La Descolonización

Colonias de Francia e Inglaterra Luego de la Guerra Mundial

Economía de las  Colonias de Francia e Inglaterra Luego de la Segunda Guerra Mundial

Después de la segunda guerra mundial, muchos países del imperio colonia! francés en África adquirieron gran autonomía o incluso la independencia. En todo este territorio predomina un clima agobiante. El paisaje varía de la selva virgen al desierto, pasando por la sabana y la estepa. Las diferencias étnicas, religiosas y lingüísticas son enormes. Las poblaciones autóctonas se dedican, ante todo, a la agricultura. La industria ha sido totalmente creada por los franceses.

Hasta 1939, Francia ejerció, directa o indirectamente, influencia política y económica sobre numerosos territorios situados en todo el mundo, pero principalmente en Asia y África, es decir, sobre 12.500.000 km2 y 75.000.000 de habitantes.

De resultas de la guerra y de las aspiraciones de los pueblos a la independencia, este «imperio francés» se ha desmoronado en varias etapas. En 1944, en la Conferencia de Brazzaville se decidió aportar profundas modificaciones a la situación política, económica y social de los pueblos de ultramar.

En 1946, se constituyó la Unión Francesa, y las antiguas colonias pasaron a ser departamentos y territorios de ultramar que formaban parte integrante de la República Francesa, o territorios y Estados asociados.

En 1954, Indochina fue dividida en cuatro Estados independientes, y dos años después se reconoció la independencia de Túnez y Marruecos. En 1958 nació la Comunidad francesa: esta asociación de Estados soberanos se propuso a la República Malgache (Madagascar) y a doce Repúblicas africanas.

La única que se negó a adherirse fue Guinea. En 1960, los territorios africanos de Camerún y de Togo, que permanecían bajo tutela, accedieron a la independencia, y en 1962 un referéndum de autodeterminación dio como resultado la independencia de Argelia.

mapa de colonias de europa en africa

Mientras tanto, la Comunidad había evolucionado y se transformó en una red de convenciones más flexibles. La República Centroafricana, Gabón, República Malgache, Congo-Brazzaville, Senegal y Chad siguieron formando parte de ella, mientras que Camerún, Costa de Martil, Dahomey, Burkina Faso, Mauritania, Níger y Togo se unían a Francia por medio de acuerdos de cooperación. Excepto en Indochina y Argelia, estas reformas se realizaron sin grandes perturbaciones.

Gran parte de las antiguas colonias francesas se extiende al sur del Sahara, es decir, debajo de los trópicos, y ocupa unos ocho millones de kilómetros cuadrados. El conjunto se ha ido formando sobre un zócalo cristalino (granito y gneis), el más antiguo del mundo.

El relieve de esta inmensa región está formado, sobre todo, por mesetas muy extensas en las que se han abierto anchas cubetas (Níger, Chad, Congo) que a veces permanecen completamente aisladas a causa de conmociones  de la corteza terrestre (Futa Yalon, mesetas de Adamaua, Mayombé, montes de Cristal, Nimba, Camerún), acompañadas de fenómenos volcánicos. Por este motivo, el mar no puede ejercer influencia alguna sobre estas regiones, que poseen un clima agobiante.

Las regiones costeras también son de muy difícil acceso: por lo general son estrechas y discontinuas, con frecuencia pantanosas y bordeadas de bancos de arena o lagunas y, por último, rematadas por peligrosos rompientes.

Citaremos una excepción: la llanura del Senegal, en la costa occidental de África, la mayor del continente y una de las más fértiles. Dakar, que se halla situada en esta llanura y se encuentra protegida por un espolón volcánico, la península de Cabo Verde, es el mejor puerto de toda la costa occidental.

Esta inmensa región continental goza de un clima típicamente tropical con su estación seca y su estación de lluvias. En el norte predomina el clima sahariano, uno de los más secos y cálidos del mundo. En el sur, por el contrario, el clima es completamente ecuatorial, con lluvias continuas, sin estación seca.

Los suelos han sido totalmente destruidos por la erosión y las aguas. Depósitos de aluminio y de óxido de hierro han formado una gruesa corteza en la superficie. Y en las zonas asoladas por el harmatán (viento cálido del desierto que sopla de la tierra) incluso ha llegado a formarse un caparazón impermeable: el bowal.

Sin embargo, afortunadamente los suelos aluviales depositados en las cuencas proporcionan tierras laborables de buena calidad.

Todos los antiguos territorios franceses están surcados por grandes ríos que, no obstante, son mediocres vías de comunicación, pues su enlace con el mar es insuficiente.

Las regiones húmedas (cuenca del Congo, costas de Guinea) están cubiertas por una tupida selva.La atmósfera es tan pesada para los animales como para los hombres. En los lugares en los que las lluvias son menos abundantes, con una variación de 1.000 a 1.500 mm. al año (zona que se extiende desde Futa Yallon hasta la República Centroafricana), la vegetación es menos lujuriante. Si trazamos una línea de Dakar a Chad, al norte aparece la región de la estepa, cubierta de tupidas hierbas y matorrales espinosos, y después el desierto sin límites.

Futa Yallon o Fouta Djallon, región de altiplanicie del noroeste de Guinea. Está constituido por horsts basculados que alternan con profundos valles, aunque en las laderas orientales las pendientes son moderadas y los valles menos profundos. Esta región está compuesta por piedras areniscas del paleozoico que se inclinan hacia el oeste y cubren rocas del precámbrico hasta una profundidad de 760 m. El gabro y la dolerita se introducen formando capas o diques.

En este vasto mundo tropical vive una población que se calcula en 100.000.000 de habitantes. Esta población, que, por otra parte, está integrada por grupos muy distintos, se encuentra repartida de modo desigual: en el desierto y la selva virgen no llega a contar con un habitante por kilómetro cuadrado.

En la sabana alcanza los 80 habitantes por kilómetro cuadrado, y en las regiones mejor repartidas (Camerún, llanuras costeras de Guinea, orillas del Chad, por ejemplo), la cifra puede oscilar entre 50 y 200 almas.

En las estepas viven algunos pueblos de raza blanca: moros en el oeste y tuareg a lo largo del Níger. Por otra parte, la mayoría se ha mezclado con negros, especialmente con los peuls.

En la sabana se encuentran los primeros negros de raza pura. Sedentarios y de alta estatura, viven en poblados y se dedican a la agricultura: wolofs en Senegal, mandingas y songhais a lo largo del Níger, mosis en Burkina Faso y saras al sur del Chad.

En cambio, los negros de la selva son mucho más bajos, no tienen poblado fijo y sus sistemas de cultivo son primitivos. Los pigmeos pertenecen al grupo menos civilizado.

Todos estos pueblos hablan centenares de lenguas distintas que poseen numerosos dialectos. La religión varía: los pueblos de la estepa y la sabana son adeptos del Islam, y los de la selva, por lo general, animistas. El cristianismo también ha penetrado en la mayoría de comunidades.

Con 80 o 90 %, la agricultura sigue siendo la principal actividad de estas poblaciones. Existen algunos artesanos y comerciantes. En la selva es donde se practican los sistemas de cultivo más atrasados: para obtener tierras laborables recurren al fuego. Después remueven superficialmente el suelo con la azada. Por último siembran mandioca, maíz, legumbres, etc., todo mezclado. Los troncos de los árboles calcinados se dejan donde están, pues impiden la erosión del suelo durante la estación de las lluvias.

Cuando las tierras están agotadas, la comunidad se traslada y el proceso vuelve a empezar. La gente de la sabana tiene la labor algo más fácil y, por lo tanto, los cultivos son más variados. Además, también se dedican a la cría de ganado, imposible de practicar en la selva.

No existen, por así decirlo, industrias locales. Todo lo que hay en este aspecto es obra de los franceses, que explotan las riquezas minerales (especialmente oro, diamantes, hierro, bauxita y fosfatos) con gran eficacia y el material más moderno.

Ver: Historia de Sudáfrica

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Resumen sobre los Tipos de Imperialismos y sus Consecuencias

Resumen Sobre los Tipos de Imperialismos y sus Consecuencias

Los imperialismos, sus clases.
Abusos del sistema liberal

En la historia de la humanidad hemos tomado conocimiento de la existencia de imperios o sea grandes Estados formados por varias naciones que le están sometidas. Así en la edad antigua recordamos los imperios asirio, persa, chino, japonés, medo, romano, etc.; en la edad media, el Imperio Carolingio, el de Alemania, los imperios de Occidente y de Orieste, el de los seleucidas, el otomano, el de los mogoles, etc.; en la edad moderna, e imperio austrohúngaro, el alemán, el francés, el británico, etc.

imperialismo politico

Por imperialismo entendemos la tendencia de ciertos Estados a extender su dominio sobre otras naciones. De ello se deduce que el imperialismo no es un fenómeno exclusivo de los Estados totalitarios sino también de los Estados democráticos.

No obstante debemos recalcar que todo imperialismo, es, en si mismo, antidemocrático dado que se encuentra en pugna con los principios de igualdad jurídica de los Estados y el de no intervención en los asuntos internos de las naciones soberanas.

Existen diversas clases de imperialismos, a saber:

a.  Imperialismo económico
b. Imperialismo político
c.  Imperialismo ideológico.

A)    IMPERIALISMO ECONÓMICO

Es aquel que se lleva a la práctica con el fin de dominar el mercado de productos o financiero de otros Es tados ejerciendo su acción sobre pueblos económicamente débiles. Una de las formas más comunes de llevarlo a cabo es mediante la adquisición de las más poderosas empresas industriales y comerciales del país que se desea anexar económi camente como así también de sus servicos públicos esenciales (electricidad, gas, transportes, teléfonos, etc.).

B)     IMPERIALISMO POLÍTICO

Es el imperialismo clásico que tiene por objeto anexar al país imperialista territorios de otras naciones. Sin embargo no siempre la invasión armada o la conquista son las formas de llevar a cabo este tipo de imperialismo; a veces la celebración de tratados o acuerdos o la infiltración ideológica y la presión, que puede ejercerse sobre un determinado país obliga a países débiles políticamente a solicitar la anexión de todo o parte de su territorio a una potencia poderosa. Ejemplos de estas últimas tácticas fueron utilizadas por Hitler y la Unión Soviética. La anexión de las islas Malvinas a Inglaterra es otra de las formas de llevar a la práctica el imperialismo político.

C)    IMPERIALISMO  IDEOLÓGICO

Esta forma de imperialismo se ejerce mediante la penetración de ideas de un país a otro con el fin de ampliar su zona de influencia. Él fascismo italiano y el nazismo alemán son pruebas elocuentes de ello; en la actualidad el comunismo ha puesto en ejecución una de las mayores campañas de penetración ideológica hasta hoy conocidas.

Abusos del sistema liberal
Las dos grandes doctrinas políticas son: el liberalismo y el estatismo.

En el liberalismo se otorga un gran predominio a la libertad individual actuando en tal emergencia el Estado como un simple guardián de las cosas comunes e interviniendo sólo en aquellas actividades que no están en condiciones de asumir los particulares.

Deja librado a éstos el manejo de todos los recursos económicos y, por lo tanto, desprotegida a la comunidad de los abusos que pequeños grupos de individuos pueden llegar a cometer con miras a la satisfacción de sus minúsculos intereses.

La Humanidad ha contemplado en el pasar de su existencia numerosos ejemplos de tales abusos y de las consecuencias que ellos han tenido en la marcha de ios pueblos.

Pueblos sacrificados en base al mantenimiento de una minoría que impuso condiciones infrahumanas en aras de sus propios beneficios, clases sociales enfrentadas entre sí que convulsionaron el orden y la armonía de sus respectivos países y, por último, la reacción ante tremenda injusticia con el consiguiente accionar de una fuerza incontrolable que no siempre trajo en sus e-fectos el bienestar deseado.

De allí entonces que el liberalismo como doctrina de aplicación absoluta ha presentado grandes grietas en el tiempo que si bien ha permitido incursionar en la organización social moderna otras doctrinas de carácter no menos violentas como algunas socialistas ha tenido que soportar el freno de la intervención de la Iglesia que a través de su Doctrina Social ha tratado de poner las cosas en su lugar.

CONSECUENCIA DE LOS IMPERIALISMOS
El marxismo
Se conoce como marxismo una serie de interpretaciones y ensayos de Carlos Marx que tienden a explicar distintos fenómenos, entre los cuales se encuentra la concepción materialista de la historia (Materialismo histórico). Se conoce como concepción materialista de la historia o como materialismo histórico al estudio de los principios generales del materialismo dialéctico en el campo de la sociología, y de la historia. Es decir, a una interpretación científica de los procesos sociales en una forma ordenada, según la dialéctica y que permite explicar la evolución histórica.

Para Marx la historia del hombre en sociedad no es otra cosa que la relación fundamental hombre-naturaleza-hombre. La Historia nace y se desarrolla a partir de la primera mediación que pone en relación al hombre con la naturaleza y al hombre con los otros hombres: el trabajo. El primer hecho histórico de la historia es la producción de los medios indispensables para la satisfacción de las necesidades básicas del hombre (comer, beber, procrear). La Historia es, por consiguiente, la historia de las fuerzas productivas y den los hechos históricos básicos que derivan de esta relación.

Se llama materialismo porque se encara la naturaleza desde el punto de vista material y se dice dialéctico porque permite la comprensión, de una manera dinámica, de los procesos que sufre la materia, Así el materialismo dialéctico establece las leyes generales, según las cuales, la materia se transforma.

Es interesante consignar que la base del materialismo dialéctico más que una creación de Marx es de su amigo Engels quien inició, aunque no terminó, una Dialéctica de la Naturaleza mediante la cual se propuso formalizar las leyes del movimiento y la evolución de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano.

Como puede interpretarse, los campos de aplicación del materialismo dialéctico son muy amplios y, en ese sentido Marx, por ejemplo, lo utilizó ampliamente en el estudio de la economía.

Sería sumamente difícil exponer detalladamente la totalidad de los trabajos de Marx y sus continuadores, pero estimamos que existen algunos puntos interesantes que son imprescindibles para comprender las ideas marxistas que fueron adoptadas por el Partido comunista y sobre todo aquellas que fueron inter-Ínretadas por Lenin y constituyen os fundamentos del actual marxismo-leninismo.

La posición del Marxismo y del marxismo leninismo será clasificada ubicándola dentro de una versión general de las distintas formas de socialismo.

Ver: El Socialismo

Formación del Segundo Reich II Alemán Política de Bismarck

RESUMEN ORGANIZACIÓN SEGUNDO REICH ALEMAN: POLITICA DE BISMARCK

ANTECEDENTES DE LA ÉPOCA: En el curso de los años inmediatamente anteriores a la guerra de 1914,105 conflictos diplomáticos no se explican más que en el marco de las transformaciones económicas y sociales. El desarrollo industrial y su ritmo acelerado, el impulso del capitalismo financiero, los conflictos entre los grupos sociales, el amplio movimiento de emigración, la extensión de los deberes y cargas militares: todo esto condiciona la política de las potencias. Pero uno de los rasgos esencialef de la época será la afirmación vigorosa del sentimiento nacional.

La Alemania de Bismarck, orgullosa de su fuerza, se apoya en tradiciones y en principios permanentes para justificar su afán de conquista. Las minorías que componen la vieja monarquía austríaca afirman su derecho a la independencia, con una violencia que sacude al imperio hasta sus raíces.

Los nacionalismos apasionados conducirán a los pueblos a la guerra, en la que la supremacía europea desaparecerá. El nacionalismo alemán es especialmente dinámico. Su orgullo por los progresos científicos y técnicos se mezcla a una exaltación del pasado, al culto de lo «colosal», e intelectuales como Nietzsche y Wagner glorifican el espíritu germánico.

EL SEGUNDO REICH
El 18 de enero de 1871, la Galería de los Espejos del Palacio de Versalles retumbaba con los «hoch» y los «hurrah» de la multitud: aquél era el lugar solemne e histórico, elegido por el «canciller de hierro», Otón von Bismarck, para proclamar la unidad del «Reich» alemán, mientras la corona imperial pasaba a ceñir las sienes del rey de Prusia, Guillermo I. Este se hallaba rodeado de generales, de banderas de los regimientos que acababan de vencer a Francia, de príncipes y reyes alemanes que, con mayor o menor entusiasmo, aceptaban la hegemonía prusiana.

El honor de  aquella jornada correspondía, sin duda, al canciller Bismarck, el cual, desde que había sido nombrado primer ministro de Prusia, en 1862, se había propuesto como finalidad esencial la unidad alemana. Ya hemos visto las grandes etapas recorridas: la guerra de los ducados (1863), la guerra contra Austria (1866) y contra Francia (1870-1871).

Bismarck veía ineludible el enfrentamiento con Austria y confiaba en la guerra como el camino para conseguir 1; unidad. A este fin, preparó tres guerras sucesivas: una contra Dinamarca (1864), mediante la que se anexionó lo: Ducados de Schleswig y Holstein; otra contra Austria (1866), por la cual consiguió la disolución de la Confede ración Germánica y la formación de la Confederación d« la Alemania del Norte, que reunía a 23 Estados alemanes y la última contra Francia (1870), gracias a la cual consiguió el acercamiento de los Estados del sur a Prusia, qus hasta el momento habían estado más vinculados a Austria, así como la anexión de Alsacia y Lorena a la nueva nación alemana.

Bismarck canciller del segundo ReichBismarck había considerado entonces que la nación alemana, «estrechamente unida en una cólera común», estaba madura para constituir un imperio, cuyo emperador sería el rey de Prusia. El derecho imperial prevalecería sobre el regional, y los príncipes del Sur, hasta entonces independientes y soberanos, ya no serían más que vasallos, subordinados.

El hábil canciller tuvo que negociar, día tras día, con los diplomáticos de Hesse, de Baviera, de Wurtemberg, hasta que todos ellos se resignaron —incluso Guillermo I, que aceptaba con reticencias «aquella cruz que pesaría sobre sus espaldas»—, y se proclamó el imperio, el día del aniversario de la coronación de Federico I, en Koenigsberg.

Pero el imperio estaba sin organizar aún. Para ello, Bismarck deseaba establecer un «absolutismo justo, benévolo, razonable». La idea del Estado era para él mucho más importante que la de nación, y no se preocupaba de los que intentaban hacer de Alemania una comunidad mística. Según Bismarck, los alemanes, abandonados a sí mismos, no valían nada, caminaban hacia la anarquía.

El imperio se componía de veinticinco Estados, entre ellos tres repúblicas: Hamburgo, Bremen y Lubeck. Cada Estado conservaba instituciones, constitución y gobierno propios. Justicia, instrucción pública, cultos, obras públicas, administración local eran de la competencia de los gobiernos particulares. Algunas monarquías conservarían también un ejército propio, pero bajo el mando supremo del emperador.

El gobierno del Reich predominaría sobre los de los veinticinco Estados, y se compondría de la Cámara de Diputados o Rekhstag, del Consejo Federal o Bundesrat, del canciller y del emperador. El Rekhstag era elegido por sufragio universal: tenían voto todos los alemanes mayores de veinticinco años. El Bundesrat era una asamblea de plenipotenciarios, personajes importantes en sus estados, nombrados por los príncipes y por las tres ciudades republicanas. Ambas asambleas confeccionaban las leyes y las sancionaban, juntamente con el canciller.

La ley votada entraba en vigor inmediatamente, sin que el emperador pudiese aplazarla ni oponerle el veto. Sin embargo, sólo el emperador nombraba o destituía al canciller. Al emperador correspondía también el derecho de declarar la guerra o de disolver el Reichstag, con la sola aprobación del Bundesrat. El gobierno del imperio regía las relaciones exteriores, la defensa nacional, las aduanas, Alsacia y Lorena, la economía general. Extraña particularidad: no había Consejo de Ministros.

EL CANCILLER
Todo descansaba sobre los hombros del canciller: él era todo el ministerio. Otra particularidad: Prusia tenía más importancia que todos los otros estados reunidos. Era el estado más extenso —351.000 kilómetros cuadrados, de los 541.000 que componían la totalidad de Alemania— y el más poblado —25 millones de habitantes, de un total de 41 millones—. El emperador, presidente de la Federación, era, al mismo tiempo, rey de Prusia, mientras que el canciller era presidente del Consejo1 prusiano y algunos de sus secretarios de Estado eran ministros de Guillermo I.

Prusia imponía sus directrices a toda Alemania. Atenuaba el unitarismo cuando quería defender las prerrogativas prusianas, y lo reforzaba en la medida en que le aseguraba la dirección del Reich. Bismarck manejaba magis-tralmente aquella delicada maquinaria que él mismo había creado.

Tenía sesenta y cinco años. Conservaba la misma dura máscara, la misma franqueza brutal, la misma ironía despectiva. Vivía en la misma tensión, con la misma desconfianza hacia sus colaboradores, con los mismos odios rumiados a lo largo de los mismos insomnios. Guillermo I le hizo príncipe y le donó un inmenso territorio, de modo que se convirtió en uno de los más grandes propietarios de Alemania.

Bismarck solía decir: «Cuando se haya olvidado mi política, se me recordará por todos los árboles que he plantado». Pasaba varios meses del año en sus tierras, y, cuando volvía a Berlín, daba espléndidas fiestas, durante las cuales argumentaba, explicaba, convencía: «Primero, viene la nación, su posición en el exterior, su independencia, nuestra organización… Todo lo que viene después, constitución liberal, reaccionaria, conservadora…, yo lo dejo en segundo plano; es un lujo de instalación, en el que ya tendremos tiempo de pensar, cuando la casa esté sólidamente construida… No me interesa la doctrina. Empecemos por edificar un conjunto sólido».

