El Vampiro de Dusseldorf

Biografia de Jesse James Asaltante de Bancos y Trenes

RESUMEN DE LA VIDA DEL FAMOSO ASALTANTE AMERICANO: JESSE JAMES

El mayor mito de la historia del oeste americano , Jesse W. James (1847-1882), famoso asaltante  de bancos y trenes estadounidense, cuya fama sobrepasó las fronteras americanas para convertirse en uno de los proscripto mas conocidos del mundo. Murió como vivió, siempre al límite, traicionado por uno de sus hombres. Sentencia: Asesinado por Robert Ford, uno de sus lugartenientes.

Jesse James

James nació el 5 de septiembre de 1847 en el condado de Clay (Missouri). Fue el segundo hijo de Robert y Zerelda. Cuando James era muy pequeño su padre se fue en busca de oro a California y jamas regresó.Su madre se casó dos veces más y aumentó la familia a siete hermanos. Ya adolescente, en plena Guerra Civil Americana,  se sumó a un grupo ede guerrilleros confederados de Clarke Quantrill. Se alistó junto a su hermano mayor Frank, y se dedicaron a combatir a los yankee y a robar bancos.

Su aspecto físico era de una figura flaca y desgarbado, jamas podría uno pensar que dentro de ese cuerpo raquítico se escondía una persona valiente de un caracter agresivo y temerario.

Terminada la guerra en 1865, se prometió un perdón a los combatientes del Sur, y su grupo decidió presentarse a solicitarlo, pero era una trampa artera, pues fueron recibidos a balazos, en donde una bala perforó el pulmón de James. Pronto fue atendido por su prima Zerelda,  quien lo cuidó con tanto cariño, que nació un profundo amor entre ellos, para casarse en 1874.

Jesse dolido por la traición, forma una nueva banda  con los hermanos Thomas, Jim, John y Bob, de apeliido Younger, y de esta manera comenzaba la mítica la trayectoria de la banda de delincuentes más famosa de la historia americana. Su primera gran proeza fue el asalto el 13 de febreo de 1866 al Commercial Bank de Liberty (Missouri) en el que robaron cincuenta y ocho mil dólares. A partir de entonces, los asaltos fueron haciéndose más frecuentes y violentos, con el joven Jesse erigido como el auténtico jefe de la banda por su crueldad y su capacidad de mando.

El atraco a trenes se inicia a partir de 1873, cuando observan que debido a vulneralidad en seguridad y a la vez la facilidad para escapar rapidamente por las grandes extensiones del suelo americano. A corto plazo la compañia de ferrocarill, contrata una agencia de seguridad, para evitar nuevos asaltos y comienza así una guerra particular con la famosa Agencia de Detectives Pinkerton de Chicago. En el avance de la investigación, la agencia en unos de sus embestidas a la granja de la banda, asesinan al hermano menor de Jesse,  Archie de solo nueve años.

Siempre se recuerda el intento de asalto al banco First National Bank de Northfield (Minnesota) , un 7 de septiembre de 1876, cuando la policía local alcanza a reaccionar con celeridad y se produce un enfrentamiento sangriento en donde a excepción de Jesse y su hermano Frank, son todos los miembros capturados o asesinados, la banda quedó casi desbaratada, al punto que los dos hermanos se retiraron a Tennessee, donde vivieron tres años sin meterse en líos. Pero a Jesse le aburría la vida «tranquila», por lo que en 1879 volvió a formar una banda y retornó a los atracos a bancos y trenes.

En el año 1881, Frank decide cambiar de vida y retirarse de la vida delictiva, y ascienden a subalternos de Jesse,  los hermanos Ford, Robert y Charles. La vida del bandido día a día le era mas complicada, pues de había armado toda una red de control policial para capturarlo, poniendo además un precio de 10.000 dólares a su cabeza, cifra que para la época era mucho dinero y mucha gente estaba al tanto de su búsqueda.

A fines de 1881 traslada a su mujer y a sus dos hijos a Saint Joseph (Missouri), donde vivió escondido y recluído pues no se podía fiar de nadie, cualquiera podía traicionarlo, y asi fue, porque en 1883 es asesinado por la espalda, con un tiro en la nuca,  cuando estaba sobre una silla colgando un cuadro en un salon. El sicario fue su lugarteniente (pariente lejano) Robert Ford, sobornado por el Gobernador de Missouri, Thomas T. Crittenden,

Respecto a su hermano Frank, la opinión pública estadounidense lo trató como a un héroe y fue absuelto en dos ocasiones; murió en 1915 en su granja de Missouri.

Fuente Consultadas:
Mala Gente de Miguel Ángel Linares
Enciclopedia ENCARTA Microsoft

Los Crímenes de la Familia Puccio Historia de los Asesinatos

HISTORIA DE LOS ASESINATOS DE LA FAMILIA PUCCIO

La familia Puccio, fue una banda de secuestradores conocido como el “Clan Puccio”, que cometieron una gran acción delicitiva entre 1982 y 1985, que los convirtió en uno de los grupos criminales mas famosos de Argentina, a tal punto que se ha estrenado un film (“El Clan”) para contar esta siniestra historia, que inclusive para muchos allegados a la familia estuvieron años para aceptarla, como por ejemplo, los compañeros de rugby de Alejandro defendieron su inocencia durante muchos tiempo.

Durante la dictadura de 1976-1983, Arquímedes Puccio fue miembro de la SIDE, la Triple A, y proporcionaba “alojamiento y comida” para los desaparecidos secuestrados por los militares. Cuando los militares en 1983 dejaron el gobierno y comenzó la democracia con el presidente Raúl Alfonsín , Puccio ya no podía gozar de la inmunidad que había disfrutado antes. Para mantener su espléndido nivel de vida, empezó a “trabajar por su cuenta”,  dirigiendo una banda deliectiva conformada por los integrantes de su familia y otros amigos.

El negocio era el secuestro extorsivo, y la serie de sus víctimas (una por año) fueron cuatro en total, primero el jugador de rugby Ricardo Manoukian, le seguiría el ingeniero Eduardo Aulet, luego el empresario Emilio Naum (que se resistió y fue asesinado) , y finalmente la empresaria Nélida Bollini de Prado, única mujer y  sobreviviente de esta obra macabra.

Arquimedes Puccio Jefe de una banda de secuestradores

Arquímedes Puccio jefe del clan. De profesión contador, siempre vinculado a la política, durante el 1° gobierno de Perón , en 1950 había sido diplomático de Perón, quien lo condecoró. También según sus declaraciones había estado en Montoneros, pero había pruebas de su vinculación con la Triple A como espía. La política la utilizaba para su propio provecho, inclusive trató de contrabandear armas a España, pero fue descubierto.

La familia vivía en San Isidro (en Martín y Omar al 500), Arquímedes era muy conocido y un respetado profesional en ciencias económicas.También ejerció como subsecretario de Deportes de la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires. Su señora  Epifanía era profesora de contabilidad y matemática en un colegio al frente de su casa.

En la planta baja de su vivienda tenían un negocio deportivo, y un bar en el edificio de al lado. Don Arquímedes , se pasaba barriendo la vereda a cualquier hora, contaban los vecinos.

Tenían cuatro hijos Alejandro, un gran jugador de rugby en el Club Atlético de San Isidro (CASI), que llegó a jugar en los Pumas, seguía Daniel , alias “Maguila”, también deportista del rugby, pero no las condiciones de su hermano mayor. Silvia, una de sus hijas mujeres, estudiaba artes plásticas, y dos niños adolescentes en esa época llamados Guillermo y Adriana que nada tuvieron que ver en este drama.

Nadie jamás pudo imaginar que esta familia haya tenido una vida criminal paralela, pues su imagen social era muy bien vista, desde donde se la mirara. Aquímedes un hombre carismático y excelente profesional, su señora una destacada docente, junto a sus hijos estudiantes y buenos deportistas.

Quien se imaginaría la atrocidades que ocurría en ese tétrico sotáno disimulado, o en el baño de la planta alta, donde dejaban a sus vítimas atadas, encapuchadas y con muy poco alimentación durante varios días.

Esta banda secuestradora se organizó según planes de Arquímedes Puccio, quien convocó (y obligó) a sus hijos Daniel y Alejandro a seguir las reglas y órdenes para lograr de su objetivo. Nadie podía negarse o desobedecer las leyes de su autoritario padre. Además se apoyaron en la complicidad del militar retirado Rodolfo Franco, y los amigos de la familia Guillermo Fernández Laborda y Roberto Oscar Díaz, entre otros colaboradores.

En sus planes contaba en utilizar la fama y amistad que tenía Alejandro, y usarlo como carnada para atraer a sus víctimas, por lo que el clan se dedicó a secuestrar empresarios o amigos ricos, cercanos al círculo familiar, a quienes encerraba en el sótano de la casa. Paso seguido era un contacto telefónico y el pedido de un cuantioso rescate, a pesar, que nunca tuvieron la intención de liberar a ninguna sus víctimas, pues eran conocidas y serían descubiertos.

Orden Cronológico de las Capturas

22/07/1982: El joven empresario Ricardo Manoukian, amigo de Alejandro Puccio, fue hallado a los pocos dias, sumergido hasta la cintura en una laguna,  con tres tiros en la nuca. La familia pagó 250.000 dólares como rescate.

05/05/1983: Otro conocido de Alejandro por el rugby , un ingeniero, llamado Eduardo Aulet. También  secuestrado y asesinado. Pago del rescate 100.000 dólares. Su cadáver fue desenterrado recién en 1987, en un campo de General Rodríguez.

22/06/1984: Emilio Naum es asesinado al resistirse a ser secuestrado por Arquímedes Puccio.

23/08/1985: Fue el último caso. Nélida Bollini de Prado, por quien el “clan” pedía 500 mil dólares. Estuvo 32 días encerrada en el sótano de los Puccio, hasta que la policía pudo rescatarla.

Luego de la detención de la banda, por los secuestros de Manoukian, Aulet, Naum y Bollini de Prado, también fueron investigadas Epifanía y Silvia, pero la justicia no encontró pruebas suficientes para encerrarlas. Todo el mundo se preguntaba como era posible que ellas hayan convivido con el resto de la familia y no hayan sabido nada. Fue todo muy confuso, y todo el país estaba espantado con los acontecimientos.

La familia se separa de forma definitiva, y algunos de sus integrantes no ven mas a su padre en la vida. La hija mayor Silvia, muere de cáncer a los 52 años, la mas chica Adriana fue criada por un tío, y parece que hoy vive con Epifanía, su longeva madre de 90 años. El hermano menor Guilermo fue a vivir a Nueva Zelanda, jamás regresó.

Arquímedes cumplió 23 años de prisión, donde estudió para abogado. Salió libre en 2008 y un pastor evangélico lo acogió en General Pico, La Pampa. Según cuenta los pobladores, siempre andaba caminando por el barrio y se divertía preguntando si lo conocían, también Rodolfo Palacios en su libro “El Clan Puccio” contó que Puccio tuvo problemas con los vecinos del inquilinato. Entre otras cuestiones, porque barría a cualquier hora y molestaba. También presumía del sexo que tuvo con decenas de mujeres, que admiraba a Adolf Hitler y de los importantes cargos que ocupaba, pero jamas reconoció lo único fehacientemente comprobado, el secuestro de cuatro víctimas , de las cuales ters fueron asesinadas.

Al clan Puccio se le adjudican el secuestro y muerte de Ricardo Manoukie, de Eduardo Aulet (capturado el 5 de mayo de 1983); el homicidio de Emilio Naum, que se resistió a ser llevado el 22 de junio de 1984; y el secuestro de Nélida Bollini. Además de los Pucio, lo integraban cuatro tipos más. Algunos fueron condenados a reclusión perpetua. Arquímedes Puccio, el jefe,  era un contador que había militado en Tacuara. Alejandro, su hijo mayor juraba que no sabía nada de los secuestros e intentó suicidarse tres   veces , la primera en noviembre de 1982, arrojándose al vacío en Tribunales-.”Me tocó un padre que no tuve la opción de elegir”, escribió en una carta a sus abogados. Alejandro murió en el año 2008.

 Biografía del Clan Puccio
historiaybiografias.com

Historias de estafadores ladrones fraudes falsificadores Estafas Famosas

 DIVERSOS CASOS FAMOSOS DE ESTAFAS EN LA HISTORIA: LADRONES Y FALSIFICADORES

grandes estafadores de la historia

LA ESTAFA MAS FAMOSA Y ANTIGUA:
ARQUÍMEDES Y EL ROBO DEL JOYERO

ARQUIMEDES , robo de oro de la corona

A muchos les resultará familiar la historia de Arquímedes corriendo desnudo por las calles y gritando: ¡Eureka! Pero pocos saben que en realidad descubría falsificaciones. Arquímedes (287-212 a. C.) era un matemático e inventor griego que había nacido en Slracusa (Sicilia). Es famoso por un descubrimiento conocido como Principio de Arquímedes.

Hierón II, rey de Siracusa, había preguntado a Arquímedes si podía determinar si una corona que le habían hecho era de oro puro, como le habían dicho, o era un mezcla inferior de oro y plata. Pesarla no demostraría nada porque no había modo de saber cuánto pesaría la corona si fuera de oro macizo.

Según dice la leyenda un día Arquímedes estaba dándole vueltas a este problema mientras se encontraba en los baños públicos, que entonces era un modo muy popular de pasar el tiempo en Siracusa. Cuando bajaba por las escaleras hacia el baño, se dio cuenta de que su cuerpo hacía que el agua rebosara.

De repente, cayó en la cuenta de que si el oro era más denso que la plata, él podría probar la corona «de oro» metiéndola en un recipiente lleno de agua y midiendo la cantidad de agua que desplazaba. Si el mismo peso de oro macizo desplazaba más agua, entonces la corona era falsa.

Se dice que Arquímedes se emocionó tanto con este descubrimiento que olvidó vestirse y corrió desnudo por las calles hasta su casa, gritando «¡Eureka!» («¡Lo he encontrado!»).

Fuente Consultada:Fraudes, Estafas y Falsificaciones Brian Innes

CRIMINOLOGÍA: LA CIENCIA CONTRA EL CRIMEN
Los falsificadores, ladrones, criminales, etc. oponen frecuentemente a las acusaciones de la policía un sólido sistema de defensa, apoyado en coartadas perfectamente urdidas, que en muchas ocasiones parecen irrefutables. Para descubrir las posibles fallas de este entramado, y poder presentar hechos rigurosamente objetivos que hayan de ser utilizados judicialmente, existe una disciplina, denominada criminología, qus utiliza conjuntamente datos biológicos, químicos, físicos y matemáticos.

Un capítulo muy importante y muy conocido de esta ciencia es el dedicado al estudio y clasificación de las huellas dactilares. Como es sabido, las huellas dactilares de un individuo permanecen idénticas desde su formación en el período uterino hasta su muerte. Esta inmutabilidad ha sido confirmada con experimentos y es un hecho perfectamente establecido.

Las variedades que pueden adoptar los pliegues cutáneos que las forman son tan numerosas que es casi imposible que dos individuos presenten las mismas huellas. Éstas se clasifican con arreglo a los dibujos que presentan, a fin de facilitar su identificación. Del mismo modo, se encuentra actualmente muy desarrollada la técnica del “revelado” de las huellas atribuidas al presunto malhechor.

Otra técnica muy utilizada, y que oímos mencionar con frecuencia en los periódicos y en las películas, es la foto-robot. Como es bien conocido, la foto-robot consiste en una superposición de distintos rasgos tipo, con objeto de reconstruir un rostro definido. Aunque la eficacia de esta técnica descansa en la subjetividad del testigo ocular que trata de identificar el rostro que ha de reconstruirse, ha producido ya resultados suficientemente satisfactorios para que se siga trabajando en su sistematización.

Otro de los capítulos más importantes de esta ciencia es el dedicado al estudio de las estrías que todo proyectil presenta sobre su superficie, después de haber sido disparado. El cañón de un arma de fuego tiene ciertas irregularidades o imperfecciones que producen sobre el proyectil una serie de rayas y trazos, a través de los cuales puede determinarse con gran precisión la marca y el modelo del arma utilizada.

Una vez que se conocen éstos, es posible determinar por comparación el arma que ha disparado el proyectil en estudio. De esta forma, se puede decir que todo proyectil tiene su propia “huella dactilar”.

La criminología estudia también la detección de falsificaciones. Muchas y muy variadas técnicas físico-químicas ayudan al criminólogo en el cumplimiento de este cometido. Las áreas de un documento que han sido lavadas, con objeto de borrar las palabras que contienen, pueden detectarse fácilmente por medidas de absorción luminosa, ya sea visible, ultravioleta o infrarroja.

En algunos casos, estas áreas se detectan con medidas de conductividad eléctrica. La cromatografía interviene en el análisis de las tintas empleadas en sustituciones de palabras, pudíendo determinarse fácilmente la composición de éstas, e incluso la fecha aproximada de su utilización.

Actualmente, se encuentra en desarrollo un método de análisis por activación nuclear, que consiste en determinar cualitativa y cuantitativamente la presencia de pequeñísimas cantidades de ciertos elementos, exponiéndolos a las radiaciones emitidas por un ciclotrón o un reactor nuclear.

Estos elementos se trasforman en radioisótopos, los cuales presentan un espectro de desintegración muy característico, que puede utilizarse con propósitos de comparación o identificación. Parece que este método sirve para identificar automovilistas que se dan a la fuga, así como para determinar la persona que ha disparado una cierta pistola, usando como elementos de análisis pequeñísimos vestigios de antimonio y bario, que siempre quedan en la mano del que dispara.

Esto no es más que un leve esbozo de las posibilidades de la criminología, la cual pone al servicio de nuestra sociedad los progresos de la ciencia moderna.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología Fasc. N°41

Conceptos de Política y Sociedad Preguntas Curiosas Leyendas Historia

INQUIETUDES Y CURIOSIDADES
Lista de Preguntas De Los Navegantes de Historia y Biografías

Los Asiáticos y el Alcohol Perestroika y Glasnost
Como se Produce el Hipo? Cinturón de Castidad
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La Fórmula de la Coca Cola? Los 13 Días  Desaparecidos de 1582
Origen del Premio Oscar?  Proyecto “MK Ultra” La CIA y el LCD
Quien es el Tío Sam? Diferencia entre  Sinfónica y Filarmónica?
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Sin Beber, Ni Comer…. Historia de la Venus de Milo
Que es la Aspirina? Hundimiento del STRUMA 800 Judíos Muertos
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iPhone e iPod Que Significa? Las Abejas y La Geometría
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Que es la Jalea Real? A quienes llamaban Ludistas?
Bordes Rayados en las Monedas? Hércules Y Sus Hijos
La Historia de Lady Godiva Los Zombies y el Vudú
El Camino Real a Potosí El Estetoscopio
Tabla de la Escala Del Universo El Índice del Octano
Amuletos Para La Suerte La Peste Negra en la Edad Media
Alquimia La Piedra Filosofal Riegos En Las Cirugías Antiguas
Carta del Padre De Albert Einstein La Garantías Constitucionales
Que pasa si nos detienen?
Los Hijos de Justo J. De Urquiza Los Primeros Puentes Romanos
Historia de los Puentes
“El Mal de Ojos” Locos del Consumo
Muerto Por Una Avalancha Humana
Hobby y Costumbres
De Próceres Argentinos
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Cultura Machista
Expresiones De Don Quijote de la Mancha, muy usadas La Mayonesa
Su origen.
Calendarios de la Humanidad Drácula y Frankenstein
Como nacieron?
Historia de Dragones
Que sabes sobre ellos?
Doblar Un Papel Por El Medio
Hasta Cuando?
La Aspirina en el
Imperio Ruso Rasputín
El Santo Grial
Que es eso?
El Complejo de Edipo
Por que se llama así?
La Vuelta Al Mundo Pigaffeta….
Presidentes
Asesinados de EE.UU.
Mahoma
Quien Fue?
Enmienda Miranda
A que se le llama así?
La Vuelta Al Mundo Pigaffeta….
Expresiones Populares
Son Biblicas?….
El Santo Grial
Que es eso?
Sherlock Holmes
Existió realmente?
Hamlet Quien fue?
  La Imposición de Manos
Para Que Se Usaba?
El Metro y la Revolución
Que tienen que ver?
  Que es un incunable?

CONCEPTOS SOBRE POLÍTICA Y SOCIEDAD
Lista de Preguntas De Los Navegantes de Historia y Biografías

Sindicalismo Neoliberalismo
Supranacionalismo Hombre Nuevo
Fondomonetarismo Fundamentalista
Teoría de la Información Cooperativismo
Movimiento Verde Derecho Penal
Teoría del Gestalt El Catolicismo
Desarrollismo La Familia
Conservadurismo El Estado
Era Digital El Comercio
Guerra de Guerrillas El Cristianismo
Guevarismo El Catolicismo
Separatistas Dios y el hombre
Sionismo La Filosofía
Ser de Izquierda El Lenguaje
Ser de Derecha Transnacional
Ser Progresista Gobierno Teocrático
Tercera Vía Social Democracia

 

Asesinato por Amor Homicidio por Celos Asesinatos Memorables de la Historia

Harry K. Thaw (foto izq.) , heredero de una fortuna de 40 millones de dólares, era, a los 35 años de edad, un hombre atolondrado y excéntrico. En una oportunidad, en París, invitó a una fiesta a cien actrices.

