Importancia Del Nitrógeno Para La Vida

Tipos de Habitat de Vida La Temperatura y la Civilización

LOS AMBIENTES DE VIDA DEL PLANETA – RELACIÓN VIDA – TEMPERATURA

Es posible que si escuchamos a una persona afirmar en una reunión que los animales más pequeños, e incluso las plantas, tienen un “domicilio” y hasta una “dirección”, lo tomemos por un poeta o por alguien que no se encuentra en sus cabales. Sin embargo, esta afirmación no tiene nada de falsa. Al contrario: muchos científicos y naturalistas dedican su vida para conocer más acerca de este tema. Es claro .. . ellos no hablan de “domicilio” y “dirección”, sino, de habitat, término que proviene del latín (habitationis) y que significa habitación.

En ecología, habitat es el conjunto de las condiciones físico-geográficas en que desarrolla su vida una especie. En realidad, lo podemos identificar con el ambiente que le es propio a cada planta, a cada animal e, incluso, a cada ser humano.

Cada especie posee un habitat particular. Este ambiente lo componen diversos factores, que en parte son elementos vivos y en parte elementos muertos. Los ecólogos han clasificado a estos componentes ambientales en edáficos, climáticos y bióticos.

Los edáficos son los que se refieren al suelo, el  que de acuerdo con su localización geográfica puede poseer distintos componentes minerales, mayor o menor proporción de arena o de limo o de cantos rodados (que hacen variar sus posibilidades de retener el agua recibida de las precipitaciones y deshielos, y su consistencia) e incluso, diferencias en la cantidad de material orgánico (humus) incorporado. En relación con los suelos, los habitat más “codiciados” son los que cuentan con una gruesa capa de humus, buena capacidad para retener el agua de lluvias, muchos minerales y pocas rocas de mediano o gran tramaño.

El aspecto climático se refiere a las variaciones meteorológicas que afectan a un sitio determinado. Los elementos que lo componen son la temperatura, la presión, las precipitaciones y las radiaciones cósmicas. Tamibén influyen, indirectamente, la distancia entre el punto estudiado y el océano, la altura sobre el nivel del mar y la proximidad de factores extraños como fuentes termales o volcanes.

Por supuesto, tendrá más “inquilinos” aquel habitat que posea un clima cálido y húmedo, porque allí las condiciones de vida son más fáciles. Por último, resulta de especial importancia el factor biótico (de bios — vida).

No es posible lograr un cuadro real que refleje la existencia de cualquier especie si no colocamos en él a todos los otros vegetales o animales que están asociados con ella. Por otra parte, existe una relación dominante de unas familias sobre otras. Donde no hay vegetales no pueden existir animales herbívoros. Donde faltan éstos, no pueden prosperar los carnívoros.

El habitat habla del lugar donde se vive, es decir, un área física, una parte específica de la superficie terrestre.

De acuerdo con este concepto, puede ser acuático, aéreo o terrestre. Para cada caso, la evolución biológica ha dotado a cada criatura viviente de las “armas” necesarias para desenvolverse exitosamente en su medio. Los topos tienen uñas poderosas, los peces aletas en forma de remo y los pájaros alas que les permiten volar. Para alcanzar estas herramientas perfeccionadas la naturaleza empleó siglos en probar y seleccionar, generación tras generación, cada uno de los adelantos aplicados.

Recordemos, asimismo, que el habitat puede tener dimensiones muy dispares. Puede ser tan grande como un mar o una pradera, intermedio como un bosque o una laguna, o pequeño como un tronco de árbol podrido o el intestino de un mamífero.

Después de la Primera Guerra Mundial, un grave problema que, es su momento, se intensificó día a día afectó a la humanidad entera: la vivienda. Sobre este tema, evidentemente, la ecología tiene mucho que decir. Cuando una población aumenta (trátese de heléchos, de ratas o de personas) se van haciendo cada vez más difíciles de satisfacer las necesidades de mantener un habitat determinado. No olvidemos que al comienzo habíamos dicho que habitat era equivalente a domicilio.

El hombre extendió, con hélices, motores y ruedas, su ambiente; pero, al mismo tiempo, debió someterse a los efectos de sus propios avances. Su “habitat privado”, la vivienda, paulatinamente se reduce a departamentos cada vez más pequeños, única solución para dar cabida a las nuevas generaciones, más numerosas que las anteriores.

SOL Y SOMBRA

En el fondo de nuestro jardín podremos realizar una interesante experiencia. Si observamos detenidamente las partes del suelo en las que una pared o arbusto dan sombra permanente, descubriremos que las hierbas crecen allí con menos densidad que en otros sitios. En cambio, notaremos que en esa zona la humedad es mucho mayor y que la tierra es menos granulosa y más compacta. Si tenemos paciencia, podremos comprobar asimismo que, mientras en las zonas donde da el sol predominan los insectos, aquí son más abundantes los gusanos.

En fin… dos mundos distintos se desarrollan a pocos centímetros de distancia. Todos los factores que componen el habitat interactúan de tal manera que llegan a constituir unidades casi independientes, con fisonomía propia. El suelo compacto, la humedad, la vegetación y la microfauna se “entremezclan” al pie de la pared umbría para dar origen a un habitat con rasgos particulares que lo identifican. Al lado, la influencia solar crea las condiciones para que se desenvuelvan con comodidad otras especies diferentes.

EL POTENCIAL BIÓTICO: ¿Qué posibilidades habrá de que en el tiempo en que uno se va de vacaciones, las hormigas, libres de toda persecución, acaben con los rosales del jardín? En las condiciones ambientales óptimas que implica un jardín sin depredadores ni insecticidas, es muy probable que las hormigas salgan triunfantes.

El potencial biótico es justamente eso, la capacidad de una población para prosperar en un medio óptimo. Lo que medimos, en este caso, es su velocidad de crecimiento cuando no hay obstáculos ni límites que la detengan. Mientras una pareja humana podría originar una descendencia de. 200.000 individuos en cien años, una mosca, qon su compañera, podría llegar en un año a la “considerable” cifra de un tres seguido de . . .¡cincuenta y cinco ceros!

Como vemos, el potencial biótico varía para cada especie. Y gracias a Dios existen controles naturales para algunos animales, porque de lo contrario viviríamos inundados de insectos, a tal punto que el sol se nos haría invisible.

Lo que impide que cierto grupo de animales o vegetales crezca en forma desmedida es la suma de los factores físicos, químicos y biológicos que hay en el am biente. Y que influyen, en diversa forma, para alterar las condiciones óptimas de desarrollo.

Una familia humana tipo, en la actualidad, no tiene por lo general más de tres vástagos, porque un número mayor de hijos haría difícil el mantenimiento del núcleo. Es un factor económico el que constituye el límite. Algunos peces, en cambio, son “regulados” por animales de mayor tamaño que se los comen, “recortando el excedente” como la tijera lo haría con un trozo de género que la modista quiere adecuar a un molde.

Todas estas maravillas sólo pueden producirse en un marco multifacético como es nuestra Tierra, donde siempre hay lugar para algo asombroso o inesperado.

LA TEMPERATURA Y LA CIVILIZACIÓN

Es un hecho interesante de destacar el que casi todas las grandes civilizaciones hayan florecido allí donde el clima no es ni muy cálido ni muy frío. Parece ser que el género humano necesita, para su progreso, el estímulo de una temperatura templada, pues tanto el frío riguroso como el calor excesivo han frustrado, de alguna manera, su desarrollo.

Así la raza negra, sofocada por el calor bochornoso de su tierra nativa, avanzó poco en agricultura, artes y ciencias, hasta la época en que los descubrimientos y colonizaciones la pusieron en contacto con los pueblos europeos. El clima en que vivía no era propicio para la actividad y la empresa, pero sí para proveerle de alimentos y ropas sin mayor esfuerzo.

En el extremo opuesto, la gente de las tierras árticas, esquimales y lapones, ha quedado atrás en la marcha general del progreso, porque la inclemencia de su clima no retribuía el enorme esfuerzo que demanda la subsistencia.

El hombre de los trópicos es, entonces, semejante al hombre rico, que no se aficiona al trabajo porque no tiene la coacción de la necesidad para hacerlo; mientras que el hombre de las tierras frías se asemeja al muy pobre, que tampoco hace mucho porque sus esfuerzos no parecen ser retribuidos.

Muchos aspectos del clima —lluvias, visibilidad, cambios de las estaciones, temperatura media del año— y las variaciones de duración del día y de la noche afectan las condiciones de vida, pero sobre todo este factor parece tener la mayor influencia en el aliento o desaliento del empeño humano. Aquellos que han estudiado el problema han llegado a la conclusión que cualquier temperatura, entre 0° y 22°, es favorable al progreso, y que una temperatura media de 10° es la ideal.

Vemos abajo un mapa con las temperaturas del planeta.

mapa de mundo con temperaturas por regionesn

Es bien destacable que la zona amarilla incluye a muchas de las más importantes ciudades del mundo, como ser Londres, Nueva York, París, Chicago, Tokio y Berlín. Aunque los climas de estas ciudades no son iguales, todos ellos comparten una temperatura media anual, entre los 5o y los 15°. También están, dentro del área amarilla, dos grandes civilizaciones de la antigüedad: la cretense y la romana. Dentro del área anaranjada, floreció la antigua civilización griega y más tarde las de Rusia y España, mientras que en el área de color castaño se desarrollaron las de los incas, China e India.

Dentro de la zona anaranjada florecieron, en la antigüedad, las civilizaciones egipcia y maya, pero ambas cesaron hace mucho de extender una considerable influencia sobre el resto del mundo. Dentro del área roja hubo dos tempranas civilizaciones: la de la India y la de la Mesopotamia. De esto se desprende que no es absoluta la conclusión según la cual los climas muy cálidos o muy fríos sean incompatibles con el progreso humano; pero sí podemos afirmar que no lo favorecen.

El hombre es ahora dueño de su ámbito como nunca lo fue en el pasado. Hoy se elevan ciudades en las zonas árticas y cerca del ecuador, en Latinoamérica y en Indonesia.

Es fácil ver por qué la civilización fue más lenta en desarrollarse en el hemisferio sur. Son comparativamente pocas las zonas al sur del ecuador que gocen de una temperatura cercana a la ideal. Además, la gran extensión de los océanos Pacífico e Indico aisla una región de otra y dificulta extremadamente todo contacto.

HABITAT Y LA VIDA DEL MUNDO ANIMAL EN EL MUNDO:
Sabemos que el factor geográfico tiene un importante papel en la conformación de las civilizaciones, en la distribución de las razas humanas, en las lenguas que la gente habla y aun en las religiones que profesan. Si el ambiente geográfico significa tanto en su conducta, no es de maravillarse que’ sea por lo menos igualmente importante en el mundo animal.

La zoogeografía estudia la distribución de los animales sobre la superficie de la tierra, distribución no sólo en sentido horizontal, sino también vertical, porque algunos viven en la alta montaña, otros en las zonas llanas y otros en las profundidades abisales.

Basados en las últimas enseñanzas de la ciencia, vamos a dar una noción clara de la delimitación de las diferentes regiones.

Muchas circunstancias determinan las áreas dentro de las que varios animales terrestres viven normalmente. No pueden cruzar con facilidad anchas barreras de agua que dividen una región de otra; es raro que logren atravesar una cadena de montañas altas; muy pocas veces cruzan las vastas tierras desérticas.

La mayoría de los animales se nutre de una clase limitada de alimentos. Si son herbívoros, no pueden sobrevivir mucho tiempo en regiones donde las plantas necesarias no crecen. Si son carnívoros, viven sólo donde sus presas puedan hacerlo también en cantidades suficientes.

De manera que, aunque no es posible dibujar una línea de demarcación en el mapa del mundo y declarar que sólo ciertos animales viven a un lado de ella, y otros muy diferentes al otro lado, es posible dividir el mapa en unas pocas regiones principales e indicar, con certeza, que cada una tiene su fauna característica, es decir, una vida animal que le es propia.

mapa de habitat del mundo

El mapa superior de la lámina está dividido en siete regiones:

A)   Oceanía (Australia e islas vecinas).
B)   América Central, del Sur e islas del Caribe, que los zoólogos llaman región neo-tropical.
C)   La región tropical, que incluye casi toda África, junto con Madagascar y parte de Arabia, se caracteriza por la. presencia de gran número de mamíferos con pezuñas: viven juntos en manadas y entre ellos encontramos jirafas, cebras, leones, el elefante africano (que es el animal terrestre más grande que hoy existe), el rinoceronte y el búfalo africano.
D)   India, S.E. de Asia, con sus guirnaldas insulares.
E)   Una gran extensión de tierra que cubre la mayor parte de Asia, casi toda Europa y parte N. de África, llamada la región paleártica: viven el caballo, el pequeño oso castaño, el camello, el alce y el ciervo
E)  La región neártica que incluye la mayor parte de América del Norte.
G) Las   tierras   árticas,   alrededor  del  polo norte.

Los animales nativos de la India o S.E. de Asia; son ellos el elefante de la India, más pequeño, de lomo más recto, orejas más pequeñas y más manso que el africano; el tigre, el orangután y el búfalo acuático de la India.

Los animales que viven en las tierras árticas; son el oso polar, el reno y el zorro ártico. El reno, ya muy domesticado, provee a los lapones de leche, carne y piel, y suele servir de bestia de carga.

Es también posible hacer una distribución vertical de los animales, aunque, naturalmente, por la facilidad de desplazamiento, los límites son menos precisos que aquellos que se demarcan para los vegetales. Por ejemplo, en los Alpes, el ciervo no traspasa el límite de los vegetales, mientras que la gamuza se aventura hasta la zona de las nieves eternas.

Los geólogos saben que Australia y algunas de las islas que la rodean han estado separadas de las grandes extensiones de tierra del mundo, por muchos millones de años. La vida animal, durante tanto tiempo, no ha evolucionado de la misma manera ni al mismo tiempo que en otros lugares. Cuando el hombre blanco se estableció por primera vez allí, se vio sorprendido por los animales raros que halló, seres por completo diferentes de los que existían en el Viejo Mundo.

El canguro, por ejemplo, a pesar de que mide casi 1,50 m. de largo, tiene hijuelos que al nacer no alcanzan a más de 5 cm. Estos pequeños pasan no corto período de su desarrollo dentro de una especie de bolsa ventral en el cuerpo materno, el marsupio, y permanecen allí hasta que están suficientemente desarrollados, como para comenzar una existencia independiente.

Aún más destacable es el ornitorrinco, aunque es mamífero y, por tanto, alimenta a sus pequeños con leche, es un animal ovíparo; en cierto sentido podemos considerarlo como un fósil viviente, o sea, un representante de ciertos animales que debieron abundar hace mucho tiempo, cuando los mamíferos hicieron por primera vez su aparición en la tierra.

Los otros animales que se hallan en la parte superior de la lámina son: el dingo (especie de perro salvaje, nativo de Australia); el kiwi neozelandés o ápterix (pájaro sin cola y con alas no desarrolladas); un pez con pulmones y el equidna (especie de oso hormiguero con el cuerpo cubierto de espinas).

América del Norte tiene muchos que son comunes en Europa y Asia. Sus representantes propios son ciertos tipos de zorros, el bisonte americano (a menudo llamado búfalo) y osos negros algo parduscos. Estos últimos, además del oso pardo de Alaska, son los más grandes y temidos de todos los osos, y hoy rara vez se los encuentra fuera de los grandes parques nacionales, donde se los preserva de la caza.

