La Inmunidad Humana Las Vacunas

Orígenes de la Ciencia Moderna y La Filosofía Renacentista

Orígenes de la Ciencia Moderna: Filósofos y Científicos

Si la primera parte del siglo XVII es un período de crisis en todos los campos, crisis que prolongan las conmociones del Renacimiento, en la segunda mitad del siglo se proyectan las tentativas de solución.

A la anarquía, a las luchas políticas y sociales, responde el ideal absolutista, el cual alcanza la perfección histórica con Luis XIV, que inspira tanto a los soberanos españoles como a los Estuardo, al emperador como a los pequeños príncipes alemanes.

Al caos y la confusión, nacidos de las ruinas del viejo sistema aristotélico como consecuencia de los trabajos y las investigaciones de Bacon y Galileo, se opone la tentativa de Descartes, buscando un nuevo método científico para elaborar una doctrina racional de conjunto del universo.

El ser humano siempre quiso saber qué ocurrió al principio de todo y, en consecuencia, no tuvo reparo en intentar ver más allá para encontrar la luz. Fue el italiano Galileo Galilei (1564-1642) quien preparó el camino de la ciencia moderna y supo convertir el catalejo del holandés Hans Lippershey (1570-1619) en un telescopio refractor para la observación de los cuerpos celestes en 1609, justo el mismo año en que el astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) presentaba sus primeras dos leyes del movimiento elíptico planetario en el libro Astronomía nova.

El físico y matemático inglés Isaac Newton (1642-1727), inventor del primer telescopio de reflexión en 1668, sentó las bases de la ciencia moderna con sus descubrimientos en óptica clásica (la naturaleza de la luz blanca o luz del Sol por medio de un prisma de cristal) y la mecánica clásica (la formulación de las tres leyes del movimiento y la ley de la gravitación universal). Además desarrolló el cálculo infinitesimal en el campo de la matemática pura.

Ya en la segunda década del siglo XX, el físico alemán Albert Einstein revolucionó el sistema del mundo newtoniano con la teoría general de la relatividad y dos predicciones fundamentales: la curvatura del espacio-tiempo alrededor de un cuerpo y el llamado efecto de arrastre de marco, por el que la Tierra, en su rotación, curva el espacio-tiempo. Poco después, el universo fue visto como un todo en expansión gracias a la teoría del Big Bang o Gran Explosión, que se ha establecido como la teoría cosmológica más aceptada.

En filosofía Descartes se lo considera como fundador de la filosofía moderna, quien tendrá una gran influencia después de su muerte (1650). A la copiosidad barroca del arte durante este período de transición, el clasicismo quiere imponer las reglas universales del buen gusto y de la mesura.

En todos los aspectos, tanto en el orden económico, con el mercantilismo estatal, como en el orden militar, en el que los ejércitos disciplinados por la monarquía absoluta quieren reemplazar a las bandas de mercenarios y a los condottieros, todavía dominantes en el trascurso de la Guerra de los Treinta Años, se pueden discernir los esfuerzos hacia el orden y la estabilización.

El triunfo no será más que aparente: detrás de las armoniosas fachadas clásicas y las magnificencias del arte oficial, aparecen, desde finales del siglo, otras crisis, otras con tradicciones que anuncian el período revolucionario de la «Ilustración».

DESCARTES Y EL FUNDAMENTO DEL RACIONALISMO
Renato (René) Descartes (1596-1650) pertenecía a la pequeña nobleza; después de haber cursado sólidos estudios eligió la carrera de oficial del ejército, sirviendo primeramente en Holanda, bajo las órdenes de Mauricio de Orange, y en Baviera, al comienzo de la Guerra de los Treinta Años.

No cesaba de meditar y trabajar en las matemáticas; en Alemania, en un cuchitril al lado de una estufa, tuvo la célebre «iluminación» que le reveló las ideas directrices de su filosofía. Después de una permanencia en Italia, se estableció en Holanda (1629), donde el pensamiento   podía   desenvolverse   más   libremente. Residió allí veinte años, interrumpidos por breves estancias en Francia, enteramente   consagrados   a   la   ciencia   y   a   la filosofía.

Filósofo René Descartes

 En el año 1637 apareció el «Discurso del Método», escrito en francés y no en latín como era costumbre en la época para este género de obras. Rápidamente célebre, admirado por la princesa Isabel, hija del Elector Palatino, fue invitado a Estocolmo por la reina Cristina, la cual le exigía que se levantara todos los días a las cinco de la mañana para enseñarle filosofía.  ¡Su actividad de reina no le debaja libre otros momentos! El duro clima sueco fue la causa de la pulmonía que llevó a la tumba a Descartes   a  los  cincuenta  y  cuatro  años.

Trató de sistematizar todos los conocimientos de su tiempo, de crear una ciencia universal explicando los fenómenos de la naturaleza por medio del razonamiento matemático. Sabio en todo, hizo investigaciones de óptica, creó la geometría analítica, se interesó por la fisiología.

Su método comenzó por la duda radical, la «tabla rasa» de las ideas recibidas, la repulsa del principio de autoridad, para comenzar a partir de la primera certeza resumida en la célebre fórmula: «Pienso, luego existo». Se ajusta a cuatro reglas esenciales:

1)no aceptar nunca, más que ideas claras y distintas, que la razón tenga por verdaderas;

2)dividir las dificultades en tantas partes como sean necesarias para resolverlas (análisis);

3)partir de lo simple para, llegar a lo complejo (síntesis);

4)examinar todo por completo para estar seguro de no omitir nada.

No es cuestión de examinar aquí al detalle una obra que aborda los problemas universales de las ciencias y de la filosofía. A pesar de que Descartes intentó demostrar que las ideas de perfección y de infinito no pudieron ser puestas en el hombre, imperfecto y limitado, más que por Dios, sus explicaciones rigurosamente deterministas del universo, del hombre y de sus pasiones, podían excluir la divinidad y por ello rápidamente se hizo sospechoso (a pesar del entusiasmo de Bossuet) a los ojos de ciertos teólogos.

Y es verdad que inspiró directamente a los materialistas del siglo siguiente. Pascal lo vio muy claro cuando escribió en sus «Pensamientos»: «No puedo perdonar a Descartes; hubiera querido poder prescindir de Dios en toda su filosofía; pero no pudo evitar hacerle dar un papirotazo, para poner al mundo en movimiento. Después de esto, Dios no sirve para nada».

Los contemporáneos se apasionaron por sus teorías sobre el pensamiento y la extensión, los torbellinos, la materia sutil, los animales-máquinas, etc… Por su tentativa de reconstrucción total de las leyes del universo, basándose en algunos principios, se ligaba al espíritu de ordenación del absolutismo. Por su método, principalmente la duda sistemática, abría el camino al pensamiento libre, aunque se defendía siempre de ser ateo. El cartesianismo iba a tener importantes derivaciones.

SPINOZA Y LEIBNIZ Entre los espíritus cultivados se mantenía numeroso contacos , por medio de los libros, viajes y las correspondencias. La lengua  francesa  se extendía  y  sustituía  al latín como lengua erudita, y las Provincias Unidas  eran  un punto  de  confluencia  de ideas.

Los grandes centros intelectuales se desplazaban:  primero fue Italia,  hasta comienzos del siglo xvn, después Francia, y, al final del siglo, los Países Bajos e Inglaterra, donde Newton y Locke iban a coronar los  progresos científicos  y filosóficos.

Las ciudades holandesas que habían albergado a Descartes, con sus universidades, sus imprentas, su burguesía mercantil activa y cosmopolita, y su liberalismo, eran favorables a la floración de las nuevas ideas. En Amsterdam   nació   Spinoza (1632-1677), descendiente de judíos portugueses emigrados. La audacia y la originalidad de su pensamiento, influido por Descartes, le indispuso con  su  ambiente  tradicional (su padre quería hacerle rabino), siendo arrojado de la sinagoga.

Excluido del judaísmo, quedó desde entonces libre e independiente, rechazando las cátedras de la universidad, porque temía verse obligado a abdicar de su independencia; prefería ganarse la vida en La Haya puliendo lentes. En este caso tampoco podemos dar más que una breve reseña de su filosofía, expuesta en varias obras (entre ellas el «Tratado teológico político» y la «Etica»). Siendo, a su manera, un místico panteísta, rechazaba toda religión revelada y denunciaba las incoherencias y las contradicciones del Antiguo Testamento, el cual, según él, no había sido dictado por Dios, sino hecho por judíos deseosos de mostrar su historia y su religión bajo cierto aspecto, en relación con las necesidades históricas.

Lo mismo que Descartes, intentó dar, sin dejar de criticar los puntos de su teoría, una vasta explicación del mundo basada en la mecánica y las matemáticas, obedeciendo a una rigurosa lógica de las leyes de la necesidad, en la que asimilaba a Dios con la sustancia infinita, con la Naturaleza. Negaba la existencia de un Dios personal y del libre albedrío. «Nosotros creemos ser libres porque ignoramos las cosas que nos gobiernan. Si se pudiera tener una idea absoluta del orden general que rige la Naturaleza, se comprobaría que cada cosa es tan necesaria como cada principio matemático».

Quería analizar las pasiones y los sentimientos «como si se tratara de líneas, de superficies, de volúmenes».

Alemania produjo otro gran genio en la persona de Leibniz (1646-1716), nacido en Leipzig, agregado al servicio del Elector de Maguncia y después al del duque de Hannover. Pasó cerca de cuatro años en París, donde trató de disuadir a Luis XIV de intervenir en Alemania. Independientemente de Newton, inventó el cálculo infinitesimal (1684).

Su compleja filosofía está basada en la teoría de las «mónadas», elementos, átomos de las cosas, todas diferentes, creadas por Dios, que es la mónada suprema y quien ha regulado el universo dentro de una armonía preestablecida, agrupando las cadenas infinitas de las mónadas y su movimiento. Diferentes, incompletos, frecuentemente contradictorios, rebasados hoy, pero llenos de intuiciones geniales, todos estos sistemas tienen un punto común: una explicación total, rigurosa, científica, de la Naturaleza y de sus fenómenos, de Dios, de la sustancia, del alma, etc..

En un siglo, los progresos son considerables: el pensamiento humano no se inclina ya ante los dogmas y las tradiciones recibidas, sino que busca libremente por medio de su crítica descubrir las leyes que rigen el universo, como ya lo habían intentado los grandes filósofos griegos.

PRINCIPIOS DE LA CIENCIA MODERNA
Muchos pensadores eran, al mismo tiempo que sabios, matemáticos notables. Paralelamente a su obra filosófica y religiosa, Blas Pascal (1623-1662) establecía las bases del cálculo de probabilidades, demostraba la densidad del aire según las hipótesis de Galileo y de Torricelli, inventaba el barómetro, exponía las propiedades del vacío y de los fluidos, así como las de las curvas.

Otros investigadores, igualmente científicos, profundizaron en los descubrimientos hechos a comienzos del siglo: en medicina, después del inglés Harvey, médico de los Estuardo (muerto en 1657), que había construido una teoría revolucionaria sobre la circulación de la sangre y el papel del corazón, el bolones Malpighi (1628-1694), gracias a los progresos del microscopio, analizaba el hígado, los ríñones, los corpúsculos del gusto, las redecillas de las arteriolas, y comenzaba el estudio de la estructura de los insectos.

El holandés Leuwenhoek descubría los erpermatozoides y los glóbulos rojos de la sangre. Los dos chocaban todavía con los prejuicios tenaces de las universidades, en las que reinaba el aristotelismo que había rechazado los descubrimientos de Harvey. Moliere, en su «Enfermo Imaginario», hará, por otra parte, una cruel sátira de los médicos retrógrados.

cientifico del renacimiento

Biografía
Copérnico
Biografía
Johanes Kepler
Biografía
Tycho Brahe
Biografía
Galileo Galilei

El mundo de lo infinitamente pequeño comienza a entreabrirse, aunque aún no sean más que tanteos en química y fisiología. Redi, médico del gran duque de Toscana, abordaba el problema de la «generación espontánea». Suponía que los gusanos no nacen «espontáneamente» de un trozo de carne en descomposición, sino de huevos que ponen moscas e insectos.

Sin embargo, la mayoría de la gente creía todavía en esta generación animal o vegetal, partiendo de pequeños elementos reunidos. El mismo Redi descubría las bolsas de veneno de la víbora, pero otros aseguraban que el envenenamiento era producido por los «espíritus animales» de la víbora que penetraban en la llaga hecha por la mordedura.

La ciencia comenzaba también a ocuparse de las máquinas: Pascal, Leibniz construían las primeras máquinas de calcular. Cristian Huygens (1629-1695) aplicaba a los relojes el movimiento del péndulo. Miembro de la Academia de Ciencias de París, pensionado por Luis XIV, tuvo que regresar a Holanda, su país natal, después de la Revocación del Edicto de Nantes.

Realizó importantes trabajos matemáticos, estudió la luz, presintió su estructura ondulatoria, desempeñó un papel decisivo en astronomía, tallando y puliendo los cristales de grandes lentes, lo que le permitió descubrir un satélite de Saturno, la nebulosa de Orion, así como el anillo de Saturno. Su ayudante, Dionisio Papin construyó la primera máquina de vapor en la que un émbolo se movía dentro de un cilindro (1687). Los ingleses iban a sacar aplicaciones prácticas para extraer el agua de las minas por medio de bombas. Por último, a finales de siglo, Newton formulaba las leyes de la gravitación universal.

“DIOS DIJO: HÁGASE NEWTON Y LA LUZ SE HIZO”

Esta cita del poeta Alexandre Pope muestra bien claro el entusiasmo que levantó el sistema de Newton, publicado en 1687 con el nombre de Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Isaac Newton (1642-1727), alumno y después profesor de matemáticas de la Universidad de Cambridge, terminó su carrera como «inspector de Monedas» y presidente de la Real Sociedad; fue también miembro del Parlamento.

físico ingles Newton

Isaac Newton

A la edad de veintitrés años lanzó las bases del cálculo diferencial, necesario para investigaciones profundas y mejoró su técnica, mientras que Leibniz llegaba a los mismos resultados por un método diferente. Los dos sabios fueron mutuamente acusados de plagio, a pesar de que sus investigaciones eran independientes aunque casi simultáneas.

Las anotaciones de Leibniz eran, por lo demás, más eficaces y los franceses las adoptaron. La invención del cálculo diferencial  e  integral que se funda en la acumulación de las diferencias infinitamente pequeñas, había de permitir resolver los problemas que planteaban las matemáticas del espacio, con sus cambios de tiempo, de lugar, de masa, de velocidad, etc.. Newton se dedicó entonces a estudiar las cuestiones que sus predecesores habían dejado sin solución: ¿por qué los astros describen curvas en lugar de desplazarse según un movimiento rectilíneo? Se dice que fue la caída de una manzana lo que puso en marcha los mecanismos de su reflexión.

Necesitó veinte años para dar las pruebas de sus teorías sobre el movimiento y la gravitación universal, las cuales iban a ser unánimemente admitidas hasta Einstein.

Albert Eisntein

En el espacio vacío, los cuerpos ejercen una atracción mutua; la fuerza de atracción es tanto mayor cuanto menor es la distancia entre dos cuerpos y mayor la masa del cuerpo que ejerce la atracción, o, dicho de otro modo, esta fuerza es directamente proporcional al producto de las  masas  e  inversamente proporcional  al cuadrado de las distancias. Newton extendía a todo el universo los fenómenos que entonces se creían reservados a la Tierra, siendo el cielo teatro de misterios inaccesibles, como lo creía la Edad Media.

Obtuvo una formulación matemática, gracias al cálculo infinitesimal, y consiguió una comprobación en el estudio del movimiento y de la velocidad de la Luna. Estableció, igualmente, que a cada acción se opone igual reacción. Las teorías de Newton chocan con las de Descartes, el cual explicaba la interacción de los astros por medio de los famosos «torbellinos» que agitaban continuamente la «materia sutil» continua, en la que flotaban los cuerpos. A la publicación de «Principia» siguieron numerosas polémicas.

Los cartesianos afirmaban que este principio de atracción era un retroceso a las «cualidades» ocultas de Aristóteles y, a pesar de los argumentos newtonianos, que demostraban la imposibilidad de concebir el espacio celeste lleno de materia, incluso siendo muy fluida, se continuó negando durante largo tiempo la teoría de la gravitación, como lo hicieron Huygens, Leibniz, Fontenelle, Cassini, Réaumur y otros, hasta la confirmación cada vez más brillante que aportaron las experiencias en el transcurso del siglo XVIII. Newton aplicó también su genio al estudio de la luz, explicando por qué los rayos del sol se descomponen en diferentes colores a través de un prisma. Al margen del análisis espectral, hizo numerosos descubrimientos ópticos.

La fe de Newton permaneció viva. Su sistema no eliminaba la exigencia de una causa primera, de un agente todopoderoso «capaz de mover a su voluntad los cuerpos en su sensorium uniforme e infinito para formar y reformar las partes del universo». La ciencia aceptaba a Dios, que debía crear ininterrumpidamente el movimiento, sin el cual todo se pararía poco a poco por degradación de la enegría. Newton murió a la edad de ochenta y cuatro años, rodeado de inmenso respeto, después de haber abierto un campo ilimitado a los descubrimientos de física y matemáticas.
Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo VII La Gran Aventura del Hombre

Funcionamiento del Hígado Organos de Aparato Digestivo

Resumen Funcionamiento del Hígado
Explicación Simple

La anatomía (del griego “anatomé”, disección) es aquella parte de la ciencia que estudia la forma y la estructura de los órganos de un organismo, en tanto que de su funcionamiento se ocupa la fisiología. Cuando estudia los órganos o elementos del cuerpo humano, como en este caso, se llama anatomía humana.

BOCA: en ella se encuentran:
La lengua, que es órgano muscular, revestido de muchos salientes (papilas), en los cuales terminan filetes nerviosos, ligados a los sentidos del gusto y del tacto.
Los dientes, en número de 32, divididos así: 8 incisivos, 4 caninos, 8 premolares y 12 molares.
Las glándulas salivales, que segregan la saliva; existen 3 pares: parótida, submaxilar y  sublingual.

FARINGE: es una cavidad en forma de embudo: continuación por detrás y hacia abajo de la cavidad bucal.

ESÓFAGO: es un tubo elástico-muscular, de un largo de 20 a 25 cm, que, atravesando una membrana muscular llamada diafragma, penetra en la cavidad abdominal. Las paredes del esófago están constituidas por capas musculares, tapizadas interiormente por una mucosa. Los músculos, con sus contracciones llamadas peristálticas, hacen avanzar el bolo  alimenticio.

CARDIAS: es un orificio que comunica el esófago con el estómago.

ESTÓMAGO: es un ensanchamiento, en forma de saco, del tubo digestivo. Tiene la forma de una gaita, irregular, y una capacidad de cerca de 1.200 cm.3 Está formado por varias capas de fibras musculares que, contrayéndose enérgicamente, movilizan el alimento en el interiar del estómago. La capa más interna es una mucosa rica en pequeñas glándulas que segregan el jugo gástrico.

PÍLORO: es una especie de anillo muscular que pone en comunicación el estómago con el intestino.

INTESTINO DELGADO: es la primera parte del tubo intestinal, en la cual entra el bolo alimenticio, al salir del estómago. Tiene un largo de 7-8 m. y un diámetro de 3 cm.; se divide en tres partes: duodeno, tiene un largo de cerca de 30 cm. y recibe la desembocadura del hígado y el páncreas, importantes glándulas digestivas; el yeyuno es la .segunda porción del intestino delgado. Se llama así, porque después de la muerte no se encuentra alimento en su interior; el íleon es la porción más larga y enrollada del intestino; su pared interna posee muchísimas vellosidades intestinales, semejantes a pelos, encargadas de la absorción de las sustancias nutritivas.

HÍGADO: es la más grande de las glándulas del organismo, y pesa cerca de 1.500 gr. Segrega la bilis, líquido verdoso y amargo, que sirve para emulsionar (o sea dividir en pequeñas gotitas) las grasas y excitar las contracciones del páncreas y el tubo intestinal en su conjunto. La bilis es almacenada primeramente en un pequeño sacó, llamado vesícula biliar, y volcada luego en el intestino.

PÁNCREAS: es una glándula encargada de segregar el jugo pancreático, elemento importante en la transformación química de los alimentos.   Su secreción está vinculada a la digestión estomacal.

INTESTINO GRUESO: mide cerca de 1,50 m. de largo y tiene un diámetro de 8 cm. La válvula ileocecal es un orificio con un repliegue valvular, que permite el tránsito de las sustancias del intestino delgado al grueso y no a la inversa; el ciego es la primera parte del intestino grueso; en él nace el apéndice, pequeño tubo de unos 10 cm., cuya inflamación provoca la apendicitis; colon: es la parte del intestino donde se absorbe el agua de los alimentos, reducidos ahora a quilo; el recto es la última porción del intestino. Se ensancha en la ampolla rectal y desemboca al exterior por un orificio, llamado ano, cuya abertura se regula por medio de un anillo muscular llamado esfínter.

