Los Dinosaurios

La Autoecología: Concepto y Breve Descripción de su Alcance

La Autoecología: Concepto y Breve Descripción de su Alcance

ecologiaSOBRE LA ECOLOGÍA: Durante siglos se separó a la zoología de la botánica y aun se llegó a crear subdivisiones en cada una de estas ciencias.

En zoología, por ejemplo, se echó mano de la etiología (ciencia del comportamiento), la sistemática (que se ocupa de la clasificación), la anatomía, la fisiología, la bioquímica, etcétera, las cuales se han ido aislando paulatinamente en la medida en que el conocimiento se hacía más profundo en cada una de ellas.

Hasta tal punto que es posible decir que, en la actualidad, los especialistas en las diversas disciplinas se han convertido en extraños entre sí, puesto que el conocimiento perfecto de cada una de ellas no permite un estudio detallado de las demás.

La ecología, en cambio, trata de superar toda barrera, para alcanzar el ideal de una visión global de la vida. Por ejemplo: en vez de estudiar el esqueleto del topo a la manera de los anatomistas —limitándose a ello—, trata de conocer en qué medida la estructura de los huesos corresponde a su modo de vida subterráneo. E intenta actuar de modo similar en cuanto se refiere a los órganos de los sentidos, la calidad del pelaje y la forma del cuerpo. En una palabra, trata de explicar, al mismo tiempo, su morfología interna y la externa, su fisiología, en relación con los hábitos y con el medio (la tierra) en el cual se desenvuelve su existencia.

En consecuencia, estudia la importancia que puedan adquirir las sensaciones táctiles y las exigencias del animal en cuanto concierne a la naturaleza del terreno; tampoco deja de lado la consideración de sus enemigos, naturales o no, la influencia que puedan tener en su desarrollo o la abundancia de los mismos, la importancia de los modos culturales bajo el subsuelo, e, igualmente, trata de saber si existen parásitos (externos o internos) capaces de influir en la mortalidad de la especie. Además, el estudio de su régimen alimentario es para el ecólogo uno de los medios a su alcance para lograr una mejor comprensión del papel que asume el topo en el subsuelo.

El ecólogo, pues, a efectos de conocer a fondo a un solo animal, es preciso que se transforme, simultáneamente, en mamalólogo, pedólogo, ornitólogo, botánico, entomólogo, climatólogo, geólogo, etiólogo, parasitólogo, geógrafos y…

En otras palabras, un verdadero ecólogo debiera ser, fundamentalmente, un supersabio con conocimientos detallados en gran cantidad de ciencias para poder tener en cuenta todas las influencias que se ejercen sobre el animal o la planta objeto de su estudio.

Es evidente que resulta imposible alcanzar este ideal. Por otra parte, la mayoría de los ecólogos tiene una especialidad: son mamalólogos, oceanógrafos, botánicos o herpetólogos. Pero, si pretenden, además, ser ecólogos, no poseyendo conocimientos muy amplios en las restantes ciencias naturales, por lo menos tienen que tener amplitud de miras. Por supuesto, que si el ecólogo es un especialista en botánica, podrá enfrentarse con problemas de mamalogía. Todo esto indica que la ecología no es una ciencia fácil, aunque lo parezca, y esto es una cualidad propia de todas las síntesis.

LAS GRANDES DIVISIONES DE LA ECOLOGÍA
Puesto que la ecología es una ciencia de síntesis, sería erróneo separar el estudio de los animales y de los vegetales. En efecto, ambos grupos están absolutamente relacionados entre sí y no es posible imaginar que puedan subsistir separados; por lo tanto, los trataremos simultáneamente.

Schrbter, en 1896, introdujo el término autoecología, con el cual aludía a la rama de la ecología que trata de los factores del ambiente sobre el animal o la planta, especialmente sobre el representante de una determinada especie.

En 1902, el mismo autor introdujo la variante de la sinecología, que es el estudio de las comunidades naturales que forman todos los animales y todas las plantas.

Es decir, si tomamos como ejemplo a un insecto, en vez de estudiar aisladamente la influencia que sobre él como ser aislado, puedan tener la temperatura, la intensidad lumínica o de humedad, la sinecología estudia la porción del mundo viviente en la cual vive y de la cual depende íntimamente, por ejemplo los restantes animales y vegetales de la selva en la cual se desarrolla su existencia.

Tenemos, así, dos grandes ramas de la ecología, pero es preciso no perder de vista el carácter artificioso de tal división. Sin embargo, se suele estudiar la ecología de acuerdo con esta división. Pero ella no tiene valor absoluto y podría encararse la ecología, muy lícitamente, desde el punto de vista de la reproducción, de las migraciones o de la alimentación, y aún de muchas maneras más.

DESCRIPCIÓN DE LA AUTOECOLOGÍA:

El ámbito en el cual viven los animales y las plantas sobre la superficie del globo terrestre se denomina biosfera. Esta se divide en: atmósfera, que alcanza una altura de aproximadamente 15.000 m, el suelo (litosfera) con una profundidad de algunas decenas de metros; las aguas dulces y marinas (hidrosfera), con una profundidad de menos de 1.000 metros. Dentro de estos límites viven 1.500.000 de especies animales y 350.000 vegetales conocidos.

La autoecología trata de conocer las influencias del medio ambiente que actúan sobre todos estos seres vivientes. Tales influencias son de dos tipos: físicas (o abióticas: luz, temperatura, factores atmosféricos, etc.) y factores bióticos (entendiéndose por éstos todos los restantes seres vivos que se encuentran en relación con la especie estudiada).

Todas las plantas y los animales están adaptados a condiciones de vida bien definidas, a pesar de que las apariencias puedan, a veces, hacernos creer lo contrario (como en el caso de los animales o las plantas denominadas “ubicuas”, los cuales se encuentran en vastas extensiones del globo, y que sólo tienen exigencias menos estrictas que la mayoría de los restantes).

De acuerdo con esto, cada ser vivo ocupa, pues, un espacio en el cual encuentra la satisfacción de sus necesidades. Este espacio se llama biotopo (de bios, vida, y topos, lugar) o habitat. También se emplea el término más general de “medio” que, si bien es bastante impreciso, tiene la ventaja de ser mucho más comprensible.

Pero el animal sólo ocupa una parte del biotopo en el cual vive. Por ejemplo: el biotopo del jabalí es el bosque ocupando de éste solamente el suelo, es decir, sólo una parte del biotopo.

Las exigencias de los animales y de las plantas varían según las especies. Tomemos como ejemplo de biotopo el bosque y dos de los insectos que lo habitan, el Cerambyx cerdo, coleóptero, que su larva roe la madera del roble, y la mariposa, cuyas larvas convierten a sus hojas en finos encajes.

Para el primero, lo más importante es la presencia de árboles viejos y debilitados o enfermos, en los cuales su larva podrá vivir tres años, mientras que para la mariposa, por el contrario, lo más importante es que exista un buen follaje, del cual podrán alimentarse sus larvas, y, principalmente, asegurarse un clima primaveral, pues la subsistencia de la oruga depende especialmente de la temperatura y de la pluviosidad en el momento en que salen del huevo.

Por último, hay que considerar que cada animal se diferencia de los demás por su capacidad de resistencia a las condiciones desfavorables y que su existencia transcurre, generalmente, dentro de límites extremadamente precisos. Lo mismo ocurre con las plantas: por ejemplo, en algunas regiones el olivo sólo prospera en zonas de clima típicamente mediterráneo, mientras que otras especies aceptan condiciones climáticas extremas.

El mayor interés de la autoecología reside, pues, en darnos a conocer las posibilidades de adaptación de los seres vivientes al medio en el cual viven y las necesidades de los mismos.

La observación superficial no brinda más que datos generales al respecto, pero si se trata de conocer sus necesidades calificativas y cuantitativas de nutrición, su comportamiento social, los depredadores (animales a los cualessirven de alimento) que pueden atacarlos, así como su influencia sobre la vegetación y los otros animales, etc., se obtienen informaciones mucho más precisas. Y éstas son de primordial importancia, cuando hay que aclimatar especies animales o vegetales en.regiones en las cuales no existen normalmente.

En la actualidad, se incrementa cada vez más la lucha contra los insectos exterminadores de los cultivos, para lo cual se tiende cada vez más a echar mano de enemigos naturales, en vez de los tradicionales productos químicos, cuyos efectos no son siempre demasiado felices. Pero, si se pretende lograr una aclimatación perfecta, sin riesgo de que el insecto se .convierta, a su vez, en depredador, es preciso efectuar previamente un estudio muy detallado de su ecología (autoecología y sinecología).

Por ignorancia, el hombre introdujo (y trata de introducir) especies cuyas características de vida desconoce, las cuales, o no se aclimatan o terminan por pulular y causar serios daños, en tanto que se esperaba de su presencia precisamente lo contrario (la mangosta, que se introdujo en las Antillas para destruir las ratas, hizo presa, también, de las aves de corral y de las salvajes).

Tampoco es posible aclimatar una especie vegetal si no se conoce a la perfección el ambiente en el cual se desarrolla y se lo compara con el que se pretende aclimatarla. Sin embargo, en ambos casos, sólo al cabo de algunos años es posible decir si una especie ha encontrado su ambiente en el nuevo medio al cual ha sido trasladada. Y, de hecho, las consecuencias de su llegada pueden no aparecer más que al cabo de una cantidad considerable de años —diez o quince—.

En general, es reducida, comparativamente, la cantidad de especies que puedan introducirse en otros climas que, de hecho, hayan acabado por aclimatarse decididamente. Y, aun en este caso, hay que tener en cuenta el daño que hayan podido producir en la flora o la fauna vernáculas.

Para advertir todas las influencias externas a las cuales  se ve sometido un animal o una planta en su propio medio,es necesario echar mano de métodos muy precisos, especialmente cuando se trata de valorar los factores físicos. El ecólogo debe tener a su alcance, en consecuencia, todo el equipo de un climatólogo (pluviómetro, termómetro, anemómetro, higrómetro, etc.).

Fuente Consultada:¿Que es la Ecologia? Colección Temas Básicos Miche Cuisin Editorial Abril

Primeros Mamíferos que Habitaron la Tierra Mamut Tigre Dinoterio

GRANDES Y PODEROSOS MAMÍFEROS QUE POBLARON EL PLANETA

Al finalizar la era secundaria, dos clases totalmente diferentes de animales —pájaros y mamíferos— evolucionaban lentamente. En las primeras etapas de su desarrollo, estos animales parecen haber sido insignificantes, comparados con los enormes saurios qué los rodeaban, pero ya presentaban notables adelantos respecto a sus gigantescos vecinos.

Tenían su cuerpo cubierto de plumas o pelos que les servían de protección contra las temperaturas extremas. Eran de sangre caliente, lo que significa que la temperatura del cuerpo se regulaba por sí misma y era casi invariable (homotermos) en lugar de depender enteramente de los cambios ambientales. Aquellos que eran ovíparos (como todas las aves y algunos pocos mamíferos, tal el ornitorrinco y el equidna que aun hoy existen), cuidaban más de sus huevos y de sus pequeños que los demás reptiles.

Posiblemente algunos de aquellos mamíferos hayan comenzado entonces a ser vivíparos. (Vivíparo, animal cuya modalidad de reproducción incluye el desarrollo del embrión dentro de la madre y la conexión anatómica entre ambos)

mamiferos ornitorrinco y aquidna

El fin de la era secundaria o mesozoica se destacó no sólo por enormes movimientos de la corteza terrestre, que motivaron la aparición de nuevas cadenas montañosas y modificaciones drásticas en la forma de continentes y océanos, sino también por grandes cambios climáticos.

El calor tropical, que reinó tanto tiempo sobre la mayor parte de la superficie terrestre, comenzó a ceder y a dar lugar a un clima más riguroso y fresco.

Bajo estas nuevas condiciones, los reptiles pecilotermos (de sangre fría) disminuyeron rápidamente en número, mientras que se multiplicaron los pájaros y mamíferos, por su sangre caliente.

Otra circunstancia que pudo haber jugado un papel importante en dar fin a la era de los monstruos, es que algunos mamíferos se alimentaban de huevos y posiblemente no habrán tenido  mucha   dificultad  en  devorar  los   de  los
grandes lagartos.

También el hecho de que los saurios hayan poseído cabeza tan pequeña, puede haber contribuido a su desaparición. Pero, cualesquiera sean las razones, los testimonios de las rocas demuestran que los grandes dinosaurios, que han constituido la forma de vida predominante durante 100 millones de años, desaparecieron con relativa rapidez. Así, durante la era terciaria, los mamíferos se convirtieron en los nuevos dueños de la tierra, creciendo fabulosamente en número, variedad y tamaño.

A principios del siglo XIX, se encontró un cráneo completo de un enorme mamífero prehistórico, no muy lejos de las orillas del Rin, cerca de Francfort. Tenía dos colmillos, que originariamente habrán sido de alrededor de 2 metros de largo, que provenían de su mandíbula inferior, y la forma de las ventanas nasales indica que su poseedor debe haber tenido una trompa.

Este mamífero, al que se le dio el nombre de Deinotherium giganteum, tenía una altura mayor que el elefante africano, el animal terrestre más grande que hoy existe. A pesar de que fue sin duda un pariente de los elefantes de hoy, difería de éstos, por lo menos, en dos aspectos, además del tamaño. Los colmillos (incisivos) de los elefantes actuales están insertados en la mandíbula superior, y, por otra parte, a diferencia del dinoterio, no poseen cuerpo cubierto de pelos.

Por mucho tiempo se creyó que el dinoterio debe haber sido el mamífero primitivo de mayor tamaño. Pero, en 1922, se halló el cráneo de un animal mucho más grande, en Asia Central. Fue llamado baluchiterio; era semejante al rinoceronte, pero de mayores dimensiones, con su cabeza parecida a la de un tapir que se elevaba unos 6 metros sobre el suelo.

primeros mamiferos del planeta

Había muchos otros mamíferos grandes, que se han extinguido, seres semejantes a enormes búfalos, parientes cercanos de los que hoy pastan tranquilamente por los campos: el mamut, una bestia peluda, de colmillos curvos, más cercana al elefante que al dinoterio, y el terrible tigre de dientes de sable, el esmilodonte o smilodon.

tigre diente de sable

Pero algunos de estos animales aún vivían cuando un nuevo ser, el hombre, apareció sobre la tierra, a la que dominaría tan pronto.

mamut

Mamut, es el nombre común de diversas especies de mamíferos extintos que pertenecían a la familia de los elefantes. Los mamuts tenían unos colmillos curvados y tan largos que alcanzaban una longitud de casi 3,2 metros. Contaban con una cubierta velluda formada por un pelo espeso y largo con una capa inferior de lana tupida. Además, por debajo de una capa de grasa aislante, tenían una piel muy gruesa. También se caracterizaban por poseer una joroba prominente en el lomo. Vivían en climas fríos, moviéndose hacia el Norte a medida que retrocedían los glaciares de la última glaciación.

Ver: Extinción de la Megafauna

Fuente Consultada:
El Mundo y el Tiempo Tomo III Primeros y Poderosos Mamíferos Globerama Edit. CODEX

Bosques de la Era Carbonífera Características Tipos de Árboles

LOS BOSQUES EN LA ERA CARBONÍFERA – TIPOS DE ÁRBOLES Y ESPECIES DE INSECTOS

Cada paso en el desarrollo de la vida en los mares parece haber estado dominado por un grupo bien definido de animales; primero, seres unicelulares, después medusas, posteriormente moluscos y crustáceos y, finalmente, peces. En otro post publicaremos un patrón semejante que surge sobre la tierra donde los insectos y anfibios, reptiles y mamíferos, ocuparán, cada clase en su oportunidad, el centro de la escena. Lo mismo ocurre en la historia de la vida vegetal.

Antes de hablar de los bosques, indicamos las etapa de la era paleozoica, porque el tema que trataremos se desarrolla en el período carbonífero, hace unos 360 millones de años.

El período Carbonífero, que se sitúa al final de la era paleozoica, debe su nombre a unos enormes depósitos de carbón subterráneos que datan de este período. Creados a partir de la vegetación prehistórica, la mayoría de estos depósitos se encuentran en determinadas partes de Europa, América del Norte y Asia.

era paleozoica

Sobre la formación del carbón: en ese período grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos. Muchas de estas plantas eran tipos de helechos, algunos de ellos tan grandes como árboles. Al morir las plantas, quedaban sumergidas por el agua y se descomponían poco a poco. Al descomponerse, la materia organica liberaba oxígeno e hidrógeno, por lo que el depósito quedaba con un alto porcentaje de carbono.

Durante mucho tiempo ese depósito fue cubierto de arena, lodo y otras capas terrestres, producto de los movimiento de la corteza. Ese carbono sometido a presión durante millones de años se endureció para formar el carbón, que se ha utilizado masivamente como combustible desde la revolución industrial.

bosque era carbonifera

¿Cómo se formaron los bosques?

Hace más de 400 millones de años, las plantas y los artrópodos antiguos empezaron a ocupar la tierra firme. Durante los período siguientes evolucionaron y se adaptaron a su nuevo habitat. Los primeros bosques estaban formados por helechos enormes con forma de árbol, musgos y otras plantas más pequeñas.

Durante el Paleozoico aparecieron las gimnospermas, plantas vasculares con semilla y hacia el período Triásico comenzaron a dominar los bosques terrestres. Luego se sumaron a aquellas las plantas con flores o angiospermas.

Las glaciaciones cambiaron otra vez el paisaje y los bosques tropicales que habían predominado fueron cambiando y se extendieron los bosques templados. Los bosques ocupan hoy cerca de un tercio de la superficie del planeta y han sido durante miles de años fuente de abrigo, alimento y energía para el ser humano. Sin embargo, en nuestros días sufren diversas amenazas que los hacen vulnerables.

Posiblemente, las primeras plantas que crecieron con sus raíces en la tierra, hace unos 300 millones de años, fueron algo así como algas marinas, que vivieron en las costas entre los límites de la alta y baja marea. Hasta que los vegetales no lograron una estructura fuerte y leñosa como para soportar su peso y una organización de finos tubos capilares como para conducir el agua desde el suelo hasta la hoja más alejada, no pudieron desarrollarse lejos de las costas, tierra adentro.

Plantas semejantes a helechos crecieron hace alrededor de 50 millones de años, antes que aparecieran las primeras coniferas, y aún siguió otro largo período hasta que se originaron las primeras plantas con flores.

Nuestra lámina muestra un paisaje típico del período carbonífero, el que dio origen a los estratos de carbón mineral., ya explicado antes.Notad las extraordinarias formas de los “árboles”: son, en realidad, enormes filicíneas (helechos), equicetáceas (calamites) y licopodiáceas (lepidodendros).

A pesar de que los científicos modernos han identificado, y aun descripto, más de 400 especies diferentes de helechos que datan del período carbonífero, no cabe duda que los bosques de aquella lejana edad eran marcadamente monótonos en su apariencia.

La naturaleza no había logrado aún producir la gran diversidad de vegetales. Continuaba todavía sus experimentos con heléchos, liqúenes y algas, muchos de los cuales, en tamaño reducido, son familiares a nosotros hoy, y los botánicos los clasifican en el gran grupo de criptógamas o esporofitas.

En primer plano, a la derecha, hay lepidodendros, que deben su nombre a las escamas de sus troncos. A la izquierda, hay una variedad de sigilarías, cuyo nombre proviene de las impresiones uniformes en forma de sellos o sigillum que cubren el tronco y que resultan de la inserción de las hojas en el tallo.

A lo largo de todo el período carbonífero, cuando los bosques de este tipo cubrieron gran parte de los terrenos secos, la corteza de la Tierra era aún inestable, con constantes movimientos de elevación y depresión. Debido a éstos, los bosques con sus grandes plantas quedaron sepultados y aplastados por una gran cantidad de agua y barro.

Cuando los terrenos se elevaban nuevamente, otro gran bosque crecía con lentitud sobre el que estaba debajo, pero sólo para ser sepultado a su vez. Así, por un largo y lento proceso de endurecimiento, grandes masas de materias vegetales se fueron convirtiendo en carbón, que el hombre ahora extrae de las entrañas de la Tierra, y el cual, al ser quemado, libera la energía solar almacenada durante tanto tiempo.

Cuando no había tormentas que rugían o vientos que soplaban, los bosques del período carbonífero eran bosques silenciosos. No había aún pájaros que cantaran ni grandes animales que pisaran ruidosamente las malezas.

libelula gigante del periodo carbonifero

El único sonido era el zumbido de gigantescas libélulas, que tenían alas que medían 65 cm. de envergadura; los insectos, la clase más numerosa que hoy habita la Tierra, fueron los primeros en aparecer sobre la misma. Pero el mundo de estos seres, tan rico y variado hoy, consistía entonces en unas pocas especies diferentes.

En la última parte del período carbonífero tuvieron lugar, todavía, grandes cambios. Seres de una clase completamente distinta (quizás eran descendientes remotos de los extraños peces con pulmones) aprendieron a vivir parte de su existencia en el agua y parte en la tierra.

Estos anfibios, parientes de las ranas y sapos de hoy, fueron los precursores de muchos extraños y alguna vez temidos seres que poblaron la Tierra en épocas posteriores.

bosque periodo carbonifero

En este período también crecían anfibios en tamaño y diversidad. Eran especies depredadoras parecidas a los cocodrilos de la actualidad. Armados con peligrosas dentaduras, podían medir cerca de seis metros de longitud. Algunos anfibios desarrollaron una piel más dura y escamosa que les permitía aguantar más tiempo fuera del agua sin resecarse demasiado.

PARA SABER MAS…

Período carbonífero: El nombre del período se debe a la formación de grandes depósitos de carbón y hulla que provenían de los exuberantes bosques sumergidos en esa época. Los bosques cubrieron incontables superficies del globo, favorecidos por la uniformidad del clima y la humedad del suelo. La atmósfera, que contenía grandes cantidades de vapor de agua de gas carbonífero, se fue enriqueciendo con el oxígeno que desprendían las plantas, substituyéndolo por los dos elementos antes mencionados.

La humedad del suelo se concentraba en estanques y lagunas que, al igual que los terrenos pantanosos, eran enriquecidos por la abundancia de lluvias. Los árboles del período (muy poco parecido a los actuales) se distinguían por su gran talla. Las criptógamas vasculares, que carecían de flores, eran uno de los grupos más importantes.

Se desarrollaron de manera sorprendente los heléchos arborescentes, que llegaban a 20 metros de altura. Las licopodiáceas superaban a veces los 30 metros, al igual que los lepidodendros, las sigilarías y las calamitas (parecidas a las actuales colas de caballo): También las cordaitas (que desaparecieron al finalizar la era primaria) alcanzaban de 20 a 30 metros de altura.

En estas densas selvas, cuyos suelos se iban enriqueciendo constantemente de humus, aparecieron numerosas variedades de insectos. Había algunos que se asemejaban a las actuales libélulas, pero de gran tamaño, ya que algunas llegaban a medir hasta 60 centímetros de largo, y otras especies superaban el medio metro de envergadura.

En las zonas menos húmedas se reprodujeron con facilidad asombrosa insectos como los termitos, cuyas costumbres actuales son las mismas que las que practicaron desde sus orígenes. La cucaracha es uno de los termitos más antiguos y más reacios a padecer cualquier tipo de transformación o de cambio. De esa época datan algunos insectos parásitos de los árboles primitivos a los cuales fijaban sus trompas para poder succionar la savia.

Los grillos, los saltamontes y langostas de las montañas aparecieron también en esa época, junto a numerosas especies de insectos de grandes alas. Los anfibios hicieron su aparición por primera vez en este período.

Ello significó una superación de la etapa anterior, en la que los peces podían adaptarse tanto a la respiración acuática como a la aérea. Los anfibios son acuáticos en la primera etapa de su vida, para, ya en la edad adulta, convertirse en terrestres. Las metamorfosis que experimentaron estos animales se conocen no sólo por su persistencia en los actuales batracios, sino porque su historia vital está documentada paso por paso en los esquistos de hulla de las minas de Commentry, que contienen los fósiles (su huella en el material) de miles de ejemplares.

Fuente Consultada:
Sitio WEb Wikipedia
El Triunfo de la Ciencia Bosques en el Carbonífero Tomo III Globerama Edit. CODEX

Primeros Huevos de Dinosaurios Encontrados Fosilizados

IMPORTANCIA DEL DESCUBRIMIENTO DE LOS HUEVOS DE DINOSAURIOS

En 1923, un miembro de la expedición del Museo Americano de Historia Natural de Estados Unidos, dirigida por el doctor Roy Chapman Andrews, a la zona de areniscas rojas del desierto de Gobi, en Mongolia, encontró un nido completo de huevos de dinosaurio fosilizados.

Los huevos habían sido puestos a fines del período cretácico, hace unos 80 millones de años. Estaban enterrados cerca de la superficie, que había estado expuesta a los efectos de la erosión durante millones de años también. Los dinosaurios fueron animales dominantes —es decir, de gran importancia por su influencia sobre todas las restantes formas de vida— en la era Mesozoica. Se los divide en dos grandes órdenes, siendo, por una parte, parientes de los cocodrilos y, por otra, antecesores de los pájaros.