Los animales oriundos de América Central y América del Sur incluyen armadillos; osos hormigueros de lengua muy larga; perezosos; llamas; jaguares o yaguares y otros pocos mamíferos desdentados.

La llama fue el único animal que los pueblos aborígenes de América lograron domesticar antes de la llegada del hombre blanco. Los dos animales que en la lámina están asentados sobre una base de color verde claro, viven en el extremo norte de Canadá y Alaska; son el zorro negro y el anta, el más grande de la familia de los ciervos.

En las grandes extensiones heladas de la Antártida no hay animales terrestres, pues, a excepción de algunas zonas aisladas, los vegetales no crecen en cantidad suficiente como para alimentarlos. Pero en la franja costera de la Antártida habita un mamífero, el lobo marino, que es el miembro más grande de la familia de las focas. Hay también pingüinos, en grandes cantidades. Han perdido su posibilidad de volar, pero son buenos nadadores. Al vivir en una región donde no hay materiales para fabricar sus nidos, colocan los huevos arriba de sus pies, y tanto los machos como las hembras comparten la tarea de incubarlos.

No todos los animales están confinados para siempre a una sola región de la tierra. A menudo el hombre ha llevado ciertas especies de una región a otra. Las ratas viajan por todas las partes del mundo en las bodegas de los barcos. El cangrejo chino, trepado a los buques, ha sido llevado a varios estuarios de Europa.

El conejo, trasladado de Europa a Australia, se multiplicó de manera tan sorprendente que se ha convertido en una terrible plaga. Y los caballos salvajes, que por muchos años vagaron por las pampas de América del Sur, eran los descendientes de aquéllos que los conquistadores españoles trajeron a estas tierras.

Fuentes Consultadas:
Enciclopedia Ciencia Joven Fasc. N°8 Edit. Cuántica – Los Habitat del Mundo –
El Mundo en el Tiempo Tomo III Globerama Edit. CODEX

Consumo de Agua en el Mundo Huella Hídrica, Tablas y Mapa

CONCEPTO DE HUELLA HÍDRICA – HISTORIA DEL CONSUMO DEL AGUA POTABLE

HISTORIA: Cualquiera sea la actividad del hombre que consideremos, siempre el agua ocupará una parte esencial en ella. Si observamos su búsqueda de energía comprobamos que la primera fuente natural de energía que dominó fue la de las corrientes y caídas de agua. Cuando pensamos en el hombre como agricultor vemos que una de sus tareas más importantes es asegurar que sus tierras estén bien irrigadas y desaguadas. Aun en el transporte vemos que los barcos que navegan en mares y ríos tienen un papel dominante.

Todo esto no es extraño, pues más de siete décimos (70%) de toda la superficie del globo está cubierta de agua hasta una profundidad media de unos 4 kilómetros. Si multiplicamos el número de kilómetros cuadrados que forman las siete décimas partes del globo terrestre por 4, comprobamos que nuestro planeta contiene más de 1.000 millones de kilómetros cúbicos de agua.

Sin embargo, excepto como ruta para los barcos y ambiente vital para los peces, la gran abundancia de agua en mares y océanos es de poca utilidad directa para el hombre. No la puede usar para calmar su sed y la de sus animales domésticos o para irrigar sus campos. Para todos estos propósitos debe conformarse con la cantidad mucho menor que pasa de la superficie de los océanos al aire como vapor de agua, luego corre por los aires en forma de nubes y cae como lluvia o nieve. Y aún de esta cantidad, relativamente pequeña, la mayor parte, y con mucho, busca su camino en los ríos y vuelve al mar antes que el hombre la haya usado.

Así, aunque en un sentido el agua es extraordinariamente abundante, en otro aspecto es excepcionalmente escasa. En muchas regiones cálidas y secas, incluyendo partes de España, ex Yugoslavia y África del Norte, la poca lluvia que cae sobre la tierra se cuela rápidamente a través de una capa muy gruesa de suelo poroso antes de ser detenida por otra impermeable, de roca, profundamente situada por debajo de la superficie.

En tales regiones es necesario perforar profundos pozos hasta la roca, y los aguateros que transportan la valiosa agua de estos pozos a aldeas distantes la pueden vender tan fácilmente como se venden helados, en otras partes, en un caluroso día de verano. Aun en clima como el nuestro, no es extraño para la gente que vive en distritos con pobre provisión de agua el recoger el agua de lluvia de los techos en barriles y usarla para cualquier fin en el que la absoluta pureza no sea realmente indispensable.

Pero en regiones donde las lluvias no son demasiado escasas y especialmente en las que tienen un subsuelo calcáreo, generalmente es posible asegurarse una provisión de agua constante cavando un pozo no muy profundo.

El agua se puede elevar del pozo en baldes o, siempre que el nivel del agua (la napa) no esté a más de unos 10 metros bajo tierra, por medio de una simple bomba aspirante.  En regiones muy secas, donde el nivel del agua puede estar mucho más profundo, o en cualquier parte donde un pozo tenga que proveer grandes cantidades de agua, se pueden usar bombas más poderosas.

A veces ocurre que el agua queda apresada profundamente bajo tierra entre dos capas de roca impermeable de forma de casquete. Perforando a través de la capa superior, cerca de su punto más bajo, donde hay gran presión de agua, es posible producir un pozo artesiano.  La presión causa un constante fluir de agua, que sube a la superficie.

Para proveer las vastas cantidades de agua que consumen grandes pueblos y ciudades, los pozos y fuentes no son suficientes. Los romanos fueron los primeros en dar una excelente solución al problema, cuando derivaron el agua abundante de los ríos y arroyos de montaña y la transportaron a pueblos distantes por medio de acueductos.

CONCEPTO DE HUELLA HÍDRICA: La huella hídrica es un indicador que define el volumen total de agua dulce usado para producir los bienes y servicios producidos por una empresa, o consumidos por un individuo o comunidad. Mide en el volumen de agua consumida, evaporada o contaminada a lo largo de la cadena de suministro, ya sea por unidad de tiempo para individuos y comunidades, o por unidad producida para una empresa. Se puede calcular para cualquier grupo definido de consumidores (por ejemplo, individuos, familias, pueblos, ciudades, departamentos o naciones) o productores (por ejemplo, organismos públicos, empresas privadas o el sector económico).

concepto de huella hidrica

La tarea de suministrar agua potable a las poblaciones fue muy ardua ya en tiempos de los romanos, pero no lo era entonces casi nada si la comparamos con la de la actualidad. Primeramente, hay ahora muchos más pueblos y ciudades y, además de esto, no pocos de ellos son más grandes que las mayores ciudades de la antigüedad, porque los modernos métodos de transporte han capacitado a las zonas urbanas para crecer en una extensión antes imposible.

Lo que hace que el problema resulte aún más formidable es el hecho de que cada persona usa mucha más agua hoy, diariamente, que en tiempos pasados. Cuando la gente tenía que molestarse en obtener agua levantándola de los pozos, en baldes, cuidaba naturalmente mucho más de no derrocharla que nosotros que conseguimos toda la que deseamos con tan sólo abrir un grifo. Pero no son solamente el descuido y derroche los que han aumentado el consumo del agua. Otra causa importante es el continuo progreso del nivel medio de higiene.

Hace 400 años no se habían inventado los inodoros y hace ciento existían exclusivamente en las casas de los ricos; hoy cada casa usa probablemente más de 50 litros diarios de agua en el lavatorio. Hace poco más de 400 años ni siquiera los palacios poseían cuarto de baño; sin embargo, actualmente, la gran mayoría de las familias de la clase trabajadora, en los países más adelantados, tiene cuarto de baño en su hogar, y cada una de ellas seguramente consume centenares de litros de agua por semana. Además, la industria moderna gasta agua en abundancia.

De manera que no es de extrañar que los 5 ó 10 litros de agua por persona que bastaban para las necesidades diarias de nuestros antecesores ya no sean suficientes hoy para nosotros. En la moderna Bruselas, cada persona usa un promediode 160 litros de agua diariamente.

En Londres, la cantidad es de alrededor de 210 litros, en Estocolmo 245, en París 265 y en Nueva York llega a 440 litros. Aun la más pequeña de estas ciudades —Estocolmo— tiene una población de casi mas de un millón de almas, lo cual significa que necesita unos 250 millones de litros diarios. Nueva York, con su enorme población y su elevado consumo de agua por persona, necesita algo más de 4.400 millones de litros. ¿De dónde proceden tan vastas cantidades de agua?.

Pocas veces están al alcance mismo del sitio en que se las necesita y muy frecuentemente deben ser obtenidas de ríos, lagos o fuentes distantes y transportadas por gigantescas cañerías a plantas de potabilización cercanas a la ciudad que las consume.

Allí el agua ha de ser purificada y pasada a través de filtros. Éstos consisten en tanques enormes, que contienen, generalmente, primero una capa de pedregullo y arena gruesa, y luego, encima de ésta, una de arena fina. La arena filtra la mayor parte de las impurezas sólidas, pero no deja el agua libre de bacterias. De modo que ésta pasa a continuación a depósitos donde la acción de la luz del sol y el aire contribuyen a destruir los microorganismos. Generalmente se agrega también cierta cantidad de cloro, que actúa como germicida.

Cuando el agua está completamente purificada se la bombea a torres de agua, de modo que finalmente llegue a todas las casas de la ciudad con una presión uniforme. Sólo a partir del siglo XX el hombre ha tenido tan colosales exigencias de provisión de agua, y éstas nunca se hubieran satisfecho de no haberse tomado medidas para impedir que los ríos llevaran todo su caudal de agua al mar, como siempre.

Hoy, a lo largo de los cursos superiores y medios de muchos grandes ríos, los ingenieros han construido vertederos para controlar la corriente del agua. De modo que, excepto en épocas de muy prolongada sequía, las autoridades encargadas del suministro de agua pueden casi siempre conservar la cantidad suficiente como para satisfacer las necesidades de las poblaciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda utilizar 50 litros de agua por día y por persona, pero en la Argentina se calcula un consumo de entre 500 a 613 litros diarios.   Así, el consumo de agua limpia es diez veces mayor a lo sugerido por la OMS y las causas más habituales de este derroche son “pérdidas en las canillas, dispendio en la higiene personal o limpieza de ropas y lavado de vehículos, vajillas, frutas y verduras, regado de plantas y jardines y el uso de desagües como vertederos”.

MAPA DEL CONSUMO DE AGUA EN EL MUNDO – m³/año/persona –

mapa de consumo de agua en el mundo

TABLA DE CONSUMO FAMILIAR APROXIMADOS:

1 Lavado de Auto 500 l.
2 Ducha de 10 minutos 70-150l.
3 Descarga Inodoro 20-25 l.
4 Lavado de Manos 3 l.
5 Lavarropa 100 l.
6 Consumo Familiar 4 Personas 1200 l.

TABLA DE CONSUMO INDUSTRIAL APROXIMADOS:

1 Cemento por Kg. 30 l.
2 Harina por Kg. 0,5 l.
3 Azúcar por Kg. 2 l.
4 Lana por Kg. 0,7 l.
5 Papel por Kg. 0,5 l.
6 Cerveza por litro 10 l.
7 Gaseosa por litro 5 l.
8 Pescado por Kg. 6 l.
9 Acero por Kg. 500 l.
10 Un automóvil 35.000 l.

Nuevas estadísticas sobre la  disponibilidad y la utilización de los recursos hídricos informan que que sector agrícola consume el 92% del agua.  Analizar el consumo globalmente, aseguran, ayudará a los gobiernos a establecer medidas para elaborar sus planes hídricos nacionales y gestionar mejor los limitados recursos hídricos. EEUU, India y China son los países que más agua gastan. Entre los tres consumen el 38% de los recursos hídricos del planeta

8 CONSEJOS PARA EL AHORRO DE AGUA

tabla con consejos para el ahorro de agua potable

LA DEPURACIÓN DEL AGUA: Quizás uno de los elementos más importantes para el desarrollo de la civilización actual sea algo tan simple como el agua. Ella es la base de las operaciones industriales; es requerida, también, como bebida fundamental. Y resulta indispensable para lograr una adecuada higiene, tanto en lo que hace al aseo personal como a la limpieza de habitaciones, veredas y edificios.

Constituye la base de los servicios sanitarios. De acuerdo con las más actualizadas tablas de valores, cada ser humano utiliza, en promedio, unos 125 litros diarios de agua. Esta cifra aumenta considerablemente si nos referimos a las ciudades, especialmente las europeas. En Los Ángeles, por ejemplo, se consume individualmente un promedio de 350 litros por día.

Veamos cuál es el método empleado para purificar este líquido. Baste calcular que sólo París necesita por día más de 2.500 millones de litros de agua potable. Todo el sistema sanitario de una ciudad se basa en obras de ingeniería, consistentes en tuberías y canalizaciones de distintos diámetros.

Desde ríos, a veces muy distantes, se hace llegar el agua a plantas de potabilización que, generalmente, se instalan cerca del núcleo urbano.

Allí el agua pasa por varias piletas, en las que las impurezas mayores se depositan en el fondo por un proceso mecánico de sedimentación. Luego el agua pasa a otras piletas que actúan como filtros gracias a la acción depuradora de la arena fina y el pedregullo que hay en su fondo.

En otras piletas el agua se somete a un nuevo proceso, ahora de orden químico, que consiste en el agregado de agentes germicidas como el cloro, el ozono, etc., que eliminan todo vestigio de parásitos y otros microorganismos nocivos. Ya en este momento el agua, transparente como un cristal, está preparada para ser bombeada a presión en las tuberías que lallevarán porlaciudad. En algunos casos se envía a torres elevadas para que su distribución se produzca sin inconvenientes.

Luego de la acción germicida, de los filtros y de las piletas de decantación, el agua está lista para ser sometida a todos los usos imaginables. Ya servidas, las aguas tienen que ser eliminadas de algún modo. Una de las formas más comunes es restituirlas a los ríos de donde se extrajeron -aunque aguas abajo-, o en el océano, si es que éste se encuentra próximo. Para poder cumplir esta tarea sin contaminar las cuencas hidrográficas o marinas, debe volver a someterse al agua a un nuevo proceso de purificación.

tratamiento de agua potable

A: Planta Potabilizadora
B: Planta Potabilizadora Por Ósmosis Invertida

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RETENER EL AGUA PARA PRODUCIR ENERGÍA: Hay todavía una razón más en la actualidad para construir diques y represas en los ríos: contener el agua de manera que se la pueda usar en un fluir constante y uniforme para producir energía hidroeléctrica.

Antiguamente, los habitantes de la Mesopotamia usaban ruedas de agua primitivas, accionadas por los ríos o arroyos, para obtener agua para la irrigación. Durante la Edad Media, en muchas partes de Europa se empezaron a usar ruedas mucho mejor ideadas para impulsar diversas clases de máquinas simples en los molinos.

Cerca de las caídas de agua de poco caudal, en lugares montañosos, construyeron molinos equipados de ruedas con cangilones. Éstas eran ruedas con paletas bastante livianas, que la fuerza del agua, al caer, hacía girar a considerable velocidad. Por medio de una serie de engranajes, cada uno con ún número diferente de dientes, este veloz movimiento podía disminuirse a una velocidad apropiada para la lenta y pesada maquinaria colocada adentro del molino. Cerca de ríos anchos, en regiones llanas, construyeron molinos con ruedas y paletas de distinta disposición, movidas lentamente por la corriente. Por medio de una serie de engranajes, este lento movimiento podía acelerarse a la velocidad requerida.