Órganos del Aparato Digestivo

DESCRIPCIÓN DEL FUNCIONAMIENTO DEL HÍGADO:

Ubicación del hígado

El hígado es la glándula mayor de todo el organismo humano, ya que pesa 5 kilos cuando está lleno de sangre, y 1,5 kilos cuando está vacío. Para la función de la digestión, existen numerosas glándulas de tamaño muy pequeño en la pared misma del tubo digestivo, pero las dos grandes glándulas que constituyen el hígado y el páncreas, desempeñan, además, otro tipo de funciones.

El hígado tiene un color rojo caoba, y una consistencia bastante mayor que la del resto de las glándulas. No obstante, es bastante plástico, de tal manera que se amolda a la forma de los órganos, que dejan marcada su huella en él. Está colocado en la parte superior del abdomen, bajo la cúpula formada por el diafragma o tabique musculoso que divide transversalmente el tronco. Su porción derecha es muy voluminosa, pero va reduciéndose hacia el lado izquierdo, terminando en una especie de lengüeta que amolda entre el diafragma y el estómago.

La parte superior es convexa y lisa, estando dividida en dos partes por un ligamento que la une al diafragma. La parte inferior es cóncava, y lleva adosada en un surco la vesícula biliar, llamada vulgarmente “hiél”. Este órgano que desempeña un papel importante en la fisiología del hígado, tiene unos 8 cm. de longitud, y forma una especie de saco cuyas paredes contienen fibras musculares.

En el desarrollo del embrión, el hígado comienza a formarse a partir de un repliegue en forma de bolsa del tubo digestivo, por lo que es de esperar que sus funciones, en los primeros vertebrados, se limitase a la producción de enzimas digestivas.

Vista del Hígado Humano

A pesar de que conserva, en parte, algo de su primitiva actividad, de hecho sus funciones se han ampliado enormemente,  desempeñando el papel de glándula de secreción externa, al verter la bilis en el intestino, y comportándose también, en otras actividades, como una glándula de secreción interna.

Al irse desarrollando en el embrión, va sufriendo una serie de transformaciones, que ponen de manifiesto los cambios por los que ha pasado durante la evolución. Pasa, primero, por la fase de una glándula digestiva de secreción externa, y más adelante se modifica de tal forma que sus células se ponen en contacto con los capilares sanguíneos, de manera que su disposición resulta muy favorable para los intercambios sanguíneos, adaptándose, por lo tanto, a la función endocrina (o de secreción interna). Como en muchos otros procesos del desarrollo del embrión humano, se considera que estos pasos se han presentado en el curso de la evolución en distintos mamíferos primitivos.

Las células que forman el hígado están en contacto inmediato con la sangre de los vasos sanguíneos que penetran en la glándula, e incluso, en muchos casos, carecen de paredes, efectuándose la secreción, directamente, de la célula a la sangre.

En el caso de la secreción externa, las células contiguas presentan dos canales que, en conjunto, constituyen un tubo muy fino. En estos tubos tiene lugar la secreción de los productos que no van a la sangre y que hacen que se pueda considerar la glándula como de secreción externa.

Sin embargo, con el microscopio sólo puede distinguirse un tipo o clase de células hepáticas (células que forman el hígado). Tienen una forma poliédrica más o menos regular, con 6 ó 7 caras, y unas 25 milésimas de milímetro de diámetro.

Aparte de su función digestiva, consistente en la producción de la bilis, las funciones del hígado se refieren, primordialmente, a su acción sobre los alimentos   (grasas, hidratos de carbono y proteínas) para almacenarlos o convertirlos en las moléculas que los tejidos , necesitan.  El  exceso  de proteínas, respecto a las necesidades del organismo sufre un proceso, destruyéndose y convirtiéndose en urea que el organismo conduce por la sangre a los ríñones. Las moléculas sobrantes se “queman” para producir energía.

Otras funciones son la descomposición de las sustancias dañinas o tóxicas, como el alcohol; el metabolismo y la acumulación del cobre y del hierro, y la producción de vitamina A. A causa de esta actividad, son tan ricos en esa vitamina los hígados frescos de los peces, como el hígado de bacalao. También produce calor, contribuyendo a mantener la temperatura del cuerpo.

Existen zonas del hígado donde se lleva a cabo la separación de las bacterias muertas y de otros cuerpos similares que puedan encontrarse en la sangre. Recientemente, se ha descubierto el papel que desempeña en el almacenamiento de la vitamina B12, que es una sustancia necesaria para la correcta formación de los glóbulos rojos de la sangre. La falta de esta vitamina produce una anemia perniciosa. Se cree que el hígado deja en libertad esta vitamina, cuando su concentración en los alimentos consumidos es demasiado pequeña.

La vitamina B12 circula con la sangre, y llega a los sitios donde hace falta para la formación de los glóbulos rojos. En cuanto a su estructura interna, es el resultado de profundas modificaciones de esta glándula, que comienza sus estados embrionarios como glándula en tubo.

En el adulto, el hígado está formado por la reunión de una gran cantidad de corpúsculos, llamados lóbulos hepáticos, que son visibles, incluso a simple vista, en la superficie del órgano. Son prismas pentagonales o hexagonales, y los polígonos que forman sus bases resaltan en la superficie, dándole un aspecto granuloso.

Estos prismas tienen de 1 a 2 mm. de ancho y están formados por cadenas de células (trabéculas), que irradian del centro. Entre las trabéculas, hay espacios llenos de sangre (sinusoides), y otros “espacios” en los que es segregada la bilis (canalículos). Por el centro de cada lóbulo, pasa un vaso sanguíneo. Este vaso recoge sangre de los sinusoides, que son irrigados por las ramas de la vena porta hepática cerca del borde del lóbulo. Las venas centrales se reúnen para formar la vena hepática, que devuelve la sangre al corazón.

Cada lóbulo forma, en cierto modo, una unidad, estando el conjunto de ellos reunidos en forma de racimo en las extremidades de las ramificaciones de la vena hepática. La sangre llega al lóbulo por la arteria hepática, y sale por la vena porta. Al mismo tiempo que este haz de vasos recorre los lóbulos, existe sobre sus superficies una red de canalículos biliares que desembocan en los canales biliares, que acaban reuniéndose en el canal hepático a la salida del hígado.

El hígado posee una situación estratégica respecto al intestino y la sangre que recibe procede de éste.  El intestino recibe también un abundante suministro de sangre para absorber los productos de la digestión de los alimentos. La sangre cargada de sustancias alimenticias llega al hígado por la vena  porta, antes de unirse a la circulación general.

Por medio de una gran diversidad de procesos químicos, el hígado puede actuar sobre los alimentos, antes de ceder a los tejidos las sustancias que éstos necesitan. Los procesos mediante los cuales se regula la composición de la sangre, son también parte de la actividad del hígado.

Las sustancias alimenticias que llegan al hígado a partir del intestino, varían mucho,  naturalmente,  de composición, de un día a otro y en las distintas horas del día, lo que depende de la naturaleza de los alimentos que se hayan ingerido. Por consiguiente, las actividades del hígado varían también, pero no solamente a causa de las diferencias de comida, sino debido asimismo a que las necesidades de los tejidos varían igualmente con el tiempo.

Los músculos necesitan muy poco “combustible” cuando el organismo descansa, mientras que, si está sometido a un gran esfuerzo a causa de un trabajo rápido, requieren grandes cantidades de este “combustible”. Una de las actividades principales del hígado a este respecto consiste en el almacenamiento de glucógeno, que es una sustancia parecida al almidón, cuyas moléculas están formadas por numerosas moléculas de glucosa.

Cuando la sangre contiene más glucosa de la que los tejidos necesitan, las células hepáticas juntan las moléculas de glucosa para constituir las grandes moléculas de glucógeno, y se almacenan en esa forma.

El hígado puede realizar esta operación, rápidamente, por la influencia de la insulina producida  por el   páncreas.   Cuando los tejidos necesitan mayor suministro de glucosa, las moléculas de glucógeno se descomponen y la glucosa se libera en el torrente circulatorio.

Las moléculas de azúcar van del intestino al hígado por la vena porta hepática. El exceso de azúcar se almacena en el hígado en forma de grandes moléculas de glucógeno y queda libre cuando los   tejidos   la   necesitan.   Cada   molécula   de   glucógeno   contiene   muchísimas   moléculas   de   azúcar.

El hígado también almacena grasa. Ésta puede descomponerse, liberando la energía necesaria para reacciones químicas o para producir calor. Las moléculas más pequeñas que se producen pueden ser reunidas para formar glucógeno.

Por lo tanto, las grasas pueden convertirse en hidratos de carbono. De manera parecida, las células hepáticas pueden descomponer aminoácidos y convertirlos en hidratos de carbono. No pueden, sin embargo, formar aminoácidos a partir de unidades inferiores. Por eso, la mayoría de los aminoácidos que el organismo necesita debe ser ingerida con los alimentos.

Los grupos amino (-NH2) que quedan se incorporan, dando moléculas de urea, y este producto de desecho pasa al torrente circulatorio, de donde va a los ríñones y a la vejiga para ser eliminado.

El hígado sólo descompone los aminoácidos que sobran para las necesidades del organismo respecto a la síntesis de proteínas y de otras moléculas que los contienen. Generalmente, cede a los tejidos que los necesitan los aminoácidos que recibe del intestino.

El canal hepático donde, como hemos visto, van a reunirse los canales y los canalículos biliares, desemboca en la vesícula biliar. De ésta sale la bilis, que va por el colédoco al intestino. La bilis es un líquido viscoso, de color amarillo dorado, que contiene ciertas sales orgánicas (sales biliares), los pigmentos biliares, y unas sustancias como el colesterol y la lecitina.

El papel de las sales de la bilis es el de reducir la tensión superficial de las grasas de los alimentos, haciendo que formen una emulsión de gotas muy finas. Esto hace .que su superficie aumente grandemente, de manera que las enzimas del jugo digestivo del páncreas puedan actuar sobre ellas. Los pigmentos biliares son productos de la descomposición de la hemoglobina, que es la sustancia que colorea la sangre de rojo. El característico color amarillo de la piel que se presenta en diversas ictericias, se debe a la retención de los pigmentos biliares por la sangre y los tejidos.

Esto ocurre, a menudo, a causa de una obturación del conducto biliar. Estos mismos pigmentos colorean las heces. Es interesante observar que la bilis no contiene enzimas digestivas, siendo su acción (formación de emulsiones) puramente física. Por otra parte, la bilis es alcalina y hace bajar la acidez del contenido intestinal a la salida del estómago. De esta manera, pueden actuar las enzimas del páncreas, que necesitan un medio alcalino.

Se ha comprobado también que contribuye a reforzar los movimientos del intestino, sobre los que produce un efecto estimulante, y a modificar el contenido de bacterias presentes en el tubo digestivo Hay algunas especies de microbios que son eliminadas por ella, mientras que a otras no las afecta. La acción de las sales biliares junto con la de los ácidos grasos liberados en la digestión del alimento, permite que se forme una emulsión (gotas de grasa suspendidas en el líquido) tan fina, que algunos glóbulos de grasa de 0,5 micrones de diámetro pueden atravesar directamente la mucosa del intestino, siendo así absorbidos. Las sales biliares se encuentran sólo en. cantidades pequeñísimas en las heces.

Existe un mecanismo de absorción para ellas en el intestino delgado, que permite recuperarlas y enviarlas, de nuevo2 al hígado, por la vena porta. Aparte de la producción de bilis y de transformar las sustancias alimenticias, una de las más importantes funciones del hígado es la de desintoxicación, o sea, la transformación de sustancias nocivas (como por ejemplo: el alcohol) en sustancias inofensivas. El amoníaco, sustancia muy tóxica que se forma en el proceso, se convierte en urea que es excretada por el riñon.

El ácido benzoico se combina con un aminoácido, la glicina, para convertirse en ácido hipúrico, que es inofensivo. Otras sustancias son acetiladas, es decir, que les son añadidos grupos -COCH2 a sus moléculas. Así es como el organismo se libra de las sulfamidas. Con estos procesos, está relacionada la eliminación de bacterias muertas y de otros cuerpos extraños. Las células llamadas de Kupffer, son las encargadas especialmente de esta actividad. Se puede considerar que todos estos procesos forman parte de la función protectora del hígado.

Otro papel desempeñado por el hígado es el de la acumulación y regulación del contenido de hierro y cobre. El hierro es un constituyente de las células, pero su importancia se debe, sobre todo, a la presencia en la molécula de la hemoglobina de la sangre.

El hombre elimina hierro con las materias fecales, y este proceso se efectúa incluso cuando se mantiene en ayunas. El hígado almacena el hierro que obtiene de los alimentos, y también es capaz de conservar el que resta después de la descomposición de la hemoglobina. La insuficiencia de hierro en la alimentación es causa de anemias (anemia ferropénica) y ha de contarse con que un 50 % del hierro contenido en los alimentos no es utilizable por el organismo. Para la utilización del hierro en la formación de la molécula de hemoglobina, es necesaria la presencia de cobre, aunque este metal no entra a formar parte de la molécula.

El cobre es almacenado también por el hígado, aunque las cantidades precisas sean mucho menores que en el caso del hierro. Una dieta normal suele ser suficientemente rica en hierro asimilable (presente, sobre todo, en la carne, los nuevos, las espinacas, las arvejas verdes, etc.), pero la leche es muy pobre en este metal.

Por eso, los mamíferos, en el momento de su nacimiento, se hallan provistos de una abundante reserva de hierro en el hígado, donde se va acumulando durante el desarrollo del embrión. Las necesidades de hierro por parte de la mujer embarazada, por ejemplo, son el doble que las que tiene un hombre (treinta miligramos, en lugar de los quince consabidos).

Fuente Consultada:
TECNIRAMA N°82 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – Funcionamiento del Hígado
Enciclopedia Ilustrada del Estudiante Tomo IV – Vida de Juan El Bautista –

Origen de la Quimioterapia Historia del Salvasan 606

NACIMIENTO DE LA QUIMIOTERAPIA
Los descubrimientos de Pasteur dejaron pronto bien sentado que les microbios tenían intervención en muchas de las enfermedades que azotaban a la humanidad. Esto se vio confirmado, poco después, por otros descubrimientos, como los de Roberto Koch con el bacilo del ántrax y el de la tuberculosis.

No es de extrañar que, en estas condiciones, la sífilis, el gran azote de ia humanidad desde hacía tanto tiempo, fuera objeto de atención, por parte de numerosos investigadores. Lo primero que se imponía era aislar el microorganismo causante de la enfermedad.

Fue en 1905 cuando dos médicos alemanes publicaron el descubrimiento del agente causante. Schaudinn y Hoffmann afirmaron por sus experimentos que el agente causante era un espirilo del tamaño de una milésima, o milésima y media, de milímetro.

Espirilo de la Sifilis

El problema había cambiado completamente de aspecto, porque era posible combatir a un enemigo al que ya se conocía. Se ensayaron vacunas, sueros y otros remedios del campo biológico, pero el resultado fue desalentador en todos los casos. Surgió entonces la idea dé combatir a este enemigo con armas químicas, en vez de las usadas hasta el momento.

Esta idea surgió a la vez, en laboratorios de distintas partes del mundo: en Liverpool y en Alemania empezaron a trabajar activamente en la búsqueda de un compuesto que fuera tóxico para los microorganismos y, a la vez, inocuo para el hombre.

La gloria de este descubrimiento estaba reservada al químico-médico alemán Pablo Ehrlich. Él fue el fundador de la quimioterapia: la curación de las enfermedades con compuestos químicos.

Paul Ehrlich

Ehrlich nació en Breslau, y estudió medicina, sintiéndose atraído por la patología experimental. Poco tiempo después de terminar su carrera, entró a formar parte del profesorado de la Universidad de Berlín, donde pronto se le conoció con el sobrenombre de Doctor Fantasius, a causa de su fantasía y de su humor excepcional. “Debemos aprender a disparar sobre los microbios con balas mágicas“, solía decir.

De Berlín pasó a Francfort del Main, y allí empezó sus estudios sobre los compuestos arsenicales, en los laboratorios químicos  de  Speyer.   Haciendo  gala  de  una  extraordinaria paciencia y constancia, ensayó numerosos compuestos de arsénico sobre conejos infectados por la sífilis. Al llegar al compuesto número seiscientos seis de los ensayos observó actividad frente a las espiroquetas. Había  encontrado  la  bala  mágica.

El principio del tratamiento de Ehrlich era lo que el llamó “terapia sterilisans magna”; esto es, inyectar grandes dosis de compuestos arsenicales, inocuas para el hombre y, en cambio, letales para los gérmenes patógenos, sin que éstos se habituaran a la droga.

El 606 se conoce con el nombre de salvarsán. Ehrlich siguió trabajando en estas investigaciones y descubrió un compuesto de arsénico que superaba la acción del anterior; le dio el nombre de neosalvarsán.

Cuando,  al   fin  de   la  guerra   de   1914-1918,   los   Estados Unidos se apoderaron de las patentes alemanas, se cambió el  nombre de salvarsán  por el  de arsfenamina. Reproducimos  aquí   las  fórmulas  del   salvarsán  y  del   neosalvarsán:

Los descubrimientos de Ehrlich dieron origen a todo una serie de brillantes trabajos, encaminados a encontrar nuevas “balas mágicas” para la guerra contra las enfermedades. Citemos, tan sólo, el hallazgo, al cabo de algunos años, de las sulfamidas, que marcaron un hito en la  lucha contra el dolor.

Fuente Consultada:
Enciclopedia del la Ciencia y la tecnología TECNIRAMA Fasc. N°59

Peligros de los Golpes en la Cabeza Lesiones en el Cerebro

CONSECUENCIAS DE LAS LESIONES CEREBRALES

¿POR QUÉ MATA EL BOXEO?
En un esquema supersimplificado, el cerebro se parece o un ramo de flores. Los flores son las células, o materia gris; los tallos son los cilindroejes, o sustancia blanca, que transmiten los mensajes al resto del cuerpo. Hay, además, interconexiones entre las células, o fibras de asociación, que coordinan su actividad. El cerebro humano normal tiene demasiadas células o “flores”, y presenta muchos repliegues.

Un colchón de líquido a fuerte presión, que impide o amortigua los choques contra las paredes del cráneo, protege al encéfalo. Los puntos fijos están en la base: por allí salen o entran las fibras nerviosas y los vasos sanguíneos. El cerebro es muy vulnerable a la falta de oxígeno (sin él, una célula nerviosa muere en menos de un minuto) y al tironeo o cizallamiento de las largas fibras blancas, que llegan a veces hasta el extremo inferior de la médula.

En las carreras de automóviles se utiliza un casco para moderar eventuales choques contra objetos duros, y evitar fracturas y hemorragias. El peligro de la hemorragia interna es la compresión del cerebro, que obstaculiza la circulación normal de la sangre (si el cirujano no descomprime inmediatamente, el accidentado muere).

El “knock-out” común es una conmoción, es decir, una suspensión temporaria de las relaciones entre las células cerebrales, generalmente sin mayores consecuencias. Pero es evidente que muchos boxeadores mueren sin hemorragias y sin laceraciones visibles del tejido nervioso (los guantes son blandos).

boxeador caido en el ring

Ulric Regis murió unas horas después de su última pelea, en marzo de 1969, probablemente por efectos de una hemorragia cerebral causada por los golpes.

La explicación actual es que el daño se produce cuando, estando ya semiínconscíente el boxeador, un golpe le hace girar bruscamente la cabeza. No se trataría de un impacto en línea recta con un contragolpe del cerebro contra el cráneo, sino de una brusca rotación que corta, como una tijera, ciertas sensibilísimas fibras blancas que vinculan el cerebro al cuerpo.

En nuestro esquema del ramo de flores no indicamos que hay grupos de células en el seno del cerebro: son los centros inferiores, o primitivos, que regulan las funciones vegetativas como el sueño, el apetito y otras. Éstas pueden quedar indemnes, pues sus fibras son bastante más delgadas.

En otras palabras, el boxeador puede permanecer cierto tiempo con vida latente. No se coloca casco a los boxeadores porque su efecto sería perjudicial: al tener floja la cabeza, el casco aumentaría la masa que gira y reforzaría los efectos del puñetazo. Dempsey, intuitivamente, se adiestraba con pesas en su cuello, para fortificar los músculos que impedirían la rotación de la cabeza. Todo parece indicar que en el cerebro hay células suplentes, que se denominan “vicariantes”.

Tanto la guerra como la cirugía han demostrado que después de la pérdida de partes considerables del cerebro, otras células, que al parecer habían estado inactivas, llenan poco a poco la función de las desaparecidas. Se han dado muchos casos en los que sólo es activo uno de los dos hemisferios cerebrales. En el deterioro lento el boxeador va consumiendo estas reservas; generalmente, sus parientes notan un cambio gradual en su carácter.

