Historia de Roma Antigua

Las Hordas Mongoles Vida , Costumbres y Conquistas

VIDA Y COSTUMBRES DE LAS HORDAS MONGOLES

Los mongoles han representado un importante papel en la historia de Asia. Son nómadas, y su vida está hecha, por tanto, de continuos desplazamientos forzados por la necesidad de encontrar la hierba necesaria para la alimentación de sus grandes rebaños de corderos y cabras. Estos animales les proporcionan carne, leche, mantequilla y queso. Como animales de carga, los mongoles utilizan el camello y un caballo de pequeña estatura, pero de gran resistencia.

los mongolesLa extensión de la estepa, y su pobreza, los obligan a desplazarse de estación en estación. Desde este punto de vista se les puede comparar con los lapones y otras poblaciones de Eurasia septentrional.

Viven en tiendas en forma de quesera, que levantan formando un enrejado de sólidas tablas, y cubriéndolo después con mantas de lana burda. Estos campamentos de tiendas deben considerarse pueblos ambulantes.

Ningún extranjero podría decir con exactitud dónde se encuentran esas aglomeraciones. Sólo los mongoles saben en qué lugar se hallan sus vecinos. Nadie debe aventurarse solo por esas inmensas extensiones, pues quien lo hiciera correría el riesgo de no encontrar un alma viviente, ya que los mongoles  vagan   a  la   aventura.

La vida de este pueblo ha estado siempre envuelta en el misterio. El extranjero se siente poseído de una inexplicable inseguridad, de una continua amenaza… Los actuales mongoles no difieren mucho en usos y costumbres de aquellos antepasados suyos que surcaban las estepas hace centenares de años. Su pasado se pierde en la noche de los tiempos. Su fuerza era legendaria.

Uno de esos mongoles, Temudjin, a fines del siglo XII, reunió las tribus nómadas turco-mongolas. Eran grandes jinetes, de cráneo redondo, pómulos salientes, ojos rasgados, piel amarilla, cabello lacio y negro y piernas arqueadas. Temudjin sometió a cierto número de tribus y durante una primera asamblea solemne celebrada en 1206, se otorgó a sí mismo el título de Djingiz Khan o Gengis Kan, es decir, el más poderoso de todos los jefes, o también, el emperador inflexible. Conquistó la ciudad, de Karakorum e instaló en ella su residencia.

viajes de los mongoles

Caravanas  Mongoles

Hasta entonces no había visto nunca una ciudad y no sabía leer ni escribir, pero su ejército de 100.000 hombres le permitió franquear la Gran Muralla de China, tomar la capital Yen-King, que se convertiría en Pekín, al norte de China y conquistar Corea. Yen-King fue saqueada e incendiada.

Cuando estalló una rebelión en el Lurquestán, Gengis Kan conquistó el país, incluida Samarcanda, una de las ciudades comerciales más importantes de la época, y exterminó sin piedad a la población, que había cometido la audacia de rebelarse.

Mientras sus lugartenientes realizaban incursiones por Rusia meridional, Gengis Kan marchó sobre el Irán y llegó hasta el Dniéper. Su imperio fue el mayor que conoció el mundo hasta entonces. Admitía todas las religiones, pero hacía que reinaran, por el terror, la autoridad y el orden.

Murió en 1227 durante los preparativos de una nueva campaña. En vida repartió este imperio entre sus cuatro hijos, pero esto no impidió que Ogotai fuera designado Gran Kan, a pesar de que no era el primogénito.

Lo primero que hizo Ogotai fue lanzarse al ataque de la China meridional, luego de Rusia meridional y, por último, de Occidente. Veinticinco mil jinetes arrasaron Vladimir, Moscú y Kiev, derrotaron a los caballeros de la Orden Teutónica’ y asolaron Hungría, para llegar finalmente a la costa adriática.

Ogotai murió en 1241, y los jefes mongoles se retiraron a Rusia meridional donde fundaron el reino de la Horda de Oro con Serai como capital. Serai estaba situada en un afluente del Volga. Desde 1240 hasta 1450, Rusia vivió bajo el dominio mongol. El kan permitió que subsistieran los principados rusos, pero les designó jefes e instaló guarniciones en las ciudades a fin de mantener el orden.

Kublai, el sucesor de Ogotai, conquistó toda China. Fue el fundador de la dinastía Yan y se adaptó fácilmente a la civilización ya muy evolucionada de sus nuevos subditos. Los soberanos de Annam y Birmania tuvieron que reconocer, asimismo, su soberanía. En cambio, la flota que envió para conquistar el Japón sufrió una decisiva derrota. Marco Polo dijo con razón que este kan era el hombre más poderoso desde Adán.

Trasladó su capital de Karakorum a Pekín, y éste fue, sin duda, su mayor error político, pues se rompió la unidad del imperio mongol.

En Rusia el reino de la Horda de Oro se vino abajo, en 1502. En el siglo XIX se encontraron los vestigios de Karakorum. Seis siglos antes, esta ciudad había poseído una docena de templos, dos mezquitas y una iglesia cristiana nestoriana.

No se puede hablar de cultura mongol. Una figurilla del siglo vn, el jinete azul de Astrana, hallada al norte del Turquestán, testimonia un esplendoroso pasado y recuerda a los grandes jefes mongoles. Éstos tuvieron el mérito de poner a Europa en contacto con la civilización china, que en aquel momento mostraba un indudable adelanto sobre la cultura occidental.

Por este motivo no se puede achacar al azar el hecho de que el desarrollo de la técnica, que aceleró el fin de la Edad Media, se produjera inmediatamente después de las conquistas mongolas. El compás, la pólvora y el papel se deben, en efecto, al ingenio chino.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Juvenil Tomo I AZeta – Editorial Credsa

Primeros Conocimientos en Europa de Oriente o China

Luego de un largo y penoso viaje hacia oriente y despúes de haber sufrido los horrores del desierto, los Polo llegaron, al fin, a la primera ciudad china de su viaje: Su Cheu. Los venecianos permanecieron luego un año en Ku Chué, realizando excursiones por el centro de Asia, a Erzina y Karakorum. El viaje siguió, por último, hacia el este, y el Gran Khan les envió una escolta de honor. Kublai los recibió en persona, en su residencia de Shang Tu, al nordeste de Pekín (1275).

Los hermanos Polo dejan Venecia llevando consigo a Marco—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Marco Polo, que durante el viaje había aprendido las lenguas habladas en el Imperio mongol, supo impresionar, seria y favorablemente, al emperador, que hizo de él su amigo y su auxiliar, empleándole en calidad de administrador y diplomático, mientras su padre y su tío trataban de múltiples asuntos comerciales. Así comenzó una estancia que debía prolongarse hasta 1292.

Kublai Khan

Marco Polo, como administrador de Kublai y rodeado del respeto que le valía la amistad del Gran Khan, recorrió China en dos itinerarios. Gracias a los relatos que Marco Polo hizo en «El Libro de las Maravillas», por primera vez Europa poseía una descripción  sintética de  las  regiones de Oriente.

Pese a los errores de apreciación que llenan su relato, la narración de las aventuras vividas por el veneciano, la descripción de lugares y gentes que visitó y encontró, renovaron los puntos de vista humanos y científicos que Europa poseía de Oriente; así, Occidente escuchaba por vez primera el nombre de Cipango (Japón).

Marco Polo llega a Oriente

Marco Polo (15 de septiembre de 1254 – 8 de enero de 1324) fue un mercader y explorador veneciano que, junto con su padre y su tío, estuvo entre los primeros occidentales que viajaron por la ruta de la seda a China. Se dice que introdujo la pólvora en Europa, aunque la primera vez que se utilizó en Occidente acaeció en la batalla de Niebla (Huelva) en 1262.

El Imperio mongol de China, que visitó Marco Polo, estaba entonces en su apogeo y no pudo menos que maravillar al joven italiano, que fue sorprendido por la inmensidad del país y la diferencia que ofrecían las provincias del norte y las del sur con sus grandes ciudades superpobladas.

Como buen mercader veneciano y buen administrador, Marco Polo fue atraído, sobre todo por lo que representaba la economía le China; se extrañó de la sucesión de pueblos y el número de ciudades importante. Pekín tenía seis millas de lado, no corr prendidos sus 12 arrabales, y su población desafiaba toda evaluación: Nankín, Shinng Kiong Fu y Hang-Cheu, con sus millones de habitantes, así como más de dos mi grandes ciudades, entre ellas los inertes Je Fu Cheu y de Hong Chué (Quinsay) «Venecia china».

La formación del Imperio mongol permitió el restablecimiento de las relaciones directas entre Europa y el Extremo Oriente. Pekín, la nueva capital mongola, atrajo de inmediato a los mercaderes de la India y del Golfo Pérsico, y en seguida a unos audaces venecianos, los Polo. Pekín, antigua ciudad de los Kin y ciudad mongola—Miniatura del «Libro de las Maravillas»—París, Biblioteca Nacional.

Hong Chué era en efecto, una ciudad construida sobre una lagua y estaba recorrida por centenares de canales que pasaban, según Marco Polo, bajo 12.000 puentes. Las calles estabam adoquinadas con piedra y ladrillo, no servicio de guardias urbanos asegurara le orden día y noche. La ciudad recibía muchos extranjeros que se dedicaran al comercio y a la navegación. El puerto de Hang-Cheu contaba con casi 18.000 boques, entre los cuales, algunos, los graades correos del Mar de China, aforaban 500 toneladas y eran maniobrados por 20C a veces, 300 hombres de tripulación.

EL ORO, LA SEDA, EL CARBÓN
El Estado sacaba gran provecho de esta actividad comercial, porque sólo los derechos de aduana de la ciudad de Hang Cheu se elevaban anualmente a 14.700 sacos de oro y representaban la novena parte de los ingresos de toda la China del Sur.

La circulación de una moneda fiduciaria, fabricada con delgadas hojas de pasta de madera de morera, y, a veces, para billetes de gran valor, con seda, siempre garantizada con la firma y el sello de los oficiales de moneda, extrañó a Marco Polo, que vio la ventaja de este sistema para el Tesoro Imperial: «El Emperador puede hacer cada año tal cantidad de monedas, sin que le cueste nada, que iguale a todos los tesoros del mundo»… Parece, sin embargo, que Marco Polo no tenía conciencia del desastre a que podían conducir tales excesos.

En los campos, Marco Polo se interesó por todas las actividades agrícolas y anotó la riqueza de las explotaciones, las terrazas de cultivos que se escalonan sobre las pendientes más abruptas de las montañas y la abundancia de productos de la tierra.

El viajero veneciano nos enseña igualmente que Kublai Khan, recogiendo la tradición de los grandes emperadores chinos, hacía adquirir y almacenar el sobrante de las cosechas, que, en caso de penuria, era redistribuido a los hambrientos.

Marco Polo visitó igualmente sederías e hilaturas, pero lo que le extraño más aún fue el empleo que los chinos hacían del carbón: «Una especie de piedra negra que se extrae de los flancos de las montañas de Catay (China del Norte) y que quema como el carbón de madera, e incluso mejor que él, porque si se le enciende por la tarde, se le encuentra aún con juego a la mañana siguiente».

Pero ya el poderío de Kublai declinaba, y los favores de que rodeaba a la persona de Marco Polo despertaban celos contra el veneciano y sus dos parientes, los cuales aprovecharon una expedición destinada a acompañar a una princesa mongola, prometida en matrimonio, a la Corte de Per-sia, para embarcarse con ella (1292).

La escuadra siguió la ruta tradicional, llevando a los tres latinos al reino de Shampa, a Sumatra, a las islas Nicobar, a Ceilán, a Malabar, para alcanzar el puerto de Ormuz y llegar, por tierra, a Trebisonda, sobre el Mar Negro. Llegado a Venecia en 1295, Marco Polo debía caer en manos de los genoveses, al año siguiente. En el curso de sus dos años de cautiverio, pudo redactar su fabuloso viaje.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Historia del Imperio Romano Trabajo Minero y Agricola Mineria Tecnicas

HISTORIA DE ROMA ANTIGUA: TRABAJO MINERO

la vida cotidiana en roma antigua

Los romanos asimilaron rápidamente los avances técnicos realizados por griegos y egipcios en la minería. Las minas eran explotadas a cielo abierto y en pozos o galerías como se puede comprobar en España, con los distritos mineros de Las Omañas, Las Médulas, Cástulo o La Valduerna.

mineria roma antigua

Una de las técnicas más empleadas era el derrumbe de montañas, procediendo después al lavado de mineral con agua, en ocasiones procedente de 40 kilómetros. De los diferentes distritos mineros salía el metal puro fundido, por lo que se realizaban in-situ todas las operaciones, lo que conllevaba la participación de un amplio número de trabajadores.

No en balde, sabemos que en las minas de Cartagena llegaron a trabajar unas 40.000 personas. Como es lógico pensar, el trabajo en la mina era tremendamente duro. La mayoría de los mineros eran esclavos o trabajadores dependientes e incluso libres que trabajaban por el beneficio obtenido o como una forma de liberación de impuestos. Las tropas acantonadas en las cercanías de las minas, además de proporcionar seguridad a la explotación, servían para realizar tareas de asesoramiento técnico y construcción de infraestructuras. Este tipo de tareas eran dirigidas por los procuradores imperiales que también tenían a su cargo la administración y la vigilancia de la explotación.

La gestión de las minas dependió del momento. En un principio, el Estado tenía bajo su control la explotación pero desde los primeros años del siglo II a.C. se utilizó un sistema mixto: arrendamiento para todos los metales excepto las minas de oro que dependían directamente del Estado (las de plata en algunas ocasiones también eran de propiedad estatal). Los servicios que rodean a las minas -baños, zapatería, ferretería, etc.- eran ofrecidos por el Estado en régimen de alquiler.

Biografia de Aristoteles Pensamiento aristotelico Filosofia Medieval

La influencia del último de los grandes filósofos griegos, Aristóteles, en la cultura occidental europea fue inmensa y aún perdura. Durante más de 2.000 años, el enorme prestigio de su obra sirvió pera instruir a generaciones de filósofos y científicos. La trascendencia de Aristóteles se basó en su aguda observación de la naturaleza y su capacidad para sistematizar el pensamiento de su época, convirtiéndolo en el fundador de la ciencia occidental.

aristoteles(Estagira, 384 – Calcis, 322, a. C.) Filósofo griego. Junto con Platón, el más importante de la Antigüedad y, posiblemente, el de mayor influencia en la posteridad.

Su padre, Nicómaco, fue médico personal del rey de Macedonia, Amnitas II, y por ello su situación social y económica fue siempre estable.

Al morir Nicómaco, Aristóteles fue adoptado por Próxenos de Atarnes, bajo cuya tutoría vivió, hasta que en el 367 a. C. marchó a Atenas e ingresó en la Academia. Allí, su primer maestro fue Isócrates y después Platón. Aristóteles siguió las enseñanzas de la Academia hasta el año 347, en que murió Platón y le sucedió como director de la institución su sobrino Espeusipo.

Entonces, y en compañía de Teofrasto, regresó junto a Próxenos, su tutor, a Atarnea, Asia Menor. Con Jenócrates, alumno de la Academia, que años más tarde llegaría a ser su director, gozó en Aso de la protección y ayuda de Hermias, antiguo condiscípulo suyo que había llegado al poder en Atarnea, como tirano. Es posible que, para entonces, el estagirita ya hubiera escrito Eudemos y Protreptikós.

Hermias murió crucificado tras haber conspirado contra los persas, aliado con Filipo II de Macedonia. Aristóteles contrajo matrimonio con Pitiade, la sobrina e hija adoptiva del soberano muerto.

El filósofo viajó a Mitilene (en la isla de Lesbos), donde se estableció e inició con Teofrasto investigaciones sobre Biología.

En el 342 fue llamado por Filipo para encargarse de la formación y educación de su hijo Alejandro. Aristóteles se trasladó a Pella a tal efecto, aprovechando la ocasión que se le brindaba para publicar la Ilíada y conseguir la reconstrucción de las murallas de Estagira.

La influencia que ejerció el filósofo sobre Alejandro fue de la máxima importancia. A ella se deberá, entre otras causas, el fenómeno del helenismo y de la expansión de la cultura griega por todo Oriente. No obstante, Alejandro no asimiló los fundamentos políticos de la civilización de la Helade, rechazando el concepto de ciudad-estado como base de un sistema de gobierno.

