Exploración Europea

Compañia de la Bahía de Hudson Historia y Objetivos

Compañía de la Bahía de Hudson

Compañía de la Bahía de Hudson, empresa mercantil inglesa fundada en 1670, cuando el rey de Inglaterra Carlos II otorgó una carta de privilegio a su primo el príncipe Ruperto y a otros diecisiete nobles y caballeros, que les aseguraba el monopolio del comercio en la región bañada por los ríos que desembocan en la norteamericana bahía de Hudson.

Compañía comercial inglesa creada en 1670 por el rey Carlos II de Inglaterra. En aquellos tiempos, cuando Canadá llevaba el nombre de Nueva Francia y pertenecía a Francia, un comerciante francés regresó de una expedición a las regiones desconocidas del NO. trayendo varios fardos de pieles de castor.

El gobernador de la Nueva Francia no prestó atención a los relatos del viajero sobre las valiosas pieles que podrían obtenerse en las regiones visitadas por él, y se limitó a aplicarle una multa por haberse dedicado al comercio sin permiso.

El traficante se trasladó entonces a Inglaterra, donde vendió fácilmente su secreto a un importante grupo de hombres acaudalados. Encabezados por el príncipe Ruperto, primo de Carlos II, muy pronto formaron éstos la Compañía de la Bahía de Hudson. Se les otorgó para su explotación una área vagamente delimitada en torno a la bahía. Los negociantes establecieron algunos fuertes y celebraron convenios con los indios. Las pieles abundaba y rendían más del 200 por ciento de ganancia.

compañia bahia de hudson

Compañía de la Bahía de Hudson: Durante más de 200 años, la Compañía de la Bahía de Hudson envió exploradores y comerciantes a la inhóspita región de los Territorios del Noroeste, en Canadá. La ilustración que aparece en la imagen, fechada en 1882, muestra el momento en el que una expedición hace acopio de suministros en uno de los múltiples establecimientos comerciales que la compañía poseía en la zona bañada por los ríos que desembocan en la bahía de Hudson.

La primera compañía mantuvo sus negocios en el mayor secreto, y nadie conocía, fuera de sus miembros, como se nombraban los funcionarios  de la empresa,  ni los  resultados  de les negocios de la misma. Entre tanto, los francéses del Canadá veían con alguna preocupación la presencia de aquellos extranjeros en las cetas de la Bahía de Hudson y, durante muchos años,   se  dedicaron  a  atacar  y  destruir  su fuertes  y  a  ejercer presión  sobre  los  indios para que no les vendieran pieles.

En 1713, cuando Francia fue derrotada por Inglaterra, los franceses abandonaron su campaña y la compañía prosiguió su comercio sin obstáculos. La rivalidad renació al fundarse, a fines del siglo XVIII, la Compañía del Noroeste, integrada por escoceses y francocanadienses en Montreal, y degeneró en una guerra civil. En 1814 llegaron finalmente a un acuerno y ambas compañías se fusionaron en 1821.

En 1869 el Canadá se trasformó en dominio, es decir, en un estado prácticamente independiente, y se negó a permitir que una empresa privada disfrutara del privilegio de cerrar el comercio del país cierta parte del territorio de éste. A pesar de los esfuerzos de la compañía para evitarlo, principiaron a circular rumores acerca de las grandes riquezas en recursos naturales que dicho territorio encerraba. Los E.U.A., instalados ya en Alaska, veían con interés aquellas tierras. Así pues, la compañía se vio precisada a deshacerse de su monopolio. Hoy funciona como cualquier otra empresa particular.

Durante la primera guerra mundial 300 de sus navios trasportaron pertrechos de guerra y comestibles a Francia y a Bélgica. Desde entonces ha continuado creciendo considerablemente la aludida empresa. Sus actividades han logrado extenderse a territorios no explorados, gracias a sus puertos y factorías, y posee importantes tiendas en las principales ciudades del Canadá.

Biografía de Hudson Enrique Explorador y Navegante

BIOGRAFÍA DE ENRIQUE HUDSON – EXPEDICIONES AL POLO NORTE

( ? -1611?). Navegante y explorador inglés. Con su hijo Juan y diez hombres de tripulación se embarcó, al servicio de una compañía de Londres, con el fin de encontrar una ruta a China y el Japón por las regiones árticas. Al acercarse a Groenlandia Se encontraron en un mar de hielo.

Hudson llegó a Spitzberg (hoy Svalbard y siguió por la costa hasta más allá de 80 grados de latitud norte, el punto más cercano al Polo Norte alcanzado hasta entonces por los marinos ingleses. Pero su barco quedó preso en el hielo hasta el punto de destrozarlo casi,  y Hudson tuvo que regresar a Inglaterra.