Los primeros representantes de los dinosaurios que aparecieron en escena eran de tamaño pequeño, pero, en conjunto, se observa en ellos una evolución gradual hacia dimensiones cada vez más gigantescas. Algunos constituyeron los mayores animales terrestres que han existido. Unos eran carnívoros y otros, la mayoría, herbívoros.

Los primeros dinosaurios se caracterizaron por ser bípedos (marchaban de pie sobre las patas posteriores). Sin embargo, se ha observado que a lo largo de su evolución muchos tendieron a adquirir la postura cuadrúpeda, sobre todo los herbívoros. Bastantes carnívoros conservaron la posición bípeda.

La clasificación que se ha hecho de los dinosaurios se basa en las afinidades de su esqueleto y de la estructura de los huesos con los reptiles o los pájaros. Aquellos que presentaban semejanzas con los reptiles se clasifican en el orden de los saurisquios.

huevos de dinosaurios hallados en Gobi Mongolia

El descubrimiento de los huevos de dinosaurio es uno de los raros hallazgos (como el de las impresiones de las membranas interdigitales momificadas) que nos ilustran sobre el modo de vida de estos seres. Quizá si los detalles de su biología estuviesen más claros, podrían conocerse las causas de la desaparición repentina de los dinosaurios, después de un período de florecimiento espectacular. Se ha pensado, fundamentalmente, en cambios climáticos que afectaron de tal modo a la flora, que las especies herbívoras, demasiado especializadas, no, pudieron adaptarse a un cambio de régimen alimenticio. La desaparición de los herbívoros trajo consigo la de los carnívoras que vivían a costa de ellos. La imposibilidad de los dinosaurios de evolucionar, y adaptarse a las cambiantes condiciones, parece radicar en la extremada especialización de su forma de vida. De hecho, es una regla; comprobada por el estudio de los fósiles, que las formas de animales se adaptan mejor a las condiciones cambiantes cuanto menos evolucionadas están, es decir, cuanto menos especializadas se hallan   en   una   forma   de  vida   determinada.

A pesar de los abundantes datos existentes sobre la morfología de los dinosaurios, nuestros conocimientos sobre su biología y costumbres se apoyan, en muchos aspectos, solamente en conjeturas. Se sabe que la médula espinal presentaba, en algunas formas, un ensanchamiento a la altura de la cintura pelviana (caderas), que podía tener un tamaño mayor que el del cerebro (ganglios cerebroides).

Este ganglio actuaría como un centro local de reflejos en las formas gigantes, dado el tiempo considerable que los reflejos habían de tardar en recorrer el largo camino existente entre el cerebro y las patas. Desde que se comenzó a estudiarlos, se supuso que estos antecesores de animales realmente ovíparos (que ponen huevos), fueron ovíparos también, pero no se tuvo una prueba material hasta dicho hallazgo de huevos fosilizados del Protoceratops, pequeño reptil antecesor de los dinosaurios cornúpetas a que nos hemos referido.

El mismo no presenta, sin embargo, traza de cuernos, pero sí el citado repliegue posterior de la cabeza. En una expedición previa a Mongolia ya se había encontrado parte de la cascara de un huevo, pero el descubrimiento, realizado después, del nido entero, en una zona desértica —a cientos de kilómetros de distancia de los habitantes más próximos— sobrepasó las esperanzas.

Por fin se había conseguido la prueba de que, al menos, algunos dinosaurios ponían huevos. Además, este dinosaurio (Protoceratops) los ponía (en cantidad de 15 o más) en un nido, de la misma forma que los ponen las tortugas y muchas aves actuales. Las rocas de color rojo ladrillo donde, se encontraron los huevos se componen de granos de arena fina y roja. Son blandas y se desmenuzan e, indudablemente, fueron formadas por la arena arrastrada por el viento. Mongolia debe de haber sido un desierto muy seco y cálido cuando el Protoceratops vivía.

Probablemente, los huevos fueron enterrados a demasiada profundidad por la arena movediza, de forma que los rayos solares no pudieron incubarlos. Poco a poco se fueron hundiendo cada vez más, a causa de la continua presión ofrecida por la gran carga de arena que soportaban encima y, a su vez, la arena que los rodeaba fue comprimiéndose y trasformándose en roca arenisca.

Entretanto, los huevos mismos fueron rellenándose de arena, al fosilizarse, y conservaron su estructura. Las condiciones de Mongolia resultaban ideales para la formación de fósiles, y de hecho el país es el lugar perfecto para buscarlos. Había muy poca humedad, y el aire, indudablemente, velaba por los restos animales, arrastrando la arena, que los enterraba en enseguida, lo que evitaría su descomposición. Además, desde que se extinguióle! Protoceratops, se ha sumergido uña pequeña extensión de Mongolia,, por lo que las rocas sedimentarias (rocas formadas bajo el agua) se han depositado sobre la arenisca sólo en contados lugares.

El Protoceratops vivía en condiciones desérticas. Sin embargo, debió de haber algunos ríos o lagunas cerca del nido, ya que se han encontrado fósiles de tortugas en los alrededores, y el esqueleto de la cola del Protoceratops hace pensar que este animal pasaba parte de su vida en el agua. Su pico córneo y la escasez de dientes sugieren que era herbívoro, y quizás arrancaba las hojas y las ramas de las plantas o arbustos del desierto.

Además de abandonar el agua para ir a comer, ponía sus huevos en hoyos que cavaba en la arena de las dunas. Colocaba los huevos en círculos, con el extremo más alargado dirigido hacia el centro del nido. La cascara era dura. Los huesos que se encontraron cerca del nido fueron después cuidadosamente conjuntados. Es curioso el hecho de haberse hallado cierta cantidad de esqueletos de jóvenes animales, próximos unos a otrosflo que hace pensar en la existencia de una especie de “colonia infantil”, o de un lugar de cría.

También se han encontrado esqueletos de adultos, que no tenían más qué unos dos metros de longitud. La placa o expansión de la cabeza que protege el cuello está muy desarrollada, y en ella van insertos los músculos de la mandíbula y de la cabeza.

El notable descubrimiento de parte del esqueleto de un dinosaurio con forma de avestruz, el Oviraptor (“ladrón de huevos”), en el nido del Protoceratops, hace pensar que dicho ser estaba realmente robando los huevos del nido. Por desgracia, sólo se ha conservado una pequeña parte de este esqueleto, pero es tan semejante al de otros dinosaurios con forma de avestruz, que el Oviraptor, probablemente, presentaba el aspecto que se le da en el grabado.

SIEMPRE SIGUIERON LOS DESCUBRIMIENTOS EN EL MUNDO

Huevos Hallados en China, Cuando Se Excavaba Para Una Zanja

La ciudad de Heyuan, en China, es conocida popularmente como “la ciudad de los dinosaurios”, debido a los constantes descubrimientos de fósiles en su territorio. Esta vez, unos obreros han descubierto 43 huevos de dinosaurio mientras instalaban un nuevo sistema de cañerías, y muchos están intactos.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N° 67
Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología

Como se Estudia el Clima de la Antiguedad o Prehistoria

En las estaciones meteorológicas del mundo entero se realizan constantemente medidas de la cantidad de lluvia, dirección y velocidad del viento, presión atmosférica y variaciones de temperatura. Las medidas que se utilizan para la predicción del tiempo proporcionan un registro diario y preciso de las condiciones climatológicas. Sin embargo, sólo en el siglo XIX se comenzó o diseñar sistemáticamente los mapas del tiempo.

¿Cómo era el clima hace 500 ó 1.000 años? No existen medidas precisas, pero sí descripciones aproximadas. Los fríos excepcionales, las grandes lluvias o las sequías impulsaban a los hombres a escribir sus observaciones. Por otra parte, se obtiene información por el tipo de vestidos empleados, por los edificios que se construían o por las cosechas que se realizaban.

Sin embargo, cabe preguntarse cómo era el clima antes de que el hombre apareciese en la Tierra. Cómo era hace un millón o 500 millones de años. Todo lo que queda de aquellos tiempos antiguos son sedimentos — arenas, arcillas y calizas, depositadas en los mares, en los lagos y en las superficies de la Tierra que existían entonces— Sólo a partir de estos sedimentos y de los fósiles conservados en su interior se puede hacer una descripción del clima de la época.

El estudio de los climas de los tiempos pasados es una rama de la geología, llamada paleoclimatología (del griego paleos = antiguo). Normalmente, sólo se consigue una información muy general. Los climas tropicales, desérticos o glaciales se pueden reconocer, pero no se sabe nada acerca de la cantidad exacta de lluvia caída, de la temperatura o de la presión atmosférica, en comparación con las condiciones parecidas de los tiempos actuales.

Sin embargo, a veces se puede estimar la dirección del viento, y se ha descubierto un método que permite determinar la temperatura de los mares de la antigüedad con una precisión de 0,5° C. Desde luego, la temperatura del mar tiene una influencia directa en el clima de sus proximidades.

CLIMAS CÁLIDOS Y  FRÍOS
Los climas cálidos desérticos y los fríos árticos son los más fáciles de identificar a partir de los sedimentos. La falta de agua en los desiertos implica que el sedimento no es arrastrado por los ríos, sino por el viento, y su efecto sobre las pequeñas partículas de roca erosionada es muy característico.

Las partículas de un mineral duro y resistente, movidas constantemente por el viento sobre el suelo del desierto de arena, desarrollan formas esféricas y sus superficies se hacen lisas. La arena, empujada por el viento, actúa como un abrasivo muy eficaz. Las piedrecitas y los guijarros del suelo se pulen del lado del viento predominante. Las formas rocosas que sobresalen del suelo son cortadas y esculpidas, adquiriendo perfiles fantásticos.

En el desierto, la lluvia es un fenómeno raro, pero, cuando cae, resulta torrencial y el agua corre por las pendientes arrastrando en su camino todos los fragmentos de roca, hasta llegar a los llanos bajos, donde desparrama los sedimentos formando un enorme abanico de aluvión.

La cantidad de agua disminuye rápidamente por evaporación y filtraciones, dejando una pila de variados fragmentos de rocas que pueden conservarse. Los depósitos salinos (evaporitos) también indican condiciones desérticas.

La evaporación del agua es superior a la caída de lluvia, y los mares poco profundos y los lagos se secan, dejando todos los compuestos químicos que estaban disueltos. Estos indicios, tales como los evaporitos, los abanicos  aluviales, las rocas pulidas,  los  guijarros y los granos lisos de arena, indican la existencia de desiertos y las condiciones climáticas que los acompañan. Por el contrario, el frío prolongado produce glaciares, masas de agua congelada que se mueven desde las tierras altas a las bajas.

Los glaciares también dejan detrás sus propias “huellas”. Los paisajes adquieren formas especiales, producidas por el hielo en movimiento. Las piedras arrastradas por el hielo tienen marcas y surcos, erosionados al frotarse unos con otros a grandes presiones. Las partículas de roca arrancadas son angulares, con bordes afilados y serrados. Cuando los glaciares se funden, estas rocas quedan formando morrenas.

Todos los tamaños, pesos y formas se identifican fácilmente. Estos sedimentos no sólo pertenecen a la Edad Glacial de hace un millón de años En África, India y Australia se conservan depósitos de glaciares que representan un avance de los hielos hace unos 300 millones de años. Hay indicios de que hubo edades glaciales todavía más antiguas, en tiempos pre-cámbricos,  550  millones  de  años  atrás.

corte de una duna de arena

Las dunas se forman por la acumulación de capas de arena. Un corte hecho en el costado de una de ellas muestra claramente las distintas capas, unas encima de las otras. Durante su formación, la duna se modifica constantemente por los embates del viento. Tiene una ladera empinada por sotavento y una pendiente suave en la ladera de barlovento, de unos 12 grados, aproximadamente. Parte de la arena depositada por el viento en la superficie de la ladera suave es arrastrada sobre la cima de la duna y se deposita, formando un ángulo de 30°. Las dunas se mueven constantemente, empujadas por el viento predominante. La arena de la ladera de barlovento es siempre empujada, hasta caer por el lado de la pendiente abrupta de sotavento. Por esto, las capas de una duna móvil acaban con una pendiente de 30°. El ángulo agudo que forman estas capas con la superficie de la duna señala la dirección en la que soplaba el viento predominante. Por el estudio de antiguas dunas de arena se han averiguado, incluso, cambios estacionales de   la   dirección  del  vienta.

INFORMACIÓN A PARTIR DE ORGANISMOS
Actualmente, casi todos los corales se encuentran en mares tropicales o sub-tropicales. Si la temperatura del agua se hace inferior a 22° C, la mayoría de los corales no sobreviven. Por tanto, la existencia de corales conservados o arrecifes coralinos en sedimentos antiguos sugiere, de modo inmediato, que el clima en la época era cálido. Se puede hacer un cálculo aproximado a partir de otros fósiles cuyos parientes cercanos todavía existen.

Los anfibios y reptiles son animales de temperatura variable, abundantes en los climas húmedos y cálidos. Es muy raro encontrarlos en las partes del mundo que sufren variaciones de temperatura extremas. Cuando se encuentran sus restos en rocas antiguas, se supone que el clima era cálido y húmedo.

Las estructuras que desarrollan los animales también pueden ser significativas. El dinosaurio, con patas palmeadas y pico de pato —del que se sabe que existió hace 100 millones de años—, casi con seguridad vivía en  lagunas  o  zonas pantanosas.

Sólo  una lluvia abundante puede haber producido estas condiciones. La adaptación de aletas a patas y el desarrollo de pulmones entre los peces de agua dulce en los tiempos devónicos, hace 350 millones de años, ocurrieron, probablemente, como respuesta a una disminución del tamaño de los lagos interiores; los peces que quedaban en seco podían arrastrarse hasta encontrar otras charcas.

Las plantas también proporcionan datos para averiguar el clima. Las tropicales son muy características; casi todas ellas tienen tejidos lignificados y cortezas delgadas. Como no hay variaciones estacionales, no se desarrollan anillos de crecimiento. Las plantas acuáticas guardan espacios de aire en sus tejidos (aerénquimas), y sus hojas presentan poros respiratorios (estomas) sólo en la superficie más alta.

En ambientes secos, las plantas tienen hojas pequeñas, correosas o carnosas, con pocos poros. La información procedente de una planta aislada no resulta de gran valor científico, pero una comunidad de plantas parecidas es muy significativa.

LOS FÍSICOS DESCUBREN UN TERMÓMETRO
Existen tres isótopos conocidos del oxígeno. Químicamente, son idénticos, pero tienen masas algo distintas. El isótopo más abundante tiene una masa atómica de 16 (0 – 16), y uno de los más escasos posee una masa atómica de 18 (0-18).

En el agua, el oxígeno se combina con el carbono para dar el radical carbonato —CO2. Se ha comprobado que la cantidad de 0-18 que se incorpora a la formación de carbonates varía apreciablemente según la temperatura del agua.

Algunos animales marinos secretan caparazones de carbonato calcico y absorben el radical carbonato de las aguas que los rodean. La abundancia de 0-18 presente en el caparazón, en relación con la cantidad de normar 0- 16, dará una buena indicación sobre la temperatura del mar. La medida exacta de la proporción de 0 – 18 a 0-16, en los caparazones fósiles, permite calcular la temperatura de los mares de épocas pasadas.

El método es tan preciso que se pueden detectar diferencias tan pequeñas como 0,5° C. En las secreciones de un caparazón se pueden medir, incluso, los leves cambios estacionales de temperatura. Desde luego, es muy importante que la composición del caparazón original no se haya alterado por recristalización.

Ver:Historia de la Evolución del Cambio Climatico

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°129 (CODEX) Los Climas Antiguos

Composición del Plancton Diferencias entre fitoplancton y zooplancton

El agua cubre las tres cuartas partes de la superficie del globo y está íntegramente poblada. Las tierras emergidas, en cambio, son en parte desérticas (aproximadamente 20%) y, además, carecen de la dimensión (fe profundidades habitables como los océanos.

CIRCUITO  ALIMENTICIO  DEL MAR
La cadena de transformaciones de la energía solar es idéntica en los océanos y en la tierra. Los seres vivos, que asimilan químicamente la luz del sol, son vegetales y, los que consumen los productos de la síntesis vegetal, animales.

Pero la luz sólo llega en forma útil a unas decenas de metros de profundidad y de allí en adelante no hay vegetales sino animales que se devoran entre sí, desde el más pequeño hasta el más grande, desde los protozoarios que habitan en el mismo plancton de la superficie, hasta enormes ballenas —como la ballena azul de 30 metros de largo que es el mayor vertebrado de todos los tiempos, incluyendo a los mismos dinousarios—.

En síntesis, todos los animales se nutren —directa o indirectamente— de sustancias complejas elaboradas por los vegetales que sólo pueden encontrarse hasta unas decenas de metros bajo la superficie del mar. A partir de cierta profundidad, toda la fauna de alta mar es carnívora: los peces de las profundidades vienen devorándose los unos a los otros. Según los estudios recientes sólo el 10% de la fauna marina vive directamente de los vegetales y en la práctica todos los peces con los que nos alimentamos son carnívoros.

Pero los vegetales necesitan, además de la luz solar, ciertas sales y productos solubles que vuelven  a la superficie arrastrados por corrientes ascendentes. De este modo se completa el circuito entre el plancton y los fondos abisales.

Las bacterias de las profundidades convierten a los cadáveres, que descienden lentamente, en verdaderos “fertilizantes” solubles, que luego vuelven a la superficie. Conviene dominar bien algunos términos: los seres que viven exclusivamente en el seno de los mares son  pelágicos;  los que pertenecen  a las costas sumergidas se llaman bénticos; y los que se encuentran en los fondos profundos del océano se denominan abisales.

EL PLANCTON   BAJO  EL MICROSCOPIO
Aunque el plancton merece el nombre de pradera del mar, no es exclusivamente vegetal: animales muy pequeños viven en su seno, alimentándose de vegetales microscópicos. Por eso se distingue un fitoplancton y un zooplancton.

Tampoco es estrictamente superficial; forma como una nube de polvo que llega hasta cierta profundidad, según la intensidad de la luz solar. No todas las plantas superficiales son microscópicas; existen también grandes algas, pero constituyen una excepción.

El elemento más importante del plancton vegetal son las diatomeas, seres unicelulares microscópicos que elaboran un esqueleto de sílice cristalino, puro, de  líneas  tan  delicadas que, precisamente por eso, se lo usa para estimar la calidad de los microscopios.

diatomeas

Existen además unos flagelados —se mueven mediante las ondulaciones de su latiguillo— que poseen clorofila y, por lo tanto, asimilan energía solar, como las noctilucas, conocidas por su fosforescencia especialmente visible de noche.

El 90 % de toda la elaboración por fotosíntesis de sustancias alimenticias del globo se lleva a cabo en los océanos: una hectárea de mar produce más vegetación que una de selva tropical.

Entre los elementos del zooplancton están los microscópicos foraminíferos de caparazón calizo, que en épocas pasadas formaron enormes sedimentos, y las larvas de ostra (con un rotor semejante al del helicóptero), de erizo de mar, de estrella de mar y de langosta marina, cuyo tamaño no pasa de un punto de esta página; entre las larvas de peces, sumamente pequeñas, podemos citar a las de la anguila, migratoria, y la del lenguado, uno  de cuyos ojos  se  traslada  luego  a  la cara opuesta porque la forma adulta vive recostada en el fondo del mar.

Pero el elemento más importante del zooplancton es un pequeño crustáceo de la clase de los copépodos, alimento inmediato de muchos peces de gran importancia industrial, como el arenque.

Como la vida en el océano depende, en última instancia, de la radiación solar, se observan variaciones y migraciones de acuerdo a la época, del año, tal como ocurre en las tierras emergidas.

composion del placton

Diatomeas (vegetales) : (2) Asterionella; (3) Gram-matophora; (5) Rhizosolenia; (6) Ditylium; (15) Biddulphia; (17) Eueampia; (18) Feodactilum o Nitzchia; (19) Quetócero. Flagelados (protozoarios con clorofila): (1) Ceratium Tripos; (9) Peridi-nium granü; (16) Peridinium Depressum; (20) Ceratium forca; (28) grupo de Noctilucas. Protozoarios (animales) : (12) Aulacantha; (25) Globigerina. Crustáceos: (4) Euchseta, copépodo; (7) Larva de Polinuro; (14) Cypridina; (21) Larva de copépodo o nauplius, elemento importante del zooplancton; (23) Calanus finmarchicus; (26) Meganyctiphanes norvegica; (27) Larva o nauplius de Balanus. Caracoles de mar: (10) Clio; (22) Larva de Eissoa; (8) Colonias gelatinosas, Pleurobrachia; (11) Larva de estrella de mar, Ofiopluteus; (13) Un gusano marino;   (24)  Medusa Turritopsis.

compuestos del placton

Muchos animales del plancton suben a la superficie por la noche  y se hunden o nadan hacia las profundidades durante el día . Al anochecer suben a medido que el sol baja y al día siguiente, cuando la luz penetra cada vez más hondo, descienden  en  busca   de  su   iluminación  óptima.

ECONOMÍA DEL MAR: Las minúsculas plantas superficiales utilizan lab sustancias disueltas en el mar para elaborar alimentos. Luego las devoran unos animálculos que a su vez son presa de otros mayores y asi sucesivamente. ¿Cómo esas sustancias químicas no se agotan totalmente? En primer lugar, la planta precisa luz, bióxido de carbono y agua. Con ellos fabrica almidón, celulosa.

La provisión de bióxido de carbono es continua, pues el que existe en la atmósfera se disuelve incesantemente en el mar. Los vegetales necesitan además minúsculas cantidades de sales minerales y otras sustancias químicas complejas, que les llegan en parte por los ríos; el Mississippi acarrea anualmente por sí solo más de 500.000.000 de toneladas de materiales diversos, Pero las corrientes ascendentes    son    importantes:    las    bacterias    del fondo descomponen los cadáveres que caen lentamente y restituyen “fertilizantes solubles” a la superficie.

Los animales marinos respiran el oxígeno del aire que se disuelve en el agua y el que liberan los vegetales del plancton como subproducto de su actividad  química.

Las estaciones también influyen en el mar: la densidad del plancton varía considerablemente durante el año. Importan los cambios de temperatura, la salinidad, la cantidad de luz (que varía apreciabiemente según la latitud y época del año), los alimentos disponibles y las épocas de reproducción. El zooplancton (animal) depende del fitoplancton (vegetal) para su subsistencia, de modo que sigue estrechamente sus distintas variaciones o cambios.

CICLOS VITALES QUE SE DESARROLLAN  EN  EL PLANCTON
La metamorfosis es casi habitual en los invertebrados. En el mar hay millones de animales con caparazones duros (exoesqueletos), como los crustáceos (cangrejos, langostas, langostinos, camarones y copépodos). Casi todos ellos sufren varias transformaciones antes de llegar a la etapa adulta. Las   estrellas   de   mar,   muchos   peces  y   moluscos

tienen formas jóvenes que viven en el plancton. Algunos crustáceos pasan hasta por diez etapas diferentes. El cangrejo común carcinus maenas) sale del huevo como una larva transparente con largas espinas en su enorme cabeza, llamada “zoea” y luego se convierte en otra larva más semejante   a   un   cangrejo,   llamada   “megalopa”,
de la cual sale la forma adulta. Solamente las larvas pertenecen al plancton.

ciclo biologico del cangrejo

La langosta de mar, de duro caparazón, es al comienzo una delicada y transparente larva de largas patas como las de una araña, llamada “filosoma”. Luego abandona el plancton y el individuo adulto, con su forma definitiva, vive en el fondo.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y Tecnología N°10

 

Palomas Mas Utiles al Hombre Costumbres y Características

COSTUMBRE DE VIDA: Muchas veces cuando paseamos por el campo o parques de la ciudad escuchamos un sonido raro , como una especie de rumor, como de una sierra,un sonido que viene de lo alto, normalmente de algún arbol o poste de luz. Cuando miramos observamos que son palomas, mejor dicho, los palomos, que arrullan.

Éste  es su modo de cortejo y galanteo. Estos animales tan gentiles no se contentan con mimar a su compañera con la voz; cada uno de ellos da vueltas a sU alrededor haciendo profundas inclinaciones y abre la cola en forma de abanico arrastrándola por el suelo, mientras levanta muy orondo la cabeza.

Sin embargo, el hambre las obliga a salir pronto del nido. Generalmente en parejas, las palomas se elevan velozmente en busca de alimento. Algunas se detienen en las plantas, de las que comen los verdes brotes; otras se posan sobre la tierra, en un campo sembrado, para picotear semillas de toda clase y otros alimentos.

Caminan ágilmente, moviendo a cada paso la cabeza a causa de sus patas demasiado cortas. Con su vista penetrante ven las semillas más pequeñas y, hasta si son afortunadas, un granito de sal, qwe enseguida tragan. Pero, ¡ay!, si el bocado es insto simultáneamente por dos o tres, levantan las alas e hinchando el buche se arrojan una contra otra. La voracidad las hace, prepotentes y malas. Después de haber comido necesitan beber.

Esto les es indispensable, porque las palomas ingieren muchas semillas sin  descortezar y para poder digerirlas deben ablandarlas. Se dirigen entonces a un curso de agua y, con un modo de beber distinto al de todos los otros pájaros, hunden el pico en el líquido y  lo  aspiran  a  largos sorbos.

