Filosofía de las ciencias

Principales Filosofos de la Historia Destacados Pensadores del Mundo

Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia Grandes pensadores, filosofos y cientificos de las historia
Siddhartha Gautama (Buda) c. 563-483 a. C. India Fundador del budismo como vía para lograr el nirvana (iluminación espiritual) y liberarse así del ciclo terrenal de la reencarnación. Laozi VI a.C.
China Fundador del taoísmo, interesado por la actitud vital del individuo.
Dao De Jíng.
Confucio
551-479 a. C. China Fundador del confucianismo, que promueve la armonía social mediante las costumbres.
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Sócrates 17.469-399 a.C. Grecia
Uno de los fundadores de la filosofía occidental, a quien se atribuye la frase:
«Una vida sin examen no merece ser vivida». No dejó escritos.
Platón c. 427-347 a.C.
Grecia Discípulo de Sócrates; afirmó que todo lo que percibimos es una sombra de su forma ideal, abstracta. La república (c. 360 a.C.).
Aristóteles 384-322 a.C.
Grecia Filósofo de obra muy amplia con gran interés por la clasificación lógica. Metafísica (350 a.C.).
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Plotino 205-270 d.C. Grecia
Imperio romano Fundador del neoplatonismo, desarrollo de las ideas originales de Platón. Enéadas (c. 253-270).
San Agustín 354-430 d.C. N. de África.
Transmisor del platonismo a través de la teología cristiana. La ciudad de Dios (413-426).
Tomás de Aquino 1225-1274 Italia
El mayor teólogo medieval. Suma teológica (1259-1269).
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Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Italia
Afirmó que el estado debe promover el bien común sin tener en cuenta la evaluación moral de sus actos. El príncipe (1513).
Francis Bacon (1561-1626) Inglaterra
Sostuvo que mediante el conocimiento científico se puede controlar la naturaleza. Novum organum (1620).
John Locke (1632-1704) Inglaterra
Defensor del empirismo, según el cual el conocimiento de lo existente debe proceder de la experiencia. Ensayo sobre el entendimiento humano (1690).
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Thomas Hobbes (1588-1679)
Inglaterra Padre de la filosofía política inglesa, que estudia la organización de la sociedad. Leviatán (1651).
Rene Descartes (1596-1650 )
Francia Subvirtió el escolasticismo
medieval y renacentista.
Meditaciones metafísicas (1641).
Baruch Spinoza (1632-1677) Holanda
Uno de los racionalistas más importantes del s. XVII; afirmó que el conocimiento del mundo puede obtenerse a partir de la razón.
Tratado teológico- político (1670).
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Gottfried Wilhelm Leibniz
1646-1716 Alemania Matemático
y filósofo racionalista.
Monadología (1714).
George Berkeley 1685-1753 Inglaterra Empirista que desarrolló un sistema metafísico idealista: en última instancia, la realidad consiste en algo no material. Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710). David Hume 1711-1776
Gran Principal exponente del escepticismo metafísico. Bretaña Tratado sobre la naturaleza humana
(1734-1737).
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Jean-Jacques Rousseau 1712-1778
Suiza Defensor de la soberanía del cuerpo social (el pueblo).
El contrato social (1762)
Immanuel Kant (1724-1804)
Alemania Buscó establecer la autoridad de la razón a través del examen crítico.
Crítica de la razón pura (1781).
Thomas Paine Bretaña (1737-1809 )
Gran Afirmó que los gobiernos deben respetar los derechosnaturales de sus ciudadanos.
Los derechos del hombre (1791-1792).
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G. W. F. Hegel
(1770-1831)
Alemania El más influyente de los idealistas alemanes. La fenomenología del espíritu (1807).
Arthur Schopenhauer
(1788-1860)
Alemania Postuló el idealismo trascendental: la creencia de que la experiencia humana de las cosas consiste en cómo se nos aparecen. El mundo como voluntad y representación (1818).
Soren Kierkegaard
(1813-1855)
Dinamarca Precursor del existencialismo, subrayó la posición única del individuo como agente de la autodeterminación. Apostilla conclusiva no científica a las «Migajas filosóficas» (1846).
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Karl Marx
(1818-1883)
Alemania Teórico social radical y
filósofo del comunismo.
El Capital (1867).
Friedrich Nietzsche
(1844-1900)
Alemania Rechazó las interpretaciones religiosas y metafísicas de la condición humana a través del concepto de «superhombre».
Así habló Zaratustra (1883-1885).
Bertrand Russell
(1872-1970)
Gran Fundador de la filosofía analítica, que enfatiza la Bretaña claridad
y la argumentación.
Principia mathematica (1921).
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Ludwig Wittgenstein
(1889-1951)
Austria El más prominente de los filósofos analíticos. Tractatus logico-philosophicus (1921).
Jean-Paul Sartre
(
1905-1980)
Francia Líder del existencialismo, centrado en la totalidad de la libertad humana. El servia nada (1943).
Epicteto
Filósofo estoico.
En Roma fue esclavo de Epafrodito, liberto de Nerón, y siguió las lecciones del estoico Musonio Rufo

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Astronomia Antigua Sistema Geocentrico: Hiparco y Tolomeo Ptolomeo

Astronomia Antigua Sistema Geocentrico: Hiparco y Tolomeo

La astronomía en la Antigüedad: Desde hace siglos, en las escuelas se enseña que la Tierra gira sobre sí misma en 24 horas y en un año alrededor del Sol. Se considera un hecho bien establecido y loes. Pero eso no significa que sea evidente. De lo contrario Copérnico no sería considerado un gran científico ni mucho menos revolucionario.

De hecho, hasta el siglo XVI se pensó que la Tierra estaba quieta y que era el Sol el que, diaria y anualmente, giraba a su alrededor, explicando así el sucederse del día y de la noche y el cambio anual de las estaciones. Lo afirmaban los mejores científicos del momento, que eran tan inteligentes como los actuales.

Por tanto, está claro que para entender la aportación de Copérnico y sus méritos tenemos que comprender cuáles eran los problemas que se planteaban entonces y qué solución les dio. Para ello es necesario retroceder hasta los griegos y señalar algunos puntos básicos que nos ayudarán a entender el punto de partida de Copérnico. (abajo Astronomo Tolomeo)

Astronomo Tolomeo

Los grandes descubrimientos astronómicos: Hiparco

Los astrónomos helénicos y alejandrinos dieron al patrimonio de los conocimientos astronómicos el carácter de ciencia, interpretando los fenómenos celestes por medio de la geometría y la trigonometría. Se dedicaron además a la observación directa del cielo. Sobresale en este período la figura de Hiparco, el más grande astrónomo de la antigüedad.

Nacido en Nicea, en Bitinia, en la primera mitad del siglo II a. C., Hiparco trabajó en Alejandría y sobre todo en Rodas, donde implantó una especie de observatorio. A él se debe la invención de la dioptra (instrumento para la medida de ángulos) y de otros muchos medios técnicos de observación, gracias a los cuales logró estudiar la bóveda celeste con extrema precisión. Hiparco descubrió 1.206 estrellas y las clasificó en su célebre Catálogo estelar, unas tablas muy precisas de los planetas y sus movimientos. Pero su mayor gloria consiste en haber descubierto el fenómeno llamado de la presesión de los equinoccios.

Debido a la atracción de otros cuerpos celestes sobre la Tierra, el eje terrestre oscila lentamente sobre sí mismo como el eje de un trompo en movimiento. En consecuencia, las prolongaciones ideales del eje sobre los polos se mueven lentamente, apuntando sucesivamente a distintas constelaciones. De este modo, en el equinoccio de primavera, cuando los dos polos están a la misma distancia del Sol, este astro parece, de un año al otro, moverse respecto al «fondo» formado por las constelaciones lejanas.

Hiparco observó que las «latitudes» (o declinaciones) de las estrellas observadas permanecían constantes respecto a las medidas anteriores; las «longitudes» (o ascensiones rectas), en cambio, aumentaban todas en la misma magnitud. Hiparco, con notable precisión, calculó que el aumento anual de la ascensión recta de las estrellas era de 50 segundos, equivocándose poquísimo con respecto a los valores reales.

El sistema tolemaico: En el 47 a. C. la biblioteca de Alejandría se incendió, privando al mundo de preciosos documentos y tratados sobre ciencia y literatura. Este terrible suceso habría impedido conocer el progreso de la astronomía antigua de no ser porque, tres siglos después de la muerte de Hiparco, Claudio Tolomeo compendió y completó los descubrimientos de sus predecesores.

En el siglo II d.C., Claudio Tolomeo planteó un modelo del Universo con la Tierra en el centro. En el modelo, la Tierra permanece estacionaria mientras los planetas, la Luna y el Sol describen complicadas órbitas alrededor de ella. Aparentemente, a Tolomeo le preocupaba que el modelo funcionara desde el punto de vista matemático, y no tanto que describiera con precisión el movimiento planetario. Aunque posteriormente se demostró su incorrección, el modelo de Tolomeo se aceptó durante varios siglos.

Tolomeo no fue un científico genial e innovador. Sus observaciones, realizadas en Alejandría, le llevaron sólo a la formulación de una teoría personal sobre los movimientos de los cinco planetas conocidos en aquella época (Mercurio, Venus, Júpiter, Marte, Saturno). La más importante contribución de Tolomeo a la astronomía es su Almagesto (ver abajo) , precisa y completa síntesis de las teorías de sus predecesores.

En esta obra, trata su autor de geocentrismo, de nociones de geometría plana y esférica y de los movimientos del Sol y de la Luna, de los eclipses, de las estrellas fijas y de todos los demás importantes fenómenos relativos al cielo, ilustrados con las tablas de Hiparco. La explicación que dio Tolomeo de los movimientos celestes se conoce como sistema tolemaico. Según esta teoría, los cuerpos celestes completan cada día una revolución en torno a la Tierra.

En este movimiento, el Sol quedaba un poco rezagado con respecto a los demás astros, ya que cada día se movía ligeramente hacia oriente, y lo mismo sucedía con algunos planetas. Júpiter, Marte y Saturno, en cambio, se desplazaban hacia occidente. Aunque, como se ha visto, se trataba de un sistema complicado, fue empleado durante muchos siglos para interpretar y predecir los fenómenos celestes.

ASTRONOMÍA MODERNA
Copérnico y e heliocentrismo

Durante toda la edad media, la sistematización teórica de la ciencia astronómica permaneció en el mismo punto exacto donde la había dejado Tolomeo. Con el paso del tiempo, la observación práctica del cielo se fue generalizando y aumentó el número de astrónomos y de observatorios. El sistema geocéntrico propuesto por Tolomeo ya no era satisfactorio y hacía falta una auténtica revolución de ideas que barriera la apatía y el estancamiento de largos siglos. Su artífice fue Nicolás Copérnico, quien dio un nuevo impulso a la investigación y la observación astronómicas.

La teoría de Copérnico establecía que la Tierra giraba sobre sí misma una vez al día, y que una vez al año daba una vuelta completa alrededor del Sol. Además afirmaba que la Tierra, en su movimiento rotatorio, se inclinaba sobre su eje (como un trompo). Sin embargo, aún mantenía algunos principios de la antigua cosmología, como la idea de las esferas dentro de las cuales se encontraban los planetas y la esfera exterior donde estaban inmóviles las estrellas.

Copérnico nació en Torun (Polonia) el 19 de febrero de 1473. Después de estudiar en las universidades de Cracovia, Bolonia y Ferrara, enseñó matemáticas y astronomía en Roma. Se graduó en derecho canónico y fue nombrado canónigo de Frauenburg (1505). Allí estudio apasionadamente los textos antiguos y, tras redescubrir a Heráclides y, sobre todo, a Aristarco, se convenció de la corrección de la teoría heliocéntrica. Sus ideas las expuso primero en un librillo, el Comentariolus. (Ampliar sobre Copérnico)

Geocentrismo, geostatismo y las alternativas fallidas. Aristóteles fue el más grande cosmólogo de la Antigüedad. Y Ptolomeo, que aceptó buena parte de la física aristotélica, fue el más grande astrónomo griego. Ambos, como la inmensa mayoría de los griegos cultos, postulaban una cosmología geocéntrica, es decir, con la Tierra en el centro del universo, geostática, es decir, con la Tierra inmóvil en dicho centro. El geocentrismo y el geostatismo dominaron totalmente la astronomía y la cosmología hasta el siglo XVI. Habla buenas razones para que fuera así.

Como es bien sabido, en el mundo griego se propusieron cosmologías alternativas. Por ejemplo, los atomistas afirmaban que el universo es infinito y está compuesto por infinitos átomos que se combinan de distintos modos para constituir los cuerpos que componen el universo y los objetos que vemos. En ese universo no había centro y la Tierra era un simple cuerpo más. Pero los atomistas no desarrollaron con un mínimo de detalle ni una física que explicara mínimamente los movimientos de los cuerpos celestes: los del mundo sublunar, como había hecho Aristóteles.

Tampoco elaboraron una astronomía que explicara y fuera capaz de predecir los movimientos de los cuerpos celestes, como había hecho Ptolomeo. No obstante, hubo astrónomos que sí propusieron modelos astronómico-cosmológicos alternativos.

El Almagesto es el nombre arabizado de la Sintaxis matemática de Ptolomeo, obra astronómica en la cual, como lo indica el nombre, culmina la antigua concepción de explicar los fenómenos celestes mediante hipótesis y construcciones geométricas, sin realidad física alguna.

En ese tratado Ptolomeo perfecciona, modifica y combina el mecanismo de las excéntricas y epiciclos introducido por Hiparco, explicando el movimiento de cada planeta y otros fenómenos astronómicos. En el Almagesto aparece una “tabla de cuerdas” para medir los arcos, en cuya construcción Ptolomeo utilizó teoremas geométricos propios que hoy llevan su nombre, y un catálogo de millares de estrellas distribuidas en unas 40 constelaciones.

El Tetrabiblos de Ptolomeo es un tratado de índole distinta del Almagesto. No posee el rigor matemático de éste, pues está compuesto más bien a la manera caldea —utilizando cálculos aritméticos aproximados— y se le considera el tratado teórico fundamental de la astrología, ya muy difundida en el mundo grecorromano en este período en el cual, por lo demás, existe también el desarrollo, de otra seudociencia: la alquimia, actividad más de este mundo, pues no maneja astros como la astrología, sino realiza experiencias y manipulaciones y cuyo origen debe verse en una mezcla de prácticas de tecnología química y de especulaciones filosóficas y religiosas de fondo místico, que se funden en la época alejandrina, dando lugar a los primeros escritos alquímicos.
(Fuente: El Saber en la Historia José Babini)

Los Vicios y sus Efectos Sociales Defectos Humanos Mentira Egoismo

Los vicios individuales y sus efectos sociales


vicios sociales

A. Los vicios
Vicio es una disposición habitual de la voluntad a obrar mal. Así como un acto bueno no constituye la virtud, tampoco un acto malo constituye el vicio. Se requiere repetición. El que se embriagó una vez, no por eso es alcoholista, ni tampoco es vicioso.

El vicio se contrae por la repetición de actos reñidos con la moral, actos malos o reprobables.
El vicio es malo por oponerse al recto orden de la razón. Nadie se torna vicioso de improviso, su relajamiento se produce gradualmente, pues, por lo general, el vicio en sus comienzos es poca cosa; pero no se ha do olvidar que un  inmenso toma su origen de una chispa. El primero a quien daña el vicio, es aquel que lo posee.

Dice Boecio que “así como la languidez es una enfermedad del cuerpo, así el vicio es una enfermedad del alma, y que la peor enfermedad de los hombres es la de entregarse a los vicios”.

Todos los vicios son malos. Pero los más perniciosos, más fáciles de contraer y más difíciles de desarraigar, son: el alcoholismo, la lujuria, el tabaquismo y la toxicomanía. Los vicios no quedan circunscriptos al individuo, sino que repercuten en los demás: tienen efectos sociales. Baste nombrar los enfermos mentales, por ser hijos de alcoholistas, o los débiles constitucionales, por descender de padres tarados por los vicios.

El alcoholismo, la toxicomanía, el juego, la vagancia, la lujuria, el robo, el crimen, son vicios que repercuten en la sociedad, y son causa de perturbación y degeneraciones sociales.

la mentira segun gandhi

B. – Formas de mentira
Mentira es una expresión contraria al pensamiento.
Por expresión debe entenderse, no solo la palabra hablada, sino también la escrita y los actos y gestos. Con la mentira se pervierte la finalidad de estos medios de manifestar el pensamiento.

La clasificación más común de la mentira es la siguiente:
Mentira oficiosa es la que se dice en utilidad propia o ajena, para evitar algún mal. La gravedad dependerá del daño que cause a terceros.

Mentira perniciosa es la que se dice con intención de causar daño a otro.

Mentira jocosa es la que se dice por diversión, para animar la conversación. No reviste mayor importancia, cuando los oyentes advierten la falsedad de lo que se dice, y, además, no ofende a nadie.

No es exagerado afirmar que se vive en un mundo de mentiras. Miente el comerciante en sus negocios, engañando, adulterando mercaderías; miente el demagogo embaucando a las masas con falsas doctrinas e irrealizables promesas; mientras el estadista y el funcionario; miente el hombre en su vida privada y en sus relaciones sociales… Las más graves son las mentiras de los gobernantes. Los Estados totalitarios tienen organizada la mentira, por medio de la propaganda, la falsificación de la historia, la deformación de los hechos en las noticias, comunicados, partes oficiales …

Una de las formas más cínicas de mentir, es la que emplea el comunismo, que no tiene empacho en afirmar y presentar como ciertas las cosas más inverosímiles y más opuestas a la verdad.

Es que el comunismo parte de este principio: es bueno y lícito todo lo que favorece al comunismo; es malo todo lo que se le opone.

Las mentiras, las torturas, los crímenes, el terrorismo, si favorecen, al comunismo, son cosas buenas. No hay Estado más imperialista, armamentista y provocador de revoluciones y hasta de guerras, que la Rusia Soviética; y, no obstante, tiene el cinismo de proclamarse campeón de la paz y del antimperialismo.

C. – De deslealtad

Deslealtad es la negación de la lealtad, la falta de fidelidad y exactitud en el cumplimiento
de los propios deberes y compromisos.

Los individuos son desleales a la sociedad, cuando burlan las leyes o no cumplen los compromisos contraídos con sus semejantes.

Una muy grave deslealtad, es la traición a la patria. Se puede traicionar a la patria cuando se revelan secretos concernientes a su seguridad, cuando se toman las armas contra ella, o cuando se pasa a las filas enemigas y se les presta ayuda o socorro.

Los gobernantes cometen deslealtad para con el pueblo, cuando no cumplen con fidelidad los deberes del cargo que ocupan. Ejemplos de deslealtad son la malversación dé los caudales públicos, el enriquecimiento ilícito con los dineros del Estado, el dejarse sobornar con dádivas o dinero, etc.

D. – De intolerancia
Como la misma palabra lo indica, intolerancia significa falta de tolerancia.

Intolerancia es la falta de respeto y tío consideración hacia las opiniones o conducta ajena porque o no coinciden con las propias o las contrarían.

Hay una intolerancia doctrinaria que debe ser admitida porque es una necesidad de la naturaleza: es la intolerancia de la verdad y de los principios.
Quien está seguro de poseer la verdad, es —y debe serlo— intolerante con el error.

Así el maestro no puede aceptar, por tolerancia, que el alumno afirme que cinco más cinco son doce; que el ángulo agudo es mayor que el recto; que el general Belgrano nació en Bogotá, cruzó los Andes y libertó a Bolivia… Los examinadores son intolerantes con los errores que los malos alumnos dicen en sus exámenes; es intolerante el médico, cuando prescribe las medicinas que deben devolver la salud; son intolerantes los jueces, cuando condenan a ladrones, depravados y criminales…

No se trata aquí de esa intolerancia doctrinaria —que nadie razonablemente puede dejar de admitir, y que nunca debe ser agresiva—, sino de la intolerancia con las personas. La intolerancia puede existir en las personas particulares, en los grupos y en las personas investidas de autoridad.