Todo esto representaba un gran adelanto en la conquista de la energía hidráulica, pero conservaba aún dos enormes inconvenientes. Primero, se podía sólo hacer uso de la energía mecánica del agua eii movimiento construyendo molinos en el lugar en que se encontraba y no donde era más conveniente hacerlo. Segundo, el natural fluir del agua variaba con las épocas y la cantidad de energía disponible variaba con ella. Después de lluvias prolongadas, en las caídas de agua y los ríos el caudal de agua llegaba al máximo y movía las ruedas a una velocidad excesiva, que amenazaba con destruirlas. Después de una sequía prolongada, las ruedas apenas giraban.

No hubo indicación alguna de cómo se podría subsanar el primer inconveniente, hasta comenzado el siglo XIX. Fue cuando el científico inglés Faraday descubrió que un imán que se movía rápidamente podía provocar el fluir de una corriente eléctrica a través de un cable. Aquí, entonces, había un medio de transformar energía mecánica —la clase de energía necesaria para mover el imán con rapidez— en energía eléctrica.

En ese tiempo, cuando la era de la máquina de vapor llegaba a su punto más alto, la obvia manera de poner el imán en movimiento era usar un motor de vapor. De modo que los imanes de los generadores de las primitivas usinas que surgieron años más tarde se accionaban con vapor y así es como funcionan hoy la mayoría de los generadores.

Pero no hay nada que impida que los imanes de los generadores funcionen por las caídas de agua, y en efecto así es como se mueven en las modernas usinas hidroeléctricas. De este modo la energía mecánica del agua en movimiento se transforma en energía eléctrica, la cual puede ser transportada en cables hacia donde haga falta. En los hogares y fábricas de cualquier sitio esta energía eléctrica puede convertirse nuevamente en energía mecánica por medio de motores, en los cuales la corriente eléctrica pone en movimiento un imán.

El otro problema era cómo asegurarse que el agua diera una producción de energía constante. Aquí surgió, precisamente, la necesidad de construir diques y represas. Cuando se construye un dique a través de un río, las aguas del curso superior son contenidas para formar un lago artificial. Éste sirve como enorme depósito desde el cual se puede dejar correr el agua hacia los generadores, a través de cañerías o túneles, a una velocidad constante durante todo el año.

En terrenos montañosos, el agua que cae de grandes alturas hace girar veloces ruedas Pelton, no muy diferentes de las ruedas de antaño, para impulsar a los generadores. En terreno llano, un volumen mayor de agua que cae de una altura menor hace girar las ruedas de turbina, que se parecen también mucho a las de la Edad Media.

Fuente Consultada:
El Triunfo de la Ciencia El Agua en el Mundo Globerama Tomo III Edit. CODEX

Microorganismos en el Ciclo del Nitrogeno Insectos y Bacterias

Todos los seres vivos, ya sean plantas o animales, dependen, en última instancia, de los nitratos y otros compuestos del suelo. Estas sustancias, indispensables para la formación de las proteínas, son la base de toda la materia viva. Las plantas pueden tomar el nitrógeno del suelo solamente en forma de nitratos o nitritos, pero no absorber las moléculas más complicadas del tipo de las prosternas o los aminoácidos que forman éstas.

Los animales adquieren los compuestos nitrogenados, necesarios para la formación de las proteínas, de las plantas que les sirven de alimento o de otros animales que forman, a su vez, parte de su dieta. Pero, en todo caso, este ciclo, termina en las plantas, que están en la base de toda cadena de alimentación. Si el nitrógeno existente en la Tierra se consumiera en la formación de proteínas anímales o vegetales, en los seres vivos o en sus restos, la vida cesaría, porque, bloqueado, sería inaccesible para las plantas.

Afortunadamente, en la naturaleza existen organismos cuya actividad es la descomposición de los restos orgánicos, que se trasfor-man en sustancias que contienen nitrógeno en forma mineral (nitratos y nitritos), y las plantas pueden absorberlo disuelto en agua. La serie de mecanismos mediante los cuales las sustancias nitrogenadas vuelven al suelo o a otros animales constituye lo que se llama ciclo del nitrógeno.

Algo parecido ocurre con el ciclo del anhídrido carbónico (CO2), necesario para la fotosíntesis de las plantas, que se libera constantemente en la respiración de los animales. De no mediar la actividad de un sinnúmero de organismos que se ocupa de la descomposición de restos orgánicos, una parte del carbono quedaría bloqueada en los restos animales y vegetales. En este proceso se desprende CO2, que va a la atmósfera, quedando otra vez a disposición de los vege,-tales, que lo incorporan en nuevas sustancias.

El proceso es análogo al de la respiración, y, con frecuencia, tiene lugar en el suelo, donde se descomponen numerosos restos vegetales y animales (en gran parte, microscópicos), por la acción de organismos de pequeño tamaño, en su mayoría imperceptibles a simple vista. Por tanto, puede hablarse de una respiración del suelo, que varía en intensidad según el contenido de restos (la llamada materia orgánica del suelo) y las condiciones de vida para los microorganismos.

Es particularmente sensible en los suelos de algunos bosques, donde se acumulan grandes cantidades de hojas caídas y las condiciones de humedad son favorables a la proliferación de los seres que actúan en la descomposición de los restos.

Actualmente, el ciclo del CO2 está en “equilibrio; es decir, las cantidades de carbono que fijan las plantas igualan las que se desprenden en la respiración y otros procesos; por tanto, las sustancias que contienen carbono -no se acumulan en grandes cantidades.

Pero no siempre ha ocurrido esto; los grandes yacimientos de carbón que se explotan en la actualidad son un testimonio de épocas geológicas pasadas (período carbonífero) en las que la fijación de carbono predominaba grandemente sobre la producción de CO2. El ciclo de nitrógeno tiene gran importancia en la economía de la naturaleza, ya que éste es, en sí, el elemento que con más frecuencia limita la producción vegetal y, con ello, el mecanismo que pone en marcha la vida.

El ciclo del nitrógeno corre a cargo de lo que podemos llamar Departamento de recogida de basuras de la naturaleza, que emplea un número enorme de obreros para eliminar los cadáveres y los excrementos. Prueba de la eficacia de ese Departamento es el hecho de que sea tan difícil encontrar animales muertos o, incluso, esqueletos en el campo.

MICROORGANISMOS
Las bacterias y otros microorganismos, entre los que se encuentran los protozoos y los hongos, desempeñan un papel importante en el ciclo del nitrógeno. Ellos son los que llevan finalmente a cabo la descomposición y mineralización de los restos más pequeños o más resistentes.

Las bacterias, por ejemplo, tienen a su cargo la demolición y mineralización progresiva de los restos vegetales de más difícil digestión para los organismos de gran tamaño, a causa de su abundancia de celulosa y otras sustancias todavía más inatacables, como las que componen el corcho o las cubiertas impermeables de las hojas.

Cuando se añade a la tierra un abono orgánico insuficientemente descompuesto, es decir, rico en celulosa (por ejemplo, cuando se entierra la paja del trigo directamente), se comprueba que las plantas sembradas en él tienen síntomas de falta de nitrógeno.

Este hecho paradójico se debe a que el alimento celulósico, proporcionado en gran cantidad a las bacterias, las hace proliferar enormemente, de forma que acaparan todo el nitrógeno, que entra a formar parte de las proteínas de sus organismos y queda fuera del alcance de las plantas. Al cabo de algún tiempo, cuado estas bacterias mueren, sus proteínas van siendo alteradas por la acción de otras bacterias y de procesos puramente químicos, que forman compuestos de nitrógeno asimilables por las plantas.

El fenómeno que primero aparece (causa del hambre de nitrógeno que sufren las plantas) es característico de la incorporación al suelo de restos vegetales insuficientemente descompuestos. Sin embargo, si esos restos se hubieran sometido previamente a la acción de microorganismos que los destruyeran (como los que se encuentran en los estercoleros y montones de abono orgánico, antes de su incorporación al suelo), no habría insuficiencia de nitrógeno.

El hombre se beneficia de la acción de las bacterias y otros microorganismos (capaces de convertir los restos vegetales y animales, y las basuras, en materiales inofensivos e, incluso, útiles) por medio de plantas industriales adecuadas que trasforman dichos residuos en abonos orgánicos. Por tanto, esto constituye una contribución del hombre a devolver al suelo sustancias útiles, de la misma forma que lo hacen los basureros de la naturaleza.

En algunas circunstancias, la actividad de las bacterias está dificultada por las condiciones del medio (por ejemplo, en los suelos demasiado ácidos); son los hongos microscópicos los que intervienen entonces en la descomposición final de los restos.  Las hijas o filamentos de estos hongos pueden verse fácilmente en las capas de humus o tierra vegetal, de color oscuro, del suelo de los bosques o de los brezales.

La humedad o la sequedad excesivas, así como la acidez demasiado grande del medio, son causas dp la lentitud del proceso de descomposición. En realidad, los microorganismos nunca actúan solos, sino que están asociados a una numerosa fauna microscópica, y también a otros animales de mayor tamaño, cuya acción es más espectacular.

Entre ellos se encuentran los animales devoradores de carroña, sin el concurso de los cuales, la Tierra estaría cubierta de cadáveres animales en distintos  estados  de descomposición.

INSECTOS
Los basureros de gran tamaño dejan fragmentos pequeños de la piel y de los huesos, que son atacados después por distintos coleópteros, quienes se alimentan de esas materias. Los más interesantes coleópteros basureros son los escarabajos enterradores y los que se alimentan del estiércol. Los cadáveres de animales pequeños, como los ratones y topos, atraen rápidamente la atención de los escarabajos enterradores.

Estos insectos, que tienen color negro y anaranjado, o negro solamente, son capaces de enterrar el cadáver de un ratón, en un suelo arenoso, en pocos minutos. Generalmente, trabajan en parejas y entierran los cadáveres extrayendo las partículas de tierra que hay debajo de ellos; tienen la cabeza ensanchada y la usan como pala en el trabajo de excavación.

Una vez enterrado, el cadáver sirve de alimento a los coleópteros y a sus larvas. Los adultos ponen sus huevos sobre el cadáver, lo que asegura el alimento para las crías. Al permanecer bajo el suelo, el cuerpo está húmedo y la acción de las bacterias es más rápida que si hubiese quedado en la superficie.

Durante el verano, es necesario proteger la carne y el pescado de los contactos de las moscas, cubriéndolos de alguna forma. En la naturaleza, sin embargo, esas moscas son útiles al poner sus huevos sobre los restos animales, ya que las larvas contribuyen a su descomposición y desmenuzamiento, acelerando su vuelta al suelo.

Los insectos que se posan en un cadáver en las distintas etapas de su descomposición, para poner en él sus huevos, suelen ser distintos. No se trata solamente de coleópteros y moscas, sino también de polillas, algunas de las cuales se alimentan de materias córneas, como la piel y los pelos, y otras, de sustancias grasas.

Por el estudio de las larvas que se alimentan de carroña, es posible determinar, con los datos de su desarrollo y sus clases, la época en que ocurrió la muerte del animal. Este procedimiento se ha aplicado en medicina legal, para conjeturar la fecha de las defunciones, en el caso de cadáveres humanos descubiertos accidentalmente o en el curso de una investigación. Se han distinguido hasta 10 tipos distintos de fauna, que se escalonan en el tiempo, conocidas con el nombre de brigadas de la muerte.

Antes que los excrementos del ganado vacuno se hayan enfriado, son visitados por moscas y coleópteros, que se alimentan allí y colocan sus huevos. Las larvas se desarrollan rápidamente, absorben los materiales en descomposición y dejan tan sólo restos vegetales, que. a su vez, son un alimento apreciado por otros coleópteros. Los insectos de la familia de los escarabeidos son enterradores de estiércol muy conocidos.

El escarabajo sagrado de Egipto, o gran escarabajo pelotero, forma grandes bolas de estiércol, que traslada rodando hasta llegar a un lugar adecuado para enterrarlas. Algunos escarabajos adultos se alimentan de estiércol (coprófagos); otros lo utilizan solamente para poner huevos.

Escarabajo Pelotero

El pequeño escarabajo enterrador de estiércol hace un túnel, cuyo fondo rellena con esta materia, antes de colocar allí sus huevos. Lo mismo hace el minotauro, escarabeido caracterizado por unos pequeños cuernos en la cabeza. Menos conocido es el trabajo de las legiones de insectos, ácaros y gusanos, que trabajan los restos entre la hojarasca y la materia orgánica del suelo.

Escarabajo Enterrador

Escarabajos   enterradores   se   ocupan   del   cadáver   ás   un   ratón.
En   un   suelo   arenoso,   el   cuerpo   es enterrado   rápidamente.

Numerosos colémbolos (diminutos insectos saltadores del mantillo) tienen a su cargo la demolición fina de los últimos restos vegetales, así como los ácaros, aunque entre éstos hay depredadores (que capturan presas vivas). Las lombrices se ceban en los restos orgánicos reducidos a su mínima expresión y mezclados íntimamente con el suelo.

El resultado final de este proceso, con la cooperación de bacterias y hongos, así como protozoos, que pueden contener en su interior bacterias simbiontes, es desmenuzar finalmente los restos orgánicos y asegurar su mineralización, es decir, la trasformación en sustancias útiles a los vegetales, que vuelven a incorporarlos, entonces, al ciclo vital de la naturaleza.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°108 (CODEX) Los Basureros de la Naturaleza

Historia de la Evolución del Cambio Climatico

¿COMO ERA EL CLIMA ANTES?

A pesar del progreso tecnológico de las últimas décadas, el hombre se halla aún a merced de los elementos. Desde el pleistoceno, en que terminó la última glaciación, hace unos 10.000 años, hasta nuestros días, se han producido importantes fluctuaciones climáticas.

Las sequías a gran escala y anormalmente prolongadas se han traducido siempre en cosechas pobres y grandes privaciones para muchos seres humanos. En sus investigaciones sobre las condiciones climáticas del futuro, importantísimas para la agricultura y las reservas alimenticias mundiales, los científicos hacen especial hincapié en el conocimiento de las causas y la magnitud de los cambios climáticos del pasado.

Tras la retirada del principal manto de hielo del noroeste de Europa, el clima se caldeó rápidamente. Los granos de polen fósiles, preservados en turberas y sedimentos lacustres, señalan la presencia de bosques en este continente durante los períodos de clima seco denominados preboreal y boreal, de inviernos fríos y veranos calurosos.

Posteriormente, hace unos 7000 años, las temperaturas medias alcanzaron los valores más altos desde el final de las glaciaciones. En verano superaban a las actuales en 2 o 3 °C, mientras que las invernales lo hacían en 1 °C aproximadamente.

Este fue el comienzo del óptimo climático atlántico, expresión que alude a las favorables condiciones para el desarrollo de plantas y animales. En Europa, el límite de las nieves perpetuas se encontraba unos trescientos metros por encima del actual.

Las pinturas rupestres del Sahara, pertenecientes a esta época, revelan que en las actuales regiones desérticas hubo asentamientos humanos y migración. Es, por ello, lógico suponer que las lluvias monzónicas estivales se extendían más hacia el norte y regaban el Sahara.

Hacia finales de este óptimo climático, hace unos 5000 años, el incremento en las cantidades de polen de pino fósil indica que, en el noroeste de Europa, los bosques de coniferas sustituyeron a los de frondosas. En el período post-boreal volvió, al parecer, el frío y la sequedad. El declive fue gradual, aunque con algunas fluctuaciones importantes a corto plazo; hacia el año 900 a.C. (a principios de la fase climática subatlántica) aceleró su ritmo y las precipitaciones aumentaron considerablemente.

