El Régimen Stalinista

La Crisis del socialismo Caida de la URSS Caida Muro de Berlin

EL BLOQUE SOCIALISTA. CRISIS Y CAÍDA: El bloque socialista europeo y la U.R.S.S. se encontraron al principio de los ´70, en una etapa aparentemente favorable para su economía. La “crisis del petróleo” – con un elevado aumento del mismo- había dejado a la U.R.S.S. en inmejorables condiciones, ya que ésta última, era uno de los productores de petróleo, más importantes a nivel mundial.

La reformas necesarias que necesitaba el sistema comunista, fueron postergadas debido al ingente ingreso de divisas que se producía gracias a la exportaciones petroleras. Al mismo tiempo, la enorme cantidad de dólares de los países productores de petróleo del “mundo árabe” – los denominados petrodólares- comenzaron a estar al alcance de aquellos países que lo requirieran. Y la U.R.S.S. no fue la excepción.

A través de los organismos internacionales de crédito, el bloque soviético ingresó a su economía cada vez más capitales y tecnología desde Occidente, quedando, en consecuencia, fuertemente endeudado.

Bajo la conducción de Leónidas Brezhnev, la U.R.S.S., aprovechó la crisis coyuntural que afectaba el sistema capitalista occidental e incorporó a la órbita soviética a países como Vietnam, Laos, Mozambique, Angola, Etiopía, Camboya, Yemen del Sur, Nicaragua y Afganistán.

Esta situación favorable políticamente, llevó a Brezhnev a querer superar el equipamiento armamentístico de los EE.UU., pero este esfuerzo, llevó a tomar, en lo económico, medidas que la U.R.S.S. no estaba en condiciones de realizar.

Los cambios ocurridos en la década de los ´80, encontraron a la U.R.S.S. sumida en una carrera armamentística que su economía y su equipamiento tecnológico, más temprano que tarde, no podrían soportar. En el cercano oriente, un aliado de la U.R.S.S. como era Egipto, a través de su presidente Nasser, había dejado su protección a partir del gobierno de Sadat. Este último, había buscado solucionar sus problemas políticos y económicos con un acercamiento a los EE.UU. y hasta firmó acuerdos con Israel.

En este período, el socialismo llegó al poder en varios países europeos (Mario Soares en Portugal en 1976, Felipe González en España en 1982 y Francois Mitterrand, en Francia en 1981) pero no por esto, el comunismo lograba imponerse. Por el contrario, el comunismo europeo comenzó a dividirse e incluso algunos partidos anunciaron la intención de maniobrar independientemente de Moscú.

Con un producto bruto interno equivalente a un tercio del de los EE.UU., la U.R.S.S., debía competir por la hegemonía como superpotencia. Su influjo militar se había extendido notablemente (invasión a Afganistán, topas en Europa Oriental, en la frontera con China, etc.), además, debía competir por el predominio nuclear y en la carrera misilística y espacial, sin contar con la ayuda económica y militar que debía brindar a sus aliados que habían aumentado notablemente.

Pero lo peor, era que, no solo no alcanzaba a competir con EE.UU., sino que tampoco cumplía con una política social distribucionista equitativa que supuestamente debía cumplir un régimen comunista. Las desigualdades entre el trabajador común y el “gran dirigente” se profundizaban cada vez más. La burocratización era un problema acuciante para el régimen y la economía comenzó a ocupar un lugar central en la U.R.S.S. La misma prensa soviética, aceptaba que, el ausentismo provocaba importantes perdidas de horas de trabajo. Las cifras indicaban, que prácticamente la mitad de la población activa no trabajaba durante un año.

La estructura industrial soviética se había transformado también en un inconveniente, ya que para su funcionamiento exigía cuatro veces más energía, materias primas y acero que la de de los países capitalistas.

En el plano político-militar, la llegada al poder en EEUU de Ronal Reagan, con la duplicación del presupuesto militar norteamericano y el programa implementado denominado “guerra de las galaxias”, había obligado a la URSS a duplicar también el esfuerzo en cuanto a la carrera militar.

La economía soviética, para los años 80, presentaba un claro signo de reprimarización de la economía, es decir, la exportación de materias prima superaba las ventas de productos manufacturados.

En 1982, tras la muerte de Brezhnev, sus sucesores, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, nada pudieron hacer para mejorar la situación social y económica.

A partir de 1985, con la asunción de Mijail Gorbachov, como Secretario General del Partido Comunista y presidente del Soviet Supremo, se comenzó a cambiar de rumbo. Gorbachov lanzó dos reformas que dieron que hablar: la perestroika y la gladnot. La perestroika significaba un cambio en la “modernización” de la economía y la sociedad soviética, y la gladnot se comprometía a una mejora en la transparencia informática.

A pesar de los cambios producidos en el principal Comité Ejecutivo del Partido Comunista (Politburó), Gorbachov se proponía una modificación mayor: sacar a la URSS de lo que él denominaba la “era del estancamiento”. Gorbachov y su equipo diagnosticaban, que el “estancamiento” era producto del aislamiento y apuntaban a establecer un régimen de libertades que facilitara el contacto de los ciudadanos de la URSS con otras culturas y países del mundo.

Este no era un desafío menor, ya que no era fácil modificar, en profundidad, el régimen de vida de los soviéticos. Una gran parte del pueblo se sentía cómodo con un sistema que le proporcionaba una subsistencia garantizada y una seguridad social, si bien de niveles modestos pero ciertos, una sociedad igualitaria social y económicamente, exceptuando los privilegios de la alta regencia del partido comunista.

Si bien Gorbachov, calificaba como “era del estancamiento” a la gestión de Brezhnev, una parte del pueblo soviético, la recordaba como un periodo de bonanza. Debido a esto último, la “perestroika” no fue aceptada automáticamente y sin resistencia.

De todas formas, la renuncia al uso de la fuerza por parte de la URSS para reprimir ciertas resistencias y oposiciones hizo que se debilitara su dominación. En 1989, entre Agosto y Septiembre, en Checoslovaquia y Hungría, miles de jóvenes y profesionales comenzaron a emigrar hacia Alemania Occidental ante la pasividad de sus respectivos gobiernos. Al poco tiempo se le sumaron al éxodo los alemanes del este, que utilizaron esa vía para escapar del régimen comunista.

Hacia los años 80, en los países centrales de Occidente, había comenzado la denominada “revolución científico-tecnológica” y el mundo se intercomunicaba cada vez más y cada vez más rápido. Si la URSS y los países del bloque comunista querían competir con Occidente, debían abandonar la centralización de las decisiones de los dirigentes, generalmente radicados en Moscú. Para esto, debían otorgar poder de decisión a los dirigentes regionales. Esta postura, obviamente debilitaba al partido comunista y a sus dirigentes, acostumbrados a monopolizar el poder político desde un centro de decisiones, a la vigilancia y a la coacción. Este intento de salvataje del sistema desde el nivel económico, produciría luego una debacle política que finalmente hizo colapsar a la URSS.

En 1989, la caída del Muro de Berlín, como hecho simbólico del final de una época, fue el comienzo de las fases finales del sistema comunista en la URSS o lo que se llamó “el final de la era de los socialismos reales”, que siguió por el desconocimiento del Partido Comunista como único partido representante de la clase trabajadora, y el reemplazo de la URSS por una comunidad de Estados Independientes a partir de 1992.

Mijaíl Gorbachov nació en Stávropol, en el sudoeste de Rusia. Participó activamente en política desde muy joven y pasó a ser líder de la URSS en 1985. Transformó radicalmente las relaciones de la URSS con Occidente y se le atribuye el mérito de frenar la carrera armamentista y de concluir la Guerra Fría.

Trató de solucionar los problemas políticos y económicos soviéticos con un programa de reformas internas y, tras el desmembramiento de la URSS en 1991, protagonizó varios intentos fallidos de regresar a la arena política en Rusia. Recibió el premio Nobel de la Paz en  1990.

En 1989, con la esperanza de que el pueblo soviético aceptase un nuevo «comunismo de rostro humano», Gorbachov permitió elecciones libres a algunos puestos en el Congreso de los Diputados del Pueblo (el parlamento soviético). Sin embargo, pronto tuvo que enfrentarse a las demandas de ampliación de estas concesiones planteadas por un nuevo diputado electo, Boris Yeltsin.

LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN: La chispa que encendió la cadena de acontecimientos fue la decisión húngara de permitir a los alemanes del Este el paso hacia Alemania Occidental. Cuando intentaron hacerlo hacia Praga (Checoslovaquia), las autoridades de Alemania Oriental cometieron un error fatal: aceptaron que pudieran pasar hacia Occidente pero decidieron hacerlo de una forma que les provocara un humillación, los obligaron a atravesar Alemania Oriental en tren para exponerlos al supuesto desprecio de manifestaciones organizadas por el gobierno. Pero lo que sucedió es que, en lugar de condenar a los refugiados, las manifestaciones se volvieron contra el régimen.

Lo mismo sucedió en Bulgaria y Rumania. Una vez que cientos de miles de personas hubieron salido a la calle en Leipzig, Dresdén y Berlín la caída del muro fue inevitable y lo único que pudieron hacer las autoridades fue limitar el daño. La posible represión de los levantamientos por parte de la Unión Soviética era la única contención que evitaba la cadena de acontecimientos en el Este. Una vez que el dique se desmoronó, las aguas contenidas cubrieron los restos de un régimen que se venía abajo.

Miles de ciudadanos optaron por abandonar el país por las fronteras, recientemente abiertas de Hungría y Austria, mientras otros miles continuaban la resistencia a través de huelgas y manifestaciones que culminaron en noviembre con una enorme concentración de 2 millones de personas que se fueron acercando al muro de Berlín y comenzaron a derribarlo. El 9 de noviembre el gobierno permitió la libre circulación entre las dos Alemanias.

La caída del Muro de Berlín, inaugurado en agosto de 1961 con el fin de evitar el éxodo de la población de Berlín oriental hacia occidente, era todo un símbolo del derrumbe del bloque comunista.  (Ver el Marxismo en Rusia) Prof. Pablo Salvador Fontana

LA DECLINACIÓN DEL COMUNISMO EN EUROPA ORIENTAL: 1980-1993

Alemania Oriental, 1989 (agosto-septiembre). Fuga masiva de refugiados a Alemania occidental a través de Hungría y Checoslovaquia; (octubre-noviembre), manifestaciones masivas a lo largo del país; (9 de noviembre) se abre la primera brecha en el Muro de Berlín, formalmente abierto entre diciembre y enero de 1990, lo que llevó a la reunificación de Alemania.

Polonia, 1980. Formación del sindicato independiente Solidaridad; 1981 -1989, se impone la Ley Marcial; 1989 (septiembre), el gobierno dirigido por Solidaridad asume el poder; 1990 (enero), el Partido Comunista polaco se disuelve, pero sus candidatos ganan las elecciones parlamentarias de 1993.

Checoslovaquia, 1989 (noviembre). Manifestaciones masivas se extienden desde Praga, lo que lleva al colapso del régimen comunista. Y posteriormente, en 1992, cambió su nombre por el de República de los Checos y los Eslovacos. En 1993, sube al poder Vaclav Havel.

Hungría, 1989 (octubre). Fin del régimen comunista. El Partido Comunista húngaro se conviene en Partido Socialista. En 1990, es elegido presidente Aer pad Góncz, y, en 1991, el Partido Socialista gana las primeras elecciones parlamentarias.

Yugoslavia. 1988. Manifestaciones masivas contra las malas condiciones de vida y la corrupción; 1989, Eslovenia y Croacia legalizan los partidos de oposición; 1990 (abril), Eslovenia y Croacia eligen autoridades no comunistas. De 1991 a 1993, violenta guerra civil producto de los enfrentamientos etno-politiicos de las repúblicas yugoslavas. El 25 de junio de 1993 asume el poder el socialista Zoran Lilic en la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro).

Rumania, 1989 (diciembre). Las manifestaciones masivas conducen a levantamientos armados en Bucarest y Timisoara; la dictadura del presidente Nicolae Ceaucescu es derribada y éste es ejecutado. En 1990, Ion Ceauescu es elegido presidente.

Bulgaria, 1989 (noviembre). El dictador Todor Zhivkov es sacado del poder por opositores del Partido; 1991 (junio), entra oficialmente en vigor la Constitución democrática de Bulgaria.

Ucrania, 1989 (julio). Los mineros del carbón se unen en una huelga sindical general y piden mejores condiciones de vida y el fin del monopolio del Partido; (septiembre). Primer Congreso Nacional del Rukh (Partido Nacionalista Ucraniano); 1991 (octubre), el Parlamento de Ucrania acuerda crear un ejército nacional propio; (noviembre), Filip Dimitrov es confirmado como primer ministro.

Bielorrusia, 1989 (junio). Se funda el Frente Popular. Moldavia, 1989 (mayo). Se funda el Frente Popular; (septiembre), el Soviet Supremo Moldavo vuelve a introducir el idioma oficial moldavo y el alfabeto latino; 1990 (lebrero), el Frente Popular obtiene el 75% de los votos en las elecciones. En 1992, el presidente de Moldavia. Mircea Snegur, promete no dar autonomía al Transdniester.

Lituania, 1988. Se forma el movimiento independiente Sajudis; 1989 (mayo), el Soviet Supremo Lituano declara la soberanía en 1990; (febrero), el Sajudis obtiene el 63% de los escaños; (marzo), Lituania declara su independencia. En 1991 (agosto), se declara la independencia absoluta.

Letonia, 1988. Se forma el Movimiento para la Independencia Nacional; 1989, manifestaciones anticomunistas masivas.

Estonia, 1983. Se forma el Partido para la Independencia Nacional; (noviembre), el Soviet Supremo Estonio aprueba el derecho a vetar todas las leyes de la Unión; 1990 (marzo), se forma el Congreso de Estonia.

El tercer mundo en América Latina Arzobispo Romero Farabundo Martí

En la década de 1980, uno de los acontecimientos que más destacaron en la mayoría de los países latinoamericanos fue el estallido de una profunda. crisis económica, que se reflejó en el incremento de la deuda externa, lo cual la dejó fuera de control.

El modelo que otorgaba un papel central al Estado fue de gran influencia para las transformaciones políticas y económicas de las décadas anteriores. En el orden político, la existencia de un estado fuerte y con cierta autonomía formalizaba la representación de intereses a través de secres que se adherían a grupos institucionalizados, que se acercaban más a una participación real e a la simple representación.

En el orden económico, se crearon mecanismos de regulación, nacionalizaciones o inversiones directas en empresas estatales, aun cuando la inserción a una economía internacional se basara fundamentalmente en productos primarios poco elaborados, a la vez e se dependía de la tecnología extranjera. Sin embargo, los gobiernos tenían poco interés, o baja capacidad en la política fiscal, para lograr una extracción de recursos que apoyara sus proyectos económicos. Esta debilidad política motivó el incremento de la deuda externa, lo cual obligó a los gobiernos, por un lado, a canalizar cada vez más recursos al pago de los compromisos con los organismos financieros internacionales y, por otro, a no poder aumentar el gasto social con la consecuente caída del nivel de vida de la mayoría de la población.

Algunos indicadores, como los que menciona Norman Hicks en la publicación del Sistema económico Latinoamericano (SELA), Desarrollo social y programa de ajuste, revelan que al finalizar la década de 1980, la llamada “década perdida”, América Latina pagó por el servicio de su deuda más del 4 por ciento del producto interno bruto, cuando entre 1985 y 1989 el crecimiento de de 1.5 por ciento. Para 1992, por concepto de intereses y utilidades pagó aproximadamente 30 mil millones de dólares, al tiempo que su deuda ascendía a 450 mil 875 millones de dólares ese mismo año.

En 1995, Salvador Arriola, secretario permanente del SELA, señaló que la deuda externa latinoamericana superaba los 530 mil millones de dólares (cifra que duplica los niveles de 1982, ruando estalló la crisis deudora), provocando una transferencia neta de recursos al exterior mayor los 35 mil millones de dólares. La salida de capital aumentó los índices de pobreza.

El Banco Mundial declaraba: “A principios de 1993, el 20 por ciento más pobre de la población de América Latina recibía apenas 4 por ciento del total del producto interno bruto (PIB), y el porcentaje de personas que vivía en situación de pobreza aumentó de 27 por ciento a 32 por ciento kl total de la población, en el periodo 1980-1989”.

A ello se agregaba la caída de los salarios mínimos y medios en la mayoría de las naciones latinoamericanas, que se encontraba entre 50 y 70 por ciento para los casos de México, Perú, Brasil, Venezuela en el periodo 1980-1990.

La dificultad de soportar la deuda externa, aunada a diversos factores domésticos, como la pérdida de eficacia y de legitimidad, desembocaron en la caída de los regímenes autoritarios. Los excesos de los cuerpos represivos generaron una revaloración de la democracia, como un concepto distintivo y antagónico de la experiencia política anterior. Sin embargo, en la práctica política, debido al interés por reinstaurar el sistema democrático en los países de América Latina, se planteó el problema adicional de distinguir entre lo que se suponía un mero cambio de régimen político y a efectiva democratización de las instituciones estatales, de los procedimientos competitivos y de DS mecanismos participativos.

La crisis política y económica afectó a los gobiernos latinoamericanos, pues las contradicciones alcanzaron tal nivel que ya no se pudo gobernar. El consumo de las clases medias y las políticas de bienestar social no sólo se frenaron, sino que se abatieron. Además, los capitales mediano y pequeño, el público y el social no sólo fueron integrados o privatizados, sino que se les obligó a contribuir a la concentración especulativa del gran capital. Países y pueblos enteros realizaron grandes diferencias de excedentes, que cubrían los déficits fiscales y armamentistas de las metrópolis, e incrementaron las tasas de acumulación de los grandes negocios. Como la reacción popular a esta política no sólo se limitaba a los grupos más explotados, sino que incluía a los sectores medios y los obreros organizados, la pérdida de los mediadores, la radicalización y la agresividad crecientes, ligados a la desesperación de los habitantes marginados urbanos, de los campesinos pobres, e las minorías indígenas, de los estudiantes e intelectuales, representaban una amenaza revolucionaria que los gobernantes de nuevo estilo enfrentaron mediante una preparación ideológica y militar rigurosamente programada.

Estados Unidos generó mecanismos de control que posibilitaron una continuidad de su hegemonía, tal como la “guerra de baja intensidad” (GBI), diseñada para satisfacer a la opinión pública estadounidense y que se aplicó en forma sistemática en América Central. Era una guerra no declarada y sin riesgos para los jóvenes norteamericanos, aunque sí para las poblaciones nativas que sufrieron los ataques. Se procuraba que no hubiera enfrentamientos directos prolongados de las fuerzas regulares estadounidenses, y que los conflictos de larga duración estuvieran a cargo de los nativos. Las fuerzas regulares de Estados Unidos sólo intervendrían y actuarían cuando fuera oportuno, en forma rápida —con radares, aviones, naves— y siempre que las tropas domésticas hubieran sentado las bases del triunfo.

Al terminar la década de 1980 las transformaciones operadas en el contexto internacional (el derrumbe del bloque socialista y la desintegración de la Unión Soviética) trajeron una nueva estrategia diplomática hacia América Latina: el 27 de junio de 1990 el presidente estadounidense George Bush lanzó la “Iniciativa de las Américas”, con la participación de muchos países latinoamericanos. Con ella se determinaba el final de la etapa militarista y el inicio de una nueva fase democrática, de respeto a los derechos humanos y de lucha contra la corrupción en todas las naciones del continente americano. Pese a las buenas intenciones, la realidad latinoamericana empezaría a chocar con tal iniciativa.

La guerra de baja intensidad:
La lucha del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional en El Salvador

Como Nicaragua, El Salvador mantuvo una trayectoria histórico-política de lucha nacional y de resistencia antiimperialista. Tal carácter lo representó Farabundo Martí (foto), fundador del Partido Comunista en 1925, quien luchó junto a Augusto Sandino en su resistencia contra la presencia norteamericana en Nicaragua y posteriormente en su país, donde fue encarcelado y fusilado.

Entre 1932 Y 1944 el general Maximiliano Hernández Martínez mantuvo una férrea dictadura. El 90 por ciento de la riqueza estaba en manos del solo 5 por ciento de la población; no había expectativas de democracia. Durante las décadas de 1960 y 1970 los monopolios se incrementaron. Se producía casi exclusivamente para el exterior y se agudizaba la explotación obrera. Los movimientos populares se organizaron contra la explotación masiva, la dependencia económica y el mal uso de los recursos naturales nacionalizados. Las tensiones sociales se acumulaban por el aumento del desempleo y el hambre, la escasa atención médica y la casi inexistente educación. Los cambios debían ser políticos y sociales para destruir al régimen opresivo.

El engaño en los procesos electorales generó manifestaciones estudiantiles que fueron disueltas con las armas. Campesinos y obreros eran desaparecidos, en tanto que se torturaba y asesinaba para buscar la “pacificación”. Las huelgas populares se multiplicaban. La Universidad era ocupada por el ejército y se cerraba. La situación en el campo empeoraba. Se perseguía a la Iglesia progresista. Entonces empezaron a surgir diferentes movimientos y fuerzas revolucionarias. La lucha guerrillera se hizo presente a través del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

El 28 de febrero de 1979 el pueblo se concentró en la Plaza de la Libertad para protestar por las elecciones fraudulentas. El gobierno respondió con una masacre. Se prohibieron los actos organizados a la vez que crecía la represión. En octubre se llevó a cabo un golpe contra Carlos Humberto Romero, quien ocupaba la presidencia desde 1977. Se reanudaron las luchas por el poder entre el Estado y los revolucionarios. Los ataques militares contra los salvadoreños eran cada vez más brutales. La Universidad fue allanada nuevamente con tanques, morteros y cañones; quemaron la biblioteca y, con ella, documentos valiosos. Diversos organismos internacionales condenaron la violación de los derechos humanos en El Salvador, en tanto que la Iglesia, encabezada por el arzobispo Óscar Arnulfo Romero, se comprometía abiertamente con el pueblo y con los inminentes cambios sociales. Por su parte, Estados Unidos apoyaba militar, política y económicamente al régimen.

El arzobispo Romero (foto) trató de levantar el ánimo y de suavizar el proceso político, oponiéndose a la violencia, a la intromisión norteamericana y a la barbarie del ejército; en un proceso de adaptación a las nuevas circunstancias históricas, la Iglesia se sentía amenazada por la oligarquía, el imperialismo y el descrédito de las masas populares. Romero estaba de acuerdo con la organización popular, porque la consideraba como la base para la dignidad humana. Se daba cuenta de la inutilidad de diálogo con el gobierno. Alertaba a los salvadoreños de un presupuesto de 20 millones de dólares, provenientes de Estados Unidos, para entrenar terroristas en tortura y guerra psicológica, para la construcción de pistas secretas y para sostener a las fuerzas armadas; además sabía de la existencia de una lista negra de 24 mil personas que el gobierno deseaba eliminar, tanto en territorio salvadoreña como en el exterior. Romero pedía el cese de la represión y fue asesinado el 24 de marzo de 1980, al oficiar una misa en la capilla del hospital de la Divina Providencia. El 30 de marzo, durante su sepelio, se reunió una inmensa multitud que reafirmó su decisión de luchar contra el gobierno. Los francotiradores actuaron; la multitud pretendía refugiarse en la catedral; luego, los cadáveres y heridos se amontonaban.

El pueblo aprendió la estrategia revolucionaria y siguió su lucha a pesar de la represión militar; de sus errores y aciertos aprendió el arte de la insurrección.

En la década de 1980 el FMLN tomó fuerza. El gobierno trató de establecer el diálogo y las negociaciones mientras la represión continuaba. En noviembre de 1987, la guerrilla desencadenó una fuerte ofensiva sobra la capital salvadoreña y los principales departamentos del país, que hizo tambalear el poder de las fuerzas armadas y del gobierno de Alfredo Cristiani.

En 1990 se reanudó el diálogo de paz con temas negociación como el futuro de las fuerzas armadas, los derechos humanos, los sistemas judicial y electoral, las reformas a la constitución, los problemas económicos y sociales, que fueron verificados por la ONU.

En enero de 1992, en el alcázar del Castillo de Chapultepec en la ciudad de México, se firmaron los acuerdos de paz, abriéndose así el proceso de reconciliación sobre la base de una nueva relación basada en la dignidad, la cooperación y la vida más conveniente para el pueblo salvadoreño.

El Neocolonialismo y el Tercer Mundo

La sociedad estadounidense en la decada del 20 EE.UU. La Ley Seca

COSTUMBRES Y FORMAS DE VIDA DE LA SOCIEDAD ESTADOUDINENSE

El “Ford T”  (ver Vida de Henry Ford)
Henry Ford se dio cuenta de que el principal mercado para el automóvil estaba en el campo. En aquella época, la mayor parte de los automóviles eran utilizados por los ricos para efectuar recorridos en las ciudades, pero eran inservibles fuera de ellas. Ford fabricó en 1909 el “modelo T”. Era un vehículo con ejes muy altos que permitía circular aun por donde no había caminos trazados.

Además, como se fabricaban piezas de recambio que podían comprarse en los almacenes de los pueblos o adquirirse por correo, no era necesaria la presencia de mecánicos especializados. Hacia 1927, Ford ya habla vendido 15 millones de unidades. El Ford T no sólo era utilizado los domingos; en la semana servía para transportar las cosechas al mercado. Realizaba muchas de las funciones del moderno tractor.

Un país sobre ruedas

La difusión del automóvil cambió la economía y las costumbres de aquella época. Gracias al automóvil, millones de personas pudieron alejarse de la congestión de las ciudades. Construyeron residencias en zonas suburbanas, rodeadas de jardines y, en lo posible, de árboles. Las nuevas viviendas tuvieron que ser equipadas con radio, aspiradora, heladera y otros modernos aparatos. La red de energía eléctrica y las carreteras tuvieron que extenderse entonces a las nuevas zonas urbanizadas.

Las nuevas carreteras impulsaron el desarrollo de nuevos negocios. A los costados de las rutas se instalaron desde puestos de venta de salchichas hasta billares y moteles. También se construyeron nuevos centros turísticos. La zona de Miami, por ejemplo, fue una creación del vehículo de motor.

El automóvil también cambió las costumbres de policías y delincuentes. No se organizaba el robo a mano armada de un banco sin tener garantizado un buen vehículo para la fuga.

Conflicto entre dos sistemas de valores

Durante la década de 1920, muchos jóvenes abandonaron las casas de sus padres en el campo, atraídos por las imágenes que la radio, la prensa y las películas de Hollywood divulgaban de la vida en la gran ciudad. La canción de moda en 1919 se llamaba “Cómo vas a retenerlos en las granjas ahora que han visto París?”. La población de las pequeñas ciudades y el campo se opuso a estas influencias fortaleciendo sus creencias en los antiguos valores, en Dios, la “americanidad” y la moralidad. Se organizaron campañas en contra de la “maldad del alcohol” o del uso del automóvil cerrado por considerarlos una invitación al pecado. La ciudad y la juventud rechazaban estos valores.

Adoptaban nuevas modas como la de la pollera más corta, el charleston y el consumo de ginebra. Las cuestiones sexuales eran tratadas con creciente libertad; se creía que la infidelidad ocasional en el matrimonio no traía graves consecuencias y que la experiencia prematrimonial enriquecía a las muchachas. Se discutían las ideas de Freud, que comenzaban a difundirse en esta época. El lenguaje también cambió. En las conversaciones se utilizaban palabras nuevas como “calorías”, “vitaminas”, “función” y “frustración”, por lo general sin saber exactamente lo que significaban. Los conflictos entre padres e hijos se agudizaron. Los jóvenes rechazaban la moral de los mayores.

La “ley seca” y los gángsters

En 1919, el gobierno del Partido Republicano intentó ganar el apoyo de los sectores conservadores del campo y los grupos feministas. Aprobó para ello una ley que prohibía el consumo de alcohol: la famosa “ley seca”. Si bien no se dejó de consumir alcohol, la amenaza de la ley empujó a los consumidores a beber en la clandestinidad. En las grandes ciudades, locales de mala reputación se pusieron de moda. También se extendió el uso de la botella de bolsillo (la petaca). Para muchos, el beber ilegalmente resultaba emocionante.