Hudson Enrique

Hudson Enrique

Al año siguiente repitió la expedición en el mismo barco. Esta vez navegó a lo largo de la costa de Noruega y llegó a Nueva Zembla, pero lo venció de nuevo el hiél y tuvo que regresar a Inglaterra.

Para entonces los empresarios de Londres no se hallaban, ya  dispuestos  a  enviar nuevas expediciones, pero la fama de Hudson como marino se había extendido a Holanda, y la Compañía Holandesa de las Indias Orientales lo invitó a que hiciera, por cuenta de ella, un viaje de exploración. Los holandeses equiparon una pequeña nave llamada Media Luna y le dieron instrucciones de que intentara de nuevo un paso a China y el Japón por el NE. Zarpó de Amsterdam en abril de 1609 con una tripulación de ingleses y holandeses, en su tercero y más importante viaje. En mayo llegó a Nueva Zembla, pero el hielo los detuvo de nuevo y la tripulación empezó a desanimarse.

Hudson decidió seguir hacia el O. y encontrar el océano que el capitán Juan Smith decía que se encontraba al N. de Virginia. El Media Luna llegó a la costa americana en julio y navegó hacia el sur hasta la bahía de Chesapeake. Después regresó al N., y ancló en Sandy Hook, en donde los indios le llevaron tabaco, grosellas y trigo.

El 3 de septiembre navegó en lo que hoy es la Bahía de Nueva York, y al día siguiente, después de rodear la Isla de Manhattan, remontó el río que lleva hoy su nombre. Subió hasta Albany, pero, dándose cuenta de que por dicho río no encontraría el paso que buscaba, regresó. Después de tomar posesión del país en nombre de Holanda, pasó frente a Sandy Hook el 4 de octubre de 1609. Casi todos los miembros de la tripulación estaban enfermos, pero el Media Luna llegó finalmente a Dartmouth, Inglaterra, donde se apoderó de él el gobierno inglés.

El rey Jacobo se disgustó porque Hudson había navegado bajo una bandera extranjera e impidió que él y los demás ingleses de la tripulación dieran informes a la Compañía Holandesa de las Indias Orientales.

Obligado a servir a su propio país, salió Hudson de Londres en abril de 1610 en su cuarto y último viaje. En su pequeño barco Descubrimiento encontró el paso llamado Estrecho de Hudson y descubrió la Bahía de Hudson, en donde los bloqueó el hielo del invierno.

Mucho sufrieron él y los suyos debido al frío y la falta de alimentos. Cuando vino el deshielo, en la primavera, sus hombres se amotinaron. En un bote abierto abandonaron a su valiente capitán, con su hijo y los miembros  enfermos  de la tripulación, y se alejaron.   Nunca se volvió a saber de Hudson.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Barsa de Consulta Fácil Tomo VIII