Tras la batalla de Queronea, en el 335, Aristóteles regresó a Atenas. Fundó el Liceo -así llamado por hallarse cerca del templo de Apolo Licio- e inició la actividad docente con independencia de la Academia platónica. Pronto, sus alumnos recibieron el nombre de peripatéticos, por dar las clases mientras paseaban por el jardín y el peripato (especie de galería columnada). Dos cursos simultáneos y diferentes se daban en el Liceo: uno, por la mañana, para los alumnos más adelantados y otro, por la tarde, para los menos iniciados.

Es uno de los pensadores decisivos de la historia Su filosofía conjuga el empirismo y la abstracción Fue el preceptor de Alejandro Magno Sus estudios de biología son modelo de investigación Fundó la lógica como disciplina del razonamiento Introdujo las bases del método científico

Las necesidades de espacio obligaron a Aristóteles a alquilar un inmueble próximo, donde fue reuniendo una inmensa biblioteca, junto a una importante colección de mapas y material para el estudio de la Historia Natural, así como un archivo en el que, entre otros documentos, se recogieron las constituciones de gran parte de las ciudades griegas. Por primera vez, además, comenzó a estudiarse la historia de la primitiva filosofía griega.

En el 325, Alejandro Magno ejecutó a Calístenes, sobrino y colaborador de Aristóteles, lo que determinó la ruptura entre el filósofo y el soberano. Pese a esto, a la muerte de Alejandro, en el 323, los sectores antimacedónicos atenienses acusaron de impiedad a Aristóteles y de haber colaborado en la destrucción del sistema griego en pro de un imperio unificador y centralista y de la fusión de la cultura de la Helade con la civilización bárbara de Oriente.

Aristóteles tuvo que marchar a Calcis de Eubea. Allí murió en el año 322, víctima de una enfermedad estomacal. Teofrasto le sucedió en la dirección del Liceo y de la Biblioteca.

Entre las obras más importantes del Estagirita se cuentan: el «Organon», tratado de lógica; la «Física»; la «Filosofía primera o Metafísica»; «Sobre el alma»; los tratados de moral: «Ética a Eudemo», «Ética a Nicómaco», la «Gran Ética» y la «Política», y, en fin, la «Poética» y la «Retórica».

El pensamiento de Aristóteles constituye uno de los pilares fundamentales de la civilización occidental y, como inspiración latente de todo un tipo de ciencia, filosofía y planteamiento racional, su influencia se extiende hasta la actualidad. Su división de las ciencias en teóricas, prácticas y poéticas, y sus esquemas lógicos, se han mantenido durante muchos siglos.

SUS OBRAS
Algunos escritores antiguos atribuyeron a Aristóteles cerca de un millar de obras. A nosotros nos han llegado cuarenta y siete, y no todas completas. Pero estas solas son suficientes para apreciar la extraordinaria calidad de su privilegiado intelecto. “En todas las cosas de la naturaleza existe alguna maravilla”, dejó dicho Aristóteles. Y, fiel a este enunciado suyo, se dedicó a observar todos los fenómenos naturales.

Antes de él, la ciencia se hallaba todavía en sus primeros pasos. Hasta entonces, cuando no se lograba establecer las razones determinantes de un fenómeno natural, se creía en la intervención de alguna fuerza sobrenatural. Aristóteles fue el fundador de la ciencia: demostró que con el razonamiento se pueden explicar los fenómenos del universo.

Trató, por consiguiente de conocer las razones de una infinidad de fenómenos naturales. Muchas de sus observaciones, no obstante ser talentosas y evidenciar dotes de razonamiento poco común, hoy no son ya aceptables. Es menester no olvidar que formuló sus principios y deducciones con la sola ayuda de la “lógica”, y sin realizar ninguna experimentación. Pero, a pesar de ello, no pocas de sus teorías conservan todavía todo su valor, después de transcurridos más de dos mil años, no obstante los progresos alcanzados en todos los campos del saber.

Entre las nociones que permanecen indiscutidas, por ejemplo, merece señalarse aquella, basada en sus estudios sobre zoología, por la cual dividía a los animales en dos grandes clases (correspondientes, casi exactamente, a las actuales de los vertebrados e invertebrados).

CURIOSIDADES:

TESTAMENTO: Solitario, enfermo y previendo su fin, Aristóteles redactó un testamento transmitido por el historiógrafo Diógenes Laercio, que es un ejemplo de humanidad por los recaudos que se toman a favor de sus herederos: su compañera Herpilis y sus hijos Pitias y Nicómaco.

Encomienda el cuidado de éste a la protección de su amigo Antipáter, lugarteniente de Alejandro Magno. Y ruega que la dirección del Liceo de Atenas recaiga en su amigo Teofrasto, también filósofo, cosa que fue así. Le preocupaba el futuro del Liceo debido a la inquina que le guardaba el clan del anti-macedónico Demóstenes por haber sido maestro de Alejandro Magno.

FRENTE A LA ESCLAVITUD:
La esclavitud era común en la Antigua Grecia. Aristóteles afirmó la tesis del “esclavo natural”. No obstante, señala las dificultades empíricas para reconocer al verdadero esclavo y critica el modo de adquisición de esclavos. En su testamento, Aristóteles ordenó que sus esclavos no fueran vendidos y que se los liberara cuando alcanzaran una “edad conveniente”.

LOS PERIPATÉTICOS: Aristóteles fundó su escuela, el Liceo, entre el 335 y el 334 a.C. Era un centro de enseñanza rival de la Academia de Platón y se lo llamaba Perípatos, por su paseo cubierto y debido a la costumbre aristotélica de dar clases mientras se paseaba. Por eso, los alumnos del Liceo también se conocieron por el nombre de peripatéticos.

EL CORPUS: Es sorprendente que las obras “esotéricas” de Aristóteles no fueran consideradas de gran interés en la época helenística, preocupada más por encontrar estrategias conducentes a la “tranquilidad del ánimo”. Según Estrabon y Plutarco los escritos de Aristóteles permanecieron inaccesibles hasta que fueron redescubiertos en el siglo I a C, haciendo posible la edición de Andrónico de Rodas, un peripatético.

La edición del Corpus permitió la renovación del pensamiento aristotélico. Luego estos textos serían leídos en clave neoplatóníca. Durante siglos sólo se conocieron en Occidente los escritos lógicos. Gracias a la influencia árabe, el pensamiento occidental pudo tener acceso al resto de la obra aristotélica.

Biografia de Platon Pensamiento filosofico Filosofo griego

Filósofo griego. Nos han llegado escasas noticias de su vida. Nació en la época de la democracia de Pericles. Perteneció a una familia de la aristocracia, de gran influencia dentro de la oligarquía revolucionaria. Por parte de su padre, es posible que fuera descendiente de Codro, el último rey de Atenas.

En el año 407 ocurre algo que será decisivo en su vida: su encuentro con Sócrates, del que será alumno durante ocho años. Cuando el maestro es condenado a muerte, Platón se refugiará en Megara, al temer que Atenas persiguiera a los discípulos de Sócrates. En esa ciudad se encontrará con Euclides.

Se cree que a continuación realizó varios viajes, probablemente a Egipto y a la Cirenaica, donde entró en contacto con Aristipo de Cirene y con el matemático Teodoro. Según la tradición, marcharía después a Italia meridional, donde conoció a algunos pitagóricos. Algunos autores afirman que entonces fue cuando Filolao le vendió unos escritos secretos de Pitágoras, en los que Platón se inspiraría para escribir el Timeo. De esta época de su vida serían los siguientes escritos: Apología de Sócrates, el Hipias I y II, el Eutifrín, el Critón, el Cármides, el Laques, el Lisis, el Protágoras, el Gorgias y el Menón.

Su aventura siciliana empezaría en el año 388, cuando pensó en la posibilidad de convertir a Dionisio I el Antiguo a sus teorías político – filosóficas.

Pero esta relación no cuajaría, y Platón fue desterrado. En el viaje de vuelta fue capturado y vendido como esclavo. El cirenaico Anniceris, que le había reconocido, le compró y le devolvió la libertad. En el año 387 Platón volvió a Atenas y fundó la Academia, que sería la primera gran escuela de la Antigüedad, organizada de forma sistemática, con aulas y biblioteca. Platón ejerció en ella su magisterio, hasta que murió, en colaboración con su discípulo Aristóteles. En el fondo, la Academia fue la primera universidad organizada.

Su obra se conserva casi completa. Nos han llegado 42 diálogos. Junto con la que escribió Aristóteles, es la obra capital de la filosofía y de toda la cultura griega. Su aportación a la formación del lenguaje filosófico es extraordinaria y tiene un elevado valor literario. El género literario utilizado por Platón fue el diálogo, que tiene una profunda relación con su doctrina de la dialéctica como método filosófico y posee una extraordinaria belleza poética. Siempre es Sócrates el personaje principal.

Su pensamiento muestra una profunda evolución, partiendo de la doctrina de Sócrates y llegando al descubrimiento de las ideas y culminando en los problemas planteados por ellas, en diálogo con Aristóteles.

Un problema no resuelto es el conocer con exactitud el orden cronológico de sus escritos. En segundo lugar, no se puede separar claramente lo que pertenece a Sócrates y lo que es estrictamente suyo a través de los diferentes diálogos. Platón no sólo recibió la influencia socrática, sino también otras importantes: pitagorismo, heraclitismo, orfismo, entre otras.

En sus primeros diálogos muestra a Sócrates y son, al mismo tiempo, una defensa contra las acusaciones que le llevaron a la muerte. En Apología de Sócrates resalta la importancia de la idea de verdad. Su meditación se centra, además, sobre la vida y muerte de su maestro.

En Hipias menor nos da una idea de Sócrates como un sofista más, trata de buscar en qué consiste el bien, concluyendo que el hombre justo no puede mentir voluntariamente, no puede hacer voluntariamente el mal. En Critón, Sócrates habla a Critón, que le quiere obligar a huir de la prisión, manifestándole que no puede responder a la injusticia con la injusticia, ni hacer el mal a quienes nos lo han hecho.

En Cármides trata de definir el concepto de sabiduría. En el Laques plantea el problema de la educación de los niños y en Eutifrón analiza la piedad, llevándonos en Lisis a, tratando sobre la amistad, sus momentos más dialécticos. En otro diálogo de gran interés, Hipias mayor, nos acerca a lo bello a través de la búsqueda de su definición y llega a reconocer que no sabe lo que es la belleza.

Creía que las ideas existen separadas de las cosas Su Academia reunió a la élite intelectual de Atenas Decía que el cuerpo era la “cárcel” del alma inmortal Sus ideas tienen una
gran influencie en Occidente
 El suicidio de
Sócrates , influyó en sus Iideas políticas
Postulaba un a sociedad justa gobernada por filósofos – reyes

Fedón es el primer diálogo que nos hace avanzar hacia su metafísica. Aborda en él el tema de la inmortalidad del alma. Sócrates llega a la conclusión de su inmortalidad porque para él, todo es lo que aprendemos, yo recuerdo porque en una época anterior he aprendido lo que ahora recuerdo. En el Menón se plantea cómo se adquiere la virtud, si por la enseñanza, el ejercicio o por la naturaleza, e insiste en encontrar una definición para ella. En Protágoras analiza los mismos temas que en Menón, insistiendo sobre la sabiduría. Y así, en cada uno de sus escritos va desgranando sus teorías filosóficas, para llegar al descubrimiento de las ideas.

El ser verdadero no está en las cosas, sino fuera de ellas, en las ideas que son unas, inmutables y eternas. Pero estas ideas no son accesibles a mi conocimiento directo, no están en el mundo. Para explicar esta teoría recurrió al mito en el que señala que el alma se puede comparar a un carro tirado por dos caballos alados, uno dócil y otro díscolo, dirigidos por la razón, que se esforzará en conducirlo bien. Conocer será, para él, recordar lo que está dentro de nosotros. Las cosas, insiste, son sólo sombras de las ideas.

La democracia creó las condiciones para una mayor participación del pueblo en la política. El acceso de mayor cantidad de personas a los debates y la creciente complicación de la administración del Estado generó la necesidad de información y de preparación técnica. Era necesario dominar el instrumento político por excelencia: la palabra. Los llamados “sofistas” (sop-histai) fueron personajes que enseñaron retórica y erística (arte del combate verbal). Cuando Platón comenzó a escribir sus Diálogos, Atenas era una democracia muy distinta a la que soñó Pericles -el “padre de la democracia”-. Pululaban arribistas y demagogos que se caracterizaban por poseer cualidades retóricas que les aseguraban el éxito en las asambleas. La irrupción de Sócrates fue muy conflictiva. La democracia que se reestablece en el 403 a.C. lo acusa de corruptor de jóvenes y lo condena a muerte. A los ojos de Platón, esa democracia era insensata e injusta.

Una de sus obras principales fue La República, con la que consuma su visión del mundo. El Estado bueno será para él aquel en el que exista una división del trabajo. Debemos, asimismo, mantener alejado de nosotros el deseo de felicidad individual, ya que con él iríamos hacia la corrupción del Estado y hacia la tiranía. Describe el Estado ideal, pero piensa que siempre está amenazado.

En el libro VII de este diálogo nos presenta el famoso mito de la Caverna: somos prisioneros, encadenados, que ven desfilar unas imágenes sobre el muro que está ante ellos. La caverna es el mundo sensible, con sus sombras, que son las cosas.

El mundo exterior es el mundo verdadero, el mundo de las ideas. Es muy importante, señala, educar a los guardianes. El Estado ideal será casi imposible de alcanzar y añade que siempre que los guardianes se adueñen del poder nos llevarán a la tiranía. Sostuvo la primacía de la sociedad sobre el individuo, en un sistema de castas, presidido por la clase superior de los filósofos.

El pensamiento de Platón dominaría en toda la cristiandad hasta, aproximadamente, el siglo XII, en el que hubo, debido a las doctrinas de Santo Tomás y San Alberto, un verdadero giro en el predominio de las anteriores teorías filosóficas. Sin embargo, en el siglo XVI sus doctrinas renacieron con las ideologías de Descartes y Leibniz, de marcado carácter platónico. Su influencia se prolongaría en las obras de Hegel, Fichte y Schelling.

LA ACADEMIA: Una vez en Atenas, en el año 388-387, fundó la Academia, nombre que recibió por hallarse cerca del santuario dedicado al héroe Academos, especie de “Universidad” en la que se estudiaban todo tipo de ciencias, como las matemáticas (de la importancia que concedía Platón a los estudios matemáticos da cuenta la leyenda que rezaba en el frontispicio de la Academia: “que nadie entre aquí que no sepa matemáticas”), la astronomía, o la física, además de los otros saberes filosóficos y, al parecer, con una organización similar a la de las escuelas pitagóricas, lo que pudo comportar un cierto carácter secreto, o mistérico, de algunas de las doctrinas allí enseñadas. La Academia continuará ininterrumpidamente su actividad a lo largo de los siglos, pasando por distintas fases ideológicas, hasta que Justiniano decrete su cierre en el año 529 de nuestra era.

CURIOSIDADES:
APODO ORIGINAL:
El nombre real de Platón era Aristocles. El sobrenombre que se le puso, según algunas versiones, se refiere a que tenía espaldas anchas. Plato, en griego, significa espalda.

UN ESCLAVO ILUSTRE:  El tirano Dionisio I de Siracusa se enojó con Platón y lo expulsó en una nave espartana que hizo escala en la isla de Egina, hostil a Atenas. Allí, apenas llegó y según se cuenta, Platón fue vendido como esclavo. Pero, por suerte, Aniceris, también filósofo, lo identificó y pagó el rescate por su libertad. De esta manera, Platón pudo volver a Atenas, en 387 a.C, para retomar su labor intelectual.

VIAJES PELIGROSOS: Años después, Dionisio II, el joven, sucedió a Dionisio I como tirano de Siracusa, lo que animó a Platón a regresar a Sicilia. Como sus propuestas fueron rechazadas, huyó de la isla. El tercer viaje fue peor: el filósofo Arquitas de Tarento-inventor del tornillo y de la polea-, tuvo que intervenir para que no lo mataran.

