Gobierno de Lanusse

Sucesos Historicos Argentinos Hitos de la Historia Argentina Principales

1810:La Semana
de Mayo
1816: La Independencia
de las Provincia Unidas
1817: Cruce de
los Andes
1820: Batalla de
Cepeda
1852: Batalla de
Caseros
1853:Constitución
Nacional
1862:
Organización Nacional
1878:
Campaña al Desierto
1890:
Revolución del Parque
1890:
Nace la Unión Cívica de la Juventud
1910:
El Centenario de la Revolución
1912:
El Grito de Alcorta
1912:
Ley de Reforma Electoral
1912:
Reforma Universitaria
1918:
La Patagonia Rebelde
1930:
Década Infame
1943:
Golpe Militar del GOU
1955:
Bombardeo a la Plaza de Mayo
1955:
Revolución Libertadora
1966: Revolución
Argentina
1968:
El Cordobazo
1972:
El Regreso de Perón
1974:
La Primera Mujer Presidente
1976:
El Proceso de Organización Nacional
1976-83:
El Terrorismo de Estado
1982:
La Guerra de Malvinas
1983:
LLega la Democracia
2001:
Caída de Fernando De la Rua
2001:
Cinco Presidentes en Una Semana
Síntesis Histórica de la
República Argentina

 

Resumen De Historia Argentina Biografia de Proceres Argentinos

Capítulo I:
Conquista y Colonización Española
Capítulo II:
Reformas Borbónicas En El Virreinato
Capítulo III:
Creación de la Primera Junta de Gobierno
Capítulo IV:
La Anarquía y Una Organización Postergada
Capítulo V:
La Confederación Rosista
Capítulo VI:
Presidencias Históricas
Capítulo VII:
La Oligarquía y la Formación del País
Capítulo VIII:
Gobierno de Hipólito Irigoyen
Capítulo IX
La Década Infame –  Resumen desde 1930
Capítulo X:
El gobierno de Juan D. Perón
Capítulo XI:
El Gobierno Post – Peronista 
Capítulo XII:
La Dictadura Militar – Proceso de Reorganización Nacional
Capítulo XIII:
Gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989)
Capítulo XIV:
Gobierno de Carlos Saul Menem (1989-1999)
Capítulo XV
Gobierno de Fernando De La Rua (1999-2001)

DATOS  GENERALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA

Biografías Argentina
Conoce la Vida de Nuestros Próceres
Por que nació la izquierda en Argentina
Conoce algunas cuestiones que despertó el comunismo
El Gobierno Peronista
Interesante Monografía del gobierno de Juan Perón
La Historia Oficial y Revisionista
Distintas ópticas de  interpretar los acontecimientos históricos
Historia del Hospital Argerich
Roberto Litvackches
Argentinos Por Tres
Descubre la Vida de Estos Inolvidables Argentinos
Primeros Ídolos Nacionales del Siglo XX
C.
Gardel-I.Leguizamo-A.Distefano-J.M.Fangio
Descripción de las Principales Batallas Argentinas
Y algunos Conceptos Históricos
Gervasio Artigas
Su relación con el Gobierno de las Provincias Unidas
Unitarios y Federales
Que los dividía?
Facundo Quiroga
El Tigre de los Llanos
Una Curiosidad: El Ultimo Soldado de San Martín
Colaboración de: Ing. Leonardo Castagnino
La Generación del 37
Cuales fueron sus ideales y objetivos?
La Generación del 80
Orden y Progreso…
A 30 Años del Golpe Militar
 “La Dictadura Siniestra”
La Revolución de Mayo de 1810
El Día Que el Pueblo Eligió A Sus Representantes
El Plan Continental
San Martín y su Campaña Libertadora
 9 de Julio de 1816
Día de la Independencia Argentina
 El Virreinato del Río de la Plata
Los Adelantados, los aborígenes y las primeas fundaciones
 El Terrorismo de Estado en Argentina
El Golpe Militar de 1976 y La Lucha Contra La Izquierda
 Instituciones: La Iglesia en América
La Ordenes Religiosas-Los Jesuitas y los Aborígenes
 La Conquista del Mar Dulce
Crónica del desembarco al Río de la Plata
Las Invasiones Inglesas al Río de la Plata
Origen, desarrollo y consecuencias de las invasiones
Eva Duarte de Perón
La Abandera de los Humildes
Alicia Moreau de Justo
Una Vida de Compromiso con la Sociedad Argentina
 Grandes Médicos Argentinos
 Breves Biografías de Premios Nobel de Medicina
 La Cultura Argentina en la Década del 60
 Música, Trabajo, Educación y Política Argentina
 El Operativo Soberanía
 Plan Militar Para Atacar a Chile Y Ocupar el Canal de Beagle
 Nuestra Identidad Nacional
 Breve Descripción de algunos elementos bien argentinos
 Inventos Argentinos
 Nuestros Grandes Inventos Nacionales
 Los Recursos Naturales Argentinos
 Petróleo-Carbón-Gas-Minería-Agricultura-Ganadería
 Los Golpes Militares
 Breve Descripción de los Derrocamientos de Gobiernos Democráticos
 Historias Curiosas de Nuestra Historia Argentina
 Relatos, Documentos, Personajes, Anécdotas, etc.
 El Negocio de la Prostitución Porteña
 Historia sobre las prostitutas en el siglo XIX
 La Historia Contada Por Sus Protagonistas
 Diversos Pasajes de la Historia Argentina Según Sus Protagonistas
 La Historia de la Educación Argentina
 La Evolución del Sistema Educativo en el País
 Personalidades Eternas Argentinas
 Mas de 100 biografías sobre los mas destacados personajes argentinos
 Historia del Horror en La Forestal Cía.
 Cuando el capital público es puesto al servicio de la explotación privada
 La Historia del Tango
 El Origen del Tango y la Milonga
 Institutos de Menores y Reformatorios
 La Delincuencia Juvenil en Argentina

 

Causas del Subdesarrollo de América Latina Hegemonia Britanica

Causas del Subdesarrollo de América Latina

Dominación y subdesarrollo: Durante mucho tiempo se pretendió convencer a los pueblos de Iberoamérica de que sus males residían en su incapacidad de absorción de las influencias modernizantes de los países más desarrollados. La recomendación entonces era la total apertura de puertas para la difusión de capitales, tecnología, instituciones y formas culturales provenientes de las mayores potencias capitalistas.

villa miserias en america latina

Nuestro subdesarrollo era atribuible a la perduración de elementos tradicionales, arcaicos, feudales, que tienen origen en la conquista española. El desarrollo capitalista, la estrecha ligazón al sistema capitalista mundial, se planteaba como la solución para nuestros males.

