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Ecuador Geografía Clima Cultivos Montañas e Historia

Geografía de Ecuador
Clima, Cultivos, Montañas e Historia

El Ecuador llámase así por su especial situación geográfica: la línea ecuatorial atraviesa la capital, que es Quito, situada a unos tres mil metros de altitud. Por otra parte, la cordillera de los Andes la cruza en sentido longitudinal. Estas circunstancias geográficas, que establecen grandes diferencias entre la zona costera, la sierra y la región oriental, han constituido una remora para el desarrollo económico del país. Sin embargo, actualmente se está llevando a cabo un plan muy amplio de explotación racional de los recursos del suelo y una intensa industrialización.

En una especie de circo de montañas, a 2.819 m. de altitud, se halla una hermosa ciudad andina de tejados rojos. El viajero no la ve hasta que prácticamente se encuentra en ella, pues el Pichincha, la Colina del Panecillo y una larga serie de cerros la protegen celosamente, como si quisiera sorprender de pronto con toda su radiante belleza al que llega a ella.

La ciudad está atravesada por la línea invisible del ecuador, línea que puede verse dibujada en el suelo de una de sus calles, señalando la exacta trayectoria de su recorrido.

Esta ciudad se llama Quito y es la capital de la República del Ecuador, uno de los más pequeños Estados de Hispanoamérica, y desde luego el más pequeño de América del Sur. Su extensión, según la Dirección Técnica de Agricultura, es de 300.180 km², en los que se hallan incluidos los 7.430 de las islas Galápagos, de las cuales hablaremos en el capítulo siguiente. No obstante, parece que la verdadera cifra es algo menor.

El origen de Quito es muy antiguo. Los primeros pobladores de que se tiene noticia eran los indios caras, pero no fueron ellos sus fundadores, pues se instalaron en la ciudad por derecho de conquista. Más tarde, a raíz de la batalla de Atuntaqui, Huayna Capac (¿14507-1525) se apoderó de ella y la integró en el imperio inca.

Este gran rey, bajo cuyo mandato alcanzó el imperio el máximo esplendor, quedó prendado no sólo de la ciudad, sino de la hija del rey vencido, que era el jefe de la Confederación de Quito. Se casó con la joven e hizo de la ciudad el centro del imperio. Allí vivió y allí viviría también su hijo Atahualpa.

Con el matrimonio del rey y la princesa quedó constituido el Tahuantinsuyo, es decir, el imperio incaico, formado por Ecuador y Perú. Cuando murió Huayna Capac, el imperio se dividió entre los hijos del rey difunto. Atahualpa heredó el Chinchasuyo, es decir, el Ecuador, y Huáscar el Perú. Pero como quiera que cada uno de ellos deseaba el predominio, se enzarzaron en una lucha fratricida que parecía liquidada (Atahualpa había vencido y hecho prisionero a Huáscar) a la arribada de Pizarro.

Cuando llegaron los españoles, Rumiñahui, un gran general indio, al ver que la ciudad, a pesar de la heroica resistencia que tanto él como sus soldados oponían a los conquistadores, estaba perdida, la incendió. Pero la ciudad no podía desaparecer y el 6 de diciembre de 1535 Sebastián de Belalcázar fundó sobre sus ruinas San Francisco de Quito.

Creció la ciudad y cincuenta y un años después de su conquista se fundó la Universidad por disposición del papa Sixto VI y del rey de España Felipe II. Hoy la ciudad vieja, con sus estrechas calles hacia las montañas, conserva todavía el sabor de los pasados tiempos.

Sin embargo, a pesar de su condición de capital, Quito no es la ciudad más importante del Ecuador. Guayaquil, situada en el golfo de su nombre en el Pacífico, con sus 652.000 habitantes supera en 250.000 a la capital del Estado. La supremacía sobre Quito la debe a la circunstancia de ser el único puerto importante del país.

Ésta es, además, la causa de su constante y rápido crecimiento, pues se halla unido a Europa y toda América por las más poderosas líneas de navegación del mundo. Por si fuera poco, Guayaquil domina la región más rica del país, formada por la cuenca del Guayas, cuya red fluvial le ha convertido en el principal centro agrícola, ganadero y forestal de la República del Ecuador.

En realidad el Ecuador es un país de montaña totalmente protegido por los Andes. Apenas existe a orillas del Pacífico una estrecha llanura costera, que se extiende a lo largo de unos mil kilómetros, menos habitada por cierto que la sierra andina.

Los Andes invaden prácticamente casi todo el territorio. Divididos en dos cadenas paralelas —la Cordillera Oriental o Real y y la Occidental— cruzan el Ecuador en sentido longitudinal y parecen haber reunido en él una buena parte de sus picos más altos: Chimborazo (6.287 m), Cotopaxi (5.896), Cayambe (5.790), Aníisana (5.705), Sangay (5.323), Altar (5.320), Illinaza (5.305), Tungu-ranua (5.087), y numerosas otras cumbres que sobrepasan los cuatro mil metros, como el Cotocachi, Pichincha, Carihuairazo, Matanga, Quilindaña, Cerro Hermoso, etcétera.

Quizá por tal razón debiéramos haber incluido este país entre los de carácter específicamente montañoso, que estudiaremos en el próximo volumen. Sin embargo, las características especiales de su situación geográfica, el hecho de que su capital se halle situada justamente en el ecuador, nos permite hacer una excepción e incluirlo en este volumen dedicado al ecuador y los trópicos.

mapa geografia de ecuador

La cordillera de los Andes, al atravesar el país en sentido longitudinal, determina tres zonas naturales muy diferenciadas y, por tanto, de climas distintos. La franja constituida por la costa viene a ser una zona de transición entre las características climáticas de Colombia y el Perú en sus provincias limítrofes, es decir, entre un régimen de lluvias constantes y otro propio de las zonas desérticas.

Por otra parte, en esta región hay que tener en cuenta la influencia de la corriente fría de Humboldt. Puede decirse que la costa del Ecuador carece de primavera y otoño, y por tanto, se pasa sin transición del verano al invierno. El mes de junio divide el año en dos estaciones: verano hasta avanzado el mes de noviembre, e invierno los meses siguientes.

El clima de la zona andina de-rende, como es natural, de la altitud: tropical (de 500 a 1.500 m); subtropical (de 1.500 a 2.550 m); templado (hasta 3.500) y frío, que al superar los 4.600 m alcanza el límite de las nieves perpetuas.

La zona oriental es de clima ecuatorial, cálido y húmedo. Todas estas diferencias climáticas implican un régimen muy diverso de temperaturas y precipitaciones.

El Ecuador fue el centro de búsqueda del fabuloso El Dorado, obsesión de Belalcázar, Pizarro y Orellana. Pero El Dorado no se encontró jamás. Sin embargo, esta empresa no fue totalmente un fracaso. El día 12 de febrero de 1542 Francisco Orellana descubrió el Amazonas. Su hazaña de recorrer el río hasta su desembocadura fue realmente una aventura fabulosa.

Las grandes diferencias geográficas de las distintas regiones han hecho del Ecuador un país económicamente poco desarrollado.

La base fundamental de la economía ecuatoriana es la agricultura, en la que trabaja más de cincuenta por ciento de la población activa. Ecuador es país productor del mejor cacao del mundo (cacao de Arriba), que se cultiva sobre todo en la cuenca del Guayas. Produce además excelente café, plátanos, arroz, cebada, maíz, trigo, algodón, tabaco y patatas.

En la zona cálida costera se cultivan, además, plantas oleaginosas. Uno de los cultivos más característicos del Ecuador es el del piretro. Se trata de un insecticida natural que se cultiva en la sierra entre los 3.000 y los 4.000 m y uno de los más importantes artículos de exportación, puesto que la totalidad de la producción se envía a Estados Unidos.

Una de las industrias más originales e interesantes del país es la fabricación artesana de sombreros de jipijapa, cuya materia prima procede de la palma toquilla.

Los Hicsos en Egipto Historia de los Reyes Pastores

En el idioma egipcio antichuo, HICSOS sugnifica ‘gobernantes extranjeros’, y fueron invasores semitas que conquistaron Egipto a principios del siglo XVIII a.C. y fundaron la XV y la XVI Dinastías. Acompañados de oros nómades de la región, después de llegar a Egipto,  tomaron Menfis y exigieron tributo al resto del país.

Establecieron una fortaleza en Avaris, en la frontera noreste del delta del Nilo, aunque dejaron el territorio al norte de Menfis bajo el gobierno de un príncipe menor de la antigua nobleza. Estos vasallos iniciaron la revuelta que bajo Amosis I (que reinó en 1570-1546 a.C.), fundador de la XVIII Dinastía, culminó con la expulsión de los gobernantes extranjeros. El único relato antiguo detallado de los hicsos es un pasaje citado por el historiador judío Flavio Josefo.

El triunfo de los hicsos debe atribuirse sobre todo a dos razones: al uso del caballo (que los egipcios desconocían) y a la calidad de sus armas de bronce, superiores a las de cobre usadas por los  egipcios.

De todos modos, este período difícil aportó a Egipto grandes transformaciones, no sólo por la adopción de ciertos elementos hyksos (caballos, bronce, etcétera), sino también porque, de allí en adelante, la política exterior de los monarcas egipcios estaría dirigida a cubrir el peligroso acceso por el Sinaí, con lo que los reyes de la XVIII dinastía habrían de iniciar una nueva línea ex-pansionista  hacia  el  Nordeste.

los hicsos o reyes pastores

El segundo periodo intermedio fue una época de confusión que duró unos 214 años. Los hicsos de la XV Dinastía mantuvieron el control sobre las zonas media y alta del país.

LA HISTORIA: Hacia el año 2052 antes de Jesucristo, los príncipes de Tebas se rebelaron y llevaron la audacia hasta desafiar a los señores de Heracleópolis, al nordeste del Alto Egipto. Como la suerte es de los audaces, triunfaron sobre ellos. El Antiguo Imperio cedió el paso al Imperio Medio. Mentuhotep II reunió de nuevo todo Egipto.

Durante la XII Dinastía de Menfis (1991-1792 a. de J.C.) reinó el orden en el país, que conoció un nuevo período de prosperidad.

Senusret III, el gran Sesostris (1878-1841 a. de J.C), continuó la obra de sus antecesores y finalizó la conquista de la Baja Nubia, comarca primitiva pero rica en minas de oro. Por otra parte reforzó la vía comercial del mar Rojo con la construcción de una serie de fortalezas, así como las comunicaciones entre el Sinaí y el Ponto en la costa somalí. Una gran diferencia con la política practicada por el Antiguo Imperio, que se había limitado a algunas expediciones punitivas o comerciales.

mapa territorio hicsos en egipto

 La invasión de los hicsos fue un verdadero cataclismo que conmovió hasta sus cimientos la sociedad egipcia. De hecho, el país se vio inundado por una oleada invasora que cayó por sorpresa sobre las ricas tierras del delta. No hay empero seguridad de que el Sur fuera ocupado, aunque parece ser que esta zona pagó un fuerte tributo a los advenedizos en cierta época; tampoco hay acuerdo sobre la extensión temporal de la ocupación. Los egipcios llevaron a cabo una sistemática destrucción de todos aquellos escritos que hicieran referencias a tan odiada invasión; al “flagelo”, como es denominada en las inscripciones funerarias. En cuanto a las explicaciones del historiador Manetón (300 a. dej. C), se consideran erróneas, incluso la explicación filológica que llevó a llamar a los hicsos “reyes pastores”.

La XII Dinastía no se detuvo aquí. Construyó una muralla a través del istmo de Suez para protegerse de las invasiones. Por otra parte, estableció relaciones comerciales con Creta, Fenicia y Babilonia. La historia sólo ha con-
servado el recuerdo de una expedición de Sesostris a Palestina, pero esto no impide que este soberano esté considerado un gran conquistador.

En el Egipto del Imperio Medio, su reinado está señalado con una piedra blanca. Amenemhet III (1849-1801 a. de J. C.) fomentó las investigaciones para la regularización de las crecidas del Nilo y emprendió unos trabajos cerca del lago Muris.

Los griegos de la antigüedad llamaban a Fayum «Cocodrilópolis» porque el dios náutico Sucho tenía cabeza de cocodrilo y era el protector titular de la región. En un estanque cercano al templo de los sacrificios, se alimentaban y cuidaban cocodrilos sagrados. Los sacerdotes velaban por el santuario y vigilaban la devoción del pueblo. Si moría un cocodrilo se le rendían los más altos honores.

Era embalsamado con el mismo cuidado que un rey, momificado y enterrado con el mayor respeto. Mucho tiempo después de su muerte, la población seguía llevándole ofrendas. Todavía hoy se encuentran cocodrilos momificados, especialmente en las tumbas de Monfalut.

Las construcciones del Imperio Medio estuvieron consideradas por los griegos como notables creaciones. El conjunto más sorprendente es, sin duda alguna, el Laberinto, monumento funerario que Amenemhet III se hizo construir y que, por su extensión, se comparó a un laberinto. Heródoto (484-±425 a. de J.C), que tuvo ocasión de admirarlo, lo describió en los siguientes términos: “supera en importancia y significado a las mismas pirámides”.

En verdad, es indescriptible. Comprende 12 jardines cubiertos. Hay 1.500 estancias encima del suelo y 1.500 en el subsuelo. Los sacerdotes no me han dejado entrar en estas últimas, porque en ellas se conservan las momias de los cocodrilos sagrados. Esta realización de los egipcios es una maravilla inigualable. Grandes salas y columnatas están decoradas con pinturas murales. En las paredes se han incrustado esculturas. El conjunto está rodeado por un cerco. Donde se termina el laberinto se inicia una pirámide.

El lago Muris, excavado por manos humanas, es una maravilla. Tiene una circunferencia de 3.600 estadios (medida griega de longitud que equivale a 125 pasos o 182 metros) y una profundidad de 50 brazas (distancia entre el extremo de los dedos medios cuando se extienden los brazos: entre 1,60 m y 1,90 m). En el agua se levantan dos pirámides. Por un canal, el agua, que no procede de una fuente, entra en él durante seis meses y se retira el resto del tiempo. Estas realizaciones de los egipcios superan en importancia al conjunto de los lugares santos construidos por los griegos».

El arte pictórico había alcanzado también un alto grado de perfección. Lo demuestran las 23 escenas de lucha representadas en una pintura mural. El fin de la XII Dinastía, así como el período de las XIII y XIV (1778-± 1610) fueron, de nuevo, tiempos agitados para Egipto. El Imperio no pudo impedir la invasión de los hicsos, “los jefes de las tribus asiáticas”.

Esto ocurrió hacia el año 1670 a. de J, C. Es probable que esta invasión fuese consecuencia de los desplazamientos de poblaciones, frecuentes en aquella época. ¿A qué raza pertenecían los invasores? Constituían un conjunto muy diverso. Entre ellos figuraban elementos hititas, amorreos, cananeos y semitas. Pues a los hicsos les siguieron los israelitas, los descendientes del patriarca Abraham, quienes entraron en el delta guiados por José.

La conquista de Egipto no parece haber sido difícil. Los invasores disponían de un armamento más «moderno», como el caballo y el carro que todavía no utilizaban los egipcios.

Los hicsos reinaron en el delta oriental durante un siglo aproximadamente. Adoptaron las costumbres egipcias, pero, según afirman las más recientes fuentes egipcias, al principio llevaron una vida bárbara. No obstante, tuvieron el mérito de adaptarse a una cultura superior a la suya. Por otra parte, enseñaron a los egipcios una técnica militar, más perfeccionada, aunque su dominio se basaba en la fuerza y el número. En cuanto se debilitaron, los príncipes locales volvieron a levantar cabeza y a partir de la XVI Dinastía, el Alto Egipto estuvo de nuevo en sus manos.