Gastaba el dinero a manos llenas. El día en que mató, en un teatro, al célebre arquitecto Stanford White se convirtió en protagonista de uno de los procesos más controvertidos de la historia judicial norteamericana. Para muchas personas en ese país sigue siendo “el caso forense del siglo”.

El arquitecto Stanford Wlhite era un profesional brillante y figura prominente en la alta sociedad neoyorquina. Hombre de mundo y aficionado al arte, era rico y famoso. Su asesino, hijo de un rey del ferrocarril, de Pittsburgh, pasaba por ser una suerte de “playboy” internacional. Pasaba largas temporadas en París.

Con frecuencia se le veía en compañía de mujeres de moral liviana. Nacido en 1871, su vida había transcurrido con todos los halagos de la fortuna. Por añadidura, era niño mimado de su madre, quien le perdonaba todos sus despropósitos y le ayudaba a salir de los embrollos en que se metía continuamente.Asesinato por Amor Homicidio por Celos Asesinatos Memorables de la Historia

Casado a los treinta años, Harry K. Thaw se enamoró de una actriz principiante,Evelyn Nesbit, quien tenía 16 años cuando el millonario la conoció ella había interpretado algunos papeles de poca monta en obras de Broadway.

Evelyn accedió a viajar a París con Harry Thaw y su madre. Recorrieron gran parte de Europa y, por último, el millonario le propuso matrimonio en la capital francesa.

Ella accedió y se convirtieron en marido y mujer Poco después, Evelyn confesó que antes de casarse había sido seducida en Nueva York por el arquitecto Stanford White. Desde ese momento, Thaw se volvió taciturno. Poco después la pareja regresaba a Norteamérica. EL 25 de junio de 1906 el arquitecto asistía al estreno de una obra teatral en el Roof Garden de Madison Square.

La sala estaba colmada por numerosas personas de la aristocracia neoyorquina, entre las que se contaba el arquitecto White. El drama se consumó en un instante. Harry Thaw se acercó a Stanford Wlhite (foto abajo) y, sacando una pistola, sin decir palabra gatilló tres veces. Dos de los proyectiles hicieron blanco en la cabeza del arquitecto uno de ellos penetró por la boca. Y el tercero en la espalda. La víctima cayó muerta al pie de su butaca. Evelyn, horrorizada, gritó:

-Dios mío!, Qué has hecho?
Para evitarle males mayores -contestó Thaw tranquilamente.

Asesinato por Amor Homicidio por Celos Asesinatos Memorables de la HistoriaGuardó la pistola y se dirigió a la salida, acompañado por su esposa. Ninguno de los presentes hizo nada por detenerlo. Pero en la puerta un agente lo arrestó y le quitó el arma. En el cuartel policial, Thaw confesó su delito.

Alegó, sin embargo, que existe una “ley no escrita” por la cual un esposo norteamericano tiene derecho a vengar la seducción de su esposa. En ningún momento pareció preocupado.

Mientras esperaba el judo, exigió que en la prisión se le sirviera champaña francesa. Hubo consultas,  por último, un médico aseguró que el preso necesitaba media botella de vino al día. Entretanto, toda la :familia Thaw se movilizó para contratar los mejores abogados de la época para que se encargaran de fa defensa. Uno de los defensores informó a la famillia, llanamente, que, tal como se presentaban las cosas, no había ninguna posibilidad de que el millonario escapara de la silla eléctrica. La única alternativa era alegar demencia temporal  La causa comenzó a verse el 25 de junio de 1906.

El principal testigo de la defensa fue Evelyn Nesbit, llamada a declarar, repitió su acusación contra el arquitecto. Sostuvo que Stanford White había seducido a numerosas jovencitas. En su elegante estudio daba fiestas Íntimas que se convertían en verdaderas orgías. Como dato extravagante, en el estudio existía unbalancín de terciopelo en forma de diván.

Por este motivo, el hecho fue llamado en los periódicos sensacionalistas norteamericanos como el “caso del balancín de terciopelo rojo”. Los abogados de la defensa se basaron en que Thaw había sido víctima de “aberración temporal”. El largo alegato señaló que el millonario, obsesionado por la seducción de la mujer que ahora era su esposa Y convencido de que un marido está en su derecho a vengar las ofensas, fue víctima de un furor repentino al encontrarse impensadamente con el arquitecto en el teatro y “no supo lo que hizo”.

El fiscal de distrito, WiHiam Jerome, ofreció una versión por completo distinta, La ley “no escrita” y la demencia temporal son sólo invenciones, dijo. Se trata de simples conceptos para salvar la vida de un millonario. -Lo que aquí ha ocurrido dijo-, es la supresión cruel, delibera, maliciosa y premedita de una vida humana.

En opinión del fiscal, en este juicio, además del hecho criminal, había un problema de fondo: el valor de la justicia, aplicado por igual, sin distinciones de dinero ni influencia, a cualquier ciudadano. Se trataba de un amplio dilema de protección de la sociedad y de equidad en su sentido más estricto. Mientras se celebraba el juicio, la conmoción era enorme. La opinión pública, en general, condenaba al millonario, pero una parte de la prensa realizó una campaña sostenida en su favor. Varios historiadores del caso culpan a la poderosa familia de haber influido en diversos periódicos para que tomaran la defensa del asesino.

En mayo de 1907 se reunió el jurado, pero no pudo ponerse de acuerdo al cabo de dos días de deliberaciones. Se ordenó un nuevo juicio, el que se inició en enero de 1908. Durante todo este tiempo,  el caso de la joven del balancín de terciopelo rojo no desapareció de los titulares.

En Broadway se estrenó una obra teatral basada en este suceso policial, la cual mostraba una sospechosa parcialidad en favor de Thaw. Más adelante, el mismo proceso dio origen a una película de Hollywood. Y a un libro muy difundido. En el nuevo juicio, los abogados de l1haw alegaron derechamente insanidad.

Un Informe psiquiátrico pedido por el tribunal, después de una larga prueba médica, concluyó señalando que el millonario era un maníaco depresivo. De esta manera se explicarían los celos patológicos del hombre, que presuntamente consideraba como su deber matar a quien había sido amante de su esposa cuando ella era soltera. Testificó también el médico de la familia Thaw, quien aseguró que entre los antepasados de Thaw había una antigua historia de desequilibrio mental. Finalmente, el jurado pronunció un veredicto de “no culpable”.

Al recibir el anuncio, el acusado alcanzó a sonreír ligeramente. Pero en seguida tomó la palabra el juezDowling“-El inculpado -dijo-, y así se ha probado durante este juicio, es una persona con sus facultades mentales perturbadas. Nadie puede decir si el arrebato que lo hizo poner fin a la vida del arquitecto Stanford White no se repetirá en el futuro. Debe pues, ser considerado como un demente peligroso para la sociedad. Debe ser recluido en un establecimiento adecuado”.

Harry Thaw fue llevado a un hospital psiquiátrico de Nueva York, bajo vigilancia. Los abogados iniciaron una larga batalla legal para conseguir su libertad. En total, el caso Thaw dio lugar a siete procesos, uno tras otro, En todos los casos, excepto en el último, el veredicto le fue desfavorable, Por último, en agosto de 1913, Harry Thaw se escapó del establecimiento donde estaba recluido y atravesó la frontera basta Canadá.

Posteriormente se comprobó que hubo negligencia en la vigilancia y una ostensible tardanza en iniciar la persecución, En la misma frontera, Thaw fue reconocido por un Sheriff, quien, sin embargo, no pudo retenerlo, porque no logro obtener un mandato legal a tiempo.

El Estado de Nueva York pidió la extradición de Thaw a los tribunales canadienses. Después de otra ,batalla, Thaw fue expulsado del Canadá Y puesto en la frontera. Ingresó al Estado de Nueva Hampshire , donde prácticamente quedó a salvo, puesto que la insanidad no es causal de extradición entre los Estados norteamericanos.

En Nueva Hampshire los abogados de Thaw pidieron a un tribunal que declarara que el asesino era una persona cuerda. En junio de 1915 la corte señaló que el millonario era un individuo en perfecto uso de sus facultades mentales y lo dejó en libertad.

Hubo, allí, un,último intento de la justicia de Nueva York para trasladado a ese Estado, pero el recurso fue desechado, Harry Thaw vivió basta los 68 años de edad. Falleció en 1939, olvidado por el pú1blico. El caso, sin embargo, sigue siendo analizado en el foro, y es considerado como un hecho clásico en que se supone que los recursos del dinero lograron torcer el recto curso de la justicia.

Los Asesinatos Mas Resonantes de la Historia Asesinato del Canciller Aleman

ASESINATO DEL CANCILLER ALEMÁN

asesinos manson

De muy distintas características que el “Vampiro de Düssrfdorf , el otro alemán alcanzó también notoria celebridad en los anales del crimen, a pesar de que solo cometió un asesinato y a miles de kilómetros de distancia de su patria. Su nombre fue Guillermo Becker quien en vez de prontuario policial exhibía nada menos que el cargo de Canciller de la Legación alemana en Santiago de Chile.

Los Asesinatos Mas Resonantes de la Historia Asesinato del Canciller AlemanEl 5 de febrero de 1909 Becker estuvo a punto de dar cuna a un crimen perfecto. En aquella fecha un incendio consumió el edificio de la sede diplomática, en circunstancias que en su interior permanecían a la hora del siniestro sólo dos personas: el canciller Becker y un mozo llamado Exequiel Tapia.

Entre los escombros fueron encontrados los restos carbonizados de sólo un cuerpo, que la policía identificó como el del canciller, quien a todas luces había sido víctima de una siniestra maquinación criminal. La caja de fondos de la Legación fue encontrada abierta entre las ruinas, despojada de todos los documentos de valor y de una gruesa suma en dinero efectivo que había sido depositada en ella días antes, 27 mil pesos de la época, según el Ministro de Alemania en Chile, barón Hans Bodmann.

Cabe hacer notar que por aquellos tiempos una mansión en Santiago valía no más de 15 mil pesos, por lo que la cantidad substraída podía considerarse como una verdadera fortuna. La conclusión policial fue categórica, pues los hechos se presentaban, al parecer, bastante claros: el canciller asesinado, la caja de caudales saqueada y un incendio para encubrir el delito, cuyo autor, obviamente, no podía ser otro que el mozo Exequiel Tapia.

Los restos calcinados del canciller fueron sepultados en un imponente funeral, en que el barón Hans Bodmann pronunció un encendido discurso en que se decía que la patria alemana recordaría con tierna gratitud “a quien murió víctima del puñal traidor de un cobarde asesino, en el ejercicio de sus deberes”.

Mientras tanto, eran remitidos a todos los rincones del país cientos de circulares telegráficas en  las que se daba la filiación y se encargaba la captura del asesino prófugo Exequiel Tapia“, del cual no se tenían rastros, a pesar de que comenzaban a pasar los días. Pero un hecho vino a conmover a la opinión pública y a conmocionar las esferas policiales.

Uno de los propietarios de la joyería Imperial, que estaba situada en calle Estado 336, Otto Izacovich, se presentó excitadísimo en el despacho del juez instructor del sumario, Juan Bianchi, dando un testimonio realmente fantástico: “He visto a Becker… Becker vive… Estoy seguro”. Y relató cómo había encontrado a su amigo el Canciller en el antiguo Portal Edwards, en la Alameda Bernardo O’Higgins, y como éste había rehusado contestarle a su llamado en alemán, escabullándose nerviosamente.

El testimonio del joyero, en un principio no creído, motivó en definitiva que fuera efectuado un nuevo examen del cadáver de la Legación, estableciéndose mediante un peritaje —notable para la época— del doctor Germán Valenzuela Basterrica, director de la Escuela de Dentística, que la dentadura del occiso no correspondía a la de Becker, sino que a la de Tapia. Así fue como el caso tomó un giro sensacional e inesperado: el canciller Becker, acosado por deudas, había ideado esta maquinación, apoderándose de los caudales, asesinando a Tapia e incendiando la Legación, en la seguridad de que el cuerpo calcinado de su víctima sería fácilmente confundido con el suyo.

El “crimen perfecto” de Guillermo Becker había fallado sólo por aquel intempestivo encuentro con el joyero. Poco tiempo después, Becker fue capturado por la policía cuando intentaba cruzar la Cordillera y pasar a la Argentina por el paso del Rahué, en el sur, cerca de Lonquimay.

Tras un movido proceso en que su abogado defensor, Pablo Ramírez, apeló a todos los recursos imaginables para salvar su vida, el canciller asesino fue fusilado el 5 de julio de 1910. Las piernas se negaron a sostener lo en el momento decisivo, y temblando de pavor el asesino germano tuvo que ser llevado en vilo los últimos metros que lo separaban del patíbulo.

Biografias de Vidas Ejemplares Humildad y Solidaridad Modelo de Vida

Biografías de Vidas Ejemplares
Modelos de Humildad y Solidaridad

“Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.” KAHLIL GIBRAN


“Y sólo cuando hayas alcanzado la cima de la montaña comenzarás a escalar.”
KAHLIL GIBRAN

Modelo de Vida

VIDAS EJEMPLARES: La Humildad: Una persona humilde tiene no sólo una modesta aunque sólida conciencia de sus propios méritos, sino también de sus limitaciones. En el momento en que piensas que ya lo has visto todo o lo sabes todo («he estado allí, he hecho eso y lo otro…»), el universo se percata de tu arrogancia y te envía una gran dosis de humildad. Debes abandonar la idea de que no te queda nada por aprender. Los maestros zen saben muy bien que, incluso para ellos, nunca acaba el camino del aprendizaje.

La humildad es la lección que más duele, pues asociada a ella aparece siempre algún tipo de pérdida. Al universo le gusta mantener un cierto equilibrio en todo, de ahí que cuando un ego soberbio desconoce la cortesía y la paciencia, haga aparecer la humildad para que ese ego vuelva a pisar suelo firme. Aunque ese aguijonazo se siente a veces como una herida, se trata de un aviso muy importante para poder mantener tu equilibrio.
Algunas personas tienen tanto éxito en la vida que lo dan por supuesto y esperan que las cosas les sean favorables automáticamente. Cuando esto deriva en un ego descomunal que desprecia la paciencia y la cortesía, se engendra arrogancia. Entonces, la humildad se convierte en una necesidad para ese currículo vital. Eso es lo que le sucedió a Will.

Atractivo, atlético, de tez bronceada y mirada penetrante, Will parecía un modelo y se vestía como tal. Las cosas le iban muy bien y todo lo que se proponía lo conseguía de acuerdo con sus deseos. Gracias a su encanto, su inteligencia y su talento, su negocio funcionaba al máximo y el éxito se había convertido en una constante en su vida.

Cuando Will recibió una notificación judicial, supuso que todo se resolvería tan fácilmente como cualquier asunto de su vida y no se preocupó en absoluto por este hecho. Pero no fue así; aquella demanda judicial acabó llevando su empresa a la ruina. Después de varios meses trató de encontrar un trabajo, pero nadie le contrataba.

Su economía declinaba. Tenía que hacer frente a muchas deudas y, finalmente, no le quedó otra opción que declararse en quiebra. Will no podía comprender por qué la «magia» que rodeaba su vida había dejado de funcionar; después de siete años cu los que desempeñó varios trabajos mediocres, tuvo que enfrentarse a la lección de la humildad.

Cuando vino a verme, Will no podía comprender que a una persona tan «perfecta» como él le hubieran sobre venido tantos infortunios. Tenía que aprender que su talento era algo maravilloso, pero que quedaba oscurecido por su actitud arrogante. El miraba de modo condescendiente a las personas que no tenían sus dones —hablándoles de un modo paternalista, tratándoles de forma descortés y tomándolos por estúpidos y faltos de interés—, de ahí que su vida le condujera a la lección de la humildad. Con el tiempo, Will acabó comprendiendo por qué la vida le había mostrado la lección de la humildad con tantas e intensas lecciones. Al principio, eran lecciones difíciles para él, pero Will se hizo cargo de su situación y se comprometió a aprenderlas y así cambiar las circunstancias que le rodeaban.

Debemos estar orgullosos de lo que somos y de lo que conseguimos. Sin embargo, si descubres que alimentas secretos pensamientos de arrogancia y presunción, recuerda la lección de la humildad antes de que el universo lo haga por ti. Dolerá menos de esa forma.

Fuente Consultada: El Juego de la Vida Chérie Carter Scott

Diferencias entre religion y secta Que es una secta? Rol de la Iglesia

Diferencias entre religion y secta – ¿Que es una secta? – Principales Sectas

¿Qué es una religión?

Según la enciclopedia de la Lengua Castellana (Editorial Sopena, Argentina, 1958), es un conjunto de creencias y dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos, de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social, y de prácticas rituales, especialmente la oración y el sacrificio para tributarle culto.

La religión —cualquiera fuese— consiste en la creencia o adoración de uno o varios dioses. Además, conlleva la noción de obediencia a los mandamientos divinos, conforme estén plasmados en las Sagradas Escrituras de cada religión. En el caso del cristianismo, incluye un compromiso de fe en Jesucristo que va más allá de los límites de una ideología. Otra definición de religión: conjunto de creencias y deberes que surgen de la dependencia del hombre con Dios; asimismo, como la expresión de la relación del hombre con Dios.

El Concilio Vaticano II ha dicho que el ejercicio de la religión consiste, antes que nada, en aquellos actos interiores, voluntarios y libres, mediante los cuales el ser humano marca el curso de su existencia en dirección hacia Dios.

Todas las naciones, todas las civilizaciones —aún las más primitivas—tienen algún tipo de creencias, ceremonias o rituales y código de moral. Y, aunque la variedad de estas expresiones religiosas es bastante amplia, este hecho —comprobable históricamente- demuestra la existencia del deseo de Dios por parte de los seres humanos y la existencia de la ley natural; ambas cosas inscritas por Dios mismo en el corazón de todos los humanos.

La religión, entonces, es parte de la misma naturaleza del hombre. El problema es que en los últimos años, aunque recientemente ha habido un resurgimiento del espíritu religioso, este se ha desviado y muchas personas han pretendido diseñar una religión propia, una combinación de muchas otras acorde a cada individuo. Y esto, entre otras cosas, ha dado lugar al surgimiento de las sectas.

el peligro de las sectas

¿Qué es una secta?

La palabra secta viene del latín secare, que significa sectario, cortar. También, este término tiene su origen en la palabra de secedere, que quiere decir separarse. En ambos casos siempre presente la idea de separación.

En Europa, la palabra secta se ha concebido como derivada, principalmente, de sequi, seguir; y se asocia a la idea de seguir a un maestro, a un Líder.

Según la definición que brinda Yves de Gibon en el Diccionario de las Religiones compilado por el Cardenal Paul Poupard, el término secta designa: un grupo de oposición a la doctrina y a las estructuras de la Iglesia, e implica también, la mayoría de las veces, la idea de disidencia. En un sentido más amplio, se aplica a todo movimiento religioso minoritario.

Por su parte, el Secretariado para la Unión de los Cristianos del Estado Vaticano en un estudio —realizado en 1984— expresa que por razones prácticas se define a las sectas como “algunos grupos religiosos con una concepción del mundo suya específica, derivadas de, pero no completamente de acuerdo con las enseñanzas de las grandes religiones mundiales’.

De aquí nace una primera distinción que no se debe obviar: el origen de cada secta. Es decir si nacieron dentro de la religión cristiana o si se basan en otras religiones. En el caso de las que surgen dentro del cristianismo, el criterio para distinguir entre sectas de origen cristiano, por una parte, e Iglesia y comunidades eclesiales por otra, se debe fundar en las fuentes de enseñanza de estos grupos.

De esta manera, las sectas podrían ser aquellos grupos que, además de la Biblia, tienen otros libros revelados o mensajes proféticos; que excluyen de la Biblia algunos textos proto-canónicos, o cambian radicalmente su contenido.

Para el Padre Sampedro, en su libro Sectas y otras doctrinas en la actualidad, la secta es un grupo separado de la totalidad cristiana y que se cree el único poseedor de toda la verdad, se cierra sobre sí en tomo a líderes, excluye a los demás, los considera como no salvados y actúa proselitistamente.

El Padre Manuel Guerra Gómez, en su Diccionario Enciclopédico de las Sectas (BAC, Madrid, 1998) ,expone: “Una secta es la clave existencial, teórica y práctica, de los que pertenecen a un grupo autónomo, no cristiano, fanáticamente proselitista, exaltador del esfuerzo personal y expectante de un cambio maravilloso, ya colectivo —de la humanidad— ya individual o del hombre en una especie de superhombre.

Algunas características principales son:

-Autonomía: la secta es un refugio. Rechazan la sociedad, sus valores e instituciones. Todo es substituido por la propia comunidad. Aquí se conservan puros, perfectos, salvados. Tratan de conseguir su autonomía pero no respetan la del otro. En esto está presente la inestabilidad, la incertidumbre, la soledad. Ellos se creen poseedores absolutos de la verdad.

– Salvación: solo los miembros de la secta son elegidos, aceptados por Dios. El adepto es la luz. Y como se está en os últimos tiempos hay que prepararse para la salvación. Pero la interpretación de la salvación suele ser reducida por las revelaciones de los iniciadores de la comunidad.

– Fraternidad y culto emocional: se resaltan las vivencias personales y la experiencia religiosa, se trata de fomentar un clima de fraternidad entre los miembros. En el culto se favorece todo lo que llega al sentimiento, como cantos apropiados y testimonios. Se crea una dependencia psicológica del líder y del grupo.