La “ley seca” favoreció la multiplicación de los gángsteres. Los propietarios de los bares semiclandestinos, de las cervecerías y destilerías, que no podían recurrir a la policía ni a los tribunales, eran obligados a aceptar su “protección”. En Chicago, la guerra entre gángsteres se volvió frecuente. Uno de los más poderosos fue Al Capone (foto). La violación a la “ley seca” se vio favorecida además, por la corrupción en el gobierno, muy extendida en esa época.

Policías y políticos obtenían beneficios personales con la prohibición. El congresista de Texas que redactó la ley fue arrestado al cabo de unas semanas por haber instalado una destilería en su rancho.

Finalmente, la depresión económica y el aumento de poder político de los grupos que representaban a las grandes ciudades terminaron con la “ley seca”. En 1933, cuando el Partido Demócrata ganó las elecciones, levantó la prohibición.

Voto femenino
La guerra y el desarrollo económico cambiaron la posición de la mujer en la sociedad estadounidense. En 1920, el Congreso aprobó el voto femenino. Los nuevos valores y costumbres le permitieron ocupar lugares que antes sólo estaban reservados a los hombres. En 1914, el número de mujeres con oficio o profesión era de dos millones; en 1930, ese número había ascendido a diez millones.

¿Que es la sociología?

Costumbres y forma de vida sociedad argentina decada 20 Historia

Costumbres y formas de vida de la sociedad argentina en la década de 1920

En esta época, se produjeron importantes transformaciones en las formas de vida de la sociedad argentina. Los cambios se debieron, entre otras cosas ¿la llegada de inmigrantes, la renovada prosperidad económica y la reducción de la jornada laboral. Además del domingo, algunos trabajadores pudieron descansar también el sábado por la tarde.

La mayor cantidad de tiempo libre del que dispusieron les permitió practicar deportes, asistir solos o con sus familias a bailes, conferencias y otros espectáculos. El desarrollo de los medios de transporte urbano, como los tranvías y los taxis-colectivos acercaba de los barrios al centro de las ciudades, facilitando la asistencia a los espectáculos teatrales, deportivos y cinematográficos que allí se desarrollaban. La población de los principales centros urbanos del país, en particular, la de Buenos Aires, fue la que más modificó sus costumbres.

El tango (Ver: Primeros Ídolos Argentinos)

En los primeros años del siglo XX, la milonga y el tango se convirtieron en’ la música preferida de los sectores populares urbanos. Por todos lados’ surgieron, lugares donde, al compás de su ritmo, los jóvenes bailaban el tango-canción y el fonógrafo permitieron a los cantantes alcanzar una gran popularidad. Los cantantes y compositores más famosos eran Enrique Delfino, Enrique Santos Discépolo y Carlos Gardel.

El nuevo rol de la mujer

En muchas familias pertenecientes a los sectores populares y medios, la madre pudo dedicarse exclusivamente a las tareas del hogar. Sus hijas, en cambio, prefirieron realizar otras actividades, fuera de la casa. Se empleaban en tiendas y oficinas. Muchas comenzaron a estudiar para ser maestras. Las jóvenes disfrutaban, además, de nuevos espacios de recreación y sociabilidad. Acompañadas por algún familiar, generalmente su madre, asistían a bailes y funciones de teatro que organizaban los clubes deportivos y otras asociaciones barriales.

sociedad argentina en la decada del 20

El fútbol

Los hombres comenzaron a destinar gran parte del tiempo libre a los deportes. El fútbol, introducido por los ingleses, se transformó pronto en una pasión. A principios de este siglo se fundaron los que hoy son los grandes clubes de la Argentina: River Plate, Boca Juniors, Independiente, Racing, San Lorenzo y Huracán. Pero también en esos años y en las décadas siguientes, chicos y muchachos fundaron una innumerable cantidad de clubes. Se juntaban en las esquinas, jugaban en los terrenos baldíos y se las ingeniaban para conseguir la pelota y las camisetas. Con el tiempo, conseguían los fondos para construir la sede social y deportiva.

Equipo de San Lorenzo en sus Inicios

El fútbol en Ingeniero White, puerto de la ciudad de Bahía Blanca

“Acá empezaron el asunto los marineros ingleses en los baldíos cercanos al puerto de Buenos Aires  (..) El foot-ball, que viajaba en tren, llega así a Rosario, a Tucumán, a Bahía Blanca. En nuestra ciudad fue Mr. Harding Green uno de los pioneros del juego que practicaban los planteles directivos de los ferrocarriles Sud y Pacífico. Pacific Ath/etic Railway Club, Pacífico ahora, se inició en el fútbol con su fundación en 1896.”

“Uno de los acordeones que animaba las noches de las cantinas whitenses fue uno de los mejores futbolistas que dio el fútbol de la provincia de Buenos Aires, Aníbal Troncoso, el “Melón” Troncoso. Y tocaba el acordeón. Porque Melón tocaba… era un bohemio, tocaba el acordeón y el piano. Y como jugador de fútbol fue… Era un Maradona, ¿eh? ¿Viste lo que es Maradona? Melón era un Maradona, no te vas a creer.. Había muchos Maradona en aquel/os tiempos… No es como ahora que hay uno solo.”

Luis Carbonara

“White era un gran potrero. Los cracks salían de todos lados. Se jugaba cuadra contra cuadra, o barrio contra barrio. (..) todos [los jugadores] trabajaban al margen del juego. (..) los entrenamientos no eran como los de ahora. “Nosotros veníamos y corríamos dos o tres vueltas a la cancha y después nos jugábamos un partidito de fútbol Tampoco existían los DT sino los delegados, quienes llevaban los carnets de los muchachos de la cuarta o la quinta para probar su edad y en primera acompañaban al equipo como una suerte de secreta ríos.”

“Y le robábamos una media a la pobre vieja (…) Y este… le metíamos papel, y trapo, y hacíamos una pelota (…) La atábamos bien y jugábamos un partido en la calle. (…) Claro, una pelota costaba mucho, qué miércoles! no se podía comprar (..) El que tenía una pelota era para el día domingo solamente, que iba a jugar”

“En la década del 20 empieza la época del ‘amateurismo marrón’. Con Libonatti comienza la venta de jugadores argentinos a Italia. Uruguay y Boca hacen maravillas por Europa, donde se empieza a hablar del fútbol rioplantense: dribling, bicicleta, marianella, palomita… (..) En 1930 perdemos la final del mundial con Uruguay y también la democracia. Comienza, además, el profesionalismo. El dinero empieza a decidir Los clubes grandes compran jugadores del interio, del extranjero…

Información extraída de la hoja informativa El Puerto, año 3, No. 5, set. 1994 y de la Revista El Puerto, año 4. No. 7. abril de 1995, edición del Museo del Puerto, Subsecretaría de Cultura, Municiipalidad de Bahía Blanca.
Fuente Consultada: Sociedad Espacio y Cultura -Siglo XX- Editorial kapelusz

¿Que es la sociología?

Politica Economica Externa De Estados Unidos Proteccionismo Comercial de EE.UU.

El Nivel del Comercio Internacional
Las exportaciones siempre han desempeñado un papel importante en varios segmentos de la vida económica estadounidense, sobre todo en el agrícola. El papel de las importaciones ha sido relativamente menor, hasta 1974 en que la situación cambió.

dolares en estados unidos

Las inversiones de los EUA en el exterior no fueron un factor crítico sino hasta años recientes. En 1914, antigua fecha límite para los datos en este renglón, la inversión privada a largo plazo (directa) de los EUA en el exterior ascendió a 3.500 millones de dólares. En 1930, la cifra había subido a 15 200 millones. Sin embargo, disminuyó en los años 30. Para 1946 volvió a subir 12.300 millones. En el decenio de 1946 a 1955 se duplicó la inversión a largo plazo en el exterior. La inversión directa crecía entonces con rapidez, de suerte que para fines de 1978 llegó a los 168 100 millones de dólares.

No fue sino hasta principios de 1970 cuando el ingreso procedente de las inversiones en el exterior empezó a ser mayor que el flujo anual de inversión en el extranjero. En 1974, el ingreso fue de 18 000 millones de dólares, mientras que la salida de capital ascendió a 4500 millones, según el Informe Económico Internacional del Presidente, marzo de 1975.

Durante más de un decenio, los dirigentes de muchas naciones se han alarmado pues creen factible que las empresas estadounidenses lleguen a dominar las economías de sus respectivos países. Por ejemplo, las empresas norteamericanas controlaban en 1967 al 45 por ciento de las operaciones de manufactura en el Canadá.

En consecuencia, este país promulgó leyes para impedir que los Estados Unidos siguieran absorbiendo compañías canadienses y fundaron la Corporación para el Desarrollo Canadiense, la cual estaba autorizada a comprar las compañías estadounidenses y de otras naciones que realizaran sus operaciones en el Canadá. En fecha más reciente han presentado quejas similares algunos estadounidenses que se alarman por el nivel de la inversión que en los EUA realizan japoneses, europeos occidentales, compañías e individuos pertenecientes a países ricos en petróleo.

Reseña de la economía de los Estados Unidos
Servicio informativo cultural de los Estados Unidos

Proteccionismo Comercial de Estados Unidos Politica Economica Externa

Históricamente, los Estados Unidos han tenido un fuerte impulso hacia el proteccionismo económico (la práctica de emplear aranceles o cuotas para limitar la importación de productos extranjeros a fin de proteger la industria nacional). Esta política se originó en los albores de la historia del país. Resultó factible por el aislamiento geográfico; fue necesario porque la nueva industria necesitaba alcanzar una magnitud que le permitiera hacer economías de escala y porque el hacer frente a la competencia del exterior no le habría permitido crecer.

dolares en fajos

Antes de los 30, el gobierno de los Estados Unidos participé poco, en forma sostenida, en la política económica internacional. El famoso Arancel Smoot-Hawley de 1930 fue el remate de la tradición proteccionista. Pero desde entonces la política estadounidense ha tendido continuamente hacia una perspectiva mundial compartida, aunque hasta hace poco los EUA solían hacer caso omiso del mundo al determinar su propia política económica nacional.

El país se sintió libre de proceder así porque sus recursos, la magnitud de su mercado y su tecnología ayudaron a crear una autosuficiencia muy considerable (o lo que los economistas llaman autarquía).

Durante los años 60 y 70, los Estados Unidos se inclinaron notoriamente hacia un comercio más libre. Se han mencionado al menos cuatro razones en apoyo de esa política: (1) Sin comercio internacional, los Estados Unidos tendrían que prescindir de productos como té, café y plátano; el empleo nacional de metales como acero, aluminio y uranio tendría que reducirse, y el consumo de petróleo habría de disminuir a la mitad.(2) Algunos artículos pueden obtenerse a menor precio en otras partes del mundo donde los costos de la mano de obra son más bajos o las condiciones naturales permiten que su producción sea más barata.

Era preciso permitir que los consumidores estadounidenses se beneficiaran con esos menores precios. (3) El país obtiene productos de mejor calidad a través del libre comercio porque algunas naciones se especializan en elaborar determinados productos con habilidad y excelencia. (4) El país no puede disfrutar la prosperidad que proviene de la venta de sus productos en el exterior a menos que acceda a importar artículos de los países a quienes vende.

Los EUA exportan productos tales como aviones, computadoras y maquinaria, además de productos agrícolas como cereales y algodón. A mediados de los setenta, por ejemplo, el país exportó cada año cerca del 40% de su producción algodonera.

Fuente: Geografía – América y Antártida

Planificación Economica en Latinoamerica Post Primera Guerra Mundial

La planificación en América Latina
También a nuestros países, sobre todo bajo el influjo de la revolución rusa y sus realizaciones, llegaron las ideas del socialismo y la planificación económica. Durante la Segunda Guerra Mundial y en seguida de finalizada la misma, por la distensión de los lazos de dependencia ocasionada por el enfrentamiento bélico entre las potencias imperialistas y sus dificultades en la posterior reconstrucción, las economías de los países latinoamericanos conocieron un cierto progreso, mas sin mayores modificaciones en la base de sus relaciones de producción.

Para esta época también comenzaron a ser ampliamente conocidos algunos postulados de la planificación económica y se dieron a conocer programas similares a los elaborados en las economías capitalistas avanzadas. Sin embargo, al mantenerse las bases del atraso y la dependencia, estos programas mostraron pronto su poca viabilidad práctica, al menos como instrumentos que permitieran el efectivo “despegue” de nuestras economías.

Recompuesto el sistema mundial capitalista y dada la endeblez del desarrollo de las economías de los países de América Latina, éstos volvieron más o menos rápidamente al radio de influencie del imperialismo, reconstituyéndose la dependencia fundamentalmente en base a una más activa participación del capital monopolista internacional en la industria abastecedora del mercado interno de los distintos países.

Al mismo tiempo, al incidir este proceso sobre la estructura del Estado de nuestros países, los programas de desarrollo y las inversiones e incentivos del Estado, que son lo principal de los mismos, se orientaron cada vez más a favorecer al proceso capitalista dependiente, en función de los intereses de las burguesías monopolistas y terratenientes nativas y de los monopolios internacionales.

Este proceso, iniciado en algunos países durante la crisis de los años treinta, se conoce como de sustitución de importaciones. Ya entonces, el liberalismo de tipo tradicional había sido abandonado por las clases dominantes nativas, recurriéndose a la protección de ciertas industrias por la imposibilidad de efectuar todas las importaciones que hasta entonces se habían realizado. La protección en igualdad de condiciones, dada la ventaja comparativa que tenían las empresas extranjeras en cuanto al conocimiento y disposición de las técnicas modernas, permitió a estas últimas “radicarse” con relativa facilidad, copando los mercados desde adentro y apoderándose de gran parte de los recursos internos.

El período de guerra y el inmediatamente posterior permitieron un cierto afianzamiento de los capitales internos, pero el mantenimiento de las bases de las estructuras de atraso y dependencia (fundamentalmente, el latifundio en el campo y el control monopolista en la industria) fue decisivo para mantener a nuestras economías en los carriles anteriores.

A medida que crecía el endeudamiento externo, que el desarrollo capitalista dependiente estimulaba, comenzó a hacerse cada vez más decisivo el estrangulamiento por falta de divisas y cada vez más los “planes” tuvieron que adaptarse a los requerimientos de los organismos financieros internacionales. Comenzó entonces a ponerse mayor énfasis en la estabilidad que en el desarrollo, tratando de mantener la renta terrateniente y las ganancias monopolistas a través del contenimiento de los salarios y el aumento de la productividad del trabajo.

La “planificación” se orientó en este sentido, asignándosele al estado el papel de determinar la política de ingresos, de apoyar, mediante créditos y exenciones impositivas a ciertas ramas de la industria, y de realizar las necesarias inversiones de infraestructura. Pero las difíciles condiciones económico-sociales que genera este proceso ni siquiera han permitido cumplir este papel a los respectivos estados.

Globalmente, podemos decir que la planificación en los distintos países latinoamericanos no escapa a las generales de la ley del conjunto de los países dependientes, aunque comparando a los de Asia y África, las condiciones de atraso no parezcan tan catastróficas. En general, en los países de Latinoamérica, al igual que en los demás países dependientes, se mantienen las bases de las relaciones de atraso y dependencia que hacen imposible que la programación de tipo capitalista pueda mostrar aún resultados medianamente satisfactorios. Porque ésta tiene lugar sobre esas bases que implican un gran retraso en la agricultura y en la industria y un permanente drenaje de recursos al exterior, que aumenta su endeudamiento y su inestabilidad económico-financiera.

Esto se refleja en la incapacidad del estado burgués-terrateniente de nuestros países para poder llevar adelante las inversiones “programadas” así como en el aumento de su endeudamiento interno y externo. Actualmente, la única excepción a esta regla en Latinoamérica, la constituye Cuba, cuyo pueblo luego de destruir el poder de su estado burgués-terrateniente y reemplazarlo por uno de carácter revolucionario, expropió a los terratenientes y grandes empresas monopolistas y comenzó la construcción del socialismo, utilizando la planificación como instrumento rector de la actividad económica.

La transformación de las relaciones de producción preexistente, semejante a la producida en los demás países que comenzaron la edificación socialista, liberó las fuerzas productivas internas, permitiendo su avance a través de las-iniciativas y la participación de grandes masas, lo que ha asegurado un desarrollo también exitoso de la planificación.

cuadro sintesis planes economicos

Fuente Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo tomo N° Las Economías Planificadas

Planificacion Economica Sovietica Planes Quinquenales en Rusia

Planificación Económica Soviética Planes Quinquenales en Rusia

INTRODUCCIÓN: Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, y con mayor énfasis en los últimos años, la idea e incluso la práctica de la planificación económica se esparció hasta los lugares más remotos del planeta. Si bien no existe uniformidad en cuanto a lo que ella significa y a sus implicancias y alcances, todo el mundo acepta hoy en día la necesidad de algún tipo de planificación en materia económica.

La aceptación de la planificación económica significa un cambio fundamentad respecto a la idea que se tiene acerca del funcionamiento de las leyes económicas. Recurrir a ella implica dudar del buen funcionamiento de dichas leyes y de que se puedan obtener a través de ellas ciertos objetivos humanos trascendentes. Es, también, reconocer que se trata de leyes sociales, no naturales, y por tanto modificables por la acción social concertada.

Es decir, aceptar que la actividad económica, como actividad humano-social orientada hacia determinados fines, pueda perder su carácter azaroso o aleatorio y permitir una adecuación conciente de los medios o recursos físicos y humanos, de sus relaciones internas y de sus interrelaciones, en función de determinados fines sociales.

Lo que implica una transformación radical de las relaciones entre tos hombres con el objeto de la producción, así como también de las relaciones jurídico-políticas en que se sustentan, para adecuar los medios a los fines sociales, o sea, para hacer efectiva la acción conciente de los hombres sobre el funcionamiento de la economía.

PLANES QUINQUENALES RUSOS ANTES DE LA GUERRA MUNDIAL

cuadro de planes quinquenales rusos

LA PLANIFICACIÓN: La posibilidad de la planificación económica, como producto de una acción social concertada que regule de manera conciente el funcionamiento de la economía en una sociedad determinada, se basa en el extraordinario desarrollo del conocimiento humano en su actividad productiva, es decir, en las grandes conquistas científico-técnicas de nuestra época. Su necesidad surge del hecho de que el aprovechamiento de semejante potencial técnico y humano sólo es posible a escalas gigantescas y en función de las necesidades de grandes conjuntos sociales. Lo que implica, para su utilización racional, la necesidad de que las decisiones económicas sean tomadas por el conjunto ‘de la sociedad organizada, con objetivos también definidos a dicho nivel.

Entonces, el importante grado de desarrollo de las fuerzas sociales productivas, o sea, la capacidad social para manejar la naturaleza y extraer de ella todos los frutos posibles (capacidad que es producto del conocimiento social acumulado por la humanidad en su desarrollo y que encuentra su mejor expresión en el extraordinario avance de los instrumentos de trabajo) requiere el ordenamiento de las relaciones sociales de producción, de la cooperación y división del trabajo, permitiendo así su utilización plena y, en consecuencia, su avance.

Este ordenamiento solo puede darse a nivel de la sociedad en su conjunto, con la participación consciente y concertada de todos sus miembros. Y aquí es donde la planificación económica, definida como decimos arriba, entra a jugar su papel.

Para que la planificación económica pueda ser tal, o sea, para que lo programado por la sociedad en su conjunto pueda cumplirse en realidad, debe tener ésta capacidad de decisión en lo que respecta a la utilización de la naturaleza y el desarrollo científico-técnico acumulado. Lo que implica que el dominio de lo fundamental de la tierra y de los medios de producción pertenezca al conjunto de la sociedad, y que ésta pueda ejercer efectivamente dicho dominio.

Stalin

Stalin , líder ruso post guerra mundial

Planificación y marxismo
Originariamente, las ideas de la planificación económica se relacionan con el pensamiento marxista. El análisis de Carlos Marx sobre la economía capitalista muestra la contradicción creciente entre el carácter progresivamente social de la producción y el carácter privado de la propiedad de la tierra y de los medios de producción, lo que determina el carácter privado de las decisiones económicas y de la apropiación del producto social.

De la profundización de esta contradicción inherente-al sistema capitalista surge la necesidad y la posibilidad de una nueva sociedad en la que al carácter progresivamente social de la producción se corresponda el carácter social de la propiedad de lo fundamental de la tierra y de los medios de producción. Lo que permite la toma colectiva de las decisiones económicas y la apropiación
colectiva del producto social.

Esta sería la característica fundamental de la llamada sociedad comunista, la que, según Marx y sus continuadores, reconoce un primer estadio donde los sectores explotados y oprimidos por el capitalismo ejercen su dictadura, utilizando una forma particular de Estado (el llamado estado de la dictadura del proletariado, que tiene su primer antecedente en la Comuna de París, en 1871). A través del manejo de dicho estado, el proletariado orientaría el desarrollo de la sociedad hacia el comunismo, que implica la supresión de todas las clases y por consiguiente del propio estado como órgano de poder y coacción. A ese primer estadio o sociedad de transición, se lo llama socialismo.

La organización económica de la nueva sociedad en cuyo período de transición irán desapareciendo las leyes que rigen el funcionamiento de la economía capitalista (las llamadas leyes de mercado que reconocen como motor fundamental la búsqueda de máximo beneficio por cada una de las empresas capitalistas), encuentra en la planificación el instrumento principal que determina su funcionamiento, en cuanto lo fundamental de la tierra y de los medios de producción pasan a ser propiedad del conjunto de la sociedad y las decisiones económicas deben ser tomadas por la misma.

La expropiación de los terratenientes y de los grandes capitalistas es el primer acto de la revolución social que postula el marxismo, así como la creación de un fuerte sector estatal en las industrias claves para el progreso económico, que sean base para el desarrollo de la planificación. El ejercicio del poder estatal por las clases explotadas y oprimidas por el capitalismo es requisito para que dicho sector estatal y la propia planificación económica se orienten hacia el objetivo fundamental de la humanidad: el reino de la libertad. Derrotada la Comuna de París, como forma particular de estado de la dictadura del proletariado y sus aliados, que hubiera permitido concretar el tránsito de la sociedad francesa hacia formas superiores de organización social, las formulaciones del marxismo respecto a las mismas siguieron circunscriptas al campo teórico.

Recién en 1917, con el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia, se instaura el primer estado de la dictadura de las clases oprimidas por el capitalismo, dirigido por el proletariado. El nuevo poder, basado en consejos (soviets) de obreros, campesinos y soldados, constituye un gobierno integrado mayoritariamente por miembros de la que hasta hacía poco se conocía como fracción bolchevique de la social-democracia rusa, y que se conformaría como Partido Comunista Ruso, bajo la dirección de Lenin.

Los bolcheviques, que asumieron poco después íntegramente el gobierno, concertaron una paz precaria con Alemania; procuraron entonces orientar el proceso interno hacia la construcción de la sociedad sin clases de acuerdo a la concepción marxista, afrontando la guerra civil y la agresión de las potencias imperialistas, que centraron todos sus esfuerzos en tratar de restaurar un gobierno burgués en Rusia.

La planificación en Rusia: los planes quinquenales
Recién 10 años después del triunfo de la revolución bolchevique, la sociedad rusa pone en marcha un sistema de planificación que abarca al conjunto de la economía nacional. Anteriormente, y a partir de la nacionalización de los resortes fundamentales de la economía, el Estado se encargó solamente del desarrollo de algunas industrias modernas y de la expansión de ciertos sectores (como electricidad y comunicaciones) imprescindibles incluso para la reconstitución de la economía a los niveles de preguerra. Pero es recién en 1928 cuando se pone en marcha el Primer Plan Quinquenal, con metas sumamente ambiciosas en cuanto al desarrollo industrial y al avance de la producción agraria.

En 1926-27 culminó el período de reconstrucción, restaurándose la producción a los niveles de preguerra. Se puso entonces en el orden del día de la política económica soviética el problema de la ampliación del equipo de capital de la industria por nueva construcción. En diciembre de 1925, el XIV Congreso del Partido había resuelto la industrialización del país, incluyendo el desarrollo independiente de la industria pesada como base de dicha futura construcción.

A fines del año siguiente, la XV Conferencia del Partido amplió esa resolución, estableciendo que el mayor esfuerzo inmediato se dirigiría hacia la ampliación de los medios de producción y “la reconstrucción de toda la economía sobre las bases técnicas más elevadas”. A principios de 1926, año de las primeras “cifras de control” en la economía soviética, el Gosplan (la Comisión Estatal de Planificación) había sido encargado de preparar el Primer Plan Quinquenal. Se eligió el período de 5 años para la duración del Plan, teniendo en cuenta que ese era el tiempo necesario, en las condiciones de la Rusia de entonces, para sentar las bases de la construcción de la industria moderna, lo que permitiría realizar más adelante los proyectos más ambiciosos.

Algún intento se hizo por proyectar por un período más largo, pero esto quedó descartado dada su carencia de valor práctico en las condiciones en que trabajaban los planificadores soviéticos. El primer borrador, cubriendo el período 1926-30, fue sometido a discusión en los congresos de trabajadores de planificación realizados en distintas partes del país en marzo de 1926. En marzo del año siguiente un nuevo borrador, producto de la revisión del anterior, fue sometido a discusión en un segundo congreso de dichos trabajadores. Durante ese año y el siguiente, el proyecto fue materia de animadas discusiones por todo el país y, después de sucesivas modificaciones y reelaboraciones, emergió finalmente el Primer Plan Quinquenal en su forma definitiva, cubriendo el período 1928-32.

Las dificultades en la aplicación del Primer Plan fueron muy grandes y nevaría páginas el relatarlas. Este plan, concebido como un esqueleto a ser rellenado con tos programas sectoriales, no contó con una acción ajustada de los diferentes cuerpos económicos, lo que hubiera sido necesario para una mayor precisión cuantitativa y un mayor equilibrio entre las necesidades de las distintas ramas de la economía.

Asimismo, y aunque la alta tasa de inversión prevista no implicaba una reducción del consumo (al contrario, se preveía un crecimiento del mismo en un 75 % en términos reales), la caída en los precios agrícolas en el mercado internacional ocasionada por la crisis de 1929 (lo que implicó la necesidad de exportar mayores volúmenes para poder importar lo planeado ya que la única forma de adquisición de equipos modernos que tenía entonces Rusia era a través de la venta de cereales) y la matanza de ganado vacuno ocasionada al forzarse la colectivización del agro (concebida como forma de aumentar rápidamente la oferta de cereales e impedir el boicot de los campesinos ricos —kulaks—), trajo serios problemas de abastecimiento, sobre todo en carne y productos lácteos.

La invasión del Japón a Manchuria y el conocimiento de sus planes de expansión por el Este, hicieron necesario el mantenimiento de los planes de industrialización acelerada a pesar de las dificultades en el consumo de la población e incluso forzaron el cumplimiento de los objetivos de la industria pesada antes del tiempo previsto: “el plan quinquenal en cuatro años” fue el slogan del momento, superándose ampliamente los objetivos en este campo en desmedro de los objetivos de las industrias de bienes de consumo.

En la elaboración del Segundo Plan Quinquenal, que cubre el período 1932-37, pudieron ser aprovechadas las experiencias concretas del Primer Plan, corrigiendo sus errores y mejorando sus previsiones. Se puso mayor atención en el mejoramiento cualitativo del trabajo de las granjas colectivas y de las nuevas plantas e industrias puestas recientemente en funcionamiento, estableciéndose objetivos más modestos que en el Primer Plan en lo que se refiere al aumento de la productividad del trabajo y a la reducción de los costos.