Los faraones de la XVII Dinastía se sintieron lo suficientemente fuertes para sacudirse el yugo y emprender la guerra de liberación contra las dos dinastías de reyes hicsos. Los soberanos egipcios no tardaron en restablecer las grandes tradiciones del delta del Nilo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil A Zeta Tomo I Edit. Credsa Entrada: Los Hicsos
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Historia del Arca de Noe Para Niños Cuento Bíblico Infantil

EL ARCA DE NOÉ PARA LOS NIÑOS

Dios había decidido destruir al hombre por sus pecados. Entonces dijo a Noé:

-Llegó ya el fin. Haz para ti un arca de madera; en el arca dispondrás celdas, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. La longitud del arca será de 300 codos (unos 160 metros) y de 30 codos (16 metros) su altura. Harás en el arca una ventana, pondrás la puerta en un costado del arca, y harás en ella tres pisos, uno abajo; otro en medio y otro arriba.

Y he aquí que voy a inundar la tierra con un diluvio de aguas para hacer morir todo vestigio de vida debajo del cielo; todas cuantas cosas hay en la tierra perecerán. Mas contigo yo estableceré mi alianza; y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.

arca de noe

Y de todo lo que vive, de toda la carne, meterás en el arca de dos en dos, macho y hembra de cada especie, para que vivan contigo.

Tomarás contigo toda especie de comestibles… y te servirán tanto a ti como a ellos de alimento.

Ejecutó, pues, Noé todo cuanto le había mandado Yahvé (El que es).

Cuando se abrieron las compuertas del cielo entró Noé en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. Asimismo los animales…

Y  estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches… Y crecieron las aguas y levantaron el arca, la cual se elevó sobre la tierra.

Las aguas siguieron creciendo, y vinieron a cubrirse todos los montes encumbrados debajo de todo el cielo. Y pereció toda carne que se movía sobre la tierra… desde el hombre hasta las bestias… Sólo quedó Noé y los que estaban con él en el arca.

Las aguas dominaron sobre la tierra por espacio de ciento cincuenta días.

Dios se acordó de Noé… e hizo soplar el viento sobre la tierra, y las aguas bajaron. Y se cerraron los manantiales del abismo y las compuertas del cielo; y se atajaron las lluvias. Y se fueron retirando de las tierras las aguas, retrocediendo poco a poco, y empezaron a menguar después de los ciento cincuenta días.

Y  el séptimo mes, a los veintisiete días del mes, el arca reposó sobre los montes de Ararat.

Las aguas continuaban menguando hasta el décimo mes. El mes décimo, el primer día del mes, se descubrieron las cumbres de los montes.

De allí a cuarenta días abrió Noé la ventana que tenía hecha en el arca y soltó al cuervo, el cual salió, yendo y viniendo, hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Soltó después de él a la paloma, para ver si ya las aguas habían disminuido en la superficie de la tierra. La paloma, como no hallase dónde poner su pie, volvió al arca, porque había aún agua sobre toda la tierra.

Alargó su mano Noé y tomándola la metió en el arca. Esperando, pues, otros siete días más, por segunda vez echó a volar la paloma fuera del arca. La paloma volvió a él por la tarde, trayendo en el pico un ramo verde de olivo, y Noé conoció que las aguas habían cesado de cubrir la tierra. Aguardó aún otros siete días y soltó a la paloma, la cual no volvió ya más a él.

El año 601, en el mes primero, primer día del mes, se retiraron las aguas de sobre la tierra.

En el mes segundo, a veintisiete días del mes, quedó seca la tierra. Entonces habló Dios a Noé diciendo:

-Sal del arca tú y tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos contigo. Saca también fuera todos los animales…
Salió Noé… y edificó un altar a Yahvé y ofrendó frente al altar. Y Yahvé se complació en aquel olor de suavidad, y dijo:

-Sabed que voy a establecer mi pacto con vosotros… y no perecerá ya más toda carne con aguas de diluvio.

Y dijo Dios:

-Ésta es la señal de la alianza… Pondré mi arco en las nubes… y me acordaré de mi alianza con vosotros… y ya no habrá más aguas de diluvio que destruyan a todos los vivientes.

Génesis, VI-VIII

EL CUENTO EN IMÁGENES

La gente, al ver el Arca, se burlaba de Noé y sus palabras.

“Entra entonces en el Arca con tus hijos, tu mujer y dos animales de cada especie”, ordenó Dios a Noé.

Los torrentes se convirtieron  en ríos y éstos desbordaron inundando los campos.

Sólo el Arca flotaba segura sobre aquella tumultuosa extensión de agua.

Noé envió un cuervo que no volvió. Después una paloma que regresó en seguida. Siete días más tarde soltó otra paloma que retornó con una ramita de olivo en el pico.. .

Cuando Noé salió del Arca, inmediatamente levantó un altar para agradecer a Dios la protección dada a él y a su familia.

Explicación Científica del Diluvio Universal

El Proceso de Hominización Concepto Evolutivo del Hombre

HOMINIZACIÓN: ORIGEN DE LOS PRIMEROS HUMANOS

HOMINIZACIÓN: Se llama así a una de las  familias de monos en que se dividió el grupo de los primates. Mientras que en la familia del orangután, del gorila y del chimpancé no hubo cambios, hace 15 millones de años en la familia de los homínidos comenzó la evolución hasta el hombre actual.

proceso de hominizacion

Ampliar Aquí: Origen y Evolución del Hombre

La fe y la ciencia trataron de conocer el verdadero origen del hombre, sin negarse ni contraponerse. Si bien no hay uniformidad de opiniones, en las últimas décadas se han encontrado datos arqueológicos, paleontológicos y ambientales, que dieron lugar a diversas teorías explicativas.

El origen del hombre y el lugar en que apareció sobre la Tierra es un problema que —desde muy antiguo— apasionó a los estudiosos. El cristianismo basado en la tradición bíblica sostiene el origen único y común de la especie humana (monogenismo) y le otorga atributos —alma, pensamiento— que la diferencia de los animales.

Otros defienden la teoría evolucionista que explica el desarrollo de los organismos, mediante pasos graduales partiendo de formas más simples. En la conocida Tabla del naturalista sueco Linneo (1707-1773) el hombre figura al lado de los monos, primero en el orden de los “primates”.

El estudioso francés Bautista Lamarck (1744-1829), creador del transformismo, propuso una teoría explicativa de la evolución, que apoyó después el inglés Carlos Darwin (1809-1882) autor de la teoría llamada darwinismo.

Un problema es el referente a la antigüedad del hombre sobre la Tierra. Según las opiniones más autorizadas, puede afirmarse que la especie humana surgió en la Era cuaternaria, en el primer período interglacial, hace aproximadamente un millón de años.

HOMÍNIDO: Familia de primates  con capacidad para andar sobre dos pies en posición erguida y dotados de inteligencia y habilidad manual, el ser humano es el único representante, siendo el australopithecus, el primero.

TEORÍA DE CHARLES DARWIN: “Me temo que la principal conclusión que se desprende de la lectura de este libro, a saber, que el hombre desciende de una forma orgánica de rango inferior, irritará grandemente a muchas personas. Sin embargo, no cabe duda de que somos la progenie evolucionada de criaturas primitivas.”

Darwin fue el primero en dar una explicación racional y documentada de cómo había ocurrido la evolución. Demostró en forma bastante concluyente que hay un proceso de selección natural que puede describirse en términos simples del siguiente modo.

Todas las cosas vivientes muestran una tendencia a cambiar, y los cambios hereditarios son transmitidos de una generación a otra. Aquellos Individuos afectados por cambios hereditarios que les dan una ventaja definida sobre sus semejantes, sobrevivirán más probablemente en la lucha por la existencia y reproducirán sus cualidades. Los individuos menos favorecidos, por otra parte, tenderán a desaparecer gradualmente. Así, en el curso de muchas generaciones, las especies tenderán a mostrar un cambio gradual en dirección hacía una más perfecta adaptación al medio en que viven.

charles darwin

Charles Darwin (1801-1882). Científico inglés que en 1859 publicó su famosa obra “El origen de las especies”. En ella aparecen los principales elementos de su teoría de la evolución de las especies.

Las ideas principales de esta obra son:
1.  el mundo no es estático sino que cambia;
2.  el proceso de evolución es gradual y continuo: no consiste en cambios bruscos;
3. la comunidad de descendencia: todos los organismos descienden de un antepasado común;
4.  la selección natural de los seres vivientes a partir de la lucha por la supervivencia.

La hominización: El hombre actual pertenece al orden de animales conocidos como primates (los primeros), mamíferos (monos) que vivían en los árboles, poseían dedos prensiles terminados en uñas con los que podían asir objetos y ojos frontales de visión binocular. Primitivamente eran de vida nocturna, pero descendientes posteriores adoptaron la vida diurna.

Estos primates evolucionaron en diferentes ramas, de una de ellas llegaron los homínidos, línea evolutiva de la cual surgió el hombre actual. Los cambios estuvieron marcados, entre otros aspectos, por un aumento del tamaño del cuerpo, por un progreso áe la inteligencia y un mayor grado de complejidad en el comportamiento social.

Al conjunto de estas transformaciones se las denomina “hominización” y se iniciaron al este de África hace casi 4 millones de años, cuando se dieron una serie de cambios en el clima y la selva fue remplazada por la sabana. El clima se volvió más seco y caluroso, los alimentos ya no fueron suficientes para todos y algunos grupos tuvieron que emigrar.

Los cambios en el habitat impulsaron modificaciones en las costumbres de los homínidos, quienes debieron adaptarse al nuevo ambiente. Aprendieron a caminar erguidos (situación que les permitió tener las manos libres y lograr un mayor alcance visual para detectar alimentos y peligros), y comenzaron a fabricar herramientas, es decir, a crear elementos que la naturaleza no les brindaba, haciendo y manifestando su propia cultura.

El proceso evolutivo que llevó a estos primeros homínidos hasta el hombre moderno fue muy largo, y estuvo protagonizado por diversas especies. Cada una de ellas contribuyó a la aparición de la siguiente y en ciertos casos , varias de ellas convivieron.

HOMINIZACIÓN: Se llama así a una de las dos familias de monos en que se dividió el grupo de los primates. Mientras que en la familia del orangután, del gorila y del chimpancé no hubo cambios, hace 15 millones de años en la familia de los homínidos comenzó la evolución hasta el hombre actual.

ANTEPASADOS PRIMITIVOS: Un reciente examen de ciertos huesos encontrados en 1974 ha proporcionado a los genetistas la prueba fósil que necesitaban para apoyar su teoría de que la separación entre humanos y chimpancés tuvo lugar hace menos de siete millones de años.

Lucy vivió en Etiopía hace unos 3,2 millones de años. Fue descubierta por un equipo internacional liderado por Donald Johanson, un experto norteamericano. El 30 de noviembre de 1974, junto al río Awash, Johanson y uno de sus estudiantes, Tom Gray, estaban afanados en la búsqueda de fósiles humanos cuando encontraron una serie de fragmentos óseos de un brazo. Y después de éstos, una mandíbula, más fragmentos de brazo, un fémur y algunas costillas. Pieza a pieza, consiguieron desenterrar más del 40 por 100 de un esqueleto.

La llamaron «Lucy», ya que se trataba de una hembra y, durante el desarrollo de la excavación sonaba el tema de los Beatles «Lucy in the sky with diamonds». Medía aproximadamente 1,1 metros de altura, y pesaba en torno a los veintinueve kilos. Cuando publicaron su descubrimiento, Lucy causó verdadera sensación, dado que los científicos pudieron afirmar a partir de la forma de su pelvis que se trataba del simio más antiguo conocido que habría caminado sobre dos pies.

Cuatro años más tarde se produjo un nuevo descubrimiento extraordinario en Tanzania. En un lugar llamado Laetoli fueron encontradas una serie de huellas perfectamente conservadas en ceniza volcánica, lo que apoyaba la idea de que, como nosotros, las criaturas de características similares a las de Lucy eran capaces de caminar erguidas.

esqueleto Lucy

Uno de nuestros antepasados más primitivos es un pequeño primate que habitó en los bosques de Afar (Etiopía) hace unos 4,5 m.a., llamado Ardipithecus anamensis. Es probable que fuera el antecesor de los australopitecus, homínidos muy diversificados que surgieron un millón de años después. El más antiguo hallado, Australopithecus afarensis, es la famosa «Lucy», apodada así por el arqueólogo que la encontró en 1974. Aunque parece que este homínido de largos miembros pasaba gran parte de su vida en los árboles, algunas huellas bien conservadas indican que la especie era bípeda. Como tal, Lucy es un importante vínculo con nuestros antepasados.

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Otros Hallazgos: En el siglo XIX, Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural , identificó África tropical como cuna de la humanidad. Los paleontólogos Louis y Mary Leakey hallaron pruebas de ello en la década de 1950 en la Garganta de Olduvai, un profundo tajo en las llanuras orientales del Serengeti, en Tanzania. Fue allí, en África oriental, donde nuestros antepasados evolucionaron hace al menos 4,5 millones de años (m.a.). Una gran variedad de hallazgos fósiles muestra la notable diversidad de homínidos primitivos que floreció en la zona.

Fuente Consultadas:
Enciclopedia Esencial de la Historia del Mundo Clarín
HISTORIA La Antiguedad y la Sociedad Feudal AIQUE Alonso-Vázquez-Elisalde-
HISTORIA I José Cosmelli Ibañez Editorial Troquel

Cultivo de Cereales, Vid y Animales en el Antiguo Egipto

AGRICULTURA Y GANADERÍA EN EL ANTIGUO EGIPTO 

EL CAMPESINO (“FELLAH”) DEL NILO
A juzgar por los escribas del antiguo Egipto, el oficio de agricultor era el peor de todos. El labrador es golpeado por sus amos, explotado por los recaudadores de impuestos, arruinado por la langosta. Se desgasta tan pronto como las herramientas, su mujer está expuesta a ir a la cárcel y sus hijos a ser apresados como rehenes.  La verdad es que la tierra de Egipto es rica, fecunda por las crecidas anuales del río. De esta crecida depende la cosecha. Todos los años, a principios de junio, el país sufre la sequía. El Nilo está casi seco, y el desierto amenaza invadir el valle; la ansiedad se apodera del hombre.

el nilo en egipto antiguo

Cierto que, por cuanto él puede recordar, la inundación no ha faltado jamás, muy violenta a veces, deficiente otras, benéfica siempre. Pero los ribereños no están tranquilos del todo, y no dejan de implorar con ardor la generosidad del dios Hapi, es decir, del Nilo.

Y he aquí que las plegarias de los fieles son escuchadas: las aguas del río comienzan a crecer, y no tardan en salirse de madre y en cubrir las tierras circundantes. Se estancan momentáneamente, y convierten las ciudades y los pueblos en islas y en islotes, y los caminos en diques. Luego, la inundación comienza a decrecer. Cuatro meses después de su primera manifestación, el Nilo ha vuelto de nuevo a su cauce. Este período forma la primera estación del año: akhit, la inundación.

El agricultor del Imperio Nuevo se consagra, sobre todo al cultivo de los cereales; los campos de cebada y de trigo se suceden desde el delta hasta la catarata. Durante los cuatro meses de la crecida del Nilo, el labrador no tiene mucho en que ocuparse; después, mientras la tierra está aún mullida por la inundación, el sembrador arroja los granos, seguido del labrador, que recubre de tierra la semilla. Su arado es muy rudimentario, apenas suficiente para, arañar una tierra . muy blanda, sin piedras ni malas hierbas.

La tracción del arado se efectúa por medio de vacas pequeñas. De vez en cuando, el campesino se detiene a la sombra de un árbol, y calma su sed en el agua del odre que ha dejado colgado de las ramas. En efecto, el sicómoro, los pérsicos, los tamariscos y los azufaifos (árboles de la zona) , jalonan de manchas verdes la negrura de las tierras de labor. Así que las espigas comienzan a amarillear, el campesino ve con terror que sobre él se abaten escribas, agrimensores, empleados del fisco y guardias, que le miden los campos, aun antes de medir  los granos con el celemín.

azufaito en egipto

azufaitos, una vez maduros pueden comerse frescos  o se recolectan para guardarlos
previamente desecados y sirven para la preparación  de mermeladas.

tamarisco egipto antiguo

Tamariscos, crece en suelos arenosos,  bien drenados y a pleno sol y tolera la salinidad del suelo.

sicómoro en antiguo egipto

Sicómoro: es un árbol de la familia de las moráceas y del género de las higueras que tuvo gran importancia en el Antiguo Egipto,Como todas las higueras, el sicómoro contiene látex.

