Johannes Gutenberg

La Biblia de Mazarino y Mangucia Libro Más Antiguo

La Biblia de Mazarino y Mangucia
Libro Mas Antiguo

Invención de la imprenta. Gutenberg y Schoffer. — Son inciertos los verdaderos orígenes de la imprenta, como sucede con todas las grandes invenciones que, antes de aparecer en fase manejable, han pasado por un largo pe-ríodo de tanteos y experiencias.

antigua imprenta la bibliaDesde tiempos antiquísimos y en composición por bloques a modo de láminas, había sido usada por los chinos. Aunque son varias las personas a quienes se atribuye la iniciativa del empleo de tipos sueltos, parece ser que esta gloria corresponde a un impresor de Maguncia llamado Juan Genffleisch o Gutenberg.

Los primeros tipos se obtenían por talla de madera o metal, pero después se ideó hacerlos de fundición en moldes apropiados; se reputa autor de esta mejora a Pedro Schoffer, también de Maguncia.

Las primeras máquinas de imprimir eran artefactos toscos e imperfectos, pero, así y todo, este procedimiento era más rápido y barato que el de las copias manuscritas.

Los operarios de las imprentas estaban obligados a guardar el más absoluto silencio sobre el empleo de los tipos y particularidades de su arte, pero los trastornos políticos que ocurrieron en Alemania consiguieron develar algo este secreto, y como, por otra parte, muchos impresores hubieron de emigrar buscando asilo en otros países, donde se establecieron, se llegó a generalizar el conocimiento de la imprenta.

Es curioso consignar que las primeras aplicaciones del arte de imprimir en los países donde aún no había llegado este adelanto (Francia entre ellos) consistieron en su empleo para falsificar manuscritos. Así, el impresor maguntino Juan Fust vendió en París por el año 1536, gran número de ejemplares de la famosa Biblia de Maguncia, haciéndolos pasar por manuscritos y cobrándolos a muy buen precio por la perfección con que estaban presentados.

Las Biblias de Mazarino y Maguncia. — El más antiguo libro impreso conocido es el llamado Biblia de Mazarino, porque el primer ejemplar se descubrió en la biblioteca fundada por el cardenal Mazarino en París. La fecha de su edición se sitúa entre 1450 y 1455, y después han aparecido en distintos lugares muchas copias.

En la «Biblioteca del Rey», del Museo Británico, existen varios interesantes ejemplares producidos por la antigua imprenta, entre los que figura una copia de la famosa Biblia de Mazarino, que fue impresa con tipos tallados a mano. En 1462 apareció la segunda Biblia de Maguncia, que se presume impresa como la de Mazarino, probablemente lo estaba en la imprenta de Gutenberg y Fust, que al principio trabajaban asociados. Esta segunda Biblia fue el primer libro impreso con caracteres de metal fundido. En 1465 la misma imprenta editó el primer libro clásico impreso, una edición de los Oficios de Cicerón, tratado acerca de los deberes morales.

Desde Alemania el arte de imprimir pasó a Italia y después se fue extendiendo a toda Europa. En España, ya en 1475, existía una imprenta en Barcelona, y en 1485, otra en Burgos; después fueron estableciéndose en otras localidades. Antes de terminar el siglo XV, habían sido reproducidas por la imprenta muchas obras de autores clásicos cuyo conocimiento se perpetuaba por los nuevos procedimientos.

Resultados de la invención de la imprenta. — Los resultados de la invención del arte de imprimir implicaron una transformación intelectual del mundo, tan evidente que casi parece redundante su reseñamiento. Se aumentó considerablemente la producción librera, con baja notable (en relación con los manuscritos) de su precio de adquisición; no sólo se satisficieron las demandas de las personas ansiosas de ilustrarse, sino que el aumento de las publicaciones fomentó la afición a las lecturas, y como la imprenta podía aportar libros en abundancia, hubo cada vez mayor número de personas para las que los libros Hegaron a ser una necesidad primordial en su vida. El modo de comunicación del conocimiento sufrió un radical cambio y los medios, hasta entonces usuales de prédicas, fueron, en gran parte, reemplazados por la letra impresa.

Fuente Consultada:
Historia Universal de la Civilización  Editorial Ramón Sopena Tomo II del Renacimiento a la Era Atómica

Historia de Bibliotecas y Archivos Mas Importantes del Mundo

Bibliotecas y Archivos Mas Importantes del Mundo

Esta información publicada muestra el esfuerzo del hombre por conservar su historia y analiza la historia de los archivos analógicos, es decir aquella información almacenada sobre tablillas de arcillas, papiros, papel, libros, etc. A partir de la 1990 aproximadamente gran parte de todos estos documentos han sido digitalizados y almacenados en miles de servidores distribuídos por todo el mundo.

La importancia de los archivos, ya sean nacionales o locales, históricos o administrativos, centralizados o formando redes, puede evaluarse por el número de sus usuarios, o bien por la riqueza de sus fondos, que suele calcularse en función de la longitud de sus estanterías aunque este criterio puramente cuantitativo no nos indica con exactitud el valor de su contenido para los investigadores.

Por ejemplo, el Archivo General de Simancas, España, uno de los más antiguos del mundo, tiene 9.500 metros de anaqueles con un sinnúmero de documentos, algunos de los cuales datan del año 834.

Fuera de Europa los archivos más importantes son los National Archives de Washington, con 470 km. de estanterías. Los Archivos Públicos de Canadá poseen 38 km. de archivos clásicos y 350 km. de documentos relativamente actuales administrados por centros de documentación federales en todo el país.

HITOS MAS DESTACADOS:

ANTES DE CRISTO

3000-2800. Los más antiguos documentos escritos de que se tenga noticia fueron descubiertos en Uruk (hoy Varka), cerca del antiguo estuario del Eufrates, en Mesopotamia. Se trata de libros de cuentas y de inventarios redactados en escritura cuneiforme acadiana en tabletas de arcilla instaladas en el templo de Eanna. Estos documentos constituyen los primeros archivos del mundo y su interés era esencialmente económico. Por la misma época aparece en Egipto la escritura jeroglífica, primitivamente destinada a las inscripciones en los monumentos.

1400-1200. Por los vestigios descubiertos en Tell-el-Amarna en Egipto, Ugarit en Siria y Boghakoy (antigua capital de los hititas) en Turquía se sabe que algunos estados del Mediterráneo oriental poseían archivos perfectamente organizados en las diversas cancillerías donde se conservaba la correspondencia diplomática redactada en tabletas de arcilla. Tabletas del mismo periodo han aparecido en el llamado Palacio de Néstor, al norte de Pilos, en el Peloponeso.

78-79. Se construye en Roma, al pie del Capitolio y junto al Foro, el Tabularium (archivos centrales del Imperio Romano) cuyas ruinas son aun hoy visibles. En un principio los romanos escribían en tabletas de madera blanqueada (álbum). Posteriormente adoptaron los rollos de papiro que utilizaban los egipcios y los griegos. Los textos de ley fundamentales se exponían en público en tabletas de bronce.

Ver: Biblioteca de Alejandría

DESPUÉS DE JESUCRISTO
98. Un documento redactado en la provincia de Kansu (China) menciona la invención del papel, que la leyenda atribuye al ministro Ts’ai Lun. De China el nuevo invento pasa al Japón y a Corea y más tarde, hacia 750, a los árabes a partir del centro comercial de Samarcanda, extendiéndose rápidamente a todo el mundo islámico.

538. Por decreto del emperador Justiniano, todas las actas y los tratados consignados en los registros de la ciudad o gesta municipalia y conservados permanentemente en un edificio público especial bautizado archeion o archivum deben considerarse como auténticos. Desde entonces, los archivos son parre integrante del corpusjuris que es el origen del desarrollo del derecho europeo.

753-755. Las actas o cartas redactadas en pergaminos  y selladas o cerradas con sellos de cera constituyen los documentos más importantes de la Edad Media europea. Los más antiguos documentos de este tipo que se hayan conservado se encuentran en los Archivos Nacionales de París: se trata del original de la Carta concedida por Pepino el Breve a la Abadía de Saint-Denis. En efecto, los primeros archivos de actas y de cartas concernían a los monasterios. Solo más tarde se crearon los archivos municipales y estatales.

1198. Se inaugura el actual registro de los archivos de la Santa Sede con ocasión del traslado de la Cancillería pontificia al Vaticano. El antiguo registro, supervivencia de la vieja tradición de inscripción de los actos públicos o commentarü en vigor bajo los romanos, desapareció en el incendio de San Juan de Letrán. Unos años más tarde, las cancillerías reales de París, Barcelona y Londres emprenden la tarea de mantener un registro de la correspondencia diplomática, importante para la organización de los archivos. En Londres este registro se conservaba en forma de rollos.

Hacia 1450. Junto a las antiguas cartas o archivos del tesoro, aparecen los primeros archivos administrativos que a partir del siglo XIV absorben un volumen creciente de papel que la Europa occidental importa a través de los puertos españoles.

1794. La Convención Nacional de la República Francesa adopta la ley del 7 de Mesi-dor del año II sobre los archivos, que abre al público los archivos nacionales, hasta entonces más o menos secretos. El sistema de organización de los archivos sobre una base nacional y regional o departamental, adoptado en Francia por el régimen revolucionario, va a convertirse en el modelo de organización de los archivos en la Europa occidental.

1821. Se crea en París la Escuela de Cartas, primer establecimiento especializado en la formación de archiveros y bibliotecarios; la enseñanza hace hincapié en el estudio de las fuentes históricas.

1841. Por decreto, el estudio de los archivos de Francia queda sometido al principio del respeto de los fondos. La norma de la proveniencia, ya más o menos observada en otros países y en virtud de la cual los archivos se clasifican en función de las autoridades e instituciones de que emanan, se convierte en la base del sistema moderno de organización de los archivos.

1910. Primer congreso internacional de archiveros y bibliotecarios en Bruselas. Puntos del orden día: reparación y restauración de los volúmenes de archivos, constitución de archivos económicos (idea nueva en aquella época) y tratamiento de los archivos cinematográficos.

1918. El Io de julio de 1918 el gobierno de la Rusia revolucionaria dirigido por Lenin publica un decreto de “reorganización y centralización de los archivos”; el principio de la centralización de los archivos estatales se convertirá en la regla para el conjunto de los países socialistas.

1948. Impresionados por los destrozos causados en los archivos durante la segunda guerra mundial, los especialistas reunidos en París por invitación de la Unesco deciden crear el Consejo Internacional de Archivos (CÍA). Los representantes de 33 estados participarán dos años después en el congreso de fundación.

1950. Los Estados Unidos adoptan el “Federal Records Act” que sanciona la existencia de un sistema racional de gestión de la documentación sentando al mismo tiempo los principios de los centros de documentación. En Gran Bretaña la “Public Records Act” instaura en 1958 otro modelo de administración de los archivos públicos.

1968. La creación de la Asociación Regional de Archivos para Asia Sudoriental confirma el interés de los países del Tercer Mundo por los métodos archivísticos modernos. El mismo año, el congreso de Nia-mey decide crear un Centro de Formación Regional en Dakar. El resultado de esta decisión—EBAD—es un modelo de cooperación reforzada entre los archivos, las bibliotecas y los centros de documentación. En adelante el Consejo Internacional de Archivos engloba nueve regiones situadas en todas las partes del mundo, y en el congreso internacional de archivos que se celebra en Washington en 1976 puede hablarse de una auténtica “revolución geo-archivística”.

1984. Unos 1.300 archiveros que representan a más de un centenar de países participan en el décimo congreso internacional de archivos reunido en Bonn (RFA). Tomando como tema general el “desafio archivísti-co”, los participantes estudian las consecuencias de la revolución de la informática y de la comunicación y esbozan sus nuevas responsabilidades para con el publico.

Fuente Consultada:
El Correo de la UNESCO Febrero de 1985 – La Larga Memoria –

Publicidades Antiguas Argentinas Evolucion de la Publicidad Grafica

Publicidades Antiguas en Revistas Argentinas

EVOLUCIÓN DE LA PUBLICIDAD GRÁFICA

Temas y contenidos de la antigua propaganda
La revisión actual de un “anuncio” de principios de siglo puede deparar la sorpresa de su actualidad estética; a esto contribuye el actúa! retorno a la antigua gráfica “Art Nouveau”. Pero el cotejo de un número amplio de avisos de entonces y de ahora mostraría diferencias mucho más importantes que esos parecidos. Hay un rasgo, en los avisos de principios de siglo, que llama jocosamente la atención sin que se aprecie su importancia conceptual.

Aquellos anuncios promocionaban, con raras excepciones, medicamentos y elixires para el beneficio, la curación o —en más esporádicas ocasiones— el embellecimiento del cuerpo. Había también, principalmente en revistas, avisos de bienes muebles o inmuebles, pero entonces el esfuerzo conceptual era menos y se cumplía, en general, en forma directa.

Los contenidos explícitos aludían más al bienestar individual y físico que a la búsqueda de status y de goce social. No podría encontrarse, en las revistas de entonces, el conjunto de metáforas, comparaciones, citas, trozos poemáticos y juegos de palabras que encabezan los avisos gráficos actuales. No se velaba, como se hace ahora, la intención inmediatamente vendedora de cada mensaje.

Las relaciones entre los temas tratados por los distintos mensajes referidos a un mismo producto eran del carácter más general. No hubiera podido concebirse, por ejemplo, la persistencia con que en una campaña publicitaria contemporánea se alude a un mismo rasgo del producto, promoviéndolo a una jerarquía superior a la de todos los otros aunque corresponda a una característica aparentemente secundaria (la “francesidad” de los automóviles Peugeot, por ejemplo).

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El aspecto formal: los pasos de una adecuación
Intercalados con los habituales “reclamos” que apenas ilustraban sus comunicaciones con la imagen de un envase o de una figura humana que simbolizaba al usuario ideal del producto, comienzan a publicarse, ya entrado el siglo, avisos en los que el cuidado y la imaginación gráfica se convierten en el principal motivo de atracción de la pieza. Representan el impacto, algo tardío, de la corriente artística y artesanal del Art-Nouveau.

