gobierno nacional, pero en este caso, serían muchísimos los años en que se mantendría esta situación.

De esta forma, la provincia de Buenos Aires continuaba ejerciendo la hegemonía que ostentaba desde los tiempos coloniales. La Confederación era vista desde el exterior como un todo indisoluble con un único gobernante, Juan Manuel de Rosas.

Este último gobierno de Rosas duró diecisiete años. Al final de cada período de cinco años fue reelecto sin oposición. Rosas expresó que asumía ese “poder sin límites” por juzgarlo “absolutamente necesario para sacar a la patria del abismo de males en que la lloramos sumergida”. Desde 1835, en la conducción personalista se dieron unidos causa, partido y gobierno, fundidos con nación y patria.

Así, quienes se oponían a uno se oponían a los otros, y cometían en todos los casos “delitos” de perjurio y traición que, según Rosas, merecían tremendo y ejemplar castigo. Cuando Rosas asumió el mando hubo profusión de adornos en los frentes de los edificios y en los

monumentos como la Pirámide de Mayo; no escasearon los fuegos artificiales, los grupos con eufóricos “vivas” y “mueras”, los ornamentos colorados por doquier y los llamativos arcos de triunfo. La carroza de Rosas fue conducida a brazo hasta la Sala de Representantes, por 25 miembros de la Sociedad Popular Restauradora, fundada en 1833, y su brazo armado, la Mazorca, cuyo presidente fue el pulpero Julián González Salomón, quien encabezaba la marcha y, como los demás, iba vestido de rojo. Hubo oficios en los templos, que conservaron el retrato de Rosas y la insignia punzó junto a la Bandera.

La potestad de Rosas se consolidó con el poder absoluto. La suma del poder público le permitió disponer de la policía, de la milicia cívica y de la justicia de menor cuantía; el cuerpo de serenos creado por Viamonte fue militarizado y pasó a ejercer una estricta vigilancia política. Rosas transformó el Banco de Descuentos, fundado por Rivadavia con facultades para emitir papel moneda, en Casa de Moneda, aumentando cada vez más el circulante.

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE:

Después de las guerras de independencia, Buenos Aires alentó durante dos décadas una organización federal del sistema político-institucional, y postergó la constitución de un Estado nacional. La coalición de fuerzas del Litoral, con apoyo extranjero y de sectores disidentes de Buenos Aires, derrotó a Rosas en la batalla de Caseros.

Sobre las cenizas de Caseros se realizó el primer intento orgánico de creación de un Estado nacional, que al no contar con la adhesión legitimante ni los recursos de la autoexcluida provincia porteña, sobrevivió tan sólo una década. La Confederación Argentina resignó en Pavón su efímero liderazgo del proceso de organización nacional. Sobre las cenizas de Pavón se hizo un nuevo intento a partir del apoyo de las instituciones y los recursos de Buenos Aires y la subordinación política y económica de las provincias.

La falta de acuerdo sobre una fórmula política se manifestó en la persistencia de la lucha entre facciones y el recurrente surgimiento de fuerzas contestatarias. El Estado pudo igualmente consolidar su presencia institucional a través de diversos mecanismos. El Estado fue apropiando nuevos ámbitos operativos, redefiniendo los límites de la acción individual e institucional, desplazando a la provincia como marco de referencia de la actividad social y dominación política. La consolidación definitiva sobrevino cuando el Estado consiguió desporteñizane. Sobre las cenizas de Puente Alsina y los Corrales, el presidente Roca intentaría una “tercera fundación” del Estado.

La “unión nacional” se construyó sobre la desunión y el enfrentamiento de pueblos y banderas políticas. La unidad nacional fue siempre el precio de la derrota de unos y la consagración de otros.

Osear Oszlak, “Reflexiones sobre la formación del Estado
y la construcción de la Argentina”, en Desarrollo Económico,
vol. XXI, N° 84, enero-marzo de 1982 (adaptación).

Democracias Dictaduras y Formas Autoritarias de Gobierno America Latina

Democracias Dictaduras
Formas Autoritarias de Gobierno

Pensar la democracia significa reconocer la forma de ejercicio del poder, cuyo fin último consiste en garantizar la libertad y la vigencia de un conjunto de derechos para todos los hombres y las mujeres que integran una sociedad, haciendo de ellos verdaderos ciudadanos.

Pensar la democracia significa, también, analizar tanto los principales movimientos sociales que han impulsado la lucha por su construcción, como las situaciones en que ha sido amenazada y negada.