Pero se nos recomendaba paciencia: el subdesarrollo era la antesala del desarrollo, una etapa similar a la que todos los países actualmente avanzados pasaron en su momento. Con paciencia y subordinación a los consejos de aquellos países, algún día veríamos florecer pujantes nuestras economías, instituciones y cultura.

Actualmente, los latinoamericanos hemos comprendido que la raíz del atraso radica justamente en nuestra estrecha vinculación al sistema mundial capitalista. El subdesarrollo no es la antesala del desarrollo, sino la consecuencia del desarrollo de otras potencias. El desarrollo y el subdesarrollo son claramente visualizados como las dos caras de una misma moneda: somos subdesarrollados porque otros son desarrollados.

La dependencia hacia las potencias desarrolladas, la dominación que éstas ejercen sobre nosotros, se torna la clave de nuestros problemas. André Gunder Frank ha estudiado esta relación entre el desarrollo de las potencias capitalistas y el subdesarrollo de los países latinoamericanos, enunciando dos hipótesis básicas. La primera expresa lo que nosotros terminamos de afirmar: que el subdesarrollo de América Latina es el resultado de su participación en el proceso de desarrollo capitalista mundial.

La segunda proposición afirma que los países satélites logran su mayor desarrollo industrial capitalista clásico cuando y allí donde sus lazos con la metrópoli son más débiles. Señala dos tipos de aislamiento, el primero de los cuales reconoce como causa la guerra o depresión en la metrópoli. Cinco crisis aportan pruebas a su hipótesis: la depresión europea del siglo XVII, las guerras napoleónicas, la primera guerra mundial, la depresión de la década del 30 y la segunda guerra mundial.

En el mismo sentido, el historiador argentino José María Rosa atribuye a las dificultades de la metrópoli española para garantizar una frecuente comunicación con sus colonias, el incipiente desarrollo industrial registrado en América española desde el siglo XVII; “América tuvo que bastarse a sí misma. Y ello le significó un enorme bien: se pobló de industrias para abastecer en su casi totalidad el mercado interno.” (Rosa, Defensa y Pérdida de Nuestra Independencia Económica.)

La Independencia y la apertura al libre comercio, permiten la invasión de las potencias europeas, fundamentalmente de Inglaterra, que busca nuevos mercados para su producción manufacturera, desalojando a las rudimentarias industrias locales. Ante la limitación de nuestros mercados, los empréstitos ingleses constituyen el único medio para abrir los circuitos comerciales; la nueva metrópoli nos facilitaba, en préstamos bastantes onerosos, los medios para pagar las mercancías que ella misma nos enviaba.Sin embargo, entre mediados de 1820 y hasta 1850 aproximadamente, se observarán una serie de intentos de desarrollo autónomo.

A pesarque se había producido la apertura de los puertos de América al libre comercio, todavía Gran Bretaña no estaba en condiciones de garantizar la regularidad de sus flotas hasta puntos tan distantes, lo que recién ocurrirá en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se generalice la utilización de los barcos a vapor. La endeblez de los vínculos con Gran Bretaña en este período se corresponde con la falta de consolidación de las clases dominantes iocales.

En esta situación se verifican una serie de intentos de desarrollo autónomo que, usualmente, protegen las industrias artesanales a través de aranceles aduaneros. Es el caso de Rosas en Argentina, que en 1835 dicta una Ley de Aduanas que defiende la producción de vastas zonas interiores afectadas por el librecambio.

En Colombia, entre 1826 y 1848 se lleva a cabo una política proteccionista en apoyo de la industria basada en pequeños talleres. El gobierno de Lucas Atamán, en México, llegará más lejos, otorgando préstamos para instalar industrias, especialmente textiles; se forma el Banco de Avíos, cuyo capital se integraba mediante un impuesto a las importaciones de algodón. Pero, en todos los casos, la mitad del siglo XIX marca el límite, pasado el cual los liberales se afianzan e imponen una política complementaria de los intereses de Gran Bretaña, que ya estaba en condiciones de subordinar férreamente a nuestros países.

El segundo tipo de aislamiento contenido en la hipótesis de Frank es el de aquellas regiones que por razones geográficas estuvieron débilmente vinculadas al sistema mercantilista y capitalista. El ejemplo típico es el Paraguay, que, sin posibilidades de utilizar las vías de navegación, promueve un desarrollo que, con el tendido de redes ferroviarias y la introducción de la industria siderúrgica hacia 1865, lo sitúa entre los países más avanzados de América del Sud. Luego de la derrota en la guerra de la Triple Alianza viene la imposición del libre cambio y la penetración inglesa.

Con la afirmación de la “modernidad occidental”, terminó en Paraguay el desarrollo autónomo, constituyéndose en uno de los países más pobres del continente. Cuando las metrópolis restablecen los lazos comerciales e inversionistas y recuperan el control de áreas que intentaron afirmar su soberanía, el desarrollo previo es aplastado o canalizado en direcciones que consolidan la dependencia de los centros hegemónicos.

Las formas de dominación abarcan todas las instancias de nuestras sociedades, el control de los gobiernos, las Fuerzas Armadas, la economía, las organizaciones sindicales, instituciones culturales y medios de difusión. En esta ocasión analizaremos fundamentalmente la penetración económica, y la acción de los monopolios, como uno de los puntos de partida fundamentales para las demás acciones del neocolonialismo.

“A mucha gente le llama la atención ese estado permanente dé perturbación del orden y a menudo de la paz en los países iberoamericanos. Este hecho, aparentemente inexplicable para los que no conocen a nuestros países, aparece como hasta natural para los que sabemos cómo se desarrolla la vida real de esos pueblos explotados por el imperialismo, con la complicidad de las oligarquías nativas que medran con ello, amparadas en sus guardias pretorianas, que no titubean en convertir en fuerzas de ocupación cuando peligra “la colonia” o los intereses creados. . . No saldremos nunca de nuestra triste condición de “subdesarrollados” en tanto seamos tributarios de la explotación imperialista.”
Juan D. Perón, La Hora de los Pueblos.

Consideraciones históricas sobre la penetración económica en América Latina
De acuerdo con la concepción que hemos esbozado, las fases del subdesarrollo estarán determinadas, en lo fundamental, por los requerimientos económicos de los centros dominantes y por sus proyectos geopolíticos de expansión y seguridad. Desde antes de la Independencia hasta nuestros días, podemos señalar cuatro etapas en la evolución de las economías de los centros hegemónicos.

