Grandes Obras Civiles

La Abadia de Montecasino Historia de su Construcción

En 1944 se combatía en los Apeninos meridionales. Los ejércitos aliados (ingleses, franceses y estadounidenses) empujaban lentamente, desde el sur hacia el norte, a las fuerzas alemanas que ocupaban Italia.

Los alemanes habían establecido su resistencia en una línea fortificada que atravesaba toda la península a la altura de los ríos Garillano y Sangro. Era la línea “Gustav”.

La resistencia germana se mantenía firme, y en el comando aliado surgió la convicción de que uno de los puntales del frente enemigo era un monte ubicado en los límites entre la Campania y el Lacio: el Montecasino, que domina la vía Casilina, conducente a Roma.

abadia de montecasino

RECONSTRUCCIÓN DE LA ABADÍA
Ahora ha sido reconstruida tal como era antes del bombardeo. Sus preciosos manuscritos, los códices y los 100.000 volúmenes se hallan expuestos en sus salas, conservados en sus bibliotecas. Allí se dirigen los especialistas en idiomas, en historia y en arte, de todo el mundo, para admirarlos y estudiarlos.Asi, después de mil años, continúa siendo de utilidad la maravillosa obra de los humildes monjes de Montecasino.

Se decidió bombardear intensamente la zona: en los días 15, 17 y 18 de febrero, en una serie de terribles incursiones aéreas, fueron arrojadas toneladas y toneladas de bombas que devastaron completamente la montaña. El bombardeo de la zona no procuró ninguna ventaja militar; desgraciadamente produjo, en cambio, un grave daño a la cultura y al arte: uno de los edificios italianos de mayor valor histórico quedó reducido a escombros. Se trataba de la antigua abadía de Montecasino.

No solamente fue destruido parte del edificio, sino también muchos frescos y cuadros que adornaban las paredes, los muebles y ornamentos antiguos y preciosos. Afortunadamente fue salvado, porque se había tenido la precaución de alejarlo, el enorme tesoro constituido por los manuscritos y los libros.

Este patrimonio comprende 40.000 pergaminos (entre los cuales se encuentran los que datan del año 960 y contienen las primeras expresiones del idioma italiano); 2,000 códices (libros manuscritos) ; 252 incunables (libros publicados en los primeros tiempos de la imprenta) y unos 100.000 volúmenes, todos ellos de gran valor bibliográfico e histórico.

¿Cómo es que esta antigua abadía cuenta con tantos pergaminos y libros antiguos?

CUATRO VECES DESTRUIDA Y CUATRO VECES REEDIFICADA
En tiempos de los romanos se levantaban sobre ese monte dos templos, uno dedicado a Júpiter y el otro a Apolo, rodeados de un bosque sagrado. Hacia el año 529 ascendió al monte un santo monje que derribó el bosque de las divinidades paganas, y sobre sus ruinas comenzó la construcción de un monasterio. Este monje era San Benito, de Nursia.

En el pequeño monasterio, Benito, con la hermana Escolástica y unos pocos compañeros, vivió sus últimos años. Mientras los frailes construían una capilla y otros edificios necesarios, él escribía la “Regla” de una nueva orden, cuya norma característica fue: “Ora et labora”, ora y trabaja.

Pero los tiempos eran tan tristes y agitados, que a los pobres  monjes no les fue posible orar y trabajar en paz.

Ya por el año 581 la abadía fue destruida, por primera vez, por los longobardos. Los monjes se refugiaron en Roma y no regresaron a Montecasino hasta el siglo VIII. Entonces, durante casi doscientos años, la abadía fue realmente como había querido San Benito.

Pero en el año 883 una nueva invasión destruyó el monasterio. Esta vez fueron los sarracenos, y la abadía no fue reconstruida sino a mediados del siglo siguiente.

La obra cumplida por los monjes benedictinos en el campo de la cultura fue muy amplia. Montecasino se convirtió así, en centro de estudio y arte importantísimo dentro de Europa. Y su mayor mérito fue el de conservar valiosas obras de la antigüedad.

Como aún no existía la imprenta, los monjes copiaron todas las obras pacientemente a mano, palabra por palabra, página por página. Aún existen copias manuscritas, hechas por monjes de Montecasino, de algunos libros del historiador latino Tácito y de tratados de Cicerón.

Pero las desgracias de la ya célebre abadía todavía no habían terminado. En 1349 fue nuevamente destruida, esta vez por un terremoto.

Durante los siglos siguientes, su actividad fue muy perturbada por las guerras y cambios políticos que convulsionaron la vida de Italia. No obstante, continuó enriqueciéndose.

Después de alcanzada la unidad de Italia tuvo categoría de monumento nacional, confiado a la custodia de los monjes.

Cuando parecía que las desventuras habían terminado sufrió una destrucción más terrible: la ocasionada por las bombas de la aviación durante la última guerra.

LA IMPORTANCIA DE MONTE CASINO

San Benito de Nursia

San Banito de Nursia

Monte Cassino involucra una revolución. La forma más antigua y también más conocida de organización comunitaria religiosa era, en la época de Benito, la agrupación de los “anacoretas”, religiosos que se congregaban para formar escuela en torno de un anciano considerado como santo, y que vivían en cuevas o bien construían, cada uno para sí, una  celda próxima a la del maestro. Cada monje vivía, trabajaba y meditaba en su retiro. Sólo se reunían para orar en común.

Tal forma de organización, sin embargo, sólo favorecía el individualismo, dando origen a problemas de orden espiritual y también material, sobre todo cuando se incrementaba el número de los miembros de la comunidad. En un intento de solución, San Pacomio fundó en Egipto, alrededor de 323, un nuevo tipo de congregación que acentuaba la vida en común (koinós bíos) o “cenobitismo”. Esa comunidad o convento recibió de su fundador una estructura vigorosa. Fue la primera “regla monástica” propiamente dicha.

Desde un principio, la intensión de San Benito fue seguir con aquel antiguo anacoretismo, pero después se dedicó  a la vida comunitaria.  Otras reglamentaciones ya habían sido escritas  o propuestas  antes,   tanto  en  el Oriente  como  en  el Occidente  cristianos. Pero la riqueza de la experiencia de San Benito y su talento para trazar las normas que reunió en su “Reglas” otorgan una importancia fundamennl a esta obra.

Básicamente, la vida en Monte Cassino representó un tipo de “huida lejos del mundo”, una renuncia a distintos “falsos valores” entre le cuales estaba la misma instrucción intelectual. Esta posición se basaba en el antiguo ideal monástico de San Basilio, que sólo desapareció en Occidente a partir de los siglos VII y VIII , parece ser reemplazado por el “monacato sabio”.

Desde entonces los monasterios se transformaron en importantes centros culturales, donde una figura cobija especial relieve: el copista, que dedicaba casi todo su tiempo a transcribir obras de los clásicos con el fin de perpetuarlas.

Gracias al paciente trabajo de los copistas benedictinos, muchos textos clásicos llegaron hasta nosotros Por otra parte, San Benito tampoco se propuso dar al monasterio una misión de apostolado, de difusión del cristianismo. No obstante, fue tomando como base el modelo de Monte Cassino que, a fin del siglo VI, el papado transformó al monaquisino en un auténtico instrumento de  evangelización.   Esta obra misionera condujo a un renacimiento del monaquismo benedictino, a partir del Papa San Gregorio I Magno  (el Grande).

Organizando a los monjes romanos y a los que llegaban de las regiones ocupadas por los invasores bárbaros, Gregorio se dedicó a la tarea de evangelizar a la Europa Occidental. En 586 organizó una primera expedición misionera bajo la dirección del monje Agustín, con el propósito de alcanzar las tierras británicas. Décadas más tarde, florecían en aquellos territorios muchas abadías benedictinas.

La evangelización romana de los habitantes de Gran Bretaña no fue, empero, un hecho aislado. Gregorio preparó, en Italia, la conversión de los lombardos; mantuvo una importante correspondencia con los obispos de la Galia y España y cuidó, sobre todo, el acelerar la evangelización de los paganos de Occidente.

San Benito

San Benito precide la cena junto a sus hermanos del monasterio (Fesco del Sodoma)

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Edición de Lujo Tomo VIII (CODEX)
Enciclopedia Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo I San Benito

El Atomium de Bruselas Historia de su Construccion

Los organizadores de la Expo de 1958 en Bruselas, soñaban con una obra que como corona de la exposición universal sea un símbolo para toda la humanidad. El ingeniero e industrial André Waterkeyn (foto izquierda) presentó una propuesta sorprendente: la fiel reproducción de los nueve átomos de un cristal de hierro alfa debía destacar en el terreno de la exposición, junto al castillo de Laeken, a escala 1 :150 mil millones.

Fundamentaba su propuesta diciendo: Pues, ¿qué otra cosa, sino la desintegración del átomo, pone mejor de relieve el desarrollo a los ojos de la humanidad?” El jurado se entusiasmó.

El “Atomium” de Waterkeyn, construido en acero-aluminio, con sus 102 m. de altura, pasó a ser la sensación y principal atracción en el certamen, ya rico en sorpresas arquitectónicas.

El primer problema a resolver fue el de conocer el efecto del viento sobre el Atomium. Los efectos del viento sobre una esfera aislada son bien conocidos y pueden calcularse sabiendo las dimensiones de dicha esfera; no sucede lo mismo para el conjunto de las nueve esferas relativamente próximas unas con otras y reunidas por tubos de un diámetro apreciable.

Fue necesario ensayar pues sobre un modelo reducido. Se encargó del asunto el ingeniero M. A. Joukoff. Este trabajo duró varios meses, pero pasado este tiempo se tuvo ya conocimiento de la fuerza del viento sobre las esferas y sorprendió muchísimo cuando se comprobó la poca importancia de la fuerza del viento sobre ellas.

El Atomium, símbolo de Bruselas, se eleva 102 m sobre la superficie de la capital belga, las nueve esferas que lo componen relucen de forma cegadora, cuando el sol se refleja en su superficie curva. Su deslumbradora belleza no es menos atractiva en la noche belga; su moderna construcción, parece escapada de un cuento de ciencia ficción.

La solución era ésta: debido a su posición, las esferas se protegían mutuamente. Estos ensayos tuvieron lugar de junio a septiembre de 1955. En el mes de octubre del mismo año el anteproyecto del estudio del interior de las esferas fue llevado a cabo por el arquitecto A. Polak. Un primer anteproyecto del esqueleto mecánico de la construcción fue presentado por la S. A. La Construcción Soudeé.

El montaje del Atomium fue encargado a los “Ateliers de Construction de Jambes-Namur” que realizaron a la perfección este difícil trabajo.

A principios del año 1957 se colocó el primer elemento del tubo central vertical que mide 18 m de altura por 3,30 m de diámetro y un peso de 40 toneladas. En la parte superior lleva soldado el anillo exterior donde se articulan los 12 arcos de la esfera base. A continuación se colocaron las 12 columnas de sección rectangular que sostienen la gran corona de 10 m de diámetro, sobre la que se apoya el extremo inferior de los 12 arcos de estructura tubular y sección rectangular que forman la estructura principal de la esfera base.

Las vigas de las dos plantas y el armazón secundario que une los grandes arcos se efectuó en marzo de 1957; el revestimiento con planchas de aluminio brillante siguió inmediatamente, ya que era necesario efectuar la prueba del nuevo sistema de los triángulos esféricos, y se terminó la construcción de la esfera de base a principios del mes de mayo. Mientras seguía el montaje deL tubo central mediante un pórtico inclinado de 18 m de altura que los montadores elevaban y fijaban al tubo central a medida que este aumentaba en altura.

El tubo central, que constituye el hueco por donde pasa el ascensor, se montó de esta forma hasta Los 102 m de altura, fijado por un sistema de tirantes de cable; sirvió de mástil principal de montaje después de los tres bípodes y del armazón de las tres esferas de la parte inferior. Los bípodes se levantaron sobre sus dos rótulas esféricas de articulación, suspendidos por su centro de gravedad entre dos mástiles de montaje de 40 m de altura; provisionalmente se sujetó por un mástil inclinado en espera de la colocación de la infraestructura de la esfera inferior y, del tubo de 29 m de longitud que la une a la esfera de la base.

El primer bípode se colocó el 15 de junio y el tercero y último, el 25 de septiembre de 1957. La esfera central fue montada en octubre. Durante los tres últimos meses del año 1957 se montó el armazón de las tres esferas inferiores mediante mástiles de montaje instalados a nivel de la plancha inferior de la esfera. La estructura de la esfera superior se montó entre diciembre y enero de 1958. Los montadores habían sustituido el pórtico que sobrepasaba el tubo central por una pirámide y un trazo de grúa de 15 m. Este ingenio de montaje, sólidamente fijado, y cuya base estaba situada a 104 m de altura, permaneció en esta posición hasta el fin del montaje; es decir hasta finales de marzo de 1958.