– Militarismo voluntario: para ser miembro de una secta se precisa una adhesión voluntaria y libre a sus valores y normas. La secta exige ser miembro vivo, militante y activo; está constituida por miembros voluntarios, aunque algunos, después de ciertas etapas tienen exigencias de permanencia para conservar sus secretos.

Ellos se consideran santos, los demás son mundanos, pecadores. Han de estar dispuestos al sacrificio y a seguir fuertes normas éticas.

– Exclusivismo: la formación no es importante sino, el carisma, la vivencia, la entrega al ideal del grupo. En ocasiones, el carácter exclusivista del medio en que vive el individuo hace que abandone el estudio, amigos, incluso familia, dedicando todo su tiempo a la secta. No quieren contaminarse con el mundo, al que califican lugar de tinieblas.

-Temor y moralismo: a menudo sucede que los hombres actúan por temor más que por amor.

Y en las sectas está muy presente la amenaza de la condenación, de que el fin está pn5ximo. Los métodos para inculcar temor aparecen con facilidad en los escritos y palabras de los fieles sectarios.

– Autoritarismo y obediencia: el grupo secta debe funcionar perfectamente. Para ello, nada mejor que una autoridad que mande con decisión. Esta viene del maestro que ha tenido una experiencia peculiar o revelación; y nada se le discute, sino que se acepta obedeciendo ciegamente.

Existe una entrega total a la secta, el individuo se encierra y se protege dentro de ella Corno recompensa consoladora el grupo sectario le hace creer al fiel que él es de los dignos de pertenecer a la secta, es elegido, salvado.

– Perfeccionamiento individualista: más que ante las masas, las sectas se presentan ante el individuo prometiéndole la perfección. Ellos dicen ofrecerles una salvación inmediata y atrayente. Para ello rompen el contacto con el mundo, porque es perverso y está condenado. Como el lujo, las riquezas y todo lo que proporciona placer es malo, hay que despreciarlo. Lo que importa es el futuro y una conducta incontaminada.

– Acomodación bíblica: las sectas caen en una simplificación bíblica. Hay que reconocerle a muchas de ellas que le dan importancia a la Biblia, que orientan y motivan a leerla, que es algo familiar para todos sus fieles. El problema es que la enfrentan con una postura de secta, que la adaptan a sus planes, que la utilizan como una estrategia para atacar y confundir a as personas débiles o sin formación. Sus libros preferidos son Daniel y e/ Apocalipsis. Caen en un reduccionismo y subjetivismo. Además, muchas quitan, porque no les conviene, siete libros del Antiguo Testamento que son: Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.

– Tarea proselitista: esta es la única actividad que tienen muchas sedas, hacia el mundo y la sociedad, En la tarea proselitista usan la Biblia y publicaciones propias. Ejemplo de esto son los mormones y los Testigos de Jehová. La Biblia es una buena táctica para despertar la atención y animar a unirse al grupo. La usan como medio, dicen enseñar a leer y a entender a Biblia, aunque a veces la falsifican,

Usan técnicas estudiadas de comunicación en las visitas a las casas, a las plazas, estadios, radio, televisión, Son especialistas en propaganda. Tienen un estilo proselitista amable, receptivo alegre, son atentos con las necesidades y Los problemas ajenos, y aparecen como serviciales y amistosos.

La idea más importante de la predicación es la conversión. Se pide un cambio de vida, la ruptura con el pasado marcado por el pecado, el mal, el vicio, el error

– Las sedas no son cristianas: muchas de las sedas dicen ser cristianas; sin embargo, al analizarlas se concluye que no lo son, porque fallan en cuanto a uno, varios o todos los elementos de la fe básica cristiana. Con respecto a Cristo, existen sedas que defienden que Jesús es un maestro, un líder, un ser con poderes y conocimientos especiales. También estan los que señalan que Cristo es inferior al Dios eterno de la Biblia, que no existió como Dios desde toda la eternidad. Los Testigos de Jehová afirman que fue la primera criatura de Jehová.

– Expectante de un inminente cambio maravilloso: ya colectivo —de la humanidad—, ya individual —una especie de transformación del hombre en superhombre—. Las sedas coinciden en esperar un c 3mbio maravilloso e inminente, aunque difieren al señalar su amplitud y naturaleza. Las principales modalidades son:

1) el fin del mundo;

2) un fin catastrófico, aunque sin fin del mundo;

3) el paso de una edad a otra;

4) el paso a un paraíso extraterrestre.

Desde esta perspectiva, no se puede denominar sectas a los grupos que encuentran su origen en algunas otras escuelas del pensamiento o aquellos que no tienen como base de su religiosidad el cristianismo. A estos grupos se los califica como Nuevos Movimientos Religiosos y se los describe como “hechos socioculturales que a través de formas de religión, por lo general sincrético, logran expresar su identidad y sus anhelos”.

En cuanto a la doctrina de las sectas es difícil generalizar porque cada una acentúa aspectos diferentes, creen poseer la verdad. No obstante, se puede afirmar que las sectas o nacen independientes del pensamiento esencial cristiano o rompen, de alguna manera, con este.

En cuanto a Dios, muchas de las sectas filosóficas —sincretistas y orientalistas— no llegan a un dios trascendente, sino que se quedan en el ser inmanente, en a energía, en a totalidad del Universo. Por eso muchos Nuevos Movimientos Religiosos no se pueden considerar religión, ya que no tienen la exigencia mínima de relación con un Ser Superior Otras sectas no creen en el Dios cristiano de la Biblia, Dios uno y trino, en la Trinidad. Tal es el caso de los Testigos de Jehová y mormones. Estos últimos, incluso, afirman que Dios es un ser de carne y hueso.

Para los mormones Jesús fue engendrado por el Padre Eterno en una relación sexual con a Virgen María, es uno de los muchos dioses y fue el espíritu hermano de Lucifer en su estado preexistente. En definitiva, las sedas o niegan la divinidad de Jesús o lo consideran un ser inferior a Dios y caen en un subordinacionismo.

Respecto del Espíritu Santo también existe una postura doctrinal semejante a la que tienen con Cristo, porque o no lo consideran una persona de la Trinidad, o niegan su divinidad o lo subordinan a Dios.

En lo que hace referencia al bautismo, las sedas no tienen este sacramento, porque fallan en cuanto a la fe trinitaria. Pero fácilmente inducen a confusión porque tienen ritos de iniciación o ciertas ceremonias que se parecen al bautismo cristiano, pero con sus peculiaridades.

Con facilidad, atentan contra el mandamiento del amor a Dios y al prójimo. Muchos métodos usados no respetan la persona humana. Algunas usan como táctica la mentira, la calumnia y acciones no cristianas. En varias investigaciones se han conocido sus métodos secretos, sus planes psicológicos, económicos y sociales. En algunas existen comandos vengativos.

Las sectas no son iglesias, aunque muchos de los Nuevos Movimientos Religiosos las llamen así. Existe la Iglesia de Cristo Científica (Ciencia Cristiana), la Iglesia de la Unificación (Moon), la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones), entre otras. Sin embargo, y debe quedar claro, ningún grupo que sea secta puede ser considerado iglesia.

La Iglesia está formada por cristianos, ella ha sido ‘nstituida por Cristo y las sectas no siguen verdaderamente a Jesús. La palabra la Iglesia viene del griego, Elklesia, asamblea. Es la convocación dirigida por Dios a los hombres en Cristo, con el deseo de construir su reino. San Pablo dice que es la plenitud del cuerpo de Cristo. Solo hay una convocación y solo debería haber una única Iglesia universal.

En resumen, las sectas piensan que la Iglesia ha hecho traición a Cristo y se ha comprometido con el mundo; que esta destaca la importancia del carisma sobre la función. También acerca la espontaneidad sobre la organización, el profeta sobre el sacerdote y la inspiración sobre la doctrina.

Precedentes históricos

Aunque no es sencillo definir una secta, de igual manera, existen tendencias que hacen considerar a estas como tales. Una secta tiene razón de ser cuando existen disidencias importantes que llevan a un grupo a alejarse del núcleo doctrinal fundamental del cristianismo. También hay sectas que nacen separadas, que rompen con todas las bases del protestantismo tradicional o se encuentran alejadas de este. Algunas tienen otros orígenes, igualmente es interesante constatar que se trata de grupos pequeños alejados de una auténtica revelación cristiana. Para ellos lo más importante es lo ético.

Respecto de sus orígenes, se ha podido observar que la acción de las sectas no es un fenómeno actual. En la historia existen parcializaciones y acentuaciones semejantes a las actuales. Aquí se mostrarán algunos grupos históricos principales.

Los docetas

Aparecieron en el siglo I, en Oriente, afirmando que Jesús tenía solo un cuerpo aparente. Muchas sectas de hoy fallan también en torno a Jesús considerándolo Dios y hombre, muerto y resucitado, salvador de los hombres. Es algo que no aceptan.

Ciertos grupos opinan que Jesús fue un extraterrestre, que vino de otro planeta y tuvo poderes especiales. De este modo niegan la realidad de la encarnación para salvación de los hombres. Jesús habría tenido un cuerpo irreal.

Los gnósticos

Racionalizaron demasiado la religión y la acomodaron a la doctrina pagana de su tiempo; así en el siglo II unieron la revelación cristiana con misteriosos principios orientales. Sin embargo, los gnósticos no tienen su origen en religiones orientales, sino que este se encuentra en la gnosis helénica y el platonismo. Es común que las sectas se acomoden a su modo la revelación; algunas falsifican incluso la Biblia,

El gnosticismo cree en la posibilidad de ascender a una esfera divina oculta por medio de los conocimientos de verdades filosóficas o religiosas; solo una minoría selecta puede acceder a ellas. Se trata de una mística secreta acerca de la salvación. Aquí se da una falsa gnosis (el saber).

Los maniqueos

Manes y sus seguidores profesaban el dualismo persa: todo procede de dos principios contrarios, el de la luz (Ormuz) y el de las tinieblas (Ahrirnán). Ellos también defendieron, en el siglo II, la separación del bien representado por Dios y el mal que viene del pecado. Esta dualidad es de igual forma propia de las sectas de hoy

En el dualismo existen dos principios en lucha: bien y mal; espíritu y materia; alma y cuerpo. Según Manes, que nació en Persia en el año 217, estos principios son irreductibles. Las sectas aceptan y practican este tipo de dualismo filosófico-religioso.

El Montanismo

A mediados del siglo II, Montano opinaba que el cristianismo se estaba convirtiendo en algo fácil y mundano y que era necesario volver al cristianismo primitivo. Esta idea alcanzó gran prestigio en Frigia y Asia menor. Condenó acciones como: segundas nupcias, el huir de la persecución, el servicio militar en el ejército imperial, el asistir a los juegos del anfiteatro. Y también predijo el retorno inminente del Mesías.

Esta línea de austeridad y de predicciones está presente en sectas de la actualidad de tipo cristiano: los Testigos de Jehová están en contra del servicio militar juegos y fiestas, por su sistema teocrático de gobierno.

EL milenarismo (de milenio)

Defiende el reinado de mil años de Cristo sobre a Tierra, Hoy existen sectas que también postulan que Cristo reinará, con los elegidos, mil años sobre a Tierra antes del juicio final; ante esto el diablo será impotente. Se basan para creer esto en la lectura fundamentalista del Apocalipsis. Esta idea, que nació en el Siglo les muy fuerte en la actualidad.

Los grupos que pertenecen a las sectas son los elegidos. Ellos defienden que Cristo pronto retomará a a Tierra y ellos serán salvados.

Tendencias semejantes a estas se dieron en Occidente, en la Iglesia Medieval, En el siglo XII existían otros grupos: los cátaros eran un rebote de maniqueísmo. Se interesaban por la austeridad, pureza y pobreza. Menospreciaban a la jerarquía eclesiástica, tenían fuertes penitencias para sobreponerse al mal; a estos también se les llamaban albigenses; eran dualistas.

Las sectas actuales se parecen a estos grupos históricos no solo en forma general, sino en aspectos concretos.

Ante lo expuesto, queda claro que las sectas no surgen por generación espontánea. En el hombre existen tendencias: en la Iglesia y en el mundo se dan defectos. Ante ello el ser humano enfrenta las tendencias y los defectos, y de manera reflexiva, serena y equilibradamente se encamina hacia algún rumbo, ha de orientar sus tendencias e inquietudes o de lo contrario seguirá el camino de las sectas.

Ver: Las Sectas Religiosas

Fuente Consultada: Historia de las Religiones de W. Hofmann-M. Poirier

Tragedia de Waco Masacre en Texas David Koresh Suicidios Colectivos

David Koresh Fundador y Líder de la Secta

Hay nombres geográficos inexistentes y lugares desconocidos para la mayoría de la gente que, un buen día (realmente, un día terrible), alcanzan una fama quizás no deseada pero ya imborrable.

El nombre de Waco y el de un rancho próximo llamado por sus ocupantes Monte Carmelo pasaron del más absoluto incógnito a ser noticia con motivo del asedio y posterior destrucción de unas paredes entre las que aguantaban el cerco David Koresh y sus seguidores, los davidianos, del que éste se había autoproclamado líder espiritual. Era el 19 de abril de 1993 cuando, tras casi dos meses de conminación a la rendición (exactamente 51 días), las tanquetas del FBI entraron en el citado rancho ubicado cerca de Waco (Texas). Tras los agentes, otro «ejército» tan numeroso como el de aquellos: los periodistas que captaban con sus cámaras (más de un centenar) el horrendo y dantesco paisaje después de la batalla.

David Koresh Yaweh se llamaba realmente Vernon Wayne Howele y era uno de los numerosos predicadores generalmente apocalípticos que en Estados Unidos aterrorizan a sus seguidores con toda clase de calamidades individuales y colectivas a no ser, claro, que les sigan a ellos en la fórmula única (única de cada uno de estos cientos de engañabobos) para formar parte de un restringido grupo que, cuando toda la humanidad perezca, logrará salvarse. En el caso de Koresh, y como en tantos casos similares, todo se reducía a un fundamentalismo cristiano que ni siquiera interpretó los pasajes más oscuros de la Biblia sino que, por el contrario, los siguió al pie de la letra. Ya desde sus tiempos de estudiante en Houston, Vernon Wayne, que era un mal estudiante, provocó —y quiso compensar aquella carencia— a sus profesores con la memorización de todos los textos bíblicos.

Pues bien, siendo ya el líder de los davidianos se había metido entre pecho y espalda el Libro de las Revelaciones, y como otro burdo «mesías» más salido de los histerismos de una sociedad enferma (realmente estaba convencido de ser la nueva reencarnación de Jesucristo), anunciaba todo un panorama de final inmediato con tétricos tintes de castigo divino, invitando a la gente a que se salvara siguiendo su camino.

La secta de los davidianos se basaba en un fundamentalismo cristiano que anunciaba el Apocalipsis

Koresh había llegado a dirigir su secta a través del matrimonio con Rachel Jones (14 años), hija de uno de los dirigentes de la misma y al que arrinconó enseguida, sustituyéndolo en la cima jerárquica. De todas partes llegaban nuevos adeptos ganados por la persuasiva doctrina de un David Koresh que, al fin y al cabo miembro de una sociedad como la estadounidense, estaba armado hasta los dientes dentro de lo que sería su gran mausoleo en Waco. Previamente había efectuado compras de armas por valor de más de 250.000 dólares, según él para estar preparados llegado el momento del acoso del «Mal».


David Koresh con su mujer Rachel y sus dos hijos

En vísperas de la tragedia, y en el que sería su último refugio, Koresh había reunido junto a él a numerosos adultos pero también a un buen número de niños, y con unos y otros, se dispuso a convertir en un fortín inexpugnable el rancho Monte Carmelo. El primer encontronazo había tenido lugar el 28 de febrero, cuando las autoridades, tardíamente preocupadas por el cariz que tomaba el asunto, decidieron pasar a la acción, acusando a los davidianos de tenencia masiva de armas y de abusos sexuales para con los niños que mantenían a su lado. Recibidos a tiros, los agentes contestaron de igual manera, produciéndose entonces un primer balance de cuatro agentes muertos y una decena de sectarios abatidos. La cuenta atrás empezaría a ponerse en marcha desde aquel día premonitorio.

Las túnicas anaranjadas que vestían sus seguidores serían, durante los siguientes 51 días, blancos perfectos para los prismáticos de los que los cercaban, y también, para efectuar los primeros disparos, que al final acabarían siendo continuos, y que eran respondidos por los asediados utilizando el arsenal que guardaban entre aquellas paredes. Durante esos largos días, murieron miembros de los federales y también de los davidianos, en un goteo de víctimas que preparaba la gran hoguera final. De vez en cuando se conseguía un alto el fuego para una nueva mediación que diera lugar a una salida airosa al conflicto, sin resultado alguno. Pero los asaltantes no sólo utilizaban las armas mortíferas reales (sin hacer ascos, por cierto, a la utilización de gases prohibidos por todas las legislaciones y que eran arrojados al interior del rancho), sino que recurrieron a una guerra sucia. Para ello no dudaron en, por ejemplo, cortarles la luz, el agua y la llegada de alimentos, al tiempo que, llegada la noche, potentes reflectores barrían las ventanas del rancho, para impedir el más mínimo descanso de los sitiados. Como guinda de aquella batalla terrible, potentes altavoces difundían música rockera a todo volumen. Pero junto a esta parafernalia sicodélica y enloquecedora, algo se echaba de menos. Algo, teóricamente, muy importante: la presencia allí de bomberos y ambulancias, necesarios siempre en una situación a punto de estallar. Unos y otras eran invisibles incluso en los tensos momentos que precedieron al final.

Los davidianos fueron asediados por los federales, produciéndose bajas en ambos bandos

Dicho final tuvo lugar el día 19 de abril cuando, a las 5,30 horas, los tanques del FBI decidieron atacar definitivamente. Cuando los asaltantes lograron abrirse camino por entre las llamas que ya consumían el edificio del rancho, ante su vista aparecieron confundidos y mezclados los cuerpos carbonizados de la mayoría de los seguidores de Koresh, incluido este mismo, que presentaba un solo disparo en la frente. El apocalipsis próximo profetizado por el perturbado Vernon Wayne había llegado por fin para él y los suyos, y era ya una terrible y humeante realidad para buena parte de los que tuvieron la debilidad de creerlo.

El balance final de muertos dentro de Monte Carmelo fue de 69 adultos y 17 menores, todos calcinados. La versión oficial de la policía hablaría de que fueron los mismos davidianos los que provocaron el incendio en un aquelarre de suicidio colectivo. Otras fuentes se refirieron, por el contrario, a vuelcos de las tanquetas federales que habrían provocado la inflamación del queroseno y, a su vez, habrían trasladado las llamas al interior del rancho. De cualquier forma, la tragedia había finalizado y Waco sería ya, en el futuro, un nombre de referencia macabro y maldito. Es una población, por cierto, predestinada a sufrir algo parecido teniendo en cuenta los datos de que, para 90.000 habitantes, había 18 armerías y 200 iglesias.


David Koresh procesado por la policía local

Jim Jones y la tragedia de Guyana – Suicidio Colectivo – Secta: Templo del Pueblo

Jim Jones Fundador de la secta Templo del Pueblo

Entre los criminales más peligrosos se encuentra muchas veces auténticos líderes de movimientos seudo religiosos caracterizados por su extremismo su mesianismo. Aunque siempre han existido, los convulsos tiempos que, en el último siglo, vivió e mundo frieron terreno abonado para la proliferación de estos «salvadores» de cuerpos y almas que, a la postre, lo único que ponían a salvo eran unos ingresos cuantiosos.

Y menos mal si la cosa se quedaba en eso: latrocinio puro y duro a través de la compra obligada para los adeptos de las publicaciones del santón de turno, de objetos variados con la simbología de la secta, etcétera. Aunque en todas partes suceden hechos de este tipo, en el mundo anglosajón y sobre todo en Estados Unidos, estos locos de atar que están convencidos de ser enviados del «Altísimo» son legión. Son tantos que sólo cuando alguno provoca una tragedia de características dantescas logra acaparar las primeras planas de la actualidad.

Unos 900 seguidores del Templo del Pueblo se quitaron la vida como protesta en un suicidio colectivo

Jim Jones, fundador y guía del Templo del Pueblo, lo consiguió con creces un día de noviembre de 1978 al proponer (y obligar) a todos sus seguidores reunidos en Jonestown (Guyana) un suicidio colectivo como protesta a la visita del congresista Leo Ryan. Sus seguidores se habían dirigido al campamento ante las innumerables denuncias que se habían recibido por las extravagancias y peligros de que hacía gala su iluminado dirigente. A la llegada de Rvan, Jones y los suyos empezaron a gritar contra su presencia para, después, alentar a sus seguidores a expulsarlo de allí y, ya en pleno paroxismo colectivo, conseguir un imprevisto linchamiento de Ryan y cuatro de sus acompañantes.

Es entonces, con los cuerpos desfigurados y todavía calientes de los visitantes y, sin duda, sabiendo lo que le esperaba, cuando Jim Jones propuso (más bien ordenó) que todos se entregaran a la muerte en un gran ritual final. Estos, en bloque, aceptaron (eran unos 900) y, tras preparar mezclas letales de diversas bebidas, que ingirieron ceremoniosamente, fueron muriendo sin remisión. Cuando llegó la policía, aquello era un inmenso cementerio al aire libre en el que había cuerpo amontonados uno sobre otros.