Las personas particulares son intolerantes cuando adoptan una actitud de intransigencia, no en los principios, sino en el comportamiento, en el trato, de lo cual resulta difícil la convivencia.

Hay quienes no soportan nada: opiniones opuestas a la suya, inconvenientes, actitudes molestas… Cualquier cosa los irrita, y les hace perder el autodominio.

Pretenden que todo el mundo piense como ellos, y que todas las cosas se hagan según sus indicaciones. Se creen infalibles en sus juicios.

Les falta comprensión y amplitud de miras por su intolerancia. Tales personas hacen muy difícil y penosa la convivencia. La intolerancia se manifiesta también en los grupos, sea entre diversas clases sociales, como entre asociaciones o partidos políticos antagónicos.

Por la intolerancia de clase, los grupos que se consideran superiores desprecian a los otros, y no admiten nada de bueno en ellos; las clases consideradas inferiores suelen’ atribuir todos los vicios y defectos a las superiores, y no toleran nada de lo que juzgan ofensivo. Se prodigan insultos recíprocos, y anidan odios y resentimientos.

La intolerancia de grupo ha hecho que partidos de fútbol denominados “amistosos”, degenerasen en poco menos que batallas campales.

La intolerancia entre los partidos políticos puede llegar a tener consecuencias gravísimas: persecuciones, torturas, vejámenes, venganzas y hasta crímenes.
Cuando la intolerancia es ejercida por personas investidas de autoridad, resulta terrible. Ejemplos elocuentes pueden verse en el terror de la Revolución Francesa, las tremendas represiones y purgas comunistas, las persecuciones de los regímenes totalitarios…

E. – De egoísmo

Etimológicamente, egoísmo proviene de ego, que quiere decir yo. Egoísmo significa el amor exagerado de sí mismo. El egoísmo es lo opuesto al altruismo. El egoísta piensa solo en sí. Su lema es, en los hechos: “Primero yo, después yo y siempre yo”.

Expresión de egoísmo es el “individualismo”, sistema que pone al individuo, al propio yo, a la propia persona, como centro y eje de toda la vida social.

Puede afirmarse que la mayoría de los males que aquejan a la humanidad, provienen del egoísmo, de esa falta de generosidad que impide pensar en los demás y buscar el bien común.

Una crítica seria que se formula a la Revolución s Francesa, es el haber acentuado en el mundo ese individualismo egoísta que tantas injusticias y tantos males ha traído a la sociedad.

F. Carencia de patriotismo

La carencia de patriotismo es una de las consecuencias del egoísmo.

El patriotismo supone generosidad, olvido de sí mismo, renuncia a las ventajas particulares en favor del bien común. El egoísta piensa y se preocupa de sí mismo, y se desentiende de todo lo demás. De ahí resulta esa apatía e indiferencia por todo lo que interesa a la patria.

En una democracia, la falta de patriotismo lleva a consecuencias funestas: los ciudadanos, en lugar de elegir a los mejores para los cargos públicos, son capaces de sufragar a veces por los ineptos: los problemas públicos no son solucionados de la forma más conveniente para la patria —lo que redundaría en bien de todos—, sino, teniendo en vista los propios intereses particulares.

Vida y Obra de Marie Curie – Biografia Curie Esposos Curie

BIOGRAFIA DE MARIE CURIE: CIENTÍFICA PRIMER PREMIO NOBEL

Modelo de Vida

Marie CurieInvestigadora francesa, de origen polaco, cuyo apellido de soltera fue Sklodowska. nació en Varsovia y murió  en Sallanches (1867-1934). Colaboró con su esposo, Pierre Curie, en la investigación de los fenómenos de radiación, descubierta por el profesor Henri Becquerel.

Por estos trabajos Becquerel compartió el premio Nobel de Física (1903) con el matrimonio. Fallecido Pierre Curie, Marie prosiguió los estudios iniciados en común y, en 1911, obtuvo el premio Nobel de Química, por el descubrimiento de los elementos radiactivos radio y polonio.

Pierre fue un físico francés, n. y m. en París (1859-1906). Educado en la Sorbona. Descubrió en 1883 la piezoelectricidad. Empezó su estudio de los cuerpos radiactivos en 1896 en unión con su esposa Marie Curie, con la que recibió el premio Nobel de Física en 1903.

 

En medio de un desorden increíble en el «hangar» que les servía de laboratorio en la Escuela de física y química de París, Fierre y Marie Curie se afanaban. Desde que conocieron los trabajos del físico Henri Becquerel, que descubrió la radiactividad, dedicaron toda su energía al estudio de esta radiación. A partir de la pechblenda, un mineral de uranio, lograron aislar en 1898 dos nuevos elementos, el radio y el polonio, este último fue nombrado así por Marie en recuerdo de su país natal. En 1903, ambos sabían que sus trabajos habían llamado la atención de la comunidad científica. En junio, Marie presentó su tesis sobre las propiedades atómicas del uranio ante un jurado absorto.

En el transcurso del mismo mes, la célebre Royal Institution británica los invitó a presenta: un ciclo de conferencias. En noviembre, la Royal Society de Londres les concedió la medalla Davy. Finalmente, el 10 de diciembre, la Academia de Ciencias de Estocolmo, en Suecia, anunció públicamente que se les había otorgado el premio Nobel de física, junto con Henri Becquerel. Una pareja discreta de científicos accedía así a la celebridad.

En su laboratorio, Pierre y Marie Curie formaban una pareja totalmente dedicada a la ciencia. Estaban convencidos de que ésta debía ayudar a la humanidad a vivir mejor: Fue este humanismo, así como sus investigaciones los que forjaron su renombre mundial.

Una joven brillante: Marja Skíodowska nació el 7 de noviembre de 1867 en Varsovia, que entonces estaba ocupada por los rusos. Al terminar sus estudios secundarios en forma brillante, Marja soñaba con abrazarla carrera científica, pero en Polonia las mujeres no estaban autorizadas a ingresar en la universidad. Sus padres lamentablemente no le podían ofrecer estudios en el extranjero: su hermana Bronja iría a París a estudiar medicina. Marja permaneció en Polonia dando lecciones particulares a los niños de familias acomodadas, mientras que en el mayor secreto, en las tardes, impartía cursos a los obreros en la universidad libre polaca.

En 1891, sin hablar una palabra de francés, viajó a París para encontrarse con su hermana. En la Sorbona, Marja siguió cursos de física. Era una estudiante brillante y aprobó en 1893 su licenciatura, ocupando el primer lugar. Al año siguiente fue segunda en la licenciatura de matemáticas. Por intermedio de un amigo polaco conoció a Pierre Curie, ocho años mayor que ella, físico en la Escuela de física y química de París, con el que se casó en julio de 1895.

Un científico precoz
Como su joven esposa, que adoptó el nombre de Marie, Pierre Curie manifestó prematuramente excepcionales aptitudes intelectuales. Nacido en París el 15 de mayo de 1859 en el seno de una familia protestante, obtuvo su licenciatura en física a los dieciocho años e ingresó en la Facultad de ciencias en calidad de ayudante. Junto con su hermano Paul Jacques, que trabajaba en el laboratorio de mineralogía de la Sorbona, estudió los cristales y descubrió el fenómeno de la piezoelectricidad. Gracias a innumerables observaciones científicas realizadas, los hermanos elaboraron un electrómetro de cuadrante, que llegó a ser el electrómetro Curie.

En 1883, Pierre fue nombrado jefe de trabajos en la nueva Escuela de física y química de París. Allí se dedicó al estudio de los cristales, introduciendo en el campo de la física las nociones de simetría, que fueron adoptadas rápidamente por los cristalógrafos. Su tesis doctoral presentada en 1895, que versaba sobre las propiedades magnéticas de los cuerpos a diversas temperaturas, lo llevó a formular la llamada ley de Curie.

«En interés de toda la humanidad»
«Renunciando a la explotación de nuestro descubrimiento, nosotros hemos renunciado a la fortuna que habría podido, después de nosotros, ser transmitida a nuestros niños. Yo he debido defender nuestras concepciones frente a nuestros amigos, quienes pretendían, no sin una razón valiosa, que si hubiéramos garantizado nuestros derechos, habríamos conseguido los medios financieros necesarios para la creación de un Instituto del radio satisfactorio. […] La humanidad tiene ciertamente necesidad de hombres prácticos que saquen el máximo partido de su trabajo sin olvidar el bien general, salvaguardando sus propia: intereses. Pero tiene también necesidad de soñadores para quienes las prolongaciones desinteresadas de una empresa son tan cautivadoras que les resulta imposible a mirar por sus propios beneficios materiales. […] Sin embargo, una sociedad bien organizada debería siempre asegurar a sus trabajadores los medios eficaces para cumplir su función en una vida desembarazada de las preocupaciones materiales y libremente consagrada al servicio de a investigación científica».
Marie Curie, Notas autobiográficas.


La labor incesante: Tras conocer a Marie, Píerre dejó de lado una parte de sus trabajos sobre los cristales y junto con ella se consagraron únicamente en los fenómenos de la radiactividad. En la penumbra del «hangar» de la calle Lhomond, la pareja pasaba días estudiando sin descanso las propiedades del radio y midiendo cada vez con mayor precisión las radiaciones.

Ni la notoriedad que les valió el premio Nobel, ni aun la educación de sus dos hijas, Irene y Eve, nacidas en 1897 y en 1904, los apartaba de este paciente trabajo al que dedicaron toda su vida. Cuando abandonaban su laboratorio era sólo para impartir cursos: Pierre en la Escuela de física, Marie en la Escuela normal superior de Sévres. Pierre y Marie Curie estaban convencidos que las investigaciones realizadas tendrían aplicaciones promisorias, razón por la cual huían de lo mundano y rehusaban los honores.

En conjunto con el Dr. Danlos, del hospital Saint-Louis, la pareja afinaba sus mediciones y multiplicaba los experimentos para revelar las facultades terapéuticas de las radiaciones del radio, susceptibles de tratarlos tumores cancerosos. Sin embargo, esta unión orientada por completo al trabajo sufrió un quiebre súbito en 1906.

El 19 de abril, al abandonar la facultad de ciencias y caminando por la calle Dauphine, un coche a caballo arrolló a Pierre y murió enseguida. A petición del Consejo de la facultad de ciencias Marie aceptó seguir con la enseñanza de su marido. El 5 de noviembre asumió la cátedra bajo la mirada curiosa del público.

Era la primera vez que en Francia una mujer accedía a un puesto universitario. Si: pronunciar elogio alguno a quien ella reemplazaba, como la tradición lo exigía, Marie  inició de inmediato su clase, reanudándose donde Pierre se había detenido: «Cuando consideramos los progresos logrados en los dominios de la física durante los diez últimos años, nos sorprende el gran avance de nuestras ideas en lo concerniente a h electricidad y a la materia…».

Grandeza y miseria: el año 1911
La «viuda célebre», como se la llamó era adelante, proseguía sus investigaciones sobre la radiactividad junto con su asistente André Debierne. A fines de 191″ sus amigos, entre ellos Pierre Perrin y Paul Langevin, la animaron para que postular; a un puesto en la Academia de Ciencias Siempre modesta, Marie aceptó sin gran entusiasmo, en tanto una campaña a prensa se desencadenó contra ella.

En las columnas de los diarios de extrema derecha se cuestionaba la posible e inconveniente nominación de una mujer en la prestigiosa Academia. Por su condición femenina, de origen polaco, agnóstica y por haber aplaudido la rehabilitación de Dreyfus, Marie Curie fue el blanco de los panfletistas xenófobos y antisemitas. En la Academia de Ciencias fueron numerosos los que quisieron evitar el escándalo. El 23 de enero, por sólo dos votos, los académicos prefirieron a Edouard Branly, competidor de Marie Curie.

Profundamente herida por esta cobardía de la comunidad científica, debió afrontar algunos meses más tarde un nuevo ataque, más calumnioso aún. En noviembre se lanzó una acusación contra Marie de mantener una relación con el físico Paul Langevin. En la Actiott frangaise, Léon Daudet transformó este sórdido rumor en un segundo caso Dreyfus y alborotó a los periodistas que la asediaron en su domicilio.

Sin embargo, el año 1911 terminó con una noticia feliz. Los jurados de Estocolmo, quizá sensibles a los ataques de los que Marie Curie había sido víctima, decidieron concederle el premio Nobel de química por sus trabajos sobre la determinación de la masa atómica del radio. Pero este brillante reconocimiento no bastó para consolarla: Marie prefirió abandonar Francia y se instaló en Inglaterra durante un año.

LA TRAGEDIA
El 19 de abril de 1906 era un día lluvioso. A las 14 y 30 Pedro Curie salía de la Facultad de Ciencias y, cuando cruzaba distraídamente la Rué Dauphine, se encontró de pronto frente a un gran carro que se le venía encima. Sorprendido, intentó tomarse de la pechera del caballo, pero resbaló sobre el pavimento mojado y cayó bajo las ruedas; el carro, con su peso de seis toneladas, le pasó por encima, causándole la muerte. Pedro Curie había nacido en 1859. María no se dejó abatir por el cruel dolor y se dedicó con más ahínco aún a su trabajo. Un mes más tarde le fue confiada la cátedra de su esposo en la Sorbona. En 1911 se le confirió el Premio Nobel de Química; nadie más en el mundo había recibido dos de estos premios. Tras haber fundado el gran “Instituto del Radio” en París, María Curie falleció el 4 de julio de 1934, en un sanatorio de Alta Saboya, víctima de una prolongada exposición al radio, el elemento que después de la gloria le trajo la muerte. María Curie había nacido en 1867.

LA CIENCIA AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD
A su regreso, Marie Curie reanudó su trabajo, cuya mayor preocupación era su valoración en el ámbito médico. En 1914, el Instituto Pasteur y la universidad de París fundaron el Instituto del radio. Durante la Primera Guerra mundial, los tratamientos con rayos X demostraron su eficacia. Para ir en ayuda de los heridos, Marie Curie equipó veinte vehículos con material radiológico, los «pequeños Curies». Con su hija Irene, que trabajaba entonces a su lado, lanzó un amplio programa de equipamiento hospitalario y veló por la formación de 150 enfermeras. Culminada la guerra, Marie Curie se instaló en su Instituto y se empeñó en conseguir una provisión sistemática de radio, cuyo precio era tal que se lanzaban suscripciones a escala mundial para permitir abastecer los laboratorios.

En Estados Unidos se organizó en 1921 una extensa colecta en beneficio de la recién creada Fundación Curie y, durante un viaje triunfal, Marie Curie recibió de manos del presidente estadounidense un gramo de radio puro. La afamada científica no cesó en promover la investigación, cuyos frutos debían ser beneficiosos para la humanidad. Al tiempo que participaba en los trabajos de la Comisión de cooperación internacional, ella procuraba distribuir los fondos recaudados y destinarlos a obras universitarias, ofreciendo becas de estudio, ayudando a diferentes laboratorios, principalmente en su Polonia natal. Cansada y afectada por la enfermedad que la consumía, una leucemia a causa de la prolongada exposición a las radiaciones, Marie Curie murió en julio de 1934.

Esposo Curie

Los esposos Curie en el laboratorio

Una familia de premios Nobel
Marie Curie es la única persona que ha recibido dos premios Nobel, y quizá los jurados de Estocolmo pensaron en ella cuando en diciembre de 1935, un año después de su fallecimiento, decidieron otorgar el premio Nobel de química a su hija y a su yerno, Irene y Frédéric Joliot-Curie. Irene trabajaba en el Instituto del radio, donde conoció a un joven investigador, Frédéric Joliot. Casados en 1927, se dedicaron juntos, como lo hicieron Pierre y Marie, a la investigación sobre la radiactividad y lograron transformar átomos en isótopos radiactivos desconocidos en estado natural. Este descubrimiento de la radiactividad artificial, que les valió el Nobel, constituía un adelanto notable para la física nuclear. El año siguiente, Irene Joliot-Curie sería, junto con Suzanne Lacore y Cécile Brunschwicg, una de las primeras mujeres ministras. En el gobierno del Frente Popular fue nombrada subsecretaría de Estado de la investigación científica.

Marie es profesora

A Primera mujer que llegó a enseñar en la Sorbona, Mane Curie asumió la cátedra el 5 de noviembre de 1906. Ese día el grupo más selecto de París presionaba en la secretaría de la facultad para obtener una tarjeta de invitación.

CRONOLOGÍA:

1859: Nacimiento de Pierre Curie en París, el 15 de mayo.
1867: Nacimiento de Marja Sklodowska en Varsovia, el 7 de noviembre.
1891: Llegada de Marja a París.
1895: Wilhelm Conrad Roentgen descubre los rayos X. Pierre Curie obtiene su doctorado y se casa con Marja.
1897: Nacimiento de Irene, primera hija de Pierre y Marie Curie, el 12 de septiembre.
1898: Descubrimiento del radio y del polonio.
1903: El premio Nobel de física es otorgado a Henri Becquerel y a Pierre y Marie Curie.
1904: Pierre es nombrado profesor de física en la Sorbona. Nacimiento de Eve, segunda hija de los Curie.
1906: Muerte accidental de Pierre Curie. Marie es la primera mujer que enseña en la Sorbona.
1911: Marie Curie recibe el premio Nobel de química.
1914: Fundación del Instituto del radio.
1914 – 18: Marie instruye a enfermeras en radiología para cuidar los heridos de guerra.
1921: Nacimiento de la Fundación Curie, para el tratamiento del cáncer.
1922: El 7 de febrero, Marie Curie ingresa en la Academia de medicina.
1926: Frédéric Joliot es empleado en el Instituto del radio.
1924: Matrimonio de Frédéric Joliot y de Irene Curie.
1934: Muerte de Marie Curie.
1935: Irene y Frédéric Joliot-Curie reciben el premio Nobel de química.

AMPLIACIÓN

La química y física Marie Sklodowska de Curie (1867-1934) fue la única mujer galardonada con dos premios Nobel. El primero, de Física, fue otorgado en 1903 y compartido con su esposo Pierre ‘Curie (1859-1906) y con Antoine-Henri Becquerel (1852-1908), por haber descubierto la radiactividad (es decir, la emisión de radiaciones por parte de algunos núcleos atómicos).

El segundo, de Química, le fue concedido en 1911 por el hallazgo de dos elementos radiactivos de gran importancia: el polonio y el radio. El radio resultó ser de vital importancia en las primeras terapias radiantes aplicadas para la lucha contra el cáncer. Lamentablemente, Marie muere de leucemia, una enfermedad cuyo origen probable haya sido la exposición excesiva a las radiaciones.

La paradoja ocurrida en la vida de esta mujer, sencilla y trabajadora, se repite aun hoy con el uso de los radioisótopos: éstos han mejorado notablemente la calidad de vida del hombre, pero a su vez han producido terribles tragedias. Los radioisótopos se usan con múltiples fines pacíficos, entre ellos, obtener energía eléctrica en las centrales nucleares, o bien, en medicina, para mejorar las técnicas de diagnóstico por imágenes y de laboratorio; también se aplican en el tratamiento de enfermedades cancerosas y en la esterilización de material descartable (jeringas, agujas, cánulas, etc).

Además, nuevos proyectos han permitido que la radiactividad se emplee también en otras áreas: por ejemplo, para tratar los residuos cloacales y en el caso de las técnicas de radiopreser-vación (usadas a veces para irradiar alimentos y así evitar su putrefacción). Cabe recordar que en nuestro país, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) instaló en 1970 una planta de irradiación en el Centro Atómico Ezeiza.

Técnicamente, la irradiación de alimentos consiste en un proceso en el que el alimento absorbe radiaciones ionizantes, es decir que producen iones; de esta manera se inhibe el crecimiento de brotes en bulbos, tubérculos y raíces y se eliminan parásitos, bacterias y toxinas. Si la cantidad de irradiación es lo suficientemente alta, se puede lograr la esterilización del alimento. Mediante esta técnica es posible conservar alimentos frescos (frutas, verduras, carnes) y también aquellos desecados, como huevos en polvo, cacao soluble y vegetales deshidratados.

