Historia: El Absolutismo

Historia Moderna Renovacion cientifica, grandes exploraciones marítimas, inventos

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EL PALACIO DE VERSALLES Luis XV y Luis XVI La Vida Corte Francesa

Historia de la Construcción del Palacio de Versalles – Vida De La Corte Francesa de Luis XIV

La grandiosidad y el esplendor caracterizaron todas las artes en el siglo de Luis XIV El Estado utilizaba el arte como un medio para realzar la gloria de Francia a través de la figura de su monarca, el Rey Sol, y de la decoración de sus edificios privados y públicos.

Aunque cualquier tipo de control de las ideas artísticas suele ahogar la creatividad, el arte oficial francés de la segunda mitad del siglo XVII se caracteriza por una suprema magnificencia y autoafirmación de su realidad.

Desde la invasión de Italia por Carlos VIII en 1494, Francia deseaba imitar las grandes obras del Renacimiento italiano, por lo que la influencia de los artistas de este país fue notabilísima durante todo el siglo XVI.

Italianos fueron los decoradores del palacio de Fontainebleau (a partir de 1530), y los proyectos de los arquitectos peninsulares ejercieron un decisivo influjo en los franceses.

Aunque desde 1560 puede hablarse de una escuela de arquitectos francesa, siguió recurriéndose a pintores y escultores extranjeros hasta muy avanzado el siglo XVII. Los artistas solían formarse en Italia, donde algunos se asentaron para siempre, como Claude Lorrain (1600-82) y Nicolás Poussin (1594-1665), considerados hoy como los más grandes artistas franceses de su época.

En 1627, el pintor Simon Vouet regresó de Italia a Francia, llevando consigo una versión simplificada y menos aparatosa del estilo barroco italiano. Se convirtió en el modelo de los artistas de la siguiente generación, entre ellos Eustache Le Sueur (1616-55) y Charles Le Brun (1619-90). Este último se convirtió virtualmente en dictador del arte oficial durante el reinado de Luis XIV, y su obra refleja toda la pompa y el formalismo de la vida cortesana.

palacio de versalles

Poussin tuvo menos éxito: su visita a París en 1640-42 fue poco afortunada, ya que sus cuadros austeros, ponderados y de pequeño tamaño no podían rivalizar con la moda impuesta por el Barroco. La atención de Poussin se había desplazado hacia los temas religiosos y clásicos, explorando la naturaleza de las emociones humanas en composiciones claras y sencillas.

A su juicio, la finalidad de la pintura debía ser la revelación de las verdades universales relativas a la vida y la humanidad. Desde el punto de vista tanto de su estilo como de su postura filosófica, este artista es comparable a los dos grandes dramaturgos de la época: Pierre Corneille (1606-84) y Jean Racine (1639-99).

palacio de versalles interiorLa tragedia y la comedia En obras como El Cid (1636) y Polyeucte (1643), Corneile analiza la relación entre el deber y el deseo con un lenguaje deliberadamente preciso y analítico cuyo efecto es el de reprimir la pasión.

Racine, cuya educación estrictamente jansenista le había inculcado la idea de la depravación de la humanidad y de la omnipotencia del pecado, presenta en sus obras a personajes mucho menos seguros de lo verdadero y lo falso que los de Corneille: presa de sus pasiones (que en Racine son, casi siempre, destructivas), resultan, sin embargo, capaces de analizar sus luchas internas en un lenguaje de claridad meridiana.

Tal es el caso de la representación de los celos y del amor que se hace en Fedra (1677), o del amor y el deber en Berenice (1670). La principal característica de ambos autores es la calidad formal, retórica, de sus obras. Tanto ellos como Poussin se salieron del ámbito de su propia época para aludir al hombre en general: la vigencia actual de sus obras radica precisamente en la universalidad de sus análisis de los mecanismos de la naturaleza humana.

Lo mismo cabe decir de la obra de Moliére (1622-73) (imagen) un actor-empresario cuyas comedias (entre ellas El misántropo, de 1666, o El avaro, de 1668) hacen, en realidad, un profundo análisis del ser humano. Pero ni la sociedad ni la corte parisienses podían mantenerse con una dieta de seriedad total. Las representaciones de las obras de Moliére se alargaban con ballets y mascaradas (en las que el rey solía participar). Los fuegos artificiales gozaban asimismo de gran popularidad.

Las artes en tiempos del Rey Sol Luis XIV subió al trono en 1643, cuando contaba cuatro años de edad. Al principio, su principal ministro fue Mazarino, pero, al morir éste en 1661, Luis asumió virtualmente el gobierno del país. Constituye el exponente supremo del monarca absoluto: su emblema solar, repetido hasta la saciedad en la decoración del palacio de Versalles, simboliza el convencimiento de estar dotado de autoridad divina. Durante su reinado, Francia ocupó un lugar preeminente en Europa; su poderío político y su refinamiento artístico se reflejaban en la corte que el rey dirigía con rígido formalismo y ceremonial.

Luis XIV contó con algunos ministros muy poderosos e influyentes, entre ellos Colbert (imagen), quien se encargó de organizar las artes. En este período, Francia gozó de la existencia de academias de arquitectura, música, inscripciones y danza.

La Academia de Pintura y Escultura, fundada en 1648, quedó bajo la dirección de Colbert en 1661; éste la potenció y la hizo más selecta. La concepción de las academias era italiana y contenía elementos del sistema gremial de la Edad Media. Comprendían un periodo de aprendizaje hasta la producción de una “obra maestra”, tras la cual el aprendiz se convertía en miembro de pleno derecho. Colbert estableció un sistema similar.

Se enseñaba a los artistas el estilo “oficial”. Si se ceñían a él, se les seleccionaba como funcionarios del Estado, ya fuera en calidad de pintores, escultores, joyeros o ebanistas. El estilo pictórico “aprobado” durante el reinado de Luis XIV era una versión modificada del barroco italiano. La arquitectura manifestaba las mismas influencias, muy evidentes en el esquema de reconstrucción del Louvre, sede parisiense de los reyes franceses.

La transformación del castillo medieval en un moderno palacio se realizó con gran lentitud. Las obras se extendieron desde 1546 hasta su terminación en 1674 por un equipo de arquitectos compuesto por Le Brun, Le Vau y Perrault.

Colbert, en su calidad de Director de Edificios, invitó a los principales arquitectos franceses a presentar proyectos para la fachada oriental. No obstante, todos los presentados fueron rechazados por diversas razones y, finalmente, se recurrió a la colaboración del italiano Bernini. Bernini remitió tres proyectos, que fueron descartados, uno tras otro, por considerarse que no estaban en armonía con el resto del edificio.

La visita del artista a Paris, donde su displicencia ante las realizaciones de los artistas y arquitectos franceses provocó la ira de éstos, provocó el rechazo de su tercero y último diseño y, con éste, de toda la aparatosidad del barroco italiano. La fachada este, que, por fin, se erigió, acusa el influjo del proyecto de Bernini su carácter sobrio y, al mismo tiempo, festivo, pero complementa también las demás partes del edificio, en tanto que los proyectos del arquitecto italiano tendían a restarles parte de su importancia.

Versalles, símbolo de esplendor: Miembros del mismo equipo realizaron el proyecto arquitectónico más ambicioso de la época: la transformación de los palacios de Vasalles. En esta localidad existía en un principio un pequeño pabellón de caza, que el rey utilizaba como refugio privado.

En 1661 se vestía convenientemente para alojar a toda la corte francesa. Su primer arquitecto fue Louis Le Vau (1612-70), quien, aparte de colaborar ox d Louvre, habla proyectado el gran castillo de Vaux-le-Vicomte para Fouquet, ministro de Hacienda de Luis XIV. En el castillo habían trabajado asimismo Le Brun, como decorador, y Le Nótre, como proyectista de los jardines.

Cuando, en 1661, Fouquet fue enviado a prisión por malversación de fondos, todo el equipo pasó a trabajar en Versalles. Hoy día sólo podemos apreciar el proyecto de transformación de Versalles de Le Vau a través de bocetos, ya que su obra fue destruida (a partir de 1678) por Jules-Hardouin Mansart, encargado de ampliar la fachada que da a los jardines hasta una longitud de 402 metros. La principal aportación de Mansart al interior del palacio es, sin duda, la Galería de los Espejos (1678-84). En extravagante profusión, los espejos alternan con pilares de mármol verde.

La ricamente decorada cornisa que recorre la galería sirve de soporte a trofeos dorados, y pinturas de Le Erun decoran el techo abovedado. Las mismas cualidades de inmensidad, colorido y riqueza, así como el empleo de costosos materiales, se manifiestan en el parque, en cuya realización Le Nótre estuvo asistido por todo un ejército de contratistas y obreros.

El agua y las fuentes (para las que fue preciso instalar complicados mecanismos de bombeo), las avenidas radiales y los parterres de flores, constituyen elementos importantes de un conjunto cuyo efecto general es de orden y severo formalismo. En el esquema general, la autoridad del palacio parece proyectarse hacia el exterior para dominar su entorno. En el empleo de los principios de planificación barrocos que tal esquema pone de manifiesto, Francia halló un medio para expresar su supremacía europea.

Para amueblar tantas y tan vastas estancias se requería una estricta organización de las artes decorativas. Una vez más, fue Colbert quien ofreció la solución. En 1667 creó en Gobeinos la Fábrica de Muebles de la Corona, al igual que, tres años antes, impusiera a la fábrica de Beauvais el titulo de Real Fábrica de Tapices. El negocio familiar de los Gobelin, fundado doscientos años antes, pasó a manos de la Corona en 1662 por obra de Colbert.

La fábrica de Gobelinos, cuyo director artístico era Charles Le Brun, había de albergar a pintores, maestros tejedores de tapices de alto lizo, fundidores, grabadores, labradores de piedras preciosas, mueblistas especializados en el roble y otras maderas, tintoreros, y otros obreros hábiles en todo tipo de artesanías…”. Los muebles producidos en este período eran macizos (aunque no tanto como el mobiliario de plata maciza fabricado para el estudio del rey, que pronto hubo de fundirse para hacer frente a los gastos militares).

En ellos destacaba sobre todo la marquetería (trabajo de incrustación de maderas de varios colores) y los ornamentos aplicados de bronce dorado.

Se utilizaban mucho las curvas y las volutas, así como los motivos alegóricos y antiguos. Las paredes solían cubrirse con tapices, cuya fabricación requería mucho más tiempo que una pintura y que a veces se enriquecían con hilos de oro y plata. Los suelos de los palacios se cubrían con alfombras tejidas en las manufacturas de Aubusson o de Savonnene. Semejante magnificencia no podía sobrevivir a la decadencia de la estrella de Francia ni a la muerte del Rey Sol, acaecida en 1715.

A la pompa de esta era le sucedieron la ligereza y el brillo de los colores pastel del siglo XVIII. El nuevo estilo, llamado Rococó, predomino, tanto en la arquitectura y las artes decorativas como en la pintura y la escultura, hasta que fue sustituido por el gusto neoclásico.

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

LA CORTE DE LUIS XIV DE FRANCIA EN VERSALLES

Los nobles franceses estaban en una situación difícil. Vivían tradicionalemente de la explotación de extensas propiedades rurales. Empero, el desarrollo del comercio y del artesanado llevaba a las ciudades a gran parte de los campesinos. Los que quedaban en el campo estaban sometidos al régimen servil, y debían pagar impuestos y tasas al señor. Pero la inflación disminuía el valor real del tributo pagado por los campesinos, que era fijo. Las plantaciones ya no eran lucrativas ni suficientes para todos, dado que se producía casi únicamente trigo y uvas para vino.

Habituados, por otra parte, al lujo, los nobles continuaban viviendo en castillos y manteniendo un elevado número de servidores que mal podían sustentar. Las reservas en oro de las familias se agotaban rápidamente.

Adoptábanse, por lo general, dos soluciones. La primera consistía en orientar a sus hijos hacia la carrera de las armas o hacia el sacerdocio, o, como alternativa, casarlos con hijas de ricos comerciantes. La segunda, más desesperada, era rebelarse contra el poder real, reivindicando el retorno a los antiguos privilegios de la nobleza. Pero, tras la Fronda, ese método ya parecía destinado al fracaso.

UN SOL ILUMINA A TODOS LOS FRANCESES
Luis XIV temía que las revueltas se repitiesen. Trató de transformar a la gran nobleza territorial decadente en nobleza palaciega. Especuló con la posibilidad de mudarlos a París, donde los nobles irían a vivir junto al rey, y recibían pensiones que les garantizarían todos los lujos. Inmediatamente, duques y marqueses dejarían de lado el orgullo y aceptarían de buen grado la idea.

Corte de Luis XIV en Versalles

Corte de Luis XIV en Versalles

Era precisamente lo que pretendía Luis XIV. A cambio de algunos favores tendría cerca de sí, bien controlados, a los principales personajes de la nobleza. Los carruajes comienzan a afluir al Palacio del Louvre con familias enteras de aristócratas y las pocas pertenencias que aún les restan. En poco tiempo, estuvieron allí instaladas 8.000 personas.

No hay aposentos que alcancen ni sillones suficientes para acomodar a las damas en los salones. Los cocineros no dan abasto en sus tareas, ante comensales tan numerosos como exigentes. Se impone una solución urgente: que el rey se mude con toda esa inmensa corte a otro palacio, en el que haya diez veces más habitaciones y salones. Un palacio de esas proporciones no existe. Es necesario construirlo.

—Recordad el majestuoso castillo de Fouquet —dice el ministro Colbert al rey—. Los mismos hombres que lo construyeron podrían satisfacer vuestros deseos edificando un palacio digno de vos y de vuestra corte.

—¿Quiénes son? —pregunta Luis XIV, interesado.

—Le Vau fue el arquitecto, Le Nótre planificó los jardines y Le Brun ejecutó el decorado de los interiores. —¡Que esos hombres me presenten sus proyectos! —ordena el monarca—. Si me satisfacen, podrán comenzar de inmediato las obras del palacio.

Iniciados en 1661, los trabajos no quedarían terminados ni siquiera a la muerte del rey. Unos 36.000 albañi-les y 6.000 caballos se emplearon para la construcción, cuyo precio se calculó en 70 millones de libras de oro. Escogióse para el palacio un lugar apartado de la ciudad donde Luis XIII había poseído un pabellón de caza: Versalles.

Concluida la construcción de las alas principales, el rey y la corte se instalan en el nuevo palacio. Ya resulta posible apreciar la grandiosidad de la obra: decenas de enormes salones, unidos por largos corredores y suntuosas escalinatas. Ventanas y puertas altas que permiten el paso de la luz, y una colosal galería cubierta, tapizada de espejos, para las recepciones. Por todas partes, millares de candelabros, tapices y cuadros de los más famosos artistas. No se economiza mármol, dorados ni piedras semipreciosas en la decoración.

En los jardines, hasta donde se pierde la vista hay lagos, fuentes y laberintos. Con las flores se componen diseños para gloria del soberano.

Todo responde a un mismo estilo, imponente y bien ordenado, símbolo de respeto a la nueva y poderosa autoridad de la monarquía.

La vida en Versalles se organiza en función del soberano, de quien los nobles tienen la honra de considerarse servidores. Los horarios se regulan según los hábitos de Luis XIV.

Un ceremonial estricto rige los menores gestos de Su Majestad: algunos nobles lo ayudan a lavarse y a vestirse, y luego centenares de cortesanos asisten al espectáculo de le grand lever du roi (“el gran despertar del rey”). Las reuniones con el consejo, el paseo diario por los jardines, todo es motivo para ceremonias de gran pompa. Luis XIV comienza a sentirse el monarca absoluto, admirado y temido por todos. Su egocentrismo no es sólo una política, sino una nota de su carácter.

Pintores, músicos y poetas de Francia y del exterior son atraídos a Versalles para cantar la gloria de Luis XIV, el Rey Sol. Del Sol depende la vida y todos vuelven la mirada hacia él. El palacio se convierte en el centro de la vida mundana europea, capital de las artes y de los placeres. Para estos últimos, en particular, la corte se presta admirablemente. Jóvenes marquesas y duquesas, cansadas de sus viejos maridos, encuentran con facilidad jóvenes amantes entre los cortesanos del soberano.

Rápidamente las costumbres pierden rigidez. Todos tienen sus asuntos amorosos, comenzando por el rey. Se conocen bien pronto las principales aventuras de Luis XIV: Luisa de La Valliére, joven de diecisiete años, con quien tiene hijos; Francisca de Montespan, esposa de un marqués; Enriqueta de Inglaterra, mujer de su propio hermano Felipe. Son frecuentes los duelos entre amantes y señores engañados. Empero, ante el ejemplo de Su Majestad, el adulterio se convierte en una rutina más o menos común.

Pero no sólo de placeres está hecha la vida de la corte. Como la entrada a palacio no se halla muy controlada, mercaderes ambulantes, mendigos y prostitutas se infiltran en los salones para probar las migajas del lujo de Versalles, y el pueblo puede asistir a la ceremonia en que el rey come solo, siempre que se vista con propiedad (inclusive se alquilan casacas a la entrada del palacio).

Por otra parte, la nobleza recién llegada del campo desconoce las reglas básicas de la higiene. Nadie acostumbra bañarse, y el mismo Luis XIV sólo lo hace muy de vez en cuando. Como no hay retretes en palacio, las necesidades fisiológicas de la real familia son satisfechas en recipientes transportables que se llevan a gabinetes apartados, y casi todos los demás lo hacen tras las puertas o bajo las escaleras. Los insectos proliferan entre los restos de comida y los excrementos abandonados en los rincones.

A causa de la promiscuidad y de la falta de aseo, las epidemias son frecuentes; existía una elevada mortalidad entre los cortesanos de Versalles. Esta es, tal vez, una explicación para la muerte de muchos de los hijos y nietos de Luis XIV.

Fuente Consultada:
Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo III Biografía de Luis XIV – Editorial Abril
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

LUIS XV Los Reyes de Francia antes de la Revolucion Luis XVI

LUIS XV:Los Reyes de Francia

LUIS XV, REY DE FRANCIA
Luis «el Bienamado»

Luis 15 de Francia

Afortunadamente para Francia, la campaña de 1745 acabó con salvas de victoria. El rey estuvo en persona en el frente de comba te, llevando consigo a su hijo mayor, el delfín. Luis XV participó en la batalla de Fontenoy, en las cercanías de Tournay, abordando con el orgullo que es de suponer la brillante victoria que acababan de obtener sus armas frente a un ejército de casi 60.000 ingleses, holandeses y hannoverianos, mandados por el duque de Cumberland. Cuando cesó el rugido de los cañones, se presentó Luis en medio de sus soldados para felicitarles personalmente, y entonces  desbordó el entusiasmo.

Un testigo ocular refiere que por todas partes se oía gritar: “Viva el rey!”. Sin vacilaciones, se llevó  cabo una rápida conquista de los Países Bajos meridionales. Se comentaba que había vuelto la gloriosa época del Rey Sol y que nuevamente Francia se mostraba digna de sus grandes tradiciones. El reinado de Luis XV parecía ilustrarse con gloriosos hechos armas. En aquella época, el monarca era un verdadero héroe a los ojos de su pueblo, que no cesaba de llamarle Luis “el Bienamado”.

Todas las esperanzas puestas en el joven príncipe de ojos oscuros parecía que iban a realizarse. Aquel muchacho se había convertido en un hombre cautivador, que a los treinta y cinco años de edad conservaba un entusiasmo y ardor juveniles. Las mujeres, en otro tiempo tan conmovidas ante el pobre huérfano, se emocionaban ahora con sentimientos harto distintos, ya que nadie era tan irresistible como el rey Luis al frente dé sus tropas en actitud gallarda. Pero, en realidad, Luis XV no había nacido para la guerra; aunque no carecía de valor, no era, ni muchísimo menos, el gran capitán que sus súbditos creían ver en él; quienes le rodeaban lo sabían, y Luis tampoco lo ignoraba.

