Los Genocidios

La Larga Marcha de Mao Ejercito Rojo Partido Comunista Gran Marcha

La Larga Marcha de Mao
El Ejercito Rojo del Partido Comunista

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA: La dinastía manchú de los Qing declinó a lo largo del s. XIX, mientras aumentaba la influencia europea en China. A su caída siguió un período de caos y de gobierno de los caudillos regionales.

LA CAÍDA DEL IMPERIO: En 1905, el político Sun Yal-sen fundó la Alianza Revolucionaria con el fin de expulsar a los manchúes y establecer un gobierno republicano. Las tropas nacionalistas tomaron Wuchang el 10 de octubre de 1911 y en pocas semanas las provincias del sur se habían independizado. Cuando los manchúes reclamaron el apoyo del Ejército del Norte su líder, Yuan Shikai, conminó al emperador a abdicar y, en marzo de 1912, asumió como presidente de la república. En enero de 1916 aceptó una invitación a convertirse en emperador, pero poco después abandonó el cargo y murió.

La Larga Marcha de Mao

EL PARTIDO NACIONALISTA: La Alianza Revolucionaria de 1912, liderada por Sun Zhongshan, se transformó en el Partido Nacionalista. Yuan Shikai expulsó del parlamento a los miembros del Partido Nacionalista, y éstos se trasladaron al sur, a Cantón (Guangzhou), donde Sun Zhongshan reorganizó el partido con ayuda de la URSS. Tras la muerte de Sun Zhongshan, en 1925, la dirección del partido pasó gradualmente a manos de Chiang Kai-shek.

LOS CAUDILLOS REGIONALES: A partir de 1916, en China no hubo un verdadero gobierno central, y su control estaba en manos de caudillos Entre ellos se destacaron ZhangXun, «el general de la trenza», que restauró por breve tiempo al emperador manchú Pu Yi; Ceng Yuxiang, «el general cristiano», que prohibió el juego a sus tropas, y Yan Xishan, «el gobernador modelo» de Shanxi.

MOVIMIENTO POPULAR: El 4 de mayo de 1919, durante la conferencia de paz celebrada en París , se anunció que las antiguas colonias alemanas en China serían entregadas a Japón, lo que provocó grandes manifestaciones. Ese incidente dio su nombre al Movimiento del Cuatro de Mayo, que se oponía al confucianismo y era receptivo a una ola de nuevas ideas.

EL PARTIDO COMUNISTA CHINO (PCC)
PARIDO COMUNISTA CHINO: Fundado por revolucionarios que habían militado en el movimiento del Cuatro de Mayo, el primer congreso del PCC tuvo lugar en julio de 1921, y él asistió un joven Mao Tsé Tung.

LA HISTORIA CHINA:
LA GRAN MARCHA DE MAO:
Tras la caída de la dinastía manchú en 1911, China vivió un largo período de inestabilidad. Los nacionalista reunificaron el país, pero se detuvieron ante la invasión japonesa de 1937. Los comunistas llegaron al poder en 1949 y durante los 25 años siguientes intentaron una transformación revoluciona.

La guerra entre el Koumintang de Chiang Kaishek y los campesinos del Ejército Rojo se prolongó en China hasta 1928. Al Ejército Rojo (brazo armado de los comunista) lo formaban voluntarios severamente disciplinados y sin embargo existía una igualitaria hermandad entre hombres y oficiales. Los más eminentes entre sus líderes eranChang Kuot’ao y Mao, viejos amigos desde los días estudiantiles en Pekín y cofundadores del Partido Comunista Chino de Shangai.

Sus metas eran extremas: confiscar las haciendas a sus dueños y distribuir la tierra entre los campesinos pobres; establecer pautas socialistas en los medios de producción y corregir la desigualdad existente entonces en China.

Los soldados chinos gozaban antes de una reputación de crueldad. Hasta un proverbio se refiere a eso: «El hierro bueno no se convierte en clavo, así como tampoco el hombre bueno se transforma en soldado». Mao cambió esto. Sus soldados, a diferencia de los otros, trataban bien a la gente.

Decía una canción:
«1. Cierren las puertas cuando abandonen una casa. 2. Devuelvan y arrollen las esteras de paja. 3. Sean corteses y amables con la gente y ayúdenla. 4. Devuelvan los artículos prestados. 5. Sean honestos en todas las trasacciones con los campesinos. 6. Paguen todos los artículos comprados. 7. Sean limpios, pongan las letrinas a una distancia prudencial de las casas.»

El comienzo de 1930 concierne al recién nacido Ejército Rojo. Chiang Kaishek comenzó una guerra total pero perdió batallas. El Ejército ganaba practicando sus slogans tácticos: «Cuando el enemigo avanza, retrocedemos. Cuando hace alto y acampa, lo molestamos. Cuando busca evitar la batalla, lo atacamos. Siempre que retrocede, lo perseguimos».

Entonces Chiang comenzó a usar nuevos métodos sugeridos por sus consejeros prusianos. Construyó una serie de fuertes, extendió carreteras y comenzó a rodear al Ejército Rojo.

Los rojos recibían al consejo alemán a través del general Li The (Otto), que había sido metido de contrabando por el Comintern, el Soviet Comunista Internacional.

Mao y otros líderes habían ganado batalladas operando desde la campiña y evitando las ciudades. Pero contra su consejo, Li The comprometió alrededor de 180.000 hombres en grandes batallas planeadas para tomar pueblos y ciudades. Y fueron derrotados gravemente.

Después de 7 años de luchas y triunfos, el Ejército Rojo se encontró rodeado. Las únicas opciones eran k rendición o la retirada. En un audaz golpe, Mao decidió retirar los 90.000 hombres que habían sido dejados a su cargo.

El 16 de octubre de 1934 comenzaron lo que más tarde se conoció como Liang Wan WuCh’ienLi Ch’ang Ch’eng, la Larga Marcha de 25.000 li.. Comenzó en Fukien y terminó al final de la carretera, cerca del desierto de Gobi —una distancia de casi 9.700 kilómetros. Desde Jenofonte no hubo tan magnífica y moralmente triunfal retirada. Fue un camino marcado por batallas, privación, muerte y fe. Miles murieron.

El Ejército comenzó abriéndose paso entre las líneas y se instaló en Kweichow donde tomó el cuartel general del gobierno. Aquí, en una conferencia del politburó, Mao fue hecho presidente del Partido. Fue bastante fácil para ellos cruzar el Yangtze superior, el río de la Arena Dorada, pero desde allí se introdujeron en las montañas salvajes de Yünnan del este, donde un río traicionero corría a través de desfiladeros a miles de pies de profundidad. Todos los puentes para cruzarlo estaban ocupados por tropas enemigas. Todas las balsas habían sido conducidas a la orilla opuesta.

Chiang se figuró que había ganado y todo lo que debía hacer era acabar con ellos, cogiéndolos en el desfiladero. Olvidó su desesperación y su ingenio.
Una fuerza del comando rojo, después de caminar 85 millas a través de las montañas en 24 horas, capturó a un grupo nacionalista en un cruce. Entonces se pusieron los uniformes enemigos y persuadieron a las tropas de la otra orilla para que les mandaran balsas. Cruzaron el río en la oscuridad, se defendieron contra el ataque y se aseguraron una ruta hacia el este.

Pero había otro río para cruzar, el Tatú en Szechwan del este. Mao sabía que era imperioso que el Ejército Rojo rechazara a Chiang hacia el río. Para lograrlo, entraron en una peligrosa zona de tierra dominada por aborígenes, los Lolos, que odiaban a los chinos. Había dos clases de Lolos, Blancos y Negros. Los rojos se acercaron a los Negros diciéndoles que eran chinos rojos, enemigos de los chinos blancos (los nacionalistas) y, por lo tanto, amigos de ellos.

Gracias a un comandante rojo que conocía el idioma de los Lolos, se llegó a un acuerdo y el Ejército pudo tomar un atajo a través de su territorio. Fueron los primeros en cruzar el puente del Tatú. Si no lo hubieran hecho así, probablemente los hubieran empujado por la fuerza hacia las montañas del Tibet para morir en la nieve.

Delante de ellos estaban las montañas, las grandes montañas nevadas de Szechwan y muchas más detrás de ellas. Mao dijo después: «Sólo en la cima de Paotung Kand, el ejército perdió las 2/3 partes de sus animales de carga. Cientos cayeron y no se levantaron más».

A los hombres y mujeres de la Marcha no les fue mucho mejor. En julio llegaron al este de Tibet, donde encontraron el Cuarto Frente del Ejército Rojo, conducido por Chang Kuot’ao.
Este y Mao se disputaron la supremacía, pero la disputa se interrumpió por el avance de las fuerzas de Chiang y la creciente de un río que dividía físicamente los dos ejércitos. Después, el ejército de Mao avanzó por semanas a través de lóbregos bosques, junglas, pantanos traicioneros y pasos montañosos constantemente amenazados por nativos que los odiaban.

«Buscar una oveja —reflexionó Mao más tarde— cuesta la vida de un camarada.»

En setiembre estaban muy metidos en los casi inhabitados Campos de Pastoreo. Llovía casi todo el tiempo y tuvieron que tomar su camino, guiados por nativos capturados, a lo largo de estrechos pasadizos para afirmar el pie.

Se perdió mucha gente, se desplomaban en el pasto mojado o desaparecían en los pantanos. No había nada que comer, excepto vegetales e hierbas salvajes. Por las noches «ligábamos y uníamos arbustos para construir refugios rudimentarios». Y, a pesar de la lluvia, no había agua potable; algunas veces debieron beber su propia orina.

Para la época que entraron en la llanura Kansu, quedaban sólo 7.000 hombres. Después de descansar un tiempo, se abrieron paso entre la caballería muslime y se encontraron las fuerzas rojas locales en el norte deShensi. Era el 25 de octubre de 1935. La Larga Marcha había concluido.

De los 368 días de viaje, 235 habían sido empleados en marchas diurnas y 18 en nocturnas. El Ejército calculó haber pasado una escaramuza con el enemigo por día y 15 días en batallas más importantes; cruzado 24 ríos y 18 cadenas de montañas, 5 de las cuales tenían nieves eternas.

En Pekín, un piso entero del Museo Revolucionario está dedicado a la Larga Marcha. En un enorme mapa, luces de colores trazan cada etapa de la marcha, mientras un guía recuenta la historia.

El Regimen de Stalin en el peridodo entre guerras (1918-1939)

Stalin Sucede a Lenin
Inicio del Régimen de Stalin en Rusia

En 1924, cuando Vladimir Lenin sucumbió a su última apoplejía, se habían formado dos bandos. Por un lado estaba el triunvirato de altos cargos del partido: Joseph Stalin, Lev Kamenev y Grigory Zinoviev. Contra ellos, León Trotski, jefe del Ejército Rojo, considerado en general como el heredero filosófico de Lenin. En la balanza se hallaban el futuro del partido, el Estado soviético y 145 millones de soviéticos.

Trotski, paralizado por su idealismo, no tenía ninguna oportunidad frente a sus rivales del triunvirato. Los contrincantes, sobre todo Stalin, se colocaron hábilmente a la cabeza del culto a Lenin que se extendió tras la muerte del líder. (Nada hacía pensar que sus últimos escritos, suprimidos por Stalin, advertían contra las ambiciones dictatoriales). En el funeral, Stalin estaba en todo, prodigando elogios y prometiendo lealtad. Mientas, Trotski estaba muy lejos, recibiendo tratamiento médico. En cualquier caso, la cuestión estaba clara: Trotski quedaba fuera de circulación. Sus primeros escritos antibolcheviques, que eran de la época en que estuvo del lado de los mencheviques, se utilizaron para presentarle como un hereje antileninista.

En 1925 Trotski fue depuesto de su cargo. Poco después, Kamenev y Zinoviev se dieron cuenta de que no estaban incluidos en los planes secretos de Stalin. Fue un trago amargo ya que lo consideraban inferior a ellos, intelectual y doctrinalmente. Habiendo prescindido de Trotski, el único rival viable de Stalin, no tenían nada que hacer ante las intrigas del dictador.

Los dos fueron expulsados del comité central del partido. Reticentes y algo desesperados, se unieron a Trotski; maniobrando desde adentro del partido, Stalin no encontró impedimentos para desacreditar la alianza haciéndola parecer una unión de descontentos, desilusionados y nada patriotas. Trotski, que todavía soñaba con una revolución mundial, fue desterrado para siempre en 1929.

A Kamenev y a Zinoviev se les permitió languidecer dentro del país pero fuera del círculo de poder de Stalin hasta que en 1936 fueron juzgados por traición y ejecutados. El partido pertenecía a Stalin. Su culto empezó a sustituir al de Lenin. (Puedes ver abajo una síntesis de su gobierno)

En 1924, la Revolución Rusa sufrió una gran pérdida: la muerte de su líder, Vladimir IIich Lenin. Pronto, en la URSS, se desató una complicada lucha entre los que aspiraban a sucederlo en el poder. José Stalin, secretario general del Partido Comunista, logró imponerse. Desde entonces, se adueñó de todo el poder y lo ejerció en forma absoluta hasta su muerte, ocurrida en 1953.

La URSS no sufrió las consecuencias de la crisis mundial de 1929, ya que por razones políticas se encontraba prácticamente aislada del comercio internacional. Aún así, debía superar profundas dificultades económicas, originadas por la guerra y por el atraso económico del ex Imperio Ruso.

A fines de la década del 20, Stalin adoptó enérgicas medidas económicas para permitir la rápida expansión de la industria pesada. Necesitaba producir gran cantidad de acero, maquinarias, ferrocarriles y armas para construir un sistema efectivo de defensa contra la agresión de las potencias capitalistas occidentales.

Pero los recursos necesarios para el desarrollo de la industria, sólo podrían lograrse con un aumento de las exportaciones agrícolas. Para ello había que terminar con las pequeñas explotaciones campesinas, organizar el trabajo en gran escala y mecanizar las tareas agrícolas. Stalin puso en marcha esa reorganización de la producción. Estableció la colectivización forzosa: los campesinos fueron obligados a unir su trabajo y sus parcelas formando grandes cooperativas colectivas. En 1936, fueron colectivizadas el 96% de las explotaciones campesinas y en 1940, la producción de granos superó en un 80% la registrada en 1913. Fue la mayor revolución agraria de la historia de la humanidad.

La transformación en el campo favoreció el desarrollo de la industria pesada. Grandes cantidades de capital y mano de obra fueron destinadas a la electrificación masiva, a la explotación de nuevas minas de carbón, mineral de hierro y yacimientos de petróleo, a la instalación de ferrocarriles y, especialmente, a la fabricación de armamentos. No obstante, se sacrificó la producción de bienes de consumo.

El Estado soviético controló tanto la actividad agrícola como la industrial. Nada fue dejado al azar o al “libre juego de la oferta y la demanda”. da la economía se planificó. Para ello, elaboró planes quinquenales fijándose se exigentes metas a cumplir.

En poco tiempo, esta transformación tuvo como resultado un éxito e nómico notable y la formación de un poderoso ejército. Pero sus costos, sufrimiento y vidas humanas, fueron enormes. Para cumplir con las metas establecidas en los planes quinquenales, el Estado empleó métodos violen que generaron grandes resistencias en distintos sectores. A menudo. los campesinos preferían matar animales y quemar cosechas antes que permitir colectivización forzosa. El Estado respondía arrestando y deportando a los rebeldes a campos de trabajo forzado o bien optaba por fusilarlos.

En las ciudades, los obreros fueron sometidos a exigentes regímenes de trabajo. Además, la mayor parte de la población vivía en viviendas primo vas, en condiciones miserables. Dado que todo el esfuerzo se dedicaba al desarrollo de la industria pesada, se sufría una crónica escasez de bienes consumo de primera necesidad, como ropa, frazadas y utensilios doméstico Hacia mediados de los años 30, la situación de los trabajadores soviéticos empezó a mejorar. Desde entonces, comenzaron a gozar de nuevos servicio como los de educación, salud y vacaciones pagas.

En la Unión Soviética, no sólo la economía era rigurosamente planificación da desde el Estado, también estaban controladas las actividades políticas, sociales y culturales.

Stalin disponía de todo el poder y lo ejercía en forma absoluta. Ello generando un fuerte rechazo aun dentro del partido. Stalin respondió organizando purgas de opositores. Millones de funcionarios, miembros del partido y personas comunes fueron arrestados, torturados y obligados a confesar toda clase de crímenes de los que en su mayoría eran inocentes. Se organizaban juicios simulados en los que invariablemente eran encontrados culpables y sentenciados a muerte o recluidos en campos de trabajo. Algunos historiadores calculan que hasta 1938 el número de víctimas del stalinismo ascendía a ocho millones. Entre ellas se encontraban los “viejos bolcheviques”, dirigentes de la revolución de octubre de 1917, y muchos de los mejores intelectuales y hombres de la cultura. Se trataba de pérdidas muy graves para un país en el que la clase educada era aún reducida.

Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933. Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases.

Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores. Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks. Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”. En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia.

Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa. Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.

Sintesís Gobierno de Stalin:

Muerto en enero de 1924, Lenin fue sucedido por José Stalin. Este inició estudios en un seminario religioso pero lo expulsaron por su mala conducta. Tenía 17 años y se dedicó a actividades subversivas, progresando rápidamente hasta alcanzar al cargo de Secretario General: el más alto del Partido.

En ese momento chocó con Trotsky, empeñado en iniciar inmediatamente la Revolución Mundial. Lo expulsó del Partido Comunista y dos años después del país. Trotsky fue a radicarse en México, donde lo asesinaron agentes stalinistas en 1940.

Stalin consolidó el régimen dictatorial, transfiriendo la exclusividad del poder al Partido Comunista (único permitido). En 1938 comenzó a regir una nueva Constitución que establecía las estructuras del Gobierno.

El Legislativo era ejercido por organismos (soviets) locales con representantes en el Consejo Supremo de la Unión Soviética. Lo componían dos Cámaras, el Consejo de la Unión para asuntos internos y el Consejo de las Nacionalidades, de carácter federal. En los períodos de cese de sus actividades asumía el mando el “Presidium”, comisión de treinta y siete miembros con capacidad de promulgar decretos, declarar la guerra y anular disposiciones de funcionarios administrativos no ajustadas a las leyes .

También fueron creados los “Comisarios del Pueblo”, igualmente designados por el Consejo Supremo. Eran en realidad ministros, con el título de Jefes de Departamento: Guerra, Relaciones Exteriores, Ferrocarriles, Industria Pesada, Industria Ligera; su número aumentó después.

En su carácter de Primer Ministro, Stalin era Presidente del Consejo Supremo y del Presidium; también detentaba la Jefatura del Partido comunista. Estos cargos los mantuvo hasta su muerte, en 1953. Toda oposición fue rigurosamente eliminada. Más de nueve millones de personas sufrieron cárcel y deportación a lejanas regiones de Siberia.

Emprendió la industrialización en gran escala. Para ello modificó el ideal comunista de la sociedad: estableció los depósitos bancarios particulares y la diversidad de salarios que, de uniformes, fueron graduados según la capacidad y la responsabilidad del empleado. Se abandonó el “amor libre”, con leyes reglamentando el matrimonio y el divorcio. El ejército fue reorganizado, provisto de nuevo armamento y reconocido como factor indispensable de la independencia nacional. Para obtener tecnología, mejoró las relaciones con el extranjero, en particular con Gran Bretaña y Francia; en 1934, Rusia ingresó en la “Liga de las Naciones”.

Stalin fue sucedido, a su muerte en 1953, por una junta de gobierno de cinco   miembros.   Predominó   Nikita
Kruschev,  quien  quedó como único jefe del Estado desde 1958.

Fuente Consultadas:
Civilizaciones de Occidentes Volumen B Jackson J. Spielvogel
Atlas de la Historia del Mundo
Hicieron La Historia Volumen 2 Larousse

Primera Guerra Mundial: Causas, desarrollo y consecuencias Fin de

Primera Guerra Mundial:Causas, Desarrollo y Consecuencias

La Primera Guerra Mundial fue un acontecimiento bélico internacional que, iniciado en Europa en agosto de 1914, no sólo llegó a convertirse en una “guerra total” sino que trascendió al ámbito mundial cuando intervinieron en ese conflicto naciones situadas en otros continentes.

Por primera ocasión en la historia de la humanidad, una lucha armada incluía países muy alejados geográficamente; además su evolución y desenlace dejaron una secuela de cambios trascendentales que afectaron al mundo entero.

Sin embargo, hasta antes de 1945 este fenómeno histórico fue conocido como la “Gran Guerra” y no sería hasta después de ocurrida la Segunda Guerra Mundial cuando se hizo necesaria la distinción numérica secuencial entre ambos conflictos. Por su magnitud y consecuencias, la Primera Guerra Mundial constituye una profunda brecha que separa el siglo XX de todo lo que le precedió, no obstante que sus orígenes se encuentran, por supuesto, en los hechos del pasado inmediato

Índice de Temas Tratados:
Introducción:
Que fue la Primera Guerra Mundial
Causas de la Primera Guerra Mundial
Características de la Primera Guerra Mundial
Personajes Importantes
Consecuencias de la Primera Guerra Mundial
Conclusiones

Introducción:  La formación de alianzas

El dominio sobre las áreas coloniales provocó conflictos entre las potencias que se resolvían a través de acuerdos diplomáticos, o bien de guerras que se mantenían dentro de un mareo estrictamente local. Además, las alianzas que se formaban duraban poco y los países cambiaban de bando frecuentemente, según las circunstancias.

Sin embargo, las reglas de juego de la diplomacia internacional fueron variando poco a poco. A medida que crecían las necesidades de expansión de las grandes potencias industriales, las confrontaciones se fueron haciendo incontrolables.

Por un lado, era difícil resolver los conflictos en un escenario que se había ampliado. Los enfrentamientos ya no sólo podían presentarse en Europa sino también en África, China o el Medio Oriente. Además, había nuevos competidores y eran muy agresivos. Estados Unidos y Japón se habían convertido en grandes potencias que se disputaban el dominio del área del Pacífico. Alemania aparecía pujante y poderosa, pero insatisfecha por haber llegado tarde al reparto colonial.

Sus intereses expansionistas en China y África del Sur chocaban con el dominio que los ingleses habían establecido en esas zonas. Justamente, las posiciones irreconciliables entre Alemania e Inglaterra fueron las que generaron un sistema de alianzas permanentes que puso en peligro la paz mundial. Por un lado, se formó la Triple Alianza, que en realidad fue sólo una alianza entre Alemania y Austria-Hungría, pues Italia, el tercer integrante, no tardó en apartarse. Por otro, Francia, el Imperio ruso y Gran Bretaña se unieron en la Triple Entente.

La política interna y los nacionalismos

La situación fue tomándose aún más explosiva a raíz de los conflictos internos que atravesaban muchas de las grandes potencias. Rusia estaba amenazada por una revolución social, el Imperio austro-húngaro se desgarraba en luchas entre nacionalidades que ya no podían ser controladas por el gobierno; en el Estado alemán los enfrentamientos políticos paralizaban la política exterior. Los gobiernos parlamentarios, como los de Gran Bretaña y Francia, debían hacer frente a los reclamos de los trabajadores y los sectores medios que demandaban mayores derechos políticos y mejores condiciones de vida.

Muchos gobiernos trataron de resolver estas crisis sociales y políticas llamando a todos los sectores a dejar de lado sus diferencias y a unirse detrás de los superiores intereses nacionales. Fomentaron un sentimiento patriótico

La escuela y el servicio militar obligatorio les sirvieron para estimular los sentimientos nacionalistas a través de ceremonias diarias, como el izamiento de la bandera. Con el mismo objetivo se establecieron nuevas fiestas nacionales, como la que conmemora la Revolución Francesa, recordada los 14 de julio en Francia.

La prensa también jugó un papel importante en todo este proceso exagerando las cualidades de la nación y ridiculizando o disminuyendo las de los pueblos extranjeros.

Pero había otro nacionalismo, el de los pueblos dominados por naciones extranjeras y que luchaban por su autonomía. Tal el caso de los Balcanes, considerado el polvorín de Europa.

La mayor parte del territorio de los Balcanes estaba dominada por los imperios turco y austro-húngaro. A principios del siglo XX, los Balcanes constituían una de las zonas más explosivas de Europa. En ella chocaban distintos intereses. Los serbios querían construir un Estado yugoslavo que reuniera a todos los eslavos de la región. Para ello, debían apropiarse de territorios que estaban en poder de los imperios austro-húngaro y turco. El imperio ruso, alejado del Extremo Oriente tras su derrota ante los japoneses en 1901. 1905, estaba interesado en extender sus dominios hasta el Mediterráneo. Para lograrlo, prometió su ayuda a los serbios.

Alemania, Francia e Inglaterra deseaban apropiarse del territorio que en la zona ocupaba el imperio turco para dominar un punto estratégico: el estrecho de los Dardanelos, puerta esencial para la comunicación entre el Mediterráneo y Asia central.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

En los Balcanes confluían todos los odios, las rivalidades y las insatisfacciones que se habían ido acumulando durante las últimas décadas. Era por lo tanto previsible que una crisis en la región pudiera provocar el estallido de una guerra generalizada. El acontecimiento fatal tuvo lugar en Sarajevo, el 28 de junio de 1914.