El Art-Nouveau se expresaba en el diseño gráfico, en la arquitectura y en distintas “artes aplicadas” a través de sus característicos rasgos formales: guardas con líneas en forma de látigo, referencias abstractas a formas vegetales, representaciones exóticas o místicas, organizaciones formales complejas y asimétricas, utilización general de colores planos y tonos suaves.

Por primera vez, las comunicaciones publicitarias eligen así una vía de acercamiento al gusto del público que no se relaciona, en absoluto, con los temas específicos de cada mensaje.

Los avisos empiezan a revestirse de volutas y elementos gráficos que confieren al producto promovido un tono de modernidad y refinamiento cabalmente “postizo”, preanunciándose la variedad infinita de recursos retóricos a que apelaría, después, la comunicación masiva comercial. Pero debe advertirse que, tanto en aquel como en otros períodos publicitarios anteriores al que vivimos, la ornamentación gráfica y tipográfica responde a gustos generales de un público determinado, sino de adecuar cada comunicación a los cánones de perfección vigentes para el público culto. Las ornamentaciones recargadas del Art Nouveau dejan paso, en la segunda mitad de los años 20, a las figuras rectilíneas y las variaciones geométricas del Art Déco.

El carácter más simétrico y elementalizador de esta moda visual determinó la aparición de mensajes gráficos sumamente vigorosos, y de comercialización masiva. Muchos de los avisos de diarios y revistas de los años 30 se convierten así en verdaderas reproducciones de “afiches” callejeros, con su misma búsqueda de elementalidad visual y de síntesis y su mismo esquematismo de texto. Comenzarán a popularizarse imágenes estereotipadas de los consumidores de determinados productos o símbolos comerciales muy concretos y de gran impacto visual.

Acá también, la uniformidad de la publicidad impresa se debió a la imposición generalizada de una corriente estética; pero el carácter sintetizador y repetitivo que asumieron sus comunicaciones visuales provocó, por primera vez, la aparición de un fenómeno publicitario y comercial nuevo: el de la “imagen visual de marca”. Determinados nombres comerciales quedaban claramente asociados, ahora, con una determinada tipografía, un determinado personaje o una determinada guarda, mientras se simplificaban los antiguos y primeros logotipos (representaciones gráficas normalizadas de nombres comerciales).

En la década del cuarenta, ya extinguidos los últimos estallidos imaginativos del Art-Déco, se abandona todo tono eufórico en la gráfica publicitaria, y comienza un período invadido por lo que dio en llamarse “ilustración publicitaria”.

La influencia de la publicidad norteamericana, conjugada tal vez con el tono apagado impuesto en diarios y revistas por los tiempos de guerra, convierte a la generalidad de las apelaciones promocionales en formulaciones didácticas, adornadas con particulares dibujos a pluma. Se trata de ilustraciones de intención realista, sin preciosismo alguno y con cierto “dejo” profesional manifestado a través de un deliberado descuido.

Se difunden los relatos en historieta, con sencillas anécdotas acerca de los efectos en la vida social y amorosa de la utilización de un dentrífico, una crema de afeitar, etc., y se afirman los rasgos de la comunicación gráfica más “antiestética” de todos los tiempos. Se prepara así el telón de fondo para la aparición de una nueva corriente favorable a un diseño gráfico “limpio”, adecuado a cánones más rigurosos.

En la década del 50 aparecen publicaciones especializadas sobre diseño y tipografía cuyo espíritu habría de influir después en el diseño publicitario. Se crean agencias que aplican muy pronto los criterios de la “gráfica suiza”: cuidadosa selección tipográfica (se importan tipos de características muy netas y simples como el Etrusco), fotografismo (se abandonan las imprecisiones del dibujo, sobre todo del difundido en la década anterior), utilización de los blancos (terminan los avisos abigarrados y estentóreos), adecuación a módulos estrictos (evitando variaciones profundas entre avisos de una misma campaña y descompensaciones dentro de una misma comunicación).

La nueva corriente obtiene sus principales éxitos en campañas de publicidad para clientes específicamente industriales sin llegar, en general, a integrarse con comunicaciones referidas a productos de compra cotidiana.

Tal vez por esta razón, aun en las mismas agencias adscriptas a la gráfica suiza, toma rápido incremento, en el período siguiente, la corriente de la “nueva ilustración” conectada con el surgimiento, con epicentro en Estados Unidos e Inglaterra, del arte y la gráfica “pop”.

Rápidamente decaído en los mercados de arte, el “pop” persiste en la gráfica publicitaria, acompañado por un resurgimiento de las elegantes complicaciones lineales del Art Nouveau y, más recientemente, de las figuras planas, el sentido de síntesis y la tipografía fantasiosa del Art-Déco, de los años 20 y 30.

Pero contemporáneamente con esta nueva extensión del dibujo y la ilustración, toma incremento, a partir de mediados del decenio 60, una aplicación a las comunicaciones locales de una exitosa corriente publicitaria norteamericana: la de la publicidad seca y agresiva hacia el competidor, el lector y aun —aparentemente— el emisor de! aviso. Eligiendo un estilo de diseño serio y repetitivo, esta escuela publicitaria apuesta en general al impacto de un título insólito, de tono irrespetuoso y que muchas veces entra en deliberada colisión con la ilustración correspondiente. Sus hallazgos son siempre de “humor intelectual”, aunque vehiculicen reflexiones de sentido común.

Los mecanismos publicitarios
Los mecanismos mediante los cuales la publicidad ejerce su acción son múltiples y complejos, por ejemplo: Asociando la marca a situaciones personales y sociales que tienen un gran valor para el consumidor. El bienestar, el confort, el status, el éxito sexual, el equilibrio familiar, etc. Dotando a la marca de propiedades positivas: tal bebida es fresca, tal otra es pura; tal cigarrillo es suave, tal otro tiene aroma excelente, etc. No importa si estas propiedades existen en realidad en la marca: interesa sólo que no sean contradictorias con lo que el consumidor espera de ellas.

Articulando las propiedades del producto y las situaciones personales y sociales prometidas por su consumo en un sistema verosímil para el receptor. Insistiendo en el nombre de la marca o en la exhibición de su envase, con el fin de mantenerlos presentes en la memoria del consumidor. Este mecanismo, presente en toda publicidad, es central en los anuncios de vía pública —afiches y carteles— y corresponde a la denominada acción subliminal de la publicidad. Los anuncios subliminales, de lectura y comprensión muy rápidas, intentan fijar en la memoria el mensaje sin que medie un proceso voluntario de atención.

A esta serie de operaciones publicitarias por todos reconocida, debiera agregarse: Transmitiendo una idea de poder económico y social. El mero acto de hacer publicidad demuestra que una marca “está viva”, que está en condiciones de enfrentar los enormes costos de la publicidad. Exhibiendo “creatividad”, ingenio artístico de los autores del anuncio.

Este último factor ha sido señalado con toda claridad por Umberto Eco, un especialista italiano en artes y comunicaciones de masas: “la creatividad —sostiene Eco— volcada en un anuncio de un producto, logra del consumidor no sólo el consenso ‘este producto me gusta’ sino también la idea de que ‘este producto me habla de un modo singular’ y en consecuencia, ‘éste es un producto inteligente’.”

LA PUBLICIDAD EN EL MUNDO MODERNO
Desde el punto de vista económico, la publicidad desempeña un importante papel en la sociedad capitalista: contribuye a garantizar que los productos industriales encuentren su clientela dispuesta a adquirirlos, consumirlos y gastarlos. Esta función es tanto más importante en los productos perecederos, como los alimentos, las gaseosas o los cigarrillos, que después de un lapso más o menos breve de almacenamiento pierden sus propiedades.

Pero también es imprescindible para aquellos productos que apuestan a la moda, o que se manufacturan dentro de lo que se ha llamado la “obsolescencia planificada”, como es el caso del calzado, la vestimenta, el mobiliario y los automóviles, cuyos estilos pierden vigencia con rapidez. Pero el reconocimiento de esa función generadora o aceleradora de la demanda en la sociedad capitalista no debe oscurecer otro aspecto económico de la publicidad: su carácter de “industria” con una importante participación en la renta nacional.

Esta participación, del orden del 1 al 3 % total del producto bruto de los países capitalistas, alimenta con enormes sumas de dinero a importantes actividades de la economía: buena parte del negocio de la prensa, de la TV y la radio, de la impresión, de la fotografía, el cine y la fonograbación. El hecho de que el 70 % o más de la inversión publicitaria total se vuelque como ingreso de los medios de comunicación de masas adquiere profundo sentido ideológico y cultural.

Los medios de comunicación de masa, en su mayoría, dependen de la publicidad para su subsistencia. De ahí que se hable del poder de los anunciantes sobre los medios de comunicación: ¿qué medio de comunicación se atreverá a enfrentar a un fuerte anunciante?; ¿cuántos medios de comunicación pueden permitirse la aventura de criticar un sistema del cual la publicidad como industria forma parte, sin perder el favor de agencias y anunciantes y, con éste, su fuente de ganancias?

Fuente Consultada:  Enciclopedia de los Grandes Fenómenos del Siglo XX Tomo 1

Publicidades Gráficas Antiguas de Remedios     

Origen del Daguerrotipo

Inicios del Cine Cómico en EE.UU.

Historia del Reloj Primer Reloj a Pendulo Tipos y Evolución

Historia del Reloj – El Reloj a Péndulo
Tipos y Evolución

El Sol es el supremo regulador del tiempo y permite al hombre ordenar el ritmo de los años, de los días y de las horas. Si desapareciera, toda nuestra existencia se vería trastornada y viviríamos como perdidos en medio de una noche sin fin.

En el tercer milenio antes de Jesucristo los chinos empleaban ya el reloj solar. También los egipcios en África y los incas en América conocían su uso. Sin embargo, generalmente se atribuye el invento del primer reloj solar de cierta exactitud. al filósofo jonio Anaximandro (siglo VI a. de J. C.), a pesar de que los griegos, según afirmaciones de Heródoto, conocían ya ese instrumento originario de Caldea.

El primero que apareció en Roma (en el año 291) fue colocado delante del templo de Quirino. Vitruvio, arquitecto romano, en su famoso libro De Architectura (año 88 a. de J. C.), describe la mayoría de los relojes solares conocidos en esa época. Diese el nombre de gnomónica a la ciencia que trata y enseña el arte de hacer relojes solares. Éstos consisten esencialmente en una superficie sobre la cual la sombra proyectada por una escuadra metálica, llamada gnomón (en griego: indicador), marca las horas sobre las líneas allí trazadas.

Fue arquitecto de Julio César durante su juventud, y al retirarse del servicio entró en la arquitectura civil, siendo de este periodo su única obra conocida, la basílica de Fanum (en Italia). Es el autor del tratado sobre arquitectura más antiguo que se conserva y el único de la Antigüedad clásica, De Architectura, en 10 libros (probablemente escrito entre los años 23 y 27 a.d.C).

Inspirada en teóricos helenísticos, la obra trata sobre órdenes, materiales, técnicas decorativas, construcción, tipos de edificios, hidráulica, mecánica y gnomónica (Libro IX). Vitruvio describió por primera vez la rueda hidráulica. La rueda de Vitruvio era vertical y el agua la empujaba por abajo; unos engranajes tenían la finalidad de cambiar la dirección del giro y aumentar la velocidad de las muelas; se calcula que con la energía producida por una de estas ruedas se podían moler 150 Kg. de trigo por hora, mientras que dos esclavos solo molían 7 kg (Wikipedia) (Imagen Arriba: RELOJ DE SOL).

La clepsidra, reloj de agua, era un instrumento mucho más perfecto, puesto que su funcionamiento no dependía del sol. Consistía en un vaso, en cuya extremidad inferior se encontraba un tubo angosto por donde goteaba el agua que caía en otro vaso. Sobre este recipiente, una escala graduada, al llenarse, indicaba las horas transcurridas.

Los sacerdotes egipcios la usaban en sus observaciones astronómicas; los griegos y los romanos, en los tribunales. En Atenas, por ejemplo, las audiencias judiciales se dividían, vaciando doce clepsidras, en tres períodos iguales: el primero se destinaba a la acusación, el segundo a la defensa, el tercero era empleado por los jueces para dictaminar. Cicerón hablaba de las “horas legítimas” que se le debían como honorarios por sus alegatos.

El físico griego Herón el Antiguo (siglo II de nuestra era) utilizaba una clepsidra bastante exacta que le permitía contar las pulsaciones de los enfermos. Ctesidio, matemático egipcio al servicio de Alejandro, concluyó hacia el año 130 antes de Jesucristo el primer reloj hidráulico. El agua al caer hacía girar unas ruedas dentadas cuyo movimiento se transmitía a una pequeña estatua que llevaba una varita en la mano. La estatuilla se levantaba paulatinamente junto a una columna en la que estaban marcadas las horas que indicaba con su varita.

Hacia la segunda mitad del siglo VIII el italiano Pacífico, arcediano de Verona, construyó un pequeño reloj accionado por contrapesas que fue ofrecido luego a Pipino el Breve por el papa Pablo I. A principios del siglo siguiente, Carlomagno recibió del Califa Harún al-Raschid un reloj que Eginhardo describía así: “En el momento de cumplirse cada hora, una cantidad igual de pequeñas bolitas de bronce caía sobre un timbre colocado debajo, haciéndolo vibrar con su caída. También poseía una docena de caballeros que, al marcar las doce horas, se asomaban por igual cantidad de ventanas.”

Carlos V poseía un reloj de arena, es decir una especie de clepsidra en la que la arena reemplazaba al agua, y que además permitía encender en su capilla un cirio que indicaba cada hora del día. Sabemos que, desde un siglo antes, los instrumentos para medir el tiempo habían alcanzado cierta perfección.

Dante, el gran poeta florentino, lo demuestra en unos versos (escritos entre 1315 y 1318) donde describe un despertador conventual de 10 cm. por 15 cm., diciendo que estaba formado por el motor (una pesa), la coronaria (compuesta de ruedas), el escape (rueda dentada), el compensador (un balancín).

El primer reloj público de Milán fue ubicado sobre la torre de San Eustorgio, en 1309. Al final del siglo XIV, París poseía por lo menos dos: el del Palacio, y el del Castillo de Vincennes.