El nivel de numerosos lagos europeos subió bruscamente e inundó los terrenos próximos, incluidos algunos poblados. Los caminos tuvieron que ser desviados debido al crecimiento de las turberas, y el avance de los glaciares alpinos bloqueó los pasos de montaña durante varios siglos. El desplazamiento de las principales zonas climáticas hacia los polos, que tuvo lugar durante el óptimo climático atlántico, se invirtió y dejó paso a las tormentas subpolares sobre el norte de Europa.

La influencia del hombre sobre la vegetación natural, a través de la tala de bosques enteros, invalida el papel indicador del polen fósil para períodos posteriores. Por fortuna se dispone de otras indicaciones, como las fuentes arqueológicas y los documentos históricos. Mediante las modernas técnicas geofísicas y las sondas y taladros de gran profundidad se han obtenido asimismo datos fiables sobre el clima reinante a lo largo de todo el período postglacial.

Los siglos siguientes vieron un ascenso gradual de la temperatura y la sequedad, preludio del llamado óptimo climático secundario, que tuvo lugar entre los años 400 y 1200 d.C. Este período, especialmente cálido y sin tormentas en el Atlántico Norte, presenció los grandes viajes de los vikingos y su establecimiento en Islandia y Groenlandia, cuyas costas quedaban, en el siglo X, fuera de los mantos de hielo del Ártico. El cultivo de la vid en Inglaterra, mencionado por ciertas fuentes, prueba la suavidad del clima.

Durante los siglos VIII y XIV, estas condiciones ideales llegaron a su fin. Viejos cuadernos de bitácora y publicaciones meteorológicas mencionan la reaparición de los hielos polares que, junto a las condiciones cada vez más tormentosas del Atlántico Norte, interrumpieron las rutas entre Islandia y Groenlandia.

Las fluctuaciones climáticas extremas que tuvieron lugar en estos siglos han dejado sus huellas en numerosos puntos del hemisferio Norte. En el sudoeste de los Estados Unidos, los anillos de crecimiento de árboles milenarios indican que en el siglo xm, la sequedad fue muy acusada. En la India se conocieron también las consecuencias: la sequía y el hambre más desastrosas de su historia, debido a la ausencia de los monzones estivales.

En Europa, los años con inviernos rigurosos (el Danubio, el Támesis y el Rin se helaban) y veranos fríos y lluviosos (con pérdida de cosechas y el hambre subsiguientes) alternaban con otros de extrema sequía. Los datos disponibles sobre las fechas de la vendimia y los precios del trigo se han utilizado para determinar tales oscilaciones; no obstante, deben interpretarse con sumo cuidado, pues no dependen tan sólo de las condiciones climáticas.

Tamesis en 1677

El Támesis en 1677. En el siglo XVII se heló en más de veinte ocasiones y las ferias tenían lugar sobre el hielo. El viejo puente de Londres contribuía a ello al obstaculizar el descenso del hielo río abajo. El científico Robert Hooke registró cuidadosamente en su diario  el frío de la época.

cambio de clima

La Pequeña glaciación
En el noroeste de Europa se han realizado observaciones meteorológicas con instrumentos desde mediados del siglo XVII, por lo que se dispone de datos precisos sobre gran parte de la llamada Pequeña glaciación (1550-1880), en que las temperaturas descendieron a sus valores más bajos desde el final de las glaciaciones. Asimismo se dispone de abundante documentación acerca de los avances de los glaciares alpinos, como el del Ródano, que alcanzó su máxima extensión en el año 1602.

Los avances del hielo en otras partes del mundo, como América del Norte, se produjeron hacia la misma época. Ello permite, pues, trazar un mapa del fenómeno para todo el hemisferio Norte. En los cuadernos de bitácora se hace referencia a esta extensión de los hielos, jamás vista hasta entonces, que cubrían la mitad del océano entre Groenlandia y Noruega. Tanto en este país como en Islandia, los cultivos se perdieron y las granjas de montaña quedaron cubiertas por el hielo. Muchos grandes ríos se helaron por completo, entre ellos, el Támesis.

Cambios ocurridos en los últimos cien años
Si bien los instrumentos primitivos dejaban mucho que desear en lo que a su precisión se refiere, se estima que, en 1780, las temperaturas medias del mes de enero eran en el centro de Inglaterra unos dos grados más bajas que las actuales. A medida que se perfeccionaron los instrumentos, la cantidad de datos disponibles, sobre numerosas regiones del globo aumentó en oriental, un aumento del 130-140 por ciento ocasionó bruscas subidas en el nivel de los lagos.

El del lago Victoria, por ejemplo, ha subido 1,5-2 m desde 1961 y, hoy día, representa una seria amenaza para los poblados de las orillas. Por otro lado, las latitudes comprendidas entre los 10° y los 20° en ambos hemisferios han sufrido sucesivos años de sequía. Dado que se trata de zonas de agricultura marginal, donde las, escasas lluvias apenas permiten magros cultivos y una ganadería escuálida, la sequía trajo consigo un hambre catastrófica con pérdida de muchas vidas humanas.

Fuente Consultada:
El Arbol de la Sabiduría Fasc. N°53 Cambios Climáticos

Regiones Mas Afectadas Por el Cambio Climático del Mundo Mapa

MAPA DEL IMPACTO EN EL MUNDO DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

mapa impacto climatico

Efectos sobre la biodiversidad, incluyendo el riesgo o la extinción del 35% de las especies terrestres para el año 2050, la pérdida de la mayoría de los arrecifes de coral tropicales y el 30% de las comunidades de coral de los arrecifes restantes.

Estas consecuencias actúan de manera diferente en distintas partes del mundo. Y el efecto del cambio climático muchas veces se suma a otras presiones y amenazas que sufren los ecosistemas naturales como producto de la acción del hombre, aumentando aún más su fragilidad.

A continuación, se presentan ejemplos de los impactos que el cambio climático traerá en diferentes regiones del planeta, en un escenario de aumento de la temperatura media global de apenas 2° C.

1-Delta del río Mekong Tailandia, Vietnam, Camboya, Laos, Myanmar, Tíbet y la provincia de Yunnan (China): inundaciones masivas e incremento de la salinidad en los sistemas de agua dulce, incluyendo impactos en las más grandes pesquerías de aguas continentales del mundo, que proporcionan bienes a alrededor de 60 millones de personas.

2-Cáucaso Armenia, Azerbayán, Georgia, porción norte del Cáucaso de la Federación Rusa, noreste de Turquía y parte del noroeste de Irán: amenaza de sequías, Inundaciones, incendios forestales y resurgimiento de la malaria en poblaciones altamente dependientes de la agricultura y de los bosques.

3-Este de los Himalayas Nepal: el retroceso de los glaciares, combinado con la fragmentación del habitat, provoca deslizamientos de tierras, Inundaciones y restricciones en el acceso al agua dulce.

4-Costa este de África Kenya, Tanzania y Mozambique: escenarlo de 2° C: los manglares estarán en peligro por el aumento del nivel del mar, combinado con la expansión de la agricultura, la deforestación y la producción de leña y el crecimiento de áreas urbanas. Los arrecifes de coral y las pesquerías se verán amenazadas por el aumento de las temperaturas y del nivel del mar, la acidificación, la sobrepesca Industrial y las prácticas destructivas de las pesquerías costeras.

5-Andes del Norte Colombia, Ecuador, Perú: estrés hídrlco para comunidades Indígenas y pequeños granjeros, y para la fuente de agua del río Amazonas.

6-Cuenca central del río Yangtzé China: inundaciones masivas sobre viviendas. Afectarán a más de 400 millones de personas.

7-Cuenca del río Danubio 19 países Incluyendo Hungría, Rumania, Bulgaria, Ucrania y Moldavia: millones de personas que habitan en la cuenca de los ríos, y que dependen principalmente de la agricultura para su subsistencia, sufrirán severos impactos por las inundaciones.

8-Gran Chaco Sudamericano La Argentina, Bolivia, Paraguay y una pequeña parte de Brasil: Inundaciones y desertlflcaclón asociadas a la deforestación en el oeste de la región, debido al avance de la frontera agropecuaria, Las poblaciones rurales y las comunidades indígenas deberán desplazarse.

9-Arrecife mesoamericano México, Bellce, Guatemala y Honduras: aumento del nivel del mar, blanqueamiento de los arrecifes de coral por el aumento de la temperatura y de la acidificación, pérdida de las atracciones turísticas y de la productividad de la pesca, de las cuales dependen los habitantes.

10-Triángulo de Coral Indonesia, Filipinas, Malasia, Papua Nueva Guinea, islas Salomón y Timor-Leste: 100 millones de personas, beneficiadas directamente por los recursos costeros (las pesquerías, fundamentalmente) están seriamente amenazadas por el blanqueamiento de coral, el desarrollo costero y las Inundaciones en las zonas bajas.

11-Océano Austral Rodea todo el continente antartico: disminución del hielo marino del 10 al 15% y, en algunas áreas, del 30%. Se reducen algunas especies que dependen del hielo, como por ejemplo el krill. Este crustáceo se alimenta del plancton que se cría bajo las capas de hielo y constituye la base de la cadena alimentaria de muchas especies del océano Austral.

12-Donaña España: Incremento de la desertificación mayor que el promedio global. Impactos Intensos, como disminución de lluvias y aumento masivo de los ritmos de evaporación.

13-Sundarbans Oeste del golfo de Bengala: habitat muy amenazado por la Inundación de los ríos y el aumento del nivel de mar, que afectará elhogar de cuatro millones de personas y del 10% de la población de tigres de Bengala que aún existen.

14-Altai-Sayan Rusia, Mongolia, Kazajastán y noroeste de China: el calentamient registrado de 1,5° C en los últimos 60 años, el derretimiento masivo de glaciares, las inundaciones catastróficas y las sequías prolongadas impactan en la población, que es altamente dependiente de la agricultura.

15-Cuenca del río Ruaha Tanzania: escasez de agua, particularmente en la temporada seca, que también incrementará ¡a inseguridad alimentaria, el cólera y otras enfermedades infecciosas.
15-Fifi Defensas naturales, arrecifes y manglares se verían seriamente amenazados por el cambio climático y otras presiones.

isla malé

88.000 son los habitantes de Male (foto), la capital de Maldivas, cuyas vidas serán afectadas por el aumento del nivel del mar. El 80% de las islas se sitúa apenas un metro por encima del nivel del mar.

Fuente Consultada: Cuadernillo Calentamiento Global de la Fundación Vida Silvestre junto a Clarín

Los efectos nocivos sobre la naturaleza Accion del hombre sobre el clima

Los Efectos Nocivos sobre la Naturaleza
Accion del Hombre Sobre el Clima


Efecto Invernadero
Los efectos nocivos sobre la naturaleza Accion del hombre sobre el clima
Agujero Ozono
Los efectos nocivos sobre la naturaleza Accion del hombre sobre el clima
Lluvia Ácida

Muchos de los problemas ambientales que azotan a la sociedad moderna son el resultado de la interferencia humana en la forma como funcionan los ecosistemas. Los primeros habitantes humanos del planeta se mantuvieron con la energía que fluía del Sol y producían desechos que regresaban fácilmente a los ciclos de los nutrimentos. Sin embargo, conforme aumentó la población y la tecnología, el ser humano comenzó a actuar con mayor independencia de estos procesos naturales.

Hemos extraído de la tierra sustancias como plomo, arsénico, cadmio, mercurio, petróleo, uranio, que son extrañas a los ecosistemas naturales y tóxicas para muchos de los organismos en ellos.

En las fábricas se sintetizan sustancias que antes nunca se encontraban en la tierra: plaguicidas, solventes y una gran variedad de otras sustancias químicas industriales dañinas para muchas formas de vida.

La revolución industrial, que empezó a mediados del siglo XIX, dio como resultado un aumento tremendo del uso de energía producida por combustibles fósiles —en lugar de luz solar— para conseguir calor, luz, transporte, industria e incluso en la agricultura.

El hombre como transformador de la naturaleza
El hombre no sólo es miembro Integrante de la naturaleza, también se encuentra, en cierto sentido, por encima de ella. No es que sea su amo: ¡sería mucho decir! ¡Pero es su transformador! Tan pronto el hombre primitivo pasó de la mera recolección de los productos de la naturaleza virgen y de la caza de animales salvajes al cultivo de ciertas plantas y a la cría de animales, se inició su intervención transformadora sobre la naturaleza.

Se roturaron, entonces, o se destruyeron por el fuego, los montes, se regularon las aguas, se fundaron poblados cercanos en número creciente, se abrieron caminos. A medida que aumentan en cantidad, los hombres necesitan mayor superficie para sus cultivos: el paisaje natural se transforma en paisaje civilizado y, entre nosotros, ¡en estepa civilizada!

El bosque desaparece progresivamente, las turberas se hacen laborables; en su lugar aparecen tierras de labranza, prados y campos de pastoreo. En la actualidad sólo el 27% de la superficie de Alemania está cubierta de bosques en lugar del 60 al 75% de otros tiempos. Se prescribe al río por donde debe correr, al lago hasta qué altura debe crecer.

Las poblaciones van creciendo, se transforman en ciudades y aun en grandes ciudades; como consecuencia, la red de comunicaciones se hace más ceñida e invade una superficie cada vez mayor. Y además hay que eliminar los desechos de las grandes aglomeraciones humanas que contaminan las corrientes de agua.

La provisión de agua potable debe obtenerse directamente de las grandes reservas de las capas subterráneas; esto y el arrastre, cada vez más rápido, del sedimento en los cursos de agua rectificados, bajan el nivel de las aguas. La tierra se deseca; Europa se convierte en una estepa; se construyen Instalaciones de riego artificial. Se intenta prevenir el peligro de un descenso demasiado grande de las aguas provocado por aquellas mismas alteraciones o, como se dice, mejoramientos  y la contaminación demasiado intensa de los cursos de agua, sobre todo en las regiones industriales, por medio de la construcción de inmensos embalses.

Así nacen presas y lagos en lugares originariamente sólo surcados por arroyos y ríos. Canteras y yacimientos de carbón excavan profundas heridas en la superficie de la tierra; en el interior de ella, las cavidades de las minas adquieren una extensión gigantesca, y la ganga de los minerales forma en las laderas montañas.

Los establecimientos de la gran industria con sus chimeneas humeantes nublan el cielo de regiones enteras, y donde antes cubrían el paisaje verdegueantes bosques, hoy lo reviste una red de hilos eléctricos.

Vida y Mundo Circundante, August F. Thienemann. EUDEBA

Actualmente sabemos que la naturaleza es finita en sus recursos y que hemos llegado cerca de sus límites por las modificaciones descontroladas de los ambientes, alejándonos del equilibrio natural hacia un punto sin retorno, generando una maraña de problemas relacionados con la energía y el alimento. El hombre debe reflexionar antes de actuar sobre la naturaleza, para no seguir produciendo desequilibrios que la perjudiquen y comprometan los recursos naturales indispensables, y a la vez su bienestar y supervivencia, a tal punto que su existencia sea sobrevivir en un planeta hostil fabricado por él.

