Ejército de Terracota

Paisajes Turísticos Mas Visitados del Mundo

10 PAISAJES MARAVILLOSOS Y MAS VISITADOS DEL MUNDO
bellos paisajes del mundo - Los Geisers del Parque Yellowstone
Por lo espectacular de la vista que ofrece, el glaciar Perito Moreno es considerado la octava maravilla del mundo. La imponente masa de hielo interminable rodeada de bosques y montañas es un espectáculo que pocos se quieren perder.El Perito Moreno es uno de los tantos glaciares que forman el Parque Nacional Los Glaciares.
Todos forman el Hielo Continental Patagónico (17.000 kilómetros de extensión), una de las reservas de agua potable más importante del mundo. Es que el 90 % del agua dulce del planeta se encuentra en las zonas glaciarias: después de la Antártida y Groenlandia, sigue nuestra región.

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El Gran Cañón del Colorado es un impresionante accidente geográfico, forjado por de la erosión causada por el paso del Río Colorado a través de millones de años. El cañón se asemeja a un laberinto de roca que transcurre por el norte del estado de Arizona  en los Estados Unidos con una extensión de 446 kilómetros de largo y algo más de 1,600 metros de profundidad. Gran parte del Gran Cañón ha sido declarado Parque Nacional, hecho que tuvo lugar en el año 1919.
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Desde el punto de vista geográfico el Yunnan cuenta con las zonas montañosas del noroeste (es una de las rutas hacia el Tíbet), con selvas tropicales al sur, zonas volcánicas y tres de los ríos más importantes de Asia pasan por aquí: el Yangse, el Mekong y el Perla.
Esta provincia china es de las que cuenta con mayor diversidad tanto étnica como geográfica.
En el Yunnan habitan 25 minorías étnicas como los Naxi o los Bai, de un total de 56 minorías reconocidas. La provincia contiene montañas cubiertas de nieve y verdaderos ambientes tropicales, apoyando de esta manera un espectro extraordinariamente completo de las especies y tipos de vegetación.
Durante el verano, la gran meseta de los actos del Tíbet como una barrera a los vientos del monzón, atrapando la humedad en la provincia. Esto da a la flora alpina, en particular, lo que una fuente ha llamado una “exuberancia encuentran en ninguna otra”.

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El accidente geográfico más famoso y representativo de Irlana son sin dudas sus imponentes acantilados.Estos acantilados son realmente asombrosos, son una de las señas de identidad más importantes de Irlanda.
  Los acantilados se elevan 120 m sobre el océano Atlántico en el punto llamado Hag’s Head y se extienden a lo largo de 8 kilómetros hasta alcanzar una altura de 214 m; mientras que la torre de O’Brien es una torre circular de piedra que se encuenta aproximadamente en la mitad de estos. Tienen 8 kilómetros de largo.
Los acantilados son lo más impresionante que se puede ver en Irlanda.Los acantilados de Moher son un paraíso para los avistadores de aves, especialmente durante la primavera.
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El río Iguazú, que nace en la zona brasileña de la Serra do Mar y fluye hacia el oeste en un curso sinuoso de 500 kilómetros para desembocar en el Paraná, arroja su caudal de agua desde una altura de 70 metros a través de 275 saltos diseminados en forma de media luna. Prácticamente todos se encuentran en territorio argentino, porque el límite pasa por la descomunal Garganta del Diablo, un desfiladero con paredes de agua de 150 metros de ancho por 700 de largo.
Para acercarse a este salto, lo mejor es hacerlo en un bote neumático desde Puerto Canoas, sin ningún riesgo ya que, lamentablemente, la pasarela de Puerto Canoas a la Garganta del Diablo se perdió por causas naturales.  Dentro del Parque Nacional Iguazú, el río se ensancha 1.500 metros y tuerce hacia el sur, para luego retomar hacia el norte, formando una enorme U que contiene la gran falla que da lugar a un abrupto desnivel en el terreno. En esta curva abundan islas e islotes que fragmentan el río en numerosos brazos; cada uno de ellos dará lugar a un salto al llegar al barranco.
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En 1873, mientras exploraba el árido territorio del norte de Australia, el  comisionado William Gosse descubrió una hilera de montículos rocosos al sur de Alice Springs. El más impresionante de todos fue un enorme monolito rojo, al que bautizó como Ayers Rock en honor del primer ministro australiano, sir Henry Ayers. Pero Gosse ignoraba que la roca de vivos colores ya llevaba el nombre que le había sido dado por los nativos: Uluru.
Es el segundo mayor monolito del mundo. Surge desde el corazón de la tierra seca del centro de Australia  como un enorme centinela de las más antiguas tradiciones.Su mayor esplendor se descubre en las salidas y puestas de sol, adquiriendo gran espectacularidad por los cambios de color e iluminación.
Este gran bloque de piedra representa el eje del Tiempo del Sueño aborigen, la era en que todo comenzó, el principio de la historia de la cultura local.  La mole de arenisca, que se eleva a 335 m sobre la superficie del desierto y tiene un perímetro de 9 km. representa el cruce de caminos de los senderos del Tiempo del Sueño aborigen. A 32 kms. de Uluru, se encuentra también el monte Olga (imagen de abajo a la izquierda); otra formación rocosa sagrada para los nativos.
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Capadocia se encuentra en la meseta del centro de Anatolia. La zona del paisaje lunar de Capadocia esta formada por la erupcion de los volcanes Mt. Erciyes (3917 m.) y  el Mt. Hasan (3284m.). Estas montañas formaron un enorme paisaje lunar  que es visitado permanentemente por el turismo mundial. Los grandes volcanes Erciyes y Hasan hace millones años cubrieron la zona con la lavas.
La toba, o bien la piedra caliza de 150 metros de espesor, desde hace millones de años se talla por medio del viento, la lluvia, el calor y el frío. Así que la naturaleza nos regala unas obras de roca con la forma cónica que los campesinos las llaman como chimeneas de hadas. El valle de Pasabagi es donde es encuentran las formaciónes rocosas mas interesantes, de forma cónico y con unas capuhas de roca.
Unas capillas rupestres excavadas dentro de estas rocas y aún se puede visitar. Como estas capillas tuvieron importancias espirituales, fueron llamadas “Las Chimeneas de Hadas”.
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Una vista de la montaña más importante de Nueva Zelanda,en la que la nevada cumbre contrasta con el verde de otra montaña, como si el verano y el invierno se hubieran dado cita en este hermoso país. ste parque es parte del Te Waipounamu South Westland (Patrimonio de la Humanidad), su extensión es de 700 Km cuadrados, el 40% de la misma está cubierta por glaciares, se encuentra el monte mas alto de Nueva Zelanda y de las 27 montañas que superan los 3.000 m de altitud de país en el parque hay 19.También es el lugar donde vive el Kea, el único loro alpino del mundo.
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Ubicada en el extremo sur de la Patagonia de Chile, la región de Magallanes Alberga al fantástico Parque Nacional Torres del Paine, el cual limita al norte con el parque Nacional Los Glaciares (Argentina) que junto a Punta Arenas, Puerto Natales y Ushuaia conforman el corredor turístico austral.
El parque presenta una gran variedad de entornos naturales: montañas (entre las que destacan el complejo del Cerro Paine, cuya cumbre principal alcanza los 3.050 mnm.

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En las montañas rocosas de Canadá se encuentra el Parque Nacional Banff, una de las joyas del país, no solo por su valiosa naturaleza sino también por ser un importante centro turístico que atrae a numerosos viajeros.Las cifras del Parque Nacional de Banff son dignas del guinness: se trata del parque más antiguo del país, atesora más de 1.600 kilómetros de senderos marcados que, con distintos niveles de dificultad, permiten a los excursionistas caminar entre su naturaleza en estado puro; posee igualmente el mayor sistema de cuevas de Canadá horadando su esquina noroeste… y recibe cada año a más de cuatro millones de visitantes que acuden, sobre todo en julio y agosto, a presentarle puntuales sus respetos.
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paisaje del mundo

El Canal de Suez Historia Datos Tecnicos Curiosidades Construccion

HISTORIA Y CURIOSIDADES DE LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL DE SUEZ

Por más que un barco pueda navegar durante largo tiempo, no tiene sentido prolongar un viaje más de lo estrictamente necesario, porque cuanto más demore en transportar pasajeros o carga, menos se ganará.

En unas partes del mundo la naturaleza ha colocado angostas fajas de tierra, que unen dos grandes masas, también de tierra; pero que constituyen barreras entre dos mares u océanos. Hasta épocas bastante recientes, algunas de aquéllas obligaban a las embarcaciones a hacer largos rodeos.

El viejo sueño que consistía en unir el mar Mediterráneo con el Rojo por medio de un canal, se convirtió en realidad en el siglo XIX, cuando Fernando Lesseps materializó este plan, uno de los más audaces de los tiempos modernos. De este modo, Oriente se acercó a Occidente, lo que explica la importancia del canal de Suez en la vida económica del siglo XX. Naser nacionalizó el canal en el año 1956

EL CANAL EN LA HISTORIA: El más dificultoso, por miles de años, fue el istmo de Suez, que une África con Asia y al mismo tiempo separa el Mediterráneo del mar Rojo.

Los egipcios de la antigüedad ya habían pensado en ello. Ya en el siglo XIV a. J. C, dos faraones egipcios, Seti I y Ramsés II (1301-1234 a. de J. C), emprendieron la construcción de un canal que uniera el Mediterráneo con el mar Rojo; pero sus excavaciones pronto se llenaron de arena y el proyecto fracasó.

Según Heródoto, Necho II (609-593 a. de J.C.) ordenó paralizar las obras después de haber perecido en la tarea 120.000 hombres y de que un oráculo le hubiese aconsejado actuar de este modo. Generalmente, se admite que Darío el Grande (521-486 a. de J. C.) hizo que se reanudaran los trabajos y llevó la empresa a buen término. No obstante, cuando los persas abandonaron Egipto, el canal se enarenó rápidamente. Trajano (98-117) lo mandó dejar en condiciones. Sin embargo, afics más tarde se llenó de arena y se hizo intransitable.

No fue restaurado hasta el año 640 y su actividad duró entonces casi dos siglos. Fue cerrado po: un gobernador musulmán que temió que sus enemigos los utilizaran para abastecerse.

Parece ser que en el año 1000 fue abierto de nuevo y restaurado. pero, en todo caso, su actividad duró muy poco tiempo y lo cerraron definitivamente las inundaciones del Nilo, hasta tal punto que se encontraron muy pocos vestigios.

Otros intentos no tuvieron más éxito hasta que un gran ingeniero francés, Fernando de Lesseps, emprendió la tarea. El 17 de noviembre de 1869, después de 10 años de trabajo, se completó el canal de Suez y una procesión de 55 barcos partió del Mediterráneo en el primer viaje directo al mar Rojo.

Desde tiempos muy lejanos, hubo sueños, y tal vez alguna acción en tiempo de los faraones, de unir el Mar Rojo con el Mediterráneo.El canal de Suez, que une Port Said, en el Mediterráneo, con Suez, en el mar Rojo, acorta en 10.000 km las comunicaciones marítimas entre Europa y Extremo Oriente. El canal se excavó en el siglo XIX, pero la idea de esta comunicación marítima entre la cuenca mediterránea y el mar Rojo no era nueva.

Esta maravillosa hazaña de ingeniería ha acortado los viajes del mar del Norte a Bombay en un 44 % y de Europa a Japón en un 25 %.

Después del descubrimiento del Nuevo Mundo, se descubrió una barrera aún peor para la navegación: el istmo de Panamá, situado entre Norte y Sudamérica. Cuando los navios que navegaban de Europa al Perú se acercaban a las Indias Occidentales, estaban a 4.500 kilómetros de su destino, a vuelo de pájaro; pero esta angosta faja de tierra los obligaba a hacer un viaje de muchos miles de kilómetros alrededor del famoso y peligroso cabo de Hornos.

En 1850 se habilitó el servicio ferroviario entre Alejandría y el Mar Rojo, con lo que al costo de un doble trasbordo, se ahorraba la vuelta por el Cabo de Buena Esperanza.

En 1854, con fuerte oposición de los ingleses, Fernando de Lesseps obtiene, gracias al apoyo de la emperatriz de Francia Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III (familias emparentadas), concesión por 99 años para construir y operar el canal, que inicia en 1859 con fondos aportados por franceses y egipcios proyecto del ingeniero austriaco Aloís Negrelli, y se terminará en 1869 con gran boato (22 m de ancho en el fondo, y 58 m. en la superficie, con 8 m. de calado). Trabajaron 1,5 millón de egipcios, de los que 125.000 murieron durante la obra.

Fernando Lesseps trabó relaciones que fueron de gran utilidad para su proyecto, especialmente en el plano financiero. Fundó la Sociedad del Canal de Suez, a la que aportó Francia más de la mitad del capital inicial, y el jedive egipcio Mohammed Said, el resto. El sucesor de este último cedió sus acciones a Inglaterra.

Los trabajos propiamente dichos empezaron el 25 de abril de 1859. Al principio se recurrió a los fellahs  egipcios,  pero  a medida que los trabajos iban avanzando, la mecanización se hizo más intensa. El rendimiento de 4.000 obreros reveló ser, entonces, superior al de los 20.000 contratados inicialmente.

Diez años después, o sea, en 1869, los trabajos se acercaron a su fin. Desde Port Said hasta Port Tewfik, en la bahía de Suez, el canal tenía una longitud de 162 km.

La inauguración oficial de esta vía de agua única en su género en aquella época, fue acompañada de numerosos festejos en los que participaron personalidades de todos los países y de todas las partes del mundo. Unos setenta barcos salieron de Port Said, escoltados por el yate imperial a bordo del cual se encontraba la emperatriz Eugenia. Después de cuatro días de un viaje realizado en las mejores condiciones, la flota llegó al mar Rojo.

Sin embargo, el canal no tardó en resultar demasiado estrecho y algunos barcos encallaron. Se hicieron necesarios los trabajos de ensanchamiento y se le dio al canal una anchura de 46 metros en las líneas rectas y 55 en las curvas. En cuanto a la profundidad se aumentó hasta 10,50 m. Una canalización de agua dulce alimentada por el Nilo asegura el abastecimiento de las ciudades situadas a orillas del canal.

Ferninando de LessepsFerninando de Lesseps (1805-1894) Conde francés nacido en Versalles, de familia diplomática relacionada con el mundo internacional , fue el padre del canal y el gran frustrado de Panamá. En 1854 obtuvo del gobierno egipcio , una concesión para construii y esplotar un canal en el mar Rojo y el Mediterráneo, y en 1859 inició las obras , que se terminaron tras 10 años de trabajos.

Muy distinto fue Panamá , cuyo estudió inició Carlos V (1500-1558), abandonando en 1529 por considerarlo fuera de su alcance. Después de terminar este canal, de Lesseps anunció su idea de construir un canal en el istmo de Panamá , cosa que nunca pudo lograr.

Es la primer vez que “se modifica la faz y de la tierra”, además de vencer muchos temores e intereses. A la apertura asiste la emperatriz Eugenia, y Giusepe Verdi compone para la ocasión, la opera Aída que se estrenará en El Cairo en 1871. Tiene hoy entre extremos, 162 km de largo, 100 metros de ancho y 14 m de profundidad, y se tarda 12 a 16 horas en transitarlo. Abrevia en 8000 km el viaje entre Europa y Asia, y lo cruzan 15.000 barcos por año, cuya carga es más de la mitad, petróleo.

En 1875 Inglaterra compró la parte a los egipcios, haciendo pié en la zona del canal, en 1882 aportaron tropas para custodiarlo, y en pocos años, lo ocuparon.

En 1956, Nasser lo nacionalizó, con lo que el imperialismo inglés quedó muy debilitado.

En 1967, la guerra de los seis días lo inutilizó, y en 1975 se reabrió. Hoy cala 45 pies.

La bella ciudad egipcia de Port Said sobre el Mediterráneo, con medio millón de habitantes, es el puerto de entrada y lugar de abastecimiento y acceso de prácticos obligatorios, en la punta norte, al oeste de la boca del canal; allí hay dos largos rompeolas, y boyas de amarre como para que los buques en espera tomen dos por proa y dos por popa como para resistir cualquier temporal. Al este de esta boca, está Port Fouad, una ciudad menor.

Gamal Abdel Nasser (1918-1970). Estadista egipcio que, partiendo de unos orígenes humildes, llegó a ser presidente del país (1956-1970) y el líder político más influyente en el mundo árabe de su época.

  • El Canal de Suez fue construido en 1869 por el francés Ferdinand de Lesseps.
  • Se calcula que por lo menos 120.000 trabajadores murieron durante su construcción.
  • El canal se extiende 132 Km. entre el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo.
  • Tiene un ancho de 100 metros en su punto más estrecho.
  • En 1955, poco antes del conflicto, cerca de dos tercios del petróleo europeo se transportaba por el canal.
  • Actualmente, alrededor del 7,5% del comercio marítimo pasa por el canal.
  • En 2005, más de 18.000 buques navegaron por él.

nasser presidente egipto

El 26 de julio de 1956, el presidente Nasser proclamó la nacionalización del canal de Suez. Con esta medida ponía fin a la influencia de la Sociedad del Canal de Suez de la que un 70 % de las acciones pertenecían a Francia y Gran Bretaña.Naser tomó esta decisión después de que los norteamericanos, los ingleses, el Banco Mundial e incluso los rusos se negaron a asociarse a la financiación de la nueva presa de Asuán, o hubieron considerado su construcción poco urgente. Actuando de este modo, Nasser creyó poder financiar él mismo la construcción de la presa. A pesar de que los norteamericanos no tomaron el asunto por lo trágico, en octubre de 1956, el conflicto armado entre el estado de Israel, Francia, Inglaterra y Egipto amenazó por un momento la paz mundial.

Fuente Consultada: La evolución  de las Ideas de Roberto Cook

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Tanagra Estatuilla de Terracota de Grecia Antigua

Tanagra es una pequeña ciudad griega situada en Beocia, a unos 65 kilómetros al norte de Atenas. Una de las principales referencias para conocerla se encuentra en la Descripción de Grecia de Pausanias quien, además de hablar de sus seis templos, dice: “A mí me parece que los de Tanagra son los que tienen mejores prácticas entre los griegos en el culto a los dioses, pues sus casas están a un lado y al otro los santuarios, por encima de ellas, en un lugar puro y lejos de los hombres.”

Asimismo, este autor nos habla del gimnasio, del teatro, etc. Siguiendo a Pausanias, sabemos que la mayoría de templos estaban en la parte más alta de la urbe, en la acrópolis.

En esta ciudad apareció un gran número estatuillas femeninas de terracota que, a causa de la gran cantidad encontrada, han pasado a recibir el nombre genérico de “tanagras”. Estas figuras aparecen en tumbas, santuarios, casas y lugares de fabricación.

Las que están mejor conservadas provienen de las tumbas, pero su función concreta en ellas está poco clara. Por otro lado, las terracotas también eran utilizadas como ofrendas votivas en santuarios y cuando había demasiadas se sacaban del mismo, se rompían para prevenir su reutilización y se enterraban en los alrededores.

Se han encontrado también en contextos domésticos, lo que podría indicar que ocupaban un lugar en los altares de las casas. Y, por último, han aparecido figuritas en los lugares de fabricación pero éstas no ofrecen información alguna sobre su utilización.

Algunas terracotas tienen propósitos claros: frascos de perfume, quemadores de incienso, muñecas, juguetes o relieves decorativos. Sin embargo, se desconoce la utilización concreta dada a las figuritas, aunque algunos autores han llegado a la conclusión de que en un primer momento estas piezas tenían un sentido religioso pero, a partir del siglo VII a. de J.C. en adelante, el propósito podría haber sido – en contextos funerarios – ofrecer un servicio simbólico al muerto. A pesar de todo, lo que sí está claro es que estas figuras hechas en terracota ofrecen una importante información acerca de la mujer: su indumentaria, su peinado, etc.

El fabricante de terracotas era conocido como koroplastes y no era muy valorado. La terracota es arcilla al agua, es decir, un material de solución acuosa. Si se le añade agua, se ablanda; dejándola Afrodita y Eros, terracota de Tanagra. secar, se endurece. Para trabajar la arcilla hay que mantenerla lo bastante húmeda para que sea maleable. Una vez trabajada la pieza, hay que dejarla secar por completo antes de introducirla en el horno. Además, para estar seguros de que las terracotas no se rompen durante el secado o la cocción, es necesario vaciar el interior. Por otro lado, la arcilla se presenta en diversos colores, desde gris hasta amarillo, pasando por una variedad de tonalidades rojas, dependiendo del lugar del que proviene.

Las terracotas que vienen de Tanagra están fabricadas con una arcilla de tono marrón claro pudiendo alcanzar, con ciertas condiciones de cocción, un ligero tono naranja claro, bien homogéneo, probablemente cocido a una temperatura poco elevada. La mayoría de estas figuras se sitúa sobre una fina base rectangular y están recubiertas por un barniz de buena calidad. Algunas incluso han mantenido restos de colores: azul, rosa, rojo, negro, dorado.

Desde el descubrimiento de las tumbas de Tanagra se ha discutido mucho sobre la diversidad y los diferentes tipos de estatuillas, y se ha relacionado a estas obras con las grandes esculturas. Desde finales del siglo VI a. de J.C., esta relación se manifiesta en la producción de figuras de korai; y, más tarde, en el siglo V a. de J.C., se ven influidas por los escultores de la época. Hacia principios del siglo IV a. de J.C., la influencia proviene de las esculturas del santuario de Atenea Nike en Atenas.

En la segunda mitad del siglo IV a. de J.C. aparece lo que se conoce como “estilo de Tanagra” cuya particularidad es la extraordinaria diversidad de posturas, del juego de líneas del cuerpo y de las telas. A partir de un prototipo, en este momento se inventan nuevos modelos.

Como ya se ha mencionado, por medio del estudio de estas terracotas puede observarse una evolución, a lo largo del tiempo, en la manera de vestirse de las mujeres griegas. En un principio, las korai se representan vistiendo el típico peplo griego pero, poco a poco, éste será sustituido por el guitón y el himatíón o manto. En cuanto a los pies, suelen representarse desnudos, pero algunas veces, se adivinan unas sandalias.