Las del capitalismo comercial, capitalismo industrial (en su faz libreempresista), imperialismo yneoimperialismo. La primera de ellas caracterizada por la preminencia de Portugal y España —que actúan como intermediarias de otras naciones europeas—, las siguientes por la hegemonía inglesa con la que competirán más tarde Estados Unidos, Francia y Alemania, y la última, en la que existirá influencia de los países del Mercado Común Europeo, pero Estados Unidos será el centro imperialista fundamental.

A cada una de estas corresponderán distintas formas de organización de la economía iberoamericana, que transitará desde lo que denominaremos modo dependiente colonial exportador hasta el capitalismo dependiente agro-exportador y el capitalismo industrializado dependiente. Sólo nos han de interesar en este trabajo las etapas de capitalismo monopólico, especialmente lo que se ha dado en denominar “neo-imperialismo”, teniendo en cuenta que las tendencias del desarrollo capitalista llevan inexorablemente al dominio monopolice mundial. Como dijera el economista norteamericano Magdoff, “el imperialismo no es asunto de elección para la sociedad capitalista; es el modo de vida de tal sociedad”,

La hegemonía británica
Baran y Sweeze  describen las notas características de la etapa que se inicia en las potencias capitalistas avanzadas en el último cuarto del siglo XIX:

“La segunda fase, iniciada a partir de 1880 más o menos, se caracteriza por el dominio del capital financiero. La concentración y centralización del capital conduce a la expansión de la forma corporativa, de los mercados de valores, etc. En este escenario los banqueros copan la iniciativa, promueven combinaciones y monopolios sobre los cuales sientan su dominio y devienen así un sector decisivo dentro de la clase capitalista. Como los banqueros negocian con capitales más que con mercaderías, su interés primordial en los países subdesarrollados consiste en exportar capitales hacia ellos a las tasas más altas de ganancia que sean posibles. Los capitalistas financieros de cada país imperialista quieren establecer un dominio exclusivo donde sus rivales no puedan entrar y dentro del cual sus inversiones permanezcan perfectamente protegidas. No quiere decir, desde luego, que la exportación de capital se contraponga a los objetivos del período precedente —materias primas ymercados— pues, por el contrario, una y otras se complementan a las mil maravillas. Se trata sólo de que en !a teoría Hilferding-Lenin es la exportación de capital la que domina la política imperialista.”

Dentro de este panorama general, a partir de la crisis capitalista de 1873, gran cantidad de pequeñas y medianas empresas comienzan a arruinarse y son reemplazadas o absorbidas por grandes corporaciones que centralizan en sus manos la mayor parte de la producción de una rama de la economía (concentración horizontal) o las fases complementarias de un proceso productivo, Asimismo, las grandes empresas, al disponer de mayores capitales, pueden incorporar los nuevos y costosos adelantos tecnológicos, que les proporcionan nuevas ventajas sobre la competencia.

Surgen así los grandes trusts, cartels y otras formas de monopolio. Todas estas son uniones que tienen como propósito unificar o coordinar diversas empresas bajo una sola dirección con el fin de aumentar la tasa de ganancia. Para lograr dicho aumento de beneficio se exportan capitales a países donde haya menor competencia, se pueda pagar salarios más bajos que los exigidos por los sindicatos de los países desarrollados y se pueda producir con los equipos ya superados por el progreso técnico.

¿Cuáles eran los países inversores en el período que se cierra en la Primera Guerra Mundial? En 1914 las exportaciones británicas de capital ascendían a 18.288 millones de dólares, que representaban el 52 % del total invertido; luego venían Francia (23 %), Alemania (15 %) y los Estados Unidos (10 %). En líneas generales, los capitales extranjeros (y los sectores nativos a ellos ligados) inducen a los estados latinoamericanos a promover obras de infraestructura (transportes, comunicaciones, etcétera) destinadas a facilitar la producción de alimentos y materias primas con destino al mercado europeo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

El Capitalismo Americano en America Latina Influencia Economica EE.UU.

El Capitalismo Americano en America Latina

Estados Unidos y el surgimiento de los conglomerados multinacionales.
Hasta 1900 Gran Bretaña ocupa la posición hegemónica sobre el continente, basada en los mecanismos ya referidos, reforzados por e! control de los circuitos bancarios y financieros. Pero en las primeras décadas del siglo se fortalece en el escenario latinoamericano un adversario que ya tenía amplio desarrollo en Centroamérica y en el Caribe: los Estados Unidos. Con la finalización de la primera guerra mundial, la posición de los países inversores sufre transformaciones.

El predominio inglés comienza a decaer y los Estados Unidos se convierten en acreedores de vencedores y vencidos. A partir del período comprendido entre las dos guerras mundiales, los Estados Unidos se convirtieron en la principal fuente de capitales para el resto de América. En los años de la depresión, y durante la segunda guerra mundial, la corriente de capitales se interrumpe hasta que, luego de 1943, los capitales norteamericanos han abarcado la mayoría de las actividades económicas de América Latina.

Los Estados Unidos  desembolsaron más del 70 % de los préstamos netos para desarrollo concedidos a los países latinoamericanos, y es el país de origen de casi el 80 % de las inversiones directas (incluidas las reinversiones de beneficios) durante el período/Í951 – 62. De acuerdo con los datos de la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina de las Naciones Unidas), el total de la corriente neta de capital a largo plazo desde los Estados Unidos hacia América Latina, entre 1951 y 1963, asciende a 10.840 millones de dólares, correspondiendo 6.936 millones a capitales privados (64 %) y 3.904 a capital público (36 %).

Cabe que nos preguntemos si lo único que ha variado en la segunda postguerra es el desplazamiento de Inglaterra por los Estados Unidos como potencia inversionista hegemónica o si también estamos en presencia de una nueva etapa en el “desarrollo del subdesarrollo”. Antes mencionamos una etapa “neoimperialista”; corresponde ahora que expliquemos cuáles son las transformaciones ocurridas en los centros hegemónicos, fundamentalmente en Estados Unidos.