La esfera de la cúpula se montò por este mismo sistema. Seguidamente se instaló una gran grúa de 45 m.sobre una plataforma situada inmediatamente encima de la esfera central que permitio el montaje de las tres esferas medias superiores y los doce tubos de aproximadamente 30 toneladas que las unía a las otras esferas. Las tres esferas medias eran un serio problema a consecuencia de la altura a la que se encontraban y de la gran distancia a que se hallan del tubo central; pero el problema fue resuelto montando mástiles provisionales de 65 m de altura que sostenían el cubo que forma el centro de cada esfera; cada cubo de 4 m de arista, está compuesto por planchas soldadas.

Las esferas medias están formadas igualmente por 12 arcos que se articulan por abajo y por arriba, con dos pequeñas torres fijadas encima y debajo del cubo central de la esfera. Las esferas medias se empezaron a montar en enero y se acabaron el 25 de marzo del año 1958, junto con el desmonte del soporte provisional que constituían los 3 mástiles de 65 m.

Al clausurarse la Expo 1958, las nueve esferas plateadas del Atomium se habían convertido ya en el nuevo símbolo de Bruselas, logrando incluso desplazar al ‘más antiguo ciudadano de Bruselas”, el Manneken Pis, de los carteles publicitarios belgas. El magnífico brillo de las esferas es debido a la capa de aluminio especial llamado “reflectal” de 2 mm. de espesor, que las cubre.

La iluminación exterior nocturna se realizó colocando pequeñas armaduras luminosas y circulares a unas distancias regulares de 1,50 m, por todo el contorno de cada esfera. Estas luces se encienden y se apagan continuamente y dan la impresión de puntos luminosos que se encuentran en las intersecciones de los círculos grandes, lo que da al espectador una impresión de pulsación luminosa en diferentes puntos de la esfera. La idea de esta iluminación fue la imaginación de la rotación de electrones alrededor de cada átomo del cristal de hierro. La posición escogida para el conjunto, fue inspirada principalmente por consideraciones estéticas. La posición aseguraba la estabilidad mediante tres torres de apoyo y tenían dos funciones fundamentales:

Sostener las esferas inferiores del Atomium y permitir la colocación en su interior de escaleras de descenso, indispensables para la salida del público que entra en él por la esfera situada en la base.

El Atomium no sólo tiene muy atractivo el aspecto exterior, pues su interior es practicable en seis esferas, las tres esferas llamadas inferiores (las que sostienen los bípodes), la esfera central y la de la cima; en un principio se pensó en utilizar las nueve esferas, pero al tener en cuenta la gran cantidad de público que podía albergar se decidió limitar el acceso a seis de las nueve esferas; su visita es por demás interesante.

Cada esfera mide 20 m de diámetro. La distancia entre las esferas es de 29 m. El diámetro de los tubos es de 3 m. Los tubos diagonales tienen 23 m de largo y 3,30 m de diámetro. El diámetro del pabellón, sobre el que parece reposar la esfera base, es de 26 m. La esfera base descansa sobre los cimientos y 12 columnas de 5 m de alto. La abertura circular de la parte inferior de la esfera tiene 10 m de diámetro. Los bípodes distan entre sí 90 m. Por medio de cinco escaleras mecánicas —una de ellas, de 35 m de largo, pueden pasar por ella 3000 personas cada hora, según los belgas, la más larga de Europa— y varios escalones, se llega, por los tubos de unión, a las esferas laterales, en donde se encuentra el visitante con un bar, donde tomar un refrigerio, y también una exposición permanente de aprovechamiento pacifico de la energía atómica.

Un rápido ascensor; el más rápido de toda Europa, nos lleva, a la velocidad de 5 m por segundo, en 23 segundos, a la atracción principal del Atomium: el cómodo restaurante circular en la esfera superior que puede albergar 140 personas. Desde él se puede gozar, junto a la “poularde” de Bruselas y cerveza belga, de una grandiosa panorámica sobre la ciudad.

“El Atomium es el símbolo de nuestra época, en la que los científicos han profundizado nuestros conocimientos sobre la materia. Han demostrado que se trata de energía condensada, utilizable —si así lo desean los hombres para el mayor bien de la civilización y para provocar en los jóvenes vocaciones técnicas o científicas. Si esto se realiza el esfuerzo no ‘iabrá sido en vano,, Ha dicho André Waterkeyn.

Historia de la Construccion de Puentes Obras Civiles en la Antiguedad

HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DE PUENTES

Los puentes constituyen, como es lógico, un elemento de extrema importancia en la construcción de una red de carreteras. Durante mucho tiempo el hombre no pensó (o carecía de las condiciones materiales para su realización práctica) en unir a través de un pasaje sobreelevado dos tramos de carretera separados por un curso de agua, acaso también porque las sendas lo conducían hacia los lugares donde resultaba más fácil la prosecución de la marcha. Resulta lo más probable que los primeros puentes fuesen simples troncos de árboles dispuestos de tal modo que permitiesen vadear un río o un torrente.

Sin embargo, en opinión de algunos eruditos, el origen del puente puede deberse asimismo al sistema de tender lianas entre los árboles de las márgenes de un río, tal como se hace en las zonas de África habitadas por pigmeos siguiendo una costumbre que data de los tiempos más remotos.

Más tarde se comenzaron a construir puentes de barcas, sobre todo con finalidades de tipo bélico, que en seguida fueron adoptados por su facilidad para ser montados y desmontados. Herodoto describió la construcción de un puente de barcas sobre el río Struma por parte de los soldados persas del rey Jerjes: «Unieron entre síponteconteros y trirremes; trescientas sesenta de dichas naves fueron suficientes para constituir la base que debía servir de sostén al puente, en la parte que quedaba junto al Ponto Euxino, y trescientas catorce como base del otro lado; las dispusieron transversalmente a la corriente del Ponto Euxino y paralelas a la corriente del Helesponto. Tejieron más tarde en tierra firme algunos cables que situaron completamente alrededor de árganos de madera, utilizando para cada puente dos sogas de lino y cuatro de papiro.

Cuando se consiguió la unión entre las dos orillas, cortaron troncos de árboles ele longitud idéntica a la anchura del puente formado por las naves y los dispusieron en orden sobre los cables tendidos y, situados así en hilera, los ataron entre sí. Por último colocaron tablas de madera y echaron cierta cantidad de tierra por encima de ellas, aplanándola bien. Luego erigieron a ambos lados una empalizada lo bastante alta para que los animales no se asomaran a las márgenes del puente y vieran el mar por debajo de ellos…»

Para encontrar el puente más antiguo de cuantos se han construido a lo largo de la historia de la humanidad es preciso remontarse a la época del máximo esplendor de la civilización de Babilonia, en los tiempos del reinado de Nabucodonosor, que ordenó la construcción de un puente sobre el río Eúfrates destinado a unir de una manera permanente los diversos barrios de la ciudad de Babilonia, que se hallaban separados por el curso del río.

Dicho puente, según el testimonio de los historiadores griegos, tenía una longitud superior a 900 m, cifra que indica asimismo la anchura del río en aquel punto, y contaba con 100 pilares de piedra que sostenían una plataforma, construida de vigas de palmera estrechamente ligadas entre sí con lianas y que estaba cubierta por un techado.

construccion de un puento romano

Los legionarios de César construyen un puente de madera sobre el Rin (52 a. de J.C.) para facilitar el paso de las tropas a la orilla derecha del río. La rapidez con que se construyó dicho puente permitió que el gran conquistador romano sorprendiera y derrotara a las tribus germánicas que intentaban penetrar en Occidente.

El gran número de pilares y el escaso espacio que distaba uno de otro, alrededor de 5 m, daba lugar a una notable irregularidad en el fluir de las aguas del río, ocasionando frecuentemente obstrucciones y encharcamientos en las épocas de crecida.

Sólo algún tiempo más tarde, en Mesopotamia, con la adopción de aberturas en arco, se pudo mejorar la construcción de puentes, evitando los inconvenientes técnicos de graves repercusiones, de los cuales ya se ha hecho mención.

La falta de una verdadera y auténtica red de comunicaciones y la escasez relativa de cursos de agua constituyen los motivos básicos que hicieron muy esporádica la actividad que los griegos desplegaron en la construcción de puentes. Múltiples testimonios históricos contribuyen aún hoy a proporcionarnos noticias acerca de la construcción apresurada de puentes, cuya finalidad se relacionaba de modo directo con objetivos de tipo exclusivamente militar, de lo que puede deducirse que los griegos no ignoraban la técnica de la construcción de puentes.

Los puentes romanos, que a pesar del desgaste soportado durante los dos mil años que nos separan de ellos toleran todavía la acción de la intemperie y se muestran capaces de resistir el peso del tráfico moderno, constituyen uno de los testimonios más impresionantes de la genial capacidad arquitectónica de los antiguos romanos, los cuales, según parece, aprendieron de los etruscos los rudimentos o principios fundamentales de esta técnica constructiva, pero supieron desarrollarla más tarde de modo autónomo con resultados admirables y que ni decir cabe que superaron ampliamente cuanto aprendieron de sus maestros.

Los puentes romanos de mayor antigüedad, el Sublicio entre ellos, citado en la leyenda de Horacio Coclite, estaban construidos exclusivamente de madera, y este material continuó siendo utilizado por los romanos durante mucho tiempo después de la introducción de la piedra como material principal en la construcción de puentes, tal como atestigua el relieve de la Columna Trajana, que representa el puente existente sobre el Danubio, construido en el 104 d. de J.C. por Apolodoro de Damasco por orden del emperador Trajano.

A partir del siglo n d. de J.C, con la constante evolución de los conocimientos técnicos y la utilización siempre creciente de la piedra, los puentes romanos llegaron a un nivel tal de audacia arquitectónica y de elegancia estructural que aún hoy día constituyen obras dignas de la admiración de los eruditos.

Mientras que los puentes de mayor antigüedad presentaban un solo arco y obedecían exclusivamente al criterio de la simple función, casi siempre militar, tal como se atestigua a través del considerable número de puentes construidos por los legionarios durante las campañas militares, inmediatamente después de la realización de estas obras de utilidad pública intervino una precisa intención estética que confería una ligereza admirable a las sólidas estructuras de la arquitectura romana.

El número de los arcos se va multiplicando progresivamente; el puente de Hipona constaba de once, el del Danubio, de veinte, y el de Salamanca, de veintisiete. También la luz de los arcos, generalmente comprendida entre los 5 y los 20 m, llega a anchuras mayores, como, por ejemplo, en el extraordinario puente de Alcántara, en el cual los arcos tienen una luz de 27 m, o en el puente de Augusto, en Narni, cuya arcada mayor tenía una luz de 42 m aproximadamente, siendo la mayor de cuantas hoy se conocen.

Hasta la introducción del hormigón armado y del acero como materiales de construcción, que abrieron un nuevo capítulo en la historia de la arquitectura y de las comunicaciones terrestres, los puentes romanos constituyeron modelos insuperados y prácticamente insuperables que atrajeron de modo constante la atención de los arquitectos de los siglos posteriores, Una vez trazado este somero cuadro de las redes de carreteras y de comunicaciones de la antigüedad, no queda ya más que examinar las características de los vehículos de más amplia difusión en el mundo grecolatino.

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE LOS ANTIGUOS PUENTES…

La verdadera historia de la construcción de puentes, tal como hoy la entendemos, comienza, sin embargo, con los inmensos acueductos de obra romana, algunos de los cuales sobreviven, casi intactos, hasta nuestros tiempos. Uno de los arcos más antiguos es el de la Cloaca Máxima, la gran alcantarilla romana, que data del 615, antes de Jesucristo. Dicho arco tiene 4,25 metros de luz. Acueductos de este origen existen todavía en Roma y en varios sitios de sus antiguas provincias, especialmente en las Galias y en España. Muchas de estas construcciones datan, aproximadamente, de la Era Cristiana, y algunas de ellas prestan servicio todavía. Puentes construidos con vigas de madera descansando sobre estribos de piedra o sobre cajones llenos de piedra y aun sobre arcos de madera, como el puente de Trajano sobre el Danubio, eran comunes en los primeros siglos de nuestra Era.

El arte de construir puentes decayó con el derrumbamiento del Imperio romano, hasta que revivió merced a los monjes de la Edad Media. La terminación en Ford, que significa vado, en los nombres de muchas ciudades sajonas por donde pasan grandes calzadas atestigua incidentalmente la carencia de puentes. Los Gobiernos y los señores feudales concedieron frecuentemente privilegios a particulares para construir puentes y cobrar un derecho de peaje a los que los utilizasen.

El primer puente de arco construido en Inglaterra, en tiempo posterior a la época romana, y empleando la piedra como material de construcción, parece que ha sido un puente triangular existente cerca de la Abadía de Crowland. Se cree que fue construido hacia el año 860 de la Era Cristiana. Los tres arcos se reúnen en el centro, y por ellos pasan separadamente tres calzadas sobre tres cauces, actualmente secos. Con el decaimiento de los monasterios el arte comenzó a declinar, y la expoliación sufrida bajo Enrique VIII completó el desastre.