Debe tenerse en cuenta que las células nerviosas nunca se regeneran, y que los efectos de un segundo golpe son siempre peores que los del primero. Si el boxeador no se retira a tiempo, llega un momento en que sus reservas quedan exhaustas, y se vuelve demente o inútil para el resto de sus días. Se dice que Tunney decidió suspender el boxeo después de recuperarse de una amnesia transitoria, que sufrió durante una sesión de entrenamiento.

Al fracturarse, el hueso absorbe parte de la fuerza del golpe, pero los fragmentos óseos pueden atravesar las membranas que envuelven al cerebro y dañarlo; los efectos posteriores dependen de las áreas afectadas. Los daños producidos en la mitad izquierda del cerebro implican dificultades en el habla y la comprensión. Cuando el cuero cabelludo queda rasgado, es necesario una intervención quirúrgica inmediata a fin de evitar que se produzcan infecciones.

AMPLIACIÓN DEL TEMA….
LAS LESIONES TRAUMÁTICAS EN EL CEREBRO

Si  se priva del sentido a un hombre mediante un golpe,  parte de su cerebro puede quedar destruido, y la fractura de cráneo es una de las lesiones de mayor gravedad que puede sufrir un hombre. Efectivamente, si el cerebro resulta lesionado, carece de la facultad de regenerarse despuésde la lesión.

Un golpe leve en la cabeza puede producir grietas o fisuras en el cráneo, roturas lineales, que disminuyen los efectos del golpe porque casi toda la fuerza es absorbida por el hueso y no se transmite al tejido cerebral. No obstante, es posible que se desprendan pequeñas astillas del hueso y si se rompe la fuerte membrana que reviste el dterior del cráneo, la duramadre, los afilados fragmentos óseos penetrarán más al interior lacerarán el cerebro.

Si el desgarro tiene lugar en la zona que controla el habla, la sensibilidad, la fuerza y la destreza de los miembros, o si ocurre en los lóbulos frontales, que son los que gobiernan el rcmportamiento de la persona, la facultad correspondiente al órgano afectado se verá trastornada. Por ejemplo, un desgarro en el área media del lado izquierdo de la cabeza produce usualmente un desequilibrio en el habla y en la capacidad de comprensión; estas lesiones reciben el nombre de fracturas con depresión penetrante.

Una contusión en la corteza cerebral, células nerviosas del exterior del cerebro, produce efectos del mismo tipo, aunque más leves, y las probabilidades de recuperación son mayores.

A veces, la fractura de cráneo ocasiona complicaciones fatales, aunque la lesión inicial sea de carácter menos grave, como cuando las esquirlas de hueso rasgan los vasos sanguíneos que discurren por la parte exterior del cerebro y se forma lentamente un coágulo.

Quizá, el individuo no estará inconsciente más de un minuto o dos, pero en las primeras horas después de la lesión experimentará una cefalalgia (dolor de cabeza) que irá aumentando gradualmente, y cierto adormecimiento, al incrementarse la compresión del cerebro. Sólo una rápida intervención quirúrgica para extraer el coágulo permitirá que el paciente sobreviva.

golpes en el cerebro

La parte más dañada del cerebro no siempre coincide con la de la zona de la cabeza donde se ha recibido el golpe. Cuando en un accidente de coche o en una caída la cabeza queda detenida súbitamente en su rápido desplazamiento, el cerebro se balancea con brusquedad en el interior del cráneo. Si una persona cae hacia atrás sobre el suelo duro, a menudo se producen lesiones en los lóbulos frontales del cerebro, quedando la parte posterior ilesa. Las contusiones de los tejidos cerebrales tienen menor importancia que las laceraciones en las mismas áreas internas.

Existen otros efectos de la fractura de cráneo que son igualmente graves. Por ejemplo, una línea de fractura que pase por la base del cráneo puede abrir los senos paranasales y ser causa de que algún agente infeccioso penetre al interior de la cabeza días o meses después. Del mismo modo, es posible que queden afectados muchos de los nervios craneanos, tales como los responsables de las funciones auditivas o de deglución, que pasan a través de orificios situados en la base del cráneo.

El cráneo y la corteza cerebral pueden sufrir daños considerables sin que el individuo pierda el conocimiento. En las guerras es frecuente el caso de recibir lo que parece ser un pequeño golpe en la cabeza. Luego se comprueba que hay un orificio del que mana sangre y que en realidad es una herida bastante extensa y profunda.La pérdida del conocimiento se produce cuando un movimiento brusco hace que el :erebro —cuyo tejido tiene cierto carácter geíatinoso — sufra una sacudida en el interior del cráneo: de este modo millones de células cerebrales interrumpen sus funciones específicas; el individuo cae al suelo inconsciente e insensible y, durante unos segundos, incluso sin respiración. Una sacudida menos violenta del cerebro en el interior del cráneo ruede causar solamente la paralización temporal de uno de los sistemas importantes del cerebro, como, por ejemplo, el mecanismo de La memoria. Este tipo de conmoción es asaz común en los campos de fútbol o de rugby, y, por regla general, cuando el jugador se recobra no recuerda lo ocurrido después de haber recibido la lesión.

Los médicos dividen las lesiones de cabeza en diferentes categorías, según el período de amnesia (pérdida de la memoria) postraumática. Por ejemplo, cuando la duración de la pérdida de la memoria es relativamente corta, como suele suceder en numerosísimos casos de conmoción, la lesión se califica de leve o menos grave. Si la amnesia persiste durante horas o días, la lesión cerebral se considera grave y puede incapacitar al paciente de forma permanente, especialmente si tiene cierta edad, aunque durante el resto de su vida su condición general suele experimentar alguna mejoría.

Para  investigar las violentas sacudidas del cerebro que producen la pérdida de la conciencia, los científicos han experimentado con monos vivos a los que se ha cortado una parte del cráneo, que ha sido remplazada por un fragmento de material plástico transparente de igual tamaño y forma.

A través de esta “ventana”, han podido observarse los movimientos del cerebro al recibir un golpe de una fuerza determinada y se han podido medir los destrozos causados en los tejidos. Estos rapidísimos movimientos, que tienen una duración inferior a un segundo, han sido registrados con cámaras de alta velocidad. Los estudios llevados a cabo en cerebros humanos se han efectuado sobre los de personas que habían sufrido lesiones de tal gravedad que les produjeron la muerte.

En la mayor parte de estos cerebros se halló que los haces de largas fibras nerviosas del centro estaban por regla general atrofiados, mientras que la corteza cerebral no aparecía tan afectada: el exceso de tirantez de los filamentos nerviosos había hecho saltar a muchos de ellos. En las lesiones leves que habían interrumpido temporalmente las funciones del cerebro, los científicos dedujeron que el cerebro no había sufrido ningún daño en su estructura y que las fibras nerviosas se habían estirado sin llegar a romperse, recuperándose más tarde.

Sin embargo, los golpes relativamente leves que se repiten a través de los muchos combates de un boxeador llevan con frecuencia a lo que podríamos catalogar como una forma leve de demencia: el boxeador “tocado”; es irritable e irascible, su poder de concentración es escaso, tienen la memoria quebrantada y el examen radiográfico muestra atrofias de la sustancia blanca.

El neurólogo inglés Oppenheimer demostró que toda lesión de cabeza que acarree una pérdida de la conciencia o algún desarreglo de la memoria produce un daño en el cerebro de importancia variable. Este investigador se dedicó al estudio de cerebros de pacientes muertos — por otras causas — poco después de haber recibido una lesión leve de cabeza, para lo cual empleó un método especial de coloración que mostrase el modo de reaccionar el cerebro a la lesión; así, pudo descubrir una serie de lesiones de tamaño microscópico repartidas por la sustancia blanca. La disposición de estas lesiones sugiere que los pocos minutos u horas de amnesia que acompañan a la lesión leve son causados en la misma forma que la inconsciencia prolongada producida por una lesión grave.

La seguridad de que el deterioro orgánico del cerebro es el responsable de la lentitud en la recuperación de una lesión aparentemente leve servirá de ayuda a los médicos para la evaluación y manejo de estos desconcertantes casos y de estímulo para la investigación de los mecanismos cerebrales implicados.

A pesar de que se sabe que los golpes repetidos causan daños irreparables, la recuperación de una sola lesión de cabeza tiene lugar de forma regular y progresiva, aunque lenta. El mejoramiento continuado puede observarse, incluso en los casos más serios, años después de recibir la lesión. Los daños microscópicos sufridos por las células del cerebro son permanentes, pero el cerebro lesionado puede transferir el control de las funciones afectadas a otras áreas no lesionadas de la corteza cerebral. Este proceso de recuperación se inicia ya desde los momentos en que el paciente se halla inconsciente por el golpe recibido, a veces un período de días o semanas, y continúa durante el resto de su vida.

Para hallar hasta qué punto tiene lugar esa transferencia de funciones, se ha operado a un animal extrayéndole pequeños segmentos de corteza cerebral responsables del control del movimiento de un miembro. Otras áreas cercanas de la corteza cerebral se hicieron cargo de la función de la parte extirpada, recuperando de este modo el completo control del miembro afectado. Asimismo se ha sacado buen número de conclusiones de los estudios efectuados en niños que habían sufrido grave daño del hemisferio izquierdo del cerebro. La función del habla, que en el adulto está localizada en ese mismo hemisferio, era transferida al hemisferio derecho.

Cualquier lesión que prive a un hombre de la conciencia es seria y causa un daño mucho mayor que el simple hecho de robarle 10 o 12 segundos de su vida consciente. Toda persona que reciba un golpe en la cabeza que le prive del sentido debe consultar a un médico inmediatamente después, para asegurarse de que no existen secuelas —como la rotura de un vaso sanguíneo, por ejemplo — que puedan afectar posteriormente a su cerebro.

Mas es tan grande la capacidad de éste para reorganizarse que, siempre que el individuo recupere el conocimiento, sus posibilidades  de rehabilitación son  grandes.

Enciclopedia de la Vida Editorial Bruguera Tomo N°4 Lesiones Traumáticas en el Cerebro

Biografia de Ohm Simón Obra Científica y Experimentos

Una vez Fourier hubo elaborado un sistema matemático que daba cuenta adecuadamente del flujo de calor, parecía que el mismo sistema podía emplearse para describir la corriente eléctrica. Mientras que el flujo de calor de un punto a otro dependía de las temperaturas de ambos puntos y de si el material que los unía era buen conductor del calor, la corriente eléctrica de un punto a otro podía depender del potencial eléctrico de los dos puntos y de la conductividad eléctrica del material intermedio. hm haciendo diversas experiencia de laboratorio, logró al fin determinar la famosa ley que lleva su nombre: “Ley de Ohm”

ley de ohm

Dice así: La magnitud de una corriente I eléctrica que pasa entre dos puntos es igual al cociente entre la tensión (o voltaje V) y la resistencia R del conductor por el que atraviesa dicha corriente. Esta es una ley de fundamental importancia, y una de las primeras que se aprenden al estudiar electricidad.

Hoy es conocida como la ley de Ohm, aunque en 1827, al ser enunciada por Jorge Simón Ohm, pasó inadvertida. De hecho, hubieron de transcurrir 16 años para que dicha ley recibiera 4a consideración que merece. En aquella época se prestaba mayor atención a los científicos jactanciosos y con amigos influyentes que a los de carácter reservado y tranquilo como lo era Ohm. Ohm nació en Erlangen (Alemania), en 1789.

ohm simon

Trabajando con alambres de diversos grosores y longitudes, el físico alemán Georg Simón Ohm (1789-1854) halló que la cantidad de corriente transmitida era inversamente proporcional a la longitud del alambre y directamente proporcional a su sección. De este modo pudo definir la resistencia del alambre y, en 1827, demostró que «la intensidad de la corriente a través de un conductor es directamente proporcional a la diferencia de potencial e inversamente proporcional a la resistencia». Ésta es la llamada ley de Ohm.

Era hijo de un maestro de taller, el cual decidió dedicarlo al estudio de las matemáticas y de la física. Y. el propio padre se puso entonces a estudiar estas disciplinas, para poder enseñar a su hijo lo aprendido, dándole clases cuando el muchacho salía de la escuela.

A la edad de 16 años, Ohm comenzó sus estudios en la Universidad de Erlangen, pero, desgraciadamente, la situación económica de la familia hizo que, al cabo de dos años, tuviera que dejar la universidad para colocarse como profesor en Suiza. Más adelante, pudo completar sus estudios y licenciarse; pero, por segunda vez, la falta de dinero le obligó a abandonar sus investigaciones en la universidad, volviendo, de nuevo, a su puesto de profesor.

Después de pasar 4 años enseñando física en Bamberg, se trasladó al Gimnasio de Colonia, donde llevó a cabo sus más importantes investigaciones.

Cuando Ohm comenzó sus experiencias, la electricidad se describía en términos muy imprecisos. No existía un modo exacto de expresar el comportamiento de una corriente eléctrica, y Ohm resolvió hacer algo en este sentido. Fourier había trabajado ya en la conducción del calor, llegando a la conclusión de que en un material conductor existía un gradiente de temperatura y que la cantidad de calor que conducía dependía de la caída de temperatura a lo largo del conductor.

Ohm se preguntó si la electricidad se comportaría del mismo modo que el calor, y si la diferencia de potencial jugaría aquí el mismo papel que la diferencia de temperatura jugaba en termología.

En sus últimos experimentos, Ohm utilizó como f. e. m. (fuerza electro-motriz) constante la proporcionada por un termopar (termocupla), constituido por cobre y bismuto soldados, una de cuyas uniones iba sumergida en hielo y la otra en agua caliente. Para medir la magnitud de la corriente, utilizó una aguja imantada, suspendida convenientemente. De este modo, Ohm pudo estudiar la magnitud de variación de la intensidad de corriente cuando se introducían en el circuito distintas resistencias.

Ohm era muy meticuloso en la realización de medidas y, a pesar de los instrumentos primitivos que utilizó sus resultados fueron lo suficientemente exactos como para demostrar, de manera concluyente, que la intensidad de corriente es igual al cociente entre la tensión y la resistencia. Ohm comprendió instantáneamente la importancia de su descubrimiento y supuso que le sería concedido un puesto en la universidad; en esta creencia, renunció a su cátedra de profesor en el Gimnasio de Colonia.

Las cosas no sucedieron exactamente así, y Ohm estuvo sin colocación durante 5 años; recién a los 60 de edad fue nombrado catedrático de la Universidad de Munich, cargo que desempeñó hasta su muerte, acaecida 5 años después, en 1854.-

EJEMPLOS PARA EXPLICAR DE LA LEY DE OHM

Fórmula General de Ohm

Un método sencillo de recordar las ecuaciones de la ley de Ohm: tapar: la cantidad buscada y los
dos símbolos restantes darán la fórmula requerida.

A condición de que las manifestaciones Físicas, tales como la temperatura, no varíen, la intensidad de la corriente (la cantidad de electrones en movimiento) que circula por un hilo es directamente proporcional a la diferencia de potencial (es decir, la diferencia de presión eléctrica que origina el movimiento de los electrones) entre las extremidades del hilo.

Este hecho se conoce con el nombre de Ley de Ohm. Veamos un ejemplo de esta ley: supongamos que tenemos un circuito en donde circula una corriente de 4 amperios. Por ejemplo una estufa eléctrica conectada a una red de 240 voltios. ¿Cuál es la intensidad de la corriente, si el voltaje de la red cae a 120 voltios?

La ley de Ohm nos dice que, ya que la diferencia de potencial (voltaje) se reduce a la mitad, la corriente debe reducirse en la misma proporción: se divide por dos. La nueva intensidad es, por lo tanto, de 2 amperios. En cada caso la relación voltaje/intensidad es la misma: 240/4=60 A ó 120/2=60 A

Por lo tanto, la ley de Ohm puede escribirse en forma de ecuación: V/I=constante

Si el voltaje, o diferencia de potencial, se mide en voltios, y la intensidad en amperios, entonces la constante, en vez
de ser simplemente un número, es por definición una medida de la resistencia del hilo; o sea, una medida de la resistencia que opone el hilo al paso de electrones a través de él. La resistencia se mide en unidades que reciben el nombre de ohmios.

Por tanto, diferencia de potencial / intensidad de corriente = resistencia en ohmios

Las resistencias medidas en ohmios se suelen simbolizar por el signo R; la diferencia de potencial en voltios se simboliza, generalmente, por V y la intensidad en amperios por I. Utilizando estos símbolos, la ley de Ohm puede escribirse en forma de ecuación: R=V/I. Que se desprende que V=I . R

En realidad, la corriente I=4 amperios es menor cuando la estufa está fría, ya que la resistencia de la mayoría de los metales aumenta con la temperatura. Por eso la ley de Ohm sólo es exacta cuando no varían las propiedades físicas.

Una resistencia de 60 ohmios presenta una oposición moderadamente alta al paso de la corriente eléctrica; si la estufa tiene una resistencia pequeña, digamos de 2 ohmios, presenta un camino mucho más cómodo y a su través pasa una intensidad mucho mayor.

¿Qué intensidad tiene la corriente que pasa por una estufa (con una resistencia de 2 ohmios) que se conecta a una red de 240 voltios? Como lo que buscamos es una intensidad, que se simboliza con una I, utilizaremos la ecuación:
I =V/R=240/2=120 amperios.

Ésta es una intensidad enorme (que fundiría los fusibles tan pronto como se encendiera la estufa). La mayor intensidad que puede soportar, normalmente, un fusible doméstico es de 15 amperios.

¿Cuál es la resistencia de una estufa eléctrica, que funciona justo a esta intensidad, con un voltaje de red de 240 voltios? Aquí lo que buscamos es la resistencia, simbolizada por una R, así qué lo mejor será utilizar la ecuación que contenga la R=V/I=240/15=16 ohmios (Ω)

También la ley de Ohm proporciona un método cómodo para medir voltajes. Un voltímetro sencillo es, realmente, un medidor de intensidad, o amperímetro. Nos indica la intensidad (I) amperios que el voltaje (V) que se quiere conocer hace pasar por una resistencia conocida (R) ohmios.

La magnitud del voltaje se deduce de la ecuación V=I . R- (No se necesita hacer el cálculo en la práctica, ya que esto se ha tenido en cuenta al calibrar el voltímetro.) Si un amperímetro, cuya resistencia total es de 200 ohmios, registra una corriente de 1/10 amperio, ¿cuál es el voltaje que impulsa a la corriente a través del amperímetro?.

O dicho en otras palabras, ¿cuál es la diferencia de potencial entre los bornes del amperímetro? De la ecuación:
V = I . R (esta ecuación es la preferible, ya que la V aparece en el lado izquierdo), se deduce el voltaje: 1/10 amp. . 200 ohm.=20 voltios.

ANALOGÍA DE LA CORRIENTE CON EL FLUJO DE AGUA

Lo intensidad de la corriente de un río es la cantidad de agua que pasa por debajo del puente en un segundo. La intensidad de una “corriente eléctrica” es la cantidad de electrones que pasa en un segundo por un conductor.

El movimiento del agua está producido por una diferencia de altura entre los extremos del río.
Un movimiento de electrones está producido por una diferencia de potencial entre los extremos de un conductor. La diferencia de potencial recibe el nombre de voltaje.

Cuanto mayor es la diferencia de alturas, mayor es la corriente de agua. Del mismo modo, cuanto mayor es la diferencia de potencial (voltaje), mayor es la corriente eléctrica. Al doblar la diferencia de alturas, dobla el flujo de agua; al doblar la diferencia de potencial (voltaje)/ dobla lo intensidad de la corriente. Ésta es la ley de Ohm.

La “estrechez” del río también controla la cantidad de agua que corre por debajo del puente en un segundo. Si el río es muy estrecho, la corriente es pequeña. Del mismo modo, la “resistencia” de un conductor controla el flujo de electrones. Si la resistencia es muy alta, la corriente eléctrica es débil. Si la resistencia es baja (equivalente a un río ancho), la corriente es intensa.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – TECNIRAMA N°89 La Ley de Ohm

Descubrimiento del Oxígeno Experiencias de Priestley

Descubrimiento del Oxígeno Experiencias de Priestley

José Priestley nació cerca de Leeds (Inglaterra), en 1733, y trabajó en una época en la que la alquimia comenzaba a desacreditarse y ser reemplazada por el pensamiento científico lógico. Anteriormente, la investigación química había sido instigada por el sueño de convertir en oro sustancias de escaso valor, y se sabía, a la sazón, muy poco de ciencia química.

Priestley y sus contemporáneos, Lavoisier, Black, Scheele y Cavendish, contribuyeron a la acumulación de datos y a la preparación de nuevas sustancias químicas. Como ha ocurrido a menudo en la historia de la ciencia, sus trabajos, muchas veces, eran idénticos y se obtenían los mismos resultados por dos científicos que trabajaban independientemente.