La concentración económica en los Estados Unidos
Es un hecho usualmente destacado que el grado de concentración del poder económico ha experimentado un notorio incremento en la economía norteamericana de las últimas décadas: para la totalidad de las corporaciones observamos que la participación de las 200 primeras en el total de los bienes corporativos ha aumentado drásticamente: del 49 % en 1950 al 55 % en 1962. Una parte sustancial de este aumento es atribuible a la creciente proporción de fusiones y adquisiciones realizadas en los últimos años: las primeras 200 corporaciones compraron 1.900 compañías en el período 1950-1962. Al mismo tiempo, es de notar que las cinco corporaciones más grandes poseen el 13 % de los bienes corporativos en el renglón de las manufacturas. Estas cinco corporaciones participan en el 20 % de las ganancias netas.

El surgimiento de los conglomerados económicos es la característica predominante de la actual evolución de la economía estadounidense. Estas empresas, de gigantescas dimensiones, se caracterizan por el hecho de que a través de fusiones o adquisiciones han diversificado su producción de bienes y servicios en múltiples actividades no relacionadas. Por ejemplo, la Minnesotta Mining produce, además de la cinta Scotch, otros 2.000 productos diferentes, que abarcan desde rollos y cámaras fotográficas, pasando por ácido sulfúrico hasta aisladores eléctricos, además de controlar la Mutual Broadcasting System.

La Textron era al principio una empresa textil; actualmente su renglón más importante es el de helicópteros, elaborando también alimentos para pollos, embarcaciones de fibra de vidrio, calefactores portátiles, prensas para papel de aluminio, maquinaria óptica, aceite de lino, autos eléctricos para golf, etc.

Este nuevo fenómeno debe ser atribuido a dos razones: 1) la búsqueda de nuevas formas de inversión más retributivas, que se observa muy especialmente en las corporaciones mayores; 2) la necesidad de las corporaciones gigantes de protegerse de los efectos de los ciclos comerciales o de una excesiva dependencia de los gastos gubernamentales.

Celso Furtado, por su parte, señala que la inversión en múltiples sectores con un mínimo de relación posibilita la reducción de los riesgos que implica la inversión y, constatando que las empresas que se han expandido por la vía de la conglomeración poseían gran disponibilidad de dinero, afirma que ese potencial financiero es el elemento fundamental para la participación exitosa en un nuevo mercado.5 Es importante tener en cuenta que el conglomerado económico no es sólo una diversificación de la producción (como la empresa citada más arriba, que produce 2.000 clases de artículos), sino también una diversificación geográfica: actúa en muchos países al mismo tiempo.

Señalamos este segundo aspecto pues le posibilita la obtención de más bajos costos de producción por unidad merced al control del mercado mundial o de grandes regiones. La tendencia a la dispersión de las empresas manufactureras en diferentes espacios geográficos se acentúa a partir de la segunda postguerra, ya convertidos los Estados Unidos en centro organizador y administrador del sistema capitalista mundial.

Esa tendencia se ha acentuado tanto en la actualidad que es posible afirmar, siguiendo a Theotonko dos Santos: “El sector de las grandes empresas norteamericanas ligado a la inversión en el exterior… se constituye en el elemento integral de esas empresas, disponiendo de alta participación en el total de sus inversiones y ganancias”. En resumen, el desarrollo del capitalismo afianza las empresas gigantescas (en especial las norteamericanas), que encuentran estrechos los límites de sus economías nacionales, y son dichas empresas las que internacionalizan la economía capitalista. En esta etapa, lógicamente, coincide con la norteamericanización del sistema.

mapa de america latina

La política de las corporaciones
Cada corporación aspira a lograr su independencia financiera mediante la creación interna de fondos de los que pueda disponer libremente la dirección. Además puede, como parte de su política, obtener préstamos, directa o indirectamente, de instituciones financieras, aunque están en condiciones usualmente de evitar la dependencia del control financiero, tan común en los grandes negocios de hace cincuenta años.

Lo que señalan los autores de “El Capital Monopolista” es la singular transformación ocurrida en la unidad de la economía capitalista: la empresa. Para ellos, en la etapa inicial del capitalismo monopólico las grandes corporaciones tienen a los banqueros como figuras rectoras, en el momento en que más acuciante era la necesidad de capitales dado el inmenso volumen de capital original necesario para acometer empresas de alto nivel tecnológico. Más tarde, cuando las corporaciones recogen una rica cosecha de utilidades derivadas del monopolio, se encontraron cada vez más capaces de autofinanciarse. De tal manera, las grandes corporaciones fueron tornándose cada vez más independientes, tanto de los banqueros como de los accionistas fuertes.

En esta situación, los cálculos internos y externos son efectuados con absoluta independencia de cualquier control ajeno a la corporación misma, y es precisamente esa capacidad de autofinanciamiento la que posibilita crecer aún más gracias a la absorción y fusión con otras empresas.

De todo lo expuesto surgen dos series de cuestiones vinculadas con la nueva forma asumida por el capitalismo monopólico y su relación con los países subdesarrollados. Por un lado, dado que la penetración económica se realiza a través de conglomerados multinacionales, la ubicación y el papel que se le asigne a una subsidiaria en cualquiera de nuestros países no va a depender de las necesidades locales sino de los planes de la metrópoli, puesto que la racionalidad del sistema creado por la casa matriz se establece en el nivel del conjunto de la corporación y no de una de sus partes. Esa planificación en aras de una mayor rentabilidad determinará que la planta instalada produzca unos productos y no otros, que permanezca o sea levantada e instalada en el país que otorgue mayores posibilidades.

Por otra parte, las corporaciones multinacionales tienden a reproducir en los países dominados la estructuración interna que prevalece en los centros hegemónicos: el control monopólico de los distintos mercados por las corporaciones gigantes autofinanciadas.

Si se quiere entender el comportamiento de la empresa extranjera hay que tener en cuenta que, si bien actúa en el marco del país donde se localiza, es parte de un cuerpo cuya cabeza, la casa matriz, está situada en el exterior: La fuerte expansión de las subsidiarias y filiales de las matrices externas, sobre todo norteamericanas, se efectúa con la misma lógica que guía a la expansión en el centro hegemónico: se basa en la política de amplia retención de utilidades y captación del ahorro interno nativo, que, al reforzar el autofinanciamiento, permite nuevas y más eficaces conglomeraciones.