Aunque estas prácticas están autorizadas por varios países, entre ellos el nuestro, no todos aprueban el uso de la irradiación de alimentos, en particular, y el uso de los radioisótopos, en general. Este desacuerdo responde, tal vez, a los perjuicios ocasionados por la radiactividad a través de la historia. Prueba de ello son las bombas de neutrones, lanzadas en 1945 sobre las poblaciones japonesas de Hiroshima y Nagasaki, o el terrible accidente nuclear ocurrido en la central energética de Chernobyl, Ucrania, en 1986.

PARA SABER MAS…
EL ELEMENTO MISTERIOSO: UN ELEMENTO MISTERIOSO
Mientras los esposos Curie trabajaban en la Universidad, en la cámara oscura del modesto laboratorio parisiense del profesor Enrique Becquerel, ocurrió un hecho extraordinarias sales de uranio que el profesor había dejado en la penumbra, en un paquete, sobre una placa fotográfica, impresionaron a ésta, atravesando el papel que las envolvía.

Becquerel intuyó inmediatamente que las sales de uranio emitían rayos espontáneamente; además, examinando la pecblenda, el principal uranífero, observó que ésta manifestaba una acción fotográfica mucho mayor de la que pudiera haber correspondido a su contenido de uranio. Dedujo que la pechblenda debía contener otro elemento dotado de una fuerza de impresión de las placas muy superior a la del uranio.

becquerel quimicoBecquerel conocía a los Curie y su capacidad y le habló a María de su descubrimiento y le preguntó si quería ocuparse de las investigaciones. Entusiasmada, María aceptó y hasta convenció a su marido: “Estoy segura —le dijo— de que la impresión de la placa depende de un elemento desconocido.” Consultaron a Mendeleiev, el creador de la tabla de los elementos, y éste, desde San Petersburgo, respondió que en sus tablas existía un espacio disponible para un ele mentó de ese tipo. Los Curie, entonces, decidieron dedicarse a la investigación del nuevo elemento.

Les fue cedido un pequeño depósito en la planta baja de k Escuela de Física. Se trataba de un local húmedo, donde se guardaban las máquinas fuera de uso. Los Curie escribieron al gobierno austríaco, que era el propietario de las mina de pechblenda deSan Joachimsthal, en Bohemia, y, algunos días más tarde, descargaban desde un carro, en el patio frente al depósito, una tonelada de residuos de pechblenda Comenzó para los Curie una labor agotadora.

Se pasaban días enteros revolviendo la masa de pechblenda en ebullición con una gran barreta de hierro. Los sofocantes vapores transformaban el local en un verdadero infierno. El humo acre irritaba los ojos y la garganta, pero los dos sabios proseguían heroicamente su labor, día tras día.

Mientras tanto, la tonelada de pechblenda quedó reducida a unos cincuenta kilos y, en julio de 1898, los Curie aislaban un nuevo elemento, trescientas veces más activo que el uranio. María resolvió denominarlo “polonio”, tomando este nombre del de su patria.

El fatigoso trabajo prosiguió: sobre las desvencijadas mesas se acumulaban productos cada vez más concentrados y más ricos en uranio, reducidos finalmente a unos pocos gramos. En 1902, más de cuatro años después de comenzar las investigaciones, María fue la primera persona que pudo contemplar en una probeta una pizca de polvo blanco, opaco, parecido a la sal de cocina: el radio. La gran meta había sido alcanzada y los esposos Curie pudieron anunciar al mundo la existencia de un nuevo elemento, ¡dos millones de veces más radiactivo que el uranio! El descubrimiento maravilló al mundo entero: los Curie se hicieron famosos y recibieron toda clase de honores. Algunos meses más tarde obtenían el Premio Nobel, juntamente con Becquerel, que había indicado la senda de las investigaciones.

María era feliz: su primera hija, frene, nacida durante el glorioso y terrible período de las investigaciones, contaba ya siete años (ella también llegaría a ser una científica ilustre y recibió el Premio Nobel en 1935). En 1904 nacía la segunda hija, Eva, y un año más tarde Pedro Curie fue electo académico de Francia y nombrado profesor de física en la Sorbona. Todo se desarrollaba de la mejor manera posible.

Fuente Consultada:
QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Ross
Enciclopedia del Estudiante Tomo IV CODEX

LA MUJER EN LA HISTORIA

Biografía de Enrique Gaviola Vida del Cientifico Argentino

Físico Científico Argentino Enrique Gaviola
Observatorio Nacional

Fisico Cientifico Argentino Enrique Gaviola Observatorio NAcional

Enrique Gaviola
Dr. en Física – Astrofísico

1900 – 1989

Ramón Enrique Gaviola, nació en la ciudad de Mendoza, Argentina, el 31 de Agosto de 1900 y murió en la misma ciudad el 7 de agosto de 1989, como mucho de nuestros grandes hombres , en el olvido.

Recibido de agrimensor en la ciudad de La Plata decidió continuar su formación como físico en Alemania, adonde llegó en 1922 y estudió junto a los científicos más encumbrados de la época, entre ellosMax Planck, Max Born y Albert Einstein.

Cursó y aprobó sus materias con 2 Premios Nóbel en Göttingen :James Frank y Max Born; y con 4 en Berlín :Max Plank, Max von Laue, Albert Einstein y Walter Nernst.

Su trabajo de Proseminar fue dirigido por von Laue y la mesa examinadora estuvo integrada por Lise Meitner, Albert Einstein y Peter Pringsheim.

Su tesis de graduación, dirigida por Max von Laue y Walter Nernst, obtuvo la calificación de sobresaliente “Magna cum laude” y el 6 de junio de 1926 asistió a la ceremonia ritual de graduación como Philosophiae Doctoris et Artium Liberalium Magistri, de la Friedrich Wilhelms Universität de Berlin.

En años posteriores, también mantuvo relaciones de trabajo con Jean Baptiste Perrin, Carl Linus Pauling, Werner Heisemberg y Erwin Schrödinger.

En 1935 la situación del Observatorio Astronómico de Córdoba se encontraba en una situación crítica y hasta se mencionaba su clausura. El problema principal consistía en la no terminación de la configuración del gran espejo del telescopio, de acuerdo a un proyecto iniciado en 1909 para convertirlo en el telescopio reflector de mayor diámetro del hemisferio sur.

El observatorio nacional se encontraba con serias dificultades para incorporar y formar personal adecuado para aprovechar las posibilidades que brindaba su flamante estación astrofísica de Bosque Alegre. La contratación de extranjeros altamente especializados como se había hecho con anterioridad, escapaba a las posibilidades por razones bélicas,  económicas –que limitaban el nivel de las ofertas – y el particular espíritu nacionalista imperante en la sociedad argentina. Circunstancia que había provocado no muchos años atrás, una crisis que alteró el normal funcionamiento de la entidad, Gaviola como director logró superar esta situación.

Félix Aguilar, que había sido designado como uno de los interventores del Observatorio para adoptar una solución definitiva , consultó a Gaviola sobre el tema y, en cierta forma, este fue el inicio de Gaviola en la astronomía. Para introducirse en este nuevo campo, decidió ir a trabajar con John Strong, en el lugar más capacitado de ese momento en la construcción de telescopios, el California Institute of Technology y su asociado, el Mount Wilson Observatory en California. En este lugar, Strong valoró la capacidad de Gaviola y al poco tiempo lo nombró su primer asistente. Juntos reemplazaron el anterior plateado de los espejos de 60 y 100 pulgadas de dicho Observatorio por el nuevo método introducido por Strong para el aluminizado de las superficies.

En 1956 demostró que el Norte Chico chileno era una región de muy alta calidad de cielo, por lo cual propuso la instalación de un observatorio interamericano, en el que participarían la Argentina, Chile y Uruguay. La idea no prosperó, pero el proyecto fue retomado por distintas comisiones norteamericanas y chilenas, que comprobaron, mediante mediciones, la exactitud de la evaluación de Gaviola.

En 1981 la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre al asteroide 2504 descubierto en Córdoba en 1967. Por su labor en física y en óptica había sido premiado, en 1978, con la Medalla de Oro Dr. Ricardo Gans, otorgada por la Universidad de La Plata y, en 1980, con la Medalla de Oro del Centro de Investigaciones en Óptica.

Enrique Gaviola falleció en 1989. Sin quitar ningún mérito a su labor científica, se lo recuerda hoy como un infatigable promotor del desarrollo científico nacional, para el cual forjó numerosos proyectos y consagró buena parte de su actividad.

Biografia de Sigmund Freud Teoria de Psicoanalisis Historia Anna O

Biografía de Sigmund Freud
Teoría de Psicoanalisis

Biografia de Sigmund Freud Teoria de Psicoanalisis Historia Anna O

Sigmund Freud (1856-1939)   

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA: En la Viena de unes del siglo XIX, adondeSigmund Freud llegó con su familia en 1860, se dio de forma traumática la crisis de la modernidad. De 1860 a 1918, la capital austriaca fue el escenario del esplendor de la burguesía triunfante y de la decadencia de la racionalidad moderna.

El imperio austro-húngaro, bajo el reinado de Francisco José, terminó por disolverse ante las nuevas corrientes políticas.

La pesadilla empezó a tomar forma con el ascenso del antisemitismo, representado por un personaje como Lueger que ganó la alcaldía de la ciudad en 1897, y del pangermanismo, dirigido por Van Schónerer.

Aquella Viena de fin de siglo alumbró los sueños de una cosecha irrepetible de artistas, escritores e intelectuales. En el nuevo paisaje urbano también surgió el esfuerzo historicista, como una vuelta a los estilos tradicionales, del proyecto arquitectónico y urbanístico de la Ringstrasse (1860-1890). Pero el racionalismo de Otto Wagner se opuso frontal-mente a la tradición y sentó las bases de la nueva arquitectura austríaca, con Loos y Olbrich en primera línea secesionista. La profunda carga de simbolismo en las pinturas que Klimt había realizado para decorar el edificio de la Universidad también dio mucho que hablar.

El mundo de la composición musical estaba convulsionado. Gustav Mahler, ecléctico, mezclaba estilos, Richard Strauss transitaba por el postwagnerismo y Arnold Schónberg proclamaba la emancipación de la disonancia, destruyendo el lenguaje musical moderno. Por su parte, el periodista Karl Krauss puso la nota satírica como editor de la revista La antorcha, todo un “anti-periódico” que fundó en 1899 para enojar a los burgueses.

Fue un cronista de excepción de la sociedad vienesa en tiempos de crisis del lenguaje. La ebullición cultural de Viena se completaba con las tertulias en los cafés, que fueron convertidos en objeto artístico: tarjetas postales.

Sólo faltaba la interpretación de los sueños, a cargo del doctor Freud. Para entonces, con el siglo XX en una marcha más que convulsionada -entre 1914 y 1918 se produjo la Primera Guerra Mundial-, el sistema que Freud había propuesto para explicar la psicología del hombre ya había alcanzado la fama.

SIGMUND FREUD: Fue el fundador del psicoanálisis, conocido como el arqueólogo de la mente, nació en Viena (Austria) en 1856, hijo de un segundo matrimonio. Su padre era comerciante de lana, muy humilde, que vivía en una casa de una habitación. Era un ambiente familiar bastante confuso para Freud, donde su padre era muy viejo.

Lo llamaba el niño dorado, y era el hijo preferido. Los estudios y la medicina fueron una constante en su vida, llegando a dominar 6 idiomas entre ellos el castellano que aprendió de pequeño para poder leer el Quijote. En sus estudios de Medicina, destacó su desinterés por la patología orgánica que como el refiere, estudio con mas o menos agradó pero le fascinó de manera irremediable todo lo relacionado con la mente y la psiquiatría.

Se enamoró a los 25 años de una amiga de su hermana, y llevo un romance victoriano. El era muy tímido, y no tenia experiencias sexuales. Freud la vio seis veces en cuatro años, pero le escribió mas de novecientas cartas de amor, donde la llamaba “ princesita” .

En 1884 empezó a estudiar la cocaína alcaloide de moda en esos tiempos en la época victoriana, donde los intelectuales encontraban su supuesta inspiración en dichas substancias. Freud se interesó por los aspectos médicos de esta, llegando a investigar sobre las aplicaciones medico/quirúrgicas como anestésico de la cocaína, su capacidad de simular cuadros psicóticos.

Estudio la histeria y otros trastornos del sistema nervioso. Se suponía que estas enfermedades era provocadas por un problema físico en el cerebro, pero un medico francés, Charcot, empezó a investigar a los pacientes, tratando de hinoptizarlos, pues la enfermedad estaba en la ideas grabadas en alguna parte de la mente, que mas tarde Freud, llamo el inconsciente.

Freud completó su formación medica en Paris junto a Charcot en la Sapètrière, posteriormente junto a otro medico mucho mas mayor que el: Breuer, analizó la efectividad de los procesos hipnóticos en los pacientes. Llegó a la conclusión que la metodología hipnótica sólo lograba paliar la sintomatología parcialmente ya que no era duradera, y se corrompía con facilidad si la relación con el terapeuta empeoraba. A partir de ese fiasco hipnótico Freud desarrolló la teoría de la represión semilla inicial del psicoanálisis actual, donde destacaba que no había que sumir al paciente en otro estado de conciencia.

Freud propuso pocos años después otra teoría aún más insólita que también los círculos científicos trataron de ignorar. Sorprendido por el gran número de pacientes que declaraban haber sido víctimas de seducciones por parte de sus padres, Freud dedujo que aquellas afirmaciones eran pura imaginación. Llegó a la conclusión de que todos los niños poseían instintos sexuales y creaban en torno a sí mismos y a sus progenitores un rico mundo de fantasías sexuales.

Sin embargo, la conservadora y respetable burguesía de Viena no aceptó que su concepto inmaculado de la infancia se ultrajara de este modo. «El vacío que se formó a mi alrededor», escribió Freud, «me hizo comprender que, a partir de aquel momento, me encontraba entre los temerarios que osaron alguna vez turbar el sueño de la humanidad».

Fue en su obra “estudio de un caso de histeria” o el sobrenombrado “el caso Anna O” donde Freud compartiendo el caso con Breurer demostró la suficiencia del sus investigaciones sobre represión y catarsis por la libre asociación de ideas, semilla del psicoanálisis. El descubrimiento del psicoanálisis, en su amplitud revolucionaria le costó el alejamiento de compañeros y amigos como Breurer y el enfrentamiento de una sociedad clásica como la Vienesa que no aprobaba sus teorías ya que la sexualidad (aspecto muy presente en las teorías de Freud) era un tema tabú por aquel entonces.

Biografia de Sigmund Freud Teoria de Psicoanalisis Historia Anna O

Freud comprendió las posibilidades del psicoanálisis al conocer un caso que trató el doctor vienés Josef Breuer (imagenizda.): una joven, Anna O., que mostraba síntomas de histeria —parálisis y trastornos en la visión y en el habla— a causa de la muerte de su padre. Cierto día, Breuer solicitó de Anna que relatara su enfermedad, mientras la joven hablaba, Breuer advirtió con asombro que sus síntomas comenzaban a desaparecer. Freud se interesó vivamente por esta misteriosa «cura de conversación», como Anna misma la llamó, y colaboró con Breuer en sucesivos estudios que le condujeron a importantes descubrimientos.

Con el tiempo llego a la conclusión que el origen de todos estos problemas, son conflictos infantiles relacionados con el sexo. El origen sexual era el motor de fantasías, y frustraciones que posteriormente en la vida adulta y desde el inconsciente del individuo surgían en sus diferentes variantes.. Freud contaba 40 años de edad.Finalmente se dio cuenta que los pacientes le transferían a el, lo que sentían por sus padres, nació así el concepto de “ transferencia”.

Creó el psicoanálisis, terapia basada en la palabra Fue el primero en asignar un valor clínico al inconsciente Para llegar al inconsciente recurre a los sueños Estableció el orden de las afecciones neuróticas Y el carácter universal del complejo de Edipo Hizo estudios de fenómenos sociales y antropología

La interpretación de los sueños: Freud, en efecto,  inició su revolución en 1897 con su estudio sobre los sueños. Comprobó que los pacientes se referían con frecuencia a ellos cuando enlazaban libremente sus pensamientos. Freud les animaba a relacionar sus sueños y sus recuerdos, y observó que estos nexos revelaban algo que el sueño, por sí mismo, no ponía de manifiesto. Concluyó que existían dos niveles en el significado de los sueños. Uno era el «contenido manifiesto» del sueño; otro, el «contenido oculto», el auténtico significado, aunque a menudo soterrado y cubierto bajo disfraz. En opinión de Freud, los sueños constituyen la válvula de seguridad del sujeto que duerme.

El sueño aliviador más sencillo es el de la «necesidad satisfecha». El hambriento sueña que devora suculentos manjares, pero también es posible que disfrace su apetito y la satisfacción del mismo con un sustitutivo, quizá con un acto sexual. En este caso, el paciente, al relatar sus sueños y sus conexiones, empieza a percatarse de que sexo y alimento tienen para él un común denominador emocional. La mayoría de los sueños son infinitamente más complicados. Requieren una mente tan penetrante y experta como la de Freud para desenredar la complicada maraña de los sueños y poner de manifiesto el significado que en ellos late.

Al cabo de numerosos años de paciente análisis, Freud acabó por descubrir un secreto lenguaje de símbolos y asociaciones propio de los sueños y del subconsciente. Este lenguaje extraño parece universal. Todo el mundo lo utiliza, y Freud, al descifrarlo, empezó a alumbrar el irracional y laberíntico —pero también extrañamente lógico— proceso de conducta del subconsciente humano.

Freud también analizaba detenidamente sus propios y numerosos sueños. Antes de advertir toda su importancia, comprendió que encerraban frecuentemente significados y profecías. Los descubrimientos que realizó en sí mismo, combinados con los de sus pacientes, constituyeron la base de La interpretación de los sueños.

Su conclusión fundamental fue que la sexualidad es tan importante en la infancia como en la madurez. Declaró que todos los hombres están sujetos al complejo de Edipo, expresión que tomó de la leyenda griega referente a la tragedia de Edipo que, sin saberlo, mata a su padre y se casa con su madre. «Todos dirigimos el primer impulso sexual hacia nuestra madre y el primer impulso criminal contra nuestro padre. Los sueños nos demuestran esta realidad». Si el conflicto no se resuelve, si los deseos sexuales infantiles permanecen, de algún modo, fijos en la madre, la neurosis será inevitable y llegará a manifestarse en uno u otro momento.

Freud designa el impulso sexual con el nombre de «libido» y atribuye al mismo toda la energía psíquica que el individuo posee. Puesto que la sociedad no permite la libre y completa expresión de los deseos sexuales, sus miembros deben saber reprimirlos o expresarlos de forma socialmente aceptada. Algunos hombres, por ejemplo, han dirigido —o sublimado— la energía de su libido a la creación artística o científica. Pero el neurótico, presa de su conflicto de Edipo, no puede desviar su libido del objeto vedado; consume sus energías en defenderse contra su propio deseo y manifiesta su lucha interior con síntomas tales como tics nerviosos y necesidad imperiosa de lavarse las manos.

Freud se hallaba especialmente interesado en el efecto de las experiencias infantiles sobre la vida subsecuente. Comprendió que muchas impresiones juveniles, especialmente si se asociaban con emociones tales como el odio, el amor y el miedo, pueden producir una mente desequilibrada. Esto puede conducir a mal comportamiento, que en tiempos pasados estaba meramente sujeto a castigos corporales. Hoy se preconiza el tratamiento de los delincuentes mediante la educación y métodos psicológicos para corregir sus pasos y guiarlos a una vida normal.

Freud vivió siempre convencido de la solidez de sus teorías, deducidas rigurosamente de hechos comprobados. Afirmaba que sus hallazgos no consistían en simples especulaciones, sino en leyes psicológicas fundamentales. Algunos de sus discípulos le fueron leales durante toda su vida; otros se opusieron al radical presupuesto de que todas las neurosis tienen origen sexual, se apartaron del sistema y crearon, por separado, escuelas diferentes.