El estudio de estas figuras nos permite también observar una evolución en el peinado de las mujeres y en la forma de cubrirse la cabeza. La mujer griega tiene el cabello largo, pero siempre lo lleva recogido. En un primer momento, las figuras llevan un sombrero cilíndrico llamado polos que es típico de las divinidades femeninas. Con el paso del tiempo, se irán desarrollando diferentes tipos de peinado, a veces con una cinta de tela recogiendo el pelo, otras con una raya en medio, etc. Un tipo de arreglo característico de finales del siglo IV a. de J.C. y muy típico de Tanagra es el peinado “tipo melón”.

Por otro lado, el sombrero utilizado por las mujeres griegas para protegerse del sol era un gorro de paja, llamado tholia, con forma de girasol y ala ancha. Hay que destacar, además, que cuando la pintura de la cabeza se ha mantenido hasta nuestros días observamos que para el cabello se suelen utilizar los colores rojo o amarillo, por lo que algunos autores han deducido la utilización de tintes.

Uno de los complementos más característicos de las terracotas femeninas griegas son los abanicos. Éstos suelen tener forma de hoja acabada en punta. Aparecen también mujeres con distintos instrumentos entre los que domina el tambor o la lira. Algunas son, además, bailarinas y sus trajes tienen un cierto movimiento en un intento de simular la danza. Otras lucen pendientes que es, prácticamente, la única joya que aparece en estas figuritas.

Se representan tanto de pie como sentadas pero, además, hay algunos ejemplos de pasatiempos femeninos como la conocida jugadora de tabas, las dos chicas jugando al “ephedrismos” o las famosas mujeres charlando que se encuentran en el British Museum.

A veces, en estas imágenes podemos reconocer los atributos de alguna diosa, siendo las más representadas Afrodita, Deméter y Perséfone.

Finalmente, hay que señalar que la mayor parte de las figuritas femeninas son mujeres jóvenes, seguramente doncellas o recién casadas pero también aparecen, en ocasiones, algunas niñas y ancianas. De nuevo se observa la preferencia constante de los griegos por representar la belleza y la juventud.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 5 Grecia II – La Nación.

Ubicación Geografica de las Maravillas del Mundo Antiguo

UBICACIÓN DE LAS MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO

Qué es una maravilla del mundo? No hay explicación suficiente para definir con exactitud este concepto. Todas las definiciones se basan en la famosa lista de las siete maravillas del mundo de la antigüedad y afirman: hace más de dos mil años, esos monumentos, a causa de su grandeza y suntuosidad fueron considerados las obras más asombrosas, sensacionales, hermosas, admirables y grandiosas creadas por el hombre.

Los griegos, autores de esta primera lista con las pirámides de Gizeh, los jardines colgantes de Babilonia, el templo de Artemisa en Efeso, el mausoleo de Halicarnaso, el coloso de Rodas, el faro de Alejandría y la estatua de Zeus en Olimpia, no eran tan ambiciosos como para hablar de “maravillas del mundo”.

Ellos los consideraban los máximos logros de su época, simplemente “Ta hepta theamata“, que no significa más que “las siete cosas dignas de verse”.

Sólo la mentalidad de la edad media las convirtió en “maravillas del mundo”. Siguiendo el ejemplo griego, se ha intentado muchas veces situar logros actuales en sustitución de las ruinosas maravillas de la antigüedad. Así surgió en el año 448 una lista de las maravillas de la ciudad de Roma.

Contenía las cloacas, los acueductos, el Coliseo, el Odeón, el foro de Trajano, las termas y la colina del Janículo.

Por las mismas fechas apareció una lista de las siete iglesias más importantes de Roma, cuya visita era obligada para cuantos peregrinaban a Roma. En la época de los viajeros, descubridores y conquistadores comenzó a ampliarse la panorámica de Europa. Infatigables descubridores hablaban de palacios dorados, murallas ciclópeas y templos gigantescos en países lejanos. Así se reunió en el siglo XVII la primera lista (nueva) de las “maravillas del mundo”.

Abarcaba la Torre de Porcelana en Nanking, la Muralla China, la Iglesia de Santa Sofía en Estambul, la torre inclinada de Pisa, las catacumbas de Alejandría, el Coliseo de Roma y los monolitos de Stonehenge. Desde aquí puedes conocer las últimas siete maravillas del mundo moderno.

LAS 7 MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO: Se denominan así a siete obras arquitectónicas o escultóricas de la Antigüedad, consideradas las más admirables por su belleza y perfección. Ellas son:

El templo de Diana en Efeso. Construido en honor de la diosa Diana o Artemisa; fue incendiado por Eróstrato la misma noche en que nació Alejandro Magno.

El mausoleo de Halicarnaso. Fue construido en el siglo IV a. C. por orden de la reina Artemisa, en memoria de su esposo Mausoleo.

El coloso de Rodas. Estatua del dios solar Helios, hecha por el escultor Ceres de Lindo. Fue terminada en el año 280 a. C., era de bronce y tenía aproximadamente veintiocho metros de altura. Sesenta años después de su construcción fue destruido por un terremoto.

La estatua de Júpiter Olímpico. Colosal estatua de Júpiter realizada por el escultor Fidias, el artista más notable del siglo de Pericles (m. en el año 431 a. C.).

Los jardines suspendidos de Semírarnis. Construidos durante el reinado de la enérgica reina Semírarnis (siglo IX a. C.).

La pirámide de Keops. Construida hacia el año 2700 a. C. en el valle de Gizeh (distrito de Menfis), para contener los restos mortales del faraón Keops perteneciente a la cuarta dinastía. Tiene ciento treinta y nueve metros de altura y doscientos treinta y tres metros de cada lado.

El faro de Alejandría. Construido en el islote de Faros, tenía ciento treinta y cinco metros de altura e iluminaba toda la costa. Fue ordenado por Ptolomeo II, llamado Filadelfo, que reinó entre los años 285 y 247.

Las Siete Maravillas del Mundo Antiguo Grandes Obras de Ingenieria

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO eran un conjunto de monumentos diferentes entre sí y de época diversa que tenían en común el hecho de ser una «maravilla», esto es, eran capaces de inspirar respeto y admiración ante cuantos los contemplasen.

Tal distinción respondía a un criterio basado en lo imponente de las dimensiones (la mayor edificación en piedra), la magnificencia (las esculturas más ricamente decoradas), el reto técnico (la construcción más alta en bronce), o bien una suma de todo ello.

La idea de reunir en una lista definitiva las mayores maravillas surgidas jamás de las manos del hombre se remonta, en el mundo occidental, hasta como mínimo los antiguos griegos. Ya el propio Heródoto, historiador del siglo v a. C., menciona «las tres mayores obras existentes en tierras griegas», a saber: el acueducto túnel, el muelle del puerto y el gran templo de Hera, todas ellas en la isla de Samos. De hecho, el motivo tradicional de las siete maravillas no es más que una extensión de esta idea ya formulada por el gran historiador griego.

En realidad, la primera referencia a las siete maravillas data del período helenístico, justo después de las campañas del rey Alejandro Magno, oriundo de Macedonia, con las que anexionó, a un imperio cada vez más políglota y helenizado, tierras pertenecientes a civilizaciones anteriores a la griega, como fue el caso de la egipcia, la babilónica y la persa. De hecho, lo más probable es que el número siete procediese de Oriente Próximo, de donde también vendría (un poco más tarde) la noción de la semana de siete días.

Las siete maravillas pertenecían, en su totalidad, a los confines del nuevo La versión más primitiva de la lista de las siete maravillas se remonta al siglo m o n a. C., si bien no coincide del todo con la que conocemos nosotros. Una de las primeras referencias escritas de que disponemos es un breve poema de Antípatro de Sidón (hacia el 125 a. C.) o Antípatro de Tesalónica [entre el 20 a. C. y el 20 d. C.), en el que el poeta alaba la estatua de Zeus en Olimpia, el coloso de Rodas, los jardines colgantes de Babilonia, las pirámides de Egipto, el mausoleo de Halicarnaso y el templo de Artemisa en Éfeso.

Sin embargo, en lugar de mencionar el faro de Alejandría cita las murallas de Babilonia, tan amplias como para que pudiese circular un carro por ellas sin problemas.

Principales Yacimientos Arqueológicos de Egipto Antiguo

PIRÁMIDE DE KEOPS

Cuando Keops, faraón de la IV dinastía, en el año 2640 antes de Jesucristo, ordenó la erección de una tumba que por su altura y majestad debía ocultar el sol, se destinaron para ello 100.000 esclavos que trabajaron durante 20 años. Eran negros, hebreos y berberiscos hermanados por los mismos sufrimientos. Juntos compartieron el escaso alimento, derramaron su sangre bajo el mismo látigo de los guardianes y murieron por las mismas fatigas. Para que nadie pudiera conocer la entrada de la celda sepulcral, a la terminación de la obra los sobrevivientes fueron ejecutados.

Durante esos 20 años, Egipto conoció privaciones y miserias. Se cerraron los templos, se redujeron las ceremonias religiosas, se aplicaron fuertes impuestos y se ordenó a los hombres libres ayudar a los esclavos. Dos millones trescientos mil bloques calcáreos de dos toneladas y media de peso cada uno, fueron levantados uno encima de otro hasta 147 metros de altura.

Para cumplir esa enorme tarea se disponía de escasas y elementales maquinarias: los mineros utilizaban cuñas de madera mojada que, clavadas en la piedra, la quebraban al dilatarse; los transportadores acarreaban los bloques a lo largo del Nilo sobre enormes balsas, y luego sobre trineos hasta la meseta de Al Gizah, recorriendo una ruta que había costado diez años de trabajo.

Los esclavos encargados de la pirámide levantaban los bloques de una a otra grada, más con la fuerza de sus brazos que con la rudimentarias grúas formadas con troncos de árboles, las únicas conocidas.
Cinco mil años pasaron desde entonces. La pirámide de Keops, única sobreviviente de las siete obras que los antiguos llamaron “maravillas del mundo”, queda, casi intacta, como grandioso testimonio de una civilización desaparecida.

LOS JARDINES COLGANTES DE BABILONIA

Cuando Nabucodonosor, rey de Caldea, casó con Clarisa, hija del rey de los medos, decidió ofrecer a su amada un jardín que, por la originalidad de su estructura y la variedad de sus flores, fuese digno de la nueva reina.
Audaz era el proyecto concebido por los arquitectos de Babilonia. Sobre un área de 19.600 metros cuadrados levantaron una serie de terrazas de piedra sostenidas por amplias arcadas de 6 metros de largo, de manera que, visto desde abajo, el jardín suspendido pareciese una alta escalinata rebosante de flores. Debajo de las arcadas se ocultaban amplios aposentos resplandecientes de adornos, para que los soberanos pudiesen descansar allí.
A fin de que no faltara nunca el agua se dispuso un genial sistema de irrigación que terminaba en la última terraza, en una fuente que manaba incesantemente. Poco o nada queda de Babilonia y de sus jardines colgantes. Pero los escasos vestigios descubiertos gracias a la paciencia de los arqueólogos, atestiguan la verdad sobre las descripciones de los escritores antiguos.

LA TUMBA DE MAUSOLO EN HALICARNASO

Frente al mar, en las cercanías de Halicarnaso, capital de Caria en Asia Menor, se erguía aún, 1.100 años después Jesucristo, una tumba magnífica por sus mármoles, esculturas, sus decorados policromos y su altura imponente.
Cuando, después de un reinado feliz, se extinguió en el año 353 antes de Jesucristo, la vida de Mausolo, rey de Caria, la reina Artemisa. su esposa, decidió hacerle construir una tumba que inmortalizara su recuerdo, dirigiéndose para ello a los más ilustres artistas de Grecia.
Los arquitectos Satiro y Picteas, los escultores Escopas, Timoteo, Briasides y Leocardis acudieron al llamado. Galeras cargadas con mármoles llegaron del Dodecaneso, y los esclavos, como asimismo hombres libres impulsados por la gratitud a honrar la memoria del rey se dedicaron a la construcción de ese monumento fúnebre.
Artemisa, cuyo dolor la volvía cada día más débil y pálida, presintiendo que no sobreviviría por mucho tiempo a la pérdida de su esposo, animaba con su presencia a los trabajadores y los incitaba a apresurarse. Murió. en efecto dos años más tarde, y su pueblo quiso que reposara junto a aquél a que tanto había amado.
Por largo tiempo nadie se atrevió a turbar su sueño. Pero. después de 18 siglos. cuando Halicarnaso ya no existía. los merodeadores cruzaron los umbrales del sepulcro, lo depojaron de sus mármoles preciosos y se apoderaron de los tesoros que la gratitud del pueblo de Caria había ofrecido a sus soberanos en un postrer acto de homenaje y devoción. Desde entonces, todo sepulcro suntuoso se llamó “mausoleo”.

EL TEMPLO DE DIANA EN ÉFESO

Donde hoy se levanta la aldea turca de Aia Soluk, practicábase antaño el culto de Diana, diosa de la fecundidad. El templo de Éfeso que le estaba consagrado fue destruido y reconstruido varias veces, siempre con magnificencia. Se hablaba en toda Asia de los tesoros que atestaban sus galerías subterráneas, como también de su belleza arquitectónica debida al genio de Quersifión y Metagenes, y de las esculturas que lo adornaban y cuyos autores eran Escopas y Praxíteles. Esta maravilla no impresionaba por sus dimensiones como la pirámide de Keops, pero la armonía de sus proporciones hacía de ella una auténtica joya del arte griego.
En el año 356 antes de Jesucristo, durante una calurosa noche de verano, un mendigo demente llamado Eróstrato, incendió el edificio.La ciudad entera dormía, y no fue posible impedir que las llamas destruyeran a este monumento incomparable, ni salvar las incalculables riquezas allí acumuladas. Unos años más tarde, el templo resurgió nuevamente, en base al mismo plano. Ciento veintisiete columnas jónicas de 18 metros de alto rodeaban la celda donde se alzaba la estatua de la diosa y, entre ellas, 36 ricamente esculpidas en la base fueron donadas por Creso, rey de Lidia Estaban coronadas por un amplio frontón triangular, también esculpido. En el interior, los frescos de Apeles llenaban de asombro a los visitantes por la belleza y habilidad del dibujo. Terminado en el año 323 antes de Jesucristo el nuevo templo, fue semidestruído por las liordas odas entre los aos 260 y 268 de nuestra era.Más tarde, los portadores de Aia Soluk, incapaces de captar su belleza, utilizaron las piedras para construir sus viviendas

ESTATUA DE JÚPITER OLÍMPICO

Poco se sabe del aspecto de la estatua de Zeus del templo de Olimpia, acabado en 456 a. de J.C. La imagen del dios en marfil y ébano, ricamente decorada con oro y piedras preciosas, parece que tuvo una altura de 15 m. Entre los griegos se consideraba desgraciado a quien no había visto el santuario nacional. “Aun los seres irracionales deben conmoverse a la vista de Zeus” (Crisóstomo). El Zeus de Olimpia fue la última obra del escultor griego Fidias, de cuya mano también era la estatua de Atenea Parthenos de la acrópolis, esculpida bajo la misma técnica. Representaba al padre de los dioses con el ceño fruncido, pues cuando Zeus arrugaba la frente, el Olimpo temblaba.

Desde el año 668 antes de Jesucristo hasta el año 393 de la era cristiana tenían lugar, cada cuatro años, juegos que constituían la más importante de las fiestas nacionales griegas. Toda Grecia se reunía en Élide, comarca de la Grecia Antigua.

El nombre de Olimpia no designaba una ciudad, sino más bien una reunión de templos y de monumentos públicos, erigidos con motivo de esos juegos. Entre esos templos, el más hermoso era el de la Júpiter. en cuya nave se elevaba la estatua del dios, obras de Fidias.

Los vencedores, entre los aplausos del pueblo, eran coronados en el templo, a los pies de dicha estatua, cuyos 20 metros de altura se alzaban imponentes, mostrando a Júpiter sentado en el trono, con la imagen de la Victoria, toda de oro macizo, en la mano derecha. Sahumerios especiales habían conferido a la estatua de marfil el color de la piel humana. Las vestimentas que le ceñían la cintura y llegaban hasta los pies, eran también de oro puro.

Cuéntase que, al terminar su obra, Fidias se arrojó a los pies de la estatua suplicando a Júpiter le concediera una señal de aprobación. De repente, en el cielo sereno, se desató un rayo que llenó el templo con su resplandor enceguecedor y fue a caer a los pies del artista. Era la respuesta del dios.

EL COLOSO DE RODAS

Para celebrar un triunfo muy importante, la ciudad decide elevar un monumento memorable a Helios, dios del sol, en el puerto. Dirige las obras Cares de Lindos, discípulo de Lisipo. La estatua va creciendo, primero el armazón de hierro y sobre él las placas de bronce. Finalmente, cuando la estatua se termina mide nada menos que 32 metros de altura. Su fama atraerá a viajeros de todo el mundo antiguo para verlo. Con el Coloso llegaron a ser cinco las maravillas del mundo que se alzaban sobre la faz de la tierra, número que no fue superado sino que fue decreciendo. Cincuenta y seis años después de su construcción, en el 223 a. de C., un terremoto derribó al Coloso. Los habitantes de Rodas, siguiendo el consejo de un oráculo, decidieron dejar yacer sus restos donde cayeron. En el año 672 de la era cristiana, cuando los árabes invadieron Rodas, la sombra de un cuerpo gigantesco sumergido en las aguas los llenó de estupor.

El coloso de Rodas, enorme estatua de bronce que se había erguido a la entrada del puerto, yacía desde 800 años atrás en el fondo marino, cubierto de algas y moluscos, quebradas las piernas y el  rostro hundido en el cieno. Chares de Lindos y Laches habían sido los arquitectos. Después de 12 años de trabajo que la tarea se había iniciado en el año 292 a. de J. C., Chares se suicidó acosado por el temor de no lograr jamás la estabilidad de la estatua. Laches concluyó la obra, que insumió sumas fabulosas. Se necesitaron más de trescientas toneladas de bronce.

El interior de la estatua estaba rellenado de ladrillos hasta la cintura; la parte superior era hueca y encerraba una escalera que conducía hasta la torre del fuego colocado en la cabeza. Todas las noches los guardianes subían hasta la torre para encender las antorchas, que, trasluciendo por los ojos del coloso, servían de faro a los navegantes. Esta estatua, consagrada al Sol, tenía las piernas separadas, con los pies afirmados a cada lado de la entrada del puerto. El Coloso de Rodas fue derribado, 56 años después de su erección, por un terremoto y nadie se preocupó jamás por levantarlo de nuevo. Cuando, finalmente, los restos fueron retirados del mar, fue para utilizarlos en nuevas construcciones.

AMPLIACIÓN: Según un escritor contemporáneo hubo en la antigüedad 3000 estatuas, 100 de ellas de medidas colosales, en la rica isla de Rodas. Entre ellas se contaba la más famosa estatua gigante de la antigüedad, el coloso de Rodas: Helios, el dios del Sol, fundida en hierro. Al parecer debió tener una altura de 30 a 40 m, un peso de 70 T. , y las piernas abiertas a la entrada del puerto de Rodas, y llevando en la mano una antorcha encendida. En el siglo IV a. de J.C., según la tradición, después de su victoria sobre el rey macedonio Demetrio Poliorcetes, los rodios tomaron la decisión de fundir una estatua de su dios protector.

Demetrio había puesto sitio a la isla durante largo tiempo, pero lo abandonó por infructuoso. Se dice que los rodios vendieron el botín constituido por las máquinas de guerra abandonadas en el campamento macedonio y emplearon su producto en la fundición de la estatua.

Se confió la obra al escultor Criares. Comenzó con los primeros bocetos en 291. Se terminaba doce años más tarde. Se mantuvo en su lugar solamente algo más de 50 años. Un terremoto asoló Rodas derribando el coloso al mar. Sobre el pedestal no quedaron más que algunos restos de los pies.

En 653 se vendieron los restos de la estatua a un comerciante judío de Edesa, que los repartió en 900 cargas de camello y los fundió en tierra firme. Nadie sabe con exactitud qué aspecto ofrecía el coloso de Rodas, pero “en todo caso su vista debió ser indescriptiblemente horrorosa, de mal gusto, repelente, y además indecente en alto grado”, según opinión adversa de Willy Haas, cuando supo de los proyectos de reconstruir el coloso en pro del turismo.

EL FARO DE ALEJANDRIA

El faro de Alejandría, construido hacia los años 300 a 280 a. de J.C. por el arquitecto griego Sostratos de Cnido en una península adelantada a la ciudad egipcia, se consideraba una de las mayores producciones técnicas de la antigüedad. Sobre una base cuadrada se alzaba una esbelta torre octogonal de unos 100 m de altura. Sobre la plataforma superior ardía por la noche un fuego alimentado con leña y resina. El coste de la edificación debió ascender a una cifra superior a 70 millones de pesetas, o el triple según otros datos. La leyenda dice que Sostratos buscó durante mucho tiempo, para los cimientos, un material que resistiese el agua del mar, y que finalmente construyó la torre sobre gigantescos bloques de vidrio. En 1375 un terremoto destruyó los restos de la torre.

El faro de Alejandría fue el único -de las siete maravillas del mundo antiguo – construido con una finalidad utilitaria. En el año 279 antes de Jesucristo, Ptolomeo Filadelfo encargó al arquitecto Sóstrates de Cnido la construcción de una torre en la isla de Faros, frente a Alejandría, para que sirviera de guía a los navegantes. Para que el edificio tuviera mayor solidez y mayor resistencia contra la fuerza corrosiva de las aguas, Sóstrates empleó para los cimientos bloques de vidrio, sobre los cuales erigió el resto de la construcción con bloques de mármol unidos por medio de plomo fundido. Bloques de mármol unidos con plomo fundido constituyeron el resto del edificio, de forma octogonal sobre una plataforma de base cuadrada, hasta alcanzar una altura de 134 metros.

Sobre la parte más alta se colocó un gran espejo metálico para que su luz no se confundiera con las estrellas. Durante el día reflejaba la luz del sol, y por la noche proyectaba la del fuego a una distancia de hasta cincuenta kilómetros. Sobre la parte más alta se colocó un gran espejo metálico para que su luz no se confundiera con las estrellas.

Durante el día reflejaba la luz del sol, y por la noche proyectaba la del fuego a una distancia de hasta cincuenta kilómetros. Un terremoto lo derribó en el siglo XIV, y ochocientos años después de su construcción, el califa Al Walid pasó a la historia tanto por su codicia como por su ingenuidad, al hacer derribar los restos del faro con la esperanza de encontrar bajo sus cimientos un inmenso tesoro escondido.