Los primeros puentes sobre el Támesis eran de madera. Uno de ellos es mencionado hacia el año 994. El primer puente de madera, el llamado «Antiguo puente de Londres» (Oíd London Bridge), fue comenzado a construir en 1176 por Peter, capellán de St. Mary Colechureh, templo allí cercano. Consistía el puente en 19 arcos, y sostenía casas de madera. Los estribos eran grandes y sólidos, y los arcos, muy pequeños, y se perdieron muchas vidas por zozobrar allí las embarcaciones. A principios del siglo XVIII  todavía existían bajo dos de los arcos del puente ruedas de paletas para elevar el agua del río. Estas ruedas o aceñas giraban con la marea, de suerte que el sentido de su rotación cambiaba con el flujo y reflujo.

El arte de construir puentes revivió en el siglo XVIII y a principios del siglo XIX por la acción de Telford, Rennie y Brunel; pero se puede deducir cuánto había descendido el arte en Inglaterra del hecho de encargar la construcción del antiguo puente de Westminster (el segundo puente de piedra sobre el Támesis) a Tomás Labelye, ingeniero suizo, que llevó a cabo la obra del año 1738 al 1750. Empleó para los cimientos grandes cajones, que se rellenaron de obra de mampostería, que fueron rodeados de capas de pilotes para impedir la acción de desgaste de las aguas.

Este puente tenía trece arcos semicirculares; pero la fuerza de la corriente resultó demasiado enérgica para la obra, y en su lugar hubo que construir el actual puente de hierro de siete arcos. Los puentes pueden ser de varios tipos distintos, que suelen clasificarse, atendiendo a los materiales de construcción, en puentes de piedra, de acero, de hormigón armado, de hierro colado y de hierro forjado. Antiguamente los había, como queda dicho, de madera; pero éstos son raros actualmente.

También varía el tipo de los puentes, según estén destinados al servicio de ferrocarriles o de carreteras o sean simples pasarelas, o, en fin, puentes canales. Por su estructura, pueden ser bien de tramos rectos, o bien en arco, con articulaciones o sin ellas, y de contrapeso o apoyo en pescante.

Existen, además, los puentes colgantes, que forman un tipo especial, en los que el tablero se halla sostenido por tallos verticales, amarrados a cadenas o cables de alambres que describen un arco de curva invertida. Estos cables van amarrados a ambos extremos del puente, y se apoyan en medio o en dos sitios, sobre grandes macizos de mampostería levantados sobre pilas.

Otro grupo aparte lo forman los llamados «puentes móviles», los cuales pueden ser de varias clases, a saber: de barbas; rodados o de corredera, que se estiran hacia atrás sobre ruedas; de levantamiento o de báscula, que pueden ser de una o de dos alas, equilibradas por contrapesos; giratorios, con el tablero siempre en posición horizontal, pero que gira alrededor de un eje vertical, y levadizos o de compuerta, con goznes a un extremo y dos cadenas al otro pendientes de un muro, y tirando de las cadenas se alza el puente.

Hay, en fin, puentes transportadores, en los que un vagón o gran plataforma, suspendido de fuertes cables que cuelgan de lo alto de la armadura, es trasladado de una orilla a otra, con los pasajeros, mercancías, etc. Un ejemplo muy notable de estos puentes es el construido sobre la ría de Bilbao.

Los puentes de arco se construyen con obra de albañilería y empleando todos los materiales usados por los ingenieros. Los puentes de esta clase pueden ser de cualquier longitud; pero la luz de sus arcos no puede ser tan grande como la de los otros tipos. Ya se ha hecho mención de los grandes puentes y viaductos arcados construidos por los romanos y la decadencia subsiguiente en el arte de su construcción.

La causa de que estas estructuras hayan durado tanto tiempo es que los cimientos eran muy sólidos. Los romanos construían sobre haces de pilotes rellenos y rodeados de cemento. La acción constante de la fuerza de las corrientes y sus efectos excepcionales en los tiempos de crecida, que minaron y destruyeron centenares de puentes construidos posteriormente en la Edad Media, y aun en el siglo XVIII , no ha llegado a hacer mella en construcciones más antiguas.

Probablemente, el arco mayor del mundo construido con obra de albañilería es uno que fue terminado en 1901, a través del valle de Empetruse, en Luxemburgo. Tiene de luz 84,50 metros, es elíptico, y su construcción ha llevado 25.000 metros cúbicos de material de albañilería, y además se han empleado 13.420 pies cúbicos de madera para las cimbras del arco.

El primer puente de arco, construido con hierro colado subsiste todavía en Coalbrookdale (Inglaterra); cruza el río Severn, y tiene una luz de 30,50 metros y una elevación sobre el nivel del agua de 13,75 metros. Pesa 378 toneladas, y permanece tal como cuando fue construido en 1779, salvo que ahora se halla torcido por la presión de la tierra detrás de los estribos.

El coronamiento ha sido empujado hacia arriba por la presión, dando al arco una forma aguda, que recuerda un poco la hechura de las ojivas góticas. Desde el principio del siglo XIX hasta que se introdujo el uso del hierro forjado, el hierro colado se usaba, al igual de la piedra y de la madera, para los puentes de arco. Un progreso que puede traer por resultado la rehabilitación de los puentes de arco es el empleo del hormigón armado.

El material que se emplea para esto es algo complejo, porque se ha encontrado que el hormigón solo no es bastante resistente para la tensión, aunque lo es admirable para la compresión. El hormigón armado y reforzado que hay que emplear está formado por una masa sólida, que rodea un esqueleto o armadura de acero convenientemente dispuesta y arreglada para resistir las fuerzas que han de actuar sobre ella.

Si los ingredientes del hormigón guardan las proporciones adecuadas y la mezcla está hecha debidamente, el material es muy seguro; pero esta  coalición se debe tener siempre presente. En efecto; han ocurrido accidentes, y los ingenieros, por tanto, se muestran muy parcos para usar el hormigón en la construcción de puentes de grandes dimensiones y para trafico pesado. Las mismas consideraciones pueden hacerse a los pilotes reforzados con hormigón.

El antiguo método de emplear pilotes de madera y depositar el hormigón en cajones apropiados continúa siendo el preferido. Pero se han construido ya puentes de grandes arcos con hormigón armado. Uno de ellos, en Auckland (Nueva Zelandia), tiene un arco de 97,50 metros de luz y una altura de 45 metros. La calzada de dicho puente tiene 7,33 metros de anchura. El puente a la memoria de Washington, construido en Wilmington (Delaware), tiene un arco de 76,25 metros de luz y una altura de 21,33 metros.

Una obra, única en su clase, de puentes construidos con hormigón, puede verse en el ferrocarril de la costa oriental de Florida (llamado comúnmente «El ferrocarril sobre los mares»). Esta vía une Cayo Hueso con el continente norteamericano, corriendo de Cayo a Cayo, que es como se denominan estos islotes, sobre grandes puentes de hormigón; uno de estos puentes tiene 3.666 metros de largo, y descansa sobre el fondo del mar.

La obra mayor de esta clase, hecha con hormigón armado y reforzado, es el viaducto,  de Tunkhannock, cerca de Scranton (Pensilvania), y perteneciente al ferrocarril de Delaware, Uaekawanna & Western. Tiene 800 metros de longitud y 73 metros de altura, consistiendo en diez arcos de 55 metros y dos de 30,50 metros cada uno.

Han sido empleados en su construcción no menos de 421.500 metros cúbicos de hormigón y 1.015.000 kilogramos de acero. Todos los cimientos se han construido profundizando hasta encontrar la roca viva, y esto ha requerido, en el caso de dos de los estribos, una excavación de 29 metros de profundidad. Este viaducto está ilustrado en la página 258 de este mismo volumen.

Puente en Roma

PUENTE MONUMENTAL A LA MEMORIA DE WASHINGTON, CONSTRUIDO SOBRE EL BRANDYWINE, “EN WILMINGTON, DELAWARE
La altura desde el arranque hasta la clave del arco es de 12 metros, que es la altura menor para un arco de eran luz en todo América., y la luz del arco principal es de 76 metros. El puente sobre el Tíber, en Roma, tiene una luz de 100 metros y una altura de 9,75; pero este puente no requiere soportar los tranvías y el tráfico de vehículos pesados común en las ciudades norteamericanas.

El puente más antiguo del tipo de los de asiento es el existente en Dartmoor, tal vez contemporáneo de Stonehenge. Tres estribos de toscos bloques de granito sostenían grandes losas, también de granito, de 4,50 metros de longitud y 1,8 metros de anchura; pero uno de estos estribos ha cedido. En los primeros tiempos de los ferrocarriles, se construyeron muchos puentes de esta clase con madera, especialmente en América. Tas vigas se armaban y acoplaban formando entramados de varias formas; pero el hierro colado primeramente y el hierro forjado después, y a menudo combinaciones de los dos, fueron gradualmente desterrando las construcciones de madera.

Sin embargo, cualquiera que sea el nuevo material empleado, los antiguos modelos de construcción de puentes permanecen. Cuando empezó a usarse el hierro colado, se conservó la forma arqueada del puente de piedra en las construcciones con el nuevo material; y del mismo modo, cuando vino después el hierro forjado, las sólidas vigas de este material reprodujeron las armaduras y disposiciones de las vigas de hierro colado usadas antes en la construcción de viaductos y de puentes pequeños.

PUENTE EN URUGUAY

PUENTE SOBRE MI, RÍO DAYMAN, URUGUAY

Pero estas vigas metálicas llegaron a ser demasiado pesadas, e impusieron una gran carga sobre los estribos. El puente tubular Britannia, construido en 1850, que cruza los estrechos de Menai en Gales del Norte, es un ejemplo de esta clase de material pesado, y hay centenares de puentes pequeños, construidos con sólidas vigas metálicas batidas, todavía en uso en las vías férreas y en las carreteras.

Esto constituye no sólo una disposición en que se derrocha metal, sino que es muy expuesta a la deformación. Pueden construirse vigas metálicas tan resistentes como las pesadas con menos de la mitad de metal, si éste se dispone en forma de barras, colocadas en la misma dirección en que se ejerce la fuerza. Nadie construye ahora puentes largos con vigas metálicas macizas, aunque muchos de los puentes primitivos de esta clase fueron construidos así.

Todos los puentes de 61 metros de longitud, y aun algunos mucho más cortos, se construyen actualmente con el hierro forjado dispuesto en armaduras ensambladas, y esto ahorra muchos miles de toneladas de peso en un puente grande. El rápido incremento del vasto sistema de ferrocarriles americanos ha desarrollado estilos en la construcción de puentes que casi son absolutamente peculiares de los Estados Unidos, ha madera era tan abundante, que los primeros puentes fueron todos construidos de tal material, dispuesto en varias formas de entramado, conociéndose cada tipo bajo nombres distintos.

Esos puentes, sin embargo, tuvieron corta duración, y conforme la gran extensión del país fue poblándose, la mayor parte de estos puentes han sido reemplazados por otros de acero y de hierro. Por consiguiente, se han desarrollado en el país diversos tipos de puentes; algunos de ellos muestran claramente la influencia de las antiguas estructuras de madera; pero entre los últimos grandes puentes pueden encontrarse ejemplos notables, en los que se han aplicada con éxito a la práctica nuevas teorías.

PUENTES DE VIGA

“De ménsula” o voladizo: está construido, en efecto, como una ménsula. Se halla asegurado a una sola de las orillas del obstáculo que debe salvar, y, después de un salto, alcanza la orilla opuesta. “De viga continua”: se trata de una serie de enormes vigas unidas entre si hasta formar una sola, sumamente larga. Naturalmente, este tipo de puente necesita apoyarse sobre una o más pilas intermedias. “De vigas apoyadas”: es muy semejante al de viga continua, pero con las vigas apoyadas separadamente sobre las pilas, como si cada espacio entre las dos pilas fuera un puente independiente.

“De reticulado”: como se ve, no se trata de una simple viga, sino de una armazón de vigas dispuestas casi como una red y soldadas o remachadas entre si. Es el modelo que prevalece en el cruce de amplias extensiones de agua, y uno de los qué ofrecen mayor consistencia. En nuestro país, la mayoría de los puentes ferroviarios pertenece a este tipo. “De ménsula y vigas”: es un tipo de puente mixto. Se trata de ménsulas que sostienen vigas intermedias. El más famoso modelo está sobre el río Forth, en Escocia.