Alfred Adler

El primer disidente fue Alfred Adler, médico vienés que desde 1902 había colaborado estrechamente con Freud. Durante largo tiempo ambos investigaron y teorizaron en armonía, pero hacia 1911 sus planteamientos se hicieron totalmente irreductibles.

En 1913 se produce la defección del suizo Carl Gustav Jung (imagen izq.) . Los trabajos de Jung habían admirado a Freud, quien vio en él “al Josué destinado a explorar la tierra prometida de la psiquiatría, que Freud, como Moisés, sólo podría contemplar desde lejos”. (Para quienes conocían a Freud no resultaban extrañas estas afirmaciones.)

En los sentimientos de Freud hacia Jung se mezclaba la admiración y el recelo. En cierta sesión de psicoanálisis, Freud interpretó un sueño de Jung como un propósito de destronarle. El sentimiento ambivalente de Freud se acusaba con el transcurso de los años. Jung, hombre esencialmente místico y religioso, consideraba erróneo que la sexualidad fuese la causa de todos los conflictos. Y en consecuencia escribió: «La libertad no pertenece a los hijos de la carne, sino a los hijos de Dios». Jung desarrolló más adelante una teoría del subconsciente con elementos espiritualistas.

Abrió una nueva oficina, que trabajaría durante 47 años. En 1896 muere su padre y decide autoanalizarse, realizando un viaje en la profundidad de su mente. Esta etapa fue una etapa legendaria en la vida de Freud, estuvo 4 años auto investigándose todos las noches. Uso la asociación libre, prestando atención a todo lo que le viniera a la mente sin censura.

SIGMUND FREUD

El tenia algunos problemas como fobia a viajar. La etiología sexual de sus investigaciones, como por ejemplo el Complejo de Edipo donde en el caso del varón hay: deseo por la madre y rivalidad por el padre a nivel inconsciente en la infancia como etapa madurativa sexual o el también llamado Complejo de Edipo. Estas ideas no fueron bien aceptadas por la sociedad y lo veían como un pervertido. Recibió importante premio de los EE.UU. pero sus teoría no eran bien vistas.

Escribió un libro llamado: “La interpretación de los sueños”, que fue el registro de su auto análisis. Lo publicó en 1900 y solo se vendieron 300 copias en la actualidad el psicoanálisis es el tema que mas se vende en librerías. La ciencia del psicoanálisis fue su creación, solo los judíos lo seguían. Tenían una sociedad conocida como la “Sociedad de los Miércoles” y se identificaban con una anillo con una gema griega azul.

En 1920 muere su hija. En 1923 se le encuentra un tumor cancerigeno en la boca, que tienen que intervenirlo quirúrgicamente 33 veces en 16 años. Le colocaron una prótesis que era muy dolorosa y no le permitía hablar con facilidad. Le costaba mucho comer y debía sacársela para limpiarla. Siempre fumo, pues lo calmaba. Ya era muy prestigioso y conocido en el mundo.

El se preguntaba que quieren la mujeres?, a la cuales nunca entendió, y las llamaba “ el osado continente” . La mujeres envidian el pene del hombre, esto las diferencia, y las hace inferiores.  Su hija también quiso que su padre la analizara, ella lo acompañaba permanentemente. Luego de cierta resistencia, Freud accedió a psicoanalizarla en secreto.

A Freud le interesaban sobremanera los sueños. Creía que un sueño representa un deseo o temor reprimido que está activamente fuera de la consciencia pero que “aparece en la superficie”, durante el descanso, como un sueño. Freud argumentaba que los deseos y temores reprimidos se unen para actualizar experiencias o sensaciones (como la ansiedad) y modifican estas experiencias de modo que éstos (los temores reprimidos) se ocultan como los acontecimientos más naturales. El ocultamiento en esta forma de los pensamientos reprimidos no perturban el descanso, de modo que el sueño puede considerarse como un medio de mantenerlo. El análisis de los sueños es, por consiguiente, otra forma de penetrar en la inconsciencia del paciente, y Freud y sus continuadores han usado frecuentemente este método al tratar a sus pacientes.
En el término de su existencia Freud hizo muchos prosélitos y poco a poco (tras un período de enérgica oposición) algunas de sus teorías fueron aceptadas. Por su origen judío, Freud sufrió las persecuciones nazis y, en 1938, fugó a Inglaterra donde fallecía un año después.
 

En 1933, estando Hitler en poder, comienza la persecución a los judíos y quema públicamente todos sus libros. En 1936 cumple Bodas de Oro en su matrimonio, Freud tenia 80 años de edad.

En 1938 Hitler anexiona Austria a su país, pero Freud, no quiere partir, hasta que mas tarde su hija y hermanas son secuestradas por los Nazi. Freud se da cuenta del peligro que corre y se marcha a Londres el 5 de Julio de 1938. Su hija es soltada, pero sus cuatro hermanas mueren en los campos de concentración.

Freud muere el 23 de septiembre de 1939.

PARA SABER MAS…

Freud llega a América
«En Europa me siento como un proscrito», dijo Sigmund Freud durante su visita de 1909 a Estados Unidos. «Aquí me siento recibido por los mejores como un igual. Ha sido como la realización de un sueño fantástico».
 

El motivo del primer y último viaje de Freud a Estados Unidos fue el vigésimo aniversario de la Clark University, una institución progresista de Worcester, Massachusetts. La facultad invitó a Freud a pronunciar una serie de conferencias sobre sus controvertidas teorías del psicoanálisis. A cambio, lo nombraron doctor honoris causa, el único honor que Freud recibió.

Las recientes obras maestras de Freud (La interpretación de los sueños, Tres contribuciones a la teoría sexual, Psicopatología de la vida cotidiana y Estudios sobre la histeria) habían ganado cierto reconocimiento entre los profesionales europeos y norteamericanos, pero antes de las cinco conferencias en Clark, su influencia y fama eran limitadas. 

En Clark, en una América sorprendentemente acogedora, presentó por primera vez una síntesis de sus varias teorías. Sus conferencias atrajeron a periodistas, artistas, intelectuales de la costa este (incluyendo a William James, mortalmente enfermo, que asistió sólo «para ver cómo era Freud») y a muchos curiosos. El estimulante gancho freudiano de las teorías sexuales, sueños y dramáticos casos capturaron la imaginación del público. 

Inevitablemente el psicoanálisis hizo furor en EE. UU. —lo que a la vez satisfizo y afligió a Freud. que despreciaba muchos elementos de la vida norteamericana. Aun así. admitió que «en la remilgada America era posible, en los círculos académicos al menos, discutir libre y científicamente todo lo que en la vida ordinaria se consideraba objetable». 

SOBRE SIGMUND FREUD: Sigmund Freud fue un revolucionario del mismo modo que lo fue Einstein en el campo de física teórica. Pero si los hallazgos de Einstein no preocupaban mayormente a la sociedad, los de Freud si la preocupaban.

Freud iba revelando ante el mundo todo lo que descubría en el curso del trabajos con sus pacientes y consigo mismo. En ningún momento acusó a la sociedad de estar enferma, que de hecho en ese tiempo, vísperas de la Primera Guerra Mundial, lo estaba. Y no era que Freud estuviese encerrado en una torre de marfil dedicado a sus estudios sin importarle el mundo que lo rodeaba. Tampoco se marginaba como intocado e intocable. Su obra, que en la actualidad ya tiene casi un siglo desde que se dio a conocer, continúa vigente y gana en prestigio, a pesar de lo mucho que se ha escrito para desprestigiarla e inclusive perseguirla.

Los primeros en discutirlo fueron los marxistas, que sostenían tener en el concepto de los reflejos condicionados, de Pavlov, una variante alternativa que “tenía presente la realidad social”, cosa que Freud no tenía en cuenta, según ellos.

Y no se conformaron con criticar a Freud, sino a sus seguidores neo-freudianos. En los Estados Unidos, donde el psicoanálisis había echado raíces muy profundas, surgió toda una tendencia de críticos de Freud. Joseph C. Clayton, por ejemplo, no se conformó con criticar a Freud, sino que las emprendió contra Erich Fromm, Abram Kardiner, y otros. Pero la vertiente freudiana era rica y abundante, y el psicoanálisis ha subsistido a estos embates.

Sus críticos han pretendido separar al hombre de su obra, criticando la obra. Pero en este caso se trata de una unidad indisoluble: la persona de Sigmund Freud es tan impresionante como su obra. Esta es una frase hecha, pero se puede decir sin temor a exagerar, que en este caso le viene como un anillo al dedo.

El psicoanálisis es connatural a la persona de Sigmund Freud, quien fue su principal paciente. A ninguno de los pacientes que le tocó atender lo estudió tan a fondo como a sí mismo. En sus recuerdos de infancia y en su infancia; en sus sueños y en sus fantasías, que tratándose de sí mismo las analizaba más a fondo, si puede decirse, encontró las vetas más ricas para develar los misteriosos misterios y secretos que la mente humana es capaz de reservarse para transformarlos en enfermedades.

Freud no era un “enfermo”, pero en su inconsciente encontró
todos los elementos que le permitirían reconocer a una mente enferma de otra que no lo estaba, teniendo en cuenta que para él todos llevamos una carga neurótica que tarde o temprano se hará manifiesta, en cuyo caso, si no nos hemos tratado a tiempo, nos convertiremos en “enfermos”.

Buceando dentro de sí mismo, Freud trataba de encontrar vestigios del pasado a través de sus manifestaciones en el presente, pero muchas veces también lo hizo en el sentido inverso. El presente podía revelarle secretos ocultos del pasado. En la pasividad, buscaba el elemento agresivo, y viceversa. En pocas palabras, trató de juntar los dos términos antitéticos de un conflicto arraigado en el hombre, y extraer de ellos los elementos que le permitieran resolver el conflicto.

Esta era, si se quiere, una variante del principio de atracción y repulsión que viene de la física, y que puede ser aplicado al ser humano. Es posible afirmar, inclusive, que aquí se encuentra el núcleo del método psicoanalítico, siempre que no lo separemos de la persona de Sigmund Freud.

La relación método-persona, en este caso, representa casi una relación carnal, una relación de paternidad carnal. Frued, digamos, engendró el método. Aquí, en este hecho, radica con toda certeza la raíz de la ruptura que se fue produciendo gradualmente con sus seguidores más cercanos en un momento, especialmente con Alfred Adler y Cari Gustav Jung. Ellos no podían, por razones absolutamente derivadas de la personalidad de cada uno, trabajar en un plano de igualdad con el Maestro. Y cada uno de ellos elaboró su propio método, lo engendró como Freud continuaba haciendo con el suyo hasta poco antes de su muerte.

La relación de Freud con su obra se asemeja, en cierto sentido, a la que se establece entre el escritor y su obra, entre un artista plástico y su cuadro o escultura. Si el estilo es el hombre, en este caso también la obra es el hombre.

Fuente Consultada:
Biografía de HBO Ole complementada con información aportada por Félix del Ojo, psiquiatra.-
HECHOS, Sucesos que estremecieron al mundo La Caja de Pandora del Inconciente Tomo N°13

 

Vida y Obra de Benjamin Franklin Inventor del Pararrayos Biografia

Vida y Obra de Benjamín Franklin

Benjamín Franklin, científico:

Benjamín Franklin, científico: (Boston, 17 de enero de 1706 – Filadelfia, 17 de abril de 1790)

Filósofo, político, físico, economista, escritor y educador, figura clave en la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, creó las bases de lo que hoy se entiende como «el ciudadano americano ejemplar».

Era el decimoquinto de los hijos y comenzó a aprender el oficio de su padre, que era un pequeño fabricante de velas y jabón. Cansado de este trabajo, se colocó a los 12 años en la imprenta de un familiar, desarrollándose así su amor a la cultura. El escaso tiempo libre lo empleaba en devorar todo tipo de libros que caían en sus manos.

Sus primeros versos y artículos los publicó en un periódico que su cuñado había fundado. A los 17 años, debido a discusiones con él, se traslada a Nueva York para hacer fortuna. Respaldado por el gobernador de Filadelfia, instala una imprenta y decide ir a Londres a comprar el material. Allí, olvidándose un poco de sus propósitos principales, trabaja en la imprenta Pelmer, conociendo a distinguidas personalidades.

Cuando tenía dieciocho años, viajó de Filadelfia a Londres, -con la expectativa de unas cartas de recomendación que finalmente no dieron resultado. Sin embargo, encontró trabajo de impresor. Siendo todavía adolescente, los libros que imprimía y sus propios escritos lo pusieron en contacto con algunas de las figuras literarias del momento. Cuando tenía veinte años volvió a Filadelfia para trabajar en la tienda de un amigo. Muy poco después volvió a dedicarse a la impresión y, en 1730, cuando tenía veinticuatro años, contrajo matrimonio con una novia anterior, Deborah, que se había casado mientras él estaba en Londres, pero a la que había abandonado su marido. Fue una unión que duró hasta su muerte, cuarenta y cuatro años después.

La naturaleza del rayo: Franklin se interesó por la ciencia en esa época. Durante el resto de su vida, aunque comprometido con la escritura, la edición, la política y la diplomacia, se mantuvo al tanto de los últimos descubrimientos gracias al contacto con otros científicos y a sus propios experimentos. En 1743 fundó la primera sociedad científica norteamericana, la American Philosophic Society. También encontró tiempo para desarrollar unas cuantas invenciones notables, incluidos los pararrayos, las lentes bifocales y la estufa de Franklin.

Franklin estaba particularmente interesado en la electricidad y en el magnetismo, que en aquellos momentos se comprendían muy poco. En 1745, un físico holandés llamado Píeter van Musschenbroek, que vivió en la ciudad de Leiden (o Leyden), inventó un dispositivo de almacenamiento eléctrico que se conoció como «la botella de Leiden»; y sería la experiencia de Franklin con este ingenio la que inspiró su experimento más famoso. Las botellas de Leiden, al ser tocadas, producían una chispa y una descarga eléctrica. Sospechando que el rayo era una forma de electricidad similar a la chispa de la botella de Leiden, Franklin decidió intentar capturar la electricidad de un rayo en una de sus botellas.

Un día de 1752, conectó un alambre a una cometa de la cual pendía un hilo de seda atado a una llave. Hizo volar su cometa hacia un nubarrón y, cuando colocó su mano cerca de la llave, una chispa saltó entre ambas. Después consiguió cargar la botella con la energía del rayo, a través de la llave, al igual que podía haberla cargado con una máquina generadora de chispas. Fue una emocionante demostración de que el rayo y la humilde chispa de la botella eran el mismo fenómeno. Cuando informó sobre su experimento creó sensación, y corno recompensa fue admitido como miembro en la Royal Society de Londres. Pero tuvo mucha suerte: las dos personas siguientes en intentar el mismo experimento terminaron electrocutadas.

Fue nombrado director general de Correos y ya entonces propuso en el Congreso de Alvan un proyecto para unir las colonias. También fue miembro del Congreso Continental y, en 1776, firmó la Declaración de la Independencia, ganándose hábilmente las simpatías de franceses, españoles y holandeses. Desde esa fecha hasta 1785 estuvo de embajador en París, donde se hizo muy popular en las logias francmasónicas, e intervino en la paz con Inglaterra, contra la que había luchado en pro de las libertades de Estados Unidos.

A su regreso fue recibido esplendorosamente y elegido presidente del estado de Pennsylvania hasta 1789, año en que se retiró, tras formar parte de la Convención que desarrolló la Constitución de su país. Murió en 1790, abrumado de honores científicos y títulos de diversas universidades de Europa y Norteamérica. Veinte mil personas asistieron a su funeral en Filadelfia. Había hecho buen uso de sus dos años de escuela.

Experimento de Franklin

AMPLIACIÓN SOBRE FRANKLIN….

Aunque se lo recuerda sobre todo como hombre de estado, Benjamín Franklin realizó también valiosas contribuciones al conocimiento científico.’Nació en 1706 y era el número quince de los hijos de una modesta familia de Boston. Fue, principalmente, autodidacto, pero asistió durante algún tiempo a la escuela local.

A la edad de 12 años era aprendiz de impresor. Cinco después dejó su ciudad natal para dirigirse a Filadelfia, donde continuó dedicado a ese trabajo. En 1729 se estableció y abrió con buen éxito su propia impresora, y compró la Pensilvania Gazette. Poco después, inició su carrera política como -secretario de la asamblea general de Pensilvania. En 1751 fue elegido miembro de esta Corporación y de 1753 a 1774 lo nombraron administrador general de correos de las colonias norteamericanas. Visitó Inglaterra en diversas ocasiones, a fin &p negociar con el gobierno británico asuntos de interés para los colonos.

Fue durante es los viajes cuando realizó una serie de experiencias que demostraron las características y- el curso de la corriente del golfo de México, una corriente de agua templada que se dirige desde el golfo, por la costa este de Norteamérica, hacia el Norte, y en las costas de Newfoundland cambia de rumbo, hacia el Este y atraviesa el Atlántico. Para levantar la, carta de esta corriente, determinó la temperatura del agua del océano a diversas profundidades. Las naturalezas del trueno y del rayo habían interesado durante siglos a los científicos y a los filósofos, pero a Franklin lo llevó este interés a investigarlas experimentalmente.

Para ello, preparó un barrilete, que fijó con un clavo al extremo de un cordel. Cerca^del otro extremo lo prendió con una llave. Lanzó* el barrilete cuando pasó sobre su cabeza un nubarrón -tormentoso y, en seguida, saltó de la llave una gran chispa eléctrica. Pudo ser algo muy peligroso, puesto que no había preparado ningún aislador en esta parte del cordel del barrilete. Como la lluvia empapaba el cordel, ello incrementaba su conductividad eléctrica; la electricidad fluía libremente por dicha cuerda y pudo comprobar que poseía las mismas propiedades que la electricidad generada por fricción. El feliz resultado de esta experiencia condujo a la utilización de los pararrayos para proteger los edificios, especialmente los de más altura.

Realizó, además, otra contribución al estudio de la electricidad: demostró la existencia de cargas positivas y negativas. Aunque no está claro quién fue el inventor de las lentes bifocales, fue él ciertamente el primero que las describió. Antes, si una persona necesitaba dos clases de lentes para leer y para ver objetos lejanos, era forzoso que dispusiese de dos anteojos distintos. Sin embargo, esta dificultad fue superada al unir en un mismo cristal dos medias lentes diferentes. La inferior proporcionaba los aumentos adecuados para la lectura y la superior, de menor aumento, se podía utilizar para enfocar objetos distantes.

Franklin estaba demasiado entregado a las actividades políticas para poder prestar a las científicas las atenciones deseables. Ayudó a redactar la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos y, poco después, en 1790; “murió cuando abogaba por la abolición de la esclavitud de los negros.

Fuente Consultada:
Historia de las Ciencias Desiderio Papp y Historias Curiosas de la Ciencia
Revista TECNIRAMA N°43

Francis Bacon Biografia del Filosofo Empirista Filosofo Renacentista

Biografía de Francis Bacon
Filósofo Renacentista Empirista

 Francis BaconFrancis Bacon (Londres 1561-1626) es el filósofo de la ciencia original, el primero que describió no sólo las ambiciones intelectuales características de la ciencia moderna, sino también las organizaciones donde ésta se desarrolla. Hombre brillante, socialmente ambicioso y arrogante, en su prolongada carrera pública Bacon ostentó altos cargos en la administración y escribió extensamente sobre los beneficios públicos de lo que ahora se calificaría como ciencia aplicada.

Hombre político sinuoso, pero extraordinario lógico, el autor del Novum organum no sólo se sublevó contra la dictadura de Aristóteles y de Santo Tomás, sino que, contraviniendo el método tradicional, propuso que hay que partir de los hechos para establecer principios generales, en lugar de pasar de los principios a los hechos.

Con una soberana claridad, denuncia las cuatro fuentes de errores que pueden desviar al científico, y, mediante sus tablas de ausencia, de presencia y de grados, indica la forma de clasificar los fenómenos que se presentan al observador. Este método lo empleó más tarde Stuart Mill, aunque ya desde el siglo XVII fue adoptado más o menos conscientemente por todos los investigadores.

Fue de los primeros en desechar la escolástica medieval como método de investigación, y propuso el propio.