Se mantuvieron como prioritarios la alta tasa de inversión y el énfasis en la industria pesada, aunque se previo la disminución de la participación de las inversiones en el total del producto (de 24 % en el último año del Primer Plan, a 19,5 % al final del Segundo). También el monto de inversiones dedicado a la industria de bienes de consumo fue incrementando, proporcionalmente, mucho más que el dedicado a las industrias de bienes de producción. El éxito previo en la construcción de la industria de máquinas-herramientas, permitía ahora abastecer de equipos a la industria liviana. Una vez superadas las dificultades del año 1932, el avance del Segundo Plan fue mucho más apacible que el del Primero.

Las dificultades especiales y los errores que habían caracterizado al anterior, y que habían hecho de los tres primeros años de la década un período de constreñimiento y sacrificio, quedaban ahora atrás. En particular, el abastecimiento de alimentos a las ciudades, que había sido el principal cuello de botella y puesto en peligro el cumplimiento de todo el plan, dejó de ser causa de ansiedad. La batalla de la colectivización agraria había sido ganada, y el énfasis se dirigía ahora a la consolidación y mejoramiento del sistema. Para 1935, el abastecimiento de alimentos a las ciudades había mejorado de tal forma que el racionamiento pudo ser levantado.

Sin embargo, los nubarrones de guerra volvieron a oscurecer el horizonte. El entronizamiento de Hitler en Alemania después de 1933 significó una amenaza muy inmediata. Nuevamente, algunos objetivos de las industrias de bienes de consumo, al igual que algunos proyectos de desarrollo ferroviario, especialmente los de electrificación de las líneas suburbanas, tuvieron que ser sacrificados para trasladar recursos a las industrias de armamentos. Asimismo, se tuvo que dar a la industria pesada un énfasis mayor que el previsto.

En la preparación, y más aún en la ejecución, del Tercer Plan Quinquenal lo dominante fue el peligro de guerra. Se inició en 1938, el “año de Munich”, y dos años antes de su finalización se produjo la invasión sin aviso de Hitler. El mayor énfasis del Plan fue puesto en la defensa: mejoramiento de los transportes, metales no ferrosos y aceros especiales e industria química.

Performance de la URSS
No obstante las dificultades propias de un proceso del industrialización acelerada en un país sumamente atrasado y prácticamente cercado por un sistema enemigo, el mismo dio muestras de una gran vitalidad. La clase obrera y el pueblo ruso hicieron verdaderos milagros: primero, la reconstrucción de una economía devastada por la Primera Guerra Mundial, la guerra civil posterior y la agresión externa; y luego, a partir de 1926-27, una vez que la economía fue reconstituida y estuvo ya en pleno funcionamiento, la construcción a pasos gigantescos de una economía industrial moderna.

Una idea de Ja magnitud de los logres obtenidos, nos la da el hecho de que, en diez años (1928-39), la renta nacional fue cuadriplicada, poniéndose a la altura, en relación a su desarrollo industrial, con la de los gigantes de Europa. Mientras la economía capitalista se hallaba envuelta en la crisis de los años treinta, crisis no resuelta y cuyas contradicciones llevarían a una segunda conflagración mundial, la acción colectiva de la población soviética, con metas y actividades planificadas en función de las mismas, permitía el avance sostenido de la economía socialista en una sexta parte del planeta. La Segunda Guerra Mundial, desde la invasión alemana a partir de 1941, convirtió gran parte de su territorio en escenario de la lucha; destruiría así muchas de las conquistas logradas en el período precedente.

A pesar de esto, cinco años después de finalizada la guerra, en 1950, la economía soviética no sólo se había reconstruido sino que además, su producción industrial prácticamente se había duplicado en relación a 1940, sobrepasando a todos los
gigantes industriales de Europa y quedando segunda, después de Estados Unidos.

Resulta interesante comparar los logros de la Unión Soviética en relación con Estados Unidos, ya que éste es el país capitalista más avanzado. Después de la crisis de comienzo de los años treinta, y a pesar de las aspirinas keynesianas (la política del New Deal), la economía norteamericana apenas había recuperado el nivel de 1929; conoce una gran expansión en el quinquenio siguiente (1939-44), como consecuencia de la organización de la economía con métodos de economía de guerra, sin sufrir directamente las devastaciones del conflicto bélico.

Es así que mientras la tasa de crecimiento del producto industrial en el período 1929-39 había sido del 0,0 % anual (es decir, que el nivel de producción industrial en 1939, apenas llegó a ser igual al alcanzado en 1929), en el período 1939-44 alcanzó un 16,6 % anual. Con posterioridad, liberalizada en gran medida la economía, aunque con una importante industria de guerra fomentada desde el Estado y un gran mercado en el exterior, sobre todo por las necesidades de la reconstrucción europea, la industria norteamericana siguió creciendo en el período 1946-57 a una tasa promedio del 4,3 % anual.

Comparativamente, la Unión Soviética había aumentado su producción industrial eh la década de los años treinta más de 6 veces (con índice 100 en 1928, había pasado a 646 en 1940). Después de la caída sufrida durante (a guerra, por la devastación a que fue sometida al ser escenario del conflicto, duplica prácticamente el nivel de 1940 en 1950, volviendo a duplicar este último para 1955.

En total, en todo el período que va desde 1928 a 1955, incluyendo las variaciones de Ja guerra, la tasa de crecimiento anual promedio de la producción industrial fue de 9,8 %. Para el mismo período, la tasa de crecimiento promedio anual de la industria en los Estados Unidos fue del 2,9 %.

PARA SABER MAS….
LOS PLANES QUINQUENALES Y LA CRUELDAD DEL RÉGIMEN DE STALIN:
LOS PROCESOS Y LA LIQUIDACIÓN DE LOS «VIEJOS BOLCHEVIQUES»
El caso figura entre los más misteriosos, y Krutchev, en su célebre informe, hace alusión a él. Todos los jefes de la policía que intervinieron en la instrucción y en las investigaciones, no tardaron en desaparecer.

¿Estaba Stalin al corriente del plan? ¿Permitió que se llevara a cabo, con el fin de tener un pretexto para una represión en masa? Sin embargo, la situación general iba mejorando, pero, de todos modos, se desencadenó el terror: en Leningrado, millares de «asesinos de Kirov» fueron deportados, por trenes enteros.

Zinoviev y Kamenev, acusados de complicidad, fueron condenados a trabajos forzados, después de haber sido obligados a admitir una «responsabilidad moral». Zdanov fue encargado de tener a raya a Leningrado, la ciudad anticonformista que siempre había estado más abierta a Occidente. Por otra parte, el Congreso de los Soviets decidía, en 1935, preparar la «Constitución más democrática del mundo». Antiguos oposicionistas, como Bujarin y Radek, tomaron parte en él. Después de la alarma, el régimen parecía suavizarse de nuevo. Ante el peligro hitleriano, Stalin se había acercado a Occidente con el pacto franco-soviético.

El Ejército Rojo se reorganizó con los antiguos cuadros y la vieja disciplina. El segundo plan quinquenal prestaba especial atención a la elevación del nivel de vida, «a una vida mejor y más alegre». El movimiento de los trabajadores selectos, los stajanovistas, desarrollaba la mística de la producción. En 1936, se desencadenó una nueva oleada de terror, a continuación de los célebres procesos de Moscú, dirigidos por el fiscal Vichinsky.

En agosto de 1936, los «dieciséis», entre ellos Zinoviev, Kamenev y Smirnov. En enero de 1937, los «diecisiete»: Piatakov, Radek, etcétera. En junio de 1937, el mariscal Tujachevski y los grandes generales soviéticos. En 1938, los «veintiuno», entre ellos Rykov, Bujarin, Rakovsky y Yagoda, antiguo jefe de la G. P. U.

Las acusaciones eran fantásticas: traición, espionaje, sabotaje, asesinato de dirigentes, complicidad con Hitler, colaboración con los servicios secretos ingleses y japoneses. Todos los acusados confesaban —a veces, no sin ciertas tímidas reticencias—, y Vichinsky terminaba sus requesitorias, jalonadas de las más siniestras injurias, con esta frase: «Matad a esos perros rabiosos».

Hoy se sabe por qué procedimientos fueron arrancadas aquellas confesiones, pero muchos detalles siguen ignorados. El terror culminó en 1938, con Ye-jov, que fue suprimido, poco después, y reemplazado por Beria.

El terror no se detuvo en los jefes —casi todos fusilados—, sino que se propagó, en cadena, a todos los escalones del ejército, del partido y de la administración. Por millones se cuentan las ejecuciones y las deportaciones, y no fueron respetados ni los comunistas extranjeros. Hoy, sólo los dirigentes del ejército han sido oficialmente rehabilitados, con un cierto número de responsables políticos. Pero la historia carece aún de muchos documentos esenciales, para que el problema quede verdaderamente aclarado.

LA URSS EN VÍSPERAS DE LA GUERRA
Mientras la Yejovchina acababa de liquidar a la vieja guardia bolchevique y aterrorizaba a una buena parte de los rusos (raraseran las familias que no habían sido alcanzadas, de cerca o de lejos), el segundo plan quinquenal consolidaba el poder económico del país, a pesar de un enorme desconcierto (ingenieros y técnicos detenidos o deportados, funcionarios amedrentados que trataban de respetar las «normas» del plan a toda costa, más preocupados por la cantidad que por la calidad).

En diez años, la URSS había cubierto la primera etapa de su revolución industrial. Hablando de la revolución industrial inglesa, Marx dijo que se había hecho «en la sangre y en el barro», a causa de la explotación obrera, de la miseria, del alcoholismo, etc. Stalin aceleró aquella revolución «en la sangre y en el barro», y la industria pesada, realizada apresuradamente, permitió a la URSS salvarse del desastre en 1941-1942 y recobrarse, de una manera muy espectacular, en los años que siguierona la guerra. No podemos discutir aquí si no se habrían conseguido mejores resultados con métodos menos crueles, o si, de acuerdo con todo su pasado, la URSS estaba condenada a formas de tiranía asiática.

El escritor soviético Ilya Ehrenburg cuenta que Stalin, discutiendo con el director Eisens-tein, que preparaba su filme «Iván el Terrible», le dijo, a propósito de Pedro el Grande, el modernizador de Rusia: «Pedrito (Petruchka) no hizo caer bastantes cabezas». No es éste, ciertamente, un reproche que se le pueda hacer a Stalin.

Lo más extraño es que el ejército soportara aquellas «purgas», en las que perecieron las tres cuartas partes de sus Estados Mayores (en 1941, en el momento del fulgurante avance alemán, se sacó de los campos de concentración a generales como Rokossovsky), y que los cuadros dirigentes las soportasen, física y moralmente, cuando, según la propia confesión de Krutchev, el 70 por 100 de los delegados al «Congreso de los Vencedores» (como se había llamado al Congreso del Partido Comunista de 1934) había sido víctima de una insensata y ciega represión.

Por otra parte, ocultando los asesinatos y los sufrimientos, una fachada, a veces real (las fábricas, las presas, las ciudades nuevas, la mecanización de la agricultura, etc., y a veces falsa (las «libertades democráticas totales» de la Constitución de 1936), ofrecía al mundo una brillante imagen de la URSS, y convencía a millones de hombres, sometidos a una intensa propaganda, de que el comunismo soviético había logrado construir una sociedad admirable, en la que el individuo («El hombre es nuestro capital más precioso», había dicho Stalin) crecía en la libertad y en la abundancia.

Bibliografía Consultada: Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo tomo N° Las Economías Planificadas

El Regimen de Stalin en el peridodo entre guerras (1918-1939)

Stalin Sucede a Lenin
Inicio del Régimen de Stalin en Rusia

En 1924, cuando Vladimir Lenin sucumbió a su última apoplejía, se habían formado dos bandos. Por un lado estaba el triunvirato de altos cargos del partido: Joseph Stalin, Lev Kamenev y Grigory Zinoviev. Contra ellos, León Trotski, jefe del Ejército Rojo, considerado en general como el heredero filosófico de Lenin. En la balanza se hallaban el futuro del partido, el Estado soviético y 145 millones de soviéticos.

Trotski, paralizado por su idealismo, no tenía ninguna oportunidad frente a sus rivales del triunvirato. Los contrincantes, sobre todo Stalin, se colocaron hábilmente a la cabeza del culto a Lenin que se extendió tras la muerte del líder. (Nada hacía pensar que sus últimos escritos, suprimidos por Stalin, advertían contra las ambiciones dictatoriales). En el funeral, Stalin estaba en todo, prodigando elogios y prometiendo lealtad. Mientas, Trotski estaba muy lejos, recibiendo tratamiento médico. En cualquier caso, la cuestión estaba clara: Trotski quedaba fuera de circulación. Sus primeros escritos antibolcheviques, que eran de la época en que estuvo del lado de los mencheviques, se utilizaron para presentarle como un hereje antileninista.

En 1925 Trotski fue depuesto de su cargo. Poco después, Kamenev y Zinoviev se dieron cuenta de que no estaban incluidos en los planes secretos de Stalin. Fue un trago amargo ya que lo consideraban inferior a ellos, intelectual y doctrinalmente. Habiendo prescindido de Trotski, el único rival viable de Stalin, no tenían nada que hacer ante las intrigas del dictador.

Los dos fueron expulsados del comité central del partido. Reticentes y algo desesperados, se unieron a Trotski; maniobrando desde adentro del partido, Stalin no encontró impedimentos para desacreditar la alianza haciéndola parecer una unión de descontentos, desilusionados y nada patriotas. Trotski, que todavía soñaba con una revolución mundial, fue desterrado para siempre en 1929.

A Kamenev y a Zinoviev se les permitió languidecer dentro del país pero fuera del círculo de poder de Stalin hasta que en 1936 fueron juzgados por traición y ejecutados. El partido pertenecía a Stalin. Su culto empezó a sustituir al de Lenin. (Puedes ver abajo una síntesis de su gobierno)

En 1924, la Revolución Rusa sufrió una gran pérdida: la muerte de su líder, Vladimir IIich Lenin. Pronto, en la URSS, se desató una complicada lucha entre los que aspiraban a sucederlo en el poder. José Stalin, secretario general del Partido Comunista, logró imponerse. Desde entonces, se adueñó de todo el poder y lo ejerció en forma absoluta hasta su muerte, ocurrida en 1953.

La URSS no sufrió las consecuencias de la crisis mundial de 1929, ya que por razones políticas se encontraba prácticamente aislada del comercio internacional. Aún así, debía superar profundas dificultades económicas, originadas por la guerra y por el atraso económico del ex Imperio Ruso.

A fines de la década del 20, Stalin adoptó enérgicas medidas económicas para permitir la rápida expansión de la industria pesada. Necesitaba producir gran cantidad de acero, maquinarias, ferrocarriles y armas para construir un sistema efectivo de defensa contra la agresión de las potencias capitalistas occidentales.

Pero los recursos necesarios para el desarrollo de la industria, sólo podrían lograrse con un aumento de las exportaciones agrícolas. Para ello había que terminar con las pequeñas explotaciones campesinas, organizar el trabajo en gran escala y mecanizar las tareas agrícolas. Stalin puso en marcha esa reorganización de la producción. Estableció la colectivización forzosa: los campesinos fueron obligados a unir su trabajo y sus parcelas formando grandes cooperativas colectivas. En 1936, fueron colectivizadas el 96% de las explotaciones campesinas y en 1940, la producción de granos superó en un 80% la registrada en 1913. Fue la mayor revolución agraria de la historia de la humanidad.

La transformación en el campo favoreció el desarrollo de la industria pesada. Grandes cantidades de capital y mano de obra fueron destinadas a la electrificación masiva, a la explotación de nuevas minas de carbón, mineral de hierro y yacimientos de petróleo, a la instalación de ferrocarriles y, especialmente, a la fabricación de armamentos. No obstante, se sacrificó la producción de bienes de consumo.

El Estado soviético controló tanto la actividad agrícola como la industrial. Nada fue dejado al azar o al “libre juego de la oferta y la demanda”. da la economía se planificó. Para ello, elaboró planes quinquenales fijándose se exigentes metas a cumplir.

En poco tiempo, esta transformación tuvo como resultado un éxito e nómico notable y la formación de un poderoso ejército. Pero sus costos, sufrimiento y vidas humanas, fueron enormes. Para cumplir con las metas establecidas en los planes quinquenales, el Estado empleó métodos violen que generaron grandes resistencias en distintos sectores. A menudo. los campesinos preferían matar animales y quemar cosechas antes que permitir colectivización forzosa. El Estado respondía arrestando y deportando a los rebeldes a campos de trabajo forzado o bien optaba por fusilarlos.

En las ciudades, los obreros fueron sometidos a exigentes regímenes de trabajo. Además, la mayor parte de la población vivía en viviendas primo vas, en condiciones miserables. Dado que todo el esfuerzo se dedicaba al desarrollo de la industria pesada, se sufría una crónica escasez de bienes consumo de primera necesidad, como ropa, frazadas y utensilios doméstico Hacia mediados de los años 30, la situación de los trabajadores soviéticos empezó a mejorar. Desde entonces, comenzaron a gozar de nuevos servicio como los de educación, salud y vacaciones pagas.

En la Unión Soviética, no sólo la economía era rigurosamente planificación da desde el Estado, también estaban controladas las actividades políticas, sociales y culturales.

Stalin disponía de todo el poder y lo ejercía en forma absoluta. Ello generando un fuerte rechazo aun dentro del partido. Stalin respondió organizando purgas de opositores. Millones de funcionarios, miembros del partido y personas comunes fueron arrestados, torturados y obligados a confesar toda clase de crímenes de los que en su mayoría eran inocentes. Se organizaban juicios simulados en los que invariablemente eran encontrados culpables y sentenciados a muerte o recluidos en campos de trabajo. Algunos historiadores calculan que hasta 1938 el número de víctimas del stalinismo ascendía a ocho millones. Entre ellas se encontraban los “viejos bolcheviques”, dirigentes de la revolución de octubre de 1917, y muchos de los mejores intelectuales y hombres de la cultura. Se trataba de pérdidas muy graves para un país en el que la clase educada era aún reducida.

Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933. Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases.

Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores. Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks. Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”. En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia.

Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa. Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.

Sintesís Gobierno de Stalin:

Muerto en enero de 1924, Lenin fue sucedido por José Stalin. Este inició estudios en un seminario religioso pero lo expulsaron por su mala conducta. Tenía 17 años y se dedicó a actividades subversivas, progresando rápidamente hasta alcanzar al cargo de Secretario General: el más alto del Partido.

En ese momento chocó con Trotsky, empeñado en iniciar inmediatamente la Revolución Mundial. Lo expulsó del Partido Comunista y dos años después del país. Trotsky fue a radicarse en México, donde lo asesinaron agentes stalinistas en 1940.

Stalin consolidó el régimen dictatorial, transfiriendo la exclusividad del poder al Partido Comunista (único permitido). En 1938 comenzó a regir una nueva Constitución que establecía las estructuras del Gobierno.

El Legislativo era ejercido por organismos (soviets) locales con representantes en el Consejo Supremo de la Unión Soviética. Lo componían dos Cámaras, el Consejo de la Unión para asuntos internos y el Consejo de las Nacionalidades, de carácter federal. En los períodos de cese de sus actividades asumía el mando el “Presidium”, comisión de treinta y siete miembros con capacidad de promulgar decretos, declarar la guerra y anular disposiciones de funcionarios administrativos no ajustadas a las leyes .

También fueron creados los “Comisarios del Pueblo”, igualmente designados por el Consejo Supremo. Eran en realidad ministros, con el título de Jefes de Departamento: Guerra, Relaciones Exteriores, Ferrocarriles, Industria Pesada, Industria Ligera; su número aumentó después.

En su carácter de Primer Ministro, Stalin era Presidente del Consejo Supremo y del Presidium; también detentaba la Jefatura del Partido comunista. Estos cargos los mantuvo hasta su muerte, en 1953. Toda oposición fue rigurosamente eliminada. Más de nueve millones de personas sufrieron cárcel y deportación a lejanas regiones de Siberia.

Emprendió la industrialización en gran escala. Para ello modificó el ideal comunista de la sociedad: estableció los depósitos bancarios particulares y la diversidad de salarios que, de uniformes, fueron graduados según la capacidad y la responsabilidad del empleado. Se abandonó el “amor libre”, con leyes reglamentando el matrimonio y el divorcio. El ejército fue reorganizado, provisto de nuevo armamento y reconocido como factor indispensable de la independencia nacional. Para obtener tecnología, mejoró las relaciones con el extranjero, en particular con Gran Bretaña y Francia; en 1934, Rusia ingresó en la “Liga de las Naciones”.

Stalin fue sucedido, a su muerte en 1953, por una junta de gobierno de cinco   miembros.   Predominó   Nikita
Kruschev,  quien  quedó como único jefe del Estado desde 1958.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidentes Volumen B Jackson J. Spielvogel
Atlas de la Historia del Mundo
Hicieron La Historia Volumen 2 Larousse

Primera Guerra Mundial: Causas, desarrollo y consecuencias Fin de

Primera Guerra Mundial:Causas, Desarrollo y Consecuencias

La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una “guerra total” sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en ese conflicto naciones situadas en otros continentes.

Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero.

Sin embargo, hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la “Gran Guerra” y no sería hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato

Índice de Temas Tratados:
Introducción:
Que fue la Primera Guerra Mundial
Causas de la Primera Guerra Mundial
Características de la Primera Guerra Mundial
Personajes Importantes
Consecuencias de la Primera Guerra Mundial
Conclusiones

Introducción:  La formación de alianzas

El dominio sobre las áreas coloniales provocó conflictos entre las potencias que se resolvían a través de acuerdos diplomáticos, o bien de guerras que se mantenían dentro de un mareo estrictamente local. Además, las alianzas que se formaban duraban poco y los países cambiaban de bando frecuentemente, según las circunstancias.

Sin embargo, las reglas de juego de la diplomacia internacional fueron variando poco a poco. A medida que crecían las necesidades de expansión de las grandes potencias industriales, las confrontaciones se fueron haciendo incontrolables.

Por un lado, era difícil resolver los conflictos en un escenario que se había ampliado. Los enfrentamientos ya no sólo podían presentarse en Europa sino también en África, China o el Medio Oriente. Además, había nuevos competidores y eran muy agresivos. Estados Unidos y Japón se habían convertido en grandes potencias que se disputaban el dominio del área del Pacífico. Alemania aparecía pujante y poderosa, pero insatisfecha por haber llegado tarde al reparto colonial.

Sus intereses expansionistas en China y África del Sur chocaban con el dominio que los ingleses habían establecido en esas zonas. Justamente, las posiciones irreconciliables entre Alemania e Inglaterra fueron las que generaron un sistema de alianzas permanentes que puso en peligro la paz mundial. Por un lado, se formó la Triple Alianza, que en realidad fue sólo una alianza entre Alemania y Austria-Hungría, pues Italia, el tercer integrante, no tardó en apartarse. Por otro, Francia, el Imperio ruso y Gran Bretaña se unieron en la Triple Entente.

La política interna y los nacionalismos

La situación fue tomándose aún más explosiva a raíz de los conflictos internos que atravesaban muchas de las grandes potencias. Rusia estaba amenazada por una revolución social, el Imperio austro-húngaro se desgarraba en luchas entre nacionalidades que ya no podían ser controladas por el gobierno; en el Estado alemán los enfrentamientos políticos paralizaban la política exterior. Los gobiernos parlamentarios, como los de Gran Bretaña y Francia, debían hacer frente a los reclamos de los trabajadores y los sectores medios que demandaban mayores derechos políticos y mejores condiciones de vida.

Muchos gobiernos trataron de resolver estas crisis sociales y políticas llamando a todos los sectores a dejar de lado sus diferencias y a unirse detrás de los superiores intereses nacionales. Fomentaron un sentimiento patriótico

La escuela y el servicio militar obligatorio les sirvieron para estimular los sentimientos nacionalistas a través de ceremonias diarias, como el izamiento de la bandera. Con el mismo objetivo se establecieron nuevas fiestas nacionales, como la que conmemora la Revolución Francesa, recordada los 14 de julio en Francia.

La prensa también jugó un papel importante en todo este proceso exagerando las cualidades de la nación y ridiculizando o disminuyendo las de los pueblos extranjeros.

Pero había otro nacionalismo, el de los pueblos dominados por naciones extranjeras y que luchaban por su autonomía. Tal el caso de los Balcanes, considerado el polvorín de Europa.

La mayor parte del territorio de los Balcanes estaba dominada por los imperios turco y austro-húngaro. A principios del siglo XX, los Balcanes constituían una de las zonas más explosivas de Europa. En ella chocaban distintos intereses. Los serbios querían construir un Estado yugoslavo que reuniera a todos los eslavos de la región. Para ello, debían apropiarse de territorios que estaban en poder de los imperios austro-húngaro y turco. El imperio ruso, alejado del Extremo Oriente tras su derrota ante los japoneses en 1901. 1905, estaba interesado en extender sus dominios hasta el Mediterráneo. Para lograrlo, prometió su ayuda a los serbios.

Alemania, Francia e Inglaterra deseaban apropiarse del territorio que en la zona ocupaba el imperio turco para dominar un punto estratégico: el estrecho de los Dardanelos, puerta esencial para la comunicación entre el Mediterráneo y Asia central.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

En los Balcanes confluían todos los odios, las rivalidades y las insatisfacciones que se habían ido acumulando durante las últimas décadas. Era por lo tanto previsible que una crisis en la región pudiera provocar el estallido de una guerra generalizada. El acontecimiento fatal tuvo lugar en Sarajevo, el 28 de junio de 1914.

Francisco Femando, heredero del trono de Austria-Hungría, y su esposa fueron asesinados por un estudiante nacionalista serbio. Austria-Hungría quiso aprovechar el atentado para aniquilar a Serbia y le declaró la guerra. Rusia respondió movilizando sus tropas en defensa de los serbios. Inmediatamente el sistema le alianzas —la Triple Entente y la Triple Alianza— se puso en funcionamiento. El 5 de agosto de 1914 comenzaba la Primera Guerra Mundial.

Una vez declarada la guerra, una oleada de patriotismo se extendió por todos los países involucrados. En Berlín, París y Londres, los hombres acudieron fervorosos para matar o morir defendiendo la bandera de su nación. Pensaban regresar para Navidad con el orgullo de la victoria conseguida. Pero muchos no volvieron. Los que regresaron, después de cuatro largos años de penurias, enfermedades y muerte, quedaron para siempre marcados por los recuerdos de una experiencia terrible.

QUE FUE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL:

El 3 de agosto de 1914 era ya un hecho la primera guerra mundial, el ministro británico de asuntos exteriores Edward Grey se hallaba frente a su ventana de su despacho y veía sobre Londres el crepúsculo, entonces pronunció unas palabras que se han hecho famosa: “En toda Europa se apagan ahora las luces: puede suceder que jamás volvamos a verlas encendidas”.

Su predicción se cumplió, la guerra que entonces empezaba significó la muerte de la vieja Europa, el final de los viejos tiempos el desmoronamiento definitivo de una concepción del mundo. Esta guerra, que tendría que haber puesto fin a las guerras, dio origen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guerras. El conflicto fue provocado en Sarajevo, el 28 de junio de 1914 cuando el heredero del trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando cayó víctima de un terrorista servio. Pero como es natural, las causas de la guerra eran más profundas, consistían fundamentalmente en 3 antagonismos:

1.- Entre Alemania y Francia, en forma de una enemistad reactivada por la derrota francesa de 1871, y la pérdida de Alsacia-Lorena.

2.- Entre Alemania e Inglaterra, competencia en el terreno de la industria de la política colonial y del rearme maruno.

3.- Entre Austria-Hungría y Rusia, por el dominio de los Balcanes.

El conflicto militar que comenzó como un enfrentamiento localizado en el Imperio Austro-Húngaro y Serbia el 28 de julio de 1914; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; Finalmente, pasó a ser una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Veintiocho de ellas, denominadas aliadas o potencias asociadas y entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata del inicio de las hostilidades entre Austria-Hungría y Serbia fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, heredero del trono austro-húngaro, cometido en Sarajevo el 28 de junio de 1914 por Gavrilo Princip, un nacionalista serbio.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALNo obstante, las causas profundas del conflicto remiten a la historia europea del siglo XIX, concretamente a las tendencias económicas y políticas que imperaron en Europa desde 1871, año en el que fue fundado el II Imperio Alemán, y este Estado emergió como una gran potencia.