Lo múltiple y lo único
El estudio de la ecología nos enseña la interdependencia de todas las partes del planeta Tierra en relación sistémica: el sustrato geofísico, la atmósfera y el clima, las plantas y los animales. También es evidente que la Tierra depende del Sol como fuente de energía y de la Luna para sus mareas: el sistema es abierto y forma parte del Cosmos. Debido a esta interdependencia total de toda la miríada de componentes de un todo, no es arbitrario comparar la totalidad del sistema mundial con un organismo individual. Aceptamos la naturaleza sistémica de un individuo porque sabemos que existe una interdependencia evidente de los distintos órganos.

Si vemos a todo el planeta de esta manera, vacilaremos antes de efectuar cambios importantes y fundamentales en componentes determinados rápidamente y sin pensarlo….

…..Por esta razón ya no es una misteriosa paradoja ver a la naturaleza, a la vez, como lo múltiple y lo único. Los componentes del mundo natural son innumerables, pero constituyen un único sistema vivo. No hay escapatoria para nuestra interdependencia con la naturaleza; estamos entretejidos en la urdimbre más estrecha con la Tierra, el mar, el aire, las estaciones, los animales y todos los frutos de ella. Lo que afecta a uno afecta a todos; somos parte de un todo mayor: el cuerpo del planeta. Debemos respetar y amar su expresión múltiple si queremos sobrevivir.

Ecología humana: “El ecosistema humano”
Pasado, presente y futuro
Autor: Bernard Campbell
Biblioteca Científica Salvat (1985)

Fuente Consultada: Educación Para La Salud Liserre de Telechea – Cazado

Causas y Efectos del Efecto Invernadero Calentamiento Global

Causas y Efectos del  Efecto Invernadero

Introducción

Nuestra Tierra

El efecto invernadero

La capa de ozono

Calentamiento del planeta

Las consecuencias del Calentamiento Global

Sube el nivel del mar

1. Introducción

La temperatura de nuestro planeta es perfecta para la vida. Ni demasiado caliente como Venus, ni demasiado frío, como Marte. Gracias a estas condiciones, la vida se extiende por todos sitios.

La Tierra recibe el calor del Sol. Algunos gases de la atmósfera la retienen i evitan que parte de este calor se escape de retorno al espacio.

Hoy día esta situación de equilibrio delicado esta en peligro a causa de la contaminación de la atmósfera, que provoca que los gases retengan mucho calor cerca de la superficie. Las temperaturas de todo el planeta han aumentado en el ultimo siglo y esto podría provocar un cambio climático a nivel mundial.

El aumento del nivel del mar y otros cambios en el medio ambiente representan una amenaza para todos los seres vivos.

El termino efecto invernadero hace referencia al fenómeno por el cual la Tierra se mantiene caliente y también al calentamiento general del planeta. Para mantener las condiciones ambientales optimas para la vida es indispensable que entendamos las relaciones complejas que se establecen entre la Tierra y la atmósfera.

     2. Nuestra Tierra     

La Tierra es como una isla de vida en medio del espacio vacío. Los científicos no creen que exista vida en otro punto del sistema solar. En cambio, las condiciones de nuestro país son perfectas. No le falta ni aire ni agua y el Sol nos proporciona luz y calor.

Nuestro planeta esta rodeado por la atmósfera. Se trata de una fina capa de gases (principalmente de oxigeno y nitrógeno) que se extiende hasta unos 700 km. por sobre de la superficie terrestre. Es en la atmósfera, que mantiene el planeta caliente donde se producen todos los fenómenos climatológicos. Esta capa contiene también otros elementos químicos: nitrógeno, carbono y sofre, transferido constantemente a la Tierra y aprovechados por los seres vivos.

Las temperaturas de nuestro planeta son las mas adecuadas para que los animales y las plantas sobrevivan y se reproduzcan. Las temperaturas varían según la zona de la Tierra, des del frío de los casquetes polares hasta el calor extremo de la selva tropical y el desierto. Pero los seres vivos se han adaptado a todas las condiciones ambientales y podemos encontrar vida casi a todo el planeta.

Des del espacio se pueden ver los indicios del clima de la Tierra. La rotación del planeta y las diferencias de temperatura provocan movimientos de aire sobre la superficie terrestre. Así se forman el viento, las nubes y la lluvia. Las nubes transportan las lluvias que llenan los ríos y los lagos. La temperatura del planeta hace que el agua se mantenga en estado liquido. Si hiciera demasiado frío, el agua se helaría y si hiciera demasiado calor, se transformaría en vapor de agua.

    3. El efecto invernadero   

La atmósfera de la Tierra está compuesta de muchos gases. Los más abundantes son el nitrógeno y el oxígeno (este último es el que necesitamos para respirar). El resto, menos de una centésima parte, son gases llamados “de invernadero”. No los podemos ver ni oler, pero están allí. Algunos de ellos son el dióxido de carbono, el metano y el dióxido de nitrógeno.

causas el efecto invernadero

En pequeñas concentraciones, los gases de invernadero son vitales para nuestra supervivencia. Cuando la luz solar llega a la Tierra, un poco de esta energía se refleja en las nubes; el resto atraviesa la atmósfera y llega al suelo. Gracias a esta energía, por ejemplo, las plantas pueden crecer y desarrollarse.

Pero no toda la energía del Sol es aprovechada en la Tierra; una parte es “devuelta” al espacio. Como la Tierra es mucho más fría que el Sol, no

puede devolver la energía en forma de luz y calor. Por eso la envía de una manera diferente, llamada “infrarroja”. Un ejemplo de energía infrarroja es el calor que emana de una estufa eléctrica antes de que las barras comiencen a ponerse rojas.

Los gases de invernadero absorben esta energía infrarroja como una esponja, calentando tanto la superficie de la Tierra como el aire que la rodea. Si no existieran los gases de invernadero, el planeta sería cerca de 30 grados más frío de lo que es ahora! En esas condiciones, probablemente la vida nunca hubiera podido desarrollarse. Esto es lo que sucede, por ejemplo, en Marte.

En el pasado, la Tierra paso diversos periodos glaciales. Hoy día quedan pocas zonas cubiertas de hielo. Pero la temperatura mediana actual es solo 4 ºC superior a la del ultimo periodo glacial, hace 18000 años.

Marte tiene casi el mismo tamaño de la Tierra, y está a una distancia del Sol muy similar, pero es tan frío que no existe agua líquida (sólo hay hielo), ni se ha descubierto vida de ningún tipo. Esto es porque su atmósfera es mucho más delgada y casi no tiene gases de invernadero. Por otro lado, Venus tiene una atmósfera muy espesa, compuesta casi en su totalidad por gases de invernadero. ¿El resultado? Su superficie es 500ºC más caliente de lo que sería sin esos gases.

Por lo tanto, es una suerte que nuestro planeta tenga la cantidad apropiada de gases de invernadero.

El efecto de calentamiento que producen los gases se llama efecto invernadero: la energía del Sol queda atrapada por los gases, del mismo modo en que el calor queda atrapado detrás de los vidrios de un invernadero.

En el Sol se producen una serie de reacciones nucleares que tienen como consecuencia la emisión de cantidades enormes de energía. Una parte muy pequeña de esta energía llega a la Tierra, y participa en una serie de procesos físicos y químicos esenciales para la vida.

Prácticamente toda la energía que nos llega del Sol está constituida por radiación infrarroja, ultravioleta y luz visible. Mientras que la atmósfera absorbe la radiación infrarroja y ultravioleta, la luz visible llega a la superficie de la Tierra. Una parte muy pequeña de esta energía que nos llega en forma de luz visible es utilizada por las plantas verdes para producir hidratos de carbono, en un proceso químico conocido con el nombre de fotosíntesis. En este proceso, las plantas utilizan anhídrido carbónico y luz para producir hidratos de carbono (nuevos alimentos) y oxígeno. En consecuencia, las plantas verdes juegan un papel fundamental para la vida, ya que no sólo son la base de cualquier cadena alimenticia, al ser generadoras de alimentos sino que, además, constituyen el único aporte de oxígeno a la atmósfera.

En la fotosíntesis participa únicamente una cantidad muy pequeña de la energía que nos llega en forma de luz visible. El resto de esta energía es absorbida por la superficie de la Tierra que, a su vez, emite gran parte de ella como radiación infrarroja. Esta radiación infrarroja es absorbida por algunos de los componentes de la atmósfera (los mismos que absorben la radiación infrarroja que proviene del Sol) que, a su vez, la remiten de nuevo hacia la Tierra.

El resultado de todo esto es que hay una gran cantidad de energía circulando entre la superficie de la Tierra y la atmósfera, y esto provoca un calentamiento de la misma. Así, se ha estimado que, si no existiera este fenómeno, conocido con el nombre de efecto invernadero, la temperatura de la superficie de la Tierra sería de unos veinte grados bajo cero. Entre los componentes de la atmósfera implicados en este fenómeno, los más importantes son el anhídrido carbónico y el vapor de agua (la humedad), que actúan como un filtro en una dirección, es decir, dejan pasar energía, en forma de luz visible, hacia la Tierra, mientras que no permiten que la Tierra emita energía al espacio exterior en forma de radiación infrarroja.

A partir de la celebración, hace algo más de un año, de la Cumbre para la Tierra, empezaron a aparecer, con mayor frecuencia que la habitual en los medios de comunicación, noticias relacionadas con el efecto invernadero. El tema principal abordado en estas noticias es el cambio climático. Desde hace algunas décadas, los científicos han alertado sobre los desequilibrios medioambientales que están provocando las actividades humanas, así como de las consecuencias previsibles de éstos.

En lo que respecta al efecto invernadero, se está produciendo un incremento espectacular del contenido en anhídrido carbónico en la atmósfera a causa de la quema indiscriminada de combustibles fósiles, como el carbón y la gasolina, y de la destrucción de los bosques tropicales. Así, desde el comienzo de la Revolución Industrial, el contenido en anhídrido carbónico de la atmósfera se ha incrementado aproximadamente en un 20 %. La consecuencia previsible de esto es el aumento de la temperatura media de la superficie de la Tierra, con un cambio global del clima que afectará tanto a las plantas verdes como a los animales. Las previsiones más catastrofistas aseguran que incluso se producirá una fusión parcial del hielo que cubre permanentemente los Polos, con lo que muchas zonas costeras podrían quedar sumergidas bajo las aguas. Sin embargo, el efecto invernadero es un fenómeno muy complejo, en el que intervienen un gran número de factores, y resulta difícil evaluar tanto el previsible aumento en la temperatura media de la Tierra, como los efectos de éste sobre el clima.

Aún cuando no es posible cuantificar las consecuencias de éste fenómeno, la actitud más sensata es la prevención. El obtener un mayor rendimiento de la energía, así como el utilizar energías renovables, produciría una disminución del consumo de combustibles fósiles y, por lo tanto, de nuestro aporte de anhídrido carbónico a la atmósfera. Esta prevención también incluiría la reforestación, con el fin de aumentar los medios naturales de eliminación de anhídrido carbónico. En cualquier caso, lo importante es ser conscientes de cómo, en muchas ocasiones, nuestras acciones individuales tienen influencia tanto sobre la atmósfera como sobre la habitabilidad del planeta.

Consecuencias: Conocemos las consecuencias que podemos esperar del efecto invernadero para el próximo siglo, en caso de que no vuelva a valores más bajos:

  •     Aumento de la temperatura media del planeta.
  •     Aumento de sequías en unas zonas e inundaciones en otras.
  •     Mayor frecuencia de formación de huracanes.
  •     Progresivo deshielo de los casquetes polares, con la consiguiente subida de los niveles de los océanos.
  •     Incremento de las precipitaciones a nivel planetario pero lloverá menos días y más torrencialmente.
  •     Aumento de la cantidad de días calurosos, traducido en olas de calor.

pinguino emperador

El pingüino más grande de todas las especies es el emperador, y vive únicamente en la Antártida, En la parte más cálida de la región, península antartica; Pointe Géologie, han sufrido una importante disminución en décadas recientes. Las temperaturas más elevadas de los Inviernos han hecho que el hielo fuese más delgado, debilitándolo y haciendo que sea arrastrado por los frecuentes vientos. Como resultado, los huevos y los pinchones de los emperadores no llegan a adquirir la capacidad necesaria para sobrevivir por sus propios medios. Esta especie de ave necesita estabilidad, zonas bloqueadas por hielo marino donde puedan crecer y, al mismo tiempo, zonas del mar libres de hielo para alimentarse. En una zona al este de la Antártida la población se redujo al 50%. La mayor mortalidad fue en la década del 1970.

    4. La capa de ozono     

EL ozono es un gas cuyas moléculas están formadas por tres átomos de oxígeno(O3), uno más que las moléculas de oxígeno que respiramos. La capa de ozono se fue engrosando a medida que fue aumentando la cantidad de oxígeno. Esto es así porque su formación se debe a reacciones químicas entre el oxígeno y los rayos ultravioletas.

En la atmósfera, el ozono se concentra en un estrecha franja de la estratosfera, entre los 20 y 40 kilómetros de altura, formando la llamada capa de ozono, un elemento decisivo para la vida en el planeta. En efecto, la capa de ozono es para los seres vivos como un paraguas protector frente a los peligrosísimos rayos ultravioletas. Si estas radiaciones alcanzaran la superficie terrestre sin pasar por el filtro del ozono, causarían entre otros muchos efectos dañinos, la destrucción del fitoplacton, base de todas las cadenas alimentarias del océano, por lo que peligrarían todos los organismos marinos; en el hombre, la radiación ultravioleta causaría un debilitamiento general del sistema inmunológico, importantes daños en la vista, y un aumento de casos de cáncer de piel.

En 1974, dos científicos estadounidenses Sherwood Rowland y Mario Molina descubrieron que los CFC, sustancias muy utilizadas en la industria, destruyen el ozono.

Rowland y Molina fueron atacados por las empresas productoras, pero pocos años después se detectó que con la llegada de la primavera, el espesor de la capa de ozono sobre la Antártida era anormalmente delgado y se comprobó que la causa era el uso de CFC. En 1987, 40 países industrializados pactaron en Montreal la reducción de la producción de CFC en un 50% en el año 2000. En 1990 la Argentina firmó el protocolo.

    5. Calentamiento del planeta  

Algunos de los gases que producen el efecto invernadero, tienen un origen natural en la atmósfera y, gracias a ellos, la temperatura superficial del planeta a permitido el desarrollo de los seres vivos. De no existir estos gases, la temperatura media global seria de unos 20ºC bajo cero, el lugar de los 15ºC sobre cero de que actualmente disfrutamos. Pero las actividades humanas realizadas durante estos últimos siglos de revoluciones industriales, y especialmente en las ultimas décadas, han disparado la presencia de estos gases y han añadido otros con efectos invernadero adicionales, además de causar otros atentados ecológicos.

Es un hecho comprobado que las temperatura superficial de la Tierra está aumentando a un ritmo cada vez mayor. Si se continua así, la temperatura media de superficie terrestre aumentara 0,3ºC por década. Esta cifra, que parece a simple vista no excesiva, puede ocasionar, según los expertos grandes cambios climáticos en todas las regiones terrestres. La década de los años ochenta a sido la mas calurosa desde que empezaron a tomar mediciones globales de la temperatura y los científicos están de acuerdo en prever que, para el año 2020, la temperatura haya aumentado en 1,8ºC.

Hace demasiado calor…

Sí, demasiado calor como para que nosotros, los seres humanos, estemos tan tranquilos. Porque no estamos hablando sólo de un aumento de las temperaturas, sino de un cambio global que puede llegar a ser muy peligroso.

Pero no todo es tan malo: la causa de este calentamiento es la propia actividad humana. Por lo tanto, de nosotros depende detenerlo.

