Historia Política Moderna

Pensamientos Sobre La Democracia Libertad, Justicia e Igualdad

Democracia:  Libertad, Justicia e Igualdad

democracia y soberania de un pueblo

LA  DEMOCRACIA
Yo admito que la democracia en no pocas naciones se ha desprestigiado. Pero pregunto: ¿Basta eso para justificar la abolición del régimen democrático? Cuando alguien enferma, lo que corresponde hacer no es matarlo, sino curarlo. ¿La decadencia de la democracia ha sido ocasionada por alguna deficiencia que le sea consustancial? ¡No! Esa deficiencia le ha sobrevenido, porque no se ha precavido contra una enfermedad parasitaria que en algunas regiones se ha adherido al régimen democrático, como puede adherirse, y de hecho se ha adherido, a cualquiera de los otros regímenes políticos.

Tal enfermedad es la falsa filosofía de la vida. Es, en términos teológicos, la concupiscencia de la vida. De donde resulta que la democracia, a fin de rehabilitarse, debe volverse más austera, lo que equivale a decir: debe hacerse cristiana. La democracia necesita un perfeccionamiento: nadie lo duda.

Pero perfeccionamiento no es sustitución! Abundan, por desgracia, en esta hora crítica del mundo, quienes se dejan seducir por el espejismo de un gobierno de fuerza, otorgando a la, fuerza una virtud que ni la lógica ni la experiencia permiten aceptar. Es necesario hacer una distinción: hay gobierno de fuerza y hay gobierno con fuerza. Gobierno de fuerza es aquel en que la fuerza se sirve del gobierno para el avasallamiento de los derechos y de las libertades.

Gobierno con fuerza es, en cambio, aquel en que el gobierno se sirve de la fuerza para la efectividad y la defensa de los mismos. Somos adversarios de todo régimen de gobierno de fuerza, y partidarios del sistema de gobierno con fuerza. No basta, en realidad, que un individuo o uña nación posea derechos y tenga libertades. Es necesario que una fuerza los haga respetar. Hoy, más que nunca, debe grabarse en la conciencia de los hombres y en el alma de las naciones, la célebre fórmula de Pascal: “La justicia sin fuerza es impotencia; la fuerza sin justicia es tiranía”. [Es necesario, por lo tanto, hermanar la justicia con la fuerza, haciendo que lo justo sea fuerte, y lo fuerte sea justo]

¿Por qué sostengo el principio del régimen democrático? Porque León XIII, en su encíclica Diuturnum, anunció al mundo, en circunstancias históricas, que todos los regímenes políticos, ya de esencia monárquica, ya de republicana, son igualmente admisibles siempre que dejen en salvo los derechos divinos y humanos. Y porque la Constitución de mi Patria, a que debo formal sometimiento, como la Constitución norteamericana a que se lo deben, sus subditos, y las Constituciones de los países hermanos de América son esencialmente democráticas.

Y el dar a Dios lo que es de Dios nunca ha servido ni debe servir de obstáculo, sino de estímulo, para dar al César lo que es del César! Sostengo, en fin, el principio de la democracia, porque es un sistema de gobierno que obliga moralmente a todos los hombres de corazón a trabajar por la elevación del nivel moral y material del pueblo, ya que ningún régimen político abre tanto las puertas a los hijos del pueblo, para que lleguen a participar de las responsabilidades del poder, como el régimen  democrático.

– Miguel de Andrea: Del Discurso pronunciado el 2-IX-1942, en la Asamblea celebrada en Chicago, Estados Unidos de América (en Hacia un mundo mejor, Buenos Aires, 1942, ed. Difusión).

LA SINCERIDAD v LEALTAD DEL SUFRAGIO
No hay más que un medio seguro para salvar el honor del pueblo argentino, para que sus autoridades electivas no tengan origen en la mentira o él delito: la educación moral. Pero esta educación moral no pueden hacerla los profesores, los maestros, las pocas personas de buena intención que aisladamente se empeñan en promoverla.

La harán los jóvenes, hasta los niños que de buena voluntad adopten una conducta recta; que lleguen a comprender que es tan indigno, tan miserable ser ladrón de cosas o de dinero, como ser ladrón de votos o falsificador de registros electorales; la hará un joven, uno solo, de energía, de carácter, de firmeza, que sea capaz de concebir y de realizar la asociación de todos los jóvenes decididos a salvar la patria de esta ignominia, como los guerreros esforzados podrían salvarla de un ejército enemigo que la invadiera.

La República Argentina no tiene enemigos exteriores: está ligada con mil lazos de ideales humanos con todas las naciones de América y de Europa. Pero tiene adentro y entre sus propios hijos sus enemigos, sus únicos enemigos: los que mienten virtudes, los que las predican y no las observan; los que se burlan del ideal, que llaman lirismo; los que llegaron alguna vez a enriquecerse con los bienes públicos, defraudando dinero después de haber defraudado sufragios.

Rodolfo Rivahola:   “Una lección sobre el voto secreto”, en Educación moral y cívica — Fernando en el colegio.    Buenos Aires, 1946, ed. Kapelusz y Cía.

AMENAZAS PARA LA DEMOCRACIA
Formas de ataque
Si el ataque a la democracia se anunciara con tronar de cañones o un llamado de clarín en el campo de batalla, los pueblos no tardarían en comprender que están en peligro. Pero ese ataque comienza generalmente en forma distinta y mucho más mortífera; a veces, con la untuosa sonrisa de un tirano.

La especulación con los sentimientos
¿Cómo llegan a verse envueltos los pueblos libres en las redes de la tiranía? A veces sus sentimientos los engañan. Como los técnicos en un laboratorio experimental, los jefes de la opresión estudian la suma de odio que una mentira repetida mil veces puede engendrar en el pueblo, y la de histeria que puede despertar un slogan entonado en una concentración.

Pero el hombre no es una rata soltada en un laberinto, donde se ha colocado un cebo para producir el efecto deseado. Cuando comprende que se intenta jugar con sus sentimientos, resiste…, siempre que conozca la verdadera base de estos. El tratar de especular- con ellos, implica desprecio del honor y la dignidad humanos; y si el hombre comprende la naturaleza del ataque, luchará.

Las emociones son variables. Si se las provoca con intención aviesa, pueden causar los peores y más peligrosos resultados. Si se las despierta, en cambio, con la razón y la lógica, pueden provocar las acciones más sublimes.

LA VIOLENCIA, sea cual fuere su objeto, es fomentada y dirigida por los jefes totalitarios…Cuando los gobernantes de un país son impulsados por móviles pacíficos, encuentran medios también pacíficos para llegar a los mismos fines…

EL ODIO hacia los judíos, y la práctica de ponerlos en ridículo, fueron las armas usadas por Hitler para llegar al poder, no solo en Alemania, sino también en Polonia… La histeria colectiva fomentada por el nazismo causó algunos de los actos más brutales que registra la historia. En contraste con esto, los grupos minoritarios, en países como los Estados Unidos, se convierten en parte integrante de la comunidad, porque el Gobierno se opone a todo acto que puede despertar en los hombres el odio al prójimo.

EL NACIONALISMO PERVERTIDO era la fuerza amenazante que hervía en las concentraciones de las tropas de asalto alemanas, durante el régimen de Hitler. Lqs jefes de movimientos como el nazismo y el comunismo emplean las grandes reuniones de pueblo y los festivales, la entonación de slogans y canciones, para despertar emoción en favor del dictador. El verdadero nacionalismo mueve a los hombres a hacer cuanto pueden por trasformar en realidad los más elevados ideales de su país.

LA FALSA INFORMACIÓN es causa de odio y desconfianza entre una nación y otra, y contribuye a que los dictadores puedan llevar sus pueblos a la guerra. Cuando la prensa, la radio, el cine se unen para repetir una mentira —como ocurrió cuando se usaron los comunicados comunistas para difundir la mentira de la guerra bacteriológica en Corea—, el público privado de libertad, carece de oportunidades para enterarse de la verdad.
No obstante, cuando los hombres se atreven a ir en su busca, pueden encontrarla. Las Naciones Unidas proporcionan equipos de investigación, para ponerla al descubierto en los problemas internacionales, y ofrecerla a los pueblos del mundo.

LA ADORACIÓN DEL HÉROE es otro medio que usan los dictadores, como Mussolini, para provocar en su pueblo la reacción deseada. Su retrato aparece en todas partes, y se enseña a las gentes a venerarlo y a seguir ciegamente sus deseos. Pero hay otra clase de jefe: el servidor del Estado. Trabaja con el pueblo, y la admiración y el respeto que despierta en sus compatriotas, provienen de su generoso interés por ellos y de los servicios que presta.

EL MIEDO es empleado para robar a un pueblo su dignidad y su confianza en sí. Guatemala fue otro ejemplo de la forma en que los gobiernos comunistas extirpan toda oposición y suprimen los derechos de la minoría mediante el terror y la violencia. Mientras el régimen comunista dominó ese país, el individuo careció en él de derechos, y su destino no tenía la más mínima importancia.

En cambio, en Filipinas, por ejemplo, un gobierno preocupado por el bienestar del pueblo siguió lá política opuesta. Los Hukbalahaps, a quienes dirigentes comunistas extranjeros indujeran a rebelarse contra su propia patria, fueron persuadidos, mediante programas nacionales de reforma agraria y rehabilitación, a unirse al resto de la comunidad y vivir pacíficamente con sus semejantes. Muchas familias Huk fueron reasentadas, y contemplan el futuro con dignidad y sin temor.

Richard M. Ketchum, ¿Qué es la democracia?

LAS LIBERTADES EN LAS DEMOCRACIAS
«Los acontecimientos de la Argentina han puesto de actualidad un problema que es fundamental para la subsistencia del régimen democrático: ¿Hasta qué punto puede permitirse que participen en el proceso de formación de los poderes públicos, agrupaciones políticas que tienen por meta final declarada la liquidación del régimen?… Entendemos por democracia, un régimen en que los poderes públicos se generen mediante elecciones libres, en que participen candidatos de distintas corrientes políticas, y se renueven periódicamente de la misma manera.

No es democracia pedir el asentimiento del electorado para una sola lista de candidatos, ni llamar al pueblo a una plaza pública, para hacerlo ratificar, con sus gritos, decisiones adoptadas de antemano. Nó es democracia, sobre todo, ningún régimen que permita aJ gobierno perpetuarse en el poder…

Las libertades que el régimen democrático involucra, los derechos que otorga, no pueden ponerse a disposición de quienes buscan como objetivo supremo su destrucción, del mismo modo que las garantías individuales no protegen al elemento antisocial.

Lo contrario coloca a los países democráticos en una evidente inferioridad en la lucha que actualmente sostienen para defenderse de la agresión material e ideológica de los totalitarios. Mientras en los países donde imperan dictaduras comunistas o fascistas, los partidos de oposición carecen de toda libertad, y sus partidarios son víctimas de implacables persecuciones, los totalitarios actúan con entera libertad en aquellos donde gobierna la democracia.
No se trata aquí de liberalismo o marxismo o cualquiera otra doctrina política, sino de una actitud intolerante y absolutista, que niega al adversario toda clase de derechos.

En Inglaterra, por ejemplo, el Partido Laborista fue gobierno. Cumplido su mandato, convocó a elecciones. Perdidas estas, entregó el poder. Pero donde, ya sea a través de comicios o por la fuerza, los comunistas o fascistas han llegado al gobierno, el proceso democrático ha sido suspendido indefinidamente, y no han vuelto más a efectuarse elecciones dignas de tal nombre. Es lógico, por lo tanto, que los regímenes democráticos nieguen a sus adversarios mortales el derecho a participar en los procesos electorales, generadores de los poderes públicos. Ello constituye, por una parte, una indispensable medida defensiva, y por otra, la reciprocidad frente al trato que sus partidarios reciben en los países totalitarios.

(De El Mercurio, de Chile, ed. del 2-IV-1962; en  La Prensa, ed.  del 3-IV-1962).

Corrupcion y Demagogia en las Democracias Ejemplos

CARACTERÍSTICAS DE LA CORRUPCIÓN , DEMAGOGIA E INJUSTICIAS

soberania popular

Procedimientos demagógicos
Como ya se ha visto, la demagogia es la degeneración de la democracia.

Por estar apoyada la democracia en la voluntad popular, corre peligro de transformarse en demagogia. Esa transformación la realizan los demagogos. El demagogo busca el poder. Para alcanzarlo —o, si ya está en él, para conservarlo—, aplica el nefasto principio maquiavélico: “El fin justifica los medios”, y separa así la política de la moral.

Los procedimientos demagógicos de que se vale, son innumerables. Podrían citarse:, la mentira, el fraude, la prodigalidad, el halago, el soborno, las promesas, etc.

Son procedimientos demagógicos todos aquellos que intentan captarse la adhesión de las masas, con prescindencia de la licitud o ilicitud de los medios que emplea, y del verdadero bien de la nación y de los individuos.

Son procedimientos demagógicos, por ejemplo, el multiplicar, sin necesidad, los empleos públicos, para contar con mayor número de votos favorables; reducir las horas de trabajo, añadir otros nuevos a los días no laborables pagos y decretar el aumento masivo de sueldos y jornales, para halagar a los trabajadores; prolongar las vacaciones, multiplicar los feriados y conceder la exención de exámenes con promedio de cuatro o cinco puntos, para atraerse la simpatía y la adhesión de los estudiantes; despilfarrar el dinero de la nación para financiar campañas políticas, o en subsidios innecesarios; tolerar la inmoralidad en revistas, libros, cine, teatro, televisión, etc., para tener favorables a los individuos que trafican con esas miserias.

Al demagogo no le interesa que se hunda la nación por el déficit financiero, por la corrupción de la juventud y por la inmoralidad general; que disminuya el poder productivo y se detenga el desarrollo económico; que se rebaje el nivel cultural; que se pierdan los hábitos de trabajo y de ahorro, el sentido de la honestidad y responsabilidad, etc. Lo único que le interesa es satisfacer sus ambiciones, y para ello apela a todos los recursos.

Cuando habla al pueblo, siempre le recuerda sus derechos, reivindicaciones y virtudes; pero nunca sus defectos y deberes. Halaga las pasiones y compra las conciencias. La acción del demagogo puede resultar funesta para las democracias, pues la demagogia desprestigia a la democracia, con la cual se la confunde.

Ese peligro solo puede ser conjurado con una seria educación del pueblo, a fin de que no se deje engañar por los procedimientos demagógicos y sepa reaccionar y guiarse en sus decisiones por el dictamen de su conciencia y el verdadero bien de la patria.

Las Injusticias
Otro peligro que acecha a las democracias, son las injusticias. La justicia consiste en dar a cada uno lo que le corresponde. Se conocen tres clases de justicia:

Justicia conmutativa: Cada persona da a sus semejantes lo que les corresponde; por ejemplo, el comprador paga al almacenero los comestibles que lleva.

Justicia legal: Cada persona da al Estado lo que le corresponde; por ejemplo, paga los impuestos.

Justicia distributiva: El Estado da a cada uno lo que le corresponde; por ejemplo, vigilancia para defender la persona y los bienes, cargos públicos a quienes los hayan conquistado. Hay que agregar la justicia social.

Justicia social: Consiste en que cada uno dé a la sociedad su contributo y reciba de ella una parte proporciona] de ventajas. Cuando se falta a la justicia, se comete injusticia. Existe injusticia cuando el principio democrático de la igualdad ante la ley queda reducido a una fórmula escrita, sin vigencia efectiva.

Sucede cuando desde el poder se fomenta el favoritismo, el acomodo, la protección oficial, etcétera. Los afiliados al partido gobernante obtienen todas las facilidades, franquicias y ventajas, mientras que para los opositores todo son trabas, dificultades y negativas.

Los cargos y los ascensos no se otorgan según los méritos, sino por amistad, recomendación o afinidad política, aun con grave detrimento del nivel cívico, económico y cultural.

Corrupción

Corromper significa echar a perder una cosa.

Otro gran peligro para la democracia es la corrupción, y esta puede existir en las costumbres, en la administración pública y en la vida política.

La corrupción de las costumbres se origina cuando se quita a la educación toda base moral firme, de manera que la juventud no recibe de sus maestros principios fundamentales orientadores de la vida, y cuando se permite el abuso de la libertad.

Con el pretexto de que la democracia debe respetar la libertad de expresión, individuos inescrupulosos imprimen, exhiben y difunden láminas, revistas y libros obscenos, cuya finalidad es corromper a la juventud. Hasta justifican y hacen la apología de las mayores desvergüenzas, verdaderos estigmas de la sociedad.

La producción cinematográfica no marcha por otro camino. Parecería como si gran parte de los cineastas —actores y productores— estuvieran obsesionados por lo anormal, lo pasional. Es suficiente leer la propaganda, para advertir cómo se ataca y denigra a instituciones sagradas como el matrimonio y la familia; y al paso que es burlada la virtud, son glorificadas toda clase de perversiones. Cine y televisión parecerían ser, por momentos, escuelas del delito.

De esa manera se corrompen las costumbres y se pervierte la sociedad toda.

Huelga decir que el comunismo sopla en este fuego corruptor, para desintegrar la sociedad, y poder más fácilmente asestar su golpe.

La corrupción toma la forma de cualquier clase de delito: asaltos, robos, crímenes y estafas; desórdenes provocados por drogas, estupefacientes, bebidas alcohólicas, etc. Por otra parte, las leyes son de una lenidad incomprensible. Así se explica que la ciudadanía contemple alarmada la multiplicación pavorosa de robos, asaltos, atropellos, crímenes, depredaciones, etc., cometidos, muchas veces, hasta por menores de edad y aun por niñas.

Y se pregunta: “¿Cómo es posible que anden sueltos, o recobren enseguida la libertad, terroristas y delincuentes que han cometido a veces diez, veinte, treinta y hasta sesenta actos delictivos: robos, colocación de bombas, asaltos, crímenes, etc.?…”

La falta de principios éticos, hace que ciertos funcionarios malversen los caudales  públicos y lleven el  país a la ruina.

La corrupción administrativa se manifiesta en la coima, el soborno, el prevaricato, los negociados, la falsificación de documentos, los desfalcos, el enriquecimiento ilícito, etc., delitos que no encuentran la condigna sanción, por cuanto la generalización de los mismos o la extensión de la complicidad parafrasean tétricamente aquello de que “todos pusisteis en El vuestras manos”.

El avance de la corrupción desalienta a muchos espíritus nobles y a la gran masa del pueblo, que desconfían de la democracia, por parecerles que se demuestra impotente para remediar tantos males.
Los extremistas de derecha y de izquierda explotan tantos escándalos y miserias, presentándolos como fruto del régimen democrático.

El comunismo marxista fomenta solapadamente, por una parte, tales corrupciones, provoca conflictos y divisiones, y siembra odios, y por otra, se presenta con ínfulas de redentor, capaz de remediar tantos males y transformar la tierra en un paraíso.

La corrupción política existe cuando se usan los procedimientos demagógicos ya enumerados, que halagan las pasiones populares y eclipsan la consideración y práctica de los deberes civiles y sociales.

El Sectarismo
Sectarismo equivale a partidismo exagerado.

Sectarismo es adhesión fanática a una idea o partido.
Al afirmar que la adhesión es fanática, queda dicho que es irracional, ciega, y que rechaza cuanto pueda pertenecer o provenir de otro grupo o partido.

Resulta natural que la persona entusiasmada por una idea o por la agrupación a que pertenece, la defienda con calor y le preste su adhesión decidida. Esto no significa que no pueda aceptar la existencia de algo bueno en ideas opuestas a las suyas, o que la actuación de otros grupos no pueda ser recta y beneficiosa.

En cambio, el sectarismo se caracteriza por su estrechez de miras, reducida perspectiva, restringido horizonte y combatividad virulenta.