Entre 1914 y 1918 se desarrolló en Europa la mayor conflagración hasta entonces conocida. Motivada por conflictos imperialistas entre las potencias europeas, la “gran guerra”, como se denominó originalmente a la primera guerra mundial, implicó a toda la población de los estados contendientes, así como a la de sus colonias respectivas.

Se puede decir entonces que el origen de la primera contienda mundial debe buscarse en la existencia de dos grandes bloques antagónicos: la Triple Alianza (Alemania, Imperio austro-húngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia), aunque su causa inmediata fue el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria el 28 de junio de 1914.

Viena, que consideraba con recelo el engrandecimiento de Servia, se apresuró a culparla del magnicidio y exigió satisfacciones como preámbulo de su declaración de guerra el 28 de julio. Rusia, erigida en campeona de los países eslavos frente a Austria, proclamó la movilización general, mientras Alemania, que había dado seguridades a su aliada para una ayuda total en caso de conflicto con Rusia, envió un ultimátum a este país, y otro a Francia como advertencia y más tarde la declaración de guerra a ambos países.

Por su parte, Inglaterra, que vacilaba en comprometerse con sus aliados, reaccionó al exigir Alemania a Bélgica paso libre para sus tropas.

Se ha dicho con frecuencia que la muerte del archiduque Francisco Fernando y de su esposa Sofía en Sarajevo, la capital de Bosnia, el 28 de junio de 1914, por los disparos del activista serbio Gavrilo Princip, fue el detonante de la I Guerra Mundial. Lo que ha dado lugar a una leyenda de intencionalidad o provocación por parte de los serbios. La verdad es que un examen superficial de la cuestión aporta algunos indicios en tal sentido: Princip, de diecinueve años, nacionalidad serbia y origen bosnio, era miembro de un movimiento nacionalista clandestino, Miada Bosnia o la Joven Bosnia. La pis tola utilizada en el magnicidio le fue facilitada por el grupo terrorista serbio denominado la Mano Negra, cuyo lema era  «Unidad o muerte». Estaba compuesto por oficiales jóvenes del ejército serbio, imbuí dos de ideas radicales y dispuestos a lograr la unificación de los serbios residentes en los imperios austríaco y otomano con los de la misma Serbia. Los austriacos creyeron que las autoridades serbias habían sido instigadoras del complot y recabaron el apoyo y anuencia de sus aliados los alemanes para actuar contra Serbia. Transcurrido poco menos de un mes, el 23 de julio enviaron a Belgrado un ultimátum redactado en términos ofensivos, y ante el previsible rechazo, declararon la guerra el 28 de julio. De este modo, se puso en marcha la secuencia de acontecimientos que condujo al estallido de la I Guerra Mundial, pero hoy se duda de la verdadera intención de Serbia para iniciar el conflicto.

EL PLAN SCHLIEFFEN

Los alemanes contaban con deshacerse enseguida de Francia y dirigir luego susCAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL golpes contra Rusia. Su confianza se basaba en el Plan Schlieffen para rodear el poderoso sistema francés de fortificaciones. El plan preveía que el ala derecha, que concentraba el grueso de las fuerzas alemanas, efectuara un avance arrollador a través de Bélgica, mientras el ala izquierda, mucho menos potente, incitaría al enemigo al ataque. Al pasar los franceses a la ofensiva contra el ala izquierda, harían funcionar el dispositivo como una puerta giratoria: cuanto más presionara, con tanta mayor violencia giraría el ala derecha a la zaga. Sin embargo, el plan fracasó, los frentes llegaron a estabilizarse y las trincheras se extendieron desde la frontera suiza hasta el canal de la Mancha. En febrero de 1916, el alemán Falkenhayn desencadenó un violento ataque contra Verdún, que ocasionó una verdadera carnicería en ambos ejércitos y no se tradujo en éxito alguno para los atacantes.

FRENTE ORIENTAL E INTERVENCIÓN ESTADOUNIDENSE.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Entretanto, en el otro extremo de Europa se iba despejando la incógnita. A despecho de la pérdida de Galitzia por los austríacos, del revés alemán en Gummbinnen (agosto 1914) y del avance ruso por Prusia Oriental, Hindenburg y su jefe de Estado Mayor, Erich Ludendorff (foto), lograron aplastar a las fuerzas del zar en Tannenberg (26-30 agosto). En 1917 Berlín reanudó la guerra submarina total, lo que acarrearía la entrada de Estados Unidos en la contienda (6 abril 1917).

Los alemanes desencadenaron el 21 de marzo de 1918 una serie de embestidas que rompieron varias veces el frente aliado en San Quintín, Lys y el Aisne; pero, pese a tan brillantes resultados, se produjo el agotamiento de las energías germanas. El 3 de octubre, el príncipe Max de Baden, canciller del Reich, pedía a Wilson un armisticio inmediato. El 29 capitulaba Austria y el 31 Turquía, mientras Alemania firmaría la paz y su derrota en Versalles (28 julio 1919).

En el transcurso de la I Guerra Mundial fueron famosas, por su encarnizamiento y su valor estratégico, las batallas de: Arrás, Artois, Cambrai, Caporetto, Jutlandia, Marne, Somme, Tannenberg, Verdún e Yprès.

Fueron muchos los enfrentamientos que se dieron en el transcurso de los cuatro años que duró la primera guerra mundial, un desarrollo cronológico de la misma podrá observarse en anexos.

ANTECEDENTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Fueron varias los enfrentamientos que sirvieron de preludio a la primera guerra mundial, entre ellos se pueden mencionar:

1.-La guerra franco-prusiana:

En 1870 Francia fue vencida por el ejército prusiano, disciplinado y bien armado, mandado por Moltke. Se completó la unidad de Alemania y los príncipes de muchos Estados reconocieron como emperador a Guillermo. La derrota y las pérdidas territoriales colocaron a Francia en situación tirante con Alemania.

2.-La liga de los tres emperadores:

La máxima ambición del canciller de hierro alemán Bismarck, era mantener aislada a Francia. Se vio realizada en 1873 mediante la Liga de los Tres Emperadores: el de Alemania, el estado más fuerte del continente.

3.- La Triple Alianza:

En los Balcanes, el enfrentamiento de los intereses rusos y austríacos condujo en 1878 a la disolución de la Liga de los Tres Emperadores. En 1879 la alianza entre Alemania y Austria-Hungría se hizo más fuerte y en 1882 se amplió con Italia. En 1887 Alemania y Rusia firmaron un tratado mediante el cual estrecharon sus relaciones.

4.- La Triple Entente:

El nuevo emperador de Alemania Guillermo II destituyó a Bismarck y no renovó el tratado con Rusia, lo que aprovechó Francia que estaba aislada para aliarse con Rusia en 1894. En 1904 se alió también con Inglaterra. Poco después se aliaron también Inglaterra y Rusia, con lo que en 1907 quedó terminada la Triple Entente. El cerco de Alemania era ya un hecho.

5.- Las primeras descargas:

El camino hacia la catástrofe de 1914 pasó por Marruecos y los Balcanes. En el Marruecos francés intentaron hacerse valer los intereses comerciales alemanes, la consecuencia entre otras, fue la crisis de Agadir de 1911. La debilidad de Turquía llevó a sus amigos a la ruina.

LAS DECLARACIONES DE GUERRA

Austria declaró la guerra a Serbia el 28 de julio, ya fuera porque creía que Rusia no llegaría a unirse a Serbia o porque estaba dispuesta a correr el riesgo de un conflicto europeo general con tal de poner fin al movimiento nacionalista serbio. Rusia respondió movilizándose contra Austria. Alemania advirtió a Rusia de que si persistía en su actitud le declararía la guerra, y consiguió que Austria accediera a discutir con Rusia una posible modificación del ultimátum enviado a los serbios.

No obstante, Alemania insistió en que los rusos retiraran sus tropas inmediatamente. Rusia se negó a hacerlo y Alemania le declaró la guerra el 1 de agosto.

Los franceses comenzaron la movilización de sus fuerzas ese mismo día; las tropas alemanas cruzaron la frontera de Luxemburgo el 2 de agosto y Alemania declaró la guerra a Francia el 3 de agosto. El día anterior, el gobierno alemán había informado al gobierno belga de su intención de marchar sobre Francia cruzando Bélgica, a fin de evitar que los franceses utilizaran esta ruta para atacar Alemania. Las autoridades belgas se negaron a permitir el paso por su territorio de las tropas alemanas y recurrieron a los países firmantes del Tratado de 1839 —en el que se garantizaba la neutralidad de Bélgica en el caso de un conflicto en el que estuvieran implicados Gran Bretaña, Francia y Alemania— para que se cumpliera lo establecido en dicho acuerdo. Gran Bretaña, uno de los países signatarios del Tratado de 1839, envió un ultimátum a Alemania el 4 de agosto en el que se exigía que se respetara la neutralidad de Bélgica; Alemania rechazó la petición y el gobierno británico le declaró la guerra ese mismo día.

Italia permaneció neutral hasta el 23 de mayo de 1915, cuando rompió su pacto con la Triple Alianza para satisfacer sus aspiraciones territoriales y declaró la guerra a Austria-Hungría. La unidad de los aliados se fortaleció en septiembre de 1914 a través del Pacto de Londres, firmado por Francia, Gran Bretaña y Rusia. A medida que avanzaba la contienda, fueron sumándose al conflicto países como el Imperio otomano, Japón, Estados Unidos y otras naciones del continente americano. Japón, que había firmado una alianza con Gran Bretaña en 1902, declaró la guerra a Alemania el 23 de agosto de 1914, y el 6 de abril de 1917 lo hizo Estados Unidos.

CAUSAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue, como ya sé mencionó, el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo Serbia, el 28 de Junio de 1914.

Los verdaderos factores que desencadenaron la I Guerra Mundial fueron el intenso espíritu nacionalista que se extendió por Europa a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, la rivalidad económica y política entre las distintas naciones y el proceso de militarización y de vertiginosa carrera armamentística que caracterizó a la sociedad internacional durante el último tercio del siglo XIX, a partir de la creación de dos sistemas de alianzas enfrentadas.

El nacionalismo Ver Nacionalismo

La Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas habían difundido por la mayor parte del continente europeo el concepto de democracia, extendiéndose así la idea de que las poblaciones que compartían un origen étnico, una lengua y unos mismos ideales políticos tenían derecho a formar estados independientes. Sin embargo, el principio de la autodeterminación nacional fue totalmente ignorado por las fuerzas dinásticas y reaccionarias que decidieron el destino de los asuntos europeos en el Congreso de Viena (1815). Muchos de los pueblos que deseaban su autonomía quedaron sometidos a dinastías locales o a otras naciones. Por ejemplo, los estados alemanes, integrados en la Confederación Germánica, quedaron divididos en numerosos ducados, principados y reinos de acuerdo con los términos del Congreso de Viena; Italia también fue repartida en varias unidades políticas, algunas de las cuales estaban bajo control extranjero; los belgas flamencos y franceses de los Países Bajos austriacos quedaron supeditados al dominio holandés por decisión del Congreso.

Las revoluciones y los fuertes movimientos nacionalistas del siglo XIX consiguieron anular gran parte de las imposiciones reaccionarias acordadas en Viena. Bélgica obtuvo la independencia de los Países Bajos en 1830; la unificación de Italia fue culminada a cabo en 1861, y la de Alemania en 1871. Sin embargo, los conflictos nacionalistas seguían sin resolverse en otras áreas de Europa a comienzos del siglo XX, lo que provocó tensiones en las regiones implicadas y entre diversas naciones europeas. Una de las más importantes corrientes nacionalistas, el paneslavismo, desempeñó un papel fundamental en los acontecimientos que precedieron a la guerra.

El imperialismo: Ver Imperialismo

El espíritu nacionalista también se puso de manifiesto en el terreno económico. La Revolución Industrial, iniciada en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, en Francia a comienzos del XIX y en Alemania a partir de 1870, provocó un gran incremento de productos manufacturados, por lo que estos países se vieron obligados a buscar nuevos mercados en el exterior. El área en la que se desarrolló principalmente la política europea de expansión económica fue África, donde los respectivos intereses coloniales entraron en conflicto con cierta frecuencia. La rivalidad económica por el dominio del territorio africano entre Francia, Alemania y Gran Bretaña estuvo a punto, desde 1898 hasta 1914, de provocar una guerra en Europa en varias ocasiones.

La expansión militar:

Como consecuencia de estas tensiones, las naciones europeas adoptaron medidas tanto en política interior como exterior entre 1871 y 1914 que, a su vez, aumentaron el peligro de un conflicto; mantuvieron numerosos ejércitos permanentes, que ampliaban constantemente mediante reclutamientos realizados en tiempo de paz, y construyeron naves de mayor tamaño. Gran Bretaña, influida por el desarrollo de la Armada alemana, que se inició en 1900, y por el curso de la Guerra Ruso-Japonesa, modernizó su flota bajo la dirección del almirante sir John Fisher. El conflicto bélico que tuvo lugar entre Rusia y Japón había demostrado la eficacia del armamento naval de largo alcance. Los avances en otras áreas de la tecnología y organización militar estimularon la constitución de estados mayores capaces de elaborar planes de movilización y ataque muy precisos, integrados a menudo en programas que no podían anularse una vez iniciados.

Los dirigentes de todos los países tomaron conciencia de que los crecientes gastos de armamento desembocarían con el tiempo en quiebras nacionales o en una guerra; por este motivo, se intentó favorecer el desarme mundial en varias ocasiones, especialmente en las Conferencias de La Haya de 1899 y 1907. Sin embargo, la rivalidad internacional había llegado a tal punto que no fue posible alcanzar ningún acuerdo efectivo para decidir el desarme internacional.

De forma paralela al proceso armamentístico, los Estados europeos establecieron alianzas con otras potencias para no quedar aisladas en el caso de que estallara una guerra. Esta actitud generó un fenómeno que, en sí mismo, incrementó enormemente las posibilidades de un conflicto generalizado: el alineamiento de las grandes potencias europeas en dos alianzas militares hostiles, la Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, y la Triple Entente, integrada por Gran Bretaña, Francia y Rusia. Los propios cambios que se produjeron en el seno de estas asociaciones contribuyeron a crear una atmósfera de crisis latente, por la cual el periodo fue denominado ‘Paz Armada

Las causas de la Primera Guerra Mundial se pueden resumir de la forma siguiente:

Rivalidades territoriales y nacionalismos:

  • Alemania intenta borrar la cultura francesa en Alsacia y Lorena. Se forma la “Liga para la defensa de Alsacia y Lorena”
  • Caos en los Balcanes.
  • Fronteras entre Grecia y Albania.
  • Los alemanes arman al ejército turco en los estrechos. Los rusos ven muy mal esto.

Rivalidades económicas:

  • Alemania tenía un gran crecimiento.
  • Muchos países compraban productos alemanes.
  • La razón de su crecimiento es que ofrecen mejores créditos que Inglaterra lo que origina una mayor rivalidad.

Rivalidades psicológicas o político-diplomáticas:

  • Alemania tenía en 1913 850 mil hombres en pie de guerra.
  • Austria 160 mil hombres.
  • Francia aumenta el servicio militar.
  • Rusia dos millones de soldados, pero mal armados.
  • Inglaterra no tenía un ejército terrestre muy grande. Se aprovechaban de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban. Pero tenían un impresionante poder naval.
  • Todos los ejércitos suponen muchos gastos a los países. Los gobiernos tienen que ir engañando a su población, les dicen que la guerra está a punto, que hay que estar preparado. Hacen un llamamiento patriótico.

CARACTERÍSTICAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

Los principales elementos que caracterizaron la I guerra mundial fueron:

Se creía que la guerra duraría unas semanas, pero duró cuatro años, tres meses y catorce días.

Fueron muchas las personas que participaron en esta guerra, por ejemplo Alemania contaba con 1.913.850 mil hombres en pié de guerra, aproximadamente. Austria con 160 mil hombres. Rusia con 2.000.000 de soldados. Inglaterra no contaba con un ejército terrestre grande, se aprovechaba de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban, pero contaba con un impresionante poder naval.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALEl 28 de junio de 1914 el príncipe heredero de Austria-Hungría y su esposa fueron asesinados, en su visita a Sarajevo capital de Bosnia, por un estudiante servio, Gavrilo Princip. Los promotores del atentado habían sido los nacionalistas servios. Austria-Hungría presenta a Servia UN ultimátum que no podía aceptarse. Estalló pues, la guerra en una semana, “la semana negra”, del 28 de julio al 4 de agosto, todas las grandes potencias, menos Italia, se vieron arrastradas a ella.

La I Guerra Mundial se caracterizó por las grandes matanzas que hubo, por un incidente en los Balcanes surgió un devastador incencio mundial. En el oeste los frentes se fijaron en una inhumana guerra de trincheras. Las llanuras de Flandes fueron arrasadas por un inintrerrumpido fuego de artillería y se convirtieron en un infierno de fango, minas, alambradas y cortinas de gas. Ataque tras ataque se intentaba, por ambas partes, romper el frente del enemigo. Se produjeron cuantiosas pérdidas de vidas humanas.

Ya antes de la Primera Guerra Mundial había aparecido importantes armas por ejemplo, el fusil de repetición, las ametralladoras, etc.

Los ejércitos iniciaron la guerra con la idea básica de la supremacía de la ofensiva, que cambiaron a lo largo del desarrrollo de los acontecimientos. El empleo de la ametralladora terminó con la caballería, su eficacia en la defensa hizo fracasar los ataques masivos y originó el nacimiento de la sección y del pelotón. La guerra de trincheras introdujo el uso del mortero, el carro de combate dio inicio a la guerra acorazada, la artillería multiplicó calibres, aumentó alcances y mejoró métodos de corrección. En 1915 empezaron a emplearse gases asfixiantes con la toma de las ciudades belgas, se dio inicio a la guerra biológica y química, la fortificación de campaña se perfeccionó y favoreció el auge de la guerra de trincheras, el transporte motorizado se generalizó y la aviación de guerra libró batallas aéreas independientes.

Los ejércitos en ambos lados lucharon en trincheras, unas zanjas profundas que se cavaban para servir de protección para las tropas. Las condiciones eran espantosas; hubo inundaciones, lodo, ratas y cadáveres. Las trincheras de la línea de frente eran el blanco de fuego pesado; los hombres se salían de las trincheras para avanzar y atacar a las tropas enemigas.

El avión fue utilizado como arma de guerra, los primeras combates entre pilotos fueron con pistolas y con carabinas. En octubre de 1914, en la primera confrontación un avión francés atacó con fuego de ametralladora a un avión alemán, marcando así, la primera victoria aérea. El avión de bombardeo se creó después de iniciada la guerra. En 1917 los bombarderos alemanes atacaron Londres y otras ciudades inglesas, principalmente durante la noche. El uso de portaviones se inicia a finales de 1915, cuando el teniente Towler despega del crucero Vindex.

La I Guerra Mundial estimuló enormemente la fabricación de aeronaves, su uso con fines militares y el desarrollo de la guerra aérea; se construyeron dirigibles, globos y aviones. Éstos últimos se utilizaban principalmente para dos tipos de misiones: la observación y el bombardeo. La exploración de los frentes de batalla fijos se llevaba a cabo mediante pequeños globos con cuerdas; los dirigibles servían para realizar reconocimientos en el mar, y los aeroplanos, para sobrevolar las zonas costeras. Con respecto a las operaciones militares terrestres, los aeroplanos se empleaban para observar la disposición de las tropas y defensas del enemigo y bombardear sus líneas o a sus fuerzas cuando entraban en combate.

Desde mediados de 1915 se hicieron frecuentes los combates aéreos entre aviones o escuadrones enemigos. Los alemanes disfrutaron de la supremacía aérea en el frente occidental desde octubre de 1915 hasta julio de 1916, año en el que los británicos demostraron su superioridad. Entre los más importantes aviadores, cabe destacar al estadounidense Eddie Rickenbacker, al canadiense William Avery Bishop y al barón alemán Manfred von Richtofen.

En cuanto a la guerra marítima, a comienzos de la guerra, el grueso de la flota británica, la Gran Flota, contaba con veinte acorazados y numerosos cruceros y destructores; estaba ubicada en la base de Scapa Flow, situada en las islas Orcadas, mientras que una segunda flota protegía el canal de la Mancha. La Flota de Altamar alemana estaba compuesta por trece acorazados y tenía sus bases en los puertos alemanes de mar del Norte.

El enfrentamiento naval más importante de la guerra fue la batalla de Jutlandia, librada el 31 de mayo y el 1 de junio de 1916 entre la Gran Flota británica y la Flota de Altamar alemana, y tras la cual Gran Bretaña pudo conservar su supremacía naval. No obstante, los alemanes consiguieron romper el bloqueo británico y reanudaron la guerra submarina sin restricciones en 1917, persuadidos de que éste era el único método con el que podrían derrotar a Gran Bretaña; esta estrategia no condujo a la rendición de los británicos, sino que motivó que Estados Unidos declarara la guerra a Alemania. Los ataques de los submarinos alemanes a los convoyes británicos en el océano Atlántico y en el mar del Norte ocasionaron la destrucción de numerosas embarcaciones.

Durante 1917 la guerra submarina alemana fracasó en su intento de provocar la rendición de Gran Bretaña mediante la destrucción de la flota aliada, de la que los británicos dependían para la obtención de alimentos y suministros. La campaña submarina alemana parecía eficaz en sus comienzos; hacia finales de 1916, los alemanes hundían mensualmente alrededor de 300 toneladas de embarcaciones británicas y aliadas en el océano Atlántico norte; la cifra ascendió a 875.000 toneladas en el mes de abril, por lo que los alemanes estaban seguros de conseguir la victoria en breve. Sin embargo, Gran Bretaña consiguió, desde el verano, restar eficacia a la estrategia alemana siguiendo varios métodos: adoptó un sistema de convoyes en el que las flotas mercantes eran protegidas por destructores y cazasubmarinos, utilizó hidroaviones para detectar a los submarinos, y empleó cargas de profundidad para destruirlos. Al llegar el otoño, los alemanes comenzaron a perder numerosos submarinos, a pesar de que seguían hundiéndose una gran cantidad de barcos aliados. A su vez, las naciones aliadas, especialmente Estados Unidos, construían rápidamente nuevas embarcaciones. El intento alemán de poner fin a la guerra a través de la guerra submarina había fracasado.

El hundimiento del trasatlántico de pasajeros LusitaniaLa acción más destacable de 1915 fue el bloqueo submarino impuesto por Alemania a Gran Bretaña. El hundimiento del trasatlántico de pasajeros Lusitania a manos de un submarino alemán el 7 de mayo costó la vida a muchos súbditos estadounidenses, lo que originó una polémica que estuvo a punto de provocar la guerra entre Estados Unidos y Alemania, modificando ésta última sus métodos de guerra submarina para satisfacer al gobierno estadounidense. Sin embargo, en marzo de 1916, el hundimiento por un submarino alemán del buque de vapor francés Sussex en el canal de la Mancha y la existencia de víctimas estadounidenses hizo estallar un nuevo conflicto entre estos países.

Otra de las principales características de la I guerra mundial fue la participación de un gran número de naciones, a partir del asesinato del archiduque de Austria-Hungría se produjo una reacción en cadena y los países de la triple alianza se enfrentaron contra los de la triple Entente. Rusia quería acabar con el Imperio Austrohúngaro, apoyó a Serbia y declaró la guerra al imperio.

Alemania, aliada de Austria, declaró la guerra cuando estos invadieron Bélgica. Turquía y Bulgaria se unieron a Austria y Alemania, mientras que Japón, Rumania, Grecia, Portugal e Italia se incorporaron dentro del bloque de la triple Entente. En 1917, soldados de Alemania hundieron varios barcos mercantes estadounidenses por lo que Estados Unidos le declaró la guerra, es así como, con excepción de algunos países del mundo, en especial América del Sur, sufrieron la más horrible de las guerras.

Vale la pena destacar el importante papel que jugaron las mujeres, en su casa, haciendo trabajos que previmante habían sido catalogados como no femeninos, o reservados para los hombres.

Las mujeres manejaban camiones, ensamblaban armas y empacaban municiones peligrosas, balas, bombas y proyectiles. Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Fueron muchos los elementos que caracterizaron la I guerra mundial, pero podemos decir que:

  • Durante la I guerra mundial surgió el gas tóxico y el lanza-llamas. (ver foto arriba)
  • Gran Bretaña utilizó artistas oficiales de guerra para consignar la contienda.
  • Los soldados disponían de fusiles que podían alcanzar un blanco a una distancia máxima de 800 mts.
  • Francia y Estados Unidos realizaron en 1909 los primers intentos en aviación militar.
  • Durante la guerra entre el imperio atomano e Italia se llevó a cabo las primeras misiones de aviación militar en 1911.

avion de guerra

LA GUERRA SUBMARINA Y AÉREA:

Alemania siempre insistió con la campaña submarina. En las costas aliadas los ataques amenazaron seriamente el tráfico marítimo. Los barcos mercantes tuvieron que comenzar a navegar en flotas, escoltados por la marina de guerra. Mientras tanto, el bloqueo de Alemania iba debilitando gradualmente a ésta. La falta de importantes materias primas afectaba su producción de guerra. La población civil sufrió grandes privaciones por la falta de alimentos, principalmente grasas. El 1°. de febrero de 1917 decidió el gobierno alemán intensificar la campaña submarina y retornar a los hundimientos sin previo aviso. Esto, como se ha indicado, dio lugar a la entrada de los E.U.A. en el conflicto.

La intervención de la escuadra norteamérica brindó adicional protección a la navegación aliada. Más tarde lograron los aliados colocar una línea de minas flotantes que cerró la entrada del Mar del Norte. Los submarinos alemanes tuvieron grandes dificultades para llegar a sus bases de aprovisionamiento.

No fue sólo la superioridad de barcos de superficie y el uso de las minas lo que contuvo a los submarinos: la geografía tuvo un importante papel también. Las Islas Británicas forman una barrera natural que cierra el paso a los mares del N. de Europa. Los submarinos tenían que navegar por pasajes estrechos, muy próximos a las costas británicas. A pesar de dichas dificultades, Alemania, con 147 submarinos de que disponía en 1917, estuvo muy próxima a paralizar la vida económica de Inglaterra.

La Guerra en el Aire
En 1914 los aviones se consideraban únicamente como un factor sicológico para desmoralizar a las poblaciones. En forma limitada se utilizaban en operaciones de reconocimiento. Alemania había concentrado su atención en el uso bélico de los globos dirigibles, los famosos zeppelines. Pronto, sin embargo, la lentitud de éstos y su vulnerabilidad se hicieron patentes. Los ataques de zeppelines a Londres en 1916 fueron fácilmente rechazados mediante el empleo de las balas explosivas.

A partir de 1917 se hizo más frecuente el uso de los aviones en el frente francés. Los alemanes también lograron realizar varios ataques efectivos sobre Londres. Los ingleses desarrollaron rápidamente sus defensas aéreas y detuvieron dichos ataques. París fue, asimismo, víctima de numerosas ofensivas aéreas, pero no produjeron resultados de carácter militar. Más adelante se comenzaron a emplear los aviones para destruir los centros industriales, y en esto la ofensiva aérea constituyó un factor de importancia. Inglaterra, casi al final de la guerra, contaba ya con un buen cuerpo de aviación que bombardeó muchas ciudades alemanas. Esto desmoralizó a la población y preparó la opinión pública para restar apoyo al kaiser.