Ante la persecución de las autoridades norteamericanas, Jones trasladó su Templo del Pueblo a la paradisíaca Guyana

Jones había fundado su Templo del Pueblo el año 1956 en Indianápolis (Estados Unidos). Muy pronto vio engordadas las listas de adeptos, compuestas en su mayoría por marginados, desequilibrados y gentes de toda clase y condición, con la presencia de muchos individuos de raza negra.

En 1965 se trasladaron a California, cuando los que acudieron a la llamada del iluminado eran ya miles y el negocio prosperó de forma imparable. Todos y cada uno de los que fueron admitidos debían entregar sus pertenencias materiales a la comunidad (o sea, a Jones). Ante el panorama de persecución que estaban sufriendo en su propio país, en 1977 hicieron su última mudanza a la paradisíaca Guyana, lugar donde pensaban que iban a encontrarse lo bastante alejados de molestas inspecciones.

Al menos así de contentos vivieron hasta que les fue comunicada la próxima visita de una comisión del Congreso. Lo que ocurrió después ya ha quedado descrito unas líneas más arriba, además de que fue noticia en primera página en todos los periódicos del planeta. Fue un gran impacto, que sirvió para inspirar otros suicidios colectivos en otras partes del mundo.

PARA SABER MAS….
COMUNIDADES ITINERANTES

Muy a menudo, debido a su carácter, a sus constantes problemas con la autoridad, a sus diferencias con los vecinos, a constantes reclamos por abusos de drogas, tenía que cambiarse con su séquito y comunidad… hasta de ciudad. Redwood Valley, donde funcionó por tiempo bastante prolongado, tuvo que abandonarlo por una serie de circunstancias bochornosas para él mismo (le hizo proposiciones deshonestas a un policía) y por la cantidad de denuncias en contra del Templo del Pueblo que se acumularon en la estación de policía. Se trasladó a San Francisco, donde por circunstancias parecidas no le quedó más remedio que buscar una zona adecuada a sus propósitos, en otro país. Así llegó a Guyana, atraído por su integración racial con mayoría de color, por el bajo costo de vida, porque se hablaba inglés, porque el nivel educacional no era elevado, porque estaba cerca de Estados Unidos y porque la línea política de gobierno simpatizaba hacia la izquierda.

El 9 de diciembre de 1973 arribó a Georgetown la primera avanzada del Templo del Pueblo para entrar en conversaciones con la autoridad y conseguir los permisos con el objetivo de fundar una colonia. De acuerdo a criterios preestablecidos, ésta tenía que ser aislada y presentar buenas tierras para su explotación.

Tras sucesivos viajes y tratativas, Jones consiguió que el Gobierno le arrendara una finca de diez mil hectáreas a 252 kilómetros de Georgetown, por trescientos dólares anuales. La zona estaba en plena selva y contaba con un pequeño aeródromo, en un pueblo llamado Port Kaituma, a orillas del río del mismo nombre.

Una vez cerrada la transacción, Jones regresó a San Francisco y comenzó la campaña de convencimiento a los integrantes de su comunidad para que lo siguieran a Guyana, “.. .la verdadera Tierra Prometida”, como él afectuosamente la llamaba.

ÉXODO A GUYANA
No le fue difícil al reverendo convencer a su rebaño para que se trasladara al supuesto nuevo paraíso que muy pronto se descubriría que no era tal. En el territorio arrendado abundaban las serpientes venenosas, alimañas de toda especie, el calor era insoportable y la población indígena tenía por costumbre robar con descaro. Tampoco era fácil cultivar la tierra y la comida y la fruta escaseaban. Pero eso no fue óbice para que Jones se las arreglara y presentara el lugar -bautizado como Jonestown -como el edén mismo. Falsificó fotografías con frutas compradas en Georgetown, las que hacía colgar en los árboles de Jonestown, aumentó el ritmo de las curaciones por la fe y se preocupó de arreglar un pequeño sector para que diera la impresión de que todo el resto era similar.

A inicios de 1975, la colonia contaba con quince miembros trabajando en condiciones peores que la de esclavos, pero que sin embargo enviaban, con periodicidad, entusiastas cartas a sus parientes en las que afirmaban que, por fin, habían encontrado la tranquilidad y paz que tanto habían buscado. En 1976 la colonia había aumentado a cincuenta y las condiciones de vida seguían siendo deplorables y hacia fines de 1977 el traslado, desde San Francisco, ya era total, quedando sólo en listados Unidos una pequeña partida con la misión de velar y administrar los bienes que dejaban tras de sí.

Fue en este último éxodo masivo, cuando empezaron los problemas con los familiares de los seguidores del Templo del Pueblo, pues al viajar, éstos firmaban documentos de cesión de todas sus pertenencias a la iglesia, incluidas casas y automóviles y entregaban poderes -los mayores- para que les cobraran y administraran sus pensiones. El escándalo fue mayúsculo, mas nada evitó que abandonaran el país.

LA DISCIPLINA EN JONESTOWN
La vida en Jonestown no tenía nada de idílica y más se parecía a la de un recinto penitenciario. La jornada diaria comenzaba a las 06:00 de la mañana y culminaba a las 22:00 horas. Quienes violaban las estrictas reglas de convivencia quedaban expuestos a severos castigos. Si un niño se orinaba en la cama,, al día siguiente era sometido a una sesión de shock de electricidad. Si no cumplían las tareas asignadas, se les rapaba la cabeza, se les prohibía conversar por varios días, se les obligaba a comer pimentones picantes, se les privaba de alimentos y se les golpeaba.

Tim Reiterman en su libro “El Cuervo” describe que los problemas en la colonia comenzaron con las restricciones sexuales a que se vieron sometidos los comuneros:

“Los fieles -escribe- en su mayoría, estaban irritados ante las restricciones impuestas en la colonia y había familias que planeaban la huida. Las normas sexuales impuestas eran la causa de mayores fricciones. No existía libertad sexual (…) Aquellas parejas que no estaban casadas o que no tenían el beneplácito de Jones, y dormían juntas, también corrían riesgos y las parejas casadas no podían tener intimidad, ni siquiera la más mínima, en aquellas cabañas abarrotadas de gente (en algunas dormían hasta quince personas)”.

También cuenta Reiterman las actividades que cumplía el Comité de Relaciones:
“Si una pareja deseaba unirse, necesitaba para hacerlo la aprobación del Comité. Durante los tres meses de prueba, no les estaba permitido el más mínimo contacto físico, ni siquiera besarse. Luego se les autorizaba a mantener relaciones físicas durante otro período de prueba que duraba seis meses. Si sus relaciones superaban estas pruebas, se les consideraba casados. Un embarazo significaba automáticamente relación estable”.

Los pequeños de la comunidad sufrían espantosamente el acoso de Jones y sus esbirros. Reiterman, en su libro, relata que “.. .los castigos que se daban a los niños podían llegar a ser terroríficos. Al principio, Jones amenazaba a los desobedientes con abandonarlos en los matorrales para comprobar si podían sobrevivir por sus propios medios. Si éstos continuaban con las desobediencias, les vendaba los ojos y los bajaba con una cuerda al interior de un agujero. Los adultos se ocultaban entre los arbustos o en el fondo del agujero y hacían ruidos, simulando que eran monstruos”.

NOCHES BLANCAS
Marshall Kilduff y Ron Javers, autores del libro “El Culto del Suicidio”, escriben que una de las ceremonias más espeluznante que tenía lugar en Jonestown, era la llamada  Noche Blanca:

‘”Una vez por semana venía la Noche Blanca -cuentan-, un estremecedor ensayo de un acto de increíble devoción hacia iones. En la Noche Blanca, Jones reunía a toda la población –La situación es desesperada-, les decía. Hay mercenarios en i jungla. Los guardias armados del campamento -unos treinta hombres vestidos con uniforme verde de combate patrullaban el campo durante el día, y unos quince durante la noche— no podrán detenerlos. La tortura los espera cuando lleguen los mercenarios. La única salida es el suicidio en masa para la gloria del socialismo”.

“Se ordenaba -prosiguen- a todo el mundo formar una fila, incluyendo a los niños. Se les daba a cada persona un pequeño vaso con un líquido rojo. A los cuarenta y cinco minutos, Jones decía despaciosamente: todos los presentes estarán muertos. Beban de sus vasos. La gente de Jonestown permanecía de pie en la obscuridad, esperando morir. Las familias formaban pequeños grupos hablando en voz baja. Pero aunque habían bebido, nadie moría. Las convulsiones no se producían. Jones, satisfecho con la actuación, les decía que lo que habían ingerido era un líquido inofensivo. Habían pasado la prueba de lealtad. Pero una nota ominosa entraba en su voz, al inclinarse sobre el micrófono. Esta noche, les decía, los únicos hombres armados eran los mismos guardias del campamento, pero ‘no está lejos el día en que será necesario morir’ ”.

El diario vivir pronto se convirtió en rutina aparente, pues, cada vez se hacía más evidente el descontento, al igual que las tentativas de fugas. Pronto, también llegaron noticias a Estados Unidos de las miserables condiciones en que se debatían los miembros del Templo del Pueblo y la ola de protestas e indignación llegó al Congreso, donde Leo Ryan, diputado demócrata por California, tomó cartas en el asunto.

Comenzaba el principio del fin para una historia aberrante y una de las tragedias más espantosas del siglo veinte.

Fuente Consultada: HECHOS Sucesos que estremecieron al siglo “La Masacre de Guyana”

CASO DE LOS ROSENBERG Espionaje Internacional Espias y Traidores

Dentro de la variada gama de causas que ventilan los tribunales de todas las latitudes para cumplir con su misión de instruir justicia, tal vez ninguna revista caracteres tan apasionantes como los casos de espionajes mayor y de alta traición. Ello porque en esta clase de procesos, más allá de la suerte individual de los acusados, están comprometidos el destino de una nación, de una causa, o de una guerra; en suma, los grandes intereses que mueven y dividen a los pueblos. En su conjunto, estos juicios representan, ni más ni menos, un panorama y una síntesis de las complejas peripecias del acontecer mundial. Aisladamente, cada uno constituye en sí un trozo de momento histórico crucial.

EL CONTROVERTIDO CASO DE LOS ROSENBERG Pero con la detención y condena de Harry Gold el affaire de “los robos atómicos” estaba aún lejos de terminar. Faltaba su capítulo más dramático. Gold mencionó en sus declaraciones que en 1945 había recibido de manos de David Greenglass, un técnico militar de Los Álamos, el esquema de una “lente implosiva”, una de las piezas claves de la bomba. Arrestado Greenglass, a su vez decidió hablar claro: “He sido reclutado —afirmó— por mi hermana Ethel y mi cuñado Julias Rosenberg. Ambos dirigen una organización soviética encargada de obtener informes atómicos”.

Así se inició el célebre caso del matrimonio Rosenberg. Los Rosenberg fueron detenidos el 17 de julio de 1950. Un amigo de la pareja, Morton Sobell, un experto en radar acusado de haberles facilitado un croquis ultrasecreto, huyó a México, donde según declaró después fue literalmente “secuestrado por un contando del F.B.I.”.

Desde hacía tres semanas la guerra causaba estragos en Corea y los norteamericanos temían verse comprometidos de un momento a otro en un conflicto mundial. Así fue como en este clima, la angustia, la fiebre y la cólera colectiva que vivía el pueblo norteamericano iban a cristalizar en torno a los Rosenberg. (foto: Ethel y Julius Rosenberg)

A la reflexión de “Si Stalin no hubiese dispuesto de la bomba se añadió con naturalidad la de “Si los Rosenberg no nos hubieran traicionado…. en el ánimo de muchos personeros del Gobierno norteamericano.


En un clima de histerismo próximo al delirio, la pareja fue juzgada. El gran jurado federal reunido para examinar la causa inició sus labores el 6 de marzo de 1951, en la Corte dé Nueva York. Jülius y Elhel Rosenberg, Morton Sobell y David Greenglass fueron acusados de violar la ley federal con fines de espionaje. El último de ellos se declaró culpable, y los tres primeros negaron su culpabilidad. Tras un dramático proceso, el magistrado Irving Robert Kaufman dictó sentencia el 5 de abril de 1951. Sobell fue condenado a 30 años de cárcel, Greeaglass a 15 y el matrimonio Rosenberg a la pena de muerte.

Antes de que la pareja fuera ejecutada en la silla eléctrica de Sing-Sing, el 19 de junio de 1953, el caso fue sometido a una de las más prolijas revisiones de toda la historia procesal norteamericana. La Corte de Distrito de los EE. UU. lo examinó 16 veces, a raíz de sucesivas apelaciones, solicitudes de remisión y demandas de clemencia al Presidente de la nación. Dieciséis años más tarde, en 1969, el caso Rosemberg continua apasionando a los historiadores habiéndose Sedo varias comprobaciones a través de la perspectiva que otorga el tiempo.

Lo que queda en pie es que los Rosenberg, al parecer, pagaron por los otros inculpados. Condenado a 14 años de reclusión, el sabio Klaus Fuch fue liberado a los cinco años, prosiguiendo actualmente su brillante carrera científica en Alemania Oriental. Harry Gold, su contacto, deudor de 30 años, sólo cumplió 15.

Greenglass, por su parte, quien hizo recaer toda la responsabilidad sobre su cuñado y su hermana, salió del atolladero con un veredicto de 15 años, de los cuales purgó apenas un tercio. Y por su parte, Morton Sobell, el compañero de los Rosenberg, acaba de salir en libertad a principios de 1969, habiendo cumplido un poco más de la mitad de su pena.

Muchos juristas norteamericanos estiman que a la hora actual no se condenaría a muerte a los Rosenberg. Que la sentencia estuvo influida por el momento histórico que vivía los EE. UU. en los días del proceso.

En marzo de 1951 la guerra de Corea alcanzaba su punto culminante: Mac Arthur proyectaba invadir China y utilizar la bomba atómica. Asimismo, en el presente se piensa que los Roseriberg, aunque creían ayudar a la URSS con sus actividades de espionaje, todo aquello no tendría prácticamente ningún sentido desde el punto de vista científico.

Trataríase de un trabajo de aficionado, ridículo por ingenuo y absolutamente inofensivo. Los defensores de esta última tesis van aún más lejos y estiman que los rusos no tenían ninguna necesidad de los Rosenberg para convertir a su país en una potencia nuclear, ya que el físico soviético Kurtchakov al parecer conocía los .principios fundamentales de la bomba con anterioridad a los norteamericanos, como lo admite la revista “Time”. Otros historiadores juzgan incluso totalmente inocentes a los Rosenberg, fundándose en la fragilidad de los testimonios que causaron la pérdida de los acusados.

Entre ellos figura Alain Decaux, quien les había dedicado una obra de teatro, representada a tablero vuelto este último tiempo en París, titulada: “Los Rosenberg no deben morir“. Por último, el testimonio de un antiguo militante del Partido Comunista norteamericano, Irwin Edelman, asegura que otro elemento capital intervino en perjuicio de los Rosenberg.

Este sería que los comunistas no deseaban verlos declarados inocentes, o condenados a una simple pena de prisión. Deseaban que se les ejecutase. Y entre bastidores habrían hecho cuanto estaba en su poder por conseguirlo, orientando incluso ciertos testimonios.

La razón era —según Edelman— que necesitaban imperiosamente mártires inmolados en aras de la guerra fría. El hecho es que, a dieciséis años de la ejecución de los Rosenberg, el caso sigue apasionando y sin haberse esclarecido del todo, y acaso nunca se conozca la exacta verdad de lo que ocurrió.

Del Dr. Harold C. Urey, científico nuclear, ganador del Premio Nobel, en una carta al New York Times:

“Después de haber leído los testimonios del caso de los Rosenberg, entiendo que no puedo acallar mis dudas sobre el veredicto y deseo citar los siguientes puntos:

“1) El testimonio de Max Elitch es de valor dudoso. Dice que él y Julius conversaron sobre espionaje pero que no transmitieron ninguna información durante cinco años. Esto no me parece probable.

“2) No se estableció de modo seguro que Sobell y Rosenberg hayan conspirado juntos.

“3) No s.e establecen las conexiones con otras personas fuera de Ruth y David Greenglass. La señorita Bentley fué incapaz de reconocer la voz telefónica que dijo: “Hable Julius” como la voz de Julius Rosenberg. Si ese “Julius” no era él en este caso, probablemente tampoco fuera cuando Harry Gold dijo: “Vengo de parte de Julius” al encontrarse con Greenglass en Nuevo Méjico. Del testimonio de Gold surge que no conocía en absoluto a Rosenberg. Me parece increíble que el nombre de un conspirador de primera importancia se utilizara en tales frases de identificación.

“4) No se establece ningún contacto entre Rosenberg y Anatoli A. Yakovlev.

“5) La acusación del Gobierno se apoya en el testimonio de Ruth y David Greenglass. El se ha confesado culpable pero no ha sido sentenciado y espera clemencia. Ella nunca ha sido acusada y juzgada, y parece, evidentemente, como premio a su testimonio. Existía una enemistad familiar entre los Greenglass y los Rosenberg debido a una diferencia de orden comercial. El testimonio de los Rosenberg contradice absolutamente el de los Greenglass.

“Encuentro que el testimonio de los Rosenberg es más digno de crédito que el de los Greenglass, aun cuando me doy cuenta de que no he tenido la ventaja de los jueces de escuchar y ver los testigos. ¿Es costumbre pagar a los espías con relojes pulsera y mesas? A Greenglass y a Fuchs se les pagó al contado. Los Rosenberg parecen haber sido pobres como ratas y la declaración de que Julius gastaba 50 ó 75 dólares por noche en los night clubs me parece muy dudosa. Si hubiera hecho ésto, habría aparecido como evidente e inexplicablemente rico ante todos sus socios.

“Sin embargo, aun cuando el veredicto sea correcto, me asombra que el mismo crimen reciba tan desigual castigo. Tratándose exactamente de la misma conspiración. Ruth Greenglass nunca fue enjuiciada, aun cuando admitió su culpabilidad al prestar testimonio; a David Greenglass lo condenaron a quince años de prisión; Morton Sobell y Harry Gold fueron condenados a treinta y a Ethel y Julius Rosenberg se los sentencia a muerte.

“Sólo estos dos últimos subieron al estrado de los testigos y sostuvieron su inocencia. Si la, pena capital se aplicara en el futuro al espionaje, me gustaría verla aplicada en casos donde la prueba se apoye en la declaración de testigos que no pueden sacar beneficio de su testimonio.

“Estamos comprometidos en una guerra fría con el tiránico gobierno de la Unión Soviética. Queremos ganar la aprobación y la lealtad de la gente del mundo entero. ¿No resultaría embarazoso que después de ejecutar a los Rosenberg se pudiera demostrar que los Estados Unidos habían ejecutado a dos personas inocentes y dejado en completa libertad a un culpable? Y recordad que en algún lugar, hay un representante de la Unión Soviética que conoce los hechos”.

“Insisto en que se debe reconsiderar cuidadosamente esta sentencia”.

Fuente Consultada:
Hechos Históricos Revista Nro.21 – Wikipedia – Secretos y Misterios de la Historia – Revista Muy Interesante

El Crimen del Siglo Historias de Espionaje La Guerra Fria Traidores Politicos

Dentro de la variada gama de causas que ventilan los tribunales de todas las latitudes para cumplir con su misión de instruir justicia, tal vez ninguna revista caracteres tan apasionantes como los casos de espionajes mayor y de alta traición. Ello porque en esta clase de procesos, más allá de la suerte individual de los acusados, están comprometidos el destino de una nación, de una causa, o de una guerra; en suma, los grandes intereses que mueven y dividen a los pueblos. En su conjunto, estos juicios representan, ni más ni menos, un panorama y una síntesis de las complejas peripecias del acontecer mundial. Aisladamente, cada uno constituye en sí un trozo de momento histórico crucial.

EL “CRIMEN DEL SIGLO”: Tras el bullado caso Hiss (ver caso IV), las investigaciones acerca de las actividades pro-comunistas en los EE.UU. se intensificaron, alcanzando no sólo a los altos funcionarios gubernamentales, sino que extendiéndose a la esfera de los hombres de ciencia, de algunos de los cuales se comenzó a sospechar que estaban entregando secretos estratégicos a la URSS. Así fue como aparecieron ante la luz pública los casos Fuch, Harry Gold y Rosenberg.

A comienzos de septiembre de 1949 el F.B.I., a raíz de un informe ultra secreto encontró pruebas irrefutables de que algentes al servicio de la URSS habían robado datos vitales acerca de la fabricación de la bomba atómica y su mecanismo detonador. En pocos días se llegó a la conclusión de que el culpable principal debía pertenecer a la misión científica extranjera, que en combinación con los físicos norteamericanos trabajó en el centro de Alamo gordo en los experimentos nucleares de EE. UU. hasta obtener la bomba en 1945. Mientras se desarrollaba la intensa búsqueda en procura del responsable de este grave hecho, el Presidente Traman sacudió a su país al anunciar que su Gobierno “tenía pruebas de que en las últimas semanas se había producido en la URSS una explosión atómica”.