Por ejemplo, Priestley y Scheele pretendieron ambos ser los descubridores del gas conocido hoy como oxígeno. Años después, se derivaron muchas leyes del conjunto de conocimientos químicos que estos hombres aportaron, y con ello dio comienzo el desarrollo de las ideas generales de la química.

Priestley José Oxigeno

Priestley fue el primero en introducir gases, mediante burbujas, en una vasija invertida llena de mercurio, aplicando su boca a un tubo de mercurio. De esta manera, podían ser recogidos gases imposibles de recoger a través del agua porque se disuelven en ésta. Hacia 1770, Priestley había recogido y estudiado los gases solubles en agua que conocemos como amoníaco, dióxido de azufre y cloruro de hidrógeno.

Se recuerda a Priestley, fundamentalmente, por sus trabajos con los gases. Su principal interés se centró en el aire y en la necesidad de éste para el desarrollo de la vida. Experimentó con ratones, colocándolos en un espacio de aire cerrado, para observar cuánto tiempo podían vivir en esas condiciones, y comprobó que, una vez muerto el ratón, era imposible hacer arder una vela en aquel aire.

Sin embargo, al colocar una planta dentro del aire enrarecido, observó que, de algún modo, el aire parecía regenerarse y la vela podía arder nuevamente. Ésta fue la primera noticia que se tuvo de la reacción hoy conocida como fotosíntesis, pero Priestley no se dio cuenta de que la luz era un factor esencial en la regeneración del aire.

En 1774, Priestley preparó y recogió una muestra de oxígeno bastante puro, cubriendo óxido mercúrico rojo con una campana de vidrio y calentándolo con los rayos solares, mediante una lente. Comprobó que una vela ardía con más brillo en el nuevo gas, y que un ratón podía vivir durante más tiempo en un recipiente lleno de dicho gas, que en otro del mismo volumen lleno de aire. El mismo Priestley respiró el gas, para comprobar sus efectos, y notó que se sentía lleno de energía y que sus pulmones respondían eficientemente. Pensó que tal vez el gas sería útil en medicina.

Es sorprendente que, con este conjunto de datos, Priestley no se diera cuenta de que el gas obtenido del polvo rojo era el componente vital del aire. En vez de ello, se aferró a la teoría del flogisto. Priestley pensó que, cuando se quemaban las sustancias, perdían flogisto, y que éste era absorbido por algún otro cuerpo. Los cuerpos podían arder en el aire porque éste no estaba saturado de flogisto y era capaz de absorberlo. Cuando el aire se saturaba ya no podía mantenerse por más tiempo la combustión.

En 1772, Priestley publicó un importante trabajo, con el título de Observaciones sobre las diferentes clases de aire, en el que se describía la obtención, en el laboratorio, de varios gases nuevos, como los óxidos nitroso y nítrico, nitrógeno, bióxido de nitrógeno y ácido clorhídrico. Recogió los gases insolu-bles sobre agua y los solubles sobre mercurio. El soporte utilizado por él para recoger gases es el antecesor del soporte en forma de colmena que se utiliza en los laboratorios hoy día.

Aunque era bastante conservador en sus ideas científicas, sus ideas políticas eran todo lo contrario, su violento apoyo a la Revolución Francesa fue causa de que su casa se viera asaltada por las turbas de Birmin-ghan, que la mantuvieron asediada durante tres días.

José Priestley, científico y pastor protestante no-conformista, murió en  1804.

equipos quimicos de priestley
Parte del  laboratorio  de  Priestley.  Los  gases  desprendidos  por  las  sustancias  calentadas  en   la  chi’ menea   o   con   una   vela   se   recogen   sobre   mercurio.En su recogida de gases, Priestley trabajó con el mercurio, pero no pudo emplearlo de manera más directa en sus experimentos. En efecto, cuando el mercurio se calienta en el aire, forma un compuesto rojo ladrillo que ahora llamamos óxido de mercurio.

Priestley calentó algo de este compuesto en un tubo de ensayo, utilizando una lupa a fin de concentrar en él los rayos de sol. Al proceder así, el compuesto se fragmentó, liberando mercurio en forma de glóbulos brillantes en la parte superior del tubo de ensayo. Además, se desprendió un gas que poseía las más insólitas propiedades. Los combustibles se consumían más brillante y rápidamente en él que en el aire ordinario.

Los ratones colocados en una atmósfera de este gas se mostraban particularmente retozones, y el propio Priestley se sintió “ligero y a gusto» cuando lo respiró. Estaba claro que era el oxígeno lo que mantenía la combustión y la vida animal, y asimismo lo que intervenía en la oxidación.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnologia TECNIRAMA N°86 -José Priestley –

Ronald Ross Su Lucha contra el Paludismo Plasmodio Ciclo

El paludismo o malaria es un azote de la humanidad desde bs más remotas épocas históricas. El complicado ciclo vital de su parásito impidió descubrir, durante muchos siglos, la forma de propagación.

LOS PRIMEROS DESCUBRIMIENTOS
En 1880 Laveran, médico francés del Hospital de Constantina, realizó el descubrimiento capital del parásito en la sangre de un soldado palúdico. Pero sólo veía uno de los múltiples aspectos de la compleja evolución del hematozoario y le era imposible determinar su naturaleza. Entretanto, el médico británico Manson descubría en China que otro parásito, el de la filariosis, se transmitía al hombre por medio de la picadura de un mosquito.

RONALD ROSS
Ronald Ross, médico británico que trabajaba en la India, descubrió un hematozoario semejante al de Laveran en la sangre de ciertas aves, y consiguió demostrar que eran mosquitos los que lo transmitían. Los mosquitos vectores del parásito son principalmente las hembras del anofeles. El zoólogo italiano Grassi estableció en forma irrefutable que el hematozoario de Laveran era completamente análogo al estudiado por Ross en las aves y que la enfermedad era contagiada por los mosquitos.

ronald ross

LUCHA CONTRA LOS INSECTOS VECTORES
Como el ciclo del microbio es bastante complicado, se procura romper la cadena por su eslabón más débil. Desde hace años se echa en la superficie de lagunas y estanques una delgada capa de petróleo que mata las larvas que ascienden desde el fondo, al concluir su metamorfosis. Pero, desgraciadamente, hay variedades de anofeles que se desarrollan en charcas pequeñísimas. En la décadas de los 60 y 70 el DDT y otros insecticidas colaboraron eficazmente. También se desinfectan los aviones transoceánicos después de cada vuelo.

QUIMIOTERAPIA Y VIGILANCIA DE RESERVORIOS
Muchos ex enfermos conservan en su sangre los gérmenes del paludismo y constituyen una fuente potencial de contagio para las personas sanas. En los países más avanzados, donde son poco numerosos, la policía sanitaria les prohibe desempeñar ciertos trabajos y los vigila estrechamente.

Entretanto, desde hace más de veinte años, la quimioterapia perfeccionó extraordinariamente las drogas capaces de prevenir la infección, de superar el período crítico de la enfermedad y de controlar sus manifestaciones ulteriores. Como, por otra parte, son baratas, de fácil administración y de efectos bastante prolongados, han permitido eliminar la enfermedad de países enteros.

La técnica habitual consiste en suministrarlas periódicamente a los escolares o a la masa de la población en general. Los enfermos de paludismo se aislan con mosquiteros para evitar la entrada de anofeles que luego transmitirían el parásito a otras personas.

CICLO VITAL DEL PLASMODIO
Las transformaciones del parásito son bastante complejas y se detallan en el diagrama. En resumen, el mosquito adquiere el plasmodio de Laveran al picar a una persona enferma. Los microbios se reproducen en su estómago y algunos de ellos llegan a sus glándulas salivales. Cuando el mosquito pica a un individuo sano le inyecta su saliva anticoagulante, que llega a sus vasos sanguíneos con el plasmodio e infecta su sangre.

ciclo del paludismo

Fuente Consultada: Revista TECNIRAMA N°12 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

Wolframio Características Propiedades y Usos Tungsteno

WOLFRAMIO O TUNGTENO
Propiedades y Características

UN POCO DE HISTORIA… El wolframio es un metal que ha adquirido una importanciaen la actualidad, pero ha sido muy utilizado desde hace varios años como material para el filamento de las lámpara incandescentes, que usamos a diario en todos los hgares. Su producción anual es relativamente escasa, pues sólo supera 17 veces la del oro. Su símbolo químico es W.

Fue descubierto por los hermanos Juan José y Fausto Elhuyar, españoles. Durante sus viajes por las tierras americanas de Colombia y México, recogieron material y realizaron importantísimos trabajos de química y de minería (ciencias en las que eran expertos), en el laboratorio del Real Seminario de Vergara.

En el año 1783, y en Victoria (España) , publicaron una memoria en la que daban cuenta del descubrimiento de este metal. En este trabajo se describía cómo consiguieron obtener un nuevo metal, reduciendo su trióxido con carbón vegetal.

Los medios de que dispusieron para estas importantes investigaciones fueron, naturalmente, muy primitivos, como todos los usados en la época. Como habían obtenido el metal a partir del mineral llamado wolframita, le dieron el nombre de wolframio, añadiendo que “este nombre le corresponde mejor que el de tungsteno (que pudiéramos darle, en atención de haber sido la tungstene o piedra pesada la primera sustancia de la que se ha obtenido la llamada cal de wolframio), por ser el wolframio un mineral que se conocía mucho antes que la piedra pesada, o, por lo menos, más generalmente conocido entre los mineralogistas”; por otra parte, el término “wolfram” está admitido en casi todos los idiomas del mundo. Modernamente, se admite en casi todos los países el término “wolfram” como nombre de este elemento; y nosotros, como miembros del mundo de habla hispánica, debemos usarlo, para honrar a estos hombres de ciencia.

mineral de tungsteno

Fue su densidad lo que le dio su nombre, o uno de ellos: viene del sueco tung sten, piedra pesada. Así lo llamó el mineralogista sueco Axel Fredrik Cronstedt, descubridor del níquel, en su libro “Ensayos de Mineralogía” de 1758.

Por otra parte, en 1781, Scheele, estudiando el mineral tungsteno, que hasta entonces se pensó que era una mina de estaño, descubrió que contenía un ácido nuevo, que él denominó ácido túngstico, el cual se combinaba con la cal, que es una base.

Este mineral, del que Scheele aisló el wolframiato de calcio (W04 Ca), se llamó, a partir de entonces, scheelita. En España, desde hace mucho tiempo, los habitantes de Salamanca, Zamora, Orense y Pontevedra se sorprenden al observar suelos con brillo metálico, que aparecen, temporariamente, en la misma superficie. Lo que para muchos era un enigma, no encerraba ningún secreto para los mineralogistas, pues sabían que aquello era wolframio. Por otra parte, los técnicos también sabían que la explotación de este mineral sólo era rentable en gran escala.

Pero, durante la Segunda guerra mundial, debido, principalmente, al valor en la industria bélica que para los contendientes tenía este mineral, la exportación de wolframio constituyó una importante fuente de divisas para España y, sobre todo, para Portugal, donde radicaban los más importantes yacimientos.

La mayoría de los metales fueron usados desde hace siglos, pero el wolframio es una excepción, y no tiene antigüedad ni pasado histórico. Los egipcios no lo usaron, ni tampoco los romanos. Realmente, el. metal fue aislado, por primera vez, en 1783, de una muestra de mineral, y, desde entonces, hasta la primera guerra mundial, no se le encontraron aplicaciones.

Aunque las posibilidades que le otorgaba su extraordinaria dureza fueron señaladas pocos años después de su separación, no se aprovecharon hasta poco antes de 1914, cuando las fábricas de municiones alemanas lo emplearon para hacer herramientas de corte de alta velocidad. La mayor parte del wolframio para estas herramientas procedía de las minas inglesas de Cornualles. Los alemanes lo compraban a muy bajo precio, porque los ingleses no sabían aplicarlo industrialmente y no sospecharon que ellos iban a ser, en parte, los responsables de la enorme producción alemana de armas.

Después, cuando su importancia en la fabricación de aceros para herramientas fue conocida por todos, su precio se elevó, y el wolframio alcanzó la categoría de los metales más costosos. El wolframio se distingue por ser el metal de más alto punto de fusión (alrededor de 3.370°C). Esta es la causa de que no haya podido ser aislado hasta hace poco tiempo. Mientras la mayor parte de los metales puede fundirse, y, en estado líquido, separar sus impurezas, que sobrenadan, formando escoria, el alto punto de fusión del wolframio imposibilita este proceso, y es preciso recurrir a procedimientos puramente químicos.

Hoy es posible fundirlo en la llama del hidrógeno atómico. Éste, al recombinarse en moléculas, produce un fuerte desprendimiento calorífico. El hidrógeno atómico, que es bastante estable, se recombina en moléculas al nivel de las paredes sólidas metálicas. El calor desprendido en esta reacción es tal que llegan a alcanzarse temperaturas de hasta 4.000°C, que no se consiguen por ningún otro procedimiento químico.

Los mayores depósitos de wolframio se encuentran en China y Birmania, y les siguen los de Norteamérica y los de los Andes de América del Sur. También existen pequeños depósitos en otros países. Aunque la composición del mineral varía de una mina a otra, las menas caen dentro de dos categorías principales: la wolframita, que contiene wolframato de hierro y wolframato de manganeso, Wo4Fe y Wo4M, y la “scheelita”, que contiene también wolframato de calcio Wo4Ca.

En la mina, la parte útil del mineral se concentra mediante una serie de procesos, entre los que se pueden incluir los de trituración y flotación. La separación magnética se usa también para la wolframita, porque la mena puede separarse con un imán, dejando detrás la parte innecesaria. El procedimiento más apropiado depende mucho de la

naturaleza del mineral, pero, en conjunto, es análogo a la concentración de muchas otras menas metálicas. Las demás operaciones, ya son completamente distintas de los otros procesos metalúrgicos. En lugar de fundirlo, se obtiene ácido wolfrámico a partir del mineral, y, a continuación, se reduce el ácido, para dar gránulos de wolframio metálico.

EXTRACCIÓN

El mineral concentrado se calienta alrededor de 800-900°C, para expulsar los gases de azufre y arsénico. A continuación, se mezcla con carbonato sódico, y se reduce a partículas finas. La mezcla se calcina en un horno, con abundante suministro de aire, para oxidar el hierro y el manganeso contenidos en la wolframita, o el calcio contenido en la “scheelita”.

Como consecuencia, se forma wolframato sódico Wo4Na2, y los otros metales forman óxidos. Los óxidos metálicos son insolubles en agua, pero el wolframato sódico, como todas las otras sales sódicas, es soluble, y en esto se funda su extracción. El material es agitado con agua caliente, y la parte que no se ha disuelto se filtra, quedando una disolución de wolframato sódico natural.

Parte del agua se evapora, para reducir su volumen, y después se enfría la disolución. La mayoría de las impurezas se separan y extraen. El resto del agua se elimina, dejando los cristales de wolframato sódico. Los cristales se vuelven a disolver y la disolución es posteriormente purificada, mediante precipitaciones de las impurezas aún no eliminadas. El ácido clorhídrico se usa para que la disolución precipite una sustancia amarilla: el ácido wolfrámico.

WO4Na2 + 2CIH = WO4Hz + 2CINo

Wolframato sódico  + Ácido clorhídrico = Ácido Wolfrámico + Cloruro sódico

El wolframio metálico en polvo se obtiene de este ácido wolfrámico amarillo, reduciéndolo en un horno donde se suministra hidrógeno, para que actúe como agente reductor y arrastre también los productos de desecho, dejando libres finas partículas de wolframio metálico. Los artículos de wolframio puro se hacen comprimiendo este polvo, y de esta manera se le da la forma requerida.

Después de este proceso, el metal resulta quebradizo, pero posteriores tratamientos mecánicos, tales como golpearlo con un martillo, determinan una mayor tenacidad del metal.

USOS

El wolframio es el elemento usado en la fabricación de filamentos de las lámparas eléctricas. Debido a su punto de fusión excepcionalmente alto, hay muy poco riesgo de evaporación del filamento, por lo que éste tiene una vida bastante larga. Como permanece inalterable a elevadas temperaturas, es un metal excelente para los filamentos de calefacción de los hornos de alta temperatura y también para las toberas de los motores de reacción.

Las puntas de contacto de las bujías y los anticátodos de los tubos de rayos X se hacen también de wolframio. Aleado con otros metales, sirve para endurecer el acero de las herramientas de corte, que no perderá su temple a muy altas temperaturas.

El carburo de wolframio (CW), es el compuesto mejor conocido de este metal. Se obtiene calentando una mezcla de polvo de wolframio con polvos de carbón en un horno. A muchas de las cuchillas que deben conservar su filo, aun después de cortar grandes cantidades de materiales tenaces, se les da un recubrimiento de carburo de wolframio. Este material es notable por su resistencia al- desgaste y, además, se lo puede usar para pulir las caras rugosas de los objetos metálicos. Algunos compuestos del wolframio han encontrado uso como mordientes en tintorería.

Es decir, capacitan al tinte para que sea fijado sobre el material. Otros compuestos se usan también por su valor como pigmentos, y dan un tinte color amarillo verdoso para alfarería.

Actualmente se comenzó a usar en los vibradores de nuestros celulares, las pesas para los aparejos de pesca, las bolas de los bolígrafos y las puntas de los dardos profesionales. SGS Carbide, una fábrica de herramientas, usa mucho tungsteno, por ser una de las sustancias más fuertes de la naturaleza. Con un compuesto súper duro llamado carburo de tungsteno, cementado con cobalto, hacen una variedad de piezas para taladros y herramientas para cortar que se usan en las industrias aeronáuticas, automotrices y muchas otras.

Fuente Consultada: Revista TECNIRAMA N°84 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

Funcionamiento Termo de Vacío Historia y Vida de Dewar James

El termo que utilizamos para conservar calientes o trías las bebidas es una adaptación doméstica del vaso de Dewar.

El frasco de Dewar o botella de vacío consta de dos recipientes, uno dentro del otro. Entre ambos se ha hecho el vacío y además se ha plateado en cada uno la cara que mira a dicho espacio vacío. Tenemos así un frasco de doble pared, con espejo hacia adentro y espejo hacia afuera.

Dewar nació en 1842 y murió en 1923. En 1898 licuó el hidrógeno, que hierve a unos 253 grados bajo cero; en 1899 logró congelarlo. A temperaturas tan bajas, la aislación térmica es muy importante, y en 1892 Dewar ya había inventado su célebre frasco con el objeto de conservar el oxígeno líquido. ¿Por qué el frasco de Dewar proporciona una aislación térmica eficaz?

Dewar cientifico Termo de vacio

Nació el 20 de Septiembre de 1842 en Kincardine (Escocia). Fue un brillante físico  y químico británico, conocido sobre todo por su trabajo en los fenómenos a baja temperatura. Estudió en la Universidad de Edimburgo. Fue profesor de filosofía natural experimental en la Universidad de Cambridge en 1875 y profesor de química en la Institución Real en 1877.

Porque suprime los dos caminos posibles de transmisión del calor: la vía material, ya que entre los dos frascos no hay aire para transportarlo; y la vía inmaterial de las radiaciones, puesto que ambas paredes las reflejan. En estos dos principios fundamentales de Dewar, vacío y paredes reflectoras, se basa aún hoy el diseño de todo aparato para bajas temperaturas.

En los laboratorios los frascos aislantes siguen siendo de vidrio. Pero para el transporte en grandes cantidades destinadas a la industria o a los cohetes espaciales, son de metal. Hay recipientes de 110.000 litros, en los que el oxígeno líquido tardaría 3 años en evaporarse totalmente —el hidrógeno lo hace 8 veces más rápido—. En los menores, de 50 litros, la evaporación es 40 veces más veloz.

Estudió el calor específico del hidrógeno y fue la primera persona en obtener hidrógeno en forma líquida. Inventó el vaso Dewar, la primera botella aislante o termo. Consistía en un envase para almacenar las sustancias calientes o frías, es decir, aire líquido.

Aunque su nombre quedó vinculado a la producción y conservación del frío, Dewar fue un químico de extraordinario ingenio y habilidad, que se ocupó de muchos temas.

Inventó la cordita, pólvora propulsora que se componía principalmente de nitroglicerina (el ingrediente activo de la dinamita) y nitrocelulosa (la primera pólvora sin humo). La cordita es el antepasado de los modernos “propergoles” de los cohetes intercontinentales.