Luego,  el cultivador será tasado en función de su cosecha, y entregará su impuesto a los agentes del tesoro o a los administradores de un dios: Amón, por ejemplo, que es dueño de las más ricas tierras del país. En tanto que las plantas brotan de la tierra, el campesino, (“fellah”), ha de entregarse al obligado trabajo de riego, pues, aun en el mismo delta, la lluvia es tan rara, que el légamo no tardaría en desecarse y los cereales en languidecer, si no se distribuyera el agua por las acequias, merced al “chaduf”.

Tiene que limpiar los surcos, y abrirlos y cerrarlos a su tiempo, rehacerlos, y construir constantemente pequeños diques de contención. Toda esta labor es realizada por el campesino con sus pies, como atestigua una pintura tebana. Este período, durante el cual se forma el grano, constituye la segunda estación, la de la salida, o perit. La época de la cosecha se denomina chemú.

Los antiguos egipcios, como los griegos y los hebreos, dividían, pues, el año, en tres estaciones, en lugar de cuatro. Al llegar el momento de la cosecha, que duraba semanas enteras, acudían equipos móviles para ayudar a los lugareños, cuando se trataba de  dominios faraónicos o de un dios.

Los hombres cortan las espigas y las mujeres las recogen en los cestillos, mientras el propietario, sentado en su taburete a la sombra de un sicómoro, anima a los trabajadores con sus palabras. La cosecha se transporta a lomos de asnos, alegremente precedidos por los borriquillos que trotan por doquier. Se arrojan al aire las espigas, y los bueyes las patean con ardor, excitados por hombres armados de látigos. Se separa a continuación la paja del grano, y es entonces cuando el recaudador de impuestos viene a medir este último. ¡Desdichado del campesino que haya disimulado una parte de su cosecha! Se le coloca en el suelo y se le golpea. Pero no falta el buen humor en estos rudos trabajos. Los golpes se olvidan pronto.

el cultivo en egipto antiguo

Es necesario, en seguida, hacer la ofrenda a los dioses que han hecho brotar la cosecha Se ofrecen a Min, el dios de la fecundidad, gavillas de trigo, aves de corral, pepinos, panes, frutas variadas. Desde el más alto al más bajo, todos desean dar las gracias a la divinidad, en espera de la nueva inundación que volverá a iniciar el ciclo de trabajo de los campos.

Ver Un esquema de un año agrícola en el Antiguo Egipto

FLORES Y FRUTOS
Los cereales son el cultivo más importante del país de los faraones, pero la tierra del Nilo es rica en productos variados. Los egipcios tienen una predilección especial por los huertos; lo mismo en la ciudad que en el campo, todo propietario desea tener el suyo, y hacer crecer en él legumbres y frutas.

Los huertos están divididos en cuadrados y rectángulos, cortados por senderos, sombreados por cepas de viñedo y bordeados de árboles frutales: palmeras, higueras, azufaifos, granados, cocoteros… Como en los grandes cultivos, el riego de estos huertos es un trabajo largo y fatigoso. El viñedo constituye uno de los  mayores recursos de  los agricultores del Imperio Nuevo.

cocoteros en el antiguo egipto

El cocotero (Cocos Nucifera), tambien es conocido como Palmera de Coco.
Pertenece a la Familia Arecaceae y es la unica especie del genero Cocos

Hay, además, bellos racimos azulados, que ornan los sarmientos de los jardines particulares, y que los ciudadanos se complacen en paladear. En el delta, existen, sobre todo, los grandes viñedos, que sirven para proveer de vino las mesas de los propietarios o  de los altos funcionarios reales.

El mundo antiguo conocía los caldos del pantano de Imit, los de Sin y los de Abech, y especialmente los ramesidas, que son expertos en el oficio, desarrollan el cultivo de las viñas y el comercio de los vinos.

vendimia en el antiguo egipto

Vendimia y fabricación del vino en el Antiguo Egipto

Ramsés III se expresa así: “He hecho para ti plantaciones de vinos en los oasis del sur y del norte…, en el delta se han multiplicado por cientos de miles. Los he dotado de jardineros seleccionados entre los cautivos de países extranjeros, así como he excavado embalses, que están cubiertos de nenúfares; el licor y el vino para tu regalo abundan como el agua que se tira en Tebas la victoriosa”.

Del cultivo de la viña y de la vida del viñador no sabemos nada.Lo único que tenemos son unas cuantas representaciones de la vendimia. Cuando llega el momento de recoger la uva, los lugareños se diseminan bajo las parras, separando los racimos con sus largos dedos, sin servirse de instrumento alguno. Llenan las banastas de uva, sin aplastarla, se van cantando con la cesta a la cabeza, y arrojan luego los racimos a una tina. Después regresan a la viña. Cuando se trata de plantaciones en gran escala, se sirven de barcas para transportar los racimos del viñedo a la bodega, pues hace falta ir con rapidez para evitar que los granos se aplasten prematuramente y se pierda el precioso zumo.

Las tinas son redondas y bajas, y, sin duda, hechas de piedra, ya que los egipcios no saben fabricar toneles. El granito o la piedra ollar les dan cubas de un bello pulimento y perfectamente seguras. Cuando están suficientemente llenas, los vendimiadores se suben a la cuba y, sosteniéndose en una cuerda tendida sobre ellos, pisotean la uva con entusiasmo y buen humor, cantando y bromeando.

El zumo sale por dos o tres aberturas y va a parar a un pilón. El nuevo vino se trasvasa a unas jarras de fondo plano, donde ha de fermentar, después de lo cual será recogido en grandes ánforas, largas y estilizadas, provistas de dos asas y un largo cuello, que se tapa con yeso. El vino ya está listo para el viaje. Como es natural, no falta el inevitable escriba.

Ha contado las banastas y ahora anota sobre las jarras el nombre del viñador, el de la comarca y el año de la cosecha, indicaciones todas que traslada a un registro. A veces el propietario supervisa por sí mismo la vendimia y el prensado. Lo mismo que al final de la recogida del grano, los viñadores piensan en la divinidad: es preciso darle las gracias por los beneficios que ha concedido a la viña y asegurarse su ayuda para el año siguiente.

Se trata, con frecuencia, de la diosa Reutet, que tiene forma de serpiente, y vela sobre los racimos, las vendimias y las bodegas. Las manos piadosas colocan cerca de ella, sobre un pequeño altar, lotos, lechugas y panes.

En efecto: “Todas las cosas vienen de Dios… Nuestro dueño beberá suavemente, dando gracias a Dios… Que se haga una libación a Sha (el genio de la viña) para que conceda, al año que viene, numerosos racimos”.

Aparte del trigo, cebada, frutas, legumbres y vinedo, el légamo de Egipto produce lino, que crece alto y tupido, y que se arranca cuando ya está en flor. Mas las cosechas están ameraradas por numerosos enemigos: el rayo y el granizo, que devastan los campos del “fellah”  igual que los de nuestros campesinos; la langosta, que no deja verdura ni aun en los árboles, ni una hierba en el campo. ¡Contra tales enemigos, los subditos del faraón sólo pueden implorar a la divinidad! Más duros se muestran contra los pájaros, que el pincel de los pintores se ha complacido en representar revoloteando de rama en rama y regalándose con frutos.

Hay oropéndolas, gálgulos, sobre todo, o codornices, que, en la época de la migración, están tan fatigadas que se dejan caer al suelo. Los cazadores las capturan ocultando redes en los árboles o extendiéndolas por tierra, y apresando a los volátiles en una especie de nasas.

LA FAUNA EN EL PAÍS DE AMON
Pero los egipcios, que acabamos de ver cuidando y protegiendo sus árboles, sus frutas y sus cereales, con amor y competencia, practican asimismo la cría de ganado. En los orígenes, parece que vacilaron antes de saber a ciencia cierta cuáles eran los animales qué convenía domesticar. El perro, el primero de todos, fue utilizado por sus cualidades de cazador. Inmediatamente se reconoció la aptitud del asno y el buey para los transportes.

La cabra es preferida al carnero; por la calidad de su lana; abundan asimismo los puercos en los poblados del Nilo. Hay también algunos intentos de domesticar a las gacelas, a los ciervos, al órix, al búfalo, a la cabra montes, e incluso, a la terrible hiena. El camello apenas es conocido, y el gallo no aparece hasta mucho más adelante.

El caballo es introducido muy pronto en Egipto, en la época de la invasión de los hicsos, pero su uso no se extiende mucho, de momento; únicamente grandes personajes los criaban en sus cuadras, y sólo para uncirlos a sus carros, ya que la equitación, debió de parecer tan peligrosa a los subditos del faraón, que los pinceles de los pintores no nos han dejado más que tres caballeros.

El establo de los bueyes está situado no lejos de la casa del amo; es un modesto alojamiento, de barro negro, que los animales comparten con sus guardianes, los cuales pueden así protegerlos contra los ladrones. Son quizá estos desdichados, usados en un durísimo trabajo, los menos favorecidos entre todos los campesinos: calvos, con el mentón recubierto de una barba hirsuta, endebles y, a veces, de una delgadez que da miedo.

la ganadería en egipto antiguo

No hay duda de que les satisfacía ver a sus bestias abundantes y fecundas, pues muestran por  ellas, en  todos las  cosas, una dedicación tan grande, que no vacilan en echarse los terneros a sus espaldas cuando se trata de atravesar alguna marisma, y en defenderlos de los cocodrilos.

Mas si un animal desaparece, bien por haber sido robado, bien devorado por una fiera, o si una epidemia diezma el rebaño, ¡el desdichado guardián es derribado al suelo y azotado! El cabrero parece más favorecido: está provisto de una flauta, y extrae de ella armoniosos sonidos. Pero, comoquiera que sea, ningún Teócrito ni Virgilio nos ha traducido en palabras las canciones de amor de los pastores del país de Amón.

LOS PANTANOS Y LOS DESIERTOS
Egipto, aparte de su desierto, no consta sólo de extensos campos y ricos pastos. Cuando el río vuelve a su cauce todos los años, deja en las orillas de las tierras cultivadas enormes extensiones de agua, tapizadas de nenúfares, cañaverales y papiros. Las espesuras están pobladas de una fauna bullidora: pájaros, gatos monteses, hipopótamos, cocodrilos…

Los pantanos son un verdadero paraíso para el pescador y el cazador; y, si bien en el sur son diversiones de nobles, en el delta, una población entera vive de la caza y pesca. Y el mismo pantano les permite alojarse: los papiros, calafateados con limo del río, reemplazan a los ladrillos de las casas de las ciudades.

Los tallos de estos mismos papiros les permiten confeccionar esteras, sillas, cajas y barcas elegantes y prácticas, sin las que no podrían cazar ni pescar. Y entonces, en justas que recuerdan aquéllas a que se entregaban los gondoleros venecianos, los lugareños se enfrentan unos contra otros, en sus embarcaciones recién hechas. Después, vencedores y vencidos reemprenden un menester que un escritor satírico egipcio considera el más duro que existe.

Hay muchísimas maneras de pescar: la pesca con caña, con el pescador matando a golpes a su presa cuando ésta aparece (los peces son grandes en el delta); la pesca con red pequeña, la pesca con nasa y la pesca con red grande, que exige una docena de hombres y una inmensa red rectangular, que se extiende en el lago y hacia la cual se empuja a los peces. La caza requiere, esencialmente, un arpón sólido.

La víctima favorita de los cazadores es el hipopótamo, y contra su durísima piel pueden romperse las armas más fuertes. Existe también la caza con red, empleada muy particularmente para los patos salvajes. Todos estos procedimientos exigen dedicación, perseverancia y valor, pero tales  cualidades  quedarían  sin  efecto si   los lugareños no tuvieran la protección de la diosa que llaman “Sekhet”: la Pradera.

Esta divinidad tiene el aspecto de una campesina, revestida con un traje estrecho. Los peces y los pájaros le pertenecen, pero se muestra pródiga cuando se trata de compartirlos con quienes son sus asociados y amigos. Pero existe también el desierto, que da vértigo en su inmensidad, poblado de animales, unas veces agradables y otras temibles: antílopes,.gacelas, ciervos y avestruces, lobos, hienas y bueyes salvajes.

La caza aquí constituye un pasatiempo para lo príncipes, pero es también un oficio para los arqueros encargados de la vigilancia del desierto, cuya misión es capturar fieras vivas: la ofrenda de estos animales es la más grata a los dioses.

De modo, pues, que el país del faraón, además de sus cereales y su vino, además de sus frutas y sus flores, alimentaba un abundante ganado, en tanto que sus ríos y pantanos rebullían de peces que hacían más variada y agradable la comida de los egipcios.

Fuente Consultada:
HISTORAMA Tomo I La Gran Aventura del Hombre – Vida Cotidiana en el Egipto Antiguo-

La Familia en Egipto Antiguo El Matrimonio y Los Niños

LA VIDA FAMILIAR EN EL ANTIGUO EGIPTO

Al igual que en casi todas las sociedades organizadas, es la familia lo que constituye la base de la sociedad egipcia. Pintores y escultores nos han dejado una apacible imagen de esta familia: el padre y la madre se dan la mano, y los niños, siempre de pequeña estatura, cualquiera que sea su edad, se agrupan al lado de los padres.

Y, en las losas mortuorias, marido y mujer se representan siempre uno al lado del otro, unidos para toda la eternidad, como lo estuvieron en vida. Con muchísima frecuencia, al parecer, los padres o los superiores eran quienes acordaban el matrimonio de dos jóvenes. No obstante, son numerosos los gritos de amor espontáneos y apasionados, en los papiros llegados hasta nosotros.

vida familiar en egipto antiguo

Un campesino egipcio se dirige al mercado con su señora, que viste un vestido recto y transparente, pues las mujeres egipcias nunca tuvieron reparo en mostrar su cuerpo esbelto.

Podría decirse que la familia era parecida a la nuestra occidental, aunque mas numerosa. Normalmente casaban jóvenes y tenían muchos hijos, que muchos de ellos tenían una corta vida, pues la mortalidad infantil era alta. El hombre podía tener varias esposa, pero al primera era la mas importante y la verdadera compañera en la vida. La mujer se encargaba de dirigir los trabajos de la casa y tenía la ayuda de criadad que también la ayudaban en su aseo personal y presentación en sociedad, como el vertirse, peinarse  y maquillarse.  Los matrimonios entre ricos solían ser de conveniencia; pero la mayoría de los matrimonios convencionales se basaban en el amor y el respeto.

Así, un enamorado canta, pensando en su amada:  “¡Quién fuera el esclavo negro que acompaña sus pasos, para ver por entero el color de su piel! ¡Si fuera yo su lavandero, siquiera por un mes, lavaría los ungüentos de su cofia! ¡Si fuera yo el anillo que lleva ella en su dedo, embellecería su vida!”

El amor de dos amantes separados por un agua profunda se halla en otra composición: “El amor de mi hermana está en la otra ribera; un río se interpone entre nosotros, y he ahí al cocodrilo sobre un banco de arena. Pero me acerco al agua y me arrojo a la corriente. ¡Se siente valeroso mi corazón sobre las ondas! Como el suelo son las aguas bajo mis pies. Su amor es lo que me hace tan fuerte”. Y he aquí al enamorado, seducido por la belleza de su bienamada: “La boca de mi hermana es un botón de  loto;  su   seno,  una  manzana  de  amor… Su frente es la diadema de acacia; y yo soy el ánsar salvaje; mis miradas van a la cabellera, hacia el atractivo que hay bajo la diadema, en el que estoy preso”.

Entonces, la enamorada dice a su amante: “Tiñes de púrpura mi corazón, y he de hacer por ti cuanto desees, cuando esté junto a tu pecho. El deseo anima mis ojos, y, al verte, mis ojos brillan. Me estrecho contra ti, hombre fuerte, dueño de mi corazón, cuando veo tu amor. ¡Cuán bella, mi felicidad!” ¡Cómo nos aleja ya este lirismo de las representaciones de la estatuaria faraónica, tan rígidas las más de las veces!