El espíritu sectario puede resultar perjudicial a la democracia, porque antepone el interés del grupo y el punto de vista del partido, a los intereses más amplios y generales del pueblo y de la nación.

Por sectarismo, se considera al propio partido como poseedor del monopolio de la verdad política, de la honestidad administrativa y de las fórmulas mágicas para resolver todos los problemas.

Cuando el partido está en la oposición, el sectarismo se manifiesta por una resistencia cerrada, negativa y obstruccionista a todo lo que provenga de los poderes públicos. Cuando el sectarismo existe en el partido gobernante, se manifiesta por la infalibilidad que atribuye a todas sus ideas y actos; por el rechazo de cualquier insinuación o sugestión que pueda provenir del pueblo o de otros partidos, y por la persecución de los adversarios políticos.

Fuente Consultada:
Educación Democratica Mario Alexander Nivel Secundario Escuelas Técnicas

Peligros de las Democracias Deberes Civicos del Ciudadano

FACTORES QUE PONE EN RIEGOS LOS SISTEMAS DEMOCRÁTICOS
IMPORTANCIA DE LA PARTICIPACIÓN CIVICA

La vida en la democracia.
La vida en la democracia se desenvuelve por el imperio  del  derecho. Elimina el despotismo, la arbitrariedad y la tiranía y hace brillar la ley a la cual deberán ajustarse todos, tanto gobernados como gobernantes. El hombre no es “algo”, sino que es “alguien”. La democracia establece el respeto de los derechos y de las libertades. Los abusos no son consecuencia de la democracia, sino resultado del incumplimiento de sus principios.

En la democracia las personas gozan de las libertades individuales, como la de expresión , de prensa, de información , de educación y de trabajar.

La lucha por la democracia
Muchos pueblos aleccionados por una amarga experiencia política, se oponen con mayor energía al monopolio de un poder dictatorial incontrolable e intangible, y exigen un sistema de gobierno que sea más compatible con la dignidad y libertad de los ciudadanos”.

La idea democrática se apodera de los pueblos, y obtiene por todas partes la aprobación y el consentimiento. Pero los ciudadanos quieren “más democracia y mejor democracia“. No ocultan su desengaño por la forma como se falsifica a la democracia, y cómo se la ha realizado hasta el presente en muchas partes.

El supremo ideal de “más democracia y mejor democracia” requiere lucha para defender la verdadera democracia, y para realizarla cada vez mejor.

La primera lucha es individual, de cada uno consigo mismo, en su doble aspecto negativo y positivo.

Negativo; reprimiendo y neutralizando las tendencias al egoísmo, a la apatía, al sectarismo, a la inmoralidad, a la injusticia, a la pereza, a la codicia…

Positivo: adquiriendo las virtudes propias del hombre honesto, fundamento de las virtudes sociales y del buen ciudadano. Sin moral privada no puede haber moral pública.

La segunda lucha es en el plano educativo. La democracia se salvará por el pueblo, y el pueblo sostendrá y mejorará la democracia cuando esté educado para ejercerla. Grave es en este punto la responsabilidad de la escuela, donde no siempre el educador, por desgracia, cumple con la obligación de “educar al soberano”.

La tercera lucha es en la sociedad, afirmando la democracia sobre claros principios morales, y haciendo prevalecer los valores y fuerzas espirituales oponiendo al egoísmo, generosidad; a la apatía, preocupación; al materialismo, espiritualidad; a la avaricia, desprendimiento; a la debilidad, fortaleza; al espíritu de comodidad, el de sacrificio y abnegación; etc.

La lucha debe tender a consolidar las instituciones democráticas; a realizar una verdadera democracia, y no una simulación de democracia a gusto y paladar del demagogo de turno. Cuando la democracia peligra, se debe luchar para sostenerla, purificándola de los errores que la hacen tambalear; y cuando ha desaparecido, es necesario luchar también para reconquistarla, aun con riesgo del bienestar, la tranquilidad y la propia vida.

Algunos peligros que acechan a las democracias:
Los peligros que acechan a las democracias son externos e internos.

Los externos provienen de los extremismos, de derecha y de izquierda, que quisieran anular las formas democráticas y suplantarlas por el totalitarismo.

Los peligros internos tienen su origen en la mala interpretación de ciertos principios democráticos. Y esa interpretación equivocada puede llevar a consecuencias fatales para la democracia. Así, por ejemplo, se interpreta mal:

1°) El concepto de libertad. Son muchos los que creen que la libertad consiste en hacer lo que uno quiere, y no lo que uno debe. El ejercicio de la libertad mal entendida desemboca en el abuso y en el libertinaje, y provoca anarquía, confusión y caos.

Se concede la misma libertad al bien y al mal, a la verdad y al error.
De esa falsa interpretación de la libertad derivan actitudes peligrosísimas para la democracia. Así, por ejemplo, se permite la difusión de doctrinas antidemocráticas y totalitarias, que envenenan las inteligencias y engañan a los incautos con falsas promesas y con la explotación interesada de las deficiencias que se advierten en las democracias.

El marxismo (casi desterrado como doctrina social, política y económica) aprovecha esa libertad que se concede al error y a los que conspiran contra la misma libertad; y, valiéndose de la propaganda mentirosa, presenta a la sociedad comunista como un paraíso terrenal, al mismo tiempo que describe con vividos colores los abusos capitalistas, la corrupción de costumbres, la carestía de la vida o la malversación de los caudales públicos, estimulando la lucha de clases, e incitando a renegar de la democracia, para entregarse al comunismo.

2°) La dignidad de la persona humana. El profundo respeto que la democracia tiene para el hombre, lleva a muchos al error de considerar la naturaleza humana perfecta y naturalmente inclinada al bien, cuando una experiencia multisecular demuestra lo contrario.

Además de los peligros enunciados, existen otros; y algunos, como consecuencia de lo que se acaba de exponer, cuyo origen está en el seno mismo de las democracias. Los principales de estos peligros son: el olvido de los deberes ciudadanos, la indiferencia por la cosa pública, los procedimientos demagógicos, las injusticias, la corrupción y el sectarismo.

Olvido de los deberes ciudadanos y sus consecuencias
El primer peligro es el olvido de los deberes ciudadanos.

La democracia emancipa al hombre de los regímenes que menoscaban la dignidad humana; pero por emancipación, de ninguna manera debe entenderse liberación de obligaciones y ausencia de responsabilidad.

Además de los deberes propios de la clase o condición de cada uno, existen los deberes hacia los demás y hacia el Estado. El cumplimiento  de los deberes hacia el prójimo establece la armonía en la vida de relación.

Cada uno debe respetar los derechos ajenos, y de esa manera se verá respetado en los suyos.

Cuando sin motivo se vulneran esos derechos, se comete injusticia y se desequilibra la armonía social.
El primer deber hacia el Estado es el de respetar y cumplir las leyes.

Las leyes son disposiciones razonables establecidas para el bienestar general y la buena marcha del Estado. Entre esas leyes están las que obligan al pago de los impuestos y contribuciones.

Si todos descuidaran esas obligaciones, ¿de dónde sacaría el Estado los fondos para la realización de obras de bien público?

El incumplimiento de las leyes repercute en la comunidad.

El cumplimiento de la ley del sufragio es otro importantísimo deber ciudadano.

Esa ley se cumple no solo sufragando, sino sufragando bien, guiándose en la elección por el interés nacional y el bien de la república, y no por sola simpatía o por seguir una costum bre o  tradición familiar, o movido por mezquinos  intereses personales.

Otro deber ciudadano es el de armarse en defensa de la patria. En Argentina hasta el año 1994, el período de instrucción militar obligatoria es la conscripción. Sin motivos graves y reales —motivos que las leyes contemplan, estableciendo las distintas excepciones— no se deben buscar subterfugios para eludir su cumplimiento. De lo contrario, la patria no tendrá organizadas sus fuem armadas para la defensa de su soberanía, de la integridad d su territorio, y de la paz y libertad de sus ciudadanos.

No es posible enumerar todos y cada uno de los deberes. Sol recordar el de la solidaridad y el de servir lealmente a la na ción, sea desde el llano como desde los cargos públicos. No se puede dejar de mencionar tampoco la obligación  de respetar y obedecer a las autoridades legítimamente constituídas; deber, este, que fácilmente se olvida en las democracias.

Por la libertad que reina en ellas, muchos se creen con derechi a insultar y lanzar diatribas, cuando no calumnias, contra lo ciudadanos constituidos en autoridad, y se creen autorizado; a no obedecer sus disposiciones.

La insistencia en hablar de los derechos, parece que hicieron olvidar la existencia de los deberes. Son muchos los que recuerdan diariamente sus derechos, y los reclaman a tiempo y también a  destiempo; pero, lamentablemente, olvidan el cumplimiento de sus deberes.

Con mucho tino, los revolucionarios de Mayo establecieron que se enseñaran a la juventud argentina los deberes del hombre, para que supieran y recordaran que en todo derecho existe correlativamente un deber.

Es en la democracia donde el incumplimiento de los deberes produce mayores males.

En la democracia todos tienen, directa o indirectamente, participación en el gobierno e influencia en la marcha del Estado, de modo que el olvido de los deberes ciudadanos repercute desastrosamente en la nación.

Sucede, además, que la democracia establece un ambiente de amplia libertad. Cuando los ciudadanos olvidan sus deberes, esa libertad puede degenerar en libertinaje.

El olvido de los deberes trae como consecuencia, entre otras, las injusticias, la corrupción y la anarquía social.

Acongojan y entristecen el ánimo las noticias de corrupción administrativa, con la serie de funcionarios que traicionaron la confianza que la nación, había depositado en ellos, con sus desfalcos, fraudes y enriquecimiento ilícito. ¡Cómo se comprueba día a día la imperiosa necesidad de una sólida formación moral, basada en principios inmutables  y eternos, que solo puede proporcionar una educación integral que abarque al educando en todos sus aspectos!.

La mejor manera de dignificar a la democracia es cumpliendo los propios deberes impuestos por la ley moral.

La indiferencia egoísta por la cosa pública
Se denomina “cosa pública” el conjunto de asuntos y problemas que interesan al Estado, y a los miembros que lo componen.

Así, por ejemplo, pertenecen a la “cosa pública” la administración del Estado, el prestigio nacional, las relaciones internacionales, la moralidad pública, las relaciones entre obreros y empresarios, el problema de los transportes, el aseo de la ciudad, etc.

Indiferencia por la cosa pública significa apatía, falta de interés, despreocupación por los asuntos de provecho general. Tal indiferencia es egoísta, pues las personas se desentienden de todo aquello que es de interés general, para preocuparse por sus intereses particulares.

Le interesa lo que le afecta a él directamente; pero lo que trasciende el círculo de sus intereses inmediatos, es como si no existiera.

Sin embargo, todos deben colaborar para la solución de los problemas que se plantean, aunque esa preocupación les demande un poco de tiempo o les cause algunas molestias. La indiferencia hace que los problemas se agudicen y que los males se extiendan.

En muchas personas, esa indiferencia no es fruto de mala voluntad o de egoísmo consciente, sino simplemente de no advertir que forman parte integrante y vital de la nación, y que ningún problema que afecte al país puede ser ajeno al interés de los ciudadanos.

Piensan que tales asuntos incumben al Gobierno y a los demás, pero no a ellos.

Es cierto que algunos asuntos son de competencia exclusiva de las autoridades; pero en muchos otros se puede colaborar, aunque solo sea indirectamente.

Se debe tener bien presente esta verdad: todos y cada uno de los ciudadanos forman parte de la comunidad y la integran, no como espectadores de los sucesos, sino como actores y, a veces, protagonistas del bienestar general.

Nótese que las consecuencias de la indiferencia por la cosa pública, repercuten también sobre aquellos que la provocaron, pues los males generales, al fin y a la postre, afectan a las diversas clases sociales y a todos los ciudadanos. Una forma de indiferencia es la abstención electoral y la despreocupación por el sufragio.

El voto es un arma que la democracia pone en manos del ciudadano, para que con ella haga sentir su presencia: su aprobación o desaprobación.

Salvo el caso de fuerza mayor, nadie debe abstenerse de votar. A todos interesa que la nación esté bien gobernada; y es precisamente por el derecho del sufragio lealmente ejercido cómo se pueden elegir buenos mandatarios.

La juventud estudiosa argentina debe encender en su mente la llama del ideal y cultivar anhelos de superación. Proponerse desde ahora ser útil a la comunidad: no ser zángano, sino industriosa abeja, en la gran colmena humana.

Deben reflexionar los jóvenes, y recordar que los héroes y los grandes ciudadanos de la Patria no eran de una substancia diversa de la de ellos, y, no obstante, guiados por un gran ideal, marcaron rumbos luminosos en los derroteros de la Argentina. La terrible crisis moral, política y económica que afecta a la Argentina, debería constituir un poderoso estímulo para las nuevas generaciones.

Cada muchacho y cada niña deberían proponerse, sin vanidad ni jactancia, pero sí con decisión y entusiasmo, trabajar para lograr el resurgimiento nacional y la grandeza de la Patria.

Fuente Consultada:
Educación Democratica Mario Alexander Nivel Secundario Escuelas Técnicas

El Estado Democrático y el Bien Común Resumen Función

FUNCIÓN DE LA DEMOCRACIA FRENTE A LAS DESIGUALDADES ECONÓMICAS

Superioridad de la democracia para resolver los problemas económico-sociales
Función del Estado Democrático es procurar el bien común o bienestar general: la prosperidad, tanto de la sociedad como del individuo. El bien común debe abarcar al hombre completo: espíritu y materia, y satisfacerlo en todos sus aspectos. Una de las facetas de la vida del hombre —y, por lo tanto, una parte del bien común— es la que se refiere al aspecto económico.

La faz económica de la vida del hombre abarca: alimento, trabajo, vivienda, sueldo, mantenimiento de la familia y honesta distracción; medios de vida para el tiempo de enfermedad, desocupación, invalidez, vejez o infortunio; participación en la dirección de la empresa, en las ganancias, etc. De las exigencias propias de estos distintos rubros surge un problema: el problema económico.

Como ese problema afecta a los trabajadores y patronos, a los pobres y ricos, a las familias y al Estado —que es como decir que tiene influencia en la misma sociedad—, se denomina problema económico – social.

Problemas económico – sociales son los problemas que afectan, desde el punto de vista económico, a los individuos, a las familias y a la sociedad, y a las relaciones que existen entre las diversas clases sociales.

Todo problema reclama una solución. Como los problemas económico – sociales son difíciles, y todavía no resueltos satisfactoriamente, vienen siendo denominados la cuestión social. La cuestión social es compleja. Aunque corresponde al factor económico una parte preponderante, influyen en ella diversos factores: morales, religiosos, económicos y políticos. Si bien puede decirse que la cuestión social es casi tan antigua como la humanidad, solo en los últimos tiempos ha adquirido enorme importancia, hasta llegar a agudizarse en la actualidad.

La superioridad de la democracia para resolver los problemas económico – sociales se funda en las siguientes razones:

1°) La democracia reconoce como principio básico la igualdad jurídica: todos son iguales ante la ley. Por consiguiente, no admite prerrogativas de sangre ni de nacimiento, títulos de nobleza, ni grupos o clases privilegiadas. En este pie de igualdad jurídica, resulta más fácil resolver con justicia los problemas que plantea la denominada cuestión social.

2°) El ambiente de libertad en que se desenvuelve la vida, permite conocer más fácilmente las dificultades que afectan a las clases sociales, y facilita a estas exponer y solicitar la solución de sus problemas.

Permite, asimismo, la organización libre, para defender los propios derechos y para resistir las medidas abusivas, aun con prudentes medidas de fuerza. Todos los regímenes democráticos —cosa que no sucede en los Estados totalitarios— reconocen el derecho de huelga como recurso lícito y extremo que tienen los trabajadores para la defensa de sus derechos, cuando las conversaciones y el arbitraje no surtieron efecto.

3°) La democracia otorga a todos, iguales posibilidades para llegar al poder. Personas de cualquier clase social pueden ocupar cargos públicos, y arbitrar los medios para solucionar los problemas que han sentido en carne propia. En la democracia, todos los hombres conocen mejor los problemas económico – sociales, por estar más en contacto con ellos, y por la mayor uniformidad que reina en la vida social.

4°) Los hombres de gobierno se hallan más interesados y comprometidos a atender esta clase de problemas, por haber sido elegidos en razón de una plataforma electoral que prometía la solución de los mismos, o a fin de contar con el apoyo de sus conciudadanos para mantenerse en el poder, pues la democracia se apoya en la voluntad popular.

Por lo tanto, existe interés en atender los reclamos del pueblo; también la opinión pública puede presionar por medio del sufragio. Estas consideraciones son suficientes para mostrar la superioridad de la democracia en la solución de los problemas económico – sociales.

Función del Estado frente a la desigualdad económica
La función del Estado no es hacer de la nación una poderosa potencia económica, política o militar: su función es lograr el bien común.

El bien común no está logrado cuando existen minorías excesivamente ricas, con superabundancia de bienes y comodidades, y grandes masas de indigentes, sin bienes de fortuna, y carentes hasta de lo más necesario.

De poco o nada vale la libertad política, cuando no está acompañada por la libertad económica.

El ciudadano económicamente pobre, no siempre estará en condiciones de actuar libremente: deberá aceptar, muchas veces, imposiciones de quien esté en situación más holgada, y, por lo tanto, en estado de mayor independencia. “Cuando se necesita comer, nadie es libre de trabajar o no trabajar”.

El Estado no puede permanecer impasible, ante esa irritante desigualdad económica. El Estado debe intervenir para establecer la justicia social.

Respecto a la función del Estado frente a la desigualdad económica, existen varias posiciones. Dos son posiciones extremas, y una tercera, una posición intermedia.

1°)Ninguna intervención del Estado
Es la posición de aquellos que sostienen la absoluta libertad económica: libertad de comercio y de cambio; libertad do trabajo para hombres, mujeres y niños, y para toda tarea, tiempo y lugar; libertad de condiciones al estipular el contrato para el patrono, con la única condición de que el obrero consienta; libertad de propiedad ilimitada.

Esta teoría llevó al capitalismo y a la explotación de la clase obrera. La función del Estado se reducía a asegurar la libertad de contratar.

Fue la posición sostenida en el siglo XIX hasta las primeras décadas del siglo XX, por la democracia liberal, y que ya nadie sigue, en razón de su injusticia social.

2°) Intervención absoluta del Estado
Es la posición de aquellos que sostienen que el Estado debe intervenir, no en virtud de su misión de velar por el bienestar y la paz de la comunidad que preside y gobierna, sino por ser el Estado la fuente de todo derecho y el origen de toda legalidad; y, por lo mismo, goza de poderes ilimitados para regular las relaciones entre cualquiera de sus súbditos, sometiéndolos a su omnímoda e inapelable decisión. Esta es la teoría comunista, en que el Estado es todo… y los individuos, inconscientes y anónimos engranajes del organismo estatal.

3°) Teoría de la intervención sistemática del Estado, ,   pero limitada, y de la intervención supletoria
Entre las dos posiciones extremas —ninguna intervención del Estado, y su absoluta intervención— se encuentra la posición intermedia de aquellos que postulan la intervención moderada del Estado: unos, en forma sistemática, y otros, en forma supletoria.

La diferencia entre la intervención sistemática y la supletoria reside en lo siguiente: los de la intervención sistemática sostienen que el Estado debe intervenir siempre, aunque en forma limitada, por la influencia que el contrato de trabajo ejerce sobre el bienestar general; y los de la otra teoría sostienen que el Estado debe intervenir con acción supletoria, únicamente cuando sea necesario para proteger los derechos del débil.

Esta última posición pertenece a una sana y recta concepción democrática. Parte del principio de que el Estado no debe hacer él, sino dejar hacer y ayudar a hacer: no se puede quitar a los individuos y atribuir a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria.

