Fracasos de la Guerra Fría

Biografía de Richard Nixon Política de su Gobierno con Vietnam

RESUMEN VIDA Y POLÍTICA DE RICHARD NIXON, PRESIDENTE DE EE.UU.

Richard Milhous Nixon (1913 – 1994) es el trigésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de América. Fue elegido en dos mandatos consecutivos de cuatro años en 1969 y 1973, pero renunció en 1974. Su presidencia estuvo marcada por la guerra de Vietnam, pero fundamentalmente por el escándalo creado en el caso Watergate que provocó  su renuncia como primer mandatario de EE.UU.. A pesar de haber quedado asociado en la memoria colectiva al escándalo Watergate, Richard Nixon supo desarrollar una política exterior ambiciosa, caracterizada entre otras cosas por la distensión con la U.R.S.S. y la apertura hacia la República Popular de China.

Presidente ee.uu. Richard Nixon

Richard Milhous Nixon (1913-1994), político estadounidense, presidente de Estados Unidos (1969-1974), debido al escándalo conocido como Watergate se convirtió en el único presidente de su país que hubo de dimitir del cargo.

Nixon nació el 9 de enero 1913 en Yorba Linda, California. Su bisabuelo fue asesinado durante la batalla de Gettysburg durante la Guerra Civil. Sus padres, Francisco y Annah Milhous Nixon, eran practicantes cuáqueros. Su padre dirigía una tienda de comestibles y una estación de gas. Su madre educó a sus hijos con el espíritu de la región cuáquera, es decir , sin bebidas alcohólicas, sin  discotecas y jamas usar palabrotas en las defensas. Richard Nixon es el menor de los cinco hermanos, Arturo que murió muy joven,  Harold (1.909 a 1.933), Donald (1914-1987), Arthur (1918/25) y Edward (nacido en 1930).

En la escuela secundaria fue brillante y le permitió obtener una beca de la Universidad de Harvard, pero sus padres no tenían los recursos para mantenerlo.  Así que se formó en una escuela cuáquera donde terminó segundo en su clase y recibió una beca que le para estudiar derecho en la Universidad de Duke en Carolina del Norte.

Durante la Segunda Guerra Mundial se alistó en la Marina, sirviendo en un barco de suministro. Al fin de la guerra llega con el rango de segundo en el mando y muy estimado por sus superiores que lo consideran un buen oficial y un líder entre los hombres. Fue también durante su servicio militar en la Marina donde aprendió a jugar al poker, convirtiéndose rápidamente en un gran jugador; se cree que en una de sus partidas habría ganado alrededor de 10.000 dólares, una suma considerable en aquel  momento.

Al terminar la guerra, un grupo de empresarios de California (El Comité de los 100), que ven sus aptitudes políticas  lo convierten en candidato a la Cámara de Representantes. Fue elegido miembro de la cámara de Estados Unidos de representantes en 1946 como miembro del Estado de California.

Nixon subió la escalera política muy rápidamente y fue conocido por su postura anticomunista. Fue miembro del Comité  anti-patriótico  (‘Casa Comité de Actividades Antiamericanas‘) y participa en el juicio de Alger Hiss acusado de ser un espía comunista, y donde fue condenado a cinco años de prisión por falsificación testimonio.

Muy a gusto en su papel de acusador público, el joven representante se hizo un nombre en el medio republicano, siguiendo las huellas del senador Joseph McCarthy. Sobre la marcha, consiguió el cargo de senador por California al tratar a su adversaria Helen Galagan Douglas de «regalona de las rosas y los rojos de Hollywood». Sin embargo, Nixon era demasiado astuto para acompañar a McCarthy en su caída, la que ocurrió cuando denunció infiltraciones comunistas en el ejército estadounidense, revelando a sus compatriotas su fanatismo.

En 1950, Nixon derrotó al candidato a senador Helen Gahagan, acusándola de tener simpatías por el comunismo. Fue durante esta última elección que un pequeño periódico le da un apodo que mantuvo durante toda su vida, “Tricky Dick” (Richard el pícaro).

Nixon fue elegido vicepresidente de Dwight Eisenhower en 1952. Tenía sólo 39 años. Él fue reelegido a la vicepresidencia en 1956.

Uno de los aspectos más destacados de su campaña fue el uso de la televisión, una novedad en el momento. Richard Nixon fue acusado de haber sido financiado por un fondo para sobornos y utilizado la televisión para llevar a cabo su propia defensa en un discurso diseñado para movilizar la opinión pública a sus intereses (Damas Speech).

Durante su vicepresidencia, fue tres veces el jefe de Estado cuando el presidente Eisenhower se enferma de un ataque al corazón el 24 de septiembre de 1955, en junio de 1956, y en 1957

También demuestra que es un buen estadista y de sabias reflexiones cuando se enfrentó con Nikita Khrushchev durante la “Exposición Nacional Americana” en Moscú el 24 de julio de 1959. Esta famosa confrontación se ve a los dos líderes discutir sobre los méritos sus respectivos  sistemas capitalistas y comunistas.

Durante la elección presidencial de 1960, es el principal candidato de los republicanos, pero perdió por estrecho margen a John F. Kennedy. La mayoría de los observadores coinciden en que el factor crucial que inclinó la campaña es el primer debate televisado de la elección presidencial.

debate politico kennedy y nixon

En noviembre de 1960, Kennedy y Nixon se enfrentaron en la televisión a pocos días de la elección presidencial. Kennedy consiguió e triunfo, la hora de Richard Nixon aún no había llegado.

Nixon estaba enfermo y cansado de los viajes de campaña, pero tenía la esperanza de ganar votos a través de su conocimiento de la política exterior, pero los estadounidenses sólo han visto a un hombre incómodo, sudando mucho y llevaba un traje gris que se confundía con la decoración del set. Aunque por otra parte las encuestas  demostraron que los oyentes que siguieron el debate en la radio opinaron que Nixon fue el ganador, mientras que los espectadores de TV optaron por Kennedy.

El martes 6 de noviembre de 1962, que perdió una nueva elección para gobernador de California. En su discurso de clausura, Nixon dijo que era su “última conferencia de prensa” y se trasladó a Nueva York donde se destacó como un  notorio abogado.

Su espirítu combativo hizo que nuevamente regrese a la política, busque una revancha presentándose en 1968, como candidato del partido republicano, en las elecciones presidenciales ante el demócrata Hubert Humphrey. Gana las eleciones y en enero de 1969, Richard Nixon se convierte en el 37º presidente de los Estados Unidos.

Entre el hecho sobresaliente de su presidencia incluir:

* El establecimiento de relaciones diplomáticas con China (1972), y la mejora de las relaciones con la Unión Soviética. Su secretario de Estado Henry Kissinger jugó un papel importante en esta política;

* La creación de la Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency (EPA));

* La creación de la lucha contra la agencia de drogas (Drug Enforcement Administration (DEA));

* El “vietnamización” de la guerra de Vietnam: la retirada gradual de las tropas estadounidenses de Vietnam por su sustitución por combatientes de Vietnam del Sur;

* En el contexto de la guerra de Vietnam, el bombardeo del territorio de Camboya neutral y el derrocamiento del régimen.

* El lanzamiento del programa de construcción de transbordador espacial.

El nacimiento de la Contracultura: La oposición a la guerra de Vietnam reagrupó a todos aquellos que deseaban un cambio profundo en la sociedad. A partir de 1967, el movimiento por la paz despertó un fuerte entusiasmo y numerosos estudiantes realizaron manifestaciones en los campus estadounidenses, tales como Berkeley. El sistema de reclutamiento existente subrayaba las desigualdades sociales y raciales, ya que desfavorecía a los jóvenes provenientes de las minorías étnicas.

Los medios de comunicación, al mostrar los horrores de la guerra, contribuyeron a su creciente impopularidad. La sociedad de la abundancia que encarnaba Estados Unidos fue criticada por cantantes como Joan Baez y Bob Dylan: los hippies predicaron el amor libre y el pacifismo, y a través de éstos atacaron las raíces del puritanismo estadounidense.

El festival de Woodstock de 1969 simbolizó el nacimiento de esta contracultura. La agitación racial también era intensa: el asesinato de Martin Luther King en 1968 engendró una radicalización de los movimientos afroamericanos. Finalmente, el escándalo Watergate terminó por sumir a los estadounidenses en una profunda crisis de desconfianza respecto de sus representantes.

La administración Nixon comenzó en secreto una masiva campaña de bombardeos contra Camboya en marzo 1969 (nombre en clave: “Menú”) para destruir lo que ellos creían eran bases donde se encontraban soldados del Frente de Liberación Nacional Vietnam. La campaña de bombardeos se mantuvo en secreto para el público estadounidense. La eficacia militar americana fue casi nula, las bombas acaban matado a miles de agricultores camboyanos.

Al ordenar los bombardeos Nixon entendió que era una guerra impopular, pues la mayor parte de la sociedad reclamaba por sus hijos y parientes muertos, heridos o aun miles combatiendo. También entiende que esa guerra era imposible de ganar militarmente y políticamente.

El 30 de julio de 1969, Nixon hizo una visita sorpresa a Vietnam del Sur, donde se reúnió con el presidente Nguyen Van Thieu y el comandante en jefe de las fuerzas armadas estadounidenses. La guerra terminó durante su presidencia en 1973, pero después de cuatro años de bombardeos masivos sobre el suelo vietnamita.

El 4 de noviembre de 1970, mientras que el presidente socialista chileno Salvador Allende fue elegido democráticamente, Nixon no envía ningún mensaje de felicitación y su embajador en Santiago tampoco asiste a la asunción de la presidencia. La victoria socialista de Allende amenaza con extenderse por todo el continente, “Tenemos que aplastar a ese hijo de … tan pronto como sea posible”, repitió Richard Nixon.

El 5 de enero de 1972, Nixon ordena el desarrollo del programa de construcción de transbordador espacial. Esta importante decisión cambia profundamente la forma de explorar y utilizar el espacio en las décadas que siguieron.

La elección presidencial de 1972 es la culminación de Richard Nixon. De hecho, con más del 60% del voto popular, ganó 49 de los 50 estados contra el demócrata George McGovern.

El 2 de enero de 1974, Nixon firmó una ley que limita la velocidad del tráfico a 55 millas por hora (unos 90 km / h) para reducir el consumo de petróleo durante la crisis del petróleo.

Nixon estuvo involucrado en la preparación y el ocultamiento de robo de información llevado a cabo en la sede del Partido Demócrata en el edificio Watergate. Al descubrirse, se transformó en un escándalo nacional, que no pudo frenar y que terminó con su dimisión. Se había ocultado micrófonos para grabar las conversaciones de los políticos demócratas en su comité. (Ver: Caso Watergate)

La Cámara de Representantes inició el proceso de destitución contra Nixon el 9 de mayo de 1974. Preocupado por el  peligro de un juicio político, prefiere renunciar, 09 de agosto 1974.

Su sucesor en la Casa Blanca, Gerald Ford, proclamó el perdón, y se terminan las investigaciones. En sus últimos años, Richard Nixon logra mejorar su imagen y ganar el respeto de la gente como un gran  sabio en términos de asuntos exteriores. Nixon escribió muchos libros durante su retiro político, incluyendo Sus memorias.

Murió 22 de abril 1994 en Nueva York a la edad de 81, a raíz de complicaciones de un derrame cerebral. Está enterrado junto a su esposa (Pat Nixon) en su tierra, en su ciudad natal de Yorba Linda, California.

Fuente Consultada:
Hicieron Historia Tomo II Entrada: Richard Nixon Colección Larousse

Biografía de Ronald Reagan Gobierno y Política Neoliberal

RESUMEN BIOGRAFÍA Y GOBIERNO DE RONALD REAGAN

Ronald Reagan fue cuadragésimo presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan aplicó una política neoliberal y puso en tela de juicio el Estado benefactor, vigente desde el New Deal. Esta «revolución reaganiana» marcó también el regreso del gigante norteamericano a la escena internacional.

El 20 de enero de 1980 asumió la presidencia de EE.UU. el otrora actor Ronald Reagan, quien sucede al presidente Jimmy Cárter. El primer intento de Reagan de obtener la nominación como candidato republicano para la presidencia en 1968 contra Richard Nixon ,fracasó. Lo intentó nuevamente en 1976, pero fue derrotado en la Convención Republicana.

Ronald Reagan

Presidente de EE.UU. en 1980 Ronald Reagan

En 1980, Reagan finalmente fue elegido candidato presidencial del Partido Republicano. Después de la Convención de su partido, Reagan dio un discurso decampaña en una feria anual en las afueras de Filadelfia y dijo: “Creo en los derechos de los Estados y creo que hemos distorsionado el equilibrio de nuestro gobierno por entregar poderes que nunca se creyó en la constitución fueran dados al gobierno federal”.

En la elección presidencial celebrada el 4 de noviembre de 1980 Reagan obtuvo 43.903.230 votos,equivalentes al 50,75% del total de los sufragios. Una de las frases que pronunció al asumir fue: “Government istheproblem” (el gobierno es el problema).

SU VIDA COMO ARTISTA: Ronald Reagan nació 6 de febrero 1911 en Tampico (Illinois). Sus padres eran de origen irlandés, el bisabuelo cuyo nombre lleva que emigró en 1860. Se unió a la religión de su madre a los 12 años, una rama del cristianismo protestante llamado “Discípulo de Cristo” relativamente tolerantes y confiando muchísimos seguidores. Su padre era católico y tenía un vicio, bebía.

Después de su educación primaria y secundaria en la escuela pública, fue admitido en el Colegio Eureka (Illinois), donde obtuvo una licenciatura en Economía y Sociología en 1932. Fue un buen estudiante e hizo muchos buenos amigos que permanecerán leales a él. Entre los 15 años y hasta 22 años trabajó en el verano como nadador de rescate y se dice que salvó la vida de 77 personas. Hijo de un padre alcohólico, mostró un talento precoz como actor y narrador.

En los medios, inicialmente se destacó como comentarista deportista en radio , por su gran imaginacioón y facilidad de palabras para narrar lo que iba observando. Tenía un físico privilegiado y una hermosa voz, Reagan se convirtió en un actor de reparto muy buscados en Hollywood.

En 1940, interpretó el papel de George Gipp El Gipper (Jorge, el tramposo) en la película Knute Rockne, All American, por lo que mantiene el apodo de “El tramposo” el resto de su vida. Ronald Reagan, pensaba que su mejor papel es en Kings Row (1942), donde su personaje es un doble amputado. El hecho se refiere al diálogo de la película.

Otras películas notables: Hellcats de la Armada y Bedtime for Bonzo, una película que le valió una gran cantidad de burlas debido a que su principal socio es un chimpancé. Una de las estrellas que figuran en la acera de Hollywood Boulevard, Paseo de la Fama lleva su nombre.

Ronald Reagan fue nombradp oficial de caballería de reserva en el ejército de los Estados Unidos en 1932. Se convierte en militar activo después de Pearl Harbor y, debido a sus problemas de vista es asignado a una unidad de la película de la fuerza aérea que produce películas de entrenamiento y capacitación. Reagan le pidió varias veces para ser asignados en una unidad de combate, pero debido a su astigmatismo no era aceptado.

A finales de 1950, cuando las propuestas de cine son pocas, Ronald Reagan vuelve a la televisión. Se juega en muchos papeles en salas de televisión, a veces con su esposa Nancy como socio. En 1955, incluso se presentó en Disneyland en una ceremonia de apertura de la cadena ABC. Se convirtió en presidente del sindicato de actores a lo largo de su carrera. Sus ingresos llegaban a $ 125,000 por año a finales de 1950 (el equivalente al precio de una bonita casa), que para aquella época era una verdaera fortuna.