Estamos en este momento bordeando directamente el tema de las “desnacionalizaciones”. Antes de entrar en él, deseamos completar el panorama de las tendencias internas de los centros hegemónicos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Plan Economico de Martinez de Hoz Durante la Dictadura de 1976 Plata

EL PLAN ECONÓMICO QUE APLICO LA DICTADURA MILITAR TUVO UN IDEÓLOGO: JOSÉ ALFREDO MARTÍNEZ DE HOZ: SUS CONSECUENCIAS AUN HOY SE SIGUEN PAGANDO.
El plan económico anunciado el 2 de abril de 1976 fue creado por José Alfredo Martínez de Hoz Sus primera medidas fueron congelar los sueldos de los trabajadores, que quedaron bajo el control de la Nación. El salario real ha llegado a sen niveles excesivamente alto con en relación con la productividad de la economía afirmó el ministro en 1976. Esa política provocó que el ingreso de los trabajadores cayera un 40 % entre 1976 y 1980.

Se sacaron los controles de precios y se redujeron las retenciones a las exportaciones y se inauguró el pedido de créditos a organismos internacionales: la Argentina recibió del FMI 400 millones de dólares. El slogan para los primeros meses de la dictadura fue: “achicar el Estado es agrandar la Nación”.

En 1975, la inflación había subido más del 300 por ciento al año, el PBI descendió un 1,4 por ciento y el PBI per cápita cayó un 3 por ciento. Mientras, los precios al consumidor habían subido entre marzo del ‘75 y enero del ‘76 un 566,3 por ciento. La respuesta que Martínez de Hoz encuentra para parar la inflación fue la famosa “tablita“. Un sistema de devaluaciones preanunciadas para se supiera cómo y cuándo se iba a devaluar. La tablita dio comienzo á la era de “la plata dulce” y “al deme dos”.

El Plan Económico anunciado en abril del 76 tenía como prioridad favorecer el crecimiento industrial y agropecuario sin las trabas que representaban los reclamos sindicales. Debía contener la inflación, estimular la venida de capitales extranjeros, atacar el déficit fiscal y terminar con un aparato burocrático estatal sobredimensionado. Para este fin se colocó a todos los empleados público? en disponibilidad y se expulsó sin más a los de antecedentes sospechosos.

LA PLATA DULCE: La etapa de la circulación de dinero que producía más dinero fue denominada “la época de la plata dulce” y, junto con endeudamiento externo, trajo grandes beneficios a los grandes grupos económicos. Estos contraían una deuda en el exterior a una tasa baja y luego invertían en Argentina, donde había una muy alta: con la ganancia obtenida localmente abonaban la deuda externa y obtenían una gran diferencia a su favor.

Los grandes grupos obtenían créditos pero no los invertían en la producción sino en la especulación. A su vez, la clase media se dedicó a invertir sus “pequeños” ahorros en las financieras, con tasas de interés altísimas, y a aprovechar el dólar barato para viajar al exterior y adquirir allí variedad de productos. Esa creciente influencia del capital financiero significó la instalación de numerosos bancos en el país, así como un importante proceso de concentración de, estos. Sin embargo, el sector bancario en desarrollo sufrió crisis que repercutieron directamente en el proyecto económico diseñado por la dictadura.

El año 1980 fue el comienzo de un final anunciado: las exportaciones cayeron un 20% respecto del año anterior, las importaciones subieron un 30%, acompañadas por una nueva crisis mundial que, para un proyecto basado en el mercado externo, era determinante. En ese contexto se produjo el “crack bancario” de 1980, que puso fin a la etapa de la denominada “plata dulce”. La quiebra del Banco de Intercambio Regional (BIR) fue el primer indicador. Siguió el cierre de otras 37 entidades financieras, que a su vez repercutió en sectores industriales. El frente de la burguesía que hasta ese momento había apoyado acríticamente al proyecto —sobre todo en su aspecto represivo— reclamó una política de salvataje por parte del Estado frente al crack industrial y financiero. A partir de allí, el plan pasó a retiro.

Fuente: Historia La Argentina Contemporánea Editorial A-Z

Una de las medidas iniciales adoptadas por el gobierno militar en 1976 fue la apertura de la economía, es decir, la apertura del mercado interno a la competencia exterior. En primer lugar, se redujeron los, aranceles de  importación; esta medida sé ejecutó en un marco de atraso cambiarlo, cuyo efecto fue el abaratamiento de las mercaderías extranjeras, el cual generó el ingreso a la Argentina de una avalancha de productos importados.

En segundo lugar, el gobierno militar implemento una reforma financiera que liberalizó el sistema bancario (autorizando el funcionamiento de nuevos bancos e instituciones financieras) y el flujo de capitales. Esta medida se dio en un contexto mundial de gran abundancia de capitales líquidos en manos de los principales bancos estadounidenses y europeos. Una parte sustancial de esos capitales comenzó a ser prestada a los países periféricos, entre los que tuvieron un papel de gran importancia los dé-América latina, y, en particular, la Argentina. Comenzaba, de este modo, una etapa de alto endeudamiento externo para la Argentina.

En realidad esta primera etapa del plan económico constituía una puesta a punto de lo que vendría meses más tarde. El 1 de junio de 1977 la “ley de entidades financieras” libera el mercado de dinero y le da garantía estatal a todos los depósitos a plazo fijo. Con esta norma, si un banco quebraba, el Estado devolvía el dinero. Comenzó así la especular y tristemente celebre “bicicleta financiera”.

En octubre del ‘77, las tasas de interés alcanzaron un nivel del 135 por ciento anual. La distorsión de este mecanismo hizo que las empresas tuvieran que endeudarse en el extranjero, la que debieron pagar altas tasas para lograr financiación en el mercado local. Así, mientras los plazos fijos y las financieras se reprodujeron ferozmente, los que tomaron créditos hipotecarios durante esa época terminaron pagando tasas usurarias: el ejemplo fue la de la recordada circular 1050 del Banco Central, que determinó que miles de ahorristas terminaran pagando tasas siderales o que debieran entregarle sus viviendas al banco, ya que los intereses, fijados por un mercado de tasas que llegaron a mas del 100 por ciento al año, tornaba impagables los préstamos.

En 1978, el plan de Martínez de Hoz dio indicios de ser un fracaso total: la inflación anual llegó al 160 por ciento, y el PBI descendió durante ese año cerca de un 3,2%. Al crecimiento nulo del país se le sumaron los fuertes gastos del Estado: el 25 de junio del 1978 la Argentina ganó el Campeonato Mundial de Fútbol. Ese mundial, organizado en el país, costó cerca de US$ 500 millones, gasto que fue completamente cubierto por el Estado.

Mensaje de Rodolfo Walsh Integrante de Montoneros

La perversión del sistema financiero se tomó difícil de dominar para el Gobierno: en 1979, los precios minoristas crecieron en un 139,7 por ciento, y a capacidad de consumo se redujo vertiginosamente. Al final, la distorsión la la banca terminó por perforar a muchas entidades financieras, que no pudieron hacer frente a sus obligaciones: el 28 de marzo de 1880 el Banco Central ordenó la Intercambio Regional (BIR).