Francisco Femando, heredero del trono de Austria-Hungría, y su esposa fueron asesinados por un estudiante nacionalista serbio. Austria-Hungría quiso aprovechar el atentado para aniquilar a Serbia y le declaró la guerra. Rusia respondió movilizando sus tropas en defensa de los serbios. Inmediatamente el sistema le alianzas —la Triple Entente y la Triple Alianza— se puso en funcionamiento. El 5 de agosto de 1914 comenzaba la Primera Guerra Mundial.

Una vez declarada la guerra, una oleada de patriotismo se extendió por todos los países involucrados. En Berlín, París y Londres, los hombres acudieron fervorosos para matar o morir defendiendo la bandera de su nación. Pensaban regresar para Navidad con el orgullo de la victoria conseguida. Pero muchos no volvieron. Los que regresaron, después de cuatro largos años de penurias, enfermedades y muerte, quedaron para siempre marcados por los recuerdos de una experiencia terrible.

QUE FUE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL:

El 3 de agosto de 1914 era ya un hecho la primera guerra mundial, el ministro británico de asuntos exteriores Edward Grey se hallaba frente a su ventana de su despacho y veía sobre Londres el crepúsculo, entonces pronunció unas palabras que se han hecho famosa: “En toda Europa se apagan ahora las luces: puede suceder que jamás volvamos a verlas encendidas”.

Su predicción se cumplió, la guerra que entonces empezaba significó la muerte de la vieja Europa, el final de los viejos tiempos el desmoronamiento definitivo de una concepción del mundo. Esta guerra, que tendría que haber puesto fin a las guerras, dio origen a nuevos enfrentamientos, a nuevas guerras. El conflicto fue provocado en Sarajevo, el 28 de junio de 1914 cuando el heredero del trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando cayó víctima de un terrorista servio. Pero como es natural, las causas de la guerra eran más profundas, consistían fundamentalmente en 3 antagonismos:

1.- Entre Alemania y Francia, en forma de una enemistad reactivada por la derrota francesa de 1871, y la pérdida de Alsacia-Lorena.

2.- Entre Alemania e Inglaterra, competencia en el terreno de la industria de la política colonial y del rearme maruno.

3.- Entre Austria-Hungría y Rusia, por el dominio de los Balcanes.

El conflicto militar que comenzó como un enfrentamiento localizado en el Imperio Austro-Húngaro y Serbia el 28 de julio de 1914; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; Finalmente, pasó a ser una guerra mundial en la que participaron 32 naciones. Veintiocho de ellas, denominadas aliadas o potencias asociadas y entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata del inicio de las hostilidades entre Austria-Hungría y Serbia fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, heredero del trono austro-húngaro, cometido en Sarajevo el 28 de junio de 1914 por Gavrilo Princip, un nacionalista serbio.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALNo obstante, las causas profundas del conflicto remiten a la historia europea del siglo XIX, concretamente a las tendencias económicas y políticas que imperaron en Europa desde 1871, año en el que fue fundado el II Imperio Alemán, y este Estado emergió como una gran potencia.

Entre 1914 y 1918 se desarrolló en Europa la mayor conflagración hasta entonces conocida. Motivada por conflictos imperialistas entre las potencias europeas, la “gran guerra”, como se denominó originalmente a la primera guerra mundial, implicó a toda la población de los estados contendientes, así como a la de sus colonias respectivas.

Se puede decir entonces que el origen de la primera contienda mundial debe buscarse en la existencia de dos grandes bloques antagónicos: la Triple Alianza (Alemania, Imperio austro-húngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia), aunque su causa inmediata fue el asesinato en Sarajevo del archiduque Francisco Fernando de Austria el 28 de junio de 1914.

Viena, que consideraba con recelo el engrandecimiento de Servia, se apresuró a culparla del magnicidio y exigió satisfacciones como preámbulo de su declaración de guerra el 28 de julio. Rusia, erigida en campeona de los países eslavos frente a Austria, proclamó la movilización general, mientras Alemania, que había dado seguridades a su aliada para una ayuda total en caso de conflicto con Rusia, envió un ultimátum a este país, y otro a Francia como advertencia y más tarde la declaración de guerra a ambos países.

Por su parte, Inglaterra, que vacilaba en comprometerse con sus aliados, reaccionó al exigir Alemania a Bélgica paso libre para sus tropas.

Se ha dicho con frecuencia que la muerte del archiduque Francisco Fernando y de su esposa Sofía en Sarajevo, la capital de Bosnia, el 28 de junio de 1914, por los disparos del activista serbio Gavrilo Princip, fue el detonante de la I Guerra Mundial. Lo que ha dado lugar a una leyenda de intencionalidad o provocación por parte de los serbios. La verdad es que un examen superficial de la cuestión aporta algunos indicios en tal sentido: Princip, de diecinueve años, nacionalidad serbia y origen bosnio, era miembro de un movimiento nacionalista clandestino, Miada Bosnia o la Joven Bosnia. La pis tola utilizada en el magnicidio le fue facilitada por el grupo terrorista serbio denominado la Mano Negra, cuyo lema era  «Unidad o muerte». Estaba compuesto por oficiales jóvenes del ejército serbio, imbuí dos de ideas radicales y dispuestos a lograr la unificación de los serbios residentes en los imperios austríaco y otomano con los de la misma Serbia. Los austriacos creyeron que las autoridades serbias habían sido instigadoras del complot y recabaron el apoyo y anuencia de sus aliados los alemanes para actuar contra Serbia. Transcurrido poco menos de un mes, el 23 de julio enviaron a Belgrado un ultimátum redactado en términos ofensivos, y ante el previsible rechazo, declararon la guerra el 28 de julio. De este modo, se puso en marcha la secuencia de acontecimientos que condujo al estallido de la I Guerra Mundial, pero hoy se duda de la verdadera intención de Serbia para iniciar el conflicto.

EL PLAN SCHLIEFFEN

Los alemanes contaban con deshacerse enseguida de Francia y dirigir luego susCAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL golpes contra Rusia. Su confianza se basaba en el Plan Schlieffen para rodear el poderoso sistema francés de fortificaciones. El plan preveía que el ala derecha, que concentraba el grueso de las fuerzas alemanas, efectuara un avance arrollador a través de Bélgica, mientras el ala izquierda, mucho menos potente, incitaría al enemigo al ataque. Al pasar los franceses a la ofensiva contra el ala izquierda, harían funcionar el dispositivo como una puerta giratoria: cuanto más presionara, con tanta mayor violencia giraría el ala derecha a la zaga. Sin embargo, el plan fracasó, los frentes llegaron a estabilizarse y las trincheras se extendieron desde la frontera suiza hasta el canal de la Mancha. En febrero de 1916, el alemán Falkenhayn desencadenó un violento ataque contra Verdún, que ocasionó una verdadera carnicería en ambos ejércitos y no se tradujo en éxito alguno para los atacantes.

FRENTE ORIENTAL E INTERVENCIÓN ESTADOUNIDENSE.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Entretanto, en el otro extremo de Europa se iba despejando la incógnita. A despecho de la pérdida de Galitzia por los austríacos, del revés alemán en Gummbinnen (agosto 1914) y del avance ruso por Prusia Oriental, Hindenburg y su jefe de Estado Mayor, Erich Ludendorff (foto), lograron aplastar a las fuerzas del zar en Tannenberg (26-30 agosto). En 1917 Berlín reanudó la guerra submarina total, lo que acarrearía la entrada de Estados Unidos en la contienda (6 abril 1917).

Los alemanes desencadenaron el 21 de marzo de 1918 una serie de embestidas que rompieron varias veces el frente aliado en San Quintín, Lys y el Aisne; pero, pese a tan brillantes resultados, se produjo el agotamiento de las energías germanas. El 3 de octubre, el príncipe Max de Baden, canciller del Reich, pedía a Wilson un armisticio inmediato. El 29 capitulaba Austria y el 31 Turquía, mientras Alemania firmaría la paz y su derrota en Versalles (28 julio 1919).

En el transcurso de la I Guerra Mundial fueron famosas, por su encarnizamiento y su valor estratégico, las batallas de: Arrás, Artois, Cambrai, Caporetto, Jutlandia, Marne, Somme, Tannenberg, Verdún e Yprès.

Fueron muchos los enfrentamientos que se dieron en el transcurso de los cuatro años que duró la primera guerra mundial, un desarrollo cronológico de la misma podrá observarse en anexos.

ANTECEDENTES DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Fueron varias los enfrentamientos que sirvieron de preludio a la primera guerra mundial, entre ellos se pueden mencionar:

1.-La guerra franco-prusiana:

En 1870 Francia fue vencida por el ejército prusiano, disciplinado y bien armado, mandado por Moltke. Se completó la unidad de Alemania y los príncipes de muchos Estados reconocieron como emperador a Guillermo. La derrota y las pérdidas territoriales colocaron a Francia en situación tirante con Alemania.

2.-La liga de los tres emperadores:

La máxima ambición del canciller de hierro alemán Bismarck, era mantener aislada a Francia. Se vio realizada en 1873 mediante la Liga de los Tres Emperadores: el de Alemania, el estado más fuerte del continente.

3.- La Triple Alianza:

En los Balcanes, el enfrentamiento de los intereses rusos y austríacos condujo en 1878 a la disolución de la Liga de los Tres Emperadores. En 1879 la alianza entre Alemania y Austria-Hungría se hizo más fuerte y en 1882 se amplió con Italia. En 1887 Alemania y Rusia firmaron un tratado mediante el cual estrecharon sus relaciones.

4.- La Triple Entente:

El nuevo emperador de Alemania Guillermo II destituyó a Bismarck y no renovó el tratado con Rusia, lo que aprovechó Francia que estaba aislada para aliarse con Rusia en 1894. En 1904 se alió también con Inglaterra. Poco después se aliaron también Inglaterra y Rusia, con lo que en 1907 quedó terminada la Triple Entente. El cerco de Alemania era ya un hecho.

5.- Las primeras descargas:

El camino hacia la catástrofe de 1914 pasó por Marruecos y los Balcanes. En el Marruecos francés intentaron hacerse valer los intereses comerciales alemanes, la consecuencia entre otras, fue la crisis de Agadir de 1911. La debilidad de Turquía llevó a sus amigos a la ruina.

LAS DECLARACIONES DE GUERRA

Austria declaró la guerra a Serbia el 28 de julio, ya fuera porque creía que Rusia no llegaría a unirse a Serbia o porque estaba dispuesta a correr el riesgo de un conflicto europeo general con tal de poner fin al movimiento nacionalista serbio. Rusia respondió movilizándose contra Austria. Alemania advirtió a Rusia de que si persistía en su actitud le declararía la guerra, y consiguió que Austria accediera a discutir con Rusia una posible modificación del ultimátum enviado a los serbios.

No obstante, Alemania insistió en que los rusos retiraran sus tropas inmediatamente. Rusia se negó a hacerlo y Alemania le declaró la guerra el 1 de agosto.

Los franceses comenzaron la movilización de sus fuerzas ese mismo día; las tropas alemanas cruzaron la frontera de Luxemburgo el 2 de agosto y Alemania declaró la guerra a Francia el 3 de agosto. El día anterior, el gobierno alemán había informado al gobierno belga de su intención de marchar sobre Francia cruzando Bélgica, a fin de evitar que los franceses utilizaran esta ruta para atacar Alemania. Las autoridades belgas se negaron a permitir el paso por su territorio de las tropas alemanas y recurrieron a los países firmantes del Tratado de 1839 —en el que se garantizaba la neutralidad de Bélgica en el caso de un conflicto en el que estuvieran implicados Gran Bretaña, Francia y Alemania— para que se cumpliera lo establecido en dicho acuerdo. Gran Bretaña, uno de los países signatarios del Tratado de 1839, envió un ultimátum a Alemania el 4 de agosto en el que se exigía que se respetara la neutralidad de Bélgica; Alemania rechazó la petición y el gobierno británico le declaró la guerra ese mismo día.

Italia permaneció neutral hasta el 23 de mayo de 1915, cuando rompió su pacto con la Triple Alianza para satisfacer sus aspiraciones territoriales y declaró la guerra a Austria-Hungría. La unidad de los aliados se fortaleció en septiembre de 1914 a través del Pacto de Londres, firmado por Francia, Gran Bretaña y Rusia. A medida que avanzaba la contienda, fueron sumándose al conflicto países como el Imperio otomano, Japón, Estados Unidos y otras naciones del continente americano. Japón, que había firmado una alianza con Gran Bretaña en 1902, declaró la guerra a Alemania el 23 de agosto de 1914, y el 6 de abril de 1917 lo hizo Estados Unidos.

CAUSAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue, como ya sé mencionó, el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo Serbia, el 28 de Junio de 1914.

Los verdaderos factores que desencadenaron la I Guerra Mundial fueron el intenso espíritu nacionalista que se extendió por Europa a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, la rivalidad económica y política entre las distintas naciones y el proceso de militarización y de vertiginosa carrera armamentística que caracterizó a la sociedad internacional durante el último tercio del siglo XIX, a partir de la creación de dos sistemas de alianzas enfrentadas.

El nacionalismo Ver Nacionalismo

La Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas habían difundido por la mayor parte del continente europeo el concepto de democracia, extendiéndose así la idea de que las poblaciones que compartían un origen étnico, una lengua y unos mismos ideales políticos tenían derecho a formar estados independientes. Sin embargo, el principio de la autodeterminación nacional fue totalmente ignorado por las fuerzas dinásticas y reaccionarias que decidieron el destino de los asuntos europeos en el Congreso de Viena (1815). Muchos de los pueblos que deseaban su autonomía quedaron sometidos a dinastías locales o a otras naciones. Por ejemplo, los estados alemanes, integrados en la Confederación Germánica, quedaron divididos en numerosos ducados, principados y reinos de acuerdo con los términos del Congreso de Viena; Italia también fue repartida en varias unidades políticas, algunas de las cuales estaban bajo control extranjero; los belgas flamencos y franceses de los Países Bajos austriacos quedaron supeditados al dominio holandés por decisión del Congreso.

Las revoluciones y los fuertes movimientos nacionalistas del siglo XIX consiguieron anular gran parte de las imposiciones reaccionarias acordadas en Viena. Bélgica obtuvo la independencia de los Países Bajos en 1830; la unificación de Italia fue culminada a cabo en 1861, y la de Alemania en 1871. Sin embargo, los conflictos nacionalistas seguían sin resolverse en otras áreas de Europa a comienzos del siglo XX, lo que provocó tensiones en las regiones implicadas y entre diversas naciones europeas. Una de las más importantes corrientes nacionalistas, el paneslavismo, desempeñó un papel fundamental en los acontecimientos que precedieron a la guerra.

El imperialismo: Ver Imperialismo

El espíritu nacionalista también se puso de manifiesto en el terreno económico. La Revolución Industrial, iniciada en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, en Francia a comienzos del XIX y en Alemania a partir de 1870, provocó un gran incremento de productos manufacturados, por lo que estos países se vieron obligados a buscar nuevos mercados en el exterior. El área en la que se desarrolló principalmente la política europea de expansión económica fue África, donde los respectivos intereses coloniales entraron en conflicto con cierta frecuencia. La rivalidad económica por el dominio del territorio africano entre Francia, Alemania y Gran Bretaña estuvo a punto, desde 1898 hasta 1914, de provocar una guerra en Europa en varias ocasiones.

La expansión militar:

Como consecuencia de estas tensiones, las naciones europeas adoptaron medidas tanto en política interior como exterior entre 1871 y 1914 que, a su vez, aumentaron el peligro de un conflicto; mantuvieron numerosos ejércitos permanentes, que ampliaban constantemente mediante reclutamientos realizados en tiempo de paz, y construyeron naves de mayor tamaño. Gran Bretaña, influida por el desarrollo de la Armada alemana, que se inició en 1900, y por el curso de la Guerra Ruso-Japonesa, modernizó su flota bajo la dirección del almirante sir John Fisher. El conflicto bélico que tuvo lugar entre Rusia y Japón había demostrado la eficacia del armamento naval de largo alcance. Los avances en otras áreas de la tecnología y organización militar estimularon la constitución de estados mayores capaces de elaborar planes de movilización y ataque muy precisos, integrados a menudo en programas que no podían anularse una vez iniciados.

Los dirigentes de todos los países tomaron conciencia de que los crecientes gastos de armamento desembocarían con el tiempo en quiebras nacionales o en una guerra; por este motivo, se intentó favorecer el desarme mundial en varias ocasiones, especialmente en las Conferencias de La Haya de 1899 y 1907. Sin embargo, la rivalidad internacional había llegado a tal punto que no fue posible alcanzar ningún acuerdo efectivo para decidir el desarme internacional.

De forma paralela al proceso armamentístico, los Estados europeos establecieron alianzas con otras potencias para no quedar aisladas en el caso de que estallara una guerra. Esta actitud generó un fenómeno que, en sí mismo, incrementó enormemente las posibilidades de un conflicto generalizado: el alineamiento de las grandes potencias europeas en dos alianzas militares hostiles, la Triple Alianza, formada por Alemania, Austria-Hungría e Italia, y la Triple Entente, integrada por Gran Bretaña, Francia y Rusia. Los propios cambios que se produjeron en el seno de estas asociaciones contribuyeron a crear una atmósfera de crisis latente, por la cual el periodo fue denominado ‘Paz Armada

Las causas de la Primera Guerra Mundial se pueden resumir de la forma siguiente:

Rivalidades territoriales y nacionalismos:

  • Alemania intenta borrar la cultura francesa en Alsacia y Lorena. Se forma la “Liga para la defensa de Alsacia y Lorena”
  • Caos en los Balcanes.
  • Fronteras entre Grecia y Albania.
  • Los alemanes arman al ejército turco en los estrechos. Los rusos ven muy mal esto.

Rivalidades económicas:

  • Alemania tenía un gran crecimiento.
  • Muchos países compraban productos alemanes.
  • La razón de su crecimiento es que ofrecen mejores créditos que Inglaterra lo que origina una mayor rivalidad.

Rivalidades psicológicas o político-diplomáticas:

  • Alemania tenía en 1913 850 mil hombres en pie de guerra.
  • Austria 160 mil hombres.
  • Francia aumenta el servicio militar.
  • Rusia dos millones de soldados, pero mal armados.
  • Inglaterra no tenía un ejército terrestre muy grande. Se aprovechaban de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban. Pero tenían un impresionante poder naval.
  • Todos los ejércitos suponen muchos gastos a los países. Los gobiernos tienen que ir engañando a su población, les dicen que la guerra está a punto, que hay que estar preparado. Hacen un llamamiento patriótico.

CARACTERÍSTICAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

Los principales elementos que caracterizaron la I guerra mundial fueron:

Se creía que la guerra duraría unas semanas, pero duró cuatro años, tres meses y catorce días.

Fueron muchas las personas que participaron en esta guerra, por ejemplo Alemania contaba con 1.913.850 mil hombres en pié de guerra, aproximadamente. Austria con 160 mil hombres. Rusia con 2.000.000 de soldados. Inglaterra no contaba con un ejército terrestre grande, se aprovechaba de los soldados autóctonos de los ejércitos que colonizaban, pero contaba con un impresionante poder naval.

CAUSAS, DESARROLLO Y CONSECUENCIAS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIALEl 28 de junio de 1914 el príncipe heredero de Austria-Hungría y su esposa fueron asesinados, en su visita a Sarajevo capital de Bosnia, por un estudiante servio, Gavrilo Princip. Los promotores del atentado habían sido los nacionalistas servios. Austria-Hungría presenta a Servia UN ultimátum que no podía aceptarse. Estalló pues, la guerra en una semana, “la semana negra”, del 28 de julio al 4 de agosto, todas las grandes potencias, menos Italia, se vieron arrastradas a ella.

La I Guerra Mundial se caracterizó por las grandes matanzas que hubo, por un incidente en los Balcanes surgió un devastador incencio mundial. En el oeste los frentes se fijaron en una inhumana guerra de trincheras. Las llanuras de Flandes fueron arrasadas por un inintrerrumpido fuego de artillería y se convirtieron en un infierno de fango, minas, alambradas y cortinas de gas. Ataque tras ataque se intentaba, por ambas partes, romper el frente del enemigo. Se produjeron cuantiosas pérdidas de vidas humanas.

Ya antes de la Primera Guerra Mundial había aparecido importantes armas por ejemplo, el fusil de repetición, las ametralladoras, etc.

Los ejércitos iniciaron la guerra con la idea básica de la supremacía de la ofensiva, que cambiaron a lo largo del desarrrollo de los acontecimientos. El empleo de la ametralladora terminó con la caballería, su eficacia en la defensa hizo fracasar los ataques masivos y originó el nacimiento de la sección y del pelotón. La guerra de trincheras introdujo el uso del mortero, el carro de combate dio inicio a la guerra acorazada, la artillería multiplicó calibres, aumentó alcances y mejoró métodos de corrección. En 1915 empezaron a emplearse gases asfixiantes con la toma de las ciudades belgas, se dio inicio a la guerra biológica y química, la fortificación de campaña se perfeccionó y favoreció el auge de la guerra de trincheras, el transporte motorizado se generalizó y la aviación de guerra libró batallas aéreas independientes.

Los ejércitos en ambos lados lucharon en trincheras, unas zanjas profundas que se cavaban para servir de protección para las tropas. Las condiciones eran espantosas; hubo inundaciones, lodo, ratas y cadáveres. Las trincheras de la línea de frente eran el blanco de fuego pesado; los hombres se salían de las trincheras para avanzar y atacar a las tropas enemigas.

El avión fue utilizado como arma de guerra, los primeras combates entre pilotos fueron con pistolas y con carabinas. En octubre de 1914, en la primera confrontación un avión francés atacó con fuego de ametralladora a un avión alemán, marcando así, la primera victoria aérea. El avión de bombardeo se creó después de iniciada la guerra. En 1917 los bombarderos alemanes atacaron Londres y otras ciudades inglesas, principalmente durante la noche. El uso de portaviones se inicia a finales de 1915, cuando el teniente Towler despega del crucero Vindex.

La I Guerra Mundial estimuló enormemente la fabricación de aeronaves, su uso con fines militares y el desarrollo de la guerra aérea; se construyeron dirigibles, globos y aviones. Éstos últimos se utilizaban principalmente para dos tipos de misiones: la observación y el bombardeo. La exploración de los frentes de batalla fijos se llevaba a cabo mediante pequeños globos con cuerdas; los dirigibles servían para realizar reconocimientos en el mar, y los aeroplanos, para sobrevolar las zonas costeras. Con respecto a las operaciones militares terrestres, los aeroplanos se empleaban para observar la disposición de las tropas y defensas del enemigo y bombardear sus líneas o a sus fuerzas cuando entraban en combate.

Desde mediados de 1915 se hicieron frecuentes los combates aéreos entre aviones o escuadrones enemigos. Los alemanes disfrutaron de la supremacía aérea en el frente occidental desde octubre de 1915 hasta julio de 1916, año en el que los británicos demostraron su superioridad. Entre los más importantes aviadores, cabe destacar al estadounidense Eddie Rickenbacker, al canadiense William Avery Bishop y al barón alemán Manfred von Richtofen.

En cuanto a la guerra marítima, a comienzos de la guerra, el grueso de la flota británica, la Gran Flota, contaba con veinte acorazados y numerosos cruceros y destructores; estaba ubicada en la base de Scapa Flow, situada en las islas Orcadas, mientras que una segunda flota protegía el canal de la Mancha. La Flota de Altamar alemana estaba compuesta por trece acorazados y tenía sus bases en los puertos alemanes de mar del Norte.

El enfrentamiento naval más importante de la guerra fue la batalla de Jutlandia, librada el 31 de mayo y el 1 de junio de 1916 entre la Gran Flota británica y la Flota de Altamar alemana, y tras la cual Gran Bretaña pudo conservar su supremacía naval. No obstante, los alemanes consiguieron romper el bloqueo británico y reanudaron la guerra submarina sin restricciones en 1917, persuadidos de que éste era el único método con el que podrían derrotar a Gran Bretaña; esta estrategia no condujo a la rendición de los británicos, sino que motivó que Estados Unidos declarara la guerra a Alemania. Los ataques de los submarinos alemanes a los convoyes británicos en el océano Atlántico y en el mar del Norte ocasionaron la destrucción de numerosas embarcaciones.

Durante 1917 la guerra submarina alemana fracasó en su intento de provocar la rendición de Gran Bretaña mediante la destrucción de la flota aliada, de la que los británicos dependían para la obtención de alimentos y suministros. La campaña submarina alemana parecía eficaz en sus comienzos; hacia finales de 1916, los alemanes hundían mensualmente alrededor de 300 toneladas de embarcaciones británicas y aliadas en el océano Atlántico norte; la cifra ascendió a 875.000 toneladas en el mes de abril, por lo que los alemanes estaban seguros de conseguir la victoria en breve. Sin embargo, Gran Bretaña consiguió, desde el verano, restar eficacia a la estrategia alemana siguiendo varios métodos: adoptó un sistema de convoyes en el que las flotas mercantes eran protegidas por destructores y cazasubmarinos, utilizó hidroaviones para detectar a los submarinos, y empleó cargas de profundidad para destruirlos. Al llegar el otoño, los alemanes comenzaron a perder numerosos submarinos, a pesar de que seguían hundiéndose una gran cantidad de barcos aliados. A su vez, las naciones aliadas, especialmente Estados Unidos, construían rápidamente nuevas embarcaciones. El intento alemán de poner fin a la guerra a través de la guerra submarina había fracasado.

