El General Custer

El Aislacionismo de EE.UU Presidencias de Harding y Coolidge

El Aislacionismo de EE.UU Post Guerra Mundial
Presidencias de Harding y Coolidge

El AISLACIONISMO fue una política que implicaba una participación mínima en los asuntos internacionales, en particular en alianzas militares. Fue la que aplicaron los EE.UU. hasta principios del siglo XX, como reflejo en parte de la hostilidad de las comunidades alemana e irlandesa del Medio Oeste contra la Gran Bretaña, su Imperio y sus aliados. El aislacionismo impidió a los EE.UU. ingresar en la sociedad de naciones y aseguró la victoria electoral del Presidente Harding (1865-1923) en las elecciones de 1920.

A lo largo de los decenios de 1920 y 1930 los sentimientos aislacionistas siguieron siendo muy fuertes y llevaron a una serie de Leyes de Neutralidad promulgadas entre 1935 y 1939 por las cuales se prohibió hacer préstamos y enviar armas o municiones a beligerantes en una guerra civil o internacional. Pero desde 1945 los EE.UU. se han visto obligados a adoptar el papel dirigente en el Occidente, aunque los republicanos conservadores siguieron practicando una forma de aislacionismo a principios del decenio de 1960, al propugnar la retirada a una «fortaleza América» muy defendida y sin obligaciones en el exterior, junto con la retirada de las Naciones Unidas.

Aislacionismo, antigua política exterior de Estados Unidos que evitaba las alianzas con otras naciones para preservar su libertad de acción en los asuntos internacionales. Nunca se aplicó en el terreno económico o cultural porque el aislacionismo estaba pensado ante todo para mantener la joven nación lejos de los conflictos nacionalistas y dinásticos de las potencias europeas.

La Primera Guerra Mundial sacudió los supuestos liberales y racionales de fines del siglo XIX y principios del XX de la sociedad europea. La increíble destrucción y muerte de casi diez millones de personas socavaron la idea misma de progreso. Las nuevas técnicas de propaganda habían manipulado a pueblos enteros para que se involucraran en una matanza sin sentido y por último, la Primera Guerra Mundial señaló el fin de la hegemonia europea sobre los asuntos mundiales.

En 1917, la Revolución Rusa sentó los fundamentos para la creación de un nuevo poder soviético y, además, Estados Unidos ingresó en la hierra. No obstante, el fin de la era europea no fue del todo evidente, porque lo eclipsaron dos acontecimientos: el aislacionismo estadounidense y el retiro de los soviets de los asuntos internacionales, mientras alimentaban el desarrollo de su propio sistema socialista. Pese a que estos acontecimientos fueron sólo temporales, crearon un vacío político en Europa que muy pronto sería ocupado por el renacimiento del poder alemán.

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: La Gran Guerra había tenido resultados mucho más importantes que las cláusulas del Tratado de Versalles, muy pronto incumplidas, mal aplicadas, y origen de futuros conflictos. Mientras Europa estaba devastada y arruinada, e Inglaterra, aunque al margen de la invasión, había tenido que recoger de todas partes los capitales que constituían su poder, para financiar su esfuerzo de guerra, los Estados Unidos salían del conflicto con ligeras pérdidas (125.000 muertos) y un poder colosal.

De deudores, habían pasado a ser acreedores de Europa, por miles de millones de dólares. Este era, en fin, uno de los hechos más importantes, con la Revolución rusa, de la que nadie podía imaginar que saliese una URSS tan fuerte, veinte años después.

La deuda contraída por Europa con los Estados Unidos ascendía a unos 7 mil millones de dólares, a los que se sumarían, algo más tarde, 3 mil millones más para la reconstrucción del viejo continente.

presidente wilson

El presidente estadounidense Thomas Woodrow Wilson emprendió la mejora de la vida política, económica y social de su país a comienzos del siglo XX. Tuvo una ambiciosa visión para el cargo presidencial y buscó mejorar casi todos los aspectos de la vida nacional desde la presidencia. Durante sus dos mandatos (1913-1921), Wilson llevó a cabo significativas reformas sobre los aranceles aduaneros, los trusts, las relaciones laborales, la agricultura y la banca.

Los Estados Unidos se encontraban, al fin, con un aparato de producción considerablemente desarrollado. Ciertamente, Wilson había sufrido grandes decepciones con motivo de la Conferencia de la Paz, no sólo por parte de los europeos, como Clémenceau y Lloyd George, sino también a causa de la vieja tradición aislacionista que animaba al partido republicano y a una fuerte minoría del demócrata. Los Catorce Puntos, el idealismo de Wilson, los grandes principios de la S. de N. habían suscitado una dura oposición.

Adherirse a la S. de N. era meterse en el engranaje de los conflictos que desgarraban a los incorregibles europeos. «Nosotros no podemos retroceder» —había dicho Wilson—. El Senado, todopoderoso en materia de política exterior, no lo entendía así, y en la discrepancia estaba apoyado por la respetada opinión del viejo Teodoro Roosevelt y por los multimillonarios Mellon y Frick, que pagaron gigantescas campañas contra la S. de N., «esa cosa nefasta, con la aureola de un nombre edificante». Las minorías alemanas, italianas, irlandesas, que, por razones diferentes, consideraban injustos los tratados, eran también hostiles.

Para colmo de desgracias, Wilson sufrió un ataque de hemiplejía en septiembre de 1919, de modo que el dirigente de la oposición senatorial, Cabo-Lodge, resultó vencedor, y la firma del tratado de paz fue rechazada por 55 votos.

Como puede verse los norteamericanos,  de   acuerdo con esta política, deseaban tener el menor compromiso posible con Europa y con los inmigrantes. Entre 1920 y 1924, la inmigración disminuyó notoriamente. El nacionalismo, alimentado por el conflicto, continuó terminado éste, y potenciado por la Revolución Rusa, se dirigió contra los políticos reformistas y los dirigentes y militantes sindicales. Estos últimos estaban, en su mayoría,   integrados  por  inmigrantes  que  no eran considerados auténticos norteamericano.

Una breve crisis (1918-1920), acompañada de numerosas huelgas, aumentó miedos y rencores Profesores universitarios y realizadores cine matográficos fueron objeto de todo tipo de agre siones y denuncias. Muchos inmigrantes fueron deportados. La comunidad negra fue hostigada El Ku Klux Klan (organización secreta racicista terrorista) no sólo actuó en el sur de los Estado Unidos (donde había sido creada a la finalización de la Guerra de Secesión), sino en el oeste, y ne víctimas fueron, además de personas de raza n gra, miembros de la comunidad judía y católica.

PRESIDENCIA DE HARDING:
Vencido por la enfermedad, Wilson llegó hasta las elecciones de 1920. Los demócratas eligieron como candidato al gobernador de Ohio, James Cox, y, como vicepresidente, al joven Franklin Delano Roosevelt, pariente de Teodoro, y que se había distinguido como Secretario de Estado adjunto a la marina, en el gobierno Wilson.

 Harding  presidente de ee.uu.

Pero fue elegido el candidato de los republicanos, W. G. Harding, senador de Ohio y periodista, con una mayoría de 7 millones de votos. América había manifestado su deseo de volver al orden antiguo: distancias respecto a Europa, liberalismo, «laissez-faire», iniciativa privada, etc. Wilson murió, cuatro años después, sin resignarse nunca al fracaso de sus esperanzas.

Harding era muy distinto del austero moralista y profesor a quien sucedía: hombre de buena presencia, «bon vivant», aficionado al golf, al alcohol, a los cigarros y al poker. En plena prohibición, se veían grandes vasos de whisky en la mesa presidencial, cuando jugaba al poker con sus viejos amigos de Ohio. Estaba   rodeado   de  unas   gentes   bastante mal educadas, que ponían los pies sobre las mesas, y algunos de cuyos elementos se dejaban  corromper  y  traficaban   con   su  influencia.

La era de Harding empezó mal: la crisis financiera y económica y el paro (el ejército ya no compraba, y Europa disminuía  sus   importaciones)   duraron  hasta 1922. La campaña «anti-roja» y anti-sindical paralizaba el movimiento obrero.

CASO DE SACCO Y VANZETTI

Los salarios, insuficientes, limitaban el consumo. Dos italianos de ideas anarquistas, Nicolás. Sacco y Bartolomé Vanzetti fueron acusados de robo y asesinato de un cajero de Massachussetts. No había pruebas válidas, pero su fama de anarquistas bastaba.

caso de sacco y vanzetti

Ellos afirmaron siempre su inocencia, y el asunto Sacco-Vanzetti apasionó e indignó al mundo entero, desde 1921, fecha del primer proceso, hasta 1927, en que los dos hombres acabaron en la silla eléctrica, lo que desencadenó vivas manifestaciones en todas partes. Había llegado la hora del racismo y de la xenofobia: en 1921, la inmigración fue súbitamente reducida, a causa del paro. Desde entonces, sólo se admitía el 3 % de inmigrantes de cada nación, en función del número de compatriotas instalados ya en el país.

Dicho de otro modo, aquellas cuotas favorecían a las naciones cuya emigración había sido numerosa y antigua (anglosajones, escandinavos, alemanes), en perjuicio de los pueblos del Mediterráneo y de la Europa Oriental, la «segunda ola», más reciente. Por último, no se admitían más que 100.000 inmigrantes al año, sometidos a severas formalidades en Long Island. En 1923, se produjeron grandes escándalos a consecuencia de unas investigaciones acerca de los que rodeaban a Harding, y hubo hasta suicidios.

El presidente especulaba en la Bolsa. Partió para un viaje, salpicado por aquellos turbios asuntos de «barriles», y murió, repentinamente, de un ataque. El vicepresidente Coolidge le sucedió y permaneció en el cargo hasta 1928.

CALVIN COOLIDGE Y LA PROSPERIDAD
Calvin Coolidge nació en Plymouth (Vermont) el 4 de julio de 1872. Se licenció en filosofía y letras por el Amherst College en 1895, y posteriormente estudió derecho. Fue presidente de Estados Unidos (1923-1929). Falleció en 1933.

Coolidge era muy diferente de Harding: puritano de Nueva Inglaterra, de una moralidad perfecta, tenía el aspecto de un clérigo. Hablaba poco, y sus principios eran sencillos: «Menos gobierno en los negocios, y más negocios en el gobierno».

Coodlidge Calvin presidente de estados unidos

Coolidge se mostró tajante con respecto al pago de las deudas contraídas por los aliados con Estados Unidos durante la I Guerra Mundial, aunque adoptó una actitud más flexible a la hora de establecer el calendario de los plazos de las devoluciones. Durante su mandato, se moderó la política intervencionista en Latinoamérica mantenida por los anteriores presidentes.

Disminuyó los gastos federales, suprimió todo lo que quedaba de los controles del Estado y ayudó a las nuevas industrias. Modesto, iba regularmente a la iglesia, convencido de que las riquezas recompensaban el trabajo y la virtud. Enriquecerse no podía desagradar a Dios.

En las elecciones de 1924, venció fácilmente al candidato demócrata Davis, y su victoria reforzó sus principios: un gobierno que gastase poco y que dejase en libertad el mecanismo de la economía. Las dificultades de la postguerra iban desapareciendo, y el presidente pudo decir que el país se hallaba en «un estado de alegría, pocas veces visto en la historia de la humanidad».

Empezaba la edad de oro de los negocios, que recordaba los últimos decenios del siglo pasado, pero los héroes del día no eran sólo los «reyes», los magnates de las grandes empresas, sino los pequeños comerciantes  emprendedores, «ejecutivos», es decir, los cuadros dirigentes de las sociedades parecían, todos ellos, llamados a un porvenir dichoso. Las masas mismas, por el sistema de acciones, de distribución de beneficios y por las excepcionales facilidades de crédito que les permitían comprar cosas, automóviles,   radios   y   neveras,   parecían   ver aumentar su nivel de vida, de un modo regular.

En una optimista atmósfera de «colaboración de clases», los patronos favorecían los sindicatos de empresa, que renunciaban a la huelga a cambio de acuerdos  «libremente   negociados»,   nunca   desventajosos, por otra parte, para los capitalistas. La concentración  de  capitales   aumentó  notablemente,  a pesar de las leyes  «anti-trusts». Doscientas   sociedades   gigantes detentaban el 50 % de la riqueza industrial (el petróleo, el acero, las industrias químicas, el cobre y el aluminio, el tabaco, los transportes,  etc.).