LA MUJER, EN CASA: La sociedad griega era machista. Las mujeres carecían de derechos legales y políticos, eran excluidas de los asuntos de carácter público y estaban confinadas en casa, cuidando a los hijos. Esto se vincula con que los griegos consideraron las relaciones homosexuales concurrentes con el matrimonio. Explica también que las hetairas (prostitutas) gozaran de gran prestigio.

DE FAMILIA NOBLE: Platón fue hijo de Aristón. Su madre Perictíone, pertenecía a la nobleza y estaba vinculada a la Tiranía de (os Treinta. A la muerte del padre, Perictíone se casó con el rico Pirilampes. Platón tuvo dos hermanos, una hermana y un medio hermano.

COSTUMBRES CRUELES: Esparta era un ciudad-estado enemiga de Atenas, pese a que ambas eran griegas. Sus 5.000 habitantes, todos soldados, adoptaron una oligarquía y no admitían nuevos ciudadanos. Los recién nacidos con algún defecto físico eran arrojados por un barranco y los castigos sociales eran, en general, tan duros que aún hoy se usa la frase “con crueldad espartana”.

AMISTAD: Platón tenía muchos amigos pero la amistad en sí misma le planteaba dudas. En una ocasión dijo:”No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad”.También: “Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo”.

PRINCIPIO Y FIN: Platón compró un huerto para hacer vida común con sus discípulos. Así nació la Academia, que tomó su nombre de Akademos -héroe que también bautizaba al bosque cercano- La Academia duró hasta el 529 d.C, cuando Justíniano I, emperador de Bizancio, opuesto a la difusión de las enseñanzas paganas y a la filosofía griega, la clausuró.

“La Academia de Atenas” es una obra de Rafael, que está en el Museo Arqueológico de Nápoles. El pintor centista retrató en ella varios hombres de su tiempo y asoció sus fisonomías a algunos filósofos antiguos. Platón es Leonardo da Vinci, el matemático Euclides es el arquitecto Bramante y el profeta Jeremías, Miguel. Ángel. El propio Rafael aparece en el cuadro.

LA ACADEMIA PLATÓNICA: El término academia deriva del nombre de un personaje ático, Academo, que poseía en los alrededores de Atenas un jardín en el que se encontraban las tumbas de personajes célebres como Pericles. Sin embargo, los orígenes del jardín se remontan más allá de los tiempos históricos.

Según la leyenda, Castor y Pólux, los llamados Dióscuros, fueron conducidos a él por Academo en busca de su hermana Helena cuando ésta fue raptada por Teseo. El jardín estaba consagrado al culto de Atenea y en él parece ser que había un gimnasio además de varios altares dedicados a los principales dioses de la mitología griega.

En 387 a. C. Platón, que había sido vendido como esclavo y cuyo rescate había pagado su amigo Anníceres, compró los terrenos que circundaban este jardín con el dinero que debía a este último, que nunca llegó a aceptar su devolución.

En ellos organizó la más célebre academia del mundo antiguo, llamada por el nombre de su creador, en la que reunió a sus discípulos para formar no sólo una escuela filosófica sino, en realidad, lo que puede considerarse la primera universidad occidental, ya que en ella se instruía a los jóvenes no sólo en filosofía, sino también en matemáticas y astronomía, entre otras ciencias, siguiendo un plan de educación progresiva pergeñado por el filósofo.

En la vida de la Academia platónica pueden distinguirse tres etapas. La primera, conocida como Academia Antigua, contó entre sus directores con Espeusipo de Atenas, sobrino de Platón, al que sucedió al frente de la Academia en el 357 a. C, Polemón y Crates de Atenas. La Academia Media fue fundada por Arcesílao en el siglo lll a. C, al que sucedió en la cátedra su discípulo Lácides de Cirene.

La Academia Nueva fue iniciada por Carnéades, quien combatió el estoicismo y todo dogmatismo, a quien sucedió en 129 Clitómago de Cartago. Esta última etapa conclu-.’ó con la clausura definitiva de la Academia en tiempos de Justiniano (529 d. C.) (Fuente: Enciclopedia Espasa-Calpe Tomo 32)

PLATÓN Y PITÁGORAS: Los Cinco Sólidos Pitagóricos

Utopía de Platón: La República

La Muerte de Socrates Sabiduria Griega El Proceso a Socrates Cicuta

JUICIO Y MUERTE DE SÓCRATES

Con noble calma y valor, Sócrates recibió la copa de cicuta y ante los ojos de sus discípulos bebió el veneno que le causaría la muerte, dando cumplimiento a la sentencia dictada contra él por “corromper a la juventud e introducir divinidades extrañas” en la Atenas del año 400 antes de Cristo.

Para muchos, la muerte de Sócrates representa la obediencia fiel de un ciudadano a las leyes de su Pueblo, porque rechazó los reiterados ofrecimientos de sus discípulos para facilitar su huida de la prisión.

De la vida y del modo de ser y de pensar de Sócrates, su juicio y el desenlace que éste tuvo son los episodios más significativos. En general, puede decirse que Sócrates fue una víctima inocente de una Atenas crispada por más de veinte años de guerra continua, que se vio coronada por el régimen de terror impuesto por los Treinta tiranos entre el —404 y el —403 tras la victoria espartana.

Cuando la democracia se instaura de nuevo, Sócrates es visto como cómplice de Critias y Cármides, cabezas destacadas de ese grupo oligárquico. No era la primera vez que el nombre de Sócrates se asociaba al de los enemigos de la democracia: la defección de Alcibíades años antes era un importante precedente. No se juzgó a Sócrates por estas razones (lo mejor, sospechas), pues la amnistía política del —403 cerraba el paso a tal tipo de revanchas.

Sin embargo, el nuevo partido demócrata buscó el exilio de Sócrates. Diógenes Laercio recoge la acusación de que se le hizo objeto: «Melito, hijo de Melito, del distrito de Pita, acusa a Sácrates, hijo de Sofronisco, del distrito de Alopece, bajo juramento al siguiente efecto.

Sócrates es culpable de: 1) de no rendir culto a los dioses a quienes rinde culto el Estado, sino de introducir prácticas religiosas nuevas y poco conocidas; 2) y además, de corromper a los jóvenes. El acusador público pide la pena de muerte. » Pronto se vio que el plan de Sócrates no se encaminaba a la salvación de su vida. Pudo haber alegado desobediencia a los Treinta tiranos, habiendo estado en una ocasión al borde de la muerte, pero no lo hizo. Apenas si se refirió a la primera parte de la acusación, pues en Atenas había libertad de culto religioso, y rechazó enfáticamente la verdad de la segunda. Sin embargo, su relación con Alcibíades o con Critias había sido demasiado estrecha como para que el pueblo en general dejara de vincularlos. (Años antes, Alcibíades había sido parte destacada de un sacrilegio escandaloso habido en Eleusis.) Sócrates subrayó las diferencias que le separaban de los objetivos y de los beneficios económicos de la educación de los sofistas, y se declaró inocente.

Por un lado, adujo, la muerte era un digno final a una vida virtuosa como la suya. Por otro, cuenta Jenofonte, Sócrates veía en aquélla una salida a las miserias de la vejez. No rehuyó la pena capital. Solicitó para sí un puesto vitalicio en el Pritaneo (o Comité del Senado) como reconocimiento a su labor educativa y a su civismo, y sólo aceptó pagar una multa. Los jueces, que habían de elegir entre la sanción del acusador público y la propuesta por Sócrates, se vieron con las manos atadas y le condenaron a muerte. Sócrates pudo haber eludido fácilmente tal desenlace, pero optó por no arrojar sobre sí la menor sombra de sospecha acerca de su conducta y de su lealtad a las leyes de Atenas.

Los sicofantes cumplían, ciertamente, una función social en la sociedad griega, aunque la moderna institución de la fiscalía los haya tornado seres despreciables en ciertas circunstancias. Fueron sicofantes los que acusaron a Sócrates de no creer en los dioses del Olimpo, incriminación que lo llevó a ser condenado a muerte mediante la ingestión de cicuta, el veneno extraído de la planta del mismo nombre.

Ya en prisión, Sócrates rechazó un ofrecimiento de fuga que le fue hecho por sus amigos, y dio muestras de un magnífico buen humor, reconfortando incluso a aquellos que lloraban su suerte. Llegado el momento, se despidió de su familia —el más pequeño de sus hijos sólo tenía unos meses de edad— y de sus amigos y seguidores, preparó su cuerpo para el funeral y apuró el contenido de la copa de cicuta.  (ver: planta venenosa)

Biografia de Socrates Filosofia griega Mayeutica de Socrates Pensamiento

Filósofo griego. Su vida es un auténtico misterio. En él todo parece de caricatura. Iba descalzo por la ciudad de Atenas. A veces, cuando recomendaba a los jóvenes adolescentes que fueran limpios y elegantes, el aparecía sucio. Era casi un mendigo. Su primer enigma es, pues, saber de qué vivía. Su padre fue escultor y su madre comadrona. No se conoce bien si se casó una o dos veces.

También le gustaba la música. En realidad fue un cosmopolita sedentario, ya que no salió nunca de la ciudad de Atenas más que para luchar contra los persas o consultar el oráculo de Delfos. Otros filósofos viajaron por el Mediterráneo para instruirse. Vivió en unos tiempos turbulentos, bajo la tiranía de los Treinta, que según Jenofonte le prohibieron enseñar la retórica.

Su personalidad es, a veces, contradictoria: bufón y serio, dulce y violento, religioso y librepensador, aristócrata y demócrata. No se conoce tampoco con exactitud cuál fue su formación intelectual: practicó la gimnasia, la música, la geometría y la astronomía. En cuanto a su relación con los filósofos, no entendió a Heráclito, frecuentó a los sofistas y tuvo entre sus oyentes a Platón. Sócrates no ha dejado ningún texto escrito.

Es dudoso, por tanto, si existe una filosofía suya. Sus palabras y pensamientos nos han sido transmitidos. Fue un teórico puro, va, viene, pregunta, vive de la ciudad. Considerará amigos a los otros ciudadanos, intentará ayudarles y mostrará un amor pedagógico hacia los jóvenes. En su propia educación será sobrio, cuidará su salud, despreciará el dinero, será piadoso y modesto. Tendrá por norma predicar con el ejemplo.

Sócrates interrogaba al que encontraba, al artesano, al político, al sacerdote y a todos les demostraba que eran incapaces de definir el objeto de su saber. Sócrates se incluiría entre los sofistas al limitar su búsqueda al único objeto que podemos conocer, el hombre. Para él, el sustituto de la prueba metafísica es la experiencia y la analogía, el diálogo. En realidad, es casi seguro que fuera el creador de la dialéctica.

Con una burlona modestia (su ironía) se coloca en actitud interrogante frente a su interlocutor y le hace examinar casos particulares y de la vida corriente, que luego comparaba con otros, deducía sus consecuencias, llegando a principios generales de crítica moral o a mostrar la falsedad del argumento o las contradicciones en las que incurría el interlocutor.

Es casi seguro que expuso a muchos a vergüenza, por lo que fue creándose enemigos, llegando a considerarle peligroso y revolucionario. Su mérito estribó en establecer que por un trabajo comunitario sobre el discurso común, se podía llegar al discurso justo: los sofistas hablaban ante los otros, pero no con los otros, el dialéctico, sin embargo, dialoga e intenta convencer a través del diálogo.

La dialéctica destroza los discursos largos, procede a base de preguntas cortas, se dirige al intelecto y su finalidad es convencer. Su ironía es burlona, porque la dialéctica se prepara para demostrar al otro que, en realidad, ignora lo que alardea de saber. Para Sócrates el concepto es innato y universal. El pensamiento de Sócrates no fue Dios ni el Cosmos: es cualquiera, el artesano, el artista, el político. A cada uno le interesa lo útil, pero no con carácter universal, sino por un beneficio inmediato. Su análisis de lo útil desemboca en el concepto de bien.

Propugnó la práctica de la virtud, porque, en su opinión, la virtud es dominar los movimientos de una naturaleza ciega y conducirse según la ciencia del bien. Pensaba, asimismo, que el hombre, por esencia, quiere el bien y que cuando hace mal se engaña, concluyendo que nadie es malvado voluntariamente.
Considera necesario hablar; la verdad, en su opinión, no se alcanza con grandes y aparatosos discursos, sino mediante el diálogo. El lenguaje será para él el lugar de su verdad. Pero lo más importante no será el dios oculto o el mundo, sino que para Sócrates lo fundamental es conocernos a nosotros mismos. La virtud, para él, consistirá en resistir a los impulsos particulares para seguir los mandamientos universales de la razón.

Los conceptos más útiles e importantes son los que nos pueden ayudar a dirigir nuestra conducta. Éste será el Sócrates creador de la ciencia moral. Pero el Sócrates que nosotros conocemos es el creado por Platón, no es un hombre de carne y hueso, sino un auténtico <<personaje>>, sabio, sublime, tierno, burlón, honrado. Como no dejó un sistema doctrinal y prefería educar a los hombres para que ellos solos reflexionasen, su figura y doctrina fueron asimiladas por sus discípulos, y, a su muerte, se formaron varias escuelas socráticas: la Clínica, la Cirenaica y la Megárica.

Su forma de morir también elevaría a la categoría de mito a este enigmático personaje.

Fue condenado a muerte. Aunque lo consideró injusto, no quiso escapar cuando sus alumnos le prepararon la huida y bebió la cicuta, demostrando una gran serenidad y poniendo en práctica su teoría de que el primer deber del ciudadano es la obediencia de la ley, aunque sea injusta. El porqué de esta condena ha sido motivo de discusiones frecuentes, sin haberse llegado a una conclusión definitiva.

Hasta el siglo XIX se pensó que fue víctima de los sofistas, sus enemigos más directos. Después se creyó que Sócrates había suscitado la ira de los más reaccionarios, acusándole de corruptor de la juventud y también que le pudieron exigir cuentas por su colaboración con los aristócratas.

Otros han visto en su muerte una conducta fracasada. Opinan que él quería morir, que estaba cansado de su sabiduría. Pero, apenas muerto, una vez ingerida la cicuta, se cerraron las palestras y gimnasios en señal de duelo y se desterró a los que le habían acusado. Con su muerte, se convirtió en un mito, en un símbolo. Ha pasado a la historia como la representación del sabio por excelencia.

FILOSOFÍA DE SÓCRATES: “CONÓCETE A TI MISMO”
Sócrates había nacido el año 469 antes de Cristo; su padre era escultor; su madre cuidaba de los enfermos con solicitud. La condición modesta de la familia no impidió al joven ateniense frecuentar las escuelas por las cuales era famosa su ciudad natal.- Al llegar a adulto, su inteligencia, su carácter, y la gran misión para la cual se sentía destinado, lo llevaron a ser uno de los personajes más notables de su querida ciudad.

En aquel tiempo vivía en Atenas un conjunto de hombres que se preciaban de sabios, llamados “sofistas”; habían abierto numerosas escuelas donde acogían, cobrando honorarios, a los hijos de los ciudadanos más ricos; además, para hacerse conocer y apreciar, pronunciaban disertaciones en las plazas públicas o bien en las casas adonde eran invitados; con actitud frecuentemente soberbia, afirmaban encontrarse en condiciones, sólo con la habilidad de su razonamiento sutil, de sostener cualquier argumento y de defender cualquier causa, sin preocuparse por la verdad de ésta. Se jactaban de poder demostrar un día una cosa y al día siguiente la tesis completamente contraria, y de saber persuadir a quienes los oyeran de que una cosa falsa era verdadera y viceversa.

El daño que tales disertantes hacían en el ánimo de sus oyentes era inmenso: asombrados y confusos, los más llegaban a pensar que no existía una sustancial diferencia entre las cosas buenas y las malas, entre la verdad y la falsedad, entre lo real y cierto y lo imaginario y falso. La confusión era grande y el perjuicio que ello ocasionaba era muy grande.

A luchar contra esta acción disgregadora de la moral se consagró Sócrates. La verdad, la justicia, la bondad, la honestidad son una sola cosa, afirmó él, y no debe ni puede ser alterada con las palabras; para conocerla, cada uno ha de interrogarse a sí mismo, consultar su propia conciencia y negarse a construir artificiosas justificaciones.