Su último trabajo regular es el de presentador de televisión y actor de la serie de entradas a Far West (Death Valley Days); su última película es The Killers (The Killers) tras el lanzamiento en 1964, donde él juega el papel de un jefe de la mafia.

SU VIDA COMO POLÍTICO: Ronald Reagan comienza en la política entre los demócratas liberales que apoyan Franklin Roosevelt y su New Deal para sacar a EE.UU. de la crisis de 1929.

Sus actividades como presidente del Screen Actors Guild (Sindicato de actores de cine) lo llevaron a la política mediante la alineación con el senador Joseph McCarthy y cooperando con el Comité Parlamentario de Actividades Antiamericanas (famosa caza de brujas o comunistas) y “revelan la influencia comunista en Hollywood.”

Denunció varios de sus colegas supuestamente comunistas mientras se opuso con firmeza, a diferencia de muchos anticomunistas, la prohibición del Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA).

Su imagen política se fortaleció en el clima anti-soviético de 1950 América: empleado por General Electric, Ronald Reagan pronunció el discurso anticomunista en las emisiones de radio e hizo giras de conferencias. En las elecciones presidenciales de 1964, Reagan era un firme partidario republicano.

En 1966, Ronald Reagan fue elegido gobernador de California y luego en 1968 trató en vano en convertirse en el candidato del Partido Republicano. Un nuevo intento en 1976 contra el actual presidente Gerald Ford, terminó en un fracaso en la convención del Partido Republicano. Él finalmente consigue la nominación republicana en 1980.

La campaña presidencial estuvo marcado por el caso de los rehenes en Irán. La prensa occidental acusa al a Reagan de pactar un acuerdo secreto para mantener a los rehenes cautivos hasta después de las elecciones. La mayoría de los analistas creían que la incapacidad de Jimmy Carter para resolver la crisis de los rehenes jugó un papel importante en su derrota y la victoria de Reagan. Esta victoria le permite convertirse en el presidente de mayor edad, que es de 70 años de edad, en su adhesión a la entrada. Cuatro años más tarde fue reelegido fácilmente con casi el 60% del voto popular y casi la totalidad de los votos de los electores.

El 30 de marzo de 1981, sesenta y nueve días después de su discurso de inauguración, un desequilibrado llamado John Hinckley disparó seis veces, pero hirió a James Brady, portavoz de la Casa Blanca, a un agente del Servicio Secreto y un oficial la policía. Reagan recibió un disparo en el pecho. Poco después de la operación de extracción de la bala, gozaba de un excelente humor que compartía con los médicos y su señora.

Reagan describió su política económico, que respondía a una ideología neoliberal, que fue aplicada al mismo tiempo en Gran Bretañana por su amiga Margaret Thatcher y el dictador chileno Augusto Pinochet, que había llegado a es cargo con un golpe de estado contra el socialista Allende.

• Anticomunista • A favor del recortes de impuestos • Estado mínimo, excepto en defensa • Desregulación en el Derecho de sociedades • Apoyo a los intereses de las empresas de todos los tamaños • Apoyo a ciertas libertades individuales • A favor de una severa represión de la delincuencia

Su récord general se resume de la siguiente manera:

• aumento del gasto militar

• despliegue de los misiles Pershing II en Alemania en respuesta a los soviéticos SS-20 implementaciones de misiles en las fronteras de Europa

• incentivo para el despliegue de misiles Peacekeeper sistema

• lanzamiento de la Iniciativa de Defensa Estratégica, también llamada Guerra de las Galaxias de la prensa

• armar y entrenar a grupos anti-comunistas como los Contras y los muyahidines

• la venta de armas a los aliados de Estados Unidos, Taiwán, Israel, Arabia Saudita, Irak …

• aumento en el déficit presupuestario • intensificación de la lucha contra las drogas

• fin de la inflación que se había oscurecido los mandatos de sus predecesores, Jimmy Carter y Gerald Ford

• “victoria” en la guerra fría

• despido de los controladores aéreos cuando se declararon en huelga ilegal

El primer mandato del presidente Reagan fue especialmente dedicado a la recuperación de una economía marcada por la estanflación (inflación / desempleo). La política de Reagan, en parte sobre la base de la teoría moderna de la oferta (supply-side economics), trató de estimular la economía a través de recortes masivos de impuestos.

La mayoría de los economistas estuvieron de acuerdo en el difícil papel de una disminución de la presión fiscal, y por otro lado George Bush habló de “economía vudú” sobre las ideas económicas de Reagan antes de convertirse en su vicepresidente.

Esta política aplicada fue pronto a ser llamada Reaganomics, un término usado por los críticos del presidente y sus partidarios, porque las reducciones de impuestos combinada con un fuerte aumento de los gastos militares llevaron a un enorme déficit presupuestario y el aumento de la deuda pública, que aumento en casi un 200% entre el inicio del mandato de Reagan y su sucesor George Bush.

Como sintesís podemos afirmar que Ronald Reagan pretendía terminar con el Estado benefactor y reanudar una política neoliberal: «El gobierno no es la solución a nuestros problemas. El gobierno es nuestro problema». Partidario de la iniciativa privada, Reagan fomentó una política que permitiera rebajar los impuestos y desregular el trabajo, a fin de reactivar el crecimiento y la inversión empresarial.

El rigor impuesto por el presidente surtió efecto:

Estados Unidos experimentó un crecimiento económico sin precedentes desde 1945, la inflación quedó bajo control y las empresas se volvieron competitivas. Como contraparte, la disminución de los gastos sociales acarreó un aumento de la pobreza, las minorías étnicas quedaron excluidas del crecimiento y los sistemas de protección social y educativo fueron fuertemente afectados por la falta de compromiso del Estado. Además, la política de Reagan registró un déficit presupuestario y comercial récord, pesada herencia para los presidentes venideros.

Reagan tuvi una verdadera presencia en el escenario de la vida americana. Él siempre sabía escuchar, respetar y aprender de la opinión pública. Su voz calmada y su fuerte lenguaje le valió el gran comunicador surmon (Gran Comunicador).

El 8 de marzo de 1983, llamó a la Unión Soviética como “el imperio del mal” (Imperio del Mal). Más tarde, durante su mandato, al hablar delante del muro de Berlín, le propuso el reto al líder soviético Mijail Gorbachov para destruir el famoso muro, que caería en 1991.

Ese fue siempre un aspecto destacado de la política conocida como la “doctrina Reagan” para luchar cada vez más sobre la influencia comunista en América Latina. Postura que sirvió de apoyo a los nuevos gobiernos militares anticomunistas irrespetuosos de los derechos humanos.

Los críticos lo acusaron de presidente Reagan también para llevar a cabo acciones de guerrilla secreta e ilegal (en particular, el apoyo a los contras en Nicaragua después de la caída del dictador Somoza y la victoria electoral de Daniel Ortega del sandinistas).

En 1983, Reagan ordenó la invasión de la pequeña isla de Granada, que había sufrido un golpe de estado comunista. Hacia el final de su mandato, Reagan apoyó la emergencia democrática en América Latina mediante el apoyo financiero generoso a los estados que organizan elecciones libres.

Después de retirarse a California, prácticamente desapareció de la escena política. Su autobiografía apareció publicada en 1990, cuatro años antes de que se hiciera público que padecía la enfermedad de Alzheimer. Falleció el 5 de junio de 2004, en Los Ángeles.

Crónica de la Época I: En un desafío espacial sin precedentes a la URSS, el 23 de marzo, por televisión, el presidente estadounidense Ronald Reagan anunció un nuevo sistema de defensa conocido como “la guerra de las galaxias”. Reagan pedía a la comunidad científica norteamericana que desarrollara una defensa antimisiles que garantizara la defensa del territorio norteamericano ante cualquier ataque nuclear. La Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI, en inglés) fue rápidamente denominada por los periodistas “Guerra de las Galaxias”, siguiendo el título de la célebre película de George Lucas.

La SDI supone una verdadera revolución estratégica porque incumbe a la ruptura de las ¡deas de la “disuasión nuclear”, el equilibrio del terror y la mutua destrucción asegurada que han caracterizado a las relaciones soviético-norteamericanas durante toda la Guerra Fría. El rearme norteamericano impone a los líderes del Kremlin, sumido en unacrisis económica, la improbabilidad de continuar la carrera armamentístíca.

Crónica de la Época II: El 7 de diciembre pasado los líderes de Estados Unidos ydelaUnión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, firmaron el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

Conscientes de que la guerra nuclear tendría consecuencias devastadoras para la humanidad, y con el objetivo de reforzar la estabilidad estratégica y la seguridad internacional, los firmantes se comprometen a cumplir con lo acordado. Después de la entrada en vigor del Tratado, y en lo sucesivo, ninguna delas partes podrá producir o probar misiles de alcance intermedio así como sus fases lanzadores, ni producir o probar misiles de alcance corto, asícomosusfases.

Reagan y Gorvachov

Firma Tratado de No Armas Nucleares

CRONOLOGÍA DE SU VIDA:

1911 Nacimiento de Ronald Wilson Reagan en Tampico (Illinois), el 6 de febrero

1932-19367 Trabaja como locutor deportivo en la radio. Inicio de su carrera en Hollywood.

1942 Se integra al servicio fotográfico de la fuerza aérea.

1945-1952 Reagan preside el Screen Actors Guild.

1962 Se une al Partido republicano.

1966 Es elegido gobernador de California.

1968 Primera andidatura y primer fracaso en la investidura del Partido republicano para la elección presidencial.

1970 Es reelegido gobernador.

1976 Segunda candidatura de Reagan para la investidura republicana. Nuevo fracaso.

1980-1982 Recesión económica.

1980 Reagan, presidente de EE.UU.

1981 Sobrevive a un atentado.

1983 Programa IDS. Intervención militar en la isla de Granada. Instalación de los euromisiles en Europa.

1984 Reelección de Reagan.

1985 Primer encuentro con Gorbachov.

1986 Escándalo «Irangate».

1986 Seguidilla de represalias contra Libia. Cumbre Reagan/Gorbachov.

1987 Tratado ruso-americano de Washington.

1988 George Bush, republicano, sucede a Reagan.

1994 Reagan sufre del mal de Alzheimer.

2004 Muerte de Reagan en Los Angeles, el 5 de junio.

Biografía de Margaret Thatcher Gobierno y Política Neoliberal

RESUMEN DE LA VIDA DE MARGARET THATCHER Y SU POLÍTICA NEOLIBERAL

Una de las mas importantes figura de la historia política británica. Francois Mitterrand decía que tenía “la boca de Marilyn y los ojos de Calígula”, pero es conocida mundialmente como la «Dama de hierro», Margaret Thatcher personificó durante diez años a la Gran Bretaña conservadora. Excluyendo el compromiso de su acción política, impuso un cambio económico completo, proyectando a su país hacia la era neoliberal. Tomó partido por la guerra contra el Estado benefactor. Su balance resulta aún hoy cargado de consecuencias para la sociedad inglesa.

Nacida en 1925 en Grantham, un pequeño pueblo inglés, Margaret Roberts es la hija de un comerciante de alimentos. Gracias a una beca, ella pudo estudiarquímica en la Universidad de Oxford, donde fue elegida presidente de la Asociación de Estudiantes Conservadores. Posteriormente, se unió al partido conservador, y continuó estudiando derecho o ciencias jurídicas. Mas tarde se casa con Dennis Thatcher y tienen dos hijos, gemelos Mark y Carol. Dennis era un hombre de negocios diez años mayor que ella.

 

Margaret Thatcher

La política aplicada por su gobierno es conocido como ‘thatcherismo’, y consistió en la aplicación extrema de los principios liberal-conservadores, con lo que, en buena medida, desmontó el Estado de bienestar logrado por gobiernos anteriores.

Ver: Neoliberalismo y Capitalismo

Una vez casada, se dedicó plenamente a la política. Despues de haber sufrido tres fracasos sucesivos ee circunscripciones tradicionalmente adeptas a los laboristas, logró su primera victoria electoral en 1959, convirtiéndose en diputada inamovible de Finlay, suburbio residencial del norte de Londres.

En 1959, como miembro de la Cámara de los Comunes, sigue creciendo de manera constante en la jerarquía del Partido Conservador, convirtiéndose en ministro de Educación en 1970. En el seno del gobierno de Heath, Margaret Thatcher recibió la cartera de educación y asuntos científicos. Al querer emprender una modernización del sistema educativo, ella tuvo que reducir sus ambiciones. Las restricciones presupuestarias la llevaron a suprimir las distribuciones gratuitas de leche en las escuelas. Fue ridiculizada por entonces con un apodo poco glorioso: la «ladrona de leche».

La gran ambición de Margaret Thatcher era llegar a ser canciller, y estaba convencida de que los conservadores se perdían en una cierta “estupidez doctrinaria”: la concepción del Estado Benefactor parecía aceptada por el conjunto de la clase política inglesa, que intentaba sobre todo preservar el consenso social.Ella trataría siempre de derrotar ese concepto y hacia hincapié en la necesidad de reducir la carga de gastos innecesarios del estado.

Margaret Thatcher vota la despenalización de la homosexualidad y la legalización del aborto en contra de la gran mayoría de su partido. En 1975, para sorpresa de todos, pues como candidata tenía pocas probabilidades, se las arregla para liderar el partido conservador en el lugar de Edward Heath y es la primera mujer en ocupar este cargo. Toda una novedad en Europa, donde a comienzos de la década de 1980 la política todavía era un universo casi exclusivamente masculino. Durante la votación de mayo de 1979, los electores británicos entregaron en forma masiva sus sufragios al Partido tory (Partido conservador), seducidos por una fuerte campaña que se remontaba a las fuentes del conservadurismo.

Margaret Thatcher, fue una seguidora de la doctrina neoliberal y monetarista de Friedrich Hayek y Milton Friedman, quería limitar la oferta de dinero en circulación en la lucha contra la inflación, que corroe la economía. También debe dar al público una sensación de esfuerzo y el éxito individual, y lucha por la reducción del papel de los sindicatos y el Estado.

En el exterior, pronto se supo del carácter duro e inflexible de este nuevo actor político, y en efecto, antes de asumir la función de primer ministro hizo notar por sus posturas extremadamente firmes con respecto al bloque del Este. La URSS era el gran enemigo que ella denuncia en sus discursos, lo que le valió la parte de los periodistas soviéticos el apodo de “Dama de Hierro”.

Thatcher Margart Primer Ministro

Con el apoyo de una campaña publicitaria inspirada en las prácticas estadounidenses, los conservadores ganaron la victoria en las elecciones parlamentarias y Margaret Thatcher se convierte en 04 de mayo 1979 el primer ministro en la primera mujer del Reino Unido. Asimismo, mantendrá en el poder durante más de 11 años, hasta 28 de noviembre 1990.

Siguiendo con su política de un “estado mínimo”, implementa medidas en contra de los sindicatos y de la privatización de las empresas públicas, pero inicialmente los resultados no llegan y el descontento social sigue siendo ascendente.

Debe enfrentar, además, un renacimiento de agitación en Irlanda del Norte. Miembros del IRA (Ejército Republicano Irlandés), encarcelados por cometer ataques asesinos, reclaman el estatuto de prisionero político. Margaret Thatcher, que los ve como delincuentes, ni más ni menos, niega el pedido. El 5 de mayo de 1981, su líder Bobby Sands murió después de 65 días de ayuno voluntario, y después de él otros nueve prisioneros.