¡Así sentían el amor los antiguos egipcios, y lo expresaban en términos tan tiernos como ardientes! Ciertamente, nada nos induce a pensar que estos apasionados acemas se refieran a un amor conyugal. He aquí de nuevo, no obstante, la voz de un marido, que se dirige a su esposa difunta: “Te pedí por mujer cuando yo era joven. He vivido contigo. No hice sufrir tu corazón…”

EL MATRIMONIO EGIPCIO
Si a embargo, la literatura no muestra inclinación por la mujer egipcia, frivola, caprichosa y coqueta, que no sabe guardar un serré:: y que, sin duda, es infiel. Al hombre, en cambio, se le describe como paciente, afectuoso, leal, razonable.

Pero, al parecer, se trata de una convención, y muchísimas egipcias fueron, seguramente, esposas irreprochables, madres abnegadas. ¿No son las mujeres más emocionantes que hayan existido, con sus siluetas frágiles, apenas revestidas de un ligero velo, sus finos perfiles, bajo la masa de cabellos negros, y la gracia de sus lánguidas actitudes? Además, debían de pensarlo mecho, antes de cometer el adulterio, puesla . mujer infiel era castigada con la muerte, en tanto que la traición del esposo no estaba, en modo alguno, sancionada, sino que al hombre se le autorizaba, incluso, a introducir concubinas en su casa.

No obstante, si bien el marido tenía derecho a apalear a la esposa, siempre se le recomendaba que no abusase; así que no parece que haya sido poco favorable la situación de la mujer egipcia en el mundo antiguo: sólo la cretense gozaba una situación más agradable.

LOS ESCOLARES FARAÓNICOS
En cuanto a los niños, eran numerosos y tiernamente amados. ¡No estaba poco orgulloso el propio Ramsés II de sus ciento sesenta y tantos hijos! Todos eran bien acogidos, aun entre las más pobres familias, y ninguno  de  ellos  era  jamás  muerto  al  nacer, contrariamente al uso que se extendería después en Grecia y Roma.

El país es fértil, el clima favorable, y los niños apenas si cuestan nada: van desnudos, y se alimentan, con poco gasto, de tallos frescos de papiro y de raíces crudas o cocidas. Los hijos del pastor acompañan a su padre a los campos, los del artesano van al taller, y aun los del mismo faraón participan a menudo en las tareas de éste. Los varones son los más esperados. Tienen el cometido de prolongar el linaje y velar por la conservación de la tumba.

Entre las clases populares, el bebé permanece junto a la madre, que lo lleva sobre su pecho, en una alforja atada al cuello en tanto que los príncipes niños son, a menudo, confiados a grandes personajes envejecidos al servicio del rey. Y llega el día en que el niño no puede ya contentarse con un simple collar por todo vestido. Es importante la fecha en que al muchacho se le hace entrega de un taparrabos, o de un vestido a la joven.

Entre la gente pobre, el hijo permanecerá en la casa, aprendiendo a guardar los rebaños o a manejar las herramientas, mientras que el heredero de una familia noble, ingresa entonces en la escuela, la cual forma parte del temple. Además de aprender gramática y escritura, el alumno se familiariza con los textos clásicos, con las historias divinas. Aprende igualmente el dibujo, la geografía, y nociones más concretas: cómo transportar un obelisco, levantar una columna,’ organizar una expedición militar.

Todos estos conocimientos se le inculcan al escolar a base de un sinnúmero de correctivos. Pero la condición de los pequeños egipcios está lejos de ser inhumana, y, cuando vuelven a su casa por la tarde, encuentran una intimidad familiar que parece hecha de alegría e indulgencia.

Fuente Consultada:
HISTORAMA Tomo I La Vida Cotidiana en Egipto Antiguo Edit. CODEX

Reforma Religiosa en Egipto Dios Atón, Culto al Dios Solar

ATÓN NUEVO DIOS – HISTORIA DEL FARAÓN AKHENATÓN Y NEFERTITI

El culto al dios solar Atón comenzó a tomar cierta amplitud hacia 1450 a.c. el rey Amenofis III le hizo objeto de una devoción especial, aunque siguió honrando a los otros dioses. Su hijo Akhenatón precipitó    el   curso   de    los acontecimientos, repudiando al antiguo dios  tebano  Amón.  Se consagró a su único dios, Atón.

aton, unico dios de egipto

Amenofis IV es una de las figuras mas curiosas de la historia egipcia. Su madre, la reina Tiy, era una princesa fenicia; por su abuela, tenía sangre mitanni, y en él se cruzaban tres razas: egipcia, semita e indoeuropea. Era endeble, casi débil, y tenía un rostro delicado. Apenas fue nombrado rey, contrajo matrimonio con una princesa mitanni, a la que había de amar profundamente: Nefertiti. Llevó a cabo una verdadera revolución religiosa: rompió con Tebas, quitó a Amón el título de dios dinástico, y se consagró enteramente al culto del dios solar Atón.

Dejó su nombre para tomar el de Akhenatón (servidor de Atón), y ordenó construir una residencia real, Akhetatón, “horizonte de Aatón”, a 300 kilómetros al norte de Tebas (hoy Tell-el-Amarna). En su decisión hubo, ciertamente, una parte de cálculo político.

Ya sus predecesores, temiendo el poderío del clero de Amón, casta hereditaria que había reunido inmensos dominios, que casi igualaban a los del faraón, habían favorecido a otros santuarios, especialmente al de Heliópolis. Allí, los sacerdotes profesaban una doctrina según la cual el Sol era el creador de todas las cosas, y llevaron a cabo una simplificación de tendencia monoteísta. ¿Acaso Amenofis III no había bautizado su palacio de Tebas y uno de sus regimientos con el nombre “Atón es resplandeciente”?

La familia real Egipcia: Akhenaton y Nefertiti

La familia real Egipcia: Akhenaton y Nefertiti

Su hijo fue mucho más lejos, pero no obedeció solamente al deseo de reforzar la dinastía, rebajando al ambicioso clero. Tenía un temperamento místico; era un poeta, un soñador sensible a las nociones de la belleza, humanidad y justicia; un “rey ebrio de dios”.

El esposo de Nefertiti confiscó los bienes de los templos, abolió el culto de Amón y de los otros dioses principales, hizo picar y destruir las imágenes y las estatuas de Amón, Ptah y Hathor, y ni aun el popular Osiris se libró de esta suerte. Una inscripción de la época siguiente nos da idea del escándalo, de la consternación que produjo esto en el clero tradicionalista: “Los recursos estaban prohibidos. La tierra se encontraba como en el tiempo del caos. Los templos de los dioses, abandonados, se rderrumbaban. Sus santuarios estaban arruinados y se transformaban en montones de tierra; los edificios, en caminos de paso. El país se hallaba en decadencia. Los dioses apartaban la vista de esta tierra…”

ATON DIOS ÚNICO:
A partir de aquel momento, Atón fue el único dios, y no se le adoró como al Sol, bajo la figura de un hombre con cabeza de halcón, sino bajo la forma de un signo abstracto, el disco de rayos benéficos. El rey era sumo sacerdote y profeta.

Lo dice en su célebre Himno a Atón: “Estás en mi corazón; fuera de mí, nadie te comprende.” El monoteísmo se afirmó indiscutiblemente: “Has creado la tierra a tu gusto, cuando estabas solo”. El mundo es una creación ininterrumpida de dios; cosas, bestias, hombres, el día y la noche: “La tierra está sumida en las tinieblas, como muerta…, la tierra calla porque aquél que lo ha creado todo descansa en su horizonte… Pero llega la aurora, tú te levantas en el horizonte; brillas como Atón del día, y tu resplandor disipa las tinieblas. Las Dos Tierras están de fiesta…”

El himno se alza hasta la idea de una religión universal: “Tú has creado… los países extranjeros, Siria, Nubia, la tierra de Egipto. Tú pones a los hombres en su lugar…; sus lenguas hablan diversamente, como son diversos su aspecto y su piel pues tú has hecho diferentes a los pueblos.” El profundo humanismo de Akhenatón se tradujo, igualmente, en un conjunto de medidas que favorecían el individualismo y una cierta “democratización” de las costumbres.

El rey hizo pública su vida familiar (tuvo siete hijas); ya no era el ídolo al que uno se acercaba arrastrándose. El culto se celebraba en presencia del público, y, para que la religión fuera más accesible, se sustituyó la lengua arcaica y literaria por el egipcio popular. El arte amarniense es realista y familiar, y las pinturas de las tumbas de Tell-el-Amarna están llenas de dulzura y de movimiento. Bajo el radiante disco solar, los bajorrelieves muestran al rey y a la reina en la intimidad, con sus hijas sobre las rodillas. Sus elevadas preocupaciones apartaron a Akenatón de los otros deberes.

Permaneció indiferente a la política exterior, y sus adversarios sé aprovecharon de ello: sus vasallos fieles reclamaron ayuda, vanamente. Shubiluliuma, el ambicioso soberano hitita, sometió el norte de Siria y, sin atacar directamente a Egipto, negoció con sus protegidos. En Palestina, los nómadas multiplicaron sus “razzias”, amenazando incluso, a las ciudades fenicias.

Los amorritas llegaron a ser peligrosos, y, finalmente, Akhenatón tuvo que enviar a Siria, con un ejército importante, al general Horemheb. Al parecer, también existía una crisis interior, pues las reformas  habían  lesionado  demasiados  intereses.

EL DESQUITE DE AMON
Cuando el rey murió, hacia 1354 a. C., Nefertiti, aunque fanáticamente consagrada a la herejía, tuvo que hacer concesiones: después de tres años de regencia, cedió ante el clero de Amón, que se había reorganizado. Casó a una de sus hijas con Tutankhatón, proclamado coregente; el joven príncipe (tenía doce años) se dirigió a Tebas, donde abjuró del culto de Atón, volvió al del dios tradicional y cambió su nombre por el de Tutankhamón. Todos los bienes de Amón le fueron devueltos. La reacción se desencadenó contra la obra del “miserable Akhenatón”.

El general Horemheb, auxiliar incondicional del rey místico, se apresuró a renegar de él y a unirse a los sumos sacerdotes de Amón. Tutankhamón murió a los veinte años, y se ocultó tan bien su tumba, que fue la única que se salvó de los saqueadores de los siglos siguientes, proporcionandolé así (al ser descubierta por Cárter y Carnavon,  en   1922),  una  celebridad  universal, absolutamente desproporcionada con su secundaria importancia. Su viuda, ante la anarquía creciente, escribió a Shubiluliuma una carta, encontrada en los archivos de la capital hitita:  “Mi marido ha muerto y no tengo hijo.

Pero se dice que tú has engendrado numerosos hijos. Si me enviaras uno de tus hijos, podría llegar a ser mi esposo.  ¿Es que voy a tener que escoger a uno de mis servidores para casarme con él?” Un príncipe hitita partió para  Egipto, pero  fue asesinado,  no se sabe por qué conjura. Shubiluliuma, a quien los  egipcios   intentaron  hacer  creer  que  se trataba de una muerte natural, declaró la guerra.

La reina contrajo matrimonio, entonces, como ella había te.mido, con Ai’, un viejo funcionario que había sido amigo de su padre. Ai murió hacia 1339 a. de J. C, sin dejar heredero (se había atribuido la gran tumba que se reservara Tutankhamón, relegando la momia real y todos sus objetos a un lugar ignorado, donde se mantuvo a resguardo de los  ladrones).  Entretanto, gracias  al general Haremheb, Egipto conseguía contener en Siria la presión hitita sobre la frontera del Orontes. Apareció, así, a los ojos de todos, como el salvador de Egipto, y sus tropas estaban dispuestas a seguirlo: el clero de Amón lo reconoció como soberano.

Se dedicó a restablecer el orden (1343-1314 a. de J. C), y, sin dudarlo un momento, adoptó como sucesor a Seti, un general perteneciente a una vieja familia de oficiales de Avaris, de ascendencia semi-asiática. Este cambió su nombre, “el del dios Seht”, por el de Ramsés. Con tal fundador, la nueva dinastía (XIX) no podía menos de orientarse hacia una política de expansión guerrera.

Fuente Consultada:
HISTORAMA La Aventura del Hombre en la Historia Tomo I Egipto, El Imperio Nuevo

Periodos de la Historia de Grecia Antigua Principales Hitos Politicos

(Ver Versión Antigua Para PC)

Período Prehistoria
45000-2800 a.C.

El paleolítico superior y el mesolítico ven una población esporádica, afinidades culturales con los Balcanes y características típicas: nomadismo, caza, recolección espontánea de fruta. En el séptimo milenio a.C. aparecen los primeros núcleos de agricultores-pastores de Europa en Macedonia, Tesalia, Peloponeso, Cicladas, Creta: probablemente el influjo oriental. Se desarrolla una floreciente red de comercio terrestre y marítimo que abarca todo el continente (importantes las «rutas» de la obsidiana, del ámbar, de la sal). Entre el sexto y el cuarto milenio a.C. nacen notables centros habitados, algunos de ellos (Dimini, Sesklo) dotados de un orden «protourbano» y fortificados. Alrededor del 4500 a.C. aparecen productos manufacturados en cobre nativo: la difusión del metal favorece el desarrollo agrícola y el incremento demográfico, con estructuras sociales más articuladas.

Paleolítico superior
y mesolítico
(c. 45000-6800 a.C.)
Neolítico y primera difusión
del cobre
(c. 6800-3500 a.C.)
Edad del Cobre
(c. 3500-2800 a.C.)


Período Protohistoria
2800-1220 a.C.

En la Edad del Bronce (heládico antiguo, medio y tardío) aparecen las primeras oleadas indoeuropeas: emergen claras afinidades culturales entre la Grecia continental, las islas egeas y las costas anatolias. Primero se establecen las Cicladas, eje de un floreciente comercio, vinculado a la aparición de las élites de poder. Hacia el 1900 a.C., Creta desarrolla el primer modelo estatal occidental. Nacen los palacios-ciudad, residencias del minos y centros de poder político y de productividad. Tras la reconstrucción de los palacios-ciudad (1700 a.C.), la talasocracia minoica domina el Egeo. Ea catástrofe de Théra (1450 a.C.) sacude también Creta y prepara su conquista por parte de los aqueos, invasores de gran parte de Grecia hacia el 1700 a.C. La riquísima civilización micénica se impone desde los enormes palacios-ciudad fortificados. En los siglos XIV – XIII  a.C., un fuerte expansionismo comercial crea establecimientos «precoloniales» incluso en el Mediterráneo occidental, mientras que la Guerra de Troya establece el control hasta los Dardanelos.

Florecimiento de la
civilización cicládica.
Formación de la civilización
minoica
(c. 2800-2000 a.C.)
Primeros palacios-ciudad
minoicos
(c. 1900-1700 a.C.)
Destrucción
y reconstrucción de los
palacios-ciudad minoicos.
Invasión aquea de Grecia.
Florecimiento micénico
(c. 1700-1450 a.C.)
Colapso de la civilización
minoica
(c. 1450 a.C.)
Hegemonía comercial
micénica en el Mediterráneo
(c. 1450-1250 a.C.)
Guerra de Troya
(c. 1250-1220 a.C.)


Período Medioevo Helénico
c. 1220-900 a.C.

Los «Pueblos del Mar» devastan el Egeo y el Mediterráneo oriental, impidiendo el tráfico. Al mismo tiempo, una nueva invasión indoeuropea de Grecia a través de los Balcanes, la de los dorios, pone fin a los reinos micénicos del siglo XII a.C. Se inicia un largo período de reasentamiento, señalado por una alarmante pérdida demográfica, crisis económica, desaparición de las estructuras socioeconómicas y políticas micénicas, ausencia de centros urbanos: es el «Medioevo Helénico». Dorios, jonios y eolios determinan la formación de los «dialectos» griegos en las zonas ocupadas después de más de un siglo de movimientos. Con la fuerza de las armas y de las riquezas se afirman élites aristocráticas familiares o de clan que siguen el ritual funerario «heroico» de la cremación. Empieza a difundirse el uso del hierro. En el siglo x a.C., la recuperación económica general favorece el nacimiento de los centros urbanos, los comercios y una expansión de tipo colonial en las costas Anatolia.

