Clima: El Niño/a

Tsunami de Indonesia Asia Causas y Consecuencias Anillo de Fuego Pacifico

Uno de los sucesos que más fresco está en la memoria fue el tsunami del 26 de diciembre de 2004. Un terremoto a 4.000 metros de profundidad en el océano Índico, a unos 260 kilómetros al oeste de la costa de Aceh, Indonesia, que llegaría a los 9 grados de la escala Richter, ocasionó una cadena de tsunamis que borraron literalmente del mapa islas, playas y poblaciones, que quedaron sumergidas en una densa capa de lodo y agua. Murieron cerca de 300.000 personas.

El fenómeno, de proporciones increíblemente devastadoras, afectó a m de 5 millones de personas. En marzo de 2005 se calculaba que más de un millón de personas quedaron sin hogar y que unas 300.000 de todas las nacionalidades (numerosos turistas pasaban en la zona sus vacaciones de Navidad) habían perdido la vida en una docena de países, la mayor parte de ellas, un 170.000, en Indonesia, pero también miles en la India, Sri Lanka y Tailandia.  (ver el sexto sentido de los animales)

Cualquier movimiento de suelo en una escala mayor a 7 en la escala de Richter está considerado muy peligroso, por todos los destrozos materiales que puede provocar y la cantidad de victimas mortales. Este terremoto submarino es el segundo mas grande de la historia, casi superando al ocurrido en Valdivia Chile , en 1960, , cuya intensidad fue de 9,6.

El terremoto que generó el gran tsunami del Océano Índico de 2004 se estima que han dado a conocer la energía de 23.000 bombas atómicas de Hiroshima (unos 500 Megatones) y tipo, según el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS). Al final del día más de 150.000 personas fueron muertas o desaparecidas y millones más se quedaron sin hogar en 11 países, por lo que es tal vez fue el tsunami más destructivo de la historia.

El epicentro del sismo de magnitud 9,0 se corresponden con el Océano Índico cerca de la costa oeste de la isla Indonesia de Sumatra, según el organismo internacional (USGS) que monitorea terremotos en todo el mundo. El movimiento violento de las secciones de la corteza de la Tierra, conocidos como placas tectónicas, el desplazamiento de gran cantidad de agua, el envío de potentes ondas de choque en todas las direcciones.

El terremoto fue el resultado del deslizamiento de la porción de la corteza terrestre que se conoce como la placa de la India bajo la sección llamada la placa de Birmania. El proceso ha estado ocurriendo durante miles de años, una placa de empuje contra el otro hasta que algo tiene que ceder.

El resultado del 26 de diciembre fue una ruptura de las estimaciones del USGS fue más de 1.000 kilómetros de largo, desplazando el fondo del mar por encima de la ruptura de tal vez 10 metros a varios metros de forma horizontal y vertical. Eso no suena como mucho, pero los billones de toneladas de roca que se movieron a lo largo de cientos de millas del planeta causado a estremecerse con el terremoto de mayor magnitud en 40 años.

Sobre el lecho del mar desplazado o quebrado, el gran volumen del océano se desplaza a lo largo de la línea de la ruptura, iniciando la creación de uno de los fenómenos más letales de la naturaleza: un tsunami. En cuestión de horas las enorme olas asesinas que se irradian en la zona del terremoto golpeó la costa de 11 países del Océano Índico, arrebatando a la gente al mar, otros ahogados en sus casas o en las playas, y la propiedad la demolición de África a Tailandia.

En las zonas más afectadas, en medio del desastre, los supervivientes tuvieron que enfrentarse desde el domingo a nuevos temblores. La noche del miércoles 29 se registraron seis réplicas del terremoto, la mayor de 6,2 grados magnitud, que volvieron a aterrorizaron a miles de damnificados que pasan la noche en tiendas proporcionadas por el Ejército.

Los tsunamis grandes han sido relativamente raros en el Océano Índico, al menos en la memoria humana, pues son más frecuentes en el Pacífico. Pero todos los océanos ha generado los flagelos. Muchos países están en riesgo. De todas maneras Indonesia pertenece a una zona llamada «Anillo de Fuego del Pacífico», un área de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría de baja potencia. El aumento de la actividad sísmica de características severas desde 2004 ha generado preocupación en la comunidad científica.

El tsunami del Océano Índico viajó hasta casi 5.000 kilómetros llegando a África  con fuerza suficiente para matar gente y destruir propiedades.

Un tsunami puede ser inferior a un pie (30 centímetros) de altura sobre la superficie del océano abierto, por lo que no son percibidas por los marineros. Pero el pulso de gran alcance de la energía se desplaza rápidamente a través del océano a cientos de kilómetros por hora. Una vez que un tsunami llega a aguas poco profundas cerca de la costa es más lento. La parte superior de la onda se mueve más rápido que la parte inferior, haciendo que el mar aumentará drásticamente.

El tsunami del Océano Índico provocó olas de hasta 5 metros en algunos lugares, según informes de prensa. Pero en muchos otros lugares testigos describieron una rápida alza de los océanos, más como un río muy poderoso o una inundación que el avance y el retroceso de las olas gigantes.

Los tsunamis son enormes olas generadas, principalmente, a partir de terremotos localizados en el mar y, en algunos casos, a partir de erupciones volcánicas o de deslizamientos de tierra submarinos. Las sacudidas provocadas por estos eventos pueden, en ocasiones, originar grandes olas que arrasan todo lo que encuentran a su llegada a las zonas costeras. Las olas generadas en un tsunami pueden alcanzar velocidades de 800 km/h y recorrer grandes distancias. La prevención de los efectos dañinos de los tsunamis pasa por la construcción de diques y barreras de desvío, como se ha hecho en Japón, pero estas obras son tremendamente costosas y degradan el paisaje. Por otra parte, veintidós países de la región del Pacífico han puesto en marcha un sistema de alarma para desalojar las zonas ante la posible aparición de este fenómeno y reducir los efectos.

Keny E. Sieh (1952)
Kerry SiehGeólogo y sismólogo estadounidense. Fue quien predijo el maremoto de Sumatra que ocurrió en diciembre de 2004 causando la muerte de más de 200.000 personas en varios países de Asia.

Actualmente es el director fundador del Observatorio Tierra de Singapur, que tiene :omo objetivo llevar a cabo investigación básica y aplicada relacionada con terremotos, tsunamis, erupciones y riesgos climáticos  

El geólogo californiano Kerry Edward Sieh lleva varios años estudiando la falla frente a la costa del oeste de Sumatra y ef comportamiento de los corales en busca de información sobre los terremotos. Para este hombre la llegada de un desastre sísmico en el océano índico era sólo cuestión de tiempo.

Ahora Sieh y otros especialistas temen que sea apenas el comienzo de una serie de catástrofes. Según Kerry, lo peor todavía no ocurrió. La posibilidad de un nuevo terremoto de magnitud 8,8 seguido de un tsunami es casi una certeza en el curso de la próxima década, augura Sieh. “Hay auténticas bestias tectónicas en el mundo, pero la falla de subducción paralela a Sumatra es un tigre. Atacará con toda seguridad.”

La Falla de San Andrés
Antes de establecerse en Singapur, Sieh dedicó sus primeros años de investigación al análisis de las capas geológicas y los accidentes geográficos de la falla de San Andrés para comprender la frecuencia y la regularidad con que se producen los grandes terremotos en el sur de California. Para ello, estudió los árboles, los sedimentos y los viejos lechos de corrientes y lagos que se encuentran a lo largo de la falla de San Andrés en Patlett Creek, cerca de Palmcla-le, California.

Gracias a un minucioso trabajo en equipo y al registro de las evidencias de diferentes rupturas encontradas fue posible identificar una docena de terremotos históricos. El trabajo de exploración llevado a cabo en Pallett Creek sirvió también para descifrar que la ruptura se ha venido repitiendo, en promedio, cada 130 años durante los últimos 1.500 años. Sin embargo, los intervalos reales han variado mucho, desde menos de 50 años a más de 300 lo cual hace muy difícil hacer pronósticos certeros. El problema parece estar en la complejidad de la geología de la Tierra.

California abriga docenas de fallas importantes, pera también está llena de otras más pequeñas. Por lo tanto, ante cada terremoto se vuelve a acomodar la deformación en las fallas, aliviando la deformación en una e incrementándola en otra.

El resultado es una historia caótica de terremotos imprevisibles en lugar de un ciclo sísmico perfectamente uniforme que opere con regularidad y precisión. En consecuencia, tos sismólogos deben apoyarse en las probabilidades estadísticas a! hacer afirmaciones acerca del futuro.(Fuente: Revista Gran Atlas de la Ciencia – National Geographic, Terremotos y Tsunamis)

Ver: Terremotos Históricos

Erupcion Volcanica del Nevado Ruiz Tragedia del Nevado Ruiz en Colombia

Erupción Volcánica: La Tragedia  del Nevado Ruiz

En ocasiones, los distintos procesos naturales pueden producirse de manera violenta. Las fuerzas naturales se desatan, afectan a los asentamientos humanos y las actividades económicas, produciendo una catástrofe o desastre natural. Se denomina riesgo natural a la posibilidad que tiene un espacio geográfico de sufrir las consecuencias violentas de un proceso natural; por ejemplo, San Juan y Mendoza tienen alto riesgo sísmico. En América, los complejos procesos de la naturaleza generan diversas catástrofes naturales: Erupciones volcánicas, en particular en el llamado cinturón de fuego del Pacífico, que coincide con las altas cordilleras del oeste.

La erupción volcánica del Nevado del Ruiz

El caso de Nevado del Ruiz debe ser una lección para todos los gobiernos. Los estados tienen que desarrollar tecnologías que permitan enfrentar los riesgos: estudios científicos sobre los fenómenos naturales, mapas de riesgos, instrumental para medir las fuerzas de la naturaleza. También, tienen la obligación de preparar a la población que vive en áreas de riesgos naturales para enfrentar esos desastres, brindándole información que le permita saber cómo actuar en tales casos, y así disminuir la pérdida de vidas humanas. Las escuelas pueden colaborar con la función informativa en estas situaciones.

ciudad de armero erupción del nevado ruiz

Casi un año antes de la tragedia, la cumbre del volcán había empezado a inquietar a los científicos, a las autoridades y a los habitantes de la zona de influencia. A las emanaciones de gases, vapores de agua y algunos flujos de magma siguieron trepidaciones más frecuentes de la montaña nevada que finalmente rugieron tras una fuerte emisión de cenizas y arenas.

Pero una evacuación era muy costosa. Hubo largos debates teóricos y, algunas horas antes del drama, una interminable reunión de las autoridades regionales, donde al final no fue tomada ninguna decisión. La comunidad de Armero no estaba preparada. Apenas visible cuando el tiempo es claro, el Nevado no era considerado como una amenaza y las destructivas avalanchas de lodo de los siglos pasados habían sido olvidadas.

El 13 de noviembre de 1985 el cráter Arenas de la cadena volcánica Nevado del Ruiz, entró en erupción sepultando a 25.000 pobladores de Armero, un pueblo agrícola de los Andes colombianos. En esa noche  se generó la mayor tragedia natural en toda la historia del país: Armero desapareció y el 90% de sus 25.000 habitantes murieron sepultados 200 kilómetros al oeste de Bogotá.

El volcán se hallaba apagado desde 1845, y su última actividad volcánica de magnitud se había producido cuatro siglos atrás. En los días anteriores, los geólogos habían anunciado que el deshielo que se produciría al entrar en erupción el volcán, podría tener graves consecuencias. En efecto, el calentamiento provocado por las emanaciones de gases y cenizas del volcán originaron el deshielo de los glaciares que coronaban el cráter del Nevado. Las cenizas del volcán fundidas con el hielo, conformaron torrentes de lodo y rocas que aplastaron al asentamiento ubicado en el valle, por donde se encauzó la corriente. El lodo se solidificó sepultando a los sorprendidos pobladores.