En 1462, Bartolomé Manfredi habla del primer “reloj para llevar consigo”. Sin embargo, la verdadera industria de relojes de bolsillo estaba todavía muy lejana.

En sus viajes, Luis XI llevaba un baúl en el cual había un reloj que daba las horas. Se conserva aún un pequeño reloj para dama, tan gracioso como los modernos que perteneció a María Estuardo (1542-1587). En 1595, el duque de Este recibió como regalo un reloj de carillón, el primero mencionado por la historia.

Más tarde, Catalina la Grande poseyó uno que tenía la forma y dimensiones de un huevo y tocaba una corta melodía de órgano. Hacia el 1600, Galileo Galilei (1564-1642), al descubrir la ley del péndulo, señaló una gran fecha en la historia de la relojería. Cuéntase que el gran sabio era aún muy joven cuando observó asombrado, en la catedral de Pisa, la uniformidad de las oscilaciones de una lámpara que se mecía suavemente y fue el origen de su descubrimiento, pero no lo aplicó a los relojes. (ver Leyes del Péndulo)

En 1672 Jean Richer, haciendo observaciones astronómicas, llevó un reloj de péndulo de Paris a Cayena (América) y comprobó que atrasaba 2,5 minutos / día Ello era consecuencia de las diferencias del valor de “g”.

Fue Christian Huyghens quien, el 16 de junio de 1657, presentó el primer péndulo a los Estados Generales de Holanda. Más tarde reguló la fuerza motriz, para volverla constante y facilitar la posibilidad de darle cuerda. Aplicó luego un resorte espiral al balancín, lo que representó una verdadera revolución en el arte de la relojería.

El descubrimiento del movimiento isocrónico de las oscilaciones pendulares se hace en 1583. Galileo, en sus últimos años de experimentación, alrededor de 1641, proyectó un reloj de péndulo, que fue terminado por sus continuadores. El diseño original fue conocido por el físico holandés Juan Cristiano Huygens y descubrió que el péndulo debe describir un arco y no un círculo. La cicloide la señaló entre dos segmentos que delimitan su trayectoria para lograr el perfecto período. Y en 1675 él mismo creó el resorte en espiral regulador, mecanismo muy simple para hacer funcionar los relojes de bolsillo. La forma en espiral ha perdurado hasta la actualidad.

Hacia el 1670 apareció un invento de William Clement, relojero londinense, que se inspiró en los estudios de Robert Hook (biólogo, astrónomo…) Es un dispositivo que en la forma se asemeja al ancla (o áncora) de un buque.

El vaivén del péndulo, mece el áncora de tal manera que traba y después destraba cada uno de los dientes de la rueda de escape, lo que a su vez permite que la rueda gire un ángulo preciso, a diferencia del escape de paleta utilizado en los primeros relojes de péndulo, el escape de áncora deja que el péndulo recorra un arco determinado, más pequeño. (péndulo)

En 1675 Huygens se anotó otro hallazgo muy importante, el volante con muelle en espiral. Es un regulador. El volante es un disco finamente equilibrado, que gira primero en un sentido y después en el otro, repitiendo el ciclo una y otra vez, impulsado por el muelle que tiene en el centro. Tiene una rueda de escape que mantiene (muelle) también el ritmo, se adaptó la de áncora. La imprecisión de los relojes con este mecanismo era sólo de un minuto diario. (ver figura aquí abajo)

Un siglo después, el inglés John Harrison construyó el primer cronómetro, y Jorge Graham inventó una pieza capaz de regular la marcha de la máquina: el escape. El escape con cilindro permitió la supresión de la rueda, con espiral. Eso disminuyó el espesor del instrumento y permitió la fabricación de relojes chatos. Harrison dedicó casi toda su vida a perfeccionar un cronómetro para la navegación que resolviera el problema de la determinación de la longitud. Llegó a la conclusión de que un reloj de gran precisión (o cronómetro), puesto en hora en el meridiano de Greenwich, podría llevarse a bordo del barco y su indicación comparada con la hora local, determinada astronómicamente, daría la longitud en la que se halla el barco en cualquier lugar.

Como la Tierra gira 360° en 24 horas o, lo que es lo mismo, 15° por hora, la diferencia en horas multiplicada por 15 sería la longitud en la que se halla la embarcación medida en grados. El cronómetro de Harrison ‘Número Cuatro’ ganó tardíamente el premio (en 1773), mucho después de que realizara, en 1761, una prueba de cinco meses en el mar que fue un rotundo éxito. Este experimento se realizó en el Atlántico, en una travesía desde Inglaterra hasta Jamaica, ida y vuelta. Se comprobó que el reloj de Harrison retrasaba cinco segundos de tiempo, lo que se corresponde con un error de longitud de sólo 1,25 minutos de arco.

En 1680, los relojeros suizos perfeccionaron el escape a áncora. La electricidad encontró rápidamente aplicación y el reloj eléctrico, en su forma más conocida, está constituido por un regulador central de precisión que, cada minuto, cierra un circuito eléctrico (del que dependen todos los relojes colocados en los diferentes puntos de un mismo edificio o de una ciudad), haciendo progresar un diente de la rueda.

El reloj eléctrico de mesa es un pequeño motor sincrónico que marcha al compás de las oscilaciones de la corriente alternada y mueve las agujas. El cronómetro atómico puede, por su precisión, considerarse perfecto. El error máximo previsto es de un segundo por cada doscientos años. El movimiento perpetuo de los átomos, que encierran las moléculas de los gases de amoníaco, regula el movimiento de sus agujas con ritmo uniforme, a pesar del tiempo y de los cambios de presión y temperatura.

RELOJ ELÉCTRICO: La construcción de relojes eléctricos se inició a mediados del s. XIX. Inicialmente se recurrió a distintos sistemas que levantaban las pesas cuando éstas llegaban al final de su recorrido o tensaban el muelle espiral. Finalmente se consiguió mantener directamente las oscilaciones del órgano regulador (péndulo, volante, diapasón metálico) con ayuda del magnetismo y electromagnetismo. En este último caso, el oscilador se convierte también en órgano motor y mueve el sistema de ruedas engranadas que gobierna las saetas. El oscilador establece la conmutación de la corriente necesaria para el mantenimiento de las oscilaciones y la corta en el momento oportuno. La energía es facilitada por unas pilas o unos acumuladores en forma de corriente continua. Existen relojes equipados con motores sincrónicos que funcionan con la corriente alterna de la red (50 Hz).También pueden emplearse corrientes eléctricas para mantener varios relojes secundarios sincronizados con el péndulo de un reloj principal.

Los relojes electrónicos incorporan en uno o varios de sus componentes elementos electrónicos. En 1952, Marius Lavet introdujo un transistor en los sistemas con oscilaciones mantenidas, para sustituir por una conmutación electrónica los dispositivos con contactos eléctricos, que se deterioran por efecto de la chispa de la extracorriente de la ruptura debida a la inductancia de la bobina.

RELOJ A CUARZO: El reloj de cuarzo aparece en sus primeras manifestaciones en 1920; pero recién en 1929, el relojero norteamericano Warren Alvin Marrison creó un reloj que funcionaba con un resonador de cuarzo. Los relojes de cuarzo fueron desarrollados por Lip pero la comercialización la realizó a partir de 1969 la firma Seiko. En 1988 la empresa Seiko suprime la pila en los relojes de cuarzo y es reemplazada por una dínamo pequeñita que produce la energía que el reloj consume.  Estos relojes utilizan un anillo de cuarzo conectado a un circuito eléctrico, al que se le hace oscilar a 100.000 Hz (hercios, o ciclos por segundo). Esta oscilación de alta frecuencia se convierte en una corriente alterna, se reduce a una frecuencia más adecuada para la medida del tiempo y se emplea para alimentar el motor de un reloj síncrono. El error máximo de los relojes de cuarzo más precisos es de 1 segundo en 10 años.

El campo de la relojería eléctrica es hoy vastísimo, pues muchas más ramificaciones y aplicaciones que la relojería clásica. Los relojes marcadores de fichas para el personal, los relojes de exterior. Existen relojes eléctricos de pulsera, en los que la pila se ha miniaturizado; hay otro tipo de reloj electrónico sin escape ni volante, que utiliza la frecuencia de un diapasón vibrador como regulador.

relojes antiguos de arte

CRONOLOGÍA:

SlGLO X — Se le atribuye la invención del reloj de pesas a Gerbert d’Aurillac, el papa Silvestre.
1410 — Se atribuye a Brunelleschi la invención del primer reloj que sustituye las pesas por un resorte y por lo tanto es transportable.
1524 — Peter Henlein crea el primer reloj de bolsillo, aunque al principio sólo tenían una manecilla, la de las horas.
1657 — Christian Huyguens fabrica el primer reloj de péndulo.
1675 — Christian Huyguens fabrica el primer reloj con un resorte oscilante que sustituye al péndulo.
1838 — La marca suiza Patek Philippe fabrica relojes de bolsillo.
1868 — La marca suiza Patek Philippe fabrica el primer reloj de pulsera.
1888 — Cartier fabrica relojes de pulsera para damas con diamantes y la correa de oro.
1914 — Eterna fabrica en 1914 el primer reloj de pulsera con alarma.
1923 — John Hardwood inventa el primer reloj automático de pulsera, al que no hay que dar cuerda.
1925 — Patek Philippe inventa el primer reloj de pulsera con calendario perpetuo.
1927 — Rolex Oyster produce el primer reloj sumergible.
1930 — Tssot fabrica el primer reloj antimagnético.
1933 — Ingersoll fabrica para Disney el primer reloj hecho exclusivamente para niños.
1957 — Hamilton produce el primer reloj eléctrico.
1961 — Primer reloj en el espacio, un Poljot Shturmanskíe en la muñeca del ruso Yuri Gagarin.
1962 — Primer reloj digital con un dial de 24 horas para evitar confusiones entre AM y PM, el Breitling Navitimer Cosmonaute, que llevará por primera vez el astronauta americano Scott Carpenter.
1966 — Girard-Perregaux fabrica los primeros relojes de cuarzo de alta frecuencia.
1969 — Neil Amstrong aluniza con un Omega Speedmaster en la muñeca. Ese año, Longines produce el primer reloj de pulsera de cuarzo.
1972 — Longines lanza el primer reloj de pulsera con pantalla digital LCD de cuatro dígitos. El primero con seis dígitos será el Seiko 06LC.
1987 — Tissot lanza el primer reloj con pantalla analógica y digital.
1994-1995 — Valen Poliakov, el hombre que ha permanecido más tiempo en el espacio, un total de 438 días, lleva un reloj Poljot 3133.

Fuente Consultada: PIONEROS, Inventos y Descubrimientos claves de la historia – Teo Gómez.

Origen de la Prensa Escrita Los Primeros Diarios del Mundo

Origen de la Prensa Escrita
Los Primeros Diarios del Mundo

La prensa no nació en el siglo  s. XIX, puesto que va desde la Edad Media proliferaban los libelos y las hojas sueltas. Pero en ese siglo es cuando el periódico toma una forma que va no variará mucho. En la misma época, la prensa se libera del yugo de la censura.

Por ejemplo, ya en la Roma antigua existían distintos medios de información pública: Las Actas públicas o Actas del pueblo consistían en una serie de tablones expuestos en los muros del palacio imperial o en el foro, en los que se recogían los últimos y más importantes acontecimientos sucedidos en el Imperio. Los subrostani se ganaban la vida vendiendo noticias o fabricando informaciones sensacionalistas y sin sentido.

En la Edad Media surgieron los mercaderes de noticias que redactaban los Avisos, también llamados folios a mano. Consistían en cuatro páginas escritas a mano, que no llevaban título ni firma, con la fecha y el nombre de la ciudad en que se redactaban. Se vendían en los puertos y ofrecían informaciones del mediterráneo oriental (lugar en que se desarrollaba la actividad bélica de las cruzadas), recogían noticias facilitadas por marineros y peregrinos. Estos avisos tuvieron un gran éxito y enseguida fueron censurados por las autoridades de toda Europa. También nacieron en torno a los puertos los Price-courrents que daban informaciones sobre los precios de las mercancías en el mercado internacional, los horarios de los barcos, etc.

Además de los papeles periódicos dirigidos, como hemos visto, a un lector ilustrado, los burgueses crearon publicaciones de carácter popular que, nacidas en el siglo XVII, adquirieron un amplio desarrollo a lo largo del XVIII : los almanaques y pronósticos. Eran libritos de aspecto inofensivo, adornados con imágenes, que se distribuían a millares por los pueblos y ciudades. Ofrecían, bajo el pretexto de informar del tiempo, los más variados contenidos. Además de pronóstico del año incluían datos sobre los cambios de la luna, pensamientos, pautas de conducta, instrucciones sobre los más variados oficios ; por ejemplo : “artificio para caminar sobre el agua” o “adivinar qué dinero tiene uno en la faltriquera” o “defensa de horribles tempestades”.

El paso de la prensa «confidencial» con una tirada débil a la gran prensa mecanizada, destinada a un amplio público, se hizo posible gracias a la evolución económica y social. La revolución industrial, con su cortejo de innovaciones técnicas, favorece la mecanización de la imprenta y disminuye los precios de fabricación de periódicos. Estos cambios económicos se suman a otros cambios notables en la mentalidad de la gente. La clientela potencial de la prensa se amplía gracias a la democratización de la vida política y a la generalización de la enseñanza.

Finalmente, el incremento de la urbanización, que conlleva el crecimiento industrial, multiplica el número de lectores potenciales, al atraer a las ciudades a gente del campo que hasta entonces no había tenido muchos contactos con la prensa. Esta tiene entonces que adaptarse a su nueva clientela y los diarios se multiplican y diversifican, enriqueciéndose con nuevos temas y nuevas rúbricas. La prensa de opinión cede terreno a la prensa de información, que alcanza su edad de oro hacia finales del s. XIX.

