La Peste Negra

Las Enfermedades del Siglo XXI Futuros Desafios de la Medicina

LAS SIETE ENFERMEDADES DEL SIGLO XXI
Próximos Desafíos de la Medicina

Despertar en un futuro sin enfermedades seguirá siendo un sueño para el hombre. Al menos, en  el corto plazo, la medicina no podrá torcerle el brazo a ciertas afecciones que –por distintas razones– ganarán un lugar de predominio en este siglo XXI. Es cierto que, al trazar una comparación con  años anteriores, la expectativa de vida se fue elevando desde los 47 hasta los 76 años pero los tiempos que vendrán no presagian la falta de enfermedades ni mucho menos.

La mayoría de ellas reaparece por una cuestión que aparenta ser paradójica: esa misma medicina que ahora nos hace vivir hasta casi los ochenta es la que ha posibilitado un gran recrudecimiento de afecciones en esas frágiles edades. Las que no son antiguas, son enfermedades contemporáneas -como el SIDA- cuya proyección alcanzará niveles alarmantes en los próximos años. A las ya conocidas, se suman patologías propias del medio ambiente, culpas de la degradación de la atmósfera y otras cuestiones por el estilo.

¿Qué haremos, entretanto? Nuevos desafíos se presentan, y nuevas armas proporcionadas por la medicina habremos de tener para enfrentarlos. En nuestra historia del futuro podremos ganarle a las enfermedades siempre y cuando sepamos ciertos diagnósticos de ciertos problemas ahora mismo.

MEDICINA DEL FUTURO
A través de la cirugía endoscópica, una especialidad que actualmente ya se encarga de las tres cuartas partes de la intervenciones ginecológicas y muchas del sistema digestivo, se puede curar a “distancia”. Por apenas cuatro pequeños “agujeros” de no más de 1 centímetro de diámetro se introducen una minicámara de video y un completo juego de pequeñísimos bisturíes, pinzas y demás Instrumental quirúrgico. Todos se telecontrolan desde afuera, mirando la pantalla del monitor de video. En esta misma línea están los tratamientos de angioplastia que destapan arterias cardíacas, remplazando a los tradicionales by-pass, sin tener que abrir el tórax.

Los ubicuos rayos láser no podían faltar en el maletín del médico del siglo XXI. Su alta energía los tiace extremadamente útiles para “vaporizar” tejidos enfermos, y eliminarlos más limpiamente que con un bisturí. Uno de sus usos más prometedores está en el campo de la oftalmología.

En una línea similar están los ultrasonidos, que hoy se usan para disolver “piedras” de la vesícula.

Otro cambio importante vendrá por la administración de los medicamentos. Adiós pinchazos y pastillas, en el futuro las drogas entrarán por la piel.

En forma de polvo o crema, las sustancias químicas vendrán impregnando un parche autoadhesivo que se adherirá en el hombro o en la cintura del paciente. Con este sistema las dosis pueden ser administradas con precisión y sin olvidos. Actualmente los laboratorios están ensayando parches que liberan nicotina, para ayudar a ¡os fumadores a dejar el vicio; y la liberación de hormonas, para remplazar a las pastillas anticonceptivas orales.

Ver: Avances en Medicina

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LA TUBERCULOSIS: Hasta la década del 40 la enfermedad provocada por el bacilo llamado Mycobacterium tuberculosis, era una de las incurables que más vidas clamaba cada año. Pero en 1942 los científicos comenzaron las primeras pruebas clínicas de algo que iba a revolucionar la medicina: los antibióticos. Con esta arma los médicos arrinconaron y prácticamente extinguieron los casos de pacientes tuberculosos. Pero “prácticamente” no quiere decir “totalmente”. En las zonas pobres de los países marginales, el bacilo permaneció infectando endémicamente, rumiando su venganza.

Y a principios de la década del 80, reapareció pero ahora mostrando una despreocupada inmunidad ante el ataque de sus viejos enemigos, los antibióticos comunes. Así es como en el conjunto de países en desarrollo, durante 1991 aparecieron 7.280.000 casos de nuevos tuberculosos y murieron por su culpa 2.692.000 personas. Pero no sólo se la encuentra en los países pobres. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en Europa y Estados Unidos se producen 400.000 nuevos casos por año y unos 40.000 fallecen en el mismo período.

tuberculosis

Casos fatales de tuberculosis en los Estados Unidos. Los números indican miles de personas. En 1993 las proyecciones indican una mortalidad cercana a 35.000 personas sólo en Norteamérica.

PERSPECTIVAS: Luego de pensarse que este mal estaba controlado, la tuberculosis resurgió cerno el mayor problema de salud pública en los Estados Unidos. Son particularmente peligrosas las nuevas formas, conocidas como “multldrogaresistentes”, de terrible Impacto en la población Indigente y con sida. En este último caso, la moralidad supera el 80%, y se produce de dos a tres meses luego del diagnóstico.

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SIDA: La historia de esta enfermedad es bien conocida. Apareció, primero tímidamente, entre grupos gays norteamericanos en 1981 y se la consideró una enfermedad circunscripta a los homosexuales. Tal vez por eso no se le dio mayor importancia, hasta que las cifras de infectados comenzaron a elevarse considerablemente. Para entonces los grupos de riesgo pasaron a ser los adictos a drogas intravenosas.

Y el mundo siguió dándose el lujo de ignorarlo. Pero el virus HIV no nos olvidó a nosotros y en la actualidad ya no existen “grupos de riesgo”.

Cualquier persona sexualmente activa, hombre o mujer, heterosexual u homosexual puede contagiarse y contagiar si intercambia semen o sangre con una persona infectada. Las cifras marcan que en la actualidad hay unos 10.000.000 de portadores en el mundo y los pronósticos marcan que para el año 2000 habrá entre 40 y 120 millones de nuevos portadores del HIV. O sea prácticamente la suma de todos los habitantes de América del Sur, si le sacamos la gente de Brasil.

informacion de sida

PERSPECTIVAS: Un último estudio realizado en Baltimore, Estados Unidos, demostró que la mortalidad sobre 100.000 personas entre los 25 y 44 años subió -en los últimos dos años- de 381 a 453, revelando el impacto del HIV en esa franja de población. Mientras la vacuna antisida todavía se muestra como una posibilidad remota, la inmunoterapia genética es decir, insertar genes que, al contacto con el virus, exploten como bombas y destruyan la célula afectada aparece como un arma clave para luchar contra este mal en el futuro.

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LA MALARIA:  Los científicos sospechan que la primera infección de malaria ocurrió hace un millón de años atrás. Desde entonces este parásito ha convivido cóñ fes fíófñó éféctüs habitantes cíe ías zonas tropicales y húmedas. Sin embargo, recién en 1880 un médico francés descubrió que el responsable de esta enfermedad es un parásito conocido como Plasmodium. Para transmitirse de una a otra víctima, el Plasmodium utiliza una especie de “taxi” para trasladarse. La encargada de realizar esta función es la hembra del mosquito Anopheles.

Actualmente, sólo en África se producen 97 millones de nuevos casos por año. De ellos alrededor del 5% muere en poco tiempo. En el sudeste asiático hay 9 millones de casos. Y en Latinoamérica suman 1 millón, especialmente concentrados en Brasil y Paraguay.

informacion de la malaria

PERSPECTIVAS: Parece que esta ancestral enfermedad nos seguirá acompañando por más tiempo. Los métodos preventivos no alcanzan a reducir las áreas de dispersión del Plasmodium falciparum, al igual que la de los mosquitos anopheles. Actualmente, permanecer un mes en las “áreas de malaria” es casi una garantía de obtención áé la enfermedad.

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MAL DE ALZHEIMER: Esta enfermedad era, hasta hace 30 años, prácticamente desconocida. Es que está directamente asociada con la vejez, y es en los últimos años en que la cantidad de personas mayores se ha incrementado. De hecho este mal, englobado bajo las “demencias seniles”, afecta a una de cada 9 personas mayores de 60 años.

Y a una de cada 5 mayores de 80. Si se tiene en cuenta que el 12,5% de la población total cruzo la sexta década de vida, se puede entender por que sólo en Estados Unidos aparecen 300.000 nuevos casos por año, y también por que el Mal de Alzheimer se ha convertido en la cuarta causa de muerte en los países desarrollados. Como con otras enfermedades “recientes”, es muy poco lo que se sabe sobre su origen y sus causas.
Y también es poco lo que se puede hacer para tratarla.

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PERSPECTIVAS: Una bastanete reciente investigación publicada en prestigiosa revista médica The Lancet, pone de manifiesto la estrecha relación entre los mecanismos moleculares de la demencia senil y los iones de aluminio. Se hace necesario evitar el uso de utensilios fabricados con este metal y controlar su concentración en el agua de red, ya que no se biodegrada.

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EL CÁNCER: En los países del Primer Mundo, ataca a una de cada cuatro personas y mata a una de cada cinco. Esto le permite ser la segunda causa de muerte, luego de las afecciones cardiovasculares. Los tratamientos actuales son generalemnte poco efectivos, a menos que el tumor sea descubierto precozmente. De ahí se explica la importancia que tienen los chequeos médicos periódicos y regulares en la prevención de esta enfermedad. (ver: cáncer)

tumor maligno

PERSPECTIVAS: Un reciente estudio ha demostrado que en los últimos cinco años los casos de cáncer de estómago disminuyeron un 2% anual, el cáncer de pulmón bajó un punto en menores de 40 y aumentó dos en varones de más de 40, y ocho en mujeres mayores de 40. El cáncer de intestino disminuyó casi un 3% en menores de 50 años. El de próstata muestra una disminución de un 6 a un 2% anual. Finalmente, el estudio demostró que la reincidencia de cáncer de mama luego de cirugía se mantuvo constante en un 6%.

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ENFERMEDADES DEL MEDIO AMBIENTE: Cada vez hay más afecciones causadas por el deterioro del medio ambiente en que vivimos. En realidad técnicamente no podría afirmarse que las enfermedades son del medio ambiente sino que son consecuencia de la degradación, y que ésta se manifiesta a través de otras dolencias.

Un buen ejemplo es el aumento de los casos de melanomas (cáncer de piel), relacionados con la mayor incidencia de los rayos ultravioletas que llegan a la Tierra, debido a la disminución de la capa de ozono. Algo similar ocurre con los cánceres de pulmón debido a la polución de la ciudades, el número de chicos con problemas cerebrales debido al alto nivel de plomo que se acumula en sus sistemas circulatorios o las molestias generadas por los productos químicos que se utilizan a diario.

efectos de la contaminacion ambiental

PERSPECTIVAS: Las poluciones aérea y acuática se han transformado en los grandes enemigos de final de siglo. Las estadísticas más recientes confirman que las principales fuentes de agua potable llegaron a un punto crítico. Existe una nutrida agenda internacional para tratar, desde diferentes frentes, el problema de la “eutroficación antrópica”, concepto con que la ecología se refiere a la inutilización de cuerpos de agua causada por la actividad humana.

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EL COLERA: El vibrión causante del cólera es una bacteria de origen marino. Puede entrar muy fácilmente al tomar agua contaminada o al comer algún alimento (pescado) que lleve consigo la bacteria. Luego se hace fuerte en las paredes del intestino grueso, y desparrama toxinas sobre las células que la componen. En 5 días empieza la diarrea acuosa, los calambres y los vómitos. En ese momento el enfermo puede llegar a perder hasta 7 litros de agua en 24 horas, sobreviniéndole la muerte por deshidratación. O por un paro cardíaco ya que el corazón no puede bombear una sangre cada vez más espesa.

sintomas del colera

Parece difícil pensar que una enfermedad típica de la Edad Media, volvería a asolar América del Sur. Es que desde hace 100 años el cólera está en retroceso en todo el mundo, y sólo se hacía fuerte en zonas extremadamente pobres y marginales de la India y de África. Pero el “vibrión colerae” desembarcó en Chimbóte, un puerto del Perú y se extendió por nuestras tierras.

PERSPECTIVAS: La principal esperanza contra esta enfermedad es, una nueva vacuna desarrollada en Estados Unidos, conocida como CVD 103-HgR, Resulta ser un 100% eficiente contra la diarrea colérica y tiene una efectividad de seis meses.

Ver: Colera en Argentina

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RECAMBIO DE GENES: Entre los nuevos tratamientos que promete la medicina del próximo siglo se anotan en primer lugar los recambios genéticos. Esto significa remplazar un gen humano defectuoso por otro que funcione correctamente. En realidad lo que se intenta hacia el futuro es mitigar o curar las cientos de enfermedades hereditarias causadas por la deficiencia de uno o varios genes. Si estos miembros defectuosos del genoma celular pudieran ser remplazados por genes de funcionamiento correcto, un diabético podría -por ejemplo- dejar sus diarias inyecciones de insulina. Otras enfermedades que están en la mira son el Síndrome de Lyme, el mal de Huntington y hasta podría trabajarse sobre el Síndrome de Down.

Ver: Terapia Genética

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Las Glandulas y Las Hormonas del Ser Humano Funcion

Las Glándulas de Secreción Interna
Función de las Hormonas del Ser Humano

El cuerpo de los mamíferos —y por tanto el del hombre— posee ciertas glándulas, que se caracterizan por carecer de conducto excretorio Son las glándulas de secreción interna, es decir, las que vierten directamente sus productos en la sangre. Las materias elaboradas por tales glándulas son las hormonas. La circulación de la sangre se encarga de distribuir éstas por todo el organismo y pueden ejercer su influencia lejos del lugar en que han sido producidas.

No siempre ha resultado fácil identificar una glándula de secreción interna. El gran fisiólogo francés Claudio Bernard (1813-1878) debe ser considerado como el precursor de la endocrinología, especialmente por sus estudios sobre el páncreas, las glándulas del estómago y el hígado.

Los anatomistas de antes, que encontraban detrás del estómago un cuerpo de forma alargada, de 15 a 20 cm. de longitud y de 5 a 6 cm. de ancho, ignoraban, sin embargo, que se trataba de una glándula, y ni remotamente sospechaban su gran importancia. Pensaban que era un órgano compuesto únicamente de carne, y le dieron el nombre de páncreas (del griego pan, todo, total, y kreas, carne) .

corte interno del pancreas

Esta glándula está constituida por pequeños grupos de células glandulares, unidas por una complicada red al duodeno. El páncreas está representado arriba, a la derecha; debajo aparece un corte aumentado. El jugo que segregan las células glandulares desempeña un papel muy importante en la digestión.

El páncreas no está, sin embargo, constituido únicamente por células glandulares que trabajan en beneficio de la digestión. Posee también pequeños grupos de células, no relacionadas con el sistema de evacuación del jugo pancreático, los cuales se encuentran en medio del tejido glandular, como pequeñas islas: han sido denominados “islotes de  Langerhans”.

En   contacto  con  numerosos vasos sanguíneos, estos islotes proporcionan a la sangre una secreción que regula el metabolismo de los azúcares. Un desfallecimiento del páncreas puede acarrear un mal funcionamiento de esos islotes y, como consecuencia, el aumento del porcentaje del azúcar en la sangre y su aparición en la orina.

Nos encontramos así en presencia de la diabetes. Luego de numerosas investigaciones, se pudo comprobar que la hormona producida por los islotes de Langerhans hacía disminuir la cantidad de azúcar en la sangre. Cuando se llegó a producir artificialmente la hormona del páncreas, llamada insulina, los diabéticos pudieron ser tratados eficazmente.

Esta hormona actúa en forma extremadamente rápida. La cantidad de azúcar en la sangre del diabético disminuye apenas unos minutos después de haber aplicado la inyección. Cuando la insulina está bien dosificada, los productos nocivos son eliminados de la sangre y de la orina, y gracias a ella hasta es posible salvar a un enfermo que ya ha perdido el conocimiento. Pero la acción de la insulina dura, por desgracia, poco tiempo, por lo cual es necesario administrarla regularmente para normalizar la cantidad de azúcar en la sangre.

Sanger Federico Insulina Premio Nobel

Premio Nobel de Química , doctor Federico Sanger

El 10 de diciembre de 1958, el premio Nobel de Química fue otorgado al doctor Federico Sanger, el cuarto sabio cuyos trabajos sobre la insulina han sido recompensados. A él corresponde el mérito de haber descubierto la composición completa de la molécula de insulina.

De los 24 ácidos animados que se conocen, 17 han sido encontrados en la molécula de la insulina. No es difícil comprender entonces que las combinaciones pueden ser numerosas en el interior de esta molécula. Es de extrema importancia conocer su composición molecular exacta, porque este conocimiento permitirá profundizar la acción de la hormona. El descubrimiento del doctor Sanger abre igualmente el camino a una eventual fabricación sintética de la insulina.

Las Hormonas
Las hormonas son cuerpos muy importantes y la ciencia admite que todavía se sabe muy poco de ellas. El estudio de las hormonas está aún en sus comienzos; pero lo que se ha descubierto ya abre un nuevo horizonte respecto a fenómenos que todavía no han podido ser aclarados. No se han hallado hormonas solamente en el cuerpo humano, sino también en el de los vertebrados y aun en los invertebrados y en las plantas.

Los gigantes y los enanos tienen un gran papel en las leyendas y en los cuentos. La razón no debe ser buscada más que en el hecho de que en todos los tiempos los seres humanos se han distinguido unos de los otros por la talla anormalmente grande o pequeña. El relato más clásico es el de Gulliver y los liliputienses, del inglés Swift. En la actualidad tenemos buenas razones para creer que la actividad exagerada o insuficiente de ciertas glándulas de secreción interna determina alteraciones en la talla de los seres humanos. El misterioso mecanismo que preside esta alquimia no ha podido ser explicado aún.

Se comprueba casi siempre que los hijos son más altos que los padres —esto dicho en forma general—. Tal diferencia se atribuye al mejoramiento constante de las condiciones de vida. Esta evolución ocurre desde hace mucho tiempo y nos damos cuenta de ello al visitar un museo de arte antiguo.Las armaduras de la Edad Media no convienen ya a un hombre de talla mediana de nuestra época; las corazas de los caballeros son demasiado pequeñas para el hombre actual.

En la complexión general de los hombres se distinguen varios tipos bien diferenciados, entre ellos el leptosoma (A), el pícnico (B) y el atlético (C). Se sabe que los factores hereditarios tienen una gran importancia; a pesar de ello no se puede ignorar la acción de las hormonas.

tipos de cuerpos: leptosoma, atletico y picnico

No se sabe gran cosa aún de la función de las hormonas en los invertebrados, aunque no se ignora que la renovación de la piel y la metamorfosis de los insectos están reguladas por ellas, según lo han demostrado experiencias realizadas. Una chinche de los bosques decapitada puede vivir durante muchos meses todavía, pero su piel no se renueva más; en cambio, si se introduce sangre de un ejemplar no decapitado en el cuerpo del primer insecto, el cambio de la piel comienza a efectuarse.

Hay, pues, una hormona determinada que se segrega en la cabeza. Si se oprime el cuerpo de una oruga por medio de un hilo, unos días antes de su metamorfosis en crisálida, cuidando que la sangre de la parte anterior no pueda alcanzar la posterior, observaremos que la metamorfosis es incompleta. Únicamente la parte anterior se ha convertido en crisálida, mientras la posterior sigue siendo oruga.

Una hormona de metamorfosis debe ser segregada, pues, en la cabeza de la oruga. Más aún, se ha descubierto la pequeña glándula hormonal. Si una parte de esta glándula se trasplanta  a la parte posterior de la oruga ésta se metamorfosea, a su vez, a pesar de la ligadura.

Desde 1948 se sabe con certeza que existen fitohormonas u hormonas vegetales, llamadas también substancias de crecimiento. En lugares determinados de la planta se desarrollan estas substancias que influyen sobre la vegetación de ciertas partes de la misma, hacen que se abran las flores y regulan, además, un cierto número de funciones vitales. Esto ha abierto nuevos horizontes a la ciencia. Esas hormonas vegetales han dado, por otra parte, la posibilidad de realizar interesantes experiencias.

Una substancia venenosa, extraída del cólquico o villorita (Colchicum autumnale) ha permitido modificar de tal manera los factores hereditarios de los conejos, que éstos han crecido considerablemente, llegando a ser tres veces más grandes que sus congéneres. Pero es obvio que no se pueden obtener resultados prácticos inmediatos de este descubrimiento. Los conejos gigantes de la experiencia se volvieron estériles.

Las Hormonas en el Ser Humano
Las glándulas de secreción interna forman un sistema separado, que se relaciona con el neuro-vegetativo. Veamos algunas glándulas de secreción interna del hombre y sus respectivas funciones.