Como una tromba apocalíptica, más de 350.000 metros cúbicos de lodo, rocas, árboles y animales aumentaron paulatinamente el caudal de esa masa que se inició a 5.400 metros de altura sobre el nivel del mar, descendió por la cordillera andina, arrastró todo a su paso y llegó a los llanos del departamento del Tolima.

El gobierno colombiano no pudo rescatar los cadáveres y declaró al área campo santo, es decir, un cementerio común. El problema se agravó cuando los médicos anunciaron la existencia de un alto riesgo de epidemias, por la ausencia de agua potable.
La ciudad blanca, como se conocía a Armero, por estar ubicada en un área de plantaciones de algodón, fue borrada del mapa por el efecto devastador de la catástrofe. La destrucción también alcanzó a las fincas rurales vecinas donde se cultivaba café, maíz y sorgo, y se criaba ganado.

Las cadenas de TV retransmitieron durante tres días la agonía de la pequeña Omayra Sánchez, de 13 años, sumergida hasta el mentón en lodo, atrapada entre los escombros de su casa. Hablaba con los socorristas.
No se quejaba. Agonizó 60 horas en el fango y murió finalmente víctima de la gangrena gaseosa.

FUE INESPERADA LA ERUPCIÓN DEL NEVADO RUIZ?: La amenaza natural representada por la posibilidad de erupción del Nevado del Ruiz (y su efecto secundario, el lahar) no eran desconocidos en Colombia: Armero ya había sido sepultada por otro flujo de lodo en el año 1845,y el 70 % de su población había perecido. Sin embargo, Armero volvió a ser construida sobre el lodo sólido.

Por otra parte, la erupción que destruyó Armero en 1985 tampoco fue imprevista e inesperada. Científicos colombianos y expertos internacionales habían identificado actividad sísmica y anomalías en el volcán desde al menos un año antes de la catástrofe. Más aun, se habían detectado erupciones de mayor intensidad, sin consecuencias para las poblaciones de las laderas.

Esto demuestra el conocimiento que se tenía de la actividad del volcán y el aprendizaje de experiencias previas, inclusive de erupciones ocurridas en otros volcanes cubiertos con nieve (como, el Monte Santa Helena, en EE.UU., que entró en erupción en 1982). La erupción que desencadenó los torrentes de lodo en el Ruiz fue relativamente pequeña: solamente arrojó cerca de 5.000.000 m3 de magma. Sin embargo, esta cantidad de magma generó unos 60.000.000 m3 de lahares, que contenían unos 20.000.000 m3 de agua. Estas cifras señalan el especial cuidado que requiere, para el futuro manejo de esta amenaza, la consideración de erupciones de pequeña y mediana intensidad en volcanes cubiertos de nieve.

El desastre de Armero no fue provocado por una erupción sin precedentes del Nevado del Ruiz, ni por el desconocimiento de la amenaza; tampoco puede atribuirse sencillamente a la fatalidad. En esa oportunidad, se conjugaron factores relacionados con el estado de la sociedad expuesta, sobre todo con la lentitud, la excesiva burocracia y la indecisión de las autoridades; basta decir que se dio la orden de evacuación cuando el lahar ya estaba sobre Armero.

No es posible atribuir la catástrofe a la fatalidad: el Nevado del Ruiz registra actividad volcánica de distinto tipo desde que se tiene noticia. Luego de la erupción de noviembre de 1985, nuevos episodios sucedieron sin que hayan sido afectados bienes o personas. Sin embargo, esto no implica que no sea necesario monitorear constantemente la actividad del volcán, a fin de conocer la amenaza con la mayor precisión posible.

Lago contaminado con Gas Desastre Natural En Camerún Africa

Lago Contaminado en Camerún
con Gas Desastre Natural

Un desastre natural es aquel fenómeno que excede un nivel determinado de normalidad. En ocasiones, los distintos procesos naturales pueden producirse de manera violenta. Las fuerzas naturales se desatan, afectan a los asentamientos humanos y las actividades económicas, produciendo una catástrofe o desastre natural.

Se denomina riesgo natural a la posibilidad que tiene un espacio geográfico de sufrir las consecuencias violentas de un proceso natural; por ejemplo, San Juan y Mendoza tienen alto riesgo sísmico. Sus consecuencias son  trastornos en los patrones normales de vida, ocasiona pérdidas humanas, materiales, y económicas debido a su impacto sobre poblaciones, propiedades, instalaciones y en el medio ambiente.

Para el caso que tratamos en esta nota, decimos que las erupciones de CO2  son una preocupación seria, porque el dióxido de carbono ya ha causado erupciones mortales. En 1986, una de tales erupciones causadas por CO2 en el Lago Nyos de Camerún mató a mas de  1.700 personas, así como animales en el área.

En 1986, el lago Nyos desata una cantidad de un poderoso gas en forma de dióxido de carbono. La nube de gas llega a un pueblo cercano al lago, en el que mató a más de 1700 habitantes asfixiándolos a causa del denso gas. En esta erupción, algunas personas murieron a una distancia de más 25 km del lago.

Se notó un cambio en el color de piel de los cadáveres a causa del contacto el gas, lo que llevó a los científicos a pensar que la poderosa nube pudo haber contenido un ácido disuelto. Dentro de los afectados, también se encontraron animales y la vegetación de los alrededores del lago. Cuando el gas llega a la superficie del lago, causa una enorme explosión dando como resultado un tsunami que alcanza un altura de 5 metros.

Los gases llegan a la superficie de la Tierra al filtrarse a través de los manantiales naturales. Como en la mayoría de los lagos, el dióxido de carbono se libera lentamente a la atmósfera cuando la temperatura del agua y la presión del agua permite que esto suceda. El agua caliente en el fondo de un lago sube a la superficie y esto es lo que se conoce como el volumen de negocios del lago. El aumento en las aguas del fondo provoca una liberación segura de dióxido de carbono.

La liberación de gas en el lago Nyos no sucedió de la forma acostumbrada. El lago tiene un fondo muy profundo y que se mantiene frío. Con la ausencia de agua caliente, el agua en el fondo del lago no se eleva y sin volumen de negocios en el lago Nyos, los gases quedan atrapados en el fondo y se liberan cuando hay una acumulación importante de presión ascendente. Una explosión también puede ocurrir cuando el lago se activa por eventos tales como terremotos, tormentas, o deslizamientos de tierra.

El 21 de agosto de 1986, entre las 9 y las 10 pm., el lago Nyos repentinamente liberó grandes cantidades de dióxido de carbono que resultó ser fatal. El dióxido de carbono es más pesado que el aire y no puede elevarse fácilmente por lo que esta nube de gas venenoso se deslizó por las laderas del cráter y superó por debajo del valle. Como resultado, todos los organismos que viven dentro de los 15 kilómetros de Lago Nyos murió de asfixia.

La  nube de gas liberado del lago Nyos mató a 1.746 personas de Kam-Nyos, Subum, Cha, y otros pueblos. La erupción principal del gas fue acompañado por un tsunami con una altura de ola de unos 20 mt. Más de 3.000 animales murieron y la gente que vivía fuera del radio de 15 millas del lago Nyos se vieron afectados por problemas respiratorios, lesiones y parálisis.

El lago, que una vez fue clara de color azul se convirtió en marrón y lleno de lodo después de la explosión.

Después de una extensa investigación, se propuso que la colocación de columnas de desgasificación en el lago Nyos obligaría a la liberación de gases desde el fondo del lago. En 1995, un equipo francés de científicos e ingenieros demostrado la viabilidad de este proceso mediante la colocación de un plástico de gran pila en el lago Nyos. El experimento fue un éxito porque el gas y el agua echado de la tubería. En 2001, las columnas permanentes se colocaron en el lago Nyos y sigue ayudando a reducir la cantidad de dióxido de carbono en el agua.

En 2008, el lago Nyos fue nombrado el lago más mortal por el Guinness World Records.

Efectos de la Contaminacion del aire y del suelo Planeta Tierra

Efectos de la Contaminación del Aire y del Suelo

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Los Desastres Naturales Los Recursos Naturales Desafíos Para El Siglo XXI

EL PLANETA TIERRA EN PELIGRO:

La atmósfera rodea a la biosfera aislándola en el espacio. La constituyen una mezcla de gases: nitrógeno (N) en un 78%, oxígeno (O) en un 21%, dióxido de carbono (CO2) en un 0,03% ó 0,04%, gases raros (argón, ozono, kriptón,
helio) en un 1% y otros cuerpos como las impurezas, productos de la vida sobre la superficie de la Tierra. Veamos de qué modo atentamos contra ella.

Ventajas para la vida
La atmósfera favorece la vida del hombre, proporcionándole la cantidad de aire que necesita para vivir; asegurando el normal funcionamiento del organismo; y por último, filtrando las radiaciones del Sol, que si llegaran a la Tierra imposibilitarían la vida. Sin embargo, pese a que la atmósfera es tan generosa, nosotros no siempre respondemos del mismo modo y así alteramos su composición. ? Por qué sucede esto? En algunos, por enrarecimiento, que se produce por disminución de la cantidad de oxígeno en ambientes cerrados, llenos de gente, y poco ventilados, con acumulación de partículas de polvo y microorganismos. Igual, la atmósfera se purifica naturalmente con el agua de lluvia, los vientos, la acción del Sol y la renovación del aire.

Alteraciones del aire
Una de ellas se produce por efectos de la contaminación, que es la incorporación a la atmósfera de sustancias capaces de alterar el ecosistema y las características de la vida humana. En la contaminación de la atmósfera intervienen:

• El CO2 (dióxido de carbono), que es producto de combustiones industriales. Su acumulación produce aumento de la temperatura terrestre, con destrucción del equilibrio ecológico.

• El CO (monóxido de carbono), que es producto de combustiones incompletas (gases de los motores de vehículos y de industrias).

• El SO, (dióxido de sulfuro), producto de combustiones de azufre (domésticas o fabriles); su acumulación afecta al aparato respiratorio, a las plantaciones, etc.

• Óxidos de nitrógeno provenientes de combustiones de motores de aviones, incendios de bosques, que afectan las vías respiratorias.

• Radiaciones provocadas por la producción de energía atómica. Estas radiaciones pueden provocar en organismos tumores malignos y alteraciones en los genes cromosómicos.

• El smog, que es la “ocupación” de la atmósfera por contaminantes, producto de la actividad industrial mal controlada por el hombre. Este no sólo puede enfermar, sino llevar a la muerte.

Durante muchísimo tiempo los hombres poco hicieron para conservar los recursos naturales del planeta. Los bosques fueron devastados, a muchos ríos se los convirtió en canales sin vida. El agua, el suelo y el aire pasaron a acarrear desechos industriales o domésticos y fueron contaminados. Muchas especies animales y vegetales fueron cruelmente reducidas y otras están en peligro de extinción…

Los mares amenazados
El terrible deterioro de los mares —uno de los más importantes ecosistemas del planeta— causado por los puertos, los diques, las descargas domésticas e industriales de desechos, los dragados, la depredación de la flora y la fauna, la explotación, extracción y transporte de petróleo crudo, constituyen una grave y continua amenaza.

¿Qué es el efecto invernadero ?
Los gases producidos por la combustión de energía fósil (petróleo crudo, gas y carbón), las emisiones provocadas por la actividad industrial, la deforestación (sobre todo en zonas tropicales), los basurales, entre otros, provocan el aumento de la temperatura promedio de la Tierra —fenómeno conocido como calentamiento global o efecto invernadero— debido a que obstruyen el pasaje de la radiación térmica de la superficie terrestre, elevando peligrosamente la temperatura en las capas bajas de la atmósfera. Por este motivo podría cambiar el clima del planeta en los próximos años.