Incursiones de los «Pueblos
del Mar» (c. 1220-1180 a.C.)
Invasiones indoeuropeas y fin de la civilización micénica
(1220-1120 a.C.)
Nacimiento de los primeros
centros urbanos y primera
«colonización»
(1100-900 a.C.)


Período alto-arcaico
c. 900-725 a.C.

Un lento crecimiento demográfico y económico consolida las nacientes potéis (polis): Atenas, Argos, Tebas, Esparta, Corinto, Calas, Eretria, Mileto, Esmima, Focea y otras ciudades irrumpen en la escena del comercio mediterráneo, acelerando la fundación de colonias e imperios en Occidente y Oriente y rivalizando pacíficamente con fenicios y etruscos. Se definen las disposiciones constitucionales, firmemente en manos de las aristocracias, que derogan la monarquía en favor de la oligarquía (con la única excepción de la diarquía «controlada» en Esparta). Se producen guerras de conquista y conflictos para el control de los recursos primarios. El desarrollo de la escritura, gracias a la adaptación del alfabeto fenicio, sienta las bases para la redacción de los poemas homéricos, la Ilíada y la Odisea. Refinadas producciones cerámicas y de metal y las exportaciones de aceite y vino sitúan en un lugar preeminente a Atenas, Corinto, Argos y las ciudades de Eubea.

Institución de los Juegos Olímpicos (776 a.C.)
Fundación de Pithecussai,
primera colonia occidental
(c. 770 a.C.)
Primera «constitución»
en Atenas y Esparta
(c. 754-753 a.C.)
Primera Guerra Mesenia
(743-724 a.C.)
Fundaciones coloniales
en la Italia meridional
(740-708 a.C.)


Período medio-arcaico
725-610 a.C.

El floreciente comercio de las póleis (sobre todo Corinto) y las colonias corno Egipto y Oriente, y la competencia-interacción comercial a escala mediterránea con fenicios y etruscos (controladores de importantes distritos metalíferos en Occidente) determinan un notable crecimiento no solo económico, sino también cultural- de Grecia: nacen fecundas producciones, literarias, filosóficas y artísticas estas últimas particularmente sensibles a los modelos orientales, importados en gran cantidad por el gusto al lujo de la aristocracia dominante. Las tensiones sociales entre nobles y demos desembocan, en Corinto, Argos, Sitian, en la ascensión al poder de los tiranos, mientras prosigue la colonización, tanto en Occidente como en Oriente Se consolida la relevancia religiosa y política de los santuarios panhelénicos de Delfos y Olimpia.

Otras fundaciones coloniales en la Italia meridional
(688-648 a.C.)

Segunda Guerra Mecenia
(684 – 668 a.C.)

Los Cipsélias tiranos de Corinto(657 – 583 a.C.)

Fidón tirano de Argos
(650- 630 a.C.)

Fundación de Cirene
(630 a.C.)

Legislación de Dracón
en Atenas

(624 – 620 a.C.)


Período bajo-arcaico
c. 610-510 a.C.

Mientras Esparta perfecciona la hegemonía del Peloponeso (sólo Argos se resiste), los conflictos socioeconómicos entre las
oligarquías y las clases
productivas del demos, que reclaman  mayor peso político, desembocan en tentativas de
reforma como la de Solón en Atenas. El fracaso de estas iniciativas incrementa el número  regimenes tiránicos que
barren las aristocracias dominantes, como vemos en
Atenas, Megara, Samos, Naxos, Mileto. En la Magna Grecia, las antiguas colonias se vuelven
siempre más autónomas, fundan subcolonias, guerrean por la hegemonía regional. La tiranía  de los Pisistrátidas conduce a Atenas  a la primacía comercial,
pero pronto es atrapada. El
imperio persa se lanza desde
mitades del siglo VI a.C. a la conquista del Oriente y amenaza de cerca las peléis de la Jonia.

Legislación de Solón
en Atenas (c. 594-591 a.C.)
Tres fases de la tiranía
de Pisístrato en Atenas

(561-527 a.C.)
Incendio del santuario
de Apolo en Delfos
(548 a.C.)

Polícrates tirano de Samos (546-522 a.C.)

Conquista persa del Próximo
y Medio Oriente
(559-513 a.C.)

Expulsión de los
Pisistrátidas de Atenas
(514-510 a.C.)


Período Edad de las Guerras Persas

510-449 a.C.

Clístenes instaura la democracia en Atenas, y d rey persa Darío I amenaza las póleis de la Jonia, que reaccionan implicando las satrapías de reciente adquisición. Tras una valerosa resistencia, Milito y las demás colonias caen: el castigo es durísimo. En el 490 a.C., la Primera Guerra Persa ve el triunfo del ateniense Milcíades en Maratón. La Segunda (480 a.C.), declarada por Jerjes I, se estrella, tras algunos éxitos y d inútil saqueo de Atenas, en la batalla naval de Salamina. Con el sostén jónico, la guerra prosigue bajo la guía de Atenas, que funda la Liga Delio-Ática. Los griegos de Occidente derrotan a cartagineses y etruscos. Bajo Temístocles y Cimón se pone en marcha el imperialismo militar y económico ateniense, en un estado de perenne conflictividad con las demás póleis. Calías firma la paz con Persia (449 a.C.).

Constitución democrática
en Atenas (508-507 a.C.)
Revolución antipersa
en Jonia (499-494 a.C.)
Primera Guerra Persa. (490 a.C.)
Segunda Guerra Persa.
Batalla de Himera entre
griegos y cartagineses
(480 a.C.)
Segunda revolución
antipersa en Jonia
(479 a.C.)
Liga Delio-Ática (478 a.C.)
Batalla naval de Cumas
entre griegos y etrusco
(474 a.C.)
Tercera Guerra Mesenia.
Guerras de Atenas contra
Egina y Corinto
(464-455 a.C.)
Tratado de paz entre griegos y persas (449 a.C.)


Período
Período Clásico
449-338 a.C.

Pericles lleva a Atenas al máximo de su esplendor económico, cultural y artístico. El hegemonismo imperialista en política exterior desencadena rebeliones y conflictos contra la polis ática en todo el mundo griego. La rivalidad con Esparta, Corinto, Tebas, Siracusa, desencadena la Guerra del Peloponeso, que durará treinta años y terminará con la derrota de Atenas, que pasa el último decenio bajo efímeros gobiernos oligárquicos. El siglo IV a.C. se abre con el regreso de la democracia en Atenas, los ataques de Esparta a Persia y el expansionismo cartaginés en Sicilia, mientras otras guerras laceran Grecia. Esparta afirma su hegemonía durante algunos decenios, antes de ser vencida y sustituida alternativamente por Atenas y Tebas, una potencia emergente. A partir del 356 a.C., Pilipo II de Macedonia inicia la conquista sistemática de Grecia, lograda en el 338 en Queronea. La Fax Macedónica se impone a todos los griegos reunidos en Corinto.

Hegemonía de Pericles
en Atenas (449-429 a.C.)
Guerra del Pelopones (431-404 a.C.)
Golpe de estado oligárquico en Atenas (411 a.C.)
Guerra entre griegos
y cartagineses en Sicilia
(409-392 a.C.)
Rendición de Atenas y
régimen de los 30 Tiranos.
Restauración democrática
(403 a.C.)
Hegemonía espartana (404-379 a.C.)
Hegemonía tebana (379-362 a.C.)
Filipo II de Macedonia somete Grecia (356-338 a.C.)


Período Macedonio
338-323 a.C.

La hegemonía macedonia sobre las póleis griegas se manifiesta en forma de una alianza que se renueva incluso después del asesinato de Filipo II en Aigai, la vieja capital. Su heredero Alejandro III, llamado «el Grande» por las empresas que realizó, reanuda con fuerza el programa de lucha antipersa en el cual se ven implicados todos los griegos para liberar la ciudad dominada por los sátrapas del Rey de Reyes. La aventura se transforma en una marcha triunfal de conquista -de batalla en batalla- por todo d Imperio Persa y sus inmensas provincias. Alejandro llega incluso a las orillas del Indo y la actual región afgana, fundando ciudades que llevan su nombre, y crea el primer imperio universal de la historia, promoviendo la hdenización cultural de los países conquistados. Su muerte, ocurrida en Babilonia cuando tenía sólo 33 años, desencadena feroces luchas por la sucesión, y conduce a algunas póleis a alzar de nuevo inútilmente la cabeza.

Liga de Corinto entre
griegos y macedonios
(338 a.C.)
Asesinato de Filipo II en Aigai (336 a.C.)
Reinado de Alejandro III el
Grande (Alejandro Magno)
(336-323 a.C.)
Alejandro III conquista
el imperio persa
(334-329 a.C.)
Campañas de Alejandro III
en India y Bactriana
(328-327 a.C.)
Alejandro III muere en Babilonia
(323 a.C.)


Período helenístico
323-146 a.C.

Antípatro reprime la revuelta griega, pero cuarenta años de guerra enfrentan a los generales macedonios de Alejandro, que se reparten el inmenso imperio en reinos fuertemente helenizados, inaugurando largas dinastías. Nacen estados de gran relevancia política, económica y cultural, con capitales espléndidas y vitales. Leyes polémicas como la etolia, que dispersa a los celtas invasores en el 280 a.C., o la aquea, que pone fin a la independencia de Esparta, no ponen en discusión la hegemonía de los Antigónidas en toda Grecia. Como ellos, los Seléucidas en Asia Menor, Siria y Mesopotamia, los Lágidas en Egipto, los Atálidas en Pérgamo, reinan hasta la conquista romana, ocurrida entre los siglos ttyia.C., tras duras guerras de conquista.

Revuelta antimacedonia
en Grecia (323-322 a.C.)
Reparto del imperio y
formación de los reinos
helenísticos
(322-281 a.C.)
Monarquía absoluta
macedonia sobre Grecia
(276-239 a.C.)
Nace el reino helenístico
de Pérgamo
(240 a.C.)
Revolución «democrática»
en Esparta. Fin de la independencia
espartana (227-222 a.C.)
Roma libera a los griegos
del dominio macedonio
(200-196 a.C.)
Roma derrota y divide Macedonia en cuatro
repúblicas (171-168 a.C.)
Roma reduce Macedonia y Grecia a provincias. Asedio y destrucción
de Corinto (147-146 a.C.)


Fuente Consultada:
Grecia Antigua  Grandes Civilizaciones del Pasado

Historia Para 1er. Año de José María Ramallo
Civilizaciones de Occidente Toma A Jackson Spielvogel
Historia Universal Tomo 6 Salvat
Historia Universal Tomo 5 El Imperio Romano Clarín

Origen y desarrollo de los pueblos Sumerios y Semitas Historia

LA MESOPOTAMIA:
Su formación:
El derretimiento de los casquetes glaciares conllevó un aumento paulatino del nivel del agua en el mundo, que inundó varias cordilleras terrestres y cambió la faz del planeta. Gran parte del litoral americano desapareció y, cuando el arco terrestre entre Alaska y Asia quedó sumergido, se formó el estrecho de Bering.

Gran Bretaña quedó escindida de Europa por el Atlántico y nacieron el mar del Norte y el canal de la Mancha. Alrededor del año 5600 a. c., las aguas del Mediterráneo se abrieron paso entre la tierra que unía Turquía y Bulgaria, originando el Bósforo e inundando y ampliando un pequeño lago de agua dulce para crear el mar Negro, de agua salada.

Este evento catastrófico acarreó el desplazamiento de un gran número de personas que hasta la fecha había vivido a las orillas de aquel lago de agua dulce. Muchas de ellas se dirigieron hacia Egipto; otras avanzaron hacia el sur, hacia las tierras fértiles situadas entre los ríos Éufrates y Tigris. Fue allí donde se fraguó el primer compendio deciudades-estado.

Esta zona situada entre el Éufrates y el Tigris (actualmente, Iraq) se bautizó con el nombre de Mesopotamia (del griego, meso: “medio”, potomos: “río”, “entre ríos”). Los sumerios, un pueblo agricultor y pescador, estaban afincados en esta región que, con su fértil suelo regado por ambos ríos y sus afluentes, proporcionaba alimento suficiente para sustentar a poblaciones mayores. El deshielo de los montes de Armenio entre mayo y septiembre y el material de aluvión que arrastraban los grandes ríos permitió un enorme rendimiento agrícola.

Fue aquí donde se inventó el primer sistema de escritura del mundo, denominado escritura «cuneiforme», para registrar el flujo de bienes y productos traído por el florecimiento del comercio. Mesopotamia se considera el primer ejemplo de una verdadera civilización: no es una gran ciudad, sino una región dominada por ciudades-estado unidas por una cultura e intereses comerciales.

La Mesopotamia asiático, con sus trascendentales ríos Tigris y Eufrates, fue el ámbito donde se desarrollaron culturas urbanas que se encuentran entre las civilizaciones humanas más antiguas. Allí se modelaron nuevas organizaciones de vida, que dejaron su impronta en las sociedades futuras y nos brindaron, junto con Egipto, los primeros testimonios escritos de la historia.

La Mesopotamia, por ser una zona de fácil acceso desde África, Asia o Europa, se convirtió en un lugar de paso de variados pueblos. Esto se debió a que es uno región “abierta”:

Y Por el Oeste, los desiertos de Siria y Arabia, zona recorrida por pueblos seminómadas que luego cruzaron el Eufrates. Y Por el Norte, los montes de Armenia. El Tigris y el Eufrates forman una especie de ‘embudo” que invita a cualquier pueblo montañés a bajar.

Y Al Este, el Irán, meseta que siempre codició lo riqueza de la Mesopotamia y de la que está separada por los montes Zagros. Y Al Sur, el golfo Pérsico. Estas condiciones geográficas influyeron en la evolución histórica de la región. Mientras que Egipto disfrutó de aislamiento y seguridad durante siglos, en la Mesopotamia se presentaron constantes variaciones, incursiones de pueblos, sucediéndose una dominación tras otra. En su mayoría, estos pueblos eran de origen semita, provenientes del desierto arábigo. En la Mesopotamia podemos distinguir dos zonas con diferencias históricos y geográficas.

Al Sur, la Baja Mesopotamia (más tarde: Caldeo), llanura con tierras fértiles gracias a los inundaciones de los ríos. En la antigüedad esta zona fue habitado por pueblos diferentes: en un principio, en lo zona Sur de la Baja Mesopotamia, se asentaron los sumerios o súmeros. Esta región tomó entonces el nombre de Súmer.

Luego, en lo zona media de lo Mesopotamia se instalaron los acadios. Su territorio se llamó Akkad. Posteriormente llegaron otros pueblos, como los amorreos y los caldeos. Y Al Norte, la Alta Mesopotamia o Asiria, zona de montañas, con clima muy riguroso y poca vegetación. En esta región vivieron los asirios.

Organización política: templos y palacios

Ver: Palacio de Nínive y Tablillas de Behistun

En general, los pueblos que ocuparon la Mesopotamia fueron de origen diverso, tuvieron un gobiernomonárquico, teocrático y absoluto. Con los sumerios, la Mesopotamia estaba dividida en ciudades-estados, (también podríamos llamarlas “cíudades-templos”); cada ciudad con su territorio circundante era un templo, desde allí quien gobernaba se dirigía a la población. En esta etapa, la política y la religión estaban íntimamente relacionadas. El gobernante era el príncipe-sacerdote. el “sumo sacerdote” o “patesi“, que representaba a la divinidad, aunque no era el dios, como en Egipto, en donde el faraón era “el mismísimo Horus”.

