El Taoísmo

Las Escuela de Filosofía en Grecia Antigua:Epicurea,Estoica

Las Escuela de Filosofía en Grecia Antigua
Epicurea,Estoica,Peripatética

Las cuatro escuelas de Filosofía. — En el último período de la historia de Grecia encontramos definidos cuatro sistemas o escuelas principales de filosofía. Eran éstas: la académica, la epicúrea, la estoica y la peripatética.

Sócrates  ,   Platón ,       Aristóteles

Sócrates                                   Platón                                Aristóteles

Escuela académica. — Esta escuela fue fundada por Platón, que la estableció en unos jardines próximos a Atenas, radicados en terrenos consagrados al héroe ático Academo, de donde derivó el nombre de Academia que llevaban aquellos lugares y el gimnasio instalado en ellos. Bajo las arboledas de plátanos silvestres y olivos, exornadas con estatuas por Cimón, platicaba Platón con sus discípulos. Como su maestro Sócrates, creía en la inmortalidad del alma.

Enseñaba que hay un Dios eterno, perfecto y omnisciente y que el alma humana ha existido en un estado anterior, en que conocía la ideal forma de las cosas y cuyo confuso recuerdo de figuras y sombras constituye todo lo que, en esta vida, podemos conocer de bondad y sabiduría. El alma, que, durante su estancia en el mundo tiende a elevarse y a mantener la pureza, después de la muerte vuelve a estar en contacto con aquellas «esencias eternas» de las cosas. Platón entendía que «la perfección de la naturaleza del hombre es su propio acercamiento, en cuanto le sea posible a la armonía con Dios y que todos los seres humanos deben ser educados con miras a este fin. El estilo de sus Diálogos está en consonancia con la elevación del ideario que propugnan.

Escuela epicúrea. — La escuela epicúrea fue fundada en 306 antes de Jesucristo, en Atenas, por el filósofo Epicuro. Enseñó en ella que la felicidad humana (el placer) era el verdadero fin de toda filosofía, pero el placer duradero que, emanado de los puros y nobles goces mentales, conduce a la paz espiritual y por consiguiente, a la felicidad. La paz del espíritu era, para Epicuro, el summum bonum, o sea el bien supremo. No es propio de esta obra el extenderse en el concepto que de la física profesaba Epicuro, pero hay que señalar su convicción en la existencia del átomo, de la que se trata en la obra del poeta latino Lucrecio, De natura rerum.

Este filósofo ha sido muy combatido y hasta calumniado al suponerle amante de los placeres de la mesa y aficionado a los deleites sensuales. Todo ello nace de la confusión entre los términos placer, tomado en sentido de goce material, y felicidad. A este último concepto aludía Epicuro en sus prédicas. Por lo demás, Epicuro fue hombre de vida austera, que de la pobreza supo elevarse por su propio esfuerzo y que soportó mucho tiempo una vida adversa y una larga enfermedad. Había nacido en Samos en 341 ó 342 antes de Jesucristo y no se ha comprobado que su muerte fuera producida por suicidio, como algunos le han achacado.

zenon filosofoEscuela estoica.Zenón, un griego de Chipre, fundó en Atenas por el año 320 antes de Jesucristo una escuela filosófica, que fue llamada estoica por el lugar donde estaba instalada, la stoá poikile («pórtico o columnata pintada»), un recinto adornado con frescos que representaban la batalla de Maratón, pintados por el gran artista Polignoto. Allí enseñó Zenón durante unos sesenta años, siendo tenido en gran estimación por los atenienses a causa de su integridad y honradez.

En vida le honraron con una guirnalda de oro y, a su muerte, con magníficos funerales públicos. La escuela estoica postulaba el desprecio al dolor y al placer; según sus doctrinas, el grado más elevado de la virtud consistía en menospreciar todas las condiciones externas de la vida humana. Era preciso evitar toda pasión, aún en el sentido de energía vital del espíritu. La felicidad estaba en el supremo dominio de sí mismo.

Escuela peripatética. — La escuela peripatética fue fundada en Atenas por Aristóteles (335 antes de Jesucristo), en un gimnasio suburbano llamado el Liceo. Su nombre se deriva de unos pórticos (peripatói) que poseía el edificio donde enseñaba el filósofo, o bien, como otros opinan, de que al disertar paseaba alrededor (peripateikós, significa «amigo de pasearse»), en lugar de explicar sentado, como los otros filósofos.

Aristóteles daba dos lecciones diarias, una por la mañana, a un pequeño círculo de íntimos y, por la tarde, a un grupo más numeroso de extraños; de ahí vienen los conceptos esotérico (interno) y exotérico (externo), que se suelen aplicar a las conclusiones y máximas de doble sentido. La inteligencia de este filósofo abarcó todos los conocimientos de su época, y su actividad y vocación didáctica, le obligaron a tratar de cuantos asuntos pudieran atraer el pensamiento humano.

Los filósofos cínicos. — Un discípulo de Sócrates, llamado Antístenes, fundó en Atenas por el año 390 antes de Jesucristo una escuela filosófica llamada de los cínicos. Su nombre proviene, según unos, del gimnasio llamado Cínosarges donde el filósofo explicaba sus doctrinas, y, según otros, de la vida grosera, perruna (en griego, cynicós), que adoptaron sus discípulos. Sea de ello lo que fuere, el término se aplicó muy pronto a estos filósofos por el desprecio que hacían de los refinamientos de la civilización; mientras que en la sociedad moderna la palabra cínico califica a quien se muestra descarado, procaz, desdeñoso, y hasta al huraño y misántropo.

Los antiguos cínicos tenían en su comportamiento público muchos puntos de analogía con los actuales «existencialistas», que tanto se les asemejan en su presentación desastrada. Antístenes fue un gran adversario de la filosofía especulativa de Platón y enseñaba que la virtud es la única cosa necesaria y que deben despreciarse todas las comodidades y halagos de la vida. Los cínicos vivían en una rigurosa austeridad, rayana en la miseria.

diogenes

Diógenes

Diógenes. — El más célebre representante de la escuela cínica fue Diógenes de Sinope (una colonia griega de la costa septentrional del Asia Menor), nacido en 412 y muerto en 323 antes de Jesucristo. Se estableció en su juventud en Atenas, donde fue discípulo de Antístenes. Adoptó un modo de vivir estrafalario y llegó a alcanzar gran popularidad por las sarcásticas censuras que le merecía toda producción intelectual que no condujera inmediatamente a un fin práctico. Se dice que se albergaba en un tonel y que, al dársele a conocer un día Alejandro Magno y ofrecerle lo que quisiera, le rogó que se apartara para no quitarle el sol. Seguramente es fabulosa tal referencia, pero reveladora del carácter de este filósofo.

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  – Editorial Ramón Sopena – Tomo I  – Edades Antigua y Media

El Código Manú en la India y Las Casta Sociales Resumen

BREVE DESCRIPCIÓN DEL CÓDIGO MANÚ EN LA INDIA

La India fabulosa, aquella a la que quiso llegar Colón sin sospechar que tropezaría antes con otro continente, es un territorio enorme -mayor que toda Europa si se excluye a Rusia- que ocupa un lugar preponderante no sólo en la historia mundial de las comunicaciones sino también en el plano de las ideas políticas.

Imperios y reinados fueron sucediendo al imperio primitivo establecido cuatrocientos años antes de Cristo. Aquél era más extenso aún que el de la India que los ingleses colonizaron y al que trataron de dar una lengua común. Las diferencias de raza e idioma, que subsisten aún actualmente en las diferentes regiones, originaban, hace más de veinte siglos, a un permanente estado de guerra que cambiaba sistemas políticos y provocaba revoluciones dinásticas.

El carácter que sorprende en este país a lo largo de su historia es que no haya constituÍdo, como los demás estados orientales, una organización teocrática, siendo el Estado independiente de la religión y no dominando esta última la política. La no injerencia de los sacerdotes en la administración permitió el desarrollo libre de la filosofía política, considerada una rama especializada del conocimiento.

A causa de esta concepción, los hindúes no consideraban el poder como resultado del derecho divino, y sus pensadores sostienen que el hombre es un ser peligros desde su nacimiento y que el Estado, con su autoridad y castigos, constituye una necesidad inevitable exigida por la humana naturaleza. Esta teoría resulta hoy totalmente moderna y contrasta con el pensamiento antiguo, que se apoyaba en monarquías absolutistas, algunas sin responsabilidad ni frenos.

Existía en India el consejo de ministros, que controlaba las iniciativas del soberano. Muchos filósofos preconizaban la igualdad y fraternidad entre los hombres mucho antes de Cristo y los pensadores políticos solían mostrarse partidarios de las instituciones democráticas, las asambleas populares y la libertad individual. Buda mismo -siglo V antes de Cristo– fue embanderado de las ideas democráticas y realizó campañas contra la monarquía.

Dentro de la mitología hindú, Manú era el nombre dado a cada uno de los catorce progenitores del género humano.

A este personaje múltiple se atribuye el Código que lleva su nombre y que es uno de los más antiguos y principales libros sagrados de la India, afirmándose que su redacción primera dataría del siglo XV antes de Cristo y que el transcurrir de los siglos no ha hecho sino corregir y aumentar sus preceptos primitivos.

Las leyes de Manú son 12 libros en sáncrito que contienen las reglas sociales, morales, educativas y religiosas que los brahamanes imponen a la sociedad. Predican abiertamente la total desiguldad social y presenta como una creación divina la división sociale en castas.

Manu (en sánscrito, ‘primer hombre’), en la creencia hindú los 14 progenitores de la humanidad, que gobiernan el mundo de forma individual durante un periodo de tiempo conocido como manvantara. La duración de un manvantara se estima en 4.320.000 años.

El primer manu se llamó Svayambhuva, que significa ‘hijo del que existe por sí mismo’ o Brahma. Según el poema épico indio Mahabharata, este manu fue el autor del Manu Smriti o Ley de Manu, un código renovado de leyes hindúes que contenía 100.000 versos según se decía (como se ordenó en la remota antigüedad) aunque en la actualidad consta de 2.685 versos, divididos en 12 libros.

Los investigadores modernos han fechado el Manu Smriti entre el año 600 a.C. al 300 d.C. El objetivo principal del libro, que contiene normas para la celebración de rituales y ceremonias, así como instrucciones morales y sociales, parece haber sido el fortalecimiento del sistema de castas de la India y la posición suprema de los brahmanes. Los brahmanes han profesado una gran veneración por este libro.

El texto del actual Código de Manú se compone de doce libros que incluyen distintos temas morales, políticos y religiosos. Esas leyes regieron la sociedad antigua durante siglos y aun tienen vigencia actualmente en temas como el de las castas, clasificación de ciudadanos en cuatro niveles diferentes, con derechos y deberes específicos dentro de cada clase.

Se basan éstas en fundamentos raciales, religiosos, económicos o (como el caso de los parias, dedicados a tareas duras e insalubres) puramente laborales. Los parias, que venían en último grado, no podían habitar en las ciudades; les estaba prohibido leer los Vedas y bañarse en el Ganges. Sufrían toda clase de humillaciones y se les negaba hasta la compasión que se tiene por los animales. Su trato era causa de contaminación; siempre debían saludar de lejos, y podía matarlos el guerrero a quien se aproximasen.

Los chatrias eran guerreros y tenían que defender el territorio. Los vasias cultivaban los campos y cuidaban rebaños, o se dedicaban al comercio.

Los brahmanes, en cambio, era la casta de los sacerdotes. Se los suponía salidos de la cabeza misma del dios y eran, junto con los chatrias, la clase dominadora. Los brahmanes eran, a un mismo tiempo, sacerdotes, médicos, jueces y poetas. Cuando morian, se les honraba con cantos de los Vedas, libros sagrados para los indios; los quemaban y echaban sus cenizas al Ganges.

codigo manu brahma, vishnu , shiva

Entre el 200 a.C. y el 100 d.C. fue escrito el Manu Smriti o Código de Manú y se crearon las cuatro grandes divisiones hereditarias de la sociedad india, hoy todavía vigentes: brahamanes, chatrias,vacias y parias

Ver: Hinduismo en la India

Las casta: En la India durante miles de años han existido las castas. Dicen que cuando Brahma, el dios creador, hizo al primer hombre, de su boca surgieron los sacerdotes (brahmanes), de sus brazos los guerreros (kshatriyos), de sus muslos los agricultores, comerciantes y ganaderos (voishyas) y de sus pies los servidores (shudras). Además de las castas principales existen más de 2.000 subcastas que se diferencian por sus profesiones, pertenencia a un territorio determinado u otros factores. Aunque la discriminación es cada vez menor en la actualidad, la separación de castas sigue siendo muy fuerte a la hora de los matrimonios.

Algunos preceptos del Código Manú:

* Liberación de la Miseria
* Liberación de la Violencia* Liberación de la explotación
* Liberación de la deshonra
* Liberación de la muerte prematura.

Para muchos traduce la ideología esclavista de la antigua India, porque defiente el estático sistema social de castas, promueve el castigo como forma de represión y dominio para conservar la separación en estratos sociales.

Ver: Creencias de Pueblos Primitivos

Solo la Fe Salva Al Hombre Moral y Teología de Lutero

“El Justo Vivirá Por Su Fe, Pues Solo la Fe Salva Al Hombre”

LOS COMIENZOS DE MARTIN LUTERO
Nació en Eisleben, en Sajonia, el 10 de noviembre de 1483, hijo de un minero, hombre grave, sereno, trabajador y poco comunicativo. En Mansfeld, adonde el padre había llevado a su familia, el pequeño Martín asistió a la escuela, siguiendo los oficios y participando de las supersticiones comunes a los lugareños.

Solo la Fe Salva Al Hombre

Martín Lutero, Reformador Religioso

A continuación, se traslada a la Universidad de Erfurt, donde se inscribe en la facultad de Derecho, sin vocación: su padre, enriquecido, soñaba para él con una fructífera carrera de jurista. Era un estudiante aplicado, buen camara-da y alegre compañero. Entonces se produce la crisis que lo llevó al convento. Sorprendido en plena campiña por una tormenta, fue arrojado a tierra y gritó: «¡Socorredme, Santa Ana, me haré monje!».

Doce días después entra en el convento de agustinos de Erfurt, en 1505. Luego dirá que este voto le había sido arrancado por el miedo y que su vocación no era real. No obstante, su sensibilidad inquieta le lleva siempre al pensamiento deprimente de su irremediable debilidad creyendo, quizá, que la vida monástica le daría una cálida protección contra la desesperación.

De todas formas, el joven, acogido calurosamente por los agustinos, se somete sin aparente dificultad a las reglas de su nuevo estado. Ordenado sacerdote en 1507, celebra poco después su primera misa, y la idea de que iba a poner a Dios presente sobre el altar, le produce tal terror que habría huido si no lo hubieran detenido los asistentes.

La obsesión de la tentación ya no le abandonará nunca, tentación carnal de la que el temperamento sanguíneo de Lutero no volverá a estar exento, sino que aumentará todavía más con la concupiscencia que empuja al hombre a lo terrenal: desesperación, envidia y cólera. Abandonarse a la bondad de Cristo, como le aconsejan sus superiores, parece imposible a este espíritu torturado por el vértigo de la culpa. En 1610, a raíz de una contienda surgida entre los conventos agustinos, Lutero marcha a Roma, como delegado, junto al General de la Orden.

Permanecerá allí cuatro semanas. Según declarará más adelante, no encontró en la Ciudad Eterna más que ignorancia, impudicia y corrupción. Puesto que Alejandro VI había muerto hacía siete años, y Julio II, revestido entonces de la tiara, no era objeto de tal escándalo, se puede pensar que al sombrío espíritu del alemán le ofuscó la alegre y familiar piedad italiana. La vuelta de Lutero a su país natal está señalada por tareas cada vez más numerosas: predicación, inspección de conventos y comentarios sobre los salmos.

LA SALVACIÓN POR LA FE
Las vigilias y los ejercicios ascéticos no daban a Lutero siempre la certeza de la salvación. Para los discípulos alemanes de Ockam, el hombre estaba inclinado al mal, pero podía alcanzar la gracia con su propio esfuerzo. Este esfuerzo solamente era eficaz si Dios quería aceptarlo; ¿cómo saber si la voluntad de Dios predestinaba a la gracia?

La perseverancia era un signo. ¿Pero quién podía estar seguro de no haber desmayado alguna vez, de no conocer el desfallecimiento? Lutero estaba obsesionado por una certeza, la de la condenación eterna. Finalmente, durante el invierno 1511-1512, encuentra la respuesta que buscaba en la Epístola de San Pablo a los romanos: «El justo vivirá por la fe». El hombre está corrompido, ningún mérito lo puede redimir ante Dios.

Pero Cristo ha muerto por los pecados de los hombres. La salvación será un don de Dios al creyente por el simple hecho del sacrificio de su Hijo. Es necesario entregarse, humildemente, a Cristo Redentor» no contar más que con Él.

Si la justicia de Dios condena al pecador, su caridad puede abrirle el camino de la salvación. Si se siente profundamente un impulso hacia Dios, se puede esperar en la gracia divina.

Su doctrina es pesimista: el hombre no es libre, la fe sólo existe para las almas predestinadas, y el cristiano no puede atribuirse el mérito de ella; indigno de perdón, únicamente es rescatado por Cristo.

Frente a sentimiento de pecado, desesperación, abandono en Dios , la esperanza de salvación es sólo por la fe, independiente de las obras y de las prácticas religiosas, tales son los puntos principales de la moral y de la teología de Lutero, que no pensaba romper con Roma. Había pensado en su salvación, sobre todo, y no en la reforma de la Iglesia.

LAS INDULGENCIAS Y LAS TESIS DE WITTENBERG
Una indulgencia era la posibilidad dada a un creyente de redimir, por medio de un donativo en dinero, ciertas penitencias. León X, que necesitaba recursos para los inmensos trabajos de San Pedro en Roma, decidió otorgar una indulgencia a todos los que entregasen una limosna con este objeto.

El Comisario encargado de la operación en Alemania fue Alberto de Brandeburgo, joven arzobispo de Maguncia, que había tomado a préstamo 21.000 florines de los banqueros Függer para pagar a Roma las tasas que la Cancillería reclamaba con motivo de su promoción.

El Papa cedió a los Függer en 1515 la mitad del producto de las indulgencias recaudadas en los dominios del arzobispo, con objeto de que se reembolsasen su dinero. El asunto tomó un aspecto escandaloso: ¡Los Függer vendían las indulgencias en las ventanillas de sus oficinas! Más aún, el dominico Juan Tetzel, sub-comisario, permitió que se empleasen procedimientos indefendibles para decidir a los espíritus, que creía toscos y primitivos: «El  alma del Purgatorio  se  echa  a volar al cielo en el momento en que un fiel pone una moneda… en el cepillo para las obras de la Basílica de San Pedro».

Lutero no habría esperado ese día para alzarse contra el abuso de las indulgencias, pero aquello colmó la medida: el 31 de octubre de 1517, se dirigió a la iglesia de Wittenberg, colocando sobre la puerta un cartel en el cual anunciaba que serían mantenidas bajo su presidencia noventa y cinco propociciones o tesis sobre las indulgencias.

Las proposiciones afirmaban que las indulgencias no tenían ningún valor ante Dios, que solo engañaban al pecador manteniéndole en una falsa seguridad. «Predican invenciones humanas, los que pretenden que tan pronto como el dinero resuena en su caja, un alma se eleva del Purgatorio». «Si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de perdón preferiría mejor que la Basílica de San Pedro se convirtiera en cenizas antes que edificarla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas». «El verdadero tesoro de la Iglesia es el sacrosanto Evangelio, gloria y gracia de Dios».