El hundimiento del trasatlántico de pasajeros LusitaniaLa acción más destacable de 1915 fue el bloqueo submarino impuesto por Alemania a Gran Bretaña. El hundimiento del trasatlántico de pasajeros Lusitania a manos de un submarino alemán el 7 de mayo costó la vida a muchos súbditos estadounidenses, lo que originó una polémica que estuvo a punto de provocar la guerra entre Estados Unidos y Alemania, modificando ésta última sus métodos de guerra submarina para satisfacer al gobierno estadounidense. Sin embargo, en marzo de 1916, el hundimiento por un submarino alemán del buque de vapor francés Sussex en el canal de la Mancha y la existencia de víctimas estadounidenses hizo estallar un nuevo conflicto entre estos países.

Otra de las principales características de la I guerra mundial fue la participación de un gran número de naciones, a partir del asesinato del archiduque de Austria-Hungría se produjo una reacción en cadena y los países de la triple alianza se enfrentaron contra los de la triple Entente. Rusia quería acabar con el Imperio Austrohúngaro, apoyó a Serbia y declaró la guerra al imperio.

Alemania, aliada de Austria, declaró la guerra cuando estos invadieron Bélgica. Turquía y Bulgaria se unieron a Austria y Alemania, mientras que Japón, Rumania, Grecia, Portugal e Italia se incorporaron dentro del bloque de la triple Entente. En 1917, soldados de Alemania hundieron varios barcos mercantes estadounidenses por lo que Estados Unidos le declaró la guerra, es así como, con excepción de algunos países del mundo, en especial América del Sur, sufrieron la más horrible de las guerras.

Vale la pena destacar el importante papel que jugaron las mujeres, en su casa, haciendo trabajos que previmante habían sido catalogados como no femeninos, o reservados para los hombres.

Las mujeres manejaban camiones, ensamblaban armas y empacaban municiones peligrosas, balas, bombas y proyectiles. Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Las mujeres también viajaron a Bélgica y Francia para servir en los hospitales militares.

Fueron muchos los elementos que caracterizaron la I guerra mundial, pero podemos decir que:

  • Durante la I guerra mundial surgió el gas tóxico y el lanza-llamas. (ver foto arriba)
  • Gran Bretaña utilizó artistas oficiales de guerra para consignar la contienda.
  • Los soldados disponían de fusiles que podían alcanzar un blanco a una distancia máxima de 800 mts.
  • Francia y Estados Unidos realizaron en 1909 los primers intentos en aviación militar.
  • Durante la guerra entre el imperio atomano e Italia se llevó a cabo las primeras misiones de aviación militar en 1911.

avion de guerra

LA GUERRA SUBMARINA Y AÉREA:

Alemania siempre insistió con la campaña submarina. En las costas aliadas los ataques amenazaron seriamente el tráfico marítimo. Los barcos mercantes tuvieron que comenzar a navegar en flotas, escoltados por la marina de guerra. Mientras tanto, el bloqueo de Alemania iba debilitando gradualmente a ésta. La falta de importantes materias primas afectaba su producción de guerra. La población civil sufrió grandes privaciones por la falta de alimentos, principalmente grasas. El 1°. de febrero de 1917 decidió el gobierno alemán intensificar la campaña submarina y retornar a los hundimientos sin previo aviso. Esto, como se ha indicado, dio lugar a la entrada de los E.U.A. en el conflicto.

La intervención de la escuadra norteamérica brindó adicional protección a la navegación aliada. Más tarde lograron los aliados colocar una línea de minas flotantes que cerró la entrada del Mar del Norte. Los submarinos alemanes tuvieron grandes dificultades para llegar a sus bases de aprovisionamiento.

No fue sólo la superioridad de barcos de superficie y el uso de las minas lo que contuvo a los submarinos: la geografía tuvo un importante papel también. Las Islas Británicas forman una barrera natural que cierra el paso a los mares del N. de Europa. Los submarinos tenían que navegar por pasajes estrechos, muy próximos a las costas británicas. A pesar de dichas dificultades, Alemania, con 147 submarinos de que disponía en 1917, estuvo muy próxima a paralizar la vida económica de Inglaterra.

La Guerra en el Aire
En 1914 los aviones se consideraban únicamente como un factor sicológico para desmoralizar a las poblaciones. En forma limitada se utilizaban en operaciones de reconocimiento. Alemania había concentrado su atención en el uso bélico de los globos dirigibles, los famosos zeppelines. Pronto, sin embargo, la lentitud de éstos y su vulnerabilidad se hicieron patentes. Los ataques de zeppelines a Londres en 1916 fueron fácilmente rechazados mediante el empleo de las balas explosivas.

A partir de 1917 se hizo más frecuente el uso de los aviones en el frente francés. Los alemanes también lograron realizar varios ataques efectivos sobre Londres. Los ingleses desarrollaron rápidamente sus defensas aéreas y detuvieron dichos ataques. París fue, asimismo, víctima de numerosas ofensivas aéreas, pero no produjeron resultados de carácter militar. Más adelante se comenzaron a emplear los aviones para destruir los centros industriales, y en esto la ofensiva aérea constituyó un factor de importancia. Inglaterra, casi al final de la guerra, contaba ya con un buen cuerpo de aviación que bombardeó muchas ciudades alemanas. Esto desmoralizó a la población y preparó la opinión pública para restar apoyo al kaiser.

PERSONAJES IMPORTANTES

Durante los cuatro años que duró la primera guerra mundial fueron muchas las personas que intervinieron activamente, tanto en los campos de batalla, como en la planificación de las estrategias bélicas, a continuación se presentan algunos de esos personajes y sus principales acciones:

  • Archiduque Francisco Fernando de Austria: heredero de la Corona imperial austríaca, fue asesinado en la ciudad de Sarajevo (Bosnia). Austria responsabilizó a Serbia del atentado y en el mes de Julio le declaró la guerra.
  • Helmuth Von Molke: ejecutó un plan contra Francia y Rusia.
  • Erich Von Falkenhaym: general alemán que hizo frente a la ofensiva anglo-francesa.
  • A.V Sam Sonov y P.K. Rennen Kampf: generales que derrotaron al ejercito Austríaco.
  • Paul Von Hinderburg y Erich Ludendorff: derrotaton al ejercito ruso en las batallas de Tannanberg. Ludendorff solicitó al gobierno un armisticio.
  • Guillermo II: Emperador d Baviera huyó a los países bajos por el levantamiento contra el Rey.
  • Simuts: general que recibe el mando de las fuerzas aliadas que sé encargarian de la invasión de Africa Oriental.
  • Ferdinand Foch: general encargado de la coordinación de las operaciones aliadas en el último esfuerzo de los alemanes.
  • Phillipp Petain: General francés a quien fue confiada la defensa de Francia en el ataque realizado por Falkenhayn en su contra.
  • Laur Gueórguievich Kornilov: General de las fuerzas rusas que lucharon contra los alemanes.
  • Armando Diaz: general italiano que reemplazó al general Cadorna.
  • Alejandro: era el hijo de Constantino, ejercía autoridad sobre la presidencia del gobierno.
  • Rey Constantino: favoreció a los imperios centrales a pesar de su declarada neutralidad.
  • Eleuterios Venizelos: declaró la guerra a Alemania y Bulgaria el 3 de noviembre. Se convirtió en el presidente del gobierno el 12 de junio.
  • Abdulah Ybn Husagn: dirigió con su papá la revelión de Hiyad, posteriormente es nombrado por los británicos el Rey de Hiyad.
  • Nivelle-Henri Philippe Pétain: ante el fracaso de Nivelle contra los franceses es reemplazado en su cargo por el general Henri Philippe Pétan.
  • Thomas Edward Lawrence: dirigió la rebelión árabe contra los turcos.
  • Edmund Allenby: dirigió las fuerzas que intentaron conquistar Gaza (Palestina).
  • Sir Edward Grey: primer visconde de Fallodon, propuso el 26 de junio que Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia se reunieran en una conferencia para arbitar en la disputa Austro-Serbia, pero Alemania declinó dicha oferta.
  • Conde Alfred Von Schlieffen: fue el jefe del Estado mayor alemán desde 1891 hasta 1907. Elaboró el Plan Schlieffen.
  • Joseph Joffre: Dirigió a los franceses para que rodearan a Paris y atacaran al priemer ejercito alemán.
  • Maximilian Spee: causó importantes daños en las instalaciones francesas.
  • Alexi Aleséieuich Brusilov: estaba unido a las tropas rusas.
  • August Von Mackensen: lanzaron un fuerte ataque sobre Serbia desde Arabia-Hungría.
  • Sir Ian Hamilton: bombardeó los fuertes turcos de los estrechos, en Febrero de 1915.
  • Douglas Haig: intenta romper las líneas de los alemanes en el oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme.
  • Henri Philippe Pétain: defendió a la ciudad de la batalla de Verdún que estaba al amando de los alemanes.
  • Robert Georges Nivelle: reemplazó a Joffre como commandant general ade los ejercitos franceses del norte y del noreste en el mes de noviembre.
  • Thomas Woodrow Wilson: presidente de los Estados Unidos de Norte América, estuvo vinculado con las negociaciones de paz. Al estallar la guerra en Europa el presidente Wilson proclamó formalmente la neutralidad de Estados Unidos. Esta declaración no evitó que surgieran tendencias favorables a uno u otro bando contendiente en el país. El presidente Wilson jugó UN destacado papel en la Conferencia de Paz celebrada en París en 1919 tras la derrota de Alemania.

CONSECUENCIAS DE LA I GUERRA MUNDIAL

El 27 DE Octubre de 1918 Alemania consintió en aceptar las negociaciones de paz, Guillermo II debió entregar el poder, se extendía por toda Alemania una revolución proletaria que fue posteriormente sofocada. En Europa comenzaron los preparativos para conferencia de Versalles.

En 1919 se reunieron en Versalles los representantes de los países vencedores para preparar el tratado definitivo de paz. En ese mismo año, Alemania firmó el Tratado de Versalles, por lo que quedaba obligada a reducir drásticamente su ejército y armamento y a pagar fuertes sanciones económicas como reparación por los daños cusados a los aliados durante la guerra. Además, Alemania perdió su imperio colonial y numerosos territorios en Europa.

Thomas Woodrow WilsoTras la derrota de Alemania en la I Guerra Mundial, los vencedores no llegaban a un acuerdo sobre las reparaciones de guerra que debía pagar la nación vencida. Los líderes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia celebraron la Conferencia de Paz de París en 1919 y elaboraron el Tratado de Versalles. Éste imponía a Alemania una serie de medidas restrictivas y compensatorias que incluían su desmilitarización a gran escala y el pago de indemnizaciones. Los representantes de la reunión fueron el primer ministro británico Lloyd George, el ministro de Asuntos Exteriores italiano Giorgio Sonnino, el jefe de gobierno francés Georges Clemenceau y el presidente de Estados Unidos Thomas Woodrow Wilson (foto).

A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz. Sin embargo, la mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al coste total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.

Se puede puntualizar que las principales consecuencias de tan nefasta guerra fueron:

  • La muerte de más de 12 millones de personas, equivalente a casi la mitad de los habitantes de Venezuela, y varios millones de heridos, en su mayoría jóvenes, principalmente de Rusia, Alemania, Francia y el Reino Unido.
  • Las pérdidas materiales fueron enormes se supone que pasó los 186.000 millones de dólares.
  • En tan sólo las tres primeras semanas de la guerra, los alemanes perdieron 600.000 hombres.
  • El territorio de Turquía se redujo. El imperio austrohúngaro desapareció y dio lugar a cuatro nuevos Estados: Austria, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia.
  • La Primera Guerra Mundial marcó el fin de la supremacía de las potencias de Europa y fortaleció la posición de los Estados Unidos y de Japón.
  • En casi toda Europa los medios de comunicación, el transporte, los cultivos, los edificios, etc. quedaron destruidos.
  • Todas las pérdidas ocasionaron una disminución de la producción industrial y agrícola. Las reservas de oro y las inversiones se redujeron, toda Europa entró en una grave crisis económica.
  • Por el contrario, la contienda generó un intenso desarrollo de los instrumentos y técnicas de guerra: fusiles de repetición, ametralladoras, gases asfixiantes dando origen a la guerra biológica y química, hubo tanques, dirigibles y aviones, también se practicaron los bombardeos a las ciudades. La artillería multiplicó los calibres, aumentó el alcance y mejoró los métodos de corrección. El transporte motorizado se generalizó.
  • Hubo una intensa participación de la sociedad civil implicándose en operaciones bélicas, de igual forma participaron instituciones como la Cruz Roja donde la mujer desempeñó una gran labor.
  • A pesar de la labor desempeñada por la Cruz Roja, se desataron grandes epidemias de enfermedades infectocontagiosas.
  • La acción de los submarinos alemanes provocó el hundimiento de las naves aliadas causando un gran número de bajas; al abandonarse el principio por el cual se permitía la evacuación de las naves civiles antes de su hundimiento. En mayo, un submarino alemán torpedeó al Lusitania, un vapor de pasajeros británico. Éste se hundió en menos de 20 minutos frente a la costa meridional de Irlanda, y fallecieron 1.198 civiles, entre los que se encontraban 128 estadounidenses. El incidente estuvo a punto de anticipar la intervención de Estados Unidos en el conflicto mundial, que se produjo en 1917.
  • A pesar de los esfuerzos realizados para provocar la paz mundial con el Tratado de Versalles, las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran algunos de los términos establecidos lo que provocó el resurgimiento del militarismo y del nacionalismo agresivo de Alemania y de los desórdenes sociales en gran parte de Europa, agudizó la crisis económica, hubo una fuerte agitación social y hubo el resurgimiento de movimientos bélicos producto de graves disputas que quedaron sin resolver.tratado de versalles

Los imperios de Austria-Hungría y Alemania cayeron en 1918 con una diferencia de días entre uno y otro, pero por caminos muy distintos. Austria-Hungría había sido desde siempre una complicada amalgama de pueblos y simplemente se disolvió en sus partes componentes. El emperador Carlos empezó el proceso a mediados de octubre: entre huelgas y manifestaciones proclamó su reino como una federación de estados semi independientes. Al cabo de un mes, sus súbditos tenían nuevos problemas. Los eslavos del sur se unieron a Serbia para formar el reino de los serbios, los croatas y los eslovenos (más tarde Yugoslavia); los checos, los eslovacos y los rutenios proclamaron la república de Checoslovaquia, y Austria, Hungría y Polonia se separaron en repúblicas independientes.

CONCLUSIONES

Una vez culminada la presente investigación, se puede concluir que la I Guerra Mundial:

  1. Duró cuatro años, tres meses y catorce días con profundos cambios en el territorio europeo.
  2. 2. La guerra representó un coste de 186.000 millones de dólares para los países beligerantes.
  3. 3. Las bajas en los combates terrestres ascendieron a varios millones de personas pertenecientes a la población civil y que, en algunos casos, fallecieron indirectamente a causa de la contienda.
  4. 4. A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo. Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz.
  5. 5. La mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Versalles con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al costo total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos.
  6. 6. Durante las negociaciones de paz, el presidente Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa completo organizado en catorce puntos, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.
  7. 7. Las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran ciertos términos establecidos en los tratados de paz de Versalles lo que provocó el resurgimiento del militarismo y de un nacionalismo agresivo en Alemania y desórdenes sociales en gran parte de Europa.
  8. La I Guerra Mundial trajo ruina, enfermedades y dolor a todos los países participantes.
  9. 9. Hubo grandes adelantos científicos con fines bélicos lo que trajo como consecuencia más muertes y más destrucción.
  10. Y por último, esta guerra no resolvió los conflictos, por el contrario los enfatizó lo que tras unos veinte años, aproximadamente, ocasionó la II Guerra Mundial.

Bajas en la Primera Guerra Mundial

País Hombres movilizados Muertos* Heridos Prisioneros y
desaparecidos
Total Bajas Bajas en porcentaje  del total de movilizados

Rusia

12.000.000

1.700.000

4.950.000

2.500.000

9.150.000

76,3

Francia

8.410.000

1.357.800

4.266.000

537.000

6.160.800

73,3

Imperio Británico

8.904.467

908.371

2.090.212

191.652

3.190.235

35,8

Italia

5.615.000

650.000

947.000

600.000

2.197.000

39,1

Estados Unidos

4.355.000

126.000

234.300

4.500

350.300

8,0

Japón

800.000

300

907

3

1.210

0,2

Rumania

750.000

335.706

120.000

80.000

535.706

71,4

Serbia

707.343

45.000

133.148

152.958

331.106

46,8

Bélgica

267.000

13.716

44.686

34.659

93.061

34,9

Grecia

230.000

5.000

21.000

1.000

27.000

11,7

Portugal

100.000

7.222

13.751

12.318

33.291

33,3

Montenegro

50.000

3.000

10.000

7.000

20.000

40,0

Total Aliados

42.188.810

5.152.115

12.831.004

4.121.090

22.089.709

52,3

Alemania

11.000.000

1.773.700

4.216.058

1.152.800

7.142.558

64,9

Austria-Hungría

7.800.000

1.200.000

3.620.000

2.200.000

7.020.000

90,0

Turquía

2.850.000

325.000

400.000

250.000

975.000

34,2

Bulgaria

1.200.000

87.500

152.390

27.029

266.919

22,2

Total Imperios
Centrales

22.850.000

3.386.200

8.388.448

3.629.829

15.404.477

67,4

Total general

65.038.810

8.538.315

21.219.452

7.750.919

37.494.186

57,6

* Incluye los muertos, por cualquier causa, dentro del Ejército

BALANCE DE UNA CATÁSTROFE
La Primera Guerra Mundial afectó a todas las clases sociales. La ingente demanda de pertrechos y municiones modificó la economía y la estructura social de los países contendientes. Con el fin de abastecer aunque sólo fuera de modo insuficiente a la población, y poder producir el material de guerra necesario, el Estado se vio obligado a intervenir cada vez en mayor grado en todos los campos de la economía.

El Reich alemán, Austria-Hungría, Francia y Gran Bretaña movilizaron todas sus reservas a fin de disponer de las tropas y armamento suficientes para un conflicto de extensión mundial. Todos los hombres útiles de 18 a 41 años fueron llamados a filas y las mujeres obligadas a trabajar; la industria se adaptó a la producción de guerra, la economía se sometió a control estatal y militar, se racionaron los alimentos y las prendas de vestir.

Estas medidas tuvieron una indudable efectividad: de 1914 a 1918 se duplicó el número de soldados franceses, la potencia del ejército alemán creció en un 150 por ciento, y se multiplicó por nueve el número de soldados de que disponía Gran Bretaña. En todas las naciones beligerantes (Italia y los Estados Unidos entraron en guerra más tarde) aumentó enormemente la producción de armamento y municiones. Las sumas de dinero necesarias alcanzaron proporciones astronómicas. Al finalizar la guerra, Alemania había de hacer frente a una deuda de 153.000 millones de marcos, prescindiendo de las reparaciones de guerra. Lo cual equivalía al triple de la renta nacional anual anterior a la guerra.

A Rusia le había sido fácil obtener sus catorce millones de soldados de las fantásticas reservas humanas que suponían sus gigantescos territorios. En contrapartida, tuvo grandes dificultades para abastecer a sus tropas y a la población civil, debido al escaso desarrollo de su industria. Al final de la guerra, Rusia se había sacudido el yugo zarista, al cual se achacaba la responsabilidad de la derrota, pero en cambio había de lamentar el mayor número de víctimas.

La movilización total aceleró también los cambios sociales, debido a la incorporación de la mujer al proceso laboral y a las medidas supervisoras del Estado sobre casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. Pese a todos estos esfuerzos, no pudo evitarse que se consolidaran las posiciones y se estabilizaran los frentes. La situación únicamente se modificó cuando intervinieron en Europa los Estados Unidos con dos millones de soldados (los EE. UU. llegaron a movilizar en total casi cinco millones).

Según muestra el cuadro superior, los contendientes de la «primera hora», es decir, Austria-Hungría, Alemania, Rusia y Francia, sufrieron las mayores pérdidas. En total perecieron en la Primera Guerra Mundial aproximadamente diez millones de soldados, y hubo unos 20 millones de heridos.

NUEVOS MÉTODOS PARA MATAR: La nueva tecnología armamentista se añadió a los horrores de la guerra. Cada innovación engendraba su contrapartida que, a su vez, creaba otra innovación en una espiral de violencia interminable. Los submarinos se utilizaban para defender las costas desde 1880, pero los alemanes los utilizaron por primera vez para el bloqueo británico. En 1915 se desarrolló el hidrófono, un micrófono submarino diseñado para prevenir la proximidad de los submarinos. (Así éstos se podían hundir con una carga de profundidad recién inventada.) La mayor capacidad de los aliados para interceptar submarinos obligó a los alemanes a atacar más rápido, incrementando el riesgo de hundimiento de barcos sin armas.

Las bombas aéreas, lanzadas esporádicamente por los italianos en su campaña de 1911 contra los turcos-otomanos en el norte de África, se emplearon en grandes cantidades por primera vez en febrero, cuando los dirigibles alemanes empezaron a bombardear Inglaterra. Aunque el kaiser había ordenado que sólo se disparara contra objetivos militares, la precisión no era técnicamente posible. A fines de año, 700 personas se contaron entre los muertos y heridos que produjeron los 55 ataques realizados.

En marzo, los escuadrones de aeroplanos británicos empezaron a bombardear trenes que transportaban soldados alemanes. Las bombas, acopladas en el fuselaje, caían cuando el piloto tiraba de una cuerda. En 1918, ambos bandos utilizaban aeroplanos cuatrimotores enormes cargados con toneladas de explosivos. Los bombarderos estaban escoltados por aviones de combate ágiles y pequeños al mando de ases como el barón alemán Manfred von Richthofen, el francés Rene Fonck, el británico Edward Mannok y el norteamericano Eddie Rickenbacker. Los combates aéreos proporcionaron un campo de acción al valor individual en una guerra impersonal.

Otra arma nueva, el gas venenoso, no pudo haber sido menos individual. Los alemanes la emplearon por primera vez en el frente ruso, en enero de 1915. En abril empezaron los ataques regulares con gas en Ypres, Bélgica. Los aliados pronto respondieron del mismo modo. Ambos bandos empezaron a usar máscaras protectoras, pero se inventaron variedades nuevas de gas que penetraban en la piel. Atrapados en las trincheras, hombres y ratas murieron del mismo modo. agonizando lentamente

Esta Monografía Fue Enviada Por Alberto Velez  –  Tabla de Enciclopedia Encarta

Cronología de la Primera Guerra Mundial 1914-1918

Bombardeo a Guernica Legion Condor ataca España Hitler Franco

Italia y Alemania ayudaron al ejército nacionalista, mandando tropas y equipamiento militar de combate. Alemania, conducida por Hitler, quería probar en terreno español su temible ataque aéreo de la Legión Cóndor, con la vista puesta en la Segunda Guerra Mundial. Fue precisamente la ciudad de Guernica la que comprobó en sus carnes a la Legión Cóndor alemana.

El bombardeo de Guernica: El bombardeo de Guernica fue un ataque perverso que se produjo durante la Guerra Civil española. Muchas personas

en la actualidad lo toman como símbolo de la atrocidad de guerra y del costo que esta misma trajo, ya que cientos de civiles inocentes murieron en este ataque vicioso.

BOMBARDEO DE GUERNICA, Legión CondorCuando éste se produjo sonaron las campanas de alarma en toda Europa. Puesto que también participaba el gobierno alemán, que fue excluido de la actividad militar por los términos del tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial.

Guernica se encuentra en el centro cultural del País Vasco, una región que se extiende por el norte de España y partes del sur de Francia.

Durante la Guerra Civil española de la década de 1930, la ciudad no fue en gran parte involucrada en la guerra, aunque las tropas vascas si se encontraban cerca, junto con las fuerzas republicanas que estaban tratando de arrebatar el control de la España de Franco y sus tropas nacionalistas.

Luego ésta ciudad se convirtió en un objetivo militar, ya que los nacionalistas la vieron como un punto de parada para una invasión a la vecina ciudad de Bilbao. Ellos, sin duda, querían hacer una táctica de dominación, al tener el control del Guernica. En abril de 1937, el gobierno español trabajó con los representantes militares de Alemania e Italia para coordinar un ataque aéreo sobre la ciudad, el cual fue diseñado para destruir.

El bombardeo de Guernica se produjo el lunes 26 de abril de 1937, en el día de los mercados tradicionales. Los historiadores creen que este día fue probablemente seleccionado para maximizar las bajas. Múltiples oleadas de aviones estuvieron involucradas en el bombardeo de Guernica, alfombras de cenizas y humo que rodeaban la ciudad con bombas y la siega de civiles que intentaban huir. Al final del bombardeo, casi toda la ciudad fue destruida, y un número incalculable de muertos fueron enterrados en los escombros, las estimaciones varían entre 300 y 1.500 muertos, por lo que es difícil obtener una imagen precisa de la cantidad de muertos.

Le tomó varios días para que las noticias sobre el bombardeo de Guernica alcanzaran el mundo exterior, y cuando lo hizo, el mundo se horrorizó colectivamente. Alemania no iba a tener una fuerza aérea, y mucho menos una militar, y la clara evidencia de la participación alemana en el bombardeo sugiere que el gobierno alemán estaba planeando algo. El bombardeo de Guernica también representó uno de los primeros ataques aéreos de participación masiva de víctimas civiles en la historia.