Sólido y resistente a las intemperies y a las devastaciones guerreras, el faro de Alejandría fue derribado en el siglo VII por la ávida credulidad del Califa Al Walid que ordenó su demolición en la seguridad de hallar un tesoro escondido en los cimientos de la torre.

FUENTE CONSULTADA: LO SE TODO (TOMO III 1965)

VER LA UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE LAS ANTIGUAS MARAVILLAS DEL MUNDO

Desaparicion Civilizacion Cretense Explosion de la Isla Santorini

La primera civilización europea nació en la isla de Creta hace unos 4500 años. Se denomina civilización minoica por su legendario rey Minos. La historia de los antiguos habitantes de Creta comenzó a ser conocida a principios de este siglo, a partir de las excavaciones del arqueólogo Arthur Evans. El investigador inglés la llamó “minoica”, por el nombre del rey Minos, el mítico fundador de la primera dinastía de gobernantes cretenses. Los arqueólogos descubrieron varios palacios en los que se atesoraban enormes riquezas.   

ubicacion de santorini

Descubrimientos que hicieron temblar los cimientos de la historia

En el sur de Grecia, en los fondos marinos de la isla de Santorín, sacaron a la luz vestigios de una ciudad de más de 3.500 años de antigüedad. Una ciudad y una isla prácticamente destruida por la explosión de un volcán en el siglo XV antes de nuestra era. El derrumbe de una isla que fue evocado por Moisés en el Éxodo, la ola gigantesca que provocó inundaciones en Egipto, en el delta del Nilo y barrió con su furia la costa norte de Creta. Una catástrofe que seguramente provocaría el declive de la civilización cretense.

Según los vulcanólogos modernos, podemos imaginar asimismo esta escena apocalíptica y brutal que lo destruyó todo en cuestión de minutos. El estallido y colapso de la isla se cuentan entre las mayores catástrofes naturales que la humanidad conociera jamás. El de la isla de Santorín fue peor que el de Pompeya, quince siglos antes que la erupción el Vesuvio.

Los vestigios hallados corresponden a los restos de una casa de una o dos plantas, aposentos y utensilios de todo tipo prácticamente intactos, y vasos con curiosas inscripciones Un tesoro arqueológico submarino, uno de los más importantes del siglo XX y maravilla entre los yacimientos arqueológicos actuales.

En cambio, lo más extraño y lo más increíble es el descubrimiento de un magma de metal verde que incluye engranajes ejes, ruedas, balancines, agujas finamente trabajadas en el interior de cuadrantes excéntricos.

Tal Y Como demostraron investigaciones oficiales, se trataría de un reloj astronómico que dataría del siglo I antes de Cristo y que indicaba las posiciones del zodíaco, los movimientos de las mareas, las revoluciones de los planetas, el año en curso, los meses y las divisiones horarias del día.

Este aparato fue adquirido por un sabio de la época. Hoy, debidamente reconstruido, permanece en exposición en Siria, en el museo de Damasco.

Entonces… ¿quien pudo haber construido semejante aparato? Sobre qué clase de tesoro desconocido estamos hablando y qué otras sorpresas nos depara la exploración submarina de otros mares del globo?

Video: La Cultura Minoica

Catedral de La Sagrada Familia Catedral de Gaudi Barcelona España

Catedral de La Sagrada Familia en Barcelona
Gaudi- España

Cuando el librero José María Bocabella compró el amplio solar con el propósito de construir en él un templo expiatorio que estuviera dedicado a la Sagrada Familia, sus intenciones reales no eran ciertamente la que luego se hicieron realidad.

Para él hombre de profunda religiosidad, el fin primordial era crear un baluarte de la fe, un claro punto de referencia espiritual dentro del recinto de Barcelona, una ciudad que si iba desarrollando rápidamente según lo planos de los arquitectos Cerdá (1859) Rovira (1868).

Planos que habían dado preferencia al sistema que proponía como esquema urbanístico básico una monótona repetición de bloques cuadrados, pero que parecía demasiado “modernista” a todos los que consideraban que Cataluña era una especie de isla que debían defender de los asaltos del exterior.

Para contrastar con una geometría urbana tan pobre, el nuevo templo debería tener una estructura que recordara la de las antiguas catedrales,  para conseguir que así fuera se eligió a arquitecto Francisco de Paula del Villar, quien realizó el proyecto “gótico”.

Según  los planos de Villar, la iglesia debería medir 97 metros por 44, tener una planta en cruz latina, tres naves y un amplio ábside semicircular que albergaría nueve capillas; en e] centro estaba prevista una cripta, cuyas obras fueron las primeras, que se iniciaron, el día 1 de marzo de 1882. Pero ocurrió que, al cabo de pocos meses, empezaron las discrepancias entre Villar y el arquitecto Martorell, figura de primera categoría en el ambiente artístico catalán y amigo y consejero del librero Bocabella.

Villar dimitió, y Martorell, invitado a ocupar su puesto, lo rechazó, pero aconsejando confiar la prosecución del trabajo al joven Gaudí, ayudante suyo en algunas obras y compañero del librero en los peregrinajes a Montserrat. Así fue como el 3 de noviembre de 1883 el artista empezaba la obra a la, que había de dedicar gran parte de su vida, hasta el punto de hacer de ella, ya en los años de su vejez, el objeto en el que convergirían todos sus pensamientos y todas sus actividades. Gaudí no elaboró en seguida el proyecto definitivo, sino al contrario, tardó mucho en llegar a este resultado, pues como se pone de manifiesto en los numerosos esbozos que dejó, la visión completa del conjunto no estuvo clara para él hasta los últimos años de su vida.

Este proceder, que obedecía a intuiciones sucesivas, era típico del maestro catalán; llegaba a la definitiva expresión creadora a través de una gradual aproximación, dejando sedimentar poco a poco sus ideas hasta que se traducían en una forma concreta. Por otro lado, su fantasía, puramente plástica e inclinada al empleo de todos los materiales disponibles (hormigón, piedra, ladrillo, hierro, pasta vidriada, cerámica), no podía reducirse al limitado campo de una hoja de papel, al esquematismo bidimensional de un dibujo, sino que sentía la imperiosa exigencia de modelar en el espacio, de trabajar directamente, aunque fuera a escala reducida, sobre la misma materia.

En un principio Gaudí se sintió en cierta manera influido y mediatizado por el esquema impuesto por su predecesor, pero su indecisión duró muy poco, no tardando en transformar la cripta, que era el único elemento parcialmente definido. Elevó diez metros la altura de la bóveda y pronto dejó intuir lo que después sería el fin supremo de su trabajo: dar la máxima verticalidad a las estructuras para recrear no los resultados formales del gótico, sino el espíritu que animó a los artífices de este estilo. Con este fin, Gaudí, que con frecuencia fue considerado como un arquitecto gótico que había llegado al mundo con enorme retraso, abolió dos elementos esenciales del gótico “verdadero”: los arcos apuntados y el contrapunto de arbotantes y contrafuertes, que él mismo calificaba como las “muletas” de los edificios. (imagen: Antoni Gaudí)

En su lugar introdujo el arco parabólico y la inclinación de las columnas según la resultante de la composición de los pesos que sobre ellas gravitaban, lo mismo que “un tronco de árbol se inclina según la masa de las hojas sostenidas, por las ramas”. Siguiendo con el proyecto, Gaudí fue modificando por completo los planos de Villar, extendiendo el primitivo programa de una “representación sagrada” a una amplitud, complejidad y audacia tales que fue mucho más allá de las intenciones y fantasías del más ambicioso y previsor proto maestro gótico.

Las dimensiones fueron entonces de 120 metros por 40, a fin de que hubiera espacio para una planta en cruz latina con cinco naves, completada con doce campanarios (los doce apóstoles) y con un cimborio que representaba la gloria de Jesucristo. Dicho cimborio debía alcanzar una altura de 160 metros, es decir, superior a la de San Pedro, detalle que, demuestra que la simbología cristiana iba acompañada también del orgullo del catalán, aunque católico entre los católicos; es el mismo orgullo que, extendido a toda la hispanidad, le hará representar también las ciudades de Valencia, Granada, Toledo, Burgos, Valladolid, Santiago y Sevilla en las ocho columnas anteriores de la nave central.

Las cuatro columnas mayores, destinadas a sostener el cimborio, debían reproducir a los cuatro evangelistas, Mateo, Marcos Lucas y Juan. Los apóstoles, distribuidos en grupos de cuatro y dispuestos en forma de campanario, vigilarían las tres entradas, cada una de ellas con tres puertas que simbolizaban la Fe, la Esperanza y la Caridad. La entrada de levante se dedicaba al Nacimiento y a la Epifanía de Jesús; la de poniente a su Pasión y Muerte, y la de mediodía, la principal, a su Gloria y al Juicio Final. Pero lo que asombra de un proyecto semejante no es la correspondencia biunívoca entre los elementos arquitectónicos y la historia sagrada llevada hasta las últimas consecuencias, sino la previsión de que toda esa estructura se iba a completar con centenares y centenares de estatuas en bulto redondo o en alto relieve y además con paredes pintadas, esmaltes, mayólicas, pastas de vidrio y hierros forjados.

Frente a tal profusión, frente a una orgía tal de medios expresivos, algunos investigadores han opinado que debían considerar a Gaudí como barroco. Sin embargo, su personalidad, vinculada a sus orígenes —y Gaudí lo estuvo visceralmente—, traspasa de tal manera los límites de cualquier tradición que el arquitecto no puede integrarse en ninguna clasificación conocida. Quizá por esto el artista catalán fue ignorado durante mucho tiempo por la crítica contemporánea. Con la excepción de un juicio positivo de Le Corbusier en 1928, o una interpretación de “barroco” por parte de Cassau en 1933 y otra desde el punto de vista surrealista de Dalí, su nombre fue prácticamente ignorado por las vanguardias artísticas europeas, que sólo se dieron cuenta de su valía y de la trascendencia de su obra después de la segunda Guerra Mundial, cuando hacía ya veinticinco años que había desaparecido, dejando, como recuerdo de su extraordinaria fantasía, esbozos. maquetas, anotaciones y apuntes del templo, pero por desgracia menos testimonios concretos.

En efecto, la Sagrada Familia, en el momento en que murió su creador, se reducía prácticamente, o sea en cuanto a elementos construidos, a la cripta, a parte del ábside y a la fachada del’ Nacimiento, estando en construcción las torres que habían de dar la inconfundible característica gaudiniana a todo el templo. Y llegando aquí conviene hacer un breve recorrido de las etapas cronológicas de los trabajos: el 19 de marzo de 1885 se celebró la misa en la cripta, que aún no se había cubierto; entre 1887 y 1893 se construyen las paredes del ábside; mientras tanto se cubre la bóveda de la cripta, ultimada en 1891. Después se iniciaron los trabajos de la fachada del Nacimiento: en 1903 se completan las estructuras básicas y los portales; el primer campanario se concluyó en 1918 y el segundo en enero de 1926.

Después de la muerte de Gaudí, el arquitecto Sugranyes acabó la construcción de las torres que faltaban, y tras un largo período en que las obras estuvieron suspendidas, los arquitectos Quintana, Bonet Garí y Puig Boada levantaron la fachada de la Pasión, cuyas torres quedaron completadas en 1976. Es poco, ciertamente, en relación con la suma de energías gastadas y de los esfuerzos realizados; pero aun así, lo que hasta su muerte pudo llevar a término testimonia su capacidad y su genio para crear nuevas formas y para dominar la materia “inventa- da” para componerlas. Y para demostrarlo basta ver las agujas con las que terminan los cuatro campanarios, que “parecen hechas por el mismo hombre que las concibió”. Las catedrales nunca, o casi nunca, han podido ser la obra de un solo hombre.

Tampoco podía serlo la Sagrada Familia de Barcelona, por sus colosales dimensiones. por lo ambicioso de su concepción, por la fabulosa cantidad de elementos secundarios y marginales que han, de figurar en su decoración y por la misma inquietud artística del propio Gaudí, que le impulsaba constantemente a cambiar, a renovarse, a superarse siempre en una tarea sin fin. La Sagrada Familia nació como un deseo colectivo; por ello, en Cataluña, muchos están convencidos de que debe acabarse. En este sentido se han realizado algunos intentos y otros se están llevando a cabo. Para ello existen los diseños de Gaudí y sus maquetas, algunas reconstruidas después de la guerra civil basándose en sus apuntes.

En el interior mismo del templo hay un museo en el que se conservan muchos de esos inapreciables testimonio. Otros han sido reunidos por la fundación “Amigos de Gaudí” y por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. Pero quizás el propio Gaudí, si aún viviera y se entregara como siempre a su desbordada fantasía, prescindiría de todo ello y crearía nuevas formas y forjaría nuevos proyectos, sin llegar a acabar tampoco “su” iglesia.

Fuente Consultada: Enciclopedia de las Maravillas del Mundo Tomo III 

Monte Rushmore Washington jefferson Lincoln Historia Caras Esculpidas

Historia del Monte Rushmore Washington jefferson Lincoln

Cómo fueron esculpidas las efigies del monte Rushmore: Cuatro caras gigantescas miran al horizonte desde la ladera de una montaña de granito situada en Dakota del Sur, Estados Unidos. Si también fueran esculpidos los cuerpos, cada figura mediría unos 140 m de altura.

Son los rostros de cuatro ex presidentes de ese país, labrados en la cima del monte Rushmore con taladros neumáticos y dinamita por hombres encaramados en los bordes de la ladera. La imponente obra tardó 14 años en realizarse, y fue dirigida por John Gutzon Borglum,(imagen abajo) un afamado escultor estadounidense de origen danés.

La montaña esculpida es un monumento nacional, y los cuatro personajes, elegidos para representar los ideales de la nación, son George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt.

La idea de erigir el monumento surgió del historiador Doane Robinson en 1923, que propuso que se esculpieran efigies de héroes como Kit Carson y Buffalo Bill en unas columnas de granito llamadas las Agujas ubicadas en la misma zona que el monte Rushmore. Pero Borglum consideró que ni las columnas ni el proyecto eran adecuados, pues tenía la convicción de que la obra debía tener importancia nacional.

El escultor John Gutzon Borglum construyó sus modelos de trabajo en una escala de 1:12 (una pulgada en éstos equivaldría a un pie en la roca). Su hijo Lincoln Borglum mide el modelo de Jefferson para hacer la transferencia al monte Rushmore. Una vez en la cima de éste ayuda a operar una máquina para medir y marcar los puntos de perforación.

El monumento fue esculpido entre 1927 y 1941 con un costo de 990 000 dólares, la mayor parte fondos federales. La escultura en sí tardó 6.5 años en realizarse, pero el trabajo fue lento debido a problemas financieros en los primeros años, así como por factores climáticos. La mayoría de quienes esculpieron las caras eran mineros o canteros de la región, y durante esos 14 años trabajaron unos 360 empleados en equipos de 30 personas en promedio.

Planeación de las cabezas: Borglum eligió el monte Rushmore, de 1.745 m de altura, por el grano fino de su granito, pero aun así fue necesario quitar toneladas de piedra para dejar al descubierto la roca adecuada; para la cabeza de Washington se desbastaron unos 9 m, y para la de Roosevelt unos 37 m. A lo largo de la obra se quitaron unas 450 000 toneladas de roca, que todavía están al pie de la montaña.

Borglum decidió esculpir cabeza por cabeza, empezando por la de Washington; hizo de ella un modelo de yeso de 1.5 m de altura (1/12 del tamaño que tendría la real), en cuya parte superior fijó una placa plana marcada en grados. En el centro de ésta y sobre un pivote montó después una barra horizontal de acero de 76 cm. de largo graduada en pulgadas, y de la barra suspendió una plomada también marcada en pulgadas. Al hacer girar la barra y mover la plomada a cualquier punto de la cara, como una fosa nasal, podían efectuarse las mediciones necesarias.

Para transferir las mediciones del modelo a la montaña, se instaló un mecanismo similar 12 veces más grande en lo alto de ésta, en el punto escogido para la parte superior de la cabeza de Washington. Borglum llamó al artefacto máquina indicadora, y a los hombres encargados de medir, indicadores.

Labrado de la roca: Después de elegir los puntos, la roca se perforaba hasta la profundidad marcada por el indicador para colocar dinamita en los agujeros y hacer volar unos 15 cm. de la roca. La perforación debía ser muy precisa, pues un corte demasiado profundo quitaría piedra de más y no sería posible restituirla. Cada perforador trabajaba atado a un asiento de cuero que colgaba de un cable conectado a un malacate, con un taladro de 39 Kg. de peso pendiente del mismo cable. El operador del malacate estaba situado en un punto desde el cual no podía ver al perforador, así que se colocó a un muchacho sujeto con un dispositivo de seguridad en el borde del peñasco para que retransmitiera mensajes entre ellos.

Trabajar estando colgado a unos 76 m de la cima no era fácil, así que para hacer presión suficiente al taladrar, los perforadores antes debían alcanzar un tramo de cadena y pasarlo por detrás del asiento; luego fijaban la cadena con clavos de acero en la roca.

Jefes de estado Las caras de cuatro ex presidentes de Estados Unidos fueron labradas en el monte Rushmore: (de izq. a der.) George Washington, Thomas Jefferson. Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.

Las brocas se embotaban cada 15 minutos, y todos los días un herrero tenía que afilar centenares de ellas. Conforme los perforadores se desplazaban de un punto a otro del monte, los dinamiteros metían las cargas en los agujeros; las detonaciones ocurrían dos veces al día: a la hora del almuerzo y al término de la jornada de trabajo.

Para cortar y labrar la piedra hasta darle las dimensiones finales, los perforadores hicieron hileras muy juntas de agujeros pequeños para poder quitar la capa final con cuñas y martillos de acero, y después alisaron” la superficie con taladros especiales.

Borglum decidió esculpir cabeza por cabeza, empezando por la de Washington; hizo de ella un modelo de yeso de 1.5 m de altura (1/12 del tamaño que tendría la real), en cuya parte superior fijó una placa plana marcada en grados.

Contratiempos: La cabeza de Washington fue terminada en 1930, y en seguida comenzó el trabajo con la de Jefferson. Se inició a la izquierda de la primera (desde la perspectiva del observador), pero en 1934 apareció un estrato de roca de mala calidad que obligó a destruir la cabeza incompleta y reubicar la escultura a la derecha de la de Washington.

Como la roca del otro lado tenía grandes fisuras, hubo que desbastar 18 m para alcanzar la capa adecuada, dejando apenas el espesor suficiente entre el peñasco y el profundo cañón situado detrás de él. Pero una fractura en el lugar donde iría la nariz obligó a Borglum a alterar el ángulo de la cabeza, y otras grietas menores fueron rellenadas con una mezcla de aceite de linaza, albayalde y granito pulverizado.

La cabeza de Jefferson tiene también el único parche que se necesitó en toda la obra: al esculpir el labio superior apareció un filón de feldespato que no pudo ser labrado, así que fue eliminado y quedó un hueco de unos 60 cm. de largo y 25 cm. de hondo.

En la base de dicha cavidad se colocaron dos clavos de acero para sostener un tapón de granito fijado con azufre fundido.

El toque maestro: Cada cabeza mide 18 m de altura y, en promedio, la nariz de cada una mide 6 m de largo, la boca 5.5 m de ancho y los ojos 3.4 m de un extremo al otro. Para dar carácter y expresión a los rostros en esa escala fue necesario un toque maestro: Borglum dio a los ojos un destello de vida dejando una columna de granito de unos 56 cm. de largo a modo de pupila, que la luz del sol hace resaltar contra la sombra que ésta forma.

Borglum murió el 6 de marzo de 1941 a la edad de 73 años, poco antes de que el monumento quedara terminado. Los toques finales fueron supervisados por su hijo Lincoln,(imagen izq.) que siendo apenas un adolescente había laborado como indicador al inicio del proyecto.

Fuente Consultada:
Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora

Monasterio de Rila Bulgaria Historia de su Construcción Ivan Rilski

Monasterio de Rila Bulgaria
Historia de su Construcción

Monasterio de Rila: Cultura y espiritualidad: El Monasterio de Rila, llamado en su lengua original Rilski Manastir, es el más grande y famoso templo ortodoxo de Bulgaria. Situado en el noroeste de Rila Planina, a 117 Km. al sur de la ciudad Sofía, se eleva a 1147 metros sobre el nivel del mar. 

Todo esto lo convierte en uno de los más importantes monumentos culturales e históricos de Bulgaria, y al mismo tiempo uno de lo escenarios más visitados por los turistas de todo el mundo, que llegan al lugar para conocer la apasionante historia que envuelve al monasterio. Esos son algunos de los motivos por los cuales el complejo del monasterio fue declarado monumento histórico nacional en 1976 y se convirtió en Patrimonio de la Humanidad en 1983.

Lo cierto es que la crónica que gira en torno al monasterio refleja en sí la historia del Estado y del pueblo búlgaro, como un monumento que expone la constante defensa de su naturaleza espiritual y cultural.

El monasterio fue fundado en el siglo X por Ivan Rilski, conocido también como San John of Rila, a fin de crear una colonia. Se cuenta que mientras sus alumnos construían el complejo, el ermitaño Rilski vivía solo en una cueva a escasos metros del lugar donde se levantaba el monasterio. La colonia había llegado allí a fin de recibir educación a cargo de Rilski.

Esto permitió que a lo largo de muchos siglos, el complejo monástico haya jugado un papel significativamente importante en la vida espiritual y social de la Bulgaria medieval.

Gracias a la constante colaboración y la donaciones recibidas a lo largo de los años por los diferentes gobernantes de Bulgaria, entre los siglo XII y XIV el complejo se convirtió en un centro cultural y espiritual de la conciencia nacional búlgara.

Por otra parte, se construyeron diferentes infraestructuras, que se convirtieron en elementos esenciales del complejo, las cuales fueron realizadas en su mayoría en el siglo XIV, período al cual pertenecen algunos de los edificios más antiguos del complejo, tales como la Torre de Hrelyu y la pequeña iglesia que se emplaza a su lado. También pertenecen a esta época el Trono del Obispo y los grabados de las puertas del monasterio.

Al llegar al final del siglo XIV, el Monasterio de Rila se había convertido en una poderosa entidad feudal con muchos pueblos, tierras y propiedades en su haber. No obstante, al mismo tiempo se inició en el lugar la llegada de los otomanos, que fueron el origen de la devastación y el saqueo del monasterio a mediados del siglo XV.