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo V La Gran Aventura del Hombre

Principales Filosofos de la Historia Destacados Pensadores del Mundo

Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Siddhartha Gautama (Buda) c. 563-483 a. C. India Fundador del budismo como vía para lograr el nirvana (iluminación espiritual) y liberarse así del ciclo terrenal de la reencarnación. Laozi VI a.C.
China Fundador del taoísmo, interesado por la actitud vital del individuo.
Dao De Jíng.
Confucio
551-479 a. C. China Fundador del confucianismo, que promueve la armonía social mediante las costumbres.
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Sócrates 17.469-399 a.C. Grecia
Uno de los fundadores de la filosofía occidental, a quien se atribuye la frase:
«Una vida sin examen no merece ser vivida». No dejó escritos.
Platón c. 427-347 a.C.
Grecia Discípulo de Sócrates; afirmó que todo lo que percibimos es una sombra de su forma ideal, abstracta. La república (c. 360 a.C.).
Aristóteles 384-322 a.C.
Grecia Filósofo de obra muy amplia con gran interés por la clasificación lógica. Metafísica (350 a.C.).
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Plotino 205-270 d.C. Grecia
Imperio romano Fundador del neoplatonismo, desarrollo de las ideas originales de Platón. Enéadas (c. 253-270).
San Agustín 354-430 d.C. N. de África.
Transmisor del platonismo a través de la teología cristiana. La ciudad de Dios (413-426).
Tomás de Aquino 1225-1274 Italia
El mayor teólogo medieval. Suma teológica (1259-1269).
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Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Italia
Afirmó que el estado debe promover el bien común sin tener en cuenta la evaluación moral de sus actos. El príncipe (1513).
Francis Bacon (1561-1626) Inglaterra
Sostuvo que mediante el conocimiento científico se puede controlar la naturaleza. Novum organum (1620).
John Locke (1632-1704) Inglaterra
Defensor del empirismo, según el cual el conocimiento de lo existente debe proceder de la experiencia. Ensayo sobre el entendimiento humano (1690).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Thomas Hobbes (1588-1679)
Inglaterra Padre de la filosofía política inglesa, que estudia la organización de la sociedad. Leviatán (1651).
Rene Descartes (1596-1650 )
Francia Subvirtió el escolasticismo
medieval y renacentista.
Meditaciones metafísicas (1641).
Baruch Spinoza (1632-1677) Holanda
Uno de los racionalistas más importantes del s. XVII; afirmó que el conocimiento del mundo puede obtenerse a partir de la razón.
Tratado teológico- político (1670).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Gottfried Wilhelm Leibniz
1646-1716 Alemania Matemático
y filósofo racionalista.
Monadología (1714).
George Berkeley 1685-1753 Inglaterra Empirista que desarrolló un sistema metafísico idealista: en última instancia, la realidad consiste en algo no material. Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710). David Hume 1711-1776
Gran Principal exponente del escepticismo metafísico. Bretaña Tratado sobre la naturaleza humana
(1734-1737).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Jean-Jacques Rousseau 1712-1778
Suiza Defensor de la soberanía del cuerpo social (el pueblo).
El contrato social (1762)
Immanuel Kant (1724-1804)
Alemania Buscó establecer la autoridad de la razón a través del examen crítico.
Crítica de la razón pura (1781).
Thomas Paine Bretaña (1737-1809 )
Gran Afirmó que los gobiernos deben respetar los derechosnaturales de sus ciudadanos.
Los derechos del hombre (1791-1792).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
G. W. F. Hegel
(1770-1831)
Alemania El más influyente de los idealistas alemanes. La fenomenología del espíritu (1807).
Arthur Schopenhauer
(1788-1860)
Alemania Postuló el idealismo trascendental: la creencia de que la experiencia humana de las cosas consiste en cómo se nos aparecen. El mundo como voluntad y representación (1818).
Soren Kierkegaard
(1813-1855)
Dinamarca Precursor del existencialismo, subrayó la posición única del individuo como agente de la autodeterminación. Apostilla conclusiva no científica a las «Migajas filosóficas» (1846).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Karl Marx
(1818-1883)
Alemania Teórico social radical y
filósofo del comunismo.
El Capital (1867).
Friedrich Nietzsche
(1844-1900)
Alemania Rechazó las interpretaciones religiosas y metafísicas de la condición humana a través del concepto de «superhombre».
Así habló Zaratustra (1883-1885).
Bertrand Russell
(1872-1970)
Gran Fundador de la filosofía analítica, que enfatiza la Bretaña claridad
y la argumentación.
Principia mathematica (1921).
Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Ludwig Wittgenstein
(1889-1951)
Austria El más prominente de los filósofos analíticos. Tractatus logico-philosophicus (1921).
Jean-Paul Sartre
(
1905-1980)
Francia Líder del existencialismo, centrado en la totalidad de la libertad humana. El servia nada (1943).
Epicteto
Filósofo estoico.
En Roma fue esclavo de Epafrodito, liberto de Nerón, y siguió las lecciones del estoico Musonio Rufo

Científicos Argentinos

Médicos Argentinos

Nobeles Argentinos

Diferencias entre religion y secta Que es una secta? Rol de la Iglesia

Diferencias entre religion y secta – ¿Que es una secta? – Principales Sectas

¿Qué es una religión?

Según la enciclopedia de la Lengua Castellana (Editorial Sopena, Argentina, 1958), es un conjunto de creencias y dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos, de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social, y de prácticas rituales, especialmente la oración y el sacrificio para tributarle culto.

La religión —cualquiera fuese— consiste en la creencia o adoración de uno o varios dioses. Además, conlleva la noción de obediencia a los mandamientos divinos, conforme estén plasmados en las Sagradas Escrituras de cada religión. En el caso del cristianismo, incluye un compromiso de fe en Jesucristo que va más allá de los límites de una ideología. Otra definición de religión: conjunto de creencias y deberes que surgen de la dependencia del hombre con Dios; asimismo, como la expresión de la relación del hombre con Dios.

El Concilio Vaticano II ha dicho que el ejercicio de la religión consiste, antes que nada, en aquellos actos interiores, voluntarios y libres, mediante los cuales el ser humano marca el curso de su existencia en dirección hacia Dios.

Todas las naciones, todas las civilizaciones —aún las más primitivas—tienen algún tipo de creencias, ceremonias o rituales y código de moral. Y, aunque la variedad de estas expresiones religiosas es bastante amplia, este hecho —comprobable históricamente- demuestra la existencia del deseo de Dios por parte de los seres humanos y la existencia de la ley natural; ambas cosas inscritas por Dios mismo en el corazón de todos los humanos.

La religión, entonces, es parte de la misma naturaleza del hombre. El problema es que en los últimos años, aunque recientemente ha habido un resurgimiento del espíritu religioso, este se ha desviado y muchas personas han pretendido diseñar una religión propia, una combinación de muchas otras acorde a cada individuo. Y esto, entre otras cosas, ha dado lugar al surgimiento de las sectas.

el peligro de las sectas

¿Qué es una secta?

La palabra secta viene del latín secare, que significa sectario, cortar. También, este término tiene su origen en la palabra de secedere, que quiere decir separarse. En ambos casos siempre presente la idea de separación.

En Europa, la palabra secta se ha concebido como derivada, principalmente, de sequi, seguir; y se asocia a la idea de seguir a un maestro, a un Líder.

Según la definición que brinda Yves de Gibon en el Diccionario de las Religiones compilado por el Cardenal Paul Poupard, el término secta designa: un grupo de oposición a la doctrina y a las estructuras de la Iglesia, e implica también, la mayoría de las veces, la idea de disidencia. En un sentido más amplio, se aplica a todo movimiento religioso minoritario.

Por su parte, el Secretariado para la Unión de los Cristianos del Estado Vaticano en un estudio —realizado en 1984— expresa que por razones prácticas se define a las sectas como “algunos grupos religiosos con una concepción del mundo suya específica, derivadas de, pero no completamente de acuerdo con las enseñanzas de las grandes religiones mundiales’.

De aquí nace una primera distinción que no se debe obviar: el origen de cada secta. Es decir si nacieron dentro de la religión cristiana o si se basan en otras religiones. En el caso de las que surgen dentro del cristianismo, el criterio para distinguir entre sectas de origen cristiano, por una parte, e Iglesia y comunidades eclesiales por otra, se debe fundar en las fuentes de enseñanza de estos grupos.

De esta manera, las sectas podrían ser aquellos grupos que, además de la Biblia, tienen otros libros revelados o mensajes proféticos; que excluyen de la Biblia algunos textos proto-canónicos, o cambian radicalmente su contenido.

Para el Padre Sampedro, en su libro Sectas y otras doctrinas en la actualidad, la secta es un grupo separado de la totalidad cristiana y que se cree el único poseedor de toda la verdad, se cierra sobre sí en tomo a líderes, excluye a los demás, los considera como no salvados y actúa proselitistamente.

El Padre Manuel Guerra Gómez, en su Diccionario Enciclopédico de las Sectas (BAC, Madrid, 1998) ,expone: “Una secta es la clave existencial, teórica y práctica, de los que pertenecen a un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un cambio maravilloso, ya colectivo —de la humanidad— ya individual o del hombre en una especie de superhombre.

Algunas características principales son:

-Autonomía: la secta es un refugio. Rechazan la sociedad, sus valores e instituciones. Todo es substituido por la propia comunidad. Aquí se conservan puros, perfectos, salvados. Tratan de conseguir su autonomía pero no respetan la del otro. En esto está presente la inestabilidad, la incertidumbre, la soledad. Ellos se creen poseedores absolutos de la verdad.

– Salvación: solo los miembros de la secta son elegidos, aceptados por Dios. El adepto es la luz. Y como se está en os últimos tiempos hay que prepararse para la salvación. Pero la interpretación de la salvación suele ser reducida por las revelaciones de los iniciadores de la comunidad.

– Fraternidad y culto emocional: se resaltan las vivencias personales y la experiencia religiosa, se trata de fomentar un clima de fraternidad entre los miembros. En el culto se favorece todo lo que llega al sentimiento, como cantos apropiados y testimonios. Se crea una dependencia psicológica del líder y del grupo.

– Militarismo voluntario: para ser miembro de una secta se precisa una adhesión voluntaria y libre a sus valores y normas. La secta exige ser miembro vivo, militante y activo; está constituida por miembros voluntarios, aunque algunos, después de ciertas etapas tienen exigencias de permanencia para conservar sus secretos.

Ellos se consideran santos, los demás son mundanos, pecadores. Han de estar dispuestos al sacrificio y a seguir fuertes normas éticas.

– Exclusivismo: la formación no es importante sino, el carisma, la vivencia, la entrega al ideal del grupo. En ocasiones, el carácter exclusivista del medio en que vive el individuo hace que abandone el estudio, amigos, incluso familia, dedicando todo su tiempo a la secta. No quieren contaminarse con el mundo, al que califican lugar de tinieblas.

-Temor y moralismo: a menudo sucede que los hombres actúan por temor más que por amor.

Y en las sectas está muy presente la amenaza de la condenación, de que el fin está pn5ximo. Los métodos para inculcar temor aparecen con facilidad en los escritos y palabras de los fieles sectarios.

– Autoritarismo y obediencia: el grupo secta debe funcionar perfectamente. Para ello, nada mejor que una autoridad que mande con decisión. Esta viene del maestro que ha tenido una experiencia peculiar o revelación; y nada se le discute, sino que se acepta obedeciendo ciegamente.

Existe una entrega total a la secta, el individuo se encierra y se protege dentro de ella Corno recompensa consoladora el grupo sectario le hace creer al fiel que él es de los dignos de pertenecer a la secta, es elegido, salvado.

– Perfeccionamiento individualista: más que ante las masas, las sectas se presentan ante el individuo prometiéndole la perfección. Ellos dicen ofrecerles una salvación inmediata y atrayente. Para ello rompen el contacto con el mundo, porque es perverso y está condenado. Como el lujo, las riquezas y todo lo que proporciona placer es malo, hay que despreciarlo. Lo que importa es el futuro y una conducta incontaminada.

– Acomodación bíblica: las sectas caen en una simplificación bíblica. Hay que reconocerle a muchas de ellas que le dan importancia a la Biblia, que orientan y motivan a leerla, que es algo familiar para todos sus fieles. El problema es que la enfrentan con una postura de secta, que la adaptan a sus planes, que la utilizan como una estrategia para atacar y confundir a as personas débiles o sin formación. Sus libros preferidos son Daniel y e/ Apocalipsis. Caen en un reduccionismo y subjetivismo. Además, muchas quitan, porque no les conviene, siete libros del Antiguo Testamento que son: Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.

– Tarea proselitista: esta es la única actividad que tienen muchas sedas, hacia el mundo y la sociedad, En la tarea proselitista usan la Biblia y publicaciones propias. Ejemplo de esto son los mormones y los Testigos de Jehová. La Biblia es una buena táctica para despertar la atención y animar a unirse al grupo. La usan como medio, dicen enseñar a leer y a entender a Biblia, aunque a veces la falsifican,

Usan técnicas estudiadas de comunicación en las visitas a las casas, a las plazas, estadios, radio, televisión, Son especialistas en propaganda. Tienen un estilo proselitista amable, receptivo alegre, son atentos con las necesidades y Los problemas ajenos, y aparecen como serviciales y amistosos.

La idea más importante de la predicación es la conversión. Se pide un cambio de vida, la ruptura con el pasado marcado por el pecado, el mal, el vicio, el error

– Las sedas no son cristianas: muchas de las sedas dicen ser cristianas; sin embargo, al analizarlas se concluye que no lo son, porque fallan en cuanto a uno, varios o todos los elementos de la fe básica cristiana. Con respecto a Cristo, existen sedas que defienden que Jesús es un maestro, un líder, un ser con poderes y conocimientos especiales. También estan los que señalan que Cristo es inferior al Dios eterno de la Biblia, que no existió como Dios desde toda la eternidad. Los Testigos de Jehová afirman que fue la primera criatura de Jehová.

– Expectante de un inminente cambio maravilloso: ya colectivo —de la humanidad—, ya individual —una especie de transformación del hombre en superhombre—. Las sedas coinciden en esperar un c 3mbio maravilloso e inminente, aunque difieren al señalar su amplitud y naturaleza. Las principales modalidades son:

1) el fin del mundo;

2) un fin catastrófico, aunque sin fin del mundo;

3) el paso de una edad a otra;

4) el paso a un paraíso extraterrestre.

Desde esta perspectiva, no se puede denominar sectas a los grupos que encuentran su origen en algunas otras escuelas del pensamiento o aquellos que no tienen como base de su religiosidad el cristianismo. A estos grupos se los califica como Nuevos Movimientos Religiosos y se los describe como “hechos socioculturales que a través de formas de religión, por lo general sincrético, logran expresar su identidad y sus anhelos”.

En cuanto a la doctrina de las sectas es difícil generalizar porque cada una acentúa aspectos diferentes, creen poseer la verdad. No obstante, se puede afirmar que las sectas o nacen independientes del pensamiento esencial cristiano o rompen, de alguna manera, con este.

En cuanto a Dios, muchas de las sectas filosóficas —sincretistas y orientalistas— no llegan a un dios trascendente, sino que se quedan en el ser inmanente, en a energía, en a totalidad del Universo. Por eso muchos Nuevos Movimientos Religiosos no se pueden considerar religión, ya que no tienen la exigencia mínima de relación con un Ser Superior Otras sectas no creen en el Dios cristiano de la Biblia, Dios uno y trino, en la Trinidad. Tal es el caso de los Testigos de Jehová y mormones. Estos últimos, incluso, afirman que Dios es un ser de carne y hueso.

Para los mormones Jesús fue engendrado por el Padre Eterno en una relación sexual con a Virgen María, es uno de los muchos dioses y fue el espíritu hermano de Lucifer en su estado preexistente. En definitiva, las sedas o niegan la divinidad de Jesús o lo consideran un ser inferior a Dios y caen en un subordinacionismo.

Respecto del Espíritu Santo también existe una postura doctrinal semejante a la que tienen con Cristo, porque o no lo consideran una persona de la Trinidad, o niegan su divinidad o lo subordinan a Dios.

En lo que hace referencia al bautismo, las sedas no tienen este sacramento, porque fallan en cuanto a la fe trinitaria. Pero fácilmente inducen a confusión porque tienen ritos de iniciación o ciertas ceremonias que se parecen al bautismo cristiano, pero con sus peculiaridades.

Con facilidad, atentan contra el mandamiento del amor a Dios y al prójimo. Muchos métodos usados no respetan la persona humana. Algunas usan como táctica la mentira, la calumnia y acciones no cristianas. En varias investigaciones se han conocido sus métodos secretos, sus planes psicológicos, económicos y sociales. En algunas existen comandos vengativos.

Las sectas no son iglesias, aunque muchos de los Nuevos Movimientos Religiosos las llamen así. Existe la Iglesia de Cristo Científica (Ciencia Cristiana), la Iglesia de la Unificación (Moon), la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones), entre otras. Sin embargo, y debe quedar claro, ningún grupo que sea secta puede ser considerado iglesia.

La Iglesia está formada por cristianos, ella ha sido ‘nstituida por Cristo y las sectas no siguen verdaderamente a Jesús. La palabra la Iglesia viene del griego, Elklesia, asamblea. Es la convocación dirigida por Dios a los hombres en Cristo, con el deseo de construir su reino. San Pablo dice que es la plenitud del cuerpo de Cristo. Solo hay una convocación y solo debería haber una única Iglesia universal.

En resumen, las sectas piensan que la Iglesia ha hecho traición a Cristo y se ha comprometido con el mundo; que esta destaca la importancia del carisma sobre la función. También acerca la espontaneidad sobre la organización, el profeta sobre el sacerdote y la inspiración sobre la doctrina.

Precedentes históricos

Aunque no es sencillo definir una secta, de igual manera, existen tendencias que hacen considerar a estas como tales. Una secta tiene razón de ser cuando existen disidencias importantes que llevan a un grupo a alejarse del núcleo doctrinal fundamental del cristianismo. También hay sectas que nacen separadas, que rompen con todas las bases del protestantismo tradicional o se encuentran alejadas de este. Algunas tienen otros orígenes, igualmente es interesante constatar que se trata de grupos pequeños alejados de una auténtica revelación cristiana. Para ellos lo más importante es lo ético.

Respecto de sus orígenes, se ha podido observar que la acción de las sectas no es un fenómeno actual. En la historia existen parcializaciones y acentuaciones semejantes a las actuales. Aquí se mostrarán algunos grupos históricos principales.

Los docetas

Aparecieron en el siglo I, en Oriente, afirmando que Jesús tenía solo un cuerpo aparente. Muchas sectas de hoy fallan también en torno a Jesús considerándolo Dios y hombre, muerto y resucitado, salvador de los hombres. Es algo que no aceptan.

Ciertos grupos opinan que Jesús fue un extraterrestre, que vino de otro planeta y tuvo poderes especiales. De este modo niegan la realidad de la encarnación para salvación de los hombres. Jesús habría tenido un cuerpo irreal.

Los gnósticos

Racionalizaron demasiado la religión y la acomodaron a la doctrina pagana de su tiempo; así en el siglo II unieron la revelación cristiana con misteriosos principios orientales. Sin embargo, los gnósticos no tienen su origen en religiones orientales, sino que este se encuentra en la gnosis helénica y el platonismo. Es común que las sectas se acomoden a su modo la revelación; algunas falsifican incluso la Biblia,

El gnosticismo cree en la posibilidad de ascender a una esfera divina oculta por medio de los conocimientos de verdades filosóficas o religiosas; solo una minoría selecta puede acceder a ellas. Se trata de una mística secreta acerca de la salvación. Aquí se da una falsa gnosis (el saber).

Los maniqueos

Manes y sus seguidores profesaban el dualismo persa: todo procede de dos principios contrarios, el de la luz (Ormuz) y el de las tinieblas (Ahrirnán). Ellos también defendieron, en el siglo II, la separación del bien representado por Dios y el mal que viene del pecado. Esta dualidad es de igual forma propia de las sectas de hoy

En el dualismo existen dos principios en lucha: bien y mal; espíritu y materia; alma y cuerpo. Según Manes, que nació en Persia en el año 217, estos principios son irreductibles. Las sectas aceptan y practican este tipo de dualismo filosófico-religioso.

El Montanismo

A mediados del siglo II, Montano opinaba que el cristianismo se estaba convirtiendo en algo fácil y mundano y que era necesario volver al cristianismo primitivo. Esta idea alcanzó gran prestigio en Frigia y Asia menor. Condenó acciones como: segundas nupcias, el huir de la persecución, el servicio militar en el ejército imperial, el asistir a los juegos del anfiteatro. Y también predijo el retorno inminente del Mesías.

Esta línea de austeridad y de predicciones está presente en sectas de la actualidad de tipo cristiano: los Testigos de Jehová están en contra del servicio militar juegos y fiestas, por su sistema teocrático de gobierno.

EL milenarismo (de milenio)

Defiende el reinado de mil años de Cristo sobre a Tierra, Hoy existen sectas que también postulan que Cristo reinará, con los elegidos, mil años sobre a Tierra antes del juicio final; ante esto el diablo será impotente. Se basan para creer esto en la lectura fundamentalista del Apocalipsis. Esta idea, que nació en el Siglo les muy fuerte en la actualidad.

Los grupos que pertenecen a las sectas son los elegidos. Ellos defienden que Cristo pronto retomará a a Tierra y ellos serán salvados.

Tendencias semejantes a estas se dieron en Occidente, en la Iglesia Medieval, En el siglo XII existían otros grupos: los cátaros eran un rebote de maniqueísmo. Se interesaban por la austeridad, pureza y pobreza. Menospreciaban a la jerarquía eclesiástica, tenían fuertes penitencias para sobreponerse al mal; a estos también se les llamaban albigenses; eran dualistas.

Las sectas actuales se parecen a estos grupos históricos no solo en forma general, sino en aspectos concretos.