“Conócete a ti mismo”, afirmaba Sócrates; y con ello quería hacer comprender que sólo reconociendo el hombre su propia ignorancia y sus muchos defectos y deficiencias, podría encarar la tarea de superarlos y vencerlos. En abierto contraste con la conducta de los sofistas, que usaban su inteligencia sólo con vistas a lograr un provecho material, Sócrates recalcaba: “No amar la riqueza ni otros bienes materiales con preferencia a los del espíritu”.

A los sumisos y flojos frente a los tiranos de su patria, él les decía: “Buscad la verdad y defendedla contra quienquiera, a toda costa y siempre; no cedáis frente a amenaza alguna: más allá de este mundo está Dios, quien os juzgará a vosotros y a ellos”.

Estas cosas las enseñaba y explicaba Sócrates a todos sus conciudadanos: en las plazas, en las calles; sentado sobre los escalones de un templo o en la tienda de un artesano, conversaba con la gente del pueblo y con los jóvenes; interrogaba, escuchaba atentamente las respuestas, corregía, habituaba a las gentes a la crítica y a la reflexión. Él mismo arriesgó la vida más de una vez por haber osado promover protestas contra los gobernantes o por haberse rehusado a cumplir disposiciones u órdenes que consideraba ilegales; durante toda su vida, además, había permanecido en la pobreza, condición que, juzgaba, habría de permitirle dedicarse íntegramente a los problemas del espíritu. Y en razón de que el mismo Sócrates era el primero en poner en práctica sus enseñanzas, fue objeto de la estima popular.

PARA SABE MAS…
Dotado de un gran sentido de la ironía, Sócrates suscitaba el coloquio personal de hombre a hombre, con el fin de averiguar la verdad, que él mismo no conocía. Por el procedimiento de la mayéutica como método para llegar a descubrir la verdad, el interlocutor reconocía los errores que antes había afirmado y llegaba al recto juicio.

Con ello Sócrates, según él decía, no hacía más que poner en práctica el oficio de sus padres, al hacer nacer las ideas cinceladas con la verdad. Se recordará que su madre era comadrona y su padre escultor. Frente a aquellos que pretendían saberlo todo, hacía alarde de su ignorancia y aplicaba como norma la sentencia que figuraba en el templo de Apolo en Delfos: “Conócete a ti mismo”.

Sócrates impartía sus enseñanzas en los gimnasios, en las plazas, a todo aquel que se le acercaba, sin percibir ningún tipo de honorarios. Superó a la sofística, con su falsa pretensión de saberlo todo. Era un interrogador implacable, él que precisamente confesaba que nada sabía. Esta contradictoria superioridad molestaba al sentimiento democrático, que al final le acusó de que introducía nuevos dioses y pervertía a la juventud.

Aunque sus amigos le hicieron propuestas para huir, Sócrates aceptó serenamente la muerte por obediencia a las leyes de la ciudad. Con ello puso a prueba la fuerza de su doctrina, a saber, que la moral debe imponerse por encima del mundo real. Sócrates no escribió ninguna obra, quizá porque sus ideas eran tan concretas que se bastaban con la palabra oral, pero su fama ha sido reconocida por todas las épocas.

Toda la actividad de Isócrates se centró en el campo educativo según él mismo confiesa, jamás se sintió con fuerzas suficientes para subir a la tribuna y expresarse públicamente. Se lo impedían la falta de voz potente y una timidez innata. Sin embargo, ejerció una gran influencia entre sus contemporáneos a través de su escuela y de sus escritos.

La Muerte De Sócrates

La sifilis en la historia: Ivan El Terrible, Enrique VIII y Pedro de Mendoza

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LA SÍFILIS

sifilis en la historia

La Enfermedad                  Iván El Terrible                 Enrique VIII                Pedro de Mendoza

El contagio microbiano

En el siglo XVI, hace su la aparición una enfermedad nueva, tan temible como temida: la «gran viruela», a la que el médico poeta italiano Fracastor dará en el año 1530 el nombre que lleva desde entonces, la «sífilis».

¿Esta enfermedad llegó en la tripulación, cuando Cristóbal Colón llegó de regreso de la Española por primera vez a Palos, el 15 de marzo de 1493, o la segunda vez a Cádiz, el 11 de junio de 1496? Esto parece hoy poco probable, tan rápida fue la difusión de la sífilis en el último decenio del siglo XV y el primero del XVI. Veamos como autores de finales del siglo XV y de principios del xvi describen las primeras manifestaciones.

El primer texto que hace alusión a la sífilis es un corto poema de 124 versos, De scorra pestilentiali, compuesto antes de 1496 por un profesor de derecho de Estrasburgo, Maria Sebastian Brandt, y publicado en 1498 en sus Carmina.

El segundo es igualmente un poema, de Joseph Grümbeck (o Grümpeck), nacido en Burhausen (Baviera), secretario del emperador Maximiliano de Austria: De la Mentulagre, enfermedad pestilente desconocida durante los siglos precedentes, escrito entre 1496 y 1506 (Mentulagre es una palabra formada por el autor partiendo de méntula = miembro viril y del griego agreó =yo tomo).

Grümbeck escribió también en la misma época un Tratado de la scorre prestilentiae o mal francés, conteniendo su origen y tratamiento (aquí adopta el término scorre, partiendo del griego Skb = impureza, basura). Hallándose en Augsburgo le llama poderosamente la atención el poema de Brandt y decide reunir a su vez todo lo que se sabe sobre esta extraña enfermedad y los remedios que conviene utilizar.

 En realidad la astrología tiene un papel importante en las concepciones nosológicas de Grümbeck (como en las de Brandt, por otra parte). Y, como es de esperar, el mejor auxilio llega todavía Je Dios.

Sin embargo, la primera afirmación del posible origen americano de la sífilis se encuentra en una obra de un médico sevillano, Rodrigo Díaz de la Isla, escrito entre 1504 y 1506: Tratado llamado Fruto de todos los santos, contra la enfermedad serpentina, venida de la isla Española. Asegura que a lo largo del viaje de regreso de la Española, uno de los hermanos Pinzón, piloto de Cristóbal Colón, habría sufrido una extraña enfermedad de la piel; él mismo habría curado en Barcelona a marineros afectados por esta enfermedad.

En 1497, Nicola Neoniceno publica en Venecia un libelo titulado Libellus de epidemia quam vulgo morbum gallicum vocant (Libro sobre la epidemia llamada comúnmente mal francés).

En fin, en 1498, el español Francisco López de Villalobos (nacido en 1474 en Villalobos, en la diócesis de León) publica en Salamanca un poema titulado Sumario de la Medicina, en romance trovado, con un tratado sobre las pestíferas bubas. Todavía, en este caso, se trata de un poema. En 76 estrofas de 10 versos, el autor expone todo el saber de su época concerniente a la sífilis, muy reciente puesto que había aparecido cinco años antes en el Viejo Continente.

López Villalobos observó la sífilis con un espíritu muy médico, y la describió perfectamente. Se trata sin duda de una enfermedad cutánea nueva. Es contagiosa y comienza siempre en el órgano con el cual se comete el pecado de lujuria: es una pequeña llaga dura, indolora, negruzca, a la que acompañan ganglios inguinales. Algún tiempo después aparecen síntomas generales: fatiga, abatimiento, dolores de cabeza, trastornos del sueño; después erupciones cutáneas: manchas, pápulas, vesículas, tubérculos, escamas; dolores articulares; en fin, lesiones óseas, sobre todo en la cresta de las tibias; y úlceras gomosas. Se trata, pues, de una enfermedad general, rebelde a todas las medicaciones.

Hay que citar todavía un autor, el caballero Ulrich von Hutten, que publica en 1519 un opúsculo titulado De guaiaci medicina et morbo gálico, que alcanza en su momento un gran éxito. El autor no es médico, ya que se trata de un truculento hombre de guerra, por suerte humanista. Pero conoce bien la sífilis, pues ha sido cruelmente atacado por ella. Escribe su obra para divulgar mejor el tratamiento por medio de madera de Guayaco, que al parecer a él le dio buen resultado.

Señalemos también los pasajes dedicados a esta enfermedad en la Practica in arte chirurgica, de Juan de Vigo (1460-después de 1517), médico del papa Julio II, aparecida en 1514. Las páginas que consagra a la sífilis figuran entre las más interesantes de su tratado (constituyen el libro V):

«En el mes de diciembre del año 1494 (año en que el rey Carlos Vil pasó los Alpes con el ejército francés para reconquistar el reino de Nápoles), se extendió por casi toda Italia una enfermedad de naturaleza hasta entonces desconocida. Los franceses le llamaron entonces mal de Ñapóles, pues pretendían haberla contraído en Ñapóles y llevado a su país. Los napolitanos, por su parte, le dieron el nombre de mal francés, porque se había manifestado y extendido por primera vez en Italia en la época de la expedición francesa. Los genoveses la llamaron por su parte lo male de le tavelle, los toscanos lo male de le bulle, los lombardos lo male de le brosule y los españoles las búas. Cada pueblo, en una palabra, le asignaba una denominación según su conveniencia. Poco importa, por lo demás, tal o cual denominación, lo esencial, para nosotros, es saber tratar y curar esta enfermedad.

«El contagio del que ella deriva se realiza sobre todo por el coito,es decir, por el comercio sexual de un hombre sano con una mujer

enferma o inversamente de un hombre enfermo con una mujer sana.» Los primeros síntomas de esta enfermedad se daban casi invariablemente en los órganos genitales, es decir, en la verga o en la bulva. Consistían en pequeños granos ulcerosos, de una coloración marronácea y lívida, a veces incluso negra, otras ligeramente blanquinosa. Estos granos estaban delimitados por un anillo de una dureza callosa.

»Por más que se combatieran estos primeros granos con toda suerte de remedios interiores, raramente se lograba impedir que su veneno se extendiera por todo el organismo. Se producían entonces sobre las partes genitales nuevas ulceraciones, tan difíciles de curar como prontas a reproducirse después de su curación. Después la piel se cubría de granos encostrados y de pápulas salientes parecidas a pequeñas verrugas. Estas erupciones llenaban sobre todo la frente, el cráneo, el cuello, el rostro, los brazos, las piernas y a veces incluso se extendían por toda la superficie del cuerpo…»

El primer autor francés que escribió sobre la sífilis fue el médico de Rouen Jacques de Béthencourt, autor de una Nueva cuaresma de penitencia y purgatorio de expiación para uso de los enfermos afectados del mal francés, o mal venéreo…, aparecida en 1527. Él es el primero en haber sustituido por el nombre de «mal venéreo» (morbus venereus) las expresiones utilizadas hasta el momento para designar la enfermedad:

«Se hace la injuria a algunos santos de atribuirles esta enfermedad. De ahí que se le llame «mal de San Sementé», o «mal del santo varón Job», etc. Es una indignidad, es una profanación imputar a tales santos un mal vergonzoso que deriva de las pasiones culpables, y que tiene su origen primero en un coito impuro… Rechacemos, pues, estas denominaciones sacrilegas y, considerándolo todo bien, demos a este mal el nombre que mejor le conviene, el de «mal venéreo».

Pero será sobre todo el gran poema de Girolamo Fracastoro (nacido en Verona en 1478 y muerto en 1553) Syphilis, sive morbus gallicus, el que alcanzará un gran éxito incluso cuando no aporta gran cosa nueva respecto al conocimiento semiológico de la enfermedad.

Girolamo Fracastoro nació en Verona en 1478 en el seno de una familia donde se hallan médicos ilustres. Su infancia ya fue objeto de leyendas. Se dice que había nacido con la boca cerrada y que fue necesaria una operación para abrírsela. Algunos meses más tarde su madre es herida por el rayo con el niño en brazos y el bebé resulta indemne. Dotado de una memoria prodigiosa se aplica al estudio de la filosofía, luego de las ciencias, lo que le merece una distinción por parte del cardenal Bembo, uno de los más célebres humanistas del siglo XVI.

Fuente Consultada: Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail El Siglo de la Enfermedad Contagiosa

Curiosidades Sobre Roma Antigua Los Romanos y el Mundo Romano

CURIOSIDADES SOBRE ROMA ANTIGUA:

loba, romulo y remo

Los nombres de los meses tienen origen romano: agosto por ejemplo, honra al emperador Augusto, mientras que marzo toma su nombre de Marte, dios de la guerra.

Los romanos creían que la diosa de la suerte, Fortuna, controlaba sus vidas. Siempre llevaba los ojos vendados y, por lo tanto, no podía verlos por lo que tomaba sus decisiones al azar.

En su viaje por los Alpes para invadir Roma, en el año 218 a.C., el general cartaginés Aníbal perdió 14-000 hombres y 25 elefantes. Sin embargo, los soldados romanos tardaron 17 años en derrotarlo.

Los romanos inventaron una especie de hormigón, que hacían mezclando cal y tierra volcánica.

En el Coliseo de la  antigua Roma, hasta 5.000 parejas de gladiadores combatieron, y se podían llegar a matar a 5.000 animales en un solo espectáculo.

Los curanderos en ocasiones recomendaban la sangre de los gladiadores como tratamiento para combatir la infertilidad.

Para construir las paredes exteriores Mi del Coliseo, se utilizaron 292.000 carretas de piedra travertina, transportadas a través de un camino especial desde Tívoli, en las colinas de las afueras de Roma.

Tras la llegada del cristianismo, la : popularidad de los espectáculos en el Coliseo disminuyó, y grandes secciones de ese edificio fueron demolidas para proveer de material a otras construcciones. Esto siguió sucediendo en la Edad Media.

Si se capturaban esclavos rebeldes romanos, eran sacrificados: atados a una cruz y dejados ahí hasta que morían. En la revuelta encabezada por el gladiador Espartaco en 73 a.C., 6.000 esclavos fueron crucificados.

Un emperador, el loco Calígula (37-41 d.C), llevó su caballo al Senado e intentó nombrarlo senador.También proclamó que era un dios y tenía estatuas suyas en los templos.

Muchos talentosos pintores, artesanos, músicos, bailarines, actores y maestros de la antigua Roma eran esclavos.

En un hogar romano, el padre tenía el poder absoluto: podía incluso condenar a muerte a su esposa, a sus hijos y a cualquiera de sus sirvientes y esclavos si él creía que lo merecían.

Los romanos lavaban los platos frotándolos con arena y luego enjuagándolos con agua.

Cuando el Vesubio hizo erupción en 79 d.C., enterró la ciudad costera de Herculano bajo 20 m de cenizas y escombros.

Además de entrenamiento militar, a los legionarios del ejército romano se los instruía en supervivencia, ingeniería y construcción, para que pudieran erigir campamentos, fuertes y murallas.

La cultura y la civilización romana le deben mucho a la antigua Greda. Los romanos adoraban a varios de los mismos dioses que los griegos, desarrollaron su alfabeto a partir del griego, diseñaron sus monedas bajo prototipos griegos, y mucho de su arte y su teatro se basaban en los griegos.

La lengua de la  antigua Roma era el latín, pero muchos de los pueblos que eran : gobernados por los romanos tenían su propia lengua o dialecto. Los óseos, que vivían en Campania (área alrededor de Nápoles), mantuvieron durante siglos su propia escritura.

Los trabajos de los V escritores y filósofos romanos forman parte de los cimientos de la cultura occidental, y muchos de ellos , aún son leídos hoy día. Si no hubiera sido por los grupos de monjes medievales que los copiaron a mano y los ilustraron, muchos textos se habrían perdido.

¿Cómo sabemos tanto de la antigua Roma?
Los expertos han sido capaces de aprender mucho de la gran variedad de edificios y artefactos que aún existen. La información sobre política, historia, religión y cultura proviene principalmente de documentos romanos; su escritura era muy sofisticada, con un alfabeto como el nuestro. El arte romano -mosaicos, esculturas y pinturas-nos muestra claramente cómo se veían las personas y los objetos cotidianos y cómo era la vida en la antigua Roma.

¿Cuán diferentes eran las casas romanas de las actuales?
Las casas romanas tenían menos muebles y más decoración en paredes y pisos, con intrincados mosaicos, pinturas murales y detalles arquitectónicos como molduras y paneles. Los divanes (especie de sofás con brazos pero sin respaldo) eran usados no sólo para dormir, sino también para descansar y comer; las comidas frecuentemente se servían en pequeñas mesas individuales y se consumían en posición reclinada. Mucho menos primitivas de lo que te las imaginas, las casas de los ciudadanos más adinerados contaban con agua corriente, servicios y calefacción.