El problema de Polonia

Luis XV dedicó suma importancia a la política exterior. Llegaban de continuo al palacio correos de aspecto misterioso, que eran introducidos en el acto en las dependencias privadas del monarca. No sabía que uno de los más notables señores del reino, el príncipe de Conti, trabajaba a menudo con el rey durante horas enteras, sin ser miembro del gobierno ni siquiera encargado de ninguna misión especial. Hubo de transcurrir mucho tiempo antes de que corte comprendiera lo que sucedía.

Luis XV había concebido proyectos sobre política exterior que pueden considerarse como una apertura francesa hacia la Europa oriental. En cierta ocasión, el embajador de Francia en Polonia, duque de Broglie, recibió una nota en que se decía lo siguiente: El duque de Broglie debe dar fe a todo cuanto le sea comunicado por el príncipe de Conti, pero no debe comunicárselo a nadie’. Aquella nota llevaba la firma real. Acto seguido, Conti entró en contacto con el embajador y comunicó a este diplomático que el monarca quería destinarle a ciertas misiones secretas deque debía dar cuenta al rey, sin pasar por su jefe jerárquico directo, es decir, el ministro de Negocios Extranjeros.

Luis XV se interesaba de modo especial por Polonia, cuya independencia trataba de proteger contra algunos Estados vecinos con evidentes propósitos expansionistas. Luis trataba asimismo de estrechar los lazos entre Francia y Polonia colocando a un francés en el trono de este país, y en un principio creyó haber hallado el candidato ideal en el propio príncipe de Conti. Su entusiasmo inicial desapareció totalmente cuando las circunstancias fueron adversas; en aquella época todavía la guerra y el rey eran populares en Francia, pero todo ello fue sólo humo de pajas.

Las prolongadas campañas resultaban muy caras y provocaban el alza de los impuestos; por otra parte, el pueblo francés juzgaba descabellada e inútil la empresa y esta impresión se vio aún más agravada ante las consecuencias de la paz de 1748, en la que Francia sólo obtuvo irrisorias ventajas.

En lo sucesivo se dejó sentir el descontento en forma cada vez más evidente, citándose dicha paz de 1748 como ejemplo de insensatez política y el rey, que era todavía llamado “el Bienamado” pocos años antes, fue luego criticado por todo el mundo.

Edad Moderna las nuevas instituciones en los estados modernos

Nuevas Instituciones en los Estados Modernos

EL DERECHO: A partir del siglo XV las monarquías de Europa occidental comenzaron a organizar los sistemas de leyes necesarias para el gobierno de los estados. De este modo los soberanos pusieron en conocimientos de los habitantes que acciones estaban permitidas y cuales estaban prohibidas en el territorio de cada reino.

Además muchos principios del antiguo derecho romano fueron incorporados a esos sistemas de leyes. El Derecho Romano resultó útil  porque contenía dos principios que la sociedad de esa época necesitaba: la propiedad privada y la soberanía absoluta de los príncipes y reyes.

EL EJÉRCITO. Los Estados modernos, sometidos exclusivamente a las Órdenes de la autoridad centralizada del rey o príncipe. Ésta fue la primera forma de ejército profesional, el que estuvo compuesto por extranjeros que cobraban por sus servicios, llamados mercenarios. Los reyes necesitaban contar con ejércitos para llevar adelante la expansión territorial de sus dominios y, al mismo tiempo, defender el’territorio propio de ataques extranjeros.

LA BUROCRACIA ADMINISTRATIVA. La burocracia era e! conjunto de administradores que trabajaban bajo las órdenes del rey y que se fueron especializando en la atención de los problemas del gobierno. El número de los administradores fue ‘creciendo a medida que el poder real centralizaba la resolución de’ todos los asuntos económicos, sociales, judiciales y políticos, con el objetivo de someter al país a una voluntad única.

Los cargos de mayor jerarquía y más cercanos al soberano, generalmente estuvieron ocupados por los miembros más poderosos de la nobleza. Pero el sistema que se generalizó para formar parte de la administración fue la venta de cargos, que benefició sobre todo a los burgueses ricos. Consistía en comprar un cargo en la administración real del Estado y considerar como retribución del trabajo los beneficios que se podían obtener del ejercicio de ese cargo.

EL SISTEMA DE IMPUESTOS. La organización de u&sistema general de impuestos sirvió para integrar la sociedad y el territorio de los nuevos Estados. Se establecieron impuestos regulares y obligatorios. Se generalizó un impuesto que debían pagar todas las personas por ser habitantes del país, y varios impuestos sobre las transacciones comerciales que debían pagar los burgueses y los campesinos. Estos últimos frecuentemente fueron recaudadosa por la fuerza. En cambio los nobles, aunque pertenecían al país, en la práctica no pagaban el impuesto directo.

LA DIPLOMACIA. Como cada Estado moderno  pretendía delimitar su territorio, cada vez fueron mas frecuente los conflictos entre ellos. Por esto y para conseguir ese objetivo, pero evitando las guerras cuando fuera posible, los reyes y príncipes nombraron embajadores encargados de mantener las relaciones diplomáticas. Un objetivo no desdeñable fue así la obtención de territorios por medio de alianzas matrimoniales entre reyes de diferentes países. Las uniones matrimoniales fueron las formas pacíficas de expansión territorial, eran menos costosas que las guerras, pero también más seguras.

La sociedad estamental

En el siglo XVI, los tres órdenes en que se consideraba dividida la sociedad feudal —los que luchan, los que rezan, los que trabajan— no reflejaban los cambios que se estaban produciendo en la economía y en la sociedad. Además de los nobles, del clero y de los campesinos, también los burgueses formaban parte de la nueva sociedad.

En la mayoría de los países de Europa occidental, desde mediados del siglo XVI, la sociedad se dividió en estamentos. En el orden estamental la población se dividía en grupos con diferentes derechos y obligaciones según el origen, el poder y el prestigio, sin tener en cuenta la riqueza o los méritos.

Los burgueses comenzaron a ser aceptados como integrantes del tercer estado. Así comenzó a llamarse al estamento que integraban todos aquellos individuos que no eran ni nobles ni clérigos. Formaban parte de él tanto el vagabundo como el rico comerciante, el campesino y el artesano. Poco a poco, las monarquías y los miembros de la nobleza reconocieron algunos derechos a los burgueses y, sobre todo, establecieron los límites de las acciones que éstos podían desarrollar.

El clero siguió siendo considerado como un estamento privilegiado, que en la jerarquía social se ubicaba por encima de la nobleza.

A cada estamento le correspondían símbolos sociales propios, que mantenían su unidad y los separaban de los demás. Aunque un burgués o un campesino fueran tan ricos como un noble, este último tenía que diferenciarse de aquéllos. Una ordenanza de 1612 establecía: “Cada cual debe seguir, pues, las huellas de sus antepasados, a fin de que entre la nobleza, los burgueses y los campesinos se pueda encontrar una diferencia”

Una sesión de los Estados Generales, en la Haya.

“La soberanía de un monarca no se altera ni disminuye en modo alguno por la existencia de los Estados. Por el con trario, su majestad es más grande e ilustre cuando su pueblo lo reconoce como soberano, incluso si en esas asambleas los príncipes, no deseosos de enemistarse con sus súbditos, conceden y permiten muchas cosas a las que no habrían consentido sin las peticiones, plegarias y justas quejas de su pueblo…”

Jean Bodin, Les six livres de la Republique, París, 1578.

Estamentos privilegiados y poder político

La nobleza, el clero y los burgueses que formaban parte de las comunas de las ciudades, eran estamentos privilegiados porque tenían el derecho de participar en la Asamblea de los Estados. Esta institución estaba obligada a prestar consejo y ayuda al príncipe o al rey, quien podía reclamarla cuando los intereses del país lo hicieran necesario.

Además otros privilegios eran, por ejemplo, que la nobleza y parte del clero no estaban obligados a pagar impuestos; o que los burgueses de alguna región tenían algunas libertades y derechos que los príncipes debían respetar. Por esto, la relación entre la monarquía y los estamentos privilegiados fue diferente en cada Estado: dependió concretamente del grado de poder que tenía cada príncipe, cada nobleza y cada burguesía, y de la situación económica y social del país.

La Asamblea de los Estados no se reunía en forma continua sino cuando los príncipes la convocaban con el fin de tratar ciertos asuntos trascendentales para el país, como ser la creación de impuestos o de leyes. Estas asambleas tuvieron diferentes nombres según las regiones de Europa: Dietas en Alemania, Cortes en España, Parlamentos en Inglaterra, Estados Generales en Francia.

Parlamento Inglés: durante la segunda mitad del siglo XVI Las asambleas de los Estados fueron instituciones que permitieron a la nobleza que tomara algunas decisiones junto al Rey.

La expansion maritima europea y los descubrimientos geograficos

LA ERA DE LOS DESCUBRIMIENTOS DE LA EXPANSIÓN EUROPEA
Las hazañas marítimas de los siglos XV y XVI abren un nuevo horizonte a la humanidad: se comprueba la redondez de la Tierra y descubrimiento de nuevos mares que se interconectan. Por ejemplo,  Bartolomé Días emprende un viaje bordeando África hasta llegar a su parte más meridional, en 1487.

La salida de Europa provocó un gran impacto en la mentalidad de una población que, durante el extenso período feudal, había vivido relativamente aislada e ignorante de lo que ocurría en otras tierras.

En apenas cincuenta años (muy pocos, comparados con los siglos que abarcó el feudalismo) los europeos tuvieron que asimilar la realidad de un mundo distinto: la antigua sospecha de la redondez de la Tierra, por siglos olvidada, volvía a tener vigencia, y se descubrían nuevos pueblos que no conocían la palabra de Cristo.

Los descubrimientos pusieron a los europeos en contacto con pueblos cuyas creencias eran muy diferentes. Sorprendidos al ver que la cristiandad quedaba reducida a Europa, algunos se pregun­taron si esos pueblos tenían alguna espiritualidad, si tenían alma, y por lo tanto si también pertenecían al género humano.

La realidad de una Europa rodeada de hombres que vivían alejados del verdadero dios hizo que el rey de Portugal —Enrique el Navegante— y los Reyes Católicos de España, consideraran la expansión territorial como un medio para llevar el mensaje cristiano a todo el mundo. De esta manera, el impulso misionero le dio una justificación ideológica a la conquista de otras tierras y de otros hombres.

reina isabel

EL APOYO DE ISABEL LA CATÓLICA
Luego de sucesivas insistencias, Colón logra en abril de 1492 que los Reyes Católicos, Isabel de Castilla (derecha) y Fernando de Aragón, financien su anhelado sueño. Fue quizás la reina quien más confió en el navegante, ya que tras su muerte, en 1504, fue difícil para Colón obtener la recompensa prometida en su último viaje a América. (Abajo). Mapa del Nuevo Mundo que data de mediados del siglo XVI.

mapa antiguo

Éste es el tipo de mapa con que los europeos representaban el mundo, antes de los grandes descubrimientos de los siglos XV y XVI. Su observación nos permite comprender la noción que los hombres tenían de las distintas regiones del planeta, de acuerdo con el conocimiento de que disponían, proporcionada por los viajes marítimos y terrestres.

Los viajes europeos de exploración comenzaron a principios del siglo XV, cuando los navegantes avanzaron hacia el sur bordeando la costa de África en busca de oro, esclavos y especias, hasta que en 1487 Días y De Covilha llegaron hasta el océano Indico.

De allí en adelante los viajes de exploración se multiplicaron, especialmente después de que las victorias otomanas hicieron peligrosa la antigua ruta hacia el este vía Alejandría y el mar Rojo.

Mientras los portugueses exploraban la ruta oriental a Asia, los españoles zarpaban hacia el oeste. Una vez en el océano índico, los primeros alcanzaron rápidamente su objetivo: Calicut (1498), Malaca (1511) y las Molucas (1512).

La búsqueda española de una ruta occidental hacia las Islas de las Especias tuvo menos éxito. Su involuntario pero trascendental resultado fue el descubrimiento del Nuevo Mundo por Colón en el año 1492, seguido por la conquista española de América.

Empero no fue sino hasta 1524, cuando Verrazano escudriñó la costa de América del Norte hasta Nueva Escocia, que se aceptó en forma general la existencia de un nuevo continente. Mientras tanto, la búsqueda de una ruta occidental a Asia continuaba conduciendo a la exploración intensiva del Caribe.

Finalmente, en 1521 Magallanes dio la vuelta por América del Sur, ingresó al Pacífico y alcanzó las Filipinas, pero la ruta era demasiado larga y peligrosa para fines comerciales. En 1557 los portugueses ocuparon Macao y después de 1564 los galeones españoles comerciaron entre Manila y Acapulco en México; aparte de estas rutas, la exploración del Pacífico quedó pospuesta hasta el siglo XVIII.

En el intertanto, Inglaterra y Francia, renuentes a reconocer el monopolio reclamado por España y Portugal en el Tratado de Tordesillas (1494), se habían embarcado en una serie de viajes con el propósito de llegar a Asia por una ruta septentrional.

Todos resultaron infructuosos y fueron abandonados después de 1632, pero dieron lugar a la apertura de Norteamérica a la colonización europea. Los ingleses, franceses y holandeses se mostraban asimismo reacios a dejar el rentable comercio con Asia meridional y sudoriental en manos de los portugueses y españoles y, en los últimos años del siglo XVI y la primera mitad del XVII, se observó un esfuerzo decidido y finalmente exitoso para minar su posición privilegiada.

Sin embargo, todos estos viajes no se habrían podido realizar sin el perfeccionamiento en la construcción de las embarcaciones, los adelantos en los instrumentos náuticos y el desarrollo de la cartografía.

En los siglos XTV y XV la arquitectura naval experimentó un notable avance al integrarse los conocimientos heredados de los romanos, árabes y vikingos, con lo que se incorporó la vela cuadrada, un tercer mástil y el timón perfeccionado, que mejoraron la maniobrabilidad y dieron mayor velocidad a las embarcaciones.

La carabela y la carraca son típicas embarcaciones en las que se combinaron estos tres elementos y son las naves que hicieron realidad la navegación atlántica.

Los instrumentos náuticos, al igual que la cartografía, se perfeccionaron también en el siglo XV, paralelamente con los viajes de reconocimiento. La brújula y el cuadrante, el astrolabio, las tablas de diferencia, los derroteros y las cartas marinas se convirtieron en un gran apoyo.

Las escuelas de cartografía, ubicadas en Genova, Venecia, Mallorca, Lisboa, Sagres y el noroeste europeo, elaboraron importantes cartas de navegación. Los conocimientos cartográficos medievales habían quedado compilados en el llamado Compasso da navigare y en el Atlas catalán, obras en las que se hacía referencia al mundo conocido en los siglos XIII y XIV. Con los nuevos viajes de exploración se hizo necesario actualizar y rehacer las cartas y, así, aparecieron muchas que incorporaban las costas e islas atlánticas. La primera carta que consigna tierras americanas es la elaborada en 1500 por Juan de la Cosa, cartógrafo que acompañaba a Colón en sus viajes.

La creación del mapa mundial como nosotros lo conocemos fue una de las grandes obras de la ciencia aplicada de la era del Renacimiento. El descubrimiento de los océanos interconectados y del verdadero tamaño del planeta fue comparable a los manifiestos de Lutero o los descubrimientos de Galileo en cuanto a separar el mundo medieval del moderno y el mapamundi continúa siendo, de muchas formas, una de las imágenes abstractas más importantes que jamás se hayan creado. Para los europeos tuvo una importancia inapreciable porque fue la herramienta básica que los guió a medida que estampaban su huella en todos los continentes y océanos del mundo.

instrumentos navegacion

INSTRUMENTOS PARA LA NAVEGACIÓN
Con la ayuda de instrumentos astronómicos de gran utilidad, los navegantes pudieron llevar a cabo los viajes de exploración marítima. a) Esfera armillar del siglo XVI. Los anillos representan las proyecciones sobre la bóveda celeste de es círculos de referencia que los cosmógrafos definen en la Tierra. b) Astrolabio, instrumento que determina posiciones y alturas de los cuerpos celestes. c) Brújula, artilugio que indica la orientación de la nave con respecto al norte magnético.

LAS GRANDES EXPLORACIONES DE LA EXPANSIÓN EUROPEA (puede ampliar)

Viajes emprendidos a Asia Meridional por una ruta sudoriental: (bordeaban África)
1 Días, 1487-1488, a Cape Agulhas (parte más meridional de África)
2 Vasco de Gama, 1497-1499 a la India
3 Cabral en 1500 a la India vía Brasil
4 Primer viaje portugués a Malaca en 1509
5 Abreu, 1512-1513, a las Molucas
6 Primer viaje portugués a China en 1514

Viajes emprendidos hacia China y  Asia Meridional por el oeste o una ruta  sudoccidental:
7 Colón, 1492-1493, a las Bahamas
8 Colón, 1493-1494, a Cuba
9 Colón en 1498 a Venezuela
10 Colón, 1502-1504, a Panamá
11 Ojeda y Vespucra, 1499-1500, al río Amazonas
12 Coelho y Vespucio en 1501 a Uruguay
13 Sois en 1515 al Río de la Plata
14 Magallanes y Elcano, 1519-1522, primera circunnavegación del mundo
15 Saavedra en 1527 desde México a las Molucas
16 Urdaneta en 1565 hacia el este a través del Pacifico
17 Schouten y Le Maire en 1616 alrededor del Cabo de Hornos

Viajes emprendidos a Asia mediante una ruta por el norte:
18 Cabot en 1497 a Terranova
19 Corte real en 1500 a Groenlandia
20 Verrazano en 1524a América de! Norte
21 Cartier en 1534 y 1535 al río San Lorenzo
22 Willoughby y Chancellor en 1553 a Arcángel
23 Frobtsher en 1574 a la Isla de Baffin
24 Davis en 1587 al borde de los hielos
25 Barents, 1596-1597, a Nueva Zembla
26 Hudsonen 1610 a la Bahía de Hudson
27 Button en 1612 a la Bahía de Hudson
28 Baffin y Bylot en 1616 a la Bahía de Baffin

Las décadas y siglos que siguieron a etapa de expansión y de descubrimientos, presenciaron la destrucción de estas culturas tradicionales por las conquistas y colonización europea. El proceso comenzó en África occidental en 1469 con las exploraciones de Fernáo Gomes; hacia 1488 las naves portuguesas habían llegado al cabo de Buena Esperanza. Iban principalmente a comerciar, atraídas por el oro de la tierra de Akan. Sin embargo, pronto fue la riqueza humana, más que la mineral, la que se transformó en su principal cargamento.

Este siniestro comercio comenzó en el siglo XV con el transporte de unos cuantos centenares de africanos occidentales a Europa y las islas del Atlántico. Fue la conquista del Nuevo Mundo la que estimuló la espectacular expansión del comercio de esclavos.

La colonización y sobre todo las nuevas enfermedades importadas diezmaron las poblaciones nativas de América: se estima que la población nativa del Perú disminuyó de 9 millones de personas en 1533 a sólo medio millón, dos siglos más tarde. En Brasil y el Caribe, donde los colonos europeos establecieron plantaciones en la jungla, la disminución de la mano de obra local creó un déficit que fue suplido con la importación de hombres desde África occidental. Hacinados en condiciones insalubres, los esclavos eran transportados a través del Atlántico en números crecientes, desde principios del siglo XVI hasta que su comercio llegó a su fin en 1870.

Los trastornos causados por la conquista, las enfermedades y la esclavitud abrieron una gran brecha entre el mundo de las civilizaciones antiguas y el de los nativos africanos e indios americanos bajo el dominio europeo. Algunas délas tradiciones antiguas sobrevivieron, pero la mayoría se perdieron y fue con cierta dificultad que los exploradores y antropólogos europeos del siglo pasado reconocieron en estos empobrecidos pueblos nativos a los descendientes de los grandes constructores de imperios ya fenecidos.