Este bombardeo fue inmortalizado en la famosa pintura de Picasso “Guernica“, que ha sido ampliamente reproducida en todo el mundo. En 1999, el gobierno alemán pidió formalmente disculpas a los vascos por su participación en el atentado, expresando su pesar por lo que era esencialmente una prueba de funcionamiento de la recién formada Luftwaffe.

guernica

Para el propio Picasso, el Guernica significó una obra clave dentro de su actividad creadora. El cuadro desarrollaba formas pictóricas de fase cubista del pintor malagueño Más adelante volvió a utilizar las ocasiones motivos del Guernica modificándolos de algún modo. Presiden el cuadro de Picasso los colores de la noche de Guernica. Predominan el negro y el gris azulado e iluminados por la viva luz y el resplandor de una bombilla. Las figuran de animales poseen diversos simbolismos: el toro es signo de la violencia bruta; el caballo, con su boca abierta, representa al pueblo que sufre. También se abren las bocas de los rostros humanos, en parte distorsionados hacia atrás. El grito es el gran tema de toda la obra, intensificado pictóricamente mediante intersecciones y deformaciones en las proporciones de las figuras. El Guernica se considera actualmente como el manifiesto cumbre del arte que se proclama contrario a la guerra y a la violencia. Picasso dispuso que el cuadro fuera instalado en su patria cuando toda dictadura hubiese concluido. Tanto Madrid como Guernica solicitaron la devolución de la obra que aún se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Para la villa vizcaína de Guernica, asiento de: «roble sagrado», símbolo de las libertades vascas, la creación de Picasso poseería hoy un significado mucho más trascendente que el funesto

UN CAMPO DE PRUEBAS…
El bombardeo sobre Guernica constituyó uno de los documentos más crueles de la guerra civil que enfrentó a hermanos contra hermanos en España. Durante años esta historia no pudo ser escrita con objetividad por cuanto las heridas aún estaban demasiado abiertas y cualquiera forma de presentarla era tomada como un girón más de la propaganda de los bandos en pugna. Por lo demás pronto se abatió sobre Europa y el resto del mundo una guerra mil veces más cruel y horrenda, donde la estadística del terror mostraba tales cifras, que las víctimas de Guernica resultaban poco menos que desestimables.

Debió terminar la Segunda Guerra Mundial para poder mirar, bajo una nueva perspectiva, los acontecimientos de España. Pronto se abrió paso, entre los historiadores, la tesis de que uno y otro acontecimiento estaban ligado a una misma realidad. Y se comenzó a probar que España fue un gran laboratorio donde las potencias que se vieron involucradas pusieron en práctica, sobre el terreno y a despecho de los españoles, su moderna tecnología bélica.

La historia guardará un detalle: Guernica fue la primera ciudad del mundo sistemáticamente destruida por un ataque aéreo.

Un testigo de este conflicto, Claude Gernade Browers, Embajador de Estados Unidos en Madrid, en su libro “My mission to Spain”, dice: “La segunda Guerra Mundial comenzó en España. Guernica, tanto por los sistemas de bombardeo empleados, como por el tipo de armas utilizada, fue un “test”, un laboratorio para la Luftwaffe de Hermán Goering.

Tras la abrogación del Tratado de Versalles, en 1935, Goering había convertido a la Luftwaffe en el más eficaz instrumento aéreo del mundo. La guerra civil española le proporcionó, como aseguró el mismo Goering en el Juicio de Nuremberg, en marzo de 1946, ” una oportunidad para poner a prueba a mi joven Fuerza Aérea… así como para que mis hombres adquirieran experiencia.”

Vista así las cosas, el bombardeo de Guernica, más que liquidar un enclave estratégico, fue un ejercicio para la aviación alemana”.

Años más tarde, José Antonio de Aguirre, presidente de Euzkadi, escribió: “Guernica fue el escenario escogido por Franco y por Alemania para realizar el primer ensayo de guerra total”.

La “blitzkrieg” tuvo en España su banco de pruebas. La combinación de bombas, rompedoras e incendiarias, le sirvió a Georing para aplicar similar estrategia durante la Segunda Guerra Mundial. Los pilotos de la Legión Cóndor que bombardearon Guernica utilizaron sus planos, fotografías, diarios e informes y, lo que es más importante, su experiencia personal para formar la punta de lanza de la Luftwaffe en la Segunda Guerra Mundial.

Von Richthofen, jefe del Estado Mayor de la Legión, utilizó la guerra rápida sobre Francia, Grecia, Creta, o Yugoslavia. El sistema probado en Guernica fue tan eficaz al aplicarse sobre esos nuevos frentes, que Von Richtofen fue promovido por Hitler a mariscal de campo.”

Gerónimo Biografia Indio Apache Historia de Gerónimo Caballo Loco

VIDA DEL INDIO APACHE GERÓNIMO ó JERÓNIMO

Este tenaz y valiente guerrero ,último gran jefe apache, simboliza la resistencia india frente al avance del progreso americano. Durante mucho tiempo fue considerado como un simple salvaje sanguinario, idealizado después como una especie de profeta indio. Era obstinado y práctico, despiadado con sus enemigos y amable y leal con sus amigos. El amor que sentía por su tierra montañosa fue una constante en su vida, junto con su profunda religiosidad, No consiguió frenar la inexorable conquista de un país donde los indígenas ya no volverían a tener su lugar. Con Gerónimo desapareció toda esperanza de cohabitar con «el hombre blanco».

geronimoEste gran guerrero apache llamado Goyakla (en lengua apache, “el que bosteza”) , nació el 16 de junio de 1823 (otros dicen 1929) y falleció el 17 de febrero de 1909 en Fort Hill, Oklahoma. Siempre tuvo una curiosidad intelectual muy enérgica y un pensamiento muy original. Era obstinado y práctico, despiadado con sus enemigos y amable y leal con sus amigos. El amor que sentía por su tierra montañosa fue una constante en su vida, junto con su profunda religiosidad, y cuando hacía una promesa, juramento y ceremonia incluidos, que para los blancos eran detalles poéticos, él mantenía su palabra.

Gerónimo pertenecía a la tribu de los chiricahuas, una de las siete grandes tribus del pueblo apache. Como todos los suyos, llevaba una vida dividida entre la caza y las batidas realizadas contra los colonos y los mexicanos para hacerse de armas, alcohol y caballos.

 

A los 14 años pasó por los ritos de iniciación, mediante el cual los jóvenes se convertían en “el que va a capturar un caballo”. Pasados los ritos de purificación, abandonaban el poblado antes de que el sol calentara la pradera. Las manadas estaban lejos, caminaban días sin parar y sólo bebían agua en el río. Cuando divisaban la manada, escogían un potro y se acercaban. Entonces los caballos echaban a correr en estampida.

Pero tras varios intentos alguno se apartar de la manada, y ya solitario, sigue huyendo algún tiempo, pero la resistencia del caballo sin comer ni dormir es menor que la del ser humano. Al tercer día, hambriento, el indio consigue que coma de su mano, se deje acariciar, y salta varias veces por encima de su lomo, de un lado a otro, sin montarlo. Así consigue que el caballo lo acepte como jinete. Cuando se inició su padre falleció.

Mas tarde en el verano de 1858, un día en que los guerreros estaban fuera del campamento, los mejicanos exterminaron a mujeres y niños. Gerónimo perdió allí a su mujer y sus hijos. Con una gran necesidad de venganza, este joven no cesó de perseguir a los mexicanos que habían asesinado a su familia en el verano de 1858. Desde ese trágico hecho, multiplicó las incursiones y los saqueos, el más conocido de los cuales ocurrió el día de San Jerónimo, en 1859, cuando atacó el pueblito de Arizpe y dio muerte a muchos de sus habitantes. Aterrados por la crueldad de los apaches, los pocos sobrevivientes de esta terrible vendetta rebautizaron al jefe de la banda con el apodo de Gerónimo.

Cuando la Guerra de Secesión Americana llegó a su fin, en 1865, los norteamericanos volvieron a pensar en conquistar los territorios indios, más codiciados aún desde que se descubrieran yacimientos de oro en Arizona. Al mando de su jefe Cochise, los chiricahuas se oponían a la ineluctable penetración de los blancos y fue allí que Gerónimo se distinguió como un gran guerrero.

soldado del ejército americanoLa crueldad y la mala predisposición de los soldados hizo que maltrataran inútilmente a los indios, por ejemplo, Mangas Coloradas, jefe reconocido por todos los apaches, fue al encuentro de los blancos en son de paz, y no sólo lo atacaron, sino que lo ataron, azotaron y asesinaron cuando supuestamente trataba de escapar (1863).

El sentido del honor y el orgullo se alzó en Cochise y Gerónimo, y ya no negociaron más. Gerónimo estuvo íntimamente ligado a Cochise y luego a sus hijos Taza y Naiche, a quien él siempre respetó.En realidad, los apaches eran profundamente religiosos y respetaban la vida; muchas veces los prisioneros sirvieron como moneda de cambio o fueron integrados a su grupo.

Escapando siempre de sus perseguidores, se forjó la reputación saqueador que atacaba convoyes de mineros y acosaba sin descanso a las tropas lanzadas en su búsqueda. Sin embargo, en 1854 se resignó a irse a San Carlos, donde no permanecería mas de un año; huyó de allí en mayo de 1885 para refugiarse en México, dondeCrook no podía perseguirlo.

Cochise resistió al ejército americano, pero en 1872 tuvo que inclinarse ante el general George Crook (imagen derecha) y aceptó retirarse a la reserva de San Carlos con su pueblo. Gerónimo, en cambio, rechazó las deplorables condiciones de vida que le proponían en el lugar que los chincahuas bautizaron como “los cuarenta acres del infierno”, y siguió luchando junto con algunos guerreros en White Mountains.

GerónimoEn Tucson, la capital de Arizona, la conmoción era intensa porque la fama de Gerónimo era bien conocida y nadie quería anduviese libre. Entonces se impartió orden de encontrar como fuese al fugitivo o muerto. Miles de soldados emprendieron una búsqueda despiadada, dejando sin esperanza a las pocas decenas de guerreros agrupadas en torno a Gerónimo.

Entre 1877 y 1886 la frontera entre los EE.UU. y Méjico fue asolada por dos pequeñas bandas de indios apaches, liderados por los jefes Victorio y Gerónimo, que mantuvieron en jaque a las tropas federales durante casi 10 años, hasta que fueron diezmados y el 26 de marzo de 1886, éste aceptó rendirse ante el general Crook. Washington decide que algo hay que hacer con esos indios hostiles, y les ofrece un lugar, una reserva y medios de subsistencia. (imagen izq. Cochise)

Pero esa no era vida para los indios acostumbrados al aire libre de la sierra y Gerónimo nuevamente y por última vez escapó con 24 compañeros, por lo que el gobierno destituye a Crook y envía al Coronel Miles con cinco mil soldados, miles de milicianos y cientos de rastreadores que se lanzaron a su búsqueda durante cinco meses , hasta que el 4 de septiembre de 1886 Gerónimo se rinde, 16 guerreros, 14 mujeres y 6 niños se rindieron al general Nelson Miles. Se habían necesitado 5.000 hombres para su captura, 6 generales y una red de puestos para transmitir los mensajes y falsas promesas.

GerónimoEl teniente Gatewood, un hombre íntegro que conocía la lengua apache, consiguió hacer abandonar la senda de la guerra a Gerónimo. Gerónimo quería regresar y tener una tierra para él y su tribu. Miles tenía orden de llevarlos a Florida.

El tratado lo sellaron con una piedra. Duraría hasta que la piedra se hiciera polvo. Gatewood ni tuvo suerte y el gobierno no aceptó el pacto y los indios se encaminaron a mas de 25 años de cautiverio, alejados de su tierra natal. Se deportó a todos los apaches a Florida, donde fueron diezmados por la fiebre. Los subieron al tren, viajaron hacinados, no soportaban el hedor, ni el ruido, y empezaron los primeros brotes de tuberculosis. La mortalidad era exagerada, 5 de cada 6.

Solo en 1894 el gobierno aceptó que se instalaran bajo estricto control en Fort Hill, pero Gerónimo ya era un hombre anciano y sosegado.

El recuerdo de la matanza de los soldados de Custer en Little Big Hom aún estaba en la memoria; los nombres de Toro Sentado (imagen arriba), Caballo Loco, Nube Roja o Cochise seguían aterrando, y más aún el de Gerónimo, que representaba la cruel resistencia de los indios a los avances de la conquista del Oeste. Esta vez el gobierno estaba resuelto a actuar con prudencia para evitar a toda costa la reanudación de la guerra contra los indígenas.

Antes de convertir a Gerónimo en el mártir de todo un pueblo, era preferible ganarse los favores de un viejo sabio. Sabiendo que desde entonces toda lucha sería en vano, el jefe indio aceptó de buena gana. Invitado a la Exposición Internacional de Saint Louis, y luego a Washington, en 1901, con ocasión de los festejos para celebrar la elección del presidente Theodore Roosevelt, desfiló a la cabeza del cortejo de indígenas. El anciano apache posó para los fotógrafos y a un periodista le dictó sus memorias, que se publicarían en 1906 con el titulo Historia de la vida de Gerónimo.

Durante los años de Fort Hill, Gerónimo se convirtió en un bien comercial, un objeto de exposición para asegurarse el éxito de cualquier celebración. Era cortés, dueño de sí mismo, alerta y amable, y observaba y aprendía con fresca curiosidad y mente despierta. Pedía siempre el regreso a su patria natal. Era un hombre de una pieza, una personalidad sin fisuras a pesar de haber perdido a toda su familia, hijos, nietos, mujer…

En la vejez, la más persistente de las contaminaciones traídas por los blancos, el alcohol, lo llevaría a la muerte. El 15 de febrero de 1909 lo hallaron en el agua, borracho. Cogió una pulmonía. Su fuerte espíritu luchó contra la muerte y en la noche del 17 de febrero se rindió.

Fuente Consultada: Monografias.com – Historias de Regatecha – Hicieron Historia Tomo II Protagonistas de la Historia

Biografia Benito Mussolini Fascismo de Mussolini Dictador Italiano

Mussolini nació en 1883. Fue maestro. Adhirió de joven al socialismo, fue dirigente del sector revolucionario de este partido y director del diario socialista Avanti. Combatió en la Primera Guerra Mundial en un regimiento de beryaglieri. Gobernó Italia entre 1922 y 1945.

Entre 1925 y 1 935 obtuvo varios éxitos en política internacional y en política económica, en el marco de la profunda recesión mundial provocada por la crisis del ’29. En 1935 conquistó Abisinia (Etiopía) y en 1936 proclamo el Imperio italiano. Ese mismo año trasladó las tropas de Abisinia hacia España, para respaldar a Francisco Franco en la guerra civil.

También ese año comenzó su imparable pérdida de popularidad. En 1937 viajó a Berlín y selló una alianza con Adolf Hitler. En 1945, con la derrota de Alemania y el fin de la República Social Italiana, Mussolini intentó fugarse, pero  fue capturado, fusilado y colgado por una brigada de italianos antifascistas.

Comentario Histórico:
Italia a principios del siglo XX:

A principios del siglo xx, Italia estaba gobernada por un régimen político liberal, sostenido por sectores de clase media. El resto de la sociedad no participaba del sistema político. La aristocracia católica se mantenía al margen, cumpliendo con una bula papal que prohibía la participación política de los católicos italianos hasta que se resolviera la relación entre el Papado y el estado. Los obreros de los centros urbanos pertenecían al Partido Socialista y a sus organizaciones sindicales, o al Partido Popular de orientación social-cristiana.

En 1914, con el comienzo de la Primera Guerra, la mayoría de la sociedad italiana sostuvo una posición neutralista. El gobierno, los grupos nacionalistas y un sector minoritario del socialismo liderado por Benito Mussolini apoyaron la intervención en el conflicto.
Para convencer a los italianos de las ventajas de la guerra, el gobierno aseguró que Italia obtendría grandes beneficios si participaba del lado de los países victoriosos. Cuando el conflicto concluyó, Italia se encontró con raves dificultades econóiiiicas y grandes expectativas sociales. Las promesas quedaron incumplidas y el descontento social creció.

La “Revolución Fascista” (1919-1921)
En mayo de 1919, Mussolini creó una agrupación político-militar: losfasci di combattimento, integrada por veteranos de guerra, artistas futuristas, estudiantes nacionalistas y algunos sindicalistas partidarios de la guerra. Los fascistas sostenían que, para Italia, la guerra había terminado con una “victoria mutilada”, es decir, incompleta. Proponían “la defensa de la victoria” -como una forma de defender la dignidad de Italia- y la formación de un “sindicalismo nacional”, ni socialista ni católico. Se manifestaban como anticapitalistas, antiburgueses, antiliberales, antisocialistas y anticlericales.

Los fasci di combattimento fueron la base del movimiento fascista. Entre 1920 y 1921, muchos veteranos de guerra desocupados y pequeños propietarios rurales antisocialistas se incorporaron a los fasci. En particular, los propietarios rurales de las provincias y algunos sindicalistas organizaron escuadras fascistas que atacaban violentamente a sus adversarios, tomaban las sedes municipales, expulsaban a los gobernantes locales y destruían los sindicatos socialistas y católicos. El principal éxito de esta política fue la creación de un sindicalismo fascista.

El fascismo se formó como un partido militarizado, violentos y movilizado. El financiamiento lo recibió de grandes propietarios rurales y de banqueros e industriales urbanos, que esperaban que los fascistas terminaran con las protestas sociales.

En 1922, los dirigentes fascistas se prepararon para la toma del poder. Mussolini decidió realizar una movilización fascista desde distintos puntos del país hacia Roma. El 28 de octubre se inició la “Marcha sobre Roma”, que culminó exitosamente el 30 de octubre, cuando el rey Víctor Manuel ni nombró Primer Ministro a Mussolini.

La personalidad de Benito Mussolini fue muy contradictoria. Hijo de una familia humilde, estudió en los salesianos y después de una adolescencia turbulenta comenzó a ejercer de maestro. En 1902 se marchó a Suiza para escapar del servicio militar obligatorio.

Una vez amnistiado, volvió a Italia y se afilió al Partido Socialista, en el cual llegó a ser uno de los líderes del ala izquierda con una fuerte influencia como redactor en jefe del periódico «Avanti». Pacifista a comienzos de la Primera Guerra Mundial, se volvió intervencionista afínales de 1914, hecho que motivó la ruptura con sus antiguos camaradas.

Fundó un nuevo periódico, «II Popólo d’ltalia», y en 1919 creó, con antiguos combatientes (Arditi), algunos nacionalistas y anarco-sindicalistas, los Fase; di Combatí/mentó. A partir de este momento se inició un fulgurante ascenso en la vida política de Mussolini, un hombre muy ambicioso, con una gran oratoria y un programa demagógico destinado a unir a los descontentos y desclasados. En pocos años las difíciles condiciones de la Italia de posguerra convirtieron a este polémico personaje en el «Di/ce» (el conductor) de la nación.


El régimen fascista (1922-1943)
Luego de marchas y contramarchas en las que endurecía y ablandaba las relaciones con la oposición, el 3 de enero de 1925 Mussolini proclamó la dictadura y clausuró el Parlamento.
Al mismo tiempo, decidió reducir la influencia de los miembros de su partido en el gobierno. Los puestos claves de su gabinete fueron ocupados por dirigentes ultranacionalistas, a pesar de las protestas de los fascistas “históricos”.

El objetivo de Mussolini era subordinar todas las organizaciones sociales, el propio partido, los sindicatos fascistas, las organizaciones juveniles fascistas a la autoridad del estado. Todos los antifascistas -liberales, socialcristianos, socialistas o comunistas- fueron proscritos. Diez mil opositores debieron exiliarse y otros diez mil fueron encarcelados.
El Partido Fascista ocupó una nueva función: fue encargado de custodiar la disciplina social y de mantener la sociedad movilizada en torno de los objetivos impuestos por el gobierno.

El intento más importante por subordinar la sociedad fue el corporativismo. El estado fascista creó veintidós corporaciones en las que se reunían representantes de los empresarios y de los sindicatos por rama de actividad (metalurgia, metalmecánica, química, vitivinícola, etcétera) controladas por un Consejo Nacional de Corporaciones y por un Ministerio de Corporaciones. De esa manera, el estado se proponía regular la actividad económica y las relaciones laborales. Un último paso fue la creación, en 1939, de una Cámara de las Corporaciones en reemplazo de la Cámara de Diputados. El corporativismo sólo sirvió para controlar los sindicatos, pero nunca a los grandes empresarios.

La República Social Italiana (1943-1945)
La alianza entre el fascismo y el nacional-socialismo alemán durante la Segunda Guerra Mundial significó el fin del régimen. La mayor parte de la sociedad estaba en contra de la guerra.

En julio de 1943, el Rey y el Gran Consejo Fascista decidieron destituir y encarcelar a Mussolini, y negociar la paz con los aliados. Entonces Alemania invadió Italia, liberó a Mussolini y lo colocó a la cabeza de un gobierno títere, que en la práctica respondía a los generales alemanes. Esa experiencia -la más sanguinaria y cruel de todo el régimen fascista- se conoció como la República Social Italiana. Concluyó en 1945, con el fin de la guerra.

JUNTOS HASTA LA MUERTE: En 1943 las derrotas de la guerra conllevaron la caída del Duce y la invasión de Italia por los nazis, quienes protegieron a Mussolini hasta que el 28 de abril de 1945 él y sus acompañantes cayeron en manos de los partisanos.

Claretta, quien había pasado su primera noche con Mussolini ya que normalmente se veían por las tardes y ella volvía a casa de sus padres, hubiera podido escapar de la ejecución, pero eligió acompañarlo.

Sus cadáveres fueron colgados en el Piazzale Loreto de Milán y despedazados por la multitud, lo que fue el símbolo de la definitiva destrucción del fascismo.

El Duce, cuatro días antes de su muerte, ya lo había pronosticado: «Soy un hombre acabado, mi estrella se ha eclipsado. Trabajo y me esfuerzo aun sabiendo que todo es una farsa. Espero el final de la tragedia y, extrañamente alejado de todo, ya no me siento un actor; me siento como el último espectador. Hasta mi voz la siento como reproducida. Sólo me apetece leer y esperar a que se cumpla mi destino».

LOS ÚLTIMOS AMARGOS DÍAS DE MUSSOLINI: El 12 de septiembre un grupo de paracaidistas alemanes «rescató» a Mussolini y lo condujo al lago Garda, al norte de Italia. Hitler pretendía, con la influencia del Duce, mantener al menos el norte de Italia junto a las potencias del Eje. Pero Mussolini tenía ya 60 años y estaba enfermo y cansado. Su situación era precaria en extremo: la mayoría de su pueblo le odiaba y se había convertido a todas luces en marioneta de Hitler. Poco había que pudiese —o quisiese— hacer.

muerte del matrimonio de mussolini

No obstante, Mussolini fue trasladado inmediatamente a Alemania y recibido por Hitler que tenía su cuartel general en Berchtesgaden. De allí regresó seguidamente a Italia y, bajo protección alemana, proclamó la República Social Italiana con sede en Saló (1 de diciembre de 1943). Entonces anunció la formación de un gobierno republicano fascista y su decisión de continuar la guerra al lado del Reich. Asimismo, comenzó una brutal campaña de represión….todo fue en vano, Italia estaba vencida y entregada, Mussolini trató de huir a Suiza, pero fue encontrado por un grupo de guerrilleros que lo acuso y sentenció a muerte junto a su esposa. Ambos fueron colgados cabeza abajo como muestra de su desprecio.

El 27 de abril de 1945, a las diez de la mañana, los guerrilleros comunistas dejaron paso a la gente para que presenciara lo que habían hecho con Benito Mussolini, su compañera Clara Petacci y otros cuatro dirigentes facistas capturados. Los cuerpos habían sido colgados por los pies, cabeza abajo, del techo de una estación gasolinera.

Mussolini y Clara estaban al centro. El vestía su camisa de militar, pantalones de montar negros y botas. Su rostro era casi irreconocible, cubierto de sangre y mostrando las huellas de puntapiés y taconazos que recibió antes y después del ametrallamiento. La figura de Clara resultaba patética. Parecía una jovencita de colegio; con el cabello rizado, muy corto, incluso en la muerte se veía graciosa. Calzaba zapatos azules, de taco alto, y una blusita de encaje bajo el elegante traje gris. Con ese peculiar pudor de los marxistas, le habían amarrado la falda con una cuerda que le pasaba entre las piernas.

La muchacha se había entregado voluntariamente, para acompañar a Benito Mussolini en la hora más amarga de su destino.

Los brazos, rígidos, del Duce y su compañera, se extendían hacia el suelo, como si ansiaran apoyarse en la tierra. Y, como soplaba un vientecillo helado, los cuerpos se mecían macabramente.

Nadie se quedaba mucho rato mirando ese espectáculo. Una sensación de vergüenza y amargura infinita pesaba sobre los paisanos. ¡Qué final tan espantoso para los sueños imperiales de Italia!

