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Los Apeninos Características Ubicación Cultivos Fauna

Cadena Montañosa Los Apeninos
Características –  Ubicación-

Los Apeninos, es una joven cadena montañosa de Italia que se extiende a lo largo de toda la península italiana, desde los Alpes ligures por el noroeste hasta el estrecho de Messina y la isla de Sicilia por el sur. La cadena es un ramal del sistema montañoso alpino y se compone de ocho sierras, entre las que destacan la lucana, la toscana, la umbra y la calabresa.

La cadena, de aspecto generalmente uniforme, tiene 1.290 km de longitud y llega a alcanzar hasta los 129 km de anchura. La corteza terrestre no está todavía estabilizada en los Apeninos, por lo que éstos se hallan sujetos a sacudidas sísmicas y a manifestaciones volcánicas. No debemos menospreciar el papel histórico representado por los Apeninos.

Los Apeninos, que corren de norte a sur de la península italiana como si fueran su espina dorsal, nacen en los Alpes ligúricos encima de Genova. Se curvan entonces hacia el mar Adriático y discurren hacia el sur, en dirección a Calabria. Reaparecen en Sicilia y también en África del Norte.

Los Apeninos son una cordillera terciaria de estructura a veces muy complicada. Esta cordillera constituye una traba para las comunicaciones entre el mar Adriático, al este, y el Tirreno, al oeste. La cordillera de los Apeninos tiene una longitud total aproximada de 1.400 km, aunque su anchura excede raras veces los 150 km. Su cumbre más alta, el Gran Sasso, llega casi a los 3.000 metros; pero la altura media del macizo es de 1.200 m. La cordillera no presenta fenómenos, glaciales en ningún punto.

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Los Apeninos son una formación joven cuya evolución no ha terminado; presentan fallas en numerosos lugares, y el país está sometido todavía de modo regular a fenómenos sísmicos así como a un vulcanismo activo.

Los Apeninos están, por otra parte, sometidos a una fuerte erosión tanto por parte del viento como del agua. La montaña alcanza a menudo la orilla del mar y reduce la costa a una delgada banda rocosa.

Esta cordillera disfruta en toda su longitud de un clima mediterráneo y por lo tanto encontramos en ellos una vegetación meridional: viñas, olivares y agrios.

La mayor parte de la montaña está sin cultivar y en estado salvaje, especialmente en los Abruzzos, en donde abundan los fenómenos calcáreos. Los Abruzzos forman la parte central de la cordillera y se componen principalmente de rocas calcáreas del secundario y del terciario.

Se trata de la región más pobre y menos poblada de Italia. Debido a las escasas posibilidades que ofrece el país, la población emigra de modo creciente. Por otra parte, a causa de la altura, el clima es relativamente frío y muy húmedo.

Antaño los Apeninos estaban cubiertos de hayas y de castaños; pero sus bosques han ido desapareciendo progresivamente, destruidos por la abundancia de rebaños de ovejas y de cabras.

Imagen de los Apeninos

Una Vista de los Apeninos

En la actualidad, la gente del país practica todavía una especie de trashumación: Los rebaños pacen en la montaña en verano y en invierno descienden a las llanuras costeras. Los lobos, osos, zorros y gamuzas, que antaño abundaban, han desaparecido casi totalmente en la actualidad.

Los Apeninos se dividen, de norte a sur, en cuatro partes. El Apenino ligur se halla al norte de Génova y está unido a los Alpes. Esta parte de la cadena apenina llega hasta la costa y deja muy poco espacio para los núcleos urbanos y las vías de comunicación. Luego sigue el Apenino toscano.

Las capas arcillosas son responsables de corrimientos de tierras en la época de las lluvias, corrimientos que amenazan a veces a algún que otro pueblo que en algunas ocasiones han llegado a destruir. El Apenino toscano es en canteras, entre las que figuran las que proporcionan el célebre mármol de Carrara.

Por lo que se refiere a los minerales en general, los Apeninos no encierran una gran riqueza. No obstante, se encuentran piritas, bauxita, minerales de cobre y, sobre todo, de mercurio (Italia es el primer productor mundial).

Estos mtaerales se dan especialmente en la parte central de la península, acude se halla también lignito. Sicilia, en cambio, es rica en azufre hasta el punto de que Italia es el  tercer país productor después de Estados Unidos y Japón. Sin embargo, la riqueza principal de los Apeninos es la fuerza hidráulica, que se obtiene de numerosos e importantes saltos de agua.

El río Arno atraviesa la Toscana y en la depresión formada por este río se levanta la famosa ciudad de Florencia. Un poco más al sur corren las aguas del Tíber, que riegan Roma. Los Apeninos son muy accidentados en la región de Napóles, en donde los movimientos sísmicos prueban que la corteza terrestre no ha alcanzado todavía el estado de equilibrio.

El Vesubio está también allí para probar a los habitantes de la región que el suelo no se halla estabilizado. En Calabria, completamente al sur de la península italiana, la montaña es claramente más estable debido a su estructura cristalina. Esto no impide que se produzca  algún  temblor  de  tierra.

Los Apeninos tienen también su historia; o más bien representaron su papel en la historia de Italia, por lo que se refiere a la división del país en distintas regiones geográficas que, desde el punto de vista político, han sido igualmente independientes unas de otras. Italia es, efectivamente, una de las últimas regiones de Europa en quedar unificada territorial y políticamente.

La pequeña República de San Marino, que debe su independencia al hecho de alzarse sobre un peñón, es el último ejemplo del fraccionamiento territorial de Italia, al que no se puso fin hasta 1870.

Durante la segunda guerra mundial, los Apeninos ocuparon un lugar en el tablero de ajedrez de los estrategos. Pues, efectivamente, dividen Italia en dos zonas: una orientada hacia el mar Tirreno y la otra sobre el Adriático.

En su avance hacia el norte, las tropas aliadas utilizaron hábilmente en su favor esta configuración del terreno, presionando alternativamente sobre una u otra zona. Hacia el fin de la campaña de Italia se mostraron especialmente activos en la zona este de los Apeninos porque esta vertiente abría camino en dirección a la llanura del Po.

Estos acontecimientos fueron, sin embargo, menos espectaculares que la proeza realizada por los paracaidistas alemanes en los Abruzzos. Se trata de un hecho en conexión directa con el hundimiento de la Italia fascista en 1943. Después que los aliados hubieron desembarcado en Sicilia, el 10 de julio del mismo año, los acontecimientos se precipitaron. Mussolini fue internado en la isla de Ponza el 26 de julio y transferido luego a la isla de La Maddalena,  entre Cerdeña y Córcega.

El mariscal Badoglio, que presidía el Gobierno italiano, temía, sin embargo, que el duce fuera rescatado y le hizo transportar a un hotel situado en la cumbre del Gran Sasso, a 2.900 m de altura. Badoglio no tuvo en cuenta la audacia de los paracaidistas alemanes.

El mayor Harald Mors organizó un aterrizaje en los alrededores del hotel. Algunos paracaidistas conducidos por Mors y por el Oberstumbannführer de las SS Otto Skorzeny consiguieron hacer pie en aquellos lugares el 12 de septiembre de 1943 y liberar a Mussolini sin disparar un solo tiro. Mussolini consiguió formar un nuevo Gobierno fascista en el norte; pero su existencia fue efímera.

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El Valle de Aosta en Italia Características Economía, Turismo

El Valle de Aosta en Italia
Características Economía, Turismo

El valle de Aosta, situado en el noroeste de Italia, es una región montañosa con carácter propio. Es una región turística muy frecuentada tanto en invierno como en verano. En el plano económico el valle de Aosta es muy importante debido a sus minas de hierro. Desde 1948 disfruta de un estatuto basado en la autonomía.

Situado al noroeste de Italia, el valle de Aosta es una de esas regiones que, con todo y formar parte de un país determinado, poseen una característica específica que va a menudo de la mano con un gran deseo de independencia. Esto sucede con el valle de Aosta, tanto más cuanto que la región presenta un carácter montañoso muy pronunciado.

Aosta es una ciudad romana muy antigua, Augusta Praetoria, fundada por Augusto el año 24 antes de Jesucristo. De ello son testimonio monumentos tales como un arco de triunfo, un teatro, un anfiteatro, un foro y otros vestigios de la época en la que las legiones romanas controlaban gran parte de Europa, así como los puertos alpinos.

Durante siglos la vieja vía romana fue el principal medio de comunicación entre Aosta y las regiones situadas al norte de los Alpes. Esta vía de comunicación, de la que aún quedan vestigios, contribuyó en mucho a hacer de Aosta y su región una entidad que se distingue desde numerosos puntos de vista de las provincias italianas que la rodean. Esto se nota principalmente en los trajes, en la arquitectura y en el dialecto, tanto como en los usos y costumbres y en el folklore.

El carácter montañoso ha contribuido igualmente a la forja del particularismo de un valle que es el mayor y el más impresionante de Italia y que se encuentra encerrado entre elevadas cumbres; entre otras la del Mont-Blanc (4.808 m) al oeste y el Cervino (4.478 m) al sur.

El valle, que tiene una longitud de un centenar de kilómetros, está bordeado al norte por los Alpes Peninos y al sur por los Alpes Graios. No quedó aislado ni siquiera al principio de su historia, pues había vías de comunicación que partían en todas direcciones: el puerto del Gran San Bernardo al norte y el del Pequeño San Bernardo al oeste. Esta es la razón de que la región de Aosta se convirtiera en lazo de unión entre el noroeste de Italia, la Saboya francesa y el suroeste de Suiza.

Por su situación, el valle de Aosta se convirtió asimismo en uno de los principales centros del alpinismo internacional. La depresión de Breuil, situada al sur del Cervino, adquirió de este modo gran renombre. También es muy conocida la región de Courmayeur, situada más al oeste. Los guías de Courmayeur son célebres en el mundo de los alpinistas. Pettigax, Ollier y Bareux, son los más famosos.

valle de aosta en Italia

La economía de la región de Aosta gira alrededor del turismo, tanto en verano como en invierno. Y con razón, pues el valle es de lo más pintoresco. Las aguas del Dora Baltea, un río alimentado por varios torrentes, corren de oeste a este. Algunos de esos torrentes tienen su fuente en los glaciares que resbalan lentamente desde las cumbres de los Alpes.

Los verdes pastos de los valles contrastan con el verde más oscuro de los bosques de pinos que pueblan las alturas mientras numerosos lagos ponen su granito de arena y contribuyen al pintoresquismo y a la belleza tranquila de esta región de los Alpes.

No hay muchos otros lugares en los que el pasado y el presente se hallen tan armoniosamente entremezclados.

Viejos monumentos históricos, un folklore vivo, grandes típicas de original arquitectura y modernas comodidades para los turistas contribuyen a la atracción y al éxito de numerosos pueblos. Hemos de sorprendernos entonces de que cada año aumente el número de turistas? Gracias al túnel del Mont-Blanc que une Courmayeur con Chamonix, el tráfico turístico ha progresado considerablemente.

Las autoridades han intentado favorecer el turismo creando un parque nacional: el del Gran Paradiso, al sur del valle de Aosta, llamado así en razón del pico que se alza en mitad del mismo y cuya altura es de 4.061 m. En el parque abunda la caza, especialmente la gamuza.

El valle de Aosta posee múltiples encantos. Para empezar cuenta con las bellezas de que le proveyó la naturaleza y las múltiples facilidades que ofrece para dedicarse a una infinidad de actividades deportivas: caza, alpinismo, esquí, patinaje, pesca…

Además, hay allí numerosos pueblos y poblaciones que merecen que se les haga una visita. Citemos algunos de ellos. Gressoney Saint Jean goza de una situación excelente en mitad de un estrecho valle, entre verdes pastos. Las casas se parecen más a los chalets suizos que a las casas que se acostumbra ver en otras ciudades y pueblos italianos. Desde allí se divisan las torres del castillo de Savoir.

La población ha permanecido fiel a su vestimenta tradicional, que sienta particularmente bien a las jovencitas. El negro, el rojo, el blanco y el oro son los colores dominantes. El dialecto tiene consonancias alemanas, y el modo de vivir recuerda más el del cantón suizo de Vaus que el de Italia. Gressoney Saint Martin está situado al noreste del valle de Aosta, no muy lejos de la frontera suiza.

Cuanto hemos dicho sucede aún de forma más acusada en Gressoney La Trinité, desde donde se emprende generalmente la ascensión del monte Rosa (4.638 m). Más al sur y al este de esta región encontramos en el valle del río más importante de Aosta, el Dora Baltea, la pequeña localidad de Bard.

El impresionante fuerte domina el acceso al valle. Este fuerte fue edificado en el mismo lugar donde se alzaban antiguas fortificaciones desmanteladas por orden de Napoleón. Un joven subteniente que iba a convertirse en uno de los más grandes estadistasde Italia, Cavour, sirvió en ese fuerte. Este tipo de construcciones defensivas no es raro en la región. Y así, encima de Bard encontramos el castillo de Issogne, que data del siglo XV y que representó un papel importante durante el Renacimiento.

Más lejos todavía, a algunos kilómetros de Aosta, se alza el castillo de Fenis, del siglo XIV. Visto desde el exterior es un castillo de la Edad Media, pero el interior es relativamente cómodo y recuerda la atmósfera que debía de reinar allí durante el pre-Renacimiento italiano. Hay allí frescos de santos y de pensadores que pertenecen sin duda alguna a la escuela de Giotto, mientras que el mobiliario es característico de la región y de la época.

El turismo no es, sin embargo, la única ocupación del valle de Aosta. También se practican en él la agricultura y la ganadería, principalmente en los valles, aunque reine también cierta actividad en alturas poco acostumbradas. En la región de Turmalina, a unos dos mil metros de altura, se cultivan cebada y centeno. Los pastos de altura están todavía más arriba.

Otra actividad (más reciente) consiste en la explotación y trabajo del mineral de hierro. El valle de Aosta es desde este punto de vista una de las regiones más importantes de Italia y contribuye de este modo en gran manera al desarrollo de la industria en ciertas ciudades del norte de Italia como Milán y Turín.

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Los Pirineos Características Ubicación Clima Montañas Principales

Los Pirineos Características, Ubicación ,Clima, Montañas

Los Pirineos, que son parte del sistema alpino, forman la frontera natural entre España (dos terceras partes) y Francia. Se trata de una zona de alta montaña difícilmente accesible. En las partes central y occidental las precipitaciones son relativamente abundantes y a causa de ello se prestan bastante bien a la agricultura y a la ganadería. Los Pirineos orientales son más secos y forman parte de las regiones mediterráneas.

Los Pirineos se extienden entre Francia y España, desde el golfo de Vizcaya al mar Mediterráneo. Se trata de una cordillera rectilínea que forma una frontera natural entre los dos países. Esta cordillera tiene una longitud de 435 km, y su anchura máxima, más o menos en la mitad, es de 130 km. Después de los Alpes, los Pirineos son la cordillera de cimas más altas de Europa occidental, y algunas de ellas sobrepasan los 3.000 metros.

El pico más alto, situado cerca de la frontera española, es el de Aneto, que alcanza los 3.404 m. Los Pirineos son montañas jóvenes y pertenecen al sistema alpino que se formó en la época terciaria. La cadena pirenaica se alza como un muro por encima de la planicie por el lado norte, o sea, el francés, y vuelve a descender menos abruptamente por el lado sur, o sea, el de España, hacia la planicie del Ebro.

Se trata de una sucesión de altiplanicies entre los 1.800 y los 2.300 m por encima del nivel del mar y de crestas abruptas con picos como el Pie du Midi, el Mont-Perdu, el Vignemale y otros más.

los pirineos

Pirineos (en francés, Pyrénées), sistema montañoso situado en el suroeste de Europa que se extiende entre el golfo de Vizcaya, un entrante del mar Cantábrico, y el golfo de Rosas, un entrante del mar Mediterráneo, separando la península Ibérica del resto del continente europeo. Con la excepción del área ocupada por el diminuto principado de Andorra, la frontera entre Francia y España recorre la cresta de esta cadena montañosa.

Los valles son estrechos y encajonados y se prestan mal a la instalación de vías de comunicación. En todo el macizo hay sólo dos puertos que se presten al paso de vehículos: el de la Perche y el de Somport. Es, pues, evidente que los Pirineos han constituído durante siglos una separación de verdadera eficacia entre Francia y España.

Ambos países se vieron obligados a comunicarse por mar o cerca de la costa, allí donde la montaña es menos elevada y permite el paso. Hay dos destacadas  líneas férreas que atraviesan los Pirineos: la primera, inaugurada en 1928, une Pau, en Francia, a Zaragoza, en España. La segunda, que entró en servicio un año más tarde, va de Tolosa a Barcelona. Hubo que horadar más de cuarenta túneles para que fueran posibles estos trazados.

Los Pirineos tienen un clima típico, con veranos cálidos. Hay que hacer, sin embargo, una distinción entre los Pirineos atlánticos y los mediterráneos. Las partes occidental y central del macizo se hallan, en efecto, bajo la influencia de las corrientes húmedas que soplan del Atlántico.

Es, pues, en ese sector donde las lluvias son más abundantes: Hendaya, por ejemplo, recibe anualmente 1800 litros de precipitaciones x m². De ahí el gran número de torrentes que se encuentran en la montaña y que allí llaman gaves. Esto explica también la riqueza de la vegetación: verdes pastos de altura y bosques de hayas, de pinos y de abetos.

Los Pirineos orientales, al contrario, son más secos y anuncian las landas y chaparrales de las comarcas mediterráneas. El cielo es allí más sereno, y los rayos del sol, más cálidos. La energía solar ha sido domesticada gracias a unos espejos que concentran los rayos del sol y producen temperaturas del orden de los 3.500° grados.

La vida en los Pirineos ha sufrido muy pocas modificaciones en el transcurso de los siglos, si bien se ha manifestado una determinada evolución durante los últimos decenios. Así, la cría de ganado lanar ha cedido terreno a la de ganado vacuno; pero los bosques se hallan poco y mal explotados.

Un elemento importante que se ha abierto paso hasta los Pirineos es la energía hidroeléctrica; la abundancia de ríos impetuosos y de lagos ha favorecido la electrificación, principalmente en los Pirineos centrales. En los valles del Aspe y del Ariége, entre otros, se han construido grandes centrales.

La unión subterránea establecida entre numerosos lagos para reunir el agua necesaria en un embalse de retención es típica de los Pirineos. Así, la presa del lago Cap-le-long, a 2.200 m en el macizo de Néonvielle, reúne el agua de 23 lagos. Esta fuente de energía ha transformado las industrias tradicionales.

Los únicos testimonios que quedan de las antiguas actividades industriales en los Pirineos son la extracción de mineral de hierro en el Carrigou y la explotación de talco —la más importante del mundo— en la región del Ariége.

Allí se desarrolló posteriormente, gracias a la electricidad, una industria electroquímica al lado de una industria metalúrgica. Esta electricidad, así como el gas de Lacq, alimentan también las nuevas industrias en la falda de los Pirineos, en Aquitania.

Por sus paisajes y por la diversidad de su relieve el macizo pirenaico ha ejercido en todo tiempo gran atracción sobre el turista: Luchon, Canterets, Aix-les-Thermes y algunas otras poblaciones son centros turísticos o ciudades termales muy visitadas. Lourdes, célebre lugar de peregrinación, es un importante polo de atracción.