La tensión es enorme en las Islas Británicas y en todo el mundo, pero aparece una gran ocación en la primavera de 1982: el ataque argentino a las Islas Malvinas ofrece una oportunidad para rehacer la unidad nacional y así demostrar que su país es una gran potencia, status que parecía haber perdido.

Margaret Thatcher tenía una fuerte afinidad con los EE.UU., y a la vez que Gran Bretaña quería tener mas presencia en América en la lucha contra el socialismo. Fue clave el papel de la CIA para el derrocamiento y muerte de Salvador Allende, el primer prsidente socialista elegido democráticamente, y su reemplazo por una junta militar que se adaptara mejor a los negocios e intereses de la política exterior de Estados Unidos. La Junta estaba presidida por el general Augusto Pinochet, quien aplicó las primeras políticas económicas de orden neoliberal en América Latina.

Con Thatcher tendría una excelente relación hasta sus últimos días, y para la victoria británica fue crucial el apoyo logístico yespía del gobierno chileno, deuda que siempre renoció Inglaterra.

Luego del triunfo británico en la Guerra de Malvinas , el regreso a puerto de la Royal Navy dio lugar a manifestaciones patrióticas en la más pura tradición victoriana. Margaret Thatcher sacó partido de este vasto despliegue y su popularidad llegó a su apogeo, lo que le permitió triunfar en las elecciones de 1983 y dar un nuevo impulso a su política.

En octubre de 1984, una bomba colocada por el IRA explotó en el hotel Brighton, donde los conservadores mantienen su conferencia, matando a cinco personas pero Margaret Thatcher y su esposo Dennis no estaban. Ella pronuncia un discurso con gran firmeza al día siguiente, que marcó como líder político y que le valió la admiración universal.

Utiliza esta popularidad particular durante la huelga de mineros de 1984-85: el gobierno quiere cerrar muchas minas porque esta industria ya no le es rentable. Los mineros empezaron una larga y amarga huelga, pero fue inútil, el gobierno no reacciona. Los sindicatos derrotados, quedando permanentemente debilitados y finalmente aceptan el proyecto de gobierno.

La agitación social en la era Thatcher
La política de Margaret Thatcher chocó con una poderosa reacción sindical. Así, en 1980, la huelga de la siderurgia se prolongó durante trece semanas. Pero el movimiento más duro fue el de los mineros, que prosiguió durante un año, de marzo de 1984 a marzo de 1985. Desencadenada por la entrada en vigor de una nueva legislación que restringía el derecho a huelga, la prueba de fuerza entre el jefe del sindicato Arthur Scargill y la primera ministra terminó con la derrota de los trade-unions. La inflexibilidad de Margaret Thatcher una vez más dio resultado, gracias a la demagogia política que Scargill, muy inclinado al marxismo, empleó a costa de ella, apartándose así de la opinión pública. Los problemas sociales no se limitaron al campo laboral: en ciertos suburbios ingleses, afectados en particular por la crisis y la cesantía, se exaltaron los ánimos a intervalos regulares. Las comunidades de inmigrantes de Brixton y Tottenham en Londres, y de Toxteh en Liverpool, chocaron duramente con las fuerzas del orden en 1981 y 1985.

Absolutamente convencida de los méritos de las tesis de su política “neoliberal”, Margaret Thatcher considera fundamental la privatización de los ferrocarriles y también va a confiar los ahorros privados para que financien la construcción del Eurotúnel debajo del Canal de la Mancha. Esto dará como resultado un fracaso económico en el mercado de valores que va a arruinar los pequeños inversores.

Thatcher y Reagan

En la política exterior Margaret Thatcher despierta reacciones ambiguas: muy cerca de Ronald Reagan, con quien comparte un anticomunismo visceral.

A parti de 1984 la creciente pauperización de los estratos modestos y el aumento exponencial de la cesantía, con más de tres millones de cesantes, suscitaron críticas cada vez más agudas en contra de la política ultraliberal.En noviembre de 1990, debilitada por la propuesta de creación de un impuesto muy impopular, el “poll tax“, se ve obligada a renunciar por su propia mayoría parlamentaria y deja espacio a su “delfín” para John Major.

Este último no logra establecerse permanentemente. Es derrotado en gran medida en 1997 por el “nuevo laborismo” de Tony Blair.

Sus últimos años fueron empañadas por la enfermedad de Alzheimer (en común con su ex compañero Ronald Reagan, por lo que sus apariciones públicas disminuirán gradualmente en la medida del progreso del deterioro de la salud y de sus facultades.

En junio de 2007, todavía es capaz de dar una entrevista a la BBC. En noviembre de 2009, por invitación del primer ministro laborista Gordon Brown, fue a una recepción en el 10 de Downing Street para la inauguración de un retrato de la obra representativa del artista Richard Stone. Vuelve allí en junio de 2010 por invitación del nuevo jefe de gobierno, el conservador David Cameron. La oportunidad para un último adiós a sitio e donde pasó sus mejores momentos como figura de la política británica.

Fallece en Abril de 2013 a la edad de 87 años, sus cenizas fueron enterradas seis meses después en el Royal Hospital de Chelsea porque allí descansan los restos de su marido.

CRONOLOGÍA DE SU VIDA

1925 Nacimiento de Margaret Hilda Roberts en Grantham, Lincolnshire, el 13 de octubre.
1951 Se casa con Dennis Thatcher.
1953 Termina sus estudios de derecho.
1959 Victoria electoral de Margaret Thatcher en la circunscripción de Finchley.
1970 – 1974 Es ministra de educación del gobierno de Heath.
1975 Margaret Thatcher asume la dirección del Partido conservador.
1979 Victoria de los conservadores. Margaret Thatcher asume el cargo de primera ministra.
1980 Huelga de la siderurgia.
1981 Motines en los suburbios de Londres y de Liverpool.
1982 Guerra de las Malvinas.
1983 Nueva victoria de los conservadores.
1984- 1985 Huelga de los mineros.
1985 Oleada de motines en los suburbios ingleses.
1987 Victoria del Partido conservador. Margaret Thatcher ocupa por tercera vez el cargo de primera ministra.
1990 Renuncia a volver a presentarse a las elecciones al frente del Partido conservador. Le sucede John Major.
1992 Éxito electoral de los conservadores.
Margaret Thatcher es elevada a la dignidad de par de Inglaterra e Ingresa en la Cámara de los Lores.
1993 Margaret Thatcher publica sus Memorias.
2002 Publica Stateaaft: Strategies for a Changing World, sobre relaciones internacionales.
2013 Fallece

Fuente Consultada:
Biografías Hicieron Historia Larousse Tomo II Entrada: Margaret Thatcher

El Neocolonialismo y el Tercer Mundo Caracteristicas Colonialismo

A QUÉ LLAMAMOS TERCER MUNDO: La mayoría de los pueblos descolonizados se han visto enfrentados a graves problemas de hambre, analfabetismo, carencia de industria; pero estos problemas agobian también a naciones cuya independencia política no es reciente. Para el conjunto de países que no han realizado la Revolución Industrial se han buscado denominaciones diversas; primero se habló vagamente de “pueblos subalimentados” —la palabra hambre se rehuyó durante mucho tiempo en la literatura política y sociológica hasta que rompieron el tabú las publicaciones de Josué de Castro—, más tarde de naciones subdesarrolladas” y “en vías de desarrollo”.

DESCRIPCIÓN DE UNA ETAPA EN DONDE EL PODER IMPERIALISTA IMPONÍA SU JUEGO DOMINANTE

LAS NUEVAS FORMAS DE DOMINACIÓN: EL NEOCOLONIALISMO
En el sistema neocolonial las antiguas potencias imperiales, tras la independencia formal de los países colonizados, ejercen su poder de diversas maneras. Una, la económica, mediante la inversión en los sectores claves de la producción y el control de los precios en el mercado internacional de materias primas. La dominación política se ejerce a través de una alianza con los sectores dominantes del país, los que desempeñan así un papel secundario en el reparto de los beneficios.

Finalmente, la dominación militar se ejerce a través de las fuerzas armadas nativas, que están imbricadas con los otros dos sectores y presentan —sobre el ejército de ocupación abiertamente colonial— la ventaja de llevar el uniforme nacional, hablar el mismo lenguaje y ser mucho más económicas.

La monoproducción que caracteriza a la mayoría de los países neocolonizados y el control ejercido sobre los sectores fundamentales de sus economías se desarrollan como una continuidad casi “natural” de! colonialismo que los ha ha insertado en un sistema de división internacional del trabajo. Al margen de las particularidades de población, desarrollo y diversificación de las economías, el problema es de fondo y similar en todos ellos. En esta medida, toda independencia real debe ser acompañada por una verdadera independencia económica.

Como indica Gunder Frank, la dominación imperial crea un proceso de reproducción de las condiciones que han gestado el subdesarrollo y, de esta forma, no hay salida para los países dependientes en el marco del sistema imperialista. El neocolonialismo está presente como remora de ese pasado colonial, y en tanto siga la explotación a través de nuevas formas la brecha que separa a los países pobres de los ricos se ensancha cada día más.

Los planes de ayuda favorecen a las grandes potencias antes que a los países del Tercer Mundo. En este sentido, se ha demostrado que las condiciones impuestas por los países que brindan la “ayuda” mantienen la distorsión de las economías dependientes.

Los precios de las materias primas —principales productos de exportación de estos países— bajan constantemente en relación con los precios de los bienes manufacturados y, en esta medida, la ayuda que entra por el lado de inversiones o préstamos manteniendo la monoproducción sale con creces por el lado del deterioro de los términos del intercambio.

Esta misma afirmación se hace más elocuente cuando tomamos las cifras de inversiones y beneficios de los Estados Unidos en las distintas regiones del globo .

“De las zonas subdesarrolladas se extrae casi tres veces lo que se invirtió. Esto parece indicar en qué medida el creciente flujo de inversiones norteamericanas en los países desarrollados se financia con la exacción a que los monopolios someten a los países dependientes. . .”

Allí donde no se ha profundizado el proceso de independencia política los lazos de dependencia impiden un real desarrollo de nuevas formas sociales. En el aspecto económico esta dominación se expresa en la conservación del papel que las grandes potencias otorgaron a los distintos países dentro de la división internacional del trabajo. “…

En las ventas del Tercer Mundo subindustrializado a los países imperialistas, los artículos manufacturados no intervienen sino en razón de aproximadamente un 10 %, y el conjunto de los productos primarios en cerca de un 90 %, de los cuales cerca del 32 % son combustibles (petróleo) y lubricantes, el 30 % materias primas y productos semibrutos (metales de primera fusión sobre todo) y el 28 % productos alimenticios. ..”

Es suficientemente conocido el problema de la desvalorización progresiva de estos productos en el mercado internacional, lo cual significa un constante drenaje de divisas, con la consiguiente crisis y estancamiento estructural de las economías dependientes.

Dentro de este proceso, los países imperialistas compiten por transformarse en proveedores del Tercer Mundo, pero el papel central de los Estados Unidos se profundiza cada día más. Así, una eliminación radical de las formas de dominación externa (que se halla entrelazada con sectores internos) aparece como el único camino posible para gestar el verdadero desarrollo de estos países.

TERCER MUNDO Y POLÍTICA CONTINENTAL
Con economías distorsionadas y con poblaciones en estado de absoluta miseria, los países que intentan consolidar su proceso de liberación parecerían encontrarse ante un dilema de hierro: caer en manos de las potencias occidentales a través de controles directos e indirectos o entrar en el ámbito de la ayuda soviética.

En uno y otro caso, existe la posibilidad de verse envueltos en él procesó de guerra fría y jugar .corno elementos dependientes de la política de uno u otro de los bloques. La experiencia china aparece ante los ojos del Tercer Mundo como una experiencia enriquecedora: con un territorio de 800 millones de habitantes, los chinos desarrollan una política socialista independiente respecto de la Unión Soviética, a quien denuncian ahora como social-imperialista.

El retiro de la colaboración soviética en la década de 1960 deja múltiples problemas en la China de Mao. Pero la política de “confiar en las propias fuerzas” —en las fuerzas del pueblo— desarrolla cambios realmente cualitativos en la mayor experiencia de profundización de un “socialismo nacional”. Los países con una menor potencialidad de recursos y población —tal es el caso de la mayoría de los países de África y América Latina— deben encontrar formas de complementación continental de sus economías para cimentar, a través de una solidaria cooperación económica, tecnológica, comercial, etc., las formas que les permitan, consolidar una política independiente.

Cada país que se libera de la hegemonía imperial necesita de la liberación de los demás, no sólo para consolidar esta área de construcción común sino para que esos países vecinos no sirvan como bases o plataformas de agresión. Cuba es un ejemplo de la política de ofensiva y aislamiento que Estados Unidos intenta implantar en los países que se liberan de su dominación.

El desarrollo de una política continental—aun en una etapa incipiente— ha tenido diversos aspectos y matices, pero es vislumbrada como la única salida con perspectiva de independencia real para los países del Tercer Mundo. Parte de las dificultades están dadas por el hecho de que un amplio sector de movimientos nacionales se encuentran aún en una etapa de lucha por obtener el poder en sus respectivos países.

Así, este fenómeno complejo de solidaridad entre pueblos recientemente liberados y pueblos que luchan por su liberación se desarrolla en medio de profundas dificultades, pero con una potencia y una conciencia de su necesidad cada vez más profunda. Bajo esta conciencia de un destino común, los pueblos del Tercer Mundo inician una política de solidaridad, donde la lucha particular que cada uno de ellos libra cobra necesariamente un carácter universal.

En 1955, la Conferencia de Bandung de los pueblos afroasiáticos marca el comienzo de la consolidación de esta tercera fuerza independiente. Si bien los principios de la necesidad de generar una opción distinta por parte de los pueblos dominados existe desde los años inmediatamente posteriores a la guerra —recordar la “tercera posición” enunciada en la Argentina en 1945— todavía no se habían dado las condiciones políticas y sociales que posibilitaran su consolidación.

Pero este proceso cobra una significativa aceleración a fines de la década de 1950. En 1957, la revolución nacionalista de Nasser en Egipto y la independencia de Ghana al sur del Sahara comienzan a incorporar nuevos países en este bloque internacional. La década de 1960 se inicia con la independencia de la mayoría de los países africanos y el triunfo de las revoluciones argelina y cubana.

Si Bandung había tenido un significado “defensivo”, dado que era la primera alianza para consolidar una política “neutralista” frente a los bloques y una clara negativa a la “intervención” de potencias extranjeras en los problemas internos de los países afroasiáticos, de mutua defensa frente a la ingerencia de las potencias, etc., en la década de 1970 se puede prever la profundización de este tipo de acuerdos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Carrera Armamentista y Espacial en la Guerra Fría

GUERRA FRÍA: Se designan un período del siglo pasado que abarcó dos generaciones y se refieren al inestable equilibrio internacional signado por la inevitable hostilidad entre dos sistemas de organización social fundamentalmente antagónicos: el del capitalismo, basado en la propiedad privada de los medios de producción y en el que el poder es naturalmente ejercido por quienes son sus dueños, y el socialismo, basado en la propiedad colectiva de esos mismos medios y en e! que el poder lógicamente corresponde —o debe corresponder, si se quiere— a la colectividad.

En aquella etapa de la historia en donde se enfrentaban dos concepciones ideológicas por el control del planeta, era necesario para los EE.UU. terminar con los “espías”, con los “traidores”, con la “subversión interna”. Y había que hacer frente con más decisión a la amenaza internacional que el comunismo representaba. ¿Cómo? Manteniendo siempre una abrumadora superioridad militar sobre el “adversario”, sobre el “enemigo”.