¿Los antiguos romanos comían lo mismo que nosotros?
Mucho de lo que comían y bebían nos es familiar: pan, huevos, fruta (como manzanas, peras, higos, dátiles, ciruelas y uvas), verduras (apio, zanahorias, col, legumbres y espárragos) y vino (frecuentemente diluido en agua). Había menos carne en la dieta romana que en la moderna, pero el cordero y el cerdo eran populares, y el pescado fresco, junto con aves exóticas como grullas, pericos, flamencos y pavos reales, eran delicias que disfrutaban los muy ricos en las ocasiones especiales.

¿Cómo era la vida para las mujeres en la antigua Roma?
f3* Las mujeres romanas recibían muy poca instrucción, no podían votar ni gobernar; pocas ocupaciones, además de la de sacerdotisa, eran consideradas adecuadas. El rango de una mujer en la sociedad reflejaba la posición de su marido, y podía, a través de él, ejercer considerable poder. Livia, la esposa del emperador Augusto, ejercía un papel no oficial, y era ampliamente aceptado el que ella reinara junto a él, gobernara en su ausencia y hasta tuviera un duplicado del sello oficial.

RÉCORDS ROMANOS

TRIUNFO ARQUITECTÓNICO: El templo del Panteón, aún en pie (terminado en el año 24 d.C.), tiene una enorme cúpula curva, la más grande que existió hasta el siglo XIX.
CABEZA EN UNA MONEDA: El primer romano vivo que apareció en una moneda fue Julio César, tras haber dejado el poder en el 49 a.C.
METRÓPOLIS PRÓSPERA: Roma no era sólo la capital del Imperio, sino la ciudad más grande, con más de 1.000.000 de habitantes en el año 1 de nuestra era.
PARAÍSO DE VENTAS El primer centro comercial fue construido por el emperador Trajano en Roma. Organizado en varios niveles, tenía más de 150 tiendas que vendían de todo, desde comida hasta sedas y especias.
CAMINOS A ROMA: La Vía Appia fue el primer camino de una sofisticada red que llegó a cubrir 96.500 Km. y conectó Roma con todas las ciudades importantes del sur de Italia.
INFLACIÓN GALOPANTE: Cuando comenzó a declinar el Imperio Romano, los precios se descontrolaron. Entre 200 y 280 d.C., en Egipto el costo de una carga de trigo subió de 16 a 120.000 dracmas.
HISTORIA DETALLADA: El erudito Tito Livio escribió la historia de Roma en 142 libros, 35 de los cuales se conservan. Esta extensa obra se usaba como libro de texto en las escuelas romanas

Martires Cristianos en Roma Antigua Todas las Persecuciones Cristianas

El cristianismo resultó atractivo para todas las clases. La promesa de la vida eterna se ofrecía a todos: ricos, pobres, aristócratas, esclavos, hombres y mujeres. Como Pablo enunció en su Epístola a los colosenses: “Deben revestirse del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto a imagen de su Creador, donde no existen el griego o el judío, el circunciso o el incircunciso, el bárbaro, el escita, el esclavo o el hombre libre, sino que “Cristo es todo y está en todo”.  Aunque no hizo un llamado a la revolución o a la revuelta social, el cristianismo puso énfasis en un sentido de igualdad espiritual para todos los pueblos.

Muchas mujeres se dieron cuenta de que el cristianismo ofrecía nuevas actividades y otras formas de compañía con otras mujeres. Las mujeres cristianas practicaban la nueva religión en su propia casa y predicaban sus convicciones ante otras personas en sus aldeas. Muchas otras murieron por su fe.

Perpetua fue una mujer aristócrata que se convirtió al cristianismo. Su familia pagana le suplicó que renunciara a su nueva fe, a lo que ella se rehusó. Las autoridades la apresaron, pero ella eligió morir por su fe y fue una de las que formaban el grupo de cristianos masacrados por las bestias salvajes en la arena de Cartago el 7 de marzo de 203.

cristianos en el coliseo romano

Cristianos en el coliseo romano

Las persecuciones y los Mártires de la Fe: Durante el s. I las comunidades cristianas se extienden por todo el Imperio romano, y muy especialmente en la capital, Roma, sin que las autoridades se preocupen por ello. Sin embargo Nerón en el año 64, con el fin de apartar de sí la cólera de su pueblo, acusa a los cristianos de haber sido los responsables del incendio de Boma. La multitud se lanza contra ellos, si bien esta persecución pasará pronto. En el s. II, la nueva  religión, en principio prohibida, goza, de hecho de una tolerancia que era mayor o menor según las distintas provincias del Imperio.

Esta situación cambiaría al final del siglo, a medida que el poderío del Imperio comienza a disminuir y que el pueblo, exasperado por las guerras, el hambre y las epidemias, busca un responsable de este deterioro. A los cristianos —culpables de haber irritado a los dioses—, se les acusa tanto más cuanto más numerosos son y mejor organizados están, y en la medida en que cada vez practicaban su culto más abiertamente. Así, en época de Marco Aurelio, conocido, sin embargo, como el emperador-filósofo, se producen numerosos mártires, fruto de estas persecuciones, que continúan esporádicamente hasta la subida al poder de Decio, que reprime rigurosamente las prácticas cristianas.

El temor y el recelo, indujo a los romanos a perseguir a los cristianos, comenzando por la acusación formulada por Nerón en el año 64, por la que los hizo responsables del incendio de gran parte de la ciudad de Roma. Entre los que murieron martirizados, se cuentan San Pedro, que fue crucificado y San Pablo, decapitado. Este último, en un principio había perseguido a los cristianos, pero luego se convirtió en uno de los más fervorosos apóstoles.

Desde entonces se sucedieron las persecuciones hasta contabilizar una decena, todas ellas caracterizadas por una gran crueldad.
La primera (54-68), ya mencionada, se inició durante el reinado de Nerón y continuó con sus sucesores, Galba, Vitelio, Vespasiano y Tito.
La segunda (89-96), llevada a cabo por Domiciano, que se destacó por la forma de exterminio de todos los cristianos.
La tercera (98-117), que tuvo lugar durante el reinado del español Trajano, que consideraba criminal a la profesión del cristianismo.
La cuarta (164-180) efectuada en tiempo de Marco Aurelio.
La quinta (193-211), ordenada por Septimio Severo.
La sexta (235-238), realizada por Maximiano.
La séptima (249-251), ejecutada por Decio.
La octava (253-260), propiciada por Valeriano.
La novena (275), originada en un nuevo edicto de Aureliano.
Y finalmente, la décima (303-313), en tiempos de la tetrarquía, originada en un decreto de Diocleciano.

Los primeros cristianos dieron pruebas de lealtad al emperador, pero rechazaron ofrecer sacrificios a los dioses para obtener su salvación. Del rechazo de estos sacrificios, que los cristianos consideraban como actos de idolatría, surgieron las persecuciones. No obstante, fueron muchos los que aceptaron realizar dichos sacrificios o bien obtuvieron certificados de que los habían hecho (libelos), y, por lo tanto, renegaron de su fe. Estos últimos recibieron el nombre de libellatici. Posteriormente, pasado el período de las persecuciones, la integración de estos perjuros en la iglesia cristiana originará numerosos cismas.

Los mártires
Tal vez algunos hermanos, que desconocen la lengua griega, ignoran cómo se dice en griego testigos, siendo como es nombre usado y venerado por todos. Porque lo que en latín decimos testes se dice en griego martyres. ¿O en qué boca de cristiano no suena todos los días el nombre de los mártires? y plega a Dios que no sea sólo nuestra boca la que lo pronuncie, sino que more igualmente ese nombre en nuestro corazón. De modo que imitemos los sufrimientos de los mártires y no los pisemos con nuestros pies. Decir, pues, Juan: Vimos y somos testigos, tanto fue como decir: Vimos y somos mártires. Los mártires, en efecto, sufrieron todo !o que sufrieron por dar testimonio o de lo que ellos por sí mismos vieron o de lo que ellos oyeron, toda vez que su testimonio no era grato a los hombres contra quienes lo daban. Como testigos de Dios sufrieron. Quiso Dios tener por testigos los hombres, a fin de que los hombres tengan también por testigo a Dios.

Epístola de San Martín en Acta de los Mártires


El martirio de Policarpo
La Iglesia de Dios establecida en Esmirna a la Iglesia de Dios establecida en Filomeleón y a todas cuantas establecidas donde quiera, forman parte de la Iglesia santa y católica: que la misericordia, la paz y la caridad de Dios, Padre de Nuestro Seño Jesucristo, nos sean dadas en abundancia.

Os escribimos, hermanos, a propósito de los que han dado testimonio y sobre todo del bienaventurado Policarpo. que con su martirio ha sellado la persecución deteniéndola. Todos los acontecimientos que han precedido su martirio no han sobrevenido sino para permitir al Señor de los Cielos mostrarnos una imagen del martirio según el Evangelio. Policarpo ha aguardado a ser traicionado, como el Señor, para enseñarnos a imitarle, también nosotros, a no considerar cada uno nuestro propio interés, sino ante todo el de los demás. Porque la caridad verdadera y eficaz consiste para cada cual en querer no sólo su salud personal, sino la de todos sus hermanos.

Felices y valientes han sido todos los ejemplos que contamos; han sido según la voluntad de Dios, porque nos hacen atribuir a El, cuyo poder es soberano y universal, nuestro progresos en la piedad. ¿Quién no admirará la intrepidez de esos confesores, su resistencia y su amor a Dios? Estaban destrozados por los látigos hasta el punto de verse la estructura de su carne hasta las venas y las arterias del interior. Sin embargo; se mantenían firmes, aunque los espectadores tenían piedad de ellos y les lloraban. Mas ellos habían llegado a tal grandeza de alma que no se les escapaba un grito ni un gemido. Al verlos, todos comprendieron que en aquella hora de su tortura los mártires de Cristo eran arrebatados de su cuerpo o, mejor, que el mismo Señor les asistía con su presencia.

Por la gracia de Cristo, despreciaban los tormentos del mundo; en una hora conquistaban la vida eterna. El mismo fuego les refrescaba; el fuego de los verdugos inhumanos; porque tenían ante sí otro fuego que evitar, el fuego eterno que jamás se apagará. Contemplaban con los ojos de su alma los bienes reservados a los que hayan sufrido, bienes tales que el oído no ha escuchado, el ojo no ha visto y el corazón del hombre no ha soñado jamás. El Señor les mostraba estos bienes a ellos, que no eran ya hombres, sino ángeles. Por fin, condenados a las fieras, los confesores tuvieron que sufrir tormentos espantosos. Tendidos sobre los potros, se les infligían toda clase de torturas, a fin de hacerles renegar de su fe por la prolongación de sus suplicios.

Acta de los Mártires

El mayor castigo que los paganos infligían a los mártires era dejar sus cuerpos sin enterrar. Pero antes de esto, les hacían sufrir las torturas más humillantes. En Lyon, abandonaban sus cuerpos a merced de las aves rapaces. En Roma se les arrojaba a las fieras, o se les entregaba a crueles gladiadores. Una joven esclava, Blandina, que fue sacrificada en Lyon, dejó tras de sí una aureola de celebridad por el coraje y la resistencia que demostró ante sus verdugos: tras haber sido flagelada y tener despedazada la espalda, fue expuesta a las fieras, que se la desgarraron todavía más, sin causarle la muerte. Tras haber pasado por una hoguera, fue arrojada como presa a un toro furioso; sin embargo, todavía vivía. Finalmente, para acabar con ella, sus verdugos decidieron degollarla.

La paz religiosa de Constantino
Esta situación va a cambiar en el año 311. El emperador Galeno, gravemente enfermo, se da cuenta de que las persecuciones no han bastado para quebrantar la fe de los cristianos. Prohibirles su culto significaba impedirles dar gracias a su Dios, o sea, convertirlos en ateos, lo que era aún más perjudicial para el Imperio. A partir de ahí, el cristianismo iba a convertirse en una religión autorizada. Poco a poco se extiende la tolerancia hacia los cristianos en el conjunto de los dominios imperiales.

En el año 313, Constantino promulga el edicto de Milán, que supone para la iglesia de los mártires salir definitivamente de sus catacumbas. El mismo emperador fiel a sus propias creencias, adoptó la vez la religión romana y la cristiana y, si accede a bautizarse —hecho que no está totalmente confirmado — no lo hará mas que en el lecho de muerte. Pero, en esas fechas, los cristianos son ya muy numerosos en la corte y, en el 324, el emperador promulga unas leyes que tienen una clara inspiración cristiana.

Origen de Roma La Monarquia Los Reyes Etruscos y Latinos Romanos

ORIGEN DE ROMA Y LA MONARQUÍA

ORIGEN DE ROMA Y LA MONARQUÍAEL MEDIO GEOGRÁFICO: La civilización romana, la más grande y duradera de la antigüedad, se desarrolló en la península itálica, situada al Occidente de Grecia y en el centro del mar Mediterráneo, al que en cierto modo divide en dos cuencas. Dicha península tiene la forma de una bota y está limitada al norte por los Alpes, un semicírculo de montañas muy altas, cubiertas le nieve, que encierra un valle de naturaleza muy fértil, regado por el río Po, que desemboca en el mar Adriático.

En forma longitudinal se extienden los montes Apeninos, que descienden hacia los mares laterales, el Adriático y el Tirreno, dando lugar, en la margen occidental, a la existencia de múltiples llanuras, algunas muy feraces, como las surcadas por los ríos Amo y Tíber.

Próximas al continente, se encuentran tres grandes islas: Córcega, Cerdeña y Sicilia, esta última apenas separada de la península por el estrecho de Mesina y escasamente distante del continente africano. El clima es benigno, sobre todo en el Sur, con un sol brillante y permanente, lo que favorece el establecimiento del hombre y el cultivo le! suelo.

LOS PUEBLOS QUE LO HABITARON

Los primitivos habitantes de este privilegiado territorio, fueron los ligures, que hacia el año 1500 a.C. se establecieron en el Norte, en la región que hoy se conoce precisamente como la Liguria. Luego aparecieron los italiotas, procedentes del centro de Europa —indoeuropeos, como los pueblos que invadieron Grecia por la misma época— que se impusieron sobre los ligures y se radicaron en la región central, donde se integraron en numerosas tribus, entre las que podemos mencionar a los sabinos, que fueron los que iniciaron el asentamiento en la Campania; en seguida los siguieron los latinos, que ocuparon el valle del Tíber y su zona adyacente, que se llamaba el Lacio; más tarde arribaron los umbrios, que se quedaron en la llanura del Po; y finalmente, los ilirios, que se localizaron en el Véneto. Otros grupos menores ocuparon distintas posiciones.

Los etruscos: Sin embargo, los habitantes de mayor repercusión en la península itálica, fueron los etruscos, a quienes los griegos llamaron tirrenos, cuyo verdadero origen se desconoce, pero se supone llegados del mar Egeo, hacia el año 1000 a.C., como consecuencia de la gran expansión griega que los empujó hacia el Oeste y los obligó a establecerse en las ostas itálicas, en la región de la Toscana, entre los ríos Amo y Tíber.

Los etruscos fundaron varias ciudades independientes entre sí, aunque unidas federativamente, y rápidamente se extendieron desde los Alpes hasta la Campania, alcanzando elevados niveles culturales, en cuyas expresiones se advierte la combinación de elementos de origen griego y cretense.

Las ciudades tenían un rey, que concentraba la suma del poder. Los descendientes de los invasores constituían la nobleza, en tanto que el resto de la población vivía en servidumbre. La principal actividad económica fue la agricultura, que prosperaba en las tierras fértiles, debido a las importantes obras de desecación de los pantanos que llevaron a cabo.

Su religión, como la de los pueblos orientales —salvo los hebreos—, fue politeísta, aunque reconocían una trinidad común, integrada por Júpiter, Juno y Minerva. Los muertos eran objeto de un culto especial, a la manera de los egipcios. Además ofrecían a los dioses sacrificios de animales y, en ocasiones, de seres humanos, como resultado de combates singulares. Creían también en los presagios, que se hacían sobre la observación del vuelo de las aves o del análisis de las entrañas de los animales sacrificados; y efectuaban plegarias de impetración a los dioses. Los arúspices estaban encargados de interpretar las recopilaciones en las que estaban contenidas las normas para la organización de la comunidad y las relaciones entre sus miembros.