Fue profesor universitario en Cambridge y en Londres. Recibió la medalla Rumford de la Real Sociedad Británica.

invento dewar

Hay dos frascos, uno dentro del otro, separados por un vacío. El vacío reduce casi totalmente la transferencia del calor, previniendo un cambio de temperatura. Las paredes son de cristal, ya que es un conductor pobre del calor

Fuente Consultada: Revista TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

 

El Geomagnetismo Vida y Obra Cientifica de Gilbert William

WILLIAM GILBERT: Padre del Geomagnetismo

Gilbert William

La brújula gira libremente en un plano horizontal y señala el polo norte magnético (actualmente, a unos 74° de latitud norte). El ángulo que forman el plano del meridiano geográfico, que pasa por el polo norte geográfico, y el plano del meridiano magnético, que pasa por el polo norte magnético, se llama declinación.

Pero, ¿qué ocurre si la aguja sólo puede girar en el plano vertical de su meridiano magnético? En tal caso, forma con la horizontal un ángulo que se llama inclinación. Si estamos en el polo magnético, la aguja es vertical y la inclinación es de 90°; si estamos en el ecuador magnético, el plano de la aguja coincide con el del horizonte y la inclinación es de 0°. El ecuador magnético, bastante contiguo al ecuador geográfico, pasa al sur de éste en América y al norte en África.

GILBERT DE COLCHESTER

William Gilbert, médico inglés, suele ser llamado Gilbert de Colchester por el lugar de su nacimiento. Para probar ante la reina Isabel que la Tierra era un enorme imán, construyó un modelo esférico imantado, en el que se veía claramente la inclinación que tomaban las agujas.

Su obra De Magneie es notable porque enuncia una teoría conjunta del magnetismo terrestre, y refuta errores, entonces corrientes, mediante experiencias exactas. Gilbert percibió claramente que los polos de igual nombre se rechazan y los de nombre contrario se atraen. El tratado incluye, también, las primeras nociones escritas sobre la electricidad.

Creó el electroscopio, y supera a todos sus predecesores por su método experimental.

INSTRUMENTOS  DE MEDICIÓN
Gauss, mediante una simple barra imantada que podía girar en planos horizontales y verticales, creó el primer magnetómetro. Con éste se miden la inclinación y declinación magnéticas en un punto de la Tierra; la vivacidad de las oscilaciones del imán refleja la intensidad del campo magnético local.

Ahora se prefieren bobinas giratorias, en las que nacen tensiones eléctricas, di cortar las líneas del campo magnético terrestre ; la medición es mucho más rápida.

William Gilbert (1544-1603) muestra a la reina Isabel, de la que era médico y asesor, que las agujas, como las brújulas sobre la superficie de la Tierra, toman distintas inclinaciones sobre una esfera de piedra imán.

Historia de la higiene personal y de las ciudades en la historia

Historia de la higiene personal y de las ciudades

El escritor Sandor Marai, nacido en 1900 en una familia rica del Imperio Austrohúngaro, cuenta en su libro de memorias Confesiones de un burgués que durante su infancia existía la creencia de que “lavarse o bañarse mucho resultaba dañino, puesto que los niños se volvían blandos”.

Por entonces, la bañera era un objeto más o menos decorativo que se usaba “para guardar trastos y que recobraba su función original un día al año, el de San Silvestre. Los miembros de la burguesía de fines del siglo XIX sólo se bañaban cuando estaban enfermos o iban a contraer matrimonio”.

Esta mentalidad, que hoy resulta impensable, era habitual hasta hace poco. Es más, si viviéramos en el siglo XVIII, nos bañaríamos una sola vez en la vida, nos empolvaríamos los cabellos en lugar de lavarlos con agua y champú, y tendríamos que dar saltos para no pisar los excrementos esparcidos por las calles. 

la higiene humana

  • Del esplendor del Imperio al dominio de los “marranos”

Curiosamente, en la Antigüedad los seres humanos no eran tan “sucios”. Conscientes de la necesidad de cuidar el cuerpo, los romanos pasaban mucho tiempo en las termas colectivas bajo los auspicios de la diosa Higiea, protectora de la salud, de cuyo nombre deriva la palabra higiene.

Esta costumbre se extendió a Oriente, donde los baños turcos se convirtieron en centros de la vida social, y pervivió durante la Edad Media. En las ciudades medievales, los hombres se bañaban con asiduidad y hacían sus necesidades en las letrinas públicas, vestigios de la época romana, o en el orinal, otro invento romano de uso privado; y las mujeres se bañaban y perfumaban, se arreglaban el cabello y frecuentaban las lavanderías. Lo que no estaba tan limpio era la calle, dado que los residuos y las aguas servidas se tiraban por la ventana a la voz de “agua va!”, lo cual obligaba a caminar mirando hacia arriba.

  • Vacas, caballos, bueyes dejaban su “firma” en la calle

Pero para lugares inmundos, pocos como las ciudades europeas de la Edad Moderna antes de que llegara la revolución hidráulica del siglo XIX. Carentes de alcantarillado y canalizaciones, las calles y plazas eran auténticos vertederos por los que con frecuencia corrían riachuelos de aguas servidas. En aumentar la suciedad se  encargaban también los numerosos animales existentes: ovejas, cabras, cerdos y, sobre todo, caballos y bueyes que tiraban de los carros. Como si eso no fuera suficiente, los carniceros y matarifes sacrificaban a los animales en plena vía pública, mientras los barrios de los curtidores y tintoreros eran foco de infecciones y malos olores.

La Roma antigua, o Córdoba y Sevilla en tiempos de los romanos y de los árabes estaban más limpias que Paris o Londres en el siglo XVII, en cuyas casas no había desagües ni baños. ¿Qué hacían entonces las personas? Habitualmente, frente a una necesidad imperiosa el individuo se apartaba discretamente a una esquina. El escritor alemán Goethe contaba que una vez que estuvo alojado en un hostal en Garda, Italia, al preguntar dónde podía hacer sus necesidades, le indicaron tranquilamente que en el patio. La gente utilizaba los callejones traseros de las casas o cualquier cauce cercano. Nombres de los como el del francés Merderon revelan su antiguo uso. Los pocos baños que había vertían sus desechos en fosas o pozos negros, con frecuencia situados junto a los de agua potable, lo que aumentaba el riesgo de enfermedades.

  • Los excrementos humanos se vendían como abono

Todo se reciclaba. Había gente dedicada a recoger los excrementos de los pozos negros para venderlos como estiércol. Los tintoreros guardaban en grandes tinajas la orina, que después usaban para lavar pieles y blanquear telas. Los huesos se trituraban para hacer abono. Lo que no se reciclaba quedaba en la calle, porque los servicios públicos de higiene no existían o eran insuficientes. En las ciudades, las tareas de limpieza se limitaban a las vías principales, como las que recorrían los peregrinos y las carrozas de grandes personajes que iban a ver al Papa en la Roma del siglo XVII, habitualmente muy sucia. Las autoridades contrataban a criadores de cerdos para que sus animales, como buenos omnívoros, hicieran desaparecer los restos de los mercados y plazas públicas, o bien se encomendaban a la lluvia, que de tanto en tanto se encargaba arrastrar los desperdicios.

Tampoco las ciudades españolas destacaban por su limpieza. Cuenta Beatriz Esquivias Blasco su libro ¡Agua va! La higiene urbana en Madrid (1561-1761), que “era costumbre de los vecinos arrojara la calle por puertas y ventanas las aguas inmundas y fecales, así como los desperdicios y basuras”. El continuo aumento de población en la villa después del esblecimiento de la corte de Fernando V a inicios del siglo XVIII gravó los problemas sanitarios, que la suciedad se acumulaba, pidiendo el tránsito de los caos que recogían la basura con dificultad por las calles principales

  • En verano, los residuos se secaban y mezclaban con la arena del pavimento; en invierno, las lluvias levantaban los empedrados, diluían los desperdicios convirtiendo las calles en lodazales y arrastraban los residuos blandos los sumideros que desembocaban en el Manzanares, destino final de todos los desechos humanos y animales. Y si las ciudades estaban sucias, las personas no estaban mucho mejor. La higiene corporal también retrocedió a partir del Renacimiento debido a una percepción más puritana del cuerpo, que se consideraba tabú, y a la aparición de enfermedades como la sífilis o la peste, que se propagaban sin que ningún científico pudiera explicar la causa.

Los médicos del siglo XVI creían que el agua, sobre todo caliente, debilitaba los órganos y dejaba el cuerpo expuesto a los aires malsanos, y que si penetraba a través de los poros podía transmitir todo tipo de males. Incluso empezó a difundirse la idea de que una capa de suciedad protegía contra las enfermedades y que, por lo tanto, el aseo personal debía realizarse “en seco”, sólo con una toalla limpia para frotar las partes visibles del organismo. Un texto difundido en Basilea en el siglo XVII recomendaba que “los niños se limpiaran el rostro y los ojos con un trapo blanco, lo que quita la mugre y deja a la tez y al color toda su naturalidad. Lavarse con agua es perjudicial a la vista, provoca males de dientes y catarros, empalidece el rostro y lo hace más sensible al frío en invierno y a la resecación en verano

  • Un artefacto de alto riesgo llamado bañera

Según el francés Georges Vigarello, autor de Lo limpio y lo sucio, un interesante estudio sobre la higiene del cuerno en Europa, el rechazo al agua llegaba a los más altos estratos sociales. En tiempos de Luis XIV, las damas más entusiastas del aseo se bañaban como mucho dos veces al año, y el propio rey sólo lo hacía por prescripción médica y con las debidas precauciones, como demuestra este relato de uno de sus médicos privados: “Hice preparar el baño, el rey entró en él a las 10 y durante el resto de la jornada se sintió pesado, con un dolor sordo de cabeza, lo que nunca le había ocurrido… No quise insistir en el baño, habiendo observado suficientes circunstancias desfavorables para hacer que el rey lo abandonase”. Con el cuerno prisionero de sus miserias, la higiene se trasladó a la ropa, cuanto más blanca mejor. Los ricos se “lavaban” cambiándose con frecuencia de camisa, que supuestamente absorbía la suciedad corporal.

El dramaturgo francés del siglo XVII Paul Scarron describía en su Roman comique una escena de aseo personal en la cual el protagonista sólo usa el agua para enjuagarse la boca. Eso sí, su criado le trae “la más bella ropa blanca del mundo, perfectamente lavada y perfumada”. Claro que la procesión iba por dentro, porque incluso quienes se cambiaban mucho de camisa sólo se mudaban de ropa interior —si es que la llevaban— una vez al mes.

• Aires ilustrados para terminar con los malos olores

Tanta suciedad no podía durar mucho tiempo más y cuando los desagradables olores amenazaban con arruinar la civilización occidental, llegaron los avances científicos y las ideas ilustradas del siglo XVIII para ventilar la vida de los europeos. Poco a poco volvieron a instalarse letrinas colectivas en las casas y se prohibió desechar los excrementos por la ventana, al tiempo que se aconsejaba a los habitantes de las ciudades que aflojasen la basura en los espacios asignados para eso. En 1774, el sueco Karl Wilhehm Scheele descubrió el cloro, sustancia que combinada con agua blanqueaba los objetos y mezclada con una solución de sodio era un eficaz desinfectante. Así nació la lavandina, en aquel momento un gran paso para la humanidad.

• Tuberías y retretes: la revolución higiénica

En el siglo XIX, el desarrollo del urbanismo permitió la creación de mecanismos para eliminar las aguas residuales en todas las nuevas construcciones. Al tiempo que las tuberías y los retretes ingleses (WC) se extendían por toda Europa, se organizaban las primeras exposiciones y conferencias sobre higiene. A medida que se descubrían nuevas bacterias y su papel clave en las infecciones —peste, cólera, tifus, fiebre amarilla—, se asumía que era posible protegerse de ellas con medidas tan simples como lavarse las manos y practicar el aseo diario con agua y jabón. En 1847, el médico húngaro Ignacio Semmelweis determinó el origen infeccioso de la fiebre puerperal después del parto y comprobó que las medidas de higiene reducían la mortalidad. En 1869, el escocés Joseph Lister, basándose en los trabajos de Pasteur, usó por primera vez la antisepsia en cirugía. Con tantas pruebas en la mano ya ningún médico se atrevió a decir que bañarse era malo para la salud.

Revista Muy Interesante Nro.226- Que Sucio Éramos Luis Otero-
PARA SABER MÁS: Lo limpio y lo sucio. La higiene del cuerpo desde la Edad Media. Georgs Vtgatello. Ed. Altaya. 997.

Gente longeva La vida en los pueblos longevos Alimentacion Vida Sana

Gente Longeva
La vida en los pueblos longevos

Aunque la vida en esta zona es dura, no se sufren curiosamente las tensiones y presiones de la vida moderna. Un abkhaziano de ciento ocho años explicó recientemente al gerontólogo americano doctor Alexander Leaf que el secreto de su larga vida era: «No he tenido nunca un solo enemigo. No leo nunca libros y no tengo preocupaciones.»

Otro viejo de 117 años dijo en plan de broma cuando le contaron que muy pocos americanos llegaban a alcanzar su edad, «son demasiado cultos». Una mujer de 109 años explicaba, «la gente no vive tanto tiempo porque se preocupa más y no hacen lo que quieren».

Anciano de Ecuador

En estas zonas del Cáucaso de gran longevidad, la dieta consiste principalmente en leche en forma de queso y leche de manteca; verduras, como cebollas, tomates, pepinos, judías y coles; carne, como pollo, ternera, cabrito y, en invierno, cerdo; y frutas, especialmente uva.

Estas personas de avanzada edad consumen sorprendentemente de 1.700 a 1.900 calorías por día, mucho más, según el doctor Leaf, que las personas de edad avanzada de cualquier otra parte del mundo. El 70 % de las calorías no vienen de las verduras, y se ingiere una media de 70 a 90 gramos de proteínas que vienen principalmente de la leche, más que de la carne. En el Cáucaso se come queso cada día, pero es un queso de bajo contenido en grasa. Se ingiere una media de 50 gramos de grasa diaria.

El pan y las patatas, elementos principales en la alimentación de los rusos, son mucho más raros en el Cáucaso. Georgia es famosa por sus panes planos de dos pies de longitud, sin levadura, crujientes, doblados por los extremos y que se sirven en la mesa todavía calientes. En el interior del país, especialmente en Abkhazia, el sustituto del pan es el abusta. Según Sula Benet, profesor de antropología en el Hunter College de Nueva York y autor de Abkhaija: The Long Living People of the Caucasus, el abusta es una pasta de «papilla de maíz cocida en agua sin sal». Se unta en diversos tipos de salsas y se come con los dedos. Es también curioso el hecho de que la comida en el Cáucaso está por lo general condimentada con especias, como la pimienta roja, la pimienta negra, el ajo y el jugo de granada.

En Azerbaijan, la mayoría de las 50.000 personas de 80 años o más, como son musulmanes, no beben alcohol. Por el contrario los abkhazianos beben cada día a la hora de comer y de cenar, un vino tinto seco del país, al que llaman «fuente de vida». Los abkhazianos, aunque cultivan tabaco, por lo general no fuman, mientras que losdaghestanís sí. Las autoridades médicas soviéticas sugieren que la dieta caucásica de leche de manteca y otros derivados agrios de la leche, junto con las numerosas verduras en escabeche y el vino combinados ayudan a destruir las bacterias e «indirectamente impiden el desarrollo de la arteriaesclerosis». El doctor Samuel Rosen del Mount Sinai Hospital de Nueva York, durante una visita a la zona en 1970, atribuía a esta dieta de pocas grasas saturadas y grandes cantidades de frutas y verduras, el buen estado auditivo de los ancianos.

En general, incluso hacia el final de sus prolongadas vidas, estos ancianos conservan sus propios dientes, el cabello sano, la vista buena, posturas erectas y no han conocido ninguna enfermedad. Parecen mucho más jóvenes de lo que son; el profesor Benet se puso en un aprieto en cierta ocasión al brindar con un viejo que parecía tener 70 años diciéndole: «Ojalá viva usted tanto como Moisés». Sucedía que el hombre en cuestión tenía ya 119 años y Moisés vivió sólo hasta los 120.

Diagnóstico. Los expertos dan innumerables explicaciones de la longevidad de los caucasianos. Los propios centenarios ofrecen razones adicionales. Por consenso general se ha llegado a la conclusión de que la dieta y el vigorizante clima son los dos factores más decisivos.

La sobrealimentación es prácticamente desconocida e incluso en las ciudades de la costa se ven muy pocas personas gordas (aparte de los turistas rusos). Una persona centenaria atribuía su larga vida al hecho de bañarse cada mañana en un torrente de agua helada; otro decía que no había echado nunca una cabezada durante el día. Muchos otros hablaban de la importancia de una vida sexual regular y activa (los hombresabkhazianos son potentes hasta después de los 70 y el 1 3,6 % de las mujeres tienen la menstruación incluso hasta después de los 5 5 años).

No obstante, aparte de la ausencia de genes hereditarios perjudiciales, la razón más convincente de su longevidad es «espiritual». Estas personas esperan vivir una larga vida. Su brindis usual es «ojalá vivas hasta los 300». El doctor Leaf sugiere que quizás los Estados Unidos constituyen una sociedad inclinada a la muerte y que programa su vida para una existencia más corta.

En el Caucaso la gente se siente útil toda su vida. La gente no se jubila sino que continúa haciendo sus labores diarias sean cuales sean hasta el final. Además con la edad se van ganando el respeto de la comunidad que busca el consejo de los ancianos. «Cada día que pasa es un regalo cuando se está por encima de los cien años», decía un centenario. Pero se trata de un regalo que se mantiene expresamente activo dentro de la sociedad y sus normas..»

Fuente: Almanaque Insólito Tomo 4

Historia de la Lucha Contra el Tifus, Fiebre Tifoidea y Disentería

ENFERMEDADES EPIDÉMICAS EN LA EDAD MODERNA: TIFUS, FIEBRE TIFOIDEA Y GRIPE

Entre las demás enfermedades epidémicas de esta época , el tifus exantemático, descrito y denominado por Boissier de Sauvages en 1760, existía en estado endémico en las regiones pobres donde hacía reinar la miseria y bajo la forma de epidemia durante las guerras. Ataca, en primer lugar, a los soldados en lucha, en malas situaciones físicas, que viven en condiciones de higiene deplorables, y después a las poblaciones civiles. Se asocia con frecuencia a la disentería.

Es responsable del fracaso de numerosas expediciones militares. Lo encontramos durante la Guerra de los Treinta Años, luego en el sitio de Lovaina (1631), en Praga (1742), en Egra, en el Canadá, donde en 1746 asola las tripulaciones de la flota del duque de Aville. Se observa en Cotinga (1767), en Moscú (1780), en Algeciras. Se dan casos en Rúen, Brest, París (1794), que cura Pinel.

En 1797, ataca a Galicia. Durante las guerras del Imperio respeta relativamente los ejércitos, mientras ataca los ejércitos enemigos en Austerlitz e incluso lo llevan a Borgoña los prisioneros. Durante el sitio de Zaragoza, Reveillé-Parise estudia una epidemia. Pero, a partir de 1812, acomete contra las tropas francesas una ofensiva que en dos años destruirá prácticamente la Grande Armée, provocando pérdidas mucho más elevadas que las debidas al fuego enemigo. Para Destaing, el gran vencedor de Napoleón no fue el frío, sino el «General Typhus».

De Kerckhove nos dice que la epidemia empieza durante la travesía de Polonia. Después, atravesado el Niemen, ataca a las tropas francesas, cansadas por las marchas forzadas y las malas condiciones atmosféricas, sin recibir ninguna distribución de víveres. Cuando llegan a Moscú, sus pérdidas totales se elevan a dos tercios de sus efectivos. Después de una mejora temporal en la ciudad santa, el tifus vuelve a cobrar fuerzas durante la retirada. En Polonia diezma á las débiles unidades que el príncipe Eugenio intenta reconstruir con duros trabajos.

Larrey cae enfermo y se cura. El tifus «hace estragos» en los ejércitos que repliegan, en las guarniciones dejadas por el emperador en Dantzing, en Dresde, en Magdeburgo y en Torgau, cuyo gobernador, el conde de Narbona, sucumbirá y Desgenettes dejó un cuadro escalofriante de la epidemia en esta ciudad. Más adelante, en 1813, entre el Elba y el Rin, más de 40.000 enfermos de tifus llenan los hospitales, desbordados por el número de enfermos: la situación era espantosa. «Miles de carros, cuenta Erckmann-Chatrian, cargados de heridos y sobre todo de enfermos se suceden en una fila ininterrumpida camino del Rin.» Pero el tifus atraviesa el río. Alcanza también, a su vez, a la población (en Alsacia y Lorena se cuentan 60.000 víctimas).

