Guerra del Paraguay

Historia de los Caciques Tehuelches Casimiro Biguá

Casimiro Biguá:
Historia de Caciques Tehuelches

A mediados del siglo pasado la desolada Patagonia austral era un vasto páramo que sólo el tehuelche conocía a la perfección. Sin embargo, los escasos poblados blancos, encaramados a duras penas sobre la costa, no vivían pendientes de los ataques indígenas, como en otros puntos del país.

Por el contrario, las relaciones con los aborígenes solían ser extremadamente cordiales, a tal punto que algunos de sus jefes se convirtieron en verdaderos aliados de los cristianos. Es el caso de Casimiro Biguá, descripto con prolijidad por el viajero y explorador británico George Musters en su conocida obra Vida con los Patagones, publicada en Londres en 1871 y escrita luego de haber recorrido durante un año el país tehuelche.

casimiro bigua

Musters anotó que el cacique medía más de un metro ochenta de estatura y poseía la agilidad propia de un jovencito, aunque ya frisaba por entonces los sesenta años. Aún no había canas en su abundante melena, y en sus ojos brillaba la luz de una inteligencia inquieta que se manifestaba, por ejemplo, en su hablar colorido y pintoresco.

Era un hombre aseado que vestía a la usanza gaucha y lucía a veces chaqueta militar, quizá para destacar su condición de jefe. A pesar de que el gusto desmedido por la bebida ya era común entre sus hombres, Biguá no lo compartía; por lo contrario, durante las celebraciones procura ba mantenerse sobrio.

Hay, desde luego, muchas lagunas que impiden conocer los pormenores de su vida y las circunstancias que lo llevaron a con vertirse en jefe. Se sabe que cuando Casimiro era apenas un niño su padre pereció en el valle del río Senguerr, en el transcurso do una batalla muy cruenta contra los indios araucanos.

Su madre huyó luego hacia Carmen de Patagones, donde por ese tiempo residía, coa vertido en estanciero, el marino francés Francisco Fourmatin, que durante la guerra contra el Brasil había obtenido patente de corso otorgada por el gobierno argentino.

Refiere la tradición —más que la historia— que Casimiro pasó a ser propiedad de Fourmatin a cambio de un barril de ron; el ex corsario, cuyo segundo apellido era Bigois (Biguá, según la pronunciación francesa), bautizó al indiecito llamándolo Casimiro Biguá.

La esclavitud, sin embargo, no era el destino inevitable del joven tehuelche, que al cabo de algún tiempo huyó al desierto iniciando una trayectoria que lo convirtió en líder de una numerosa tribu. En la ciudad chilena de Punta Arenas obtuvo grado, sueldo y raciones de capitán, pero pronto abandonó el territorio transandino para no verse comprometido en un motín de presidiarios.

Tiempo después el comandante Luis Piedrabuena —que hacía viajes entre Punta Arenas y las islas Malvinas— proveyó a la tribu de Casimiro de víveres y otros elementos, lo que impulsó al cacique a levantar sus toldos cerca del actual puerto de Santa Cruz. La actitud de Piedrabuena no era antojadiza: en momentos en que la soberanía nacional en la Patagonia era seriamente cuestionada por Chile, el valiente marino consideró necesario ganar a Biguá para la causa argentina.

Por eso lo condujo en su nave hasta Buenos Aires, donde el jefe aborigen fue recibido por el presidente Mitre, que le extendió el despacho de teniente coronel con asiento en la bahía Gregorio. Desde entonces la bandera nacional flameó sobre los toldos de Casimiro, y la tribu comenzó a vigilar la frontera.

Uno de los caciques que respondía a la autoridad de Biguá era el célebre Orkeke, que también se singularizó por su lealtad al gobierno de Buenos Aires. Piedrabuena, Francisco Moreno, Carlos María Moyano, Ramón Lista y otros exploradores de la región dejaron abundantes testimonios de la solidaridad del jefe indígena, que los ayudó en varias  oportunidades.

Juan Andrés Cuello Freyre anota que Orkeke acaudillaba una tribu cuya área de dispersión se extendía desde el estrecho de Magallanes hasta el río Deseado, la que cambiaba periódicamente de residencia siguiendo a los animales que cazaban. Además, el cacique viajaba con frecuencia a Punta Arenas para vender pieles de guanaco, plumas de ñandú, mantas y btros productos; allá rechazó repetidamente las ofertas de los gobernadores de la provincia chilena de Magallanes, que intentaron ganarlo como aliado.

Su posición en ese sentido era tan firme que cuando Papón —sucesor de Casimiro Biguá— aceptó recibir raciones del gobierno chileno, se negó a reconocer su autoridad y continuó enar-bolando el pabellón argentino sobre sus toldos. A pesar de esas y otras actitudes, al promediar el año 1883 Orkeke fue hecho prisionero junto con su tribu, ya menguada, por orden del coronel Lorenzo Vintter, encargado de dirigir las últimas operaciones contra las tribus que aún vagaban libremente por el desierto.

Era una afrenta que Orkeke no merecía y que no tardó en ser reparada por orden del presidente Roca: cuando el cacique llegó a Buenos Aires fue puesto inmediatamente en libertad y homenajeado con banquetes, funciones de teatro y otros agasajos.

Por desgracia, no faltaba mucho para que lo sorprendiera el final: una terrible pulmonía lo atacó durante su estadía en la capital y ocasionó su muerte el 13 de septiembre de 1883 en una sala del Hospital Militar. Según relata La Nación del 14 de septiembre de 1883, el cacique, abatido, se preguntaba: “Si me muero, ¿qué dirá el gobierno?”. Las autoridades, en realidad, lamentaron su deceso. Orkeke era un buen argentino.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos en la Historia Argentina Editorial Abril

John P. Robertson en la Batalla de San Lorenzo con San Martín

Mister Robertson en Argentina
Su Experiencia Junto a San Martín

Como muchos subditos ingleses arribados después de la Revolución de Mayo, el joven John Parish Robertson recorría el país estableciendo vínculos comerciales, vendiendo mercaderías y satisfaciendo pedidos de su clientela dispersa por el país. Entonces—enero de 1813— viajaba con destino al Paraguay con varios encargos para las autoridades.

Al quiínto día de su partida de Buenos Aires, el inglés llegó a la posta de San Lorenzo, donde se enteró de que no podía proseguir viaje porque todos los caballos habían sido requisados y el enemigo español merodeaba por el río.

“Todo lo que pude convenir con el maestro de postas —anotó en su libro Letters on Paraguay— fue que si los marinos desembarcaban en la costa, yo tendría caballos para mí y mi sirviente estaría en libertad de emigrar al interior con su familia.”

combate de san lorenzo

Este convenio dio cierta tranquilidad al joven comerciante, que decidió dormir un poco procurando despreocuparse de los temores que lo embargaban.

Es que Robertson era uno de los ingleses que habían burlado el bloqueo decretado por la corona es pañola contra sus dominios insur gentes y sabía que si los español les le echaban mano no las pasa ría muy bien. Por eso dio un respingo cuando fue despertado por un  “tropel   de caballos,  ruido de sables y rudas voces de mando a inmediaciones de la posta”.

Su ca rruaje fue flanqueado por un par de soldados y uno de ellos desce rrajó  un  imperativo  “¿Quién está ahí?”, a lo que el inglés, dándose por  prisionero  de   los  españoles respondió:  “Un viajero”,  tratando de   disimular   su   acento   inglés “Apúrese y salga”, lo conminaron En eso estaba cuando se acercó una persona que dijo a los soldados:   “No   sean   groseros;   no   es enemigo”. Robertson sintió entonces que la tranquilidad le volvía al cuerpo.

Era   la  voz   del   teniente coronel José de San Martín.

Una vez presentados, Robertson supo por boca del jefe militar que “el Gobierno tenía noticias soguras de que los marinos españoles intentarían desembarcar esa mis ma mañana, para saquear el país circunvecino”. Por eso estaba San Martín allí, al frente de 150 granaderos a caballo que había traído desde  Buenos  Aires en  marchas nocturnas para no ser observado desde el río.

Después de las primeras palabras el inglés metió manos en los baúles y convidó a los presentes  con   un  vaso  de  vino; luego  solicitó   a  San  Martín   que le permitiera acompañarlo hasta el convento  cercano.  El jefe de Hos granaderos accedió, no sin antes darle varios  consejos:  “‘Recuerde solamente que no es su deber ni oficio pelear. Le daré un buen caballo y si ve que el día se pronuncia contra nosotros, aléjese lo más ligero posible. Usted sabe que los marineros no son de a caballo”.

Cuando llegaron, el 3 de febrero comenzaba a amanecer, y las brumas del Paraná se iban disipando lentamente. La calma que reinaba en los tres lados del convento visibles desde el río indicaba a los infantes de la marina española que el edificio había sido abandonado, pero en la parte posterior Has cosas eran muy distintas.

Por el portón que daba entrada, al amplio patio trasero   desfilaron   con   sigilo   los granaderos, divididos en dos escuadrones. Su  comandante subió luego a la torre del convento acompañado de dos o tres oficiales y del inglés y “con ayuda de un anteojo de noche y a través de una ventana   trasera  trató   de   darse cuenta de la fuerza y movimientos del   enemigo”.    Los   siete   barcos españoles estaban a la vista.

Al pie de  la barranca, aprestándose a subir, pudieron contarse unos trescientos veinte infantes que debían escalar un angosto sendero. Era evidente que no tenían la menor idea de que los acechaban, y se movían con la mayor despreocupación.  En las filas patriotas la tensión crecía con cada minuto que pasaba. Mientras los españoles trepaban la barranca, San Martín  y  sus  oficiales bajaron  a ponerse al frente de los escuadrones, ocultos tras las aüas del edificio.

Cuando todo estuvo listo, San Martín subió una vez más a la torre, regresó corriendo y alcanzó a decir: “Ahora, en dos minutos más estaremos   sobre   ellos,   sable   en mano”.   Sobrevino   entonces   una espera  impaciente,  pues  la tropa tenía orden de no disparar un solo tiro y el  enemigo se aproximaba con  banderas  desplegadas  mientras “sus tambores y pitos tocaban marcha    redoblada”.

Cuando    la tensión amenazaba hacer estallar el  pecho   de   los  granaderos,   se oyó bien clara !la orden esperada: “¡A  la  carga!”. Los escuadrones salieron como rayos de su escondite, flanquearon  al  enemigo  por ambas alas y comenzaron a aniquilarlo, en medio de un remolino de sables.

Completamente sorprendidos, los españoles atinaron a hacer una descarga de fusilería que Robertson   calificó  de   “desatinada” por lo poco exitosa. Todo lo demás fue derrota, estrago y espanto   entre   aquel   desdichado cuerpo”, escribió el inglés, y agregaba que “en un cuarto de hora el terreno estaba cubierto de muertos y heridos; según su testimonio de todos los que desembarcaron volvieron a sus barcos apenas cincuenta”.

Las bajas de los patriotas fueron  ocho,  y   míster   Robertson suplicó al vencedor que en obsequio de los heridos aceptara “mi vino y mis provisiones”.

Se dieron luego   un   abrazo  y  el   inglés   se alejó, impresionado aún por la excitante experiencia.

Historia de la Familia Posse en Tucumán

Historia de la Familia Posse en Tucumán

En la segunda mitad del siglo dieciocho llegó a Tucumán un nativo de La Coruña que había “cruzado el charco” hasta el Plata, junto con dos hermanos, y se había afincado en el noroeste. Seguramente Manuel Posse no se imaginaba por entonces que con el andar del tiempo se convertiría en patriarca de una familia que brilló durante varios decenios sobre el horizonte provincial.

Jose Posse en TUcumán

José Posse

Don Manuel se desempeñó como funcionario del Cabildo colonial, y su habilidad para el comercio le permitió amasar una de las mayores fortunas de Tucumán, a tal punto que —según la información volcada por Carlos Páez de la Torre en un artículo de divulgación histórica— sus negocios llegaron a abarcar los principales ramos de la economía local.

Al morir, quedó al frente del emporio su hijo Felipe, nacido en 1806, quien a su vez acrecentó considerablemente la fortuna familiar. Al igual que su padre, Felipe Posse también intervino en los asuntos públicos: participó en una conspiración contra el caudillo federal Alejandro Heredia, que al ser descubierta le habría costado la vida de no ser por la oportuna mediación de Juan Bautista Alberdi, Gracias  a  esto  pudo  seguir  actuando tanto en negocios como en política: contribuyó al erario en varias oportunidades en que el respaldo de los Posse fue decisivo, y en 1870 fundó el ingenio San Felipe.

Entre las personalidades des tacadas que frecuentaron su lujóse mansión —la primera pintada “al óleo” en la capital provincial— figuró Paul Groussac, que conoció muy de cerca a la familia y dejó escritas interesantes observado nes sobre algunos de sus miembros.   Con respecto a José Posse (nieto de don Manuel y sobrino de Felipe), Groussac no dudó en afirmar que era “una inteligencia de primer orden”, a la que atribuía escasa erudición pero sobrado talento literario.

Es que José Posse fue uno de los periodistas más polémicos de su época e intervino asiduamente en la política provincial. Amigo de Sarmiento y antirrosista acendrado, fue legislador de su provincia en tiempos de la Liga del Norte y tuvo que emigrar a Chile en 1841, de donde volvió tres años después, amparado por la tolerancia del gobernador federal Celedonio Gutiérrez.

Más adelante, cuando eran otros los aires que soplaban en la República, ejerció varios ministerios e interinatos como gobernador: inclusive llegó a ser titular del Poder Ejecutivo provincial entre 1864 y 1866. Dueño de una pluma en extremo cáustica, publicó decenas de artículos casi siempre polémicos en periódicos de Tucumán y de Buenos Aires y sostuvo infinidad de encontronazos verbales con sus adversarios.

Su espíritu inquieto y combativo no se ablandó con los años. Su forma de ser lo llevó a intervenir en episodios que ¡lustran sobradamente el carácter que gastaba. Anciano ya, con la vista casi anulada por una ceguera progresiva, quiso la mala suerte que sufriera una caída en plena calle.

Lo ayudó a reincorporarse alguien que luego lo guió hasta su domicilio; cuando don Pepe preguntó a quién debía agradecer la atención y se enteró de que se trataba de un viejo adversario político suyo, exclamó ante la sorpresa del comedido: “¡Qué desgracia, Señor! ¡Ser viejo, ciego y enfermo, caerse en la calle y que venga cualquier sinvergüenza a socorrerlo!”.

Otro de los miembros de la familia que se hizo famoso fue Wenceslao Posse. Decidido opositor de Rosas, participó en la revolución de los “Libres del Sur” y en la Liga del Norte, y —como su primo José— regresó a su provincia bajo el gobierno de Celedonio Gutiérrez. En 1845 instaló el ingenio Esperanza, que con el correr delt tiempo se convirtió en un riquísimo emporio y le sirvió para sustentar un enorme poderío político y social.

En 1866 sucedió en la gobernación a José Posse, y, aunque fue derrocado por una revolución, su influencia no disminuyó, puesto que su fabuloso patrimonio personal le permitió prestar auxilio financiero incluso al gobierno nacional. Su hermano Juan siguió el destino familiar —el azúcar— y en 1870 fundó el ingenio San Juan, a pocos kilómetros de la capital provincial.

Dieciséis años después llegó a ser gobernador de la provincia y hubo de afrontar la devastadora epidemia de cólera que azotó a Tucumán entre 1886 y 1887, ocasionando más de cinco mil víctimas. Fue derrocado por un alzamiento alentado por el gobierno nacional de Juárez Celman (el unicato), que por otra parte era apoyado por otro miembro de la familia: Benjamín, quien ejercía el periodismo en Buenos Aires y se trabó en tormentosas polémicas con varios personajes de la época. También entreverado en política anduvo Emigdio Posse, hermano de Juan y Wenceslao y fundador del ingenio La Reducción.

Distinta fue la trayectoria de otro Posse célebre: David, que si bien no soslayó las aguas de la política y de la actividad cañera, se destacó principalmente como médico, desarrollando una actividad rayana en el heroísmo cuando el cólera se abatió con toda su furia sobre Tucumán. En realidad, desde que aquel inmigrante español fundó la familia hasta la primera década del siglo actual no hubo en todo Tucumán quien igualara el predicamento y poderío económico de los Posse, durante decenios amos virtuales de la provincia.

Ese formidable poder, sin embargo, no les sirvió para recuperarse del tremendo golpe que en su momento significó la muerte de Wenceslao, Juan y Pepe. Con ellos se cerró una etapa de la vida tucumana.

La Independencia de la Banda Oriental Historia y Desarrollo

Resumen: Historia De La Independencia De La Banda Oriental

Ocupado desde 1816 por un ejército brasileño que había acudido para luchar contra José Gervasio de Artigas, lo que hoy es Uruguay quedó convertido en dependencia portuguesa en julio de 1821, cuando un grupo de diputados reunidos bajo la tutela de las armas imperiales decidió incomporar el territorio al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves.

En reacción a esa situación, en septiembre de 1823 varios orientales iniciaron un alzamiento que fue aplastado por las fuerzas de ocupación, y poco después se organizó la llamada Provincia Cisplatina. Sin embargo, la paz no sería duradera. En abril de 1852 un grupo de 33 orientales desembarcó en La Agraciada.

juramento de los 33 orientales

Luego de la batalla de Ayacucho, Lavalleja reunir una fuerza expedicionaria que se dirigiría a la Banda Oriental para liberarla del dominio brasileño. La empresa fue exitosa ya que el 19 de abril de 1825 los treinta y tres orientales estaban poniendo sus pies en la Playa de la Agraciada.

Bien pertrechados y con abundantes recursos suministrados por algunos estancieros bonaerenses, entre ellos Juan Manuel de Rosas, los insurrectos no tardaron en conseguir eí apoyo masivo de la población. Con excepción de Montevideo, Colonia y Mercedes —defendidas por la escuadra brasileña—, en pocas semanas los célebres Treinta y Tres recuperaron el control de la Banda Oriental y despertaron una oleada de entu siasmo en las  Provincias Unidas.

Como desde Santa Fe y Entre Ríos cruzaban constantemente partidas gauchas que se incorporaban a las fuerzas  de Lavalíeja,  el  gobierno brasileño, que ya antes había pro testado por la expedición de los Treinta y Tres,  elevó   una  nueva queja a las autoridades argentinas. Estas dispusieron entonces armar un Ejército de Observación, destinado sobre la ribera del río Uruguay.

Mientras se organizaba esa fuer za, el 25 de agosto de 1825 los patriotas   orientales   celebraron    un congreso en la localidad de La Florida y declararon nula su depen dencia del Brasil y proclamaron su decisión de permanecer unidos a las restantes provincias argentinas. Después de diversos trámites y vacilaciones,  el Congreso Constituyente   reunido   por   entonces   en Buenos Aires aceptó la incorpora ción de los diputados orientales y reconoció a la Banda Oriental co mo parte de las Provincias Unidad, acto que precipitó la declaración de guerra por parte del Brasil.

Bajo el mando supremo del ge-neral Carlos de Alvear y capitaneado por oficiales fogueados en las luchas de la Independencia —Paz, Lavalle, Pacheco, Brandsen, Olavarría y otros—, el Ejército de Observación cruzó el río Uruguay y penetró en territorio oriental, donde obtuvo una serie de triunfos que culminaron con las resonan-tes victorias de Bacacay, Ituzaingó, Camacuá y Yerbal, libradas entre febrero y abril de 1827.

Entre tanto, al mando del almirante Guillermo Brown, las fuerzas navales argentinas —netamente inferiores en número y potencia de fuego— también infligieron graves reveses a los brasileños derrotándolos en repetidas oportunidades.

Pero mientras los sucesos bélicos se desarrollaban favorablemente, la trama de la lucha diplomática se complicaba. Inglaterra, interesada en asegurar la libre navegación del río de la Plata para extender su comercio, no veía con buenos ojos la posibilidad de que el estuario quedara bajo el dominio de una sola nación y comenzó a vigilar atentamente el desarrollo del conflicto. Movilizando sus influencias en el Brasil y la Argentina, la diplomacia británica planteó la conveniencia de hacer de la Banda Oriental un Estado independiente.

En septiembre de 1826 llegó a Buenos Aires el alto diplomático inglés lord Ponsonby, que en un arranque de sinceridad confesó al argentino  José María Roxas y Patrón: “La Europa no consentirá jamás que sólo dos Estados, el Brasil y la Argentina, sean dueños exclusivos de las costas orientales de la América del Sur desde más allá del Ecuador hasta el Cabo de Hornos”.

Resultado de las sugerencias y presiones británicas fue la misión del cónsul argentino Manuel José García, quien el 24 de mayo de 1827 firmó con represenr tantes brasileños un tratado preliminar por el cual la República Argentina renunciaba a todo derecho sobre la “Provincia Cisplatina”, se disponía a indemnizar al Brasil por los daños ocasionados por la guerra de corso y pedía a Inglaterra “la garantía de la libre navegación del Plata” por quince años: todo lo ganado en los campos de batalla se perdía en la mesa de negociaciones.

La indignación que el acuerdo suscitó en Buenos Aires precipitó la caída del primer presidente argentino, Bernardino Rivadavia, y su definitivo ocaso político. Tras un breve interinato a cargo de Vicente López, asumió el poder Manuel Dorrego, en carácter de gobernador de Buenos Aires. El Congreso Constituyente le confió la dirección de las relaciones exteriores.

La pesada herencia jaqueó permanentemente a Dorrego, sometido a presiones de todo tipo por parte de los ingleses y los intereses ligados a éstos. Su renuencia a aceptar un arreglo que separase la Banda Oriental del resto del país disgustó sobremanera a Ponsonby.

El 20 de agosto de 1828 Dorrego comunicó al encargado de negocios argentino en Londres que había decidido “resistir la idea de la independencia de la Banda Oriental”. Su intención era proponer una autonomía temporaria, un período de ensayo sujeto a una decisión posterior que adoptarían los orientales, pero no pudo llevarla a cabo. Cercado políticamente, hubo de ceder, y el 27 de agosto se firmó una convención preliminar de paz que establecía en su punto primero la renuncia del Brasil y de las Provincias Unidas a la Banda Oriental.