Como su contemporáneo Descartes, Bacon describió un método científico que puso en suspenso la mayoría de las creencias tradicionales en favor del proyecto de establecer una comprensión del mundo nueva y más amplia.

A diferencia de Descartes, la ciencia de Bacon se basaba en meticulosas observaciones y experimentos e implicaba la cooperación con numerosos científicos. La primera etapa del proyecto de Bacon consistía en reunir grandes cantidades de datos mediante la observación directa y sin prejuicios de todo tipo de cuestiones.

A continuación, se filtraban los datos para evitar errores y absurdos, pese a lo que aún continuarían estando poco elaborados. El siguiente paso consistía en formular hipótesis de leyes generales que explicaran los datos obtenidos. Bacon pensó que se debería buscar un número limitado de características básicas, de modo que las leyes hipotéticas cubrieran todas las combinaciones posibles de dichas características. En este punto se corría el riesgo de que uno se dejara influir por creencias irracionales, de modo que era preciso protegerse de ellas.

En Cambridge, sus estudios de las diversas ciencias le llevaron a la conclusión de que los métodos empleados y los resultados obtenidos eran erróneos. Su reverencia por Aristóteles, del que, a pesar de todo, no parecía tener excesivo conocimiento, contrastaba con su desapego por la filosofía aristotélica. A su juicio, la filosofía precisaba de un verdadero propósito y nuevos métodos para alcanzar ese propósito. Con el primer germen de la idea que le consagraría, Bacon abandonó la universidad.

Bacon agrupó estas influencias en las cuatro clases de ídolos: ídolos de la tribu (errores e ilusiones naturales para el ser humano); ídolos del cuarto de trabajo (énfasis exagerado en las propias experiencias); ídolos del mercado (asumir que distintas personas usan las mismas palabras para describir las mismas cosas); e ídolos del teatro (ideas que desorientan presentadas por los sistemas filosóficos). En cuanto se tuviera la hipótesis, se debería contrastar con los datos existentes. Silos datos no permitieron encontrar pruebas determinantes, podrían obtenerse realizando un «experimento crucial». Esto permitiría comprobar directamente las implicaciones de las hipótesis competidoras, lo que indicaría cuál es correcta.

La observación es la base de las ciencias experimentales; abre el camino a inducciones fecundas que determinan la formación de las grandes leyes científicas. Eso no obstante, las experiencias no se hacen al azar y los científicos actuaban en conformidad con un código de la investigación. Este código, que vale tanto para la física como para las demás disciplinas, fue formulado por el canciller Francis Bacon (1561-1626).

Muchos aspectos de esta metodología encajan perfectamente con la estructura de las ciencias biológica y física, que luego hicieron uso de ella. En concreto, la idea de manipular la naturaleza para producir pruebas que no podrían obtenerse por simple observación es crucial para el método científico. Otros de los elementos propuestos por Bacon parecen hoy bastante inocentes, en particular la idea de que es posible formular un con junto de hipótesis suficientemente rico para cubrir todas las posibles leyes reales, y bastante simple para descubrir la verdad por una sencilla eliminación le las hipótesis propuestas que no encajen con los datos.

Los científicos deben de ser ante todo escépticos y no aceptar explicaciones que no se puedan probar por la observación y la experiencia sensible (empirismo).

La más sabia de las sugerencias de Bacon acaso sea la de que, para entender la naturaleza, es preciso coordinar el trabajo de muchos investigadores, algunos de los cuales reunirán información y otros se dedicarán a sistematizarla. Bacon se daba cuenta de que éste era un empeño costoso, por lo que trató de interesar a las autoridades de su época para que sufragasen los gastos de lo que hoy se denominan asociaciones científicas e institutos de investigación. Al fracasar trató de financiarlos él mismo.

Cuando murió en 1626, Bacon había caído en desgracia por aceptar un soborno en su cargo de juez; desde el principio de la historia de la ciencia, la necesidad de apoyo económico llevó a quienes la practicaban a adoptar medidas desesperadas.

AMPLIACIÓN DE SU BIOGRAFÍA…

Francisco Bacon. — Barón de Verulam, vivió de 1561 a 1626. Nació en Londres y estudió en el Colegio de la Trinidad de Cambridge. Combatió el método aristotélico, cuya filosofía sólo la estimaba apta para las disputas y estéril para la producción de obras prácticas.

Según él, el verdadero camino para encontrar la verdad estaba en la experimentación, seguida de la inducción. Negó el valor de la conjetura y de la hipótesis. Consideró la Matemática como ciencia auxiliar de la Física y a la Astronomía como dependiente de las dos citadas ciencias. Según su criterio, la religión no debe mezclarse con la Ciencia, ni ésta inmiscuirse en aquélla. Escribió varias obras sobre diversos temas, exponiendo en ellas sus doctrinas.

Citaremos sólo las tituladas Novum Organum Scientiarum (Nuevo órgano de las ciencias), De dignitate el augmentis scientiarum (Adelantamiento de las Ciencias), que forman parte de su gran tratado Instauratio Magna (Magna Restauración), en las que propugnaba el método inductivo. Fue uno de los detractores de la concepción astronómica de Copérnico.

Ni los altos puestos desempeñados, ni la publicación de los Ensayos le proporcionaron bienestar económico; hallóse siempre en una situación financiera precaria y contraía deudas usurarias para satisfacer su sed de lujo y grandeza.

En 1598, Bacon, no pudiendo hacer frente a una deuda contraída, fue arrestado a raíz de un juicio iniciado por un usurero; el asunto se arregló pronto, y Bacon, reintegrado a su puesto, volvió a la Cámara de los Comunes. Un nuevo adelanto en su carrera política fue influido por un hecho que tuvo gran resonancia: el proceso del joven y célebre conde de Essex tuvo que comparecer ante la Cámara de los Comunes bajo la inculpación de complotar contra la reina.

Entre los acusadores más encarnizados del conde, que fue condenado a muerte, figuró Bacon, a pesar de haber tenido en él un verdadero amigo y un mecenas generoso. Esta actitud, que a muchos les pareció incalificable, le valió en cambio la estima y buena voluntad de la reina, quien le encargó que hiciera la apología de esa condena. Evidentemente, esta apología no fue acogida en forma favorable por todo el mundo y la mayoría condenaba al autor, que había traicionado a un viejo amigo.

La buena voluntad de la corte, que Bacon había conseguido en esta ocasión, no le faltó ni aun cuando falleció la reina Isabel en 1603; su sucesor, Jacobo I, lo colmó con grandes honores, y al año siguiente, como era lógico, llegó al más alto puesto del Estado. No sólo fue Guardián de los Sellos, como su padre, sino también lord canciller. En 1618 recibió el título de lord barón de Verulam, y en 1621 fue nombrado vizconde de Saint-Alban.

Había sabido adoptar una actitud obsequiosa hacia el nuevo soberano y comprendido que era necesario aprobar los planes de Jacobo I y defender fielmente su programa de política interna contra la oposición continua de la Cámara de los Lores.

En la política extranjera del rey le aconsejaba imitar los métodos empleados por la reina Isabel, pero sin contradecir nunca las decisiones del monarca. Jacobo I y Bacon habían, por lo pronto, comprendido que el gobierno absoluto no serviría para resolver la crisis interna del reino y que agravaría elconflicto entre el pueblo y el soberano.

En el año 1621 el Parlamento, colocado del lado del pueblo, le demostró claramente su descontento al rey, denunciando al mismo tiempo un gran número de abusos de parte del tribunal de la corte, que parecía actuar bajo la influencia de elementos corrompidos.

Se llevó a cabo una investigación ordenada por los Comunes y se estableció la culpabilidad de Bacon, quien fue acusado de corrupción y abuso del poder. Francisco Bacon estaba en cama enfermo cuando se enteró del resultado de la encuesta; la notificación contenía también la nómina de los jefes de la acusación y se otorgaba un plazo de cinco días para presentar su defensa. Bacon no podía defenderse contra una acusación tan precisa y se reconoció culpable, confirmando las conclusiones de la comisión acusadora y sometiéndose a la clemencia de los jueces.

Las sanciones contra él fueron graves: …se le impuso una multa de 40.000 libras y se lo condenó a ser encerrado en la Torre de Londres; además, durante cierto tiempo quedaba interdicto para ocupar cargos públicos.

Jacobo I fue muy generoso con él: su multa le fue condonada y no permaneció en la prisión más que unos días. Recuperó su libertad con la autorización de residir en Londres, beneficiándose también con una pensión.

Obligado a abandonar la política, Bacon se consagró de nuevo a sus estudios, a los cuales había dedicado tanto tiempo en su juventud, y aplicó todo su tiempo a las Ciencias de la Naturaleza. Esta afición fue justamente la causante de su muerte. Un día que excursionaba por las afueras de Londres, tratando de comprobar si la nieve podía preservar aun cuerpo de la putrefacción, se expuso a^una temperatura rigurosa y contrajo una neumonía, muriendo algunas semanas más tarde, el 9 de abril de 1626.

Si bien en el transcurso de los siglos su conducta moral ha sido con derecho muy discutida, su fama como filósofo, empero, ha permanecido inalterada. Esto constituye la confirmación de un hecho: ciencia y moral no coinciden forzosamente en una conciencia.

Se había propuesto escribir una vasta enciclopedia científica, tratada y expuesta según su nuevo método. Esta obra, de acuerdo con su plan primitivo, debía tener seis volúmenes. Escribió sin embargo sólo dos de ellos, de los cuales uno, el Novum organum, no es otra cosa que la exposición comentada de su método. La palabra novum manifiesta claramente la intención hostil respecto del Organon, que tiene por base la lógica silogística aristoteliana.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Tomo IV Editorial Larousse – Historia: Francisco Bacon –
Enciclopedia Electrónica ENCARTA Microsoft

Las Fibras Opticas Fundamentos Uso de las Fibras en la Comunicación

Las investigaciones en el campo de la electrónica y las comunicaciones encuentran en la tecnología de la fibra óptica un interesante campo de experimentación. La fibra óptica es un filamento cilíndrico transparente, fabricado en vidrio, que posee la propiedad de propagar las ondas electromagnéticas colocadas en el espectro visible

Fundamento de las tecnologías ópticas

fibra optica

La comunicación entre dispositivos electrónicos se verifica a través de ondas electromagnéticas. Cuanto mayor es la frecuencia de la onda mayor cantidad de información puede ser transmitida. Dado que la luz es  también una onda electromagnética, cuya frecuencia es muy elevada, el flujo de información que transporta es, consecuentemente, muy superior al que se obtendría utilizando otros tipos de ondas.

Los cables de fibra óptica se emplean para la iluminación de espacios de difícil acceso (por ejemplo, en las operaciones de microcirugía), para la transmisión de imágenes (es el caso de la televisión por cable) e informaciones y, de manera especial, en el ámbito de las telecomunicaciones por láser.

Componentes de la fibra óptica

Las fibras ópticas están formadas por dos elementos: un núcleo cilíndrico y una funda envolvente, denominada vaina. Ambos componentes se fabrican en vidrio aunque siguiendo procesos distintos, puesto que es necesario que el índice de refracción difiera en uno y otro. De este modo, la velocidad a la que viajan las ondas es distinta en el núcleo y en la vaina. La mezcla del vidrio con materiales impuros determina las variaciones en el índice de refracción.

El diámetro de una fibra óptica oscila entre los 10 y los 100 micrómetros un micrómetro equivale a la millonésima parte de un metro—; la unión de fibras ópticas determina la formación de haces que pueden ser rígidos o flexibles, y transmitir . -tanto la luz como imágenes o informaciones, dependiendo de las aplicaciones.

El índice de refracción del material con el que está fabricada caracteriza una fibra óptica; asimismo, ha de tenerse en cuenta la caída de la señal que las atraviesa, que se encuentra estrechamente relacionada con su longitud y con la frecuencia de la radiación empleada.

Tipos de fibra óptica

Fibras de Índice abrupto

En las fibras de índice abrupto la velocidad a la que se propagan las ondas electromagnéticas es inferior en el núcleo con respecto a la envoltura. Cuando los rayos penetran en la fibra con un ángulo pequeño, rebotan al chocar con las paredes, en función de la diferencia del índice de refracción entre ambos componentes. Por el contrario, si el ángulo de penetración de la radiación electromagnética es elevado, los rayos se pierden. Es también el ángulo de entrada del rayo de luz lo que determina la velocidad de transmisión. Así, si su dirección es paralela al eje de la fibra, “viaja” más rápidamente; si, por el contrario, penetra desviado, describe una trayectoria más larga, puesto que avanzará rebotando en los puntos de unión del núcleo y la vaina. En este caso, la señal luminosa se pierde progresivamente en función de la distancia. Para solucionar el problema es necesario incorporar al sistema repetidores de la señal, a determinadas distancias.

Fibras de Indice gradual

A diferencia de lo que ocurre con las fibras de índice abrupto, en este caso el índice de refracción del núcleo no es constante, sino variable: es mayor en el centro y menor en el borde —lo que determina un incremento en la velocidad de la luz—. De esta manera se igualan las velocidades de los rayos, sin que el factor «ángulo de entrada» sea determinante.

En síntesis, en las fibras de índice abrupto la luz viaja por el núcleo, pero el desfase producido entre las ondas provoca pérdidas al cabo de pocos kilómetros, puesto que no todos los rayos recorren la misma distancia: unos pueden viajar rectos, mientras otros, al rebotar en las paredes, recorren un camino en zigzag y, consecuentemente, mayor distancia. Esta cuestión se soluciona en las fibras de índice gradual, haciendo que la velocidad aumente en las partes laterales, para compensar así la mayor longitud del camino a recorrer. En cada punto de la fibra la velocidad es inversamente proporcional al índice de refracción.

Aplicaciones

Fibras conductoras de luz

La aplicación más característica de los cables de fibra óptica para la transmisión de luz se da en el campo de la medicina; específicamente, en la iluminación de instrumentos como los endoscopios, destinados al examen visual de cavidades o conductos internos del organismo. Los haces dé fibra óptica constituyen, en este caso, sistemas flexibles. Su principal ventaja es la posibilidad de hacer llegar la luz hasta el punto deseado, sin que ello implique una aportación de calor.

Fibras conductoras de imágenes

Para la transmisión de imágenes las fibras del haz han de aparecer ordenadas, no simplemente yuxtapuestas, como sucede en el caso de la conducción de la luz. Efectivamente, si la posición relativa de las fibras es idéntica en los dos extremos del haz, resulta posible que la imagen formada en el primer extremo se propague hacia el final del sistema, con un grado de nitidez que viene determinado por el diámetro de cada fibra individual. La longitud habitual de estos conjuntos ordenados de haces, también flexibles, oscila entre 50 cm y 1 m de longitud.

Fibras conductoras de información

A mediados de los años sesenta del siglo XX comenzó a pensarse en la posibilidad de transmitir a gran distancia la luz modulada por señales, utilizando para ello fibras ópticas. No obstante, los primeros resultados en este nuevo ámbito de experimentación se produjeron ya en la década siguiente, gracias a la obtención de fibras con un elevado grado de transparencia, que determinaran pérdidas suficientemente pequeñas. En un principio, el sistema se utilizó para transmisiones entre puntos cercanos —dentro, por ejemplo, de una aeronave—. Sucesivos avances en este campo dejaron patente, á comienzos de los ochenta, la posibilidad cercana de sustituir el cableado coaxial por cables de fibra óptica. La reducción de las dimensiones y el peso del sistema, además de una mayor insensibilidad a las perturbaciones derivadas de eventuales campos magnéticos, se revelaron pronto como las principales ventajas de esta sustitución.

Asimismo, la introducción de cables de fibra óptica permitía un considerable ahorro de cobre y aseguraba, sin necesidad de recurrir a amplificaciones intermedias, un alcance muy superior al obtenido con los pares coaxiales.

Conexiones telefónicas

La introducción de cables de fibra óptica en las conexiones telefónicas, donde la señal ya no está constituida por una corriente eléctrica, sino por una onda luminosa, ofrece la posibilidad de transmitir impulsos en cantidad y calidad decididamente mayor, además de a una velocidad más elevada. El proceso requiere la instalación de una amplia red de fibras ópticas. Este proyecto, hoy en vías de realización, lleva el nombre de cableado y constituye un paso importante que cambiará sensiblemente los hábitos y costumbres del hombre, ahora en el centro de la revolución telemática.

La televisión por cable y las autopistas de información

En ambos campos, la tecnología de la fibra óptica ofrece interesantes posibilidades. La televisión por cable implica un cambio en la forma de transmisión de la señal, que, en lugar de propagarse a distancia, circula por cables. En un principio, se emplearon pequeños cables coaxiales normales, análogos a los utilizados para la telefonía; hoy, en cambio, se utilizan cables de fibra óptica que permiten una transmisión más rápida.

Asimismo, las autopistas de la información son posibles gracias a la sustitución del tradicional hilo metálico por los cables de fibra óptica. En este tipo de conexión, las señales circulan en forma digital, formadas esencialmente por secuencias de ceros y unos que sustituyen a las anteriores señales de tipo analógico.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

Las fibras artificiales y sintéticas Tipos de Fibras La Seda Natural

Las fibras artificiales se fabrican a partir de la transformación química de productos naturales; las fibras sintéticas se elaboran mediante síntesis químicas, a través de un proceso denominado polimerización.

Introducción:
Los primeros plásticos:
El primer plástico se produjo en Estados Unidos con motivo de un concurso. En la década de 1860, se ofrecieron 10.000 dólares a la persona que consiguiera reemplazar el marfil —cuyas reservas se agotaban— por un material igualmente bueno para fabricar bolas de billar. Ganó el premio John Wesley Hyatt con un material llamado celuloide.

El celuloide se fabricaba disolviendo celulosa, un hidrato de carbono obtenido de las plantas, en una solución de alcanfor y etanol. Este nuevo material encontró pronto amplia utilización para fabricar una gama de productos tales como mangos de cuchillo, puños y cuellos de quita y pon, monturas de gafas y película fotográfica. Sin el celuloide, no hubiera podido arrancar la industria cinematográfica, a fines del siglo XIX.

El celuloide puede ser ablandado repetidamente y moldeado de nuevo por la acción del calor, por lo que recibe el calificativo de termoplástico. En 1907 Leo Baekeland (1863-1944), un químico belga que trabajaba en Estados Unidos, inventó otro tipo de plástico, al provocar que el fenol y el formaldehído reaccionaran juntos. Baekeland lo llamó baquelita, y fue el primero de los tennofraguantes: plásticos que pueden ser fundidos y moldeados mientras están calientes, pero que no pueden ser ablandados por el calor y moldeados de nuevo una vez que han fraguado.

La baquelita es un buen aislante y es resistente al agua, a los ácidos y al calor moderado. Con estas propiedades, no tardó en utilizarse en la fabricación de interruptores, artículos domésticos como mangos de cuchillos y componentes eléctricos para automóvil.

La proliferación de los plásticos
A causa de estos éxitos, los químicos comenzaron a buscar otras moléculas sencillas que pudieran enlazarse para crear polímeros. En la década de los 30, químicos británicos descubrieron que el gas etileno polimerizaba bajo la acción del calor y la presión, formando un termoplástico al que llamaron polietileno.

El polipropileno vino después, en los años 50. Ambos se emplean para fabricar botellas, tuberías y bolsas de plástico. Un pequeño cambio en la materia prima —reemplazando en el etileno un átomo de hidrógeno por un átomo de cloro— produjo el PVC (cloruro de polivinilo), un plástico duro y resistente al fuego, adecuado para desagües y alcantarillado. Añadiendo ciertas sustancias químicas, se puede producir una forma blanda de PVC, adecuada como sustituto del caucho en algunos artículos como la ropa impermeable. Un plástico muy parecido es el teflón o PTFE (politetrafluoretileno). Su coeficiente de fricción, muy bajo, lo hace ideal para cojinetes, rodillos y sartenes antiadherentes.