Se llenan pronto los hospitales militares y los hospitales civiles. Se crean los hospitales de auxilio y, en 24 horas, la población de París proporciona más de 6.000 camas. Hecho curioso, en estos hospitales improvisados de Roule, deMenilmantant, de Montmartre, la moralidad es menos importante que en los hospitales bien organizados. Laénnec, en su servicio, intenta reagrupar a los reclutas bretones e intenta luchar con su nostalgia empleando su lengua. 746 miembros del hospital enfermaron del tifus y de ellos 204 murieron. Es imposible calcular el número considerable de víctimas, tanto civiles como militares. El tifus contribuyó enormemente a la derrota francesa y a la caída del Imperio con todas sus consecuencias.

tifus

Durante dos siglos, el tifus no había sido considerado como contagioso. Y sólo se afirma esta idea en 1809, en España, lo hace Reveilla-Parise que habla de «virus». Insiste en el aire contaminado de las ciudades sitiadas y de los hospitales, en la fatiga y la conmoción del sistema nervioso de los jóvenes soldados.

Algunos años más tarde, de Kerckove da como prueba del contagio el hecho de que los judíos polacos no habían sido afectados hasta después del paso de las tropas, y sin sacar conclusiones insiste en la frecuencia de la miseria.

El tratamiento es sólo sintomático: laxantes suaves, vomitivos, sudoríficos, quinina, bebidas estimulantes, baños calientes o fríos, era lo único que se aconsejaba. Reveillé-Parise era hostil a las sangrías.

La fiebre tifoidea, no aislada todavía, se confunde con el tifus y las disenterías. Es posible que las observaciones de Spigel (1604), de Hoffmann (1682) concernieran a casos de fiebre tifoidea. Es probable, según las publicaciones de Strother (1729), de Gilchrist (1735), de Chirac (1725), que las lesiones señaladas por Morgagni tras las picaduras se refieran a esta enfermedad.

Tres epidemias importantes parecen haber sido epidemias de fiebre tifoidea: la primera en Gotinga en 1760 (Rippenhausen, Mayer) se extiende a toda Alemania; la segunda, la de Bretaña, ataca a la mitad de las tripulaciones de la nota del almirante de Orvilliers y le impide desembarcar en Inglaterra. Ésta se une a una epidemia de escorbutoy de tifus; la última, en fin, estudiada por Jacobi y Ecker, se observa en Alemania de 1783 a 1789.

Se llama disentería a todas las afecciones caracterizadas por exoneraciones sangrantes y flemosas, inevitables y múltiples. Se trata de un grupo confuso que reúne diversas enfermedades todavía no individualizadas, es muy probable que muchas de entre ellas sean disenterías bacilares. En 1626, Senne afirma que son contagiosas.
Frecuentemente asociada al tifus, la disentería se observa sobre todo en los ejércitos en lucha.

La señala, ya en 1616, Von Hilden, y después Charles-le-Poix. Entre 1620 y 1625 asola Lyon, Tula y Metz; 1776 Bretaña, en 1736, Holanda. Entre 1744 y 1747 ataca la flota inglesa ante Menorca. Hace estragos durante la Guerra de la Independencia americana.

En 1792, en Valmy, desempeña un papel importante respecto al ejército prusiano, y Goethe nos hace ver el desastre de dicho ejército en retirada, bajo la lluvia, en el barro, con filas de coches cargados de enfermos. Ataca al ejército de Oriente, durante la campaña de Rusia, luego en 1813. Se propaga entonces por toda Europa y en Francia se señalan focos importantes en Versalles y en Turena.

En su etiología, después de haber invocado el calor, el enfriamiento, la humedad, una alimentación defectuosa en los famélicos, el abuso de frutas verdes y carnes saladas, se incriminó el papel de las aguas de bebida. En efecto, Dazillese da cuenta de la desaparición de la disentería en la isla de Bourbon, cuando entre 1734 y 1750, La Bourdonnais hizo recoger convenientemente el caudal de la Grande Riviére. Read, por su parte, observa la frecuencia de la enfermedad en los que beben agua de los pozos situados cerca de las letrinas. Linné insiste en el papel de estas últimas, Bergeron incrimina a un virus que se adhiere a los entarimados y a los muros, y Desgenettes al amontonamiento de los enfermos. Para su tratamiento Helvétius preconiza la ipecacuana.

La. gripe, llamada así en 1742, también denominada: la locuela, la influenza, la coqueta, la fiebre catarral, etc. Y bajo estos nombres se inscriben numerosas afecciones febriles diversas. Se manifiesta por medio de epidemias estacionales, algunas de ellas benignas, otras muy mortales, en 1610, en París, se observa una epidemia grave. Más adelante se suceden otras en Inglaterra en 1658, luego en 1669, y en 1676 gana Francia, Italia y España.

En Londres es muy dura y causa más muertos que la epidemia de peste de 1665. En 1729 se inicia en Europa central una epidemia que alcanza la Europa occidental. En Francia alcanza a 200.000 personas, y debido a sus complicaciones pulmonares es fatal para numerosos ancianos. En 1780, una epidemia particularmente grave vuelve a causar estragos.

Estas epidemias duran varios meses y se ignora completamente la naturaleza de la enfermedad. En 1728, Hoffman considera que la causa es una alteración de la serosidad que depende de las vicisitudes del aire. Para Baille se debe a un miasma, para Cabanis se trata de una enfermedad inflamatoria. Por mortíferas que fueran ciertas epidemias, sus consecuencias eran relativamente limitadas en un plano general, pues los que desaparecían eran sobre todo los ancianos. Señalemos que antaño, la gripe tenía la fama de proteger contra la peste.

Fuente Consultada:
Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail
Grandes Pestes de la Historia – Wikipedia – Enciclopedia Encarta
Por Araceli Boumera

Historia de la Vacuna Contra Poliomielitis

Historia de la Construccion de Puentes Obras Civiles en la Antiguedad

HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DE PUENTES

Los puentes constituyen, como es lógico, un elemento de extrema importancia en la construcción de una red de carreteras. Durante mucho tiempo el hombre no pensó (o carecía de las condiciones materiales para su realización práctica) en unir a través de un pasaje sobreelevado dos tramos de carretera separados por un curso de agua, acaso también porque las sendas lo conducían hacia los lugares donde resultaba más fácil la prosecución de la marcha. Resulta lo más probable que los primeros puentes fuesen simples troncos de árboles dispuestos de tal modo que permitiesen vadear un río o un torrente.

Sin embargo, en opinión de algunos eruditos, el origen del puente puede deberse asimismo al sistema de tender lianas entre los árboles de las márgenes de un río, tal como se hace en las zonas de África habitadas por pigmeos siguiendo una costumbre que data de los tiempos más remotos.

Más tarde se comenzaron a construir puentes de barcas, sobre todo con finalidades de tipo bélico, que en seguida fueron adoptados por su facilidad para ser montados y desmontados. Herodoto describió la construcción de un puente de barcas sobre el río Struma por parte de los soldados persas del rey Jerjes: «Unieron entre síponteconteros y trirremes; trescientas sesenta de dichas naves fueron suficientes para constituir la base que debía servir de sostén al puente, en la parte que quedaba junto al Ponto Euxino, y trescientas catorce como base del otro lado; las dispusieron transversalmente a la corriente del Ponto Euxino y paralelas a la corriente del Helesponto. Tejieron más tarde en tierra firme algunos cables que situaron completamente alrededor de árganos de madera, utilizando para cada puente dos sogas de lino y cuatro de papiro.

Cuando se consiguió la unión entre las dos orillas, cortaron troncos de árboles ele longitud idéntica a la anchura del puente formado por las naves y los dispusieron en orden sobre los cables tendidos y, situados así en hilera, los ataron entre sí. Por último colocaron tablas de madera y echaron cierta cantidad de tierra por encima de ellas, aplanándola bien. Luego erigieron a ambos lados una empalizada lo bastante alta para que los animales no se asomaran a las márgenes del puente y vieran el mar por debajo de ellos…»

Para encontrar el puente más antiguo de cuantos se han construido a lo largo de la historia de la humanidad es preciso remontarse a la época del máximo esplendor de la civilización de Babilonia, en los tiempos del reinado de Nabucodonosor, que ordenó la construcción de un puente sobre el río Eúfrates destinado a unir de una manera permanente los diversos barrios de la ciudad de Babilonia, que se hallaban separados por el curso del río.

Dicho puente, según el testimonio de los historiadores griegos, tenía una longitud superior a 900 m, cifra que indica asimismo la anchura del río en aquel punto, y contaba con 100 pilares de piedra que sostenían una plataforma, construida de vigas de palmera estrechamente ligadas entre sí con lianas y que estaba cubierta por un techado.

construccion de un puento romano

Los legionarios de César construyen un puente de madera sobre el Rin (52 a. de J.C.) para facilitar el paso de las tropas a la orilla derecha del río. La rapidez con que se construyó dicho puente permitió que el gran conquistador romano sorprendiera y derrotara a las tribus germánicas que intentaban penetrar en Occidente.

El gran número de pilares y el escaso espacio que distaba uno de otro, alrededor de 5 m, daba lugar a una notable irregularidad en el fluir de las aguas del río, ocasionando frecuentemente obstrucciones y encharcamientos en las épocas de crecida.

Sólo algún tiempo más tarde, en Mesopotamia, con la adopción de aberturas en arco, se pudo mejorar la construcción de puentes, evitando los inconvenientes técnicos de graves repercusiones, de los cuales ya se ha hecho mención.

La falta de una verdadera y auténtica red de comunicaciones y la escasez relativa de cursos de agua constituyen los motivos básicos que hicieron muy esporádica la actividad que los griegos desplegaron en la construcción de puentes. Múltiples testimonios históricos contribuyen aún hoy a proporcionarnos noticias acerca de la construcción apresurada de puentes, cuya finalidad se relacionaba de modo directo con objetivos de tipo exclusivamente militar, de lo que puede deducirse que los griegos no ignoraban la técnica de la construcción de puentes.

Los puentes romanos, que a pesar del desgaste soportado durante los dos mil años que nos separan de ellos toleran todavía la acción de la intemperie y se muestran capaces de resistir el peso del tráfico moderno, constituyen uno de los testimonios más impresionantes de la genial capacidad arquitectónica de los antiguos romanos, los cuales, según parece, aprendieron de los etruscos los rudimentos o principios fundamentales de esta técnica constructiva, pero supieron desarrollarla más tarde de modo autónomo con resultados admirables y que ni decir cabe que superaron ampliamente cuanto aprendieron de sus maestros.

Los puentes romanos de mayor antigüedad, el Sublicio entre ellos, citado en la leyenda de Horacio Coclite, estaban construidos exclusivamente de madera, y este material continuó siendo utilizado por los romanos durante mucho tiempo después de la introducción de la piedra como material principal en la construcción de puentes, tal como atestigua el relieve de la Columna Trajana, que representa el puente existente sobre el Danubio, construido en el 104 d. de J.C. por Apolodoro de Damasco por orden del emperador Trajano.

A partir del siglo n d. de J.C, con la constante evolución de los conocimientos técnicos y la utilización siempre creciente de la piedra, los puentes romanos llegaron a un nivel tal de audacia arquitectónica y de elegancia estructural que aún hoy día constituyen obras dignas de la admiración de los eruditos.

Mientras que los puentes de mayor antigüedad presentaban un solo arco y obedecían exclusivamente al criterio de la simple función, casi siempre militar, tal como se atestigua a través del considerable número de puentes construidos por los legionarios durante las campañas militares, inmediatamente después de la realización de estas obras de utilidad pública intervino una precisa intención estética que confería una ligereza admirable a las sólidas estructuras de la arquitectura romana.

El número de los arcos se va multiplicando progresivamente; el puente de Hipona constaba de once, el del Danubio, de veinte, y el de Salamanca, de veintisiete. También la luz de los arcos, generalmente comprendida entre los 5 y los 20 m, llega a anchuras mayores, como, por ejemplo, en el extraordinario puente de Alcántara, en el cual los arcos tienen una luz de 27 m, o en el puente de Augusto, en Narni, cuya arcada mayor tenía una luz de 42 m aproximadamente, siendo la mayor de cuantas hoy se conocen.

Hasta la introducción del hormigón armado y del acero como materiales de construcción, que abrieron un nuevo capítulo en la historia de la arquitectura y de las comunicaciones terrestres, los puentes romanos constituyeron modelos insuperados y prácticamente insuperables que atrajeron de modo constante la atención de los arquitectos de los siglos posteriores, Una vez trazado este somero cuadro de las redes de carreteras y de comunicaciones de la antigüedad, no queda ya más que examinar las características de los vehículos de más amplia difusión en el mundo grecolatino.

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE LOS ANTIGUOS PUENTES…

La verdadera historia de la construcción de puentes, tal como hoy la entendemos, comienza, sin embargo, con los inmensos acueductos de obra romana, algunos de los cuales sobreviven, casi intactos, hasta nuestros tiempos. Uno de los arcos más antiguos es el de la Cloaca Máxima, la gran alcantarilla romana, que data del 615, antes de Jesucristo. Dicho arco tiene 4,25 metros de luz. Acueductos de este origen existen todavía en Roma y en varios sitios de sus antiguas provincias, especialmente en las Galias y en España. Muchas de estas construcciones datan, aproximadamente, de la Era Cristiana, y algunas de ellas prestan servicio todavía. Puentes construidos con vigas de madera descansando sobre estribos de piedra o sobre cajones llenos de piedra y aun sobre arcos de madera, como el puente de Trajano sobre el Danubio, eran comunes en los primeros siglos de nuestra Era.

El arte de construir puentes decayó con el derrumbamiento del Imperio romano, hasta que revivió merced a los monjes de la Edad Media. La terminación en Ford, que significa vado, en los nombres de muchas ciudades sajonas por donde pasan grandes calzadas atestigua incidentalmente la carencia de puentes. Los Gobiernos y los señores feudales concedieron frecuentemente privilegios a particulares para construir puentes y cobrar un derecho de peaje a los que los utilizasen.

El primer puente de arco construido en Inglaterra, en tiempo posterior a la época romana, y empleando la piedra como material de construcción, parece que ha sido un puente triangular existente cerca de la Abadía de Crowland. Se cree que fue construido hacia el año 860 de la Era Cristiana. Los tres arcos se reúnen en el centro, y por ellos pasan separadamente tres calzadas sobre tres cauces, actualmente secos. Con el decaimiento de los monasterios el arte comenzó a declinar, y la expoliación sufrida bajo Enrique VIII completó el desastre.

Los primeros puentes sobre el Támesis eran de madera. Uno de ellos es mencionado hacia el año 994. El primer puente de madera, el llamado «Antiguo puente de Londres» (Oíd London Bridge), fue comenzado a construir en 1176 por Peter, capellán de St. Mary Colechureh, templo allí cercano. Consistía el puente en 19 arcos, y sostenía casas de madera. Los estribos eran grandes y sólidos, y los arcos, muy pequeños, y se perdieron muchas vidas por zozobrar allí las embarcaciones. A principios del siglo XVIII  todavía existían bajo dos de los arcos del puente ruedas de paletas para elevar el agua del río. Estas ruedas o aceñas giraban con la marea, de suerte que el sentido de su rotación cambiaba con el flujo y reflujo.

El arte de construir puentes revivió en el siglo XVIII y a principios del siglo XIX por la acción de Telford, Rennie y Brunel; pero se puede deducir cuánto había descendido el arte en Inglaterra del hecho de encargar la construcción del antiguo puente de Westminster (el segundo puente de piedra sobre el Támesis) a Tomás Labelye, ingeniero suizo, que llevó a cabo la obra del año 1738 al 1750. Empleó para los cimientos grandes cajones, que se rellenaron de obra de mampostería, que fueron rodeados de capas de pilotes para impedir la acción de desgaste de las aguas.

Este puente tenía trece arcos semicirculares; pero la fuerza de la corriente resultó demasiado enérgica para la obra, y en su lugar hubo que construir el actual puente de hierro de siete arcos. Los puentes pueden ser de varios tipos distintos, que suelen clasificarse, atendiendo a los materiales de construcción, en puentes de piedra, de acero, de hormigón armado, de hierro colado y de hierro forjado. Antiguamente los había, como queda dicho, de madera; pero éstos son raros actualmente.

También varía el tipo de los puentes, según estén destinados al servicio de ferrocarriles o de carreteras o sean simples pasarelas, o, en fin, puentes canales. Por su estructura, pueden ser bien de tramos rectos, o bien en arco, con articulaciones o sin ellas, y de contrapeso o apoyo en pescante.

Existen, además, los puentes colgantes, que forman un tipo especial, en los que el tablero se halla sostenido por tallos verticales, amarrados a cadenas o cables de alambres que describen un arco de curva invertida. Estos cables van amarrados a ambos extremos del puente, y se apoyan en medio o en dos sitios, sobre grandes macizos de mampostería levantados sobre pilas.

Otro grupo aparte lo forman los llamados «puentes móviles», los cuales pueden ser de varias clases, a saber: de barbas; rodados o de corredera, que se estiran hacia atrás sobre ruedas; de levantamiento o de báscula, que pueden ser de una o de dos alas, equilibradas por contrapesos; giratorios, con el tablero siempre en posición horizontal, pero que gira alrededor de un eje vertical, y levadizos o de compuerta, con goznes a un extremo y dos cadenas al otro pendientes de un muro, y tirando de las cadenas se alza el puente.

Hay, en fin, puentes transportadores, en los que un vagón o gran plataforma, suspendido de fuertes cables que cuelgan de lo alto de la armadura, es trasladado de una orilla a otra, con los pasajeros, mercancías, etc. Un ejemplo muy notable de estos puentes es el construido sobre la ría de Bilbao.

Los puentes de arco se construyen con obra de albañilería y empleando todos los materiales usados por los ingenieros. Los puentes de esta clase pueden ser de cualquier longitud; pero la luz de sus arcos no puede ser tan grande como la de los otros tipos. Ya se ha hecho mención de los grandes puentes y viaductos arcados construidos por los romanos y la decadencia subsiguiente en el arte de su construcción.

La causa de que estas estructuras hayan durado tanto tiempo es que los cimientos eran muy sólidos. Los romanos construían sobre haces de pilotes rellenos y rodeados de cemento. La acción constante de la fuerza de las corrientes y sus efectos excepcionales en los tiempos de crecida, que minaron y destruyeron centenares de puentes construidos posteriormente en la Edad Media, y aun en el siglo XVIII , no ha llegado a hacer mella en construcciones más antiguas.

Probablemente, el arco mayor del mundo construido con obra de albañilería es uno que fue terminado en 1901, a través del valle de Empetruse, en Luxemburgo. Tiene de luz 84,50 metros, es elíptico, y su construcción ha llevado 25.000 metros cúbicos de material de albañilería, y además se han empleado 13.420 pies cúbicos de madera para las cimbras del arco.

El primer puente de arco, construido con hierro colado subsiste todavía en Coalbrookdale (Inglaterra); cruza el río Severn, y tiene una luz de 30,50 metros y una elevación sobre el nivel del agua de 13,75 metros. Pesa 378 toneladas, y permanece tal como cuando fue construido en 1779, salvo que ahora se halla torcido por la presión de la tierra detrás de los estribos.

El coronamiento ha sido empujado hacia arriba por la presión, dando al arco una forma aguda, que recuerda un poco la hechura de las ojivas góticas. Desde el principio del siglo XIX hasta que se introdujo el uso del hierro forjado, el hierro colado se usaba, al igual de la piedra y de la madera, para los puentes de arco. Un progreso que puede traer por resultado la rehabilitación de los puentes de arco es el empleo del hormigón armado.

El material que se emplea para esto es algo complejo, porque se ha encontrado que el hormigón solo no es bastante resistente para la tensión, aunque lo es admirable para la compresión. El hormigón armado y reforzado que hay que emplear está formado por una masa sólida, que rodea un esqueleto o armadura de acero convenientemente dispuesta y arreglada para resistir las fuerzas que han de actuar sobre ella.

Si los ingredientes del hormigón guardan las proporciones adecuadas y la mezcla está hecha debidamente, el material es muy seguro; pero esta  coalición se debe tener siempre presente. En efecto; han ocurrido accidentes, y los ingenieros, por tanto, se muestran muy parcos para usar el hormigón en la construcción de puentes de grandes dimensiones y para trafico pesado. Las mismas consideraciones pueden hacerse a los pilotes reforzados con hormigón.

El antiguo método de emplear pilotes de madera y depositar el hormigón en cajones apropiados continúa siendo el preferido. Pero se han construido ya puentes de grandes arcos con hormigón armado. Uno de ellos, en Auckland (Nueva Zelandia), tiene un arco de 97,50 metros de luz y una altura de 45 metros. La calzada de dicho puente tiene 7,33 metros de anchura. El puente a la memoria de Washington, construido en Wilmington (Delaware), tiene un arco de 76,25 metros de luz y una altura de 21,33 metros.

Una obra, única en su clase, de puentes construidos con hormigón, puede verse en el ferrocarril de la costa oriental de Florida (llamado comúnmente «El ferrocarril sobre los mares»). Esta vía une Cayo Hueso con el continente norteamericano, corriendo de Cayo a Cayo, que es como se denominan estos islotes, sobre grandes puentes de hormigón; uno de estos puentes tiene 3.666 metros de largo, y descansa sobre el fondo del mar.