EL FINAL DEL CANCILLER DE HIERRO
El 9 de marzo de 1888, a la edad de noventa y un años, moría el emperador Guillermo I. Bismarck, después de ensalzar su memoria en el Reichstag, vencido por la emoción, se agarró la cabeza entre las manos y lloró. El nuevo emperador Federico I (III de Prusia) era un hombre sencillo, culto, que habría deseado introducir en el sistema de Bismarck ideas liberales, pero estaba enfermo de cáncer, y moriría dos meses después.

Con la subida al trono de Guillermo II, se afirmó el nacionalismo. Guillermo II recordaba sin cesar a su «inolvidable abuelo», pero, contrariamente a él, gustaba de la fama, del esplendor, de la apariencia, de las proclamaciones ampulosas y de los retos pueriles. Representaba su papel con una pompa casi teatral. Bismarck le comparaba con un “capitán de barco, sentado sobre un barril de pólvora, y con el cigarro en la boca”, pero, considerándose indispensable, no sentía la menor inquietud acerca de su porvenir.

Sin embargo, el joven emperador pretendía gobernar por sí mismo. No tardó en producirse el choque, porque se enfrentaron, tanto en política exterior como en las cuestiones sociales, pues Guillermo quería practicar una política menos severa respecto a los socialistas. El viejo   canciller   dimitió,   el   20   de   marzo de 1890, y se retiró a su tierra de Varzin, donde moriría, en 1898, después de meses de insomnios, de pesadillas, de visiones trágicas: «Este edificio que yo he levantado, piedra por piedra, me lo destruirán». Y sus últimas palabras fueron: «¡Pero Alemania!  ¡Ay!  ¡Alemania!».

LOS NUEVOS DUEÑOS
En todas partes, la caída de Bismarck había producido el efecto de enorme alivio. «Cada cual —escribe Hohenlohe— se sentía un personaje, mientras que antes todos estaban empequeñecidos, reducidos». Y el emperador no era una excepción. En un discurso de 1891, declaraba, efectivamente: «En el imperio no hay más que un solo señor, que soy yo, y no toleraré a ningún otro». Hasta la primera guerra mundial, hubo cuatro cancilleres: el general von Caprivi, el príncipe von Hohenlohe, el príncipe von Bülow y Teobaldo von Bethmann-Hollweg.

Suceder al canciller de hierro era difícil. Caprivi lo sabía. Hombre de carácter, espíritu independiente, conocía la vida parlamentaria, pero ignoraba la política exterior. Hizo votar las leyes sociales que Bismarck había rechazado y negoció tratados comerciales, pero se quejaba de haber sido apartado de las gestiones diplomáticas, y se retiró en 1894.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IX La Gran Aventura del Hombre

El Neoimperialismo Occidental Dominación a Países Pobres

El sistema internacional que surgió de la Segunda Guerra Mundial fue diseñado y dominado por las naciones desarrolladas. Salvo los países íinoamericanos, la mayoría de los países del Tercer Mundo seguían bajo dominio colonial. Aunque entre los gobiernos europeos predominaba el sentimiento genuino de que la descolonización era justa y correcta, otras razones explican los cambios en este sentido después de 1945.

Económicamente, Francia y el Reino Unido no podían seguir manteniendo compromisos de envergadura en el extranjero. Es más, pensaron que podrían conservar las ventajas del colonialismo a la vez que concedían la independencia a sus colonias. Los nuevos países independientes no tuvieron otra opción que participar en un sistema internacional y en un orden económico ya existentes que reflejaban las necesidades del mundo desarrollado. Así, el Reino Unido y Francia comprobaron que se podía responder a las demandas de independencia sin sacrificar los beneficios de las relaciones comerciales y económicas. Estados Unidos desarrolló relaciones similares con América Latina.

El cambio no fue automático, no obstante, y los movimientos nacionalistas tuvieron que organizar frecuentes protestas masivas e incluso enfrenta-mientos armados contra el poder colonial (ver p. 448-449). Con el enorme gasto realizado por el Reino Unido y Francia en la Segunda Guerra Mundial, y la subsiguiente independencia de India en 1947, parecía inevitable el progreso de la descolonización.

Gandhi, líder de India

Gracias a su filosofía de la no violencia, La India consiguió su independencia del Imperio Británico.

El dominio económico actual
La ayuda por sí sola suele constituir únicamente una pequeña parte de las finanzas que necesita un país para funcionar correctamente. En cuestión de transacciones económicas de envergadura, ha sido Occidente y no el Este quien ha dominado al Tercer Mundo. El dominio económico del Tercer Mundo ejercido por las naciones industrializadas desarrolladas suele denominarse neoimperialismo.

Juntos, los 24 estados occidentales más ricos constituyen el 60% de la producción industrial mundial, el 73% del comercio mundial y el 80% de toda la ayuda a los países en desarrollo. Más importante aún es el hecho de que todos los grandes bancos comerciales se encuentran en Occidente, así como las dos mayores instituciones financieras del mundo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. En su origen, el FMI y el Banco Mundial ayudaron a Europa a reemprender el desarrollo después de la II Guerra Mundial, pero a medida que los países del Tercer Mundo adquirían la independencia, también ellos recurrieron a estas organizaciones. Junto a los bancos comerciales, éstas concedieron préstamos de dinero para el desarrollo del Tercer Mundo y (desde 1989-1991) a Europa del Este.

Las difíciles condiciones económicas internacionales de los decenios de 1970 y 1980 estuvieron marcadas por la subida del precio del petróleo y el deterioro de los términos de intercambio de muchas otras materias primas. Los países en desarrollo se veían obligados a pagar más por el petróleo pero recibían menos por sus propias exportaciones. Así, se veían a su vez conminados a endeudarse con los bancos comerciales, que en aquella época tenían mucho que prestar porque manejaban ingresos del petróleo.

No obstante, con la recesión económica en Occidente, subieron los tipos de interés y los países del Tercer Mundo se vieron obligados a pagar más intereses de los que tenían previstos. Entretanto, se reducían los ingresos por exportaciones. Sobre todo después de 1982, los bancos comerciales se mostraron reticentes a conceder más préstamos de envergadura a los países del Tercer Mundo, que recurrieron cada vez más al FMI.

El FMI, aportaba dinero sólo si el país organizaba su planificación y administración económica con la aprobación del Fondo. Así, estos países tuvieron que hacer concesiones a las exigencias de la banca, lo cual hizo empeorar las condiciones de vida para los habitantes del Tercer Mundo.

En efecto, para muchos de estos países, el pago de los intereses sobre el crédito absorbe la mayor parte de los ingresos recibidos por las exportaciones, lo que deja un escaso margen para el desarrollo o incluso para el mantenimiento de instalaciones e infraestructura existentes (escuelas, hospitales, sistemas de transporte, etc.). Hacia finales de los ochenta, el dinero que varios países africanos pagaban por la deuda (préstamos e intereses) superaba a cualquier otro concepto de exportación de capital.

Los países más deudores del mundo se encuentran en América Latina. Las deudas de México, Brasil y Argentina juntas son tan grandes que se cree que cualquier negativa o incapacidad de devolverlas provocaría el caos en el sistema bancario occidental. En este hecho reside la vulnerabilidad de los bancos de crédito frente a sus prestatarios.

La comisión Brandt

brandt willy

McNamara (presidente del Banco Mundial), pidió a Willy Brandt para dirigir la Comisión independiente de cuestiones relativas al desarrollo internacional (Comisión Norte-Sur). Después de casi tres años de investigación, el 12 de febrero de 1980, la Comisión presentó su análisis, designado de Informe Norte-Sur o Informe Brandt

El Informe Brandt fue el plan de mayor alcance para enfrentar los problemas de la deuda y del lento desarrollo, y fue implementado en 1979. Fue redactado por la Comisión Independíente para Temas de Desarrollo Internacional, presidida por Willy Brandt (1913-1992), ex Canciller de Alemania Federal.

El Informe proponía cuatro paquetes básicos de recomendaciones:

1. Un programa mundial de alimentación que estimulara la producción agrícola en el marco de la lucha contra los azotes del hambre 2. Un programa anergético mundial; 3, Mayor participación del  Tercer mundo en instituciones como el FMI o el Banco Mundial; 4. El punto más importante a medio plazo: aumentar la ayuda financiera a los países del Tercer Mundo, tanto en subsidios como en préstamos de bajo interés, y en la reducción o cancelación de parte de la deuda, medida que contribuiría a que estos países salieran del ciclo de la deuda y recomenzaran el proceso de desarrollo. En el Informe también se señalaba que el alto gasto en armas de los países desarrollados de Occidente resta recursos potenciales a los empobrecidos países del Tercer Mundo.

A pesar de que el Informe Brandt sostenía que su contenido reforzaba los intereses de occidente, los gobiernos le prestaron escasa atención. No obstante, contribuyó a que la opinión pública en Occidente tomara conciencia de las medidas que se podían y debían adoptar en aras del beneficio mutuo.

La ayuda en el presente
A pesar de la negativa de los gobiernos occidentales a implantar las propuestas del Informe Brandt (ver recuadro), Occidente ha llevado a cabo acciones para responder a las condiciones de emergencia. El hambre en Etiopía y en Mozambique recabó ayudas urgentes gubernamentales e individuales. En muchos países existen organizaciones voluntarias profundamente comprometidas con la captación de fondos para los que sufren hambre en el Tercer Mundo. El proyecto Band Aid de Bob Geldof fue un ejemplo de trabajo realizado por los ciudadanos para recoger dinero para quienes padecen hambre.

El problema de la ayuda de emergencia es que a menudo no se dirige a los asuntos fundamentales. En Ruanda, por ejemplo, no se ha podido resolver el enfrentamiento básico entre los pueblos tutsi y hutu. En Mozambique, la guerra entre el gobierno y los rebeldes apoyados por Sudáfrica ha vulnerado toda posibilidad de desarrollo nacional hasta la celebración, en noviembre de 1994, de elecciones generales aceptadas de antemano por ambos bandos.

Brandt tenía razón al decir que las relaciones norte-sur son tan importantes como las relaciones este-oeste. La tragedia del siglo XX es que, mientras una parte del mundo se ha desarrollado, la parte más sustancial ha perdido su oportunidad para el desarrollo, precisamente en este siglo. Es una pérdida que a largo plazo podría hacer peligrar el bienestar del mundo desarrollado.

Republica de Weimar Crisis Final del Primera Guerra Mundial

Finalizada la Primera Guerra Mundial con la abdicación, en 1918, del káiser Guillermo II dio lugar a la proclamación en Alemania de la República de Weimar cuya presidencia quedó en manos del socialista Ebert. La vencida Alemania inició la experiencia de un régimen democrático en unas condiciones políticas y económicas muy adversas.

La nueva República, nacida en medio del desastre militar, tuvo que asumir la derrota y aceptar las duras condiciones de paz impuestas por los vencedores en el Tratada de Versalles. Además, la crisis económica y el desorden político radicalizaron las posturas de los alemanes y, poco a poco, los fue conduciendo al nacionalsocialismo.

ALEMANIA Y  LA REPÚBLICA DE WEIMAR
Friedrich EbertLuego de la derrota militar y de la abdicación del emperador Guillermo II, en Alemania se intentó consolidar una república. Las fuerzas policíacas que apoyaban la constitución de una república eran el Partido Socialdemócrata que representaba a los obreros de tendencia reformista, liderado por Friedrich Ebert
(imagen), el Partido Demócrata Alemán y el Partido de Centro Católico, representantes de la burguesía liberal. La república contó también con el apoyo del ejército.

A esta alianzas se opusieron otros sectores obreros de tendencia revolucionaria que organizaron la Liga Espartaquista, que intentaron tomar el poder por medio de una insurrección popular, siguiendo el ejemplo bolchevique, pero fueron derrotados por el ejército.

A los pocos días del fin de la insurrección espartaquista, en febrero de 1919, se reunió una Asamblea constituyente en Weimar, que adoptó la forma republicana de gobierno, con un Presidente —F. Ebert ocupó ese cargo— y un Parlamento bicameral —el Reichstag y el Reichsrat— elegidos por sufragio universal.

Pero la República de Weimar —apoyada por socialdemócratas y burgueses moderados— no logró consolidarse. No contó con el apoyo de los sectores más poderosos de la burguesía industrial cuyos intereses se veían obstaculizados por la presencia en el gobierno de representantes de los obrero5 que impulsaban reformas.

Además, el gobierno republicano se propuso cumplir las obligaciones impuestas a Alemania por los tratados de paz —reparaciones y pérdidas territoriales— aun cuando la mayoría de la población no estaba de acuerdo y se oponía a ello. Entre 1919 y 1923 la crisis se profundizó. El gobierno obtuvo cada vez menos votos y los grandes capitalistas financieros impulsaron una especulación que agravó la crisis económica y la hiperinflación que desestabilizaron definitivamente a la República.

La crisis de la República: La República de Weimar, basada en una Constitución ampliamente democrática, fue incapaz de encontrar el equilibrio necesario para dar estabilidad al régimen. Los primeros años de la nueva República estuvieron marcados por diversos golpes de fuerza que, tanto desde la derecha como desde la izquierda, pretendían acabar con el régimen. En 1919, en Berlín, se produjo la insurrección de los espartaquistas, que tenía como objetivo proclamar un gobierno de consejos obreros que seguiría el modelo soviético. La revuelta fue duramente reprimida y desde entonces la República se ganó la oposición del Partido Comunista Alemán.

Sin embargo, fueron los grupos nacionalistas más radicales los que llevaron a cabo diversas tentativas de golpe de estado con el apoyo de una buena parte del ejército, nostálgico del viejo orden imperial y receloso ante las claudicaciones de Versalles. De este modo, en 1920 un sector del ejército que había sido desmovilizado ocupó Berlín y colocó en el gobierno a un alto funcionario prusiano, Kapp. Rápidamente estalló una huelga general en Berlín y en el Ruhr, que hizo fracasar la insurrección militar. Pocos años después, en 1923, Adolf Hitler protagonizó un putsch en Munich con el apoyo del general Ludendorff, pero fracasó.

La situación económica atravesaba también un momento muy difícil. El endeudamiento de guerra y las fuertes reparaciones que Alemania tenía que pagar a los vencedores originaron un aumento vertiginoso de la inflación, que fue acompañada de una espectacular caída del marco alemán. Los precios y los salarios variaban a lo largo de un mismo día como consecuencia de la inflación y de la pérdida de valor de la moneda. Las personas que vivían de capitales fijos, rentas, alquileres, etc., se arruinaron y una buena parte de las pequeñas empresas tuvieron que cerrar, lo cual provocó una subida de los índices de desempleo.

La crisis llegó a su cenit en 1923, cuando los alemanes no pudieron pagar las deudas de guerra contraídas con Francia y las tropas galas ocuparon el Ruhr como garantía del cobro de las mismas, tal y como se había establecido en Versalles.

Entre 1924 y 1929 Alemania vivió un período de relativa estabilidad, pero la crisis de 1929, y más concretamente la retirada de los créditos americanos, agravaron las dificultades económicas y sumieron a Alemania en uña profunda crisis. En 1932 la producción había disminuido a la mitad con respecto a la de 1929.

El desempleo creció desmesuradamente, se pasó de un millón y medio de parados en 1929 a 6 millones en 1931. Los partidos gobernantes, la llamada Coalición de Weimar (Partido Socialdemócrata Alemán, Centro Católico y Partido Demócrata), fueron perdiendo el apoyo de los asalariados y de la pequeña burguesía empobrecida.

A partir de 1930 los diferentes gobiernos no tenían una mayoría coherente en el Parlamento y se apoyaban en el presidente de la República, que gobernaba por decreto. Se utilizaba con demasiada frecuencia el recurso de disolver el Parlamento y la inestabilidad ministerial (19 gobiernos en trece años) era la prueba de la fragilidad del sistema. El desorden político hacía crecer el deseo de un gobierno fuerte y estable.

Los líderes moderados de la endeble república carecían de experiencia en el ejercicio del poder. Con harta frecuencia entre 1918 y 1933 se agotaban en discusiones sin acertar a promover sus intereses comunes; con demasiada frecuencia colocaban sus órdenes en entredicho ante la fuerza bruta de los Freikorps, el Ejército o los grupos nazis paramilitares; en excesivas ocasiones pactaban con los extremistas, con la esperanza de comprometerlos en la gestión del gobierno. Mas la nueva constitución no podía por sí sola inculcar, de la noche a la mañana, hábitos ciudadanos en un pueblo cuya falta de experiencia democrática no hallaba parangón en ninguno de los países industrializados del mundo. En cualquier otra nación desarrollada, los moderados de Weimar hubieran lucido la etiqueta de conservadores. Sus jueces favorecían constantemente a los exaltados de derechas frente a sus oponentes de izquierdas. Gran número de maestros y profesores continuaban difundiendo las doctrinas de la política del poder y de la superioridad teutónica que contribuyeron, años antes, al estallido de la primera Gran Guerra. Muchos ciudadanos comenzaron a evocar con nostalgia los años de lucha y las glorias marciales, mientras se veían aherrojados a un sórdido presente de estériles rivalidades políticas y caos económico. Brotó por doquier un anhelo incontenible de unidad y disciplina; sus consecuencias, sin embargo, fueron fatales.

Después de años de tentativas infructuosas de solucionar el problema, lleno de carga emocional, de las reparaciones de guerra, la comisión aliada de reparaciones constituyó un equipo internacional de expertos en finanzas para fijar un programa de pagos hasta 1988. El grupo, presidido por el industrial americano Owen Young y con representación alemana por primera vez, diseñó un plan para aliviar la carga de la deuda de la nación derrotada y para estabilizar su sociedad dividida y sus relaciones con el resto del mundo.

El plan Young, presentado en París en junio, contenía las concesiones más favorables a Alemania que se habían hecho hasta el momento: los alemanes ya no deberían hacerse cargo del costo total de la reconstrucción; los pagos anuales se reducirían en un tercio, a unos 407 millones; se aboliría la supervisión aliada de la economía alemana junto a la comisión de reparaciones; se pagaría la deuda a una nueva banca internacional de la que Alemania sería miembro y Alemania podría declarar una moratoria parcial de los pagos durante los recesos económicos.

Los gobiernos estadounidense y alemán apoyaron el plan. Un enviado norteamericano escribió: «Todos los residuos de desconfianza y enemistad que se habían ido sedimentando desde el día del armisticio finalmente se han disuelto». No obstante, tres años después los pagos fueron suspendidos definitivamente.

Síntesis 2° Guerra Mundial

La Descolonización de Africa y Asia: Que fue este proceso y porque?

La Descolonización de África y Asia:

El proceso de descolonización constituye uno de los más decisivos factores de la configuración de una nueva realidad histórica en el panorama global de la época actual, y ha dado origen no solo a un nuevo Tercer Mundo, con una dinámica interna propia, sino también a una serie de cuestiones y problemas que se proyectan directamente en el plano de la historia universal.

DESCOLONIZACION DE AFRICA Y ASIA

Es por ello una tarea no solo posible, sino necesaria, emprender descripciones históricas de la primera fase de este naciente Tercer Mundo, que constituye el campo problemático más reciente del siglo XX, y a la vez quizá el mas importante para el futuro de la historia actual.

FACTORES DE LA DESCOLONIZACIÓN.-

La descolonización tiene como consecuencia la independencia, pero esta, sin embargo, no se alcanza en muchos países de una forma completa, pues aunque la mayoría consigue su soberanía política, los lazos que les unen al pasado colonial quedan profundamente estrechados, manteniéndose una dependencia social, económica y cultural que condicionan su posterior desarrollo cayendo en una nueva modalidad de colonialismo.

FACTORES INTERNOS

El crecimiento demográfico:

La mayoría de los países en vísperas de su revolución contaban con unos efectivos demográficos muy elevados. Las altas tasas de natalidad, típicas en los países poco desarrollados, vieron descender sus tasas de mortalidad debido a sus mejoras higiénicas y médicas que habían aportado las potencias coloniales. Se producen grandes corrientes migratorias hacía las grandes urbes. Este incremento urbano sirvió de cohesión y acercamiento a los problemas y a la vez de difusión de ideologías y actitudes hostiles a la presencia colonial.

Transformaciones económicas y sociales:

La introducción de economías especulativas y de nuevos sistemas de intercambio en las colonias, trajo como consecuencia la destrucción de los anteriores sistemas de subsistencia, a la vez que situaba a gran parte del planeta en un circuito comercial internacional que se definiría como de “intercambio desigual” al desequilibrarse claramente a favor de los colonizadores.

Para obligar a trabajar a las poblaciones dependientes en los productos o en los sectores que interesaban a Europa, y para procurarse mano de obra en las condiciones más ventajosas, se utilizaron todo tipo de coacciones y trucos, desde impuestos a pagar en jornadas de trabajo, hasta trabajos forzados, e incluso, a pesar de estar prohibido, la compra de esclavos.

Cambios culturales e ideológicos:

Las nuevas formas de vida eran el testimonio del abandono tanto de sus agrupaciones tradicionales en clanes de familias o religiosos, como de sus instituciones y costumbres. Las sociedades coloniales soportaron el proceso de aculturación, es decir, la implantación de las formas de pensamiento y los valores surgidos en Occidente. Ante el choque producido por la presencia extranjera, gran parte de la población buscó una huida refugiándose en sus mitos.

Los círculos ilustrados indígenas, pertenecientes a la burguesía, iban aumentando con la extensión de la enseñanza occidental. Esta minoría ilustrada, sin embargo, aprendió de Occidente, bien la manera de prosperar dentro del sistema establecido, o bien la de utilizar sus enseñanzas en su contra en el momento oportuno, siendo, por tanto, los principales animadores de los movimientos nacionalistas e independentistas.

Los movimientos nacionalistas y sus líderes:

Para tener éxito en las metas propuestas, es decir, para que las distintas aspiraciones y movimientos nacionalistas pudieran alcanzar la independencia respecto de sus naciones dominadoras, fue necesaria la presencia de líderes que dotaran a estos movimientos de un programa político y una autoridad moral que, fácilmente comprendidas por las masas, calaran en sus pensamientos y les llevaran a perseguir su puesta en práctica.