La edad de oro de la prensa comienza a finales del a. are. Todos los países europeos, así como Japón, China, los Estados Unidos y los países de América Latina poseen por entonces grandes periódicos de información y de opinión, en los que se desarrollan verdaderas campañas de prensa. Los periódicos, soportes fundamentales de la información cotidiana de la democracia, son también temibles instrumentos de propaganda. Bajo esta perspectiva, se establece una gran diferencia entre los países en que todas las tendencias políticas están representadas como Francia o Gran Bretaña, y los otros, como España o la Alemania de Bismarck, donde hayuna estrecha censura.

¿Qué es la linotipia? (imagen arriba) A principios de siglo se multiplican las innovaciones técnicas. El francésLorilleux elabora la tinta de imprenta en 1818. En 1814 el Times londinense se imprime por primera vez en una prensa mecánica movida a base de vapor gracias a Friedrich Kónig. Pronto se crean prensas que imprimen la hoja por ambos lados. Fue en 1845, en los Estados Unidos Robert Hoe construye una máquina de forma cilíndrica que se hará famosa en el mundo entero la rotativa.

En lo concerniente a la composición que hasta entonces se hacía a mano Ottmar Mergentthaler inventa, en el año 1884 otra máquina revolucionaria, la linotipia, que con la ayuda un teclado semejante al de una maquina de escribir, permite escoger y reunir matrices de letras.

Le Figaro: En 1866 se conviene en diario y adopta el amplio formato de 61 cm por 43 cm. de ancho. Hasta la primera guerra mundial, esta sucesivamente dirigido por H. de Villemessant, F. Magnard y G. Calmette que será asesinado en 1915 por Madame Caillaux, la mujer del Ministro de Finanzas.

¿Cuándo nacieron las agencias de prensa? La primera agencia de prensa fue fundada por Charles-Louis Havas en 1832 en Paris. Se trata, en un principio, de una oficina de traducción de periódicos extranjeros, pero absorbe otras agencias del mismo tipo y prospere rápidamente.

Su principal actividad es la de recoger informaciones lo más rápidamente posible utilizando incluso palomas mensajeras y transmitirlas a los periódicos. Para este mismo fin se crearon la Associated Press de Nueva York en 1848, la agencia Wolff de Berlín en 1849 y la agencia Reuter de Londres en 1851.

¿Qué es la prensa popular? Para adaptarse a su nuevo público, la prensa tiene que acomodarse financiera e intelectualmente a la clientela. Y así nacen simultáneamente en los Estados Unidos, en Gran Bretaña y en Francia, periódicos llamados popularms que se venden a un precio que desafia cualquier competencia y que, gracias a la generalización de la novela folletinesca, de los comics o incluso de las noticias sensacionalistas, alcanzan tiradas muy importantes.

En los Estados Unidos, James Gordon Bennett desarrolla este tipo de periodismo. William Randolph Hearts y Joseph Pulitzer le suceden como reyes de la prensa a un centavo y del sensacionalismo. En Gran Bretaña, elDaily Telegraph inaugura la prensa de un penique en 1885. En Francia, La Presse, fundado en 1836, es el primero que abre sus columnas a la publicidad.

¿Qué es el régimen jurídico de prensa? La libertad de prensa es, desde la Revolución Francesa, uno de los grandes principios que a lo largo del s. XIX, sirven de programa a los periodistas. En casi todo el mundo occidental la evolución democrática suprime la legislación restrictiva de prensa. En Gran Bretaña, a mediados del s. XIX, se suprimen los impuestos sobre los anuncios, los sellos y el papel.

En Francia, la ley del 29 de julio de 1881 garantiza la libertad de publicación y de difusión de periódicos. En Alemania, la ley de prensa de 1874 unifica el régimen para el conjunto del imperio; no obstante, la libertad instaurada es sólo teórica, puesto que el Estado sigue controlando la prensa.

Fuente Consultada: Texto Basado en Gran Atlas de la Historia Universal Tomo I

Historia de los Descubrimientos Electricos Estudio de los Fenómenos

Historia de los Descubrimientos Eléctricos

INTRODUCCIÓN:
PRIMEROS CIENTÍFICOS Y PRIMERAS EXPERIENCIAS

Las primeras nociones de la electricidad.
Se da el nombre de electricidad a un agente físico imponderable, que produce una multitud de fenómenos como atracciones, repulsiones, producción de luz y calor, conmociones orgánicas y reacciones químicas.

El hombre primitivo sintió los efectos ingentes de la electricidad atmosférica manifestada por el trueno y por el rayo, pero a pesar del terror que le ocasionaban, no supo explicárselos, atribuyéndolos a la pujanza de la divinidad irritada con los hombres. Según los griegos, Zeus, para castigar a los mortales arrojaba las flechas de su aljaba cada una de las cuales era un rayo.

La electricidad por frotamiento, obtenida del ámbar y manifestada por atracciones de cuerpos ligeros, fue conocida desde los tiempos más remotos, por el año 3400 antes de J. C, pero distaban mucho los hombres de creer que se produjese esto por una causa común a la productora del rayo.

Tales, filósofo griego de la escuela jónica que vivió desde el año 640 hasta el 548 antes de J. C, descubrió que estos fenómenos eran debidos a un fluido que, según él existía únicamente en el ámbar y como éste en griego se llama ” electrón “, el fluido derivado de él tomó mucho más tarde el nombre de electricidad. Plinio, antiguo naturalista que pereció en la erupción del Vesubio en el 79 de la era cristiana, escribió sobre el ámbar y sus cualidades comparándolo con la piedra imán cuya propiedad era ya bien conocida.

Progreso en el estudio de la electricidad.
Guillermo Gilbert, célebre físico y médico de la Reina Isabel de Inglaterra, fue el primero que se dedicó al estudio metódico de la electricidad, descubriendo que no era la resina la única substancia que la producía. Comprobó idénticos resultados frotando azufre, lacre, goma, sal gema y varias otras substancias.

Historia de los Descubrimientos Electricos

Otto de Guericke, físico alemán nacido en Magdeburgo en 1602 y muerto en 1686, inventor de la máquina neumática, parece haberlo sido también de la primera máquina eléctrica, basada en el frotamiento del azufre. Constaba su invento en una esfera de azufre que giraba mecánicamente y era frotada con la mano, obteniéndose diminutas chispas. Más tarde la substituyó con vidrio y perfeccionado el procedimiento de la frotación, obtuvo mejores resultados.

Esteban Gray, que consagró su vida al estudio de la electricidad hizo verdaderos progresos en el campo de la Física. Después de innúmeras experiencias clasifico los cuerpos en buenos y malos conductores de la electricidad, y notó la posibilidad de electrizar un cuerpo por contacto. Fue el primero que utilizó el hilo metálico para trasladar la electricidad de un punto a otro.

Dufay, continuando los estudios de Gray descubrió las dos clases de electricidad llamadas positiva y negativa. El descubrimiento de la electrización por influencia marcó el punto de partida para los grandes inventos que mostraron la importancia excepcional de la electricidad a la que, hasta entonces, no se le había dado importancia. Entre las máquinas basadas en la influencia merecen citarse como las más importantes, el eletróforo de Volta, la máquina de Ramsden y la de Wimshurt.

El problema del almacenamiento de la electricidad era el más esencial tal vez, para llegar a su aprovechamiento y después de muchos estudios fue solucionado a la vez, pero separadamente por un monje y por un catedrático de Leiden, ciudad de Holanda, aparato que quedó consagrado con el nombre de ” Botella de Leiden “.

LOS DESCUBRIMIENTOS: Hace ya más de 2.000 años los griegos descubrieron que al ser frotado con una tela el ámbar atrae objetos livianos como plumas, polvo, etc. Se descubrió que dos varillas de ámbar luego de ser trotadas se repelían. Pero la razón de estos fenómenos no era comprendida.

Guillermo Gilbert, releyendo los escritos de los griegos alrededor del 1600, se interesó más por el magnetismo (sugirió que la Tierra se comportaba como un inmenso imán). Con todo, se dio cuenta de que las fuerzas de atracción y repulsión entre varillas frotadas eran similares a las fuerzas que ejercen entre sí los imanes naturales. Fue Gilbert quien dio al nuevo campo de estudio el nombre de electricidad, que derivó del nombre griego del ámbar.

Con el transcurso del tiempo se comprobó que muchas otras sustancias podían producir también efectos eléctricos. Otto Von Guericke, en el siglo XVII, construyó una esfera de azufre que podía hacer girar con una mano y frotar con la otra.

Además de atraer pequeños trozos de papel producía (lo cual era inesperado) crujidos y diminutas chispas mientras se la frotaba. Por primera vez se veía que la electricidad podía fluir; en realidad se pensaba que era un fluido que podía ser transferido de un objeto a otro por frotamiento.

La esfera de azufre de Guericke fue muy empleada y desarrollada por los primeros investigadores. Fue uno de los primeros métodos de producir electricidad. Posteriormente encontraron la forma de conservar la electricidad así producida en la botella de Leyden —una botella parcialmente llena de agua con una cadena metálica que colgaba a través del corcho—. Éste fue el antecesor del capacitor.

Benjamín Franklin vio la conexión entre las diminutas chispas de la esfera de azufre a las gigantes chispas del rayo —ambos eran flujos de “fluido” eléctrico—. Demostró su afirmación con su famoso experimento que consistió en hacer volar un barrilete hacia una nube ele tormenta. El cable húmedo del barrilete condujo hasta tierra la carga eléctrica de la nube.

El italiano Galvani hizo otro descubrimiento importante en forma accidental hacia fines del siglo XVIII.

Descubrió que tocando con alambres de hierro y latón los músculos de las patas de una rana recién muerta, se los hacia contraer del mismo modo que cuando se los tocaba con la electricidad almacenada en una jarra de Leyden. Galvani pensaba que, de alguna manera misteriosa, las patas habían producido su propia electricidad.

Había muy poco, en los estudios que se hacían en aquellos tiempos, que tuviera verdadero significado. A la electricidad se la consideraba más bien como un juego, para atraer o repeler y producir chispitas.

Y en realidad, las minúsculas cantidades de electricidad generadas por las máquinas de frotamiento no tenían ninguna utilidad práctica. Casi todos los conocimientos actuales de electricidad se adquirieron en los últimos 160 años.

El descubrimiento, Von Alejandro Volta, de la pila ” eléctrica marcó una nueva senda al estudio de la electricidad. Volta demostró que la contracción de las patas de la rana observadas por Galvani no tenían nada que ver con la rana en sí, sino que era debida a los alambres de hierro y latón, que al entrar en contacto con la humedad salina de la rana generaban electricidad.

Constituían, en verdad, una forma primitiva de célula electrolítica. Volta fabricó su pila con placas de cobre y cinc puestas en una solución salina. Luego construyó una batería más útil conectando una cantidad de estas unidades entre sí.

El primer efecto importante que se descubrió con las corrientes eléctricas fue su facultad de descomponer en sus elementos componentes a ciertos compuestos químicos: la electrólisis. A principios del siglo XIX, dos científicos ingleses, Carlisle y Nicholson, conectaron los extremos de una pila de Volta a dos alambres de platino colocados en tubos que contenían ácido diluido.

De los alambres surgieron burbujas y se comprobó que las que salían de un cable eran de oxígeno y las que salían del otro eran de hidrógeno. Los químicos llegaron correctamente a la conclusión de que el agua había sido descompuesta en los elementos que la componen por el paso de la corriente eléctrica.

Con las pilas de Volta la electricidad podía producirse fácil y continuamente. Científicos de todas partes adoptaron la pila de Volta y la empezaron a utilizar para sus propios experimentos. Una de las grandes dificultades que encontraron fue que no se disponía de un método para medir la electricidad.

Hasta 1820 los únicos instrumentos de medición eléctrica se basaban en las fuerzas de atracción y repulsión entre cargas de electricidad estática y no servían para medir corrientes eléctricas. En 1819 salió a la luz un aspecto enteramente nuevo de la electricidad. Desde los días de Gilbert se pensaba que la electricidad y el magnetismo debían estar relacionados de alguna manera desconocida.

Cuando Juan Oersted provocó la deflexión de una brújula magnética colocándole encima un cable que conducía una corriente eléctrica, demostró la naturaleza de esta relación —un conductor por el cual circule una corriente eléctrica se comporta como un imán—.

Al año siguiente Oersted demostró que el conductor queda rodeado por un campo magnético. Andrés María Ampére desarrolló estos descubrimientos con una maravillosa serie de experimentos, mediante los cuales pudo deducir claramente las leyes de atracción y repulsión entre cables conductores de corrientes eléctricas.

Como las fuerzas obedecían a ciertas leyes —y cuanto más grande la corriente mayor la fuerza que ejercía— este efecto pudo ser utilizado para precisas mediciones eléctricas. Es el principio en que se basan el galvanómetro y la mayoría de los amperímetros y voltímetros. Por primera vez la electricidad pasó a ser una ciencia exacta.

Jorge Ohm y más tarde Kirchoff pudieron establecer la relación existente entre corriente, voltaje (presión eléctrica) y resistencia en un circuito. Miguel Faraday fue el siguiente descubridor de importancia.

Siguió rápidamente el trabajo de Oersted empleando grandes bobinas de alambre para obtener poderosos electroimanes. Mediante éstos Faraday consiguió hacer el primer motor eléctrico sencillo. Las fuerzas actuantes entre dos bobinas, una fija y otra móvil, harían girar a esta última.

A continuación se les ocurrió a varios científicos que si una corriente eléctrica podía producir un campo magnético, la inversa también podría ser posible y un imán serviría para producir una corriente eléctrica. Durante 10 años Faraday estudió, este problema hasta que finalmente consiguió mostrar que una corriente variable en un conductor puede producir una corriente en un conductor cercano.

Este fenómeno se denomina ahora inducción electromagnética. El descubrimiento de Faraday condujo directamente al del dinamo, o principio del generador: cuando Una bobina gira dentro de un campo magnético en el cable se genera una corriente eléctrica.

Thomas Alva Edison, el científico e inventor estadounidense, desarrolló este concepto y construyó un generador eléctrico capaz de producir corrientes eléctricas mucho mayores que la pila de Volta. Ya era obvio que la electricidad en movimiento era una forma de energía.

En realidad, el generador eléctrico convertía la energía mecánica en eléctrica. Un cable que conduce corriente se calienta porque la resistencia del cable convierte parte de la energía eléctrica en calor. Ésta es la base de todos los aparatos eléctricos de calefacción o similares.