Muchas de las grandes ciudades de América Central y Sudamérica estuvieron perdidas —por lo menos para el conocimiento europeo— en los siglos que siguieron a la conquista española, como las espectaculares ruinas de Machu Picchu, que sólo fueron redescubiertas en 1911. Se pensaba que otros monumentos como el Gran Zimbabue y las estatuas de Isla de Pascua eran obra de civilizaciones desaparecidas que no tenían relación con los habitantes actuales de esas regiones. No obstante, se sabe ahora que fueron el producto de civilizaciones aborígenes que desaparecieron o decayeron con posterioridad.

La civilización es a menudo un fenómeno frágil, cuya complejidad la hace vulnerable a los trastornos ocasionados por la agitación social, las crisis económicas o las invasiones extranjeras. Ello resultó particularmente cierto para las civilizaciones de América o África al sur del Sahara, comparativamente aisladas del contacto con los principales centros de desarrollo concentrados hacia el año 1500 esencialmente en Europa. Cuando la expansión de Europa puso por primera vez a todos los continentes en contacto directo entre sí, muchas de las civilizaciones no eurasiáticas no pudieron adaptarse con la suficiente rapidez o eficacia.

La triunfadora fue Europa, impulsada en los siglos siguientes hacia la dominación del mundo. El contacto entre concepciones de vida tan distintas dio origen a un difícil, y a veces doloroso, proceso de asimilación cultural. Las fronteras de lo conocido se ampliaron a niveles insospechados y el hombre moderno debió enfrentar desafíos políticos, económicos y sociales.

Exploradores Antiguos

La vida cotidiana en la edad moderna Costumbres Renacimiento

La Vida Cotidiana en la Edad Moderna

La mayoría de las mujeres en el Renacimiento acababan siendo madre, y la maternidad era su profesión y su identidad. Sus vidas como adultas (desde aproximadamente los veinticinco años en casi todos los grupos sociales y desde la adolescencia entre las familias más ricas) eran un ciclo continuo de embarazo, crianza y embarazo.

Las mujeres pobres daban a luz cada 24 ó 30 meses. Las mujeres ricas tenían más hijos que las pobres. La necesidad de asegurar la descendencia, para garantizar una transmisión efectiva de la riqueza, las forzaba a ser fértiles.

Tener hijos constituye una carga y un privilegio de las mujeres. En Italia y en Francia la mujer que paría era festejada y mimada. La madre, por un momento, ocupaba un puesto estelar inigualable. Era por tanto un auténtico honor estar embarazada.

El parto era un momento temible, fruto del castigo especial de Dios a Eva por su falsedad en el Paraíso. Las madres que sobrevivían se enfrentaban a menudo a la muerte de la criatura que habían traído a este mundo con tanto sufrimiento. La mortalidad infantil era muy alta. Los recién nacidos tenían unas posibilidades de supervivencia que oscilaban, en Europa occidental, entre el 20 y el 50 por ciento. Eran presas fáciles de las plagas, la diarrea, la gripe, los catarros, la tuberculosis y el hambre.

Los niños que sobrevivían eran amamantados entre 18 y 2’J meses. En los pueblos y ciudades de toda Europa lo mayoría de las mujeres tenían que dar pecho a uno o más lactantes durante casi toda su vida adulta.

Algo más que una simple falta de inclinación se esconde tras la negativa amamantar generalizada entre las mujeres ricas. A sus maridos frecuentemente no les gustaba la apariencia de una madre dando pecho a su hijo. Sea cual fuere la razón última, casi todas las mujeres ricas rechazaban amamantar a sus hijos. Los niños de los ricos mamaban de los pechos de los pobres. Las familias más ricas tenían sus propias amas de cría.

Con más frecuencia, los recién nacidos de las ciudades de Italia, Francia, Alemania e Inglaterra, eran enviados al campo al tiempo del parto para que los amamantaran las mujeres campesinas. Algunas amas de cría tenían una abundancia de leche tal que podían hacer frente sin problemas a las nuevas bocas. Otras acababan de enterrar a sus propios niños, o los habían destetado ya, o —seducidas por salarios que llegaban a ser dos veces mayores que los del servicio doméstico— se los traspasaban a su vez a otras amas.

Las madres que no podían hacerse cargo de sus hijos, fueran éstos legítimos o ilegítimos, podían abandonarlos, con la esperanza de que el abandono fuera menos grave que el asesinato, y de que algún extraño caritativo haría posible la su pervivencia del niño.

Si las mujeres pobres abandonaban a veces a sus hijos en los hospitales, y las ricas en manos de las amas de cría, ¿dónde quedaba la feliz imagen de la madre y el niño que ofrecían los cuadros renacentistas? El dolor del parto, la desesperación por la muerte del niño, la tensión de la pobreza, la inseguridad de la riqueza, y la ferocidad de la ley engullían a ambos, madre y fino.

(Tornado de La mujer en el Renacimiento, de Margaret L.King historiadora norteamericana contemporánea)

El siglo de oro español en la edad moderna Arte Español Siglo XVI

El Siglo de Oro Español – Edad Moderna

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: Los viajes y los descubrimientos de los marinos portugueses y españoles cambiaron de manera radical la relación de Europa con el mundo. Desde la Antigüedad, cada una de las grandes civilizaciones mantuvo vínculos con una región limitada del globo. Las exploraciones europeas permitieron por primera vez que todos los continentes se relacionaran entre sí. En este sentido, la circunnavegación de la Tierra realizada por Magallanes resulta ejemplarizadora.

La llegada de los portugueses no rompió los equilibrios locales, ya que éstos sólo establecieron factorías en el litoral. Sin embargo, la colonización de América por los españoles representó un viraje decisivo, una redistribución de los recursos humanos y económicos. A fines de siglo, los planisferios trazados por Mercator consagraron la extensión de los conocimientos y las pretensiones de los europeos de apoderarse del mundo. Entre tanto, los ingleses, holandeses y franceses cuestionaban la hegemonía ibérica.

El predominio español
En 1580, Felipe II de España fue coronado rey de Portugal y reunió bajo su soberanía los dos dominios. El imperio marítimo lusitano multiplicó sus factorías en las costas de África, India, Malasia e Indonesia, y envió expediciones a China y a Japón. Además, la corona velaba celosamente por su monopolio del comercio con las Indias (pimienta, especias, seda, porcelana, perfumes, perlas y piedras preciosas). Las Azores, Madera y Brasil iniciaron su transformación económica con las plantaciones azucareras.

Con excepción de las Filipinas, el imperio español era americano y continental. Después de explorar el mundo caribeño, los conquistadores se apropiaron, entre 1520 y 1533, de México, que estaba en manos de los aztecas, y luego de Perú, gobernado por los incas. Como los indígenas fueron diezmados por la violencia, los trabajos forzados y las epidemias, se inició la importación de esclavos africanos.

La lucha de los misioneros, como fray Bartolomé de las Casas, que intentaban defender a los indios oprimidos, no encontró mucho apoyo. La trata de negros no escandalizaba a nadie. En cambio, muchos intelectuales sentían una gran curiosidad por la descripción de los “salvajes”, de los cuales se formaron una imagen idealizada que fomentó la creación de utopías.

No hay duda, que los siglos XVI y XVII fueron de una extraordinaria riqueza y creatividad en la producción artística en todos los países europeos. En España y en los Países Bajos, este período de la historia del arte se denomina el Siglo de Oro. Los artistas de esta época no se ocuparon ya exclusivamente de temas religiosos y, poco a poco, la literatura y el arte comenzaron a reflejar la sociedad de su tiempo.

EL RENACIMIENTO ESPAÑOL:
Traducciones de la Eneida y de la Divina Comedia, tratados sobre el arte del “bien rimar”, libros de medicina, de magia, de ocultismo, de arte culinaria: éstos y otros temas parecidos cultivó Enrique de Aragón, marqués de Villena, escritor de la primera mitad del siglo XV. La personalidad de tan extraño individuo, que llegó a ser famosísimo (pero cuya biblioteca, debido a la acusación de herejía que pesaba sobre él, fue quemada después de su muerte), puede darnos una idea del clima literario que se respiraba en la España de aquel tiempo.

Aunque la vida había llegado a ser lujosa, e incluso corrompida, la fuerza militar de los poderosos ejércitos de tierra y de las casi invencibles flotas españolas continuó creciendo, y el papel de España en el cuadro de la política europea, sobre todo tras las conquistas en Italia, se hizo primordial. Al mismo tiempo, la espléndida atmósfera de riqueza que empezaba a respirarse en los ambientes nobiliarios influyó notablemente sobre la cultura. El Renacimiento español, como el italiano, consistió, fundamentalmente, en la extensión del campo de acción de la literatura y en el despertar de la curiosidad de los escritores hacia los más dispares temas.

En este sentido, la influencia italiana fue de gran importancia durante este período: los poetas, prosistas y estudiosos del país de Dante fueron traducidos, imitados, seguidos. Paralelamente, sin embargo, se afirmó una forma literaria típicamente española, en la que debemos ver uno de los frutos más válidos de esta época: el romance.

El romance es una forma de poesía popular, descendiente directa de los “cantares” de otros tiempos^ á diferencia de éstos, sin embargo, su destino no era el de ser cantada por los juglares en la corte de los nobles, ya que tenía un carácter estrictamente popular. La forma era fija: versos de ocho sílabas con rima asonante alternativa, según un sistema de versificación muy sencillo y común a otras formas de poesía popular europea.

Hay algo, sin embargo, que hace inconfundible el Romancero (así se llama la recopilación de todos los romances, inicialmente transmitidos de viva voz y luego escritos), y es lo que sigue: aunque la materia tratada procedía, en muchas ocasiones, de relatos y leyendas extranjeros, el “Romancero” se halla típica y profundamente ligado al espíritu del pueblo español.

Víctor Hugo, el gran escritor francés, lo definió “Ilíada de España”, exponiendo así la opinión de que los romances significaban para la nación ibérica lo que el poema homérico para la antigua Grecia: una auténtica epopeya de toda la historia nacional.

Muchos autores de los siglos siguientes encontraron ideas para sus novelas, dramas y poemas en este inagotable caudal de mitos, leyendas y hechos heroicos, que durante tanto tiempo supo encender la fantasía del pueblo.

Portada de la edición de La Celestina aparecida en Sevilla en 1523. En esta Tragicomedia de Calisto y Melibea, de autor anónimo, la incitación a concebir la vida como goce está presente en todos los personajes. Celestina exclama: Dios no hizo cosa mala!

La arquitectura de estos años produjo obras de carácter monumental. El monasterio de San Lorenzo de El Escorial es uno de los más reconocidos. Los planos para su construcción fueron realizados por el arquitecto Juan de Herrera y su construcción llevó más de veinte años de trabajo. En ¿1 residió el rey Felipe u con su corte

El período que en la literatura española se conoce con el nombre de Siglo de Oro abarca, en realidad, casi doscientos años. Sin duda, el momento de mayor esplendor correspondió a la época de Carlos I. El rasgo original que permite diferenciar la producción de los artistas españoles de la de otros europeos, fue el indeleble sabor  cristiano. Una de las características del Siglo de Oro fue la variedad de géneros literarios que se desarrollaron: la poesía mística y lírica, con San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús; y el teatro con Lope de Vega y Calderón de la Barca. En la narrativa se diferenciaron tres corrientes: la historia de caballería; la anécdota pastoril y la crónica picaresca. El desarrollo de la novela se inicia con La Celestina y culmina con el Quijote de Cervantes. Otros escritores como Quevedo y Gracián extendieron su labor al ensayo, la teoría política o el tratado moral.

Página inicial de la primera edición de Don Quijote. Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1609) fue el creador del Quijote, una de las novelas muís importantes de la literatura universal. Después de la Biblia, ésta fíe la obra más leída en el mundo y de la que más ediciones se han hecho. Fue traducido a casi todas las lenguas. En la actualidad se calcula que hay unas 1.500 ediciones del Quijote en diversos idiomas. Don Q uijote y su escudero Sancho son los protagonistas principales de la obra

Diego Velázquez (1599-1669) fue una de las figuras más notables de la pintura española del Siglo XVII. Fue pintor de la corte del rey Felipe II y, por ello, una gran cantidad de sus obras tienen como protagonistas a miembros de la familia real. En la imagen podernos apreciar Las Meninas, una de las obras más fumosas de Velázquez.

La Virgen del Rosario y Muchachos comiendo uvas de Bartolomé Esteban Murillo

La Virgen del Rosario y Muchachos comiendo uvas de Bartolomé Esteban Murillo. Murillo (1618-1682) fue otro de los grandes pintores españoles del siglo XVII. Logró dar a sus obras una gran expresividad que se observa, especialmente, en los rostros de sus imágenes religiosas; también el realismo en las composiciones facilité una clara comprensión de ellas. La Virgen del Rosario es uno de los mejores ejemplos de su obra. Muchachos comiendo uvas es una pintura dedicada a tenias de la vida cotidiana a los que consagró la última etapa de su producción

EL SIGLO DE ORO               Siglo de Oro Italiano
Toda la potencia, la grandeza y el brillo de la nación española “explotaron” en el siglo XVI. La orgía de gloria del imperio español, desde la primera mitad del siglo XVI hasta la segunda del XVII, es sólo comparable al esplendor del Imperio Romano. Y mientras se estabilizaba la preponderancia política de España en Europa y sus naves surcaban los océanos a la conquista de nuevos continentes, también la vida espiritual y cultural de la nación florecía. Estamos en el período “clásico” de la literatura y el arte español: un período en el que la fe religiosa y la conciencia de la propia grandeza produjeron grandes obras maestras.

En este breve retrato de una época, nos limitaremos a dar los nombres de los artistas más famosos, resumiendo así los diversos “filones” existentes en la producción literaria de este “siglo de oro”.

La poesía – Bajo el influjo de la escuela italiana, y también como reacción ante ella, la lírica alcanzó una riqueza expresiva y una fuerza estilística fuera de lo común. El camino fue señalado, a principios del siglo, por Garcilaso de la. Vega, poeta de azarosa existencia que ejerció una enorme influencia en la evolución del estilo. Pero el mayor lírico de este período fue Luis de Góngora, “genio máximo”, “Hornero español”, “príncipe de la poesía”.

La mística – En el candente clima religioso de la época, los espíritus más fervientes se entregaron a la fe con un impulso casi sobrehumano. Entre los místicos españoles, el nombre más importante fue una mujer, santa por añadidura: Teresa, de Cepeda y Ahumada, que ha pasado a la posteridad con el nombre de Teresa de Jesús. Sus obras, dejando aparte el contenido espiritual, ocupan un lugar preferente en el campo literario, por la fuerza, el calor y la riquísima espontaneidad con que expresan su fe.

El Teatro: A finales del siglo XV, el pueblo español, despertando a la conciencia de su genio nacional, permitirá al teatro un desarrollo igualmente decisivo. El Imperio español está en pleno auge. Tras la influencia italiana, la originalidad profunda y radiante del teatro español florece en obras gracias a las cuales el mundo entero llamará a esta centuria el Siglo de Oro, uno de los más gloriosos de la historia universal del teatro.

Es un teatro obsesionado, como lo era el hombre de su época, por la idea del honor. La Iglesia se halla, por su parte, en plena lucha contra la herejía. La todopoderosa Inquisición conseguirá suprimir toda libertad religiosa o política. Sin embargo, renuncia a luchar contra el teatro, prefiriendo servirse de él en la medida de lo posible. Y lo hará, esencialmente, sugiriendo temas a los autores dramáticos, y censurándolos después.

El período heroico del teatro empieza realmente con el remado de Felipe II, que verá el florecimiento de la poesía lírica y de la épica, y el esplendor de los grandes místicos, como Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. Los grandes nombres del teatro son: Miguel de Cervantes -genial novelista, y no tan grande como dramaturgo-, Tirso de Molina, Pedro Calderón de la Barca, Juan Ruiz de Alarcón y, por supuesto, Lope de Vega.

De todas las artes, el teatro fue el que manifiestamente sirvió mejor a los fines de la política interior de Felipe IV. La reputación del fasto y el esplendor de una corte que todavía pretendía asombrar al mundo, y en la que se representaban tantas obras y comedias palaciegas, servía para enmascarar ante el pueblo la decadencia política y social de la monarquía de los Austrias, comenzada con guerras desgraciadas y tratados desastrosos que culminaron en el agotamiento de las arcas reales.

El teatro de toda esta época, amado por los reyes, por la aristocracia y por el pueblo, quiere ser, y lo consigue, eminentemente popular. Los dramaturgos viven profundamente su época, y la reflejan. Todos los historiadores están de acuerdo en que la aristocracia ocupa los altos cargos pero tiene poca influencia. El rey, seguido por su pueblo, tiene toda la autoridad material, mientras que la Iglesia, que ha mantenido durante ocho siglos una encarnizada pugna contra el Islam, lucha ahora contra el protestantismo y posee toda la autoridad espiritual y moral, que impone por medio de la Inquisición. Se puede situar en el reinado de Carlos II, es decir, en los últimos años del Siglo de Oro, el fin, al menos en bloque, del gran genio dramático español, uno de los más grandes que hayan existido.

El fin del Siglo de Oro Español
La decadencia política y económica de la España de los sucesores de Felipe II estaba disimulada por los fastos de la corte y por una producción artística brillante, tanto en el ámbito literario como en el pictórico. Pero el país se debilitaba: el enrarecimiento de los metales preciosos de América agravó el déficit de las finanzas reales, mientras que el dominio de territorios dispersos, la conservación de su hegemonía y la defensa del catolicismo exigían fuertes gastos militares.

El ejército sufrió reveses en la guerra contra Francia; estallaron revueltas en Cataluña, Nápoles y Sicilia; Portugal recuperó su independencia. La sucesión de Carlos II desencadenó luchas encarnizadas entre las familias principescas, que, temiendo la hegemonía francesa, rehusaron reconocer a Felipe V, nieto de Luis XIV. Si el príncipe Borbón pudo finalmente, después de un conflicto ruinoso, instalarse en Madrid, ello fue a costa del desmembramiento de las posesiones españolas de Italia y de Flandes.

También: Grandes Escritores del Siglo XVII

Inglaterra Dinastia Tudor Enrique VIII e Isabel I El Anglicanismo

En el siglo XV, la nobleza inglesa era menos numerosa que en otros países del continente y estaba unificada; no existían señores con dominios territoriales independientes. Las ciudades, desde su origen, dependieron del rey, y por esto tuvieron libertades económicas y comerciales. Como en el resto de las sociedades europeas occidentales, durante el siglo XIV la nobleza inglesa —reunida en el Parlamento— enfrentó a la monarquía.

Sin embargo, la administración y la autoridad real en Inglaterra fueron mucho más fuertes y estuvieron centralizadas mucho antes que en el resto del continente. Además, la lealtad de la nobleza a la monarquía estuvo asegurada durante más de cien años (entre 1339 y 1453 se desarrolló la Guerra de los Cien Años) por las victorias inglesas en los campos de batalla, en territorio francés.

Pero cuando los ingleses fueron expulsados de Francia, los nobles más poderosos comenzaron a luchar entre sí por la sucesión al trono. Entre 1455 y 1485 se desarrollé la Guerra de las Dos Rosas entre la Casa de Lancaster (rosa roja) y la Casa de York (rosa blanca), las dos más grandes familias de terratenientes del reino.

Los Tudor y la nueva monarquía absoluta

En 1485, Enrique VII, heredero de la Casa de Lancaster y de la Casa de York, resulté vencedor en la Guerra de las Dos Rosas y fundó la dinastía Tudor. Su objetivo más importante fue concentrar y reforzar, nuevamente, el poder de las instituciones centrales de la monarquía, debilitadas por los enfrentamientos entre los nobles. Bajo su administración, los dominios reales se ampliaron y los ingresos de la corona se triplicaron.