PERSONAJES IMPORTANTES

Durante los cuatro años que duró la primera guerra mundial fueron muchas las personas que intervinieron activamente, tanto en los campos de batalla, como en la planificación de las estrategias bélicas, a continuación se presentan algunos de esos personajes y sus principales acciones:

  • Archiduque Francisco Fernando de Austria: heredero de la Corona imperial austríaca, fue asesinado en la ciudad de Sarajevo (Bosnia). Austria responsabilizó a Serbia del atentado y en el mes de Julio le declaró la guerra.
  • Helmuth Von Molke: ejecutó un plan contra Francia y Rusia.
  • Erich Von Falkenhaym: general alemán que hizo frente a la ofensiva anglo-francesa.
  • A.V Sam Sonov y P.K. Rennen Kampf: generales que derrotaron al ejercito Austríaco.
  • Paul Von Hinderburg y Erich Ludendorff: derrotaton al ejercito ruso en las batallas de Tannanberg. Ludendorff solicitó al gobierno un armisticio.
  • Guillermo II: Emperador d Baviera huyó a los países bajos por el levantamiento contra el Rey.
  • Simuts: general que recibe el mando de las fuerzas aliadas que sé encargarian de la invasión de Africa Oriental.
  • Ferdinand Foch: general encargado de la coordinación de las operaciones aliadas en el último esfuerzo de los alemanes.
  • Phillipp Petain: General francés a quien fue confiada la defensa de Francia en el ataque realizado por Falkenhayn en su contra.
  • Laur Gueórguievich Kornilov: General de las fuerzas rusas que lucharon contra los alemanes.
  • Armando Diaz: general italiano que reemplazó al general Cadorna.
  • Alejandro: era el hijo de Constantino, ejercía autoridad sobre la presidencia del gobierno.
  • Rey Constantino: favoreció a los imperios centrales a pesar de su declarada neutralidad.
  • Eleuterios Venizelos: declaró la guerra a Alemania y Bulgaria el 3 de noviembre. Se convirtió en el presidente del gobierno el 12 de junio.
  • Abdulah Ybn Husagn: dirigió con su papá la revelión de Hiyad, posteriormente es nombrado por los británicos el Rey de Hiyad.
  • Nivelle-Henri Philippe Pétain: ante el fracaso de Nivelle contra los franceses es reemplazado en su cargo por el general Henri Philippe Pétan.
  • Thomas Edward Lawrence: dirigió la rebelión árabe contra los turcos.
  • Edmund Allenby: dirigió las fuerzas que intentaron conquistar Gaza (Palestina).
  • Sir Edward Grey: primer visconde de Fallodon, propuso el 26 de junio que Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia se reunieran en una conferencia para arbitar en la disputa Austro-Serbia, pero Alemania declinó dicha oferta.
  • Conde Alfred Von Schlieffen: fue el jefe del Estado mayor alemán desde 1891 hasta 1907. Elaboró el Plan Schlieffen.
  • Joseph Joffre: Dirigió a los franceses para que rodearan a Paris y atacaran al priemer ejercito alemán.
  • Maximilian Spee: causó importantes daños en las instalaciones francesas.
  • Alexi Aleséieuich Brusilov: estaba unido a las tropas rusas.
  • August Von Mackensen: lanzaron un fuerte ataque sobre Serbia desde Arabia-Hungría.
  • Sir Ian Hamilton: bombardeó los fuertes turcos de los estrechos, en Febrero de 1915.
  • Douglas Haig: intenta romper las líneas de los alemanes en el oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme.
  • Henri Philippe Pétain: defendió a la ciudad de la batalla de Verdún que estaba al amando de los alemanes.
  • Robert Georges Nivelle: reemplazó a Joffre como commandant general ade los ejercitos franceses del norte y del noreste en el mes de noviembre.
  • Thomas Woodrow Wilson: presidente de los Estados Unidos de Norte América, estuvo vinculado con las negociaciones de paz. Al estallar la guerra en Europa el presidente Wilson proclamó formalmente la neutralidad de Estados Unidos. Esta declaración no evitó que surgieran tendencias favorables a uno u otro bando contendiente en el país. El presidente Wilson jugó UN destacado papel en la Conferencia de Paz celebrada en París en 1919 tras la derrota de Alemania.

CONSECUENCIAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

El 27 DE Octubre de 1918 Alemania consintió en aceptar las negociaciones de paz, Guillermo II debió entregar el poder, se extendía por toda Alemania una revolución proletaria que fue posteriormente sofocada. En Europa comenzaron los preparativos para conferencia de Versalles.

En 1919 se reunieron en Versalles los representantes de los países vencedores para preparar el tratado definitivo de paz. En ese mismo año, Alemania firmó el Tratado de Versalles, por lo que quedaba obligada a reducir drásticamente su ejército y armamento y a pagar fuertes sanciones económicas como reparación por los daños cusados a los aliados durante la guerra. Además, Alemania perdió su imperio colonial y numerosos territorios en Europa.

Thomas Woodrow WilsoTras la derrota de Alemania en la I Guerra Mundial, los vencedores no llegaban a un acuerdo sobre las reparaciones de guerra que debía pagar la nación vencida. Los líderes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia celebraron la Conferencia de Paz de París en 1919 y elaboraron el Tratado de Versalles. Éste imponía a Alemania una serie de medidas restrictivas y compensatorias que incluían su desmilitarización a gran escala y el pago de indemnizaciones. Los representantes de la reunión fueron el primer ministro británico Lloyd George, el ministro de Asuntos Exteriores italiano Giorgio Sonnino, el jefe de gobierno francés Georges Clemenceau y el presidente de Estados Unidos Thomas Woodrow Wilson (foto).

A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz. Sin embargo, la mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al coste total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.

Se puede puntualizar que las principales consecuencias de tan nefasta guerra fueron:

  • La muerte de más de 12 millones de personas, equivalente a casi la mitad de los habitantes de Venezuela, y varios millones de heridos, en su mayoría jóvenes, principalmente de Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido.
  • Las pérdidas materiales fueron enormes se supone que pasó los 186.000 millones de dólares.
  • En tan sólo las tres primeras semanas de la guerra, los alemanes perdieron 600.000 hombres.
  • El territorio de Turquía se redujo. El imperio austrohúngaro desapareció y dio lugar a cuatro nuevos Estados: Austria, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia.
  • La Primera Guerra Mundial marcó el fin de la supremacía de las potencias de Europa y fortaleció la posición de los Estados Unidos y de Japón.
  • En casi toda Europa los medios de comunicación, el transporte, los cultivos, los edificios, etc. quedaron destruidos.
  • Todas las pérdidas ocasionaron una disminución de la producción industrial y agrícola. Las reservas de oro y las inversiones se redujeron, toda Europa entró en una grave crisis económica.
  • Por el contrario, la contienda generó un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: fusiles de repetición, ametralladoras, gases asfixiantes dando origen a la guerra biológica y química, hubo tanques, dirigibles y aviones, también se practicaron los bombardeos a las ciudades. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó.
  • Hubo una intensa participación de la sociedad civil implicándose en operaciones bélicas, de igual forma participaron instituciones como la Cruz Roja donde la mujer desempeñó una gran labor.
  • A pesar de la labor desempeñada por la Cruz Roja, se desataron grandes epidemias de enfermedades infectocontagiosas.
  • La acción de los submarinos alemanes provocó el hundimiento de las naves aliadas causando un gran número de bajas; al abandonarse el principio por el cual se permitía la evacuación de las naves civiles antes de su hundimiento. En mayo, un submarino alemán torpedeó al Lusitania, un vapor de pasajeros británico. Éste se hundió en menos de 20 minutos frente a la costa meridional de Irlanda, y fallecieron 1.198 civiles, entre los que se encontraban 128 estadounidenses. El incidente estuvo a punto de anticipar la intervención de Estados Unidos en el conflicto mundial, que se produjo en 1917.
  • A pesar de los esfuerzos realizados para provocar la paz mundial con el Tratado de Versalles, las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran algunos de los términos establecidos lo que provocó el resurgimiento del militarismo y del nacionalismo agresivo de Alemania y de los desórdenes sociales en gran parte de Europa, agudizó la crisis económica, hubo una fuerte agitación social y hubo el resurgimiento de movimientos bélicos producto de graves disputas que quedaron sin resolver.tratado de versalles

Los imperios de Austria-Hungría y Alemania cayeron en 1918 con una diferencia de días entre uno y otro, pero por caminos muy distintos. Austria-Hungría había sido desde siempre una complicada amalgama de pueblos y simplemente se disolvió en sus partes componentes. El emperador Carlos empezó el proceso a mediados de octubre: entre huelgas y manifestaciones proclamó su reino como una federación de estados semi independientes. Al cabo de un mes, sus súbditos tenían nuevos problemas. Los eslavos del sur se unieron a Serbia para formar el reino de los serbios, los croatas y los eslovenos (más tarde Yugoslavia); los checos, los eslovacos y los rutenios proclamaron la república de Checoslovaquia, y Austria, Hungría y Polonia se separaron en repúblicas independientes.

CONCLUSIONES

Una vez culminada la presente investigación, se puede concluir que la I Guerra Mundial:

  1. Duró cuatro años, tres meses y catorce días con profundos cambios en el territorio europeo.
  2. 2. La guerra representó un coste de 186.000 millones de dólares para los países beligerantes.
  3. 3. Las bajas en los combates terrestres ascendieron a varios millones de personas pertenecientes a la población civil y que, en algunos casos, fallecieron indirectamente a causa de la contienda.
  4. 4. A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz.
  5. 5. La mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al costo total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos.
  6. 6. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa completo organizado en catorce puntos, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.
  7. 7. Las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran ciertos términos establecidos en los tratados de paz de Versalles lo que provocó el resurgimiento del militarismo y de un nacionalismo agresivo en Alemania y desórdenes sociales en gran parte de Europa.
  8. La I Guerra Mundial trajo ruina, enfermedades y dolor a todos los países participantes.
  9. 9. Hubo grandes adelantos científicos con fines bélicos lo que trajo como consecuencia más muertes y más destrucción.
  10. Y por último, esta guerra no resolvió los conflictos, por el contrario los enfatizó lo que tras unos veinte años, aproximadamente, ocasionó la II Guerra Mundial.

Bajas en la Primera Guerra Mundial

País Hombres movilizados Muertos* Heridos Prisioneros y
desaparecidos
Total Bajas Bajas en porcentaje  del total de movilizados

Rusia

12.000.000

1.700.000

4.950.000

2.500.000

9.150.000

76,3

Francia

8.410.000

1.357.800

4.266.000

537.000

6.160.800

73,3

Imperio Británico

8.904.467

908.371

2.090.212

191.652

3.190.235

35,8

Italia

5.615.000

650.000

947.000

600.000

2.197.000

39,1

Estados Unidos

4.355.000

126.000

234.300

4.500

350.300

8,0

Japón

800.000

300

907

3

1.210

0,2

Rumania

750.000

335.706

120.000

80.000

535.706

71,4

Serbia

707.343

45.000

133.148

152.958

331.106

46,8

Bélgica

267.000

13.716

44.686

34.659

93.061

34,9

Grecia

230.000

5.000

21.000

1.000

27.000

11,7

Portugal

100.000

7.222

13.751

12.318

33.291

33,3

Montenegro

50.000

3.000

10.000

7.000

20.000

40,0

Total Aliados

42.188.810

5.152.115

12.831.004

4.121.090

22.089.709

52,3

Alemania

11.000.000

1.773.700

4.216.058

1.152.800

7.142.558

64,9

Austria-Hungría

7.800.000

1.200.000

3.620.000

2.200.000

7.020.000

90,0

Turquía

2.850.000

325.000

400.000

250.000

975.000

34,2

Bulgaria

1.200.000

87.500

152.390

27.029

266.919

22,2

Total Imperios
Centrales

22.850.000

3.386.200

8.388.448

3.629.829

15.404.477

67,4

Total general

65.038.810

8.538.315

21.219.452

7.750.919

37.494.186

57,6

* Incluye los muertos, por cualquier causa, dentro del Ejército

BALANCE DE UNA CATÁSTROFE
La Primera Guerra Mundial afectó a todas las clases sociales. La ingente demanda de pertrechos y municiones modificó la economía y la estructura social de los países contendientes. Con el fin de abastecer aunque sólo fuera de modo insuficiente a la población, y poder producir el material de guerra necesario, el Estado se vio obligado a intervenir cada vez en mayor grado en todos los campos de la economía.

El Reich alemán, Austria-Hungría, Francia y Gran Bretaña movilizaron todas sus reservas a fin de disponer de las tropas y armamento suficientes para un conflicto de extensión mundial. Todos los hombres útiles de 18 a 41 años fueron llamados a filas y las mujeres obligadas a trabajar; la industria se adaptó a la producción de guerra, la economía se sometió a control estatal y militar, se racionaron los alimentos y las prendas de vestir.

Estas medidas tuvieron una indudable efectividad: de 1914 a 1918 se duplicó el número de soldados franceses, la potencia del ejército alemán creció en un 150 por ciento, y se multiplicó por nueve el número de soldados de que disponía Gran Bretaña. En todas las naciones beligerantes (Italia y los Estados Unidos entraron en guerra más tarde) aumentó enormemente la producción de armamento y municiones. Las sumas de dinero necesarias alcanzaron proporciones astronómicas. Al finalizar la guerra, Alemania había de hacer frente a una deuda de 153.000 millones de marcos, prescindiendo de las reparaciones de guerra. Lo cual equivalía al triple de la renta nacional anual anterior a la guerra.

A Rusia le había sido fácil obtener sus catorce millones de soldados de las fantásticas reservas humanas que suponían sus gigantescos territorios. En contrapartida, tuvo grandes dificultades para abastecer a sus tropas y a la población civil, debido al escaso desarrollo de su industria. Al final de la guerra, Rusia se había sacudido el yugo zarista, al cual se achacaba la responsabilidad de la derrota, pero en cambio había de lamentar el mayor número de víctimas.

La movilización total aceleró también los cambios sociales, debido a la incorporación de la mujer al proceso laboral y a las medidas supervisoras del Estado sobre casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. Pese a todos estos esfuerzos, no pudo evitarse que se consolidaran las posiciones y se estabilizaran los frentes. La situación únicamente se modificó cuando intervinieron en Europa los Estados Unidos con dos millones de soldados (los EE. UU. llegaron a movilizar en total casi cinco millones).

Según muestra el cuadro superior, los contendientes de la «primera hora», es decir, Austria-Hungría, Alemania, Rusia y Francia, sufrieron las mayores pérdidas. En total perecieron en la Primera Guerra Mundial aproximadamente diez millones de soldados, y hubo unos 20 millones de heridos.

NUEVOS MÉTODOS PARA MATAR: La nueva tecnología armamentista se añadió a los horrores de la guerra. Cada innovación engendraba su contrapartida que, a su vez, creaba otra innovación en una espiral de violencia interminable. Los submarinos se utilizaban para defender las costas desde 1880, pero los alemanes los utilizaron por primera vez para el bloqueo británico. En 1915 se desarrolló el hidrófono, un micrófono submarino diseñado para prevenir la proximidad de los submarinos. (Así éstos se podían hundir con una carga de profundidad recién inventada.) La mayor capacidad de los aliados para interceptar submarinos obligó a los alemanes a atacar más rápido, incrementando el riesgo de hundimiento de barcos sin armas.

Las bombas aéreas, lanzadas esporádicamente por los italianos en su campaña de 1911 contra los turcos-otomanos en el norte de África, se emplearon en grandes cantidades por primera vez en febrero, cuando los dirigibles alemanes empezaron a bombardear Inglaterra. Aunque el kaiser había ordenado que sólo se disparara contra objetivos militares, la precisión no era técnicamente posible. A fines de año, 700 personas se contaron entre los muertos y heridos que produjeron los 55 ataques realizados.

En marzo, los escuadrones de aeroplanos británicos empezaron a bombardear trenes que transportaban soldados alemanes. Las bombas, acopladas en el fuselaje, caían cuando el piloto tiraba de una cuerda. En 1918, ambos bandos utilizaban aeroplanos cuatrimotores enormes cargados con toneladas de explosivos. Los bombarderos estaban escoltados por aviones de combate ágiles y pequeños al mando de ases como el barón alemán Manfred von Richthofen, el francés Rene Fonck, el británico Edward Mannok y el norteamericano Eddie Rickenbacker. Los combates aéreos proporcionaron un campo de acción al valor individual en una guerra impersonal.

Otra arma nueva, el gas venenoso, no pudo haber sido menos individual. Los alemanes la emplearon por primera vez en el frente ruso, en enero de 1915. En abril empezaron los ataques regulares con gas en Ypres, Bélgica. Los aliados pronto respondieron del mismo modo. Ambos bandos empezaron a usar máscaras protectoras, pero se inventaron variedades nuevas de gas que penetraban en la piel. Atrapados en las trincheras, hombres y ratas murieron del mismo modo. agonizando lentamente

Esta Monografía Fue Enviada Por Alberto Velez  –  Tabla de Enciclopedia Encarta

Cronología de la Primera Guerra Mundial 1914-1918

Bombardeo a Guernica Legion Condor ataca España Hitler Franco

Italia y Alemania ayudaron al ejército nacionalista, mandando tropas y equipamiento militar de combate. Alemania, conducida por Hitler, quería probar en terreno español su temible ataque aéreo de la Legión Cóndor, con la vista puesta en la Segunda Guerra Mundial. Fue precisamente la ciudad de Guernica la que comprobó en sus carnes a la Legión Cóndor alemana.

El bombardeo de Guernica: El bombardeo de Guernica fue un ataque perverso que se produjo durante la Guerra Civil española. Muchas personas

en la actualidad lo toman como símbolo de la atrocidad de guerra y del costo que esta misma trajo, ya que cientos de civiles inocentes murieron en este ataque vicioso.

BOMBARDEO DE GUERNICA, Legión CondorCuando éste se produjo sonaron las campanas de alarma en toda Europa. Puesto que también participaba el gobierno alemán, que fue excluido de la actividad militar por los términos del tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Guernica se encuentra en el centro cultural del País Vasco, una región que se extiende por el norte de España y partes del sur de Francia.

Durante la Guerra Civil española de la década de 1930, la ciudad no fue en gran parte involucrada en la guerra, aunque las tropas vascas si se encontraban cerca, junto con las fuerzas republicanas que estaban tratando de arrebatar el control de la España de Franco y sus tropas nacionalistas.

Luego ésta ciudad se convirtió en un objetivo militar, ya que los nacionalistas la vieron como un punto de parada para una invasión a la vecina ciudad de Bilbao. Ellos, sin duda, querían hacer una táctica de dominación, al tener el control del Guernica. En abril de 1937, el gobierno español trabajó con los representantes militares de Alemania e Italia para coordinar un ataque aéreo sobre la ciudad, el cual fue diseñado para destruir.

El bombardeo de Guernica se produjo el lunes 26 de abril de 1937, en el día de los mercados tradicionales. Los historiadores creen que este día fue probablemente seleccionado para maximizar las bajas. Múltiples oleadas de aviones estuvieron involucradas en el bombardeo de Guernica, alfombras de cenizas y humo que rodeaban la ciudad con bombas y la siega de civiles que intentaban huir. Al final del bombardeo, casi toda la ciudad fue destruida, y un número incalculable de muertos fueron enterrados en los escombros, las estimaciones varían entre 300 y 1.500 muertos, por lo que es difícil obtener una imagen precisa de la cantidad de muertos.

Le tomó varios días para que las noticias sobre el bombardeo de Guernica alcanzaran el mundo exterior, y cuando lo hizo, el mundo se horrorizó colectivamente. Alemania no iba a tener una fuerza aérea, y mucho menos una militar, y la clara evidencia de la participación alemana en el bombardeo sugiere que el gobierno alemán estaba planeando algo. El bombardeo de Guernica también representó uno de los primeros ataques aéreos de participación masiva de víctimas civiles en la historia.

Este bombardeo fue inmortalizado en la famosa pintura de Picasso “Guernica“, que ha sido ampliamente reproducida en todo el mundo. En 1999, el gobierno alemán pidió formalmente disculpas a los vascos por su participación en el atentado, expresando su pesar por lo que era esencialmente una prueba de funcionamiento de la recién formada Luftwaffe.

guernica

Para el propio Picasso, el Guernica significó una obra clave dentro de su actividad creadora. El cuadro desarrollaba formas pictóricas de fase cubista del pintor malagueño Más adelante volvió a utilizar las ocasiones motivos del Guernica modificándolos de algún modo. Presiden el cuadro de Picasso los colores de la noche de Guernica. Predominan el negro y el gris azulado e iluminados por la viva luz y el resplandor de una bombilla. Las figuran de animales poseen diversos simbolismos: el toro es signo de la violencia bruta; el caballo, con su boca abierta, representa al pueblo que sufre. También se abren las bocas de los rostros humanos, en parte distorsionados hacia atrás. El grito es el gran tema de toda la obra, intensificado pictóricamente mediante intersecciones y deformaciones en las proporciones de las figuras. El Guernica se considera actualmente como el manifiesto cumbre del arte que se proclama contrario a la guerra y a la violencia. Picasso dispuso que el cuadro fuera instalado en su patria cuando toda dictadura hubiese concluido. Tanto Madrid como Guernica solicitaron la devolución de la obra que aún se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Para la villa vizcaína de Guernica, asiento de: «roble sagrado», símbolo de las libertades vascas, la creación de Picasso poseería hoy un significado mucho más trascendente que el funesto

UN CAMPO DE PRUEBAS…
El bombardeo sobre Guernica constituyó uno de los documentos más crueles de la guerra civil que enfrentó a hermanos contra hermanos en España. Durante años esta historia no pudo ser escrita con objetividad por cuanto las heridas aún estaban demasiado abiertas y cualquiera forma de presentarla era tomada como un girón más de la propaganda de los bandos en pugna. Por lo demás pronto se abatió sobre Europa y el resto del mundo una guerra mil veces más cruel y horrenda, donde la estadística del terror mostraba tales cifras, que las víctimas de Guernica resultaban poco menos que desestimables.

Debió terminar la Segunda Guerra Mundial para poder mirar, bajo una nueva perspectiva, los acontecimientos de España. Pronto se abrió paso, entre los historiadores, la tesis de que uno y otro acontecimiento estaban ligado a una misma realidad. Y se comenzó a probar que España fue un gran laboratorio donde las potencias que se vieron involucradas pusieron en práctica, sobre el terreno y a despecho de los españoles, su moderna tecnología bélica.

La historia guardará un detalle: Guernica fue la primera ciudad del mundo sistemáticamente destruida por un ataque aéreo.

Un testigo de este conflicto, Claude Gernade Browers, Embajador de Estados Unidos en Madrid, en su libro “My mission to Spain”, dice: “La segunda Guerra Mundial comenzó en España. Guernica, tanto por los sistemas de bombardeo empleados, como por el tipo de armas utilizada, fue un “test”, un laboratorio para la Luftwaffe de Hermán Goering.

Tras la abrogación del Tratado de Versalles, en 1935, Goering había convertido a la Luftwaffe en el más eficaz instrumento aéreo del mundo. La guerra civil española le proporcionó, como aseguró el mismo Goering en el Juicio de Nuremberg, en marzo de 1946, ” una oportunidad para poner a prueba a mi joven Fuerza Aérea… así como para que mis hombres adquirieran experiencia.”

Vista así las cosas, el bombardeo de Guernica, más que liquidar un enclave estratégico, fue un ejercicio para la aviación alemana”.

Años más tarde, José Antonio de Aguirre, presidente de Euzkadi, escribió: “Guernica fue el escenario escogido por Franco y por Alemania para realizar el primer ensayo de guerra total”.

La “blitzkrieg” tuvo en España su banco de pruebas. La combinación de bombas, rompedoras e incendiarias, le sirvió a Georing para aplicar similar estrategia durante la Segunda Guerra Mundial. Los pilotos de la Legión Cóndor que bombardearon Guernica utilizaron sus planos, fotografías, diarios e informes y, lo que es más importante, su experiencia personal para formar la punta de lanza de la Luftwaffe en la Segunda Guerra Mundial.

Von Richthofen, jefe del Estado Mayor de la Legión, utilizó la guerra rápida sobre Francia, Grecia, Creta, o Yugoslavia. El sistema probado en Guernica fue tan eficaz al aplicarse sobre esos nuevos frentes, que Von Richtofen fue promovido por Hitler a mariscal de campo.”

Origen del Nazismo El Romanticismo Aleman y los Nazi Antecedentes

El Nazismo y El Romanticismo Alemán

El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales.

Adolf Hitler

Adolf Hitler

¿Qué significado tienen “nación” y “nacionalismo”?

El concepto nación fue variando con el transcurso del tiempo; es decir, no siempre quiso de lo mismo. Nación proviene del latín nascere , nacer): en la época medieval, aludía al origen geográfico , al nacimiento de las personas, También la palabra patria (idea que proviene de la antigüedad. –pate; padre) significaba el lugar de procedencia familiar, la tierra de los padres, y se equiparaba con país (de pagus. tierra, campo), por lo cual unpaisano es un compatriota.

Con la Revolución Francesa de 1789, “nación” es el conjunto de ciudadanos que gozan de los mismos derechos, se sujetan a las mismas leyes y están representados por una misma legislatura. Es decir que para los franceses, el fenómeno del nacionalismo es consciente y voluntario: es el deseo de pertenecer a una nación o a otra, que hace que los miembros de una comunidad quieran tener su propio gobierno.

Esta aspiración de los habitantes de un país se puede expresar mediante la participación popular, el sufragio, el plebiscito. Es un concepto liberal, que expresa la voluntad política democrática de un sector social pujante constituido por la burguesía.

Este concepto francés se contrapone con el de la escuela alemana, que posee una idea conservadora de nación gestada en el último tercio del siglo XVIII difundida por elromanticismo alemán (especialmente a partir de 1830): se considera la nacionalidad como un fenómeno inconsciente e involuntario, ligado a la población por el lugar de nacimiento, el idioma, las costumbres; se “lleva en sangre”.

Para el romanticismo, la nación es un ser vivo, que se manifiesta a través del espíritu nacional, a través de signos externos como la lengua, la religión, las tradiciones, un pasado colectivo; se puede no tener conciencia de la nacionalidad, pero no por ello deja de existir.

El romantisismo exalta la época medieval, porque en ella abreva la fuente de la nacionalidad alemana: el pasado más glorioso estaba en el Sacro Imperio Romano Germánico, que durante la edad moderna había decaído, hasta disolverse en 1806.

En el romanticismo se destacan tres puntos fundamentales:
* Oposición al clasicismo y a la racionalidad.
* Arte basado en la libertad, el sentimiento y la espontaneidad.
* Recuperación del espíritu originario del pueblo pangermánico. (fuerte tendencia nacionalista)

Esta glorificación del espíritu nacional, que era necesaria para incitar a la lucha por la liberación, tomó en Alemania y en otros países donde se difundió, el erróneo concepto de “raza” como el rasgo que mejor podía definir la nación; exaltación que un siglo después llegará al paroxismo con los regímenes nazi-fascistas. Debido a la desvirtuación que tuvo el concepto “nacionalista” bajo esta ideología, muchos de los que actualmente utilizan este término se ven obligados a anteponer la expresión aclaratoria “sano”.

Hoy en día se admite que la idea de nación es una construcción de quienes tienen la voluntad de integrarla. Se construye sobre la conciencia de tener un pasado en común (aunque ese pasado sea relativamente reciente, especialmente entre los hijos de inmigrantes), un idioma compartido por la mayoría y otras características culturales comunes. Ese modelo o imaginario se consolida a través de la difusión de la literatura impresa.