El  automóvil  alcanzó un éxito espectacular:  de 1919 a 1929, el número de coches pasaba de 7 a 23 millones. Los salarios  altos eran efectivos en un cierto número de ramas industriales. Pero en el cuadro también había sombras: con el desarrollo de nuevas fuentes de energía (electricidad,  petróleo, nafta),  la demanda de carbón descendía, y los países, como Francia y Bélgica, que habían vuelto a poner en   funcionamiento   sus   minas,   inundadas por los alemanes, habían cesado en sus importaciones masivas.

Los distritos mineros sufrían paro y miseria, y las huelgas se multiplicaban, pero no detenían la baja de los salarios. El poderoso sindicato de John L. Lewis perdía cada vez más  afiliados. Los granjeros seguían también excluidos de la prosperidad:   producían   demasiado   y   los precios de sus artículos descendían.

Durante la guerra, habían comprado muchas máquinas, y se habían endeudado, creyendo que sus ventas iban a mantenerse. Por el contrario, los precios de los productos industriales   habían   aumentado.   Los   granjeros mantuvieron el Farm Bloc (bloqueo agrícola)   en   el  Congreso,  cuyos   representantes prepararon una ley que preveía la compra por el gobierno de los excedentes. Almacenados en los silos, los cereales se venderían al extranjero,  según las necesidades, pero Coolidge puso el voto presidencial a la ley, lo que aumentó notablemente el descontento en el Oeste.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo XII El Aislacionismo Americano Edit. CODEX

 

Gobierno de Roosevelt Teodoro Política Gran Garrote

RESUMEN DE LA  ERA DE TEODORO ROOSEVELT Y DE WILSON
En septiembre de 1901, Mac Kinley, que acababa de ser reelegido, cayó bajo los disparos de un anarquista, y fue sustituido por su vicepresidente, Teodoro Roosevelt, muy popular desde sus «cabalgadas» cubanas. Perteneciente a una vieja familia de emigrados holandeses, rico, excelente administrador, de tendencias liberales y progresistas, «Teddy»  tenía  42  años.

Teodoro Roosevelt

Teodoro Roosevelt

Sospechoso para los republicanos conservadores como Mark Hanna, que temían ver en él a un socialista, Roosevelt fue, en realidad, un hábil político, que mantuvo el compromiso entre el trabajo y el capital, atacando a los «malhechores defendidos por sus grandes fortunas», pero empleando, si le era necesario, el ejército contra los huelguistas, como en 1902, en la cuenca del carbón. Puso en práctica un programa para preservar las riquezas naturales, debilitadas por el despilfarro y por las talas.

En el exterior, practicó el método del «palo duro» escondido tras las «buenas palabras». Su éxito más espectacular fue la construcción del canal de Panamá, que la Compañía francesa, presidida por Lesseps, había abandonado por falta de medios técnicos y de capitales, tras una quiebra escandalosa.

Los EE. UU. compraron los derechos de la Compañía, y, como el gobierno de Colombia planteaba grandes exigencias, una «revolución» bien organizada fundó el Estado «independiente» de Panamá, que se apresuró a concedei a los EE. UU. el contrato que les interesaba. Acabado en 1914, el canal de esclusas es tableció una comunicación directa entre el Atlántico y el Pacífico, muy importante para la marina americana.

Reelegido en 1904, Roosevelt no optó a un tercer mandato y dejó la presidencia a William Howard Taft, marchándose a África para dedicarse a la caza mayor. Taft decepcionó profundamente a los republicanos liberales, que le reprocharon su «diplomacia del dólar» y su complacencia respecto a los gran des trusts. Hombres como Norris y La Fol-lette crearon una liga republicana progresista; sin embargo, la convención del partido se decidió por Taft y no por Roosevelt como candidato a las próximas elecciones de 1912, y «Teddy» creó un partido disidente.

La división de los republicanos favoreció a los demócratas, cuyo candidato, Woodrow Wilson resultó elegido. Wilson, antiguo profesor de historia y de sociología, moralista, con aires de teólogo, pero muy orgulloso y autoritario, adoptó importantes medidas: disminución de las tarifas aduaneras, creación de los «Federal Reserve Banks», endurecimiento de la ley contra los trusts, mediante la «Clayton Act», créditos a los granjeros y protección a los sindicatos obreros. En 1917, hizo entrar a los EE. UU. en la guerra.

En vísperas del conflicto europeo, la América moderna estaba constituida y se imponía como potencia mundial. Desde 1908, Ford y General Motors habían desencadenado una nueva revolución industrial con el automóvil, con un millón de modelos «standard» ya en circulación, en 1914.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

Presidencias de Washington, Adams y Jefferson Resumen

PRIMEROS PRESIDENTES DE LOS ESTADOS UNIDOS

Elegido en 1789, con John Adams como vicepresidente, Washington prestó juramento en Nueva York, en el mes de abril. Sus primeros colaboradores fueron los hombres que habían desempeñado un papel decisivo en los años precedentes: Jefferson como Secretario de Estado (negocios interiores y exteriores), Hamilton en la Tesorería, Knox en la Guerra. Hamilton hizo un trabajo considerable: era el «hombre fuerte» del joven gobierno.

Independencia de los Estados Unidos

El Estado Federal reconoció por igual las deudas contraídas por los Estados, especialmente los certificados de paga entregados a los soldados durante la guerra, lo que hizo, por otra parte, la fortuna de los especuladores, que habían comprado a los interesados sus certificados, muy por debajo de su valor nominal.

Contra el parecer de Jefferson, que encontraba inconstitucional la medida, Hamilton creó un Banco Nacional (1791), con un capital de diez millones de dólares, de los que el Tesoro suscribía dos millones. El dólar se basó en el oro, cuya relación con la plata se fijó de 1 a 15, lo que después causó serios trastornos monetarios, cuando la gran producción de las minas de plata hizo bajar el precio de este metal, depreciándolo con relación al oro, que desapareció de la circulación. Filadelfia se había convertido en la capital provisional, mientras se construía una nueva ciudad en las orillas del Potomac.

George Washington                    John Adams                Thomas Jefferson

JOHN ADAMS Y JEFFERSON
La vida política se organizaba, y se habían dibujado claramente dos grupos. De una parte, los Federalistas (Hamilton), partidarios de un ejecutivo fuerte, y que eran los grandes terratenientes, los ricos negociantes, los abogados y los notables. De otra, los Republicanos (Jefferson), apoyados por los pequeños granjeros y por los artesanos. La Revolución Francesa vendría a acentuar las divisiones; acogida, al principio, fervorosamente por Ids americanos, su rápida evolución hacia el radicalismo y el terror provocó ásperas discusiones.

Los Federalistas eran anglofilos, y los Republicanos apoyaban a Francia. Estos últimos se vieron perjudicados por la torpeza del ciudadano Genét, representante francés en Filadelfia, que deseaba que los Estados Unidos, en virtud del tratado de alianza de 1778, abriesen sus puertos a los navios franceses que participaban en la defensa de las Antillas, llevando corsarios contra los ingleses.

Washington quería mantener la neutralidad. Genét, llamado a Francia en 1799, se quedó en los Estados Unidos y se casó con la hija del gobernador de Nueva York, muriendo como rico propietario de tierras en las orillas del Hudson.

Jefferson se había retirado, en 1793, a su bella propiedad de Monticello, desde donde preparaba su vuelta a la política contra los Federalistas. Reelegido Presidente en 1792, Washington rehusó un tercer mandato en 1796, y fue elegido John Adams, candidato de los Federalistas, con Jefferson como vicepresidente.

Thomas Jefferson, principal autor de la Declaración de Independencia de 1776, fue nombrado embajador en Paris en 1785. Después fue elegido Presidente de los Estados Unidos. Durante toda su vida, admiró profundamente a Francia, hasta el punto de que se le han atribuido estas palabras: «Todos los hombres tienen dos patrias: la suya y Francia».

Las relaciones con Francia habían empeorado en 1798, hasta el punto de que los Federalistas hablaban de entrar en guerra contra el Directorio (el representante de los Estados Unidos, James Monroe, creyendo expresar la simpatía de su país por la Revolución, había sido censurado por su gobierno, deseoso de neutralidad). A causa de un incidente entre Talleyrand, ministro de Negocios Extranjeros del Directorio, y tres enviados americanos, los Federalistas decidieron crear una flota y organizar un ejército que intentaban confiar a Washington.

En sus filas entró la discordia, animada por la rivalidad de Hamilton y de Adams. Finalmente, en 1800, la gran victoria de Bonaparte en Marengo y la prudencia de Jefferson arreglaron las cosas, y se firmó un convenio comercial entre Francia y los Estados Unidos.

En las elecciones de 1800, Jefferson, a quien los Federalistas presentaban como peligroso revolucionario, ateo y terrorista, fue elegido Presidente contra John Adams. Washington había muerto en su propiedad de Mount Vernon, el 14 de diciembre de 1799, y empezaba una nueva era.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

Constitucion de 1787 de EE.UU. en Philadelfia Resumen

El 17 de octubre de 1781, los ingleses se rindieron y se iniciaron negociaciones de paz en París, con una delegación americana encabezada por Benjamín Franklin (1706-1790). El tratado de Versalles se firmó en 1783, el gobierno inglés reconoció la independencia y el nacimiento de una nueva nación: Estados Unidos de América.

Cuatro años más tarde se promulgó en Filadelfia la Constitución de 1787, de corte federal, influida por las ideas ilustradas y enciclopedistas. Se estableció la elección de un presidente y de dos miembros de las Cámaras de Representantes y del Senado. Nueva York quedó en ese momento como sede de los poderes federales.

Esta Constitución proclamó los derechos del ciudadano a la libertad, la seguridad de conciencia y de expresión. Sin embargo, no abolió la esclavitud; a los negros y los indios no se les asignó ningún derecho civil, y las mujeres no tenían derecho al voto.

Independencia de Estados Unidos

LA CONSTITUCIÓN DE 1787
¿Cómo organizar el Gobierno central? Casi todos los Estados se habían dado, durante la guerra de la Independencia, unas Constituciones particulares y diferentes, pero aún no había gobierno ni constitución en la esfera federal, y cada Estado seguía dirigiendo su propia política, interpretando, a veces a su gusto, el tratado firmado con Inglaterra.

Así como los problemas económicos y comerciales habían sido causa importante de la guerra de la Independencia, ahora los encontramos también en la base de la Constitución federal.

En 1785, los delegados de Virginia y de Maryland se reúnen para discutir problemas de la navegación por el Potomac, y las discusiones se extendieron después a Delaware y a Pensilvania. Por último, el buen sentido virginiano propone que todos los Estados envíen delegados a Annápolis para estudiar una posible uniformidad del sistema comercial exterior. Los comienzos fueron tímidos, y sólo cinco Estados enviaron doce delegados. Pero Hamilton pidió a éstos que apelasen a todos los Estados para convocar en Filadelfia una Convención encargada, a la vez, de poner al día las condiciones comerciales y de discutir un gobierno federal.

El segundo punto era, desde luego, el más importante; pero, al dejar en segundo plano la cuestión de una Constitución, los organizadores trataban de no asustar a los autonomistas. La Convención se reunió en Filadelfia, en mayo de 1786, bajo la indiscutida presidencia de Washington. John Adams y Jefferson eran embajadores en Inglaterra y en Francia, y el Congreso estuvo dominado por la personalidad de Hamilton, delegado de Nueva York.

El virginiano James Madison, próximo a Jefferson y, por consiguiente, opuesto a las concepciones aristocráticas de Hamilton, se encontraba, sin embargo, de acuerdo con él para instaurar un gobierno federal fuerte, ante el temor de ver al joven país, paralizado por mezquinas querellas entre Estados. Después de unas semanas de discusiones, el peso de la opinión de Washington fue decisivo.

Los delegados se habían inquietado también por la insurrección de Daniel Shays, antiguo oficial, pobre granjero de Massachussets, que se había puesto a la cabeza de una tropa de rebeldes, víctimas todos de la crisis económica. Los ricos se asustaron y fueron muchos los que se adhirieron a la idea de un ejecutivo fuerte, destinado a mantener el orden.

La Constitución de 1787 implica un compromiso en diversos planos. Inspirada en las ideas de Montesquieu sobre la separación de poderes, asegura la fuerza del ejecutivo por medio del régimen presidencial. Elegido para cuatro años (no por las Cámaras ni por sufragio universal, sino por electores especiales, elegidos, a su vez, en cada Estado), el Presidente (asistido de un vicepresidente) representa al pueblo de los Estados Unidos, ostentando un poder equivalente a los del rey y del Primer ministro en Inglaterra. Y la elección de Jorge Washington como primer Presidente de los Estados Unidos en 1789, reforzó todavía más el prestigio del cargo.