El sacerdote administraba el gobierno de la ciudad, los ingresos del templo, conducía a los soldados, vigilaba el mantenimiento de los canales y organizaba el culto. El templo desempeñaba entonces un papel fundamental. Era el eje de la vida política, religiosa y también económica

Después, con la expansión de las ciudades sumerias, la administración se hace más completa y se produce un cambio en las atribuciones del patesi, quien se dedicará en adelante exclusivamente al culto. Jefes militares convertidos en reyes desempeñarán el resto de las funciones.

Estos reyes mantendrán la división de la Mesopotamia en pequeños Estados: cada ciudad, por ejemplo Ur o Eridu, era un Estado en sí misma, con sus propios instituciones de gobierno, no dependía de un poder mayor regional ni imperial. Su único lazo de unión con el resto de ciudades-estados sumerias era la cultura: la escritura, las creencias y el lenguaje. Esto se mantiene hasta la unificación realizada por los acadios.

Los acadios organizaron el primer imperio o Estado unificado de la Mesopotamia. Su poder era reconocido por casi todas las ciudades mesopotámicas. Su organización política, a diferencia de la sumeria, tendrá como elemento más importante el palacio; el rey posee mayor poder que los sacerdotes.

Hamurabi, rey de Babilonia, completará posteriormente este período, perfeccionando la organización política, militar y administrativa. Pero los reyes más poderosos de Mesopotamia fueron los asirios. Su imperio fue el más poderoso formado hasta el momento en toda la región. Sus audaces y crueles guerreros organizaron los sistemas de defensa de la zona y un ejército permanente compuesto por la infantería, la caballería y los carros de guerra.

El rey asirio vivía rodeado de cortesanos. Todos los súbditos del imperio eran servidores del monarca y le debían obediencia absoluta, tanto el campesino como los ministros. Todos eran servicio les ante el rey, como si fueran esclavos. Desde su lujoso palacio gobernaba provincias y reinos con férrea mano. Su poder despótico, sin límites de ninguna clase, está descripto por sus propios relatos de campañas, donde se enumeran las cabezos cortadas, las destrucciones de ciudades, las matanzas y mutilaciones, con orgullo y lactancia.

En síntesis: Hasta la formación de los grandes imperios semíticos (acadios y asirios), la organización político de la Mesopotamia se basaba en “ciudades-estados”, que comprendían un núcleo urbano y el área rural circundante, con un régimen económico y político independiente.

La justicia fue administrada por jueces, en principio arbitrarios, pero luego sujetos a las sabias disposiciones del código de Hammurabi, que estableció la ley del Talión, sintetizada en la frase “ojo por ojo, diente por diente”, es decir que la pena. debía estar en relación con la ofensa. No obstante su rigor, este código mitigó los castigos y estableció un orden jurídico admirable para su época, que constituyó un modelo para otros pueblos de la antigüedad.

La economía: la lucha por el agua

Las características del medio geográfico favorecieron el desarrollo de la agricultura, que proporcionó durante siglos cosechas abundantes de cereales, siempre con ayuda de riego artificial. De ahí que existiera un control muy severo de parte de las autoridades, sobre la distribución del vital elemento que era el agua y por lo tanto del mantenimiento de los canales que permitían la irrigación. La red de canales fueron construidos con tanta perfección que aún sirven como modelos para las autoridades agronómicas de Irak. Estos canales aumentaron la superficie de cultivo y posibilitaron el desarrollo de la civilización.

Los productos de cultivo más importantes que obtuvieron fueron los cereales, como el trigo y la cebado, y los frutos de la palmera (como los dátiles).

En tiempos de los sumerios, el templo era el núcleo de la vida económica, el centro de la administración de tierras, del sistema de riego y del comercio. También era el centro de reunión de los artesanos. Por lo tanto, el templo tenía una vida animado: allí se almacenaban los granos, se rendían los tributos y reposaban las caravanas comerciales. También allí se radicaban el culto, la administración de justicia y la educación. Además, el templo otorgaba préstamos a personas necesitadas.

Las artesanías estaban más desarrolladas que en Egipto y se producían telas, armas y joyas que los mercaderes cambiaban por otros elementos inexistentes en la Mesopotamia, como el cobre y el estaño. Trabajaron con especial dedicación el cuero, con el que fabricaron calzado, odres, cascos, corazas, escudos y barcas, llamadaskeleks.

No circulaba moneda, pero conocían el crédito, es decir, el préstamo con interés. Además constituyeron sociedades comerciales de eficiente funcionamiento. Los mercaderes se enriquecían con riesgo y gozaban de consideración social.

La organización económica de la Mesopotamia, a semejanza de lo egipcia, era tributaria. Se exigían impuestos diarios y excepcionales. Para evitar el fraude, las autoridades llevaban a cabo un cálculo de las cosechas y las controlaban por medio de comisiones especiales, integradas por funcionarios del templo, escribas y vecinos.

Posteriormente, los príncipes se independizaron del templo y erigieron su propio palacio; las funciones económicas pasaron entonces a este último.

Lo Mesopotamia, al igual que Egipto , carecía de materias primas básicas como la madera , la piedra y los metales. Esta carencia se solucionó por intermedio del comercio:

* La madera se importaba de Fenicia

* La piedra desde el Elam

* Los metales provenían de la meseta de Anatolia

Estas transacciones comerciales se hacían mediante el trueque, ya que los mesopotámicos , como se dijo antes, no conocían la moneda. Sí tenían elementos como medidas de valor; por ejemplo: lingotes de metal sellados o cantidad de cereales.

La sociedad: libres y esclavos

Podemos conocer lo estructura social de la Mesopotamia gracias al Código de Hamurabi. La primera distinción importante entre las personas era lo división entre los hombres libres y los esclavos. Los esclavos en la Mesopotamia, a diferencia de Egipto, eran muy numerosos, generalmente llegaban a serlo los prisioneros de guerra.

Entre los hombres libres existían varios grupos sociales:

NOBLES

El rey, los funcionarios importantes, los sacerdotes y, entre los asirios, los grandes jefes militares, formaban la nobleza. Integraban un grupo privilegiado, con grandes extensiones de tierra, y constituían el sector socia1 más encumbrado.

COMERCIANTES

Llegaron a ocupar un papel destacado en la sociedad, ya que se enriquecieron gracias al Intercambio. Se encargaban del gran comercio y recorrían vastos territorios.

ARTESANOS

Trabajaban al servicio del rey o del templo y también en forma particular Muchos de ellos vivían en las ciudades.

AGRICULTORES

Formaban el grupo social más numeroso, ya que el régimen económico de la Mesopotamia era agrícola. En los primeros tiempos sólo trabajaban para el templo. Luego, los reyes fueron otorgando donaciones y los campesinos pudieron trabajar parcelas propias; surgió así la propiedad privada. El Código de Hamurabi nos permite conocer la vida y las costumbres de la Mesopotamia. Los delitos eran duramente castigados según la ley del talión (‘ojo por ojo, diente por diente”), principio por el cual el que comete un delito es castigado con una pena semejante al daño que cometió. La pena de muerte era muy frecuente. La familia era monogámica. El matrimonio sólo podía darse entre hombres y mujeres libres, no con esclavos. Entre los asirios, el matrimonio se realizaba luego de un intercambio de regalos; en caso de adulterio, el marido podía matar a la mujer, luego debía esperar cinco años poro volver a casarse. El esclavo podía fundar una familia entre sus iguales, que no se disolvía por venta.

El ámbito espiritual

Los sentimientos religiosos impregnaban toda la vida de los habitantes de la Mesopotamia antigua. Adoraban a muchos dioses, representados como fenómenos naturales o con característicos antropomórficas. Además de la devoción oficial, sostenida por los sacerdotes, había un sentimiento muy profundo en el pueblo mismo que se vinculaba fundamentalmente a la naturaleza, a la tierra. Existía una devoción sobre el brotar, florecer y desaparecer anual que presentaba la naturaleza y que en el Súmer antiguo se vinculaba con la vida y la muerte, con la creencia en el más allá. Por otro parte, se puede relacionar la envergadura de estas creencias con la importancia que tenía la agricultura para la vida de los pueblos sedentarios.

Las ideas sobre el renacer anual se manifestaban en forma de “nupcias sagrados” entre lnana (diosa madre de la tierra, de la fecundidad y del amor) y Dumuzi (el pastor divino, protector de los rebaños y dios de la vegetación): la unión daba fecundidad y nueva vida a los fieles que participaban”. Esta creencia, y la celebración en primavera de las bodas divinas, fue fundamental en la religión del antiguo Súmer. Las celebraciones no eran exclusivamente simbólicas, sino que en general las realizaban el sumo sacerdote, en representación de Dumuzi, y la sacerdotisa principal, en representación de lnanna. Más tarde, lshtar y Tammuz representaron la pareja sagrada para los semitas de la Mesopotamia.

Entre los numerosos dioses mesopotámicos, además de los mencionados, cabe señalar:

• Enlil, señor del viento y la tempestad, conductor de destinos y señor de las tablas de la suerte.

• Marduk, dios creador y bienhechor de Babilonia, que llegó a tener mucha importancia y se convirtió en el dios de toda la Mesopotamia.

Los poemas sobre los héroes constituyeron un aspecto original de la religión mesopotámica. Los héroes eran personajes semidívinos, especie de transición entre dioses y hombres. Es famosa la epopeya de Gilgamesh, sabio que luchó por alcanzar la inmortalidad paro lodos los hombres, sin éxito.

Una costumbre muy extendida en la Mesopotamia fue la adivinación. Esta práctica podía realizarse en varías formas. “Predecían el futuro” mediante el examen de las vísceras de un animal sacrificado: el hígado de un cordero o de un cabrío, por ejemplo, era considerado la imagen del dios consultado. También realizaban presagios observando la forma de las nubes y el movimiento de los astros. Se los considera los inventores del horóscopo: adivinación del porvenir de las personas de acuerdo con la fecha de nacimiento y la posición de las estrellas en el cielo.

Entre las variadas ceremonias rituales encontramos:

Y procesiones (caminando, en embarcaciones o en carruajes) presididas parlas figuras de los dioses;

Y fiestas estacionales, ágapes (con numerosos comensales, bandas musicales poro la interpretación de los himnos religiosos y danzas);

Y consulto a los oráculos.

Los mesopotámicos no tuvieron tumbas monumentales, o pesar de que el culto de los muertos y la creencia en el más allá eran importantes entre sus principios religiosos. Sus difuntos eran enterrados en los Jardines de las casas o debajo de las habitaciones, en donde se les otorgaban ofrendas y sacrificios.

A través del arte, los pueblos expresan sus pensamientos, costumbres y creencias. El conocimiento de los expresiones artísticas nos ayuda a descubrir la esencia de cada cultura.

Según la leyenda, los sumerios recibieron de sus dioses las primeras artes. Sus características generales son la majestuosidad y la religiosidad. La escultura y la pintura estaban, al igual que en Egipto, sujetas a reglas establecidas. En la representación de los animales, el artista tuvo mayor libertad de expresión.

Arquitectura: templos y palacios

La construcción de templos ocupó el papel principal. Un templo no era un solo edificio, sino un conjunto de construcciones. Las dependencias dedicadas al culto estaban cuidadosamente separadas de los locales destinados a los fines económicos. En la parte superior del templo desarrollaron una construcción característica, el zígurat, especie de torre escalonada con varios pisos de diferentes colores. Su función no está muy bien definido; los mesopotámicos afirmaban que “albergaba al propio Dios”. Los palacios también fueron construcciones importantes, símbolos del poder de los reyes. Un conjunto de grandiosos edificios rodeados de fortificaciones integraban un palacio. Las salas y las habitaciones se disponían en torno a un patio central. Como “guardia , se colocaban esculturas de animales en las puertas. Los palacios asirios eran gigantescos. Sargón II definía el suyo como “un palacio sin rival”. Enfrente del palacio se abría una enorme plaza, donde se reunía a la población para fechas importantes. De allí también partían los ejércitos o la guerra.

El material de construcción esencial en la Mesopotamia ero el ladrillo crudo, en ocasiones el ladrillo vidriado. Para compensar la pobreza constructiva, recubrían las paredes con relieves y esculturas.

La escultura

La esculturo en Mesopotamia no tuvo la monumentalidad de la egipcia. Se trabajaron sobre todo los relieves y las pequeños estatuitas. Los sumerios sobresalieron en el tallado de piedras duras con las que formaban sellos. Fueron los creadores del ‘sello”. Estos pequeños objetos contenían escenas de la vida cotidiana de la época: pastoreo, caza y ofrendas. También son ejemplos de su creatividad los vasos de mármol, con relieves de hombres y de animales.

Lo esculturo de la Mesopotamia llega con los asirios a su punto culminante. Pero las producciones asirias tienen un carácter diferente de las sumerio-oca-dios. El asirio es un arte ‘ligado a los campos de batalla”, un arte militarista, que tiene por objeto alabar al rey y a sus conquistas, ilustro la gloria del monarca, las escenas de lucha y de caza, la derrota de sus enemigos. Los artistas asirios fueron muy virtuosos al esculpir animales. Los realizaban con gran fuerza de expresión y realismo. Sus formas don la sensación de movimiento y precisión.

Las ciencias y la escritura cuneiforme

Los conocimientos científicos de los mesopotámicos eran patrimonio de los sacerdotes. Lo mayor parte de lo población no accedía o ellos.

La ciencia preferida en Babilonia era la astronomía, debido a la importancia que asignaban a los ostros en el destino de los hombres. Crearon un calendario dividido en 12 meses lunares.

En matemática crearon un sistema de pesos y medidas sexagesimal, tenía como base el número 60. Actualmente se conserva este sistema en la manera de medir la división de la hora y de los minutos. Pero el gran aporte cultural de la Mesopotamia fue la creación de la escritura cuneiforme, uno de las más antiguas de la historia de la humanidad. Su nombre proviene de la forma de cuña” o prisma triangular que tienen sus caracteres. estos se grababan con un punzón de caña o hueso, sobre tablillas de arcillo blando, que luego se ponían a secar al sol o se cocinaban. Ero un sistema de escritura complejo en el que se utilizaban diferentes tipos de signos. La escritura cuneiforme fue desarrollada por los sumerios y luego utilizada por los asirios y los babilonios. Es posible que de ella derivaran los primitivos alfabetos europeos. Este tipo de escritura posibilitó además el desarrollo de la literatura en Mesopotamia. Sus temas eran variados: fábulas de animales que hablan, consejos de padres a hijos, cartas a los dioses pidiendo favores, y poemas.

LEGADO DE LOS SUMERIOS

Arquitectura: primeras construcciones de ladrillos

Vida política: Organización de las primeras ciudades-estados

Vida Econòmica: Adelantos en técnicas agrícolas y riego artificial.

Ciencias: Creación de la escritura cuneiforme, desarrollo de la astrología, horóscopos, semana de siete días, y sistema sexagesimal.

Vida Social; Codificación de la leyes – Código de Hamurabi

Fuente Consultada: Historia I de José M. Ramallo y La Humanidad de Silvia Vázquez de Fernández

Ciudad de Mohenjo Daro Historia Primera Ciudad Planificada del Mundo

Ciudad de Mohenjo Daro
Historia Primera Ciudad Planificada

Hacia mediados del siglo XIX se descubrieron en el valle del Indo los vestigios de dos ciudades muy antiguas: Mohenjo-Daro y Harappa. De ello se deduce que mucho antes de la llegada de los arios, la India poseía un alto grado de civilización. En las dos ciudades las calles eran anchas y rectilíneas. Las casas de ladrillo rojo eran confortables. Además de esculturas trabajadas con gran sentido artístico, se han encontrado objetos de uso, sellos y juguetes.

En los mitos y leyendas de la India hay inquietantes alusiones a una civilización olvidada que desapareció con el paso del tiempo. Según el Rigveda sánscrito, escrito en el segundo milenio a.C, los invasores arios que ocuparon la India hacia 1500 a. C habían sido enviados por el dios hindú Indra, llamado El Destructor de Fuertes porque había arrasado «noventa fuertes y cien castillos antiguos». Hasta el siglo XX se creyó que dichas fortalezas eran puramente míticas, pero la arqueología ha demostrado lo contrario.

mapa de mohenjo daroLas excavaciones realizadas durante las décadas de 1920 y 1930 sacaron a la luz una civilización contemporánea de la egipcia y la mesopotámica.