Después, en bandadas, regresan a  los nidos y allí  descansan durante las horas más cálidas del día. Par la tarde salen de nuevo en busca de alimento, vuelven a dirigirse al abrevadero y se retiran al cobijo para pasar la noche. Así todos los días. Su modo de vida es muy regular y no les gusta cambiarlo. Esta característica las hace fácilmente domesticables. Se aficionan a su, nido en tal forma que siempre tratan de regresar cuando se han alijado de él.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS

paloma caracteristicas

Longitud:    30 a 50 cm.
Peso:  400 a 900 g.
Velocidad de vuelo: 50 a 100 Km. por hora
Duración de vida:  15 a 20 años

CLASIFICACIÓN DE LA PALOMA SILVESTRE
Especie:    Lívia
Género:    Columba
Familia:    Colúmbídos
Suborden:    Columbos
Orden: Columbiformes
Clase:  Aves
(La familia de los colúmbídos
incluye a las tórtolas.)

LOS PICHONES
Las palomas ponen cas: s:e:-pre dos huevos. Las puestas comprenden un mínimo de tres y un máximo de diez por año, según la raza. La tarea de empollar es dividida entre ambos genitores: comúnmente, el macho empolla de noche, la hembra de día.

A veces sucede que uno de los dos permanece demasiado tiempo fuera del nido; entonces el “cónyuge” va en busca del compañero y parece invitarlo a tomar su sitio. Si se niega, lo obliga a picotazos y aletazos.

Después de 17 ó 18 días de incubación, los pichones rompen la cascara del huevo y salen de la estrecha prisión. Generalmente son macho y hembra, y nacen ciegos y cubiertos solamente por un suave plumón amarillento.

Durante muchos días son mantenidos al abrigo del frío bajo las plumas de sus padres, que les prodigan solícitos cuidados. Al principio son alimentados con una especie de papilla láctea que se forma en el buche de los padres (leche de palomo) y que les vierten directamente en la garganta.

Después de los primeros ocho días, a esa papilla se mezcla algún grano semidigerido y ablandado. Poco a poco los pequeños son acostumbrados a ingerir las semillas enteras.

Bien pronto los polluelos engordan y se cubren de plumas. Al mes comienzan a efectuar pequeños vuelos y a seguir a sus padres.

USO DE PALOMAS MENSAJERAS: Casi todas las razas de palomas son capaces de orientarse y regresar a su nido. La paloma viajera, o mensajera, no constituye yna raza propiamente dicha. Puede volverse tal toda paloma que tenga grandes cualidades de voladora y  haya sido paciente y largamente adiestrada.

paloma mensajera

Paloma Mensajera

A menudo se realizan careras de palomas mensajeras, durante las cuales los inteligentes animales son llevados lejos de su nido, hasta 700 y también 1.000 kilómetros. Apenas puestos en libertad, levantan vuelo velozmente y durante un momento vuelan en círculo. Luego, decididamente, se dirigen hacia una determinada dirección, aquella en la cual se halla su nido. Su velocidad de vuelo puede alcanzar los 100 kilómetros por hora.

Durante horas y horas vuelan a una altura de 200 a 300 metros. Se detienen raramente; sólo el tiempo necesario para tomar unos sorbos de agua. Por su capacidad, la paloma mensajera ha sido empleada como “cartero alado”. Se le coloca en una pata o sobre di dorso, de modo que quede bien asegurado, un tubito pequeño y liviano en el cual se halla el mensaje arrollado.

Se sabe que los antiguos egipcios se servían de las palomas mensajeras para enviar mensajes. Retrocediendo en el tiempo, nos enteramos por la Biblia que Noé, cuando flotaba con su arca sobre las aguas del diluvio, liberó a una paloma, que regresó trayendo ejfe pico una ramita de olivo.

Los griegos comunicaban á todas partes los nombres de los vencedores olímpicos, aprovechando también este singular instinto que la naturaleza dio a las palomas viajeras.

Los antiguos romanos fueron los primeros en utilizar estos animales para intercambiar mensajes en tiempo de guerra. Este empleo de la paloma mensajera se ha hecho aún durante la última Guerra Mundial.

LAS RAZAS:
Las especies de palomas son numerosas, y más las razas. Se hallan distribuidas en casi todas partes del mundo, particularmente en las zonas cálidas y templadas.

La mayor parte de las razas domésticas derivan de la paloma saxícola o paloma silvestre (Columba livia), que actualmente vive todavía en algunas zonas de la costa atlántica y en Asia.

Una raza curiosa es la buchona. Especialmente el machó perteneciente a esta raza ingiere aire con el cual llena su esófago. Entonces la cabeza desaparece detrás de la enorme pelota que ostenta en el pecho.

paloma buchon

Paloma Buchón

paloma domestica

Paloma Doméstica

Características: Coloración general gris azulada, con reflejos verde violáceos en el cuello y en el pecho. Dos bandas negras en el ala. Existe una gran variación en los colores.
Costumbres:Andan en grupos o en bandadas. Muy conocida y abundante en todo el país.
Nidificación: Construye el nido en construcciones, casilleros, huecos en paredes o en árboles, recipientes, sobre techos o en plataformas diversas. Emplea palitos, tallos, pajas.
La postura es de 2 huevos, elípticos, blancos.
Habita en todo Argentina, y se la encuentra en parques, edificios, plazas y praderas.

LAS PALOMAS MÁS ÚTILES AL HOMBRE:

paloma gigante paloma gigante
paloma gigante paloma gigante
paloma gigante  paloma gigante
paloma gigante paloma gigante

UNA ANECDOTA SOBRE PALOMAS MENSAJERAS
Extraída del libro: “Historias Asombrosas de la 2° Guerra Mundial” de Jesús Hernández, quien nos relata:

La paloma Mary vence a los halcones nazis
Es posible que la paloma mensajera más destacada de la Segunda Guerra Mundial haya sido Mary. Sus inestimables servicios a los aliados llegaron a serle merecedores de una condecoración, en recompensa por las arriesgadas misiones que llevó con éxito.

A principios de 1945, a Mary se le encomendó un mensaje que debía trasladar desde el sector de Alemania tomado por le Aliados a la ciudad británica de Exeter. La paloma llegó a su destino con varias heridas provocadas por las garras de otra ave. Se trataba de los halcones que los alemanes entrenaban para matar las palomas mensajeras.

El empleo de halcones para yugular este canal de comunicación se inició cuando los alemanes descubrieron que la Resistencia francesa utilizaba palomas para enviar mensajes a Londres. Los aviones británicos lanzaban sobre suelo francés cajas con palomas mensajeras, en puntos previamente acordados, y los resistentes galos las soltaban una vez que habían introducido sus mensajes en los pequeños cilindros que llevaban adheridos a sus patas.

Los alemanes advirtieron esta práctica y dieron órdenes a sus guarniciones en la costa francesa de abatir a toda aquella paloma que dirigiera su vuelo hacia el mar. No obstante, los soldados teutones no mostraron demasiada puntería y se optó por combatirlas con halcones entrenados para ello. Pero, en el caso que nos ocupa, los halcones nazis no consiguieron su objetivo y Mar logró regresar a suelo inglés, con gran alegría de su propietario ; entrenador, Robert Tregovan.

Cuando sus lesiones quedaron restañadas, Maiy fue enviada de nuevo a Alemania. Allí se le volvió a confiar un importante mensaje que debía llegar urgentemente a Inglaterra. Al llegar a Exeter, su dueño la recogió en sus manos y pudo comprobar las heridas producidas por los halcones, pero además mostraba el impacto de varios perdigones y un ala rota. Pese a regresar en ese lamentable estado, había cumpido su misión y, poco después, ya estaba preparada para seguir sirviendo a la causa aliada.

Mary sufriría de nuevo las consecuencias de la guerra cuando una bomba destruyó su palomar. Aún así, la indestructible paloma logró sobrevivir, lo que le permitió recibir la Dickin Medal el 26 de febrero de 1945.

RIEGOS:

Nuestros tiempos se caracterizan, entre otras cosas, por un aprecio extraordinario de los animales; parece que, a medida que la civilización progresa y reduce los “habitat” naturales de las especies salvajes, poniendo a éstas en trance de extinción, el hombre intenta reparar la íalta y no sólo tolera a las que se instalan en su medio urbano, sino que les prodiga toda clase de solicitudes y cuidados. Un buen ejemplo de ello son las bandadas de palomas que sirven de ornato en célebres monumentos artísticos de plazas y parques de las ciudades.

Pero todo tiene un límite, porque cuando el número de las aves crece exageradamente, empiezan a surgir proble-.nas tanto económicos como sanitarios. Los daños de tipo económico se derivan del destrozo que ocasionan en las instalaciones eléctricas, en los almacenes de alimentos y, sobre todo, en los propios monumentos artísticos, que ensucian y corroen con sus deyecciones; a este respecto, hay que .señalar que, mientras en los mamíferos una serie de productos de desecho se expulsan disueltos por la orina (por ejemplo, la urea), en las aves, el nitrógeno sobrante se expulsa en forma de ácido úrico ¡nsoluble y de color blanco, que se acumula irregularmente en los relieves y esculturas, dándoles un desagradable  aspecto.

Pero  aun  siendo  estos  daños  importantes,   lo   son   mucho más los sanitarios.    En efecto, la paloma común (Columba livio) puede trasmitir a  los hombres ciertas enfermedades, como la ornitosis,  la histoplasmosis y la criptococosis. Por ello,  las autoridades sanitarias de casi todas las grandes  ciudades   del   mundo   procuran   limitar   el   número  de palomas que se alojan en los edificios de la urbe. Hay  una serie  de  drásticos  recursos que  permiten   la  eliminación rápida de las palomas; son, en gran parte, cebos, envenenados  que  provocan   la   muerte  de   las  aves.    Pero estas  medidas  no son  del  agrado de  los  ciudadanos,  que las  consideran  crueles;   en   más  de   una   ocasión,   airadas campañas   de   prensa   han   paralizado   las   matanzas   de palomas.

Existen  también  repelentes  para   las aves, que  se aplican en forma de pasta en aquellos lugares donde anidan o se posan. Pero su eficacia es muy discutible. Las tendencias actuales procuran disminuir, mediante previsiones de construcción, de eliminación de basuras, etc., las facilidades para anidar y alimentarse las palomas. Por ejemplo, los edificios funcionales ofrecen a las aves menos protección que los que ostentan cornisas, adornos, etc.; la recolección pronta y sistemática de basuras, papeles, ramas y otros materiales priva a las palomas de elementos para construir sus nidos y de alimentos para su nutrición.

En los edificios con motivos ornamentales se pueden poner en práctica otros recursos; por ejemplo, la disposición de los anuncios luminosos tiene la mayor importancia, pues, si están cerca de cornisas y adornos, proporcionan una excelente calefacción nocturna para las palomas en el invierno. Durante el día, las aves no suelen tener problemas de frío, porque su propia actividad muscular y su intenso metabolismo les proporcionan la energía calórica necesaria; pero es sabido que la mayoría de las aves se recoge antes del crepúsculo, y el frío de la noche representa una grave limitación para su desarrollo y supervivencia.

Todas estas medidas sanitarias suelen exagerarse, precisamente, durante los meses invernales, porque es cuando menor número de palomas hay y resulta más fácil la tarea. La disminución del número de parejas disponibles para anidar en primavera determinará una merma considerable en la proliferación de las palomas; es interesante señalar que, durante la primavera, nace el 30 % de los pichones; en el verano, el 35 %; en el otoño, el 20 %, y, en el’ invierno, sólo el  15 %.

El recurso más moderno para limitar las “comodidades” de las palomas en ciertas construcciones consiste en el choque eléctrico; en los lugares estratégicos de los edificios se instala un circuito de alambres por el que circula, intermitentemente, una corriente eléctrica de 3.000 a 10.000 voltios, pero de muy poca intensidad; cuando la paloma está desprevenida, sobreviene la descarga eléctrica, que la ahuyenta rápidamente; dos o tres sacudidas de este tipo determinan que la paloma evite posarse en lo sucesivo. La instalación resulta totalmente inofensiva para el hombre, e incluso para la paloma, a la que no causa ninguna lesión; únicamente, el susto.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Edición de Lujo Ed. CODEX
Historias Asombrosas de la 2° Guerra Mundial Jesús Hernández

 

3R Principio de las 3R Ecologia Urbana Reciclar Basura Reutilizar

El Principio de las 3R – Reciclar Basura Reutilizar –

Ver: El Despilfarro de Alimentos en el Mundo: Problemas Económicos y Ambientales

PROBLEMÁTICAS AMBIENTALES
En las últimas décadas, la relación sociedad-naturaleza tuvo cambios muy notables. El crecimiento de la urbanización, el desarrollo de los sistemas de transporte y comunicación, el impresionante desarrollo científico-técnico, la industrialización y el uso de gran cantidad de productos químicos en las actividades económicas y en los hogares, son sólo algunas muestras de ello.

En una sola generación se cuadruplicaron los bienes y servicios producidos en todo el mundo. Pero este desarrollo tuvo su contrapartida en el deterioro que afecta las condiciones de vida de la población y el ambiente, como consecuencia de la irracionalidad en la utilización de los recursos y la cantidad de contaminantes que lo degradaron, poniendo en peligro el desarrollo futuro. Además, el aprovechamiento de los recursos no es equitativo: el consumo desenfrenado de los países desarrollados resulta perjudicial para los países en desarrollo, que son los que se quedan sin los recursos naturales. Un habitante de los países industrializados consume de 10 a 35 veces más energía que un habitante de los países en desarrollo.

Los problemas ambientales se presentan en todas las escalas (local, continental y planetaria), por lo que cada sociedad no sólo debe lograr un desarrollo ambientalmente sustentable en su espacio geográfico, sino también cuidar la alteración a nivel planetario, como el calentamiento de la atmósfera y el debilitamiento en la capa de ozono; hay que pensar en forma integral y actuar de manera local.

Los principales problemas que afectan a la biosfera en la actualidad son:

Contaminación del aire, de las aguas y de los suelos

Escasez del
agua dulce
Pérdida de la fertilidad
de los suelos
Desertificación
Pérdida de la biodiversidad Tala de bosques

El tema del consumo es central para estas cuestiones conocidas colectivamente como la crisis del medio ambiente. Es el impacto humano sobre la biosfera lo que está produciendo tensión ambiental y poniendo en peligro la capacidad del planeta para sostener la vida.

En esencia, ese impacto se causa mediante la energía y las materias primas que la gente usa o derrocha mundialmente. Si el uso fuera aun aproximadamente igual entre la gente, la medición del impacto humano sería una cuestión relativamente simple de resolver multiplicando la cantidad de energía y de materias primas que usa cada persona por el número de la población mundial. Pero no hay ninguna equivalencia en nuestro gasto de recursos.

La vasta mayoría, que es pobre, los usa sólo en forma mínima. Exactamente lo opuesto sucede entre los ricos, que son pródigos en su consumo. La energía, en especial el uso de combustibles fósiles, está en el núcleo mismo del asunto. Un cuarto de la población mundial, la mayor parte de la cual vive en los países industriales, da cuenta del 80 por ciento del consumo mundial de energía comercial. Los otros tres cuartos, que viven en su mayor parte en el mundo en desarrollo, dan cuenta de sólo el 20 por ciento.

La crisis ambiental es una crisis común, que deben enfrentar todos los países y los pueblos por igual, pero los países desarrollados y los países en desarrollo contribuyen a la crisis en medida tan desigual y tienen experiencias y capacidades económicas tan marcadamente distintas, que la crisis misma es percibida de manera muy diferente, amenazando las relaciones entre los países y bloqueando la convergencia de las respuestas a la crisis.

A manera de ilustración, los países industrializados occidentales gozaron de un período de prosperidad notable y en gran medida inesperada en la década de 1980. Sus líderes lo describieron en el comunicado de la cumbre del Grupo de los Siete de 1988 como “el período más prolongado de crecimiento económico en la historia de posguerra”. Esa prosperidad, y los altos niveles de consumo a que dio lugar, tendió a intensificar la presión sobre el medio ambiente en muchos respectos, pero también dio a los países ricos los recursos para encarar los problemas ambientales. Algunos países, aquellos con mayor prudencia ambiental, ya habían logrado resultados medibles en la limpieza del aire y del agua y en la reducción de la contaminación.

 5 de Junio: Día del Medio Ambiente

Las eras geologicas del planeta Tierra Primeros seres vivos organicos

ORIGEN DE LA TIERRA – LAS ERAS GEOLÓGICAS – SU EVOLUCIÓN

Ver un Amplio Cuadro Sintesis Con Las Características de cada Etapa

LAS ERAS GEOLÓGICAS:

La edad de la tierra se calcula en más de cuatro mil quinientos millones de años. Las ciencias geológicas que estudian cómo fue evolucionando nuestro planeta durante este larguísimo período de tiempo, tasan sus investigaciones en las rocas y en los fósiles contenidos en algunas rocas.

Por el estudio de las rocas se ha podido conocer:
1) la enorme antigüedad de la tierra;
2) las temperaturas existentes en las distintas épocas;
5) los movimientos registrados en la corteza terrestre, los cuales han dado origen a la formación de montañas y depresiones; y
4) las variaciones en la distribución de las tierras y las aguas sobre la superficie de nuestro planeta, ocurridas en períodos de tiempo muy largos.

La antigüedad de la tierra ha sido posible calcularla estudiando la constitución de las rocas radioactivos. Los átomos de uranio se transforman en átomos de plomo con un ritmo constante, de tal manera que, comparando la cantidad de plomo contenido en un mineral de uranio, se puede calcular cuándo se formó la roca que lo contiene. De este modo se cree que las rocas más antiguas de la tierra, conocidas hasta hoy, se formaron hace más de cuatro mil millones de años, lo cual indica que la tierra es mucho más antigua.

Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas sedimentarias se han conocido:
1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes regiones.

Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o vegetal, preservado bajo la corteza terrestre al formarse las rocas sedimentarias.

En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada época vivieron ciertas especies animales y vegetales típicas, que no existieron en otras, los geólogos pueden determinar en qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que presente.

La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por la geología histórica, al ser estudiadas las capas formadas por las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas en los fondos de los mares y lagos durante millones y millones de años, están situadas unas sobre otras, formando estratos, y Kan sido comparadas en su conjunto con un enorme libro.

Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del libro. Las rocas más antiguas se encuentran en las capas más profundas y las más recientes muy cerca de la superficie. Sólo cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos posteriores, su orden puede aparecer cambiado.

La historia de la tierra consta de cuatro grandes etapas denominadas eras, las cuales tuvieron distinta duración. Las eras geológicas reciben los nombres de Protozoica, Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

Era Protozoica: Esta era se divide en dos etapas: Arcaico y Precábrico.

Arcaico: Los primeros millares de millones de años de la tierra. La tierra debió ser, en sus comienzos, una esfera de gases incandescentes, semejantes a los que forman el sol, del cual se desprendió al igual que los demás planetas, según las hipótesis más aceptadas.

Debido a su tamaño relativamente pequeño, la tierra comenzó a enfriarse pronto. Los gases primitivos se convirtieron en líquidos, etapa durante la cual la luna debió desprenderse de la tierra. Más tarde, las materias líquidas comenzaron a enfriarse en la superficie y a solidificarse, formando las primeras rocas. Los vapores que se escapaban de esas rocas se convertían en nubes muy densas, formando una atmósfera semejante a la que se supone cubre el planeta Venus actualmente. A partir de entonces, y durante millares de millones de años, no hubo vida sobre la tierra; de ahí el nombre de Azoica (sin vida) que se da a esta primera era.

Aparición de los océanos y de las primeras manifestaciones de vida. Las rocas que formaban la superficie de la tierra continuaron enfriándose, hasta que el vapor de agua que contenía la atmósfera comenzó a precipitarse en forma de lluvia.

El agua procedente de estas lluvias iniciales, escurriéndose desde las zonas altas a las bajas, fue a depositarse en las depresiones de la corteza, para formar ormar los océanos primitivos. De las profundidades del planeta brotaban rocas fundidas (magma), originando grandes volcanes; y la corteza terrestre se arrugaba, formando estos plegamientos altísimas montañas.

Precámbrico: En esta era debieron aparecer las primeras manifestaciones de vida en forma de seres de una sola célula, semejantes a las bacterias actuales, los cuales no podían dejar huellas fósiles.

Los fósiles más antiguos conocidos son de fines de esta era, y corresponden a impresiones de algas marinas muy rudimentarias.

El enfriamiento de nuestro planeta continuó. Aunque las grandes explosiones volcánicas disminuyeron, inmensas cantidades de rocas fundidas traían de las profundidades del planeta minerales de hierro, plata, cobre, oro y otros metales que hoy conocemos. Estas rocas, que antes de consolidarse pasaron por el estado de fusión, son denominadas rocas ígneas, o sea, rocas formadas por el fuego.

Las lluvias, cada vez más intensas, al caer sobre las partes elevadas de la corteza, arrastraban los materiales sueltos y los iban depositando en los fondos de los mares, dando origen a las rocas sedimentarias.

Esta era, denominada Proterozoica, o de la vida elemental, debió durar, al igual que la anterior, unos 650 millones de años. En ella aparecieron organismos más complejos, como las esponjas y corales y las primeras plantas con raíces.

Era Paleozoica: La era de los peces y de los grandes helechos. Durante un largo período no se produjeron en la tierra grandes conmociones. Los océanos cubrían extensas zonas de la superficie terrestre y la erosión iba reduciendo intensamente el relieve de las áreas emergidas.

En los mares de esa era vivían cantidades enormes de animales provistos de conchas o caparazones, cuyos restos, al depositarse en el fondo de los océanos, formaron profundas capas de rocas calizas. En las costas se depositó gran cantidad de arena. Más tarde, según indican los fósiles, aparecieron los peces en los océanos y plantas mayores en las tierras. Los insectos se multiplicaron.

En los finales de esta era se formó la mayor parte de la hulla o carbón mineral de que disponemos hoy. En este período, llamado carbonífero, cuyo clima era caliente, hubo extensos bosques de helechos arborescentes, que medían hasta 30 metros de altura. Los restos de estos helechos fosilizados en las zonas cenagosas, después de quedar cubiertos por arcillas y arenas, formaron la hulla, que actualmente es extraída de sus yacimientos por los mineros.

Durante esta era aparecieron los primeros animales vertebrados, que podían vivir lo mismo en tierra que en el mar: los anfibios.
La temperatura, que se mantuvo relativamente cálida, favoreció la multiplicación de las especies tanto vegetales como animales. Después, el clima se enfrió considerablemente, y muchas de estas especies se extinguieron.

La era Paleozoica (de la vida antigua), duró más de 360 millones de años.

Era Mesozoica: La era de los reptiles gigantescos. Durante millones de años los animales más notables que vivieron sobre la tierra fueron unos reptiles gigantescos, de figuras grotescas, que habitaban en tierra firme y en los lagos. Algunos poseían alas y podían volar. Entre estos reptiles figuraron los animales mayores que han vivido sobre los continentes. Muchos de sus esqueletos han sido descubiertos. Algunos de los reptiles más pequeños evolucionaron en esta época, hasta convertirse en los antecesores de las aves actuales.

Sobre la tierra firme aparecieron unos pequeños seres de sangre caliente y cubiertos de pelos, que alimentaban con leche a sus pequeñuelos. Eran los mamíferos, a los que pertenecería el hombre millones de siglos después.

En los últimos tiempos de esta era hubo gran actividad volcánica, y se produjeron grandes plegamientos y fallas en la superficie terrestre. Entonces se formaron las mayores montañas que hay sobre la tierra: los Himalayas de Asia, los Andes de la América del Sur y las Rocosas de la América del Norte.

La era Mesozoica (de la vida media), duró unos 120 millones de años.

La tierra adopta sus caracteres actuales. (Era Cenozoica.) En esta era, que es la más reciente de la historia de la tierra, se han producido distintos períodos en los cuales la temperatura descendió tanto, que grandes masas de hielo (glaciares) avanzaron desde los polos. En el hemisferio norte estas glaciaciones cubrieron gran parte de la América del Norte, Europa y Asia.

Los mamíferos se multiplicaron durante estas épocas frías, siendo notable, entre ellos, el mamut, antepasado de los elefantes actuales.

En esta era los continentes y los océanos adquirieron su forma actual y aparecieron casi todos nuestros animales domésticos: caballo, perro, gato, cerdo y muchos más.

La era Cenozoica (de la vida reciente), abarca los últimos 60 millones de años de la historia de la tierra. Hará cerca de dos millones de años surgieron sobre la tierra los primeros seres parecidos al hombre. Mucho más tarde, hará unos 50.000 años, encontramos ya los primeros hombres, que conocían e! uso del fuego y de la piedra.

Algunos autores estiman que, a partir del cese de las glaciaciones hará unos 30.000 años cuando los hombres comenzaron su lenta marcha la civilización , dando comienzo a la era actual.