A raíz de ello, el destino del monasterio se convirtió en la principal preocupación de toda la nación búlgara, y poco a poco comenzaron a moldear distintas estrategias para transformar el lugar en un nuevo centro dedicado a la vida cultural y espiritual del pueblo.

Pero lo cierto es que el Monasterio de Rila fue quemado y saqueado en varias ocasiones, por lo que debió ser totalmente reconstruido entre los años 1834 y 1862, al mismo tiempo que distintos hombres poderosos iniciaron trabajos a nivel internacional para recuperar parte de los tesoros propios del lugar.

Dentro de su belleza innegable, uno de los sectores más impresionantes reside en el interior del templo, donde se hallan los murales que fueron pintados entre 1840 y 1848 por algunos de los artistas más destacados del momento, como por ejemplo Ivan Nikolov The Iconpainter, Kosta Valyov,

Zahari Zograph, Dimiter Zograph y su hijo Samokov, Dimiter Mollerov de Bansko y su hijo Simeon, mientras que los iconos del altar mayor fueron pintados por el Ivan Obrazopis-sov de Samokov.

En definitiva, todo el complejo se trata de un verdadero monumento, que simboliza la conciencia de la identidad cultural y espiritual búlgara.

Puente Colgante Mas Largo del Mundo Japon Historia de Construccion

EL GRAN PUENTE COLGANTE EN JAPÓN: AKASHI KAIKYO

Las mega-estructuras son enormes obras de ingeniería y construcción a una escala que supera todo los conocido hasta ese momento. A menudo requieren la necesidad de superar obstáculos extremos, se necesitan ejércitos de obreros dirigidos por los profesionales mas destacados en su rubro y puede tomar años en completarse.

Aquí solo se han reunido algunas estructuras modernas que sin duda pueden incluirse en esta categoría de mega-estructuras. En la antigüedad también se construyeron mega estructuras para su tiempo, solo en pensar en obras tales como la muralla china o las pirámides de Egipto, puede uno apreciar la magnitud de dichas obras y el esfuerzo técnico y humano  necesario para la época.

DATOS MAS IMPORTANTES DEL PUENTE AKASHI KAIKYO:

Nombre Oficial: Akashi Kaikyo
Lugar Estrecho de Akashi (Japón)
Colocación Primera Piedra Abril de 1986
Comienzo de la Obra Mayo de 1988
Conclusión de la Obra Abril de 1998
Longitud Total 3911 m
Abertura Entre Torres 1991 m.
Altura Total 283 m.
Anchura Entre Cables 35.5 m.
Anchura en la Base 46.5 m.
Altura de la Carretera s.n.m. 71 m.
Longitud de los Cables 4.000 m. c/u
Diámetro Cables 1.0 m.
Peso Carretera 120.000 t.

Las piramides de Egipto Piramide de Keops y Kefren La Esfinge de Tebas

La pirámide es un monumento de carácter religioso presente en diversas civilizaciones muy alejadas entre sí, desde la India hasta América del Sur. La forma piramidal fue una evolución lógica en las construcciones, al constituir una estructura resistente —gracias a su amplia base— y muy elevada, que permitía una cercanía simbólica a los dioses.

piramides de egipto

Las pirámides egipcias

La vida después de la muerte, fue para los egipcios su firme creencia. Para que esto se materialice, se requería la preservación física del difunto retomando en el mismo su espíritu o también conocido como el Ka, desaparecido tras la muerte, siendo de vital importancia para ellos, acompañar para una mejor prosperidad en la vida que le esperaba, todo aquello que le fuera imprescindible. Para ello se crearon técnicas avanzadas de embalsamamiento o conservación del cuerpo, y junto a ello se inhumaban los más cumplidos y ricos menajes funerarios. Es así que, como resultado de la conservación, protección y culto de los difuntos, se crearon los más sólidos y con el paso de los años cada vez más complejos ámbitos funerarios. Las más extraordinarias tumbas que hoy conocemos fueron levantadas para los faraones, ya que su sofisticación y tamaño estaba determinada por la posición económica y social del fallecido. Entonces las pirámides egipcias son la manifestación en si de la relación mantenimiento físico (muerte) y la supervivencia en el más allá (vida).

En el templo de Heliópolis, se atesora una piedra llamada ben-ben, a la cual se considera como el primer cúmulo de tierra que irrumpió de las aguas del caos cuando el dios solar creó el mundo. Se cree que la forma de esta piedra, es la que se tomo como forma de las pirámides. Pero a su vez, su forma geométricamente perfecta, evidencia un significado mágico y mitológico, que alude sin lugar a dudas, a la autoridad real. Ya que era la forma mas adecuada de representar a la eternidad e indicar el camino de ascenso de las almas predilectas hacia el dios- sol (Ra), con el que estaban consignadas a unirse eternamente.

Génesis de las pirámides

Las primeras pirámides fueron las truncadas que estaban construidas de ladrillos cocidos al sol, en las cuales las tumbas se emplazaban bajo mastabas (erigida sobre la cámara subterránea, que constaba de una sala para ofrendas, la capilla y la cámara mortuoria propiamente dicha). Ello ocurrió durante el 3100-2700 a.C. (en las Dinastías I y XI). Durante este período, Egipto evidenciaba un importante auge económico, social y artístico; en donde por ejemplo en lo que respeta a este último sector, se experimentan mejoras en las técnicas y materiales que se emplean para la construcción. Esto ocurre en las dinastías III a IV (2700-2185 a.C.), con la llegada de Imperio Antiguo o Menfita. Pero finalmente, es cuando aprovechando las crecidas del río Nilo (hacia 2660 a.C.), se introduce el uso de la piedra para tal edificaciones, proviniendo las mismas de las canteras de Assuán y de Tura y transportándose luego hasta los sitios próximos a las zonas de construcción de dichas pirámides.

Hacia el año 2900 a.C., el arquitecto Imhotep, diseño y dirigió la construcción con bloques de piedra caliza, la mayor y más antigua de todas las pirámides egipcias. Con una base de 122 por 107 m, se levantan seis pirámides truncadas una sobre otra, con dimensiones crecientes y en donde la cúspide de la pirámide superior se eleva a casi 62 m de altura. Es aquí, en esta gran obra, edificio central de la mastaba de Sakkara, donde reposan los restos del faraón Zoser, el primer gobernante de la III dinastía. Convirtiéndose a partir de este momento la pirámide en una tumba faraónica por excelencia.

Por el contrario, la pirámide de Dashur, construida por el faraón Snefru (dinastía IV), presenta un perfil quebrado que le ha valido el nombre de pirámide romboidal o también conocida como torcida. Esto se debe a que para la construcción en su último tramo, se empleo materiales de menor calidad, tal vez por razones económicas, lo que produjo un quiebre estructural en su mitad superior, consecuentemente modificando su forma y reduciendo su altura. Cerca de la pirámide del faraón, emblema de su grandeza, y por su forma, símbolo del dios solar Ra, se agrupaban las mastabas, las necrópolis privadas donde se enterraba a la familia real y a los funcionarios reales, para acompañar al soberano en su viaje al más allá. Pero Snefru, quiso trasformar en Médium, la pirámide escalonada del rey Huni (III dinastía) en una pirámide perfecta, avance que solo consiguió de modo parcial. Por ello, Snefru constituyó al sur de Dashur una pirámide totalmente regular de 104 m de altura. En ocasiones junto a la pirámide, se levantaba un templo funerario, destinado al culto del faraón y, cerca del río, el templo del valle, donde era recibido el cuerpo del monarca para practicarle la momificación. Ambos templos quedaban unidos por una avenida cubierta, a través de la cual era llevado al cuerpo del interfecto.

Las pirámides de Gizeh

La necrópolis de Gizeh, es un extraordinario conjunto funerario que data de la dinastía IV (2600-2480 a.C.). Aquí encontramos la pirámide más grande y antigua del conjunto a la vez, ella es la que forja la tumba del faraón Keops (2580 a.C.). para tal construcción, fueron trasladados desde lejanas canteras, dos millones y medio de bloques de piedra, con un peso medio de 2,5 toneladas cada uno. Con una superficie de 48.000 m2, posee una base cuadrada, y cada lado de la misma mide 233 m y su altura alcanzó en aquellos tiempos 146m, sin embargo hoy con el paso de los años y debido a diferentes factores su altura oscila en los 138 m. La entrada a dicha pirámide se encuentra al norte de la misma, de la cual partía un corredor en rampa que desembocaba en una cámara falsa en la base de la construcción. Sin lugar a dudas, dentro de la misma se sitúan otras cámaras, una de ellas es la denominada de la reina y la otra es la gran cámara, a la cual se llegaba por medio de un estrecho pasillo, la cual era la cámara real.

Esta habitación ocupa el centro exacto de la pirámide; para que su realización no provocara el desplome de los sillares, los arquitectos idearon inteligentes soluciones constructivas: colocaron sobre este espacio cuatro o más lajas de piedra dispuestas horizontalmente y dos más en forma de cubierta a dos aguas, que servían para desviar el peso .y los fuertes empujes que se producen en este punto. La Habitación del Rey contiene un sarcófago, por lo que ha sido considerada como la morada definitiva del faraón, aunque el hecho de no haberse encontrado la momia del mismo, unido a las especiales características de la pirámide, han conducido a numerosas especulaciones; así, algunos autores consideran que Keops no llegó a ser enterrado en la Gran Pirámide o que, tal vez, puedan existir más cámaras aún ocultas. De hecho, a mediados de 1980, varios equipos científicos detectaron vacíos estructurales en la pirámide y. localizaron una serie de almacenes en el lado oeste del corredor de la Cámara de la Reina, algunos rellenos de arena; podría tratarse de cámaras de descarga, parecidas a las ubicadas sobre la Cámara del Rey.

La pirámide de Kefrén es algo más pequeña, pero casi igual de alta que la anterior, debido a la mayor inclinación de sus paredes. Igual que la de su padre, estaba revestida de granito rosa y rematada con cubierta de oro. La de su hijo Micerino es mucho más modesta. Alrededor de las tres había un complejo religioso con templos. y pequeñas tumbas para los altos funcionarios de la corte.

La entrada estaba guardada por la esfinge, inmensa escultura de piedra caliza de más de 20 m de altura, con cuerpo de león y cabeza humana. Se alza sobre una base de 70 m. Durante mucho tiempo su significación fue un enigma; actualmente se acepta que representa al rey Kefrén. (Ver: La Maldición de la Pirámide)

El interior de la Gran Pirámide
A diferencia de las demás pirámides del antiguo Egipto, la Gran Pirámide tiene pasadizos y cámaras interiores a considerable altura. Una entrada, situada exactamente sobre el centro de la base de la cara norte, conduce a un pequeño pasadizo que desciende hasta una cámara excavada en la roca en que se asienta la pirámide. De este pasadizo se desprende otro que asciende, primero, hasta una pequeña cámara denominada de la Reina, y después hasta la Gran Galería, un corredor inclinado de 47,5 m de longitud y 8,5 de altura. A su vez, la Gran Galería lleva a una cámara mayor, o del Rey, que contiene una especie de sarcófago.

El interior de la pirámide permaneció intacto durante 3.000 años. Y cuando Abdullah al Mamun y sus hombres descubrieron una entrada en el año 820 dC, encontraron que el pasaje ascendente estaba bloqueado por grandes losas de granito. Después de abrirse camino, penetraron hasta la Cámara del Rey, para encontrar el sarcófago vacío.
Hasta ahora, se ignora el objetivo de la construcción de la Gran Pirámide. Si no se trataba de una tumba destinada a alojar el cuerpo del rey Keops, ¿qué era? ¿Quién bloqueó el pasadizo, cuándo y por qué? Dado que parece imposible responder a estas preguntas con un mínimo grado de certidumbre, los inclinados a la especulación mística han ofrecido sus propias respuestas.

En cierto sentido, la Gran Pirámide es un monumento al hecho de que pudiera existir una burocracia eficaz hace más de 4.500 años. Contables, agricultores, constructores, políticos, etc., pueden contemplar la Gran Pirámide con el mismo temor reverencial que los místicos. Al fin y al cabo, es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días.

Otras pirámides

Durante las dinastías V y VI se produjo un resurgimiento de las creencias solares y un profundo cambio social y cultural. Se siguieron construyendo pirámides —de tamaño más reducido y menor calidad—, en las que se introdujeron nuevos elementos alejados de la austeridad de la época de Kéops, tal como se aprecia en los escasos res1 tos del conjunto de Sahure en Abusir, o en los de lsesi o Unas, quienes construyeron su pirámide de nuevo en Sakkara.

En el Primer Periodo Intermedio (2200-2010 a. C.) —dinastías VII a XI—, Egipto se vio sumido en el caos y la anarquía. Los enterramientos bajo pirámide se abandonaron y muchas de las tumbas del rico y poderoso Imperio Antiguo fueron expoliadas y destruidas. La reunificación del país y el retorno a un Estado centralizado durante el Imperio Nuevo (2050-1792 a. C.) —dinastía XII— inauguraron una etapa de estabilidad en la que se retomaron las antiguas tradiciones y, entre ellas, la construcción de pirámides, que, pese a poseer grandes proporciones y estar dotadas de dispositivos interiores muy complejos, casi auténticos laberintos, se caracterizaron por la pobreza de sus materiales.

Aunque las pirámides no fueron olvidadas del todo, con el transcurso de los siglos quedaron relegadas a meros vestigios del un pasado glorioso al que Egipto retomó sólo de manera esporádica. El último de estos períodos de auge sucedió durante el siglo VIIIa. C., con la invasión de los nubios procedentes del reino de Kush, en Sudán. Los kushitas entronizaron la XXV dinastía (760-657 a. C.), creadora de un poderoso reino que asimiló la historia y las tradiciones del país del Nilo: los «faraones negros» adoptaron su lengua, se convirtieron en devotos del dios-sol Amán Ra y recuperaron el enterramiento en pirámides, que erigieron en sus necrópolis de Kurru y Nuri, al norte del Sudán.

Las pirámides americanas

Las culturas de las antiguas civilizaciones mesoamericanas —extendidas desde el sur de México al noroeste de Centroamérica— de los olmecas, toltecas, aztecas, zapotecas y mayas desarrollaron un tipo de arquitectura piramidal que también estaba al servicio de los dioses, pero que, a diferencia de las pirámides egipcias, carecía de finalidad funeraria2—si se exceptúa el templo maya de Palenque, que tiene una cámara funeraria con la tumba y el ajuar de un sacerdote—.

Eran construcciones macizas, a veces bastante elevadas, en ocasiones erigidas sobre montículos, de estructura tronco-piramidal. Se levantaban superponiendo distintas plataformas a manera de pisos coincidentes, de altura, número y forma variable, y cuya única función era servir de basamento a un templo abierto —de una o dos habitaciones y sin ventanas—, ubicado en la parte superior del monumento, y al que se accedía mediante rampas escalonadas. Los restos de estas pirámides son numerosos y se hallan repartidos por todo el territorio: en Teotihuacán—pirámides del Sol y de la Luna—, Monte Albán, El Tajín, los asentamientos mayas de Palenque, Copán, Chichén ltzá y Uxmal, y en la misma Tenochtitlán.

También se encuentran restos de pirámides en el área andina, aunque son más escasas y no tan altas como en Mesoamérica. Durante el Periodo Intermedio (200 a. C.-600 d. C.) se construyeron en Perú algunas pirámides de adobe que posteriormente sirvieron como basamento para edificios religiosos. En la costa norte del país, las pirámides más conocidas pertenecen a la cultura moche, y son las llamadas huacas del Sol y de la Luna.

PARA SABER MAS…

Gracias a los reiterados esfuerzos de los egiptólogos, muchos de los secretos ya han sido desvelados, no sólo los de la Esfinge sino también los de las pirámides; y los jeroglíficos ya no se descifran, sino que se leen sencillamente (así lo afirman los investigadores más optimistas). Hasta las famosas “maldiciones de los faraones”, que parece que se desataron sobre los primeros descubridores de tumbas, han perdido su eficacia: el egiptólogo Pierre Montet ha excavado recientemente en Tais, en el delta del Nilo, la tumba del faraón Psusennes, de la dinastía XXI, encontrando, además de la momia del titular, un no despreciable tesoro, habiendo sobrevivido tranquilamente a ello para poder escribir la crónica del descubrimiento y de paso desprestigiar definitivamente la leyenda.

La amplia zona arqueológica de Gizeh se ha mostrado al fin generosa a la hora de recompensar la tenacidad y el rigor sistemático con el que se han realizado las excavaciones más recientes. El arqueólogo americano Reisner es el que quizás ha llevado a cabo el descubrimiento más interesante y espectacular: mientras en febrero de 1925 estaba efectuando investigaciones con su equipo, en el lado oriental de la Gran Pirámide, dio casualmente con la entrada cuidadosamente celada de un pozo sepulcral, en cuyo fondo se encontraba todo el riquísimo ajuar de la reina Hetephere, esposa de Snefru, el fundador de la IV dinastía y madre de Keops. Snefru, entre otras cosas, es el seguro . titular de dos pirámides en la zona de Saqqarah y quizá de tres. Esto podría explicar el hecho de que el hijo, para no ser menos, aun contentándose con una sola, la construyera de proporciones tan grandiosas. La pirámide de Keops sigue siendo el edificio de mayor volumen realizado totalmente en piedra, cuya altura sólo es superada por las dos agujas de la catedral de Colonia.

El so! naciente crea nítidos contrastes de luces y sombras entre las columnas del patio interior del pequeño templo situado entre las formidables patas de la Esfinge. El rostro misterioso, dirigido hacia el ardiente disco solar, lo domina desde arriba, y sus rasgos tienen la impasible serenidad de los dioses.

La Esfinge conserva su misterio más allá del dorado rostro, hasta la mole imponente de la pirámide de Kefrén, hacia cuya cara oriental sube la rampa del bello camino procesional que parte del “templo del valle’, precisamente a la izquierda de la Esfinge. A su derecha se extiende la necrópolis, ordenada y apretada, de las mastabas, dominada por el enorme y severo perfil de la gran pirámide de Keops, a cuyos pies se agrupan las tres pequeñas pirámides de su esposas.

Más allá se debía levantar el templo funerario, contiguo a la pirámide, y de aquí partía el camino procesional, la otra rampa que descendía hacia el Nilo, en la parte oriental, hasta el “templo en el valle” del faraón. Todo ello era así veintiséis siglos antes de Cristo; ahora, en nuestros días, los templos y el camino procesional ya no existen y la gran pirámide ha perdido su aguda cima y casi diez metros de altura. Pero aun así, sus vertiginosas paredes, de las cuales se ha arrancado el revestimiento, se elevan todavía hasta más de 137 metros, y el lado de su base cuadrada mide más de 230 metros.

La superficie cubierta supera las cinco hectáreas, y para construir el gran monumento se necesitaron más de dos millones y medio de metros cúbicos de piedra. Estas cifras son impresionantes, más aún si se tiene en cuenta que en aquellos tiempos los egipcios debían ignorar (aunque no es totalmente cierto) el uso de la polea y del cabrestante.

En tal caso, las pirámides se levantarían a fuerza de brazos, con el único auxilio de rodillos y del plano inclinado. Esto explicaría, en parte, la existencia de las monumentales rampas de piedra que, desde la orilla del Nilo, subían hasta el lugar de la construcción; rampas que se levantaban a muchos metros del suelo y que después, una vez finalizada la construcción de los dos templos, el “del valle” en el Nilo y el funerario al frente de la pirámide, se transformaron en espléndidos caminos procesionales. Y explicaría también la fama de tiranos que Herodoto atribuye a Keops y a Kefrén, tratándolos de crueles e impíos. En efecto, entre la rampa inclinada y la pirámide, el trabajo que se realizó debió ser enorme.

Los tres soberanos más conocidas de la IV dinastía, que reinaron en Egipto a mediados del III milenio, representados en tres estatuas conservadas en el Museo de El Cairo. A la izquierda: estatua en diorita de Kefrén, el cuarto soberano de la citada dinastía; en el centro: estatuilla en marfil de Keops, hijo de Snefru, segundo soberano de la dinastía, el faraón que se hizo construir la mayor de las tres pirámides de Gizeh; a la derecha: Micerino, hijo de Kefrén, entre la diosa Hathor y la divinidad de Licópolis.

Según el griego, habrían trabajado durante veinte años, espoleados por el látigo de los verdugos, cien mil esclavos que consumieron 1.600 talentos de plata en nabos, cebollas y ajos. La imagen, muy colorista, es sin embargo inexacta. Los braceros que allí trabajaban no debían ser más que un tercio de la cifra citada, y además no se trataba de esclavos, sino, en su mayor parte, de obreros especializados y de hombres libres, que prestaban voluntariamente su trabajo en corvées durante las estaciones en las que sus brazos no se necesitaban para el trabajo del campo.

El cuidadoso examen de la gran pirámide demuestra, además, que el proyecto sufrió por lo menos tres modificaciones “durante la obra”; esas modificaciones que, evidentemente, ya desde el tercer milenio antes de Cristo hacían enloquecer a los pobres arquitectos. Para protegerla de los “ladrones de tumbas”, que por entonces ya actuaban, se abandonó en plena construcción la conocida cámara sepulcral situada bajo el nivel del suelo, y se construyó otra, creando un corredor ascendente del que parte una rama horizontal: es la que hoy se llama impropiamente “cámara de la reina”.

Pero el soberano descartó también esta segunda solución, e hizo prolongar el corredor ascendente a través de una grande y magnífica galería que conduce a la amplia cámara llamada “del rey”, toda ella de granito rojo de Assuán. Aquí fue donde el antes citado viajero alemán vio, por primera vez, el inmenso sarcófago de granito, sin cubierta y vacío como la inmensa tumba y en el que quizás el cadáver del faraón no reposara jamás.

El templo del lado oriental de la pirámide, con el amplio patio adornado con 48 pilastras de granito y el vestíbulo decorado también con pilastras, así como la maciza rampa, a unos treinta metros, del suelo e inclinada suavemente hacia el Nilo, y -el “templo del valle”, ya se han perdido, junto con los maravillosos y delicadísimos bajo relieves que cubrían los muros. La bella roca calcárea de los faraones, rota, ha servido para edificar las casas del pueblo de Nazlet-es-Simman, llamado, por este motivo, el pueblo de las pirámides.