Si no se reducen definitivamente estas emisiones (a fin de evitar el efecto invernadero) la superficie de la Tierra habrá aumentado su temperatura en ¡nada más ni nada menos que 50 °C! Además los océanos acrecentarán su nivel, morirán los bosques subtropicales y boreales, se degradará el agua potable y las sequías e inundaciones azotarán a la población mundial.

El famoso “agujero” de ozono
En la atmósfera hay una capa de ozono (oxígeno triatómico) que rodea a la Tierra y protege a los seres vivos de los rayos ultravioletas del sol. La reducción de esta capa provoca grandes daños sobre la piel humana, la agricultura y los ecosistemas. Los principales agentes de esa reducción se considera que son los compuestos de cloro, flúor y bromo, en especial los clorofluorocarbonos (CFCs) que se utilizan en aerosoles y acondicionadores de aire. A esa reducción de la capa de ozono se lo conoce como “agujero”, otra amenaza para nuestro planeta.

La temible “lluvia acida”
Constituye una de las amenazas ecológicas provocadas por el hombre, más grave para el planeta. Es causada por la combustión del carbón mineral, y del petróleo y sus derivados, que producen polucionantes (contaminantes) que, en contacto con el vapor de agua de la atmósfera y a través de reacciones químicas, pueden generar peligrosas sustancias acidas, dando origen así a la llamada lluvia acida.

Avanza la desertificación
Más de una tercera parte de las tierras del planeta se ven amenazadas por la desertificación (transformación de los terrenos fértiles en desiertos). Este proceso puede ser natural (climático) o causado por el hombre que —sin pensar en las, consecuencias— realiza un mal manejo de las tareas agrícolas, ganaderas, mineras y forestales explotando sin piedad los recursos naturales del suelo y del subsuelo.

 Se vienen grandes deshielos!

Unido al efecto invernadero, se comprobó la elevación de 0.18 °C en la temperatura promedio mundial, desde comienzos del siglo hasta ahora, con mayores olas de calor verificadas en la década del 80. Un último elemento surgió cuando los científicos de la NASA compararon las fotos obtenidas por el satélite meteorológico Nimbus en un período de 15 años. Ellos descubrieron que el perímetro de mar de hielo alrededor de los polos está disminuyendo.

El aire más caliente provoca mayor evaporación del agua del mar, un volumen mayor de nubes y el consecuente aumento de las lluvias, y altera el régimen de los vientos. El resultado sería lluvias más intensas en áreas hoy desérticas, como el norte de África y el NE de Brasil; en regiones hoy fértiles, como el medio oeste de los EE.UU., se presentaría falta de agua; y la disminución del hielo polar aumentaría el nivel del mar, inundando islas y áreas costeras. En una pronóstico más drástico y nefasto, Holanda, Bangladesh, Miami, Río de Janeiro y parte de New York desaparecerían del mapa.

¿Qué es la basura tóxica?
Se llama así a la acumulación de desechos domésticos e industriales no biodegradables y de residuos de combustible nuclear (basura atómica). Sobre el suelo, en el subsuelo, en la atmósfera y en las aguas continentales y marítimas desprende sustancias tóxicas, no asimiladas por la naturaleza, y provoca daños al medio ambiente y enfermedades a los seres humanos.

Las sustancias no biodegradables están presentes en plásticos, productos de limpieza, tintes y disolventes, en insecticidas y productos electroeléctricos, y en la radiactividad desprendida por el uranio y otros metales atómicos, como el cesio, utilizados en usinas, armas nucleares y equipamientos médicos. Lamentablemente basura tóxica se halla no sólo en los países desarrollados, donde el uso de los productos desechables es común, sino también en las regiones de vías de desarrollo, que no disponen de tecnologías adecuadas al tratamiento de esos peligrosos residuos químicos.

Muchos de los productos desechables, entre ellos los plásticos, permanecen casi indefinidamente contaminando el medio ambiente. Por ejemplo, los pañales descartables tardan medio siglo para descomponerse. Los mares, océanos y manglares han servido como depósitos para esos residuos a lo largo del tiempo. El Mediterráneo es, históricamente, la región más afectada.

¡Residuo atómico!
El residuo atómico consiste en basura venenosa formada por sustancias radiactivas (yodo, cesio, uranio, plutonio, entre otras) que resulta del propio funcionamiento de los reactores nucleares. En la actualidad, existen 418 usinas nucleares en funcionamiento, 85 en construcción y 17 en etapa de proyecto. La mayor parte de ellas está situada en los países del este europeo. En Rusia hay amenaza radiactiva en casi todas las partes.

En el litoral de la repúblicas bálticas, se puede decir que el agua es inflamable, pues en el fondo del mar reposa la chatarra de submarinos nucleares. Desde 1983 los desechos en el mar y en la atmósfera están prohibidos. Pero hasta hoy no se encontró un lugar seguro para almacenar esas sustancias tóxicas, que continúan radiactivas durante miles de años, provocando daños al medio ambiente y enfermedades en los seres humanos (como cáncer y alteraciones genéticas).

La alternativa más segura, recomendada por los científicos, es la colocación de esos desperdicios en tambores o recipientes impermeables de concreto, a prueba de radiación y enterrados en el subsuelo en terrenos estables.

ALGO MAS…

Una forma de contaminación minos conocida es la que provocan los ruidos. Este fenómeno es particularmente intenso en las grandes ciudades. Para controlar la intensidad de ruido se ha introducido el decibelimetro (del inglés bell, campana). Téngase, en cuenta que el límite inferior ce oído humano se sitúa en torno a los 10 db y que los sonidos por encima de los 90 db pueden provocar daños en el oído, mientras que por encima de 120 db provoca dolor. El ruido que molesta a las personas proviene en gran parte de las fábricas, los martillos neumáticos, los aeropuertos y ¿ tráfico de vehículos, especialmente en algunas horas del día y en zonas de intensa circulación.

Un grave peligro para el hombre para el medio ambiente lo supone e aumento de la radiactividad de la atmósfera, que puede tener consecuencias gravísimas sobre los huesos, la sangre y sobre todo los caracteres genéticos. Los mismos efectos se producen en la vida acuática. Un primer problema está relacionado con la posibilidad de que se produzca un escape de sustancias radiactivas contenidas en el reactor de la central nuclear.

Otro problema está relacionadc con el vertido de los residuos radiactivos (escorias). El combustible agotado, que se repone periódicamente, continúa siendo peligroso durante muchísimo tiempo (miles de años  es por tanto necesario depositarlo en lugares seguros, protegido de todos los daños posibles.

Por desgracia, la. escorias radiactivas a menudo se descargan en el fondo de los océanos. Mientras los contenedores continúan herméticamente cerrados, no despiertan preocupaciones; a veces no obstante, los contenedores tienen pérdidas y, gracias a las corrientes marinas, pueden subir a la superficie causando enormes daños a las comunidades acuáticas.

Los animales más sensibles a la radiactividad son los cordados; les siguen los crustáceos, los moluscos y los protozoos En fechas relativamente recientes, el problema de las pérdidas radiactivas salió a la palestra a causa de los graves incidentes acaecidos en las centrales atómicas (como la tristemente conocida de Chernobil). (Fuente Consultada: Enciclopedia Temática ESPASA)

Los Desastres Naturales: terremotos,maremotos,huracanes

CAUSAS Y CONSECUENCIAS DE LOS DESASTRES NATURALES

1-Los Desastres Naturales –
2-Las Fuerzas del Interior de la Tierra –
3-Desastres por Causas Metereológicas –
4-Los Fenómenos del Niño y la Niña –
5-Las Nuevas Tecnologías –
6-La Lucha Ecológica –
7-La Cultura de la Prevención –
8-Los Informes Metereológicos –

INTRODUCCIÓN: A lo largo de toda su historia, la naturaleza ha dado sobradas muestras de su gran poder, y cuando se produce un desastre natural nos recuerda su presencia. La vida del hombre, desde los tiempos más remotos, ha experimentado inundaciones, la fuerza de los huracanes, la violencia de las erupciones volcánicas y de los terremotos, etc.; año tras año, los desastres naturales traen como consecuencia un mayor número de pérdidas humanas y materiales.

Las causas de este aumento en las pérdidas están relacionadas con el mayor número de población, la creciente urbanización, el tipo de actividades económicas, el asentamiento de la población en lugares de riesgo, etc.

El daño producido por una catástrofe natural a menudo resulta de una peligrosa combinación entre las fuerzas de la naturaleza y la actividad del hombre; por ejemplo, la deforestación aumenta la frecuencia y la magnitud de las inundaciones. Es evidente que el impacto ele las catástrofes no sería tan devastador si los hombres fueran más prudentes y previsores.

Existen muchas medidas que podrían adoptarse y que. sin embargo, son ignoradas. Sólo se puede estar prevenido y preparado para enfrentar una catástrofe cuando se tiene un buen conocimiento del fenómeno que la origina y los riesgos que se corren. Es por ello que cada vez con más frecuencia se escucha la práctica de la llamada “cultura de prevención”.

Es preciso conocer la difusión geográfica, la frecuencia, la intensidad de los fenómenos que pueden dar lugar a un desastre natural. De esta forma, las pérdidas humanas y materiales disminuirían considerablemente. En 1991 la comunidad de treinta mil personas que vivía al pie del monte Pinatubo, en Filipinas, pudo ser advertida a tiempo para evacuar el poblado antes de la erupción del volcán, de tal manera que no se registraron víctimas.

El trabajo de prevención es arduo, pero mucho más barato y grato que las operaciones de socorro y reconstrucción.

De todas formas, el presupuesto mundial destinado a las catástrofes es absorbido en un 96% por las tareas de salvataje y reconstrucción, y sólo un 4% se destina a la prevención.

Los Desastres Naturales

Feroces vientos, nubes de gran tamaño e intensas tormentas se unen para avanzar por el océano y alcanzar tierra firme, arrasando con todo a su paso: árboles, viviendas, rutas, autos, puentes y, en el peor de los casos, víctimas fatales. Éstas son sólo algunas de las consecuencias que tornados y huracanes generan. En el mundo hay registros de huracanes que, en poco tiempo, producen una devastación similar a la de un terremoto o a la de una bomba atómica. Esta página aborda información acerca de estos fenómenos naturales y, también, sobre cuál es el tipo de protección que debe tener una comunidad expuesta a estos desastres.

Riesgos Para La Alimentación Mundial por el deterioro del suelo. El conjunto de cambios en la atmósfera ha producido un fenómeno que llamamos cambio climático, generador de grandes inclemencias y tragedias, que llamamos desastres naturales, que es  impulsado fundamentalmente por el aumento de determinados gases (dióxido de carbono y metano, entre otros) en la atmósfera.

CLASIFICACIÓN DE LOS DESASTRES NATURALES

Atmosféricos: Huracanes (ciclones o tifones), tornados,tormentas eléctricas, olas de frío polar, olas de calor, sequías, tempestad de granizo, exceso de precipitaciones

Hidrológicos: “inundaciones fluviales, inundaciones costeras, lagos venenosos, salinización, ,erosión y sedimentación, tempestades y marejadas, aluviones.

Sísmicos: Ruptura de fallas, sacudimiento del terreno, tsunamis, terremotos, maremotos.

Volcánicos Gases, ceniza, tapilli, flujos de lava, flujos de lodo, proyectiles

Otros fenómenos geológico-hidrológicos
Avalanchas por derrumbes, suelos expansivos, deslizamiento de tierras, caída de rocas, deslizamientos submarinos, hundimientos

Biológicos (animal y vegetal)
Plagas, pestes, pandemias, etc.