Cuadro de Animales y Plantas

CRONOLOGÍA DE LA TIERRA

Era Período Época Millones de Años Principales Acontecimientos
Protezoica  Arcaico
Precámbrico
  4500-3500
3500-590
Origen del Sistema Solar. Origen de las primeras células vivas. Dominio de las bacterias. Aparición de las células eucariotas. Primeros seres pluricelulares.
Paleozoica Cámbrico   570-505 Incremento súbito de fósiles de invertebrados. Gran variedad de algas marinas.
  Ordocivico   505-438 Dominio de los invertebrados. Primeros vertebrados.
  Silúrico   438-408 Primeras plantas e invertebrados terrestres.
  Devónico   408-360 Primeros vertebrados terrestres.
  Carbonífero   360-286 Bosques de helechos arbóreos. Desarrollo de los anfibios e insectos. Aparición de los primeros reptiles
  Pérmico   286-248 Origen de las coníferas. Proliferación de los reptiles. Extinción de muchas formas de invertebrados.
Mesozoica Triásico   248-213 Bosques de gimnospermas y de helechos arbóreos. Origen de los dinosaurios y mamíferos.
  Jurásico   213-144 Dominio de los dinosaurios y las coníferas. Primeras aves.
  Cretácico   144-65 Primeras plantas con flores. Extinción de los dinosaurios.
Cenozoica Terciario Paleoceno 65-54 Radiación de los mamíferos primitivos.
    Eoceno 54-37 Dominio de las plantas con flores.
    Oligoceno 37-24 Surgimiento de los grupos modernos de mamíferos e invertebrados.
    Mioceno 24-5 Proliferación de peces óseos.
    Plioceno 5-2 Dominio de mamíferos y aves.
  Cuaternario Pleistoceno 2-0,01 Aparición de los humanos.
    Reciente 0,01 – hoy

cuadro de las eras geológicas

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Cuadro Estratigráfico

tabla geologica

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Fuente Consultada:
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero
Biología II Ecología y Evolución Bocalandro-Frid-Socolovsky

Nidos de Pajaros Huevos Alimentacion Aves Tipos de Forma de Huevos

Nidos de Pájaros, Huevos y Alimentación

INTRODUCCIÓN: Todos los animales se construyen un refugio en el cual puedan reposar, cuidar sus crías, abrigarse de la intemperie y esconderse en caso de peligro. Pero mientras que la mayoría de los animales se conforma con una gruta, una cavidad en la roca, un escondite entre las piedras o en los árboles, los pájaros son más exigentes cuando eligen el lugar y los materiales que servirán para construir sus moradas.

Los pájaros son oviparos y homotermos (de temperatura constante); por esto el nido en el que depositan sus huevos debe mantener una temperatura igual a la de sus cuerpos. Las dimensiones de los huevos varían de acuerdo con la especie del pájaro: los avestruces ponen los más grandes, de aproximadamente 15 centímetros de largo, y los picaflores los más pequeños, de unos 10 milímetros de largo.

COMPOSICIÓN DE LOS HUEVOS: En el exterior el huevo presenta una envoltura calcárea, donde se encuentran los poros que permiten respirar al embrión. En el interior se distinguen dos partes: la clara o albúmina, compuesta de agua y de materias albuminosas, y la yema, que constituye el núcleo. La yema es el huevo propiamente dicho; se halla envuelta en una membrana llamada vitelina y ocupada en el centro por una materia clara que comunica, mediante un canal, con la cicatrícula, donde se encuentra el embrión que producirá, por incubación, el nuevo ser.

LOS PÁJAROS MIGRATORIOS

Entre los animales, algunos son llamados migratorios porque acostumbran desplazarse de un lugar a otro; muchos pájaros se cuentan entre ellos. Observemos por ejemplo las golondrinas. Viven en las regiones templadas de Europa durante la primavera y el verano; habitan en nidos que construyen bajo los techos de las casas o en los recuadros de las ventanas. Mientras dura el buen tiempo despliegan gran actividad, pero no bien llegan los primeros fríos su coraje desaparece, y se las ve reunidas en grupos sobre los techos o en los hilos telegráficos.

Esto indica que su partida está próxima. En efecto, a fines de septiembre abandonan Europa y emprenden un largo viaje hasta el África, donde invernan. Se considera que el país de origen de las golondrinas es Europa, y por eso se llama migración a este viaje hacia el sur, y viaje de regreso o también repatriación al que efectúan en sentido inverso.

Además de la familia a que pertenece la golondrina, es decir, aquella que se considera originaria de Europa, existen otras dos categorías de pájaros migratorios: la que inverna en Europa y viaja hacia las regiones del norte en el verano, y la que no tiene país de origen y sobrevuela el continente europeo hacia cielos lejanos. Son llamadas aves de paso.

 

CONSTRUCCIÓN DEL NIDO: Los pájaros saben por instinto fabricar el nido en donde van a poner después sus huevos, empollarlos, alimentar a sus crías y cuidarlas hasta que aprendan a volar y sean capaces de bastarse a sí mismas. Algunos pájaros construyen nidos que, aunque simples, son admirables por la exactitud de sus proporciones. Estos nidos, generalmente de forma circular, están hechos con un entrelazamiento minucioso de ramillas y de briznas de paja, musgo y otros materiales, y forrados por dentro con plumas, copos de lana o vegetales.

Ningún pájaro, ya sea de nuestras comarcas o de regiones exóticas, se contenta con un trabajo simple. Todos tienen razones precisas, de orden biológico, para construir, como verdaderos artistas, moradas que resultan ser obras maestras. Proceden igual que los hombres. Antes de edificar sus habitaciones se preocupan especialmente en elegir el lugar y la posición que mantendrán, teniendo en cuenta lo que más convenga desde el punto de vista de la seguridad, de la alimentación, del abrigo, del viento y de la intemperie; luego buscan el material más sólido y maleable de entre los que la naturaleza pone a su disposición.

nidos de pajaros

Tienen buen cuidado de esconder su obra tanto de los ojos de los animales, que saben hostiles, como de los del hombre, a quien temen por experiencia. El macho despliega a menudo tanta actividad como la hembra durante la construcción del nido, pero es esta última quien se ocupa casi exclusivamente de dar el último toque a la disposición interior, y, dotada de un maravilloso instinto maternal, cumple esta tarea a la perfección.

Los pájaros pueden ser distribuidos por oficios, de acuerdo con el método que empleen para construir sus nidos: cesteros (jilguero, águila, cigüeña, garza real), carpinteros (tucán, pico rojo), albañiles (carpintero, golondrina, fenicóptero, dicocéreo, pingüino imperial, panadero rojo), mineros (faisán, búho de las cavernas, tejedores (tejedor del Cabo, ictéreo de Baltimore), costureros (Orthotomus sutrius), carpinteros de obra (los republicanos, que llevan una vida comunitaria)

Hay también unos pájaros que son llamados carceleros, por su manera extraña de comportarse. En efecto, para impedir que su hembra abandone el nido construido en una cavidad del árbol, no vacilan en encerrarla, con sus huevos, mediante un muro infranqueable que elevan a su alrededor; pero tienen el cuidado de dejar una abertura que le permita respirar y recibir el alimento que el macho le lleva.

Hay aves que ponen huevos en simples depresiones del terreno, sin efectuar construcciones especiales. Los huevos de la mayoría de éstas presentan coloración especial que los disimula a la vista de posibles enemigos. Las crías de muchas de las aves que así anidan son nidifugos o autófagos. Nacen con plumón protector y son capaces, desde que salen del huevo, de correr y alimentarse por sí mismos, pero siempre vigilados y cuidados por sus padres.

Fuente Consultada: Lo Se Todo Tomo III – Consultora Tomo IV –

Extincion de la Megafauna Matanza del Pleistoceno Que es la Megafauna

Extinción de la Megafauna en el Pleistoceno

Cuando hablamos de megafauna, nos referimos a los seres vivos de gran tamaño (mega=grande) y se una en la ciencia para designar a los grandes mamíferos terrestre de épocas remotas que hoy ya no existen, por lo que podemos definir como megafauna a los grandes mamíferos que vivieron en el período del pleistoceno, hace aproximadamente entre 18.000  años. Los mamíferos son animales de sangre caliente que aparecieron en la  tierra hace 180 millones de años antes del presente, hoy lo encontramos en variados ambientes y algunos, como la vaca, caballos  y perros, entre otros, han sido domesticado por los grupos humanos.

Nuestro planeta en los ultimo 2.000.000 de años ha sufrido muchas etapas (unas 30) de fases heladas seguidas por fases de deshielo, y en cada ocasión los seres vivos volvían a recuperarse y adaptarse a las nuevas temperaturas, pues esos cambios eran muy lentos. Hoy estamos en un período interglaciar, pues el fin de la ultima glaciación ocurrió hace unos 14.000 años, pero los científicos están investigando que ha ocurrido, porque parece que algún fenómeno distinto a lo acontecido durante millones de año, se ha modificado sin saber hoy cual fue la causa.

La cuestión es que cuando llegó el deshielo al menos el 80% de la totalidad de las especies de animales  habían logrado sobrevivir a los fríos de los hielo en el continente americano , pero de repente como de una forma “mágica”  se extinguieron. Caballos, grandes felinos, elefantes, mamuts y mastodontes, camellos, castores gigantes, perezosos y el gliptodonte (una especie de armadillo de gran tamaño), todos desaparecieron.

En total, de 45 especies, 33 se extinguieron, y la mayoría de los seres que sobrevivieron noExtincion de la Megafauna eran más grandes que un pavo. Incluso los castores y los osos que resistieron la catástrofe eran enanos en comparación con sus antepasados. El bisonte norteamericano actual es el más pequeño de todos los que han existido. Los expertos consideran que más del 80 por 100 de los animales de gran tamaño que habitaban Norteamérica desaparecieron en un lapso de tiempo de mil años. (imagen:Mastodonte)

Más o menos lo mismo ocurrió en Australia, donde se extinguieron trece especies de grandes mamíferos, aunque allí las extinciones comenzaron incluso antes. Entre las víctimas se encontraban los canguros gigantes, las también gigantes tortugas con cuernos, los wombat del tamaño de un rinoceronte, así como sus parientes los diprotodontes, junto al fiero león marsupial.

Al final, ningún animal mayor que un canguro moderno consiguió sobrevivir. Sin embargo, en el norte de África, Europa y Asia, incluso cuando los glaciares retrocedieron y el nivel de los mares subió, la mayoría de los grandes mamíferos subsistieron: elefantes, caballos, camellos, lobos, grandes felinos…, todos ellos consiguieron salir adelante. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Por qué Asia y Europa se libraron del desastre mientras que el Nuevo Mundo y Australia sufrieron tales extinciones masivas? Según la opinión de algunos expertos, la culpa fue del clima.

A medida que las temperaturas se incrementaron, los animales de mayor tamaño se encontraron en clara desventaja, ya que a mayor envergadura más difícil les resultaba mantenerse frescos. Es posible que estas criaturas murieran de agotamiento por el calor. Lo curioso es que aquellas especies de grandes mamíferos ya habían sobrevivido a los períodos interglaciales previos. ¿Y qué hay de los elefantes, leones y tigres de África? ¿Por qué ellos no desaparecieron?

Extincion de la MegafaunaExiste otra teoría que se apoya en la hipótesis de la propagación a lo largo del Nuevo Mundo de una misteriosa enfermedad que habría acabado con las distintas poblaciones de animales. ¿Pero cómo y por qué afectó únicamente a los más grandes, mientras, los más pequeños, así como los seres humanos, salieron indemnes?. (imagen:Megaterio)

La teoría más comúnmente aceptada es la elaborada hace casi cuarenta años por el científico americano Paul Martin.  El responsable no habría sido otro que el Hormo sapiens.

De hecho, tanto en América como en Australia las extinciones masivas de grandes mamíferos tuvieron lugar poco después de la llegada de los primeros humanos. En Australia, comenzaron hace unos 40.000 años, y en las Américas, hace unos 13.000.

Según Martin, los animales de estos continentes eran absolutamente vulnerables a los seres humanos, ya que nunca habían interaccionado con ellos. Echad un vistazo al diario de cualquier explorador que dé con un hábitat natural donde nunca antes haya estado el hombre, por ejemplo el de Charles Darwin; en él cuenta su viaje a las islas Galápagos y en sus páginas comenta la falta de timidez de la vida salvaje. Aún hoy es un fenómeno observable en aquellas escasas partes del mundo en las que los animales no han conocido a los humanos como vecinos.

De modo que, cuando los primeros seres humanos llegaron a aquellas tierras con sus armas de sílex, sus arcos y lanzas, los animales no tuvieron miedo. Más bien observarían llenos de curiosidad a aquellos simios peludos que caminaban sobre sus extremidades traseras. Incluso los leones, si no tenían demasiada hambre, se habrían echado a dormir, y los caballos habrían seguido, sin más, masticando hierba. En definitiva, eran presas fáciles para el hombre cazador-recolector provisto de sus afilados útiles. De esta forma, en menos de mil años, la mayor parte de la fauna habría sido exterminada, y muchas especies estarían a las puertas de la extinción.

¿Porqué se extinguió la megafauna?: La extinción de estos grandes mamíferos es todavía incierta. Algunos expertos sostienen que se pudo deber a los cambios climáticos ocurridos a finales del pleistoceno que afectaron tanto a la flora y la fauna de las cuales éstos se alimentaban.  Otros expertos opinan que la cacería a que eran objeto  por grupos nómadas de cazadores los llevó a la  extinción.

Esta teoría también explica por qué en el norte de África, Europa y Asia especies muy similares, en cambio, sobrevivieron a la presencia del hombre. En estos lugares, los animales hablan evolucionado junto a las especies de homínido durante más de dos millones de años, y se habían acostumbrado a su sed de caza. La experiencia de sus ancestros les había provisto de un instinto muy desarrollado que les permitió sobrevivir evitando el contacto con los simios bípedos, bien huyendo, bien escondiéndose de ellos.

Todo ello implica que las extinciones masivas de las que Australia y las Américas fueron testigos jamás tuvieron lugar en esas otras regiones del planeta. Por tanto, según esta hipótesis, en unos años, el Homo sapiens terminó con cerca de la mitad de las especies animales existentes y las c6ndenó así al olvido.

Esta teoría, conocida como la «matanza del Pleistoceno», ha sido revisada recientemente. No explica, por ejemplo, cómo ciertas especies que el hombre no suele consumir, tales como los perezosos, se extinguieron igualmente, mientras que otras que si eran cazadas con frecuencia consiguieron sobrevivir (pensemos en los bisontes). Asimismo, tampoco explica la razón por la que los castores, los osos o los propios bisontes redujeron ostensiblemente su tamaño.

La teoría más factible parece ser la que combina presencia de los seres humanos con el efecto del cambio climático. Cuando los primeros humanos llegaron a los continentes vírgenes de Australia y América, se dieron cuenta, en efecto, de que la fauna era presa fácil. Muchas de las principales especies de predadores, tales como leones, tigres y lobos, fueron aniquiladas por los cazadores-recolectores.

Al mismo tiempo, las temperaturas se incrementaron, lo cual provocó el deshielo de los glaciares y el incremento del nivel del mar. Lo que en otro tiempo en América había sido un paisaje exuberante de árboles y pastos, se convirtió en áridas sabanas en el interior y bosques de coníferas en las proximidades de las costas.

La desaparición de los carnívoros tuvo como consecuencia el incremento de las poblaciones de herbívoros (que hablan sido sus principales presas), caso de los bisontes, ciervos, perezosos, caballos y camellos. Su número creció tanto que la comida comenzó a escasear. Todo ello, en combinación con los cambios experimentados por la vegetación a causa del cambio climático, condujo a la catástrofe.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LOS MAMUTS de la Era Glacial eran los antepasados de los actuales elefantes. Estos grandes animales necesitaban enormes cantidades de alimento. Esto hace pensar que las tierras donde fueron hallados los mamuts eran praderas exuberantes.

LA CAZA DEL MAMUT La caza del mamut era una tarea dura y arriesgada. Los cazadores estudiaban los movimientos de los mamuts e intentaban darles caza mientras los animales bebían en las fuentes de agua. Se preferían los animales jóvenes por su carne tierna. Pero un mamut no se abatía al primer golpe. Los cazadores, tras afilar las puntas de sus armas, lanzaban una tras otra hasta que lo abatían.

DESPUÉS DE LA MATANZA Una vez muerto el mamut, toda la tribu se reunía a su alrededor, faenaba al animal y le quitaba cuidadosamente la piel. En tiempos favorables, las familias engullían la carne fresca, aunque también conservaban parte en frío. Un mamut bastaba para alimentar a una familia durante varios meses. La piel, los colmillos y los huesos se usaban para fabricar vestidos, refugios y herramientas.

Animales Domesticos Campaña De Protección a Animales

Animales Domésticos
Campaña De Protección a Animales

Los llamados animales “silvestres” son los que viven fuera de la protección y del dominio del hombre. Buscan, por sí solos, su alimento y su refugio. Casi todos se asustan o desconfían de la presencia del hombre, del que huyen sin dejarse tocar, escapando cuando se aproxima a una distancia determinada, que varía de especie en especie e, incluso, de individuo en individuo, y se llama distancia de fuga. Si se les acorrala, muchos de ellos, que son habitualmente pacíficos, se enfurecen y luchan.

Los animales domésticos, en contraste con los silvestres, permiten a sus dueños, o a las personas que los cuidan habitualmente, no sólo que se aproximen, sino, incluso, que les peguen. Los animales especialmente dóciles consienten que los toquen y se comportan de modo que incitan a la amistad. Su distancia de fuga ha desaparecido por completo.

Domesticar un animal, dice Saint-Hilaire, es “habituarlo a vivir y a reproducirse en la morada del hombre o cerca de ella”. El proceso de la domesticidad tiene lugar mediante un sistema de aprendizaje muy sencillo, llamado habituación. Todos somos   seres   de   costumbres,   y  pronto   nos “acostumbramos a las cosas”, incluso a las que son desagradables. Lo mismo ocurre con los animales. Una vez que ha desaparecido su temor inicial, llegan pronto a tolerar e, incluso, a disfrutar de la compañía humana. El primitivo estímulo de huida desaparece.

La domesticidad se fomenta por medio de otro proceso sencillo, llamado asociación. Probablemente, el animal silvestre asocia a los seres humanos con ciertas ventajas, tales como las golosinas que se le proporcionan. Por ejemplo, los pájaros de los jardines se hacen extraordinariamente familiares cuando se les da de comer de continuo; hasta llegan a entrar en las casas.

Cuando el hombre comenzó a domesticar los animales silvestres, hace mucho tiempo, en época prehistórica, es casi seguro que capturó ejemplares jóvenes, que son mucho más fácilmente domesticables que sus padres. Como no tienen malos recuerdos del hombre, lo aceptan rápidamente y sin miedo. Por otra parte, su aprendizaje es más breve, pues carecen de condicionamientos. Por eso, es mucho más fácil domesticar a un cachorro que a un perro  adulto.

Actualmente, hay muchas variedades de animales domésticos; por ejemplo, existen varios cientos de razas de perros. Sin embargo, a pesar de la enorme diversidad de apariencias, todos los perros domésticos pertenecen a la misma especie, y es posible el cruce entre ellos. Un perdiguero, por ejemplo, se cruza satisfactoriamente con un alano (bulldog). Por la misma razón, un toro Hereford puede cruzarse con una vaca suiza, o un carnero merino con una oveja Southdown.

Animales Domesticos Campaña De Protección a Animales

Toro Hereford

La causa de todo ese número de diferencias se debe solamente a la acción del hombre. En los tiempos primitivos, el hombre reconoció pronto el principio expresado en el dicho “de tal palo, tal astilla”, y comprobó que los descendientes se asemejan a los padres, incluso en detalles mínimos.

Cruzando animales cuidadosamente escogidos, el hombre pudo ir acentuando poco a poco ciertas cualidades de apariencia o comportamiento. Así obtuvo animales domésticos que sobresalían por su tamaño, su fiereza, su velocidad, su fidelidad, etc.; o sea, cualquier cualidad que le interesara especialmente.

Antes de los siglos XVIII y XIX, los animales sometidos al método de la cría selectiva eran los caballos, los perros y otros dedicados al deporte, como los gallos de lucha, los toros de lidia y los halcones utilizados en cetrería. Antes de la mecanización, los caballos, por su capacidad como bestias de carga, eran indispensables en los trabajos ordinarios y en las numerosas guerras de la época. Por tanto, se dedicaba gran cuidado a su selección y cría.

El magnífico percheron inglés de Shire, por ejemplo, es el resultado de varios siglos de selección, y puede alcanzar 1,7 m. de altura, y arrastrar una carga de 5 toneladas.Desgraciadamente, debido a la poca demanda, el número de los caballos grandes de tiro disminuye constantemente. La selección actual de caballos se centra en la cría de caballos rápidos para carreras.

Caballo Shire Inglés

Los perros fueron, probablemente, los primeros animales domesticados y criados por el hombre; su asociación con él data de tiempos prehistóricos. Muchas de las razas actuales son muy antiguas.

El hombre de la Edad del Bronce tenía ya dogos alsacianos, hace  6.000 años;   asimismo,   5.000  años atrás, los faraones egipcios poseían galgos de carrera. Muchas razas de perros siguen desempeñando las mismas funciones para las que fueron seleccionadas. Los valientes y tenaces bulldogs se seleccionaron para cazar osos. La primera noticia de su intervención en ese terrible deporte es de 1209.

Bullodog Para La Caza De Grandes Animales

Los mastines son una raza muy antigua; fueron dedicados, al principio, a la tarea de proteger las ovejas, a la caza de animales salvajes e, incluso, a combatir en las guerras. Algunos perros continúan ejercitando todavía plenamente sus talentos en beneficio del hombre.

Los perros de boca blanda,  como los perdigueros, son empleados aún por los cazadores para cobrar y traer las piezas; los seleccionados por su fino olfato se utilizan hoy día para seguir la pista de criminales o personas extraviadas. Actualmente, dada la limitada dimensión de las viviendas, las razas pequeñas son las preferidas.

Perro Perdiguero

El continuo crecimiento de la población humana durante los siglos XVIII y XIX hizo necesario más alimentos. Se utilizaron métodos agrícolas y ganaderos más perfeccionados, y, por aquella época, en Europa se cercaron los campos, para que el ganado vacuno, los cerdos, las ovejas y las cabras hicieran una vida más sedentaria. De esta forma, el hombre podía controlar su ganado y dirigía mejor la actividad de selección. Anteriormente, los animales domésticos de estas especies habían andado por los campos en estado semisalvaje.

Los dos últimos siglos han sido un lapso suficiente para conseguir progresos muy notables en la selección. Se consiguieron vacas que, individualmente, producen enormes cantidades de leche, o bien menores cantidades pero de mejor calidad.

Otras razas, como la Angus y la Hereford, se seleccionaron para la producción de carne. Hasta hace poquísimo tiempo, algunas de éstas se habían usado para arrastrar carretas. En algunas regiones, donde la hierba es escasa y las temperaturas extremas, se desarrollaron razas de ganado vacuno muy resistentes, capaces de tolerar circunstancias desfavorables. A ellas pertenece, por ejemplo, la Galloway escocesa, que posee una espesa capa de pelo.

Los cambios más notables fueron, seguramente, los operados en el cerdo. Hace tres siglos, en Europa, los cerdos eran animales feroces, con la mayor parte de su peso concentrada en el troncos extraordinariamente musculoso, como sucede en los jabalíes. Como resultado de la selección, los cerdos actuales tienen más peso en el centro del cuerpo y hacia las extremidades posteriores. Éstas son las regiones del cuerpo que proporcionan la mejor carne para el consumo.

Las gallinas descienden del gallo salvaje de la India (gallo Bankíva). La selección de las ponedoras de huevos se desarrolló en tiempos recientes. En el pasado, las gallinas se seleccionaron, en especial, para aprovechar su carne, y los gallos para la pelea. En distintas partes del mundo se han domesticado muchas clases de animales: camellos, yaks, elefantes, renos y llamas. Con el tiempo, otros se añadirán a esta lista, para beneficio del hombre.

Gallo Salvaje de la India

Los animales salvajes están adaptados a su ambiente, y la selección natural determina que persistan las cualidades mejores para la   supervivencia. El hombre, al actuar como agente selector, puede favorecer cualidades que no son necesariamente beneficiosas para el animal, que, al estar así protegido, no se somete a la competencia que implica la selección natural. Por ello, en ese medio artificial los animales pueden sobrevivir. Esta es la causa de que muchos animales selectos sean poco resistentes a las enfermedades. Al seleccionar, para conseguir fenotipos deseables, pueden pasar inadvertidos caracteres perjudiciales no patentes, como la resistencia a las enfermedades o a la   fatiga.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°109 (CODEX) Animales Domésticos

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15 DE AGOSTO: DÍA DE LOS ANIMALES SIN HOGAR

La Organización Internacional para los Derechos de los Animales (ISAR) llama a las diferentes organizaciones del mundo a que cada tercer sábado de agosto se unan a su vigilia en memoria de todos los animales que no tienen hogar.

Desde el año 1992 la Sociedad Internacional por los Derechos de los Animales, conocidos por sus siglas en ingles ISAR, celebra el Día Internacional del Animal Sin Hogar, reservado para el tercer sábado del mes de agosto. Para el año 2012, el día de conmemoración es el sábado 18 de agosto. Su fin es promover nuevas campañas, programas e ideas para la solución a la superpoblación de animales de compañía en condición de calle. Organizaciones de todo mundo se reúnen para aumentar la concienciación sobre este tema.

En el Día Internacional del Animal Sin Hogar se incluyen actividades como jornadas de adopción, días de clínica veterinaria, bendición de animales, charlas en colegios veterinarios, seminarios y exposiciones, recolectas benéficas, programas especiales en radio y televisión, vigilias, entre otras tantas.