Ver: Los Hijos de los Famosos

Milosevic y Yugoslavia: El Carnicero de los Balcanes Historia Serbia

Milosevic y Yugoslavia: El Carnicero de los Balcanes

Milosevic, carnicero de los balcanes

Milosevic Slobodan

LA CABEZA DE MILOSEVIC
de Mario Varga Llosas

MILOSEVIC y YUGOSLAVIA:

En 1918 al finalizar la Primera Guerra Mundial, Europa dejó de ser el corazón financiero del mundo, y Wall Street reemplazó a la Bolsa de valores de Londres, y el dólar se hizo moneda fuerte reemplazando a la libra esterlina.

El mapa político de Europa cambió, y el imperio austrohúngaro se desmembró, naciendo: Letonia, Hungría, Checoslovaquia, Austria, Lituania, Estonia, Rumania, Polonia y Yugoslavia.

De esta manera nació la Primera República de Yugoslavia, tratando de integrar a todas las naciones que rodeaban a Serbia, una cuestión bastante complicada por las diferencia de etnia, religiones, culturas, tradiciones, etc. En 1920 una coalición centralista y conservadora apoyada por los serbios votó una Constitución sin tomar en cuenta las diferencias culturales antedichas, donde además establecía una monarquía encabezada por Alejandro I de Serbia, quien cambió el nombre por Reino de Yugoslavia. Así se mantuvo el gobierno, entre continuos descontentos nacionales, hasta 1941 cuando los nazi ocuparon ese territorio en la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar la guerra, Alemania devolvió esa zona y nació ahora la Segunda República Socialista Yugoslava, con un gobierno comunista en manos del mariscal Josep Tito, pero que nunca aceptó los lineamientos de la Unión Soviética gobernada por Stalin.

La Republica Socialista de Yugoslavia estaba formada por seis naciones: Servia, Bosnia, Croacia, Montenegro, Eslovenia y Macedonia. Más tarde, en 1968, Tito reconoce a la provincia de Kosovo (90% albaneses y 10 serbios) su autonomía. Esa ciudad histórica era considerada una ciudad como “sagrada”,pues allí en 1389, los serbios habían pedido una batalla contra el imperio otomano, quedando bajo su poder político.

En 1980 muere Tito y se formó un gobierno de coalición entre las seis naciones, donde los cargos se alternarían todos los años. El país pasaba una verdadero crisis económica, a su vez que tenían una abultada deuda externa, de uno 15.000 millones de dólares que asfixiaba al pueblo. Sumado a la debilidad de gobierno actuante (serbio), las naciones vieron la posibilidad de separarse e independizarse del predominio Serbio. (los serbios representan al grupo más poderoso de Yugoslavia, por lo que siempre dominó y sometió a las naciones que la rodean).

De esta manera fueron naciendo distintos grupos nacionalistas y separatistas que cobraron fuerza y amenazaron la estabilidad política de la coalición. En Kosovo la intervención del gobierno serbio para imponer su autoridad, hizo que se perdiera las relaciones con el país vecino de Albania.

Serbia desde la muerte de Tito quiso imponer su autoridad sobre el resto de las naciones de la federación, creando permanentemente conflictos en cada estado.

A principio de 1986 Milosevic llegó a la presidencia del partido y se convirtió en el máximo exponente del nacionalismo serbio dirigiendo una campaña violenta y agresiva contra cualquier movimiento separatista. Ya en 1989 siendo presidente de Serbia, estableció la ley marcial en Kosovo, limitó la autonomía de la provincia e inició una limpieza étnica, por lo que se convirtió en un verdadero genocida.

Los demás estado continuaron con su política separatista, por lo que Eslovenia, Croacia, Bosnia y Macedonia, declararon su independencia, cuando se presentó una crisis constitucional, en 1991. (Milosevic no aceptó a un croata que en la presidencia).

El 27 de abril de 1992 Montenegro y Serbia, acordaron unirse formando la República Federal de Yugoslavia, que se declararon las sucesoras del la república Socialista de Tito, admitiendo tácitamente la independencia de las demás naciones separatistas que ya habían sido aceptada por la comunidad internacional.

A estos conflictos se los conoce como la guerra de la antigua Yugoslavia, marcada por un profundo odio racial y con una violencia tan cruel que recuerda a los tristes momentos del racismo nazi de 1940.

La OTAN debió intervenir para pacificar el país.

Serbia quedó maltrecha y empobrecida.

Nacieron nuevos grupos pero ahora en contra de Milosevic, para que frene su actitud violenta

Hubo sangrientas guerras civiles y debieron vaciar Kosovo.

En 1999 fue acusado por crímenes de guerra y contra la humanidad.

El pueblo pidió su destitución política.

La crisis de Kosovo: Provincia autónoma de la República de Serbia, Kosovo sufría desde 1998 tensiones entre la minoría serbia, apoyada por las fuerzas federales, y la mayoría albanesa. En 1990, esta última proclamó una república independiente en busca de su autonomía. Se desencadenó pronto la lucha armada entre el UCK (Ejército de Liberación de Kosovo) y las fuerzas federales.

La escalada de la represión serbia ocasionó un éxodo de las poblaciones kosovares hacia Albania, y la gravedad de la situación humanitaria obligó a la OTAN a reaccionar: el 24 de marzo de 1999 comenzaron los bombardeos sobre Yugoslavia. En junio, Milosevic aceptó el plan de paz propuesto por el emisario europeo Ahtisaari. El ejército yugoslavo evacuó Kosovo, que fue puesta bajo la administración de la ONU.

SÍNTESIS DEL LA ÉPOCA:

LA CAÍDA del comunismo en la Europa del este y la Unión Soviética significó el comienzo de conflictos bélicos importantes. Desconformes con los límites territoriales, las minorías nacionales comenzaron a reivindicar violentamente sus derechos. La más dura de estas guerras civiles es la que se desarrolla en la antigua Yugoslavia, país comunista que mantuvo posiciones independientes con la URSS.

LA YUGOSLAVIA COMUNISTA
Yugoslavia existía desde fines de la primera guerra mundial. Como la Unión Soviética, era una federación de repúblicas. Durante la segunda guerra mundial fue invadida y ocupada por Alemania. Después de la guerra se convirtió en una federación de repúblicas comunistas. Durante 25 años fue gobernada por Tito, nombre adoptado por Josip Broz (1892-1980) en sus épocas de partisano. Tito había sido el jefe de la resistencia contra los nazis.

TENSIONES ÉTNICAS
Las repúblicas de Yugoslavia mantuvieron sus diversidades lingüísticas y religiosas. El primer enfrentamiento se produjo rápidamente entre Croacia y Serbia, la nación más poderosa de Yugoslavia. Muchos croatas habían combatido con los alemanes durante la segunda guerra mundial y habían practicado masacres contra los serbios. Los croatas se manifestaron siempre ultrajados por los serbios.

INDEPENDENCIA NACIONAL
A fines de la década de 1980, el comunismo empezó a perder poder en Yugoslavia. Comenzó la agitación nacionalista a favor de la independencia. Eslovenia, en el norte de la federación, pasó a ser independiente de manera prácticamente pacífica. La independencia de Croacia, en cambio, desató la guerra contra Serbia. Tanto croatas como serbios manifestaron sentirse minorías maltratadas en los territorios de la respectiva república enemiga. De hecho, los motivos de la guerra hay que buscarlos en el deseo de expansión territorial y de dominio de los serbios en una zona tan conflictiva en nuestro siglo como han sido los Balcanes.

LA GUERRA DE BOSNIA En 1992, la independencia de Bosnia agravó profundamente el conflicto. La población de Bosnia era una mezcla de musulmanes, croatas y serbios. Croacia y Serbia quisieron controlar el mayor territorio posible de Bosnia. La guerra estalló en este panorama conflictivo, en que los serbios practican la “limpieza étnica”. Los bosnios fueron víctimas del terror y expulsados de las áreas controladas por serbios o croatas. La capital de Bosnia, Sarajevo, fue saqueada por los serbios. Las Naciones unidas enviaron sus fuerzas de paz a la zona, pero en 1995 el grave conflicto aún perdura.

CRONOLOGÍA VIDA DE MILOSEVIC

1941 Nacimiento de Slobodan Milosevic en Pozarevac, Serbia.

1984 Encabeza la Liga de los comunistas de Belgrado. Llega a ser secretario general del Partido comunista. Interviene en Kosovo a favor de los serbios.

1989 Impone una nueva Constitución que concede la primacía de Serbia sobre Vojvodina y Kosovo.

1989 Milosevic es elegido presidente de la República de Serbia por el Parlamento.

1990 Es reelegido por sufragio universal.

1991 Secesión de Eslovenia y de Croacia. Comienzo de la guerra en la ex Yugoslavia. Toma deVukovar por los serbios.

1992 Milosevic encabeza la República Federal de Yugoslavia (Serbia y Montenegro). Comienzo del asedio de Sarajevo. Masacre de la población musulmana de Srebrenica por los serbios. Acuerdos de Dayton: partición de Bosnia en dos entidades. Elecciones municipales en Serbia, ganadas por la oposición. Fracaso de la represión gubernamental.

1998 Elecciones clandestinas en Kosovo dan la presidencia a Ibrahim Rugova.

1999 Intervención de la OTAN en Kosovo.

2000 régimen de Milosevic es derribado.Vojislav Kostunica se convierte en presidente de la República Federal de Yugoslavia.

2001 Arresto de Slobodan Milosevic en Belgrado. trasladado a La Haya, es juzgado por el Tribunal Penal Internacional (TPI).

2006 Muerte de Milosevic, el 11 de marzo.

A Milosevic se lo conoce como el “Carnicero de los Balcanes”

LA CABEZA DE MILOSEVIC
De Vargas LLosas

A la OTAN no hay que reprocharle su intervención en Yugoslavia, sino que interviniera con diez años de atraso y cometiera el error de anunciar que excluía toda acción militar terrestre, lo que dio luz verde a la dictadura de Belgrado para poner en marcha su plan de limpieza étnica de Kosovo, uno de los crímenes contra la humanidad más horrendos de este siglo, comparable en naturaleza, aunque no en número, al holocausto judío perpetrado por Hitler o a los desarraigos de pueblos que llevó a cabo Stalin en su empeño por rusificar la Unión Soviética.

Como ha escrito Alain Finkielkraut, la guerra de Kosovo comenzó en 1989, cuando Slobodan Milosevic, iniciando la frenética campaña de exaltación nacionalista serbia que le permitió hacerse con el poder absoluto (y, al mismo tiempo, precipitó la desintegración de la Federación yugoslava), abolió el estatuto de autonomía de aquella provincia, prohibió a los kosovares albaneses sus escuelas y toda representatividad pública, y, pese a constituir el noventa por ciento de la población, los convirtió en ciudadanos de segunda respecto al diez por ciento restante (la minoría serbia). Si en aquel momento los países occidentales hubieran apoyado a los demócratas que en Yugoslavia resistían al rollizo apparatchik que, a fin de consolidarse en el poder, cambió su ideología marxista por el nacionalismo y provocaba a eslovenos, croatas, bosnios y kosovares con la amenaza de una hegemonía serbia sobre la Federación para, en el clima de división y xenofobia así creado, impedir la democratización de Yugoslavia que hubiera puesto fin a su carrera política, Europa se habría ahorrado los doscientos mil muertos de Bosnia y los sufrimientos que, desde entonces, padecen los Balcanes, incluidos, por supuesto, los de los propios serbios.

El problema no es Kosovo, como no lo fue, antes, el de las otras culturas que constituían la Federación yugoslava -Eslovenia, Bosnia y Croacia- y son ahora repúblicas independientes. El problema era y es la dictadura de Milosevic, fuente principal de los conflictos étnicos y de la explosión histérica de sentimientos nacionalistas que ha incendiado los Balcanes. Si en Belgrado hubiera una democracia, la separación de aquellas regiones hubiera podido ser tan pacífica como el divorcio entre Eslovaquia y la República Checa, que se llevó a cabo sin disparar un solo tiro. Pero, lo más probable es que, con un régimen democrático, el estallido de la Federación yugoslava no hubiera ocurrido y ésta sobreviviera dentro de un sistema flexible, de coexistencia de las distintas culturas, creencias y tradiciones, a la manera de Suiza o Bélgica.

Que ésta era la solución sensata lo reconocen ahora, incluso, muchos de los dirigentes europeos irresponsables, que, por ganar zonas de influencia política y económica, alentaron la desintegración de Yugoslavia, e incluso subsidiaron y armaron a los movimientos nacionalistas locales. Esa miopía favoreció al régimen de Milosevic, que, convertido en símbolo del nacionalismo serbio y ayudado por una demagógica campaña victimista, ha podido consumar, antes que en Kosovo, unaverdadera limpieza política interna, eliminando toda forma seria de oposición y de crítica. No hay duda de que los bombardeos de la OTAN que padece la población yugoslava benefician extraordinariamente a Milosevic, a quien nadie puede ahora oponerse en su país sin ser acusado de traición a la Patria.

Pero, de esta realidad no hay que sacar los argumentos que esgrimen algunas almas cándidas contra la intervención de la OTAN. Por el contrario, hay que concluir que la razón de esta intervención, si ella quiere acabar de una vez por todas con las limpiezas étnicas y los crímenes colectivos en los Balcanes, debe ser poner fin al régimen autoritario de Milosevic y el establecimiento de un gobierno de libertad y legalidad en Belgrado. Mientras la cabeza de la hidra esté intacta, no importa cuántos tentáculos se le corten, éstos se reproducirán y seguirán emponzoñando Yugoslavia y su contorno.

Se oponen a esta tesis unos señores a quienes Daniel Cohn-Bendit, en uno de los mejores artículos que he leído sobre Kosovo, llama “los soberanistas”. ¿Quiénes son? Unos caballeros circunspectos, muy respetuosos de la letra de la ley, para quienes la intervención aliada en Yugoslavia es una monstruosidad jurídica porque siendo Kosovo parte integral de aquella nación y los problemas kosovares un asunto de política interna, la comunidad internacional, al agredir a una nación soberana, ha puesto en peligro todo el orden jurídico internacional.

Según este criterio, en nombre de la abstracta soberanía, Milosevic debería tener las manos libres para limpiar Kosovo mediante el asesinato o la expulsión violenta de los dos millones de kosovares que estorban sus planes, algo que, por lo demás, comenzó a hacer, antes de los bombardeos de la OTAN, con la misma convicción con que Hitler limpiaba Europa de judíos. La soberanía tiene unos límites, y si un gobierno atropella los derechos humanos más elementales, y comete crímenes contra la humanidad, con asesinatos colectivos y políticas de purificación étnica como hace Milosevic, los países democráticos -que, por fortuna son, hoy, también los más poderosos y prósperos-tienen la obligación de actuar, para poner un freno a esos crímenes.

Toda acción armada es terrible, desde luego, porque en ella caen siempre inocentes. Pero el pacifismo a ultranza sólo favorece a los tiranos y a los fanáticos a los que ningún escrúpulo de índole moral ataja en sus designios, y, a la postre, sólo sirve para retardar unas acciones bélicas que terminan causando más numerosas y peores devastaciones que las que se quiso evitar con la inacción. Si el Occidente democrático hubiera bombardeado a Hitler cuando Churchill lo pedía, los veinte millones de muertos de la segunda guerra mundial hubieran sido bastante menos, y el holocausto no hubiera tenido lugar. Si, durante la guerra del Golfo el presidente Bush hubiera completado la tarea, deponiendo a Saddam Hussein y permitiendo a Irak emanciparse del autoritarismo, tal vez ocurriría allí lo que ocurrió en Panamá luego del desplome de la tiranía de Noriega: el establecimiento de un régimen civil, que no amenaza a sus vecinos, se rige por la ley y respeta las libertades públicas.

No se trata, desde luego, de promover acciones militares sistemáticas de las democracias avanzadas contra todos los regímenes autoritarios que proliferan por el mundo. Ésa es una quimera. Y, por lo demás, no es seguro que una democracia venida en la punta de los fusiles se aclimate y fructifique siempre (aunque así ha ocurrido en casos tan importantes como los de Alemania y Japón). Sino de reclamar un orden internacional en el que se exija de todos los regímenes un mínimo respeto de los derechos humanos y severas sanciones por parte de las naciones democráticas contra quienes atropellen estos derechos de manera flagrante, con persecuciones religiosas, raciales o étnicas y asesinatos y expulsiones de las minorías. Estas sanciones pueden ser económicas y políticas (que tuvieron éxito en África del Sur y Haití) o, excepcionalmente, militares, cuando, como en Kosovo, se trata de impedir el exterminio de todo un pueblo porel delirio nacionalista de un tirano.

A estas alturas, ya parece evidente que el uso de la palabra “exterminio” calza como un guante a la operación de Slobodan Milosevic en Kosovo. Ella comenzó enplena negociación de Rambouillet, con la movilización -en contra de compromisospactados en octubre pasado- de 40 mil hombres del Ejército yugoslavo hacia Kosovo, e impermeabilizando la provincia mediante la expulsión de la prensainternacional. Los testimonios recogidos a través de los refugiados kosovares en Macedonia y Albania, indican una fría planificación, ejecutada con precisión científica. En los poblados ocupados, se separa a los jóvenes de los niños, ancianos y mujeres, y se los ejecuta, a veces haciéndolos cavar primero sus tumbas. A los sobrevivientes se les da un plazo mínimo para huir hacia el exterior, luego de despojarlos de los documentos personales. Los registros públicos desaparecen quemados, así como toda documentación que acredite que aquellos kosovares fueron propietarios de casas, tierras o, incluso, de que alguna vez vivieron allí, o existieron. La última etapa de la operación, cuando según ACNUR más de medio millón de kosovares han sido echados al extranjero y unos doscientos cincuenta mil desplazados dentro de Kosovo, ha sido cerrar las fronteras, para convertir a los kosovares que quedan en el interior en escudos humanos contra los bombardeos y una posible acción militar terrestre de los aliados. En cualquier caso, es evidente que el objetivo de Milosevic es la limpieza étnica: hacer de Kosovo una provincia ciento por ciento serbia y ortodoxa, sin rastro de musulmanes ni albaneses.

¿Tiene alguna relación la tardanza de la comunidad internacional en actuar contra Milosevic el hecho de que sus víctimas sean musulmanes? Me temo que sí, como la tuvo, cuando Hitler, la demora de los aliados en declarar la guerra el que fueran judíos las víctimas del holocausto. Tengo la certeza que, de ser cristiana la comunidad que experimentó los padecimientos y exacciones que soportaron los bosnios, o padecen ahora los kosovares, la reacción de la opinión pública y de los gobiernos occidentales hubiera sido más pronta, y que jamás hubiera habido en Occidente tan amplios sectores empeñados en que sus gobiernos se crucen de brazos frente a aquellos crímenes.

Es algo que no se dice, o se dice sólo en voz baja y entre gentes de confianza: ¿no estamos creando un Moloch entre nosotros? ¿Queremos un régimen islámico fundamentalista aliado de Gaddafi, Saddam Hussein y los ayatolas en el corazón de Europa? ¿No están, en cierto modo, Milosevic y los serbios luchando ahora, como el 28 de junio de 1389 lo hicieron el príncipe Lazar y los serbios de entonces, también en Kosovo, contra la bárbara y fanática Media Luna, sempiterna enemiga de la Europa cristiana y civilizada? Aunque parezca mentira, hay demócratas sensibles a estos a la intervención militar para salvar a los kosovares de la aniquilación, superan las cifras electorales que alcanzan habitualmente los partidos comunistas y Neofascistas, hermanados ahora, una vez más, como cuando el pacto Molotov-von Ribbentrop, en su campaña pacifista contra la OTAN.

 

Todos Genocidios en la Historia Concepto y Líderes Genocidas

Genocidios en la Historia
Concepto y Líderes Genocidas

LOS MAS IMPORTANTES GENOCIDIOS DE LA HISTORIA: Tras medio siglo de debate acerca del significado genocidio, el termino ha perdido sus afiladas aristas, pero podemos definirlo como el intento de erradicar un grupo étnico mediante el uso de la violencia. A su vez, etnia como la identidad de un grupo sobre la que no se tiene ningún control. Se nace dentro de ese grupo y compartimos la identidad con la familia y nada puede cambiar a lo largo de lo que ocurra en la vida. El genocidio se refiere a esta identidad, no a la religión, riqueza, educación, creencias políticas, sino a la “genética” o ascendencia de ese grupo.

Genocidios:  Albigenense  –  Indígena  –  Judío  –  Armenio  – Camboya  –  Rusia  Ruanda  –  Japón

Los indios americanos nativos: puede que murieran 15.000.000 a manos de los conquistadores europeos. Junto con el desplome de la población nativa a lo largo y ancho del hemisferio occidental, centenares de tribus simplemente desaparecieron:

Los arrohattoc de Virginia habían desaparecido en 1669. Los apalaches de Florida se extinguieron en el siglo XVIII. Los yazoo del Misisipi se extinguieron después de 1729. La lengua powhatan de Virginia murió en la década de 1790. Los timucua de Florida desaparecieron poco después de 1821. Shanawdithit, el último beothuk conocido de Terranova, murió en 1829.

Durante la década de 1870, los argentinos aniquilaron a los indios araucanos para abrir las Pampas a los asentamientos de los blancos. Ishi, el último yahi de California, murió en 1916.2 Los clackamas de Oregón habían desaparecido en la década de 1920. La lengua natchez de Luisiana se extinguió en la década de 1930.

La familia de lenguas catawba de las Carolinas se extinguió en la de cada de 1960. La pauta de destrucción aplicada a cada tribu era muy similar. Los primeros visitantes blancos eran recibidos con cautelosa hospitalidad. El contacto con los europeos no tardaba en infectar a los nativos con enfermedades catastróficas. Después, balleneros, soldados, colonos o mineros atacaban la tribu en busca de mano de obra esclava o de provisiones.

Los indios robaban caballos o herramientas. Los ladrones y los intrusos cu u ejecutados. La otra parte se vengaba. Durante un cierto tiempo volvía la paz. A continuación estallaba la guerra. Finalmente, los blancos lugareños decidían que la única solución era expulsar a los nativos definitivamente. Los indios que cooperaban eran rodeados y enviados a otro lugar, mientras que los que no cooperaban eran cazados y eliminados.

Los pocos y lamentables supervivientes pasaban a disposición de una organización  benéfica, donde eran alojados en un refugio y se les enseñaba a cantar  himnos. Los últimos miembros de la tribu eran considerados como una curiosidad triste y ebria y se les permitía morir sin perpetuar su cultura m su linaje.

El Holocausto: 5.500.000 judíos fueron exterminados El Holocausto es el único acontecimiento histórico que cuenta como genocidio independientemente de cómo se defina, puesto que la palabra genocidio se acuñó en 1944 concretamente para describir lo que Hitler estaba haciendo dentro de la Europa conquistada. De hecho, la mayoría de las personas utilizan este término para designar actividades que les recuerdan el Holocausto, sin tener en cuenta si la ONU decide que se ajusta a la estricta definición legal de genocidio o no.

 Los ucranianos: aproximadamente 4.200.000 murieron de hambre en 1932-1933. La «hambruna del terror» creada por Stalin mientras reestructuraba la agricultura soviética se cebó especialmente en los ucranianos, que insisten en que elHolodomor fue indiscutiblemente un genocidio dirigido contra ellos en concreto; sin embargo, éste podría ser un buen ejemplo de una atrocidad brutal que fue tan terrible como un genocidio sin llegar a serlo en realidad.

Los bengalíes: 1.500.000 fueron exterminados por los pakistaníes en 1971. A pesar de que todo el mundo, a excepción de Bangladesh, lo ha olvidado, éste es probablemente el genocidio más mortífero desde el Holocausto.

Los armenios: en 1915 murieron 972.000 Los turcos nunca admitirán que lo hicieron, y tampoco nadie los presiona a que lo hagan porque Turquía es demasiado importante como encrucijada estratégica y cultural entre Oriente y Occidente. La versión turca de los hechos es que los armenios se sublevaron, iniciaron luchas étnicas con los kurdos del lugar, y aniquilaron a decenas de miles de musulmanes antes de que su rebelión fuese sofocada. Los turcos justifican el millón de armenios desaparecidos diciendo que tras su derrota huyeron a ultramar.

Los tutsis: los hutus mataron a 937.000 tutsis en Ruanda en 1994

Los gitanos: desde 1940 a 1945 murieron 500.000. Los nazis los clasificaron como raza subhumana y los exterminaron sistemáticamente porque los gitanos tenían la reputación de ser delincuentes congénitos.

Los tibetanos: han sido exterminados quizá unos 350.000. Desde la conquista china del Tíbet en 1950, la República Popular ha tratado sistemáticamente de erradicar al pueblo tibetano, de demoler sus hitos y de borrar su cultura. Inmigrantes chinos han sustituido a los tibetanos nativos y constituyen mayoría en casi todas las ciudades tibetanas.

Los serbios: 300.000 fueron exterminados desde 1940 hasta 1945. Tras la conquista de Yugoslavia en la segunda guerra mundial, los alemanes establecieron un estado croata de paja bajo la organización fascista nativa, la Ustase. Este gobierno títere no sólo cooperó alegremente con los programas nazis de exterminio dirigidos contra los judíos y los gitanos, sino que además hizo un esfuerzo especial para erradicar también a los serbios.