El Parlamento, que se reunía todos los años, dejó de ser convocado. Finalmente, el poder absoluto del rey se consolidó cuando Inglaterra se enfrenté con la Iglesia Católica de Roma, y Enrique VIII se convirtió en el jefe de la Iglesia inglesa reformada, que se llamó anglicana.

William Shakespeare

William Shakespeare (1564-1616) fue un escritor inglés. y uno de los más grandes dramaturgos de todos los tiempos. Escribió dramas históricos inspirados en la tradición inglesa y en la antigüedad, como Ricardo III, Enrique V, Julio César, Antonio y Cleopatra, y también comedias de intriga y tragedias como Romeo y Julieta, Hamlety Rey Lear, entre otras.

“La monarquía se había convertido bajo los Tudor en un poder absoluto. La alta nobleza, al fin de la Guerra de las Dos Rosas, estaba aniquilada casi por completo; la nobleza interior, los campesinos propietarios de tierras y los burgueses ciudadanos querían ante todo paz y orden. Shakespeare, en sus obras, ve el mundo con los ojos de un burgués. Su defensa de la monarquía, lo mismo que la de sus contemporáneos, se explica por su miedo al caos.” Arnold Hauser, historiador húngaro-inglés contemporáneo, especialista en historia del arte.

Los Tudor y la nueva monarquía absoluta    (ampliar:  Enrique VIII       Isabel I: La Reina Virgen)

En 1485, Enrique VII, heredero de la Casa de Lancaster y de la Casa de York, resultó vencedor en la Guerra de las Dos Rosas y fundó la dinastía Tudor. Su objetivo más importante fue concentrar y reforzar, nuevamente, el poder de las instituciones centrales de la monarquía, debilitadas por los enfrentamientos entre los nobles. Bajo su administración, los dominios reales se ampliaron y los ingresos de la corona se triplicaron. El Parlamento, que se reunía todos los años, dejó de ser convocado. Finalmente, el poder absoluto del rey se consolidó cuando Inglaterra se enfrenté con la Iglesia Católica de Roma, y Enrique VIII se convirtió en el jefe de la Iglesia inglesa reformada, que se llamó anglicana.

  rey Enrique VIII

En 1527, sin heredero varón de ni esposa española Catalina de Aragón, el rey Enrique VIII hizo pública su decisión de divorciarse, pero el papa Clemente VII rechazó su pedido. En 1531 el Parlamento reconoció al rey como cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra. Cuando se casó con Ana Bolena, Enrique VIII fue excomulgado por el papa. El rey contrajo matrimonio, sucesivamente, cuatro veces mas.

 Isabel I y el origen del poder naval inglés

 Isabel I y el origen del poder naval inglés

Otra diferencia entre Inglaterra, España y Francia durante el siglo XVI, fue que el Estado inglés bajo los Tudor no organizó un ejército regular. En la primera mitad del siglo, mientras Carlos V y Francisco I luchaban por Italia, los ingleses, protegidos por su situación insular, se mantuvieron a la defensiva. Esta política tuvo una consecuencia muy importante en la sociedad inglesa: una parte de los nobles ingleses abandonaron la actividad guerrera y se dedicaron a actividades comerciales mucho antes que en cualquier otra región del continente.

Cuando en la segunda mitad del siglo XVI, Inglaterra participó de las guerras de religión que originaron nuevos conflictos entre los países europeos, La monarquía inglesa impulsó la modernización de la flota real equipándola con barcos de guerra muy superiores a los españoles y portugueses. Después de la destrucción de la Armada Invencible española en 1588, quedaron establecidas las condiciones para el dominio inglés de Los mares.

Este dominio marítimo tuvo una consecuencia muy importante: la flota se podía usar para la guerra pero también para el comercio. Desde entonces la mayor parte de la flota inglesa estuvo compuesta por barcos mercantes adaptados temporalmente para la batalla mediante cañones y que podían volver al comercio una vez terminada la guerra. En su reinado, Isabel promovió el desarrollo naval y “llegó a ser la dueña de la flota más poderosa que Europa haya visto nunca”. Además, el costo total de la armada y su mantenimiento era mucho más bajo que el de un ejército permanente. En 1603 Isabel murió sin descendencia y la dinastía Tudor fue reemplazada por la dinastía Estuardo.

Dos siglos de guerras:

Europa se convirtió en un gran campo de batalla durante los siglos XVI y XVII. A comienzos del siglo XVI, el motivo más frecuente de las guerras era el conflicto entre dinastías que luchaban por el dominio de un mismo territorio.

Entre 1550 y 1650, el conflicto religioso entre los Estados que apoyaban la reforma protestante y los que luchaban contra ella, se superpuso a las luchas por la ampliación de los territorios. Este conflicto frecuentemente intensificó las rivalidades originadas por otros motivos (La Guerra de los Treinta Años —entre 1618 y 1648— en la práctica enfrentó a la totalidad de los Estados europeos. Comenzó como un conflicto religioso pero se convirtió en una lucha por el poder en Europa entre los Estados territoriales, el imperio, las ciudades y los príncipes).

Se provocaron enfrentamientos marítimos durante la segunda mitad del siglo XVII por los conflictos originados debido al dominio de mercados y rutas comerciales. Estas disputas se produjeron entre los Estados en los que los grupos burgueses eran más poderosos (como por ejemplo, la guerra entre Inglaterra y Holanda que, con intervalos, se desarrolló entre 1652 y 1674).

Francia Origen del Estado Moderno-Enrique IV Borbón Fin absolutismo

Francia:Origen del Estado Moderno
Enrique IV Borbón

Después de las sangrientas guerras de religión qué se sostuvieron durante el reinado de los Valois, Enrique IV aportó a Francia una era de prosperidad. En colaboración con Sully, se dedicó a sanear la hacienda pública. También concedió mucha importancia a la agricultura y la industria. Al mismo tiempo, Francia estableció las bases de su imperio de ultramar. Enrique IV fue asesinado en 1610

La formación del Estado moderno en Francia fue un proceso muy diferente del que se dio en España. La monarquía no tuvo el problema de tener que unir reinos diferentes con tradiciones políticas y culturales opuestas. Además, como no tuvo la ventaja de ingresos provenientes de un imperio colonial, se vio obligada a llevar adelante la centralización fiscal y administrativa del reino, lo que reforzó la centralización de su poder.

La monarquía de los Capetos extendió lentamente su soberanía, durante los siglos XIII y XIV, desde el centro de Francia hasta Flandes y el Mediterráneo.

Los Valois y la Consolidación del Estado Moderno Francés

A mediados del siglo XIV, la dinastía de los Capeto se extinguió e Inglaterra pretendió el trono de Francia. Pero la mayoría de la nobleza francesa se opuso a tener un rey inglés y apoyó a Felipe de Valois.

La lucha por imponer a la dinastía Valois, de origen francés, y expulsar a los ejércitos ingleses, facilitó el proceso de formación de un Estado moderno. Hacia finales del siglo XV, el poder real estaba fortalecido por un ejército regular y un impuesto directo que no podía ser discutido, pero todavía no se había logrado organizar una administración unificada.

 Carlos V

El prestigio de la dinastía de los Valois creció cuando Francisco I decidió enfrentar a Carlos V y dirigió a la nobleza bacía guerras exteriores, para conquistar Italia. Pero después de la decisiva victoria española de San Quintín (1557), en 1559 se firmó la Paz de Cateau-Cambrésis. Francia debió renunciar a sus pretensiones sobre Italia y desde entonces Felipe II de Epaña intenvino en la política francesa.

Enrique IV de Borbón

Enrique IV de Borbón

Enrique IV de Borbón declaró «París bien vale una misa” cuando en 1593 se convirtió al catolicismo, con lo que se puso fin a la guerra entre católicos y protestantes. La política se separó de la religión y la nueva monarquía francesa se afianzó por encima de todas las facciones. (VER MAS ABAJO SU GOBIERNO)

Las guerras de religión y el origen del absolutismo

Luego de la muerte de Enrique II de Valois, comenzó un largo conflicto religioso entre los hugonotes (protestantes franceses) y los católicos, dando origen a una guerra civil con la monarquía vacante. Esta lucha desencadenó conflictos sociales más profundos; y pronto se enfrentaron por el poder las familias más importantes de la nobleza francesa.

Para sobrevivir los pequeños propietarios rurales sin recursos se unían a los ejércitos católicos o protestantes. Los impuestos reales que había que pagar para la guerra, llevaron a las ciudades a la miseria. Se originó levantamientos entre los campesinos hambrientos por la devastación del campo de las constantes campañas militares.

Hacia 1590, la nobleza se reunificó por el descontento rural y urbano. El hugonote Enrique de Borbón, en 1593, aceptó convertirse al catolicismo y desde entonces fue reconocido por los nobles católicos y protestantes como Enrique IV de Francia, fundador de la dinastía de los Borbones. Enrique IV reconstruyó la ciudad de París y la convirtió en capital permanente del reino y sede de la monarquía.

 Se tomaron medidas para lograr la recuperación de la agricultura y el comercio de exportación y la monarquía recuperó su prestigio entre la sociedad medio siglo después. En 1598 cuando el Edicto de Nantes garantizó a los hugonotes libertad de conciencia, una limitada libertad de culto, y derechos políticos y militares, se consolidó la paz. Sobre estas bases, y a lo largo de todo el siglo XVII, se consolidó el poder absoluto de la monarquía francesa.

El absolutismo es una forma de gobierno en la cual el poder del dirigente no está sujeto a ninguna limitación institucional que no sea la ley divina. Es un poder único desde el punto de vista formal, indivisible, inalienable y libre.

EL GOBIERNO DE ENRIQUE IV

Enrique IV ganaba reputación de rey fuerte, implacable con los podemos, generoso con los pobres y desamparados. Aunque su “generosidad” mayor se manifestase hacia los burgueses, también el pueblo lo tenía por buen monarca.
“Si conquistara el corazón de mi pueblo —dice el rey— tendría lo que anhelo. Y, si Dios me concede bastante tiempo, trataré de que no haya campesino en mi reino que no tenga una gallina en su olla”. Para los campesinos, mayoría de la población, Enrique es el soberano que trajo paz a los campos, el gobernante que alivió los impuestos.

El rey toma otras medidas favorables al desarrollo de la agricultura: prohíbe a los nobles cazar en las viñas y campos de trigo durante la primavera, impidiendo que se destruya el trabajo de meses de los agricultores: prohíbe a los recaudadores de impuestos la confiscación de animales o instrumentos de trabajo, en caso de deudas o impuestos atrasados; facilita a los campesinos en mejor situación financiera y la adquisición de tierras. Tras esas disposiciones está la figura de Sully.  El superintendente de las finanzas considera la riqueza agrícola como la salvación de Francia.

Esta no es la opinión de Laffemas, también consejero del rey. Francia pierde millones en oro y plata al importar de Italia artículos de lujo, tales como sedas, tapices y objetos de adorno, dice. Aboga por la instalación inmediata en Francia de manufacturas, no sólo para consumo interno, sino también para producir cupos exportables. Mediante este sistema —conocido como mercantilismo— el dinero entrará a Francia en lugar de abandonarla, explica Laffemas.

En un punto, al menos, se llega a una forma de acuerdo que satisface a los dos consejeros: se desarrolla el cultivo de la morera, cuyos hojas sirven de alimento al gusano de seda. En consecuencia, se instalan grandes manufacturas textiles en París, Lyon y otras ciudades. “Cubriremos la Europa del Norte de hilos de seda francesa”, afirma Enrique IV. No se llega a la realización de un objetivo tan ambicioso, pero ,el hecho es que los tejidos franceses rivalizan muy pronto con los italianos y flamencos.

Las diferentes manufacturas se benefician con el monopolio de fabricación y venta, y gozan de créditos y privilegios fiscales. Así, nacen fábricas de vidrio en París, de tejidos finos en Rúan, y las célebres manufacturas de tapices y alfombras de los Gobelinos. Son las primeras industrias, bastante primitivas y no siempre económicamente rentables. Pero representan un comienzo, una tentativa de reducir el atraso francés, en una época en que otros países europeos ya tienen industrias bien organizadas, lanzándose por el camino más rápido de desarrollo de la economía nacional.

UN RICO OBJETIVO: LOS PAÍSES BAJOS
A pesar de no haber guerra declarada, continúa la rivalidad entre Francia y España. Los franceses venden en España los productos que importan de los Países Bajos: en su calidad de intermediarios, logran grandes lucros sin mayor esfuerzo. Para impedir este comercio, los españoles imponen una tasa complementaria’ del 30 % sobre las mercaderías de origen flamenco procedentes de Francia.

A veces, el conflicto parece estallar. El peligro es evitado merced a la mediación ejercida por Inglaterra.

Enrique IV planea la expansión territorial de Francia y su transformación en una potencia a la altura de España o Inglaterra. Empero, carece de los medios financieros para una empresa de tal envergadura. En el ambito de la .política colonial, se confirma con conceder su autorización a navegantes independientes, ya que no hay modo de financiar la colonización de nuevas tierras.

Por iniciativa particular, Champlain explora el Nuevo Mundo, en la región del río San Lorenzo, donde funda dos colonias, bases del futuro Canadá francés. Al no poder ejercer el dominio efectivo sobre tierras tan extensas, Enrique IV se ve forzado a circunscribir las pretensiones a Europa. Procura entonces apoderarse de una parte de los Países Bajos, región rica y de floreciente comercio.

Una óptima oportunidad se presenta en 1609, a la muerte de Juan Guillermo, señor de un conjunto de ducados y condados situados en el límite entre los Países Bajos españoles y católicos y las Provincias Unidas protestantes e independientes. Hay muchos candidatos a la sucesión de Juan Guillermo: dos príncipes alemanes protestantes, de las proximidades; el emperador Rodolfo de Austria; la monarquía española, que planeaba extender sus dominios de los Países Bajos.

La empresa es arriesgada, y se corre el albur de que degenere en una guerra conjunta contra varios enemigos. Enrique IV vacila, y la situación de tensión persiste hasta el momento en que un asunto sentimental precipita los acontecimientos.

EN EL CARRUAJE HAY SOLO UN CADÁVER
En ese mismo año de 1609, él se apasiona por una joven, Carlota de Montmorency, pero ella está a punto de casarse con el apuesto caballero Bassompierre. Enrique no tiene intención de desposarla. Prefiere verla casada con otro y mantener con ella relaciones clandestinas. Pero el marido no debe ser muy bello ni joven, pues de ese modo la competencia podría resultar difícil.

La obliga entonces a casarse con el Príncipe de Conde, quien es joven pero está lejos de ser guapo. Una vez casados, Conde desconfía de la asiduidad del rey junto a su esposa… Decide por ello esconderla en los Países Bajos, donde cuenta con amigos influyentes. Enrique tratará de raptarla de Bruselas repetidas veces, pero sin éxito.

La guerra se le presenta de pronto como una solución viable para dos problemas: conquistar la herencia de Juan Guillermo y, de paso, recuperar a su elegida. Propone alianza a la Unión Evangélica, coalición de príncipes protestantes alemanes. Se inician, así, los preparativos para un conflicto armado contra España y el emperador de la Casa de Austria.

El 14 de mayo de 1610 Enrique sale de palacio y se dirige al arsenal para inspeccionar los armamentos. Su carruaje debe atravesar una callejuela atestada de gente. Una persona se destaca de entre la multitud y, sin dificultad, se aproxima al soberano. En pocos segundos todo está consumado: Enrique es apuñalado por dos veces en el corazón. “No es nada”, murmura el monarca. El carruaje continúa su camino; pero sólo transporta el cadáver del rey. El criminal, Francisco Ravaillac, fue condenado y ajusticiado por regicidio.

La muerte de Enrique IV deja un gran vacío. Súbitamente, aquellos que lo combatían descubren en él un gran monarca, el “más querido” de los reyes franceses.

Como el futuro rey Luis XIII, su heredero, tiene nueve años, se da la regencia a María de Médicis. A su sombra varios clanes políticos esperan tomar las riendas del poder.

Seguirá a partir de entonces un largo período de anarquía hasta que llega a imponerse una personalidad fuerte, a la altura del monarca muerto: la del cardenal Richelieu.

RESUMEN FINAL: A pesar de la represión religiosa ordenada por Enrique II, en la época de su muerte, en 1559, había más de 2.000 iglesias protestantes en Francia. La expansión del calvinismo conduce a las llamadas guerras de religión, que resultan de diferencias políticas y sociales. Los litigios comienzan en 1562, tras la masacre de Vassy; los Guisa, católicos, dirigen su ataque contra los protestantes. En 1570, éstos obtienen del rey (Tratado de St. Germain) las plazas fuertes de La Rochela, Cognac, Montauban y La Charité.

La Noche de San Bartolomé (24 de agosto de 1572), cuando son asesinados millares de protestantes, hace recrudecer la lucha. Aunque derrotados, los hugonotes reciben algunas concesiones de Enrique III que, por eso, se torna sospechoso a los ojos de los católicos. Y como Enrique de Navarra, hugonote, es el legítimo heredero del trono, aquéllos organizan la Santa Liga, comandada por Enrique de Guisa, que se alía a Felipe II en 1584.

Se inicia así la Guerra de los Tres Enriques. Enrique III manda matar a Enrique de Guisa, y él mismo es asesinado por un fanático. Enrique de Navarra sube al trono con el nombre de Enrique IV. Combate a la Liga y al ejército de ocupación, pero en 1593, se convierte al catolicismo y, a través del Edicto de Nantes (1598), pone fin a las guerras religiosas: concede a los hugonotes relativa libertad de culto e igualdad de derechos políticos. Empero, Francia permanece mayoritariamente católica.

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El imperio Español Carlos V Felipe II Habsburgo Los Comuneros

ESPAÑA EN EL SIGLO XVI
España, la primera gran potencia de la Europa moderna:

La importancia que España logró en Europa en el siglo XVI estuvo basada en el poder y la inmensa riqueza  que tenía a su disposición a través de los dominios descubiertos y conquistados en América. Y ese poder y riqueza afectaron la forma y la dirección en que se desarrollaron los otros Estados europeos que se estaban consolidando.

La monarquía española combinó dos conjuntos de recursos. Por una parte, se benefició más que ninguna otra de la política matrimonial dinástica. Y por otra, la conquista de América le proporcionó una superabundancia de metales preciosos. En el siglo XVI, el Estado español contó con un volumen de territorio, influencia y tesoros, que ninguna monarquía rival podía igualar.

Los Reyes Católicos y la unidad política de España

A fines del siglo XV (1469) , el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón —los dos reinos más importantes— sentó las bases de la unidad política de España. Sin embargo, el poder de la monarquía no fue reconocido del mismo modo en todas las regiones del reino. Isabel y Fernando pusieron en práctica un programa de reorganización económica y política para fortalecer su autoridad, pero no lograron la fusión administrativa entre Aragón y Castilla. Los Reyes Católicos no pudieron establecer una moneda única ni un sistema fiscal y legal común dentro de sus reinos.

Los reyes católicos.

Los reyes católicos.

 Los reyes católicos. En Castilla se concentraba la mayor parte de la población de España. Era tierra de una aristocracia con enormes posesiones, en las que el cultivo de cereales había sido abandonado progresivamente para dar lugar a la cría de ovejas.  Esta producción conectó a las ciudades castellanas con la industria textil de Flandes. En el reino de Aragón, a diferencia de castilla, la aristocracia local todavía ejercía sus poderes feudales sobre un campo estéril y en el que sobrevivía la servidumbre.  La actividad económica de la región era el comercio en el Mediterráneo y la ciudad de Barcelona era el centro de un imperio mercantil donde residían los grupos comerciales más ricos de la región.