Cuando se habla de los Pirineos se piensa irremediablemente en el país vasco, que se extiende, a uno y otro lado de la frontera, en la extremidad occidental de la cadena montañosa. Los Pirineos son menos elevados en este lugar y al mismo tiempo muy húmedos.

El país vasco es un mundo aparte. Los vascos poseen costumbres y trajes que les son propios y hablan una lengua que difiere totalmente del resto de los idiomas que se hablan en Europa. Hasta las casas vascas son diferentes, principalmente la etche, con vigas visibles y un ancho tejado en voladizo.

En los altos Pirineos, en donde abundan los lagos y los valles glaciales, país también de bosques y de pastos de altura, se formaron comunidades muy homogéneas. Estas comunidades han sido las más interesadas por la industrialización. Los Pirineos, con los gaves y el Garona, agrupan las principales actividades: en los valles, los verdes pastos alternan con fértiles campos. Los mejores pastos, sin embargo, las estives, están situados en planicies más elevadas llamadas pías y se reservan para la producción lechera.

Ya seha dicho que los Pirineos orientales gozan de un clima más seco y que por ello son más pobres. Ésta es la razón de que en menos de cien años hayan emigrado los dos tercios de la población.

De nuevo ofrece un aspecto diferente la región situada completamente al este, a lo largo del Mediterráneo, llamada «costa bermeja», una costa que se adentra literalmente en el mar. Las pendientes, mucho menos empinadas, están cubiertas de árboles frutales, de almendros y de viñedos, y también abundan las mimosas. Se trata de una región turística por excelencia debido a la belleza del paisaje, al soleado clima y a las facilidades de comunicación.

En los Pirineos occidentales, en el país vasco, hay muchos lugares, tanto españoles como franceses, que tienen características particulares bien definidas; aunque pocos pueden competir con Elizondo, localidad situada en la carretera que va de Bayona a Pamplona: todos los habitantes de la población pretenden ser de ascendencia noble y cada una de sus casas posee su blasón.

No olvidemos que los vascos se vanaglorian, con razón, de descender de una raza tan antigua que sus orígenes se ignoran.

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El Macizo Central en Francia Características y Geografía

El Macizo Central en Francia
Características y Geografía

El Macizo Central ubicado en Francia, es una extensa región montañosa del centro y sur de Francia, que abarca alrededor de la sexta parte de la superficie del país. Alcanza su punto más alto (1.886 m) en el Puy de Sancy; también es muy conocido el Puy de Dôme. Nacido en la época primaria, el macizo central es un viejo macizo erosionado cuya morfología se ha visto modificada por los plegamientos terciarios. La influencia del vulea-nismo ha sido grande. El macizo central carece de grandes bosques y su clima es muy rudo. Agricultura y ganadería siguen siendo las grandes actividades, aunque exista allí una industria demasiado diseminada.

El macizo central francés se halla situado en el sur de Francia, entre el valle del Ródano y el del Saona. Se trata de una meseta muy vieja cuya altura media no es muy elevada. Su punto más alto es el Puy de Sancy (1.886 m).

La historia geológica del macizo central comprende dos períodos: la época primaria y la época terciaria. El macizo data de la época primaria, en la que los plegamientos hercinianos modelaron toda Europa central. El desgaste y la erosión atacaron el macizo y lo convirtieron, después de un trabajo que duró siglos, en una meseta.

mapa ubicacion macizo central frances

Los movimientos tectónicos que se manifestaron en ocasión de los plegamientos alpinos, es decir, en la época terciaria, trastornaron toda la economía del macizo. Unas partes se elevaron y otras se hundieron. En estas últimas aparecen corrientes de agua que transforman a esas regiones en llanuras de aluvión.

Finalmente las gigantescas fallas dan lugar al nacimiento de volcanes que contribuyen a modificar el macizo. Éste presenta gran variedad de rocas: rocas cristalinas como el granito y el pórfido, el basalto y la lava; rocas metamórficas como la pizarra y el cuarzo: capas sedimentarias como la chiscarra de los Causos, etc.

Esta variedad ha contribuido en gran parte a la belleza y al pintoresquismo del macizo, visitado por los turistas a causa de sus espléndidos paisajes. El valle del Tarn es una verdadera joya de la naturaleza. Los elementos horadaron y ahuecaron la roca calcárea hasta transformarla en una verdadera réplica del célebre Gran Cañón del Colorado, en Estados Unidos.

La parte central del macizo está ocupada por la Auvernia, zócalo dividido sobre el que los geólogos pueden estudiar a placer los efectos del vulcanismo. Los más jóvenes de estos volcanes no hace mucho que se extinguieron, y se estima que las últimas erupciones se produjeron hace ocho mil años aproximadamente. Esos conos volcánicos no han sido tocados, prácticamente, por la erosión, y merecen que se les haga una visita.

macizo central frances

Una macizo central francés

Los otros volcanes del macizo central son más viejos y cesaron en toda actividad hace mucho más tiempo. Están fuertemente erosionados y ya nada queda del cono si exceptuamos el tapón de basalto que cerró definitivamente el cráter. Ésta es la razón de que encontremos aquí puntiagudas agujas que dominan el paisaje circundante.

Estas agujas albergan a menudo una capillita o una imagen de la Virgen, cuando no se trata de estaciones meteorológicas como la del Puy de Dome. En otros lugares la lava ha dado lugar al nacimiento de planicies llamadas «plavizes» o mesas.

El clima del macizo central es muy particular y muy distinto del clima propio del país circundante. Los veranos son relativamente frescos, y los inviernos, rigurosos y largos. Excepto en el Limousin, hiela al menos cien días de cada año. Las tempestades de nieve que bloquean toda circulación no son raras. Las precipitaciones son abundantes, excepto en las partes hundidas, mejor protegidas.

Podría decirse que el macizo central tiene poco arbolado, pues los bosques sólo cubren 11 % de la superficie total. Esto resulta tanto más sorprendente cuanto que las precipitaciones son abundantes. La explicación del hecho está en la tala intensiva practicada antaño, cuando la región estaba superpoblada.

El macizo central puede ser considerado una verdadera alcubilla de la naturaleza, ya que de allí brotan las fuentes de numerosos cursos de agua que alimentan las cuatro cuencas fluviales de Francia.

El macizo central ha conservado en gran parte su carácter de antaño, pues 60 % de la población sigue viviendo de la agricultura y de la ganadería. Las condiciones de vida son duras, pues el suelo es relativamente pobre, y el clima, riguroso, en tanto que el relieve no facilita en absoluto el trabajo de los agricultores.

El criterio actual tiende a la cría de ganado para carne. Por el contrario, en las regiones volcánicas de la Auverniá, del Mont-Doré y de Aubrac se da preferencia a la leche y sus derivados: mantequilla y queso (queso de Cantal).

La cría del cerdo es bastante importante, en tanto que la de ganado lanar ha decrecido de modo considerable y es únicamente en las regiones calcáreas, especialmente en las landas del oeste, donde todavía pueden verse grandes rebaños de ovejas. Los Causos, zona calcárea por excelencia, son famosos por el célebre queso de Roquefort.

La agricultura, en el macizo central, ha seguido fiel a la tradición y no se ha modernizado. Ésta es la razón de que muy pocas de las explotaciones resulten rentables.

Muchas de las granjas se hallan en un estado lamentable y el desaliento ha hecho presa en la población rural, lo que ha incitado a multitud de jóvenes a abandonar definitivamente la región. El resultado ha sido el envejecimiento de la población, de la que más de cincuenta por ciento tiene más de cincuenta y cinco años.

La industria está poco desarrollada, aunque sea muy variada. Tiene su origen en el artesanado: encajes de Puy, tapices de Aubusson, producción algodonera del Beaujoláis y las cuchillerías de Thiers. Actualmente se encuentran algunas grandes industrias modernas como las fábricas Michelin (neumáticos) de Clermont-Ferrand.

Pero la industria sufre los inconvenientes que se derivan de su falta de concentración. La mayoría de los centros industriales están separados unos de otros por el relieve, y numerosas empresas bordean el macizo.

La industria nació del contacto con las regiones industriales vecinas y por la presencia de yacimientos de hulla. No hay que olvidar que el macizo central proporciona la cuarta parte de la producción total de carbón en Francia. Se han extraído también otros minerales e incluso se ha llegado a encontrar mineral de uranio, principalmente en La Crouzille y en Saint-Priest.

También es digna de mención la industria hidroeléctrica, pues numerosos ríos, entre otros el Bordona, han sido «domésticados».

En el macizo central hay que distinguir entre dos grupos de industrias : la metalúrgica y la textil. Incluso en nuestra época el macizo central está condenado, en cierto modo, al aislamiento: las vías de comunicación son de difícil trazado y no llegan lo suficiente lejos. Ésta es una de las razones por las que el gran turismo no ha llegado allí todavía, aunque haya algunos centros conocidos desde hace mucho tiempo: Vichy, Mont-Doré, la Barboule.

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Suiza Historia, Geografía y Economía Los Cantones Suizos

Suiza: Historia, Geografía y Economía
Los Cantones Suizos

Suiza, pequeño país montañoso enclavado en el corazón de Europa, se ha convertido en un Estado enormemente industrializado, especializado en la fabricación de productos de alta calidad que no necesiten gran cantidad de materias primas.

Para proporcionar la energía indispensable se construyeron potentes centrales hidroeléctricas, en tanto que la red ferroviaria suiza es un modelo en su género. El nivel del comercio exterior del país y sus sociedades bancadas y compañías de seguros gozan de justa fama en el mundo entero.

Podemos considerar a Suiza como un milagro de unidad política a pesar de la diversidad de lenguas y de los intereses de los 26 cantones que componen la Confederación. En el plano exterior, Suiza adopta siempre una posición de neutralidad, lo que ha sido motivo para que albergara a numerosas organizaciones internacionales.

Historia de Suiza: Cuando hablamos del «milagro helvético» no nos referimos a un milagro económico, sino a la Confederación Helvética forma, desde hace siglos, un sólido bloque político, a pesar que debido a que el relieve de Suiza sea muy accidentado y de que carezca de unidad lingüística (en ella se hablan cuatro idiomas: alemán, francés, italiano y retorromano).

Para explicar este «milagro político» será preciso que remontemos el curso de la historia. Parece ser que los suizos se vieron obligados a unirse para combatir a un enemigo común y defender su libertad y su independencia.

Suiza hubo de soportar numerosas dominaciones extranjeras. Habitada por tribus helvéticas y réticas, los romanos la conquistaron antes de la era cristiana. Al igual que sucedió con el resto de los territorios conquistados por los romanos, la romanización hizo que Suiza diera un gran paso hacia adelante en el plano cultural.

A principios de la Edad Media, época de grandes migraciones, Suiza cayó en manos de alamanes y burguiñones; en el siglo VI fue invadida por los francos.

Cuando se disgregó el imperio franco, que en determinado momento se había extendido por toda África central y occidental, Suiza entró a formar parte, en el año 1033, del Sacro Imperio Romano Germánico.

Varios soberanos, espirituales o temporales, presidieron los destinos del país. Pero sus habitantes eran más o menos independientes. A partir del siglo xin fueron los condes de Habsburgo, cuyo poderío aumentaba progresivamente, quienes controlaron importantes territorios en el norte y este de Suiza.

Cuando estos Habsburgo se hicieron los amos del Sacro Imperio los suizos se alzaron en armas para defender su libertad. Esta lucha feroz se inició en las regiones salvajes y boscosas de Uri, Scbwyz y Unterwalden. Se trataba de tres Repúblicas campesinas que habían firmado entre ellas un pacto a perpetuidad.

Algunos años más tarde, en 1315, vencieron cerca de Morgaten a las tropas austríacas que querían someterles al yugo de los Habsburgo. Antes de que terminara el siglo XIV acudieron a apoyarles otros territorios: Zug, Berna, Glarus, Zurich y Lucerna. Así nació la Confederación de los Ocho Cantones.

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Los  cantones suizos constituyen el ente político y administrativo sobre el que se construye el Estado-nación: de hecho, la llamada Confederación Helvética, de carácter fuertemente federal no adoptó su condición actual hasta 1848, fecha hasta la cual cada uno de los cantones entonces existentes (desde entonces ha habido modificaciones menores en su número y configuración) poseía sus propias fronteras, ejército y moneda.

Los acontecimientos que jalonan esta lucha implacable por la independencia están salpicados de leyendas. La más conocida de todas es la de Guillermo Tell y su despiadado adversario, Gessler. Durante los siglos XV y XVI la Confederación siguió extendiéndose sin cesar.

En 1481 entraron a formar parte de ella Friburgo y Soleure; en 1501 le llegó el turno a Basilea y a Schaffhouse y en 1513 se produjo la adhesión de Appenzell.

La Confederación de los Trece Cantones quedaba así constituida. Raramente se ha visto en la historia del mundo formarse un Estado de manera tan espontánea. Los grisones, que se incorporaron en 1498, no fueron considerados al principio como un cantón.

A partir del siglo XV, y gracias a su voluntad, a su tenacidad y a su perseverancia, los suizos eran virtualmente independientes. Rehusaron pura y simplemente llevar a efecto los planes de reforma decretados por el emperador Maximiliano en 1499. Sin embargo, la independencia suiza no fue reconocida oficialmente hasta la firma la Paz de Westfalia, en 1648.

Entretanto, los cantones colaboraban entre sí cada vez más estrechamente y la Confederación se apoyaba en principios democráticos. Todos los asuntos que interesaban a la Confederación eran discutidos en asamblea general; pero la minoría disconforme no estaba obligada a acatar las decisiones acordadas por la mayoría; de esta forma se intentaba conservar hasta el máximo la independencia de cada cantón.

En el plano de la política exterior los suizos firmaron con Francisco I, en 1616, la paz perpetua de Friburgo. Los intereses que les guiaban eran, por otra parte, comunes, ya que Francisco I se erigía en rival de los Habsburgo.

La unidad suiza se vio, sin embargo, fuertemente amenazada por los altibajos de la Reforma del siglo XVI. Ginebra era el centro del calvinismo, en tanto que Zurich prestaba más atención a las prédicas de Ulrico Zuinglio, que tendían más al luteranismo al tiempo que propagaban también otras ideas que diferían totalmente de las concepciones de Lutero.

Junto a estos dos grupos protestantes estaba el de los católicos, que seguía siendo muy nutrido. Esta rivalidad religiosa fue motivo de guerras que dividieron a la Confederación. Este período difícil terminó con la firma de un tratado de paz que dejaba establecida la libertad religiosa, con lo que la Confederación quedaba a salvo.

Finalmente, y como ya hemos dicho, los cantones suizos adquirieron su independencia diplomática en 1648, no ligándoles ya el menor lazo con el imperio de los Habsburgo. A partir de este momento, y dejando aparte algunas modificaciones de detalle, sus fronteras han sido siempre las de entonces. La organización federal demostró ser bastante complicada, como bien puso de manifiesto la gran oposición entre los católicos y los protestantes.

Cada cantón podía escoger su religión, y esto convirtió a Suiza en un fenómeno único en Europa. Mientras numerosos Estados intentaban llevar a cabo una poderosa centralización, Suiza permanecía fiel a su organización federal.

Esto ofrecía, naturalmente, la ventaja de dejar a cada cantón una gran libertad; aunque no sin peligro: varias potencias europeas quisieron mezclarse en los asuntos internos suizos. Entre ellas, Francia, que en tiempos de Napoleón puso incluso un cese momentáneo a la independencia de los cantones suizos, que de 1798 a 1815 y con el nombre de República Helvética cayeron bajo el control de Napoleón.

Suiza no escapó a las tensiones y reflujos provocados por las ideas liberales y 1848, el año revolucionario de Europa, hizo de Suiza un Estado organizado federativamente. La Confederación quedó desde entonces dividida en 22 cantones. (actualmente son 26).

El poder legislativo fue atribuido por igual a dos organismos o cámaras: el Consejo Nacional y el Consejo de los Estados. El primero de ellos es elegido por el sistema del sufragio universal. El otro lo componen delegados escogidos por los cantones. El presidente de la Confederación se convierte en el jefe del poder ejecutivo.

A esta nueva Constitución debe Suiza su desarrollo y su expansión. Es esencialmente federal, pero organizada de tal forma que lo que se saca de ella son únicamente ventajas. El federalismo se ha visto fuertemente mitigado y se ha llegado a una verdadera unidad. Las barreras aduaneras interiores han quedado suprimidas, y la moneda, unificada.

El servicio de correos, la justicia y la defensa nacional quedaron organizados en el plano federal y no cantonal. Y se abolieron todos los privilegios de lugar, nacimiento o familia.

La organización política de Suiza oscila, pues, entre un sistema de representación popular y un dispositivo en el que los ciudadanos toman en sus propias manos los intereses de la comunidad.

En ciertos cantones los ciudadanos se reúnen todavía regularmente en lo que convinieron en llamar «Landesgemeinde». Cualquiera de ellos puede tomar libremente la palabra y tratar de cualquier problema político, jurídico, administrativo, o de lo que sea. La forma de votar es alzando la mano.

Todo esto ha hecho de Suiza un país en el que el sentimiento comunitario es muy fuerte. En cuanto se refiere al extranjero, Suiza adopta una posición de constante neutralidad; ésta es la razón de que numerosas organizaciones internacionales tengan su sede en Suiza. De este modo se convirtió Ginebra en la sede de la Sociedad de las Naciones.

Suiza tiene también sus grandes hombres. En primer lugar tenemos a Henri Dunant, padre de la Cruz Roja; la publicación de su obra Recuerdo de Solferino, escrita en ocasión de la batalla de Solferino en 1859, despertó la conciencia universal. Una conferencia internacional celebrada en Ginebra en 1863 decidió fundar, al año siguiente, la Cruz Roja Internacional.

GEOGRAFÍA Y ECONOMÍA: Suiza, pequeño Estado situado en el corazón de Europa, es un país montañoso por excelencia. En él podemos distinguir tres regiones específicas: el Jura, en el noroeste; los Altos Alpes, en el sur, y, entre los dos, la meseta subalpina.

La cuarta parte de la superficie total del país es terreno baldío, yermo, y únicamente se presta a la agricultura y a la cría de ganado la zona subalpina, compuesta de residuos morrénicos y situada entre los 400 y los 600 m.

Aunque cada vez sea menor el porcentaje de la población activa que se ocupa en tareas agrícolas, los campesinos suizos consiguen mantener la producción y aumentar la calidad de sus productos mediante la utilización de técnicas modernas. La agricultura provee únicamente de 55 a 60 % de las necesidades del país, que ha de importar el resto.

Como el sector agrícola, debido al perfeccionamiento de las técnicas, ofrece cada vez menores posibilidades de trabajo a la mano de obra, cada vez es mayor el número de gente que se dirige al sector industrial.

El comercio, la banca, el seguro y la hotelería ocupan también a gran parte de la población activa. Si consideramos que 11,6% de la población laboral trabaja en el sector agrícola y 49,4 % en el industrial, podemos asegurar que Suiza, país de pastos, está en trance de convertirse en Estado industrial.

Y esto a despecho de que el país dispone de pocas materias primas y, si excluimos las centrales eléctricas, carece prácticamente de fuentes de energía (excepto algo de carbón y de lignito). Por otra parte, la situación de Suiza exige largos transportes.

Todos estos factores no son muy favorables al desarrollo de la industria suiza. Para resolver estas dificultades, la industria suiza de exportación se ha especializado en la producción de artículos de primera calidad y de productos que exijan un mínimo de materias primas.