PUENTES DE ARCO

“De arco empotrado”: en este tipo, los estribos del arco se hallan firmemente empotrados en el terreno. La mayor parte de los puentes do arco, de piedra o de hormigón armado, son de este tipo. “De tablero superior”: la carretera o la vía férrea pasan sobre el arco, apoyándose en él, que sirve para sostenerla. Es un tipo muy difundido en las zonas montañosas, a lo largo de las carreteras. “De tablero intermedio”: en este tipo de puente de arco la carretera o la vía férrea pasan a la mitad de la altura del arco. En sus extremos, se apoya en el arco, y en el centro se halla “colgado”. “De tablero inferior”: éste es el caso opuesto del puente de tablero superior. Aquí la carretera o la vía férrea pasan completamente por debajo del arco, del cual se hallan “colgadas”.

PUENTES CÉLEBRES: Se han venido construyendo puentes desde que los pueblos primitivos tendieron el primer tronco a través de un arroyo, creando así el primer puente de viga. La diferencia fundamental entre los tres principales tipos de puente —de viga, de arco y colgante— radica en la manera en que se desplazan las fuerzas ejercidas por el peso del puente.

En el caso de un puente de viga o voladizo (este último consiste en una serie de vigas equilibradas sobre pilares), el peso se apoya directamente en el suelo. Un puente de arco ejerce un empuje hacia fuera en los estribos, y un puente colgante mantiene tensos los cables desde los puntos de anclaje situados a cada extremo.

En ocasiones, se combinan varios principios, pero todos los puentes se basan en permutaciones de estos tipos básicos. Los primeros puentes se hicieron de madera. Más adelante, se construyeron puentes de piedra, ladrillo, hierro, acero, etc.

Puente de la bahía de Sidney

Puente de la bahía de Sidney
Construido por Dormán & Long, Middlesbrough, Inglaterra, entre 1924 y 1932. El arco de acero, sostenido por pilares de granito, era vez y media más largo y necesitó el doble de acero que el arco más largo construido con anterioridad. El ojo mide 502 m y por él pasan 4 vías de ferrocarril y un carril de 17m de anchura para automóviles. Para probarlo, se utilizaron 12 locomotoras de 7.600 t.

Gran puente de Seto

Gran puente de Seto
Inaugurado en 1988, para conectar por tren y carretera la más grande y la más pequeña de las cuatro principales islas japonesas, Honshu y Shikoku. Sus seis ojos y viaductos miden en total unos 12 kilómetros, lo que le convierte en el puente de doble plataforma más largo del mundo, por el que circulan automóviles y trenes. Tres de los seis ojos son colgantes, dos están sostenidos por cables, y el último es de viga convencional. Costó cerca de 8.180.000 dólares.

Puente de Clapper, Devon

Puente Histórico de Clapper, Devon
Este puente sobre el río Dart oriental en Postbridge-on-Dartmoor. Devon, se construyó para comunicar Plymouth con la carretera de Moretonhampstead. Se cree que data del siglo XIII, cuando el tráfico de estaño y productos agrícolas adquirió desarrollo. Se utilizó piedra de los páramos, grandes bloques de granito sin tallar, apoyados en pilares y estribos del mismo material. Existen numerosos puentes similares en España, pero el más antiguo de este tipo que se conoce se encuentra en Esmirna, Turquía, sobre el río Meles, y se construyó hacia el 850 a.C.

Puente de Luis I, Oporto

Puente de Luis I, Oporto
Este puente sobre el río Duero se terminó en 1885, siguiendo un diseño de T. Seyrig, que había colaborado con Gustave Eiffel en la construcción de un puente muy similar, el de Pía María, situado bastante cerca e inaugurado en 1877. El puente de Pía María tiene una sola plataforma para el paso de trenes, mientras que el de Luis 1 tiene una plataforma sobre el arco y otra debajo, que sirve de durmiente. El arco tiene una luz de 172 metros. Los dos puentes se construyeron con voladizos a partir de las orillas del río. Eiffel utilizó un diseño similar para su puente ferroviario de Garabit, Francia, que atraviesa una garganta a más de 120 metros de altura, lo que le convierte en el puente ferroviario de arco más alto del mundo.

Fuente Consultada:
Historia de las Comunicaciones Transportes Terrestres J.K. Bridges Capítulo “Puentes en la Antigüedad”
Colección Moderna de Conocimientos Tomo II Fuerza Motriz W.M. Jackson , Inc.
Atlas de los Extraordinario Construcciones Fabulosas Tomo II

La Muralla China Lucha contra los mongoles Historia La Defensa

LA MURALLA CHINA: HISTORIA DE SU CONSTRUCCIÓN Y EVOLUCIÓN

Los principios de la construcción de la Muralla China fueron defenderse de los ataques nómadas de los pueblos del norte. Aunque se construyo en varias etapas, la primera etapa fue construida por instrucciones de Qin Shi Huangdi, también Shi Huangdi, o Ts’in She Huang-Ti (259-210 a.C.), primer emperador de China y fundador de la dinastía Chin.  (Ver: Ejercito de Terracota)

Se habla de 400.000 personas laborando en la construcción durante el reinado de Qin Shi Huanti y sus descendientes, no obstante, la Gran Muralla siguió creciendo durante mas de 1500 años, con distintos materiales y características dependiendo de la región, Los gobernantes de la dinastía Han, siguieron conservando y alargando la muralla. Su construcción cesó definitivamente en el siglo XVII durante el predominio de la dinastía Ming.

Al parecer utilizando a esclavos y reclutas como mano de obra. Se llevo a cabo esta gran obra, en los primeros relatos de jesuitas que visitaron el lugar se habla de lo cruel y despiadado del trato a los esclavos, decían que si quedaba un hueco por donde pudiera  pasar un clavo, sus cabezas rodaban por el suelo frente a  todos los demás reclutas para que así estuvieran advertidos.

Tambien existen leyendas de las viudas que tenían que llorar la muerte de sus esposos que principalmente morían por el interminable esfuerzo y por los malos tratos de los vigilantes, por ejemplo la de la viuda  -Chiag Un esperaría diez años el regreso de su esposo, hasta que, en un arranque de valor, fue a buscarlo. Los soldados que montaban la guardia le contestaron, riendo, que su esposo había muerto, y que si quería verlo de nuevo tenia que demoler la muralla ella sola. Entonces se dirigió llorando hacia los dioses y lloro tanto y tanto que las lagrimas socavaron el pie de la muralla y esta se derrumbo, apareciendo entre las piedras el cuerpo de su esposo.

Se dice que la quinta parte de la población china contribuyó en diferentes épocas en la construcción de la Gran Muralla y que muchos de los cuerpos de los obreros que murieron, añaden documentos históricos, sirvieron para amortizar el peso de las piedras. La Gran Muralla, que atraviesa montañas y ríos, sigue siendo una de las grandes maravillas del mundo y muchas de las piedras que se emplearon en su construcción miden más de dos metros y sobrepasan la tonelada de peso.

Los historiadores hacen referencia a grabados en los que se describen a grupos de obreros llevando las piedras en los hombros y a carretas de burros arrastrando pesadas cargas. Según los expertos, con el número de piedras y lozas empleadas en la construcción de la Gran Muralla se podría haber erigido una muralla de cinco metros de alta y un metro de ancho alrededor de la Tierra.

La parte más famosa de la Gran Muralla, que se encuentra cerca de Beijing, en la localidad conocida como Badaling, fue construida durante la dinastía Ming (1368 a 1644 D.C) y es considerado patrimonio de la Humanidad.

El muro tenia una altura de siete u ocho metros, llegando a diez en algunos puntos con una anchura de siete metros  en la base y seis en la cresta, los pisos eran a base de una mezcla de piedra y un mortero compactados con rodillos hechos con troncos de árbol en cuatro o seis capas, se ponían torres a unas distancias regulares según la inclinación del terreno, estas tenían unas terrazas para hacerse señales ópticas de una a otra, los pisos se pavimentaron y tenían muy buena circulación, también evitaron las escaleras  y pusieron rampas, lo que nos dice que se utilizaba como vía de comunicación

Fue utilizada para trasladar personas y armamentos a gran velocidad de un lado a otro, también se transportaron caravanas que iban desde las enormes ciudades chinas hasta el golfo pérsico  y desde quí a los puertos del mediterráneo oriental, de esta manera tenían acceso a los mercados europeos.

El nuevo régimen chino muy atento a los símbolos del pasado considerados como símbolos de la creatividad y del sufrimiento popular, pero absorbido por problemas más importantes, no ha sido considerado entre sus objetivos más importantes la reconstrucción de la muralla.Los trabajos parciales efectuados hasta ahora se han concentrado en tres puntos principalmente: los pasos de shan-hai Kuan y de Chia-Yu Kuan y el fuerte de Ba-Da Ling.

Dicen los chinos que su gran muralla es la única construcción terrestre visible desde la luna. Es mucho afirmar, porque los astronautas que han ido a la luna no lo han confirmado.

Por sus dimensiones la gran muralla  nos dice que es una construcción para defensa por excelencia aunque como barrera dejo que desear ya que cumplió su función solo con bandoleros que venían desde lejos, pero cuando se trataba de ejércitos bien organizados esta fue rápidamente superada.

En un articulo de internet dice que expertos chinos han descubierto recientemente que la Gran Muralla es 300 años más antigua de lo que se pensaba, y que su primera construcción se remonta a más de 2500 años, informaron los investigadores.

Hasta ahora, los expertos declaraban que la Gran Muralla había sido construida durante el reinado del Emperador Qin Shihuang (221 a 207 AC), uno de los más famosos monarcas chinos, pero acaban de encontrar restos de la Gran Muralla en la provincia de Shandong (noreste), donde gobernó la dinastía Qi (770-476 A.C). La parte de la Gran Muralla construida bajo el reino de Qi empieza en un pequeño pueblo del Condado de Changqing, en la provincia de Shandong, y sigue hasta el mar, donde termina cerca de la ciudad de Qingdao, recorriendo un total de 620 kilómetros.

Según los estudios, este tramo de la muralla tenía 12 desfiladeros, nueve puertas, 50 torres y 12 faros, y se tardó 170 años en su construcción, para fortificar el sur del reino de Qi. La fuente agregó que el Estado de Qi era uno de los más poderosos de su época y que mandó construir la primera parte de la Gran Muralla para protegerse de otros siete reinos con los que combatía por la hegemonía de la nación, y que eran Chu, Yan, Han, Zhao, Wei y Qin.

Tambien en otro articulo, decía que existe otro tramo que pertenece a la muralla y que no se había descubierto. El tramo adicional se encuentra en la zona desértica de Lop Nur, en la región autónoma noroccidental china de Xinjiang, hasta ahora conocida por ser el lugar elegido por el Gobierno de Pekín para realizar pruebas nucleares.

El presidente de la Sociedad China de Patrimonio Cultural y máxima autoridad en lo que a la Gran Muralla se refiere, Luo Zhewen, asegura que el tramo pertenece “sin duda alguna” al muro defensivo que atraviesa China de este a oeste, ya que consiste en la muralla de la ciudad y las torres de vigilancia, formando un completo sistema defensivo.

Dicha muralla es idéntica a las secciones del paso Jiayu y del paso Yumen en términos de estilo y funciones arquitectónicas, aunque el tramo recién encontrado fue construido con grava amarilla y ramas de jara. (En Este Sitio Ampliar Este Tema)

ALGO MAS SOBRE EL TEMA

Las murallas chinas de la dinastía Qin se construyeron levantando vallas paralelas hechas con postes y tablas y llenando de tierra es espacio entre ellas. Se echaba una capa de tierra de 8 a 10 centímetros y se apisonaba con mazos antes de añadir la siguiente capa. Durante el período Ming se utilizaron métodos similares, pero aumentando el grosor de las sucesivas capas de tierra a unos 20 centímetros. Está técnica se utilizaba mucho en China para construir los muros de las casas.

Las secciones de piedra se construyeron allanando primero el terreno y colocando una serie de losas de piedra a manera de cimientos. A continuación, se levantaban las paredes exteriores de la muralla, llenando el hueco entre ellas con piedras pequeñas, escombros, cal y tierra. Cuando la muralla alcanzaba la altura suficiente, se añadía una cubierta de ladrillo, inclinada en las pendientes suaves o escalonada en las laderas de más de 45 grados.

Una de las características más notables de la Gran Muralla es la manera en que aprovecha las posibilidades defensivas del terreno, curvándose para seguir los accidentes naturales y dominando las alturas. En los puntos clave se construyeron fortalezas y atalayas para vigilar el territorio. Estos eran los lugares por donde más probable era el ataque enemigo: pasos de montaña, cruces de carreteras o meandros de un río en territorio llano. Según una enciclopedia del período Tang, «las torres deben construirse en lugares cruciales de las altas montañas o en las curvas en terreno llano».

Aunque la muralla tenía una función defensiva y utilitaria, muchos de sus detalles están diseñados con verdadero estilo. Las torres, las puertas y las fortalezas son con frecuencia muy hermosas y presentan una gran variedad de estilos arquitectónicos. A lo largo de la muralla había, además, templos y santuarios, casas de té y torres de reloj.