Dos Cámaras ejercían el poder legislativo: la Cámara de Representantes y el Senado. El número de representantes es proporcional a la población de cada Estado, mientras que los senadores son siempre dos por Estado, cualquiera que sea el número de sus ciudadanos, con lo que se daba satisfacción a los Estados pequeños, que podían temer el verse aplastados por sus vecinos más poblados.

Las dos Cámaras votan las leyes, pero las leyes de Hacienda deben presentarse con prioridad a los representantes, mientras que el Senado tiene prerrogativas en materia de política extranjera. El Presidente debe tener también la aprobación del Senado para nombrar a ciertos altos funcionarios. Además, el Senado puede transformarse en Tribunal inapelable para juzgar a los ciudadanos acusados por la Cámara de Representantes. Para asegurar la separación del Legislativo y del Ejecutivo, el Presidente elige a sus ministros, fuera del Congreso, al contrario de la tradición británica, que designaba a sus ministros entre los miembros del Parlamentó y eran responsables ante él.

Los ministros americanos no pueden ser depuestos por el Congreso. Puede haber, sin embargo, conflictos entre el Congreso y el Presidente, especialmente porque éste es elegido para cuatro años, mientras que el (Congreso se renueva cada dos.

En ese caso, el Presidente puede ejercer el derecho de veto contra las decisiones del Congreso, que i-monees no son efectivas más que con una mayoría de los dos tercios. Por encima de las leyes, de la interpretación de la Constitución y de los hombres mismos, está el Tribunal Supremo, cuyos siete jueces son nombrados por el Presidente, a título vitalicio, para asegurarles una completa independencia. Este Tribunal decide si las leyes están conformes con la Constitución y con el Derecho natural, resuelve las diferencias entre Estados, así como los conflictos entre los ciudadanos y la administración.

La Constitución enumeraba, cuidadosamente, los poderes del Presidente: decidir impuestos, pedir o conceder préstamos, regular el comercio entre Estados y con el exterior, acuñar moneda, crear cargos, asegurar la defensa del país, declarar la guerra, formar ejércitos y milicias. En cambio, numerosos poderes y decisiones seguían en manos de los Estados y de sus Asambleas.

La Constitución se completó, gracias a la iniciativa de Madison, con diez enmiendas que formaban una especie de Declaración de Derechos, garantizando las libertades individuales, la libertad de prensa, las libertades religiosas, y excluyendo toda religión de Estado. El Congreso elegiría, por último, un territorio —el distrito de Columbia—, en el que se edificaría la capital federal.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Tratado De Versalles Por La Independencia Colonias de EE.UU.

En 1776 los delegados de las 13 colonias americanas celebraron el tercer Congreso Continental en Filadelfia, en el que proclamaron la Independencia de las colonias el 4 de julio de 1776. El texto de la Declaración de Independencia fue redactado principalmente por Thomas Jefferson, y se basó en el principio de que todo ser humano tenía derecho a la libertad, a la igualdad y a la búsqueda de su felicidad; además exponía los motivos que habían dado lugar a tomar esa solución. Éste fue uno de los documentos políticos más importantes de la época de la Ilustración.

Independencia de los EE.UU.

La guerra de Independencia se prolongó durante ocho años. A pesar de la superioridad militar de los ingleses, los colonos obtuvieron las primeras victorias, lo que hizo que Francia, España y Holanda les prestaran su ayuda. El 17 de octubre de 1781, los ingleses se rindieron y se iniciaron negociaciones de paz en París, con una delegación americana encabezada por Benjamín Franklin (1706-1790). El Tratado de Versalles se firmó en 1783, el gobierno inglés reconoció la independencia y el nacimiento de una nueva nación: Estados Unidos de América.

Benjamin Franklin, unos de los encargados del Tratado.

TRATADO DE VERSALLES:

lAS CONVERSACIONES comenzaron en Parín en 1782. Por parte americana fue designado plenipotenciario John Adams, asistido por Jay y Franklin, pero no debía firmar nada sin previo acuerdo con Francia. A Adams no le gustaban los franceses, al contrario que a Franklin, el cual tuvo que arreglar, muchas veces, las cosas con Vergennes, el ministro de Luis XVI.

Además de la independencia, había que arreglar otras difíciles cuestiones, como las fronteras del Oeste, la navegación por el Mississipi y la indemnización a los leales, que perdían todos sus bienes en los Estados Unidos. Francia, a quien la guerra había costado mucho, no tenía reivindicaciones territoriales, pero España exigía Gibraltar, y Franklin quería que Inglaterra renunciase al Canadá.

Finalmente, se llegó a un acuerdo entre ingleses y americanos: los primeros conservaban el Canadá, pero renunciaban a los territorios entre los Apalaches y el Mississipi. La frontera del norte quedaba fijada en la región del Maine y de los Grandes Lagos, a la altura del paralelo 45; la navegación por el Mississipi sería libre para los ingleses, y los americanos tendrían derecho de pesca a lo ancho de Terranova y de Nueva Escocia.

Franklin tuvo la delicada misión de comunicar a Vergennes que los preliminares estaban firmados sin que el rey de Francia hubiera sido consultado. Francia recuperaba Saint-Pierre y Miquelon, y algunas ventajas en las Antillas y en las Indias. El tratado definitivo fue firmado en Versalles, el 3 de septiembre de 1783. España recobraba la Florida y Menorca, y, poco después, devolvería a Francia la Luisiana, que le había sido cedida como compensación de la Florida. En realidad, los verdaderos vencedores eran los americanos.

A finales de 1783, los últimos navios ingleses abandonaban Nueva York, y, desde aquel momento, era necesario organizar una nación nueva. La victoria americana tuvo considerables repercusiones en Europa, y obligó a Jorge III a abandonar sus tentativas de absolutismo, admitiendo la monarquía constitucional. Precipitó la crisis financiera de la monarquía en Francia, causa inmediata de la Revolución, al mismo tiempo que la Declaración de Independencia, el ejemplo de una insurrección por la Libertad y el Derecho alentaban a los partidarios de reformas. Más adelante, pudieron verse sus consecuencias respecto a la América latina.

George Washignton

El principal artífice de la victoria americana fue uno de los más ricos plantadores de Virginia. La Chevalier de Chastellux describió así a Jorge Washington: «Lo que mejor caracteriza a este hombre respetable es la perfecta armonía que reina entre sus cualidades físicas y las morales. General en una República, no tiene el fasto imponente de un mariscal de Francia… Despierta otra clase de respeto, que parece nacer de la sola idea de que la salvación de cada individuo depende de su persona».

UN PERIODO  CRITICO…
Muchas inquietudes asaltaban a los dirigentes del nuevo Estado: unir las colonias, muy inclinadas a su propia independencia; arreglar los atrasos de sueldos y de pensiones prometidas a los combatientes; crear una moneda estable, elaborar una Constitución que satisficiese tendencias contradictorias, etc.

Ciertamennte, la herencia era rica, y las ruinas de la guerra, relativamente pocas. Las tierras del Oeste ofrecían una inmensa salida a los insatisfechos, y Francia había prestado algunos millones de libras para atender a los gastos más urgentes. Pero, en realidad, no había un verdadero poder ejecutivo.

El Congreso no era más que una asamblea de delegados en la que se requería la unanimidad, y dirigía la guerra, los Negocios Extranjeros, etc., pero no tenía ningún derecho sobre cada uno de los Estados soberanos. Estos se negaban a establecer derechos fiscales o aduaneros para garantizar ingresos al Tesoro. Se hacían la guerra económica ios unos a los otros, y hubo incluso incidentes armados entre Connecticut y Pensilvania.

Los ingleses se aprovechaban de ello para vender sus productos manufacturados, con perjuicio para la pequeña industria americana creada durante la guerra de la Independencia. Una organización de oficiales, los Cincinnati, que tenían por insignia una cinta azul y un águila, representaba, prácticamente, la única fuerza común a todos los Estados, por medio de sus comités en cada ciudad, y contribuyó mucho al desarrollo del sentimiento unitario.

Entre la minoría dirigente, las opiniones diferían. En el plano político, entre los partidarios de un poder centralizador fuerte, y los que preferían la autonomía de los Estados; en el plano social, entre las tendencias aristocráticas (grandes señores del norte y plantadores del sur), y los ideales populistas, democráticos, de los tenderos y de los pequeños campesinos. El brillante Alexander Hamilton y Tho-mas Jefferson simbolizaban esta oposición. Era preciso, ante todo, resolver el problema del Oeste, donde los pioneros se instalaban, cada vez más numerosos, como en el valle del Ohio o del Kentucky.

Estados como Virginia, Georgia y Carolina del Norte reclamaban nuevos territorios. Otros, como Ma-ryland, querían hacer de ellos una posesión común para mantener el equilibrio entre los Estados, y se salió con la suya en 1787: el Oeste fue declarado propiedad federal y dividido en territorios; los que tenían menos de 5.000 habitantes eran administrados por el Congreso. De 5.000 a 60.000 habitantes, tenían el derecho de elegir asambleas. Con más de 60.000, podían formar un Estado que entraría en la Unión. La victoria del principio federal iba a asegurar el futuro de los Estados Unidos y de su prodigiosa expansión.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

Las Trece Colonias Britanicas Historia Fundacion EE.UU. Independencia

CUADRO HISTORIA COLONIAL DE AMÉRICA DEL NORTE

Los holandeses estuvieron entre los primeros en establecer asentamientos en Norteamérica después de que Henry Hudson, explorador inglés contratado por los holandeses, descubrió en 1609 el río que lleva su nombre. A los pocos años, los holandeses ya habían establecido la colonia Nueva Holanda en tierra firme, la cual se extendía desde la desembocadura del río Hudson y seguía hacia el norte hasta Albany, Nueva York.

Los nombres actuales de isla Staten y Harlem nos recuerdan que fueron los holandeses los que se asentaron primero en el valle del río Hudson. En la segunda mitad del siglo XVII, la competencia entre los ingleses y franceses, y los años en pugna con estos rivales ocasionaron el deterioro del imperio comercial holandés. En 1664, los ingleses capturaron la colonia de Nueva Holanda y le cambiaron el nombre a Nueva York.

Poco tiempo después, la Dutch West India Company se declaró en bancarrota. Mientras tanto, los ingleses habían empezado a establecer sus propias colonias en América del Norte. El primer asentamiento permanente inglés en América fue Jamestown, fundado en 1607 en la moderna Virginia. Apenas si sobrevivió, lo cual hizo evidente que la colonización de tierras americanas no necesariamente generaba beneficios rápidos. Pero el deseo de practicar la religión propia, junto con el interés económico, condujo la colonización al éxito, como lo demostró la Massachusetts Bay Company.

La colonia de Massachusetts constaba, en sus primeros años, de cuatro mil pobladores, pero en 1660 llegaban a cuarenta mil. Para finales del siglo XVII los ingleses controlaban la mayor parte de lo que es actualmente la línea costera del este de Estados Unidos.

La América del Norte británica se componía de trece prósperas colonias, que se poblaron con rapidez, de modo que en 1750 las habitaban alrededor de un millón y medio de personas. Aunque administradas por el British Board of Trade, el Royal Councily el Parlamento, estas trece colonias tenían legislaturas que tendían a actuar de manera independiente. Los comerciantes de puertos como Boston, Filadelfia, Nueva York y Charleston resentían y resistieron las regulaciones del gobierno británico.

británicos en america del norte

Durante la primera mitad del siglo XVIII, las colonias inglesas en América del Norte experimentaron una importante expansión, marcada por el aumento de su población, del comercio exterior y de la superficie ocupada. A pesar de que esta última se triplicó, todavía hacia el año 1775 las tierras efectivamente colonizadas sólo bordeaban la costa, desde el norte de la península de Florida hasta Massachusetts, y apenas avanzaban unos 150 Km. hacia el interior del territorio. Sólo en algunos pocos puntos se había superado la barrera geográfica que significaba la cadena montañosa de los Apalaches. El río Mississipi también estaba muy lejos de alcanzarse, aunque los franceses ya habían establecido algunos asentamientos sobre sus costas.

El territorio dominado por los indios comenzaba cerca de la costa del océano Atlántico. Al oeste de los Apalaches se abría la “frontera”, hacia donde se dirigían grupos humanos. Este movimiento de hombres hacia el interior del territorio, que continuó durante casi un siglo, ha provisto el material para miles de novelas y películas de cazadores, montañeses y cowboys; su historia fue también la del exterminio de las tribus indias.