La industria suiza se ha dedicado, pues, a la fabricación de motores, de aparatos eléctricos, de máquinas de escribir y calcular, de relojes y aparatos de óptica, de productos textiles y farmacéuticos entre otras muchas cosas. El número y la diversidad de estos productos prueban que la transformación del país agrícola en Estado industrial es un verdadero éxito.

Población: 8.000.000 de habitantes aproximadamente , el 70% vive en la zona urbana, tienen un ingreso por cápita de más de 50.000 U$s. El 65% de los suizos son de origen alemány la mitad de población practica en catoliscismo.

Recursos Naturales: Madera, sal, materiales de construcción, potencial para producir energía hidroeléctrica.

Exportaciones:  Maquinaria y herramientas, instrumentos de precisión (en especial relojes de pulsera), productos metálicos, queso, chocolate y otros productos alimenticios, textiles y ropa, productos farmacéuticos, productos químicos, joya.

Importaciones: Productos agrícolas, maquinaria, material de transporte, productos químicos, tejidos, ropa, materiales de construcción, energía, productos metálicos, combustibles, productos de papel, plásticos.

Por otra parte, la población suiza disfruta de un elevado nivel de vida; allí se desconoce el paro y, por el contrario, solicita mano de obra extranjera. Y sin embargo, el número de trabajadores suizos que ingresan en el sector industrial va en constante aumento y se cifra en 50 % desde 1939, cuando la población sólo ha aumentado en 30 %.
Este proceso de industrialización se ha visto influido favorablemente por varios factores.

En primer lugar, Suiza poseía una floreciente industria artesana; en numerosas ciudades, los oficios estaban enormemente desarrollados desde la Edad Media e, igual que pasaba en Flandes, las guildas eran muy poderosas.

Zurich, en esa época, era ya famosa por sus sederías, mientras que la industria linera de Saint-Gall era muy floreciente.

En el siglo XVII hizo su aparición la industria relojera; en 1679 se fabricó el primer reloj de bolsillo, y un poco más tarde se fundó en el Jura el primer taller de relojería. Esta nueva industria tuvo tanto éxito que los relojeros hubieron de reclutar en el campo otras manos que les ayudaran.

Esto significaba para los labradores unos ingresos suplementarios, y durante el invierno ocupaban sus ocios en fabricar relojes de bolsillo. Así nació la industria artesana suiza. Esto le valió a Suiza, en el momento de la industrialización, poseer una mano de obra calificada.

Otro elemento favorable fue la construcción de presas en ríos como el Ródano, el Aar y el Rin y la instalación de centrales hidroeléctricas que proporcionaron la energía indispensable. Las fábricas pudieron contar en seguida con la ayuda de la electricidad.

La red ferroviaria fue concebida también de manera muy moderna, y gracias a verdaderas proezas técnicas, y a pesar de su carácter montañoso, pronto pudo llegarse fácilmente a cualquier rincón del país.

El propio carácter de la población suiza que, pese a un sentimiento nacional muy fuertemente arraigado, gusta de mantener relaciones internacionales, ha conferido a su economía alguno de sus aspectos más típicos. Principalmente, gran diversidad de producción y la descentralización de las empresas. Basilea, Zurich, Schaffhouse, Saint-Gall, Lucerna, Berna, Lausana y Ginebra son ciudades en las que reina gran actividad.

Es evidente que la realización de esta expansión económica exigió grandes capitales, no sólo para el desarrollo de las industrias especializadas, sino también para la construcción de las centrales hidroeléctricas y el tendido de la red ferroviaria.

Este capital indispensable existía, pues la población suiza, y éste es uno de sus rasgos característicos, es muy parca y ahorradora. Este factor permitió la fundación de un sistema de bancas y de sociedades de seguros que gozaban de la mejor reputación.

La estabilidad del franco suizo es sobradamente conocida, y ésta es la razón de que numerosos extranjeros hayan convertido parte de su capital en francos suizos. Desde hace ya mucho tiempo, Suiza es el refugio de capitales extranjeros, lo que explica el florecimiento de sociedades de banca y compañías de seguros.

Suiza, protegida por su relieve, escapó a las dos guerras europeas. Esos años trágicos para el resto de Europa fueron testigos de la afluencia de capitales, que contribuyeron en gran parte a la floreciente situación financiera del país.

Su prosperidad depende sin embargo, y de modo principal, del comercio exterior. Los suizos se ven obligados a importar materias primas y productos alimenticios, para pagar los cuales es preciso que vendan en el extranjero sus propios productos.

Las estadísticas demuestran que Suiza tiene una de las cifras comerciales por habitante más alta de Europa, lo que no evita que el balance comercial sea deficitario. Pero esto no inquieta a los suizos, pues este déficit queda cubierto por los beneficios realizados en otros sectores.

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Historia del Rio Tennesse Obras de la Autoridad del Valle (TVA)

EE.UU.:Historia del Río Tennesse
Objetivos de las Obras de la Autoridad del Valle

Para proteger de la erosión el suelo del valle del Tennessee y para mejorarlo, así como para hacer de este río y de sus afluentes una red de vías navegables, el Gobierno federal de Estados Unidos creó, en 1933, la Tennessee Valley Authority. Este organismo se ocupa en la construcción de presas y esclusas, y de pantanos para irrigación y producción de electricidad. Por otra parte, se emprendió también la repoblación forestal y se experimentaron nuevos abonos químicos. Los trabajos del valle del Tennessee han convertido aquella región en   una   curiosidad  turística.

Tennessee, trigésimo cuarto estado de Estados Unidos, limita al norte con Virginia y Kentucky, al oeste con Missouri y Arkansas (donde el Mississipí hace de frontera), al sur con los. estados de Mississipi, Alabama y Georgia, y al este con Carolina del Norte. Un río que lleva el mismo nombre y que nace en los montes Alleghanys riega las tierras de este estado. El río fluye en principio hacia el sur, hasta Alabama, y luego sube hacia el norte atravesando el estado de Tennessee en dirección al de Kentucky, donde desemboca en el Ohio.

El valle del Tennessee fue explorado por primera vez por franceses e ingleses cuando poseían todavía colonias en América del Norte. Los primeros inmigrantes norteamericanos llegaron a la región para establecerse en ella en la segunda mitad del siglo XVIII; procedían de Virginia, y toparon con muchas dificultades, pues aquellas tierras sufren intensamente la acción erosiva del Tennessee y de sus afluentes y, por otra parte, las rocas y numerosos bancos de arena hacen impracticable la navegación por ese río, excepto en su curso inferior.

Tampoco tiene un caudal regular, pues sus afluentes son ríos de montaña, circunstancia que ha ocasionado no pocas inundaciones al subir bruscamente el nivel de las aguas. Se construyeron algunas presas, pero en número insuficiente para dominar el río, verdadero azote de Dios para los habitantes de Tennessee.

Para tratar de resolver tan graves dificultades el Gobierno de Estados Unidos tomó medidas excepcionales. Era la primera vez que el Gobierno federal intervenía en los asuntos internos de un estado de la Unión. En 1933, el presidente Franklin Roosevelt ordenó la creación de un organismo oficial: la Tennessee Valley Authority, o TVA.

Roosevelt  presidente de ee.uu.

El Presidente Franklin D. Roosevelt firma el Acta fundacional de la TVA.

Este organismo tenía la misión de edificar presas de contención y de velar por la protección e irrigación de las tierras. Las presas construidas con anterioridad por otros estados ribereños, como la de Wilson, en Alabama, pasaron al control de la TVA.

El valle del Tennessee tiene una extensión equivalente a la de la mitad de Gran Bretaña, y comprende el estado de Tennessee y algunos de los estados vecinos. La intervención de la TVA no se limitó al río; también se edificaron presas en el curso de sus afluentes. Desde 1933, la TVA lleva edificadas unas veinte presas que, juntamente con las construidas con anterioridad, aseguran un control efectivo de toda la red fluvial.

Estas presas dieron lugar a igual número de enormes embalses que regulan el curso del río. En invierno, cuando las precipitaciones son abundantes, esos enormes depósitos se encargarba de almacenar el excedente de agua, permitiendo mantener uniforme el caudal delirio cuando el nivel del agua tiende a descender por causa de la evaporación y la falta de precipitaciones.

Como resultado de ello, la red del Tennessee forma un conjunto navegable durante todo el año; el río ha sufrido una transformación radical: el torrente se ha convertido en una sucesión de lagos.

Las enormes reservas de agua se utilizan también en la irrigación de vastas extensiones de tierra y en la producción de energía eléctrica. La TVA surte de electricidad a más de doscientas cincuenta mil granjas. La Tennessee Valley Authority ha tomado también sus medidas para proteger el suelo de la erosión.

Debido a esas medidas, los agricultores se vieron obligados a labrar sus tierras siguiendo unos niveles previamente establecidos para evitar los desprendimientos de tierra. Estas precauciones han dado sus frutos y la situación de la población rural ha mejorado notablemente.

La TVA se ocupa también en otros problemas relacionados con la agricultura, como la construcción de fábricas de abonos químicos, con los que se han efectuado infinidad de experiencias para tratar de estimular ciertos cultivos. También ha cuidado de la repoblación forestal de las regiones amenazadas por la erosión y de proteger los bosques ya existentes.

La silvicultura se ha convertido en una rama importante de la economía y ha originado otras industrias, como las de la fabricación de muebles y de pasta de papel. La TVA posee también laboratorios en los que los ingenieros agrónomos se ocupan en la selección y mejora de las semillas.

El valle del Tennessee se ha convertido en una atracción turística. Es preciso decir que las presas y los gigantescos pantanos constituyen un espectáculo grandioso. La región es a modo de reserva natural en la que se pueden contemplar ciertas especies de animales, y en ella se han instalado viveros. Los turistas pueden hacer excursiones en barco por el Tennessee.

Durante la segunda guerra mundial se construyó en Oak Ridge, a orillas del Clinch, la primera ciudad atómica. ¿Por qué escogieron esta región de Estados Unidos? Pues, simplemente, porque abundaban tanto el agua como la electricidad, y el lugar era lo bastante aislado.

La firma Carbón and Carbide Society fabrica en Oak Ridge el uranio 235, y allí nació la bomba que destruyó a Hiroshima. Inexistente antes de la segunda guerra mundial, Oak Ridge está en camino de convertirse en una de las grandes ciudades estadounidenses. La entrada en las fábricas de energía nuclear está prohibida al público; pero la ciudad posee un museo de la energía atómica accesible a todo el mundo.

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Primeras Vías de Comunicación en Estados Unidos Carreteras

Primeras Vías de Comunicación en Estados Unidos
Carreteras, Autopistas y Ferrocarriles

Cuando los colonos llegaron al continente americano, las únicas vías de comunicación eran los ríos y las pistas indias. La invención del ferrocarril inauguró una nueva era para el tráfico. Hoy día, el inmenso territorio estadounidense está recorrido por una extensísima red de vías férreas y carreteras. Además, servicios aéreos regulares unen las ciudades de cierta importancia

La inmensidad del país, la especialización regional y el alto nivel de vida de la población estadounidense justifican la densidad de la circulación en esta nación. El mantenimiento de las vías de comunicación y de los medios de transporte exige hoy día abundante mano de obra: hay ocupados en ese sector más de tres millones de hombres.

Los primeros colonos que llegaron a Estados Unidos se establecieron en la costa este y cerca de los estuarios. Avanzando entonces a lo largo de las corrientes fluviales llegaron más lejos, y fundaron nuevos núcleos que más tarde se transformaron en ciudades. Cuando los ríos dejaban de ser navegables, los pioneros proseguían su camino a caballo o a pie. Emprendían generalmente el camino por las sendas de los indios, o iridian trails.

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Ceremonia del «Golden Spike» (Clavo de Oro) en Promontory (Utah), el 10 de mayo de 1869, símbolo de la finalización de las obras de construcción de las vías.

Estas pistas fueron jalonadas de pequeños hitos que guiaban a los viajeros en el desierto o la pradera. Después de 1800, cuando acudieron a establecerse en Estados Unidos numerosos colonos, estas pistas indias fueron ensanchadas y mejoradas, y los lugares pantanosos, cubiertos de leños redondos, con lo que las pistas se
hicieron practicables para carruajes con doble y triple tiro.

Para atravesar los ríos era preciso encontrar un vado; a veces, cuando el agua era profunda se utilizaban pontones o andariveles. Aquellas pistas pronto fueron empedradas, y los que se ocupaban en el mantenimiento estaban autorizados a percibir derecho de peaje. Aún hoy existen vestigios de esos primeros caminos.

Dos pistas cobraron especial fama: la Santa Fe trail y la Oregon trail; la primera partía de la ciudad de Independence, junto al Missouri, atravesaba oblicuamente la llanura central y se dirigía más allá de las montañas Rocosas hacia la ciudad de Santa Fe, en el estado de Nuevo México. La pista de Oregón partía también de Independence, pero serpenteaba a través de las praderas, de los desiertos y de los macizos montañosos en dirección a la costa norte del océano Pacífico.

Estas dos pistas se cuentan entre las más largas; la primera cubría una distancia de 1.200 km, y la segunda se extendía a lo largo de 3.000. Un viaje a lo largo de cualquiera de estas pistas era una verdadera aventura. Por lo general, los pioneros  viajaban  en  convoyes  de diez a treinta galeras, escoltadas por jinetes.

Las pistas perdieron mucha de su importancia al empezar a construirse las líneas de ferrocarril. En el Far-West, sin embargo, las pistas fueron muy frecuentadas hasta 1870.

A partir de 1830 el tren adquirió derecho de ciudadanía en Estados Unidos. Dos años antes, la Delaware y la Hudson Bay Company habían construido una línea de ferrocarriles con locomotoras importadas de Inglaterra. Pero esta empresa no tuvo éxito. En cambio, las líneas establecidas a partir de 1830 por la compañía Baltimore, Ohio and South Carolina Railroads fueron el origen de la nutrida red ferroviaria que cubre hoy día Estados Unidos.

El trazado de líneas de ferrocarril obtuvo como primer resultado positivo el establecer contactos más estrechos entre los diversos estados y entre las diferentes ciudades de Norteamérica, y estimuló también la emigración hacia el oeste.

En efecto, las sociedades de ferrocarriles recibían, como retribución por sus servicios, una ancha franja de tierra a lo largo de la línea que habían establecido,  y estas tierras eran revendidas después a los colonos.

El primer ferrocarril trascontinental que unía el Atlántico con el Pacífico quedó terminado en 1869. La colocación del último tramo de vía de aquella línea, que tenía una longitud de 4.000 kilómetros, fue un acontecimiento que conmemoraron fijándolo con un último y simbólico roblón de oro.(imagen arriba)

Hoy existen varias vías férreas trascontinentales, y trenes confortables y rápidos transportan a los viajeros de un océano al otro en tres o cuatro días. Es un viaje agradable, en el que el pasajero dispone de vagones panorámicos y de salones de lectura.

Sin embargo, en Estados Unidos, como en cualquier otra parte, los ferrocarriles sufren la competencia del automóvil y del avión. Una red muy extensa de excelentes carreteras cubre el territorio estadounidense. No se escatimaron esfuerzos para conseguir la máxima seguridad en carretera.

Hay en Estados Unidos un automóvil por cada dos habitantes. De modo que el auto supera a todos los demás medios de transporte. Autobuses que disponen de aparcamientos especiales con restaurantes y moteles, aseguran la unión entre las grandes ciudades. Estos autobuses constituyen un medio de transporte muy económico.

Pero el medio de transporte más moderno, el avión, desempeña evidentemente un papel importante en este gigantesco país. Todas las ciudades de alguna importancia tienen aeródromo. Numerosas compañías aseguran comunicaciones regulares entre las ciudades estadounidenses.

Es preciso no olvidar que Estados Unidos dispone también de importantes vías fluviales que desempeñan su papel en la organización de los transportes. Los puertos, tanto si son marítimos, como el de Nueva York, o fluviales, como el de Chicago, están dotados de equipo moderno.

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Etnias de Rusia Pueblos de la Ex Union Soviética

Etnias de Rusia Pueblos de la Ex Unión Soviética

La Unión Soviética fue un Estado multinacional que engloba no solamente a los rusos, sino a gente muy varia (se editan periódicos en 119 lenguas diferentes). Sin embargo, la mayor parte de la población, más de ochenta por ciento, es de origen eslavo. Antes de la revolución de 1917 los zares habían intentado convertir en rusas a las poblaciones sometidas a la autoridad de Moscú.

Después de la constitución de la URSS en 1922 y de la promulgación de la Constitución de 1924, los dirigentes comunistas iniciaron una política totalmente opuesta. El propio Stalin, que no era ruso sino georgiano, tuvo mucho que ver en ello. Se intentó, en la medida de lo posible, que las diferentes nacionalidades participaran en la administración de los territorios que ocupaban.

Los ucranianos, rusos blancos o bielorrusos, usbecos, tártaros, kazakos, judíos, lituanos, letones, adserbeyanos, georgianos y armenios, figuran entre las minorías más importantes.

Todos estos pueblos juntos formaban la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, que se compone de 15 Repúblicas federadas, la mayor de las cuales es la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, con 118.000.000 de habitantes, así como de numerosas Repúblicas autónomas, regiones nacionales autónomas y distritos autónomos.

Los pueblos de la parte asiática de la Unión Soviética difieren notablemente de los eslavos desde el punto de vista de sus características étnicas. La mayoría de ellos corresponde al tipo mongol. Citemos, por ejemplo, a los yacutas, que constituyen 80 % de la La Unión Soviética agrupa a gran número   de   gente   distinta   entre   sí.

mapa de etnias de rusia

Los eslavos componen más de ochenta por ciento de la población.  La  mayoría de los pueblos asiáticos integrados en la Unión  Soviética son nómadas que no entraron en contacto con el mundo moderno  hasta  estos  últimos decenios poación de la República Autónoma de los Yacutas, en Siberia oriental.  ya  en los  confines  de China. El clima de aquella región es muy duro. Los yacutas fueron colonizados por los rusos en elsiglo XVI.

La gran mayoría son nómadas que se trasladan según el capricho de sus rebaños. Los  kirguises son más numerosos que los yacutas y se hallan extendidos por toda Siberia. Habitan  la República de Kazakstán y la Kirguicia, situada más al sur.

Los  kirguises pertenecen a la raza turania, emparentada con los pueblos del Cáucaso, y durante siglos experimentaron la influencia de los mongoles y de los turcos. Son un pueblo de pastores nómadas muy apegados a sus tradiciones, que se adaptan lentamente a la vida moderna.

pueblos de rusia

En aquellas zonas de su terrirorio que no atraviesa aún el ferrocarril continúan utilizando camellos.

Los turcomanos fueron nómadas hasta hace algunos años. Habitan la Turkmenia (o Turkmenistán), República situada al sureste del mar Caspio. La agricultura, principal actividad económica de esta República, ha permitido a los turcomanos integrarse en la vida moderna. Los turcomanos, los usbecos, los tártaros y los kirguises están integrados en el grupo lingüístico turco-tártaro.

Entre 1939 y 1945 la Unión Soviética se anexionó numerosos territorios. Así fue como el oeste de Ucrania, que pertenecía a Polonia, y la Carelia finlandesa se incorporaron a la URSS. Estonia y Lituania se convirtieron igualmente en sendas Repúblicas soviéticas. Más adelante incorporó a su federación Besarabia (Rumania), Rutenia (ex Checoslovaquia) y parte de Prusia oriental.