Las Grandes Exploraciones de la Historia Cronologia Expediciones

Cuadro Cronológico de las Grandes Exploraciones

tabla de exploraciones

Leif Ericson Islandia c. 1001 Exploró Vinlandia, identificada (según diversas teorías) con las costas de Labrador, de la isla de Terranova, de Nueva Escocia y de Nueva Inglaterra.
Marco Polo Venecia 1271-1295 Viajó por Asia central, India, China, y el archipiélago Malayo.
Ibn Batuta Marruecos 1325-1349 Viajó por África, Oriente Próximo, India, China y las estepas de Asia central.
Gilianes Portugal 1433 Navegó hacia el sur bordeando la costa occidental de África, pasando el cabo Bojador.
Diogo Cam Portugal 1482-1486 Exploró la desembocadura del río Congo y parte de la costa de África occidental.
Bartolomeu Dias Portugal 1488 Exploró las bahías de Algoa y Mossel en Suráfrica, observando y dando nombre al cabo de las Tormentas, posteriormente rebautizado cabo de Buena Esperanza.
Cristóbal Colón Italia? 1492-1504 Descubrió América y estableció colonias durante sus cuatro viajes a través del Atlántico.
Giovanni Caboto Italia 1497-1498 Efectuó dos viajes bajo pabellón inglés. Exploró la isla de Cabo Bretón y Nueva Escocia; también navegó por las costas oriental y occidental de Groenlandia, la costa oriental de Labrador, la costa occidental de la isla de Baffin y una parte de la costa sur de Terranova.
Vasco da Gama Portugal 1497-1498 Navegando más allá del cabo de Buena Esperanza, llegó a Malindi, en la costa oriental de África, cruzando desde allí el océano Índico hasta Kozhikode (hoy Calicut), en India.
Américo Vespucio Italia 1499-1502 Navegó por el Caribe bordeando las costas de Sudamérica. El geógrafo alemán Martin Waldseemüller publicó los pormenores de su viaje y sugirió que se diese al Nuevo Mundo el nombre de América.
Alonso de Ojeda España 1499-1501 Exploró la costa norte de Sudamérica.
Vicente Yáñez Pinzón España 1499-1500 Partiendo desde España, llegó a las costas de Brasil no lejos de Recife, visitó la desembocadura del Amazonas y, a continuación, siguió hacia el norte hasta llegar a las Guayanas.
Pedro Álvares Cabral Portugal 1500 Llegó hasta las costas de Brasil y también dobló el cabo de Buena Esperanza.
Gaspar Corte-Real Portugal 1500 Exploró la costa nororiental de Labrador y Terranova.
Rodrigo de Bastidas España 1501 Exploró América central, tras descubrir las costas colombianas.
Sebastiano Caboto Italia 1508-1509 Recorrió Labrador en busca del paso del Noroeste, y posiblemente llegó incluso hasta la bahía de Hudson.
Juan Ponce de León España 1513 Descubrió y exploró Florida.
Vasco Núñez de
Balboa
España 1513 Exploró el istmo de Panamá y descubrió el océano Pacífico (al que llamó már del Sur).
Fernando de
Magallanes
Portugal 1519-1521 Exploró el estuario del río de la Plata, navegando luego hacia el sur y atravesando el estrecho que lleva su nombre. Desde allí, surcó el océano Pacífico hasta las islas Filipinas, donde murió asesinado. Fue el primero que navegó el globo en dirección Oeste hasta una longitud alcanzada previamente en un viaje en dirección Este.
Juan Sebastián
Elcano
España 1519-1522 Uno de los capitanes de la expedición de Magallanes. Tras la muerte de éste, Elcano, al mando de la Victoria (única nave superviviente de la expedición) volvió a España pasando por las Molucas y el cabo de Buena Esperanza. Así, fue el primero que circunnavegó el globo.
Hernán Cortés España 1519-1536 Exploró las costas orientales de México y Yucatán, conquistó México y exploró la Baja California.
Francisco Pizarro España 1524-1535 Exploró la costa occidental de Sudamérica y conquistó Perú.
Giovanni da
Verrazano
Italia 1524 Exploró la costa oriental de Norteamérica hasta Terranova, llegando hasta las bahías de Nueva York y Narragansett.
Álvar Núñez Cabeza
de Vaca
España 1527-1542 Exploró la región suroccidental de los actuales EEUU y el norte de México. Dirigió una expedición en la región del Río de la Plata y atravesó el sur de Brasil hasta Asunción del Paraguay.
Jacques Cartier Francia 1534-1536 Exploró la costa occidental de Terranova y el golfo de San Lorenzo, remontando el río homónimo hasta el actual emplazamiento de Montreal.
Hernando de Soto España 1539-1542 Exploró lo que es hoy el sureste de EEUU y parte del valle inferior del Mississippi (río que él mismo descubrió).
Hernando de
Alarcón
España 1540 Exploró el río Colorado tras demostrar la peninsularidad de Baja California.
Francisco de
Orellana
España 1540-1541 Siguió el curso del río Amazonas, desde sus cabeceras en los Andes hasta su desembocadura en el Atlántico.
Francisco Vázquez
de Coronado