Antecedentes u Orígenes del Nazismo:

a) Pangermanismo: surge de exaltación del nacionalismo alemán, por ejemplo en 1878 apareció un libro llamado, Escritos Alemanes, cuyo autor Lagarde, profesor de la universidad de Gotinga, en donde ya plantea el “espacio vital” y exige el retroceso de las fronteras rusas.

b) Antijudaísmo. El odio a los judíos como corruptores de la pureza cultural y biológica de los germanos tiene también raíces decimonónicas. Recordemos el texto de Dühring, La cuestión judía (1880), donde se sostiene que la depravación es nota definitoria del pueblo judío —libro que mereció la réplica de Engels, Antidühring—, o la propuesta de Paasch de exterminio o deportación a Nueva Guinea de todos los judíos, anticipando los estremecedores programas de la solución final.

c) Racismo. Las doctrinas racistas supusieron una exegesis espuria del darwinismo en la medida que trasladaron a las sociedades humanas las tesis acerca de la lucha por la existencia que el gran científico inglés había referido a las especies animales. Ya antes de la aparición del libro de Darwin se había publicado el del francés Gobineau, Sobre la desigualdad de las razas humanas. en el que se exaltaba la superioridad de la raza blanca, y dentro de ella del tronco ario, y la inferioridad de negros y judíos. Posteriormente, el yerno de Wagner, el inglés germanizado Houston Stewart Chamberlain, en Los fundamentos del siglo XX, consideró a la aria como la única raza creadora e identificó los períodos de mezcla o caos racial con períodos de decadencia.

d) Revanchismo. Más clara resulta la asimilación con los postulados nazis en los escritos de algunos intelectuales que predicaban la revancha por las cláusulas de Versalles. Es el caso de Spengler en su famosa obra La decadencia de Occidente, título de por sí expresivo, donde se considera a la democracia ‘el peligro del siglo XX” y ensalza la guerra, forma eterna de vida superior”. Aún más directa es la repulsión de Versalles en Van der Bruck (El segundo Reich, 1923).

El Nazismo Hitler y los NAZIS Causas del Nazismo Características

El Nazismo: Hitler y los NAZIS

El Nacional Socialismo se desarrolló en Alemania como una consecuencia de la derrota en la Gran Guerra (1914-1918), las duras condiciones que le fueron impuestas en el Tratado de Versalles (1919), la crisis de hiperinflación de 1923 y la crisis de Wall Street (1929),.

Tras superar un período de estancamiento, a raíz de la mejora provisoria en lasituación económica de Alemania, en las elecciones de! año pasado el nazismo obtuvo el 37 por ciento de los votos, resultado que le permitió consagrarasu líder, Adolf Hitler, como canciller en enero de este año. Como la alianza que lo respaldaba sólo sumó 247 escaños en el parlamento sobre 608, Hitler consiguió que el presidente Hindeburg lo disolviera, convocando a nuevas elecciones parlamentarias para el 5 de marzo último.

Pocos días antes, el 27 defebrero,elincendio del Reichstag -cuya responsabilidad fue adjudicada por la oposición al propio Hitler -tuvo como consecuencia la sanción inmediata del estado de emergencia y la firma de un decreto presidencial que recortó iamayoría de los derechos y garantías constitucionales sancionadasen 1919. Celebradas en esas condiciones, las elecciones le dieron a Hitler el 44 por cientodelossufragios. Inmediatamente, obtuvo lasanción de la Ley Habilitante, que otorga facultades legislativas al canciller.

El 23 de marzo, un parlamento disminuido, sin la presencia de los comunistas (arrestados por el estado de excepción), intentó evitar una mayor concentración de poder en manos de Hitler, a lo que éste respondió: “Ustedes ya no son necesarios. La estrella de Alemania se alzará y la de ustedesse hundirá. La hora de su muerte ha sonado”. Poco después, los partidos fueron prohibidos o se disolvieron, y el Parlamento comenzó a funcionar con la exclusiva participación del partido nazi. (Fuente: Periódico EL BICENTENARIO Período 1930-1949 N°7 Nota de Alberto Littieri)

El Nazismo:
El nacionalsocialismo (o nazismo) tenía muchos puntos en común con el fascismo. No obstante, sus raíces eran típicamente alemanas: el autoritarismo y la expansión militar propios de la herencia prusiana; la tradición romántica alemana que se oponía al racionalismo, el liberalismo y la democracia; diversas doctrinas racistas según las cuales los pueblos nórdicos —los llamados arios puros— no sólo eran físicamente superiores a otras razas, sino que también lo eran su cultura y moral; así como determinadas doctrinas filosóficas, especialmente las de Friedrich Nietzsche, que idealizaban al Estado o exaltaban el culto a los individuos superiores, a los que se eximía de acatar las limitaciones convencionales. (Ver Protocolos de Sion)

Entre los teóricos y planificadores del nacionalsocialismo se encontraba el general Karl Ernst Haushofer, que ejerció una gran influencia en la política exterior de Alemania. Alfred Rosenberg, editor y líder del partido nazi, formuló las teorías raciales basándose en la obra del escritor angloalemán Houston Stewart Chamberlain. El financiero Hjalmar Schacht se encargó de elaborar y poner en práctica gran parte de la política económica y bancaria, y Albert Speer, arquitecto y uno de los principales dirigentes del partido, desempeñó una labor fundamental supervisando la situación económica en el periodo inmediatamente anterior a la II Guerra Mundial.

Las repercusiones de la I Guerra Mundial

El origen inmediato del nacionalsocialismo debe buscarse en las consecuencias de la derrota alemana en la I Guerra Mundial (1914-1918). De acuerdo con los términos del Tratado de Versalles (foto arriba) del año 1919, Alemania era la única responsable del conflicto, por lo que fue despojada de su imperio colonial y de importantes territorios en el continente, como Alsacia y Lorena, y obligada a pagar onerosas reparaciones de guerra.

La vida política y económica alemana se vio gravemente afectada a causa de las condiciones de este acuerdo. La elevada inflación, que alcanzó un punto crítico en 1923, casi terminó con la clase media alemana, y muchos de sus miembros, empobrecidos y sin esperanzas, se comenzaron a sentir atraídos por los grupos políticos radicales que surgieron en la posguerra.

Pocos años después de que se hubiera alcanzado un cierto grado de progreso y estabilidad económica, la crisis económica mundial que comenzó en 1929 sumió a Alemania en una depresión que parecía irremediable. La República de Weimar, régimen instaurado en Alemania tras la disolución del II Reich (II Imperio Alemán) al finalizar la guerra, se vio sometida a crecientes ataques tanto de la derecha como de la izquierda durante estos años y no fue capaz de solucionar eficazmente la desesperada situación del país. Hacia 1933, la mayoría de los votantes alemanes apoyaron a alguno de los dos principales partidos totalitarios, el Partido Comunista Alemán (KPD) y el NSDAP.

El Partido Nacionalsocialista

El NSDAP tuvo su origen en el Partido Obrero Alemán, fundado en Munich en 1919. Cuando Adolf Hitler se unió a él en ese mismo año, la agrupación contaba con unos 25 militantes, de los cuales sólo seis participaban en debates y conferencias.

Hitler se convirtió en el líder de la formación poco después de afiliarse a ella.

Durante el primer mitin del Partido Obrero Alemán, celebrado en Munich el 24 de febrero de 1920, Hitler leyó el programa del partido, elaborado en parte por él; constaba de 25 puntos en los que se combinaban desmesuradas demandas nacionalistas y doctrinas racistas y antisemitas; en el punto vigésimo quinto se establecía lo siguiente como condición indispensable para el cumplimiento de los objetivos previstos: “Frente a la sociedad moderna, un coloso con pies de barro, estableceremos un sistema centralizado sin precedentes, en el que todos los poderes quedarán en manos del Estado.

Redactaremos una constitución jerárquica, que regirá de forma mecánica todos los movimientos de los individuos”.

Hitler, el líder supremo

Poco después del mitin de febrero de 1920, el Partido Obrero Alemán pasó a denominarse Partido Nacionalsocialista Alemán del Trabajo. Esta nueva organización se fue desarrollando poco a poco, especialmente en Baviera. Sus miembros estaban convencidos del valor de la violencia como medio para alcanzar sus fines, por lo que no tardaron en crear las Sturm Abteilung (‘sección de asalto’) o SA, una fuerza que se encargó de proteger las reuniones del partido, provocar disturbios en los mítines de los demócratas liberales, socialistas, comunistas y sindicalistas, y perseguir a los judíos, sobre todo a los comerciantes. Estas actividades fueron realizadas con la colaboración de algunos de los oficiales del Ejército, particularmente Ernst Röhm.

Hitler fue elegido presidente con poderes ilimitados del partido en 1921. Ese mismo año, el movimiento adoptó como emblema una bandera con fondo rojo en cuyo centro había un círculo blanco con una cruz esvástica negra. En diciembre de 1920, Hitler había fundado el periódico Völkischer Beobachter, que pasó a ser el diario oficial de la organización. A medida que fue aumentando la influencia del KPD, fundado en 1919, el objetivo principal de la propaganda nacionalsocialista fue la denuncia del bolchevismo, al que consideraban una conspiración internacional de financieros judíos. Asimismo, proclamaron su desprecio por la democracia e hicieron campaña en favor de un régimen dictatorial.

El putsch de Munich

El 8 de noviembre de 1923, Hitler, con 600 soldados de asalto, se dirigió a una cervecería de Munich en la que Gustav von Kahr, gobernador de Baviera que en octubre se había proclamado comisario general con poderes dictatoriales, estaba pronunciando un discurso. Apresó a Von Kahr y sus colaboradores y, alentado por el general Erich Ludendorff, declaró la formación de un nuevo gobierno nacional en nombre de Von Kahr. Éste, tras simular aceptar el cargo de regente de Baviera que Hitler le otorgó, fue liberado poco después y tomó medidas contra Hitler y Ludendorff.

El líder nazi y sus compañeros consiguieron huir el 9 de noviembre después de un pequeño altercado con la policía de Munich, de manera que el llamado putsch de Munich (o de la cervecería) fracasó. Hitler y Ludendorff fueron arrestados posteriormente. Este último fue absuelto, pero Hitler resultó condenado a cinco años de prisión y el partido fue ilegalizado. Durante su encarcelamiento, Hitler dictó Mein Kampf (Mi lucha) a Rudolf Hess. Esta obra, que más tarde desarrollaría su autor, era una declaración de la doctrina nacionalsocialista, que contenía además técnicas de propaganda y planes para la conquista de Alemania y, más tarde, de Europa. Mein Kampf se convirtió en el fundamento ideológico del nacionalsocialismo algunos años después.

Hitler fue puesto en libertad antes de un año. El partido nazi se hallabaprácticamente disuelto, debido en gran medida a que la mejora de las condiciones políticas del país había generado una atmósfera más propicia para las organizaciones políticas moderadas.

Durante los años siguientes, Hitler consiguió reorganizar el partido con la ayuda de un reducido número de colaboradores leales. Se autoproclamó Führer (‘jefe’) del partido en 1926 y organizó un cuerpo armado de unidades defensivas, las Schutz-Staffel o SS, para vigilar y controlar al partido y a su rama paramilitar, las SA. Cuando comenzó la crisis económica mundial de 1929, Alemania dejó de recibir el flujo de capital extranjero, disminuyó el volumen del comercio exterior del país, el ritmo de crecimiento de la industria alemana se ralentizó, aumentó enormemente el desempleo y bajaron los precios de los productos agrícolas.

A medida que se agravaba la depresión, la situación se mostraba cada vez más propicia para una rebelión. Fritz Thyssen, presidente de un grupo empresarial del sector del acero, y otros capitalistas entregaron grandes cantidades de dinero al NSDAP. No obstante, numerosos empresarios alemanes manifestaron su firme rechazo a este movimiento.

Algunas Características Básicas del Partido NAZI

  1. a) Racismo antisemita. Sólo podía ser considerado ciudadano alemán el que llevara sangre alemana, característica que se negaba que poseyeran los judíos.
  2. b) Nacionalismo expansivo. Frente a la prohibición de los tratados de paz, se reivindicaba la unión de todos los alemanes en una “Gran Alemania”, es decir. el Anschluss con Austria, además de la posibilidad de anexionar zonas de mayoría demográfica germana en otras naciones, y se afirmaba el derecho a poseer suelo suficiente para un gran pueblo.
  3. c) Control de la prensa y de la creación literaria y artística, con el argumento de que se “lucha contra la mentira política”. Corolario de este punto fue el monopolio de la información y de la “verdad” por el Partido.
  4. d) Abolición de los beneficios de las grandes empresas. Nos encontramos aquí con el conflictivo punto 11, reivindicado por Feder y la izquierda del Partido, y olvidado cuando los magnates de la industria lo financiaron.

El Partido Nacionalsocialista en el Reichstag

El NSDAP ganó apoyo rápidamente y reclutó en sus filas a miles de funcionarios públicos despedidos, comerciantes y pequeños empresarios arruinados, agricultores empobrecidos, trabajadores decepcionados con los partidos de izquierdas y a multitud de jóvenes frustrados y resentidos que habían crecido en los años de la posguerra y no tenían ninguna esperanza de llegar a alcanzar cierta estabilidad económica.

En las elecciones al Reichstag (Parlamento alemán) de 1930 los nazis obtuvieron casi 6,5 millones de votos (más del 18% de los votos totales emitidos), lo que suponía un gran ascenso en comparación con los 800.000 votos (aproximadamente un 2,5%) obtenidos en 1928. Los 107 escaños alcanzados en estas elecciones les convirtieron en el segundo partido del Reichstag, después del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ganó 143 escaños. El KPD, con 4,6 millones de votos, también logró un considerable avance con la obtención de 77 escaños.

El partido nazi rentabilizó al máximo el agravamiento de la depresión económica (conocida internacionalmente como la Gran Depresión) entre 1929 y 1932. Los esfuerzos desesperados del canciller Heinrich Brüning por salvar la república democrática mediante decretos de emergencia no consiguieron frenar el creciente desempleo. Por el contrario, la ineficacia de su administración socavó la escasa fe de la población alemana en la democracia parlamentaria. Así pues, Hitler obtuvo un elevado número de votos en las elecciones presidenciales de 1932, aunque la victoria final fue para Paul von Hindenburg.

En las elecciones al Reichstag celebradas en julio de 1932, el NSDAP recibió 13,7 millones de votos y consiguió 230 escaños de un total de 670. Se había convertido en el partido más fuerte, aunque no contaban aún con mayoría, y el presidente Hindenburg ofreció a los nacionalsocialistas ingresar en un gobierno de coalición. Hitler rechazó esta propuesta y reclamó gobernar en solitario. Se disolvió el Reichstag y el NSDAP obtuvo únicamente 11,7 millones de votos (196 escaños) en las elecciones que se convocaron en noviembre para elegir una nueva asamblea.

El SPD y el KPD obtuvieron en total más de 13 millones de votos, lo que les reportó 221 escaños; sin embargo, puesto que estos grupos eran rivales, los nazis, a pesar de su retroceso electoral, continuaron siendo la fuerza mayoritaria en el Reichstag. Hitler volvió a negarse a participar en un gobierno de coalición y la asamblea legislativa alemana se disolvió por segunda vez. Hindenburg finalmente nombró a Hitler canciller el 30 de enero de 1933, aconsejado por Franz von Papen. A partir de este momento se inició la creación del Estado nacionalsocialista.

A finales de febrero, cuando estaba a punto de concluir la campaña de las nuevas elecciones al Reichstag, el edificio que albergaba al parlamento fue destruido por un incendio y se sospechó que este acto había sido provocado. Los nazis culparon a los comunistas y utilizaron este incidente como un pretexto para reprimir a los miembros del KPD con una brutal violencia; la misma suerte corrió posteriormente el SPD. Ningún partido ofreció una resistencia organizada. Finalmente, todas las demás agrupaciones políticas fueron ilegalizadas, se consideró un delito la formación de nuevos partidos, y los nacionalsocialistas pasaron a ser la única organización política legal.

Por la Ley de Poderes Especiales del 23 de marzo de 1933, todas las facultades legislativas del Reichstag fueron transferidas al gabinete. Este decreto otorgó a Hitler poderes dictatoriales por un periodo de cuatro años y representó el final de la República de Weimar. El 1 diciembre de 1933 se aprobó una ley por la cual el partido nazi quedaba indisolublemente ligado al Estado.

La organización del partido a partir de 1933

Desde ese momento, el partido se convirtió en el principal instrumento del control totalitario del Estado y de la sociedad alemana. Los nazis leales no tardaron en ocupar la mayoría de los altos cargos del gobierno a escala nacional, regional y local. Los miembros del partido de sangre alemana pura, mayores de dieciocho años, juraron lealtad al Führer y, de acuerdo con la legislación del recién instituido III Reich, sólo debían responder de sus acciones ante tribunales especiales del partido.

En principio, la pertenencia a esta agrupación era voluntaria; millones de ciudadanos deseaban afiliarse, pero muchos otros fueron obligados a ingresar en ella contra su voluntad. Era preciso ser miembro del partido para ocupar un puesto en la administración pública. Se estima que el número de afiliados llegó a alcanzar los 7 millones en el momento de mayor auge.

La principal organización auxiliar del partido nazi eran las SA, designadas oficialmente como garantes de la revolución nacionalsocialista y vanguardia del nacionalsocialismo. Obtuvieron por la fuerza grandes cantidades de dinero de los trabajadores y campesinos alemanes a través de sus recaudaciones anuales de las contribuciones de invierno para los pobres; se encargaron de la formación de los miembros del partido menores de diecisiete años; organizaron un pogromo contra los judíos en 1938; adoctrinaron a los oficiales asignados a las fuerzas terrestres del Ejército alemán y dirigieron a las fuerzas de defensa nacional del Reich durante la II Guerra Mundial.

Otra importante formación del partido eran las SS, que organizaron divisiones especiales de combate para apoyar al Ejército regular en los momentos críticos de la contienda. Este cuerpo, junto con el Sicherheitsdienst (Servicio de Seguridad o SD), la oficina de espionaje del partido y del Reich, controló el partido nazi durante los últimos años de la guerra.

El SD se encargó del funcionamiento de los campos de concentración, creados para retener a las víctimas del terrorismo nazi, y desempeñó un importante papel durante la etapa del conflicto bélico al permitir a Hitler controlar a las Fuerzas Armadas desde el Estado Mayor. Otra sección importante del partido eran las Hitler Jugend (Juventudes Hitlerianas), que formaban a jóvenes entre los 14 y los 17 años de edad para convertirlos en miembros de las SA, las SS o del partido. La Auslandorganisation (Organización para Asuntos Exteriores) se ocupaba de la propaganda nazi y creó, financió y dirigió las agrupaciones nacionalsocialistas de Alemania y de la población alemana residente en el extranjero.

En las elecciones de 1933 triunfó ampliamente el nacional-socialismo. Adolfo Hitler se encargó del gobierno, que quedó en sus manos exclusivamente a la muerte del mariscal Hindenburg en 1934. El führer (caudillo), abolió la constitución de Weimar, anuló el Parlamento y se erigió en dictador, apoyado por los nazis militarizados con el nombre de camisas pardas. Persiguió implacablemente a los judíos, combatió a la Iglesia Católica, suprimió los partidos; la ense-ñanza,la prensa y los medios de comunicación, las actividades de la producción y el comercio quedaron severamente reglamentados.

La reorganización de la sociedad alemana

Hitler comenzó a crear un Estado nacionalsocialista eliminando la oposición de las clases trabajadoras y de todos los demócratas. El juicio del incendio del Reichstag sirvió como pretexto no sólo para suprimir al KPD y al SPD, sino para abrogar todos los derechos constitucionales y civiles y crear campos de concentración para confinar a las víctimas del terror nacionalsocialista.

La Gestapo

La Geheime Staatspolizei (Policía Secreta del Estado), conocida como Gestapo, fue fundada en 1933 para reprimir la oposición al régimen de Hitler. Cuando se incorporó al aparato del Estado en 1936, se la declaró exenta de someterse a las restricciones que imponía la ley, y sólo debía responder de sus actos ante su jefe, Heinrich Himmler, y ante el propio Hitler.

Centralización y coordinación

Desde 1933 hasta 1935, la estructura democrática de Alemania fue sustituida por la de un Estado completamente centralizado. La autonomía de la que anteriormente habían disfrutado las autoridades provinciales quedó abolida; estos gobiernos regionales quedaron transformados en instrumentos de la administración central y fueron estrictamente controlados. El Reichstag desempeñaba un papel meramente formal, una vez desposeído de su carácter legislativo.

A través de un proceso de coordinación (Gleichschaltung), todas las organizaciones empresariales, sindicales y agrícolas, así como la educación y la cultura, quedaron supeditadas a la dirección del partido. Las doctrinas nacionalsocialistas se infiltraron incluso en la Iglesia protestante. Se promulgó una legislación especial por la cual quedaron excluidos los judíos de la protección de la ley.

La economía y la purga de 1934

El desempleo fue el problema más transcendente al que tuvo que hacer frente Hitler al asumir el poder. La industria alemana producía en esos momentos aproximadamente a un 58% de su capacidad. Se estima que el número de desempleados de Alemania oscilaba entre los 6 y los 7 millones. Miles de ellos eran miembros del partido que esperaban que Hitler aplicara las promesas anticapitalistas expuestas en la propaganda nazi, acabara con los monopolios y asociaciones de industriales y reactivara la industria mediante la creación de un gran número de pequeñas empresas. Los miembros del partido reclamaban una segunda revolución. Las SA, dirigidas por Ernst Röhm, asumieron el control del Reichswehr (Fuerzas Armadas alemanas) como parte del nuevo programa. Hitler tuvo que elegir entre un régimen nacionalsocialista sustentado por las masas o una alianza con los industriales del país y el Estado Mayor del Reichswehr, y eligió esta última opción.

El 30 de junio de 1934, en la posteriormente denominada Noche de los cuchillos largos, el Führer ordenó a las SS eliminar a diversos miembros de las SA, un grupo que podía instigar una rebelión en el Ejército, en opinión de Hitler. Fueron asesinados varios líderes de las SA y del partido, entre ellos Röhm y más de 500 de sus seguidores, muchos de los cuales no eran contrarios a la política de Hitler. También se incluyó en la purga a otros enemigos del régimen, como el general Kurt von Schleicher, y a algunos monárquicos que defendían la restauración de la dinastía Hohenzollern.

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

hombres nazi hombres nazi hombres nazi hombres nazi
ERICH RAEDER JULIUS STREICHER RU0OLF HESS KONSTANTIN VON NEURATH

Ver a los Principales Jerarcas NAZIs

La concentración de poderes en manos de Hitler se completó cuando, en agosto de 1934, después de la muerte de Hindenburg, acumuló las funciones de canciller y de presidente y se proclamó Führer y canciller del Reich. En pocos meses los nazis iniciaron su revolución «nacionalsocialista», que transformó Alemania en una dieta-rara. En primer lugar, se decretó la disolución de todos los partidos y sindicatos, y se suprimieron las libertades y las garantías individuales, una ley declaró que el Partido Nacionalsocialista era el único autorizado y todos los trabajadores fueron invitados a afiliarse en el Frente del Trabajo Nacionalsocialista, también único sindicato legalizado.

Memorias de una afiliada a las Juventudes Hitlerianas
Mi madre me explicaba que Alemania había perdido la guerra aunque sus soldados habían sido los más valientes, y que una paz infame había provocado el desastre del país. La economía nacional se había hundido a causa de las indemnizaciones de guerra, el pago de las cuales nuestros enemigos no paraban de reclamar […]. Se veía cómo los adultos se indignaban ante los enfrentamientos que tenían lugar en el Parlamento y no se comprendía que este desorden lo provocaran los partidos que dividían a los alemanes […]. Algunas damas de antiguas costumbres decían: «En tiempos del Imperio los alemanes no se enfrentaban los unos a los otros. Se podía estar orgulloso de ser alemán». Además, en medio de estas miserias de las cuales se lamentaban los adultos, había paro […].
Los promotores del nacionalsocialismo prometieron suprimir el paro y la miseria de seis millones de habitantes y yo los creí. Creí que llevarían a cabo la unión política del pueblo alemán y que superarían las dificultades resultantes del Tratado de Versalles
.

El nuevo orden

La supresión de los partidos de la oposición y las cruentas depuraciones de los contrarios al nuevo régimen no consiguieron resolver el problema del desempleo. Para ello era necesario que Hitler reactivara la economía alemana. Su solución fue crear un nuevo orden, cuyas premisas principales eran las siguientes: el aprovechamiento pleno y rentable de la industria alemana sólo podría alcanzarse restableciendo la posición preeminente del país en la economía, industria y finanzas mundiales; era preciso recuperar el acceso a las materias primas de las que Alemania había sido privada tras la I Guerra Mundial y controlar otros recursos necesarios; debía construirse una flota mercante adecuada y modernos sistemas de transporte ferroviario, aéreo y motorizado; así mismo había que reestructurar el sector industrial para obtener la mayor productividad y rentabilidad posible.

Todo ello requería la supresión de las restricciones económicas y políticas impuestas por el Tratado de Versalles, lo que provocaría una guerra. Por tanto, era preciso reorganizar la economía a partir del modelo de una economía de guerra. Alemania debía alcanzar una completa autosuficiencia en lo referente a las materias primas estratégicas, creando sustitutos sintéticos de aquellos materiales de los que carecía y que no podrían adquirirse en el extranjero. El suministro de alimentos quedaba asegurado a través del desarrollo controlado de la agricultura. En segundo lugar, había que eliminar los obstáculos que impidieran la ejecución de este plan, esto es, imposibilitar la lucha de los trabajadores para mejorar sus condiciones anulando la acción de los sindicatos y sus organizaciones filiales.

Los sindicatos

El nuevo orden supuso la ilegalización de los sindicatos y las cooperativas y la confiscación de sus posesiones y recursos financieros, la supresión de las negociaciones colectivas entre trabajadores y empresarios, la prohibición de las huelgas y los cierres patronales, y la exigencia a los trabajadores alemanes de pertenecer de forma obligatoria al Deutsche Arbeitsfront (Frente Alemán del Trabajo o DAF), una organización sindical nacionalsocialista controlada por el Estado. Los salarios fueron fijados por el Ministerio de Economía Nacional.

Los funcionarios del gobierno, denominados síndicos laborales, designados por el Ministerio de Economía Nacional, se encargaron de todos los asuntos relativos a los salarios, la jornada y las condiciones laborales.

Las asociaciones comerciales de empresarios e industriales de la República de Weimar fueron transformadas en organismos controlados por el Estado, a los que los patrones debían estar afiliados obligatoriamente. La supervisión de estos organismos quedó bajo la jurisdicción del Ministerio de Economía Nacional, al que se le habían conferido poderes para reconocer a las organizaciones comerciales como las únicas representantes de los respectivos sectores de la industria, crear nuevas asociaciones, disolver o fusionar las existentes y designar y convocar a los líderes de estas entidades.

El Ministerio de Economía Nacional favoreció la expansión de las asociaciones de fabricantes e integró en cárteles a industrias enteras gracias a sus nuevas atribuciones y al margen de acción que permitía la legislación. Asimismo, se coordinó la actividad de los bancos, se respetó el derecho a la propiedad privada y se reprivatizaron empresas que habían sido nacionalizadas anteriormente. El régimen de Hitler consiguió eliminar la competencia por medio de estas medidas.

Por último, el nuevo orden implantó el dominio económico de cuatro bancos y un número relativamente reducido de grandes grupos de empresas, entre los que se encontraba el gran imperio de fábricas de armamento y de acero de la familia Krupp y la I. G. Farben, que producía colorantes, caucho sintético y petróleo, y controlaba a casi 400 empresas. Algunas de estas fábricas empleaban como mano de obra forzosa a miles de prisioneros de guerra y a ciudadanos de los países que iban siendo conquistados. Los cárteles también suministraron materiales para el exterminio sistemático y científico realizado por el régimen nacionalsocialista de millones de judíos, polacos, rusos y otros pueblos o grupos. Véase Genocidio; Holocausto.

Las trágicas repercusiones del nazismo

La creación del nuevo orden permitió a los nacionalsocialistas resolver el desempleo, proporcionar un nivel de vida aceptable a los trabajadores y campesinos alemanes, enriquecer al grupo de la elite del Estado, la industria y las finanzas y crear una espectacular maquinaria de guerra.