Ante lo expuesto, queda claro que las sectas no surgen por generación espontánea. En el hombre existen tendencias: en la Iglesia y en el mundo se dan defectos. Ante ello el ser humano enfrenta las tendencias y los defectos, y de manera reflexiva, serena y equilibradamente se encamina hacia algún rumbo, ha de orientar sus tendencias e inquietudes o de lo contrario seguirá el camino de las sectas.

Ver: Las Sectas Religiosas

Fuente Consultada: Historia de las Religiones de W. Hofmann-M. Poirier

Sectas Religiosas y Peligrosas Suicidios Colectivos o Asesinatos Masivos?

Sectas Religiosas y Peligrosas ¿Suicidios Colectivos o Asesinatos Masivos?

sectas religiosas
El “Reverendo” Jim Jones     –    El Líder Espiritual David Koresh

PORQUE EL ÉXITO DE LAS SECTAS?: A fines del siglo XX los servicios de información general franceses calculaban en 300 el número de “sectas peligrosas” y en 500 el número de “movimientos potencialmente peligrosos de tendencias sectarias”.

Se citaban, por orden de peligrosidad, estos cinco criterios: condicionamiento mental, ruptura de lazos familiares, presencia de un gurú autoritario, explotación financiera de los individuos y vida en autarquía.

Y es que la crisis económica y social que afecta a nuestras sociedades y que se traduce en la persistencia de un altísimo índice de desempleo y en el aumento de las desigualdades de todo tipo constituye un terreno fértil para el desarrollo de sectas, ya no sólo folclóricas, sino terriblemente nocivas.

En un mundo que está en perpetua renovación, donde nadie está seguro de conservar por mucho tiempo su empleo, ¿qué hay más tranquilizador, en efecto, que los grupos enfermizantemente seguros de detentar la verdad, que disponen de estructuras de condicionamiento comprobadas y de sistemas ideológicos cerrados? ¿Y qué hay más inquietante que su capacidad de transformar la angustia del día venidero en entrega ciega y en paranoia aguda, o de fabricar máquinas de hacer dinero?.

Alain Vivien, antiguo diputado y autor en 1983 de un informe parlamentario pionero sobre las sectas en Francia, habla, a ese respecto, de un “breviario sectario”. Si se cuadricula metódicamente un tejido social deshilachado, las sectas aparecen de hecho en todos los cuadros, uno por cada nivel de población, o casi: ejecutivos inquietos, jóvenes sin perspectivas de empleo, estudiantes carentes de oportunidades, “desposeídos” de los suburbios, etc. De esta manera, las sectas tienden a complementarse mutuamente en forma tácita, aun si su red todavía carece de coherencia.

El peligro es tanto más grande cuanto que la estructuración internacional de los grupos sectarios mejor organizados hace prácticamente imposible el control de sus actividades por parte de los Estados existentes. De ahí surge la inquietud de los responsables: en un contexto económico y social difícil, ¿lograremos atajar por fin el avance de las sectas?

¿QUE SON LAS SECTAS?

La definición tradicional de una secta se refiere a “toda asociación o tendencia común que tenga como objetivo suscitar una sociedad humana nueva y cuyos métodos o creencias se mantengan ocultos, escondidos a todos los extraños de la secta”.

Como primer análisis, por esta definición se excluyen a las religiones, puesto que no mantienen en secreto sus prácticas y creencias, sino que las proclaman y así también la historia y el estudio de los profetas, cuya acción ha sido individual. Sin embargo, muy a menudo esta acción u obra del solitario fueron el origen de una secta o de una sociedad: las de Orfeo, Pitágoras, Platón, Mahoma, Flore, Anderson, el Bab y muchos otros.

A la inversa, muchas veces el esoterismo de una o varias sociedades secretas se convirtió en el germen de una religión (el osirismo, el mitraísmo, la gnosis precristiana), o en el germen de un nuevo orden social (el Liceo, la Francmasonería).

A diferencia de las religiones universales o de las doctrinas racionalistas, que sufren largos períodos de oscuridad, las sectas y sociedades secretas sólo raras veces están ausentes de la vida de la humanidad.

Ver: Diferencia entre Secta y Religión

LAS SECTAS DE FIN DE SIGLO XX
Analizaremos cada una de las sectas más difundidas en la actualidad. Para ello vamos a seguir la clasificación ya mencionada de sectas destructivas, peligrosas y los grupos de riesgo.

Sectas Destructivas
Secta Moon
Oficialmente conocida como la Asociación Espiritual para la Unificación del Cristianismo Universal, fue fundada en 1954 por el coreano Sun Myung Moon, quien supestamente tuvo, a los 16 años, un encuentro con Dios, que le encomendó “completar la misión inconclusa de Jesús”.

Según la particular concepción del “reverendo”, el pecado llegó al mundo porque Eva copuló espiritualmente con Lucifer y luego materialmente con Adán. La doctrina de esta secta está contenida en el libro “El Principio Divino”, una especie de Biblia que Moon escribió durante la década del 50. En una doctrina insólitamente relacionada con la división política de nuestra actualidad, para la secta Jesús vino a restaurar el mundo pero fracasó al vincularse a los pobres y a las prostitutas. Por ello Dios envió un nuevo mesías -Moon- que enfrentará a Satán, encarnado en el comunismo.

Los adeptos a la secta son sometidos a un proceso de desestructuración de la personalidad, luego del cual consideran que sus padres biológicos son satánicos, por ello deben abandonarlos. Luego de esto obedecen a “los verdaderos padres”: Moon y su esposa. El nuevo país de los adeptos es Corea, la tierra del mesías.

Moon logró transformar a su secta en un poderoso imperio económico. Un sintético inventario de sus bienes arroja datos para el asombro: dueño de la principal productora de armas de Corea, elaboración y producción mundial de té gingseng, astilleros en Europa, Alaska, Japón y Brasil, agencias de viajes en todo el mundo, hotelería internacional. La secta es dueña de la quinta flota pesquera de los Estados Unidos, y posee asimismo periódicos en casi todos los países.

Cuando un joven ingresa a la secta, empieza a recibir el Proceso de Modificación del Pensamiento luego del cual deja su familia, amigos y actividades para dedicarse las 24 horas a la secta. Luego de tres o cuatro años el “mesías” le elegirá la pareja, generalmente de otro país. Sin amor entre ellos, sólo el de ambos hacia el reverendo Moon.

Iglesia de la Cienciología
En un folleto que hace poco tiempo comenzó a circular por algunos países de Sudamérica puede leerse: “Dianética es una ciencia exacta del pensamiento que funciona siempre, invariablemente, y no a veces, como las curaciones por la fe o las terapias tradicionales. Dianética es la única Ruta de Salud para la humanidad, es con justicia la terapia óptima y cualquier persona puede, mediante la asombrosa tecnología creada por Ronald Hubbard, borrar definitivamente de su vida el dolor físico y mental y recuperar la salud”.

Detrás de estas palabras se esconden las actividades de una de las sectas más destructivas de la actualidad, que fue prohibida en la mayoría de los países y sin embargo en Argentina y otros países latinoamericanos sigue funcionando libremente.

También conocida como Dianética o Narconon, la Iglesia de la Cienciología fue fundada por el mencionado Hubbard, un ex marine norteamericano, que en 1954 “encontró” la técnica para curar todas las enfermedades. Mezclando disciplinas orientales como el budismo con esoterismos cabalísticos, redacta sus escrituras: la “Filosofía Religiosa Aplicada”, donde enseña que el alma es inmortal y reencarnable, y promete a sus seguidores mejorar su capacidad de comunicarse y aliviar sufrimientos propios y ajenos.

Captan a sus adeptos ofreciendo challas y tests gratuitos, luego de los cuales un “especialista” analizará los resultados, y guiará al futuro miembro hacia un camino por el cual se “suprimen sus límites espirituales”. Además de métodos físicos más emparentados con la tortura psíquica que con la ciencia, usan un aparato llamado Electrómetro, similar a un detector de mentiras, que transmite energía eléctrica muy baja que según los dianéticos “ayuda a recuperar la salud”, cuando en realidad con ese aparato terminan convenciendo a la persona para que cuente sus más íntimos secretos.

Posteriormente suelen extorsionarlo para que entregue la mayor cantidad posible de dinero. La secta niega al psicoanálisis y a la psiquiatría, y su mayor peligro radica en el método de lavado cerebral, que es una verdadera tortura psicológica de consecuencias siempre irreversibles.

En los reglamentos internos de la secta puede leerse: “…las sanciones que utilizamos son tan poderosas que es preciso usarlas moderadamente…, nuestra disciplina, que compromete por toda la eternidad, es capaz de volver al hombre loco para siempre”. Toda persona declarada enemiga de la secta “puede ser privada de sus bienes o herida, puede ser estafada, atacada, se le puede mentir, puede ser destruida”.

Los niños de Dios
Nacen en California en 1969. Su fundador, David Berg, había sido un modesto predicador -casado, con cuatro hijos- de la Alianza Cristiana. Según cuenta en sus propios escritos, en 1968 conoció a María, una joven de 23 años (él tenía 49) con la cual comenzó a tener relaciones sexuales. En ese momento se le apareció Jesús y dijo: “David, ése es el camino”. A partir de allí comienza la actividad de una de las sectas más desenfrenadas de la historia.

Según las profecías que empieza a recibir Berg, Jane, su antigua mujer por más de veinte años, era la “Vieja Iglesia” y María, la “Nueva Iglesia”. Berg cambió su nombre por el de Moisés David o Padre Mo. A sus adeptos se les enseña a odiar a la familia, y la única fuente de ingresos proviene de la prostitución, que las mujeres de la secta llevan a cabo desde la niñez.

En los escritos de “Moisés” David se lee:
“Quiero niñas que amen a los viejos. Ellos son los que tienen el dinero. No tengáis miedo de llevar faldas cortas y escotes profundos. Enseñad lo que tenéis: es el cebo para los hombres ricos…”.

La Meditación Trascendental
Presentada en 1958 como una técnica que “no está vinculada a ninguna religión, dieta o estilo de vida, y sirve para eliminar tensiones, enfermedades, temores, obtener la alegría y la paz interior”, el hindú Prasad Wama -autobautizado gurú Maharishi- la Meditación Trascendental comenzó a difundirse en Occidente.

Según los seguidores del gurú, cada persona recibe un “mantra” secreto y personal, que meditado en dos sesiones de veinte minutos diarios, le cambiará totalmente la vida. Esto, ademas de ser falso, encierra el peligro de ser la puerta de entrada a prácticas que concluyen con un proceso de adoctrinamiento continuo que incluye numerosos retiros espirituales.

La Meditación Trascendental no usa, como otras sectas, la violencia. Sin embargo entraña un peligro social porque, partiendo de supuestamente inofensivos ejercicios de relajación, puede llegarse a un estado de total rechazo del mundo exterior.

Haré Krishna
El grupo se fundó en 1965 por el hindú Abhay Charan De, que se autobautizó: “Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada”. Discípulo de uno de los últimos grandes maestros intelectuales de este siglo, el Swami Sarasvati, comenzó a divulgar por todo el mundo una milenaria ciencia espiritual de la India, conocida como Bhakti Yoga.

Como ocurre con casi todos los grupos sectarios contemporáneos, los Haré Krishna comienzan a desarrollar sus actividades en los Estados Unidos. En 1977, la secta ya tenía 180 templos en todo el mundo. Ese mismo año muere su fundador, que deja a sus once discípulos directos a cargo del movimiento.

La doctrina sectaria se basa en un tipo de filosofía hindú, la advaita, a la que llegan a acatar sin el menor razonamiento, entregándole por completo sus vidas.

Con cuatro principios regulativos (no comer carne, pescado o huevos; no practicar sexo ilícito; no tomar intoxicantes y no practicar juegos de azar) manejan toda su vida. Los Haré Krishna se “alejan definitivamente de este mundo” dedicándose por completo al Señor, practicando Bhakti Yoga o servicio devocional.

La vida dentro de la secta merecería ser tratada en un libro aparte. Desdé combatir la tentación sexual en los más jóvenes con vestimentas que impiden la erección hasta llegar al grado máximo de debilitamiento psicofísico, casi sin dormir ni alimentarse, pasando por técnicas que producen un absoluto alejamiento de la realidad (como cantar un himno de 16 palabras 1728 veces al día), lo que ellos llaman “el mundo material”.

Ananda Marga
Conocida como la Secta de la Felicidad Perfecta, nació en la India en 1955. Su líder, Prabhat Sarkar, es conocido por sus seguidores como Baba (dios). Así se autoconsidera, y su doctrina, absolutamente mesiánica e individualista, lleva a sus seguidores a un total desarraigo del mundo real.

La disciplina toma tafees del tantrismo y dell yoga, y el adoctrinamiento de los seguidores se raliza mediante extenuantes sesiones de meditación.

Los seguidores deben cumplir un código de conducta fundamental, con dieciseis puntos, que conduce a un “completo desarrollo corporal, cerebral y espiritual”. Estos preceptos llevan a una dedicación total para la secta, con una entrega tal
que puede llevar al suicidio, como ocurrió en 1976 cuando un grupo de miembros se prendió fuego frente a la cárcel donde estaba encerrado su líder, en la India (en su país de origen la secta fue prohibida y penalizada por el gobierno de Indira Gandhi).

En Occidente se presentan como un grupo orientado y dedicado a la práctica del yoga. A los asistentes se les explica que es imposible crecer interiormente si no aumentan la frecuencia de las clases. Terminan transformándose en fanáticos de la secta.

La Misión de la Luz Divina
“Si venís a mí con un corazón puro y un deseo sincero de luz, yo os daré la paz eterna”. Esto lo dijo el Gurú Maharáj Ji, señor del universo, Maestro de la sabiduría perfecta, encarnación actual de Jesucristo, Buda y Krishna. Su “nombre terrenal” es Prempal Rawí, quien se convierte en líder de la secta en 1966, cuando tenía 8 años de edad.

En la década del setenta, cerca de medio millón de fanáticos propulsaron el crecimiento económico de la secta, que alcanzó cuantiosas posesiones terrenales: costosas residencias en todo el mundo, jets particulares, pozos de petróleo en Texas y docenas de Rolls Royce blancos.

En 1974, el famoso gurú decidió abandonar su misticismo y a los 16 años se casó con su secretaria. Con esto empieza la declinación de la secta. Actualmente realizan su actividad pro-selitista de manera totalmente secreta, y afortunadamente su influencia es cada vez menor.

Sectas peligrosas
Los Testigos de Jehová
Nacen en 1872 cuando el norteamericano Carlos Russel reniega de la iglesia adventista y se reúne con algunos jóvenes a estudiar la Biblia, especialmente las profecías. Según este grupo, Cristo había regresado en forma espiritual en 1874, y auguraron el fin del mundo para 1914.

Su doctrina es totalmente apocalíptica: denunciaron el fin del mundo para 1914, 1925, 1976, 1984, etc. No creen en la divinidad de Jesús y rechazan la inmortalidad del alma. Desde su nacimiento como organización han tenido numerosos problemas con la ley, fundamentalmente por negarse a aceptar los deberes cívicos y sociales. También por rechazar las transfusiones de sangre. Este punto en particular provoca el rechazo mayoritario hacia este grupo, que deja’ morir a quien puede salvar su vida por una transfusión.

Esto se debe a una particular lectura de las escrituras. En Levítico 17:14 dice: “…Porque la sangre de todo ser viviente contiene su vida. Por eso mandé a los hijos de Israel: ‘no comerán la sangre de ningún animal’. El que la coma será eliminado”.

Una de las prioridades de los Testigos, además de la prédica casa por casa, son las comunicaciones sociales. En Nueva York poseen una emisora, una editorial y el Instituto Bíblico. Este grupo es sumamente peligroso. Si un adepto se aleja de su doctrina, el resto le hará la vida imposible.

Entre sus bases doctrinarias figuran las escritas por Franklin Rufherford, uno de sus primeros dirigentes: “…a los que han sido nuestros y se han apartado no los podemos matar por que las leyes no lo autorizan, pero si nosotros pudiésemos ejercer ya el dominio total, los mataríamos al instante. Lo mejor que se puede hacer, entonces, es considerarlos bien muertos”.

Mormones:

También conocida como Iglesia de los Santos de los Últimos Días, la agrupación de los mormones fue creada en 1823 en los Estados Unidos por Joseph Smith quien, según su relato recibió en su juventud la visita de Jesús diciéndole que ninguna de las iglesias existentes hasta entonces era la verdadera. En otra aparición, un ángel llamado Moroni, le reveló que había sido elegido para formar una nueva iglesia.

La doctina de los mormones se basa en que Jesús fundó una segunda iglesia en América porque la de Palestina había fracasado. Descreen de la divinidad de Jesús, de quien dicen se casó y tuvo varias esposas. Son profundamente racistas: sostienen que el color negro en la piel humana es un castigo divino. Se calcula que en la actualidad suman cinco millones de miembros, distribuidos en setenta y cinco países.

Los mormones bautizan a sus muertos, y consideran que lograr triunfos en política, negocios o educación es parte de un procedimiento que los acerca al Reino Celestial.

Umbanda
Comprende varios grupos afro-brasileños formados en base a religiones africanas, en un sincretismo de católicos, cultos indígenas, espiritismo y ocultismo. El Umbanda se empezó a organizar como culto a fines del siglo pasado en la ciudad de Bahía, y desde allí se difundió por todo Brasil, y a varios países latinoamericanos.

Se trata de un culto dirigido por un Pae o Mae, sacerdotes mayores varón o mujer respectivamente, cuyas prácticas tienen como fin último ahuyentar “a los espíritus malignos causantes de enfermedad”. A veces, para llevar a cabo este objetivo es necesario realizar el sacrificio de animales comestibles.

El umbandismo, como el espiritismo y otros que trabajan entre los sectores más pauperizados pueden ser peligrosos desde el punto de vista de lo físico, ya que muchos enfermos graves dejan de lado la medicina tradicional en la seguridad de que el pae o la mae solucionarán su problema.

Espiritismo
Se basa en la supuesta existencia de personas poseedoras de poderes especiales, mediante los cuales se pueden comunicar con los muertos. Para los espiritistas existen tres revelaciones. La primera es la de Moisés, donde Dios anuncia los diez mandamientos; la de Cristo, que establece el amor a Dios sobre todas las cosas y finalmente la del espiritismo.

En ella se habla de la llegada del Espíritu Santo, el cual no descendió sobre los apóstoles el día de Pentecostés, sino que llegó con Alian Kardec, quien difundió esta doctrina por Francia a partir de 1857.

Quienes practican este culto, creen que la única salvación del hombre está dada por la perfección de las técnicas espiritistas. En ellas, los médiums se sientan alrededor de una mesa, invocap a los muertos, y cambian “energía negativa por positiva”. Las personas dominadas por estas ideas tienen su personalidad debilitada por la creencia casi enfermiza de que todo su accionar se rige por la acción de fuerzas del más allá.

Iglesia Electrónica
Es, sin ninguna duda, una consecuencia casi esperable del asombroso proceso de transformación que sufrieron los siste-
mas de comunicación humano en la última mitad de este siglo.

Mientras las estimaciones históricas ubican la cantidad de oyentes de Jesús a lo largo de toda su vida en no más de treinta mil personas, la Iglesia Electrónica, con el aporte de los satélites de comunicación, permite que mil millones de personas puedan ser alcanzadas simultáneamente por los nuevos predicadores de la palabra del Evangelio.

Billy Graham, Pat Robertson, Jimmy Swagart y Rex Humbard, son los nombres más conocidos entre los predicadores que, utilizando los medios de comunicación, hoy generan ganancias que globalmente generan dos mil millones de dólares anuales.

Esto se explica de la siguiente manera: estudios norteamericanos han demostrado que la gente, cuanto más mira televisión, más adopta una visión negativa del mundo. Creen que el mundo es muy peligroso, poco seguro, y son más permeables a mensajes que prometen mayor seguridad. En este contexto encajan perfectamente los teleevangelistas.

Su actividad está, por cierto, bastante lejos de la humildad pregonada por Jesucristo. Basta recordar algunos conceptos de Pat Robertson, el número uno de los telepredicadores: “…Dios es el más generoso firmante de cheques, pues retribuye siempre nuestros depósitos con excelentes intereses… el capitalismo está coherentemente proyectado dentro de las esferas divinas”.

New Age (Era de Acuario)
Este movimiento reconoce su origen en 1980, en California. Una de sus principales impulsoras, la americana Marilyn Ferguson, describió una “revolución en marcha, una transformación radical de todas las actividades humanas… la Conspiración de acuario involucra a millones de personas que están cambiando a la sociedad”.