Fuente Consultada:
Hombres y Hechos en la Historia Argentina Editorial Abril

Historia de la Caricatura Política Argentina Humor Político

Historia de la Caricatura Política Argentina
El Humor Político

América cuenta con una sólida tradición en el arte de la caricatura, en la que nuestro país se destaca por el valor y el valer de sus publicaciones. Y si bien no siempre pudieron éstas sortear las contingencias de las borrascas políticas, sus hombres persistieron en la acción de fundar, uno tras otro, periódicos, diarios y revistas, como si hubieran pensado con Francés: “Caminantes de ideal somos; de peregrinos de belleza es nuestra misión humana”.

A comienzos del siglo XIX, durante la Colonia, la gran aldea se conmovió por la inusitada noticia de que había sido visto un dibujo representando un burro que rebuznaba: “¡Viva el Rey!”. Ese diseño se le atribuye al franciscano Francisco de Paula Castañeda, escritor de combativa pluma y hombre de empresa.

Castañeda en 1815 inaugura en el Conventa de la Recolección — actualmente la Recoleta — dos cuartos como academia de dibujo, en donde enseña esa materia un platero de apellido Ibáñez.

Ya en el año 1779 don Manuel Belgrano había fundado la primera Academia de Dibujo, clausurada un año después por la Corte, que no aprobó su creación. Esa escuela funcionó en el local del Consulado de Buenos Aires, donde Belgrano era secretario, y la dirigía el tallista Juan Antonio Gaspar Hernández. Le suceden en el cargo Francisco y José Cañete. Coincidentemente funcionaron otras dos escuelas, atendidas por el italiano Angelo Campone y el español José Salas.

Durante la lucha por la independencia aparecieron un sinnúmero de croquis humorísticos, por los cuales los godos tomaron represalias con otros dibujos de la misma índole; en uno de ellos hacían figurar en primer plano un asno con cabeza de O’Higgins, montado por San Martín y arreando al pueblo chileno, representado por un rebaño de ovejas; en segundo plano, el director Pueyrredón entrega dinero a García de Tagle, quien lo recibe arrodillado  (1819).

Cinco años después —es decir, en 1824— se publicó otra caricatura, en donde el Libertador ostenta corona real y cuerpo de tigre.

Hipólito Bacle, oriundo de Ginebra, llega en 1828 e instala una prensa litográfica, en la que estampa una serie de dibujos que ridiculizan las costumbres ciudadanas de la época mostrando, entre otras, las exageradas proporciones de los peinetones femeninos y sus inconvenientes y molestias. A él le corresponde el haber fundado en Buenos Aires, en el año 1835. el primer periódico ilustrado: el Museo Americano.

Aun cuando en el período de Rosas se siguen publicando litografías con temas costumbristas, no se conoce nada más que una de intención política, y por cierto que muy liviana: el “Restaurador de las Leyes”, sobre brioso caballo, enlaza a un toro que representa la invasión anglo-francesa.

Una vez caído el gobierno de Rosas en Caseros, pasan once largos años hasta que aparece El Mosquito, dirigido por Enrique Meyer, de origen francés y excelente dibujante sobre piedra. Al promediar el año 1864 entra a colaborar y luego se asocia Enrique Stein, también francés y de relevantes condiciones y talento. Stein asume la dirección de El Mosquito en 1868 para dejarla en 1893.

En el ínterin ha llegado de España el recio y valiente caricaturista Eduardo Sojo, y con sus convicciones republicanas y sus inmensos deseos de trabajo funda, en 1884, Don Quijote, periódico de gran predicamento en la revolución de 1890. Don Quijote, al decir de algunos comentaristas de entonces, fue uno de los factores decisivos en el levantamiento organizado por la Unión Cívica contra el gobierno de Juárez Celman.

A tal respecto resulta sumamente oportuno transcribir la opinión del gran dibujante y caricaturista Ramón Columba. En su documentado libro Qué es la caricatura expresa: “La experiencia del año 90 debe ser aleccionadora para los argentinos.

En aquella época crítica para la economía del país, los hombres de gobierno cargaron con el sambenito que les imponía el lápiz mordaz de Don Quijote… Vino la revolución y cayeron algunos de ellos sin tener, después, ocasión de rehabilitarse, por lo cual quedaron para siempre marcados como “ladrones públicos”. La caricatura causó entonces daños irreparables, y los produce cada vez que estimula con la imagen cáustica el pérfido venticello de la calumnia que invoca El barbero de Sevilla…

Por otra parte, en los fundamentos del decreto municipal N° 3470, del 20 de agosto de 1958, por el que se crea el Museo Municipal de la Caricatura, se establece “que a través de la caricatura se expresa, con humorismo e ironía, el juicio popular de los hechos y de los personajes, cuyo conocimiento es útil para interpretar la significación de las distintas corrientes de opinión en cada momento histórico”, destacando “que los artistas que han cultivado este género se han hecho acreedores al respeto y homenaje de la población, no sólo por los méritos generales e intrínsecos de sus trabajos y por la sagacidad de sus interpretaciones, sino también porque su oficio no siempre puede ejercerse con libertad y provecho personal.. .”

Siguiendo con el periódico Don Quijote — que, como hemos visto, era de temer — debemos añadir que él constituyó la escuela de donde salieron los inolvidables maestros de una generación de dibujantes periodísticos difícil de superar. Don Quijote tuvo entre sus colaboradores a dos buenos e ingeniosos dibujantes litógrafos españoles: Manuel Mayol (igualmente conocido por “Heráclito”) y José María Cao (“Demócrito II”).

Intercalaremos aquí sin atenernos a su exacta ubicación cronológica, por carecerse de los datos precisos de fundación y clausura, el periódico político de tendencia “mitrista” La Presidencia, que si bien alcanzó amplia difusión en aquellos tiempos, no se tenían noticias de él en lo que va del siglo.

El Museo Histórico Nacional posee una cuidada colección de láminas recortadas, correspondientes a los años 1874, 75 y 76. Director de La Presidencia fue el habilísimo litógrafo, cuya firma consiste en un monograma caligráfico formado por las letras C.M., que correspondían a Carlos Monnet. En el número 69, en el frente y al costado del titular, se indica la oficina de avisos del periódico como sita en la calle Rivadavia 111; la venta del mismo se realizaba en las librerías “Medina”, de Victoria 264, y “Cañedo”, en el 231 de la misma arteria.

En el Museo Mitre es donde se encuentra la que quizá sea única colección casi completa y encuadernada, desde el año 1873 al 1877, en que al declararse el estado de sitio, se lo suprimió.

La extraordinaria calidad de los dibujos de La Presidencia envuelve la combativa crudeza puesta en la intención de la caricatura. Nicolás Avellaneda, Vélez Sársfield y Sarmiento eran centro permanente del ataque, al que no escapaban, por cierto, prelados y algunos personeros partidarios.

Pero si el advenimiento de la litografía constituyó un avance formidable para el desarrollo y la difusión de las ideas en el mundo, su uso periodístico decae ante los adelantos mecánicos introducidos en la impresión por sistemas tipográficos. Un exponente del nuevo progreso que alcanzan las artes gráficas es traído a nuestra capital para la edición de la revista Caras y Caretas, fundada a fines del siglo pasado.

En verdad, Caras y Caretas se había iniciado en Montevideo en 1890, dirigida por un sagaz humorista: Eustaquio Pellicer. Se decide su traslado a esta margen del Plata al desaparecer Don Quijote.

Se lanzan en la empresa el mismo Pellicer, con Manuel Mayol, ex colaborador de Don Quijote, y el argentino José S. Alvarez, que hizo famoso su seudónimo de “Fray Mocho“. José María Cao también integra el elenco inicial, y en 1898 aparecen dibujos suyos en Caras y Caretas y en su propia revista, El Cid Campeador.

Con el grupo de brillantes escritores y poetas ingresan, complementando la nómina del personal de la revista, los dibujantes Aurelio Giménez, nacido en el Uruguay; Cándido Villalobos y Francisco Redondo, españoles, y el exquisito bohemio Mario Zavattaro, de origen italiano. Quizás a Redondo le corresponda el título de ser el autor de la primera historieta cómica hecha y publicada en el país y, a Zavattaro, el de haber interpretado como ninguno a nuestro gaucho.

El descontento lleva a Cao, en 1912, a separarse de Caras y Caretas, circunstancia en que lo hacen varios dibujantes más. Estas deserciones hacen propicia una renovación de valores en esa revista y ofrecen posibilidades a nuevos dibujantes.

Ornan entonces las páginas de Caras y Caretas dibujos y caricaturas en colores de Juan Carlos Alonso, oriundo de El Ferrol (España), y de Julio Málaga Grenet, del Perú. Entre los más jóvenes están Ramón Columba y Juan Carlos Huergo, porteños, y Nicanor Alvarez Díaz, español de Oviedo, a quien todos admiran como “Alejandro Sirio”.

Completa este grupo Eduardo Alvarez, encomioso trabajador de singular personalidad; el boliviano Víctor Valdivia y Federico Ribas, que luego de triunfar en nuestro medio, lo hace en España, su país natal; Luis Macaya, del mismo origen, pero de Cataluña, y Ramón Caballé.

Recordemos revistas y diarios como Vida Moderna (1912) y El Diario, de la editorial Láinez, La Nota, Páginas de Columba (1922) y P. B. T., la revista para los niños de seis a ochenta años.

El diario Crítica crea un nuevo estile periodístico, movido y audaz, logrando con ello el favor público al renovar su interés con notas espectaculares sobre los hechos de actualidad. En 1917 colaboraron allí el incansable José María Cao, Pedro de Rojas y el popularísimo Diógenes Taborda, creador de las “Hípicas”, dibujos inspirados en la observación de costumbres profundamente populares, que le granjean el cariñoso mote de “Mono Taborda”. Juan Zorazábal, malogrado caricaturista paraguayo. Mirabelli, Güida, Guevara, Aracelli y Héctor Rodríguez (“Héctor”) completan los lápices de ese inquieto diario.

En Noticias — luego Noticias Gráficas —, diario de pequeño formato, se destacaron firmas ponderabfes como la de Alcides Gubellini, humanitario y delicado a la vez que incisivo humorista; Roberto Bernabé, de ágil, amplio y definido hacer; Bravo y Linaje, el de los muñecos tranquilos de sosegado ademán.

Eduardo Muñiz, Roberto Gómez (“Roberto”), Ramón Columba, el admirable e íntegro José Antonio Ghinso — el “Tristán” de la simple y valiente línea que hizo inconfundibles las páginas de La Vanguardia — determinaron estilos y jalonaron nuestro movimiento político.

Hemos hecho llegar esta reseña hasta 1938. Lo demás es todavía demasiado reciente como para permitir un análisis objetivo de valores.

Muchas son las publicaciones y más los caricaturistas que, aun sin ser tratados en este estudio, han sido tenidos presentes — Ultima Hora, El Telégrafo, entre las primeras; Pelele, Arancibia, etc., entre los segundos—, pero la limitada cantidad de cuartillas nos exige brevedad.

Dedicaremos, no obstante, un justiciero espacio para reconocer a nuestro cine de “monos” animados el intento de la sátira al caricaturizar la política y sus hombres, intento este debido a la colaboración técnica de Quirino Cristiani, que trabajó desinteresadamente sobre argumentos y bocetos de Taborda en la realización de los films “El apóstol” y “Peludópolis”, referidos a Hipólito Yrigoyen. Con Pelele y Columba, de igual manera, hizo en 1922 una película cómica titulada “La vuelta de Marcelo” Hoy no queda ni el recuerdo de tan ponderable esfuerzo.

Con el propósito de finalizar esta reseña, y como sencillo reconocimiento a la labor de la generación de caricaturistas políticos contemporáneos, repetimos, por auspiciosos, los fundamentos de la sentencia debida al juez en lo correccional, doctor Néstor E. Panelo, en la querella caratulada “Bellucci – Directores Revista Avivato”: “El gesto adusto, la susceptibilidad enfermiza y la aversión a la risa son típicos de épocas y mentalidades superadas. La risa no se da ni en los dictadores ni en los esclavos, y a mantenerla debemos contribuir todos con nuestra comprensión y tolerancia”.

Acepta luego el citado juez que no constituye “desacato” la caricatura, por cuanto los ciudadanos no pueden renunciar al derecho de criticar al gobierno y a los gobernantes cuando lo consideren conveniente dentro de lo que él establece como “zona de libertad, donde el individuo está protegido por la licitud de su acto” y es dueño, de hecho y por derecho, para expresar su crítica de manera y modo caricaturescos.

Esto constituye en nuestra nación la puerta a la libre y correcta práctica de una profesión en la que se sorprende lo grotesco; lo estúpido, lo ridículo, lo infame, lo absurdo… de las cosas y actos humanos, mostrándolos ya depurados por esa rara intuición de subconsciente sabiduría que regula la labor del dibujante caricaturista y que tiende a señalar valientemente y sin tapujos, los defectos y errores de los hombres.

EJEMPLOS DEL ANTIGUO HUMOR POLITICO ARGENTINO

caricatura politica humor

En esta portada de El Mosquito — periódico satírico fundado en 1862 por Meyer, a quien sucedieron en la dirección Mauvier y más tarde Stein — aparecen Domingo Faustino Sarmiento, entonces presidente de la república, y Dalmacio Vélez Sársfield. El presidente se disponía a viajar a Córdoba para inaugurar la Exposición Internacional que se realizaría allí y se le auguraba un recibimiento poco cordial.

—¡Quedémonos, Excelencia! Dicen los diarios que los cordobeses van a recibirnos con una silbatina y que nos hemos hecho muy impopulares. —¡Qué importa eso! ¿Acaso somos más populares aquí? Hágame el favor de decirme a qué rincón de la república debemos ir para encontrar la popularidad.
El Mosquito, N° 456, 8 de octubre de 1871. Dibujo de Stein.

lia oposición sistemática a todas las iniciativas de Sarmiento, aun a las mejores, alcanzó su más alta expresión en los días postreros de su presidencia, con motivo de la habilitación del Parque 3 de Febrero. Sarmiento quería convertir el tétrico lugar, que había sido residencia de Rosas, en un Bois de Boulogne o un Hyde Park, pero sus adversarios apelaron a todos los recursos para malograr sus planes. Para que la ley pudiera aprobarse en el Senado, por 12 votos a 11, fue necesaria la incorporación de Avellaneda.

El senador Quintana impugnó la iniciativa por inconstitucional. El senador Rawson denunció, con su autoridad de higienista, que la zona era insalubre. El tiempo se encargaría de demostrar que, por sobre la opinión del reputado especialista, la clarividencia del gran gobernante le hacía estar, una vez más, del lado de la razón. Triunfante el proyecto, Sarmiento en persona, como un capataz, dirigió las obras, que fueron inauguradas el 11 de noviembre de 1875.

LOS TRABAJOS DEL PARQUE 3 DE FEBRERO.
Sarmiento: — ¡Malditos mitristas!… No me dejan tranquilos ni en este refugio. ¡Por todas partes brotan de tierra para molestarme! La Presidencia, 23 de agosto de 1874. Dibujo de
Carlos Monnet.

Después del levantamiento militar de 1874 se implantó el estado de sitio. En esta caricatura aparecen, en los extremos de la barra que tiene la inscripción estado de sitio, las cabezas del presidente Nicolás Avellaneda y de su ministro de guerra y hombre fuerte del momento, Adolfo Alsina. La prensa, bajo la presión del estado de sitio, no puede actuar con libertad.
Una presión más larga podría indicar más bien debilidad que fuerza.
La Presidencia, 28 de abril de 1875. Dibujo de
Carlos Monnet.

caricatura de sarmiento

Sarmiento siempre se enorgulleció de su situación militar y de sus grados, y la oposición se sirvió de ello para zaherirlo. En esta litografía se lo representa en el arisco caballo de la gramática en trance de perder las riendas, los estribos y su descomunal bicornio. La alusión a la gramática era una burla a la personal grafía que Sarmiento, desde los días de su famosa polémica con Andrés Bello, usaba y aconsejaba. La fecha de publicación de la caricatura, 24 y 25 de mayo, demuestra la intención de promover las burlas populares contra el gran luchador apenas apareciera en los actos patrióticos vestido de militar. Sin embargo, Sarmiento fue un oficial, un jefe auténtico, como lo ha documentado el coronel Augusto G. Rodríguez en su libro Sarmiento militar.
Su generalato le fue otorgado en 1877. Aunque había sido propuesto por el presidente Avellaneda en los primeros días de su gobierno, rencores partidarios, dice Ricardo Rojas en el Profeta de la Pampa, demoraron largo tiempo el acuerdo. En la misma obra se narra una anécdota que cabe recordar. En abril de 1880 buena parte de la juventud porteña, entonces sumamente agitada por pasiones políticas, se prometió un espectáculo hilarante cuando anunciaron que el “General Sarmiento” entregaría la bandera al Regimiento 11 de línea, nada menos que en la Plaza de Mayo. Lo esperaron frente a la Catedral, para verlo venir con su disfraz, ni más ni menos que si se tratara del mismísimo Don Quijote de la Mancha vestido de todos sus arreos cuando al entrar en Barcelona la plebe se mofó de él en las calles. (…) Cuando los alegres espectadores viéronlo aparecer por la esquina de San Martín y Rivadavia quedaron sorprendidos porque “el General” venía vestido de sobrio uniforme y con porte de tal autoridad que no se atrevieron a sacar de sus bolsillos los pitos que habían llevado para una canallesca silbatina. Aristóbulo del Valle, que allí estaba, y otros simpatizantes del patricio prorrumpieron en aplausos, dejando así frustrada la mojiganga de los mozalbetes.

El 26 de julio de 1890 estalló el movimiento cívico militar que se conoce como “la revolución del 90”. Era su jefe político Leandro N. Alem, dirigente de la Unión Cívica, constituida poco antes en una reunión en el Frontón Buenos Aires, y al que acompañaban hombres como Aristóbulo Del Valle. Los rebeldes, que habían instalado su cuartel general en el Parque de Artillería, debieron capitular después de tres días de lucha y diversas gestiones tendientes a lograr una fórmula de arreglo. Aunque militarmente vencidos, su acción provocó la caída del presidente Juárez Celman, cuya situación en el gobierno era ya insostenible. En este dibujo, con el que Don Quijote tributa un homenaje a la revolución, se ve al presidente renunciante, que huye lloroso con su favorito y candidato a sucederlo en la cabeza — el mono Cárcano — y grandes bolsas de dinero bajo cada brazo. A sus pies yace el general Lucio V. Mansilla, presidente de la Cámara de Diputados y fervoroso sostenedor  de  Juárez.

Roca y Mitre tratan de disuadir al doctor Roque Sáenz Peña de que presente su candidatura a presidente de la república. Las palabras que aquí se ponen en boca de Mitre habrían sido pronunciadas realmente por el general, y se dice -que le costaron no pocas burlas. Esa actitud ambigua que se le imputaba, así como también la de Roca, se satiriza haciéndole comer el plato Presidencia con la cuchara La Nación, al mismo tiempo que pronuncia su desdeñosa frase.
Don Bartolo — Hoy no pueden disputar la presidencia sino los pillos; los patriotas harían un sacrificio en aceptarla. El Mosquito, N? 1513, 7 de enero de 1892. Dibujo de Stein.

HUMOR REVISTA EL MOSQUITO

Los planes de Roca, Pellegrini y Mitre han tenido éxito. Anulada la candidatura de Roque Sáenz Peña, quedó expedito el camino del triunfo para la fórmula del acuerdo. Luis Sáenz Peña es presidente electo y se acerca la fecha de la asunción del mando, el 12 de octubre. Pero, como aun para quienes lo llevaron a la primera magistratura, la futura conducta del doctor Sáenz Peña es hasta cierto punto un enigma, esto los preocupa y los hace aguardar con impaciencia. El clavo que los herreros Roca y Mitre se disponen a martillar es Sáenz Peña; les sirve como yunque un acordeón que simboliza el acuerdo.
Ya se acerca el momento en que veamos qué clase de fierro es este clavo.
El Mosquito, 2 de octubre de 1892. Dibujo de
Stein.

RVISTA HUMOR EL MOSQUITO

El radicalismo, que acusaba al gobierno de Luis Sáenz Peña de haber sido elegido con fraude en las elecciones de 1892, consideraba una vez más la posibilidad revolucionaria. En esta caricatura, inspirada en tal situación, se ve a Roca —eminencia gris y celoso custodio del gobierno — alejándose del edificio en cuya fachada hay una inscripción que dice: Gobierno Nacional; por la ventana se ve al presidente Luis Sáenz Peña leyendo. El otro personaje es Alem, representado en actitud amenazante, símbolo del radicalismo a punto de sublevarse. En el umbral del edificio hay una bomba, en la que se lee una sola palabra: Insurrección. Se alude, sin duda, a un circunstancial alejamiento del General Roca, que facilitaba la acción insurreccional.

Cuando el gato se va los ratones tienen baile.
El Mosquito, 20 de noviembre de 1892. Dibujo de Stein.

REVISTA P.B.T. HUMOR

Los vencedores en la primera elección realizada con la Ley Sáenz Peña. De izquierda a derecha, en la fila de arriba, están: Luis J. Kocca (con cartera y gorra de guarda, porque era presidente de una compañía de tranvías) ; Fernando Saguier; Marcelo T. de Alvear (con ropa de entreeasa, con lo que se alude a su condición de rentista, ya que era un hombre sin ocupación; trabajó recién cuando se lo eligió presidente de la república) ; José Luis Cantilo (papel y pluma en mano, atributos del historiador y escritor) ; Ernesto H. Celesia; Luis M. Drago; Vicente C. Gallo; Estanislao S. Zeballos (impecable dandy) y Alfredo L. Palacios (con mandil y maza de herrero, propios de un representante obrero). En la fila de abajo están: Juan B. Justo; Delfor del Valle (blandiendo su instrumento profesional, el martillo de martiliero público) ; José Camilo Crotto (radical del Parque; ostenta boina blanca y gran escarapela) y Antonio Arraga (famoso médico de niños).
LOS VENCEDORES.
Fray Mocho, 10 de mayo de 1912. Dibujo de José M. Cao.

caricatura de hipolito irigoyen

Esta caricatura de Hipólito Yrigoyen data de 1922. Viste la chaquetilla de Rosas porque se lo acusaba de resolver personal y autoritariamente los asuntos de gobierno. Otro aspecto de la personalidad del caudillo radical fue motivo de una caricatura que alcanzó gran popularidad ; en ella se lo representaba con una vela en la cabeza con el título de El iluminado.
Crítica,  1922.  Dibujo de Diógenes Taborda.