Humphrey Davy descubrió que la electricidad podía emplearse también para producir luz.

Conectó los terminales de una batería muy potente a dos varillas de carbón apenas separadas entre sí, y obtuvo una luz muy brillante; la primera lámpara de arco había sido inventada.

Edison introdujo la lámpara eléctrica haciendo pasar una corriente eléctrica a través de un fino filamento de carbón encerrado en una ampolla de vidrio, en cuyo interior había hecho el vacío. El filamento se ponía incandescente e iluminaba.

Hacia el año 1850, casi todos los efectos eléctricos importantes habían sido descubiertos y explicados. Había dos importantes excepciones. Una de ellas era la existencia de ondas electromagnéticas.

Jaime Clerk Maxwell demostró matemáticamente que las ondas, alteraciones electromagnéticas, están asociadas a todas las corrientes eléctricas variables, y Enrique Hertz, 24 años después (1887) produjo y detectó en la realidad las ondas previstas por Maxwell.

El descubrimiento condujo a la idea, desarrollada extensamente por Guillermo Marconi, de que las ondas electromagnéticas podían ser empleadas para transmitir mensajes sin cables, a través del aire. Al principio se las utilizó para enviar señales telegráficas y luego, en este siglo, para transmitir sonidos e imágenes.

La pregunta acerca de qué era realmente la electricidad y qué era lo que fluía por el circuito eléctrico no fue contestada hasta 1897, en que J. f. Thompson descubrió el “ladrillo” de que estaba construida la electricidad: el electrón.

Mediante un fuerte campo eléctrico deflectó una corriente eléctrica que circulaba por el vacío y constatando en qué dirección se desviaba, probó que estaba constituida por cargas eléctricas negativas, o electrones. Roberto Millikan en 1911 demostró que el electrón transportaba la menor carga eléctrica posible. Las minúsculas partículas, presentes en toda materia, pueden ser distinguidas por la cantidad de electricidad que transportan.

Concepto del tiempo segun diferentes culturas Medicion del Tiempo

Concepto del Tiempo Según Diferentes Culturas

INTRODUCCIÓN:

Existen diferentes maneras de acercarnos al tiempo que ya pasó. Una de ellas es a través de los recuerdos y otra es a partir de los vestigios de la actividad humana, es decir, las fuentes históricas.

Todos nosotros guardamos en nuestros recuerdos y en las cosas que producimos o acumulamos la memoria del tiempo. Los álbumes de fotos, las cartas, los “recuerdos” de momentos especiales, las grabaciones y todo lo que preservamos de la destrucción nos ayuda a recuperar el tiempo pasado.

Sin embargo, nunca recuperaremos una imagen estática del pasado porque nuestro presente siempre determinará la forma que damos a los sucesos del tiempo que ya pasó

Para hablar del TIEMPO, consideramos oportuno remitirnos a la Biblia, cuya temática constituye el hombre, sencillamente como tal sin recurrir a adjetivos de ninguna naturaleza.

“El Libro de los Libros”, dice David Ben Gurión, “comienza con la historia del primer hombre, que no era más que eso: sencillamente hombre”. De esa manera, la Biblia puede considerarse como la tradición y la historia del planeta Tierra y de la humanidad que lo habita.

Eclesiastés 2.3, nos relata de que en este mundo todo tiene su tiempo y todo lo que hay debajo del cielo pasa en el término que se ha prescrito.

Un tiempo para nacer

y un tiempo para morir,

Un tiempo para plantar

y un tiempo para arrancar lo plantado.

Un tiempo para destruir,

y un tiempo para construir.

Un tiempo para el amor,

y un tiempo para el odio.

Un momento para callar,

y un momento para hablar…

Definición del Tiempo

El hombre ha buscado definir el tiempo, ha tratado de responder algunas preguntas: ¿existe en realidad?, ¿Cuál es su forma?. ¿Es constante y eterno, o bien, cambiante y efímero?.

¿Cuándo se originó el tiempo? Hace unos 15 mil millones de años sucedió un fenómeno cósmico llamado Big Bang o “gran estallido” que dio origen al Universo.

Para el hombre primitivo, el tiempo era una sucesión confusa de días y noches, advertía la existencia de fenómenos de carácter cíclico… la luna cambiaba su forma…

Platón : “El tiempo es la imagen de la Eternidad, el tiempo es tanto una idea abstracta, como una realidad de la vida”

“El tiempo es implacable porque nunca deja fluir y todo lo que existe está sometido a su efecto”. (A.Einstein)

El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo. Alphonse Allais (1855-1905) Escritor francés.

El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace. Marco Aurelio Emperador romano

¿Qué es, pues el tiempo?

Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quien me lo pide, no lo sé.

San Agustín (354-439) Obispo y filósofo

Medición del tiempo

El tiempo más inmediato lo medimos, lo controlamos, con el reloj y el tiempo más amplio lo medimos con el  Calendario. Mientras nos deslizamos por los años, los meses, las semanas, las horas, los minutos y los segundos, raramente pensamos de dónde vienen estas cosas o por qué hemos dividido el tiempo de una forma y no de otra.

No siempre ha sido así. Durante miles de años, el esfuerzo por medir el tiempo y crear un calendario factible ha sido una de las grandes luchas de la humanidad, un enigma para los astrónomos, matemáticos, sacerdotes, reyes y todos los que han necesitado contar los días que faltan para la siguiente cosecha, calcular cuándo hay que pagar los impuestos, o determinar el momento exacto de realizar un sacrificio para calmar a un Dios colérico.

Para el hombre primitivo, el tiempo era una sucesión confusa de días y noches, no obstante de ello, advertía la existencia de fenómenos de carácter cíclico… la luna cambiaba su forma…

El sol y la luna, establecieron con sus movimientos aparentes, puntos de referencia para medir el tiempo. Uno de los primeros instrumentos utilizados en la antigüedad fue el gnomon, una varilla clavada en el piso, cuyos cambios en su sombra determinaba el desplazamiento del sol en su ciclo diario.

Es imposible determinar cuando se descubrió que el movimiento aparente del sol se ajustaba a un ciclo temporal, desde luego que este fue el primer hallazgo científico del hombre. En este descubrimiento emplearon un punto de observación; tras comprobar que el sol no salía siempre por el mismo punto, fueron señalando por medio de estacas, la salida diaria del sol, al cabo de un tiempo, las estacas demostraron que después de 365 marcas, el sol volvía a salir por el mismo punto, ello dio origen al período de un año de 365 días.

Algo similar a lo mencionado, es el monumento megalítico de Stonehenge (al sur de Inglaterra), que constituye el mayor calendario del mundo, fue construido aproximadamente 2.500 años antes de nuestra Era.

El desarrollo de la civilización motivó la adopción de unidades regulares para medir el tiempo. El calendario es el sistema que se utiliza para marcar el tiempo en años, meses, semanas y días, la palabra calendario deriva del latín “calendarium”, con esa designación los romanos se referían a los libros de contabilidad. Calendarium viene de Kalendae, era el primer día del mes lunar, cuando se tenía que pagar las cuentas.

La palabra almanaque proviene del árabe (al-manakh, ciclo anual), los primeros almanaques eran unos calendarios que servían para documentar fechas de fiestas religiosas. En árabe “al-manakh” significa parada en un viaje.

Almanaque Bristol se originó en 1832 en Nueva Jersey por gestión del médico, Charles Bristol cuya faz ilustra la portada. El motivo de creación del almanaque, fue para que sirva de guía para que los pacientes tomaran sus medicamentos de forma correcta. Posteriormente se añadieron otros datos como el santoral, los cuentos y los chistes. Bristol fue el dueño de la farmacia que aún conserva su nombre, en 1856 la firma Lanman y Kemp Barclay compró la empresa y añadió al almanaque anuncios de sus productos, como el Agua de Florida Murray y Lanman, el Tricófero de Barry o la Brillantina Alka

CONCEPTO DEL TIEMPO EN LAS DIFERENTES CULTURAS

Egipto, cuatro milenios antes de Cristo se conocía el año solar de 365 días, con 12 meses de 30 días y 5 complementarios. El inicio del año estaba determinado por la primera aparición en el amanecer de la estrella Sirius, este acontecimiento coincidía ordinariamente con la crecida del río Nilo.

Babilonia, 500 años a de C. el astrónomo Naburiano, calculó la duración de un año en trescientos sesenta y cinco días, seis horas y quince minutos. De Babilonia hemos heredado la semana de siete días, la hora de sesenta minutos, y el minuto de sesenta segundos, desde luego tenían formas ingeniosas para realizar esos cálculos, convirtiendo la sombra de las estacas en grados, minutos y segundos de ángulo, también utilizando Clepsidras o relojes de agua, datan de la antigüedad egipcia y se usaban especialmente durante la noche, cuando los relojes de sombra no servían. Las primeras clepsidras consistieron en una vasija de barro que contenía agua hasta cierta medida, con un orificio en la base de un tamaño suficiente como para asegurar la salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo fijo.

Los griegos, establecieron en el año 776 a. de C. un calendario luni-solar que contaba con 12 meses de 29 y 30 días alternativamente. El filósofo griego Heráclito, afirmaba que toda la existencia constituye un flujo en movimiento: ” No puedes bañarte dos veces en el mismo río, pues las aguas que fluyen sobre ti son siempre nuevas”. El tiempo es representado como un río, donde todo se halla sometido a un proceso de cambio en el instante en que es percibido.

En Roma el año luni-solar, constaba de 10 meses lunares, los meses estaban dedicados a sus dioses: Enero, procede de Jano, el dios romano. Su símbolo era una cabeza de dos caras, mirando al Este y al Oeste (por donde sale y se pone el sol). Febrero, nace del latín februa. Refiere a los Festivales de la Purificación. Era el mes en el que los psicólogos romanos se tomaban vacaciones. Marzo, nombrado así en honor a Marte, Dios de la guerra. Abril, probablemente derive de aperire (abrir), ya que es la estación en la que empiezan a abrirse las flores. Mayo, debe su nombre a Maia, la diosa romana de la primavera y los cultivos.

Las celebraciones en honor a Flora, la diosa romana de las flores, alcanzaba su punto culminante el primero de mayo. Junio, puede derivar de Juno, la diosa del matrimonio, o del nombre de un clan romano, Junius. Otros creen que nace de juniores (jóvenes) en oposición a maiores (mayores, por mayo). Julio, era el quinto mes del calendario romano primitivo, por lo que se llamaba quintilis.

En el año 44 a. C., luego del asesinato de Julio César, se lo llama Julio porque ese había sido el mes de su nacimiento. Agosto, se llama así en homenaje al primero de los emperadores romanos: Cayo Julio César Octavio Augusto. Septiembre, era el séptimo mes del calendario antiguo, por lo que se tomó su nombre de septem, siete. Octubre, durante los ocho años del emperador Riveritum se lo llamaba ¡octo!, que significa ocho. Noviembre, fue el noveno mes, en latín novem. Diciembre, es el mes más festivo del calendario gregoriano.

DIAS DE LA SEMANA

LUNES: Luna, Diana, diosa de la caza. MARTES: Marte dios de la guerra, MIERCOLES: Mercurio mensajero de los dioses JUEVES: Júpiter rey de los dioses, VIERNES: Venus diosa de la belleza SABADO: shabbath, DOMINGO: dedicado a Dios (Domine significa Señor)

AÑOS BISIESTOS

En el año 45 a. de C. Julio Cesar, decidió corregir los errores del antiguo calendario romano y encargo al astrónomo egipcio Sosigenes de Alejandría, la confección de un nuevo calendario introduciendo un día más cada cuatro años (año bisiesto), los meses de abril, junio, septiembre y noviembre tendrían 30 días. Enero, marzo, mayo, julio, agosto, octubre y diciembre con 31 días y febrero con 28 días, cada cuatro años, se duplicaría el 24, al que se conocía como el “Sextus calendas martias” (que significa sexto día antes de marzo).

El calendario judío es de tipo luni-solar, según Samuel, tiene su origen en la creación del mundo, corresponde al año 3761 antes de Cristo, comienza con la conmemoración de la salida de Egipto. Actualmente el calendario judío corresponde al año 5766. Para calcular el año que concierne con el calendario judío, se suma 3761 al año civil en curso. Los 7 días de la Creación marcan la unidad básica del calendario hebreo, que culmina con el Shabat, los días comienzan con la puesta del sol y terminan al anochecer siguiente

El calendario Musulmán, tiene su origen en Hégira, marca la huida de Mahoma (imagen izquiera) de la Meca a Medina en el año 622 de la era Cristiana, consta de 12 meses lunares de 29 y días alternativamente. La palabra Almanaque deriva del árabe Al-amanach o “circulo de los meses” o calendario.

En China el conocimiento de la astronomía se remonta al siglo IX a. de C. lamentablemente en el año 230 a. de nuestra Era, un emperador destruyó los textos antiguos, en los pocos textos que se salvaron, aparecen descripciones como el Solsticio de Invierno, El calendario era lunar y el año se hallaba dividido en 12 partes, comenzaba el día del Solsticio de Invierno

Los Mayas en el tercer milenio a.C., tuvieron un desarrollo astronómico polifacético, muchas de sus observaciones han llegado hasta nuestros días, por ejemplo un eclipse lunar del 15 de febrero de 3379 a.C.. Conocían con exactitud la posición de los planetas, y la periodicidad de los eclipses. El Calendario Maya se inicia con el día cero, de acuerdo al cómputo del tiempo correspondería al 8 de junio de 8498. El año maya comprendía 365 días.

Los Aztecas tenían dos calendarios, uno de ellos determinaba sus ceremonias religiosas. El más importante, llamado Tonalpohualli, que ha sido encontrado tallado en una gran piedra, que se conserva en el Museo Nacional de México. Consiste en la unión de una serie de veinte signos, con otra serie de 13 números, la combinación de ambas series proporciona 260 días.

La cultura Incaica (Perú y Bolivia), tuvo un gran desarrollo, los incas conocían la revolución sinódica de los planetas con admirable exactitud, las anotaciones en los quipus (cordeles con nudos) marcaban los días del calendario, que consistía en un año solar de 365 días.