A medida que se erigía el nuevo orden en Alemania, los nazis avanzaban política y diplomáticamente en la creación de la Gran Alemania. La política exterior de Hitler representó un oscuro capítulo de la historia cuyos acontecimientos más relevantes fueron la remilitarización de Renania (1936); la formación del Eje Roma-Berlín (1936), la intervención en la Guerra Civil española (1936-1939) en apoyo de las tropas de Francisco Franco; la Anschluss (‘unión’) de Austria (1938); la desintegración del Estado checoslovaco, tras ocupar los Sudetes, región con numerosa población alemana (1939); la negociación de un pacto de no agresión con la Unión Soviética (el denominado Pacto Germano-soviético) que contenía un acuerdo secreto para el reparto de Polonia y, como consecuencia de esta cláusula, la invasión del territorio polaco el 1 de septiembre de 1939, acción que dio inicio a la II Guerra Mundial.

Hitler se jactaba de que el nacionalsocialismo había resuelto los problemas de la sociedad alemana y perduraría durante miles de años. El nacionalsocialismo solucionó algunos conflictos ante los que la República de Weimar se mostró impotente y transformó a la débil república en un Estado industrial y políticamente poderoso. Pero esta reconstrucción condujo a la II Guerra Mundial, el enfrentamiento bélico más cruento y destructivo de la historia de la humanidad, del que Alemania salió derrotada, dividida y empobrecida. También hay que añadir al precio de esta empresa el sufrimiento del pueblo alemán durante el gobierno de Hitler y después de su muerte. El aspecto más trágico del nacionalsocialismo fue el asesinato sistemático de 6 millones de judíos europeos.

Después de la II Guerra Mundial, siguió existiendo un pequeño movimiento neonazi en la República Federal Alemana, que adquirió cierta popularidad tras la unificación de Alemania en 1990, formado por jóvenes descontentos que han elegido como blanco de sus actos violentos a ciudadanos judíos, negros, homosexuales y de otros grupos. También han surgido organizaciones neonazis en distintos países europeos y americanos.

Biografia Benito Mussolini Fascismo de Mussolini Dictador Italiano

Mussolini nació en 1883. Fue maestro. Adhirió de joven al socialismo, fue dirigente del sector revolucionario de este partido y director del diario socialista Avanti. Combatió en la Primera Guerra Mundial en un regimiento de beryaglieri. Gobernó Italia entre 1922 y 1945.

Entre 1925 y 1 935 obtuvo varios éxitos en política internacional y en política económica, en el marco de la profunda recesión mundial provocada por la crisis del ’29. En 1935 conquistó Abisinia (Etiopía) y en 1936 proclamo el Imperio italiano. Ese mismo año trasladó las tropas de Abisinia hacia España, para respaldar a Francisco Franco en la guerra civil.

También ese año comenzó su imparable pérdida de popularidad. En 1937 viajó a Berlín y selló una alianza con Adolf Hitler. En 1945, con la derrota de Alemania y el fin de la República Social Italiana, Mussolini intentó fugarse, pero  fue capturado, fusilado y colgado por una brigada de italianos antifascistas.

Comentario Histórico:
Italia a principios del siglo XX:

A principios del siglo xx, Italia estaba gobernada por un régimen político liberal, sostenido por sectores de clase media. El resto de la sociedad no participaba del sistema político. La aristocracia católica se mantenía al margen, cumpliendo con una bula papal que prohibía la participación política de los católicos italianos hasta que se resolviera la relación entre el Papado y el estado. Los obreros de los centros urbanos pertenecían al Partido Socialista y a sus organizaciones sindicales, o al Partido Popular de orientación social-cristiana.

En 1914, con el comienzo de la Primera Guerra, la mayoría de la sociedad italiana sostuvo una posición neutralista. El gobierno, los grupos nacionalistas y un sector minoritario del socialismo liderado por Benito Mussolini apoyaron la intervención en el conflicto.
Para convencer a los italianos de las ventajas de la guerra, el gobierno aseguró que Italia obtendría grandes beneficios si participaba del lado de los países victoriosos. Cuando el conflicto concluyó, Italia se encontró con raves dificultades econóiiiicas y grandes expectativas sociales. Las promesas quedaron incumplidas y el descontento social creció.

La “Revolución Fascista” (1919-1921)
En mayo de 1919, Mussolini creó una agrupación político-militar: losfasci di combattimento, integrada por veteranos de guerra, artistas futuristas, estudiantes nacionalistas y algunos sindicalistas partidarios de la guerra. Los fascistas sostenían que, para Italia, la guerra había terminado con una “victoria mutilada”, es decir, incompleta. Proponían “la defensa de la victoria” -como una forma de defender la dignidad de Italia- y la formación de un “sindicalismo nacional”, ni socialista ni católico. Se manifestaban como anticapitalistas, antiburgueses, antiliberales, antisocialistas y anticlericales.

Los fasci di combattimento fueron la base del movimiento fascista. Entre 1920 y 1921, muchos veteranos de guerra desocupados y pequeños propietarios rurales antisocialistas se incorporaron a los fasci. En particular, los propietarios rurales de las provincias y algunos sindicalistas organizaron escuadras fascistas que atacaban violentamente a sus adversarios, tomaban las sedes municipales, expulsaban a los gobernantes locales y destruían los sindicatos socialistas y católicos. El principal éxito de esta política fue la creación de un sindicalismo fascista.

El fascismo se formó como un partido militarizado, violentos y movilizado. El financiamiento lo recibió de grandes propietarios rurales y de banqueros e industriales urbanos, que esperaban que los fascistas terminaran con las protestas sociales.

En 1922, los dirigentes fascistas se prepararon para la toma del poder. Mussolini decidió realizar una movilización fascista desde distintos puntos del país hacia Roma. El 28 de octubre se inició la “Marcha sobre Roma”, que culminó exitosamente el 30 de octubre, cuando el rey Víctor Manuel ni nombró Primer Ministro a Mussolini.

La personalidad de Benito Mussolini fue muy contradictoria. Hijo de una familia humilde, estudió en los salesianos y después de una adolescencia turbulenta comenzó a ejercer de maestro. En 1902 se marchó a Suiza para escapar del servicio militar obligatorio.

Una vez amnistiado, volvió a Italia y se afilió al Partido Socialista, en el cual llegó a ser uno de los líderes del ala izquierda con una fuerte influencia como redactor en jefe del periódico «Avanti». Pacifista a comienzos de la Primera Guerra Mundial, se volvió intervencionista afínales de 1914, hecho que motivó la ruptura con sus antiguos camaradas.

Fundó un nuevo periódico, «II Popólo d’ltalia», y en 1919 creó, con antiguos combatientes (Arditi), algunos nacionalistas y anarco-sindicalistas, los Fase; di Combatí/mentó. A partir de este momento se inició un fulgurante ascenso en la vida política de Mussolini, un hombre muy ambicioso, con una gran oratoria y un programa demagógico destinado a unir a los descontentos y desclasados. En pocos años las difíciles condiciones de la Italia de posguerra convirtieron a este polémico personaje en el «Di/ce» (el conductor) de la nación.


El régimen fascista (1922-1943)
Luego de marchas y contramarchas en las que endurecía y ablandaba las relaciones con la oposición, el 3 de enero de 1925 Mussolini proclamó la dictadura y clausuró el Parlamento.
Al mismo tiempo, decidió reducir la influencia de los miembros de su partido en el gobierno. Los puestos claves de su gabinete fueron ocupados por dirigentes ultranacionalistas, a pesar de las protestas de los fascistas “históricos”.

El objetivo de Mussolini era subordinar todas las organizaciones sociales, el propio partido, los sindicatos fascistas, las organizaciones juveniles fascistas a la autoridad del estado. Todos los antifascistas -liberales, socialcristianos, socialistas o comunistas- fueron proscritos. Diez mil opositores debieron exiliarse y otros diez mil fueron encarcelados.
El Partido Fascista ocupó una nueva función: fue encargado de custodiar la disciplina social y de mantener la sociedad movilizada en torno de los objetivos impuestos por el gobierno.

El intento más importante por subordinar la sociedad fue el corporativismo. El estado fascista creó veintidós corporaciones en las que se reunían representantes de los empresarios y de los sindicatos por rama de actividad (metalurgia, metalmecánica, química, vitivinícola, etcétera) controladas por un Consejo Nacional de Corporaciones y por un Ministerio de Corporaciones. De esa manera, el estado se proponía regular la actividad económica y las relaciones laborales. Un último paso fue la creación, en 1939, de una Cámara de las Corporaciones en reemplazo de la Cámara de Diputados. El corporativismo sólo sirvió para controlar los sindicatos, pero nunca a los grandes empresarios.

La República Social Italiana (1943-1945)
La alianza entre el fascismo y el nacional-socialismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial significó el fin del régimen. La mayor parte de la sociedad estaba en contra de la guerra.

En julio de 1943, el Rey y el Gran Consejo Fascista decidieron destituir y encarcelar a Mussolini, y negociar la paz con los aliados. Entonces Alemania invadió Italia, liberó a Mussolini y lo colocó a la cabeza de un gobierno títere, que en la práctica respondía a los generales alemanes. Esa experiencia -la más sanguinaria y cruel de todo el régimen fascista- se conoció como la República Social Italiana. Concluyó en 1945, con el fin de la guerra.

JUNTOS HASTA LA MUERTE: En 1943 las derrotas de la guerra conllevaron la caída del Duce y la invasión de Italia por los nazis, quienes protegieron a Mussolini hasta que el 28 de abril de 1945 él y sus acompañantes cayeron en manos de los partisanos.

Claretta, quien había pasado su primera noche con Mussolini ya que normalmente se veían por las tardes y ella volvía a casa de sus padres, hubiera podido escapar de la ejecución, pero eligió acompañarlo.

Sus cadáveres fueron colgados en el Piazzale Loreto de Milán y despedazados por la multitud, lo que fue el símbolo de la definitiva destrucción del fascismo.

El Duce, cuatro días antes de su muerte, ya lo había pronosticado: «Soy un hombre acabado, mi estrella se ha eclipsado. Trabajo y me esfuerzo aun sabiendo que todo es una farsa. Espero el final de la tragedia y, extrañamente alejado de todo, ya no me siento un actor; me siento como el último espectador. Hasta mi voz la siento como reproducida. Sólo me apetece leer y esperar a que se cumpla mi destino».

LOS ÚLTIMOS AMARGOS DÍAS DE MUSSOLINI: El 12 de septiembre un grupo de paracaidistas alemanes «rescató» a Mussolini y lo condujo al lago Garda, al norte de Italia. Hitler pretendía, con la influencia del Duce, mantener al menos el norte de Italia junto a las potencias del Eje. Pero Mussolini tenía ya 60 años y estaba enfermo y cansado. Su situación era precaria en extremo: la mayoría de su pueblo le odiaba y se había convertido a todas luces en marioneta de Hitler. Poco había que pudiese —o quisiese— hacer.

muerte del matrimonio de mussolini

No obstante, Mussolini fue trasladado inmediatamente a Alemania y recibido por Hitler que tenía su cuartel general en Berchtesgaden. De allí regresó seguidamente a Italia y, bajo protección alemana, proclamó la República Social Italiana con sede en Saló (1 de diciembre de 1943). Entonces anunció la formación de un gobierno republicano fascista y su decisión de continuar la guerra al lado del Reich. Asimismo, comenzó una brutal campaña de represión….todo fue en vano, Italia estaba vencida y entregada, Mussolini trató de huir a Suiza, pero fue encontrado por un grupo de guerrilleros que lo acuso y sentenció a muerte junto a su esposa. Ambos fueron colgados cabeza abajo como muestra de su desprecio.

El 27 de abril de 1945, a las diez de la mañana, los guerrilleros comunistas dejaron paso a la gente para que presenciara lo que habían hecho con Benito Mussolini, su compañera Clara Petacci y otros cuatro dirigentes facistas capturados. Los cuerpos habían sido colgados por los pies, cabeza abajo, del techo de una estación gasolinera.

Mussolini y Clara estaban al centro. El vestía su camisa de militar, pantalones de montar negros y botas. Su rostro era casi irreconocible, cubierto de sangre y mostrando las huellas de puntapiés y taconazos que recibió antes y después del ametrallamiento. La figura de Clara resultaba patética. Parecía una jovencita de colegio; con el cabello rizado, muy corto, incluso en la muerte se veía graciosa. Calzaba zapatos azules, de taco alto, y una blusita de encaje bajo el elegante traje gris. Con ese peculiar pudor de los marxistas, le habían amarrado la falda con una cuerda que le pasaba entre las piernas.

La muchacha se había entregado voluntariamente, para acompañar a Benito Mussolini en la hora más amarga de su destino.

Los brazos, rígidos, del Duce y su compañera, se extendían hacia el suelo, como si ansiaran apoyarse en la tierra. Y, como soplaba un vientecillo helado, los cuerpos se mecían macabramente.

Nadie se quedaba mucho rato mirando ese espectáculo. Una sensación de vergüenza y amargura infinita pesaba sobre los paisanos. ¡Qué final tan espantoso para los sueños imperiales de Italia!

Ver: Los Hijos de los Famosos

Periodo entre guerras Resumen Cronología El Nazismo El Facismo

PERÍODO ENTRE GUERRAS: ACONTECIMIENTOS

PERIODO ENTRE GUERRAS HITLEREl Nazismo

PERIODO ENTRE GUERRAS MUSSOLINIEl Fascismo

PERIODO ENTRE GUERRAS CRISIS 1929La Crisis de 1929

EL MUNDO ENTRE DOS GUERRAS (1914-1945): Las ilusiones sobre el progreso de la civilización occidental se derrumbaron en 1914 con el estallido de la Gran Guerra, que se desató como resultado de las tensiones acumuladas en los años que la precedieron. El desarrollo de la guerra fue largo y sangriento.

Unos 10 millones de soldados murieron en las batallas, en las trincheras y en los hospitales de guerra. La entrada de los Estados Unidos en el conflicto aceleró el fin de la contienda y facilitó el triunfo sobre Alemania y Austria-Hungría, que vieron desmoronarse sus imperios.

El imperio ruso había sucumbido en 1917 con la revolución de octubre. En los primeros años de gobierno, los bolcheviques creyeron que su movimiento iba a ser simplemente el primer paso en una revolución continental. El fracaso de las insurrecciones en Alemania, Hungría e Italia les mostró que tal expectativa parecía irrealizable/ Rusia entonces se replegó, y buscó construir el “socialismo en un solo país”. En algunos países -especialmente en los Estados Unidos- la década del ’20 pareció una reedición de los prósperos años previos a la Gran Guerra.

La generalización de los principios de la organización científica del trabajo a muchas ramas industriales permitió un importante aumento de la productividad y abrió la posibilidad de una expansión de la capacidad de consumo de la población, limitada por los bajos salarios. En otros países -como Alemania- la situación económica y social de posguerra fue muy difícil, aunque desde mediados de la década del ’20 comenzó a mejorar. La recuperación de la economía mundial en esos años tenía bases endebles.

La vigencia de gobiernos democráticos en Europa también carecía de fundamentos sólidos. La crisis que estalló con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York en 1929 arrasó con ambas y se convirtió rápidamente en crisis de la producción y el comercio mundiales. La caída de la producción se tradujo en un gran aumento de la tasa de desempleo, particularmente notable en los Esta dos Unidos y Alemania. Las respuestas a :a crisis variaron según los países, pero tuvieron e” común una modificación del papel del estado en la vida económica.

Algunos países atravesaron la Gran Depresión de la década del ’30 manteniendo vigentes sus regímenes democráticos. En otros, dentro y fuera de Europa, se instalaron y afianzaron regímenes autoritarios. El fascismo italiano y el nazismo alemán fueron las formas políticas más influyentes de la época.

En la Unión Soviética, que no sufrió de manera significativa el impacto de la Gran Depresión, la producción industrial creció vertiginosamente y la producción agrícola fue colectivizada. Estos cambios fueron acompañados por un férreo control por parte de la burocracia estatal y una concentración de las decisiones en las manos de Stalin. Bajo el gobierno del jefe nazi Adolf Hitler, Alemania llevó adelante un ambicioso programa armamentista, cuyo objetivo era prepararse para una nueva guerra. La sociedad alemana fue encuadrada dentro de las organizaciones nazis; los opositores fueron perseguidos y silenciados; la violencia contra los judíos preanunció el Holocausto.

El camino hacia la guerra fue allanado por la escasa disposición de Francia y Gran Bretaña a enfrentarse con Alemania. Desde 1936, la Alemania nazi avanzó decididamente hacia la guerra. Fue anexando, por medios militares o diplomáticos, nuevos territorios, estableció alianzas con Italia y con Japón y firmó un pacto de no agresión con la Unión Soviética. En 1939, la invasión alemana a Polonia desencadenó la Segunda Guerra Mundial. Francia y Gran Bretaña, que habían hecho concesiones a Hitler creyendo que con eso evitaban la guerra, se vieron obligadas a combatir. Francia fue rápidamente vencida, Gran Bretaña resistió. Hasta 1942, alemanes, japoneses e italianos. parecían victoriosos. La entrada en la guerra de los Estados Unidos y la Unión Soviética dio un vuelco al conflicto. Después de tres años de combates, las fuerzas del Eje se rindieron.

HITLER Y LA ASCENSIÓN DE LOS NAZIS AL PODER:
El cabo austríaco

Adolfo Hitler había nacido en Braunau (Austria), cerca de la frontera alemana, en 1889. Desde 1907 hasta 1913 vivió en Viena, donde trató de ingresar en la Academia de Bellas Artes y, al no superar el examen, se aficionó a la lectura y a la política. Al parecer, el joven Hitler sufrió grandes privaciones en sus años de Viena, pero salió adelante gracias a su pensión de huérfano (su padre había sido funcionario de aduanas), al reducido patrimonio que heredó de sus progenitores y a sus trabajos ocasionales ilustrando postales y anuncios.

Por entonces, Viena era un hervidero de antisemitismo, la vieja hostilidad hacia los judíos que tan gran número de víctimas propiciatorias había deparado a Europa a lo largo de los siglos. Hitler pronto adoptó esa doctrina en forma radical: «Me desagradaba el conglomerado de razas existente en Viena; me desagradaba la mezcla de checos, polacos, húngaros, rutenos, serbios y croatas…» El futuro dictador ya ansiaba realizar el sueño de una Alemania que dominara el continente, la vieja aspiración del kaiser. Cuando en 1913 salió de Viena camino de Munich, imaginaba que se urdía una conspiración mundial de judíos y razas inferiores con objeto de destruir Alemania. Sus ideas políticas y económicas eran difusas y contradictorias, pero el bolchevismo y la democracia le suscitaban temor y odio.

Durante la Primera Guerra Mundial, el joven austríaco sirvió como voluntario en un regimiento de infantería de la zona bávara próxima a Munich. Fue condecorado cinco veces y ascendido a cabo por su valerosa actuación como enlace en algunos de los más duros combates registrados en el frente occidental. Permaneció en el ejército hasta abril de 1920, primero como vigilante de prisioneros de guerra, luego como oficial instructor de las tropas desmovilizadas y finalmente como funcionario militar en el distrito de Munich. Por entonces, la capital de Baviera era escenario de reyertas tumultuarias entre los Freikorps y los comunistas. Hitler pudo observar directamente las fuerzas y debilidades de ambos grupos.

La ascensión de los nazis Hitler aún servía en el ejército cuando ingresó en el diminuto Partido Alemán de Trabajadores, donde fue inscrito como afiliado número 55 y séptimo hombre del comité directivo. Poseía una oratoria persuasiva, y sus encendidas acusaciones al gobierno de Berlín atrajeron a su causa multitud de veteranos. A mediados de los años veinte se erigió en principal portavoz e ideólogo del grupo que adoptó definitivamente el nombre de Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (Nationalsozialistiche Deutsches Arbeiterpartei), abreviado en Nazi. Su programa era una desafortunada combinación de nacionalismo pangermánico, ideas económicas radicales y odios particulares. Constituía en gran parte la prolongación de la personalidad de Hitler. Sólo arriba se ejercía la autoridad y sólo abajo la responsabilidad. El Führer («El Jefe») no podía equivocarse.

En 1922 los nazis ascendían a 10.000. En el invierno siguiente, tropas francesas y belgas marcharon sobre el Ruhr y exigieron a Alemania el pago de las reparaciones de guerra. El gobierno de Weimar aconsejó la resistencia pasiva y los obreros respondieron con huelgas y sabotajes.

Al paralizarse la producción de carbón y acero en el Ruhr se espoleó la ya galopante inflación. El valor del marco frente al dólar descendió de 400 (mediados de 1922) a 7.000 (finales de 1923). La república parecía derrumbarse. A finales de 1923 los nazis de Baviera se unieron al movimiento separatista local contra el gobierno federal de Berlín.

Desde el Putsch de la Cervecería —intento armado de derrocar al gobierno local, planeado en Munich—, Hitler decidió convertirse en dictador de Alemania. No logró sin embargo apoyo suficiente en el ejército y la policía, y sus SA (Sturmabtei-lung o «tropas de asalto») eran demasiado reducidas. El putsch fracasó bajo el fuego de la policía estatal y Hitler fue arrestado y juzgado por traición.
El gobierno de Weimar mostraba una clemencia suicida con los extremistas que se calificaban de patriotas.

Con anuencia de los jueces, Hitler y los periódicos de su partido convirtieron el juicio en foro para sus invectivas contra el gobierno. Aunque Hitler fue condenado a cinco años de reclusión en la confortable prisión de Landsberg, a los nueve meses ya obtenía la libertad provisional y hallaba tiempo para escribir la primera parte de Mein Kampf («Mi lucha»). Puesto en libertad bajo palabra, regresó a Munich, donde los nazis se habían disgregado. Aunque la ley le impedía hablar en público, Hitler halló el modo de reconstruir y consolidar el partido.

Mientras tanto, numerosos males de Alemania se habían aliviado. Las reformas financieras habían dominado la inflación y la violencia política había decrecido. El gobierno federal y los gobiernos locales mitigaron sus diferencias, mientras Gustav Stresemann, ministro de Asuntos Exteriores, mejoró la posición internacional de Alemania y en 1926 logró el ingreso del país en la Sociedad de Naciones. Murió Friedrich Ebert, presidente de la república desde su fundación, y fue sustituido por el mariscal de campo Paul von Hindenburg, héroe de la guerra, de 77 años de edad. Su prestigio tranquilizó a los nacionalistas que temían una república excesivamente democrática.

Después de restablecer su liderazgo en el partido nazi, Hitler, que recordaba su abortado putsch, preparó su acceso al poder por medios constitucionales. Comenzó por purgar el partido de aquellos elementos que se habían tomado en serio su «programa socialista» y se dispuso a ganar la confianza del ejército y el apoyo financiero de las clases conservadoras. Para contrarrestar las SA creó las SS (Schutzstaffel o «escuadrón de defensa»), cuerpo escogido de guardias, fieles sólo a su persona. Obtuvo la lealtad incondicional de Joseph Goebbels, director de la prensa nazi que había de convertirse en el psicólogo de masas más brillante del siglo. En 1928 el partido nazi alcanzó la cifra de 60.000 afiliados, y consiguió el 2,6 por ciento de los votos en las elecciones del Reichstag.

PARA SABER MAS… CUANDO en 1930 la Gran Depresión comenzó a extenderse por el mundo, ya había transcurrido algo más de una década desde el fin de la Primera Guerra Mundial. Europa salió de la contienda arruinada política y económicamente. Además, no hubo forma de saber durante un tiempo cuántas de las grandes naciones, como Rusia e Italia, sucumbirían a la presión totalitaria de la izquierda o la derecha. No obstante, gradualmente, la situación se modificaba y al fin de los años veinte se pensó que la democracia llegaría a consolidarse.

En octubre de 1929, después de una exagerada prosperidad, el gran mercado de valores estadounidense se desplomó, y produjo un cataclismo cuya onda derribó uno tras otro los sistemas financieros y económicos del mundo. Las repercusiones de la crisis fueron profundas. En algunos países se sanearon los males con una adecuada política económica, como en Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, en otros lugares, los acontecimientos tomaron un cariz distinto, particularmente en la Alemania vencida, que aún soportaba la prueba del Tratado de Versalles y desconfiaba de la lentitud de los resortes representativos. Ansiaba soluciones eficaces y un liderazgo decidido: sólo Adolfo Hitler parecía ofrecer ambas cosas.

En retrospectiva, la historia de los años treinta estuvo tejida de todas las ironías, azares, errores de juicio y propósitos dispares de una tragedia griega. La ascensión de los nazis en Alemania tuvo su paralelo en Japón, donde, con el inicio de la Depresión económica, su gobierno republicano liberal cedió el paso a un régimen militarista y autoritario con sueños de expansión. Ocurrió que los fascistas empezaron a probar sus músculos cuando las otras potencias mundiales estaban menos preparadas para ofrecerles resistencia. Inglaterra, Francia y la Unión Soviética, cuyo temor a un repentino ataque alemán estaba plenamente justificado, se hallaban, no obstante, demasiado ocupadas en sus problemas internos para emprender una acción terminante. En el otro lado del globo, China sufría el quebranto de una guerra civil y la virtual amenaza del Japón.

La Sociedad de Naciones dirimió algunas disputas entre países pequeños, pero no pudo oponerse a las agresiones de los grandes. El mundo veía con espanto cernerse la tragedia, pero se mostraba incapaz de actuar. En 1938 resultaba ya ineludible la confrontación entre el fascismo y sus adversarios. Los oponentes del fascismo, sin embargo, divididos entre sí, se aferraban a la esperanza de que aún pudiera detenerse lo inevitable: que China lograra unirse y rechazar a los japoneses, que Mussolini abandonara sus sueños imperiales sobre el Mediterráneo y —lo más importante— que Hitler diera ya por satisfechas sus exigencias territoriales.

Cuando el mundo comprendió su error era demasiado tarde. En agosto de 1939, Hitler ultimó sus preparativos con un sorprendente golpe diplomático: un pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética. Nueve días después, el I de septiembre, las tropas alemanas cruzaron la frontera de Polonia y comenzaron los horrores de la Segunda Guerra Mundial.

CRONOLOGÍA DE LOS PRINCIPALES HECHOS DE ESTE PERÍODO

1918 10 de noviembre: se firma el armisticio que pone fin a la primera Guerra Mundial.

1919 28 de junio: Alemania firma el Tratado de Versalles que establece la entrega de Alsacia-Lorena a Francia y la formación del pasillo de Danzig. Alemania se compromete a pagar cinco mil millones de dólares en marcos oro, primera suma a cuenta de una cuantiosísima reparación por daños de guerra. El Ejército alemán queda reducido a 100,000 voluntarios, y se prohíbe que las fuerzas germanas dispongan de carros de combate y de aviones militares. 31 de julio: en Weimar, la Asamblea Nacional alemana aprueba la constitución de la nueva república. 14 de septiembre: Hitler entra en el Partido Obrero alemán (destinado a convertirse en el Partido nazi). 1920 mero: se crea la Sociedad de Naciones, previa ratificación del Tratado de Versalles. Las primeras en ingresar son las grandes potencias aliadas: Gran Bretaña, Francia y Japón. El Senado norteamericano no ratifica el Tratado, por lo que Estados Unidos permanece al margen de la Sociedad 1921: Hitler es ya jefe absoluto del Partido nazi.

1922 28 de octubre: marcha sobre Roma de 25.000 fascistas encabezados por Mussolini, quien asume el control de Italia.

1923 8 de noviembre: fracasa el «putsch» de Hitler en Munich.

1925 1° de diciembre: el Pacto de Locarno, suscrito por Alemania, Bélgica, Francia, Inglaterra e Italia, garantiza la inviolabilidad de las fronteras germano-belgas y franco-alemanas. Francia, Bélgica y Alemania se comprometen a hallar una solución pacífica de sus diferencias. En consecuencia, los aliados aceptan retirarse de Renania.

1926 septiembre: Alemania ingresa en la Sociedad de Naciones.