Hidrológico-atmosféricos
Fenómenos ENOS – El Niño

Hidrológico-biológicos
Marea roja

Fenómenos del espacio cósmico o ultraterrestre
Meteoritos y meteoroides faltamente improbables pero no imposibles)

CAUSAS: La inquieta actividad humana: La Tierra es un sistema complejo en el cual están conectados e interrelacionados distintos fenómenos que, de una u otra manera, se encuentran en cierto equilibrio. El clima de la Tierra es el resultado de una compleja serie de interrelaciones que incluyen la incidencia de la radiación del sol, la composición de la atmósfera, las grandes masas de agua que se encuentran en los océanos, casquetes polares y glaciares, y la vegetación, entre otros.

Los cambios producidos en cualquiera de estos componentes suelen tener efectos sobre los demás y, dependiendo de la envergadura de estos cambios, pueden afectar el equilibrio de todo el sistema global. Desde la Revolución Industrial, la actividad humana sobre la tierra ha ido introduciendo fuertes modificaciones en varios de estos componentes clave del sistema: la liberación a la atmósfera de grandes cantidades de gases que alteran su composición original, los cambios en el uso del suelo como la deforestación, que producen también la emisión a la atmósfera del carbono retenido en los tejidos vegetales, o cambios en el ciclo del agua a nivel local.

El conjunto de estos cambios ha producido el fenómeno que conocemos hoy como cambio climático,generador de grandes inclemencias y tragedias, que llamamos desastres naturales, que es  impulsado fundamentalmente por el aumento de determinados gases (dióxido de carbono y metano, entre otros) en la atmósfera.

Veamos cómo se produce el calentamiento: la vida en la Tierra depende de la energía del sol. Aproximadamente el 30% de los rayos solares que llegan a la Tierra son reflejados por la atmósfera; el resto llega a la superficie del planeta, proporcionando la energía necesaria para que se produzca la vida. Posteriormente son reenviados hacia el espacio en forma de radiación infrarroja.

Esta radiación es en parte frenada por gases de efecto invernadero que atenúan su salida al espacio. Aun cuando éstos componen sólo aproximadamente el 1% de la atmósfera, retienen suficiente calor como para regular el clima manteniendo una capa de aire caliente en ella. Sin estos gases, el planeta sería unos 30 grados centígrados más frío y no habría vida en la Tierra tal como la conocemos.

Se calcula que la temperatura media global ha aumentado aproximadamente un poco menos de un grado centígrado (0,74°C) desde los orígenes de la Revolución Industrial.

30.000, fue el número de muertos en Venezuela por las lluvias de 1999, las peores en 100 años.
Ocasionadas por deforestación y desertificación , superaron records
anteriores en un 400%.

Ver: El Calentamiento Global                              Ver: Efecto Invernadero

ALGUNOS EJEMPLOS DE LAS CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL:
EL IMPACTO EN CADA REGIÓN
:
El estudio del clima y de sus efectos sobre el planeta es uno de los más complejos, ya que entran en juego innumerables variables dinámicas. Por eso, más allá de los efectos que el calentamiento climático pue vel general, los investigadores intentan determinar cómo impactará en cada región especific evenir desastres o para aprovechar potenciales efectos beneficiosos.

PRIMEROS SIGNOS
Algunas de las más prestigiosas organizaciones ambientalistas y organismos internacionales crearon el mapa “Calentamiento global: primeros signos de alerta”, que constituye una importante advertencia sobre lo que podría ocurrir durante los próximos años.

√ Las mediciones indican una suba de 0,17° G en la temperatura de las aguas que rodean la Antártida. Además, las barreras de hielos Larsen están terminando de desintegrarse luego de cientos de años de estabilidad.

En el Parque Nacional de los Glaciares, Montana (EE.UU.), los glaciares se están derritiendo. Si continúa el actual ritmo de retroceso, debido al calentamiento climático, para 2070 no quedará ni uno.

33 %, se retrajo la población del pingüino adelia (Pygoscelis adeíiae) en la Antártida por la pérdida de hielo en los últimos 25 años.

Las temperaturas en Europa crecieron 0,8° C en el último siglo. En muchos sitios se batieron récords de calor o de días de mínimas muy altas.

En Tajikistán se registraron los niveles más bajos de lluvias en 75 años y, por la sequía, se perdió la mitad de la producción agrícola en 2001.

En Siberia, el invierno congela el agua y el suelo 11 días más tarde, en comparación con el siglo XX. Los deshielos de primavera se adelantan 5 días.

En las islas Seychelles los corales pueden extinguirse debido al ascenso de la temperatura del mar.

Debido a las inundaciones y la subida del nivel del mar, Bangladesh perdió algunas áreas bajo las aguas.
Kiribati, Vanuatu, Samoa y Maldivas podrían ser los primeros países-islas en desaparecer bajo las aguas.

LOS DESASTRES NATURALES: Cuando la Tierra se estremece de abajo hacia arriba y se produce un terremoto, murallas, techos, torres de edificios y balcones caen en pocos segundos. La gente se refugia en huertas y descampados, pero muchos quedan atrapados debajo de pesados escombros. Conocer mas en profundidad las causas que originan estos fenómenos naturales, totalmente impredecibles, que comprometen al hombre en toda su vida personal y social, es tarea de grandes corporaciones estatales y privadas de científicos que estudian todos es fenómenos para intentar predecirlos y evitar riesgos humanos.

Desastres Naturales

A diferencia de las tormentas y las erupciones volcánicas, los terremotos son difíciles de vaticinar y se desatan en segundos, sin dar oportunidad de huir, sembrando destrucción y muerte, obligando a millones de personas a abandonar sus hogares. A lo largo de la historia, la Tierra se ha visto agitada por terremotos de mayor o menor violencia que han causado importantes daños. Uno de los más famosos es el que sacudió en 1906 la ciudad de San Francisco, que alcanzó 7,8 grados en la escala de Richter.

La sacudida de la tierra dejó cerca de 3.000 muertos. El terremoto fue tan fuerte que se sintió en el estado de Oregón, al norte, y en Los Ángeles, al sur de California. En los casos en que el fuego no puede controlarse rápidamente, el resultado es aún más devastador. Son esos momentos en los que se comprueba cuan frágil es nuestra vida y cuan expuestos estamos ante la naturaleza.

Otro efecto que acompaña a los terremotos suelen ser los tsunamis, u olas sísmicas. En el océano abierto estas olas pueden pasar inadvertidas. Pero cuando los tsunamis llegan a tierra se vuelven fuerzas increíblemente destructivas y generan olas de decenas de metros de altura que arrasan con todo, desde casas y automóviles hasta edificios. Estas olas, que se expanden por el océano a la velocidad de un avión, cuando llegan a la costa pueden ser más destructivas que los mismos terremotos.

El 26 de diciembre de 2004 el mundo fue testigo de un desastre natural impresionante. Un sismo submarino con una magnitud de 9 grados en la escala de Richter hizo temblar el este del océano índico, provocando varios tsunamis que afectaron las áreas costeras de ocho países asiáticos y causaron la muerte de más de doscientas mil personas. Imágenes satelitales muestran la zona antes y después de la catástrofe.

El 11 de marzo de 2011 sucedió otro terremoto y posterior tsunami en Japón que ocasionó miles de víctimas y obligó a que el país decretara el estado de emergencia nuclear porque la central de Fukushima se vio dañada por el seísmo. En la capital, Tokio, varios edificios temblaron violentamente.

Inundaciones, sequías, erupciones volcánicas, terremotos, explosiones forman parte del comportamiento normal y esperable de la naturaleza y de los sistemas tecnológicos. Todos ellos representan momentos de procesos físicos, geológicos, hidrológicos y técnicos en constante desarrollo. Así, la crecida de un río es parte de su funcionamiento: en cierta época del año, los ríos crecen e inundan áreas anegadizas.

Cuando estos eventos afectan a una sociedad determinada, se dice que ha ocurrido una catástrofe o un desastre. No constituyen desastres mientras no se vincule a ellos una sociedad que, por diversos motivos, no está preparada para hacerles frente. Así, si un terremoto ocurre en un área despoblada, no es posible hablar de desastre, ya que no hay grupos sociales que sufran su impacto. Por eso es importante no confundir “desastre natural” con “fenómeno natural”, puesto que los efectos de ciertos fenómenos naturales no son necesariamente desastrosos.

Podemos definir un desastre o catástrofe como una situación detonada por un fenómeno natural (erupción, ciclón, inundación, etc.) o tecnológico (accidentes químicos, explosiones) que afecta a una sociedad dada. En general, los desastres ocurren de manera repentina y sus consecuencias se traducen en importantes alteraciones en la vida cotidiana del grupo social afectado: pérdida de vidas, destrucción de bienes (carreteras, edificios, etc.), paralización de actividades productivas, interrupción de servicios públicos.

Estas alteraciones generan graves trastornos en la estructura económica y social de la sociedad, lo cual determina la necesidad de ayuda y asistencia.

La “alteración en la vida cotidiana” implica una idea de excepción, es decir, que el fenómeno detonante es de una fuerza tal que interrumpe abruptamente la rutina de la sociedad, en forma extraordinaria. Esta concepción solo incluye los grandes eventos y deja afuera los pequeños y medianos, que son más regulares. En este’ sentido, se plantean discusiones acerca de cuándo un evento natural o tecnológico genera el daño suficiente como para ser considerado una catástrofe.

Algunas instituciones toman variables cuantitativas para “medir” la magnitud de un desastre: se habla entonces de la cantidad de muertos o de las pérdidas económicas. En este caso, aparecen claramente las diferencias entre el Norte rico y el Sur pobre: desde la década de 1960. la pérdida de vidas humanas representa el 70 % del total de los impactos en los países del Sur, mientras que las pérdidas económicas representan el 75 % de los impactos en los países del Norte.

Por ejemplo, el terremoto de Kobe (Japón) representó una pérdida de 100.000 millones de dólares, mientras que el paso del huracán Andrew por los países caribeños significó una pérdida de unos 25.000 millones de la misma moneda. Por otra parte, el terremoto de Kobe dejó alrededor de 5.500 muertos, mientras que el deslizamiento de lodo que sepultó la ciudad de Armero (Colombia) produjo la muerte de cerca de 25.000 personas. Estas diferencias indican que cuando hablamos de un desastre debemos tener en cuenta el lugar donde se produce. Las consecuencias de un evento serán más o menos catastróficas, según las condiciones sociales y económicas en las que se encuentre la población a la que afecta.

En general, si el evento catastrófico se produce en una sociedad pobre, el proceso de crecimiento económico puede verse seriamente afectado: pero esto no ocurre en una sociedad rica: en el caso del mencionado terremoto de Kobe, las cuantiosas pérdidas económicas solamente representaron el 1 % del producto interno bruto (PBI del Japón.

Estas discusiones se centran en considerar la catástrofe como un “producto”, es decir, como un suceso —excepcional— que ya ocurrió. El desastre aparece como algo acabado, ante lo cual solo es posible actuar brindando socorro. Esta visión tiende a identificar la catástrofe con el evento detonante, dejando fuera de la consideración a la sociedad afectada. Como consecuencia, el desastre es visto como una “fatalidad”, frente a la cual nada se puede hacer.

Cuando el enfoque se centra en las causas que hacen posible una catástrofe, se advierte que el problema no son los desastres en sí mismos (como “productos”), sino la existencia de condiciones de riesgo que posibilitan su ocurrencia. La pobreza, el desarrollo tecnológico incontrolado, la marginación, la inseguridad conforman situaciones de riesgo.