La concentración de actividades favor de los animales callejeros, a nivel mundial en un solo día, representa una gran oportunidad de llamar la atención de medios de comunicación y entes gubernamentales a atender el problema con seriedad e involucrar recursos para la acogida y tratamiento de los animales sin hogar.

Adopta, Cuida, Esteriliza

La sobrepoblación de animales de compañía y el abandono son la principal causa del abarrotamiento de los refugios y de la desgracia de millares de perros y gatos al año. Pero podemos manejarlo, con tres sencillos pasos: adoptar, cuidar, esterilizar.

Muchas personas comparten su vida con perros, gatos y otros animales, que los acompañan y hacen gozar con sus mimos y juegos. Es maravilloso poder compartir la vida con ellos, que han llegado a ser dependientes del ser humano, tras miles de años de haber sido domesticados por el hombre. Eso mismo nos impone una tremenda responsabilidad por los animales que nos acompañan, porque depende de nosotros su bienestar y felicidad. Para ello, compartimos tres pasos para demostrarle a tu animal que lo amas:

Adopta: Millares de perros y gatos esperan en refugios, la dignidad de un hogar donde ser querido. La gran mayoría de estos animales tuvieron la mala fortuna de ser “regalos” para Navidad, para un cumpleaños o un “capricho” al paso por la tienda de animales. Tuvieron la mala fortuna que, al crecer o hacer travesuras, ya no los quisieron más en ese hogar. Fueron a dar a la calle, a un descampado, sufriendo hambre o enfermedades… Ahora esperan una nueva oportunidad, que bien merecen, a manos de personas responsables que los cuiden.

Cuida: Ser responsable es hacerse cargo completamente de las necesidades físicas y psíquicas de tu animal: alimentación balanceada para su especie, agua fresca, un espacio donde dormir, seco y bien protegido del frío; espacio para moverse, una paseo diario, juegos o compañía para entretenerse, y muy importante: tu compañía, de la que él disfruta mucho.

Si por trabajo o estudios no puedes cuidarlo por unos días: déjalo con alguien de confianza, que sepa de animales de su especie; o búscale una guardería recomendada por su buen trato. Cuídalo como se merece un ser vivo que siente igual que tú.

Esteriliza: Es la única manera efectiva de controlar la sobrepoblación de perros, gatos y otros mamíferos. Con una simple operación rutinaria, tu animalito (macho o hembra) dejará de tener celo, cesará el marcaje territorial (orinar en ciertos lugares del patio o la casa) y se podrá desarrollar con toda normalidad.

No es cierto que las hembras tengan que parir obligatoriamente al menos una camada antes de ser castradas; y lo que sí es cierto es el drama al que están obligados a vivir los animales en refugios atestados de “animales que sobran”. Esterilizar a tu animalito es hacerte responsable no sólo por su salud sexual, sino también por un problema público de sobrepoblación y abandono: pues si bien puedes tratar de buscarle hogar a los cachorros que tenga tu perra o gata, nunca podrás estar 100% seguro de que el cachorro llegará a un buen hogar, donde lo cuidarán hasta el fin de sus días.

 

Misterios Sin Resolver Sobre La Historia de la Humanidad y de la Tierra

MISTERIOS DE LA HISTORIA SIN RESOLVER

1-¿Que ocurrió antes del Big Bang?

BIG BANG

Es nuestro universo apenas el ultimo en una larga serie explosiones y colapsos? ¿Es acaso uno entre muchos universos paralelos, cada uno de los cuales habría surgido de su propio Big Bang con sus propias leyes físicas fundamentales, en una especie de multi-universo?

¿O existe alguna forma del inteligencia superior que creó nuestro universo y la vida en la tierra?

2-¿Que dió origen a la vida en la Tierra?

BIG BANG

¿Aminoácidos a bordo de meteoritos llegados del espacio exterior? ¿Una sopa química cocinada en la boca de les respiraderos volcánicos del lecho marino? ¿Una chispa de vida accidental consecuencia de una tormenta eléctrica primigenia? ¿Un arquitecto divino o alienígena?.

3-¿Que hizo que las primeras flores florecieran?

BIG BANG

Charles Darwin  se refirió a  él como un misterio abominable, y todavía los expertos siguen sin tener una idea clara al respecto. Fue la presencia de polinizadores como las abejas lo que hizo que las flores florecieran? o por el contrario; ésta solo aparecieron después de que las flores vinieran a proporcionar una dieta de polen y nectar.

4-¿Cuál fue el ancestro común de los humanos?

BIG BANG

La genética moderna demuestra que la separación entre los humanos y los chimpancés se produjo entre cuatro y siete millones de años atrás. Sin embargo, desconocemos cómo era ese ancestro común.

5- ¿Que hizo que el Australophitecus caminara sobre dos pies?

BIG BANG

El caminar sobre los pies tuvo tantas ventajas como desventajas para los simios  que descendieron da árboles para vivir en las praderas de las sabanas Dado que su cerebro no era mes grande que el de un chimpancé hemos de concluir que no fue sencillamente a inteligencia lo que hizo que los ancestros de la humanidad se irguieran sobre sus pies, pero que fue entonces?

6-¿Cuándo aprendieron a hablar los humanos?

BIG BANG

Se calcula que lo hicieron entre cincuenta mil y ciento diez mil años otras pero nadie puede saberlo con certeza El lenguaje dio a los seres humanos una ventaja gigantesca al permitirles organizarse para cazar con mayor eficacia.

7-¿Que causó la extinción del Pleistoceno en la Américas y Australia?

BIG BANG

Los grandes animales (la llamado megafauna) desaparecieron con rapidez una vez que el Homo sapiens pobló Australia, hace cuarenta mil años, y luego las Américas, hace doce mil años. ¿Cuál fue la causa de semejante devastación? ¿La raza excesiva, el cambio climático, una mezcla de ambas cosas o algo diferente, una enfermedad, por ejemplo?.

8-¿Que pasó con la tumba de Alejandro Magno?

BIG BANG

Todos los testimonios sobre la ubicación de la tumba de oro de Alejandro, en so momento la atracción turística más popular del mondo romano, desaparecieron del registro histórico, y los arqueólogos siguen sin poder recuperar ninguno.

9-¿Cómo realizaron los Nazcas sus enorme jeroglíficos?

En algún momento entre -300 y 800 d.C. los Nazcas realizaron más de setenta figuras geométricas y naturales, algunas de hasta 270 metros de longitud barriendo la arena del  árido desierto y juntándolas a  un lado  para formar líneas. ¿Como consiguieron crear formas tan intrincados cuando   la única forma de de ver lo que estaban haciendo era elevándose centenares de metros sobre el aire?

10-¿Hay vida después de la muerte?

BIG BANG

Desde las creencias animistas de los grupos de cazadores recolectores hasta las tos monoteístas del judaísmo, el cristianismo y el Islam y desde la reencarnación hindú hasta el nirvana budista la historia humana es un extenso historial de creencias en una fuerza mas alba de la existencia terrenal Ahora bien 0es esa fuerza algo real o, perol contrario, se trata sólo dono engato como aseguran algunos científicos modernos?

 

Problemas Ecologicos del Mundo Clasificación

Problemas Ecológicos del Mundo

La red de relaciones alimentarias y energéticas que vincula de manera indisoluble a productores, consumidores y descomponedores en un ecosistema , se reproduce con otros protagonistas en los distintos ecosistemas distribuidos por la superficie del globo.

Problemas Ecologicos del Mundo ClasificaciónEn la base de este delicado equilibrio se encuentran los distintos tipos de relaciones que a lo largo de los siglos establecieron entre sí plantas y animales. Sin embargo, ese equilibrio natural puede romperse debido a factores externos de distinto orden que, incluso incidiendo en un único nivel de la cadena alimentaria, pueden provocar alteraciones graves y persistentes.

Una inesperada variación de las condiciones climáticas puede provocar la desaparición de la vegetación; o bien, la introducción de nuevas especies animales o vegetales llevada a cabo por el hombre puede provocar la excesiva proliferación de unas especies o la desaparición de otras.

El jacinto de agua, introducido en África por la belleza de sus flores, llegó a reproducirse con tal rapidez que infestó canales y ríos provocando su obstrucción y la consiguiente imposibilidad de la navegación y el aprovechamiento de sus aguas. La intervención indiscriminada del hombre ha sido en extremo dañina, por cuanto ha llegado incluso hasta el exterminio de especies animales a las que equivocadamente consideró competidoras.

La nutria, considerada por los pescadores una temible adversaria porque se alimentaba de peces, fue prácticamente exterminada. Más tarde el hombre se dio cuenta del efecto de reequilibrio que dicho predador ejercía sobre las poblaciones de peces.

En este caso la eliminación de una especie determinada repercutió indirectamente sobre otros seres vivos. Por lo tanto, es peligroso alterar los delicados equilibrios naturales, y toda intervención del hombre en la naturaleza debe ser extremadamente prudente. Hay un gran número de sustancias nocivas que una vez introducidas en la cadena alimentaria no pueden ser destruidas o reutilizadas dentro de los ecosistemas, y se acumulan en los seres vivos contaminando todos los organismos. Uno de los casos más notables es el de la contaminación producida por DDT, un potente insecticida que los organismos no pueden eliminar. (Ver DDT)

Ahora veremos los problemas ecológicos del mundo, que se pueden agrupar en diez categorías:

1. La del ozono, Parte del problema se resolverá con la prohibición del uso de los aerosoles y de otros artefactos elaborados con sustancias clorofluorocarbonadas. Su incidencia es tan grave que se está incrementando el cáncer de piel.

2. El efecto invernadero o aumento de la temperatura en la atmósfera terrestre como consecuencia del exagerado incremento de los procesos de combustión. Tempestades, lluvias torrenciales y granizadas son las primeras consecuencias del desequilibrio. Se corregiría limitando las emisiones industriales y evolucionando hacia vehículos movidos por energía alternativa.

3. La lluvia acida, que destruye la vida. El problema se resuelve produciendo gasolina sin plomo, combustible menos peligroso.

4. La deforestación. Su solución está en la regulación de la tala de bosques y en la recuperación de los ya talados. Esto último se debe hacer con especies nativas. De continuar el actual estado de cosas, hacia el año 2000 la mitad de los bosques del planeta habrá desaparecido.

5. Las inundaciones, desequilibrio causado por el efecto invernadero y la destrucción vegetal. Una parte de la solución está en la canalización de los cauces fluviales y en la recuperación vegetal de las cuencas hidrográficas.

6. Los residuos industriales y las aguas negras, que acaban con la vida acuática y hacen del agua un foco de enfermedades y malos olores. Las fábricas deben contar con plantas depuradoras para reducir al mínimo los efectos nocivos.

7. La extinción de la biodiversidad, como consecuencia de la caza inclemente con distintos fines. La solución se encuentra en una legislación que sancione penalmente a los causantes del problema. No más abrigos de pieles, no más animales exóticos lejos de su habitat.

8. La contaminación en todas sus formas y manifestaciones. La del aire, la del ruido, la de las basuras y la visual en las grandes ciudades. Las personas debemos desarrollar una actitud de respeto hacia el paisaje y todos sus elementos.

9. La erosión. Su solución se encuentra en la reforestación y en la conservación de la vegetación. No más madera como combustible, no más destrucción de las zonas de reserva.

10. La superpoblación y el hacinamiento en grandes ciudades. El ser humano debe tomar conciencia de que los recursos del planeta no son ilimitados: desarrollo sostenible: tómalo que quieras pero déjale a tus nietos”. En consecuencia, está obligado a procrearse de manera responsable y a entender que su modelo de desarrollo no es el más conveniente.

Animales en Extincion Peligro de Extincion de Animales del Planeta

ANIMALES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología Matemática – Ecología Social

La fauna silvestre es un claro ejemplo de la estrecha relación entre cada uno de los componentes de un ecosistema, ya que la eliminación de cualquier especie acaba provocando el desequilibrio de los ecosistemas y la destrucción de fuentes de investigación científica. Por eso es necesario cuidar y respetar nuestro planeta y a todos sus habitantes. A continuación presentamos un resumen de algunas de las especies animales en muy serio retroceso numérico:

EXTINCIÓN DE LAS AVES:

*Extinción del Águila Calzada o Barreada (Spizaetus ornatus)

Es una especie de las selvas tropicales. Nidifica en los árboles altos y necesita grandes territorios por lo que va desapareciendo debido a los

 desmontes. Se alimenta de vertebrados que captura con sus poderosas garras.

*Extinción del Águila Monera (Morphnus guianensis)

Muy similar a su pariente la harpía pero, de menor tamaño. Su alimentación consiste en aves y mamíferos arborícolas que viven en el estrato superior. Como todas las rapaces de gran tamaño necesita grandes extensiones lo que es cada vez más escaso. Esto lo ha llevado a figurar en el Libro Rojo Internacional de las especies en vías de extinción.

*Extinción del  Águila Viuda o Patera (Spizastur melanoleucus)

Algunos observadores señalan a esta rapaz como la predadora del raro pato serrucho (mergus octosetaceus) dicen que su presencia es infalible en las correderas donde andan dichos patos, de donde se lanza sobre ellos. La destrucción de su hábitat y el ser utilizados como blancos por desalmados cazadores, han colocado a esta especie en peligro.

 *Extinción del  Chorao (Amazona pretei)

Loro de cabeza amarilla, con cara y hombros de color rojo, es muy raro en la actualidad por lo tanto que figura en el Libro Rojo Internacional. En la República Argentina sólo es conocido en la provincia de Misiones. En primavera nidifica en árboles huecos con más de 10 m de altura, y son persegudos como mascota. Se desplazan en grandes ban a as para comer frutos, los que escasean cada vez más. Además, su decadencia parecen estar ligada a la desaparición de los bosques de pino Paraná (Araucaria angustifolia) que le servían de alimento.

*Extinción del Guacamayo Rojo (Ara chloroptera)

Fue uno de ¡os grandes loros que durante el siglo pasado habitó las selvas misioneras, hoy sólo se lo encuentra en grandes selvas de Sudamérica. Esta especie figura en el Libro Rolo Internacional.

*Extinción del Harpía (Harpía harpya)

La mayor de las aves rapaces de Sudamérica y con raras citas en la Argentina. Como todas las rapaces necesitan grandes extensiones como territorio, el cual es cada vez más escaso. Por ser una especie rara también figura en el Libro Rojo Internacional de especies en peligro.

*Extinción del Macuco (Tinamus soitarios)

En la República Argentina sólo habita en la selva misionera. Es un ave del tamaño de un pollo de color gris azulado, muy perseguido por los cazadores por su exquisita carne, algunos imitan su silbido para atraerlo. Al atardecer suelen silbar en busca de sus compañeros para juntarse en el dormidero, debido a la destrucción de su hábitat es cada vez más difícil verlo.

*Extinción del Maracana Cara Afeitada (Ara maracana)

Habita en selvas abiertas de América del Sur. Es una especie muy rara. Figura en la lista del Libro Rojo Internacional de las especies en vías de extinción.

*Extinción del Papo Rosa o Loro Pecho Vinoso (Amazona Vinacea)

Esta especie se consideró extinguida en la República Argentina (prov. de Misiones) pues desde hace varias décadas no se tenían datos sobre ella. Recién en 1984 fue redescubierta por los especialistas. Son muy pocos los sitios que aún albergan a esta especie, Misiones es la única provincia argentina que la refugia. Por lo tanto está atravesando un muy serio retroceso numérico. Son muy perseguidos por los pobladores pues son muy buenos habladores.

*Extinción del Pato Serrucho (Mergus octosetaceus)

Patilla de ríos y arroyos de aguas rápidas y cristalinas del Norte de la provincia argentina de Misiones, Sur de Brasil y Este del Paraguay. Es un gran zambullidor, captura peces, insectos y moluscos. Nidifico en árboles vecinos a ¡os arroyos. Este raro y curioso patil lo de pico fino y aserrado ha debido enfrentar, además de la alteración de su hábitat, una encarnizada persecución para proveer de ejemplares embalsamados a los museos del mundo entero. Está citado en el Libro Rojo Internacional de especies en vías de extinción.

*Extinción del  Yacutinga o Pava de Monte (Aburría ¡acutinga)

Vive en la selva misionera (Rep. Argentina, prov. de Misiones), en el SE de Brasil y en el E de Paraguay, principalmente en márgenes de arroyos y ríos. Come frutos, semillas y granos. Es muy perseguido por su rica carne, además es una de las aves más grandes y bonitas. Esta especie figura como amenazada a nivel internacional por lo-que figura en el Libro Rojo.

EXTINCIÓN DE LOS MAMÍFEROS

*Extinción del Aguará Guazú o Lobo de Crin (Chrysosyon brachyurus)

Su nombre en guaraní significa “zorro grande”, h abita en sabanas con palmares y montes húmedos en isletas. Es un animal solitario, tímido y cauteloso. Se alimenta de pequeños mamíferos y aves, aunque no desprecia a los vegetales. Se estima que en la República Argentina hay entre 1.000 y 1.500 individuos de esta especie, muchos en la prov. de Santa Fe. Lo más grave para su supervivencia es el avance de la ron era agropecuaria, otro de los factores que lo amenaza es la caza para aprovechar su piel.

 *Extinción del Caraya o Aullador Rojo (Alouata guariba)

También conocido como guariba. Su dieta consiste en hojas y frutos silvestres. Habita en la República Argentina desde 1954, exclusivamente en la provincia de Misiones. Se encuentra en las hojas del Libro Rojo Internacional, por la destrucción de la selva y la fiebre amarilla que azotó los años 1965 y 1966.

*Extinción del  Ciervo de los Pantanos (Blastocerus dichotomus)

Ese1 mayor ciervo sudamericano que puede llegar a un peso de 100 kg. Habita en pastizales inundables del NE de Argentina llegando hasta el delta del Paraná. Perseguido como fuente de proteínas y trofeo de caza por lo que es hoy sumamente escaso.

*Extinción del Comadreja de Agua o Cuica (Chwonectes mininus)

Este curioso mamífero acuático, conocido también con el nombre de lobito overo es un marsupial que se ha adaptado a la perfección al agua desarrollando membranas natatorias en sus patas. Su alimentación consiste en peces y crustáceos. Es exclusivo de la provincia de Misiones (Rep. Argentina), donde se lo considera un animal raro.

*Extinción del Comadreja Lanosa (Caluromys Ianatus)

Este raro marsupial de pelaje lanoso y largo, habita en las zonas selváticas muy altas, sus costumbres son marcadamente arborícolas y nocturnas. Esto ha dificultado su hallazgo, ocurrido recientemente en el año 1970 por el naturalista Juan Foerster.

*Extinción del Gato Moro (Felis yaguaroundi)

Conocido también con el nombre de yaguarundí. La coloración del yaguarundí es muy oscura por lo que siempre se lo confunde con el hurón mayor (Eira barbara). Los principales motivos de la desaparición de estos gatos se deben al desmonte y la persecución con trampas y cepos por los colonos por temor a que lleguen donde se encuentran sus aves de corral, y el interés por la piel. Todo esto ha determinado que figure en el Libro Rojo Internacional.

*Extinción del Gato Onza (Felis pardalis)

Es una especie de las selvas neotropicales. Captura aves y mamíferos. Como casi todos los félidos son muy perseguidos por el valor de la piel, lo que hace que su población sea cada vez más escasa. En la provincia de Misiones (Rep. Argentina) tiene una amplia distribución.

*Extinción del  Lobito de río (Lontra Ion gicaudis)

Vive en arroyos y ríos de América del Sur. Se alimenta de peces y crustáceos, ha sufrido una intensa persecución a raíz de su a preciado cuero. Sin ninguna duda la alteración de los arroyos y el desmonte son factores de su gran disminución y rareza.

*Extinción del  Lobo Gargantilla (Pteronura brasiliensis)

Esta nutria que puede alcanzar los 2 m de longitud está considerada como una especie vulnerable a raíz de la caza comercial furtiva, pues su piel era muy requerida por las peleterías. Les gusta andar de día en grupo, forman cuevas entre raíces. Su dieta consiste en peces, tortugas, crustáceos. El nombre de lobo gargantilla proviene de las manchas amarillas que presenta en la parte central del cuello. Se encuentra incluido en el Libro Rojo Internacional.

*Extinción del  Oso Hormiguero o Tamandua (Myrmecophaga tridactyla)

El oso hormiguero de cola ancha muchas veces es confundido con el osito melero (Tetradactyla chapadensis) que es mucho más chico, arborícola y de cola prensil. El oso hormiguero es uno de los mamíferos más curiosos de América. Es solitario y silencioso. Puede llegar a emitir mugidos o roncar, si está nervioso. Habita en los pastizales y bosques. Tiene hábitos nocturnos aunque también es posible verlo de día. En Argentina todavía se lo puede encontrar en zonas aisladas, es lento y su única defensa son sus poderosas garras con lo cual abraza a su enemigo, hasta destrozarla. Es de alimentación muy especializada y se pasa la mayor parte de su tiempo en encontrar y devorar hormigas. Cuando encuentra un hormiguero hunde su cabeza en ella y con su larga lengua empieza a alimentarse

Recorre territorios de 900 a 1.000 ha en busca de hormigas y termitas, su principal alimento. Posee un olfato 40 veces superior al humano, es el arma que utiliza para localizar las colonias de insectos. Las hembras tienen una única cría, después de una gestación de 190 días y el bebé es transportado en el lomo de la madre durante más de un año. El gran deterioro de su hábitat natural y la caza sistemático lo han llevado a engrosar las hojas del Libro Rojo Internacional.

*Extinción del  Perro Vinagre o Zorro Pitoco (Speothos venaticus)

Animal cánido rechoncho y de orejas y cola corta, suele andar en parejas o pequeños grupos cerca de ríos o arroyos. Se alimenta de pequeños roedores.

*Extinción del  Tatu Carreta (Priodontes gigantus)

Con un peso de más de 60 kilos, es el mayor armadillo viviente, poderoso y rápido cavador. Su dieta incluye hormigas, termitas y carroña. Habita el Este de Sudamérica. Figura en el Libro Rojo Internacional debido a su peligrosa situación.

*Extinción del  Tatu Cementerio o Rabo Molle (Cabassus tatouay)

Es uno de los armadillos más grandes después del tatú carreta (Priodontes giganteus). Su carne, según los pobladores, es incomible. A diferencia de otros tatúes, éste presenta su cola sin escamas. Su alimentación consiste en gusanos, lombrices y carroña. Se lo encuentra muy poco, por lo que se lo considera una especie rara.

*Extinción del  Venado de las Pampas (Ozoteceros bezoarticus)

Era el venado que ocupaba en el pasado el centro y norte de la República Argentina. Hoy sólo subsisten pequeñas poblaciones aisladas en Buenos Aires, San Luis y Corrientes, también se conocen en Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay. Su persecución como fuente de alimentación lo llevaron a engrosar la lista de animales que figuran en el Libro Rojo Internacional.

*Extinción del  Yaguareté o Tigre (Leo onca)

Es un símbolo viviente. Es el predador más grande dentro de su hábitat. Se localiza cerca de arroyos y esteros, en bosques tupidos. En una época habitaba varias provincias argentinas, hoy predomina en Misiones, Santa Fe —entre otras—. Puede nadar, correr, trepar. Es un gran depredador de varios mamíferos, buen caminador y cazador. Entre su alimentación, que es muy variada, se encuentran el tapir, pecarí, oso melero, coatí, venado, yacaré, tortugas, ranas y cangrejos. El territorio de los machos comprende 40 a 50 km. Lamentablemente el valor de su piel y la mala fama de bravo lo ha llevado a estar entre los animales que más amenazados se encuentran.

*Extinción del  Zorro

Mide unos 75 cm de longitud (la cola incluida, que mide 33 cm). Pesa unos 3 kg. El color es gris claro, patas, cola y flancos un tanto más claros. Sienta su hábitat en los lugares descampados, con pajonales. La astucia, ya legendaria, se pone de relieve al ser perseguido, o por sus artimañas para conseguir alimentos. Sus hábitos son nocturnos y vive en los pajonales o como usurpador de cuevas ajenas (de peludos, mulitas, vizcachas). Este carnívoro puede resultar destructivo sólo en apariencia, ya que con su sola presencia contribuye al mantenimiento 5Je1 equilibrio ecológico. Sólo construye su cueva en momentos en que la hembra tendrá cría. Estas registran época de parición en el mes de noviembre, la camada oscilo entre tres y cinco crías. Son perseguidas por el hombre, por su apreciada piel.

EXTINCIÓN DE LOS REPTILES

*Extinción del  Boa de las Vizcacheras

Es una serpiente de gran tallo a  la que se conoce también con los nombres de boa constrictora, ampalagua o lampalagua. Pasa el tiempo enroscado en las ramas de los árboles y es capaz de permanecer días enteros en la misma posición y en pleno reposo. Mide entre 2.30 y 3 m. de largo. Tiene un diámetro máximo de entre 10 y 15 cm. y pesa de 8 a 15 kg. El color es variable, siendo los más frecuentes el castaño claro y el gris oscuro, con grandes manchas claras, con borde blanco o rosado. La zona ventral es blanca amarillenta con manchas amarronadas. Carecen de veneno y su arma más poderosa es el movimiento constrictor con el cual destrozan el esqueleto de sus víctimas.