Fuente Consultada:
La Caricatura Política Argentina-Antología-
Editorial Universitaria de Buenos Aires

Coronación de Francisco de Paula en Buenos Aires Un Español

PROYECTO DE CORONAR A UN ESPAÑOL EN LAS PROVINCIAS UNIDAS

Ante las intenciones del gobierno español, referentes al envío de una expedición armada a las Provincias Unidas del Río de la Plata, y con el  propósito fundamental de “asegurar cuanto antes la independencia de América”, el Director Posadas confia una misión diplomática a Manuel Belgrano y a Bernardino Rivadavia, con el proyecto de proponer al monarca español el establecimiento de una monarquía, representada por un príncipe de la familia reinante, para que gobernase el Río de la Plata “bajo las formas constitucionales que estableciesen las provincias”.

El 28 de diciembre de 1814, Belgrano y Rivadavia salieron de Buenos Aires a bordo de una fragata con destino a Río de Janeiro, donde arribaron a mediados de enero de 1815. Luego de una entrevista con el embajador inglés Lord Strangford, quien toma cierta distancia en este asunto internacional, los comisionados siguen rumbo a Europa.

manuel belgrano

Manuel Belgrano, abogado

Rivadavia

Bernardino Rivadavia

Este sometimiento se aceptaba a cambio de una total autonomía en materia administrativa, pues los cargos quedarían “en manos de los americanos”. La adopción de la monarquía constitucional sólo sería una concesión transitoria para obtener una paz ventajosa o ganar tiempo, si todo procedimiento de arreglo fracasara.

Rivadavia y Belgrano llegaron el 7 de mayo de 1815 al puerto de Falmouth y de allí pasaron a Londres, donde se pusieron al habla con Manuel da Serretas, quien se encontraba en la capital de Gran Bretaña desde mediados del año anterior.

La llegada de los comisionados a Londres se produjo en circunstancias difíciles, pues Napoleón había abandonado su forzoso destierro en la Isla de Elba y el 20 de marzo penetraba triunfalmente en París, lo que originó nuevas luchas europeas.

No tuvieron Rivadavia y Belgrano buen éxito en sus gestiones ante el gobierno de Londres y aceptaron un plan propuesto por Sarratea. Este había iniciado negociaciones con el ex rey de España Carlos IV —a la sazón exiliado en Roma— para crear en el Río de la Plata un reino constitucional que sería gobernado por el Infante Francisco de Paula, hijo menor del citado monarca. Intermediario en las conversaciones sería el conde de Cabarrús, aventurero francés con quien Sarratea había trabado amistad en Londres. El plan contaba con el apoyo de Napoleón en favor de Carlos IV.

Aceptaron Rivadavia y Belgrano el plan de buena fe, pues dadas las circunstancias porque atravesaba Europa era prácticamente imposible pretender que los países de ese continente reconocieran la independencia del Río de la Plata bajo el sistema republicano. Sólo sería bien aceptada una monarquía independiente basada en el  principio de la legitimidad.

A fines de julio, Cabarrús salió de Londres con instrucciones y documentos, entre éstos un proyecto de constitución —redactado por Belgrano— para aplicarlo en el futuro “Reino Unido de la Plata, Perú y Chile”. Cuando llegó a Italia ya se había producido la caída definitiva de Napoleón en Waterloo, lo que motivó el fracaso del plan. Carlos IV se negó a continuar las negociaciones, pues “su conciencia le mandaba no hacer nada que no fuera favorable al rey de España”.

Enterado Sarratea propuso en última instancia raptar al Infante y trasladarlo secretamente hasta el Río de la Plata, pero Rivadavia y Belgrano se opusieron terminantemente. Así concluyó este proyecto por establecer una monarquía en América. Belgrano regresó a Buenos Aires en noviembre de 1815, y Rivadavia quedó en Europa para intentar una negociación ante la Corte española.

Gestiones de Rivadavia en Madrid
A poco de alejarse Belgrano, Rivadavia dejó Inglaterra y marchó hacia París, ciudad a la que arribó a fines de noviembre de 1815. Debido a los cambios políticos ocurridos en Buenos Aires —Posadas ya había renunciado— sus poderes como comisionado no tenían respaldo legal, situación que provocó distanciamiento con Sarratea, quien argumentaba la validez de su acción diplomática.

En París, Rivadavia se entrevistó con Manuel Gandasegui, Director de la Compañía de Filipinas, quien —por encargo del gobierno español— le facilitó un documento con el cual podía dirigirse a Madrid sin temer por la seguridad de su persona.

El 21 de mayo de 1816, Rivadavia consiguió una entrevista con Pedro de Cevallos, ministro de Estado del gobierno español;1 aunque la conversación se desarrolló en términos cordiales, el segundo solicitó al diplomático porteño que presentara por escrito sus peticiones. Así lo hizo Rivadavia el día 28, aunque a partir de ese momento su situación se tornó comprometida poique corsarios procedentes de Buenos Aires habían apresado embarcaciones españolas cerca de Cádiz y, además, naves también argentinas —a las órdenes de Brown— bloquearon el puerto del Callao.

El ministro Cevallos resolvió terminar con las negociaciones .el 21 de junio, argumentando sus dudas con respecto a los poderes que exhibía el comisionado y su carencia de instrucciones precisas. Le ordenó que se retirara de España “porque el decoro del Rey no permite que por más tiempo se prolongue la permanencia de usted en la península”.

Rivadavia partió nuevamente rumbo hacia París el 15 de julio. Al mes siguiente recibió un despacho del gobierno de Buenos Aires —a cuyo frente se encontraba Pueyrredón—, por el cual era nombrado Diputado de las Provincias Unidas ante las Cortes europeas.

Fuente Consultada:
HISTORIA 5 Historia Argentina de la Instituciones Políticas y Sociales José Cosmelli Ibañez – Troquel –

Ver: Misiones Diplomáticas en Europa

Oposición a la Primera Junta de Gobierno en el Virreinato

LA RESISTENCIA DEL INTERIOR DEL VIRREINATO A LA JUNTA DE 1810

La formación de la Primera Junta de Gobierno, el 25 de mayo de 1810, no significó solo la sustitución de nombres y de personas, sino un cambio de régimen. El orden colonial ya no existía, pero el nuevo gobierno tenía dos grandes problemas que resolver: la independencia y la organización del nuevo país. Para nacer conocer lo sucedido en Buenos Aires, las nuevas autoridades organizaron una expedición que no sólo daría cuenta de lo ocurrido sino que también garantizaría la elección de representantes que, en poco tiempo más, formarían parte de una reunión general de todo el virreinato en Buenos Aires.

La junta gubernativa dispuso extender y legitimar su autoridad, además de preservar la unidad territorial en todo el virreinato. Varias ciudades del interior aprobaron y reconocieron al nuevo gobierno, sin embargo Asunción, Córdoba y Montevideo no estuvieron de acuerdo, a pesar que el gobierno se presentó como heredero de la administración virreinal y leal a Fernando VII. Esta oposición significó la guerra, que se abrió en distintos frentes, pues era necesario subordinar no sólo a los funcionarios españoles sino también a algunos criollos, que desde tiempo atrás rivalizaban con Buenos Aires por la diversidad de intereses o el desigual desarrollo económico y social.

revolucion de mayo

PARTICIPACION DEL INTERIOR EN EL MOVIMIENTO
La resistencia a la Junta en el interior
La Revolución había triunfado en Buenos Aires, pero —de acuerdo con el Reglamento del día 25— debía legitimarse con la aprobación del resto del virreinato. El 26 de mayo el ex virrey comunicó su renuncia a los pueblos del interior y, al día siguiente, la Junta enviaba notas sobre su instalación y la próxima convocatoria de diputados provinciales a una asamblea a realizarse en Buenos Aires.

Si bien el cambio de gobierno se había producido en la Capital, el resto del territorio mantenía intacta su organización y estaba controlado por los gobernadores intendentes del sistema virreinal. La adhesión a la causa revolucionaria no fue inmediata, pues la junta no pudo revelar sus verdaderas intenciones —ocultas bajo el sometimiento a Fernando VII— y tampoco impedir que los funcionarios españoles depuestos (oidores, regidores y el propio Cisneros) instaran a las autoridades del interior a desconocer a la Junta recién establecida. Se sumaron a estas dificultades la gran extensión territorial, la ineficacia de las comunicaciones, el aislamiento de los pueblos y su espíritu localista, receloso de las innovaciones.

Como la Revolución no hizo una clara y pública manifestación de su  programa de  gobierno y por razones políticas imperiosas debió invocar sometimiento al Rey Fernando VII, los pueblos del interior permanecieron durante un tiempo adictos al sistema político imperante con Cisneros. Los gobernadores, intendentes y cabildos  provinciales no habían sido previamente informados por los revolucionarios pondían en su mayoría al régimen anterior.

Fernando VII de españa

Era evidente que los enemigos de la Junta confiaban en los representantes del interior para volver al poder, pues ellos eran los que debían expedirse sobre la legalidad del nuevo gobierno. En el transcurso de toda la Semana de Mayo es visible el interés del virrey por convocar a esos diputados y así lo resolvieron los cabildantes el día 23, cuando en realidad la mayoría de los sufragios emitidos en el Cabildo abierto del día anterior no disponía esa convocatoria.

A través de la circular del 27 de mayo, la Junta decidió continuar con el pacífico desarrollo de los sucesos y optó por convocar esos diputados, los cuales debían incorporarse al gobierno para abrazar su causa e interiorizarse de los problemas.

Los principales centros donde se radicó la resistencia a la Junta patriota fueron:

a)    El Alto Perú. — Aunque comprendido dentro de los límites del virreinato del Río de la Plata fue siempre un organismo aparte, debido principalmente a su situación geográfica —distante de Buenos Aires— y a sus intereses comerciales. El Mariscal Nieto y el Intendente de Potosí, don Francisco de Paula Sanz, decidieron no obedecer a la Junta patriota.

b)    Córdoba. — Ubicada en el centro geográfico del territorio, con buenos recursos económicos, esta ciudad se constituyó en un foco reaccionario bajo el indudable prestigio de Liniers secundado por las autoridades españolas.

c)    La Asunción. — El gobernador intendente Bernardo Velazco —al frente de la provincia del Paraguay— si bien no hostilizó a los porteños dispuso no reconocer a la Junta de Buenos Aires.

d)   Montevideo. — Bajo las órdenes de Ello —que llegó con el titulo de virrey en 1811— la Banda Oriental se mostró desde un principio como enemiga de la Revolución.

El sentimiento de resistencia hacia Buenos Aires, que hemos íessñado, obedecía no sólo a causas de orden politico sino también económicas, pues era evidente que la capital del virreinato había sido beneficiada con el libre comercio y otras ventajas derivadas de su  situación geográfica.

A pesar de todos los obstáculos que debió vencer la Junta, a mediados del mes de setiembre de 1810 la habían reconocido las siguientes ciudades y pueblos: Santa Fe, Concepción, Gualeguay, Corrientes, Pueblos Misioneros (Santa Ana, Loreto, San Ignacio, Miní Corpus, Jesús, Trinidad e Itapuá), Córdoba, Mendoza, San Luis, San Juan, La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y Cochabamba. A excepción de esta última ciudad, el Alto Perú permanecía hostil, al igual que el Paraguay y la Banda Oriental.

Los diputados del interior
El Reglamento del 25 de Mayo —impuesto por el Cabildo a la Junta— disponía efectuar una Asamblea en Buenos Aires con la participación de los diputados provinciales. Estos últimos arribarían a la capital para integrar un organismo separado de la ¡unta y “establecer la forma de gobierno que se considere más conveniente”.

No expresa lo mismo la circular emitida el 27 de mayo por la Junta. En ella, el nuevo gobierno comunicó a las autoridades del interior que debían elegir representantes, los cuales “han de irse Incorporando a esta Junta conforme y por el orden de su llegada” (a Buenos Aires). En este caso, los diputados debían participar directamente en el gobierno por cuanto serían vocales de la Junta misma.

Con respecto a la elección de los diputados provinciales, la Junta exigía la reunión de Cabildos abiertos pero de tipo revolucionario, tal como sucedió en Buenos Aires el 22 de mayo. Era evidente que, de no procederse en esa forma, sólo se permitiría el acceso a los miembros del partido español.

Mariano Moreno consideraba que los diputados provinciales debían dictar una Constitución y establecer un “gobierno sólido y permanente”; en consecuencia, se oponía —junto con sus partidarios— a que esos representantes se incorporaran a un gobierno provisional.

Tal fue el pensamiento del secretario y así lo manifestó en varios artículos aparecidos en la Gazeta —desde el 1° de noviembre al 6 de diciembre—, refundidos posteriormente con el título: “Sobre las miras del Congreso que acaba de convocarse y constitución del Estado”.

Ver: Principios de la Revolución de Mayo

Fuente Consultada:
HISTORIA 5 Historia Argentina José Cosmelli Ibañez Editorial Troquel

11 de Septiembre de 1852 Causas de la Revolución Porteña

 Causas de la Revolución Porteña De Septiembre de 1852

En la madrugada del 11 de setiembre de 1852 se produjo un estallido revolucionario en la ciudad de Buenos Aires, cuyo objetivo era el restablecer el predominio político y económico de la provincia de Buenos Aires sobre el resto del país, luego de la Batalla de Caseros, donde Urquiza toma el control político del país y quiso imponer un nuevo gobierno para restablecer la paz y el orden, pero que no fue aceptado por los localistas porteños,  dirigidos por  Alsina.

General Urquiza

ANTECEDENTES Y CAUSAS: Desde el momento en que Urquiza hizo su entrada triunfal en Buenos Aires, los porteños observaron con desconfianza la línea política a seguir por el vencedor de Caseros.

Los unitarios expatriados habían regresado ai país con ánimo de imponer sus teorías de gobierno y guardaban rencor a Urquiza, quien había servido a las órdenes de Rosas. Tampoco apoyaban al vencedor los federales porteños, quienes lo acusaban de traidor a la causa.

De tal manera, la política de fusión que pretendía aplicar Urquiza para restablecer la paz y la confianza, no tardaría en fracasar.

La divisa punzó era un distintivo político y no un símbolo patriótico, sin embargo el general entrerriano —de acuerdo con sus ideas federales— decretó nuevamente su uso, pero el ministro Valentín Alsina lo declaró optativo. Entonces el primero publicó una violenta proclama contra sus opositores, en la que acusaba a “los salvajes unitarios”, de reclamar “la herencia de una revolución que no les pertenece”.

valentin alsina revolucion 1852

Valentín Alsina

Guiados por su espíritu localista, los porteños censuraron las atribuciones concedidas a Urquiza por el Protocolo de Palermo y más tarde, la ruptura fue definitiva cuando proclamó gobernador a López contra la candidatura de Alsina. El descontento aumentó al trascender las cláusulas del Acuerdo de San Nicolás que quitaban a Buenos Aires privilegios económicos, políticos y militares, heredados a través de los años.

En resumen, se decía que Urquiza sólo había reemplazado a Rosas para gobernar amparado por una Constitución sin tener en cuenta las exigencias de la oposición unitaria, minoría culta que bregaba nuevamente por imponer sus principios-en todo el país.

Los debates en la Legislatura
La Legislatura de Buenos Aires autorizó al gobernador López y Planes a concurrir a San Nicolás, pero no le dio atribuciones para que firmara por su cuenta ningún acuerdo. No había regresado el último cuando se conoció en Buenos Aires el texto del documento —publicado por el diario oficialista “El Progreso“— lo que provocó gran excitación. Los opositores juzgaban que López era un simple instrumento de Urquiza y que el acuerdo lesionaba intereses fundamentales para la provincia más importante del país, entre ellos, la igualdad de representación ante el futuro Congreso.

López reasumió el mando el 14 de junio y al día siguiente envió a la Legislatura un proyecto de ley, por el cual entraba en vigencia en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires el Acuerdo de San Nicolás. Los debates a que dio origen la aprobación o el rechazo del pedido se conocen en nuestra historia con el nombre de “jornadas de junio”.

El descontento fue atizado por la prensa opositora, representada por dos .grandes periódicos: “Los Debates” de Bartolomé Mitre y “El Nacional” de Vélez Sársfield.

Debido a estos sucesos, el gobernador López y Planes elevó la renuncia a la Legislatura el 23 de junio. Aceptada de inmediato, la Cámara nombró en su reemplazo a Guillermo Pinto, pero Urquiza —en uso de las facultades que le había otorgado el acuerdo— por medio de un golpe de Estado, declaró disuelta la Legislación de Buenos Aires y expulsó a los principales opositores.

El anciano López y Planes fue repuesto en el cargo de gobernador pero no tardó en renunciar, entonces Urquiza quedó por breve tiempo al frente de la provincia de Buenos Aires.

Revolución del 11 de setiembre
Mientras la República había quedado nuevamente dividida en dos facciones antagónicas, se efectuaban en todo el territorio las elecciones de diputados para el Congreso constituyente a reunirse en Santa Fe.

Urquiza, el Director Provisorio, tenía que marchar hacia aquella provincia y entonces delegó el mando de Buenos Aires en su ministro de Guerra, general José Miguel Galán. El 8 de setiembre se embarcó en dirección a Santa Fe, acompañado de numeroso séquito.

Alejado Urquiza, los opositores juzgaron llegado el momento oportuno para provocar el estallido de una revolución, cuyo objeto era restablecer el predominio político y económico de la provincia de Buenos Aires sobre el resto del país. El jefe civil del movimiento fue Valentín Alsina, quien contó con la adhesión de los generales José María Piran —designado jefe militar— y Juan Madariaga.

En la madrugada del 11 de setiembre de 1852 se produjo el estallido revolucionario y el general Galán —gobernador delegado— nada pudo hacer para impedirlo. La Legislatura volvió a reunirse y su presidente el general Guillermo Pinto fue elegido gobernador interino de la provincia de Buenos Aires.

Enterado de los sucesos, Urquiza decidió en principio sofocar el levantamiento por medio de las armas, pero luego juzgo prudente negociar.

La Legislatura de Buenos Aires retiró los diputados ante el Congreso de Santa Fe y no reconoció a Urquiza en el mando de las relaciones exteriores.

Fuente Consultada:
HISTORIA 5 José Cosmelli Ibañez
Instituciones Políticas y Sociales desde 1810
Editorial TROQUEL

Biografia de Marcos Sastre Escritor Argentino Educador

En el frente de la biblioteca del “Salón Literario” fundado por Marcos Sastre podía leerse: “Abjiciamus ero ópera tenebrárum, et induámur arma lucís“: Desechemos las obras de las tinieblas, y vistamos las armas de la luz.

Tal lema, en plena época de Rosas, resultaba mucho más que una simple declaración de propósitos. Era, casi, un desafío. Alberdi, Echeverría, Vicente F. López, Juan M. Gutiérrez frecuentaban las tertulias a las que Sastre daba gran autoridad.

Marco sastre

Marcos Sastre fue un escritor y educador argentino de origen uruguayo, fundador, junto con Juan B. Alberdi, Juan María Gutiérrez y Esteban Echeverría, del Salón Literario, inicio de la Generación del 37.

También solía aparecer, de vez en cuando, el editor Pedro de Angelis, espía de Rosas. Se habla de literatura, de ciencia, de educación pública.  Un solo tema está proscripto: la política.

Pero los tiempos son difíciles para la patria; fogosos corazones preparan la rebelión, bajo los cuchillos asesinos. Marcos Sastre no puede evitar que sus contertulios se entusiasmen, y se ve obligado a rematar su librería.

Aquel grupo de asiduos concurrentes al Salón Literario se refugia en la clandestinidad, funda la Asociación de Mayo bajo la dirección de Echeverría y comienza a trabajar por la libertad. La librería del pacífico maestro se ha convertido, de tal suerte, en el punto de partida de la “Joven Argentina”.

Sastre se instala en el campo, compra una majada de las ovejas más finas del país, se dedica a la cría de merinos, y prospera rápidamente, hasta que se arruina, debido al largo bloqueo francés.

En San Fernando todavía le queda la vieja casa de sus padres. En ella se refugia. Las islas del Delta lo seducen; viaja, navega los riachos, realiza pacientes estudios sobre las condiciones de esa tierra.

En 1840 el país se agita en el terror.  Lo tildan de “salvaje unitario” y le confiscan sus pocos bienes. Sin embargo, Sastre sobrevive al puñal y en 1846 toma a su cargo la dirección del colegio de los jesuítas, desde el cual irradia su talento.

Cinco años después de la caída de Rosas, cuando todo estaba por hacerse y no había maestros, ni escuelas, ni medios, emprende la difícil empresa de organizar la instrucción pública; interesa a las autoridades, convence a los padres descreídos, familiariza a los educadores con la organización escolar, traza los planos de nuevos edificios, crea bibliotecas, idea nuevos métodos de enseñanza (“Método ecléctico”, “Lecciones de Aritmética”, “Lecciones de Gramática Castellana”) y, al cabo de cinco años, consigue la victoria final Sastre nació en Montevideo en 1809 y falleció en 1887.

El paisaje ejerció poderosa influencia en el espíritu de Marcos Sastre, quizás porque en su amor por las plantas, por los panoramas de vegetación exuberante, por los vivos cuadros que la naturaleza le ofreció durante sus viajes de la infancia, creyó hallar la más grande y definitiva paz, tan necesaria a su formación de misionero y de maestro.

Laborioso, lector incansable, pedagogo de profunda lógica, apologista de las virtudes que hacen al ciudadano y al hombre de bien, Sastre dio de sí la originalidad desús métodos de enseñanza, la erudición de sus artículos de crítica literaria, de sus traducciones, de sus charlas. Por todo ello no pidió ni aceptó recompensa, porque su obra, como su vida, hubo de nutrirse en la humildad por designios de un particular mensaje.

Fue la suya una tarea para la juventud, una incesante búsqueda de verdades, jamás traicionadas por la apetencia de fortuna. En la pobreza material, en el anonimato casi, este espíritu contemplativo modeló la arcilla de su fe, para entregar a las generaciones que le sucedieron un ejemplo que resiste cualquier crítica.

Mientras educaba a sus hijos concibió el hermoso opúsculo “Consejos de oro”, sobre educación escolar y doméstica, los cuales, llenos de sabiduría, deben servir de enseñanza a las madres y a los maestros. Él mismo, con cierta ingenua sencillez, confiesa en la dedicatoria: “Los consejos que os ofrezco serían de un bajo metal si fuesen míos. Los he sacado de tres libros, después de un estudio dilatado: el libro de la Religión, el libro de la Ciencia, y el libro de la Naturaleza”.