Se habían registrado ya varias crisis que habían puesto al mundo al borde de una nueva conflagración generalizada. Se iban a registrar otras, así como varias “guerras locales”, odioso nombre que se da a trágicos conflictos que hacen el efecto de válvulas de seguridad por donde escapan los excesos de presión que genera la “guerra fría”. Lo único que parecía valer era la violencia.

guerra fria

¡Armas, armas! Nunca había suficientes. La carrera de los armamentos se combinó con la carrera nuclear y la carrera espacial.

¡Armas, armas!: Fría o caliente, la guerra, esa “prosecución de la política exterior por otros medios” según Clausewitz, exige armas. A ser posible, armas más abundantes y mejores que las del adversario. Pronto, pues, comenzó una frenética carrera armamentista. Como comenzó pronto también el clamor de la opinión pública mundial en favor del desarme. Paralelamente al enfrentamiento entre los dos militares, ha habido un constante enfrentamiento entre las “fuerzas de la paz” y las “fuerzas de la guerra”. El desarme se convirtió en tema permanente de debate en las Naciones Unidas y en sucesivas conferencias internacionales.

Apenas declarada oficialmente la “guerra fría”, se legó para justificar los créditos que con destino a nuevas armas votaba el Congreso norteamericano que, mientras Estados Unidos había procedido a una vasta desmovilización de sus ejércitos, la Unión Soviética mantenía los suyos con sus efectivos casi completos y en una especie de estado de alerta. Surgieron, sin embargo, autorizadas voces que desbarataron este argumento. Como las de los cuáqueros, esos consecuentes y a veces tan “inoportunos” defensores de la paz.

“Otra inexactitud a la que se presta mucho crédito —dijeron en 1951, en su declaración “Steps to Peace”— es que Estados Unidos se desarmó unilateralmente después de la Segunda Guerra Mundial, debilitándose y abriendo así el camino a la expansión soviética.

La falsedad en esto hay que buscarla en sus sistema de referencia, porque, si bien es verdad que hemos desmovilizado nuestro ejército en mucha mayor medida que los rusos el suyo, el poderío militar de Estados Unidos nunca ha sido medido por el tamaño de su ejército permanente.

Por razones geográficas, nos apoyamos principalmente en el poder naval y aéreo, mientras que la Unión Soviética es primordialmente una potencia terrestre. Si incluyéramos todas las categorías de armas, como debe hacerse en cualquier análisis objetivo de la fuerza militar, la teoría del desarme unilateral de Estados Unidos se derrumbaría.

En los años transcurridos desde la guerra, nuestra producción de armas atómicas ha continuado a un ritmo cada vez más vivo y ha sido acompañada por una vasta red de bases aéreas y de bombarderos destinados al lanzamiento de tales armas. Nuestra armada, que es con gran diferencia la mayor del mundo, ha sido entretanto mantenida sin disminución alguna”. Convertido por la “doctrina Truman” en guardián del “mundo libre”, Estados Unidos se mostró decidido desde el principio a mantener una gran delantera en la carrera de los armamentos. El Congreso votaba créditos por miles de millones de dólares para nuevas armas, con especial dedicación a las atómicas y a los medios de lanzarlas contra los objetivos. Pero fue también una carrera que causó muchos sinsabores y decepciones al guardián del “mundo libre”.

Ya fue un hecho muy serio que los soviéticos pusieran fin en 1949 al monopolio atómico norteamericano. Se había supuesto que no lograrían hacerlo hasta 1952 ó 1953. Truman se apresuró a anunciar que Estados Unidos preparaba una bomba de hidrógeno, basada en la fusión de los átomos, no en su fisión, e infinitamente más poderosa que la bomba atómica.

Y, en efecto, el 1? de noviembre de 1952, el mundo entero presenció el aterrador espectáculo de la primera explosión megatónica, preparada con una movilización imponente en el apartado atolón de Eníwetok, en el Pacífico. Pero ¿quién hubiera podido imaginarse que los soviéticos harían un
ensayo parecido el 12 de agosto de 1953, es decir, sólo poco más de hueve meses después? Era indudable que avanzaban por el mismo camino a paso de carga. Siguió la carrera. Más ensayos. Bombas de creciente poder megatónico. Proyectiles balísticos intercontinentales, capaces de llevar estas bombas a cualquier lugar del planeta. ¿Quién asustaba más a quien? Aquel horror tenía algo de juego de niños.

Se procuraba tranquilizar al “mundo libre” con estadísticas: la superioridad nuclear norteamericana era abrumadora. Por su parte, puesto al frente del Kremlin, Nikita Krushchev, con cierta jocunda afición a la jactancia, decía que la Unión Soviética poseía una bomba tan poderosa que no se atrevía a ensayarla y que una conflagración nuclear significaría de modo inevitable el fin del capitalismo en el mundo. El ambiente se contaminaba con la radioactividad.

Y para que las crecientes protestas no frenaran la alocada carrera, llegó a hablarse de bombas nucleares “humanitarias”, término que suponía tan insensato sarcasmo que pronto fue cambiado por el de “limpias”, tampoco muy acertado. Hasta que el 4 de octubre de 1957 el mundo quedó pasmado al escuchar el bip, bip, bipdel primer Sputnik y ver en la noche el paso del primer satélite artificial de la Tierra.

Era el comienzo de la era espacial. Y también la señal de que Moscú se había adelantado en algunos aspectos de la carrera armamentista. Porque en seguida se advirtió el aspecto militar de la proeza científica. Un satélite artificial era “más” que un proyectil balístico intercontinental. Había que alterar algunos rumbos en la desesperada carrera. Había que cambiar algunos conceptos estratégicos. Y había que votar nuevos créditos para nuevas armas. Se habló menos de una “guerra preventiva”. Se habló más de recaudos contra un “ataque por sorpresa”, de sistemas de alarma, de una vigencia permanente, de la necesidad de mantener un poder desvastador de represalia, de la fuerza “disuasiva” que suponía un enorme arsenal nuclear permanentemente a punto. Se estaba ya en el “equilibrio del terror”. En él seguimos viviendo.

¿Eran únicamente razones militares las qué abonaban el mantenimiento de la carrera armamentista a pesar de los clamores de la opinión pública mundial? No se acertaba a comprender por qué avanzaba tan poco en las conversaciones sobre desarme que, en atención a estos clamores, se mantenían en Ginebra. Año tras año, la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendaba que se diera un mayor impulso a estas conversaciones. Se decía que Moscú, al proclamarse campeón de la paz y el desarme y negarse al mismo tiempo a determinadas inspecciones, a las que tachaba de “espionaje encubierto”, no hacía más que utilizar a Ginebra como una “tribuna de propaganda”.

En todo caso, era una propaganda muy eficaz. Indujo a Adlai Stevenson, el ex candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, a expresarse así en la Universidad de Chicago el 12 de mayo de 1960: “Resulta a la vez triste e irónico que los comunistas hayan logrado en tan gran medida acaparar y explotar el clamor por la paz, que es sin duda el grito más fuerte y apasionado en este mundo cansado de guerras y asustado. . . Hemos subrayado lo militar y, durante años, ha parecido que no hemos querido negociar con los rusos, fuera para probar sus intenciones o para demostrar la farsa que representaban.

Entretanto, ellos han suspendido unilateralmente los ensayos nucleares; han reducido unilateralmente su ejército; han propuesto conversaciones en la cumbre con objeto de reducir las tensiones y los peligros de guerra, han propuesto el desarme total. Sean cuales fueren sus móviles, cínicos o sinceros, han tomado constantemente la iniciativa. Han respondido al clamor por la paz, mientras que nosotros hemos puesto reparos y vacilado y luego, al final, cedido.”

Se “cedió” únicamente de modo muy relativo. Porque, aunque se llegó a un acuerdo para suspender los ensayos nucleares en la atmósfera o la superficie de la Tierra —un acuerdo impuesto por Ja creciente contaminación radioactiva de ambiente—, continuó la carrera armamentista, ya combinada con las carreras nuclear y espacial.

Apenas transcurría un año sin que, llegado el momento en que se discutían en el Congreso norteamericano los créditos militares, no se difundieran noticias alarmistas capaces de inducir a la pronta aprobación de tales créditos. Los “gastos de defensa” representaron así cada año una proporción mayor del presupuesto federal de Estados Unidos.

Hasta que la economía norteamericana se convirtió, ya de modo interrumpido, en una típica “economía de guerra”.

La Guerra Fría Crisis de los Misiles Historia Causas Consecuencias

Guerra Fría:Antecedentes, Causas y Acontecimientos

GUERRA FRÍA: ¿Fue Walter Lippman, como se afirma, el primero que utilizó la expresión “guerra fría” para caracterizar esa zona intermedia entre la paz y la guerra —entre una paz perturbada por frecuentes conflictos bélicos “locales” y una guerra generalizada sólo impedida por el terror que inspiraba el holocausto nuclear— que ha mantenido a la humanidad en vilo desde la terminación de la Segunda Guerra Mundial y el aplastamiento de la regresión fascista?

Designan un período del siglo pasado que abarcó dos generaciones y se refieren al inestable equilibrio internacional signado por la inevitable hostilidad entre dos sistemas de organización social fundamentalmente antagónicos: el del capitalismo, basado en la propiedad privada de los medios de producción y en el que el poder es naturalmente ejercido por quienes son sus dueños, y el socialismo, basado en la propiedad colectiva de esos mismos medios y en e! que el poder lógicamente corresponde —o debe corresponder, si se quiere— a la colectividad.

Antecedentes, causas y consecuencias de la Guerra Fría: La segunda guerra mundial dejó importantes consecuencias en los países que habían participado en Millones de muertos y desaparecidos, de los cuales muchos eran civiles; gente desplazada, en su gran mayoría de Europa del este, al oeste; población hambrienta y con frío; destrucción de ciudades, algunas reducidas a escombros.

Nada quedó sin ser afectado: ni puentes, ni ferrocarriles, ni caminos, ni transportes.  La mano de obra se resintió y grandes extensiones de tierras se perdieron para el cultivo.  La actividad industrial se atrasó, faltaban materias primas, herramientas apropiadas, tecnología moderna y energía.

Ante esta realidad, Europa perdió su papel decisivo en la política internacional, y surgió entonces, un nuevo orden mundial representado por la hegemonía de los Estados Unidos y de la Unión Soviética, alrededor de los cuales, y formando dos bloques enfrentados, el bloque occidental y el bloque oriental, se alinearon los restantes países del mundo.  La tensión entre ellos, dio lugar a la llamada “Guerra fría” que dominó por completo las relaciones internacionales en la última mitad del siglo XX.

Guerra Fría: La formación de los bloques

Luego de la guerra, tanto los Estados Unidos, como la Unión Soviética, no supieron ponerse de acuerdo acerca de la reordenación del mundo, pues representaban dos formas de organización política, económica y social muy diferentes.

Para los Estados Unidos, los gobiernos debían garantizar el ejercicio de las libertades individuales, la existencia de organizaciones políticas y sindicales y la libertad ideológica.  Para la Unión Soviética, en cambio, se debía garantizar primeramente la igualdad de oportunidades y la justicia social.  Luego sí, se tendrían en cuenta las libertades individuales.

Estas diferencias, al parecer irreconciliables, hicieron que generaciones enteras viviesen bajo la amenaza de una nueva guerra, ahora con armas nucleares, que arrasaría todo el planeta.

La URSS dominaba, con el apoyo del Ejército Rojo y de partidos comunistas que eliminaron cualquier opositor, Polonia, Rumania, Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Alemania Oriental, Albania y Yugoslavia.  Los EE.UU., controlaron el resto del mundo capitalista, el hemisferio occidental y los océanos, sin intervenir en la zona soviética.  Los conflictos, ahora se producirían en las regiones pertenecientes a los antiguos imperios coloniales, cuyo fin, ya en 1945 resultaba inminente, sin que se conociese con claridad que orientación política iban a adoptar los nuevos estados postcoloniales.

En Europa, la línea de separación de los bloques, se había trazado según los acuerdos de 1943-1945 llevados adelante por RooseveltChurchill y Stalin.  Alemania quedó dividida en Oriental y Occidental, y lo mismo sucedió con su capital, Berlín.

El secretario de Estado de los Estados Unidos, George Marshall, produjo un programa de ayuda para la reconstrucción de Europa.  El Plan Marshall, otorgaba generosas líneas de crédito y donaciones a los Estados Europeos, a cambio de un cierto control por parte de los Estados Unidos.  Esto permitió el crecimiento económico de casi dieciséis países que se repartieron aproximadamente trece mil millones de dólares.  Al mismo tiempo, EE.UU. inició una dura crítica contra el comunismo.

El espionaje adquirió especial importancia, pero los servicios secretos de uno u otro bando, la KGB y la CIA, a pesar de involucrarse en operaciones complicadas y en asesinatos encubiertos, no tuvieron, salvo algunos casos aislados en países del tercer mundo, un poder político real.  Pero alimentaron la difusión de novelas de espionaje con audaces detectives como protagonistas, de los cuales, James Bond, será su máximo exponente.

La profunda división entre el bloque oriental y occidental, se popularizó con el nombre de “telón de acero” (cortina de hierro).  De un lado, los Estados Unidos y sus aliados en un acuerdo políticomilitar, la OTAN.  Del otro lado, la URSS y sus aliados reunidos en un comité de información y defensa de sus intereses llamado COMINFORM, que dio lugar, posteriormente, a la creación de un mercado económico socialista, el COMECON, y de una alianza militar, EL PACTO DE VARSOVIA.

Cuando ambos bloques contaron con un extenso arsenal atómico, la guerra entre ellos, a pesar de ser utilizada como amenaza, hubiese resultado suicida.

Las guerras de la guerra fría

Sin embargo, tanto los Estados Unidos, como la Unión Soviética, se involucraron en distintas guerras, especialmente en aquellas que fueron llevadas adelante por países (ex colonias), surgidos luego de lograda su Independencia.

La guerra de Corea:

Antiguamente japonés este país habia sido dividido, al fin de la guerra, en dos zonas de ocupación ubicadas a ambos lados del paralelo 38 N, al norte, la soviética, al sur la norteamericana. Cuando retiraron las tropas, en lugar de producirse la unificación de ambas regiones, la división de Corea de consolidó. Cuando el norte quiso avanzar por la fuerza hacia el sur, el presidente de los EE.UU, Truman, decidió intervenir y envió tropas al mando del general Mc. Arthur, las que protagonizaron un gran enfrentamiento armado que se resolvió en 1953 con la firma del armisticio de Panmunjon, firmado en la Pagoda de la Paz, restableciendo las fronteras entre las dos coreas iniciales.

La guerra de lndochina:

La indochina francesa, integrada por Vietnam, Laos y Camboya, se dividió, luego de la Segunda Guerra mundial.  En el norte se formó la República Democrática de Vietnam, con capital en Hanoi, organizada por el Viet minh (fuerzas comunistas), y en el sur se instaló un protectorado francés que no reconoció la independencia de Vietnam del Norte.  La URSS y China, apoyaron al norte comunista, y los EE.UU. a los franceses.  Francia finalmente aceptó la división de Vietnam en dos estados y en el sur se formó una República que se alineó con Norteamérica con el propósito de lograr la ayuda necesaria para terminaron Vietnam del norte.
De esta manera se inició la Guerra de Vietnam, que duró casi veinte años y que terminó con la retirada de las tropas estadounidenses, que no pudieron derrotar a los comunistas en una larga y cruel guerra de guerrillas.  En 1975, las dos zonas se unificaron en un solo país y quedó conformada la República Socialista de Vietnam.