La muralla tiene una altura de 6 a 9 metros, con una anchura de 7,5 m. en la base y mas estrecha, unos 6 metros en lo alto. No forma una única línea, ya que incorpora una serie de levantadas por sucesivos gobernantes. He aquí la forma aproximada de la muralla.

Lugares Fantásticos y Misteriosos del Mundo Valle de Piedras México

LUGARES BELLOS, MISTERIOSOS Y FANTÁSTICOS DEL MUNDO ANTIGUO

lugares maravillosos del mundo

UN LUGAR MARAVILLOSO EN MÉXICO
EL VALLE DE LAS PIEDRAS ENCIMADAS:

Este fantástico lugar se encuentra en el municipio de Zacatlán, estado de Puebla, y como ocurre tan a menudo con muchas bellezas naturales del mundo, quizá por estar éstas fuera de las rutas más concurridas o en parajes inaccesibles, este valle mexicano, con sus fantásticas y caprichosas formaciones de roca volcánica, permaneció ignorado durante mucho tiempo. Sólo en épocas relativamente recientes despertó la curiosidad y el interés de la gente: de los habituales buscadores de bellezas naturales y de los científicos ocupados en las ciencias geológicas.

Es un amplio valle (una antigua estructura de rocas volcánicas del terciario), situado a la considerable altura de 2500 m.  y enmarcado por una serie de montañas cuya altitud rebasa los 2.700 metros. Este es el escenario en el que se encuentran las curiosas piedras encimadas. En este alto valle, unas condiciones, climáticas muy particulares han creado un paisaje asimismo particular, pues por los vientos alisios que llegan desde el Golfo de México y las grandes lluvias se ha formado un denso bosque de pinos y encinas en donde predominan los helechos.

El bosque se encarama por las laderas y encuentra su mejor habitat en las zonas más altas, mientras que en las lomas de la parte baja lo que impera es un verde y extenso pastizal. Pastos y bosques otorgan al paisaje una nota de perenne verdor, entre el cual destaca la impresionante presencia, gris, parda y ocre, de esas grandes masas de roca, a menudo orladas de líquenes y de musgos multicolores y que parecen los petrificados habitantes de un mundo extraño, distinto al nuestro.

El viajero que llega por primera vez a este lugar, sobre todo si es español o si se trata di alguien que no lo sea pero que conozca bien las bellezas naturales de España, no puede menos de establecer al instante una compa ración entre este Valle de las Piedras Encimadas y la Ciudad Encantada de Cuenca, en la provincia española del mismo nombre. Y en efecto, la similitud es evidente. En ambos sitios, la acción de los elementos exógenos, a lo largo de miles de años y sobre unas rocas antiquísimas, ha creado un paisaje de piedra que ni la más exuberante fantasía de los hombres hubiera podido crear.

Porque lo cierto es que la contemplación de esas extrañas formaciones del valle mexicano abre los más amplios campos a la fantasía de todo observador que sea capas de percibir ese mudo mensaje que llega de tan remotas lejanías. Algunos, los menos desde luego, han llegado a suponer que su origen obedece a causas sobrenatural.

Gracias a esta erosión, las piedras de origen sedimentario y con estratos de distinta composición o naturaleza se fueron gastando poco a poco pero día tras día, lo que forzosamente había de dar lugar a un desgaste alternativo, según la particular naturaleza de dichos estratos (formándose con ello una serie de láminas superpuestas y claramente diferenciables), o también a un desgaste en la parte inferior, quedando únicamente la piedra de arriba, a modo de sombrerete, sobre una columna pétrea que a veces era de una increíble estrechez. Pero en los dos casos siempre quedan piedras dispuestas unas encima de otras. De ahí ese nombre de “piedras encimadas” que se ha dado a las que se encuentran en este lugar.

Todas esa gigantescas masas rocosas —las hay que alcanzan 15 metros de altura y hasta cuatro de diámetro en la base— presentan una gran, variedad de formas, algunas de ellas con manifiesta semejanza con personas, animales o cosas. Así se ven bloques en forma de gigantescos hongos, otros recuerdan un rostro humano, unos parecen animales, otros incluso un grupo de animales, los hay que evocan la silueta de un torreón o de un castillo, etc. Y los hay también cuya forma no recuerda nada, no sugieren la idea de ningún ser viviente ni de cosa alguna concreta e inanimada; son formas raras, caprichosas, pero tan singularmente extrañas y fuera de lo corriente que en eso mismo, en su insólita e inverosímil presencia, encierran todo el interés y atractivo que despiertan.

La gente, como suele suceder en casos parecidos, ha puesto nombres, con certero sentido de la observación, a muchos de esos bloques; el nombre del animal o de la cosa que la forma del bloque les ha sugerido. Y con tales denominaciones, que pronto echaron honda raíz en el acervo popular, se conocen hoy muchas de esas famosas piedras encimadas.

El valle, aunque famoso exclusivamente por ser esa especie de museo natural de una actividad geológica tan antigua, es también una importante reserva forestal, pues aquí se encuentran, en un ambiente ideal y debidamente protegidos por tratarse de un parque nacional mexicano.

El Valle de las Piedras Encimadas sigue siendo una maravilla de la naturaleza. Una maravilla que empezó a formarse en el subsuelo hace milenios, asomó luego a la superficie y ahora, sólidamente hincada en ella, parece contarnos una larga y bella historia geológica y decirnos cuan inmenso, infinito, es el devenir de esa tierra en que vivimos.

Todas esas piedras, con unas formas que a veces nos recuerdan cosas de nuestro mundo y con otras que, al no recordarnos nada, parecen un poco de otro universo, son como un símbolo de eternidad. Y lo mismo cuando se las entrevé, difusas y borrosas, entre las nieblas bajas, como cuando se yerguen y destacan vivamente bajo la luz del sol, con el húmedo brillo de los líquenes y de los musgos con los que se envuelven y se adornan, dan siempre la sensación de que tienen vida, una vida extraña y misteriosa como su apariencia, y de que nos transmiten, día tras día, el silencioso mensaje de un mundo convulso y remoto que nunca conocimos…

LISTA DE LOS ENLACES
Ruinas de Machu Pichu
La Ciudad Prohibida
El Kremlin
Petra
Monte Rushmore
Isla de Pascua  
La Pirámides de Egipto

El Taj Mahal 

El Partenón

Fuente Consultada: Maravillas del Mundo Tomo 10 Editorial SALVAT.

Gustavo Eiffel Diseño La Estatua de la Libertad Su restauracion

La estatua de la Libertad se yergue a 93 m. sobre las aguas del puerto de Nueva York, donde según palabras de quien la creó, “la gente ve por primera vez el Nuevo Mundo”.Es la estatua de metal más grande del orbe, y fue transportada a Estados Unidos a través del Atlántico después de más de 15 años de construcción en un taller de París.

Los delicados pliegues de la túnica de la estatua no dan ni el menor indicio del enorme armazón que la sostiene. Se puede ascender por una escalera en espiral de 171 peldaños hasta un mirador oculto en el borde de la corona para disfrutar de una espectacular vista de la ciudad y el océano.

Cada ojo de la estatua es del largo de un brazo humano, su nariz mide 1.4 m de longitud y su dedo índice 2.4 m; se levanta sobre un pedestal y una base de casi la misma altura que ella (46 m), y mide 10.5 m de cintura.

La majestuosa estatua fue construida hace más de un siglo, y fue el producto de la combinación del talento artístico del escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi, con las innovadoras técnicas del ingeniero Gustave Eiffel, que posteriormente construyó la famosa torre que lleva su apellido.

Para construir la estatua tuvieron que repujarse a mano unas 300 láminas de cobre, que fueron sostenidas con puntales provisionales para evitar que se doblaran, y más tarde unidas con remaches hasta dar forma a todas las partes.

En el taller de París las gigantescas secciones de la estatua fueron creadas una por una. Fue 1865 cuando surgió la idea de que el pueblo de Francia hiciera un obsequio a los Estados Unidos: una estatua de la “Libertad” iluminando su título oficial, que conmemoraba el Centenario de la independencia de ese país y sería un símbolo duradero de amistad e ideales compartidos entre ambas naciones.

Inspirándose en el legendario Coloso de Rodas —gigantesca estatua de bronce del dios griego del sol, Helios, que se erguía a la entrada del puerto de Rodas en el siglo V, Bartholdi diseñó y construyó un modelo de yeso de 11 m de altura. Una vez terminada, la estatua sería más de cuatro veces más alta que el modelo, y lo bastante fuerte para portar los embates del tiempo y la intemperie, pero a la vez ligera para ser embarcada.

La solución fue hacer hueca la estatua: una cobertura sobre un armazón interior, la misma técnica usada para construir el Coloso de Rodas. Pero en tanto que éste tenía un revestimiento de bronce fundido, Bartholdi decidió usar delgadas láminas de cobre, material ligero y algo flexible. Para ello usó el método del repujado, que consiste en dar forma al metal martillándolo sobre moldes de madera esculpidos.

Bartholdi cortó en secciones su modelo maestro, e hizo miles de mediciones cuidadosas antes de modelar en yeso una réplica de tamaño real de cada sección. Se labraron entonces moldes de madera exactamente iguales a las réplicas y con ellos se repujaron 300 láminas de cobre.

Mientras tanto, Eiffel trabajaba en el armazón interior de la estatua, que sería la estructura de hierro más alta construida hasta ese tiempo; su revolucionario diseño se anticipó al de los rascacielos modernos: el revestimiento no es sostenido por soportes estructurales sino que flota en el armazón.

Un costillar de hierro emerge de una columna central formada por cuatro jácenas extendidas desde la base de la estatua hasta la nuca de la misma. Unida a ella está la armadura, hecha de barras de hierro que se retuercen como resortes siguiendo la forma de la estatua. Para reducir al mínimo el contacto potencialmente corrosivo entre el cobre y el hierro, las láminas del revestimiento cuelgan sobre este esqueleto mediante soportes de cobre protegidos con un material aislante.

La estatua costó 400.000 dólares al pueblo francés, y como la afluencia de fondos fue esporádica, el trabajo avanzó en etapas. El poderoso brazo que sostiene la antorcha de la Libertad quedó terminado a tiempo para celebrar el Centenario de la independencia de Estados Unidos, en 1876, pero la estatua no quedó concluida sino hasta junio de 1884, casi 20 años después de que fue planeada. Se irguió triunfante sobre las calles de París y fue presentada al embajador estadounidense en Francia el 4 de julio de ese año.

Seis meses después la estatua fue desmantelada y empacada —con cada una de sus secciones numeradas— en unas 200 cajas enormes, y llevada a su destino por el carguero francés Isére.

UN REMOZAMIENTO QUE COSTO 69 MILLONES DE DÓLARES A principios de la década de 1980 se hizo un examen exhaustivo de la estatua de la Libertad y resultó que estaba desintegrándose. Más de un siglo de exposición a la intemperie y la condensación del aliento de millones de visitantes que subían por su interior causaron una grave corrosión. La estatua siempre tuvo filtraciones, y en años recientes algunos remaches del revestimiento de cobre cedieron, lo que hizo que se filtrara más humedad.

Se había desgastado casi todo el aislamiento original de asbesto colocado entre las láminas de cobre y el armazón de hierro, y casi la mitad de la armadura estaba oxidada (había que sustituir 1.800 barras). La antorcha estaba en peligro de caer, así que había que reforzarla.

Recaudación de fondos: Fue necesario conjuntar la pericia tecnológica y los recursos económicos de ambos lados del Atlántico para iniciar la restauración, que duró tres años y medio. Los franceses comenzaron la campaña de recaudación de fondos y enviaron arquitectos y artesanos expertos a Nueva York.

La estatua fue encerrada en el que quizá era el más grande andamiaje jamás visto, erigido con ayuda de computadoras. Los artesanos franceses reconstruyeron la antorcha de acuerdo con el diseño original de Bartholdi usando la técnica del repujado, y recubrieron la llama con chapa de oro para que brillara al ser encendida.

 El andamiaje erigido para efectuar la restauración era más alto que la propia estatua (casi 93 m).

El remozamiento de las láminas de cobre empezó por cambiar los remaches y reponer los faltantes. Con el paso del tiempo las láminas habían perdido su color original y formado una pátina verde, la cual tuvo que dejarse al limpiar la estatua pues forma una cubierta protectora contra la corrosión. Las siete capas de pintura vieja que acumulaban humedad en las paredes interiores de la estatua tuvieron que ser desprendidas con chorros de nitrógeno líquido, y las capas de brea que había debajo de aquéllas fueron disueltas rociándolas con una solución de bicarbonato de sodio.

Los trabajos de restauración de la estatua efectuados en la década de 1980 revelaron que el armazón de hierro que mantenía en su lugar las láminas de cobre estaba muy corroído. Hasta los remaches de las juntas tuvieron que ser renovados.