Se basa en una serie de postulados democráticos:
a) La intervención del Estado no es deseable, es tolerable y no ha de ser sistemática, pues fácilmente degenera en abuso.

b)  Hay casos de excepción y pasajeros, en que el Estado puede y debe intervenir para resolver situaciones inconciliables.

c)  La intervención pública debe ser siempre limitada y restringida a lo necesario.

Fuente Consultada:
Instrucción Cívica
Norberto Fraga – Gabriel Ribas Editorial A-Z
Instrucción Cívica 2 D.A. Sabsay – S.G. Jáuregui

Función de las Fuerzas Armadas en Democracia Resumen

RESUMEN: LAS FUERZAS ARMADAS EN UN ESTADO DEMOCRÁTICO

Democracia como expresión de paz
La paz ha sido definida como la tranquilidad en el orden. La democracia es expresión de paz, porque busca el orden
reconociendo y respetando todos los derechos y libertades.

No puede existir orden y, por consiguiente, no puede existir paz, cuando se atrepellan los derechos y se cometen injusticias. Por ello surgen conflictos y luchas: huelgas, sabotajes, agresiones armadas.

Unas clases sociales se enfrentan con otras; grupos antagónicos chocan, y la defensa de los propios derechos o la lucha por la libertad o por justas reivindicaciones, pueden adquirir formas violentas y llegar hasta la guerra civil. Cuándo la democracia respeta y hace respetar los derechos, y cuando triunfa la justicia, se consolida la paz.

La democracia es expresión de paz, porque representa el sentir del pueblo; y el pueblo no quiere la guerra, pues ama la paz.

Las guerras se desencadenan, muchas veces, por intereses ocultos y decisión de los dirigentes, sin intervención del pueblo y por ambiciones imperialistas. Por regla general, todos los totalitarios alientan inquietudes imperialistas.

La verdadera democracia no tiene ni fomenta aspiraciones imperialistas. Esa actitud es por sí sola una garantía de paz. La democracia favorece la paz internacional, pues la guerra, que a los ojos de unos pocos se presentaría como un bien, aparece a los ojos del pueblo como un flagelo horroroso, con su secuela de destrucción, hambre y miseria.

Si la decisión dependiera del pueblo, no se llegaría a la guerra sino en casos absolutamente extremos; y quizá nunca, si todos los pueblos fueran democráticos.

El sentido civil de la democracia
La democracia encierra en su seno un sentido civil, porque es una manera de vivir y una forma de gobernar que pone como centro al hombre.

Lo considera el eje alrededor del cual gira toda la vida política; lo respeta en sus derechos y libertades, y en su finalidad trascendente. Ese es el sentido civil de la democracia. No lo considera, como hacen los regímenes colectivistas, un elemento de producción; ni, como el fascismo y el nazismo, un soldado, elemento de expansión y conquista. Para la democracia, el hombre es esencialmente lo que es: un ser humano. Las demás cualidades: ciudadano, obrero, militar, economista, político, etc., son accesorios que no destruyen ni disminuyen su carácter esencial de persona humana, cuya dignidad debe ser respetada y defendida.

La democracia tiene un sentido civil, porque es un estilo de vida impregnado de civilidad.

Mientras los regímenes totalitarios imprimen un carácter esencialmente militar a la vida ordinaria de la nación, la democracia desecha cuanto pueda tener visos de militarismo, e imprime a la vida un ritmo netamente civil. Ayuda a ello el ambiente de libertad en que se desarrolla la vida.

En los regímenes totalitarios, todo está controlado, fiscalizado y organizado militarmente.. Basta recordar a Rusia y a sus satélites, y a las milicias populares de Cuba: todo el pueblo está puesto en armas. La democracia rechaza semejante concepción de la vida.

Desfiles de Fuerzas Armadas

Las fuerzas armadas
El sentido civil de la democracia no significa negación u oposición a las fuerzas armadas.

Las fuerzas armadas son el conjunto de ciudadanos enrolados en los cuadros del ejército, la marina y la aeronáutica. La existencia de las fuerzas armadas es una exigencia de las democracias.

Ya se ha dicho que la democracia actúa, no por la presión de la fuerza, sino por el imperio del derecho. Pero el derecho debe tener a sus órdenes la fuerza, para hacerse respetar e imperar en la nación.

También se ha dicho que un poder sin autoridad es arbitrario; pero una autoridad sin poder es ineficaz. La democracia reclama la existencia de las fuerzas armadas, para tutelar y defender el derecho.

Su función en las democracias
Las fuerzas armadas son en las democracias las celosas defensoras del derecho y de los más altos intereses de la nación. Es decir, deben estar siempre prontas para defender su honor, la integridad de su territorio, la libertad de sus hijos, la Constitución y las leyes de la nación.

Las fuerzas armadas garantizan la paz interior, y el normal desenvolvimiento de las instituciones democráticas. Cumplen, además, una valiosa misión educadora. Año tras año llegan a sus filas, para recibir instrucción militar, millares de jóvenes, muchos de los cuales no han frecuentado la escuela primaria, y otros no han completado su formación cultural.

Las fuerzas armadas proporcionan a todos instrucción y educación, brindándoles mayores posibilidades para desempeñarse con éxito en la vida.

El poder de reserva: Cuando en la democracia se habla de los tres poderes de gobierno: legislativo, ejecutivo y judicial, se sobrentiende siempre uno previo y esencial: el poder del electorado que constituye el Gobierno.
El pensamiento político imaginó, junto a estos poderes clásicos, otro poder: el poder de reserva.

El poder de reserva, en definitiva, respaldaba a los otros, y es el que, en las grandes crisis, surgía para salvar el sistema. El poder de reserva es, en una monarquía constitucional, el poder del Rey.

Ante una invasión, ante una revolución, ante la disolución nacional, el poder del Rey puede todavía surgir, en Gran Bretaña, en Bélgica o en Holanda, como el elemento unificador y ordenador de la comunidad. En la América latina republicana no puede ser el Rey, sino la fuerza que es el apoyo de todo poder.

Las fuerzas armadas tienen en las democracias la función de poder de reserva.

Fuente Consultada:
Instrucción Cívica
Norberto Fraga – Gabriel Ribas Editorial A-Z
Instrucción Cívica 2 D.A. Sabsay – S.G. Jáuregui

Tres Movimientos Culturales: Humanismo,Renacimiento e Ilustracion

HUMANISMO RENACIMIENTO ILUSTRACION
  El Humanismo El Renacimiento La Ilustración

El Humanismo surgió en las ciudades italianas, donde se formó un importante grupo de hombres de letras que participaron activamente en la sociedad. Los humanistas eran intelectuales, eruditos de formación universitaria, que comenzaron a resucitar obras filosóficas, históricas o literarias de la antigüedad grecorromana.

Sus ideas se vinculaban con las aspiraciones de los sectores burgueses, que adquirieron mayor poder en la sociedad. Humanistas y burgueses coincidieron en el intento de crear una cultura laica, diferente de la medieval tradicional. Buscaron en los pensadores de la Antigüedad, como Platón y Aristóteles, el punto de apoyo para sus ideas. Pretendieron que el conocimiento le diera al hombre mayores posibilidades de felicidad y libertad.

El nuevo ideal de vida de los humanistas básicamente implicaba:

Una afirmación de la presencia del hombre en el mundo: los humanistas consideraban al hombre como centro y medida de todas las cosas. Expresaban su orgullo y simpatía por las realizaciones humanas y tenían gran confianza en el destino de la humanidad. Consideraban al hombre como un ser libre y superior a otras criaturas.
Una revalorización de la vida en la tierra: apreciación que señalaba una diferencia con el pensamiento medieval, que consideraba más importante la vida ultraterrena.

El ejercicio de la crítica socio-cultural: atacaron a las autoridades tradicionales, como la Iglesia en sus poderes terrenales, y a los rígidos métodos de enseñanza e investigación que no permitían e1 adelanto de los conocimientos. Proponían la discusión de las teorías, la observación de los hechos, los procedimientos inductivos (de lo particular a lo general).

Los humanistas lograron un rango social importante, pero su vida no era fácil. Alcanzaban el nivel profesional después de años de estudio y muchos esfuerzos. Estudiaban desde niños o muy jóvenes gran cantidad de horas diarias muchas de ellas a la luz de las velas. Algunos solían describir su existencia de este modo: “durante el día trabajo para vivir y durante la noche me visto con mis mejores galas, voy a la biblioteca y me uno con los pensadores antiguos”.

Los burgueses se transformare” en mecenas y protegieron a intelectuales y artistas. Eran poderos: económicamente y querían aparecer también como “piadosos”. Los Médicis de Florencia fueron un ejemplo del mecenazgo ejerció, por la alta burguesía.

El Renacimiento surge en Italia en los primeros decenios del siglo XV (1400), y se extiende hasta mediados del siglo XVI (1550). Su primer centro de desarrollo artístico fue la ciudad de Florencia, reemplazado hacia el siglo XVI por la ciudad de Roma.

Si bien su origen y crecimiento se producen en Italia, se difunde y expande por el resto de Europa, e irradia su influencia en Francia, Alemania y luego en Holanda y España. Este movimiento de renovación artística surge ante la necesidad de expresar las profundas transformaciones que se habían operado en la realidad de la época.

El término Renacimiento implica un renacer de las tradiciones del arte griego y romano. Sus artistas tuvieron como fuente de inspiración y como guía las expresiones de la antigüedad clásica, pero crearon nuevos modos de construir, de pintar, de esculpir, y definieron las formas más típicas del nuevo arte. De la preocupación por el hombre, como centro de todas las cosas, surge la necesidad de expresar fielmente la vida terrenal. Se profundiza entonces el estudio de la “naturaleza”, es decir, el mundo del hombre y del ambiente que lo rodea.

Nuevas técnicas para un arte nuevo: El hallazgo de nuevas técnicas de expresión, como la perspectiva y la pintura al óleo, permite al artista expresar la realidad con mayor precisión.

De todas ellas, la perspectiva es el descubrimiento que ha caracterizado las formas expresivas del arte renacentista en todas sus manifestaciones. A partir del uso de la perspectiva fue posible representar en una superficie plana los objetos con la forma y la disposición con que aparecen a la vista.

Juntamente con la perspectiva nace la concepción de “proyecto”; es decir, e! dibujo previo en el papel de lo que más tarde será la obra terminada. El proyecto a su vez se convierte en la esencia de la obra de arte, como expresión intelectual del artista.

El artista y su público
La producción artística del arte de los primeros tiempos del Renacimiento mantiene todavía su carácter artesano, dado que se adecúa al pedido del cliente. El origen de las obras producidas no se debe al impulso creador individual de un artista determinado, sino al requerimiento del cliente.

Los encargos eran específicos, desde un cuadro para un altar de una capilla o para un ambiente determinado hasta un retrato de un miembro de la familia, o una estatua hecha para ser colocada en un lugar prefijado.
El mercado del arte se caracteriza entonces por la demanda de cierto tipo de obras por encargo.

Aquellos que fomentan el arte a través de su protección o mecenazgo provienen de la rica burguesía o de la sociedad de las cortes principescas. Son el público de los artistas del Renacimiento, en definitiva, una élite adherida al movimiento humanístico, que reemplaza progresivamente a la Iglesia como depositaría de las grandes realizaciones artísticas de la época.

Lentamente comienza a reconocerse la autonomía de las artes mayores, alejadas de la utilidad práctica de las artesanías (bordados, orfebrería, mobiliario, mayólicas, etcétera).

Los artistas abandonan entonces su posición de artesanos pertenecientes a un taller o gremio para transformarse en una clase de “intelectuales libres”, con un determinado reconocimiento social y económico. A medida que se afianza esta posición, se liberan del encargo directo de sus protectores y dan comienzo a obras concebidas por su propia voluntad o inspiración, como creadores autónomos. En forma paralela a este cambio de modalidad en la generación de una obra, aparecen las figuras de expertos, aficionados y coleccionistas de obras de arte.

Con el Renacimiento se origina el concepto de “genio”, como expresión del ímpetu creador y fuerza espiritual de un individuo; el arte es elevado a la categoría de ciencia y el artista igualado al humanista.

Fuente Consultada: Historia 2 De la Modernidad a los Tiempos Contemporáneos Silvia A. Vázquez de Fernández

Actividades de San Martin en Europa Por Reconocimiento de Argentina

HASTA QUE ESTA NAVE LLEGUE A PUERTO…
Muchos años antes, en 1816, había manifestado San Martín al diputado mendocino ante el Congreso, Tomás Godoy Cruz, que no abandonaría la lucha “hasta que esta nave llegue a puerto”. Pero a comienzos de 1824 la “nave”, lejos de haber “llegado a puerto”, se hallaba a la deriva.

La situación política en Europa permitía inferir la posibilidad de que la Santa Alianza, y muy particularmente Francia, ayudaran a Fernando VII en sus aspiraciones de reconquistar el perdido imperio indiano.

San Martin Procer Argentino

En carta a Molina del 17 de mayo manifestó claramente San Martín la intención de iniciar un viaje, que no sería inútil a los intereses hispanoamericanos, por cuanto se proponía averiguar, en Gran Bretaña, “la opinión del pueblo y gobierno con respecto a la América”.

Pensaba San Martín que, si el gobierno británico reconocía a los nuevos Estados, otras potencias europeas seguirían su ejemplo, con el consiguiente rozamiento entre ellas y la Alianza. La crisis política así desatada permitiría a sus paisanos fortalecerse y consolidarse, sin el peligro de invasiones ni amenazas foráneas.

Tan exactas eran esas apreciaciones que también George Canning, el 17 de mayo, puntualizaba que el ministerio español “haría bien en cerciorarse —respecto de una eventual ayuda— de su existencia y alcances, antes de confiar demasiado en los consejos de la Alianza”. A juicio de San Martín, pues, la “nave” nunca llegaría “a puerto” sin el reconocimiento formal de la mayor potencia marítima, y era preciso ahora luchar, en otro campo, para que ello ocurriera.

En la carta a Molina del 17 de mayo, San Martín propiciaba, también, la urgente constitución de “un gobierno central” en cada uno de los Estados, pues, de otra manera, difícilmente Gran Bretaña podría dar el paso decisivo del reconocimiento. Meses después, el 23 de agosto, Canning comunicaba a su plenipotenciario en Buenos Aires,Woodbine Parish, con carácter “reservadísimo”, que no diera la menor esperanza en cuanto al problema del reconocimiento mientras no se produjera la “centralización del gobierno”.

Las esperanzas de San Martín y sus oficiosas gestiones en Europa culminaron exitosamente cuando, mejor último, Gran Bretaña procedió a reconocer oficialmente la independencia hispanoamericana el 4 de enero de 1825.

Para esa fecha, San Martín residía en Bruselas luego de varios cruces del canal de la Mancha para enterarse, a través de Manuel Hurtado, representante de Bolívar, del estado de las negociaciones con Canning.

Por eso, tres días antes del anuncio del gobierno inglés, el 1° de enero, pudo decir en carta a Vicente Chilavert: “Ya tiene usted reconocida nuestra independencia por la Inglaterra. La obra es concluida y los americanos comenzarán ahora a saborear el fruto de sus trabajos y sacrificios”.

Campaña al Peru de San Martin Antecedentes y Desarrollo Batallas

“Lo importante es ser libres; lo demás no importa nada” José de San Martín

LA INDEPENDENCIA DE PERÚ
DESARROLLO – BATALLAS

En Europa, luego de la caída de Napoleón, gobernaban los monarcas absolutos que formaban la Santa Alianza y se oponían a el control de los parlamentos. Sólo Holanda e Inglaterra tenían gobiernos parlamentarios. En Francia reinaba Luis XVIII y en España Ferrando VII era un déspota absoluto. Chile y el Río de la Plata estaban emancipados de hecho luego de Chacabuco y Maipú. En el norte, Bolívar expulsaba a los realistas de Nueva Granada y los acorralaba en Venezuela. La flota de Chile dominaba el Pacífico y los realistas sólo ocupaba Quito y Perú. Los Gobiernos de Estados Unidos y el de Inglaterra comenzaban a demostrar interés en reconocer la independencia de las repúblicas de Sudamérica, y llegaban a Buenos Aires noticias de las opiniones progresistas británicas al respecto.

General San Martín

En España se produce la revolución de Rafael de Riego, que obligó al rey a aceptar la constitución liberal de 1812. El ejército combinado estaba constituido por alrededor de 4500 hombres, pertenecientes al ejército de los Andes y al ejército chileno. El jefe del estado mayor era el general Juan Gregorio Las Heras y formaban parte el general Arenales, el anterior gobernador de Cuyo, Luzuriaga, Tomás Guido, Álvarez Jonte, Bernardo Monteagudo y Juan García del Río. La flota se componía de ocho buques de guerra y diez y seis transportes tripulados por 1600 marinos. El 20 de Agosto de 1820 partía de Valparaíso la expedición bajo el pabellón chileno, en medio de las salvas de la artillería y las aclamaciones del pueblo y las damas de Santiago.

El almirante Cochrane encabezaba la expedición en la O´Higgins mientras que el Libertador y su estado mayor navegaba en el San Martín. La expedición toca tierra en Pisco, al sur del Perú. Las fuerzas que defendían la ciudad, ante la superioridad del enemigo se retiran a la sierra.

I II III IV V VI
Bregó por la unidad continental americana Fue un genial estratega de la guerra Subordinó la fuerza de las armas a la política Antepuso la ética a los intereses de la política No aspiró al poder ni a los honores personales Rindió culto” a la mesura y a la austeridad

San martín repone las montas de los granaderos requisando los caballos y libera a los esclavos que quieran incorporarse al ejército. El virrey Pezuela tenía sus tropas, unos veinte mil hombres, repartidos por todo el territorio a lo largo de la costa, desde Guayaquil hasta Arica y en el alto Perú, pero el grueso defendía la capital, Lima. Al tener noticias del desembarco inicia tratativas diplomáticas.

San Martín envía como representantes a sus amigos, Guido y García del Río, que, además de la misión diplomática, debían informar acerca de la preparación de las fuerzas realistas y establecer contactos con los patriotas peruanos. Fracasadas éstas tratativas, San Martín destaca una división al mando de Arenales para que marche hacia Lima por el camino de la sierra y promueva la insurrección en las poblaciones. Antes de partir de Pisco crea la bandera y el escudo peruano y reembarca al resto del ejército a fines de octubre.

Cuando la flota llega a la altura del Callao, hacen una pasada frente a las fortalezas pero lejos del alcance de los cañones para mostrar su fuerza: desfilan, ante una muchedumbre que las contemplaba desde las torres de la fortaleza, ocho naves de combate y diecisiete transportes. A comienzo de noviembre desembarca el ejército en la localidad de Huacho, al norte del Callao.

Mientras tanto, se había producido la revolución en Guayaquil el 9 de octubre y se formó una junta presidida por José Joaquín Olmedo y se puso bajo la protección de los libertadores San Martín y Bolívar. Días más tarde, Cochrane, en una acción muy audaz, arrebata la nave insignia española, Esmeralda, fondeada en el puerto del Callao y bloquea la bahía. Desde ese momento los realistas no pueden ser abastecidos por mar. San Martín fortifica su posición en Huacho y comienza su intento de sitiar Lima. Sigue con sus trabajos de inteligencia: arma a los rebeldes que se organizan en montoneras que asolan los alrededores de la Capital. El batallón realista Numancia, formado por levas colombianas, deserta de sus filas y se pliega a los patriotas con seiscientos hombres y todos sus bagajes.