Este movimiento se basa en cuatro conceptos:
a) Pretende apoyarse en bases científicas.
b) Trabaja con principios de yoga y el concepto de reencamación de religiones orientales,
c) Maneja elementos de la psicología de Jung.
d) Toma a la astrología como ciencia exacta, los astros ejercen influencia en todas nuestras actividades.
Para los cultores de este movimiento, acabamos de entrar en la Era de Acuario, donde se producirá nuestra verdadera liberación espiritual.

La New Age toma forma de numerosas disciplinas pseudo-científicas que toman diversos nombres: control mental, terapia floral de Bach, cosmobiología, bioenergía, biodinámica, numerología, desarrollo de percepción extrasensorial, etc. Con todas estas técnicas, los “newagers” tratan de acercarse a Dios! Incluso, han modernizado sus teorías al punto de considerar que el mismo Jesús es un extraterrestre que órbita en su nave alrededor del planeta (sectas platillistas).

Este movimiento, si bien no es peligroso en sí mismo, constituye un verdadero caldo de cultivo para la aparición de nuevos y peligrosos profetas de las “sectas de la Nueva Edad”.

 

Fuente Consultada:
Resumen del libro “Las Secta Que Dominan El Mundo” de la revista Magazine Enciclopedia Popular N°27 Año 3

Vesica Piscis Numero Sagrado de los Cristianos Geometria Sagrada

Vesica Piscis Número Sagrado de los Cristianos

Vesica Picsis: El Vesica Piscis es un símbolo formado por dos círculos del mismo radio que se cortan de manera que el centro de cada uno de ellos se encuentre sobre la circunferencia del otro. Las palabras latinas significan, literalmente, «vejiqa del pez».

Se cree que, antes del cristianismo, el vesica piscis también expresaba el sentido de «vulva» o «matriz». La Diosa Madre era a menudo representada con senos colgantes, amplias caderas y una vulva muy conspicua. Esto es el vesica piscis vertical, que más tarde los cristianos giraron noventa grados y adoptaron como símbolo, mucho antes de que la cruz del calvario se convirtiera en el principal. Es interesante observar cómo un símbolo de plenitud precedió a otro de muerte.

Los primeros cristianos del Imperio Romano debían protegerse y mantener sus lugares de reunión en secreto. Para señalar el camino hacia sus siempre cambiantes centros, desarrollaron el símbolo del vesica piscis con una cola (un pez) que podían pintar sobre las pareces antes de una reunión y borrar más tarde.

¿Por qué eligieron el símbolo de un pez?
La palabra griega “ichthys” significa «pez». Existen varias hipótesis acerca de por qué se eligió un pez. Una de ellas hace referencia al relato bíblico en el que Jesús aumentó milagrosamente a cinco mil personas con panes y peces. Otra se refiere a su descripción como «pescador de hombres».

También pudo deberse, sencillamente, a que la profesión de pescador era la ocupación anterior de algunos de sus discípulos. La isopsefia (suma numérica) de las letras griegas de «pez» suman 1.219. Otras frases griegas también suman esta misma cantidad como «el omega», en referencia a Cristo como «alfa y omega», o principio y fin. También «alegría y felicidad» y «la palabra del Padre» suman lo mismo.

La razón longitud/anchura del Vesica Piscis fue expresada por Pitágoras (que la consideraba una figura sagrada) como 153:265, una razón conocida a veces como «la medida del pez». En la Biblia, cuando Jesús ayuda a sus discípulos a pescar, coge exactamente 153 peces. Esta razón de 153:265 es a veces más aproximada a 15:26.

Los artistas del Renacimiento a menudo rodeaban las imágenes de Jesucristo con el vesica piscis, y más tarde también se empleó para enmarcar imágenes de la Virgen María. A veces se puede ver en forma almendrada, y en este caso recibe el nombre de mandarla (“almendra”), en italiano. En el arte cristiano, algunos halos aparecen con forma de vesica piscis vertical.

Los sellos de las organizaciones eclesiásticas están a menudo encerrados dentro de una de estas figuras, un formato copiado por Aleister Crowley. Una versión más moderna y secular es la pelota que se utiliza en rugby, que recuerda a un vesica piscis tridimensional.

Por que es sagrado el Rio Ganges India? Cremacion de los Muertos

A pesar de estar muy contaminada, el agua del majestuoso río Ganges es para los hindúes el agua más sagrada del mundo, capaz de limpiar los pecados del alma de los devotos y, al morir, de liberarla del penoso ciclo de la reencarnación.

El río Ganges luye por las llanuras gangáticas del norte de la India hacia Bangladesh, desde su nacimiento en los Himalayas occidentales, en la región política india de Uttarakhand. Culmina un largo viaje de 2.510 kilómetros hasta llegar al delta de Sundarbans, en la bahía de Bengala. Durante mucho tiempo ha sido considerado un río sagrado por los hindúes, y ha sido objeto de culto, entendido como una encarnación de la diosa Ganga.

Para los hindúes, el río Ganges personifica a Ganga, diosa de la purificación. El mito dice que en un inicio fluía sólo por el cielo, pero el rey Bhagarathi lo hizo bajar a la Tierra para lavar las cenizas de sus antepasados. A fin de suavizar su caída, que habría aniquilado a la población terrestre, se derramó primero sobre la cabeza del dios Shiva, y goteó sobre la Tierra desde sus ensortijados cabellos.

Esperando obtener la redención bebiendo sus aguas o bañándose en ellas, los peregrinos —algunos enfermos o agonizantes— realizan largos y extenuantes viajes hasta el Ganges.

La fe en las propiedades purificaderas del río procede del refrescante poder de sus aguas. Muchas costumbres hindúes se basan en la convicción de que el poder es caliente y que, si éste es malo,  puede contrarrestarse con la frescura del agua. Los hindúes creen también que, si son cremados a orillas del río y sus cenizas se dispersan en él, su alma será librada del ciclo de la reencarnación y accederá al paraíso, o Nirvana.

Las animadas aguas del río Ganges (aunque en ese tramo se conoce como Bhagarathi) surgen a la luz del sol enGomuhk, o “Boca de vaca”, remota cueva helada al pie de los Himalaya. Esta impetuosa corriente fluye por una cañada en las colinas Garhwal, pasa entre majestuosos pinos, cedros fragantes y sensuales rododendros hasta llegar a la ciudad de Devaprayag.

Bajo encumbrados riscos, las aguas turbulentas del Bhagarathi se unen al tranquilo río Alaknanda para convertirse en el Ganges, que fluye por la ciudad de Haridwar, lugar sagrado del río. Cada primavera, más de 100.000 hindúes celebran allí el nacimiento de la Madre Ganges. Hacen minúsculas barcas de hojas, rellenas de pétalos de caléndulas remojados en ghi (manteca clarificada), las encienden y las echan a navegar.

De Haridwar, el Ganges sigue su viaje al este hacia Allahabad y en un corto tramo se une con el río Yamuna(Jumna). Los hindúes también consideran sagrado a Sangumi, el punto en que los ríos se encuentran, y cada año desarrollan un colorido festival. Con música de flauta y corneta, los sadhus, o santos nómadas, recorren las calles en elefantes y camellos lujosamente adornados con plumas y vistosas telas.

Libertad eterna La ciudad sagrada de Varanasi (Henares) ejerce una atracción magnética sobre los hindúes; morir y ser cremado allí garantiza la moksha, o liberación, que pone fin al ciclo de la reencarnación. Al despuntar el alba, miles de hindúes se arremolinan en las orillas  para efectuar sus abluciones rituales en las aguas santas del río. Algunos peregrinos se sumergen hasta los hombros en las ghats (escaleras que descienden a la corriente), mientras otros sólo permiten que el agua cubra sus pies.

Ataviadas con brillantes y coloridos saris, las mujeres  hindúes hacen ofrenda de alimentos y lanzan al aire caléndulas y lotos rosa uniendo las manos para formar un cuenco, bebiendo agua y luego guardan  parte del líquido en envases que  llevan al templo, donde realizan sus puja, o prácticas religiosas

Varanasi, antes conocida como Benarés, es la ciudad más sagrada del Ganges y la más antigua de la India. En ese lugar el río atraviesa, a lo largo de 3 Km., las famosas ghats (escaleras para descender al agua) que flanquean sus márgenes. Los peregrinos ancianos y enfermos anhelan morir aquí, donde la Madre Ganges libera al alma de la eterna rueda de la vida, el interminable ciclo de nacimiento, muerte y resurrección.

Los cuerpos de los muertos se incineran en la célebre ghat de Manikarnika sobre piras de neem, o sándalo; los doms, servidores hereditarios del campo de cremación, las vigilan día y noche. Cuando cae la oscuridad, hindúes santos entonan antiguos cánticos sobre las riberas.

Justo bajo Patna, el río vuelve a encaminarse al sur y recupera el nombre de Bhagarathicerca de la barrera de Farakka, en el ápice del delta. El brazo este corre por Bangladesh aún con el nombre de Ganges, pero el brazo oeste cambia su nombre por el de Hugli; este tramo es famoso por las dificultades que presenta a los navegantes: muchos han muerto ahogados en él.

A lo largo de 80 Km. a cada lado del Hugli, al que también consideran sagrado, se extiende Calcuta, la ciudad más grande de la India, y sus pueblos aledaños. La gran corriente llega por fin al Golfo de Bengala, donde se dispersa en las múltiples desembocaduras del delta y en los pantanos de Sundarbarns.

El Ganges, que mide 2.500 Km., no es uno de los ríos más largos del mundo —el Nilo y el Amazonas duplican su longitud y la rebasan—, pero ninguna extensión fluvial ha sido más venerada o ha dado vida a tantos sueños.

Encendió la imaginación de Virgilio y Ovidio, poetas de la Antigüedad latina. Dante Alighieri, el poeta florentino medieval, lo admiró, mientras que el guerrero y caudillo Alejandro Magno lo consideraba la frontera del universo, el límite entre la vida del cuerpo y la vida del alma.

El inglés sir John Mandeville, considerado en el medievo como gran viajero (aunque muchas de sus historias se referían a lugares fantásticos), escribió en sus Viajes, publicados en 1356, que el Ganges manaba del Paraíso y que sus guijarros se mezclaban con oro. Para los hindúes, al menos, el río ofrece la oportunidad de alcanzar la felicidad eterna.


Los hindúes ocupan las riberas del Ganges en Haridwar durante la fiesta de Maha Kurnbh Mela, celebrada cada 12 años para conmemorar el nacimiento de la diosa Ganga. En 1986, 4 millones de peregrinos se congregaron allí para bañarse.

EL FUEGO SAGRADO
En Varanasi, el oficio de la cremación es regido por los doms, grupo de 400 vigilantes del fuego sagrado con el que se encienden las piras funerarias. Las personas que desean incinerar los restos de sus familiares deben pagar a los doms y comprar la leña y e incienso necesarios. Mucha gente no puede costear la leña, cada vez más escasa y cara en la India.

En 1989, en una de las ghats de remoción de la ciudad, se instaló un rematarlo eléctrico para que los pobres pudieran incinerar a sus muertos sin usar leña. Los doms se opusieron, conscientes de que su lucrativo monopolio se veía amenazado y, además, preocupados por la estricta observancia de as escrituras hindúes.

A pesar de la nueva tecnología los cadáveres de los fieles aún se incineran en las riberas del Ganges,  una de las ceremonias más antiguas y conmovedoras del mundo. Antes de ser colocados en la pira, los cuerpos se sumergen en e río en ocasiones hay media docena de lasas encendidas al mismo tiempo.

Fuente Consultada: Mundos Extraños y Lugares Asombrosos Reader´s Digest

Que son los Upanishads en el Hinduismo Textos Védicos Moksha Samsara

Los Upanishads son 108 textos, compuestos entre los siglos VII y V a. de J.C., en los que los temas sobre sacrificios rituales, que habían sido la base de los Vedas, son sustituidos por cuestionamientos místicos y filosóficos. La mayoría de estos textos son discusiones o diálogos entre maestros y discípulos en los que se manifiesta la especulación filosófica que estaba teniendo lugar en este momento.

divinidadEl cambio que se produjo en la vida religiosa refleja las transformaciones que estaba sufriendo la sociedad.

El crecimiento de las ciudades y la importancia de las nuevas clases comerciantes hizo que la autoridad de los brahmanes, o casta sacerdotal, comenzara a ser cuestionada. En este contexto de grandes disquisiciones filosóficas surgieron, además, maestros como Buda o Mahavira. Todos estos cambios se manifiestan, también, en los textos.

En los Upanishads, la búsqueda espiritual pasa del exterior al interior. Ya no se invoca a los dioses externos sino que se busca a Brahmán, ese principio o fuerza sagrada que anima todas las cosas.

El objetivo final de la especulación filosófica que contienen estos textos es alcanzar la liberación (moksha) del ciclo de renacimientos (samsara).

Los Upanishads reconocen la existencia de un alma individual, conocida como atman, que es de la misma naturaleza que ese principio o alma universal, absoluto e infinito, llamado Brahmán. Los diferentes dioses son los poderes de Brahmán que, a su vez, está dentro de todos los seres a través del atman.

Ésta es la gran verdad que lleva a alcanzar la liberación. La ecuación tat tvam asi, que significa “Tú eres Eso”, resume esta filosofía. Aquí, “Tú” se identifica con el atman y “Eso” significa Brahmán.

Mientras que en los Vedas los dioses vivían en los cielos, donde los seres humanos iban tras la muerte, a partir de los Upanishads los dioses ya no son supremos y tras la vida tiene lugar un ciclo de reencarnaciones o renacimientos, conocido como samsara.

La idea era que al morir, tras un período de tiempo, el alma vuelve a nacer en un nuevo cuerpo. El comportamiento de cada persona es lo que determina cómo será su próxima vida puesto que, según esta filosofía, cada acción, igual que tiene una causa, tiene su efecto.

Divinidad brahmánica hecha en barro, arte khmer , siglo VIII

Es lo que se conoce como la ley del karma. Dicho karma es el origen y la causa del destino de cada persona. Así pues, todo lo que te sucede en la vida actual es el resultado de las acciones que realizaste en otras vidas. Si tus acciones fueron justas y las realizaste siguiendo el dharma, en esta vida recibes la recompensa que mereces; pero si, por el contrario, actuaste de forma incorrecta, es muy posible que tengas que enfrentarte a toda clase de desgracias. No es posible escapar o postponer el karma ni siquiera por medio del suicidio puesto que, al renacer, los efectos serían aún peores.

Según la creencia hindú, es posible conseguir la liberación, alcanzar el moksha, por medio del conocimiento y con ayuda de la meditación, el yoga y el ascetismo.

Fuente Consultada: Historia Univresal Tomo 7 Salvat La Nación El Origen de las grandes religiones

Palacio Potala Tibet Residencia Sagrada de Dalai Lama Templo Budista

Antiguo palacio, fortaleza y centro de peregrinación divina, el Pótala, cubierto por flamantes techos de oro, se eleva entre la niebla tibetana como colosal castillo; bajo cierta luz, parece coronado de fuego.

palacio potala

Erigido en la Montaña Roja del centro de Lhasa, el Pótala está considerado como la mayor construcción de un palacio y fortaleza de la antigüedad que se conserva actualmente. Construido sobre la pendiente de la montaña, a 3.700 metros sobre el nivel del mar, el increíble palacio ocupa más de 410.000 metros cuadrados y consta de 13 pisos que lo convierten en una soberbia edificación de 115 metros de altura. Para los actuales arquitectos tibetanos, esta construcción no parece ser obra del hombre sino de la propia naturaleza, dada su condición de creación extraordinaria.

Lhasa, capital del Tíbet, “el techo del mundo“, se encuentra a 3.600 m sobre el nivel del mar en un punto tan remoto que aun hoy pocos occidentales lo conocen. Sobre el bullicioso bazar y el tumulto de las tortuosas callejas de la ciudad se levanta en la lejanía el descomunal palacio Pótala, en la cima de Putuo, la montaña sagrada. En torno de la ciudad se extiende un valle fértil atravesado por un río.

Este valle, ocupado por aldeas rodeadas de fangosos prados, bosques de sauces, alamedas y campos de cultivo, está protegido por un enorme anillo montañoso que sólo puede cruzarse en pasos altos. Buena parte del encanto de Pótala procede de las dificultades para acceder a él.

Con la palidez de su antiguo encalado y reluciente de oro, Pótala (“Montaña de Buda” en sánscrito) es un ejemplo extraordinario de la arquitectura tibetana tradicional. Oculta al mundo occidental durante siglos, esta majestuosa montaña de mampostería, construida por más de 7.000 trabajadores, se eleva 110 m. sobre el suelo y alcanza los 300 de punta a punta.

Acentuando la impresión de gran altura, sus inmensas paredes se inclinan hacia adentro y las ventanas —dispuestas rítmicamente en filas paralelas y más angostas en lo alto que en lo bajo— están cubiertas de laca negra. Para la edificación del palacio se excavaron rocas del talud, lo que creó una vasta hondonada. Ésta se llenó de agua para formar un lago artificial, conocido como del Rey Dragón.

Desde 1391 hasta la ocupación china de 1951, el Tíbet fue regido, tanto política como espiritualmente, por los dalai lamas, aunque del 717 al 911 ellos mismos se sometieron a los señores chinos. Lhasa fue el centro del lamaísmo, mezcla del budismo tibetano y una religión local llamada bon.

El palacio fortaleza de los dalai lamas, el actual Pótala, es una estructura del siglo XVII construida en la zona que fue sede de un castillo erigido 1.000 años antes por Songsten Gampo, primer rey guerrero del Tíbet. El palacio original fue destruido y reconstruido varias veces antes de que el Dalai Lama V (1617-82) ordenara levantar el presente conjunto como palacio dentro de un palacio.

El Palacio Blanco exterior, llamado así por el color de sus muros, fue terminado en 1648; el Palacio Rojo interior, con paredes de un rojo intenso, se concluyó casi 50 años después, en 1694. Cuando murió de forma imprevista el Dalai Lama V, se decidió ocultar la noticia a los obreros, para no distraerlos de sus tareas. Primero se les dijo que estaba enfermo y luego que se había “retirado del mundo para dedicarse a la meditación”.

Pótala es un laberinto de galerías pintadas, madera, escaleras de piedra y oratorios ricamente decorados, con casi 200.000 estatuas de valor incalculable. Pensado originalmente para satisfacer todas las necesidades de los monjes residentes, hoy funciona como museo y santuario. El Palacio Blanco contenía habitaciones, oficinas y un seminario. Había una estancia reservada para la imprenta, que funcionaba con tipos de madera tallados a mano.

El papel se hacía de corteza de adelfa u otros arbustos, remojada en agua y molida con piedras. La pulpa se extendía después sobre malla de alambre encima de un bastidor de madera, donde permanecía hasta secarse; el papel resultante era duro, áspero y de color cremoso.

El Palacio Rojo, que conserva sus funciones religiosas, era el centro espiritual del complejo y comprendía la sala de capítulo de los monjes, capillas, 10.000 altares y una vasta biblioteca budista. El Salón del Sacrificio es el edificio más grande del palacio y era el lugar de descanso eterno de varios dalai lamas, cuyos restos desecados y embalsamados eran objeto de culto en elaboradas pagodas funerarias.

Quienes lo visitan se sienten sobrecogidos por la belleza de su decoración, la increíble espiritualidad que se respira en la zona y que permanece vigente desde hace siglos, y el incomparable plus del paisaje natural en el que el palacio está situado. Y que esta construcción haya sido erigida en lo alto de una montaña no es casualidad: la altura de la montaña es un símbolo de la clase social y de la estirpe real a las que pertenecieron sus creadores. A su vez, al estar ubicada a semejante altura, se optimizan las tareas de protección, convirtiendo al espléndido palacio
en una verdadera fortaleza.

Ocho pagodas, o stupas, permanecen intactas; el mausoleo de sándalo del Dalai Lama V se destaca por sus 15 m de altura y por los revestimientos de oro e incrustaciones de diamantes, zafiros, corales, lapislázuli y perlas 10 veces más valiosas que el oro. Su peso excede las 41. El fabuloso tesoro privado de los dalai lamas —colección de atuendos ceremoniales con brocados, antigua porcelana china, esmaltes alveolados, raras gemas y exquisitas alhajas— reposa aún en las portentosas estancias de Pótala.

Heinrich Harrer, montañista austríaco que vivió en Lhasa cinco años tras la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en confidente y tutor del Dalai Lama XIV, estuvo en Pótala en varias ocasiones. En una de sus visitas notó una presencia extraña en el palacio. El maharajá de Nepal había donado un elefante al joven Dalai Lama. Animal único en el país, el gigante había sido escoltado hasta Lhasa por un camino de 1.125 Km. previamente despejado de piedras. La enorme criatura solía tomar parte en las procesiones religiosas.