Halló, ciertamente, para las madres, el canto bíblico, inflamado de gratitud; .para los educadores, empleó el lenguaje sano, sincero, desprovisto de toda afectación, tal como cuadra al estilo de una profesión que amaba.

Su obra maestra, “El Tempe argentino”, es un poema en prosa, de sencillez  admirable,  en  el que revela los  secretos  del Delta.

Con delicado acierto traza las comparaciones de esta región del nuevo mundo con el valle del Tempe, regado por las mansas aguas del Peneo.

Extensas nociones sobre las aves y los cuadrúpedos que habitaban entre las frondosas arboledas; detalles sobre sus costumbres, sus instintos, sus variedades; descripción de bellezas olvidadas, de rincones idílicos, hacen de este libro, tan americano, tan sabio,   tan  bello,   un  documento   que  los   naturalistas   agradecen.

Marcos Sastre lo dio a la prensa en el año 1858, en la “Biblioteca Americana”. Su éxito fue inmediato, porque es la consecuencia de pacientes estudios sobre condiciones de la tierra, geología, productos naturales; cada página nos revela la presencia del hombre solitario, hechizado por un paisaje de vegetación lujuriosa, de colorido fascinante, con un río generoso por la variedad de sus peces y una espléndida naturaleza, llena de frutos.

El escritor se maravilla, se postra y canta. Su lira recorre la fronda, descubre sonidos, remonta los cauces de agua toma la voz calida de los habitantes de las islas, traduce, en fin aquello que permanece oculto a los ojos del profano.

FRAGMENTO:
UN PASEO POR  LAS  ISLAS
“Sencilla es mi canoa como mis afectos, humilde como mi espíritu. Ella boga exenta y tranquila por las ondas bonancibles sin osar lanzarse a las olas turbulentas del gran río.

Bien ve las naves fuertes naufragar, bien ve los floridos camalotes fluctuantes, que separados de la dulce linfa natal, al empuje de las corrientes, vagan acá y allá, ora batidos y desmenuzados contra las riberas, ora arrebatados por el océano de las aguas amargas hasta las playas  extranjeras.

¡Paraná delicioso! Tú no me ofreces sino imágenes risueñas, impresiones placenteras, sublimes inspiraciones; tú me llamas a la dulce vida, la vida de la virtud y de la inocencia.

¡Cuántos goces puros! ¡Cuan deleitosas fruiciones plugo a tu Hacedor prepararnos en tu seno! En medio de tus aguas bienhechoras, de tus islas bellísimas, revestidas de flores y de frutos; entre el aroma de tus aires purísimos; en la paz y la quietud de la humilde cabana hospitalaria de tus bosques… Allí, ¡allí es donde se encuentra aquel edén perdido, aquellos dorados días que el alma anhela!

La leve canoa, al impulso de la espadilla, se desliza rápida y serena sobre la tersa superficie que semeja un inmenso espejo guarnecido con la cenefa de las hojosas y floreadas orillas, reproducidas en simétricos dibujos.

El sol brilla en su oriente sin celajes; las aves, al grato frescor del rocío y del follaje, prolongan sus cantares matinales, y se respira un ambiente perfumado. Las islas por una y otra banda se suceden tan unidas, que parecen las márgenes del río; pero este gran caudal de agua que hiende mi canoa no es más que un simple canalizo del grande Paraná, cuyas altas riberas se pierden allá, bajo el horizonte.

A medida que adelanta la canoa, nuevas escenas aparecen ante la vista hechizada, en las caprichosas ondulaciones de las costas, y en los variados vegetales que las orlan. A cada momento el navegante se siente deliciosamente sorprendido por el encuentro de nuevos riachuelos, siempre bordados de hermoso verdor; sendas misteriosas que transportan  la imaginación a elíseos encantados.”

Biografia de Sucre Antonio José Independencia Americana Líder

Antonio Sucre

Caudillo de la independencia hispanoamericana
(Cumaná, Venezuela, 1795 – Berruecos, Pasto, Colombia, 1830).

General venezolano que fue una de las figuras más relevantes de la independencia americana; siendo aún muy joven, se unió a la insurrección contra el dominio colonial español en Venezuela que dirigía Miranda (ver abajo), aprovechando la indefensión de la metrópoli bajo la ocupación francesa (1811-12). Tras la derrota de Miranda alternó el exilio en las Antillas con campañas militares en Venezuela, Colombia y Guayana (1813-17).

En 1818 formó parte de la plana mayor del ejército de Bolívar y fue uno de sus hombres de confianza. Estuvo en las acciones de Guayaquil, Pichincha, Junín y Ayacucho, que constituyen episodios decisivos en el camino hacia la independencia de Ecuador, Perú y Bolivia.

Con Bolívar, compartían un mismo pensamiento liberal y democrático, así como la idea de mantener unida la Gran Colombia creada en 1819 (sobre los territorios actuales de Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador).

Obtuvo algunas de las victorias militares sobre los realistas, que determinaron la independencia de las antiguas colonias españolas en Sudamérica: ganó la batalla de Pichincha (1822), que liberó de los españoles el territorio de Quito (actual Ecuador); y secundó las batallas de Junín (1824) y, sobre todo, Ayacucho (1824), que acabaron con el poder virreinal en el último bastión controlado por España, que era el Perú.

Una vez lograda la victoria definitiva, fue designado presidente vitalicio de Bolivia, cargo que desempeñó durante dos años, dando pruebas no sólo de sus cualidades de estadista, sino también de su patriotismo y desinterés.

Luego intervino en los conflictos que enfrentaron a Perú y Colombia, tomando partido a favor de ésta última. Rechazó la invasión peruana y, resuelto el problema satisfactoriamente, marchó a Quito; durante el camino fue asesinado en la montaña de Berruecos. Tenía entonces treinta y cinco años y con su muerte perdió América uno de sus más grandes soldados.

FRANCISCO MIRANDA

Francisco Miranda

Miranda, Francisco
(1756-1816)

Nació en Caracas (Venezuela) el 9 de junio de 1756; se inició como soldado en las filas del ejército español y viajó a Estados Unidos cuando España y Francia apoyaron la independencia de las colonias inglesas en aquella región de América. A partir de entonces comenzó a acariciar el proyecto de luchar por la independencia de su patria.

De Estados Unidos pasó a Cuba y posteriormente se trasladó a Europa dispuesto a acrecentar sus conocimientos y adquirir las bases teóricas de la gran empresa que planeaba. Catalina IIa, emperatriz de Rusia, le ofreció ayuda y lo mismo hizo el Ministro Pitt de Inglaterra. En  1799 tuvo activa participación en los sucesos de la Revolución  Francensa y en 1806 volvió a Estados Unidos donde organizó un pequeño ejército para iniciar su gesta libertadora.

Pero pronto de  dio cuenta de que además de las armas necesitaba el   apoyo   popular   para   llevarla   a   caboi Simón Bolívar se convirtió en su aliado y gracias a su ayuda pudo lograr el  triunfo de la revolución de Nueva Granada (Venezuela).

En Caracas creó la Sociedad Patrio tica que agrupó a los principales teóricos de la Revolución; nombrado generalísimo de  las   fuerzas de mar y   (ierra  en   1812, fue derrotado sin embargo por sus opositores,    quienes   lograron    finalmente   que fuera enviado a Cádiz, donde  lo encerra ron en una sórdida prisión. Alli murió cargado de cadenas el 14 de julio de  1816.

Fuente Consultada: Diccionario Juvenil de Historia Universal

Sucesos Historicos Argentinos Hitos de la Historia Argentina Principales

1810:La Semana
de Mayo
1816: La Independencia
de las Provincia Unidas
1817: Cruce de
los Andes
1820: Batalla de
Cepeda
1852: Batalla de
Caseros
1853:Constitución
Nacional
1862:
Organización Nacional
1878:
Campaña al Desierto
1890:
Revolución del Parque
1890:
Nace la Unión Cívica de la Juventud
1910:
El Centenario de la Revolución
1912:
El Grito de Alcorta
1912:
Ley de Reforma Electoral
1912:
Reforma Universitaria
1918:
La Patagonia Rebelde
1930:
Década Infame
1943:
Golpe Militar del GOU
1955:
Bombardeo a la Plaza de Mayo
1955:
Revolución Libertadora
1966: Revolución
Argentina
1968:
El Cordobazo
1972:
El Regreso de Perón
1974:
La Primera Mujer Presidente
1976:
El Proceso de Organización Nacional
1976-83:
El Terrorismo de Estado
1982:
La Guerra de Malvinas
1983:
LLega la Democracia
2001:
Caída de Fernando De la Rua
2001:
Cinco Presidentes en Una Semana
Síntesis Histórica de la
República Argentina

 

Resumen De Historia Argentina Biografia de Proceres Argentinos

Capítulo I:
Conquista y Colonización Española
Capítulo II:
Reformas Borbónicas En El Virreinato
Capítulo III:
Creación de la Primera Junta de Gobierno
Capítulo IV:
La Anarquía y Una Organización Postergada
Capítulo V:
La Confederación Rosista
Capítulo VI:
Presidencias Históricas
Capítulo VII:
La Oligarquía y la Formación del País
Capítulo VIII:
Gobierno de Hipólito Irigoyen
Capítulo IX
La Década Infame –  Resumen desde 1930
Capítulo X:
El gobierno de Juan D. Perón
Capítulo XI:
El Gobierno Post – Peronista 
Capítulo XII:
La Dictadura Militar – Proceso de Reorganización Nacional
Capítulo XIII:
Gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989)
Capítulo XIV:
Gobierno de Carlos Saul Menem (1989-1999)
Capítulo XV
Gobierno de Fernando De La Rua (1999-2001)

DATOS  GENERALES DE LA REPUBLICA ARGENTINA

Biografías Argentina
Conoce la Vida de Nuestros Próceres
Por que nació la izquierda en Argentina
Conoce algunas cuestiones que despertó el comunismo
El Gobierno Peronista
Interesante Monografía del gobierno de Juan Perón
La Historia Oficial y Revisionista
Distintas ópticas de  interpretar los acontecimientos históricos
Historia del Hospital Argerich
Roberto Litvackches
Argentinos Por Tres
Descubre la Vida de Estos Inolvidables Argentinos
Primeros Ídolos Nacionales del Siglo XX
C.
Gardel-I.Leguizamo-A.Distefano-J.M.Fangio
Descripción de las Principales Batallas Argentinas
Y algunos Conceptos Históricos
Gervasio Artigas
Su relación con el Gobierno de las Provincias Unidas
Unitarios y Federales
Que los dividía?
Facundo Quiroga
El Tigre de los Llanos
Una Curiosidad: El Ultimo Soldado de San Martín
Colaboración de: Ing. Leonardo Castagnino
La Generación del 37
Cuales fueron sus ideales y objetivos?
La Generación del 80
Orden y Progreso…
A 30 Años del Golpe Militar
 “La Dictadura Siniestra”
La Revolución de Mayo de 1810
El Día Que el Pueblo Eligió A Sus Representantes
El Plan Continental
San Martín y su Campaña Libertadora
 9 de Julio de 1816
Día de la Independencia Argentina
 El Virreinato del Río de la Plata
Los Adelantados, los aborígenes y las primeas fundaciones
 El Terrorismo de Estado en Argentina
El Golpe Militar de 1976 y La Lucha Contra La Izquierda
 Instituciones: La Iglesia en América
La Ordenes Religiosas-Los Jesuitas y los Aborígenes
 La Conquista del Mar Dulce
Crónica del desembarco al Río de la Plata
Las Invasiones Inglesas al Río de la Plata
Origen, desarrollo y consecuencias de las invasiones
Eva Duarte de Perón
La Abandera de los Humildes
Alicia Moreau de Justo
Una Vida de Compromiso con la Sociedad Argentina
 Grandes Médicos Argentinos
 Breves Biografías de Premios Nobel de Medicina
 La Cultura Argentina en la Década del 60
 Música, Trabajo, Educación y Política Argentina
 El Operativo Soberanía
 Plan Militar Para Atacar a Chile Y Ocupar el Canal de Beagle
 Nuestra Identidad Nacional
 Breve Descripción de algunos elementos bien argentinos
 Inventos Argentinos
 Nuestros Grandes Inventos Nacionales
 Los Recursos Naturales Argentinos
 Petróleo-Carbón-Gas-Minería-Agricultura-Ganadería
 Los Golpes Militares
 Breve Descripción de los Derrocamientos de Gobiernos Democráticos
 Historias Curiosas de Nuestra Historia Argentina
 Relatos, Documentos, Personajes, Anécdotas, etc.
 El Negocio de la Prostitución Porteña
 Historia sobre las prostitutas en el siglo XIX
 La Historia Contada Por Sus Protagonistas
 Diversos Pasajes de la Historia Argentina Según Sus Protagonistas
 La Historia de la Educación Argentina
 La Evolución del Sistema Educativo en el País
 Personalidades Eternas Argentinas
 Mas de 100 biografías sobre los mas destacados personajes argentinos
 Historia del Horror en La Forestal Cía.
 Cuando el capital público es puesto al servicio de la explotación privada
 La Historia del Tango
 El Origen del Tango y la Milonga
 Institutos de Menores y Reformatorios
 La Delincuencia Juvenil en Argentina

 

Linea del Tiempo de Historia Argentina Linea Cronologica de Argentina

Ver Una Línea de Tiempo Invertida

POLÍTICA ECONOMÍA Y
SOCIEDAD
CIENCIA Y
CULTURA
1810

18 de mayo de 1810. Cisneros publicó una proclama en la que pide lealtad al rey Fernando VII.25 de mayo. Se forma una junta presidida por Cornelio Saavedra.

Diciembre. La Primera junta se transforma en junta Grande. 

1810. Epidemia de disentería en Buenos Aires.
5 de abril de 1811. Rebelión de las Quintas. 

3 de marzo de 1810. Manuel Belgrano funda El Correo de Comercio.7 de junio. Aparece La Gazeta de Buenos Ayres.

13 de septiembre. Creación de la Biblioteca Pública en Buenos Aires.

 

1811  22 de septiembre 1811. Se constituyó el Primer Triunvirato.  1812. Formación de la Sociedad Patriótica.10 de julio de 1812. Se descubre la Conspiración de Álzaga.  
1812  24 de septiembre de 1812. El Ejército del Norte derrota a los realistas en Tucumán.8 de octubre. Formación del Segundo Triunvirato.

Marzo de 1813. La Asamblea General Constituyente deroga las prestaciones obligatorias de trabajo.Tensiones entre los partidarios de un estado centralizado y los del pactismo.

 

1812. Se editan tres nuevos periódicos por suscripción. 
1813

31 de enero de 1813. Inicia sus sesiones la Asamblea General Constituyente.20 de febrero. Victoria del Ejército del Norte en la batalla de Salta.

 

1814. Se van produciendo zonas ganaderas en la campaña bonaerense.   
1814 Enero de 1814. Creación del Directorio.     
1815 Febrero de 1815. El Ejército del Norte inicia la tercera campaña al Alto Perú.     
1816 9 de julio de 1816. El Congreso de Tucumán
declara la Independencia. 
  1816. Se reabre el Colegio de San Carlos con el nombre de Colegio Unión del Sur. 
1817  18 de enero de 1817. El Ejército de los Andes inicia el cruce de la Cordillera.    1817. Llega a Buenos Aires el naturalista francés Amado Bompland.
1819  22 de abril de 1819. Promulgación de la primera Constitución Argentina.  1819. Crisis entre Buenos Aires y el Litoral.  
1820

 10 de febrero de 1820. Batalla de Cepeda.23 de febrero. Tratado del Pilar.

26 de septiembre. Martín Rodríguez asume la gobernación de Buenos Aires.

 1820. En Buenos Aires comienza una época de expansión productiva y prosperidad comercial.  
1821  30 de enero de 1821. Sanción de la primera Constitución de la Provincia de Córdoba.  26 de agosto de 1821. Creación del Archivo General de la Nación.  12 de mayo de 1821. Comienza a publicarse
El Argos de Buenos Aires.
1822  25 de enero de 1822. Firma del tratado del Cuadrilátero.18 de noviembre. Destitución del obispo Medrano. Comienza la reforma eclesiástica.  1822. Creación de la Bolsa Mercantil y el Banco de Descuentos.18 de noviembre. Prohibición de enterrar cadáveres en los templos.  10 de enero de 1822. Fundación en Buenos Aires de la Sociedad Literaria4 de enero. Prohibición de celebrar corridas de toros en Buenos Aires, sin permiso de la Policía.
1823    1623. Creación de la Sociedad de Beneficencia Pública de Buenos Aires.  1823.
En Buenos Aires se fundan cinco escuelas públicas para niñas.
1824    1824. Se negocia en Londres un empréstito con la Banca Baring Brothers Co.  
1825  1825. Reforma de la Ley de Enfiteusis.10 de diciembre de 1825. Brasil declara la guerra a las Provincias Unidas.  1825. Inundaciones en la provincia y la ciudad de Santa Fe. Buenos Aires es la primera región ganadera del país.  
1826  7 febrero de 1826. Bernardino Rivadavia asume la presidencia.  1826.
El comercio ultramarino disminuye por el bloqueo naval brasileño
 1826.
Aparecen 14 nuevas publicación periodísticas.
1827

 6 de mayo de 1827. Combate naval frente a Buenos Aires.27 de junio. Renuncia de Rivadavia.

12 de agosto. Manuel Dorrego asume como gobernador de Buenos Aires.

 1827
521.444 quintales de tasajo salen por el puerto de Buenos Aires.
 
1828  1828. Fin de la guerra con el Brasil.13 de diciembre de 1828. Dorrego es fusilado por orden del general Juan Lavalle.  1828. Profundas divisiones entre federales y unitarios.Creación de la Sociedad Filantrópica.  
1829  Junio de 1829. Pacto de Cañuelas.1829. Juan Manuel de Rosas asume el gobierno de Buenos Aires.    
1830  1830. Formación de la Liga del Interior.    18 de noviembre de 1830.
Aparece
el bisemanario Lo Aljaba.
1831  4 de enero de 1831. Pacto Federal.    
1832  1832. Balcarce asume la Gobernación de Buenos Aires.    
1833  Noviembre de 1833. Viamonte es nombrado gobernador de Buenos Aires.  1833. Revolución de los restauradores.  1833. En Buenos Aires asisten a las escuelas públicas 994 niñas y 937 niños.
1834  25 de mayo de 1834.
Renuncia Viamonte y asume provisionalmente Manuel Vicente Maza.
20 de diciembre de 1834. Facundo
Quiroga es asesinado.
   
1835  1835. Rosas es elegido gobernador nuevamente.    
1836    1836.
Venta de tierras fiscales para paliar el déficit fiscal.
 
1838  28 de marzo de 1838. Francia declara el bloqueo de Buenos Aires y demás puertos de la Confederación.  1838. Descontento económico entre
los hacendados de la provincia de Buenos Aires.
 1838.
Jóvenes intelectuales forman la Asociación de la joven Generación Argentina.
1840  29 de octubre 1840.
Firma del tratado
Arana -Mackau.
   
1841      
1844      1844.
Los festejos de Carnaval son prohibidos en Buenos Aires.
1845  26 de
septiembre de 1845.
Bloqueo anglo francés al puerto de Buenos Aires.
   1845Sale en Chile la primera edición de Civilización y barbarie. La vide de Facundo Quiroga, de Domingo F. Sarmiento.
1846      1846Se publica el Dogma Socialista de la Asociación de Mayo.
1849  Mayo de 1849Fin del bloqueo anglo francés.    
1851  1º de
mayo de 1851.
Pronunciamiento de Justo José de Urquiza contra Rosas.
   1851José Mármol publica Amalia.
1852

 3 de febrero 1852. Batalla de Caseros31 de mayo. Firma del Pacto de San Nicolás.

11 de septiembre. Levantamiento bonaerense contra Urquiza.

 19 de febrero 1952Urquiza desfila con sus tropas por la ciudad de Buenos Aires.

 10 de abril de 1852. Comienza a publicarse Los Debates.Mayo de 1852. Edición de la primera versión de Las Bases de Juan Bautista Alberdi.

25 de Mayo. Asamblea fundacional del Club del Progreso en Buenos Aires.

1853  1853Sanción de la Constitución
de la Confederación.
   17 de
septiembre de
1853.
Presentación del proyecta para construir el primer ferrocarril de la Argentina.27 de febrero. Fundación en la ciudad de Santa Fe del Club del Orden.
1854  5 de marzo de 1854.Justo José de
Urquiza asume la presidencia de la Confederación.
1854.
Sanción de la Constitución del Estado de Buenos Aires.
 

 25 de mayo de 1854Comienza a publicarse La Confederación, el primer periódico editado en Rosario.

 

23 de junio de 1855. Aparece el periódico político satírico La Bruja Duende

1855      
1856  1856.
Ruptura de la alianza entre liberales y federales porteños.
 1856. Fundación de la primera colonia agrícola del país.21 de agosto de 1856. Aparición del
primer sello postal argentino.
1856. El Congreso de Paraná sanciona la Ley de Derechos Diferenciales.
 
1857  Mayo de 1857.Valentín Alsina es electo gobernador del Estado de Buenos Aires.
23 de octubre de 1 859. Batalla de Cepeda.

10 de noviembre. Pacto de San José

 29 de agosto de 1857.Primer viaje ferroviario en la República Argentina,

1857. Fundación de la Asociación Tipográfica.

 
1859      
1860    1860.Instalación de la Municipalidad de la ciudad de Rosario.  1860.Eduarda Mansilla publica El médico de San Luis.
1861      
1862

 12 de octubre de 1862.Asume la presidencia Bartolomé Mitre.

1862. Levantamiento del “Chacho” Peñaloza.

   9 de noviembre de 1862.Exploración del río Salado.
1863      1º de marzo de 1863.Comienza a publicarse el semanario El artesano.
1864  1864.Mitre organiza el primer ejército regular.    1864
Se funda la Revista Médico Quirúrgica
1865  Mayo de 1865.Firma del tratado de la Triple Alianza.
– Guerra de la Triple Alianza
   1865
Juana Gorriti publica Sueños y realidades.
1866  1866. Rebelión política en Mendoza.
12 de octubre de 1868. Asume la presidencia Domingo F. Sarmiento.
 22 de noviembre de 1866.Gran
malón invade
Río Cuarto.
1866

Crisis
económica.