A la izquierda de la que fue rampa se alinean, bellamente ordenadas, tres pequeñas pirámides: las de las esposas de Keops; ante ellas hay dos hileras simétricas de gruesas mastabas, destinadas a los hijos legítimos del faraón. Alrededor, esparcidas y en especial detrás de la gran pirámide, se encuentran las mastabas de los funcionarios de las dinastías IV y V, a los que “el gran Dios”, el faraón, había concedido graciosamente un lugar para la sepultura, el permiso de edificarse una tumba y el material para hacerlo. La piedra, durante todo el Imperio Antiguo (y en teoría también en épocas sucesivas), era patrimonio exclusivo del soberano.

La Gran Pirámide y sus medidas
La pirámide de Keops es un monumento a la historia y la astronomía, la de Kefrén a las ciencias médicas y la biología, la de Micerino a las matemáticas. Se encuentran a 22 km. al sudoeste de El Cairo, a 60 mts. sobre el nivel del mar. He aqui las asombrosas medidas de la Gran Pirámide que revelan «causalmente» increíbles paralelismos con los movimientos de la tierra, el sol y la luna:

1°) Cuando Napoleón invadió Egipto ordenó a sus técnicos que realizaran un relevamiento topográfico del valle del Nilo, resultando ser las pirámides el punto de referencia ideal, como verdadero meridiano patrón, pues no sólo dividía por la mitad el valle del Nilo sino todo el resto del mundo habitable, de modo que sería el punto medio del planeta. Geográficamente está en el cruce del meridiano 31° E de Greenwhich y el paralelo 30° Norte. Se advierte así que la pirámide es el pivote del mundo porque su meridiano divide el globo en dos hemisferios, oriental y occidental, con igual superficie de tierra habitada en ambos.

2°) Ubicación exacta de Norte a sur, Este y Oeste. Llamó la atención de los investigadores la exacta orientación de las aristas hacia los puntos cardinales, sin un milímetro de desviación. De estos surgieron otros datos no menos curiosos:

3°) Al medir la base se comprobó que cada lado media 91,21 pulgadas piramidales, que al multiplicarlos por 4 da el número: 365,24, es decir la duración exacta del año trópico, el tiempo que tarda la tierra en dar una vuelta completa alrededor del sol. Esa duración del año, 365 días y 6 horas, es precisamente la que obliga cada cuatro años (4×6 = 24) a sumar un día en el año bisiesto.

4°) Servía de espejo, pues estaba cubierta en piedra caliza bruñida como azogue, lo que facilitaba su uso con fines prácticos, científicos y religiosos. Servía de faro para los barcos que navegaban por el río Nilo y ala vez de cuadrante solar, ya que cuando el sol arrojaba al mediodía su luz sobre la cara Norte, marcaba el inicio del solsticio de verano. Además mientras el sol iba reflejando su luz sobre las dislinlir caras, servía de enorme reloj que marcaba las horas según las estaciones.

5°) A raíz de estas notables equivalencias numéricas se comprobó que la altura misma de la pirámide era un submúltiplo exucto de la distancia de la tierra al sol que según las modernas mediciones es:
-Perigeo = 149.500.000 Km., el solsticio de invierno (21/12). Si utilizamos la moderna notación científica que sirve para abreviar y expresar las grandes distancias, tenemos: 149,5 x 10 elevado a 6, se leer diez a la sexta, un uno con seis ceros.
-Apogeo = 150.000.000 Km., el solsticio de verano (21/6).

Desde los griegos hasta Kepler y Halley se difundieron valores aproximados de esta medida fundamental de la distancia de la tierra al sol, errados a veces en millones de kilómetros. Pero allí estaba la cifra buscada, monumentalizada en su valor al perigeo, cuando el sol pasa por el Trópico de Capricornio, precisamente los 149,5 metros de altura de la Gran Pirámide.

6°) El cuadrángulo de granito de la antecámara tiene una longitud tal que dividida dos veces por la altura de la pirámide dá 3,1416 = ¶ (Número Pi).

7°) La suma de las dos diagonales de la base dá 25.826 pulgadas que es el número del año solar o ciclo completo de la precesión de los equinoccios: 25.826 años.

8°) Desde que se construyó la pirámide falta la última parte del remate, tal vez porque apunta hacia el verdadero eje del Polo Celeste y no hacia la estrella Polar. Otro tanto pasó con la Catedral de Notre Dame, donde de exprofeso pareciera haberse dejado sin colocar el último vidrio del rosetón de la Virgen.

9°) Peso de la pirámide. Mediante un complejo mecanismo destinado a pesar la pirámide, llamado micro gravímetro, el director del equipo técnico francés, Jacúes Montlucon, llegó a la conclusión de que pesa 5.955.000 toneladas, y el peso de la tierra es causalmente 5,955 x 10 elevado a 18 [ton.], exactamente el peso de la pirámide multiplicado por un billón.

10°) De la galería de entrada, arranca un túnel descendente cuyo ángulo es de 26° 31′ 23″, lo que nos recuerda la inclinación del eje terrestre con respecto a la eclíptica.

Veamos:
Ángulo del túnel 26° 58’51”
Inclinación actual del eje 23° 27′ 00″
Diferencia 3° 31′ 51″
Según algunos investigadores, esta diferencia se debe al tiempo transcurrido desde la construcción de la pirámide, pues la inclinación del eje terrestre ha ido variando lentamente con el tiempo hasta cubrir ese ángulo de 3,5° en 4.500 años, desde el 2.500 a.C. en que se construyó el monumento.

Además los bloques están ensamblados de tal manera que no pasa siquiera una hoja de afeitar, al igual que en los templos peruanos de Sacsayhuamán y Machu Picchu.

No nos compete aquí tratar otros detalles que surgen de observaciones más profundas sobre la Gran Pirámide, ni detenernos en el análisis de los pasillos ascendentes o descendentes donde se ha creído ver claras indicaciones de sucesos históricos y que guardan a su vez cierto paralelismo con el Apocalipsis de San Juan.

Muchos autores han creído ver en las incripciones de la pirámide, sucesos, fechas de eventos, que luego ocurrieron con pasmosa verosimilitud, como la Revolución Francesa y las dos grandes guerras de este siglo. El pasillo descendente, por ejemplo, indica acontecimientos hasta fines de enero de 2045, lo que marcaría el epílogo de la edad contemporánea.

11°) Hay una constante que se repite en diferentes ángulos de la Gran Pirámide y es la cifra 286,12″. Por ejemplo, en el revestimiento de la parte exterior de la pirámide hay una saliente de 71,53 pulgadas piramidales, número que multiplicado por 4 da precisamente 286,12″. Lo curioso es que en métrica absoluta, la velocidad de la luz se expresa así: N°. 286,12, y es la constante del universo.

12°) Los arquitectos egipcios usaron el codo sagrado piramidal que es de: 635,66 mm. Esta medida multiplicada por 10 millones nos da la longitud del radio polar de la tierra.

Fuente Consultada:
Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe
Huellas del Cielo Norma Palma de Sindona

Principales Yacimientos Arqueológicos de Egipto Antiguo

El Partenon Arquitectura Griega Era de Pericles El Acropolis

Pocas frases son más adecuadas para resumir la belleza de los monumentos de la Acrópolis de Atenas, y en especial del Partenón, que la que escribiera Plutarco hace más de dos mil años: «De tal manera brilla siempre en ellos una flor de juventud que ha preservado su aspecto del paso del tiempo. Parece como si estas obras tuviesen un soplo siempre vivo y un alma inaccesible a la vejez»

partenon  en grecia

La Acrópolis, símbolo de la gloria de Atenas

El momento de máximo esplendor ateniense se inicia con Pericles, tras la guerra con Persia, quien a poco de ser elegido como primer magistrado encarga a Fidias la dirección de las obras necesarias para la reconstrucción de la Acrópolis.

Ello tuvo como objetivo simbolizar la victoria de Grecia sobre la barbarie y del nuevo predominio de Atenas sobre la Hélade, financiado su proyecto con el tesoro de la Liga Délica, es decir del dinero aportado para la guerra por las ciudades que se encontraban aliadas.

Sin lugar a dudas, desde el neolítico, La Acrópolis ateniense, había servido de refugio y fortaleza natural para el asentamiento de la población. La misma estaba situada en una colina rocosa, en el sur del país. Durante siglos, sucesivos templos fueron levantándose sobre ella, aunque muchos fueron destruidos en épocas de guerras. Los orígenes de esta ciudad hunden sus raíces de forma tan profunda en la tradición griega y su vinculación con antiguas leyendas sobre su fundación.

Por ejemplo, su nombre actual proviene de una disputa entre dioses (Poseidón y Atenea) por conseguir el dominio de tan hermoso lugar. Estos acontecimientos y la disposición de los edificios dan un aspecto “desordenado” a la polis, ya que el único elemento articulador del espacio era la vía procesional, relacionada con los ritos más importantes que se llevaban a cabo en la misma.

Fidias, un gran escultor fue el encargado designado por Pericles, de la supervisión y direccion de las obras de reconstrucción de la Acrópolis. La primera en iniciarse fue el Partenón, siguió luego la de los Propileos, luego el templo de Atenea Niké y por último el Erecteion. Una vez concluidos los mismos, el aspecto general de la polis era diferente a la actual, los templos ya no estaban asilados, sino al contrario pasaron a estar insertos en un conjunto armonioso ornado por un sin fin de estatuas de bronce o piedra. Es así, como entre ellas la mas significativa fue la Atenea Prómaco, magnifica obra de Fidias, que se caracterizaba por su gran altura en todo el lugar (9 metros) y a la que los navegantes podían ver desde las aguas.

La Acrópolis ateniense, levantada entre 437 y 432 a.C., fue diseñado por Mnesides y consiste en un pasadizo entre columnas con dos alas desiguales a los lados: una destinada a pinacoteca y otra a biblioteca, que no llegó a completarse.  Pero sin lugar a dudas, en Grecia todos los conjuntos religiosos tenían estructuras más o menos similares.

EL PARTENÓN: De estilo dórico, planta rectangular y realizado en mármol del Pentélico, el Partenón fue construido en época de Pericles por los arquitectos Ictino y Calícrates. Era un templo dedicado a la diosa Atenea Parthenos, a cuyas manos se confió el destino de la ciudad, y estaba dividido en un “pronaos” -primera nave-, que daba paso a la “celia” -nave central-, desde la que se accedía al “partenon” recinto que contenía el tesoro de la deidad. Al oeste, se erigía el “opistodomos” -nave posterior, simétrica de la “pronaos”-, que completaba el conjunto. La decoración de sus frisos y “metopas” -espacio que media entre dos triglifos en el friso- fue realizada por Fidias y sus más destacados discípulos.

El templo de la diosa doncella

La Atenea Parthenos o “virgen”, con su majestuosa altura (12 metros), fue otra de las grandes esculturas de Atenea para la Acrópolis llevada a cabo por Fidias. El mismo lo realizo en madera y lo revistió de marfil y oro, más precisamente en marfil la parte visible del cuerpo, y en oro traje y ornamentos. Es de aquí donde subyace la idea de construcción del Partenón, edificio principal de todo el conjunto con motivo de cobijo hacia dicha estatua. Esta obra magma, fue realizada por los arquitectos Ictinos y Calícrates, quienes emplazadores el nuevo templo sobre la parte más elevada de la roca, en los años 447 hasta el 435 a.C.

El Partenón, se caracteriza por su imagen de perfección, exactitud que proviene del estilo dórico con algunos toques jónicos. Es considerado el edifico cumbre dentro del proyecto de Pericles, levantado sobre otro templo cuya firmeza data de las guerras medicas, el Hecatompedón, del cual además se aprovecharon algunos materiales.

El templo, peristilo, tiene la proporción clásica de un número de columnas, es decir ocho en este caso, en su parte más estrecha y el doble más una, es decir, 17, en su lado más largo. Concebido en un recinto de mármol con cimientos de caliza. Cada columna mide 10,43 metros de altura. Por su parte, sobre una base de tres escalones, las columnas sostenían un entablamento compuesto por arquitrabe sobre el que se asentaba el friso de triglifos y metopas. En la parte frontal del templo aparecen los frontones, bajo cada uno de ellos hay 14 metropas. El frontón oriental representaba el nacimiento de Atenea y el occidental recordaba la disputa de la diosa con Poseidón.

El Partenón, además en su interior, comprende un pronaos precedido por una hilera de seis columnas, la cual se abría por una puerta de doble persiana a la celia, separada la misma por un muro macizo, dispuesto de cuatro columnas jónicas. Solamente se abría esta sala hacia el opistódomo, es decir hacia el oeste en dirección simétrica del pronaos. 

Esta obra arquitectónica se caracterizaba aun más por su unidad y equilibro, basado fundamentalmente en sus cuidadas proporciones fijadas a partir de un módulo inicial tomado del diámetro de la parte inferior de la columna: 1,10 m. pero los arquitectos, como en otros templos griegos también, introdujeron una pequeña variación para lograr un efecto óptico de sorprendente liviandad.  De hecho, las columnas, con una ligera circunvolución en su parte central, no están verticales, se inclinan cada vez más hacia su interior y las cuatro angulares son cada vez más gruesas.  Todas ellas se elevan además sobre un basamento que no es horizontal sino que tiene una ligera curvatura que culmina en el centro de los laterales. Y por lo tanto, el resultado final es un espléndido templo ateniense, el Partenón.

Los relieves del Partenón

Tradicionalmente se ha atribuido la decoración escultórica del Partenón —ubicada en frontones, metopas y friso- a Fidias, aunque es difícil precisar qué parte del trabajo es obra de su taller. Se supone que él se ocupó de hacer los moldes en yeso o en arcilla que más tarde sus ayudantes pasaban al mármol. El frontón occidental representaba la contienda de Atenea y Poseidón por el patronato de Atenas: la diosa hizo brotar del suelo de la Acrópolis el olivo, y el dios el caballo. Venció la diosa porque, según los atenienses, el árbol proporciona más riqueza que el animal.

El frontón oriental ilustraba el nacimiento de Atenea de la cabeza de Zeus. En las metopas, un total de 92 cuadros de metro y medio de altura en altorrelieve, se representaron la gigantomaquia —lucha de los dioses y los titanes— en el lado este, la centauromaquia —contienda de los lapitas con los centauros— en el sur, y la amazonomaquia —batalla contra las amazonas y los bárbaros en la guerra de Troya— en el lado occidental. Las metopas del lado norte, probablemente dedicadas a la destrucción de Troya, están prácticamente perdidas. La elección de los temas no es casual: la gigantomaquia recordaba que Atenas había vencido en la lucha contra la barbarie personificada en los persas, del mismo modo que los dioses habían vencido a los titanes e impuesto el orden en el Olimpo.

El friso, que recorría el interior de la celia, representaba el tema de la procesión de las Panateneas, festividad que se celebraba cada cuatro años en honor de la diosa. Fomentada desde la segunda mitad del siglo VI a. C. por Pisístrato, se suponía instaurada por el mismo Teseo. Toda la ciudad se reunía para llevar a la estatua de la diosa un manto de lana (peplo). Estos relieves estaban situados a considerable altura, por lo que la parte superior se hizo un poco más profunda que la inferior (unos 5 cm) y se inclinó hacia afuera, para evitar que el observador perdiera detalles debido al reflejo de la luz. Todas las figuras estaban pintadas con vivos colores, pero la policromía se ha perdido. Se conoce la ubicación de estos grupos escultóricos gracias a los dibujos del pintor francés Carré, que en 1674 formaba parte del séquito del embajador de Luis XIV en la corte turca. La procesión comienza en el lado occidental y sigue caminos paralelos por los flancos norte y sur.

El principio lo componen un grupo de jinetes con sus caballos encabritados, que se van serenando a medida que avanza el desfile. Delante de ellos están los carros con sus aurigas, después, un grupo de: ancianos y de músicos: preceden a los conductores de animales para el sacrificio (ovejas y bueyes). La ceremonia propiamente, dicha tiene lugar; en el lado oriental, al que. se acercan las jóvenes-atenienses ataviadas con hermosos peplos. – En el centro, un’ joven hace entrega del manto doblado a un magistrado, en presencia de la sacerdotisa de Atenea; contemplan la escena varios dioses y héroes sentados, cuya presencia no es advertida por: los mortales. Estilísticamente se notan diferencias de unos relieves a otros, debido a la intervención de numerosas manos y a que unas placas se labraron en el taller y otras cuando ya estaban colocadas en el edificio. Rasgos unificadores son el modelado airoso y natural de los paños, el perfecto estudio de las anatomías y las expresiones serenas. Todo ello marca la cima del clasicismo en la escultura griega. El Partenón, al igual que todos los templos’ griegos, estaba pintado. Se supone que las estrías de las columnas estuvieron decoradas en rojo; los ábacos, en azul; los triglifos, en azul y amarillo, y los fondos de los frontones y las metopas, en rojo.

Otros edificios de la Acrópolis

Muertos Pendes y Fidias, se levantó el Erecteón (420-405 a. C.), templo jónico destinado a varias divinidades relacionadas con los mitos fundacionales de Atenas. Sus constructores se vieron obligados a adaptarse a las necesidades rituales y tradiciones religiosas, y debieron salvar un pronunciado desnivel en el terreno. A uno de los lados tiene una tribuna sujeta por cariátides. Se labraron ricas molduras con motivos geométricos y florales; el friso estaba formado por figuras de mármol recortadas y embutidas en un fondo de piedra. Las basas y capiteles de las columnas se doraron y se incrustaron en ellas trozos de vidrio. Otro bello ejemplo del jónico ateniense es el templo de Atenea Niké, erigido entre 421 y 415 a. C., para conmemorarla paz de Calias.

La ruina más bella del mundo

El Partenón permaneció prácticamente intacto hasta el siglo y d. C., cuando se retiró la estatua de Fidias y se convirtió en iglesia cristiana consagrada a la Virgen Theoto kos. Hacia el siglo VII sufrió algunos cambios estructurales en su interior. Los turcos tomaron la acrópolis en 1485 y Convirtieron el edificio en mezquita, para lo que levantaron un minarete en el lado sudoccidental.

El conjunto ha llegado en muy malas condiciones hasta nuestros días porque albergó en su interior un polvorín, y en 1687 una granada lanzada por los venecianos durante el sitio de Atenas lo dañó gravemente. A comienzos del XIX se arrancaron la mayor parte de los relieves, que fueron vendidos al Museo Británico; algunos restos de escultura se conservan en el Louvre, Copenhague y Atenas.

El Partenón resultó seriamente dañado por un terremoto en 1894; el arquitecto Balanos trató de reconstruirlo a principios del siglo XX por el procedimiento de la anastilosis, un tipo de intervención Consistente en recuperar los fragmentos y tratar de restituirlos al lugar que ocupaban originalmente. En esta restauración se cometieron graves errores. En los últimos tiempos, el edificio sufre un peligroso deterioro por el turismo masivo y la contaminación (Ver Arte Griego)

Fuente Consultada:Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe

PARA SABER MAS…
Cuando, a mediados del siglo V a. de J.C., se construyó el Parte-non, se crearon tres grupos diferentes de esculturas para decorarlo: las metopas, el friso y los frontones. Las metopas, los espacios separados por los triglifos y situados alrededor del edificio, sobre las columnas, estaban decoradas con 92 esculturas. El friso, de 160 metros, estaba sobre la línea interior de las columnas y, por último, los frontones estaban colocados en el espacio triangular de cada extremo del templo.

Las metopas, realizadas en alto-relieve, mostraban escenas de la guerra de Troya, de las batallas entre griegos y centauros, de las luchas de dioses y gigantes y de las que tuvieron lugar entre griegos y amazonas. El friso, decorado en bajorrelieve, representa la procesión de las Panateneas, las grandes fiestas en honor de la diosa Atenea. Y los frontones, también en altorrelieve, explicaban el nacimiento de Atenea de la cabeza de Zeus y su lucha contra Poseidón por el dominio del Ática. La totalidad de las esculturas que han sobrevivido se encuentra, actualmente, repartida entre Londres (Museo Británico) y Atenas, siendo ésta es la causa de una larga polémica entre ambos países.

El origen de dicha disputa se remonta a principios del siglo XIX cuando, estando Atenas bajo soberanía turca, el embajador británico en Constantinopla, lord Elgin, visitó la Acrópolis y decidió extraer del Partenón las esculturas que más le gustaron para llevarlas a Inglaterra. Una vez allí, después de tenerlas durante años en su casa, consiguió venderlas al Museo Británico, que las colocó en una galería construida especialmente para ellas.

La polémica surgió a raíz de la petición de las autoridades griegas de la devolución de los mármoles del Partenón, uno de los edificios más importantes de Grecia, a su país de origen, argumentando que dichos tesoros culturales fueron robados. La intención del gobierno griego es reunir en una única colección todas las esculturas, separadas hoy por más de 2.000 kilómetros, para que puedan visitarse conjuntamente en el nuevo museo al pie de la Acrópolis. En su defensa, el gobierno británico afirma que los mármoles fueron comprados legalmente y que bajo ningún concepto permitirá su salida del Reino Unido. Alegan, además, que en Londres se conservan mejor y son visitados por un mayor número de personas (cinco millones de visitantes al año).

Por su parte, el gobierno griego, esperando que tarde o temprano los tesoros del Partenón regresarán a Atenas, comenzó a construir el Nuevo Museo de la Acrópolis. Dicho museo, situado a unos trescientos metros del templo, incluye una galería rectangular de vidrio, llamada “Salón del Partenón”, en la que se expondrían los mármoles con la misma disposición que tuvieron en el templo, que se puede contemplar desde el museo.

Grecia, cuyos intentos por recuperar las esculturas del que se considera el monumento más importante de la antigüedad griega le han llevado incluso a pedir el apoyo del Parlamento Europeo, esperaba que, con la celebración de los Juegos Olímpicos de 2004, Londres cambiara su postura y retornara las esculturas a Atenas pero, de momento, el Museo Británico sigue negándose a que los mármoles salgan del Reino Unido.

Explicación Escultura Superior: Lo primero que notamos en ellos es la agudeza con que el artista ha tomado la escena de la realidad, y su pericia al representarla en el mármol. Las figuras de los caballos y de los caballeros, vibrantes de vida, están en pleno movimiento. Ello evidencia la nerviosa musculatura de los caballos y la tranquila y dominante actitud de los jinetes, que refrenan el ímpetu de su caracoleo. Las túnicas y las capas ponen de manifiesto la agilidad de los jóvenes cuerpos de los caballistas. Todo en estas figuras produce admiración y asombro.