La epífisis o glándula pineal (1), se encuentra en la parte-posterior del cerebro y pesa alrededor de 0,15 g. No se conocen todavía todas las particularidades de la hormona de esta glándula. Se supone que ejerce una influencia considerable en el crecimiento y en el desarrollo sexual y se sabe que regula el funcionamiento de las glándulas intersticiales. La hipófisis o glándula pituitaria (2), se halla en la base del cráneo y está unida al cerebro.

Tiene el tamaño de un guisante y pesa alrededor de 0,5 % g. Segrega un producto muy complejo, del cual se conocen una decena de hormonas, y actúa sobre el desarrollo general del individuo. La glándula tiroides (4) se encuentra a la altura de la nuez de Adán, delante de la laringe, y se compone de dos pequeños lóbulos simétricos.

glandulas del ser humano

La hormona de esta glándula, la tiroidina, es muy rica en yodo y desempeña un papel capital en el metabolismo. Si esta hormona es muy abundante, nos encontramos a menudo en presencia de la enfermedad de Basedow (bocio exoftálmico), que se caracteriza por una hipertrofia del tiroides, pulso acelerado, ojos desorbitados, aumento del metabolismo basal, adelgazamiento, caída de los cabellos y transpiración abundante. Si la secreción es insuficiente, el metabolismo basal baja, al igual que la temperatura del cuerpo, el pulso disminuye, la piel se reseca y hay una marcada tendencia a la obesidad.

Un desarreglo congénito de las funciones de la glándula tiroides puede ser causa del enanismo o cretinismo. Las paratiroides son pequeñas glándulas —cuatro comúnmente— que se encuentran a la derecha y a la izquierda por detrás del tiroides (3).

La hormona que segregan regula la calcificación de los huesos y el contenido de fósforo en la sangre. El timo (5) es una glándula situada al nivel de la parte superior del esternón. Existe exclusivamente en los individuos jóvenes, puesto que funciona sólo en el primer período de la vida.

Luego de la adolescencia la glándula es únicamente una simple excrecencia grasosa. No se han podido descubrir todavía las hormonas particulares que segrega el timo; pero es evidente que éste ejerce una poderosa influencia en el crecimiento y en la nutrición general del organismo: asimilación de los hidratos de carbono, calcificación de los huesos.

Una secreción insuficiente puede provocar trastornos del crecimiento y fragilidad de los huesos. Una demasiado abundante puede ser causa de debilidad muscular o de vegetaciones del tejido linfático. El páncreas (6) es de fundamental importancia para la utilización de los azúcares.

Las cápsulas suprarrenales se encuentran a la izquierda y a la derecha del polo superior de los ríñones (7). En un individuo normal, con buena salud, el peso de esas glándulas va de 5 a 10 g. Distinguimos en ellas la medula y la corteza y ambas segregan hormonas. En la actualidad ya han sido descubiertas alrededor de treinta substancias diferentes en la corteza. Químicamente parecen estar relacionadas con las hormonas sexuales. Una secreción muy abundante puede ser la causa de una madurez sexual precoz o de un sistema piloso demasiado extendido.

Una producción insuficiente puede acarrear debilitamiento muscular, baja presión, desecamiento y trastornos graves del estómago y de los intestinos. La medula de las cápsulas suprarrenales segrega la adrenalina, que aumenta la presión sanguínea, actuando sobre los nervios vasodilatadores y vasoconstrictores. Una producción demasiado abundante de adrenalina puede ocasionar presión arterial elevada, pulso acelerado y aumento del metabolismo basal.

La adrenalina condiciona, igualmente, los cambios bruscos de humor. Las glándulas intersticiales, independientes de las glándulas sexuales  segregan hormonas que son responsables de los caracteres sexuales secundarios.

Fuente Consultada:Las Maravillas de la Vida Tomo VI Globerama Edit. CODEX – Las Hormonas-

Causas de Muerte en el Mundo en el Siglo XX

ESTADÍSTICAS HASTA EL AÑO 1965

El nivel de vida y las condiciones ambientales influyen decisivamente en la causa de la muerte de los hombres. En un reciente informe epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud, que resume la crónica de ésta, se exponen las causas de defunción en los países de alto nivel de vida y en los de desarrollo medio y subdesarrollados.

Respecto al primer grupo, se han recogido datos estadísticos de Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, República Federal Alemana, Suecia y Suiza.

En este grupo de países se encuentra que, en el año 1951, el 73 % de todas las defunciones fue secuela de cinco causas: 1°) cardiopatías; 2°) cáncer; 3°) lesiones vasculares relacionadas con el sistema nervioso central; 49) accidentes, y 5′) gripe y neumonía.

En años posteriores, hasta 1961, se mantienen, con ligeras variaciones, estas causas de defunción. Las enfermedades del corazón, que constituyen el problema más acuciante con que se enfrenta la medicina’ de los países desarrollados, producen unas 300 muertes por cada 100.000 habitantes; por tumores malignos mueren 175 personas; las lesiones vasculares originan unas 140 víctimas; los accidentes, 50; la gripe y la neumonía, 40.

En el grupo de personas con edad de 65 años en adelante son particularmente importantes las cardiopatías, cuya tasa media es 2.084 defunciones por cada 100.000 habitantes. También en este grupo de personas de edad avanzada se agudizan los casos de muerte por cáncer, por lesiones vasculares, por accidentes, y por gripe y neumonía. Sin embargo, si se considera sólo a los niños de 1 a 4 años, la causa principal de muerte la constituyen los accidentes y, a continuación, la gripe y la neumonía.

El panorama es bastante distinto en los países medianamente desarrollados y en los subdesarrollados. En los datos recogidos de Ceilán, Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, Israel, Japón, Islas Mauricio, México, Panamá, República Árabe Unida y Trinidad – Tobago, se encuentra que las cinco causas principales de defunción son las siguientes: 1°) gastroenteritis; 2°) gripe y neumonía; 3°) cardiopatías; 4°) cáncer, y 5°) accidentes.

Todas estas enfermedades abarcan el 30 %, aproximadamente, de los óbitos, cifra que, al compararla con la de los países desarrollados, señala que en estos últimos las causas de muerte están mucho más definidas. Respecto a las gastroenteritis, el grupo de menos edad y el de más edad son los más afectados por estas enfermedades, que ocasionaron, entre los niños de 1 a 4 años, la mortalidad media más elevada por cualquier causa, y tuvo por consecuencia e! 20 % de todas las defunciones.

Las tasas de mortalidad por cardiopatías aumentaron, desde el año 1954 al de 1960, en Israel, Japón, Islas Mauricio y República Árabe Unida, lo que quizás indique que sus condiciones ambientales van acercándose a las de los países desarrollados y, en consecuencia, que su nivel de vida aumenta.

Aunque la tuberculosis no se encuentra entre las cinco causas primeras de defunción en los países subdesarrollados, hay que destacar todavía su importancia, ya que es, precisamente, la sexta, a continuación de los accidentes; en el grupo de edad de 15-44 años supone un 7 % de todas las defunciones, y arroja una tasa media de mortalidad de 26 por cada 100.000 habitantes.

En resumen, el estudio de los países de América del Norte Europa y Oceanía muestra que las cardiopatías y las neoplasias malignas (cáncer) son las causas principales de defunción. En América Central y del Sur, estas enfermedaces, aunque fueron adquiriendo importancia en 1960, todavía son sobrepasadas por la gastroenteritis.

tabla muerte en el mundo

tabla muertes en el mundo siglo xx

Mapa de las Causas de Muertes en el Mundo en el siglo XX

Muestra cuáles fueron las principales causas de muerte a lo largo del siglo XX y los resultados son sorprendentes.
La principal causa de muerte en el siglo XX fueron las “enfermedades no contagiosas”, es decir, dolencias cardiovasculares (ataques al corazón, ictus…), pulmonares o mentales.

causa muerte en el mundo

Fuente Consultada:
TECNIRAMA – Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología N°88

Fiebre Aviar (Virus H5N1) y La Vaca Loca Gripe Aviar Contagio

Pestes como el sida, la gripe aviar y la tuberculosis, siguen cobrando miles de víctimas en todo el mundo. Pese a los esfuerzos por combatirlas, sus efectos implacables parecen no detenerse.

gripe aviar vaca loca

La cifra de US$60.000 millones, aprobada en junio de 2007 por los países del G-8, para la lucha contra pandemias como el sida, la tuberculosis y el paludismo, que azotan a África, indica que estos flagelos siguen cobrando miles de víctimas y que, pese a los esfuerzos adelantados por las autoridades sanitarias en el mundo, todavía persisten enfermedades que crecen incontroladamente. No hay que olvidar que en los últimos años se ha enfrentado otra amenaza quizá peor: la gripe aviar.

Otros datos no menos alentadores estiman que en el transcurso de la generación (1983-2003), han aparecido por lo menos treinta nuevas enfermedades infecciosas y algunas, que se creían erradicadas, tienden a resurgir. Estudiosos precisan que las grandes aglomeraciones urbanas, la incontrolada deforestación, la convivencia con todo tipo de animalesy los insanos hábitos sexuales, han contribuido a que esto ocurra.

Un 90% de las enfermedades infecciosas que se producen en el tercer mundo (14 millones de muertes al año) son derivadas de la extrema pobreza, la mala nutrición, la falta de higiene y la falta de colaboración y solidaridad, muchas veces, de las naciones ricas. Hace tres años hubo alarma porque investigaciones indicaron que la peste negra, que en la Edad Media mató a 23 millones de personas, podría despertar.

Los científicos anotaron que la pandemia no fue causada por la extinta peste bubónica sino por otro virus. Qlobalmente, la enfermedad aún afecta entre 1.000 y 3.000 personas al año. Factores como la globalización y los movimientos de población hacen inevitable la propagación de este tipo de flagelos, como sucedió con el reciente brote del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (Sras).

LA GRIPE AVIAR: La gripe aviar es una enfermedad infecciosa, causada por cepas A (conjunto de individuos de la misma especie en una colonia o cultivo). Altamente patógena, se ha convertido en una de las más graves epidemias fronterizas con repercusiones en la economía de las naciones afectadas. Uno de los países donde más casos se han detectado es Vietnam.

La emergencia por esta epidemia comenzó en diciembre de 2003, cuando fueron atacadas millares de aves de corral en una granja de Seúl, Corea del Sur. La peste se propagó a Camboya, China, Indonesia, Japón, República Democrática de Lao, Tailandia y Vietnam. La alarma se mantiene, ya que el peligro es latente para la humanidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que, de no hallar una solución, este virus podría ocasionar la muerte de 150 millones de personas.

A finales de julio de 2007, un grupo de científicos de la Universidad de Colorado (EE. UU.) creó un chip capaz de identificar una mutación del virus de la gripe aviar en sólo 11 horas, Flu o Chip de la Gripe (tiene 15 subtipos, siendo la H5N1 la más preocupante porque muta rápidamente). El pequeño aparato podrá configurarse para detectar la clase de virus de todas las clases de gripe existentes. Hasta la fecha ha sido probado en tres tipos de gripes como el de la gripe aviar (conocida como cepa H5N1). El chip ha acertado en un 90%. La ¡dea principal es detectar si la gripe aviar muta y comienza a ser contagiosa de humano a humano.

A finales de 2005, tras propagarse en Asia, llegó a Rumania, Turquía, Grecia e Italia. En 2006, se confirmaron casos en Alemania, Austria, Hungría y Francia. Esto hizo que, en 2006, y por primera vez en 30 años, gigantes farmacéuticos como Sanofi, Novartis, Glaxo y Merck, comenzaran a invertir millonadas sumas para el desarrollo de vacunas.

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El mal de las «vacas locas»

Desde mediados de la década de los ochenta del siglo XX, el territorio europeo es escenario de una catástrofe de dimensiones aún por definir, que afecta sobre todo al ganado vacuno. La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se ha propagado vertiginosamente.

En Inglaterra, país más afectado, se han tenido que sacrificar decenas de miles de cabezas. España, Francia y Alemania han dado ya la voz de alarma al detectar nuevos casos en sus territorios. La mayor gravedad radica en que es una enfermedad transmisible al hombre a través de la ingestión de tejidos infectados (óseos o carnicos). En la Unión Europea se está manifestando una situación de creciente preocupación al confirmarse la aparición de casos de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob.

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La Higiene en la Alimentacion El Cuidado de la Salud Personal Comer Sano

La Higiene en la Alimentación
El Cuidado de la Salud Personal

la higiene en el pasado

Imagen de 1870 cuando anciana en Venecia despioja a una joven que vivían a sus anchas en ropas y cabellos.

  Las Pestes en la Historia
  La Medicina en Grecia y Roma
  Vivir en la Edad Media
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LA HIGIENE DE LA ALIMENTACIÓN.
Toda persona en condiciones normales suele orientarse por sí misma, sea por el apetito, sea por la costumbre, hacia una dieta conveniente para su salud. De todos modos, hoy se cometen en el campo de la alimentación muchos abusos, los cuales pueden desembocar en diversos trastornos del organismo.

La nutrición de un hombre normal será suficiente si toma al día un litro de leche, una ensalada y dos platos complementarios de verduras tiernas, un plato de carne y dos huevos, a lo cual puede añadirse pan, mantequilla y fruta.

La dieta vegetariana pura contiene únicamente verduras y frutas, y si no se le adicionan otros alimentos, prácticamente no puede proporcionar una nutrición suficiente, puesto que el intestino humano no está acondicionado para contener la cantidad de alimentos que serían necesarios para un régimen a base de verduras solamente. La dieta lactoovo-vegetariana, constituida por leche, huevos y verduras, es más normal y con ella no se sobrecarga el tubo digestivo y, en cambio, se proporcionan al organismo suficientes calorías.

Es importante mantenerse en un término medio, pues la ingestión de carne no envilece, como creen algunas personas, sino que constituye un medio normal de adquirir proteínas y otras sustancias de tipo vitamínico, pero no debe abusarse de comidas muy sobrecargagas de proteínas y grasas, defecto muy extendido entre las clases sociales pudientes, pues ello ocasiona no pocos trastornos, como la arteriesclerosis, la obesidad, lesiones cardíacas, etc. La alimentación será, pues, sencilla, proporcionada, con suficiente, pero no excesiva, cantidad de proteínas y con un claro predominio de alimentos frescos y naturales (frutas, verduras, etc.).

La leche de vaca posee la mayoría de los elementos nutritivos necesarios: proteínas, azúcar, grasas, sales minerales, etc. La calidad de proteínas que contiene es parecida a la de las carnes y muy superior a la de las gramíneas y verduras. El azúcar de la leche se denomina lactosa e interviene activamente en el proceso de la agnación de la leche, pues fermenta y da lugar a ácido láctico.

La grasa de la leche contiene gran cantidad de vitamina A. Entre sus sales, la más abundante es el calcio. También es rica en vitaminas B, E y D. La leche es el alimento más fácilmente digerible, puesto que se aprovecha con suma facilidad todo su contenido. Entre los productos lácteos destacan por su gran poder alimenticio la mantequilla y el queso.

La carne es muy rica en proteínas, mientras que su contenido en grasa varía según su naturaleza. Posee escasas vitaminas, aunque el valor alimenticio de algunos productos animales (hígado, por ejemplo) es bastante elevado. El inconveniente que presenta la ingestión de carnes son sus residuos, ya que a veces cuestan de eliminar y predisponen para diversas enfermedades. En la dieta normal no debe incluirse un plato de carne y pescado en la misma comida.

El pescado no difiere en cuanto a su valor nutritivo de las carnes en general, pero se ha de prestar gran atención a su conservación, pues se deteriora con facilidad.

Los huevos poseen gran valor nutritivo. Sus proteínas son de excepcional calidad y su grasa se asimila por el organismo con suma facilidad. Contienen vitaminas en cantidad apreciable y diversos minerales (calcio, fósforo, hierro). Después de la leche, el huevo es el mejor alimento para un organismo en crecimiento.

El trigo contiene almidón, proteínas, vitaminas y minerales en abundancia. La harina corriente obtenida a partir del mismo, a pesar de habérsele separado gran parte del salvado, retiene muchas de sus sustancias nutritivas. El centeno es parecido en su composición al trigo, pero el pan que se obtiene con él, resulta más oscuro. La cebada suele utilizarse para ser añadida a la sopa, papillas, etc.

El maíz se emplea sobre todo en la nutrición del ganado, pero también constituye un buen alimento para el hombre. Contiene más grasa que otros granos. La avena posee también mucha grasa y se emplea, principalmente, para los desayunos. Es laxante. El arroz es el alimento básico de diversos pueblos orientales.

El contenido en azúcares de las gramíneas es casi constante. Sus proteínas no son de gran calidad y suelen carecer de algún que otro elemento imprescindible para la dieta del hombre.

Entre los azúcares, el que corrientemente se consume es la sacarosa, que se desdobla en el organismo en dos partes: glucosa y levulosa. La primera es la que se asimila. Hay muchas sustancias alimenticias que contienen gran cantidad de azúcar: jarabes, miel, frutas en conserva, mermeladas, compota, jaleas, confituras, etc.

El azúcar se asimila con facilidad y ofrece al organismo los hidratos de carbono en forma pura, produce una rápida recuperación de energías y es conocido el hecho de que muchos individuos sometidos a intensas pruebas físicas (deportistas, etc.) resisten mejor si toman azúcar durante las mismas. Otra gran ventaja de este alimento es la sensación de saciedad que proporciona.

Es útil que las personas sometidas a dietas de adelgazamiento o escasas por cualquier otra razón, tomen siempre un postre azucarado, ya que con ello queda satisfecho su apetito. No hay que abusar, por otra parte, de este alimento, puesto que, ingerido en gran cantidad, puede producir una irritación del tubo digestivo, así como coadyuvar a la obesidad.

Las verduras son muy útiles por su gran contenido en vitaminas, minerales (hierro), pero carecen casi por completo de valor calórico, Sirven, además, para regularizar el régimen intestinal, pues la gran cantidad de residuos (sobre todo celulosa), favorece la marcha de las deposiciones. Su cocción destruye muchas de sus vitaminas.

Tuberculosis Causas, Prevencion y Tratamiento de la Tuberculosis

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa producida por una microbacteria del complejo Mycobacterium: M. tuberculosis (conocido con el nombre de bacilo de Koch, en honor a su descubridor, Roberto Koch). La tuberculosis afecta por lo general a los pulmones, pero de ahí puede diseminarse por la vía hemática o linfática a otras partes del organismo, como el sistema nervioso central, los riñones o la columna vertebral. Las personas infectadas por el VIH están en mayor riesgo de sufrir una reactivación de la infección latente, debido a la depresión de su sistema inmunitario.

En 1996, una serie de informes publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por el Worldwatch Institute dio a conocer una triste noticia: varias enfermedades que parecían erradicadas, o cuando menos bajo control, habían reaparecido con mayor virulencia. Entre éstas, una de las más preocupantes es la tuberculosis (TBC), una enfermedad infecciosa producida por el bacilo Mycobacterium tuberculosis.

En 1882, el microbiólogo alemán Robert Koch (1843-1910) descubrió el agente causal, por lo que también se lo conoce como bacilo de Koch.

La TBC constituyó un grave problema para la salud mundial. Se estima que en Europa, durante el siglo XIX, una de cada diez muertes eran provocadas por esta afección.

Actualmente, la tuberculosis (TBC) es una enfermedad que afecta a más de la tercera parte de la población del mundo y, de acuerdo con estudios realizados por la OMS (Organización Mundial de la Salud), lamentablemente se previó que en esta última década del siglo XX ha quitado la vida a alrededor de 30 millones de personas en los países en vías de desarrollo.

Robert Koch identificó el bacilo causante de la tuberculosis, lo que le valió el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1905.

Para tener en cuenta: el bacilo de la tuberculosis es de fácil transmisión por el aire. En promedio, una persona contagiada puede infectar entre diez y quince individuos.

Las principales manifestaciones de la tuberculosis son la debilidad general, cansancio rápido y fácil, disminución o falta absoluta de apetito, adelgazamiento, palidez y, sobre todo, pequeñas elevaciones de la temperatura, las temidas décimas de fiebre que se presentan a última hora de la tarde.

También la tos pone sobre aviso. Ante catarros muy frecuentes o cualquier infección respiratoria “leve” que se prolongue en demasía, sobre todo en los casos en que no se alivie del todo la tos, es necesario practicar un examen de los pulmones por rayos X, para descartar la posibilidad de que se trate de una tuberculosis.