En estas condiciones, la ocurrencia de una catástrofe no hace más que poner en evidencia la situación de riesgo preexistente. Las condiciones de riesgo permanente en la que viven muchos grupos sociales en la actualidad hacen disminuir su capacidad de resistencia y de recuperación. Por lo tanto, aun un evento de pequeña magnitud puede causar un desastre de consideración.

Situación problema: por lo general, no estamos preparados para prevenir desastres. Es por ello que la mayoría de personas que se ven afectadas cuando hay desastres, como un terremoto, padecen más por la falta de prevención que por el terremoto en sí mismo. Por ello conviene establecer algunos criterios fundamentales para saber actuar en una emergencia de esta naturaleza.

MAREMOTOS: Las olas marinas de origen sísmico, conocidas como tsunamis (y popularmente como maremotos), son producidas por un movimiento vertical repentino de gran magnitud del fondo del mar, provocado por una explosión volcánica submarina o un importante terremoto.

La alteración producida en la superficie del agua se desplaza como un movimiento ondulatorio, a velocidades que dependen de la profundidad del agua a lo largo de su movimiento… Las olas son imperceptibles en el centro del océano pero aumentan en altura al verse frenadas al acercarse a la costa, y en algunas zonas muy poco profundas pueden llegar a la costa en forma de muros gigantescos de agua de muchos metros de altura. Estas olas han sido algunas veces responsables de más muertes que el resto de los fenómenos asociados con los terremotos o las erupciones volcánicas.

Casi todos los tsunamis ocurren en el Océano Pacífico, y después de que ocurriera un desastroso tsunami en 1946 se estableció un sistema de alarma para todo el Océano Pacífico centrado en el observatorio de Honolulú. Basándose en una serie de observatorios sísmicos y estaciones de control de mareas establecidos alrededor del Pacífico, el sistema que incorpora detectores de tsunamis y aparatos registradores de terremotos, desencadena una alarma inmediata al constatarse la probabilidad de uno de estos acontecimientos.

Estas observaciones son enviadas al observatorio de Honolulú, que es el responsable de emitir advertencias a las zonas que puedan ser afectadas. Ocho minutos después del comienzo del gran terremoto de Alaska de 1964, la llegada de las primeras olas sísmicas a Honolulú desencadenó la alarma. En ese momento no se había recibido aún ninguna información de los observatorios sísmicos de Alaska, al haber resultado destruida por el terremoto la torre de control del aeropuerto internacional de Anchorage, que era la que transmitía normalmente las comunicaciones de estos observatorios.

El epicentro y la magnitud del terremoto no pudieron ser determinados hasta haber recibido informaciones de observatorios sísmicos más distantes. Una hora y media después de que el temblor de tierra comenzase, se pudo emitir un boletín, advirtiendo de la situación y características del terremoto. La primera observación de un tsunami fue hecha en Kodiak, e inmediatamente después que el informe de este observatorio fuera recibido en Honolulú, se emitió un boletín, advirtiendo de la presencia del tsunami; en este tiempo la primera onda sísmica estaba aproximándose a la costa canadiense, límite aproximado de la zona de percepción del terremoto. Un fallo de este sistema es que los retrasos atribuibles a las comunicaciones hacen que los avisos lleguen demasiado tarde a las regiones cercanas al epicentro de un terremoto. Pero todas aquellas personas que viven cerca de la costa del Pacífico, saben por experiencia que cuando ellas sienten un temblor de tierra es señal de que un tsunami puede venir a continuación.

Debido a que los tsunamis se desplazan a una velocidad que sólo depende de la profundidad del agua, es posible predecir la hora de llegada del mismo a cualquier zona del Pacífico, una vez que el epicentro haya sido localizado.

5 de Junio: Día del Medio Ambiente

Fuente Consultada:
Geografía La Organización del Espacio Mundial  Serie Libros Con Libros Estrada Polimodal
Maravillas del Mundo de Luis Azlún
Días negros Para La Humanidad Paz Valdés Lira
La Historia de las Cosas Annie Leonard
Espacio y Sociedades del Mundo Política, Economía, y Ambiente – Daguerre y Sassone – Edit. Kapeluz Biblioteca Polimodal

Catástrofes Por Los Desequilibrios Ecológicos

Fenomenos del Niño y la Niña Consecuencias Desastres Naturales

Fenómenos del Niño y la Niña Consecuencias

Históricamente, los pescadores de las costas del Perú y del Ecuador han denominado “El Niño” a una corriente cálida que aparece anualmente hacia la época de Navidad cerca de la costa, y que ocasiona una disminución en la pesca durante algunos meses. Sin embargo, en algunos años, ese calentamiento es muy marcado y no solo afecta a los pescadores sino que también implica grandes lluvias o graves sequías en diversas partes del mundo. Esto se produce cuando la corriente de El Niño aparece en conjunción con el fenómeno atmosférico de la Oscilación del Sur.

Actualmente, los científicos reservan el nombre de El Niño para hacer referencia a estos últimos eventos catastróficos de gran impacto en la sociedad y los ecosistemas. La influencia del fenómeno de El Niño en los climas regionales es tal, que solo es superada por la del paso de las estaciones.

LOS FENÓMENOS DE EL NIÑO Y LA NIÑA:

El Niño y La Niña son los nombres de dos fenómenos atmosféricos-oceánicos que se presentan cíclicamente en períodos variables de 2 a 7 años. Tienen mayor incidencia en el océano Pacífico y sus alrededores, a la latitud del ecuador. Sus efectos son de alcance regional y global, pues transforman el estado del clima de casi toda la Tierra. Por ejemplo, durante el episodio de El Niño 1997-98 la temperatura en Mongolia alcanzó los 42°C y las precipitaciones en el centro de Europa ocasionaron una de las mayores inundaciones del siglo.

Este fenómeno afecta severamente la vida social, económica y política de los países, alterando su ciclo productivo y el crecimiento económico-social. En las áreas normalmente húmedas se originan prolongadas sequías, en las zonas áridas se producen torrenciales lluvias y olas de frío o de calor en distintos lugares del mundo.

Por lo general, esto representa graves pérdidas en las actividades económicas, sobre todo en las actividades primarias, por lo que afectan mucho más a los países en desarrollo donde éstas constituyen la base de su economía. Por ejemplo:

• las sequías, aumentan la mortandad del ganado y los incendios forestales que contaminan el ambiente y provocan pérdida de la biodiversidad;

• las lluvias torrenciales provocan graves inundaciones y aluviones de barro y rocas;

• el aumento de la temperatura de las aguas aleja de algunos bancos pesqueros especies ictícolas muy importantes por su valor comercial por lo que se perjudica la actividad pesquera;

• otra actividad afectada es el turismo, fuente de ingreso para estos países.

Ahora bien, ¿Cómo es la circulación atmosférica-oceánica en tiempos normales?

Los vientos alisios soplan de Este a Oeste y arrastran las aguas cálidas superficiales del océano Pacífico hacia su sector occidental. Por esta razón, en las costas asiáticas y australianas, el mar se encuentra alrededor de 50 cm. más alto y con 70 C a 90 C más de temperatura que en las costas americanas. Esto provoca que:

• frente a las costas del Sudeste Asiático, durante el verano, haya mayor evaporación de las aguas. Los vientos monzónicos transportan la humedad provocando las lluvias sobre el continente, y permiten la práctica de la agricultura intensiva, que proporciona el alimento de millones de personas;

• frente a las costas americanas, donde circulan las corrientes frías de California y de Humboldt, se dificulta la evaporación. Esto produce que el clima en las costas sea árido y que las aguas cálidas superficiales sean de poco espesor. Este proceso permite el ascenso de las aguas profundas con los nutrientes que alimentan a la abundante fauna marina, generando una de las áreas pesqueras más productivas del mundo.

Entonces, ¿Qué sucede cuando se presenta El Niño?

Cuando El Niño se presenta se produce una alteración en la presión atmosférica sobre el océano Pacífico, que disminuye cerca de Tahití y aumenta al norte de Australia. Los vientos alisios se debilitan o incluso desaparecen provocando, tanto en la atmósfera como en los océanos, grandes anomalías. Los vientos alisios no tienen fuerza para arrastrar las aguas cálidas superficiales hacia las costas asiáticas, entonces regresan a las costas americanas formando la contracorriente El Niño. Ello origina efectos atmosféricos y oceánicos contrarios a los tiempos normales. Es decir, en las costas asiáticas aparecen las sequías, los incendios en los bosques, etcétera. A su vez, en las costas americanas se desatan grandes temporales tropicales, que acarrean aluviones e inundaciones.

Finalmente, ¿Qué pasa cuando aparece La Niña?

La niña por su parte, origina un mecanismo inverso al que produjo El Niño: la presión atmosférica sube en Tahití y baja en Australia, restableciendo la dirección de la circulación normal pero con más fuerza. Los vientos alisios soplan con más intensidad que la normal y arrastran hacia el Pacífico occidental mayor volumen de agua, provocando que aflore más cantidad de agua fría en el Pacífico oriental. Esto produce precipitaciones superiores a las normales en Asia, Australia e inclusive en África del Sur. Mientras tanto, desciende la temperatura sobre las costas americanas y aumenta la aridez y la frecuencia de los huracanes en la planicie central de Estados Unidos.

PARA SABER MAS…
El fenómeno de El Niño debe entenderse como una interacción entre el océano y la atmósfera: la corriente de El Niño representa el componente oceánico y la Oscilación del Sur, el componente atmosférico. Por eso, en realidad su nombre más apropiado es El Niño-Oscilación del Sur (ENSO, por su sigla en inglés).

En el sector occidental del océano Pacífico tropical, la temperatura del mar normalmente es de alrededor de 29 °C, la presión atmosférica es baja y la precipitación abundante, mientras que en el Pacífico oriental,—unos 15.000 km hacia el este—, la situación es muy diferente: el agua es fría (21 a 26 °C) por efecto de la surgencia de aguas frías (corriente de Humboldt), la presión es alta y la precipitación, escasa. Este gradiente en la temperatura de la superficie del mar a lo largo del ecuador está vinculado a la circulación de los vientos alisios del oeste (que fluyen desde las altas hacia las bajas presiones).

Durante un evento de El Niño, los vientos alisios del Oeste se debilitan (e incluso pueden cambiar de dirección) y en consecuencia, también lo hace la surgencia de aguas frías típica de la costa occidental americana. Las aguas cálidas del Pacífico occidental se desplazan hacia el Este y acompañando estos cambios en la superficie del mar, la región de baja presión también se corre hacia el Este.

El resultado es un desplazamiento en la localización de la zona de lluvias en el Pacífico tropical, desde Indonesia hacia las costas áridas del Perú y el Ecuador. Los cambios en la presión atmosférica están vinculados a la Oscilación del Sur, que es una fluctuación de la presión entre lugares ubicados en el este y oeste del océano Pacífico (por ejemplo, cuando la presión sube en el Este, baja en el Oeste y viceversa). Así queda demostrado cómo los cambios en el mar inducen cambios en la atmósfera, que a su vez implicarán nuevos ajustes en el mar.

En un principio se creía que el calentamiento de las aguas (que pueden elevar su temperatura unos 2 °C en promedio) se restringía exclusivamente a las costas del Perú y el Ecuador, pero en realidad se extiende a todo el Pacífico tropical (un cuarto de la circunferencia terrestre). Toda esta masa de agua cálida humedece y eleva la temperatura del aire que está por encima de ella. Cuando este aire asciende, forma grandes nubes que producen lluvias y liberan calor en la atmósfera. Este calentamiento de la atmósfera en el trópico afecta la circulación atmosférica global y ocasiona anomalías climáticas en lugares distantes (llamadas teleconexiones).