Se estima que, en el año 1775, la población de las colonias inglesas era de unos 2.500.000 habitantes, de los cuales 460.000 eran negros (en esos tiempos, y sólo para indicar un punto de comparación, en Francia vivían 23.000.000 de personas). El primer dato verificable para América del Norte es el censo del gobierno federal de 1790, que indica 3.900.000 personas. En 1815, los habitantes eran 8.500.000, entre los que se contaban 1.500.000 negros (200.000 libres y 1.300.000 esclavos).

los centros urbanos más importantes eran Filadelfia, Nueva York, Charleston, Boston y Newport, cuyas poblaciones oscilaban entre los 10.000 y los 25.000 habitantes (París tenía entonces cerca de 600.000 pobladores, y Londres, unos 750.000).

Las trece colonias exhibían características geográficas, económicas y sociales relativamente diferentes.

En las colonias del norte predominaba el trabajo libre; la agricultura solía ser de subsistencia y el cultivo principal era el trigo.
En las colonias del sur existían grandes plantaciones que se dedicaban a producir tabaco, arroz y, más tarde, algodón para el mercado europeo, sobre la base del trabajo de los esclavos.

En los territorios cercanos a la frontera, la caza era una actividad importante, que se combinaba con la ganadería y la agricultura para el propio consumo. La distribución de la tierra variaba según las regiones: en algunas, las propiedades eran pequeñas y, por lo tanto, de fácil acceso; en otras, eran grandes latifundios en manos de terratenientes.

El desarrollo de la Revolución Industrial en Inglaterra necesitó contar con abundante materia prima para las industrias. El algodón utilizado en la industria textil provenía fundamentalmente del sur de los actuales Estados Unidos. Allí prosperaron grandes plantaciones, donde trabajaba un elevado número de esclavos.

De todos modos, existían ciertas características sociales en común. En general, había extensos sectores medios rurales y urbanos, que incluían agricultores, artesanos y pequeños comerciantes. Los grupos más acomodados, con alguna veleidad aristocrática, no solían contar ni con la riqueza ni con el poder social de la nobleza europea. La excepción puede estar representada por el grupo de los terratenientes del sur, propietarios de esclavos. A su vez, la frontera brindaba una oportunidad a cazadores, leñadores y hombres de montaña.

Así, en la época de la Declaración de independencia -e, incluso, hasta alrededor de 1815-, América del Norte era una sociedad fundamentalmente agrícola y en expansión. Quienes participaron de la guerra de la independencia, entonces, no fueron ni las masas urbanas ni los campesinos empobrecidos de la Revolución Francesa, ni los obreros que estaban empezando a forjarse alrededor de las primeras fábricas inglesas.

Nada parecido a la Revolución Industrial había comenzado en América. Fueron, en cambio, los pequeños propietarios de granjas, los artesanos y comerciantes de las ciudades, los cazadores, los exploradores y los montañeses quienes lucharon contra Inglaterra por su independencia.

plano de las trece colonias americanas

congreso de ee.uu. 1776

El Congreso de Estados Unidos proclama la independencia el día 4 de julio de 1776. Thomas Jefferson, John Adams y Benjamín Franklin fueron los principales autores de la Declaración, que proclama la igualdad de todos los hombres, el derecho a la vida, a la libertad, a la búsqueda de la felicidad… Estas ideas. de raigambre ilustrada, tuvieron gran repercusión, sobre todo en Francia, donde contribuyeron a la caída de la monarquía pocos años después.

PARA SABER MAS…
VIRGINIA ES LA PRIMERA COLONIA INGLESA DE AMERICA

De las plantaciones de tabaco sube un canto monótono, triste. Todos los días es así: para olvidar el rebenque de los capataces y la arrogancia de los grandes señores de la tierra, los esclavos negros cantan. Son músicas melancólicas, “hablan” con nostalgia de la vieja África, donde habían dejado a sus padres, sus costumbres, y sobre todo su libertad.

Pero los negros no son la única mano de obra empleada en los fértiles campos de Virginia. A su lado están los trabajadores contratados, ingleses pobres, a veces criminales deportados, que, para sobrevivir o imaginando hacer fortuna, aceptan servir gratuitamente en las colonias británicas del Nuevo Mundo. Generalmente, el contrato es por siete años, después de los cuales recuperan, la libertad para quedarse allí e intentar suerte, o dirigirse al interior en busca de tierras y oro.

Comienzan a ser conocidos como pioneers —pioneros—, cuya ambición es crear fortuna e igualarse a los ricos señores del tidewater, la región costera. Generalmente, esos sueños no se realizan y entonces vuelven a los campos de cultivo, acumulando rencor y antipatía hacia los dueños de las tierras y de los esclavos. A pesar de ello, los grandes propietarios son respetados por considerar que son los únicos capaces de administrar bien las colonias.

En este cuadro social está incluida Virginia, primera colonia que los ingleses fundan en América del Norte (1606). Entre 1647 y 1660, su población crece mucho; gran número de anglicanos prefiere dirigirse al Nuevo Mundo, a permanecer en Inglaterra después del triunfo de la revolución puritana de Cromwell. La mayor parte de esos inmigrantes pertenecía a la gentry, pequeña nobleza rural inglesa.

Emprendedores, acostumbrados a mandar, rápidamente se convertirían en la clase dominante de la colonia, cuya economía y administración controlan. Se dedicaron principalmente al cultivo del tabaco, que requería numerosa mano de obra, proporcionada por el tráfico de esclavos africanos y de contratados en situación servil. Mas el cultivo intensivo del mismo producto agotaba las tierras, los precios variaban mucho en el mercado británico, y la dificultad de organización del trabajo en las grandes plantaciones, distantes unas de las otras, era inmensa.

Todo eso contribuía a arruinar grandes fortunas; y la clase dirigente fue quedando reducida a unas pocas familias cuyo poder se perpetuaba por generaciones. Una de sus mayores preocupaciones, sin duda, era la vida política: primero, porque les permitía asumir posiciones económicamente ventajosas; después, porque entendían la administración como un verdadero deber, inherente a la alta situación social que ostentaban. Dominando a la asamblea representativa de Virginia, o participando del Consejo del gobernador inglés, los plantadores fueron ganando gradualmente fuerza política. Gran Bretaña no tenía muchas veces ni medios ni interés para intervenir, lo que dejaba a los colonos la voluntad para actuar como si fuesen un Estado independiente.

Amaban y respetaban a Inglaterra; mas eso no implicaba subordinación al Parlamento y al gobierno británico. Se sentían miembros de un dominión, como Escocia o Irlanda, dependiente y fiel a la corona británica, pero con su propio sistema administrativo: con autogobierno.

Cuadro: Historia colonial de América del Norte

1576-1578 Viaje del navegante inglés Martin Frobisher a Tierra de Baffin, buscando el paso del Noroeste.

1583 Los ingleses se apoderan de Terranova.

1585 Sir Walter Raleigh emprende la primera tentativa de colonización de América del Norte en la isla de Roanoke (Carolina del Norte).

1607-1608 Fundación de la colonia de jamestown (Virginia) por los ingleses, y de Quebec por el explorador francés Samuel de Champlain.

1612 Inicio del cultivo de tabaco en Virginia.

1613 Los holandeses fundan Nueva Amsterdam en la isla de Manhattan.

1619 Llegada de los primeros esclavos negros a Virginia.

1620 Los “Padres Peregrinos” (cien familias de puritanos emigrados) llegan con su “Mayflower” al cabo Cod (noviembre). Inicio de la colonización de Nueva Inglaterra.

1621 Creación de una Constitución con asamblea elegida en Virginia.

1626 Llegada de 400 colonos ingleses a Salem (Massachusetts).

1630 Fundación de Boston por colonos ingleses.

1634 Los primeros colonos ingleses se instalan en la desembocadura del Potomac (Maryland).

1636 Roger Williams funda la colonia de Providence (luego Rhode Island), con separación entre Iglesia y estado.Fundación de la universidad de Harvard, denominada así por uno de sus fundadores, el clérigo puritano John Harvard, en Cambridge, Massachusetts. Es la primera universidad de América del Norte.

1638 Fundación de la colonia sueca de Fort Cristina en Nueva Suecia (Delaware).

1638-1639 La primera imprenta americana de Stephen Daye en Cambridge.

1642 Fundación francesa de Montreal.

1643 Creación de las “Colonias reunidas” de Nueva Inglaterra (Connecticut, New Haven, Plymouth, Massachusetts) con objeto de defender el país contra los indios y para el mantenimiento de las libertades religiosas (19 mayo).

1650 Los poemas de la primera poetisa americana Anne Bradstreet (1612-1672) aparecen en Londres sin firma: “The tenth Muse lately sprung up in America”.

1651 El “Acta de Navegación”: los holandeses ya no tienen derecho a comerciar con las colonias inglesas.

1653 Colonias inglesas del Maine.

1655 Los holandeses ocupan Nueva Suecia.

1661 El Nuevo Testamento es traducido a la lengua de los algonquinos por el pastor calvinista John Eliot.

1663 Fundación de la colonia inglesa de Carolina.

1663-1728 El clérigo puritano Cotton Mather escribe una historia de la Iglesia de Nueva Inglaterra.

1663 La “Staple Act” prescribe que todas las mercancías destinadas a las colonias inglesas deben pasar por los puertos ingleses.

1664 Los ingleses se apoderan de Nueva Amsterdam y de Fort Orange. Nueva Holanda se divide en las colonias inglesas de Delaware, Nueva jersey, Nueva York (agosto-septiembre).

1667 En el tratado de Breda, Inglaterra obtiene definitivamente las colonias holandesas de América del Norte (31 julio).

1668 Los ingleses fundan Fort Charles en la bahía de Hudson.

1673 El comercio entre colonias inglesas, gravado por impuestos. Los holandeses recupera por un tiempo Nueva Holanda.

1675-1676 Insurrección sangrienta de los indios en Nueva Inglaterra.

1676 Revuelta de los colonos en Virginia Occidental.

1681 Carlos II concede al cuáquero William Penn un privilegio para la colonización de Pennsylvania.

1682 Fundación de Filadelfia. René-Robert Cavelier, señor de La Salle, toma posesión del valle del Mississippi (Luisiana) en nombre de Francia.

1686 Jacobo II transforma Nueva Inglaterra en dominio de la corona.

1689 A la caída de Jacobo II se restablecen las antiguas formas de gobierno en Nueva Inglaterra.

1689-1697 Los franceses realizan incursiones en Nueva Inglaterra y Nueva York. Los Ingleses registran éxitos en Acadia. La ofensiva inglesa en dirección a Quebec es rechazada por los franceses.

1692 Caza de brujas en Massachusetts, sobre todo en Salem.

1697 Tratado de Ryswick (20 septiembre): restablecimiento del “statu quo” entre Francia Inglaterra en América del Norte y Central.

1699 Los franceses se instalan en el curso inferior del Mississippi.

1700 Samuel Sewall publica un libelo contra la esclavitud negra titulado “The selling of Joseph“.

1701 Fundación de Detroit. Fundación de la universidad de Yale.

1702 Nueva jersey se convierte en provincia de Nueva York. Los ingleses ocupan San Agustín, en Florida. Los franceses hacen nuevas incursiones en Nueva Inglaterra.

1705 Robert Beverley (1673-1722) escribe su “History of Virginia”.

1713 Paz de Utrecht entre Inglaterra y Francia. Inglaterra obtiene la bahía de Hudson, Acadia (Nueva Escocia), Terranova y San Cristóbal.

PARA SABER MAS….
Impactos ecológicos sobre el medio ambiente desde la llegada de los primeros colonos: Lo peor tal vez fueron los cerdos. Listos, fuertes, constantemente hambrientos, feroces al cruzarse, comían nueces, frutas, mariscos y maíz, y revolvían el suelo con sus narices de pala buscando raíces comestibles. Entre estas estaba el tuckahoe, tubérculo alto en almidones del que dependían los indígenas en épocas difíciles y cuando las cosechas salían mal. A los cerdos también les gustaba. Los nativos tuvieron que disputarse la comida con manadas de cerdos silvestres.

Pero el mayor impacto ecológico quizá fue causado por un animal doméstico, mucho más pequeño y de apariencia benigna: la abeja europea. A principios de 1622, llegó a Jamestown un barco que era una exposición viviente del intercambio colombino. Iba repleto de entidades exóticas para que los colonos experimentaran con ellas: sarmientos, huevos de gusano de seda y colmenas. La mayoría de las abejas poliniza sólo unas cuantas especies; son muy quisquillosas acerca de su habitat. Pero las abejas europeas son unas bestias promiscuas y residen casi en cualquier lugar, es más, polinizan casi cualquier cosa. Rápidamente salieron de sus colmenas y se establecieron por toda América.