Los conflictos árabe israelíes:
Luego de haber padecido los horrores del Holocausto, los judíos se plantearon la necesidad deformar su propio estado en las tierras de su antiguo país, Palestina, que estaba bajo dominio británico.  Inglaterra abandonó los territorios y la ONU (Naciones Unidas), los dividió en dos partes: una bajo el gobierno de los árabes, y otra bajo el dominio de los judíos.  Es el nacimiento del Estado de Israel, que fijó su capital en Tel Aviv y tuvo a David Ben Gurión como primer presidente.

Pero los países árabes en general, y el pueblo palestino en particular no reconocieron al nuevo estado judío y se produjo un enfrentamiento armado que terminó con la división de la ciudad de Jerusalén para judíos y palestinos.  A pesar de haber sido derrotados varias veces, los árabes no aceptaron la situación y comenzaron a organizarse en diferentes asociaciones para resistir, de las cuales la más importante fue la OLP (Organización para la liberación de Palestina), dirigida por Yasser Arafat.  Los Estados Unidos apoyaron a Israel y la URSS, al mundo árabe.

En 1967 Israel, en una guerra relámpago, extendió sus territorios hacia Belén, Jerusalén, Jericó, el Sinaí hasta Suez, y los altos del Golán.  Esta guerra se denominó de “los seis días” y terminó con la victoria de Israel.  Pero, los árabes decidieron atacar nuevamente y el día del Yom Kippur (fiesta religiosa), del año 1973, avanzaron sobre Israel, pero fueron nuevamente vencidos gracias a la intervención de los EE.UU., que ayudaron a los judíos a obtener una nueva victoria.

Los países árabes, ante esta realidad, decidieron llevar adelante una guerra económica y embargaron el petróleo de los países que ayudaron a Israel, al mismo tiempo que reducían las ventas con el propósito de lograr un aumento de los precios.  Esto desequilibró la economía internacional y los EE.UU. y la URSS, acordaron, a través de la ON U, un “alto el fuego”.

Guerra Fría: La crisis de los misiles en Cuba:

Cuba, que tenía un gobierno dictatorial bajo el auspicio de los EE.UU., organizó, a partir de 1956, un movimiento revolucionario nacionalista dirigido por Fidel Castro, que se logró consolidar en el poder en 1959.  Una vez allí, el nuevo gobierno nacionalizó los recursos económicos de la isla, situación que originó el boicot económico de los EE.UU., quienes interrumpieron totalmente los intercambios y brindaron asilo político y ayuda económica a los disconformes con el nuevo régimen.  La URSS, por el contrario, apoyó a Cuba y en 1960 se establecieron relaciones militares y económicas.

Pero en 1961, se produjo por parte de un grupo de cubanos exiliados, un intento de desembarco en Bahía de los Cochinos, apoyado por la CIA.  Eso motivó que la URSS instalase misiles nucleares en la isla, apuntando a los Estados Unidos.  El presidente Kennedy, ordenó el bloqueo de la isla para impedir la llegada de los barcos soviéticos con las piezas nucleares.  Luego de varios días de tensión, Kruschev ordenó el regreso de los barcos y Kennedy, levantó el bloqueo.  Cuba se convirtió en un país comunista aliado a la URSS y enfrentado a los EE.UU.

Consecuencias de la guerra fría

El enfrentamiento militar y la carrera armamentista, no fueron los aspectos más importantes de la guerra fría, pero sí los más visibles, pues dieron origen a importantes movimientos pacifistas internacionales.  Más significativa fue la política de los dos bloques enfrentados que dividió al mundo en dos bandos: procomunistas y anticomunistas, haciéndole olvidar antiguos problemas, Pero sobre todo, la guerra fría creó la “Comunidad Europea”, que con el tiempo se mostró lo suficientemente capaz para ocupar un lugar entre los grandes

UN PODER DESTRUCTIVO SIN PRECEDENTES

Desde Hiroshima (agosto de 1945) no ha dejado de multiplicarse el poder destructivo de las armas nucleares. A la primera generación, bombas A (atómicas), siguió un nuevo tipo, bombas H (termonucleares), cuyo poder es ilimitado. Si la bomba arrojada sobre Hiroshima equivalía a la carga de 8.000 bombarderos, una sola bomba H supera en potencial destructivo a todas las bombas arrojadas sobre Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Estos ingenios de muerte multiplican su onda explosiva con efectos térmicos y radioactivos; especialmente temibles son las radiaciones, en cuanto que pueden sembrar la muerte a miles de kilómetros del objetivo. En la panoplia de tipos de armas nucleares se han conseguido variantes, como la bomba de neutrones, que puede eliminar la vida del área elegida sin producir destrozos materiales.

La revolución nuclear ha ido acompañada de la revolución balística. Como vectores de las armas atómicas se pasó de aviones subsónicos a aviones supersónicos. Desde 1957 los misiles han tomado el relevo, con un espectro que comprende desde los de alcance medio, que impactan en un blanco a 2.500 km de distancia, hasta los intercontinentales, con un alcance preciso a 14.500 km, y que pueden ser lanzados desde plataformas móviles, aviones o submarinos nucleares. Con los misiles han desaparecido de la superficie del planeta los santuarios seguros.

Finalmente, la revolución balística se ha completado con la modernización tecnológica. Instrumentos electrónicos permiten una precisión casi de metros en el lugar del impacto, precisión conseguida por los SS2O soviéticos y los Pershing II y Cruceros norteamericanos. En esta última generación los misiles son de cabeza múltiple, lo que quiere decir que portan varias cabezas nucleares, con las cuales se ataca diversos blancos con un solo disparo.

Los técnicos han empezado a calcular cuántas veces podría ser destruido el planeta si se empleara todo el arsenal atómico acumulado. Y no parece que sea un consuelo el que tras la reducción de ese arsenal, conseguido en arduas conversaciones, la Tierra puede ser destruida un menor número de veces.  

Guerra Fría: EL CRECIMIENTO DEL CLUB ATÓMICO

En 1945 Estados Unidos poseía el monopolio del arma atómica, pero perdió parte de la ventaja cuando en 1949 la URSS experimentó su primera bomba en Siberia. A partir de 1950, Estados Unidos y la URSS se concentraron en la producción de la bomba H, aunque el primero mantenía ventaja por su sistema de bases en el extranjero, por la miniaturización de los ‘mecanismos y, sobre todo, por la fabricación de los submarinos Polaris,imposibles de detectar por los aparatos de radar para prevenir el ataque.

UN ARSENAL COSTOSO

Sin embargo, a finales de la década de los 50, la URSS cobró ventaja en la carrera del espacio, cuando puso en órbita el primer satélite (Sputnik) y el primer astronauta (Yuri Gagarin), conquistas científicas que tenían una inmediata aplicación militar.

Pero en ese momento ya habían aparecido nuevos países en el club atómico. En 1952, Gran Bretaña experimentó su primera bomba atómica, y en 1960 lo consiguió Francia. Cuatro años después, China realizaba las pruebas y en seguida acumulaba un nutrido arsenal. Sucesivamente, Israel, India y África del Sur, y probablemente algún otro país, se dotaron del correspondiente arsenal atómico. De esta forma, las posibilidades de un enfrentamiento de efectos mundiales se multiplicaron.

No sólo las armas atómicas, sino todos los instrumentos bélicos de las últimas generaciones, tienen un coste que ha llegado a ser insoportable. Con el dinero de un avión “invisible” (no detectable por el radar) o un submarino atómico se podrían construir centenares de hospitales o miles de escuelas. Y aunque en este empeño se concentraron primero los supergrandes, todos los países, incluso los más pobres, invierten cada vez más en armas.

Esta situación agobiante suscitó conversaciones y acuerdos parciales; si el desarme parecía una meta imposible, al menos se intentaría la no diseminación del armamento nuclear. En 1968, sesenta y dos países firma. ron en Ginebra el Tratado de No Proliferación Nuclear, que chinos y franceses se negaron a suscribir.

En 1950, el gasto militar mundial se cifraba en 100.000 millones de dólares, en 1980 en 300.000 millones, en 1982 se había elevado bruscamente a 500.000 y en 1985 alcanzaba 870.000 millones. Las superpotencias no podían soportarlo. De hecho en el hundimiento de la URSS desempeñó un papel el intento ruinoso de replicar al proyecto Reagan de “guerra de las galaxias”. Y para el Tercer Mundo supuso una aberración histórica invertir en armamento los recursos que debiera haber destinado al desarrollo.

Guerra Fría:  CONVERSACIONES DE DESARME

Al año siguiente las dos superpotencias iniciaron conversaciones para la limitación de armas estratégicas (SALT), fijando un techo para el número e instalación de proyectiles balísticos. Así se llegó al acuerdo SALT 1 (1972), que establecía la “paridad nuclear”. Sería el primer paso para nuevas reducciones, incluidas en el acuerdo SALT II, que no entró en vigor al faltar el refrendo parlamentario en los dos grandes.

En conjunto la Guerra Fría dejó dos efectos indeseados. En primer lugar, una inversión disparatada en armamento. En segundo lugar, una imagen casi diabólica del adversario, como resumió el presidente norteamericano Reagan cuando calificó a la Unión Soviética de “imperio del mal”.

El fin de la Guerra Fría: A fines de 1989 -el año en que se celebró el bicentenario de la Revolución Francesa- los televisores de todo el mundo mostraron cómo una multitud de alemanes orientales se dedicaba a demoler el Muro de Berlín. El Muro simbolizaba la división de Alemania -y del mundo- en dos mitades, que representaban el orden capitalista y el orden comunista.

El proceso que condujo a la caída del Muro -y a sucesivos cambios- fue iniciado a mediados de la década de 1980 por el secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijaíl Corbachov. El propósito de Gorbachov era la reforma del sistema soviético, que condensaba en dos términos: perestroika -que aludía a la reestructuración económica- y glasnost -que remitía a la transparencia y a la apertura política-.

Este proceso suponía, además, una progresiva eliminación de los conflictos estratégico-militares con el bloque occidental, es decir, la terminación programada de la Guerra Fría. Esta tendencia de desmilitarización se puso de manifiesto con los acuerdos para el desarme celebrados con los Estados Unidos.

La reforma “desde arriba” del sistema soviético no tuvo el desarrollo imaginado por sus iniciadores. En pocos años, el régimen comunista se desmoronó, la Unión Soviética se desmembró y prácticamente desapareció como potencia mundial, encerrada en los problemas provocados por la transición de la economía centralmente planificada y el sistema de partido único, a la economía de mercado y la democracia representativa.

Las consecuencias del fin de la Guerra Fría todavía no pueden ser apreciadas en toda su magnitud. Sin embargo, hay cambios profundos y perceptibles que pueden destacarse: la suspensión de la amenaza de una guerra atómica entre las potencias y la reconversión de la industria bélica; la alteración de los equilibrios políticos y militares en las zonas calientes de la Guerra Fría -la Guerra del Golfo y el proceso de paz entre israelíes y palestinos se relacionan con este cambio-; la pérdida de atractivo del modelo comunista frente al capitalismo liberal; el surgimiento de movimientos nacionalistas en los países de Europa del Este y en la ex Unión Soviética; el crecimiento del integrismo islámico, y la configuración de un nuevo esquema de poder internacional marcado por un relativo declive del poderío de los Estados Unidos y los ascensos de Europa y, sobre todo, del Japón.

Kennedy ante la crisis de los misiles
Este gobierno, tal y como os prometió, ha mantenido la más estrecha vigilancia del desarrollo del poderío militar soviético en la isla de Cuba! Durante la pasada semana, se estableció una inconfundible y evidente prueba del hecho de que se está levantando ahora una serie de instalaciones de lanzamiento de proyectiles dirigidos a esa aprisionada isla. El propósito de esas bases no puede ser otro que el de establecer unas instalaciones capaces de llevar a cabo ataques nucleares contra el hemisferio occidental (…)

Las características de estas nuevas instalaciones de lanzamiento de proyectiles dirigidos, indica la existencia de dos tipos de instalaciones. Varias de ellas incluyen proyectiles dirigidos de alcance intermedio, capaces de transportar cargas nucleares hasta una distancia de 100 millas náuticas. Cada uno de esos proyectiles dirigidos es capaz de alcanzar Washington, alcanzando el Canal de Panamá, Cabo Cañaveral, México (capital) o cualquier otra ciudad del sudeste de Estados Unidos, América Central o zona del Caribe (…).

  1. Por lo tanto actuando en defensa de nuestra propia seguridad y de todo el hemisferio occidental, y con arreglo a la autoridad que me concede la Constitución, respaldado por el Congreso, he dispuesto que sean tomadas inmediatamente las siguientes medidas: Para contener toda esta ofensiva, acaba de ser iniciada una estricta cuarentena de todo el equipo militar ofensivo que es embarcado para Cuba (…).
  2. He mandado una ordenada e incrementada vigilancia en Cuba y de sus construcciones militares (…) He ordenado a las Fuerzas Armadas que estén preparadas para cualquier eventualidad y creo que, en interés tanto del pueblo cubano como de los técnicos soviéticos de estos lugares, debe reconocerse el peligro que encierra esta amenaza.

3.La política de esta nación será considerar cualquier lanzamiento de un proyectil nuclear desde Cuba contra cualquier nación del hemisferio occidental, como un ataque de la Unión Soviética contra los Estados Unidos (…).
4. Como medida militar de precaución totalmente necesaria, he ordenado que sea reforzada nuestra base de Guantánamo (…).

  1. Esta misma noche hemos convocado una reunión inmediata al órgano consultivo de la Organización de Estados Americanos (…).
  2. Con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas, hemos pedido esta noche una reunión urgente del Consejo de Seguridad, que deberá ser convocada sin demora para tomar una acción contra la última amenaza soviética contra la paz mundial.
    7. Y último. Dirijo un llamamiento al presidente Kruschev para que suspenda y elimine esta clandestina y provocadora amenaza para la paz del mundo y para unas estables relaciones entre nuestras dos naciones.

John E Kennedy,
Presidente de los Estados Unidos de América, 23 de octubre de 1962.

LOS MOMENTOS MAS CRÍTICOS DE LA CRISIS

KENNEDY INFORMA AL MUNDO
El lunes 22 de octubre, a las siete de la tarde, John F. Kennedy, el hombre más joven que ha asumido la presidencia de los Estados Unidos, se dirigió a su pueblo para anunciarles la trascendental decisión: “El propósito de las bases no puede ser otro que proporcionar una fuerza de ataque nuclear contra el Hemisferio Occidental”. Calificó las seguridades dadas por los rusos -en cuanto a que el armamento era defensivo- como un “engaño deliberado” y, acto seguido, paso a exponer lo que, con reiterada existencia, calificó como medidas iniciales.
“Cuarentena” sobre todo el material ofensivo que fuera enviado a Cuba.

Vigilancia estricta y redoblada sobre la Isla, utilizando para ello cualquier medio.
El lanzamiento de un cohete sobre Estados Unidos, desde Cuba, sería considerado como un ataque directo de la Unión Soviética, lo que implicaba la directa e inmediata represalia.