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CONCEPTOS IMPORTANTES:

Raza, término que se utiliza para clasificar a la humanidad de acuerdo a características físicas y genéticas. El concepto de raza no resulta particularmente útil desde el punto de vista biológico o sociológico, ya que todas las razas pertenecen a una única especie biológica, Homo sapiens, y sólo muestran pequeñas variaciones genéticas. La cultura constituye un factor mucho más importante a la hora de determinar la conducta y estilo de vida de los diferentes grupos humanos.

Etnia: Es una comunidad humana definida por afinidades raciales, lingüísticas, culturales, etc. Es una unidad tradicional de conciencia de grupo que se diferencia de otros por compartir lazos comunes de nacionalidad, territorio, cultura, valores, raza o tradición histórica. La etnia no constituye una unidad estática, por lo que sus características pueden variar a lo largo del tiempo. El incremento de la población puede generar su desplazamiento, separación o transformación, al sufrir el contacto con otros grupos étnicos.

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Historia del Hollywood Primera Ciudad del Cine del Mundo

Historia del Hollywood
Origen de la Industria Cinematográfica

Antes de la primera contienda mundial, Hollywood fue un caserío desconocido situado al noroeste de Los Ángeles. Cuando se establecieron allí los estudios cinematográficos se convirtió en el más famoso centro mundial del cine. Gracias a Hollywood y a actores como Chaplin, el cine ha logrado imponerse a millones de espectadores e influir en su visión del  mundo.

Entre 1915 y 1920, la industria del cine se desplazó gradualmente desde la costa este hasta Hollywood, donde surgieron nuevos estudios. La producción cinematográfica se convirtió en un importante sector económico e impuso su dominio más allá de las fronteras del país.

En esa época surgieron los grandes géneros: el western, el cine policiaco, de aventuras, de ciencia ficción y de terror, que vivieron una época de esplendor con directores como Cecil B. De Mille, John Ford, Frank Capra, William Wyler o King Vidor, al igual que las obras más serias de Ernst Lubitsch y Erich von Stroheim –los dos directores mejor considerados del momento— o los documentales de Robert Flaherty.

Hollywood es, sin duda, uno de los lugares más conocidos de todo el mundo. Pero muchos ignoran que sólo es un simple suburbio de Los Ángeles, admirablemente situado cerca de Beverly Hills, a unos veinte kilómetros de la costa. Hollywood es la ciudad cinematográfica más antigua. En pocos decenios se ha convertido en el centro cinematográfico mundial.

En 1911 se estableció allí la primera firma cinematográfica, una empresa de Chicago que quería liberarse de la presión económica que en aquella época era muy grande al este de Estados Unidos. La industria cinematográfica había cobrado impulso años antes, sobre todo a iniciativa del inventor Thomas Edison. Edison era un inteligente hombre de negocios.

En 1885 patentó su invento. Pero sus rivales, que preveían el revolucionario futuro de la cinematografía, le hicieron la vida imposible. Edison se vio envuelto en una serie de procesos, hasta que, por último, estableció un convenio con Kennedy, su principal competidor, y pronto dominaron ambos la industria cinematográfica del estado de Nueva York, que experimentaba un rápido desarrollo.

Este progreso haría nacer en otros industriales del cine el deseo de instalarse en otros lugares para librarse de la influencia del trust, y entonces algunos sugirieron establecerse en California, región alejada y poco conocida, pero dotada de clima soleado y magníficos paisajes.

En 1911 Hollywood empezó a ser conocida: la sociedad cinematográfica rodó allí su primera película del oeste: The Law of the Range, de All Christie.

Pronto aparecieron otras sociedades, y en 1914 casi toda la industria cinematográfica se había establecido en Hollywood, a pesar de que Nueva York seguía siendo el centro comercial del cine. De esa época datan las grandes sociedades cinematográficas norteamericanas: Paramount, Fox y Columbia (1914), United Artists (1919), Metro Goldwyn Mayer (1924) y RKO (1929).

En 1920 Hollywood tenía ya 25.000 habitantes, de los que unos veinte mil estaban directamente vinculados a la industria del cine. En 1960 el número de habitantes era de 180.000, la mayoría de los cuales trabajaban en esta nueva industria. En la misma ciudad y en sus alrededores inmediatos se dispusieron más de veinte estudios pertenecientes a más de ochenta sociedades. Hollywood no tardó en producir más de cuatrocientas películas al año.

filmacion de una pelicula en hollywood

Esta actividad excepcionalmente intensa modificó en seguida el aspecto de la ciudad: Hollywood se convirtió en uno de los más modernos centros de Estados Unidos, sobre todo en cuanto las estrellas de la pantalla fijaron allí su residencia. No sólo mandaron edificar lujosas casas, sino que, además, atrajeron a multitud de turistas que querían ver de cerca a los ídolos del cine.

Al lado de las salas cinematográficas y de los teatros, surgieron como setas los centros de atracciones, entre ellos el famoso Hollywood Bowl.

Charles Chaplin, llamado Charlot, y nacido en Londres en 1889, ha contribuido de modo activo a la prosperidad de la industria norteamericana del cine.  Su talento excepcional fue. desde antes de la primera contienda mundial la base del gran éxito  del  cine mudo. Chaplin no introduje inno vación alguna en la forma exterior, pues todas sus películas  se desarrollaban en torno a un proyecto simple, incluso rudimentario.

Pero aportó la profundidad del tema: elevó la farsa al nivel de la sátira humana. De este modo entró en el terreno dramático y artístico, sin que por ello perdiera contacto   con  la  gran  masa   de espectadores. Este es el motivo de que Chaplin sea uno de los más grandes artistas de la pantalla.

Después de la primera conflagración mundial aparecieron las películas sonoras, y más tarde. las películas en color. Pero Hollywood no tardó en tener que enfrentarse con la competencia europea. Además, cuando el cine pa recía alcanzar una nueva era de prosperidad, apareció su más serio rival: la televisión. La industria cinematográfica nunca ha conocido una crisis como la que actualmente está atravesando.

El número de espectadores de las salas cinematográficas disminuye sin cesar. Para resolver esta dificultad, los productores buscan nuevas posibilidades. Una de ellas es el cine televisado, pero la edad de oro de Hollywood parece haber finalizado definitivamente… Durante la segunda contienda mundial, Hollywood se convirtió en centro de la industria aeronáutica.

Historia de Varsovia Desarrollo, Población y Arquitectura Polonia

Historia de Varsovia

Varsovia no alcanzó la categoría de ciudad hasta el siglo XIII, a partir del cual fue adquiriendo importancia. En 1596 se convirtió en la capital de Polonia. La ciudad fue saqueada en numerosas ocasiones, aunque siempre volvían a reconstruirla. En la actualidad se extiende sobre las dos orillas del Vístula, y cuenta con más de un millón de habitantes. Al lado de numerosos monumentos históricos se alzan infinidad de edificios de estilo soviético. Varsovia es la segunda ciudad industrial de Polonia.

Varsovia, capital de Polonia, no llegó a la categoría de ciudad hasta fines del siglo XIII. En aquellos tiempos estaba rodeada de una muralla provista de dos puertas y de numerosas torres. A mediados del siglo XIV Varsovia era ya una ciudad importante, que se convirtió en la capital del ducado de Mazovia, incorporado a Polonia en 1526. Pocos años más tarde se construía el primer puente permanente sobre el Vístula.

A partir de este momento, Varsovia se convirtió en un importante centro de relaciones comerciales entre Polonia y Lituania. Por decisión del rey Segismundo III, Varsovia fue proclamada capital de Polonia en marzo de 1596. Contaba en aquel entonces con 15.000 habitantes.

Stare Miasto, su casco antiguo, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Esta parte de la ciudad, de estilo medieval, quedó destruida tras el levantamiento de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial

En 1655, el rey de Suecia declaró la guerra a Polonia y los ejércitos suecos destruyeron e incendiaron la ciudad; pero poco después era reconstruida por entero. Conoció su mayor extensión en el siglo XVIII, durante el reinado de Estanislao II Poniatowski, que reinó de 1764 a 1795. En 1794, los habitantes de Varsovia, capitaneados por Jan Kilinski, se sublevaron contra la ocupación rusa y defendieron heroicamente la ciudad, asediada a la vez por rusos y prusianos. De 1796 a 1806 Varsovia soportó el yugo de la ocupación prusiana.

Durante este período, la población, que había llegado a alcanzar la cifra de 116.000 habitantes, bajó a 65.000. En 1807, liberada por Napoleón de la dominación prusiana, la ciudad fue elevada al rango de capital del ducado de Varsovia. Menos de diez años más tarde fue también la capital del «reino del Congreso» bajo el control del zar de Rusia, que era también rey de Polonia.

De 1815 a 1830 la ciudad conoció un período de auge industrial. Pero en noviembre de 1830, la clausura de la universidad de Varsovia y de la Sociedad de Ciencias fue la señal para que estallara una revuelta contra los rusos, que éstos consiguieron reprimir al cabo de un año.

En 1863 estalló una nueva revuelta, también sin resultado, puesto que la ocupación rusa se mantuvo. A pesar de estos disturbios, Varsovia siguió creciendo; en 1872 tenía 276.000 habitantes y se había convertido en un importante nudo de comunicaciones ferroviarias y centro de intercambio comercial entre Rusia y Occidente.

Durante el año 1905 se sucedieron de nuevo las algaradas; pero los rusos no abandonaron la ciudad hasta 1915. Durante la primera guerra mundial los alemanes ocuparon el país, que pasó por un período en verdad desastroso. El 11 de noviembre de 1918, Varsovia se convirtió de nuevo en la capital de una Polonia resucitada.

La ciudad fue tomada de nuevo por los alemanes el 27 de setiembre de 1939, luego de aplastar la heroica resistencia organizada por el burgomaestre Stefan Starzinski. El «ghetto» o barrio judío fue arrasado en abril de 1943. En agosto del año siguiente, al acercarse los rusos a la ciudad, estalló un nuevo alzamiento general dirigido por el jefe de la resistencia Tadeusz Bor Komorowski.

Para vengarse, los batallones de las SS, apodados por los polacos «arquitectos de la devastación», destruyeron lo poco que permanecía en pie de Varsovia, de la que apenas quedó un montón de ruinas. Cayeron más de cien mil hombres, y únicamente el barrio de Praga, en la orilla derecha del Vístula, fue respetado en mayor o menor grado. A principios de 1945 entraba en Varsovia el ejército rojo al mando de Rokossovsky.

Después de la guerra la ciudad fue reconstruida rápidamente, tomando como modelo los cuadros del pintor veneciano del siglo XVIII Canaletto el Joven. La reconstrucción se hizo con la máxima fidelidad, de modo que Varsovia es, probablemente, la única ciudad del mundo que posee monumentos históricos nuevos.

palacio de cultura de varsovia

También posee edificios de tipo moderno, como el Palacio de la Cultura (arriba), que es el más alto de toda Polonia (226 m). Fue un regalo de la Unión Soviética.

En octubre de 1956 Varsovia fue de nuevo teatro de un levantamiento, esta vez sin efusión de sangre, cuyo principal protagonista fue Ladislao Gomulka, adalid del partido comunista.

En la actualidad, Varsovia es una ciudad de casi dos millones de habitantes (2.000.000) y centro económico del valle del Vístula.

Está situada en la encrucijada de importantes vías de comunicación y unida al mar Báltico por el Vístula. Después de la segunda guerra mundial, Varsovia tardó mucho tiempo en tomar parte en el levantamiento económico del país, pues antes hubo de consagrarse a su propia reconstrucción. Sólo después las pocas fábricas que quedaban en pie pudieron ser dotadas de equipo moderno.

También se construyeron algunas nuevas en virtud de la política de descentralización preconizada en el sector industrial. En efecto, la descentralización tiende a repartir por todo el país, dentro de lo posible, los centros industriales. Después de Lodz, Varsovia es la mayor ciudad industrial de Polonia, especializada principalmente en la fabricación de automóviles y tractores.

Varsovia está situada en el lugar exacto en que la gran línea de comunicación Berlín-Moscú atraviesa el Vístula. La ciudad se divide en dos partes: en la orilla izquierda, la genuina Varsovia, que representa los dos tercios de la superficie total de este núcleo urbano, y a la derecha, el distrito de Praga. Tres puentes unen ambos sectores.

Stare Miasto, la ciudad antigua, se halla en la orilla izquierda, y a su alrededor creció Nowe Miasto, que engloba el antiguo barrio judío, y numerosos palacios y edificios públicos entre los que cabe destacar el teatro, el Ayuntamiento y los edificios universitarios.

La población de Varsovia, con 1.300.000 habitantes en 1939, ¡descendió en 1945 a 12.000 habitantes! Pero hoy en día ha vuelto a pasar del millón, lo que ha enfrentado a la ciudad con un grave problema de alojamiento. Para resolverlo se han construido grandes bloques residenciales inspirados en la arquitectura soviética. Varsovia hasta ña caída del muro, deseaba ser una ciudad socialista organizada de modo racional.

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Historia del Danubio Extensión, Recorrido e Importancia

Historia del Río Danubio

Las fuentes del Danubio, el segundo río de Europa, se encuentran en una población situada en las estribaciones de la Selva Negra. El Danubio atraviesa numerosos países antes de desembocar, por medio de un inmenso delta pantanoso, en el mar Negro. En sus riberas se alzan ciudades magníficas entre las que podemos mencionar tres capitales: Viena, Budapest y Belgrado. Actualmente se han emprendido grandes trabajos para unir el Danubio al mar del Norte. Accesible a los grandes barcos, el Danubio tiene, sin embargo, menos  circulación  que  el   Rin.

Es el segundo río más largo de Europa fluye a lo largo de unos 2.850 km desde su nacimiento en la región de la Selva Negra, en Alemania, hasta su desembocadura en la costa rumana. Navegable en buena parte de su curso, el Danubio tiene un importante papel en el comercio de Europa. Las presas hidroeléctricas suministran energía a numerosos países a lo largo del recorrido del río. Este mapa muestra la ruta del Danubio y la de sus afluentes más importantes.

De la Selva Negra al mar Negro, salvo en escasos lugares, el Danubio constituye una excelente vía de navegación. En la actualidad se efectúan grandes trabajos para unirlo con el mar del Norte. De este modo se podría llegar desde Rotterdam al mar Negro por el Rin, el Meno y el Danubio. Las fuentes del Danubio se encuentran en Donaueschingen, ciudad provinciana del país de Bade, en la linde de la Selva Negra. Allí se juntan dos arroyuelos, el Breg y el Brigach; su unión forma el Danubio.

Por su longitud y caudal, el Danubio es el segundo río de Europa, después del Volga, y comunica entre sí los países que forman Europa central. En efecto: nace en Alemania y riega las tierras de Austria, República Checa, Hungría, ex Yugoslavia, Bulgaria y Rumania.

En su largo recorrido atraviesa regiones de constitución ñsica muy diversa: macizos alpinos y grandes llanuras interiores. Las primeras grandes ciudades que bañan sus aguas son Ulm y Regensburgo, desde donde empieza a ser navegable para embarcaciones de 1.000 a 1.500 tm.

En Baviera atraviesa una pintoresca meseta subalpina; las ciudades de Munich (a orillas de un afluente, el Isar) y de Augsburgo (junto al Lech, otro afluente) deben en parte su prosperidad económica a ese río cuyo cauce se ha vuelto ya muy ancho. La primera gran llanura que atraviesa es la de Viena, donde afluyen a sus aguas las del Morava, afluente venido de la República Checa.

recorrido rio danubio mapa

En la propia Viena el «bello Danubio azul» es una atracción turística. Después de dejar atrás esta ciudad se desliza hacia Bratislava, que parece estar encargada de vigilar la salida de la llanura vienesa, allí donde termina el curso superior del río.

El curso medio del Danubio, desde su salida de la llanura de Viena hasta las Puertas de Hierro en los Alpes de Transilvania, está situado prácticamente en territorio húngaro. Después de Bratislava el río se divide en tres brazos que forman dos grandes islas: la del norte está en territorio checo y la otra en territorio húngaro. Más adelante las aguas del Danubio vuelven a reunirse para bañar Budapest, la capital de Hungría, una de las más hermosas ciudades situadas a lo largo de su recorrido.

El Danubio penetra en la ex Yugoslavia, cuya capital, Belgrado, está situada en la confluencia del Danubio y del Sava. Dejando atrás Belgrado, a un centenar de kilómetros río abajo, el río abandona la llanura para abrirse, a través de los Alpes de Transilvania que unen los macizos de los Cárpatos y de los Balcanes, un paso hasta las Puertas de Hierro, donde empieza su curso inferior.

Desde aquí hasta su desembocadura el río tiene carácter oriental. Más allá de las Puertas de Hierro sirve de frontera natural entre Rumania y Bulgaria. Entretanto, el río ha salido ya de la montaña y se desliza perezosamente por las tierras bajas. Se da a menudo el caso, en estos llanos, de que el Danubio salga de su cauce y origine una región pantanosa salpicada de infinidad de lagos de poca extensión. Finalmente tuerce hacia el norte, por la meseta baja de Dobrucha, y formando un gigantesco delta va a morir al mar Negro.

Este delta, de una extensión de 3.750 km2, es una zona pantanosa a través de la cual los meandros del río se desplazan lentamente.

Tres son los brazos principales: el Kilia, el Sulina y el canal de San Jorge, que se subdividen aún antes de llegar al mar. Los navios de alta mar suben desde el mar Negro hasta Galatzi y Braila por el Sulina. Este brazo del delta ha de ser dragado continuamente, pues el río acarrea en cantidad tierras de aluvión.

Constantza, el principal puerto de mar de esta región, fue construida fuera del delta del Danubio, aunque en la actualidad un canal la une con el río. En este lugar abunda la pesca, principalmente el salmón, el esturión y la carpa.

Si bien el Danubio es navegable en la mayor parte de su curso, el tráfico es en él mucho menos denso que en el Rin.

Esto se debe a que el Danubio atraviesa varios Estados, lo que trae consigo una infinidad de trámites aduaneros, tanto más cuanto que varios de estos países están bajo el control de la Unión Soviética.

El clima semicontinental pone un nuevo freno a la navegación: en verano el nivel del agua es a veces muy bajo, mientras que en invierno el hielo dificulta el tránsito fluvial. Además, el Danubio desemboca en el mar Negro, mucho más cerrado que el mar del Norte.

Y, para terminar, el Danubio atraviesa regiones mucho menos industrializadas que los países renanos, a causa de la penuria de fuentes de energía y de materia prima que padecen los países danubianos. No por ello ha ejercido el Danubio una influencia menos profunda en la historia de Europa. En efecto, este río formaba, al igual que el Rin, en un trecho de su recorrido, el «limes» o frontera que debía proteger al imperio romano contra las invasiones del norte y del este.

El Danubio llenaba aún este cometido en la Edad Media: los ejércitos occidentales intentaron detener allí, en Nicópoli, a los invasores turcos.

Sin embargo, fracasaron en su empresa y éstos atravesaron el río y ocuparon gran parte de Europa.

Por el Tratado de París de 1856, que ponía fin a la guerra de Crimea, el Danubio fue puesto bajo el control de una comisión europea con sede en Galatzi. Este organismo tenía la misión de velar por la libre navegación en todo el curso del río. Pero sus desvelos fueron poco eficaces y dos guerras mundiales dieron al traste con los planes proyectados. Una conferencia celebrada en 1948 denegó a las potencias occidentales cualquier injerencia en la Comisión del Danubio.