Los ingleses importaron las abejas por su miel, no para polinizar cultivos -a fines del siglo XIX este proceso no se entendía mucho, pero las abejas silvestres polinizaron granjas y huertos por toda la costa este. Sin ellas,, muchas, de las plantas, que los europeos trajeron no habrían proliferado. Probablemente Georgia no se habría convertido en el estado de los duraznos, y Huckleberry Finn no habría tenido sandías que robar. La abeja fue tan decisiva para el éxito de los europeos, que los indígenas llegaron a pensar que era el presagio de una invasión; el primer avistamiento de una en un territorio nuevo, señaló el escritor francoestadunidense Jean Crévecoeur, en 1782, “infunde tristeza y consternación en todas las mentes [indígenas]”.

Surge la pregunta: si los colonos estaban sacando a Powhatan (cacique de los aborígenes) de Tsenacomoco, ¿por qué no respondió? Es obvio que los indígenas eran más numerosos y conocían mejor el terreno. También estaban bien armados; los mosquetes coloniales eran menos precisos que los arcos nativos y tardaban más en recargarse. Una respuesta es que a Powhatan le tomó demasiado tiempo darse cuenta de que, después de todo, los extranjeros no se destruirían solos.

A pesar de que envió representantes a Londres, aparentemente no entendió las implicaciones de los informes que hablaban de la densa población. Inglaterra podía seguir remplazando colonos, sin importar cuántos murieran. Para cuando se percató de esto, Powhatan ya era un hombre viejo y cansado que había perdido el gusto por lo que en otros tiempos habría sido una aventura sangrienta.

Sin embargo, esto no explica por qué su hermano, Opechancanough, quien desconfiaba de los tassantassas (los colonos) , tomó las riendas después de la muerte de Powhatan, en 1618, no destruyó la colonia. Sí organizó un violento ataque sorpresa, en 1622, que mató a casi una tercera parte de los ingleses, pero, a pesar de unas escaramuzas, no llevó a cabo otra ofensiva durante 22 años, cuando la colonia ya estaba firmemente establecida. (Fuente Consultada: Revista National Geographic Mayo 2007)

Tratado de Tlatelolco Para La Proscripcion de Arma Latinoamerica Mexico

El Tratado de Tlatelolco:

El Tratado de Tlatelolco, que es el nombre oficial del convenio para la proscripción de las armas nucleares en Latinoamérica, fue firmado el 14 de febrero de 1967 en la capital de México, y fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de ese mismo año.

tratado de tlatelolco

El tratado persigue lo siguiente:
1) Contribuir, en la medida de sus posibilidades, a poner fin a la carrera de armamentos, especialmente los nucleares, y a la consolidación de un mundo en paz, fundado en la igualdad soberana de los Estados, el respeto mutuo y la buena vecindad.

2) La prohibición total en Latinoamérica del empleo y la fabricación de armas nucleares y de todos los tipos de armas de destrucción en masa.

3) Crear una zona militarmente desnuclearizada, no como un fin en sí misma, sino como un medio para alcanzar en una etapa ulterior el desarme general y completo.

4) El hecho imperativo de la proscripción jurídica de la guerra nuclear, que, por sus efectos destructores, es un peligro para la supervivencia de la civilización y de la propia humanidad.

5) Evitar que las armas nucleares, cuyos efectos alcanzan indistinta e ineludiblemente tanto a las fuerzas militares como a la población civil, sean un atentado a la integridad de la especie humana y que, por efectos de la persistencia de la radioactividad que generan, pueden tornar inhabitable toda la Tierra.

Para tales objetivos establece las siguientes obligaciones:
I. Todos los países firmantes se comprometen a utilizar exclusivamente con fines pacíficos el material y las instalaciones nucleares sometidos a su jurisdicción y a prohibir e impedir en sus respectivos territorios:

a) el ensayo, uso, fabricación, producción o adquisición, por cualquier medio, de toda arma nuclear, por sí mismas, directa o indirectamente, por mandato de terceros o en cualquier otra forma;

b) el recibo, almacenamiento, instalación, emplazamiento o cualquier otra forma de posesión de toda arma nuclear, directa o indirectamente, por sí mismas, por mandato de terceros o de cualquier otro modo.

II. Las partes contratantes se comprometen, asimismo a abstenerse de realizar, fomentar o autorizar, directa o indirectamente, el ensayo, el uso, la fabricación, la producción, la posesión o el dominio de toda arma nuclear o de participar en ello de cualquier manera.

El único país latinoamericano que no ha firmado el Tratado ha sido Cuba, a causa de que los Estados Unidos de América mantienen, contra la voluntad del pueblo cubano, una base militar en Guantánamo. Los Estados Unidos de América tienen, además, bases con armas nucleares en Puerto Rico, Panamá e Islas Vírgenes.

Doctrina Monroe America Para Los Americanos Fundamentos Principios

Doctrina Monroe América Para Los Americanos

La doctrina de Monroe:
“América para los americanos “

Doctrina Monroe America Para Los AmericanosPreocupados con sus problemas e intereses, los norteamericanos volvieron la espalda a Europa y proclamaron de modo solemne y oficial la total independencia de la República estrellada, así como su decisión de mantenerse al margen de la política europea. Tal fue, en síntesis, la célebre declaración del presidente Monroe (imagen) el 2 de diciembre de 1823.

La historia había de denominar a esta actitud política la “doctrina Monroe” si bien John Q. Adams contribuyó a ella tanto por lo menos como el propio jefe del Estado. Principio fundamental de la doctrina era que, en lo sucesivo, las dos partes —septentrional y meridional— del continente americano no estarían sometidas a colonización por parte de potencia alguna no americana.

El sistema político de las potencias de la Alianza europea difiere esencialmente del sistema aplicado en América. Consideramos como una amenaza contra la paz y la seguridad toda tentativa de cualquiera de tales potencias para extender su sistema a una u otra parte de este hemisferio. No hemos participado en las guerras promovidas entre las potencias europeas y no pensamos en el porvenir actuar de manera distinta.

El texto es explícito y basta citar un solo comentario coetáneo, el de Tomás Jefferson: “De este modo queda fijado el rumbo que siempre seguiremos a través del océano de los siglos”. La declaración presidencial no sólo se refería a los Estados Unidos sino a ambas partes del continente americano. La causa inmediata de esta alusión eran los movimientos de liberación nacidos en las colonias españolas de la América del Sur, a consecuencia de la ocupación de la metrópoli por Napoleón en 1808-1813.

Europa contemplaba tales rebeliones y desórdenes con escaso interés y poco entusiasmo. Para mantenerse fieles a los principios del orden y gobierno monárquico absoluto, y ser consecuentes con ellos, las potencias que formaban la Santa Alianza debían intervenir y hacer volver a la obediencia de España a las colonias rebeldes.

Por supuesto, los Estados Unidos no estaban dispuestos a permitir tales propósitos porque una vez desembarcadas en América del Sur las tropas de las potencias europeas podrían muy bien dejarse arrastrar por la tentación de llevar a cabo alguna expansión en los territorios del Norte. Los posesiones de los países europeos en el continente americano eran considerables.

A principios del siglo XIX, España poseía vastísimos territorios en el Nuevo Mundo; por otra parte, la Gran Bretaña y Rusia podían considerarse también como potencias americanas, ya que Inglaterra poseía el Canadá, yen el transcurso del siglo XVIII Rusia había avanzado considerablemente por Alaska, en el extremo noroeste, reivindicando, además, extensos territorios en las mal definidas fronteras occidentales del Canadá en el litoral californiano,

Todo aquello inquietaba seriamente a John Quincy Adams, que imaginaba con horror a los Estados Unidos detenidos en su expansión, hacia el Oeste, en el caso de que se establecieran los rusos en California, y con la posibilidad remota de una ocupación francesa en México o de los ingleses en Cuba.

La “doctrina Monroe” afirmaba de modo inequívoco que los Estados Unidos se reservaban su propia esfera de influencia en el continente y que Europa no tenía por qué intervenir en sus asuntos, del mismo modo que América no deseaba en modo alguno inmiscuirse en la política europea, cuyo sistema social consideraba con la natural reserva. La declaración de Monroe pretendía formular una clara advertencia y así fue interpretada en el lado europeo del Atlántico.

Fuente Consultada: La Cultura de Dietrich Swanittz

Francis Ortega Socas Historia Conmovedora de Amor y Sacrificio

ANTES Y DESPUÉS DE FRANCIS 

papas de francis

Mi nombre es Elena Isabel Socas y estoy casada con “Quique” Ortega desde hace  16 años. Nuestro matrimonio era normal, con los tropiezos  de cualquier pareja, pero con una base sólida de mucho amor.  Mi vida era muy común, trabajaba  en un Registro del Automotor donde era muy feliz, pues la atención al público, siempre me fascinó, estudiaba Hotelería, carrera que terminé de cursar (me quedaron tres materias) y  que me hubiera encantado ejercer, siempre me imaginé en la recepción de un gran Hotel. Quique estudiaba Ingeniería Civil, terminó de cursarla, (le quedaron diez materias)….pero Dios nos tenía reservada otra tarea….

A los casi 2 años de casados tuvimos a nuestro primer hijito Pedro Javier, cariñosamente llamado “Pepi”, con este primer milagro nuestras vidas comenzaron a cambiar y empezamos a disfrutar “la magia de Pepi” (una historia aparte). Para nosotros Pedro siempre fue una personita muy especial, hoy tiene 14  años, cursa noveno de la escuela secundaria, juega al rugby y toca la guitarra; cuando era chiquito decía que veía ángeles, hablaba con un ser imaginario llamado “Pío” (después relacionamos que podía ser el Santo Padre Pío) y decía que curaba con sus pequeñas manitos. Un día Pepi, teniendo tres añitos,  se acercó a una estampita que tenemos del Sagrado Corazón de Jesús pegada en la puerta de entrada y le pidió con mucha fe un hermanito; así recibimos al poquito tiempo con mucha alegría la noticia de que estaba embarazada. Al instante Pepi supo y nos afirmó con mucha certeza que su hermano era varón.

Al tercer mes de embarazo fuimos los 3 a la primera ecografía, con la ilusión de que Pepi viera por una pantalla a su hermanito. Pero  salimos de ahí muy tristes, pues en el estudio se vio que “el bebé” tenía una pequeña pelotita a la altura del cuello. Eso sí… Pepi había acertado… era varón!. Un poco perdidos, ya que ningún médico podía darnos un diagnóstico en ese momento, comenzamos a peregrinar por distintos especialistas, buscando ayuda y una respuesta.

Inmediatamente sentimos la necesidad de ir a Misa. Quique y yo nos confesamos y comulgamos. Los dos sentíamos lo mismo: que en el momento de concebir a nuestro hijo, quizás  no habíamos estado en gracia y que estábamos pagando con nuestro sufrimiento y el de nuestro hijo, algún error. Pero uno de los médicos nos dijo algo muy cierto: el verdadero milagro es tener un hijo sano, son tantas las condiciones que deben darse para que no haya ninguna malformación, que muchos no valoran el milagro de que un hijo nazca sano.

Fuimos a infinidad de lugares que nos recomendaron: padres sanadores, monjitas videntes, santuarios, etc. Comenzamos a rezar más, a ir a misa y nos encomendamos a Dios, la Virgen y a todos los Santos.

Debo decir que en ningún momento, NUNCA JAMAS, pasó por mi mente  deshacerme de este hijo. Me puse en las manos de Dios, me entregué absolutamente y le pedí muchas fuerzas para afrontar los meses que se venían, de mucha incertidumbre, no sabíamos si el embarazo iba a llegar a término, pero queríamos con toda nuestra alma a ese hijo.

Fue un embarazo muy triste. Todos los meses hacíamos ecografías y allí se veía que “la pelotita” iba creciendo a la par del niño. En uno de los últimos estudios se vio que era aún más grande que su cabecita.

Tuve mucho miedo, aunque siempre supe que Dios no nos iba a abandonar y que nos había puesto frente a una difícil prueba, y me decía a mi misma la conocida frase “Dios te da la cruz que puedes soportar” y me sentía muy fuerte y dispuesta pensando en eso. Pero tenía terror al pensar en el momento del parto, no sabía con qué me iba a encontrar, si mi hijo iba a vivir. Tenía insomnio y mucho miedo.

Pepi estaba feliz y ansioso con la llegada de su hermanito pero para nada ajeno a lo que sucedía. Desde el primer momento le dijimos que “el bebé “ estaba enfermo y que tenía una pelotita, y él con mucho amor, apoyaba sus manitos en mi panza y decía “se va a curar”, “Dios lo va a curar”.