 
1868      
1869    19 de marzo de 1869. Primer caso cólera en la ciudad de Rosario.1869. Inauguración
del telégrafo provincial entre las ciudades de Rosario y Buenos Aires.
 Primer Censo Nacional: indica que la cantidad de habitantes es de 1.830.214

25 de abril de 1870. Inauguración de los servicios del ferrocarril entre las ciudades de Santa Fe y Córdoba.

 
1870  11 de abril de 1870.
Asesinato de Justo J. de Urquiza.
12 de abril. Alzamiento del general Ricardo López Jordán.
20 de junio. Firma del protocolo de paz que dio fin a la Guerra del Paraguay.
 

 1870.

Lucio V. Mansilla publica
Una excursión
a los indios ranqueles

1871    27 de enero de 1871.Primer caso registrado de fiebre amarilla en la ciudad de Buenos Aires.  
1872    1872.Se crea el Banco Nacional.

 1872

Expedición de exploración del río Bermejo

José Hernández comienza a publicar

El gaucho Martín Fierro.

1873

 7 de diciembre de 1873.

 Combate entre las tropas de López Jordán y el Ejército nacional.

 1873.Comienza un período de crisis económica.

 1873.

Se funda el Círculo Médico Argentino.

1874  1874.
Revolución mitrista.
12 de octubre de 1874. Nicolás Avellaneda asume la presidencia.

 15 de mayo de 1874.

Inauguración en Buenos Aires de las obras de aguas corrientes y cloacas.1 874. Las líneas ferroviarias tienen una extensión de 1.331 Km.

 
1875  1875.
Debates parlamentarios sobre la ley de Aduanas.
   7 de febrero
de 1875.
Comienza a editarse
La Ondina
del Plata.
1876  

 1876

Finaliza el ciclo de crisis económica.

 1876.
Francisco Moreno llega al lago Nahuel-Huapi.
18 de noviembre de 1877. Aparece la revista La Alborada del Plata.
1878    12 abril
de 1878
Primera
exportación de cereales desde el puerto de Rosario.

1878
Comienza la avanzada militar sobre los territorios indígenas.

 1878.José María Ramos Mejía edita La neurosis de los hombres célebres en la historia argentina.
1879      1879.Fundación del Instituto Geográfico Argentino.
1880  12 de octubre de 1880. Julio Argentino Roca asume la presidencia.21 de septiembre. Se declara a Buenos Aires como capital de la República.  1880.
Comienza el boom de las colonias agrícolas.
 
1881    1881El Instituto Geográfico Argentino obtiene menciones en el Tercer Congreso y Exposición Internacional de Geografía, celebrado en Venecia.
1882

 10 de noviembre 1882. Comienza a funcionar la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires.

1882.
Se crea el
Club
Vorwarts.

 15 abril de 1882.Fundación del Jockey Club en Buenos Aires.

1882.
Eugenio Cambaceres publica
Potpourri. Silbidos
de un vago.

1884   23 de abril
de 1884. Inauguración
de la línea telegráfica Buenos Aires-Asunción.
8 de julio.
Se aprueba la ley de Educación Común.
 

1884.Lucio V. López publica La Gran Aldea.

Costumbres bonaerenses.

 

1886  12 de octubre
de 1886.
Miguel Juárez Celman  asume la presidencia.
 10 de
agosto de
1886.
Apertura del Registro Civil en Buenos Aíres.
20 de mayo de 1886.Aparece el diario  La Época,
el primero editado en a ciudad de
Santa Fe.
1887    1887.Se crea la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos.  
1889  10 de
septiembre de 1889.
Mitin en el
Jardín Florida.
1889.
Fundación
de la Unión Cívica.
   12 de febrero
de 1889.
Descubrimiento de fósiles en la Patagonia.
1890

 26 de julio de 1890.

Revolución del Parque.7 de agosto. Carlos Pellegrini asume la presidencia.

 

 1890.

Gran Crisis
económica.

 1890. Juana Gorriti publica Cocina
Ecléctica.
1892

 2 de abril de 1892.

Estado de Sitio en Buenos Aires.12 de octubre. Luis Sáenz Peña asume la presidencia.

 

 1892.
Creación de los Círculos Obreros Católicos y del Patronato de la Infancia.
 
1893  Agosto 1893. Como consecuencia de la revolución radical, el gobernador bonaerense Julio A. Costa debe presentar su renuncia.   1893.
Creación de
The Argentine Association of the Football League. 
1895  22 de enero de 1895.
José Evaristo Uriburu asume la presidencia.
   
1897      1º de abril de 1897. Comienza a editarse La Montaña.
1898  12 de octubre de 1898. Comienza el segundo mandato presidencial de Julio A. Roca.    
1899  

31 de mayo de 1899.

Inauguración del Ferrocarril Sur hacia Neuquén. 

1º de octubre de 1899. Se edita El Diaria del Pueblo. 
1900  23 de mayo de 1900. Se restablecen vínculos diplomáticos con el Vaticano.25 de octubre. Arriba a la Argentina el presidente brasileño Manuel J. De Campos Salles.

 Enero de 1900. Huelga de estibadores.25 de septiembre. Fundación del Consejo Nacional de Mujeres de la

1900. Comienza a operar la primera usina eléctrica en Buenos Aires.

1900. Expedición científica a las Cataratas del Iguazú.– Enrique García Velloso estrena El chiripá rojo en el Teatro La Comedia.
1901  6 de diciembre de 1901. Sanción de la Ley del Servicio Militar Obligatorio.

 15 de septiembre de 1901.

Manifestación masiva a favor de la separación entre la Iglesia y el Estado.

22 de noviembre de 1902. 70.000 huelguistas paralizan Buenos Aires.

1901. Inicia sus clases la Escuela de Arquitectura de Buenos Aires. 
1902

 28 de mayo de 1902. Comienza la firma del acuerdo con Chile sobre el litigio territorial patagónico.19 de diciembre. El Congreso aprueba una nueva Ley Electoral.

23 de diciembre. Aprobación de la Ley de Residencia.

   1902. Estreno de Canillita, de Florencio Sánchez, en el teatro La Comedia.
1903  1903. Concluye la firma de los Pactos de Mayo con Chile.  1º de mayo de 1903.
Masiva concentración anarquista.
1903. Socialistas organizan la UGT.
 1903. Nace el club Racing Club en Avellaneda.
1904  12 de octubre de 1904. Manuel Quintana asume la presidencia.

 30 de abril de 1904.

Se conoce el informe sobre la clase obrera confeccionado por Bialet Massé.

1904. Se fundan los clubes Independiente y Ferrocarril Oeste. 
1905  4 de febrero de 1 905. Estalla la revolución preparada por Hipólito Yrigoyen. 30 de julio de 1905.
Se funda la cooperativa El Hogar Obrero.
31 de agosto. Sanción de la Ley de Descanso Dominical 
 1905. Florencio Sánchez estrena Barranca Abajo, En familia y Mono Santa.
1906
1907
1909
1910

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Linea de Tiempo de Historia Argentina desde su Fundacion Hasta 1810

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POLÍTICA ECONOMÍA Y
SOCIEDAD
CIENCIA Y
CULTURA
1536

Final de la dominación inca
24 de junio de 1536. Buenos Aires
es sitiada por los aborígenes.

Primera fundación
de Buenos Aires.
 
1540  A partir de aquí,
la conquista 1540.
Uso de la mano de obra indígena,
española del territorio se caracteriza basado en la encomienda y la mita por las capitulaciones
 
 
1541 1541. Buenos Aires es desalojada.    Luis de Miranda escribe Romance noroeste 
1546      
1547  Creación de la Diócesis de
Asunción.
   
1553   Francisco de Aguirre funda
Santiago del Estero. 
 
1554     Ulrico Schmidel escribe Viaje al
Río de la Plato. 
1561  Aborígenes destruyen varios  Pedro del Castillo funda
Mendoza
 
1563  Se crea la Gobernación de Tucumán    
1565    Diego de Villarroel funda San
Miguel de Tucumán.
 
1573    Fundación de Córdoba y de Santa
Fe.
 
1578  Se unen los calchaquíes para combatir a los españoles    
1580    Refundación de Buenos Aires.
Los pioneros cuentan con ganado,
útiles de labranza y cereales.
 
1582    Fundación de Salta, cuyo
desarrollo se vincula con la economía
 
1590    Buenos Aires se transforma en un
foco comercial bajo el control de los
portugueses.
 
1593  Creación de la gobernación del Río de la Plata    
1594  Grupos indígenas de La Rioja y
Jujuy se unen baja el mando del
cacique Viitipoco.
   
1595  Comienza a construirse el fuerte
de Buenos Aires.
   
1597  Sínodo de obispos en Santiago del
Estero; impulso de la política de
reducciones.
   
1598      Se establecen los jesuitas en Buenos Aires.
1600    Córdoba se convierte en un
centro redistribuidor de trigo, maíz y
harina.
 
1602  Hernandarias de Saavedra asume  Buenos Aires obtiene una
la Gobernación del Río de la Plata, autorización para comerciar con
Brasil y Guinea.
 
1611    Se crea la reducción de San José.  Apertura del primer hospital en Buenos Aires.
1613  Mateo Leal de Ayala asume la Gobernación del Río de la Plata,   Ordenanzas impulsan la creación   la universidad del territorio en
Córdoba.
 Los jesuitas inauguran la primera
 de reducciones de indios con abolición de las prestaciones de trabajo.
1615  Hernandarias vuelve a asumir la Gobernación por dos años.    
1621    Santa Fe reúne a 168 vecinos, 266 indios en la ciudad y 1.007 en las
reducciones cercanas.
 
1623    Creación de la Aduana Seca en
Córdoba.
 
1626    Jesuitas instalan la misión Yapeyú.  
1630  Comienzan las guerras calchaquíes.  El camino que une Buenos Aires y
Córdoba se encuentra amenazado
por incursiones indígenas.
 
1637  . Es apresado y ejecutado el líder indígena Chalimín, dándose fin a siete años de conflictos bélicos.    
1644    La población en las misiones jesuitas asciende aproximadamente a 24.000 personas.  
1648      Los betlehemitas se hacen cargc del único hospital de Buenos Aires.
1658      
1661      
1663       Los jesuitas instalan una imprenta
en Córdoba.
1676    La Aduana Seca es trasladada a Jujuy.  
1678      
1795  Buenos Aire se transforma en cabecera de la Gobernación,    
1711    Finaliza la construcción del
Cabildo de Buenos Aires.
 
1727      Se crea en Buenos Aires la
Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo.
1744    La población de Buenos Aires y su campaña asciende a 22.091 habitantes  
1756  Instalación del Cabildo en Luján    
1767  Expulsión de los Jesuitas    
1770    La ciudad de San Miguel de
Tucumán registra 4.000 habitantes.
 1774:Colegio de Huérfanas en Buenos Aires.
1776    Mayor presencia de la burocracia civil.  
1777      
1778  Creación de la Aduana de Buenos  Salta tiene 7.200 habitantes. Es
sede del comercio de mulas.
– Importante exportación de cueros.
 1778. Fundación del Colegio San Carlos en Buenos Aires.
1779      7 agosto de 1779. Fundación de la
Casa de Niños Expósitos en Buenos
1780      Creación del Protomedicato en Buenos Aires.
1782  Ordenanza de Intendencias    Se construye en Buenos Aires la
llamada “casa de la virreina”.
1783  Cédula Real erige la Real Audiencia en Buenos Aires    Inauguración de La Ranchería, el
primer teatro de Buenos Aires.
1791    Se autoriza a españoles y extranjeros a introducir esclavos.  
1794  Se instala en Buenos Aires el Consulado    
1795    Se otorga el permiso a Buenos Aires para comerciar con colonias extranjeras mercancías que no retornarían a  España  
1799      Creación de la Escuela de
Medicina dependiente del
Protomedicato.
1801    Brote de Sarampión en Buenos Aires.  1º de mayo de 1801. Fundación del
 periódico El Telégrafo Mercantil
1802     Se autoriza la construcción de la  Recova para los comerciantes.  El  1º de septiembre de 1802. Aparece el Semanario de Agricultura, Industrio y
 Comercio.
1804  Rafael de Sobremonte asume como el noveno virrey del Río de la  Los comerciantes son el grupo más activo en Buenos Aires.  Las ideas de la Ilustración tienen
 eco en el Río de la Plata.
Plata.
1806  25 de junio de 1806. Primera Invasión Inglesa .

 Creación del Regimiento de Patricios.

– Proceso de militarización de la sociedad.

 
1807

 10 de febrero de 1807, Destitución del virrey Sobremonte.

28 de junio. Segunda Invasión Inglesa

 5 de julio de 1807, Resistencia urbana ante la llegada de los ingleses.
 
 
1808  29 de julio de 1808. Se difunde
oficialmente la noticia sobre la
abdicación de Carlos IV.
   
1809 29 de junio de 1809. Llega el virrey Cisneros a Buenos Aires.   1º de enero de 1809. Asonada de Álzaga.6 de noviembre. Aprobación del
Reglamento Provisorio que permite el
comercio con los ingleses.
 Mariano Moreno da a conocer su
 Representación de los hacendados.
1810

18 de mayo de 1810. Cisneros publica una proclama en la que pide lealtad al rey Fernando VII.

25 de mayo. Se forma una junta presidida por Cornelio

Diciembre. La Primera junta se
transforma en junta Grande.

  Epidemia de disentería
en Buenos Aires.

 3 de marzo de 1810. Manuel Belgrano funda El Correo de Comercio.

7 de Junio Aparece la Gazeta de Buenos Aires

13 de Septiembre Creación de la Biblioteca Pública en Buenos Aires

 

La Guerra Gaucha Los Gauchos de Martin de Guemes en Jujuy

LA GUERRA GAUCHA: Durante nueve años, entre 1812 y 181, la caballería gaucha, vence sucesivamente, en una desgastadora guerra, ocho invasiones llevadas a cabo por las tropas realistas, procedentes del Alto Perú y el Perú. Aquellos singulares jinetes, sin otras armas que tacuaras con un cuchillo en la punta a manera de lanzas, machetes, boleadoras, lazos y alguna que otra tercerola, montados en ágiles y pequeños caballos serranos, acostumbrados a moverse entre montes de vinales, quebradas pedregosas o sendas impracticables, se organizaron en partidas regulares aprovechando el exhaustivo conocimiento del terreno y atacaron, tanto de día como de noche, a las columnas enemigas.

guerra gaucha

“He jurado defender la independencia de América y sellarla con mi sangre. Estamos dispuestos a morir primero que sufrir por segunda vez una dominación odiosa, tiránica y execrable”

Con estas palabras, Martín Güemes pone de manifiesto su voluntad libertadora como continuador del espíritu revolucionario surgido el 25 de Mayo de 1810, cuando el pueblo salió a la calle a exigir un gobierno criollo contra el enemigo colonialista que nos azotó siempre, llevándose nuestras riquezas.

¿Qué fue la resistencia sino una colosal batalla con centro en Humahuaca, un ala en la Quebrada del Toro y la otra en la frontera del Chaco? Diez veces entraron los realistas a Salta y Jujuy; diez veces fueron expulsados. A cada nueva invasión, los partidarios de la resistencia crecían.

Güemes tuvo por aliado al pueblo, a la peonada, a todos los hombres, mujeres y niños que querían una patria libre y colaboraron dando todo lo que poseían, peleando codo a codo con piedras, hondas y armas robadas, alzados contra el invasor.

Un domingo llega la avanzada realista al pueblito de Chicoana, y después de la misa un gaucho dice:

-Tendríamos que alzarnos contra esta canallada! con qué armas? – le observan.

– Con las que les quitemos, pues!

Y estalla entonces la asonada; el vecino Luis Burda es su jefe; y así desarman y corren a la guardia realista. En otro lugar, por los Cerillos, el estanciero Pedro Zabala sale a pelear, seguido de sus peones que llevan chuzos de cuchillos atados con tientos en palos del monte.

En Sauce Redondo el Capitán Saravia con sólo 30 paisanos armados de garrotes y fusiles, ayudados del inerme paisanaje, atropellan por sobre un fuego vivo, asaltando y venciendo al enemigo que advierte que los hombres que los han atacado desean ser libres de corazón.

“A este pueblo no lo conquistaremos jamás exclamó el General Valdés del Ejército español, cuando al acercarse a un rancho pobre, ve que un changuito de tan solo cuatro años monta en pelo a un caballo y corre al monte para prevenir de la invasión a las montoneras del Comandante Martín Miguel de Güemes.

Sobresale el ejemplo de nuestra Juana Azurduy, que luego del desastre de Ayohuma, decide incorporarse definitivamente a las milicias de la liberación. Participando en numerosas batallas junto a su marido Manuel Padilla, y otras como capitana de su propia columna de un puñado de gauchos, con los cuales logró defender Chuquisaca y constituirla en territorio liberado del imperio.

Petrona Arias, vestida de hombre, cabalgaba de chasqui por las quebradas. Loreto Sánchez, disfrazada de panadera, entraba a espiar a los cuarteles; y a Juana Moro los realistas la emparedaron en su casa por sospechosa de espionaje. Y, esa valiente, “la regalada”, que salió de su rancho totalmente desnuda y fingiéndose loca, para distraer y atajar a una partida de invasores, mientras los patriotas preparaban la emboscada.

Hombres de Don Martín Miguel hoy desocupados. Mujeres que reciben de pago hambre y miseria de quienes jamás dieron nada, de los que nunca supieron del valor y del sacrificio. Niños… desnutridos y analfabetos. Triste laurel de vergüenza pata el triunfo de este pueblo que no sabe de cobardías ni entregas. Todavía hoy sigue impaga la deuda, todavía hoy dura la agonía hecha piedra de todo el pueblo norteño.

Por eso es que debemos rescatar al héroe gaucho de las manos de los que los mataron, debemos rescatarlo como bandera de un pueblo que en cualquier momento repite la historia. Porque la Guerra Gaucha sigue viva en las quebradas. Viva en los trabajadores que entre cerros y soledades repite hazañas y sacrificios, viva en las sombras que callan muertes en selvas y hondonadas. Viva en cada hombre, mujer y niño de esta tierra que no se resigna al hambre y la dominación; en cada humilde que trabaja y que sueña con una Argentina para todos.

El general español Andrés García Camba, entonces comandante del escuadrón de Dragones del Perú, los define con exactitud: “Los gauchos eran hombres de campo, bien montados, todos de machete y rifle, de los que se servían alternativamente, sobre sus caballos, con sorprendente habilidad, acercándose a las tropas
con tal confianza, soltura y sangre fría que admiraban los militares europeos que por primera vez observaban a esos hombres extraordinarios a caballo, cuyas excelentes disposiciones para la guerra de guerrillas y de sorpresa tuvieron repetidas ocasiones de comprobar”.

La Muerte de Martín de Güemes:

La muerte ¿el Héroe Gaucho Don Martín Miguel fue planificada por el General Olañeta, jefe del Ejército Realista del Alto Perú y ejecutada por el Teniente coronel José Maria Valdéz, alias el Barbarucho. Pero no debemos olvidar las incidencias que tuvieron las sublevaciones, resistencias, desobediencias y traiciones ¿e los enemigos internos.

En aquella época la sociedad salto-jujeña estaba dividida entre los partidarios de Güemes (Patria Vieja) y sus opositores (Patria Nueva), planteándose una lucha de clases, Tal vez Güemes era odiado por señores como él, pero que se sentían españoles y otros muchos, con la independencia verían en riesgo sus intereses económicos. Además, el material de la guerra era el soldado, y el soldado salía del gaucho, y el gaucho salía del peón. Cada soldado que ganaba el Ejército de la Independencia era un peón que perdía el señor feudal y el gaucho prefería la condición social del soldado a la servidumbre rural a la que estaba sometido.

Algunas de las reformas sociales durante la Guerra Gaucha fueron: la creación ¿el Fuero Gaucho, que otorgaba los mismos privilegios, prerrogativas y derechos que tenía el fuero militar; la excepción del pago de deudas mientras estaban en servicio a la Patria, ya que no tenían sueldo ni recompensa alguna en el Ejercito Guerrillero (hasta peleaban desnudos); la liberación del pago de arriendo: la liberación de la servidumbre y ¿e la explotación del peón rural; la protección a los mulatos que ejercían los oficios de albañiles, pintores, zapateros talabarteros y otros, que hieren los que formaban el batallón de los llamados “Cívicos’. No obstante que la Asamblea del año 1813 había abolido la esclavitud aún existían esclavos en la región, a los que Güemes les otorgó la libertad.

Era tanto su calor humano, que llegaron a darte el nombre de Padre de los pobres. En una de sus arengas decíales: “Esos que veis de frac, son vuestros enemigos, por consiguiente mis enemigos Mientras os conservéis unidos, os asegure que vivirán garantidos vuestros derechos y nuestra libertad, a despecho de esos miserables oye nos odian: a mi, porque les tomo cuatro reales para defender su propia libertad, luchando y dando la vida por Libre Patria; y a vosotros, porque os ven resueltos a no ser más humillados ni esclavizados por ellos. Todos somos libres y todos tenemos iguales derechos, porque todos somos hijos de la misma patria que hemos arrancado de la servidumbre, quebrando con nuestros esfuerzos el yugo español. Ha llegado el momento en que seáis hombres libres y de que caigan para siempre vuestros opresores.

Esta exaltación y defensa de los gauchos y la imposición forzada de contribuciones, crearen el enemigo interno. Los poderosos se resentían y se sentían ofendidos porque tenían que desembolsar sus fortunas para e. sostenimiento ¿e la guerra. Por ello odiaban y combatían a Güemes, tildándolo de “tirano, feroz, abominable” otros epítetos. Pero Güemes no adoptó la violencia del azote, la tortura, el degüello la horca o el fusilamiento como lo hacía Artigas, Quiroga, López, Aldao, Ibarra, Lavalle, Lamadrid, Urquiza, Rosas y las dictaduras que bañaren de sangre el país. No, Güemes no hizo matar a ningún opositor. Se había limitado a aplicar penas pecuniarias, o cuando más la prisión, la expulsión o la deportación, predominando las multas que contribuían al sostenimiento de la India por la Independencia.