 

El imperio de Carlos V Habsburgo. Dinastías y política matrimonial. Desde 1438, miembros de la casa de Austria y de la familia de los Habsburgo, ocuparon el trono del Imperio Germano. Ellos siguieron una hábil y afortunada política matrimonial. Maximiliano I se casó con Maria de Borgoña. Esto significó que a los Estados patrimoniales de Maximiliano —Austria, Estiria, Carintia, Canijola Tirol y Alsacia meridional— se añadieron Flandes, Países Bajos, Brabante, Luxemburgo, Artois y el Franco Condado. Pero el matrimonio decisivo fue el de Felipe el Hermoso —hijo de Maximiliano— con Juana la Loca —hija y heredera de Fernando e Isabel- los Reyes Católicos—. Por parte de Aragón, eran Estados patrimoniales de Juana: Sicilia, Cerdeña, Nápoles y Navarra; y por parte de Castilla, las colonias de América. De este matrimonio nació el que después será Carlos V de Alemania y I de España.

Carlos V Habsburgo

Carlos V Habsburgo fue el creador del primer imperio colonial moderno.
Sobre su imperio nunca se ponía el sol: era un Imperio sin crepúsculo.

Durante la primera mitad del siglo XVI, Carlos de Habsburgo, el nieto de los Reyes Católicos, fue elegido emperador del Imperio Germánico.

Sobre la base de los territorios de la Casa de Austria (a la que pertenecía su padre, Felipe de Habsburgo)  y los territorios de Castilla y Aragón (que había heredado su madre Juana), Carlos V se propuso reconstruir un imperio universal  cristiano. Amplió su base territorial en Europa y justificó la extensión de su dominio en la defensa de la religión católica.

Sin embargo, la tentativa de Carlos V de unificar política y culturalmente los Estados que formaban el Imperio Germánico, se enfrentó con una pluralidad de lenguas, tradiciones y costumbres. También contribuyeron al fracaso del imperio europeo los enfrentamientos que originó la Reforma protestante. Este fue un movimiento que se originó en Alemania en 1517 y dividió a los miembros de la Iglesia cristiana en católicos y protestantes.

El emperador no logró establecer la monarquía hereditaria ni una administración centralizada. Pero el intento de Carlos V de organizar un imperio provocó la reacción de los otros Estados. Muchos reyes y príncipes lucharon contra él para asegurarse el dominio en su territorio. Desde esta época se fueron estableciendo las fronteras que separaban los territorios de cada Estado.

División religiosa de Europa a fines del siglo XVI

El emperador Carlos V intentó contener la reforma religiosa por medio de la negociación, pero finalmente estalló la guerra entre católicos y protestantes. En 1555, por la Paz de Augsburgo, Carlos V reconoció a los Estados del Imperio Germánico el derecho a elegir su religión y a que los súbditos profesaran la misma fe que su príncipe. De este movimiento surgieron diversas iglesias: la luterana en Alemania, la calvinista en Francia y la anglicana en Inglaterra. Poco a poco los europeos fueron abandonando la idea de la unidad del cristianismo..

 La rebelión de los Comuneros

En 1520 y 1521, Segovia, Toledo, Guadalajara, Madrid, Ávila, Burgos, Valladolid y otras ciudades, se sublevan. ¿Qué piden aquellos rebeldes que, además, son burgueses? En primer lugar, que el rey viva en España. que se case pronto y con una princesa portuguesa, a fin de realizar la unidad ibérica. Además, reducción de impuestos, derecho a llevar armas… Pero la revuelta no es contra el rey ni contra el Estado; es una revuelta nacional, de la nación española, contra los grandes —extranjeros en su mayoría— de la corte de Carlos V El jefe de los comuneros, Juan Padilla, consiguió una serie de éxitos militares. Después fue ejecutado. La sublevación de los comuneros, sublevación de una conciencia española, quedó así rápidamente truncada.” Los fundamentos del mundo moderno, de R.Romano y E. Tenenti, historiadores italianos contemporáneos.

Los Habsburgo en España:

La división administrativa del Estado español se acentuó con la llegada de Carlos I de Habsburgo al trono.  Al morir su abuelo materno, Fernando, en 1516, Carlos de Habsburgo se hizo coronar rey de Castilla y Aragón e inició el viaje a la península.

El nuevo rey no conocía el castellano y vino acompañado de consejeros flamencos que ocuparon los más importantes puestos en la Corte y en la Iglesia. Esto originó un violento rechazo por parte de la población de Castilla, la cual no apoyó las continuas campañas militares del monarca para extender y asegurar los dominios de su imperio, que eran costeadas con crecientes impuestos a las producciones del país.

Se produjo entonces una rebelión de los burgueses de las ciudades de Castilla contra el rey, entre 1520 y 1521. La rebelión de los comuneros fue sofocada por el ejército real al que se había unido la mayor parte de la aristocracia. La victoria sobre los comuneros fue fundamental para la monarquía española que intentaba fortalecer su poder, pero la derrota militar de los burgueses alejó la posibilidad de una alianza entre la monarquía y ese grupo social que impulsaba los cambios hacia el mundo moderno.

Carlos V: expansión territorial y debilitamiento del Estado español

Uno de los mayores logros de Carlos V fue la ampliación de los dominios de los Habsburgo. Pero fue inevitable la delegación de poderes en consejos y virreyes a cargo de la administración de las diferentes posesiones debido a la expansión territorial. La gran extensión del imperio de los Habsburgo hizo imposible su integración y obstaculizó el proceso de centralización administrativa.

Además, el Estado español se endeudó con préstamos para costear las guerras europeas. En 1556, cuando dejó el trono a su hijo, los ingresos de Carlos V se habían triplicado, pero como las deudas reales eran tan grandes, su heredero, Felipe II, tuvo que declarar la bancarrota del Estado un año después. Su gobierno es ejemplo de centralización y absolutismo. Establece definitivamente la capital del estado en Madrid. Símbolo de su poder es el Escorial, mausoleo, monasterio y residencia real.

Felipe II: ventajas y desventajas del tesoro americano

A partir de 1560, se descubrió en América del Sur las minas del Potosí:

VENTAJAS: aumentó fabulosamente la cantidad de metales preciosos recibidos en el puerto de Sevilla. La gran cantidad de plata que llegaba desde América fue una ayuda decisiva para el Estado español, porque le proporcionó ingresos extraordinarios.

El aumento de los ingresos reales gracias a los metales americanos influyó decisivamente en la política exterior española. El oro y la plata se podían utilizar para financiar los movimientos de tropas o las maniobras diplomáticas en toda Europa. Además, proporcionaba a los monarcas Habsburgo posibilidades de obtener préstamos y créditos por unas sumas que ningún otro príncipe obtenía.

DESVENTAJAS: el tesoro debilitó todavía más las bases de su poder porque la monarquía pudo sostenerse económicamente sin verse obligada a realizar la unificación fiscal y administrativa del reino.

Las campañas militares de Felipe II, Rey Prudente, continuaron a las de Carlos V Tuvo que enfrentar la rebelión de Holanda que estalló cuando Felipe II intentó restringir su autonomía política. La pérdida de los Países Bajos significaba una amenaza directa para los intereses económicos españoles, porque ambas economías eran complementarias: España exportaba lana y metales preciosos a los Países Bajos, y de ellos importaba productos textiles, material de guerra, cereales y pertrechos navales.

Además, su dominio aseguraba el cerco español sobre Francia. La guerra con los Países Bajos se extendió entre 1566 y 1598; España pudo reconquistar una parte de ellos pero las llamadas Provincias Unidas —Holanda— se independizaron. Además se empeñó en luchar contra la monarquía protestante de Inglaterra, e intervino en las guerras de religión de Francia para asegurar el catolicismo. La Armada Invencible fue derrotada por la flota de Isabel I de Inglaterra, pero Felipe II logró su objetivo con Francia.

El impacto de los metales americanos sobre la economía española. Los metales americanos llegaban a España por dos vías. Una eran los ingresos reales directos: entre el 30% y 40% de la producción que los productores americanos tenían que entregar en concepto de impuestos y cargas reales.

La otra era el uso de los metales preciosos como moneda para pagar las mercaderías indispensables —como aceite, vino y textiles— que no se producían en América. La llegada de los metales preciosos americanos influyó negativamente sobre las manufacturas de Castilla. Los textiles castellanos no pudieron competir ni en el mercado colonial ni en el interior de España. Los paños holandeses e ingleses eran más baratos. Los comerciantes de Holanda e Inglaterra comenzaron a satisfacer la demanda americana y de la misma España.

Por esto, los metales preciosos que llegaban a Castilla terminaron en manos de los extranjeros productores de bienes manufacturados y de alimentos. La economía española, agriada y urbana, quedó herida por las ventajas del tesoro americano

 

El fin del poder español en Europa

A finales del siglo XVI los envíos de plata desde América habían llegado a sus niveles más altos entre 1590 y 1600, pero los costos de las guerras habían crecido todavía más por lo que las finanzas del reino y la economía del país se encontraban en crisis. En 1596, Felipe II tuvo que decretar una nueva quiebra oficial.

Durante el siglo XVII, España fue perdiendo la mayor parte de sus dominios europeos a pesar de nuevas guerras para impedirlo, y se agravaron los problemas internos económicos y sociales.

Los tres reyes Habsburgos sucesores de Felipe II que ocuparon el trono de España durante el siglo XVII, fueron: Felipe III, Felipe IV y Carlos II. Recibieron el nombre de Austrias menores en oposición a sus antecesores, ya que fueron los peores monarcas de su tiempo, débiles y holgazanes; entregaron el poder a sus favoritos, quienes, gobernando en provecho propio, hundieron a España.

LOS REYES DE LA DINASTÍA DE LOS HABSBURGO

Austrias mayores

1516-1556: Carlos

1556-1598: Felipe II

Austrias menores

1598-1621: Felipe III

1621-1665: Felipe IV

1665-1700: Carlos II

Durante los reinados de los Austrias menores, el gobierno del reino quedó en manos de algunos nobles muy poderosos: el duque de Lerma primero, y el conde-duque de Olivares más tarde.

Estados Modernos: Fortalecimiento del poder real en la edad moderna

HACIA UNA NUEVA FORMA DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA: EL ESTADO MODERNO

En Europa a mediados del siglo XV, ocurrieron transformaciones en la economía y en la sociedad, tales como la reconstitución de la agricultura, cambios en la organización del trabajo artesanal, un gran desarrollo del comercio y descubrimientos de nuevas tierras y por otro lado se produjeron cambios en la forma de organización política. Las monarquías de España, Inglaterra y Francia, por medio de diferentes caminos, lograron centralizar progresivamente el poder político.

Se descubrieron nuevas fuentes de riqueza, las rutas comerciales de la Europa medieval eran limitadas y hacia el final del siglo XIV e inicios del siglo XV, se descubrieron nueva zonas (India, África y América) y rutas comerciales, lo que trajo aparejado el ingreso de metales preciosos como la plata, oro y especias; también a la vez se desarrollaron las finanzas internacionales debido al nuevo comercio y nació una nueva clase social: la burguesía, una nueva clase adinerada, que tenía como profesión la acumulación de la riqueza.

Hubo una revolución en los métodos de cultivo de la tierra, gracias al progreso de la ciencia y de la tecnología, y, en consecuencia, en la distribución de la propiedad territorial. Por último se llevó a cabo un movimiento en contra de la corrupción de la iglesia.

En esta ilustración un duque adopta la postura de “los justos deberes” y reconoce como legitimo a un nuevo rey de Francia. Sin embargo era frecuente que los señores encuentres excusas y no realizaran estas ceremonias

De la fragmentación a la centralización de la autoridad

La fragmentación de la autoridad se produjo en el plano político, y fue una de las características más importante del feudalismo. En cada señorío, los señores dictaban y aplicaban la justicia, imponían y cobraban los tributos a los campesinos, imponían las obligaciones a los siervos y formaban ejércitos. Pero la desaparición gradual de la servidumbre, a partir de la crisis del siglo XIV, amenazó directamente la autoridad de los señores feudales.

La producción agrícola comenzaba a destinarse al mercado, y el trabajo, en algunas regiones rurales, ya no estaba asegurado por obligaciones personales. Los ejércitos privados de los señoríos (a veces, sólo bandas armadas) resultaron cada vez más insuficientes para asegurar el trabajo y el orden en las tierras de los señores, ya que los campesinos se trasladaban en diferentes direcciones a escala regional.

Una autoridad centralizada, en cambio, podía organizar un ejército también centralizado. Por esto, la centralización de la autoridad política fue un instrumento eficaz para mantener al campesinado bajo la dependencia y explotación de la aristocracia feudal. De esta manera el poder del rey se fue fortaleciendo.

El fortalecimiento del poder real

El poder político de los reyes se fortalece y se sustenta gracias a la idea del origen divino del poder del rey, contribuyendo de esta manera, al régimen de monarquía absoluta. La Monarquía constituyó un Estado moderno basado en una fuerte dirección de gobierno, con un territorio definido y con una comunidad de individuos obedientes y sometidos al poder real.

Las monarquías tuvieron que enfrentarse con la nobleza feudal para consolidar la autoridad real. Los señores no estuvieron fácilmente dispuestos a ceder al rey su autoridad. Pero el mantenimiento del dominio de la nobleza como grupo sobre los campesinos, hizo necesaria la destrucción de aquellos señores que se opusieron a los avances de la monarquía. Al mismo tiempo la tierra pasó a ser propiedad privada de los señores para compensar la pérdida de autoridad política de la nobleza feudal.

A partir del siglo XV, las características de los Estados modernos fueron las siguientes:

la centralización del poder político y su concentración en un soberano —el rey o príncipe—, que era el único que tomaba las decisiones;

la obligación de obediencia al rey por parte de todos los habitantes de los territorios del reino (incluidos los que vivían en los territorios de los señoríos);

la creación y utilización de instrumentos nuevos para asegurar la obediencia al poder centralizado: las nuevas instituciones políticas como el derecho, la burocracia administrativa, el ejército, y la diplomacia, entre otras.

Un Estado territorial y soberano:

En los inicios de esta transición (sistema feudal – monarquía) la soberanía del rey dependía de obtener la obediencia de un número cada vez mayor de habitantes del reino y para consolidar su poder, las monarquías tuvieron que luchar contra los señores feudales, en sus señoríos, y las comunas de algunas ciudades que en otras épocas habían obtenido esa libertad.

Cada Estado tuvo que establecer su independencia y autonomía frente a los demás Estados para definir el territorio que le pertenecía.

Según el jurista francés Jean Bodin en su obra “Los Seis Libros de la República” (1576) la soberanía significaba:

• El control absoluto del poder por parte del soberano;

• El ejercicio vitalicio del reinado;

• El rey podía dictar leyes y derogarlas, según su voluntad.

Pero, según Bodin, el rey debía respetar las llamadas normas inquebrantables del derecho natural (la familia, la propiedad privada), y las leyes fundamentales del país.

El jurista francés Jean Bodin contribuyó con su obra a la fundamentación del nuevo Estado de los inicios de la Edad Moderna. Su obra Los seis libros de la República se publicó en 1576, en una época en que peligraba la unidad del país y del reino de Francia. Por esto, sus lecciones de soberanía tuvieron como primer objetivo el mantenimiento de Francia y de la monarquía francesa.

Las nuevas instituciones: Desde el siglo XVI, se fueron consolidando nuevas instituciones políticas en los nuevos Estados, que fueron (y son) los instrumentos a través de los cuales los gobernantes ejercen su autoridad sobre los gobernados y que, además, les permiten obtener la efectiva obediencia de éstos.

Las instituciones son, por ejemplo, las normas y las leyes; y también forman instituciones las personas empleadas por los gobernantes para cumplir funciones de gobierno, un ejército permanente, una burocracia administrativa, un sistema de impuestos, y la diplomacia internacional.

Los Estados sirvieron para proteger la propiedad privada y los privilegios de la nobleza feudal, y para mantener a los campesinos bajo su dominio. Pero las nuevas instituciones políticas también beneficiaron a los grupos burgueses dedicados al comercio y a las manufacturas. La centralización económica, la expansión ultramarina y la unificación de un sistema legal, contribuyeron al proceso de transición del feudalismo al capitalismo.

El escritor florentino Nicolás Maquiavelo (1469-1527) en su obra El Príncipe, sostuvo que en la política los principios deben someter-se a las exigencias fortuitas del momento y a una táctica oportunista.

Su ideal ya no era el soberano moderado, justo y generoso de los teóricos medievales, sino el príncipe que sólo tiene en cuenta el interés del Estado, que es el suyo propio. En la dedicatoria que Maquiavelo escribió en El Príncipe, afirmó: “No puede un señor prudente, ni debe, observar la fe cuando tal observancia se le vuelve en contra.”

 (ver su biografía y pensamiento)

Formacion de los Estados Modernos:alemania,inglaterra,españa

Los Estados Modernos en Europa Occidental:

Los campesinos agobiados de cargas, cansados de una vida miserable, no soportan más las exigencias siempre en aumento del señor feudal. Las ciudades, ya muy prósperas con el desarrollo del artesanado, peligran por la codicia del señor. ¿Cómo librarse de él? Piensan entonces en fortificar la monarquía. El feudalismo va llegando a su fin. En la Baja Edad Media, la autoridad del rey aumenta lentamente. Los señores feudales, muchos de ellos más poderosos que el mismo soberano, se debilitan con sus luchas e intrigas.

Los grandes feudos desaparecen, se borran. Comienzan a dibujarse las naciones que serán gobernadas por el rey con poder absoluto. Estas naciones se llamarán España, Francia o Inglaterra. Habrá un rey de España, de Inglaterra, de Francia. El Imperio alemán no cuenta en esta transformación; continúa dividido, disgregado por celosos e inquietos señores y pierde importancia.

Italia es un mosaico de ricas y turbulentas repúblicas burguesas. Sin unidad, no podrá competir con los nuevos reinos más fuertes y más ricos, con reyes todopoderosos. Rusia apenas se insinúa .. . ¿Cómo nacen estas naciones, es decir los futuros estados modernos?

Formación de los primeros estados

Durante los siglos XV y XVI, el mapa de Europa occidental comenzó a mostrar estados con territorios
cada vez más amplios unificados en torno de un poder central.

NUEVOS MEDIOS PARA CENTRALIZAR EL PODER:
El fin de la Edad Media fue un período de profundos cambios para la historia europea. Hasta ese momento, los fuertes localismos impedían la consolidación de los estados en la mayor parte del continente.

A mediados del siglo XV, comenzaron a desarrollarse monarquías centralizadas en algunos países europeos; es decir, estados que alcanzaron su unidad política en torno de la figura de un rey. Estas monarquías protegieron los intereses de los nobles urbanos y de los burgueses acomodados, pero no beneficiaron a las clases más pobres.

En ciertos casos, a estos reyes se les opusieron algunos sectores de la nobleza feudal, que no querían perder sus privilegios. Sin embargo, los monarcas lograron afirmar su autoridad frente a los localismos y consolidar lo que llamamos estado moderno, es decir un territorio delimitado y unificado, un poder centrado en el rey y una autoridad basada en la obediencia de todos los grupos sociales al monarca.

Para lograr esta centralización del poder, los reyes se valieron de cuatro elementos fundamentales:
• el
derecho romano, que les brindó las normas jurídicas para una nueva organización del estado;
• una
burocracia al servicio del monarca, formada por un conjunto de funcionarios (secretarios, embajadores), de origen noble o burgués;
• un ejército permanente, compuesto por soldados a los que se pagaba por su tarea, llamados mercenarios;
impuestos obligatorios, pagados, sobre todo, por los campesinos y los habitantes de las ciudades, que permitieron solventar la burocracia y las guerras.