Las manifestaciones artísticas también tuvieron reminiscencias de los griegos y orientales, pero con el aporte de nuevos elementos de gran originalidad. En arquitectura se destacaron por la construcción de puentes, acueductos y cloacas, cuya excelencia los hace valederos hasta la actualidad. También fue muy importante la construcción de carreteras y la erección de murallas hechas de piedras, sin cemento. En estas construcciones aplicaron el arco y la bóveda, que luego tanto difundieron los romanos.

Los Esposos-Arte Etrusco

La civilización etrusca floreció hasta el año 600 a.C. aproximadamente, en que al chocar con los italiotas y con los griegos, terminó por desaparecer. La decadencia comenzó con la derrota en la batalla naval de Cumas, en el año 520 a.C., librada contra la flota griega en un intento de apoderarse de las colonias próximas a Nápoles.

Aprovechando esta circunstancia, en el año 509 a.C. se sublevaron los latinos y lograron que los etruscos se retiraran de la margen opuesta del Tíber, abandonando la región del Lacio.

Para esa época penetraron los galos por el Norte de Italia, obligando a los etruscos a desalojar la rica zona del Po, que desde entonces se conoció como la Galia Cisalpina (de este lado de los Alpes). De esta manera, los etruscos quedaron reducidos a sus primitivas posesiones en la Toscana, hasta ser dominados por los romanos. (ampliar sobre los etruscos)

Mural de una tumba etrusca. Al igual que los egipcios, los etruscos llenaban sus tumbas con muebles, tazones y otros objetos de la vida cotidiana, así como murales que muestran diversiones experimentadas en vida y esperando la muerte en la vida después de morir. En este mural encontrado en una tumba etrusca en Tarquinia se observa a los sirvientes y músicos en un banquete. Este mural data de la primera mitad del siglo V a. de C.

LA MONARQUÍA: Como vimos, los latinos, se establecieron en el valle del Tíber y su comarca circundante, que se llamaba el Lacio, llanura escasamente fértil que se recostaba sobre el mar Etrusco, que más tarde se denominó mar Tirreno. La región no era muy favorable, por sus terrenos bajos y pantanosos, y estaba cercada al Norte por los etruscos y al Sur por los griegos. Esta circunstancia hizo que sus habitantes buscaran la forma de poder defenderse mejor de sus vecinos.

En el año 753 a.C., un grupo de familias procedentes de Alba Longa resolvió establecerse en el monte Palatino, donde fundaron una aldea, llamada en un principio Germal, y más tarde conocida como Palatina.

Con la llegada de otras familias, fueron ocupando los montes vecinos, hasta completar siete poblaciones, las cuales se unieron federativa-mente, a la manera de los etruscos, constituyendo el Septimontium o Liga de los Siete Montes, que conservó una relación muy estrecha con Alba Longa, que era la ciudad de origen de sus miembros.

Sin embargo, poco después aparecieron los etruscos, quienes conquistaron toda la región del Lacio y sometieron a Alba Longa y a todas las ciudades de la Liga, que se unificaron en una sola ciudad a la que llamaron Roma, nombre que deriva de la palabra etrusca rumón, que significa río.

La leyenda: Según la leyenda, narrada por el famoso escritor Virgilio en su obra La Eneida, el príncipe troyano Eneas, después de la toma de su ciudad por los griegos, huyó hacia Italia en busca de refugio, y llegó hasta el Lacio, donde se estableció y fundó la ciudad de Lavinio.

Ascanio, hijo de Eneas, que había acompañado a su padre, lo sucedió como rey de Lavinio y, a su vez, erigió otra ciudad a la que llamó Alba Longa.

Mucho tiempo después, Numitor, descendiente de Ascanio, fue derrocado por su hermano Amulio, quien ordenó que R5mulo y Remo, hijos de Rea Silvia, hija, a su vez de Numitor, fueran abandonados en las márgenes del Tíber para que murieran de hambre. Sin embargo, los niños fueron alimentados por una loba, hasta que un pastor los encontró y los crio en su casa. Cuando Rómulo y Remo crecieron, fueron reconocidos por su abuelo Numitor, y al enterarse de su origen noble, derrocaron a Amulio y restablecieron a Numitor en el trono de Alba Longa

Fue entonces cuando Rómulo y Remo decidieron fundar una nueva ciudad en el monte Palatino, a escasa distancia del mar, de manera tal que pudiera recibir por el Tíber las mercaderías necesarias y a la vez estuviera suficientemente alejada para resguardarse del ataque de los piratas.

Ambos hermanos trazaron los límites de la ciudad a la que llamaron Roma— y abrieron un foso que la rodeaba. Rómulo dio aviso que castigaría severamente a quien se atreviera a cruzarlo, y como Remo lo hizo, le dio muerte sin piedad.

Además, como la ciudad se fue poblando de pastores, sin el aporte necesario de mujeres para fundar familias, Rómulo organizó una fiesta e invitó a sus vecinos, los sabinos, que confiadamente fueron, acompañados de sus mujeres y sus hijas. Durante el transcurso de la misma, a una señal convenida, los romanos raptaron a las mujeres, lo que dió origen a una guerra con los sabinos, que terminó por mediación de las mismas mujeres raptadas, las que habiéndose convertido en esposas de los romanos, se interpusieron entre los combatientes y los reconciliaron.

Posteriormente, en el año 715 a.C., el fundador de Roma desapareció en forma misteriosa. En cierta ocasión en que pasaba revista a sus tropas, se produjo una terrible tempestad, pasada la cual nadie volvió a verlo, lo cual dio lugar a que se tejieran muchas conjeturas, entra ellas la de su asesinato y, finalmente, a que se lo adorara como a un dios.

A Rómulo le sucedió Numa Pompilio, un jefe de origen sabino, que era famoso por su sabiduría. Durante su reinado se dictaron las primeras leyes que rigieron a los romanos. Además dió forma definitiva a su religión.

A Numa Pompilio le siguió Tulio Hostilio, de inspiración guerrera, quien atacó a los albanos y los venció por completo después de una larga contienda, con lo que Alba Longa quedó subordinada a los romanos.

La guerra se definió por el enfrentamiento de tres hermanos, los Horacios, que combatieron por los romanos, con los tres Curiacios, que lo hicieron por los albanos. En el primer choque murieron dos Horacios y fueron heridos los tres Curiacios. Entonces el último Horacio fingió huir y ultimó por separado a los Curiacios, que estando heridos no pudieron perseguirlo a la misma velocidad.

Luego ocupó el trono Anco Marcio, también de origen sabino, que ordenó la construcción del puerto de Ostia.

Después fue encumbrado Tarquino el Antiguo, nacido en Tarquinia, ciudad de Etruria, que introdujo en Roma las costumbres etruscas. Tuvo especial preocupación por el embellecimiento de Roma y ordenó la construcción de un templo consagrado a Júpiter, que se llamó el Capitolio, debido a que cuando se estaba excavando para colocar los cimientos del edificio, se encontró una cabeza (capitis en latín), lo que según los augures, indicaba que Roma’ llegaría a ser la capital o cabeza del mundo. Durante su reinado también se construyeron el Circo, el Foro y la Cloaca Máxima.

A Tarquino el Antiguo le sucedió su yerno, Servio Tulio, que era hijo de una esclava y había sido criado en el palacio de Tarquino. Este rey incorporó los distritos etruscos a la alianza romana y dividió a la sociedad en clases, según su fortuna. Además rodeó a la ciudad de una fortificación y creó registros para los ciudadanos. Debido a este hecho, que perjudicaba a las antiguas familias, pereció víctima de una conspiración.

Le siguió Tarquino el Soberbio quien desvirtuó la obra realizada por su antecesor y pretendió gobernar con poderes absolutos. Con el propósito de conquistar a las colonias griegas del Sur, organizó una campaña que, como vimos, le resultó adversa. No obstante, según la leyenda, su caída se produjo por una tropelía cometida por su hijo Sexto quien, abusando de la hospitalidad de su pariente Tarquino Cola tino, violó a su esposa Lucrecia, quien se mató de desesperación. Su esposo ultrajado, que se encontraba en campaña, y Lucio Junio Bruto, sublevaron al pueblo y derrocaron a Tarquino el Soberbio, quedando abolida la monarquía (510 a.C.). El rey fue reemplazado por los cónsules y comenzó la República.

Mitología Griega y Los Dioses del Olimpo: Zeus, Hera, Afrodita

Breve Resumen de la Mitología Griega y Sus Principales Dioses


Representación de Zeus y Hera

DIOSES MAYORES: Entre Tesalia y Macedonia, en la parte más árida de Grecia, la erguida silueta del monte Olimpo se levanta en una sucesión de contrafuertes rocosos. Su cumbre, coronada de centelleantes nieves eternas, parece elevarse fantásticamente hasta el cielo.

Sobre esta montaña magnífica e imponente se erguía el “Palacio del Rey del Cielo y de la Tierra”: Zeus (Júpiter). Los acentos de su cólera resonaban estruendosamente y repercutían con violencia entre las paredes de los abismos rocosos. Encima de su cabeza, en los blancos vapores de las nubes, un águila, símbolo de su poderío, volaba sin cesar.

Y sin embargo, mucho antes de que se extendiera sobre el mundo el reino de Zeus y de que se levantara en la cumbre del Olimpo su mansión inaccesible para los mortales, con sus torres y sus murallas doradas, otros dios gobernaba seres y cosas. Era Cronos, el inexorable dios del Tiempo, a quien los romanos identificaron con Saturno. Cronos, hijo de Urano (el Cielo), sabía que el Destino lo había condenado a ser destronado por uno de sus hijos varones.

Por esta razón se apresuraba a devorar a todos los hijos de sexo masculino que tenía con su esposa Rea. Ésta, cansada de verlos desaparecer uno tras otro en el estómago paterno, tuvo un día la idea de reemplazar al hijo que acababa de nacer, con un trozo de roca cuidadosamente envuelto en primorosos pañales. Cronos cayó en el engaño y Zeus pudo salvarse.

El niño fue criado secretamente sobre el monte Ida en la isla de Creta por coribantes y ninfas, y alimentado con leche de la cabra Amaltea (uno de sus cuernos rotos se transformó después en el “Cuerno de la Abundancia”). Para que Cronos no oyera llorar a su fatal heredero, los coribantes hacían gran alboroto alrededor de su cuna golpeando los escudos con los sables.

Zeus, ya mayor de edad, empezó por liberar a su padre cautivo de los titanes y después lo desterró del Olimpo.

Destronado, Cronos huyó, encontrando asilo en el país latino donde reinaba Juno. El tiempo en que Cronos vivió en Italia se llamó la Edad de Oro. Para defender el Olimpo, Zeus tuvo que sostener terribles combates. Según la leyenda, los gigantes habían sobrepuesto montañas —Pelión y Osa— una encima de otra, formando una escalera para asaltarlo. Mas fueron rechazados por Zeus que se valió de su arma irresistible: el rayo. Mientras tanto, el crimen empezaba a aparecer sobre la tierra, y Zeus se vio obligado a castigarlo en la persona de Licaón, rey de Arcadia. Ese príncipe cruel mataba a todos los extranjeros que se aventuraban en sus Estados.

Zeus se presentó en su reino pidiendo hospitalidad, y Licaón, como desafiando al poder supremo, le hizo servir en la comida carne de esclavo. Indignado, Zeus redujo a cenizas la mansión del perverso rey y lo transformó en lobo. Pero el dios todopoderoso, que con sólo fruncir el ceño hacía temblar el Universo, tenía que rendir cuentas al Destino (Fátum). A éste se lo representaba con el globo terrestre bajo sus pies y tenía en sus manos la urna que encierra el futuro y la suerte de dioses y de mortales. Fue, pues, el Destino quien dispuso la boda de Zeus con Hera (Juno), diosa vengativa, con rostro de blancura deslumbrante, protectora de hogares y familias, mujer de compañía agradable pero de carácter irascible, y extremadamente celosa.

Zeus, el diseño del rayo, gobernaba el Universo. Cerca de él estaba Hera (Juno), su esposa, madre de Helaistos (Vulcano) – El Olimpo, era la más alta montaña griega, era la residencia de los dioses. Cronos (Saturno), dios del Tiempo, era hilo de Urano y padre de Zeus (Júpiter). Su esposa, Rea, que los romanos  llamaron Cibeles, era la diosa de la Tierra. Palas Atenea (Minerva) era la diosa de la Sabiduría y de la Guerra. En el centro de su escudo estaba
la cabeza de la Medusa que transformaba en piedra a aque7los que la miraban. El “Carro del Sol” de Apolo (Febo) iba de un punto a otro del Cielo. Según cuenta la leyenda, sólo este dios era capaz de conducirlo.
 

De la unión de Zeus con Hera nació un hijo cuya fealdad produjo la indignación materna. Asiéndolo por un pie, Hera lo arrojó desde lo alto del Olimpo hasta la isla de Lemnos. Esa tremenda caída provocó al pobre Hefaistos (Vulcano) una cojera eterna.

Arrojado de la comunidad de los dioses se hizo herrero, estableciéndose en las islas Lípari y bajo el volcán Etna, en el centro de Sicilia. El fuego que brota de esa montaña es el de la fragua de Hefaistos, a quien Zeus encargó forjar el rayo. Los compañeros de Hefaistos son los Cíclopes. Zeus pidió también a Hefaistos la edificación de la morada olímpica y por recompensa le concedió la mano de la más bella de todas las diosas: Afrodita (Venus).

La flamante pareja presentaba un singular contraste: el marido no podía embellecer y la mujer no podía afearse. Por eso vivían separados y era muy difícil encontrarlos’ juntos. De todos los dioses el más hermoso era, sin duda alguna,  Apolo (Febo). Hijo de Zeus y de Latona, había nacido, lo mismo que su hermana Diana, en la isla de Delos. Pero Diana había quedado aprisionada en las orillas con cadenas de plata. Desde su niñez, Apolo había mostrado su fuerza extraordinaria estrangulando con sus manos a la enorme serpiente Pitón; que se había arrastrado hasta su cuna.

Mas adelante, para vengar a su hijo Asclepios (Esculapio), fulminado por Zeus, Apolo mató a los Cíclopes forjadores del rayo. A su vez, en castigo, el padre de los dioses lo desterra, encargándole el cuidado de los rebaños de Admeto, esposo de Alcestes. Tiempo después, Apolo, en compañía de Poseidón (Neptuno), exilado como él, entró al servicio de Laome. donde para quien edificó las murallas de Troya. Al fin fue llamado al Cielo por su padre, quien le confió el Carro del Sol.

Desde ese día se lo pudo ver, con su cabellera de oro al viento, surcando el cielo de oriente a occidente en su carro arrastrado por briosos caballos. Las Horas lo acompañaban  formando una comitiva rumbosa. Gustaba Apolo descansar sobre el Parnaso acompañado por las nueve Musas.

Afrodita (Venus) nació de la espuma del mar. Era la diosa de la Belleza y del Amor. Se casó con Hefaistos, el más feo de los dioses. 

Hefaistos (Vulcano) forjaba el rayo en compañía de los Cíclopes. Algunos ubicaban su fragua debajo del volcán

En cuanto a Hermes (Mercurio), aparecía siempre en lugares diferentes del Universo. Era el mensajero alado de los dioses. Se lo representa con sombrero de viaje, un bastón alado en las manos (el caduceo, alrededor del cual se enroscan dos serpientes) y alas en los pies.

Artemisa (Diana), hermana de Apolo, era la pálida y fría diosa lunar de los bosques. Su mayor placer era la caza, estaba siempre acompañada por una comitiva de ninfas, y perseguía incesantemente ciervos, lobos, jabalíes.

Palas Atenea (Minerva) era a la vez diosa de la Guerra y diosa de la Sabiduría. Su nacimiento se produjo en circunstancias extrañas. El padre de los dioses despertó un día con violentos dolores de cabeza, que le arrancaban gritos de dolor. Tomó todos los remedios de los cuales podían disponer entonces los dioses. Más todo fue en vano. Decidió, pues, ir hasta la fragua de Hefaistos y le exigió que le partiera el cráneo con un hacha.