A solamente 13 días de la muerte del Prócer sus opositores designan como Gobernador a Don José Antonio Fernández Cornejo, y firman un armisticio con Olañeta para suspender las hostilidades Armisticio considerado indigno por San Martín en una carta a O’Higgins, en el que se acuerda la disolución del Ejército de Expedición al Perú con el que Güemes apoyaría a San Martín.

El impacto en los gauchos por la muerte de su adorado jefe, los mantuvo atónitos y neutrales de los acontecimientos políticos de esos días, pero la firma del armisticio y la designación de Cornejo fueren la chispa que encendió el levantamiento popular del 22 de Setiembre de 1821 para recuperar el poder. Como consecuencia se firma un pacto de paz con la designación José Ignacio Gorriti, en reemplazo de Cornejo.

Al cumplirse si mandato, a Gorriti se le ofreció ser reelegido, no aceptando con aquellas famosas palabras: “El mayor agravio que se le puede hacer a un pueblo libre, es perpetuar en el poder a sus gobernantes”. Para evitar nuevos enfrentamientos se aceptó por parte de los güemistas, la designación por la Junta ¿e Representantes del General Alvarez de Arenales, para sucederlo.

El Pronunciamiento de Urquiza Batalla de Caseros Fin de Rosas

Capítulo 5 (II): Pronunciamiento de Urquiza:

Pronunciamiento de Urquiza:

La política de gobierno llevada por Justo J. De Urquiza, hizo que la provincia tenga cierto progreso y solidez económica, pero algunas medidas tomadas por el poder centralista de Rosas, a veces iban en contra de su progreso, hecho que fue provocando oposición hacia este dictador.

Justo José de urquiza

Las diferencias entre ambos gobernantes básicamente fueron:

  • El Tratado de Alcaraz entre Madariaga y Urquiza que resolvió en forma pacífica el conflicto correntino, pero Rosas se enteró que a pesar de que entraba en la confederación Madariaga no iba a apoyar rotundamente a Rosas, situación que generó la ruptura del pacto entre Urquiza y Madariaga.
  • Rosas había sido reelegido por tercera vez en 1850, y como lo hacía habitualmente renuncia de al cargo de gobernador y a la facultad de comandar las relaciones exteriores. Entre Ríos y Corrientes aceptan la renuncia y recuperaron la facultad del ejercicio de las relaciones exteriores.(Pronunciamiento de Urquiza)
  • Entre Ríos comienza una política de abrir sus puertas a emigrados o exiliados políticos, medida que generó la protesta de Rosas.
  • Se publica en Entre Ríos un artículo mostrando lo necesario que es dictar definitivamente una Constitución que organizara la Nación. Rosas le exigió una rectificación y Urquiza le contestó que no interfiriera con el ejercicio de la Libertad de Prensa y exhortó a las provincias para que cortaran sus vínculos con este gobernador autocrático.
  • La Legislatura Porteña acusó a Urquiza como “traidor y loco”.

Como enfrentar a Rosas?:

Rosas Juan Manuel

  • Tuvo el apoyo de Brasil que había roto relaciones con Rosas y de la Banda Oriental, que estaba oprimida por el sitio de Montevideo.
  • Corrientes aceptó el pedido de Urquiza y cortó los vínculos con el poder central.
  • Se formó así una Triple Alianza, ya que vieron conveniente la libre navegación de los ríos Paraná y Uruguay para alentar y mejorar las economía regionales que habían sido castigadas por el centralismo porteño.
  • En 1851 cae el ejército sitiador de Oribe y el ejército oriental pasa a manos de Urquiza.
  • Luego el Ejército Grande pasa el río Paraná y se enfrenta el 3 de Febrero de 1852 en Caseros en un breve encuentro, donde Rosas es derrotado.
  • Rosas envía su renuncia a la Legislatura y pide asilo al encargado de negocios británicos, trasladándose e Inglaterra con su familia, donde vivirá hasta su muerte en 1877.
  • Urquiza entra en Buenos Aires y asume el poder nacional con el propósito de organizar definitivamente al país bajo una Constitución republicana, representativa y federal.
  • Vicente López y Planes es nombrado gobernador interino de la provincia de Buenos Aires.
  • Urquiza se reúne en Palermo con otros gobernadores para firmar un protocolo por el cual se encargaba a Urquiza para el manejo de las relaciones exteriores y se invitaba a todas las provincias a una convención para organizar jurídicamente la Nación Argentina.
  • El principal opositor de Urquiza fue Valentín Alsina porque se pensaba que Urquiza era otro tirano igual que Rosas, ya que se rehusaba a destituir los gobernadores rosistas, pues planteaba una política de reconciliación.
  • Los gobernadores se reunieron en San Nicolás y el 31 de mayo de 1852 firmaron el Acuerdo de San Nicolás por el cual establece que el pacto federal era la ley fundamental de la República.
  • Urquiza fue nombrado Director Provisorio de la Confederación, encargado de las relaciones exteriores y jefe de los ejércitos.
  • A partir de este acuerdo las provincias solventaron los gastos nacionales en función del producto de sus aduanas exteriores.
  • Buenos Aires rechazó este acuerdo pues no estaba dispuesta a perder el control de su puerto y aduana, que justamente era lo que le permitía progresar y por otro lado arruinaba a las provincias interiores. Tampoco aceptaban la libre navegación de los ríos Paraná y Uruguay.
  • Urquiza trasladó el Congreso a Santa Fe donde se sancionaría la Constitución Nacional en 1853.
  • En Santa Fe se reúnen todos los gobernadores (eran 13 provincias) y el 1 de mayo de 1853 se sanciona la Constitución Nacional, sin la presencia de Buenos Aires. Todos los intentos de incorporar Bs. As. A la confederación fueron nulos, y finalmente Urquiza decide levantar el sitiamiento militar a la provincia.
  • La nueva constitución de orientación liberal, basada según un libro escrito por Juan Bautista Alberdi, llamado Bases y puntos de partida para la organización constitucional de la república argentina y se basaron también en la constitución de EE.UU. . Se tomo como modelo la forma: representativa, republicana y federal.
  • A partir de este momento comienza una separación (secesión) dentro de un mismo territorio, la Confederación por un lado y la provincia de Bs. As. Por otro, trabajando en forma independiente como otro estado más. Dictó su propia constitución y buscó legitimación o reconocimiento en Francia.
  • De todas manera la constitución nacional exigía la federalización de la provincia de Bs. As. Y la nacionalización de la Aduana y Puerto.
  • La Confederación siempre buscó un acercamiento a Buenos Aires, y se fueron estableciendo Pactos de Convivencia, para garantizar la defensa en todo el territorio y luchar contra el avance de indio.
  • La economía de la Confederación fue siempre muy pobre y estancada, pues la economía regionales estaban por el piso, como salida se sanciona la Ley de Derechos Diferenciales, donde se trataba de que los barcos descarguen directamente sus mercaderías en los puerto internos, como Rosario, para aumentar así los ingresos aduaneros.
  • Como respuesta el gobernador Alsina prohibió el tránsito de mercaderías del interior por el territorio de su provincia, hacia el puerto de Bs. As., generándose una fricción entre ambos gobiernos que desembocó en la batalla de Cepeda en donde las fuerza porteñas al mando de Mitre fueron abatidas en Octubre de 1859.
  • Se firma entonces el tratado de San José de las Flores, donde se estipula de que manera Buenos Aires se incorporaría a la Confederación Argentina. Buenos Aires nacionalizaría la Aduana y Puerto, pero recibiría por el termino de 5 años una suma equivalente al presupuesto provincial de 1859, para que pueda cumplir con sus compromisos de pagos por deudas contraídas.
  • Algunos políticos como Sarmiento y Mitre sabían que era necesario la unidad política y que no podían convivir dos estado dentro de uno, por lo que vieron correcto este pacto, pero no estaban de acuerdo en la metodología aplicada. Para los comerciantes esta unión era importante porque se ampliaban sus mercados.
  • Se debía reformar la Constitución según lo exigía Bs. As. , pero no hubo acuerdos rápidos, además por otro lado se sucedieron hechos violentos en algunas provincias de la Confederación, todo esto hizo que produzca un enfrentamiento armado en septiembre de 1861 en Pavón. En esta batalla no hubo una definición clara de victoria, ya que Urquiza de retiró del combate otorgándole cierto predominio a Bs. As., que luego de una negociación entre Mitre y Urquiza se consolidó el triunfo de Buenos Aires.
  • La federalización de la provincia se solucionó temporariamente, permitiendo residir en calidad de invitados por el termino de 5 años a las autoridades nacionales hasta tanto se elija la capital definitiva de la república.(Ley de compromiso)
  • Mitre asume en 1862 como presidente de la Nación Argentina.

Confederación Nacional Vs. Buenos Aires:

La Constitución Nacional sancionada por todas las provincias debía cuanto antes lograr:

  1. a) La unidad política, es decir unirse todas las provincias.
  2. b) La unidad económica, para promover el desarrollo económico, integrar las economía locales y estimular el comercio nacional e internacional,

Pero la confederación no tenía los recursos económicos para hacer frente a estas necesidades. La falta de disponibilidad económica hizo que:

No se formaran ejércitos.

No se realicen obras públicas, tales como caminos, puertos, vías ferroviarias, etc.

No se paguen en término los sueldos del estado.

Creció la deuda pública.

Se intentó fomentar la inmigración europea, y fue el caso de algunas colonias en Santa Fe, Entre Ríos y Misiones.

Se abrió los ríos Paraná y Uruguay para el comercio exterior y se eliminaron algunos impuestos.

Por el contrario Bs. As. Vivió una etapa muy próspera económicamente, desarrollando la actividad ganadera y agrícola, y pasó a ser el centro comercial, cultural y financiero del país. En 1853 había 2000 negocios y 700 talleres. Triplicó en comercio exterior, en pocos años, exportando cuero, lanas y sebo.

Buenos Aires era la París de América del Sur, en 1857:

  • Se inauguraron los primeros 10 km. De vías férreas, desde el Teatro Colón hasta Floresta. Se utilizaba una máquina usada llamada La Porteña, que había sido utilizada en la Guerra de Crimea.
  • Alumbrado público a gas en todas las calles
  • Línea telegráfica.
  • Mejoras en el transporte pasajero.
  • Apertura de escuelas rurales y urbanas.
  • Creación de colonia de inmigrantes.

El Congreso confederado, por otra parte, dictó una ley que facultaba al presidente a procurar la incorporación de Buenos Aires en forma pacífica o ‘por la fuerza de las armas’. El gobierno porteño interpretó esto como una declaración de guerra y nombró a Bartolomé Mitre jefe del ejército provincial.

Luego de la batalla de Pavón quedó acéfalo el gobierno de la nación al renunciar las autoridades ejecutivas y legislativas residentes en Paraná. Mitre asumió entonces el gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires y convocó a los representantes de todas las provincias a una asamblea para elegir autoridades nacionales y resolver sobre el lugar de residencia y financiamiento del ejecutivo. Los aspectos más importantes por resolver durante su gobierno fueron alcanzar la unidad nacional controlando los alzamientos del interior que se oponían al centralismo.

La población de la provincia de Buenos Aires se agrupaba en torno de dos partidos políticos; loschupandinos o cocidos, porque se decían que habían sido cocidos por las calderas de Urquiza (partidarios de la anexión de la provincia al resto de la Confederación) y los pandilleros (liberales, enemigos de Urquiza y partidarios de una política autonomista).

Mitre pertenecía al partido liberal, pero nacionalista, es decir que deseaba fervientemente la anexión definitiva de Bs.As. a la Confederación, y lograr la unidad política definitiva, en cambio Valentín Alsina, era autonomista, ultraporteñista, y quería subordinar el interior al poder de Bs. As. Se oponían a la federalización de la provincia y a la nacionalización de la aduana. Una salida para la residencia de la capital de la nación en Bs.As. fue la ley de compromiso, donde se permitía residir durante 5 años a las autoridades nacionales hasta tanto se resuelva esta situación.

El Mundo De Esa Época:

  • 1855 Guerra de Crimea entre Inglaterra, Francia, Rusia, Turquía, Italia.
  • 1860 Guerra de Secesión en EE.UU. entre el norte industrial y el sur feudal
  • 1870 Guerra Franco-Prusiana donde Francia es derrotada, el imperio de Napoleón III cae, y se forma el imperio alemán de Guillermo II.

Inventos:

  • Luz a gas en el interior de las casas, ya se utilizaba en el alumbrado publico.
  • El acero para la construcción.
  • Se detectaron microbios que eran desconocidos.
  • En el campo se utilizó el alambre para cercos y el molino de viento.
  • El frío artificial para el trasporte de carnes en barcos
  • Nuevos barcos con pasajes mas económicos.

PARA SABER MAS…

En la colección El Bicentenario Fasc. N°3 Período 1850-1869 la historiadora Marcela Ternavasio se pregunta: ¿Como se explica este pronunciamiento de un hombre identificado con el federalismo y que siempre había sido leal a Juan M. Rosas?.

El viraje de Urquiza tiene, sin duda, una historia que lo explica y hunde sus raíces en las tensiones creadas entre Buenos Aires y el resto de las provincias -especialmente las del Litoral- desde tiempo atrás. Tales tensiones derivaban del monopolio ejercido por la provincia de Buenos Aires respecto del comercio ultramarino, la aduana y la libre navegación de los ríos. Gracias a ese monopolio y a las condiciones naturales de las que gozaba, la provincia más rica de la Confederación pudo experimentar un exitoso proceso de expansión ganadera desde la década de 1820.

Durante los años 40, Entre Ríos logró recuperarse económicamente de la devastación sufrida luego de las guerras de independencia y de las guerras civiles, estimulada por la llamada “guerra grande” en Uruguay y el bloqueo anglo-francés en Buenos Aires. Los estancieros entrerrianos -entre los que se encontraba el propio Urquiza- se convirtieron en los proveedores de la sitiada ciudad de Montevideo y por ello tenían sumo interés en mantener el tráfico costero con la capital uruguaya.

Por otro lado, Rosas mantenía con Brasil una situación conflictiva desde tiempo atrás. Luego de la firma de los tratados que culminaron con el bloqueo anglo-francés, Buenos Aires y el imperio brasileño quedaron con las manos libres para enfrentarse en el escenario siempre disputado: la Banda Oriental. La pretensión de Brasil era mantener asegurada su provincia más meridional -Río Grande do Sul- y lograr la libre navegación del río Paraná, mientras Rosas evaluaba esta pretensión como una muestra más de laH apetencias del imperio brasileño y de su ancestral deseo expansionista sobre el Río de la Plata.

La recuperación económica de Entre Ríos actualizó los viejos temas de disputa entre Buenos Aires y las provincias del Litoral. Si bien Rosas había logrado acallar estas disputas durante largos años, su latente presencia terminó por estallar en conflicto abierto este año. Al rompimiento de relaciones entre la Confederación Argentina y el Brasil se sumó el “pronunciamiento” de Urquiza por el cual se hizo explícita su aspiración de ver constituido el país.

Al suprimir en los documentos públicos la fórmula impuesta por Rosas “¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los salvajes unitarios!” y reemplazarla por la de “¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los enemigos de la organización nacional!”, el gobernador de Entre Ríos puso de manifiesto aquella aspiración.

Consciente de que este gesto significaba una declaración de guerra al régimen rosista, Urquiza esperaba que el resto de las provincias se unieran a su desafío. Pero sólo Corrientes adhirió al pronunciamiento, mientras en Buenos Aires el hecho fue aprovechado, como tantas otras veces en el pasado reciente, para polarizar aún más el espacio político. Urquiza fue tildado de “loco” y la ex capital volvió a vivir las ya conocidas muestras de adhesión federal. Pero el pacto firmado a fines de mayo entre el gobierno de Entre Ríos, Uruguay y el Imperio del Brasil dejó sellada la alianza del bloque antirrosista y dio lugar a la movilización de tropas que no tardarán en enfrentarse en el campo de batalla.

Todos Los Presidentes Argentinos Cronologia de las Presidencias Argentinas

Kirchner, Cristina 2011 -2015 Boudou, Amado
Kirchner, Cristina 2007 -2011     Cobos, Julio
KIRCHNER, Néstor 2003 – 2007 Concluye   SCIOLI, Daniel
DUHALDE, Eduardo 2002-2003 Concluye   * Provisional (Presidente del Senado)
CAAMAÑO, Eduardo 2001 – 2001 Concluye   * Provisional (Presidente de Diputados)
RODRÍGUEZ SAA, Adolfo 2001 – 2001 Renuncia   Interino (Elegido por Asamblea Constituyente)
PUERTA, Ramón 2001 – 2001 Concluye   * Provisional (Presidente del Senado)
DE LA RUA, Fernando 1999 – 2001

Renuncia

1937 – … ALVAREZ, Carlos
MENEM, Carlos Saúl 1995 – 1999 Concluye 1930 – … RUCKAUF, Carlos
MENEM, Carlos Saúl 1989 – 1995 Concluye 1930 – … DUHALDE, Eduardo
ALFONSIN, Raúl Ricardo 1983 – 1989 Renuncia 1927 – … MARTINEZ, Víctor
BIGNONE, Reynaldo B. 1982 – 1983 Normalizador 1928 – …  
GALTIERI, Leopoldo F. 1981 – 1982 Renuncia 1926 – …  
VIOLA, Roberto E. 1981 – 1981 Depuesto 1924 – 1994  
VIDELA, Jorge Rafael 1976 – 1981 Concluye 1925 – …  
MARTINEZ de Perón, María E. 1974 – 1976 Depuesto 1931 – …  
PERON, Juan Domingo 1973 – 1974 Fallece 1895 – 1974 MARTINEZ de Perón, M. E.
LASTIRI, Raúl Alberto 1973 – 1973 Normalizador 1915 – 1978  
CAMPORA, Héctor José 1973 – 1973 Renuncia 1909 – 1979 SOLANO LIMA, Vicente
LANUSSE, Alejandro 1971 – 1973 Normalizador 1918 – 1996  
LEVINGSTON, Roberto 1970 – 1971 Depuesto 1920- …  
ONGANIA, Juan Carlos 1966 – 1970 Depuesto 1914 – 1995  
ILLIA, Arturo Humberto 1963 – 1966 Depuesto 1900 – 1981 PERETTE, Humberto
GUIDO, José María 1962 – 1963 Normalizador 1910 – 1975  
FRONDIZI, Arturo 1958 – 1962 Depuesto 1908 – 1995 GOMEZ, Alejandro
ARAMBURU, Pedro E. 1955 – 1958 Normalizador 1903 – 1970 ROJAS, Isaac
LONARDI, Eduardo 1955- 1955 Depuesto 1896 – 1956 ROJAS, Isaac
PERON, Juan Domingo 1951 – 1955 Depuesto 1895 – 1974 TEISSAIRE, Alberto
PERON, Juan Domingo 1946 – 1951 Concluye 1895 – 1974 QUIJANO, Hortensio
FARRELL, Edelmiro 1944 – 1946 Normalizador 1887 – 1980 PERON, Juan Domingo
RAMIREZ, Pedro Pablo 1943 – 1944 Depuesto 1884 – 1962 FARREL, Edelmiro
CASTILLO, Ramón S. 1942 – 1943 Depuesto 1873 – 1944  
ORTIZ, Roberto M. 1938 – 1942 Renuncia 1886 – 1942 CASTILLO, Ramón S.
JUSTO, Agustín P. 1932 – 1938 Concluye 1876 – 1943  
URIBURU, José Félix 1930 – 1932 Normalizador 1868 – 1932 SANTAMARINA, Enrique
YRIGOYEN, Hipólito 1928 – 1930 Depuesto 1852 – 1933 MARTINEZ, Enrique
de ALVEAR, Marcelo T. 1922 – 1928 Concluye 1868 – 1942 GONZALEZ, Elpidio
YRIGOYEN, Hipólito 1916 – 1922 Concluye 1852 – 1933 LUNA, Pelagio
de la PLAZA, Victorino 1914 – 1916 Concluye 1840 – 1919  
SAENZ PEÑA, Roque 1910 – 1914 Fallece 1851 – 1914 DE LA PLAZA, Victorino
FIGUEROA ALCORTA, José 1906 – 1910 Concluye 1860 – 1931  
QUINTANA, Manuel 1904 – 1906 Fallece 1835 – 1906 FIGUEROA ALCORTA, José
ROCA, Julio Argentino 1898 – 1904 Concluye 1843 – 1914 QUIRNO COSTA, Roberto
URIBURU, José E. 1895 – 1898 Concluye 1831 – 1914  
SAENZ PEÑA, Luis 1892 – 1895 Renuncia 1822 – 1907 URIBURU, José Evaristo
PELLEGRINI, Carlos 1890 – 1892 Concluye 1846 – 1906  
JUAREZ CELMAN, Miguel 1886 – 1890 Renuncia 1844 – 1909 PELLEGRINI, Carlos
ROCA, Julio Argentino 1880 – 1886 Concluye 1843 – 1914 MADERO, Francisco B.
AVELLANEDA, Nicolás 1874 – 1880 Concluye 1837 – 1885 ACOSTA, Mariano
SARMIENTO, Domingo F. 1868 – 1874 Concluye 1811 – 1888 ALSINA, Adolfo
MITRE, Bartolomé 1862 – 1868 Concluye 1821 – 1906 PAZ, Marcos
DERQUI, Santiago 1860 – 1861 Renuncia 1809 – 1867 PEDERNERA, Juan E.
de URQUIZA, Justo José 1854 – 1860 Concluye 1801 – 1870 DEL CARRIL, Salvador M.
RIVADAVIA, Bernardino 1826 – 1827 Renuncia 1780 – 1845  www.sitiosargentina.com.ar

AMPLIACIÓN DEL TEMA

TODOS LOS PRESIDENTES Y SUS GABINETES

En 1853 el Congreso Constituyente reunido en Santa Fe aprobó una Constitución de carácter republicano, representativo y federal. A partir de entonces se sucedieron etapas de gobiernos constitucionales y gobiernos de facto.

Justo José de Urquiza (5 de mareo de 1852 – 5 de marzo de 1860).
Nació el 18 de octubre de 1801. Derrotó a Rosas en Caseros en 1852 y asumió la presidencia provisional. Luego de 1853, fue elegido primer presidente constitucional. Terminado su período, fue jefe del Partido Federal. Murió asesinado el 11 de abril de 1870.