A fines de ese año, cerca de 23 entidades financieras habían quebrado, casi todos bancos cooperativos o provinciales. El fracaso de la gestión de Martínez de Hoz terminó por hacerse evidente cuando tuvo que tomar una resolución drástica: el 3 de febrero de 1981 el peso fue devaluado un 10 por ciento con relación al dólar. Con la economía en contracción, la gestión de Martínez de Hoz finalizó en 1981, con el reemplazo del teniente general Jorge Rafael Videla por el teniente general Roberto Eduardo Viola en la presidencia de la Nación.

El 29 de marzo de 1981 asume un nuevo ministro, Lorenzo Sigaut quien pasó a la historia por la frase “esta vez, el que apuesta al dólar pierde”. Tan sólo un mes después el flamante ministro dispone una nueva devaluación que provocó que el peso perdiera un 35 por ciento de su valor con, respecto al dólar. Para colmo los créditos hipotecarios se indexaron un 11 por ciento, la desocupación llegaba al 5 por ciento y el PBI caía un 6 por ciento. En la segunda mitad de 1981 la recesión comenzó a hacerse más intensa. La gestión de Sigaut sostuvo que las líneas básicas de acción continuarían siendo las mismas.

Sigaut duró 9 meses los mismos que Roberto Viola que fue reemplazado por Leopoldo Fortunato Galtieri. A fines de año el Ministro de Economía fue reemplazado por uno de los hombres cercanos a Martínez de Hoz y ex-Ministro de Economía durante el gobierno de Frondizi: Roberto Aleman. Esta recomposición significaba el triunfo de una finta política.

Los objetivos globales de Alemann eran bajar la tasa de inflación, desregular y privatizar, en ese orden. Sus primeras medidas incluyeron la reunificación del mercado cambiario, el restablecimiento de una tasa de cambio flotante, nuevos impuestos sobre las exportaciones una reducción de la dispersión de derechos de importación y el congelamiento de los salarios del sed público.

Muchas obras públicas fueron ejecutadas por contratistas privados, y algunas empresas del Estado privatizaron partes de sus actividades -lo que se llamo privatización periférica-. Esta incluyó la subcontratación de tareas de búsqueda y explotación petrolera, de reparación de materiales y de las vías de los ferrocarriles, la provisión de equipos telefónicos, la recolección de residuos y el mantenimiento del alumbrado público en la Ciudad de Buenos Aires. Alrededor de estas actividades se fue configurando un poderoso grupo de empresas contratistas del Estado. Estos grupos económicos, integrantes del segmento de proveedores del Estado argentino, conformaron la llamada “patria contratista“. Se trataba, en realidad, de empresarios muy cercanos al poder político que realizaban importantes negocios con el Estado cobrando cuantiosos sobreprecios,.

Roberto Alemann Fortunato Galtieri Domingo Cavallo
Carlos Ongania Lorenzo Sigaut Dagnino Pastore

Como consecuencia, la inflación declinó durante el primer cual de 1982 y empezó a notarse el fin período recesito. De todos modos, la guerra Malvinas desatada el 2 de abril 1982 marcó un punto de inflexión para el gobierno militar. La derrota de las Fuerzas Armadas argentinas aceleró el proceso de deterioro d régimen y lo empujó a buscar una trasmisión política que le permitiera transferir el poder.

Las decision económicas, entonces, estuvieron sujetas a los vaivenes de la liberalización política: En julio de ese año general Reynaldo Bignone reemplazó a Galtieri e inmediatamente inició diálogo con los Sectores políticos. Su primer Ministro de Economía fue José María Dagnino Pastore (ex ministro de la misma cartera durante gobierno de Onganía), a quien acompañó, como presidente del Banco Central, Domingo Cavallo.

Los principales hechos económicos estuvieron marcados por la reforma financiera lanzada por Cavallo que provocó una escalada  inflacionaria. Dagnino Pastore y Cavallo dejaron sus puestos a media los de agosto. El último Ministro de Economía del Proceso fue Jorge Wehbe, quien implemente “administró” la crisis. Durante esos meses se restablecieron negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y se volvió a implementar el control de precios y de las tasas de interés, la inflación volvió dispararse en 1983 y el traspaso del poder al nuevo gobierno constitucional se hizo en el marco de una acentuada crisis económica.

Prácticamente todos los analistas coinciden en señalar que este ultimo periodo de la dictadura, después de la guerra de Malvinas, dejó una herencia nefasta que todos las argentinos siguen pagando.

Finalmente la dictadura militar y las política liberales aplicadas por sus ministros de economía terminaron provocando la destrucción del aparato productivo, el cierre de miles de empresas que dejaron en la calle a otros tantos trabajadores. La deuda externa trepó hasta cifras inconcebibles y el gobierno democrático de Raúl Alfonsín que asumió en diciembre de 1983 debió cargar con una pesada herencia que luego provoco su propia caída.

Los Gobiernos Democraticos en Argentina Alfonsin Menem De La Rua Kirchner

RETORNO DE LA DEMOCRACIA EN 1983- RAÚL ALFONSÍN

La democracia (1983-2013): Después de la guerra de Malvinas, el gobierno militar quedó desarmado y en poco tiempo reapareció la oposición. Entre 1982 y 1983, la situación económica se agrava y comenzaron las protestas sociales, los conflictos gremiales y las huelgas generales. La sociedad demostraba en actos y manifestaciones masivas en Plaza de Mayo su repudio contra la dictadura. La democracia era vista como la bandera contra el autoritarismo que habían ejercido los gobiernos militares. La ciudadanía renovaba su interés por la participación y se afiliaba a los tradicionales partidos tradicionales.

En las elecciones internas del radicalismo fue elegido como candidato presidencial por la U.C.R. el líder del Movimiento de Renovación y Cambio, Raúl Alfonsín. El discurso democrático y antiautoritario del candidato radical tuvo gran repercusión, sobre todo entre la juventud.

El peronismo, en cambio, carecía de una estructura partidaria y de toda práctica de debate interno. Así, lejos de toda renovación, fueron elegidos como candidatos Ítalo Luder y Bittel.

El 30 de octubre de 1983, el peronismo fue derrotado por primera vez en elecciones libres por la fórmula radical, que obtuvo el 52% de los votos. El Presidente Raúl Alfonsín electo asumió el 10 de diciembre con gran apoyo social.