CALENDARIO GREGORIANO.-

El Papa Gregorio XIII (imagen izquierda) introdujo el calendario que lleva su nombre, reunió a los mejores astrónomos de la época, los cuales establecieron que en el Calendario Juliano, se presentaba un desfase de 11 días, el equinoccio de primavera caía el 11 de marzo en lugar del 21 de marzo y la Iglesia Católica enfrentaba una creciente confusión para determinar fechas como la Semana Santa.

Eventualmente como resultado del Concilio de Trento (1545-1563) se encomendó al Papa hacer las reformas necesarias al calendario, en el mes de octubre de 1582 el Papa Gregorio XIII literalmente descontó diez días con el fin de restaurar el equinoccio de primavera a la fecha correspondiente. Al abolir 10 días, del jueves 4 de octubre que correspondía al Calendario Juliano se paso al día siguiente viernes 15 de octubre, dando origen al primer día del Calendario Gregoriano.

Este cambio, suscitó algunas curiosidades, por ejemplo los dos exponentes más importantes de la Literatura Castellana e Inglesa: Don Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron en la misma fecha. pero con diez días de diferencia (Inglaterra no adopto del Calendario Gregoriano hasta el año de 1752.

Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre de 1582, le dieron sepultura al día siguiente el 15 de octubre de 1582.

El , que es el que utilizamos actualmente, tiene un error de un día cada 3.000 años.

CONCEPTO DEL TIEMPO EN EL CRISTIANISMO

Con la consolidación del cristianismo, la noción de tiempo experimentó un importante cambio, ya que esta religión niega la posibilidad de un tiempo cíclico. La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo son hechos únicos, irrepetibles, y dan un sentido a la existencia humana. De esta manera el tiempo es considerado fundamentalmente lineal y orientado hacia el futuro, y el sentido de toda la historia aparece como un desplazamiento en el tiempo, que tiene su origen en la creación y que culminará en el juicio final, que será el final de los tiempos

LOS RELOJES

En el siglo XIII, en el lindero final de la Edad Media, apareció la primera máquina industrial: el reloj. Los relojes primitivos, fabricados por herreros, estaban hechos de acero y sufrían de la expansión y contracción que provocaban los cambios en la temperatura. Eran inexactos en un rango de 15 a 30 minutos al día y tenían que ser ajustados diariamente. Su propósito inicial era hacer sonar las campanas cada hora en las torres de castillos, iglesias o centros de población.

En el siglo XV se inventaron los relojes de una manecilla para marcar las horas y en 1505 el herrero alemán Peter Henlein consiguió construir relojes mecánicos tan pequeños que podían llevarse en el bolsillo. Estos relojes, que se popularizaron con el nombre de “relojes de saco” se montaban en cajas y en lugar de pesas utilizaban resortes. Se llevaban en una bolsa, sonaban cada hora y funcionan durante unas 40 horas.

La primera revolución relojera se dio en el siglo XVII, cuando el científico holandés Christiaan Huygens inventó el reloj de péndulo, alcanzando una exactitud similar a la de los relojes de sol. El péndulo de Huygens funcionaba movido principalmente por las fuerzas de la gravedad y sus relojes fueron los primeros cronómetros capaces de contar los segundos. La idea de emplear el péndulo para su aplicación al reloj la había formulado en 1636 Galileo Galilei pero, viejo y ciego, no la pudo llevar a la práctica.

En el primer reloj eléctrico, que se inventó en el siglo XIX, el péndulo no se movía gracias a la acción de la fuerza de la gravedad sobre una pesa, sino mediante un electroimán alimentado por una batería. En 1914 el norteamericano Henry Ellis Warren accionó un reloj mediante un dispositivo electromotor y gracias a esto inventó los primeros relojes eléctricos fiables.

Con el desarrollo de la tecnología, se descubrió que un cristal de cuarzo vibra con una frecuencia de 16.000 a 30.000 ciclos por segundo; en 1948 se construyó el primer reloj atómico, con un margen de error de diez mil millonésima de segundo, lo que equivale un error de un segundo cada 300 años.

Los científicos alemanes han construido un Superreloj CS1, de cesio, con un peso de una tonelada, durante un año de funcionamiento, ha permitido calcular que tiene un error de un segundo cada treinta millones de años. Su funcionamiento se halla relacionado con la Escala Coordinada del Tiempo Mundial, su sincronización perfecta en el ámbito internacional, es indispensable para las redes de noticias, mediciones de la tierra efectuadas a gran distancia para todo tipo de orientación tanto en la aviación como en la navegación

EL RELOJ DE LA CATEDRAL DE SUCRE

El arzobispo Pedro Miguel de Argandoña encargo la compra en Londres (1765) de un reloj para la catedral de Sucre, con un costo de 568 libras esterlinas.El reloj arribó en barco a Buenos Aires, fue trasladado a Sucre en una recua de mulas, vía Jujuy. En 1784 llegó a Sucre, se estrenó en 1786, hasta el día de hoy sigue en funcionamiento

EL TIEMPO EN LA LITERATURA.-

En la literatura el concepto del tiempo ha sido motivo de permanente especulación. Dante, imagina emprender un viaje por los fantásticos ambientes que se ofrecen para el alma humana, lejos de la vida terrenal, citando pasajes anteriores a su vida y profetizando acontecimientos como el descubrimiento de nuevas tierras en occidente.

Goethe, describe a Fausto vendiendo su alma a Mefistófeles a cambio de revivir su pasado. Así podríamos mencionar innumerables obras de la literatura mundial que tienen como argumento fundamental el tiempo y el espacio: Julio Verne en “20.000 leguas de viaje submarino”. H.G. Wells en su obra “La máquina del tiempo”, que cautivo la imaginación con el lanzamiento de su viajero en el tiempo.

Jorge Luis Borges, vivió fascinado con el concepto del tiempo. Borges define: “El tiempo es la sustancia de que estoy hecho, el tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; él es el tigre que me destroza, pero yo soy el tigre. Es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego”.Borges resume el concepto del tiempo en un solo momento “el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”.

”Mirar el río hecho de tiempo y agua

y recordar que el tiempo es otro río,

saber que nos perdemos como el río

y que los rostros pasan como el agua.

EL TIEMPO FISICO Y EL TIEMPO BIOLOGICO.-

Desde el punto de vista biológico, todos los ritmos naturales que afectan la vida del hombre, se hallan regulados por el tiempo. La duración del hombre, al igual que su estatura, varía según la unidad que se utiliza para medirla, la vida del hombre se mide valiéndose los movimientos de las agujas del reloj. Para el reloj que mide el día de un niño, es igual al de sus padres, pero en realidad esas 24 horas representan una fracción muy pequeña en la futura vida del niño, y una fracción muy grande en la vida de sus padres, de esa manera el valor del tiempo físico varía según miremos el pasado o el futuro.

Al describir un tiempo físico, necesariamente debemos referirnos a un tiempo fisiológico. Este se halla presente en todos los niveles fisiológicos del universo, ya sea en el soma de una célula o en el mismo hombre. El tiempo fisiológico depende de las modificaciones del medio y la respuesta de los seres a esas modificaciones. El tiempo fisiológico, difiere del tiempo físico, por que no tiene la precisión de un reloj.

La relación que existe entre el tiempo físico y el fisiológico es comparada por Alexis Carrel “Como un ancho río que corre por la llanura. En los albores de la vida, el hombre corre alegremente a lo largo de la orilla, va más deprisa que la corriente. Hacia el medio día su marcha disminuye, las aguas se deslizan con tanta rapidez como su paso. Al anochecer, el hombre está fatigado, la corriente continúa con su flujo. El hombre se queda atrás, luego se detiene y cae para siempre, el río sigue su curso inexorable”.

En realidad, el río nunca ha acelerado su marcha, sólo se tiene esa ilusión al retardo progresivo de nuestro paso. Cada uno de nosotros es el hombre que corre a lo largo de la orilla del río y ve pasar las aguas del tiempo físico.

Dr.Antonio Dubravcic Luksic
Ex Catedrático de Nefrología –Facultad de Medicina –Universidad de Chuquisaca, Bolivia
Ex Editor de la Revista del Instituto Médico “Sucre” (Bolivia
Premio Nacional al Mérito Profesional (Medalla de oro) otorgada por el Colegio Médico de Bolivia (1998) Premio al mérito profesional (medalla de oro) otorgada por la Sociedad Boliviana de Urología

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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Borges Jorge Obra poética, 2. Edición Emecé Editores (Buenos Aires, 1977) Alianza Editorial. Biblioteca Borges. Madrid, 1998.

Historia del Paraguas Sombrilla Quitasol Historia de los Inventos

Historia del Paraguas- Grandes Inventos

El paraguas tuvo su origen en los tiempos primitivos, pues parece que ya estaba en uso entre los chinos en el siglo XI a. de J. C.; también lo usaban los asirios 600 años antes de nuestra era. En los bajorrelieves de Nínive, en los frescos de las tumbas y los palacios de Tebas y Menfis, en los vasos pintados de Etruria y de Grecia, vemos unas especies de paraguas o quitasoles que eran de hojas de árboles, pieles, cañas o telas. También diferían sus dimensiones, pues fueron bastante grandes en China y muy pequeños en Asiria y Babilonia.

En cuanto a su altura, por lo general excedía la de un hombre. Adoptado por los europeos, el quitasol se convirtió en paraguas, y si bien hubo una época en que las damas elegantes lucieron hermosas sombrillas de encaje, seda y puntillas, en la actualidad han caído en desuso entre los pueblos occidentales. Aunque nosotros no le atribuimos ningún carácter de dignidad, durante mucho tiempo fue un objeto noble. Hasta llegó a ser un atributo de la divinidad; simbolizaba la protección de un poder superior, que se extendía alrededor del dios encima del cual se colocaba. En ciertas fiestas griegas se desplegaba una sombrilla encima de las estatuas de Dionisio (Baco), de Deméter (Ceres) y de Hermes (Mercurio). En las procesiones de la India las figuras de los dioses desfilaban bajo la protección de parasoles.

Historia del Paraguas- Grandes Inventos

Historia del Paraguas

Una procesión de dignatarios de la antigua China. La sombrilla de papel, de dos o tres planos,
indicaba la dignidad de los personajes a los cuales estaba reservada.

En épocas más recientes se vieron papas que, al presentarse ante las muchedumbres, iban precedidos por dos sombrillas las cuales simbolizaban el poder espiritual y el temporal respectivamente. En Etiopía y en Marruecos, los soberanos ejercieron siempre sus funciones bajo un quitasol. y, sin duda, procede del Oriente la costumbre veneciana de adoptar la sombrilla como símbolo del poder del dux. Sin duda los chinos y los japoneses fueron los primeros en considerar el “dosel portátil” como un instrumento útil y en vulgarizar su empleo. Las damas griegas inmediatamente vieron en él una prenda de su atavío. En lugar de llevarlo ellas mismas, lo hacían llevar por un esclavo.

Las matronas romanas siguieron el ejemplo. El uso del umbráculum (quitasol) se mantuvo en Italia aun después de la caída del Imperio; pero en el resto de Europa se reservó exclusivamente para las ceremonias del culto, en las cuales cumplía la misión del palio actual. Durante el Renacimiento el paraguas se puso nuevamente de moda, y a menudo su uso estaba reservado a los caballeros que debían emprender largas marchas a caballo. Debemos señalar un detalle curioso de los paraguas italianos del siglo XV: los mangos de madera, que eran ya muy pesados, se recubrían de cuero, con lo cual su peso llegaba a los dos kilogramos. Después del siglo XVI, los jesuitas introdujeron el usó de la seda en la fabricación de estos accesorios.

Las damas de compañía de Catalina de Médicis restablecieron el uso del paraguas, que desde entonces se ha extendido cada vez más. París se encargó de refinar paulatinamente la forma de las sombrillas, introduciendo sutiles y oportunas variantes. Las elegantes de esa ciudad, centro de la moda, decidieron que no debía emplearse indistintamente el mismo accesorio para protegerse de la lluvia y de los rayos del sol. La seda más fina ~ el encaje más vaporoso se emplearon para embellecer lujosas sombrillas que, durante el reinado de Luis XIV, cubrían las elegantes cabezas de las damas de la corte.

Los hombres —que consideraban la sombrilla como un accesorio demasiado afeminado— la adoptaron en el siglo XVIII. Es sabido que en Inglaterra, aún hoy, todo hombre serio que se dirige a su oficina no salé jamás de su casa sin colgar antes de su brazo el paraguas rigurosamente enfundado, dispuesto a abrirlo al primer amago de lluvia. En la época de Luis XV aparece el en-toztt-cas en su doble función dé sombrilla y paraguas, como su lejano antepasado. También tienen este doble uso las graciosas sombrillas japonesas, hechas con papel resistente de varios colores y hermosos diseños. Hoy el paraguas no está tan de moda. En parte, lo reemplazó el impermeable, que tanto usan hombres como mujeres.

Nuevas Aleaciones y Metales en los Inicios del Siglo XX Inventos

Nuevas Aleaciones y Metales
en los Inicios del Siglo XX

Nuevos metales y aleaciones: En buena medida, el desarrollo de la industria ha estado estrechamente vinculado con los avances conseguidos en la tecnología de los metales. La primera revolución industrial del mundo, que tuvo lugar en Inglaterra, comenzó cuando Abraham Darby utilizó coque para producir hierro de primera calidad en grandes cantidades (a partir de 1709).

Hacia 1850, la introducción del proceso Bessemer (bautizado en honor a su inventor, el británico sir Henry Bessemer) hizo posible la producción masiva de acero (una forma más dura y resistente de hierro por el agregado de Carbono). (Ver: Nuevas Fuentes de Energía en el Siglo XIX)

En poco tiempo, en Estados Unidos y Gran Bretaña el acero sustituyó al hierro en sectores tan diversos como las construcciones navales, las vías de ferrocarril y la ingeniería civil. (La torre Eiffel de París, erigida en 1889 para conmemorar el centenario de la Revolución Francesa, fue el último edificio importante del mundo construido con hierro.)