Hízolo Hefaistos, obediente al pedido paterno, y cuál no sería la sorpresa general al ver surgir de la cabeza divina una maravillosa criatura, cuyos primeros actos no fueron los gritos clásicos de los recién nacidos, ni el pedir vino como Gargantúa, sino que empezó a discutir problemas filosóficos con las otras divinidades que habían asistido a ese fantástico nacimiento. Después del hachazo, el cráneo paterno se cerró como por arte de magia…

Sobre los mares reinaba Poseidón (Neptuno). Había luchado con Palas Atenea para dar su nombre a Atenas. Vencido por la diosa quiso vengarse noblemente con una acción brillante y creó el caballo. Se representa a Neptuno blandiendo un tridente con el cual podía, a su antojo, desencadenar las tempestades.

En la guerra de Troya, el rey del mar estaba a favor de los griegos, pero más tarde se enemistó con Ulises que había matado a su hijo Polifemo.

DIOSES MENORES

Al igual que los dioses mayores aceptados por todos los hombres, aparecían junto a estas divinidades menores cuyo culto poseía menor extensión. Entre estas divinidades podemos encontrar a los siguientes:

Hestía: o Vesta para los romanos. Es la diosa del hogar, permaneces virgen, protectora de la familia, se identifica con el fuego hogareño.

Hécate: es la diosa de las encrucijadas y los caminos, asociada a la luna y al mundo tenebroso de las sombras y los muertos.

Helios: es el Sol. Su culto está poco extendido solapado por el culto al dios Febo.

Selene: es la Luna. Su persona esa absorbida por el culto a la diosa Artemisa.

Pan: hijo de Hermes, dios de los espacios agrestes, al margen de la civilización. Tiene cuerpo y patas de macho cabrío.

Hades: o Plutón para los romanos. Dios de los infiernos, su reino es el de los muertos, su ámbito subterráneo de las sombras. Considerado como un juez inflexible.

Ilitía: es la diosa del nacimiento, acude en ayuda de las jóvenes parturientas.

También había divinidades menores que se representaban en grupos de mayor o menor extensión: a veces en tríos como las Moiras (o Parcas), las Carites (o Gracias), las Gorgona o las Horas. Las Musas eran 9. Las Linfas son incontables, al igual que los Sátiros, Titanes o Gigantes.

Moiras: son las diosas del nacimiento humano y del destino. La primera es la que hila el hilo de la vida, la segunda hace con él el ovillo y la tercera es la que lo corta inesperadamente cuando quiere.

Gracias: son las diosas de la belleza, del encanto y de la alegría.

Horas: son los genios de la vegetación que correspondían a los tres momentos del desarrollo de las plantas (nacimiento, crecimiento y fructificación).

Musas: son las diosas del canto, de la poesía, las artes y las ciencias.

” – Ver Dioses Griegos – “

Las injerencias de los dioses en las hazañas de los héroes –Hércules, Aquilea, Eneas, Perseo, etc.- inspiraron numerosas narraciones,cuyo conjunto forma la mitología. Los mitos son muy variados y ejemplifican la maldad, las calamidades, el castigo, el heroísmo, la fortuna, etc.

ALGUNOS DE LOS MITOS MÁS CELEBRES
Atlas Rey de Mauritania, sostuvo eL mundo sobre sus hombros. Sus siete hijas formaron la constelación de las Pléyades. Perseo lo transformó en montaña por rehusar su hospitalidad Medusa Una de las tres gorgonas que vivían en Libia, la única mortal. Mito maligno, con serpientes por cabellos y una mirada petrificante, fue decapitada por el héroe Perseo. Sísifo Mito del castigo por excelencia, fue condenado a subir una gran roca a la cima de una montaña. Exhausto cerca del final, la roca caía y todo volvía a empezar, en una eterna repetición. Pandora Primera mujer sobre la Tierra, desobedeció a su marido y abrió la caja de la que salieron los males de la humanidad. La cerró a tiempo para que no escapase la Esperanza. Perseo Héroe legendario, hijo de Zeus y Dánae. Cortó la cabeza a Medusa y petrificó a Polidectes, pretendiente de su madre. Liberó a Andrómeda, se casaron y fundó Micenas.

Masacres de Ivan el Terrible en Rusia Matanzas en Rusia Zar Terrible

MATANZAS EN LA HISTORIA: IVÁN EL TERRIBLE DE RUSIA

masacres humanas

Iván IV de Rusia (“Iván el Terrible”) muestra sus tesoros al embajador de la reina Isabel I de Inglaterra

Iván IV fue el primer zar de Rusia (el primero en usar este título) a los tres años, sucediendo a su padre, Basilio IV. Su madre se llamaba Elena Gliviski, que murió cuando el pequeño heredero contaba apenas ocho años. Ya huérfano de su padre, sufrirá toda clase de violencias y humillaciones por parte de una nobleza que utilizará al niño en sus intrigas y ambiciones. Pero la existencia del pequeño será aún peor cuando, cumplidos los ocho años, asista a la muerte por envenenamiento de su madre, ya que se desató entonces, con más virulencia aún, la guerra entre las enfrenta das facciones nobles.

En 1570 basándose en acusaciones infundadas emitidas por el arzobispo de Novgorod descargó un golpe cruel y terrible sobre esta antigua ciudad provocando un número de muertes indeterminado de miembros de la buena sociedad de Novgorod, algunos ajusticiados por su propia mano, extremidad que gustaba de exhibir y junto a la que utilizaba una extensión artificial en forma de temible mazo de hierro del que sobresalía un espantable bastón del que nunca se separaba. Años después, y como sintiese una enfermiza antipatía por esta misma ciudad de Novgorod, volvió a atacar a la misma a sangre y fuego, produciendo una auténtica matanza entre toda la población durante las cinco semanas que duró la ocupación.

La ciudad vio aterrorizada cómo acabaron pereciendo cerca de 60.000 de sus habitantes. No obstante, y como solía hacer en ocasiones semejantes, tras esta orgía de sangre el Zar sintió la necesidad ineludible de entrar a rezar en el convento de San Nicolás, en la misma diezmada ciudad de Novgorod. Aparentó en aquel templo un sincero arrepentimiento de sus crímenes que, a la postre, resultaba temporal.

Novgodod fue saqueada, incendiada y arrasada hasta los cimientos. La ocuparon durante cinco semanas y comenzaron asesinando a todos los hombres y ancianos. Las mujeres fueron torturas y ejecutadas y las niñas de entre 10 y 15 años utilizadas como esclavas sexuales durante esos 35 días. Algunos cronistas calculan que en Novgorod fueron masacradas más de 30.000 personas. Después de la matanza, la hambruna y las epidemias extendieron más muerte por el territorio.

Ese mismo año continuaron en Moscú las matanzas y las ejecuciones en masa. Un gran número de familias de nobles fueron completamente exterminadas, incluyendo a los sirvientes y campesinos a su servicio, y las torturas alcanzaban a todos. Muchos eran ahogados, estrangulados o azotados hasta la muerte, también eran habituales los empalamientos o las víctimas quemadas vivas o asadas a fuego lento.

La Conquista de America Masacres y Epidemias Causas y Consecuencias

MATANZAS EN LA HISTORIA: LA CONQUISTA ESPAÑOLA EN AMÉRICA

masacres humanas

El 14 de marzo de 1519 el conquistador español Hernán Cortés desembarcó en las costas del golfo de México
con 11 barcos y 700 hombres para emprender la conquista del país.

Cuando Pánfilo de Narváez dejó Cuba en mayo de 1520, en su viaje a México llevó consigo a unos africanos, probablemente los mismos esclavos cristianizados (o sus hijos) que habían sido embarcados hacia las Indias Occidentales por orden del rey Fernando. Se cree que algunos enfermaron durante el viaje y al menos uno fue bajado a tierra en América estando aún enfermo. Éste infectó a otros tripulantes y la enfermedad, a la que llamaron la “gran lepra’, se diseminó entre la población amerindia.

La descripción no tiene semejanza alguna con la lepra, y su rápida dispersión con una inmediata erupción cutánea no coincide con el aspecto de la frambesia o de la sífilis. Por estos datos, poca duda cabe de que se trataba de una forma letal de viruela.

La enfermedad, ciertamente, era más cruenta que la viruela conocida en la Europa del siglo XVI. Puede considerarse que una forma epidémica que afectaba a los nativos tlascaltecas fue transmitida por éstos a la capital en el primer intento abortado de su captura, durante el verano de 1521.

Cuando Cortés entró en la ciudad en agosto, encontró que casi la mitad de los habitantes habían muerto. En el curso de seis meses prácticamente no quedó un solo pueblo sin ser infectado en las regiones conocidas de la Nueva España. Se ha estimado que casi la mitad de la población azteca pereció en esa primera epidemia.

Una segunda epidemia que, se sabe, ingresó por medio de la llegada de barcos españoles, provocó devastación en 1531. Tres posteriores rebrotes, en 1545, 1564 y 1576, redujeron la población nativa de la Nueva España, de —se estima— entre 10 y 25 millones de habitantes anteriores a la Conquista a menos de 2 millones a comienzos del siglo XVII. En la misma época, también la población inca del Perú disminuyó, de cerca de 7 millones a, aproximadamente, medio millón.

La conquista de América (1492) por los europeos y la expoliación de ésta por sus herederos criollos ha provocado, aproximadamente, la muerte de alrededor de 100 millones de personas hasta la actualidad, entre matanzas, represiones y las múltiples enfermedades derivadas del encuentro intercultural.

Gengis Khan Conquistas Mongol El Imperio de los Mongoles Expansion

MATANZAS EN LA HISTORIA: CONQUISTAS MONGOLES

masacres humanas

conquista de los mongoles y sus matanzas

Gengis Khan Cazando Con Un Alcón  – Pintura China de la época Yuan

Gengis Kan (nacido entre 1162 y 1167, y muerto en 1227). Antes de convertirse en Gengis Kan (escrito a veces Chingis Khan) se llamaba Temüjin. A la edad de trece años se volvió jefe de un clan desesperadamente pobre de mongoles nómadas. Temüjin estaba hambriento de poder, así que puso manos a la obra combatiendo y derrotando a otros clanes, entre otros a los naimanes y tangutos (nombres que hoy día nadie recuerda pero que entonces eran importantes). En 1206, cuando los uigures turcos le rindieron pleitesía, tomó el nombre de Gengis Kan, que significa “gran jefe” o “rey universal” .

En varias campañas, iniciadas en 1211, asoló el imperio de China septentrional y otros territorios de Asia oriental. A su muerte el Imperio Mongol se extendía desde el mar Negro hasta el océano Pacifico.

La Horda Azul, como eran conocidos los mongoles, invadió la China de los Kinarrasándola. En el asedio a Pekín la peste, que ya recorría las estepas, se extendió rápidamente debido a la cantidad de cadáveres putrefactos y a las ratas infectadas que eran catapultadas al interior de las ciudades.

Durante los asedios, los mongoles desviaban cursos de agua, provocando sed o inundaciones, y terribles máquinas lanzaban «fuego griego» (un chorro de fluido ardiente). Después de una tregua en el verano de 1215, Pekín capitulaba. Despreciando la suntuosidad de la impresionante metrópolis china Gengis Khan se retiró hacia el norte mientras sus tropas la exterminaban y saqueaban.

Estas atrocidades eran producto de una visión nómada de la vida que llevo a los mongoles a la política de «tierra quemada», a convertir en desierto las tierras conquistadas. De este modo las zonas muy fértiles fueron restituida a la estepa mientras se asesinaba a miles de personas.

El terror que evoca la mención de los mongoles está directamente relacionado con la terrible devastación que se abatió sobre Asia central entre 1219 y 1221. Las ciudades que ofrecían resistencia eran arrasadas hasta sus cimientos y su población exterminada. En dos años conquistaron todos los grandes centros comerciales de Asia central.

En Merv se alzaron macabras pirámides con las cabezas de hombres mujeres y niños. En Nishapurt Herat hubo también horribles masacres. El desierto recuperó lo que los siglo de civilización le habían arrancado laboriosamente.

Privadas de su base agrícola, multitud de ciudades de Asia central empequeñecieron o desaparecieron. A duras penas se salvaban algunos artesanos, condenados a la esclavitud, y los imanes. Los carruajes repletos de botín y de mujeres partirán hacia Mongolia.

La Cruzada de los Niños Causas y Consecuencias de las Cruzadas

MATANZAS EN LA HISTORIA: LAS CRUZADAS DE LOS NIÑOS: CAUSAS

masacres humanas

LAS CRUZADAS DE LOS NIÑOS: CAUSAS

MASACRES HUMANAS DE LA HISTORIA

Las Cruzadas comenzaron en 1095, cuando europeos de diversa procedencia, respondiendo al llamado del papa y unidos por el fervor religioso (eso decían), intentaron liberar Palestina, la Tierra Santa, de sus nuevos gobernantes turcos selyúcidas (por supuesto, nadie le preguntó a la gente que vivía en Palestina si deseaba ser liberada).  Estos turcos islámicos, que conquistaron Asia Menor en el siglo once, vencieron a los ejércitos del Imperio Bizantino en la batalla de Manzikert, en 1071, y capturaron al emperador Romano IV Diógenes. Lo liberaron luego, pero el control bizantino sobre la región quedó maltrecho.

El predominio turco alarmó a la cristiandad toda (es decir, al mundo cristiano), y el eco llegó hasta Roma, en donde, para el papa Urbano II. La gota que llenó la copa fue la toma de Palestina por los turcos selyúcidas incluida Jerusalén y los más sagrados santuarios cristianos. Lo peor para el papa eran los informes según los cuales los turcos maltrataban a los peregrinos que iban a visitar los santuarios de Tierra Santa.

Como musulmanes que eran, los gobernantes selyúcidas tenían poca razones para proteger a los viajeros cristianos, que eran presa fácil de los ladrones. El papa estaba tan fuera de sí que en 1095 promovió una guerra para liberar a Jerusalén y ponerla de nuevo a salvo para los cristianos.

Las Cruzadas fueron la respuesta a su llamado. Al principio fueron tal vez empresas religiosas idealistas, pero degeneraron y se convirtieron en guerras brutales de odio y codicioso oportunismo.

Dos años tardó en llegar exhausto a Jerusalén el poderoso ejército cruzado vencedor en Nicea (primer enfrentamiento con los musulmanes, en junio de 1097), cuando la distancia se podía haber cubierto en unos dos meses de marchas moderadas. Eran unos 1.200 caballeros y 12.000 infantes, sin maquinas de guerra, los que llegaban a la Ciudad Santa al borde del verano de 1099. Su victorioso asedio sólo se explica por la división de los musulmanes, incapaces de oponer un frente común a los cruzados.

El viernes 15 de julio, los jefes cristianos ordenaron el asalto general y rebasaron las murallas de la ciudad. El asalto doblegó la resistencia de los guerreros fatimíes y los cruzados entraron en Jerusalén dispuestos a vengarse de cuantas privaciones habían pasado en los dos años y medio anteriores.

Todos los musulmanes fueron pasados a cuchillo, a excepción de los soldados refugiados en la torre de David que lograron negociar su libertad con uno de los jefes cruzados. Los judíos buscaron amparo en la sinagoga mayor, pero no les sirvió de nada porque los cristianos la incendiaron con ellos dentro. La masacre duró dos días. Niños, mujeres, ancianos, heridos…, no hubo quien se librara del infierno en el lugar considerado las Puertas del Cielo. Cuando los hechos fueron conocidos, buena parte de la cristiandad se quedó atónita, por no hablar del horror y el resentimiento que causó entre musulmanes y judíos.

En Occidente, muchos sacerdotes dedicaron sus sermones a condenar la salvajada, abrumados de espanto porque una empresa bendecida por la Iglesia concluyera de ese modo inhumano y precisamente en Jerusalén.

La cuarta Cruzada, entre 1202 y 1204, tal vez fue la peor de todas. Los cruzados saquearon Constantinopla, ciudad cristiana, y luego establecieron allí otro efímero imperio latino. Como si el cisma entre las iglesias católica romana y ortodoxa oriental no fuera ya suficientemente grave, a partir de estos acontecimientos se volvió permanente.