Aparte del Vaticano, antes de la ocupación china, el Tíbet fue la última teocracia (sociedad en que el gobernante es también dirigente espiritual) sobreviviente en el mundo. Pótala fue el hogar y palacio de invierno del soberano, auténtico símbolo de sus poderes terrenales y espirituales.

El Dalai Lama XIV tenía 15 años cuando los chinos invadieron el país en 1950. Se le permitió gobernar, con reservas, hasta 1959. Después de una fallida rebelión, huyó a la India con 80.000 seguidores. El Tíbet ha estado desde entonces bajo dominio chino, y en 1965 adoptó la categoría de región autónoma de China bajo el nombre de Xizang.

Aunque el rey dios ha partido, la magia de Pótala subsiste. Parecería poseer una cualidad trascendente más allá de sus ladrillos y morteros: un misterio que nace de sus profundidades.

EL DALAI LAMA: DIVINIDAD ENCARNADA
El nombre de esta figura sagrada describe a la perfección su carácter. Dalai es un término mongol que significa “océano”, y lama quiere decir “hombre sabio” en lengua tibetana. Así, el dalai lama es un alma de sabiduría tan profunda como el mar. Se le tiene también por ser divino, manifestación humana del Buda absolutao.

Desde 1391, 14 dalai lamas han sido reconocidos por los tibetanos. Se dice que cada uno es reencarnación de su antecesor, y la búsqueda del heredero comienza al morir el dalai lama reinante. Guiados por augurios, sueños y un oráculo oficial, os sacerdotes tibetanos persiguen al niño nacido en el instante mismo de la muerte del dalai lama, con rasgos físicos específicos y capaz de distinguir las pertenencia: del difunto entre objetos diversos.

El Dalai Lama actual, Tenzin Gyatso, nació en 1935′ fue reconocido como nuevo gobernante a los dos años de edad y entronizado a los cinco. Rigió en Pótala hasta la insurrección de 1959, cuando se trasladó a la India huyendo del ejército chino.

Estableció un gobierno en e exilio en Dharmsala (Pakistán), sede de una colonia tibetana. Reverenciado allí por los monjes del nuevo monasterio Namgyaí, lo mismo que por los tibetanos que le rinden culto desde lejos o peregrinan hasta Dharmsala,  Tenzin Gyatso recibió el Premio Nobel de la Paz en 1989, por su incansable campaña en favor de la paz mundial y la libertad del Tíbet.

Religion de Japon Sintoismo Religiones Orientales Budismo Taoismo

Las religiones de India, China y Japón

Cuentan con un elevado número de fieles y son las más antiguas entre las religiones vivas del planeta. Sin embargo, son mal conocidas en occidente, tal vez por haberse difundido mediante síntesis idealizadas y traducciones poco rigurosas de sus textos sagrados.

Características comunes Las religiones de China y Japón tienen como característica común el sincretismo, es decir, la mezcla de varios sistemas de creencias y prácticas religiosas.  También tienen en común su gran antigüedad y el haber recibido la influencia del budismo, originario de la India. Otra característica compartida es su relación con las «civilizaciones originales», es decir, las que surgieron de manera independiente entre sí y crearon los primeros sistemas estatales complejos de la historia de la humanidad. Estas sociedades, como la mesopotámica y la egipcia, adoptaron formas políticas, económicas, ideológicas y religiosas que en muchos aspectos resultan semejantes, a pesar de la diversidad temporal y geográfica.

Igual que en Egipto o Mesopotamia, el gobernante se consideraba descendiente directo y representante de la divinidad.

En China al emperador se le llamaba «hijo del cielo». Representaba al ser humano y se le consideraba el punto medio entre el cielo y la tierra. Tenía que cuidar, con sus actos y con la ayuda de sus funcionarios, de que todo en su imperio se ajustase al orden (el tao). Lo más interesante y peculiar de esta creencia es que se ha mantenido hasta hace un siglo, constituyendo un ejemplo viviente de los sistemas religiosos ancestrales.

Mezcla de religiones (Para Ampliar Ver también Contacto y Cambios en la Religiones Etnicas)

En China se produjo una mezcla entre la religión ancestral china, la religión surgida de las enseñanzas de Confucio, el taoísmo y el budismo.

La religión ancestral del gobierno servía de justificación del poder imperial y perduró hasta 1912. El confucianismo como ideología es una religión del poder, orientada a la consecución del gobierno correcto.

El taoísmo es también una religión ancestral, aunque de carácter menos oficial, con un sentido profundamente filosófico.

El budismo, religión extranjera pero asimilada y adaptada a China, aporta su carácter de religión universalista. En Japón, la mezcla se produjo entre la religión nacional, el sintoísmo, y el budismo. que no llegó directamente desde la India, sino a través de China. En este sentido, hay destacar la importancia de China como foco de civilización, tanto con respecto a Japón como a Corea y otras zonas de Extremo Oriente.

Distribución de las religiones en China y Japón

En China, Japón y otros países del mismo entorno las religiones mayoritarias son la religión sincrética china, mezcla de taoísmo y confucianismo, y el sintoísmo. Esta última, religión nacional del Japón, no ha desbordado los límites del archipiélago, mientras que la religión sincrética china ha influido en países vecinos, simultáneamente con el hinduismo.

Así, el hinduismo es religión mayoritaria en Nepal y minoritaria en Sri Lanka, Bután y Bangladesh y la religión sincrética china es la práctica principal en Hong-Kong y Taiwán e incide en zonas con una fuerte inmigración china, especialmente en Singapur y Malasia. El confucianismo es la segunda religión en Corea del Sur, manteniendo algunas formas de culto que desaparecieron en China a comienzos de siglo.

La presencia del Islam también resulta muy significativa. El budismo, otra de las grandes religiones de Asia, mayoritaria en Indochina, Sri Lanka y en los aledaños del Himalaya (Bután, Tíbet), es también muy importante en Japón, aunque, por un fenómeno muy característico de este país, es común la doble práctica de budismo y sintoísmo.

Los cultos sincréticos y las nuevas religiones son importantes sobre todo en las dos Coreas, Vietnam y en Japón, donde el impacto de las nuevas religiones es muy notable, Tienen un fuerte crecimiento y suelen amalgamar creencias muy dispares: budistas, cristianas y taoístas. En los territorios selváticos de Laos, Vietnam, ambas Coreas o Indonesia se mantienen con fuerza los cultos ancestrales, Por último, el cristianismo tiene una presencia notable en dos zonas. En el gráfico se expresan estos datos en porcentajes. En Japón hay una zona bicolor que corresponde a creyentes de dos religiones.

Japón y El sintoísmo: El sintoísmo, religión nacional del Japón, es una amalgama de creencias y ritos ancestrales centrados en la adoración de fuerzas sobrenaturales denominadas Kami. Ha sobrevivido desde tiempos remotos hasta la actualidad, pero con el transcurso de los siglos ha experimentado innumerables adaptaciones y transformaciones.

Caracterización del sintoísmo

El nombre de la religión nacional del Japón, sintoísmo, se acuñó en el siglo VI, a partir de dos conceptos chinos, Shen y to. Shen, Shin en japonés, que significa espíritu o dios, y to, do en japonés, que significa vía o camino. Esta denominación servía para diferenciado del budismo (Butsudo o vía de Buda).

Los espíritus o dioses cuya adoración es la base del sintoísmo son las fuerzas sobrenaturales llamadas Kami, que son múltiples y variadas y que a lo largo de los siglos han aumentado en número y han experimentado numerosas mutaciones.

Las características más notables del sintoísmo son las siguientes:

a) La capacidad sincrética, es decir, la facilidad para adaptar o asimilar creencias de otras religiones con las que ha convivido, en especial el budismo.

b) Es una religión nacional que ha favorecido la creación de mitos propios, a la vez que se ha visto complementada por otras religiones, como el budismo y el confucianismo. Por su propia naturaleza ancestral, es arcaica y conservadora, pero ha pasado por cambios y adaptaciones a lo largo de la historia.

Fuentes escritas del sintoísmo El sintoísmo, al tratarse de una amalgama de creencias locales dispares, no posee textos canónicos de origen sacerdotal ya que no existía una clase sacerdotal organizada y jerarquizada que llevase las riendas del control ideológico. Sin embargo, en el siglo vil, el emperador Temmu (673-686) ordenó la recopilación y ordenación de las genealogías (Teiki) y las narraciones (Kyuji).

En el año 712, O No Yasumaro, erudito y estadista muerto en 723, escribió en un complejo japonés plagado de expresiones chinas el Kojiki (Narraciones de las Cosas Antiguas), donde narra la historia del Japón hasta el año 628 incluyendo relatos míticos. En el año 720 se compila en chino el Nihonshoki (Crónicas del Japón en el que trabajan el príncipe Tonen (676-735) y el estadista Fujiwara No Fubito (659-720). Resulta también importante para el estudio del sintoísmo el izumo Fudoki, compilado en 733 y el único de los Fudoki (informes locales encargados por la corte imperial de Nana) que se ha conservado entero.

Por último, aparecen datos religiosos de interés en las antologías de poemas del siglo VIII, el Koifuso de 751 y el Man’yoshu de 759, y en el En (Reglamentos de la era de Erigi). recopilado en 927.

La teología sintoísta: los Kami

Los Kami son seres sobrenaturales con un poder y una capacidad superiores a los del hombre, que residen o se materializan en objetos y seres. Su número es muy elevado y son difíciles de plasmar iconográficamente.

Se pueden condensar en tres grandes grupos, los Kami de la naturaleza y sus fuerzas, los Kami de los uji (linajes) y los Kami de individuos y de los antepasados.

Los Kami de la naturaleza son los más antiguos. Entre ellos están los árboles, especialmente los pinos y los grandes ejemplares. Del mismo modo, las montañas, las piedras (en especial las de formas extrañas), los lagos, los n’os eran también Kami.

Se consideran Kami los árboles que desarrollan formas raras en las que se incluyen también las miniaturas. Según los relatos mitológicos, en el pasado los árboles hablaban y trasmitían su sabiduría a los hombres que eran capaces de escuchados.

 Los animales, muy especialmente los grandes ejemplares, eran vistos como manifestaciones de Kami o como Kami ellos mismos (lobos, ciervos). En muchos casos eran ideados como seres favorables al hombre y se les invocaba para conseguir una mejor cosecha. El trueno, los astros o el viento eran también Kami venerados, resultando la naturaleza un ámbito poblado de seres sobrenaturales y generalmente benéficos. Se tendió también a identificar territorialmente a estas divinidades surgiendo Kami de campos de labor o de valles fértiles.

Los Kami de los linajes o uji surgieron de los Kami territoriales, que fueron modificando y ampliando su campo de acción hasta representar y proteger a los grupos allí asentados. El Japón primitivo se organizaba en linajes (uji); la pertenencia al uji se sustentaba en lazos de parentesco comunes, ya fueran biológicos o ficticios, en la aceptación de la jefatura del uji y en el culto de la divinidad protectora, el ujigami.

Cuando la organización social se hizo más compleja, ciertos sublinajes se vieron privilegiados y aumentaron su importancia Por otra parte, el linaje Yamato fije consolidando su superioridad frente al resto de los linajes del Japón. Reconocidos sus jefes como reyes por los chinos tras aceptar pagar tributos, el linaje Yamato aumentó su poder a partir del siglo III, controlando territorios extensos y comenzando a consolidar una ideología que sustentase su preeminencia Los soberanos Yamato decían originarse en Yimmu Tenno, el primer emperador del Japón, emparentado con los dioses, cuya vida es fechada en los relatos legendarios hacia el 660 ae.c.

A partir de la mitad del siglo VI comienzan a centralizar-se los cultos, en especial los festivales de primavera. y a regularse los rituales. El reino Yamato intenta controlar y canalizar la religión de los uji, vasallos por medio de una administración política unida estrechamente a lo religioso.

Los individuos excepcionales por su poder o sus capacidades son tenidos en vida por Kami, como, por ejemplo, el emperador. Tras la muerte también se convierten en Kamí algunos Personajes especialmente notorios, aunque no parece que existiese un culto de los antepasados tal y como se realizó en China. además, como consecuencia de que el mundo de la muerte y el culto funerario fueron facetas religiosas en las que se especializó el budismo a partir de su implantación, el conocimiento de los ritos fúnebres ancestrales se resiente. También la fecundidad estaba presidida por Kami que se materializaban en piedras i objetos que presentaban formas alusivas a los órganos sexuales masculinos.

Kamikaze: La palabra kamikaze, con la que se designa a los terroristas suicidas desde la Segunda Guerra Mundial es una palabra japonesa formada por komi (dios) y kaze (viento). Significa «viento divino» o «aliento de los dioses» y hace referencia a un tifón de gran violencia que en el siglo XII arrasó una flota mongol que pretendía invadir Japón.

Evolución del sintoísmo

Desde los cultos a la naturaleza del sintoísmo más arcaico hasta el sintoísmo moderno, que agrupa a centenares de doctrinas unidas por un fuerte sincretismo pero de gran diversidad, esta religión japonesa ha variado mucho con el paso de los siglos.

El sintoísmo antiguo

El sintoísmo antiguo, que ni siquiera llevaba el nombre de shinto, engloba a las religiones del Japón en la época previa al impacto del budismo y de los métodos de gobierno extranjeros.

Los cultos sintoístas más antiguos eran naturalistas, sin santuarios, centrados en ceremonias que se adaptaban al calendario agrícola. Existían especialistas en lo sagrado, pero no formaban una verdadera casta sacerdotal, sino que eran más bien chamanes capaces de atraer a los Kami y someterlos, y adivinos que utilizaban huesos y caparazones de tortuga y homoplatos de ciervo o decían conocer el futuro por la interpretación de presagios.

Las prácticas religiosas principales debieron de ser los matsuri, que eran ofrendas y ritos para implorar a los Kami. Constaban de una fase en la que se intentaba atraer al Kami, congraciarse con él mediante ofrendas de arroz o pescado y especialmente de sake (aguardiente de arroz tenido por una bebida de índole misteriosa), para implorarle favores o pedirle que desvelase el futuro. Estas ceremonias se realizaban junto con banquetes comunitarios, cuyos participantes caían en trances provocados por la ingestión de sake, y se acompañaban de procesiones (miyuki) y de enfrentamientos rituales: lucha con espada, carreras de caballos o tirar de una soga. Se cree que tenían la finalidad de unir al grupo y favorecer la toma de decisiones.

Boda Sintoísta en Japón

El sintoísmo imperial y shoguna

Desde el siglo VI hasta 1868 se desarrolla el sintoísmo imperial y shogunal, que acusa la influencia del confucianismo como forma política de justificación] del poder imperial y también recibe el influjo del budisífl01 con su carácter filosófico, su insistencia en la iconografías en el más allá y a muerte. El budismo resultó un resulto para el sintoísmo y se produjeron fuertes controversias en torno a la figura de Buda, entendido por sus detractores como un Kami extranjero y pernicioso.

El sintoísmo, frente a este reto, intentó adaptarse. Por ejemplo, los sutra budistas se utilizaban como poderosos conjuros y los monjes actuaban como chamanes capaces incluso de ayudar al muerto en su viaje al más allá.

Los dioses sintoístas terminan identificándose a partir del siglo XII con bodhisatvas, que cantan sutras budistas en los altares shinto. Incluso, a consecuencia de la influencia jesuita en los siglos XVI y XVII, surgió un sintoísmo sincrético con el cristianismo.

El soghunado, que fue la forma de gobierno que rigió en Japón desde 1192 hasta 1868, era un tipo de dictadura militar en la que los gobernantes efectivos eran shogunes, señores feudales guerreros, que nominalmente estaban bajo el mandato del emperador, aunque en realidad la función de este era puramente religiosa.

El sintoísmo de Estado

Desde el siglo XIV hasta 1868 hubo en Japón defensores del sintoísmo tradicional, libre del sincretismo budista, pero, en esa fecha cae el régimen del shogunado. Con el fin del shogunado se desarrolla un sintoísmo tradicional que defiende dos ideas fundamentales: la supremacía imperial y la superioridad del pueblo japonés sobre todas las naciones extranjeras, incluida la china.

Esta opción ideológica consolidó un ultranacionalismo que fue muy perjudicial para los países vecinos del Japón una vez que, a partir de 1868, el sintoísmo se convirtió en religión de estado.

Después de fluctuar entre la tolerancia y la represión de otras creencias para alinearse con las constituciones europeas, en 1 889 se optó por la libertad de culto. El estado, en teoría, no poseía una opción religiosa definida ni medios legítimos de represión contra las religiones extranjeras, como el budismo o el cristianismo. En la práctica, la consecuencia fue el surgimiento de tres sintoísmos diferentes.

En primer lugar estaba el sintoísmo de los templos (jinja shinto), que por una artimaña constitucional se decía no religioso y que el estado subvencionaba y controlaba nombrando a los sacerdotes y organizando las ceremonias tradicionales. Para no vulnerar la teórica libertad de culto, los sacerdotes sintoístas eran tenidos por funcionarios estatales. El sintoísmo se enseñaba en las escuelas y los maestros llevaban obligatoriamente a sus alumnos a sus ceremonias principales. Se divinizaron oficialmente numerosos emperadores antiguos y otros personajes políticos del pasado; destaca el culto al emperador OjinHachiman, que fue tomando el carácter de dios de la guerra y al que se dedicaron un gran número de templos a la par que el imperialismo militarista japonés se desarrollaba. El segundo sintoísmo fue el de la casa imperial (kohitsu shinto). Constaba de ceremonias muy arcaicas y, a pesar de ser de tipo familiar, influyó en el culto de los santuarios. En los años que van desde la restauración Meiji a la derrota en 1 945, Japón se entendió como una gran familia encabezada por el emperador y sus cultos.

El tercer sintoísmo, estimado como puramente religioso y equiparado al resto de las religiones del Japón, era el de los Nuevos Cultos (kyoha shinto). Eran nuevas religiones que utilizaban el prestigio y amparo del sintoísmo para desarrollar su mensaje religioso; trece de estos grupos fueron aceptados durante la época Meiji como religiones independientes y fueron inscritos en el registro oficial de cultos (ujiko-shirabe) que se realizaba de modo obligatorio en los templos sintoístas oficiales.

El sintoísmo actual: Con la legislación impuesta por los estadounidenses en 1946, se llegó a una real libertad de culto que ha favorecido una fragmentación religiosa extraordinaria en Japón.

Se estima que el abigarrado panorama de grupos religiosos japoneses actuales incluye varios miles de agrupaciones principales. Algunas son antiguas, como el Tenrikyo (Religión de la Sabiduría Divina), fundado en 1838 por la vidente extática Miki Nakayama (1798-1887), o el Omotokyo (Religión de la Gran Fuente), fundado por la vidente milenarista Nao Deguchi (1836-1918). Otras agrupaciones son posteriores en su fundación a la derrota japonesa y suelen insistir en amalgamar creencias tanto sintoístas como budistas o cristianas.

Muchas basan su práctica religiosa en la curación y las técnicas extáticas y entroncan con creencias populares muy arcaicas de índole chamánica. En un ámbito exclusivamente privado, se siguen manteniendo las ceremonias del shinto imperial. También continúa el sintoísmo de los santuarios, que tiene fuerte arraigo en las zonas agrícolas, las más tradicionales, y que sigue ofreciendo hoy en día un marco ceremonial de referencia a muchos japoneses. Se estiman sintoístas en la actualidad 100 millones de fieles, y entre 12 y 15 millones corresponden a alguno de los doscientos nuevos cultos principales.

Fuente Consultada: Enciclopedia del Estudiante (Santillana – La Nación) Tomo 17 Religiones y Cultura.

 

Religiones Orientales-Religiones de Asia-Budismo-Taoismo-Veda-Confucio-Zoroastro-Zaratustra

Religiones Orientales-
Religiones de Asia-Budismo-Taoísmo

Religiones Orientales-Religiones de Asia-Budismo-TaoismoBRAHMA. Los innumerables dioses védicos no pudieron impedir el deseo de dar con un ser más poderoso, un dios único capaz de dominarlos a todos y que, en última instancia, regiría el mundo. Este dios o principio fue Brahma. Sin embargo, las tendencias politeístas eran tan fuertes que de Brahma empezaron a surgir, por sucesivas emanaciones, multitud de dioses porque en la India todo es Dios y todo procede de Dios. Un sacerdote hindú afirmaba que existen unos 333 millones de dioses.

En la nueva reforma religiosa existía un principio universal todopoderoso, “brahma“, y un principio particular de cada uno de nosotros, el “atman“, el ser concreto. La filosofía desarrollada a raíz de estos principios llegó a conclusiones verdaderamente curiosas. En los libros sagrados o Upanishadas, así como en los poemas épicos, el Mahabárata y el Ramayana, se esbozan las líneas de este pensamiento. Todo ha de volver al espíritu del dios, todo ha de pasar y suceder. Nuestra vida actual no es sino el premio o castigo de otras vidas anteriores.