La expulsión de sangre con el esputo, es decir, la hemoptisis, exigirá un examen inmediato. Para averiguar si un enfermo padece tuberculosis pulmonar, disponemos de diversos medios muy eficaces. Uno es el examen del esputo por el microscopio para descubrir, en ocasiones, la presencia de los bacilos de Koch.

Otro se practica inyectando en la piel una cantidad pequeñísima de un producto que se obtiene de los bacilos (llamado tuberculina). Al cabo de una hora se observa un enrojecimiento en el lugar de dicha inyección, es decir, una especie de inflamación que nos indica si el individuo estudiado dispone de defensas movilizadas durante infecciones previas y tiene el organismo preparado para el ataque por dicho bacilo.

A veces, por el contrario, dicho enrojecimiento no se presenta, de los cual deducimos que la persona en cuestión todavía no ha sido puesta en contacto con el bacilo, o bien que está desprovista de defensas contra él. Finalmente, la reacción cutánea puede ser muy exagerada, lo cual denota que el individuo posee una sensibilidad excesiva frente al microbio. (este método no es muy seguro)

El diagnóstico más seguro se realiza hoy mediante el examen por rayos X. Los territorios inflamados originan una serie de sombras en los lugares donde normalmente tendría que observarse una claridad muy intensa, debida al contenido de gran cantidad de aire en el interior de los alvéolos que apenas resaltan en la imagen radiográfica. La presencia de estas sombras anormales orienta hacia la existencia de una alteración pulmonar localizada en dicho lugar.

MODO DE TRANSMISIÓN
La tuberculosis se transmite por la exposición al bacilo tuberculoso, normalmente al entrar en contacto con las secreciones respiratorias que despiden las personas con tuberculosis pulmonar o de otras partes del árbol respiratorio, cuando tosen, cantan o estornudan.

Una persona que respira el aire en que se encuentran suspendidas secreciones respiratorias infectadas puede contagiarse, pero para ello es necesario que la exposición a un caso infeccioso sea cercana y prolongada, o repetida. En algunos casos, el bacilo infectante puede invadir las mucosas o penetrar por heridas en la piel. (imagen: gentileza www.juntadeandalucia.es)

Ciclo de la tuberculosis
Los bacilos de Koch presentan una alta tolerancia al ácido y al alcohol, por lo que se conocen como bacilos ácido-alcohol resistentes (BAAIR). Penetran por las vías respiratorias y se alojan rápidamente en los tejidos pulmonares, donde producen las primeras lesiones (primoinfección).

Después forman las cavernas tuberculosas, sobre todo en los lóbulos superiores de los pulmones; asimismo producen lesiones pleurales, como la pleuritis o pleuresía pulmonar, su cuadro se agrava en la forma miliar, en la que se observan muchos focos en los pulmones y en casi cualquier otro órgano del cuerpo: elMycobacterium se disemina por las vías sanguínea o linfática, y así se localiza en distintos órganos.

En el caso de los enfermos de sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), quienes no cuentan con las defensas adecuadas, la TBC es especialmente grave y frecuente.

Si la infección prospera, se manifiestan los primeros síntomas: fatiga, fiebre, pérdida de peso y tos acompañada de esputos sanguinolentos.

Los esputos que eliminan los enfermos son la principal fuente de contagio, porque los bacilos se propagan en gotitas suspendidas en el aire o por partículas de polvo. El bacilo puede permanecer latente en el organismo durante un largo período hasta que una disminución de las defensas del cuerpo permita el desarrollo de la enfermedad. Por esta razón. la tuberculosis se manifiesta especialmente en regiones superpobladas, de bajos recursos y con altos índices de desnutrición.


bacilo Mycobacterium tuberculosis
“Los bacilos de la tuberculosis infectan a una persona cada segundo en todo el mundo.”

Cuando se determina (mediante examen con microscopio de la presencia de bacilos en una muestra de esputo) que una persona tiene tuberculosis infecciosa, debe iniciarse un tratamiento completo con la dosis correcta de medicamentos antituberculosos, con el apoyo de personal de los servicios de salud o comunitarios o de voluntarios capacitados. Los medicamentos antituberculosos más comunes son isoniazid, rifampicina, pirazinamida y etambutol. (O.M.S)

Profilaxis y tratamiento de la tuberculosis

El Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, que tiene como propósito disminuir el riesgo de infección y muerte por TBC en nuestro país, se basa fundamentalmente en:

a) búsqueda de casos: se detecta a los pacientes que son fuente de infección y pueden contagiar a las personas sanas

b) determinación de los grupos de riesgo: incluye a quienes conviven con el enfermo, a los diabéticos, los desnutridos y los enfermos de sida;

c) tratamiento antituberculoso: debe realizarse simultáneamente con la búsqueda de casos, ya que una vez diagnosticada la enfermedad debe indicarse el tratamiento con un antibiótico específico. Las posibilidades de curación son del 95 por ciento;

d) vacunación: en 1924, los bacteriólogos franceses Albert-Léon Calmette (1863-1933) y Alphonse E M. Guérin(1816-1895) desarrollaron la vacuna denominada BCG, la cual confiere un 80% de inmunidad contra la enfermedad durante un período de diez años. Al ser el medio de mayor eficacia preventiva, su aplicación es obligatoria en diferentes etapas de la vida del ser humano; de hecho, es la primera vacuna que recibimos: al mes de edad.

El primer agente quimio-terapéutico específico para la TBC fue la estreptomicina, descubierta por el microbiólogo estadounidense Selman Abraham Waksman (1888-1973) en 1944. A este hallazgo siguieron, en 1948, el del PAS (ácido para-amino salicílico) y, más tarde, la isoniazida y otros fármacos que revolucionaron el tratamiento.

Actualmente se dispone de antibióticos eficaces contra el bacilo tuberculoso. La duración del tratamiento varía, según su localización (pulmonar o en otros órganos), entre ocho meses a un año. Se realiza mediante la combinación de tres o cuatro antibióticos diferentes y en forma ambulatoria; son pocos los pacientes que requieren internación (por ejemplo, los que presentan hemoptisis severas). Sin embargo, algunos bacilos se han vuelto resistentes al tratamiento farmacológico corriente.

PARA SABER MAS…
Una enfermedad que aun preocupa

Pero lo progresos han sido sumamente lentos; en la mayoría de los países en desarrollo o subdesarrollados la situación epidemiológica de la tuberculosis, ha mejorado muy poco o casi nada. En el mundo se registran cada año de 4 a 5 millones de casos nuevos de tuberculosis, altamente contaminantes y la misma lleva a la muerte a TRES MILLONES de personas por año. Aun en los países que cuentan con servicios de salud bien desarrollados, la tuberculosis sigue representando un riesgo considerable de salud para los grupos humanos más desfavorecidos por sus condiciones socio-económicas.

Como se podrá apreciar en la conmemoración del centenario del descubrimiento del bacilo de Koch, deberemos evaluar nuestras estrategias en la lucha contra la tuberculosis y para ello la realización de la Conferencia Mundial de Tuberculosis, a celebrarse en nuestro país, será una destacada oportunidad para que los expertos de todo el mundo realicen un profundo examen de esas técnicas y de esas estrategias con un enfoque común, cuya meta será obtener la erradicación de la tuberculosis, de aquí al año 2000. Debemos tener el valor de reconocer que en el pasado se han cometido errores graves y comprometernos a eliminar la enfermedad, de aquí al año 2000.

Este objetivo es plenamente alcanzable, pero para llegar a él, se requiere una mayor comprensión de las verdaderas causas de la génesis y de la propagación de esta enfermedad. Sabemos que la tuberculosis es la resultante de la asociación de una serie de factores tanto socio-económicos como biológicos, tales como la desnutrición, las viviendas Insalubres, la carencia de higiene y de agua, los efectos debilitantes de las infecciones y de los tóxicos, además de la falta de conocimiento por el propio ser humano sobre su estado de salud.

En consecuencia, es necesario tomar medidas coordinadas en :caos esos sectores a fin de permitir al organismo sacar el mejor partido posible de los mecanismos de defensa que le son propios. Es en este contexto que las medidas específicas de prevención y tratamiento podrán resultar efectivas y así se podrán estudiar y experimentar nuevas técnicas para la erradicación de la enfermedad.

Revista “Quid”, Tomo 1 N° 8.

UN POCO DE HISTORIA…

Homero menciona la tuberculosis en sus poemas y es de suponer, por lo tanto, que la enfermedad no era tampoco desconocida para los médicos del mundo antiguo. Hipócrates fue, en efecto, el primero en describirla y, sustantivando un verbo griego que significa “desecar”, le llamó tisis, nombre con el cual fue exclusivamente conocida hasta el siglo XIX. Galeno, otro de los “padres de la medicina”, que vivió hacia los años 130-200, prescribió ciertos remedios contra la dolencia, y Avicena (980-1034 de nuestra era), el llamado “príncipe de los médicos” y autor del “Canon de la Medicina”, definió la evolución de la enfermedad en tres fases. Ferrari de Pavía escribió un “Tratado de la tisis”.

Simonetta Catanea Vespucci, ¡oven florentina de peregrina belleza, modelo preferida del pintor Sandro Botticelli, murió tísica, a los 16 años. Los aficionados a la pintura pueden admirar todavía hoy el impresionante retrato de Simonetta enferma, con su belleza pálida, caídos los hombros, alargado el cuello como el tallo de un lirio. Un artista romántico, digno de este nombre, tenía que saber morir a los 30 años, escupiendo sangre, demacrado el rostro y el cuerpo enflaquecido hasta los huesos.

Eran los tiempos en que la escritora George Sand y Chopin huyeron de Mallorca a Barcelona, y, en esta ciudad, un hotelero pidió al músico indemnización, porque lo policía le obligó a quemar la cama en que durmiera un “tísico”. La enfermedad inspiró a Lord Byron, hasta el punto de declarar éste su deseo de morir tísico, a fin de que todas las mujeres se enternecieran, al imaginarle moribundo de tan romántica enfermedad.

Edgar Poe vivió largos años atormentado por el recuerdo de Virginia, la joven esposa que la tisis le había arrebatado cuando acababa de cumplir 24 años. Dumas, padre, siempre irónico, habla, en su memoria de la tisis, en términos poco respetuosos. La exquisita artista María Bashkirtsef escribe, en su carnet de recuerdos: “no hago más que toser, pero por milagro la enfermedad no me afea.

Al contrario, me da un aire lánguido que me sienta admirablemente”. Cuando empezó la revolución industrial, la enfermedad hacía estragos en toda Europa. Hacia mediados del siglo XIX, la mortalidad anual por tuberculosis llegó a ser, en algunos lugares, de 500 por 100.000 habitantes. La tuberculosis era una enfermedad social, y tal estado de cosas no sufrió variación, hasta que empezó a mejorar la condición social y económica de las masas.

La Sifilis de Enrique VIII Rey de Inglaterra Enfermedad Tudor

Las seis esposas y las muchas enfermedades de Enrique VIII

Así como hay constancia de que Iván era sifilítico, no hay ninguna seguridad de que su contemporáneo, Enrique VIII de Inglaterra, también lo fuera. Muchos escritores de la época lo negaron, aunque todo el mundo coincidía en que, además de las importantes heridas sufridas en los torneos, padecía varias enfermedades: gota, várices, osteomielitis del fémur y escorbuto, sin hacer especial mención a su obesidad; todas ellas han sido sugeridas como probables causantes del cambio de carácter que evidenció alrededor de los cuarenta años.

En razón de la diferencia de opiniones, es razonable reexaminar evidencia porque, cualquiera haya sido la causa, ha ejercido una notable influencia en el destino del naciente Imperio británico.

Digamos que no había una razón específica por la cual Enrique tuviera que padecer esas discapacidades. Alguien del siglo XVI que viviera hasta los cincuenta y seis años tendría que haberse considerado afortunado si sólo sufría una enfermedad crónica, ya que la mayoría no tenía tratamiento. Enrique intervino en los deportes más violentos de su época, y comía y bebía en exceso; en los últimos años fue monstruosamente obeso, por lo que nada pueden sorprender sus várices. La gota y el escorbuto, desórdenes asociados a la dieta, eran comunes para el estilo de vida que llevaba. Ninguno de estos síntomas puede ser tomado como prueba para aseverar que la sífilis era la causante “oculta” de esos males.

Enrique nació en 1491, al menos dos años antes de que la sífilis apareciera en Europa. Por lo tanto, no es necesario indagar entre sus antepasados, aunque sí entre sus descendientes. La primera de sus esposas, Catalina de Aragón, madre de la reina María, tuvo un hijo varón que murió a los pocos días de nacer, y le siguieron al menos tres abortos en el séptimo u octavo mes de embarazo.

Ana Bolena, la madre de Isabel I, sufrió un aborto a los seis meses y otro a los tres meses y medio. Jane Seymour tuvo a Eduardo Vl, nacido en 1537, y es muy poco probable que haya concebido nuevamente en los diecisiete meses que duró su vida marital. El cuarto casamiento con Ana de Cléves no fue consumado. Tampoco hay antecedente de embarazos de Catalina Howard, casada con Enrique entre 1542 y 1544, o de Catalina Parr, su viuda en 1547, después de cuatro años de matrimonio.

Enrique tuvo, al menos, cuatro hijos. El único varón ilegítimo conocido fue Henry Fitz Roy, conde de Richmond, quien murió a los diecisiete años por una infección pulmonar, quizá tuberculosis. Isabel I falleció a los sesenta y nueve años; se dice que era corta de vista y pudo haber tenido razón en creer que no podía dar a luz. María Tudor murió a los cuarenta y dos años, era corta de vista, hablaba en voz alta —un rasgo típico de los sordos— y su nariz era ancha y chata, de la que manaba un pus maloliente que provocaba permanentes quejas de su esposo Felipe II.

El único hijo legítimo, Eduardo VI, murió en 1553, a los quince años. Nunca fue un niño sano y la causa de su muerte permanece en el misterio. Justo un año antes, en abril de 1552, se enfermó de sarampión y viruela y se pensó que era “una manifestación, para purificar su cuerno de insalubres humores, que ocasionan largas enfermedades y la muerte”. Hay casi certeza de que, desde comienzos de 1553, su salud se agravó por una tuberculosis pulmonar. Una erupción en la piel apareció en las últimas dos semanas de su vida, las uñas se le cayeron y los extremos de los dedos y pies se necrosaron. Se cree, según diferentes opiniones, que fue envenenado.

Cualquier incidente aislado en esta historia bien podría ser debido a otra enfermedad, no obstante, la incidencia es acumulativa. Los tres hijos de Catalina de Aragón murieron antes de nacer y todos después del cuarto mes de embarazo, y Ana Bolena tuvo un aborto a los seis meses. Eduardo murió en 1552, luego de una erupción en la piel que parecía tuberculosis sifilítica congénita. En resumen, tenemos la miopía de Isabel y María, más la presumible sordera de esta última y la base de su nariz achatada con una continua y maloliente secreción nasal; cualquiera de estos síntomas podría ser resultado de una sífilis congénita. Por último, tenemos la evidencia de los dos últimos casamientos de Enrique: si, como aseguran los historiadores, su política en este sentido era dictada por un profundo deseo de crear una rama fuerte de los Tudor, entonces se infiere que Enrique se volvió estéril o impotente cerca de los cuarenta años, lo que constituye un fuerte argumento a favor de la sífilis.

En su juventud Enrique fue descrito por el veneciano Pasquiligo como “el más elegante potentado que yo haya visto, con una altura mayor que la común y piernas y pantorrillas extremadamente finas, de tez blanca y brillante, cabello castaño rojizo, peinado corto y lacio y una cara redonda tan bella que le sentaría a una hermosa mujer’. El muchacho, de diecinueve años, lo tenía todo: belleza física, una magnífica presencia, encanto e inteligencia. Disfrutaba de todos los deportes, el baile y la música, y su consejero, el cardenal Thomas Wolsey, aclara que era sólido en sus ideas, de opiniones firmes, difícil de disuadir.

En febrero de 15 14, cuando tenía veintitrés años, se enfermó de viruela, aunque sin pústulas, y se recuperó por completo. Quizás estemos justificados al cuestionar ese diagnóstico, así como cuestionamos la naturaleza de la erupción de su hijo en 1552.

En 1521 Enrique sufrió el primer ataque de paludismo, una enfermedad muy común en el siglo XVI en Inglaterra, que, con intermitencias, aparecerá durante el resto de su vida. Tres años después, en 1524, tuvo un accidente mientras sostenía una justa con el duque de Suffolk, aunque no fue herido de gravedad. Enrique comenzó a padecer dolores de cabeza en 1527 y a lo largo de ese año y el siguiente desarrolló una úlcera notable en uno de sus muslos (tal vez, en los dos), que lo molestó hasta su muerte.

En el crucial año de 1527 tenía treinta y seis años; hasta entonces había reinado con buen juicio y moderación. Más de un peligroso motín había sido reprimido firmemente aunque sin crueldad para las prácticas habituales de la época. Durante esos años Enrique instauró la administración naval, construyó barcos, fundó la Casa Trinidad, mejoró puertos, levantó astilleros y almacenes. En 1521, secundado por “todos los eruditos de Inglaterra”, escribió una respuesta agresiva a Martin Lutero, que le valió el título de Defensor de la Fe, otorgado por el papa León X y empleado por sus sucesores hasta la actualidad. También fomentó el empeño de Tomás Moro para proveer una reserva de agua limpia y cloacas. Desde la muerte negra la medicina había dejado de ser una prerrogativa de la Iglesia, con el consiguiente florecimiento de charlatanes e iletrados.

Parte del cambio del carácter de Enrique, sin duda, se debió a las preocupaciones que le causaba su divorcio de Catalina, ya que las discusiones se prolongaron seis años. La primera señal de desequilibrio apareció en 1531, cuando Enrique permitió que se promulgara una ley que castigaba al reo hirviéndolo hasta la muerte. Al menos tres personas fueron ejecutadas de esa manera, y el acta en cuestión fue abolida a los pocos meses de la muerte del soberano, por recomendación de los consejeros de Eduardo VI. En 1533 dictó la primera “acta de traición”, por la cual cualquier persona que difamara su casamiento con Ana Bolena, o que tratara de perjudicar la sucesión, sería considerada culpable de traición, condenada a la horca o a ser descuartizada en vida.

El reinado del terror comenzó en 1534, con una indiscriminada matanza de luteranos, anabaptistas católicos y lollars. Esto fue seguido por una cruel ejecución del prior de Chaterhouse y todos sus monjes, y la decapitación de Tomás Moro y el obispo John Fisher.

El 17 de enero de 1536 Enrique sufrió una profunda herida durante una justa y estuvo inconsciente por más de dos horas, logrando una recuperación definitiva el 4 de febrero. Por entonces, su conducta hacia Ana Bolena era salvaje. Como cabeza de la Iglesia de Inglaterra habría podido divorciar-se de ella, pero prefirió condenarla a muerte y declarar bastarda a su hija. La represión en las abadías en 1538-1540 se caracterizó por la condena a la horca de cualquier abad o monje que se resistiera a mostrar sumisión. El vandalismo desatado, que provocó la destrucción de la mayor parte de las obras de arte, no habría sido tolerado por el brillante y culto joven estudiante que subió al trono en 1509.

Durante los años de represión Enrique sufrió continuamente de dolores de cabeza y garganta, insomnio y úlcera en la pierna. En mayo de 1538, a los cuarenta y siete años, se dice que estuvo un tiempo sin hablar con muy mal semblante, y su vida en gran peligro”. El embajador francés Castillon asoció ese ataque con la cicatrización de la fístula en su pierna. Por esta razón se ha sugerido que Enrique sufrió una embolia pulmonar por un coágulo de una vena varicosa. La pérdida del habla, sin embargo, está más asociada con un posible ataque de apoplejía.

En 1539 apareció el Estatuto de los Seis Artículos, una notable pieza de legislación dirigida contra cualquiera que atentara contra la posición de Enrique como cabeza de la Iglesia en Inglaterra; los protestantes eran quemados como herejes y los católicos romanos, colgados como traidores.

La vacilante política del rey respecto de la extensión de la reforma religiosa probablemente reflejaba la influencia de sus esposas. No hay duda de que Enrique se avergonzaba de la fealdad de Ana de Cléves, presentada a él por el partido reformista que condujo a la caída de Thomas Cromwell, poniendo en peligro al mejor amigo de Enrique, el arzobispo de Cranmer, para terminar en una renovada persecución de los protestantes. La impresión que queda es que Enrique comenzó con la intención de reformar lo que era su propia iglesia y luego retrocedió, frente a las posibles consecuencias que podía acarrearle esa medida en el día del Juicio Final. En este punto se sugiere la evidencia de una mente dividida: una tratando de mostrarse a sí mismo como hijo leal a la Santa Madre iglesia; la otra, intentando manejar a la Iglesia según su propio deseo.