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Historia de Praga Capital de la Republica Checa

Historia de Praga

Praga empezó a formarse a partir del siglo IX alrededor de dos castillos que se alzan en las orillas del Moldau. La ciudad se convirtió progresivamente en un importante centro comercial y cultural. Hoy día Praga es una ciudad moderna, y sus industrias emplean abundante mano de obra. Es también centro de transición entre el Este y el Oeste. Cuenta con numerosos monumentos históricos, como la catedral de San Vito.

Praga (en checo, Praha), fue la capital de la antigua Checoslovaquia, hoy separada entre Eslovaquia y República Checa, siendo capital de esta última. Empezó a formarse en el siglo IX alrededor de dos viejos castillos levantados sobre dos cerros pequeños situados a derecha e izquierda del Moldau, el Hradcany y el Vysehrad. Esos dos castillos eran la residencia de los príncipes y, más tarde, de los reyes de Bohemia. En la orilla derecha se formó un mercadillo para el abastecimiento de las casas particulares de los alrededores.

De este mercado salió, a la larga, Stare Mesto (ciudad vieja), mientras que Nove Mesto, o ciudad nueva, fue construida durante el reinado de Carlos IV, rey de Bohemia y emperador del Sacro Romano Imperio (1346-1378). Ya en esta época vivían en la ciudad gran número de judíos que organizaron en ella un gueto y construyeron una de las más antiguas sinagogas de Europa y un gran cementerio judío.

En el siglo XIV, Praga era uno de los núcleos importantes de Europa central, de gran actividad comercial y también foco de propagación de la cultura, gracias a la universidad que creara Carlos IV. Juan Huss, que criticó a la Iglesia y el modo en que vivían los eclesiásticos, estudió en esta universidad. Sus acusaciones hechas públicamente y las medidas que contra él tomó la Iglesia, provocaron la guerra de los husitas, durante la cual Praga luchó en las filas de los insurrectos.

Durante el reinado de Jorge de Podebrady, y con la dinastía de los Jagellon, la importancia de la ciudad no dejó de aumentar y sus reyes la dotaron de numerosas iglesias y otros edificios cuyo estilo correspondía al último período del gótico.

Al correr del tiempo fue creciendo la oposición a los Habsburgo, que se convirtieron en reyes de Bohemia a la muerte de Luis II de Hungría y querían imponer en Bohemia la religión católica. A la postre, esta oposición provocó la «Defenestración de Praga» (23 de mayo de 1618), en el transcurso de la cual dos funcionarios imperiales fueron lanzados a través de una ventana del Palacio Real. Este incidente originó la guerra de los Treinta Años, durante la cual los checos fueron batidos en la Montaña Blanca (1620), y determinado número de nobles checos, así como algunos burgueses, ejecutados públicamente (1621).

Acto seguido empezó a tomar forma la supremacía germánica, y Praga declinó: 2.000 familias influyentes emigraron. En 1648, al término de la guerra de los Treinta Años, las tropas suecas ocuparon gran parte de la ciudad.

Durante la guerra de los Siete Años (a mediados del siglo XVIII), Praga se encontró de nuevo en el centro de la actualidad. Federico el Grande, rey de Prusia, obtuvo en Praga su primera victoria sobre los austríacos. Mercaderes y nobles extranjeros, principalmente alemanes, españoles e italianos, vinieron a establecerse en Praga, donde mandaron edificar suntuosos palacios y espléndidas iglesias en estilo barroco, que era el que estaba de moda en aquel tiempo.

La revolución industrial del siglo XIX fue sumamente provechosa para la ciudad, que creció rápidamente y se convirtió en el centro de un movimiento cultural nacionalista que ambicionaba resucitar el patrimonio nacional checo.

La ola de revoluciones que se extendió sobre Europa en 1848 no perdonó a la ciudad de Praga, aunque  los  generales  austríacos reprimieron la sedición. Pero el sentimiento nacional se hacía, día a día, más preciso, y en 1861 los checos ganaron por mayoría la administración de la ciudad.

Finalmente, en 1918, Praga se convirtió en la capital de la República de Checoslovaquia y a finales del siglo XX Capital de la República Checa. En marzo de 1939, los soldados de Hitler ocupaban la ciudad. Un levantamiento general de los habitantes de Praga terminó con la ocupación el 5 de mayo de 1945, pero cuatro días más tarde entraba en la ciudad el ejército soviético.

Praga pasa en la actualidad del millón de habitantes. Este aumento de la población se explica en parte por el abandono del campo, que fue muy intenso, especialmente después de 1945, cuando empezaron a montarse nuevas industrias en la periferia de las ciudades.

Desde el punto de vista económico, Praga ocupa una situación muy favorable, en el lugar en que coinciden diferentes regiones naturales.

La mayoría de las industrias son altamente especializadas; los checoslovacos cuentan con fábricas de turbinas, de camiones, de aviones y de aparatos de medida. Praga es asimismo el centro de la industria química, dedicándose especial atención a la fabricación de productos farmacéuticos y cosméticos.

Las industrias alimentaria y textil han experimentado gran incremento, al igual que la industria gráfica, los talleres para el trabajo del cuero y la fotografía.

Praga es un centro importante de la red ferroviaria, situada en el empalme entre Occidente y la Unión Soviética. Por otro lado, líneas aéreas regulares la unen con el mundo entero.

El hecho de que, desde el fin de la segunda guerra mundial, Berlín haya dejado de existir como centro de vías internacionales de comunicación, ha favorecido el desarrollo de Praga.

La capital checa es centro importante de enseñanza artística, y posee numerosos museos en los que pueden admirarse las obras de grandes maestros de la pintura (Durero, Rubens, Rembrandt, Ingres, Delacroix, entre otros). También se halla en Praga la más antigua universidad de Europa central y una biblioteca que contiene preciosos manuscritos y magníficos incunables.

Como en la mayoría de las ciudades de Checoslovaquia, las casas de Praga son generalmente de un solo piso. Al reconstruir la ciudad se intentó conservar su aspecto histórico, y por ello se respetó el aspecto exterior de las fachadas; pero la instalación interior es moderna.

Desde lo alto de las colinas del Petrin se obtiene una vista maravillosa de la ciudad y de su castillo, que es en la actualidad la residencia del presidente de Checoslovaquia. Muchos extranjeros y personajes célebres describieron el encanto de Praga, entre ellos el geógrafo Humboldt, los compositores Bach y Mozart y el poeta Goethe. El compositor checo Sme-tana describió el Moldau en un célebre poema sinfónico.

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Historia y Desarrollo de Moscú Arquitectura El Kremlin

Historia de Moscú

Moscú, capital de la Unión Soviética, tiene una industria gloriosa y muy movida. Ciudad santa en la que los zares se hacían coronar, estuvo en innumerables ocasiones a merced de la sedición, el incendio o el pillaje. Se desarrolló continuamente, y en la actualidad es una capital moderna con rascacielos, teatros, museos y metro. El centro administrativo de la inmensa Unión Soviética es al mismo tiempo sede de una industria  pujante.

El nombre de Moscú, capital de la Unión Soviética, aparece por primera vez en las crónicas a mediados del siglo XII. En 1156 el príncipe Suzdal edificó una ciudadela de madera que recibió el nombre de Kreml (Kremlin). Alrededor de este núcleo creció la ciudad de Moscú.

En los siglos XII y XIII era ya una ciudad importante que hubo de soportar las invasiones de los tártaros. En el siglo XIII incendiaron éstos la ciudad en dos ocasiones, y un siglo después fue de nuevo, varias veces, víctima de los ataques de los tártaros y del pillaje. En 1326, además, el metropolitano (arzobispo) de Rusia trasladó su residencia de Vladimir a Moscú, con lo que el prestigio de la ciudad aumentó considerablemente.

El Kremlin de Moscu Fortaleza de los Zares Rusos Historia Construccion

La catedral de San Basilio y sus cúpulas

A partir del siglo XVI Moscú fue un importante centro comercial que mantenía relaciones tanto con Oriente como con Occidente; en esas transacciones el comercio de pieles ocupaba el primer lugar.

Moscú era asimismo el centro cultural y administrativo de Rusia. A principios del siglo XVII fue conquistada por los polacos, que la abandonaron en 1612. La ciudad conservó sus prerrogativas de capital administrativa y cultural de Rusia hasta 1712, año en que Pedro el Grande trasladó su residencia a San Petersburgo, ciudad que había mandado construir.

Moscú, privada del poder, fue todavía presa de las llamas en algunas ocasiones (en especial en 1737, 1748 y 1752). Conoció épocas muy duras que le valieron ser reconstruida según una concepción más moderna, dotada de anchas avenidas y grandes plazas públicas.

En cuanto a la población, aumentaba continuamente. Al final del reinado de Catalina II la Grande, hacia 1790, contaba con 175.000 habitantes. Aunque no era ya la capital de Rusia, siguió teniendo gran importancia cultural, pues la primera universidad rusa había sido fundada en Moscú, en 1755. Además, era la ciudad santa de los cristianos ortodoxos, y en ella celebraban los zares la ceremonia de su coronación.

Moscú representó un papel importante en la guerra de 1812. Las tropas de Napoleón la ocuparon el 14 de setiembre, pero el incendio provocado por los rusos obligó a retirarse al ejército francés. Al año siguiente iniciaban su reconstrucción. El célebre Teatro Bolchoi se edificó en 1821, y la Bolsa, en 1837.

historia teatro Bolshoi

Después de la abolición del vasallaje en 1861, Moscú se convirtió en el segundo centro industrial de Rusia (el primero era San Petersburgo) y en el núcleo central de una extensa red ferroviaria, y construyeron en ella grandes bancos y otros inmuebles comerciales.

En 1871 la población alcanzaba la cifra de 600.000 habitantes. Después de la Revolución rusa, el Gobierno abandonó Petrogrado (antes San Petersburgo, hoy Leningrado), y Moscú se convirtió en la capital del primer Estado comunista del mundo; esto sucedía en 1918. Durante la segunda guerra mundial los alemanes sitiaron la ciudad de octubre a diciembre de 1941.

Moscú está situada en las márgenes del Moscova, un afluente del Oka y subafluente del Volga, al que está unido por un canal. El pasado de la ciudad está representado por las viejas casas de madera, las callejuelas estrechas y algunas iglesias que datan de la Edad Media; esta parte contrasta fuertemente con la ciudad moderna, de imponentes edificios, flamantes establecimientos industriales y rascacielos. Moscú es el mayor centro político y administrativo de la URSS. El Presidium del Soviet Supremo tiene allí su sede, lo mismo que el Comité central del partido comunista.

Moscú es también una gran ciudad industrial. Antes de la revolución la principal actividad era la confección de tejidos, aunque contaba también, ya en aquella época, con algunas industrias químicas. Después de la revolución la ciudad marchó a grandes pasos hacia una industrialización a ultranza. La industria pesada, metalúrgica y química, fue objeto de una atención especial. Las actividades dentro del ramo textil, de la construcción de automóviles y de máquinas herramientas, son también muy importantes.

A causa del crecimiento masivo de su población después de la revolución de 1917, la ciudad se vio enfrentada a un problema de alojamiento muy difícil de solucionar. Los arquitectos construyeron numerosos rascacielos y edificios destinados a vivienda y trazaron anchas avenidas al tiempo que reservaban una zona verde con parques y jardines.

Así nació el Moscú del siglo XX. Después de la segunda guerra mundial se construyeron hospitales, escuelas y más edificios para viviendas, así como un nuevo centro universitario.

Moscú posee más de cien museos; entre ellos, el museo Lenin, el de la Revolución y el del Ejército rojo.

En todo el mundo se conoce el nombre de Bolchoi, uno de los treinta y cuatro teatros de Moscú; también hay seis estudios cinematográficos. En Moscú se editan 156 periódicos (entre ellos Pravda e Izvestia) y cerca de setecientas revistas. En 1935 se construyó un metro con estaciones subterráneas lujosas y profusamente decoradas.

De la ciudad salen numerosos trenes a todas las regiones de la Unión Soviética y hacia el extranjero. Líneas aéreas regulares unen Moscú con las ciudades rusas más importantes y con las capitales de los países del Este. La población de la ciudad aumenta sin cesar, y todos los años hay que habilitar viviendas para 100.000 personas más.

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Movimiento Iconoclasta del Imperio Bizantino Emperadores Iconoclastas

Movimiento Iconoclasta de Bizancio
Emperadores Iconoclastas

En el año 476 de la era cristiana, Odoacro, jefe germánico de los conquistadores bárbaros, depuso al emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo. El acontecimiento marcó el fin de una época en la Europa occidental. Por otro lado en Oriente, el imperio seguía viéndose agitado por la presión bárbara.

Desde la nueva gran capital que Constantino había construído en el Bósforo, «Constantinopla, la nueva Roma», sus herederos y sucesores gobernaron un imperio que se extendía desde el Danubio a Assuan y de la costa de Dalmacia a las montañas de Armenia. El último de ellos, con su herencia un tanto disminuida por las guerras que tuvieron lugar a lo largo de los siglos, murió defendiendo la ciudad contra los turcos otomanos en 1453.

fuego griego

Los bizantinos utilizaron su arma secreta, el fuego griego, con gran éxito contra los árabes. Era una mezcla de cal viva, petróleo y azufre y ardía en cuanto la cal viva entraba en contacto con el  agua.

Tres raíces. La civilización bizantina tenía tres raíces: en Roma, en Grecia y en el Próximo Oriente. Pero los bizantinos no fueron simples receptores pasivos de las influencias del pasado. Continuaron las tradiciones e ideas del imperio romano, de la Grecia helenística y de los mundos semítico e iraní, parcialmente helenizados, pero elaboraron su propia síntesis. Crearon una estructura de ideas sobre Dios y el hombre, gobernantes y gobernados, la naturaleza y el arte, más resistente y duradera que ninguna otra en el mundo entonces conocido.

El imperio bizantino era un estado centralizado en un mundo medieval de poderes fragmentados y locales. Heredó del imperio romano de Diocleciano y sus sucesores una estructura integrada por provincias y departamentos de estado, un sistema legal común, una compleja maquinaria de recaudación de impuestos en moneda y en especie y una burocracia culta y profesional.

Un emperador fuerte podía dirigir y modificar estos elementos para ajusfarlos a las circunstancias cambiantes; un emperador débil pronto se daba cuenta de que los procesos de gobierno no necesitaban más que su participación formal.

El emperador y el patriarca
El emperador era un autócrata que no tenía que responder de sus actos ante nadie, como un monarca helenístico. Pero era un gobernante cristiano de un país cristiano. A los primeros creyentes les intranquilizaban los gobernantes seculares, pero los consideraban como una molestia pasajera; lo importante era la segunda venida de Cristo.

El cristianismo bizantino había absorbido la visión jerárquica del universo propugnada por la filosofía griega del último período. El emperador era el representante de Cristo en la Tierra, el mediador entre Dios y su pueblo, y su persona y todos sus actos tenían un  carácter   sagrado.

Junto a él se alzaba el patriarca, jefe de la Iglesia Ortodoxa, cuyas diócesis tenían una estructura coincidente con las divisiones administrativas del Imperio. A los historiadores acostumbrados a los conflictos entre el papado y el imperio en el Occidente medieval les parecía que la Iglesia no era más que un departamento del estado de Bizancio.

La iglesia bizantina nunca tuvo que operar en un vacío de poder, como el papado a principios de la Edad Media. La Iglesia y el Imperio cristianos eran dos caras de la misma moneda. El patriarca era el responsable de la pureza de la fe y de la oración y la liturgia, que aseguraban la protección divina. El emperador se ocupaba de los asuntos de este mundo, entre los que se incluía el de comprobar si sus subditos se adherían a la fe proclamada por el patriarca.

Tal era el ideal; los conflictos esporádicos eran debidos  a  la  imperfección humana.

templo bizantino en la roca

El Valle de Goreme, en Capadócia, Turquía, está compuesto de extrañas formaciones rocosas. Allí se cincelaron muchas iglesias, bellamente pintadas, y se utilizaron como refugios durante las invasiones árabes.

Los monjes, cuyos incontables monasterios no estaban organizados en Ordenes, como en Occidente, velaban por el patriarca y el emperador. El prestigio del hombre santo, que renunciaba al mundo y a sus obras en pos de la comunión directa con Dios, era inmenso en Bizancio.

En ellos, más que en la iglesia secular, buscaban los hombres orientación moral, seguridad emocional y, en ocasiones, una protesta efectiva. Tuvieron un importante papel en las complejas relaciones entre la Iglesia y el Estado.

Puesto que había un solo Dios y una sola Iglesia, no podía haber más que un emperador. Teóricamente el imperio bizantino representaba a todo el mundo cristiano. Los demás estados eran aberraciones temporales y lamentables, o parte de un plan divino para castigar a los bizantinos, que a menudo se llamaban a sí mismos Nuevo Israel por sus pecados y herejías.

Un emperador que sufría frecuentes derrotas u oposición no era un verdadero monarca. Podía ser depuesto por un rival victorioso, a quien evidentemente Dios favorecía más. Los emperadores eran entronizados y depuestos a veces con asombrosa rapidez, pero el imperio, y el plan divino del que éste era un mero instrumento, eran indestructibles.

Los iconoclastas
Esta concepción del mundo dio a los bizantinos una gran confianza. Fortaleció su superioridad tecnológica y económica y su poder militar, a menudo brutal, mientras las cosas fueron bien y les proporcionó una gran capacidad de reacción y resistencia ante la adversidad y la derrota. Ello significa que los conflictos políticos se concebían desde el punto de vista religioso.

En los días oscuros de mediados del siglo VIII, León III y su patriarca declararon que el culto tributado a las imágenes de los santos era idólatra. Los emperadores iconoclastas, apoyados por los ejércitos de Asia Menor, empezaron a destruir las imágenes y los mosaicos de las paredes de las iglesias, a cerrar monasterios y confiscar sus propiedades y a denunciar y perseguir a los partidarios de las antiguas prácticas religiosas. Durante un siglo, con un breve respiro, los iconoclastas se mantuvieron en el poder.

Los teóricos de la iconoclastia eran sinceros en sus afirmaciones. Creían que los largos años de derrota y humillación a manos de árabes y búlgaros eran una señal de desagrado divino y había que encontrar la causa. Los sutiles argumentos filosóficos acerca de la relación entre imagen y realidad, heredados de la filosofía griega, parecían sospechosos en una época más dura. Pero tras la disputa filosófica se escondía la actitud rígida de los duros soldados de origen campesino del Asia Menor, de los que dependía ahora el destino del imperio. Se resentían de la perfeccionada cultura de la capital y eran hostiles a la creciente riqueza y poder de los monasterios.

mosaicos bizantinos

Un panel de marfil del siglo X representa a Cristo bendiciendo a Romano II y a su esposa Eudocia. El emperador emprendió una victoriosa expedición que arrebató Creta a  los sarracenos.

Una cultura «griega»
Bizancio no sólo era cristiana; también era griega, sobre todo desde la pérdida de sus provincias egipcia y siria en el siglo vil En Bizancio, como en el mundo helenístico del que era heredera, el ser griego no tenía nada que ver con la raza. Era una cuestión de idioma y cultura.