1929 24 de octubre: se produce la crisis de Wall Street, con desastrosas repercusiones en la economía alemana.

1930 septiembre: los nazis obtienen 6 millones y medio de votos en !as elecciones, con lo que consiguen 107 escaños en el Reichstag.

1931 18 de septiembre: fuerzas japonesas atacan Manchuria. La Sociedad de Naciones protesta y el Japón se retira.

1932 31 de julio: el Partido nazi consigue la mayoría en el Reichstag. Hitler rechaza la coalición.

1933 30 de enero: Hitler es nombrado canciller en un gobierno de coalición. 23 de marzo: el Reichstag aprueba la ley sobre los plenos poderes, que confiere a Hitler el control absoluto del país. 14 de octubre: Alemania se retira de la Sociedad de Naciones.

1934 30 de junio: «noche de los cuchillos largos». 2 de agosto: muere Hindenburg y Hitler se convierte en Führer.1° de octubre: Hitler ordena el aumento hasta 300.000 hombres de los efectivos del Ejército, la creación de una aviación militar, a pesar de la prohibición, y el incremento de la
flota.

1935 3 de octubre: Italia invade Abisinia. La Sociedad de Naciones aprueba la aplicación de sanciones, pero Mussolini no desiste de la agresión.

1936 7 de marzo: las tropas germanas ocupan Renania. 18 de julio: estalla la guerra civil española. Las potencias occidentales manifiestan su intención de atenerse a una política de «no intervención». 25 de octubre: Mussolini y Hitler crean el Eje Berlín-Roma. 25 de noviembre: Hitler firma con el Japón el Pacto Antikomintern.

1938 4 de febrero: Hitler se convierte en el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas de Alemania.12 de marzo: los alemanes ocupan Austria «para poner término a una situación de desorden». Al día siguiente, Austria queda incorporada a Alemania. 24 de septiembre: Hitler requiere de los checos que evacuen el territorio de los Sudetes. 30 de septiembre: Hitler, Charnberlain, Mussolini y Daladier firman el acuerdo de Munich.

1939 15 de marzo: unidades alemanas entran en Praga y someten Bohemia y Moravia. 16 de marzo: Hitler anuncia que «Checoslovaquia ha dejado de existir».

CUADRO SINTÉSIS:

Marcha Sobre Roma de Mussolini Caida de la Monarquia en Italia

Marcha Sobre Roma de Mussolini
Caída de la Monarquía en Italia

LA MARCHA SOBRE ROMA: Al terminar la Guerra Mundial Italia se encuentra en una situación económica crítica. Cierran las fábricas de armas, suben los precios, el Estado se halla endeudado con Estados Unidos e Inglaterra, por empréstitos.

Paro, hambre, huelgas, delinean la coyuntura difícil. Tropas de obreros efectúan expediciones a tiendas de comestibles.

En las elecciones de 1919 consiguen mayoría los socialistas. Durante la crisis aguda de 1920 los obreros de Lombardía y Piamonte ocupan las fábricas declarando que son capaces de dirigir ellos mismos las industrias.

Mussolini es el clásico hijo del pueblo, de familia humilde, educado por los salesianos, maestro y periodista. Su cultura tenía todas las lagunas del autodidacta, pero poseía instinto para arrastrar a las masas y una oratoria avasalladora. Su carrera política se inicia como redactor jefe de un periódico socialista, pero choca con el partido cuando defiende la entrada en la guerra contra Austria-Hungría. Al perder su puesto de trabajo y su carnet funda otro periódico, 11 Popolo d’Italia.

El primer programa de los fascios (1919) es todavía democrático, pacifista, internacionalista; defiende las libertades de prensa y asociación y la participación de los obreros en los beneficios de las empresas. El espíritu versátil de Mussolini convierte en poco tiempo el programa de 1919 en la defensa de todo lo contrario.

Con el fin de acceder al gobierno, Mussolini utilizó simultáneamente métodos ilegales —la violencia atemorizante de las escuadras— y legales —la creación del Partido Nacional Fascista y la lucha parlamentaria—. Ambos métodos se combinaban: ante el peligro comunista y la violencia fascista, muchos italianos votaron al partido liderado por Mussolini, que se presentaba como el único capaz de implantar el orden.

En 1921 obtuvo 35 bancas en el parlamento (sobre un total de 450). Pero en 1922 Mussolini decidió movilizar a sus partidarios sobre Roma tomar el gobierno por la fuerza. La marcha fue financiada con el aporte de los grandes industriales de Milán. Esta acción puso en crisis el funcionamiento de las instituciones de la democracia liberal.

El escuadrismo fue el sistema utilizado para ir debilitando progresivamente la autoridad del Estado y para asediar y destruir los baluartes rojos. Ciegos para el peligro, los liberales, como el jefe del gobierno, Giolitti, y su ministro de Educación, el historiador Benedetto Croce, les permitieron que tomaran sucesivamente gobiernos locales, proceso que alcanza su punto culminante en julio de 1922. Il Popolo d’ Italla del 15 de julio dice: “El fascismo italiano está empeñado actualmente en una serie de batallas decisivas que implican depuraciones locales…”. 

Durante los meses de septiembre y octubre de 1922 los fascistas pasan revista a sus fuerzas; un directorio se encarga de las cuestiones políticas; varios dirigentes, de los problemas militares. En los primeros días de octubre la presión sobre el gobierno se hace más fuerte; Mussolini anuncia la “Marcha sobre Roma”.

Los acontecimientos se precipitaron. Miles de camisas negras se reúnen en Nápoles; unos días después ocupan los edificios públicos de la Italia central y los centros de comunicaciones del Norte. El 28 de octubre de 1922, cuarenta mil fascistas marcharon sobre la capital italiana para imponer su entrada en el Gobierno.

Con ese golpe de mano, Benito Mussolini lograba implantar, a sus 39 años, un modelo de régimen totalitario en Italia que duró veinte años y se convirtió en ejemplo nefasto para otras naciones europeas.  El Fascismo entraba en la Historia pisando fuerte y el modelo totalitario italiano se convertía en un experimento, cuyos pasos observaban con benevolencia, cuando no con envidia, muchos conservadores europeos. La época que acabaría desembocando en la Segunda Guerra Mundial había comenzado.

El gobierno quiso proclamar el estado de excepción el 28 de octubre, pero el rey se negó a firmar el decreto, para evitar derramamiento de sangre. Dimite el gabinete y el rey Víctor Manuel designó a Mussolini como primer ministro y le encargó formar un nuevo gobierno.

PARA SABER MAS…
Aunque el fascismo surgió de las convulsiones que siguieron a la Primera Guerra Mundial, también incorporó numerosas ideas que habían circulado por Europa durante siglos. Ante todo se distingue por su rechazo del marxismo, la convicción de que la democracia es un cáncer para el sagrado cuerpo del Estado y la idea —fundada en parte en obras de biología del siglo XIX— de la lucha evolutiva por la supervivencia. Estos tres principios estaban alimentados por un nacionalismo virulento, por la exaltación del Estado sobre el individuo y por una visión pesimista de la sociedad.

En Italia, el emblema del fascismo (y el origen de su. nombre) consistía en el fasces, símbolo de autoridad en la antigua Roma adoptado por Mussolini. Se trataba de un haz de varillas atadas en torno a un hacha. Las varillas representaban el pueblo, vinculado por una obediencia incuestionable a un caudillo guerrero (el hacha). Al mismo tiempo recordaba las glorias de la antigua Roma que los fascistas obtendrían de nuevo para su país. La consigna «¡Cree! ¡Obedece! ¡Lucha!» fue la réplica de Mussolini al «Libertad, Igualdad, Fraternidad» de las democracias que despreciaba.

Los ataques contra la democracia se habían iniciado en el siglo XIX. Fueron sus portavoces más enérgicos dos franceses: Georges Sorel y Charles Maurras; el primero, un teórico político, y el segundo, líder del grupo Action Francaise. El razonamiento de Maurras era en esencia que los principios democráticos permitían a una serie de individuos codiciosos, y en su mayoría despreciables, aprovecharse del Estado a expensas del bien común. Esto sólo se evitaría con un líder absoluto que se identificase por completo con el Estado y jamás lo utilizase para sus propios intereses. La mayoría democrática era estúpida, cuando no venal, y estaba llamada a destruir el Estado.

El filósofo del fascismo es Gentile, que asienta como postulado la identidad del pensamiento y la acción, y para quien la conversión forzosa es tan valedera como la adhesión voluntaria. Gentile defiende que la única realidad es el Estado, que representa una voluntad moral y posee una religión, la de la patria. Los derechos de los individuos sólo emanan del Estado y se subordinan al mismo.

Si los fascistas despreciaban la democracia, también tenían graves razones para temer al marxismo. Los marxistas ignoraban las glorias del pasado y veían la historia como un catálogo de opresión. Buscaban la revolución por medio de las clases trabajadoras y no por medio de un gran líder. Y lo peor de todo: eran internacionalistas que creían en una fraternidad universal de los trabajadores y contrarios a un ideal nacional construido bajo la autoridad de un solo hombre.

En la Italia del fascismo se organizaron los sindicatos según la concepción romántica del sistema medieval de gremios. Todos los trabajadores pertenecían a corporaciones, según su oficio o profesión. Estas corporaciones tenían en todos sus niveles representantes del gobierno que se ocupaban de los objetivos de las mismas y de la coordinación del trabajo dentro del país. En teoría, el «Estado Corporativo» iba a eliminar los conflictos de clases al agrupar a empresarios y trabajadores en la misma entidad. Sin embargo, el electorado, que votaba a través de las corporaciones y no por distritos geográficos, quedaba totalmente fragmentado y privado de toda posibilidad de representación.

Sistema de Gobierno Democratico La Democracia en el Mundo

Sistema de Gobierno Democratico
La Democracia  en el Mundo

En los últimos decenios, la democracia se ha extendido por todo el planeta como resultado de la caída de los regímenes comunistas y totalitarios en diversos países de Europa , América y Asia. Este sistema de gobierno democrático o bien la democracia, es el aquel sistema, que reconoce en que la soberanía del poder reside y está sustentada, en pueblo. Es éste, por medio de elecciones directas o indirectas, quien elige las principales autoridades del país. Asimismo, es el pueblo, quien puede cambiar o ratificar a estas mismas autoridades, en las siguientes elecciones populares.

Europa Occidental y Estados Unidos fueron la cuna de los sistemas democráticos que, aunque inspirados en los mismos principios fundamentales, pueden presentar fórmulas diferentes (monarquías o repúblicas, sistemas parlamentarios o presidencialistas, estructuras unitarias o federales, etc.).

Sistema de Gobierno Democratico La Democracia  en el Mundo

La democracia surgió como una respuesta a las desigualdades del liberalismo y reclamó la extensión de la participación en la vida política a todos los individuos. El sufragio universal masculino, que más tarde se hizo extensivo a las mujeres, se convirtió en su principal estandarte. A medida que la participación política se iba ampliando, se empezó a reclamar la necesidad de la intervención del Estado para mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos.

La legislación se fue convirtiendo en una vía para compensar las desigualdades sociales y fueron surgiendo las primeras leyes sociales (reducción de la jornada laboral, seguros de enfermedad, vacaciones remuneradas, seguro de desempleo, escolarización gratuita, ayuda a las familias con menos recursos, etc.). Nació así la llamada democracia social, que implica la intervención estatal y que, por tanto, contradice algunos de los principios básicos del liberalismo clásico.

Estados Unidos fue pionero en la implantación del sufragio universal masculino (al menos para la población blanca) y un buen número de países europeos lo promulgaron a finales del siglo XIX (Francia en 1848, Alemania en 1870, España en 1890, Italia en 1912, Gran Bretaña en 1918). Pero en muchos casos, el escaso poder de decisión otorgado a los parlamentos (Alemania) o los fraudes electorales (España) no permitían todavía hablar de regímenes realmente democráticos. La conversión de la democracia en la forma más generalizada de gobierno en Europa fue un fenómeno gradual que se desarrolló en diferentes fases y que tuvo la primera gran oleada democratizadora como consecuencia de la Primera Guerra Mundial.

En 1918, el hundimiento de los grandes imperios y la creación de nuevos Estados comportó la caída de algunos de los regímenes más autoritarios de Europa. Se constituyeron nuevas repúblicas, que establecieron regímenes democráticos, mientras algunas viejas monarquías cambiaron de manera drástica sus leyes electorales y sus sistemas de gobierno. Pero este impulso democrático pronto se vislumbró como perecedero a raíz de la crisis económica y social que se extendió en la década de 1930. Los sistemas autoritarios fueron ganando terreno de nuevo, mientras las democracias se debilitaron.

El restablecimiento de los sistemas democráticos, tras la derrota de las potencias del Eje en 1945, pareció inaugurar una nueva fase democratizadora como la que había tenido lugar tras la Primera Guerra Mundial. Pero el telón de acero y el establecimiento de regímenes comunistas no democráticos en la Europa del Este frustró estas expectativas. Tan sólo se restablecieron regímenes democráticos duraderos en cuatro países: Grecia, Italia, Alemania y Austria. Por su lado, España y Portugal, que no habían participado en la guerra, quedaron bajo regímenes dictatoriales.

Será necesario esperar hasta mediados de la década de los 70 para asistir a la caída de las últimas dictaduras de Europa occidental (Portugal, Grecia y España). El éxito de las transiciones democráticas de estos países del sur de Europa se sintió de manera profunda en América Latina, donde el ejemplo español empezó a tener defensores como una vía factible para acceder a la consecución de la democracia. La década de los 80 y el inicio de la de los 90 trajeron consigo la desaparición de las dictaduras militares y el restablecimiento de la democracia en muchos países de América del Sur (Argentina, Paraguay, Uruguay, Chile…) y central (Nicaragua, El Salvador, Guatemala).

Finalmente, la presión a favor de la democratización de los Estados satélites de la URSS, junto a la decadencia del comunismo soviético, impulsaron la última gran oleada democratizadora, entre 1989 y 1992, que ha superado en extensión a la que siguió a la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la falta de tradiciones y costumbres democráticas, los problemas surgidos como consecuencia de los enfrentamientos étnicos y el difícil tránsito a una economía de mercado han comportado que estas nuevas democracias estén inmersas en regímenes políticos inestables y que no hayan conseguido erradicar del todo algunas prácticas autoritarias.

Fuente Consultada: ACTUAL Historia del Mundo Contemporáneo

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial Montgomery Mc Arthur

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial

eisenhowermontgomeryrommel

Durante la Segunda Guerra Mundial destacarían los nombres de Dwight David Eisenhower, Bernard Law Montgomery y Erwin Rommel (fotos en ese orden) por la personalidad característica de cada uno. Eisenhower sería la capacidad coordinadora que articulase el mayor ejército internacional conocido hasta la fecha. No dudaría en emplear armamento, tácticas y métodos no convencionales, con los que lograría la invasión de Europa (operación Overlord, 6 de junio de 1944).

El mariscal Montgomery, el gran estratega en quien se unía una audacia sin límites, coronada con la victoria de El Alamein (1942) sobre los alemanes en Egipto, mientras su oponente, el mariscal Rommel, quedará en la historia como el astuto “guerrillero”, el improvisador. Únicamente Montgomery y Rommel contaban con experiencia militar y mando directo de tropas de combate, adquiridos durante la Primera Guerra Mundial. Eisenhower permaneció en los Estados Unidos en tareas de instrucción, pero tuvo como maestro al general Douglas Mac Arthur durante su servicio en Filipinas. Resumiremos brevemente las biografías de aquellos tres generales.

Dwight David Eisenhower (n. en Denison, Texas, 1890, y m. en Washington D. C., 1969) se graduará en la Academia militar de West Point (1915) y durante la Primera Guerra Mundial será instructor del Cuerpo de Tanques. En 1933 pasa como ayudante a las órdenes de Mac Arthur y desde 1935 a 1939 servirá en las Filipinas a las órdenes de dicho general.

Cuando, en 1941, Estados Unidos declara la guerra a las potencias del Eje, será promovido a brigadier general y al año siguiente recibirá el ascenso de teniente general y el cargo de comandante en jefe de las fuerzas aliadas en el Mediterráneo y África del Norte, fuerzas que iniciarán en 1943 la conquista de Italia con el desembarco en Sicilia. En 1944 será nombrado jefe supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa (SHAEF) y, en calidad de tal, recibirá el 7 de mayo de 1945 la rendición incondicional del Tercer Reich.

Ascendido a la categoría de general de “cinco estrellas”, será nombrado jefe del Alto Estado Mayor del Ejército (1945-1948). Este último año pasará a la situación de reserva y, al retirarse del servicio activo, recibirá el nombramiento de presidente de la universidad de Columbia (1948-1952). Su carrera militar quedará coronada con el nombramiento de comandante supremo de la OTAN. En 1952 fue elegido trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos y reelegido para un segundo mandato en 1956.

Sus principales aportaciones como político fueron la creación de la SEATO y la “doctrina” que lleva su nombre (1957), encaminada al desarrollo económico del Medio Oriente.

Bernard Law Montgomery (n. en Londres; 1887 y m. en Alton, Hampshire, en 1976), hijo de un obispo episcopaliano, estudió en St. Paul y en la Academia de Caballería de Sandhurst, ingresando en el Royal Warwickshire Regiment en 1908. Durante la Gran Guerra fue herido dos veces. Desempeñó misiones en Irlanda, Inglaterra y la India, y en 1938, con el grado de mayor general, tuvo el mando de las fuerzas británicas en Palestina.

Al declararse la Segunda Guerra Mundial formó parte del Cuerpo Expedicionario Británico desde la campaña de Francia (1939) hasta la evacuación de Dunkerque (1940). Trasladado a Gran Bretaña, es nombrado jefe del South-Easter Command y, en el mes de agosto de dicho año, jefe del VIII Ejército de África, donde se enfrentará con Rommel, a quien derrota en una serie de batallas “pendulares” que culminan con la de El Alamein (1942). Participa en el desembarco de Sicilia y al crearse el cuartel general aliado para la invasión de Europa es nombrado comandante jefe de las tropas de tierra y ascendido a mariscal de campo (1944). Liberó Bélgica y Holanda, cruzó el Rin (1945) y en su cuartel general de Lüneburg-Heath recibió la rendición del ejército alemán.

Como premio a sus servicios fue creado primer vizconde Montgomery of Alamein y par de Inglaterra (1946), y su vida militar continuó con el nombramiento de comandante jefe del ejército británico de ocupación en Alemania (1945), jefe del Estado Mayor imperial (1946), presidente del Consejo de Defensa de la Unión Occidental (1948) y comandante supremo adjunto de la OTAN (1951-1958). En este último año pasó a la situación de retirado.

Erwin Johannes Rommel (n. en Heidenheim, 1891, y m. en Ulm, 1944). Su vida militar comenzó como abanderado de un regimiento de infantería de Suabia en 1910, para graduarse de teniente en la Escuela Militar de Danzig (1912). Durante la Gran Guerra participó en la ofensiva delArgonne, donde fue herido dos veces, así como en las campañas de Rumania, Italia y los Cárpatos, alcanzando la graduación de comandante y siendo condecorado con la Cruz de Hierro de primera clase y con la orden prusiana Pour le Mente.

En el período de entreguerra fue jefe de un regimiento y director de la Academia de Guerra de Wiener Neustadt. En 1939 es ascendido a comandante general e interviene en las campañas de los Sudetes y de Polonia. Al frente de una división Panzer tomó parte en la invasión de Francia (1940) y rompió la línea Maginot, por lo que recibió la cruz de caballero de la Cruz de Hierro.

Rommel gozaba de gran prestigio entre los nazis y no ocultaba sus simpatías por ellos. En 1941 fue enviado a Libia al frente del Afrika Korps y sus avances y retiradas le valieron el sobrenombre de “zorro del desierto”, así como el ascenso a mariscal de campo. Fue derrotado en El Alamein (1942); ocupó la jefatura de las tropas alemanas en Italia (1943) y en enero de 1944 mandó las fuerzas desde Holanda al Loire.

Durante este período las ideas políticas de Rommel sufrirían una profunda transformación. Deja de ser el “ídolo” oficial y en los círculos hostiles a Hitler se le considerará como un futuro sustituto. En julio de 1944 resultó herido por un ataque aéreo y, tras el atentado contra Hitler (20 julio 1944), fue acusado de haber participado en la conjura contra el führer. Para evitar el juicio público, decidió aceptar la propuesta del suicidio que le ofreció el mismo Hitler.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 20 Las Guerra Mundiales Salvat – La Nación

Principales Jerarcas NAZIs del 3° Reich Oficiales Alemanes

PRINCIPALES NAZIS
RESPONSABLES DEL TERCER REICH

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

ERICH RAEDER
Comandante en Jefe de la Marina, fue uno de los pocos hombres que se atrevió a discutir las decisiones del Führer. Al principio cedió a la voluntad de Hitler, con el fin de lograr que- éste le proporcionase una escuadra poderosa, pero pronto estuvo en desacuerdo con él respecto al modo de emplear en la guerra las fuerzas navales. No sin disgusto por parte del dictador, insistió para que se le aceptase la dimisión.

JULIUS STREICHER
Maestro de escuela primaria en Nuremberg, tristemente conocido por su violento y feroz antisemitismo. En 1923 fundó la publicación Der Stürmer (El asaltador), en la que se relataban fantásticas ceremonias rituales hebreas, se aludía a una conspiración mundial semita y se describían supuestos delitos sexuales de los judíos, todo ello como pretendida prueba de la depravación hebrea.

RUDOLF HESS
Durante la primera Guerra Mundial sirvió en el mismo regimiento que Hitler. Fue uno de los primeros afiliados al Partido nazi y estuvo encarcelado con su jefe en la prisión de Landsberg, donde colaboró con él en la redacción de Mein Kampf. Tras haber sido oficialmente secretario de Hitler, se convirtió en su delfín. Hombre en apariencia poco enérgico, era no obstante uno de los pocos colaboradores en los que el Führer confiaba; así fue, por lo menos, hasta 1941, pero dicho año, en un sensacional vuelo en solitario, Hess se trasladó a Escocia, al parecer con la finalidad de convencer a los ingleses de que se aliaran con Hitler contra Rusia. Hitler entonces le declaró «loco».

KONSTANTIN VON NEURATH
Diplomático de carrera, conservador y hombre satisfecho de sí mismo, pero inteligente y con gran prestigio, tanto en Alemania como fuera de ella. Destituido de su cargo de ministro de Asuntos Exteriores en 1938, si guió apoyando a Hitler. Fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia en 1939. En 1941 fue relevado de sus funciones y sustituido por Heydrich. Más adelante formó parte de la oposición clandestina contra Hitler.

WALTER VON BRAUCHITSCH
Comandante en Jefe del Ejército alemán desde 1938 a 1941, en que le reemplazó Fritsch. Respetado por el Ejército, se mostró mucho más sumiso que su predecesor frente al Führer. No estuvo complicado en el complot militar para deponer al dictador durante la crisis checa, pero hubo de dimitir a consecuencia del fracaso de la campaña rusa. Hitler le definió, entonces, injustamente, como «un inepto y un vil cobarde».

ALFRED ROSENBERG
Director del periódico nazi VSlkischer Beobachter (El observador popular), se le consideraba como un teórico del Partido. Se ganó la admiración del Führer con sus teorías sobre la superioridad de la raza nórdica. Aunque Hitler confesó que sólo había leído por encima los numerosos escritos de Rosenberg sobre este tema, el pseudo-filósofo fue celebrado como el profeta del nuevo orden racial, y sus ideas se convirtieron en elementó básico de la doctrina nazi. «Los ideales humanos de la Europa cristiana —escribió Rosepberc— son un credo vano».

MARTIN BÓRMANN
Pasó a ser el secretario de Hitler tras la defección de Hess. Lo mismo que su predecesor, sirvió al Führer con toda fidelidad, y éste mantuvo su confianza en él durante toda la guerra. Como sucedía con muchos de los íntimos de Hitler, su pasado era borrascoso; incluso había estado un año encarcelado por su intervención en un asesinato político.

FRANZ VON PAPEN
Aristócrata ambicioso y católico devoto, se puso de buen grado al servicio de Hitler cuando éste precisó de cierta apariencia de respetabilidad. En 1932, fue Canciller de Alemania, pero después del advenimiento del nacionalsocialismo ocupó cargos secundarios. Siendo canciller, Hitler fue nombrado vicecanciller y comisario para Prusia. En de la embajada alemana en Turquía.

JOACHIM VON RIBBENTROP
Ministro de Asuntos Exteriores, nunca se ganó las simpatías de quienes tuvieron contacto con él. Su arrogancia le perjudicaba. Ciano, ministro de Asuntos Exteriores italiano, le describió como un hombre «vanidoso, frívolo y charlatán», y se afirma que Mussolini dijo de él: «Basta con mirarle a la cara para darse cuenta de que debe de tener un cerebro minúsculo».

REINHARB HEYDRICH
Primer lugarteniente y alter ego de Himmler. La mayoría de los alemanes le consideraban como hombre con menos escrúpulos todavía que el mismo jefe de la Gestapo. En realidad, era el colaborador apropiado para llevar a la práctica los planes más violentos. Antes de ingresar en las filas nazis había sido expulsado de la Marina por «conducta escandalosa». Pero no era cobarde. Durante la guerra abandonó a menudo su puesto en las SS, para pilotar personalmente aparatos de la Luftwaffe; en una ocasión, cuando volaba sobre Rusia, fue herido pero consiguió aterrizar tras las líneas alemanas.

WILHELM FRICK
Fue un útilísimo engranaje del mecanismo nazi. En comparación con los demás jerarcas, el ministro del Interior era una personalidad borrosa; respondía a las características del típico funcionario germano, notorio por su exacta y burocrática eficiencia.

WILHELM KEITEL
Nombrado en 1938 Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, permaneció en el cargo hasta el final de la guerra. En realidad no disponía de grandes poderes, y en cierta ocasión se lamentó de que la única persona a quien podía dar órdenes era a su ayudante. Fue una figura de primer plano por su contacto continuo y directo con el Führer y por su actividad administrativa, de la cual era responsable.

ARTHUR SEYSS-INQUART
Al principio ocupó una posición importante como líder del nazismo austríaco. Abogado ambicioso y nacionalsocialista convencido, dio una apariencia de respetabilidad a las intrigas nazis en Austria y consiguió ganarse la confianza del canciller austríaco. Una de sus primeras actividades, cuando se convirtió en ministro de Seguridad, fue liberar a todos los nazis que se hallaban en prisión. Contribuyó más que nadie a entregar Austria a Hitler. Después continuó siendo un nazi modelo, y desde 1940 a 1945 fue comisario del Reich en los Países Bajos.

WERNER VON BLOMBERG
Comandante en Jefe de la Wehrmacht desde 1933 a 1938, introdujo en el Ejército el concepto de «caballería de guerra». Hitler le debía mucho por el apoyo que le prestó en los primeros tiempos, pero el Ejército le daba el despectivo apodo de «león de trapo»; no obstante, se opuso a Hitler en 1938, porto que el Führer le obligó a presentar la dimisión, valiéndose del pretexto de su desgraciado matrimonio con una ex-prostituta y desnudista. Von Blomberg y su esposa vivieron durante toda la guerra en la sombra.

HJALMAR SCHACHT
Economista brillante y ambicioso, fue presidente del Reichsbank desde 1924 a 1929 y de 1933 a 1939; apoyó a Hitler aunque no era nazi, y el Führer valoró su capacidad y le nombró ministro de Economía en 1934. Convencido de que el dictador iba demasiado lejos, en 1938 presentó la dimisión, con gran disgusto de Hitler.

BALDUR VON SCHIRACH
Para adoctrinar a la juventud alemana, Hitler eligió a un hombre joven (29 años) y apuesto. No sólo era un enérgico organizador, sino también un aspirante a poeta que describía a Hitler como «un genio que llega hasta las estrellas». Su madre era norteamericana. Por una ironía del destino, dos de sus antepasados figuraron entre los firmantes de la Declaración de Independencia estadounidense.