La obra mayor de esta clase, hecha con hormigón armado y reforzado, es el viaducto,  de Tunkhannock, cerca de Scranton (Pensilvania), y perteneciente al ferrocarril de Delaware, Uaekawanna & Western. Tiene 800 metros de longitud y 73 metros de altura, consistiendo en diez arcos de 55 metros y dos de 30,50 metros cada uno.

Han sido empleados en su construcción no menos de 421.500 metros cúbicos de hormigón y 1.015.000 kilogramos de acero. Todos los cimientos se han construido profundizando hasta encontrar la roca viva, y esto ha requerido, en el caso de dos de los estribos, una excavación de 29 metros de profundidad. Este viaducto está ilustrado en la página 258 de este mismo volumen.

Puente en Roma

PUENTE MONUMENTAL A LA MEMORIA DE WASHINGTON, CONSTRUIDO SOBRE EL BRANDYWINE, “EN WILMINGTON, DELAWARE
La altura desde el arranque hasta la clave del arco es de 12 metros, que es la altura menor para un arco de eran luz en todo América., y la luz del arco principal es de 76 metros. El puente sobre el Tíber, en Roma, tiene una luz de 100 metros y una altura de 9,75; pero este puente no requiere soportar los tranvías y el tráfico de vehículos pesados común en las ciudades norteamericanas.

El puente más antiguo del tipo de los de asiento es el existente en Dartmoor, tal vez contemporáneo de Stonehenge. Tres estribos de toscos bloques de granito sostenían grandes losas, también de granito, de 4,50 metros de longitud y 1,8 metros de anchura; pero uno de estos estribos ha cedido. En los primeros tiempos de los ferrocarriles, se construyeron muchos puentes de esta clase con madera, especialmente en América. Tas vigas se armaban y acoplaban formando entramados de varias formas; pero el hierro colado primeramente y el hierro forjado después, y a menudo combinaciones de los dos, fueron gradualmente desterrando las construcciones de madera.

Sin embargo, cualquiera que sea el nuevo material empleado, los antiguos modelos de construcción de puentes permanecen. Cuando empezó a usarse el hierro colado, se conservó la forma arqueada del puente de piedra en las construcciones con el nuevo material; y del mismo modo, cuando vino después el hierro forjado, las sólidas vigas de este material reprodujeron las armaduras y disposiciones de las vigas de hierro colado usadas antes en la construcción de viaductos y de puentes pequeños.

PUENTE EN URUGUAY

PUENTE SOBRE MI, RÍO DAYMAN, URUGUAY

Pero estas vigas metálicas llegaron a ser demasiado pesadas, e impusieron una gran carga sobre los estribos. El puente tubular Britannia, construido en 1850, que cruza los estrechos de Menai en Gales del Norte, es un ejemplo de esta clase de material pesado, y hay centenares de puentes pequeños, construidos con sólidas vigas metálicas batidas, todavía en uso en las vías férreas y en las carreteras.

Esto constituye no sólo una disposición en que se derrocha metal, sino que es muy expuesta a la deformación. Pueden construirse vigas metálicas tan resistentes como las pesadas con menos de la mitad de metal, si éste se dispone en forma de barras, colocadas en la misma dirección en que se ejerce la fuerza. Nadie construye ahora puentes largos con vigas metálicas macizas, aunque muchos de los puentes primitivos de esta clase fueron construidos así.

Todos los puentes de 61 metros de longitud, y aun algunos mucho más cortos, se construyen actualmente con el hierro forjado dispuesto en armaduras ensambladas, y esto ahorra muchos miles de toneladas de peso en un puente grande. El rápido incremento del vasto sistema de ferrocarriles americanos ha desarrollado estilos en la construcción de puentes que casi son absolutamente peculiares de los Estados Unidos, ha madera era tan abundante, que los primeros puentes fueron todos construidos de tal material, dispuesto en varias formas de entramado, conociéndose cada tipo bajo nombres distintos.

Esos puentes, sin embargo, tuvieron corta duración, y conforme la gran extensión del país fue poblándose, la mayor parte de estos puentes han sido reemplazados por otros de acero y de hierro. Por consiguiente, se han desarrollado en el país diversos tipos de puentes; algunos de ellos muestran claramente la influencia de las antiguas estructuras de madera; pero entre los últimos grandes puentes pueden encontrarse ejemplos notables, en los que se han aplicada con éxito a la práctica nuevas teorías.

PUENTES DE VIGA

“De ménsula” o voladizo: está construido, en efecto, como una ménsula. Se halla asegurado a una sola de las orillas del obstáculo que debe salvar, y, después de un salto, alcanza la orilla opuesta. “De viga continua”: se trata de una serie de enormes vigas unidas entre si hasta formar una sola, sumamente larga. Naturalmente, este tipo de puente necesita apoyarse sobre una o más pilas intermedias. “De vigas apoyadas”: es muy semejante al de viga continua, pero con las vigas apoyadas separadamente sobre las pilas, como si cada espacio entre las dos pilas fuera un puente independiente.

“De reticulado”: como se ve, no se trata de una simple viga, sino de una armazón de vigas dispuestas casi como una red y soldadas o remachadas entre si. Es el modelo que prevalece en el cruce de amplias extensiones de agua, y uno de los qué ofrecen mayor consistencia. En nuestro país, la mayoría de los puentes ferroviarios pertenece a este tipo. “De ménsula y vigas”: es un tipo de puente mixto. Se trata de ménsulas que sostienen vigas intermedias. El más famoso modelo está sobre el río Forth, en Escocia.

PUENTES DE ARCO

“De arco empotrado”: en este tipo, los estribos del arco se hallan firmemente empotrados en el terreno. La mayor parte de los puentes do arco, de piedra o de hormigón armado, son de este tipo. “De tablero superior”: la carretera o la vía férrea pasan sobre el arco, apoyándose en él, que sirve para sostenerla. Es un tipo muy difundido en las zonas montañosas, a lo largo de las carreteras. “De tablero intermedio”: en este tipo de puente de arco la carretera o la vía férrea pasan a la mitad de la altura del arco. En sus extremos, se apoya en el arco, y en el centro se halla “colgado”. “De tablero inferior”: éste es el caso opuesto del puente de tablero superior. Aquí la carretera o la vía férrea pasan completamente por debajo del arco, del cual se hallan “colgadas”.

PUENTES CÉLEBRES: Se han venido construyendo puentes desde que los pueblos primitivos tendieron el primer tronco a través de un arroyo, creando así el primer puente de viga. La diferencia fundamental entre los tres principales tipos de puente —de viga, de arco y colgante— radica en la manera en que se desplazan las fuerzas ejercidas por el peso del puente.

En el caso de un puente de viga o voladizo (este último consiste en una serie de vigas equilibradas sobre pilares), el peso se apoya directamente en el suelo. Un puente de arco ejerce un empuje hacia fuera en los estribos, y un puente colgante mantiene tensos los cables desde los puntos de anclaje situados a cada extremo.

En ocasiones, se combinan varios principios, pero todos los puentes se basan en permutaciones de estos tipos básicos. Los primeros puentes se hicieron de madera. Más adelante, se construyeron puentes de piedra, ladrillo, hierro, acero, etc.

Puente de la bahía de Sidney

Puente de la bahía de Sidney
Construido por Dormán & Long, Middlesbrough, Inglaterra, entre 1924 y 1932. El arco de acero, sostenido por pilares de granito, era vez y media más largo y necesitó el doble de acero que el arco más largo construido con anterioridad. El ojo mide 502 m y por él pasan 4 vías de ferrocarril y un carril de 17m de anchura para automóviles. Para probarlo, se utilizaron 12 locomotoras de 7.600 t.

Gran puente de Seto

Gran puente de Seto
Inaugurado en 1988, para conectar por tren y carretera la más grande y la más pequeña de las cuatro principales islas japonesas, Honshu y Shikoku. Sus seis ojos y viaductos miden en total unos 12 kilómetros, lo que le convierte en el puente de doble plataforma más largo del mundo, por el que circulan automóviles y trenes. Tres de los seis ojos son colgantes, dos están sostenidos por cables, y el último es de viga convencional. Costó cerca de 8.180.000 dólares.

Puente de Clapper, Devon

Puente Histórico de Clapper, Devon
Este puente sobre el río Dart oriental en Postbridge-on-Dartmoor. Devon, se construyó para comunicar Plymouth con la carretera de Moretonhampstead. Se cree que data del siglo XIII, cuando el tráfico de estaño y productos agrícolas adquirió desarrollo. Se utilizó piedra de los páramos, grandes bloques de granito sin tallar, apoyados en pilares y estribos del mismo material. Existen numerosos puentes similares en España, pero el más antiguo de este tipo que se conoce se encuentra en Esmirna, Turquía, sobre el río Meles, y se construyó hacia el 850 a.C.

Puente de Luis I, Oporto

Puente de Luis I, Oporto
Este puente sobre el río Duero se terminó en 1885, siguiendo un diseño de T. Seyrig, que había colaborado con Gustave Eiffel en la construcción de un puente muy similar, el de Pía María, situado bastante cerca e inaugurado en 1877. El puente de Pía María tiene una sola plataforma para el paso de trenes, mientras que el de Luis 1 tiene una plataforma sobre el arco y otra debajo, que sirve de durmiente. El arco tiene una luz de 172 metros. Los dos puentes se construyeron con voladizos a partir de las orillas del río. Eiffel utilizó un diseño similar para su puente ferroviario de Garabit, Francia, que atraviesa una garganta a más de 120 metros de altura, lo que le convierte en el puente ferroviario de arco más alto del mundo.

Fuente Consultada:
Historia de las Comunicaciones Transportes Terrestres J.K. Bridges Capítulo “Puentes en la Antigüedad”
Colección Moderna de Conocimientos Tomo II Fuerza Motriz W.M. Jackson , Inc.
Atlas de los Extraordinario Construcciones Fabulosas Tomo II

Como actuar ante una emergencia Primeros Auxilios Estado de Shock

PRIMEROS AUXILIOS: ESTADO DE SHOCK

primeros auxilios

Estado de Shock:

El shock aparece en enfermedades y en accidentes como quemaduras, golpes, hemorragias, intoxicaciones. Se manifiesta como depresión de las funciones vitales causada por un insuficiente aporte circulatorio.

Los síntomas del estado de shock son: respiración superficial e irregular; piel húmeda, fría y con una palidez grisácea; cianosis (coloración azulada de la piel); pulso rápido y débil; sed; náuseas con o sin vómitos, y presión arterial baja. Estos síntomas pueden estar acompañados por pérdida de la conciencia.

cuadro sintomas estado de shock

Para disminuir el estado de shock, ponga al enfermo acostado boca arriba, con la cabeza más baja que el resto del cuerpo o las piernas elevadas aproximadamente veinticinco centímetros. (En caso de traumatismo de cráneo o lesión de tórax con dificultad respiratoria, la cabeza y los hombros deben estar levemente elevados.

Si hubiera fractura de cráneo, la cabeza no debe moverse.) Cúbralo con una manta liviana para evitar que se enfríe. No lo arrope demasiado porque el calor también es contraproducente. Tranquilice al accidentado y manéjelo con delicadeza, porque el dolor contribuye a aumentar el estado de shock.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Cuerpos extraños en ojos, nariz y oídos Aprender Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: LOS CUERPOS EXTRAÑOS

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Ahogamiento:

Cuando haya que socorrer aun ahogado lo más urgente es iniciar la reanimación con la respiración boca a boca para evitar las secuelas irreversibles de la falta de oxigenación. Es necesario realizar las tareas apenas se lo Haya rescatado. La reanimación cardiaca a través del masaje debe iniciarse sólo con el paciente en posición óptima y si se posee la certeza de que no tiene pulso. Si el accidentado estuviera tiritando tampoco se puede realizar el masaje.

Desvanecimiento
El desvanecimiento sobreviene como consecuencia directa de una disminución en la irrigación cerebral. La persona puede estar bien, pero de pronto se siente débil, palidece, pierde parcialmente la posibilidad de oír y de ver. Sufre una lipotimia y llega a no poder mantenerse erguida.

Las causas más frecuentes son el ayuno prolongado, la convalescencia de una enfermedad, la permanencia en posición de pie durante largo rato, el embarazo. También es común en las personas que adolecen de trastornos en la presión arterial. En estos casos deben evitarse los cambios de posición. También puede tener origen psíquico y producirse ante la presencia de algo desagradable, como ver sangre o sufrir una experiencia dolorosa.

El desmayo o desvanecimiento no reviste gravedad y la recuperación es rápida. El único problema que se nos puede presentar es identificar la causa. Las personas que padecen desmayos con frecuencia reconocen los síntomas que los anuncian (mareo, debilidad).

Si el desvanecimiento se produce por ausencia de irrigación sanguínea del cerebro, la primera medida consiste en adoptar una postura que facilite la irrigación, manteniendo la cabeza más baja que el resto del cuerpo. Acueste al desvanecido y póngale bajo las piernas algo que las eleve. Si no fuera posible, manténgalo sentado con la cabeza entre las piernas. Déle indicaciones para que inspire profundamente. Aflójele todo aquello que pueda oprimirlo y que interfiera en la circulación: cinturón, corbata, faja. Una vez que recupere el sentido, debe levantarse lentamente, evitando movimientos bruscos.

Cuerpos extraños en ojos, oídos o nariz

En general es preferible abstenerse de cualquier intento de extraer cuerpos extraños, porque lo más habitual es empujarlos hacia adentro y, consecuentemente, dañar el órgano donde se han alojado.

Tratándose de los ojos, si lo que se ha introducido no está clavado, siga estos pasos:

• Busque un lugar con muy buena iluminación y abra el ojo de la persona afectada.
• Tire del párpado inferior. Si la partícula que molesta está allí, sáquela valiéndose de una
gasa estéril o de la esquina de un pañuelo limpio.
• Si está en el párpado superior, debe lograr que éste se doble dejando al descubierto el globo ocular. Para lograrlo, ayúdese con un instrumento largo, fino y no cortante. Apoyelo sobre el mismo párpado y paralelo a él y tire de las pestañas hacia arriba.
• Luego, proceda con la gasa o el pañuelo como en el caso anterior.

Si el objeto está clavado, coloque una gasa estéril sobre los dos ojos para evitar el movimiento de ambos, y concurra a un hospital o consulte a un oftalmólogo.

Si un objeto extraño se introduce en el oído, no intente sacarlo por medio de horquillas, palillos de dientes u otro elemento improvisado. Tire suavemente hacia atrás el lóbulo de la oreja e incline la cabeza hacia ese mismo lado, sacudiéndola para ver si es posible que el objeto extraño se desprenda.

Si se trata de una semilla, existe el riesgo de que se hinche con la humedad. Para evitarlo, coloque un algodón con alcohol o unas gotas del aceite que se usa para el aseo del bebé También se pondrán unas gotas de aceite si penetró un insecto; el objetivo es llenar el conducto auditivo para expulsarlo.

Finalmente, es muy común que un niño se introduzca una semilla o una cuenta de collar en la nariz. En estos casos se tapa la fosa nasal libre y se pide al niño que expulse el aire con fuerza a través de la fosa obstruida.

ahogamiento, primeros auxilios

Pasos: Coloquese detrás del paciente inconciente, de rodilla o parado, pase una mano por la cintura de manera que su puño quede entre las costillas y el ombligo, con el pulgar dirigido hacia adentro y en contacto con el cuerpo.

Coloque la otra mano sobre la primera y ejerza una fuerza hacia adentro y hacia arriba con el fin de expulsar rapidamente el aire de los pulmones de la víctima. Si no se desostruye, repita 3 veces mas esta maniobra.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Indicaciones Prácticas Para Aplicar En Accidentes

Hemorragias Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Torniquetes

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A UNA HEMORRAGIA

primeros auxilios

Hemorragias:
La tensión arterial es la fuerza de la sangre al presionar las paredes de las arterias. Si perdemos sangre, el caudal que circula por nuestros vasos será menor y, por lo tanto, habrá una disminución de la tensión. Esta merma estará en relación con el volumen de líquido perdido.

En caso de hemorragia, primero quite o corte la ropa para poder ver la herida con facilidad. Si la lesión está en el brazo o en la pierna y no hay sospecha de peligro, eleve la extremidad por encima del nivel del resto del cuerpo. Utilizando una compresa estéril o una venda limpia, o recurriendo a un trozo de tela higienizado si no dispusiera de los otros elementos, comprima firmemente la herida con los dedos o con la palma de la mano, tratando de mantener la presión. Este procedimiento es muy efectivo para el control de la hemorragia. Al oprimir procure que los bordes de la herida no se separen sino que más bien se unan.

Cuando haya logrado detener el sangrado, procure aproximar los bordes de la herida colocando una tira adhesiva, superponga varias capas de gasa y sostenga todo por medio de una venda. Esta debe estar apretada pero sin hundirse en la carne, para evitar hinchazón, pérdida de pulso o cambios de coloración de la extremidad por debajo del lugar comprimido.
Existe una medida muy delicada que solamente puede usarse como último recurso, cuando una hemorragia pone en riesgo la vida de la víctima: se trata del torniquete.

La más común de las hemorragias es la nasal, o epistaxis Aunque muchas veces provoca alarma por la persistencia O intensidad de la pérdida de sangre, por lo general es benigna y aparece como consecuencia de una lesión producida en los capilares (vasos diminutos que integran las últimas ramificaciones del sistema circulatorio). Estas hemorragias se controlan favoreciendo la coagulación espontánea, para lo que suele ser suficiente presionar la nariz del accidentado entre el pulgar y el índice durante diez o quince minutos.

Otro procedimiento consiste en introducir en la nariz una gasa doblada en forma de acordeón, que presiona y absorbe a la vez. Mantenga al enfermo sentado y comprima la nariz entre el pulgar y el índice durante seis minutos. Suelte la nariz poco a poco y no quite la gasa durante varias horas, porque al sacarla puede interrumpir la coagulación y provocar nuevamente la hemorragia.

Existen también hemorragias internas. Aunque no son visibles, éstas revisten gravedad porque aparecen como consecuencia de un traumatismo importante de abdomen, tórax o región lumbar.
Las manifestaciones externas que pueden ayudarnos a detectar una hemorragia de este tipo son: palidez, sed, desvanecimiento, piel fría y húmeda, respiración superficial e irregular, pulso rápido y débil.

En caso de lesión de los pulmones, aparece tos con expectoración de sangre; si fuese del estómago, se pueden presentar vómitos de sangre; y si hubiera hemorragia intra craneal la víctima padecería sopor, convulsiones o parálisis.

Cuando en un accidentado aparecen algunos de los síntomas señalados y existe sospecha de hemorragia interna, es urgente solicitar atención médica. Mientras espera, asegúrese de mantener a la persona tranquila e inmóvil. Deje la descansar sobre la espalda, recostada, para facilitarle la respiración. Evite que se exponga a enfriamientos y que algo pueda obstruir sus vías respiratorias. Si el accidentado vomita, gírele la cabeza hacia un costado y manténgalo en esa posición.

PUNTOS DE COMPRESIÓN DE ARTERIAS:

puntos de compresión


La hemorragia de una arteria importante debe ser cortada inmediatamente. Incluso antes de la colocación del torniquete, es indispensable comprimir la arteria con el pulgar o con el puño, entre el corazón y la herida. Para ello es preciso conocer el trayecto de las arterias y los puntos en los que se las puede comprimir contra los huesos.

Punto de comprensión del cuello
En las hemorragias de arterias del cuello, a fin de no impedir la respiración, se apoya con el pulgar sobre la carótida, de delante atrás, sin apoyar sobre la tráquea.

Punto de comprensión de la clavícula
Se utiliza en hemorragias producidas por una herida grave en la axila o en el brazo, a la altura del hombro. La arteria sale del tórax por detrás de la clavícula: se la comprime contra la primera costilla, apretando con el pulgar, de abajo arriba, dentro del hueco de la clavícula.

Punto de compresión de la axila
En hemorragias de la parte superior del brazo. La arteria pasa por la concavidad de la axila: comprimirla contra la cabeza del húmero, apretando a ambos lados con los pulgares.

Punto de compresión del brazo
En hemorragias de la parte inferior del brazo: comprimir la arteria contra el húmero, en la cara interna del brazo, apretando con el pulgar por debajo del bíceps.

Punto de compresión de la ingle
Hemorragias de la parte superior del muslo: la arteria sale de la pelvis en el pliegue de la ingle. Comprimir con el puño en el centro del pliegue, con el brazo en posición vertical.

Punto de compresión del muslo.
Empleado en hemorragias de la parte inferior del muslo. La arteria femoral desciende por la cara interna del muslo: comprimirla con el puño, con el brazo vertical, a lo largo del fémur.

COLOCACIÓN DE UN TORNIQUETE
El torniquete puede improvisarse con objetos o prendas no elásticos: una corbata, un pañuelo, etc.