De igual forma que la mayoría de las civilizaciones antiguas, floreció en el valle de un río —el del Indo, en el moderno Pakistán— pero se extendió por una zona más amplia.

Actualmente se cree que la civilización del valle del Indo constituyó el imperio preclásico más importante del mundo. Se han encontrado casi cien pueblos y ciudades en un triángulo cuyo vértice está a 800 Km. río arriba y cuya base se extiende 960 Km. a lo largo de la costa.

Los primeros planificadores urbanos del mundo
Con el nombramiento del director general de arqueología de la India en 1944, en la persona de sir Mortimer Wheeler, fueron reemprendidas las excavaciones en los grandes montículos que cubrían las dos mayores ciudades de la civilización del valle del indo: Harappa, en el norte, y Mohenjo-Daro, «el montículo de los muertos», 560 kilómetros al suroeste de aquélla.

Las dos ciudades que Wheeler desenterró fueron construidas entre el 2500 y el 2100 a.C, con ladrillos cocidos en horno, y debieron ser las capitales gemelas de lo que hoy llamamos el Imperio de Harappa. Asombrosamente bien organizadas y con enormes similitudes, ambas ciudades fueron en su tiempo las emplazamientos urbanos más extensos del mundo. Cada una tenía un perímetro de más de 5 Km., y sólo Uruk, en Mesopotamia, podía competir con ellas.

Mohenjo-Daro presentaba un contorno cuadrado y estaba trazada según una planta rectangular. Doce calles principales de tierra batida, de 9 a 14 m. de anchura, dividían la ciudad en doce bloques. Once eran residenciales, y estaban formados por numerosas casas de ladrillo, apretadas y similares, que incluían viviendas de artesanos, tiendas y talleres. El duodécimo bloque, separado del resto de la ciudad, dominaba las viviendas urbanas; en él,, un montículo artificial de forma rectangular y unos 6 m de altura, constituía la ciudadela, a cuyos principales edificios se les llama el Gran Baño, el Granero Urbano y la Sala de Reuniones.

En la actualidad, la ciudadela está coronada por el imponente stupa de un monasterio budista del siglo II d.C. Múltiples casas se ajustan a un modelo básico y espacioso, con un patio central rodeado de varias habitaciones, y un pozo y unas escaleras que llevaban al piso superior; muy pocas tenían puertas o ventanas que dieran a las calles principales, quizá por razones de intimidad y seguridad, o simplemente para evitar el ruido y el polvo del tráfico urbano. Lo cierto es que tan sólo se podía tener acceso a las casas a través de numerosas callejuelas que conformaban una malla entre las calles principales.

Se han encontrado numerosas poblaciones de la civilización del Indo, desde Harappa, en el norte, hasta Mohenjo-Daro, unos 560 Km. al suroeste de aquélla. Había otras más al sudeste, zona donde Lothal era el principal puerto comercial.

mohejo daro ruinas

El Gran Baño es un tanque de ladrillo de 12 x 7 m de lado y 2,5 de profundidad, hundido en la plataforma de ladrillo que sostenía la ciudadela e impermeabilizado con yeso. A cada extremo tenía escaleras con peldaños de madera, y a su alrededor había vestuarios del mismo material. Algunos arqueólogos lo consideran una especie de «piscina municipal», y otros, un centro de baños rituales.

¿Quién gobernaba en Mohenjo-Daro?
Uno de los abundantes misterios sin descifrar de la civilización indostánica es el correspondiente a la ausencia de templos reconocibles como tales. Otras civilizaciones antiguas eran gobernadas por reyes sacerdotes o dioses vivientes, habitantes de lujosos templos o palacios, pero se carece de alguna noticia veraz de los gobernantes de Mohenjo-Daro. Es factible que la religión de esta civilización del Indo fuese precursora del hinduismo, y probablemente contara con diversos dioses, entre ellos una diosa madre, representada en numerosas figurillas, y un dios tricéfalo y con cornamenta, que debió ser el precursor del dios hindú Siva.

El Gran Baño de la ciudadela de Mohenjo-Daro parece denotar que estos pobladores del Indo poseían una religión organizada, con una pléyade de sacerdotes ministrados. Los baños rituales continúan jugando papel importante en el hinduismo actual, y muchos arqueólogos creen que el Gran Baño era el escenario de un ceremonial colectivo de limpieza espiritual, dirigido por un conjunto de sacerdotes.

Mohenjo-Daro es reflejo de una actitud vital disciplinada y eficiente, quizá con diferencias de clase entre pueblo llano y mercaderes detentadores de riquezas, muy semejante al sistema de castas de la India actual. Otro notorio edificio de la ciudadela es el Granero Urbano: numerosas plataformas para la molienda, almacenes para el arroz y el trigo, y un entramado de conductos subterráneos para el secado del grano componen lo queWheeler citó como «el foco económico de la ciudad». Las diversas huellas que indican el perfecto control de la ciudad han sido interpretadas como reveladoras de un primitivo estado totalitario. La falta de evidencias de una clase gobernante de índole mesopotámica, que actuase como mecenas, podría explicar la escasa calidad en las manifestaciones artísticas del pueblo de Harappá.

Unas cuantas estatuillas, entre ellas una danzarina erotizante, algunos sellos de piedra con imágenes de animales y dioses, varias figuras de arcilla con representaciones taurinas y unas cuantas vasijas decoradas constituyen el pobre reflejo de lo que en otro tiempo fue una sociedad organizada y ciertamente opulenta. En su mayor parte, los utensilios de Mohenjo-Daro son tan comunes y útiles como el diseño mismo de la ciudad. Quizá se encuentren respuestas a las interrogantes que plantean las ciudades del Indo cuando se haya logrado descifrar las inscripciones de los sellos de piedra, la única escritura descubierta en la zona.


En Mohenjo-Daro se han encontrado numerosos sellos de piedra muy bien tallados, que demuestran el elevado nivel de su artesanía y economía. Se los empleaba en el comercio de cerámica, marfil, madera y telas de algodón con Mesopotamia y el golfo Pérsico, pasando por el emporio mercantil de Dilmun, la actual Bahrain.

El ocaso de una civilización
La llanura aluvial del valle del Indo ha sufrido inundaciones en numerosas ocasiones. Gran parte de Mohenjo-Daro está bajo el nivel de las riadas, y muchos de sus secretos pueden estar enterrados en la arena. Hacia el 1900 a.C, estas ciudades iniciaban su decadencia, quizá por las constantes inundaciones, o tal vez porque se habían agotado las reservas de madera del bosque, imprescindibles para cocer las enormes cantidades de ladrillos necesarias para la reparación y reconstrucción del entorno.

La llegada de los arios al Indo debió enfrentarlos con un pueblo en plena decadencia, de raza mestiza, que malvivía en las grandes ciudades de sus antepasados. «Arrasa las fortalezas como el tiempo consume las ropas», dice de Indra el Rigveda; y si verdaderamente fue él quien dirigía a los invasores arios, demostró poca compasión, pues en el último nivel de ocupación de Mohenjo-Daro se han encontrado numerosos esqueletos con marcas de cortes de espada en el cráneo.

Se pasó a cuchillo a hombres, mujeres y niños, a algunos en sus casas, a otros en las calles; junto a un pozo público yacen cuatro hombres y mujeres, a modo de siniestro epitafio de los últimos descendientes de una próspera nación con muchos rasgos únicos.

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AMPLIACIÓN DEL TEMA:

En 1856, unos ingenieros ingleses que estaban instalando en el este de la India la vía férrea que enlaza Karachi con Lahore, descubrieron las ruinas de dos ciudades antiguas: Mohenjo-Daro y Harappa.

Este descubrimiento probaba que el valle del Indo ya había estado habitado mucho antes de la llegada de los arios. Durante la época preindia, hacia el año 2500 antes de Jesucristo, en este lugar se desarrolló una civilización que muy bien podría compararse con la de Mesopotamia y Egipto. Esta cultura fue destruida por los arios, pueblo de pastores que al principio sólo conocían la población como organización social.

La ciudad de Mohenjo-Daro fue construida hacia 2500 antes de Jesucristo, según un trazado en forma de damero, con calles principales rectilíneas y vías laterales que desembocaban en ellas en ángulo recto. Estas calles tenían de tres a diez metros de ancho. La calle principal era una línea recta de 800 m de longitud. No había esos callejones sin salida, callejuelas y calles sinuosas tan típicas de las ciudades de Oriente.

Las viviendas de Mohenjo-Daro estaban sólidamente construidas: ladrillos rojos y, como cemento, barro seco. La base de los muros casi tenía un metro de grueso. Las fachadas estaban poco decoradas y había escasas ventanas, a fin de conservar fresco el interior de las casas, continuamente expuestas a los ardores de un sol de justicia. Además, estaban ideadas de modo práctico y algunos interiores no carecían de elegancia.

La parte más importante y al mismo tiempo más característica de la casa era el patio interior, adornado con plantas lujuriantes. La vivienda tenía incluso cuarto de baño, dormitorios muy amplios, un salón de recepción, una habitación para el portero y un comedor. El suelo estaba cubierto de losas rojas y lisas en ligera pendiente hacia un ángulo, del que salía un conducto que vertía las aguas residuales a un colector que corría bajo las aceras.

El edificio más importante de Mohenjo-Daro era el establecimiento de baños, que, probablemente, tenía significado religioso. Esta imponente construcción, de 56 m de largo por 31 de ancho, produce una impresión inolvidable. En la parte central había una piscina rectangular de 13 por 7,5 m. El agua era renovada regularmente por medio de un depósito que siempre contenía agua fresca.

Los habitantes de Mohenjo-Daro eran de pequeña estatura. Tenían la frente estrecha, nariz recta y corta, barbilla ligeramente huidiza y labios gruesos. La mayoría de hombres llevaba una barba en forma de collar y cabellos muy cortos. Cuando los llevaban largos, los peinaban en tirabuzones.

Las mujeres vestían trajes que les llegaban hasta la rodilla y se ajustaban el talle con un cinturón.

Es probable que llevaran mantos. El vestido de los hombres consistía en una a modo de túnica enrollada a la cintura, que cubría el hombro izquierdo, y quedaba sujeta bajo el hombro derecho.

A la hora de las comidas, en,-las que, sin duda, figuraba la carne, se sentaban sobre esteras colocadas alrededor de la mesa.

La población de las ciudades estaba dividida en clases. Los sacerdotes y los comerciantes eran los ciudadanos más importantes. La población laboral llevaba una vida muy sencilla y se dedicaba especialmente a la agricultura.

Estas ciudades preindias fueron destruidas por los arios. En cambio, su religión fue respetada. Por otra parte, resulta notable el hecho de que esta religión, prácticamente, no haya sufrido modificaciones después de cuatro mil años, mientras que los dioses de Egipto, Babilonia y Grecia fueron reemplazados por el cristianismo o la fe musulmana y sólo sobreviven en la literatura y el arte. En la civilización preindia se adoraba a una diosa-madre y a una divinidad que en el actual hinduismo lleva el nombre de Siva.

Las ruinas de Mohenjo-Daro, que por primera vez fueron estudiadas científicamente por el arqueólogo Banerji en 1922, han puesto en nuestras manos un caudal de valiosos documentos artísticos. Lo que más sorprendió a los arqueólogos durante las excavaciones de Mohenjo-Daro fueron unas esculturas, pequeñas pero admirablemente trabajadas. La más famosa, que representa una bailarina, es de bronce. Lo más notable en ella es la naturalidad de la actitud. Esta estatua viene a ser como el símbolo de la avanzada civilización del Indo.

Dos estilos se distinguen en estas esculturas: uno de carácter popular y otro que parece haber sido creado para minorías muy selectas.

La aportación artística de esta civilización parece haberse limitado casi exclusivamente a los objetos de uso: alfarería, armas, joyas y objetos de culto. Merecen mención especial los numerosos sellos grabados en los que, por lo general, aparece representado un buey, un toro, un elefante o un tigre. La mayoría de estos sellos son cuadrados, salvo alguno redondo o cilindrico, y llevan una inscripción en una lengua que hasta ahora no ha podido ser descifrada.

Algunas veces, los animales fueron reemplazados por dioses o héroes míticos. La representación de los animales es naturalista y llena de movimiento; en cambio, la de los humanos es tosca y hierática.

Mohenjo-Daro también nos ha dejado numerosos juguetes: bueyezuelos que tiran de carretas, caballos de silla ricamente decorados con piedras, animales y pájaros. Aunque no se han encontrado muñecas, sí se han descubierto sus neceseres con huellas de niños. Su juguete preferido era un buey que meneaba la cabeza. También se desenterraron magníficos dados.

Harappa, la otra antigua ciudad del valle del Indo, fue construida según el modelo de Mohenjo-Daro. Tenía una ciudadela edificada sobre una colina artificial, probablemente para resguardarla de las inundaciones. Estaba protegida por importantes construcciones de defensa. Desde sus terrazas se presenciaban las procesiones, cortejos y festividades.

Con una aproximación relativa se cree que el desarrollo de esta ciudad, levantada en el Punyab, a orillas del Indo, tuvo efecto entre los años 2500 a 1500 antes de Jesucristo. Por los restos encontrados en sus ruinas y sobre todo en los dos cementerios cercanos a ella, sabemos que sus habitantes poseyeron una cultura muy avanzada en relación con la época. La cerámica, por ejemplo, nos revela que los artesanos de Harappa conocían el torno de alfarero, y que en el arte de la escultura esta civilización tuvo artistas excepcionales.

En Harappa se han hallado numerosas estatuillas que representan personajes femeninos. Esto nos hace suponer que se adoraba a una diosa-madre. Pero hasta que no se haya logrado descifrar los textos antiguos nada definitivo se podrá concluir sobre la religión de la civilización del Indo.

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Cueva de Altamira Arte Rupestre Arte del Paleoltico Arte del Neolitico

Cueva de Altamira: El Arte Rupestre del Paleoltíco

También conocida como la “Capilla Sixtina del Arte Cuaternario” fue pintada hacia el 15.000 a. C. y se halla en Santillana del Mar, en el norte de España. Joya del arte pictórico rupestre y fuente histórica directa, forma parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1985. Para evitar el deterioro de las pinturas se ha restringido el acceso de turistas y se ha creado un “duplicado” de la cueva en un museo contiguo.

Cierto día del verano de 1879, un español de Santander llamado Marcelino de Sautuola, intrigado por una extraña gruta de los alrededores de Altanara, cuya entrada había descubierto, decidió explorar su interior. Después de desbrozar y trasponer la estrecha abertura de acceso, Sautuola levantó su lámpara encendida en medio de la caverna, y quedó atónito: sobre la roca se veía, pintada de rojo, la vibrante figura de un bisonte en actitud de embestir.

Siguió examinando la bóveda del recinto y halló otras muchas figuras policromas que lo dejaron absorto.. ¡Marcelino de Sautuola acababa de descubrir el arte rupestre prehistórico, revelando un secreto que durante más de 150 siglos había permanecido oculto a la investigación!

En los yacimientos del Paleolítico superior surgen las primeras manifestaciones artísticas, en forma de figurillas de piedra tallada (las famosas «venus» de Willendorf, de Lespugue, etc.), posibles ídolos de la fecundidad y exponentes de la belleza femenina en aquellos tiempos, mujeres francamente obesas, de nalgas prominentes y formas tan exuberantes, que a veces cuesta reconocer en ellas la figura humana.

Cueva de Altamira Arte Rupestre Arte del Paleoltico Arte del NeoliticoPero lo más notable de este largo periodo es la pintura rupestre. El ingeniero español Marcelino de Sautoula paseaba cierto día de 1879 en compañía de su hija por los alrededores de Altamira (Santander), cuando el perro que les acompañaba se introdujo por la grieta de unas rocas en persecución de un lagarto.