Por último, pensar la democracia significa conocer cuáles son, en el presente, las condiciones que posibilitan participar de su construcción y su consolidación. Para ello, es necesario conocer las características actuales de las sociedades latinoamericanas, considerando tanto los problemas sociales que permanecen desde hace siglos, como los que se han producido en las últimas décadas, fundamentalmente a partir de las denominadas dictaduras.

Los temas que se analizaran son los siguientes:

• Las características de las sociedades democráticas, de las dictaduras y de los gobiernos autoritarios.

• La forma en que se manifestó, en algunos países de América Latina, la continuidad de las características del orden social vigente a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

• Los principales movimientos sociales que intentaron construir o ampliar la democracia en nuestro continente.

• La negación de la democracia, a través de las dictaduras.

• Las posibilidades de la democracia, en el presente y en el futuro de las sociedades latinoamericanas.

En las ciencias sociales, el concepto democracia se utiliza a designar un sistema para la toma de decisiones y para la solución de conflictos. Se considera el ejercicio del poder es democrático las cuestiones que afectan al conjunto de la sociedad son resueltas mediate la participación de la mayoria de s A miembros. La participación en la toma de decisiones se denomina participación política. Ésta puede manifestar de diferentes formas, por medio de la actividad de los de los sindicatos de trabajadores, de las organizaciones de empresarios, de los centros de estudiantes, etc.

Los gobiernos democráticos

En las sociedades modernas resulta imposible que las decisiones sean tomadas por la totalidad de sus miembros, de un modo directo. Para solucionar este problema se han desarrollado formas de re presentación de la voluntad de los ciudadanos, los cuales participan del gobierno a través de sus “representantes”.

El concepto representación política, entonces, se utiliza para señalar el mecanismo por medio del cual determinadas personas ejercen el poder por delegación, es decir, en nombre y por decisión de otras. En las democracias actuales, los representantes pertenecen a partidos políticos y, una vez elegidos, su gestión puede y debe ser controlada por los representados, quienes tienen libertad para organizarse y hacer saber a los gobernantes sus puntos de vista sobre diferentes cuestiones. Esto es lo que se denomina opinión pública.

Un gobierno no resulta verdaderamente representativo si quienes son elegidos como representantes —diputados, senadores, etc.—, no se comunican permanentemente con sus representados, conocen sus necesidades y problemas y los tienen en cuenta a la hora de gobernar.

Los gobiernos democráticos son aquellos que se constituyen por medio de elecciones en las que participan, sin ningún tipo de presión, todos los miembros adultos de la sociedad, los que poseen el derecho de elegir y ser elegidos, a través de partidos políticos. Asimismo, los gobiernos democráticos garantizan que los miembros de la sociedad dispongan y puedan ejercer un conjunto de derechos y cumplan con determinado tipo de obligaciones, sin excepciones. Estos derechos y obligaciones, por lo general, se hallan establecidos por medio de leyes recogidas en constituciones, estatutos y códigos.

Sociedad y cultura democrática

En las ciencias sociales se utiliza el concepto cultura democrática para hacer referencia a la existencia de consenso, entre la mayoría de los miembros de una sociedad, acerca de los valores que inspiran las principales acciones, las normas que deben cumplirse, ciertos intereses u objetivos comunes a ser logrados por todos y algunos de los medios que lo posibilitan.

Una sociedad democrática es, entonces, aquella en la que la mayoría de quienes la integran:

• reconocen y aceptan la importancia de la diversidad de opiniones, valores, gustos, costumbres, ideas, etc.;

• respetan estas diferencias, es decir, no discriminan a quienes no piensan igual o tienen alguna característica distinta;

• valoran la importancia de llegar a acuerdos, en la medida de lo posible, como forma de resolver los conflictos sociales, rechazando las soluciones violentas;

construyen relaciones de cooperación y solidaridad para enfrentar los problemas que son comunes a todos;

poseen cierto compromiso o deseo de participar en la toma de decisiones que afectan al conjunto de la sociedad, ya sea formulando propuestas o, de un modo directo, a través de organizaciones como partidos políticos, centros de estudiantes, entidades de defensa de los derechos humanos, asociaciones vecinales, etc.;

conocen y defienden los derechos que les pertenecen y cumplen con sus obligaciones, convencidos de que de este modo se benefician a si mismos y a toda la sociedad.