FACTORES EXTERNOS

La crítica anticolonial:

La oposición al régimen colonial nace casi desde los comienzos de la colonización europea, incrementándose luego a medida que el mundo occidental tuvo un mayor acceso a las libertades. Desde dentro del socialismo se condena el principio de implantación de un pueblo sobre otro.

La actitud de los intelectuales y de los círculos religiosos:

La acción misionera denuncia los abusos y sometimientos de las poblaciones indígenas, sería a través de las encíclicas como “Pacem in Terris promulgada el 11 de abril de 1963 por Juan XXIII o la de “Populorum progressio” el 26 de marzo de 1967 de Pablo VI, en las que se apoyaban mas decididamente la causa de la emancipación.

Durante el período de entre guerras surge el apoyo de los intelectuales y políticos, como los que en 1927 integraron la Liga contra el Imperialismo, esta celebró su Primer Congreso en Moscú, con la participación de delegados procedentes de los territorios sometidos.

Mucha mas incidencia tendría posteriormente la actitud de ciertos presidentes norteamericanos, como Wilson o Roosevelt, que se convirtieron en defensores de la causa de la libertad y de la emancipación de los pueblos.

La condena del socialismo: Desde los comienzos del movimiento socialista, se hicieron patentes las discrepancias; si bien los principios del socialismo eran incompatibles con la práctica colonial, no faltaron los que veían en el colonialismo el caldo de cultivo para ulteriores revoluciones socialistas. Otros veían que, a pasear de todo lo malo, el colonialismo podría resultar ventajoso para los sometidos.

Durante las dos guerras se transmitió a las colonias una imagen muy alejada de la próspera Europa que se quería haber transmitido: los enfrentamientos y las discrepancias entre los colonizadores. Los contactos entre colonia-metrópolis acentuaron el conocimiento de las tremendas diferencias, haciendo cada vez más patente lo que les separaba. Los esfuerzos a que las colonias se vieron sometidas para apoyar a las metrópolis vinieron seguidos de compensaciones (Asambleas legislativas) vía por la cual los nativos accedieron a los círculos de decisión política. El posicionamiento de USA y URSS, a partir del ’45, contrarios a la práctica colonial aparece en pleno proceso descolonizador, acelerándolo; pero no olvidemos los intereses que ambas potencias tienen (Guerra Fría).

La Sociedad de Naciones no desarrolló demasiados temas relativos al colonialismo debido a su parálisis, lo más relevante fue la creación de los mandatos como nueva figura jurídica; se trataba de desposeer a Alemania repartiendo sus antiguas colonias al tiempo que consolidaba y aumentaba la presencia de las viejas potencias (bajo una apariencia de vía hacia la independencia). La ONU recogió en su Carta un sistema ( la administración fiduciaria) que no deja de ser una forma de tutela colonial. El sistema se basaba en el derecho de los pueblos a acceder al régimen jurídico que deseasen y la necesidad de unas condiciones previas (económicas, culturales, políticas…) para poder ejercitar plenamente esos derechos.

Con el tiempo la ONU fue haciéndose más y más portavoz de la causa descolonizadora; en la Declaración sobre la Independencia de los países y pueblos colonizados (1960) la ONU cambia de rumbo, enfrentándose al colonialismo, al que tacha de “mal absoluto”. No debemos olvidar un nuevo factor descolonizador: el aopyo que a los procesos en inicio prestan los países que ya han accedido a la independencia; se trata de un movimiento de solidaridad que alcanza su cenit en la CONFERENCIA AFRO-ASIÁTICA DE BANDUNG (1955. Isla de Java, Indonesia). Un año antes, los países ya independizados, encabezados por Ceilán, India, Pakistán, Indonesia y Birmania establecieron una serie de objetivos para esta conferencia:

Favorecer las relaciones amistosas entre las naciones africanas y asiáticas.

Examinar los problemas (económicos y sociales) de los países asistentes.

Analizar lo relativo a la soberanía nacional, racismo y colonialismo.

Valorar la posición de África y Asia en el contexto mundial.

La conferencia estuvo presidida por el Presidente de Indonesia (Ahmed Sukarno) que junto con Nehru (India) fueron los padres de la idea. La presencia de delegaciones fue más asiática que africana. Paralelamente Europa se posicionó temiendo agitaciones (los líderes independentistas y los “revoltosos” fueron encarcelados).

PROCESO DESCOLONIZADOR: RASGOS, ETAPAS Y AREAS

Según M. Madridejos la descolonización pacífica implicó la alianza o el entendimiento del poder colonial con la burguesía autóctona (cuando la hubo) o con los jefes tradicionales o con algún líder carismático. Concediendo la independencia las potencias pretendían encontrar otra vía mas sutil de dominación. Esta es la vía aplicada en casi toda el África negra.

El poder colonial provocó divergencias entre las fuerzas de la colonia a fin de imponer mejor sus condiciones o de asegurarse una permanencia en la zona. Este sería el caso de la partición de la India, basada en el fanatismo religioso excitado por la metrópoli para debilitar al partido del Congreso.

Cuando la independencia fue reclamada por un movimiento popular que podría hacer cambiar al nuevo país de bando, la guerrilla o la guerra abierta fueron fenómenos corrientes. Estos fueron los casos de Malasia, Indochina y Argelia.

En zonas donde los conflictos civiles estaban presentes, las metrópolis se aliaron con los bandos más nacionalistas conservadores y no dudaron en respaldar a regímenes dictatoriales. Casos de Filipinas, Vietnam y Corea del Sur.

ETAPAS DEL PROCESO DESCOLONIZADOR.

Durante la Primera Guerra Mundial y el posterior período de entreguerras los territorios del Oriente Medio y del Sur del Mediterráneo fueron los más afectados. El avance de la oposición a la presencia europea en los países musulmanes creció, pero la desunión en el seno islámico propició la creación de nuevas formas de dominación (protectorados…) en la zona. Incluso países ya independientes (Irán, Afganistán, Turquía…) fueron víctimas de la intromisión francesa o británica en sus asuntos internos

Tras la Segunda Guerra Mundial se abre el proceso descolonizador en toda su magnitud, siendo Asia la zona en la cual el proceso, ya abierto pero no concluido desde el XIX; aquí y ahora se escapa al control europeo y norteamericano. En Asia, según J. Chesneaux debe tenerse en cuenta la acción de los grupos y partidos nacionalistas, generalmente conservadores, y en la que suele darse dos tendencias: una de organización casi secreta (caso del Kuomintang chino), y otra que se constituye en “comité de notables” (Caso del Partido del Congreso, de la India). El movimiento nacionalista se debe entender como el “conjunto de manifestaciones políticas, sociales y culturales que expresan las aspiraciones de un pueblo en su liberación”. Los partidos políticos que dirigen estas actuaciones buscan, no solo la independencia, sino también una transformación social. Esta mezcla de intereses se dio mucho en el caso de Asia

Japón había ejercido sobre su entorno el principal papel imperialista. Su desarrollo económico la había convertido en la principal potencia asiática. Japón ejerció en su entorno un efecto deslumbrante. China y su revolución supuso un acicate para la insurrección y para la difusión de ideas comunistas en Asia, aunque de un comunismo adaptado que hacía imposible la existencia de un socialismo no revolucionario.

India vio como el nacionalismo, existente desde antes, cobraba vida durante la Primera Guerra Mundial , acto que coincide con la labor de Gandhi. Durante el periodo de entreguerras la actividad fue creciendo, apoyada por dos corrientes: el Partido del Congreso y la Liga Musulmana; las diferencias entre ambas acabaron dando pié a la aparición de dos países diferenciados en lo religioso: India y Pakistán.

En África la presencia europea se prolonga hasta pasada la 2 G.M. En 1975 practicamente la totalidad del continente es independiente. El proceso abarca tres periodos:

1945-1955: época de los tanteos. Los partidos nacionalistas empiezan a contar con el apoyo de las masas.

1955-1962: época de la independencia de la gran cantidad de países. . Comenzó en el Norte.

1962-1980: Se consolida el proceso. 1975 es el año de conclusión de la descolonización.

La independencia de África, como se observa, comenzó también por los países musulmanes, aunque en Africa es más tardía que en África. Aquí el anticolonialismo, además de mostrarse antirracista y nacionalista, se ha orientado frecuentemente hacia el socialismo, que se define en esta variante africana como humanista, no dogmático y basado en el carácter religioso del africano.

En el África negra, Reino Unido dio luz verde a los procesos independizadores a partir de la 2ª G.M., basándose en la experiencia asiática, ya que podía ofrecer una institución de acogida (Commonwealth). El África francesa, basada en el concepto de asimilación, había creado la Unión Francesa (equivalente al órgano británico); en el seno de esta institución fueron creciendo los partidos nacionalistas.

En el ’58 se creó la Comunidad Francesa para regular las nuevas relaciones. En 1960 se independiza la práctica totalidad de las colonias francesas. El Africa Belga comienza a plantearse tímidamente el proceso en plena efervescencia de 1950; tras problemas Bélgica reconoció rápidamente la independencia en 1960.

Las colonias españolas y portuguesas : tras su entrada en la ONU España cambia su política y provincializa las colonias africanas para, poco después, otorgar autonomías que desembocan en independencia ( Guinea : 1968) o cesión a otros países (Ifni a Marruecos 1969) o ceder la zona a varios vecino (Sahara 1975). Portugal fue el país europeo más tardío en otorgar independencia a sus colonias: la revolución de los claveles (1974) , propiciada por el descontento sobre política colonial, aceleró pacíficamente el proceso.

EL TERCER MUNDO LOS PROBLEMAS DEL SUBDESARROLLO.

La plena soberanía alcanzada por las naciones tras la independencia no ha supuesto para la inmensa mayoría de ellas una mejora en las condiciones de vida de sus habitantes. La evolución de muchos países se ha visto frenada por conflictos que son consecuencia de una inestabilidad estructural. A menudo se han sucedido enfrentamientos y golpes y contreagolpes de estado, fruto de los partidos políticos que sirvieron en su momento de catalizadores de la independencia. La tendencia al “partido único” ha sido algo a lo que pocos países se han sustraído, justificando así las dictaduras militares y los gobiernos revolucionarios. Los ejércitos han desempeñado frecuentemente un papel protagonista, aunque frecuentemente se ha visto diviidido entre una mayoría de soldados analfabetos y una minoría de oficiales aculturados y ligados a la modernidad. Conflictos fronterizos y étnicos como los presentes de Centro-África vienen a completar este panorama.

El Neocolonialismo

Según el Prof. Arroyo se trata de “el dominio o influencia de las grandes potencias sobre países políticamente independientes, para asegurarse la explotación de sus recursos económicos y su fidelidad diplomática. Como el colonialismo, es otra forma de imperialismo, pero, a diferencia de aquel, no violenta, al menos teóricamente, las instituciones soberanas del país dominado; solo se asegura el control económico”. No se trata de algo nuevo, ya lo practicó USA en Sudamérica durante el XIX. Se trata de mantener las ventajas económicas, los mercados y los proveedores de materias primas pero sin ninguno de los inconvenientes de sistemas anteriores.

El Subdesarrollo.

El término intenta definir algo que solo puede explicarse por la carencia de algo ajeno. No podemos decir que sea una situación igual en todos los países que así catalogamos, pero sí que presentan rasgos semejantes. Términos anexos a este son los de “País en vías de desarrollo” (el fenómeno visto desde el lado economicista) y “Tercer Mundo / No alineados” (visto desde la perspectiva política). El subdesarrollo se manifiesta a través de una serie de rasgos y características; según el prof. Y. Lacoste , catorce son las características:

Insuficiencia alimentaria (menos de 2,600 calorías/día)

Graves deficiencias en la población (altas tasas de mortalidad infantil, analfabetismo…)

Infrautilización o desaprovechamiento de recursos naturales.

Elevado índice de agricultores con baja productividad.

Industrialización incompleta o restringida.

Hipertrofia y parasitismo del sector terciario.

Dependencia económica.

Baja renta per capita.

Dislocamiento de las estructuras tradicionales económicas y sociales.

Escasa integridad nacional.

Debilidad de las clases medias en relación con el reducido porcentaje de población urbana.

Paro, subempleo y trabajo infantil.

Elevado crecimiento demográfico.

Toma de conciencia de su estado.

Desde los años ‘50s los países económicamente desarrollados han venido sosteniendo líneas de apoyo a los subdesarrollados; desde los últimos tiempos estas se muestran insuficientes y aparecen voces contrarias a una recuperación artificiosa de estos países que solo acrecentaría las desigualdades: la deuda externa; la solución, parece estar, en lo que algunos han dado en llamar el comercio justo. Aunque este es un problema que atañe directamente a los países desarrollados, que se convierten día a día en la meta de la emigración de los no-desarrollados; parece no encontrarse una solución al problema…. Por ahora.

La Descolonización En Africa China India Afganistán

ORIENORITE PRÓXIMO

Los países árabes: descomposición del Imperio Turco.-

Después de la Primera Guerra Mundial, el Imperio Turco desaparece. Los ingleses y franceses pasan a tutelar la zona, mediante protectorados. Los países árabes van poco a poco adquiriendo la independencia en el Período de Entreguerras. El protectorado es una forma de dominio colonial. La colonia no pertenece a la metrópoli. Es un régimen en el que la metrópoli dirige la política exterior. La política interior es dirigida por un gobierno indígena.

La creación del estado de Israel (ver el conflicto árabe-israelí)

La creación de este estado en 1948, con apoyo de la ONU, ha originado una fuente de conflictos provocados por las rivalidades árabe-israelíes.

Desde principios del siglo XX, la población judía comienza a trasladarse a este territorio, por la tradición. Esta tendencia continúa hasta la SGM. Después de ella, el mundo, que conoce el holocausto judío, apoya la creación del Estado de Israel, para dar una patria a los judíos. Se crea en 1948 y va a ser una fuente de conflictos con los árabes.

Egipto, Irak, Líbano, Yemen, Siria, Arabia Saudita y Transjordania forman la Liga Árabe, que se enfrenta en una guerra a Israel. Pero Israel, al contar con el apoyo de EE.UU. está en superioridad y vence, ampliando sus territorios.

Hubo varios enfrentamientos más. El consejo de seguridad de la ONU se reunió varias veces y redactó resoluciones, ninguna de las cuales fue nunca cumplida por ningún bando, hasta los años 90. Los árabes se sentaron a negociar porque se les acabó el apoyo soviético.

El Tercer Mundo y el movimiento no alineado

Las colonias consiguieron la independencia. Ahora, siendo ya países, tienen muchos problemas. Son independientes políticamente, pero sufren una dependencia económica, que les hace pasar por serias dificultades. Tienen problemas sociales y políticos internos: se dan rivalidades y enfrentamientos entre distintas religiones o etnias, que llevaron muchas veces a regímenes militares dictatoriales.

El término Tercer Mundo se impuso como una forma de designar a todos aquellos países que, por encima de su adscripción al bloque occidental y soviético, se identifican con situaciones de dependencia, pobreza o subdesarrollo.

En los países tercermundistas va a nacer un movimiento que pretende dar una tercera opción, sin adherirse a ningún bloque. Es el movimiento no alineado o de no alineación. Fue impulsado por los líderes independentistas.

Estos líderes convocaron una reunión, la conferencia de Bandung, que reunía a los líderes de países del Tercer Mundo. Esta conferencia intenta recuperar la dignidad de estos países. En el acta final de esta conferencia, se defiende la independencia de los pueblos y la igualdad de las naciones; se rechaza el intervencionismo de las grandes potencias y todas las presiones que puedan ejercer; se defiende el pacifismo como forma de resolver los problemas y se reconoce la necesidad de ayuda para los países subdesarrollados.

En este sitio ver también: EL TERCER MUNDO 

Transformaciones Tecnologicas Socioculturales y Politicas del Siglo XX

A lo largo de la primera década del siglo XX, las relaciones internacionales se fueron haciendo cada vez más complicadas y tensas. Las rivalidades económicas y coloniales entre los Estados y el deseo de protagonismo en el concierto internacional, originaron la carrera de armamentos y la configuración de bloques antagónicos. Fue este engranaje de alianzas lo que hizo inevitable la Primera Guerra Mundial.

El atentado de Sarajevo fue el detonante de un conflicto que todos creyeron en un principio que iba a ser corto y limitado, pero,contra todo pronóstico, la guerra se prolongó durante cuatro años y movilizó a más de 70 millones de soldados. Además, el conflicto se mundializó al implicarse los imperios coloniales y se convirtió en una «guerra total» que movilizó a toda la población en el esfuerzo bélico.

Como consecuencia del conflicto, las fronteras europeas sufrieron una extensa remodelación, pero las duras disposiciones impuestas a los vencidos, fundamentalmente a Alemania, crearon las condiciones que condujeron a Europa a un segundo enfrentamiento generalizado en tan solo veinte años.

En el año 1917 tuvo lugar en Rusia un proceso revolucionario que culminó con la instauración del primer régimen socialista del mundo.
La Revolución Rusa de 1917 tuvo dos fases bien diferenciadas. La primera, en febrero, dio lugar a la caída del zarismo y a la instauración de un régimen parlamentario y constitucional. La segunda, en octubre, tuvo un carácter socialista y configuró un nuevo modelo de Estado a partir de las organizaciones obreras, de los soviets de obreros y campesinos. En ocho meses, Rusia pasó de una monarquía anacrónica y casi absoluta a la dictadura del proletariado.

Es evidente que, en este proceso, Vladimir llich Uliánov, «Lenin», jugó un papel de primer orden. El nuevo régimen, sin embargo, sólo consiguió consolidarse después de una cruenta guerra civil que se prolongó durante más de tres años. En un primer momento pareció que las revoluciones en Alemania y Hungría significarían la expansión de la revolución obrera por toda Europa, pero el aplastamiento de estas revueltas desvaneció el sueño bolchevique de una revolución mundial. La URSS tendría que iniciar en solitario la construcción del socialismo.

La Segunda Guerra Mundial superó claramente a la Primera, tanto por la duración y la intensidad de los combates como por las pérdidas humanas y los recursos que se utilizaron: participaron 72 Estados, fueron movilizados 110 millones de hombres, el coste económico de la guerra fue cuantiosísimo y hubo más de 40 millones de muertos.

El norte de China, Japón y Europa quedaron devastados y su equipamiento industrial, ferroviario, portuario y viario quedó muy maltrecho. Además, la Segunda Guerra Mundial tuvo una extensión realmente mundial, ya que se combatió en casi todos los continentes (Europa, Asia, África y Oceanía) y en todos los océanos.

En el terreno armamentístico, las grandes potencias enfrentadas perfeccionaron y pusieron a punto instrumentos de ataque suficientemente terribles como para destruir a toda la Humanidad. La aparición de las grandes unidades blindadas, la utilización de los submarinos, de los portaaviones, de los misiles antiaéreos, del radar y de la aviación como recurso habitual para el transporte de tropas y para los bombardeos sobre la población civil, hicieron de este conflicto una verdadera carrera hacia la destrucción. Finalmente, la explosión de la primera bomba atómica marcó un hito en la historia e inició el miedo atómico, al demostrar que era posible destruir la Humanidad.

El fin de la Segunda Guerra Mundial abrió una nueva etapa tanto en el terreno de la política internacional como en el del desarrollo económico. En el primero, la Guerra Fría dominó el escenario. En el segundo, los treinta años que siguieron al fin de la guerra se caracterizaron por una expansión económica sin precedentes. A partir de principios de la década del 70 se desencadenó una crisis y una profunda recesión.

Simultáneamente, se produjo una gran transformación tecnológica y organizativa basada en la microelectrónica, que en pocos años introdujo profundas modificaciones en los sistemas de producción y distribución de bienes y servicios y en las pautas de consumo en todo el mundo. El enfrentamiento político, ideológico y militar entre los Estados Unidos y la Unión Soviética marcó profundamente no sólo la política internacional sino también la política interna de muchos países durante la segunda posguerra.

Uno de los rasgos más gravosos de ese conflicto fue el enorme desarrollo —sostenido por cuantiosos gastos— de la industria armamentista, cuya expresión más terrible fue la producción de un arsenal nuclear con capacidad potencial para destruir toda forma de vida sobre el planeta. En la inmediata posguerra tuvo lugar la descolonización de la mayoría de los dominios europeos en ultramar. Asimismo, en 1949 se produjo la revolución que llevó al poder en China al líder del Partido Comunista Chino Mao Zedong.

Uno de los rasgos más destacados de la ciencia moderna es la rapidez con que lo imposible se convierte en algo cotidiano. En 1956, cuando el recién nombrado «astrónomo real» británico llegó a Londres procedente de Sudáfrica, la prensa le pidió su opinión sobre los viajes espaciales y él replicó que no le hablaran de «tonterías». Sin embargo, apenas cinco años más tarde, los soviéticos pusieron en órbita a Yuri Gagarin en el Vostok I, y sólo faltaban trece años para que Neil Armstrong y Edwin Aldrin pisaran la Luna ante un público estimado de unos 600 millones de televidentes. Este último servicio tenía entonces poco más de 30 años de edad, pero aun así había en el mundo 200 millones de aparatos de televisión. A principios de los 80, más de un centenar de personas se había aventurado a visitar el espacio.

El viaje tripulado a la Luna fue la culminación de una serie cuidadosamente planificada de complejos ensayos. El primero fue un espectacular fracaso. Ante el desafío del Sputnik soviético en 1957, Estados Unidos sólo disponía del cohete Vanguard, de la marina, para poner en órbita un satélite propio. En diciembre de 1957, el cohete estalló en la plataforma de lanzamiento. Un segundo intento, previsto para el mes siguiente, tuvo que ser cancelado a última hora. Estados Unidos inició entonces el proyecto de los satélites Explorer, lanzados por el cohete militar ICBM Júpiter C. El Explorer I entró en órbita en enero de 1958 y, en el curso de dos años, le siguieron casi una veintena de satélites, con toda una serie de aparatos experimentales.