“Conciudadanos, no dude nadie que ésta es una actitud difícil y peligrosa.. .Nadie puede predecir qué rumbo tomará ni que pérdidas o bajas puede costar…”
El bloqueo comenzó efectivamente el 24. La medida obedecía, según algunos, para dar mayor tiempo a que el Kremlin recapacitara, para otros, era el natural temor al enfrentamiento. Noventa buques de la armada estadounidense, apoyados por sesenta y ocho escuadrones aéreos, más ocho portaaviones, se colocaron en posición de localizar e interceptar a más de una veintena de barcos rusos que se dirigían hacia la Isla.
La orden era perentoria: Toda nave que transporte armamento a Cuba debería ser detenida. Para ello, las unidades navales norteamericanas tendrían que abordar cualquier barco que fuera sospechoso, y a los otros, aunque pertenecieran a una nación neutral, se les sometería a control.

Para abordar un barco estimado como sospechoso, se tendría que proceder conforme a la práctica tradicional de darle un alto. En seguida, el capitán tendría que presentar la documentación de la carga que llevaba a bordo y, de ser necesario, aceptar la inspección de rigor.

El problema se presentaría si un buque no aceptaba detenerse ni permitía la inspección. En esos casos, la costumbre establece un disparo de advertencia a varios metros de la proa… Lo que sobrevendría a continuación era sólo cuestión de criterio de parte del capitán del barco sospechoso, como del que ejerce el control.

Kruschev, luego de mantener un silencio de casi 24 horas, protestó airadamente en los foros internacionales, insistiendo en que las armas eran defensivas.

El Secretario General de las Naciones Unidas, U Thant y el Papa Juan XXIII, exhortaron fervientemente a los Estados Unidos y a la Unión Soviética para que preservaran la paz mundial, lo que dio pie para que se iniciaran las negociaciones.

Kruschev ofreció un canje: si los norteamericanos desmantelaban una base de proyectiles existente en Turquía, la URSS lo haría en Cuba.

Kennedy, pese a que en el Comité se había visto como posible de llevar a cabo tal desarme, dado lo anticuado de sus instalaciones, no accedió. La solución no era hacer coincidir el fiel de la balanza entre dos bases, sino que pasaba, exclusivamente, por el retiro de los cohetes desde la isla.

Recién el miércoles 24 la tensión aflojó un grado. El mundo se informó que quince barcos rusos habían cambiado de rumbo.

A todo esto, las conversaciones eran exclusivamente bilaterales. Es decir, Fidel Castro no intervenía en ellas. La opinión pública occidental pro-soviética observaba, con estupefacción, de que el gordo líder del Kremlin estaba negociando la Cuba de Fidel por unas bases en Turquía.

En el intertanto, dos barcos fueron interceptados. Uno fue un mercante de bandera panameña que había sido fletado por la URSS, cuyo capitán aceptó la inspección, luego de la cual, una vez que se comprobó que no portaba armamento, se le dejó seguir su camino hacia La Habana. Más tarde, el mundo contuvo la respiración. Un buque soviético fue detenido en la zona de bloqueo. Era un barco cisterna que indudablemente no transportaba armas. Los hombres de la línea dura en Washington opinaron que no. se podía aceptar ese reto, y que Estados Unidos debía reaccionar con toda su energía militar. Kennedy optó por dar más tiempo a Kruschev, y considerando que el buque había respetado las reglas de la cuarentena, esto es, se había identificado debidamente ante los navíos norteamericanos, debía serle permitido continuar sin ser registrado.

Otro “incidente” hubo de ser cargado en el haber de esta crisis. Un avión U-2 había sido derribado sobre territorio cubano, puesto que no había regresado a su base. Se dice que el mismo Fidel Castro habría apretado el disparador del proyectil que dio por tierra con el espía. John Kennedy, comprendiendo que esa baja era en aras de una solución de paz más global, no concedió mayor importancia a la acción.

La situación estaba clara. El primer mandatario de la Unión Soviética y el Presidente de los Estados Unidos, eran los dos únicos hombres en el mundo de quienes dependía, en última instancia, la responsabilidad de la guerra nuclear.

El fin de la Guerra Fría y las transformaciones territoriales
El fin de la Segunda Guerra Mundial configuró una situación política internacional conocida bajo el nombre de Guerra Fría. La Guerra Fría consistió en el enfrentamiento político, económico, social e ideológico entre dos formas de organización: el sistema capitalista y el sistema socialista. El primero, liderado por los Estados Unidos y el segundo, por la ex Unión Soviética. El resto de los países del mundo se hallaban alineados en uno u otro bloque, aunque un importante número de países se mantuvo al margen, sosteniendo lo que se reconocería como una posición diferente. Se denominaron No Alineados, por su negativa a alinearse con las superpotencias.

El proceso de reformas económicas (“perestroika“) y la democratización de algunos estamentos políticos (“glasnot“), que tuvieron lugar en la Unión Soviética durante la gestión de Mijail Gorbachov (1985-1991), así como la unificación de Alemania Oriental y Occidental (en 1989), significaron el inicio de un proceso de finalización de la Guerra Fría (1991).

Una de las consecuencias inmediatas del fin de la Guerra Fría fue la transformación de las fronteras políticas de la mayor parte de los países que constituían el bloque socialista. Así, la Unión Soviética se dividió en varios estados independientes: Azerbaiyán, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Letonia. Lituania, Estonia, Bielorrusia, Ucrania, Moldavia, Georgia. Armenia. Rusia continúa liderando la política y la economía en el área, desde la Confederación de Estados Independientes, integrada por los países ex miembros de h Unión Soviética —a excepción de los países bálticos— con fines de colaboración económica y militar. Alemania Oriental y Alemania Occidental se unificaron en un único Estado. Checoslovaquia se ha dividido en la República Checa y Eslovaquia, y Yugoslavia en Serbia, Macedo-nia, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina y Croacia.

Algunas de estas nuevas divisiones territoriales tuvieron origen en formas de organización política anteriores a .la Segunda Guerra Mundial y, fundamentalmente, en las diferenciaciones étnicas y religiosas existentes con anterioridad al proceso de formación del bloque socialista. Parte de la inestabilidad política iniciada en 1991 se mantiene hasta la actualidad.

Conferencia de Bandung El Nacimiento del Tercer Mundo

Conferencia de Bandung – El Nacimiento del Tercer Mundo

Más que un punto de partida, Bandung es un eje entre la fase asiática y la fase africana de la descolonización. La conferencia marca una ,aceleración de la historia de la independencia de los pueblos africanos, sólo el año 1960 verá cómo se liberan del yugo colonial al menos 17 pueblos.

La no alineación y el neutralismo son los grandes principios que surgen de la conferencia. Sin embargo, con el transcurso de los años, aparecerán las divergencias en la aplicación del principio de no alineación  para unos, el adversario será el imperialismo capitalista; para otros, el imperialismo socialista. Estas divisiones explican en parte las dificultades del Tercer Mundo en su interés por constituirse una tercera fuerza.

el indonesio Sukarno Desde el 18 al 24 de abril de 1955, los delegados de 29 países de África y de Asia se reúnen en Bandung bajo la presidencia del indonesio Sukarno (imagen izq.) y por invitación de cinco jefes de gobiernos asiáticos.

Los observadores occidentales no ven en este acontecimiento mas que una iniciativa diplomática cuyo objetivo consistía en organizar las relaciones políticas en esta región del mundo, liberada recientemente del yugo colonial.

Sin embargo, los más perspicaces comprendieron la importancia de esta manifestación unitaria: Bandung es el acta de nacimiento del «Tercer Mundo», aun cuando esta denominación no se acuñara como tal sino un año más tarde.

El fin del complejo de inferioridad En Bandung, los representantes de los países africanos y asiáticos abrieron una puerta que les permitiría entrar de lleno en la vida política internacional. Conscientes de su carácter de comunidad en cuanto a su futuro e intereses, los «antiguos colonizados» se unieron para afirmar- el antiimperialismo, la no alineación y el derecho al desarrollo. En su carácter de protesta ante la colonización, la conferencia reúne a sus participantes en contra del imperialismo, en primer término. Y en nombre del anticolonialismo, la URSS queda apartada de la reunión.

El antiimperialismo se expandirá después de Bandung en el seno de la Organización de solidaridad de los pueblos de Asia y África, creada en 1958, poco después de que los países africanos accedieran en masa a las Naciones Unidas. Como corolario de esa requisitoria, los países descolonizados adoptan el principio de no alineación como una condición necesaria para el desarrollo de su personalidad y de su identidad.

En el contexto de la guerra fría, la «negativa a recurrir a tratados de defensa colectiva, destinados a servir a los intereses de las grandes potencias, sean cuales fueran no significa más que eso. En el campo político, Baridung logró que en los países africanos y asiáticos muriera el complejo de inferioridad, según expresión de L. S. Senghor.

La influencia occidental se mantiene Junto a la afirmación del derecho a la existencia política, la Conferencia de Bandung reconoce la necesidad vital de una cooperación económica con los países occidentales. Por este motivo y por la perduración de ciertas instituciones políticas, la influencia de Occidente continúa manifestándose en esos países.

En este aspecto, el caso de la India resulta significativo. Su constitución federal, que entra en vigor en 1950, se inspira directamente en unos principios políticos europeos y en la idea democrática, adaptándolos a las realidades políticas de la India. El caso de este país no es único: ese mismo fenómeno vuelve a hallarse en el África francófona.

La vía autoritaria La democracia liberal a la inglesa o a la francesa, aunque haya sido adaptada al continente africano, se ve muy pronto combatida por los regímenes autoritarios que se fundamentan en el poder discrecional de una sola persona.

En Indonesia, el presidente Sukarno imprime al país una dirección política especial cuando denosta la «democracia de importación», e inaugura en 1952 una democracia dirigida, con vocación populista. En la mayoría de los casos, el cambio conduce, en primer lugar, a un trasvase de poderes de las instituciones democráticas hacia las manos del jefe de Estado.

El movimiento continúa con la constitución de unos partidos únicos en los países socialistas, como Ghana o Guinea, por ejemplo. El control del poder y de las instituciones, llevado a cabo por el presidente y su partido desemboca en el hecho de que la oposición no pueda expresarse de manera legal.

En ausencia de esta válvula de seguridad, el Tercer Mundo será el escenario constante de golpes de Estado y de golpes de fuerza militares, muy perjudiciales para el desarrollo de esos países. Entre 1960 y 1969 se producen en el continente africano 50 tentativas de golpes de Estado.

La fisura Como naciones frágiles y dotadas de regímenes poco firmes, desestabilizadas por unas estructuras sociales arcaicas, que, frente a una burguesía minoritaria y occidentalizada, mantienen grupos de tradiciones religiosas y tribales tan variadas como vitales, los países del Tercer Mundo apenas logran conservar su independencia política y la solidaridad inicial afirmada en Bandung: en 1962, la tensión entre China e India hizo que la India buscara la protección americano-soviética.

El África progresa hacia la independencia cuando en 1963 se crea, en Addis Abeba, la Organización de la Unidad Africana. Pero, dividida por grandes problemas políticos, la OUA apenas puede hacer oír su voz en el grupo de los países no alineados. África y el Sudeste asiático siguen siendo un mundo sometido a influencias foráneas.

El caso filipino Durante 1973, el presidente filipino Ferdinand Marcos puso fin a la república presidencialista mediante una nueva constitución, que enmascaró años de mal manejo económico, lo cual produjo la crisis y el endurecimiento del régimen de su política represiva. Los E.U. no vieron con buenos ojos la desestabilización en el área del Pacifico y apoyaron la campaña de Corazón Aquino, esposa del líder de la oposición, asesinado en 1983.

Las elecciones de 1986 dieron el triunfo a Marcos, al parecer de manera fraudulenta, lo que fue aprovechado por la guerrilla en sus avances. Estados Unidos obligó a Marcos a abandonar el país y Corazón Aquino tomó el poder. La presidenta Aquino, en estos años, ha tenido que frenar varios golpes de estado, la hostilidad de miembros de su propio gobierno y una oposición de izquierda apoyada por el movimiento guerrillero. La economía y la corrupción no han mejorado sustancialmente por la indecisión de la administración Aquino, pero las elecciones y la casi simultánea retirada de las últimas fuerzas estadounidenses del archipiélago abren la posibilidad de reanudar su crecimiento económico, luego de dos décadas de expoliación y desgobierno.

La Caída del Comunismo 1991 Caída del Muro de Berlìn

La Caída del Comunismo: 1991 Caída del Muro de Berlín

¿Por qué Cayó el Socialismo?

PROBLEMAS DE LA UNIÓN SOVIÉTICA

BreznevAl morir Breznev en 1982, la Unión Soviética controlaba un imperio extendido por todos los continentes. Los ejércitos Soviéticos vigilaban mediante una red de guarniciones las naciones del Este de Europa.

En América, Cuba era su principal cabeza de puente, y su influencia se extendía a Nicaragua y algunas naciones pequeñas. En Africa, la ayuda a Angola y Mozambique le había proporcionado posiciones estratégicas.

En Asia, Corea del Norte y Vietnam representaban otros dos puntos de apoyo de la segunda potencia militar del mundo, y Yemen del Sur le deparaba un puesto de vigilancia en la zona crucial del petróleo. Estamos hablando de un gigante, pero de pies de barro, porque la asunción de responsabilidades planetarias lo había debilitado y el nivel de vida de los ciudadanos rusos empeoraba de forma inexorable:

a) Estancamiento económico. El Instituto de Economía Mundial, de 1984, emitió un diagnóstico cruel sobre la economía soviética. A partir de 1970 se produjo un freno del crecimiento, que repercutió en el descenso de los niveles de vida. Con rendimientos decrecientes en la agricultura, el antaño granero de Europa se vio obligado a importar trigo de Estados Unidos y Canadá. Dotada de inmensos recursos energéticos, petróleo y gas en primer lugar, el despilfarro era evidente, porque en Rusia se necesitaban 1.490 kg de carbón para producir mil dólares de productos, frente a los 820 de Gran Bretaña o los 565 de Alemania Federal. Y su explotación produjo un inmenso desastre ecológico

b) Atraso tecnológico. A pesar de sus éxitos en la carrera espacial, la URSS había terminado quedándose rezagada en sectores de alta tecnología, como la robótica, telecomunicaciones, fibra óptica, etc. Y la inferioridad de la técnica soviética tenía una inmediata repercusión militar, como se comprendió en Washington cuando se elaboró el programa denominado “Guerra de las Galaxias”. El atraso derivaba en gran medida de su aislamiento de la comunidad científica internacional.

c) Deterioro de la calidad de vida. Los índices demográficos. Los índices demográficos constituyen un indicador inequívoco del descenso en la calidad de vida de un pueblo. Entre 1960 y 1985 la mortalidad en la URSS subió desde el 7,1 por mil al 10,8 por mil. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial este índice había mejorado lentamente, pero a partir del año 1960 se produjo un reflujo indicador de que los bienes sociales no se destinaban al bienestar de la población, sino que se orientaban hacia el rearme.

La esperanza de vida descendió de los 70 a los 67,7 años. La mortalidad infantil se encontraba en la tasa sorprendente del 25 por mil frente a la de 6-7 mil de los países desarrollados. Según los datos de 1989, la URSS, segunda potencia militar del mundo, se situaba en el puesto 51 del ranking de la renta per cápita.

LA LUCHA POR EL PODER

Como sucesor de Breznev fue elegido en 1982 Andropov, jefe del KGB y en este puesto conocedor de la realidad rusa, bien diferente de la presentada en la propaganda. Sus deseos de reforma se quedaron en proyectos, ante su temprana muerte. El aparato impuso un conservador, el mediocre Chernenko, que cayó gravemente enfermo poco después de su elección. Y se repitió un nuevo dilema sucesorio en marzo de 1985. Los ortodoxos, en torno al ideólogo Romanov, intentaban que nada cambiara. Pero en el Politburó consiguieron imponerse los reformistas, con el apoyo del influyente Gromiko. El 11 de marzo era elegido Secretario General Mijail Gorbachov, discípulo político de Andropov.