El poliestireno, desarrollado durante los años 30 en Alemania, es un material transparente y parecido al vidrio; se emplea en la fabricación de envases de comida, electrodomésticos y juguetes. El poliestireno expandido —una espuma blanca y rígida— se usa mucho en embalaje y aislamiento. Los poliuretanos, inventados también en Alemania, encontraron utilidad como adhesivos, para revestimientos y, en su forma de espumas rígidas, como materiales aislantes. Todos estos plásticos se producen con sustancias químicas derivadas del petróleo, que contiene exactamente los mismos elementos —carbono e hidrógeno— que muchos plásticos.

LAS FIBRAS: Frente a las fibras naturales, elaboradas a partir de componentes animales (lana, seda) o vegetales (algodón, lino), las fibras sintéticas y artificiales son el resultado de transformaciones químicas. Antes de analizar detenidamente estos dos últimos tipos de fibras, es necesario establecer una clara distinción entre los conceptos sintético y artificial. El término sintético hace referencia a un producto obtenido a partir de elementos químicos. Por ejemplo, el amoníaco a partir del hidrógeno y el oxígeno. Por el contrario, el adjetivo artificial, en este contexto, alude a un producto elaborado mediante compuestos ya existentes en la naturaleza.

Las fibras artificiales

Las fibras textiles artificiales poseen propiedades semejantes a las de las fibras naturales. Aunque pueden obtenerse a partir de proteínas vegetales presentes en determinadas plantas —cacahuete, maíz o soja—, generalmente derivan de la celulosa y de la caseína. La celulosa, un hidrato de carbono complejo, es el componente básico de las paredes de las células vegetales.

De color blanco, sin olor ni sabor, sus aplicaciones industriales no se reducen al campo textil; se emplea, asimismo, en la fabricación de papel, plásticos o explosivos. Por su parte, la caseína es una proteína rica en fosfatos, que se encuentra presente en la leche de los mamíferos; por la acción de enzimas se transforma en para caseína insoluble (queso).

Las primeras investigaciones sobre fibras artificiales

La historia de las fibras artificiales comenzó a partir de los primeros intentos de producir seda artificial. Los principales avances en este campo se encuentran estrechamente vinculados a las investigaciones del químico francés Hílaire Berniggaud, conde de Chardonnet (Besançon, 1839 – París, 1924>, considerado como el auténtico impulsor de la industria de tejidos artificiales.

Aplicando a la celulosa los disolventes adecuados, obtuvo una solución densa y viscosa, que filtró a través de una plancha en la que había practicado previamente diminutos agujeros. Al atravesar la placa, el líquido formaba pequeños filamentos que, una vez secos, constituían fibras fáciles de adaptar al hilado y al tejido. Chardonnet había obtenido una nueva fibra, el rayón. Se trataba de un material semejante a la seda, de gran resistencia y poco inflamable.

El rayón

Como se ha indicado, el rayón, la más común de la fibras artificiales, se elabora a partir de la celulosa. El proceso de fabricación difiere según el procedimiento empleado; en función de ello recibe la denominación de rayón, viscosa, acetato de celulosa o Bemberg. En el caso de la viscosa, la celulosa se trata con sosa cáustica concentrada y, posteriormente, se disuelve en disulfuro de carbón. El proceso en todos ellos es, no obstante, idéntico en lo esencial.

En un primer momento, la celulosa se reduce a pasta y, tras ser purificada, se extiende hasta que adopta una disposición en forma de lámina. El empleo de diversas sustancias químicas, según los diferentes métodos, permite su solubilización. Como resultado de este primer tratamiento se obtiene un líquido de apariencia viscosa, que se ultra a través de una hilera. Se forman así los filamentos, que adquieren la consistencia deseada gracias a la evaporación del disolvente con que se ha tratado la celulosa, o bien a través de baños de coagulación. Una vez secos, los filamentos se retuercen, quedando listos para el proceso de hilado.

El copo de rayón, parecido al de algodón, se obtiene tras cortar el hilado a determinada longitud. La mezcla de rayón con seda, lino o algodón permite, siguiendo las técnicas habituales de hilatura, fabricar tejidos mixtos.

Las fibras sintéticas

El proceso de polimerización, aplicado a determinadas materias primas, permite la obtención de fibras sintéticas. Los polímeros son moléculas orgánicas complejas, formadas como resultado de la unión de varias moléculas orgánicas simples, los monómeros. Al constituirse un polímero, los monómeros forman entre sí una larga cadena lineal, con extraordinarias condiciones de ligereza, elasticidad y resistencia. Dichas propiedades son fundamentales para la fabricación de todo tipo de fibras. En este sentido, los polímeros se emplean, además de para fabricar tejidos, en la elaboración de plásticos, productos estructurales diseñados para resistir esfuerzos —parachoques de automóviles, tuberías—, aislantes, filtros, cosméticos, así como en la industria eléctrica, electromecánica, del mueble o de la construcción. Las fibras sintéticas se pueden clasificar en: políamidas, poliésteres, poliacrílicas, polivinilos y polipropilénicas.

Fibras sintéticas en la industria textil

La elaboración de fibras sintéticas textiles se realiza a partir de materias primas que se encuentran con relativa facilidad y son, en términos generales, poco costosas: carbón, alquitrán, amoniaco, petróleo, además de subproductos derivados de procesos industriales. Las operaciones químicas realizadas con estos materiales permiten obtener resinas sintéticas que, tras su hilado y solidificación, resultan elásticas, ligeras y muy resistentes tanto al desgaste como a la presencia de ácidos u otros agentes externos. La incorporación de un colorante al polímero permite teñir el material antes de su hilado, lo que se traduce en un óptimo nivel de estabilidad cromática en la fibra, que, además de no desteñir, elimina la necesidad de recurrir a posteriores operaciones de fijado del tinte.

El nailon

A comienzos de siglo Wallace H. Carothers inventó el nailon, a partir de la polimerización de una amida —cada uno de los compuestos orgánicos nitrogenados que resultan de sustituir uno, dos o los tres hidrógenos del amoniaco por radicales ácidos— Carothers descubrió que el polímero resultante presentaba la propiedad de transformarse fácilmente en filamentos.

Fue en la década de los años treinta cuando se inició la fabricación de nailon a gran escala. El éxito fue muy rápido, lo que favoreció la aparición de otras fibras. El nailon se emplea, por ejemplo, para confeccionar géneros de punto. En 1940 la empresa Du Pont comercializó las primeras medias fabricadas con esta fibra.

Celuloide, 1860
Respecto a este tipo de plástico, en el libro PIONEROS, de Teo Gómez, nos dice: En términos generales, podríamos denominar plástico a toda sustancia elástica que posee ciertas propiedades, entre las que podría englobarse el caucho, pero en un sentido más estricto, denominamos plásticos a ciertos polímeros derivados del petróleo. Entre ellos, el primero en descubrirse fue el celuloide.

La causa, un concurso convocado en Estados Unidos para encontrar un sustituto del marfil, que se estaba agotando, para las bolas de billar. Uno de los participantes fue el inventor neoyorkino John Wesley Hyatt, quien empezó a experimentar con nitrato de celulosa y consiguió que esta fecha fuera recordada como la de la invención del celuloide, aunque no consiguió estabilizarlo hasta unos años después con la adición de alcanfor.

Presentó la patente en 1870 y se encontró con las demandas de Alexander Parkes, quien había inventado un material parecido, la parkesina, e incluso consiguió que un juez le declarara inventor del proceso, pero el nombre de celuloide se lo llevó Hyatt. Éste era un material flexible, transparente, resistente a la humedad y muy inflamable. No tardó en empezar a investigarse para su uso en fotografía, y en 1885, Eastman Kodak desarrolló la primera película fotográfica flexible que sustituye al daguerrotipo de vidrio que se estaba usando hasta entonces.

En 1889 se produce la primera película de celuloide transparente, que se siguió usando hasta que en los años veinte se sustituyó por el acetato de celulosa, menos inflamable. Eastman Kodak tuvo que vérselas con la invención del reverendo Hannibal Goodwin, quien en 1887 había patentado la película flexible de celuloide después de haberla hecho servir en el kinetoscopio de Edison.

Eastman, que había asistido a las primeras demostraciones de Goodwin, fue demandado por la empresa que se quedó la patente de aquel, Ansco, y tuvo que pagar una elevada indemnización.

Otras poliamidas

Otros ejemplos de poliamidas son el lilión o el perlón, que, con frecuencia, se utilizan en copos que se mezclan con lana y algodón en hilados mixtos. El resultado son fibras más reforzadas. Una de las propiedades características de las poliamidas es su elevado grado de resistencia a la rotura.

Entre los poliésteres cuyo uso está más extendido en la industria textil, pueden mencionarse el dacrón y el terital, que derivan del carbón y del petróleo. A su resistencia añaden cualidades de indeformabilidad; además, no se arrugan.

En la confección de géneros de punto se utilizan habitualmente fibras acrílicas como el leacril, el dracón o el orión, derivados del carbón, el petróleo y el gas natural. Su propiedad fundamental es que son muy ligeras.(ver: La Fibra de Seda Natural)

Fuente Consultada:
Gran Enciclopedia Universal
PIONEROS, Inventos y descubrimientos claves de la Historia – Teo Gómez

Fermi Enrico Biografia Pila Nuclear Primera Reaccion en Cadena

Enrico Fermi nació en Roma, Italia, el 29 de septiembre de 1901.  Murió 28 de noviembre de 1954.  Era hijo de un oficial de ferrocarril, estudió en la Universidad de Pisa desde 1918 hasta 1922 y más tarde en las Universidades de Leyden y Gottingen.  Se convirtió en profesor de física teórica en la Universidad de Roma en 1927.

El dominio completo de la desintegración del átomo se alcanzó en 1942, cuando el italiano Enrico Fermi hizo funcionar, en la Universidad de Chicago, la primera pila atómica. En ella se provocó la primera desintegración autosostenida y controlada, es decir, la reacción en cadena. La desintegración de un átomo provoca la de otro, y así sucesivamente, hasta alcanzar la energía y el calor que se requieren.

A raíz de este trabajo se conoce a Fermi como el “Padre de la Bomba Atómica. El átomo, intuido y conocido por el hombre desde el siglo V antes de Cristo, siendo la base fundamental de la materia, ha sido estudiado y penetrado hasta arrancarle sus secretos y convertirlo, al menos por ahora, en el elemento más destructor que jamás la humanidad haya conocido. (Fuente Consultada: Libros Maravillosos Sobre Física)

Enrico Ferm

Sagaz teórico y brillante experimentador, FERMI, con sus colaboradores, sometió una larga serie de elementos al bombardeo por neutrones. Una pequeña ampolla que contenía una mezcla de polvo de berilio y de radón constituía la fuente de proyectiles y lanzaba por segundo 20.000.000 de neutrones contra blancos formados por las sustancias elegidas para la investigación.

Las energías individuales de los proyectiles se repartían sobre una escala amplia; muchos alcanzaban hasta 8.000.000 de electrón-voltios.

La mayoría de los sesenta y tres elementos que FERMI y sus colaboradores investigaban, cedieron a la acción transformadora del bombardeo y se volvieron activos. Si bien la duración de la vida del núcleo activado raramente sobrepasó algunos minutos, FERMI y sus colaboradores lograron identificar la naturaleza química de los elementos portadores de la actividad inducida.

De las sustancias examinadas por FERMI, más de cuarenta se revelaron transmutables por la irradiación neutrónica. Así los muros del núcleo se habían abierto al intruso neutrón. Mas, seis meses después de sus primeros ensayos de bombardeó neutrónico, FERMI y su equipo, guiados por un azar benévolo, realizaron un descubrimiento de excepcionales alcances. Al procurar mejorar el rendimiento de las transmutaciones, notaron que la intensidad de la activación como función de la distancia a la fuente, presentaba anomalías que dependían —así parecía— de la materia que rodeaba a la fuente neutrónica.

Comprobaron que el pasaje de los proyectiles a través de sustancias hidrogenadas como agua y parafina, en vez, disminuir —como hubiera podido creerse—, aumentaba de manera sorprendente, a menudo en la relación de uno a cien, la eficacia de los proyectiles y la consiguiente actividad de la  materia bombardeada. FERMI interpretó con admirable sagacidad el efecto imprevisto: los neutrones —al penetrar en la sustancia hidrogenada— pierden rápidamente energía en sus reiterados choques con los protones.

Expulsados por la fuente  con una velocidad de varios millares de kilómetros por segundo, se convierten al atravesar una pantalla de parafina en neutrones lentos con una velocidad del orden de un kilómetro por segundo, casi desprovistos de energía y mas o menos en equilibrio térmico con la materia que los rodea.

El efecto descubierto por FERMI es sumamente extraño y sin modelo en nuestro mundo microscópico donde la eficacia de los proyectiles crece con su energía cinética. Lo mismo sucede con proyectiles cargados en el mundo  microscópico. Los físicos que habían bombardeado los blancos atómicos con partículas alfa, con deutones o protones, pusieron su empeño en acelerar los proyectiles: los tubos de descarga de COCKCROFT los generadores electroestáticos de VAN DF GRAAFF, los ciclotrones LAWRENCE, fueron inventados y construidos, en primer término para servir a esa finalidad. Antes del descubrimiento de FERMI los investigadores hubieran comprendido difícilmente que e: menester moderar la velocidad de un proyectil para aumento su eficacia.

Mas con los neutrones que no llevan carga y que por ende, están libres de toda repulsión por parte de las barro ras de potencial eléctrico de los núcleos, el problema cambio de aspecto. Dada su pequeña velocidad, los neutrones lento —explicó FERMI— tienen tiempo para sufrir la acción de lo núcleos que atraviesan y dejarse capturar por éstos gracias a un efecto de resonancia con las capas neutrónicas de los núcleos efecto del cual la mecánica ondulatoria permite dar cuenta.

La facilidad con que los neutrones lentos se incorporan en los núcleos, provocando su transmutación, permitió a FERMI y a sus colaboradores producir isótopos radiactivos de una larga serie de elementos Los isótopos así obtenidos, más pesados que la sustancia primitiva, se desintegran expulsando electrones negativos; como la pérdida de una carga negativa equivale a la ganancia de una Positiva, se forman de esta manera nuevos núcleos con números atómicos más elevados que el núcleo primitivo. Este proceso que FERMI encontró como regla para el bombardeo neutrónico de los elementos pesados, cobró particular interés cuando el físico italiano atacó en 1934 al más pesado de los elementos naturales, el uranio.

El núcleo de este último radiactivo en estado natural, se desintegra irradiando una partícula alfa, disminuyéndose así en dos su número atómico. Sin embargo, era de esperar que el núcleo de uranio, expuesto al bombardeo neutrónico, al capturar un neutrón, se desintegrara con emisión de un electrón, lo cual aumentaría su número atómico en una unidad, formando entonces un elemento desconocido de número 93.

Si éste resultaba radiactivo a su vez, podía dar nacimiento a un elemento de número 94 expulsando un electrón. Átomos nuevos, inexistentes en la naturaleza terrestre, aparecerían  así y ocuparían en la tabla de MENDELEIEV casillas situadas mas allá del uranio, elementos transuranianos.

IRENE CURIE

En efecto, en la primavera de 1934, FERMI creía haber producido núcleos con números atómicos mayores que el del uranio. Guiada por la misma hipótesis, IRENE CURIE, procuró establecer la naturaleza química de la enigmática sustancia engendrada por el bombardeo neutrónico del uranio.

Llegó al sorprendente resultado de que las propiedades del elemento desconocido eran análogas a las del lantano. El número atómico de este último es 57, el número de su masa 139; los números correspondientes de uranio son 92 y 238. ¿Cómo admitir, se preguntó IRENE CURIE, que la desintegración del uranio hubiese producido lantano?. (imagen izq. Irene Curie y Su esposo Joliet)

 Todas las reacciones nucleares conocidas hasta entonces habían llevado a elementos cercanos en número atómico y en número másico a los de la sustancia primitiva. Ni IRENE CURIE ni su colaborador PAUL SAVITCH sospecharon que se encontraban ante una reacción nuclear de tipo completamente nuevo, y estaban lejos de pensar que el intrigante fenómeno con que habían tropezado tenía alcances formidables, superiores a los del supuesto hallazgo de un elemento transuraniano. La presencia del lantano entre los productos de la desintegración del uranio, hizo nacer dudas en el espíritu del físico berlinés OTTO HAHN (1879-1968), quien resolvió repetir y verificar a fondo las experiencias parisienses.

HAHN y su colaborador FRITZ STRASSMANN

Para identificar los nuevos radio-elementos, HAHN y su colaborador FRITZ STRASSMANN (1902) (foto derecha: Hahn y Meitner) acudieron a los procedimientos clásicos de precipitación y cristalización fraccionadas. Sin embargo, cuando trataron de separar el nuevo radio-elemento del bario —empleado como elemento de arrastre—, fracasaron todos sus esfuerzos.

Ante la imposibilidad de realizar la aludida separación, HAHN y STRASSMANN terminaron por admitir, tras muchas vacilaciones, que el núcleo de uranio bombardeado por neutrones, en lugar de limitarse emitir partículas de pocas masa, se habría quebrado en gruesos fragmentos, de los cuales uno sería posiblemente el núcleo del bario y el otro probablemente el del kriptón.

Las masas de los dos fragmentos serían sólo aproximadamente iguales, ya que la ruptura puede producirse de distintas maneras y puede originar incluso más de dos fragmentos. Hipótesis osada fue ésta HAHN y STEASSMANN formularon en enero de 1939 con toda las reservas, puesto que ese tipo de reacción nuclear no tenía precedentes en la experiencia.

Sin embargo, el irrecusable testimonio de los hechos no tardo en apuntalar sólidamente la Suposición de los dos investigadores y las confirmaciones que afluyeron de todas partes pusieron pronto fuera de duda la realidad del fenómeno que HAHN y STBASSMANN habían bautizado como KERNSPAITUNG: partición o “fisión” del núcleo uránico. El nuevo fenómeno concentró casi inmediatamente el interés de todos los laboratorios de física atómica en el viejo y en el nuevo continente.

En efecto, si el núcleo de uranio se divide en gruesos fragmentos, la suma de las masas de estos es considerablemente inferior a aquella del núcleo inicial. En lugar de la masa que desaparece , se libera una cantidad extraordinaria de energía, a la que el cálculo asigna por núcleo cerca de 200.000.000 de electrón-voltios. Así, la ruptura de todos los átomos presentes de una molécula-gramo de uranio liberaría una cantidad de energia equivalente a 6.000.000 de kilovatios-hora, la suficiente para llevar a la ebullición instantánea 50.000.000 de litros de agua.

Dos investigadores expulsados de Alemania por el régimen hitleriano, LISA MEITNER (1878-1969) y ROBERT FRISCH (1904), simultáneamente con aportar la primera prueba experimental al fenómeno de HAHN y STRASSMANN, bosquejaron una teoría de la “fisión” nuclear. ¿Cómo explicar que una excitación moderada la captura de un neutrón, baste para producir una ruptura explosiva del núcleo? ¿Por qué esta captura provoca fisiones en los núcleos más pesados y no en los livianos?  La respuesta que MEITNER y FRISCH sugirieron se inspiró en el modelo de BOHR  del núcleo.

BOHR había asimilado el núcleo a una gota líquida; ésta, puesta en vibración, puede quebrarse en dos gotitas más pequeñas, como el núcleo puede dividirse en dos fragmentos gracias al aporte de una energía exterior. El fenómeno tiene mayor probabilidad de producirse cuanto mas pesado y menos estable es el núcleo considerado. En el  núcleo muy complejo del uranio repleto de protones, las fuerzas repulsivas que se ejercen entre las partículas cargadas son casi tan grandes como las fuerzas de intercambio protono-neutrónicas garantes de la cohesión del núcleo.

Es pues lógico admitir, concluyeron LISA MEITNER y FRISCH, que una excitación moderada de esos núcleos puede determinar su ruptura. Guiado por consideraciones teóricas, BOHR (foto izquierda)y su discípulo WHEELER reconocieron, en febrero de 1939, que el uranio “fisionable” por neutrones lentos no es el isótopo corriente con el número másico 238, sino el isótopo raro con número másico 235, presente en el uranio natural en cantidades muy reducidas (0,7%). Poco antes FERMI había sugerido que durante el proceso de la “fisión” del núcleo de uranio, además de los pesados fragmentos animados por una tremenda energía cinética, se lanzan también neutrones.