Muchas de las personalidades del mundo bizantino, incluyendo algunos emperadores, eran de origen armenio: Juan Axuch, amigo personal y principal ministro del papa Juan II, era un turco seldjúcida; Romanos, el mejor himnógrafo de la Iglesia Ortodoxa, sirio; Gregorio Pakurianos, comandante en jefe del ejército bizantino en el siglo XI, de Georgia. El poder absorbente de la cultura griega cristiana era tan grande como en su día lo fue la pagana.

Y sin embargo los bizantinos no se llamaban a sí mismos helenos (griegos), al menos hasta sus últimos días; se les conocía como romanos, pues el imperio romano nunca llegó a su fin en Oriente. Para ellos no hubo una Edad Media que los separara bruscamente del mundo antiguo, ni tenían la sensación de ser los supervivientes de un cataclismo, como a menudo ocurría en Occidente. Este sentimiento de continuidad hizo que les resultara fácil y tentador el tratar de recrear el mundo antiguo, aunque, por supuesto, en versión cristiana.

El resurgimiento político y militar bizantino tras el siglo de iconoclastia fue acompañado de un renacimiento cultural. Los hombres investigaron, copiaron, estudiaron e imitaron las obras griegas clásicas de literatura, filosofía y ciencias. Aprendieron directamente de Tucídides, Polibio y Plutarco cómo analizar el carácter individual de los hombres y su conducta política. Utilizaron como modelos a los retóricos de Grecia para hablar y escribir con elegancia y persuasión. De Galeno y sus sucesores aprendieron los secretos de la medicina.

De Arquímedes, Euclides y Ptolomeo adquirieron la austera visión de las matemáticas. Incluso estudiaron a los novelistas griegos y de ellos aprendieron el arte de la ficción. Su herencia llegó a abrumarles. A veces desearíamos que se hubieran preocupado menos por la conservación y más por la autoexpresión.

Y sin embargo, no carecían de originalidad, aunque a menudo estuviera enmascarada por la imitación de los modelos clásicos. Alguna vez, al seguir el pensamiento de Platón, pusieron en tela de juicio, aunque involuntariamente, los fundamentos de la revelación cristiana.

La instrucción y la cultura no estaban monopolizadas por el clero. Los laicos también eran hombres de letras, y un erudito no religioso podía ser nombrado patriarca y pasar por las distintas órdenes canónicas en pocos días. Es lo que sucedió en el siglo IX, con Focio, el hombre más culto de su época, alto palaciego, patriarca y suscitador del «cisma de Oriente». Es sorprendente que muchos emperadores fueran a su vez hombres de letras.

La sociedad bizantina era muchísimo más ilustrada que la de la Europa occidental, hasta que ésta última emergió de la Edad Media.

En las artes plásticas encontramos elementos griegos, romanos y orientales fundidos y mezclados, que forman algo nuevo. Muchos de los exquisitos relieves de marfil y alabastro son de sentimiento e inspiración clásicas. En los mosaicos, pinturas e iconos con que estaban adornadas las iglesias bizantinas la figura humana pierde sus proporciones clásicas y se resaltan los ojos, como en los retratos de las momias egipcias, y las figuras son planas y alejadas del espacio real y tridimensional.

Las iglesias bizantinas tenían un exterior de obra de ladrillo lisa o con decoraciones muy simples. Pero en el interior estaba pintado en vivos colores el esquema del universo y el plan de salvación, desde los profetas, en el atrio, a través de la procesión de santos y los sucesos de la vida de Cristo y la Virgen, que resplandecían en el ábside, hasta Cristo, el Pantocrator (Todopoderoso), en la cúpula que lo coronaba todo. Los fieles se veían conducidos al mundo eterno que les rodeaba por todos lados.

Karie Cami
Las figuras abstractas y ascéticas del siglo IX (los iconoclastas destruyeron la mayor parte del arte figurativo eclesiástico anterior y, por su parte, no produjeron ninguno) son sustituidas por figuras austeras y poderosas en los siglos X y XI.

Todavía pueden verse en Grecia en la iglesia de Dafni, en Hosios Loukas y en el Nea Moni, en la isla de Chios. Son la expresión de la confianza y la fuerza de la sociedad bizantina de la época. Al igual que en la literatura, también el arte del siglo XII presenta una vuelta a las representaciones más dinámicas y clásicas.

Los grandes mosaicos de la Sicilia normanda, de Palermo, Monreale y Cefalú, obra de artistas bizantinos, constituyen la mejor muestra de este arte.

Tras la restauración bizantina de 1261, aparece un nuevo y tierno estilo humanista, basado en el arte clásico del siglo anterior. Los magníficos y cálidos frescos y mosaicos del Karie Cami, en Estambul, que no se han abierto al público por completo hasta fecha reciente, son los mejores monumentos de este último período del arte bizantino, que sin duda alguna contribuyó al florecimiento del arte prerrenacentista italiano de Giotto y sus contemporáneos.

La tradición artística bizantina subsistió tras la caída de Constan-tinopla en Creta, donde nació y se educó Domenikos Theotokopoulos, El Greco.

El arte secular es menos conocido, aunque parece haber pasado por las mismas etapas que el eclesiástico. Nos ha llegado a través de ilustraciones de libros, pues los grandes palacios, con sus frescos y mosaicos, están todos destruidos.

Visto desde la perspectiva de nuestros días, el principal papel de Bizancio fue la conservación de las ideas del mundo clásico hasta el Renacimiento, que en los demás lugares se habían perdido. Pero no fue nunca una conservación pasiva y desinteresada. Como todas las sociedades, los bizantinos adaptaron, transformaron y enriquecieron su legado y lo hicieron llegar a nosotros, sus herederos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia La Fuente del Saber – Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatinas S.A.

Religiones Dualistas Breve Descripción Concepto y Significado

Religiones Dualistas Breve Descripción
Concepto y Significado

¿Es el mundo un campo de batalla en el que se enfrentan las fuerzas de la Luz y las de las Tinieblas? A lo largo de la Historia, tres religiones se ocuparon de este tema, proponiendo diversas soluciones.

Si Dios es bueno y todopoderoso, ¿por qué existe el mal en el mundo? Una sencilla explicación a la que han recurrido muchos pueblos en distintas épocas de la historia humana es la teoría del dualismo. El Dios bueno no es todopoderoso, se alega. Existen dos fuerzas equilibradas que actúan en el Universo y que están enfrentadas en eterno conflicto. El bien y el mal, la luz y las tinieblas siempre han estado opuestos, y siempre lo seguirán estando.

De esta concepción participaron, aunque en grados distintos, tres religiones: el gnosticismo, el maniqueísmo y el mitraísmo. Ya hace tiempo que desaparecieron. Pero el gnosticismo y sus misterios atrajo la atención de muchos cuando el cristianismo empezó a difundirse.

Las creencias, en cuanto tales, fracasaron. En su lugar se escogieron religiones que prometían una victoria final sobre el mal. Pero las ideas en que se apoyaban estas tres religiones volvieron a aparecer una y otra vez, y el escritor Aldous Huxley llamó al dualismo «filosofía perenne» por esa razón.

Más que una religión en el sentido en que tomamos hoy esta palabra, el gnosticismo fue un conglomerado de sectas místicas y ocultas, que diferían en muchas de sus creencias particulares, pero que tenían cierta unidad, pues participaban de la misma concepción de la naturaleza del universo.

Durante algún tiempo coexistió con la Iglesia primitiva cristiana y recibió alguna influencia del pensamiento cristiano. Sus orígenes, sin embargo, datan de una época muy anterior al nacimiento de Cristo, y son atribuidos, en gran parte, al pensamiento griego e hindú.

El gnosticismo
El gnosticismo empezó a destacar en las primeras décadas del siglo n d. de J.C., cuando se fijaron en él los Padres de la Iglesia y provocó su hostilidad. Alcanzó su punto culminante hacia finales del mismo siglo, decayendo en el m, siendo substituido entonces por la religión maniquea.

La palabra griega gnosis, de la que proviene el nombre de gnosticismo, es traducida generalmente como ciencia o conocimiento, pero para las sectas gnósticas significa revelación, y creían que poseían inspiraciones secretas y misteriosas, solamente asequibles a los iniciados. No se preocupaban de propagar esas revelaciones; al contrario, se esforzaban para que no llegaran a los no creyentes.

Todas las sectas gnósticas eran místicas por naturaleza; en ellas se separaba cuidadosamente a los iniciados de los no iniciados, y tenían muchos ritos, ceremonias, nombres y símbolos sagrados. Por ejemplo, tenían muchos sacramentos: el bautismo de fuego, de agua, del espíritu, de aceite, un bautismo para  la  protección   contra  los   demonios;un rito para agujerear las orejas; una ceremonia para llevar a la novia a la habitación nupcial y otra para participar en comidas y bebidas sagradas. Los gnósticos pensaban que cuando un alma deja al cuerpo y emprende su camino hacia el cielo, es obstaculizada por los demonios.

cuevas escondida de los agnosticos

Muchos gnósticos y maniqueos pasaron su vida orando y ayunando en las cuevas del  desierto.

Si es capaz de repetir la fórmula sagrada que entonces conviene o conoce el símbolo apropiado o ha sido ungida con el aceite sagrado, podrá seguir adelante sin obstáculos.

La mayor parte de los gnósticos eran indiferentes a los placeres del mundo material y practicaban un rígido ascetismo, con el fin de liberarse de los lazos de esta vida terrestre. Cuando un gnóstico «recibía el espíritu» o, hablando en la terminología cristiana, «alcanzaba la visión beatífica» —visión de Dios cara a cara— quedaba liberado de los símbolos exteriores de la religión. Vivía en Dios y podía decirse que había pasado de la muerte a la vida.

Los gnósticos creían que el ser divino era indefinible y superaba todo conocimiento. Pero el «Dios creador» es una entidad separada, y la creación —el mundo natural— está presidida por siete poderes. En la mayoría de los cultos gnósticos, estos siete poderes son espíritus medio malos y medio hostiles. Por debajo de ellos está el mundo de los poderes del mal.

Otra figura característica del gnosticismo es el «hombre principal». Representa a un poder divino que, vencido parcialmente por los espíritus malos, desciende a las tinieblas del mundo de la materia. En él está la esperanza de la salvación. Con el paso del tiempo esta figura irá evolucionando hasta atribuírsele en cierto sentido el carácter de salvador personal. Esto pudo ser consecuencia de las influencias que el cristianismo ejerció sobre el gnosticismo.

La aparición del gnosticismo dentro de la Iglesia primitiva fomentó la oposición entre los cristianos y una firme tradición de autoritarismo. Ante tal oposición, el gnosticismo, siempre fragmentado, sin ninguna creencia que le diese cohesión si exceptuamos el dualismo, fue cediendo y llegó a desaparecer, aunque cada cierto tiempo volvía a resurgir, como herejía cristiana, hasta el siglo dieciséis.

La desunión fue probablemente la causa principal del fracaso del gnosticismo, pero su radical pesimismo, en contraste con la ardiente esperanza e idealismo de la Iglesia primitiva, fue sin duda también un factor muy importante. Otra causa de su fracaso fue posiblemente su gran contenido de experiencias místicas y ocultas, no asequibles a todos. Fracasó también por carecer de un jefe personal, de la categoría de Jesucristo, Buda o Mahoma.

En lugar de tener su propio jefe, lo tomaban de otras religiones, pero en este proceso de apropiación esas figuras que elegían se convertían en pálidos reflejos de lo que realmente eran, reduciéndolos a meros personajes históricos.

El mitraísmo
Hacia el final del siglo ra dos grandes religiones se oponían mutuamente en Europa occidental. Una era de origen persa y oriental, el mitraísmo; la otra era el cristianismo.

El mitraísmo es el culto al dios oriental Mitra o Mitras, que a lo largo de los siglos ha aparecido bajo diversas formas en las distintas civilizaciones. Se encuentra en la religión hindú y era también un dios de Babilonia. En Persia era el dios de la luz, y por transferencia al campo de la moral, era también el dios de la verdad.

Al mismo tiempo era el dios de los campos y de la fertilidad, amigo del bien y opuesto al mal, protector de los ejércitos y de los héroes, enemigo de los espíritus malos y protector de las almas en este mundo y en el otro.

Cuando se extendió el imperio persa, también se propagó el culto a Mitra, y se introdujo por primera vez en Roma hacia el año 68 antes de Jesucristo. Al principio fue arraigando lentamente en Italia, pero hacia finales del siglo n comenzó a difundirse rápidamente entre las legiones romanas, que propagaron el culto a Mitra por todo el imperio.

mitrismo y el toro sagrado

Una religión primitiva y abiertamente opuesta al cristianismo fue el mitraísmo, profundamente interesado por la lucha entre el bien y el mal. En muchas ciudades romanas se han descubierto templos del toro sagrado, símbolo  personal de Mitra.

En el mundo romano, se construían templos total o parcialmente en lugares subterráneos y en ellos se celebraban los ritos secretos. El iniciado pasaba por siete grados de conocimiento oculto, a lo largo de los cuales se purificaba por medio de una prolongada abstinencia y severas privaciones. En cada templo se encendía un fuego en el altar que no se apagaba, y tres veces al día se hacían oraciones que iban dirigidas al sol, como fuente de luz y bondad. El símbolo personal de Mitra era el toro.

El mitraísmo, de carácter personal y preocupado por la salvación del alma humana, satisfacía las aspiraciones que tiene el hombre a perfeccionarse moralmente. Esta religión se basaba fundamentalmente en la lucha constante  entre  el  bien  y  el  mal.

El  mal únicamente podía ser vencido por medio de la propia purificación. Si el hombre se purificaba a sí mismo diligentemente —las mujeres estaban totalmente excluidas de la religión de Mitra— la victoria era segura, porque Mitra, el invicto, estaba siempre de parte de los justos.

El alma del justo estaba segura de que entraría en el cielo, donde una vida mejor sería la recompensa por los sufrimientos padecidos en la Tierra. El alma indigna descendía al reino de las tinieblas.

Un día, se pensaba, la lucha entre el bien y el mal cesará y Mitra descenderá para llamar a todos los hombres en sus tumbas, separando a los justos de los pecadores. Entonces el pecador será destruido por el fuego y el justo será inmortal en su cuerpo y en su alma.

El Universo será renovado y no habrá ya más que felicidad en la tierra. La rápida propagación del mitraísmo se debió, en parte, a sus cualidades humanas. Sus comunidades estaban unidas estrechamente por una especie de camaradería fratema. Su carácter eminentemente democrático prescindía de las distinciones sociales. Ricos y pobres, esclavos y libres, todos estaban sometidos a la ley y todos podían ser elegidos para los mismos puestos. Todos disfrutaban  de los mismos sacramentos.

El dios Mitra del mundo romano nos es conocido casi exclusivamente a través de fuentes ajenas al mitraísmo. Por eso nuestro conocimiento de su religión es fragmentario, pero podemos estar seguros de que, a pesar de todas las oscuridades, el misticismo pesimista de los gnósticos y las ceremonias místicas del mitraísmo eran grandiosos y sobrecogedores, y la esperanza de una vida futura mejor era lo que inspiraba a esas religiones.

Los maniqueos
La invasión de los bárbaros, juntamente con la caída del imperio romano, hizo que el mitraísmo fuese decayendo. Podrían bastar estas razones para que fracasase, pero existieron otros dos factores que contribuyeron a ello. El mitraísmo, en muchos aspectos tan liberal, era una religión exclusivamente de hombres; no se admitía a las mujeres.

Los cristianos, sin embargo, exaltaban el puesto de las mujeres y, por primera vez en la historia de las religiones, se creyó que las mujeres tenían alma. En segundo lugar, el cristianismo evangélico de los primeros siglos era directo y simple, mientras que la mitología y cosmogonía del mitraísmo, al tener unos dos mil años de historia, se había complicado y recargado.

Sin embargo, antes de que el mitraísmo desapareciese, fue substituido todavía por otra religión, que también procedía de Persia. Se trataba de la religión del profeta Mani o Manes.

Nacido en Persia en el siglo ni, Mani trató de mezclar la doctrina de Cristo con las antiguas religiones persas. Lo más característico de la doctrina maniquea era su firme e intransigente dualismo, expresado como una filosofía de la Naturaleza. Para el creyente existen «dos raíces» y «tres momentos»; las dos raíces son los dos principios eternamente opuestos: Dios y la materia, la luz y las tinieblas.

san agustin

San Agustín de Hipona, el famoso doctor de la Iglesia cristiana del siglo IV, fue maniqueo durante nueve años, pero le decepcionó esa religión porque no le podía resolver importantes problemas. Por eso se convirtió  al  cristianismo.

Los tres momentos son el presente, el pasado y el futuro. En el pasado, enseña el maniqueísmo, la luz y las tinieblas estaban separadas. Pero un día las tinieblas invadieron el reino de la luz. Para rechazar al agresor, Dios envió a una serie de mensajeros.

El primero fue el hombre principal, que fue derrotado y quedó inconsciente en el campo de batalla. Parte de su luz fue absorbida por los mensajeros de las tinieblas, y de ahí resultó la fatal mezcla de las dos naturalezas. Dios entonces envió a un segundo mensajero, el «espíritu viviente», que rescató al hombre principal, y del cuerpo de sus enemigos fue creada nuestra Tierra y los cielos. El mundo hecho de esta manera es por tanto una mezcla de luz y tinieblas.

El hombre fue creado por los poderes de las tinieblas, pero un nuevo emisario, Jesús, un ser divino, descendió del reino de la luz para manifestarle su doble naturaleza y proporcionarle los medios para salvarse (la gradual separación de la luz y las tinieblas dentro del alma).

Este romper la «mezcla» que es el verdadero objetivo de la ética maniquea, sólo puede .lograrse por medio de un total ascetismo. En el futuro, la restauración del dualismo primitivo se logrará con la total separación de los principios del bien y del mal. El mundo será consumido por un gran fuego, y cuando termine, las partículas de luz que queden serán liberadas y las tinieblas, incapaces de ampliar sus dominios, quedarán aprisionadas para siempre. Las almas de los justos serán glorificadas en el reino de la luz.

El maniqueísmo se convirtió en una gran religión porque unía una antigua mitología y una concepción escrita del mundo con un culto espiritual simple y una moralidad estricta. Ofrecía una revelación, una redención y unos valores morales junto con la inmortalidad. Iba dirigido a todos y no imponía preceptos imposibles para el hombre ordinario. Finalmente, daba una solución simple del problema del bien y del mal.

El maniqueismo dio un paso decisivo en el Este, es decir, en Persia y Mesopotamia, y durante varios siglos la sede del jefe mani-queo estuvo en Babilonia. Sus orígenes persas bastaban para asegurar su odio por parte de Roma, y fue condenado en el año 296 por el emperador Diocleciano.
Pero el maniqueísmo no desapareció del todo; subsistió a su modo entre los monjes de Egipto; durante la Edad Media surgirá una herejía con raíces maniqueas que se extenderá por Europa. En el Este desapareció con la invasión de los mongoles en el siglo XIII.

El fin del dualismo
Ya hemos expuesto algunos de los motivos por los que fracasaron las religiones dualistas. Un teólogo cristiano dirá que el triunfo de su fe se deriva del hecho de que el mal, aunque poderoso, esté sometido a la providencia del único Dios, supremo legislador del Universo. El gnosticismo, el mitraísmo y el maniqueísmo desaparecieron porque defendían que el poder del mal es independiente e igual que el poder del bien.

Historia de los Mormones Origen, Costumbres y Creencias

Origen, Costumbres y Creencias de los Mormones
Su Fundador Joseph Smith

En regiones extensas y poco habitadas en las que la naturaleza hostil reduce los contactos, no es raro ver cómo nacen corrientes de ideas y conceptos transmitidos de generación en generación y que siguen practicándose en circuito cerrado.