Gorvachov

Dos días después, en presencia de muchos mandatarios occidentales, que habían acudido a las honras fúnebres de Chernenko, habló sin papeles y sin recato de los problemas de la URSS. El presidente francés Mitterrand comprendió que se hallaban ante un nuevo tipo de líder.

FASES DE LA “PERESTROIKA”

Entre 1985 y -1987 la anunciada reestructuración o perestroika se movió en una fase de tanteos, con algunas medidas económicas que enlazaban con las adoptadas por Andropov. El momento crítico se produjo en el XXVII Congreso del PCUS, en el cual Gorbachov consiguió arrinconar a la vieja guardia brezneviana.

A partir de ese momento, se tomaron las primeras medidas democratizadoras y se impulsaron iniciativas para la distensión de la vida internacional. Incluso, el mandatario reformista se retiró durante varias semanas en 1986 para escribir su libro Perestroika. Mi mensaje a Rusia y al mundo entero (1987), en el que explicaba su programa.

El período 1987-1989 corresponde a la perestroika plena, con el desmontaje de las empresas estatales y las sucesivas reformas democráticas, y, sobre todo, con el impulso de la glasnost, que supuso la aparición de la palabra libre, de la crítica, por vez primera en la historia del régimen.

Al mismo tiempo, se modificaban las relaciones con EE UU y las potencias occidentales para poner fin a la Guerra Fría. Frente a la doctrina brezneviana de la “soberanía limitada” aplicada a los países satélites, Gorbachov permitió la decisión libre de estos países para elegir su destino, y esta política produjo la caída en cascada de los regímenes comunistas en el otoño de 1989.

Los años 1990-91 fechan la crisis de la perestroika. El fracaso de la reforma económica y el auge de los nacionalismos debilitaron el proyecto de Gorbachov, ya que amenazaban la cohesión de la URSS. La revolución de los ortodoxos (agosto de 1991) intentó parar el proceso, pero, al fracasar, desató la revolución democrática, provocando el final del régimen comunista y el estallido de la URSS.

LA URGENCIA DE UN NUEVO MODELO ECONÓMICO

Era urgente el saneamiento de una economía que se derrumbaba. Un economista soviético, Schmeliov, resumio en un simposio en Barcelona los tres defectos principales: ‘primero, el dictat (es decir, el monopolio) del productor en todas las esferas de la economía; segundo, el interés muy débil de los trabajadores en un trabajo en alto rendimiento; tercero, la insensibilidad de las empresas respecto al progreso tecno-científico”.

En una economía dirigida, donde los niveles de producción y los precios son fijados por el Estado, el mayor inconveniente, como ha explicado en un libro fundamental el economista Aganbegyan, asesor de Gorbachov, estriba en el divorcio entre producción y consumo. Se fabrica lo que no se necesita y escasea lo que la población demanda.

Por otra parte, resultaba imperativo —escribe Aganbegyan— reformar el sistema de precios. La subvención de todos los artículos y su consiguiente baratura derivó en que las capas de la población con mayores ingresos comprasen en grandes cantidades y se dificultase su adquisición para el resto. Abanbegyan propuso trasvasar la

subvención a la población, en forma de subida de salarios que generaran un mayor poder de compra.

Con la planificación centralizada las empresas se habituaron a formular pedidos hinchados; pedían más materias y máquinas de las que necesitaban porque suponían que, en todo caso, sus pedidos iban a ser recortados. Así, se desembocó en una economía sumergida. En una región determinada los koljoses y sovjoses construyeron edificios por un total de 400 millones de rublos cuando sólo se les había asignado metal, cemento, ladrillos, etc. por 60 millones, lo que quiere decir que los 5/6 de los materiales fueron obtenidos de modo ilegal, mediante intercambio con empresas de la construcción.

La URSS vivía en una dictadura del productor. Al desconectarse producción y consumo también se prescindió del ciclo vital de los artículos. Los productos soviéticos duran menos, son menos útiles y se estropean más, y por añadidura no se contemplaba, como en Occidente, su reparación, el seguimiento del ciclo de uso de cada artículo.

Se trataba de una economía errática, en la que eran posibles las decisiones más absurdas. Así ocurrió con la denominada “decisión del siglo”, el desvío de ríos siberianos hacia el Sur, un proyecto de enorme coste y antiecológico, gestado y apoyado en instancias burocráticas. A quienes se opusieron, como Aganbegyan, se les amenazó. Al acceder Mijail Gorbachov al poder el proyecto fue revisado y desechado.

TRANSICIÓN A LA ECONOMÍA DE MERCADO

La perestroika económica supuso la sustitución del sistema de planificación centralizada. Se apoyó, en primer lugar, en la primacía de las necesidades reales y, en segundo lugar, en el estímulo al trabajador. En la agricultura se ensayó el sistema de arriendo a las brigadas, que podían vender el excedente, un sistema copiado directamente de la NEP del año 1921. Se inició la conversión de los obreros en accionistas de su empresa y la posibilidad de adquirir obligaciones del Estado. El horizonte último era la instauración de la economía de mercado en la cual la producción respondería a la demanda y los precios reflejarían la realidad de los costes, pero, por otra parte, se estimularía al trabajador para el aumento de la producción. A pesar del entusiasmo del equipo económico que diseñó el programa, los resultados de la transformación fueron desalentadores y sumieron a la población en una situación de agobio que desacreditó el proyecto de Gorbachov.

Las reformas a medias se convirtieron en el mayor problema. Por ejemplo, se intentaba que el campesino se beneficiara de la cosecha, pero no se aceptaba la propiedad privada de la tierra. En cuanto a las empresas, inseguras de los suministros, recurrieron a subterfugios para conseguirlos. Los precios se siguieron fijando por el gobierno durante algún tiempo. De momento habla desaparecido la economía planificada, pero se temía la implantación del mercado En expresión de Angel Rojo, la Unión Soviética se quedó “sin plan y sin mercado”.

Los problemas de desabastecimiento de alimentos, ropa y medicinas fueron cada vez más apremiantes. Para agravar la situación, la bajada de los precios internacionales del petróleo y gas, con los que obtenía Moscú el 80% de sus divisas, mermó la capacidad de importación. Las mafias económicas, que vivían en la mayor clandestinidad, comenzaron a aprovecharse de la situación de escasez.

En el verano de 1990 los problemas de desabastecimiento llegaron a ser tan graves que se intentó un acuerdo entre Gorbachov y el presidente de Rusia, Yeltsin, recién elegido en la primera consulta electoral con varias candidaturas.

Un equipo de economistas presidido por Shatalin, asesor de Gorbachov, elaboró el “Plan de los quinientos días”. En él se proponía: venta masiva de las propiedades del Estado, reducción del déficit —eliminando cargas en el exterior, entre ellas las ayudas que se prestaban a Cuba—, liberalización de los precios al consumo, convertibilidad del rublo (para facilitar el comercio exterior). Con este plan se intentaba convertir la economía rusa en una economía plena de mercado, pero los ortodoxos comenzaron a sabotearlo, y las presiones políticas y militares sobre Gorbachov se hicieron insistentes

La perestroika económica

Aquí no se puede eludir la reforma de los sistemas de formación de precios, abastecimientos y venta, sin los cambios en la práctica de colocación de los pedidos estatales, sin la creación de bolsas mercantiles, y posteriormente la bolsas de fondos. Importante medida debe ser el paso al impuesto natural sobre los tipos principales de la producción agropecuaria y de materias primas en combinación con el comercio libre de los excedentes de producción agropecuaria.

Hay que aprobar urgentemente leyes y decisiones encaminadas a desmonopolizar la económía. Con la existencia de un mercado pletórico, el Estado debe tener instrumentos seguros de influencia en los procesos económicos. En primer lugar, se necesita un sistema racional de impuestos sobre las utilidades de las empresas y de los ingresos de la población, el control financiero, la regulación por el Banco Estatal de la URSS de todo el movimiento de pagos como un todo único y una política crediticia activa con el establecimiento de tasas de intereses acordes con la coyuntura económica real.

Es indispensable en un corto plazo llevar a cabo una considerable reducción de los gastos del Estado con el fin de liquidar el déficit del presupuesto nacional y hacer frente a la inflación. Al mismo tiempo hay que elaborar firmes garantías sociales ara toda la población —en primer término para las capas de ajos ingresos y menos favorecidas—, distintas medidas de de fensa social, incluido el sistema de sobretasas compensatorias respecto a los ingresos debido a la subida de los precios.

Los diputados del agro, y todos los trabajadores del campo a quienes representan, deben saber que para mí, como presidente, todos los problemas de la vida del campesino soviético, el problema alimenticio, son problemas prioritarios.

La responsabilidad principal de la realización práctica de todas estas medidas recae, naturalmente, sobre el Gobierno. Al mismo tiempo se necesitará la aprobación de decretos presidenciales sobre los problemas clave, señalando claramente las tareas, los plazos y las personas concretas que respondan por ello.

Hay que ser sinceros hasta el fin: la realización de tan ingentes medidas pondrá a la sociedad en nuevas condiciones y podrán ir acompañadas en los primeros tiempos de fenómenos dolorosos y afectar los derechos de algunos. Por eso, en todos los problemas cardinales hay que lograr la comprensión mutua y la concordia en la sociedad.

El destino de la perestroika dependerá en grado considerable de cómo se logre llevar a cabo la transformación de nuestra Federación. Como presidente confirmo una vez más mi fidelidad a la integridad del país.

MIJAIL GORBACHOV: Discurso de aceptación

de la Presidencia de la URSS

(9 de marzo de 1990)

ALGUNOS ERRORES

Parece existir cierto acuerdo entre los observadores de la política rusa acerca de que el fracaso de la perestroika se inició en el de la reforma de la economia. Aganbegyan ha apuntado algunos errores que explicarían tal fracaso:

Déficit e inflación. Elevación del déficit del presupuesto, desde cifras del 4 al 10%, generándose tensiones inflacionistas que hicieron perder poder adquisitivo a las capas populares. A la inflación contribuyó el gobierno con la fabricación masiva de rublos. En 1991 la inflación se desbocó hasta el 775%.

Impopularidad y fracaso de la campaña antialcohol. El gobierno quedó privado de los ingresos fiscales que proporcionaba la venta de vodka, sin conseguir en cambio que descendiera su consumo.

Excesiva dependencia de la importación de bienes de consumo, cuya producción dentro de la Unión Soviética se había abandonado en beneficio de la fabricación de armas y los programas espaciales.

Falta de preparación de los economistas rusos para desenvolverse dentro de los mecanismos de la economía de mercado.

El problema fundamental fue de carácter político. Los sectores contrarios a los cambios sabotearon todas las medidas.

LA “PERESTROIKA” POLÍTICA

ASPECTOS DE LA REFORMA POLÍTICA

Pasar de una sociedad cerrada, totalitaria, a una sociedad abierta, democrática, éste fue el objetivo central de Gorbachov, destacado en su libro, sus escritos posteriores y sus discursos: “en suma, necesitamos una profunda democratización en todos los aspectos de la sociedad”.

En el modelo cerrado del comunismo, tal y como hemos estudiado anteriormente, no existía pluralidad de partidos ni listas diferentes del Partido único. Por tanto supuso una revolución la convocatoria en marzo de 1989 de elecciones para diputados de la URSS con multiplicidad de candidaturas y propaganda en la campaña, incluyendo debates por televisión. Con esta innovación fue posible la llegada al parlamento de no comunistas y de disidentes, el más ilustre el físico Sajárov. En marzo de 1990 el Congreso elegía a Gorbachov presidente de la URSS.

En la vida social rusa la perestroika significó, en primer lugar, una modificación de los comportamientos del poder. Supuso la aceptación normal de la disidencia y de los disidentes, capítulo en el que el regreso del físico Sajárov desde su residencia forzada en Gorki (Nizhni Novgorod) a Moscú fue el ejemplo más destacado. Supuso, por añadidura, una auténtica ruptura cultural, al aceptar

se que el poder político no implica el monopolio infalible de la verdad, lo que exigió, en primer lugar, la revisión de la Historia, que no se resume en un conjunto de dogmas explicados por las instancias centrales del Partido, postura nueva que aconsejó la supresión de los exámenes de la asignatura de Historia en los centros escolares, en tanto se redactaban nuevos libros basados en la investigación historiográfica y no en los dictados desde una mesa de despacho.

No menos trascendentales fueron los cambios jurídicos, al garantizarse los derechos de los ciudadanos, tanto tiempo constreñidos, entre ellos los de expresión, reunión o posibilidad de salida y entrada al país.

El monopolio político del Partido Comunista desapareció. El artículo 6 de la Constitución prohibía el pluripartidismo, y en su defensa el Comité Central del PCUS se opuso al reconocimiento de otros partidos, alegando el peligro de las fuerzas centrífugas del nacionalismo.

Pero en 1990 se anuló este artículo y se formó una coalición de fuerzas en torno a Boris Yeltsin, con el nombre de “Rusia Democrática’, que reclamó elecciones presidenciales en Rusia y colocó a su líder en la presidencia en la convocatoria de la primavera de 1991.

Esta elección constituyó un paso adelante importante. Casi a continuación y en torno al ex ministro de Asuntos Exteriores Shevarnadze se reunió una plataforma de personalidades denominada “Movimiento por las Reformas Democráticas”, embrión de otro partido.

El último paso de Gorbachov, la transformación de la naturaleza del PCUS, fue intentado en la reunión del pleno del Comite Central de finales de julio de 1991, donde se adoptó la decisión verdaderamente histórica de la renuncia a la ideología marxista-leninista. El significado parecía claro: muerte del comunismo y sustitución como antes en Italia  por una fuerza socialdemócrata y tanto, la renuncia a la lucha de clases y a la revoluciòn como instrumento de cambio, aceptándose la lucha pacífica del juego democrático.

LA PUGNA CON LOS ORTODOXOS

El Secretario General se rodeó de políticos reformistas, entre los que destacaron Shevarnadze, en el ministerio de Asuntos Exteriores, y Alexander Yakovlev como cerebro e inspirador de la reforma. Pero se topó con fuerzas formidables de oposición, aglutinadas en torno a Gorgachov, el ideólogo del Partido.

En la medida que avanzaban las reformas democráticas, más fuerte era la oposición de los ortodoxos. Contemplada la perestroika desde su final, hay que concluir que Gorbachov en ningún momento contó para sus programas con los grupos más influyentes de la nomenklatura. La contraofensiva de los conservadores se intensificó en momentos concretos.

En marzo de 1988 la revista “Sovietskaia Rossia” publicó una denuncia contra las reforma firmada por una alta funcionaria del Partido poco conocida, Nina Andreevna. El artículo resumía en cinco páginas un original de dieciocho. Publicado íntegro en una revista italiana, el original diseñaba una auténtica conspiración, al llamar a la resistencia invocando las enseñanzas de Stalin y defendiendo con entusiasmo al “padrecito”.

Frente a esta ofensiva se movilizaron los reformistas en las páginas de “Pravda”, “lzvestia” y “Novedades de Moscú” para denunciar los crímenes de Stalin. La preSión de los ortodoxos consiguió que en la primavera de 1990 Gorbachov situara en los puestos más relevantes a algunos nostálgicos, en uno de los vaivenes que desconcertaban a los occidentales, si bien meses después reanudaba las reformas.