El mundo se enteró entonces de que los EE.UU. ya no tenían el monopolio de la mortífera arma. Así fue como quedó flotando en Norteamérica la imagen de que de algún modo un traidor tenía que haber contribuido en algo a aquella proeza científica de los ruso. De esta manera , el robo de información nuclear pasó automáticamente a convertirse en “el crimen del siglo“.

A fines de septiembre de 19*9 tos indicios reunidos apuntaban acusadoramente a Kiaus Fuch, sabio nuclear que, como tantos hombres de ciencia, había escapado de Alemania a Inglaterra en 1933. cuando Hitler conquistó el poder. Posteriormente, Fuch había viajado a los E.E. UU., en 1943, como miembro de una misión británica para trabajar en la desintegración del átomo, con pleno acceso a todos los secretos básicos de las experimentaciones que se llevaban a cabo en Alamogordo. Detenido en Inglaterra en diciembre de 1949, Fuch no tardó en confesar su delito.

Reconoció haber entregado secretos atómicos a los rusos desde que empezó a trabajar en investigaciones nucleares, en 1942, hasta septiembre de 1949. Sintiendo simpatías por el régimen soviético, confesó haber buscado por su propia iniciativa a los rusos, los cuales le dieron las contraseñas de un “desconocido” en Norteamérica, “Raymond”, al cual había suministrado información atómica en forma irregular, pero frecuente, Klaus Fuch compareció ante el tribunal de Old Bailey el 1.° de marzo de 1950, acusado de proporcionar informes sobre el diseño y montaje d« armas nucleares a los rusos.

En concreto, Fuch se declaró culpable de “entregar a personas informaciones que podían ser útiles al enemigo”. Su principal abogado defensor, Derek Curtis-Bennet, alegó en su descargo que cuando Fuch obtuvo la ciudadanía británica en 1942, “era un comunista conocido y jamás fingió en ser otra cosa”. Sin embargo, el. presidente de la Suprema Corte, Lord Goddard, después de escuchar cientos de testimonios, dictó sentencia dirigiéndose a Fuch con estas palabras: “Usted ha pagado con la más grosera de las traiciones la hospitalidad y la protección que le brindó este país. . . La máxima pena prevista es la de catorce años. Esa es la condena que le impongo”.

En EE. UU., en tanto, faltaba por determinar quién era el “desconocido” al que Fuch había entregado la información atómica, y que se hacía llamar “Raymond”.

Después de muchas pesquisas fue al fin encontrado: se trataba de Harry Gold, hijo de emigrantes rusos y químico de profesión, que había llegado al país a la edad de tres años. Habiendo entrado en contacto con círculos comunistas en su adolescencia, Gold había terminado por convertirse en un espía al servicio de la URSS, siendo el trabajo más grande de su carrera el haberse desempeñado como enlace entre Fuch y los soviéticos. El químico debió comparecer ante un gran jurado en Brooklyn, el 9 de junio de 1950, acusado de espionaje. Se declaró culpable en Filadelfia, el 20 de julio de 1950, y el 9 de diciembre de aquel mismo año era sentenciado por el juez James P. McGranery a treinta años de cárcel.

Fuente Consultada: Hechos Históricos Revista Nro.21 – Wikipedia – Secretos y Misterios de la Historia – Revista Muy Interesante

F.B.I La Guerra Fria Espionaje Internacional Historias de Espionaje

Dentro de la variada gama de causas que ventilan los tribunales de todas las latitudes para cumplir con su misión de instruir justicia, tal vez ninguna revista caracteres tan apasionantes como los casos de espionajes mayor y de alta traición. Ello porque en esta clase de procesos, más allá de la suerte individual de los acusados, están comprometidos el destino de una nación, de una causa, o de una guerra; en suma, los grandes intereses que mueven y dividen a los pueblos. En su conjunto, estos juicios representan, ni más ni menos, un panorama y una síntesis de las complejas peripecias del acontecer mundial. Aisladamente, cada uno constituye en sí un trozo de momento histórico crucial.

EL AFFAIRE HISS  CHAMBERS: Durante los años de la “guerra fría“, que siguió a la última conflagración mundial, el F.B.I. después de haberse destacado en la década del treinta en su lucha contra el gangsterismo, se convirtió en la principal palanca del gobierno norteamericano en el combate contra la ideología y espionaje comunistas en toda la extensión del territorio.

En algunos casos la búsqueda de “complots comunistas” se convirtió en una verdadera psicosis, que llegaría más tarde a su punto culminante con el irrazonable “McCarthysmo“.

 En este clima, muy pronto saltó al tapete de la discusión el tema “comunistas infiltrados en el Gobierno”, al afirmarse que no pocos funcionarios de Estado que desempeñaban cargos de confianza aparecían ligados al “comunismo internacional”. Fue en esta atmósfera cuando en 1948 estalló el gran escándalo del caso Hiss (foto), el cual produjo una conmoción pocas veces igualada en los EE. UU.

En agosto de aquel año un ciudadano llamado Wbittaker Ghambers se presentó ante la Comisión de Actividades Antiamericanas de la Cámara de Representantes confesando que había sido miembro del Partido Comunista desde 1924 a 1937, y agregando que había pertenecido también al sistema de espionaje soviético, traficando con documentos sustraídos al Gobierno norteamericano.

Pero la conmoción alcanzó su clímax al asegurar Chambers qüe uno de sus  colaboradores en esta actividad era nada menos  que Alger Hiss, un joven y brillante diplomático norteamericano, que antes de la guerra y durante ella trabajó al servicio del Departamento de Estado. Al ventilarse en los tribunales, el caso Hiss-Chambers atravesó por variadas y sorprendentes alternativas.

Primero, Hiss negó todos los cargos en su contra, afirmando que sólo conocía a Ghambers bajo el nombre de George Crosely, escritor de segunda categoría. Después el acusado inició una demanda por calumnia e injurias contra Ghambers por calificarlo públicamente de “comunista”, exigiendo una indemnización de 75 mil dólares. A esto Chambers replicó exhibiendo los documentos del Departamento de Estado que le había entregado Hiss para darlos al coronel Boris Bykov, agente soviético, y además algunos microfilms comprometedores. Por último, Hiss tuvo que reconocer que algunos de los documentos mostrados por Chambers estaban escritos de su puño y letra.

La labor del F.B.I.. en el caso Hiss consistió en investigar la exactitud de los cargos formulados por Ghambers y de las negativas del acusado. Entre otras pruebas, los agentes federales comprobaron que algunas informaciones exhibidas por Chambers habían sido dactilografiadas por la máquina de escribir de Hiss.

Localizaron asimismo a una mucama que reconoció haber visto al inculpado en la casa del denunciante y descubrieron a un tal Félix Inslerman, fotógrafo afiliado al Partido Comunista, quien efectuaba las fotocopias en microfilms que el funcionario del Departamento de Estado suministraba al espía. El primer acto del proceso se inició en mayo de 1949, después que un gran  jurado federal reunido en Nueva York dictara orden de encausamiento contra Alger Hiss, ,por perjurio, el 15 de diciembre de 1948.

En este primer proceso el jurado no llegó a ningún acuerdo, por carecerse todavía de pruebas condenatorias. Pero en un segundo juicio, realizado en noviembre de 1949, Hiss fue declarado culpable y condenado a cinco años de prisión, saliendo en libertad en noviembre de 1954.

Al parecer, esta sentencia relativamente suave se debió al hecho de que las informaciones proporcionadas por Hiss a Chambers no revestían un carácter muy grave para la seguridad nacional. El propio Wihittaker Ghambers al relatar el caso Hiss en su obra “El Testigo”, empresa: “Las fuerzas que en definitiva ganaron para la nación la causa Hiss fueron: Tomas Murpby, Richard Nixon, los hombres del F.B.I, junto con los dos jurados de acusación, y Tom Donegan, y los otros jurados del proceso”.

El entonces representante de California y hoy Presidente de EE. UU., Richard Nixon —quien se ha caracterizado por su posición vehementemente anticomunista— no trepidó en calificar a Hiss y sus actividades simplemente como “despreciables”. En cambio, el entonces Presidente Trumao y su Secretario de Estado Dean Acheson guardando prudente reserva.

Fuente Consultada: Hechos Históricos Revista Nro.21 – Wikipedia – Secretos y Misterios de la Historia – Revista Muy Interesante

Espionaje en la Guerra Fria Espia Nunn May Juicios a Espias y Traidores

Dentro de la variada gama de causas que ventilan los tribunales de todas las latitudes para cumplir con su misión de instruir justicia, tal vez ninguna revista caracteres tan apasionantes como los casos de espionajes mayor y de alta traición. Ello porque en esta clase de procesos, más allá de la suerte individual de los acusados, están comprometidos el destino de una nación, de una causa, o de una guerra; en suma, los grandes intereses que mueven y dividen a los pueblos. En su conjunto, estos juicios representan, ni más ni menos, un panorama y una síntesis de las complejas peripecias del acontecer mundial. Aisladamente, cada uno constituye en sí un trozo de momento histórico crucial.

EL ESPÍA NUNN MAY Treinta años después del enjuiciamiento de Casement (ver Caso I), la severa Corte de Old Bailey fue escenario de un sensacional caso de espionaje y traición que tuvo por protagonista a Alan Nunn May, científico británico cuyas simpatías hacia el marxismo lo impulsaron a convertirse en espía de los rusos y a suministrarles informaciones atómicas. Nunn May, hijo de un fundidor de bronce, había nacido en Birmingham en 1911 y tras obtener una beca para el Trinity College de Cambridge, se había doctorado en matemáticas y ciencias naturales. Habiendo viajado a Leningrado en 1936, sus inclinaciones izquierdistas lo llevaron a ponerse así servicio de la URSS.

En 1942, durante la guerra, le cupo participar en razón de sus brillantes méritos científicos en el proyecto Tubo Alloys, en el laboratorio Cavendish de Cambridge, firmando la solemne promesa de respetar el Acta de Secretos Oficiales de su nación. Al año siguiente era enviado a Ghalk River, Canadá, para proseguir sus investigaciones, que estaban directamente vinculadas con la investigación nuclear.

En la primavera de 1945, época en que la primera bomba atómica iba a ser detonada en Álamo gordo, Numm May, por mediación de la embajada rusa  en Otawa recibió instrucciones de suministrar información nuclear para la URSS. Al parecer, cumplió esta tarea con gran éxito, dando a conocer los avances atómicos logrados en los laboratorios de Canadá y ocasionalmente los obtenidos en EE. UU., habiendo viajado en una oportunidad a Chicago.

Después de dirigirse a Moscú para dar cuenta de su labor, Nunn May retornó a Londres en septiembre de 1945, pasando a servir un cargo docente en el Kimgs College, desde el cual intentó continuar su labor de espionaje en favor de la URSS. Pero un funcionario del Departamento de Cifrado de la embajada rusa en Ottawa, llamado Gouzenko, desertó por aquellos días, llevándose consigo comprometedores documentos que consignaban las actividades de May. Gouzenko se puso bajo la protección de la Policía Montada canadiense, no trepidando en divulgar cuanto sabía. Así fue como la policía inglesa, convenientemente enterada, comenzó a vigilar estrechamente a Nunn Maiy en Londres, y cuando tuvo en sus manos los antecedentes necesarios para proceder, lo arrestó el 4 de marzo de 1946. Bajo la acusación de traicionar el Acta de Secretos Oficiales, la Corte de Old Bailey abrió proceso contra Nunn May, el cual fue declarado culpable, sentenciándosele a diez años de prisión. “Todo el asunto fue extraordinariamente penoso para mí —declaró el inculpado durante el juicio—, y si me comprometí en esto fue porque pensé que era una contribución a la seguridad de la humanidad. No lo hice por las ganancias materiales.”

Esta confesión fue esgrimida por la defensa de May como atenuante del delito. Sin embargo, el juez Oliver, quien presidió el caso, al dictar sentencia expresó lapidariamente: “Opino que usted no actuó como un hombre honorable, sino que con deshonor. Si fue el dinero lo que le impulsó a realizar lo que hizo, en efecto, consiguió dinero por ello”.

El Ministro del Interior británico de la época, Chuter Ede , afirmó en la Cámara de los Comunes que Nunn May “había vendido los conocimientos que había adquirido al servicio de su país a un gobierno extranjero para uso privado y particular”. Sin embargo, a pesar de la relevancia que tuvo el caso, nadie pudo describir a May con precisión.

Para unos fue “un hombre encantador, no muy alto, triste, con un sentido muy adusto del humor”. Otros le recuerdan simplemente como una persona “incolora” o como “una especie de empleadillo de banco insípido“. En el momento de ser arrestado, Nunn May vivía solo, muy retraídamente, cobrando un salario de 800 libras anuales como profesor de física del Kings College, Liberado en diciembre de 1952, habiendo cumplido seis de los diez años de su condena, el científico se retiró a vivir en Cambridge.

El fin de la Guerra Fría
A fines de 1989 -el año en que se celebró el bicentenario de la Revolución Francesa- los televisores de todo el mundo mostraron cómo una multitud de alemanes orientales se dedicaba a demoler el Muro de Berlín. El Muro simbolizaba la división de Alemania -y del mundo- en dos mitades, que representaban el orden capitalista y el orden comunista.

El proceso que condujo a la caída del Muro -y a sucesivos cambios- fue iniciado a mediados de la década de 1980 por el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijaíl Corbachov. El propósito de Gorbachov era la reforma del sistema soviético, que condensaba en dos términos: perestroika -que aludía a la reestructuración económica- y glasnost -que remitía a la transparencia y a la apertura política-.

Este proceso suponía, además, una progresiva eliminación de los conflictos estratégico-militares con el bloque occidental, es decir, la terminación programada de la Guerra Fría. Esta tendencia de desmilitarización se puso de manifiesto con los acuerdos para el desarme celebrados con los Estados Unidos.

La reforma “desde arriba” del sistema soviético no tuvo el desarrollo imaginado por sus iniciadores. En pocos años, el régimen comunista se desmoronó, la Unión Soviética se desmembró y prácticamente desapareció como potencia mundial, encerrada en los problemas provocados por la transición de la economía centralmente planificada y el sistema de partido único, a la economía de mercado y la democracia representativa.

Las consecuencias del fin de la Guerra Fría todavía no pueden ser apreciadas en toda su magnitud. Sin embargo, hay cambios profundos y perceptibles que pueden destacarse: la suspensión de la amenaza de una guerra atómica entre las potencias y la reconversión de la industria bélica; la alteración de los equilibrios políticos y militares en las zonas calientes de la Guerra Fría -la Guerra del Golfo y el proceso de paz entre israelíes y palestinos se relacionan con este cambio-; la pérdida de atractivo del modelo comunista frente al capitalismo liberal; el surgimiento de movimientos nacionalistas en los países de Europa del Este y en la ex Unión Soviética; el crecimiento del integrismo islámico, y la configuración de un nuevo esquema de poder internacional marcado por un relativo declive del poderío de los Estados Unidos y los ascensos de Europa y, sobre todo, del Japón.

Fuente Consultada: Hechos Históricos Revista Nro.21 – Wikipedia – Secretos y Misterios de la Historia – Revista Muy Interesante

Historias de Espias Secretos Famosos Espionaje Mundial

ESTÁ escrito en la Biblia. Para vengar una afrenta amorosa, el pelilargo Sansón descargó una y otra vez su descomunal fuerza sobre los filisteos. Estos le tendieron infinidad de trampas para matarlo, pero ninguna dio resultado: siempre podía más la furia del gigante. Sin embargo, cuando su figura ya adquiría dimensiones de imbatible, alguien propuso una nueva técnica para derrotarlo: averiguar el origen de su fortaleza.

Leyenda de Sansón y Dalila

En esos días, Sansón acababa de conocer a una hermosa nativa del valle de Soré: Dalila. Sagaz, el autor del plan la tentó para que entrara en el complot: le hizo saber que 1.100 monedas de plata serían suyas si le arrancaba al forzudo el secreto de su poderío y la convenció. Al principio, el gigante eludió con mentiras las astutas preguntas de la cortesana. Pero al final, la inteligencia de la seductora pudo más. “Soy un nazareno —le dijo— y son mis cabellos los que me hacen fuerte; sj me los cortaran, me volvería débil como los demás hombres”.

Con suprema picardía, Dalila lo hizo dormir sobre sus rodillas y, tras rasurarlo, lo entregó a ios filisteos, manso y vulnerable. El contrato se había cumplido. Para muchos historiadores, la mercenaria actitud de Dalila de cambiar por dinero el secreto de la fuerza de Sansón inauguró el tráfico clandestino de información, por eso consideran a este dramático pasaje bíblico como el antecedente más remoto del espionaje.

Sin embargo, otros sostienen que los primeros “agentes secretos” datan de mucho antes y que su jefe fue Moisés. Según la Biblia, envió —por orden de Jehová— a los representantes más destacados de las doce tribus que conducía rumbo a Canaán (la Tierra Prometida), para que averiguaran todo cuanto pudieran de ella y de sus habitantes. Más allá de las referencias bíblicas, los arqueólogos encontraron en Egipto, China, Grecia y Roma testimonios elocuentes de que los espías existieron mucho antes de la Era Cristiana.

• La primera policía secreta
El espionaje siempre ocupó en Oriente el rango de “ciencia preferida”. “El espía es el ojo del rey; quien no lo tiene está ciego”, dice uno de los Proverbios para destacar su importancia. Hace 2.500 años, los espartanos ya tenían su policía secreta.

Se llamaba “Crypteia” y los jóvenes que la formaban eran famosos por sus sistemas de represión. Iban a las poblaciones de esclavos y mezclados entre ellos trabajaban a brazo partido para enterarse de cualquier intento de rebelión. Entre los atenienses también había un “James Bond“. Su nombre era Anaxilas y pese a su astucia fue descubierto por Demóstenes, quien lo mandó asesinar.

Emperador Julio César

Por relatos de la época se sabe que Epaminondas también era afecto a esta actividad, aunque no en carácter activo. El famoso general contaba con un ejército de agentes que le proporcionaba datos sobre las filas enemigas. Era tan aficionado a esta materia que jamás planificó un combate sin antes conocer el informe de sus allegados. ¡Hasta la fecha de sus batallas dependía de esos mensajes! Pero, según surge de prolijos trabajos, fue Alejandro Magno quien hizo un “oficio” del espionaje.

Para desorientar a las fuerzas rivales, enviaba al campo enemigo personal entrenado para hacer circular noticias falsas. Con ese método, más de una vez consiguió que el adversario gastara sus fuerzas atacando ejércitos fantasmas. ¿Qué sistemas se utilizaban para trasmitir los mensajes? Hasta la época de Julio César, macabros. Ninguno fue tan cruel como el empleado por un griego que, a punto de ser sorprendido, grabó a fuego palabras claves en el cráneo de un rapado esclavo.

Las técnicas sutiles llegaron con Julio César. El fue quien inventó los “mensajes cifrados”. Mediante la trasposición de letras, armó un insólito alfabeto imposible de entender para quienes no estaban “en el tema”. César, que heredó su predilección por el espionaje de Escipión, revolucionó el “arte” del acecho.

• La red de los venecianos
En el medioevo, junto con la intriga palaciega, el espionaje alcanzó formas refinadas y hasta un rey de Inglaterra llegó a practicarlo: Alfredo el Grande, quien en el siglo IX incursionó campamentos daneses. Disfrazado de bardo y arpa en mano, convivió con la soldadesca enemiga y rescató toda la información que se le ocurrió. Poco después, desatada la guerra entre ambos países, Inglaterra se alzó con fácil victoria.

Siglos más adelante fue la República de Venecia la que marcó el rumbo. Su red de espionaje fue la mejor concebida hasta entonces. Integrada por multitud de agentes, su eficacia era asombrosa. Allí estaban enrolados personajes famosos —como Marco Polo— y desconocidos científicos, panaderos, turistas, tenderos, niños y mujeres.

La Iglesia también conoció el espionaje. Carlos V estuvo empapado de todo cuanto ocurrió en las altas esferas eclesiásticas gracias al “brazo derecho” del papa Adriano IV. Volviendo a Venecia, era curioso el sistema empleado por el Consejo de los Diez, encargado de guardar el orden en la República. Diariamente trataba decenas de denuncias por “traición a la patria” o por “servir a potencias extranjeras”. Tras cuidadas investigaciones, juzgaba. Si se confirmaba la denuncia, todos ios bienes del acusado pasaban a manos del acusador.

• Las ideologías también cuentan
Durante la época de la Reforma el espionaje se hizo más por ideología que por cuestiones materiales. Ejemplar fue el servicio de ¡inteligencia español, que contó en sus filas con el embajador inglés en Francia (Stafford). Paralelamente al apogeo español, crecía en Inglaterra la figura de uno de los cerebros más grandes del espionaje mundial: Francis Walsingham. Fue quien desenmascaró a Stafford, y en otras de sjs gestiones, permitió conocer los planes de la famosa Armada Invencible. Por eso se lo considera :;: e del espionaje británico. Después, fue un hom-:*r ce letras quien acaparó la atención.

Según sos—;–£” Daniel Defoe alternó |a redacción de ^fto-: -;:- >jsoe” con el snvío eté valiosos mate*i .-:-?-■: e Esrccia, cuando Inglaterra pretendía .anexarse asa iiaia. Durante años el servicio inglés fue ini-:.;-:f .-o de sus directores ■■—Thurfoe— ac ■ : = :: e- es ”rase: “Todos los hombres tienen un precio”. Catalina la Grande —después zarina de las Rusias—, comenzó a cambiar paquetes de libras esterlinas por informes y le dio la razón. El espionaje francés alcanzó buen nivel durante la época de Richelieu, que reclutó ciertos eclesiásticos para su misión. De Napoleón se dice que desconfiaba de los espías y que los trataba como a traidores.