España 1541-1542 Siguió el curso del río Colorado hacia el norte, divisando el Gran Cañón; exploró el sur de California, Nuevo México, el norte de Arizona y Texas, Oklahoma y el este de Kansas.
Pedro de Valdivia España 1540-1553 Exploró Chile.
Juan Rodrigues
Cabrillo
Portugal 1542-1543 Exploró la costa occidental de México y descubrió la bahía de San Diego (California).
Richard Chancellor Inglaterra 1553-1554 Navegó por el norte de Escandinavia hasta el mar Blanco, y continuó su viaje por tierra desde Arjanguelsk hasta Moscú.
Martin Frobisher Inglaterra 1576 Exploró la bahía que recibió su nombre y el estrecho de Hudson, en la búsqueda del paso del Noroeste.
Francis Drake Inglaterra 1577-1580 A bordo del Golden Hind, efectuó la segunda circunnavegación del globo.
John Davis Inglaterra 1585-1593 Rodeó la costa oriental de Groenlandia en dirección sur hasta el cabo Farewell, desde donde navegó por la costa occidental de Groenlandia hasta la bahía de Baffin. En un viaje posterior que realizó a Sudamérica, descubrió las Malvinas.
Willem Barents Países Bajos 1594-1597 Exploró Nueva Zembla, el mar y la isla que recibieron su nombre.
Walter Raleigh Inglaterra 1595-1616 Exploró las Guayanas, las costas de Trinidad y el río Orinoco en busca de El Dorado.
Pedro Fernandes
de Queirós
Portugal 1596-1606 Exploró las islas Marquesas y Salomón en el océano Pacífico.
Sebastián Vizcaíno España 1596-1603 Exploró la costa occidental de México entre Acapulco y Baja California; navegó hasta las bahías de San Diego y Monterrey.
Samuel de Champlain Francia 1603-1613 Remontó el río San Lorenzo hacia el norte hasta los rápidos de Lachine, al norte de Montreal; exploró la costa oriental de Norteamérica de norte a sur, desde Nueva Escocia hasta Vineyard Haven, fundó y dio nombre a Quebec, y exploró el lago que llevaría su nombre.
Henry Hudson Inglaterra 1609-1611 Exploró el río, el estrecho y la bahía que llevan su nombre.
Jakob Le Maire y
Willem Cornelis
Schouten
Países Bajos 1616-1617 Rodearon el extremo sur de Tierra del Fuego, atravesaron el estrecho de Le Maire, divisaron y dieron nombre al cabo de Hornos, y llegaron hasta las Molucas.
William Baffin Inglaterra 1616 Exploró la bahía que llevaría su nombre.
Abel Janszoon
Tasman
Países Bajos 1642-1644 Exploró Nueva Zelanda y las islas Tonga y Fiji, el golfo de Carpentaria y Tasmania, que recibiría ese nombre en su honor.
Jacques Marquette y
Louis Jolliet
Francia 1673 Navegaron por los ríos Wisconsin y Mississippi desde su curso superior hasta la desembocadura del río Arkansas; siguieron el curso del río Illinois hasta el lago Michigan.
René Robert Cavalier
de La Salle
Francia 1682 Navegó por el río Mississippi hasta su desembocadura en el golfo de México.
Vitus Jonassen Bering Dinamarca 1728-1741 Exploró el mar, el estrecho y la isla que lleva su nombre.
Pierre Gaultier
de Varennes,
señor de la Vérendrye
Canadá 1738-1742 Exploró Manitoba, Dakota del Norte, el oeste de Minnesota y, posiblemente, parte de Montana.
Samuel Hearne Inglaterra 1768-1771 Siguió el curso del río Coppermine hacia el norte, desde su cuenca hasta las costas árticas de Canadá.
James Cook Inglaterra 1768-1778 Exploró y cartografió la costa de Nueva Zelanda, completó la cartografía de las principales masas oceánicas del mundo y refutó la teoría de la existencia de un gran territorio inexplorado y habitable en el hemisferio sur; exploró las costas de la Antártida y de Hawai.
James Bruce Escocia 1770-1771 Visitó las fuentes del Nilo Azul, siguiendo el curso de este río hasta su confluencia con el Nilo Blanco.
Alexander Mackenzie Escocia 1789 Partiendo desde Fort Chipewyan (Alberta, Canadá), bordeó el Gran Lago del Esclavo, y siguió el curso del río que llevaría su nombre hasta su desembocadura en el Ártico.
Robert Gray Estados Unidos 1791-1792 Exploró Grays Harbor y la costa noroeste del Pacífico; llegó hasta el río Columbia (al que puso el nombre de su nave).
Mungo Park Escocia 1795-1796 Ascendiendo por el río Gambia, atravesó el norte de la región de Kaarta en Malí, llegando hasta el río Níger.
Meriwether Lewis y
William Clark
Estados Unidos 1804-1806 Partieron de Saint Louis, siguiendo por tierra el curso de los ríos Missouri y Columbia hasta llegar al océano Pacífico, y efectuaron el viaje de regreso.
Zebulon Montgomery
Pike
Estados Unidos 1806-1807 Dirigió expediciones hacia las cabeceras de los ríos Mississippi, Arkansas y Rojo; divisó el Pikes Peak.
John Davis Estados Unidos 1821 Primera persona en desembarcar en la Antártida.
Richard y John
Lander
Inglaterra 1830-1831 Navegaron el río Níger (África occidental) aguas abajo, estableciendo su curso y desembocadura.