POLÍTICA EXTERIOR: EL “NUEVO PENSAMIENTO”

En el momento de la llegada al poder de Gorbachov, las relaciones internacionales pasaban por un estado de tensión. El proyecto de Reagan de “Guerra de las Galaxias”, la instalación de misiles en Europa (88-20 soviéticos frente a Pershing y Crucero americanos) y focos de tensión en el Tercer Mundo (invasión vietnamita de Camboya, revolución sandinista en Nicaragua, bombardeo de Kabul por los rebeldes afganos) dibujaban un panorama sombrío.

El nuevo dirigente se propuso aliviar las tensiones. En las conversaciones de desarme de Ginebra se organizaron tres grupos de trabajo para conseguir resultados concretos. En su libro, Gorbachov describió el peligro de apocalipsis nuclear. Y en su primer año como mandatario se reunió en París con Mitterrand y en Ginebra con Reagan, a quien propuso la reducción del 50% de las fuerzas estratégicas de los dos bandos. Al año siguiente, sus propuestas de desarme en el encuentro con Reagan en Rejkiavik no encontraron respuesta en su interlocutor.

La tenacidad terminó por conseguir resultados en medidas parciales de reducción de los arsenales atómicos —en primer lugar, acuerdo de moratoria de pruebas nucleares— y en el freno al programa de “Guerra de las Galaxias”.

La perestroika supuso el final de un imperio. Frente a la soberanía limitada que Breznev había definido para los Estados satélites europeos, Gorbachov prometió la soberanía plena. En Praga habló de la “casa común” europea y se proclamó hijo de la Primavera de Praga de 1968.

En Berlín forzó a dimitir a un ortodoxo duro, Honecker. Sin el apoyo a la autonomía de los Estados satélites y sin la retirada de gran parte de las tropas de guarnición rusas en el Este no se hubieran producido las revoluciones de 1989. El KGB, alarmado ante la pérdida de peso de la Unión Soviética como potencia mundial, expresó su disconformidad en algunos informes.

Esta política de diálogo con Washington y de permisividad con los países del Pacto de Varsovia fue denominada “Nuevo Pensamiento”. Por su contribución a un mundo pacífico Gorbachov fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, que recogió en Oslo el 5 de julio de 1991, a poco más de un mes de la revolución que pondría fin a su obra.

¿QUÉ ES EL GLASNOT?

‘El pueblo debe saber qué anda bien y qué anda mal, a fin de multiplicar lo bueno y combatir lo malo; así es como deben ser las cosas en el socialismo” (Gorbachov). La transparencia informativa fue el aspecto más renovador de la reforma. Después del XXVII Congreso, la censura vio restringidas severamente sus facultades, la televisión se abrió a los debates, informando de problemas reales, y se inició, al principio con temor, la publicación de libros prohibidos. Por ejemplo El doctor Zivago de Pasternak se anunció durante meses, demorando su salida, quizás porque los editores no acababan de creer en la desaparición de la censura.

Después de una época tan larga de vigilancia de la información, la sociedad tardó en responder al estímulo de la palabra “libre”. La cabeza de lanza de la liberación informativa estuvo representada por revistas: “Novedades de Moscú”, “Novi Mir”, “Ogoniok”, “El Siglo XX y la Paz”. Destinadas a un público culto y crítico, sus tiradas eran reducidas. Sólo cuando se sumaron a la reforma, aunque con titubeos, los grandes diarios, ‘Pravda”, “lzvestia”, el viento de la libertad llegó hasta amplios sectores del público.

PROYECCIóN DE LA “GLASNOST”

La transparencia exigió en primer término la revisión de la historia. En este capítulo los líderes reformistas tardaron en reaccionar. En 1987, con motivo del septuagésimo aniversario de la Revolución, el discurso de Gorbachov resultó decepcionante para los intelectuales, porque el Secretario General, ceñido a una línea de elogio de Lenín, criticó los desviacionismos de Trotski y Bujarin, consideró la colectivización forzada —sin nombrar a las víctimas— como un paso en la consolidación del socialismo, y, omitiendo una exposición sobre las purgas de Stalin, se limitó a calificarias de “grave error político”. Al mismo tiempo, las encuestas entre estudiantes demostraban que los jóvenes carecían de la más mínima formación histórica.

De aquí se llegó a la necesidad de escribir nuevos libros, que exponían la historia soviética de 1917 con criteríos académicos, no de propaganda. En un encuentro con intelectuales norteamericanos en diciembre de 1987, un mes después de su frustrante discurso de aniversario, Gorbachov reconocía que debía cambiarse la propia historia de la Unión Soviética: “No siempre nos resulta fácil enjuiciar nuestro pasado histórico. Tuvimos que llamar a muchas cosas por su nombre”.

Los intelectuales se movilizaron. En “Sovetskaya Kultura” (Cultura Soviética) artistas y escritores se expresaban sobre la censura y la libertad para crear, la injusticia social, la democratización de la sociedad. Algunos de ellos consideraron que había llegado el momento de irrumpir en el coto de la política. El físico Sajárov llegó a diputado apoyado por un amplio movimiento popular. Los clubes ofrecieron un cruce para los debates; en Moscú llegó a haber 500, en una floración que recuerda el fenómeno de los clubes políticos de la Revolución Francesa de 1789.

Las letras rusas, herederas de una tradición gloriosa, contemplaron una nueva aurora con la publicación de los libros de los escritores malditos. En la revista “Neva” de Leningrado se publicó por capítulos la novela Las túnicas blancas de Dudintsev, reconstrucción histórica del sufrimiento de los intelectuales bajo Stalin.

Pero el impacto más hondo de los lectores fue el producido por la novela Los hijos del Arbat de Anatoli Ribakov, extraordinario fresco histórico, en la línea de la gran novelística rusa, donde se relata el rumbo hacia los grandes procesos, tras el asesinato de Kirov, jefe del Partido en Leningrado. El novelista traza un retrato sombrío del dictador y proporciona claves para deducir que el “asesinato del siglo” pudo ser instigado por Stalin.

EL PROBLEMA NACIONAL

Más que una nación, la URSS era un imperio inmenso, en cuyo territorio convivían más de 150 pueblos y lenguas. Con la democratización, estos pueblos, antes severamente reprimidos, comenzaron a expresarse. Y en las elecciones de 1989, las primeras con candidatos múltiples, sus lideres accedieron a los parlamentos. Por tratarse de líderes reformistas, opuestos a la ortodoxia comunista, Gorbachov se apoyó en ellos en algunos momentos, pero en otros, temiendo la desmembración de la URSS, adoptó posiciones más ambiguas.

Los primeros en movilizarse fueron los pueblos bálticos que nunca habían aceptado su incorporación forzada a la Unión Soviética. Y en seguida surgieron otros focos de inestabilidad.

Varios factores contribuyeron a la difusión del nacionalismo:

Vacío ideológico. Si no se era comunista había que ser otra cosa: lituano, georgiano o ruso, porque uno de los nacionalismos más intensos fue el ruso.

Resurgimiento del sentimiento religioso. Se abrieron de nuevo las iglesias y asumieron nuevas funciones los popes. Pero las naciones profesaban religiones diferentes: ortodoxos, católicos, islámicos.

Reaparición de sentimientos étnicos. lnicialmente no desempeñaron un papel, pero finalmente las repúblicas del Sur, islámicas y étnicamente diferentes a las europeas, desearon emanciparse.

Precisamente, la firma de un Nuevo Tratado de la Unión, que sustituiría al Estado fuertemente centralizado comunista, provocó la revolución de los ortodoxos.

LA REVOLUCIÓN DE AGOSTO EN LA UNIÓN SOVIÉTICA

Hundidos los regímenes comunistas en Centroeuropa, sólo se mantenía en el Viejo Continente el modelo del socialismo real en la Unión Soviética. La revolución de agosto de 1991 constituye el último y más importante episodio en la cadena de cambios. El derrumbe del último bastión fue propiciado por el fracaso del golpe de Estado de los ortodoxos.

RUPTURA DEL MURO DE BERLÍN

El 19 de agosto, víspera de la firma del nuevo Tratado de la Unión, que modificaría la estructura de la URSS, los duros del Partido, entre ellos el vicepresidente Yanaev, el Primer Ministro Paulov, el Ministro del Interior Pugo, el jefe del KGB Kruchkov, aislaron a Gorbachov en Crimea, formaron un Comité de Emergencia y suspendieron todas las libertades propiciadas por la perestroika.

Quizás esperaban una aceptación popular pasiva, como había ocurrido con la defenestración de Kruschev. Pero el presidente ruso Yeltsin llamó a la desobediencia civil y el Parlamento ruso, la “Casa Blanca”, se convirtió en el reducto de la resistencia. El mundo contuvo el aliento durante las 60 horas que duró el golpe. Se temía el regreso a un régimen totalitario y a los años tensos de la Guerra Fría. Pero el golpe fue desarticulado y se inició una revolución de signo inverso.

El fracaso de los golpistas se debió a varios factores

 Yeltsin

a)El heroísmo personal de Yeltsin, respaldado por autoridades e instituciones democráticas. La Junta golpista cometió errores decisivos al no tener en cuenta la existencia de estas personalidades e instituciones.

b) La movilización popular en Moscú en defensa del Parlamento, reacción impensable sin la forja previa de una conciencia cívica generada por la glasnost. Lii este sentido, el programa democratizador de Gorvhachov obtuvo sus frutos.

c) La falta de apoyo del ejército y de algunos sectores de la KGB, inclinados al respeto de la Constitución.

Al fracasar el golpe se abrió un proceso revolucionario de signo democrático con dos consecuencias trascendentales: el fin del comunismo y el fin de la Unión Soviética. El PCUS fue suspendido y clausurados sus centros. Al mismo tiempo, las repúblicas iniciaron una imparable cadena de declaraciones de independencia. Las tres Repúblicas Bálticas recuperaron la independencia perdida en 1940, las restantes se plantearon la posibilidad de mantener un Estado de naturaleza distinta a la URSS y, con excepción de Georgia, firmarían el 21 de diciembre el nacimiento de la CEI.

LA RUSIA DE YELTSIN. UNA “TRANSICIÓN ANÓMALA”

La historia de Rusia está presidida por regimenes autocráticos. Nunca el pueblo ruso ha vivido la experiencia de la democracia. En el trance decisivo de diciembre de 1991, al producirse la explosión de la URSS, se esperaba de los nuevos dirigentes una evolución rápida hacia un modelo democrático, pero la transición rusa se mostró como un proceso difícil. Tres notas nos permiten afirmar que constituye una transición anómala, bien diferente —por ejemplo— de la española: autoritarismo, improvisación y mantenimiento del funcionariado comunista.

Entre 1991 y 1995 la Federación Rusa contó con dos Parlamentos diferentes. El primero, elegido en 1990, durante la perestroika, en condiciones semidemocráticas, cuando el Partido Comunista era el único legal y las restantes formaciones tenían la condición de toleradas, no era sin embargo un refugio de funcionarios del Partido. Recordemos que en el golpe de agosto fue un reducto de oposición a los ortodoxos golpistas. Su primer presidente, Yeltsin, fue sustituido por una personalidad ambigua, Jasbulatov. Pronto chocó el autoritario Yeltsin con el Parlamento, que fue asaltado e incendiado en octubre de 1993.

En el Parlamento elegido en las elecciones de diciembre de 1993 se repartieron los escaños los partidos centristas y los comunistas, aliados a los agrarios como formaciones más nutridas, seguidos de cerca por nacionalistas radicales y reformistas radicales. La presencia de casi un 20% de diputados de extrema derecha, de carácter claramente fascista, seguidores del exaltado Zirinovski, fue la nota más llamativa y alarmante de la primera convocatoria democrática a las urnas.

También en diciembre de 1993 se refrendaba una nueva Constitución, que venía elaborándose a través de proyectos cambiantes desde el año 1990. La Constitución estableció las competencias del poder central, en Moscú, y los poderes regionales y locales de la Federación, y para frenar las fuerzas centrífugas estableció una sola moneda, el rublo, y una sola lengua oficial, el ruso, aunque cada república p’udiera fomentar el uso de la lengua propia. En línea con la tradición rusa, los poderes del presidente son casi omnímodos, lo que le permite esquivar o anular los acuerdos del Parlamento.

PROBLEMAS DE LA RUSIA POSCOMUNISTA

En la Federación Rusa, formada por Repúblicas y poderes locales, se han repetido algunos de los problemas de la URSS y han surgido otros nuevos. Sólo como indicador seleccionamos tres.

Los nacionalismos que implosionaron la URSS han tenido su réplica en Repúblicas que no desean pertenecer a la Federación Rusa. El conflicto más grave de índole nacional ha sido el de Chechenia, una de las repúblicas de! Cáucaso Norte. Al triunfar en las elecciones el nacionalista Dudáyev, sin convocar siquiera un referéndum, proclamó la separación de Rusia. La confrontación terminó en una guerra cruenta que Moscú no pudo ganar, produciéndose una segunda edición del síndrome de Afganistán, la imposibilidad de victoria militar de una gran potencia, pero con la novedad de que, durante la guerra de Chechenia, la opinión pública rusa tuvo la oportunidad de expresar su oposición a una solución bélica.

El problema de los refugiados e inmigrantes se convirtió en otro desafío para los gobiernos democráticos. Recordemos e! complejo tejido étnico de la URSS. Al desmembrarse, muchos ciudadanos de repente se convirtieron en extranjeros en su lugar de residencia. Y se produjo un gigantesco éxodo interior entre las Repúblicas. En 1994 se evaluó en dos millones el número de personas procedentes sólo de Georgia, Armenia y Azervbayán, que retornaban a repúblicas rusas. Muchos se encontraban en tránsito, sin documentación, y eran considerados inmigrantes ilegales.

Con el hundimiento de la economía estatal surgió el fenómeno de las mafias, ya existentes durante la URSS, pero que ahora se organizaron en circuitos controlando parte de la nueva economía. Las dimensiones de la mafia rusa han llegado a ser preocupantes y constituyen un signo más de la desarticulación del aparato estatal. En febrero de 1993 el presidente Yeltsin señaló que el 40% de los hombres de negocios y los 2/3 de las operaciones comerciales estaban vinculadas con el crimen organizado, y sus prácticas se extendían a todo tipo de actividades.

El rumbo hacia la democracia plena aparece incierto, tanto por la complejidad de los problemas como por e! carácter autoritario de la mayoría de los dirigentes.

El proceso de paso del comunismo a la democracia ha sido calificado en Rusia de “transición anómala”. Parecen haberse mezclado viejos recuerdos de la tradición zarista —en realidad Yeltsin se ha convertido, como en su día Stalin, en otro “zar”—, con algunas propuestas reformistas del comunismo diseñadas por Kruschev y en mayor medida por Gorbachov, y notas liberales copiadas de Occidente. Con tal mezcla se ha elaborado un cóctel difícil de entender para los occidentales y probablemente para los mismos rusos, desconcertados por lo incierto del rumbo de su país y por su falta de tradición democrática.

Una simple enumeración de problemas dibuja un panorama inquietante: crisis económica interminable, a pesar de las sucesivas ayudas de organismos internacionales; escasa participación popular en la política; débil control del ejecutivo por el legislativo; incómoda situación de las minorías.

La tesis de la presencia eterna del zarismo en Rusia con diversas modalidades parece acreditarse en el caso de Yeltsin. Una interpretación de la historia rusa afirma que tras el zar Nicolás II surgió el “zar” Stalin. En los años finales de siglo aparecería el “zar” Yeltsin.

Fuente Consultada: Cronos Historia del Mundo Contemporáneo