Enrique nunca perdió el control de los asuntos de Estado. De hecho, después de la caída y muerte de Wolsey en 1529, se inclinó por una monarquía absoluta más que constitucional. Tres años antes de su muerte dirigió en persona al ejército durante la guerra contra Francia y supervisó las medidas de combate. Aunque prematuramente avejentado, con el pelo blanco y muy obeso, conservó la capacidad mental y física hasta el final. Tampoco murió como Iván, aterrorizado y sin sentido. Los relatos sobre su muerte varían y la verdadera causa permanece oscura, aunque murió pacíficamente, dándole la mano al arzobispo Cranmer, el único amigo que lo acompañó hasta el fin de sus días.

No existe un diagnóstico indiscutible en el caso histórico de la sífilis de Enrique VIII, pero ciertos indicios despiertan sospechas. Un estudiante de medicina moderno está entrenado en buscar las cosas simples antes que lo complicado. Si examinamos un niño de quince años que sufre temperatura alta, dolor abdominal y sensibilidad en el flanco derecho con cierta rigidez muscular, pensaremos en no excluir una apendicitis o peritonitis antes de considerar un tipo raro de enfermedad. A continuación, el estudiante debería hacer coincidir signos y síntomas en una entidad clínica, antes de decidir si el paciente sufre de dos o más afecciones. De igual manera debe ser considerada la historia de Enrique VIII.

El rey, sin duda, sufrió de varias dolencias menores, pero la historia médica, la historia obstétrica de sus reinas, la sospechosa muerte de su hijo Eduardo, las incapacidades de su hija María, aun la leve miopía de Isabel, deben ser tenidas en cuenta en el diagnóstico. Todas pueden ser separadas describiendo distintas formas de dolencias que, al agruparse, proporcionan una evidencia más que sugerente. La sífilis fue una infección muy común a principios del siglo XV1 y no existe una buena razón para descartar que Enrique se haya librado de ella. Sea cual fuere la naturaleza de sus dolencias, o la combinación de ellas, ejercieron un profundo efecto sobre el futuro de Inglaterra. La incapacidad para producir una línea sana de varones fue el comienzo del fin de la dinastía Tudor, teniendo en cuenta que no hubo nietos legítimos o ilegítimos. La firme y eficiente autoridad de los Tudor dio paso al débil intento de los Estuardo, sumiendo al país en una guerra civil.

Después de la muerte de Enrique, Eduardo, de nueve años, accedió al trono bajo la tutela de la familia de su madre, los Seyrnour. Con su patrocinio, Eduardo lideró mejor que nadie a los protestantes. La expoliación de las propiedades monásticas continuó y la mayor parte de las tierras, tesoros y rentas fueron arrebatados por los ansiosos nobles. Había todavía un considerable afecto por la vieja fe. Los fanáticos iconoclastas del reinado de Enrique no eran queridos por el sucesor y su media hermana María procedió, con moderación, a restaurar a la Iglesia católica romana, quizá no con su antiguo poder pero sí como la religión oficial.

No hay duda de que María persistió en su política a pesar de las advertencias de su esposo, el católico Felipe II de España, y de que podría haber sido una honorable defensora de la fe pura contra la herejía. Pero, mentalmente insana, no escuchaba razones. Causó la muerte en la estaca de trescientos hombres y mujeres del pueblo en un período de tres años, con lo cual aseguró que la mayoría de sus súbditos considerara más diabólico al catolicismo romano que el paganismo. El ascenso al poder de Isabel I se produjo muy tarde y la llegada de la tolerancia religiosa fue impensable durante muchos años.

El efecto de la persecución de María es evidente aun en la actualidad. Todavía es difícil desentrañar muchos sucesos del siglo XVI porque la explicación dada por los escritores protestantes a menudo difiere de la versión de los católicos. Todavía hoy tenemos esos distantes fuegos, como brasas encendidas, en Irlanda del Norte.

La sifilis de Iván El Terrible sus efectos Historia del Imperio Ruso

Introducción Histórica: Los pueblos eslavos desde su unión bajo el reinado de Rurik (862), rey de los vikingos, eran llamados «Rus». Bajo Vladimiro I el Santo (980-1015), los rusos se convirtieron al cristianismo en su versión ortodoxa griega y adoptaron los ritos de la Iglesia bizantina. El centro de la cultura rusa era Kiev. A partir de 1223, Gengis Kan, el mongol expansionista, ataca a los rusos, y en 1242 Rusia se convierte en una parte del Imperio mongol de la Horda de Oro. Aunque controlados por los mongoles, los grandes príncipes siguieron gobernando de forma relativamente independiente. Iván 1 (1323-1340) convierte a Moscú en la capital de los rusos. En 1472, Iván III libera a Rusia del dominio mongol, se proclama gran príncipe de todos los rusos y los símbolos de su ejército dicen claramente que se considera a sí mismo el sucesor del imperio bizantino, caído en 1453.

Por eso su hijo Basilio III se nombró zar (emperador) e hizo que arquitectos italianos levantaran la ciudadela de Moscú, el Kremlin. Su hijo Iván IV (1533-1584) se ganó el mote de «el Terrible», porque aplastó brutalmente a todos cuantos se resistieron a su poder autocrático; pero al mismo tiempo modernizó el Imperio y creó la guardia imperial.

Los efectos históricos de la sífilis han sido devastadores. Magníficos seres como los isleños de las islas del Pacífico Sur fueron destruidos en masa. Brillantes hombres de Estado en posiciones de poder se transformaron en idiotas jocosos; artistas, pintores y poetas se convirtieron en verdaderos estropajos. Francisco I de Francia, el papa Alejandro Borgia, Benvenuto Cellini, Toulouse-Lautrec, Randolph Churchill —padre de Winston Churchill— son algunos de los muchos nombres que han salido a la luz.

Millones más sufrieron las consecuencias de esas transformaciones, como Iván el Terrible, de quien no hay duda de que fue sifilítico, ya que, durante el régimen soviético, sus restos, exhumados en el Kremlin, mostraban las típicas lesiones óseas producidas por la enfermedad.

Iván, gran duque de Moscú y primer zar de todas las Rusias, nació el 25 de agosto de 1 530 y ascendió al trono como gran duque cuando tenía tres años de edad, tras la muerte de su padre Vassili III. En apariencia, el muchacho era el típico príncipe ruso de la época, pasó su juventud cazando, entre mujeres, bebiendo, robando a mercaderes y aterrorizando a infortunados aldeanos. Pero había algo más en él; bajo la superficie prevalecía el noble estudioso, que prefería la compañía de los humildes y educados clérigos. Así, eligió a uno de ellos, Alexei Ardatchev, como su íntimo amigo y más estrecho colaborador.

El 16 de enero de 1547 Iván fue coronado zar, basando su derecho al trono como descendiente de Vladimiro y del césar bizantino Constantino Monomakh. Dos semanas después se casó con una mujer piadosa y bondadosa, Anastasia Zakharina Koshkina.

Ese año el fuego destruyó parte de Moscú y el arzobispo Makary aprovechó la catástrofe para endilgar a las mentiras pecaminosas de la juventud del zar la razón de tanta desgracia, con la esperanza de que Iván se reformara y edificara un reino que prometía ser uno de los más ilustres de la historia de Rusia. El zar sancionó un Código por el cual desterró a los nobles más opresores, reformó parcialmente todo el poder de la Iglesia y fundó escuelas en Moscú y en las grandes ciudades. Inspiró a sus tropas con una cruzada espiritual, rescatando a Kazán de la horda tártara, y extendió su imperio más allá del Volga, hasta Astracán. En 1558 fue hacia el oeste contra los caballeros teutones y, para el verano de 1560, había llegado a Riga, en la frontera de Prusia.

Según los parámetros actuales, Iván fue un déspota cruel, aun durante sus años juveniles, pero para la Rusia de entonces, e incluso para las costumbres europeas, las reglas que estableció fueron sabias y humanitarias. Desde 1551 hasta 1560 jugó un papel muy importante en las deliberaciones de su consejo, permitiendo la libertad de palabra y de opinión, recibiendo peticiones de todos sus súbditos. La leyenda dice que fue la primera y única vez en la historia de Rusia en que los hombres pobres del país pudieron acceder a su soberano.

En octubre de 1552 Anastasia dio a luz un hijo, Dimitri, que murió a los seis meses. Nueve meses más tarde nació Iván, y Fedor en 1558. Probablemente el zar se había infectado de sífilis en sus andanzas antes de casarse, por lo que suponemos que el primogénito Dimitri falleció a causa de la sífilis congénita. Giles Fletcher, en The Russe Commonwealth, describe a Fedor, quien sobrevivió a Iván el Terrible, como de mediana estatura, algo bajo y grueso, de una complexión lívida e inclinado a la hidropesía, nariz aguileña, inseguro en su andar, como consecuencia de alguna enfermedad en las piernas, pesado e inactivo, con una sonrisa tonta. Era una persona simple y muy poco ingeniosa. Aunque a la distancia y con escasas referencias no es posible hacer diagnósticos certeros, es probable que Fedor padeciera sífilis congénita.

Anastasia murió en julio de 1560. El zar, con el ánimo destrozado, volcó todo su pesar en una borrachera prolongada, que comenzó después del funeral. Su mente concibió la fantasía de que su amigo Alexei Ardatchev y su sabio consejero, el monje Silvestre, habían contribuido a la muerte de su esposa mediante embrujos. Si bien perdonó sus vidas, los destituyó y encarceló, dio muerte al hermano de Alexei y a su hijo de doce años, e hizo lo mismo con su amiga María Magdalena y sus cinco hijos.

El 21 de agosto de 1561 Iván se casó con una acaudalada princesa, aunque esto no impidió que concibiera —tan sólo dos años después— el propósito de casarse con la reina Isabel I de Inglaterra. En 1563 el zar comandó un gran ejército e invadió Lituania, tomó la importante ciudad comercial de Polotsk y parecía tener el reino a merced de su voluntad. Cuando volvió a Moscú su vida retornó al libertinaje; en ese momento su nueva zarina dio a luz un hijo, Vassili, que sobrevivió cinco semanas.

Hacia fines de 1564 ocurrió el primer incidente que mostró a las claras que Iván sufría de sífilis en la etapa terminal (PCI).

Temprano en la mañana del 3 de diciembre, un grupo de trineos se ubicó en la plaza del Kremlin, cargados por los sirvientes con oro, plata y joyas del palacio. El zar, la zarina y dos de sus hijos partieron en ellos sin rumbo establecido. Poco después, Iván envió el siguiente mensaje a su casa: “Incapaz de tolerar la traición que me rodeaba, he decidido seguir el camino que Dios me dicte”.

Confundidos, los nobles y obispos salieron en su búsqueda. Lo encontraron en una pequeña aldea de Alexandrov, a ciento cincuenta kilómetros al noroeste de Moscú, y le rogaron que regresara. Iván accedió, pero impuso ciertas condiciones: tener la libertad de ejecutar a cualquiera que él considerara un traidor, vivir en una residencia en las afueras del Kremlin y contar con una guardia personal —los oprichniki— de cerca de mil hombres.

Volvió a Moscú el 2 de febrero de 1565 y dos días después comenzaron las ejecuciones. Los bandidos oprichnikifueron aumentados hasta agrupar más de 6.000 hombres, y la nueva casa fuera del Kremlin se convirtió en un extraño monasterio, donde Iván era el abate. Trescientos oprichniki servían de monjes, vestidos con casacas negras y ropajes y sables jalonados de oro. El día comenzaba con los maitines a las cuatro de la mañana y terminaba a las ocho de la noche, con las vísperas. Iván rezaba con tal fervor que su frente siempre estaba magullada por las postraciones. Esos ataques de devoción eran interrumpidos para visitar la cámara de tortura, convenientemente situada en los sótanos de la residencia.

De ahí en más el reinado de Iván constituye un relato tormentoso, plagado de torturas, azotes, gente quemada y hervida en enormes ollas, y toda clase de muertes espeluznantes. Fue atroz la venganza que ejecutó en laciudad de Novgorod en respuesta a una conspiración. Durante cinco semanas, miles de personas fueron azotadas hasta morir, asadas sobre fuego lento, o abandonadas a la intemperie glacial. Iván el Terrible y su hijo Iván intervinieron en forma directa en las ejecuciones de Moscú del 25 de julio de 1570. Mientras el príncipe Viskavati era colgado y cortajeado con cuchillos, el zar violaba a su esposa en su presencia y su hijo, a la hija mayor del matrimonio. Episodios de horror semejantes se repitieron durante casi veinte años, entre 1565 y 1584. La locura del zar culminó en la matanza de su propio hijo y heredero, el zarevich Iván, al que apuñaló en un ataque de furia, el l9de noviembre de 1581.

Desencantado con su idea de casarse con Isabel de Inglaterra, Iván se declaró a su prima Mary Hastings, y cuando ella rechazó su oferta, anunció que estaba dispuesto a casarse con cualquier pariente de la reina. Ignorando el hecho de que ya estaba casado, el zar parecía obsesionado con la fantasía de una unión real con Inglaterra. Isabel, que especulaba con la riqueza del imperio ruso, le aseguró al mensajero enviado que cualquiera de entre una docena de parientes estaría encantada de casarse con él. Por fortuna para ellas, Iván murió el 15 de marzo de 1584, antes de que ese proyecto se materializara.

Sus últimos días fueron tormentosos: no podía dormir, sentía terror, padecía alucinaciones y permanecía rodeado de adivinos. Su único momento de relajación consistía en mirar y acariciar sus joyas, hablando de sus poderes curativos. Murió a causa de un ataque de apoplejía.

Millones de sus súbditos perecieron porque Iván sufría de sífilis. Su reinado podría haberse desarrollado en forma ejemplar en tanto modelo político si no hubiera sido por su locura y despotismo cruel. El asesinato de su hijo salvó a Rusia de un reinado sangriento, ya que había sido educado en la codicia y la crueldad. Su muerte dejó el trono en manos de Fedor, un idiota congénito, incapaz de reinar, quien estuvo, al inicio de su reinado, bajo el tutelaje de Boris Godunov. La muerte de este último, en abril de 1605, sumió a Rusia en el caos, y no hubo atisbo de unidad hasta la elección, en 1613, del primer Romanov, la dinastía que reinaría hasta principios del Siglo XX.

Ver También: Iván El Terrible Un Ser Cruel y Siniestro

Efectos de la sifilis, la evolucion de esta enfermedad

Uno de los problemas más controvertidos en la historia de la medicina es cómo y por qué la infección bacteriana conocida como sífilis brotó súbitamente en Europa a fines del siglo XV. La sífilis es una enfermedad venérea que puede transmitirse de una persona a otra por contacto sexual, a través de la placenta, de una persona que tenga alguna lesión abierta en la boca al compartir un vaso con un sifilítico, por el uso de agujas hipodérmicas en común, al asistir a infectados sin guantes protectores y ante algún descuido de un patólogo cuando efectúa una autopsia. Producido el contagio, sigue un período de incubación que puede variar entre diez y noventa días, aunque es frecuente que la enfermedad se desencadene entre la segunda y la cuarta semana antes de la aparición del primer signo o “chancro”, una reacción tisular localizada en la zona de contacto.

El chancro se desarrolla en los órganos genitales o cerca de esa zona, así como en labios y dedos. Se cree, por ejemplo, que la protuberancia a un costado de la nariz de Enrique VIII, del cuadro pintado por Hans Holbein, es un chancro. Luego, sintomática y espontáneamente desaparece, entre la tercera y la octava semana, dejando una leve e imperceptible cicatriz. Su tamaño puede ser grande o tan pequeño como un grano; por eso la primera etapa de la sífilis es tan peligrosa, ya que el enfermo es capaz de infectar a otras personas sin darse cuenta, pues la pequeña úlcera inicial muchas veces pasa inadvertida. Cerca de un cuarto de los pacientes atendidos en las clínicas aseguran no haberse percatado de la lesión.

Entre seis y ocho semanas después de la aparición del chancro el paciente entra en la etapa secundaria, aunque los síntomas pueden tardar un año o más en aparecer. En esta etapa se produce una reacción tisular relacionada con la infección, más que una invasión bacteriana. Aparecen sensaciones de malestar, dolor de cabeza y también de garganta, febrícula y, en el 75 por ciento de los casos, un “sarpullido” en la piel que es importante porque puede tomar diversas formas.

La sífilis ha sido llamada “la gran imitadora” porque suele ser confundida con otras enfermedades, ya que muchas veces se asemeja al sarpullido del sarampión, la viruela o cualquier otra erupción de la piel. Como regla general, la etapa secundaria no dura mucho; el paciente entra en una fase latente, en la que parece estar completamente libre de signos y síntomas aunque la erupción reaparecerá por una semana o más, para volver a desaparecer. Durante las etapas secundaria y latente temprana el paciente es altamente contagioso. El momento más peligroso transcurre en la etapa latente temprana, durante la cual el paciente puede infectar a otros estando, en apariencia, libre de la enfermedad.

Alrededor de dos años más tarde se desarrolla la etapa latente tardía, cuando no hay signos, ni síntomas, ni contagio posible. No se puede decir que el infectado esté curado, ya que los análisis de sangre revelarán la presencia de la sífilis, pero la enfermedad está latente y puede permanecer así durante un período de tiempo, en que quizá la muerte del enfermo sobrevenga por alguna otra causa.

El estado latente se puede extender durante años sin que ocurra ningún incidente. Mientras, el sifilítico vive bajo el engaño de estar fuera de peligro; en realidad, la enfermedad ha entrado en la prolongada fase crónica.

Entre los tres y los veinte años aparecen los signos de la sífilis terciaria. Hay muchas manifestaciones de ello, ya que la enfermedad afecta casi todos los sistemas del cuerpo. La típica lesión de la sífilis terciaria puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo: huesos, corazón, garganta o piel. En esos casos, se pueden apreciar los cambios producidos en los vasos sanguíneos, que presentan debilitamiento e hinchazón de las paredes, llevando al paciente a la muerte por ruptura de la aorta o de alguno de los vasos del cerebro.

El sistema nervioso también puede verse afectado, causando la enfermedad llamada tabes dorsal, que gradualmente produce parálisis e incontinencia. Al afectarse el cerebro, la sífilis producía significativos cambios en la personalidad, y hasta parálisis terminal general e insania (PGI).

En el estadio terminal el enfermo genera ideas o esquemas poco racionales, pero grandiosos o bizarros. Arthur Conan Doyle —el creador del formidable detective Sherlock Holmes— cuenta la historia de un joven granjero que sorprendió a sus vecinos por su optimismo cuando su granja se deterioraba debido a la depresión de la agricultura: propuso reemplazar las cosechas comunes y plantar el área con rododendros’ para saturar el mercado. Su idea habría sido posible… de existir un mercado saturable.

La mayoría de los pacientes no tratados morían dentro de los primeros cinco años luego de la aparición de los signos de PGI, aunque cierto mimero nunca se volvió francamente insano o inútil. El proceso de la enfermedad cerebral cambiaba las conductas pero los enfermos podían llevar una vida más o menos normal, hasta que morían por otras causas, quizás arruinando su propia vida con especulaciones locas o aterrorizando a sus familiares con arrebatos de violencia.

Debido al desarrollo de la terapia antibiótica, la sífilis terciaria se ha diferenciado de las etapas primaria y secundaria y se ha convertido en una rareza en el mundo occidental desde fines del siglo XIX.

ENFERMOS DE SÍFILIS: “La intelectualidad también contrajo sífilis, entre los más conocidos está el cuentista francés Guy de Maupassant, Stendhal, Lord Byron el poeta inglés, el novelista irlandés James Joyce, el poeta francés Arturo Rimbaud, el bardo francés Paul verlaine, el gran poeta galo Charles Baudelaire, el filósofo germano Federico Nietszche, el bardo alemán Enrique Heine, el genial poeta gay irlandés Oscar Wilde, los pintores Vicente Van Gogh y Paul Gauguin, además del gran pintor español Francisco de Goya y el gran fabricante de armas Samuel Colt, padre del revólver.

Benito Mussolini, dictador italiano cuyas locuras espeluznaban a muchos, también padeció de sífilis, pero no se ha podido confirmar si efectivamente Cristóbal Colón la padecía. Pedro I de Rusia contrajo su sífilis de Catalina, quien antes de ser su consorte y luego emperatriz, fue una prostituta llamada Martha Skavronskaya. La nobleza menor también se vio azotada por sífilis.