En los Estados Unidos, esta forma de «sectarismo» ha hecho nacer creencias religiosas entre las cuales la más notable es la de los mormones. Esta secta se da a sí misma el nombre de «Church of Jesús Christ of Latter Day Saints» (Iglesia de Jesucristo de los santos del Último Día).

Los mormones son, aproximadamente, un millón, de los que la mitad  viven  al  oeste  de  Utah. El profeta y fundador de la secta fue Joseph Smith, nacido en 1805 en Sharon, Vermont, Estados Unidos. Según sus declaraciones, en 1820 se le apareció el ángel Moroni en el Mont Cumora, al oeste de Nueva York.

profeta mormon smith

El profeta y fundador de la secta fue Joseph Smith

Este ángel lo visitó desde entonces regularmente y, en 1827, le confió un secreto: en un bosque, bajo una roca, había un cofre que contenía unas tablas de oro. En estas tablas de oro figuraba una escritura desconocida que, no obstante, podía ser descifrada y traducida si se leía con unas gafas especiales. Era la verdadera religión proclamada en América por Cristo después de su resurrección, pero se había perdido y, después de la muerte de Mormon, el último profeta, tenía que ser divulgada por Joseph Smith.

Ayudado por el campesino Ha-rris y el profesor Gowstery, Joseph Smith editó The Book of Mormon. La obra está escrita en el estilo del Antiguo Testamento y con una escritura egipcia modificada.

El movimiento así creado tuvo gran éxito. Smith se instaló con sus discípulos en Fayette (Nueva York), y el 6 de abril de 1830 fundó una iglesia. Él mismo se atribuyó los títulos de sacerdote, profeta y rey. Al principio admitió la poligamia, pero esto le creó muchos problemas que, unidos a otras dificultades, obligaron a los mormones a dejar Nueva York en 1831.

Los discípulos de Joseph Smith se instalaron primero en Ohio. luego en Missouri y finalmente en Illinois, donde Joseph Smith fundó la ciudad de Nauvoo. También quiso fundar una universidad y construir un gran templo. Como había instaurado también la poligamia, las reacciones fueron violentas y todavía las enconaron más las consideraciones económicas y políticas.

En 1844, Joseph Smith presentó su candidatura a la presidencia de Estados Unidos, erigiéndose campeón de las reformas radicales. Cuando se hallaba en camino hacia Cartago, donde había de encontrarse con el gobernador de Illinois, él y su hermano fueron detenidos y linchados por sus adversarios.

De este modo, con la muerte de su fundador, la religión de los mormones recibió el 27 de junio de 1844 la aureola del martirio. En aquel momento Smith dejaba ya 12.000 adeptos. Sin duda esta «religión» habría caído en el olvido si el sucesor de Joseph Smith no se hubiera revelado un extraordinario conductor de masas.

BrighamYoung (1801-1877), organizador ejemplar, fue expulsado de Illinois junto con todos sus correligionarios. No sólo se apropió del manto del profeta sino que fue, sobre todo, un notable organizador y un jefe. Junto con sus discípulos emprendió la ruta del Oeste.

De 1844 a 1847, recorrieron los Estados Unidos, y al final de esta emigración, el 24 de julio de 1847. llegaron a un valle desolado e impresionante cerca del Gran Lagc Salado, en uno de los extremos occidentales de las Montañas Rocosas.   «Este  es  el  lugar»,   dijo Young, y con estas palabras fue fundado el gran reino mormón.

El 24 de julio es todavía hoy una fecha memorable para los mormones. Lo que Young y sus adeptos hicieron en este territorio, que entonces pertenecía todavía a México, es casi increíble. En pocos años una región desértica se transformó en tierra fértil. Young lo reglamentaba todo. Elegía las tierras que debían dedicarse al cultivo y mandaba excavar canales de riego. También encontró procedimientos para liberar al suelo de su gran contenido de sal. Podría decirse que obligó al desierto a alimentar a una población cuyo número aumentaba rápidamente.

Brigham Young fundó también Salt Lake City, que se convirtió en la capital de Utah, con una población de unos 200.000 habitantes. A pesar de que fue creada en 1847, Salt Lake City es una ciudad modelo. Sus calles son anchas y rectas y en ellas se han creado numerosos y grandes parques.

En 1950, la universidad de Salt Lake City contaba con unos 10.000 estudiantes. El punto central de la ciudad es el Temple Square, donde se hallan los edificios religiosos.

Young y sus ayudantes ejercieron un poder despótico suavizado por la inteligencia y la buena voluntad. Siguió reinando la poligamia, pero se limitó a los principales dignatarios de la secta. Esta poligamia no puede considerarse una concesión a las pasiones humanas, sino más bien una recompensa para los más fuertes y valerosos que habían demostrado estar capacitados para mantener a más de una familia. Como el divorcio no está permitido, la poligamia de los mormones posee cierto carácter, aunque muy singular, de moralidad.

En 1890, Woodruff, uno de los sucesores de Young, publicó un manifiesto en virtud del cual los «santos» estaban eximidos de «la obligación de poligamia», debido a «las leyes del país».

Sólo los que no pertenecen a la secta llaman Salt Lake City a la capital de Utah. Los mormones la llaman Sión. Aunque constituyen una minoría, tienen, en la ciudad, fuerza y riqueza. El gobernador de Utah, la mayoría de los senadores, los miembros del Congreso, las personalidades y los que ocupan puestos importantes, son mormones.

Todas las grandes instituciones, como bancos, hoteles, imprentas, diarios e incluso la estación de radiodifusión, pertenecen a la Iglesia mormona. Ésta es muy rica, pues cada mormón debe entregarle la décima parte de sus ingresos. En cuanto a reglas de vida, son muy estrictas: nada de alcohol, nada de café, nada de coca-cola y nada de tabaco.

Los mormones mantienen la esperanza de que un día el mundo entero adoptará su credo.

CREENCIAS Y COSTUMBRES

A fin de conservar el cuerpo y la mente sanos y fuertes,porque es un don preciado de Dios, existe una ley de salud entregada en 1833 a su fundador Smith. Fundamente hace incapié en los beneficios de una buena alimentación y de la salud física y espiritual, Dios nos pide que se evite el consumo de:

  • Tabaco.
  • Alcohol.
  • Café y té.
  • Drogas ilegales.

Dios promete grandes bendiciones físicas y espirituales a quienes cumplan la Palabra de Sabiduría.

La Ley de Castidad:El sublime poder de procrear y engendrar hijos dado por Dios, debe tratarse con cuidado, pues es un poder sagrado. La ley de castidad renuncia la actividad sexual fuera de los lazos del matrimonio. La castidad significa abstener de relaciones o actividad sexual que va en contra de las leyes y estatutos del Señor.

Los mormones practican el ayuno, como una forma de puruficarse y acercarse a Dios. Aceptan el diezmo porque ellos suponen que todo pertenece a Dios, y entregar una parte es solo devolver algo que no es de ellos. Ven el bautismo como una regla escencial o sagrada, puesto que el Salvador mismo lo realizó mientras estuvo en la tierra.

También practican la imposición de manos par ala bendición de los enefermos, la confirmación y ordenación.Respecto a la Naturaleza de Dios suponen que es un ser perfecto y glorificado, todopoderoso, justo, misericordioso, y amoroso.

La oración es observada y aceptada como una comunicación reverente con Dios, durante la cual una persona agradece y pide bendiciones.

Para saber más:

Solicitar Un Libro Mormón Gratuito

Fundación de New York Fue Una Colonia Holandesa Historia

HISTORIA DE LA FUNDACIÓN DE NEW YORK

INICIALMENTE SE LLAMABA NEW ÁMSTERDAM: Por una curiosa negligencia, los ingleses habían pasado por alto el admirable paraje que forma el estuario del Hudson. Efectivamente, fue Enrique Hudson, capitán inglés al servicio de Holanda, quien exploró en el año 1609 la bahía que Verrazano había cruzado ya a comienzos del siglo precedente.

Grandes navegantes y comerciantes como eran los holandeses no podían dejar de reconocer al punto el interés excepcional de esta rada, y en el año 1624 la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales instalaba los primeros colonos en la isla rocosa de Manhattan, comprada a los indios por una suma despreciable.

El pueblo de Nueva Amsterdam se convirtió en el centro de una colonia que no tardaría en extenderse hacia Hoboken, Staten Isláns y a lo largo del Hudson, donde se establecieron grandes dominios agrícolas. En el año 1643, la Compañía nombró a Peter Stuyvesant gobernador.

Vanidoso, soberbio y hostil a la idea de una asamblea democrática («Nuestra autoridad nos viene de Dios, y de la Compañía y no de un puñado de individuos ignorantes»), no favoreció los intereses de los Países Bajos y fue tan detestado por los colonos de su propio país como por los ingleses establecidos en Long Island.

Mapa de New Amsterdan

Nueva York salió de un pequeño puesto establecido por colonos valones y holandeses en la desembocadura del Hudson. Los ingleses se apoderaron de la ciudad en 1664. Hoy día se compone de los barrios siguientes: Manhattan (emplazamiento de la antigua ciudad), Queens, Brooklyn, Richmond y el Bronx. Los rascacielos de Manhattan son el corazón de la ciudad, ocupados por toda clase de oficinas. La población habita en la pe.riferia. Nueva York es el puerto más frecuentado del mundo.

En el curso de los conflictos surgidos de las célebres Actas de Navegación, que enfrentaron a Inglaterra con las Provincias Unidas, iba a jugarse la suerte de la Nueva Amsterdam.

El muro construido para defender a Manhattan es el que dio su nombre a Wall Street. En 1664, una flota inglesa bloqueó Nueva Holanda y Stuyvesant tuvo que capitular sin combate. Nueva Amsterdam pasó a ser Nueva York y, más al norte, Fuerte Orange se convirtió en Albany, nombres tomados de los títulos del duque de York, el futuro Jacobo II.

Este adquirió igualmente, el Delaware que los colonos suecos habían roturado (el puerto de Christina se llamó Wilmington). En lo sucesivo, Nueva York iba a constituir un lazo sólido entre las colonias del Norte y las del Sur.

Vista actual de New York

Una Vista actual de New York

AMPLIACIÓN DEL TEMA:

HISTORIA: Giovanni da Verrazano, explorador florentino al servicio de Francia, descubrió en 1524 el lugar de emplazamiento de la futura Nueva York. Pero su expedición fue únicamente una superficial toma de contacto. En 1609, el inglés Hudson efectuó un reconocimiento a fondo de la bahía por cuenta de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Le siguieron, unos meses más tarde, los capitanes holandeses Adriaan Block, Hendrik Christiaan y Cornelis Ja-cobson May, que se interesaban principalmente por el comercio de pieles.

En 1623 llegó un grupo de hugonotes valones, cuyo jefe se llamaba Josse de Forest, y fundaron una ciudad que llamaron Nueva Avesnes.

En 1624, los Estados Generales de los Países Bajos enviaron a Manhattan una treintena de familias protestantes; ocho de los hombres de este grupo fijaron su residencia en el pequeño establecimiento que existía ya en esta época. El año siguiente llegó un grupo de colonos más numeroso.

En 1626, Pieter Minuit compró a los indios algonquinos la isla de Manhattan por el equivalente de 60 florines y la llamó Nieuw Amsterdam; construyó el fuerte Amsterdam y fue el primer gobernador general de la colonia; varios gobernadores holandeses le sucedieron.

El último, Peter Stuyvesant, ejerció sus funciones de gobernador hasta la anexión de esta comarca por los ingleses en 1664. Fuerte Amsterdam se llamó a partir de entonces fuerte James, y Nieuw Amsterdam fue rebautizada con el nombre de Nueva York, en honor de su conquistador, James, duque de York.

Los ingleses tomaron en sus manos la administración de la colonia e introdujeron en ella varias reformas. El siglo XVII presenció la rivalidad entre los gobernadores de tendencia tory (conservadores) y el pueblo, que prefería a los whig (liberales). La impericia de ciertos gobernadores acrecentó el descontento contra la dominación inglesa. Así fue como, a mediados del siglo xvm, Nueva York se convirtió en el centro de la resistencia contra Inglaterra, y en el escenario de importantes episodios de la guerra de la Independencia norteamericana.

De 1784 a 1797, Nueva York fue la capital del estado de ese nombre; después, estas funciones fueron atribuidas a Albany. Durante este mismo período (1785-1790), el Congreso federal se reunía en Nueva York, de modo que era también la capital federal de la Unión. Más tarde, Filadelfia, y luego Washington, fueron designadas como capital federal. Desde el principio, la población de Nueva York fue creciendo de modo regular.

En 1784 se fundaron el Banco de Nueva York y la universidad de Columbia, se trazaron nuevas calles y aparecieron los primeros periódicos. En 1835, un incendio destruyó gran parte de la ciudad, que fue rápidamente reconstruida, ocupando aún más extensión. Hoy día Nueva York es la ciudad más poblada de Estados Unidos.

Esta expansión la debe a su  privilegiada situación; el valle del Hudson es una de las raras vías que establecen comunicación con el interior del país. Nueva York está situada a la entrada de este valle, en las orillas del estuario del Hudson.

La isla de Mahattan es el centro universalmente conocido de este gigantesco centro urbano. Al sector sur de Manhattan lo llaman Downtown, o ciudad baja. Allí se encuentran las principales empresas comerciales, los depósitos de mercancías, los almacenes, los bancos y, en la estrecha Wall Street, la famosa Bolsa.

El centro (Midtown) és el reino de los rascacielos, los más famosos de los cuales son el Empire State Building y el Rockefeller Center; aquí se encuentran Broadway (inmensa avenida que sigue el trazado de una antigua pista india) y la Quinta Avenida (la vía más bonita de Nueva York, conocidísima a causa de sus lujosas tiendas). Finalmente, el norte, Uptown, es mucho menos animado; especialmente después de haber dejado atrás Central Park; aquí la actividad comercial disminuye y entramos en los barrios residenciales. Además de Manhattan, Nueva York cuenta con otros cuatro distritos: Queens y Brooklyn (en Long Island), Richmond (en Staten Island) y el Bronx, la única parte de la ciudad situada en el continente.

Nueva York es una gigantesca aglomeración de unos catorce millones de habitantes, de los que ocho componen la población de la ciudad propiamente dicha (city). Por falta de espacio en el que extenderse, la ciudad ha tenido que crecer hacia arriba, lo que explica el gran número de rascacielos edificados en Manhattan. Pero no son únicamente los rascacielos los que dan a la ciudad su fisonomía particular; también contribuyen a ello los puentes que atraviesan el Hudson y el East River para unir los varios distritos.

Manhattan es el centro de los negocios. La gran mayoría de personas que trabajan en Nueva York no residen en ella, sino a 50 ó 60 kilómetros, en Jersey City, Newark, Paterson, aglomeraciones de aspecto mitad urbano mitad rural. Poco a poco, esas ciudades forman con Nueva York un todo sin solución de continuidad.

Nueva York es el puerto más activo del mundo, tanto por lo que se refiere al tráfico marítimo como al fluvial, ya se trate de pasajeros o mercancías. Los mayores navios pueden atracar en él sin dificultad.

Tres cuartas partes, aproximadamente, de los cuarenta millones de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos desde 1840 entraron en el país por el puerto de Nueva York. En esta ciudad se puede oír hablar todas las lenguas de la tierra. Hay allí cerca de dos millones de habitantes de linaje israelita, casi un millón de origen italiano o ruso y varios cientos de miles de irlandeses, alemanes y polacos.

Un millón de negros se hacinan literalmente en Harlem, donde vivían antaño los blancos indigentes. Estos negros proceden generalmente de los estados del sur. En este barrio habitan también unos quinientos mil portorriqueños, mientras una infinidad de chinos tiene su residencia en Chinatown.

Nueva York es un importante centro administrativo. Más de un millón de personas trabajan en toda clase de despachos: organizaciones sociales, compañías de seguros, bancos, etc. La ciudad es la sede de incontables empresas de armadores de buques, de compañías petroleras, de almacenes con múltiples sucursales, de líneas aéreas, de periódicos y de agencias publicitarias entre otras muchas empresas. También es un gran centro industrial con fábricas de tejidos, acerías y talleres de montaje de automóviles.

Las oficinas, construidas en altura, son a veces verdaderas ciudades en miniatura donde trabajan 10.000 y hasta 15.000 empleados. En el Empire State Building se calcula que hay unos ochenta mil.

Pero si Nueva York es la ciudad de la riqueza, de los negocios y de la prosperidad, es también la ciudad de los down and outs (los derrotados, aquellos a quienes la vida ha dejado fuera de combate) que se refugian en el Bowery, el barrio de los miserables. La Administración de la ciudad ha tenido que emprender grandes trabajos para suprimir las barracas.

Lugares naturales mas Bellos del Mundo

LOS PAISAJES NATURALES DEL MUNDO

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Glaciar (en Alaska)
El círculo polar ártico atraviesa Alaska, el estado de mayor extensión de Estados Unidos. Por eso su clima es, a menudo, muy riguroso. De sus altas cordilleras han salido largos glaciares de tipo alpino que bajan hacia el mar, donde concluyen abruptamente. De cuando en cuando se desprenden amplios bloques de hielo, algunos de los cuales forman icebergs.

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Gran Cañón (EE.UU.)
El Gran Cañón del Colorado es uno de los paisajes naturales más grandiosos de los Estados Unidos. Situado en el norte de Arizona, el lugar es objeto de protección desde finales del siglo pasado y forma parte de un parque nacional que abarca una extensión de 4.860 km2, incluido en la lista del Patrimonio cultural y natural de la humanidad. Es una de las más famosas atracciones turísticas estadounidenses. A lo largo de casi 450 km, el río Colorado fue ahondando una altiplanicie sedimentaria, hasta alcanzar casi los 1.600 m de profundidad y los 20 km de anchura. El clima pasa de subtropical a templado, en función de la altura en las paredes del cañón, donde, por otra parte, son visibles todos los pisos geológicos, desde el pre-cámbrico al terciario.

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Parque Nacional de Banff (Canadá)
Creado a finales del siglo XIX, el parque nacional de Banff, en Alberta, es el más antiguo de los parques nacionales de Canadá. Se extiende, con el de Jasper, por una parte de la vertiente oriental de las Rocosas canadienses. Son impresionantes sus paisajes de bosques y montañas, con numerosos lagos.

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Atacama
Región desértica del norte de Chile, Atacama ofrece la extraña conjunción de rocas ruiniformes y grandes extensiones pobladas de cactus, junto con numerosos restos arqueológicos.

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 Iguazú
En el sur de Brasil, lindando con Argentina y Paraguay, un afluente del Paraná, el Iguazú,
se desploma, desde sesenta metros, en numerosas cataratas.

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Amazonas
El Amazonas es el río más largo del mundo: alrededor de 7 000 km. Su cuenca se extiende sobre casi 7 millones de km2, en territorio de Brasil, Bolivia,  Perú,  Ecuador,  Colombia, Venezuela, Guyana y Guayana francesa. Algunas carreteras atraviesan actualmente la selva que cubre la mayor parte de la Amazonia brasileña.

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Everglades (EE.UU)
En el sur de Florida, el parque nacional de los Everglades (5 440 km2), creado en 1947, es
el último resto de una inmensa zona pantanosa, cuya flora y fauna son, aún, riquísimas
.