Se hicieron copias fieles de las barras oxidadas de la armadura con acero inoxidable, que no reacciona en forma corrosiva con el cobre como el hierro. Este trabajo fue realizado sección por sección, pues no se podían reemplazar más de 12 barras cada 24 horas. Para evitar el contacto entre éstas y las láminas de cobre, se separaron con capas protectoras de cinta de teflón encerada.

Tecnologías de dos siglos: Para evitar que se condensara la humedad en el interior, la escalera fue remozada con barandillas más anchas, y se instaló un elevador con paredes de vidrio. Y para los que no pueden subir hasta el mirador, circuitos cerrados de televisión transmiten imágenes del interior de la estatua que muestran cómo se construyó y restauró.

La llama vieja: En 1916 la llama fue revestida con hojas de vidrio color ámbar sobre una rejilla de cobre. Pero estaba mal sellada y la lluvia se infiltraba.

Un nuevo brillo En 1985 se hizo una nueva llama de cobre para la antorcha con delgadas hojas de chapa de oro de 24 kílates. Además de ser inoxidable, este material tiene un hermoso brillo dorado.

Fuente Consultada: Como Funcionan Las Mayoría de las Cosas de Reader`s Digest – Wikipedia – Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Consultora

La Estatua de la Libertad Historia Construccion Regalo de Francia

Francia regaló a Estados Unidos la Estatua de la Libertad, símbolo de la libertad para los oprimidos. Se encuentra en la ciudad de Nueva York en Estados Unidos.

Estatua de la Libertad en EE.UU.

Estados Unidos , la Estatua de la Libertad

Este monumento es un regalo hecho el cuatro de julio de 1884, por el pueblo francés al de Norteamérica, en conmemoración a la alianza hecha por las dos naciones durante la Revolución Norteamericana.

 Fue el historiador francés, Edoard de Laboulaye, quien propuso desde 1865 que su país hiciera un regalo conmemorativo a los Estados Unidos de Norteamérica, en ocasión del primer centenario de la firma de la Declaración de Independencia.

Aunque los aliados franceses de ese tiempo protestaron por la iniciativa, el escultor Frederic-Auguste Bartholdi viajó a tierras norteamericanas para entrevistarse con las autoridades. Un monumento como el que se proyectaba, tenía un costo demasiado elevado, por lo que se integró una Unión Franco-Americana para reunir fondos.

El costo total de la estatua, que fue de un millón de francos fue cubierto en su totalidad por el pueblo francés. Mientras tanto, los norteamericanos aportaron los 250 mil dólares necesarios para el pedestal.

La idea de que la república francesa hiciera un regalo a los ciudadanos estadounidenses se le ocurrió al escultor Frédéric Auguste Bartholdi una noche de verano de 1865, mientras cenaba en casa de un historiador francés.Seis años más tarde, durante un viaje a Nueva York, Bartholdi, que a la sazón contaba 37 años, descubrió el perfecto emplazamiento para la estatua: la isla de Bedloe, en la parte alta de la bahía de Nueva York, un lugar visible para todos los barcos que acudieran al puerto.La elección del rostro de la estatua dio muchos quebraderos de cabeza a Bartholdi, que finalmente se decidió por darle las adustas facciones de su madre, una fanática protestante que había vuelto loco a su hijo, literalmente hablando, al prohibirle casarse con la mujer a la que quería: una judía.Otro problema era encontrar los materiales adecuados para construir una estatua que resistiera la intemperie y, a la vez, fuera ligera para transportarla por el mar, y se inspiró en el Coloso de Rodas, que era hueco, revestido en bronce, él uso laminas finas de cobre.

En su mano derecha, en posición elevada, la divinidad representada en la estatua porta una antorcha iluminada; en su mano izquierda, lleva la tablilla de la ley que lleva inscrita con números romanos la fecha del 4 de julio de 1776. Además, una cadena rota se encuentra a sus pies. La Estatua de la Libertad fue constituida en monumento nacional en 1924 y su mantenimiento está bajo la responsabilidad del National Park Service.

La figura está hecha de un armazón de cobre de 2.4 milímetros de espesor, y su soporte es una plancha de hierro diseñada por Alexandre-Gustave Eiffel, creador de la Torre Eiffel de París. El proceso de su elaboración requirió a Bartholdi construir un modelo de tres metros, el cual fue aumentado hasta hacer una figura de 11 metros de alto dividida en secciones.

Cada sección fue posteriormente aumentada también y al final todas ellas fueron colocadas en su sitio en la estructura central. La Estatua de la Libertad mide alrededor de 46 metros de altura y pesa 225 toneladas. (mas sobre la Estatua de la Libertad)

La estatua había de alzarse sobre un pedestal tan alto como ella, con lo que llegaría a elevarse unos 93 m sobre el nivel del suelo. Pero no se había logrado reunir más que la mitad del dinero necesario para construir el pedestal. El editor Joseph Pulitzer lanzó una campaña animando a que se hicieran donativos para esta causa y publicaba en su popular periódico, el New York World, los nombres de cuantos iban contribuyendo a la obra, con mucho o poco dinero. Finalmente, 121.000 personas aportaron más de 100.000 dólares. La Estatua de la Libertad llevaba 15 meses embalada cuando se concluyó su pedestal. Las piezas se desembalaron y se fueron montando sobre la estructura de Eiffel, de abajo arriba, sin andamiaje externo. El 28 de octubre de 1886, la Libertad por fin elevó su antorcha sobre su nuevo hogar.

ESTAMBUL Turquia Historia Visitar Crecimiento Grandes Ciudades

En un principio era Bizancio, colonia griega del Bósforo en el siglo VII a. de C. Después fue Constantinopla, la ciudad del emperador que podía profesar la religión cristiana y a la que convirtió en capital del imperio romano.

Desde 1453 —año en que fue conquistada por Mehmet II que la definió como «la ciudad más grande y espléndida del mundo— Estambul fue la tercera y última capital del imperio otomano, aunque su nombre no le fue oficialmente cambiado hasta 1930. Todavía hoy es la única ciudad del mundo que se extiende sobre dos continentes.

En 1923, tras el nacimiento de la República de Turquía tras la guerra de la independencia, Kemal Atatürk desplazó la capital a Ankara, pero Estambul continuó siendo el símbolo de el país eternamente suspendido entre una orilla y otra del Mediterráneo, entre Europa y Asia. Y también siguió siendo la ciudad más importante de Turquía, con sus 12 millones de habitantes que aumentan unos 500.000 cada año a causa de la fuerte inmigración que llega procedente de las áreas rurales de  Anatolia.

Durante mas de un milenio capital de dos imperios, uno cristiano y otro musulmán, es, sin embargo, tina metrópoli dinámica que  conserva con orgullo la herencia histórica, arquitectónica y cultural, especialmente la del centro de la ciudad, orientado hacia la explanada que fue, en la Antigüedad, el hipódromo levantado por Constantino en 330 d. de C.

Aquí se levantan, una frente a otra, Aghia Sophia, la majestuosa basílica construida, entre 532 y 538, bajo el reinado de Justiniano y la armoniosa Sultan Ahmet Camii, levantada a comienzos del siglo XII y más conocida como Mezquita Azul por las 20.000 baldosas de cerámica de este color que, procedentes de la ciudad de lznik, la cubren completamente.

Para los otomanos, Aghia Sophia (foto abajo) —transformada en mezquita por Mehmet II y hoy convertida en museo y monumento histórico bajo la tutela del Estado— fue el modelo qUe inspiró algunos de los más imponentes y suntuosos edificios del islam.

Como la Suleymaniye Camii, la mezquita realizada por el arquitecto Sianan para Solimán el Magnífico entre 1550 y 1557. 0 incluso el Palacio del Topkapi, residencia de los sultanes otomanos durante cuatro siglo desde 1465.

A la fascinación de esos monumentales edificios y a la tranquilidad de las yali, las residencias históricas que se alinean en las orillas del Bósforo, los antiguos bazares (entre ellos el Kapali Çarsi, el mercado cubierto más grande del mundo, con sus 5000 o más tiendas que mantienen inalteradas tradiciones seculares, la Estambul del siglo contrapone los ritmos de una metrópoli ruidosa y activa.

La ciudad moderna se desarrolla en torno a la inmensa Plaza de Taksim, cuyas dimensiones dan un inesperado sentido de liberación a quien ha probado a perderse por las callejuelas de las áreas históricas, y por otra parte en torno al Haliç, o Cuerno de oro, el estuario que corta en dos la zona europea de la ciudad.

En esta orilla, entre los barrios de Calata y Taksím, es donde Estambul hace gala durante el día de las actividades más modernas con un continuo ir y venir de directivos y, por la noche, de su irrefrenable vitalidad, con una oferto cultural que va desde el teatro de más calidad a espectáculos para quien desea vivir fuertes emociones.

A pesar de su enorme crecimiento de millones de habitantes desde 1950, Estambul no ha visto, en las últimos décadas, construir edificios de relieve que relanzasen su papel de símbolo del país y faro de la modernidad turca. Quizá incluso por un cierto desinterés de los gobiernos que se han alternado en Ankara, más inclinados a promoverlos colosales planes de desarrollo agrícola y energéticos en la parte oriental del país, representados por el Southeastern Anatolia Project, el ambicioso proyecto para la construcción de 22 presas en los ríos Tigris y Éufrates.

De hecho, en la segunda mitad del siglo XX en Estambul se han realizado sólo dos grandes obras, pero de un inestimable valor simbólico: son el Puente del Bósforo (1974) y el Puente de Fatih Sultan Mehmet (1998), ambos de algo más de un kilómetro, que atravesando el estrecho brazo de mar en el Bósforo, han unido oficialmente las dos orillas de este mar. Fundiendo, como si nunca antes hubiese sido necesario, la doble alma europea y asiática de la ciudad.

Prof. Geografía Claudia Nagel
Otras Fuentes: Ciudades del Mundo Tomo I – Wikipedia – 100 Maravillas del Mundo – Grandes Civilizaciones del Pasado Tomo II

Megaestructuras Torres y Edificios Altos del Mundo SEARS TOWER

 Altos Edificios del Mundo:SEARS TOWER
MEGAESTRUCTURAS: TORRE SEARS TOWER

MEGAESTRUCTURAS: TORRE SEARS TOWER

INTRODUCCIÓN: Desde la antigüedad, la idea de extender en altura las construcciones ha tenido, en los distintos pueblos, vinculaciones míticas y emblemáticas: a este respecto, la torre de Babel es el más ilustre antepasado de los rascacielos. Desde la prehistoria, en efecto, el hombre atribuyó un significado ritual y simbólico a elementos naturales de notable altura, como cumbres montañosas, árboles seculares, rocas, peñascos aislados. En la antigüedad, en el medievo, en el Renacimiento no había ninguna ciudad que no tuviera una torre, un alto campanario o una aguja gótica.

El mito del edificio alto, que se eleva sobre los techos de las casas de la ciudad, suele tener casi” siempre su preciso lugar de ubicación en el centro del núcleo habitado. Así, es posible comprobar que la torre, el castillo, la aguja, la catedral, acaban coincidiendo por lo general con el corazón mismo del centro urbano, lo que sin duda tiene un significado que está en estrecha conexión con la religión, con el poder político y, en definitiva, con cualquier forma de filosofía de la vida.

En la antigua Grecia, por ejemplo, las funciones públicas se desarrollaban sobre una colina o sobre cualquier elevación del terreno destinada a este fin: la Acrópolis. En la América precolombina los mayas y los aztecas adoraban a sus dioses en lo alto de grandes construcciones piramidales, que dominaban la naturaleza circundante. En la ciudad medieval, la catedral representa el símbolo de una aspiración a lo divino que se encarna en la piedra, y en muchos casos, especialmente en los ejemplos de estilo gótico, en los que la acentuada verticalidad constituye un elemento fundamental, tal aspiración encuentra precisamente su sublimación en las grandes iglesias.

Análogamente, en la ciudad moderna, el rascacielos constituye en cierto sentido la forma simbólica, la imagen misma de la sociedad tecnológica y de sus conquistas. Si en las grandes ciudades de la vieja Europa el rascacielos sigue siendo todavía un hecho relativamente excepcional, sobresaliendo respecto a uncontinuum urbano de elevación bastante reducida, con significación propia precisamente por ser una excepción, en las ciudades americanas, y en particular en Nueva York y en Chicago, el uso reiterado de este tipo arquitectónico en el corazón mismo del centro urbano determina una serie de aspectos concatenados, como un sistema montañoso, sugiriendo un paradójico retorno a la naturaleza y contraponiéndose a la propagación de los anónimos aglomerados suburbanos.

Si esta es la imagen que más asombra al visitante que llega por mar a Manhattan, otra muy distinta es la que se tiene, de estos enormes edificios, a escala urbana. Visto de cerca, a nivel de la calle, el rascacielos casi desaparece en una dimensión urbana en la que la publicidad y sus anuncios óptico-auditivos focalizan por entero la atención, quitando a la arquitectura todo papel comunicativo: la percepción global del bloque arquitectónico acaba por anularse del todo.