Pero estos viajes no eran más que breves excursiones. En octubre de 1958, la NASA (National Aeronautics and Space Administration), fundada para coordinar todos los proyectos espaciales de carácter civil, lanzó el Pioneer I, cuyo objetivo era entrar en órbita alrededor de la Luna y enviar a la base información sobre su superficie. Por desgracia, uno de sus motores auxiliares falló y la nave cayó a la Tierra.
Mientras tanto, los soviéticos habían conseguido algunos éxitos espectaculares con sus sondas de la serie Luna. La primera pasó junto a la Luna a una distancia de 7.000 Km., para luego quedar en órbita alrededor del Sol, convirtiéndose así en el primer planeta artificial. El Luna III causó sensación en octubre de 1959 al sobrevolar la cara oculta de la Luna (que siempre está vuelta en dirección opuesta a la Tierra) y enviar fotografías de la superficie hasta entonces desconocida del satélite.

En ese momento la suerte dejó de sonreír a los soviéticos y tuvieron que esperar seis años para conseguir otro éxito importante, que una vez más fue espectacular. En Julio de 1969, la nave americana Apolo XI entró en orbita en la Luna y el Eagle se posó sobre la superficie de la Luna enviando a la Tierra una larga serie de fotografías y el famoso audio de Armstrong.

Si bien su virulencia no fue siempre la misma, la Guerra Fría mantuvo su vigencia hasta mediados de la década del ’80. La llegada de Gorbachov al gobierno de la Unión Soviética desencadenó un proceso de transformación en el sistema soviético, que escapó al control de sus impulsores. El resultado de ese proceso fue el fin del dominio soviético en Europa oriental, la caída del sistema comunista y el desmembramiento de la Unión Soviética; en síntesis, marcó el final de la Guerra Fría.

Una de las razones aducidas para explicar la decadencia del sistema soviético reside en su incapacidad para seguir el ritmo de las innovaciones tecnológicas e industriales de las economías de mercado occidentales, y para satisfacer las aspiraciones de consumo de la mayoría de sus habitantes. Las innovaciones tecnológicas occidentales que se generalizaran a partir de la década del 70 abarcaron un conjunto de áreas y sectores industriales diversos. En el corazón de dichas innovaciones se encontraba un notable esfuerzo de aplicación del conocimiento científico al terreno productivo y de mejoramiento constante de los sistemas de producción y distribución. En este último aspecto descolló Japón, que tuvo la capacidad para adaptar exitosamente desarrollos tecnológicos extranjeros, generalmente estadounidenses, al proceso productivo.

La crisis económica de principios de la década del 70 no sólo impulsó esta nueva ola de desarrollo tecnológico sino que también puso sobre el tapete la cuestión de los límites al crecimiento y el problema del medio-ambiente, que tomaron creciente importancia en la agenda de problemas internacionales y en la conciencia de las mujeres y los hombres de todo el mundo.

Primer Satelite Enviado al Espacio Comienzo de la Era Espacial

HISTORIA DEL AÑO: El Sputnik inicia la carrera espacial

El 4 de octubre de 1957, la Unión Soviética lanzó al espacio el primer satélite artificial del mundo, el Sputnik I.

Cuando la esfera de aluminio dio la vuelta a la Tierra, los estadounidenses quedaron aturdidos: un país que, según ellos, era tecnológicamente inferior, los había superado.

En noviembre aumentó su consternación cuando los soviéticos pusieron en órbita el Sputnik II con la perra Laika a bordo.

Sus temores por el Sputnik tenían dos vertientes: el sorprendente logro de los soviéticos les daba ventaja en la guerra propagandística, y la tecnología espacial podía ser aplicada al armamento. Se negaron a creer el anuncio de que la Unión Soviética había probado el primer misil balístico intercontinental (MBIC), un arma nuclear autopropulsada capaz de cruzar océanos. Ahora, el liderazgo de Moscú era innegable, y la opinión pública norteamericana exigía un satélite. La carrera espacial había comenzado.

En Estados Unidos ya se estaban desarrollando tres programas de cohetes. En 1955, el presidente Eisenhower había seleccionado el proyecto Vanguard de la armada para la investigación espacial; el reciente programa Atlas de la fuerza aérea (dedicado a la fabricación de un MBIC) y uno similar del ejército lo apoyaban.

El Vanguard contaba con pocos fondos y el científico más importante, Wernher von Braun, se había quedado con el ejército.

En diciembre de 1957, Estados Unidos lanzó un cohete Vanguard con un satélite. Explotó en la rampa de lanzamiento. Un mes después fue lanzado con éxito el satélite Explorer 1 utilizando un cohete que había diseñado Von Braun. Sus instrumentos científicos hicieron un gran descubrimiento: dos franjas de radiación sobre la atmósfera terrestre, los cinturones Van Allen.

En Estados Unidos y en la Unión Soviética se sucedieron los lanzamientos de satélites y las fuerzas arma-das norteamericanas (apoyadas por el senador de Texas Lyndon Johnson) empezaron a presionar al gobierno para establecer bases militares en la Luna.

En julio de 1958, Eisenhower estableció la National Aeronautics and Space Agency (Agencia Espacial y Aeronáutica Nacional, NASA) que reclutó a siete astronautas y contrató a Von Braun como ingeniero jefe.

Cuando Moscú puso en órbita al primer hombre en 1961, ambos países habían sacrificado a muchos animales y la carrera espacial se había convertido en una obsesión nacional.

perra laikaEn los primeros días de noviembre de 1957 los rusos pusieron en órbita un segundo satélite artificial, a! que denominaron Sputnik II. El artefacto estaba equipado con diversos accesorios para captar y medir los rayos cósmicos, radiaciones solares, ultravioletas y rayos X, juntamente con la temperatura y la presión atmosférica.

En él viajaba la perra Laika, con alimento, agua y aire para varios días, e instrumentos para registrar sus reacciones biológicas.

La disminución sucesiva del período de este satélite fue controlada por radiotelescopios y radar desde el momento mismo de su puesta en órbita hasta su destrucción, en abril de 1958. Había dado 2.378 vueltas en torno de nuestro planeta y recorrido 120 millones de kilómetros o sea casi la distancia entre la Tierra y las proximidades de! Sol.

El reto del Sputnik
La hazaña del Sputnik indujo a los norteamericanos a pensar que quizá su sistema educativo no era el mejor del mundo. Al fin y al cabo, la Unión Soviética, a pesar de su pobreza y de su supuesto retraso, había sido capaz de formar los ingenieros y científicos suficientes para poner en órbita un satélite. Por primera vez desde el término de la guerra comenzaron a aparecer artículos elogiando a la URSS y, en especial, trabajos que describían y analizaban el sistema educativo soviético.

Al mismo tiempo se traían a colación cifras poco estimulantes sobre el sistema norteamericano: a comienzos de 1958, menos de la mitad de los graduados de segunda enseñanza pasaban a la universidad; la mayoría de los estudiantes de segunda enseñanza no recibían una formación científica o matemática de cierta entidad; cada vez era menor el número de profesores de matemáticas y ciencias con formación universitaria. El Comité presidencial para la Ciencia y la Ingeniería recomendaba apremiantemente que se intensificase la formación científica para situar a los científicos del país a nivel soviético.

El Comité Conjunto sobre Energía Atómica advirtió que el programa atómico corría «grave peligro de retrasarse, a menos que se introduzca una solución drástica inmediatamente» para difundir la educación científica.

La solución resultaba evidente a los legisladores norteamericanos: gastar dinero en abundancia. En 1958, el Congreso aprobó la Ley de Educación para la Defensa Nacional (NDEA), la cual destinaba aproximadamente 1.000 millones de dólares a programas educativos federales y estatales, nuevo material para los centros de primera y segunda enseñanza, ayudas a estudiantes universitarios, becas para graduados y programas especiales relacionados con las ciencias, las matemáticas y los idiomas extranjeros.

Resultado de la ley de educación y de otras disposiciones aprobadas en los años siguientes fue que el número y magnitud de los centros educativos, así como las cifras de profesores debidamente formados y de estudiantes universitarios, se han visto incrementadas muy por encima de los cálculos más optimistas. En 1957, el año anterior a la ley de educación, 3.037.000 estudiantes se matricularon en centros de educación superior.

En 1968, ese número se había elevado a 6.928.000, es decir, un incremento del 128 por ciento. En el mismo período, el gasto total de investigación y desarrollo científico en los sectores de la defensa y el espacio aumentó en un 124,7 por ciento. En 1972, los gastos totales de educación en el país habían ascendido a 83.300 millones de dólares, lo que representaba el 7,8 por ciento del producto nacional bruto. (En 1945, esos gastos suponían alrededor del dos por ciento del producto nacional bruto.) De todos los capítulos que integran la sociedad, únicamente el militar recibe más fondos federales que el sector educativo.

Otro efecto inmediato del satélite soviético fue el repentino aumento de la influencia ejercida por los científicos en el gobierno y en las decisiones políticas. En las dos semanas siguientes al lanzamiento del Sputnik se reunieron con el presidente Eisenhower un número sin precedentes de científicos. En noviembre de 1958 se creó el cargo de Ayudante Especial del Presidente en asuntos de Ciencia y Tecnología —puesto fundamental que sólo caería en desuso con el presidente Nixon—; y el Comité de Asesoramiento Científico del Presidente se trasladó a la Casa Blanca.

Se encomendó a los científicos la misión de fijar las metas de un programa espacial nacional y, lo que era aún más importante, se les pidió también que definieran los programas norteamericanos de armamento. La puesta en órbita del Sputnik había demostrado que la Unión Soviética era capaz de fabricar cohetes —y, en consecuencia, cohetes bélicos de largo alcance— mucho más potentes de lo que hubieran podido imaginar los militares estadounidenses.

Se aceleró el programa balístico de los EE. UU. y, tanto en la Unión Soviética como en Norteamérica, ambas pugnas —la carrera espacial y la carrera armamentista— se convirtieron en la práctica en una sola, pues la tecnología necesaria para enviar satélites y hombres al espacio era la misma que la requerida para mandar bombas al otro lado del mundo. Muchos de los cohetes utilizados en los lanzamientos espaciales son modificaciones de misiles balísticos intercontinentales (ICBM).

Y todos los servicios militares, en especial la fuerza aérea, han participado estrechamente en los programas de investigación y desarrollo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).

CRONOLOGÍA DE LA CARRERA ESPACIAL:

———4 OCT. 1957———
Empieza la Era Espacial con el lanzamiento del primer satélite soviético, el Sputnik 1.
Fue puesto en órbita alrededor de la Tierra.

———3 NOV. 1957———
Los soviéticos envían el Sputnik 2, tripulado por la perra Laika.

———1958———
Estados Unidos envía su primer vehículo espacial, d Explorer 1.

———1959 ———
Los soviéticos envían la sonda lunar Luna 2, que se estrella en la superficie
lunar. La Luna 3 tiene éxito y envía las primeras fotografías de la Tierra vista desde el espacio.

———12 ABR. 1961 ———
cosmonauta Yuri Gagarin realiza el primer vuelo tripulado.

——— MAYO 1961 ———
El presidente de Estados Unidos, John Kennedy, propone al estado la tarea de poner un hombre en la Luna antes
del final de la década.

——— 20 FEB. 1962 ———
John Glenn, a bordo del Friendsbip 7, se convierte en el primer estadounidense que órbita la Tierra.

———10 JUL. 1962 ———
Se lanza el Telstar, primer satélite de telecomunicaciones comerciales. Transmite la primera película
a través del Atlántico.

———1963 ———
La cosmonauta soviética Valentina Tereshkova se convierte en la primera mujer que sale al espacio.

———1965———
La sonda espacial estadounidense Maríner 4 proporciona las primeras fotografías de Marte. El soviético Alexei
Leonov realiza el primer paseo espacial; tres meses después le sigue el estadounidense Edward H. White.

———1966———
La sonda espacial soviética Luna 9 alcaliza la superficie lunar y envía fotografías de ella.

———1967———
Los soviéticos instalan la estación espacial  (nave espacial que puede mantenerse años en órbita) Soyuz, primera en la  historia. La misión acaba en desastre: la nave se estrella al regresar a la Tierra. Tres astronautas estadounidenses mueren calcinados durante una prueba de lanzamiento.

———1968———
Lanzamiento de la nave tripulada Apollo 8.

———2O JUL. 1969———
Los estadounidenses Neil Armstrong  y Edwin Aldrin, de la misión Apollo 11, son los primeros hombres que caminan sobre la superficie lunar.

———1970 ———
La nave soviética no tripulada Luna 16 recoge muestras de la superficie lunar.

———1971 ———
Una sonda soviética envía fotografías de Marte.

———1972 ———
Estados Unidos realiza su último vuelo tripulado del proyecto Apollo. Los astronautas son Eugene Ceñían
y Harrison Schmitt.

———1973———
Se instala el Skylab, la primera estación espacial estadounidense.

———1975———
Primeras operaciones conjuntas de Estados Unidos y la Unión Soviética con la misiones Apollo y Soyuz.

———1976———
Se lanza el Viking estadounidense para explorar la vida en Marte. Toma muestras de la superficie del planeta.

———1977———
Los Estados Unidos lanzan las sondas  Voyager 1 y 2 para tomar fotografías de los planetas más remotos.

———1981———
Se pone en órbita el primer transbordador espacial.

———1983———
El presidente estadounidense Ronald Reagan da su conformidad a la Iniciativa de defensa estratégica,
que consiste en la instalación de defensas anti-misiles en el espacio.

——— 28 ENE. 1986———
Explosión del Challenger. Mueren sus siete tripulantes.

———1986———
La Unión Soviética instala la Estación espacial 3-

Ver Para Ampliar Este Tema: Las Primeras Cincuenta Veces

Fuente Consultada: El Gran Libro del Siglo 20 (Clarín)

El Mundo de la Post Guerra: Fin de la Guerra y El Orden Mundial

LA ERA DE LAS SUPERPOTENCIAS: El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó el surgimiento de un nuevo sistema de relaciones internacionales, que se caracterizó por el dominio de las dos grandes potencias vencedoras: los Estados Unidos y la Unión Soviética.

1945: postguerra mundial

El panorama político que siguió a la Segunda Guerra Mundial estuvo condicionado por el papel de Estados Unidos y la Unión Soviética, que no supieron ponerse de acuerdo sobre la manera de reordenación del mundo, ya que representaban dos sistemas políticos, dos modelos económicos y dos formas de organización social opuestas e irreconciliables. Así pues, e objetivo prioritario de los vencedores fue garantizar la existencia de dos bloques, liderados por las dos superpotencias, y asegurar que el resto de países se alineasen en función de los intereses de estos dos Estados.

El bloque capitalista y el bloque socialista fueron conformando dos modelos sociales y políticos tan diferenciados que en unas ocasiones estuvieron a punto de enfrentarse y en otras redujeron distancias, convencidos de la imposibilidad de destruirse sin poner en peligro el futuro de la humanidad. Las relaciones internacionales pasaron, pues, de lo que se ha denominado Guerra Fría (conflicto entre los bloques en todos los aspectos menos en el enfrentamiento militar directo) a la coexistencia pacífica (aceptación de la existencia del otro bloque y necesidad de establecer relaciones pacíficas).

Hacia el final de la guerra, las potencias vencedoras comenzaron a delinear un nuevo sistema de relaciones internacionales que ofreciera mayores garantías que el de la primera posguerra. En febrero de 1945, los líderes de los Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética se reunieron en la Conferencia de Yalta. Allí decidieron la creación de un organismo internacional en el que estuvieran representados todos los países-soberanos, cuya misión esencial sería la de resolver los conflictos internacionales de manera pacífica.

Así, en junio de 1945, reunidos en la ciudad de San Francisco (en Estados Unidos), los representantes de cincuenta países redactaron la carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Desde entonces hasta hoy, los principales objetivos de la ONU han sido la defensa de los derechos humanos, el mantenimiento de la paz, la libre determinación de los pueblos y el fomento de la cooperación entre los pueblos. El organismo se compone de una Asamblea, en la que participan todos los países miembros, y de un Consejo de Seguridad, constituido pe: las cinco grandes potencias -los Estados Unidos, la Unión Soviética, Gran  Bretaña, Francia y China- y por otros diez países elegidos en forma rotativa. Los Cinco Grandes se reservan el derecho de veto de cualquier decisión de la Asamblea.

El reordenamiento mundial de la posguerra también se llevó a cabo e: el plano económico. La perspectiva de una repetición de la crisis de 193″ indujo a las potencias occidentales a delinear también las pautas de u: nuevo sistema financiero y comercial internacional en la Conferencia de Bretton Woods en 1944. Se crearon entonces nuevos organismos como e. Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, conocido como Banco Mundial.

El FMI tenía como objetivos principales el fomento del desarrollo equilibrado del comercio internacional, el mantenimiento de altos niveles de empleo, el desarrollo de los recursos productivos en todo el mundo y la eliminación de los controles sobre los intercambios comerciales. El Banco Mundial debía coordinar préstamos e inversiones privadas, para derivarlos hacia proyectos útiles.

Una de las principales consecuencias de la Segunda Guerra Mundial fue que el centro del poder internacional se desplazó fuera de Europa. Emergieron dos nuevas potencias hegemónicas*, que pronto extenderían su dominio sobre amplias zonas del mundo: los Estados Unidos y laUnión Soviética.

Apenas terminada la guerra, comenzaron a surgir profundas diferencias entre los principales componentes del bloque aliado hasta desembocar, finalmente, en una confrontación abierta entre los bloques liderados por las dos grandes potencias.

El avance soviético sobre los países de Europa oriental, llevó al presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, a formular la Doctrina Truman. Esta doctrina proponía una política de contención de cualquier iniciativa soviética que perturbara el nuevo orden internacional y justificaba que el gobierno norteamericano interviniera en el exterior. Así, los Estados Unidos apoyarían “a los pueblos libres que están resistiendo los intentos de dominio por parte de minorías armadas o presiones externas”, según sostenía esta doctrina.

En 1947, el gobierno de los Estados Unidos lanzó un amplio programa de ayuda económica destinado a los países europeos devastados por la guerra. El Programa para la recuperación europea, más conocido como Plan Marshall, consistía básicamente en el otorgamiento de préstamos a bajo interés y estuvo destinado en su mayor parte a Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia.

Los dirigentes soviéticos advirtieron que el Plan Marshall implicaba una seria amenaza de extender la hegemonía de los Estados Unidos sobre sus áreas de influencia. Por esta razón, exhortaron a los países de Europa oriental a rechazar la ayuda norteamericana y lanzaron su propio plan: el Consejo de Asistencia Económica Mutua (CAME o COMECON). El CAME se proponía promover la plena industrialización de los países miembros -siguiendo el mismo esquema de los planes quinquenales aplicados en la Unión Soviética- y el intercambio comercial entre las naciones del bloque.

El enfrentamiento entre las dos grandes potencias también se manifestó en el terreno militar, a través de la constitución de alianzas. En 1949, los norteamericanos impulsaron la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que nucleaba a la mayoría de los países capitalistas noratlánticos, si bien estaba indiscutiblemente liderada por los Estados Unidos. La OTAN era una alianza defensiva que comprometía a sus miembros a prestarse ayuda militar en caso de agresión de terceros. En 1955, los soviéticos respondieron con la creación del Pacto de Varsovia, una organización militar que nucleaba a los países comunistas.

Los cambios en la URSS y en EE. UU.
Es difícil precisar cuándo comenzaron a producirse los cambios, dentro de las grandes potencias, que dieron paso a unas nuevas relaciones internacionales. En cuanto a la URSS, la muerte de Stalin, el 5 de marzo de 1953, abrió nuevas expectativas. Muy pronto los nuevos dirigentes favorecieron transformaciones políticas que fueron acompañadas de reformas de tipo económico y social: control de precios, subida de salarios, mejores condiciones laborales (reducción de los horarios, libertad para buscar empleo), aumento de los precios agrícolas, etc. Fue un intento de poner fin a la arbitrariedad estalinista e iniciar un período de reformas, tanto en el interior como en política exterior.

Todo este proceso tuvo su punto culminante en el XX Congreso del PCUS, en febrero de 1956, cuando el conjunto del Partido y de la sociedad soviética iniciaron el llamado «proceso de desestalinización», es decir, el reconocimiento público de los graves errores cometidos por el régimen: purgas políticas, culto a Stalin, colectivización forzosa. Además, el Congreso del Partido aprobó las directrices que en política exterior propuso el nuevo dirigente soviético, favorecedor de todo este cambio, Nikita Kruschev, que planteaba tres orientaciones fundamentales: la coexistencia pacífica entre los bloques, la no exportación de la revolución y la posibilidad de acceder al socialismo por diversas vías, incluida la parlamentaria.

Los principales obstáculos a todos estos cambios vinieron de las dificultades que encontró Kruschev para controlar a la vieja guardia estalinista, totalmente opuesta a este intento de descentralización y democratización de la vida soviética. En el año 1964 Kruschev fue destituido y reemplazado por una dirección colegiada encabezada por Leónidas Bréznev, secretario general del Partido a partir de 1966. La mayoría de los cambios en materia política, social y económica se paralizaron y se volvió al modelo anterior, si bien se mantuvieron las nuevas directrices en política exterior.

Con respecto a Estados unidos, los cambios no fueron tan espectaculares. En 1956 fue reelegido el presidente D. Eisenhower, que continuó las mismas líneas del período de posguerra, aunque introdujo pequeñas reformas en la Administración que ponían de manifiesto una nueva disposición política de los dirigentes norteamericanos. Así, el presidente decidió apartar a los elementos más derechistas y anticomunistas protagonistas de la Guerra Fría. Se dio por cerrada la etapa de la «caza de brujas», verdadera persecución de los sospechosos de defender la ideología comunista o cualquier ideología de izquierdas, que eran acusados de actividades antinorteamericanas (proceso de los Rosenberg, juicios de Hollywood). El senador Joseph R. McCarthy, verdadero protagonista de esta represión política, fue destituido y se puso fin a esta persecución por motivos ideológicos.