Santiago Derqui (5 de marzo de 1860 – 5 de noviembre de 1861).
Nació en Córdoba en 1801. La victoria de las tropas bonaerenses al mando del general Bartolomé Mitre en Pavón terminó con su gobierno mucho antes de cumplir su mandato. Murió el 5 de septiembre de 1867.

Bartolomé Mitre (12 de octubre de 1862 – 12 de octubre de 1868) Nació en Buenos Aires, el 26 de junio de 1821. Vencedor en Pavón, se hizo cargo de la presidencia en forma provisional, hasta que fue elegido presidente constitucional en 1862, Luego de terminado su período, continuó gravitando en la política argentina como el principal líder de la oposición y como director del diario La Nación. Murió el 19 de enero de 1906.

Domingo Faustino Sarmiento (12 de octubre de 1868 – 12 de octubre de 1874).
Nació en San Juan, el 14 de febrero de 1811. Desde joven se inclinó hacia dos pasiones: por un lado, la educación y las letras; por otro, la política. Murió en Asunción del Paraguay, el 11 de septiembre de 1888. En su honor, el 11 de septiembre es celebrado como el “Día del maestro”.

Nicolás Avellaneda (12 de octubre de 1874 – 12 de octubre de 1880)
Nació en Tucumán el 3 de octubre de 1837. Miembro del Partido Autonomista, llegó a la presidencia con sólo 37 años. Murió durante un viaje a Europa, el 25 de noviembre de 1888.

Julio Argentino Roca (12 de octubre de 1 880 -12 de octubre de 1886)
Nació en Tucumán el 17 de julio de 1 843. Luego de encabezar la “Campaña al Desierto” fue elegido presidente de la Nación. Al terminar su mandato era reconocido como el hombre más poderoso de la política argentina.

Miguel Juárez Celman (12 de octubre de 1886-6 de agosto de 1890)

Nació en Córdoba en septiembre de 1847; en 1880 llegó a la gobernación de su provincia natal. En julio de 1890 tuvo que enfrentar la revolución del Parque: aunque pudo sofocarla, precipitó su renuncia anticipada. Murió el 14 de abril de 1909.

Carlos Pellegrini (7 de agosto de 1886 – 12 de octubre de 1892)
Nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1846, acompañó a Juárez Celman como vicepresidente y completó su mandato luego de su renuncia. Al morir, el 17 de julio de 1906, era candidato firme para la próxima presidencia.

Luis Sáenz Peña (12 de octubre de 1892 – 22 de enero de 1895).Nació en Buenos Aires el 2 de abril de 1822. Incapaz de controlar los conflictos de su partido la oposición de la Unión Cívica Radical, renunció antes de culminar su mandato. Murió el 10 de diciembre de 1907.

José Evaristo Uriburu (22 de enero de 1895 – 12 de octubre de 1898).
Nació en Salta, el 19 de noviembre de 1831. Como vicepresidente de Sáenz Peña, completó el mandato luego de su renuncia. Murió en Buenos Aires, el 25 de octubre de 1914.

Julio Argentino Roca (12 de octubre de 1898 – 12 de octubre de 1904).
Su segunda presidencia estuvo jalonada por la inminente guerra con Chile, que logró evitar, y por una serie de intentos reformistas, tanto en el plano social como político. Al terminar su mandato, su estrella política estaba en franco declive. Murió el 19 de octubre de 1912.

Vicepresidente: Norberto Quirno Costa
MINISTROS
Agricultura: Emilio Frers, Martín García Merou, Ezequiel Ramos Mejía y Wenceslao Escalante.
Guerra: Luis María Campos y Pablo Ricchieri.
Hacienda: José María Rosa, Enrique Berduc y Marco Avellaneda.
Interior: Felipe Yofré y Joaquín V. González.
Justicia e Instrucción Pública: Osvaldo Magnasco, Juan E. Serú, Joaquín V. González y Juan N. Fernández.
Marina: Martín Rivadavia y Onofre Betbeder.
Obras Públicas: Emilio Civit.
Relaciones Exteriores y Culto: Amando Alcona, Luis María Drago y José A. Terry.

Manuel Quintana (12 de octubre de 1904 – 12 de marzo de 1906).
Sofocó exitosamente la revolución radical de 1905. Un año más tarde, el 12 de mareo de 1906, murió en ejercido del cargo.

Vicepresidente: José Figueroa Alcorta
MINISTROS
Agricultura: Damián Torino.
Guerra: Enrique Godoy.
Hacienda: José A. Terry.
Interior: Rafael Castillo.
Justicia e Instrucción Pública: Joaquín V. González.
Marina: Juan Alejandro Martín.
Obras Públicas: Adolfo V. Orma.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Rodríguez Larreta.

José Figueroa Alcorta (12 de marzo de 1906 – 12 de octubre de 1910).
Nació en Córdoba el 20 de noviembre de 1860. Como vicepresidente de Quintana, lo sucedió en el cargo luego de su muerte. Murió el 27 de diciembre de 1931.

MINISTROS
Agricultura: Ezequiel Ramos Mejía y Pedro Ezcurra.
Guerra: Luis M. Campos, Rosendo M. Fraga, Rafael M. Aguirre y Eduardo Racedo.
Hacienda: Norberto Piñeiro, Eleodoro Lobos y Manuel M. de Iriondo.
Interior: Norberto Quirno Costa, Manuel A. Montes de Oca, Joaquín V. González, Marco A. Avellaneda y José Gálvez.
Justicia e Instrucción Pública: Federico Pinedo, Juan Antonio Bibiloni,
Estanislao S. Zeballos y Rómulo S. Naón.
Marina: Onofre Betbeder y Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Miguel Tedín, Carlos Maschwitz y Ezequiel Ramos Mejía.
Relaciones Exteriores y Culto: Manuel A. Montes de Oca, Estanislao S.
Zeballos, Victorino de la Plaza y Carlos Rodríguez Larreta.

Roque Sáenz Peña (12 de octubre de 1910 – 9 de agosto de 1914).
Nació en Buenos Aires en 1 851, fue un activo opositor a Roca dentro del PAN. Se lo recuerda por la famosa reforma electoral aprobada en 1912 que estableció el voto obligatorio y secreto. Murió en su cargo el 9 de agosto de 1914.

Vicepresidente: Victorino de la Plaza
MINISTROS
Agricultura: Eleodoro Lobos, Mario Sáenz, Adolfo Mujica y Horacio
Calderón.
Guerra: Gregorio Vélez y Ángel P. Aliaría.
Hacienda: José María Rosa, Enrique S. Pérez, Norberto Pinero, Lorenzo Anadón y Enrique Carbó.
Interior: Indalecio Gómez y Miguel S. Ortiz.
Justicia e Instrucción Pública: Juan M. Garro, Carlos Ibarguren y Tomás R. Cullen.
Marina: Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Ezequiel Ramos Mejía, Carlos Meyer Pellegrini y Manuel Moyano.
Relaciones Exteriores y Culto: Epifanio Pórtela, Ernesto Bosch y José Luis Murature.

Victorino de la Plaza (9 de agosto de 1914 – 12 de octubre de 1916).
Nació en Salta, e! 2 de noviembre de 1841. Luego de una profusa carrera política, llegó 3. la vicepresidencia y de allí a la presidencia al morir Sáenz Peña. Falleció el 2 de octubre de 1919.

MINISTROS
Agricultura: Horacio Calderón.
Guerra: Ángel P. Aliaría.
Hacienda: Enrique Carbó y Francisco J. Oliver.
Interior: Miguel S. Ortiz.
Justicia e Instrucción Pública: Tomás R. Cullen y Carlos Saavedra Lamas.
Marina: Juan Pablo Sáenz Valiente.
Obras Públicas: Manuel Moyano.
Relaciones Exteriores y Culto: José Luis Murature.

Hipólito Yrigoyen (12 de octubre de 191 6 – 12 de octubre de 1922).
Nació el 12 de julio de 1852 en Buenos Aires. Activo militante político desde su juventud, participó en la fundación de la Unión Cívica Radical en 1891. Convirtió a la UCR en una máquina política electoralmente invencible.

Vicepresidente: Pelagio B. Luna :
MINISTROS
Agricultura: Honorio A. Pueyrredón, Alfredo Demarchi, Eudoro Vargas Gómez y Carlos J. Rodríguez.
Guerra: Elpidio González y Julio Moreno.
Hacienda: Domingo Salaberry.
Interior: Ramón Gómez y Francisco Beiró.
Justicia e Instrucción Pública: José E. Salinas.
Marina: Federico Alvarez de Toledo, Julio Moreno y Tomás Zurueta.
Obras Públicas: Pablo Torello.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos A. Becú y Honorio A. Pueyrredón.

Marcelo T. de Alvear (12 de octubre de 1922 – 12 de octubre de 1928).
Nació en Buenos Aires, el 4 de octubre de 1868. Fue dirigente radical desde los orígenes de! partido. Luego de dejar la presidencia, siguió participando activamente de la política; fue candidato presidencial en 1937. Murió el 23 de marzo de 1942.

Vicepresidente: Elpidio González
MINISTROS
Agricultura: Tomás Le Bretón y Emilio Mihura.
Guerra: Agustín P. Justo.
Hacienda: Rafael Herrera Vegas y Víctor M. Molina.
Interior: José Nicolás Matienzo, Vicente C. Gallo y José P. Tamborini.
Justicia e Instrucción Pública: Irineo Celestino Marcó y Antonio Sagarna.
Marina: Manuel Domecq García.
Obras Públicas: Eufrasio Loza y Roberto M. Ortiz.
Relaciones Exteriores y Culto: Ángel Gallardo

Hipólito Yrigoyen (12 de octubre de 1928 – 6 de septiembre de 1930).
La. segunda presidencia de Yrigoyen, alcanzada por un porcentaje clavadísimo de votos a favor, terminó con su destitución en el primer golpe de la historia argentina. Murió el 3 de julio de 1933; una multitud acompañó sus restos.

Vicepresidente: Enrique Martínez
MINISTROS
Agricultura: Juan B. Fleitas.
Guerra: Luis. J. Dellepiane.
Hacienda: Enrique Pérez Colman.
Interior: Elpidio González.
Justicia e Instrucción Pública: Juan de la Campa.
Marina: Tomás Zurueta.
Obras Públicas: José Benjamín Ávalos.
Relaciones Exteriores y Culto: Horacio B. Oyhanarte.

José Félix Uriburu (6 de septiembre de 1930 – 20 de febrero de 1932).
Presidente de facto. Nació en Salta, e! 20 de julio de 1868. Militar de carrera, fue el líder del golpe que derrocó a Yrigoyen. Murió en París e! 29 de abril de 1932.

MINISTROS
Agricultura: Horacio Béccar Várela y David Arias.
Guerra: Francisco Medina.
Hacienda: Enrique S. Pérez y Enrique Uriburu.
Interior: Matías G. Sánchez Sorondo y Octavio S. Pico.
Justicia e Instrucción Pública: Ernesto E. Padilla y Guillermo Rothe.
Marina: Abel Renard y Carlos Daireaux.
Obras Públicas: Octavio S. Pico y Pablo Calatayud.
Relaciones Exteriores y Culto: Ernesto Bosch y Adolfo Bioy.

Agustín P. Justo (20 de febrero de 1932 – 20 de febrero de
Nació el 26 de febrero de 1 876 en Concepción del Uruguay. Militar de carrera, simpatizaba con el radicalismo antirigoyenista. Motorizó el fraude electoral para evitar cualquier victoria radical. Murió el 10 de enero de 1943, mientras conformaba su nueva candidatura presidencial.

Vicepresidente: Julio A. Roca (h.)
MINISTROS
Agricultura: Antonio De Tomaso, Euis Duhau y Miguel Ángel Cárcano.
Guerra: Manuel A. Rodríguez y Basilio B. Pertiné.
Hacienda: Alberto Hueyo, Federico Pinedo (h.), Roberto M. Ortiz y Carlos
Alberto Acevedo.
Interior: Leopoldo Meló, Ramón S. Castillo y Manuel R. Alvarado. Justicia e Instrucción Pública: Manuel M. de Iriondo, Ramón S. Castillo y Jorge de la Torre.
Marina: P. S. Casal y Eleazar Videla. Obras Públicas: Manuel R. Alvarado y Eleazar Videla.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos Saavedra Lamas.

Roberto M. Ortiz (20 de febrero de 1938 – 27 de junio de 1942).
Nació el 24 de septiembre de 1886 y fue un importante dirigente del radicalismo antirigoyenista. Luego de su renuncia por razones de salud, murió el 15 de julio de 1942.

Vicepresidente: Ramón S. Castillo
MINISTROS
Agricultura: José de Jesús Padilla y Cosme Massini Ezcurra.
Guerra: Carlos D. Márquez.
Hacienda: Pedro Groppo.
Interior: Diógenes Taboada.
Justicia e Instrucción Pública: Jorge E. Coll.
Marina: León L. Scasso.
Obras Públicas: Manuel Ramón Alvarado y Luis A. Barberis.
Relaciones Exteriores y Culto: José María Cantilo.

Ramón S. Castillo (27 de junio de 1942 – 4 de junio de 1943).
Nació en Catamarca en 1 873, alcanzó la vicepresidencia luego de una dilatada carrera política en el partido Conservador. Liego ,a la presidencia luego de la renuncia de Ortiz; fue derrocado por un golpe militar. Murió en 1944.

MINISTROS
Interior: Miguel J. Culaciati.
Agricultura: Cosme Massini Ezcurra y Daniel Amadeo y Videla.
Guerra: Juan M. Tonazzi y Pedro Pablo Ramírez.
Hacienda: Federico Pinedo (h.), Salvador Oria y Carlos Alberto Acevedo.
Justicia e Instrucción Pública: Guillermo Rothe.
Marina: Mario Fincati.
Obras Públicas: Salvador Oria.
Relaciones Exteriores y Culto: Julio A. Roca (h.) y Enrique Ruiz Guiñazú.

Arturo Rawson (4 de junio de 1943 -1 de junio de 1943).
Presidente de facto. Militar de carrera, nadó en Santiago del Estero en 1885 y murió en Buenos Aires en 1952. Gobernó el país sólo tres días.

Pedro P. Ramírez (7 de junio de 1943 – 9 de marzo de 1944). Presidente de facto.
Nació en 1884 en Entre Ríos, donde murió en 1 962. Fue el verdadero líder del golpe de 1943.

Vicepresidentes: Sabá H. Sueyro (fallecido en ejercicio del cargo) y Edelmiro J. Farrell
MINISTROS
Agricultura: Diego I. Masón.
Guerra: Edelmiro J. Farrell.
Hacienda: Jorge A. Santamarina y César Ameghino.
Interior: Alberto Gilbert y Luis César Perlinger.
Justicia e Instrucción Pública: Elbio C. Anaya, Gustavo Martínez Zuviría y Honorio Silgueira.
Marina: Benito S. Sueyro.
Obras Públicas: Ismael F. Galíndez, Ricardo Vago y Juan Pistarini.
Relaciones Exteriores y Culto: Alberto Gilbert y Segundo R. Storni.

Edelmiro J. Farrel (10 de marzo de 1944 – 4 de junio de 1946). Presidente de facto. Nació en 1887. Fue militar de carrera y protector de! coronel Perón. Murió en 1980.

MINISTROS
Agricultura: Diego I. Masón, Amaro Avalos y Pedro S. Marotta.
Guerra: Juan Domingo Perón, Eduardo J. Avalos y José Humberto Sosa
Molina. Hacienda: César Ameghino, Ceferino Alonso Irigoyen, Armando G. Antille, Eduardo J. Avalos y Amaro Avalos. Interior: Luis César Perlinger, Alberto Teisaire, Jazmín Hortensio Quijano, Eduardo J. Avalos, Bartolomé Descalzo y Felipe Urdapilleta.
Justicia e Instrucción Pública: Gustavo Martínez Zuviría, Honorio Silgueira,
Alberto Baldrich, Rómulo Etcheverry Boneo, Benito J. Benítez, Héctor
Vernengo Lima y José María Astigueta.
Marina: Alberto Teisaire, Héctor Vernengo Lima y Abelardo Pantín. Obras Públicas: Juan Pistarini. Relaciones Exteriores y Culto: Alberto Gilbert, Orlando L. Peluffo, César Ameghino y Juan I. Cooke.

Juan Domingo Perón (4 de junio de 1946 – 20 de septiembre de 1955).
Nació un 8 de octubre de 1895 en la provincia de Buenos Aires. Siendo coronel, fue e! más lúcido de los militarse que llegaron al poder luego del golpe de 1943. Modificó la Constitución para poder acceder a un segundo mandato, lo que sucedió en 1952. Fue derrocado en 1955 por un golpe de Estado. Marchó al exilio, que establecería definitivamente en España, desde donde siguió teniendo gran influencia en la política argentina.

Vicepresidente: Jazmín Hortensio Quijano
MINISTROS*
Aeronáutica: César R. Ojeda y Juan Ignacio San Martín.
Agricultura: Juan Carlos Picazo Elordy y Carlos A. Emery.
Asuntos Políticos: Román S. Subiza.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comunicaciones: Osear Nicolini.
Economía: Roberto A. Ares.
Educación: Osear Ivanissevich y Armando Méndez San Martín.
Ejército: Franklin Eucero.
Finanzas: Alfredo Gómez Morales.
Guerra: José Sosa Molina.
Hacienda: Ramón Antonio Cereijo.
Industria y Comercio: José C. Barro.
Interior: Ángel Gabriel Borlenghi.
Justicia e Instrucción Pública: Belisario Gaché Piran y Natalio Carvajal
Palacios.
Marina: Fidel L. Anadón y Enrique B. García. Obras Públicas: Juan Pistarini. Relaciones Exteriores y Culto: Juan Atilio Bramuglia, Hipólito Jesús Paz y
Jerónimo Remorino. Salud Pública: Ramón S. Carrillo. Trabajo y Previsión: José María Freiré. Transportes: Juan E Castro y Juan E. Maggi.

SEGUNDO GOBIERNO
Vicepresidentes: Jazmín Hortensio Quijano (fallecido en ejercicio de su cargo) y Alberto Teisaire
MINISTROS
Aeronáutica: Juan Ignacio San Martín.
Agricultura y Ganadería: Carlos A. Hogan y José María Castiglione.
Asistencia Social y Salud Pública: Ramón S. Carrillo y Raúl C. Bevacqua.
Asuntos Económicos: Alfredo Gómez Morales.
Asuntos Políticos: Román A. Subiza y Alberto Teisaire.
Asuntos Técnicos: Raúl A. Mendé.
Comercio Exterior: Antonio Cañero.
Comercio: Manuel E. Palarea.
Comunicaciones: Osear E. M. Nicolini.
Defensa: José Sosa Molina.
Educación: Armando Méndez San Martín y FranciscoAnclada.
Ejercito: Franklin Lucero. Finanzas: Miguel Revestido.
Hacienda: Pedro A. Bonnani.
Industria y Comercio: Rafael F. Amundarain.
Industria: Orlando Santos.
Interior y Justicia: Ángel Gabriel Borlenghi y Osear E. M. Albrieu.
Justicia: Natalio Carvajal Palacios. Marina: Aníbal O. Olivieri y Luis J. Cornes.
Obras Públicas: Roberto M. Dupeyrón.
Relaciones Exteriores y Culto: Jerónimo Remorino e Idefonso F. Cavagna Martínez.
Trabajo y Previsión: José María Freiré y Alejandro B. Giavarini.
Transportes: Juan E. Maggi y Alberto J. Iturbe.

Eduardo Lonardi ( 20 de septiembre 1955 – 13 de noviembre de 1955). Presidente de facto.
Nació en 1896 y murió en 1956. Intentó cooptar sin éxito la popularidad de Perón, a quien había derrocado.

MINISTROS
Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim.
Agricultura y Ganadería: Alberto Francisco Mercier.
Asistencia Social y Salud: Ernesto Alfredo Rottger.
Comercio: César A. Bunge.
Comunicaciones: Euis María Ygartúa.
Educación: Atilio Dell’Oro Maini.
Ejército: Justo Eeón Bengoa y Arturo Ossorio Arana.
Finanzas: Julio Alizón García.
Hacienda: Eugenio José Folcini.
Industria: Horacio Morixe.
Interior y Justicia: Eduardo B. Busso.
Interior: Luis María de Pablo Pardo.
Justicia: Bernardo Velar de Irigoyen.
Marina: Teodoro E. Hartung.
Obras Públicas: José Blas Paladino.
Relaciones Exteriores y Culto: Mario Amadeo.
Trabajo y Previsión: Luis Benito Cerruti Costa.
Transportes: Juan José Uranga.

Pedro Eugenio Aramburu (13 de noviembre de 1955 – 1° de mayo de 1958).
Presidente de facto, Nació el 21 de mayo de 1903. Fanático antiperonista, fue secuestrado y asesinado por la agrupación armada peronista Montoneros el 1° de junio de 1970.

MINISTROS
Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim, Julio César Krause, Eduardo F.
Mac Loughlin y Jorge Horacio Landaburu.
Agricultura y Ganadería: Alberto Francisco Mercier.
Asistencia Social y Salud  Molina y Francisco Martinez
Comercio: Juan Llamazares.
Comunicaciones: Luis María Ygartúa y Ángel H. Cabral.
Educación y Justicia: Carlos A. Adrogué y Acdel Ernesto Salas.
Educación: Atilio Dell’Oro Maini. Ejército: Arturo Ossorio Arana y Jaime Víctor Majó.
Finanzas: Julio Alizón García.
Hacienda: Eugenio Alberto Blanco, Roberto P. Verrier y Adalbert Krieger Vasena.
Industria y Comercio: Rodolfo Martínez y Julio César Cueto Rúa.
Industria: Alvaro Carlos Alsogaray.
Interior: Eduardo B. Busso, Laureano Landaburu y Carlos Román S. Aleonada Aramburú.
Justicia: Laureano Landaburu. Marina: Teodoro E. Hartung.
Obras Públicas: Pedro Mendiondo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis A. Podestá Costa, Alfonso de Laferrere y Alejandro Ceballos.
Trabajo y Previsión: Raúl Carlos Migone, Horacio Aguirre Legarreta y Tristán Enrique Guevara.
Transportes: Sadi Eduardo Bonnet.

Arturo Frondizi (1° de mayo de 1958 – 29 de marzo de 1962).
Nació el 28 de octubre de 1908, fue desde joven un activo militante radical. Su gobierno no pudo resistir la presión militar y fue obligado a renunciar. Murió el 18 de abril de 1995.