Sin embargo, el inicio de la era del acero no significó la ampliación del repertorio metalúrgico de los ingenieros; sencillamente, aumentó la eficacia de un metal antiguo. Los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX serían testigos de la introducción de nuevos metales y de una explosión en el número de aleaciones disponibles.

El primero de los nuevos metales importantes fue el aluminio. Se utilizó por primera vez en la industria en los años 80 del siglo pasado, pero al principio la ventaja de su ligereza se veía contrarrestada por su blandura.

E] punto de inflexión se produjo en Alemania, en 1909, cuando se descubrió que la dureza del aluminio en aleación con pequeñas cantidades de cobre y magnesio aumentaba radicalmente con el tiempo (librado al endurecimiento espontáneo). La aleación resultante recibió el nombre de duraluminio.

El nuevo material, que fue rápidamente adoptado por el conde alemán Ferdinand von Zeppelin para sus dirigibles, en lugar del aluminio, estaba destinado a convertirse en el principal material de construcción en la industria de la aviación.

En Gran Bretaña se desarrollaron aleaciones similares con níquel. Los sectores no relacionados con la construcción necesitaban también cantidades sustanciales de otros metales. Así pues, la producción mundial de cinc en 1900 rondaba el medio millón de toneladas. La mayor parte de este material se utilizaba para galvanizar y proteger de la corrosión el hierro que se empleaba en placas para los tejados o como alambre para separar parcelas en el campo.

Otros metales, como el níquel o el cromo, se empleaban para mejorar el aspecto de metales menos atractivos por el procedimiento de galvanoplastia. Algunos metales se utilizaban por derecho propio, aunque en muy pequeñas cantidades, para fines especiales. Las primeras bombillas eléctricas, por ejemplo, tenían filamentos incandescentes de carbono, que eran sin embargo muy quebradizos y teñían el vidrio de la bombilla por evaporación. A fines de siglo se realizaron intentos de utilizar en cambio metales raros, como osmio, tantalio y tungsteno, pero su elevadísimo punto de fusión (el del tungsteno, por ejemplo, es de 3.380 °C), que era precisamente lo que los hacía atractivos para la producción de bombillas, dificultaba enormemente su utilización en la industria.

Sin embargo, en 1906, el norteamericano W.D. Coolidge inventó una técnica metalúrgica para la fabricación de barras de tugnsteno, que se podían reducir a alambre del calibre de un cabello. Otro metal costoso y poco corriente, el platino, encontró nuevas aplicaciones como catalizador de una amplia gama de procesos químicos industriales.

La demanda de aceros de mayor rendimiento para herramientas de máquinas-herramientas de creciente complejidad fue atendida por primera vez en 1861, cuando el industrial británico Robert Mushet comenzó a utilizar aceros duros en aleación con metales poco corrientes, como vanadio, tungsteno y molibdeno: un gran adelanto en comparación con los aceros carbónicos empleados hasta entonces.

Pero el mayor avance fue tal vez el conseguido a fines del siglo por los norteamericanos F.W. Taylor y M. White, cuyo acero, que contenía vanadio, tungsteno y cromo, ofrecía un corte dos veces más rápido que el de Mushet. El nuevo acero fue la sensación de la Exposición Universal de Paris de 1900.

Hasta finales del siglo XIX, el desarrollo de nuevas aleaciones era en gran medida un proceso empírico. Se variaban las mezclas, se añadían nuevos ingredientes y se comprobaban los efectos. También se reconocían como importantes las condiciones del proceso. Pero en 1900, precursores como los británicos H.C. Sorby, geólogo, y WC. Roberts-Austen, experto en la producción de metales, sentaron las bases de una nueva ciencia de la metalurgia que relacionaba las propiedades de los metales con su composición y su estructura física, especialmente en el nivel microscópico, y con el tratamiento físico, como el martilleo y la exposición al calor.

Con el transcurso del siglo XX, la creciente importancia de las aleaciones tuvo repercusiones políticas. Aunque de ciertos metales componentes se requerían cantidades muy pequeñas, resultaban de todos modos esenciales. Surgió entonces la necesidad de asegurar su disponibilidad en todo momento, ya fuera mediante la formación de reservas o la protección militar de las fuentes. (Ver: Nuevas Fuentes de Energía en el Siglo XIX)

ALGO MAS SOBRE EL TEMA…

También pueden obtenerse aleaciones agregando un metal a un no metal como el carbono y el silicio. La aleación más útil de todas, el acero, es una aleación de hierro con pequeñas cantidades de otros metales. El hierro es débil y relativamente blando; en cambio el acero es una aleación dura y fuerte. Sólo se necesitan pequeñas cantidades de carbono para lograr esta modificación de sus propiedades.

El acero común tiene menos de 0,25% de carbono. La resistencia y la dureza no son las únicas cualidades que agrega un metal a otro. Un elemento de aleación puede agregarse a un metal “madre” para conferirle cantidad de otras propiedades deseables como la dureza, la durabilidad, la elasticidad y la resistencia a la corrosión. Cuando se agrega cromo y níquel, se obtiene un acero mucho más resistente a la corrosión que el hierro dulce, que se oxida con la humedad del aire. Se lo denomina acero inoxidable. Por la adecuada selección de los elementos de la aleación, éstos pueden obtenerse prácticamente a medida para una determinada aplicación. El acero inoxidable es una de las muchas aleaciones posibles de acero.

Las aleaciones se producen por mezcla de los metales fundidos. La mayoría de los metales se disuelve en alguna medida en otro. El cobre y el níquel pueden mezclarse en cualquier proporción; otros metales sólo son parcialmente miscibles mientras otros, como el plomo y el aluminio, no pueden mezclarse. Al enfriarse, las aleaciones suelen comportarse de manera algo diferente a los metales puros. Los metales puros tienen un punto de solidificación (o de fusión) único. Por encima de esa temperatura son líquidos y por debajo son sólidos. Pero el punto de fusión o de solidificación en la mayoría de las aleaciones se extiende por varios grados.

En el caso de una aleación del 50% de cobre y níquel el nivel se encuentra entre los 1312°C y los 1248°C. Entre estas temperaturas la aleación forma una masa pastosa. Son pocas las aleaciones que se comportan en forma similar a la de los metales puros con un único grado o punto de fusión. La aleación de estaño y plomo, con el 62% de estaño, funde a baja temperatura (sólo a 70°C) y se denomina metal de Wood. En cada una de estas aleaciones, las proporciones de los componentes metálicos son tales que se obtiene el punto de fusión más bajo posible. Estas aleaciones y sus temperaturas de fusión se denominan eutécticas.

ALGUNAS DE LAS IMPORTANTES ALEACIONES

Aleaciones ferrosas (principalmente hierro) Propiedades
Principales
Usos
Principales
Cantidades corrientes de los elementos que se agregan a la aleación con el hierro
Aceros aceros
especiales y inoxidables.
Aceros muy duros y fuertes y a menudo resistentes a la corrosión Se usa para fabricar herramientas que corten, taladren o graben otros metales Cantidades corrientes de los elementos que se agregan a la aleación con el hierro
De 0,1 a 2,0 % de carbono, hasta 27 % de cromo, 20 % de tungsteno, 15 % de níquel y cantidades menores de vanadio, cobalto, molibdeno, circonio o tántalo
Aceros dúctiles
Aceros duros, fuertes y maleables; más resistentes a la corrosión que el hierro puro Usados para las construcciones de acero. Muy usados para automóviles y barco De 0,1 a 1,5 % de carbono y muy pequeñas cantidades de otros elementos
Hierro colado Duro pero quebradizo Se usó mucho en los comienzos de la era industrial De 2 a 3 % de carbono y escasa proporción de silicio y otros elementos
Aleaciones no ferrosas (poco o nada de hierro) Propiedades
Principales
Usos
Principales
Cantidades corrientes de los elementos de la aleación
Aleaciones de aluminio
Bastante dura, fuerte; aleaciones muy livianas, a menudo con buenas resistencia a la corrosión y buenas conductoras de electricidad Ampliamente usadas donde se necesita ligereza y fuerza. Utilizadas cada vez mas en conductos para calderas, carrocerías de automóvil, construcciones, equipamientos para alimentación, chapa, baterías de cocina y cables eléctricos Del 85 % al 95 % de aluminio con pequeñas cantidades de cromo, cobre, manganeso, silicio y hasta un 4 % de magnesio
Bronce al aluminio
Duro pero maleable, y resistente a la corrosión del agua de mar Tornillos, tuercas, conductos para barcos y laminados
77,5 % de cobre, 2 % de aluminio y 20,5 % de cinc
Bronce al manganeso Muy buena resistencia al desgaste Discos para embrague de automóviles, válvulas y bombas 58,5 % de cobre, 39 % de cinc, 1,5 % de hierro y 1,0 % de estaño
Bronce fosforado
Fuerte, bastante resistente a la corrosión y buen conductor de electricidad Equipamiento químico; escobillas para motores eléctricos 85% de cobre, 13% de estaño y 0,25-2,5 de fósforo
Bronce Resistente a la corrosión del agua de mar Superestructura y otras partes de los
barcos
90% de cobre, 10% de estaño
Latón naval
Bastante fuerte y maleable. De atractivo color amarillo Troneras y otras partes de los barcos 60 % de cobre, 39 % de cinc y 1 % de estaño
Latón rojo
Maleable, bastante resistente a la corrosión Plomería para las casas (pero los plásticos lo reemplazan a menudo)
85 % de cobre, 15 % de cinc
Aleaciones de cobre y níquel
Duro, resistente a la corrosión y al calor Equipamientos químicos
Del 69 al 88,5 % de cobre, del 10 al 30 % de níquel, algo de hierro y de manganeso
Aleaciones de níquel y cobre
Duro, resistente a muchos ácidos y a elementos alcalinos Equipamiento químico
Alrededor del 31 % de cobre, 64 % de níquel, pequeñas cantidades de carbono, hierro, manganeso y sílice
Aleaciones de níquel y cromo
Muy resistente al calor. Buena resistencia a la corrosión Escapes de aeroplanos, equipos alimenticios y para lechería Alrededor del 68 % de níquel, 15 % de cromo, 9 % de hierro, pequeñas cantidades de carbono, cobre, manganeso, silicio y telurio
Aleaciones de níquel y molibdeno
Extremadamente buena, resistencia al calor. Buena resistencia a la corrosión Máquinas de aviones de chorro, misiles y hornos

Alrededor del 55 % de níquel, del 30 % de molibdeno, 5 % de cinc’, 4 % de hierro, 2,5 % de cobre, algo de carbono, cromo, manganeso, silicio y plata
Aleaciones de plomo
Blanda, pero la aleación
antimonio-plomo es más
dura. Buena resistencia a
los ácidos (no se oxidan)
Techados de casas y equipamientos para ácidos. La aleación de antimonio-plomo se usa para cargar baterías.
Del 94 al 97,5 % de plomo, hasta 6 % de antimonio
Peltre Atractivo color gris
brillante
Cubiletes para bebidas y objetos de adorno 91 % de plomo, 7 % de antimonio y
2 % de cobre
Metal blanco
Una aleación bastante
blanda
Cojinetes para motores 92 % de estaño, 8 % de antimonio
Aleaciones de magnesio
Muy liviano, bastante
duro; poco resistente a la
corrosión
Para pequeñas piezas y partes de máquinas, donde el escaso peso es muy importante Alrededor del 90 % de magnesio, 7 % de aluminio, 1,5 % de cinc, y un poco de manganeso
Aleaciones del titanio
(aunque se usa desde hace poco tiempo, es uno de los nueve elementos más comunes de la corteza terrestre)
Poco peso, muy fuerte Aviones de chorro, misiles, maquinarias para barcos y equipamientos químicos Mayoría de titanio, con hasta 13 % de vanadio, 11 % de cromo, 8 % de manganeso, 6 % de aluminio y otros metales
Aleaciones de metales nobles Generalmente, más bien blandas y maleables. Resisten bien a la corrosión. A menudo muy resistentes al calor. Resistentes al deslustre Las aleaciones costosas se usan en joyería. Los tipos más duros de aleaciones, como elosmiridio, se usan para las puntas de las lapiceras fuentes Las aleaciones contienen platino, radio, osmio, iridio, rutenio, paladio, oro y plata

Fuente Consultada: Enciclopedia NATURCIENCIA Tomo 1

Primer Sistema Internacional de Comunicacion Visa Satelite Historia

Primer Sistema Internacional de Comunicación

EL INTELSAT: UN SISTEMA MUNDIAL DE COMUNICACIONES: La ficción, como en tantas otras ocasiones, ha sido finalmente superada por la realidad. Así, los sueños de unos pocos visionarios dejaron de ser tales para convertirse en un hecho tangible, en el que el hombre ha demostrado, una vez más, su creciente capacidad en el dominio de la ciencia y la técnica.

La transmisión “en vivo y en directo” de acontecimientos que se desarrollan en lejanas tierras, reflejados en la pantalla del televisor: o las fotografías “vía satélite”, llegadas a las redacciones de los diarios poco después de tomadas, constituyen apenas dos ejemplos muy conocidos sobre la amplia capacidad de servicios del sistema interconectado de comunicaciones en base a satélites. Asimismo, en materia telefónica, las llamadas y conexión entre abonados de países distantes ha ganado en claridad, rapidez y seguridad.

Este sistema mundial de comunicaciones se sirve de un conjunto de satélites artificiales geoestacionarios que, al mismo tiempo, están ligados con ciento cincuenta estaciones terrestres distribuidas por todo el planeta, las que sirven de nexo con las redes loca/es de comunicación. La Organización Internacional de Telecomunicaciones por Satélite -INTELSAT- es el nombre completo del organismo reconocido comúnmente bajo su abreviatura en sigla.

Este proyecto agrupo a mas de cien países y sus servicios se extendieron no solamente a éstos sino, también, a muchos otros que sin integrar el sistema usufructúan de sus posibilidades. De esta manera, el área de cobertura logró alcanzar, prácticamente, al mundo entero.

El año de 1964 señala la fecha de estructuración de este circuito internacional. Apenas treinta años antes sólo era un proyecto irrealizable materialmente, pero sí factible en la visión futurista de la ciencia ficción. En 1945, el hoy muy conocido escritor de este género Arthur Clarke, a la sazón ingeniero en la Oficina Postal británica, proponía por vez primera la creación de un sistema de comunicaciones de enlace mundial vía satélite.