La elección, en el año 1960, de un presidente del Partido Demócrata, J. F. Kennedy, marcó un vuelco mucho más importante de la política interior y exterior norteamericana. La denominada por Kennedy «nueva frontera» significó un cambio fundamental en los objetivos de la Administración de EE.UU. La nueva política defendía que las metas que debía alcanzar EE.UU.  en materia de política interior eran acabar con la miseria, la pobreza y la discriminación racial y, en el exterior, la lucha en favor de la ciencia y de la técnica (conquista del espacio) y de la prosperidad para todo el mundo.

Este programa tuvo que enfrentarse con numerosas contradicciones, la más evidente de ellas, la continuación de la guerra de Vietnam, que levantó numerosas protestas. De todas formas, es indiscutible que marcó una «nueva frontera» en el interior y que en el exterior intentó borrar la visión militarista de los años cincuenta. El asesinato de Kennedy en Dallas en noviembre de 1963 puso de manifiesto la gran oposición que este programa había provocado entre los sectores más conservadores de EE. UU. , aunque su sucesor, L. B. Johnson, mantuvo lo esencial de dicho programa.

Los primeros pasos hacia la distensión internacional los dio la URSS, en concreto Nikita Kruschev, que en 1956 anunció lo que se conoce como «los principios de la coexistencia pacífica». Ésta consistía en basar las relaciones entre las dos potencias en el respeto a la integridad territorial y a la soberanía, la no agresión y no injerencia en los asuntos internos y en la coexistencia pacífica, la cooperación económica y la igualdad y ayuda recíprocas.

SÍNTESIS DE LA ÉPOCA:

A PARTIR DE 1945, la vida en Estados Unidos y otros países desarrollados cambió radicalmente. La población ha aumentado mucho. Cada año hay más coches y más productos de consumo. En la década de 1940 la televisión era un privilegio de los ricos. Veinte años después se hizo prácticamente universal. Lo mismo ha sucedido con el teléfono y los electrodomésticos.

NUEVAS GENERACIONES La vida cambió, especialmente para las generaciones jóvenes, que comenzaron a gozar de mejores condiciones de educación y de más oportunidades de ocio. En la década de 1960, muchos jóvenes se rebelaron contra los valores de sus padres. El modo de peinarse y de vestir se convirtió en señas de identidad. La música rock, nacida en los 50, constituyó un verdadero manifiesto de la juventud, que se vio influenciada por estrellas del rock, como los Beatles.

LOS DERECHOS DE LA MUJER Las mujeres también se rebelaron contra las actitudes tradicionales. En la década de 1950 predominaba la idea de que la mujer debía ser sobre todo esposa y madre. Si la mujer trabajaba fuera del hogar, solía recibir sueldos más bajos que los hombres. Diez años después, miles de mujeres reivindicaron su fuerza de trabajo. Los movimientos feministas exigieron la igualdad de derechos de hombres y mujeres. En los años 70 y 80, las mujeres emprendieron carreras brillantes y lograron la protección legal contra la discriminación y el acoso sexual.

CRIMINALIDAD: Muchos aspectos empeoraron en Estados Unidos y Europa occidental. Las tasas de criminalidad experimentaron un ascenso impresionante. Muchas áreas urbanas se poblaron de todo tipo de delincuentes e individuos marginales, en consonancia con la pauperización
de grandes sectores de la población. La contaminación del medio ambiente se convirtió en una amenaza para la calidad de vida.

OCCIDENTALIZACIÓN A escala mundial, los cambios sociales han sido notables. Las ciudades de Asia, América Latina y África han aumentado su población al doble o el triple. Nuevos países han alcanzado el rango de naciones industrializadas. La economía de Japón ha crecido más que las de Estados Unidos y otras naciones de Europa occidental. Países asiáticos, como Corea del Sur y Taiwan se acercan a la misma situación. El mundo ha adoptado formas de vida occidentales. Se han generalizado la Coca-cola, las películas del Oeste, los téjanos y las camisetas deportivas.

PROBLEMAS GLOBALES: Sin embargo, los problemas globales son gravísimos. Miles de millones de personas viven en condiciones de abyección y miseria, especialmente en el Tercer Mundo. El crecimiento de la población ha puesto los recursos naturales en un nivel crítico. Se han creado muchas organizaciones que se ocupan de elaborar programas de ayuda puesto que la gravedad de estos problemas es creciente. El más relevante es el reparto desigual de los recursos y la riqueza. En un mundo con economías dependientes, los pobres del Tercer Mundo son cada día más pobres y los ricos de los países avanzados cada vez más ricos: el 20% de la población controla el 80% de los recursos mundiales.

Fuente Consultada:
Actual Historia del Mundo Contemporáneo  García – Gatell
Fuentes Consultadas: 

Historia El Mundo Contemporáneo Polimodal A-Z de Felipe Pigna y Otros
Enciclopedia Consultora Tomo 7 – Wikipedia – Enciclopedia Encarta
El Mundo Moderno y Contemporáneo Gloria Delgado

El Armamento Nuclear del Mundo en la Guerra Fria

ARMAMENTO RUSO Y ATÓMICO MUNDIAL EN LA GUERRA FRÍA

EL ARMAMENTO ATÓMICO EN EL MUNDO
La orientación de las investigaciones, después de la segunda guerra mundial, ha dado preferencia al armamento atómico sobre los medios bacteriológicos o químicos cuyos efectos podrían ser análogos. Actualmente, el armamento nuclear comprende necesariamente bombas A (atómicas), y accesoriamente bombos H (hidrógeno). Son dispositivos complejos, y los primeros utilizan la fisión del uranio o del plutonio; los segundos, la fusión del hidrógeno provocada por una bomba A que sirve de detonador.

La bomba A puede ser probada en ensayos subterráneos, mientras que la bomba H debe ser ensayada, necesariamente, al aire libre. Además, este tipo de armamento comprende un medio de transporte que puede ser un avión bombardero (vulnerable, a causa de su pequeña velocidad y necesidad de pistas de despegue; ésta es la solución provisional adoptada por Francia e Inglaterra); o bien, cohetes intercontinentales de alcance variable: ICBM (Inter Continennental Balístic Missile), IRBM (Intermédiate Range Balistic Missile), que pueden lanzarse desde submarinos (Polaris) a desde bases terrestres (Minuteman). Estos cohetes son actualmente casi invulnerables en vuelo, y tienen una gran precisión (2 Km. a 10.000 Km. para los ICBM, o a 4.600 Km. para los IRBM). Solamente los poseen los EE.UU. y la URSS.

Este armamento se completa con una red de alerta (radar, satélites de reconocimiento). Los depósitos de bombas en el mundo parecen ser los siguientes:

Número Potencia Media de Cada
Bomba en ton de explosivos
clásicos
EE.UU. 40.000 de 5 a 20 millones
URSS 5.000 de 5 a 20 millones
Francia 10 50.000
Inglaterra No hay datos Sin datos

Para interpretar estas cifras, debe tenerse en cuenta que, durante la guerra 1939-1945, se lanzaron sobre Alemania 5 millones de toneladas de explosivos clásicos. Se estima que los Estados Unidos poseen unos 1.000 cohetes de varios miles de kilómetros de alcance, y la Unión Soviética, una cantidad equivalente. Uno de estos cohetes, lanzado desde una base subterránea o un submarino, alcanza su máxima elevación en órbita, en 10 minutos, a 100 Km. de altura, con una velocidad de 24.CC0 Km. por hora. Un objetivo situado a 10.000 Km. es alcanzado en 30 minutos.

Una bomba de 10 megatones tiene, al explotar, un radio de destrucción total de unos 2,5 Km., si la explosión es al nivel del suelo. La misma bomba, explotando a 6 Km. de altura, destruiría totalmente una zona de 20 Km. de radio, y devastaría una zona de 32 Km. de radio.

El efecto directo (onda de calor) en el caso de empleo contra una zona urbana causaría 100.000 muertos por megatón. Una sola bomba sobre Roma destruiría por completo la ciudad (daños mortales, hasta Ostia). Naturalmente, este esfuerzo en la producción de armamento se traduce en gastos considerables:

Gastos anuales de defensa por habitante, en dólares:

Estados Unidos ………….. 289,6
URSS……………………….146,5
Inglaterra ……………….. 108,2
Francia ………………….. 95,7
Rep. Federal Alemana …. 92,7
Italia………………………24,4

Estas cifras contrastan con las de la producción bruta por habitante, en dólares, de algunos países:

República del Congo………….62
Nigeria …………………………67
India…………………………… 68
Túnez………………………… 157
República Sudafricana …….. 299

submarino atomico

La Ciencia Rusa Post Guerra

El Poder Ruso Antes de la caida del comunismo Guerra Fria

ARMAMENTO RUSO Y ATÓMICO MUNDIAL EN LA GUERRA FRÍA

Estoy a bordo de un MIG-29, uno de los aviones de combate más modernos producidos por la industria de la extinta Unión Soviética. Hace tan sólo cinco años, desde estas mismas páginas, lo bautizamos casi proféticamente como la última estrella roja y era casi un secreto. Ahora, en su afán por conseguir liquidez monetaria en divisas, las autoridades rusas esperan exportar este aparato y otros muchos en un intento casi desesperado por rentabilizar una tecnología conseguida a costa de la derrota en la guerra tría. Para empezar, sin embargo, se enfrentan con el fuerte lastre mental de sus posibles compradores occidentales; la idea fija de que los productos soviéticos—ahora rusos— son fuertes y resistentes, pero anticuados. Las continuas derrotas en el campo de batalla de los países equipados con este material, a manos de aliados o de los propios occidentales, eran la prueba más evidente. Y cuando los hechos parecen demostrar lo contrario, se afirma que, aunque cumplen su cometido, ni su acabado ni su tecnología están a la altura de lo que se produce en occidente. No importa que los soviéticos hayan sido capaces de fabricar los mejores tanques de guerra de la Segunda Guerra Mundial, ni los mejores subfusiles y fusiles de asalto. Nadie parece acordarse de que el primer caza monoplano con tren de aterrizaje retráctil y cabina cerrada que funcionó en el mundo era soviético. Se ignora conscientemente lo que sucedió en Corea o en Vietnam, donde los MIG-15, MIG-17 y MIG-21 hicieron las cosas tan difíciles a los americanos que tuvieron que cambiar sus tácticas y sus métodos de entrenamiento para salir del paso. El recuerdo del derribo del U-2 de Gary Powers —y de otros muchos similares sobre Cuba y China— ha pasado a mejor vida.

Pero los cambios en el Este trajeron indicios de que la verdad era muy diferente. Los aviadores de la República Federal de Alemania pudieron atisbar la realidad al incorporar a su fuerza aérea unos cuantos MIG-29. Antes de la guerra del golfo Pérsico, algunos pilotos de caza occidentales —norteamericanos y europeos— tuvieron la oportunidad de volar estos aparatos con la intención de comprobar sus virtudes y defectos, a fin de poder enfrentarse con éxito a los que poseía Irak. Los holandeses afirmaron con rotundidad que el caza de Mikoyan era soberbio y, en algunos aspectos, «supedor al McDonnell F-1SC». Algo que resulta bastante singular, puesto que el apaí-ato norteamericano es de superioridad aérea y el MIG-29 se parece más, en tamaño y misiones, al ligero F-16. Pero más sorprendente es aún que lo que impresionó a los pilotos occidentales no fue sólo el excelente comportamiento y maniobrabilidad del Fulcrum —apodo que la OTAN asignó al MIG-29—–, sino la eficacia de sus sistemas de armas y sensores.

De todas formas, el MIG-29 no es el único representante de la tecnología militar rusa que ahora maravilla a Occidente. Expuesto públicamente por primera vez en el Salón de París de 1989, el Sukhoi Su-27 es un caza de superioridad aérea similar al F-15 norteamericano. Sus vuelos de demostración en aquella exhibición dejaron literalmente boquiabiertos a los expertos occidentales que los contemplaban. No sólo era capaz de realizar las caídas de cola del MIG-29, una maniobra que consiste en trepar en vertical, invertir el flujo de los motores y caer un trecho hacia atrás en pérdida abatiendo la trompa, para recuperar la horizontal y salir en vuelo nivelado. Incluso llegó a volar en actitud completamente encabritada, de forma parecida a la de una serpiente cobra en posición de ataque. De ahí su bautizo como cobra de Pugachev, por el nombre del piloto de pruebas que realizaba la exhibición. Una maniobra que resulta prácticamente imposible para cualquier caza occidental.

Igual que en el caso del MIG-29, los sistemas de armas y sensores del Su-27 son extraordinarios. En ambos, el piloto dispone de visores de puntería en el casco que siguen sus ojos y atrapan el blanco al que miran. Una mirada mortal. Su alcance, sin depósitos auxiliares ni reabastecimiento en vuelo, es de 4.000 Km. —unas cinco horas de travesía—, prácticamente el mismo que el del F-15 con depósitos.

El coronel Bokach, por el interfono, me saca de mi ensimismamiento para avisarme de que hemos llegado al rendez-vous con nuestro modelo fotográfico. Efectivamente, ahí está. Magnífico, con su color gris claro apenas recortando su agresiva silueta sobre el cielo: es un MIG-31 Foxhound de la Defensa Aérea. Un birreactor de interceptación desarrollado a partir del conocido MIG-25, cuyos sistemas electrónicos todavía desconciertan a quienes hasta hace muy poco se atrevían a decir que la electrónica era el terreno más deficiente de la tecnología militar soviética. Su gran radar Zaslon es el único de antena múltiple de elementos en fase montado en un aparato de caza, y el área de vigilancia que domina es de 200 km en modo normal y de 120 km en exploración hacia abajo.

Este radar es capaz de detectar y seguir 10 blancos a la vez, fijándose sobre cuatro de ellos al mismo tiempo. Incluso puede hacerlo con los que estén situados por detrás. Tampoco sus misiles parecen tener mucho que envidiar a los occidentales de su tipo. Desde una altura de unos 6.000 metros, los AA-9 guiados por radar logran alcanzar blancos que vuelen a 60 m sobre el terreno, una de las situaciones más difíciles en que puede encontrarse un interceptador. Como todos los cazas recientes de la antigua Unión Soviética, los MIG-29 y Su -27, el Foxhound dispone de un sen-sor-seguidor infrarrojo para explorar y guiar los misiles térmicos AA-6 (R-40T) y AA-8 (R UOT). Este censor es especialmente útil en ambientes de guerra electrónica, ya que es inmune a las contra-medidas. El complemento tradicional es un cañón fijo AO-9 bitubo de 23 mm con una cadencia de 8.000 disparos por minuto. Un arma que en tiempos de paz es más apropiada que los misiles para sus misiones de guardián de fronteras.

Ahora, este temible guerrero que es capaz incluso de encontrar a sus enemigos en las inmensidades polares —donde la navegación es extremadamente difícil— posa dócilmente para la cámara. Por el objetivo veo a sus pilotos, el coronel Vladimir Gurkin y el mayor Mijail Garbunov, acostumbrados a acercarse a los posibles intrusos para identificarlos y a dominar el vuelo en formación.

La unidad básica de estos aviones en combate es de cuatro aparatos separados entre sí unos 200 km y conectados mediante enlaces digitales de datos, de forma que el área de exploración cubierta abarque de 800 a 900 km. El jefe de la formación recibe todos los datos y mantiene además un cordón umbilical automático con tierra. Sin titubeos, para que pueda fotografiarlo desde todos los ángulos, el MlG-31 hace un tonel volado y muestra su parte inferior. Varios virajes y cambios de posición completan la sesión. No parece molestarles volar a velocidades tan bajas, el MIG puede alcanzar los 3.000 km/h, pero una vez acabados los carretes se despiden con otra voltereta y encienden la poscombustión para alejarse.

Es hora de volver a Kubinka. Con un viraje pronunciado, el MIG-29 da la vuelta sobre el ala y se dirige de inmediato hacia tierra. Pinchamos las nubes y otra vez estamos sobre las inmensas extensiones arboladas que rodean la base. Nos colocamos en la posición de aterrizaje y, sin corregir, el avión golpea de nuevo con suavidad el asfalto de la pista. Una corta carrera y noto abrirse los paraf renos, el aparato casi se inmoviliza.

Rodando ya con suavidad, nos dirigimos al estacionamiento donde nos aguardan sonrientes quienes han tenido la mala suerte de quedarse esta vez en tierra. Saludos, enhorabuenas. Todo es acogedor entre estos hombres, hasta hace muy poco nuestros feroces enemigos. Seguirán exhibiciones de otros muchos aviones. Las Fuerzas Aéreas rusas preparan para dentro de unos días una presentación ante las autoridades y el público. Necesitan fondos, como todos en este inmenso país. La industria aeronáutica, en vías de privatización, también precisa dinero; no sólo para continuar existiendo, sino también para mantener el nivel tecnológico alcanzado.

Algunos de los antiguos equipos de diseño se ofrecen para colaborar con la industria aeroespacial occidental. Y abundan las propuestas concretas. Sukhoi, por poner un ejemplo, ha ofertado el S-80 (un transporte bimotor civil parecido en dimensiones al conocido Aviocar español, con una extraña configuración biplana en tándem) y el birreactor ejecutivo supersónico S-51, que también está disponible en las mesas de dibujo y los ordenadores de Sukhoi. El 8-51 es un doble delta sin cola, capaz de transportar 51 pasajeros a dos veces la velocidad del sonido y con un alcance del orden de los 8.400 km.

La industria aeroespacial rusa dispone en estos momentos de aviones y helicópteros que podrían quitar el sueño a los departamentos de marketing de muchas firmas occidentales que, a veces, pretenden sacar tajada del árbol caído. Estas llegan a proponer incluso que, por citar un caso, el ejército británico adopte como su futuro helicóptero de combate al muy capaz Mil Mi 28 Havoc, convenientemente motorizado con plantas británicas y dotado de una aviónica más moderna.

Algo que resulta cuando menos contradictorio: el Mi-28 dispone de sensores térmicos, de televisión y laséricos similares a los del ahora famoso Apache norteamericano. La experiencia en gigantes como los bombarderos TU-95 y 142, dotados de turbohélices de 15.000 hp (caballos de potencia), ha permitido a los rusos construir los dos aviones más grandes del mundo: los Antonov An-124 y An- 225, sobradamente conocidos. No deja de ser irónico que, al menos en el sector aeronáutico, la URSS perdiera la carrera de armamentos cuando ya se encontraba en el podio de los vencedores.

La Ciencia Rusa Post Guerra

Nota Extraída de: Muy Interesante Nro:86
Enviado Especial a Rusia

La Legion Extranjera Francesa Historia de su Formacion Reclutamiento

Historia de la Legión Extranjera Francesa

Después de un período de relativa paz, en Argelia, donde la Legión tuvo hasta hace muy pocos años sus cuarteles permanentes, volvió a estallar una nueva insurrección; a los mercenarios les fue confiada la misión de reprimir a los rebeldes de la Kabilia, tarea que ellos cumplieron con el implacable rigor y el desprecio por sus vidas y las de sus enemigos que se estaba convirtiendo ya en rasgo característico de la Legión Extranjera en todas sus empresas bélicas. Más tarde en 1859, Napoleón III decidió ayudar a los patriotas italianos en su lucha contra Austria, que dominaba extensas regiones de Italia.

No era una ayuda del todo desinteresada ya que a cambio de ella Francia se anexaría después las provincias italianas de Saboya y Niza, pero de todas formas fue efectiva. En esa lucha la Legión Extranjera participó en todas las batallas decisivas: Magenta, donde su carga a la bayoneta bajo el huracán de fuego de la artillería enemiga llenaría de asombro a propios y ajenos; y Solferino, donde la bandera del 2° regimiento de la Legión fue condecorada en el mismo campo de batalla por el mariscal Mac Mahon, ya que el heroísmo temerario de los componentes de esa unidad le había permitido hender el centro enemigo y obtener una resonante victoria. Fue en México, cuatro años después, donde la Legión escribiría la página más brillante de su historia: Camerone.

La Legion Extranjera Francesa Historia

Imagenes de la antigua Legión Extranjera

Llegada para apoyar las pretensiones imperiales de Maximiliano de Austria, resuelto a ocupar el trono mexicano contra la oposición de los patriotas republicanos encabezados por Benito Juárez, la Legión fue enviada en seguida a las “tierras calientes”, la región que se extiende entre Veracruz y Puebla, donde los juaristas eran más fuertes y traían en jaque constantes a los invasores. Un día de fines de 1863 el coronel Jeannin-Gros, comandante de la expedición legionaria, ordenó al capitán Danjou, veterano legionario que había perdido una mano en Crimea y combatido también en Italia y en Argelia, dar escolta con 60 legionarios a un convoy que transportaba tres millones de francos y munición de artillería para la guarnición de Palo Verde. Según el relato que los legionarios escuchan todos los años en posición de firmes en la ceremonia conmemorativa, los juaristas, en número de más de 2.000 tendieron una emboscada a la escolta apenas ésta había acampado en las inmediaciones del poblado de Camarón (cuyo nombre los franceses deforman, convirtiéndolo en Camerone). 