El “karma” es la encarnación indefinida. El ladrón, al morir, deja su cuerpo en la sepultura, pero su espíritu va a informar el cuerpo de un cuervo o de un gato. Por sucesivas depuraciones se va ascendiendo en la escala de perfección hasta que un día el alma consigue el nirvana eterno, la aniquilación total. Una trilogía de dioses preside el desarrollo de la vida en el mundo, cada uno de los cuales tiene una esposa: Brahma y Saravasti, Siva (imagen) y Kali, Visnú y Lakshui. También en la India encontramos vestigios de mitos o hechos reales señalados en otras religiones. Así, se habla de cómo Visnú se convirtió en pez cuando ocurrió el gran diluvio que inundó la tierra, y salvó con esta transformación los libros del Manu, código supremo del hinduismo.

El hinduismo fue siempre una religión eminentemente sacerdotal. Los monjes, santones, brahmanes y fakires eran, y son, muy respetados por el pueblo. La reverencia, por ejemplo, hacia las vacas, consideradas animales sagrados, es uno de los factores del hambre endémica de la India, el país que consume menos leche del mundo porque no es lícito extraerla de las innumerables vacas que gozan de consideración superior a la de un ser humano. Sin embargo, el hinduismo sufrió una transformación profunda al surgir un hombre extraordinario: Gautama, llamado el Buda, palabra que significa “el Iluminado”.

LAO-TSÉ

LAO-TSÉ. Nació en el año 604 antes de nuestra Era. De él cuenta la leyenda que estuvo 80 años en el seno materno y que al nacer tenía ya el pelo blanco, por lo que nunca fue niño y vino al mundo lleno de sabiduría. El país estaba dividido en innumerables Estados y Lao-Tsé fue alto funcionario en la corte de Tchou. Se cuenta que vivió 200 años y su muerte, siempre según la leyenda, fue misteriosa. Había realizado un viaje hasta el lejano Tibet y al cruzar la frontera el aduanero Yen-Hi le pidió que le enseñara la verdad y la sabiduría.

Entonces Lao-Tsé escribió para él un precioso libro llamado Tao-Te-King, el Camino de la razón y de la virtud, que contiene sólo 5.000 palabras, las suficientes para enseñar al hombre todo lo que ha de saber para ser feliz eternamente. Una vez entregado el libro al aduanero, Lao-Tsé empezó a caminar en dirección a las cumbres y nunca más se ha sabido de él.

El ideal del Tao consiste en el hombre identificándose con el espíritu de humildad y paz, la renuncia solemne a toda violencia y la anulación de todo deseo, son los fundamentos del taoísmo. Los yogas, con sus complicados ejercicios corporales y ayunos siguen, aun no siendo taoístas, este ideal de suprema renuncia, común a muchas religiones. Cinco siglos después de la muerte de Lao-Tsé, el taoísmo fue considerado como religión oficial de China y su mayor esplendor y difusión tuvo lugar cuando imperaba la dinastía Tang. En la actualidad posiblemente existen unos 40 millones de adeptos a la doctrina de Lao-Tsé.

CONFUCIO

CONFUCIO: Cuando ha de ocurrir algo extraordinario, fuera de lo corriente, sea bueno o sea malo, en China suele aparecer un kilin, animal sagrado que muy pocas personas han podido contemplar.

A la madre de Confucio se le apareció un kilin y nueve meses más tarde tuvo un niño a quien los hombres debían conocer con el apelativo de K’ung-Fu-Tsé, es decir, el filósofo. En el momento de nacer, dos ángeles volaban sobre el techo de su casa mientras cuatro ancianos que representaban el espíritu de las cosas, del agua, del fuego y de la tierra, rodeaban su mansión para alejar a los espíritus malignos. A los 22 años estableció una escuela donde enseñaba a quienes querían ser sus discípulos, y se cuenta que tuvo más de 3.000.

Él no escribió libro alguno, pero sus seguidores compilaron sus enseñanzas en los Discursos y Diálogos. Más tarde entró en la administración del Estado. En China era tenido por gran honor pertenecer al cuerpo de funcionarios públicos y los muchachos inteligentes se preparaban concienzudamente, a fin de superar los exámenes que daban entrada a este núcleo de hombres de letras, mitad servidores del emperador, mitad pensadores.

A los 52 años de edad era ministro de Lu. Cuando contaba 72 años murió y el emperador Ts’in destruyó todo recuerdo del filósofo y persiguió a sus seguidores, pero al subir al trono imperial de la dinastía Han, hacia el año 206 a. de J.C., la doctrina de Confucio fue declarada religión oficial. Su máxima fundamental de conducta era: Lo que no quieras para ti, no lo quieras para los demás. La doctrina de Confucio, sintetizada en una serie de máximas morales, tendía a volver al pueblo a las viejas y ancestrales costumbres, algo rígidas, pero nobles y dignas.

Confucio pensaba que si un hombre honesto y moral tuviese a su cargo el gobierno de la nación, se rodearía de hombres igualmente dignos y, por tanto, concibió la idea de educar a los príncipes que un día llegarían a ser emperadores, para que éstos, a su vez, influyesen en una corriente educativa que iría de los soberanos hacia los súbditos, y de este modo se reformaría la nación.

El que ante la ganancia piensa en la Justicia, ante el peligro ofrece su vida y en la vejez no se desdice de las promesas que hizo en su juventud, este hombre puede considerarse perfecto, decía Confucio. Por esto, cuando obtuvo en el reino de Lu el cargo de ministro que anhelaba, quiso transformar el país estableciendo un minucioso reglamento que abarcaba hasta los menores detalles de la vida corriente.

Nada quedaba al azar y los vasallos de Lu sabían, en todo momento, lo que podían y no podían hacer. Confucio no pensó en lo triste y aburrida que sería una existencia tan esclavizada aunque lo fuese para el bien, y llegó un momento en que dicho reino, a pesar de la buena fue de Confucio y sus sabias leyes, cayó otra vez en la inmoralidad y el filósofo se alejó apesarado de aquella provincia. Refugiado en el reino de Wei, ordenó que sus discípulos recopilaran los libros de la sabiduría ancestral china: el I- King o “el libro de los cambios de los seres”, el Chi-King o “libro de los hechos pasados”, el Li-King o “libro de las ceremonias”, etc.

Un día en que se celebraba una fiesta en el palacio de Wei penetró en los jardines un animal extraño y hermoso a la vez. Nadie sabía cuál era su nombre ni lo habían visto nunca antes. Decidieron preguntarle a Confucio, y éste, al verlo, exclamó: -Es un kilin; no tardaré en morir. En efecto, el kilin que había anunciado su nacimiento, se presentó de nuevo para comunicarle el fin de su existencia. En las cercanías de K’ufou se levanta la tumba de Confucio, en cuya lápida hay grabada esta sentencia:

Todo se le perdona a quien nada se perdonó a sí mismo. La religión de Confucio resultó poco clara ya que no estructuró un cuerpo de doctrina definido y rígido. La idea del príncipe bueno, paternal y providente para con sus súbditos, impregna su credo. Los conceptos de bondad, belleza, tolerancia, paz, etc., tan parecidos al cristianismo, son la base de su conducta y de su moral. Durante dos mil años fue la religión oficial del Celeste Imperio. En la actualidad se calcula que unos 250 millones de fieles siguen las enseñanzas de Confucio.

GAUTAMA BUDA

EL GAUTAMA BUDA. El príncipe Sidarta o Gautama había nacido en un palacio y su infancia transcurrió rodeada de toda clase de placeres y lujos. Vivió sin conocer ninguna de las cosas desagradables de la vida, y el espectáculo del dolor, de la enfermedad o de la muerte, fue velado a su contemplación.

La primera vez que acudió al templo los dioses cayeron de sus pedestales y la Tierra tembló porque había entrado el elegido en el santuario. Al contraer matrimonio con la hermosa Gopa, acudieron más de trescientos príncipes a su palacio y durante largos meses compitieron con Gautama en todas las artes, ciencias y juegos, resultando siempre vencedor el príncipe Sidarta. La vida habría transcurrido para él como en un vulgar cuento oriental, si el príncipe no tropezara un día con las “cuatro verdades”.

El hecho ocurrió yendo de paseo en su coche; se encontró sucesivamente con un enfermo, con un anciano decrépito, con un entierro y con un monje entregado a la meditación. Había hallado el camino de la verdad y desde entonces abandonó toda clase de placeres y se entregó a durísimas penitencias, durante las cuales permanecía inmóvil, su cuerpo se cubría de un sudor frío y su alma se hallaba en trance de abandonar esta vida mortal.

Era tal la dureza extremada consigo mismo que un día Maya, su madre, descendió de los cielos para preguntarle si deseaba morir antes de haber hallado la “iluminación”. Comprendió entonces que debía mitigar el rigor de su ascetismo y emprendió la vida normal, pero enteramente transformado. Desde aquel instante fue, no el príncipe de vida regalada, sino el Buda, simplemente. Su filosofía se funda en las cuatro verdades: La verdad del dolor, porque todo en la vida es dolor y éste nace del ansia de querer.

La verdad del sufrimiento por el dolor. Solamente dominando los deseos se consigue dominar el dolor. La verdad sobre la supresión del dolor. Imposible de lograr si no es con la muerte definitiva. La verdad del camino de santidad. Que sólo se puede hallar por la meditación del destino y la práctica de la piedad. Después de seis años de privaciones y aislamiento pudo exclamar:

El corazón libre ha conseguido matar todos los deseos. Buda, el Iluminado, comprendió que todos los males radicaban en la ignorancia de las cuatro verdades y para remediarlo se dispuso a predicar su doctrina. Sus comparaciones eran definitivas y claras. Así, al preguntarle cuál era la espada más afilada, el fuego más devorador, la miel más dulce y las tinieblas más densas, contestó: -La espada más aguda es la palabra, el peor fuego es la lujuria, la miel más dulce es la sabiduría, y la oscuridad más negra, la ignorancia. Numerosos hombres dispuestos a dejar el mundo siguieron a Buda, se raparon la cabeza y pronunciaron la fórmula de renunciación: “Me refugio en Buda, en su ley en su comunidad”. Cuando llegó el momento de morir se tendió en el suelo y se durmió. Los árboles que estaban secos echaron flores y sus pétalos se abrieron en una lluvia delicada que cubrió su cuerpo.

Buda había penetrado en el nirvana. Los brahmanes opusieron una tenaz resistencia a admitir la doctrina de Buda, pero el budismo pronto se extendió por la India y el en siglo III, reinando Asoka, sus monjes y emisarios se desparramaron por todo el país. Aunque su doctrina sea casi una pura negación, un renunciamiento total, numerosos monjes comenzaron a estudiar la nueva moral y los conventos proliferan rápidamente. Afirman que existen dos caminos de santificación: El Mahayana, según el cual el número de budas es infinito y el alma del Iluminado puede encarnarse en cualquier persona como ocurre con los lamas del Tibet.

Numerosas ceremonias y ritos regulan esta rama del budismo o “gran camino”. El Hinayana, llamado también “pequeño camino”. Según él, para entrar en el nirvana no es preciso que Buda se encarne en nosotros, sino que basta reencarnarse sucesivas veces hasta merecer el nirvana. La serie de reencarnaciones y purificaciones puede ser muy larga. La primera forma de budismo es propia del Tibet, China y Japón, mientras la segunda está más extendida en Ceilán, Birmania e Indonesia.

Cuando los mahometanos invadieron la India en el siglo XII, el hinduismo había asimilado gran parte de la doctrina de Buda y entonces se produjo un choque entre los seguidores de Mahoma y los fieles al Iluminado. En China penetró más lentamente porque era una religión extranjera y la influencia de Lao-Tsé y de Confucio eran grandes, pero en el siglo III, Wu-Ti protegió la nueva enseñanza.

Fa Hian empleó seis años en recopilar en chino las “sutras” donde se narraban las enseñanzas del Gautama. En el siglo VI se introdujo en el Japón, gracias al hábil recurso de afirmar que el emperador era una encarnación de Buda, por lo cual era posible ser budista y sintoísta al mismo tiempo. En el siglo VII se propagó en el Tibet, gracias a la protección de la viuda de Srougstan-Gampo, fundadora de Lasha. El lamaísmo, en el siglo VII, desenvolvió la idea de la reencarnación.

El Gran Lama no era sino una encarnación de Buda que se introducía en un niño de corta edad. Al morir el Lama, los monjes tibetanos tenían que buscar un nuevo Lama, para lo cual poseían señales y pruebas especiales que sólo a ellos eran reveladas. En el Tibet un tercio de la población vivía en conventos y eran monjes. Su piedad había degenerado tanto que bastaba la manifestación externa, como en el caso de los cilindros de oraciones que se mueven mecánicamente, y cada vez que el cilindro da una vuelta, es como si el monje o el fiel rezara la oración.

La repetición incansable de la plegaria tibetana: Om mani padme um (Oh, joyel de los lotos) se refiere a Buda, pero es ya un murmullo sistemático sin fe, sin el espíritu profundo del Gautama. En 1949 el Lama, que se había refugiado en la India durante la segunda Guerra Mundial, regresó al Tibet, pero estuvo en Lasha por poco tiempo, ya que los comunistas chinos ocuparon la gran meseta y puede asegurarse que el lamaísmo, una forma especial del budismo, está en trance de extinción, o por lo menos de una transformación profunda.

MITRAISMO

En la cosmogonía de Zoroastro, Mitra era un dios menor. Había nacido de una roca una noche estrellada y vivió rodeado de pastores durante su infancia. Era una fe en ciertos aspectos parecida al judaísmo y al cristianismo. La historia del Diluvio Universal se concretaba en un arca de madera, y la creencia en un mesías redentor, que resucitaría de entre los muertos, tuvo vida también. Esta religión aparecía llena de misterios y de influencias sacerdotales. Mitra estaba representado por el Sol.

Solamente los iniciados podían conocer sus misterios, después de un complicado ritual de purificación y escenificación de la vida de Mitra. Este culto al Sol tenía reminiscencias egipcias, pero fue bien recibido en Occidente, en especial en Roma, por lo que llegó a ser una de las más importantes religiones del Imperio romano, representa culto a Mitra, antigua divinidad persa de la luz y la cordura.

En el Avesta, los textos sagrados del de los antiguos persas, Mitra aparece como el principal yazata (del avestan, ‘benefactor’) o buen espíritu y gobernante del mundo. Se suponía que había matado al toro divino, de cuyo cuerpo muerto surgieron todas las plantas y animales beneficiosos para la humanidad. Tras la conquista de Asiria en el siglo VII a.C. y de Babilonia en el siglo VI a.C., Mitra se convirtió en el dios del sol, que era venerado en su nombre.

Los griegos de Asia Menor, por identificación de Mitra con Helios (el dios griego del sol) colaboraron en la difusión del culto. Fue conocido en Roma hacia el año 68 a.C. gracias a la devoción que le profesaban los piratas cilicios capturados por el general romano Pompeyo el Grande, y en los primeros años del Imperio su culto se extendió con gran rapidez por toda Italia y las provincias romanas.

Fue creencia que rivalizó con el cristianismo en el Imperio romano. El mitraísmo era parecido al cristianismo en muchos aspectos, por ejemplo en las ideas de humildad y amor fraternal, bautismo, rito de la comunión, utilización de agua bendita, adoración de los pastores en el nacimiento de Mitra, veneración de los domingos, considerar el 25 de diciembre (fecha del nacimiento de Mitra) como día santo, y la creencia en la inmortalidad del alma, el juicio final y la resurrección.

El mitraísmo difiere del cristianismo en la exclusión de las mujeres de sus ceremonias y en su disposición a transigir con el politeísmo. Sus numerosas similitudes, sin embargo, facilitaron la conversión de sus seguidores a la doctrina cristiana. Cuando Juliano el Apóstata quiso destruir el cristianismo no encontró mejor medio que favorecer el culto de Mitra, muy en boga entre la nobleza y los patricios romanos. Mas el cristianismo se encontraba ya lo suficientemente afianzado para vencer al mitraísmo romano.

CHINA

En el país de la civilización más antigua que se conoce se creía en un Ser Supremo denominado Sublime Cielo, creador de todas las leyes y autor de todas las cosas. Se le inmolaban víctimas propiciatorias, generalmente un buey, y se llamaba su atención encendiendo hogueras en la cumbre de las montañas. Para adivinar el porvenir se quemaban tortugas. Por las crepitaciones y el humo se conjeturaba el tiempo venidero.

El culto a los manes o dioses del hogar, la devoción a los muertos y el respeto a los superiores, especialmente a los ancianos, eran también de primordial importancia. La religión china de todos los tiempos ha sido una mezcla íntima de vagas creencias y de filosofía.

El elemento primordial de esta concepción trascendente de la vida era el Tao, es decir, el orden, la armonía entre la materia y el espíritu, algo indefinido, que lo mismo presidía el crecimiento de las plantas, que impulsaba a los espíritus a obrar rectamente. Inmersos en el Tao se encontraban todos los reglamentos, los dogmas que regían la cortesía y trato con el Emperador y sus ministros, con los padres y familiares, incluso con los animales. El principio masculino era Yung, simbolizado en el Cielo, y el femenino era Yin, la Tierra.

De esta unión surgió no sólo una inmensa muchedumbre de dioses menores y geniecillos diversos, sino la sistematización de la vida entera, porque en China todo estaba previsto: los días de luto y de fiesta, las horas de reposo y refrigerio, las reverencias a los superiores, el simbolismo de las flores o el ritual del té.

Las divinidades secundarias poblaban los bosques, gobernaban la lluvia, el viento, la tempestad, y gracias a ellas fermentaba el pan, estaba sano el ganado, se llenaban los pozos y por su culpa enfermaban los niños y se perdían las cosechas.

El culto era sólo etiqueta fría y perfectamente reglamentada. Otro aspecto de su religiosidad estribaba en la veneración a los antepasados, muy distinta de la egipcia. En China, el familiar que había emigrado al reino del más allá era reverenciado en la intimidad del hogar y a lo largo de diversas festividades anuales.

La veneración del cuerpo y la fe en su supervivencia habían sido sustituidas en China por la seguridad tranquila de que el espíritu familiar convivía realmente con la familia, tomaba parte en sus alegrías y de un modo directo informaba todos los actos del hogar. En China el hombre más desgraciado no era el que fallecía sin sepultura, sino el que moría sin descendencia. Casi al mismo tiempo aparecieron dos reformadores religiosos cuyas doctrinas ejercieron una influencia decisiva en la vida del pueblo chino: Lao-Tsé y Confucio.

LOS MANIQUEOS

En el año 215 de nuestra era nació Manés, de la familia persa de los Harkanidas. A los 25 años de edad dijo haber recibido órdenes de un ángel y afirmó ser el Paráclito anunciado por Jesucristo. En el fondo su agnosticismo le impulsaba a mezclar toda clase de libros santos, y tan pronto se apoyaba en la autoridad de la Biblia, como citaba a los Vedas, al Avesta o a San Pablo.

Su credo era dualista, como Zoroastro, aunque explicaba la lucha entre el Bien y el Mal por una decisión de Dios, el cual, deseando aniquilar al príncipe de las tinieblas y, no pudiendo hacerlo por medio de sus ángeles, por tratarse de seres pacíficos incapaces de luchar, había creado el Hombre a quien había ordenado combatir al diablo y al mal. Según Manés hay un número fijo y determinado, aunque desconocido por nosotros, de elegidos. Sólo éstos se salvarán.

Los perversos serán precipitados al infierno donde sufrirán horribles torturas. La predestinación es, pues, un hecho contra el cual nada podemos, pero el desconocimiento de si nosotros somos los elegidos debe impulsarnos a obrar siempre el bien. Para imitar o parodiar más a Cristo, se rodeó de doce apóstoles y fundó una Iglesia de base cristiana aunque claramente herética.

Fue protegido por el rey Sepor I y la doctrina maniqueísta se extendió por Asia Menor, norte de Africa y España, ganando Francia en tiempo de los albigenses, que fueron una variante de los maniqueos. Como se ve, las religiones aparecidas hace unos veintiséis siglos en la antigua Persia, poseían una fuerza expansiva impresionante, debida, en parte, a su semejanza con el cristianismo y a haber surgido, sobre todo el maniqueísmo, en época posterior a la predicación de Jesús, cuando la Iglesia se hallaba en vías de formación y la introducción de una doctrina herética resultaba aún posible.

LOS VEDAS

Unos 1.000 años antes de nuestra Era, un pueblo de raza aria invadió la península de Indostán y creó una civilización cuya religión se denomina védica por el nombre de sus libros de himnos,(imagen izquierda) los Rig-Veda y los Atharva-Veda. Según éstos, el número de dioses era grande; Agni, el dios del fuego; Prithivi, la Tierra; Dyans, el cielo; Indra, la naturaleza; Soma, el que da la inmortalidad; los gemelos Azvins, el crepúsculo y la aurora, etc. Pero el principal de todos era Siva, el creador y destructor, genio maléfico, implacable y cruel, a quien era preciso contentar con sacrificios y ofrendas.