Si bien este estado moderno se consolidó en algunos países de Europa occidental (la Francia de Luis XI, la Inglaterra de Enrique VIII), otras regiones, como las actuales Alemania e Italia, no lograron esta unidad nacional. En España se produjo la unidad política del reino con el matrimonio de la reina Isabel de Castilla y el rey Fernando de Aragón -los Reyes Católicos-.

En 1492, los Reyes Católicos expulsaron a los moros de su último reducto en Granada y en 1512, con la anexión de Navarra, completaron la unificación. En 1492, la acción de los reyes posibilitó también el descubrimiento de América. España ingresó al siglo XVI con un reino unido y expandiéndose en el océano Atlántico. Fue el siglo de su mayor esplendor y de su predominio en Europa.

PARA SABER MAS…
LA EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE ESTADO

La idea del Estado que tenemos hoy es fruto de una evolución lentísima y secular. Sin remontarnos demasiado en el tiempo, podemos distinguir tres tipos diferentes de Estado que, en el curso de la historia, se han sucedido uno a otro: el.Estado ”patrimonial”, el Estado “de policía” y el Estado “de derecho”.

EL ESTADO “PATRIMONIAL”
Después de la caída del Imperio Romano y cuando, con la monarquía carolingia, se afirmó el sistema feudal, el soberano era dueño absoluto del Estado. Su voluntad era ley; era suyo el territorio nacional con todos los bienes que en él se encontraban; en cuanto a los habitantes —que no eran “ciudadanos”, es decir, titulares de derechos, sino simples “súbditos”—, tenía sobre ellos poder de vida y muerte; con mucha frecuencia, el que deseaba concertar un contrato o tomar esposa debía pedir permiso al rey, y éste podía negárselo. Así, pues, no se reconocía a los súbditos ningún derecho, ni civil ni político. En otras palabras: territorio, bienes y súbditos constituían el patrimonio personal de un monarca, del mismo modo que, actualmente, uno de nosotros posee una casa o un automóvil. Debido a ello, a ese tipo de Estado se lo llamó “patrimonial”. Por lo demás, la historia nos demuestra que en aquella época el soberano disponía del Estado como de una propiedad privada cualquiera: lo dejaba por testamento a un solo heredero o lo dividía entre sus hijos; confiscaba los bienes de un vasallo considerado infiel; asignaba tierras, casas y campesinos a quienes quería premiar, etcétera.

EL ESTADO “DE POLICÍA”
Con el ocaso del feudalismo terminó también el  Estado patrimonial, y se dio un paso adelante por el camino del progreso civil. En el siglo XVIII se afirmó como sistema de gobierno el “despotismo ilustrado” de María Teresa de Austria y de Federico II de Prusia.

En ese nuevo tipo de Estado, el soberano era siempre un monarca absoluto: no obstante, proclamaba solemnemente gobernar no por interés propio, sino por el bien del pueblo. Así, a Federico II de Prusia le gustaba autodefinirse como “primer servidor del Estado”. Mas el pueblo no podía participar en el gobierno. No se celebraban elecciones y el poder permanecía en manos del soberano, quien nombraba y destituía, a su antojo, a los ministros y a otros funcionarios del Estado, sin tener que dar cuenta a nadie.

Por tanto, los habitantes seguían siendo considerados como “súbditos” y no como “ciudadanos”. Pero, a diferencia de lo que sucedía en el Estado patrimonial, se les reconocían derechos civiles y podían disponer de lo suyo, etc., sin tener que pedir permiso al soberano. A este tipo de Estado se le llamó “de policía” porque, según los estudiosos de la época, policía correspondía a administración interior.

EL ESTADO “DE DERECHO”
Después de la Revolución Francesa y de los movimientos liberales del siglo XIX, la idea del listado sufrió una nueva trasformación y, en el siglo actual, se ha llegado, por fin, a la concepción moderna y justa del Estado de derecho.

¿Por qué “de derecho”? Porque todas las relaciones entre las personas y el Estado se regulan por el derecho y no por el arbitrio de un monarca absoluto, y porque la ley obliga también al Estado, que es el primero que debe respetarla.

En el Estado “de derecho” las personas ya no pertenecen al patrimonio personal de un emperador; ya no se las considera como subordinadas que no tienen derechos, pero sí el deber de obedecer las órdenes del soberano iluminado. Ya no hay súbditos, sino ciudadanos. Y decir “ciudadanos” quiere significar personas que tienen derechos civiles y políticos que el Estado no puede violar, sino que debe reconocerlos y tutelarlos.

Por lo tanto, los ciudadanos pueden participar activamente en la administración del Estado, eligiendo sus representantes para ocupar los cargos más importantes del mismo. Y no sólo eso: los ciudadanos representan, sin duda alguna, un: de los elementos que constituyen el Estado, desde el momento que el Estado, como ya dijimos, está formado, ante todo, por un “pueblo”.

Fuente Consultada: Historia de Europa Moderna y América Colonial
Alonso/Elisalde/Vázquez

Resumen de la Edad Moderna Renacimiento Humanismo Exploraciones

Resumen Acontecimientos en la Edad Moderna

Esto es un sucinto resumen de los acontecimientos más importantes en la edad moderna  realizado con el solo objeto de dar al lector una somera idea  de lo ocurrido en aquella etapa de la humanidad. 

Se extiende desde la Toma de Constantinopla por los turcos en 1453 hasta la Revolución Francesa en 1789, es un período de casi 350 años. Los turcos en el 1300 conquistan Asia Menor bajo el mando del sultán, Osman (de ahí el nombre otomano). Su hijo Orjàn logra armar un poderoso ejercito, como una especie de legión extranjera, y conquista mayores territorios en la zona de los Balcanes.

Muchos católicos de esos territorios se convierten al islamismo. En 1389 los turcos vencen a los serbios (católicos) en el Campo de Mirlos, como venganza por la muerte de sultán en manos de un terrorista serbio. Esa batalla es considerada sagrada por los serbios y aun hoy la recuerdan. Tampoco perdonan a las familias que en aquel momento se convirtieron a la religión musulmana.

En 1453 toman Constantinopla, dando lugar a la caída definitiva del Imperio Romano de Oriente, los historiadores dan con este acontecimiento como finalizada la Historia Antigua. El imperio otomano perdurará hasta el final de la Primera Guerra Mundial en 1918.

    Siglo XV:     
Termina la peste y enfermedades, la sociedad feudal entra el la última etapa debido a una nueva crisis económica y comienza a consolidarse definitivamente la burguesía que inicia un movimiento socioeconómico denominado capitalismo. De esta manera esa triste etapa de luchas constantes entre la nobleza feudal se va apaciguando a medida que el rey va concentrando cada dia mas poder.

El siglo XV fue el siglo de los inventos, las exploraciones y los movimientos culturales, pero en lo referente al arte, se considera como el Siglo de Oro de Italia, a pesar que esta sigue fragmentada políticamente.

  • Se forman los países, se consigue la unidad política en torno a una figura principal que contiene todo el poder político-militar: el rey, constituyendo una monarquía. Estas monarquías aseguran su poder haciendo uso de las siguientes instituciones: (ver en este sitio: Formación de los Estados Modernos)
  1. a) El derecho romano, que permite crear algunas leyes
  2. b) Funcionarios de gobierno, como inspectores, embajadores, secretarios, conocidos como burócratas estatal.
  3. c) Ejércitos armados permanentes
  4. d) Impuestos obligatorios, pagados sobretodo por los mas desposeídos. Los nobles estaban exentos.
  5. e) Alianzas matrimoniales.

El poder del rey venía emanado por Dios y sólo Dios podía quitárselo, se va afirmando el principio del absolutismo.

Aparecen los primeros sentimientos de nacionalismo en cada país.

Algunos países no lograron la unidad política, como el caso de Italia y Alemania. En Italia aparece Maquiavelo un pensador político, que trata de hallar la unificación de todos los estados de Italia. Escribe El Príncipe donde describe como debe ser el perfil polìtico de una rey para conservar su corona.

  • Los movimientos culturales fueron dos:

a)El Humanismo: que afirma la dignidad y valor del individuo para el desarrollo y crecimiento de las sociedades y de los países. La razón en el único medio que tiene el ser humano para llegar a la verdad de la cosas. También se cuestionó todas las ideas medievales.

  1. b) Renacimiento: fue una renovación del arte y la cultura en todos sus aspectos, haciendo una regresión hacia el arte clásico, para exaltarlo, copiarlo y mejorarlo. Fue como un redescubrimiento de todo el arte greco-latino. Naciò como un gran amor por todo lo griego, y se le agregó luz, color, vida logrando bellas obras de arte que hasta nuestros días siguen sorprendiendo. Durò unos 130 años y nació en Italia.

Este movimiento cultural nació en Italia porque aquí fue donde primeramente el sistema feudal dio paso al capitalismo de la burguesía. Las rutas comerciales pasaban por distintas ciudades italianas como Genova, Roma, Venecia, acumulando dia a dia màs capital.

También a Roma llegan continuamente tributos eclesiásticos de la Europa cristiana. Los Papas deciden reconstruir Roma y emplean mas artistas que nunca. Llegan artistas de todos lugares del mundo.

Italia se convierte en la cuna del capitalismo. Se realizan todo tipo de operaciones bancarias y financieras. Había dinero por todas partes y gran parte de ese dinero se destinó al arte en todos su espectro. Muchas de las palabras actuales como crèdito, cheque, cuenta, giro, bancarrota, son términos que han nacido en esas ciudades itàlicas.

La familia que posee el mayor poder económico en Florencia son los Médicis y se encargan de recibir, albergar y defender a gran parte de los mejores artistas del momento para hacer una nueva Atenas en occidente.

Grandes Exploraciones:

  1. a) El descubrimiento de América por Cristóbal Colòn, en 1492. b)Se descubren nuevas rutas comerciales marítimas y terrestres. En 1498 Vasco de Gamma encuentra una ruta marítima para llegar a Asia, bordeando todo el continente africano. Tripular los barcos en la zona del cabo de Buena Esperanza era un poco traumático, por lo que fue ayudado por un avezado marinero árabe.
  1. a) Brújula y el astrolabio
  2. b) Carabelas
  3. c) Portulanos y mapas marítimos
  4. d) Armas de fuego (arcabuces) y fortificaciones.
  5. e) Imprenta y papel.
  6. f) Eje delantero de los carros
  7. g) Técnicas contables, cheques, pagaré, seguros comerciales.
  • Avances científicos:
  1. a) Nueva visión del mundo y del Cosmos, con la Teoría Heliocéntrica de Copérnico, que coloca al hombre en otra posición cosmológica.
  2. b) Nuevas técnicas para obtener metales preciosos a partir de los minerales naturales, extraídos de las canteras.

El Arte Del Siglo XV:

Siglo de Oro de Italia

En las letras aparecen tres grandes referencias:

Petrarca                    Cancionero (poesía amorosa)

Bocaccio                     Decameron (habla de la libertad sexual de la época)

Dante Alighieri            Divina Comedia

Como consecuencia del humanismo, el arte ahora intenta algunas renovaciones:

Se abandonó todos los temas religiosos de la edad media

Centra al hombre y la naturaleza como figura principal en las pinturas.

Pintar usando nuevas técnicas de profundidad, como la perspectiva.

Dá más naturalidad a las pinturas.

Se usaron nuevas técnicas en las pinturas, como el óleo.

Hay dos etapas del humanismo, una llamada Quatrocento que se inicia en Florencia y otra que continua en Roma llamada Cinquicento.

Aparecen los mecenas, que eran hombres poderosos que patrocinaron a los artistas, que eran muy respetados. Algunos fueron los Médicis y Sforza, en Florencia. A su vez ellos podían hacer ostentación de su riqueza, sobretodo en momentos en donde cada familia luchaba por consolidarse políticamente y ganar posiciones económicas y de poder.

Algunos artistas de esa época fueron: Giotto, Duccio, Boticelli, Durero, Donatello, Miguel Angel, Da Vinci, Rafael Sanzio, Bramante, Jan Van Eryck.

Socialmente existían desde la edad media, tres órdenes: los que oraban, los que guerreaban y los que trabajaban.

Los primeros dos pertenecían a la nobleza y el tercero eran los campesinos.

Ahora aparece el tercer estado, formado por la burguesía, que había crecido gracias a su ingenio para el trabajo y su habilidad para el comercio.

Los niños estudiaban en dos etapas:

Trivium: gramática, retórica y dialéctica.

Quadrum: aritmética, geometría, música, astronomía.

 Finaliza la Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre Francia e Inglaterra. Aparece la figura mística de Juana de Arco, como la santa que luchará valientemente a favor de Francia para levantar el sitio de Orleans, y dar inicio a una serie de continua victorias francesas. Finalmente fue capturada, abandonada por Francia, juzgada y sentenciada a muerte en la hoguera por herejía. En 1920 la Iglesia la santificó. Francia derrota definitivamente a Inglaterra en 1453 en la batalla de Castillon.

  Siglo XVI:  

España:

Siglo de Oro Español

Se consolida la unión entre los reinos de Aragón y de Castilla.

Fernando e Isabel, son conocidos como los Reyes Católicos.

Luego de la unión, lucharon internamente por la unidad política y religiosa, objetivos apenas cumplidos.

Juntos lucharon contra los musulmanes y judíos en Granada, etapa conocida como la Reconquista Española, hasta 1512 que finaliza la incorporación definitiva de todos sus territorios.

Trataron de difundir el catolicismo en todo su país, y crearon el Tribunal de la Inquisición para controlar y castigar a todos los habitantes no católicos.

Apoyaron los viajes ultramarinos y fueron los patrocinadores de Cristóbal Colón.

España gracia a las riquezas de Sudamérica pasó a ser una de las grandes potencias del siglo XVI.

La hija de los Reyes Católicos, Juana la Loca, se casa con el hijo de los Habsburgos, Felipe el Hermoso y tienen un hijo conocido como Carlos I, que llegó a ser uno de los reyes más poderoso del planeta.

Carlos I tuvo que enfrentar:

a)Protestantismo

b)A Francia, contra Francisco I, que lo venció definitivamente en la batalla de Pavia.

  1. c) En el Mediterráneo a los turcos, que habían copado todas las rutas comerciales. Felipe II los terminó de vencer.

Su hermano fue: Felipe II, también gozó de todo el poder de España, gracias a las riquezas traídas de América.

Carlos I y Felipe II son conocidos como los Austria Mayores.

En Francia:
Primera guerra de religión conocida como Guerra de los Hugonotes que durò mas de 30 años. Durante esta guerra los católicos París  masacran a los protestante en una noche recordada como la Matanza de San Bartolomè, el 25 de agosto de 1572. De esta manera llega el primer Borbón al trono, conocido  como Enrique IV, y que se convierte al catolisismo, con la famosa expresiòn: “París bien vale una misa” y garantiza la religión protestante mediante el Edicto de Nantes.

Inglaterra:
Termina la Guerra de las Dos Rosas entre dos familias nobiliarias, los Lancaster y los York. Comienza la Casa de los Tudor que habían puesto fin a esta guerra. Enrique VIII quiere separarse de Catalina de Aragón, pero el Papa no lo permite. Crea una nueva religión llamada anglicanismo con este rey a la cabeza y anula su propio matrimonio para casarse con Ana Bolena quien le dà una hija, que la historia la conocerá con el nombre de Isabel I, futura reina de Inglaterra. Enrique VIII tuvo cuatro mujeres más, y un solo hijo varon con la tercer mujer que muere en el parto. Enrique VIII suprime y confisca todos los bienes de los católicos en su territorio y los reparte entre todos sus vasallos, creando así una nueva nobleza (ilegitima) que acata incondionalmente sus decisiones del rey. Abre así el camino para un futuro y largo gobierno sin “palos en las ruedas” por parte de estos fieles y nuevos ricos. Deberà pasar un siglo para que el Parlamento se renueve y tome fuerzas para hacer valer su poder.

En 1559 hasta 1603 reina Isabel I, (defensora acérrima del protestantismo) produciendo un florecimiento cultural sin presencia hasta el momento. La Flota Invencible de España es totalmente destruida quedando ahora la flota de Inglaterra como dueña de los mares para el comercio y las conquistas.(ver mas abajo) Isabel hizo decapitar a su prima por ser católica.

 Reforma Religiosa:

Martín Lutero crea esta reforma a partir de un enfrentamiento con la iglesia católica debido a:

  • Vida fastuosa
  • Ostentación de la riqueza
  • Dueña de grandes extensiones de territorios en donde explotaba a a los campesinos
  • Sacerdotes sin vocación
  • Compraban sus cargos eclesiásticos
  • Vendían perdones a los fieles para construir la basílica de San Pedro
  • Vivian alejados de los principios o votos originales de caridad y humildad.

En 1517 Lutero presenta sus 95 tesis

  • Libre interpretación de la Biblia
  • Niega al Papa, la Virgen y Los Santos
  • Los únicos sacramentos: Bautismo y Eucaristía
  • La Fe salva al hombre, no el perdón del Papa

Carlos I decidió poner fin a esta reacción, y pidió a Lutero que se retractara, como no lo hizo fue excomulgado y desterrado del imperio alemán.

Poco tiempo después los príncipes protestaron en una Dieta, pidiendo que se permita el regreso de Lutero al país. En 1555 Carlos I firma la paz de Hasburgo, permitiendo a cada príncipe elegir la religión que desee para su territorio, la unidad religiosa fracasó.

 Más tarde aparecen nuevos reformadores como Calvino y Enrique VIII, fundando el Calvinismo y el anglicanismo.

Contrarreforma: la iglesia católica a los fines de devolver la fe a los fieles católicos, que Lutero había puesto en duda, se reúnen en 1545 en un Concilio (de Trento) para discutir estos temas que ponían en peligro la estabilidad de la iglesia católica. Fundó la Companía de Jesús, cuyo líder fue: Ignacio de Loyola, y sus seguidores fueron los jesuitas. Ellos estaban a una ajustada vida casi militar, de estricta disciplina. Eran llamados soldados de Dios, y hacían votos de obediencia absoluta. Su misión era la de:

  • Frenar el avance de los movimientos reformadores
  • Evangelizar a los indios y paganos
  • Devolver la fe a los que dudaban en Cristo

En este congreso se discutieron los asuntos dogmáticos del catolicismo, los cuales fueron reafirmados.

Paralelamente aparecieron movimientos en el campo, objetando que la reforma debía extenderse a todos los señores feudales que vivían holgadamente a costa de los campesinos, y si se ponía en duda la palabra del Papa, la máxima autoridad de poder de la época, como no se iba a dudar de la palabra de esta gente que oprimía a sus vasallos sin misericordia. Comenzaron una serie de levantamientos contra la nobleza, creado situaciones de suma violencia y de hechos sangrientos.

Carlos I se recluye en un Monasterio donde fallece en 1558, su sucesor Felipe II hereda el imperio más grande del mundo, lo que se convirtió en el monarca más poderoso.

En 1571 en la batalla de Lepanto logra derrotar a los turcos y alejarlos definitivamente del control en el mar mediterráneo.

 Felipe II pretendió llevar la unidad religiosa en los países bajos que se encontraban diseminados de calvinista y luteranos. Estos ante la presión de España, buscan ayuda en Inglaterra. Por otro lado Inglaterra a través del pirata Francis Drake, al servicio de Isabel I, le produjo pérdidas enormes al asaltar los barcos que venían cargados de metales preciosos extraídos en las minas de Potosí de América. Todo esto desembocó en una enfrentamiento naval, contra la Armada Invencible de España, una de las flotas más grandes de Europa, pero que fue ingeniosamente derrotada por el país anglosajón, quedando de esta manera dueña de los mares la flota inglesa. Sus barcos fueron fácilmente reformando en barcos mercantes y comienza una etapa de gran esplendor económico para los ingleses.