El capitán Danjou hizo jurar en esos instantes a sus hombres que se defenderían hasta la muerte. Horas después al cabo de un violento combate en el curso del cual Danjou recibió un balazo mortal en la cabeza, sólo sobrevivían ocho legionarios heridos. La mano ortopédica del capitán Danjou, elevado el rango de héroe inmortal de la Legión, se conserva aún hoy, como una reliquia sagrada, en el cuartel principal de la Legión, en Aubagne. En 1870 estalló la guerra franco-prusiana y una vez más Napoleón II recurrió a los legionarios, haciéndolos venir a territorio metropolitano —lo que estaba prohibido por las leyes— para defender a Francia. Los regimientos que parten de Oran no llevan alemanes en sus filas: una cláusula del contrato que los mercenarios firman al engancharse no les obliga a batirse contra sus patrias de origen.

antigua legion extranjera

De nada sirve esta vez que la Legión derroche valor en el campo de batalla: sitiado en Sedán con un importante ejército y ante la inminencia de la derrota el emperador se ha rendido. Todavía antes de volver a Argelia, los legionarios tendrán ocasión de hacer uso de sus armas, esta vez contra los hijos de la nación bajo cuya bandera combaten: son las sangrientas jornadas de la Commune de París y los regimientos extranjeros reciben orden de disparar contra los sublevados, pese a que la ley de 1831 vetaba expresamente que se los emplease en misiones de orden público. Después, con la reanudación de las guerras coloniales, la prensa “volverá a envolver las hazañas de los legionarios —que desde 1883 luchaban en Tonkín— en un halo de leyenda.

Mientras tanto, en la lucha contra un enemigo mal armado, pero obstinado y valiente, la Legión escribirá en su historia las páginas de Lan-son, Son-Tay, Tuyen-Kuan, donde fueron cercados 600 legionarios al mando del mayor Dominé y ofrecieron hasta la llegada de la columna de socorro una resistencia encarnizada que los redujo al límite de sus fuerzas y a menos de la tercera parte de sus efectivos. De vuelta a Argelia después de la conquista de Indochina, la Legión Extranjera conocerá durante unos pocos años la monotonía de la vida de guarnición hasta 1892, año en que algunos de sus regimientos parten con destino al África ecuatorial para participar en la conquista de Dahomey y, apenas acabada la campaña, en 1896, en la expedición colonial a Madagascar.

Los mercenarios regresan al norte de África, donde entre 1906 y 1917 llevarán el peso principal como “fuerza de choque” en la guerra de Marruecos, uní campaña dura y costosa por la tenacidad de un enemigo que no da tregua ni cuartel y en la que ambos bandos se acusan recíprocamente de actos de inimaginable crueldad. Y aunque ningún gobierno ha abolido la ley de 1831, la Legión vuelve a poner sus pies por dos veces más en suelo metropolitano: durante las dos contiendas mundiales de este siglo. Incluso, durante la última, llegó a darse la situación paradójica de que los legionarios hubieran podido llegar a enfrentarse entre ellos por el hecho de militar en dos bandos antagónicos: algunas unidades destacadas en Francia fueron salvadas del desastre de Dunkerque y se alistaron en las Fuerzas Francesas Libres del general De Gaulle, en tanto que otros regimientos que habían permanecido en Argelia se mantuvieron —hasta que las fuerzas anglonorteamericanas desembarcaron en África del norte en 1942—fieles al régimen de Víchy presidido por el mariscal Pétain.

Después de la Segunda Guerra Mundial, desde finales de 1946 hasta 1954, numerosos batallones de la Legión Extranjera libraron en las junglas y arrozales de Vietnam la guerra de Indochina que culminó con la derrota de las armas francesas en la batalla de Dien Bien Phu. Pero no iba a ser Indochina la única derrota de la Legión Extranjera. Poco después de haber regresado a sus cuarteles, los mercenarios al servicio de Francia se vieron envueltos en la tormenta dé la rebelión argelina. Y sobre las postrimerías del conflicto argelino, pareció por un momento que la nación misma iba a sucumbir bajo el peso de las armas de aquellos extranjeros a quienes pagaba para que lucharan por ella.

Fue en mayo en 1958, cuando se entreveía ya que se iba hacia una solución negociada del conflicto: muchas unidades de élite, entre ellas los regimientos de paracaidistas y la Legión Extranjera, se alzaron virtualmente en armas contra el gobierno de Francia y hasta amenazaron con hacer ocupar París por unidades aerotransportadas que respondían a los amotinados.

Terminada la guerra de Argelia con la independencia de la ex provincia francesa, el presidente De Gaulle ordenó que los regimientos legionarios fuesen trasladados a Córcega y a ciertos remotos rincones del cada vez más reducido imperio colonial francés. Existe el proyecto de reestructurar a la Legión con el fin de trasformarla en un cuerpo moderno, preparado para la guerra nuclear y calcado sobre el patrón de los “marines” norteamericanos.

Origen de la Legion Extranjera Francesa Historia de su Creacion

Origen de la Legión Extranjera Francesa

En la áspera y larga campana librada por el Ejercito Expedicionario trances en Indochina, el peso principal de la lucha recayó casi siempre sobre los batallones y regimientos de la Legión Extranjera, la aguerrida tropa de élite cuya historia encierra casi todas las paginas mas brillantes de la historia militar francesa en los últimos 130 anos.

Se puede decir, en efecto, que no ha habido guerra ni campana de conquista colonial emprendida por Francia durante ese periodo en la que no haya participado este cuerpo de mercenarios que, procedentes de los países mas remotos y diversos, se enrolaban en la Legión a impulsos de la sed de aventuras, de su afición a la guerra y, muchas veces también, en busca de un refugio seguro para eludir la acción de la justicia.

folleto legion extranjera

Estos individuos tan diferentes entre si, convertidos en formidables soldados por obra y gracia de una discipline férrea y de una instrucción completa en la que no se escatima ningún rigor, han derramado su sangre por Francia en dos guerras mundiales y han dejado sus huesos en cuatro continentes batiéndose en defensa de una bandera que no era la de su nación de origen.

La Legión Extranjera fue fundada el 9 de marzo de 1831, durante el reinado de Luis Felipe de Orleans, al darse cuenta el gobierno francés de que la conquista de Argelia presentaba mas dificultades de las esperadas; en esa época los franceses, muy vivo aun el recuerdo de las penalidades soportadas en las campanas napoleónicas, no parecían muy dispuestos a hacerse matar en una empresa que se les antojaba descabellada y vana. Los oficiales de enrolamiento del nuevo cuerpo hicieron su primera buena cosecha de carne de cañon entre los tejedores de seda de Lyon; estos, que habían desatado una insurrección contra el gobierno por motives gremiales, estaban siendo victimas de una represión implacable, al punto de que muchísimos de ellos no vieron otra alternativa que alistarse en la Legión para escapar a la cárcel.

En cuanto a los extranjeros eran en su mayoría polacos que se habían refugiado en Francia después del fracaso de una rebelión contra el gobierno zarista, e italianos —sardos, piamonteses, lombardos— muchos de los cuales sirvieron ya a Francia en los ejércitos de Napoleón; unos y otros se habían enrolado en bloque, en unidades ya constituidas y mandadas por sus propios oficiales.

La Legión Extranjera recibió el bautismo de fuego en los campos de batalla argelinos, y sus primeros hechos de armas no fueron muy afortunados: los hombres se batían mas por emulación que por disciplina, sin el menor espíritu de cuerpo, frente a un enemigo valeroso y tenaz que, además, estaba defendiendo su suelo; en ocasiones faltó muy poco para que todo concluyera en un desastre irreparable, de forma que se resolvió introducir una serie de reformas sustanciales.

En lo sucesivo no habría enrolamiento colectivo, sino individual y los voluntarios serian encuadrados por oficiales seleccionados; se impondría también el uso del francés para evitar que —como ya había sucedido— en el combate los legionarios se desconcertasen por no entender las órdenes de sus comandantes. Al aprobar el decreto de Luis Felipe, la Cámara introdujo un párrafo que establecía que la Legión no debía ser empleada en territorio metropolitano, y menos aun en misiones de orden publico: se quería evitar así que en caso de una eventual rebelión interna los gobiernos franceses pudieran defenderse ordenando a mercenarios extranjeros hacer fuego sobre ciudadanos franceses.

Con el tiempo se iba a ver que esta medida era prudente y previsora, ya que la Legión Extranjera no tardó mucho en hacerse famosa por su valor en el campo de batalla como por su despiadada crueldad con el enemigo antes, en y después del combate, y por sus abuses y desmanes en perjuicio de las poblaciones nativas de las colonias.

En 1845, por ejemplo, un terrible escándalo conmovido a la opinión publica francesa: el coronel Pélissier, encargado de perseguir en las montañas de Kabilia a un grupo de argelinos, rodeó con sus soldados un poblado berberisco y ordenó que le prendieran fuego.

Hombres, mujeres y niños, todos los habitantes del poblado murieron, porque los legionarios que rodeaban el aduar disparaban sobre los que pretendían huir de sus chozas incendiadas. Ya en esa época los legionarios parecían justificar plenamente el juicio de un coetáneo que, después de verlos desfilar por una ciudad argelina, escribía: “Es, sin duda, una asociación de hombres valerosos hasta la temeridad, pero totalmente al margen de la ley y de la sociedad. La Legión Extranjera se ha creado, en la disciplina y en el combate, una fama que, inspira cierta inquietud a sus amigos, pero que también infunde respeto a sus enemigos”.

Mientras tanto, los regimientos de la Legión que combatían en Argelia fueron habituándose a la especial manera de guerrear de los cabileños, y poco a poco comenzaron a imponer su superioridad táctica y en armamento. En su lucha contra los rebeldes de AbdelKader —la insurrección en la Kabilia sólo pudo ser sofocada después de varias décadas de lucha— los regimientos legionarios se forjaron una sólida reputación de combatientes duros e implacables.

Es en esa época cuando empieza a surgir lo que después algunos han llamado la “mitomanía legionaria”; contra esa tendencia generalizada a exagerar la magnitud de las hazañas cumplidas por los legionarios en el campo de batalla prevenía el general francés Thomás cuando escribió: “Hemos aprendido a inflar con aires de victoria nuestros partes de guerra, al punto de transformar en otros tantos Austerütz las vulgares escaramuzas en las cuales nuestros soldados se limitan a perseguir a un enemigo que se retiraba sólo para tender una nueva emboscada”.

Después, cuando la Legión estuvo bien probada en la brega, los gobiernos de París tomaron la costumbre de enviarla a cualquier parte del mundo en que fuera necesario defender el prestigio de las armas francesas. La primera expedición tuvo por teatro España, desgarrada por las guerras carlistas, entre 1835 y 1839; en esa campaña participó un regimiento integrado por unos 4.000 legionarios que engrosaron los ejércitos de la reina Isabel II en su lucha contra los partidarios de su tío Carlos (a quienes, por esa razón, se les llamaba “carlistas”) que querían para éste el trono español.

Al término de la campaña de esos 4.000 hombres sólo regresaron a sus cuarteles de Sidi Bel Abbés unos 500; los restantes habían quedado para siempre en las sierras de Cataluña En 1854, Napoleón III decidió enviar varios regimientos de la Legión a Crimea, para defender a los turcos contra los cosacos del zar Nicolás I; ante los muros de Sebastopol los legionarios se batieron valerosamente hombro con hombro con los ingleses y los piamonteses, que también habían acudido al llamado de auxilio del Sultán. Para ese entonces los hombres de la Legión están bien equipados y sometidos a una disciplina de hierro que los diferencia de las demás unidades del ejército francés.

Sus compañeros de armas los llaman “barrigas de cuero”, por la reluciente cartuchera de ese material que les cuelga de la cintura. Los suboficiales representan el más sólido nexo entre hombres de nacionalidades y lenguas tan diversas; del mantenimiento de la disciplina se encargaban los sargentos y el “ayudante de compañía” (un suboficial) es en la práctica el verdadero comandante de la unidad.

A los oficiales de carrera les cuesta al principio hacerse obedecer y respetar por sus hombres; éstos prefieren a los que provienen de las filas y se han ganado los grados por su valentía en el combate. La expedición a Crimea se prolongó hasta 185ó, y aparte de los muertos en acción frente al enemigo, la Legión vio raleadas sus filas por una epidemia de cólera que azotó el campamento francés.

Afganistan Invasion Rusa Su descolonizacion europea Historia Resumen

Afganistán La Invasión Rusa

Afganistán: El proceso de descolonización en Afganistán se dio en una época muy temprana, 1921, con la firma del tratado de Rawalpindi entre este país e Inglaterra.

En 1839 Gran Bretaña intentó transformar Afganistán en una de sus colonias. Valiéndose de expediciones militares sobre sus poblaciones impidió la consolidación de los principados afganos y obtuvo el control político y económico del país.

No obstante, en 1917 se vivió una gran crisis interior debido al cobro de impuestos excesivos, a las arbitrariedades de las autoridades y al descontento de los campesinos, logrando así su completa independencia.

El país atravesaba por enormes problemas de dependencia, a pesar de haber logrado su separación de Inglaterra. Durante esos años, y hasta 1970, los problemas políticos, económicos y sociales fueron de tal magnitud que Afganistán era una de las naciones más pobres y subdesarrolladas del mundo.

En 1972 se produjo una de las hambrunas más dramáticas de la historia, en la que murieron millones de personas. Más de la mitad de las tierras se encontraban sin trabajar, casi dos millones de  habitantes eran nómadas o seminómadas y 80 por ciento eran analfabetas. Existía un desarrollo desigual en las provincias, donde supervivía una organización de tipo comunal patriarcal y la mayoría la población estaba sometida a trabajo pesado en condiciones de hambre y miseria.

La corrupción estatal generó un sinnúmero de arbitrariedades y violencia. En 1973 el rey Zahi Shah fue derrocado por Mohammed Daud (en la foto primero de la izquirda), quien proclamó la República y se convirtió en presidente

En abril de 1978, india, Bulgaria, URSS, Checoslovaquia, Cuba, Polonia, Vietnam, Turquía, Yugoslavia e Irán reconocieron a la República Democrática Afgana. Con un nuevo golpe de Estado tomó el poder el líder comunista Nur Mohammed Taraki. Entonces quedó abolida la constitución iniciaron movimientos de insurrección musulmana; el embajador de Estados Unidos fue asesinado y se destituyó a Taraki.

En ese contexto, en 1979 las tropas soviéticas intervinieron en Afganistán para apoyar al nuevo líder Karmal, buscando el control de una amplia zona del continente asiático.

Estados Unidos reaccionó enérgicamente y se suscitó el temor de un enfrentamiento entre ambas potencias. La guerrilla afgana luchaba contra los invasores soviéticos, mientras que el Consejo Revolucionario y el gobierno comunista de Afganistán elaboraban objetivos y tareas fundamentales en diversos aspectos. Se buscaba fortalecer pueblos y etnias aboliendo la discriminación, garantizar a los musulmanes la libertad para ejercer sus ritos religiosos, desarrollar la democracia, reforzar las fuerzas armadas, fomentar la economía mediante el trabajo colectivo, mejorar las condiciones de trabajo para obreros, elevar el nivel de instrucción y promover a intelectuales.

En la política externa deseaban la coexistencia pacífica y la cooperación con la Unión Soviética, En 1980 Afganistán fue expulsado de la Conferencia de los Estados Islámicos. La URSS aumentó su ejército de ocupación y miliares de afganos buscaron refugio en otros países. En 1986 Karmal fue expulsado y en marzo de 1988 la Unión Soviética inició la retirada de sus tropas.

La ONU intervino y en Ginebra se iniciaron las pláticas de paz con los rebeldes afganos. Parte de la guerrilla aceptó poner fin a las hostilidades y el Partido Democrático Popular, que gobernaba desde 1978, se disolvió. Se convocaron nuevas elecciones y obtuvo la presidencia el profesor Burhanuddin Rabbani.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro,Gargari,Gonzalez y otros

Descolonizacion de la India Gandhi lider espiritual Conflictos

Descolonización de la India
Gandhi Líder Espiritual

Ya desde finales del siglo XIX existía un movimiento nacionalista, cuya primera manifestación se dio en  el llamado Partido del Congreso, logrando en la década de 1920 un gobierno central dirigido  por un virrey inglés con gobiernos locales. Sin embargo, las consecuencias del nacionalismo hindú comenzaron a hacerse más evidentes después de la Primera Guerra Mundial y de las campañas de Gandhi sobre la descolonización del país.

Descolonizacion de la India Gandhi lider espiritual Gandhi (foto) estudió derecho en Londres y sus primeras actividades políticas las realizó en

África del sur durante la lucha contra los bóers. Ya en África puso en marcha un método de resistencia pasiva, que más tarde desarrollaría con toda su amplitud en la lucha de los hindúes contra los ingleses.

Entre sus campañas más importantes se encuentran la de boicotear los productos ingleses y la defensa de las mercancías fabricadas en la India. Convencido de que sólo la independencia aliviaría la miseria de la gente, participó en diversas negociaciones con Londres y con los últimos virreyes.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra hizo participar a numerosas tropas indias en el conflicto, agravándose así las tensiones dentro del país. Ante el auge del movimiento nacionalista, incluso en Inglaterra, algunos políticos abogaban por la independencia, que de forma imprevista, el 3 de junio de 1947, Gran Bretaña anunció que transferiría todo el poder a la India en agosto y que lord Mountbatten, comandante de las fuerzas aisladas en el sudeste asiático durante la guerra, sería el último virrey.

Pese a los intentos de Mountbatten de alentar a una India dividida a unirse, Jinnah (líder musulmán)  estaba decidido a que se produjera su división. Aunque Gandhi mantenía su compromiso de que el Congreso Nacional gobernara toda la antigua India británica, al final Nehru transigió.

El 15 de agosto, la India obtuvo su independencia, Nehru fue investido primer ministro y se estableció el Pakistán Oriental y Occidental. Tres provincias no habían manifestado su intención de adherirse ni a la India ni a Pakistán: Junagadha, Hyderabad y Cachemira. Las dos primeras fueron rápidamente absorbidas por la India. En cambio, la situación en Cachemira, dada su ubicación entre la India y Pakistán, demostró ser más problemática.

No obstante lo conseguido, surgió un gran problema: la India estaba compuesta por diversos pueblos hindúes y por una importante minoría musulmana que reclamaba su propio Estado. Estalló una guerra religiosa entre musulmanes e hindúes, cuyas consecuencias fueron 100 mil muertos, la división en dos Estados —india y Pakistán— y comenzó el éxodo de 17 millones de personas, el más sangriento de la historia, donde se vivieron terribles masacres a causa de las diferencias religiosas.

Los ejércitos musulmán e hindú se adentraron en la región y la dividieron, dando comienzo a un conflicto que escalaría hasta 1949. La violencia estalló en el resto de territorios. Millones de hindúes y musulmanes franquearon las nuevas fronteras para establecerse en la India hindú o el Pakistán islámico, y muchos de los que quedaron rezagados en ambos países fueron masacrados.

Gandhi, que había retomado su trabajo social en Bengala, defendió el fin de la violencia y anunció una huelga de hambre irreversible si la persecución de los musulmanes en la India no cesaba. Su protesta fue un éxito, pero pocos días después de concluir su ayuno fue asesinado por un brahmán hindú que lo consideraba un traidor.

Gran Bretaña deseaba que la India mantuviera una estructura federal, mientras que el Congreso Nacional abogaba por una India unificada con un Gobierno centralizado; la Liga Musulmana, por su parte, seguía defendiendo la idea de un Pakistán autónomo. Tras las elecciones indias de 1945 se llegó a un punto muerto que derivó en disturbios generalizados e incidentes violentos entre hindúes y musulmanes. El ejército británico intervino, pero estaba claro que la India se hallaba al borde de la guerra civil y, por lo tanto, era imperativo forjar algún tipo de acuerdo para evitar el derramamiento de sangre.

Muchos príncipes siguieron fieles a Inglaterra y formaron la Organización para el Servicio de la Nación, uno de cuyos miembros asesinó a Mahatma Gandhi en 1948. Sin embargo, la Asamblea Nacional se propuso elaborar una Constitución. Se hizo la convocatoria en Delhi (abril de 1947) y se votó el 25 de enero de 1950. Así la India se convirtió en república laica, democrática y federativa, con 27 Estados autónomos.

El presidente fue elegido por dos cámaras, en tanto que se otorgaron la igualdad social (suprimiendo las castas) y el voto a hombres y mujeres. Se nombró presidente a un distinguido abogado discípulo de Gandhi, fiel a las antiguas tradiciones, Babu Rajendra Prasad.

Sin embargo el panorama era desolador: había una enorme población analfabeta y mal alimentada, con profundas diferencias de raza e idioma; la situación económica era caótica, pues no había industrias, y los sistemas productivos eran rudimentarios.

Hacia 1951 la población era de 440 millones de habitantes, de los cuales el 90 por ciento vivía en condiciones dolorosas. El promedio de vida era de 23 años, la población era en su mayoría analfabeta y subalimentada por generaciones. Se hablaban 225 dialectos y 13 idiomas. La emisión de billetes se hacía en 8 idiomas y en inglés. El dominio inglés había contribuido al empobrecimiento y desaparición del artesanado.

La vida económica se concentraba en las ciudades y no se alentó la industrialización. La tierra se cultivaba con métodos primitivos. Los hindúes aceptaban las condiciones en que vivían, por la religión y el fanatismo, ya que consideraban que cada quien tenía aquello que la divinidad le otorgaba.

Jawharlal Nehrú (foto), primer ministro se alejó de la tradición y elaboró planes quinquenales para reformar el campo e industrializar el país, producir alimentos y crear centrales eléctricas. Mandó construir granjas, carreteras y escuelas de oficios para adultos. Su lema —hasta 1964, año en que murió— fue “anticolonialismo y pacifismo”.

INDIRA GANDHIBiografia de Indira Gandhi Resumen de su Vida
La India, tras su emancipación de Gran Bretaña, pasó por momentos difíciles buscando el equilibrio político. Una de las grandes personalidades de la India contemporánea fue Indira Gandhi (1917-1984). Hija del pandit Nehru, sucedió a Shastri en la jefatura del gobierno en 1966, siendo confirmada como Primera Ministra en las elecciones de 1967 y 1971. Volvió a ocupar el cargo en 1980 y, en marzo de 1983, reemplazó a Fidel Castra en la presidencia de los Países No Alineados. Murió asesinada por miembros de su guardia personal, pertenecientes a la secta sij.