Esta idea fundamental del sacrificio impetratorio dio origen a una poderosa casta sacerdotal, los brahmanes. Éstos adoptaron el color amarillo en sus vestiduras para distinguirse de los guerreros, de los hombres libres y de los parias. De ahí nació una diferenciación de castas que ha ocasionado a la India un retraso secular.

En un sentido estricto, las colecciones de Veda incluyen los brahmanes y los mantras. Los primeros son comentarios en prosa añadidos a cada una de las cuatro colecciones de Veda y relativos casi en todos los casos a los detalles e interpretación de la liturgia de los sacrificios.

Los segundos son estrofas poéticas de los cuatro Veda ya que mantra es el término utilizado de forma específica para las cuatro colecciones en verso. Los mantras están considerados por algunos estudiosos como la parte más antigua de las colecciones de Veda.

Existen unos trabajos esotéricos posteriores que son un suplemento a los brahmanes conocidos como tratados del bosque (del sánscrito aranya, ‘bosque’), y que son los aranyakas. Los aranyakas fueron expuestos y escritos por sabios brahmanes en los bosques porque sentían que un entendimiento correcto de los mismos sólo podía conseguirse en el retiro de lo mundano.

La última parte de los aranyakas son los Upanisad, trabajos especulativos y metafísicos ligados de modo muy estrecho a los brahmanes. Esta parte insiste en el valor del conocimiento y la meditación, y son los primeros intentos del hinduismo para realizar un tratamiento sistemático del pensamiento especulativo. El vedanta, así como la mayoría de los otros sistemas filosóficos hindúes han sido desarrollados a partir de los Upanisad.

A la última parte del periodo védico pertenecen los sutras (en sánscrito sutra quiere decir literalmente “hilera” que viene a significar ‘conjunto de reglas’). Los sutras son colecciones de aforismos que elaboran y disertan sobre los sacrificios védicos, las ceremonias locales (como bodas y rituales funerarios) y las leyes religiosas y seculares. Además, tienen gran importancia debido a su influencia en el desarrollo del derecho hindú. Desde el punto de vista de la autoridad, no están tan consideradas como los Veda, brahmanes y Upanisad. Estas últimas, y de modo especial los Veda, están contemplados como apaurusheya, que en sánscrito significa ‘de origen no humano’.

PERSIA

El Irán actual, la vieja y ancestral Persia, fue cuna de varias religiones. Parece como si los persas hubiesen querido estudiar todas las posibilidades de relación entre el Hombre y Dios porque conocieron el politeísmo, el dualismo y el monoteísmo en diversos aspectos. Y aunque sus principios se remontan a muchos siglos antes de Cristo, las consecuencias de las religiones persas influyeron en tiempos de Roma y aun durante la Edad Media.

Por ejemplo, las luchas que la Iglesia sostuvo contra los herejes albigenses en el sur de Francia, en plena época medieval, y que no fueron sino un rebrote de maniqueísmo, el cual a su vez fue una secuela de la doctrina de Zorastro. Como en todos los pueblos antiguos, al principio los persas fueron politeístas aunque luego creyeron en un dios único, Ahoura Mazda, creador del mundo y señor del cielo y de la tierra. Su manifestación visible era el fuego. Luego existían, como en todas partes donde se da una cultura primitiva, una serie de dioses menores y genios. Era una religión simplista, natural y hasta cierto punto bastante ingenua.

ZOROASTRO

ZOROASTRO: Llamado también Zaratustra, fue el gran reformador, el creador de una religión original cuya influencia se extendió a través de los tiempos, hasta el punto de no hallarse extinguida y haber influido su principio fundamental en el pensamiento filosófico moderno. Zoroastro apareció hacia el siglo VI a. de J.C.

Era filósofo, y encontrándose un día meditando a la orilla de un río, un espíritu lo arrebató hasta llevarlo a presencia de Ahoura Mazda, el Creador. Éste le indicó la doctrina que debía predicar a los fieles y le enseñó el secreto de los principios de la Verdad. Zoroastro obedeció y volvió al mundo, pero nadie hizo caso de sus palabras y comprendió que todos sus esfuerzos serían inútiles si no contaba con el apoyo de un soberano fuerte y entusiasta.

Sólo cuando pudo convencer al príncipe Victapsa, su doctrina y sus palabras fueron escuchadas. Victapsa no pudo por menos de atender a Zoroastro, puesto que, habiéndole exigido un prodigio, el filósofo mandó que al instante apareciera un árbol en el salón del palacio, y en un momento surgió un frondoso cedro cuyas ramas no cabían en la estancia. La muerte de Zoroastro fue muy distinta a la de otros fundadores de religiones; fue atravesado por una lanza en una batalla librada contra los Hiaonas, pueblo enemigo de Victapsa.

La doctrina de Zoroastro se funda en la existencia de dos principios, dos potencias eternamente en lucha, implacables y enemigas: Ormuz, el creador del Sol, de la Luz y de la Bondad, rodeado siempre de seis ministros que simbolizan la santidad, los pensamientos nobles, los buenos consejos, la inmortalidad, la generosidad y la virtud. Innumerables genios del bien ayudan a los seis ministros. Ariman, el genio del mal, rodeado a su vez de varios ministros que son el furor, la ambición, la venganza, etc. el dios de las tinieblas sólo piensa en combatir a Ormuz, diseminando el mal entre los hombres.

El Universo entero no es otra cosa que el escenario de la lucha eterna entre Ormuz y Ariman. El hombre es un soldado más en este grandioso combate que no terminará hasta el fin de los siglos. Zoroastro esbozó la Historia del Mundo en cuatro períodos de tres mil años cada uno:

En el primero, Ormuz y Ariman se enfrentan y comienzan a luchar. En el segundo, Ormuz crea el cielo, la tierra, los animales, etc., mientras Ariman crea el reino subterráneo de los monstruos y las tinieblas. En el tercero, al llegar a la mitad de la Historia, aparece Zoroastro que enseña la doctrina de la Verdad. En el cuarto, las luchas se recrudecen con la aparición del dragón Dahaka y del segundo salvador llamado Keresaspa y más tarde Saoszan, los cuales, con Zoroastro, serán los definitivos salvadores de la Humanidad.

Entonces Ariman será vencido definitivamente y los muertos resucitarán para un gran juicio. Durante tres días serán sumergidos en un océano de metal fundido. Los buenos encontrarán suave y agradable el baño, los perversos sufrirán lo indecible, pero al terminar este período de expiación, todos entrarán en la inmortalidad. Ha sido siempre una incógnita apasionante para el hombre, querer saber por qué Dios, siendo infinitamente bueno, permite la existencia del mal en el mundo.

En la filosofía de Zoroastro el espíritu del mal había tenido su origen de una duda surgida en la mente de Dios. Cuando una persona muere, según Zoroastro, el espíritu sigue vagando alrededor del cuerpo durante unos días, hasta que el viento se lo lleva, atraviesa la laguna (al estilo de la mitología griega), y se encuentra ante una balanza donde hay que pesar sus buenas y malas acciones (reminiscencia egipcia).
El castigo y el premio son provisionales, pues en el momento del juicio universal todo quedará borrado y las almas extremadamente perversas serán reducidas a la nada, aniquiladas, pues en la eternidad sólo existirá el bien. La religión de Zoroastro se extendió de una manera considerable. En tiempos de Ciro el Grande puede afirmarse que todo el Asia occidental era creyente de esta religión. El cuerpo de doctrina estaba contenido en el Avesta, una especie de Biblia de Zoroastro.

FRIEDRICH NIETZSCHE El Idealismo Aleman Filosofia del siglo XIX

FRIEDRICH NIETZSCHE – FILÓSOFO ALEMÁN – IDEALISMO

Friedrich Nietzsche

FRIEDRICH NIETZSCHEPrecursor de la modernidad En las consideraciones más recientes sobre cuestiones culturales e históricas se menciona con frecuencia, que, por lo que se refiere a las cuestiones antropológicas, Marx, Nietzsche y Freud. rompiendo cada uno con sus respectivas tradiciones de pensamiento, han ofrecido los cimientos decisivos de la modernidad.

Sus teorías condujeron, de modo independiente, a una “subversión del sujeto”, cuando intentaron mostrar que la razón y el yo no dominan de manera autónoma en sus ámbitos, enfrentándose así a la tradición filosófica, que se corresponde más o menos con nuestras convicciones cotidianas, y que afirma o por lo menos concibe la posibilidad de estas categorías y supuestamente las fundamente en esta posibilidad.

Freud encontró en la fundamentación del psicoanálisis y en la teoría del inconsciente motivos y mecanismos de funcionamiento no disponibles e inaccesibles a la autodeterminación y autovaloración de la voluntad, la acción y el pensamiento humanos, después de que Marx intentare lograr un análisis, en muchos aspectos comparable, de las estructuras sociológico-económico-culturales y de que Nietzsche hubiera presentado todos los valores como apariencia no comprendida y producto de la “voluntad de poder”.

Nietzsche ejerció una importante influencia, en este contexto, bajo los aspectos de la va oración del sujeto, del “yo” de la voluntad y de le concepción ilusoria del “ser”, sobre pensadores del siglo XX (p. ej., Heidegger y algunos filósofos “posmodernos” franceses, que en parte también se remontan hasta Freud y Marx).

Y, realmente, Nietzsche suena muy moderno cuando afirma, p. ej., que “se debería decir ‘ello piense’ en lugar del usual ‘pienso”’, o cuando habla del “absurdo valor exagerado que se le ha atribuido a la conciencia” de la cual se ha hecho “una unidad, una esencia”, y objeta, en contra de esto, que “somos una multiplicidad que se ha imaginado una unidad”; debe “haber una masa de conciencias y voluntades en cada ser orgánico complejo”, pero “nuestra conciencia superior no se apercibe de las otras”.

La “multiplicidad”, que Nietzsche observa en el hipotético individuo (individus significa “inseparable” es decir, designa justamente lo opuesto de la multiplicidad), existe también en las explicaciones filosóficas del mundo, que sólo ofrecen perspectivas individuales, nunca la verdad absoluta. “Contra el positivismo que se detiene en los fenómenos y dice ‘existen sólo hechos’, yo diría: no, justamente no existen hechos, sólo interpretaciones”. El mundo está abierto a infinitas interpretaciones, la ejecución de las cueles supone siempre un determinado modo de existencia, unida a la voluntad de imposición de “poder”, interpretaciones que pueden ser inconmensurables, que ni se excluyen ni se complementan mutuamente.

También son del todo distintas las perspectivas pera contemplar la obra de Nietzsche. La realizó a lo largo de dos décadas, entre  869, cuando alcanzó la cátedra de filología clásica en Basilea con 24 años, y 1 889, cuando cayó en la demencia. Con pocas excepciones, sus libros consisten en breves párrafos y en aforismos, mientras que Así habló Zaratustra (1 883-1 885), al igual que una narración del Antiguo Testamento, reproduce las parábolas de un sabio y profeta. Aquí se precisa otro tipo de interpretación que la necesaria para la comprensión de textos filosóficos construidos según una lógica argumentativa rigurosa; de ahí que las interpretaciones de la obra de Nietzsche sean muy dispares.

Arte El primer libro El nacimiento de la tragedia del espíritu de la música (1 872) esboce, como tratado de filología clásica, una imagen propia y completamente nueva del clasicismo griego que no fue en modo alguno aceptada por sus colegas universitarios de la época, y en cuanto tratado filosófico llega al resultado: “Sólo cuanto fenómeno estético están justificadas eternamente la existencia y el mundo”. Desde dos perspectivas, esta frase atestigua la influencia del pensamiento de Schopenhauer en el joven Nietzsche. Que el mundo y la existencia no tengan ninguna justificación fuera de la estética, está en conexión con la identificación pesimista de Schopenhauer entre la “voluntad” carente de sentido y el mundo “en sí”. Nietzsche será siempre de la opinión de que la voluntad, como fuerza no individual entendida metafísicamente, es la base de la vida, el pensamiento y la acción.

Que los fenómenos estéticos deben “justificar el mundo en lugar de Dios, la razón o principios éticos, tiene que ver con el lugar especial atribuido por Schelling, los románticos y también Schopenhauer al arte, y que es radicalmente trasladado al centro del pensamiento por el joven Nietzsche. Pero Nietzsche modifica considerablemente la concepción de Schopenhauer, para quien la máxima forma del conocimiento es posible en la experiencia del arte, en la que las ideas, entendidas platónicamente, pueden ser contempladas.

En cambio, para Nietzsche, el arte “cubre” mediante su apariencia los abismos del mundo en sí, sin que por eso se pueda desenmascarar el arte como creador de ilusiones engañadoras y de falsas conciencias. No sólo el ser humano necesita de una apariencia de armonía y totalidad para no desaparecer en el absurdo, sino que también el absurdo fundamento vital la necesita. El Nacimiento de la tragedia contrapone dos polos, que determinan el arte y también todas las formas de vida y que en cierto modo se corresponden, de una parte, con la “voluntad” schopenhaueriana y, de otra, con la “representación”. Lo “dionisiaco” es pura energía de vida, que conduce al individuo a disolverse embriagado en la masa de lo vivo, pero implica asimismo lucha y sufrimiento; lo “apolíneo” significa forma, espíritu de orden, distancia, calma.

Al primero se le puede atribuir la forme artística de la música, al segundo la épica (por lo que se refiere a la Antigüedad griega). De la unión de ambos polos, según Nietzsche, surge la tragedia ática. De Richard Wagner (el compositor), que también escribió textos teóricos y a quien en su juventud veneraba, Nietzsche esperaba une renovación de la tragedia en el drama musical, que en calidad de obra de arte total, el igual que la tragedia antigua, debía unificare obra y espectador en el “espíritu trágico” fuerte e instintivo, para retornar e un momento anterior a todas las formas de la “decadencia”, que pare él se inicia con Sócrates.

Nihilismo y transmutación de los valores En la sentencia de Nietzsche “Dios ha muerte’, “Dios” designa une totalidad de representaciones del mundo, todo lo que determina lo “verdadero, bueno y bello” y que ofrece orientaciones vitales. En numerosas reflexiones Nietzsche persiguió la génesis o genealogía histórica, psicológica y antropológica de estos valores y actitudes, pare desenmascarar su ilusión y su mentira. Explica el “remordimiento de conciencia” a partir del “instinto de crueldad que se vuelve hacia el interior tras descubrir que ya no se puede descargar hacia el exterior”. El amor al prójimo no es más que egoísmo disfrazado; al igual que le compasión y le humildad (y en general los valores cristianos) forma parte de la “moral de esclavos”. es decir, la reinterpretación negadora de vide y “decadente” llevada a cabo por parte del “rebaño humano”, de la mesa de los individuos “débiles”, de une “moral de los amos”, que encarne los instintos afirmadores de vida y naturales-egoístas de los individuos “fuertes” y “aristócratas”.

Estas distinciones, que indudablemente se prestan a usos inapropiados y que (por lo menos fuera de su contexto) son más que cuestionables, fundamentan la concepción de Nietzsche de la “voluntad de poder”, que no puede ni debe ser negada por el individuo “fuerte” y finalmente por el “superhombre”, anunciado por Nietzsche. “Este mundo, un monstruo de fuerza, sin principio ni fin, este mundo es le voluntad de poder y nada más! Y también vosotros no sois otra cose que voluntad de poder y nada más!”

Cuando Nietzsche afirma que los valores, sobre todo los del cristianismo —que naturalmente también determinan el mundo occidental más allá de la religiosidad— han “muerto”, se trata en menor grado de una afirmación sobreun hecho concluido que de un proceso de muerte, que todavía está en marcha y debe conducir a la “consumación del nihilismo europeo”. Este nihilismo puede adoptar una forma débil, según Nietzsche, que sólo esconde la desesperación frente a una nada de verdades y valores morales y que busca un escape en el lema “todo lo que nos gusta está permitido”. Pero también puede adoptar una forma fuerte y. como estadio transitorio necesario, conducir a una “transmutación de los velares”.

Esto sólo lo alcanzan los pocos “superhombres”. Una de las piedras de toque del “superhombre”, que a buen seguro es más un concepto literario provocativo que la descripción de individuos posibles, es la teoría del “eterno retorno de lo mismo”, que Nietzsche anuncia por boca de Zaratustra. Esta teoría contiene, en alusiones poéticas, complicadas reflexiones sobre el problema del tiempo, de le experiencia del tiempo y la concepción del ser. pero, en pocas palabras, sólo afirma que todo lo sucedido se repetirá eternamente sin ningún cambio. Los nihilistas débiles no soporten la idea del absurdo del eterno retorno, los superhombres, en cambio, “griten incansables da capo, no sólo pera si, sino también a la totalidad de los teatros”.

Fuente Consultada: Historia de la Filosofía -Desde la antigüedad hasta nuestro días –

La Contrarreforma Católica Calvino San Ignacio Loyola Lutero Resumen

La Contrarreforma Católica-Calvino-San Ignacio Loyola-Lutero

Introducción: Luego de Lutero y Calvino, parecía que el protestantismo iba a adueñarse de toda Europa, pero la Iglesia de Roma respondió enérgicamente con un contragolpe asombroso, conocido como Contrarreforma. España fue uno de los centros de este movimiento.

En la Edad Media, España había sido una nación relativamente tolerante; los católicos, los judíos y los musulmanes convivían lado a lado. Hacia mediados del siglo XV hubo un cambio, pues la monarquía española resolvió expulsar de su territorio a todos aquellos que no fueran católicos. Fernando e Isabel pidieron a la Iglesia restablecer la Inquisición, una organización cuyo propósito era encontrar y castigar a los herejes.

Esto significaba tortura, encarcelamiento o exilio para judíos, musulmanes y católicos que no cumpliesen con las enseñanzas de la Iglesia. La Inquisición fue una época de crueldad e intolerancia.

Martin LuteroLuego, un movimiento positivo se desarrolló en España. El cardenal Jiménez fue el responsable de llevar a cabo esta reforma en la Iglesia de España. Era un hombre espiritualmente fuerte como un roble, y, como arzobispo de Toledo, se propuso disciplinar a la Iglesia católica española. Eliminó la corrupción de los monasterios y corrigió el relajo moral entre los clérigos, dando a la Iglesia una base sólida como el acero.

Jiménez actuaba de acuerdo con lo que predicaba. No vestía nada bajo sus hábitos de cardenal y en su palacio vivía con la simplicidad de un monje. Creía firmemente en el poder de la educación y fundó la universidad de Alcalá, que muy pronto se convirtió en un destacado centro de enseñanza. Tuvo la habilidad de reformar la Iglesia española y conservar al mismo tiempo la unión con Roma. Los seguidores de Calvino y de Lutero no tuvieron cabida allí; por el contrario, España sobresalió como uno de los centros de la Contrarreforma. San Ignacio de Loyola, fundador de los jesuítas, fue uno de los frutos de este mundo de reforma y disciplina.

La Contrarreforma católica: Después de 1521, el Papado comenzó a realizar una serie de reformas para mejorar la organización interna de la Iglesia Católica. Se establecieron reglamentos muy estrictos para las órdenes religiosas tradicionales. En 1540 se autorizó la creación de la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola sobre la base de dos principios: la obediencia absoluta al Papa y la estricta aceptación a los principios de doctrina dictados por la Iglesia de Roma. Los jesuitas se convirtieron en el principal apoyo y defensa del nuevo catolicismo.

En el Concilio de Trento (reunido entre 1545 y 1563) los obispos católicos reafirmaron los dogmas de fe que habían sido puestos en duda por Lutero, crearon centros destinados a la formación de sacerdotes y reconocieron al Papa como la autoridad superior de la Iglesia Católica. Aprobaron también el restablecimiento del Tribunal del Santo Oficio, conocido como la Santa lnquisición.

Encargaron a esta institución, que existía desde siglos anteriores, controlar y garantizar la pureza de la fe católica de los creyentes y de aquellos que se convertían al cristianismo. Y también, la realización del índice de los libros prohibidos para la lectura de los católicos, por contener afirmaciones contrarias a la fe. Este movimiento fue llamado la Contrarreforma católica porque se propuso limitar el avance de la Reforma protestante.