El Marqués de Sade contrajo sífilis tras un romance tempestuoso con Laura de Lauris. Lord Randolph Churchill padre del gran Sir Winston Churchill la adquirió en sus correrías de burdeles antes de casarse con Jennie Jerome. La bailarina y cortesana Lola Montez se dio el lujo de infectar al pianista y compositor húngaro Franz Liszt, pero ella misma murió loca, pobre y en desgracia en Nueva York.

No sería Franz Liszt el único músico en verse afligido por la sífilis, ya que Franz Schubert (que además tenía fama de no lavarse nunca) la contrajo con la meretriz cuyas caricias le inspiraron la Sinfonía Inconclusa. El hermano de Francisco José I-Maximiliano- contrajo la sífilis en un crucero sexual que hizo en un yate por el Brasil, y luego llevó esta enfermedad a su adoradora esposa Carlota de Bélgica. Ambos estaban destinados a ser los emperadores artificiales de México. Tras la ejecución del emperador Maximiliano, Carlota enloqueció y fue recluida.”

La sifilis en la historia: Ivan El Terrible, Enrique VIII y Pedro de Mendoza

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LA SÍFILIS

sifilis en la historia

La Enfermedad                  Iván El Terrible                 Enrique VIII                Pedro de Mendoza

El contagio microbiano

En el siglo XVI, hace su la aparición una enfermedad nueva, tan temible como temida: la «gran viruela», a la que el médico poeta italiano Fracastor dará en el año 1530 el nombre que lleva desde entonces, la «sífilis».

¿Esta enfermedad llegó en la tripulación, cuando Cristóbal Colón llegó de regreso de la Española por primera vez a Palos, el 15 de marzo de 1493, o la segunda vez a Cádiz, el 11 de junio de 1496? Esto parece hoy poco probable, tan rápida fue la difusión de la sífilis en el último decenio del siglo XV y el primero del XVI. Veamos como autores de finales del siglo XV y de principios del xvi describen las primeras manifestaciones.

El primer texto que hace alusión a la sífilis es un corto poema de 124 versos, De scorra pestilentiali, compuesto antes de 1496 por un profesor de derecho de Estrasburgo, Maria Sebastian Brandt, y publicado en 1498 en sus Carmina.

El segundo es igualmente un poema, de Joseph Grümbeck (o Grümpeck), nacido en Burhausen (Baviera), secretario del emperador Maximiliano de Austria: De la Mentulagre, enfermedad pestilente desconocida durante los siglos precedentes, escrito entre 1496 y 1506 (Mentulagre es una palabra formada por el autor partiendo de méntula = miembro viril y del griego agreó =yo tomo).

Grümbeck escribió también en la misma época un Tratado de la scorre prestilentiae o mal francés, conteniendo su origen y tratamiento (aquí adopta el término scorre, partiendo del griego Skb = impureza, basura). Hallándose en Augsburgo le llama poderosamente la atención el poema de Brandt y decide reunir a su vez todo lo que se sabe sobre esta extraña enfermedad y los remedios que conviene utilizar.

 En realidad la astrología tiene un papel importante en las concepciones nosológicas de Grümbeck (como en las de Brandt, por otra parte). Y, como es de esperar, el mejor auxilio llega todavía Je Dios.

Sin embargo, la primera afirmación del posible origen americano de la sífilis se encuentra en una obra de un médico sevillano, Rodrigo Díaz de la Isla, escrito entre 1504 y 1506: Tratado llamado Fruto de todos los santos, contra la enfermedad serpentina, venida de la isla Española. Asegura que a lo largo del viaje de regreso de la Española, uno de los hermanos Pinzón, piloto de Cristóbal Colón, habría sufrido una extraña enfermedad de la piel; él mismo habría curado en Barcelona a marineros afectados por esta enfermedad.

En 1497, Nicola Neoniceno publica en Venecia un libelo titulado Libellus de epidemia quam vulgo morbum gallicum vocant (Libro sobre la epidemia llamada comúnmente mal francés).

En fin, en 1498, el español Francisco López de Villalobos (nacido en 1474 en Villalobos, en la diócesis de León) publica en Salamanca un poema titulado Sumario de la Medicina, en romance trovado, con un tratado sobre las pestíferas bubas. Todavía, en este caso, se trata de un poema. En 76 estrofas de 10 versos, el autor expone todo el saber de su época concerniente a la sífilis, muy reciente puesto que había aparecido cinco años antes en el Viejo Continente.

López Villalobos observó la sífilis con un espíritu muy médico, y la describió perfectamente. Se trata sin duda de una enfermedad cutánea nueva. Es contagiosa y comienza siempre en el órgano con el cual se comete el pecado de lujuria: es una pequeña llaga dura, indolora, negruzca, a la que acompañan ganglios inguinales. Algún tiempo después aparecen síntomas generales: fatiga, abatimiento, dolores de cabeza, trastornos del sueño; después erupciones cutáneas: manchas, pápulas, vesículas, tubérculos, escamas; dolores articulares; en fin, lesiones óseas, sobre todo en la cresta de las tibias; y úlceras gomosas. Se trata, pues, de una enfermedad general, rebelde a todas las medicaciones.

Hay que citar todavía un autor, el caballero Ulrich von Hutten, que publica en 1519 un opúsculo titulado De guaiaci medicina et morbo gálico, que alcanza en su momento un gran éxito. El autor no es médico, ya que se trata de un truculento hombre de guerra, por suerte humanista. Pero conoce bien la sífilis, pues ha sido cruelmente atacado por ella. Escribe su obra para divulgar mejor el tratamiento por medio de madera de Guayaco, que al parecer a él le dio buen resultado.

Señalemos también los pasajes dedicados a esta enfermedad en la Practica in arte chirurgica, de Juan de Vigo (1460-después de 1517), médico del papa Julio II, aparecida en 1514. Las páginas que consagra a la sífilis figuran entre las más interesantes de su tratado (constituyen el libro V):

«En el mes de diciembre del año 1494 (año en que el rey Carlos Vil pasó los Alpes con el ejército francés para reconquistar el reino de Nápoles), se extendió por casi toda Italia una enfermedad de naturaleza hasta entonces desconocida. Los franceses le llamaron entonces mal de Ñapóles, pues pretendían haberla contraído en Ñapóles y llevado a su país. Los napolitanos, por su parte, le dieron el nombre de mal francés, porque se había manifestado y extendido por primera vez en Italia en la época de la expedición francesa. Los genoveses la llamaron por su parte lo male de le tavelle, los toscanos lo male de le bulle, los lombardos lo male de le brosule y los españoles las búas. Cada pueblo, en una palabra, le asignaba una denominación según su conveniencia. Poco importa, por lo demás, tal o cual denominación, lo esencial, para nosotros, es saber tratar y curar esta enfermedad.

«El contagio del que ella deriva se realiza sobre todo por el coito,es decir, por el comercio sexual de un hombre sano con una mujer

enferma o inversamente de un hombre enfermo con una mujer sana.» Los primeros síntomas de esta enfermedad se daban casi invariablemente en los órganos genitales, es decir, en la verga o en la bulva. Consistían en pequeños granos ulcerosos, de una coloración marronácea y lívida, a veces incluso negra, otras ligeramente blanquinosa. Estos granos estaban delimitados por un anillo de una dureza callosa.

»Por más que se combatieran estos primeros granos con toda suerte de remedios interiores, raramente se lograba impedir que su veneno se extendiera por todo el organismo. Se producían entonces sobre las partes genitales nuevas ulceraciones, tan difíciles de curar como prontas a reproducirse después de su curación. Después la piel se cubría de granos encostrados y de pápulas salientes parecidas a pequeñas verrugas. Estas erupciones llenaban sobre todo la frente, el cráneo, el cuello, el rostro, los brazos, las piernas y a veces incluso se extendían por toda la superficie del cuerpo…»

El primer autor francés que escribió sobre la sífilis fue el médico de Rouen Jacques de Béthencourt, autor de una Nueva cuaresma de penitencia y purgatorio de expiación para uso de los enfermos afectados del mal francés, o mal venéreo…, aparecida en 1527. Él es el primero en haber sustituido por el nombre de «mal venéreo» (morbus venereus) las expresiones utilizadas hasta el momento para designar la enfermedad:

«Se hace la injuria a algunos santos de atribuirles esta enfermedad. De ahí que se le llame «mal de San Sementé», o «mal del santo varón Job», etc. Es una indignidad, es una profanación imputar a tales santos un mal vergonzoso que deriva de las pasiones culpables, y que tiene su origen primero en un coito impuro… Rechacemos, pues, estas denominaciones sacrilegas y, considerándolo todo bien, demos a este mal el nombre que mejor le conviene, el de «mal venéreo».

Pero será sobre todo el gran poema de Girolamo Fracastoro (nacido en Verona en 1478 y muerto en 1553) Syphilis, sive morbus gallicus, el que alcanzará un gran éxito incluso cuando no aporta gran cosa nueva respecto al conocimiento semiológico de la enfermedad.

Girolamo Fracastoro nació en Verona en 1478 en el seno de una familia donde se hallan médicos ilustres. Su infancia ya fue objeto de leyendas. Se dice que había nacido con la boca cerrada y que fue necesaria una operación para abrírsela. Algunos meses más tarde su madre es herida por el rayo con el niño en brazos y el bebé resulta indemne. Dotado de una memoria prodigiosa se aplica al estudio de la filosofía, luego de las ciencias, lo que le merece una distinción por parte del cardenal Bembo, uno de los más célebres humanistas del siglo XVI.

Fuente Consultada: Historia Cultural de la Enfermedad Marcel Sendrail El Siglo de la Enfermedad Contagiosa

La vejez o tercera edad: problemas que sufrimos al envejecer Vivir

La vejez o tercera edad: los problemas que sufrimos al envejecer

A pesar de tratarse de una disciplina relativamente joven y de que todavía lucha porencontrar un lugar definitivo en las políticas sanitarias de muchos países, la gerontología ha conseguido reunir una gran cantidad de logros en favor de las personas de mayor edad. De hecho, puede decirse que, aunque la vejez es un territorio muy diverso que afecta de modo distinto a cada individuo, la ciencia pudo definir 10 grandes líneas de actuación en las que ya se puede, y se debe, trabajar.

la vejez

La prestigiosa revista Journal of Gerontology publicó hace unos meses una monografía sobre la medicina y la edad que se convirtió en referencia mundial de esta disciplina. De su lectura se desprenden esos 10 caminos a seguir en geriatría y gerontología que, más recientemente, fueron resumidos por el doctor John Morley de la Universidad de Saint Louis. La definición de estos objetivos cumple un papel fundamental en el desarrollo futuro de la ciencia gerontológica.

Objetivos claros
A medida que la geriatría y la gerontología van cobrando prestigio en la comunidad médica y ganando puestos en la infraestructura clínica, se hace necesario establecer protocolos y objetivos claros sobre el objeto de investigación y de actuación de estas especialidades. Detectar los problema básicos de la población mayo puede ayudar en la tarea.

Este es el top 10 contra la vejez:

1. Deterioro cognitivo. “No ha’ duda —dice Morley— de que combatir el deterioro de las funciones cognitivas del anciano y los problemas de comportamiento que de él se derivan es una prioridad en geriatría.’ En la actualidad, el conocimiento sobre el desarrollo del Alzheimer está creciendo exponencialmente Fundamentalmente se ha avanzado en el diagnóstico de la enferme dad. La posibilidad de estudiar h presencia de beta-amioide en el tejido epitelial de un paciente abre grandes esperanzas para la detección precoz del mal. Es sabido que este péptido, que cumple funciones neurotransmisoras, es también responsable de la formación de depósitos (placas amiloides) que producen deterioro neuronal grave.

Por otro lado, también mejoraron las técnicas de detección de síntomas prematuros. Por ejemplo, se sabe que algunas funciones motoras empiezan a deteriorarse mucho antes de la aparición de la enfermedad. Estar atento a estas señales mejora considerablemente la capacidad de diagnóstico.

En cuanto al tratamiento, se tI baja intensamente en el uso de inhibidores de la colinesterasa y moduladores del sistema glutamato/NMDA. Además, se descubre que el gingkobiloba, una plan con varias propiedades curativa ofrece potenciales beneficios para los que sufren el mal.

2. Depresión. Uno de los grandes caballos de batalla de la gerontología es que se reconozca la d presión entre los males que debe seguirse de manera sistemática e la población anciana. Este trastorno suele obviarse en los reconomientos iniciales, sobre todo en atención primaria, y es causante no solo de gran sufrimiento, sino de enfermedades subsidiarias como infarto.

3. Movilidad. La geriatría empieza a observar la movilidad cono una herramienta de diagnóstico que debe tenerse en cuenta. E deterioro en la velocidad de desplazamientos y reacciones del paciente es una señal de alarma de que si está produciendo un declive general. Por otro lado, si se logra mantener más tiempo la capacidad de caminar habitualmente, se experimenta una mejora considerable en otras funciones.

4. Nutrición. Entre los adultos mayores se producen cambios en los patrones nutricionales que, en algunas ocasiones, producen graves deterioros del estado físico. El descenso en la cantidad de comida ingerida y, sobre todo, la pérdida del hábito de “picar entre horas” generan una merma considerable en la cantidad de nutrientes. Algunas personas mayores terminan experimentando episodios de anorexia. En este sentido, se ha propuesto la llamada “hormona del apetito”, ghrelín, como una candidata a ser herramienta terapéutica habitual en los protocolos geriátricos occidentales.

5. Hormonas. Una de las consecuencias mejor conocidas del paso del tiempo, sobre todo en las mujeres, es el cambio en el patrón hormonal. En teoría, el aporte extra de determinadas hormonas podría ser una buena estrategia para combatir la vejez. Pero se sabe que algunas terapias sustitutivas producen severos efectos secundarios Los efectos de la inyección de moléculas como la progesterona o la testosterona siguen debatiéndose y su función en gerontología es una de las líneas de investigación más prometedoras.

6. Fragilidad. En los últimos años, la geriatría ha comenzado a fijarse en la fragilidad como un síndrome que se debe tener en cuenta, ya que es un importante precursor de la incapacidad funcional. E1 problema es que las causas de la fragilidad son demasiado numerosas incluyen desde deterioros cognitivos hasta diabetes o problemas vasculares. La intervención ante este mal s centra en dos frentes: prevenir mediante el ejercicio físico y detectar síntomas precoces, como el aumento de los episodios de caídas.

7. Corazón. Es el rey de la geriatría. Casi el 50 por ciento de las personas de avanzada edad muestran algún tipo de deterioro en sus funciones cardíacas por lo que la vigilancia del corazón y de la presion arterial es una rutina asimila en esta disciplina. La hipertensión geriátrica poco tiene que ver Don la de los adultos o jóvenes. El cuidado de los valores de presión arterial en personas mayores requiere de cálculos más sutiles y seguimientos más complejos. En esos pacientes es muy habitual la presencia de irregularidades en la presión (hiper o hipotensiones) características de este grupo.

8. Sistema inmune. El deterioro del sistema inmune con la edad e bien conocido. Una de las causa de este mal es la disminución de aporte proteínico de la dieta. Por eso, la actuación en este sentido mediante complementos nutricionales es eficaz. Pero, además, las personas mayores son más vulnera bies a la aparición de nuevas enfermedades infecciosas como el SARS o la fiebre del Nilo. Por eso, es necesario que existan unidades especializadas en geriatría en los programas de tratamiento de estos males

9. Vida a los años. Afortunada mente la frase “no se trata d agregar años a la vida, sino vida a los años” se ha convertido en un lema. Eso quiere decir que ha calado en la opinión pública una de las máximas de la geriatría: la medicina no busca la longevidad banal, sino la mejora de la calidad de vida de los adultos mayores.

10. Sistema sanitario. El último gran desafío de la geriatría consiste en dotarse de una infraestructura que permita alcanzar en todos los casos el sueño de los médicos que decidieron formarse en la especialidad: convertirse en parte fundamental del sistema sanitario y lograr generar programas de seguimiento de pacientes a largo plazo; igual que el pediatra y médico de familia acompañan al paciente durante muchos años de su vida.

LA NUEVA TERCERA EDAD EUROPEA

LA NUEVA TERCERA EDAD EUROPEA

Las personas mayores ya son un grupo demográfico suficientemente importante para que sociólogos, políticos y empresarios lo tengan muy en cuenta.

Nadie lo duda: el aumento de la longevidad ha sido una de las mejores noticias del siglo XX. Pero, en los países desarrollados, esta agradable nueva lleva consigo un efecto indeseado: junto con el aumento de la esperanza de vida se experimenta un creciente descenso de la natalidad. Como consecuencia de eso, la sociedad envejece. En el año 1950 en el mundo había 200 millones de personas mayores de 60 años. En 1970 se alcanzó la cifra de 307 millones yen 2000 se superaron los 580 millones. El número de miembros de la llamada “tercera edad” aumenta veinte puntos porcentuales más que el crecimiento de la población. Nos encontramos, así, en la generación de la historia con mayor proporción de personas mayores. ¿Es también la que más respeto les concede?

Un enredo burocrático

Lamentablemente, todo parece indicar que no. Según el especialista en bioética español José García Férez, “la pérdida de importancia y relevancia social de los mayores ha propiciado lo que en la actualidad se denomina técnicamente etaísmo”. Se trata de un conjunto de valores o actitudes que vienen a marginar en todos los órdenes de la vida al anciano y a producir un deterioro de la estima social. El culto a la juventud, a la velocidad, la actualidad, el descrédito de la

madurez, la pérdida de valores tradicionales, los cambios de hábitos culturales, la desintegración de la familia, la obsesión por la salud y la forma física… son fenómenos que, directa o indirectamente, vienen a relegar la función de los ancianos a un segundo término. Es por eso por lo que García Pérez reclama que se constituya una “ética gerontológica adaptada al momento presente”.

Cuando vivimos en la flor de nuestra juventud o disfrutamos de las mieles de una adultez serena y madura no reparamos en la cantidad de problemas técnicos, administrativos y sociales a los que se enfrenta una persona mayor. El ingreso voluntario o involuntario en una residencia geriátrica, la realización de un testamento vital, la organización de las directrices anticipadas sobre el patrimonio o la familia, la designación de un tutor legal en caso de incapacidad, la subrogación de decisiones, la pérdida de la intimidad, la exclusión laboral, el uso del sistema sanitario, la pensión…, envejecer puede convertirse en una pesada carga burocrática y casi ninguna sociedad está preparada para facilitar la tarea a los millones de ciudadanos que deben realizarla.

Pero, por otro lado, el triunfo de la vejez sobre la enfermedad gracias a los últimos avances médicos ha favorecido el florecimiento de una nueva masa social compuesta por personas mayores sanas, vigorosas, deseosas de participar en la actividad social, conscientes de su peso político, consumidoras y reivindicativas.

Nuevo grupo de presión

Según la mayoría de los expertos, los agentes sociales no terminaron de reaccionar correctamente ante el surgimiento de este nuevo grupo de población. Los políticos intuyen que en él existe un interesante depósito de votos, pero no saben cómo explotarlo. La nueva tercera edad ha empezado a organizarse de manera espontánea a la espera de que alguien repare en su importancia.

Como consumidores, los ciudadanos maduros han encontrado un lugar, por lo menos en los países más desarrollados. Revistas, productos cosméticos, viajes, ocio, inmobiliarias.., no pocos sectores han decidido dedicarse a cautivar a los mayores de 65 años. Con eso, según los expertos en marketing, se ha producido una curiosa competencia entre el culto a la figura joven y el deseo de no incomodar a la madura. ¿Será esta competencia el motor de un nuevo cambio social que estimule un mayor respeto hacia el papel de los abuelos en la sociedad?

No es posible saberlo. Lo que se pueden hacer los especialistas en detectar si se han producido cambios en la percepción de la vejez a lo largo de los últimos años. En este sentido resulta revelador el informe elaborado por el profesor de la Universidad de Sheffield Alan Walker bajo el título Actitudes hacia el envejecimiento de la población en Europa. Se trataba de una comparación de los euro-barómetros sucesivos entre 1992 y 2000, sobre todo en las preguntas que se refieren al futuro y presente de las personas mayores.