Sin embargo, su policía secreta fue una de las más costosas del mundo. Entre sus agentes sobresalieron Joseph Fouché y Karl Schulmeister, dos verdaderos “monstruos” de la información clandestina. Gracias a Wilhelm Stieber los alemanes tuvieron “su cuarto de hora”. Su sistema fue uno de los más perfectos que se organizó en todos los tiempos.

En la guerra franco-prusiana, 36.000 agentes suyos pulularon sin ser advertidos por territorio galo. En nuestro continente, uno de los más entusiastas aficionados al espionaje fue George Washington, quien recurrió a los más insólitos ardides para difundirlo.

• El triunfo de los contraagentes
El estallido de la Primera Guerra Mundial encontró a las grandes potencias con el “sistema Stieber” listo para ser empleado. Sin embargo, su cometido fue casi nulo. Pese a que durante el conflicto participaron 45.000 espías (20.000, aliados), lo que en realidad funcionó a la perfección fue el contraespionaje.

En 1939, cuando el gobierno alemán tenía montado uno de los aparatos de informaciones más grandes de la historia, ocurrió casi lo mismo. Comandado por Walter Canaris, un genio en la especialidad, cosechó más fracasos que éxitos. Funcionó con eficacia en la crisis de Munich y en las conquistas de Noruega, Bélgica, Francia y Holanda.

Por un espía alemán, el capitán Günther Prien concretó una de las maniobras bélicas más audaces (penetrar con un submarino U-47 en la base de Scapa Flow, “un almacigo de minas”, para volar el acorazado Royal Oak). El ataque a Pearl Harbor, inclusive, se desató por la información que le proporcionó a los japoneses Otto Kuehn. Pero todo eso resultó demasiado poco para el despliegue efectuado.

En 1941, el contraespionaje norteamericano acabó casi por completo con la red nazi. Después de la guerra, las tensiones entre Oriente y Occidente se encargaron de alentar al espionaje. Con una metodología y un instrumental que marchan al compás de los avances tecnológicos, los espías de hoy son casi científiecs Los ejemplos del literario “James Bono”‘ cada vez pertenecen menos a la ficción.

Los artificios tramados por Fleming comienzan a ser realidad y el canje del agente ruso Abel por el aviador norteamencano Powers revela que los espías ya tienen patria y que sus gobiernos “dan la cara” por ellos.

UNA SITUACIÓN REAL DE LA ÉPOCA: Estaban cenando. La comida parecía de rutina y se desarrollaba con toda normalidad. El agente era un comensal más. De pronto, su “olfato” le hizo pensar que algo raro estaba sucediendo. Pensativo, se puso a “juguetear” con su tenedor en un plato y se encontró con algo sorprendente: el corazón de una aceituna en vez de contener un carozo escondía un… ¡micrófono! El hecho ocurrió en el país, no hace mucho, y sirve para testimoniar los insólitos recursos a que echan mano los espías para cumplir con su cometido.

Cualquier elemento les resulta eficaz para esconder sus “útiles” de trabajo. Un alfiler de corbata, un encendedor, un anillo, una flor o un botón. Detrás del más inofensivo adminiculó puede “latir” una cámara fotográfica, un micrófono, un somnífero y hasta un arma. Es una especie de arsenal clásico para todo tipo de espía.

Las cartas que juega para obtener con “elegancia” la información que busca. Cuando no lé queda otra alternativa, recurre a la violencia. Utiliza el rapto o el secuestro de las “cabezas” que le interesan (generalmente, militares o científicas) para someterlas a un variado método de confesión que abarca torturas, drogas, “lavados” de cerebro y el empleo de máquinas “de la verdad”. Otros, en cambio, utilizan sistemas más refinados de persuasión: el soborno o la amenaza, por ejemplo. Una vez que el dato está con ellos, se disponen a superar la etapa más difícil de su oficio: la trasmisión de la información. Lograr que la película, la cinta grabada o el mensaje escrito traspongan la barrera que tiende el contraespionaje es, sin duda, la tarea más escabrosa.

Por eso quienes practican esta profesión aguzan permanentemente su imaginación, tramando los ardides más raros para obtener el éxito. Pero los ojos expertos que escrutan los medios habituales que usa el espionaje son tan hábiles que “ven debajo del agua”. En este terreno, ya nadie es “autodidacta”.

En escuelas especializadas—de alto nivel universitario— se educan tanto los espías como los contraespías. Allí aprenden el manejo de potentes y miniaturizados medios de radiotrasmisión, microfotografía y el estudio de la criptografía, disciplina que “arma” y “desarma” los mensajes cifrados.

• Los mensajes en clave
Y es precisamente el andarivel de la criptografía uno de los mayores del espionaje. “Inventada” por los egipcios —más de un investigador moderno se declaró impotente para traducir sus misteriosas tablillas—, también la usaron los romanos. Julio César fue el primero en advertir lo útil que sería su aplicación en la trasmisión de los informes, incorporándola así oficialmente a las técnicas del espionaje. Un abate español, Tritemio, a fines del siglo 15 la hizo popular con la edición de su libro Poligrafia. En el Renacimiento ya gozaba de total aceptación y recurrieron a ella inclusive los Reyes Católicos.

En la República de Venecia, que según señalamos en la página cuatro contó con perfecta red de espías, crearon cargos de “secretarios de cifras”. Sobre su habilidad es bien elocuente esta frase que Felipe II dijo sobre ellos: “Venecia tiene brujos”. Entre los franceses, Richelieu empleó un código llamado “la gran cifra” para su correspondencia con los ministros y otro, el de “la pequeña cifra”, para su carteo con autoridades menores.

Los dos conflictos mundiales le dieron a la criptografía carácter de técnica indispensable, contribuyendo en mucho a su perfeccionamiento. Su permanente empleo por parte de todos los escalones de mando, ya sea por teléfono, telégrafo o radio, obligaron a ajustaría al máximo para evitar que los mensajes fuesen comprendidos por sus enemigos. Hoy, en tiempos de paz, el extraño lenguaje “vuela” por todos los cielos del mundo.

Los espías lo cambian de continuo para confundir mas Pero los gabinetes especializados igual se las ingenian para traducirlos. ¿En qué se basan para efectuar su tarea? Tres son los caminos que se siguen para enviar un mensaje cifrado. Uno altera el orden de las letras que componen el texto. Otro, las sustituye por otras distintas y hasta por signos o números. Un tercero mezcla los dos anteriores para hacer todavía más compleja la tarea de los interpretadores.

El cifrado de los mensajes corre por cuenta de máquinas, del tipo de las de escribir, cuyo teclado está especialmente adaptado. Como cuentan con una infinita gama de símbolos, aseguran la complejidad del trabajo. Paralelamente a la criptografía se mueve la “quimiografía”.

Su tarea consiste en detectar las trampas que tienden las tintas invisibles o especiales. Precisamente, bajo un simple e “inofensivo” punto se escondió no hace mucho un valioso informe. ¿Cómo fue posible hacerlo? Mediante la reducción fotográfica del trabajo, que ocupaba más de una carilla en su tamaño original. El experto ubicó el nada gramatical punto de pura casualidad. Creyendo que se trataba de una mancha, raspó el papel con su uña sin otra intención que quitarla. ¡Y se encontró con la sorpresa!

* Los nuevos sondeos
Hoy, la tecnología, la electrónica y la ciencia espacial relegan.un tanto a estas mañas clásicas. Las graneles potencias cuentan con satélites que orbitan día y noche en busca de “grandes noticias” sin desechar las menores. Sobre su capacidad de captación, es terminante el resultado arrojado por una prueba norteamericana. No hace mucho, una cápsula fotografió … ¡la pelota de golf! con la que el presidente Nixon jugaba en su casa! Los espías modernos utilizan también el aire y el mar.

Como en el caso del aviador norteamericano Powers, derribado en territorio ruso cuando pilotaba un U-2, aparato supersónico capaz de alcanzar un techo muy elevado y provisto de cámaras fotográficas de formidable alcance y precisión. O como el caso del buque Pueblo,^ detenido en aguas coreanas, con particular instrumental. Pero, pese a la nueva ciencia de espiar, de ninguna manera puede decirse que se haya desterrado “la de siempre”. ¿El “carozo”, de moda?

A TODO O NADA:
SEMANA tras semana se devoraba las últimas entregas de la historieta. Las aventuras del “agente S-83” lo tenían fascinado. De Singapur saltaba a Perú; de allí a Brasil o a México. Siempre acompañado de beldades y frecuentando palacetes, el protagonista se movía como pez en el agua en un mundo peligroso, espectacular, que despertaba la envidia del lector. Esa es la imagen que la literatura, ej cine y la televisión dan en muchos casos del espionaje.

Una imagen que no es real porque la labor de los agentes secretos no es un “reino rosado” y su oficio generalmente se remunera con la muerte o el desprecio. Para los sicólogos, son “enfermos”. Según ellos, solo fallas anímicas justifican tanto amor por el riesgo y no por los valores habituales.

Acusados de egocentristas, varios son los móviJes que impulsan su acción. Pueden ser sentimientos patrióticos o convicciones ideológicas; ambición de fortuna o de poder. “No hay espía humanista”, sentencia un experto del tema al referirse a la metodología que aplican. Y enfatiza: “No reparan en los medios con tal de conseguir el fin”. Pese a esta desolación, muy distinta de la que “pintan” el cine y la literatura, millares de seres se enrolan en esta actividad.

Son hombres y mujeres anónimos. Solo un número o una clave los distingue las más de las veces. Astutos, fríos y hasta macabros, cualquier lugar de la Tierra puede ser escenario de su misión.

Expertos en el arte de entregar datos erróneos, echar a correr falsos rumores o robar secretos de Estado, sus trabajos por lo general están rodeados de un profuso manto de silencio. En épocas de guerra, el menor descuido les es fatal y casi nunca son homenajeados por el país al que prestan servicio, excepto raras excepciones. Ni héroes —como el quimérico “S-83″— ni “padres de la patria”. Solo son engranajes de un ejército de sombras, de fantasmas sin rostros. ¿Nadie es humano entre ellos? Algunos, sí. Y hasta hay auténticos genios. Figuras que escapan del anonimato para ingresar a la galería de agentes famosos. ¿Conocemos a los popes de este oficio? Pero, ¡cuidado con ellos!

* Informes de Japón y de Turquía
Uno de ellos es Richard Sorge. Nacido en Bakú (URSS), donde su padre trabajaba como ingeniero petrolero del lugar, peleó en las filas alemanas durante la Primera Guerra Mundial. Herido, durante su internación fue ávido lector de textos marxistas y se convirtió al comunismo. En 1933, como miembro del Servicio de Inteligencia ruso fue enviado al Japón. Para los nipones era un periodista alemán, corresponsal de un diario y de una revista importantes de “su” país. Excelentes notas le permitieron granjearse amigos y vincularse con personas influyentes.

Sorge Richard

Fue así como instaló una formidable red que diariamente engarzaba sus novedades con Moscú. A fines de 1940 concretó el golpe maestro. Averiguó… ¡la fecha en que Alemania atacaría el territorio soviético! Sin demoras avisó a Moscú: “El 20 de junio de 1941, los nazis sobre nosotros”, decía el lacónico mensaje. Cuando le llegó la respuesta, Sorge se quedó asombrado. ¡El Kremlin no le creía! Sin embargo, dos días después de la fecha anunciada por él (22 de junio), 170 divisiones de Hitler se descolgaban sobre Rusia. Sorge tenia razón. En 1944 murió ahorcado, víctima de la “Tokko” (policía secreta) nipona.

La URSS, en una demostración sin precedentes, lo honró poniendo su nombre a un barco y a una calle de Bakú. Hasta emitieron un sello de correos con su figura como homenaje final. Mientras su nombre se convertía en leyenda, en otro país de Oriente, en Turquía, comenzaba su carrera de espía un diligente yugoslavo: Elyesa Bazna, más conocido como “Cicero”. Trabajando como camarero de la Embajada inglesa, se topó con ultrasecretos documentos sobre el escritorio del diplomático. Puesto en contacto con un hombre de la SS, ofreció el material a los alemanes a cambio de 20 mil libras esterlinas. Esa y otras entregas le permitieron acumular una montaña de dinero, pero falso. Murió en diciembre, al lado de su esposa —otra ex agente— en un modesto refugio monegasco. Fueron dos casos espectaculares. Uno, por ideas; el otro, por dinero.

• El hombre que engañó a Hitler
Sin embargo, ni Sorge ni Bazna alcanzaron la dimensión del “pequeño almirante”. En 1935 tenía 48 años y una gran foja de espía. Ese fue el año clave de su carrera, porque le permitió encaramarse en el más alto puesto de la Abwehr (servicio de inteligencia alemán). Amante de los perros, del violín y de la equitación, Wühelm Canaris se convirtió así en el corazón del espionaje nazi. Merced a una exitosa campaña de falsos rumores que desató entre los aliados, hizo posible que Hitler entrara triunfante en Checoslovaquia.

Adolf Hitler

Su premio fue el grado de contraalmirante. Sin embargo, su desacuerdo con la crueldad de los SS lo llevó a complotar contra el Führer. Consiguió una prueba de que Hitler había estado bajo tratamiento siquiátrico en 1918 e inclusive tramó una conspiración para que un tribunal popular lo juzgara como demente. Decidido a malograr su política, envió agentes para que alertaran a los aliados sobre inminentes ataques a Dinamarca y Noruega.

Lo mismo hizo cuando se preparaban invasiones a Holanda, Bélgica e Inglaterra. Hasta consiguió que Franco se negara a unirse al Eje, por un mensaje en el que consignaba que la derrota alemana era inevitable. Su más acérrimo enemigo, Reinhard Heydrich (“cabeza” de los SS), sospechó de él y laGes-tapo le colocó micrófonos en su oficina.

En febrero de 1945 Hitler disolvía la Abwehr y lo detenía. Dos meses después, una dura cuerda asfixiaba al “pequeño almirante” aunque sin darle muerte. Una argolla de hierro se encargaría de dejarlo de a poco sin aire. Fue una muerte “oriental” para uno de los más grandes espías de todos los tiempos. Sorge y Canaris integran un dúo de célebres, ya que fueron dos grandes “tiburones” en el arte de pasar información. Pero muchos otros también espiaron con perfección. Como el múltiple —arqueólogo, escritor, militar, aviador— Thomas Lawrence, más conocido por “Lawrence de Arabia”. Como Mata-Hari, la sensual bailarina de la “danza de los siete velos”.

Físicos como Fuchs y Pontecorvo, que en Inglaterra y Alamogordo recogieron informes sobre las bombas de uranio y plutonio para Rusia. Marinos como e! inglés Montagu, que tras lanzar en el mar el cadáver de un hombre de 30 años con mensajes, hizo entrar en una celada a los nazis.

Como Trepper, que dirigiendo una “orquesta” de 700 “músicos” lienó de informes alemanes a la URSS. Todos ellos —y muchos más— también ejercieron con maestría este oficio, evidenciando nervios de acero y mentes ideales para la intriga. Para cerrar, un caso insólito. Según el historiador español Vicens Vives, hasta Américo Vespucio, de quien viene el nombre de nuestro continente, fue espía de los españoles en Lisboa.

Fuente Consultada:
El Espionaje Fantasmas en Clave Historia Viva Fasc. N°191 La Razón

Casos de Espionaje Político Traiciones en la Historia Caso Casement

Dentro de la variada gama de causas que ventilan los tribunales de todas las latitudes para cumplir con su misión de instruir justicia, tal vez ninguna revista caracteres tan apasionantes como los casos de espionajes mayor y de alta traición. Ello porque en esta clase de procesos, más allá de la suerte individual de los acusados, están comprometidos el destino de una nación, de una causa, o de una guerra; en suma, los grandes intereses que mueven y dividen a los pueblos. En su conjunto, estos juicios representan, ni más ni menos, un panorama y una síntesis de las complejas peripecias del acontecer mundial. Aisladamente, cada uno constituye en sí un trozo de momento histórico crucial.

EL CASO CASEMENT:

Casos de Espionaje Político Traiciones en la Historia Caso CasementEl 14 de noviembre de 1913 el periódico “Irish Churchman” comentaba, refiriéndose a la lucha que desde hacía años los patriotas irlandeses libraban en procura de su autonomía de Inglaterra: “Contamos con la oferta de ayuda de un monarca de una poderosa nación del continente (léase el Kaiser), que se encuentra dispuesto a enviar un ejército lo bastante potente para relevar a Inglaterra de toda preocupación o propósito de Irlanda, coadyuvando para que ésta logre su soberanía”. . .

Cuando al año siguiente advino la Primera Guerra Mundial, estas amenazas contra Inglaterra comenzaron a cobrar visos de verosimilitud. Los voluntarios que luchaban en pro de la independencia irlandesa, entre los que se contaban De Valera, Cíarke, MacDermott, Pearse, Connoíly, MacDonagfa, Plunkett y otros, decidieron solicitar el apoyo alemán para llevar a cabo él golpe revolucionario que proyectaban en Dublin, dispuestos a alzarse en armas antes de que la guerra concluyera. Por aquel entonces, Sir Roger Casement ofreció a los patriotas sus servicios.

Casement, un protestante de Ulster, era un tipo extraño y quijostesco, de maneras imperiosas, y cabello y barba de un negro azabache. Los revolucionarios en un principio no deseaban tratar con él a raíz de su filiación no católica —él catolicismo constituía el más alto ideal del movimiento—, pero a causa de su renombre internacional —había pertenecido al servicio consular británico desde 1895 a 1913— optaron en definitiva por no desestimar su colaboración. Más aún, no tardaron en ver en él al hombre preciso para ser enviado a Alemania en pos de obtener la ansiada ayuda del Kaiser.

En 1916 Casement partió a Alemania con la misión de rescatar allí una brigada de prisioneros de guerra irlandeses, obtener armas para el levantamiento de Dublin y, sobre todo, persuadir al gobierno germano que proclamara la independencia de Irlanda como uno de sus objetivos bélicos. Sin embargo, la misión de Casement no fue todo lo afortunada que se esperaba en razón de sus méritos diplomáticos.

En cuanto a su “brigada”, apenas si se unieron 52 prisioneros irlandeses. Por su parte, el Estado Mayor alemán rehusó discutir cualquier proyecto de transporte de un ejército a Irlanda. Lo más que Casement (pudo obtener de la Wilhemstrasse, fue que ésta haría una tentativa para desembarcar algunas armas, municiones y explosivos en la costa irlandesa, que se desencadenarían ataques en el frente occidental durante Semana Santa —fecha prefijada para el alzamiento en Dublin— y que los zepelines iniciarían incursiones de diversión sobre Inglaterra. En definitiva, los alemanes se atuvieron estrictamente a estos términos.

Como primera providencia, el 9 de abril de 1916 un viejo remolcador, el “Aud”, zarpó de Lübeek hacia la costa irlandesa bajo bandera noruega, con 20 mil fusiles camuflados en su Intuyendo claramente que los irlandeses iban a sucumbir en una lucha desigual, Casement decidió retornar a Irlanda antes de que arribara el “Aud” y ejercer presión ante los revolucionarios para que suspendieran el levantamiento. Para ello consiguió que los alemanes lo enviaran a su país en un submarino, el cual zarpó de Kiel el 12 de abril. Pero ya el servicio británico de de inteligencia estaba tras los pasos de  Casement, asi cuando éste desembarcó del submarino en un bote de salvamento en Tralee Bay, no tardó en ser aprehendido por la policía.

Enfermo y agotado, Casement fue detenido en unas dunas cercanas a la playa, donde se había echado a dormir. El alzamiento de Semana Santa, en tanto, constituyó un fracaso, a pesar de que durante siete días los patriotas irlandeses se batieron con bravura en las calles de Dublin. Arrestados los cabecillas, comenzaron inmediatamente los fusilamientos. Sofocada la revuelta y castigados sus promotores, restaba únicamente Sir Roger Casement por juzgar.

Fue condenado a muerte por la Corte de Old Bailey en julio de 1916, recayendo sobre él una sentencia de alta traición. Actuó de fiscal el Procurador General F. E. Smith, quien había trabajado con ahínco junto a Sir Edward Carson, líder de la causa unionista de Irlanda, que sustentaba la adhesión a Inglaterra y por tanto, enconado adversario de los separatistas. Así, pues, desde el principio no hubo ninguna duda en cuanto al resultado del juicio.

El 3 de agosto de 1916 Casement era ahorcado en la prisión de Pentonville. Años más tarde, en 1937, Eamonn de Valera, el único oficial veterano del levantamiento de Semana Santa de 1916 que se había librado de ser ejecutado, se convirtió en Primer Ministro del Estado Libre de Irlanda e introdujo una nueva constitución que, de hecho, transformó a este país en una república independiente. El reo de alta traición ante Inglaterra, Sir Roger Casement, pasó entonces a ser oficialmente venerado como uno de los mártires de la independencia irlandesa.