Vicepresidente: Alejandro Gómez
MINISTROS
Asistencia Social y Salud Pública: Héctor N. Noblía y Tiburcio Padilla.
Defensa Nacional: Gabriel del Mazo, Justo Policarpo Villar y Rodolfo Martínez (h.). Economía: Donato del Carril, Alvaro C. Alsogaray, Roberto T. Alemann, Carlos A. Coll Benegas y Jorge Wehbe.
Educación y Justicia: Luis Rafael Mac Kay y Miguel Susini (h.).
Interior: Alfredo Roque Vitólo, Hugo Vaca Narvaja.
Obras y Servicios Públicos: Justo Policarpo Villar, Alberto Rafael Costantini,
Arturo Acevedo, José Mazar Barnet y Pedro Petriz.
Relaciones Exteriores y Culto: Carlos A. Florit, Diógenes Taboada, Adolfo Mujica, Miguel Ángel Cárcano y Roberto Etchepareborda.
Trabajo y Seguridad Social: Alfredo E. Allende, David Blejer, Guillermo Acuña Anzorena, Ismael Bruno Quijano y Osear Ricardo Puiggrós.
Secretarios de Aeronáutica: Ramón Amado Abrahim, Roberto Huerta y Jorge Rojas Silveyra.
Secretarios de Guerra: Héctor Solanas Pacheco, Elbio C. Anaya, Rodolfo Larcher y Rosendo M. Fraga.
Secretarios de Marina: Adolfo E Estévez y Gastón Clement.

José Haría Guido (30 de marzo de 1962 – 12 de octubre de 1963).
Nació en 1910 y murió en 1975. Sucedió a Frondizi por ser presidente del Senado.

MINISTROS
Defensa Nacional: Ernesto J. Lanusse, José Luis Cantilo, Adolfo Lanús y José Mariano Astigueta. Economía: Jorge Wehbe, Federico Pinedo (h.), Alvaro C. Alsogaray, Eustaquio Méndez Delfino y José Alfredo Martínez de Hoz.  Educación y Justicia: Miguel Susini (h.), Alberto Rodríguez Galán y José Mariano Astigueta.
Interior: Hugo Vaca Narvaja, Rodolfo Martínez (h.), Jorge Walter Perkins, Carlos A. Adrogué, Rodolfo Martínez (h.), Enrique Rauch y Guillermo Osiris Villegas.
Obras y Servicios Públicos: Pedro Petriz, Julio César Crivelli, Horacio J. Zubiri, José Mazar Barnet y Luis de Carli. Relaciones Exteriores y Culto: Roberto Etchepareborda, Mariano J. Drago, Bonifacio del Carril, Carlos Manuel Muñiz y Juan C. Cordini.
Trabajo y Seguridad Social: Osear R. Puiggrós, Galileo Puente, Rodolfo Guido Martelli y Bernardo Bas.
Secretarios de Aeronáutica: Jorge Rojas Silveyra, Juan Carlos Pereira y Eduardo E Mac Loughlin.
Secretarios de Guerra: Bartolomé Carreras, Juan Bautista Loz, Eduardo Argentino Sefiorans, José O. Cornejo Saravia, Benjamín Rattenbach y Héctor Repeto. Secretarios de Marina: Gastón A. Clement, Carlos A. Garzoni y Carlos A. Kolungia.

Arturo Humberto Illia (12 de octubre de 1963 – 28 de junio de 1966).
Nació el 4 de agosto de 1900 en Pergamino y murió el 1 8 de enero de 1981. Dirigente radica! de Córdoba, fue derrocado por el golpe del general Onganía.

Vicepresidente: Carlos Humberto Perette
MINISTROS
Asistencia Social y Salud Pública: Arturo Oñativia.
Defensa Nacional: Leopoldo Suárez.
Economía: Eugenio A. Blanco y Juan Carlos Pugliese.
Educación y Justicia: Carlos R. S. Aleonada Aramburu.
Interior: Juan S. Palmero.
Relaciones Exteriores y Culto: Miguel Ángel Zavala Ortiz.
Trabajo y Seguridad Social: Fernando Sola.
Secretario de Marina: Manuel A. Pita.
Secretarios de Aeronáutica: Martín Rafael Cairo y Mario Romanelli.
Secretarios de Guerra: Ignacio Ávalos y Eduardo R. Castro Sánchez.

Juan Carlos Onganía (28 de junio de 1966 – 8 de junio de 1970). Presidente de facto. Nació en 1914, su régimen se caracterizó por un extremo autoritarismo. Murió en 1995.

MINISTROS
Bienestar Social: Roberto Juan Petracca, Julio Emilio Álvarez, Conrado Ernesto Bauer y Carlos Alberto Consigli.
Cultura y Educación: Carlos María Gelly y Obes, José María Astigueta y Dardo Pérez Guilhou.
Defensa: Antonio Roberto Lanusse, Emilio Federico van Peborgh y José Rafael Cáceres Monié.
Economía y Trabajo: Jorge Néstor Salimei, Adalbert Krieger Vasena y José María Dagnino Pastore.
Interior: Enrique Martínez Paz, Guillermo Antonio Borda y Francisco A. Imaz.
Justicia: Conrado José Echebarne.
Obras y Servicios Públicos: Luis María Gotelli.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez y Juan Benedicto Martín.

Roberto M Levingston (18 de junio de 1970 – 23 de marzo de 1971). Presidente de facto. Nació en San Luis en 1920. Fue destituido por las Fuerzas Amadas.

MINISTROS
Bienestar Social: Francisco Guillermo Manrique y Amadeo Ricardo Frúgoli.
Cultura y Educación: José Luis Cantini.
Defensa: José R. Cáceres Monié.
Interior: Eduardo E Mac Loughlin y Arturo Armando Cordón Aguirre.
Ministerio de Economía y Trabajo: Carlos Moyano LlerenayAldo Ferrer.
Ministerio de Justicia: Jaime Luis E. Perriaux.
Obras y Servicios Públicos: Aldo Ferrer y Osear Juan H. Colombo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis María de Pablo Pardo.

Alejandro A, Lanusse (26 de marzo de 1971 – 25 de mayo de 1973).
Nació en 1918. Intentó sin éxito acotar el creciente poder de Perón y piloteó la salida electoral del régimen. Murió en 1996.

MINISTROS
Agricultura y Ganadería: Gabriel Perren, Antonio Di Rocco y Ernesto J. Lanusse.
Bienestar Social: Francisco Guillermo Manrique y Osear Ricardo Puiggrós.
Comercio: Alfredo José Girelli y Daniel García. Cultura y Educación: José Luis Cantini y Gustavo Malek.
Defensa: José Rafael Cáceres Monié y Eduardo Enrique Aguirre Obarrio.
Hacienda y Finanzas: Juan A. Quillici, Cayetano Licciardo y Jorge Wehbe.
Industria y Minería: Carlos Cásale y Ernesto Parellada.
Industria, Comercio y Minería: Osear Chescotta.
Interior: Arturo Mor Roig. Justicia: Jaime Luis Enrique Perriaux, Ismael Bruno Quijano y Gervasio R. C. Colombres.
Obras y Servicios Públicos: Oscar Juan I I. Coloinboy Pedro A. Coidlllo.
Relaciones Exteriores y Culto: Luis María de Pablo Pardo y Eduardo Mac Loughlin.
Trabajo: Rubens San Sebastián.

Héctor J. Campora (25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973),

Nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, en 1909. Activo dirigente peronista, fue adoptado por la izquierda peronista como su líder, pero tuvo que renunciar para dejar paso a una nueva presidencia de Perón. Murió en México, en 1979.

Vicepresidente: Vicente Solano Lima
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Hacienda y Finanzas: José Ber Gelbard.
Interior: Esteban J. A. Righi.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Carlos Puig.
Trabajo: Ricardo Otero.
Raúl Alberto Lastiri (interino, por renuncia de H. Cámpora)

Raúl Alberto Lastiri (13 de julio de 1973 – 12 de octubre de 1973).
Nació en 1915. Completó e! mandato de Campera hasta la asunción de Perón. Murió en 1978.

Vicepresidente: Vicente Solano Lima
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Hacienda y Finanzas: José Ber Gelbard.
Interior: Benito Pedro Llambí.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Vicente Vignes.
Trabajo: Ricardo Otero.

Juan Domingo Perón (12 de octubre de 1973 – 1° de julio de 1974).
La tercera presidencia del anciano líder se caracterizó por un clima de violencia creciente. Su muerte en ejercicio del cargo complicó aún más la difícil situación por la que atravesaba el país.

Vicepresidente: María Estela Martínez de Perón
MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana.
Defensa: Ángel Federico Robledo.
Economía: José Ber Gelbard.
Interior: Benito Pedro Llambí.
Justicia: Antonio Juan Benítez.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Vicente Vignes.
Trabajo: Ricardo Otero.

María Estela Martínez de Perón (1 ° de julio de 1974 – 24 de marzo de 1976).
Nació en 1931. Esposa y vicepresidente de Perón, no pudo controlar la violencia cotidiana. Fue derrocada por un golpe de Estado.

MINISTROS
Bienestar Social: José López Rega, Carlos A. G. Villone, Rodolfo A. Roballos, Carlos Emery y Aníbal V. Demarco.
Cultura y Educación: Jorge Alberto Taiana, Osear Ivanissevich y Pedro Arrighi.
Defensa: Ángel E Robledo, Adolfo M. Savino, Jorge E. Garrido, Tomás S. Vottero, Ricardo C. Guardo y José Alberto Deheza.
Economía: José Ber Gelbard, Alfredo Gómez Morales, Celestino Rodrigo, Pedro J. Bonanni, Antonio E Cañero y Emilio Mondelli.
Interior: Benito Pedro Llambí, Alberto L. Rocamora, Antonio J. Benítez, Vicente Damasco, Ángel E Robledo y Roberto A. Ares.
Justicia: Antonio J. Benítez, Ernesto Corvalán Nanclares, José Alberto Deheza y Augusto Pedro Saffores. Relaciones Exteriores y Culto: Alberto J. Vignes, Ángel E Robledo, Manuel G. Arauz Castex y Raúl A. Quijano. Trabajo: Ricardo Otero, Cecilio Conditi, Carlos E Ruckauf y Miguel Unamuno.

Jorge Rafael Videla (24 de marzo de 1976 – 29 de marzo de 1981), Presidente de facto.
Nació en agosto de 1925. Militar de carrera, impuso un régimen de terror que incluyó secuestros, torturas y asesinatos masivos. Hoy purga prisión por sus crímenes.

MINISTROS
Bienestar Social: Julio Juan Bardi y Jorge Alberto Fraga.
Cultura y Educación: Ricardo P. Bruera, Juan José Catalán y Juan Llerena Amadeo.
Defensa: José María Klix y David de la Riva.
Economía: José Alfredo Martínez de Hoz.
Interior: Albano E. Harguindeguy.
Justicia: Julio A. Gómez y Alberto Rodríguez Várela.
Planeamiento: Ramón G. Díaz Bessone y Carlos E. Laidlaw.
Relaciones Exteriores y Culto: César A. Guzzetti, Osear A. Montes y Carlos W. Pastor.
Trabajo: Horacio Tomás Liendo y Llamil Reston.

Roberto Eduardo Viola (29 de marzo de 1981 – 11 de diciembre de 1981). Presidente de facto. Nació en 1924. Su presidencia fue breve ya que fue desplazado por un golpe de palacio militar.

MINISTROS
Acción Social: Carlos Alberto Lacoste.
Agricultura y Ganadería: Jorge Aguado.
Comercio e Intereses Marítimos: Carlos García Martínez.
Cultura y Educación: Carlos Burundarena.
Defensa: Norberto Couto.
Economía, Hacienda y Finanzas: Lorenzo Sigaut.
Industria y Minería: Kduanlo ( kenlóid y Livio G. Kuhl.
Interior: Horacio Tómás Liendo.
Justicia: Amadeo Frúgoli.
Obras y Servicios Públicos: Diego Urricarriet.
Relaciones Exteriores y Culto: Osear Camilión.
Salud Pública y Medio Ambiente: Amílcar E. Arguelles.
Trabajo: Julio C. Porcile.

Leopoldo Fortunato Galtieri (22 de diciembre de 1981 – 17 de junio de 1982). Presidente de facto. Nadó en 1926, lideró al sector nacionalista del ejército. Llevó a la Argentina a la guerra por Malvinas. La derrota provocó su renuncia. Murió en enero de 2003.

MINISTROS
Acción Social: Carlos Alberto Lacoste.
Defensa: Amadeo Frúgoli.
Economía: Roberto T. Alemann.
Educación: Cayetano Licciardo.
Interior: Alfredo Osear Saint Jean.
Justicia: Lucas Jaime Lennon.
Obras y Servicios Públicos: Sergio Martini.
Relaciones Exteriores y Culto: Nicanor Costa Méndez.
Salud Pública y Medio Ambiente: Horacio Rodríguez Castells.
Trabajo: Julio César Porcile.

Reynaldo Benito Bignone (1° de julio de 1982 – 10 de diciembre de 1983), Presidente de facto. Nació en 1928 y piloteó la retirada militar y una nueva apertura constitucional.

MINISTROS
Acción Social: Adolfo Navajas Artaza.
Defensa: Julio José Martínez Vivot y Juan C. Camblor.
Economía: José Dagnino Pastóre y Jorge Webhe.
Educación: Cayetano Licciardo.
Interior: Llamil Reston.
Obras y Servicios Públicos: Conrado Bauer.
Relaciones Exteriores y Culto: Juan Ramón Aguirre Lanari.
Salud Pública y Medio Ambiente: Horacio Rodríguez Castells.
Trabajo: Héctor Villaveirán.

Raúl Ricardo Alfonsín (10 de diciembre de 1983-8 de julio de 1989).
Nació en Chascomús, provincia de Buenos Aires, en 1927. Líder radical renovador, llegó al gobierno como primer presidente de la nueva democracia. Los múltiples y graves problemas de su gobierno lo obligaron a renunciar antes de finalizar su mandato.

Vicepresidente: Víctor Martínez
MINISTROS
Defensa: Raúl Borras, Roque G. Carranza, Germán O. López y José Horacio Jaunarena.
Economía: Bernardo Grinspun, Juan Vital Sourrouille, Juan Carlos Pugliese y Jesús Rodríguez.
Educación y Justicia: Carlos R. S. Aleonada Arambnní, Jorge Federico Sábato y José Gabriel Dumón.
Interior: Antonio Tróccoli, Enrique Nosiglia y Juan Carlos Pugliese
Obras y Servicios Públicos: Roque G. Carranza, Roberto Tomasini, Indro Trueco, Rodolfo Terragno y Roberto Echarte.
Relaciones Exteriores y Culto: Dante Caputo y Susana M. Ruiz Cerutri.
Salud y Acción Social: Aldo Carlos Neri, Conrado Hugo Storani, Ricardo A. Barrios Arrechea y Enrique Beveraggi. Trabajo y Seguridad Social: Antonio J. Mucci, Juan Manuel Casella, Hugo Barrionuevo, Carlos Alderete y Santiago Ideler Tonelli.

Carlos Saúl Menem (8 de julio de 1989 – 9 de diciembre de 1999).
Nació en La Rioja en 1930, lideró el regreso del peronismo al gobierno. Modificó la Constitución para ser reelegido, lo cual sucedió en 1995.

Vicepresidente: Eduardo Duhalde
MINISTROS
Defensa: Italo Argentino Luder, Humberto Romero, Guido Di Telia, Antonio Erman González y Osear Camilión. Economía: Miguel Roig, Néstor Rapanelli, Antonio Erman González y Domingo F. Cavallo.
Educación: Antonio Salonia y Jorge Rodríguez
Interior: Eduardo Bauza, Julio Mera Figueroa, José Luis Manzano, Gustavo O. Beliz, Carlos F. Ruckauf y Carlos V. Corach.
Justicia: León Carlos Arslanián, Jorge Maiorano y Rodolfo Barra.
Obras y Servicios Públicos: José Roberto Dromi.
Relaciones Exteriores y Culto: Domingo F. Cavallo y Guido Di Telia.
Salud y Acción Social: Julio César Corzo, Antonio Erman González, Eduardo Bauza, Alberto Kohan, Avelino Porto, Julio César Aráoz y Alberto Mazza.
Trabajo y Seguridad Social: Alberto Jorge Triaca, Rodolfo Díaz, Enrique Rodríguez y Armando Caro Figueroa.

SEGUNDO PERIODO

Vicepresidente: Carlos F. Ruckauf
Jefes de Gabinete:Eduardo Bauza y Jorge Rodríguez

MINISTROS
Defensa: Osear Camilión y Jorge Domínguez.
Economía: Domingo F. Cavallo y Roque Fernández.
Educación: Jorge Rodríguez, Susana Decibe y Manuel García Sola.
Interior: Carlos V. Corach.
Justicia Rodolfo Barra, Elías Jassan y Raúl Grranillo Ocampo.
Relaciones Exteriores y Culto: Guido Di Telia.
Salud y Acción Social: Alberto Mazza.
Trabajo y Seguridad Social: Armando Caro Figueroa, Antonio Erman González y José Uriburu.

Fernando de la Rúa (9 de diciembre de 1999 – 20 de diciembre de 2001).
Nació en Córdoba, el 15 de septiembre de 1937. Dirigente del radicalismo conservador, llegó a la presidencia con una alianza política que se desintegró en pocos meses. Renunció acosado por la crisis económica y en medio de un levantamiento popular en su contra.

Vicepresidente: Calos “Chacho” Alvarez

Terragno (jefe de Gabinete), Fernández Meijide (Acción Social), Juan José Llach (Educación), Federico Storani (Interior), Adalberto Rodríguez Giavarini (Cancillería), Gallo (Infraestructura), López Murphy (Defensa), José Luis Machinea (Economía), Alberto Flamarique (Trabajo), Ricardo Gil Lavedra (Justicia), Héctor Lombardo (Salud), y Jorge de la Rúa (secretario de la Presidencia)

Ramón Puerta (20 de diciembre de 2001 – 22 de diciembre de 2001). Dirigente peronista nació en 1951. Presidente provisional.

Adolfo Rodríguez Saa (22 de diciembre de 2001 – 30 de diciembre de 2001).
Dirigente peronista, nació en San Luis en 1947. Elegido por e! Congreso, renunció a la semana ante un nuevo levantamiento popular.

Eduardo Camaño (31 de diciembre de 2001 – 1° de enero de 2002). Dirigente peronista, nació en 1946. Presidente provisional.

Eduardo Duhalde (1° de enero de 2002 – 25 de mayo de 2003).
Nació en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires en 1941. Fue gobernador y principal líder del peronismo bonaerense. Logró estabilizar la conflictiva situación política y social.

Néstor C. Kirchner (25 de mayo de 2003 – 2007).
Nació en Santa Cruz en 1950. Militó desde joven en el peronismo de su provincia hasta alcanzar el cargo de gobernador. En el año 2006 es el Presidente de los argentinos.

Cristina Fernández de Kirchner (2007 – 2015)

Pintores Epoca de Rosas Jovenes Romanticos Arte y Literatura Etapa Rosista

Pintores Época de Rosas Jóvenes Románticos

Los jóvenes románticos: La llamada generación romántica estaba formada por jóvenes educados según el modelo europeo del siglo XVIII. El romanticismo argentino tenía también elementos, liberales. Esteban Echeverría, Sarmiento, Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, Miguel Cañé (p.), Marco Avellaneda, Vicente Fidel López, Pío Tedín, Antonio Aberastain, y muchos otros, endiosaron el pasado desde mayo de 1810 hasta los tiempos cercanos.

Quisieron que toda la realidad, a la que conocían mejor que los viejos unitarios, aunque menos que los federales prácticos, se ajustase a esquemas rígidos y preconcebidos. En 1837, uno de esos jóvenes románticos, Esteban Echeverría, creó el Salón Literario’, círculo que comenzó a nuclear a oposición a Rosas.

El 1838, el mismo Echeverría fundaría una sociedad secreta, dé carácter netamente político, llamada La Joven Argentina, conocida tradicionalmente como Asociación de Mayo.

Una comisión integrada por Echeverría, Alberdi y Juan María Gutiérrez redactó la doctrina de la Asociación; de ‘este trabajo surgió más tarde el Dogma Socialista de Echeverría. La vigilancia de Rosas obligó a los miembros de esta sociedad a emigrar, en especial a Montevideo, donde siguieron conspirando contra el gobierno de Rosas.

Pintores de la época de Rosas (ampliar este tema)

El pintor argentino más importante de esa época fue Carlos Morel (1813-1894), quien nació en Buenos Aires y fue discípulo de Guth y Caccianiga. Morel ocupa un lugar destacado en la historia del arte nacional por sus escenas de costumbres, litografiadas con el título de Usos y costumbres del Río de la Plata de 1844 y 1845. Condiscípulo de Morel fue Fernando García del Molino (1813-1899), nacido en Chile pero residente en Buenos Aires desde los seis años de edad.

Este realizó, en distintas épocas, varios retratos de Juan Manuel de Rosas, quien le dispensó protección. García del Molino fue uno de los pocos artistas que tuvo entrada franca en la residencia de Palermo. Dejó una notable galería de retratos de personajes de la época de la Federación.

Otros pintores destacados fueron Eustaquio Carrandi (18181-878), Juan L. Camaña (1817-1877), Benjamín Franklin Rawson (1849-1871), Ignacio Báz (1814-1887), Bernabé Demaría. (18241910), y Gaspar Palacio (1828-1892). Entre los artistas extranjeros que llegaron a las Provincias Unidas durante la primera mitad del siglo XIX, y pintaron escenas de costumbres, tipos autóctonos y personajes de la época, se destacan el francés Raimundo Moivoisin (1790-1870) y Juan Mauricio Rugendas (1802-1858), de origen alemán. Moivoisin residió en Buenos Aires hasta 1842 y luego siguió viaje rumbo a Chile.

Rugendas fue el pintor romántico más importante que trabajara en el país y en América. Arribó a Buenos Aires en 1845 y permaneció diez meses en la ciudad, pintando retratos y escenas de costumbres que figuran entre las obras más logradas de los artistas viajeros.

cuadro sobre romanticismo argentino

Fuente Consultada: Historia Argentina y El Mundo Contemporáneo Editorial AIQUE –
La Nación Argentina Historia 3 Editorial Kapelusz