Esta escultura fue ejecutada con la técnica del bajo relieve, pero la escena posee una admirable profundidad, que Fidias logró disponiendo las figuras en diagonal y esculpiéndolas sobre planos diferentes. Para convencernos de ello, basta que observemos el juego de las patas de los caballos y de las piernas de los caballeros.

Esta repetición de figuras habría resultado monótona si el trabajo lo hubiera realizado otro escultor. Fidias evitó el peligro variando la actitud de los caballos, la disposición del ropaje de los jinetes y la postura de sus cabezas. De esta forma, consiguió infundir a sus figuras un “ritmo” que les da movimiento y vida.

Otro elemento vino a colaborar también en la vitalidad de la escena: el color. Nos parecerá extraño, porque estamos acostumbradas a imaginar las estatuas antiguas completamente blancas, tal como han llegado hasta nosotros. Los relieves de Fidias, sin embargo, s>e destacaban en rojo sabré fondo azul, Y las armas, que se han perdido, no estaban esculpidas en, el mármol, sino añadidas posteriormente, y eran de bronce, vara, que el sol las hiciera centellear.

Pero si los merecimientos de este trabajo sólo fueran los mencionados ‘hasta ahora, Fidias no pasaría de ser un gran virtuoso. El arte verdadero entraña siempre un profundo significado espiritual, y el artista supo infundirlo a esta obra, como se demuestra por los rostros de los jinetes, que expresaban una calma solemne, en contraste con la nerviosa movilidad de sus cabalgaduras.

Son caras recogidas, pensativas, y reflejan la importancia del momento que están viviendo: Lo que guiaba la procesión hacia el templo de la diosa era un sentimiento religioso, y los jóvenes caballeros lo vivían con intensidad. En su actitud de absorto homenaje hacia Palas se manifiesta, asimismo, su dignidad moral. Y es, precisamente, este sentimiento el que da compostura y equilibrio a la escena, revelando esa armoniosa, serenidad que nos hemos acostumbrado a llamar “clásica”.

Historia de la construcción del Canal de Panamá Y Canal de Suez

CURIOSIDADES DE LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ  

Los navegantes europeos que pisaron por primera vez las tierras del istmo que une las dos América, debieron experi­mentar una sensación de pavor y de confusión.  Quizás ningún lugar les había parecido más inhóspito corno aquellas playas, en las cuales el mar se convertía en un pantano, infestadas de caimanes, interrumpidas por cursos de agua, ora desbor­dantes y destructores, ora secos y transformados en turbios ambos poblados por toda clase de animales repelentes y peligrosos.  Además, el clima húmedo y caluroso destrozaba los nervios y anulaba toda voluntad.

Vasco Núñez de Balboa llegó a aquellos parajes veinte años después que Cristóbal Colón, y desembarcó en las costas del golfo de Darién.  Una vez atravesadas las zonas pantanosas, trepó con un grupo de compañeros por los escarpados contrafuertes de la sierra, y el 25 de setiembre de 1513, desde la cumbre de un cerro, pudo contemplar a sus pies otro inmenso océano.

Balboa fue el primer europeo que vio el océano Pacífico, al cual llamó Mar del Sur.  Salvó la distancia que lo separaba de aquellas aguas, tomó posesión de las mis­mas en nombre del rey de España, y retornó a sus naves; con éstas comenzó a explorar cada golfo y cada ensenada, buscando un pasaje que le permitiera navegar hacia el océano desconocido.  Recorrió aquellas tierras de este a oeste durante muchos meses, pero la búsqueda fue infructuosa.

El Atlántico estaba cerrado por aquella estrecha familia de tierra, que impedía el paso de las naves hacia el Pacífico.  Probablemente, Vasco Núñez de Balboa fue el primero en concebir la idea de dividir el istmo, construyendo una vía de agua que permi­tiera a las embarcaciones provenientes de Europa proseguir la navegación hacia el oeste. Y quizás no habría tardado en dar a conocer sus proyectos, si el gobernador, celoso del pres­tigio que adquiría entre sus hombres, no lo hiciera hecho decapitar.

A Álvaro de Saavedra le cupo el mérito de haber expuesto la gran idea, que sólo sería realizada cuatro siglos más tarde.  Y quien por primera vez habló de ella al omnipotente Carlos V, rey de España, fue Hernán Cortés, el conquistador de México, que propuso e hizo estudiar un proyecto para cortar el istmo en la región de Tehuantepec, 2.000 km. al norte de Panamá.  Pero el rey, preocupado solamente en sacar provecho del oro de las colonias de ultramar, y fastidiado por la larga y costosa guerra contra Francisco I de Francia, no brindó el apoyo necesario a esta iniciativa.

Los expedientes relativos a los proyectos y otros estudios” que yacían olvidados en los archivos, fueron extraídos por voluntad de algunos estudiosos y por generales de Felipe II, hijo de Carlos V, quienes insistían para que se llevara a cabo una obra de tanta utilidad y prestigio para España.  Pero el rey, devotísimo, fue siempre contrario a ese plan, pues profesaba la idea de que la voluntad del hombre no debía” modificar aquello que existía por voluntad de Dios.

Los galeones que llevaban a España los inmensas riquezas que traídas al Perú, estaban obligados a seguir la larga y peligrosa ruta del estrecho de Magallanes y el cabo de Hornos, bordeando las costas del continente sudamericano.  Finalmente, para abreviar el recorrido, los colonizadores encontraron oportuno abrir un camino a través del istmo; fueron necesarios ‘ muchos años de ardua labor y el sacrificio de males de vidas humanas, sobre todo de indígenas, para construir esa larga ruta que seguía, poco más o menos, el trazado del actual canal.

En tanto, se  desarrollaba la piratería; corsarios y bucaneros se habían apoderado de algunas islas del Mar de las Antillas, y abandonaban – periódicamente estas bases para organizar vastas correrías a través del continente, en particular por aquella zona. No había, al parecer, presa más fácil y provechosa como las caravanas cargadas de oro y piedras preciosas, que cruzaban el istmo lenta y fatigosamente, a lo largo del nuevo camino, eran escoltadas por reducidos grupos de soldados, prontos a huir a la primera señal de peligro.  Y llegó un momento en que los asaltantes fueron tan numerosos y audaces que ninguna caravana se atrevió ya a pasar por esos lugares.  Poco tiempo después aquel camino fue totalmente abandonado, entre tanto se continuó hablando durante siglos de la división del istmo, sin llegar a una solución efectiva.

En los últimos decenios del siglo XVIII y en la centuria siguiente, fueron enviados a Panamá exploradores, científicos y técnicos para examinar las posibilidades de tal empresa.  Después de dos años de intensos estudios, se llegó  las siguientes conclusiones el canal debía ser construido ,”a nivel” es decir, estar enteramente a la altura de ambos océanos, o bien, en su porción mediana, ser elevado mediante un sistema de esclusas.  Pero surgía no gravísimo problema, debido a que entre los niveles de los dos océanos hay una diferencia de alrededor de 10 metros.

Transcurrió otro período, durante el cual se sucedieron nuevos proyectos, estudios y tentativas, siempre coronados por el más completo fracaso.  En el año 1843, el italiano Napoleón Carella ejecutó las triangulaciones necesarias para la construcción de un ferrocarril, pero esta empresa tampoco dio resultado debido al estallido de la revolución de 1848.  La “fiebre del oro” del año 1849 convenció a todos de que era absolutamente imprescindible una vía férrea, y entre 1850 y 1855 el ferrocarril fue construido.  El clima, las enfermedades y las penurias hicieron estragos: se decía que cada traviesa se apoyaba sobre el cadáver de un hombre.

En el año 1869 fue terminada la obra grandiosa del genio y del trabajo   humanos: el canal de Lesseps.  El italiano Luis Negrelli habla preparado el proyecto y el francés Fernando de Lesseps lo realizó.  Todos pensaron que finalmente se había encontrado en este último al  hombre dotado  de la capacidad técnica y energía  necesarias para llevar a cabo esta empresa.

En 1876 fue constituido, bajo la presidencia de Fer­nando de Lesseps, el Comité que  de organizar los trabajos.  Dos años-más tarde, concluidas las tareas prepara­torias, el gobierno colombiano concedió la autorización para realizar las obras, y, en el Interna, el ingeniero francés obtuvo capitales para financiar la empresa.  El canal sería del tipo ,”a nivel”, y entre los muchos proyectos fue elegido el que proponía unir por esa nueva vía de agua las ciudades de Panamá y Colón.

A comienzos de 1881 se iniciaron las obras, las que debían estar terminadas, según las previsiones de Fernando de Lesseps, al cabo de seis años.  Pero en 1890 el Tribunal del Sena declaraba la quiebra de la sociedad que había asumido la responsabilidad de la empresa.  Es imposible enumerar aquí todas las causas de la catástrofe.  Fueron esencialmente motivos políticos, administrativos y financieros.

La empresa francesa se había enfrentado desde un principio con la hostilidad de los Estados Unidos y de Inglaterra, pues ambas naciones veían en el canal una amenaza para su potencia y el desarrollo de su comercio.  Estalló un escándalo de grandes proporciones: se acusó a de Lesseps de mala administración y de procurarse ganancias ilícitas; el mismo Parlamento francés, confundido, y vencido por la campaña periodística instigada por los Estados Unidos, se declaró en contra de de Lesseps, quien llevado ante el tribunal y condenado.  Los trabajos fue interrumpidos.

La maniobra intentada por los Estados Unidos había tenido éxito.  Los norteamericanos iniciaron en seguida negociación con el gobierno colombiano para adjudicarse la realización la empresa y llevarla a cabo con sus capitales y sus técnicos.  Pero Colombia, de la cual Panamá era una provincia, propuso nuevas exigencias que los Estados Unidos no estaban tos a aceptar.

Los pequeños estados de la América eran ya famosos por las revoluciones que frecuentemente tallaban en sus territorios, los Estados Unidos fomentar una rebelión en la región de Panamá, la cual, en nombre un hipotético derecho a la libertad, proclamó su independencia de los lazos que la unían a Colombia, y en el año 1903 la República Independiente de Panamá concedía a los Estados Unidos el permiso para proseguir las obras interrumpidas

Adquiridos los derechos de  la fallida empresa francesa varios millones de dólares, trataron de asegurarse tales derechos comprando la zona del Canal, es decir, la parte territorio panameño que se extendía a unas 5 millas a lado del canal a ser construido; de tal modo, la República de Panamá quedó dividida en dos partes por dicha la cual pasaba a ser de exclusiva propiedad estadounidense. Concertado en estos términos el contrato, los Estados Unidos emprendieron la difícil labor con la energía y la contribución técnica y financiera que acostumbraban poner en empresas.

El proyecto “a nivel”, que habría garantizado un funcionamiento más regular, pero que hubiera resultado más, y más difícil y largo para ejecutar, fue abandonado, y se volvió a considerar el proyecto “a esclusas”, que los norteamericanos estudiaban desde hacía mucho tiempo.

Tal plan preveía un sistema de gigantescas esclusas que elevarían el nivel del canal en 30 metros.  Afrontado y resuelto el pavoroso problema sanitario mediante la instalación de numerosos hospitales, el empleo de centenares de médicos y millares de enfermeras, y la desinfección de las zonas plagadas de mosquitos productores del paludismo, lograron llevar a cabo la empresa.

Mas pese a las medidas de sanidad, las víctimas de la construcción del canal se pueden contar por millares.  Finalmente, el día 15 de agosto de 1914 la primera nave surcaba las aguas de la nueva vía de comunicación y pasaba del océano Atlántico al Pacífico.  El costo total del canal ascendió a varios millones de dólares.

Una vez dentro del continente, la nave atraviesa, a los 4 Km., la zona de las esclusas de Catún, que la elevan a una altura de 26 metros y le permiten navegar por el lago del mismo nombre, a lo largo de un recorrido señalado por boyas, iluminado durante la noche por faros potentísimos.  Después de ésta, y durante unos 12 Km. , navega en una profunda “garganta”, excavada en las rocas (el trabajo más arduo de toda la empresa); luego, mediante las esclusas de Pedro Miguel, desciende casi al nivel del océano Pacífico entrando en el pequeño lago de Miraflores; finalmente, a través de las esclusas de Miraflores, alcanza el océano y navega algunos kilómetros por una zona indicada por boyas, como en el océano Atlántico.El  Canal de Panamá tiene una longitud de 68 Km., a los que se deben agregar alrededor de 11 Km., limitados por boyas, en la zona del Atlántico, y otros 3 Km., en la parte del Pacífico, que inician el canal antes de que éste penetre en tierra firme.  Su profundidad media oscila entre 12 y 14 metros, asegurando así el pasaje de las naves de mayor calado.  Su anchura varía entre 90 y 350 metros.  El canal comienza en la bahía de Limón, a 11 Km. de tierra firme.

La nave es transportada, dentro del dique que forman las esclusas, por medio de locomotoras a cremallera.  Poderosos y delicados mecanismos eléctricos cierran las gigantescas compuertas, mientras en el dique se vierten rápidamente millones de metros cúbicos de agua que, llenándolo, elevan la nave al nivel necesario.  Cuando ésta ha recorrido todo el dique tiene lugar la operación inversa: las puertas se abren y el agua se precipita hacia afuera, hasta llegar al nivel del dique siguiente.  Un gigantesco murallón permite el tránsito (le las naves en ambos sentidos, formando dos diques adyacentes.

A lo largo del canal existen potentes instalaciones que producen la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de los motores y mecanismos; la gran reserva del lago de Gatún asegura siempre un constante volumen de agua. Puesto que el canal es de propiedad de los EE.UU. y se halla en el territorio estaudinense, está fortificado, contrariamente al Canal de Suez y otras vías de agua similares que, al menos en teoría permiten el libre transito, aun en tiempos de guerra.

La utilidad económica y militar del canal es enorme. Sin esta impotente ruta, las flotas norteamericanas del Atlántico y del Pacífico, estarían a actuar separadamente, mientras que utilizando esta vía, pueden concentrarse con facilidad sobre una u otra costa.

Todas las naciones del mundo han obtenido grandes ventajas de este canal que abrevia notablemente los viajes hacia el extremo oriente. La zona del canal como ya hemos dicho ha sido cedida por Panamá a los EE.UU. por la cantidad de 10.000.000 U$s, además de una suma anual de 250.000 U$s. Los límites de la ciudad de Panamá están cerca de la frontera, pero pertenecen a Panamá, al igual de la ciudad de Colón, que se encuentra en la zona del canal, pero pertenece a Panamá.

ALGUNOS DATOS MAS:

El primer tema que atendieron fue el sanitario, mientras hicieron todos los planos nuevos. El paso más difícil fue el corte Culebra, de 15 Km. de largo, donde el río Chargres aporta el agua para el funcionamiento y la usina eléctrica.

EL canal fue inaugurado exitosamente en 1914 y el primer barco en cruzarlo, fue el Ancon, de 10.000 toneladas; desde entonces, más de 900.000 barcos lo cruzaron.

EE.UU. operó la Zona del Canal hasta 1979 en que pasó a Panamá; y el 31 de diciembre de 1999 también pasó el canal.

El tiempo promedio de cruce es de unas 10 horas, y con todas las esperas, de unas 27 horas.

La tarifas por cruzar el canal, son del orden de 2.20 dol/ton para barcos cargados y de 1.80 para barcos en lastre; el peaje promedio es de unos 40.000 dol. por barco y lo cruzan unos 12.000 barcos cada año. Cada cruce consume unos 200 millones de litros de agua dulce del río Chargres. En el canal trabajan unas 14.000 personas.

Los barcos que lo pueden cruzar, son los Panamax con hasta 300 m de eslora y 28 m de manga; desde 1994 se construyen barcos mayores (postpanamax) pero no pasan, por lo que se usan para otros recorridos.

La modificación de las instalaciones para permitir el cruce de barcos de mayor tamaño, se viene estudiando desde que se construyen barcos mayores, pero se trata de muy costosas modificaciones y llevará tiempo decidirlas.

UN POCO DE HISTORIA:
ROOSEVELT CONSIGUE EL CANAL DE PANAMA

En un discurso de 1903, el presidente Theodore Roosevelt describió el canal que quena construir en el istmo de Panamá como «la mayor proeza de ingeniería que se haya conseguido en la historia de la humanidad». Junto a la grandilocuencia de Roosevelt, el canal iba a ser algo más que un monumento a la genialidad norteamericana: prometía enormes beneficios comerciales y, sobre todo, militares. El gobierno estaba convencido de la necesidad de un canal desde la guerra contra España (1898), cuando un barco norteamericano salió de Cuba hacia Filipinas y tardó 69 días en doblar por el cabo de Hornos para alcanzar su destino.

El canal de Panamá era la pieza central de la política exterior de Roosevelt. De acuerdo con esto, en 1904 propuso una ampliación de la Doctrina Monroe sobre el destino de Estados Unidos. El Corolario de Roosevelt no sólo reiteraba la Doctrina Monroe en cuanto a la prohibición de la intervención europea en Latinoamérica, sino que también proclamó que Estados Unidos tenía «poder policial» sobre sus vecinos latinoamericanos y, por esta razón, garantizaba el cumplimiento de sus obligaciones internacionales. La estrategia de Roosevelt —simbolizada por la frase «Habla suavemente y lleva un gran garrote», que mencionó en un discurso sobre política exterior en 1901 en el estado de Minnesota— convirtió a Estados Unidos en la mayor potencia naval.

En 1903, el istmo de Panamá era una provincia de Colombia descontenta con su suerte. Los intentos secesionistas se habían desarrollado durante 70 años. Pero los partidarios panameños de la independencia habían fracasado reiteradamente. Estados Unidos había apoyado siempre a Colombia hasta 1903. Ese año fracasaron los intentos norteamericanos de obtener la autorización de Colombia para construir un canal a través de Panamá. «Sería más fácil que la gelatina de grosella se aguantara en una pared que llegar a un acuerdo con los políticos de Colombia», afirmó Roosevelt. En lugar de renegociar, envió barcos de guerra a Panamá, donde fomentó una rebelión de los secesionistas. El alzamiento tuvo lugar el 2 de noviembre; al día siguiente, los marinos norteamericanos desembarcaron e impidieron que el ejército colombiano sofocara la revuelta. Panamá había conseguido la autonomía y Estados Unidos había ganado una república para construir su canal.

Roosevelt apeló a una «obligación moral y por tanto legal» para justificar esta acción militar sin precedentes. Era una empresa no sólo para Estados Unidos o los panameños, dijo, sino «para el bien de todo el mundo civilizado». El procurador general del Estado, Philander C. Knox, replicó ásperamente: «Oh, señor presidente, no deje que una sospecha de ilegalidad impida tan gran logro».

La independencia de Panamá se proclamó con el apoyo norteamericano: los panameños pensaban que si Estados Unidos se retiraba, Colombia recuperaría su dominio. Como resultado, el tratado del canal de Panamá (llamado Tratado de Hay Bunau-Varílla), firmado el 18 de noviembre de 1903, concedía a Estados Unidos los poderes en la zona del canal.

LA INAUGURACIÓN DEL CANAL: Aunque Roosevelt fue el promotor del canal, Woodrow Wilson era el presidente en el momento de la apertura, un capricho del destino que molestó en exceso al ex presidente rebelde. Cuando Wilson propuso que Estados Unidos compensara a Colombia con una indemnización de 25 millones de dólares por haber ocupado la zona del canal, Roosevelt consideró que la propuesta era como «un crimen contra Estados Unidos». Intimidado por sus vociferaciones, el Senado rechazó la propuesta de Wilson. (En 1921, tras la muerte de Roosevelt, Estados Unidos concedió a Colombia los 25 millones de dólares.) Wilson y Roosevelt representaron las dos actitudes emocionales que definirían la relación entre Estados Unidos y el valioso canal durante el siglo: uno, propietario y soberbio hasta el final; el otro, un poco incómodo y culpable.

LOS CREADORES DEL CANAL:
John Frank Stevens Stevens
era un ingeniero con un extraordinario historial de éxitos en el tendido de vías férreas cuando Roosevelt le encargó la construcción del canal en 1905. En 1886 había construido una línea ferroviaria de 645 kilómetros a través de pantanos y bosques de pino en el alto Michigan, sobreviviendo a las enfermedades, los ataques de indios y lobos, y el frío intenso de los inviernos norteamericanos.

Cuando recibió el encargo de construir el canal, Stevens heredó un verdadero problema. Había transcurrido ya un año, se habían gastado 128 millones de dólares, y apenas se había hecho nada. No existían planos ni organización. Los materiales que llegaban a Panamá permanecían amontonados, y los ingenieros desertaban en cuanto podían conseguir pasaje en un barco. Escaseaban los alimentos, proliferaban las enfermedades y la moral andaba por los suelos. Stevens interrumpió las obras y comenzó a planificar: fomentó las medidas sanitarias y reorganizó los ferrocarriles, imprescindibles para retirar los residuos.

Hizo construir un almacén frigorífico para conservar los alimentos; proporcionó viviendas a los ingenieros y los invitó a llevar con ellos a sus esposas y familias; incluso construyó campos de béisbol y centros de reunión, organizó conciertos y creó una comunidad saludable. Stevens era ferviente partidario de un canal con esclusas, y por fin se salió con la suya. En 1906 recibió a Roosevelt, cuya visita al canal hizo dar un vuelco a la opinión pública norteamericana. Pero en febrero de 1907, escribió una larga carta a Roosevelt, declarándose agotado, quejándose de las constantes críticas que recibía, y describiendo el canal como «nada más que una gran zanja» cuya utilidad jamás había comprendido. Solicitaba un descanso, pero el presidente interpretó la carta como una renuncia y la aceptó de inmediato.

George Washington Goethals: El sucesor de Stevens fue George Goethals, teniente coronel del Cuerpo de Ingenieros. Roosevelt lo designó para presidir la comisión de siete personas que el Congreso había insistido en nombrar, pero dejó claro que Goethals era el jefe.

Cuando Goethals hubo inspeccionado las obras en compañía de Stevens, manifestó su admiración por el trabajo de éste: «No nos queda nada por hacer… excepto continuar tan excelente trabajo.» Goethals era un hombre rígido y trabajador, que se permitía pocos placeres. Era duro, enérgico y no gozaba de muchas simpatías, pero sabía elegir a sus colaboradores y delegar funciones. Todos los domingos por la mañana, entre las 7,30 y las 12, cualquier empleado que tuviera una queja podía acudir a hablar con él. Las sesiones dominicales de Goethals, en las que actuaba como una mezcla de confesor y juez, eran una innovación nunca vista en las relaciones laborales.