James Clark Ross Inglaterra 1831-1843 Encontró la posición del polo norte magnético: descubrió el banco de hielo Ross en la Antártida, y cartografió la costa del cercano mar que también recibiría su nombre (Ross), en el mismo continente.
David Livingstone Escocia 1849-1859 Atravesó Suráfrica, explorando el lago Ngami, el río Zambezi, las cataratas Victoria y los lagos Chilwa y Nyasa (Malawi).
Heinrich Barth Alemania 1850-1855 Realizó exhaustivas exploraciones en África occidental, visitando el curso superior del río Benue y Tombuctú.
Richard Francis
Burton
Inglaterra 1854-1858 Hizo el peregrinaje a La Meca; exploró Somalia, Etiopía y el lago Tanganica.
John Hanning Speke Inglaterra 1856-1862 Exploró el lago Victoria, que identificó como una de las fuentes del Nilo.
Robert O’Hara Burke y
William John Wills
Irlanda 1860-1861 Primeros europeos que atravesaron el continente australiano de sur a norte.
Samuel White Baker Inglaterra 1861-1864 Exploró los afluentes del río Nilo en Etiopía, y el lago Alberto en África centro-oriental.
Henry Morton Stanley Gales 1874-1889 Exploró el lago Eduardo, cartografió el lago Tanganica y siguió el curso del río Congo desde Nyangwe hasta su desembocadura en la costa occidental de África. Más tarde exploró la cadena Ruwenzori (‘montañas de la Luna’) en África centro-oriental, y siguió el curso del río Semliki hasta sus fuentes en el lago Eduardo.
Verney Lovett
Cameron
Inglaterra 1875 Primer europeo en atravesar el África ecuatorial de este a oeste.
Francis Younghusband India británica 1886-1904 Viajó desde Pekín a Cachemira; posteriormente dirigió una expedición británica al Tíbet.
Sven Anders Hedin Suecia 1890-1908 Exploró el Turkestán chino, Tíbet y Mongolia; descubrió las fuentes de los ríos Indo, Brahmaputra y Sutlej.
Mark Aurel Stein Hungría 1900-1916,
1930
Realizó cuatro expediciones en Asia central, siguiendo las rutas de las caravanas entre China y Occidente, y cartografiando regiones poco conocidas.
Ludwig Mylius-Erichsen Dinamarca 1902-1907 Exploró las costas de Groenlandia.
Roald Engebrecht
Amundsen
Noruega 1903-1926 Atravesó por primera vez el paso del Noroeste; fue el primero en alcanzar el polo sur; y rodeó en dirigible el polo norte con el explorador estadounidense Lincoln Ellsworth y el italiano Umberto Nobile.
Ernest Henry
Shackleton
Irlanda 1907-1909 Localizó el polo sur magnético.
Robert Edwin Peary Estados Unidos 1908-1909 Primera persona, al parecer, en llegar al polo norte.
Hiram Bingham Hawai 1911 Exploró los territorios incas y descubrió las antiguas ruinas de Machu Picchu en Perú.
Harry St. John B. Philby Inglaterra 1917-1932 Cruzó Arabia de mar a mar. Primer europeo que visitó Najd.
Lincoln Ellsworth Estados Unidos 1925-1939 Exploró las Regiones árticas en avión, dirigible y submarino, cruzando la Antártida en avión.
Umberto Nobile Italia 1926 Sobrevoló sobre el polo norte con Amundsen y Ellsworth en el dirigible Norge, diseñado por él.
Richard Evelyn Byrd Estados Unidos 1926-1957 Sobrevoló los polos norte y sur; estableció la base Little America en el círculo polar antártico; dirigió numerosas expediciones que exploraron y cartografiaron las regiones costeras e interiores de la Antártida.
Bertram Thomas Inglaterra 1930-1931 Primer europeo en atravesar el Rub al-Khali, el gran desierto de Arabia Saudí.
Charles William Beebe Estados Unidos 1934 Descendió hasta una profundidad oceánica récord de 923 m en las aguas de las islas Bermudas, utilizando la batisfera de su invención.
John Rymill Inglaterra 1934-1937 Exploró la península Antártica.
Finn Ronne Estados Unidos 1946-1958 Determinó que la Antártida es un continente; exploró y cartografió la plataforma de hielo que lleva su nombre.
Edmund P. Hillary y
Vivian E. Fuchs
Nueva Zelanda
Inglaterra
1955-1958 Realizaron la primera travesía terrestre de la Antártida.
Año Internacional
Geofísico
1957-1958 Científicos de numerosos países realizaron descubrimientos en los campos de la climatología, la oceanografía, la naturaleza de la corteza terrestre y la geografía de la Antártida, entre otros.
Jacques Piccard y
Don Walsh
Suiza Estados Unidos 1960 Descendieron hasta una profundidad récord en la fosa de las Marianas (10.916 m), del océano Pacífico, utilizando el batiscafo Trieste.
Neil A. Armstrong y
Edwin E. Aldrin
Estados Unidos 1969 Primeras personas en caminar sobre la Luna.
Naomi Uemura Japón 1978 Primera persona en llegar sola al polo norte en trineo de perros.
Ranulph Fiennes y
Charles Burton
Inglaterra 1979-1982 Primeros en atravesar los dos polos en un solo viaje de circunnavegación del planeta.