SIGLO XVII:

  • Comienza una etapa muy triste para toda Europa, debido al desmejoramiento del suelo, del clima, de malas cosechas, de hambre y de pestes, una nueva crisis ataca a todos los habitantes.
  • España decae con su poderío, decae la explotación de los metales americanos. Francia e Inglaterra florecen en todos sus aspectos.
  • La sociedad feudal entra en su última etapa de crisis. Los señores feudales ya no pueden contener a los campesino agobiados de miseria cotidiana.
  • Se consolida en Francia en la figura de Luis XIV el absolutismo, como régimen político. El poder emana de Dios y sólo Dios puede destituirlo. Su poder el Divino y Absoluto.
  • Por cuestiones religiosas comienza la Guerra de los 30 años en Alemania, que termina con la Paz de Westfalia, en 1648. Alemania queda destruida y le llevará un siglo ordenarse políticamente.
  • Inglaterra apoyada en su enorme y segura flota de barcos, inicia una etapa de viajes ultramarinos y logra una hegemonía única en los océanos, llevando productos manufacturados y trayendo materia prima de otros continentes.
  • Revolución Civil en Inglaterra: Carlos I es decapitado por los puritanos
  • .        Gloriosa revolución en Inglaterra en 1688. Llega al poder Guillermo de Orange

Gloriosa Revolución: incruenta revolución que tuvo lugar en Inglaterra en 1688-1689, que depuso a Jacobo II, en favor de su hija María II y su marido Guillermo III, príncipe de Orange. La revolución transformó la monarquía absoluta de los Estuardo en una monarquía constitucional y parlamentaria.

Jacobo II no tardó en perder el buen nombre que había heredado de su popular hermano, Carlos II: fue demasiado duro a la hora de reprimir la rebelión encabezada por su ilegítimo sobrino, el duque de Monmouth, en 1685; casi agotó todos los recursos humanos y monetarios a su alcance, con el fin de crear un ejército permanente, y colocó a católicos en el gobierno, en el ejército y en las universidades.

En 1688 ordenó que se diera lectura a la Declaración sobre la Indulgencia en todas las iglesias, que garantizaba la libertad de culto a católicos y disidentes. Este impopular acto, junto con el nacimiento de un heredero en junio de ese mismo año, que aseguraba la sucesión católica, impulsó a los rivales de Jacobo a invitar al protestante Guillermo de Orange a ocupar el trono. Guillermo estaba casado con María, la hija de Jacobo, y contaba con el apoyo del pueblo.

Cuando Guillermo llegó a Torbay (el 5 de noviembre) y comenzó a avanzar hacia Londres, Jacobo huyó a Francia con su familia. Guillermo obtuvo el control temporal del gobierno, y en febrero de 1689 les fue ofrecida, a él y a María, la corona con la condición de que aceptaran la Declaración de Derechos, que se convirtió en el Bill of Rights. Dicho proyecto de ley otorgaba la sucesión a la hermana de María, (Ana), en caso de que María no tuviera hijos, impedía el acceso al trono de los católicos, garantizaba elecciones libres y convocatorias frecuentes del Parlamento, y declaraba ilegal la existencia de un ejército permanente en época de paz.

La Revolución Gloriosa tuvo éxito, sin derramamiento de sangre: el Parlamento era soberano e Inglaterra próspera. Fue una victoria de los principios whig, ya que, si los católicos no podían ser reyes, ningún monarca podía ser absoluto.

Aquéllos que se negaron a jurar lealtad a Guillermo y María fueron denominados jacobitas. Los jacobitas eran más numerosos entre los católicos de las Highlands escocesas y de Irlanda. Estas dos regiones fueron sometidas, pero el precio a pagar fue muy alto: la matanza de Glencoe en Escocia y la batalla de Boyne y una mayor represión de los católicos en Irlanda.

Cuadro Sinóptico Edad Moderna

 

Newton y la Ley de Inercia Nacimiento de las Leyes de la Mecanica

Newton y la Ley de Inercia-Nacimiento de las Leyes

Newton y la Ley de Inercia

La Revolución Científica representa un punto crucial en la moderna civilización occidental; con ella, Occidente echó por tierra visión medieval y ptolomeico-aristotélica del mundo y llegó a  una nueva visión del universo: el Sol en el centro, los planetas  como cuerpos materiales girando alrededor del astro en órbitas elípticas y un mundo infinito, más que finito.

Con los cambios en la visión del “cielo” vinieron los cambios en la visión de la Tierra”. La obra de Bacon y Descartes dejó a los europeos con la separación de mente y materia y la creencia de que, valiéndose de la razón, podrían comprender y dominar el mundo de la naturaleza. El desarrollo de un método basado en la ciencia favoreció la obra de los científicos, al tiempo que la creación de edades y publicaciones especializadas difundía sus resultados.

Si bien las iglesias tradicionales se oponían de manera obstinada a las nuevas ideas y algunos intelectuales indicaban ciertos errores, nada pudo detener la sustitución de los modos tradicionales de pensar con nuevas formas de pensamiento que generaron un rompimiento más decisivo con el pasado que el representado por el colapso de la unidad cristiana con la Reforma.

La Revolución Científica obligó a los europeos a cambiar su visión de ellos mismos; al principio, algunos se consternaron e incluso se aterrorizaron por las implicaciones. Antiguamente, los humanos en la Tierra habían estado en el centro del universo, ahora el mundo era un minúsculo planeta que giraba alrededor de  un Sol que, en sí mismo, no era sino una mancha en el  infinito universo. La mayoría de la gente se mantuvo optimista a pesar del aparente golpe a la dignidad humana.

Después de todo,  Newton no había demostrado que el universo era una enorme maquinaria controlada por leyes naturales? Newton había descubierto una de éstas: la Ley de la gravitación universal. ¿No podrían descubrirse más leyes? ¿No habría leyes naturales que explicaran cada aspecto del esfuerzo humano, que pudieran encontrarse por medio del nuevo método científico? Así, la Revolución Científica nos conduce lógicamente a la edad de la Ilustración del siglo XVIII.

Tres leyes universales de gravedad
Se dice que Newton estaba sentado bajo un manzano cuando, al ver caer una manzana al suelo, se dio cuenta de que la misma fuerza que tiraba de la manzana tiraba también de la Luna. La historia parece improbable, y es susceptible de ser un mito, pero la ciencia es indudablemente correcta.

En algún momento entre 1665 y 1666, Newton tuvo algunos instantes de verdadera inspiración. Era consciente de que Kepler había ingeniado tres leyes de movimiento planetario. Éstas eran leyes que explicaban cómo se movían los planetas, pero no parecían tener relevancia sobre lo que ocurría en la Tierra.

La genialidad de Newton fue darse cuenta de que cualquier objeto con masa sería atraído hacia cualquier otro objeto. A mayor masa, mayor atracción. Desarrolló sus tres leyes de movimiento y dijo que eran ciertas en todo el universo.

Publicó sus conceptos en Principia, libro reconocido hoy como uno de los más grandes libros científicos jamás escritos. En él, Newton analizó el movimiento de cuerpos orbitales, proyectiles, péndulos, y la caída libre hacia la Tierra. Demostró que los planetas son atraídos por el Sol por una fuerza que variaba con el inverso del cuadrado de la distancia, y generalizó que todos los cuerpos celestes se atraen mutuamente.

Newton también propuso que, de acuerdo con sus leyes, los planetas tenían órbitas elípticas, no circulares, una idea que se ha confirmado mediante la observación. También encontró inexactitudes en el trabajo de Kepler y las corrigió.

Primera ley:
Un cuerpo continua en estado de reposo o de movimiento uniforme y rectilíneo si no actúan fuerza externas sobre él.
Segunda ley:
La aceleración de un cuerpo es proporcional a la fuerza e inversamente proporcional a la masa.
Tercera ley:
Para cada acción a una reacción idéntica y opuesta

LA PRIMERA LEY DEL MOVIMIENTO:
La Ley de Inercia:
Cuando una piedra caía y golpeaba la tierra, su movimiento cesaba porque el suelo se cruzaba en su camino. Y cuando una roca rodaba por una carretera irregular, el suelo seguía cruzándose en su camino: la roca se paraba debido al rozamiento entre la superficie áspera de la carretera y las desigualdades de la suya propia.

   Cuando la roca bajaba por una carretera lisa y pavimentada, el rozamiento era menor y la roca llegaba más lejos antes de pararse. Y sobre una superficie helada la distancia cubierta era aún mayor.

   Newton pensó: ¿Qué ocurriría si un objeto en movimiento no hiciese contacto con nada, si no hubiese barreras, ni rozamiento ni resistencia del aire? Dicho de otro modo, ¿qué pasaría si el objeto se mueve a través de un enorme vacío?

   En ese caso no habría nada que lo detuviera, lo retardara o lo desviara de su trayectoria. El objeto seguiría moviéndose para siempre a la misma velocidad y en la misma dirección.

   Newton concluyó, por tanto, que el estado natural de un objeto en la Tierra no era necesariamente el reposo; esa era sólo una posibilidad.

   Sus conclusiones las resumió en un enunciado que puede expresarse así: Cualquier objeto en reposo, abandonado completamente a su suerte, permanecerá para siempre en reposo. Cualquier objeto en movimiento, abandonado completamente a su suerte, se moverá a la misma velocidad y en línea recta indefinidamente.

  Este enunciado es la primera ley de Newton del movimiento.

Las implicaciones de la ley universal de la gravitación de Newton fueron enormes, aunque hubo de transcurrir otro siglo antes que fueran ampliamente reconocidas. Newton había demostrado una ley universal probada matemáticamente podía explicar todo funcionamiento en el universo, desde los movimientos de los planetas mundo celeste hasta la caída de una manzana de un árbol en el mundo terrestre.

Los secretos del mundo natural podían ser conocidos por las investigaciones humanas. Al propio tiempo, la síntesis newtoniana creó una nueva cosmología en la que se veía el mundo principalmente en términos mecanicistas.

El universo era una gran máquina regulada y uniforme que funcionaba de acuerdo a leyes naturales en tiempo, espacio y movimiento absolutos. Aunque Newton creía que Dios estaba “presente en todas partes” y actuaba como la fuerza que movía todos los cuerpos sobre la base de las leyes que había descubierto, las generaciones posteriores desecharon sus supuestos espirituales.

La máquina del mundo de Newton concebida como algo que operaba absolutamente en el tiempo, espacio y el movimiento— dominó la perspectiva del mundo occidental hasta el siglo XX.

Revolución Inglesa Jacobo II Guilermo de Orange

Revolución Inglesa Jacobo II – Guilermo de Orange

Revolucion Inglesa Jacobo II

La Gloriosa Revolución: Después de la muerte de Cromwell, los burgueses más poderosos, que necesitaban paz y orden para sus negocios, llegaron a un acuerdo con la nobleza y, en 1660, la monarquía fue restaurada en la persona de Carlos II Estuardo.

Por su parte, el rey aceptaba que correspondía al Parlamento la elaboración de leyes y la aprobación de impuestos.

Pero el acuerdo entre la monarquía y el Parlamento se rompió cuando llegó al trono Jacobo II, católico y con tendencias absolutistas. El nuevo rey no encontró apoyo para restablecer la monarquía absoluta: la nobleza no era católica y, además, sabía que la mayor parte de la sociedad no aceptaba una vuelta al pasado.

Esto fue lo que llevó a un nuevo acuerdo entre los nobles y los burgueses, quienes coincidieron en la necesidad de destronar al rey y justificaron su propósito en las ideas del filósofo inglés John Locke.

Convencidos de que el destronamiento del rey en este caso era lícito, en 1688 nobles y burgueses ofrecieron la corona de Inglaterra al príncipe holandés Guillermo de Orange con dos condiciones: debía mantener el protestantismo y dejar gobernar al Parlamento. Jacobo II, abandonado por casi todos los grupos sociales, dejó el trono.

Así, sin violencia, triunfó la Gloriosa Revolución (como la llamaron los hombres de la época), que abolió definitivamente la monarquía absoluta e inició en Inglaterra la época de la monarquía parlamentaría

AMPLIACIÓN DEL TEMA…
Guillermo comanda la guerra de liberación

En 1555 Carlos V legó los Países Bajos a la rama española de la Casa de Austria (Habsburgos).

El nuevo rey, Felipe II, adoptó una política impositiva que desagradaba a las fuerzas de la región, y les negaba participación en el gobierno, como ocurría anteriormente a través de los Estados Provinciales y Estados Generales.

Surgieron también problemas de orden religioso: Felipe quería mantener e imponer el catolicismo, pero buena parte de la población había adherido a la Reforma.

La guerra de liberación comienza en 1566, bajo el mando de Guillermo de Orange, que recluta un pequeño ejército para enfrentar a las tropas españolas de represión enviadas por el rey y comandadas por el Duque de Alba primeramente, y después por Requeséns y por Alejandro Farnesio. Se suceden las batallas hasta que, en 1581, las siete provincias del norte, congregadas en la Unión de Utrecht, declaran la independencia. (En 1579 las diez meridionales -católicas-habían constituido la Unión de Arras).

La lucha prosigue hasta después de la muerte de Guillermo de Orange, en 1584. En 1648 los Tratados de La Haya y de Westfalia ratifican la autonomía del país (las provincias meridionales quedan unidas a España).

Después que Felipe II, en represalia, cierra el puerto de Lisboa a los mercaderes holandeses, éstos buscan su propio camino hacia las Indias. Se inicia así una serie de viajes, exploraciones y conquistas coloniales que proporcionan a los Países Bajos independientes ricos dominios (en Indonesia, en el Caribe, etc.).

CRONOLOGÍA
Inglaterra

1603 Muerte de Isabel I. Comienza el reinado de los Estuardo y Jacobo I sube al trono. Unión de Inglaterra y Escocia.
1625 Muerte del rey Jacobo I. Su hijo Carlos I sube al trono.
1628 El Parlamento presenta la Petición de Derechos. El rey disolverá el Parlamento.
1641    El Parlamento Largo Intenta ampliar su poder.
1642   Comienza la guerra civil entre el rey y el Parlamento.
1645   Derrota del rey en Naseby.
1648   Triunfo de la primera revolución inglesa. Cromwell sube al poder.
1649   Ejecución de Carlos I. Proclamación de la república.
1651   Acta de Navegación.
1652   Guerra anglo-holandesa.
1653   Cromwell, lord protector.
1654   Guerra con España.
1658 Muerte de Cromwell. Su hijo Richard, al no poder contar con el apoyo del ejército, renuncia a ser lord protector.
1660   Restauración de los Estuardo. Car los II, nuevo rey.
1679   Ley de Habeas Corpus.
1685 Muere Carlos II. Le sucede su hermano Jacobo II.
1688   Segunda revolución inglesa. Huida de Jacobo II. Le suceden su hija, María II, y el marido de ésta, Guillermo III de Orange.
1689   Declaración de Derechos.
1702 Reinado de Ana, último miembro de la dinastía Estuardo (hasta 1714).

Otros países
1610 Asesinato de Enrique IV de Francia. Le sucede su hijo Luis XIII.
1 611   Gustavo Adolfo, rey de Suecia.
1613 Miguel III Romanov, nuevo zar de Rusia.
1618 Comienza la guerra de los Treinta Años.
1621 Reinado de Felipe ly de España (hasta 1665).
1643   Muere Luis XIII. Le sucede su hijo Luis XIV.
1644   Dinastía manchú en China. 1648   Los tratados de Westfalla ponen
fin a la guerra de los Treinta Años. Francia y España siguen en guerra. La Fronda en Francia (hasta 1654).
1656 Aprovechando el desorden del Imperio otomano, Venecia expulsa a los turcos de los Dardanelos.
1659 Paz de los Pirineos entre Francia y España.
1661 Comienza el reinado personal de Luis XIV.
1667 Guerra de Devolución entre Francia y España (hasta 1668).
1672 Guerra entre Francia y Holanda (hasta 1678).
1682   Pedro el Grande sube al trono de Rusia.
1683   Los turcos asedian Viena, aunque serán derrotados en Mohács (1687).
1685   Revocación del Edicto de Nantes; emigración  de   los  protestantes franceses. 1 700   Los Borbones suceden a los Austrias en España.
1701   Guerra  de  Sucesión  española (hasta 1714).

Carlos I de Inglaterra es decapitado Revolución Inglesa Ejecucion

Carlos I de Inglaterra es decapitado – Revolución Inglesa

Carlos I de Inglaterra es decapitado

Carlos I que quiso gobernar sin consultar al Parlamento y durante 11 años se negó a convocar las Cámaras. Al mismo tiempo quiso imponer la religión anglicana a Escocia, que era plebisterianos, por cuya causa éstos se sublevaron.

Como necesitaba dinero para este conflicto decidió reunir el Parlamento, petición que fue rechazada hasta tanto el rey no cambie su forma de gobernar. Carlos I reaccionó y se produjo la guerra civil entre los partidarios del rey y los del Parlamento.

Oliverio Cromwell tomó la dirección de los opositores al rey y logró vencer el ejército de Carlos I, éste sin soldados y sin dinero se refugió en Escocia, pero los escoceses lo entregaron al Parlamento, donde fue juzgado y condenado a muerte ante una corte de justicia. Se lo acusó de tirano y traidor.

El Parlamento proclamó la república y Cromwell ejerció el poder sin título alguno. Algunos irlandeses y escoceses se sublevaron porque querían la monarquía, Cromwell los sofocó con sangre. De todas maneras Cromwell no tenía el mando y el Parlamento se lo negó.

Entonces resolvió dar un golpe de estado y lo logró…, Oliver Cromwell terminó venciendo, con su Batallón de los Santos (Ironsides), a los promonárquicos. El fin del enfrentamiento supuso el encarcelamiento por alta traición del rey y su posterior decapitación, teniendo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia inglesa.

LO ACONTECIDO: El Parlamento culminó la primera etapa de la guerra civil con la captura del rey Carlos I en 1646. Ahora se dio una división en el interior de las fuerzas parlamentarias. Una mayoría presbiteriana quería licenciar al ejército de Cromwell y restaurar a Carlos I con una iglesia oficial presbiteriana.

El ejército, compuesto en su mayoría por los independientes —más radicales y opuestos al establecimiento de una iglesia presbiteriana— marcharon hacia Londres en 1647 y comenzaron a negociar con el rey.

Carlos sacó partido de esta división para huir y buscar la ayuda de los escoceses. Enfurecidos por la traición del rey, Cromwell y su ejército se involucraron en una segunda guerra civil (1648) que finalizó con la victoria de Cromwell y la captura del rey.

Esta vez, Cromwell estaba determinado a lograr una victoria desde la perspectiva militar. Se hizo una purga de los miembros presbiterianos del Parlamento, dando lugar al Parlamento Cercenado, con sólo cincuenta y tres miembros de la Cámara de los Comunes, quienes juzgaron y condenaron al rey bajo el cargo de traición, y además fallaron que: “el mencionado Carlos Estuardo, en cuanto tirano, traidor, asesino y enemigo público del generoso pueblo de esta nación, deberá ser condenado a muerte, separándole la cabeza del cuerpo”.

El 30 de enero de 1649 Carlos fue decapitado, un acto nada usual en el siglo XVII. La revolución había triunfado y la monarquía en Inglaterra había sido destruida, al menos por el momento.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

CON LA LLEGADA de Carlos I (1600-49) al trono de Inglaterra, en 1625, las relaciones entre el monarca y el parlamento fueron empeorando poco a poco; uno y otro se disputaban su legitimidad para gobernar. En 1642 estalló una guerra civil que acabó con la derrota de los partidarios del rey y la ejecución de éste en 1649. Inglaterra cambió de régimen y pasó a ser la Commonwealth. El nuevo gobierno tuvo que enfrentarse a varios problemas. Los parlamentaristas (Cabezas peladas) habían ganado la guerra, pero ahora debían afrontar el reto de poner en marcha una nueva forma de gobierno y contentar a las distintas clases sociales que exigían soluciones a sus problemas.