LA MUERTE DE INDIRA GANDHI
Tras la muerte de Indira Gandhi, le sucedió en forma interina en el cargo de Primer Ministro su hijo, Rajiv Gandhi.Cremación del cuerpo de Indira Gandhi, a orillas del río Ganges. Su hijo observa tristemente la la escena.

LA POBLACIÓN DE LA INDIA: La India es uno de los países más poblados del globo y también uno de los más pobres. La agricultura constituye su principal fuente de ingreso, pero su producción es insuficiente para cubrir las necesidades internas.


 BHUTTO,EL GRAN LÍDER PAKISTÁNÍ

Zulfikar Alí Bhutto (1928-1979) fue presidente de su país, Pakistán, entre 1971 y 1973, y luego Primer Ministro, entre los años 1973 y 1977. Destacado hombre público, Bhutto fue derrocado por una junta militar en 1977 y, más tarde, condenado a muerte y ejecutado.

La India tras la independencia
Desde su independencia, la historia de la India ha estado marcada por etapas de agitación esporádica. Jawaharlal Nehru gobernó como primer ministro hasta su muerte en 1964, guiando a la nación por un período de paz  y estabilidad relativas. Fue sucedido por su hija Indira Gandhi, que también fue una dirigente aclamada, pero fue acusada de corrupción en 1975 y encarcelada brevemente en 1978.

Fue reelegida un año después y asesinada  en 1984 por terroristas sijs. El Partido del Congreso se mantuvo dominante en la India, salvo durante un  breve lapso a finales de la década de 1970 y desde finales de los años ochenta hasta mediados de los noventa.

A principios de los años noventa, el BJP, o Partido Bharatiya Janata, emergió como contrincante al Gobierno y fue elegido por una amplia mayoría a finales de los años noventa. La India tiene una larga tradición democrática, pero su historia se ha caracterizado por las tensiones entre las varias afiliaciones étnicas y políticas, sobre todo entre hindúes y musulmanes, las cuales han redundado en una desconfianza entre la India y Pakistán que aún persisten.

Fuente Consultada:
Historia Universal – Navarro,Gargari,Gonzalez y otros

Atlas de Historia del Mundo

La descolonizacion de China Mao Tze Tung

La descolonización de China Mao Tze Tung

Aunque China no se ajustaba al modelo clásico de país colonizado —en el sentido de dominación política y económica total de una metrópoli—, si había sufrido continuas injerencias de otras potencias en sus asuntos internos, sobre todo a través de la colonización económica inglesa, francesa y alemana; también vivió la obligada internacionalización de algunas de sus ciudades más importantes como Shanghai, y cedió extensas concesiones europeas.

La descolonizacion de China Mao Tze Tung
Shangai Hoy

Considerando su sobrepoblación Japón intentó implantarse en el este de China. En 1932 emancipó Manchuria, y en 1937 se apoderó de diez provincias e instaló en Pekín un gobierno sometido a su influencia. Se originó entonces una larga guerra chino-japonesa desde 1937 hasta 1945, cuando las tropas japonesas fueron vencidas en Nankín por nacionalistas comandados por Mao Tse Tung.

El primer partido político moderno creado en China en 1912, el Kuomintang, se dedicaba a la lucha contra los señores de la guerra y los restos coloniales. Formé un frente común con el Partido comunista hasta 1927 en que el Kuomintang, bajo el mando de Chiang Kai Check, se convirtió en el partido “nacionalista” defensor de los terratenientes. Hasta 1937 nacionalistas y comunistas se enfrentaron en una dura guerra civil.

Las luchas entre ambas fracciones políticas repercutió desfavorablemente en el progreso tecnológico y económico de China. Ello, aunado a los afanes expansionistas que Japón tenía para lograr el control económico de Asia Oriental, generé la invasión nipona a Manchuria.

El Kuomintang entonces solicité ayuda a Naciones Unidas, logrando que empresas estadounidenses le abastecieran material bélico. Desde 1937 el ataque japonés a China fue sistemático, bloqueando las salidas al mar para evitarles el contacto con Occidente. Para sobrevivir a la intervención militar se organizó la resistencia campesina, por medio de las guerrillas y de una propaganda revolucionaria con carteles destinados a la población.

El partido comunista, dirigido por Mao Tse Tung, por ser el más organizado se presentó como el único capaz de salvar al país de la situación. Así el ejército popular, unido a los nacionalistas, enfrentaron a los japoneses venciéndolos en Nankín en 1945.

Sin embargo, la guerra civil reinicié y la represión en contra de maestros, estudiantes e intelectuales no se hizo esperar. A pesar de la ayuda recibida por Estados Unidos para mantenerse en el poder, Chang Kai Chek huyó a la isla de Formosa y el primero de octubre de 1949 Mao Tse Tung proclamó la República Popular China y estableció el sistema socialista en colaboración con la URSS, con lo cual logró gran desarrollo agrícola, industrial, político, social y educativo. Finalmente llegó la ruptura entre los comunistas chinos y los soviéticos. Años más tarde Mao sería el gran líder de la revolución cultural china.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro,Gargari,Gonzalez y otros

La descolonizacion de Africa Egipto, Angola y Argelia

La Descolonización de África

Se ha llamado “descolonización” al proceso histórico que puso fin al sistema colonial en el mundo, durante el cual lograron su independencia política las colonias que en Asia y África habían estado bajo el dominio imperialista de las potencias europeas. “La descolonización es el proceso de liquidación del sistema colonial en el mundo y la creación de Estados independientes en los antiguos territorios dependientes.”

Este proceso, que constituye un fenómeno de gran trascendencia en la formación del mundo actual, dio comienzo en el periodo de entreguerras, pero habría de alcanzar mayor fuerza con los cambios políticos resultantes de la Segunda Guerra Mundial. Así, la descolonización consistió en una lucha de los pueblos asiáticos y africanos contra el predominio de los países europeos, ya fuera por la vía pacífica del entendimiento y el diálogo entre ambas partes, o por los medios violentos de la revolución armada.

ANTECEDENTES:
El fin de los imperios coloniales:

LAS POTENCIAS EUROPEAS que poseían colonias en 1939 eran Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Italia, Bélgica, España y Portugal. Las tres primeras se habían comprometido, en diversos grados, a que sus territorios comenzaran a gobernarse por sí solos. Este compromiso se vio reforzado en el caso de Gran Bretaña y Francia por las condiciones de los mandatos otorgados por la Liga de las Naciones sobre los territorios que habían pertenecido a los imperios germano y otomano. Sin embargo, Gran Bretaña había ido más allá en su concepción de autogobierno y pensaba otorgar la independencia a sus colonias, dentro de un marco flexible de adhesión a la Mancomunidad (Commonwealth) establecida por los Estatutos de Westminster en 1931.

En 1939, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelandia ya habían alcanzado esta meta y se pensaba que la India marchaba en esa dirección. La idea de las potencias continentales era más bien llegar a establecer una ciudadanía común y, por lo general, consideraban que las colonias eran regiones de ultramar de su territorio metropolitano.

No obstante, esta situación se fue complicando, tanto por la oposición de importantes minorías de colonos europeos, con las consiguientes tensiones raciales, como por los enfrentamientos entre el ideal europeo de la evolución en términos occidentales y las poderosas culturas islámica, hindú, budista y confuciana de los súbditos de las colonias.

La necesidad de incorporar al gobierno colonial a las élites autóctonas que habían recibido educación occidental, aunque fuese en cargos de segunda categoría, ya había dado origen a importantes movimientos nacionalistas, algunos de los cuales se inspiraron en los modelos soviético, chino y japonés. La renuencia de los legisladores metropolitanos o del electorado a financiar administraciones absolutamente europeas en las colonias los impulsó a confiar la administración a autoridades de origen local en todos aquellos países donde éstas eran suficientemente fuertes como para ser usadas por los gobiernos europeos.

Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial tuvieron un efecto revolucionario sobre el lento proceso de desarrollo en los principales imperios coloniales.

DESCOLONIZACIÓN: Túnez y Marruecos se independizaron de Francia fácil y pacíficamente. Argelia tuvo una independencia muy difícil. Las fuerzas nacionalistas argelinas (Frente de Liberación Nacional -FLN-) iniciaron una guerra de liberación en 1954. En 1962 se constituyó la República Popular y Democrática de Argelia, socialista.

Los británicos abandonaron sus colonias voluntariamente. Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Tanzania y Uganda consiguieron sin problemas la independencia, entre 1960 y 1965. En Kenya se tuvieron que enfrentar con una guerrilla nacionalista, que consiguió vencer a los ingleses. En 1963 alcanzaban la independencia. Los colonos ingleses de Sudáfrica se negaron a abandonar sus privilegios y, en el año 1961 proclamaron la República Sudafricana, gobernada por una minoría blanca que practicaba un régimen de segregación racial (apartheid). En 1990, Nelson Mandela, de raza negra, subió al poder y se democratizó la vida política de este país.

Los procesos de independencia de Congo, Angola y Mozambique fueron problemáticos. Hubo guerra con Portugal. Al final, consiguieron la independencia, el Congo en 1960 y Angola y Mozambique en 1975.

La rápida descolonización asiática influyó en la acelerada toma de conciencia de los pueblos de Africa. Las etapas más importantes de la descolonización africana se cumplieron entre 1956 y 1962; estos pocos anos bastaron para terminar con una forma de dominación que llevaba establecida, en ocasiones, hasta un siglo. Ghana, la antigua Costa de Oro, fue el primer Estado independiente en 1957. Siguió una ininterrumpida racha de independencias, sobre todo en 1960: Nigeria, Somalia, Sierra Leona y Tanganica.

El Congo, dominio belga, desencadenó uno de los procesos de descolonización más problemáticos. La rápida huida de los colonos belgas (técnicos, oficiales y funcionarios) dejaron al país sumido en el caos. Después, se vivió la separación de una de las provincias congoleñas, Kananga. El asesinato del líder independentista Lumumba, junto con todo ese conjunto de factores creó un clima de guerra civil, donde incluso llegaron a intervenir tropas de la ONU. Las provincias secesionistas acabaron reintegrándose y, con ello, se firmaría la paz.

La descolonización africana tendría un carácter distinto de la asiática. La falta de grandes núcleos de población homogénea en raza, cultura, religión, etcétera, ocasionó enfrentamientos tribales, sece1siones de provincias y, en gran cantidad de nuevos países, dictaduras personales, ante la imposibilidad de que funcionara un sistema liberal o parlamentario. Las secuelas de la colonización —falta de cultura, nula práctica por parte de los africanos en asuntos de gobiernos de naciones, atraso económico y social— se hicieron evidentes con negros ribetes en los países independizados.

Lo anterior, en grandes líneas, es aplicable a casi toda África, especialmente la central. Al sur encontramos países, como Rhodesia y Sudáfrica, donde la supremacía blanca encontró una fórmula de dominación, el apartheid, mediante el cual se mantenía una absoluta política de segregación para apartar a los blancos de4los negros, sin dejar intervenir a estos últimos, para nada, en la vida pública. En el norte, África vivió un proceso descolonizador más parecido al asiático, pues contaba con poblaciones más unificadas culturalmente, sobre todo lo referente a su arabismo. Destacan tres importantes procesos de independencia: Egipto, Argelia y Angola.

Egipto
Egipto y el panarabismo

En los países descolonizados hay una burguesía que mantiene relaciones económicas con las antiguas metrópolis. Las potencias árabes siempre estuvieron aliadas a EE.UU., pero con la creación del estado de Israel, se cambiaron de bando, pasaron a la URSS.

Un ejemplo de esto es el caso del Canal de Suez. En 1952 se produjo un Golpe de Estado y Nasser llega a la presidencia. Nacionaliza el canal de Suez y se produce un conflicto. Tras esto, Egipto pasa a estar en la órbita de la URSS.

El panarabismo era un movimiento de cooperación entre los países árabes, que defendía su identidad cultural y buscaba separarse de las influencias americanas y rusa. Siria, Libia, Irak y otros países pasan a ser comunistas.

Inglaterra reconoció la independencia de Egipto en 1932, con la contrapartida de contar en la zona con importantes posiciones militares y navales. Durante la Segunda Guerra Mundial, aun sin declarar formalmente la guerra a Alemania, Egipto puso sus recursos más importantes en manos de Inglaterra. Las reivindicaciones de los partidos nacionalistas en torno a la menor presencia inglesa tomaron fuerza después de la contienda. Estas reivindicaciones se concretaron, sobre todo, en la retirada de las tropas inglesas del Canal de Suez, nudo vital de comunicaciones en esa región del mundo.

Un paso de ruptura importante fue la caída de la monarquía egipcia. El poder pasó a manos de un consejo revolucionario y, desde 1959, Nasser (foto) presidió la nueva república. El régimen político que llevarían a la práctica fue el llamado ‘sociaIismo árabe”: reforma agraria, industrialización, creación de puestos de trabajo. En 1956 nacionalizó el Canal de Suez, garantizando la libre navegación por él.

A partir de mediados de la década de 1950 se presentaron nuevos hechos: una política panárabe en contra del nuevo Estado israelí y un acercamiento a las naciones socialistas de Europa oriental.

Estas dos vías de política exterior, unidas a su situación estratégica, hicieron de este núcleo geográfico un área persistente de conflictos hasta nuestros días. Los problemas comenzaron cuando Estados Unidos se negó a aportar el financiamiento necesario para la presa de Assuan, cuyo crédito se obtuvo de la Unión Soviética. Éste fue el principio de la intervención soviética en la zona, si bien Nasser pretendió mantener una posición neutral entre los dos bloques.

Los proyectos de unión entre los distintos países árabes no consiguieron evitar las diferencias entre naciones pobres y ricas (productoras de petróleo), ni entre la vieja mentalidad feudal y los nuevos líderes, provenientes de la intelectualidad y el ejército. Influirían continuamente en esta zona los intereses de Estados Unidos y los países europeos. La intervención en sus asuntos internos se volvió bastante frecuente. El problema de Israel vendría a agravar aún más la situación.

Argelia: Es uno de los países donde la lucha por la independencia nacional se convirtió en un proceso largo y duro, donde la lucha armada, e incluso el terrorismo, fueron un factor muy importante y definitivo. Dos eran las causas que propiciaron dichos fenómenos: por un lado, el alto número de colonos franceses instalados en Argelia, desde hacía incluso varias generaciones; y por otro, el importante nivel de organización política de los líderes argelinos, reunidos en el Frente de la Liberación Nacional.

Después de la Segunda Guerra Mundial, también en Argelia se escucharon frecuentemente las voces de independencia. La metrópoli concedió algunas ventajas, entre ellas cierto grado de administración autónoma, que fueron sistemáticamente saboteadas por los colonos franceses. En 1954 se creó el Frente de Liberación Nacional (FLN), que inmediatamente comenzó la lucha por la liberación. Las unidades francesas más importantes (legión extranjera, paracaidistas) fueron enviadas ahí, y no escatimaron ningún medio (torturas, asesinatos) para intentar destruir al FLN y a la lucha que él dirigía. A pesar de la intensa represión, que parecía aniquilar al FLN, éste reapareció en las ciudades o en las guerrillas del campo.

La intensa lucha provocó fuertes reacciones en la metrópoli, que llevaron a De Gaulle al poder. Los colonos franceses y una fracción del ejército altamente colonialista crearon la Organization de l’Armee Secréte (OAS), que con el terrorismo intentaron anular los pasos descolonizadores. Tras la concesión de la autodeterminación a los argelinos, aprobada por el pueblo francés, se firmó la independencia de Argelia en 1962. Ben Bella fue elegido presidente de la república.

Guerra Civil Por la Independencia de Argelia

Angola

Bajo el ambiente de lucha existente en todo el continente, nació el Partido de la Lucha Unida de los Africanos de Angola (PLLJA), primera organización que, a pesar de tener características de partido político nacionalista, adoptaría la lucha clandestina. Más tarde, al unirse éste con el Movimiento para la Independencia Nacional de Angola (MINA), se fundaría el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), el cual tenía como objetivo luchar, por cualquier medio, por la independencia de su nación.

El arresto de Agostinho Neto (foto), figura principal dentro del MPLA, en 1960, despertaría la lucha. El reclamo de su libertad desató la masacre, que incitó a la preparación de acciones armadas y la convocatoria para que se generaran huelgas y paros en contra del colonialismo, la pobreza, la discriminación y la desigualdad.

La lucha duró más de una década, hasta diciembre de 1974, cuando se firmaron los acuerdos que reconocían el derecho del pueblo de Angola para lograr su independencia. Entonces se fijó el 11 de noviembre de 1975 como fecha para la salida de las tropas portuguesas y la proclamación independentista que dio origen a la nueva nación.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LAS NACIONES africanas iniciaron su etapa de independencia con muchas expectativas. Querían ser los administradores exclusivos de sus gobiernos y mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, las terribles guerras y el hambre truncaron en muchos casos estas esperanzas.

EL HAMBRE
Antes de la independencia, muchos países africanos podían abastecerse suficientemente de alimentos. Después, la población creció muy deprisa y muchas ciudades se convirtieron en metrópolis. La distribución de los alimentos empezó a ser más difícil y África siguió dependiendo en gran parte de los países más ricos, dependencia creada por la desestructuración del modo de vida tradicional fomentada por los europeos. Devastadoras hambrunas asolaron países como Etiopía y Somalia cuando la sequía arruinó las cosechas, y a causa del hambre estallaron las guerras.

EL PROBLEMA TRIBAL Uno de los problemas más graves de África es el tribalismo. Los países africanos pasaron a ser independientes respetando los límites establecidos por el reparto colonial. Sin embargo, estos límites ignoraban las divisiones territoriales de las diversas tribus y naciones del continente, y eran tan artificiales que los europeos para repartirse África habían aprovechado las líneas imaginarias de meridianos y paralelos. Gentes con diferentes lenguas y credos se vieron obligados a convivir en un mismo estado. En Nigeria, por ejemplo, existen muchos y muy diversos grupos étnicos. En 1967, los igbo, uno de esos grupos, pretendieron formar el estado independiente de Biafra, pero este intento sucumbió tras una guerra larga y devastadora, y Nigeria se convirtió en un país unificado.

GUERRAS: Algunas de las peores manifestaciones de violencia tuvieron lugar en Burundi y Ruanda, estados independientes desde 1962. Ambos países se hallaban divididos entre dos tribus, los hutu y los tutsi. Las matanzas entre estas dos tribus fueron salvajes. En algunas partes de África, la guerra se convirtió en un mal endémico. La antigua colonia portuguesa de Angola se enzarzó en una guerra civil tan pronto como obtuvo la independencia en 1975, y este enfrentamiento duró hasta 1994. Mozambique, Etiopía y Sudán también sufrieron cruentas guerras.

GOBIERNOS TIRÁNICOS
El cariz de los gobiernos africanos fue diverso. Algunos fueron tiranías absolutas. En Uganda, el general Idi Amin (nacido en 1925) detentó el poder de 1971 a 1979. Hombre capaz de las crueldades más extremas, Amin fue responsable de la muerte de miles de ugandeses. Asimismo, arruinó económicamente al país y lo sumió en la miseria. En Zaire (ant. Congo), el presidente Mobutu Sese Seko (nacido en 1930) amasó una enorme fortuna personal a expensas de la explotación de su pueblo. No obstante, otros gobernantes africanos, como el tanzanio Julius Nyerere (nacido en 1922) y el senegalés Leopold Senghor (nacido en 1906) fueron gobernantes preparados e íntegros.

DEMOCRACIA PLURIPARTIDISTA: Pocos países africanos independientes subsistieron como democracias. En su mayoría fueron gobernados por dictaduras militares. Pero en la década de los años noventa, la idea de la democracia pluripartidista se expandió por gran parte del continente. En algunos países, como Zambia, los gobiernos dictatoriales fueron derrocados y se intentó una lucha contra la corrupción desde posiciones democráticas.

Fuente Consultada: Historia Universal – Navarro, Gargari, González y otros

La India Origen y Evolucion Religiones Datos Geograficos

La India: Resumen de su Origen y Evolución
Religiones y Datos Geograficos

Extensión: 3.166.414 km2.

Límites: Norte, Pakistán, China, Nepal y Bután; Este, Myanmar, Bangladesh y golfo de Bengala; Sur, océano indico y Sri Lanka; Oeste, mar Arábigo y Pakistán.

Población: 1.065.462.000 h.

Densidad: 336,5 h/km2.

Capital: Nueva Delhi.

División administrativa: 32 Estados y el territorio federal de Delhi.

Ciudades principales: Gran Bombay, Delhi, Calcuta, Madrás, Kanpur, Nagpur, Pune, Jaipur, Coimbatore, Madurai, Patna, Surat.

Gentilicio: indio, hindú.

Forma de Estado: república federal.

Idioma: hindi, inglés, bengalí, tamil, telugu, marathi, urdú y otras lenguas.

Religión: hinduismo, 73,7%; islamismo sunní, 9%; islamismo shií, 3%; religiones tradicionales, 3,39%; cristianismo independiente, 3%; sij, 2,1 %.

Moneda: rupia.

Tasa de natalidad: 2,38 %.

Tasa de mortalidad: 0,86 %.

PIB por habitante: 2.704 dólares.

Geografía. Estado del Sur de Asia, miembro de la Commonwealth. Es la segunda población más numerosa del planeta después de la de China. La economía se basa principalmente en la agricultura, en la que destacan los cultivos intensivos en los valles del Indo y del Ganges. Tiene importantes recursos forestales que la convierten en uno de los principales productores mundiales de madera.

El país cuenta con una notable cabaña de bovinos, caprinos, búfalos de agua y ovinos. La pesca es muy rica. Entre sus recursos mineros destacan los yacimientos de hierro, bauxita, manganeso, cinc, cromo y oro; cuenta también con carbón, petróleo y gas natural. La industria ha experimentado un espectacular desarrollo: algunas de las más grandes empresas mundiales están instalando allí sus plantas atraídas por la mano de obra barata, las facilidades fiscales y el inmenso mercado.