*Extinción del  Tortuga Terrestre o Tortuga Común

El caparazón mide entre 15 y 30 cm. de largo y entre 10 y 15 cm. de ancho. La coloración es ocre amarillento, con franjas marrones en la unión de las patas. Cabeza, cuello, patas y cola están recubiertas de escamas oscuras. La boca es grande. Carece de dientes. En los bardes tiene un arco que le permite morder. Su peso puede alcanzar los 3 kg. Los ojos pequeños le proporcionan gran información. La audición y el olfato no están muy desarrollados. Como todos los reptiles, la tortuga carece de mecanismos internos de regulación de temperatura corporal; por ello busca zonas templadas para asentarse. Hacia finales del verano la hembra pone entre 3 y 6 huevos. En la primavera siguiente nacen las crías. Durante los meses de bajas temperaturas se refugio entre troncos o piedras, semienterrándose, para comenzar su sueño invernal. Es muy perseguida porque se la comercializo como mascota.

*Extinción del  Yacaré Overo o Ñato (Caimán Iatirostris)

Es propio de ríos, arroyos y esteros subtropicales. Suele refugiarse en ambientes acuáticos de abundante vegetación. Le gusta tomar sol para regular su temperatura. Se alimenta principalmente de animales acuáticos. Prefiere la caza nocturna de sapos, víboras y peces. El valor de su cuero lo ha convertido en una especie perseguido. Según experiencias es posible su cría en cautiverio, lo que sería indispensable para sacarlo del Libro Rojo Internacional. La caza comercial fue la causa de la drástica disminución.

Biomas del Mundo Característica de La Taiga La Pradera y Bosque Tropical Lluvioso

Características de los Biomas del Mundo
Tundra La Taiga La Pradera y Bosque Tropical Lluvioso

Bisontes… canguros. . . cebras. Estos mamíferos son completamente distintos en muchos sentidos, pero sin embargo ocupan nichos similares en la naturaleza. Y sus entornos son notablemente parecidos. Las praderas herbáceas de América del Norte son iguales a los prados de África, Asia y Australia. La vida vegetal de una pradera se asemeja a la de otra.

Estos hechos son útiles para los ecólogos a medida que tratan de comprender la urdimbre y la trama de la naturaleza. Los descubrimientos que realizan acerca de una pradera de Montana pueden aplicarse también al mismo tipo de ecosistema del continente africano. Este método de estudio de la naturaleza se denomina enfoque de los biomas. Un bioma es un importante ecosistema terrestre, una gran extensión de tierra que tiene un tipo distintivo de vida vegetal. Puede incluir ecosistemas de muchas clases, pero todo el área se distingue por un tipo particular de vida vegetal, como la pradera, la selva lluviosa o cualquier otro que caracteriza el bioma.

La ubicación de los biomas sobre la superficie de la Tierra está determinada principalmente por el clima, en especial por la precipitación pluvial y la temperatura. Y el clima depende de muchos factores que incluyen la latitud (la distancia del ecuador), las corrientes oceánicas, la topografía, y los vientos prevalecientes. El mapa  siguiente muestra los principales biomas de nuestro planeta.

Ver: Características de la Tundra

Si bien el mapa señala límites bien definidos entre los biomas, éstos no empiezan ni terminan en forma abrupta. Se mezclan en los bordes, a veces siguiendo extensiones de muchos kilómetros de largo. Esta zona de transición entre dos biomas o dos ecosistemas se llama ecotono. Hay ecotonos en todo el entorno que nos rodea: el borde de una laguna, la orilla de un arroyo, o la linde entre un bosque y una pradera. En los ecotonos hay comúnmente gran variedad de formas de vida porque los animales que allí habitan aprovechan lo mejor de ambos ecosistemas, los cuales les  proporcionan alimento, y refugio, además de la satisfacción de otras necesidades.

Dentro de los límites de los biomas encontramos áreas cuya flora difiere mucho de la del resto del bioma. Esto suele depender del factor topográfico. El clima en lo alto de una montaña es más frío que el que reina en la tierra circundante; por lo tanto, las plantas que hallamos habitualmente en un bioma situado en regiones más septentrionales pueden crecer en la montaña.
Aun cuando el término “bioma” puede resultar nuevo para muchos, la gente piensa a menudo en función de estos importantes ecosistemas. Las palabras “desierto” o “pradera” evocan imágenes de estas regiones, con su flora y fauna características. En las páginas siguientes describiremos algunos de los principales biomas que existen en la Tierra.

TUNDRA significa en ruso ‘llanura pantanosa”. Es una vasta extensión de tierra desprovista de vegetación arbórea y salpicada de lagos, lagunas y pantanos. Cubre una superficie de casi 2.025.000 hectáreas y circunda el polo, el “tejado del mundo”, extendiéndose hacia el sur desde los mares polares árticos para terminar donde se encuentra con los bosques septentrionales, cubiertos de árboles de hoja perenne. Si bien la tundra parece una tierra rica en agua, especialmente durante su breve estación estival, es una especie de desierto ártico.

La precipitación anual es pequeña y el agua se congela; por lo tanto, durante los nueve a diez meses de invierno es una zona inaccesible para los seres vivientes.

Sólo la capa superior del suelo se deshiela en el verano. Debajo de ella la tierra se halla permanentemente congelada, Llegando a veces a una profundidad de muchos centímetros debajo de la superficie y recibe el nombre de permahelada. Una densa alfombra de pastos, juncos, musgos, líquenes, sauces enanos y abedules cubre el suelo de la tundra. Las plantas de la tundra cumplen su ciclo de crecimiento y floración durante el breve período de verano. Al mismo tiempo, bandadas de patos, gansos y otras aves que anidan en las regiones boreales crían allí a sus polluelos y migran luego hacia el sur a medida que se aproxima el largo y oscuro invierno ártico.

Algunos mamíferos y aves viven todo el año en la tundra ártica: los osos polares, el carnero almizclero, las liebres del ártico, los zorros azules, los lagópodos y la lechuza blanca. El caribú y el reno viajan hacia el sur en el invierno para buscar refugio en los bosques. (El caribú de América del Norte ocupa el mismo nicho que el reno de Siberia y de Europa septentrional.)

En muchos lugares de la Tierra, incluso en el ecuador, encontraremos en la cima de las montañas un medio similar a la tundra ártica, pero más seco. Es la tundra alpina que se extiende por encima del límite de la vegetación selvática sobre las altas montañas. En las cumbres montañosas el clima es muy semejante al del Ártico, aunque no existe la capa de permahelada y la estación de crecimiento suele ser más larga. La tundra alpina está cubierta a menudo por una alfombra de pequeñas plantas con flores, pero las cumbres más frías sólo tienen principalmente musgos y líquenes, casi como el bioma próximo al tejado del mundo”.

Los seres humanos afectaron en muy pequeña medida a la tundra ártica, aunque los esquimales, los indios y los lapones forman parte de ese bioma desde hace millares de años. En la actualidad, el creciente desarrollo demográfico y su demanda de recursos amenazan con introducir grandes cambios. El descubrimiento de petróleo en el norte de Alaska planteó muchos problemas y, entre ellos, el más importante era cómo podría funcionar la industria petrolífera sin dañar los ecosistemas de la tundra. Los ecólogos no tenían respuestas rápidas porque es muy poco lo que se sabe acerca de la tundra. Advirtieron, sin embargo, que el derramamiento de grandes cantidades de petróleo podría conducir a un verdadero desastre. A causa de la capa de permahelada, el petróleo podría permanecer sobre la superficie del suelo y no habría drenaje o escurrimiento. Los desechos de toda clase se descomponen muy lentamente en el Ártico debido a las bajas temperaturas. Si el hombre no trata a la tundra con sumo cuidado le infligirá profundas heridas y serán necesarios muchos años para cicatrizarlas.

La TAIGA, o bosque septentrional de coníferas, está compuesta casi enteramente por pinos y abetos. Se extiende al sur de la tundra y cubre una vasta zona a través de América del Norte, Asia y Europa. Los bosques de la taiga llegan hacia el sur hasta cadenas montañosas como los Montes Rocallosos y los Apalaches.

Puesto que la taiga está más próxima al ecuador que la tundra, recibe más energía del Sol. Las nevadas son más grandes y la nieve aísla el suelo, impidiendo la formación de la permahelada en la mayoría de las áreas. Las hojas aciculares de las coníferas tienen un tegumento ceroso que las protege del frío y reduce la evaporación de agua. La luz solar que se filtra a través del perenne follaje de los árboles es muy escasa, y por lo tanto en el suelo del bosque crecen pocas plantas.

Aunque la mayor parte de la taiga está cubierta por coníferas, hay también otros árboles, como el abedul, el sauce y el álamo temblón, que constituyen el alimento favorito de los antes y los castores. Las coníferas son el principal hábitat de la ardilla rojiza, la marta y pájaros que se alimentan de semillas, como el verderón y el piquituerto. Los inviernos en la taiga son largos y fríos, pero la cubierta de nieve aisladora y el alimento y el abrigo que proporciona la vegetación arbórea, permiten que sobreviva allí una variedad de animales mucho mayor que en la tundra septentrional.

El clima de la taiga impidió el asentamiento de grandes conglomerados humanos. Hasta ahora el hombre ha utilizado la taiga principalmente como fuente de madera y de pulpa de papel. Los exploradores buscan petróleo y riquezas minerales bajo la superficie de la taiga. La demanda de todos estos recursos impulsará el crecimiento demográfico de la región.

El BOSQUE TEMPLADO  cubre la mayor parte de la región oriental de Estados Unidos, Gran Bretaña, Asia oriental y casi toda Europa central. La estación de crecimiento es cálida y larga, y la precipitación pluvial asciende a mil milímetros, distribuidos uniformemente a lo largo del año. En este bioma la fauna y la flora son más ricas y variadas que en la taiga y la tundra.

La mayoría de los árboles son caducifolios, y sus hojas caen en el otoño. Los más comunes son el roble, el arce, la haya, el olmo, el abedul y el fresno. Los rayos del sol atraviesan las altas copas de los árboles —el dosel— en cantidad suficiente, lo que permite el desarrollo de otra capa de árboles llamada subestrato, así como el de abundantes arbustos, helechos y flores silvestres. Muchas de las flores silvestres crecen y florecen en primavera, antes que broten las hojas de los altos árboles y el espeso follaje reduzca la luz solar que llega hasta el suelo.

Puesto que hay una gran variedad y abundancia de productores vegetales, existen también muchos consumidores animales. Los insectos viven en todas las capas del bosque. y diferentes clases de pájaros insectívoros encuentran su alimento en diferentes capas o partes del bosque.

Los horneros buscan su alimento en el suelo del bosque; las oropéndolas bucean en las altas copas de los árboles; el pájaro carpintero explora bajo- la corteza de los árboles. Los bosques también albergan a reptiles, anfibios y mamíferos como el ciervo. el zorro, las ardillas y los murciélagos.

El clima del bosque templado caducifolio atrae a los seres humanos, y el hombre dejó su impronta en este bioma. Vastas extensiones se despejaron para la agricultura y la construcción de ciudades, carreteras e industrias. Chicago, Boston, Filadelfia y Nueva York se levantan donde antes existían grandes bosques caducifolios.

Los bosques que quedan han cambiado en muchos sentidos, incluidos algunos de los cuales probablemente ni siquiera tenemos conocimiento. La contaminación atmosférica destruye o afecta a algunas especies de árboles.

Un hongo asiático, introducido accidentalmente por el hombre, exterminó al castaño norteamericano, que cubría una parte un importante del bosque caducifolio de la región oriental de América del Norte. El hombre eliminó a los lobos y los gatos monteses que vivían en los bosques caducifolios. Con la desaparición de estos grandes carnívoros, sus presas, especialmente los ciervos, se multiplicaron tan rápidamente que a veces agotan sus propias reservas alimentarias y mueren de hambre.

Algunos animales de la selva se beneficiaron con los cambios introducidos por el hombre. El ciervo, la marmota, el conejo común y varias especies de pájaros medran en un medio que es una mezcla de bosque y de tierra más abierta. El petirrojo norteamericano, que solía vivir cerca de la linde de los claros del bosque, se multiplicó considerablemente y extendió los límites de su hábitat gracias a los cambios introducidos por el hombre en el bioma del bosque caducifolio.

El BOSQUE TROPICAL LLUVIOSO es increíblemente rico en cuanto a la vida animal y vegetal. Cubre “astas áreas de tierras bajas cerca del ecuador, en la cuenca amazónica América Central, África Central y Occidental y la región de Malaca —Nueva Guinea—. Llueve allí casi todos los días y la precipitación pluvial asciende por lo menos a dos mil milímetros anuales. Abunda la energía solar y hay pocas variaciones de temperatura del día a la noche, o de un mes a otro.

Este clima cálido y húmedo produce gran abundancia y variedad de plantas, incluidos millares de especies de enormes árboles de hojas perennes. Los árboles sirven de sostén a muchas enredaderas trepadoras y a una variedad de epífitas que se adhieren a los árboles pero que, a diferencia de las enredaderas, no echan raíces en el suelo. (Entre los árboles y las epífitas hay una relación de comensalismo.) Las epifitas absorben el agua de lluvia por medio de raíces especiales que cuelgan en el aire o de las cavidades que forman las hojas de algunas especies. Las epífitas tropicales incluyen las orquídeas, los helechos, los pimenteros, las bromeliáceas (parientes del ananá) y hasta los cactos.
Las condiciones climáticas de los trópicos, con elevadas temperaturas y permanente humedad, son ideales para los desintegradores; las hojas que caen en los suelos del bosque se descomponen muy rápidamente. En realidad, cuando atravesamos el bosque tropical lluvioso podemos caminar sobre un terreno desnudo. El interior del bosque lluvioso suele estar descubierto y descampado, aunque oscuro. No es la selva enmarañada que muchos imaginan. Sólo a lo largo de los caminos, de los ríos y junto a la tierra limpia y despejada —es decir, los lugares que la gente ve con más frecuencia— la luz solar llega en cantidad suficiente para producir una espesa “jungla” de vegetación.

En la mayoría de los biomas de los bosques, la vida es especialmente abundante en el suelo; en el bosque lluvioso la copa de los árboles es el lugar más animado y lleno de vida. Además de los pájaros e insectos, hay muchas clases de mamíferos arborícolas, como los monos, los murciélagos frugívoros, los perezosos, y lemúridos como el maqui. También abundan ranas arbóreas, serpientes arbóreas y lagartos arbóreos. Además de miles de especies de insectos, viven allí otros invertebrados (animales sin columna vertebral), como los ciempiés, escorpiones, caracoles, gusanos y arañas, que anidan entre las hojas o se esconden bajo la corteza floja de los árboles. Un entomólogo halló veinte mil clases distintas de insectos en quince kilómetros cuadrados de uno de los bosques tropicales lluviosos de Panamá; en toda Francia sólo hay, en cambio, varios centenares de especies de insectos.

En los estudios acerca del bosque tropical lluvioso, los científicos se hallan todavía, en buena medida, en la etapa de clasificación, tratando de identificar la flora y la fauna que vive en esa región. Puesto que los complejos ecosistemas del bosque lluvioso se conocen de manera muy deficiente, no es extraño que los cambios introducidos allí por el hombre hayan tenido a veces resultados desastrosos. Cuando se talan los árboles y se despeja la tierra para la siembra de cultivos, el suelo pierde rápidamente su fertilidad. En losbosques lluviosos, casi todos los minerales están estrechamente ligados a la vida de los animales y plantas. La cantidad de minerales que hay en el suelo es muy pequeña. Cuando se desmontan los árboles para despejar el terreno, el agua de lluvia pronto arrastra estas vitales sustancias introduciéndolas más profundamente en el suelo, fuera del alcance de las raíces de los cultivos sembrados por el hombre.

Si bien el hombre ha logrado plantar con buenos resultados café, caucho, caña de azúcar, cacao y otros cultivos en lugares que en otro tiempo estaban cubiertos por frondosos bosques lluviosos, muchos otros esfuerzos agrícolas terminaron con la ruina y el abandono de los suelos. Si el bosque lluvioso es destruido en una gran extensión, no vuelve a crecer, sino que es reemplazado por una llanura o pradera parecida a la jungla, con grupos de árboles aislados (sábana). El rápido crecimiento demográfico que se observa actualmente en los países tropicales significa que la gente procederá cada vez con más intensidad al desmonte de los bosques lluviosos, antes de comprender cómo “funciona” este complejo bioma.

En la PRADERA la precipitación anual de agua de lluvia varía entre 250 y 750 milímetros. Este bioma cubre una tercera parte de la superficie de Estados Unidos y grandes extensiones de todos los continentes.

En América del Norte las praderas orientales se llaman planicies y las occidentales llanuras. Las praderas se denominan pampas en América del Sur, estepas en la Unión Soviética y veld en África meridional. En las praderas de América del Norte las plantas tienden a hacerse más cortas a medida que nos trasladamos de este a oeste.

En realidad, las praderas reciben a menudo (cuando se viaja de este a oeste) el nombre de planicie de pastos altos, planicie mixta, y planicie de pastos cortos. La cantidad de agua de lluvia caída determina las  especies de plantas que crecen en las praderas, y la precipitación anual disminuye de este a oeste a través del territorio medio de Estados Unidos.

Las praderas naturales proporcionan sustento a muchos grandes mamíferos que pastan como el bisonte, los antílopes y los canguros. Como en la pradera hay pocos lugares que sirvan de escondite, algunos mamíferos son veloces corredores, mientras que otros, incluidos los topos y las ardillas se refugian en las galerías subterráneas que cavan en el suelo.

Abundan las langostas y otros insectos, así como pájaros que se alimentan de insectos, ratones u otros animales herbívoros.En una época, casi el 40 por ciento de la superficie de la Tierra estaba cubierta de praderas naturales. Ahora gran parte de este bioma se ha convertido en tierra de labranza o en erial.

El uso —y el abuso— de la pradera supera probablemente al que sufrió cualquier otro bioma. Las praderas mas húmedas son excelentes para el cultivo del maíz y del trigo; las más secas sirven de alimento a los ganados lanar y vacuno. El excesivo empleo de muchos miles de hectáreas como campos de pastoreo terminó por agotar el suelo que ya no sirve para sustentar la vida animal o vegetal; estas praderas se han transformado en desiertos creados por el hombre.

Los DESIERTOS cubren el 14% de la superficie de la Tierra y existen en todos los continentes. Sólo caen allí por año 250 mm. De agua de lluvia o menos, y gran parte se evapora rápidamente a causa de las elevadas temperaturas , los fuertes y frecuente  vientos y los días brillantes y sin nubes. Sin embargo, los climas desérticos presentan grandes variaciones. Los desiertos más septentrionales suelen ser muy fríos en invierno, con ocasionales nevadas. El desierto de Sahara, en el norte de África, es el más grande y el más caluroso del mundo: el de Gobi, en Mongolia, el más frío.

Cuando la gente piensa en los desiertos imagina áridas dunas arenosas, pero uno puede recorrer centenares de kilómetros a través de los desiertos de América del Norte sin ver una sola duna. La mayoría de los desiertos son tierras cubiertas de arbustos o matorrales, separados por grandes espacios desnudos. En algunas especies, la distancia entre los arbustos parece causada por sustancias tóxicas arrojadas por las raíces o las hojas de las plantas. Estas toxinas exterminan a las jóvenes plantitas que podrían empezar a desarrollarse cerca de los arbustos. Esto tiende a mantener espaciadas las plantas y reduce la pugna por el agua entre cada una de ellas.

Como sucede en todos los biomas, el desierto se caracteriza por albergar plantas y animales que están especialmente adaptados para la vida en ese medio. Muchas de las plantas desérticas tienen pequeñas hojas o carecen por completo de ellas, lo cual les ayuda a conservar el agua. Los cactos almacenan el agua y se hinchan durante la estación de las lluvias, pero se van encogiendo a medida que pasan los meses secos. y consumen la mayor parte del agua almacenada. Algunas plantas evitan el problema de las reservas de agua. Durante la breve estación lluviosa brotan, crecen y florecen. Durante unos días el desierto se convierte en una verdadera y colorida alfombra de flores. Después las plantas mueren.

Sus semillas tienen tegumentos resistentes que las protegen hasta la siguiente precipitación pluvial. Al igual que las plantas. los animales del desierto son resistentes a la sequía o la evitan. La mayoría de los mamíferos que viven en zonas desérticas beben poca agua o no beben en absoluto. Obtienen de los alimentos el agua necesaria y permanecen en galerías subterráneas o a la sombra durante las horas más calurosas del día. Algunos caen incluso en un profundo estado letárgico llamado estivación, durante los meses mas secos del año.

En comparación con las praderas y los bosques caducifolios, el hombre no introdujo grandes cambios en los desiertos. Sin embargo, se recurre cada vez con mayor frecuencia a ellos en procura de tierras de labranza y de solares para vivir. Los suelos del desierto suelen ser fértiles y producen cosechas abundantes si están bien irrigados. Con el fin de obtener el agua indispensable para el riego el hombre extrae a veces el precioso líquido de reservas que estuvieron almacenadas durante siglos bajo el suelo desértico. Cuando el agua “explotada” se agota, los colonos deben abandonar sus granjas a menos que encuentren otras fuentes de aprovisionamiento. El agua de riego produce a menudo un aumento de las sales del suelo, lo cual impide el crecimiento de los cultivos. Los vestigios semidestruidos de antiguos poblados y de sistemas de riego que encontramos ocasionalmente en los desiertos deberían ponernos sobre aviso: nos advierten que estas tierras secas no continuarán dando frutos permanentemente a menos que aprendamos a conocerlas mejor y que seamos muy cautos al introducir cambios en ellas.

Los Ecosistemas en la Ecologia Modos de Vida Ecológicos

Los Ecosistemas en la Ecología
Modos de Vida Ecológicos

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología Matemática – Ecología Social

Coloque un frasco con agua en el antepecho de una ventana, ponga en su interior unos cuantos renacuajos y algunas plantas acuáticas y tendrá un ecosistema, una unidad reconocible de naturaleza con partes vivientes y no vivientes. Se trata, por supuesto, de un ecosistema increíblemente simple, comparado con un ecosistema como la gran selva lluviosa del Amazonas.

Cualquier ecosistema está compuesto por dos partes: una no viviente (el medio físico) y una viviente (la comunidad biológica). El no viviente incluye habitualmente la energía solar, la temperatura, el agua, los gases del aire, el viento, los suelos y las rocas que se extienden debajo de la superficie, además de la topografía, o configuración del terreno. Las partes no vivientes del ecosistema determinan los tipos de vida que pueden existir en su seno y también influyen unos sobre otros.

  conceptos de ecologia

 La mayor parte de la precipitación pluvial cae sobre el lado que mira hacia el mar,
dejando muy poca humedad para las tierras que se extienden más allá de las montañas.

Los desiertos, por ejemplo, se producen cuando la precipitación pluvial llega sólo a doscientos cincuenta milímetros o menos por año. Esta falta de lluvia se debe a veces al factor topográfico. A lo largo de la costa occidental de América del Norte, por ejemplo, los vientos que soplan desde el Océano Pacífico llevan el vapor de agua tierra adentro.

El aire se ve obligado a elevarse al chocar con las cadenas montañosas costeras. A medida que se eleva se enfría y el vapor de agua del aire cae en forma de lluvia o de nieve sobre el flanco de las montañas que mira hacia el mar. En consecuencia, la precipitación pluvial es escasa sobre el otro flanco. Este fenómeno recibe el nombre de efecto de interceptación de la lluvia.

En las Montañas de las Cascadas, en el Estado de Washington la precipitación anual puede llegar a dos mil quinientos milímetros. Más allá de las Cascadas, en el valle del río Columbia, las lluvias anuales sólo ascienden a doscientos veintidós milímetros. Por lo tanto, la topografía tiene una enorme influencia sobre la cantidad de agua de lluvia que cae sobre la tierra. Esto afecta, a su vez, a la vida animal y vegetal. Las laderas occidentales de las Cascadas, que tienen abundante agua de lluvia, están cubiertas por tupidos bosques. Del otro lado de la cadena montañosa, donde la precipitación pluvial es escasa, sólo crecen pastos amacollados artemisia y otras plantas desérticas.

Las partes orgánicas del ecosistema suelen afectar a las partes inorgánicas. Cuando el agua de lluvia cae sobre un bosque, las ramas y las hojas de los árboles amortiguan la fuerza de las gotas. Las capas de hojas muertas que se acumulan en el suelo del bosque absorben el agua, impidiendo que las gotas erosionen el terreno. El agua de escurrimiento es escasa. Por consiguiente, los árboles contribuyen  la conservación del suelo, del cual dependen para su subsistencia. En realidad, los árboles constituyen un aporte ‘adicional para. los suelos puesto que las hojas que caen terminan por des componerse, pasando a formar parte del mismo suelo.

Los suelos son el mejor ejemplo de la influencia recíproca de las partes orgánicas e inorgánicas de un ecosistema. El suelo está compuesto principalmente por granos de minerales, como sílice y arcilla, que quedan en libertad a medida que las rocas se descomponen lentamente. Los espacios entre las partículas minerales se llenan de aire o de agua. Las raíces penetran en el suelo, produciendo en éste cambios físicos (aflojamiento de las partículas compactas) y químicos (extracción de minerales). Las lombrices de tierra y otros animales introducen más profundamente en el suelo los restos de vegetales Y animales. Millares de organismos viven en un puñado de tierra. La mayoría de ellos son demasiado pequeños para ser observados a simple vista, pero todos afectan al suelo al sustraer minerales y depositar en él sus desechos y organismos muertos. Los suelos tienen especial interés para los ecólogos porque la existencia de casi todos los organismos terrestres, incluidos los seres humanos, depende considerablemente de ellos.