Fuente Consultada: Enciclopedia Encarta

Piteas Marino Explorador Griego Historia y Mapa del Viaje

Tartessos es un enigma en la prehistoria española. Renombrada como centro comercial en el Mediterráneo occidental, en el segundo milenio antes de Cristo, atrajo a los mercaderes de todo el Mediterráneo hasta el día de su conquista y destrucción. Su desaparición ocurrió quizá hacia el año 500 antes de Cristo, por obra de los fenicios.

Con la destrucción de la ciudad rival, la fabulosamente rica y célebre Tartessos (posiblemente ubicada en la desembocadura del Guadalquivir o en los alrededores de la actual Cádiz), los fenicios no debieron temer ninguna competencia en cuanto al comercio de las materias primas que llegaban de las tierras del norte: cobre, estaño, oro y ámbar. Sin embargo, para poder ser los únicos proveedores de los preciosos materiales, muy solicitados por los clientes del Mediterráneo, los fenicios prohibieron el paso por las Columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar).

Con el tiempo esta situación indujo a numerosos mercaderes europeos a tratar de llegar por tierra a los sitios de origen de las materias primas. Pero ¿dónde se hallaban, precisamente, los sitios de producción de estas materias preciosas? ¿Cómo eran obtenidas? ¿Por quiénes?.

La iniciativa fue tomada en el siglo IV antes de Cristo por los comerciantes de una de las ciudades marítimas más ricas: la colonia griega de Masilia, la actual Marsella. Éstos enviaron al norte una expedición con el encargo de observar, tomar contactos y luego dar cuenta de todo. Para cumplir esta difícil tarea fue elegido el geógrafo Piteas, conocido también como Puceas, ya famoso por haber realizado algunos viajes en el océano Atlántico y por sus muchas obras sobre astronomía.

EL VIAJE DE PITEAS

viaje de piteas

Recorrido del viaje de Piteas en el siglo IV a.C.


Piteas partió de Masilia (Marsella) hacia el año 325 antes de Cristo. Su misión era llegar a Bretaña (llamada Albión por los masiliotas) y precisar si aquel lejano y nebuloso país era una isla p una península del continente; debía también establecer cuál era el país de origen del oro nórdico, o sea visitar las regiones más orientales, de donde provenía el ámbar, el misterioso “oro perfumado”.

Parece que la primera parte del viaje la hizo por vía terrestre. En efecto, el bloqueo fenicio del estrecho de las Columnas de Hércules hubiera impedido el viaje por las costas del Mediterráneo y el Atlántico. Piteas atravesó las Galias recorriendo la ruta trazada por los mercaderes masiliotas desde el cierre de Gibraltar. El camino seguía primero el curso del Ródano y luego el del Loira, para llegar a Corbilo, puerto sobre el Atlántico, situado aproximadamente donde ahora se halla Saint Nazaire.

Embarcado en Corbilo, Piteas siguió su viaje hacia el norte. Atravesó el Canal de la Mancha y bordeó toda la costa occidental de Gran Bretaña. Era el primer navegante mediterráneo que llegaba tan al norte. Desembarcado en la isla, visitó las minas de estaño de la región llamada Casitérides, al sur de Gran Bretaña, es decir, la actual Cornualles. Así pudo observar cómo se extraía el mineral de galerías excavadas en la tierra, y cómo luego se lo trituraba y fundía para hacer lingotes.

En el curso de sus averiguaciones visitó también las islas Shetland, de donde se dirigió hacia el noreste, en dirección a Tule, eL misterioso país que los antiguos llamaban “Ultima Tule”, y que era considerado la zona septentrional extrema del mundo. En esta isla, Piteas pudo observar fenómenos muy interesantes. En pleno invierno, el día duraba no más de tres horas. Y un poco más al norte, el mar estaba como sumergido en una densa niebla y aparecía como una masa blanquecina e inmóvil.

En cuanto a Tule, se la señala como la actual Noruega, cuna de las islas Shetland. El hecho de que Noruega forme parte del continente, mientras Tule era considerada una isla, no sería inconveniente para esa hipótesis, pues, por ejemplo, Escandinavia fue considerada isla aún mucho tiempo después de iniciada nuestra era. Según ciertos autores, Tule es Islandia.

Piteas bordeó luego la costa oriental de Bretaña, dirigiéndose hacia el sur. Pero a la altura de Dover se desvió hacia oriente, hacia los países del ámbar, o sea a los bañados por el Báltico. Bordeó las costas llenas de escollos de Europa septentrional hasta e] estuario del Elba, y tocó las islas Frisias. Se sabe que no pasó más allá del cabo Escagen, Pero, como quiera que sea, finalmente pudo establecer que el ámbar tenía origen vegetal, y que provenía de la resina de ciertas plantas coniferas.