Y llegó el día del parto, fecha que elegimos, pues era cesárea programada. Sabiendo la ansiedad que tenían la familia y los  amigos, y nosotros que necesitabamos estar en recogimiento , no le dijimos a nadie y el 23 de Junio de 1999 nos levantamos tempranito, dejamos a Pepi en casa de mi suegra, con la excusa de que íbamos a  hacer un estudio y solitos con Quique nos fuimos a internar y a las 13,45 nació “Francisco José”. Francisco porque ese nombre nos gustaba y además porque mi suegro y uno de mis abuelos se llaman así. José por San José, al cual nos encomendamos mucho y en honor a Josesito, un pequeño bebé, hijo de unos primos, que había muerto hacía un año súbitamente, a los cuatro meses de edad.

A estas alturas, ya teníamos inaugurado en casa un Altar con todas las estampitas y la Biblia que nos habían acompañado todos esos meses. (A falta de espacio, con el tiempo tuve que inaugurar una caja para guardar todo el amor que nos fue dando la gente: estampitas, cuadros, botellitas con agua bendita de distintos lugares, rosarios, reliquias, etc.) Y nació Francisco… Mi hermano Carlos, que es médico, y al que yo le pedí que estuviera presente en el parto, estuvo  dándome la mano todo el tiempo y cuando nació Francis se hizo un silencio en la sala y sólo pude escuchar  que a  él se le escapaba : ..pobrecito….

francis jugando

El primero de nosotros dos  en verlo fue Quique y él cuenta que Francis agarró fuerte su dedo y lo miró como diciendo “ayudame papito”…A las pocas horas vino uno de los cirujanos y nos dio el diagnóstico: “Linfangioma quístico de cara y cuello”, enfermedad muy rara en el mundo, un caso en 12.000. Estuvo en Neo de ese hospital hasta las ocho de la noche, pero viendo que era un caso complicado, los médico sugirieron llevarlo ese mismo día  a Neo del Hospital Pediátrico, pero antes  lo trajeron a mi habitación para que lo conociera. Lo alcé por primera vez y lo abracé muy fuerte…  y lo que sentí en ese momento fue mucha pena al ver su carita con esa pelota tan grande que ni se le veía un ojito. Lloré… pero sólo un instante porque inmediatamente sentí que tenía que transmitirle fuerzas y que todo iba a salir bien. Se lo llevaron… me sentí vacía, como si me arrancaran el alma.

Al cuarto día volví a encontrarme con mi Francis, pero esta vez en Neo, con visitas restringidas.  Ese día  un sacerdote fue a bautizarlo. En Neo estuvimos cuatro meses, y  en el transcurso de sus dos primeros años de vida  pasó por 8 cirugías de  5 horas cada una aproximadamente. Momentos muy difíciles donde estuvo al borde de la muerte, sufrió paros respiratorios y cardíacos. Su estado era de riesgo permanente ya que el linfangioma había afectado mucho la parte respiratoria, para lo cual debieron realizarle traqueostomía y un gastrostoma para alimentarse (un agujerito en la panza).

Recuerdo uno de los momentos en que estuvo muy grave y se lo encomendamos a la Virgen de San Nicolás, prometiéndole llevar su nombre si salvaba su vida. De ahí que luego lo inscribiéramos con el nombre completo de Francisco José Nicolás.

En Neo y en el Hospital mismo aprendimos muchas cosas, ya que después de salir de Neo estuvimos internados muchas veces más, por infecciones, por inconvenientes respiratorios, porque se le salía la sondita de la panza, etc.

En el Hospital se aprende a vivir de cerca el dolor de los demás, se aprende a convivir con la muerte ya que muchos niños fallecieron durante nuestra estadía. Se aprende a compartir el dolor, a convivir con gente de distinta clase social. Aprendí mucho a escuchar cada historia  y a consolar y hasta a dar un consejo. Me fui a vivir al hospital, a una pieza  destinada a las madres de Neo y de terapia intensiva y conviví durante 4 meses con las otras mamás compartiendo habitación, comidas y charlas. Y aprendí también que los médicos y enfermeras son seres humanos que cumplen una obra maravillosa, aprendí a valorarlos mucho. Fueron meses difíciles para nuestra pequeña familia que se vio partida en dos. Quique y Pedro iban a visitarme todos los días. Quique ofició de amo de casa y de padre y cumplió sus tareas de mil maravillas.

Francis ha pasado por todos los sectores del Hospital y cariñosamente nosotros decimos que lo atiende el “equipo de primera” compuesto por variedad de especialistas. En el Hospital ya mucha gente nos conoce, basta estar un ratito parada con él en algún pasillo para que todo el que nos recuerda  se pare a saludarlo y a darnos aliento, ya no le tengo miedo a los hospitales, me siento como en una gran casa. Sí sufro las noches que debo pasar ahí cuando estamos internados,  donde un coro de lamentos y llantos hacen difícil cerrar los ojos.

También aprendimos una cosa muy importante en ese tiempo: pedíamos y rogábamos a Dios que nuestro hijo se salvara, pensamiento normal pero a la vez egoísta de todo padre, pero nuestra querida Hermana Elvira , rectora de mi  colegio secundario y con el tiempo amiga, que estuvo presente en todas las internaciones y que hoy nos acompaña desde el cielo, nos hizo ver que estábamos pidiendo mal; debíamos entregarle nuestro hijo  a Dios y que se hiciera su voluntad. Y eso hicimos… se lo entregamos  y se hizo su voluntad y hoy está con nosotros.

Tratamos de comenzar a llevar una vida más normal, Quique siguió trabajando y estudiando pero a pesar de su increíble voluntad nunca le dieron los tiempos para poder terminar su carrera…. y yo me dediqué por completo a Francis, renuncié al  trabajo y postergué mis estudios. Dios me dio mucha fuerza y una sonrisa constante para afrontar esos momentos,   pero cuando Francis cumplió cinco años sentí que empezaba a aflojarme y comenzó a invadirme la tristeza, me sentía alejada del mundo… hasta que milagrosamente pude volver  a trabajar , Dios acomodó nuestros horarios y volví a salir, volví a arreglarme, otra vez el Registro del Automotor me esperaba para estar en contacto con la gente que me encanta. Y volví a levantarme y a seguir con más fuerzas.

Muchas veces me pregunté ¿por qué?… No por qué a mí. Sino ¿por qué a él? ¿Por qué un ser tan pequeñito, inocente e indefenso tiene que sufrir tanto? No he encontrado la respuesta exacta, debo ofrecer a Dios este dolor, pero sí sé que Francis ha tenido y tiene una misión importantísima desde que nació. Empezando por nosotros a los cuales convirtió y siguiendo por  toda la gente que nos ayudó y se acercó a brindarnos su apoyo. Nuestra familia, padres, hermanos, tíos, primos, amigos, todos muy cerca., algunos lejos…porque nos separa la distancia,  pero muy cerca y pendientes de todo en los momentos difíciles. Tanta gente ha rezado y reza hoy por él…no sólo los de nuestra religión, nos abrimos a todo aquél que pudiera hacer una oración por Francis…se nos acercó tanta gente de diversas creencias, podría decir que gracias a  todo esto nos volvimos ecuménicos.. Francis ha unido a tantas personas que estaban distanciadas…del Dios de todos.. de nosotros, entre ellos mismos…

Ya estabilizado, al año y medio Francis comenzó  su primera  rehabilitación  en un instituto donde fue tratado por diversos terapeutas. También  nosotros tuvimos apoyo psicológico. En ese lugar aprendí mucho porque vi casos tan terribles y enfermedades tan raras en otros niños que lo de Francis  realmente no parecía nada. Estuve con gente que llevaba niños desde hacía 15 años y nosotros recién estábamos empezando un largo camino. Recorrimos muchos institutos de rehabilitación, hasta tuvo profesor de educación física en la casa, salió adelante muchas veces y muchas veces también volvió para atrás…pero nunca dejamos ni dejó de luchar, actualmente va a un lindo instituto de rehabilitación y va muy contento, lo disfruta.

Debido a su traqueotomía, Francis nunca pudo hablar, es por eso que cuando tuvo cuatro años hicimos un curso de “lengua de señas”. Francis escucha perfectamente pero necesitó aprender algunas señas para poder hacerse entender. Esto nos ha acercado al mundo de los no oyentes, tan aislados por cierto… y son gente maravillosa de la cual también hemos aprendido mucho y de los que estamos también muy agradecidos.

También a sus cuatro años  Francis se insertó en la sociedad. La búsqueda de un lugarcito para que  Francis jugara y estuviera con otros niños fue ardua, nadie se animaba… hasta que  una  guardería del barrio nos abrió sus puertas y le puso garra a la situación. Un lugar  con niños sanos que lo recibieron con mucho afecto como así también  los padres que enseñaron a sus hijos a mirar a Francis con amor. Las maestras no tuvieron ningún inconveniente en aprender a asistirlo. Participó de juegos, hizo tareas, tuvo carpeta y compartió mucho con otros niños, pero al cumplir 5 años creímos conveniente buscar otros horizontes, se había cumplido una etapa.

Otra vez comenzó la búsqueda, pero esta vez debía ser una escuela. Le hicimos diferentes estudios cognitivos y todo demostraba que ya estaba preparado para ingresar a jardín, pero… ¿a dónde lo llevábamos? ¿Una escuela normal? ¿Especial? ¿Integradora? Lamentablemente no existe un librito de instrucciones para “padres de niños especiales” y todo lo vamos descubriendo de boca en boca, investigando… Intentamos en todas las que pudimos pero esta vez…ninguna se animó por lo que decidimos utilizar el servicio de “escuela domiciliaria” durante dos años…no fue una buena experiencia, seguía estando solo y el “sistema” no era bueno. Hasta que dimos con una escuela para niños con discapacidades motoras, la única opción, pues en ninguna otra escuela fue recibido por su traqueostomia (siempre me pregunto…a dónde van los niños con traqueostomía?…todavía no lo sé) Lo aceptaron con la condición de que fuera en horario reducido y con la compañía de uno de sus padres para asistirlo. Así pues pasamos con Quique, durante tres años, turnándonos horas y horas en el patio de la escuela, sentaditos en un rincón por si nos necesitaban para asistirlo. Debido a eso pudimos presenciar las clases…aulas con cinco niños como máximo sentados en sillitas de rueda de madera alrededor de una mesa grande…silencio…aburrimiento…recreos tristes donde todos los niños de la escuela (treinta aproximadamente) salen a “corretear” por el patio con sus sillas y los que no saben manejarlas  son colocados en rueda a “mirarse las caritas” mientras una de las maestras (la de turno) los cuida…de que?…si no pueden hacer nada, pues están ataditos y separados unos de otros…no juegan…sólo se miran… Debo aclarar que esta es la mirada de una madre que quisiera lo mejor para su hijo, pero pese a todo lo que cuento, los niños se ven felices y las maestras demuestran una vocación y un cariño admirables. Este es el cuarto año que Francis va a la escuela, las maestras como ya lo conocen por fin decidieron que podía quedarse solo y que si nos necesitaban nos llamarían por teléfono, asi es que todos los días lo dejo tres horitas y mientras,  aprovecho para ir a hacer trámites de la obra social, o salgo a caminar o simplemente vuelvo a casa para hacer las tareas hogareñas…Aún siendo su cuarto año Francis se resiste a ir, basta nombrar la palabra “escuela” para que mueva su dedo índice de un lado a otro en señal de un NO grande!…seguimos buscando otro lugar para él…pero es muy difícil…por lo menos en ese rato se distrae y esta con otros angelitos.

Hay un antes y un después desde que nació Francis. Hemos ganado muchos “verdaderos” amigos, otros quedaron en el camino…no supieron qué hacer, tuvieron miedo o quizás no éramos tan amigos.

Uno muy especial es un papá de EEUU, nuestro amigo Jim que tiene un hijo llamado casualmente “Nicolhas Francis” (ya de 25 años)  con la misma enfermedad. A él lo conocimos a través de Internet y desde el primer momento nos ha transmitido muchas fuerzas, hasta le ha hecho una página web con el nombre “un viaje de esperanza para Francisco”, pues él quiere que algún día podamos ir a EEUU.  (www.staycalm.org) Cuando Francis cumplió cuatro años recibimos la grata sorpresa de una encomienda enviada por nuestro amigo Jim con regalos para Pedro y Francis y una hermosa carta para nosotros. Fue muy lindo poder tocar todo eso y ver la letra de nuestro amigo plasmada en un papel. Pero eso no fue todo, en una Navidad sonó el teléfono y era nuestro amigo, que con su humilde castellano llamaba para saludarnos. Fue bellísimo y  también fue como confirmar que realmente existe y la relación no es sólo virtual.