En dicho informe se detectan importantes diferencias de criterio entre los europeos de hoy y los de hace 12 años respecto a la ancianidad. Por ejemplo, se ha experimentado un creciente pesimismo ante la posibilidad de que no se mantenga el sistema actual de pensiones. Si en 1992 sólo los griegos y los portugueses consideraban que las pensiones futuras serían más bajas que las actuales, en 1999 ya no quedaba ningún país optimista al respecto. Por otro lado, en casi todos los países aumentó el número de personas que consideran que sería bueno retrasar la edad mínima de jubilación. De estos datos se desprende que ha habido un aumento de la incertidumbre sobre el futuro del sistema social de apoyo al jubilado, aunque muchos consideran más que nunca que una persona de 70 años está perfectamente capacitada para seguir manteniéndose con su propio trabajo sin necesidad de jubilarse.

Contra la discriminación

En este mismo período, los europeos también tomaron conciencia sobre otro tema que afecta a los adultos mayores: la discriminación por cuestión de edad, un asunto que no es exclusivo de Europa. En 1992 dos de cada tres europeos pensaban que era necesaria una legislación específica para luchar contra esta forma de discriminación, sobre todo en el ambiente laboral. En 1999 la proporción subió a tres de cada cuatro.

A pesar de eso, los datos demuestran que los problemas sociales derivados de la edad no están demasiado presentes en la mente de los ciudadanos de Europa. Un porcentaje muy elevado de encuestados tanto en 1992 como en los años posteriores reconoció <‘no haberse planteado todavía” qué iba a sentir cuando se jubilara. La jubilación no es un tema prioritario para los jóvenes y adultos maduros. Aún así, la mayoría de los europeos es partidaria de una jubilación flexible y de que se impulsen medidas de envejecimiento activo, como empleos de asesoría para personas mayores o trabajos de voluntariado para jubilados.

En cuanto a la atención de los mayores, los datos demuestran que el ingreso en una residencia geriátrica es considerada la “peor” opción en la mayoría de los países. En los países nórdicos, la atención residencial cuenta con más apoyo que en los países del sur. En toda Europa, sin embargo, parece existir consenso a la hora de declarar quién debe hacerse solidario de la atención de los mayores: sin duda, la familia. Aunque, como es sabido, una cosa es la intención y otra que realmente se predique con el ejemplo.

EJERCICIOS PARA ESTIMULAR EL CEREBRO:

De la misma manera que la actividad física nos ayuda a mantener un cuerpo joven y atlético, la actividad cerebral se puede mejorar haciendo diariamente determinados ejercicios, obteniéndose muy buenos resultados. Hay muchos software online en internet para practicar y agilizar nuestra concentración y memoria.

Se hizo un estudio con personas de 65 años y mas, donde luego de 10 sesiones un 26% de los experimentados mejoraron su rendimiento cerebral, según una serie de exámenes realizados, un 87% pudo procesar más rápidamente la información, y un 74% mostró mayor habilidad para resolver determinados problemas.

Algunos programas promueven los rompecabezas y los juegos que ponen a prueba las capacidades verbales, matemáticas, visuales o espaciales. Otros, como los ejercicios “neuróbicos” creados por Lawrence Katz, escritor y científico que enseña en Duke University, ofrecen nuevas formas de hacer actividades rutinarias, como escribir con la mano que no domina a fin de estimular el cerebro.

Respecto al riesgo de contraer el Mal de Alzheimer, un estudio con 800 personas (religiosos) de más de 65 años demostró que realizando actividades estimulantes como leer, jugar, pasear, visitar muestras y museos, reducía tal riesgo. En mayores de 75 años toda actividad de las antes mencionadas, mas algunas como la música, el baile, juegos de mesa, disminuyen el riegos de caer en la demencia.

En resumen podemos decir hoy que cualquier actividad intelectual adicional es sumamente beneficiosa para el cerebro, todo cambio en su rutina es buena, trate por ejemplo de hacer los paseos y mandados diarios por distintos caminos, relacionece con gente que no conoce , comparta actividades, lea a diario, propóngase metas u objetivos a corto plazo y por supuesto no deje de la lado la actividad física.

Fuente Consultada: La Ciencia de la Longevidad – Serie Documentos – Revista Muy Interesante

La Enfermedad de Vaca Loca en el ganado bovino Proteinas Hidratos Carbono

La Enfermedad de Vaca Loca

ANIMAL VACA ENFERMALa ganadería comprende las diversas actividades (alimentación, selección, reproducción e higiene) que se desarrollan en la cría de animales, con el fin de obtener determinados productos principalmente destinados a su consumo por el ser humano.

La ganadería constituye para la mayoría de los países una actividad fundamental. Con la cría de ganado, el ser humano obtiene productos esenciales en la cadena alimentaria, como carnes, huevos, leche y todos sus derivados. El ganado puede ser usado como medio de transporte, ya sea de carga o de tracción; incluso en algunos países, como la India, para trabajos forestales.

Se crían animales para extraerles sus lanas y pieles que luego serán utilizadas por las industrias textiles, peleteras y de calzado. Muchos bienes fabricados por el hombre usan como materia prima productos animales: los cosméticos, los sueros, algunas medicinas, abonos, bisutería, etc. La equitación y la lidia de toros son actividades con muchísima demanda en ciertos grupos sociales de determinados países. Algunas especies domésticas se criar como animales de compañía o para distintos servicios, como en el caso de los perros, los cuales se utilizan para pastoreo, caza y como apoyo en determinadas acciones de la policía, el ejército y los bomberos.

En los países desarrollados, la producción de animales, generalmente, forma parte de las explotaciones agrícolas, en estrecha unión con los restantes componentes de la explotación (producción forrajera, instalaciones, mano de obra, etc.). En la mayoría de los casos, la ganadería tiene como objeto la transformación de productos vegetales, o subproductos industriales, en productos animales: los animales se dividen en los que pueden consumir vegetales celulósicos espontáneos o cultivados gracias a los microorganismos que se encuentran en su conducto digestivo (caballos, rumiantes, conejos) y los que sólo consumen alimentos con un porcentaje más reducido de materias celulósicas, como el grano (cerdo y aves de corral).

En algunos países, la ganadería evoluciona cada vez más hacia formas industriales. Aunque esta última tendencia se manifiesta en casi todas las especies, se ha llegado a comprender que las estructuras artesanales de producción, del tipo de la explotación familiar, pueden resultar tan eficaces como las estructuras industriales, a condición de que estén bien dirigidas y que se sitúen en un entorno muy estructurado en lo que concierne especialmente a aprovisionamiento y desarrollo (cooperativas, grupos de productores, etc.).

El mal de las «vacas locas»

Desde mediados de la década de los ochenta del siglo XX, el territorio europeo es escenario de una catástrofe de dimensiones aún por definir, que afecta sobre todo al ganado vacuno. La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) se ha propagado vertiginosamente. En Inglaterra, país más afectado, se han tenido que sacrificar decenas de miles de cabezas. España, Francia y Alemania han dado ya la voz de alarma al detectar nuevos casos en sus territorios. La mayor gravedad radica en que es una enfermedad transmisible al hombre a través de la ingestión de tejidos infectados (óseos o carnicos). En la Unión Europea se está manifestando una situación de creciente preocupación al confirmarse la aparición de casos de la variante humana de la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de Creutzfeld-Jacob.

El fenómeno neurodegenerativo denominado, en una acepción general, como encefalopatías espongiformes transmisibles es conocido desde hace tiempo. El nombre proviene de las observaciones al microscopio que permiten ver el cerebro infectado lleno de poros, como si fuera una esponja. Estas enfermedades provocan un fallo en el control motor, seguido, en general, por demencia, a veces por parálisis y, finalmente, la muerte. La referencia más temprana se tiene en 1732, cuando se describieron los síntomas en ovejas.

En esta especie animal y en la cabra, la encefalopatía se denomina scrapie o tembladera, pero no fue hasta dos siglos más tarde, en 1938, cuando se demostró que era una enfermedad transmisible. Existen enfermedades neurodegenerativas similares en diversas especies animales, tales como ciervo, alce, visón, felinos y bovinos. En este último caso recibe el nombre de encefalopatía esoongiforme bovina (EEB). En humanos, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob fue ‘dentificada en 1920, aunque no se asoció al scrapie hasta 1950.

¿ Cómo se transmite la encefalopatía espogiforme bovina?

El periodo de incubación es variable, en general, entre tres y cinco años, aunque Puede ser superior. La vaca cuando enferma, parece nerviosa, pierde peso, tiene dificultades para andar y la producción de leche desciende. La procedencia de la enfermedad en las reses es todavía objeto de debate. Parece ser que la forma bovina tiene su origen en el scrapie de las ovejas. Estudios epidemiológicos indican que son fuente de contaminación ha sido la utilización de carcasas de animales contaminaos (vacas y ovejas) para fabricar piensos para el ganado vacuno. Se cree que la enfermedad ha derivado de la inclusión de material bovino contaminado en la fabricación de los piensos, que se produjo entre 1978 y 1980.

El rápido incremento de los enfermedad a mediados de los noventa (850 casos por semana en 1994) se debe probablemente a la inclusión de animales enfermos, no diagnosticados como tales, la fabricación de piensos para consumo bovino. Esta práctica se prohibió en julio 1988 en el Reino Unido pero la materia prima siguió exportándose. La mayor parte de los casos descritos en países europeos tiene su origen en animales exportados Reino Unido o alimentados con harina de dicha procedencia.

En estos momentos, la incidencia de la EE. UU. en el conjunto de la Unión Europea está disminuyendo. En el Reino Unido se ha producido un descenso del 40 en el número de casos descritos en el 2000 respecto a 1999 (1.136 casos), val• que debe compararse con los 36.000 casos descritos en 1992, el año de mayor incidencia. La medida comunitaria que obliga desde el 1 de enero del 2001 a la realización de un test post mortem para descartar el mal en todos los bovinos de m de 30 meses que vayan a entrar en la cadena alimentaria, producirá, sin duda, u aumento del número de animales enfermos detectados. Con todo, los casos positivos corresponden, cada vez más, a animales de mayor edad, lo cual es un buen síntoma, ya que puede presuponerse que la mayoría han nacido, y probablemente si han sido infectados, antes de la crisis de marzo de 1996 (cuando se detectó nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en la especie humana, as ciada al consumo de carne de reses afectadas>. Debido a que el periodo de incubación en las vacas es de 3-5 años, con cierta variación, la eficacia de las medida adoptadas sólo podrá ser valorada totalmente en los años 2004-2005.

Medidas para controlar el mal de las «vacas locas» en la Unión Europea

Los expertos afirman que la enfermedad puede erradicarse con la normativa en vigencia pero que para ello resulta imprescindible que los países extremen el celo para garantizar los controles del ganado y la exclusión de las harinas de origen animal en su alimentación. La medidas adoptadas por la Unión Europea para frenar la expansión d la epidemia son:

— En julio de 1994 se prohibió el uso de harinas de carnes y huesos de mamíferos para la fabricación de alimentos para rumiantes. La prohibición se convirtió en total (para todo el ganado) a partir del 1 de enero del 2001.

— Se introdujeron medidas más eficaces para tratar los despojos de animal contaminados, con el fin de reducir la capacidad infecciosa al mínimo (a partir de abril de 1997).

— Se adoptaron medidas de vigilancia activa para la detección, control y erradicación de la EEB a partir de mayo de 1998, que se complementaron a partir del. de enero del 2001 con la obligatoriedad de analizar todas las reses de más de meses de edad antes de su introducción en el mercado para consumo human

— Se obligó a la eliminación de los restos animales considerados de riesgo dula espinal, cerebro, ojos y amígdalas) de ternera, oveja y cabra en toda la a partir de octubre del 2000, a los que se añadió el intestino a partir de diciembre del mismo año. Dichos restos no pueden ser usados para el consumo de humanos ni para el de animales. Precisamente, se ha comprobado que las partes señaladas, las cuales habían sido ya descartadas en varios países miembros con anterioridad, son responsables de la infección en un 95% de los casos. Sin embargo, el desbloqueo a las propuestas de la Comisión Europea en algunos países no se ha producido hasta muy recientemente, tras la aparición de casos de EEB en países como Alemania y España.

— Se prohibió el uso de animales no aptos para el consumo humano en la fabricación de piensos a partir de marzo de 2001.

Aparte de éstas, algunos países, especialmente aquellos que tienen una mayor incidencia de la enfermedad, han adoptado otras medidas específicas. Es de destacar que todas las decisiones comunitarias sobre este tema están basadas en la evaluación y asesoramiento científico y se revisan de forma continua para actualizarlas en función de la nueva información científica. Por su parte, la Comisión Europea realiza inspecciones en los países miembros para verificar la correcta aplicación de las normas.

En definitiva, las medidas adoptadas han consistido en eliminar de la cadena alimentaria (humana y animal> todas las partes del ganado susceptibles de ser vehículos de alto riesgo de contaminación, es decir, médula espinal, cerebro, ojos, amígdalas e intestinos. Se consideran tejidos con un cierto riesgo de infección las vísceras (riñones, hígado, pulmón, páncreas, nódulos linfáticos y placenta).

El comité de científicos de la Comisión Europea ha valorado la inclusión de los chuletones, ya que en principio pueden ser considerados alimentos de riesgo, si no han sido bien cortados, por su cercanía a la espina dorsal. Los bistés se consideran seguros, aunque se puede incrementar la seguridad si se eliminan los nervios y el tejido linfático de la carne. La leche y sus derivados, el sebo y la gelatina son considerados seguros. Entre los materiales no alimentarios susceptibles de suponer algún limitado riesgo de transmisión, están las vacunas (humanas y veterinarias) y los cosméticos preparados con material bovino.

Fuente Consultada: Gran Enciclopedia Universal (Espasa Calpe)

Grandes Plagas de la Historia Pestes en Roma y Grecia Antigua

HISTORIA DE LAS GRANDES PLAGAS EN LA ANTIGUEDAD


pestes en la antiguedad

La Propagación de las enfermedades
Las enfermedades contagiosas son aquellas que se transmiten de un individuo enfermo a uno sano por contacto directo o indirecto. El contagio directo se presenta cuando la enfermedad no se transmite por medio de un agente intermediario, como en el caso de la varicela o la difteria. En el contagio indirecto se requiere de un medio para la propagación de la enfermedad; tal es el caso de la malaria que se propaga por el mosquito anofeles.

El microbio patógeno, causante de la enfermedad infecciosa, requiere de vías de transmisión como son: vía oral, por ingestión de sustancias contaminadas, por ejemplo el cólera; vía respiratoria, por inhalación del aire, como la gripe, vía genital, por contacto sexual, como el SIDA, vía sanguínea, transfusión de sangre, picadura de insectos o mordeduras, así por ejemplo la hepatitis, la malaria y la rabia.

HISTORIA DE LAS PESTES O PLAGAS: A lo largo de la Historia, el hambre, la peste y la guerra han actuado repetidas veces en forma simultánea, desafiando a la humanidad. La conclusión producto de la investigación conjunta de los historiadores junto a los científico,  nos dice sobre la influencia de las pestes en los grandes sucesos de la humanidad, demostrando que aun las naciones y personajes más poderosos han sido afectados fatalmente por las enfermedades. Las plagas minaron el poderío de la antigua Grecia y más tarde el de Roma. La “peste negra”, que asoló a Europa entre los años 1347 y 1352, selló el final del feudalismo y provocó la aparición de sectas y doctrinas divergentes dentro del Cristianismo.

Las enfermedades venéreas bien pueden haber impedido que Enrique VIII tuviera el heredero varón que tan desesperadamente deseaba. También la afección venérea causó la locura de Iván “el Terrible”. En México, la viruela fue el mejor aliado de Hernán Cortes con su lucha contra el imperio azteca y la hemofilia de la reina Victoria no sólo afectó a su descendencia sino que también contribuyó a la caída de la monarquía en Rusia. Cada era, cada época, ha traído progresos innegables contra los males físicos y mentales, pero lo cierto es que con el correr del tiempo la humanidad se ha enfrentado a nuevas e imprevistas amenazas.

La lucha contra la peste
El estudio de la incidencia y la propagación de una enfermedad en amplias poblaciones se denomina epidemiología. Para controlar una enfermedad es importante comprender sus orígenes y su forma de propagación.

Los epidemiólogos modernos, por ejemplo, se esfuerzan por comprender los orígenes y la difusión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) y esperan poder llegar algún día a controlar e incluso sanar esta enfermedad mortal. Sin embargo, la comprensión de la naturaleza de una enfermedad constituye una tarea ardua aún utilizando las herramientas más avanzadas de la microbiología y la genética molecular. Imaginemos pues lo difícil que resultaría entonces, hace varios siglos, en los tiempos en los que el saber médico iba poco más allá de la mera superstición. En aquella época, la idea de comprender una enfermedad implacable tenía que parecer imposible.

Éste ha sido el caso de las grandes epidemias de peste que se han sucedido a lo largo de la historia. Mientras que durante la Edad Media (entre los siglos V y XV) la palabra peste se utilizaba indiscriminadamente para describir enfermedades epidémicas, en la actualidad el término se aplica de manera específica a una enfermedad aguda, infecciosa y contagiosa propia de los roedores y de los seres humanos y causada por una determinada bacteria. Sabemos hoy día que la peste bubónica, el tipo de peste más conocido, se transmite por la picadura de un insecto parásito. Otra variedad, la peste neumónica, se transmite principalmente por pequeñas gotas expelidas por la boca y la nariz de individuos infectados. La peste septicémica, otra forma diferente, se puede propagar por contacto directo a través de una mano contaminada. Sin embargo, a mediados del siglo XIV, cuando la enfermedad que entonces se conocía como peste negra llegó a aniquilar hasta una tercera parte de la población europea, los médicos y los científicos fueron totalmente incapaces de descubrir su causa y menos aún de encontrar una forma de curación.

Descripciones de testigos presenciales de la peste
Sintiéndose incapaces de explicar o comprender la magnitud del sufrimiento, algunos observadores sólo consiguieron registrar la devastación causada por la enfermedad. Las descripciones de los testigos presenciales de la peste se remontan al año 541, cuando se declaró la peste en la ciudad de Constantinopla (actualmente Estambul, en Turquía), entonces capital del Imperio bizantino. Procopio, historiador en la corte del emperador Justiniano , describe una epidemia durante la cual “toda la raza humana estuvo a punto de quedar aniquilada”. […]

Ocho siglos más tarde, la peste negra barrió toda Europa, llegando a Italia en 1347. El escritor italiano Giovanni Boccaccio, en su obra clásica El Decamerón, describe casos de peste en Florencia: “En el momento de la aparición de la enfermedad, tanto hombres como mujeres se veían afectados por un tipo de inflamación en la ingle o las axilas que en ocasiones alcanzaba el tamaño de una manzana o de un huevo. Aunque algunos de estos tumores eran más grandes y otros más pequeños, todos ellos recibían la denominación común de ganglios.

A partir de estos dos puntos iniciales, los ganglios comenzaban al poco tiempo a propagarse y a extenderse generalmente por todo el cuerpo. A continuación, las manifestaciones de la enfermedad se transformaban en manchas negras o pálidas extendidas por brazos y muslos o por todo el cuerpo”. En la actualidad los historiadores estiman que una tercera parte aproximadamente de los 80.000 habitantes de Florencia murieron a causa de la peste entre la primavera y el verano de 1348.

Existen también vividas descripciones de la peste correspondientes a la Gran Plaga de Londres que se declaró en esta ciudad en 1665.Tales descripciones fueron recopiladas por el escritor inglés Daniel Defoe en su obra Diario del año de la pesie (1722), que reconstruye aquel desastre. Para describir la rapidez y crueldad con las que se propagó la enfermedad, Defoe narra la historia de una mujer joven que cae enferma con vómitos y “un terrible dolor de cabeza”.

Su madre la examina y confirma lo peor:”examinando su cuerpo a la luz de un candil, inmediatamente descubrió las señales fatídicas en la parte interior de sus muslos. Su madre, sintiéndose incapaz de contenerse, tiró la vela y gritó de una forma tan pavorosa que hubiera bastado para horrorizar al espíritu más firme de este mundo.

En cuanto a la joven, a partir de ese mismo momento se convirtió en un cuerpo moribundo, pues la gangrena que originan los hematomas se había extendido por todo su cuerpo, falleciendo en menos de dos horas”. En otro pasaje del libro, Defoe describe una ciudad sometida a una auténtica pesadilla de sufrimientos: “El dolor de las inflamaciones era particularmente intenso, incluso intolerable para algunos individuos”. La gente corría despavorida por las calles, “delirante y aturdida, a menudo agrediéndose con las manos, tirándose por las ventanas, disparándose un tiro, madres [asesinando] a sus propios hijos presas de la locura”. […] (Fuente: Christopher King)

La viruela fue la primera enfermedad grave eliminada completamente de la faz de la Tierra por la acción voluntaria de la humanidad. Esto sucedió gracias a un proyecto de vacunación aplicado a escala global, financiado y dirigido por la Organización Mundial de la Salud. La confianza en el éxito de la erradicación ha sido tanta que no se vacuna a ninguna persona desde 1983.