No era, pues, como en los países del Mediterráneo se creía, y los comerciantes nórdicos dejaban astutamente creer, una espuma de las ondas marinas o el sudor del Sol. El ámbar, amarillo, blanco y gris, tiene distintos orígenes.

Partiendo de los países del ámbar, Piteas recorrió, en su viaje de regreso, la “gran ruta noroeste del ámbar”. Esta ruta pasaba por el emplazamiento de la actual Hamburgo y, a través de los valles del Rin y del Mosela, llegaba hasta el valle del Ródano. Las informaciones logradas por Piteas, sin duda, fueron fundamentales para los mercaderes griegos que competían con los fenicios.

De regreso en su patria, Piteas escribió un libro titulado “Del océano”. Desgraciadamente esta obra se perdió, y todo lo que se sabe con respecto a este esforzado geógrafo lo debemos a los historiadores griegos, como Estrabón, Hiparco y otros muy posteriores, que recogieron algunas noticias dispersas en el ambiente mercantil. La pérdida de esta obra retardó en siglos el conocimiento de las tierras nórdicas.

En efecto, las pocas noticias derivadas del libro y reproducidas por escritores corresponden en buena parte, con admirable exactitud, a situaciones y hechos reales, y nos permiten considerar al autor de la obra como uno de los insignes geógrafos y viajeros de la antigüedad.

Piteas no era ni un mercader ni un navegante, sino más bien un estudioso concienzudo. Había calculado la latitud de su ciudad (Marsella); había efectuado numerosas observaciones sobre el fenómeno de las mareas, y llegó a la conclusión —cosa sorprendente para la ciencia de entonces— de que son ocasionadas por la Luna. Un historiador, efectivamente, ha dejado escrito: “Piteas afirma que la alta marea es debida a la Luna creciente y la baja marea a la Luna menguante”.

Fuente Consultada: Enciclopedia Estudiantil Tomo VIII CODEX

Grandes Exploradores de la Antigüedad

Grandes Hazañas del Hombre Logros Tecnicos Y Cientificos

Grandes Hazañas del Hombre – Logros Técnicos Y Científicos

LOGROS ASOMBROSOS DEL HOMBRE

LA HAZAÑA MAS GRANDES EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD:
El hombre llega a la Luna

El 20 de julio de 1969, el astronauta norteamericano Neil Armstrong descendió de la nave de aterrizaje del Apolo 11, la Eagle (Águila), y pisó la superficie de la Luna. La promesa que había formulado el presidente John Kennedy en 1961 de poner a un hombre en la Luna a finales de la década se había cumplido. El coronel Edwin Aldrin se unió a Armstrong 19 minutos después y, caminando con lentitud, los dos plantaron una bandera estadounidense.

A medida que se iban adaptando a la gravedad de la Luna, una sexta parte de la terrestre, Aldrin y Armstrong empezaron a avanzar a los saltos por la superficie llena de cráteres, maravillando y deleitando a su audiencia terrestre. Sus saltos se convirtieron en una de las imágenes características del siglo y simbolizaron el espíritu de exploración y las maravillosas aplicaciones de la ciencia.

GRANDES HAZAÑAS DEL HOMBRE, Apolo 11Tras recoger muestras de piedras y hacer fotografías durante dos horas, los astronautas regresaron al módulo lunar y cerraron la escotilla. El paseo por la Luna había terminado. En total pasaron 21 horas y media en la Luna antes de volver a la nave de mando del Apolo 11, la Columbio,, piloteada por el teniente coronel Michael Collins. El paseo de los dos astronautas por la Luna fue visto por miles de argentinos mediante la transmisión televisiva vía satélite para la que fue inaugurada la estación terrena de Balcarce.

El alunizaje, un gran triunfo del programa espacial norteamericano, tuvo lugar dos años y medio después de un trágico accidente que conmocionó a la NASA y al país. En enero de 1967, Virgil Grissom, el segundo astronauta, Edward H. White, el primero que caminó en el espacio, y Roger B. Chaffee murieron durante un ensayo de rutina en Cabo Kennedy.

Empezó un incendio durante los ensayos de la cuenta regresiva y aumentó con la atmósfera de oxígeno puro de la cápsula. Los trajes inflamables, las redes de nylon de la cabina y los cables aislantes se fundieron casi instantáneamente. Grissom, White y Chaffee se carbonizaron. La NASA suspendió los vuelos durante más de un año para revisar el diseño de la nave Apolo.

Cuando se reanudaron los lanzamientos, la NASA envió cuatro misiones tripuladas que abrieron el camino al viaje de Armstrong, Aldrin y Collins. Los tres astronautas, tras visitar la Luna, cayeron sanos y salvos en el Pacífico, frente a las costas de Hawaii, el 24 de julio.