INTELSAT ha reunido una gran parte de las conquistas científicas y tecnológicas del siglo pasado, en particular las provenientes del campo de la cohetería y los artefactos orbitales lanzados por el hombre al espacio.

Los desarrollos en la electrónica, la conversión de energía solar en electricidad, la televisión en blanco y negro y en color, la telemetría y radiocontrol, los avances en el campo de las telecomunicaciones y sistemas de computación también figuran entre los principales aportes que posibilitaron la creación de esta maravilla del presente representada por el INTELSAT.

En 1965 se produce la puesta en órbita del primer satélite del sistema, el Intelsat I, el que contribuye a las comunicaciones entre Europa y EE.UU.

El artefacto orbital, de sólo 38 Kg., se conectaba con cinco estaciones terrestres -en EE.UU., Francia, Inglaterra, Alemania e Italia-; el sistema permitía el enlace entre la estación norteamericana y una europea por vez, y -su capacidad de comunicaciones era de setenta y cinco líneas telefónicas de doble vía.

En 1977, doce años después de las realizaciones pioneras, ocho satélites en dos modelos -Intelsat IV y IV-A-operan en combinación con 150 estaciones en la Tierra y cubren así las dos terceras partes de la totalidad de las comunicaciones transoceánicas.

La capacidad global del sistema comprende 7.700 líneas telefónicas de doble vía y varios miles de circuitos para televisión y transmisión de datos. Cuatro de los satélites, uno del tipo IV-A y tres del modelo IV, están en funcionamiento, en tanto que los restantes figuran como reserva disponible a entrar en funciones en caso de fallas que pudieran ocurrir en los primeros, y que determinase la salida de servicio de e/los, aun cuando un hecho de esta naturaleza es sumamente improbable.

Cada aparato contiene, en lo referente a dispositivos electrónicos, circuitos de reserva para salvar eventuales desperfectos de esta índole. La confiabilidad y seguridad del sistema INTELSAT son tales que, al año, en conjunto sólo permanece- fuera de operación el 0,1 % del total de su tiempo de servicio. En cifras aproximadas, en un año (8.760 horas) sólo se encuentra inactivo durante apenas 8 horas 45 minutos, con lo qué la prestación de servicios alcanza al 99,99 %, cifra realmente inusual.

Todos los satélites del sistema son geoestacionarios, es decir que su período orbital coincide con el de rotación de la Tierra, por lo que aparecen como fijos -orbitando sobre el ecuador- por encima de un determinado punto geográfico. La distancia entre los aparatos espaciales y nuestro planeta, determinada por la característica indicada precedentemente, alcanza los 35.800 kilómetros.

Bibliografía:  Historia – El Mundo Contemporáneo – Pigna – Mora – Bulacio y Cao

Primeras Peliculas Comicas de EE.UU. Caracteristicas y Personajes

Primeras Películas Cómicas de EE.UU.

Corrían los primeros años del siglo. Y, mientras por las calles de la ciudad empezaban a circular los automóviles, en los barrios periféricos iban naciendo las primeras salas cinematográficas.

Las grandes tiendas de lona de los circos se transformaban rápidamente en cines rudimentarios: el espectáculo del clown y de los payasos era sustituido por las películas. Se creyó, durante algún tiempo, que el cine haría olvidar, para siempre, a los grandes “maestros” de la carcajada, a los hombres que bajo las lonas habían divertido al público durante años. Pero* si tal cosa sucedió fue por poco tiempo.

Los payasos, los clowns, los acróbatas, que se habían quedado sin trabajo cuando sus grandes tiendas se transformaron en cines, empezaron a dedicarse, con éxito, a las películas. Así, las bromas de los payasos y las acrobacias de los clowns volvieron a llenar de vida y de risas las carpas que los primeros filmes habían hecho enmudecer. Precisamente por obra de los artistas circenses, el cine se convirtió en espectáculo completo y maduro: ellos fueron los primeros auténticos artistas de la historia del cine

LAS PELÍCULAS DE PERSECUCIÓN
En general, se cree que la película cómica nació en EE.UU., pero no es así. En realidad, los primeros filmes cómicos y sus actores fueron europeos, aunque no alcanzaron mucha fama; es preciso, empero, recordar al francés Max Linder, que, después de haber obtenido un éxito discreto con una serie de películas cómicas breves, marchó a los Estados Unidos. En realidad, la fórmula de las primeras películas europeas era acertada (y se puso en práctica en seguida), pero no suficiente para sostener un largo espectáculo.

Cine cçomico, película persecución Ben Turpin, cómico
Divertida escena de una película de “persecución”, cuya comicidad consiste en lo absurdo de la situación: una locomotora corre tras un motociclista que huye alocado, entre las vías. El famoso cómico estadounidense, Ben Turpin, captado en un original gesto, muy cambiante y expresivo, que poseía una sorprendente comicidad natural.
una película de Mack Sennett cine comico escena típica del cine cómico
El automóvil, después de atravesar una pared, se detiene en el interior de una habitación. Así termina la persecución, en una película de Mack Sennett. He aquí una escena típica del cine cómico estadounidense en su primera época. La situación es increíblemente absurda, pero, precisamente por esto, resulta cómica.

Eran las famosas películas de “persecución”, en las que el protagonista huye constantemente de terribles esbirros o de astutos ladrones, de perros rabiosos o de mujeres enfurecidas…

El filme consistía, en definitiva, en una única fuga prolongada, durante la cual el actor acróbata lograba evitar la captura gracias a increíbles saltos y acrobacias. Pero este tipo de película cómica no satisfizo enteramente al público; para triunfar le faltaba todavía el elemento más importante: el actor cómico.

LAS PRIMERAS PELÍCULAS CÓMICAS
Fue el cine estadounidense el que comenzó a adaptar la película a la capacidad del actor, a sus logros de expresión, a su mímica, a su modo de andar y de vestir, más que a las aventuras de que era protagonista.

El primer gran cómico estadounidense fue Mack Sennett. Rodó muchísimas películas “de risa”, filmes breves que se hicieron célebres en todo el mundo. Interpretaba, casi siempre, el papel de vagabundo enamorado y demasiado ingenuo.

Comenzó su actividad de actor en 1912, pero pronto se convirtió en director. Fue también un extraordinario “descubridor de talentos”. Él llevó al cine a Charlie Chaplin, Fatty Arbuckle, Mabel Normand, Ben Turpin, Buster Keaton…

Estos actores perfeccionaron pronto el cine cómico estadounidense, que llegó, con ellos, a su mejor momento.

CARACTERÍSTICAS DEL FILME CÓMICO ESTADOUNIDENSE
Brevedad e improvisación Las películas cómicas estadounidenses tenían poca duración, pues raramente superaban los diez o quince minutos. Por esta causa, se rodaban también en poco tiempo, en el breve período de una semana, y no era necesaria una preparación muy minuciosa: sobre el guión elemental de una aventura, apenas esbozado, el actor representaba frente a la cámara, casi siempre improvisando.

Procedimiento del alud Las primeras películas cómicas estadounidenses se basaban, sobre todo, en la acumulación de situaciones jocosas: destacada una situación humorística, se repetía continuamente, aumentándosela por el procedimiento del alud. Por ejemplo, el protagonista de la película empieza a empujar su automóvil. Sin darse cuenta, durante la marcha empuja con su vehículo, y por detrás, a un segundo, un tercero… y así, hasta veinte.

Como una bola de nieve que descendiendo por una pendiente se transforma en un alud, así, de una sencilla situación inicial (el protagonista que empuja un automóvil), se llega a una conclusión absurda y cómica: un solo hombre, fatigadísimo, empuja una columna de veinte automóviles, cuesta arriba.

Ritmo vertiginoso Otra característica de los filmes cómicos estadounidenses: la serie inagotable de situaciones, que se sucedían con ritmo y velocidad vertiginosos. No habían terminado las risas causadas por una salida de tono, cuando ya otra situación absurda volvía a provocar la carcajada. Estas películas presentaban una serie de fugas y encuentros rapidísimos, con intervalos constituidos por las famosísimas tortas lanzadas contra la cara y aparatosos cataclismos de los que salían indemnes las víctimas, si bien con las ropas hechas jirones.

Era un mundo ingenuo y fantástico, lleno de situaciones espectaculares en las que viejos coches Ford, lanzados en loca carrera, escalaban muros, atravesaban oficinas o bares, subían cuestas inclinadísimas o rodaban por tremendos precipicios. Y todo esto, claro está, sin que el conductor resultase herido.

La comicidad de las escenas se derivaba también del contraste entre la gravedad de situaciones e incidentes, y el fin afortunado que, inevitablemente, tenían las vicisitudes de los protagonistas. En las películas “de risa” estadounidenses, jamás se vio un personaje herido o ensangrentado.

Trucos y extravagancias Otra característica de los filmes cómicos estadounidenses: el truco. Con él comenzaba a ser posible la representación de situaciones inverosímiles: los motociclistas que se lanzaban a loca velocidad por cables telefónicos, los automóviles que iban a chocar contra el centro de un tranvía y lo salvaban de un salto. Saltar una tapia a pies juntillas era una broma.

Lo mismo que caer de pie, e ileso, desde un sexto piso. La comicidad de lo inverosímil, que hoy se conserva en los dibujos animados, se afirmó en el género cómico. Entre los detalles que primero llaman la atención en las películas cómicas resaltan el atuendo extravagante y la caricaturesca caracterización del cómico: los cabellos revueltos, las prendas más raras, los bigotes, las cejas, las gafas más grotescas, eran usuales en los personajes del cine cómico primitivo.

Mabel Normand, la más famosa actriz cómica

Mabel Normand, la más famosa actriz cómica del cine estadounidense. Ha recibido en plena cara la acostumbrada torta La escena es de la película “Un paso en falso”.

La torta en la cara Esta fue una de las escenas más curiosas y divertidas del primitivo cine cómico  estadounidense. En efecto, el hecho de que una torta crema choque con violencia en la cara de una persona esalgo que provoca risa, aunque el recurso sea fácil Y en los filmes cómicos se abusó de tal escena. Sol todo, el período comprendido entre 1920 y 1930 puede  considerarse, para el cine, como la época de las tortas en la cara.

Harold Lloyd se halla en grave peligro

Harold Lloyd se halla en grave peligro, como podemos y pero se salvará. El final feliz es inevitable en las películas cómicas estadounidenses. Esta escena es del filme “¡Ay, …que me caigo!”.

LOS GRANDES PERSONAJES CÓMICOS
Mabel Normand – Nació en Boston, Massachusetts (Estados Unidos), el 16 de noviembre de 1894, y falleció el 24 de febrero de 1930. Era una mujer agitada y ruidosa y fue una de las pocas actrices cómicas aparecidas en la pantalla. Empezó a trabajar con Griffith en 1910, y después, con el nombre de M. Fortescue, interpretó la serie de películas breves que tiene por título “Betty”. Entre los muchos filmes en que actuó, recordamos: “La vida matrimonial de Mabel” y “Susana”.

Fatty (Roscoe Arbuckle) – Nació en Smith Center (Kansas, Estados Unidos) el 24 de marzo de 1881. Murió el 29 de junio de 1933. Se hizo célebre por haber creado un personaje cómico inolvidable: Fatty, el gordinflón de corazón de oro, siempre enamorado, siempre sufriendo, con sus pantalones de mecánico sujetos con grandes tirantes, los calcetines Mancos arrugados y sus grandes zapatones con elásticos.

Buster Keaton (Joseph Francis Keaton) – Nació en Fickway el 4 de octubre de 1896. Fue el famoso cómico que nunca reía; incluso en las circunstancias más humorísticas, su cara permanecía seria e impasible, como si pensara que el mundo era su permanente enemigo. Luchaba constantemente en defensa de su dignidad, amenazada por las insidias de una silla, de una butaca, de una locomotora estropeada o de un barco sin tripulación.

Stan Laurel (Arthur Stanley) – Nació en Ulverson (Inglaterra) el 16 de junio de 1890, y falleció el 23 de febrero de 1965.

Oliver Hardy – Nació en Atlanta (Estados Unidos) el 18 de enero de 1892, y falleció el 7 de agosto de 1957.
¿Quién no conoce a “el Gordo y el Flaco”, simplones y desafortunados? Constituyeron, durante muchos años, una de las parejas más célebres del cine cómico.

Ridolini (Lawrence Semon) – Nació en West Point (Estados Unidos) en 1890. Murió en Victorville (Estados Unidos) el 8 de octubre de 1928. Llevaba anchos pantalones oscuros, sujetos con tirantes negros que se destacaban sobre una camisa clara, zapatillas de tela con cintas oscuras y sombrero hondo. Delgaducho y pequeño, trabajaba con la cara enharinada, en la que un maquillaje excesivo ponía en evidencia sus ojos astutos, su boca grande y sus orejas en abanico.

Harold Lloyd (Harold Clayton) – Nació en Buchard (Nebraska, Estados Unidos) el 20 de abril de 1893. Es el más célebre “anteojudo” de la pantalla: así podría definirse a Harold Lloyd. Creó en la pantalla un personaje inocente, con enormes anteojos de carey y corbata a la La Valliére, que resumía el optimismo básico del hombre medio estadounidense. A los 12 años debutó en el teatro y, a los 20, se dedicó al cine. Estudió en la escuela de arte dramático de San Diego. Entre sus muchos filmes hay que recordar: “¡Ay, que me caigo!”, “El Doctor Jack” y “La garra del gato”.

Fotty, el primer gordinflón de lo pantalla

Fotty, el primer gordinflón de lo pantalla, en una de sus divertidísimas películas “de risa”.

Stan Laurel y Olí ver Hardy

Stan Laurel y Oliver Hardy, cómicamente ataviados en uno de sus más risueños filmes.

Buster Keaton

El cómico Buster Keaton escruta el horizonte, montado en un pony, en uno de sus filmes.

Breve Historia de la Comunicación Humana

Bibliografía Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Superior Fascículo N°44
El Gran Libro del Siglo XX de Clarín