Para hacerle salir, la niña entró en la cueva y al volver con su padre le contó que había visto un toro pintado en la pared. El señor Sautoula exploró lo que había de ser la famosísima cueva de Altamira y quedó maravillado porque intuyó que había realizado un descubrimiento sensacional.

Sin embargo, hasta los últimos años del siglo pasado no se creía que haya sido arte de remotas épocas del hombre, recién cuando comenzaron a descubrirse pinturas similares en algunas cuevas francesas y no era ya posible negar la realidad del arte rupestre, no se hizo honor a Sautoula, que murió sin haberse podido borrar la acusación de superchería.

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La cueva fue descubierta por un cazador en 1868, nadie le prestó atención hasta su exploración por parte del estudioso local Don Marcelino Sanz de Sautuola. El Congreso de Antropología de Lisboa sentencia que las pinturas de Altamira son un fraude. Se considera Imposible que obras de tal belleza sean prehistóricas.
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Tras el descubrimiento de nuevas pinturas rupestres en la Dordoña francesa, los Investigadores rectifican. Se reconoce finalmente la existencia de un arte paleolítico. Casi un siglo después de la muerte de su descubridor, la cueva de Altamira es catalogada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

La llamada «capilla sixtina del arte cuaternario» se sitúa en el Magdaleniense, en el paleolítico superior. Al contemplar una pintura rupestre, tan hermosa de líneas como de color, de certeza en el trazo, maravilla considerar que fuese obra de un hombre primitivo, carente de medios y al que sólo le guiaban la intuición y el sentimiento. En ella no se reproducen seres humanos.

mapa de la cueva de altamira

Mapa de la Cueva de Altamira:

Durante muchos años estas pinturas fueron consideradas burdas falsificaciones y provocaron ásperas polémicas de las que no salió airoso el prestigio del arqueólogo español. Pero en 1895 se descubrieron las pinturas de la cueva de Mouthe en Dordoña (Francia de la misma escuela, digámosle así, y la evidencia puso las cosas en su sitio. Posteriormente (1940) se descubrió en Lascaux una cueva con pinturas más importantes aún que las de Mouthe, pero no tanto como las de Altamira, cueva esta última que Delechette ha sido llamada «Capilla Sixtina del arte cuaternario».

Las pinturas de la cueva de Lascaux, llamada «Paraíso del hombre primitivo», no son tan policromas como las de Altamira. pero el naturalismo de las representaciones no es menos importante.

La mayoría de las 200 cuevas o grutas en las que se han descubierto pinturas rupestres  se encuentran en el mediodía de Francia y en el norte y levante de España, pero las más notables. por sus auténticas obras maestras, son las de Altamira y Lascaux. Este arte paleolítico conmueve por su sencillez y expresividad.

Cazadores en la cueva de altamira

El hogar de un grupo de cazadores
Aunque en su entorno se encontraron útiles del Paleolítico Inferior, esta cueva de Cantabria (España) fue frecuentada, sobre todo, entre el 18.000 y el 15.000 a. C. La alimentación de los grupos que allí vivieron, de unas 20 a 40 personas, se basaba en la caza de mamíferos como el ciervo y, en menor medida, el caballo y el bisonte

Las figuras de animales abundan mucho. Bisontes en Altamira, toros y caballos en Lascaux, una cueva descubierta por unos muchachos franceses en 1940, mamuts en Ruoffignac, etc. En el Norte de España predominan los animales, mientras en el Levante español (Alpera, Cogull, etc.) abundan las escenas de caza, danzas y otras representaciones humanas.

En Ariége (Francia) se distingue claramente un brujo que preside una danza ritual. En Cogull, se representan unas mujeres asediadas por un sátiro; en Val del Charco del Agua Amarga (Teruel), una estupenda escena de caza de jabalíes. Recientemente, en 1956, se dieron a conocer un grupo de pinturas rupestres muy interesantes: las halladas en la meseta del Tassili en el Sahara francés.

¿QUÉ ES EL ARTE RUPESTRE?
Las primeras manifestaciones artísticas de] hombre prehistórico crearon, en el Paleolítico Superior (25.000 años a. de J. C), una serie de estatuillas, relieves y grabados en piedra, hueso y marfil, que constituyeron el llamado “arte mobiliario”. Y por otra parte se empezaron a pintar figuras en las paredes de las grutas: frescos a los que se denomina “arte rupestre” (del latín “rapes”, roca).

Al principio fueron toscos grabados y dibujos trazados con contornos negros. Después decayó el arte mobiliario y en vez de grabados rupestres surgieron frescos pintados en rojo, amarillo y negro, que llegaron a su más alta expresión a fines del Paleolítico. Estas pinturas pertenecieron a un arte realista especialmente dedicado a representar animales, que se fue estilizando posteriormente hasta caer en los esquemas geométricos e ininteligibles del período Neolítico.

EL ARTE RUPESTRE “FRANCO-CANTÁBRICO”

El descubrimiento de la cueva de Altamira fue recibido en el mundo de la ciencia con escepticismo. Se dudaba mucho —quizás por sus características excepcionales— de aquel centenar de figuras que decoraban su lúgubre recinto de dieciocho metros por nueve. Pero tal incredulidad se disipó a partir de 1901, desde que se descubrió en la Dordoña (Francia) la cueva de Font-de-Gaume, con sus mamutes, rinocerontes, renos, bisontes y caballos pintados de rojo y negro. La existencia de los frescos de la cueva de Altamira, a la que se llamó la “Capilla Sixtina” del arte rupestre, se vio corroborada por la de otras pinturas similares halladas en unas cavernas al sur de Francia., y treinta y cinco del norte de España.

Sus caracteres comunes han permitido inferir que se trata de un tipo especial de arte rupestre, al que suele llamarse “franco – cantábrico”, y que so caracteriza por sus grandes figuras de animales (caballos, bisontes, ciervos y renos), en actitudes generalmente estáticas, y sin relación unas con las otras; es decir, sin integrar escenas. La figura humana es poco común y apenas aparece esbozada.

En la caverna de Lascaux, descubierta en la Dordoña en 1940, se encuentra por excepción una escena de caza en la que se ve a un bisonte, al parecer herido, embistiendo a un hombre, que cae con la lanza desprendida. Llama la atención que estas pinturas rupestres hayan sido realizadas en los lugares más inaccesibles y recónditos de profundas cavernas, lo que hace suponer que no fueron creadas con un propósito simplemente decorativo.

FINALIDAD MÁGICA
Algunos autores admiten que los frescos rupestres constituyen evocaciones de cacerías estivales pintadas en las largas esperas del invierno. Otros les atribuyen una significación totémica, y los más se inclinan a pensar que tienen carácter mágico. Quien entra en las profundas cavernas del tipo “franco-cantábrico” siente el espíritu sobrecogido por cierto misterio emocional que infunden sus estalactitas y la reconditez de sus socavones.

Es probable que, precisamente allí, fueran pintadas las figuras de animales para propiciar abundantes cacerías y librarse de infortunios, mediante ritos mágicos que los hombres prehistóricos celebraban arrojando sus lanzas contra las imágenes, en medio de danzas míticas y con enmascaramientos zoomorfos. En la caverna de “Trois Fréres” (Ariége, Francia) ha sido pintado un brujo enmascarado en actitud de danza mágica. Esta presunta finalidad de las pinturas rupestres no disminuye su valor puramente estético como creaciones artísticas de sorprendente fuerza expresiva.

OTRAS JOYAS DEL ARTE RUPESTRE

OTRAS JOYAS DEL ARTE RUPESTRE OTRAS JOYAS DEL ARTE RUPESTRE OTRAS JOYAS DEL ARTE RUPESTRE
Lascaux (Francia) Descubierta en 1940. Rivaliza con Altamira por la calidad y cantidad de pinturas que contiene. Datan de! inicio del Magdaleniense -hace unos 15.000 años-. Chauvet (Francia) Descubierta en 1994. Sus pinturas son muy anteriores a las de Altamira o Lascaux: están fechadas en hace unos 31.000 años -es decir, del periodo Auriñacense-. Grotta di Fumane (Italia) Descubierta en 2000. Las pinturas de esta cueva en el Monte Lessini, cerca de Verana, tienen unos 32.000 años de antigüedad. Son las más antiguas de Europa.

Sorprende en ellas la belleza de las figuras humanas cuyos rasgos no son en absoluto negroides, y el hecho de que en algunos dibujos se puedan ver figuras nadando prueba la existencia de agua en abundancia. El clima debió ser, en Tassili, muy distinto del actual por cuanto se han encontrado bellísimos grupos de gacelas y antílopes que demuestran la abundancia de caza y la existencia de hierba fresca en aquellos tiempos. Es notable comprobar que las pinturas más figurativas son las más antiguas.

El arte rupestre evolucionó lentamente hacia una esquematización que puede emparentarse con un auténtico «arte abstracto prehistórico». Los colores que predominan en estas pinturas son el negro, el rojo, el amarillo y raramente el blanco. Suelen encontrarse en lugares muy profundos y resguardados, de difícil acceso. ¿Qué pretendieron los artistas del Cuaternario al adornar sus viviendas con estas representaciones?.

El hecho de encontrarse en los lugares más recónditos de aquéllas, hace suponer que se trataba de pinturas rituales, emplazadas en el santuario de las cavernas, y ante las cuales los cazadores impetraban la buena suerte y la protección de sus dioses, o bien en las danzas de mujeres los dones de la fecundidad.

Es muy posible que el hombre prehistórico no pretendiera rodearse de lujo, es decir, agradar y crear arte, sino invocar una protección divina. El hecho de que hoy nos impresionen por su belleza se debe, posiblemente, a la sinceridad, a la fe del artista que las realizó, aunque éste más pretendiera rogar que embellecer los muros de su vivienda.

Extensión de 17 cuevas de arte rupestre paleolítico del norte de España: En el año 2008 este sitio del Patrimonio de la Humanidad fue ampliado para incluir otras 17 cuevas situadas también en el ámbito de la Cornisa Cantábrica, en el Norte de España y que presentan también muestras destacadas de arte rupestre del Paleolítico. Las cuevas están distribuidas en tres comunidades autónomas diferentes Asturias, Cantabria y País Vasco.

Estas 17 cuevas son parte de un conjunto mayor denominado habitualmente como «Arte rupestre paleolítico del norte de España» si bien son la únicas hasta ahora incluidas por la UNESCO.

CantabriaEn Cantabria se encuentra nueve de las cuevas, además de la mencionada de Altamira:

Cueva de Chufín en Rionansa. Cueva de Hornos de la Peña en San Felices de Buelna. Complejo de las Cuevas del Monte Castillo en Puente Viesgo, que incluye las siguientes cavidades: Cueva de Las Monedas. Cueva de El Castillo. Cueva de Las Chimeneas. Cueva de La Pasiega. Cueva de El Pendo en Camargo. Cueva de La Garma en Luena. Cueva de Covalanas en Ramales de la Victoria.

PARA SABER MAS…
La cueva de Altamira

La cueva de Altamira, en Cantabria, España, contiene uno de los mejores conjuntos de pinturas realizadas durante el Paleolítico, la etapa más antigua de la Prehistoria. En ellas aparece una serie de animales, como ciervos, bisontes y caballos, representados en las situaciones habituales de su vida en la naturaleza. Las pinturas fueron hechas por las personas que ocuparon este lugar a lo largo de miles de años. No se conoce con seguridad el motivo por el que pintaban estas figuras, ya que no conocían la escritura y no nos lo han podido transmitir. Sin embargo, en la actualidad, todavía existen pueblos que viven de un modo parecido a ellos y realizan dibujos similares. Según los aborígenes australianos, las pinturas sirven para transmitir a los demás sus creencias, para ponerse en contacto con los espíritus y los seres sobrenaturales y para intentar que haya una buena caza.

Esto nos puede permitir pensar que, para los que vivían en la cueva de Altamira, la religión tenía un sentido parecido al que tiene entre los aborígenes australianos actuales: puede tratarse de lo que se conoce como magia simpática, que consiste en representar en la pared la acción que se desea realizar más tarde. Las pinturas habitualmente están relacionadas con la caza y por eso aparecen animales representados en distintas actitudes o con lanzas clavadas, de la misma forma que se deseaba que ocurriese en las cacerías.

En la actualidad, el acceso a la cueva de Altamira está cerrado al público debido al deterioro que estaban sufriendo las pinturas, pero existe junto a ella una espectacular reproducción en la que aparecen con toda exactitud las pinturas de la cueva original. Las imágenes de mayor realismo pertenecen a la representación de los animales que formaban parte de la comida habitual del Paleolítico. Pero en las cuevas no solo pintaban animales, sino también manos, puntos y figuras humanas. Dentro de las cuevas se pueden observar varias partes.

En la entrada se realizaban las actividades de la vida cotidiana: preparar los alimentos y fabricar los instrumentos de piedra o la vestimenta. Algo más resguardado se encontraba el lugar destinado a dormir. Las pinturas rupestres las realizaban en el fondo de las cuevas, un lugar reservado y protegido del exterior al que algunos investigadores dan el nombre de «santuario».

OTRAS CUEVAS: Maravillas del arte rupestre recientemente descubiertas
Las pinturas y los grabados del arte rupestre o parietal paleolítico, constituyen un testimonio único de la historia y la cultura de sociedades de miles de años de antigüedad.

Entre las más extraordinarias que se descubrieron recientemente, cabe mencionar las de las cuevas de Namibia, de entre hace 19.000 y 26.000 años (algunas datan de unos 10.000 años). En ellas están representados antílopes, ciervos, cerdos hormigueros, jirafas, elefantes, cebras y avestruces, además de algunos cazadores con sus flechas y lanzas y ceremonias de danzas rituales alrededor del fuego.

Los autores de estas pinturas eran también los primeros habitantes de África meridional, antepasados de los pueblos san y khoi contemporáneos (conocidos colectivamente como hotentotes). El contacto entre estos pueblos quedó registrado en escenas con ganados, así como lanzas y escudos que formaban parte de la cultura agropecuaria de la Edad del Hierro.

Las pinturas de las cuevas de Tassili-n-Ajjer, en el Sahara africano, datan de hace unos 7.000 años, y en ellas se representan escenas de caza que muestran una región en la que existían bosques y sabanas y muchos animales, como elefantes, jirafas y hasta cocodrilos e hipopótamos.

En particular, los descubrimientos recientes en la cueva de Chauvet (Francia) muestran una gran originalidad en la variedad y la naturaleza de los animales allí representados, muchos de ellos carnívoros, como los leones, y hasta rinocerontes, comadrejas, leopardos, hienas y buhos. En esto contrastan con las de Lascaux y Altamira, en las que eran más frecuentes los herbívoros, como antílopes, bisontes, búfalos y ciervos.

Otras cuevas, como las de Cosquer, también en Francia, que datan de hace unos 20.000 años, muestran animales
marinos: ocho focas grabadas y tres pingüinos pintados de negro (algo extraordinario para esta latitud; piénsese a^e fueron pintadas durante las épocas glaciales).

Hay representaciones del arte rupestre en todo e globo, incluso en nuestro país. Durante aproximadamente 12.500 años, la Patagonia fue escenario de un modo de vida de pueblos cazadores y recolectores. En 1957, el arqueólogo austríaco Oswald Menghin descubrió distintos estilos, entre elio5 el de los “negativos” (se apoyaba la mano sobre la superficie rocosa y luego se sopleteaba sobre ella una sustancia pigmentada). En otros trabajos también figurar animales y cazadores. Las representaciones en negativo de manos aparecen también en la cueva de Gargas, en los Pirineos, así como en la de Cosquer.

Pero a pesar de toda esta diversidad, las manifestaciones del arte paleolítico tienen elementos comunes. Los trabajos figurativos sólo son de animales, predominantemente mamíferos (nunca faltan caballos, bisontes, cebras, ciervos, renos y mamuts). No hay adornos, como lo serían líneas que representan el suelo, o elementos astronómicos como el Sol, la Luna o las estrellas. Tampoco se refleja en ellos la vegetación, ni e mar, los ríos o las montañas. Y, salvo en las cuevas de Tassili-n-Ajjer, son muy escasas las representaciones humanas.