SOCIEDAD, CIENCIA Y CULTURA: A lo largo del siglo XX la Humanidad ha conocido un impresionante desarrollo de la investigación científica que, a diferencia del pasado, ha encontrado muy rápidamente aplicaciones tecnológicas. En la base del gran crecimiento económico de los países industriales está esa revolución científico-técnica que ha inundado de nuevos inventos las industrias, los hogares y la vida cotidiana de los seres humanos.

Uno de los campos donde las transformaciones han sido más revolucionarias es el de los medios de comunicación. Todo el planeta es hoy en día un sistema interconectado por redes televisivas, informáticas, telefónicas, y cualquier información es emitida y recibida en segundos. Nos sentimos copartícipes de todo lo que sucede en el mundo.

Como consecuencia de todos estos cambios, la sociedad presenta también, en el umbral del siglo XXI, características diferentes de la de nuestros abuelos. La de hoy es una sociedad esencialmente urbana, con un nuevo papel de la mujer y con un tipo de familia más reducida y más móvil. Por último, a finales del siglo XX, la concepción decimonónica de la cultura, limitada a unos pocos y esencialmente ligada al conocimiento escrito, ha sido sustituida por una cultura de masas que presenta la ventaja de ser accesible a muchos, pero e inconveniente de simplificar o banalizar muchos de los mensajes.

GRANDES AVANCES TÉCNICOS Y CIENTÍFICOS:

Desde el siglo XVII, momento en que se sitúa el nacimiento de la ciencia moderna, el progreso científico ha sido continuo. Pero es a lo largo del siglo XX cuando la investigación y la aplicación técnica de los conocimientos científicos se han desarrollado a un ritmo tan acelerado que ha transformado radicalmente la vida de los seres humanos. En los últimos 20 años se han realizado más descubrimientos que en el resto de la historia de la Humanidad y la incorporación de principios científicos a tecnologías aplicables a la vida cotidiana se está produciendo a una velocidad incomparable con la del pasado.

En el siglo XX, sobre todo en su segunda mitad, se ha roto con la división entre la ciencia abstracta y la aplicación técnica, con lo que la investigación científica deriva rápidamente en aplicaciones prácticas, primero en campos reducidos y, posteriormente, en la producción industrial de bienes de consumo. Así, los progresos científicos están cada vez más en el origen de los progresos técnicos, que constituyen uno de los principales motores del crecimiento económico. Además, la ciencia ha ampliado sus campos de investigación.

El desarrollo, por ejemplo, de la estadística y de la informática, ha permitido transformar los métodos de cálculo y de análisis, que cada vez son menos lineales, con mayor atención a la multiplicidad de variables, con intervención de lo aleatorio y con análisis complejos. Todo ello permite aplicar métodos científicos también en las ciencias humanas (demografía, lingüística, estadística aplicada al análisis sociológico, etc.).

Ciencia y poder: El extraordinario desarrollo científico actual hubiera sido imposible sin los enormes capitales que se han dirigido hacia la investigación. Estos recursos provienen de los centros de poder político y económico. Son los gobiernos y las grandes empresas los únicos que pueden financiar las costosas instalaciones y los grandes equipos de investigación necesarios en la actualidad para avanzar en el camino del descubrimiento y la aplicación técnica de nuevos conocimientos. Desde los inicios de la Revolución Industrial, pero especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, gobiernos y poderes económicos descubrieron el enorme poder que encerraba la ciencia.

Las investigaciones que condujeron a la construcción de la bomba atómica y a las posteriores aplicaciones de la energía nuclear abrieron un camino, en el que el poder necesita de la ciencia, al tiempo que ésta no puede avanzar sin los enormes recursos proporcionados por gobiernos o empresas.

Así, a partir de 1945, los recursos dedicados a la investigación han aumentado de forma considerable y pueden alcanzar hoy en día, en los países desarrollados, del orden de un 2 ó 3% del PIB. El gran consumo de capitales que requiere la investigación ha acentuado las diferencias entre países y contribuye a marcar la frontera entre el desarrollo y el subdesarrollo. Cinco países -EE.UU., Japón, Alemania, Francia y Gran Bretaña- concentran la mayor parte de las inversiones en investigación.

También afluyen hacia ellos, especialmente hacia EE UU., la mayoría de investigadores del mundo, en una verdadera «fuga de cerebros». Ello tiene consecuencias nefastas para sus países de origen, que, tras gastar sumas considerables en su formación, al no poder dedicar recursos a la investigación, se ven privados de estos científicos, quienes, lejos de contribuir al desarrollo de sus propios países de origen, lo hacen en los más ricos y desarrollados: cualquier descubrimiento será patentado o comercializado en el país de acogida y no en el que lo formó.