Los eventos del fenómeno de El Niño tienen una duración promedio de 12-18 meses y se presentan con intervalos que fluctúan entre los 2 y 7 años. El término El Niño está asociado a la fase cálida del ENSO, mientras que su fase opuesta, o fase fría, fue denominada “La Niña” En los eventos de La Niña, las aguas del Pacífico tropical tienen temperaturas inferiores a lo normal y las anomalías climáticas asociadas son esencialmente opuestas a las observadas durante la fase cálida (por ejemplo, las regiones que experimentan grandes lluvias durante El Niño, padecen sequías durante La Niña).

Si bien todavía los científicos no han podido determinar cuáles son los mecanismos que disparan El Niño, se han producido grandes avances en su pronosticación.

El océano Pacífico tropical y la atmósfera que está por encima interactúan. Cambios en la intensidad de los vientos alisios a lo largo del ecuador inducen cambios en las corrientes oceánicas que a su vez inducen cambios en la temperatura de la superficie del mar; estos alteran la distribución de las precipitaciones, lo que produce modificaciones en la intensidad de los alisios, y así sucesivamente…

ASI SE GESTA EL NIÑO

El océano Pacífico es como una gran pileta que oscila entre dos estados muy extremos. Los vientos alisios que soplan habltualmente sobre el Pacífico tropical provocan una acumulación de agua caliente en la zona oeste. Entre otras cosas, esta acumulación de agua cálida es responsable de un declive de alrededor de 50 centímetros, de oeste a este, en la superficie del océano. Esta situación, caracterizada por alisios fuertes y un océano muy inclinado, se llama La Niña.

Cuando los alisios, imprevisiblemente, se debilitan el agua caliente que está acumulada sobre el borde oeste pierde equilibrio porque al disminuir la fuerza del viento nada la sostiene. Entonces comienza a fluir masivamente del oeste hacia el este. Mientras tanto, los alisios siguen calmos y crece la temperatura del Pacífico central, lo que favorece la formación de ciclones.

En tres meses, la masa cálida llega a las costas de América del Sur y provoca precipitaciones mucho más voluminosas que las habituales. A esta situación se la llama El Niño, caracterizada por un océano playo de este a oeste.

En los meses siguientes, los alisios comienzan a aumentar hasta que crean nuevamente las condiciones de La Niña y comienza otra vez el ciclo.

esquema formacion de fenomeno niño y niña

Los vientos alisios desequilibran el océano Pacífico: la acumulación de agua cálida provoca un declive de oeste a este de aproximadamente 50 centímetros -La Niña- y cuando la masa cálida llega a América causando altas precipitaciones -El Niño- el océano está playo de este a oeste.

Desastres Naturales Por Causas Meteorológicas Ciclones Tornados Huracanes

Desastres Naturales Por Causas Meteorológicas

LA METEOROLOGÍA: (del griego meteoros, “que está en lo alto del aire” y logos, “discursos”), es aquella parte de la geofísica que estudia los fenómenos físicos de la troposfera, o sea de aquella parte de la atmósfera que está en contacto directo con la corteza terrestre.

Uno de los elementos de importancia fundamental para las variaciones atmosféricas consiste en el desplazamiento, tanto vertical como horizontal, de grandes masas de aire, en un permanente dinamismo originado por los cambios de temperatura y de humedad (vapor acuoso). Como no todos los puntos de la superficie de la Tierra tienen la misma temperatura, continuamente se forman diferencias de presión, con desplazamientos de masas de aire, más o menos imponentes y veloces, entre las zonas de presión mayor y las de presión menor.

Estos desplazamientos toman el nombre de vientos y obedecen en general a determinadas leyes de formación, que pueden ser estudiadas y conocidas y, por tanto, utilizadas para formular previsiones meteorológicas

DESASTRES POR CAUSAS METEOROLÓGICAS

El comportamiento de la troposfera, bajo ciertas circunstancias, alcanza condiciones extremas. Esto puede materializarse en distintos desastres naturales: inundaciones debido al exceso de precipitaciones, sequías debido a la falta de lluvias de manera irregular (coincidiendo en algunas ocasiones con olas de calor). En otros casos, las olas de frío llegan a causar nevadas extraordinarias, heladas tardías y pérdidas económicas, especialmente en el sector agrícola. Las granizadas, por su parte, forman parte de los desastres por causas meteorológicas.

Todos estos fenómenos impactan de manera considerable sobre la economía de los países, las nevadas bloquean los caminos, principalmente en las zonas montañosas ubicadas a una altura considerable, como los Alpes y los Andes argentino-chilenos, causan la mortandad de animales que mueren de frío y de hambre, al quedar cubiertas las pasturas por la nieve. Esto último afecta sobre todo a los países en desarrollo, ya que no se practica la cría de galpón.

Las inundaciones

Las catástrofes naturales más frecuentes son las inundaciones. Éstas se originan por lluvias torrenciales o por deshielos. Producen una serie deconsecuencias como la perturbación de la economía de la región (sobre todo si es agrícola porque, cuando el agua se retira, arrastra la capa fértil del suelo. Otra consecuencia es la contaminación de los suelos y las napas freáticas, poniendo a la población en riesgo de epidemias.

En 1996, se produjo una de las inundaciones más recordadas por los daños que causó en Florencia (Italia). Debido a lluvias torrenciales el río Arno, que la atraviesa, aumentó su caudal y su velocidad (alrededor de 130 km/h), salió de su cauce e inundó gran parte de Florencia. En esta inundación no sólo hubo que lamentar las personas que quedaron sin techo y otros daños económicos, sino también las pérdidas que sufrió la cultura, pues las aguas y el barro entraron a los museos y dañaron más de un millón de cuadros y otros objetos de arte

Otro desastre meteorológico es el aluvión de barro. Se produce cuando las lluvias se tornan torrenciales y caen en áreas con pendientes pronunciadas, destruyendo todo a su paso. Ello es lo que ocurre en el litoral brasileño, donde los aluviones que descienden de los morros suelen arrasar las villas de emergencia (favelas)

En nuestro país, la inundación de mayo de 1998 fue considerada la mayor catástrofe de este tipo del siglo XX. Afectó a un tercio de las provincias argentinas situadas a orillas de los ríos Paraná y Paraguay. Las ciudades de Resistencia (Chaco) y Goya (Corrientes) fueron las más afectadas. La inundación de 1999 afectó una de las zonas agrícolas más productivas del país, comprendida por el noroeste de Buenos Aires, nordeste de La Pampa y el sur de Córdoba.

Así también, en abril del año 2003 la provincia de Santa Fe se vio sumergida en lo que se denominó crisis hídrica. Esta inundación fue provocada por el desborde del río Salado que afectó de manera rotunda las actividades y provocó perdidas considerables. El riesgo mayor lo padeció la ciudad de Santa Fe que llegó a tener casi el 70% de su área de ocupación inundada. Incluso, en el año 2007, a causa de precipitaciones torrenciales, la ciudad de Santa Fe también se vio expuesta a inundaciones considerables que afectaron nuevamente las actividades y causo perdidas materiales.

Estos fenómenos climáticos deben observarse en el contexto del recalentamiento global, producto de la contaminación del planeta por más de un siglo.

Las sequías

Como primera cuestión, es necesario distinguir aridez de sequía. La aridez es una condición permanente y las sociedades que viven en los desiertos se han adaptado a ella, realizando las obras necesarias para suplir la falta de agua. Por el contrario, la sequía es un fenómeno circunstancial o esporádico que provoca un desastre.

A diferencia de los demás fenómenos naturales, las sequías suelen ser prolongadas y de mayor alcance, por lo que el daño ocasionado a largo plazo es mayor. Las consecuencias alcanzan a todos los aspectos de la vida. Se pueden destacar:

• falta de agua potable, por la disminución del caudal de ríos y arroyos y el agotamiento de las napas freáticas;

• hacinamiento en las ciudades: éxodo rural a causa de la muerte del ganado por sed y hambre por falta de pasturas. Además, el viento provoca la voladura de los suelos arrastrando su capa fértil;

• crisis económica, el ganado adelgaza por falta de pasturas y baja su precio en el mercado. Además, su debilidad lo hace más vulnerable a las epidemias. También se elevan los precios de los alimentos al perderse las cosechas;

• aumenta la frecuencia de incendios, al elevarse la temperatura y la aridez.

Una de las sequías más importante se registró en El Sahel (África) entre 1969 y 1973. Afectó al sur del desierto del Sahara y produjo un aumento de su superficie (en Mauritania, Senegal, Malí, Burquina Faso y Chad). Además, murieron más de 200.000 personas de hambre y la mayor parte de los campesinos tuvieron que emigrar por las pérdidas de las cosechas y la muerte del ganado.

Los tornados y los huracanes

Como se forma un huracán

Se pueden distinguir dos tipos de vientos fuertes: el tomado y el huracán.

Por un lado, los tornados son tormentas que pueden alcanzan una velocidad de hasta 500 km/hora. Se desplazan sobre los continentes entre los 200 y 500 de latitud en ambos hemisferios, formando una veloz corriente ascendente de aproximadamente 250 m de diámetro. Si los mismos se producen sobre las aguas marinas, se llaman trombas y representan un serio peligro para la navegación.

En este sentido, entre los tornados más recientes se destaca el que se produjo en EEUU en mayo de 1999. Consistió en una serie de 59 tornados, que, uno detrás de otro, devastaron inmensas áreas de la planicie central, ocasionando la perdida de viviendas a miles de familias. El tornado más fuerte alcanzó un diámetro de un kilómetro, y una velocidad superior a los 200 km/hora.

Por otro lado, el huracán tiene distintos nombres según la región: se lo llama ciclón tropical en el Caribe, tifón en el Índico y mar de Japón, baguío en Filipinas y willy-willy en Australia.

Los huracanes son violentas perturbaciones que se producen en la troposfera. Se originan por una baja presión atmosférica (de hasta 900 hPa) y giran en forma de espiral alrededor de su centro (ojo del huracán). Por lo general, son acompañados de vientos de hasta 300 km/h, por trombas de agua (hasta 2.000 litros por m2 en un día), embravecimiento del mar y tormentas eléctricas.

Los huracanes se desplazan hacia el oeste, girando luego hacia el norte o hacia el sur cuando penetra en los continentes. Se originan sobre los océanos, entre los 50° y 20° de latitud, cuando la temperatura de las aguas oceánicas es de 270°C o aún mayor. Los vientos que alcanzan velocidades de 200 km/hora rotan en círculos de 500 a 1.800 km. de diámetro, durante varios días o incluso semanas. Hay que considerar que al llegar al continente produce inmensos oleajes que se abaten sobre las costas, provocando efectos destructivos. Si bien la velocidad del viento aminora a medida que llega a tierra firme, las lluvias que se originan pueden causar inundaciones.

Un huracán muy devastador fue el Mitch, en 1998. A su paso por Centroamérica dejó alrededor de 30.000 muertos y desaparecidos, y cuantiosas pérdidas económicas, ya que destruyó viviendas, puentes, caminos y gran parte de las plantaciones de café y plátanos. Hay que considerar también el grado en que estas sociedades se ven afectadas por esta clase de fenómenos. Por lo general en Centroamérica los países son monoproductores (es decir centran su actividad productiva en un sólo producto que es primario).

Cuando estos fenómenos climáticos provocan daños severos se produce lo que a nivel internacional se denomina “catástrofe humanitaria”. Ante ello, los organismos internacionales como la ONU (Organización Mundial de las Naciones Unidas) se movilizan de inmediato, como así también los países vecinos y los desarrollados, para proporcionar ayuda.

Los desastres se presentan con más asiduidad en los países periféricos. De todos modos, los países desarrollados se encuentran siempre involucrados, porque son los responsables de otorgar créditos a los gobiernos damnificados, para que puedan reconstruir la infraestructura mínima para la población y reactivar su aparato productivo.