Con ellas se ganó el apoyo de los trabajadores, sin lo cual jamás se habría podido construir el canal. Goethals era inmune al desaliento. Cuando las paredes de la cortada de Culebra se derrumbaron por enésima vez, echando a perder meses de trabajo, Goethals se personó en el lugar y sus asistentes le preguntaron: «¿Qué hacemos ahora?» «Demonios, pues cavar otra vez», fue su respuesta. Así lo hicieron, y así se siguió haciendo hasta completar el canal.

Dr. William C. Gorgas
Todo el trabajo de los ingenieros habría sido en vano sin los servicios del doctor Gorgas, el hombre que consiguió controlar las enfermedades endémicas de Panamá. Con el apoyo entusiasta de Stevens y Roosevelt, Gorgas eliminó los mosquitos, a los que creía portadores de enfermedades.

Podría no haber dado resultado, ya que se sabía muy poco al respecto, y sus detractores clamaban que se estaba malgastando dinero, pero tenía razón, y a los 18 meses de su llegada la fiebre amarilla había quedado erradicada y la malaria empezaba a poderse controlar. Además, Gorgas hizo construir pavimentos adecuados, hospitales e instalaciones sanitarias. El país que había sido la tumba de las esperanzas de De Lesseps se convirtió en aceptablemente saludable, en “una de las mayores proezas realizadas en el campo de la salud pública.

AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ

Además de convenirse en una de las maravillas de la ingeniería moderna, el Canal es uno de los principales recursos económicos no solo para los panameños sino para otras naciones del mundo. En octubre de 2006 se aprobó ampliarlo con nuevas esclusas.

El Canal de Panamá ha estado en funcionamiento por noventa y tres años. En esos años el mundo ha cambiado mucho. Una cantidad de naciones-Estado, que están en la escena mundial, no existían cuando el Canal fue abierto a la navegación en 1914.

l comercio mundial se ha expandido de unos cuantos de cientos de millones por año a mas de 6.500 millones de toneladas métricas al año 2006.

Gran parte de sector, se ha movido entre naciones y continentes por medio de transporte oceánico. Una revolución tecnológica ha estado  impactando en la flota marítima internacional.

Los tamaños de los buques han crecido progresivamente, una generación denominada post-Panamax tiene un diseño que no permite su paso por las exclusas del Canal de Panamá. Los sistemas  de propulsión han sido mejorados y los buques pueden cumplir con su compromiso de entrega mucho más rápido.

Antes del 1970, prácticamente los únicos tipos de buques especializados eran los tanqueros y los graneleros, Hoy, Lloyds Register of Shipping posee más de 21 diferentes tipos de buques de alto calado.

El uso de contenedores modulares sellados, para mover carga que antes se llevaba a granel, ha tenido un crecimiento extraordinario. A través de estos tiempos cambiantes, el Canal de Panamá ha adherido a su propósito original de servir al comercio marítimo mundial. Se preocupa por mover los buques de un océano al otro con el mínimo de demore, eficientemente, a tarifas de peajes competitivas y sin discriminar entre sus usuarios.

 Sus esclusas, sin embargo, con sus dimensiones fijas, imponen limitaciones a la capacidad del Canal. Une alternativa al Canal ha sido los sistemas de puente terrestre en Estados Unidos, impulsados por los ferrocarriles para mover contenedores a través del continente en trenes rápidos. sincronizados con el arribo y la partida de los buques para complementar el transporte por mar. El uso del mini-puente o puente terrestre tiene un atractivo para las cargas, donde el tiempo de entrega reduce los costos de inventarios.

Cuando el Canal de Panamá abrió sus puertas a la navegación en 1914, introdujo un atajo que reducía las distancias, Distancias da 6,000 millas o más, se ahorraban en algunas de sus rutas de comercio principales, reduciendo el tiempo en el mar y permitiendo economías al transporte marítimo mundial entre los dos más grandes océanos del mundo: el Atlántico y el Pacífico. En los años desde que el Canal fue construido, un flujo creciente de carga ha estado pasando a través de sus esclusas.

En el año 2006, 211.7 millones de toneladas de carga fueron transportadas en 12,764 tránsitos, dirigidas a los principales puertos del mundo. Los Estados Unidos ha sido, desde sus inicios, el principal beneficiario de ese comercio marítimo, que representa aproximadamente un 14 por ciento de su comercio. Aun cuando el país norteamericano es el cliente más importante para el Canal, no lo son menos las naciones latinoamericanos que encuentran gran beneficio en este paso marítimo. Entre un 40 por ciento y un 60 por ciento del comercio marítimo de Ecuador, Perú y Chile pasa por el Canal. Las costas de Colombia por lo escabroso de su terreno continental, están conectadas por agua a través del Canal. Este aporte latinoamericano representa aproximadamente un 40 por ciento del negocio del Canal.

El otro 60 por ciento, aproximadamente, está constituido por cargas de otras naciones. Hasta hace unos pocos años, les clientes del Canal no se preocuparon por su capacidad para atenderlas demandas del tránsito y si lo hacia  era únicamente por el tamaño de las esclusas. A medida que la demanda, crecía el Canal realizaba las inversiones necesarias, pero se llegó a un punto que no se podía hacer más, porque la restricción la imponía las esclusas.

Ya se advierte que el Canal está llegando a su punto de saturación, las naves requieren de una espera mayor para transitar. El problema está en que para poder prestar servicios a los buques de mayor tamaño y para atender la demanda creciente se requiere de una inversión que se ha estimado en U$s 5250,000,000- Panamá ha hecho los cálculos financieros para amortizar la inversión. Para eso se va a requerir de aumentos en las tarifas de peajes. La explicación es que el ajuste lo que busca es capturar una porción importante del valor que la vía obtiene para los usuarios en razón de los ahorros que éstos logran de su utilización.

Los clientes del Canal y los gobiernos de algunos países han reaccionado negativamente aduciendo que repercutirá adversamente en la capacidad competitiva de los buques y en la capacidad competitiva de algunos productos importante para la economía de sus países Pero todos reconocen que la inversión es necesaria, Panana dice que su aporte está en infraestructura, sus recursos naturales y su posición geográfica. El saldo lo tienen que aportar las navieras y los dueños de carga. Panamá está segura que la reacción de los países es eminentemente emocional y que no se van a materializar los riesgos que señalan y por lo tanto, sigue adelante con el proyecto.

Costoso rejuvenecimiento El 22 de octubre de 2006. se llevó a cabo un referéndum para ampliar el Canal de Panamá. Aunque la participación de a ciudadanía apenas llegó al 45 por ciento, cerca de un 80 por ciento aprobó la ampliación de la obra. La idea es construir nuevas esclusas de 427 metros de largo por 55 metros de ancho. De esa forma, Panamá incrementará su participación en el comercio, mundial del 5 l 10 por ciento. De concretarse el proyecto. este estaría terminado un 2014. Los críticos no se guardaron sus opiniones y aseguraron que el plan requiere de alto costo qua podría agudizar la crisis social y económica del país.

En cambio el presidente Martín Torrijos sallé al paso de los detractores y afirmó que la obra le permitirá hacer de Panamá en mejor país, con menos pobreza y menos desigualdad social. Durante la construcción del Canal, cuya inauguración su produjo en 1914, por lo menos 25,000 trabajadores murieron victimas de las enfermedades tropicales y de las severas condiciones del terreno.

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Belleza Natural de Turquia Pamukkale Paraiso de Algodon Turismo Turquia

“El Castillo de Algodón” (Pamukkale) es una de las zonas naturales más increíbles del mundo. Se encuentra, junto al yacimiento de Hierápolis a una media hora de Denizli.  Pamukkale es conocido internacionalmente por sus fuentes termales. Desde época antigua, millares de personas han peregrinado hasta estas fuentes, de una belleza increíble, en busca de remedios para sus enfermedades. Las capas de cal tomaron formas indefinibles que en conjunto, forman un increíble espectáculo visual.

Yacimientos arqueológicos:
El yacimiento arqueológico de Hierápolis guarda los Baños Romanos, convertidos en iglesia durante el periodo bizantino, las Termas, restauradas y convertidas en museo y el Teatro, la construcción mejor conservada de todas. Cada una de ellas cuenta una historia, son pequeñas obras de arte que han quedado como testimonio del paso del tiempo y de las diferentes culturas que llegaron hasta las cálidas aguas de Pamukkale.

Los movimientos tectónicos que tuvieron lugar en la depresión de la falla de la cuenca del río Menderes no sólo causaron frecuentes terremotos sino que también ocasionaron la aparición de numerosas fuentes de aguas termales. Fueron esas aguas, con su alto contenido en minerales — creta en particular — las que crearon Pamukkale.

Belleza Natural de Turquia Pamukkale Paraiso de Algodon Turismo Turquia

Además de algún material radioactivo, el agua contiene grandes cantidades de bicarbonatos y calcio que producen la precipitación de bicarbonato de calcio. Cada segundo brotan de estas fuentes 250 L de agua, dando lugar a la precipitación de 2,2 g de creta por cada litro de agua o 0,55 Kg. de creta por segundo.

Estas formaciones también adquieren el aspecto de terrazas de travertino en forma de medialuna que contienen una capa de agua poco profunda dispuestas en el tercio superior de la ladera formando escalones, que oscilan de 1 a 6 metros de altura, o estalactitas que sostienen y unen estas terrazas.

Junto con Hierápolis, Pamukkale, está declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1988. Sólo unos pocos lugares en el mundo se le parecen, como las fuentes termales de Mammoth, en el Parque Nacional de Yellowstone, en los Estados Unidos, y Huanglong en la provincia china de Sichuan, (otro lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco ).

Otra cascada similar es la de Hierve el Agua en San Isidro Roaguía en el estado de Oaxaca, México, en el continente americano, según los expertos Hierve el agua y utilizaron para llenar las piscinas de los hoteles y se vertieron aguas residuales justo sobre el monumento, de ahí que adquiriera un tono parduzco Pamukkale son las únicas dos joyas de este tipo en todo el mundo.

Antes de ser declarado Patrimonio de la Humanidad, Pamukkale estuvo muy descuidado durante las últimas décadas del siglo XX, época en la que se construyeron hoteles en lo alto del lugar que destruyeron parte de los restos de Hierápolis.

Las aguas termales de las fuentes se utilizaron para llenar las piscinas de los hoteles y se vertieron aguas residuales justo sobre el monumento, de ahí que adquiriera un tono parduzco; además, se construyó una rampa de asfalto para acceder a la parte principal.

Lugares Fantásticos y Misteriosos del Mundo Valle de Piedras México

LUGARES BELLOS, MISTERIOSOS Y FANTÁSTICOS DEL MUNDO ANTIGUO

lugares maravillosos del mundo

UN LUGAR MARAVILLOSO EN MÉXICO
EL VALLE DE LAS PIEDRAS ENCIMADAS:

Este fantástico lugar se encuentra en el municipio de Zacatlán, estado de Puebla, y como ocurre tan a menudo con muchas bellezas naturales del mundo, quizá por estar éstas fuera de las rutas más concurridas o en parajes inaccesibles, este valle mexicano, con sus fantásticas y caprichosas formaciones de roca volcánica, permaneció ignorado durante mucho tiempo. Sólo en épocas relativamente recientes despertó la curiosidad y el interés de la gente: de los habituales buscadores de bellezas naturales y de los científicos ocupados en las ciencias geológicas.

Es un amplio valle (una antigua estructura de rocas volcánicas del terciario), situado a la considerable altura de 2500 m.  y enmarcado por una serie de montañas cuya altitud rebasa los 2.700 metros. Este es el escenario en el que se encuentran las curiosas piedras encimadas. En este alto valle, unas condiciones, climáticas muy particulares han creado un paisaje asimismo particular, pues por los vientos alisios que llegan desde el Golfo de México y las grandes lluvias se ha formado un denso bosque de pinos y encinas en donde predominan los helechos.

El bosque se encarama por las laderas y encuentra su mejor habitat en las zonas más altas, mientras que en las lomas de la parte baja lo que impera es un verde y extenso pastizal. Pastos y bosques otorgan al paisaje una nota de perenne verdor, entre el cual destaca la impresionante presencia, gris, parda y ocre, de esas grandes masas de roca, a menudo orladas de líquenes y de musgos multicolores y que parecen los petrificados habitantes de un mundo extraño, distinto al nuestro.

El viajero que llega por primera vez a este lugar, sobre todo si es español o si se trata di alguien que no lo sea pero que conozca bien las bellezas naturales de España, no puede menos de establecer al instante una compa ración entre este Valle de las Piedras Encimadas y la Ciudad Encantada de Cuenca, en la provincia española del mismo nombre. Y en efecto, la similitud es evidente. En ambos sitios, la acción de los elementos exógenos, a lo largo de miles de años y sobre unas rocas antiquísimas, ha creado un paisaje de piedra que ni la más exuberante fantasía de los hombres hubiera podido crear.

Porque lo cierto es que la contemplación de esas extrañas formaciones del valle mexicano abre los más amplios campos a la fantasía de todo observador que sea capas de percibir ese mudo mensaje que llega de tan remotas lejanías. Algunos, los menos desde luego, han llegado a suponer que su origen obedece a causas sobrenatural.

Gracias a esta erosión, las piedras de origen sedimentario y con estratos de distinta composición o naturaleza se fueron gastando poco a poco pero día tras día, lo que forzosamente había de dar lugar a un desgaste alternativo, según la particular naturaleza de dichos estratos (formándose con ello una serie de láminas superpuestas y claramente diferenciables), o también a un desgaste en la parte inferior, quedando únicamente la piedra de arriba, a modo de sombrerete, sobre una columna pétrea que a veces era de una increíble estrechez. Pero en los dos casos siempre quedan piedras dispuestas unas encima de otras. De ahí ese nombre de “piedras encimadas” que se ha dado a las que se encuentran en este lugar.

Todas esa gigantescas masas rocosas —las hay que alcanzan 15 metros de altura y hasta cuatro de diámetro en la base— presentan una gran, variedad de formas, algunas de ellas con manifiesta semejanza con personas, animales o cosas. Así se ven bloques en forma de gigantescos hongos, otros recuerdan un rostro humano, unos parecen animales, otros incluso un grupo de animales, los hay que evocan la silueta de un torreón o de un castillo, etc. Y los hay también cuya forma no recuerda nada, no sugieren la idea de ningún ser viviente ni de cosa alguna concreta e inanimada; son formas raras, caprichosas, pero tan singularmente extrañas y fuera de lo corriente que en eso mismo, en su insólita e inverosímil presencia, encierran todo el interés y atractivo que despiertan.

La gente, como suele suceder en casos parecidos, ha puesto nombres, con certero sentido de la observación, a muchos de esos bloques; el nombre del animal o de la cosa que la forma del bloque les ha sugerido. Y con tales denominaciones, que pronto echaron honda raíz en el acervo popular, se conocen hoy muchas de esas famosas piedras encimadas.

El valle, aunque famoso exclusivamente por ser esa especie de museo natural de una actividad geológica tan antigua, es también una importante reserva forestal, pues aquí se encuentran, en un ambiente ideal y debidamente protegidos por tratarse de un parque nacional mexicano.

El Valle de las Piedras Encimadas sigue siendo una maravilla de la naturaleza. Una maravilla que empezó a formarse en el subsuelo hace milenios, asomó luego a la superficie y ahora, sólidamente hincada en ella, parece contarnos una larga y bella historia geológica y decirnos cuan inmenso, infinito, es el devenir de esa tierra en que vivimos.

Todas esas piedras, con unas formas que a veces nos recuerdan cosas de nuestro mundo y con otras que, al no recordarnos nada, parecen un poco de otro universo, son como un símbolo de eternidad. Y lo mismo cuando se las entrevé, difusas y borrosas, entre las nieblas bajas, como cuando se yerguen y destacan vivamente bajo la luz del sol, con el húmedo brillo de los líquenes y de los musgos con los que se envuelven y se adornan, dan siempre la sensación de que tienen vida, una vida extraña y misteriosa como su apariencia, y de que nos transmiten, día tras día, el silencioso mensaje de un mundo convulso y remoto que nunca conocimos…

LISTA DE LOS ENLACES
Ruinas de Machu Pichu
La Ciudad Prohibida
El Kremlin
Petra
Monte Rushmore
Isla de Pascua  
La Pirámides de Egipto

El Taj Mahal 

El Partenón

Fuente Consultada: Maravillas del Mundo Tomo 10 Editorial SALVAT.

Lugares Enigmaticos del Mundo Antiguas Ciudades Misteriosas Pueblos

LUGARES ENIGMÁTICOS DEL MUNDO ANTIGUO: CIUDADES Y OBRAS MISTERIOSAS

Lo gigantesco de las construcciones, sumadas a la perfección en la calidad de la mano de obra, con materiales que muchas veces ni siquiera se encuentran cerca de la zona, hace volar la fantasía de los investigadores y estudiosos de estas antiguas civilizaciones y suponer que todo esto es obra de seres avanzados tecnológicamente, que habitan en otro planeta y que alguna vez han visitado nuestro hogar.

El profesor de Antropología de la Universidad Central Estatal de Connectitud, llamado Kenneth Feder, explica lo siguiente al respecto: “La arqueología consiste en el estudio de las formas de vida de los tiempos antiguos a través de la recuperación de los objetos materiales desechados, perdidos o simplemente legados por las personas del pasado. ¿Dejaron esos supuestos antiguos visitantes extraterrestres algún vestigio de sus enseres que pudiera ser hallado por los arqueólogos de hoy en día?

La respuesta es un rotundo no. Los arqueólogos no han hallado piezas de platos voladores escondidas en las pirámides de Egipto, ni existen aparatos de comunicación desechados o alijos de armas enterrados en las tumbas de los faraones o escondidos en templos prehistóricos. ¿Es posible que los extraterrestres fueran tan cuidadosos con su cultura material que nunca arrojaron, perdieron o tiraron un solo objeto? No es probable. Existe una explicación mucho más sencilla y plausible para la falta absoluta de cualquier prueba clara que confirme su presencia: nunca estuvieron aquí.

La mayoría de las pruebas esgrimidas por los defensores de la hipótesis de los antiguos visitantes consisten en algunos objetos y monumentos muy sofisticados hallados en determinados yacimientos arqueológicos. Su razonamiento es que eran elementos demasiado avanzados, elaborados o complejos para haber sido el producto de la simple imaginación, inteligencia y potencia muscular humanas.

Pero eso es un absurdo insultante. De hecho, no es necesario suponer la presencia en la Tierra de unos seres alienígenas muy avanzados para explicar los logros de nuestros antepasados. Nuestros ancestros eran capaces de desarrollar lo que los vestigios arqueológicos muestran: una arquitectura refinada y monumental, calendarios, matemáticas, metalurgia, lenguaje escrito y complejos sistemas agrícolas.

No existió un “Cuerpo de Paz” extraterrestre que situó a la humanidad en la senda hacia la civilización. Hoy en día, una ciencia arqueológica rica y emocionante arroja luz de forma concienzuda sobre las historias de los antiguos habitantes de la Mesopotamia, los mayas, los egipcios, los aztecas, los incas, los pobladores del valle del Indo y todos los demás.

Son historias repletas de personajes históricos identificables (y completamente humanos) que libraron batallas, planificaron ciudades, excavaron canales, construyeron enormes monumentos y crearon civilizaciones. Las aseveraciones de que nuestros ancestros fueron visitados, inspirados o aleccionados por unos E. T. de épocas antiguas no son más que fabulaciones trilladas e innecesarias.”

Famosos Edificios del Mundo Opera House Teatro en Sidney Australia

Famosos Edificios del Mundo:Sidney House

Sydney Opera House: Un monumento a las artes

Situado en Bennelong Point, precisamente donde se emplaza el puerto de Sydney, y acompañado por un conjunto vegetal formado por un bellísimo parque en armonía con el puente Harbour se encuentra el conocido Sydney Opera House, un edificio que combinado con el escenario en el que se encuentra ubicado, conforma la principal imagen icónica de Australia. 

Famosos Edificios del Mundo

Es en realidad uno de los más característicos y famosos edificios del siglo XX, y al mismo tiempo uno de los centros dedicados al arte más reconocidos, sobre todo en el ámbito del teatro y la música.

La construcción, que sin lugar a dudas es una de las imágenes más reconocibles del mundo moderno, posee un aspecto cuyo techo permite al espectador evocar los barcos a vela, y al contemplarlo desde lejos nos brinda la sensación de que se encuentra flotando sobre el mar.

A mediados del siglo XX, precisamente hacia el final de 1950, el gobierno de New South Wales decidió construir un edificio diferente, una especie de monumento al arte, en el que se incluían una serie de salones destinados a la presentación de obras, conciertos y exposiciones artísticas. Para lograrlo, las autoridades crearon un fondo de dinero especial para financiar la obra, al mismo tiempo que se desarrolló un concurso para hallar su diseño.

Finalmente fue elegido el diseño del prestigioso arquitecto danés Jorn Utzon, aunque el proyecto consistía en un verdadero desafío para las capacidades que en aquella época disponía la ingeniería. Por ello, Utzon debió solucionar algunos inconvenientes que presentaba el proyecto, entregando la idea finalizada en 1961, cuando logró resolver los problemas que presentaba la construcción de un techo en forma de velas.

No obstante, en varias ocasiones la construcción del Opera House estuvo a punto de ser suspendida, debido a los enormes gastos que provocó al gobierno. Ante la negativa obtenida por Jorn Utzon de los inversores, que deseaban disminuir los gastos, el arquitecto decidió que lo mejor sería abandonar el proyecto.

Pero la construcción del Opera House no se detuvo allí, ya que Utzon fue inmediatamente reemplazado por diversos profesionales, retomando la obra en 1973. Por supuesto que Utzon siempre ha sido reconocido como el único creador de la obra, por lo que en la actualidad y después de que fuera inaugurado, el hall de recepción del edificio mantiene los parámetros de la visión original del arquitecto, por lo que ha sido llamada la Sala de Utzon.

El Opera House de Sydney, que ha sido reconocido como Patrimonio Mundial en 2007, posee alrededor de 1000 ambientes, además de incluir 5 teatros, 5 estudios de ensayo, 2 salas principales, 4 restaurantes, 6 bares y una gran cantidad de tiendas en las que se puede hallar una importante variedad de souvenirs.