Las poblaciones al norte de Lima se sublevan y, en la ciudad de Trujillo, el marqués de Torre-Tagle enarbola la nueva bandera del Perú y jura la independencia. Luego de obtener estas ventajas sin comprometerse a un combate formal, el Libertador pone sitio a Lima. El 29 de enero se sublevan los oficiales realistas contra el virrey Pezuela, éste es derrocado y en su lugar es nombrado virrey el general La Serna. La Serna invita a San Martín a celebrar negociaciones de paz. Por los patriotas concurrieron Guido y Alvarado.

Los independientes sostuvieron que la única base de un acuerdo era la independencia del Perú, a la cuál los realistas no podían acceder y entonces las negociaciones fracasaron. El sitio de Lima continuaba y la vida en la ciudad se hacía insoportable, el descontento cundía. En esas circunstancias, marzo de 1821, arribó al Perú el capitán Manuel Abreu, encargado del nuevo gobierno constitucional de España para llegar a una solución pacífica con los independientes. El rey de España había mandado emisarios a las colonias en son de paz, lo que dio lugar en México a la proclama de Iturbide en el pueblo de Iguala donde proclamó la independencia, y en Colombia Bolívar firma un armisticio con Morillo.

San Martín inicia dos campañas: una a cargo de Miller con sus tropas de desembarco sobre las costas del sur y otra nueva campaña de Arenales a la sierra. Al mismo tiempo embarca a su ejército en Huacho y lo desembarca en Ancón, próximo a Lima, estrechando el cerco de la ciudad. Simultáneamente inicia negociaciones de paz. Nombró como delegados a Guido, García del Río y José Ignacio de la Rosa; el virrey La Serna al emisario Abreu, Manuel de Llano y Mariano Galdiano. Se reunieron en la hacienda de Punchauca, cerca de Lima, a fines de abril de 1821.

Los españoles proponían la aceptación de la constitución de Cádiz de 1812 por los americanos y el envío de delegados a las Cortes de Madrid. Los americanos proponían la independencia de Las Provincias Unidas, Chile y el Perú. El 2 de junio se reúnen San Martín y La Serna. San Martín hizo la propuesta de establecer una regencia en el Perú en nombre de un futuro príncipe europeo que ejercería una monarquía constitucional. El Virrey propuso consultar a las corporaciones del virreinato y dijo que en dos días habría una respuesta. La Serna, en lugar de consultar a las corporaciones, como se había convenido, consultó primero con los oficiales de su ejército. Éstos rechazaron la propuesta pues no estaban autorizados a conceder la independencia a las colonias, aunque se tratara de una monarquía.

El Virrey respondió que no estaba autorizado a reconocer la independencia del Perú pero que era posible firmar un armisticio hasta que la corte aceptara las propuestas de San Martín. Los independientes no aceptaron, pero prolongaron el armisticio por doce días más y permitieron el abastecimiento de la plaza sitiada por motivos humanitarios. Los Españoles comenzaron los preparativos para abandonar la ciudad y el 5 de julio y partieron hacia la sierra. El diez de julio por la tarde, entró San Martín a Lima con traje de paisano, para no ser reconocido, mientras los realistas salvaban el resto de su ejército internándose en los valles de la cordillera. Todavía una guarnición de 2000 hombres resistía el sitio en la fortaleza del Callao. Mientras esto sucedía en Lima, bolívar vencía a los realistas en la Batalla de Carabobo, 24 de junio, y el 29 entraba triunfante en Caracas.

El cerco estrechaba a los realistas tanto por los ejércitos del norte como por los del sur. Protector del Perú Desde Lima, San Martín le escribe a O´Higgins sus pensamientos: “Al fin, con paciencia y movimientos, hemos reducido á los enemigos á que abandonen la capital de los Pizarros : —al fin nuestros desvelos han sido recompensados con los santos fines de ver asegurada la independencia de la América del Sud. —El Perú es libre. —En conclusión, ya yo preveo el término de mi vida pública, y voy á tratar de entregar esta pesada carga a manos seguras, y retirarme á un rincón á vivir como hombre.”

El libertador anticipa a su amigo las decisiones que tomará un año después. El 28 de julio se proclama la independencia del Perú. San Martín, desde un tablado levantado en la plaza mayor declaro: ” El Perú es desde este momento libre e independiente por la voluntad de los pueblos y de la justicia de su causa que Dios defiende.” Levantó la bandera roja y blanca y fue aclamado por la multitud.

El 4 de agosto de 1821, a pedido de una diputación del Cabildo de Lima y por sugerencias de los miembros de la logia Lautaro, San Martín acepta ser nombrado Protector del Perú, y cabeza del gobierno. Designa ministro de hacienda al peruano Unanue, García del Río es ministro de relaciones exteriores y Monteagudo de guerra y marina. Las Heras comandaba el ejército al que se agregan regimientos con la nueva bandera peruana. Al frente de la infantería estaba Miller y la caballería al mando de Brandzen.

Las reformas políticas fueron muy importantes: se abolió el servicio personal de los indígenas, las encomiendas, los repartimientos y las mitas, se declaró la libertad de vientres y se emancipó a los esclavos que tomaran las armas por la independencia, se abolieron los azotes en las escuelas, se fundó la biblioteca nacional, se estableció la libertad de imprenta y se abolió la censura previa. Se eliminaron los tormentos y se suprimió el tribunal de la Inquisición.

Todavía los realistas, al mando del general La Mar, resistían sitiados en la fortaleza del Callao. El 14 de agosto, Las Heras efectúa un intento de asalto pero es rechazado. Mientras en Lima los patriotas organizaban el nuevo gobierno, los realistas se reagrupaban en la sierra, en la ciudad de Jauja. Los primeros días de setiembre se creyeron listos para realizar una ofensiva. Un ejército de 3500 hombres al mando del general Canterac avanzó hacia Lima. San Martín dispuso sus tropas en defensa de la ciudad cortando la marcha de los realistas, pero el objetivo de Canterac era reunirse con los defensores del Callao y aprovisionarse de armamento del que carecían.

San Martín permaneció a la expectativa de los movimientos enemigos y cuando en ejército español entró al Callao, supo que la batalla estaba ganada sin arriesgar sus soldados. En la fortaleza no había víveres para más de tres días. Canterac tuvo que abandonar el Callao el 16 de setiembre y, perseguido por las tropas de Las Heras, regresó a Jauja con su ejército diezmado. El 21 de setiembre se rendía el general La Mar y las banderas peruanas flamearon en las torres del Callao.

Mientras se rendía la fortaleza, se producía desavenencias entre Cochrane y San Martín, en una disputa acerca del pago y el mantenimiento del ejército. Finalmente, una vez rendido el Callao, ya no era necesario el bloqueo y el Libertador envía a Cochrane a Chile para que diera cuentas a ese gobierno de la continuidad de la escuadra. El Almirante zarpa del Callao en octubre pero en vez de regresar a chile, sale en búsqueda de la dos últimas fragatas de la marina española en esas aguas: Prueba y Venganza. Éstas naves bloquearon el puerto de Guayaquil en diciembre de 1821 sin encontrarse con la escuadra de Cochrane. En ese puerto se encontraba el general La Mar que luego de la rendición del Callao había pasado a las tropas del Perú. La Mar convenció a los capitanes de que era mejor rendirse pues de lo contrario caerían en mano de Cochrane que los buscaba en el Pacífico. Los capitanes se rindieron a comienzos de 1822. Éstas fueron las últimas naves españolas del pacífico sur.

La fragata Prueba, rebautizada Protector, inició la marina peruana y su primer comandante, el almirante Blanco Encalada. Toma de Quito A comienzos de 1822 quedaban dos ejércitos realistas de importancia en América del sur. Los que dominaban Quito, al mando del general Aymerich y los del sur del Perú comandados por el general Canterac. Bolívar había nombrado al general Antonio José de Sucre al mando de las tropas del sur, quien se embarcó para Guayaquil en mayo de 1821. Con este ejército inicia el avance hacia Quito pero es detenido por los realistas en Bomboná.

En el mes de octubre de 1821, Sucre demanda el auxilio de tropas del Perú para poder emprender una nueva campaña sobre Quito. San Martín destaca una división auxiliar a cargo del general Andrés Santa Cruz con 1500 hombres formados por granaderos de los Andes al mando de Félix Olazábal y un cuerpo de caballería al mando de Juan Lavalle. El ejército de Colombia se une al combinado argentino, chileno y peruano. Mientras tanto, San Martín delega la autoridad política en Torre-Tagle y convoca a un congreso (27 de diciembre de 1821). Ordena una campaña comandada por Domingo Tristán en la localidad de Ica, al sur de Lima.

Las fuerzas patriotas son derrotadas por el general Canterac el 7 de abril de 1822. El 21 de abril las tropas combinadas de Colombia y la división auxiliar, al mando de Sucre, ganan la batalla de Río Bamba, que despeja la ruta a la ciudad de Quito. Un mes más tarde, el 24 de marzo los patriotas derrotan a los realistas al mando del general Aymerich en la batalla de Pichincha. Al día siguiente Sucre entra vencedor en Quito. Con esta victoria, el norte de América del Sur quedaba libre de realistas.

Las fuerzas del Río de la Plata y las de Chile, que luchaban desde el Sur, se habían unido a las de Venezuela y Colombia que bajaban desde el Norte. Ambos extremos de la revolución se tocaban después de doce años de lucha. El dominio de los realistas quedaba reducido a la posesión del Alto Perú y los puertos intermedios, en una zona de alturas, difícil, donde los ejércitos del Río de la Plata siempre habían fracasado. Todavía podían reunir un ejército veterano de más de 15.000 hombres y contaban con buenos generales como Canterac y La Sarna.

San Martín sabía que su ejército no bastaba para vencerlos, era necesario la unión de las fuerzas patriotas del Norte y del Sur para expulsar a los realistas del Alto Perú. Guayaquil Bolívar entró en Guayaquil el 11 de julio de 1822 y al día siguiente la ciudad incorporó la provincia a Colombia. San martín se embarcó desde el Callao hacia ese puerto en la goleta Macedonia llegando a la mañana del día 25 de julio.

El libertador del norte le ofrece al Protector del Perú su hospitalidad y lo aloja en una espléndida residencia donde lo espera el día 26. Allí San Martín recibe la visita de las corporaciones de la ciudad que le brindan un cálido recibimiento. Cuando los libertadores quedaron solos conferenciaron durante algo más de una hora. Por la tarde San Martín devolvió a Bolívar la visita protocolar. El día 27 San Martín embarca su equipaje anunciando que partirá esa misma noche. A la una de la tarde se dirigió a la residencia de Bolívar y conferenció sin testigos durante cuatro horas.

Terminada la conversación se reunieron en la sala de banquete donde se sentaron uno al lado del otro. Bolívar brindó “Por los dos hombres más grandes de la América del Sud: el General San Martín y Yo”. San Martín contestó: “Por la pronta conclusión de la guerra; por la organización de las diferentes Repúblicas del continente y por la salud del Libertador de Colombia”. Luego comenzó el baile y la diversión. San Martín dejó la fiesta (como ya había convenido con Bolívar) a la una de la mañana y se embarcó rumbo al Callao.

Por muchos años ninguno de los protagonistas aclaró en forma directa los temas tratados durante la entrevista. Sin embargo, los diferentes testigos y los documentos escritos permiten establecer que ninguno de los libertadores estuvo satisfecho con el otro. San Martín pretendía la unión de los ejércitos del sur y del norte para concluir la guerra. Comprendía que era su persona la que molestaba a Bolívar y que los ejércitos de Colombia no pasarían al Perú mientras él estuviera allí.

El 29 de agosto le escribe: “Los resultados de nuestra entrevista no son los que me prometía para la pronta terminación de la guerra. Desgraciadamente, yo estoy íntimamente convencido, ó que no ha creído sincero mi ofrecimiento de servir bajo sus órdenes con las fuerzas de mi mando, ó que mi persona le es embarazosa.” Luego agregaba: “No se haga ilusión, general. Las noticias que tiene de las fuerzas realistas son equivocadas.

Ellas montan en el Alto y Bajo Perú más de 19.000 veteranos, que pueden reunirse en el espacio de dos meses.” Más adelante en la misma carta le dice: “En fin general, mi partido está irrevocablemente tomado. He convocado el primer congreso del Perú, y al día siguiente de su instalación me embarcaré para Chile, convencido de que mi presencia es el solo obstáculo que le impide venir al Perú con el ejército de su mando.” Abdicación del Protector del Perú Mientras San Martín conferenciaba en Guayaquil con Bolívar, en Perú se produce un movimiento que solicitaba la remoción del ministro Monteagudo.

El ministro renuncia pero luego exigen su deportación. El 20 de setiembre se inaugura el primer congreso constituyente del Perú. Ese día San Martín entrega su título de Protector. Pronuncia un discurso de despedida y se retira. Esa misma noche, el congreso, reunido en sesión extraordinaria le otorga el título de “Fundador de la Libertad del Perú” y le asignan la misma pensión vitalicia que a Washington. Así terminó la vida pública del Libertador. Esa misma noche del 20 de setiembre se embarcó en el bergantín Belgrano con rumbo a Chile.

En Europa Mientras San Martín iniciaba su viaje al otro lado de la cordillera y luego ponía el océano Atlántico entre él y su patria, los ejércitos de Bolívar, al mando del general Sucre derrotaban definitivamente a los realistas en las batallas de Junín (6 de agosto de 1824) y Ayacucho (9 de diciembre de 1824), liberando a todo el continente. En Chile, San Martín se encontró con su amigo O´higgins, que tenía serios problemas políticos en su cargo de Director Supremo.

Se traslada a Mendoza, a su chacra, donde tiene la noticia del derrocamiento de O´higgins. El 3 de agosto de 1823 muere su esposa, Remedios de Escalada. Parte entonces para Buenos Aires donde se encarga de su hijita Mercedes. El 4 de diciembre llega a la ciudad y permanece hasta el 10 de febrero de 1824 cuando se embarca hacia Francia. Allí se ocupa de la educación de Mercedes donde escribe para ella las Máximas para su hija que son un resumen de su filosofía de vida.

En 1829 regresa a Buenos Aires pero encuentra un clima hostil y permanece en Montevideo. Poco tiempo después regresa a Europa para no volver nunca más. Falleció el 17 de agosto de 1850 en la localidad de Boulogne-sur-Mer a la edad de 72 años.

La Independencia de Chile San Martin OHiggins Desarrollo Batallas

“Lo importante es ser libres; lo demás no importa nada” José de San Martín

LA INDEPENDENCIA DE CHILE
PLAN CONTINENTAL
DESARROLLO

El cruce de los Andes Una vez obtenido el apoyo político a su proyecto, San Martín se dispone a realizar los preparativos de la empresa. La maestranza estaba a cargo de fray Luis Beltrán, natural de Mendoza, quien dejó los hábitos y, comandando trescientos trabajadores, fundió cañones, balas, granadas y preparó todos los implementos necesarios para la difícil marcha. La armería estaba a cargo del mayor De la Plaza y la fábrica de pólvora la dirigía el mayor ingeniero José Antonio Álvarez Condarco. Para los uniformes, Beltrán construyó una tejeduría y una tintorería para proveer los paños que las damas de Mendoza luego cosían.

El Director Supremo, ya instalado en Buenos Aires, el día 1° de agosto promueve al entonces coronel mayor San Martín al grado de general en jefe del Ejército de los Andes, acuñando el nombre con que se conocería al ejército libertador de la mitad de América del Sur. Luego aumentó la asignación para dicho ejército a 8.000.- pesos mensuales.

En septiembre de ese año, traslada su ejército, que se componía de 4.000 hombres, al campamento del Plumerillo, al norte de la ciudad de Mendoza, donde Los soldados y los jefes se entrenan para el combate. Desde allí se completaron los últimos pertrechos necesarios.

El día 5 de enero de 1817, el ejército se dirige formado de gran parada hasta Mendoza donde, en presencia de las autoridades y del pueblo, juran la bandera celeste y blanca del ejército y como patrona, a la virgen del Carmen. San Martín ocultaba el punto por donde cruzarían la cordillera y hacía llegar a Marcó del Pont rumores de distintos posibles pasos, insinuaba que cruzaría por el sur y luego hacía correr rumores de que atacaría por el norte con el objetivo de dividir sus fuerzas y lograr una sorpresa.

Todo estaba listo en el Plumerillo para cruzar el ejército de 4000 hombres, con sus caballos cañones municiones y víveres para un mes. Dos divisiones, al mando del general Miguel Estanislao Soler y O´Higgins cruzarían por el Paso de los Patos. Otra, al mando de Las Heras, debía marchar por el camino de Uspallata con la artillería. Una división ligera al mando de Juan Manuel Cabot cruzaría desde San Juan por el Portezuelo de la Ramada y apoderarse de Coquimbo. Otro destacamento ligero debía cruzar desde La Rioja y ocupar Copaipó cruzando la cordillera por el paso de Vinchina.

Por el sur, el capitán Freyre penetraría por el Planchón para apoyar a las guerrillas chilenas. Durante la segunda mitad de enero partieron las distintas divisiones llevando instrucciones secretas. Las órdenes eran que todos aparecieran simultáneamente sobre el territorio chileno entre el seis y el ocho de febrero. Quiero transcribir aquí el parte enviado por el Libertador al Director Pueyrredón, ya desde el lado chileno de la cordillera: “El tránsito de la Sierra ha sido un triunfo. Dígnese V. E. figurarse la mole de un ejército moviéndose con el embarazoso bagaje de subsistencias para cuasi un mes, armamento, municiones, y demás adherentes por un camino de cien leguas, cruzado de eminencias escarpadas, desfiladeros, travesías, profundas angosturas, cortado por cuatro cordilleras; en fin donde lo fragoso del piso se disputa con la rigidez del temperamento. Tal es el camino de los Patos que hemos traído…”

En efecto, a las dos de la tarde del 8 de febrero, las dos columnas principales ocupaban los pueblos de San Antonio de Putaendo y Santa Rosa de los Andes despejando el camino hacia el Pacífico.

Libertador de Chile Batalla de Chacabuco El día 10 de febrero, todo el Ejército de los Andes se encontraba concentrado en el valle de Aconcagua, listo para subir la cuesta de Chacabuco y lograr una batalla decisiva. El ejército realista se concentraba en el valle acudiendo rápidamente con tropas desde Santiago. San Martín reunió a sus oficiales para explicar el plan de combate que realizarían al día siguiente, sin dar tiempo a que los realistas se agruparan. Dividió al ejército en dos columnas, una al mando del general Soler, y la otra al mando de O´Higgins. El ejército realista estaba al mando del brigadier Maroto.

A la madrugada del día 12 las columnas comenzaron la ascensión de la cuesta de Chacabuco, tomando la división de Soler por la derecha y la de O’Higgins la de la izquierda. El ala izquierda se puso en contacto con los realistas, luego de cargar bajando la cuesta, a media mañana. La resistencia era sostenida y el combate resultaba indefinido hasta que, cerca del mediodía, llegó el ala de Soler, al trote y a la carga, lo que definió la batalla. Los realistas dejaron en el campo 500 muertos, 600 prisioneros y mucho armamento. Los patriotas perdieron 12 hombres y tuvieron 120 heridos. Los realistas huyeron en desorden a Santiago pero no atinaron defensas, Marcó del Pont sólo pensaba en escapar, mandó al puerto de Valparaíso sus pertenencias y alistó sus cosas para la huida. El 14 de febrero, San Martín entró triunfal a Santiago de Chile.

El cabildo se reunió el día 18 aclamando al Libertador como gobernador de Chile. Renunció a ese honor y fue entonces electo O´Higgins Director Supremo del Estado de Chile. El general realista, Maroto, se embarcó en el puerto de Valparaíso con algunas tropas que pudo salvar. Marcó del Pont se retrasó de la columna y cuando llegó ya no quedaban naves en el puerto. Huyó hacia el sur pero fue tomado prisionero por los patriotas.