Entre el 1º y el 10 de diciembre de 1997, ciento sesenta países se reunieron en Kioto, Japón, para discutir sobre los cambios en el clima de la Tierra. Pero, ¿qué importancia tiene conocer cuántos grados aumentará la temperatura ambiente, dónde va a llover más o por qué no nevó tanto el año pasado?
Actualmente, estamos frente a un nuevo cambio climático, pero esta vez provocado por la actividad humana. La industria, los automóviles, los grande cultivos y la manutención de ganados, todo aquello que permite la supervivencia de los 5 mil millones de seres humanos que poblamos el planeta, provoca también grandes cambios. Uno de ellos, quizás el más preocupante, es el calentamiento global de la Tierra, provocado por un aumento del efecto invernadero.

    6. Las consecuencias del Calentamiento Global     

El clima en la Tierra es muy difícil de predecir, porque existen muchos factores para tomar en cuenta: lluvia, luz solar, vientos, temperatura… Por eso, no se puede definir exactamente qué efectos acarreará el Calentamiento Global. Pero, al parecer, los cambios climáticos podrían ser muy severos.

Una primera consecuencia, muy posible, es el aumento de las sequías: en algunos lugares disminuirá la cantidad de lluvias. En otros, la lluvia aumentará, provocando inundaciones.

Una atmósfera más calurosa podría provocar que el hielo cerca de los polos se derritiera. La cantidad de agua resultante elevaría el nivel del mar. Un aumento de sólo 60 centímetros podría inundar las tierras fértiles de Bangladesh, en India, de las cuales dependen cientos de miles de personas para obtener alimentos. Las tormentas tropicales podrían suceder con mayor frecuencia.

Los primeros pasos para detener el fenómeno

En la década de los 70, muchas personas comenzaron a darse cuenta de los cambios que estaba sufriendo la Tierra. Al estudiarlos, pudieron observar cuán frágil es el medio ambiente, y lo mucho que los seres humanos dependemos de él. Poco a poco, todos nos dimos cuenta de que no era posible seguir contaminando el agua, la tierra y el aire: la contaminación no iba a desaparecer por sí sola.

Además, muchas actividades humanas estaban afectando al clima de una manera muy, muy peligrosa.

En 1992, las Naciones Unidas realizaron la Primera Convención sobre el Cambio Climático. Desde 1980, científicos y representantes de diversos países se habían estado reuniendo para determinar cómo se producía este cambio y qué se podía hacer para frenarlo. Los resultados se dieron a conocer en la Cumbre de la Tierra, realizada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992. El acuerdo fue firmado por 154 países.

¿Qué plantea el Acuerdo de Río? La necesidad de frenar el cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de invernadero. Esto significa disminuir la cantidad de combustibles fósiles utilizados (petróleo, gas natural, carbón), y proteger los bosques (ellos atrapan y consumen el dióxido de carbono). También significa disminuir nuestro consumo de energía, y buscar otras fuente energéticas que no produzcan gases de invernadero (energía solar, energía del viento, del agua o de las olas del mar).

La Convención promueve el estudio y la investigación científica, para descubrir nuevas formas de acabar con el efecto invernadero. También se plantea la necesidad de intercambiar tecnología e ideas entre los países, promoviendo ayuda mutua. Además, se reconoce que existen áreas en el mundo que son muy especiales y delicadas (islas, montañas, ríos) y que deben ser especialmente protegidas de los cambios en el clima.

    7. Sube el nivel del mar     

Si la Tierra se calentar, los glaciares de las montañas y los casquetes del hielo del polo Norte y de la Antártida se fundirían. Si no se para de calentamiento en general el nivel del mar puede subir entre 20 y 40 cm a principios del siglo viniente, y luego aumentara aun mas.

Un incremento minúsculo del nivel del mar podría tener consecuencias catastróficas, especialmente por algunos países. Holanda, por ejemplo, ha ganado gran parte de su territorio a las aguas y muchas zonas se encuentran por debajo del nivel del mar. Si el agua subiera inundaría todos estos territorios o bien obligaría el país a construir unos diques de contención que representarían un gasto muy elevado. Las islas Maldivas, al océano Indico, también se encuentran a un nivel muy bajo. solo que el mar subiera un metro, las islas desaparecerian por debajo de las aguas. Si el aumento del nivel del mar fuera 4 y 8 metros, las consecuencias serian aun mas catastróficas.

Que se puede hacer?

Todos los habitantes de este planeta, estamos obligados a tomar medidas para detener el cambio climático y el aumento del efecto invernadero. Aunque las grandes decisiones, tomadas por los gobiernos de los países, son fundamentales, hay muchas formas de ayudar a la descontaminación que están a nuestro alcance.

Hemos de dejar de utilizar los CFC. Podemos sustituir los aerosoles, la fuente principal de estos gases, por pulverizadores que no perjudiquen el medio ambiente. También podemos encontrar métodos para reciclar o destruir los CFC que provienen de otras fuentes.

El metano procedente de los excrementos del ganado se puede reciclar en una planta química para producir energía.

Podemos plantar un árbol.

En casa, recordar no malgastar la energía eléctrica.

Podemos poner un buen aislante en el tejado y doble cristal en las ventanas para reducir los escapes del calor, con la cual cosa se necesita menos energia para mantener la casa caliente.

Utilizar un sistema de calefacción que aprovecha la energía al máximo y necesita mas energía para producir calor.

También podemos reducir el consumo de combustibles de los automóviles. Actualmente un coche desprende cada año cuatro veces su peso en dióxido de carbono. Si se diseñan modelos mas ligeros y aerodinámicos con motores de bajo consumo pueden llegar a consumir solo 1/3 parte de la energía que necesita un coche actual. Ya se han fabricado algunos automóviles que gastan menos de 2,8 litros por cada 100 kilómetros.

Apaga las luces cada vez que se salga de una pieza; los electrodomésticos i aparatos de bajo consumo. Las bombillas de bajo consumo pueden durar ocho veces mas y gastan solo 1/5 parte de la energía que necesita una bombilla normal. No dejar el televisor o el equipo de música encendidos cuando no lo usemos.

No dejar correr el agua caliente cuando se lava.

También puedes dar nuevos usos a las botellas. Recicla el vidrio, los plásticos y el papel. A demás así podemos salvar muchos árboles.

Recuerda siempre que cada minuto los seres humanos emitimos 48 mil toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Y todos podemos ayudar a disminuir esta cantidad.

Agentes Contaminantes Del Medio Ambiente Gases Contaminación Atmosferica

Agentes Contaminantes Del Medio Ambiente

LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL: El hombre vive inmerso en la atmósfera, que tanto él como los demás organismos de la Tierra requieren para sobrevivir. La composición óptima de la atmósfera se fue gestando en el transcurso de millones de años, y los organismos que se fueron desarrollando sobre la Tierra, así como complejas reacciones químicas, colaboraron para este fin.

La actividad humana, en especial después de la Revolución Industrial de mediados del siglo XIX, contaminó la atmósfera con sustancias que produjeron y producen cambios perjudiciales para la vida de nuestro planeta, amenazando así la supervivencia de las especies vivientes.

ECOLOGÍA:
LA ECOLOGÍA
(palabra creada por Ernst Haeckel, en 1866 puede ser definida como el estudio de las relaciones Ernst Haeckel Salud y medio ambiente Enfermedades Socialesde los seres vivos entre ellos y con su medio ambiente.

Los factores que actúan sobre el reino animal pueden clasificarse en climáticos, edáficos (ligados al suelo) y bióticos (competición entre las especies).

A estos factores, clásicos y muy antiguos en el plano de la evolución, hay que añadir la influencia del hombre, que ha modificado demasiado rápidamente los grandes equilibrios ecológicos del planeta (deforestación, desecaciones, contaminación, cultivos extensivos).

La unidad elemental de estudio ecológico es el ecosistema (unidad funcional en la que intervienen diferentes elementos —animales, vegetales, climáticos— que concurren en una misma tarea). Algunas cadenas alimentarias son ecosistemas, lo mismo que la biosfera (parte de la esfera terrestre donde se encuentran los organismos vivos), o el ciclo del oxígeno en un charco de agua.

Contaminación.

El aire, el agua y el suelo pueden sufrir alteraciones debido a la incorporación de productos nocivos que afectan el funcionamiento natural de los ecosistemas, la salud y la calidad de vida de la población. Cuando esto sucede decimos que aire, agua y suelo están contaminados.

La biosfera recibe a diario miles de toneladas de residuos que las actividades humanas producen. Pueden ser sustancias inocuas o degradables (mediante la actividad bacteriana), pero una gran cantidad es contaminante y permanece en ella.

No sólo los excesos en la utilización de sustancias químicas causan contaminación. La actividad desarrollada en las grandes ciudades y los complejos industriales allí ubicados son otra fuente muy importante de polución.

Otro problema ambiental es la pobreza. Millones de personas viven en condiciones de hacinamiento e insalubridad, sin cubrir sus necesidades básicas y más aún, sufriendo hambre, desnutrición y diversas enfermedades en las áreas subdesarrolladas.

La contaminación no tiene límites; en la biosfera, la circulación atmosférica, los ríos y las corrientes marinas transportan los contaminantes por todo el globo. En ocasiones, efectos contaminantes producidos en un lugar repercuten en regiones lejanas: se han descubierto moléculas de DDT en la grasa de pingüinos y focas. Ese insecticida no se utiliza en las regiones polares, pero las corrientes atmosféricas y marinas de latitudes bajas arrastran hasta allí sus residuos.

Los problemas que derivan de la contaminación son serios y preocupantes para nuestro futuro. Por ello, deben ser tratados en forma conjunta por las naciones. En tal sentido es fundamental conocer el funcionamiento del medio ambiente, porque gran parte de la contaminación se origina en su desconocimiento. Es imprescindible superar, además, los desequilibrios sociales y económicos que padece parte de la población del mundo y que degrada sus condiciones de vida.

La contaminación, resulta imperceptible la mayoría de las ocasiones

Contaminación del aire. El dióxido de carbono es el resultante de los procesos de combustión industrial. La acumulación de este gas produce un recalentamiento de la atmósfera.

El aumento de solamente algunos grados de la temperatura media puede producir modificaciones geofísicas considerables: fundición de los glaciares y del hielo, elevación del nivel de las aguas, inmersión de las planicies. Además, algunas zonas templadas se volverían desérticas (la superficie del Sahel aumenta todos los años), lo que daría lugar a migraciones de población considerables.

El monóxido de carbono se produce por las combustiones incompletas (siderurgia, refinerías de petróleo). Se trata de un gas que afecta a las capas altas de la atmósfera.

Igualmente, el cloro fluorocarbono (refrigeradores, aerosoles) destruye la capa de ozono, que filtre los rayos ultravioletas. Su destrucción podría ser responsable del aumento actual de los cánceres de piel. De hecho, se ha producido actualmente un gigantesco agujero de ozono en el polo Sur.

Los residuos radiactivos son vertidos en cantidades importantes a la atmósfera en dos circunstancias: los accidentes tipo Chernobyl o Three Miles Island y las pruebas nucleares. Los primeros representan catástrofes ecológicas y humanas a largo plazo y sobre una gran extensión, a causa del desplazamiento de las nubes radiactivas (intoxicación del ganado, de las frutas y verduras, aumento del número de cánceres).

Los óxidos de azufre y de nitrógeno vertidos por las fábricas y los gases de escape de los vehículos se transforman, al contacto con el aire, en ácido sulfúrico y ácido nítrico. Son responsables de la niebla de las ciudades (smog) y aumentan la incidencia de las bronquitis crónicas y de las infecciones respiratorias.

¿Podemos respirar?
La contaminación atmosférica

El aire se contamina por la presencia de gases tóxicos y partículas sólidas y líquidas originadas en la combustión doméstica, industrial y en el tránsito vehicular. Alguno de los elementos contaminantes que llegan a la atmósfera son: óxido de hierro, plomo, azufre, monóxido de carbono, ácido carbónico y compuestos nitrogenados.

Las industrias petroquímicas, textiles, papeleras, siderúrgicas y nucleares arrojan residuos muy contaminantes. Las altas chimeneas industriales los llevan a las capas superiores de la atmósfera y evitan así su concentran r en el lugar; pero, de todos modos, la contaminación es transportada, en altura, a otros lugares, es decir, se “exporta”.

Los primeros efectos de la contaminación atmosférica suelen provocar una disminución de la visibilidad (por la suspensión de pequeñas partículas en ej. aire) y la presencia de olores desagradables. El smog, mezcla de niebla ce: humos y polvos industriales, cubre la atmósfera de grandes ciudades, con;: ocurre en México, Londres, Los Ángeles y Santiago de Chile.

Además de reducir la visibilidad y afectar los vegetales, los gases y partículas que componen el smog dañan la salud de la población y pueden provocar problemas respiratorios (asma, bronquitis), irritación de la vista y la garganta. La fatiga. :; tos, las reacciones cutáneas y las enfermedades infecciosas también son causadas por la contaminación del aire.

Contaminación de suelos
Los fertilizantes, pesticidas y plaguicidas empleados en las prácticas agrícolas, contaminan el suelo si se usan en exceso, porque tienen metales: cobre, cinc, mercurio y arsénico. Al contaminarse el suelo, también lo hacen las especies animales y vegetales de la región y los productos que se cosechan para alimentar a la población.

Contaminación de las aguas
Desde tiempos remotos, las poblaciones han arrojado residuos a las aguas continentales y oceánicas. Esto dio lugar a procesos de contaminación que perjudicaron a quienes las consumen y a las especies vegetales y animales que habitan en ellas. A esto se agregan los residuos radiactivos depositados en el fondo de los océanos.

El crecimiento de las ciudades y la industrialización son factores que están íntimamente relacionados con el aumento de la contaminación. En los ríos, lagunas y lagos se vierten desechos domiciliarios como aguas cloacales y domésticas que contienen sustancias orgánicas y detergentes. También reciben los desechos industriales originados en las fábricas de sebo y los frigoríficos, y sustancias corrosivas o inflamables. Como no reciben tratamiento previo, las aguas alcanzan grados de contaminación que pueden llegar a la pérdida total del recurso.

Los residuos que contiene el agua superficial también pueden, por infiltración, pasar a las aguas subterráneas y contaminarlas. Esto genera problemas en aquellas regiones donde esa agua es consumida por el hombre.

En los mares y océanos son comunes los derrames accidentales que pueden producir los barcos petroleros. Otras causas son las perforaciones en las plataformas marinas y zonas costeras, los traslados del petróleo a los barcos o los residuos que arrojan las destilerías.

El agua contaminada posee menos oxígeno y cuando este se agota, el agua se pudre y provoca la muerte de los peces y la disminución de la actividad pesquera. Los ecosistemas costeros se deterioran al igual que la salud de la población, ya que hay mayor probabilidad de contraer distintas enfermedades. Si se implementaran medidas para tratar las aguas antes de ser arrojadas los problemas tendrían solución.

Los diez principales agentes de contaminación
1) Dióxido de carbono. Generalmente se origina en los procesos de combustión de la producción de energía, de la industria y de la calefacción doméstica. Se cree que la acumulación de este gas podría aumentar considerablemente la temperatura de la superficie terrestre y ocasionar desastres geoquímicos y ecológicos.

2) Monóxido de carbono. Lo producen las combustiones incompletas, en particular las de la siderurgia, las refinerías de petróleo y los vehículos de motor. Algunos científicos afirman que este gas altamente nocivo puede afectar a la estratosfera.