Las personas que fueron vacunadas ya no están inmunes, pues los efectos de esta medida preventiva tienen sólo una duración limitada. Alguien no completamente informado podría creer que el virus que produce la viruela ya no se encuentra entre nosotros. Sin embargo, la realidad es que la Organización Mundial de la Salud decidió en 1983 mantener dos pequeñas muestras del virus de la viruela que se guardaron congeladas en dos laboratorios del mundo. Estas muestras virales se conservan en el Centro Federal para el Control de Enfermedades de Atlanta, en los Estados Unidos, y en los Laboratorios Vektor dependientes del gobierno ruso, en Siberia.

En realidad, la única utilidad que tenía el mantenimiento de esas semillas productoras de virus de la viruela eran para su posible utilización en una guerra biológica. Después de un análisis rápido, resulta obvio que la Organización Mundial de la Salud no fue quien decidió mantener esas dos semillas virales, sino más bien que tuvo que ceder a la decisión que tomaron las dos superpotencias, que por ese entonces se encontraban envueltas en el desarrollo de la así denominada Guerra Fría. De cualquier manera, la Organización Mundial de la Salud consiguió el compromiso de las superpotencias para que estas últimas muestras del virus de la viruela fueran destruidas, por incineración, el 30 de junio de 2000,52 compromiso que fue aplazado por tiempo indefinido.

A pesar de que la solicitud de una moratoria para la destrucción del virus suele presentarse basada fundamentalmente en argumentos científicos, en el año 2000 han pesado, con gran fuerza, consideraciones de estrategia militar,53 sobre todo las que tienen que ver con el miedo a lo que podría ser una catástrofe mundial intencional. Lo que sospechan los especialistas de la Organización Mundial de la Salud es que existen países que han cultivado clandestinamente el virus de la viruela.

Así podrían desencadenar una guerra biológica, para la que los restantes países no estarían preparados. Por ello, el miedo a no poder fabricar suficientes vacunas (para lo que se podrían necesitar las muestras resguardadas) ha sido el principal impulso a esta moratoria. Actualmente, y cuando la población de la Tierra se acerca a los seis mil millones de personas, sólo existen 50 millones de vacunas. Una de las consecuencias de la cumbre de la OMS, en Ginebra, ha sido reanudar su fabricación, para aumentar las reservas.

Fuente:
Grandes Pestes de la Historia Cartwright – Biddiss
Ahí Viene La Plaga Mario Lozano

Peste en el Imperio Romano de Oriente-Enfermedades en Bizancio

Bizancio y Justiniano I

El imperio Romano atravesó una fase de división, el Imperio Romano del Oeste y el Imperio Romano del Este. En los territorios pertenecientes a Asia Menor (anexada en el siglo I a.C) en el año 330 d.C. Constantino el Grande fundó la capital del Este en Bizancio: Constantinopla (actualmente la ciudad de Estambul).

La combinación de los dos imperios del Este y el Oeste se prolongó por cincuenta años. Luego, el imperio romano del Oeste entró en una fase de declive, sin embargo el imperio bizantino sobrevivió hasta 1204, cuando las fuerzas latinas de la Cuarta Cruzada, en la plenitud del sistema feudal, conquistaron los territorios, dando fin al Imperio Bizantino.

Justiniano, uno de los emperadores más poderosos de Bizancio, bajo las pretensiones de devolver al Imperio su forma originaria y resucitar Roma, en el 532 dirigió un ataque hacia el oeste. La expedición dio como resultado la reconquista de Cartago, la mayor parte de la costa norte de Africa, Sicilia. Sin embargo, las tropas bizantinas no se detuvieron, cruzaron a Italia donde el general Belisario ocupó Nápoles, mientras Roma, la parte central y el sur eran recapturadas por el ejército imperial.

Peste en Bizancio

Peste en Bizancio

Hacia el año 540 la resistencia Germánica parecía debilitarse mientras que las fuerzas de Justiniano se fortalecían: habían tomado parte de España, siguiendo un plan audaz que pretendía extender sus conquistas a la Galia y hasta Gran Bretaña.

Sin embargo pronto se demostraría la fragilidad de las conquistas: los moros expulsaron a los bizantinos de los territorios africanos. Hacia el año 541, el jefe godo, Totila, recuperó la mayor parte de Italia. Fracasados los intentos de Totila de lograr un acuerdo con Justiniano, la península atravesó once años de lucha cruenta, durante los cuales Roma fue sitiada cinco veces.

En una de las ocasiones, para lograr la rendición, los godos cortaron los acueductos. De este episodio se elaboran ciertas especulaciones respecto al origen de la pobreza y la suciedad medieval. Probablemente, provienen de esta acción, porque Roma, con sus edificios magníficos y su prestigio histórico, nunca dejó de tener influencia en el estilo de vida europeo. Si Roma hubiera conservado una reserva importante de agua limpia, otras ciudades europeas podrían haber seguido su ejemplo.

El gobierno de Justiniano pudiese haber sido una época de gran esplendor para el Imperio. Entre sus logros, se destacan la construcción de una cadena defensiva de castillos y fuertes, edificios como la Catedral de Santa Sofía, y la producción legislativa donde se completó la codificación del Derecho Romano (más conocido como el Código de Justiniano) que constituyó el legado más importante para la Justicia europea. Además, poseía un ejército muy bien entrenado, comandado por generales exitosos, como Belisario y Narsés.

Sin embargo, durante su largo reinado, sufrieron ataques constantes de los hunos, eslavos y los persas: los hunos casi logran apoderarse de la capital; los eslavos coparon Andreanópolis e infiltraron los Balcanes, y los persas saquearon Antioquía. Su gobierno, que comenzó con un resplandor de gloria, poco a poco fue declinando.

Después de la muerte de Justiniano en el año 565 a la edad de 83 años, el Imperio atravesó un periodo de decadencia, sumido en la pobreza y debilitado. Las razones se encuentran en las penurias y los sucesivos ataques del exterior: en el 540, el momento de sus mayores éxitos, un enemigo más temible que los godos o los vándalos los sorprendió. A su vez, debió enfrentar una plaga considerada la más letal que haya azotado al mundo.

En este sentido, los alcances de la misma se pueden observar en las descripciones de Procopius, secretario o archivista del reino. Los primeros casos se registraron en el año 540, en la ciudad de Pelusium, en el Bajo Egipto, y de allí se extendieron por todo el país y a Palestina, que parece haber sido el centro de difusión al resto del mundo conocido.

En un principio, la mortandad no fue considerable, sin embargo, a medida que avanzaba el verano los casos aumentaban hasta llegar a 10.000 muertes por día. Como no alcanzaba el tiempo para cavar las sepulturas decidieron sacar los techos de las torres y fuertes, depositando allí los cadáveres y luego colocarlos en su lugar. También fueron cargados en barcos para llevarlos hasta el mar y allí abandonarlos.

Debido a las catastróficas consecuencias que causó se la concibió como una “plaga”, sin dudas se trató de peste bubónica. Las víctimas eran atacadas súbitamente por una fiebre muy alta, y durante el primero o segundo día, los típicos bubones —ganglios linfáticos hinchados— aparecían en la ingle y las axilas.

El progreso de esta enfermedad tomaba cauces muy diversos, mientras que algunos enfermos entraban en coma, otros padecían delirios violentos (alucinaban con fantasmas, escuchaban voces que les hablaban de su posible muerte). Frecuentemente, los bubones derivaban en heridas gangrenosas y el paciente moría con gran sufrimiento. Por lo general, la muerte sobrevenía en el quinto día, o incluso antes, aunque otras veces se demoraba hasta una o dos semanas. Los médicos no podían pronosticar cuáles casos serían leves y cuáles fatales, se veían totalmente impotentes pues no se conocía un remedio para el mal. Al final la plaga habia abatido un 40% de la población de Constatinopla.

Con respecto a ello, Procopius señala dos puntos de observación: primero, la plaga siempre comenzaba en la costa y después se expandía tierra adentro, segundo, notaba que los médicos, que estaban en contacto directo con los enfermos, no se contagiaban mucho más que el resto. Este tipo de plaga fue un fenómeno recurrente hasta el año 590 afectando a la mayoría de los pueblos y regiones. En este sentido, se estima que ningún tipo de asentamiento humano estuvo a salvo de su influjo.

Incluso, como en la plaga de Cipriano, se establecían ciclos de auge y declive estacionales. A diferencia de la peste del primero (que encontraba su pico máximo en invierno), la de Justiniano causaba la mayor cantidad de muertes durante los últimos meses de verano. Muchos pueblos y ciudades sufrieron el abandono, la tierra se dejó de cultivar y el pánico colocó al imperio en un estado de gran confusión. Gibbon opina que muchos países nunca volvieron a tener la misma densidad de población. Procopius observa —un hecho que se registra también en otras crónicas de plagas—, que la depravación y la vida licenciosa durante y después de la epidemia sugieren que sólo los más perversos sobrevivían.

A su vez, la incidencia de estas plagas en la caída de Roma y el fracaso de las ambiciones de poder de Justiniano, no está determinada. En todo caso cabria dejarla como una pregunta abierta. Las infecciones incurables no respetan a nadie, son imparciales, atacan tanto a los más civilizados como a los menos. El ciudadano siempre está en un riesgo mucho mayor que el campesino, pues, en una epidemia mortal, una comunidad cerrada sucumbirá más rápido.

Es importante señalar también que la caída de la moral es más frecuente entre aquellos que han tenido una vida fácil, a diferencia de quienes han sufrido privaciones. Por eso, aunque la peste haya afectado el espíritu guerrero de las tribus salvajes, el impacto sobre Roma y la vida bizantina fue mucho mayor.

El examen de la terrible seguidilla de pestes que afligieron al Imperio durante la época de su decadencia, no necesita buscar una razón más poderosa capaz de producir ese desastre. Entre las consecuencias podemos encontrar inmediatas y mediatas. En este sentido, la inmediata estaría dada por el debilitamiento del Imperio. Mientras que en las mediatas se establecerían dos situaciones: en primer lugar, la cristiandad no habría tenido éxito en establecerse como fuerza mundial y tampoco habría evolucionado como lo hizo si el Imperio romano no hubiera sido devastado por las enfermedades que siguieron a la muerte de Cristo.

En segundo lugar: los mil años de historia de la medicina, desde el siglo IV al XIV, habrían sido muy diferentes si la medicina no hubiera caído bajo el dominio de la Iglesia cristiana. En todo caso, cabria analizar la noción de “medico” teniendo en cuenta los significados propios de la época en la cual se emplazaba y obtenía sentido: medico y sacerdote eran la misma cosa.

Fuente Consultada: Grandes Pestes de la Historia de Frederick F. Cartwright y Michael Biddiss
Enciclopedia Encarta – Enciclopedia Cosmos Vol. 7
Por Araceli Boumera

Gripe Aviar o Gripe del Pollo Todo lo que hay que saber Contagio

1 ¿En qué consiste exactamente la gripe aviar?

gripe aviar (ave)Identificada por primera vez en Italia hace un siglo, la gripe aviar, también conocida como gripe del pollo, es una enfermedad contagiosa animal provocada por ciertos virus que normalmente infectan a aves y, con menos frecuencia, a cerdos.

El agente viral se disemina a partir de las secreciones —mocos y saliva— y las deposiciones. Todas las especies aviarias pueden contraer la gripe, aunque algunas son más resistentes al contagio.

En las aves de corral, la enfermedad puede evolucionar de dos formas: leve y severa. En el primer caso, las aves sufren algunos síntomas pasajeros, como pérdida de plumas e interrupción de la puesta, que pueden pasar inadvertidos para los criadores. Sin embargo, la versión altamente patógena del virus se disemina rápidamente y provoca múltiples daños en los órganos internos. El ciento por ciento de los animales afectados llega a morir en menos de 48 horas.

2 ¿Qué virus ha provocado la actual crisis aviar?

 Un virus gripal conocido como H5N1. La H del nombre se refiere a la hemaglutinina, una proteína que utiliza para colarse literalmente en las células que infecta; y la N, a la neuraminidasa, una enzima que permite que las nuevas partículas virales escapen de la célula huésped para propagar la infección.

3 ¿El H5N1 tiene relación con los virus de la gripe humana?

Todos los virus gripales sin excepción pertenecen a la familia Orthonivxoviridae, que se divide en tres géneros básicos: el A y el B, que son los que más interesan desde el punto de vista epidemiológico, y el C, que no parece que cause enfermedad grave. Los virus del grupo B son bastante estables e infectan sólo al ser humano. Suelen provocar epidemias regionales, pero no pandemias. Sin embargo, los del grupo A resultan ser más volubles y afectan no sólo al hombre, sino a cerdos, caballos, ballenas y aves. No obstante, no todas las variantes del virus A de la gripe infectan indiscriminadamente a todas las especies animales.

Por ejemplo, nuestro organismo es el reservorio, esto es, la guarida, donde se gestan las distintas variantes virales que nos atacan al llegar la época invernal y que son seleccionadas por la OMS para fabricar la vacuna anual. Algo parecido sucede con las aves, sobre todo las acuáticas —patos, gansos, gaviotas—, cuyo organismo es el objetivo de múltiples virus gripales.

4 ¿Son todas las gripes aviares igual de peligrosas?

El virus A de la gripe tiene 16 subtipos H y 9 subtipos N, pero que se sepa sólo los subtipos H5 y H7 han causado brotes de gripe aviar preocupantes por su virulencia. No obstante, existen cepas de esta pareja viral de efecto más leve y pasajero. Los científicos sospechan que son precisamente estos virus inofensivos los que se cuelan en las granjas, generalmente transportados por las aves migratorias, y los que, después de circular un tiempo en el gallinero, se transforman en asesinos de aves. Hay ejemplos palpables de esta metamorfosis: en la epidemia estadounidense de 1983-1984, un discreto virus H5N2 se transfiguró en sólo seis meses en un agente violento que maté al 90 por ciento de las aves enfermas.

5 ¿Cómo se vuelven tan virulentos estos virus?

Como ya se ha mencionado, los virus A de la gripe son muy inestables y sufren constantes mutaciones, debido a que carecen de los mecanismos genéticos para reparar los errores que ocurren durante la división de su material genético. Poco a poco, algunas de estas mutaciones llegan a atenuarlos e incluso a eliminarlos, pero otras los hacen más agresivos. A veces, sin embargo, los cambios suceden de forma drástica por un mecanismo que los biólogos denominan desplazamiento antigénico.

Cuando esto ocurre, la cepa del virus A de la gripe resultante desarrolla un camuflaje para sus antígenos —elementos de su estructura contra los que el sistema inmune del huésped neutraliza con anticuerpos específicos— que les permite burlar las defensas del organismo. Recientemente, los científicos han descubierto que el desplazamiento genético puede surgir cuando dos cepas diferentes de virus de la gripe coinciden en un mismo organismo. Gracias a un cambalache de genes, surge un agente viral nuevo e intratable. Por ejemplo, los cerdos, que son receptivos tanto a los virus aviares como a los humanos, podrían sen’ir de laboratorios clandestinos para estos ensayos de hibridación.

6 ¿Es cierto que las pandemias de la gripe del siglo XX se debieron a virus aviares?

El siglo pasado fue azotado por tres pandemias gripales que estuvieron causadas por virus emergentes que consiguieron transmitirse entre humanos. La gripe española, que provocó la muerte de 40 millones de personas en 1918, fue debida a un virus del subtipo H1N1 que surgió de un desplazamiento antigénico aún sin determinar.

En 1957, un mutante del H2N2 desató la gripe asiática y se cobró dos millones de vidas; y en 1968, un díscolo H3N2 provocó la gripe de Hong Kong, que tuvo un saldo de un millón de bajas. Algunos estudios sugieren que en estas dos pandemias, las aves acuáticas pudieron aportar genes griposos infrecuentes y que los cerdos sirvieron de bancos de prueba para pergeñar los virus letales.

7 ¿Hay motivos para preocuparse por la actual crisis?

El H5N1 ha disparado todas las alarmas sanitarias por múltiples motivos. Estos son los más preocupantes. Primero: el actual brote de gripe aviar, que surgió en el sudeste asiático a mediados de 2003, es el más largo, severo y persistente jamás registrado. A pesar de los casi 150 millones de aves sacrificadas, el virus ya ha afectado a 10 países asiáticos, Rusia, Grecia, Turquía y Rumanía. Segundo: los patos domésticos pueden expulsar gran cantidad de virus sin mostrar signos de la infección, lo que los convierte en un reservorio silencioso del virus y una implacable fuente de contaminación a otras aves. Tercero: comparado con el H5N1 de 1997 y el de principios de 2004, el que circula actualmente es más virulento. Cuarto: el comportamiento del virus en su reservorio natural, las aves acuáticas, puede estar cambiando, como prueba el hecho de que en la primavera de 2005 murieran más de 6.000 aves migratorias en una reserva natural de China central a causa de una cepa viral muy patógena. Quinto: el virus ha infectado a más de un centenar de personas y causado la muerte de al menos 78 de ellas.

8 ¿El H5N1 es muy contagioso para las personas?

No está confirmado, pero parecería ser que no, ya que la centena de casos confirmados es una cifra baja, si se compara con el elevado número de aves infectadas y las múltiples oportunidades que tiene el virus de transmitirse a las personas que están en contacto con aves vivas, sobre todo en las zonas rurales asiáticas, donde la actividad avícola y la cría porcina se llevan adelante en pésimas condiciones higiénicas.

Hay que decir que el mayor riesgo d contaminación ocurre durante la manipulación para el sacrificio, la extracción de las vísceras y la preparación para la cocción. No hay evidencia de que el virus se transmita por el consumo de huevos, aunque se recomienda no ingerirlos crudos; ni por el de carne cocida: el H5N1 muere al calentarlo a 70°C.

9 ¿Cuáles son los síntomas de  la infección?

Son similares a los de la gripe normal: fiebre, tos, dolor de garganta y muscular, e incluso conjuntivitis. Pero el cuadro clínico puede evolucionar a síntomas más severos, como neumonía. Siete de cada diez enfermos no sobreviven.

10 ¿Puede transmitirse entre humanos?

Existen condiciones en las que el virus puede hacerlo, pero esto, por ahora, no es motivo de alarma, según la OMS. Hay casos aislados en Tailandia, Vietnam y Hong Kong en los que parece ser que el virus se transmitió entre miembros de una misma familia. El estudio de estos incidentes indica que el contagio requiere un contacto muy cercano con la persona enferma que la propagación del virus por esta vía es muy limitada.

Ahora bien, el riesgo de que el virus aprenda a transmitirse eficazmente entre humanos es real. Que lo consiga o no depende de cuál sea su evolución de aquí en adelante. Existen dos escenarios posibles: uno, que con el tiempo el H5N1 sufra un cúmulo de mutaciones que se lo faciliten; y dos, que sea víctima de un desplazamiento antigénico entre, por ejemplo, un virus aviar y humano durante una coinfección en una persona o un cerdo.

11 ¿Estamos preparados para una pandemia?

Si la conversión del H5NJ ocurre en el primero de los escenarios descritos, la capacidad de reacción será mayor que si aparece por desplazamiento genético, que tomaría por sorpresa a la comunidad científica. Aunque no hay una vacuna definitiva, los laboratorios están produciendo prototipos que ofrecen protección contra el HSN1 actual. Aun en el raso de que la vacuna estuviera lista a tiempo para afrontar una pandemia, la industria farmacéutica no podría fabricar más de 100 millones de dosis al mes, debido a limitaciones técnicas. Esto significa que más del 98 por ciento de la población mundial quedaría desprotegida. Además, existe la posibilidad de que la pandemia esté protagonizada por otros virus de la gripe aviar, como sus primos H7 y H9.

12 Son eficaces los medicamentos antivirales?

El único antiviral capaz hoy de controlar el virus de la gripe aviar es el oseltamivir. Pero ya han aparecido en Vietnam las primeras cepas de H5N1 resistentes al fármaco.

Gripe Asiatica

Introducción: Epidemias muy similares a la gripe han ido apareciendo a lo largo de la historia de la humanidad. Así, en el año 412 a.C. Hipócrates describió una enfermedad respiratoria que persistía por varias semanas y después desaparecía. Tucídides describió asimismo una importante peste en Atenas, entre los años 430-427 a.C., que probablemente pudo ser debida a infección por virus influenza. Más recientemente aparecen tres grandes pandemias durante el siglo XX, aunque hubo otras a las que en principio se les asignó como tales, en 1947 y 1977.