Se restablecieron las libertades públicas y los derechos humanos, y la cultura argentina volvió a destacarse en el mundo La herencia dejada por la dictadura militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín y Carlos Menem) vieron condicionados sus planes sociales y políticos por las presiones económicas.

Menem entendió que la solución pasaba por una política de privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (1991-1995), pero que concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa.

De la Rúa presidente
El candidato de la Alianza, Fernando de la Rúa, triunfó en las elecciones presidenciales de 1999 con el 48,5% de los votos, venciendo al justicialista Eduardo Duhalde. La situación económica manifestaba una profunda crisis: mientras que el Estado no encontraba cómo financiar sus gastos, los capitales internacionales desaparecían.

La única salida era devaluar el peso y terminar con la convertibilidad, pero el Presidente se negó a tomar esa decisión. Ni una suba de impuestos (el “impuestazo”), tampoco la reducción de los salarios públicos en un 13%, alcanzaron para equilibrar la situación.

En diciembre de 2000, el gobierno obtuvo un crédito de 30.700 millones de dólares denominado en una amplia campaña publicitaria el “Blindaje”, que no tuvo efectos positivos.

En marzo de 2001, el titular de la cartera de Economía en ese entonces, José Luis Machinea, fue reemplazado por Ricardo López Murphy. El nuevo ministro propuso un programa de ajuste sobre los salarios de los empleados estatales y el presupuesto de educación. Hubo sucesivas protestas populares. Su plan fue rechazado y debió renunciar.

El 20 de marzo de 2001, De la Rúa convocó a Domingo Cavallo, que se había desempeñado como ministro de Economía durante el gobierno de Carlos Menem, y antes, como presidente del Banco Centra! en la última etapa del gobierno de facto.

Proceso de Reorganizacion Nacional en 1976 Gobierno de la Junta Militar

PERÍODO MILITAR DE REORGANIZACIÓN MILITA – RAFAEL VIDELA – 

La dictadura  Militar: La muerte de Perón dejó sin control al conjunto de fuerzas que habían coexistido conflictivamente bajo su liderazgo. La muerte del líder privó al gobierno de una conducción legítima y aceptada por el conjunto del peronismo, que pudiera reformular los acuerdos políticos y sociales para asegurar la gobernabilidad del país.

Junta Militar Videla, Masera Agostini

El régimen militar instalado en marzo de 1976 y presidido por el general Jorge Rafael Videla desplegó una represión inédita, cuyas consecuencias aún se hacen sentir en la Argentina. Ya en 1974 estaban dadas las condiciones que explican algunas de las actitudes que tomaría la dictadura militar. Por un lado, la política era concebida como una guerra: le objetivo no era dirimir los conflictos sino exterminar físicamente al enemigo. Por otro el propio Estado había abandonado toda racionalidad legal y desde algunas de sus dependencias, como el Ministerio de Bienestar Social, se organizaban acciones armadas

Cuando las Fuerzas Armadas se hicieron cargo del poder en 1976, tomaron la represión en sus manos y, para ello, involucraron a otras instituciones del Estado desde la propia presidencia hasta las policías provinciales. Sin embargo, esta expansión del terrorismo de Estado” se debía menos a la violencia guerrillera (que, para 1976 estaba en franca decadencia) que al proyecto político y social de los militares que tomaron el poder.

En efecto: la violencia alcanzó a todos los sectores de la sociedad desde sindicalistas hasta intelectuales, desde estudiantes secundarios hasta amas de casa. La arbitrariedad y la universalidad eran, en efecto, condiciones básicas para imponer el terror en la sociedad.

Como si de una operación militar se tratara, las jerarquías de las Fuerzas Armadas dividieron al país en varias zonas y distribuyeron el control entre ellas, en especial Armada y el Ejército.

IDEOLOGÍA DEL “PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL”
DOCUMENTO

La guerrilla ha dejado de ser una alternativa en la Argentina puesto que se encuentra quebrada en su capacidad operacional y se halla aislada de la población. No sólo se han descabezado sus cúpulas y se ha destruido su aparato logístico y de propaganda sino que se ha puesto de manifiesto, de una vez para siempre, su verdadera y patológica esencia […].

[La lucha] no se agota en el plano militar. Por el contrario, abarca a todos los sectores. En ese sentido adquieren relevancia los medios de comunicación que deberán realizar una permanente tarea de esclarecimiento ante la opinión a fin de desnudar las mentiras de la prédica extremista. […]

El comienzo de la recuperación nacional se advierte ya en todos los órdenes. En lo moral es otro el clima que se respira. Los responsables de la corrupción y el peculado han sido puestos a disposición de la justicia, sin perjuicio de la sanción recaída por el Acta Institucional contra algunos de los principales culpables del estado de cosas imperante al 24 de marzo.

En lo cultural y educacional se concretan las bases para una vida espiritual enriquecida y una enseñanza primaria, media y superior sin sectarismos ni deformaciones. En lo económico se ha superado el estrangula-miento del sector externo, se ha reducido el déficit fiscal, se ha revertido la tendencia inflacionaria a márgenes tolerables y se han creado condiciones de confianza y seriedad para las inversiones.

En lo social se ha impedido la desocupación en masa y se promueven todos los medios para mitigar el descenso del salario real que, debo subrayarlo nuevamente, es la Consecuencia directa de la irresponsable política económica del gobierno anterior, basada en el consumo a expensas de la producción. Declaraciones de Jorge R. Videla a la revista Gente, octubre de 1976.

Conquista y Colonizacion Española en America España Conquista America

Tercer Gobierno Peronista Muerte de Peron Gobierno de Isabel Martinez Gobierno de Isabel Martinez

TERCERA PRESIDENCIADE JUAN PERÓN – ISABEL MARTINEZ DE PERÓN

Perón era reconocido como líder tanto por la derecha como por la izquierda peronista; los sindicatos, que habían sido respetados por la estrategia de Lanusse, le respondían.

También era el líder de los jóvenes nucleados en la Juventud Peronista y de los Montoneros, a quienes atraía su discurso sobre la “liberación nacional”. Los políticos le asignaron un lugar y lo integraron a la Hora del Pueblo.

Sus enviados personales -a los que cambiaba en forma constante para evitar que alguno adquiriera peso propio- iban y venían con instrucciones. Se hablaba de su Retorno (con mayúscula) al país, que finalmente fue autorizado por Lanusse.