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Cataratas de Niágara (África)
Las cataratas del Niágara, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, constituyen una espectacular curiosidad de la naturaleza. Se encuentran entre los lagos Erie y Ontario, y forman dos conjuntos —uno canadiense y otro estadounidense—, separados por una isleta, con una caída de unos 50 m. Con anterioridad a la llegada del hombre blanco, eran un lugar sagrado para los iraqueses, quienes les dieron ese nombre que significa «Trueno del agua». Es uno de los centros turísticos más visitados del globo.

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Hawai
Situado en el Pacífico norte, el archipiélago de las Hawai (50 estado de los Estados Unidos) es de origen volcánico y algunos de sus volcanes son todavía activos. Un clima agradable (entre 22 y 27 °C) ha favorecido el turismo, aunque la presencia de la base de Pearl Harbor sigue recordando su valor estratégico.

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La Gran Barrera (Australia)
A lo largo de casi 2.500 kilómetros, frente a Queensland, la Gran Barrera sigue el perfil de la costa australiana, de la que la separa un canal con anchura variable, entre 25 y 600 km. El conjunto tiene una extensión aproximada de 210.000 km2 y figura en la lista del Patrimonio cultural y natural de la humanidad. Sobre una cordillera sumergida a finales del terciario se han desarrollado arrecifes coralinos. Son submarinos en gran parte, pero emergen aquí y allá formando centenares de islas e islotes. Su clima tropical y su belleza les confieren enorme atractivo turístico, al tiempo que reclaman medidas de protección para su flora y su fauna (isla de Hinchinbrook).

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 Bahamas
Las calizas coralinas de los centenares de islas, islotes y rocas que componen el archipiélago de las Bahamas, emergen de una plataforma submarina poco profunda (menos de 100 m). El clima cálido y la proximidad de Estados Unidos explican la enorme afluencia de turistas (casi 3 millones de visitantes al año), principal recurso económico del archipiélago.

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Fiordos Geirangerfjord en Noruega
Es uno de los brazos del Storfjord, y figura entre los fiordos más bellos de Noruega. Sus paredes escarpadas son los bordes de la artesa excavada por la erosión glaciar en el zócalo, que el mar invadió posteriormente. Son las formas típicas de los litorales de zócalos antiguos. El lecho glaciar muestra un perfil en el que se suceden zonas sobreexcavadas (ombligos) y zonas de   menor   profundidad (cerrojos), y que presenta en su terminación un umbral, de manera que sus aguas suelen estar estratificadas.

La Abadia de Montecasino Historia de su Construcción

En 1944 se combatía en los Apeninos meridionales. Los ejércitos aliados (ingleses, franceses y estadounidenses) empujaban lentamente, desde el sur hacia el norte, a las fuerzas alemanas que ocupaban Italia.

Los alemanes habían establecido su resistencia en una línea fortificada que atravesaba toda la península a la altura de los ríos Garillano y Sangro. Era la línea “Gustav”.

La resistencia germana se mantenía firme, y en el comando aliado surgió la convicción de que uno de los puntales del frente enemigo era un monte ubicado en los límites entre la Campania y el Lacio: el Montecasino, que domina la vía Casilina, conducente a Roma.

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RECONSTRUCCIÓN DE LA ABADÍA
Ahora ha sido reconstruida tal como era antes del bombardeo. Sus preciosos manuscritos, los códices y los 100.000 volúmenes se hallan expuestos en sus salas, conservados en sus bibliotecas. Allí se dirigen los especialistas en idiomas, en historia y en arte, de todo el mundo, para admirarlos y estudiarlos.Asi, después de mil años, continúa siendo de utilidad la maravillosa obra de los humildes monjes de Montecasino.

Se decidió bombardear intensamente la zona: en los días 15, 17 y 18 de febrero, en una serie de terribles incursiones aéreas, fueron arrojadas toneladas y toneladas de bombas que devastaron completamente la montaña. El bombardeo de la zona no procuró ninguna ventaja militar; desgraciadamente produjo, en cambio, un grave daño a la cultura y al arte: uno de los edificios italianos de mayor valor histórico quedó reducido a escombros. Se trataba de la antigua abadía de Montecasino.

No solamente fue destruido parte del edificio, sino también muchos frescos y cuadros que adornaban las paredes, los muebles y ornamentos antiguos y preciosos. Afortunadamente fue salvado, porque se había tenido la precaución de alejarlo, el enorme tesoro constituido por los manuscritos y los libros.

Este patrimonio comprende 40.000 pergaminos (entre los cuales se encuentran los que datan del año 960 y contienen las primeras expresiones del idioma italiano); 2,000 códices (libros manuscritos) ; 252 incunables (libros publicados en los primeros tiempos de la imprenta) y unos 100.000 volúmenes, todos ellos de gran valor bibliográfico e histórico.

¿Cómo es que esta antigua abadía cuenta con tantos pergaminos y libros antiguos?

CUATRO VECES DESTRUIDA Y CUATRO VECES REEDIFICADA
En tiempos de los romanos se levantaban sobre ese monte dos templos, uno dedicado a Júpiter y el otro a Apolo, rodeados de un bosque sagrado. Hacia el año 529 ascendió al monte un santo monje que derribó el bosque de las divinidades paganas, y sobre sus ruinas comenzó la construcción de un monasterio. Este monje era San Benito, de Nursia.

En el pequeño monasterio, Benito, con la hermana Escolástica y unos pocos compañeros, vivió sus últimos años. Mientras los frailes construían una capilla y otros edificios necesarios, él escribía la “Regla” de una nueva orden, cuya norma característica fue: “Ora et labora”, ora y trabaja.

Pero los tiempos eran tan tristes y agitados, que a los pobres  monjes no les fue posible orar y trabajar en paz.

Ya por el año 581 la abadía fue destruida, por primera vez, por los longobardos. Los monjes se refugiaron en Roma y no regresaron a Montecasino hasta el siglo VIII. Entonces, durante casi doscientos años, la abadía fue realmente como había querido San Benito.

Pero en el año 883 una nueva invasión destruyó el monasterio. Esta vez fueron los sarracenos, y la abadía no fue reconstruida sino a mediados del siglo siguiente.

La obra cumplida por los monjes benedictinos en el campo de la cultura fue muy amplia. Montecasino se convirtió así, en centro de estudio y arte importantísimo dentro de Europa. Y su mayor mérito fue el de conservar valiosas obras de la antigüedad.

Como aún no existía la imprenta, los monjes copiaron todas las obras pacientemente a mano, palabra por palabra, página por página. Aún existen copias manuscritas, hechas por monjes de Montecasino, de algunos libros del historiador latino Tácito y de tratados de Cicerón.

Pero las desgracias de la ya célebre abadía todavía no habían terminado. En 1349 fue nuevamente destruida, esta vez por un terremoto.

Durante los siglos siguientes, su actividad fue muy perturbada por las guerras y cambios políticos que convulsionaron la vida de Italia. No obstante, continuó enriqueciéndose.

Después de alcanzada la unidad de Italia tuvo categoría de monumento nacional, confiado a la custodia de los monjes.

Cuando parecía que las desventuras habían terminado sufrió una destrucción más terrible: la ocasionada por las bombas de la aviación durante la última guerra.

LA IMPORTANCIA DE MONTE CASINO

San Benito de Nursia

San Banito de Nursia

Monte Cassino involucra una revolución. La forma más antigua y también más conocida de organización comunitaria religiosa era, en la época de Benito, la agrupación de los “anacoretas”, religiosos que se congregaban para formar escuela en torno de un anciano considerado como santo, y que vivían en cuevas o bien construían, cada uno para sí, una  celda próxima a la del maestro. Cada monje vivía, trabajaba y meditaba en su retiro. Sólo se reunían para orar en común.

Tal forma de organización, sin embargo, sólo favorecía el individualismo, dando origen a problemas de orden espiritual y también material, sobre todo cuando se incrementaba el número de los miembros de la comunidad. En un intento de solución, San Pacomio fundó en Egipto, alrededor de 323, un nuevo tipo de congregación que acentuaba la vida en común (koinós bíos) o “cenobitismo”. Esa comunidad o convento recibió de su fundador una estructura vigorosa. Fue la primera “regla monástica” propiamente dicha.

Desde un principio, la intensión de San Benito fue seguir con aquel antiguo anacoretismo, pero después se dedicó  a la vida comunitaria.  Otras reglamentaciones ya habían sido escritas  o propuestas  antes,   tanto  en  el Oriente  como  en  el Occidente  cristianos. Pero la riqueza de la experiencia de San Benito y su talento para trazar las normas que reunió en su “Reglas” otorgan una importancia fundamennl a esta obra.

Básicamente, la vida en Monte Cassino representó un tipo de “huida lejos del mundo”, una renuncia a distintos “falsos valores” entre le cuales estaba la misma instrucción intelectual. Esta posición se basaba en el antiguo ideal monástico de San Basilio, que sólo desapareció en Occidente a partir de los siglos VII y VIII , parece ser reemplazado por el “monacato sabio”.

Desde entonces los monasterios se transformaron en importantes centros culturales, donde una figura cobija especial relieve: el copista, que dedicaba casi todo su tiempo a transcribir obras de los clásicos con el fin de perpetuarlas.

Gracias al paciente trabajo de los copistas benedictinos, muchos textos clásicos llegaron hasta nosotros Por otra parte, San Benito tampoco se propuso dar al monasterio una misión de apostolado, de difusión del cristianismo. No obstante, fue tomando como base el modelo de Monte Cassino que, a fin del siglo VI, el papado transformó al monaquisino en un auténtico instrumento de  evangelización.   Esta obra misionera condujo a un renacimiento del monaquismo benedictino, a partir del Papa San Gregorio I Magno  (el Grande).

Organizando a los monjes romanos y a los que llegaban de las regiones ocupadas por los invasores bárbaros, Gregorio se dedicó a la tarea de evangelizar a la Europa Occidental. En 586 organizó una primera expedición misionera bajo la dirección del monje Agustín, con el propósito de alcanzar las tierras británicas. Décadas más tarde, florecían en aquellos territorios muchas abadías benedictinas.

La evangelización romana de los habitantes de Gran Bretaña no fue, empero, un hecho aislado. Gregorio preparó, en Italia, la conversión de los lombardos; mantuvo una importante correspondencia con los obispos de la Galia y España y cuidó, sobre todo, el acelerar la evangelización de los paganos de Occidente.

San Benito

San Benito precide la cena junto a sus hermanos del monasterio (Fesco del Sodoma)

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Edición de Lujo Tomo VIII (CODEX)
Enciclopedia Grandes Personajes de la Historia Universal Tomo I San Benito

El Atomium de Bruselas Historia de su Construccion

Los organizadores de la Expo de 1958 en Bruselas, soñaban con una obra que como corona de la exposición universal sea un símbolo para toda la humanidad. El ingeniero e industrial André Waterkeyn (foto izquierda) presentó una propuesta sorprendente: la fiel reproducción de los nueve átomos de un cristal de hierro alfa debía destacar en el terreno de la exposición, junto al castillo de Laeken, a escala 1 :150 mil millones.

Fundamentaba su propuesta diciendo: Pues, ¿qué otra cosa, sino la desintegración del átomo, pone mejor de relieve el desarrollo a los ojos de la humanidad?” El jurado se entusiasmó.

El “Atomium” de Waterkeyn, construido en acero-aluminio, con sus 102 m. de altura, pasó a ser la sensación y principal atracción en el certamen, ya rico en sorpresas arquitectónicas.

El primer problema a resolver fue el de conocer el efecto del viento sobre el Atomium. Los efectos del viento sobre una esfera aislada son bien conocidos y pueden calcularse sabiendo las dimensiones de dicha esfera; no sucede lo mismo para el conjunto de las nueve esferas relativamente próximas unas con otras y reunidas por tubos de un diámetro apreciable.

Fue necesario ensayar pues sobre un modelo reducido. Se encargó del asunto el ingeniero M. A. Joukoff. Este trabajo duró varios meses, pero pasado este tiempo se tuvo ya conocimiento de la fuerza del viento sobre las esferas y sorprendió muchísimo cuando se comprobó la poca importancia de la fuerza del viento sobre ellas.

El Atomium, símbolo de Bruselas, se eleva 102 m sobre la superficie de la capital belga, las nueve esferas que lo componen relucen de forma cegadora, cuando el sol se refleja en su superficie curva. Su deslumbradora belleza no es menos atractiva en la noche belga; su moderna construcción, parece escapada de un cuento de ciencia ficción.

La solución era ésta: debido a su posición, las esferas se protegían mutuamente. Estos ensayos tuvieron lugar de junio a septiembre de 1955. En el mes de octubre del mismo año el anteproyecto del estudio del interior de las esferas fue llevado a cabo por el arquitecto A. Polak. Un primer anteproyecto del esqueleto mecánico de la construcción fue presentado por la S. A. La Construcción Soudeé.

El montaje del Atomium fue encargado a los “Ateliers de Construction de Jambes-Namur” que realizaron a la perfección este difícil trabajo.

A principios del año 1957 se colocó el primer elemento del tubo central vertical que mide 18 m de altura por 3,30 m de diámetro y un peso de 40 toneladas. En la parte superior lleva soldado el anillo exterior donde se articulan los 12 arcos de la esfera base. A continuación se colocaron las 12 columnas de sección rectangular que sostienen la gran corona de 10 m de diámetro, sobre la que se apoya el extremo inferior de los 12 arcos de estructura tubular y sección rectangular que forman la estructura principal de la esfera base.

Las vigas de las dos plantas y el armazón secundario que une los grandes arcos se efectuó en marzo de 1957; el revestimiento con planchas de aluminio brillante siguió inmediatamente, ya que era necesario efectuar la prueba del nuevo sistema de los triángulos esféricos, y se terminó la construcción de la esfera de base a principios del mes de mayo. Mientras seguía el montaje deL tubo central mediante un pórtico inclinado de 18 m de altura que los montadores elevaban y fijaban al tubo central a medida que este aumentaba en altura.

El tubo central, que constituye el hueco por donde pasa el ascensor, se montó de esta forma hasta Los 102 m de altura, fijado por un sistema de tirantes de cable; sirvió de mástil principal de montaje después de los tres bípodes y del armazón de las tres esferas de la parte inferior. Los bípodes se levantaron sobre sus dos rótulas esféricas de articulación, suspendidos por su centro de gravedad entre dos mástiles de montaje de 40 m de altura; provisionalmente se sujetó por un mástil inclinado en espera de la colocación de la infraestructura de la esfera inferior y, del tubo de 29 m de longitud que la une a la esfera de la base.

El primer bípode se colocó el 15 de junio y el tercero y último, el 25 de septiembre de 1957. La esfera central fue montada en octubre. Durante los tres últimos meses del año 1957 se montó el armazón de las tres esferas inferiores mediante mástiles de montaje instalados a nivel de la plancha inferior de la esfera. La estructura de la esfera superior se montó entre diciembre y enero de 1958. Los montadores habían sustituido el pórtico que sobrepasaba el tubo central por una pirámide y un trazo de grúa de 15 m. Este ingenio de montaje, sólidamente fijado, y cuya base estaba situada a 104 m de altura, permaneció en esta posición hasta el fin del montaje; es decir hasta finales de marzo de 1958.

La esfera de la cúpula se montò por este mismo sistema. Seguidamente se instaló una gran grúa de 45 m.sobre una plataforma situada inmediatamente encima de la esfera central que permitio el montaje de las tres esferas medias superiores y los doce tubos de aproximadamente 30 toneladas que las unía a las otras esferas. Las tres esferas medias eran un serio problema a consecuencia de la altura a la que se encontraban y de la gran distancia a que se hallan del tubo central; pero el problema fue resuelto montando mástiles provisionales de 65 m de altura que sostenían el cubo que forma el centro de cada esfera; cada cubo de 4 m de arista, está compuesto por planchas soldadas.

Las esferas medias están formadas igualmente por 12 arcos que se articulan por abajo y por arriba, con dos pequeñas torres fijadas encima y debajo del cubo central de la esfera. Las esferas medias se empezaron a montar en enero y se acabaron el 25 de marzo del año 1958, junto con el desmonte del soporte provisional que constituían los 3 mástiles de 65 m.

Al clausurarse la Expo 1958, las nueve esferas plateadas del Atomium se habían convertido ya en el nuevo símbolo de Bruselas, logrando incluso desplazar al ‘más antiguo ciudadano de Bruselas”, el Manneken Pis, de los carteles publicitarios belgas. El magnífico brillo de las esferas es debido a la capa de aluminio especial llamado “reflectal” de 2 mm. de espesor, que las cubre.

La iluminación exterior nocturna se realizó colocando pequeñas armaduras luminosas y circulares a unas distancias regulares de 1,50 m, por todo el contorno de cada esfera. Estas luces se encienden y se apagan continuamente y dan la impresión de puntos luminosos que se encuentran en las intersecciones de los círculos grandes, lo que da al espectador una impresión de pulsación luminosa en diferentes puntos de la esfera. La idea de esta iluminación fue la imaginación de la rotación de electrones alrededor de cada átomo del cristal de hierro. La posición escogida para el conjunto, fue inspirada principalmente por consideraciones estéticas. La posición aseguraba la estabilidad mediante tres torres de apoyo y tenían dos funciones fundamentales:

Sostener las esferas inferiores del Atomium y permitir la colocación en su interior de escaleras de descenso, indispensables para la salida del público que entra en él por la esfera situada en la base.

El Atomium no sólo tiene muy atractivo el aspecto exterior, pues su interior es practicable en seis esferas, las tres esferas llamadas inferiores (las que sostienen los bípodes), la esfera central y la de la cima; en un principio se pensó en utilizar las nueve esferas, pero al tener en cuenta la gran cantidad de público que podía albergar se decidió limitar el acceso a seis de las nueve esferas; su visita es por demás interesante.

Cada esfera mide 20 m de diámetro. La distancia entre las esferas es de 29 m. El diámetro de los tubos es de 3 m. Los tubos diagonales tienen 23 m de largo y 3,30 m de diámetro. El diámetro del pabellón, sobre el que parece reposar la esfera base, es de 26 m. La esfera base descansa sobre los cimientos y 12 columnas de 5 m de alto. La abertura circular de la parte inferior de la esfera tiene 10 m de diámetro. Los bípodes distan entre sí 90 m. Por medio de cinco escaleras mecánicas —una de ellas, de 35 m de largo, pueden pasar por ella 3000 personas cada hora, según los belgas, la más larga de Europa— y varios escalones, se llega, por los tubos de unión, a las esferas laterales, en donde se encuentra el visitante con un bar, donde tomar un refrigerio, y también una exposición permanente de aprovechamiento pacifico de la energía atómica.

Un rápido ascensor; el más rápido de toda Europa, nos lleva, a la velocidad de 5 m por segundo, en 23 segundos, a la atracción principal del Atomium: el cómodo restaurante circular en la esfera superior que puede albergar 140 personas. Desde él se puede gozar, junto a la “poularde” de Bruselas y cerveza belga, de una grandiosa panorámica sobre la ciudad.

“El Atomium es el símbolo de nuestra época, en la que los científicos han profundizado nuestros conocimientos sobre la materia. Han demostrado que se trata de energía condensada, utilizable —si así lo desean los hombres para el mayor bien de la civilización y para provocar en los jóvenes vocaciones técnicas o científicas. Si esto se realiza el esfuerzo no ‘iabrá sido en vano,, Ha dicho André Waterkeyn.