Cuando los ecólogos estudian los ecosistemas suelen recurrir a la ciencia de la meteorología en busca de información. La precipitación pluvial anual se produce en su mayor par te en una sola estación, o se distribuye uniformemente a lo largo del año?
¿Cuáles son las variaciones de temperatura entre el día y la noche, y en el transcurso del año? Es importante responder a estos interrogantes porque el clima de una región tiene enorme influencia sobre la vida animal y vegetal. Si queremos aprender algo más acerca de las partes vivientes de un ecosistema podríamos visitar una pequeña laguna. Para llegar a ella probablemente tendremos que atravesar un campo, abrirnos paso en medio del follaje de un bosque o cruzar un arroyo que nace o desemboca en la laguna. La laguna es afectada, evidentemente, por otros ecosistemas, y a su vez influye sobre ellos.

El ecosistema de una laguna suele contener todos los elementos no vivientes antes mencionados. El Sol proporciona la energía necesaria para la vida. El clima determina la cantidad de agua de lluvia que cae en la región, la duración de la estación de crecimiento de las plantas y si el hielo cubrirá o no su superficie en los meses de invierno. Estos factores pueden ejercer gran influencia sobre la vida de los organismos que habitan en la laguna. Los suelos y rocas subyacentes afectan la química del agua, la que a su vez permite determinar qué espacies animales y vegetales vivirán en ella. Y la vida de la laguna influye sobre el entorno no viviente: cuan do los animales y plantas mueren se depositan en el fondo y allí se descomponen, convirtiéndose en detritos que se acumulan y contribuyen a restar profundidad a dicha laguna.

Los organismos vivientes del ecosistema de una laguna (y de cualquier otro ecosistema) pueden dividirse en tres grupos:

Los PRODUCTORES son plantas verdes que absorben la energía radiante del Sol y la transforman en energía alimentaria. También toman del medio sustancias como anhídrido carbónico, agua, oxígeno, nitrógeno y azufre, y las convierten en materia vegetal que es utilizada por otros organismos como alimento. En realidad, sería más adecuado llamarlos transformadores y no productores. Sea como fuere, todas las formas de vida del ecosistema de la laguna dependen de las plantas verdes, y lo mismo ocurre en los bosques, las praderas, la tundra y los océanos.
En las lagunas podemos ver espadañas que crecen a orillas del agua; más lejos aparecen los nenúfares, y las lentejas de agua cubren a veces la superficie formando una verdadera alfombra, pero las plantas productoras realmente importantes son invisibles. Minúsculas plantitas denominadas Jito-plancton, que flotan en el agua, constituyen comúnmente una fuente alimentaria mucho más importante que las gran des plantas visibles a simple vista. A veces el fitoplancton es tan abundante que confiere al lago o a la laguna un color verde uniforme.

Los CONSUMIDORES son animales que dependen de las plantas verdes para su alimentación. Algunos se alimentan directamente de plantas; otros, de animales que se alimentan de plantas. Los organismos que se alimentan de plantas incluyen diminutos animales llamados zoo plancton cuyo sustento es el fitoplancton, y animales de mayor tamaño, como renacuajos, insectos y caracoles, que se alimentan de vegetales de mayores dimensiones. Estos organismos herbívoros os obtienen su energía directamente de las plantas verdes. Los otros consumidores son carnívoros (es decir, que se alimentan comúnmente de animales herbívoros) u omnívoros (que se alimentan tanto de vegetales como de animales). Los carnívoros del ecosistema de una laguna comprenden peces, garzas e insectos como los gigantescos escarabajos de agua. El mapache y el hombre son omnívoros.

Los DESINTEGRADORES constituyen el tercer grupo importante de organismos. Utilizan para su alimento la materia proveniente de plantas y animales muertos. Des componen esta materia de la que obtienen la energía necesaria para su subsistencia,» y liberan minerales y otros nutrimentos que vuelven al medio. La mayoría de los desintegra dores son plantas simples, como hongos y bacterias. Estos organismos microscópicos se encuentran en toda la extensión de la laguna, pero son especialmente abundantes en el fondo, (donde se depositan los restos de vegetales y animales muertos. En tierra, los desintegradores predominan en o cerca de la superficie del suelo.

Los desintegradores son, por así decirlo, los porteros de la naturaleza. Sin ellos, todo lo que muere permanecería en el lugar donde ha caído. Materias primas como el carbón, el los loro y el nitrógeno seguirían ligados a los restos inertes y no podrían ser aprovechados incorporándose a un nuevo ciclo de vida. Los desintegradores liberan estas sustancias vitales que pasan al aire, al agua o al suelo, y de ese modo permiten su reiterada utilización.

La visita a una laguna enseña otra importante lección ecológica y es que ni siquiera podemos ver a los fitoplancton  productores y a los hongos y bacterias desintegradores. Tanto en la laguna como en otros ecosistemas, algunos de los organismos y de los procesos más importantes están ocultos a nuestra vista. Se debe tener bien presentes los tres grupos principales de organismos vivientes de los ecosistemas: productores, consumidores y desintegradores.

Cualquiera que sea el ecosistema que uno observe, siempre encontrará señales de estos tres grupos. Incluso en los terrenos baldíos de la ciudad hay malezas (productores) que sirven de alimento a insectos (consumidores), mientras que los hongos y bacterias trabajan invisibles entre los desperdicios y las hojas muertas que cubren el suelo.

En un ecosistema es dable observar que ciertas clases de organismos cumplen una tarea específica, a la que los ecólogos denominan nicho ecológico. No hay dos tipos (especies) de plantas o animales de una comunidad que puedan compartir exactamente el mismo nicho durante mucho tiempo. Cuando esto ocurre, compiten entre sí y a la larga una de las especies termina por desaparecer. El bisonte fue el principal animal que pastaba en las llanuras norteamericanas. Ese era su nicho. Ahora ese nicho está ocupado en algunas regiones por ganado vacuno y en otras por ganado lanar.

En las planicies africanas viven varios tipos de mamíferos que pastan. En un primer momento se podría creer que todos tienen el mismo nicho, pero no es así. Las jirafas se alimentan de las hojas de los árboles, los rinocerontes de matorrales y los ñúes de pastos.

Incluso entre los animales que comen pastos, cada especie tiene un nicho diferente. La avena roja es el principal alimento de tres especies de animales que pastan: el ñú, el topi y la cebra.

Pero los ñúes prefieren las hojitas nuevas y cortas de la avena; las cebras comen el pasto cuando está muy crecido, pero lo rechazan si las hojas están secas, mientras que los topis se alimentan exclusivamente de hojas secas.

Cada especie tiene un nicho distinto y de este modo cada una puede sobrevivir dentro del mismo ecosistema. (imagen: ñùes)

Los seres vivientes de un ecosistema influyen unos sobre otros de muchas maneras. Los consumidores que matan a otros animales para procurarse el sustento se llaman depredadores. El término depredador suele evocar imágenes de leones y lobos, pero también son depredadores los petirrojos, las ranas y los seres humanos. Estos últimos son, dicho sea al pasar, los más grandes depredadores que el mundo ha conocido. Algunos depredadores carnívoros, corno los leones, dependen enteramente de los animales que matan, mientras que otros, como los zorros y el hombre, también ingieren alimentos de origen vegetal.

Algunas personas consideran que los depredadores son “malos”. Claro está que a veces los depredadores atacan y devoran a los animales de granja, en cuyo caso es preciso tomar ciertas medidas de control. Sin embargo, con demasiada frecuencia la gente trata de exterminar a poblaciones ente as de depredadores con la idea equivocada de que hacen un bien.

Muchos creen que los animales depredadores gozan de una vida fácil a expensas de sus indefensas víctimas, pero los estudios sobre los depredadores y sus presas demuestran que eso no es cierto. Después de observar los hábitos y el comportamiento de los tigres de la India (imagen), el doctor George Schaller escribió:

“El conjunto de medios de defensa aparentemente invencibles con que cuenta el tigre —sus aguzados sentidos, su gran velocidad (que sólo despliega durante cortas distancias), su fortaleza, su gran tamaño y sus formidables garras y dientes— dieron a muchos naturalistas la impresión de que el tigre puede matar a voluntad. . . Mi experiencia indica precisamente lo contrario: el tigre tiene que trabajar duramente para conseguir su alimento… Calculo que por cada presa salvaje que consigue matar, el tigre realiza de veinte a treinta tentativas infructuosas”.

Otro biólogo efectuó las mismas observaciones con los lobos. Después de estudiar a los lobos norteamericanos durante doce años, el doctor L. David Mech llegó a la conclusión de que estos depredadores fracasan frecuentemente en su intento de matar a las presas que eligen como víctimas y que, por otra parte, tienden a eliminar a animales jóvenes viejos, enfermos, débiles o heridos.

El doctor Mech escribió: “Como sucede con la mayoría de los depredadores, el lobo es un oportunista. . . El depredador se apodera de lo que puede atrapar. Si el lobo pudiera capturar piezas sanas y escogidas, ciertamente lo haría. Pero no siempre puede hacerlo. Lo que sucede es que todas las especies de presa del lobo están perfectamente equipadas con magníficos sistemas de detección, defensa y huida. Mientras estos sistemas funcionan adecuadamente, el animal de presa suele estar a salvo del ataque del lobo”.

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QUE ES LA ECOLOGÍA?

Nadie sabe con certeza cuándo se acuñó la palabra ecología, pero el biólogo alemán Ernst Haeckel fue el primero en definirla en el año 1869. La ecología es el estudio de las relaciones entre los seres vivientes y su entorno. El término deriva de dos palabras griegas, oikos (que significa “casa” o “lugar para vivir”) y logos (que significa “estudio”). Por lo tanto, la ecología estudia las “casas”, o entornos, de los organismos vivos, es decir, todo su medio, incluidos el clima, el suelo y otros animales y vegetales.

Si bien la ecología es una ciencia nueva, los seres humanos estudiaron ecología y aplicaron sus conocimientos ecológicos desde la más remota antigüedad. Los pueblos prehistóricos debían saber algo de la ecología del trigo y del maíz para que pudieran cultivarlos y obtener buenas cosechas.

Teofrasto, antiguo botánico griego, suele ser llamado el “primer ecólogo verdadero” porque fue el primero que escribió acerca de las plantas en función de su hábitat, es decir, del lugar donde viven, como el bosque o el pantano. Los indios de las planicies norteamericanas sabían mucho de la ecología del bisonte, del cual depende su existencia.

Hoy día utilizamos a menudo conocimientos ecológicos sin siquiera saberlo; por ejemplo, cuando queremos tener una extensión de tierra cubierta de césped en un lugar sombrío plantamos semillas de una clase de césped que crece bien a la sombra.

Sin embargo, la mayoría de la gente no piensa en términos ecológicos.

Cuando vemos un pájaro o una flor silvestre, lo primero que preguntamos es: “Qué clase de pájaro o de flor es?” Casi todo el mundo se contenta con conocer los nombres de algunos de los organismos vivientes que encuentra en la naturaleza que lo rodea. Quizás usted sea el tipo de persona que se interesa por indagar algo más y pregunta: “Qué hace?” Acaso quiera conocer el papel del organismo en su medio, y cómo afecta a otros organismos y es afectado, a su vez, por ellos. Los ecólogos se interesan por los mismos problemas.

Aunque el hombre utiliza conocimientos ecológicos desde hace miles de años, la ecología es una de las ciencias más nuevas. Durante muchos siglos, los científicos centraron sus esfuerzos en establecer la nomenclatura de los animales y vegetales que descubrían y en describir los especimenes muertos que coleccionaban. Gradualmente, a medida que resultaba más fácil responder al interrogante “Qué es?”, empezaron a estudiar los efectos del medio sobre los organismos vivos.

Durante el siglo XIX, por ejemplo, los hombres de ciencia investigaron los efectos de la duración del día sobre la migración de las aves y la influencia de la humedad sobre el desarrollo de los insectos. Se publicaron centenares de libros acerca del comportamiento animal y de la distribución de los animales y vegetales sobre la superficie del planeta.

Empero, el interés se centraba en los organismos individuales. Sin embargo, en las postrimerías del siglo XIX y comienzos del siglo XX los científicos empezaron a estudiar ecología puede ayudarnos a aprender las “reglas de la naturaleza” de las que depende nuestra supervivencia.

Los seres recurren cada vez más a la ecología y a los ecólogos en busca de consejo e información acerca de la manera de convivir junto a la naturaleza, sin destruir nuestro vivificante entorno. Pero muchas veces no hay respuestas o éstas sólo son parciales.

La ecología es una ciencia nueva y los ecólogos saben muy poco acerca de la mayoría de las partes de nuestro planeta especialmente los trópicos y los océanos. Algunos de los principios ecológicos aceptados durante muchos años ahora son cuestionados y sufren profundos cambios.

Uno de los ejemplos más conocidos es la clásica historia de la manada de ciervos de Kaibab que podemos encontrar en casi todos los textos de ecología. Según cuenta la historia, en 1907 vivían cerca de 4000 ciervos en la Meseta de Kaibab, en el Estado de Arizona.

Los habitantes de la región exterminaron a la mayoría de los lobos, pumas y coyotes que devoraban a los ciervos. La manada de ciervos aumentó enormemente, y hacia 1924 ascendía a 1 00.000 animales. Los ciervos destruyeron o causaron daños a la mayor parte de sus reservas alimentarias y en dos inviernos sucesivos más de la mitad de ellos murieron de hambre. Su número disminuyó aun más en los años siguientes, hasta estabilizarse finalmente en unas 10.000 cabezas.

La historia de la manada de ciervos de Kaibab se citaba frecuentemente como un buen ejemplo de lo que sucede cuando se eliminan los controles naturales sobre el número de ejemplares de ciervos vivos. Sin embargo, en 1970 un zoólogo neozelandés llamado Graeme Caughley publicó en la revista Ecology un articulo en el que cuestionaba los hechos y las conclusiones del caso de Kaibad.

Conceptos de Ecología

En lugar de aceptar lo que leyó en los libros, Caughley investigó los informes originales de los observadores de Kaibab y llegó a la conclusión de que las estimaciones acerca del número de ciervos eran inconsistentes y poco confiables. La cantidad de ciervos disminuyó efectivamente en algún momento del lapso de 1924 a 1930, y la declinación fue precedida probablemente por un período en que se registró un aumento del número de animales. “Cualquier conclusión adicional es especulativa”, escribió el doctor Caughley.

Señaló, además, que el incremento del número de ciervos, cualquiera que haya sido, coincidía con una gran disminución de las cabezas de ganado vacuno y lanar autorizadas a pastar en la Meseta de Kaibab. A causa de la menor cantidad de cabezas de ganado, había más alimento para los ciervos. Este factor, por sí solo, puede haber producido un incremento del número de ciervos. No hay ninguna prueba de que el aumento se haya debido a la reducción del número de lobos, pumas y coyotes.

Nunca se conocerán los hechos reales del caso de la Meseta de Kaibab, y por ello es preciso desecharlo como un ejemplo aparentemente adecuado de una idea ecológica. En la ciencia rápidamente cambiante de la ecología muchas otras ideas fueron refutadas y revisadas. Sin embargo, hay algunos descubrimientos acerca del modo de “funcionamiento” de la naturaleza que probablemente no cambiarán mucho con el tiempo. Al conocer algunas ideas básicas de este funcionamiento se empezará a comprender que los seres humanos, junto con todo el resto de la naturaleza, se hallan unidos por los hilos de una compleja pero fascinante telaraña. La ecología estudia precisamente ese admirable tejido.

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

A veces, una especie animal o vegetal depende tanto del ambiente en el que vive que no podría existir fuera de ese lugar.Por ejemplo, los koalas australianos únicamente comen hojas de una especie de eucalipto rojo que se encuentra en algunas partes de ese continente. Como no comen otra cosa y los eucaliptos rojos crecen nada más que en Australia, los koalas no pueden vivir sino allí. Así, la naturaleza es como una gran cadena , formada por muchísimos eslabones.

Y si uno de esos eslabones se rompe, es el equilibrio en el que viven las distintas especies el que se está rompiendo. -Por ejemplo, con el avance de la agricultura algunas aves llegaron a convertirse en una plaga en muchas partes del mundo. Fue el caso, hace unos quince años, de los gorriones en Marruecos y es el caso de las palomas en Inglaterra o en la provincia de Córdoba, en la Argentina.

En este último lugar había monte y pastizales, que eran el medio natural en el que vivían estas aves. Pero, al talarse gran parte del monte y desaparecer los pastizales para poder cultivar, las palomas quedaron viviendo en lugares muy reducidos y con el nuevo alimento —los granos— a poca distancia, juntándose en bandadas para ir en su busca.

Lamentablemente, la acción del hombre, que provoca que el equilibrio se rompa, trae consecuencias gravísimas. Eso ocurrió hace algunos años en Brasil, cuando se pensó que la inmensa selva amazónica podría utilizarse como zona de cultivo. Se talaron miles y miles de árboles, uno tras otro. Hasta que pudieron realizarse las primeras pruebas.

Sin embargo, el experimento no resultó, porque el suelo —bajo la primera capa de desechos orgánicos formada por las hojas en descomposición— no era fértil. Y además de no poder cultivar, el hombre comprobó otra cosa: había destruido un sector importante de una gran reserva natural que hace las veces de “pulmón” del continente, ya que los árboles liberan oxígeno. Y se produjeron cambios climáticos en otras zonas del sur de América porque una parte de la selva amazónica ya no existía. Así ocurre que el hombre, a veces, por tratar de obtener un beneficio económico, destruye la naturaleza y termina destruyéndose a sí mismo.

La contaminación: el agua y el aire en peligro
Hay otros casos en que la falta de responsabilidad de los seres humanos es todavía mayor: eso ocurre, por ejemplo, cuando se utiliza un río para arrojar residuos industriales o sustancias químicas, porque se contaminan las aguas. Entonces, los peces que viven en ese río mueren. Y es mayor el trabajo que tienen que hacer las bacterias para poder descomponer la inmensa cantidad de peces muertos por intoxicación.

Eso hace que la población de bacterias aumente y consuma el oxígeno del agua. Por fin, estas bacterias también terminan por morir. Entonces les toca el turno a otras bacterias, que no necesitan oxígeno y se comen a las anteriores, pero que son, al mismo tiempo, causantes de muchas enfermedades. También el aire se contamina con el humo que arrojan las chimeneas de las fábricas o los caños de escape de los vehículos.

Sin embargo, en la actualidad, una ciencia —la ecología— ha empezado a despertar el interés de muchas personas y, afortunadamente, cada vez son más las que comprenden que el desequilibrio de un ecosistema puede tener consecuencias a veces irremediables y que contribuir al equilibrio es f una manera de ayudar a que la vida sobre la Tierra siga siendo posible.

CONCEPTOS BÁSICOS DE LA ECOLOGÍA:
COMPONENTES BIÓTICOS:

Es el conjunto de seres vivos (animales y vegetales) que viven en un lugar común, formando parte de un ecosistema. Cuando un conjunto de estos seres vivos influye sobre otro (ya sean animales o plantas) se dice que han intervenido componentes bióticos (biótico viene del griego bios: vida). Por ejemplo, una determinada clase de maleza que creciera arrasando y haciendo desaparecer otro tipo de vegetación, o aves que exterminaran a cierta clase de peces.

Pero también los componentes bióticos pueden actuar sobre el suelo. Un ejemplo lo constituyen los organismos que carcomen las rocas y forman el suelo.  (A las componentes bióticos se los llama también BIOCENOSIS o COMUNIDAD BIOLÓGICA.)

Abiótico es una palabra que proviene del griego (a es una partícula negativa y faíos significa vida). Por lo tanto, son componentes abióticos aquéllos que “no tienen vida”; en otras palabras, son los factores físicos que influyen sobre los seres vivos. Son componentes abióticos la temperatura, los vientos, la humedad, el calor, el fuego, la presión atmosférica y las precipitaciones. Si los componentes abióticos cambian, los organismos pueden adaptarse, emigrar o morir.

La ecología es la ciencia que estudia las relaciones que existen entre los seres vivos, vegetales y animales y el medio o ambiente (suelo, temperatura, lluvias, presión, humedad, etc.) en el que éstos se desarrollan. La ecología forma parte de las Ciencias Biológicas. Ecología proviene de la palabra griega OlKOS, que quiere decir casa. Significaría pues, la cosa de la naturaleza.

ECOSISTEMA: Es el conjunto formado por la biocenosis y los factores abióticos que actúan sobre ella. Un bosque, un lago, son ejemplos. Los organismos encuentran en el ecosistema, del que forman parte, todos los elementos necesarios para cumplir su ciclo biológico (nacimiento, desarrollo, reproducción y muerte). En los ecosistemas hay una estrecha relación entre todos sus componentes: los animales dependen de las plantas o de otros animales, las plantas del suelo y ambos de los factores físicos.

POBLACIÓN: El conjunto de animales o vegetales de la misma especie que se desarrolla en un lugar determinado recibe el nombre de población. A veces también se habla de población cuando los individuos considerados pertenecen al mismo grupo zoológico (por ejemplo, los mamíferos de determinada región).

COMUNIDAD: Una comunidad biótica (también llamada BIOCENOSIS) es el conjunto de seres vivos (animales y vegetales) que conviven en un lugar interrelacionándose. En el desierto, por ejemplo, la comunidad de vida o biocenosis está formada por animales y plantas que resisten sequías extremas. En una laguna, en cambio, la comunidad biótica está formada por plantas acuáticas, peces, algas, caracoles, etc.

AMBIENTE: Es el conjunto de los componentes bióticos (seres vivos, vegetales o animales) y de los componentes abióticos (luz, aire, temperatura, humedad, etc.) potencialmente capaces de influir sobre un organismo. Es decir que el ambiente es todo lo que nos rodea.

BIOTOPO: Es el lugar/espacio o territorio donde vive se desarrolla y se interrelaciona una comunidad de vida.
Puede ser tan grande como el océano o tan pequeño como una gota de agua, todo depende del organismo para quien el océano o la gota de agua constituya su biotopo. Por ejemplo, el Biotopo de una ballena es el océano, y una gota de agua puede ser el biotopo de algas y bacterias.

HABITAT: Es el lugar o espacio donde vive/ se desarrolla, se reproduce y muere naturalmente un ser vivo. Podríamos decir que el habitat es su casa. Puede ser tan grande como el desierto del Sahara o tan pequeño como el intestino de un mamífero; todo depende del individuo para quien el desierto o el intestino sean su habitat. En un mismo habitat pueden vivir más de un animal o planta. Son ejemplos de habitat una laguna, un bosque, el mar, la corteza de un árbol, una roca, la sangre o la piel de los animales o del hombre, etc.

POBLACIÓN DOMINANTE: Las poblaciones dominantes son aquellas especies con mayor número de individuos. Por ejemplo, en un bosque de “roble-nogal” son las especies de roble y de nogal las dominantes. En un lago, puede ser la trucha la especie dominante, aunque existan otros peces, y esto es porque tiene la población con mayor número de individuos.

IDEAS FUNDAMENTALES
Biosfera Grupo de comunidades autosuficientes, interactuantes e independientes, que incluyen el ambiente físico.
Ecosistema Ecosistemas de la Tierra interactuando con el ambiente físico.
Comunidad  Poblaciones de diferentes especies que ocupan un área particular.
Población Un grupo de individuos de una especie de organismos que se cruzan entre sí y están en un mismo lugar.
Factores bióticos Los factores que interactúan en un ecosistema son los bióticos, es decir, los seres vivos, y los abióticos —agua, Sol, suelo, viento, sustancias químicas, entre otras.
Factores abióticos Un ambiente físico está determinado por el tiempo atmosférico y el clima. Estos dos se ven en términos de lluvia, Sol, viento y nubosidad.

Los Problemas Ecológicos del Mundo

Fuente Consultada: Introducción a la Ecología Ciencia de la Vida

Concepto de Ecologia Social Medio Ambiente, Objetivos

CONCEPTO DE ECOLOGIA SOCIAL

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología Matemática Ecología Social

La sociedad establecida hace frente hoy a una descomposición no sólo de sus valores e instituciones, sino también de su medio ambiente natural. Este no es un problema exclusivo de nuestra época: las desecadas tierras del Cercano Oriente, las áreas donde tuvieron su origen la agricultura y el urbanismo, son una evidencia de lo antiguo del saqueo humano. Pero estos ejemplos empalidecen ante la destrucción masiva del medio ambiente que viene aconteciendo desde los la Segunda Guerra Mundial. Los daños ocasionados al entorno natural por la sociedad contemporánea afectan al planeta íntegro.

La explotación y polución de la tierra ha dañado tanto la integridad de la atmósfera, el clima, los recursos hídricos, el suelo, la flora y la fauna de regiones específicas, como también los ciclos naturales básicos de los cuales depende toda la vida sobre el planeta.

No obstante, la capacidad de destrucción del hombre contemporáneo es una quijotesca evidencia de su capacidad para la reconstrucción. Los poderosísimos agentes tecnológicos que hemos desencadenado contra el entorno natural incluyen muchos de los factores esenciales que serán imprescindibles para su rehabilitación.