Ciclones y anticiclones
Ya se ha visto anteriormente que la temperatura disminuye regularmente a medida que se asciende en el espacio. Pero debido a los múltiples y muy variados factores que influyen en la temperatura del aire, suele ocurrir que a una misma altura se registran temperaturas y presiones distintas. Las isóbaras, como ya se ha dicho, son las líneas que unen todos aquellos puntos que en un intervalo de tiempo dado tienen igual presión (media), y son por ello mismo muy distintas no sólo de las isotermas (líneas de igual temperatura), sino también de las curvas de nivel que unen todos los puntos de igual altitud.

De ordinario, suele suceder que las isóbaras tienden a asumir una forma cerrada, determinando así un área o zona, dentro de la cual el valor de las presiones se manifiesta de dos modos muy característicos: presión atmosférica que disminuye hacia el centro de la zona, o presión atmosférica que aumenta.

En el primer caso, el área considerada toma el nombre de zona ciclónica; en el segundo recibe, por el contrario, el nombre de zona anticiclónica. La zona ciclónica es un área sobre la cual la presión atmosférica es máxima en los bordes y mínima en el centro; dicha zona el índice de variaciones meteorológicas más o menos intensas y, en general, es muy inestable, con tendencia a desplazarse incluso con mucha rapidez a zonas distintas de las de formación.

En cambie la zona anticiclónica es un área sobre la cual la presión atmosférica es mínima en los bordes y máxima en el centro; es mucho más estable que la zona ciclónica, desarrolla una influencia más duradera y es indicio de condiciones meteorológicas más fijas.

Cuidadosas mediciones han permitido determinar que las zonas ciclónicas y anticiclónicas están sujetas a un movimiento general en sentido contrario a los dos hemisferios. En eL hemisferio boreal, las masas de aire de los ciclones se desplazan desde la periferia hacia el centro en sentido contrario al de las agujas del reloj, llamado también antihorario, mientras que las masas de aire de los anticiclones se desplazar. desde el centro hacia la periferia en sentido horario.

Estos movimientos, con sus respectivos .sentidos de rotación resultan evidentemente influidos por el movimiento rotatorio de la Tierra que gira alrededor de su eje de Oeste a Este; lo mismo ocurre con las corrientes marinas, en las cuales las masas de agua en movimiento se desplazar, también en sentido contrario en los dos hemisferios.

Fuerzas del Interior de la Tierra Tsunamis y Terremotos

LAS FUERZAS DEL INTERIOR DE LA TIERRA

Desde la antigüedad, el hombre ha considerado que los movimientos sísmicos y el vulcanismo se encuentran entre los fenómenos naturales más temibles para su vida y sus bienes. Esto se debe a la rapidez de su aparición y a la violencia de las sacudidas que, en segundos, transforman una ciudad en un cúmulo de ruinas.

Se originan por el desplazamiento de las placas de la corteza terrestre, que en sus movimientos de reacomodamiento liberan energía. Esta se transmite por medio de ondas que llegan a la superficie provocando la actividad sísmica u originando manifestaciones volcánicas. Por ello estos proceso se presentan en las zonas de contacto entre las placas.

A fin de perfeccionar la protección antisísmica en el mundo se deben instalar más estaciones sismológicas. También resulta útil la preparación de un mapa de zonas de mayor frecuencia de sismos para poder aplicar las ordenanzas de construcción antisísmica o, por lo menos, métodos simples que permitan reforzar las viviendas existentes. Para ello se necesita la ayuda internacional, sobre todo en los países en desarrollo.

Los movimientos sísmicos

Los observatorios registran más de 100.000 temblores cada año, es decir, un promedio de uno cada cinço minutos, pero no se da el alerta porque la gran mayoría no causa daños a la población. Se consideran riesgosos sólo los movimientos bruscos de mayor intensidad que se producen en la corteza terrestre. Si su epicentro se localiza en los continentes, se los denomina terremotos. Si la sacudida es en los fondos marinos se origina un maremoto, que es una agitación muy violenta de las aguas del mar.

El aumento de la población y la tendencia a la concentración urbana en áreas vulnerables a estos fenómenos incrementan los riesgos, especialmente en el cinturón de fuego del Pacífico. Se denomina así al cinturón de volcanes y movimientos sísmicos que rodean a la placa pacífica. En éste, y en menor medida en la cuenca mediterránea , se libera el 80% de energía sísmica total

La intensidad de los sismos se mide con el sismógrafo y se utiliza la escala de Richter (1 a 9). Indica por medio de ondas la cantidad de energía liberada desde el hipocentro, o sea el foco real del movimiento. Existe otra escala denominada Mercalli modificada, que va de O a 12 y evalúa la intensidad del sismo de acuerdo con los daños causados. Los terremotos destructivos son aquellos que registran una intensidad de grado 8 a 10, pero el daño provocado depende en gran parte del desarrollo económico de la región, de acuerdo con la calidad de los materiales de construcción utilizados.

Los tsunamis

Como se forma un tsunami

Los tsunamis se originan, generalmente, por el desplazamiento de placas de la corteza terrestre en el fondo marino. También se pueden presentar por la caída de meteoritos. Se los ha registrado en todos los océanos, aunque la mayoría de ellos se presentan en el Pacífico. El tsunami de 1896 en la costa japonesa de Sanriko, levantó olas enormes que arrasaron el litoral a lo largo de más de 1.000 kilómetros, y ocasionaron la muerte a más de 27.000 personas.

El fenómeno es registrado por los sistemas de detección y alerta con bastante anticipación, lo que permite transmitir la información a la población. Estados Unidos tiene colocado un sistema de alerta permanente contra los tsunamis en Honolulu (islas Hawai) y controla toda la cuenca del Pacífico.

La potencia destructora de los tsunamis se debe a la velocidad con que se desplazan (alrededor de 800 km/h), y a la altura que puede alcanzar la ola cuando impacta contra las costas (de 20 a 30 metros), por lo que son muy peligrosas para las poblaciones que allí residen. Al avanzar sobre el continente socavan edificios, puentes, arrastran autos o embarcaciones, etcétera.

Entre los países más afectados por los tsunamis se encuentra Japón debido a la alta densidad de población que habita en las zonas costeras bajas. Por este motivo se construyeron rompeolas a la entrada de las bahías y puertos, además de realizar plantaciones de pinos. Todas estas medidas son simples paliativos, porque la fuerza que hay detrás de estas olas es muy difícil y costosa de contrarrestar con medidas de ingeniería.

Vulcanismo

Como se forma un volcán

Más de un 10% de la población mundial puede sufrir una catástrofe por vulcanismo. Se calcula que en lasuperficie terrestre hay alrededor de 1.500 volcanes potencialmente activos, dc los cuales alrededor de 500 entraron en actividad en el curso ¿el siglo XX y cerca de 70 continúan en actividad, aunque son muy escasos los que entran en erupción.

La erupción del volcán, o sea, el derrame de lava incandescente (entre 9000 C y 12000 C), arrasa con todo lo que encuentra a su paso y provoca graves incendios. Cuando la lava se enfría, se solidifica y forma las rocas ígneas. La superficie terrestre queda petrificada y tarda muchos años en volver a formarse sobre ella la capa de suelo donde el hombre pueda practicar la actividad agrícola-ganadera o forestal. Por ejemplo, se calcula que tardó aproximadamente 50 años la recuperación de la flora y la fauna en la isla Krakatoa, en Indonesia, cuando el volcán homónimo entró en 1883 en erupción y su lava la cubrió por completo.

También se pueden presentar fenómenos anteriores o posteriores a la salida de lava, como la liberación de gases tóxicos, la diseminación de cenizas volcánicas, ríos de agua caliente y aluviones de barro que se presentan por el derretimiento de las nieves del cono volcánico. Por dichas razones se evita el asentamiento de población en estas áreas. Ejemplo de ello fue el volcán El Nevado del Ruiz, en Colombia. Cuando entró en erupción, la noche del 13 de noviembre de 1985, derritió la capa de nieve que tenía en su cráter por lo que el agua y posteriormente la lava ocuparon los cauces de los ríos y avanzaron a una velocidad de alrededor de 30 Km./h sobre las ciudades de Armero y Chinchina. Causó alrededor de 25.000 muertos, más de 5.000 heridos y la destrucción de aproximadamente 6.000 viviendas.

Otro caso preocupante es el del volcán Popocatépetl, en México, que comenzó su actividad en el año 1994 y amenaza a más de veinte millones de personas que viven en 100 km a la redonda.

En el encuentro de la Unión Geofísica Americana, en 1998 en Estados Unidos, un equipo de vulcanólogos de Hawaii presentó un sistema de alerta denominado Hot Spot (Punto caliente) porque localiza las anomalías térmicas por medio de colectores infrarrojos. Este sistema se basa en la observación permanente de doce puntos volcánicos ubicados en el océano Pacífico, en las islas Hawaii, en las islas Galápagos, en la isla deMonserrat, en el norte de Chile y en México.

La información es tomada por dos satélites geoestacionarios de estudio del medio ambiente (GOES), que pertenecen a la Agencia Norteamericana de Observación Oceánica y Atmosférica (NOAA). Los registros llegan a los científicos de los observatorios terrestres, vía Internet, en minutos, lo que permite transmitir la alarma a la población con algunas horas de anticipación.

Tsunamis Inclemencias del Tiempo Desastres de la Naturaleza Indonesia

Tsunamis Inclemencias del Tiempo
Desastres de la Naturaleza

Los Tsunamis: los movimientos de las capas que conforman la corteza terrestre ocasionan los sismos o terremotos, no sólo en la parte continental sino también en las profundidades de los océanos. Cuando se dan en las profundidades de los océanos, descargan grandes cantidades de energía que forman olas gigantescas que se estrellan violentamente sobre las costas, formando los llamados Tsunamís.

Estos desplazamientos, de enormes cantidades de agua, alcanzan velocidades de 900 Km. por hora y olas que miden varios metros de altura. Muchos se originan en los alrededores de la costa pacifica, debido a la actividad sísmica que en las profundidades de este océano se presenta. Anteriormente, este fenómeno era atribuido a las fuerzas gravitacionales existentes entre la Tierra y su satélite natural: la Luna, que dan lugar a las mareas.

LOS DESASTRES NATURALES

Cuando los fenómenos naturales superan un límite de normalidad.

El viento, las olas y toda la dinámica natural nos muestran la compleja interrelación que existe entre la litósfera, hidrósfera, atmósfera y biósfera. Gran parte de esa dinámica son para los seres humanos casi imperceptibles, como la erosión y la sedimentación producidas por el viento, los ríos, los glaciares, etcétera. Sin embargo, hay momentos en los cuales el comportamiento de los elementos naturales se vuelve violento, como los movimientos sísmicos y las erupciones volcánicas, poniendo en riesgo las sociedades, sus bienes y sus actividades.

Un movimiento sísmico, un huracán o cualquier otro fenómeno extremo de la naturaleza se convierte en desastre o catástrofe cuando ocasiona pérdidas humanas o económicas. Es decir, se denomina “Desastre Natural” sólo cuando el problema social o económico es detonado por un fenómeno de la naturaleza. Loe Golden dice “… un peligro latente se convierte en desastre si ocurre donde vive gente”.

Las consecuencias de los desastres naturales no deben mirarse únicamente desde el punto de vista de las vidas que se pierden, sino también desde el punto de vista económico, porque constituyen un obstáculo para el desarrollo económico y social de la región, especialmente en los países en desarrollo.