REFORMA
Algunos grupos, como el de los igualitarios (levellers), pretendían que el derecho al voto y el reparto de la riqueza se extendieran a todas las personas, pero este grupo acabó disolviéndose. Los puritanos, un grupo religioso que estaba en contra de la pompa y el ceremonial de la iglesia de Inglaterra, tuvo más éxito. Muchos parlamentarios eran puritanos, por lo que consiguieron una gran influencia sobre el gobierno.

REPRESIÓN
Los puritanos seguían fielmente las enseñanzas de la Biblia y estaban en contra de todo lo que significara un comportamiento “impío”. Aprobaron leyes que prohibían muchas de las diversiones tradicionales inglesas. Se clausuraron los teatros y las peleas de gallos, las blasfemias y las borracheras pasaron a ser delitos y la única actividad permitida los domingos era la obligada para los servicios religiosos y la lectura de la Biblia.

RESTAURACIÓN
Estas medidas fueron mal aceptadas por la población, que empezó a pensar en un futuro libre del mandato puritano. La muerte del líder puritano Oliver Cromwell (1599-1658) lo hizo realidad. Su hijo Richard gobernó durante un año, pero no fue un buen líder. Esto provocó que el parlamento otorgara el poder a Carlos II (1630-85). Con la restauración de la monarquía acabaron muchas prácticas puritanas, especialmente porque Carlos II era un gran aficionado a los placeres mundanos.

Guerra de Religion en Alemania y Francia Gran Guerra de los 30 años

Guerra de Religión: Alemania y Franci – Guerra de los 30 años

Guerra de Religión en Alemania y Francia

Alemania, desgastada por la Guerra de los Treinta Años

De 1618 a 1648, los territorios germánicos se transformaron en un campo de batalla europeo. El país fue asolado y la población diezmada. La novela satírica de Grimmelshausen Slmpllcius Simpíicissimus, así como los grabados de Caillot atestiguan la atrocidad de los combates, que inspiraron al jurista holandés Grotius para realizar la primera tentativa de codificación del derecho bélico.

Los tratados de Westfalia, en 1648, establecieron un compromiso religioso y redefinieron el marco político y territorial. España reconoció la independencia de las Provincias Unidas. Los Habsburgo de Austria perdieron su autoridad sobre Alemania; los príncipes lograron su autonomía frente al emperador.

Francia, Suecia y Prusia fueron favorecidas por notables ganancias territoriales. Las exacciones militares habían obligado a los artistas a partir al exilio; la paz y las reconstrucciones favorecieron una renovación.

Los países protestantes del Norte fueron influidos por el arte holandés, y luego por el gusto francés; las regiones católicas adquirieron un rico patrimonio barroco de influencia italiana.

LA GUERRA: En esta gran y dura guerra, a la tradicional pugna entre católicos y protestantes, se sumó la oposición entre el emperador de Austria y los príncipes alemanes por el control de Europa Central, la rivalidad en busca de la hegemonía entre la dinastía Habsburgo y la Francia de Luis XIII y el cardenal Richelieu, y la lucha por el control comercial del mar Báltico que abastecía a Europa de materias primas.

Por la Paz de Habsburgo, el emperador Carlos V , en teoría, ejercía su poder sobre cada territorio, pero en la práctica, cada uno de ellos, era gobernado por un príncipe, que se manejaba de forma independiente, creándose conflictos de intereses, sobe todo religiosos, entre los distintos “círculos”, ya que en cada uno, cada príncipe podía elegir la religión a impartir, católica o protestante, según su conciencia, lo que originó una profunda crisis interna.

Se originó una persecución contra los protestantes, a lo que se sumó la entrada del calvinismo, que hacía peligrar el poder que quería consolidar la iglesia católica. Esto, sumado a la crisis externa, dio por tierra con la paz mencionada.

Esta guerra se dividió en cuatro partes distintas: La Revuelta de Bohemia; La Intervención Danesa; La Intervención Sueca y la Intervención Francesa, y acabó con la Paz de Westfalia que otorgó ventajas territoriales a Francia (Alsacia y la frontera Renana), Suecia (Pomerania Occidental y enclaves alemanes del mar del Norte y Báltico) y Suiza, cuya independencia tuvo que ser aceptada por el Imperio. Los Habsburgo, por su lado, tuvieron que conceder varios territorios pero en general fortalecieron el control de sus posesiones gobernadas desde Austria. Inglaterra y Holanda se consolidaron como potencias marítimas.

El Puritanismo Puritanos en América Caracteristicas Norteamérica

El Puritanismo en América: Características

El Puritanismo en América

CALVINISMO Y PURITANISMO:  Entre la fecha de la excomunión de Lutero, en 1520, y la de su muerte, en 1546, el movimiento reformista originó diversas interpretaciones locales y se expandió rápidamente por muchos países del norte y centro de Europa: los Países Bajos, Francia, Suiza, Inglaterra, Escandinavia, la actual Polonia y Lituania. Esta rápida expansión desencadenó un período de guerras religiosas entre católicos y protestantes, que ensangrentaron toda Europa.

Uno de los reformadores más importantes fue Juan Calvino (1509-1564). Expulsado de Francia por Francisco i a causa de su compromiso con las ideas reformistas de Lutero, se refugió en la ciudad de Basilea, en Suiza. Allí escribió su obra más famosa: La Institución de la Religión Cristiana, donde expuso su doctrina.

Como Lutero, Calvino creía que la Biblia es la única fuente de la verdad y que podía ser interpretada libremente por los fieles. Pero el aspecto doctrinal que diferencia básicamente el calvinismo del luteranismo es el de la salvación. Para Calvino, algunos hombres están “predestinados” a la salvación y otros a la condena eterna, es decir que Dios elige de antemano el destino de los hombres. Poseer una fe intensa y llevar una vida austera y honesta son datos que reflejan que una persona está predestinada a la salvación.

Calvino se instaló en Ginebra, donde organizó un modelo de iglesia reformada y tuvo un enorme poder sobre el gobierno civil de la ciudad.

El calvinismo se propagó por Suiza, Francia, Inglaterra, los Países Bajos e incluso por América del Norte. En Francia, su doctrina inició un período de sangrientas guerras de religión que abarcaron la mayor parte del siglo  XVI.

Vivir según reglas  puritanas?:
En el siglo XVII, los herederos de la Reforma iniciaron una nueva tradición. El luteranismo fue una causa de nobles y se afirmó con ellos en muchas zonas de Europa. El calvinismo, en cambio, tuvo entre sus seguidores un mayor número de burgueses. En Inglaterra y en América del Norte, el calvinismo dio origen a un tipo de hombre con particulares características: el puritano.

Inicialmente, el puritano fue un rebelde que luchaba contra las tradiciones, pero sus descendientes en segunda o tercera generación fueron producto de una tradición que se consolidó.

Los puritanos crecieron en núcleos familiares estrechamente unidos, que, después del trabajo, se reunían en torno a la mesa familiar para leer la Biblia. Desde pequeños respiraban un clima austero y de amor al deber. Este es el origen de la moral puritana y la cultura calvinista, cuyos adeptos fueron reconocibles más allá de sus lugares de nacimiento.

Los puritanos no necesitaba intermediarios para comunicarse con Dios. No tenían liturgias, ni creían en santos, ni colocaban imágenes en sus templos. Su única certeza radicaba en que la mirada de Dios se dirigía a los hombres en todo momento y en todas partes. El puritano debía ser un hombre de trabajo, metódico, sobrio y tenaz.

Las familias calvinistas se dedicaban al comercio, al artesanado y a las actividades agrícolas. Su trabajo y su vida austera les permitían acumular bienes y dinero, pero no podían gastarlo. Consideraban que el dinero debía ser reinvertido en el trabajo, que es un mandamiento dado por Dios al hombre para que obtuviera más riquezas.

Las Persecuciones: A principios del siglo XVII, los puritanos buscaban la reforma completa de la Iglesia de Inglaterra para amoldarla a sus creencias. Esto provocó una persecución en toda Inglaterra, llegando incluso a considerárseles fuera de la Iglesia (1665). Coincidiendo con las primeras oleadas de emigrantes a América del Norte, no tardaron en salir muchos de ellos hacia nuevas tierras donde profesar su fe en la más completa libertad.

Durante el reinado de Jacobo I, los puritanos fueron perseguidos por motivos religiosos. En 1520, un grupo de cien puritanos abandonó Inglaterra en el Mayflower. Luego de setenta días de navegación, los puritanos desembarcaron en una región que llamaron Nueva Inglaterra y dieron nacimiento a las colonias inglesas a América del Norte.

Será Nueva Inglaterra el lugar donde se fundará la mayor cantidad de comunidades puritanas y donde se vivirá un auténtico auge de sus creencias, formando en buena parte el carácter de muchos de los territorios de lo que serían más tarde los Estados Unidos de América.

Poder Absoluto del Rey La Monarquia Absoluta en Francia Luis XIV

Poder Absoluto del Rey: Luis XIVPoder Absoluto del Rey: Luis XIV

A la muerte de Mazarino en 1661, Luis XIV asumió sus responsabilidades y empezó a reconstruir Francia, que padecía los reveses de los años de guerra y los conflictos sociales. El monarca estaba decidido a convertir Francia en una potencia capaz de competir con sus vecinas europeas, sobre todo con la Casa de los Habsburgo de España, que amenazaba Francia por dos de sus fronteras.

Tras hacerse con un ejército y una Armada imponentes, Luis XIV inició una campaña de política exterior agresiva diseñada para ampliar y reforzar las fronteras de Francia. También resolvió mejorar la red de carreteras y vías fluviales francesa, todo lo cual redundó en beneficio de un mayor comercio para el país.

El soberano había suprimido el cargo de primer ministro al principio de su mandato y gobernaba de forma absolutista, lo cual le permitió zafarse de la influencia de otras familias nobles.

Sin embargo, era un monarca extravagante y, pese al poderío exterior de Francia, su pueblo debía hacer frente a impuestos opresivos con los que se financiaban las guerras y los proyectos de construcción.

Tanto el clero como la nobleza estaban exentos del pago de impuestos, de modo que la carga recaía principalmente en los campesinos y obreros, lo cual alentó un resentimiento que acabaría por estallar en 1789.

Luis XIV murió en 1715, tras un reinado de 72 años, el más largo de una gran monarquía europea.

Su primera preocupación fue someter a su autoridad a los demás poderes del reino: los estados generales (parlamentos) no fueron convocados en sus 54 años de gobierno efectivo, mientras las asambleas locales eran suprimidas o privadas de competencias.

Reformó la administración, auxiliado por Colbert y Le Tellier, centralizando el gobierno por medio de un Consejo y varias secretarías de Estado (Guerra, Asuntos Exteriores, Casa del Rey, Asuntos Religiosos), y las finanzas a través de un Consejo Real. La administración territorial se confió a intendentes sometidos a un estrecho control por a monarquía.

La nobleza, fuente de constantes rebeliones en los decenios precedentes, fue excluida de los órganos de gobierno, aunque se le reconocieron privilegios sociales y fiscales para contentarla. Pero el paso más importante en su «domesticación» fue atraerla a la corte. Los aristócratas acudieron al entorno real en busca de pensiones y honores, y se alejaron cada vez más de sus bases locales de poder. Los tremendos gastos de la brillante vida cortesana impuesta por el rey mermaron el poder económico de los nobles, que acabaron dependiendo del favor real para mantener su nivel de vida, lo que aseguró su docilidad.

En sus memorias, el duque de Saint-Simon, quien tenía amplía experiencia en la vida cortesana francesa, comentó que Luis era “la verdadera personificación de un héroe, imbuido con una majestad natural, pero más imponente, que se revelaba hasta en sus gestos y movimientos más insignificantes”. Asimismo, su gracia natural brindaba al rey un encanto especial: “Irradiaba la misma nobleza y majestuosidad con su bata de vestir que con sus atuendos de estado, o cuando dirigía sus tropas desde el lomo de su corcel”. Tenía el don de la palabra y aprendía rápido. Era naturalmente cordial y “amaba la verdad, la justicia, el orden y la razón”. Su vida era ordenada: “Nada podía estar regulado con mayor exactitud que sus días y horas”. Su autocontrol era impecable: “No perdió el control de sí mismo diez veces en toda su vida, y sólo con personas inferiores”. Pero, incluso los monarcas absolutos tenían imperfecciones, y Saint-Simón tuvo el valor de señalarlas: “La vanidad de Luis XIV no tenía límite ni conocía restricciones”, lo cual le provocaba “disgusto para cualquier mérito, inteligencia, educación y, sobre todo, cualquier signo de independencia de carácter y sentimientos que mostraran otros”, lo que ocasionó que tuviera “errores de juicio en asuntos de importancia”.

La protección a las artes que ejerció el soberano fue otra faceta de su acción política. Los escritores Moliére y Racine, el músico Lully o el pintor Rigaud ensalzaron su gloria, como también las obras de arquitectos y escultores.

El nuevo y fastuoso palacio de Versalles, obra de Le Vau, Le Brun y Le Notre, fue la culminación de esa política. Al trasladar allí la corte (1682), se alejó de la insalubridad y las intrigas de París, y pudo controlar mejor a la nobleza. Versalles fue el escenario perfecto para el despliegue de pompa y para la sacralización del soberano.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LUIS XIV(1638-1715) tenía sólo cinco años cuando se convirtió en rey de Francia a la muerte de su padre Luis XIII (1601-43). Durante su infancia, su madre fue la regente. En esa época se produjo la revuelta conocida como la Fronda (1648-53), encabezada por algunos nobles que buscaban mayor poder. Luis XTV estuvo a punto de ser derrocado y se vio obligado a abandonar París. La revuelta fue sofocada, pero este hecho tuvo un gran efecto en el joven rey. Cuando llegó al trono de Francia en 1661 ya tenía la firme convicción de ser el único poder del país, un monarca absoluto, de forma que los nobles no tuvieran la oportunidad de volverse a rebelar.

EL PODER CENTRALIZADO Luis XIV asumió las funciones de primer ministro y de monarca. Hizo un gran esfuerzo para conocer todo aquello de importancia que ocurría en Francia y se rodeó de un reducido grupo de ministros que trabajaban en estrecha colaboración y se encargaban de traducir sus órdenes. Uno de estos ministros era Francpis-Michel Le Tellier Louvois (1639-91), quien hizo del ejército francés el más poderoso de Europa, y Jean-Baptiste Colbert (1619-83), quien aumentó las finanzas del estado mejorando el sistema de recaudación de impuestos e impulsó la industria.

ARTE GLORIOSO
Dado que la monarquía era el centro del poder, Luis XTV quiso que fuera atractiva. Construyó un magnífico palacio en Versalles, a pocos kilómetros de París, donde albergó a pintores, músicos, escritores y filósofos que, cada uno a su manera, daban esplendor a la corte. También obligó a los nobles del país a acudir allí, de forma que los tenía perfectamente controlados. El lujo y el esplendor de Versalles impresionaron a toda Europa y el resto de cortes europeas empezaron a imitar su estilo.

PERÍODO DE EXPANSIÓN
Una vez se hubo asegurado el control del país, Luis XTV utilizó el ejército y la armada para conseguir más territorios, lo que llevó a Francia a un período de más de 40 años en el que las guerras se iban sucediendo. Temerosos de su ambición, los otros países europeos se aliaron e inflingieron severas derrotas a las fuerzas francesas. Como consecuencia de estos conflictos la economía del país acumuló una gran deuda.

DIFERENCIAS RELIGIOSAS
En 1598 el edicto de Nantes había otorgado a los protestantes franceses, que eran conocidos como hugonotes, los mismos derechos que a los católicos. Luis XTV, un ferviente católico, estaba en contra de la minoría protestante y en 1685 revocó el edicto. Los protestantes fueron obligados a convertirse al catolicismo bajo pena de fuertes multas y encarcelamiento, lo que provocó la salida del país de muchos protestantes, que huyeron sobre todo a los países enemigos de Francia, como Inglaterra o los Países Bajos. Esto significó una importante pérdida para Francia, ya que entre los hugonotes estaban algunos de los mejores artesanos y comerciantes del país.

UN POBRE LEGADO Tras la muerte de Luis XIV, en 1715, Francia siguió siendo una importante potencia, pero su política expansionista había dejado el país en un estado ruinoso. Los grandes gastos producidos por las guerras tuvieron que ser compensados con fuertes impuestos. El injusto sistema impositivo hacía que el pueblo llano tuviera que soportar esas cargas y el descontento popular hacia la monarquía fue en aumento.

El estado absolutista Poder absoluto de los reyes en Europa Absolutismo

El Estado Absolutista – Poder Absoluto de los Reyes en Europa

el absolutismo

En el siglo XVII, el absolutismo triunfa en casi toda Europa. El sistema absolutista puede considerarse la culminación del proceso de centralización del poder en manos del rey, iniciado con los estados modernos del Renacimiento.

INTRODUCCIÓN: Una de las respuestas a la crisis del siglo XVI fue la búsqueda de un orden. Conforme las rebeliones internas de carácter social y político se desvanecían, resultó claro que las clases privilegiadas de la sociedad —los aristócratas— seguían conservando el control, a pesar de que los diversos estados mostraban diferencias importantes en las formas políticas.

La tendencia generalizada fue la expansión del poder monárquico, en cuanto fuerza estabilizadora. Este desarrollo, que los historiadores han llamado absolutismo (o monarquía absoluta), se hizo más notorio en el resplandeciente reinado de Luis XIV, a quien algunos consideran la perfecta encarnación de un monarca absoluto.

En sus memorias, el duque de Saint-Simon, quien tenía amplía experiencia en la vida cortesana francesa, comentó que Luis era “la verdadera personificación de un héroe, imbuido con una majestad natural, pero más imponente, que se revelaba hasta en sus gestos y movimientos más insignificantes”.

El centralismo: Durante la mayor parte de la Edad Media, el poder de los reyes era débil frente al de los señores feudales. Estos últimos ejercían en su señorío el poder político y económico: cobraban impuestos e impartían justicia. Con respecto a los grandes nobles, el monarca era sólo el “primus inter pares” (el primero entre los iguales).

A fines de la Edad Media, el poder de los señores feudales disminuyó notablemente. El agotamiento de las tierras, las hambrunas, las pestes y los levantamientos campesinos fueron algunas de las causas de su decadencia.

Esta circunstancia fue aprovechada por los monarcas para iniciar un proceso de fortalecimiento del poder real. Este proceso alcanzó su culminación en el siglo XVII cuando se establecieron las monarquías absolutas en varios países de Europa.

La característica fundamental del estado absolutista fue la instauración de la monarquía centralizada. El poder político, que anteriormente se ejercía en el feudo, pasó a ser ejercido por la corona. Esta nueva forma de gobierno se basó en la teoría de que el soberano recibía su poder de Dios para, a su vez, gobernar al pueblo.

También hubo un retorno a los principios del derecho público romano, fundamentalmente en lo referente al derecho absoluto de los gobernantes. El rey era la fuente suprema de todo poder y de todas las leyes y su decisión era considerada “la ley”.

El monarca que llevó al extremo esta concepción del absolutismo fue Luis XIV de Francia, cuya frase célebre fue “el Estado soy yo”. El rey era el jefe del estado absolutista y ejercía en forma personal el poder. Era el máximo responsable del bienestar de su reino y de sus habitantes, los súbditos. Para ello debió contar con un ejército que le permitiera derrotar militarmente a los nobles rebeldes, a los campesinos sublevados y a las tropas de los estados enemigos. El estado absolutista ejercía un control sobre la burocracia, necesaria para la administración del reino, la diplomacia, las finanzas y el cobro de los impuestos. También se preocupó por el desarrollo del comercio.

A medida que las rentas feudales comenzaron a ser percibidas por el monarca, los nobles debieron depender de la distribución que la corona hacía de aquéllas. De esta forma la clase noble, debilitada, quedó sometida al poder real.