Los asirios: los turcos mataron a unos 275.000 asirios a partir de 1915

Los aborígenes australianos: entre 1788 y 1920 desaparecieron 240.000. En una fase de la historia que constituye un paralelo de la conquista de las Américas, los aborígenes (población original: probablemente 300.000,10 posiblemente 750.OOO11) quedaron atrapados en plena colonización blanca y fueron destruidos por la violencia, las enfermedades y el hambre. En 1920 tan sólo quedaban 60.000. Quizá unos 20.000 aborígenes y unos 2.500 blancos murieron directamente a causa de los combates.

Los chechenos, los ingushes, karachais, balkares, calmucos: 230.000 murieron en el exilio entre 1943 y 1957. Durante la segunda guerra mundial, Stalin desplazó a nacionalidades enteras que habían sido conquistadas por el avance de los alemanes porque no confiaba en su lealtad. Fueron enviadas hacia el este, donde perecieron cientos de miles de personas.

Los griegos asiáticos: entre 100.000 y 350.000 murieron a manos de los turcos entre 1919 y 1923.

Los kurdos: más de 200.000 fueron exterminados en varios países durante las décadas de 1970,1980 y 1990. Los kurdos constituyeron durante gran parte del siglo XX una minoría oprimida en tres naciones: Irán, Irak y Turquía. El peor período aislado de genocidio infligido a esta población se produjo en 1987-1988, cuando Saddam Hussein hizo matar aproximadamente a 180.000 kurdos en Irak.

Los darfuríes: desde 2003 han muerto 200.000

Los cartagineses: en la caída de Cartago en 146 a. C.13 murieron 150.000. Durante la tercera y última guerra entre Roma y Cartago, los romanos capturaron la ciudad madre y la quemaron hasta los cimientos. Masacraron a los hombres y vendieron a las mujeres como esclavas. Como el hecho de matar y esclavizar a la población entera es demasiado corriente, leyendas posteriores añaden que los romanos sembraron la tierra con sal para que nada pudiera volver a crecer allí.

Los hutus: 125.000 murieron en Burundi en 1972-1973

Timor Oriental: entre 1975 y 1999 murieron 102.800. Indonesia invadió y conquistó esta antigua colonia portuguesa matando a una tercera parte de la población.

Los cananeos: en torno a 1200 a. C. murieron unos 100.000. Según la Biblia, los israelitas, bajo el liderazgo de Josué, cruzaron en tropel el río Jordán y penetraron en Canaán. Por órdenes directas de Jehová, exterminaron sistemáticamente a los habitantes de todas las ciudades que tomaron, empezando por Jericó. La Biblia menciona específicamente que los 12.000 residentes de una ciudad fueron aniquilados, y a continuación prosigue con la lista de otras ocho ciudades que fueron destruidas a conciencia en la misma campaña.

Los dacios: como estimación aproximada, es posible que murieran unos 100.000 desde 101 hasta 106 d. C. Tras conquistar la tierra natal de estas 800.000 personas, los romanos vaciaron el territorio, se llevaron a medio millón de cautivos y los reemplazaron por colonos romanos. Dacia dejó de existir, y el lugar pasó a llamarse «Romanía», Tierra de los Romanos, con habitantes que hoy en día hablan una lengua descendiente del latín. La conquista está arrogantemente ilustrada con morboso detalle en la Columna de Trajano en Roma.

Los guanches: todos los 80.000 pobladores fueron exterminados entre 1402 y c. 1520.
Estos habitantes nativos de las Islas Canarias han sido denominados «el primer pueblo arrojado al abismo de la extinción por el imperialismo moderno».

Los herero y los namas: desde 1904 hasta 1907 murieron 75.000. Para sofocar una rebelión en su colonia del suroeste de África (hoy Namibia), los alemanes expulsaron al desierto a estas tribus llegando casi a provocar su extinción.

Los madianitas: más de 60.000 mujeres y muchachos fueron asesinados en torno a 1250 a. C. Por orden de Moisés, los israelitas mataron a todos los hombres, muchachos y mujeres casadas madianitas, dejando tan sólo a 32.000 mucha chas solteras para ser repartidas como botín de guerra.

Los troyanos: ¿10.000? ¿Realmente sucedió? Las leyendas nos cuentan que cuando la ciudad cayó en manos de los griegos, los ancianos (Príamo) y los muchachos jóvenes (Astianacte) fueron exterminados, mientras que las mujeres fueron esclavizadas (Casandra) o murieron durante el saqueo (Creusa).

Los cries: murieron en torno a 5.000 entre 1654 y 1656. Esta tribu india del valle de Ohio fue aniquilada por sus vecinos iraqueses.

Los tasmanios: 5.000 fueron masacrados después de 1803. En uno de los genocidios más concienzudos de la historia, fueron perseguidos y exterminados por los colonos blancos todos y cada uno de los nativos «pura sangre» de la isla de Tasmania. Un puñado de ellos sobrevivió bajo la protección de organizaciones benéficas, pero el último murió en 1877.

Los norsos de Groenlandia: murieron 3.000 (?) a comienzos del siglo XV. Durante varios siglos vivieron en la costa de Groenlandia de 3.000 a 5.000 colonos norsos, pero de repente, sin explicación, desaparecieron todos, olvidados, consumidos y absorbidos por la crueldad de las tierras salvajes del norte.

Aunque los estudiosos modernos prefieren atribuir su desaparición a un acto de Dios (una plaga o una nueva era glacial) o a las propias víctimas (una obstinada negativa a adaptarse al duro entorno), existen unos pocos testimonios que describen claramente luchas contra nativos hostiles: los skraeling. En el siglo XIV, un visitante norso, Ivar Bardarson, informó al obispo de Bergen que «ahora los skraeling han [destruido] por completo el asentamiento occidental. Tan sólo quedan caballos, cabras, reses y ovejas, todos salvajes, pero ningún habitante, ni cristiano ni pagano». Poco después el asentamiento oriental fue atacado, y cuando finalmente llegaron visitantes de Europa no encontraron a ningún superviviente.

Isla Chatham: murieron 2.000 habitantes. Los invasores maoríes de Nueva Zelanda conquistaron esta isla del Pacífico Sur en 1835, matando, comiendo o esclavizando a losmoriori nativos. En 1862 solamente quedaban vivos 101 morioris, y los últimos «pura sangre» murieron en 1933.

Isla de Pascua: murieron 2.000 nativos. En 1862, los traficantes de esclavos chilenos raptaron a 1.000 nativos rapa nui, la mitad de la población, que no tardaron en morir. Las enfermedades y el sobreesfuerzo redujeron el número de nativos que quedaba a tan solo 110 en 1877.

Fuente Consultada: El Libro Negro de la Humanidad Matthew White

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial Montgomery Mc Arthur

Principales Generales de la 2°Guerra Mundial

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Durante la Segunda Guerra Mundial destacarían los nombres de Dwight David Eisenhower, Bernard Law Montgomery y Erwin Rommel (fotos en ese orden) por la personalidad característica de cada uno. Eisenhower sería la capacidad coordinadora que articulase el mayor ejército internacional conocido hasta la fecha. No dudaría en emplear armamento, tácticas y métodos no convencionales, con los que lograría la invasión de Europa (operación Overlord, 6 de junio de 1944).

El mariscal Montgomery, el gran estratega en quien se unía una audacia sin límites, coronada con la victoria de El Alamein (1942) sobre los alemanes en Egipto, mientras su oponente, el mariscal Rommel, quedará en la historia como el astuto “guerrillero”, el improvisador. Únicamente Montgomery y Rommel contaban con experiencia militar y mando directo de tropas de combate, adquiridos durante la Primera Guerra Mundial. Eisenhower permaneció en los Estados Unidos en tareas de instrucción, pero tuvo como maestro al general Douglas Mac Arthur durante su servicio en Filipinas. Resumiremos brevemente las biografías de aquellos tres generales.

Dwight David Eisenhower (n. en Denison, Texas, 1890, y m. en Washington D. C., 1969) se graduará en la Academia militar de West Point (1915) y durante la Primera Guerra Mundial será instructor del Cuerpo de Tanques. En 1933 pasa como ayudante a las órdenes de Mac Arthur y desde 1935 a 1939 servirá en las Filipinas a las órdenes de dicho general.

Cuando, en 1941, Estados Unidos declara la guerra a las potencias del Eje, será promovido a brigadier general y al año siguiente recibirá el ascenso de teniente general y el cargo de comandante en jefe de las fuerzas aliadas en el Mediterráneo y África del Norte, fuerzas que iniciarán en 1943 la conquista de Italia con el desembarco en Sicilia. En 1944 será nombrado jefe supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas en Europa (SHAEF) y, en calidad de tal, recibirá el 7 de mayo de 1945 la rendición incondicional del Tercer Reich.

Ascendido a la categoría de general de “cinco estrellas”, será nombrado jefe del Alto Estado Mayor del Ejército (1945-1948). Este último año pasará a la situación de reserva y, al retirarse del servicio activo, recibirá el nombramiento de presidente de la universidad de Columbia (1948-1952). Su carrera militar quedará coronada con el nombramiento de comandante supremo de la OTAN. En 1952 fue elegido trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos y reelegido para un segundo mandato en 1956.

Sus principales aportaciones como político fueron la creación de la SEATO y la “doctrina” que lleva su nombre (1957), encaminada al desarrollo económico del Medio Oriente.

Bernard Law Montgomery (n. en Londres; 1887 y m. en Alton, Hampshire, en 1976), hijo de un obispo episcopaliano, estudió en St. Paul y en la Academia de Caballería de Sandhurst, ingresando en el Royal Warwickshire Regiment en 1908. Durante la Gran Guerra fue herido dos veces. Desempeñó misiones en Irlanda, Inglaterra y la India, y en 1938, con el grado de mayor general, tuvo el mando de las fuerzas británicas en Palestina.

Al declararse la Segunda Guerra Mundial formó parte del Cuerpo Expedicionario Británico desde la campaña de Francia (1939) hasta la evacuación de Dunkerque (1940). Trasladado a Gran Bretaña, es nombrado jefe del South-Easter Command y, en el mes de agosto de dicho año, jefe del VIII Ejército de África, donde se enfrentará con Rommel, a quien derrota en una serie de batallas “pendulares” que culminan con la de El Alamein (1942). Participa en el desembarco de Sicilia y al crearse el cuartel general aliado para la invasión de Europa es nombrado comandante jefe de las tropas de tierra y ascendido a mariscal de campo (1944). Liberó Bélgica y Holanda, cruzó el Rin (1945) y en su cuartel general de Lüneburg-Heath recibió la rendición del ejército alemán.

Como premio a sus servicios fue creado primer vizconde Montgomery of Alamein y par de Inglaterra (1946), y su vida militar continuó con el nombramiento de comandante jefe del ejército británico de ocupación en Alemania (1945), jefe del Estado Mayor imperial (1946), presidente del Consejo de Defensa de la Unión Occidental (1948) y comandante supremo adjunto de la OTAN (1951-1958). En este último año pasó a la situación de retirado.

Erwin Johannes Rommel (n. en Heidenheim, 1891, y m. en Ulm, 1944). Su vida militar comenzó como abanderado de un regimiento de infantería de Suabia en 1910, para graduarse de teniente en la Escuela Militar de Danzig (1912). Durante la Gran Guerra participó en la ofensiva delArgonne, donde fue herido dos veces, así como en las campañas de Rumania, Italia y los Cárpatos, alcanzando la graduación de comandante y siendo condecorado con la Cruz de Hierro de primera clase y con la orden prusiana Pour le Mente.

En el período de entreguerra fue jefe de un regimiento y director de la Academia de Guerra de Wiener Neustadt. En 1939 es ascendido a comandante general e interviene en las campañas de los Sudetes y de Polonia. Al frente de una división Panzer tomó parte en la invasión de Francia (1940) y rompió la línea Maginot, por lo que recibió la cruz de caballero de la Cruz de Hierro.

Rommel gozaba de gran prestigio entre los nazis y no ocultaba sus simpatías por ellos. En 1941 fue enviado a Libia al frente del Afrika Korps y sus avances y retiradas le valieron el sobrenombre de “zorro del desierto”, así como el ascenso a mariscal de campo. Fue derrotado en El Alamein (1942); ocupó la jefatura de las tropas alemanas en Italia (1943) y en enero de 1944 mandó las fuerzas desde Holanda al Loire.

Durante este período las ideas políticas de Rommel sufrirían una profunda transformación. Deja de ser el “ídolo” oficial y en los círculos hostiles a Hitler se le considerará como un futuro sustituto. En julio de 1944 resultó herido por un ataque aéreo y, tras el atentado contra Hitler (20 julio 1944), fue acusado de haber participado en la conjura contra el führer. Para evitar el juicio público, decidió aceptar la propuesta del suicidio que le ofreció el mismo Hitler.

Fuente Consultada: Historia Universal Tomo 20 Las Guerra Mundiales Salvat – La Nación

Hambruna en Ucrania Historia Crimenes de Stalin en Rusia Causas

Historia:Hambruna en Ucrania 
Crimenes de Stalin en Rusia

El hambre como arma política: Entre los numerosos crímenes cometidos por Stalin se cuenta el de la hambruna forzosa de Ucrania durante los años 1932-1933. Como es común en los países en los que reina el socialismo, las hambrunas intencionadas se han usado como arma política utilizada para alcanzar los deseados objetivos contra varias clases. Las víctimas señaladas en esta ocasión fueron los kulaks, los agricultores campesinos que tenían propiedad y contrataban a trabajadores.

Cuando Stalin alcanzó el poder en 1924, vio el nacionalismo ucraniano como una amenaza al poder soviético, creyendo que cualquier insurrección futura podría provenir probablemente de los kulaks. Así que decidió aplastarles utilizando los métodos que tan exitosos habían sido en la URSS durante la política de “liquidación como clase”. En 1929, arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos y o bien los fusiló o bien los envió a campos de trabajo en Siberia. Llevó a cabo la colectivización de las explotaciones ucranianas requisando todas las tierras y el ganado privados, lo que afectó aproximadamente al 80% de la población de Ucrania, anteriormente conocida como el granero de Europa. Declaró a los kulaks enemigos del pueblo.

hambruna en ucrania stalin

Los campesinos prósperos, los kulaks, propietarios de tierras y de algún ganado, se resistían a entregarlas a los colectivos. En consecuencia los kulaks, como clase, fueron liquidados. Se instaba a los campesinos pobres a atacar a los ricos, enemigos de clase. Cientos de miles de kulaks y sus familiares fueron ejecutados, y muchos más transportados a campos de trabajo en remotas zonas de la Unión Soviética. La campaña contra estos campesinos no tenía una consideración económica, sino ideológica; querían deshacerse de una población capaz de organizarse y resistir la colectivización. El proceso se aplicó con especial virulencia en Ucrania, un país con un fuerte sentimiento nacionalista, que por entonces era uno de los mayores productores de trigo del mundo hasta el punto de ser conocido como «el granero de Europa». La población ucraniana había combatido a los terratenientes durante la Revolución de 1917 para poder poseer la tierra. Pero cuando los bolcheviques ocuparon Ucrania y ordenaron la colectivización de la tierra, los campesinos se resistieron, tratando además de mantener su lengua y su cultura. Fueron arrasados por ejército rojo, dirigido por Stalin.

Se han estimado en diez millones de personas las que fueron desposeídas de sus hogares y pertenencias y enviadas a Siberia en trenes de mercancías sin calefacción, condiciones en las cuales pereció al menos un tercio de ellos. Los que se quedaron en Ucrania lo pasaron igual de mal, si no peor. Enfrentándose a la propaganda de guerra y a una ardua batalla, muchos kulaks se rebelaron, volviendo a sus propiedades, e incluso matando a las autoridades soviéticas locales.

 

Tan pronto como llegó a Stalin la palabra rebelión el pequeño éxito de los kulaks se tornó breve. Los soldados del Ejército Rojo fueron enviados para ahogar la rebelión y la policía secreta inició una campaña de terror con el objetivo de romper el ánimo de loskulaks. En 1932, con la mayoría de las explotaciones ucranianas colectivizadas a la fuerza, Stalin ordenó un aumento en las cuotas de producción de comida. Lo hizo en múltiples ocasiones hasta que no quedó comida para los ucranianos.

La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado. Los historiadores han calculado que dicha cosecha podría haber alimentado a los ucranianos por dos años.

Cuando el partido comunista ucraniano solicitó a Stalin una reducción en las cuotas, éste respondió enviando al Ejército Rojo para exterminar el PC ucraniano e impedir que los ciudadanos fueran a más con la creación de un inmenso campo de concentración dentro de sus fronteras.

La policía secreta aterrorizó a la población haciendo inspecciones aleatorias de las pertenencias personales y requisando toda la comida que encontraran, ahora considerada sagrada propiedad del Estado. Cualquier ladrón de comida del Estado o bien era ajusticiado inmediatamente o era enviado por lo menos por diez años a los Gulag.

 

El efecto fue la hambruna, masiva y prolongada. Murieron millones de personas, simplemente porque no tenían con qué comer. El aspecto característico de los niños era esquelético y con el abdomen hinchado. Se cuenta que las madres abandonaban a sus hijos en los vagones de los trenes que iban a las grandes ciudades con la esperanza de que alguien pudiera cuidar de ellos mejor. Desafortunadamente, las ciudades estaban inundadas de miseria y hambre.

Los ucranianos pasaron a comer hojas, perros, gatos, ratas, pájaros y ranas. Cuando esto no era suficiente, incluso pasaron al canibalismo. Se ha escrito que “el canibalismo era tan común, que el gobierno imprimió carteles que decían: comer a tus propios hijos es un acto de barbarismo”[1]

En los momentos más crudos de la hambruna, morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania. El recuento final se sitúa entre los cinco y los ocho millones de personas. Cuando los familiares extranjeros de los ucranianos, en Occidente, respondieron enviando cargamentos de comida, los oficiales soviéticos reaccionaron requisando esa ayuda. Los gobiernos occidentales ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al Estado de terror soviético. Franklin Delano Roosevelt reconoció formalmente al gobierno de Stalin en 1933, y la Unión Soviética fue reconocida en la Sociedad de Naciones en 1934.

Los kulaks no tienen un museo, mucho menos un memorial. Hoy, nosotros les recordamos.

(1) El Libro Negro del Comunismo. Stephane Courtois

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…
En el Libro Negro de la Humanidad, de Mathew White explica sobre la eliminación de los KULAG (granjeros)

“A partir de 1929, Stalin intentó que la agricultura se ajustara a la teoría comunista, y para ello abolió las granjas particulares y reunió a todos los campesinos en granjas colectivas donde pudieran compartir material moderno y donde se vieran obligados a vender las cosechas a los precios fijados por el gobierno. Los campesinos que se resistieron fueron fusilados o, más probablemente, deportados a climas menos sanos donde, sin que nadie lo supiera, trabajaban en proyectos del gobierno.

En lugar de entregar sus animales, los ganaderos prefirieron sacrificarlos y comérselos. Stalin tomó represalias contra cualquier desafío suspendiendo la entrega de provisiones a las comunidades desobedientes y racionó la comida de las familias según su grado de lealtad al estado.

Los campesinos prósperos (kulaks) se convirtieron en el chivo expiatorio universal de todo lo que no iba bien en la Unión Soviética: no sólo eran unos especuladores y acaparadores, y los culpables de cualquier escasez de alimentos, sino que todo el mundo sabía que los kulaks extendían las enfermedades venéreas, que tenían una aborrecible falta de higiene, y que explotaban el trabajo de otros. Familias enteras de kulaks fueron arrancadas de sus hogares y enviadas a un exilio mortal. Apaleados, despojados de todo y exhaustos por los largos viajes, los cadáveres de los kulaks se amontonaban en las estaciones de ferrocarril de las regiones rurales.

La reestructuración de la agricultura soviética trastornó toda la infraestructura agraria, no sólo las granjas, sino también el transporte y los molinos, en especial en el granero de Ucrania. El sistema fue sometido a tanta tensión que al final saltó. En 1932, una enorme hambruna se extendió por toda la Unión Soviética, y entre 7 y 10 millones de personas murieron en menos de dos años. Pese a que millones de campesinos ya estaban pasando hambre en Ucrania, los comisarios soviéticos les requisaron todo el grano para satisfacer una cuotas muy rígidas. Incluso las semillas necesarias para plantar la cosecha del año siguiente fueron requisadas, mientras morían 5 millones de campesinos ucranianos. Se daba por sentado que cualquier habitante de las regiones afectadas que no tuviera la tripa hinchada y los miembros esqueléticos que suele provocar el hambre estaba acaparando alimentos y, por lo tanto, era castigado.”

Por Jonathan Wilde
Traducido por José Carlos Rodríguez

Las Purgas de Stalin Arresto y ejecuciones en masas en Rusia

DESGRACIAS HUMANAS: LAS PURGAS DE STALIN EN RUSIA

malas noticias en el mundo

STALIN EN EL GOBIERNO: Stalin preside la segunda etapa de la historia de la Rusia soviética. Nos falta todavía un estudio definitivo sobre su figura. Rodeado durante bastantes años por una aureola de popularidad, concentró a partir de 1934 en sus manos todos los resortes del poder y eliminé a la vieja guardia bolchevique, que podría discrepar o hacerle sombra.

Glorificado por la historiografía soviética, comenzó a ser criticado después de su muerte (1953). Sin la brillantez de Lenin y Trotski, era un marxista riguroso, quizás el mejor conocedor del problema de las nacionalidades -la gran laguna de la literatura marxista—, y un formidable organizador que impulsó los planes quinquenales.

Pero no faltan perfiles terribles en un balance de su gestión. Pravda publicaba en diciembre de 1969 una críticaabierta: “Stalin ha cometido errores teóricos y políticos que adquirieron carácter de gravedad en el último periodo de su vida… El resultado fueron limitaciones injustificadas de la democracia y groseras violaciones de la legalidad socialista, y una represión injustificada contra dirigentes importantes del Partido, del Estado, de los jefes militares y de los otros cuadros  

Los procesos que tienen lugar en Moscú entre 1936 y 1938 constituyen uno de los más sorprendentes fenómenos de la Rusia del siglo XX. Se inician en agosto de 1936 con el juicio contra los dirigentes de la vieja guardia bolchevique: Zinóviev, Kaménev, Smirnov y otros trece.

Todos admiten las acusaciones y se reconocen culpables de traición al Partido, al Estado, y de colaborar con la Gestapo alemana; tan paladina confesión provoca el asombro mundial. Los supervivientes, rehabilitados en 1953, han testimoniado sobre torturas psíquicas y físicas. En enero de 1937, la persecución de los bolcheviques históricos continúa con el proceso contra Piatákov y dieciséis diri­gentes más.

En el tercer proceso, en el mes de junio, se inicia la depuración del ejército, y se condena a muerte a héroes de la guerra civil, como Tujachevski. En el cuarto proceso —marzo de 1938— le toca su turno al sector derechista del bolchevismo (Bujarin y Rikov). En procesos menores se purga a dirigentes de la industria que no siguen las consignas de los planes quinquenales y a jefes de la policía caídos en desgracia a los ojos del dictador.

La invasión alemana en la Segunda Guerra Mundial demostró que el objetivo de Stalin de convertir aceleradamente a Rusia en una gran potencia había sido acertado, aunque el precio pagado fue alto y dejó en la URSS huellas que en ningún momento desaparecerían totalmente de su vida colectiva.

CUANTIFICACIÓN DE LAS PURGAS ESTALINISTAS 
Problema de difícil precisión todavía hoy por lo reciente del cambio político en la antigua URSS; sin embargo planteamos el estado de la cuestión para señalar que es tema que ha de ser esclarecido por los historiadores en el futuro.

Testimonios sin cifras están al alcance de cualquier lector occidental interesado: el discurso secreto de Kruschev y varios discursos públicos en el XXII Congreso del Partido (octubre de 1961) constituyen viñetas de las purgas; algunas víctimas pudieron publicar sus relatos en Occidente (Memorias de Ivanov-Razumnik; de Margarete Buber-Neuman, viuda de un miembro del Bu­ró Político; relato del profesor Swianiewicz, estudioso dc la organización económica de los campos de trabajo); las narraciones literarias, como Archipiélago Gulag y Un dia en la vida de Iván Jenisovich, de SOLZHLINITSYN y El cero y el infinito, de KOESTLER, están confir­madas por testimonios de exiliados, por ejemplo el de KRAVCNENKO, Yo escogí la libertad (Madrid, 1953), o el más general de KRIVJTSKI, Yo fui agente de Stalin(Londres, 1940), o el del viejo trostkista ANTÓN CILIGA, El enemigo ruso (Londres, 1940).

Mayor interés his­toriográfico ofrece el estudio de BO­RIS SUVARINE, aparecido en ruso en 1939 (edición reciente: Staline. Aperçu historique du Bolchevisrne, Ed. Champ Libre, París, 1977).

Son escasas las fuentes que permitan una cuantificación, pero se dispone de alguna. Sobre ellas ha efectuado un espléndido estudio Lorimer, La población de la Unión Soviética. Historia y perspectiva. Ginebra, Sociedad de Naciones, 1964. 500 carpetas de los archivos del Partido en Smolensko fueron capturadas por los alemanes en 1941 y terminaron en poder de los norteamericanos. En castellano disponemos de un estudio de conjunto,  de R. CONOCEST, El gran terror: Las purgas stalinianas de los aflos treinta, Caralt, Barcelona, 1974.