Antes de todo, comprobar si la hemorragia procede de una arteria o una vena: si se trata de una vena, la sangre, de color oscuro, fluye lentamente; si es un artera, la sangre mana a borbotones y es muy roja.

El torniquete se coloca por encima de la herida si se trata de una arteria; por debajo, si se trata de una vena. Mientras, se mantiene la compresión.

Una clásica técnica para hacer un torniquete

tecnica de torniquete clasica tecnica de torniquete

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Picaduras de Arañas, Escorpiones Tecnicas de Primeros Auxilios

PRIMEROS AUXILIOS: PICADURAS DE INSECTOS

primeros auxilios

Picaduras:
Las picaduras provocan temor, sobre todo en los niños. Además pueden producir picazón y molestias, pero en la mayoría de las personas no generan problemas irreversibles. Sin embargo, pueden llegar a poner en peligro la vida de personas especialmente sensibles o alérgicas.

La picadura de avispas y abejas produce dolor, comezón, enrojecimiento y edema. Como dejan el aguijón clavado con los sacos de veneno adheridos, lo más urgente es extraerlo, pero no conviene hacerlo con los dedos porque al apretarlo se corre el riesgo de modular más veneno. El procedimiento más seguro es raspar suavemente la superficie de la picadura con la uña hasta desprenderlo de la piel.

Para calmar el dolor y la comezón son útiles el hielo, las compresas heladas, el alcohol o la aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre la picadura. También pueden aplicarse compresas de amoníaco.

Para calmar el dolor y la comezón Son útiles el hielo, las compresas heladas, el alcohol ola aplicación de una pasta de bicarbonato de sodio con agua sobre la picadura. También pueden aplicarse compresas de amoníaco.

Las arañas, en su mayoría, no son capaces de perforar la piel de una persona, aunque existen algunas, como la Viuda negra, que están dotadas de glándulas ponzoñosas capaces de inocular veneno a través de conductos ubicados en la parte frontal de la a cabeza. Este tipo de arañas vive fuera de las casas habitadas: se alojan debajo de piedras o en trozos de materiales abandonados. Tampoco son agresivas, pero atacan cuando se toca su telaraña.

El veneno provoca dolores musculares, a veces acompañados de debilidad en las piernas e hinchazón del lugar de la picadura. Aunque los casos fatales son excepcionales, conviene seguir los siguientes pasos:

• Lave la herida con soluciones antisépticas, como alcohol o agua oxigenada.
• Haga sangrar la herida, para que arrastre en su salida la sustancia inyectada.
• Coloque un torniquete por encima de la herida.
• Suministre al afectado té o café cargado.
• Consulte al médico.

Respecto de los reptiles, existe una gran variedad de culebras que son inofensivas. Entre las serpientes, en cambio, encontramos algunas que son venenosas, como la de Cascabel. Para poder reconocer una serpiente venenosa hay que observar la mandíbula superior, donde tiene los característicos colmillos. A veces es difícil distinguir entre las serpientes que son venenosas y las que no lo son. Las primeras suelen tener pupilas elípticas, un surco facial entre el ojo y la nariz, y colmillos.

Las serpientes no venenosas tienen pupilas redondas y carecen de surcos y de colmillos.
La picadura de una serpiente venenosa toma un color azulado y se hincha progresivamente. En el lugar de la mordedura suele quedar la marca de los colmillos y se experimenta un ardor quemante y adormecimiento.

El veneno provoca dolores musculares, a veces acompañados de debilidad en las dor quemante y adormecimiento. El veneno produce disminución de la presión, hormigueo en los músculos faciales, convulsiones, dificultad respiratoria. En estos casos recurra a las siguientes medidas:

• Avise urgentemente al médico.
• Desinfecte la herida utilizando solamente agua y jabón.
• Succione la herida y escupa lo succionado. Si su boca no tiene ninguna herida, esta maniobra no implica peligro porque el veneno no se absorbe por las mucosas. Lo mejor es lograr que de la picadura salga sangre porque arrastra el veneno hacia afuera.
• Mantenga al enfermo acostado y quieto para no activar la circulación. No le suministre estimulantes.

Como solución extrema, puede realizarse un torniquete, en cuyo caso debe registrarse la hora en que se aplicó y buscar atención médica urgente.

Araña al Acecho

Escorpión en posición de ataque

AMPLIACIÓN DEL TEMA SOBRE PICADURAS
picaduras

■ Picaduras de arañas y de garrapatas. Por lo general, basta con aplicar compresas frías de agua con amoníaco o alcohol sobre la zona afectada. Si la picadura presenta un aspecto muy hinchado o sube la fiebre, resulta indispensable consultar al médico. En la medida de lo posible, conservar la araña a fin de permitir su identificación.

■ Picadura de abeja. Sacar el aguijón con unas pinzas de depilación o con una aguja, tras haberlas desinfectado al fuego o con alcohol de 90 °. Procurar no apretar la picadura, para no reventar la bolsa de veneno que se encuentra en el extremo del aguijón. Lavar con agua y jabón, y poner sobre la picadura una gota de alcohol o de vinagre.

■ Picadura de avispa. La avispa no deja el aguijón clavado. Basta con poner un poco de alcohol o de vinagre sobre la picadura. Si las picaduras son numerosas, o se encuentran situadas en los labios o en el interior de la boca, consultar al médico.

■ Picadura de mosquito. Lavar la picadura con agua y jabón y poner un poco de vinagre o un antiséptico.

■ Picadura de escorpión. Si el aguijón ha quedado clavado en la carne, sacarlo con precaución, y lavar la picadura con agua y jabón. Aunque la picadura de escorpión no es mortal en nuestras latitudes, consúltese al médico al menor signo de fiebre.

■ Picadura de peces venenosos. Algunos peces producen picaduras muy dolorosas, que pueden provocar graves reacciones en el organismo. Mantener a la víctima acostada y llamar al médico si se considera necesario. Mientras éste llega, bañar con agua caliente la zona afectada. Si se trata de una picadura de erizo de mar, sacar los pinchos.

■ Picaduras de pulgas y piojos. No son peligrosas en una persona limpia, pero pueden desencadenar epidemias de peste o tifus en determinadas condiciones de vida (hacinamiento, etc.) en las que no se respetan las reglas de la higiene.

Si se trata de una picadura ocasional, basta con aplicar un poco de alcohol.

Heridas leves
Toda herida, por mínima que sea (arañazo, cortadura, erosión) debe ser desinfectada y cuidada inmediatamente. No hay que olvidar que la tierra y otras muchas cosas (clavos, astillas, etc.) pueden ser portadoras del bacilo del tétanos. Siempre es conveniente, si nos hemos vacunado no hace más de cinco años, administrar una dosis recuerdo de la vacuna.

De cualquier modo, limpiar la herida con una compresa (no con algodón) y jabón líquido o agua oxigenada, procediendo desde el centro hacia fuera. Extraer los posibles cuerpos extraños (arena, etc.). Aplicar mercu-rocromo con una compresa y dejarla al aire, a menos que la herida supure o sangre. Si no se consigue detener la hemorragia, aplicar unas compresas sujetas con una venda o un esparadrapo. Cambiarlas cada dos días, a fin de facilitar la cicatrización, teniendo cuidado al despegarlas. Si aparecen signos de inflamación (hinchazón, enrojecimiento), aplicar compresas calientes de agua con alcohol sobre la herida.

Heridas graves
Son extensas, profundas y desgarradas, e interesan regiones vitales (tórax, abdomen, espalda, ojos). Precisan de la intervención urgente del médico. Mientras tanto, tender al herido y mantenerlo abrigado con una manta. Cubrir la herida con compresas esterilizas y una venda más o menos apretada, según la importancia de la hemorragia.

■ Heridas en el abdomen. Tender al herido con la cabeza baja y las rodillas flexionadas. Cubrir la herida con un paño limpio sujeto con un vendaje. No tratar de extraer posibles objetos causantes del accidente: sólo el médico o el cirujano podrán hacerlo sin riesgo de agravar la lesión.

■ Heridas en la espalda. El mismo procedimiento.

■ Heridas en los ojos. Mientras se espera la llegada del médico, mantener al herido con la cabeza baja y cubrir la herida con una compresa esterilizada.

■ Heridas en el tórax. Aplicar compresas esterilizadas sobre la herida, sujetándolas con una venda poco apretada. Transportar al herido en posición semiacostada o echado sobre el lado herido, con la cabeza levantada para evitar la asfixia.

■ Heridas en el rostro. Mantener al herido tendido sobre un costado, con la cabeza sobre una almohada improvisada y vuelta hacia el suelo, para impedir que se ahogue con la sangre. Si tiene dificultad para respirar, mantenerle la boca abierta con un pañuelo enrollado, asegurándose de que no obstruye el paso del aire ni que el paciente puede tragarlo.

picadura de arañas

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Mordeduras Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Salvar Vidas

PRIMEROS AUXILIOS, ACTUAR FRENTE A MORDEDURAS

primeros auxilios

Mordeduras:
Es importante que los niños aprendan desde pequeños a incluir en su mundo a otros seres vivos como las plantas y los animales. La interacción con su medio les permite enriquecerse emocionalmente, aprender a respetar otras formas de vida e incorporar pautas de cuidado. La presencia de un animal en la casa otorga la oportunidad de que el niño comience a asumir responsabilidades de un modo natural y agradable.

Para no correr riesgos, el niño debe aprender a reconocer que ellos tienen derechos que deben ser respetados. Tiene que evitar contactos con animales desconocidos, enfermos o heridos. No debe tratar de separarlos si están peleando, aunque sea su mascota la que esté involucrada. Tampoco debe acercar su cara a un animal ni darle alimentos en la boca o molestarlo mientras duerme o come. Es conveniente que se abstenga de correr, patinar o andar en bicicleta cerca de un perro.

Si un animal extraño le provoca temor, deténgase y háblele con calma, observe qué hace y permita que lo olfatee. Si el animal se acerca, no le dé la espalda. Tampoco trate de ahuyentar a puntapiés o con los puños a un perro que ladra. Ante una mordedura, lave la herida con agua y jabón, aplique una compresa esterilizada y hágala revisar por el médico. En todos los casos es aconsejable la aplicación de vacuna antitetánica.

Aunque desde 1981 hasta hoy no se hayan registrado casos de rabia en la Ciudad de Buenos Aires, siempre que un perro desconocido haya ocasionado una mordedura debe ubicarse al dueño del animal y observar la evolución de éste.

Según las autoridades del Instituto Luis Pasteur, las campañas de prevención resulta son eficaces y, por lo tanto, hace más de una década que la rabia ha sido controlada en nuestra ciudad. Sin embargo, alertan sobre el peligro de las mordeduras de murciélagos. Aunque parezca sorprendente, este animal es actualmente portador de la enfermedad.

Desde hace más de medio siglo se registran muertes de seres humanos por rabia, cuya transmisión se atribuye al contacto de las víctimas con murciélagos. En nuestro país se han detectado animales infectados con el virus.Si bien los datos no resultan alarmantes (porque el contacto con estos animales sucede con poca frecuencia), conviene conocer las precauciones necesarias para protegerse, sobre todo en aquellas zonas de la ciudad en las que los murciélagos suelen agruparse formando colonias. No ataque a un murciélago, especialmente cuando aparece de día: puede ser señal de enfermedad. Si encuentra a uno de estos animales caído, no lo toque.

Aleje a los niños y alértelos sobre la enfermedad que pueden transmitir. En caso de hallar murciélagos vivos, enfermos o muertos, comuníquese con el Instituto de Zoonosis Luis Pasteur.

Ante una mordedura, lave la herida con agua y jabón, aplique una compresa esterilizada y hágala revisar por el médico. En todos los casos es aconsejable la aplicación de vacuna antitetánica. Las picaduras en la mayoría de los casos no generan problemas irreversibles. Sin embargo, pueden llegar a poner en peligro la vida de personas especialmente sensibles o alérgicas.

mordedura de una serpiente

PARA SABER MAS…

Pese a su reputación a veces aterradora, sólo el 15 por ciento de las aproximadamente 3.000 especies de serpientes de todo el mundo es venenosa, con mordeduras que justifican un tratamiento de emergencia médica. Muy pocas presentan un peligro grave para los adultos que gozan de buena salud. No obstante, estos animales, generalmente tímidos y huidizos, atacan cuando se sienten amenazados, por lo tanto la clave para convivir a salvo con ellos es el respeto.

Si ve una serpiente…

  1. Deténgase y retroceda lentamente.
    Por lo general, una serpiente enroscada puede alcanzar hacia adelante alrededor de la mitad de la longitud de su cuerpo cuando ataca, lo que puede suceder si se siente amenazada. No intente acercarse para verla mejor.
  2. Elúdala con cuidado. Si una serpiente obstruye el camino, desvíese 10 metros o más. Avance despacio y en caso de que la serpiente se mueva, obsérvela con cuidado. 3. Abandone el lugar. Si hay una serpiente entre usted y su vehículo o su campamento, primero aléjese a una distancia prudencial de 10 metros aproximadamente. Si la serpiente no se mueve, incítela a que lo haga tirándole un puñado de tierra o algunas ramitas. Apunte cerca de la serpiente de modo que se aleje de usted y los objetos, en lugar de ir en su dirección.
  3. Huya. Aléjese de la serpiente. No trate de matarla o de atraparla pero mírela bien para poder describirla después. Una identificación detallada podría salvarle la vida en lo que respecta a sueros antiofídicos.
  4. Conserve la calma. Cuanto más rápido lata su corazón, más velozmente se transportará el veneno por todo su cuerpo. Trate de mover el área afectada lo menos posible y de mantenerla ligeramente levantada. Si está con alguien que ha sido mordido, haga todo lo que pueda para calmarlo y para que mantenga quieta la extremidad afectada.
  5. No intente aplicar primeros auxilios. No coloque un torniquete ni corte la herida y succione el veneno. Lo primero puede ser peligroso y lo último es ineficaz. No cubra la herida.
  6. Busque ayuda. Si está con alguien que lo puede ayudar y pueden trasladarse, vayan al hospital más cercano para que lo asistan. Si no tiene un medio de transporte o nadie que lo ayude, o si se siente mal inmediatamente, llame al servicio de emergencias. Describa la herida, los síntomas y dónde se encuentra. • Vende la herida. Si no se presentan síntomas adversos después de 24 horas, la mordida podría ser inofensiva: trate la herida para evitar que se infecte.

Perros agresivos
Los tratamientos hospitalarios por mordeduras de perro se incrementan año a año. Algunas razas son más agresivas y los ataques suceden con más frecuencia en situaciones urbanas, donde la gente convive con estos animales. La mayoría de las mordeduras en los niños es de sus propios perros. Aprenda a leer el lenguaje corporal de los perros y sepa cómo proceder si se enfrenta con un animal agresivo.

Qué hacer ante el ataque de un perro
1. Mantenga la calma. Si usted demuestra miedo, el animal se sentirá más confiado y aumentará la posibilidad de que lo ataque.

  1. Busque un lugar seguro. Localice un vehículo o un edificio y aléjese lentamente del animal, moviéndose hacia el lugar elegido. Puede pedirle ayuda a alguien. También, utilizar algo para protegerse, como una silla, o subirse a algún mueble.
  2. Distraiga al animal. Busque un objetivo alternativo. Láncele un bolso o una prenda. Si esto funciona, comience a alejarse lentamente.
  • Quédese quieto. Si no puede escapar, quédese quieto, cierre los puños y deje los brazos al costado del cuerpo. Aléjese del perro y evite mirarlo, pero manténgalo en su visión periférica. Sea paciente. Los perros suelen tener un lapso corto de atención y se marchan pronto si usted no los desafía.
  • Protéjase. Si el perro lo derriba, coloque las manos detrás del cuello y cúbrase las orejas con los brazos para protegerse el rostro. Quédese quieto y es probable que el perro pierda interés. Defenderse sólo aumentará el enojo del animal.

Si lo mordió un perro…
• Aplíquese primeros auxilios. Detenga la hemorragia y limpie las heridas, pero también busque asistencia médica lo más pronto posible. No solo es común la infección, sino que la presión ejercida por las mandíbulas de un perro puede causar heridas internas y quebrar huesos.

  • Busque asistencia médica. Consulte a un médico de inmediato si no puede.

ALGO MAS SOBRE MORDEDURAS…
Mordeduras de perros o de gatos. Deben ser tratadas como las heridas: limpiar con agua y jabón, aplicar un antiséptico y cubrir con una compresa esterilizada.

Sin embargo, puede haber peligro de contagio de la rabia. Conducir a la víctima inmediatamente al centro antirrábico, hospital o médico más cercano, donde se le pondrá una inyección de suero antirrábico. Hacer que un veterinario examine al animal causante de la mordedura o, en todo caso, vigilar su comportamiento durante varios días. Si presenta alteraciones, avisar al médico, que procederá a administrar nuevas inyecciones de suero.

■ Mordedura de víbora. Llamar al médico lo más rápidamente posible: el suero antídoto debe ser inyectado cuanto antes.
Mientras llega el médico, desinfectar la herida, pero no succionar en ella, que de nada sirve, puesto que el veneno ya ha pasado a la sangre. Inmovilizar al herido, tendiéndolo con la cabeza baja, y colocar un torniquete no muy apretado por encima de la mordedura, para impedir una difusión rápida del veneno en la sangre. Darle a beber té o café (nunca alcohol).

Si no es posible el traslado rápido al médico, colocar el torniquete inmediatamente, hacer una infusión en la mordedura, lavar bien la herida y transportar al accidentado lo antes posible al hospital.

Si se está de vacaciones en una región en la que abundan las víboras conviene proveerse de suero antídoto y de una jeringa, de venta en farmacias.

cuadro sintesis morduras primeros auxilios

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios

Masaje Cardiaco Primeros Auxilios Tecnicas de Emergencia Salvar Vidas

PRIMEROS AUXILIOS: MASAJES CARDÍACOS EXTERNO

Masaje cardíaco externo
Algunos accidentes graves como electrocución y ahogamiento pueden llegar a ocasionar un paro cardíaco. Los síntomas que permiten identificarlo son: ausencia de ruidos cardíacos; inconciencia; dilatación de las pupilas; presión arterial no registrable; falta de pulsación en las grandes arterias, y paro respiratorio.

Cuando se sospecha o es evidente la manifestación de un paro cardíaco, debe iniciarse la ventilación de los pulmones por medio de la respiración boca a boca —cuatro o cinco insuflaciones son suficientes— y proceder sin pérdida alguna de tiempo a proporcionar el masaje cardíaco.
La respuesta favorable al masaje se expresa en la presencia de pulso, en el color rosado de la piel, en la disminución del tamaño de las pupilas y en la mejoría de la presión sanguínea.

El masaje debe continuar hasta que se restauren la circulación y la ventilación espontáneas o hasta que el equipo de emergencia se haga cargo del paciente.

Cuando no exista la posibilidad de recibir asistencia médica, los intentos de Reanimación podrán suspenderse después de una hora de tratamiento si no hay ningún indicio de progreso ni recuperación de los signos vitales.

Si el accidentado es un lactante, ubíquese como se describió anteriormente, ponga verticalmente los dedos medio e índice en la posición central del pecho y comprima firmemente en dirección a la columna vertebral, con una frecuencia de ochenta a cien veces por minuto.

Cuando sea un niño .el afectado, coloque la palma de la mano izquierda en la línea media de la terminación del esternón y oprima hacia abajo en forma vertical. Empuje con fuerza con el brazo bien extendido. Repita la maniobra cincuenta a sesenta veces por minuto.

Con un niño en edad escolar se puede proceder como con un adulto, tomando la precaución de adecuar la fuerza de compresión al volumen y peso del niño.

masaje cardiaco externo

SECUENCIA DE PASOS PARA EL MASAJE

Coloque al paciente sobre una superficie plana y dura; el suelo es un lugar adecuado.
Arrodíllese junto a cualquiera de los lados del tórax. Si el paciente se halla sobre una superficie más alta, quédese de pie.
Acomode de la cabeza del enfermo extendiendo el cuello todo lo posible y llevando el maxilar hacia atrás para facilitar la respiración. Aplique la respiración boca a boca como se indicó.
Comprima el tórax iniciando el masaje cardíaco.
Aplique presión rítmicamente con las dos manos sobre la mitad inferior del pecho, manteniendo una frecuencia de ochenta a cien compresiones por minuto.

Cada quince compresiones torácicas se deben efectuar dos insuflaciones boca a boca. Si son dos las personas que están realizando las maniobras de reanimación, entonces se efectuará una insuflación cada cinco compresiones.

Fuente Consultada:
Cómo Prevenir Accidentes en el Hogar López-Gershanik
Tu Hijo: Guía de Prevención y Primeros Auxilios  – Orbis
Enciclopedia El Universo de la Familia Tomo 3 Primeros Auxilios