LA CONDENA DE MINDSZENTY Conmoción mundial causó en 1948 el arresto y juicio relámpago en Hungría del monseñor Joseph Pehim, obispo titular de Esztergom y cardenal primado de su país, más conocido como el cardenal Mindszenty. El escenario del caso no dejaba de ser turbulento. Hungría, ocupada por las fuerzas rusas en la Segunda Guerra Mundial, había caído bajo el telón de acero sovietizante, instaurándose en ella el régimen socialista.

El Partido Comunista había elevado a los cargos supremos del país a Rakoszi y a Geroe, quienes llevaron adelante un gigantesco proceso de depuración que no respetaría ni a las más connotadas figuras de la resistencia húngara, como Nagy, Rajl y el propio Janos Kadar, acusados de “desviacionistas”.

Una de las primeras medidas del gobierno de Rakoszi fue promulgar la libertad religiosa en Hungría. Hasta ese entonces, el único culto oficialmente aceptado era el catolicismo, muy acorde con la tradición ultramontana del país. Asimismo, esta determinación fue completada con la nacionalización de las escuelas particulares y su consiguiente laicización.

El cardenal Mindszenty, que otrora había sufrido persecuciones y cárcel de parte del gobierno pro hitlerista de Salatchi, no tardó en alzar su voz desde el púlpito y en sus cartas pastorales protestando contra lo que él consideraba “un atropello a la Iglesia”. En esto el cardenal hizo oídos sordos a frecuentes advertencias de civiles y eclesiásticos, que le hicieron ver el peligro que corría, pues a poco andar la “libertad religiosa” se había transformado lisa y llanamente en una persecución anticatólica.

Los Tribunales del Pueblo, nuevo organismo judicial nacido al compás de la instauración del régimen marxista en Hungría, no tardaron en actuar implacablemente. Y así, el 26 de diciembre de 1948 la A.V.O., Policía Estatal Secreta, detuvo a Mindszenty en su sede primada, trasladándolo poco después a Budapest, bajo la cuádruple acusación de “alta traición, atentado contra la seguridad del Estado, espionaje y tráfico de divisas”.

El proceso, de una duración increíblemente rápida, del 3 al 8 de febrero de 1949, basado en una declaración en la que el cardenal admitía todos los cargos en su contra, lo condenó a cadena perpetua. Pero poco después de su arresto el alto dignatario de la Iglesia había logrado entregar a su secretario un escrito en que decía: “No he tomado parte en ningún complot. No tengo nada de que acusarme, ni firmaré nada. Si firmara se debería a la debilidad del cuerpo humano y declaro de antemano invalidada mi firma”.

El hecho es que la declaración de culpabilidad fue firmada por el cardenal, al parecer tras “lavado de cerebro” y torturas, avaladas por la circunstancia de que tras la sentencia tuvo que ser internado en una clínica antes de sufrir un largo calvario que incluyó reclusión en diversas prisiones.

También un dramático asilo en la Legación de EE. UU. durante la insurrección húngara de 1956, hasta ser puesto en libertad en 1968. Sin embargo el cardenal había tenido la suficiente entereza para anteponer a la firma del documento de su culpabilidad las iniciales C.F. que en latín significan “Coactus feci” (“Lo hice coaccionado“)

Fuente Consultada: Hechos Históricos Revista Nro.21 – Wikipedia – Secretos y Misterios de la Historia – Revista Muy Interesante

Peores Dictadores de la Historia Crueles Lideres Politicos Tiranos Genocidas

Un dictador es un político cuya mente, enferma de poder, va por un solo carril, y cuyo deseo consiste en imponer su voluntad y sus valores a todos los ciudadanos y eliminar a quienes no los aceptan. La búsqueda y la conservación del poder se convierten en el único objetivo de su existencia.

¿Cuáles serían los rasgos de la personalidad de los dictadores que contribuyen al desarrollo de esas características? Freud explica que las causas de la desintegración de la personalidad deben buscarse en la infancia y que, en algunos casos, la frustración se origina en experiencias prenatales. La neurosis o la psicosis pueden originarse en una infancia desgraciada. La infancia y la adolescencia son etapas cruciales en el proceso de formación de un psicópata o un sociópata, algunas de cuyas características aparecen en la mayoría de los dictadores.

Un rasgo distintivo de la vida de los gobernantes autoritarios es, justamente, que han tenido una infancia y una adolescencia con grandes carencias, no sólo en el aspecto material sino también en el familiar. Hitler, Mussolini y Stalin tuvieron un pasado desgraciado, una madre abnegada y un padre al que detestaban. La rebeldía juvenil los llevó a tener problemas con las autoridades, que generaron en ellos un fuerte resentimiento. Sin afecto, inseguros, humillados en la etapa adolescente, incapaces de mantener relaciones sexuales satisfactorias, los dictadores buscaron compensar su baja autoestima mediante el uso y el abuso del poder.

Por supuesto, sería absurdo suponer que todos los niños desgraciados serán más adelante dictadores, delincuentes juveniles o psicópatas. Sin embargo, en estos casos la semilla del futuro se plantó en un terreno fértil y aguardó el momento en que la inteligencia y la capacidad de los hombres en cuestión propiciaran su germinación. Más adelante, las cizañas invadieron el sembradío.

Es posible encontrar explicaciones en el plano físico y el psicoanalítico? Stalin tenía la cara picada de viruela y era algo deforme. Mussolini estaba obsesionado con ofrecer una imagen de macho. Hitler tenía una personalidad muy femenina. Se cree que Mussolini y Hitler tuvieron sífilis, aunque no se sabe con certeza. El médico del Führer dijo que en 1942 su paciente padeció una encefalitis que se contagió en Vinnitsa.

El tratamiento al que fue sometido le originó una dependencia de las anfetaminas. Es probable que en los últimos años de la vida de Mussolini su equilibrio mental haya sido afectado por problemas de salud. La mala salud física, como hemos visto, puede ser un elemento importante en el desarrollo de las enfermedades mentales.

La conducta despiadada del dictador turco Kemal Atatürk tiene su origen en el hecho de que sufría de psicosis de Korsakoff, un trastorno cerebral por deficiencia de tiamina que puede atribuirse al alcoholismo y cuyos síntomas son la pérdida de memoria y la tendencia a la fabulación. En ciertos casos, los problemas de salud han sido un factor que incidió en la mente de los dictadores, pero en sí no son motivo suficiente para dar origen a personalidades tan perturbadas.

Así, la clave para comprender a esos tiranos se encuentra en el desarrollo de sus tendencias, en cómo las circunstancias les permitieron abusar del poder y perder la perspectiva. Para ellos, el poder se transformó en una obsesión que estaba por encima de todo lo demás y les ofrecía la oportunidad de dar rienda suelta a la expresión de viejos resentimientos, satisfacer ambiciones personales y liberar impulsos inconscientes. De este modo, los intereses privados se convirtieron en asuntos públicos.

Los resentimientos personales se mostraban como una ideología pensada para perseguir el bienestar del pueblo, y difundida con gran habilidad para ganar la voluntad pública y el entusiasmo por la política instrumentada. Uno de los aspectos más fascinantes de la psicología de masas es que millones de hombres y mujeres comunes hayan sido embaucados al punto que se comprometieron con una causa no sólo privada sino también descabellada.

Para reforzar su imagen, los dictadores necesitaban hacerla aparecer más imponente de lo que era, entonces buscaban la adulación pública, organizaban ceremonias grandilocuentes y fomentaban la construcción de magníficos monumentos.

Además, necesitaban acabar con la oposición, fuera esta real o imaginaria. Pero en medio de todas las cortes de sicofantes y la adulación ilimitada, los dictadores estuvieron siempre aislados de la realidad y conservaron su personalidad trastornada, de modo que dentro del autoengaño en que vivían tomaron decisiones que quizás, en última instancia, bien pueden haber sido suicidas o autodestructivas. Stalin, por ejemplo, falleció en su propia cama, pero, como ocurrió con Tiberio, quizás haya recibido un empujoncito para pasar al más allá.

Hitler se suicidó en el bunker de Berlín. Mussolini fue ejecutado por partisanos italianos. Ceausescu y su esposa fueron enjuiciados y fusilados. Quizá todos ellos no hayan estado locos, pero su personalidad era tan anormal que se tornó peligrosa.

Fuente Consultada: La Locura en el Poder de Vivian Green

Los Estigmas o señal en el cuerpo Señales Heridas San Francisco

Los Estigmas o Heridas en el Cuerpo

enigmas de la historia

A Jesús lo clavaron en la cruz por los pies y las manos. Además, le pusieron una corona de espinas y una vez muerto, le clavaron una lanza en el costado. En siglos posteriores se han repetido las noticias de personas vivas con heridas espontáneas que coinciden con una o varias de las llagas de Cristo. 

ESTIGMAS: Marca o señal en el cuerpo. En su sentido religioso se refiere al fenómeno de llevar las llagas de la crucifixión de Cristo físicamente. Estas llagas se manifiestan en las manos, pies, el costado y la cabeza de ciertos santos como signo de su participación en la pasión de Cristo.

Los estigmas pueden ser: Visibles o invisibles; sangrientos o no; permanentes, periódicos (generalmente resurgiendo en días o temporadas asociadas con la pasión de Cristo) o transitorios. Los estigmas invisibles pueden causar tanto dolor como los visibles. Los estigmas pueden permanecer muchos años, como el caso del Padre Pío, quien los llevó por 50 años y fue el primer sacerdote que se conoce estigmatizado. (San Francisco tenía las estigmas pero no era sacerdote). Al morir sus estigmas desaparecieron milagrosamente.

Los Estigmas o señales en el cuerpo

Therese Neumann (1898-1962) le aparecieron por primeras vez en 1926, provocando una avalancha de curiosos

LOS ESTIGMAS SAGRADOS:

Los estigmas (del griego stigma. picadura, punto, señal) pueden adoptar diversas formas. Algunos de ellos no pasan de ser hematomas o manchas en la piel, pero en otros casos pueden llegar a causar dolor. Lo más habitual es que sean heridas abiertas que al cabo de un tiempo terminan sanando, pero en algunos casos son permanentes aunque no supuran ni se infectan. El fenómeno de la estigmatización parece estar limitado casi exclusivamente a ios católicos romanos, y afecta en particular a mujeres.

LOS PORTADORES DE LAS HERIDAS

Hasta el momento han sido santificadas 80 de las personas estigmatizadas. Los estigmas por si solos no son motivo de santificación para la Iglesia, que se rige según otros criterios. La autenticidad de los estigmas es cuestionada una y otra vez, sobre todo debido a la poca fiabilidad de las fuentes históricas. En algunos casos se da por sentado que la descripción de los estigmas de una persona es una prueba del vínculo de dicha persona con Jesús.

Uno de los primeros que habló de las «señales de Cristo» fue el apóstol Pablo en su epístola a los Gálatas. No obstante, aunque algunas fuentes posteriores lo afirman, no está del todo claro que se refiriera a los estigmas. En cambio, san Francisco de Asís (hacia 1181-1226) es un caso comprobado de estigmatización.

LAS HIPÓTESIS

Existe una teoría que sostiene que el hombre es capaz de influir sobre su cuerpo a través de su mente. Se tiene noticia de personas que han sido capaces de realizar actos sobrehumanos en situaciones extremas, como levantar objetos pesadísimos. Dado que los estigmas aparecen principalmente entre los católicos, seria lógico pensar que esas personas son tan devotas que su cuerpo se provoca de alguna forma esas heridas. Sin embargo, también se han dado unos cuantos casos de estigmas en no cristianos. Otra posibilidad es que los afectados padezcan una forma peculiar de histeria, es decir, una sobreexcitación que puede provocar distintos síntomas, como hemorragias subcutáneas. Se ha intentado respaldar esta teoría con sesiones de hipnosis y, en efecto, a las personas objeto de estudio les salieron manchas oscuras en los lugares de las llagas de Cristo.

Los estigmas pueden ser don de Dios (como en los santos) o falsificación o causados por el sujeto por problemas mentales. En algunos casos de carácter diabólico. Es por eso que la iglesia ha establecido criterios para determinar la autenticidad de los estigmas.
Algunos criterios: Las llagas están localizadas en los lugares de las cinco llagas de Cristo.

¿HERIDAS AUTENTICAS?

Alrededor de los estigmas también ha habido impostores. Hay quien se contenta con explicar que una vez llevó los estigmas sagrados, pero otros llegan a infligírselos ellos mismos para poder mostrar las cicatrices como prueba. Los casos más extremos están protagonizados por personas que mantuvieron abiertas durante mucho tiempo las heridas que ellos mismos se habían causado, en perjuicio de su salud. A pesar de no ser un fenómeno demasiado frecuente, en fechas recientes se han conocido algunos ejemplos de estigmatización, que, además, han sido documentados por la ciencia. No obstante, todavía no se ha podido ofrecer una explicación del todo convincente.

Ver: La Vida Después de la Muerte

Ver: Glosolalia o Dón de las Lenguas

Fuente Consultada: Grandes Enigmas de Nigel Blundell-Wikipedia-Diccionario Insólito-Grandes Aventuras del Hombre

La Gran Pirámide Gizeh El Poder de las Piramides Enigmas Egipto

La Gran Pirámide Gizeh – El Poder de las Piramides

enigmas de la historia

LA GRAN PIRÁMIDE GIZEH
Una edificación ante cuya construcción se hubieran acobardado los ingenieros modernos

La gran pirámide de Gizeh, en Egipto, debía ser el último monumento, un gran monumento, digno del hombre al que conmemorada: el rey Khufu, más conocido por su nombre griego, Keops; uno de los gobernantes más poderosos que haya conocido el mundo antiguo. A lo largo de los terraplenes del Nilo, se elevan alrededor de cuarenta pirámides, pero una de ellas puede ser comparada con la gran pirámide de Gizeh. Este monumento mide más de 137 metros de altura y abarca una superficie cuadrada de unos doscientos treinta metros de lado.

Los bloques de piedra usados en su construcción —2.300.000— fueron cortados con gran precisión y tienen un peso que varía de 2 a 15 toneladas. Los grafos de Napoleón calcularon que contiene piedra suficiente como para construir un muro de 2,73 metros de altura y 91 centímetros de grosor alrededor toda Francia. base de la pirámide es un cuadrado perfecto; los cuatro lados encaran exactitud a los cuatro puntos cardinales. Las esquinas constituyen ángulos os que rozan la perfección.

La Gran Pirámide Gizeh El Poder de las Piramides

Pirámide de Gizeh

Todavía hoy, a pesar de la difusión de la fotografía, resulta difícil imaginar imponente es la pirámide sin haberla visto con los propios ojos. Pero O años atrás el monumento era todavía más impresionante: estaba revestida con una reluciente caliza blanca (saqueada desde hace mucho tiempo para utilizada como material de construcción en otras zonas) y coronada por un casquete de oro batido, que medía nueve metros…muchos se preguntan si la gran pirámide es sencillamente una maravilla técnica de la antigüedad o un monumento que posee una significación más profunda, una significación mística. medida que se conocen nuevos aspectos de la antigüedad, surgen pruebas irrefutables de que las civilizaciones pretéritas alcanzaron, frecuentemente, asombrosos niveles de sabiduría científica. Algunas de ellas parecen haber poseído, incluso, conocimientos de los que hoy carecemos.

Por ejemplo: Como se las arreglaron los antiguos egipcios, que ni siquiera habían descubierto rueda, pera levantar la gran pirámide, valiéndose solamente de palancas y rodillos? ¿Cómo pudieron tallar los gigantescos bloques de granito con  asombrosa precisión? ¿Cómo pudieron endurecer el bronce de sus herramientas hasta dotarlo de una resistencia que hoy resulta inimitable? ¿Cómo adquirieron la audacia que les permitió acometer un proyecto de tal magnitud Intimidada incluso a los más inquietos y aventurados arquitectos o ingenieros modernos? gran pirámide está asentada sobre una meseta rocosa, a 16 kilómetros de Cairo. Se cree que, antes de levantarla, los egipcios construyeron una base exactamente nivelada, para lo cual debieron edificar un muro de barro alrededor de la meseta.

Luego, seguramente inundaron el área cercada. A medida que el agua fue luego gradualmente drenada, aparecieron los sitios salientes, protuberancias, que emparejaron hasta que quedó una vasta superficie plana. Sobre esta base, más profunda que la que sostiene nuestros rascacielos modernos, las cuadrillas de trabajadores comenzaron a arrastrar los gigantes bloques de arenisca, desde las canteras. El material para construir la cobertura de caliza brillante tuvo que ser traído desde más lejos: de las canteras situadas en los terraplenes del Nilo. Las rocas fueron arrastradas en trineos, través de suaves rampas; una vez llevadas al sitio adecuado, los canteros se encargaron de cortarlas con toda exactitud.

La tumba se cavó, como un profundo túnel, en el basamento de roca maciza sobre el que se levantaría la pirámide; ésta fue la tumba que se previó utilizar en el caso de que el emperador muriera antes de que el monumento estuviera terminado. Luego se construyó otra tumba, ya dentro de la pirámide, pero a un nivel inferior a la que debería ser la verdadera cámara funeraria: ésta fue emplazada en el corazón mismo de la pirámide, a unos cuarenta y dos metros sobre el nivel del suelo. A esta cámara mortuoria se llegaba por un pequeño pasadizo, que desembocaba en una majestuosa galería de 7,5 metros de altura.

Dentro del pasadizo fueron emplazados enormes «tapones» de granito. de manera que éste pudiera ser bloqueado para siempre una vez que los sacerdotes hubieran completado los ritos fúnebres dentro de la cámara funeraria. Pero a pesar de todos estos complicados preparativos, parece que jamás se depositó un cadáver en la gran pirámide. Los egiptólogos están divididos en dos grandes grupos: los que creen que os monumentos poseen alguna significación profunda y misteriosa y los que creen que son simples tumbas. Pero, si la gran pirámide es una mera tumba, por qué esa ausencia de un cuerpo sepultado y por qué esa matemática precisa de cada muro, de cada pendiente, corredor y cavidad.

Tal como demuestran las tumbas del Valle de los Reyes —donde los arqueólogos encontraron la tumba de Tutankamon— los cadáveres eran habitualmente enterrados junto con obras de arte y objetos de valor. Cuando los ladrones hacían sus incursiones en las tumbas, robaban lo que encontraban de valioso, difícilmente se llevarían un cadáver. Sin embargo, cuando la gran pirámide fu violada por primera vez, en el año 800 de nuestra era (el violador fue un joven califa de Bagdad, Al Mamun), no se encontró ningún cuerpo eh ella. De hecho, después de penetrar en la pirámide, Al Mamun no se convirtió e un saqueador.

El califa había oído leyendas según las cuales la gran pirámide contenía cartas y mapas astronómicos, el cristal que no se rompía y los metales más puros. Después de una peligrosa y ardua perforación de las grande defensas de granito, llegó finalmente a la cámara mortuoria del rey.

Todo lo que encontró en ella fue un sarcófago vacío y sin tapa y el ataúd de piedra Al califa le parecía imposible, después de haber visto los grandes tapones d roca, inviolados hasta ese momento, que alguien le hubiera precedido en si penetración en el monumento. Investigó en busca de pruebas, tales como un entrada forzada o rastros de saqueo, pero no encontró nada de eso. De manera que se fue, decepcionado y perplejo, preguntándose para qué fines se habían construido el vasto monumento. Desde ese momento, la gran pirámide no volvió a ser perturbada durante siglos, hasta que los científicos y matemáticos británicos y franceses comenzaron a interesarse por ella, en los siglos XVII y XVIII.

En 1683, John Greaves, un estudiante de Oxford, exploró la cámara mortuoria del rey y quedó maravilla do ante la precisión de sus medidas, que no se apartaban de la simetría «n siquiera en una milésima parte de un pie».

Los descubrimientos de Greaves atrajeron la atención de otros universitarios británicos, entre los que se contaba sir Isaac Newton; todos trabajaron empeñosamente para descubrir el secreto de la pirámide, pero fracasaron. En la década de 1830, un aventurero inglés, el coronel Richard Howard Vyse, dirigió un equipo de investigadores; su principal hallazgo fue el de los dos conductos, de 23 centímetros de diámetro, que comunican los frentes norte sur de la pirámide con la cámara mortuoria real. Cuando estos conductos fueron despejados, el clima dentro de la cámara mortuoria permaneció inamovible, a -2°C, cualquiera que fuese la temperatura que reinaba fuera de la pirámide. Se trata de una temperatura ideal para la preservación de los modelos de pesas y medidas científicas que, según las narraciones legendarias acerca de la tumba, habían sido guardados en ella.

Treinta años más tarde, otro inglés, John Taylor —hijo del director y editor del periódico The Observer— realizó otros descubrimientos sin siquiera mover-se de su gabinete. Taylor sometió a un examen crítico todo lo que hasta entonces se sabía acerca de la gran pirámide y escribió su libro- The Great Pyrarnié Why Wes It Built ond Who Built It?; en él llegó a la conclusión de que los egipcios que construyeron la pirámide «sabían que la Tierra era una esfera’. mediante la observación del movimiento de los cuernos celestes en relación a la superficie terrestre, calcularon la circunferencia del planeta. Deseaban dejar para la posteridad el más correcto e imperecedero registro que pudieran conseguir».