Muchos grupos se han formado  gracias a Francis, y a cada uno de ellos les he puesto cariñosamente un nombre:

Uno de ellos es AMI.P.E, que significa “Amigas por la esperanza”, compuesto por Susy, Mimí y Rosi,  primas-amigas que empezaron  a visitarme una vez por semana cuando Francis ya estuvo en casa, con la idea de ayudarme a cuidarlo para que en ese rato yo descansara. Mimí nos enseño a tejer a crochet y aprendimos a distraernos con esa labor mientras conversábamos. Francis creció y ya no necesité de tanta ayuda, pero de todos modos durante mucho tiempo seguimos juntándonos a tejer hermosos regalos para mucha gente. Actualmente cada una de las integrantes de AMI.P.E.  está mas ocupada con sus propias vidas, pero  de tanto en tanto nos disfrutamos tomándonos un rico desayuno y estamos atentas a las necesidades de cada una…Por supuesto la “esperanza” es el Francis.

Y mis PRIMAS…de sangre y políticas y también alguna amiga ya considerada de la familia… todas ellas… con las cuales comparto desde hace creo 25  años el “te de las primas”, reunión mensual que va rotando de casa en casa,  donde nos reímos mucho, hablamos pavadas, cosas serias, hacemos rifas  y me desenchufo de todo.

Y también están las que yo llamo “DAMAS.CO” — “Damas cooperadoras”. Mujeres que también han sufrido mucho y que conocen el dolor, y que aún sin conocernos,  cuando lo hemos necesitado se han solidarizado con Francis mes a mes y han  colaborado de distintas maneras: viniendo a visitarlo y a jugar con él, comprándole pañales o cuentos o simplemente dándonos dinero para comprarle lo que haga falta.

Otro grupo: las “BURAQUERAS”, con ellas me distraigo jugando al buraco, riéndome y  entendiendo que cada una tiene sus penas pero que se hacen más livianas si las compartimos.

Y como olvidarme de “CLAMARÉ”, compuesto por Clara, MARité y Elena (yo)con las que compartí mates, vivencias, poemas y cuentos.. y de vez en cuando una rica cerveza…Marité  ya nos acompaña desde el cielo…por primera vez en la vida partió una amiga…me costó mucho asumirlo.

Mis compañeras de secundaria y de la facultad con quienes volvimos a elegirnos y todavía comparto momentos preciosos del pasado y del presente…y son un remanso en mi vida.

Esa red familiar ….y los amigos que están  cerca y lejos…que me alegran y me contienen y me dan fuerza con sus mails o mensajitos de texto.

Y mis compañeras/os del trabajo que vivieron  día a día mis alegrías y mis penas y me dieron contención.

Mi familia: Mi mamucha pendiente de todo, mi papi presente con su oración, mis hermanos/as, cuñados/as, sobrinos/a, que han estado atentos en todo momento aún estando lejos…mi madrina del alma, mi tía Juani.

Y ahora…un regalo del cielo…gracias a los avances en las comunicaciones y el maravilloso Internet he ido encontrando amigos y familiares  que no veía desde hace muchos años y algo muy lindo también fue encontrar a través de este medio a mis compañeros de primaria, la cual hice en Buenos Aires y a los que nunca mas volví a ver desde séptimo grado.

Le pido a Dios que no me separe nunca de todas estas personas pues me alegran cada día y hacen que el camino sea más liviano con su compañía.

Actualmente Francis sigue con traqueostomía y gastrostoma. En mayo del 2008 le hicieron su décima cirugía con la cual no se obtuvieron muchos resultados en cuanto a funcionalidad pero sí disminuyo el tamaño de su carita tomando una forma más redondita… y recupero fuerzas…lo vimos sufrir mucho y en ese momento nos sentimos muy responsables de haber tomado la decisión de operarlo, por lo que decidimos que si no es de suma necesidad, la próxima cirugía la decidirá él.

El linfangioma  por ahora está estancado y no afecta otros órganos. Hemos consultando en Bs.As, en Chile, en EEUU, en Japón  y otros lugares del mundo, pero “por ahora” no existe otro remedio que la cirugía. Y todos nos dejan tranquilos diciéndonos que aquí está excelentemente atendido.

Tuvimos que aprender muchas cosas de enfermería para poder cuidarlo en casa. Come por boca alimentos licuados, no puede masticar. Todavía no se larga a caminar, los anticonvulsivos le quitan fuerza, pero hemos logrado que de algunos pasitos solo, se desplaza agarrándose de los muebles o de la pared y sino gatea por todos lados y se las ingenia para hacer lío como cualquier niño.  Sigue con pañales… le encantan la música y el color amarillo. Adora las manzanas..Le fascina ver películas en Cassett y en CD y maneja como nadie las videos. Juega a las escondidas  y lucha con su hermano  y se ríen a carcajadas, y hasta lo pelea… Todas las noches se duerme con su espada de juguete adorada en la mano.

En fin… considero que mi Francis es un milagro de Dios, no pienso jamás que es un castigo sino un hermoso regalo del cielo. Considero  que somos especiales  porque Dios nos  eligió  para cuidarlo.

No me considero una madre perfecta, más de una vez me he quejado de cansancio… más de una vez me he deprimido al no ver ningún adelanto… más de una vez  he protestado por no tener más mi independencia…de no poder dormir cuando tengo sueño…pero Dios vuelve a dar fuerzas y sigo adelante con mucha fe y esperanza… que sobre todo me da Francis, cuando me mira con esos ojitos  de amor, que dicen todo lo que no puede expresar con palabras. El me ha enseñado a no quejarme, muy tempranito todos los días viene gateando hasta el lado de mi cama, me tira el pelo y  me despierta con una sonrisa…

…Y yo trato de vivir cada día intensamente con mi esposo y mis dos hijitos. Con Quique estamos más unidos que nunca, Pedro es mi alegría, mi ayudante, hermano ejemplar, ama a su hermano con toda el alma. Dios nos ha seguido poniendo a prueba pasando momentos difíciles en cuanto a lo económico pero jamás nos ha abandonado…la providencia se ha hecho presente día a día en nuestras vidas… y en cuanto al trabajo también ha sido duro, Quique ya no estudia, pues trabaja todo el día en  dos lugares distintos. Y yo hace unos meses me quedé sin el mío, me despidieron por reclamar un salario justo por la cantidad de horas reales que trabajaba, me dejaron sin mi preciado tiempo para desenchufarme, otra cachetada de la vida, pero qué puede parecerme todo eso al lado de lo que sufre Francis, debo acordarme de eso y tenerlo presente siempre. Inmediatamente mandé curriculum a todo el mundo, me presenté en diversas entrevistas, trabajé unos días en un estudio jurídico en el cual me recibieron con mucho cariño, pero tuve miedo, a lo nuevo, a lo desconocido, me sentía rara, desubicada… y renuncié… tiré la toalla, me relajé y le pregunté a Dios…a ver…cual es tu voluntad ahora? Y simplemente descubrí que mi nuevo  trabajo por ahora  y a mucha honra es ser  “ama de casa”, “mamá a full”, “esposa”, “hermana”, “hija”, “prima”,  “amiga”, etc, etc….y me di cuenta de que desde este lugar también puedo hacer cosas por los demás, y también puedo tener ratitos para mí…y  lo acepté con alegría.

Con Quique muy de tanto en tanto salimos solos…es difícil, pues son pocas las personas que  se animan a quedarse con Francis…la mayoría le teme a la traqueostomía , al ahogo, a la falta de aire, entonces,  antes de salir, lo dejamos dormido. Estamos tratando de dedicarle un poco más de tiempo a la pareja que estaba tan postergada. Ya no siento que mi vida sea normal, ahora tengo una misión. Trato de salir a pasear con Francis todo lo que pueda y a dónde sea olvidándome de las miradas indiscretas de la gente y sobre todo de los niños, pues aprendí que Francis es distinto por fuera y por eso lo miran, pero son miradas de amor o de pena que no lastiman. No me quedo encerrada, le huyo  a la depresión,  no tengo vergüenza de pedir ayuda, trato de vivir con alegría esta difícil prueba y trato de decorar cada momento difícil con una sonrisa.

El 23 de junio de 2010 Francis cumplirá ONCE AÑOS! y como siempre sigue dándonos a todos una lección de vida cuando se despierta y lo primero que hace es sonreír.

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“UNA CASA PARA FRANCIS, AYÚDAME A DIFUNDIR SU HISTORIA”

Elena Isabel Socas
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La Conquista del Oeste en Estados Unidos EE.UU. El ferrocarril

La Conquista del Oeste en Estados Unidos EE.UU – El Ferrocarril

La frontera del Oeste» avanza

Adams El grandioso sueño de Adams (imagen) se realizaría. El más importante capítulo de los comienzos de la Historia norteamericana, después de la independencia y de la guerra de 1812, es el “nacimiento del nuevo Oeste”. Federico Jackson Turner describe de este modo aquella marcha progresiva: La frontera de la colonización roturó la selva virgen, empujando a los indios cada vez más hacia el poniente y ganando sin cesar nuevos territorios para la civilización.

En otro tiempo, aquella “frontera” o línea de demarcación se hallaba relativamente próxima a las costas orientales. Durante los primeros decenios del siglo XIX se desplazó hacia el Lejano Oeste a un ritmo cada vez más rápido y se constituyeron e integraron nuevos estados:

En nueve años solamente, de 1812 a 1821 la Unión se enriqueció con Luisiana, Indiana, Mississippi, Illinois, Alabama y Missouri. Con anterioridad ya había absorbido Kentucky, Tennessee y Ohio. Se fundaron ciudades que hoy son conocidas en el mundo entero: Pittsburg, con sus casi 12.000 habitantes entonces, se convirtió en la ”puerta del Oeste” y San Luis, en centro de los nuevos territorios incorporados. Un representante del Oeste declaraba triunfante: El valle del Mississippi nos pertenece por entero!”.

Pero el poniente al que nos referimos podía ser llamado aún el Wild West, el Oeste salvaje. Los dos tercios del actual territorio de los Estados Unidos estaban todavía en poder los pieles rojas: “un inmenso desierto se extendía desde los Grandes Lagos al Pacífico”. La gran migración de blancos hacia el Oeste coincidió con un importante cambio en la vida económica de los Estados Unidos.

Hasta entonces, los comerciantes de la costa atlántica vendan a los europeos las materias primas americanas e importaban productos netos manufacturados, pero los electos de la creciente industrialización repercutirían también en América. Los ingleses no podían mantener ocultos los secretos de sus métodos de fabricación y la orilla del Atlántico se convirtió en teatro de un desarrollo tan rápido y febril como el de la Gran Bretaña. Los americanos Cotos— (royeron gran numero de fábricas y revolucionaron a su a su vez los sistemas de transporte trazaron canales, los primeros ferrocarriles, y pronto los primeros barcos de vapor.

Entretanto, la gran marcha hacia el Oeste proseguía incansable, Las máquinas, sobre todo las de la industria textil, exigían cada vez mayores contingentes de materias primas; los americanos eran de día en día más numerosos y se sentían atraídos por la llamada del Oeste, dispuestos a probar fortuna en selvas y praderas, donde la tierra se obtenía aún gratuitamente o con escaso esfuerzo. Estos pioneros, adelantados o precursores, se dedicaban principalmente al cultivo del algodón, pues la demanda era considerable, no sólo en Inglaterra y en el continente europeo, sino en las propias comarcas orientales de los Estados Unidos.

El algodón se convirtió en factor primordial del poderío económico, y al mismo tiempo en una importante motivación social; consolidó la esclavitud y la amplió en territorios cada vez más vastos. En las plantaciones se empleaba casi exclusivamente mano de obra de gentes de color; los más antiguos estados del Sur intuyeron el enorme provecho que podrían obtener vendiendo esclavos a los nuevos territorios del Oeste, y de este modo se originó el más grave y espinoso de los problemas de la historia americana del siglo XIX. Fue ésta, en frase de Adams, la primera página de una gran tragedia.

Ciertamente, el nuevo Oeste pronto ejercería poderosa influencia en el seno de la Unión. Personificado pos Andrew Jackson, el ideal democrático de los primeros pioneros fue el elemento determinante en el transcursos de la evolución interna de América hasta mediado de siglo.

LA EXPANSIÓN AMERICANA HACIA EL OESTE:
En 1837, más de medio siglo después de la guerra de independencia, la Nueva Guía del Oeste, escrita por Peck, mostraba esta imagen del avance sobre las tierras que se encontraban más allá de los Apalaches.