Esta victoria, la conquista del “Reino de Chile” como se lo conocía en la denominación española, trajo alivio en Buenos Aires. La situación para los patriotas seguía siendo difícil: la ciudad de Montevideo había sido ocupada por un ejército Portugués, el ejército del Norte retrocedía hacia Jujuy, como lo había previsto San Martín, y el Gobernador de Salta, Martín Güemes resistía.

La victoria de Chacabuco cambió la suerte de la América del Sur y a partir de este momento los realistas comenzaron su repliegue. Los que pudieron escapar, al mando del general Ordóñez, perseguidos por el general Las Heras, se retiraron a marcha forzada hasta la fortaleza de Talcahuano, al sur de Chile.

Resistieron allí un sitio de las tropas patriotas que duró todo el año 1817. Se creó entonces el Ejército Unido, formado por el de Chile, y el Ejército de los Andes. O´Higgins comandaba el ala Chilena y San Martín era el General en Jefe de Todo el Ejército. Siguiendo con su plan continental, San Martín sabía que sin el dominio de mar, no era posible dominar Chile y Perú porque la costa tenía bastiones como el Callao o Talcahuano que eran fácilmente abastecidos de víveres, soldados y munición.

Al mes de la batalla de Chacabuco, cruzó nuevamente la Cordillera, llegó de incógnito a Buenos Aires para evitar los festejos y las demostraciones populares a las que no era afecto, y negoció con el Director Supremo el envío de una misión a Londres con el objeto de crear una escuadra para dominar las costas del Pacífico y quebrar el dominio realista en esos mares.

El Ingeniero Álvarez Condarco viajó a Londres para supervisar la compra de las naves mientras Álvarez Jonte buscaba marinos que comandaran dicha escuadra. Cancharrayada y Maipú En los últimos días de 1817, San Martín, como generalísimo del Ejército Unido, mandó una delegación a Lima, en nombre de los aliados, proponiendo al Virrey del Perú la regularización de la guerra y el canje de prisioneros. Pero, como siempre, el motivo oculto de la misión a cargo del mayor Domingo Torres, era ponerse al tanto de los planes del enemigo.

El enviado regresó a Valparaíso trayendo la información de que un ejército realista, al mando del general Osorio, se embarcaba en cuatro fragatas para recuperar Chile. Los primeros días de enero de 1818 la expedición llegaba a la fortaleza de Talcahuano donde desembarca. Las tropas de Osorio se unen con las del general Ordóñez formando un ejército de más de 5000 hombres. Sin perder tiempo comienzan la marcha hacia el norte, para llegar a Santiago. Los patriotas al mando de O´Higgins levantan el sitio y emprenden la retirada hacia la capital para unirse a el resto del ejército.

La noche del 19 de marzo el ejército realista avanzó por la planicie de Cancharrayada sorprendiendo a las fuerzas de O´Higgins en la oscuridad.  Los patriotas se defendieron valientemente hasta que el Director fue herido en el brazo. Entonces las fuerzas del Ejército Unido retrocedieron en desorden perdiendo todo el parque y la artillería.

El mando fue asumido entonces por el coronel Las Heras que organizó una retirada a marchas forzadas hacia la capital. En Santiago, la noticia del revés hizo entrar en pánico a la población, mientras que los generales patriotas trataban de reagrupar sus fuerzas en derredor del campamento de Maipú.

Cuando O´Higgins supo de los acontecimientos de la capital, apuró su regreso cabalgando día y noche para reasumir el gobierno de la nación. La presencia del líder hizo retornar la calma en la ciudad y comenzaron los preparativos para la defensa. A los diez días de la derrota, el Ejército Unido estaba nuevamente en condición de combate con cerca de 4000 hombres de infantería, 22 piezas de artillería y 1000 jinetes, cinco batallones chilenos y cuatro argentinos. El ejército patriota estaba desplegado en una altura llamada Loma Blanca, a diez kilómetros de Santiago.

El 5 de abril las avanzadas comunicaron que los realistas marchaban en masa hacia el camino que une Santiago con Valparaíso. San Martín relata así la disposición para el combate: “Bajo la conducta del benemérito brigadier general Balcarce puse desde luego toda la infantería; la derecha mandada por el coronel Las Heras; la izquierda por el teniente coronel Alvarado; y la reserva por el coronel D. Hilarion de la Quintana; la caballería de la derecha al coronel D. Matías Zapiola con sus escuadrones de granaderos; y Freyre con los escuadrones de la escolta del Exmo. Director de Chile, y los cazadores a caballo de los Andes.”

Al mediodía los ejércitos se hallaban frente a frente. Los patriotas avanzaron hacia las posiciones realistas y entraron en encarnizado combate. Los realistas resistieron a pie firme durante varias horas pero luego comenzaron a replegarse, terminado derrotados.

A última hora llegó O´Higgins convaleciente de su herida, quien fue aclamado por las tropas victoriosas. Las pérdidas realistas fueron alrededor de 1000 hombres, doce cañones, 2200 prisioneros y todo el parque y municiones. Osorio se retiró con solamente 1200 hombres hacia Talcahuano pero casi sin armamento.

Allí esperó órdenes del virrey Pezuela, quien dio por perdido el norte de Chile y le ordenó embarcarse para el Perú, quedando en la fortaleza una fuerza de defensa de 1000 hombres al mando del coronel Juan Francisco Sánchez. Pocos días después de la victoria de Maipú, San Martín emprende el camino a Buenos Aires llegando con sigilo para sustraerse a las manifestaciones de la muchedumbre. No obstante ello, el Director Supremo, Pueyrredón, prepara una recepción pública en el Congreso que se realiza el 17 de mayo, en honor al héroe de Chacabuco y Maipú. El objetivo del viaje era apurar la disposición de los fondos necesarios para crear y mantener la flota del Pacífico, que era la única manera de evitar el abastecimiento de los puertos realistas, desde donde podían enviara refuerzos y reconquistar Chile. Una vez dominado el mar, el camino al Perú estaba despejado.

Las reuniones secretas tuvieron lugar en la quinta que Pueyrredón tenía en el pueblo de San Isidro, y allí concurrieron los miembros de la logia. Una vez logrado el apoyo, San Martín quiso volver nuevamente a Chile pero quedó detenido en Mendoza debido a las grandes nevadas en la cordillera.

Allí recibe notificación de Pueyrredón diciendo que el empréstito de 500.000 pesos, necesario para equipar a la flota era imposible de lograr. Es entonces que desde Mendoza envía su renuncia como general del Ejército Unido a los directores Pueyrredón y O´Higgins (4 de setiembre de 1818). Pocos días después recibe una comunicación del Ministro de Guerra autorizándolo a girar hasta la suma convenida para crear la flota.

La escuadra del Pacífico La flota que dominaría el Pacífico con el pabellón chileno y llevaría al ejército libertador al Perú se formó por astutas y valientes capturas de buques españoles y la compra de naves inglesas y americanas. El primer buque de guerra fue el bergantín español llamado Águila, de 16 cañones, que entró engañado a Valparaíso luego de la batalla de Chacabuco porque los patriotas dejaron las banderas realistas flameando en la fortaleza. Fue capturado y, bautizado con el nombre de Pueyrredón. En su primera misión fue enviado a la isla Juan Fernández a rescatar los patriotas prisioneros de los realistas. Entre ellos estaba Manuel Blanco Encalada, quien sería luego comandante de la flota. Luego llegó el Windham de 44 cañones, comprado por Álvarez Condarco en Londres. Fue la gloriosa Lautaro. Con estos dos buques, luego de la victoria de Maipú, persiguieron a la flota española compuesta por la Esmeralda, la Venganza y el Pezuela que bloqueaba Valparaíso y entorpecía la navegación y hostigaban a los buques neutrales que llegaban al puerto. En abril de 1818, la Lautaro y el Pueyrredón salieron del puerto y se trabaron en combate con la Esmeralda consiguiendo abordarla. Luego de un fiero combate la nave española pudo escapar por su mayor velocidad y dirigirse a Talcahuano.

Aunque no se pudo tomar la presa, desde ese momento, la marina chilena dominó las costas de Valparaíso. En Julio se compró una corbeta americana que se bautizó como Chacabuco, luego otro bergantín americano que se llamó Araucano, En agosto llegó un navío poderoso, de 60 cañones, contratado por Condarco en Londres, que se denominó San Martín y se pagó con los fondos que había dispuesto Pueyrredón luego de la renuncia del general. El mando de la armada fue confiado a Manuel Blanco Encalada.

Los patriota tenían a fines de 1818 una escuadra que podía combatir contra los realistas en el Pacífico. Mientras tanto, en mayo de 1818, zarpaba de Cádiz con rumbo a Chile, una expedición española de once transportes, que conducían 2000 soldados, escoltadas por dos naves de guerra, una de ellas era la poderosa María Isabel, de 50 cañones. La noticia se conoció en Buenos Aires, por los agentes del gobierno argentino en Cádiz en el mes de julio.

Pueyrredón envió a los bergantines Lucy y el Intrépido para que se incorporen a la flota chilena. En agosto arribó a Buenos Aires el Trinidad, uno de los transportes españoles con la tripulación sublevada. De esta manera los patriotas conocieron el punto de reunión y el código de señales de la escuadra realista. En octubre zarpaba de Valparaíso la escuadra chilena al mando de Blanco Encalada, y comandando la infantería de marina el capitán Guillermo Miller. Debían interceptar el convoy realista. Encontraron a la María Isabel en el puerto de Talcahuano, protegida por los cañones de la fortaleza. En una valiente acción de los marinos y los infantes, capturaron la nave y la llevaron a Valparaíso donde fue bautizada como la O´Higgins.

I II III IV V VI
Bregó por la unidad continental americana Fue un genial estratega de la guerra Subordinó la fuerza de las armas a la política Antepuso la ética a los intereses de la política No aspiró al poder ni a los honores personales Rindió culto” a la mesura y a la austeridad

Cayeron en manos de los patriotas cinco transportes con todos sus bagajes. El resto huyó al Callao. Así, Chile, en poco tiempo dominó el Pacífico. La última expedición española que partió hacia América había sido aniquilada a fines de 1818.

Llegaba entonces a Valparaíso Thomas Alejandro Cochrane, lord escocés, miembro del parlamento y héroe de muchas batallas en las flotas de Inglaterra. Había aceptado los ofrecimientos de los agentes de San Martín y O´Higgins en Londres. Fue nombrado jefe de la escuadra chilena con el grado de Vicealmirante y Blanco Encalada, conociendo la capacidad del nuevo jefe, se puso a sus órdenes. Los independientes, a fines de 1818 podían dominar el Pacífico. Éste era el paso previo para poder llevar el ejército al Perú.

Sucesos del año 1819 En enero, las tropas patriotas al mando del general Balcarce, que sumaban más de 3000 hombres, se dirigen al sur de Chile, para reforzar a las fuerzas de Zapiola, que hostigaban a las del coronel realista Sánchez, acampados sobre las márgenes del Bío-Bío y ocupando la ciudad de Concepción.

Los realistas, que no se habían sentido capaces de defender las posiciones que tenían, habían evacuado la ciudad a fines del año anterior y se habían replegado a la los Ángeles. Ante el avance de Balcarce, luego de algunas escaramuzas, Sánchez se retira nuevamente hacia el sur, a las tierras de los indios araucanos, encerrándose en la plaza de Valdivia. Balcarce da por terminada la campaña, pues por tierra era imposible transportar allí grandes ejércitos, y regresa a Santiago.

Ese mismo mes de enero partía la flota chilena al mando de Cochrane, con el navío San Martín, las fragatas O´Higgins y Lautaro y la corbeta Chacabuco. En febrero bloquean el Callao, puerto de Lima, donde se hallaba la flota española del Pacífico, compuesta por las fragatas Esmeralda y Venganza y varias naves menores, protegidas por los cañones de la fortaleza.

Luego de algunos combates navales, apresan a la goleta Motezuma y la flota permanece bloqueando el puerto con algunos buques y con otros hostiga a los puertos del norte. Vuelve a Valparaíso para abastecer la flota y construir una batería de cohetes, nueva arma ensayada en Europa. Prepara sus naves y en octubre de ese año intenta nuevamente destruir a la flota española en el Callao.

No tiene éxito por la falla de las nuevas armas pero la flota consigue varias presas en el puerto de Guayaquil y Miller desembarca la infantería en Pisco y ocupa por unos días la ciudad. Cochrane envía la flota a Valparaíso y sólo con la O´Higgins se decide ocupar Valdivia, al sur de Chile y en los primeros meses de 1820 conquista la fortaleza y expulsa a los realistas que se refugian en la isla de Chiloe.

Mientras el Ejército Unido y la escuadra chilena obtienen estas victorias, y en el norte, Bolívar combate contra el ejército de Murillo por la libertad de Colombia y Venezuela, obteniendo la victoria de Boyacá (7 de agosto), otros hechos ensombrecen el panorama sudamericano. La opinión de Chile no favorece la expedición al Perú y el mantenimiento del Ejército de los Andes.

Por otro lado, se reciben noticias desde Cádiz anunciando que otra expedición se prepara contra Buenos Aires al mando de José O´Donnell, conde del Abisbal, que transportaría 20.000 hombres. El Director Pueyrredón solicita que las tropas de los Andes se preparen para marchar a la Capital. San Martín cruza la cordillera con una parte de las fuerzas hacia Mendoza, dejando otra parte en Chile, listas para marchar en cualquier momento.

Por otro lado se produce la sublevación de los caudillos provinciales López, de Santa Fe y Ramírez, de Entre Ríos, apoyados por los Portugueses que ocupaban la Banda Oriental, y levantando las banderas del federalismo, amenazaban el gobierno unitario de Buenos Aires.

El Director Supremo ordena a los ejércitos del Perú, al mando de Belgrano, y al ejército de Los Andes para que marchen a defender Buenos Aires. Belgrano marcha hacia Córdoba y, por correspondencia de San Martín que apela al espíritu patriótico de López, consigue un armisticio con que despeja momentáneamente la amenaza. La presencia del Libertador en cuyo impide que la provincia se pliegue a los disidentes.

Mientras tanto, San Martín se comunicaba con los miembros de la logia Lautaro para que empujen a los políticos a autorizar la expedición al Perú y se oponía a usar el Ejército de los Andes para reprimir a las provincias disidentes.

En junio renuncia el director Pueyrredón y es reemplazado por Rondeau, quien manda a llamar al general San Martín para combinar los planes de defensa de la Capital en caso de producirse el arribo de la expedición realista que se preparaba en Cádiz. En el mes de octubre, llegan noticias a Buenos Aires desde Gibraltar, diciendo que el ejército de Cádiz se había amotinado. Las tropas se negaban a embarcar para el Río de la Plata.

Decían que el motín había sido sofocado por Abisbal pero se cría que el ejército español no estaba en condiciones de emprender, por el momento, la expedición. El peligro se había disipado. En ese mismo mes de Octubre, San Martín recibe en Mendoza dos noticias. O´Higgins le comunicaba que tenía todo pronto para la expedición al Perú y que debía cruzar los Andes para ponerse al frente de las tropas. Por otro lado, el armisticio entre López y el gobierno de Buenos Aires se había roto y Rondeau le pedía que marchara hacia la Capital. Contestó entonces a Chile que aceptaba la dirección de la empresa y que cruzaría los Andes cuando los asuntos internos se lo permitieran.

Preparó entonces la caballería, unos 2000 hombres para marchar desde San Luis hacia la Capital. Rondeau se pone al frente del ejército de Buenos Aires y se dirige al límite con la provincia de Santa Fe para batir a los insurgentes, contando que el ejército del Norte avanzaba sobre Córdoba y el de los Andes acudía desde San Luis. En noviembre el Libertador recibe otra carta del Director anunciándole que debe concurrir a conversar con él por un asunto más importante que la insurrección del litoral.

Se trataba de los proyectos monárquicos que una misión diplomática realizaba en Francia para coronar un príncipe Borbón. San Martín presenta su renuncia al mando del ejército alegando motivos de salud, los facultativos le prescriben baños termales en Cauquenes, en Chile. En Buenos Aires rechazan su renuncia diciendo que tiene licencia para mejorar su salud como General de la Provincias Unidas. Mientras tanto se produce una sublevación en Tucumán contra el ejército del Norte poniendo en prisión al general Belgrano.

El general Cruz, que marchaba hacia la Capital para defender al Director Rondeau, es destituido del mando por un motín en la posta de Arequito (9 de enero) y el ejército marcha hacia Córdoba para ponerse a las órdenes del gobernador Bustos. Un batallón del ejército de los Andes, acantonado en San Juan, se subleva contra sus jefes y corta los lazos que vinculaban a ésta ciudad con Mendoza. La anarquía había estallado en las Provincias Unidas. Acta de Rancagua San Martín, que se reponía en Chile de sus dolencias, en conocimiento de éstas revueltas, ordena al coronel Alvarado que cruce la Cordillera con los regimientos de cazadores de los Andes, la artillería y toda la caballería.

 El gobernador de Mendoza, Luzuriaga, renuncia y también cruza los Andes para unirse al ejército. En Buenos Aires, el Director Rondeau era derrotado en la batalla de Cepeda, el día 1° de febrero, y el victorioso Ramírez impone la disolución del congreso y la renuncia del Director. No había más autoridad nacional y cada provincia tenia un gobierno autónomo y sus propias tropas.

El ejército de los Andes se encontraba en Chile y la autoridad que lo había formado y a quién respondía estaba disuelta. Ante este problema, San Martín, que, ya restablecido de su enfermedad se encontraba en Santiago, envía a Rancagua, donde el coronel Las Heras tenía al ejército acantonado, un sobre lacrado que debía abrir en presencia de todos los oficiales.

El 2 de abril, el pliego es abierto. San Martín había escrito su renuncia, y, alegando que el Director Supremo, de quién su autoridad dependía, estaba depuesto, era el deber de los oficiales elegir a su nuevo jefe. Si embargo los oficiales consideraron que el mando de su jefe no había caducado pues: “la autoridad que recibió el general de los Andes para hacer la guerra a los españoles y adelantar la felicidad del país no ha caducado ni puede caducar, pues su origen, que es la salud del pueblo, es inmudable.”

Esta fórmula es votada por los oficiales unánimemente, y luego se redacta el documento que se conoce como Acta de Rancagua, que fue firmada por todos, y que por más de 50 años permaneció secreta.

Parte I Parte II Parte III

 Biografía de Inés Mazas

Biografia de José de San Martin Vida y Obra del Libertador de America

Biografia de José de San Martín
Vida y Obra del Libertador de America

“Lo importante es ser libres; lo demás no importa nada” José de San Martín

Biografia de San Martin

Entre España y el regreso a su patria José de San Martín nació en 1778 en Yapeyú, provincia de Corrientes, virreinato del Río de la Plata. Su padre fue el capitán Juan de San Martín y Gómez, gobernador del pueblo, y su madre, Gregoria Matorras y del Ser.

En 1784 se afincaron en Cádiz, España, donde San Martín estudió en el Seminario de nobles de Madrid. Siguió luego la carrera de las armas y en 1789 ingresó en el Regimiento de infantería de Murcia. Combatió al servicio de España en África, en Oran, en la campaña de Portugal, en Ceuta y Gibraltar, en la posta de Arjonilla, donde casi perdió la vida.

En 1802 resultó herido gravemente en el pecho. En 1808 intervino en Andújar. Con el grado de capitán, combatió en Bailen. Allí, San Martín tuvo un gran desempeño; fue ascendido a teniente coronel y condecorado con la medalla de oro. En Cádiz fue contactado por integrantes de la francmasonería 7, origen de la futura Logia Lautaro de Buenos Aires.