3) Dióxido de sulfuro. El humo proveniente de las centrales eléctricas, de las fábricas, de los automóviles y del combustible de uso doméstico contiene a menudo ácido sulfúrico. El aire así contaminado agrava las enfermedades del aparato respiratorio, corroe los árboles y los edificios de piedra caliza y afecta también a algunos textiles sintéticos.

4) Óxidos de nitrógeno. Son producidos por los motores de combustión interna, los aviones, los hornos, los incineradores, el uso exclusivo de fertilizantes, los incendios de bosques y las instalaciones industriales. Forma
el smog de las grandes ciudades y pueden ocasionar infecciones respiratorias, entre ellas la bronquitis de los recién nacidos.

5) Fosfatos. Se los encuentra en las aguas de cloacas y provienen, en particular, de los detergentes y de los fertilizantes químicos utilizados en exceso, así como de los residuos de la cría intensiva de animales. Los fosfatos constituyen uno de los factores principales de contaminación de los lagos y ríos.

6) Mercurio. Lo producen la utilización de combustibles fósiles, la industria cloro-alcalina, las centrales de energía eléctrica, la fabricación de pinturas, los procesos de laboreo de minas y de refinación y la preparación de la pasta de papel. Constituye un grave agente contaminador de los alimentos, especialmente de los que provienen del mar, y es un veneno cuya acumulación afecta al sistema nervioso.

7) Plomo. La fuente principal de la contaminación de plomo es una materia antidetonante del petróleo, pero también contribuir yen a ella las fundiciones de ese metal, la industria química y los plaguicidas. Se trata de un tóxico que afecta a las enzimas y altera el metabolismo celular, acumulándose en los sedimentos marinos y en el agua potable.

8) Petróleo. La contaminación es causada por la extracción del producto frente a las costas, su refinación, los accidentes de los buques petroleros y la evacuación que se efectúa durante el transporte. Causa daños desastrosos en el medio: destruye el plancton, la vegetación y las aves marinas y contamina las playas.

9) DDT y otros plaguicidas. Incluso en concentraciones bajas son muy tóxicos para los crustáceos. Dado que se los utiliza preferentemente en la agricultura, al ser acarreados por las aguas causan la muerte de los peces, destruyen su alimento y contaminan la alimentación del hombre. También pueden producir cáncer. Como su utilización reduce algunas especies de insectos útiles, contribuye a la aparición de nuevas plagas.

10) Radiación. En su mayor parte se origina en la producción de energía atómica, la fabricación y prueba de armas de este tipo y los buques de propulsión nuclear. Es de gran importancia su empleo en la medicina y la investigación científica, pero a partir de cierta dosis puede ocasionar tumores malignos y mutaciones genéticas.

Para evitar la contaminación atmosférica y paliar sus efectos nocivos se han tomado diversas medidas, algunas de ellas a nivel internacional como reducir la emisión de los gases racionalizando el consumo y empleando tecnologías alternativas no contaminantes.

Cómo luchar contra el efecto invernadero

Para disminuir e! efecto invernadero, la humanidad debe realizar dos acciones importantes:

• Consumir menos combustibles fósiles. Se deberían sustituir por otros productos energéticos (energía solar y energía eólica). También habría que mejorar la eficiencia de los motores que los utilizan, para reducir dichos consumos. Individualmente poder  utilizar menos los automóviles particulares y usar más el transporte público.

• Proteger la vegetación. Las plantas, sobre todo las grandes masas forestales, necesitan dióxido de carbono para su crecimiento. La fotosíntesis que realizan las plantas requiere de este gas, que se convierte por dicho proceso en materia orgánica. Por ello, mantener y ampliar las zonas de bosques es un modo de disminuir  el efecto invernadero.

Los gases producidos por el efecto invernadero que hay en la atmósfera se pueden reducir almacenando el dióxido de carbono en depósitos bajo tierra o en las profundidades marinas.

Cómo luchar contra el deterioro de la capa de ozono
Para conservar la capa de ozono hay que dejar de emitir CFC y demás productos que destruyen ese gas, sustituyéndolos por otros que realicen la misma función práctica, pero que no sean agentes contaminantes.

En el año 1987 se firmó por parte de distintos países el Protocolo de Montreal, llamado así por la ciudad ;e Canadá en la que se celebró la reunión, donde se establecieron unos plazos para dejar de utilizar los distintos agentes causantes de la destrucción del ozono.

Los más comunes, los CFC, ya se dejaron de fabricar, aunque su efecto en la capa de ozono se dejará sentir durante varios años más. Cada día se conocen nuevos productos contaminantes destructores del ozono y se establecen períodos para su sustitución por otros productos no contaminantes.

Cómo se puede evitar la lluvia ácida
Para evitar las lluvias acidas no hay otra solución que reducir al máximo las emisiones de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno. Aunque se empiezan a ver ciertos esfuerzos de la comunidad Internacional por disminuir los aportes de estas sustancias a la atmósfera, no se ha conseguido ni siquiera la estabilización de sus tasas de emisión.

_as mejoras tecnológicas pueden tener su importancia, especialmente en los modernos sistemas de lavado de carbón, que eliminan un porcentaje Importante del azufre que lleva. También la mejora de los sistemas de filtrado de humos y el perfeccionamiento de los motores de combustión pueden evitar estos daños ecológicos.

El Protocolo de Kioto
Hoy se acepta de forma general que el calentamiento global es un hecho o, al menos, que puede serlo si sigue aumentando la concentración de C02 en la atmósfera. Por ello, los gobiernos mundiales acordaron reunirse para encarar el problema. Fruto de ello fue el Protocolo de Kioto sobre el Cambio Climático.

Es un convenio, elaborado en esta ciudad japonesa y aprobado el 11/9/1997, por el cual los Estados firmantes se comprometen a reducir (en el caso de los países desarrollados y principales contaminantes) o a no subir (en el caso de los países menos desarrollados) sus emisiones de gases invernadero en un cierto porcentaje con respecto a las emisiones de dichos gases generadas en 1990, año que se toma como referencia. Posteriormente, en 2002, la UE adquirió el compromiso de que sus Estados miembros disminuirán sus emisiones totales un 8% con respecto a la concentración de 1990 antes del año 2012.

Las actividades industriales y la producción de energía en las centrales térmicas son las que se verían más afectadas por este recorte, ya que, en la actualidad, sobrepasan bastante los límites.

Cada ciudadano contribuye a producir gases de efecto invernadero cuando quema combustibles fósiles: al usar el vehículo particular, al poner la calefacción, al cocinar, al calentar agua para el aseo personal, etc. Cada uno de nosotros puede contribuir a reducir la emisión de estos gases de muchas maneras, pero la principal es disminuyendo el consumo de energía y de recursos; así, reduciremos también las emisiones generadas al producirlos.

AMPLIACIÓN DEL TEMA….
LOS GASES CONTAMINANTES

Los principales gases que se han incorporado a la atmósfera son:

Dióxido de carbono (CO2): existe naturalmente en pequeña concentración y es de gran importancia para el equilibrio natural (es fuente de carbono). Sin embargo, su aumento exagerado produce el recalentamiento del planeta por el efecto invernadero (algunos gases atrapan el calor de los rayos del Sol que refleja la superficie de la Tierra). Se produce por combustión de carbón, petróleo y gas, quema de madera, etc. Concentración en la atmósfera: 350 ppm.

Metano (CH ): también contribuye al efecto invernadero. Se produce í of” fermentación (en pantanos, basurales, etc). Concentración en la atmósfera: 1,7 ppm.

Óxidos de nitrógeno (NO2): contribuyen al efecto invernadero y a la acidificación de las lluvias. Se producen por uso de fertilizantes, quema de madera, acumulación de desperdicios. Concentración en la atmósfera: 0,3 ppm.

Compuestos clorofluoro-carbonados (CFCs): provocan aumento del calor global y disminución de la capa de ozono que nos protege de las radiaciones ultravioleta del Sol. Esta disminución ocurre porque el cloro se combina con el ozono (03) produciendo oxígeno (02), que no cumple función protectora. Los CFCs provienen de los aerosoles (que se utilizan como propelentes), fluidos refrigerantes, telgopor. Concentración en la atmósfera: 0,7 partes cada mil millones.

Dióxido de azufre (SO2): forma aerosoles de ácido sulfúrico en el aire que originan el smog (del inglés smoke: humo y fog: niebla). Este se acumula sobre las grandes ciudades y provoca, entre otras cosas, graves disturbios respiratorios. También produce acidificación de las lluvias. Se origina por combustión de combustibles fósiles (carbón y petróleo).

Se podría llegar a penseque la ciencia y la tecnología que han contribuido a muchos de estos fenómenos de contaminación, deberían detenerse. Pero ésa no es la cuestión: el hombre debe toma conciencia y colocar la ciencia y la tecnología al servicio de la protección de su medio ambiente y, por tanto, de s supervivencia.

ciudades contaminadas

(Ver una animación multimedia flash)

Fuente Consultada:
Enciclopedia del Estudiante Tomo 14 Ecología
Correo de la UNESCO
QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Ross

 

Ciclo del Nitrogeno Resumen Ciclo Natural del Nitrogeno Sintesis

Ciclo del Nitrógeno: Resumen

Ciclo del Carbono Ciclo del Nitrógeno Ciclo del Fósforo

Se conocen dos tipos principales de ciclos biogeoquímicos, porque implica la circulación de un compuesto de dos elementos, hidrógeno y oxígeno. En el tipo gaseoso, la principal área de almacenamiento de un elemento es la atmósfera terrestre, donde existe en forma de gas. El carbono y el nitrógeno tienen un ciclo gaseoso. En tales ciclos, la abundancia o la distribución de sus elementos presenta pocos cambios o ninguno.

La corteza terrestre es la principal área de almacenamiento de los elementos del segundo tipo de ciclo, el ciclo sedimentario. El fósforo y el azufre tienen ciclos sedimentarios. En estos ciclos puede variar la abundancia y la distribución de un elemento, por ejemplo, cuando grandes cantidades de fósforo se depositan en el fondo del océano y permanecen allí durante millones de años.

Gran parte de la investigación ecológica apunta ahora al logro de un mejor entendimiento de los ciclos biogeoquímicos. La vida no puede existir sin energía solar; tampoco puede existir sin el ciclaje de elementos provenientes de la tierra, el agua y el aire.

En el CICLO DEL NITRÓGENO se produce un enorme almacenamiento de este elemento en la atmósfera. El nitrógeno forma casi el 78 por ciento del aire atmosférico. Cada vez que el hombre respira, casi todo el gas que penetra en sus pulmones está compuesto de nitrógeno, pero el organismo humano lo exhala nuevamente, sin utilizarlo.

El elemento nitrógeno, por si mismo, es inútil para la mayoría de los seres vivientes. Sin embargo, todas las formas de vida absorben el nitrógeno cuando se halla combinado con otros elementos, y constituye una parte vital de las proteínas, quizá las sustancias más importantes para los seres vivos.

Todo el ciclo del nitrógeno depende de unas cuantas clases de bacterias, hongos y algas verde-azuladas que toman el gas nitrógeno de la atmósfera y lo transforman en compuestos nitrogenados que pueden ser utilizados por esas mismas talófitas y por otras formas de vida. Algunos de estos organismos fijadores de nitrógeno viven libremente en el suelo; otros lo hacen sobre las raíces de plantas como los guisantes, habas, alubias, trébol y alfalfa. En los campos de trébol fijan hasta 225 kilogramos de nitrógeno por acre (0,404 ha). Parte de los compuestos nitrogenados quedan en libertad y penetran en el suelo.

El resto pasa a estar disponible para otros tipos de plantas cuando mueren los organismos fijadores de nitrógeno. Entonces los compuestos nitrogenados fluyen a través de las cadenas alimentarias, así como lo hace el carbono.

Los animales y vegetales muertos, al igual que los desechos de los animales, contienen compuestos nitrogenados. A causa de la descomposición de estas materias orgánicas se liberan los compuestos nitrogenados, que pueden ser absorbidos inmediatamente por las plantas verdes.

De este modo, los compuestos nitrogenados pueden desplazarse del suelo a las plantas, de allí a las bacterias y nuevamente al suelo, en ciclos que se repiten incesantemente sin retornar nunca a la atmósfera en forma de gas nitrógeno. Pero el ciclo del nitrógeno se complica por la existencia de bacterias y hongos desnitrificadotes que descomponen los compuestos nitrogenados y liberan al gas nitrógeno que pasa a la atmósfera. Por supuesto, este gas puede ser captado más tarde por un organismo fijador de nitrógeno, en cuyo caso se incorporará nuevamente a la parte del ciclo confinada a la tierra.

Hasta ahora, los seres humanos no parecen haber ejercido un efecto perceptible sobre el ciclo del nitrógeno. Si bien los desechos orgánicos del hombre y del ganado, ricos en compuestos nitrogenados, se vierten en gran medida en los océanos y vías fluviales, en lugar de efectuar el reciclaje hacia el suelo, el hombre ha aprendido a tomar el nitrógeno del aire y a “fijarlo” en compuestos que constituyen una parte importante de los fertilizantes. Sólo en 1968 se transformaron treinta millones de toneladas de nitrógeno para su aprovechamiento en los fertilizantes. La cantidad fijada industrialmente se duplica cada seis años.

Grandes cantidades de estos compuestos nitrogenados son arrastrados por el agua y enriquecen los lagos, ríos y arroyos. A veces este enriquecimiento de las aguas es tan grande que produce un excesivo crecimiento de la flora y una pérdida de oxígeno, con la consecuente muerte de los peces y otros animales.

Nadie sabe a ciencia cierta si las actividades del hombre tendrán algún efecto sobre el ciclo del nitrógeno. Hay aún muchas lagunas en nuestros conocimientos acerca del ciclo mismo, pero algo es seguro: la vida no puede existir sin nitrógeno, y todo el ciclo depende del “trabajo en equipo” de una variedad de organismos microscópicos acerca de los cuales es muy poco lo que sabemos. Estos organismos son uno de los hilos más tenues de los que pende toda la vida humana.

AMPLIACIÓN DEL TEMA…

El principal depósito de nitrógeno es la atmósfera, donde éste alcanza un 78% como N2, moléculas diatómicas unidas por enlaces triples, que explican su escasa reactividad. Las plantas y los animales no pueden tomar el nitrógeno del aire en forma directa, de allí que sean necesarios los procesos de fijación.

La fijación biológica del nitrógeno se realiza mediante ciertas bacterias, como Rhizobium y Azotobacter, que se encuentran en las raíces de algunas plantas, como las leguminosas. El nitrógeno incorporado por los microorganismos se emplea para sintetizar aminoácidos, que luego serán excretados en forma de sales de amonio (NH4+).

Otras bacterias del suelo se encargan de la nitrificación, que consiste en la oxidación de las sales de amonio en nitritos (N02i por medio de bacterias Nitrosomas; y los nitritos, a su vez, se oxidan a nitratos (N03) por la acción de bacterias como Nitrobacter. Otros tipos de bacterias, como las Pseudomonas, y algunos hongos, en suelos o sedimentos con un alto contenido de materia orgánica y con muy baja cantidad de oxígeno (es decir, en forma anaeróbica), transforman los nitratos de! suelo nuevamente en nitrógeno.