En el momento de los juicios las posiciones occidentales fueron contradictorias. En Estados Unidos una comisión presidida por Dewey consideró que la acusación en los grandes procesos estaba falseada, pero un manifiesto de intelectuales, enca­bezado por Granville Hicks, atacó a    la comisión. En Inglaterra el Manchester Guardianofreció amplia información. Un periodista conocedor del ruso, Walter Duranty, consideró juntos los juicios. Pero éstos no constituyen más que una página de la gran purga, que afectó a millones de ciudadanos soviéticos.

Las cifras de la represión

Consignemos, en primer lugar,  algunas cifras sobre detenidos. Por las Instrucciones Secretas de 8 de mayo de 1933 de Stalin-Molotov sabemos que había en las cárceles 800.000 presos, sin contar los de los campos y colonias de trabajo. Para los años 1937-38 varios testimonios coinciden en contabilizar entre seis y ocho millones de presos políticos.

Sólo en Moscú existían 3.000 interrogadores. El físico Alexander Weissberg, que estuvo preso en la cárcel de Kharkov de marzo de 1937 a febrero de 1939, estima que el 5,5 por ciento de la población de la región pasó por la cárcel; en esta  proporción coinciden otros testimonios, lo que supone, consultando el censo de 1939, un total de 8,5 millones de detenciones. Otros cálculos, el del yugoslavo Dedijer, y  de Uralov, funcionario del Partido, lo rebajan a 7 millones.

Teniendo en  cuenta que parte de los detenidos eran miembros del Partido resulta útil comparar los datos de dos Congresos: en el XVII (1934) tenía 2.817.000 afiliados, en el XVIII (1939) había descendido a 1.568.000; a la diferencia habría que sumar los miembros nuevos, unos cuatrocientos mil, y deducir las bajas por razones diversas, desde fallecimientos hasta expulsiones que no iban acompañadas de detención, y quedaría una cifra de de un millón de miembros del partido arrestados. Sobre ejecuciones disponemos de bastantes datos parciales. Un escritor soviético (Ginzburg) ha afirmado que, en la prisión de Lefortovo, en agosto de 1937, eran fusilados 70 hombres por día.

Diversos testimonios calculan que el número de ejecutados es de un 10% con total de detenidos, lo que supo entre 600 y 700.000; Uralov lo rebaja a 500.000; un oficial de la NKVD (Petrov) lo eleva a dos millones, y Dedijer a tres millones, cálculos con toda probabilidad exagerados. Conquest se inclina por una cifra aproximadamente un millón. Ante la disparidad de cifra es imprescindible recurrir a las fiuentes estadísticas, como los censos de bajadores forzados organizados la NKVD o simplemente los oficiales de población.

El cálculo de Conquest: El cálculo de Conquest ofrece la fiabilidad relativa de provisional: 5 millones de encarcelados hasta enero de 1937, 7 millones de detenidos entre enero 1937 y diciembre de 1938; de un millón de ejecutados y dos millones de muertos en los campos.El estudio de Lorimer sobre población permite afirmar que al menos las cifras de detenidos pueden aceptarse como un indicador (calcula 6.790.000 en los campos trabajo).

Por otra parte, la contabilización de Conquest nos ofrece otra partida: los fallecidos en los campos, en proporción doble a la de ejecutados. El censo soviético 1959 hace posible otra aproximación al tema. La proporción de 453 hombres por 547 mujeres en el grupo de los 30 a 34 años puede atribuirse a muertes de soldados jóvenes, menores de veinte años, en la Primera Guerra Mundial. En el grupo de 35 a 39 la diferencia, sorprendentemente, es todavía mayor, 391 hombres para 609 mujeres, y aun mas desigual para los grupo 40-44, 45-49 y50-54: 384 hombre por 616 mujeres. Este desequilibrio de la pirámide solo puede explicarse sobre la suposición de que la purga golpeó sobre todo a los varones entre treinta y cincuenta años.

PARA SABER MAS…

A partir de 1936, Stalin empezó a destruir de manera sistemática al viejo partido bolchevique para asegurarse la lealtad de un partido comunista de aduladores. En un período de tres años que duró hasta finales de 1938, Stalin y su policía secreta arrestaron a cinco millones de ciudadanos. Millones de ellos fueron ejecutados. Sólo en Moscú, hubo días en que se alcanzaron las mil ejecuciones.

Los que quedaban con vida eran desterrados a los gulag, un sistema de campos de trabajo construido por Stalin (vestigio terrible de los tiempos zaristas) que resultó ser insuficiente para contener al gran número de prisioneros. La cantidad de rusos que murieron durante la Gran Purga fue superior a la de soldados estadounidenses muertos durante todas las guerras, desde la independencia norteamericana hasta el conflicto de Vietnam.

La Purga seguía un esquema oficial de acusación, arresto y condena. Una nueva ronda de recriminaciones iba acompañada por un juicio público en el que el veredicto era siempre de culpabilidad. En agosto de 1936, Stalin celebró el primero de ellos, que envió al paredón a Lev Kamenev y Grigori Zinoviev, sus compañeros en el triunvirato que gobernó tras la muerte de Lenin, y a otros catorce dirigentes comunistas de la vieja guardia.

Todos fueron acusados de participar en una conspiración instigada por Trotski para asesinar a los altos dirigentes de la Unión Soviética y de haber matado a Sergei Kirov (el dirigente comunista a quien Stalin había ordenado ejecutar en 1934, de forma que pareciera un complot). Todos confesaron y fueron sentenciados a muerte. Lo que los corresponsales extranjeros enviados a cubrir el juicio desconocían era que los acusados habían sido amenazados y torturados durante el período de encarcelamiento anterior al juicio y que sus confesiones estaban falseadas. No obstante, Occidente, desesperado por conseguir una alianza contra el fascismo, firmó un acuerdo con Stalin.

Mientras, en julio, el Comité Central hizo llegar un nuevo conjunto de normas a las células locales: «La cualidad inherente a todo bolchevique en las condiciones actuales debe ser la capacidad de reconocer a un enemigo del partido, sin importar el disfraz que lleve». A partir de entonces, el no reconocer a un enemigo constituía un delito. El partido fue presa de la paranoia. Sólo estaba a salvo Stalin, protegido por su policía secreta.

Principales Jerarcas NAZIs del 3° Reich Oficiales Alemanes

PRINCIPALES NAZIS
RESPONSABLES DEL TERCER REICH

De Personalidad compleja, a la vez mediocre y carismática, Adolf Hitler marcó para siempre la historia del mundo, al encarnar, mediante el culto al Führer, la dictadura nazi, que rebasó los límites de la monstruosidad y la barbarie en el siglo XX. Clave de la ideología y el régimen, Adolf Hitler, fundador y caudillo del nacionalsocialismo. A pesar de su personalidad enigmática, pocas dudas subsisten sobre el personaje; sin embargo, la cuestión historiográfica no reside en perfilar su retrato real, sino en discernir la imagen que de él se forjaron su Partido y el pueblo alemán en un proceso de deificación.

ERICH RAEDER
Comandante en Jefe de la Marina, fue uno de los pocos hombres que se atrevió a discutir las decisiones del Führer. Al principio cedió a la voluntad de Hitler, con el fin de lograr que- éste le proporcionase una escuadra poderosa, pero pronto estuvo en desacuerdo con él respecto al modo de emplear en la guerra las fuerzas navales. No sin disgusto por parte del dictador, insistió para que se le aceptase la dimisión.

JULIUS STREICHER
Maestro de escuela primaria en Nuremberg, tristemente conocido por su violento y feroz antisemitismo. En 1923 fundó la publicación Der Stürmer (El asaltador), en la que se relataban fantásticas ceremonias rituales hebreas, se aludía a una conspiración mundial semita y se describían supuestos delitos sexuales de los judíos, todo ello como pretendida prueba de la depravación hebrea.

RUDOLF HESS
Durante la primera Guerra Mundial sirvió en el mismo regimiento que Hitler. Fue uno de los primeros afiliados al Partido nazi y estuvo encarcelado con su jefe en la prisión de Landsberg, donde colaboró con él en la redacción de Mein Kampf. Tras haber sido oficialmente secretario de Hitler, se convirtió en su delfín. Hombre en apariencia poco enérgico, era no obstante uno de los pocos colaboradores en los que el Führer confiaba; así fue, por lo menos, hasta 1941, pero dicho año, en un sensacional vuelo en solitario, Hess se trasladó a Escocia, al parecer con la finalidad de convencer a los ingleses de que se aliaran con Hitler contra Rusia. Hitler entonces le declaró «loco».

KONSTANTIN VON NEURATH
Diplomático de carrera, conservador y hombre satisfecho de sí mismo, pero inteligente y con gran prestigio, tanto en Alemania como fuera de ella. Destituido de su cargo de ministro de Asuntos Exteriores en 1938, si guió apoyando a Hitler. Fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia en 1939. En 1941 fue relevado de sus funciones y sustituido por Heydrich. Más adelante formó parte de la oposición clandestina contra Hitler.

WALTER VON BRAUCHITSCH
Comandante en Jefe del Ejército alemán desde 1938 a 1941, en que le reemplazó Fritsch. Respetado por el Ejército, se mostró mucho más sumiso que su predecesor frente al Führer. No estuvo complicado en el complot militar para deponer al dictador durante la crisis checa, pero hubo de dimitir a consecuencia del fracaso de la campaña rusa. Hitler le definió, entonces, injustamente, como «un inepto y un vil cobarde».

ALFRED ROSENBERG
Director del periódico nazi VSlkischer Beobachter (El observador popular), se le consideraba como un teórico del Partido. Se ganó la admiración del Führer con sus teorías sobre la superioridad de la raza nórdica. Aunque Hitler confesó que sólo había leído por encima los numerosos escritos de Rosenberg sobre este tema, el pseudo-filósofo fue celebrado como el profeta del nuevo orden racial, y sus ideas se convirtieron en elementó básico de la doctrina nazi. «Los ideales humanos de la Europa cristiana —escribió Rosepberc— son un credo vano».

MARTIN BÓRMANN
Pasó a ser el secretario de Hitler tras la defección de Hess. Lo mismo que su predecesor, sirvió al Führer con toda fidelidad, y éste mantuvo su confianza en él durante toda la guerra. Como sucedía con muchos de los íntimos de Hitler, su pasado era borrascoso; incluso había estado un año encarcelado por su intervención en un asesinato político.

FRANZ VON PAPEN
Aristócrata ambicioso y católico devoto, se puso de buen grado al servicio de Hitler cuando éste precisó de cierta apariencia de respetabilidad. En 1932, fue Canciller de Alemania, pero después del advenimiento del nacionalsocialismo ocupó cargos secundarios. Siendo canciller, Hitler fue nombrado vicecanciller y comisario para Prusia. En de la embajada alemana en Turquía.

JOACHIM VON RIBBENTROP
Ministro de Asuntos Exteriores, nunca se ganó las simpatías de quienes tuvieron contacto con él. Su arrogancia le perjudicaba. Ciano, ministro de Asuntos Exteriores italiano, le describió como un hombre «vanidoso, frívolo y charlatán», y se afirma que Mussolini dijo de él: «Basta con mirarle a la cara para darse cuenta de que debe de tener un cerebro minúsculo».

REINHARB HEYDRICH
Primer lugarteniente y alter ego de Himmler. La mayoría de los alemanes le consideraban como hombre con menos escrúpulos todavía que el mismo jefe de la Gestapo. En realidad, era el colaborador apropiado para llevar a la práctica los planes más violentos. Antes de ingresar en las filas nazis había sido expulsado de la Marina por «conducta escandalosa». Pero no era cobarde. Durante la guerra abandonó a menudo su puesto en las SS, para pilotar personalmente aparatos de la Luftwaffe; en una ocasión, cuando volaba sobre Rusia, fue herido pero consiguió aterrizar tras las líneas alemanas.

WILHELM FRICK
Fue un útilísimo engranaje del mecanismo nazi. En comparación con los demás jerarcas, el ministro del Interior era una personalidad borrosa; respondía a las características del típico funcionario germano, notorio por su exacta y burocrática eficiencia.

WILHELM KEITEL
Nombrado en 1938 Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, permaneció en el cargo hasta el final de la guerra. En realidad no disponía de grandes poderes, y en cierta ocasión se lamentó de que la única persona a quien podía dar órdenes era a su ayudante. Fue una figura de primer plano por su contacto continuo y directo con el Führer y por su actividad administrativa, de la cual era responsable.

ARTHUR SEYSS-INQUART
Al principio ocupó una posición importante como líder del nazismo austríaco. Abogado ambicioso y nacionalsocialista convencido, dio una apariencia de respetabilidad a las intrigas nazis en Austria y consiguió ganarse la confianza del canciller austríaco. Una de sus primeras actividades, cuando se convirtió en ministro de Seguridad, fue liberar a todos los nazis que se hallaban en prisión. Contribuyó más que nadie a entregar Austria a Hitler. Después continuó siendo un nazi modelo, y desde 1940 a 1945 fue comisario del Reich en los Países Bajos.

WERNER VON BLOMBERG
Comandante en Jefe de la Wehrmacht desde 1933 a 1938, introdujo en el Ejército el concepto de «caballería de guerra». Hitler le debía mucho por el apoyo que le prestó en los primeros tiempos, pero el Ejército le daba el despectivo apodo de «león de trapo»; no obstante, se opuso a Hitler en 1938, porto que el Führer le obligó a presentar la dimisión, valiéndose del pretexto de su desgraciado matrimonio con una ex-prostituta y desnudista. Von Blomberg y su esposa vivieron durante toda la guerra en la sombra.

HJALMAR SCHACHT
Economista brillante y ambicioso, fue presidente del Reichsbank desde 1924 a 1929 y de 1933 a 1939; apoyó a Hitler aunque no era nazi, y el Führer valoró su capacidad y le nombró ministro de Economía en 1934. Convencido de que el dictador iba demasiado lejos, en 1938 presentó la dimisión, con gran disgusto de Hitler.

BALDUR VON SCHIRACH
Para adoctrinar a la juventud alemana, Hitler eligió a un hombre joven (29 años) y apuesto. No sólo era un enérgico organizador, sino también un aspirante a poeta que describía a Hitler como «un genio que llega hasta las estrellas». Su madre era norteamericana. Por una ironía del destino, dos de sus antepasados figuraron entre los firmantes de la Declaración de Independencia estadounidense.

 

Protagonistas de la 2° Guerra Mundial Responsables del Eje y Aliados

PRINCIPALES RESPONSABLES DE LA 2° GUERRA MUNDIAL

PROTAGONISTA DEL EJE – PACTO TRIPARTITO

ADOLF HITLER

Nacido en Braunau en 1889, inició su carrera política en Munich, donde pronto dio pruebas de sus dotes oratorias. Se convirtió rápidamente en /efe del partido nazi explotando sin escrúpulos las aspiraciones y debilidades del pueblo alemán y recurriendo a menudo a la violencia, consiguió hacerse con el control del país en 1933. Emprendió a partir de entonces una audaz y provocadora política de fuerza, primero a expensas de Austria y luego de Checoslovaquia.

 Al propio tiempo, aseguró su autoridad en Alemania militarizando el país entero, y ordenando la persecución implacable de sus oponentes políticos y de los judíos. En un momento dado la intimidación no bastó, y el Führer tuvo que poner en marcha su eficacísima maquinaria bélica. Iniciaba así la segunda guerra mundial y la carrera de Hitler y del III Reich hacia un final siniestro y trágico.

BENITO MUSSOLINI

Después de haber militado en el socialismo se convirtió en el creador (Milán, 23 de marzo de 1919) y jefe indiscutido del partido fascista por espacio de veinte años. Proletario de origen, revolucionario por temperamento y orador enérgico por vocación, consiguió hacerse con el poder en 1922, utilizando alternativamente, al igual que Hitler, la violencia de los escuadristas y la propaganda. Consolidó su posición mediante una política dura en el interior y falta de escrúpulos en el exterior.

Lo mismo que Hitler en un momento dado se vio obligado a recurrir a la violencia, al no bastar las amenazas para resolver la situación creada por su política de fuerza (10 de julio de 1940: entrada de Italia en la guerra). El efímero resurgir tras el desastre militar y la caída del 25 de julio de 1943, redujeron a Mussolni al modesto rango de «gauleiter» italiano bajo la protección alemana hasta su trágico fin a orillas del lago Como, a manos de los partisanos.

HIDEKI TOJO

Nacido en Tokio en 1884 y perteneciente a la casa militar tradicionalista, fue nombrado ministro de la guerra en 1940. Se manifestó como el más enérgico representante de la corriente belicista en el Japón, y contribuyó (octubre de 1941) a la caída del gabinete Konoye, que había adoptado frente a Norteamérica una postura más cautelosa. Convertido en primer ministro, arrastró a su país al enfrentamiento directo con los Estados Unidos, decidiendo el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941. En 1948 fue ajusticiado por los americanos como criminal de guerra.

PROTAGONISTAS DE LA ALIANZA DE LOS ALIADOS

WINSTON CHURCHILL

Nacido en 1874, ingresó en el ejército en 1895 y participó en expediciones mil/tares coloniales. Elegido diputado conservador en 1900 y vinculado posteriormente a los liberales y a Lloyd George (1910-1911) se hizo cargo del Almirantazgo y puso a la marina británica en condiciones de afrontar la primera guerra mundial. En el período de entreguerras abandonó el partido liberal, aproximándose de nuevo a los conservadores hasta obtener por último de Baldwin el ministerio de finanzas.

Acabó, sin embargo, por encontrarse aislado a causa de su intransigencia autoritaria, en un mundo que reclamaba la paz a toda costa. Se le llamó otra vez en septiembre de 1939 al estallar la guerra, y en mayo de 1940, cuando el peligro era más grave, aceptado el cargo de primer ministro, se entregó a la lucha con gran energía.

Inglaterra se inspiró en su formidable tenacidad y en su fe constante en la victoria, para proseguir la guerra contra un enemigo que parecía invencible pero que, gracias principalmente a Churchill, acabó por derrumbarse. Murió en 1965.

FRANKLIN DELANO ROOSEVELT

Senador demócrata a los ventiocho años (1910), inició su carrera de gobernante como vicesecretario de marina en el tiempo del presidente Wilson. Entre 1929 y 1933 fue gobernador del estado de Nueva York, y en ese último año sucedió a Hoover en la presidencia de los Estados Unidos, afrontando la grave depresión que siguió a la crisis del 29, y llevando a cabo los programas de reforma del New Deal.

En 1936 fue reelegido. En 1940, en vísperas de la guerra, consiguió un tercer mandato. Para la Europa democrática fue una elección providencial, porque con Roosevelt los Estados Unidos se lanzaron a una política de ayuda a los aliados y acabaron por entrar en la guerra a su lado. La contienda, sin embargo, minó la salud del presidente, y en abril de 1945, después de ser elegido por cuarta vez, murió cuando ya alboreaba la victoria aliada.

YOSEF STALIN

Nacido en Georgia en 1879 y atraído desde edad muy temprana por los ideas revolucionarias, se adhirió a la facción bolchevique del partido obrero soda/demócrata. Participó en la revolución de 1905 y se convirtió en un enérgico defensor de la acción subversiva. Desde 1917 estuvo junto a Lenin, al principio aparentemente en la sombra, y luego ejerciendo cada vez mayor influencia.

A la muerte del fundador del estado soviético se convirtió en dueño del país en el que instauró una dictadura, eliminando sin escrúpulos a Trotski y después a iodos los demás rivales internos. Llevó adelante con decisión fría e inquebrantable la industrialización y la colectivización de! campo.

En 1939 concluyó el pacto de no agresión con la Alemania hitleriana, facilitando a los nazis la conquista de media Europa. Pero pronto Hitler se revolvió contra Stalin, por lo que este pasó entonces a dirigir el esfuerzo bélico ruso, atribuyéndose a veces méritos – victoria de Stalingrado – que con posterioridad se le han discutido. Obtuvo los mejores frutos de la victoria aliada, continuando la tradición expansionista de los zares. En la posguerra reorganizó la internacional comunista con el nombre de Kominform, y hasta su muerte (1953) continuó gobernando con métodos dictatoria/es y con su “característica desconfianza hacia los rivales de dentro y hacia los países capitalistas.

Resumen Guerra Civil Española Guerra Civil Causas y Consecuencias

Resumen Guerra Civil Española – Causas y Consecuencias

En España un gobierno de izquierda, elegido en 1931, había introducido un programa de reformas económicas y sociales de gran envergadura. En 1936, un levantamiento del ejército, apoyado por políticos de derecha, dio inicio a una desesperada guerra civil en la cual la Unión Soviética y los grupos izquierdistas europeos y norteamericanos apoyaron al gobierno de Madrid, mientras Alemania e Italia proporcionaban ayuda vital a los rebeldes. Finalmente, estos últimos, encabezados por el general Francisco Franco, triunfaron en todos los frentes.

Introducción:  A partir de 1936 España se vio sacudida por una guerra civil que dividió a los ciudadanos en dos facciones antagónicas, enfrentadas hasta la muerte: nacionales y republicanos. Los primeros eran conservadores, de derecha, partidarios de la unión de la Iglesia y el Estado, opuestos a cualquier reforma social: su ideal era una sociedad española monárquica y católica.

En el bando opuesto, los sectores de izquierda promovían un cambio revolucionario, se oponían al férreo poder de las clases dominantes, y defendían la reforma agraria y la libertad de culto. En febrero de 1936, había triunfado el Frente Popular, una agrupación que representaba las ideas de izquierda. Pero inmediatamente comenzó la acción de los opositores: en julio de ese año, tan solo cinco meses más tarde, se produjo un levantamiento militar contra la Segunda República.

El golpe estaba al mando de Francisco Franco. A partir de entonces, el territorio quedó dividido en dos bandos: por un lado, los auto-proclamados “franquistas” o “nacionales”, que apoyaban el liderazgo militar, la monarquía y la jerarquía eclesiástica; por el otro, las fuerzas populares, que se reconocían como “republicanas” y defendían las reformas socialistas. Fue una guerra larga y cruel.

Los nacionales contaban con tropas profesionales, mientras que las fuerzas republicanas estaban conformadas mayoritariamente por voluntarios que casi no tenían experiencia militar. En 1939, cayó Madrid: Franco había triunfado. A partir de ese momento, comenzaron la persecución a los vencidos, las humillaciones y las terribles consecuencias de tres años de guerra: hambre y miseria.

Antecedentes:
Caída de la monarquía: 
Después de la renuncia de Primo de Rivera el 28 de enero de 1930, le sucedieron al frente del gobierno el general Dámaso Berenguer (enero de 1930—febrero de 1931) y el almirante Juan Bautista Aznar (febrero—abril de 1931).

Pero ninguno de ellos pudo resolver los problemas internos a los que se agregaron los efectos de la crisis económica mundial, ni frenar los disturbios ocasionados por los intereses opuestos de los diferentes grupos sociales y fuerzas políticas.

Mientras tanto, la oposición republicana se había organizado mediante el Pacto de San Sebastián (agosto de 1930), al que se unieron los separatistas catalanes y los socialistas moderados. En este acuerdo se llegó al compromiso de que al establecerse la República se presentaría un Estatuto de autonomía para Cataluña y se buscaría entablar relaciones con las organizaciones obreras más importantes, PSOE y CNT, para atraer el apoyo obrero a la causa republicana.

En las elecciones municipales celebradas el 12 de abril de 1931, los partidos republicanos obtuvieron una gran mayoría; en las capitales de provincia 67% del electorado (el sufragio era universal masculino) votó a favor de la unión republicano—socialista y en contra de la monarquía. Ante esos resultados, el rey Alfonso XIII decidió abdicar y partió para el exilio. La República había triunfado a través de una vía pacífica y democrática.

La Segunda República:
Sus Transformaciones

La República fue proclamada el 14 de abril de 1931 , tras lo cual se instaló un gobierno provisional que convocó a elecciones para las Cortes Constituyentes.

Dichos comicios, celebrados el 28 de junio siguiente, dieron mayoría a la coalición Republicana Socialista, ya representada en el gobierno provisional que continuó en funciones.

La nueva Constitución fue aprobada el 9 de diciembre de 1931, fecha en que también fue nombrado Niceto Alcalá Zamora como presidente de la República (jefe de Estado) y días después fue designado Manuel Azaña en calidad de presidente de gobierno (jefe de gobierno).

Durante los primeros dos años de la Segunda República, el llamado Bienio Reformista (noviembre de 1931 a noviembre de 1933), el gobierno buscó la transformación económica, social y política de España, a través de las siguientes medidas:

  1. a)  La promulgación de una serie de decretos tendientes a corregir los abusos que los propietarios agrícolas solían realizar en las contrataciones, y la creación del Instituto de Reforma Agraria destinado a expropiar, sin indemnización, las tierras de la alta nobleza.
  2. b)  La separación de la Iglesia y el Estado que incluía la disolución de las órdenes religiosas, entre ellas la de los jesuitas cuyas propiedades serían confiscadas; a las demás órdenes se les prohibía ejercer la industria, el comercio o la enseñanza, y los sacerdotes quedaban sometidos al pago de impuestos como todos los ciudadanos.
  3. c)  La reforma en la estructura del ejército, compuesto hasta entonces por un número desproporcionado de jefes y oficiales. La reforma implicaba la reducción de las regiones militares de 16 a 8, y la abolición del Tribunal Supremo del Ejército y de la Armada, cuyas atribuciones pasaron a los tribunales ordinarios. Asimismo se anunció una revisión en la política de ascensos por méritos de campaña, establecida durante la anterior dictadura.
  4. d)  La promulgación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, que facultaba a la región para constituir un gobierno que llevaría el nombre de una antigua institución de origen medieval, la Diputación del General o Generalitat. El gobierno catalán tendría competencias legislativas y ejecutivas en hacienda, economía enseñanza, cultura, sanidad, transporte, comunicaciones y obras públicas. En manos del gobierno central quedaban los asuntos exteriores, la defensa y el control de fronteras.