San Martín sabía de la intranquilidad que se vivía en las colonias americanas por el avance de Napoleón en la Península. En septiembre de 1811 viajó a Londres donde se reunió con americanos deseosos de luchar por la independencia de su patria. Los sucesos revolucionarios iniciados en mayo de 1810 en Buenos Aires lo decidieron a regresar. A bordo de la fragata George Canning, en enero de 1812, se embarcaron junto con él Carlos María de Alvear, Martiniano Chilavert y otros oficiales.

El Regimiento de Granaderos a Caballo
El 16 de marzo de 1812, el Triunvirato confió a San Martín la formación de un cuerpo de caballería. Así nació el Regimiento de Granaderos a Caballo, del que fue su comandante. Alvear y José Matías Zapiola fueron los segundos jefes de la unidad. San Martín organizó este cuerpo bajo la rigurosa disciplina de la que se había empapado en los ejércitos europeos.

Después de un breve noviazgo se casó con María de los Remedios de Escalada de la Quintana, de apenas 14 años de edad. San Martín participó en el movimiento revolucionario de octubre de 1812, por el que se eligió un nuevo triunvirato que convocó la formación de la Asamblea Nacional, lo que le produjo desavenencias con Bernardino Rivadavia. Mitre señaló: «Esta fue la primera vez que se vio a San Martín tomar parte directa en un movimiento revolucionario…».

El Ejército de los Andes
A San Martín se le encomendó la vigilancia de la costa occidental del Paraná. Así, el 3 de febrero de 1813 libró con éxito el combate de San Lorenzo, en Santa Fe, donde una vez más estuvo a punto de morir, al quedar atrapado bajo su caballo, siendo salvado por el sargento Juan Bautista Cabral y el granadero Juan Bautista Baigorria.

San Martín fue nombrado jefe de la expedición al Alto Perú para ir en auxilio del debilitado Ejército del Norte. El 14 de diciembre de 1813 se reunió con Manuel Belgrano, que había sido el jefe de este ejército, en la posta de Yatasto (provincia de Salta). También se entrevistó con Martín de Güemes, para sostener una guerra de guerrillas en los montes tucumanos.

San Martín no era partidario de atacar a los realistas por el Alto Perú. Según su concepción estratégica, los patriotas debían liberar primero a Chile. Por razones de salud solicitó permiso y se radicó en Córdoba. Gervasio Posadas, director supremo, lo nombró entonces gobernador intendente de Cuyo en agosto de 1814.

Allí organizó la industria y el comercio para pertrechar al ejército. En el campamento del Plumerillo, en Mendoza, instaló una fábrica de pólvora, una fundición de artillería, un laboratorio de explosivos y una fábrica de tejidos y tintas para los uniformes de la tropa. Se aplicó un impuesto sobre los capitales y al consumo de carnes, se redujo el sueldo de los empleados públicos y se admitieron donaciones. El gobierno de Cuyo en su conjunto se organizó para formar el futuro Ejército de los Andes.

Del otro lado de la cordillera
Con el Ejército de los Andes ya formado comenzó el cruce de la cordillera. Una vez en Chile, el 12 de febrero de 1817, San Martín derrotó en Chacabuco a los realistas. Al día siguiente hizo su entrada triunfal en Santiago. Allí no aceptó el cargo de director supremo, cediéndolo a Bernardo O’Higgins, que había tenido una participación crucial en Chacabuco.

Los realistas bloquearon el puerto de Valparaíso y marcharon con su ejército hasta Santiago. O’Higgins, por orden de San Martín, emprendió la retirada de la zona de Talcahuano. Reunidas las tropas en Cancha Rayada, fueron derrotadas por un sorpresivo ataque realista; quince días más tarde, ya reorganizadas, triunfaron en Maipú. San Martín comenzó posteriormente a organizar la campaña contra el Perú.

Viajó a Buenos Aires en busca de recursos. El director supremo Juan Martín de Pueyrredón, que colaboró con entusiasmo durante la campaña de Chile, se mostró más preocupado por las acciones de las montoneras en el Litoral.
Cuando regresaba a Chile, se exigió a San Martín traer a Buenos Aires al Ejército de los Andes, para combatir a los caudillos federales del Litoral y de la Banda Oriental. El general desobedeció la orden y partió a Mendoza. El nuevo director supremo, José Rondeau, insistió en la necesidad de que San Martín interviniera.

Había llegado muy enfermo a Mendoza; discretamente fue transportado en camilla y escoltado por 60 granaderos hasta Santiago de Chile. Allí recibió la noticia de la derrota de Rondeau en Cepeda, que puso fin a las Provincias Unidas de Buenos Aires. Cayó el régimen directorial y cada provincia asumió su propia autonomía. San Martín fue nombrado por el gobierno chileno jefe del Ejército Libertador del Perú. De allí partió con casi 5.000 hombres en la flota del almirante inglés lord Cochrane.

I II III
Bregó por la unidad
continental americana
Fue un genial estratega
de la guerra
Subordinó la fuerza de las
armas a la política
IV V VI
Antepuso la ética a los
intereses de la política
No aspiró al poder ni a los honores personales Rindió culto” a la mesura
y a la austeridad

El 12 de julio de 1821, San Martín hizo su entrada triunfal en Lima. El 28 se proclamó la independencia y luego fue nombrado Protector del Perú. Con este cargo, el general se ocupó de organizar el ejército nacional, dictó la primera constitución, creando además un consejo de Estado y un poder judicial independiente. Pero San Martín tuvo dificultades en su campaña.

Las tropas eran escasas y existía la amenaza de una fuerza realista de 19.000 hombres. Arenales combatió en las sierras con una parte importante de sus tropas, mientras que Las Heras y Necochea se retiraron del ejército, y Cochrane desconoció la autoridad de San Martín.

Acosado por tantos problemas, pidió ayuda sin éxito al gobierno de Buenos Aires. Martín Rodríguez gobernaba entonces la provincia de Buenos Aires, y su minis-:ro de Gobierno era Bernardino Rivadavia, que no congeniaba con San Martín, al que responsabilizó por el derrocamiento del primer Triunvirato y por su desgraciada política personal.

Comienzo del ostracismo
Así, San Martín buscó en Simón Bolívar los medios para continuar con su empresa en el Perú. Decepcionado, regresó a Valparaíso, donde estuvo muy enfermo. Ya restablecido, el general viajó a Santiago, y de ahí a Mendoza, a su chacra Los Barriales. Tempo después regresó a Buenos Aires rara buscar a su hija Merceditas.

Fue recirido fríamente y hasta con cierta hostilidad de parte de las autoridades; por ello, el 10 de febrero de 1824 se embarcó rumbo a Europa junto a su hija. Al arribar a Francia, se le impidió desembarcar pues llevaba periódicos porteños considerados peligrosamente republicanos. Entonces partió con destino a Londres en mayo de 1824. Estuvo en Escocia, donde se lo nombró ciudadano honorífico y se radicó luego en Bruselas, cerca de su hermano Justo.

Cuando se enteró de la guerra de su patria contra el imperio del Brasil decidió regresar. Se hizo pasar por José Matorras. Sin embargo, al llegar a Buenos Aires en 1828 se negó a desembarcar. No quería involucrarse en la guerra civil que se auguraba tras el fusilamiento de Manuel Dorrego. San Martín se trasladó a Montevideo. Recibió, en tanto, a enviados de su antiguo subordinado, el general Lavalle, gobernador de Buenos Aires, que le ofrecía hacerse cargo del ejército. Rechazó el ofrecimiento, negándose a combatir en luchas civiles y fratricidas.

A partir de 1830, San Martín se estableció en Francia, dos años después estuvo muy grave de salud al contraer el cólera. Radicado en Boulogne-sur-Mer, llegaron a visitarlo Juan Bautista Alberdi, Domingo Faustino Sarmiento y Florencio Várela. Tras un largo período de ostracismo, el otrora prócer de Argentina murió en tierra francesa rodeado de su familia, el 17 de agosto de 1850.

HITOS DE SU VIDA
1778: Nace en Yapeyú, pueblo de las antiguas misiones jesuíticas, el 25 de febrero, José Francisco de San Martín, hijo del capitán español Juan de San Martín y de Gregoria Matorras.

1783: Su padre es designado agregado al Estado Mayor en Málaga; parte con su familia hacia España, donde San Martín va a cursar sus estudios elementales.

1789: Este año, en el que se declara la Revolución Francesa, San Martín entra como cadete en el regimiento de Murcia.

1797-1811: Lucha, en el ejército español, en diversos lugares y con distinto grado: en el Mediterráneo, contra los ingleses; en la guerra contra Portugal y contra las tropas napoleónicas, en Bailen. Dominada, sin embargo, España por los invasores, pide, en 1811, su retiro del ejército español y se embarca hacia Londres.

1812: Llega a Buenos Aires para ponerse a las órdenes del Primer Triunvirato. Cuando éste cae, en octubre, el Segundo Triunvirato convoca a una Asamblea (que sería la del año 13). El 12 de noviembre contrae enlace con Remedios de Escalada.

1813: El 3 de febrero obtiene un significativo triunfo en labatalla de San Lorenzo. Reemplaza a Belgrano en el mando del Ejército del Norte.

1814: Es nombrado Intendente de la provincia de Cuyo, donde comienza a organizar el Ejército de los Andes.

1816: El 24 de agosto nace su hija Mercedes.

1817: Por el paso de los Patos, atraviesa la cordillera de los Andes. El 12 de febrero triunfa en Chacabuco. “En veinticuatro días hemos hecho la campaña; pasamos las cordilleras más elevadas del globo, concluimos con los tiranos y dimos la libertad a Chile”.

1818: Declarada la Independencia de Chile, es nombrado por O’Higgins General en Jefe del Ejército de ese país. Tras la derrota sufrida en Cancha Rayada (19 de marzo), triunfa en la batalla de Maipú (5 de abril).

1820: Inicia, tras múltiples inconvenientes, la campaña del Perú.

1821: Entra victorioso en Lima y declara la Independencia del Perú.

1822: A puertas cerradas, conferencia, en Guayaquil, con Bolívar, el otro grande de América. Cuando regresa a Lima, reúne al Congreso y delega el mando como Protector del Perú.

1823: Regresa a la chacra de su propiedad, en Mendoza. Ese mismo año fallece, en Buenos Aires, su esposa. 1824: Parte, con su hija Mercedes, hacia Europa.

1829: Regresa al Río de la Plata, con el propósito de intervenir en la guerra contra el Brasil. Pero, frente a la incierta situación política que halla en Buenos Aires, vuelve a Europa, donde había quedado su hija.

1832: En la capital de Francia se encuentra con un antiguo compañero de armas del ejército español -Alejandro Aguado-, quien le facilita el dinero necesario para adquirir una casa en la localidad de Grand Bourg.

1844: Redacta su testamento y expresa en él un deseo: que su corazón sea depositado en Buenos Aires. (La repatriación de sus restos, que se veneran actualmente en la Catedral metropolitana, se llevó a cabo en 1880).

1850: Muere, el 17 de agosto, en su casa de Bouíogne-sur-Mer.

Fuente Consultadas:
HICIERON LA HISTORIA BIOGRAFÍAS Tomo 2 El Gral. San Martín

Cronologia de San Martin Acontecimientos mas Importantes de la Vida

General Don José de San Martín

CRONOLOGÍA VIDA DE JOSÉ SAN MARTÍN

1777 Nace en Yapeyú, Misiones, aunque existen discrepancias en la determinación del año.

1784 Regresa la familia completa a España.

1789 Ingresa de cadete en el regimiento de Murcia, en Málaga, donde había estudiado.

1790-1791 Permanece en las plazas del norte de África y en la defensa de Oran hasta la evacuación.

1793 Con el regimiento de Murcia pasa al Pirineo de Jaca. Comienza la guerra contra la Convención. En junio es promovido a oficial. Pasa a combatir al Rosellón.

1797-1798 Tercera campaña: embarcado en la «Dorotea» llega a Tolón. Es capturada la nave por los ingleses al regresar: pasa a ser prisionero «juramentado» en Cádiz.

1801 Cuarta campaña: guerra con Portugal. Rendición de Campo Mayor. Comisión reclutadora en Valladolid. Herido.

1804 Con los «Voluntarios de Campo Mayor»: primera experiencia organizadora. En el campo de Gibraltar, Ceuta y Cádiz. La epidemia.

1808 Crisis de la invasión napoleónica. Asesinato del general Solano, estando San Martín a sus órdenes. Pasa a Sevilla. Batalla de Arjonilla el 23 de junio. Pasa al regimiento de Borbón. Ayudante de Coupigny: batalla de Bailen.

1810 25 de Mayo. Se establece la Primera Junta de Gobierno en Buenos Aires

1809-1810 En el ejército de Cataluña. Pasa al ejército de Extremadura, con La Romana. Torres Yedras; siempre con Coupigny.

1811 Llega a Cádiz en febrero. Transferido al Regimiento de Sagunto. Retiro en Inglaterra.

1812 En la «Canning» llega a Buenos Aires el 6 de marzo. Se le encarga la organización de los Granaderos a Caballo Creación de la logia Lautaro. Interviene contra el Triunvirato. Es ascendido a coronel.

1813 Combate de San Lorenzo el 3 de febrero. En diciembre es enviado como Mayor General para reorganizar el Ejército del Norte.

1814 Se reúne con Belgrano en la posta de Yatasto, Salta. Desde enero, en Tucumán. En mayo, con licencia por enfermo, va a Córdoba. Pasa a Mendoza el 10 de agosto: intendente. Llegan los refugiados de Chile.

1815 Alvear es declarado Director Supremo. Rebelión de Cuyo para que permanezca. Comienza a organizar tropas.

1816 Congreso de Tucumán: Pueyrredón aprueba el plan sobre Chile. En Córdoba se entrevistan. Es nombrado jefe del ejército de los Andes, que organiza y adiestra en El Plumerillo.

1817 Del 12 al 25 de enero, inicia su marcha el Ejército de los Andes. Paso de los Andes. Chacabuco. Entrada en Santiago. Viaje a Buenos Aires para planear la expedición a Perú.

1818 Desembarco realista de Osorio. Derrota de Cancha Rayada. Maipú.

1819 Forzada renuncia de Pueyrredón: guerra civil en El Plata.

1820 Batalla de Cepeda, se acentúa la anarquía en El Plata. San Martín, revalidado en el mando por los jefes del ejército de los Andes. Sale la expedición. Desembarco en Pisco. Conversaciones de Miraflores con representantes del virrey. Pasa a Ancón. Llegan diputados del Guayaquil independiente. Huaura.

1821 El norte de Perú se le une. Pezuela cede el mando a La Serna. Comienza la conferencia de Punchauca. La Serna evacua Lima. Entrada de San Martín. Jura de la independencia y toma del título de Protector. El Callao se entrega.

1822 Desastre de Tristán en Macacona. Gutiérrez de la Fuente, es enviado al Plata. Conferencia en Guayaquil con Bolívar. Se instala el Congreso de Perú y renuncia. Parte San Martín hacia Chile.

1823 Desastre de Alvarado en Torata y Moquegua. San Martín pasa de Chile a Mendoza y, después, a Buenos Aires.

1824 Parte de Buenos Aires al Havre. Pasa a Inglaterra, hasta fin de año, y luego se instala en Bruselas.

1828 Regresa a Buenos Aires; pero decide no desembarcar ante las graves disensiones surgidas. Estancia en Montevideo y regreso a Europa.

1830 Abandona Bruselas y se instala en París junto a su hija Merceditas. Fallece en Santa Marta el libertador de Bolívar.

1838 Bloqueo francés del río de la Plata. Carta de San Martín a Rosas ofreciendo sus servicios.
1839 Rosas nombra a San Martín ministro plenipotenciario de la Confederación ante la Republica del Perú
1842 Fallece en Gijón Alejandro Aguado, protector del prócer.
1845 Nueva intervención franco-inglesa en el Río de la Plata. En viaje por el Mediterráneo, San Martín va de Marsella a Liorna y de allí a Florencia. Sigue viaje a Nápoles, Genova y Roma.
1846 Carta de San Martín a Rosas: lo felicita por “Vuelta de Obligado” y su defensa de la soberanía..
1848 Al estallar la guerra civil en Francia se traslada a Boulogne-Sur-Mer.

1850 Fallece el día 17 de agosto en Boulogne-sur-Mer.

1880 El presidente Avellaneda ordena traer sus restos, que descansarán en un mausoleo en la Catedral..

 

Vaca Muerta Explotacion del Yacimiento de Hidrocarburos Shale en Neuquen

Vaca Muerta Explotación del Yacimiento de Hidrocarburos

cigueña petroleoVaca Muerta es un yacimiento de hidrocarburos no convencionales, también conocidos como “shale oil” –cuando se extrae petróleo- y “shale gas” –cuando se extrae gas-.

Se denomina No Convencional porque  para la extracción se recurre a un método especial, totalmente diferente al clásico sistema que conocemos de las torres de perforación que solemos ver el costado de las rutas en el sur argentino, o también las famosas “cigüeñas” que trabajan incasablemente desparramadas por grandes áreas desiertas. (imagen izq.)

Este hidrocarburo, una especie de “maná del suelo” se encuentra a unos 3000 m. de profundidad, distribuido en una superficie de aproximadamente 30.000 Km2.

Como se decía antes, para poder extraerlos se debe aplicar otro método, no standar, llamando extracción  standard al sistema en donde se introduce una tubería vertical hasta el depósito de hidrocarburo y por diferencia de presión (natural o provocada) el petróleo crudo asciende hasta la superficie como ocurre normalmente en los países de medio oriente donde esta riqueza emana casi sin esfuerzo. Pero ese petróleo almacenado no era generado en ese lugar, sino más abajo, en la denominada roca madre.

Dadas ciertas condiciones de presión y de calor que haya tenido la formación rocosa, puede darse el caso de que haya quedado petróleo o gas entre las rocas y que nunca haya llegado a los almacenes. En este caso el método de extracción cambia, lo cual lo hace sumamente costoso y complejo, ya que la técnica de considerablemente distinta.

Hay que aclarar que Vaca Muerta no es un descubrimiento actual, sino que desde cuando se hicieron las primeras perforaciones convencional la tubería ha pasado por esa zona, para llegar a otras profundidades mayores conocida como Sierras Blancas. Inclusive se presentaba cierta dificultad, por que cuando pasaban por esa zona debía sellar con lodo esa parte de la perforación, para poder seguir avanzando hacia abajo.mapa vaca muerta

Por es bueno aclarar que “vaca muerta” no se refiere a la zona geográfica sino que  es una formación rocosa muy profunda que recorre el subsuelo de la mayoría de los yacimientos de la cuenca neuquina. En esa formación rocosa está atrapado el petróleo y por eso se ha convertido en un tesoro oculto del que todos los petroleros hablan.

Se cree que Vaca Muerta podría cambiar el panorama energético argentino para los próximos años y convertir al país en un gran potencial de hidrocarburos. Se llama Vaca Muerta porque en realidad, hay una sierra homónima cerca de Zapala, que fue la que le dio al científico que la descubrió hace ya varias décadas la idea de copiar la denominación.

La   formación geológica tiene un espesor entre 590 y 300m. según la zona que se considere, pues abarca una superficie de 70 mil kilómetros cuadrados, ocupando casi toda la provincia de Neuquén y pedacitos de Mendoza, La Pampa y Río Negro.

muestra roca madre
Cuando se observa una pedazo de muestra se parece es una especie de pizarra negra, que se deshace en finas capas cuando se la manipula con los dedos, como una masa de hojaldre de panadería.
Algunos pedazos de esa roca  guardan aún la forma de los amonites y un dejo de olor a hidrocarburo. (Los amonites, son animales comomoluscos con compartimentos en su concha, comunes durante el jurásico, hace unos 195 millones de años.)

Desde hace unos 20 años, sobre todo en Estados Unidos, se empezó a experimentar con perforaciones horizontales (ver figura) que permiten llegar a formaciones rocosas antes inaccesibles.