“Como las olas del océano, sobre los asentamientos del Oeste se abatieron tres oleadas diferentes. Los primeros en llegar fueron los pioneros cuyas familias, para subsistir, dependían básicamente del crecimiento espontáneo de la vegetación, y de los recursos de la caza. Sus utensilios agrícolas eran rústicos, de fabricación casera fundamentalmente, y sus esfuerzos se encaminaban sobre todo a conseguir una cosecha de maíz y un pequeño huerto […]. Construían sus cabañas y las ocupaban hasta que la vegetación comenzaba a desaparecer y la caza escaseaba.

La siguiente oleada […] compró tierras, añadió un campo a otro, desbrozó los caminos, construyó rústicos puentes […] levantó casas con troncos de madera y ventanas de cristal y chimeneas de ladrillo o piedra, […] montó talleres y edificó escuelas, tribunales, etc., ofreciendo la imagen y las formas de una vida civilizada, sencilla y frugal.

Irrumpió la tercera oleada. Llegaron los capitalistas y los empresarios […]. La pequeña aldea creció hasta convertirse en pueblo o en ciudad […] surgieron grandes edificios de ladrillo, dilatados campos, huertas, jardines, colegios e iglesias. Y se pusieron de moda los tejidos de algodón, los sombreros de paja y la cintas, y todo tipo de refinamientos […]. Una oleada tras otra avanzaba hacia el Oeste; e auténtico El Dorado siempre estaba más allá.”

Citado por W. P. ADAMS.
Los Estados Unidos de América.
Madrid, Siglo XXI, 1979.

El ferrocarril en el Lejano Oeste americano
En Estados Unidos y Canadá el trazado de las redes ferroviarias se hizo en gran parte a través de tierra virgen, para evitar al máximo las limitaciones impuestas por la propiedad privada. Esto trajo consigo el que los ferrocarriles norteamericanos se construyeran con uno de los gálibos de carga más generosos del mundo, a pesar de haberse adoptado el ancho de vía normal de 1,435 m.

En el Oeste, las líneas se tendieron en campo abierto, haciéndose las ciudades después del ferrocarril y no a la inversa. Muchas de estas líneas convergieron en Chicago, que llegó a ser el nudo ferroviario más importante del mundo. El 9 de mayo de 1869 se clavó un tirafondo de oro para celebrar la terminación del primer ferrocarril transcontinental.

Hacia 1850 había unos 10.460 Km. de líneas férreas en Gran Bretaña. En el resto de Europa, la mayoría de los ferrocarriles eran propiedad del Estado. Las líneas se construyeron atendiendo a razones estratégicas o económicas y, en conjunto, resultó una red menos densa, aunque más eficiente.

La Primera Guerra Mundial dejó maltrechos los ferrocarriles europeos, y pasó algún tiempo antes de que se alcanzasen las cotas anteriores al conflicto. Sin embargo, la guerra había impulsado también la producción masiva de vehículos a motor y, por primera vez, se desafiaba la hegemonía del ferrocarril. Durante la crisis mundial de los años 30, había poco dinero para planes de modernización, y sólo algunos países, como Francia y Suiza, hicieron progresos en electrificación. Se realizaron experimentos con tracción Diesel, entre ellos el tren de gran velocidad Hamburguer volador, de Hamburgo a Berlín.

Pero el vapor siguió predominando sobre las demás formas de tracción.
La Segunda Guerra Mundial causó nuevos destrozos en los ferrocarriles europeos, que sufrieron enormes daños durante los bombardeos. En la posguerra, el coche se puso al alcance de muchas familias, a la vez que aumentaba el tráfico de mercancías por carretera. Los ferrocarriles se modernizaron y el vapor fue sustituido por la tracción Diesel y la eléctrica.

PARA SABER MAS…
SÍNTESIS DE LA ÉPOCA

LOS ESTADOS UNIDOS de América eran considerados en el s. XIX la tierra de las oportunidades. En ningún lugar se cumplía tanto esta afirmación como en los territorios del oeste, popularmente conocidos como el Lejano Oeste. Era un territorio sin ley habitado por gentes violentas. El gobierno abarataba estas tierras para potenciar que los americanos del este decidieran trasladarse allí. Este lugar actuó como un imán para los inmigrantes que llegaron a Estados Unidos entre 1830 y 1910.

COMUNIDADES AGRÍCOLAS
Los exploradores y los primeros pobladores de los territorios fronterizos habían abierto rutas en el interior del oeste americano, pero los agricultores que se establecieron en los territorios fueron los que aseguraron la completa dominación europea en el continente. Miles de familias que viajaban en caravanas en dirección oeste formaron comunidades agrícolas en las tierras que les cedió el gobierno. La garantía de obtener tierras muy baratas repercutió negativamente en los indígenas, que fueron brutalmente expulsados de sus territorios ancestrales.

PROSPERIDAD AGRÍCOLA
Gracias a su determinación y al extenuante trabajo, los colonos americanos lograron hacer de esta tierra una zona agrícola extremadamente fértil. Al norte del Medio Oeste crecían las cosechas, mientras que en las zonas del sur se criaba ganado. A finales de siglo, Estados Unidos era la primera potencia agrícola.

FIEBRE DEL ORO DE CALIFORNIA
Los colonos no fueron los únicos que se establecieron en el oeste. La fiebre del oro de California (1848-49) llevó hacia allí a miles de personas que ansiaban obtener dinero fácil. La fiebre del oro finalizó pronto, pero muchos de los buscadores se establecieron definitivamente en California. Antes de que esto ocurriera, el estado no estaba habitado por europeos, pero se fue convirtiendo gradualmente en el más poblado y rico de la Unión.

VAQUEROS Los recién llegados más famosos fueron los vaqueros, que reunían al ganado que pastaba en las enormes extensiones del oeste americano. Tejas se convirtió en el territorio de los ranchos, mientras que los vaqueros se concentraron más al norte. Las grandes manadas de ganado eran conducidas desde Tejas a las estaciones de Kansas y Abilene, desde donde se distribuían hacia el este y Europa.

Esta operación requería hombres duros que pudieran montar durante muchos días sin parar. La época dorada de los vaqueros no duró más de 30 años, de 1860 a 1890, hasta que los pastizales fueron vallados por los prósperos rancheros. A pesar de durar tan poco tiempo, los vaqueros se convirtieron en personajes legendarios.

LA ERA DEL VAPOR El crecimiento del oeste americano se cimentó sobre la revolución de los medios de transporte. El desarrollo de un extenso sistema de canales y ríos navegables fue el primer paso. Pero el factor fundamental para la apertura comercial del Oeste fue la introducción del ferrocarril. Este transporte facilitó el desplazamiento rápido y barato de miles de personas que, una vez allí, generaron efectivos métodos agrícolas y ganaderos. Los americanos explotaron en seguida las posibilidades del ferrocarril.

En 1869 se inauguró una línea que unía los estados costeros del este con California. Veinte años después, Estados Unidos contaba con más kilómetros de vía férrea que todos los países de Europa juntos. Los exploradores descubrieron el Lejano Oeste, los colonos lo habitaron, pero fue el ferrocarril el que lo hizo prosperar.

Fuente Consultada:
Revista Enciclopedia El Árbol de la Sabiduría Fasc. N°55 La Revolución Científica

Autocracia Definicion Totalitarismo Concepto Gobierno Dictadura

AUTOCRACIA: Definición – Totalitarismo – Concepto de Dictadura

La autocracia: La autocracia, como régimen político, representa la contracara de la democracia. Por ello podríamos designar los distintos tipos de regímenes que integran este concepto con el nombre común de antidemocracia. También se hace referencia a este sistema con otras denominaciones, como tiranía, dictadura, totalitarismo, autoritarismo, absolutismo, etc.

Se trata de palabras sinónimas o bien de distintas variantes o especies del mismo concepto. La autocracia se caracteriza por:

• Concentración del poder en manos de un solo hombre, órgano o grupo social que ha accedido a él a través de la fuerza o por herencia.

• Negación de la libertad y de la igualdad de las personas. Estos valores son suprimidos o al menos gravemente atacados, por lo tanto la dignidad del hombre se ve indefectiblemente lesionada.

• Consideración del Estado como una entidad superior al hombre. El Estado deja de ser un medio para la convivencia y el perfeccionamiento de la persona humana, para transformarse en un fin en sí mismo. En consecuencia, la razón de Estado, es decir, las supuestas necesidades que él experimente, justificarán el quebrantamiento o la eliminación de todos los derechos y las libertades de los hombres.

• El poder no se encuentra sometido a control efectivo alguno, es .omnímodo e ilimitado.
• Los ciudadanos no tienen ningún tipo de participación en los asuntos públicos. No se la consulta, no se la escucha, convirtiéndose / en un sujeto pasivo sometido a la voluntad del gobernante.

Los gobernados deben acatar ciegamente las decisiones de los gobernantes sin tener la posibilidad de cuestionamiento alguno. De esta manera la opinión pública no cuenta, y la oposición política es inexistente.

Distintos tipos de autocracias
Mussolini, Lider de ItaliaLa autocracia, del mismo modo que la democracia, reconoce distintos tipos de gobiernos, los que presentan matices diferentes. Si observamos la evolución de estos regímenes durante la época contemporánea, veremos que hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918) las únicas autocracias eran los viejos sistemas monárquicos. Después, con el correr del siglo y a partir de la instalación del fascismo en Italia y del nazismo o nacional-socialismo en Alemania se diversifican y proliferan distintos tipos de dictaduras, en países de los diversos continentes.

Distintos tipos de sistemas autoritarios han existido y aún subsisten en muchos países de Europa Oriental y, especialmente, en el Tercer Mundo. Pese a las diferencias que presentan todos ellos, siempre se encuentran en su interior los elementos fundamentales que acabamos de desarrollar, claro que bajo modalidades muy diversas.

Las dictaduras fascistas
La palabra fascismo es el nombre con el que se designó el régimen político que existió en Italia de 1922 a 1943.
Este sistema tuvo luego muchos imitadores, empezando por el nacional socialismo alemán (1933-1945).

En la actualidad, a todas estas dictaduras se las denomina, genéricamente, con la expresión: dictaduras fascistas.

El fascismo afirma que todos los hombres no son iguales, y que por consiguiente algunos hombres se encuentran más dotados que otros para gobernar y dirigir indefinidamente la sociedad.

Según el fascismo, esta desigualdad sería de un orden natural, es decir que no habría posibilidad alguna de superarla. En consecuencia siempre existirá la misma estructura de poder, independientemente de los cambios que pueda manifestar la sociedad Este aspecto era señalado por el nacional socialismo en Alemania a través de la afirmación de la superioridad de la raza aria y de su supremacía.

A partir de esa afirmación se construyó y justificó el racismo y el antisemitismo, que era sistemáticamente practicado por el Estado Desde el poder se organizó y ejecutó el exterminio de los judíos quienes eran considerados enemigos del pueblo alemán y culpables de todos los problemas que lo aquejaban. Una de las particularidades de estos sistemas es la búsqueda de un “chivo emisario” es decir, de un enemigo sobre el cual se descargan todas las culpas y gracias al cual se justifican las medidas más arbitrarias e injustas.

En el fascismo desaparece el individuo, lo que prevalece es el grupo, la colectividad, y por lo tanto el individuo debe ser sacrificado por el bien de ella. Por ese motivo el Estado puede intervenir en todos los ámbitos de desarrollo de la persona humana, en lo familiar, en lo intelectual, en lo religioso.

Esto produce rápidamente la supresión de todas las libertades políticas y de los derechos individuales. Lo que no significa desconocer la importancia de los vínculos de solidaridad que deben imperar en el grupo y que obligan a los individuos a renunciar a algo propio en beneficio del bien común. En los sistemas totalitarios la solidaridad no surge espontáneamente, sino que se la invoca para imponerle a los individuos medidas que importan la pérdida o el debilitamiento de sus derechos.

Las instituciones del fascismo son básicamente la presencia de UE jefe absoluto a quien se le rinde un culto particular, y la existencia de un partido único.

Cuando se celebran elecciones se presentan candidatos únicos para los cargos en disputa, con lo cual la ciudadanía con su voto no hace otra cosa que ratificar o rechazar a personas previamente seleccionadas en el seno del partido.

Muchas veces el jefe recurre al plebiscito para conseguir la aprobación de medidas ya adoptadas, y que se imponen a la sociedad prohibiendo la expresión de toda crítica o idea opuesta a ellas.

En pleno nazismo, Hitler recurrió al plebiscito para obtener la aprobación de la anexión de Austria, y de territorios de otros países limítrofes, a Alemania.