Mientras tanto ocurre también la fijación atmosférica mediante descargas eléctricas que forman óxidos de nitrógeno a partir del nitrógeno y del oxígeno atmosféricos, y que luego dan origen al ácido nítrico (HN03) y a nitratos. El hombre realiza la fijación industrial mediante el proceso Haber, que consiste en la producción de amoníaco (NH3) por reacción química entre el N2 y el H2 gaseosos. (Fuente: QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Rossi)

Ciclo del Fosforo Resumen Los Ciclos de la Naturaleza

Ciclo del Fósforo: Resumen

Ciclo del Carbono Ciclo del Nitrógeno Ciclo del Fósforo

Se conocen dos tipos principales de ciclos biogeoquímicos, porque implica la circulación de un compuesto de dos elementos, hidrógeno y oxígeno. En el tipo gaseoso, la principal área de almacenamiento de un elemento es la atmósfera terrestre, donde existe en forma de gas. El carbono y el nitrógeno tienen un ciclo gaseoso. En tales ciclos, la abundancia o la distribución de sus elementos presenta pocos cambios o ninguno.

La corteza terrestre es la principal área de almacenamiento de los elementos del segundo tipo de ciclo, el ciclo sedimentario. El fósforo y el azufre tienen ciclos sedimentarios. En estos ciclos puede variar la abundancia y la distribución de un elemento, por ejemplo, cuando grandes cantidades de fósforo se depositan en el fondo del océano y permanecen allí durante millones de años.

Gran parte de la investigación ecológica apunta ahora al logro de un mejor entendimiento de los ciclos biogeoquímicos. La vida no puede existir sin energía solar; tampoco puede existir sin el ciclaje de elementos provenientes de la tierra, el agua y el aire.

El CICLO DEL FÓSFORO es un ejemplo de un ciclo sedimentario cuya principal área de almacenamiento del elemento se encuentra en la corteza terrestre. Otros elementos que presentan ciclos muy similares son el calcio, el hierro, el potasio, el manganeso, el sodio y el azufre. Algunos de estos elementos sólo existen en cantidades microscópicas dentro de los organismos vivientes, pero sin embargo son vitales para el crecimiento y el desarrollo normales. Por ejemplo no se pueden elaborar proteínas sin fósforo y azufre.

Desde el punto de vista ecológico, el fósforo es uno de los minerales más importantes, pero es también uno de los que tienen mayores probabilidades de escasear. La falta de fósforo produce una disminución de la productividad de los vegetales y esto afecta, a su vez, a la vida animal.

El fósforo proviene de las rocas fosfatadas que se desintegran y desgastan lentamente por la acción de las gotas de agua, los cristales de hielo, el viento, los rayos solares y las raíces de las plantas dejando en libertad el mineral que se convierte en una sal en solución, sea en el agua del suelo, sea en las extensiones de agua.

Las plantas absorben el fósforo y otras sales minerales a través de sus raíces. De las plantas el fósforo pasa por varias cadenas alimentarias y vuelve generalmente al suelo o al agua a través de la acción de los desintegradores.

Esta parte del ciclo es la fase de las soluciones de sales; la otra parte podría denominarse fase de las rocas. Los ríos acarrean las sales de fósforo hacia los mares. Algunas se depositan en los bajíos y se incorporan a las rocas sedimentarias que se forman en el curso de millones de años.

A la larga, las rocas pasan a formar parte de nuevas masas de tierra, produciendo nuevas reservas de sales de fósforo a medida que se desgastan lentamente. El fósforo y muchos otros minerales se depositan en las rocas y se liberan de ellas en un proceso que se repite continuamente.

Las corrientes marinas que ascienden desde las profundidades del océano llevan a la superficie cierta cantidad de fósforo, que es absorbido rápidamente por el fitoplancton y se desplaza a lo largo de las cadenas alimentarias oceánicas. Parte de este fósforo vuelve a la tierra a través de la pesca marina. Otra parte proviene del guano (deyecciones) de aves que se alimentan de peces, el cual es rico en fósforo y en nitrógeno.

El guano es uno de los recursos naturales más importantes del Perú, gracias a las corrientes ascendentes próximas a la costa peruana que llevan el fósforo y otros nutrimentos hacia la superficie. Los nutrimentos son absorbidos por el fitoplancton, el cual sirve de alimento a diminutos crustáceos, que a su vez nutren a peces llamados anchoas, de los cuales se alimentan cuervos marinos denominados cormoranes. Estas aves anidan en grandes cantidades en las islas y sus deposiciones se recogen y se venden como ingrediente de fertilizantes.

La mayor parte del fósforo utilizado en los fertilizantes se extrae de rocas fosfatadas. Enormes cantidades de fósforo se hallan diseminadas sobre la tierra y muchas toneladas son llevadas por las aguas y se pierden en las profundidades del mar. Se calcula que cada año se pierden de este modo tres mil quinientos millones de toneladas de fósforo y el reciclaje natural proveniente de los mares no puede compensar esta pérdida.

La reserva de rocas fosfatadas que se usan para la preparación de fertilizantes puede durar aún muchos años, pero no es ilimitada; llegará el día en que el hombre tendrá que encontrar un medio de recuperar el fósforo que se halla en las profundidades del océano.

Los seres humanos agregaron algunos materiales enteramente nuevos a los ciclos biogeoquímicos. Las plantas de energía nuclear y los ensayos de armas nucleares liberaron en la atmósfera elementos como el estroncio, el bario y el cesio. Algunos de estos elementos conservan su radiactividad durante miles de años.

Entran en las cadenas alimentarias y llegan a formar parte de los animales y vegetales. A causa de su radiactividad pueden ser muy perjudiciales para los seres vivientes. Se desconocen aún los efectos de largo alcance de estos elementos radiactivos, pero son motivo de gran preocupación para los ecólogos y otros hombres de ciencia.

Uno de los elementos radiactivos más importantes que al ser liberado se incorpora a los ciclos biogeoquímicos es el estroncio-90. Es un subproducto común de las explosiones atómicas y parte de los residuos atómicos provenientes de las plantas de energía nuclear. Este elemento pierde lentamente su radiactividad.

En la naturaleza se comporta como el calcio y es absorbido rápidamente por las plantas a través de sus hojas y raíces. Cuando los seres humanos y otros vertebrados que ingieren junto con los alimentos se concentra en los huesos, del mismo modo que el calcio. En los huesos de los habitantes de América del Norte y de Europa se observa un pequeño, pero continuo, aumento de estroncio-90. Las concentraciones alcanzan su nivel máximo en los pueblos de la tundra, los esquimales y los japoneses.

Los ecólogos encontraron cantidades inusuales de otro elemento radiactivo, el cesio-137, en el cuerpo de algunos esquimales de Alaska y comprobaron que dichos esquimales comían mucha carne de caribú. Este animal se alimenta principalmente de líquenes que abundan en la tundra. Y los líquenes absorben el cesio-137 proveniente de alguna fuente lejana que se asienta fuera de la atmósfera.

El cesio se concentra cada vez más a medida que se desplaza a lo largo de las cadenas alimentarias. Los ecólogos encontraron que en el caribú la concentración de cesio era tres veces mayor que en los líquenes. Los esquimales tenían una concentración de cesio dos veces mayor que el caribú.

El hombre pone en circulación en la naturaleza otras sustancias que se concentran cada vez más a medida que se mueven a lo largo de las cadenas alimentarias. Insecticidas como el DDT se desplazan a través de las cadenas alimentarias y los ciclos biogeoquímicos.

Cuando se pulveriza (ya no se utiliza mas)  este persistente biocida (“exterminador biológico”), algunas de las partículas venenosas pueden ser llevadas a través de la atmósfera a centenares y miles de kilómetros de distancia. El DDT que se encuentra en la tierra también es arrastrado por la lluvia, como ocurre con los fertilizantes, y llega a formar parte de cadenas alimentarias existentes en el agua.

Hace varios años los ecólogos hallaron DDT en el cuerpo de pingüinos antárticos. El número de petreles de las islas Bermudas, una rara especie de ave marina, disminuya a causa del DDT. El petrel se alimenta en el mar y sólo visita las Bermudas para procrear.

No obstante, se encontró DDT en huevos no incubados y en pichones muertos. La fuente más cercana del biocida era una zona agrícola de Estados Unidos, situada a mil kilómetros de distancia. Aparentemente, el DDT fue arrastrado por el agua de lluvia y llegó hasta los petreles a través de las cadenas alimentarias oceánicas.

El elemento mercurio es liberado a veces en el entorno como residuo de los incineradores, las fábricas de papel, las industrias químicas y la quema de combustible, y se desplaza después por el agua a través de las cadenas alimentarias. En 1970 se encontraron cantidades peligrosas de mercurio en los peces de muchos lagos norteamericanos.

Los ecólogos suelen poner pequeñas cantidades de materias radiactivas en la naturaleza con el fin de rastrearlas a lo largo de los ciclos y las cadenas alimentarias. Las liberaciones accidentales de sustancias como el estroncio-90, el DDT y el mercurio fueron gigantescos “experimentos de rastreo” similares, con resultados nocivos y potencialmente desastrosos.

El hombre continúa introduciendo en la naturaleza toda clase de nuevos compuestos químicos sin tener idea de cuánto duran las sustancias, adónde van o qué efectos tienen sobre los seres vivientes. Para empezar a responder a estos interrogantes, los ecólogos deben aprender mucho más acerca de los grandes ciclos del ecosistema mundial.

AMPLIACIÓN DEL TEMA…

El fósforo elemental se encuentra en estado natural en dos variedades: fósforo blanco, de aspecto vítreo, y fósforo rojo, que se presenta como un polvo de color rojizo. La diferencia entre sus moléculas se encuentra en su atomicidad: mientras el fósforo blanco presenta moléculas tetraatómicas (P4), el fósforo rojo tiene moléculas octoatómicas (P8).

Las mayores reservas de fósforo se encuentran en el suelo y en las rocas sedimentarias, ya que en condiciones naturales el fósforo gaseoso no existe en cantidades significativas. De las rocas se libera en forma de fosfatos inorgánicos (P043-) y se disuelve en el agua o se recicla hacia la biosfera.

La cantidad de fósforo presente en los seres vivos es superior a la del medio ambiente (por ejemplo, dientes y esqueleto de los vertebrados). Los vegetales, por medio de las raíces, toman los fosfatos, y al igual que ocurre con el nitrógeno, los animales se abastecen de este elemento al alimentarse de plantas u otros animales.

El fósforo es un elemento limitativo para el desarrollo de todos los ecosistemas. Basta tener en cuenta los siguientes datos: en el agua de mar se encuentran trece mil átomos de carbono por cada átomo de fósforo; en los seres vivos hay un átomo de fósforo por cada cien átomos de carbono.

Cabe reconocer que, al contrario de lo que sucede con el nitrógeno o el azufre, el ciclo del fósforo no está regulado por relaciones microbianas, y la casi totalidad deriva de la meteorización del fosfato cálcico mineral. (Fuente: QUÍMICA I Polimodal Alegría-Bosack-Dal Fávero-Franco-Jaul-Rossi)

Ciclo del Carbono Resumen Ciclo Natural del Fosforo Sintesis

Ciclo del Carbono: Resumen

Ciclo del Carbono Ciclo del Nitrógeno Ciclo del Fósforo

Se conocen dos tipos principales de ciclos biogeoquímicos, porque implica la circulación de un compuesto de dos elementos, hidrógeno y oxígeno. En el tipo gaseoso, la principal área de almacenamiento de un elemento es la atmósfera terrestre, donde existe en forma de gas. El carbono y el nitrógeno tienen un ciclo gaseoso. En tales ciclos, la abundancia o la distribución de sus elementos presenta pocos cambios o ninguno.

La corteza terrestre es la principal área de almacenamiento de los elementos del segundo tipo de ciclo, el ciclo sedimentario. El fósforo y el azufre tienen ciclos sedimentarios. En estos ciclos puede variar la abundancia y la distribución de un elemento, por ejemplo, cuando grandes cantidades de fósforo se depositan en el fondo del océano y permanecen allí durante millones de años.

Gran parte de la investigación ecológica apunta ahora al logro de un mejor entendimiento de los ciclos biogeoquímicos. La vida no puede existir sin energía solar; tampoco puede existir sin el ciclaje de elementos provenientes de la tierra, el agua y el aire.

El CICLO DEL CARBONO es el más conocido de los ciclos gaseosos. La mayor parte del carbono se almacena en la atmósfera y en los océanos en forma de anhídrido carbónico. Las plantas verdes absorben el anhídrido carbónico, compuesto vital en el proceso de fotosíntesis. A través de este proceso, los átomos de carbono se unen formando parte de moléculas de hidratos de carbono simples, que más tarde pueden trasformarse en grasas, proteínas o hidratos de carbono más complejos.

De ahí en adelante, el carbono se desplaza a través de los ecosistemas con el flujo de energía, ya que ésta se almacena en forma de grasas e hidratos de carbono. Los átomos de carbono viajan a lo largo de las cadenas alimentarias, pasando de las plantas a los animales herbívoros y de allí a los carnívoros o a los desintegradores, en cualquier eslabón de la trayectoria.

En los animales, la digestión descompone las moléculas, y los átomos resultantes se recombinan de muchas maneras. Un átomo de carbono podría unirse a un átomo de calcio y a tres átomos de oxígeno para formar una molécula de carbonato de calcio. Esta molécula permanecería en el hueso de un animal y sólo se desintegraría cuando el hueso iniciara su gradual descomposición después de la muerte del animal. Otros átomos de carbono podrían abandonar el cuerpo del animal junto con sus desechos, al cabo de pocas horas.

Muchos átomos de carbono vuelven a la atmósfera o al agua en forma de anhídrido carbónico, que los animales y plantas liberan como subproducto de la respiración, o de la “combustión” de los alimentos. La cantidad de anhídrido carbónico liberado que vuelve a la atmósfera proviene en su mayor parte de la materia muerta de origen animal y vegetal que se desintegra por acción de los desintegradores. Una vez que la molécula de anhídrido carbónico queda en libertad en el aire, el agua o el suelo, puede incorporarse rápidamente, por supuesto, a otro organismo viviente.

A lo largo de la historia de nuestro planeta, hay carbonos que se separaron del ciclo cuando pasaron a formar parte del carbón, el petróleo, el gas natural, la turba, la piedra caliza o los arrecifes coralíferos. Algunos de estos átomos de carbono retornan al ciclo cuando la lluvia y los vientos desgastan las rocas de piedra caliza o cuando se producen erupciones volcánicas.

Hasta el siglo pasado fue pequeño el retorno del carbono que se halla encerrado en los depósitos carboníferos, petrolíferos y de gas natural, pero el hombre quema cantidades cada vez más grandes de estos combustibles fósiles y de ese modo vuelven al ciclo del carbono miles de millones de toneladas de anhídrido carbónico.

Parte de este gas es absorbido por los océanos, pero la cantidad de anhídrido carbónico contenido en la atmósfera ha aumentado en más del 12 por ciento desde 1 880 y se supone que continuará incrementándose. Aún se desconocen los efectos de este aumento. Durante un tiempo se temió que las crecientes cantidades de anhídrido carbónico podrían producir un ascenso de la temperatura de toda la atmósfera. Ahora, sin embargo, la atmósfera se está enfriando.

En los laboratorios e invernáculos los científicos comprobaron que el crecimiento de las plantas es más rápido cuando el aire circundante está enriquecido con anhídrido carbónico. Por lo tanto, el incremento de este gas en la atmósfera puede haber causado el aumento de la productividad de las plantas en todo el mundo. Pero hasta ahora, los hombres de ciencia no encontraron pruebas definitivas de que esto haya ocurrido.