Respecto a la reservas shale en gas , se sabe que la primera gran cuenca de hidrocarburos shale está en China, con 38 billones de m3. Y la segunda en EE.UU. con 26 billones de m3 y la tercera en Argentina con 23,5 billones de m3. (en igual orden están las reservas de oil shale). Actualmente  las reservas actuales de gas convencional de Argentina son apenas de 0,5 billones de m3. La reservas convencionales están decayendo y se están haciendo exploraciones costa afuera de algunos países como puede ser Brasil, quien ha encontrado ciertos yacimientos importantes.

En Argentina se están haciendo estudio sobre la factibilidad, debido a los altos costos que implica la extracción, pero en caso que resulte un proyecto positivo podría lograr el autoabastecimiento energético, grave inconveniente hoy, que obliga a importar por una cifra de 15.000 millones de dólares anuales, cifra que tiende a incrementarse de no conseguir nuevas extracciones.

La magnitud de la inversión oscila en los 10.000 millones de dólares. Actualmente hay cerca de 100 pozos no convencionales y la mitad son de YPF, hay planificados unos 100 pozos mas a corto plazo, pero para conseguir el autoabastecimiento se necesitaran mas de 2.500 pozos nuevos, y lógicamente si no se consiguen inversiones externas es imposible afrontar tal desafío, que en tiempo sería de unos 10 años.


El petróleo que se ha acumulado en un yacimiento común ha migrado desde algún otro lugar en las profundidades, donde se ha “producido”. En cambio, los hidrocarburos tipo “shale” se encuentran en su propia cocina. Por algo, VacaMuertaes “la roca madre”. El problema es que esta roca tan prolífica  no tiene porosidad y, por lo tanto, hay que creársela para poder hacer que fluya el hidrocarburo y emerja a la superficie.

El proceso de extracción consiste en realizar una perforación vertical de 15 cm. de diámetro hasta la roca madre (unos 3000 m.) y luego entrar en forma horizontal por la misma roca. Luego se genera un “punzado” con una carga explosiva que produce fundamentalmente una muy alta temperatura que perfora la tubería y funde la roca como una suerte de soplete.

Luego en un primer paso se inyectan a altísima presión entre 500 y 600 metros cúbicos de agua con agentes que reducen la fricción para hacer fracturar la roca. Ese golpe de presión hace que la roca se fracture. Como segundo paso se le vuelve a inyectar agua pero con una arena especial, una especie de bolitas negras, perfectamente esféricas, que se importa de China, Brasil o EE. UU. La finalidad de estas partículas es la evitar que se cierren las fisuras y por ese lugar circulará el hidrocarburo hacia el exterior. Un pozo puede tener entre 3 y 15 fracturas.

En las primeras experiencias hechas en EE.UU. la cantidad de agua utilizada se enviaba nuevamente al río, pero ha creado ciertos problemas ambientales, debido a la contaminación de agua subterránea,  por lo que en Argentina estaría previsto un tratamiento de ese agua, para volver a reutilizarla en nuevos pozos. Se utiliza agua del río Limay (no se usará agua subterránea) y a pesar que se utiliza mucho volumen de agua, se sabe que la industria y la agricultura consume mucho mas.

La experiencia petrolera en esa zona es sumamente importante y de larga data, pero este tipo de extracción no convencional no deja de ser un desafío día a día porque aparecen diversos problemas de orden técnico que  deben solucionarse en el momento y lógicamente va sumando nuevas experiencias a todos los operarios y capataces de la planta. Para muchos es una especie de “escuela” permanente, pues hay variables de presión , temperatura y profundidades que según el día se las debe controlar y regular con las “canillas” de las tuberías.

Por otro lado, hay una polémica respecto a los problemas ambientales y de salud que podría generan en el futuro dicha planta y las opiniones de la gente de la zona se han dividido, generándose por momentos conflictos internos, pues también se sabe que podría traer muchos puestos de trabajo para el área del yacimiento.

La polémica en Europa y en los EE.UU. La explotación de gas y petróleo shale ha sido prohibida en Francia y en Bulgaria. En Estados Unidos, donde la industria realmente estalló desde el 2000 (se hicieron miles y miles de pozos en todo el país), hay una enorme polémica respecto del impacto de la actividad en las fuentes de agua y la salud de las personas. Ha habido casos probados de contaminación en los estados de Wyoming y Colorado, y resistencia popular en Ohio, Pensilvania y Nueva York.  Los pozos de hidrocarburos no convencionales se encuentran en áreas pobladas y rurales. En los hospitales se han denunciado casos de padecimientos infrecuentes, como fuertes dolores de cabeza, tumores, reacciones en la piel. También se han notado malformaciones en fetos de animales de granja.

proceso petroleo

 

CARACTERÍSTICAS
Vaca Muerta tiene 4 propiedades geológicas que la distinguen como una formación de shale única en el mundo: importante cantidad de Carbón Orgánico Total (TOC), alta presión, buena permeabilidad y gran espesor.
A su vez, a diferencia de lo que ocurre con otras formaciones de shale, se encuentra alejada de centros urbanos, lo que facilita notablemente las operaciones.
Otra ventaja es que se encuentra a una profundidad mayor a los 2.500 metros, muy por debajo de los acuíferos de agua dulce, lo cual hace más segura su extracción y disminuye los riesgos ambientales.
Además, en esta región existe una importante actividad de producción de gas y petróleo convencional, por lo que se cuenta con la infraestructura necesaria para el desarrollo del shale.

Fuentes Consultadas: Revista VIVA Mayo de 2012

 

Organizacion de la Ciudades Utopicas Funcionamiento de Utopias

Organización de la Ciudades Utópicas

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Icaria.

Etienne CabetAutor: Etienne Cabet (1788-1856). Nacido en una familia de clase trabajadora francesa. Recibió una buena educación, llegó a ser abogado, y fue nombrado por Luis Felipe ministro de justicia en Córcega. Cayó en desgracia porque pensó que él podía imponer sus consejeros ante el rey. Fue perseguido por un artículo que escribió, líxilado en Inglaterra escribió su utopía que se hizo muy popular cutre la clase trabajadora francesa.

Jugó un papel activo en la revolución de 1848. Finalmente, fue a Norteamérica con un grupo de seguidores para iniciar una nueva nación. Este intento falló y murió desilusionado. Se describe en: Voyage en Icarie (Viaje a Icaria) (1840).

Tratado físico: Aislada del resto del mundo por montañas y ríos. Se dividía en 100 provincias y cada provincia se dividía en 10 comunas. La capital es Icaria, que se construye según un círculo perfecto. Un río, alterado para que corra rectamente, fluye hacia el centro de la ciudad donde se divide formando una isla circular en la que hay una plaza pública y el edificio público principal. Junto al edificio hay una terraza con una «inmensa» columna coronada por una estatua «colosal». Todas las calles son rectas. La simetría es la regla. Hay miles de «carros» (tirados por caballos). Las aceras están cubiertas con techos de vidrio.

Estructura política y social: Una «república democrática» pero con un fuerte aparato de Estado. La población total está organizada en asambleas populares que pasan los asuntos que no pueden resolver por sí mismas a una legislatura compuesta por 2.000 diputados, que pueden ser destituidos, y a una rama ejecutiva compuesta por un presidente y 15 ministros. La población se divide también en 15 comisiones, cada una bajo la conducción de un comité de expertos. Los comités de expertos tienen poder de decisión sobre los hechos diarios. Se supone que no hay clases, pero hay una burocracia de expertos. Propiedad y distribución de los bienes: Las propiedades personales y los medios de producción, todos forman «un solo capital social». La distribución de los bienes es determinada por la ley de acuerdo al principio de igualdad. El Estado facilita los medios de producción, almacena los bienes en depósitos y distribuye los bienes entre todas las familias.

Producción: «Todos deben practicar un oficio y trabajar el mismo número de horas». Hay una intención de reducir el número de horas y hacer el trabajo agradable y seguro. Uso intenso de la máquina. Todas las vocaciones son igualmente respetables. Hay distinciones públicas para los trabajadores especialmente productivos. Orden y disciplina de tipo militar.

Familia /Matrimonio / Sexo: Seis meses dura el noviazgo. La educación y la opinión pública —no la ley— alientan la fidelidad conyugal.

Lugar de la mujer: Como los hombres, tienen oficios, pero se jubilan antes (a los 50 años en lugar de 65). Se les debe atención y respeto. No obstante, se supone que ellas son las que preparan las comidas.

Educación y cultura: Los objetivos son formar «buenos trabajadores, buenos padres, buenos ciudadanos y hombres verdaderos». Una rígida censura controla la producción artística.

Vida diaria: Todo es regulado por la ley. Por ejemplo, «nadie puede comer algo que la República no aprueba». Una comisión determina el número de comidas, los tiempos en que deben ser tomadas, la cantidad de platos, los ingredientes de las comidas y el menú diario. Otra comisión determina todos los aspectos de la vestimenta diaria. Hay un uniforme para cada «condición» (edad, sexo, estado civil, etcétera) y cada ocasión.

Falansterios de Fourier Utopia Ciudad Imaginaria Vida y Organizacion

Falansterios de Fourier  Ciudad Imaginaria

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Armonía.

Autor: Charles Fourier (1772-1837). Siendo un niño, Fourier notó «el contraste que existía entre el comercio y la verdad».Charles FourierMortificado por esto, trató ingenuamente de conversar aparte con los compradores y «explicarles lo que se les estaba haciendo».

Se ganó así una buena zurra. Más tarde, y contra su voluntad, fue aprendiz con un mercader en telas y siguió la carrera del comercio. «Perdí los mejores años de mi vida en el taller del fraude.» Escribió copiosamente e hizo numerosos intentos para lograr atraer un benefactor que financiara la realización de su utopía.

 Trató de convencer a Napoleón, al Zar, al duque de Bedford, al Congreso de los EE.UU., Chateaubriand y Lady Byron, entre otros. Era capaz de esperar todos los días en su alojamiento por si el «candidato» decidía aparecer por allí.

Pero ninguno fue. Pasó la mayor parte de su vida solo, sus libros fueron ridiculizados y sólo hacia el final de su vida logró atraer algunos discípulos.

Se describe en: Théorie des quatre mouvements (Teoría de los cuatro movimientos) (1808). Traite de l’association domestique agricole (Tratado de la asociación doméstica agrícola) (1822). Le Nouveau Monde industriel (El nuevo mundo industrial) (1829-1830).

Población: 1.620 en cada falansterio.

Tratado físico: En el centro de un territorio, o falans, está el falansterio o palacio, que consta de 3 alas; una para la industria ruidosa y los niños ruidosos, una para las actividades silenciosas y una para salas de banquetes y grandes salones. En cada una de las terminaciones del falansterio hay dos templos, uno para música, gimnasia y poesía y el otro para celebrar la unidad del hombre con el universo. En la cima hay un observatorio, telégrafo y torre de señales.

Estructura política y social: Un ordenamiento jerárquico complejo, y ausencia de medidas coercitivas. Por ejemplo, las declaraciones del consejo supremo industrial, compuesto por los funcionarios de alto rango de cada grupo de trabajo, no son obligatorias, pero los deseos de los grupos de trabajo no difieren de los del consejo, cuya opinión es tenida en mucha estima. Cada falansterio está gobernado por una «regencia» o consejo compuesto por aquellos que tienen los mayores capitales y conocimientos. La intención general no es la abolición de las clases sino la armonía de clases.

Propiedad y distribución de los bienes: Se mantiene el concepto de propiedad privada, pero a todos se les garantiza un ingreso mínimo. La producción es «asociada» o cooperativa. Cada uno comparte el beneficio total según su contribución de capital, trabajo y talento. Hay intercambio comercial entre los falansterios.

Producción: La economía se basa en la agricultura suplementada por la industria «necesaria». Un sistema de «trabajo atractivo» conecta a la gente con los trabajos más apropiados para ellos de acuerdo con sus «tipos pasionales». La gente forma grupos de trabajo o «series», juntándose por propia afinidad y predisposición natural a tipos particulares de trabajo. Con el tiempo, todo el que vive en Armonía prueba 40 ocupaciones o más. Puede cambiar de grupo de trabajo a grupo de trabajo, encontrando amigos en todas partes y pasión y alegría en el trabajo.

Los lugares de trabajo son limpios y elegantes. El trabajo sucio es hecho por «pequeñas hordas» de jóvenes a quienes les atrae por naturaleza la suciedad. Los grandes proyectos públicos son realizados por «ejércitos industriales» formado con atletas industriales.

Familia / Matrimonio / Sexo: En Armonía el matrimonio, naturalmente, desaparecerá. Siendo el amor una «pasión compleja» la monogamia es rara. Las instituciones sociales tienen a su cargo asegurarse de que nadie que sea capaz de amar sea frustrado en su deseo. Primero, cada uno recibe un «mínimo sexual», ya que los santos eróticos se dedican a los menos atractivos de la comunidad. Después de esto, lodos pueden perseguir al objeto de sus deseos de una manera abierta. Hay un lugar para las llamadas perversiones.

Sólo la «falta de autenticidad» —no respetar las reglas del juego que uno mismo ha elegido libremente— es digna de castigo. No hay límites para los juegos que pueden elegirse; algunos incluso eligen castidad o fidelidad, al menos durante algún tiempo. Una Corte de Amor decide si las personas están jugando de acuerdo a las reglas y sus funcionarios organizan festivales y orgías, llevan registros de las inclinaciones sexuales individuales y agrupa iguales con iguales. Las personas con inanias extrañas se encuentran en convenciones internacionales.

Educación y cultura: La educación común crea una cultura común cutre pobres y ricos, lo que elimina las diferencias de clase. Todos los niños participan en la obra de modo que lleguen a comprender la unidad. Una combinación de apoyo paternal —en general ignorado— y las reconvenciones y burlas de los compañeros de grupo, aguijo-ncan el crecimiento del niño.

Caracteristicas de la Ciudad Ideal Utopia de Johan Andrea

Características de la Ciudad Ideal
Utopia de Johan Andrea

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Cristianópolis.

Autor: Johan Valentín Andrea (1586-1654). Erudito, humanista, viajero, reformador social y predicador luterano. Se describe en: Christianopolis (c. 1618). Población: 400 personas.

Tratado físico: Ciudad de forma cuadrada de 700 pies de lado, ubicada en una isla. Bien fortificada con 4 torres y una muralla. Dos hileras de edificios además de un edificio de gobierno y un depósito. Todos los edificios tendrían 3 pisos con un balcón público que llevaría hasta ellos. Mucho aire puro y ventilación. Un sistema de zonas separaría las áreas de suministros de alimentos, áreas de ejercicios y deportes y las áreas públicas y las industrias.

Estructura política y social: «Una república de trabajadores, viviendo cu igualdad, deseando paz, y renunciando a la riqueza.» Los ciudadanos se encuentran en las salas de las cofradías para participar «en los asuntos tanto civiles como religiosos». Veinticuatro consejeros constituyen el gobierno, con un triunvirato de ministro, juez y director de enseñanza.

Propiedad y distribución de los bienes: El único dinero está en el tesoro de la república. Las casas son de propiedad pública y alquiladas con muebles. Las comidas son privadas, pero los alimentos se obtienen de los almacenes públicos.

Producción: Las áreas industriales se dividen en: 1. Agricultura y ganadería; 2. Almacenes de alimentos e industrias livianas; 3. Industria pesada (metalurgia, vidrio, loza). «Los hombres no son llevados a un trabajo con el cual no están familiarizados, como se llevan los animales a sus faenas, sino que se los entrenará previamente en un conocimiento completo de los problemas científicos… Los artesanos serán hombres casi totalmente educados.» Todas las semanas, cada trabajador recibe de un fondo común lo que necesita para su trabajo, «porque toda la ciudad es como si fuera un lugar de trabajo común».

Un grupo especial se asegura de que haya suficiente cantidad en depósito para lo que hay que producir. Si hay suficiente provisión, «se les permite a los trabajadores dar rienda suelta a su inventiva». Los trabajadores «parecen beneficiar antes que perjudicar sus cuerpos». Las horas de trabajo son pocas, de modo que las tareas más duras no crean hombres rudos.

Familia / Matrimonio / Sexo: Familia nuclear. La falta de castidad es severamente castigada. El propósito del matrimonio es la reproducción. Aun la gente casada «no debe perjudicarse o debilitarse por relaciones sexuales demasiado frecuentes».

Lugar de la mujer: Comparten la educación con los hombres, pero no pueden votar y tienen la función especial de cuidar la ropa y ocuparse de las tareas de la casa. «Ninguna mujer debe avergonzarse de las obligaciones de la casa, ni debe cansarse de atender a las necesidades de su marido.»

Educación y cultura: Después de los 6 años los niños se mudan a una escuela de la comunidad donde las maestras son miembros respetados de la comunidad y no «la hez de la sociedad humana ni tampoco los inútiles para otra ocupación». Los estudiantes aprenden todas las disciplinas intelectuales y también un oficio. Ni la enseñanza ni el trabajo es tal «que un hombre, si se le da tiempo suficiente, no pueda dominarlos». Entre sus centros de aprendizaje Andrea inventó (un siglo y medio antes que existiera el Museo Británico), el primer museo. «La instrucción entra mucho más fácilmente por los ojos que por los oídos.»

Crimen y castigo: Los jueces «castigan más severamente los delitos contra Dios, menos severamente los que ofenden a los hombres, y menos aún los que dañan las propiedades.» La sentencia de muerte es rara.

planta de cristianopolis

Funcionamiento de Ciudades Utopicas Ciudad Idealizada Rabelais Francois

Funcionamiento de Ciudades Utópicas

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Abbey of Théléme.

Funcionamiento de Ciudades Utopicas Ciudad Idealizada Rabelais FrancoisAutor: Francois Rabelais (1494-1553). Escritor satírico francés. Hombre típico del Renacimiento, con un conocimiento enciclopédico, amor por la literatura, odio por las doctrinas escolásticas y desprecio por la vida monástica. Se describe en: Gargantúa (1534), Libro I.

Tratado físico: Un castillo de forma hexagonal con 6 torres, rodeado por un bosque. No hay murallas alrededor de este convento. La Abadía tenía grandes apartamentos, librerías, galerías de arte, pista de equitación, teatro, piscina de natación, canchas de tenis, huertas, parques, lugar para la práctica de arco y flecha y un jardín de esparcimiento.

Estructura política y social: La Abadía está habitada por una aristocracia basada en la inteligencia y en el conocimiento. Las mujeres debían ser «hermosas, de bellos rasgos y disposición dulce» y los hombres «gentiles, atractivos y en buen estado físico». Ni reyes, ni príncipes, ni leyes, ni política. Sólo una regla: «Haz lo que quieras.»

Propiedad y distribución de los bienes: Un patrón rico proveería todo lo que se desease.

Familia / Sexo /Matrimonio: Los «alegres frailes y las monjas» pueden casarse si lo desean y, o bien dejar la Abadía, o permanecer en ella. También, mientras se está en la Abadía, puede tomarse una amante.

Lugar de la mujer: Generalmente iguales, aunque hombres y mujeres sobresalen en diferentes habilidades: los hombres en la equitación y uso de las armas, las mujeres en la costura.

Vida diaria: «Todo su tiempo es ocupado… en su propio placer y a su voluntad», o sea, comer, beber, caminar por los campos, cazando, cantando y, si así lo desean, trabajando. «No debe haber ni reloj ni contadores… la mayor pérdida de tiempo que conozco es contar las horas —¿qué puede obtenerse de bueno en ello?»

Ciudades Utopicas Tomas Moro Utopia Ciudad Imaginaria Funcionamiento

Ciudades Utópicas Tomas Moro

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: Utopía (derivada del griego, significa «ninguna parte»).