Por otra parte, la construcción demandó una inversión de más de 102 millones de dólares, a fin de poder cubrir los costos que demandó el edificio, el cual posee una superficie de 185 x 120 metros, y sólo para la construcción del techo se han necesitado un millón de tejas.

Anualmente se desarrollan en el lugar un promedio de 3000 eventos artístico a los cuales asisten personas de todo el mundo, no sólo para disfrutar de las actividades que se brindan en el complejo, sino también para conocerlo y contemplarlo más allá de las propuestas que se ofrecen en el lugar.

Catedral de Notre Dame Historia de su Construccion Pasear en Paris

Historia de la Catedral de Notre Dame: Un lugar místico y gótico

Sin lugar a dudas, al mencionar Notre Dame solemos asociar el lugar con el mítico personaje de la novela de Víctor Hugo aparecida en el año 1831. Su nombre era Cuasimodo y con su aspecto abominable, ya que era un hombre jorobado, con un solo ojo y de apariencia similar a la de un monstruo, causaba en la zona cercana a la Catedral de Notre Dame el espanto de quienes transitaban por el lugar.

Lo cierto es que el personaje en cuestión poseía grandes virtudes, y a través de su bondadoso corazón y su heroísmo, el autor Víctor Hugo intentó plasmar en letras que la dignidad del hombre trasciende lo feo y lo grotesco.

Para instalar al personaje, el autor decidió optar por centrar la historia en la Edad Media, eligiendo como escenario la Catedral de Notre Dame de París, seguramente por su exuberante arquitectura gótica, que la convirtieron en una de las más bellas e intrigantes construcciones humanas. Por todo ello, es considerada la iglesia más conocida de París, y al mismo tiempo la obra más representativa del estilo gótico.

Ubicada en el llamado IV distrito, su construcción que fue basada en un proyecto iniciado por Maurice de Sully, se extendió por casi 200 años, ya que comenzó a ser construida en el año 1163 y logró ser finalizada en 1345. Desde el momento de su creación, su función fue homenajear a María, Madre de Jesucristo, por lo que fue elegido el nombre Notre Dame que significa Nuestra Señora.

Uno de los puntos fundamentales que seguramente la hacen más bella es su emplazamiento, siendo que se halla ubicada en la pequeña Isla de la Cité en París, en Francia, bordeada por las aguas del río Sena y acompañada por un conjunto de jardines majestuosos, que brindan un marco místico a la imponente edificación.

Aquel emplazamiento no siempre estuvo dedicado a Notre Dame, aunque lo cierto es que según la historia, el espacio siempre se mantuvo ligado a los cultos religiosos, ya que uno de los primeros asentamientos estuvo a cargo de los celtas, quienes solían celebrar en el lugar sus ceremonias religiosas.

Al trascurrir los años, fueron los romanos quines se apoderaron del lugar y construyeron un templo a través del cual poder expresar su devoción al dios Júpiter. Posteriormente, cerca del año 528 DC, el lugar albergó a la que ha sido considerada la primera iglesia cristiana de París, denominada la Basílica de San Esteban, y construida en base a un proyecto de Childeberto I.

Los años siguieron sucediéndose, y la iglesia fue reemplazada por un nuevo templo románico, el cual permaneció en el lugar hasta el año 1163, momento en que se decidió comenzar con la construcción de la Catedral de Notre Dame.

Aquella nueva estructura edilicia debía responder a una serie de cánones impuestos por el Obispo Maurice de Sully, que se había propuesto la construcción de un templo que permitiera representar los valores de la iglesia y que se ajustara a los parámetros arquitectónico de la época. Por ello, se decidió que el estilo gótico debía ser la base fundamental de obra, ya que el mismo permitiría resumir el poder de la iglesia en la sociedad, y su dominio sobre las ciudades.

Quizás por ello es que muchos historiadores consideran que la Catedral de Notre Dame fue en realidad un símbolo de poder que trascendió y dejó en un segundo plano a la función específica que debe tener un templo, restándole incluso importancia a la fe de los hombres.

Por supuesto que el proyecto de dimensiones más que ambiciosas fue muy bien recibido por una gran porción de la sociedad, e incluso el rey Luis VII brindó todo su apoyo y aportó importantes sumas de dinero para la continuación de la obra.

Es importante mencionar que la construcción de la Catedral trascendió a la vida de muchos de sus iniciadores, ya que como mencionamos se extendió por casi dos siglos. Por ello, durante todo el largo proceso de edificación, una gran cantidad de arquitectos fueron parte del proyecto, y si bien cada uno se ciñó a las características originales planteadas por el Obispo Maurice de Sully, lo cierto es que cada uno dejó su propia marca, lo que actualmente nos permite entender las diferencias estilísticas que presenta el edificio.

Durante el inicio del siglo XIII se construyeron además, de forma simultánea, un conjunto de templos alrededor de la Catedral de Notre Dame, entre las que se encontraban la Catedral de Chartres, la Catedral de Reims y la Catedral de Amiens, todas en base a los parámetros del estilo gótico.

Notre Dame fue finalizada en 1345, no obstante posteriormente se llevaron a cabo diversos trabajos de restauración y modificación. El más notable de ellos fue el realizado por Eugène Viollet-le-Duc y Jean-Baptiste-Antoine Lassus en 1846, que entre otras cosas posibilitó el aislamiento del templo principal, luego de que se derribaran las construcciones que se situaban a su alrededor.

Hoy Notre Dame es uno de los lugares más visitados por turistas que llegan desde todas partes del mundo con el objetivo de maravillarse ante la creación del arte humano, y porqué no a fin de imaginar a Cuasimodo en lo alto de la torre de la Catedral, que alguna vez fue suya.

Monasterio El Escorial San Lorenzo Historia de su Construcción Madrid

Historia del Monasterio El Escorial: Un bosque y un monasterio con mucha historia 

Con una pequeña superficie en la que sólo conviven un total de 15.108 habitantes, el municipio madrileño El Escorial es uno de esos lugares en el mundo que suele atrapar la atención de miles de turistas, que a penas llegados a la región quedan totalmente encandilados por la belleza arquitectónica e histórica, envuelta por la inmensidad de la hermosura natural. 

Perteneciente a la comarca de la Cuenca del Guadarrama, la comunidad se encuentra ubicada en la zona noroeste de la región, con un emplazamiento más que atractivo, ya que se sitúa cercana a la vertiente meridional de la majestuosa Sierra de Guadarrama y es atravesada por el río Aulencia, y sólo mantiene una distancia de 46 kilómetros de la ciudad de Madrid.

Monasterio Escorial

Monasterio Escorial en España

Según los datos históricos, no existe a ciencia cierta una verdad absoluta acerca de su nombre, aunque la teoría más citada suele ser aquella que señala que el mismo es un derivado de la palabra “escoria”, que etimológicamente significa depósito de residuos de fábricas metalúrgicas.

Lo cierto es que a pesar de ello, no existen documentos que certifiquen la existencia histórica de este tipo de instalaciones en aquella comunidad, con lo que la teoría suele perder fuerzas, en confrontación con otras, como aquella que señala que el nombre de El Escorial deriva de la palabra “escuridad”, término que se empleaba en la antigüedad para “oscuridad”, y que guardaría relación con los bosques oscuros y húmedos que existen en el lugar.

Interior del Monasterio Escorial

Más allá de ello, y de acuerdo a los documentos históricos, El Escorial se transformó en un espacio apto para el asentamiento a finales del siglo XI, con la llegada de los primeros campesinos durante la época de la Reconquista por la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia, que generó un profundo proceso de repoblación cristiana.

Fue durante la segunda mitad del siglo XVI, que Felipe II eligió aquel pequeño poblado para llevar a cabo la construcción de un monasterio, a fin de conmemorar la Batalla de San Quintín.

De esta manera, allí se emplazó el majestuoso Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, posibilitando a partir de ese momento que se generara un entorno urbano y natural, que con el tiempo daría lugar al nacimiento de un nuevo municipio. Por otra parte, el pueblo fue declarado “villa”, con lo que se independizó de Segovia, logrando un crecimiento económico y social realmente significativo.

Así fue que durante las últimas décadas del siglo XVI se erigieron en el lugar una importante cantidad de edificaciones de gran belleza arquitectónica, entre las que se incluyeron el Hospital Real, la Casa Consistorial, la Iglesia de San Bernabé, además de la construcción de calles, plazas y su embelleciendo con fuentes de agua.

No obstante, a pesar del gran crecimiento de la región, el desarrollo permanente de El Escorial se vio comprometido cuando en el siglo XVIII se generó un pleito entre los monjes del Monasterio y las autoridades municipales, que llegó a niveles impredecibles, por lo que debió intervenir la Corona.

Ante esta controversia, el rey Carlos III decidió que lo mejor sería estructurar un nuevo marco territorial, segregando de esta forma parte del término de El Escorial, y posibilitando la creación y fundación de lo que actualmente se conoce como el municipio de San Lorenzo de El Escorial.

Con la llegada del siglo XIX, El Escorial se extendió territorialmente, luego de que incorporara a una serie de pequeños municipios que sufrieron las consecuencias de la despoblación, como fue el caso de Navalquejigo y Peralejo, entre otros.

Posteriormente, el lugar se convirtió en una de las comunidades más visitadas por los turistas de todo el mundo, luego de que en 1861 se inaugurara la estación de ferrocarril de El Escorial. Por supuesto su economía pudo experimentar un importante progreso, pero esto se registró más aún con la llegada de la Fábrica de Chocolates Matías López, que posibilitó la creación de fuentes de trabajo a nivel local.

Monasterio Escorial

Hoy, El Escorial es uno de los territorios protegidos por la Comunidad de Madrid, después de que fuera declarado como Bien de Interés Cultural, debido a la importancia histórica que posee cada uno de los rincones de la localidad, por lo que actualmente es denominado Real Sitio de El Escorial.

Asimismo, la UNESCO decidió en 1984 declarar al monumento llamado la Casita del Príncipe como Patrimonio de la Humanidad, protegiendo de esta forma y para siempre un espacio que nos relata una parte importante de la historia.

Lugares Sagrados y de Culto Grandes Monumentos de Piedra Antiguos

LUGARES SAGRADOS Y DE CULTO DEL MUNDO ANTIGUO – MONUMENTOS HISTÓRICOS –

A LA HORA DE causar impresión entre los propios súbditos, los enemigos potenciales o simplemente las generaciones futuras, los pueblos han recurrido de manera insistente a lo largo de los siglos a la creación de estatuas y otros monumentos de enormes dimensiones, muchos de los cuales han generado incluso todo tipo de leyendas acerca de su supuesto origen divino o mágico. No cabe duda de que el tamaño ha dado siempre excelentes resultados siempre que ha ido asociado con el más poderoso de todos los símbolos, el propio rostro o cuerpo humano.

Cualquier busto o escultura de cuerpo entero de unas dimensiones superiores a lo normal es portadora de un mensaje tan sugerente como espectacular en quien la contempla. En ese sentido, las célebres efigies esculpidas de MountRushmore (Estados Unidos) se inscriben en la antiquísima tradición a la que pertenecen el buda gigante de Bamiyan(Afganistán), la gran esfinge de Guiza, y los Colosos de Memnón, en Egipto, o las cabezas gigantes de los olmecas, en México, esculturas todas ellas de gigantescas dimensiones a las que, con independencia de que representen una figura histórica o ficticia, les une un mismo sentimiento de poder y misterio.

La contundencia de la imagen descansa en gran parte en el hecho de que se pueda ver desde lejos, y en ello influyen tanto el tamaño como la ubicación. Los Colosos de Memnón, al igual que el buda de Bamiyan, constituyeron en su momento reafirmaciones del poder político o religioso visibles a gran distancia.

En muchos casos, el monumento se levanta en lo alto de una colina para así aumentar todavía más su visibilidad. Tal es el caso de La Turbie, situada en lo alto de una colina desde la que se tiene una espléndida vista del Mediterráneo, subrayando así ese inequívoco mensaje de poder del ejército romano y el mismo Augusto que subyace en este monumento conmemorativo.

Fila de estatuas de la isla de Pascua dispuestas sobre una plataforma ritual. Estas estatuas, que en su origen llevaban ojos engastados, ilustran a la perfección el poder evocador de la forma humana. Se cree que los habitantes de la isla las erigieron en memoria de sus antepasados.

Además de su estudiada visibilidad y sus enormes dimensiones, algunos de estos monumentos presentan un tercer rasgo característico no menos estudiado: son monolíticos. Con ello, se refuerza todavía más la impresión de poder sobrehumano ante la dificultad extrema de dar forma y mover un bloque de piedra o un objeto de metal de tamañas dimensiones. En este aspecto, el coloso de Rodas, una de las siete maravillas del mundo, constituye un excelente ejemplo, pues no en vano su condición de maravilla radicaba precisamente en el reto técnico que representaba fundir a pie de obra las diferentes secciones de la estatua.

No menos intenso es el sentimiento de admiración que provocan aún hoy en día los grandes monumentos monolíticos de la antigüedad, como el Gran Menhir partido de la Bretaña, con un total de 280 toneladas de peso, o la imponente estela de Aksum, en Etiopía, que con sus cerca de 500 toneladas de peso es la más grande jamás construida. Monumentos ambos que sin embargo quedan empequeñecidos al lado del impresionante obelisco de granito que se ha conservado, inconcluso, en las canteras de Asuán, al sur de Egipto, que una vez erguido habría alcanzado el increíble peso de 1.150 toneladas. Así, se puede decir que, de igual modo que la estela de Aksum es el mayor monolito jamás erguido, el obelisco de Asuán es el mayor jamás concebido.

En cada uno de los casos, los artífices de dichos monumentos debían ser capaces no sólo de tallar el monolito de la cantera, sino también de transportarlo hasta el emplazamiento definitivo, cubriendo en ocasiones distancias más que notables, a veces incluso por barco. El tamaño de estos bloques de piedra llega a ser tan descomunal que los arqueólogos no acaban de entender cómo se pudieron erigir en su momento sin la ayuda de la tecnología moderna. No cabe duda de que también provocaron sensación entre las gentes que los vieron erigir, para quienes estos monumentos eran símbolos, nc exentos de cierto halo de misterio, del poder y el profundo conocimiento de sus artífices. A su manera, fueron vehículos de propaganda tan costosos como efectivos.

El poder de las imágenes colosales suele asociarse en muchas ocasiones con lo sagrado, y de hecho muchos de estos monumentos eran profesiones de fe a la par que de poder. Tal era el caso del buda de Bamiyan, el coloso de Rodas o la Gran Esfinge de Guiza, monumentos todos ellos con un claro trasfondo religioso.

Lo mismo ocurre con las estatuas de la isla de Pascua, representaciones de unos antepasados cuya intercesión era indispensable a la  hora de garantizar el bienestar de sus respectivos descendientes, así como con las célebres líneas de Nazca, en la región desértica del sur de Perú, que representan desde simples vías procesionales a pájaros, peces o monos, y que sin duda debían de tener algún tipo de significado para aquellos destinados a contemplarlas desde lejos, dioses o chamanes, en ningún caso simples mortales.

MUCHOS MONUMENTOS megalíticos son un misterio para el hombre moderno. Arqueólogos de todas las épocas intentaron determinar el objetivo con que se construían. Era una dura tarea mover piedras tan enormes, lo que hace pensar que el trabajo perseguía un fin significativo. Podía tratarse de moradas, templos, tumbas o incluso de enormes calendarios. Siguiendo el movimiento de los planetas, los hombres podían comprender el curso de las estaciones. Como los pueblos primitivos eran tan dependientes de las cosechas, las celebraban con rituales y ceremonias. Es muy probable, pues, que estos lugares fueran sagrados.

INTERPRETAR STONEHENGE
Muchos expertos consideran que el vasto monumento de piedra de Stonehenge era a la vez un observatorio y un templo. El motivo es la posición que ocupa una gran piedra, conocida como Talón de Piedra, de ó m de altura y 30 toneladas de peso. Cuando se levanta el sol del solsticio de verano (aproximadamente el 22 de junio), el día más largo del año, incide sobre el Talón de Piedra y proyecta una larga sombra que se desplaza lentamente hacia el centro del monumento. Esto sugiere que Stonehenge fue construido según pautas astronómicas y que tenía una finalidad religiosa.

DATACIÓN DE STONEHENGE
La leyenda cuenta que el mago Merlín trajo las piedras de Stonehenge desde Irlanda en los tiempos legendarios del Rey Arturo (h. s. V a.C.). Los expertos saben que el monumento es más antiguo. Fue construido en tres etapas y comenzado alrededor del 3100 a.C. Stonehenge, pues, es más antiguo que las pirámides de Egipto.

LAS DOS PRIMERAS ETAPAS La primera etapa fue la excavación de una especie de zanja circular. Unos miles de años después, durante la segunda etapa, se erigieron dos círculos concéntricos de piedra en medio del monumento principal. Allí habrían más de 80 gruesos bloques de una piedra volcánica llamada “piedra azul”. Se trata de una especie de diorita cristalina que, al parecer, procede de los montes Preseli (Gales), a 217 km de Stonehenge. Probablemente las casi cinco toneladas de piedra fueron traídas en embarcaciones.

TERCERA ETAPA
La tercera etapa de la construcción comenzó alrededor del 2000 a.C. Las piedras azules fueron reemplazadas por 80 enormes bloques centrales. Son las piedras aún visibles en nuestros días. Provienen de las colinas de Marlborough, y sin duda fueron mucho más difíciles de transportar que las piedras azules, ya que cada una de ellas pesa unas 50 toneladas y tuvieron que ser enteramente trasladadas por tierra. Muchas de ellas están dispuestas en anillo. Había cinco “trilitos”, formados por dos piedras verticales con una horizontal encima, situados en el interior del anillo. En la actualidad sólo quedan tres “trilitos”.

OTROS MONUMENTOS U OBRAS DE PIEDRA
Monumento a Caballo Loco. Custer, Da-kotadel Sur, EEUU.

Situado a 27 kilómetros del monte Rushmore. Se trata de un homenaje a los indios norteamericanos, tallado en el granito del monte Thunderhead. Este colosal proyecto, que una vez terminado será la estatua más grande del mundo, lo inició en 1947 el escultor Korczak Ziolkowski, que trabajó como ayudante de Gutzon Borglum en el monte Rushmore. El emplazamiento fue elegido en 1940 por el propio Ziolkowski y por el hijo del personaje homenajeado, el jefe Caballo Loco, que derrotó al general Custer en Little Big Horn en 1876, y fue asesinado al año siguiente por un soldado norteamericano, durante una tregua.La escultura representa a Caballo Loco montado en un poni, y cuando esté terminada medirá 170 metros de altura y 195 de longitud.

Gateway Arch, San Luis, Missouri, EE UU.
Este gigantesco arco catenario, construido en 1966 a orillas del río Mississippi, simboliza la situación de San Luis, como puerta de paso al Oeste. Se trata de un arco de doble pared de acero, diseñado por Eero Satinen y de 200 metros de altura. La pared exterior es de acero inoxidable, de 6 mm de grosor; la interior, de acero dulce, de casi 1 cm de grosor. El hueco entre ambas está relleno de hormigón por la parte inferior y de material celular por la superior. La sección transversal del arco es un triángulo equilátero hueco, en cuyo interior funcionan ascensores que conducen a una plataforma de observación instalada en lo alto.

Columna de San Jacinto, cerca de Houston, Texas, EEUU.
Esta columna de 173 metros es la más alta del mundo. Se construyó entre 1936 y 1939, a orillas del río San Jacinto, para conmemorar la batalla que tuvo lugar allí en 1836 entre los téjanos mandados por Sam Houston y las tropas mexicanas. La columna es de hormigón, revestido de mármol color crema. Su base es un cuadrado de 14 metros de lado, pero se va adelgazando hasta medir sólo 9 metros de lado en la plataforma de observación. En lo alto de la columna hay una gigantesca estrella que pesa casi 197 toneladas.

Muralla de Adriano, Cumbria y Northumberland, Inglaterra.
La principal defensa con que contaban los romanos establecidos en Gran Bretaña para resistir las invasiones de los belicosos pictos y escoceses del norte era la muralla construida entre 122 y 130 por orden del emperador Adriano, que va desde el estuario del Solway, al oeste, donde está hecha de tierra, hasta el del Tyne, en el este, donde es ya una estructura de piedra gris de hasta 4 metros de altura. A lo largo de sus 118 kilómetros de longitud había fuertes, castillos y atalayas, atendidos por unos 18.000 soldados.

Por el lado norte, la muralla estaba reforzada por un foso de 8 metros de altura y casi 3 de profundidad. Por el lado sur había un vallum, o zanja de fondo llano, de 6 metros de anchura, flanqueada por paredes de tierra de 3 metros de altura, que servía como carretera. Los romanos abandonaron la muralla en 383, cuando Roma fue atacada por los godos, pero aún se conserva una parte considerable, así como 17 fortificaciones, entre ellas el fuerte de Vercovium, cerca de Housesteads, que se mantiene en muy buenas condiciones.

Stonehenge, llanura de Salisbury, Wiltshire, Inglaterra.
La construcción de este monumento megalítico comenzó hacia el año 3500 a.C, antes que las pirámides de Egipto, y se prolongó durante unos 1.500 años. Probablemente, sirvió siempre como lugar de culto, para celebrar rituales religiosos de algún tipo, pero también es posible que se utilizara como observatorio astronómico.

La estructura definitiva, cuyas ruinas podemos contemplar hoy día, constaba de un círculo de monolitos de casi 5 metros de altura y hasta 26 toneladas de peso, conectados por un dintel continuo. Dentro de este círculo había otro formado por piedras de azurita de 4 toneladas de peso, traídas desde las montañas de Preseli, en Gales, a 320 kilómetros de distancia; y en el interior de este segundo círculo, 5 dólmenes dispuestos en forma de herradura y otra herradura de piedras azules. En el centro del conjunto se encontraba la «Piedra del Altar», de arenisca verde-azulada, procedente también de Gales. Los dólmenes están formados por dos piedras verticales y una tercera a modo de dintel sobre las dos primeras, encajadas mediante entrantes y salientes tallados con gran precisión.

Fuente Consultada:
Las Setentas Maravillas del Mundo Antiguo Chris Scarre
La Historia del Mundo DK Grupo Z
El Atlas de lo Extraordinario Construcciones Fabulosas Tomo II