El rascacielos asume, así, a nivel visual, un papel puramente indicativo, similar al de un obelisco egipcio en la Roma renacentista de los papas. Y así como sobre aquellos obeliscos el poder papal colocaba una cruz para anular el carácter pagano, del mismo modo sobre los rascacielos de las actuales metrópolis encontramos un símbolo igualmente evidente de nuestra civilización: las antenas de las emisoras radiofónicas y televisivas.

Sin embargo, si por rascacielos se entiende cualquier construcción de dimensiones muy superiores a lo acostumbrado, hay que precisar que el primer rascacielos americano no fue levantado en Nueva York ni en Chicago, sino en la capital federal de los Estados Unidos: nos referimos al monumento a Washington, realizado entre 1848 y 1884 en el centro de la gran organización monumental situada entre el Capitolio y la Casa Blanca. El inmenso obelisco blanco fue también el edificio más alto del mundo, aunque sólo fuera por pocos años (hasta la realización de la torre Eiffel), siendo 10 metros más alto que la pirámide de Cheops y más de 11 respecto a la cúspide de la basílica de San Pedro, en el Vaticano.

LAS MEGA ESTRUCTURAS: Las mega-estructuras son enormes obras de ingeniería y construcción a una escala que supera todo los conocido hasta ese momento. A menudo requieren la necesidad de superar obstáculos extremos, se necesitan ejércitos de obreros dirigidos por los profesionales mas destacados en su rubro y puede tomar años en completarse.

Aquí solo se han reunido algunas estructuras modernas que sin duda pueden incluirse en esta categoría de mega-estructuras. En la antigüedad también se construyeron mega estructuras para su tiempo, solo en pensar en obras tales como la muralla china o las pirámides de Egipto, puede uno apreciar la magnitud de dichas obras y el esfuerzo técnico y humano  necesario para la época.

La Torre Sears ha sido el edificio más alto en los Estados Unidos desde 1973, y durante largo tiempo uno de los mas altos del mundo, que fue superado en 1998 por las Torres Petronas en Malasia. Se llama Searsporque la empresa constructora se llamaba así y le dió su mismo nombre

La construcción comenzó en agosto de 1970 y el edificio alcanzó su altura máxima  de 442 m. el 3 de mayo de 1973, con 108 pisos, cubriendo 418.000 m2, los cuales son rentables unos 353.000 Km2.

Los costos de construcción ascendieron a aproximadamente $ 150 millones de dólares en el momento, que sería equivalente a aproximadamente $ 950 000 000 de dólares en 2005.

Está ubicado en Chicago y el arquitecto fue Bruce Graham. Actualmente una empresa de seguros ocupa gran parte de las superficie rentable y pide el cambio del nombre.

Las Diez Plagas de Egipto 10 Plagas Exodo de Egipto Pueblo Judio

LAS DIEZ PLAGAS DE EGIPTO
MOISÉS DEBE CONDUCIR A LOS ISRAELITAS EN EGIPTO
POR ORDEN DE DIOS PIDE PERMISO AL FARAÓN DE EGIPTO

Dios confirma a su promesa de Liberación
El Señor dijo a Moisés: “Pronto verás lo que voy a hacer al Faraón. . . Pronto verás sí dejará o no marchar al pueblo: será él mismo quien a viva fuerza le echará de su tierra. Mientras tanto, recuerda que soy Yavé y me aparecí a Abrahán, a Isaac y a Jacob, como Dios Omnipotente — y los respectivos lugares perpetúan el recuerdo de las apariciones—, pero no me di a conocer a ellos bajo mi nombre de Yavé, el nombre que refleja mi omnipotencia más que ningún otro.

“Ahora, como hice mi pacto con ellos y prometí darles la tierra de Canaán — la tierra de sus peregrinaciones, en la que han habitado como extranjeros —, he oído los gemidos de los hijos de Israel, sujetos bajo la esclavitud de los egipcios; y me he acordado de mi pacto. Di, por eso, a los hijos de Israel que Yavé los rescatará, con poder irresistible y con grandes castigos, de la esclavitud egipcia; y los conducirá a la tierra ya prometida con juramento a Abrahán, a Isaac y a Jacob”.

Moisés, el otrora joven bello y elegante, crecido en la corte del Faraón y en la ciencia egipcia, renuncia a las ventajas que le da su educación y, obedeciendo a la llamada de Dios, se pone enteramente al servicio de su pueblo israelita. Ahora, ahí le tenemos como protagonista de la liberación, que es preparada por una serie de castigos divinos — las diez plagas de Egipto — que parecen fenómenos típicamente egipcios, propios de aquella tierra de fábula.

El historiador se hace poeta y los expone en una especie de capítulos de cantar de gesta, cerrando cada uno con el estribillo:

— El corazón del Faraón se endureció. . .

El Señor dijo a Moisés: “Te daré tanto poder sobre el Faraón que tendrá que temerte y rendirse a ti. Aarón, tu hermano, que tiene la lengua suelta, será tu profeta, y dirá al Faraón que deje, por fin, marchar al pueblo de Israel, esclavo desde hace ya demasiado tiempo.

‘El corazón del Faraón se endurecerá y no consentirá tal cosa; pero Yo multiplicaré mis porte» en la tierra de Egipto y los egipcios tendrán que reconocer que el Dios de los hebreos es el Dios verdadero y único. Si el Faraón pidiera una prueba de tu misión profética, di a Aarón que tire delante de él su cayado de pastor y éste se convertirá en serpiente”.

Así dijo el Señor.
Moisés y Aarón tenían ochenta años el uno y, ochenta y tres el otro respectivamente, cuando se presentaron al Faraón como enviados y mensajeros de Dios; le dijeron lo que el Señor les había mandado decir y, en prueba de su misión, Aarón tiró ante el rey su cayado, que se convirtió en serpiente.

Maravillado el Faraón, llamó a sus magos v encantadores; éstos también echaron sus cayados, que por sus sutiles encantamientos se convirtieron igualmente en serpientes. Pero la serpiente de Aarón las devoró al instante.

Quien obraba no era Moisés, sino el Señor en Moisés; más allá de todo poder de encantamiento se encontraba el poder milagroso de Dios. Pero el corazón del Faraón se endureció y no quiso escuchar la palabra del Señor.

Primera Plaga: El Agua Convertida en Sangre El Señor dijo a Moisés: “Has visto que se ha endurecido el corazón del Faraón y no quiere liberar a mi pueblo…Mañana cuando pasee por la orilla del Nilo con el cayado-serpiente en la mano y dile que deje marchar a Israel al desierto para sacrificar a su Dios. Si no hace caso, golpea con el cayado las aguas del Nilo y éste se convertirá en sangre; y, como el Nilo, también los demás ríos serán sangre; y los canales, y los estanques, y los embalses se trocarán en sangre; y el pueblo de Egipto no tendrá ya agua para beber”.

A la mañana siguiente, Moisés y Aarón se presentaron al Faraón, que paseaba por la orilla del Nilo; y cuando Aarón le hubo comunicado la orden del Dios de los hebreos, hallándole indócil a ella, golpeó con el cayado el agua del gran río. que fue trocada en sangre; y sangre fueron los canales, y los estanques, y los embalses de los contornos. Los peces morían y los egipcios no tenían agua que beber: un espectáculo realmente horrible. El Faraón llamó a los magos y encantadores del país y éstos, habiendo hecho excavar nuevos pozos, consiguieron lo mismo con sus encantamientos.

Y el Faraón, volviendo las espaldas a los mensajeros de Dios, regresó al palacio, sin permitir la marcha de Israel. Su corazón se había endurecido y tampoco esta vez hizo caso a la voz del Señor.

Segunda Plaga: Las ranas
El Señor dijo de nuevo a Moisés: “Vuelve al Faraón y, en mi nombre, mándale que deje marchar a Israel al desierto, donde debe encontrar a su Dios. Si no obedece, castigaré a su país con una enorme invasión de ranas. Contra él y sus familiares y sus siervos avanzarán ejércitos de ranas; y su casa y sus estancias, y los hornos y todo será invadido por las ranas, y todo quedará devastado por ellas”.

Moisés y Aarón comunicaron al rey la orden del Señor.

Pero el Faraón se mantuvo inflexible. Aarón extendió entonces su mano, que empuñaba el cayado-serpiente, y de súbito, de los ríos, de los canales y de los estanques vinieron ranas, tantas ranas que la tierra quedó cubierta de ellas; todo el país fue un pulular de ranas: por los caminos, en las casas, bajo los tejados, sobre los lechos, en los hornos, en los pozos, en los platos; por doquiera hubo un brincotear y croar de ranas. El Faraón llamó a sus magos y encantadores; y éstos hicieron lo mismo, de modo que la invasión de las ranas fue ya total. No sabía el Faraón que sus magos y encantadores repetían, casi como un eco, el castigo de Dios sobre él.

Fastidiado y humillado, el Faraón llamó a Moisés y Aarón y les rogó que hicieran cesar la insoportable plaga: inmediatamente después, liberaría a Israel.

Moisés aceptó el pacto y oró al Señor. Éste escuchó la oración de Moisés: murieron las ranas, y las casas, los patios y los caminos quedaron libres de ellas. Los egipcios hicieron montones y montañas con ellas y eran tantas que su hedor infectaba el aire de todos los alrededores.
Pero el Faraón, al verse aliviado de aquel azora insoportable, no mantuvo su palabra y no permitió que Israel partiera.

El corazón del Faraón se había endurecida aún más.

Tercera plaga: Los mosquitos
Entonces el Señor dijo a Moisés: “Di a Aarón que esgrima el cayado y golpee el polvo del suelo y éste proliferará mosquitos, una irrupción de mosquitos sobre todo el país de Egipto durante una jornada entera”.

Y Aarón extendió la mano con que sostenía el cayado y golpeó el polvo del suelo; y de repente el aire fue un enjambre de mosquitos, rana nube de mosquitos, que atacaban a las personas y ” animales e incluso las cosas. Todo el polvo ” tierra se convirtió en mosquitos en el país de Egipto.
Llamados por el Faraón, los magos intentaron  hacer otro tanto. Pero la prueba no tuvo éxito y  los mosquitos se cebaban furibundos sobre los hombres,  los animales y los mismos magos. Ya nadie sabía defenderse de la ferocidad de sus picadura ni de la molestia de sus zumbidos.

Dijeron entonces los magos al Faraón  “Aquí está el dedo de Dio!” Esto es una burla del Dios de los hebreos”. Mas, pasada aquella jornada, el Faraón despreció el castigo de Dios y no permitió que partiera Israel. Al aumentar su pertinacia, el corazón del rey se había endurecido.

Cuarta plaga: Los Tábanos:
El Señor dijo de nuevo a Moisés: “Mañana preséntate una vez más al Faraón cuando se halle paseando por la orilla del Nilo y dile:

“Así te habla el Señor Dios de los hebreos: Deja marchar a mi pueblo, para que me haga sacrificios en el desierto, donde Yo le encontraré. Si también ahora te obstinas en no dejarle salir, haré llover sobre ti, sobre tu casa y sobre todo tu pueblo, nubes de tábanos que ‘molestarán de modo insoportable. Únicamente quedará libre de ellos la tierra de Gesén, donde vive mi pueblo. Sabe por esto que el Dios de Israel es el único Dios verdadero”.

Y así fue. Enjambres de grandes tábanos cayeron sobre el Faraón, sobre su casa y sobre su pueblo.

El Faraón hizo llamar a Moisés y Aarón y les dijo: “Haced aquí, en tierra de Egipto, los sacrificios que debíais hacer a vuestro Dios”.

Le contestó Moisés: “Los sacrificios que ofrecemos a nuestro Dios no placen a los ojos de los egipcios, que nos lapidarían por envidia. Déjanos, pues, marchar al desierto”. El Faraón respondió: “Os dejaré marchar, mas antes libradme de la insoportable molestia de los tábanos”.

Dijo Moisés: “El Señor librará a Egipto de este ;izote, pero tú no nos defraudes otra vez”. Y oró al Señor para que cesara la plaga. Cesó ésta, en efecto, y en poquísimo tiempo no quedó ya un solo tábano. Pero una vez cesado el azote, tampoco el Faraón dejó marchar a Israel. Su corazón se había endurecido.

Quinta Plaga: La Peste  En El Ganado
Nuevamente el Señor ordenó a Moisés que r fuera al Faraón y le mandara dejar marchar a su pueblo, para que éste pudiera salir de Egipto y le ofreciera, entonces, sacrificios en el desierto.
En caso contrario, su mano se descargaría sobre todo el ganado de Egipto, sobre los caballos y los asnos, sobre los camellos, los bueyes y las ovejas, con una tremenda mortandad. En cambio, del ganado de los hijos de Israel ni un solo animal perecería.