La aplicación de las reformas encontró serios obstáculos de parte de las fuerzas conservadoras y del ejército, incluso un fallido golpe de Estado encabezado por el general José Sanjurjo. Los grupos de derecha decidieron organizarse en contra de las medidas gubernamentales y en marzo de 1933 formaron la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), bajo el liderazgo de José María Gil Robles, en tanto que cobraban fuerza los partidos de corte fascista, como las Juntas de Ofensiva Nacional—Sindicalista (JONS) y la Falange Española (FE), creada por José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador.

Los miembros de estas organizaciones constituyeron grupos paramilitares uniformados que, con camisas azules, actuaban en las calles a imitación de los grupos de asalto nazis (camisas pardas) o de los fascistas italianos (camisas negras).

De la misma manera que Mussolini encontraba en el antiguo Imperio Romano un modelo para su Estado fuerte, el fascismo español representado por las JONS y la Falange, poseía nacionalismo exacerbado basado en una visión reduccionista de la historia que tenía sus raíces en la época de formación del Imperio Hispánico, durante el reinado de los Reyes Católicos.

En particular, José Antonio Primo de Rivera se oponía al marxismo por su internacionalismo, incompatible con su idea de una patria española, o más bien castellana, y se oponía también a la lucha de clases, a la que calificaba como “dogma monstruoso”. Criticaba el liberalismo por su carácter individualista y rechazaba el sistema democrático; proponía la desaparición de los partidos políticos para sustituirlos por las “unidades naturales, la familia, el municipio y la corporación laboral”.

Responsabilizaba al capitalismo de haber provocado una injusta situación social en beneficio de los más ricos, pero también desaprobaba al socialismo por haber degenerado, según él, en una corriente de venganza basada en el odio. José Antonio Primo de Rivera proponía, por último, el liderazgo natural de un jefe que estuviera al mando de un Estado fuerte. Estas ideas fundamentaron el nacionalsindicalismo versión española del fascismo.

Guerra civil española, Franco y sus acólitos

Ver: Biografía de Francisco Franco

Los partidos de derecha aprovecharon el descontento hacia las reformas del gobierno de Azaña y obtuvieron mayoría en las elecciones generales de noviembre de 1933, en las que por primera vez votaban las mujeres. El CEDA obtuvo el mayor número de escaños en las Cortes y el gobierno quedó en manos del Partido Radical Republicano, liderado por Alejandro Lenoux.

Comenzaba así el llamado Bienio Negro de la Segunda República (noviembre de 1933 a diciembre de 1935), durante el cual el gobierno tampoco pudo resolver los graves problemas del país y se limitó a intentar regresar a la situación existente antes de 1931. La política reformista del primer bienio fue prácticamente desmantelada por una serie de decretos que constituyeron una auténtica contrarreforma del conservadurismo que agudizó las tensiones sociales y políticas .

A principios de octubre de 1934, los partidos de izquierda esperaban que el presidente de la República, Alcalá Zamora, convocase elecciones, pero éste encargó a Lerroux formar un nuevo gabinete; en éste se incluyeron tres miembros de la CEDA (uno de los cuales ocupó el ministerio de Agricultura), de modo que la derecha llegaba al poder.

Este hecho, al que se agregaban el crecimiento del desempleo y la amenaza del fascismo, aumentada a raíz de que la FE y las JONS se fusionaran en febrero de ese año, dio origen a una insurrección obrera que estalló en Asturias en el mes y de octubre, al tiempo que en Barcelona un movimiento separatista proclamaba el Estado Catalán ante el temor de que fuera anulado el Estatuto creado durante el primer bienio republicano. El gobierno logró dominar en poco tiempo ambos movimientos, que con ayuda de tropas trasladadas con urgencia desde Africa.

Después de la revolución de octubre, el número de ministros de la CEDA se elevó e a cinco, entre los cuales se encontraba Gil Robles como ministro de Defensa, quien a su vez nombró jefe del Estado Mayor al general Francisco Franco.

Pero el gobierno de Lerroux tampoco pudo sostenerse; dañado por un escándalo de corrupción, perdió credibilidad y fue destituido. El presidente de la República constituyó entonces un gobierno de tendencia central, y en enero de 1936 se disolvían las Cortes y se convocaban nuevas elecciones para el 16 de febrero.

Al mismo tiempo, los grupos y partidos de izquierda (republicanos, socialistas y comunistas) se integraron n un bloque denominado Frente Popular (como el formado en Francia). Esta organización política obtuvo mayoría en las elecciones de febrero de 1936, dejando atrás a la coalición de derechas denominada Frente Nacional Antirrevolucionario.

Manuel Azaña volvió a ocupar la presidencia del Sublevación en Barcelc gobierno y entre sus acciones destacaron: la amnistía para los presos de la Revolución de Octubre de 1934; la continuidad de las reformas del primer bienio republicano; la aprobación del Estatuto catalán; y el traslado de los generales Franco (a Canarias), Goded (a Baleares) y Mola (a Pamplona), para evitar que organizaran alzamientos militares.

Pero el nuevo gobierno se encontraba en una situación difícil, pues continuamente ocurrían incidentes esestabilizadores relacionados con la crisis europea y mundial de los años treinta. Las huelgas estallaron por todas partes mientras se multiplicaban las tomas de tierra por parte de los campesinos y la violencia urbana se manifestaba en enfrentamientos callejeros.

A todo lo anterior se agregaban las acciones realizadas por los extremistas de izquierda en contra de los sacerdotes católicn En esas circunstancias, las Cortes destituyeron a Alcalá Zamora y se eligió a Manad Azaña como presidente de la República, y a Santiago Casares Quiroga como jefe dt gobierno, quien trató de administrar el país entre el temor a la subversión social de las izquierdas y el miedo al golpe de Estado militar apoyado por las derechas que habí comenzado a gestarse.

Los planes para derribar la República, dirigidos por los militares, se iniciaron en el momento mismo de conocerse los resultados de las elecciones y fueron cobrando fuerza hasta que, en el mes de julio, los ánimos se exaltaron con el asesinato del líder derechista Calvo Sotelo, realizado por unos socialistas como represalia por el homicidio de su compañero el teniente Castillo, a manos de fuerzas de extrema derecha. Estos sucesos desencadenaron el estallido de la Guerra Civil Española, la noche del 17 de julio de 1936.

La Guerra Civil:

La Guerra Civil Española fue un acontecimiento bélico nacional que, al participar los factores ideológicos, políticos y económicos que convulsionaban el resto de Europa en los años treinta, trascendió las fronteras de España y atrajo la intervención de países extranjeros que aprovecharon el conflicto para convertir al país en un campo de experimentación bélica, en los umbrales de la Segunda Guerra Mundial.

En el ámbito interno, las fuertes tensiones sociales derivadas del atraso económico del país y de la desigual distribución de la riqueza habían generado un clima de insatisfacción de parte del pueblo hacia sus gobernantes quienes, además de haberse mostrado incapaces de avanzar en la modernización del país y elevar el nivel de vida de sus habitantes, ni siquiera habían podido alcanzar la estabilidad necesaria para avanzar sin sobresaltos en la evolución de la vida política. Así, las profundas divergencias políticas se sumaron al descontento social y crearon una situación explosiva que desembocó en el estallido de una terrible guerra civil que dividió y devastó España.

Fue el inicio de la guerra civil española: El Ejército y algunos sectores conservadores consideraron que el Gobierno del Frente Popular era impotente frente a la situación que atravesa España y en julio de 1936 iniciaron un levantamiento armado comandados por el general Francisco Franco.  Entre 1936 y 1939, el bando de los sublevados contó no solo con la mayor parte del Ejército, sino también con el apoyo de las tropas de la Italia de Mussolini (fascismo) y de técnicos y aviadores de la Alemania de Hitler (nazismo). Los republicanos, por su parte, conformaron milicias populares de obreros y campesinos sin entrenamiento militar que se unieron a los militares leales a la República. Se destacan, por otro lado, las fuertes diferencias al interior del bando republicano: algunos sectores consideraban que una revolución socialista era la única salida al conflicto, mientras que otros sostenían la necesidad de volver a la democracia y a las reformas de la Segunda República.

Propaganda del gobierno constitucional que llama a la población no combatiente a abandonar la ciudad de Madrid.

Orígenes y desarrollo del Conflicto Civil:

El conflicto se inició el 17 de julio de 1936, con el alzamiento de una fracción del ejército encabezada por los generales Mola y Franco, quienes se trasladaron desde el Marruecos Español para ponerse al frente de las operaciones militares, con el propósito de acabar con el gobierno republicano constitucional, dirigido en ese momento por la coalición izquierdista del Frente Popular.

El bando sublevado representaba a las fuerzas de derecha y extrema derecha, es decir, a la España rural católica tradicional de los grandes propietarios agrarios, así como al gran capital conectado con numerosos intereses extranjeros. Mientras que los pequeños propietarios campesinos reclutados en la Falange y los grupos carlistas (los llamados “requetés”) constituían el apoyo popular de los rebeldes. Los miembros de las clases medias favorecieron a uno u otro bando en función de su ubicación geográfica.

A pesar de que los sublevados se autodenominaron “nacionales”, en referencia a su propósito de unificar al país bajo un gobierno central que enalteciera la patria castellana, recibieron —desde los primeros momentos y a lo largo del conflicto— el auxilio de tropas italianas y alemanas, además de suministros de armamento y municiones.

Por su parte, la ayuda soviética y la oleada de simpatía que despertó la causa de la República en Europa y América (en México particularmente) dieron paso a la formación de unidades de voluntarios extranjeros de diversas nacionalidades, denominadas brigadas internacionales, integradas por soldados veteranos de la Primera Guerra Mundial, obreros, estudiantes o intelectuales que se trasladaron a España para luchar contra el fascismo.

Pero mientras la intervención nazi—fascista en apoyo de los sublevados fue inmediata, las fuerzas republicanas que defendían al gobierno democrático de España no pudieron contar con la ayuda de las potencias occidentales (Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña), que no parecían dispuestas a apoyar la República por temor al establecimiento de un régimen comunista en España, decidieron adoptar una política de “no intervención” y pidieron que ésta fuera secundada por las demás naciones, actitud que resultó en beneficio de los rebeldes.

El alzamiento se propagó por diversas regiones y ocupó numerosas capitales de provincia, pero no pudo tomar Madrid donde fue reprimido. Hacia los últimos días del mes de julio, el país se había dividido en dos zonas mutuamente enemigas, división que más o menos se acomodaba al resultado electoral de los últimos comicios.

Una vez que el gobierno de las diversas localidades quedó en manos de los rebeldes, se formó en Burgos una Junta de Defensa Nacional, que actuó como dirección política y en la que Francisco Franco —nombrado Generalísimo del Ejército después de la muerte del general Sanjurjo, jefe de la conspiración— ocupó el mando con el cargo de jefe de gobierno del Estado, es decir, como máxima autoridad política.

En este proceso fue muy importante la unificación de la Falange y las JONS en “una sola entidad política de carácter nacional”, cuyo jefe supremo sería Franco. Este, para fortalecer su liderazgo, se hizo denominar “caudillo”, versión castellana del apelativo Duce adoptado por Mussolini, mientras los medios de propaganda comenzaban a difundir el lema “Una Patria, un Estado, un Caudillo”, adaptación española de la frase hitleriana “Fin Reich, em VoJk, en Fuhrer”. De esta manera, la concentración de poderes era total y se configuraba un nuevo Estado de tipo autoritario, similar a los de Alemania e Italia.

A diferencia de la unificación política lograda por Franco en el bando rebelde, el gobierno republicano padecía divisiones internas y una situación de crisis evidenciada en los cambios de jefatura efectuados durante el conflicto. Desde los primeros días del alzamiento y conforme se sucedían las derrotas del ejército republicano, la autoridad central se debilitó y no pudo contener los enfrentamientos entre anarquistas y comunistas que generaron divisiones intensas y ocasionaron de la unidad política e incluso militar en el ámbito republicano, con consecuencias para la causa del gobierno constitucional.

En la primavera de 1937, los republicanos obtuvieron algunas victorias y los rebeldes decidieron centrar sus principales operaciones en la zona norte.

El 26 de abril, la Legión Cóndor de la aviación alemana ocasionó una brutal agresión contra la población de la ciudad vasca de Guernica, donde Hitler inauguró el devastador armamento que preparaba para hacer estallar una nueva Guerra Mundial. Para octubre, las tropas rebeldes habían logrado dominar la zona norte con excepción de la porción noreste (Cataluña) y ocupaban una franja de territorio que, por el oeste, se extendía hasta el extremo sur de la Península Ibérica, además de Marrueco español.

avion italiano en la primera guerra mundial

Bombardero italiano S-81 en acción sobre las lineas re publicarías.

A finales de 1937, los republicanos obtuvieron una gran victoria en Teruel, pero esta ciudad cayó en poder de los rebeldes en febrero del siguiente año. Entre marzo y julio de 1938, se llevó a cabo la operación Aragón—Mediterráneo, que constituyó un avance de las tropas “nacionales” hacia el mar y significó la partición del territorio republicano en dos zonas desiguales.

En los siguientes meses de 1938 se llevó a cabo la batalla del Soldado, Ebro, que resultó ser una campaña de desgaste contra el ejército republicano, cuya derrota dejó despejada la ruta para que los sublevados pudieran avanzar hacia Cataluña, lo que significaba prácticamente el triunfo definitivo de las fuerzas rebeldes.

Ante la inminente derrota, en noviembre de 1938, Juan Negrín (jefe de gobierno desde mayo de 1937) buscó una paz negociada y emitió una propuesta de condiciones mínimas: garantía de independencia española, derecho del pueblo a escoger su propio gobierno y renuncia a las represalias. Sin embargo, estaba claro que era inútil cualquier intento de negociar con Franco una paz con condiciones, pues el caudillo pretendía la aniquilación total de la República.

El 28 de marzo, las tropas franquistas entraban en Madrid y tres días más tarde caían las últimas plazas leales al gobierno republicano. La guerra se dio por terminada el 1 de abril de 1939; la República se desmoronó y sus representantes huyeron al extranjero, estableciendo un gobierno republicano en el exilio.

Pero el fin de la guerra civil no significó que España recuperara la paz. Al establecerse en todo el país el gobierno de Franco, dio comienzo una etapa de atroces represalias en contra de los vencidos; sólo quedaron a salvo de la represión los que marcharon al exilio y de éstos particularmente los que marcharon a América precedidos por los niños que durante la guerra habían sido enviados a México; los exiliados que se dirigieron a Francia se salvaron sólo de forma momentánea hasta que este país fue ocupado por los nazis.

La Guerra Civil Española tuvo importantes consecuencias mucho más allá de las fronteras de la península Ibérica. Primero, reveló la falta de decisión (o incapacidad) de las democracias occidentales para, mediante la fuerza, lograr objetivos en política exterior: incluso, el gobierno izquierdista francés del Frente Popular, elegido en 1936, no pudo brindar una ayuda efectiva a los republicanos ni impedir que los rebeldes recibieran auxilio desde el promesa de los dictadores de que no habría más expansionismo (el Acuerdo de Munich), los electores los aclamaron como héroes nacionales. Sin embargo, en marzo de 1939, Hitler procedió a ocupar el resto de Checoslovaquia y capturó el puerto de Memel en Lituania; en abril, Mussolini se apoderó de Albania. Estos nuevos actos de agresión no provocados desprestigiaron totalmente las políticas que habían llevado al Acuerdo de Munich. Inglaterra y Francia, enfrentadas a la perspectiva de una expansión fascista ilimitada en Europa central, se apresuraron a prometer ayuda militar a Polonia, Grecia y Rumania si cualquiera de ellas era atacada.

Consecuencias.

La principal consecuencia de la Guerra Civil Española fue la gran cantidad de pérdidas humanas (casi un millón), no todas atribuibles a las acciones propiamente bélicas y sí muchas de ellas relacionadas con la violenta represión ejercida o consentida por ambos bandos, entre las que se pueden incluir las muertes producidas por los bombardeos sobre las poblaciones civiles.

En el aspecto político, el resultado fue el brusco cambio de un gobierno emanado de las urnas electorales a otro surgido de las armas; es decir, el final de la democracia para dar paso a una férrea dictadura que se prolongaría hasta la muerte de Franco en 1975.

Las principales consecuencias en el plano económico fueron: pérdida de reservas materiales y financieras, disminución de la población activa, destrucción de infraestructura, disminución de la producción y reducción en el nivel de ingresos .La  mayoría de la población española padeció durante la contienda y por las siguientes dos décadas, los efectos del racionamiento y la privatización de bienes de consumo.

El Plan Marshall, que después de la Segunda Guerra Mundial ayudó en la recuperación económica de otros países europeos, no se hizo extensivo a España debido a que el régimen franquista debía su triunfo a la ayuda nazi—fascista. La Guerra Civil Española, con todas sus brutales implicaciones para la población y el desarrollo político y económico del país, parecía constituir el preámbulo de la nueva guerra total que amenazaba al mundo entero, un conflicto que colocaba a las naciones occidentales en la disyuntiva entre el terror rojo y la amenaza fascista, una guerra cuyo desarrollo y pavaoros desenlace final, fundamentarían los cimientos de la etapa histórica que hoy llamamos “mundo actual”.

La Crisis de la Democracia
Por: Jean Paul Brenet y Michel Launay (1991)

En realidad, la democracia se vio trastornada por la Gran Guerra y después de ésta ya no pudo recuperar realmente su verdadero lugar en el concierto de las naciones. El desarrollo de las dictaduras nacionalistas precipitó su crisis, y la guerra de España es uno de los ejemplos que quizá lo ilustren más trágicamente.

Sobre el gran “lienzo” del Guernica, Picasso quiso reflejar su particular visión del horror de las guerras fratricidas al tiempo que el fra­caso de la gran ilusión de la permanencia de la realidad democrática. ¿Por qué la democracia iba a ser eterna? Muchas personas se preguntaban unayotravez sino eran ya necesarios nuevos modelos políticos para este siglo de hierro.

guerra civil española

Ya, en 1919, en su obra La decadencia de Occidente, Oswald Spengler anunciaba la venida de los Césares y la desaparición de la democracia parlamentaria, a medida que aumentasen las masas populares. En 1934, Keyserling publica La revolución mundial y la Responsabilidad del Espíritu, libro prologado por Paul Valéry, y en el que su autor sostiene la necesidad de una intervención de lo irracional en las instituciones, afirmando que la democracia ya había cumplido su papel y que el siglo XX es una época de “domadores” (de masas). 1936-1939 son los años del fracaso de los frentes populares y del triunfo de las dictaduras. En 1940, Lucien Rebatet publica Decombres, donde tras un repaso al itinerario seguido por la democracia camino del abismo, concluye, erróneamente, con su muerte definitiva.

Cuadro Sinòptico Guerra Civil Española

cuadro sinoptico guerra civil española

        Cronología Guerra Civil Española y Dictadura      
FECHA ACONTECIMIENTO
1898 Derrota española en la Guerra Hispano-estadounidense: España pierde Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas.
1910 Se funda en Barcelona la organización anarcosindicalista CNT.
1917 Gran crisis social y política del reinado de Alfonso XIII.
1921 Fundación del Partido Comunista de España (PCE), tras la ruptura interna del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
1923 Golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera, con la anuencia del rey Alfonso XIII.
1929 Crac de la Bolsa de Nueva York, origen de la Gran Depresión que afectará pronto a España.
1930 Final de la dictadura de Primo de Rivera.
1931 Proclamación de la II República: Alfonso XIII abandona España.
1932 Cataluña obtiene su propio Estatuto de Autonomía. La reforma agraria se convierte en uno de los principales objetivos del gobierno. Las conspiraciones antirrepublicanas han dado comienzo.
Octubre de 1933 José Antonio Primo de Rivera, hijo del ex dictador, funda el partido fascista Falange Española.
Noviembre de 1933 La victoria de los conservadores en las elecciones pone fin a las reformas de los gobiernos de Manuel Azaña.
1934 La llamada Revolución de Octubre, aunque fracasada, abre una profunda crisis entre los sectores sociales y políticos más enfrentados .
1935 Creación de la coalición de organizaciones izquierdistas llamada Frente Popular.
Febrero de 1936 Victoria electoral del Frente Popular. Las conspiraciones antirrepublicanas se incrementan.
Mayo de 1936 Azaña se convierte en presidente de la República.
Julio de 1936 Comienza la rebelión militar que da lugar a la Guerra Civil. Los sublevados obtienen un tercio del territorio español e institucionalizan la represión contra quienes se les resisten. Los defensores de la legalidad republicana y los revolucionarios inician la defensa del territorio no sublevado.
Julio de 1936 La revolución social se extiende por la zona republicana. Al mismo tiempo comienza la represión a cargo de grupos descontrolados contra el clero y los acusados de apoyar a los sublevados.
Agosto de 1936 Brutal represión tras la conquista de Badajoz por parte de los militares rebeldes.
Septiembre de 1936 27 países crean el llamado Comité de No Intervención con el objeto de mantenerse al margen del conflicto español.
Septiembre de 1936 El socialista Francisco Largo Caballero se convierte en presidente del gobierno republicano.
Septiembre de 1936 El general Francisco Franco decide destinar una importante parte de sus fuerzas para liberar a los rebeldes asediados en el Alcázar de Toledo. Franco es designado por los sublevados generalísimo y jefe del gobierno.
Octubre de 1936 Franco une a su jefatura política y militar la jefatura del Estado, el día 1.
Octubre de 1936 El dirigente alemán Adolf Hitler crea la Legión Cóndor para ayudar a los franquistas.
Octubre de 1936 La Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas (URSS) envía sus primeros equipos de ayuda a los republicanos. Llegan asimismo los primeros miembros de las Brigadas Internacionales.
Noviembre de 1936 El gobierno de Largo Caballero se dirige a Valencia ante el decidido ataque franquista contra Madrid, repelido por la Junta de Defensa encabezada por el general José Miaja.
Diciembre de 1936 Los primeros soldados italianos, enviados por Benito Mussolini, llegan a España para ayudar a las fuerzas franquistas.
Febrero de 1937 Málaga cae en poder de los franquistas, auxiliados por tropas italianas, el día 3. La inmediata represión se cobra miles de muertos.
Febrero de 1937 La batalla del Jarama finaliza con el relativo fracaso de las tropas franquistas, que no cubren sus objetivos.
Marzo de 1937 Las fuerzas republicanas derrotan a las tropas italianas en la batalla de Guadalajara.
Abril de 1937 Franco promulga el día 19 el llamado Decreto de Unificación, por medio del cual crea una única formación política legal bajo su mando: FET y de las JONS.
La histórica ciudad vasca de Guernica sufre un brutal bombardeo el día 26 a cargo de la Legión Cóndor.
Mayo de 1937 Luchan entre sí en Barcelona distintas fuerzas republicanas enfrentadas a causa de la primacía de la revolución o la organización militar. El socialista Juan Negrín sustituye a Largo Caballero al frente del gobierno republicano.
Junio de 1937 Los franquistas conquistan Bilbao y el resto de los territorios vascos que no se hallaban bajo su control.
Julio de 1937 Derrota republicana en la batalla de Brunete.
Agosto-octubre de 1937 Los franquistas completan la conquista del norte de España.
Enero de 1938 Conquista republicana de Teruel.
Febrero-abril de 1938 Los franquistas recuperan Teruel a finales de febrero y continúan su avance hacia el Mediterráneo a través del territorio republicano, con lo que dividen éste en dos.
Julio de 1938 Comienza la batalla del Ebro con el avance republicano.
Noviembre de 1938 Decisiva derrota de las fuerzas republicanas en la batalla del Ebro.
Diciembre de 1938 Las tropas franquistas lanzan una ofensiva contra Cataluña.
Enero de 1939 El gobierno de Negrín abandona Barcelona y se dirige a Figueras (Girona) poco antes de que la capital catalana cayera en manos franquistas.
Febrero de 1939 Miles de refugiados y el propio gobierno republicano cruzan la frontera francesa; los franquistas conquistan el resto de Cataluña.
Marzo de 1939 El coronel Segismundo Casado encabeza el organismo republicano que sustituye a Negrín con el objeto de alcanzar una paz honrosa. El día 28 entran las tropas franquistas en Madrid.
Abril de 1939 El general Franco hace público el último parte bélico el día 1: la guerra ha terminado con la victoria de quienes se habían sublevado tres años antes.
1939-1975 El triunfo militar permite a Franco gobernar España por medio de una dictadura hasta su fallecimiento, el 20 de noviembre de 1975.
Spain at War: The Spanish Civil War in Context, 1931-1939; George Esenwein and Adrian Shubert, Longman, 1995; Spain’s Civil War, second edition; Harry Browne, Longman, 1996.

Fuentes Consultadas:
El Mundo Moderno y Contemporáneo Tomo II – Gloria Delgado
Lengua y Literatura 3º Serie LLaves
Enciclopedia Electrónica Encarta