A pie con niños campesinos
Lamentablemente, los miles de europeos del común que se dirigieron a Palestina plenos de fervor cristiano tenían una mínima probabilidad de sobrevivir: eran ignorantes y no estaban preparados en absoluto para lo que les esperaba.

Todo el asunto comenzó con la Cruzada del Pueblo, muchedumbre heterogénea que formó parte de la primera Cruzada, liderada por un monje predicador francés llamado Pedro el Ermitaño. Sus seguidores caminaron directo hacia una masacre selyúcida. (Para mayor información sobre Pedro el Ermitaño y su colega Gualterio Sans-Avoir,

La Cruzada de los Niños de 1212 fue la más lastimosa. Cerca de 50.000 pobres niños, y algunos adultos, pobres también, caminaron desde Francia y Alemania, movidos por la ilusión de recobrar Palestina para el control cristiano (esto había sucedido antes, en uno y otro sentido, durante más de cien años). La mayoría de los niños que pudo llegar a los puertos italianos logró embarcarse sólo para ir a parar directamente a los mercados de esclavos del norte de África y Oriente Medio. De muy pocos se volvió a tener noticias. Algunos dicen que el cuento titulado El flautista de Hamelín está basado en esta Cruzada.

Genocidio en Guatemala Terrorismo de Estado Resumen

RESUMEN ASESINATOS DE INDÍGENAS EN GUATEMALA POR EFRÁIN RÍOS MONTT

CRUELES MATANZAS EN LA HISTORIA

masacres humanas

El conflicto guatemalteco tiene su origen, en gran medida, en el golpe militar de 1954 contra el gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán. En los años que van de 1944 a 1954, Guatemala había vivido una etapa reformista conocida como la Primavera Democrática, aplicando importantes medidas como la reforma agraria, en donde miles de campesinos-agricultores se podían beneficiar económicamente y a la vez sacar al país del estancamientos económico.

Lamentablemente (y como casi siempre ha ocurrido), grandes empresas como la United Fruit, de capitales americanos, y con grande intereses en las plantaciones , se opusieron enérgicamente a las medidas de reformas y terminaron derrocando al flamante presidente con la ayuda militar de los EE.UU.

Desde ese momento se sucedieron regimenes militares, apoyados y controlados por los intereses estadoudinenses. Estas circunstancias, unidas a la explotación feudal de la tierra, motivaron la aparición, a mediados de los años sesenta, de grupos guerrilleros de orientación izquierdista que, después de sufrir varias derrotas que casi supusieron su desaparición, en el año 1982 se englobaron en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).

Continuaron en su intención de luchar por un cambio revolucionario en el país, pero su discurso ideológico y sus programas se identificaron más con elementos nacionalistas, dando especial importancia a la población indígena, que no dudó en darles su apoyo.

También en 1982, un nuevo golpe de Estado llevó a la presidencia de la república de Guatemala el general Efraín Ríos Montt, que asumió todos los poderes, suprimiendo la constitución y declarando un Estado militar de extrema derecha.

Montt lanzó una fuerte campaña de represión contra la población indígena (a la que consideraba el sustento de la guerrilla) basada en la llamada «política de tierra quemada» que ya había iniciado el Gobierno guatemalteco en 1980.

Los militares guatemaltecos denominaron ‘operación Sofía’ y que fue puesta en práctica contra la población civil entre el 15 de julio y el 19 de agosto de 1982 en el departamento de Quiché y especialmente en el municipio de Nebaj. La ejecución de esa operación correspondió al cuerpo de paracaidistas, una fuerza especial dentro del Ejército guatemalteco.

La medida consistía en la destrucción de pueblos enteros situados en colmas donde supuestamente se escondían guerrilleros. Durante los escasos 17 meses de su mandato (de marzo de 1982 a agosto de 1983) Efraín Ríos Montt asesinó 100.000 indígenas, dejando 500.000 refugiados y pueblos enteros (hasta 448) —principalmente en los departamentos occidentales de Quiche y Huehuetenango— literalmente arrasados, borrados del mapa, por el ejército y por las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC).

Los niños eran quemados vivos o sus cuerpos partidos a machetazos ante los ojos de sus padres. Para el ejército y las bandas de civiles, la violación de mujeres, jóvenes y niñas era un arma más de una guerra sin ley. Un tercio de las víctimas de abusos sexuales eran menores de 17 años y el 35 por ciento sólo tenía 11 años. Según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) presentado en el año 2001, los niños fueron las principales víctimas de la guerra que durante más de 35 años desangró Guatemala.

Una de cada cinco víctimas era menor de 18 años y fue asesinada con los métodos más perversos: les partieron el cráneo, los aplastaron contra la pared o quemaron vivos. Los niños v niñas, en su mayoría mayas. fueron torturados y sometidos a todo tipo de vejaciones. Unos 150.000 niños supervivientes de las matanzas practicadas contra la población campesina se quedaron sin sus padres y, como en los años más crueles de la última dictadura argentina, otros miles fueron robados y entregados a familias adoptivas con un nombre falso.

La guerra que se libró en Guatemala hasta 1996 costó la vida a 200.000 personas, el 20 por ciento niños; de ellos, el 83,3 por ciento eran mayas. Un millón de personas quedó en condición de refugiadas o desplazadas.

El general y exdictador Efraín Ríos Montt, acusado de delitos de lesa humanidad, pudo presentarse a finales de 2003 a las elecciones presidenciales, a pesar de la prohibición establecida por la Constitución guatemalteca para aquellos candidatos que fueron golpistas. En septiembre de 2007 logró un escaño como diputado por Frente Republicano Guatemalteco (FRG) en las elecciones generales celebradas en su país.

Conseguía de esta manera evadir a la justicia española que había cursado contra él una orden de búsqueda y captura para ser juzgado por genocidio y torturas, ya que los miembros del Congreso de la República en Guatemala disfrutan de inmunidad a no ser que sean suspendidos por un tribunal.

Hay que recordar que la instrucción contra el genocidio guatemalteco se sigue en la Audiencia Nacional a raíz de una querella que presentó en el año 1999 la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.

Esa querella sufrió varios parones judiciales hasta que en enero de 2008 el Tribunal Constitucional consideró que la Audiencia Nacional era competente para instruir ese caso.

La violencia que asoló Guatemala en los años 80 dejó profundas huellas en Rigoberta Menchú (n. 1959). Miembro de la comunidad quiché-maya, comenzó a defender los derechos de las mujeres indígenas cuando era una adolescente. Su familia fue acusada de participar en acciones guerrilleras. Sus padres y un hermano fueron detenidos, torturados y perdieron la vida a manos de los militares.

En 1981, partió al exilio, en México. Desde allí continuó con sus actividades a favor de las comunidades campesinas de su país. Cuando en 1992 recibió el premio Nobel de la Paz, Guatemala todavía no se había recuperado de cuatro décadas de gobiernos militares y violencia política, cuyo exponente era el general Efraín Ríos Montt. Esa lucha había estado caracterizada por secuestros, asesinatos y torturas. Unas 100.000 personas huyeron del país y unas 40.000 mujeres quedaron viudas.

En diciembre de 1992, esta indígena de 32 años de edad recibía una medalla de oro y un diploma de manos de Francis Sejersted, el presidente del Comité Nobel de Noruega. Sola, en el elegante salón de Oslo, en medio de una multitud de dignatarios y admiradores, ante las cámaras de televisión y periodistas de todo el mundo, Rigoberta Menchú Tum mostraba una franca sonrisa enmarcada en la morena cara redonda. Ataviada con el vestido tradicional de las mujeres quichés, sus largas trenzas negras contrastaban con los vestidos y peinados de gala de la concurrencia.

En palabras del Comité: “Rigoberta destaca como el símbolo viviente de la paz y la reconciliación entre las fronteras étnicas, culturales y sociales” en Guatemala, su país, y fuera de él.

Sobreviviente de la feroz persecución contra su raza y su familia, la dirigente del Comité de Unidad Campesina representaba la perseverancia de los indígenas en América, y de todas las minorías étnicas de la Tierra. Además del reconocimiento personal, la concesión del premio Nobel de la Paz en 1992 otorgaba relevancia internacional a las luchas -no siempre violentas- y movilizaciones que ese año se agruparon en la campaña “500 años de resistencia india, negra y popular”.

No fue una concesión casual ni libre de polémicas. La portada de la revista Cambio 16 América anunció con cierto recelo: “Nobel de la Paz a una india en el V Centenario.” Luis Alberto Yon Rivera, portavoz del ejército guatemalteco, expresó que Rigoberta no merecía el premio. Y más de uno comentó que todo era una artimaña del imperialismo anglófilo para desprestigiar los festejos hispanos del V Centenario.

Para varios era escandaloso que el Comité premiara a la que en su autobiografía había hablado de “cómo su familia participó en la guerrilla, sobre su activismo político (que no indigenista) en el Ejército Guerrillero de los Pobres, la Organización el Pueblo en Armas, las Fuerzas Armadas Rebeldes, el Partido Guatemalteco del Trabajo…”

Otros más recordaban las condiciones infrahumanas y de constante explotación de los indígenas quichés, una de las 22 etnias que sobreviven en Guatemala.

Y en la imaginación de quienes leyeron Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia, estaban las penurias y tragedias narradas en ese testimonio de quien recibiera 17 medallas de honor ese año: el padre quemado vivo, un hermano de 16 años salvajemente torturado y también quemado vivo en presencia de su familia. La propia Rigoberta recorriendo la selva para cultivar campos ajenos, la raquítica paga, el trabajo de sirvienta, el español aprendido en la adolescencia.

Al recibir el Nobel, consideró el premio como “un homenaje a los pueblos indígenas sacrificados y desaparecidos por aspirar a una vida más digna, justa, libre, de fraternidad y comprensión entre los humanos. Los que ya no están vivos por albergar la esperanza de un cambio de la situación de pobreza y marginarían de los indígenas, relegados y desamparados en Guatemala y en todo el continente”.

Fuente Consultada: Dias Negros de la Humanidad de M. Paz Valdez Lira

Masacre Humana en Hiroshima y Nagasaki Explosion Nuclear

Masacre Humana en Hiroshima y Nagasaki
Explosión Nuclear

masacres humanas

El 26 de julio de 1945, el presidente norteamericano Harry Truman lanzó una proclama al pueblo japonés, conocida luego como la Declaración de Potsdam, pidiendo la rendición incondicional del Japón, el 29 de julio el premier japonés Suzuki como era previsible rechazó la propuesta de Truman.

El 3 de agosto, Truman dio la orden de arrojar las bombas atómicas en Hiroshima, Kokura, Niigata o Nagasaki. El objetivo le era indistinto y la suerte de cientos de miles de almas inocentes parecieron no importarle demasiado.

El 6 de agosto despegaba rumbo a Hiroshima la primera formación de bombarderos B-29.Uno de ellos, el Enola Gay, piloteado por el coronel Paul Tibbets, llevaba la bomba atómica; otros dos aviones lo acompañaban en calidad de observadores.

Súbitamente apareció sobre el cielo de Hiroshima el resplandor de una luz blanquecina rosada, acompañado de una trepidación monstruosa que fue seguida inmediatamente por un viento abrasador que barría cuanto hallaba a su paso. Las personas quedaban calcinadas por una ola de calor abrazador.

Muchas personas murieron en el acto, otras yacían retorciéndose en el suelo, clamando en su agonía por el intolerable dolor de sus quemaduras.

Quienes lograron escapar milagrosamente de las quemaduras de la onda expansiva, murieron a los veinte o treinta días como consecuencia de los mortales rayos gamma. Generaciones de japoneses debieron soportar malformaciones en sus nacimientos por causa de la radiactividad. Unas cien mil personas murieron en el acto y un número no determinado de víctimas se fue sumando con el paso de los días y de los años por los efectos duraderos de la radiactividad.

Hambruna en China Gran Salto Adelante de Mao Tse Tung

MATANZAS EN LA HISTORIA: HAMBRUNA EN CHINA

masacres humanas

Hambruna en China Gran Salto Adelante de Mao Tse Tung

El Gran Salto Adelante fue una serie de medidas económicas, sociales y políticas implantadas en la República Popular China por el gobierno del Partido Comunista de China (PCCh) a finales de los 1950 y principios de los 1960 con la intención de aprovechar el enorme capital humano del país para la industrialización.

El fracaso de estas medidas, unido a una serie de catástrofes naturales, produjo una hambruna que, según la mayoría de las estimaciones, provocó la muerte de entre 20 y 30 millones de personas.

El Gran Salto Adelante tomó diferentes elementos de la historia de la URSS para combinarlos en una única y original fórmula china. La idea era la de colectivizar y crear comunas como unidades económicas autosuficientes, que incorporaban la industria ligera junto a proyectos de infraestructuras. Se pensaba que a través de la colectivización y el trabajo en masa, la producción china de acero sobrepasaría la del Reino Unido en quince años.

También influyó la herencia histórica de China, en la que la lealtad de las autoridades locales al centro de poder se demostraba obteniendo buenos resultados en la implantación de las políticas impulsadas por éste, al igual que hacía la pequeña nobleza en los tiempos imperiales.

Esto generaba una competición de las autoridades locales para informar de lo bien que se estaban cumpliendo las ordenes, lo que generaba informes demasiado optimistas, o francamente falsos. Por otro lado, la docilidad del campesinado chino y el culto a la personalidad en la figura de Mao y la confianza que el pueblo sentía hacia él, llevó a estos campesinos a un paroxismo colectivo de trabajo interrumpido.

En la provincia de Henan se estableció una comuna experimental a principios de 1958, y pronto el modelo se fue extendiendo por el país. Decenas de millones de personas fueron movilizadas para producir un único producto, símbolo de la industrialización, el acero. Se crearon aproximadamente 25.000 comunas, con alrededor de 5.000 familias en cada una de ellas.

Durante un tiempo, explotando el recurso natural más importante de China, pareció que el gran salto funcionaba. En 1958, las cosechas fueron enormes y el gobierno requisó una cantidad récord de cultivos.

El año siguiente fue desastroso para la agricultura a causa del mal tiempo y de la diversificación del trabajo en las granjas, pero los requisitos del gobierno no disminuyeron, de modo que los campesinos, sin comida, empezaron a morir de hambre (entre 1959 y 1962 murieron veinte millones).

Mao reconoció el desastre, pero se negó a disculparse. Explicó a sus partidarios que Confucio, Lenin y Marx también habían cometido errores.

Masacre Humana en Camboya Genocida Pol Pot

MATANZAS EN LA HISTORIA: LAS MATANZAS DE POL POT EN CAMBOYA

masacres humanas

El genocidio camboyano fue dirigido por Pol Pot y ejecutado por el régimen de losJemeres Rojos, el partido político que gobernó la llamada Kampuchea Democráticade ideología maoísta entre 1975 y 1979, con una concepción extremista de revolución.

Durante el tiempo del gobierno de los Jemeres Rojos desaparecieron entre dos y tres millones de personas, por lo cual se constituyó en 2006 un Tribunal internacional para llevar a cabo el Juicio a los Jemeres Rojos en 2007

Se estima que fueron asesinadas mas de 2.000.000 personas, es decir una proporción mayor que uno de cada cuatro Camboyanos, lo primero que quería hacer era acabar con la población Urbana, por lo que no se le ocurrió otra cosa que deportar a todo el mundo al campo, y el que osaba tan siquiera tener mala cara era fulminado al instante, hubo ciudades enteras que al no poder ubicarlas en ningún sitio se les decido exterminar en campos de concentración al mas puro estilo nazi.

Fueron prohibidas la enseñanza, la libertad de desplazamiento, los médicos, pues se afirmaba que si una persona estaba tan enferma para necesitar un médico, era una lacra para el país y merecía morir, las creencias religiosas y filosóficas, la escritura, llevar gafas, ver a tus familiares, porque suprimió las familias como tal (y la autoridad paterna si se daba el soplo de que existía se mataba a toda la familia), se mataba a la gente que sabia leer, no estaban permitidas las relaciones sexuales extramatrimoniales, estaban prohibidas las manifestaciones públicas de afecto, castigaban con torturas inimaginables incluso a los niños que descubrían robando porque se morían de hambre.