LA DEMOCRACIA DIRECTA

En la forma directa de democracia las decisiones son adoptadas, sin intermediarios, por todos aquellos a los que afectan. Éste fue el tipo “original” de democracia desarrollado en la antigua Grecia. Mí, tma pequeña minoría con derechos políticos se reunía regularmente en asambleas para considerar los asuntos públicos y adoptar decisiones.

La democracia directa tiene una importancia Imitada en las sociedades actuales: dado que la mayo-nade la población posee derechos políticos, se torna imposible que millones de personas participen directamente en la toma de decisiones.

No obstante, existen algunas formas o prácticas inspiradas en la democracia directa. Es el caso de los llamados plebiscitos o referendos, mediante los cuales los gobiernos someten a la decisión de la mayoría de los ciudadanos un tema en particular.

Un requisito de las sociedades democráticas en la bùsqueda de consenso sobre las
cuestiones
màs importantes a decidir.

Derechos y ciudadanía

La existencia de derechos, la conciencia de los mismos y las posibilidades reales de ejercerlos, hacen de los habitantes de un país ciudadanos plenos de una sociedad democrática.

Los investigadores clasifican el conjunto de derechos que caracterizan a las sociedades democráticas en:

• Derechos civiles: los que corresponden a todos y cada uno de los individuos por el solo hecho de ser tales. Entre los más importantes figuran el derecho a transitar por todo el país, a expresar todo tipo de pensamiento, opinión o fe, a disponer de los bienes personales, a establecer contratos comerciales, a recibir justicia, etc.

• Derechos políticos: los que otorgan la posibilidad de participaren la toma de decisiones que afectan a toda la sociedad, a elegir y ser elegido. Entre los más comunes se encuentran el derecho a voto y el derecho a ocupar cargos públicos.

• Derechos sociales: los que corresponden a los miembros de la sociedad, en tanto que integran determinados grupos sociales como los trabajadores, los estudiantes, una etnia, etc. Incluyen el derecho a obtener un salario digno, el acceso a una vivienda habitable, la educación, la cobertura de salud. También forman parte de este tipo de derechos, los de expresar y de compartir las manifestaciones artístico-culturales propias del grupo al que se pertenece, y de convivir, sin discriminación, junto a otros grupos de la sociedad.

En una sociedad democrática, los derechos se hallan establecidos legalmente. Todos los habitantes que la integran poseen plena conciencia de la existencia de los mismos y tienen posibilidades reales de ejercerlos. Por ejemplo, existe el derecho a la libre expresión por medio de la prensa escrita: los habitantes saben que éste es un derecho que les pertenece y no una concesión que otorga el gobierno y, además, dado que todos saben leer y escribir, pueden ejercer-en el caso de que asilo deseen.

Por su parte, una sociedad es democrática sólo si cada uno de s miembros posee y cumple con las mismas obligaciones, claramente establecidas en normas y leyes que son conocidas por todos, que, para el caso de su incumplimiento, prevén sanciones de las nadie esta exento.

Por último, la democracia garantiza que cada uno de los ciudadanos pueda decidir sobre sus cuestiones personales, sobre sus gustos , preferencias y deseos.

La ciudadanía, es decir, el goce efectivo de estos derechos, es un ceso de construcción histórica. Su obtención fue el resultado de luchas emprendidas en distintos momentos, por diferentes sectores de la sociedad. Por ejemplo, durante el siglo XIX, varios países latinoamericanos excluían del derecho a voto a todos aquellos que eran propietarios; otros, a los analfabetos, y todos, a las mujeres.Esta situación fue cambiando, no sin conflictos, hasta que, en presente, el derecho a voto alcanza a todos los adultos.

Pero, aun cuando todos puedan votar, no existe democracia plena si no se respetan todos los derechos; por ejemplo, ando la prensa o las manifestaciones artísticas son censuradas, o cuando un importante sector de la población no tiene trabajo, o el sueldo que recibe por él no le alcanza para vivir dignamente, para obtenereducación o para atender su salud.

El término dictadura designa a los gobiernos establecidos, por lo general, a partir de un golpe de Estado y que se mantienen, fundamentalmente, mediante el uso de la fuerza. Los gobiernos dictatoriales se caracterizan por una enorme concentración de poder, el que es ejercido sin limites legales.

Las dictaduras suelen desobedecer —sí lo necesitan— las leyes que permanecen vigentes, ya sea dictando otras que contradigan las primeras o planteando excepciones para su cumplimiento. Mediante el accionar de numerosas y potentes organizaciones legales o ilegales, como la policía, las fuerzas armadas, o grupos armados parapoliciales, las dictaduras intentan disciplinar a los habitantes del país y reducir la capacidad de éstos para oponerse a las decisiones del gobierno.