En ellos, un desastre puede ocasionar una reducción del Producto Bruto Nacional (PBN) por varios años. Por ejemplo, una inundación arrastra la capa fértil del suelo y tarda años en recuperarse. Se ha calculado que las pérdidas del PBN debidas a los desastres pueden ser, en proporción, 20 veces mayores en los países en desarrollo que en las naciones más adelantadas.

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) ha calculado que la sequía registrada en los años 70 en El Sahel (África) redujo a la mitad el PBN de los países del área: Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania, Níger y Senegal.

Los desastres pueden tener consecuencias tardías, es decir que sólo se pueden evaluar a lo largo de varios años. Una sequía o una inundación pueden afectar la economía de la región o de un país de manera tal que repercuta en la calidad de vida y en la salud de su población por varios años, incluso décadas. Según la Oficina del Coordinador de las Naciones Unidas para el Socorro en Casos de Desastre (UNDRO), las inundaciones registradas en 1972 en Filipinas, retrasaron los esfuerzos de desarrollo del país entre tres y cinco años.

Una de las causas más importantes de la lentitud en el proceso de recuperación y reconstrucción de los países en desarrollo y subdesarrollados después de un desastre, es porque no cuentan con un alto porcentaje de bienes asegurados como los países desarrollados.

El huracán Andrew que azotó a Estados Unidos en 1992, ocasionó 30.000 millones de dólares de pérdidas, pero el 75% corrieron a cargo de compañías aseguradoras. En cambio, las inundaciones y deslizamientos de tierras que asolaron China en 1996, provocaron un perjuicio económico de 24.000 millones de dólares, pero sus seguros no alcanzaron a cubrir ni el 2% de las pérdidas.

Además, pasado el fenómeno, las víctimas no sólo necesitan ayuda material sino también apoyo psicológico. Los estudios demuestran un elevado aumento de casos de estados depresivos, personas con problemas relacionados con el consumo de alcohol y drogas, e incluso un preocupante incremento de la tasa de suicidios.

Un punto a tener en cuenta es que los desastres o catástrofes originados por fenómenos naturales son cada vez mayores y acarrean pérdidas millonarias. Los científicos que observan, registran y analizan la dinámica natural afirman que la frecuencia de los casos extremos no ha aumentado considerablemente. La magnitud de la problemática parte del aumento de la población mundial y de la pobreza. Los riesgos tanto físicos (lesiones y muertes) como sociales y económicas son agravados por el dónde y el cómo construye el hombre sus viviendas.

En la actualidad, al menos un cuarto de la humanidad vive en zonas vulnerables a los desastres, sobre todo en los países en desarrollo y subdesarrollados. En ellos, la gente asienta sus viviendas en lugares propensos a sufrir estas catástrofes.

Por ejemplo, en las zonas de montañas, los sectores de escasos recursos, construyen en las laderas, donde los aludes pueden arrastrar pueblos enteros, como sucedió en El Nevado del Ruiz (Colombia), o como recientemente (Enero de 2011) en Brasil, donde un alud cobró más de 600 vidas.
Otro ejemplo a analizar, son las viviendas asentadas en las riberas de ríos. En los momentos en que los mismos aumentan su caudal, desbordan y producen graves inundaciones.

Un facto a tener en cuenta es la falta de conciencia y cuidado del Medio Ambiente que se materializa en la Desforestación y en la Contaminación agravando los efectos de los fenómenos naturales.

Las selvas taladas de las laderas de las montañas favorecen las avalanchas o aludes, y sus sedimentos rellenan los cauces de los ríos, haciendo que desborden con mayor frecuencia, pero cobrándose miles de vidas.

CLASES DE DESASTRES NATURALES 

Se han clasificado más de 20 riesgos capaces de producir desastres. Abarcan desde terremotos hasta nieblas y brumas, pero los más importantes son:

Hidrológicos: oleajes tempestuosos, tsunamis

Meteorológicos:    inundaciones, huracanes, ciclones, tifones, tornados, sequías, heladas, granizadas, olas de frío o de calor, nevadas o temporales de invierno.

Geofísicos:    movimientos sísmicos y vulcanismo, avalanchas, derrumbes, aluviones, aludes.

Biológicos:   marea roja (aparición en la superficie de las aguas de mejillones, almejas, etc. que son portadores de toxinas y alteran la cadena trófica)

Amenaza natural y amenaza tecnológica
Se pueden distinguir dos grandes tipos de amenazas: las naturales y las tecnológicas.

La amenaza o peligro natural tiene su origen en fenómenos propios de la dinámica terrestre. Como la naturaleza es dinámica, existe toda una gama, de eventos físicos generados en el interior de la Tierra, en la atmósfera, en la hidrosfera (o en las interacciones de sus elementos) que pueden constituir amenazas.

Los seres humanos no intervienen en su ocurrencia, si bien muchas veces un manejo inadecuado de los ecosistemas puede generar una potenciación de los efectos negativos del evento, natural peligroso. Ejemplos que ilustran este último ,caso son el relleno de áreas pantanosas, que aumenta la amenaza sísmica o la deforestación en las altas cuencas fluviales, lo que a su vez aumenta la amenaza de inundaciones.

La amenaza o peligro tecnológico se origina en acciones humanas. Se trata de eventos que ocurren a partir de la falta de control en la manipulación de cualquier tipo de sistema tecnológico: una industria química, una central hidroeléctrica, una central nuclear, una estación de servicio, un automóvil. También se incluyen en este rubro los casos de vertimiento de sustancias peligrosas (químicos, tóxicos, plaguicidas, petróleo, etc.) que amenazan la integridad de un grupo social.

¿Quiénes y cómo estudian la amenaza?
Al analizar las amenazas, estamos poniendo la atención en los eventos detonantes del desastre. Estamos hablando de fenómenos tales como inundaciones, terremotos, accidentes químicos, etcétera, que son estudiados por geólogos, hidrólogos, vulcanólogos, ingenieros civiles.

Estos científicos evalúan las características y dinámicas específicas de cada amenaza, como por ejemplo:

  1. a) para la amenaza de inundación; el régimen hídrico y la morfología de las áreas inundables;
    b) para terremotos y erupciones volcánicas; la estructura geológica del área, la existencia de sismos anteriores, la susceptibilidad a la ocurrencia de sismos y la presencia de fallas;
    c) para los accidentes químicos; las características del material que se almacena en las industrias, del proceso de producción y del proceso de almacenamiento de las sustancias.

Se debe tener en cuenta, además, que muchas veces una localidad se encuentra enfrentada a varios peligros, lo cual obliga a un esfuerzo conjunto para conocer la mejor forma de responder a su ocurrencia. Un ejemplo de este tipo lo constituyen los sismos que pueden provocar explosiones e incendios en plantas industriales o rupturas en las redes domiciliarias de gas.

Fuente Consultada:
Geografía La Organización del Espacio Mundial  Serie Libros Con Libros Estrada Polimodal
Maravillas del Mundo de Luis Azlún
Días negros Para La Humanidad Paz Valdés Lira
La Historia de las Cosas Annie Leonard

Huracan Katrina Consecuencias Desastres Naturales en Estados Unidos

Fue un desastre natural de magnitud sin precedentes: 1.836 muertos, el 80 por ciento de Nueva Orleans bajo el agua, 1,1 millones de desplazados, y $ 81 mil millones de dólares en daños y perjuicios. Los esfuerzos iniciales de socorro estaban desorganizados, y la policía no pudo controlar la violencia que en los días posteriores, cuando  el cielo se despejó.

Los esfuerzos de recuperación han atraído a nuevos residentes, nuevas industrias a la deriva a la región, y las escuelas charter innovadoras han reemplazado a muchos no las escuelas públicas. Persisten los retos: las partes de la ciudad – incluyendo el Lower 9th Ward – están en su mayor parte vacías, existe una falta de viviendas asequibles, y el riesgo de inundaciones sigue siendo alta. Pero con su nuevo alcalde, la continuación del apoyo financiero, y el espíritu inquebrantable de la gente de Nueva Orleans, esta joya cultural puede brillar algún día aún más brillante que antes.

 

La localidad más devastada fue Nueva Orleáns. Construida en su mayor parte bajo el nivel del mar, el 80 por ciento de la ciudad quedó sumergida en un pantanal de agua sucia, hasta una profundidad de 6 metros en algunos lugares, al reventarse los diques y canales que la surcan y que no pudieron soportar la fuerza del agua que venía del lago Pontchartrain. Las calles se llenaron de cadáveres flotando y miles de personas se vieron obligadas a refugiarse en los tejados de sus casas.

El huracán Katrina fue el más costoso de los ciclones tropicales en el Atlántico, azotó la región de la costa del golfo de los Estados Unidos el 28 de agosto de 2005. Varias personas perdieron la vida y muchos se quedaron sin hogar. El daño ambiental y las amenazas graves para la salud pública fueron los otros resultados del huracán Katrina. Fue registrado como el sexto huracán más fuerte hasta la fecha. Entre las zonas afectadas, la devastación más grave ocurrió en Nueva Orleans, Mississippi y Louisiana. Los graves efectos devastadores del huracán Katrina se debieron  sobre todo a las inundaciones, como podemos ver en la foto arriba.

Huracán Katrina: Efectos económicos:  Según el Bureau of Economic Crisis (BEA), el impacto económico global del huracán Katrina se estimó en unos 150 millones de dólares, y se lo considera el desastre natural más caro en la historia de los Estados Unidos. Los principales factores que contribuyeron a ese impacto económico es debido a la producciónde petróleo, las exportaciones de alimentos, el turismo y otras formas de comercio y los negocios propios de la zona.

La costa del Golfo ha contribuido cerca de un 10 por ciento del suministro de petróleo de la nación, el cual fue alterado por el huracán Katrina. Como resultado, el petróleo y el precio de la gasolina se disparó. Por suerte, ningún daño catastrófico se ha producido en la infraestructura petrolera y por lo tanto, la situación se mantuvo bajo control dentro de los siguientes 9 meses. Además de la perturbación en la economía nacional, un daño a las propiedades públicas y privadas también han contribuido a los efectos globales económico del huracán Katrina.

Huracán Katrina: Efectos Ambientales : Los daños y amenazas ambientales en la salud pública fueron los efectos más duraderos y peligrosos del huracán Katrina. Los residuos industriales, los derrames de petróleo, las aguas residuales del hogar, productos químicos tóxicos y otros contaminantes peligrosos se habían desparramado en las zonas directamente afectadas, así como las regiones vecinas. El agua contaminada que desbordó las zonas residenciales causó efectos en la salud a largo plazo en los seres humanos, animales y otros habitantes de la zona. También dio lugar a la contaminación de las reservas de agua subterránea, que es una importante fuente de agua potable.

Los estudios revelaron que las muestras de agua de las crecidas contienen altas cantidades de la bacteria E. coli, los desechos médicos, las aguas residuales, petróleo, plomo tóxico, cromo hexavalente y el arsénico, junto con las partículas. Como una estrategia para prevenir las complicaciones graves de salud, las tuberías de agua del hogar fueron  reemplazados por nuevas. Aunque se alegó que los derrames de petróleo había sido limpiado por completo, los ecologistas opinan que los efectos del huracán Katrina seguirá afectando a la ecología y la biodiversidad desde hace muchos años.

Huracán Katrina: Efectos sociales: Las consecuencias del huracán Katrina, revelan que más de 1.800 personas perdieron la vida debido a este desastre. Además, cientos de personas quedaron sin hogares, empleos y seguridad social. La mayoría de las personas que residen en la costa del Golfo han tenido una historia diferente que compartir acerca de los efectos del huracán Katrina. La mayoría de ellos habían perdido a familiares y parientes. Hubo falta de alimentos, el agua y la higiene sanitaria y muchos están sufriendo las secuelas  por el estrés emocional y psicológico.

Riegos de Vivir Cerca de Volcanes