Y el Señor puso un término: “Mañana haré esto”.  Al día siguiente, el Señor realizó la amenaza y fue grande la mortandad entre los camellos y los caballos, los asnos y los bueyes: un verdadero exterminio. En cambio, no murió una sola cabeza del ganado de Israel. Y envió el Faraón a ver, y se halló que nada había muerto de lo que poseía Israel.

Mas tampoco esta vez obedeció el Faraón al Señor, porque su corazón se había endurecido.


Sexta Plaga: Las Úlceras
El  Señor dijo a Moisés y Aarón: “Tomad ceniza de los hornos de ladrillos y echadla a lo alto, en grandes puñados. Caerá como finísimo polvo y cubrirá todo Egipto, y a los hombres, y los animales, en los cuales producirá úlceras que darán horribles pústulas”.

Moisés y Aarón tomaron ceniza de horno y en presencia del Faraón la echaron hacia el cielo. Bajando luego en polvo muy tenue sobre los animales y los hombres, produjo al instante molestísimas úlceras y pústulas. Ni siquiera los magos pudieron salvarse de ellas. Pero el corazón del Faraón se había endurecido y también esta vez despreció el castigo del Señor.

Séptima Plaga: Dios Envía el Azote del Granizo

De nuevo el Señor ordenó a Moisés: “Preséntate mañana al Faraón y dile: “Así habla el Señor Dios de los hebreos: deja marchar a mi a sacrificar en el desierto, donde me encontrará.  Si no lo haces, enviaré todas mis plagas contra contra tu pueblo, para que conozcas que nadie semejante a Mí sobre la tierra.

Y si hubiese mi poder y te hubiese alcanzado a ti y a tu con la peste, como he alcanzado tu ganado, ya no estarías en el mundo, ro te he dejado la vida, para que veas mi y mi nombre sea glorificado por doquier, te obstinarás aún en no dejar partir a mi es bien, mañana a esta hora, haré caer una granizada, como jamás se vio en Egipto el día de su fundación; y quien se encuentre ampo, si no corre a los refugios, será alcanzado a y morirá”.

luego a Moisés: “Si el Faraón no escucha mi mandato, extiende la mano y el cayado hacia el r caerá la granizada sobre Egipto”: Moisés, en efecto, extendió la mano hacia el cielo y de este cayó una granizada gruesa y tupida; mien-:tumbaban los truenos y deslumbraban los relámpagos. Y todo fue azotado por el granizo: el verde de los campos y el grano que ya había en las espigas, el lino en flor y la cebada; todo fue destrozado, los árboles de los campos y los techos de las casas, y los siervos y el ganado que no se habían puesto bajo resguardo.Pero la tierra de Gesén, donde se hallaban los hijos de Israel, ni siquiera se enteró de la temible tempestad.

Asustado el Faraón, hizo llamar a Moisés y Aarón y les dijo:
“Me doy cuenta de haber pecado.
“El Señor es justo y yo y mi pueblo somos culpables.
“Rogad al Señor que haga cesar los truenos y los relámpagos y el granizo y os dejaré marchar en libertad”.

Le respondió Moisés: “Levantaré al Señor mis manos, y los truenos cesarán, y cesará el granizo. para que tú sepas que la tierra es del Señor. Pero sé que no temes aún al Señor…: No obstante, hizo su oración y cesaron los truenos y el granizo, Pero el Faraón, al ver que todo había terminado no dejó marchar a los hijos de Israel porque se había endurecido nuevamente su corazón.

Octava plaga: la langosta
El Señor dijo a Moisés: “Vuelve al Faraón, porque he permitido que se endureciese su corazón para realizar estos prodigios en medio del pueblo y que tú puedas contar a tus hijos y a los hijos de tus hijos los prodigios que Yo hice en tierra de Egipto; y reconozcan todos que Yo soy el Señor”.

Moisés y Aarón volvieron al Faraón, pues, y le dijeron:
“El Señor Dios de Israel te pregunta hasta cuándo vas a despreciar su mandato de dejar partir a su pueblo para que le encuentre en el desierto y le sirva allí libremente. Y te advierte una vez más que si rehusas obedecerle, mañana mismo hará venir la langosta sobre todo tu territorio, en número tan grande que cubra el suelo; y devorará lo que ha quedado tras el granizo; e invadirá los caminos, las casas, los huertos y los graneros: será una irrupción como jamás vieron los padres de tus padres, desde la creación hasta hoy”.

Volvieron luego la espalda al Faraón y salieron.
Entonces los siervos de éste le dijeron:

“¿Hasta cuándo nos traerá desgracias ese hombre? Deja que esa gente se marche y sirva en paz a su Señor. – “¿No ves que Egipto ha quedado desolado?”

Y llamaron, pues, a Moisés y Aarón y los persuadieron para que volviesen al Faraón, que les dijo:
“Id y servid al Señor Dios vuestro. Pero, ¿quiénes van a marchar?”

Respondió Moisés: “Partimos todos: con nuestros niños, y nuestros ancianos, y las mujeres, y los rebaños; porque hemos de celebrar una fiesta del Señor”.

Dijo el Faraón con gesto desconfiado: “Que el Señor sea testigo que yo os dejo marchar, a vosotros y vuestros niños. Pero hay alguno entre vosotros que alimenta malas intenciones. . . Marchaos, pero solamente los hombres”.

Y los alejó de su presencia.
Dijo entonces el Señor a Moisés: “Extiende tu mano y que la langosta invada toda la tierra de Egipto”.

Moisés tendió la mano y el cayado sobre Egipto y el Señor hizo soplar un viento caluroso sobre el país que trajo langostas en cantidad incalculable, como no hubo jamás en el pasado ni volverá a haber en el porvenir.

Eran tantísimas que Egipto quedó oscurecido y cubrieron todo el país y devoraron todo lo que había quedado después de la granizada: de modo que no quedó nada verde, ni la hierba de los campos ni los frutos de los árboles. El Faraón hizo llamar entonces a Moisés y Aarón y les dijo: “De nuevo he pecado contra Dios y contra vosotros”. Y agregó luego el Faraón: ” “Perdonadme también esta vez y rogad al Señor Dios vuestro que aleje de mí y de mi pueblo este exterminio”.
Cuando salió del palacio real. Moisés rezó al Señor; y éste suscitó un viento del Oeste que barrió la langosta y la arrojó al “mar de las cañas” o Alar Rojo.

Pero permitió que se volviese a endurecer el corazón del rey, quien tampoco esta vez dejó marchar a los hijos de Israel.

LAS DIEZ PLAGAS DE EGIPTOLAS TINIEBLAS: El Señor dijo a Moisés: “Extiende tu mano hacia el cielo y descenderán sobre la tierra de Egipto espesas tinieblas”.

Moisés extendió la mano y durante tres días ocuparon el cielo y la tierra densas tinieblas; los egipcios no se veían los unos a los otros y en aquellos días nadie pudo salir de su casa. Solamente los hijos de Israel continuaron teniendo aire y sol en sus casas, en la comarca de Gesén.

Fue entonces cuando el mismo Faraón hizo llamar a Moisés y le dijo:
“¡Marchaos, marchaos, por favor! Y haced sacrificios en el desierto al Señor Dios vuestro.
“Que vuestras mujeres y niños partan con vosotros también; mas quédense aquí vuestros rebaños”.

Respondió Moisés: “También nuestros rebaños han de venir con nosotros, porque de ellos hemos de escoger las víctimas para los sacrificios. Incluso tú mismo debieras darnos víctimas para los holocaustos que vamos a ofrecer al Señor”.

Pero el Señor permitió que el corazón del rey se endureciese aún más, y tampoco esta vez los dejó marchar.

El Señor Habla Nuevamente Con Moisés

Dijo el Señor a Moisés: “Haré venir aún otra plaga sobre el Faraón y sobre Egipto; después, os dejará marchar; él mismo, incluso, os echará de su tierra”.

Y Moisés advirtió al Faraón: “Así habla el Señor: Al filo de la medianoche Yo saldré por las calles y pasaré entre las casas de Egipto y morirán todos los primogénitos: desde el primogénito del Faraón que se sienta en el trono al primogénito de la esclava que hace girar la rueda del molino. Y habrá grandes lamentaciones por todo Egipto, como jamás ha habido. Pero entre los hijos de Israel todo estará en calma, para que se conozca la clara separación que Dios ha hecho entre israelitas y egipcios. Incluso — continuó Moisés — todos tus siervos vendrán a mí e inclinándose me rogarán que parta con todo mi pueblo”.

Pronunciadas estas palabras, Moisés dio la espalda al Faraón.

Y el Señor dijo a Moisés: “El Faraón no te escuchará y yo multiplicaré mis prodigios en la tierra de Egipto”.

Moisés y Aarón hicieron prodigios ante el Faraón; pero éste no dejó marchar a los hijos de Israel de su país, porque su corazón se había endurecido.

Institución de la Pascua

El Señor quiso que el día memorable de la liberación fuese recordado con un rito solemne. Eran los primeros días del Abib o mes de las espigas (aproximadamente, nuestra época de marzo y abril), cuando el Señor dijo a Moisés y a Aarón: “Sea este mes el principio del año religioso, v el día diez, cada cabeza de familia adquiera un cordero — o un cabrito —, sin defecto alguno, macho y de un año.

Sea alimentado hasta el día decimocuarto y por la noche de ese día toda la asamblea de Israel, reunida, lo sacrifique al Señor. Luego, asado al fuego, cómase en la misma noche, con pan ácimo (sin levadura) y lechugas silvestres y amargas. Que todos lo coman así: ceñidos los costados, con los pies calzados y el bastón en la mano, en la actitud de quien se pone en camino: es la Pascua ( o el Paso) del Señor”.

E inspiró el Señor a Moisés que dijera estas cosas.

Moisés llamó a todos los ancianos de Israel y les repitió la orden:
“Escoged un cordero sin mancha para vuestras familias y celebrad la Pascua.

“Con un manojo de hisopo, mojado en la sangre recogida en el plato, untad el dintel de la puerta y que ninguno de vosotros salga hasta la mañana. Por la noche pasará el Señor para castigar a los egipcios, pero no entrará en las casas cuya puerta esté teñida de sangre, ni permitirá al destructor que entre en ellas para herir. Observad todo esto como ley perpetua, para vosotros y para vuestros hijos: y una vez entrados en la tierra prometida por el Señor, observad este rito solemne.

Y cuando vuestros hijos os pregunten qué significa, les responderéis: ‘Es el sacrificio de la Pascua (o Paso) del Señor, cuando Egipto, pasó castigando las casas de los egipcios y salvó las casas de Israel; y ayudó a nuestro pueblo a pasar de la esclavitud del Faraón a la libertad del desierto, donde debía encontrar a su Dios’.

“En vuestros relatos a los hijos y a los hijos de vuestros hijos se transmitirán, como un patrimonio de fe esencial, estas palabras: Patres nostri annuntia verunt nobis: nuestros padres nos refirieron estas maravillas de Dios”.
Al oír estas palabras, los ancianos se inclinaron en señal de acatamiento.

Muerte de los Primogénitos de  Egipto


LAS DIEZ PLAGAS DE EGIPTOHacia la medianoche, murieron todos los primogénitos de Egipto: desde el primogénito del Faraón que se sentaba en el trono al primogénito del prisionero que estaba en la cárcel. Y el Faraón y sus siervos y todos los egipcios se levantaron de noche, y en todo el país hubo llantos, porque no existía una casa donde no hubiera un muerto.

Cuando vio toda Ja tierra blanqueando de huesos y de sepulcros, el Faraón se asustó; y habiendo llamado a Moisés le ordenó que partiese inmediatamente con todo su pueblo y sus rebaños; que se fuese al desierto a hacer sacrificios al Señor. También los ancianos y los servidores del Faraón ansiaban que llegase la hora de la partida de Israel: “Si no —decían—, aquí morimos todos”.

¡La liberación, al fin! Pero ésta no era sólo la fuga de Israel de Egipto, la victoria de Moisés sobre la injusticia faraónica y el cese de una pesada esclavitud, sino algo más profundo y místico: realizaba la aspiración, viva siempre, de poseer la tierra que el Señor había prometido a su pueblo. Por este objetivo, religioso y nacional, había luchado Moisés valientemente con el Faraón.

Partieron, pues, de Ramesés, en número de casi seiscientos mil y por la prisa de la partida cada cual llevaba entre los pliegues del manto la masa para el pan, todavía ácima. Los hombres adultos a pie, las mujeres y los niños en los camellos y muchos rebaños de toda clase de ganado, se dirigieron en caravana primero a Sucot y luego a Etam, en los linderos del desierto.

En este punto el Señor habló a Moisés y le dijo:
“Di a los hijos de Israel que cambien de ruta y vayan a acampar frente a Baalsefón, junto al mar”.