Por último, quienes integran las dictaduras invocan permanentemente principios que consideran “superioress” a las leyes y a todos los derechos de los ciudadanos y, por lo tanto, fuera de cualquier discusión. A través de estos principios (paz, orden, nación, patria, civilización, etc.), los dictadores justifican todas sus acciones.

¿QUÉ ES UN GOLPE DE ESTADO?

Un golpe de Estado puede definirse como el reemplazo de las autoridades elegidas democráticamente, por un gobierno autoproclamado mediante el uso de las armas, es decir, por un acto de fuerza.

Es llevado a cabo por miembros del mismo Estado (por ejemplo, las Fuerzas Armadas), quienes utilizan generalmente recursos que pertenecen a dicho Estado (armas oficiales, medios de comunicación oficiales, etc.) y sin la participación activa de sectores numerosos de la población.

Se produce por una acción sorpresiva y con cierto margen de seguridad que, normalmente, reduce al mínimo la violencia. Lleva al gobierno a un grupo de militares, a las Fuerzas Armadas como institución o a civiles sostenidos por éstas.

Para coronar con éxito un golpe de Estado, el primer objetivo de los golpistas consiste en ocupar la red de telecomunicaciones (radio, televisión, estaciones ferroviarias, principales rutas, etc.), con el propósito de controlar los sitios desde los cuales se emitirán las declaraciones que intentan justificar sus acciones y de impedir que pueda organizarse la oposición.

El golpe de Estado puede ser acompañado por el apoyo de quienes ven en él una salida para sus problemas socioeconómicos, a los que perciben como responsabilidad del gobierno depuesto. Luego del golpe, se reemplaza a los funcionarios y se refuerzan los organismos de represión como la policía, la gendarmería y el mismo ejército.

Las dictaduras solo favorecen a sectores minoritarios de la sociedad. En ella see intenta evitar, mediante el uso de la violencia, toda acción o pensamiento libre.

Las formas autoritarias de gobierno

Muchos gobiernos designados a través de elecciones, una vez establecidos, comienzan a negar o a plantear restricciones al ejercicio de determinados derechos individuales o sociales. Algunos, anulan el Parlamento como ámbito de deliberación y legislación, reemplazándolo por el dictado de decretos del Poder Ejecutivo y ejercen presiones sobre los miembros del Poder Judicial para que éste dictamine en su favor, en las causas consideradas de importancia para las políticas que plantean. Los gobiernos que siguen este curso se denominan autoritarios. Poseen, además, las siguientes características:

• Poner más énfasis en la cuestión del mando y la obediencia que en la búsqueda del consenso en las cuestiones a resolver.

• Concentrar el poder en un hombre o en un solo partido.

• No respetar las instituciones representativas de gobierno (parlamentos, consejos vecinales, intendencias, etc.).

• Combatir toda expresión de oposición y la autonomía de diferentes organizaciones

como escuelas, hospitales, etc.

• En algunos casos, pueden llegar a anular los procedimientos democráticos para la designación de autoridades.

Los gobiernos autoritarios estimulan la obediencia a ciegas a los superiores y la adulación a quienes detentan la fuerza o controlan los recursos de poder.

El autoritarismo no sólo asume la forma de violencia fisica, también va acompañado del desprecio por 106 idead las ideas ajenas, y por la capacidad de las mayorías  para decidir sobre los asuntos públicos.

EL CORPORATIVISMO

En algunos sistemas políticos, la representación de sus ciudadanos no se realiza por medio de los partidos políticos, sino a través de las denominadas corporaciones. Éstas son grupos que reúnen a quienes realizan una misma actividad: obreros, militares, religiosos, industriales, propietarios de grandes extensiones de tierra, etc.

Los gobiernos corporativistas entienden que quienes encabezan las corporaciones interpretan los intereses de sus miembros y que éstos intereses son los únicos válidos. Por ello, prestan más atención a sus planteos que a los de los partidos políticos o a los de los legisladores electos, silos hay. De este modo, dichos gobiernos rechazan las formas representativas, propias de la democracia, por las que los ciudadanos —como individuos y no como miembros de una corporación— eligen libremente a sus representantes.

En América Latina, el corporativismo siempre estuvo asociado a gobiernos con tendencias autoritarias o, directamente, a las dictaduras.

Fuente Consultada:
Pensar La Historia-Argentina desde una historia de América Latina Capitulo 5  (Voces y Silencios en América Latina)