Esta suposición abrió una perspectiva de formidables alcances e hizo entrever la posibilidad de una reacción auto sustentadora, es decir, una reacción en cadena, capaz de poner al alcance del hombre la liberación de la energía atómica en una escala ponderable.

En efecto, por considerable que sea la energía de 200.000.000 de electrón-voltios liberada por la ruptura de un solo núcleo, la cantidad total de la energía liberada no pasaría de la escala microscópica, si solamente parte infinitesimal de los núcleos presentes se desintegrara por el bombardeo. Pero el problema cambia de aspecto si el proyectil neutrónico expulsa del átomo neutrones que pueden servir a su vez como proyectiles.

Al penetrar éstos en los núcleos vecinos, producen nuevos proyectiles, y de esta manera la “fisión” de un núcleo entraña rápidamente la de otros y la reacción, una vez desencadenada, es susceptible de mantenerse por sí misma, propagándose como fuego en un pajar. Distinta en todos sus aspectos de las reacciones nucleares estudiadas hasta entonces, la reacción en cadena prometía la utilización práctica de la energía nuclear, ya como fuerza propulsiva de máquinas, ya como explosivo para superbombas.

Esta promesa dio excepcional importancia a la perspectiva abierta por FERMI y confirió jerarquía histórica a la reunión de eminentes físicos realizada a fines de enero de 1939 en Washington en la que el problema fue discutido.

Fuente Consultada: Historia de la Ciencia Desidero Papp

Teoría de la Desintegración Nuclear

Nueva Solucion Al Teorema de Fermat William Porras

PROLOGO DE SU LIBRO
fermatCon respecto a Pierre de Fermat: ¿sería cierta su afirmación de que tenía una  “maravillosa demostración” en 1637?

Pénsemos solamente en esto: la demostración de Wiles ocupa unas 200 páginas mecanografiadas, y utiliza curvas elípticas, esquemas de grupos, el Álgebra de Hecks, la Teoría de Iwasawa, la Teoría de Von Neumann-Bernays- Gödel, la de Zermelo-Fraenkel y decenas de otras complejas herramientas  matemáticas, todas desarrolladas muy recientemente (hablando únicamente en  términos históricos).

No hay duda que los métodos utilizados por Wiles no existían cuando Fermat  escribió su famosa nota al margen del libro, pero también es verdad que podría  existir una demostración más corta, sencilla y que solamente echase mano de  procedimientos conocidos en el siglo XVII. Podría existir, pero nadie la ha  encontrado escrita ni publicada en ninguna parte. Creo que ahora ya la  tenemos.

Fermat siempre fue muy cuidadoso en sus afirmaciones, nunca quiso publicar  sus investigaciones y solo por el interés de su hijo fue posible conocer este  teorema y en cierta forma después de 400 años de haber nacido y 374 años de  su afirmación creo sinceramente que sí pudo haber tenido una demostración de su famoso Último teorema de Fermat.

Vicealmirante ® José William Porras Ferreira

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NUEVO: Demostración de la Conjetura de Goldbach
por José William Porras

Nicolás Tartaglia
Grandes Matemáticos

Matemáticos y Físicos
Pacioli y Fibonacci
Conjetura de Goldbach
Vesica Picsis

 

Biografía Giordano Bruno Condenado Por Herejia a la Hoguera

Biografía: Giordano Bruno, Condenado a la Hoguera

GIORDANO BRUNO, condenado a la hoguera

(Nola, 1548 – Roma, 17 de febrero de 1600)  Filósofo italiano. Cursó los estudios primarios en su ciudad natal. Movido por una profunda vocación religiosa, ingresa muy joven en la Orden dominicana.

Sus nuevas teorías contra la concepción cosmológica aristotélica, influido en muchos aspectos por Copérnico, pronto le ocasionaron importantes problemas con las autoridades de la diócesis, por lo que decide abandonar la ciudad.

Giordano ve en Europa amplias posibilidades para desarrollar su teoría filosófica y comienza una gira por diferentes países del continente. Sobre el arte de retener en la memoria las verdades adquiridas y descubrir otras mediante la combinación de diferentes términos, inspirados en el «Ars magna» de Raimundo Lulio (1232), compone una serie de escritos que obtuvieron una considerable resonancia. Tuvo gran aceptación -quizás por su prestigio de gran maestro en el arte combinatorio de Lulio- su comedia «Candelaio».

PRIMEROS PROBLEMAS: comenzaron durante su adoctrinamiento, al rechazar tener imágenes de santos, aceptando sólo el crucifijo. En 1566 tuvo lugar el primer procedimiento en su contra por sospechas de herejía. Dicho proceso no prosperó y, en 1572, fue ordenado como sacerdote dominico en Salerno y pasó al estudio de Santo Domingo Mayor, recibiendo en 1575 el título de Doctor en Teología de la Orden.

En 1576 fue acusado de desviarse en la doctrina religiosa y tuvo que abandonar la orden, huyendo a Roma, donde consiguió asilo en el Convento deSanta María, en Minerva. Después de viajar por Italia y Francia llegó a Ginebra. Allí abandonó los hábitos.

Bruno residió durante bastante tiempo en Oxford, donde compuso la mayoría de sus diálogos italianos. También vivió en Alemania, donde realizó sus poemas latinos. Tras aceptar una proposición de Giovanni Mocenigo para que le enseñara el arte de la memoria, se traslada a Venecia. Sin embargo, pronto todas sus ilusiones se verán frustradas cuando el mismo Mocenigo, poco después de su llegada a la ciudad italiana, le denuncia a la Inquisición. Al poco tiempo, el filósofo es trasladado a Roma en calidad de arrestado y tiene que sufrir una condena de siete años en la cárcel. A las numerosas invitaciones que Bruno recibió para que se retractase de sus teorías filosóficas, siempre respondió con negativas y su caso hubo de ser sometido nuevamente a sentencia con el veredicto final de pena capital. Fue quemado vivo en la plaza de Campo dei Fiori.

El Juicio a Giordano Bruno: A instancias de Giovanni Moncenigo, noble veneciano, regresó a Italia. Moncenigo se convierte en su protector, para impartir cátedra particular. El 21 de mayo de 1591 Moncenigo traiciona a Bruno entregándolo a la Santa Inquisición. El 27 de Enero de 1593 se ordena el encierro de Giordano Bruno en el Palacio del Santo Oficio, en el Vaticano.

Estuvo en la cárcel durante casi ocho años mientras se disponía el juicio —bajo el tribunal de Venecia—, en el que se le adjudicaban cargos por blasfemia, herejía e inmoralidad; principalmente por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo. Durante la ocupación napoleónica se han perdido la mayoría de los folios de ese juicio.

En 1599 se expusieron los cargos en contra de Bruno. Las multiples ofertas de retractación fueron desestimadas. Finalmente, sin que se tenga conocimiento del motivo, Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas y el 20 de enero de 1600 el Papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares. El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético impenitente, pertinaz y obstinado. Fue expulsado de la iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública.

Durante todo el proceso fue acompañado por monjes de la iglesia. Antes de ser ejecutado en la hoguera uno de ellos le ofreció un crucifijo para besarlo pero Bruno lo rechazó, diciendo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso. Fue quemado el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.

OBRAS: Sus obras más importantes son «La cena del Miércoles de Ceniza», «Della causa, principio ed Uno y Dell’infinito Universo e mondi»; todas ellas se refieren a la filosofía naturalista de que era propulsor. De carácter moral son sus diálogos: «Lo spaccio della bestia trionfante», «Cabala del cavallo Pegaseo», «Degli eroici furori», etc. Destacan también sus tres poemas latinos: «Dei minimo», «De monade» y «De immenso et innumerabilibus».

En cuanto a su pensamiento, Bruno afirma que el más alto grado del conocimiento humano es la íntima unión con la naturaleza en su sustancial unidad, expuesto concienzudamente en «Degli eroici furori». Según Bruno, el hombre debe dirigir sus actos en perfecta conformidad a la necesidad natural, así como el ideal para el conocimiento humano consistiría en la identificación total con la naturaleza.

Una Anécdota Histórica: Giovanni Mocinego —personaje que traicionara a Giordano— fue acusado de herejía por descubrírsele tratando de dominar las mentes ajenas, cosa que Bruno se negó a enseñarle. Nunca se le tomó preso ni existió proceso en su contra. El Papa Clemente VIII dudó de la sentencia impuesta a Giordano antes de dictarla por dos razones:
1) No deseaba convertir a Bruno en un mártir
2) pensó en un momento que podía ser un ser santificado.
Filippo Bruno dijo al momento de recibir su sentencia: «ustedes tienen más miedo al leer mi sentencia que yo al recibirla».

PARA SABER MAS…
GIORDANO BRUNO, UNA VIDA ERRANTE
Uno de los pensadores más importantes del tiempo de Kepler y Galileo que, como éstos, fue víctima de la persecución eclesiástica fue Giordano Bruno (1548-1600), muerto en la hoguera a manos de la Santa Inquisición.

FORMACIÓN RELIGIOSA
Su formación fue eminentemente religiosa, primero en la orden de predicadores y luego, en 1565,60 la de los dominicos; en ellas se especializó en dialéctica, en filosofía aristotélica y en la teología de santo Tomás de Aquino. Pero Bruno no aceptaba todos los dogmas cristianos, poniendo en duda las imágenes de los santos, por lo que tuvo que sufrir pronto las sospechas por herejía.

De todos modos, en 1572fue ordenado sacerdote dominico en Salerno y obtuvo su doctorado en Teología, aunque cuatro años después volvió a ponerse en duda su entrega a la Iglesia, y acabó marchándose a Roma, para luego huir a Francia y Ginebra, donde abandonó su carrera eclesiástica. Allí, entró en contacto con Cal-vino, fundador de una república protestante, a la que criticó tan duramente que fue encarcelado, hasta que se vio obligado a retractarse y salir de Ginebra.

CONDENA Y HOGUERA
Instalado en Francia como profesor en la Universidad de París, en 1581, gracias al permiso del rey Enrique III, empezó a divulgar sus primeras obras, para más tarde viajara Londres como secretario de un embajador francés y en donde daría clases de cosmología copernicana en Oxford.

En 1585, volvió a Francia, pero como siguió teniendo problemas con el orden establecido, retomó su itinerario por distintas ciudades europeas, como Marburgo.Wittenberg, Praga, Helmstedty Frankfurt, donde logró publicar buena parte de su obra.

Al fin, merced a la ayuda del noble veneciano Giovanni Moncenigo, Bruno regresó a Italia. Pero su destino no se apartaba de las persecuciones por herejía. En 1592, Moncenigo lo denunció ante la inquisición; acusado de cometer blasfemias, tener una conducta inmoral y afirmar que el universo es infinito, permaneció encarcelado en el palacio del Santo Oficio del Vaticano, desde enero de 1593 hasta el día en que fue quemado vivo el 16 de febrero de 1600, en Campo de Fiori.

Según cuentan las crónicas, Bruno se negó a retractarse, durante su largo encierro; llegó a tal punto la confianza en sus ideas, que en el momento previo a la ejecución, cuando un monje le ofreció un crucifijo para besarlo, el pensador lo rechazó diciendo que no iba a morir como un mártir y que su alma ascendería al paraíso. Antes déla hoguera, tuvo tiempo de dirigirse a los jueces y pronunciar esta rotunda frase: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla».

Fue autor de obras decisivas, entre ellas Sobre el infinito universo y los mundos (1584) y De los heroicos furores (1585). / T M.

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Mujeres Malvadas Malas Asesinas Brunilda Historia y Leyendas

Mujeres Malvadas, Asesinas: Brunilda – Historia y Leyendas

Era muy lista, pero muy cruel y muy audaz. Llevó adelante , y hasta las últimas consecuencias, su animadversión absoluta para la otra reina, Fregegunda de Neustria, con la que guerreó sin piedad y sin cuartel. Eran tal para cual, y tan sádicas la una como la otra.

Brunilla llegó a a educar a sus hijos y nietos dándoles clases de sexo y violencia, de como disfrutar sin freno de las orgías y de como , también sacar el máximo jugo al arte de matar. Ella misma, para dar ejemplos prácticos, ejecutaba ante sus tiernos escolares a alguien, como aquella ocasión en la que el condenado a morir fue todo un santo: san Desiderio, que Brunilda mandó lapidar por haberse atrevido a darle ciertos consejos sobre absurdos principios morales…

No obstante, su brillante carrera de crímenes había dado comienzo antes de su enemistad con la otra reina. Nada más casarse con Segiberto de Austrasia, le obligó a guerrear con su propio hermano, Chulderico de Neustra, ya que este último había repudiado a Galsuínda, hermana de ella.

Aquella guerra finalizó con la muerte de Segiberto, su esposo, al que le guardó brevísimo luto ya que volvió a casarse con Meroveo, hijo de Childerico, el que había matado a su esposo y la había hecho viuda, al tiempo que le proporcionaba el poder en forma de regencia por la minoría de edad de su nieto Teodoberto II, el cual, al crecer y conocer la no ejemplar biografía de su querida abuela, la expulsó de su lado.

Fue la infeliz Brunilda a buscar refugio junto a otro nieto, Teodorico II, rey de Borgoña, al que consiguió poner en contra de Teodoberto en una guerra fratricida, que acabó pese a las malas artes de la abuela. Contrariada, Brunilda decide matarlos a ambos, estrangulando a Teodoberto y envenenando a Teodorico, y libre ya de cualquier miembro de la familia que pudiera arrebatarle el poder, se proclamó doble reina de Borgoña y Austrasia.

Fue entonces cuando se acordó de aquella odiada Fredegunda, viuda también deChilderico. El odio hacia aquella mujer era imposible de soportar, por lo que la Reina de la doble corona decidió vengarse, una vez más, en terceras personas. Y así, declaró una guerra más, en esta ocasión, al hijo y sucesor en el trono de Fredegunda, el rey de Neustria, Clotario II.

Pero serían sus propios dobles súbditos los que le negaron nuevas levas y nuevos impuestos con que pagar aquellas guerras tan inútiles y odiosas. Y sublevándose contra su señora Brunilda, la maniataron y se la enviaron como trofeo al rey Clotario. El Rey agradeció el obsequio y se decidió a tomar cumplida venganza de todos los crímenes de aquella mujer tan inclinada a la maldad.

Aunque había sobrevivido a su gran rival, sin embargo Fredegunda se vengó de ella, después de muerta, en la persona, y por mediación, de su hijo el rey Clotario II, quien, en 613 y en Renéve, Bretaña, tras tres días de interminables suplicios, ató, desnuda, a la enemiga de su madre a la cola de un caballo salvaje hasta acabar destrozada después de una loca cabalgada del equino. Brunilda era, a la sazón, la primera mujer en ser torturada y ejecutada por aquel sistema, privilegio exclusivo de los reos de sexo masculino hasta ese momento.

Fuente Consultada: Los Seres Mas Crueles y Siniestros de la Historia de José M. López Ruiz

Antoine Becquerel descubrio la radioactividad del uranio Rayos X

Antoine Becquerel Descubrió la Radioactividad

becquerel

Físico francés nacido en París en 1852 y fallecido en Le Croisic en 1908. Miembro de una familia de científicos que abarca cuatro generaciones: su abuelo, Antoine Cesar, su padre Alexander Edmond y sus hijos Jean y Paul. Completó sus estudios de su padre analizando los efectos de la luz infrarroja sobre substancias fluorescentes, como las sales de uranio.

En 1896, y tras estudiar la producción de rayos X por parte de las citadas sales , descubrió de modo accidental que el uranio emitía radiaciones propias y espontáneas, a las cuales luego les llamó radioactividad.

En 1900 halló que la radiación Beta está integrada por electrones y en 1901 que el radio se podía utilizar para destruir tumores , origen de la radioterapia. En 1903 por su descubrimiento de la radioactividad natural, compartió con el matrimonio Curie el premio Nobel de la Física.

RADIACTIVIDAD

La radiactividad es una propiedad de ciertos elementos químicos cuyos núcleos atómicos son inestables: con el tiempo, para cada núcleo llega un momento en que alcanza su estabilidad al producirse un cambio interno, llamado desintegración radiactiva, que implica un desprendimiento de energía conocido de forma general como “radiación”.

La energía que interviene es muy grande si se compara con la desprendida en las reacciones químicas en que pueden intervenir las mismas cantidades de materiales, y el mecanismo por el cual se libera esta energía es totalmente diferente.

La radiactividad fue descubierta en 1896 por el químico francés Becquerel durante sus estudios sobre la fluorescencia. Observó que una placa fotográfica no expuesta a la luz y envuelta en papel negro era impresionada como por la luz visible o ultravioleta (o por los rayos X recientemente descubiertos por Röntgen), cuando el paquete se ponía en contacto con compuestos del elemento pesado uranio.

Dedujo (correctamente) que este elemento debía producir algún tipo de radiación la cual atravesaba el papel hasta alcanzar y afectar a la emulsión fotográfica. Un cuidadoso estudio emprendido por Becquerel y otros científicos, entre ellos los Curie, Joliot, Soddy, Rutherford, Chadvick y Geiger, reveló que cierto número de elementos químicos pesados (muchos de ellos no descubiertos antes a causa de su rareza) parecían ser interiormente inestables y daban a origen a radiaciones penetrantes.

Con ello, esos mismos elementos se transformaban en otros diferentes, siguiendo caminos complicados, pero bien definidos, en busca de una estabilidad final. Este fenómeno totalmente distinto de cualquier otro estudiado hasta entonces, recibió el nombre de radiactividad, y el proceso de transformación fue llamado desintegración radiactiva.

EL ÁTOMO NUCLEAR

Se define el número atómico del elemento como la cantidad de protones que contiene el núcleo en uno de sus átomos.

La masa atómica es el peso comparado de un núcleo atómico. Su unidad es la u.m.a (unidad de masa atómica) que se define como la doceava parte del peso del carbono –12. Un elemento es él y no otro por su número atómico. Así, el uranio lo es porque tiene 92 protones; si no fuera así dejaría de ser uranio.

Sin embargo, un mismo elemento puede tener átomos de distinto número de neutrones. A los núcleos que tienen igual número de protones y distinto el de neutrones se les denominas isótopos. La existencia de isótopos de un mismo elemento es una razón por la que los pesos atómicos expresados en las tablas químicas no son números enteros.

Una anotación aceptada para indicar el número y la masa atómica de un núcleo es colocando la masa atómica en la parte superior izquierda del símbolo del elemento, y el número atómico en la inferior izquierda.

El número que indica la masa atómica se representa por A mayúscula y el que indica el número atómico se representa por una Z mayúscula.

Únicamente ciertas combinaciones de Z y A forman núcleos estables: si hay demasiados neutrones, o demasiados pocos, el núcleo sufrirá más pronto o más tarde un cambio, una desintegración radiactiva, que la llevará a la estabilidad en uno o varios pasos.

El grado de es inestabilidad se pone de manifiesto por la energía emitida en la desintegración, así como en la velocidad de ésta. Tal velocidad de desintegración se mide por la vida media o período de semidesintegración, que es el tiempo necesario para que el número de átomos inicialmente presente se reduzca a la mitad por desintegración. Los tiempos de semidesintegración varían desde fracciones de segundo hasta millones de años. La desintegración radiactiva puede tener lugar de varias maneras diferentes.

Desintegración Alfa

Un núcleo demasiado pesado para ser estable expulsa un grupo compacto (una partícula alfa), consistente en dos protones, y dos neutrones, que deja al núcleo con una A cuatro unidades menor y una Z dos unidades más bajas, es decir, dos pasos atrás en la tabla periódica.

Estructuralmente una partícula alfa es idéntica a un núcleo de Helio – 4. la desintegración alfa es frecuente entre los elementos naturales más pesados (uranio, polonio, y radio, por ejemplo), pero no conduce directamente a núcleos estables: antes se producen isótopos intermedios que experimentan nuevas desintegraciones.