De lo que principalmente carecemos es de la consciencia y sensibilidad que nos ayudarían a alcanzar tan deseable finalidad; una consciencia y una sensibilidad mucho más totalizadoras y profundas de lo que habitualmente estos dos términos definen.

Nuestras definiciones deberían incluir no sólo la habilidad para razonar lógicamente y responder emocionalmente de un modo humanístico; sino que, además, deberían implicar una capacidad de darse cuenta del parentesco existente entre todas las cosas y una predisposición imaginativa ante lo posible.

Esa consciencia y esa sensibilidad nuevas no podrán ser sólo poéticas; deberán ser científicas también. Por cierto, hay un nivel en el que nuestra consciencia no debe ser ni poética ni científica, sino una trascendencia de ambas cualidades en pos de una relación nueva entre la teoría y la práctica, una habilidad para combinar la fantasía con la razón, la imaginación con la lógica, lo visionario con lo técnico. No podemos deshacernos de nuestro legado científico sin retornar a una tecnología rudimentaria con sus grilletes de inseguridad material, fatiga y renunciación.

Por lo mismo, tampoco podemos permitirnos caer en una visión mecanística, colectivista y de tecnología deshumanizante, con sus grilletes de alineación y brutal negación de las potencialidades de la Humanidad. La poesía y la imaginación deben estar integradas con la ciencia y la tecnología, pues hemos evolucionado más allá de una inocencia que sólo puede nutrirse de mitos y sueños.

¿Hay una disciplina científica que deje espacio para la indisciplina de la fantasía, de la imaginación, de la habilidad? ¿Podría tal disciplina englobar los problemas creados por la crisis social y ambiental de nuestra época? ¿Podría integrar la crítica con la reconstrucción, la teoría con la práctica, la visión con la técnica?

En vista de las enormes dislocaciones con las que hoy nos confrontamos, nuestra época genera la necesidad de un cuerpo de conocimientos -tanto científicos como sociales- más comprehensivo y visionario, para resolver nuestros problemas. Sin renunciar a los beneficios de las teorías científicas y sociales precedentes, estamos obligados a desarrollar un análisis crítico más maduro de nuestra relación con el mundo natural.

Debemos hallar las bases para un aproximación más reconstructiva a los graves problemas que nacen de las aparentes “contradicciones” entre naturaleza y sociedad. No podemos permitirnos seguir cautivos de la tendencia habitual dentro de las ciencias tradicionales, que diseccionan los fenómenos para examinar sus fragmentos. Debemos combinarlos, relacionarlos y verlos en su totalidad así como en su especialidad.

En respuesta a esas necesidades hemos formulado una disciplina específica para nuestra época: la ecología social. El mejor conocido término “ecología” fue acuñado por Erns Haeckel en el siglo pasado para definir la investigación de las interrelaciones entre animales, plantas y su entorno inorgánico. Desde los días de Haeckel el término se ha ido expandiendo hasta incluir ecologías de ciudades, de la salud y de la mente.

Esta proliferación de una palabra en áreas tan dispares pueden aparecer particularmente deseable en una época que busca fervientemente algún tipo de coherencia espiritual y unidad de percepción. Pero también puede demostrar ser extremadamente traicionera.

Al igual que otras palabras recientes como “holismo” o “descentralización”, el término “ecología” corre peligro de quedar suspendido en el aire, sin raíces, ni contexto, ni textura. A menudo es utilizado como una metáfora, como un tentador reclamo que pierda la lógica, potencialmente estimulante, de sus premisas.

Así es como la radical verdad de estas palabras puede ser fácilmente neutralizada. “Holismo” se evapora en un suspiro místico, una expresión retórica del compañerismo y comunitarismo ecologista que acaba siendo utilizada hasta en salutaciones como “holísticamente suyo”. Lo que alguna vez fue una seria postura filosófica hoy se ve reducido a kitsch ambientalista.

Con “descentralización” se dan a entender comúnmente opciones logísticas al gigantismo, pero no la escala humana que haría posible una democracia íntima y directa. “Ecología” lo pasa peor aún. Demasiado a menudo se torna una metáfora, como la palabra “dialéctica”, para cualquier clase de integración o desarrollo. Quizá más alarmante aún, ese término ha identificado en los últimos años a una muy cruda forma de ingeniería natural que bien podría denominarse “ambientalismo”.

Soy consciente de que muchos individuos orientados hacia el ecologismo utilizan indistintamente “ecología” y “ambientalismo”. Aquí yo desearía establecer una distinción semánticamente conveniente. Por “ambientalismo” propongo designar una perspectiva mecanística e instrumental que ve la naturaleza como un hábitat pasivo, compuesto de “objetos” tales como los animales, las plantas, y los minerales, que deben suministrarse del modo más aprovechable para el uso humano.

Según mi utilización del término, el “ambientalismo” tiende a reducir la naturaleza a un depósito de “recursos naturales” o “materias primas”. Dentro de tal contexto muy poco puede extraerse del vocabulario ambientalista que se fundamente en una naturaleza social. Las ciudades devienen “recursos urbanos” y sus habitantes “recursos humanos”. Si la palabra “recursos” afloran tan frecuentemente en las discusiones ambientalistas sobre la naturaleza, ciudades o individuos, hay un factor mucho más importante que el mero uso del término, que está en cuestión.

El ambientalismo, según yo utilizo esta palabra, tiende a considerar el proyecto ecologista para lograr una relación armónica entre la humanidad y la naturaleza, más con una tregua que como un equilibrio permanente. La armonía de los ambientalistas se centra en el desarrollo de nuevas técnicas para saquear el entorno natural con la menor alteración posible del hábitat humano.

Los ambientalistas no cuestionan la más básica premisa de la sociedad contemporánea; que la humanidad debe dominar la naturaleza; más bien, trata de favorecer tan noción mediante el desarrollo de técnicas que reduzcan los riesgos ocasionados por irreflexiva expoliación del medio ambiente.

Para distinguir ecología del ambientalismo y de otras definiciones abstractas y, a menudo, confusionistas, debo regresar a su origen y explorar su importancia directa sobre la sociedad.

Dicho simplemente, la ecología trata del equilibrio dinámico dentro de la naturaleza, de la interdependencia entre lo viviente y lo inanimado. Puesto que la naturaleza incluye también a los seres humanos, la ciencia debe comprender el papel de la humanidad dentro del mundo natural; específicamente el carácter, la forma y la estructura de las relaciones humanas respecto a las demás especies y a los substratos inorgánicos del entorno biológico.

Desde un punto de vista crítico, la ecología presenta de un modo amplio el enorme desequilibrio resultante de la división entre humanidad y mundo natural, el homo sapiens, se ha desarrollado lenta y laboriosamente desde ese mundo natural hacia un mundo social propio. Puesto que ambos mundos interactúan recíprocamente mediante fases evolutivas sumamente complejas, se ha vuelto tan importante hablar de una ecología social como hablar de una ecología natural.

Permítaseme recalcar que el error al estudiar esas fases de la evolución humana -que han producido una larga sucesión de jerarquías, clases, ciudades y, finalmente, estados- se origina al ignorar el concepto de “ecología social”. Desafortunadamente, esta disciplina ha sido bloqueada por acólitos autoproclamados que continuamente intentan confundir todas las fases de desarrollo natural y humano en una “unicidad” (no totalidad), universal, una monótona “noche en la que todas las vacas son negras”, para aplicar una de las cáusticas frases de Hegel, a un jarabe ampliamente aceptado que se disfraza con la verbocidad ecologista.

Por lo menos, nuestro común uso del término “especie” para referirnos a la riqueza de vida que nos rodea, debería alertarnos sobre el hecho de la especificad, y de la particularidad; la rica abundancia de seres y cosas diferenciadas que constituyen el motivo básico de la ecología natural. El explorar esas diferencias, el examinar las fases que colaboraron para su existencia, con el largo desarrollo humano de la animalidad a la sociedad -un desarrollo latente, con tantos problemas como posibilidades- implicaría hacer de la ecología social una de las disciplinas más aptas para reforzar nuestra crítica del actual orden social.

Pero la ecología social no sólo aporta una crítica de la brecha entre humanidad y naturaleza; también afirma la necesidad de subsanarla. Más aún, afirma la necesidad de trascenderla radicalmente.

Como señalara E. A. Gutkind: “La meta de la ecología social es la totalidad y no la mera suma de innumerables detalles tomados al azar e interpretados subjetiva e insuficientemente”.

La ciencia se ocupa de las relaciones sociales y naturales en las comunidades o “ecosistemas”. Al concebirlos holísticamente, es decir, en los términos de su interdependencia mutua, la ecología social busca descubrir las formas y modelos de interrelación que permiten comprender una comunidad, ya sea natural o social.

El holismo, en este caso, es resultado de un esfuerzo consciente para discernir cómo se ordenan las particularidades de una comunidad, cómo su geometría (según lo plantearían los antiguos griegos) hace que el todo sea más que la suma de sus partes. Por ello, la totalidad a la que Gutkind hace referencia no debe confundirse con una unicidad espectral que torna a la disolución cósmica en un nirvana sin estructura alguna; la totalidad es una estructura ricamente articulada que posee una historia y una lógica internas propias.

Lo hasta aquí expresado basta para señalar que la totalidad no es una pálida e indiferenciada universalidad que supone la reducción de un fenómeno a lo que tiene de común con alguno otra cosa. Ni tampoco es una energía celestial, omnipresente, que reemplace las vastas diferencias materiales que constituyen el reino animal y el ámbito social. Por lo contrario, la totalidad comprende las diversas estructuras, articulaciones y mediaciones que le otorgan al todo una rica variedad de formas y le incorporan cualidades únicas a aquello que una mentalidad estrictamente analítica reduciría habitualmente a detalles “innumerables” y “casuales”‘.

Términos como “totalidad”, “integridad” y aún “comunidad” poseen matices peligrosos para una generación que ha conocido tantas ideologías totalitarias. Tales palabras evocan imágenes de una “totalidad” lograda mediante la homogeneización, la estandarización y la coordinación represiva de los seres humanos. Estos temores se ven reforzados por una totalidad que parece estipular una finalidad anexo rabie al curso de la historia humana -lo que implicaría un concepto teológico estrecho, sobrehumano de “ley social” que niega la capan dad de la voluntad humana y la elección individual para dar la forma al curso de los acontecimientos sociales.

En realidad, tan totalitario concepto de “totalidad” se opone radicalmente al que hacen referencia los ecologistas. Después de haber comprendido su elevada consciencia de la forma y la estructura, llegamos ahora a un principio fundamental de la ecología; la totalidad ecológica no significa una homogeneidad inmutable, sino más bien todo lo contrario: una dinámica unidad de diversidades. En el reino natural el equilibrio y la armonía se logran mediante una siempre cambiante diferenciación, mediante una diversidad siempre en expansión. La sensibilidad ecológica, en efecto, es una función no de simplicidad y homogeneidad, sino de complejidad y variedad. La capacidad de un ecosistema para mantener su integridad no depende de la uniformidad del medio ambiente, sino de su diversidad.

Pretender que la ciencia gobierne el vasto nexo vital de interrelaciones orgánicas e inorgánicas en todos sus detalles, es algo peor que arrogancia; es pura estupidez. Si la unidad en la diversidad constituye uno de los principios cardinales de la ecología, la riqueza de bioelementos existentes en un sólo acre de terreno nos conduce a otro de los principios ecológicos básicos: la necesidad de permitir un alto grado de espontaneidad natural. La apremiante sentencia: “Respetad la naturaleza” tiene implicaciones concretas.

Por ello, deberíamos conceder una buena dosis de libertad de acción para la espontaneidad natural de las variadas fuerzas biológicas que dan lugar a una situación ecológica diversificada. Trabajar con la naturaleza implica, en gran medida, que debemos alentar la diversidad biótica que emerge del desarrollo espontáneo de los fenómenos naturales. No quiero decir con esto que debamos abandonarnos a una mítica naturaleza que esté más allá de la comprensión e intervención humanas y que demande nuestra temerosa subordinación. Tal vez la conclusión más obvia que podamos extraer de estos principios ecológicos sea la delicada observación de Charles Elton: “El futuro planeta tiene que ser administrado, pero tal administración no debería asemejarse a una partida de ajedrez sino más bien a timonear una embarcación”. Lo que la ecología, tanto natural como social, puede pretender enseñarnos es el modo de hallar el curso y descubrir la dirección de la comente.

Lo que distingue esencialmente a la perspectiva ecológica como un proceso liberador es su desafiante propuesta ante las convencionales nociones de jerarquía. Los ecologistas no son demasiado conscientes de que su ciencia provee sólidos fundamentos filosóficos a una visión no-jerárquica de la realidad. Como muchos estudiosos de las ciencias naturales, se resisten a la generalizaciones filosóficas por considerarlas ajenas a sus investigaciones y conclusiones; prejuicio éste cuyo origen puede rastrearse en la tradición empírica anglo-americana.

Si reconocemos que cada ecosistema puede contemplarse como una trama alimentaria, podremos imaginarlo como un nexo circular de relaciones planta/animal (más que una estratificada pirámide con el ser humano en la cima) que incluye una gama variadísima de criaturas, desde microorganismos hasta grandes mamíferos. Cada especie, sea una bacteria o un ciervo, es parte de una red de enlace interdependiente de todo el resto, por más indirecto que sea el vínculo. Un predador es, en esta trama también una presa, cuando quizá el “más bajo” de los organismos le ponga enfermo o colabore a consumirlo después de su muerte.

La rapacidad no es el único vínculo que hay entre las distintas especies. Hoy existe una resplandeciente literatura que nos revela hasta qué punto el mutualismo simbiótico es uno de los grandes factores que protegen la estabilidad ecológica y la evolución orgánica.

No debemos caer en la simple y directa comparación de plantas, animales y seres humanos ni entre los ecosistemas de plantas, animales y seres humanos con las comunidades humanas. Ninguno de ellos es completamente congruente con los demás. No es en lo particular de la diferenciación que las comunidades de plantas y animales están ecológicamente unidas con las comunidades humanas, sino más bien en su lógica de diferenciación. Totalidad es, de hecho, integridad. La estabilidad dinámica del todo deriva de un visible nivel de integridad tanto en las comunidades humanas como en los ecosistemas en su cénit. Lo que vincula a estos modos de totalidad e integridad -por muy diferentes que sean en sus especificidades y en sus cualidades- es la lógica del desarrollo en sí misma. Un bosque en plenitud es un todo integrado, como resultado del mismo proceso de unificación, la misma dialéctica que hace de una determinada forma social un todo integrado.

El énfasis sobre las biorregiones como marcos de referencia para determinadas comunidades humanas, provee un nuevo elemento en favor de la necesidad de readaptar las técnicas y formas de trabajo según los requerimientos y las posibilidades de cada área ecológica.

Dentro de este contexto de ideas tan complejo, debemos tratar de trasladar el carácter no-jerárquico de los ecosistemas naturales a la sociedad. Un importante aporte de la ecología social es su negación de la jerarquía como principio estabilizador u “ordenador” tanto en el reino natural como en la sociedad. Esta asociación del orden como tal con la jerarquía es quebrada sin por ello afectar la asociación de naturaleza y sociedad. El hecho de que las jerarquías existen en la sociedad actual no significa que ello deba permanecer así. El que la jerarquización amenace la existencia de la vida social de hoy indica, por cierto, que tal cosa no pueda mantenerse como hecho social, así como tampoco puede hacerlo cuando amenaza la integridad de la naturaleza orgánica.

El mismísimo término “democracia” como la apoteosis de la libertad social, ha sido suficientemente desnaturalizado hasta lograr, según Benjamín Barber. “El gradual desplazamiento de la participación por la representación. Donde la democracia, en su forma clásica, significó el gobierno por el pueblo mismo, aparece hoy (mediante el ardid de la representación) como el gobierno de una élite sancionado por el pueblo. Élites rivales compiten para obtener el apoyo de un público cuya soberanía popular se ve reducida al patético derecho a participar en la elección del tirano que habrá de gobernarlo.

Más significativo aún, el concepto de una esfera pública, de cuerpo político, ha sido literalmente desmaterializado por una aparente heterogeneidad -más precisamente, una atomización que va desde lo institucional hasta lo personal- que ha reemplazado la coherencia política por el caos. El desplazamiento de la virtud pública por los derechos personales ha provocado la subversión no sólo de un principio ético unificador que alguna vez le otorgó sustancia a la noción de público, sino también de la condición de persona que le otorgaba sustancia a la noción de derecho.

En términos concretos: ¿Qué atormentadores temas propone la ecología social a nuestro tiempo y al futuro? Al restituir una vinculación más avanzada con lo natural, ¿será factible lograr un nuevo equilibrio entre humanidad y naturaleza mediante una sensitiva adecuación de nuestras prácticas agriculturales, nuestras áreas urbanas y nuestras tecnologías a los requerimientos naturales de una región y de los ecosistemas que la componen? ¿Podemos esperar lograr una drástica descentralización de la agricultura que haga posible el cultivar la tierra como si fuese un jardín, equilibrado por la diversidad de su fauna y flora? ¿Requerirán tales cambios la deseen tralización de nuestras ciudades en comunidades a escala moderada, generando una nueva y armónica relación entre aldea y campo? ¿Que tecnología se requerirá para lograr estas metas, evitando el incrementó de la polución del planeta? ¿Qué instituciones se precisarán para crear una nueva esfera pública, qué relaciones sociales serán necesarias para dar origen a una nueva sensibilidad ecológica, qué formas de trabajo para volver creativa y gozosa la práctica humana.

qué tamaño y población tendrán las comunidades a escala humana para ser controlables por todos? ¿Qué tipo de poesía? Cuestiones concretas: ecológicas, sociales, políticas, de comportamiento; se nos abalanzan como un torrente que hasta hace muy poco fue refrenado por las ideologías y los hábitos de pensamiento tradicionales.

Que no nos quede ninguna duda al respecto: las respuestas que encontremos a tales cuestiones tendrán una relación directa con la habilidad humana para sobrevivir en el planeta. Las tendencias de nuestro tiempo están visiblemente dirigidas contra la diversidad ecológica; de hecho, apuntan hacia una brutal simplificación de la biosfera integra. Las complejas cadenas alimentarias vienen siendo despiadadamente socavadas por la aplicación de técnicas industriales en la agricultura, con el resultado, en muchos lugares, de ver los suelos transformados en esponjas absorbentes de fertilizantes químicos.

El monocultivo sobre enormes superficies de tierra está borrando la variedad natural, agrícola y aún fisiográfica. Inmensos cinturones urbanos están usurpando implacablemente la campiña, sustituyendo la fauna y flora por hormigón, metales y vidrio y envolviendo a vastas regiones en una nube de polucionantes atmosféricos. En este masivo mundo urbano, la experiencia humana se torna cruda y elemental, sujeta a toscos estímulos y a una crasa manipulación burocrática. Una división nacional del trabajo está reemplazando la variedad regional y local, reduciendo continentes enteros a inmensas fábricas humeantes y convirtiendo las ciudades en ostentosos supermercados.

La sociedad moderna está poniendo en peligro la complejidad biótica lograda por la evolución orgánica. El gran movimiento vital, desde lo más simple hasta las más complejas formas y relaciones, está siendo revertido en dirección a un medioambiente que será capaz de soportar sólo formas simples de vida. De continuar este retroceso de la evolución biológica al socavarse las tramas alimentarias de las que depende la humanidad, estará en peligro la supervivencia misma de la especie humana. Si continúa la reversión del proceso evolucionado, hay buenas razones para creer que las precondiciones necesarias para la exisetncia de formas complejas de vida serán destruidas irreparablemente y que el planeta será incapaz de mantenernos como una especie viable.

En esta confluencia de crisis sociales y ecológicas no podemos permitirnos carecer de imaginación; no podemos seguir ignorando al pensamiento utópico. Las crisis son demasiado serias y las posibilidades demasiado arrebatadoras como para ser resueltas mediante los modos habituales de pensamiento, aparte de ser éstos los origina-dores de dichas crisis. Años atrás, los estudiantes franceses durante los alzamientos de mayo y junio de 1986 expresaron magníficamente este agudo contraste de opciones en su slogan: Seamos realistas, hagamos lo imposible.

A esta demanda, la generación que se confrontará en el próximo siglo tendrá que agregarle este mandato más solemne: “Si no hacemos lo imposible debemos afrontar lo inconcebible”.

Fuente Consultada:
HECHOS, sucesos que estremecieron al siglo Tomo N° 36 Terrorismo Ecológico
La Enciclopedia del Estudiante Tomo 14 Ecología
Introducción a la Ecología Ciencia de la Vida
Biología II Ecología y Evolución Bocalandro-Frid-Socolovsky

MacArthur en la Ecologia Investigación de las Currucas

LA ECOLOGIA Y LAS CURRUCAS, LAS INVESTIGACIONES DE MacARTHUR

Ecología y EcosistemasModos de Vida Biomas del Mundo Biodiversidad
Mentiras Ecológicas –  Extinción de Animales Recursos Energéticos
Desastres Naturales –  Ecología MatemáticaEcología Social

En raras ocasiones, algunas personas pueden establecer la diferencia entre la ignorancia y el conocimiento. Así sucedió con Isaac Newton, en el siglo XVII, y con Albert Einstein, en el siglo XX, quienes marcaron un antes y un después en la Física moderna.

En el campo de la Biología, por ejemplo, la teoría enunciada por Charles Darwin y Alfred Wallace acerca  de la evolución por la selección natural produjo una verdadera revolución en el mundo científico que perdura hasta la actualidad, y trascendió a otras esferas del conocimiento.

Haciendo un paralelismo, puede decirse, con justa razón, que la labor de Robert MacArthur (1930-1972) también señalo un antes y un después en la Ecología.

Cuando este investigador comenzó a desarrollar sus teorías, allá por la década del ‘50, la Ecología era todavía una ciencia muy descriptiva, con una capacidad escasa o nula para lograr una generalización de los fenómenos y los procesos observados en la naturaleza, y menos aún para poder predecir los fenómenos que se podría esperar encontrar en un futuro.

Pero en tan sólo dos décadas, la Ecología logró convertirse, de la mano de Robert MacArthur, en una ciencia estructurada, sobre la base de teorías contundentes y de predicciones que podían ponerse a prueba.

Quizá, la genialidad del aporte de MacArthur a la Ecología pueda ser explicada en parte por su especial formación, tanto en los aspectos académicos y formales como en los de la educación informal.

En primer lugar, fue muy estimulado por sus padres para desarrollar una vida al aire libre, y así fue como pudo entrar en contacto, durante su infancia y su adolescencia, con las aves y los mamíferos de los bosques de Ontario, en Canadá, y de Vermont, en los Estados Unidos. MacArthur presentó su tesis doctoral en la Universidad de Yale, que versaba sobre cinco especies de pájaros, llamados currucas (género Dendroica), de los bosques de Vermont.

Estas tenían nichos ecológicos muy semejantes, ya que se alimentaban de las mismas presas y, además, sus horarios de actividad eran muy similares.

Curruca

Todo esto hacía sospechar que, en este caso, no se estaría cumpliendo el principio de exclusión competitiva. ¿Cómo era posible que coexistieran en un mismo hábitat especies tan parecidas sin que ocurriera, en ningún momento, que la competitivamente dominante eliminara a las restantes?

Fue MacArthur, gracias a su agudo poder de observación, quien advirtió que cada especie de curruca se alimentaba de las mismas presas y a las mismas horas pero en zonas ligeramente distintas del mismo árbol, ya que algunas preferían las ramas un poco más finas, y otras, las ramas mas gruesas situadas en la base.

Este hecho les permitía coexistir y, a la vez, permanecer separadas: el principio de exclusión seguía, por lo tanto, cumpliéndose. Desde entonces, las especies de Dendroica figuran en la bibliografía especializada como las “currucas de MacArthur”.

Durante el transcurso de sus estudios universitarios, Robert MacArthur sumó, a su profundo conocimiento como naturalista, un sólido conocimiento de la Matemática, lo cual le permitió desarrollar muchos modelos matemáticos que revolucionaron no sólo el estudio de los nichos ecológicos sino también otros temas, como la diversidad, las curvas de rango-abundancia, las relaciones depredador-presa o huésped-parásito y la biogeografía.

Una de las anécdotas sobre su vida cuenta que, estando a bordo de un transatlántico rumbo a Europa, MacArthur se dedicó a analizar las especies de aves que se posaban a distintas horas y advirtió cómo disminuía el número de especies que llegaban al barco a medida que éste se alejaba de la costa MacArthur pensó que esta situación bien podía asemejarse a lo que ocurre con la diferencia de especies entre las islas cercanas a los continentes y las alejadas de éstos, y a partir de ello desarrollé un modelo que luego fue confirmado en muchas observaciones posteriores sobre saltadores y colonizadores de islas.

Quienes lo conocieron, nunca dejaron de lamentar su temprana muerte provocada por una enfermedad terminal. Muchos también se imaginan cuánto más podría haber seguido avanzando la Ecología con su inspiración. A pesar de ello, Robert MacArthur dejó tras su corta vida una gran cantidad de discípulos brillantes que, afortunadamente, continúan su fecunda actividad científica.

Fuente Consultada: El Derrumbe del Humanismo Daniel Muchnik y Alejandro Garvie