El 17 de noviembre de 1972 regresó al país, y fue recibido en Ezeiza por una multitud. Su estadía fue breve, ya que volvió a España antes del comienzo de la campaña electoral.

Las elecciones se realizaron el 11 de marzo y el escrutinio asignó una amplia mayoría a Cámpora ( a quien la Juventud Peronista llamaba “El Tío”), que ganó con el 49,6% de los votos; la UCR obtuvo el 21%, y el resto se lo dividieron los demás partidos.

Una proporción semejante se dio en el reabierto Congreso.

El Peronismo Nuevamente en la Rosada: Para la apertura democrática Perón se ofrecía como el único capaz de evitar el terremoto social en la Argentina, pero por una cláusula de residencia no pudo presentar su candidatura. En su lugar fue Héctor Cámpora, que al frente del FREJULI (coalición que reunía sobre el eje peronista a frondicistas, conservadores populares, populares cristianos y otras agrupaciones) triunfó el 11 de marzo de 1973 con el 49,59 % de los votos, por sobre la fórmula radical encabezada por Balbín.

Buenos Aires vivía una fiesta carnavalesca, Héctor Cámpora asumió la presidencia de la Nación. Después de dieciocho años de proscripción, el peronismo volvía al poder. En los alrededores del Congreso más de un millón de personas festejaban la partida de los militares.

El peronismo gobernó nuevamente con cuatro presidentes (Cámpora, 1973; Lastiri, 1973; Perón, 1973-1974; e Isabel Perón 1974-1976), quienes intentaron retomar algunas de las medidas sociales del primer peronismo, como el impulso de la industria y la acción social, el mejoramiento de los sueldos y el control de precios.

La bajo el liderazgo del General Perón, un conjunto de fuerzas coexistieron de manera permanente. Sin embargo, las mismas quedaron sin control desde el día mismo de su muerte. Pero, el punto son retorno surge justamente antes de julio de 1974, dejando visiblemente certera la ruptura entre las facciones peronistas.

Sumado a ello, este deceso tan importante despojó al gobierno de una conducción legítima y aceptada por la totalidad del conjunto peronista, asegurando esta gobernabilidad, mediante la reformulación de acuerdos políticos.

José López Rega, ministro de acción Social y secretario privado de Perón, fue quien acompaño y aconsejó de manera influyente a la viuda del presidente, que ocupó el lugar, ejerciendo de manera fluctuante la dirección ejecutiva.

Pero los conflictos internos del movimiento peronista y la guerrilla, sumados a la crisis económica mundial de 1973, complicaron las cosas que se agravaron aun más con la muerte de Perón en 1974 y la incapacidad de su sucesora Isabel Perón para conducir el país.

Esta crisis fue utilizada como excusa para terminar con el gobierno democrático y dar un nuevo golpe militar.

Conquista y Colonizacion Española en America España Conquista America

Inestabiliad Institucional Argentina Golpes Militares y Salidas Democráticas

Inestabiliad Institucional Argentina – Los Golpes Militares
Inestabiliad Institucional Argentina

La inestabilidad política (1955-1973)

En 1955 un nuevo golpe militar derrocó a Perón, quien marchó al exilio. A partir de entonces y hasta 1973, los peronistas no podrán votar por su partido. Este derrocamiento marcó el cierre de un ciclo histórico en el país.

A partir de entonces se sucedió una época que comúnmente se denomina como de “empate” entre fuerzas, alternativamente capaces de vetar los proyectos de las otras, pero sin recursos para imponer perdurablemente los propios.  El “empate político” se vio reflejado en los ciclos periódicos de crisis económica.

El poder económico fue compartido entre la burguesía agraria pampeana (proveedora de divisas y por lo tanto dueña de la situación en los momentos de crisis externa) y la burguesía industrial, volcada totalmente hacia el mercado interior. Las alianzas se establecerían según cual fuera el momento del ciclo.

En ese período habrá dos presidentes civiles, Arturo Frondizi (1958-62) y Arturo Illia (1963-66) que intentarán impulsar el desarrollo nacional y poner fin a la proscripción del peronismo. Ambos serán derrocados por golpes militares.

El golpe del ’66, llamado Revolución Argentina, se prolongó en el poder por siete años hasta que la presión popular expresada en violentas protestas como el Cordobazo y en la aparición de grupos guerrilleros, obligó a los militares a llamar a elecciones el 11 de marzo de 1973.  El candidato peronista, Héctor Cámpora, resultó electo.

VIOLENTA CONMOCIÓN SOCIAL:
El Cordobazo
Los disconformes comenzaron a organizarse en forma encubierta; como los temas de fondo no podían ser planteados, se canalizaron a través de planteos secundarios. El problema emergió en varias universidades en las provincias, aparentemente por el tema de los comedores estudiantiles que aumentaron los precios.

La represión fue dura. En Corrientes la policía mató a un estudiante durante una manifestación; poco después (mayo de 1969) los estudiantes cordobeses se aprestaron a salir a la calle en memoria de Santiago Pampillón, su compañero muerto.

Paralelamente, la planta automotriz IKA-Renault de Santa Isabel, en las afueras de Córdoba, decidió la suspensión de todo su personal por 15 días y el despido de 200 obreros respaldados por SMATA (Sindicato Metalúrgico) dirigido por Elpidio Torres y apoyados por el combativo SITRAC-SITRAM (Sindicato de Trabajadores Concord-Materfer), dirigido por Agustín Tosco.

El 29 de mayo coincidieron las dos protestas: los obreros marcharon al centro de la ciudad y se unieron a los estudiantes; la policía fue sobrepasada, la población ayudó a los manifestantes y el país se encontró con un estallido social de una magnitud tal que sólo terminó 48 horas después con la intervención del ejército. El Cordobazo dejó un abultado saldo de muertos, heridos, detenidos, colectivos quemados, vidrios rotos y negocios saqueados.

Fue el fin del consenso. La supresión de los canales de participación legal y un sistema cerrado de represión desviaron las tensiones y disconformismo de la población hacia formas de expresión cada vez más violentas.

El gobierno acusó el impacto y respondió con un cambio total de gabinete, empezando por los controvertidos ministros de Economía: Adalbert Krieger Vasena y de Interior: Guillermo Borda (un liberal y un antiliberal).

Al año siguiente apareció una nueva agrupación, representante de la guerrilla urbana peronista. El 29 de mayo de 1970 los Montoneros secuestraron al general Aramburu y luego lo mataron. La violencia estaba instalada.

Fuente Consultada: La Argentina Una Historia Para Pensar 1776-1996 Rins-Winter