Las partículas alfa tienen una energía de hasta 5.000.000 de electrovoltios, pero son tan voluminosas que sólo pueden atravesar unos 25 mm de aire y se ven detenidas por una simple hoja de papel o por la parte más externa de la piel humana.

Sin embargo, por esta misma razón produce serios daños en el interior del cuerpo humano cuando son emitidas por materiales alfa – activos absorbidos inadvertidamente como polvo transportado por el aire, o través de heridas contaminadas.

Los emisores naturales de partículas alfa, como el radio, son de uso práctico limitado, ahora que se dispone libremente de gran variedad de radioisótopos artificiales. No obstante, el uranio y su subproducto artificial, el plutonio (otro emisor alfa), son ambos fisibles y, por lo tanto, de importancia primordial en la producción de energía nuclear.

Desintegración Beta

Es un núcleo con demasiados neutrones, uno de estos puede transformarse en un protón más un electrón, que es expulsado en el núcleo. El electrón emitido de esta forma recibe el nombre de partícula β. El núcleo queda con una carga positiva más, con su Z en una unidad más alta y, por lo tanto, un lugar más arriba en la tabla periódica.

Las partículas β son capaces de penetrar varios metros de aire, unos cuantos centímetros de tejido corporal o varios mm de metal o de plástico (que proporcionan un apantallamiento adecuado). Puede producir serias quemaduras superficiales o importantes daños internos sobre todo si son emitidos dentro del cuerpo durante periodos de tiempo algo prolongados.

La desintegración β es el tipo mas frecuente de desintegración radiactiva tanto entre los isótopos artificiales como entre productos radiactivos procedentes de la desintegración alfa. Algunos de los radioisótopos artificiales obtenidos en aceleradores de partículas o separados en los productos de fisión formados en reactores nucleares tienen pocos neutrones, en lugar de demasiados.

Estos se desintegran emitiendo positrones (partículas como los electrones pero cargadas positivamente), que se neutralizan casi de inmediato con los electrones ordinarios para producir una “radiación de aniquilación”, con las cualidades de los rayos gamma. Los isótopos que emiten positrones tienen aplicaciones en diagnosis médica.

Emisión de rayos gamma

Esta emisión tiene lugar siempre que la desintegración beta no ha disipado suficiente energía para dar completa estabilidad al núcleo. Muchos isótopos naturales y artificiales con actividad alfa y beta son también emisores de rayos gamma. Los rayos gamma son una radiación electromagnética como los rayos X.

Su intensidad se reduce al pasar a través de la materia en un grado que dependerá de su propia energía y de la densidad física del material absorbente. Los rayos gamma no son detenidos como las partículas alfa o beta, ni existen materiales opacos a ellos, como en el caso de la luz.

Pueden necesitarse entre 5 y 25 centímetros de plomo o hasta 3 m de hormigón para conseguir una protección adecuada contra los rayos gamma de alta energía. El exceso de radiación gamma externa puede causar graves daños internos al organismo humano, peor no puede inducir radioactividad en él, ni en ningún otro material.

Otras formas de desintegración radiactiva son la transformación interna, en al que una reorganización interior del núcleo da como resultado la emisión de rayos X, o la captura de electrones, en la que un núcleo con demasiados protones captura un electrón de una orbita interna del propio átomo, convirtiendo así un protón en un neutrón, con emisión de rayos X y descenso de un lugar en la tabla periódica los núcleos de uranio – 235 y del U – 238 (emisores de partículas alfa), se desintegran alguna que otra vez por fisión nuclear espontánea, produciendo cualquier par de una gama de posibles núcleos de fisión, además de neutrones libres.

El radioisótopo artificial californio – 252 se desintegra exclusivamente por fisión espontánea, proporcionando u8na fuente utilizable de neutrones. Unos pocos isótopos producto de fisión, en particular el yodo – 122, se desintegran con emisión retardada de neutrones poco después de haber sido formados y desempeñan un importante papel en el control de reactores.

La forma de desintegración, los tiempos de semidesintegración y las energías de emisión (energía máximas en el caso de partículas alfa y beta) son, en conjunto, características especificas que distinguen a un isótopo determinado y se pueden emplear para la identificación y medida de los propios emisores y, por tanto, de sus precursores, mediante la técnica de análisis por activación.

AMPLIACIÓN SOBRE BECQUEREL….

Antonio Enrique Becquerel nació en París, en 1852, y pertenecía a una familia de grandes científicos. Tanto su abuelo como su padre habían sido, sucesivamente, profesores de física en el Museo de Historia Natural de París. Cuando se decidió que Enrique debería seguir también una carrera científica, no podía suponerse que con sólo unas pocas semanas de trabajo, a principios de 1896, llegaría a descubrir la radiactividad. Este descubrimiento, junto con otros, provocó una revolución en la física, que ha tenido grandes consecuencias para el mundo moderno.

En 1878, cuando tenía 26 años, Enrique era ayudante en el Museo, donde llevó a cabo muchos experimentos, en colaboración con su padre, que por aquel tiempo había sido nombrado profesor de física. Parte de este trabajo le sirvió para conseguir 10 años después el grado de doctor.

Durante casi todo este tiempo, se dedicó a investigar la absorción de luz por cristales, los efectos del magnetismo sobre rayos luminosos y la fosforescencia de sulfuros y compuestos de uranio.

En el año 1895, Enrique Becquerel sucedió a su padre como profesor de física en el Museo: era también, al mismo tiempo, profesor de física en el Conservatorio de Artes y Oficios de París. Ya en esta fecha, se le consideraba un físico extraordinario; pero el descubrimiento que había de hacerlo famoso no se produjo hasta los meses de enero y febrero de 1896.

Hasta entonces, Becquerel había proseguido sus experimentos sobre la fosforescencia; pero, en los primeros días de 1896, recibió la noticia de que Roentgen había descubierto que los rayos X excitaban fluorescencia en algunas sustancias. Becquerel decidió inmediatamente comprobar si las sustancias fosforescentes emitían rayos semejantes a los rayos X, colocando las sustancias sobre una placa fotográfica envuelta en papel negro opaco, y exponiendo el conjunto a la luz del sol.

Solamente cuando usaba sales de uranio pudo observar un velado en la placa; esto demostraba que sólo estas sales emitían radiaciones.
Fue entonces cuando Becquerel, casi por casualidad, llegó a la conclusión de que esas radiaciones eran de origen desconocido.

Debido a que el tiempo estaba nublado, Becquerel guardó todo su material en un cajón, en espera de que se presentara un día soleado. A título de comprobación, reveló la placa fotográfica guardada, y encontró que aparecía velada, a pesar de que la sal de uranio no podía haber sido excitada, ya que había estado varios días en la oscuridad.

Para ver si el efecto dependía de que las sales de uranio hubieran estado anteriormente expuestas a la luz del sol, Becquerel preparó a continuación estas sales en la oscuridad. El resultado que consiguió fue el mismo; el velado no se debía a la fosforescencia.

En trabajo posterior, comprobó que aquellos rayos que acababa de descubrir podían atravesar placas metálicas, y que, con menor intensidad, velaban las placas fotográficas. También comprobó Becquerel que todas las sales de uranio, y el propio metal, emitían constantemente aquellos rayos invisibles. Había descubierto que el uranio es radiactivo.

Ahora se sabe que Becquerel descubrió un tipo de radiactividad —la radiación beta—, que está constituida por electrones que a gran velocidad abandonan la posición normal en su órbita alrededor del núcleo en los átomos de uranio.

En unas seis semanas, Becquerel reunió suficientes pruebas, como para poder dar cuenta de su descubrimiento, de la radiactividad espontánea (o natural) a la Academia de Ciencias de París, lo que hizo en febrero de 1896. A partir de entonces, Pedro y María Curie comenzaron sus trabajos sobre los elementos radiactivos, en estrecha colaboración con Becquerel; en 1903, éste recibió un premio Nobel y Pedro y María Curie compartieron otro.

Actualmente, se cree que Becquerel descubrió la radiactividad casualmente, pero es más exacto decir que él estaba buscando algo tan parecido a ésta que, tarde o temprano, tenía que descubrirla. Fue un científico tan grande que rápidamente se dio cuenta de la importancia de sus hallazgos. Enrique Becquerel, después de realizar nuevos trabajos importantes sobre radiactividad, murió en Croissic, en Bretaña, en 1908; y siempre será recordado, utilizando las palabras de la concesión de su premio Nobel, en 1903, “por el descubrimiento de la radiactividad espontánea”.

Teoría de la Desintegración Nuclear

El Sistema Heliocentrico: Aristarco de Samos, Ptolomeo e Hiparco

El Sistema Heliocéntrico: Aristarco de Samos, Ptolomeo e Hiparco

Aristarco de Samos: El más importante fue sin duda Aristarco de Samos (c. 310 230 a.C.).Ya entre los pitagóricos hubo filósofos que hablaron de un cierto movimiento de la Tierra y parece claro que Heráclides de Ponto (388-315 a.C.) afirmó el movimiento de rotación diurno de la Tierra. Pero el más osado fue Aristarco, que propuso un sistema heliocéntrico -helios en griego significa Sol- en  que el Sol estaba en e centro de la esfera estelar y de las órbitas de los planetas.

aristarco de samosLa Tierra, el tercero de esto; planetas desde el Sol, tenía a la Luna como planeta propio y giraba sobre sí misma cada veinticuatro horas. Tan sólo conocemos esta información escueta por un breve texto de Arquímedes y no nos ha llegado ningún detalle del modelo cosmológico de Aristarco.

Desde el punto de vista astronómico, era sin duda una sugerencia valiosa que podía explicar tanto el movimiento diario de todos los cuerpos celestes como el movimiento propio de los planetas.

El propio Ptolomeo afirmaría que, respecto a los fenómenos celestes, nada impide que concuerden con «la disposición más simple». Efectivamente, dado que lo observado es lo mismo en ambos casos, en abstracto parece más sencillo que un solo cuerpo, la Tierra, gire sobre sí misma en 24 horas, que el que todos los cuerpos celestes giren cada 24 horas alrededor de la Tierra. Pero, de hecho, el doble movimiento terrestre implicaba consecuencias prácticamente inaceptables tanto desde el punto de vista astronómico como, sobre todo, desde el punto de vista físico.

Las primeras teorías sobre el universo: En la antigüedad hubo muchas teorías sobre el universo, a veces fantasiosas. La forma general del universo fue imaginada primero como una campana, o una especie de cúpula, incluso, en una antiquísima leyenda china, como un paraguas. Más tarde, se consideró que la bóveda celeste era perfectamente esférica y que rodeaba por todos lados el globo terrestre. Encajadas en la bóveda celeste, todas las estrellas, consideradas también como esencias perfectas e incorruptibles, sedes naturales de los dioses y de toda sublime manifestación de armonía, participaban solemnemente en el movimiento (aparente) de rotación del cielo.

¿Cuáles eran, para los antiguos, las dimensiones y los límites del universo? Para Aristóteles, el universo era finito, esférico y perfecto. El estagirita creía que el universo estaba formado por un número finito de esferas, cincuenta y cinco exactamente. Para Anaxágoras, en cambio, era infinitamente extenso y estaba formado por infinitos elementos, llamados gérmenes universales u homeomerías. En Grecia, la concepción del universo estuvo siempre condicionada por exigencias y consideraciones de orden filosófico y religioso.

El mero hecho de pensar en el universo como en una enorme esfera planteaba inmediatamente una importantísima cuestión: ¿cuál era el centro de la gran esfera celeste, el punto real o imaginario en torno al cual giraba todo el universo?

Para todos los astrónomos, matemáticos y filósofos griegos y alejandrinos el problema no se planteaba siquiera. Como hemos visto, estos sabios imaginaban la Tierra como una esfera suspendida en el espacio. Además, observando el cielo, habían llegado a la conclusión de que todos los cuerpos celestes, el Sol, la Luna y las estrellas, giraban a su alrededor con regularidad.

Ello les condujo a la teoría según la cual la Tierra, inmóvil en el espacio, se encontraba en el centro del mundo. Una concepción similar lograba explicar de un modo simple y exaustivo todo el dinamismo celeste, salvando al mismo tiempo la unidad y la perfecta armonía del universo. Los círculos, las esferas y los movimientos circulares eran considerados como otros tantos símbolos de perfección. Por otra parte, a los griegos, por razones religiosas y filosóficas, les repugnaba la idea de que en el universo hubiese elementos inarmónicos, cosas imperfectas.

Pero esta teoría empezó a no satisfacer a algunos astrónomos de aquella época, que lamentaban que no explicase el movimiento anómalo (de retroceso) de los planetas. Entre éstos figuraba Heráclides Póntico, discípulo de Platón, quien, estudiando los movimientos de Mercurio y Venus, comprendió claramente que su centro de revolución debía ser el Sol. Pero también sostuvo que los demás planetas giraban alrededor de la Tierra. En la estela de este genial precursor, muchos trataron de demostrar que todos los planetas giraban en torno al astro del día.

hiparco de niceaEste sistema geocéntrico, basado en dos supuestos erróneos (que los planetas orbitan alrededor de la Tierra y que sus órbitas son circulares en lugar de elípticas), era ya por entonces absolutamente inservible.

En consecuencia, Hiparco (imagen izq. c. 190-120 a. C.) redujo el número de grandes esferas a siete (para el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno) y agregó las esferas menores, llamadas epiciclos, que se separaban de la órbita principal formando lazos. Las esferas grandes, llamadas deferentes, giraban alrededor de un punto imaginario que giraba alrededor de la Tierra. Los pequeños epiciclos se inventaron para explicar los problemáticos retrocesos de los planetas.

En una palabra, el mecanismo geométrico inventado por Hiparco era una máquina de aspecto destartalado. Su propósito era «salvar las apariencias», hacer que la teoría y la realidad coincidieran, en lo que en parte tuvo éxito. Los astrónomos pudieron hacer predicciones razonables sobre las posiciones de los planetas utilizando este modelo, aunque fuese insoportablemente complicado e intrínsecamente erróneo. Pero, puesto que da la sensación de que las estrellas se mueven alrededor de la Tierra, el sistema de Hiparco mantuvo su predominio durante siglos.

astronomo ptolomeo

En el siglo II d. C. el universo con la Tierra por centro era un dogma. Este catecismo lo escribió entre el año 140 y el 149 Claudio Ptolomeo, del que se sabe tan poco que ni siquiera hay certeza sobre si era griego o egipcio. Su modelo del universo —tan parecido al de Hiparco que Ptolomeo (ó Tolomeo, imagen arriba) ha sido acusado de plagio— consistía en un artilugio inverosímil, oscilante y descentrado. Su obra en treinta y nueve volúmenes, que incluía un catálogo estelar y una sección de trigonometría, fue conocida como la Megale mathematike syntaxis (Composición matemática o Gran sintaxis) o bien como el Megiste (El más grande), en abreviatura. Su importancia es difícil de subestimar, pues paralizó la cosmología durante casi 1.400 años.

Aristarco y el sistema heliocéntrico: La primera verdadera formulación de la teoría heliocéntrica fue debida a Aristarco de Samos, astrónomo griego del siglo III a. C. Según esta teoría, todos los planetas, incluida la Tierra, giran alrededor del Sol. Aristarco situó la Tierra entre Venus y Marte; reconoció que la Tierra recorría una órbita completa en un período de un año y aseveró, por último, que el cielo de las estrellas fijas (la bóveda celeste) se encontraba a una distancia del Sol prácticamente infinita. De ahí sacó la conclusión de que en el centro del universo no se encontraba la Tierra sino el Sol, por lo que nuestro planeta no sólo giraba alrededor del astro sino también sobre su propio eje.

Significativas, aunque aproximadas, fueron las primeras investigaciones de este extraordinario científico de la antigüedad sobre las distancias entre los cuerpos celestes. Aristarco calculó que la distancia de la Tierra a la Luna estaba en una proporción de 1 a 19 con la distancia de la Tierra al Sol. La Luna tenía un diámetro igual a 0,36 veces el terrestre y el Sol uno igual a 6,75 veces el de nuestro planeta.

Por tanto, Aristarco ideó y describió con gran agudeza y exactitud lo que actualmente llamamos sistema solar. Su teoría, sin embargo, no convenció a los sabios de su tiempo y fue duramente combatida. Sólo muchos siglos después fue retomada y revalorizada por el científico Copérnico.

Las razones para rechazare heliocentrismo de Aristarco de Samos. En primer lugar, incluso los cálculos más discretos de la distancia de la Tierra al Sol realizados por los griegos implicaban que si fuera la Tierra la que girara en torno al Sol quieto, desde puntos opuestos de su órbita, las constelaciones estelares deberían variar su aspecto. Pero esto no sucede, de lo cual los griegos deducían coherentemente que la Tierra no gira en torno al Sol.

Dicho más técnicamente, si la Tierra orbitara en torno al Sol, a la considerable distancia en que lo hace -743 radios terrestres, según Aristarco, o 1.079 radios terrestres según Ptolomeo-, debería ser perceptible la paralaje estelar, pero esto no sucede así y por tanto hay que rechazar que la Tierra gire en torno al Sol. Sin embargo, la dificultad más seria contra el movimiento terrestre provenía del ámbito de la física.

Eratóstenes había calculado con gran precisión que la Tierra tenía una circunferencia de 39.690 kilómetros. Eso significaba que para completar una vuelta sobre sí misma tenía que rotar a una velocidad de unos 1.600 kilómetros/hora. Pero si en una experiencia tan familiar como correr o cabalgar a 30 kilómetros/hora o a 6o kilómetros/hora se siente un cierto efecto, una ligera brisa que levanta cabelleras y otras cosas, ¿qué efectos no había detener una velocidad tan increíble? Ningún objeto podría permanecer sobre la superficie de la Tierra, si es que ésta pudiera resistirían veloz rotación sin desintegrarse.

Así pues el movimiento de rotación terrestre resultaba increíble. Pero, además, a los efectos de la rotación habría que añadirle los producidos por el movimiento de la Tierra alrededor del Sol. Según los cálculos del propio Aristarco que acabamos de mencionar, de la distancia Tierra-Sol, es fácil deducir que la velocidad de la Tierra en su órbita habría de ser aún mayor que la de su rotación y, portante, los efectos resultantes habrían de ser totalmente catastróficos.

Pero la experiencia inmediata nos muestra que nosotros podemos permanecer sentados o caminar tranquilamente, que los pájaros revolotean y las nubes flotan sobre nuestras cabezas y no se produce ninguno de esos espantosos efectos que implicaba el doble movimiento terrestre. No es extraño, pues, que tras analizar la cuestión, Ptolomeo afirmase que «en última instancia todas estas consecuencias son ridiculas, incluso imaginarlas es ridículo» (Almagesto, l,7).

En definitiva, fue el respeto por los hechos y la argumentación racional lo que llevó a los griegos a rechazar la hipótesis del movimiento terrestre de Aristarco. En realidad, pues, lo que hay que explicar es por qué acabó abandonándose la cosmología geocentrista y geostática y finalmente se impuso la cosmología heliocéntrica. Pero antes de ver cómo empezó este proceso, debemos aludir a otro elemento central que lo afectó sustancialmente.

El sistema geocéntrico: En el bando no heliocéntrico, se intentó, científicamente, dar orden y armonía a la concepción global del universo. A esta tarea se dedicó principalmente la astronomía griega, apoyándose en las grandiosas conquistas realizadas en los campos geométrico y matemático. Platón pidió a su discípulo y hábil matemático Eudoxo de Cnido (h. 406-355 a. C.) que explicara los movimientos regulares de los planetas.

De ahí surgió una compleja teoría, llamada de las esferas homocéntricas, que logró explicar satisfactoriamente la cuestión. Por medio de esferas, cuyo centro coincidía con el de la Tierra, Eudoxo, llamado también «el divino», logró dar razón de los movimientos de a Luna, del Sol y de los planetas recurriendo exclusivamente a movimientos circulares. Así se salvaba el presupuesto fundamental, el geocentrismo (del griego ghe, tierra), concepción según la cual la Tierra ocupaba el centro del universo.

sistema geocentrico

Ver: Antigua Concepción del Mundo