Este resumen hidtórico comienza desde la invasión aria en 2000 a.C. aproximadamente hasta nuestros días. Puede ampliar estudiando las primeras civilizaciones del río Indo, con las ciudades de Harappa y Mahenjo Daro

cuadro etapa de la historia de la India

Historia. Desde el segundo milenio a.C. grupos de arios procedentes de la meseta irania comenzaron a instalarse en el valle del Indo, donde crearon una civilización cuya más temprana manifestación fue la literatura védica, escrita en sánscrito. En el primer milenio a.C. se produjo una progresiva separación en castas que marcó la evolución social de India a lo largo de su historia.

Las castas son cuatro: sacerdotes (brahmanes), nobles guerreros (chatrias), pueblo (vaisias) y esclavos (sudras). A mediados de este milenio, frente al brahmanismo surgieron dos nuevas religiones el budismo y el jainismo. Darío I de Persia a fines del s. V a.C. y Alejandro Magno en el año 326 a.C. invadieron el valle del Indo.

Posteriormente, el Norte del país fue unificado por la dinastía Maurya. La unidad fue rota por dos invasiones protagonizadas por Antíoco III de Siria en el año 206 de nuestra era y Demetrio de Bactriana, tras las cuales se pro. dujo una nueva unificación llevada a cabo por la dinastía Sunga en el valle del Ganges. La región meridional del país, el Decán, estuvo dominada por la dinastía Adra y, a la caída de esta, por los dravidianos, sucediéndose en el poder diversas dinastías.

En el s. IV, en la zona indogangética, reinó la dinastía Gupta, que extendió su poder hasta Bengala, Assam y Nepal. La India occidental fue invadida a mediados del s. VI por otros nómadas centroasiáticos, los gurjara, que crearon la dinastía gurjara-prathihara y unificaron gran parte del Norte de la India hasta finales del s. X. Entonces el valle del Indo fue conquistado por el sultanato musulmán gaznaví, que desde allí extendió su dominio por el Ganges y el Decán. Los gaznavíes fueron expulsados por otros musulmanes, los guríes, que crearon el sultanato de Delhi.

A fines del s. XIV el país fue asolado por los turcos de Tamerlán. Desde principios del s. XIV comenzó la colonización portuguesa. En 1526, Babar, descendiente de Tamerlán, creó el imperio mogol, que ejerció el dominio en toda la India, excepto en el extremo Sur, hasta mediados del s. XIX. Desde 1717 la compañía británica de las Indias orientales comenzó una penetración económica que consolidó el ejército colonial.

En 1877 la reina Victoria fue proclamada emperatriz de la India. A principios del s. XX surgió un gran movimiento nacionalista anticolonial, impulsado por el Congreso Nacional Indio, partido fundado en 1885, y la Liga Musulmana, creada en 1906. En 1919 el Reino Unido concedió la autonomía, pero esto no satisfizo al dirigente Mohandas Gandhi, que comenzó una campaña de no colaboración y resistencia civil pacífica contra los británicos.

En 1935 Gandhi proclamó el Acta de gobierno de la India y en 1940 la Liga Musulmana solicitó un territorio nacional en Pakistán. Tras la Segunda Guerra Mundial el último virrey británico, lord Mountbatten, firmó el acta de independencia de Pakistán y la Unión India (1947). Con la retirada de los ingleses estallaron graves enfrentamientos entre hindúes y musulmanes. Gandhi fue asesinado en 1948.

En 1950, bajo el gobierno de Nehru, se aprobó la constitución, que convirtió a la India en república federal, y se abolió el sistema de castas. En 1957, la India se anexionó Cachemira, lo que provocó la guerra con Pakistán. En la década de 1970 se desató una nueva guerra con este país, en d curso de la cual se independizó Bangladesh.

En los años siguientes han proliferado los conflictos étnico. religiosos sucediéndose asesinatos de jefes de estado como Indira Gandhi y su hijo, Rajiv Gandhi.

gandhi lider  de la India

Bajo el liderazgo del Mahatma Gandhi: A partir de 1857, las aspiraciones nacionales de los hindúes se hicieron más fuertes. En 1919, las tropas coloniales del general Reginald Dyer dispararon en la plaza de Jallianwala Bagh de Amristar contra una muchedumbre desarmada que protestaba por la supresión de las libertades públicas. Murieron más de 300 personas. La matanza resultó contraproducente, porque las ansias de independencia pasaron a ser respaldadas por todos los sectores sociales, En 1920, el liderazgo del movimiento nacionalista fue asumido por Mohandas Karanchand Gandhi (a la izquierda), más conocido como el Mahatma (Gran Espíritu) Gandhi, quien, con el método de la no violencia, logró en 1947 la independencia.

CRONOLOGÍA DE LA HISTORIA DE LA INDIA:

-2500:CIVILIZACIÓN DEL VALLE DEL INDO
Asentamiento de tribus nómadas en el valle del río Indo. Desarrollo de la agricultura. Sedentarización y urbanización. Ciudades de Lothal y Dholavira, en la región de Gujarat.

-1500:LOS VEDAS
Se asientan en la región distintas tribus arias. Entre 1500 y 600 a.C, se escriben los cuatro Vedas. Primeras compilaciones del poema épico “Ma-habarata”. Escritura de los “Upanishads”. Los brahmanes se consolidan como casta superior, de índole sacerdotal. Las castas inferiores son los “kshatriyas” (gobernantes y guerreros); los “vaishyas’1 (artesanos y comerciantes) y los “shudras” (sirvientes y pobres en general).

-600:JAINISMO-BUDISMO
En oposición a la casta brah-mámca, Siddharta Gautama (566-486 a.C.) se convierte en Buda y funda el budismo. Lo mismo hace Vardhamana Ma-havira (540-467 a.C), quien funda el jainismo. Ambas religiones logran una gran adhesión entre los sectores pobres. Fin de la dinastía Nanda.

-350:MAÜRYA-KUSHANA
Expedición de Alejandro Magno (327-325). Consolidación de la dinastía Maurya (321). El rey Asoka (269-233 a.C.) expande el imperio y convierte al budismo en religión oficial. Construcción de stupas. A la muerte de Asoka, florecimiento de distintos reinos y señoríos. En 185 a.C, los Maurya son desplazados por la dinastía Shunga, que se mantiene en el poder durante 112 años. Oleada de invasiones de indogriegos, escitas y partos. Se entroniza la dinastía Kushana.

320 d.C:LOS GUPTA
En 320, a partir del valle del Ganges, Candragupta I consolida la dinastía Gupta. A la muerte del último soberano Gupta, en 497 d.C, el imperio se fracciona en numerosos reinos. En 175-550 se excavan las grutas de Ajanta.

510 d.C:LOS HUNOS
En 510, los hunos ocupan Punjab, Cachemira, Rajastán y La región occidental de Uttar Pradesh. Finalmente, en el 528, una coalición dirigida por Yashodharman, rey de Malva, expulsa a los hunos de la India. En 606, el rey Harsha, de la dinastía Vardhana, asume el poder y convierte a Kanuaj y Doab, territorios situados entre el Ganges y el Jumma, en el epicentro de la India septentrional. Harsha gobierna hasta 647.

750-1200 d.C.:REINOS DEL NORTE
Las dinastías Pratihara, Rashtrakuta y Pala se disputan el control de Kanuaj, antigua capital del imperio forjado por Harsha, y la tienen en su poder alternativamente. Por fin, en 836, los pratihara se adueñan de la ciudad. Los rajput, nobles dedicados al ejercicio de la guerra y, a veces, mercenarios, instauran sus propios reinos y generan diferentes dinastías: entre las más importantes figuran la Paramara, en Malva; la Solanke, en Gujarat; la Tomar, en Delhi; y la Chaulan, en Rajastán. El arribo de los comerciantes árabes revitaliza la economía del oeste del subcontinente.

600-1200 d.C: DINASTÍAS DEL SUR
Hacia finales del siglo VI accedió al poder la dinastía Pallava en Kanchipuram. En 642, el pallava Narasimha Varman I destronó al rey Pulakeshin II, lo que precipitó la caída del reino Chalukya. Los Pallava extendieron las ratas comerciales hasta Camboya, Annam, Java, Sumatra, Malasia y China. Entre los siglos IX y XIII, la dinastía Chola se fortaleció en el sur del subcontinente. Sus dos reyes más famosos, Rajaraja (985-1014) y Rajendra (1014-1044), dieron un gran impulso al comercio, la arquitectura y las artes en general. En 1216, la dinastía Pandya asumió el poder y expandieron su imperio por todo el sur de .a India.

1192-1526 d.C.: EL ISLAM
Las constantes guerras internas que se sucedían en la India favorecieron el avance del Islam, que comenzó a insinuarse en el siglo VIII. El primer gran invasor fue Mahmud de Ghazni, que asaltó la India por etapas entre 998 y 1030. Lo sucedió Mohamed de Ghux, que, en 1192, derrotó a Pritvirah Chauhan en Taraín y conquistó el Punjab y Delhi, creando un sultanato en este última región. Qutbuddin Aibak, que encabezó una rebelión de esclavos, terminó por consolidar el Sultanato de Delhi. En 1398, la invasión mogola encabezada por Tamerlán redujo el poder islámico, que comenzó a fraccionarse en distintos señoríos.

1526-1707 d.C.: LOS MOGOLES
En 1526, Babur, descendiente de Tamerlán, estableció en la India el Imperio Mogol. Tras sufrir im traspié ante los ejércitos afganos liderados por Sher Sha Sur, Humayun recuperó el trono en 1555. Su hijo Ákbar expandió aún más el Imperio Mogol. Aurangzeb, el último mogol, implantó su poder en toda la India y el actual Pakistán. Su muerte, en 1707, significó la decadencia mogola.

1498-1857 d.C.: EL COLONIALISMO EUROPEO
A partir del siglo XVI comenzaron a arribar compañías comerciales de Portugal, Francia, Holanda e Inglaterra, que pasaron a apropiarse de diversos territorios. Un siglo después, la Compañía Inglesa de las Indias Orientales se impuso sobre las demás. En 1757, el inglés Robert Clive fue nombrado gobernador de Bengala.

1858-1947 d.C.: LA OCUPACIÓN BRITÁNICA
En 1858, ante el gran descontento que generaba, la Corona británica se hizo cargo de la la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. Así la India pasó a ser colonia de Inglaterra. Tras numerosos levantamientos que fueron duramente reprimidos, en 1947, el movimiento nacionalista, liderado por el Mahatma Gandhi, obtuvo la independencia de la India.

Ampliar Tema: Historia y las Castas De La India

El Imperialismo Moderno La Expansión Capitalista Mundial Europa Sobre Africa

El Imperialismo Moderno – La Expansión Capitalista

La palabra imperialismo se utiliza frecuentemente para explicar la expansión territorial y el sometimiento por la fuerza que ejerce un pueblo poderoso sobre otro más débil. En este sentido, se puede hablar de imperialismo para referirse tanto a la expansión de los antiguos egipcios como a la persa o a la romana del siglo I d.C.

Sin embargo, a principios del siglo XX, el término imperialismo adquirió un significado más preciso. Algunos pensadores comenzaron a utilizarlo para explicar el proceso de expansión que en ese momento estaban protagonizando las potencias capitalistas El imperialismo no se refirió entonces a cualquier expansión, sino a una expansión particular.

El primero en intentar una definición teórica del imperialismo fue el economista liberal inglés John A. Hobson. En su obra Imperialismo, un estudio (1902), analizó la expansión colonial europea sobre África. Advirtió que en las metrópolis había un exceso de capitales y esto hacía que no hubiera inversiones rentables.

Para poder seguir obteniendo altas ganancias, los capitalistas buscaban invertir sus capitales en los mercados ultramarinos. Por ello es que los grandes inversores de los países industrializados presionaban a sus gobiernos para que éstos emprendieran una intervención política y militar en Africa. El estudio de Hobson puso entonces el acento en que el imperialismo era una expansión colonial que obedecía a la necesidad económica de los países industrializados.

Tomando como punto de partida la obra de Hobson, los revolucionarios marxistas  Lenin y Rosa Luxemburgo expusieron el punto de vista socialista para explicar el fenómeno del imperialismo.

En su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo (1916), Lenin sostuvo que el desarrollo del capitalismo lleva inevitablemente a una fase superior —la etapa imperialista—, cuyos rasgos principales son: la concentración de la producción y el surgimiento de los monopolios; la unión del capital bancario e industrial, que origina el capital financiero; la exportación de capitales; la asociación de monopolios internacionales que se reparten el mundo; el reparto territorial de todo el mundo por parte de las potencias europeas.

Lenin pensaba que la expansión de los monopolios y de las potencias imperialistas llevaría inevitablemente a un conflicto internacional, debido a que los capitalistas estaban obligados a buscar nuevos mercados. Cuando todos los mercados ya estuvieran repartidos la guerra sería inevitable.

Al mismo tiempo que Lenin y otros pensadores socialistas criticaban los efectos de la expansión imperialista, algunos dirigentes políticos de la época, como los ingleses Ceci Rhodes y Joseph Chomberlain o el norteamericano Theodor Roosevelt, la defendieron. La creían necesaria para garantizar la seguridad económica de sus naciones.

Muchos intelectuales británicos de la época ayudaron a difundir el ideal imperialista. Lord Rosebety afirmó en 1893: “Somos responsables de que el mundo, en la medida en que aún está por moldear, reciba un carácter anglosajón y no otro. El poeta Rudyard Kipling, por su parte, expuso la doctrina de la “responsabilidad del hombre blanco’. Creía que era un deber de las naciones blancas transmitir los logros de la civilización europea a los pueblos atrasados…

Teodoro RoosveltTheodor Roosevelt y el Gran Garrote. Theodor Roosevelt (1858-1919) El  presidente de los Estados Unidos en los primeros años del siglo XX. Su agresiva política exterior fine conocida con el nombre de Big Stick (Gran Garrote). En un discurso pronunciado en 1899, siendo aún vicepresidente, expresó: “El desarrollo de la paz entre las naciones está confinado estrictamente a aquellas que son civilizadas. Con una nación bárbara la paz es condición excepcional. En los confines entre la civilización y la barbarie, la guerra es generalmente normal.

Que los bárbaros sean el indio rojo en la frontera de los Estados Unidos, el afgano en los confines de la India Británica o el turcomano quien limita con el cosaco de Siberia, el resultado es el mismo. A la larga, el hombre civilizado encuentra que no puede conservar la paz más que subyugando a su vecino bárbaro, pues el bárbaro no cederá más que ante la fuerza […]. Toda expansión de civilización trabaja para la paz. En otros términos, toda expansión de una potencia civilizada significa una victoria para la ley, el orden y la justicia.  (…) En todos los casos la expansión ha sido un provecho, no tanto para la potencia que se beneficia nominalmente como para el mundo entero.”

Con base en la doctrina Monroe, el presidente Theodoro Roosevelt proclamó el derecho de Estados Unidos para ayudar a cualquier nación latinoamericana amenazada por intervención, así como para fomentar gobiernos políticamente estables.

Durante su mandato (1901-1908) impuso su visión de la doctrina mencionada por los medios más duros: la política del “gran garrote” (big stick), que se tradujo en presiones para con los gobiernos latinoamericanos, pérdida de soberanía, intervenciones militares, expansión de los monopolios y explotación de los recursos naturales.

Las tropas estadounidenses permanecieron en Santo Domingo de 1904 a 1924; Cuba estuvo ocupada militarmente de 1906 a 1909; Nicaragua experimentó la invasión militar entre 1909 y 1912; Honduras de 1910 a 1912; Guatemala sufrió las presiones comerciales de la United Fruit Company en 1905; y Haití vivió el desembarco de las tropas estadounidenses en 1914.

Las administraciones de Roosevelt, Taft y Wilson expresaron el reforzamiento de la hegemonía estadounidense en América Latina, en particular en la zona centroamericana y caribeña, en el rubro de la explotación agrícola (azúcar, café y plátano).

Los grandes monopolios como la United Fruit Company, la Santo Domingo Improvement o la American Sugar Refinial estuvieron presentes en las naciones centroamericanas: la economía de enclave se desarrolló en forma especial en el sector bananero, con lo cual las economías locales dejaron de percibir importantes ingresos.

Una gran infraestructura, ferrocarriles, puertos, etcétera, surgió como consecuencia de la necesidad de transportar los productos agrícolas al mercado estadounidense.

Ver: Los Tipos de Imperialismos y sus Consecuencias

La Independencia de Argelia Masacre de Paris

La Independencia de Argelia – Masacre de París

independencia de argeliaLa independencia de Argelia: La Francia debilitada por su papel en la guerra y atravesando el proceso de descolonización ya mencionado, hizo un triste papel en su colonia africana de Argelia, colonia desde 1830. Desde 1954 hasta 1962, el Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN), dirigido por figuras como Mohamed Budiaf (1919-1992) y Ahmed Ben Bella (1918-), libró una dura batalla para expulsar a los europeos de su país, que convivían en una proporción de uno a nueve con los argelinos, con una clara distinción económica y social entre unos y otros.

El enfrentamiento se llevó a cabo en forma de lucha de guerrillas contra el ejército francés y algunas unidades adicionales de origen local llamadas Harkis. En agosto de 1955, la guerra recrudeció en la región de Constantina con importantes matanzas por ambos bandos y con una durísima represión por parte del ejército francés.

En 1956, Francia había ya desplegado un ejército de 500.000 soldados. Ese mismo año, los franceses intentaron con los británicos la operación del Canal de Suez, operación que era vista en París como un medio de debilitar al líder nacionalista egipcio, e ideólogo del panarabismo Gamal Abdel Nasser Africa, continente(1918-1970), el gran apoyo externo del FLN.

El fracaso franco-británico alentó las esperanzas de los insurgentes argelinos. El enfrentamiento armado recrudeció y en 1956-1957 tuvo lugar lo que se conoce como la “Batalla de Argel”.

Los ataques terroristas del FLN contra objetivos civiles y militares franceses fueron contestados de forma brutal por los paracaidistas del general Jacques Massu (1908-2002) de larga experiencia en la guerra de Indochina y defensor de la aplicación sistemática de métodos de tortura y de ejecuciones sumarias. Para tener una idea de cuántos, padecieron estos calvarios en una sola “finca” o centro de detención, de Amezziane, desfilaron entre 1957 y 1961, 108.000 argelinos.

De esos 108.000 torturados sólo 11.000 eran militantes del FLN. Muchas de las ejecuciones sumarias se realizaron mediante la guillotina y las torturas incluyeron una variedad inagotable de atrocidades que luego servirían para ser “enseñadas” a los Marines norteamericanos y a los militares sudamericanos. Una verdadera escuela nació allí, en el seno del horror demencial. Cuando la lucha “llegó” a la misma Francia, donde habitaba una gran comunidad argelina, el héroe de la Segunda Guerra y presidente de la V República, general Charles De Gaulle (1890-1970) (imagen abajo), impuso el toque de queda para todo argelino residente en París.

De Gaulle, presidente de Francia En 1961, unos 50 de ellos fueron pasados por la guillotina por atentar contra la “seguridad del Estado”. El 17 de octubre de ese año, y pese a toda la represión, 60.000 argelinos se largan a las calles de París. Desarmados enfrentan al furor racial de los colonialistas, que detienen a 14.000 manifestantes y 250 cadáveres de argelinos aparecerán colgados de los árboles de los Champs Elisées y flotando en el río Sena. La policía de París que dirigía el siniestro Maurice Papon (1910-), un colaboracionista de los nazis, torturé a residentes argelinos en los sótanos de Saint Germain des Pres y fue responsable de la masacre de Paris.

La cuna de la Carta de los Derechos del Hombre deshonraba su tradición. A raíz de esta guerra, el psiquiatra francés —nacido en Martinica— Franz Fanon (1925-1961) volcó su pensamiento y trabajo con traumatizados por la guerra de Argelia en su libro Los condenados cíe la tierra. Best seller durante muchos años, se convirtió en una lectura obligada para todos los luchadores contra el colonialismo y neocolonialismo. Fanon desarrolla la tesis de la fuerza liberadora de la violencia antiimperialista y legitima una suerte de “ojo por ojo”. En mayo de 1958, tuvieron lugar importantes disturbios protagonizados por los colonos franceses.

Tras atacar las oficinas del Gobierno General en Argel, con la connivencia del ejército, reclamaron la vuelta al poder del general De Gaulle. Ante el peligro evidente de un conflicto civil en Francia, el general retorné como primer ministro y en junio visitó Argel en medio de escenas de gran entusiasmo.

Sin embargo, De Gaulle, que había llegado al poder como el defensor de la “Argelia Francesa”, trazó el camino que llevó a la independencia de ese país. Tras prometer reformas económicas, en 1959 aceptó el principio de la autodeterminación del pueblo argelino. La respuesta de los colonos fue un nuevo levantamiento en enero de 1960 que fracasé por la falta de apoyo militar. En 1961, un golpe militar organizado por cuatro generales que habían sido jefes del ejército en Argelia, fracasé. Las negociaciones se iniciaron en mayo de 1961.

Mientras la oposición de los colonos se organizó en torno a la Organización del Ejército Secreto (OAS), que inició una dura campaña terrorista. Finalmente, el 18 de marzo de 1962 se firmaron los Acuerdos de Evian. Una nueva oleada terrorista del OAS no impidió que en julio se celebrara un referéndum en el que las posturas independentistas vencieron abrumadoramente (6.000.000 votos a favor de la independencia y sólo 16.000 en contra). Argelia proclamó su independencia e ingresó en la ONU el 8 de octubre de 1962, luego de haber dejado la vida 1.000.000 de argelinos.

Fuente Consultada: El derrumbe del humanismo de Daniel Muchnick – Alejandro Garvie