Ciudades Utopicas Tomas Moro Utopia Ciudad Imaginaria FuncionamientoAutor: Sir Thomas Moro (1478-15 35). Erudito. Amigo de Erasmo. Escribió durante el «movimiento por el cercado de las propiedades»’. Se describe en: Utopía (1516).

Población: Cada ciudad tiene aproximadamente 100.000 habitantes. Hay 54 ciudades.

Tratado físico: Islas de topografía ondulada. Las ciudades deben estar separadas por un mínimo de 24 millas una de otra, pero no más alejadas que por un día de camino. La ciudad capital, Amaurot, es de forma cuadrada, de 2 millas de lado.

Las casas son uniformes y contiguas, cada una con un jardín en el fondo. Las manzanas compiten unas con otras en la belleza de sus jardines y la cantidad de sus frutos.

Estructura política y social: La base es la familia. Todos los años, cada grupo de 30 familias elige un magistrado, que se llama «syphogrante». Cada 10 syphograntes hay un tranibor. Todos los syphograntes, que son 200, eligen un príncipe de la ciudad entre una lista de 4 candidatos elegidos por el pueblo. Hay un consejo de toda la isla cada año.

Propiedad y distribución de los bienes: No existe propiedad privada ni dinero. Todos los meses hay una combinación de festival y libre intercambio de bienes entre la ciudad y el campo. Dentro de la ciudad hay 4 lugares para mercado, a los cuales las familias llevan los bienes que han producido. Estos bienes son transportados a almacenes donde el padre de cada familia elige lo que su familia necesita. Además, un gran consejo se reúne anualmente en Amaurot para examinar la producción de las regiones y repartir los excesos de algunas regiones entre aquellas que puedan sufrir escaseces, «de este modo, toda la isla es como si fuera una sola familia». El valor del oro es disminuido utilizándoselo para escupideras y para cadenas para los esclavos; las perlas y los diamantes se les dan a los niños como juguetes. Las comidas son tomadas en conjunto en granjas o grandes vestíbulos. Las casas están abiertas a los visitantes y son reconstruidas por grupos cada 10 años.

Producción: Integración de la agricultura y la industria. Todos deben realizar tareas agrícolas durante dos años; luego, algunos quedan en el campo mientras otros van y vienen de la ciudad al campo. Cada alquería está compuesta por una «familia» de 40 personas. Muchos huevos son separados para almacenar en edificios de tipo incubadora (una anticipación por parte de Moro). Cada uno aprende un oficio que se pasa de padres a hijos dentro de cada familia. Se trabajan 6 horas por día.

Familia /Matrimonio / Sexo: Cada casa es una unidad, tanto doméstica como industrial. La casa de una ciudad estará constituida por 10 a 16 miembros gobernados por el señor y la señora. Se debe gran respeto y obediencia a los miembros mayores. Un novio y una novia pueden verse uno al otro desnudos antes del casamiento, así ninguno de los dos deberá cargar con un esposo deforme. No obstante, las relaciones premaritales son castigadas.

Lugar de la mujer: Patriarcal. Las mujeres sirven las comidas principales. Los maridos tienen el poder de castigar a sus mujeres. Pero las mujeres no pueden ser excluidas del sacerdocio.

Educación y cultura: El cultivar la mente es considerado el placer más grande. Una creencia general en Dios, pero tolerancia para todas las creencias.

Crimen y castigo: Es un crimen grave viajar sin el pasaporte del príncipe.

Utopías Platon Ciudad Ideal La Republica Estado Mujer Produccion

Utopías Platon Ciudad Ideal La Republica

Utopía I
La República
Platón
Utopía II
Utopía
Tomás Moro
Utopía III
Abbey of Telemé
Francois Rabelais
Utopía IV
Cristianópolis
Johan V. Andrea
Utopía V
Armonía
Charles Fourier
Utopía VI
Icaria
Etienne Cabet

Nombre de la utopía: La República.
Utopías Platon La Republica Ciudades Ideales Imaginarias PoblacionesAutor: Platón (427P-347 a. C.). Tenía 23 años cuando terminó la guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas, que dejó a Atenas, donde vivía, en un estado de agotamiento político y económico.
Se describe en: La República (c. 370 a. C.).
Población: 5.040, la cantidad conveniente para que un orador pueda dirigirse a ella.

Estructura política y social:
Una meritocracia que tenía:
— Protectores o gobernantes. Elegidos sobre la base de buen linaje, estado físico, inteligencia y educación. La virtud principal es la sabiduría. Las leyes de los protectores se justifican ante sí mismos y ante los demás sobre la base de una mentira «noble» o «medicinal»: la de que Dios puso oro en ellos, mientras puso plata en sus auxiliares y hiero y cobre en los trabajadores.
— Auxiliares o guerreros. Este grupo está formado por guardianes jóvenes que no están aún preparados para ser gobernantes, y otrosmiembros de la clase defensora que son de naturaleza más violenta que filosófica. La virtud principal es el valor.
— Trabajadores. Agricultores y artesanos.
— Esclavos.

Propiedad y distribución de los bienes: Los gobernantes y los auxiliares comparten casas, comidas y bienes de varios tipos que poseen en común. Cada uno recibe un estipendio fijo al año que no proporciona lujos. No se permite la posesión ni tan siquiera la cercanía del oro o la plata. «Debemos decirles que ellos tienen el metal divino siempre en sus corazones.» Las clases trabajadoras y comerciantes pueden hacer trabajos para sí mismos. «Ellos encontrarán por sí mismos la mayor parte de la legislación necesaria.»

Producción: Se considera al trabajo manual limitador del desarrollo mental y las artes mecánicas son serviles. La economía se basa en la agricultura y el artesanado.

Familia / Matrimonio / Sexo: Las mujeres y los hijos de los gobernantes y de los auxiliares forman una comunidad. «Nadie conocerá su propio hijo, ningún niño conocerá a su padre» Sólo los «mejores» de ambos sexos serán juntados para tener hijos y si los «peores» tienen hijos, estos niños serán «puestos fuera de la vista y conservados en secreto y misterio». Hay ciertas edades para la procreación, y si nacen hijos fuera de este período, serán «eliminados». Los niños que nazcan fuera del matrimonio serán declarados «desautorizados e impíos». El amor, como oposición al mero sexo, tiene lugar entre los hombres de manera moderada, de modo que un amante podrá besar o abrazar a su amado como a un hijo, pero «nunca debe sospecharse que se va más allá de esto».

El lugar de la mujer: En la clase gobernante, al menos, los hombres y las mujeres comparten la misma educación, el cuidado de los hijos, la protección de los demás ciudadanos y la guerra. Educación y cultura: Los niños son criados en un parvulario del Estado. Son llevados a la guerra como observadores para que «prueben el gusto de la sangre como cachorros». Cuando crecen aprenden gimnasia, educación militar, música, disciplinas estéticas e intelectuales y finalmente las ciencias matemáticas y la dialéctica, «el poder de ver las cosas en su totalidad».

Los mejores, a la edad de 35 años, son elegidos para dirigir en las guerras y en las actividades prácticas de la vida, a la edad de 50 años llegan a ser gobernantes completos. Las artes deben adaptarse a las normas éticas. La música y la poesía son especialmente subversivas y, por lo tanto, deben ajustarse a reglas.

Historia de la Política Moderna Historia del Pensamiento Politico Partidos

Desde el principio, antes incluso de que el término “política” hubiera nacido en Grecia, el hombre ha sido un animal político. Hasta el punto de que uno de los rasgos definitorios de lo humano es, precisamente, su condición de político, su necesidad de organizar la vida en sociedad. Y lo que se juega en la política no es sólo, pese a lo que pudiera parecer en los tiempos que corren, un reparto de cargos o prebendas, o ni siquiera el poder, sino la regulación de las reglas de convivencia, la vida en común de todos.

Se dice que “la política es la segunda profesión más antigua del mundo”, bromeaba Ronald Reagan en 1977.
“He acabado dándome cuenta de que guarda un gran parecido con la primera”

El origen de los partidos políticos modernos se remonta a la época de las llamadas revoluciones liberales, como la Gloriosa Revolución Inglesa (1688) o la Revolución Francesa (1789).

Con la declinación del absolutismo surgieron en Europa Occidental los clubes políticos, asociaciones de personas con ideas afines acerca del modo en que debía gobernar el país. Por ejemplo, la Revolución Francesa dio lugar al surgimiento de corrientes políticas diferentes: los feullians, así llamados por reunirse en el convento de esta orden, proponían preservar la monarquía. A ellos se enfrentaban los girondinos, provenientes de la región de la Gironda, y los jacobinos, de tendencia más radicalizada.

Estas asociaciones carecían de una organización estable, de una ideología definida o de un programa de gobierno concreto porque sus propuestas se centraban en la organización política del país; por ejemplo, si debía establecerse una república o una monarquía.

Una vez instalada la preponderancia del Parlamento sobre el gobierno y garantizada la libertad de expresión y reunión, estos clubes políticos se transformaron en partidos de notables: agrupaciones destinadas a la promoción electoral de personalidades destacadas por su pertenencia a un grupo social, como por ejemplo, la oligarquía en la Argentina de fines del siglo XIX.

Estos notables proponían los programas, determinaban quienes accedían al poder y mantenían la unidad programática del partido. Este tipo de partido político se desarrolló y consolidó en la etapa en que la participación política era restringida y el sufragio estaba limitado a los propietarios, contribuyentes e instruidos. En la Argentina, la llamada “generación del 80” es un claro ejemplo de ello.

Hacia mediados del siglo XIX, la clase obrera y gran parte de la clase media, comenzaron a fundar y armar sus propios partidos políticos con el objetivo de reclamar por el derecho al voto y por mejores condiciones de vida. Su organización era más estable y sus principios estaban fijados por un programa político o conjunto de ideas preciso y detallado. La conducción estaba a cargo de personas que se dedicaban exclusivamente a la política como actividad constante. Cualquiera que adhiriera a los principios orgánicos del partido podía afiliarse o formar parte de él.

Estos partidos de masas, así llamados porque solían apelar a las grandes manifestaciones colectivas, cobraron relevancia cuando entró en plena vigencia el sufragio universal.

El historiador británico Ben Dupré , dice al respecto:

La definición de Aristóteles de los seres humanos como zoo politika (animales políticos) parte de su concepción de que las personas se expresan más plena y propiamente en el contexto de la ciudad-Estado griega, la polis, palabra de la que se deriva «política». La polis, por tanto, es el hábitat natural de los animales políticos, donde se relacionan y colaboran para establecer las leyes y crear las instituciones en las que se basan el orden social y la justicia. Y si los humanos son esencialmente políticos, la vida sin la política es imposible.

La polis puede ser fruto de la colaboración cívica, pero el impulso que la pone en marcha es el conflicto. Si la gente no mantuviera opiniones diferentes, no sería necesaria la política. En un mundo de concordia absoluta -o abrumadora opresión-, la política no iría a ninguna parte, porque las desavenencias habrían desaparecido o habrían sido anuladas. La necesidad de vivir políticamente se debe a que no existe un acuerdo general acerca de cómo deben distribuirse las cosas buenas de la vida, o de quién debe ejercer la autoridad sobre quién, o de cómo se decide esa preeminencia. Como apuntó Mao Zedong astutamente, la política es la guerra sin derramamiento de sangre: un medio de resolver el conflicto sin recurrir a la violencia. El único acuerdo general en una sociedad abierta políticamente es el que sirve para tolerar la diferencia, y en este sentido la política es el arte (o puede que la ciencia: las opiniones difieren) del compromiso.

La democracia en países como Argentina , supuso la institucionalización de elecciones para la designación de autoridades de gobierno pero, mientras tanto, implicó la existencia de un Estado ineficiente para garantizar el conjunto de derechos y libertades básicas de la ciudadanía. Todo esto en un contexto en el que las condiciones sociales y económicas limitan o impiden la efectiva participación ciudadana en lo que atañe al bien común. Las desigualdades sociales afectan a la igualdad política, pues las personas que no logran satisfacer sus derechos básicos, tampoco pueden participar en el ámbito de lo público del mismo modo en que pueden hacerlo las que no sufren esta vulneración de sus derechos.

El Estado no tiene como única función controlar las reglas de juego de La democracia, sino la competencia para adecuar las instituciones políticas a un desarrollo económico y social que amplíe y fortalezca la base de la ciudadanía.

Pareciera necesario, entonces, para garantizar una gobernabilidad democrática que atienda a la demanda de la sociedad civil, que el Estado mismo se imponga un estilo tendiente a desburocratizar y a agilizar su propia gestión. Esto implica ampliar las bases para la participación ciudadana y para la intervención directa e indirecta de la comunidad en los asuntos colectivos.

 

Diferencias entre Moreno y Saavedra Decreto Supresion de Honores

Diferencias entre Moreno y Saavedra

MARIANO MORENO
Mariano Moreno nació en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1778. Su padre, Manuel Moreno y Argumosa, oriundo de Santander (España) llega a Buenos Aires en 1776 y se casa con doña María del Valle, porteña; este matrimonio tiene 14 hijos y Mariano fue el mayor. Cursó estudios de latín, lógica y filosofía en el Real Colegio de San Carlos. Por dar muestras de estudioso y talentoso el franciscano Fray Cayetano Rodríguez le brindó su amistad y puso a disposición la biblioteca del convento. Estudió leyes en la Universidad de Chuquisaca.  En 1801 se casa en Chiquisaca con una joven del Alto Perú y en 1805 nace su primer hijo también llamado Mariano.

DECRETO DEL 6 DE DICIEMBRE: Es el famoso decreto de supresión de honores que señaló el rompimiento entre Saavedra y Moreno  Un incidente había precipitado los hechos. Un banquete presidido por Saavedra. celebrado en el cuartel de Patricios, festejaba la victoria de Suipacha, el 5 de diciembre de 1810. El capitán Atanasio Duarte, en estado de ebriedad, ofreció un brindis en honor de Saavedra haciendo alusión al “futuro emperador de América” y una corona de azúcar que. adornaba la mesa fue entregada a su señora. Saturnina Otárola.

Incitado por estos hecho Moreno redacto el decreto de supresión de honores que la Junta luego aceptó en el que se expresaban las tendencias igualitarias del secretario. Saavedra lo interpretó como alusión personal.

DECRETO DE SUPRESIÓN DE HONORES:

(…) 2a Habrá desde este día absoluta, perfecta, e idéntica igualdad entre el Presidente, y demás Vocales de la Junta, sin más diferencia, que el orden numerario, y gradual de los asientos.

3a Solamente la Junta reunida en actos de etiqueta y ceremonia tendrá los honores militares, escolta, y trata
miento, que estén establecidos.

4a Ni el Presidente, ni algún otro individuo de la Junta en particular revestirán carácter público, ni tendrán comitiva, escolta, o aparato que los distinga de los demás ciudadanos. (…)

8a Se prohibe todo brindis, viva, o aclamación pública en favor de individuos particulares de la Junta. Si éstos son justos, vivirán en el corazón de sus conciudadanos: ellos no aprecian bocas, que han sido profanadas con elogios de los tiranos.

9a No se podrá brindar sino por la patria, por sus derechos, por la gloria de nuestras armas, y por objetos generales concernientes a la pública felicidad.

10a Toda persona, que brindase por algún individuo particular de la Junta, será desterrado por seis años.

11a Habiendo echado un brindis D. Atanasio Duarte, con que ofendió la probidad del Presidente, y atacó los derechos de la patria, debía perecer en un cadalso; por el estado de embriaguez en que se hallaba, se le perdona la vida; pero se destierra perpetuamente de esta ciudad; porque un habitante de Buenos Aires ni ebrio ni dormido debe tener impresiones con tra la libertad de su país.

12a No debiendo confundirse nuestra milicia nacional con la milicia mercenaria de los tiranos, se prohíbe que ningún centinela impida la libre entrada en toda función y concurren cia pública a los ciudadanos decentes, que la pretendan. El oficial que quebrante esta regla será despuesto de su empleo.

13a Las esposas de los funcionarios públicos políticos y militares no disfrutarán los honores de armas ni demás prerrogativas de sus maridos: estas distinciones las concede el estado a los empleos, y no pueden comunicarse sino a los individuos que los ejercen.

14a En las diversiones públicas de toros, ópera, comedia, etc., no tendrá la Junta palco ni lugar determinado: los individuos de ella, que quieran concurrir, comprarán lugar como cualquier ciudadano; el Excmo.. Cabildo, a quien toca la presidencia y gobierno de aquellos actos por medio de los individuos comisionados para el efecto, será el que únicamente tenga una posición de preferencia.

15a Desde este día queda concluido todo el ceremonial de iglesia con las autoridades civiles: éstas no concurren al templo a recibir inciensos, sino a tributarlos al Ser Supremo. Solamente subsiste el recibimiento en la puerta por los canónigos y dignidades en la forma acostumbrada. No habrán cojines, sitial, ni distintivo entre los individuos de la Junta.

MARIANO MORENO, ESCRITOS II

CONFERENCIA DEL 18 DE DICIEMBRE DE 1810. El 18 de diciembre se debatió si los diputados del interior debían o no incorporarse a la Junta. Debe señalarse que si se adoptaba la primera actitud quedaba diferido el congreso que debía decidir la suerte de estas tierras y quizá concretar el anhelo emancipador. Pese a la circular del día 27 de mayo, la Junta había manifestado en múltiples ocasiones que los diputados concurrirían a formar un congreso aparte, pero aquel documento, que según, se dijo entonces era fruto de la inexperiencia o quizá resultado del momento que se vivía, dio pie al debate.

En la votación Moreno, opuesto a dicha incorporación, quedó derrotado. Pese a que Saavedra y los otros vocales reconocieron la ilegalidad de esa incorporación la apoyaron, según expresaron, por conveniencia pública. Derrotado Moreno, presentó su renuncia y fue enviado a Londres en misión diplomática; hallándose en viaje el paladín de la Revolución falleció repentinamente el 4 de marzo de 1811, a los 32 años de edad. El alejamiento del activo funcionario —como señaló uno de sus contemporáneos— abrió un paréntesis en los progresos hacia la independencia.

DIFERENCIAS IDEOLÓGICAS ENTRE MORENO Y SAAVEDRA

Diferencias entre Moreno y Saavedra

Mariano Moreno era un espíritu libertario, alejado de toda aspiración individual de poder. El sueño de igualdad, libertad y fraternidad que había forjado al calor de las ideas de la Revolución Francesa durante su época de estudiante universitario le impedía aceptar la idea de que fuera un solo individuo el que se arrogara el mando de todo un pueblo.

El surgimiento de Napoleón y la situación inestable y desgraciada que estaban sufriendo las colonias a causa de la fragilidad de las monarquías europeas era una prueba de ello. “Ya tuvimos suficientes monarcas, virreyes y emperadores”, pensaba Moreno.

Él aspiraba a destruir el orden social establecido para construir en su lugar otro más justo. Había llegado la hora en que las decisiones las tomaría la gente común. Lo importante era conseguir la emancipación, no importaba cómo.

 

diferencia con Moreno

Saavedra de carácter parco y mesurado, sus palabras parecían revestirse de gravedad en los momentos solemnes. Al participar en el movimiento revolucionario su propósito era honesto, pero carecía de la inteligencia suficiente para ocupar el alto cargo en que las circunstancias lo habían colocado. En realidad, él prefería no pensar que aquello era una revolución.

Tendía a imaginar que se trataba de una agitación a nivel municipal solucionada de manera pacífica gracias a su participación en el caso, sustituyendo el virrey nombrado en España por otro surgido de la elección de la mejor gente de su ciudad.

El cambio de gobierno significaba para él la continuación del sistema colonial, sólo que con una administración más honesta, y cierto cambio de situación que implicara el fin de algunos beneficios que favorecían a unos pocos y el mantenimiento de otros. En Moreno veía el peligro de la agitación, la perturbación. Sin él, la paz de esta transición perduraría, pensaba Saavedra.