ATRASO EN LA CONTRARREFORMA CATÓLICA

¿Por qué pudo extenderse la Reforma durante la primera mitad del siglo sin chocar con la resistencia del emperador o de la Iglesia? Respuesta:

  1. Antes de poder convencer a la gente de la supremacía de la religión verdadera, el Papa tuvo que reformar su propia Iglesia. Primero tuvo que tomar impulso, para finalmente organizar una especie de asamblea reformista, el llamado Concilio de Trento, que se celebró desde 1545 hasta 1563 en la capital de la actual provincia del Trentino. La Iglesia quedó reformada mediante:

—             el establecimiento de la línea católica frente a las desviaciones pro­testantes, revisionistas y paulinas;

—             la formación de los cuadros eclesiásticos;

—             la reforma de lajerarquía de la Iglesia y del clero;

—             la introducción de la censura y de los índices de libros prohibidos;

—             el establecimiento de los métodos de la Santa Inquisición: espionaje, torturay terror;

—             la organización militar de los cuadros eclesiásticos mediante la orden de los jesuitas (fundada en 1534 por San Ignacio de Loyola, que iba al mismo colegio que Calvino y se le parecía).

Mediante estas medidas se logró recuperar para el catolicismo gran parte de Alemania, toda Francia y Polonia.

  1. Por otra parte, lo que impidió inicialmente que el emperadoi Carlos V devolviese el golpe a los protestantes fue un poder que ame nazaba por un flanco muy distinto: los turcos.

LOS TURCOS

Los turcos se llamaban a sí mismos otomanos, término derivadc del nombre del sultán Osmán (1299-1326), que había conquistado Asia Menor. Se convirtieron al islam en el siglo VIII. Orján, hijo de Osmán y mucho más importante que su padre, organizó a su pueblo como una casta guerrera, con una activa maquinaria militar dotada de un ejército permanente, una legión extranjera —el grupo de élite de los jenízaros o niños cristianos arrebatados a sus padres y formados como soldados de élite— y una caballería pesada. Como convertirse al islam significaba ser admitido en la casta guerrera de los turcos, cuando conquistaron los Balcanes en los siglos xiv y xv muchos cristianos aprovecharon tal posibilidad. El 28 de junio de 1389, los turcos aniquilan a los serbios en el Campo de los Mirlos (Kosovo), después de que un terrorista serbio llamado Obilitch asesinara al sultán Murat.

Desde entonces los serbios celebran este día como fiesta nacional, tras haber convertido al terrorista en un héroe. El mismo día del año 1914, otro terrorista, Gavrilo Princip, matará de un tiro al nuevo Murat, el Archiduque F. Fernando de Austria. Yen recuerdo de la matanza del Campo de los Mirlos, los serbios siguen reclamando hasta hoy mismo Kosovo como su Tierra Santa. Pero no han perdonado a aquellos serbios que se convirtieron al Islam y se unieron a los opresores, los musulmanes bosnios, y seiscientos años después se han vengado de ellos en Srebrenica. Los pueblos oprimidos durante mucho tiempo tienen buena memoria, pues todavía tienen cuentas pendientes.

Los turcos, como buenos prusianos orientales que eran, fueron de victoria en victoria. Primero, en 1453, tomaron por asalto Constantinopla y la convirtieron en su capital, Estambul Así se disolvía el Imperio romano de Oriente, que había supuesto «más de mil años de Grecia cristiana». Posteriormente, y tras vencer a los persas, Seim conquista Armenia, Palestina, Siria y Egipto y finalmente establece su protectorado sobre las ciudades santas de La Meca y Medina tomando el título de califa.

Mientras que en Europa occidental —en España— los cristianos hacían retroceder al Islam, en el Este continuó su expansión sometiendo a los pueblos cristianos de los Balcanes. Bajo el reinado de Solimán el Magnífico (1520-1566), los turcos llegaron a constituir una amenaza para Carlos V. En 1526 se apoderan de Hungría y en 1529 asedian la ciudad de Viena, aunque sin éxito.

Mientras duraba el peligro turco, Carlos V no podía permitirse arremeter contra los protestantes y sumir a la cristiandad en una guerra de religión. Así pues los turcos también contribuyeron a la expansión de la Reforma, y los protestantes deberían estar agradecidos.

Fuente Consultada: Hitos en la Historia de la Iglesia de Alfred McBride

Biografia de Confucio Religiones de Oriente Pensamiento Doctrina

Biografía de Confucio – Religiones de Oriente

En la larga historia de China destaca un hombre que ejerció una influencia tan grande en la sociedad, que incluso se dejó sentir en el sistema comunista del país. Este hombre fue el filósofo Kung Fu-tse, conocido en el mundo occidental como Confucio. Kung Fu-tse significa “maestro K’ung”. Hay un hecho que nunca debe perderse de vista, porque se presta a error: Confucio no fue un fundador de religión, sino un filósofo, maestro y político de dimensiones fuera de lo común.

Confucio -le llamaremos por su nombre latino, por ser el más conocido- vivió de 551 a 479 a. de J.C. De su vida sabemos muy poco, porque los siglos han tejido a su alrededor una maraña de fábulas y leyendas. Posiblemente descendía de una familia noble venida a menos. Gracias a su clara inteligencia, finalmente llegó a ser una de las personas más sabias que jamás haya tenido China.

Biografía de Confucio Confucio es el nombre que aparece en primer lugar en la literatura, en la filosofía y en la historia del pensamiento de la China, donde este gran pensador vivió hace 2500 años. Fue, además, el primer reformador político. Los primeros datos biográficos que se conocen de él son del siglo II a. C.

Había nacido en 55 a. C en Tsou, pequeño estado feudal de Lu, en el sudeste de la actual provincia de Shantung (en el nordeste chino). Se afirma que descendía de la familia real de Shang, que constituyó la segunda dinastía china. Su padre había sido gobernador de Tsou a la edad de setenta años y se había distinguido en empresas militares.

Los primeros misioneros jesuitas derivaron la forma latinizante Confutius y Confucius hasta llegar al “Confucio” de hoy. El nombre proviene de Kun-FuTzu o Maestro Kung.

El sistema político de la época se basaba en el feudalismo sorprendentemente similar al de occidente medieval. Los señores feudales se negaban a obedecer al poder central que se volvió cada vez más débil. En estas circunstancias, aparece la figura de Confucio.

Desde los treinta hasta los cincuenta años, se dedicó al estudio y a la enseñanza. Filósofo político y social, sentía la necesidad de llevar a la práctica sus teorías.

A los cincuenta años fue magistrado y, luego, encargado de obras publicas. Más tarde fue designado secretario mayor de justicia y, finalmente, en el 496 a.C., primer ministro del monarca. En esa situación, demostró ser un hábil administrador y restableció algo del orden político y la igualdad social. Confucio opinaba que la armonía política debía basarse en la armonía moral. Es decir que el concepto ético estaba, para este pensador, indisolublemente unido a la práctica política.

Su pensamiento se orientó en general hacía una filosofía del orden social. Para ello se basó en un período histórico ideal, los primeros tiempos do la dinastía Chu, durante los cuales tanto el emperador como los príncipes y el pueblo profesaban un gran respeto por el orden.

Para Confucio el gobierno significaba sobre todo, “cada cosa en su justo lugar” y en particular, en el ámbito de la sociedad, por la cual se interesó más que por el individuo. Y habló muy claro con respecto a qué necesitaba la China, para superar los males sociales: “Para gobernar bien bastará que el príncipe sea príncipe; el ministro, ministro; el padre, padre, y el hijo, hijo’

Debido a su gran fama de sabio, se lo consultaba ante cualquier descubrimiento de restos arqueológicos; respondía siempre con prontitud y dominio de la materia.

Tal fue el prestigio de la sabiduría de Confucio, que se afirma que tuvo setenta y dos discípulos y tres mil seguidores, por lo cual se lo describe como un brillante maestro. Él mismo se consideraba un tzu, es decir, un maestro, no un filósofo.

«No enseñaré a quien no sienta ganas de aprender—proclamaba Confucio— y no explicaré nada a quien no se esfuerce en aclarar las cosas por su cuenta. Y si explico un cuarto de la verdad, y el alumno, pensando y reflexionando él solo, no deduce los otros tres cuartos, no pienso seguir instruyéndolo.”

Luego de abandonar su tierra y el poder por catorce años, volvió a la patria. Así, a los sesenta y siete años (en el 484), comenzó su período más fecundo como compilador de textos y como filólogo. Según sus propias palabras, trataba de recorrer la tradición, más que de renovarla. Ya en su vejez, publicó antiguas canciones y dejó una compilación de documentos históricos denominada Shu Ching.

El único libro que escribió fue el Ch’un Ch’iu, en el que se ocupa, fundamentalmente, de restablecer el respeto por las jerarquías.

La obra más importante de la enseñanza confuciana no fue escrita por el propio Confucio, sino por sus discípulos y se halla reunida en Los cuatro libros clásicos o Shú. Se trata de la colección de diálogos, frases y sentencias pronunciadas a lo largo de su vida.

El pensamiento y las enseñanzas de Confucio se recopilaron en sus Analectas (Lunyu), cuyos veinte capítulos recogen principalmente las máximas del “Gran Sabio” y las breves discusiones que solía mantener con sus discípulos. Este libro fue para la antigua China lo mismo que la Biblia para Occidente. A los civiles se les recomienda que se comporten de acuerdo con lo expuesto en esta obra; y a quienes desean ser funcionarios y dedicarse a la política, se les aconseja que la estudien a fondo. Un antiguo dicho chino reza así: “Con la mitad de las Analectas podrás gobernar el país”; eso quiere decir que para gobernar bien un país basta con dominar la mitad de la teoría expuesta en este libro.

Según la tradición, Confucio habría agregado algunas secciones a obras, como el I Ching, el clásico Libro de las mutaciones, libro oracular y sapiencial. Probablemente fueron suyas las directivas para la elección de los textos y para su interpretación ética, si bien Confucio no vaciló en criticar los abusos de la adivinación.

Según palabras de Liv Yutang, escritor y filólogo chino contemporáneo, “Confucio fue maestro de la piedad filial y conservó intacta en su memoria una imagen idealizada del padre. Al principio, el muchacho cuidaba rebaños, pero luego iniciaría sus estudios por cuenta propia.

Poseedor de una fértil imaginación histórica y aun cuando más tarde se mostró como el mayor de los moralistas chinos, alentó siempre una gran pasión hacia la historia antigua, sobre todo, la de un milenio antes de su época y también afirma Liv Yutang: “El sabio murió a los setenta y dos años, gozando fama de gran maestro, pero desconocedor de la influencia que ejercía sobre el pueblo chino.

El propio Confucio sintetizaba su vida con estas palabras: 14 los quince años, mi espíritu se hallaba ocupado en la búsqueda de la verdad mediante el estudio; a los treinta, ya había encontrado principios sólidos e inmutables; a los cuarenta, ya había superado todas las dudas y vacilaciones; a los cincuenta años, conocía la ley que el Cielo ha impreso en todos los seres para que se dirijan a su propio fin, a los sesenta, conocí con facilidad las causas de todas las acciones; a los setenta, satisfice los deseos de mi corazón en su justa medidas.

Sentía un interés extraordinario por la política, hecho sorprendente si tenemos en cuenta que vivió en una época muy intranquila. El emperador reinante no era más que un títere. En realidad, quien mandaba era la poderosa nobleza. Para costear sus continuas guerras, el pueblo fue esquilmado por completo, y Confucio, que conocía bien tales problemas por su propia miseria, decidió dedicar su vida a buscar una solución que subsanara tanta arbitrariedad. Llegó a la conclusión de que la única posibilidad era establecer una nueva política de gobierno. El soberano no debía considerar como lo más importante la consecución de su propio bienestar, sino la felicidad de todos sus súbditos, y así señaló al emperador el objetivo sagrado de conseguir esto. Los impuestos, que habían llegado a extremos inaguantables, tenían que reducirse considerablemente; debían suprimirse los castigos crueles e inhumanos, porque sólo donde hay paz puede haber felicidad.

Algunas Máximas Para Tener en Cuenta:

“Recompensar la injuria con la indiferencia y el beneficio con la gratitud: he aquí lo justo.”

“No hables bien de ti a los demás, pues no habrás de convencerlos; no hables mal, pues te juzgarán mucho peor de lo que tú pudieras decirles.”

“El hombre, aun el más débil, puede hacer alguna cosa buena: si no es capaz de ciencia, tal vez lo sea de virtud.”

“No dejéis nunca sin recompensa una buena acción, aunque os parezca dudosa.”

“Pensad antes de obrar, y no comencéis nada sin haber consultado las circunstancias bien a fondo.”

Silvia Arrau

PARA SABER MAS…

Los alumnos se dirigían a Confucio traídos por su fascinante personalizad, pero también porque él podía ofrecerles la oportunidad de completar los estudios avanzados de literatura, historia y filosofía. Y, principalmente, jorque los preparaba para la carrera oolítica, ya que su meta era formar :uncionarios para un nuevo estilo de administración pública. Muchos de sus alumnos llegaron a obtener excelentes empleos: estudiar con Confucio era casi igual a triunfar en la vida.

A pesar de que Confucio los había convertido en blanco permanente de sus críticas, los nobles aceptaban a sus alumnos. En primer término, porque no los consideraban peligrosos (Confucio predicaba que sus reformas debían triunfar por la persuasión, y no por la violencia), y en segundo lugar, porque necesitaban —aunque ellos no lo fueran— funcionarios educados, bien preparados y, sobre todo, conocidos por su moralidad y lealtad, virtudes que constituían puntos fundamentales en las enseñanzas del maestro.

De hecho, la idea de Confucio era crear una nueva aristocracia de servicio comunitario, una “élite” basada exclusivamente en el mérito personal, que sustituyese a la vigente nobleza militar hereditaria. Por ello, era fundamental para él que sus alumnos adoptasen las reglas del “li“, palabra que significa ceremonial, ritual, normas de etiqueta social, en fin, buena conducta en general. Como sólo durante la realización de las ceremonias religiosas la conducta de los hombres se orienta al respeto mutuo y la cooperación, Confucio juzgó que ese comportamiento debía ser generalizado en esa época revuelta.

El “li” incluía prácticas rituales, pero Confucio afirmó que ellas sólo tienen

valor cuando representan “una señal externa y visible, de una gracia interior y espiritual”. Despreció el ritual falso y detestó ver “las formas del «li» practicadas por los que no mostraban reverencia interna”.

Eximio ejecutante del “sé”, un instrumento musical de cuerdas semejante al laúd, Confucio consideró que el “li” estaba íntimamente ligado a la música. Acostumbraba decir que el carácter de los estudiantes debía ser estimulado a través del estudio de la poesía, afirmado por el estudio del “li” y pulido por medio del aprendizaje musical, que constituía su ornamento final.

Predicó la sinceridad como suprema virtud, y abominó de la hipocresía. Pero explicó que la conducta ideal no consistía solamente en cumplir, a cualquier precio, con la palabra empeñada, o sostener el mismo objetivo independientemente de las circunstancias, sino en saber también ser flexible. Dijo que el “shih” (caballero) podía tener defectos, pero también tenía que estar siempre dispuesto a corregirlos.

Insistió en que no bastaba ser sincero en pensamientos y palabras, pues la verdadera sinceridad estaba en las obras; señalar lo correcto sin practicarlo era cobardía. Afirmó que el hombre debe estar preparado para sacrificar su vida, si es necesario, en defensa de sus principios.

El verdadero aristócrata no necesita ser guerrero ni noble por nacimiento. Confucio desea que sus alumnos adquieran virtudes aristocráticas y eviten los vicios de la nobleza; que gocen del prestigio de la nobleza militar, sin prepararse exclusivamente para la guerra. Quería inculcarles un sentido de vocación y misión, de autoconfianza, determinación, responsabilidad e independencia. “No se preocupen por no ejercer ciertos cargos, trabajen en cambio para ser capaces de ejercer sus funciones; no se preocupen por ser desconocidos, sino por ser merecedores de una buena reputación”.

Los alumnos debían condenar los defectos morales, pero más los propios que los ajenos. “Quien es riguroso consigo mismo es indulgente con los demás, y evita resentimientos. Cuando vean a una persona admirable, traten de imitarla; cuando observen a alguien que no lo es, examínense a sí mismos. Un caballero se avergüenza por permitir que sus palabras superen a sus hechos; él actúa primero y habla sobre el asunto después. . .”

Con el tiempo, China logró una forma de gobierno basado en las ideas de Confucio. El emperador, que ocupaba el cargo más elevado, tenía que ser el mejor, aunque podía delegar sus funciones en los ministros, que eran quienes gobernaban en realidad y habían conseguido este cargo por sus cualidades personales, sin que su nacimiento tuviera nada que ver en ello, al menos en teoría. Porque, desde luego, a menudo había circunstancias menos favorables en tiempos de intranquilidad o de desequilibrio en la economía. Sin embargo, se puede decir que la forma de gobierno imperante en China fue la determinada por el maestro Kung.

CONFUCIO MUERE – EN CHINA SE DIFUNDE EL CONFUCIANISMO
Los últimos discípulos son importantes porque ellos fueron los responsables de la transmisión de las enseñanzas confurianas: Tsu-yu, que propuso la educación universal del pueblo; Tsu-hia, que tuvo muchos alumnos importantes y llegó a ser gobernador de una provincia; Tseng-shen, el moralista, que tuvo setenta discípulos; Yu-yo, que por su sabiduría llegó a ser comparado con Confucio.

Pero ninguno de ellos transmitió con fidelidad la doctrina del maestro. Sólo conocieron a Confucio en su última etapa, como erudito y no como reformador apasionado, “”””ieron, así, mayor importancia a la enseñanza formal, al ceremonial, al ritual, preocupándose más de la virtud individual que de la organización social. Cada uno pretendía ser el legítimo representante de la doctrina de Confucio; sostuvieron disputas y formaron escuelas divergentes que contribuyeron a obscurecerla.

Poco se sabe sobre los últimos años de la vida de Confucio. Pero existen pruebas de que dedicó ese tiempo a ordenar sus manuscritos y las informaciones recogidas durante sus viajes. Parece que organizó entonces el “Libro de Poesía”, antología que llegó hasta nuestros días. Mas no dejó de enseñar y de ejercer influencia en los asuntos públicos, a través de sus discípulos. Aún una vez más intentó intervenir en política, recomendando la invasión del poderoso Estado de Ts’i, tradicional enemigo de Lu, que a la sazón se encontraba dividido por una guerra civil.

Creía poder contar con el apoyo de la inmensa mayoría de la población de Ts’i, y con la mitad de su ejército, amotinado contra el gobierno tiránico de una familia que había usurpado el poder. Sus consejos fueron desechados, pero el episodio mostró bien a las claras que Confucio no era un pacifista a todo trance, sino más bien un político y un moralista convencido de la necesidad de luchar por causas que consideraba justas.

No se conocen las circunstancias de su muerte, acaecida en 479 a.C. Pero, en ocasión de una dolencia anterior, Tsu-lu, junto al lecho donde el maestro yacía aparentemente inconsciente, se lamentó de que Confucio jamás había, ocupado un alto cargo, habiéndose comportado los discípulos siempre como si fuesen ministros a la espera de un dignatario. Confucio, que había ya recuperado el conocimiento, oyó las palabras de Tsu-lu, y le preguntó:

—¿A quién creen ustedes que yo podría engañar, fingiendo tener ministros cuando en realidad no los tengo? ¿Podría engañar al Cielo? Por otra parte, ¿no es mejor que muera en vuestros brazos, amigos míos, que entre ministros?

Entonces Tsu-lu le pidió ‘permiso para rezar por él. Confucio sonrió:
—Mi propia oración ya fue hecha hace mucho tiempo.

Después de su muerte, los discípulos se dividieron en, por lo menos, ocho escuelas distintas. Muchos de ellos se convirtieron en profesores famosos, ministros de Estado, gobernantes, tutores de reyes. Eran disputados por ser los únicos que habían conservado en sus escuelas una disciplina regular de preparación para el servicio público. Vulgarizaron y distorsionaron el confucianismo, inventando leyendas y tradiciones, así como también alteraron la doctrina para conciliarla con otras corrientes intelectuales, o para hacerla más agradable a los poderosos, a cuyas costas vivían.

Sólo después de sufrir modificaciones el confucianismo llegó a triunfar en China alrededor del siglo II a.C. Los tres siglos posteriores a la muerte de Confucio fueron decisivos para la civilización china. Fueron años de importantes transformaciones. Pero, en ese siglo, se logró finalmente la centralización política, aunque fuera a través de la conquista militar. No obstante, el unificador y su hijo reinaron poco tiempo, y una nueva familia imperial, los Han, favoreció la centralización de la administración y percibieron que ésta sólo sería eficiente si se la confiaba a ministros seleccionados, y no a sus familiares o a los nobles, que perdieron importancia.

La filosofía se hizo así popular, y los filósofos y eruditos pasaron a ser cortejados por los gobernantes que escuchaban sus consejos y les solicitaban opiniones. Los discípulos de Confucio se esforzaban por difundir su doctrina y ayudar a los gobernantes a mantener unida a China.