Los estudios de Taylor revelaron que la relación entre la altura de la pirámide y su perímetro es la misma que la que existe entre el radio de un círculo y su circunferencia. Esto parece demostrar que los egipcios conocían el valor de Pi,  el inapreciable principio matemático que, hasta hace poco, todos creían que se había descubierto 3500 años después del florecimiento de la civilización egipcia. Los análisis de Taylor fueron confirmados por el brillante matemático Charles Piazzl Smyth, que fue astrónomo real de Escocia. A partir de entonces, surgieron a raudales nuevas teorías acerca de las pirámides. Algunas eran realmente Interesantes, otras sólo excéntricas; algunas tenían un profundo sentido místico y religioso, otras se mostraban prácticas y científicas.

Una de las explicaciones que se propusieron consistía en que la gran pirámide había sido diseñada como un reloj gigantesco. En 1853, el físico francés Jean Baptiste Biot dedujo que el ancho y nivelado pavimento que se extiende junto a las caras sur y norte de la gran pirámide eran en realidad una superficie graduada para recibir la sombra del monumento. En invierno, la pirámide proyectaría su sombra sobre el pavimento norte; en verano, el revestimiento de caliza pulida reflejaría el sol sobre el pavimento sur. De esta manera, era posible leer en ellos el día del año y la hora del día. David Davidson, un ingeniero británico de Leeds especialista en estructuras, y su colega de Yorkshire, Moses E. Cotsworth, adoptaron y profundizaron la propuesta de Biot.

Según ellos, los egipcios, utilizando la pirámide, podían medir la duración real del año con una exactitud de milésimas de segundo. Otra de las explicaciones afirmaba que la gran pirámide constituye en realidad un inmenso observatorio astronómico. En el siglo XIX, el astrónomo británico Richard Proctor demostró que uno de los corredores de la gran pirámide, conocido como pasaje descendente, estaba exactamente alineado con la estrella que señala el polo norte de la Tierra. En los días en que la pirámide fue construida, el papel actual de la estrella Polar correspondía a Alfa Draconis, pero el leve desplazamiento del eje de la Tierra a través de los siglos modificó las cosas.

A medida que la gran pirámide se ha movido con la Tierra, el pasaje descendente aparece ahora alineado con la estrella Polar, Proctor conjeturís que las diversas muescas y ranuras que aparecen en el interior de la gran pirámide, en la galería mayor, pudieron haber tenido la función de sostener bancos y plataformas móviles, para que los observadores estudiaran, con sus instrumentos ópticos, el paso de las estrellas a través de la entrada de la galería.

Los miembros del Instituto de Piramidología, de Londres, creen que la gran pirámide profetiza con precisión el futuro de la humanidad. Según este instituto, puede demostrarse, mediante un complicado sistema de mediciones y cálculos matemáticos, que el gran monumento egipcio predijo el éxodo de los judíos desde Egipto, la crucifixión de Cristo, el estallido de la Primera Guerra Mundial (episodio que, según los miembros del instituto, constituyó el comienzo de la desintegración de antiguo orden, tal como profetizaron Daniel y Jesús) y el comienzo del milenio en el otoño de 1979. Esta fecha —postula el instituto -londinense— marca el comienzo de los 1000 años (milenio) en que Cristo reinará sobre la Tierra; esta era terminará con Armagedon y el día del juicio  en 2979.

El escritor Peter Tompkins, autor de un exhaustivo estudio sobre los mistes de Gizeh, publicó en 1971 un libro en el que intentaba resolver el enigma e rodea a la gran pirámide. Tompkins asegura que los sacerdotes egipcios metieron al faraón Khufu o Keops una tumba gigantesca. Pero una vez que monarca sancionó y doté de fondos el proyecto, los sacerdotes comenzaron construir no una tumba, sino un inmenso edificio destinado al conocimiento científico. Y, cuando murió, el iluso Khufu no fue enterrado allí.

En colaboración con el doctor Livio Strechini, profesor de historia antigua en Wliliam Paterson College de Nueva Jersey, Tompkins resumió las conquistas científicas de los constructores de las pirámides y llegó a las siguientes conclusiones:

La gran pirámide constituye un centro, cuidadosamente elegido, desde el cual pudo establecerse toda la geografía del mundo antiguo.

El monumento fue utilizado como observatorio, desde el cual se trazaron los mapas y las clasificaciones de las estrellas con una precisión notable.

Los lados y ángulos de la pirámide se utilizaron como medidas base en toda la cartografía antigua.

La estructura de la gran pirámide tuvo en cuenta el valor matemático Pi,

El monumento pudo ser una “biblioteca» práctica del sistema de pesos y medidas vigente en el mundo antiguo

Los  constructores conocían la circunferencia exacta de la Tierra y la duración exacta del año (incluyendo unos márgenes de error calculables en la dos mil cuatrocientos veintidós avas parte de un día). Es probable que los egipcios conocieran también la medida de la órbita de la Tierra alrededor el Sol, el peso especifico del planeta, el ciclo de 26 000 años de los equinoccios, la aceleración de la gravedad y la velocidad de la luz. – hecho de que los antiguos egipcios, 3000 años antes del nacimiento de o, hayan podido saber todo esto constituye un enigma. Y, si realmente dan estos conocimientos ¿cómo los consiguieron y por qué fue olvidado ate tantos siglos?.

Para todo aquel que contempla la gran pirámide, resulta evidente que fue construida por una civilización muy avanzada. Y uno no puede menos que preguntarse si esa civilización poseyó también poderes con los que los hombres hoy sólo pueden soñar.

El «poder» de las pirámides

Durante mucho tiempo se ha afirmado que las pirámides generan misteriosas fuerzas, cuya naturaleza no puede explicarse. Se han efectuado numerosas pruebas a fin de demostrar que las estructuras piramidales constituyen imanes para los rayos cósmicos, o que obran como verdaderas centrales de electricidad estática. También existen abundantes relatos acerca de personas que, tras visitar las pirámides, han adquirido el poder de predecir su propio destino. A menudo, los turistas sufren un shock o se desmayan cuando visitan los monumentos del antiguo Egipto.

El 12 de agosto de 1799, Napoleón visitó la cámara mortuoria del faraón en la gran pirámide. Después de un rato, Napoleón pidió a su guía que lo dejara solo. Cuando finalmente salió, el conquistador de Europa se mostraba pálido y perturbado. Cuando le preguntaron qué le habla sucedido, respondió bruscamente: «No quiero referirme nunca más a este asunto.» Luego, en distintas etapas de su vida, él mismo confesarla que habla previsto su futuro mientras permanecía solo en el interior de la gran pirámide. Poco antes de morir, parece que estuvo a punto de revelar su secreto a uno de sus ayudantes.

Pero se interrumpió para decir: «De qué sirve hablar de esto? no me creería.» Pero los casos más extraordinarios que parecen poner de manifiesto el poder de las pirámides han sido protagonizados por gente común, sin mentalidad científica, que nunca han estado en Egipto. Se trata de gente que confiesa haber obtenido notables éxitos utilizando modelos de cartón, metal o plástico construidos a la escala exacta de la gran pirámide. Se afirma que estos modelos tienen el poder de mantener afiladas las hojas de afeitar durante largo tiempo, de conservar frescos los alimentos, de promover sentimientos de paz y de armonía e Incluso de ayudar a predecir el futuro.

En la década de 1850, un francés llamado Bovis visitó la gran pirámide y, entre los habituales desperdicios que dejan los turistas, descubrió el cuerpo de un gato muerto: un cuerpo notablemente bien conservado, como si hubiera sufrido un proceso de momificación. Cuando regresó a Francia, Bovis experimentó con modelos de pirámides, construidas a escala, y comprobó que ayudaban a conservar frescos los alimentos. Cien años después, el ingeniero checoslovaco Karel Drbal leyó las investigaciones de Bovis.

En los países de allende el telón de acero había una aguda escasez de bojas de afeitar, y Drbal quiso averiguar si el poder de las pirámides alcanzaba también a los metales. Construyó un modelo de pirámide y comprobó que las hojas de afeitar que guardaba en el modelo no se desafilaban nunca. Cuando se presentó ‘en la oficina de patentes de Praga, en 1959, los funcionarios no le creyeron. Pero, una vez el jefe de la oficina hubo comprobado la eficacia del procedimiento, Drbal recibió la patente número 91.304. Nadie sabe mediante qué mecanismos operan las pirámides. La única pista al respecto es una vieja leyenda, que data de la Primera Guerra Mundial, según la cual las hojas de afeitar que se dejan a la intemperie, a la luz de la Luna, amanecen desafiladas.

El filo de esas hojas está compuesto de diminutos cristales; y, si la energía generada por los rayos de la Luna puede desafilar una hoja de afeitar, ¿por qué no puede la energía generada por una pirámide ayudar a mantenerla afilada? Para que una pirámide funcione, existen ciertas reglas invariables a -seguir. Debe ser construida de modo que la base y una cara guarden la relación 15,7 a 14,94; y sus caras deben estar alineadas con los cuatro puntos cardinales. La hoja de afeitar debe descansar a 3,33 unidades de altura, y los filos deben orientarse en la dirección este-oeste. Nadie puede explicar cómo funciona el secreto poder de las pirámides, pero hay miles de personas en todo el mundo que juran haber  comprobado su eficacia.

Fuente Consultada: Grandes Enigmas de Nigel Blundell-Wikipedia-Diccionario Insólito-Grandes Aventuras del Hombre

La Maldicion de la Pirámide de Tutankamon Leyenda Egipcia Faraon Egipto

LA MALDICIÓN DE “TUTANKAMON”

enigmas de la historia


La muerte cayó sobre quienes osaron perturbar el sueño de los faraones.
 

De pronto, en medio de la noche, un perro comenzó a aullar en aquella casa decampo de Inglaterra. El constante, lastimero aullido terminó por despertar la familia que ocupaba la casa. Pese a los esfuerzos de la familia, el perro no pudo ser calmado: el desdichado animal siguió aullando hasta que sin aliente, exhausto, cayó muerto.

Este extraño suceso ocurrió en Hampshire, en la casa que poseía lord Carnarvon, un arqueólogo aficionado de 57 años, perteneciente a la nobleza. En el momento en que el perro comenzó a aullar, el propio lord Carnarvon agonizaba, a miles de kilómetros de su casa, en una habitación del hotel Continental, de El Cairo. La maldición del rey niño, el faraón Tutankamon, se cobraba a sus dos primeras víctimas, a las que seguirían muchas mas.

La maldición faraónica era algo que lord Carnarvon conocía bien; no solo porque el aristócrata era un entusiasta egiptólogo, sino porque alguien se recordó cuando todavía estaba en Inglaterra preparando la última y más ambiciosa de sus expediciones a Egipto: la que debía llevarlo hasta la fabulosa tumba de Tutankamon, llena de inapreciables tesoros.

Lord Carnarvon recibió un, misteriosa advertencia, formulada por un célebre místico de aquella época, el conde Hamon. Su mensaje decía: «Lord Carnarvon. No entre en tumba. Peligroso desobedecer. Si ignora advertencia enfermará sin recuperación. La muerte lo reclamará en Egipto.» El aristócrata tomó tan en serio esta advertencia que consultó dos veces a una adivina. Las dos veces, la vidente le predijo que moriría muy pronto y en misteriosas circunstancias.

Faraón Tutankamon

Faraón Tutankamon

A pesar de todo, Lord Carnarvon siguió adelante con la expedición; es que con ella se hacía realidad una ambición que lo habla absorbido durante largos años. Cuando llegó a Egipto, se mostró airosamente valiente, restando importancia a la maldición faraónica; en ese mismo momento, la maldición de Tutankamon tenía aterrorizados a los trabajadores nativos, empleados en la excavación de Luxor. Arthur Weigall, uno de los socios más importantes de expedición, se sintió impulsado a declarar: «Si Carnarvon baja a la tumba con ese humor despreocupado, no le doy mucho tiempo de vida.» 

El 17 de febrero de 1923, Carnarvon y su equipo se abrieron camino has! la cámara funeraria del rey niño egipcio. En ella, lord Carnarvon y su colega norteamericano, Howard Carter, se encontraron tesoros que ni siquiera hubieran sido soñados: oro, piedras y gemas preciosas, así como el ataúd de oro  macizo que contenía el cuerno momificado de Tutankamon. Sobre la tumba había una inscripción, que los expedicionarios consiguieron traducir. Rezaba: «La muerte llegará a los que perturben el sueño de los faraones.» 

Dos meses más tarde, el ya famoso lord Carnarvon despertó en su habitación del hotel Continental y dijo: «Me siento muy mal.» Cuando su hijo acudió verlo, Carnarvon estaba inconsciente. Murió esa misma noche. El hijo del aristócrata estaba descansando en el cuarto contiguo en el momento en que Carnarvon moría. Tiempo después, el muchacho recordó que «las luces se apagaron en toda la ciudad de El Cairo; encendimos velas y rezamos». 

La muerte de Carnarvon fue atribuida a la infección que le transmitió un mosquito; la infección, se dijo, lo debilitó y causó el comienzo de una pulmonía. Se agregaba un dato extraño: el cuerpo momificado del faraón egipcio tenía una pequeña mancha sobre la mejilla izquierda, exactamente en el mismo sitio donde el mosquito había picado a lord Carnarvon.

Poco tiempo después se produjo otra muerte en el hotel Continental. El arqueólogo norteamericano Arthur Mace, uno de los miembros más destaca dos de la expedición Carnarvon, comenzó a quejarse de cansancio y súbita mente entró en coma; murió antes de que los médicos pudieran diagnosticar el mal que padecía.

 Los egiptólogos comenzaron a morir uno tras otro. Un íntimo amigo de lord Carnarvon, George Gould, viajó precipitadamente a Egipto tan pronto como se enteró de la muerte del aristócrata inglés. Gould visitó la tumba del faraón y al día siguiente sufrió un colapso, caracterizado por la fiebre alta. Murió doce horas más tarde.

 El radiólogo Archibald Reid, que examinó con rayos X el cuerpo de Tutankamon, fue enviado a su casa, en Inglaterra, apenas comenzó a quejarse de agotamiento. Murió poco después. Richard Eethell, que durante la expedición actuó como secretario personal de Carnarvon, fue encontrado muerto en la cama, víctima de un ataque cardíaco.

El industrial británico Joel Wool fue uno de los primeros invitados oficiales, ver la tumba del faraón; murió poco después, víctima de una misteriosa, fiebre. En un lapso de seis años —los que duró la excavación de la tumba d, Tutankamon—, murieron doce de los arqueólogos presentes en el momento del descubrimiento. Y, al cabo de siete años, sólo dos de los miembros del equipo original de excavadores estaban aún con vida. No menos de otras veintidós personas vinculadas a la expedición murieron de manera prematura entre ellas figuran lady Carnavon y el hermanastro del aristócrata arqueólogo Este último se suicidó, aparentemente en medio de una crisis de locura súbita.

Uno de los afortunados supervivientes fue el codirector de la expedición, Howard Carter. El arqueólogo siguió mofándose de la legendaria maldición faraónica y murió por causas naturales en 1939.

Pero la maldición de los faraones siguió cobrando su precio en víctimas. muchos años después de la desaparición de Carter. En 1966, el gobierno de El Cairo encargó a Mohammed lbrahan, director de Antigüedades de Egipto que organizara una exposición de los tesoros de Tutankamon en París. lbraham se opuso a esa decisión y tuvo un sueño premonitorio, según el cual debería enfrentarse personalmente a un peligro de muerte silos tesoros del faraón salían de Egipto.

Cuando lbraham salía de la última reunión, en la que había tratado infructuosamente de convencer a los funcionarios gubernamental, fue atropellado y muerto por un coche. Tres años después, el único superviviente de la expedición Carnarvon a la tumba faraónica, Richard Adamson, de 70 años de edad, concedió a la televisión británica una entrevista. En ella se proponía «demoler el mito de la maldición egipcia».

Adamson, que habla actuado como guardia de seguridad de loo Carnarvon, explicó a los telespectadores: «No creo y no he creído en ese mito, ni por un solo momento.» Más tarde, cuando abandonaba los estudios de televisión, el taxi que lo llevaba chocó; Adamson fue arrojado sobre la carretera un camión, que giraba en ese momento, estuvo a escasos centímetros de aplastarle la cabeza.

Era la tercera vez que Adamson hablaba en público para desmentir la leyenda faraónica. La primera en que explicó francamente su incredulidad, su mujer murió veinticuatro horas más tarde. La segunda vez, su hijo se fracturó la columna vertebral en un accidente de aviación.

Después de su choque en la carretera, Adamson, que se restablecía de su heridas craneales en un hospital, confesó: «Hasta ahora me he negado a creer que mis desgracias familiares tuvieron algo que ver con la maldición de lo” faraones. Pero ya no me siento tan seguro.»

El temor a la maldición de los faraones volvió a surgir en 1972, mientras la máscara de oro de Tutankamon era embalada antes de viajar a Londres, don de había de ser exhibida en el Museo Británico. El hombre que tenía a su cargo en El Cairo la operación del traslado era el doctor Gamal Mehrez, que había sustituido al malogrado Mohammed lbraham en el cargo de director de Mil antigüedades de Egipto.

El doctor Mehrez no creía en la maldición faraónica. Decía: «Yo, más que ninguna otra persona en el mundo, he estado en contacto con las tumbas y las momias de los faraones; sin embargo, todavía estoy vivo. Soy la prueba viviente de que todas las tragedias vinculadas con los faraones han sido una simple coincidencia. Por el momento, al menos, no creo en la maldición.» 

El doctor Mehrez estaba en el Museo de El Cairo, organizando los último detalles de la mudanza, el día que los exportadores llegaron para instalar la inapreciable carga en los camiones. Esa tarde, después de haber observado la operación de carga, Mehrez murió. Tenía 52 años; las causas de su muerte fueron atribuidas a un colapso circulatorio.

 Imperturbables, los organizadores de la exposición continuaron con los preparativos. Un avión del Comando de Transportes de la Real Fuerza Aérea,  destinado a la tarea de llevar las reliquias a Gran Bretaña. En los cinco año que siguieron al día del vuelo, seis miembros de la tripulación de la aeronave fueron víctimas del infortunio o fueron visitados por la muerte.

El oficial Riel Laude, piloto jefe del avión Britannia, y el ingeniero de vuelo gozaban de un excelente salud. Pero ambos estaban destinados a morir muy pronto. La esposa Parkinson informó que, a partir del vuelo, el aviador habla sufrido un ataque cardíaco anual, siempre en la misma época del año en que había transpor­tado las  reliquias egipcias. El último ataque acabó con él, en 1978; tenía ente 45 años.

El comandante Laurie había muerto dos años antes también víctima de un ataque cardíaco. Cuando Laude murió, su esposa dijo: «Es maldición de Tutankamon, esa maldición lo ha matado.» Laude no tenía que 40 años.

Durante el vuelo del Britannia, el oficial que mandaba a los técnicos, Ian Landsdowne, golpeó con el pie, en broma, la caja que contenía la máscara mortuoria de Tutankamon. Comentó, riendo: «Acabo de patear el objeto más del mundo.» La pierna con la que dio el golpe estuvo escayolada durante meses: sufrió graves fracturas cuando, de manera inexplicable, una escalera la que había subido se derrumbó bajo su peso.

 El oficial de navegación, teniente aviador Jim Webb, perdió todas sus pertenencias cuando su casa resultó destruida por un incendio. Una joven que viajó a bordo del avión Britannia en aquel vuelo tuvo que abandonar la RAF después de sufrir una e operación.

Un  camarero del Britonnia, el sargento Brian Rounsfall, reveló,  en el vuelo de regreso a Londres jugamos a las cartas utilizando el ataúd como mesa. Por turno, nos sentábamos sobre la caja que contenía la máscara mortuoria, do y bromeando acerca de ella. No fuimos irrespetuosos: sólo nos divertíamos un poco.» En la época del vuelo, Rounfall tenía 35 años de edad. En los años siguientes sufrió dos ataques de corazón.

Existe alguna manera lógica de explicar esas muertes misteriosas y esa acumulación de desgracias sobre tantas personas vinculadas a las reliquias de Tutankamon?

El periodista Phillip Vandenburg estudió, durante años, la leyenda sobre la maldición de los faraones y aportó dos sugerencias interesantes. En su libro The Curse of tire Pharaohs, demuestra que las tumbas, dentro de las pirámides, eran ambientes propicios para la supervivencia de bacterias; a lo largo de los siglos, dice el autor, éstas podrían haber desarrollado nuevas y desco­cidas especies cuyo poder se hubiese mantenido hasta la actualidad.

Vandenburg señaló también que los antiguos egipcios eran expertos en el o de venenos; y algunas drogas no necesitan ser ingeridas para matar: pueden ser letales por contacto, por penetración en la piel. Así sugiere que los egipcios podrían haber mezclado sustancias venenosas con la pintura de las redes interiores de las tumbas, que luego fueron selladas y convertidas en reductos herméticos.

Por esta razón, los antiguos ladrones de tumbas, que incursionaban en éstas, practicaban un pequeño orificio en la pared de la cámara, a fin de que el aire fresco circulase, antes de atreverse a forzar la cámara.

Pero la explicación más extraordinaria acerca de la maldición de los faraones fue propuesta en 1949. Su autor fue el profesor Louis Bulgarini, quien aclaró: “Es definitivamente posible que los antiguos egipcios hayan usado radiaciones atómicas para proteger sus lugares sagrados.”

Fuente Consultada: Grandes Enigmas de Nigel Blundell-Wikipedia-Diccionario Insólito-Grandes Aventuras del Hombre