La de 1918- 1920, denominada gripe española, provocó más muertos en unos meses (20 millones) que la propia 1ª Guerra Mundial durante los años que duró, y con la que coincidió en parte; la de 1957, llamada también gripe asiática y la que se le bautizó como gripe Hong- Kong, y que apareció en 1968. Desde entonces ninguna otra pandemia se ha descrito asta el momento, aunque si numerosos brotes y epidemias, provocadas fundamentalmente por virus influenza A y en menor medida por virus influenza B.

Pandemia de 1957: Se originó en China en febrero de 1957 y en pocos meses se expandió por el continente asiático, de ahí su denominación de gripe asiática con la que se conoció esta pandemia. Rápidamente la epidemia se extendió a otros continentes, presumiblemente vehiculada por el tráfico marítimo, siendo las ciudades portuarias las primeras en sufrir los efectos de la infección, afectando de forma muy especial a niños, escolares, adolescentes y adultos jóvenes, coincidentes por el efecto agravatorio de reunir al comienzo de la etapa escolar, en los meses de septiembre y octubre, principalmente a la población mencionada. También en este caso pudo observarse una segunda ola epidémica. A finales de 1957 y principio de 1958, observándose en algunos países una mayor actividad de esta segunda ola de actividad gripal.

El curso de la enfermedad puede considerarse el habitual para la gripe, siendo las neumonías bacterianas secundarias, las responsables del mayor número de muertes asociadas a la gripe, observadas principalmente entre los muy jóvenes y los muy mayores. En su conjunto las muertes estimadas se situarían alrededor del millón de personas siendo la diferencia en este sentido sustancial con la anterior pandemia, a pesar de haberse observado la misma morbilidad, es decir, afectación del 50% de la población y presentación de manifestaciones clínicas en el 25%.

El virus responsable de esta pandemia presenta las características atribuibles en principio a este tipo de difusión, es decir, la aparición de un subtipo diferente en su composición antigénica, tanto en la hemaglutinina como en la neuraminidasa, no proviniendo de ningún subtipo anteriormente identificado, sino de un reagrupamiento de genes entre virus gripales humanos y procedentes de distintas especies de aves, proceso que probablemente tuvo como soporte biológico a los cerdos, población animal altamente susceptible a la infección por virus gripales.

En definitiva, la aparición de un nuevo subtipo con estructura antigénica distinta a los anteriores (H2N2) se encontró con una gran facilidad para su difusión, habida cuenta que la mayoría de la población no presentaba inmunidad frente a esta nueva variante, aunque la baja afectación de las poblaciones ancianas sugiere la posibilidad de que estos se infectaran años atrás con un subtipo relacionado con el de 1957, confirmándose por la presencia de anticuerpos específicos frente a H2 (sería el responsable de la pandemia 1898-1901) por lo que la gente anteriormente infectada había adquirido protección suficiente como para resistir el proceso infeccioso de la gripe asiática.

Este fenómeno plantea otra cuestión referida a la gripe: ¿Son los subtipos virales capaces de reaparecer cuando la inmunidad global de la población desciende hasta un cierto límite? Y si es así ¿Dónde permanece el virus en los periodos interpandémicos?

Fuente Consultada: http://www.infogripe.com (Trabajo Enviado Por Hernán P. Justiviano)

Que es la gripe? Virus Infeccion de Vias Respiratorias Por Un Virus

influenza

La gripe es una enfermedad producida por un virus (llamado influenza en el mundo científico). Este virus es capaz cambiar año a año, lo cual hace que al organismo le resulte muy difícil establecer una defensa eficaz contra el mismo. Cuando se padece gripe, la sintomatología es muy evidente: se verifica una súbita aparición de fiebre de breve duración (entre tres y cinco días), acompañada por secreción nasal abundante, inflamaciones de garganta y tráquea, dolor de cabeza y un típico dolorimiento articular y muscular.

La gripe es una infección, contagiosa, de las vías respiratorias causada por un virus, que daña la mucosa de las vías respiratorias y que permite a agentes patógenos penetrar en nuestros cuerpos, provocando fiebre, dolores de cabeza y de las articulaciones y una fuerte tos que dura varias semanas. Como el sistema inmunológico se debilita con ella, a la gripe le pueden seguir otras infecciones.

Al ser contagiosa, la gripe puede convertirse en un gran peligro., dando lugar a epidemias que se extienden a numerosos países o que atacan a muchos de los individuos de una localidad o región. Viva está aún en el recuerdo de la humanidad la epidemia de marzo de 1918 a febrero de 1919, denominada, injustificadamente, «gripe española», en la que murieron más de veinte millones de personas.

Si bien esta enfermedad constituye cada año una molesta invasión, hubo tiempos en que la misma se erigió como una verdadera pesadilla para médicos y pacientes. Fue en 1918 cuando una verdadera epidemia produjo los índices de mortalidad más elevados de la historia de este mal, provocando la muerte de quince millones de personas, en su mayoría niños y adolescentes. (ver Gripe Española)

Al igual que otras enfermedades que afectan a los humanos, la gripe es un producto del contacto que mantenemos, a través de la ganadería, con animales domésticos: la gripe nos llegó de los cerdos, el sarampión y la tuberculosis de las vacas y la viruela probablemente de los camellos. De hecho, como el virus que provoca la gripe se mezcla a menudo con los virus de la gripe animal, surgen nuevas variaciones para las que no disponemos de vacunas, siendo, por consiguiente, preciso desarrollar constantemente nuevas vacunas. En algunas granjas de Asia, por ejemplo, donde las personas conviven con patos y cerdos, y donde los distintos virus de la gripe pueden intercambiarse mutando sus genes, surgen nuevas cepas.

Tal es el origen de una variedad de gripe en el 2006 que preocupó mucho, la denominada «gripe aviar», que se teme atacará con mortal dureza a los humanos. Los expertos nos dicen que la presente situación no representa ninguna sorpresa y que si la epidemia no tiene lugar ahora, será en los próximos pocos años; que las semillas ya están sembradas y en camino de fructificar, y que nada puede parar su aparición.

Y lo peor es que, efectivamente, tienen razón: no hay nada nuevo, o difícil de imaginar, en lo que se nos avecina, aunque, claro, ahora estamos mejor preparados para enfrentarnos a ello porque sabemos más. No olvidemos, de todas maneras, que para producir vacunas o antivirales, primero tiene que haber surgido el virus mutante. Otro problema, acaso el gran problema, es el de ¿qué fronteras se pueden establecer ante virus, como el de la gripe, que viajan con el aire que respiramos (no estamos hablando ahora, recordemos, del sida, del ébola o de la hepatitis C, que se propagan a través del contacto personal)?.

 Muchos de estos males surgen sobre todo en países pobres, con lo que se hace más evidente que nunca la necesidad de luchar contra la pobreza. Y no sólo contra la pobreza, también contra la ignorancia. No es suficiente, en efecto, con que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a los países más pobres; también tienen que ayudar a educarlos, a que sus sistemas educativos, sanitarios e industriales sean mejores.

¿Solo resfrío o gripe?
Primero, algunos conceptos básicos sobre el resfrío y la gripe. Ambos son infecciones respiratorias virales que afectan nariz, garganta y pulmones. Los resfríos son causados por más de 200 virus distintos (entre tipos y subtipos), mientras que la gripe estacional (influenza subtipos A, B y e) es provocada por unas cuantas cepas de virus que resultan en brotes locales cada año.

En la Argentina, las estaciones de máxima incidencia de los resfríos son otoño e invierno, y de gripe, el invierno. Muchas veces, los cambios de estación hacen confundir un cuadro gripal con una alergia, aunque también resulta fácil confundir el resfrío con la gripe, ya que a menudo presentan síntomas semejantes.

Una comparación (ver el recuadro de la página siguiente): el resfrío puede empezar paulatinamente, y por lo general, dura siete días, aunque en ocasiones tarda hasta diez días en desaparecer. La gripe puede iniciarse repentinamente, y abatirlo de manera fulminante. Otros síntomas, además de los enumerados, pueden incluir pérdida de apetito, náuseas, vómito, diarrea, otitis media y dolor abdominal. La fiebre puede durar hasta tres días, pero se sentirá débil y cansado durante una o dos semanas.

RESFRÍO UN GRIPE?
SÍNTOMA GRIPE RESFRÍO
Fiebre Generalmente alta (38° a 40°) durante 3 o 4 días Poco Común
Dolo de Cabeza Muy Común Poco Común
Dolores Musculares Comunes y con frecuencia, intensos Leves
Fatiga/Debilidad Puede durar de 14 a 21 días Leve a moderada
Agotamiento Extremo Muy común al principio Leve
Nariz Congestionada A veces Común
Estornudos A veces Comunes
Garganta Irritada A veces Común
Molestias en el Pecho Comunes, tos seca Tos áspera, de leve a moderada
Apetito (sobretodo rn niños) Menor Normal
Aparición de la Enfermedad Repentina Paulatina

Si bien la mayoría de las personas se recupera de la gripe, esta enfermedad causa en la Argentina alrededor de 20.000 hospitalizaciones y 3.500p muertes anuales y afecta al 15 por ciento de la población adulta, al 40 por ciento de los niños y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 5 y el 20 por ciento de la población mundial. Para prevenir la gripe, sobre todo en personas que se encuentran en grupos de alto riesgo, hay que aplicarse la vacuna, recomendada a partir de los seis meses de edad e incorporada a partir de 2011 al Calendario Nacional

Fuente Consultada: Diccionario de la Ciencia de José M. Sánchez Ron

Remedios Criollos Medicamentos Caseros y Naturales

Remedios Criollos – Medicamentos Caseros

Remedios a la criolla: Después de recorrer un poco la historia de aquellos remedios, vale la pena recordar algunos de los que la familia argentina usaba para sus curaciones y recetaban hasta hace no mucho tiempo los médicos de la época, pues eran los más avanzados que se disponían para tratar ciertos males. Difícil será para quienes han pasado el lapso de 50 años olvidar uno de los purgantes de peor sabor que se hayan conocido: el aceite de ricino o castor, que nuestras madres obligaban a ingerir valiéndose de los más creativos trucos e insólitas mezclas.

El famoso y repugnante aceite de ricino que se medicaba fervientemente como eficaz purgante, dado que evitaba las inflamaciones intestinales y producía una moderada secreción de las paredes del intestino, se extraía de la semilla de una planta auforbiácea, llamada, precisamente, ricino o castor, oriunda del Asia y África, aunque se alcanzó a cultivar en nuestro país debido a las altas demandas de la industria farmacéutica. Claro, que si bien los efectos laxantes del aceite eran en realidad eficaces, su sabor hacía que la resistencia de los niños para tomarlo fuera casi heroica, a tal punto que las etiquetas de los envases solían tener una advertencia sobre “la posibilidad de producir el vómito después de su ingestión”.

Por esa razón las madres de entonces trataban de mezclarlo con café, té, leche o alguna otra sustancia para disimularlo. Por su parte, una enciclopedia médica —más moderna de lo que pueda pensarse— aconsejaba “administrar el aceite después de un breve período de dieta absoluta; mantener el remedio lejos del enfermo (olía tan mal como sabía) hasta su administración; verter la dosis sobre cerveza espumante, y administrar todo ello sin dramatismos, pudiendo luego sorber una corteza de limón para evitar el mal sabor del preparado’. Otro consejo médico era dar al paciente inmediatamente después de ingerido el aceite ‘una infusión de té de menta para evitar el vómito”… Lo que se dice un verdadero operativo de engaño, que, generalmente, lo único que lograba era que el purgado no volviera a tomar en su vida café, cerveza o lo que le agregaran para atenuar el horrible sabor del purgante.

Lo curioso y peligroso del ricino —de hermosas flores rojas y frutos amarillos verdosos— es que su semilla, semejante a una avellana, administrada aun en pequeñas dosis, puede provocar gravísimas intoxicaciones. Y ya que hablamos de purgantes, que mejor (o peor, depende del enfoque) ejemplo que el de la recordada sal catártica (sulfato de magnesio), más conocida como sal inglesa” y que fuera desde mitad del siglo XIX hasta casi nuestros días uno de los purgantes más utilizados por la familia. Su sabor era extremadamente ácido y sus efectos drásticos, a tal punto que purgarse con sal inglesa equivalía a una especie de muerte civil por espacio de 24 horas, más una rígida dieta total. Su prescripción, según registros de archivo-, se extendía a la fiebre tifoidea, disenterías y enfermedades cutáneas, quizá siguiendo los caminos trazados por Hipócrates sobre la “desintoxicación corporal a partir de los purgantes”.

Otro purgante —más suave que los anteriores por entrar en la categoría de laxante—, registrado por la historia como utilizado principalmente por las familias porteñas fue la reconocidísima Magnesia San Pellegrino, efervescente, ácida y también de efecto rápido y seguro, pero también de sabor extremadamente amargo. Este purgante era un derivado del bicarbonato de magnesio y presentaba el aspecto de un polvo amorfo e impalpable. Bastaba una cucharada en medio vaso de agua para obtener una buena purga. Para soluciones más suaves se utilizó hasta hace poco tiempo la magnesia calcinada, conocida comercialmente como leche de magnesia, que, avances en técnicas farmacológicas mediante, llegó a frutarse con la intención de disfrazar su desagradable sabor. De todas maneras, debemos considerar que en el aspecto purgante la hemos pasado algo mejor que el “rey sol”, pues la historia registra que sus médicos —en el afán de contrarrestar las enormes comilonas reales— aplicaron a Luis XIV, durante su reinado, nada menos que 2.000 purgas, un centenar de enemas y 38 sangrías.

Otros dos medicamentos contemporáneos que nos han hecho pasar muy malos ratos fueron aquellos que se utilizaron en la década del 30 y que se conocían como alquitrán guyot, y las pastillas del doctor Andreu, los dos utilizados como antitusígenos y ambos con un sabor francamente horrible, ya que pertenecían al rubro de los innumerables medicamentos que se elaboraban a base de la destilación de petróleo y brea, convirtiendo sus derivados en esencias que conservaban el color, olor y sabor desagradable del hidrocarburo. Entrando en un terreno que para las madres de hace cinco o seis décadas era de fundamental atención —la vitaminización—, anotemos como uno de los reconstituyentes vitamínicos más rechazados por los niños fue el inefable aceite de hígado de bacalao, cuyo derivado más consumido era una emulsión (aceite mejorado) llamada “del doctor Scott”. El aceite, rico en vitaminas A y D, contenía una serie de sustancias, entre las que se contaban el ácido oleico, fósforo y restos de yodo, por cuya causa se lo medicaba como un verdadero tratamiento “multipropósito”, que abarcaba desde el raquitismo hasta los reumatismos crónicos, pasando por el embarazo, las enfermedades consuntivas y los eczemas de los niños.

El brebaje debe ser muy recordado por su casi insoportable sabor, a tal punto que las preocupadas madres debían librar verdaderas batallas con sus hijos para lograr que éstos tragaran el fortalecedor y proteico aceite. Pero aún peor que su sabor era su forma de obtención, que obedecía al antiguo y sencillo procedimiento de extraer el hígado del bacalao de Noruega con su respectiva vejiga biliar y guardarlos en grandes depósitos. La propia presión de la masa hacía que se escurriera una gran parte del aceite contenido en los hígados. A medida que pasaba el tiempo de este proceso de escurrimiento, la materia sólida iba entrando en putrefacción y ello hacía que el aceite se enturbiara y potenciara su insoportable sabor amargo, que luego, en un literal acto de sacrificio, éramos los encargados de beber.

Respecto de este feísimo medicamento también el progreso proporcionó su ayuda con los famosos saborizantes que invadieron el mercado farmacéutico de los 50, logrando en alguna medida aliviar el esfuerzo de las papilas gustativas. Como si esta emulsión fuera poco sufrimiento respecto de su ingestión, la medicación se completaba con un fijador  de calcio llamado Calcigenol irradiado, también de difícil aceptación por su mal gusto y ya desaparecido de los vademécum actuales.

Fuente Consultada: Revista “Todo es Historia” Nota de Juan Ángel del Bono.

 

Medicina de Primeras Civilizaciones Recetas Pueblos Primitivos Antigua

Medicina Naturales de Antiguas Civilizaciones

El laboratorio de los capuchinos: Lo que hoy conocemos como laboratorios de especialidades medicinales era aquello que, en un verdadero alarde de dedicación a la farmacopea y a química, instalaron los capuchinos del Louvre, bajo la protección del rey Luis XIV, quien, claro está, intentaría asegurarse con este mecenazgo una larga y cómoda existencia libre de males mayores, cosa que al parecer logró ya que murió a los 72 años, un verdadero privilegio dado el promedio de vida de la época. De los medicamentos que elaboraron los capuchinos del Louvre los más importantes eran los conocidos como esencias” entre las que se encontraban las de esmeralda, de erina, y de víbora, además de la famosa y muy requerida Agua de la Reina de Hungría.

Medicina Naturales de Antiguas Civilizaciones

Del uso y efecto de las dos primeras esencias han quedado los testimonios de Madame Sevigné, quien elogiaba los preparados pero nada decía de los efectos “sociales”, los cuales no debían de ser muy agradables ya que en los dos específicos la base principal era la erina humana. Sobre la esencia de esmeralda —donde no intervenía la orina— se conserva una carta en la que la dama aseguraba haber curado una úlcera en la pierna “frotando con el preparado” la zona afectada. Pero también la esencia de erina era usada por la noble francesa, quien aseguraba en sus cartas que con diez a doce gotas (bebidas, por supuesto) tenía “propiedades maravillosas”.

La misiva aseguraba a los investigadores capuchinos que lo empleaba en pequeñas dosis (“algunas gotas”, aclaraba) para combatir sus “vapores” (que no eran otra cosa que accesos histéricos o hipocondríacos, atribuidos por los antiguos a ciertos “vapores” que suponían generados en la matriz y que “subían hasta la cabeza”).

Las indicaciones sobre la preparación de esta esencia de erina se encuentran registradas en una receta exhumada por Vieillard, que, además, habla por sí sola del sacrificio que significaría la ingesta del tal remedio: “Procurar orina de un hombre sano de unos 12 años —en lo posible después de que éste haya bebido un buen vino— y descomponer esta erina sobre estiércol durante un año filosófico (30 días)… “. Luego, la desagradable mixtura se destilaba en un alambique, se sellaba herméticamente el recipiente y el residual se recogía en un vaso de vidrio. Por último se indicaba que “el color será blanco y de un olor ligeramente pútrido”, pero para darle “un sabor más suave” se le podía agregar canela, después de lo cual no creemos que ningún ex paciente tratado con esta pócima se atreviera con el arroz con leche. Para la hemorragia nasal se recomendaba una práctica no menos repugnante: “Aquel que se ponga orina en las narices conseguirá parar la hemorragia”.

No menos heroico era el tratamiento para la fiebre cuartana, en cuyo caso no bastaba con friccionarse el cuerpo con erina, sino que, además, se debía beber, aunque no se trataba de cualquier deposición , pues se aseguraba que “aquel que de un león su carne comiera y su agua bebiera durante tres días salvarse de la fiebre cuartana logrará”. La cuestión —más allá de la subjetividad que predomina en el criterio de los sabores-pasaría, suponemos, por quién se animaba a arrimarle la bacinilla al rey de la selva para que cediera sus orines.

Pero estos no son casos únicos, porque, curiosamente, y contrariamente a lo que pueda creerse, la orina estuvo casi siempre presente entre los antiguos como elemento entre mágico y real, tal que se recomendaron con fervor los masajes de orina humana o animal a quienes padecían de reumatismo, por lo que deberíamos suponer que, trasladada dicha práctica a nuestros días y nuestro clima, un tercio de la población no olería ni siquiera lo mínimo de lo soportable. Otro de los horribles medicamentos que tuvieron auge en la época que va entre los siglos XVII y XVIII era el llamado Elixir de la propiedad o su sustituto la esencia de víbora, ambos inventados por el abate Rousseau.

Si bien el primero era bastante digerible (fermentación y destilación de azafrán, mirra y alóes) el otro no debía encontrar muchos voluntarios para su uso. En efecto, la esencia de víbora resultaba de la fermentación sobre una estufa de miel con carne desecada de víbora pulverizada. Con el mencionado extracto viperino, el buen abate aseguraba que había devuelto la vida al duque de Chartres, cuando el noble tenía 4 años de edad y su enfermedad lo había postrado sin habla y en una larga agonía, que, por supuesto, había cortado la milagrosa esencia. también contaba Roussea que su panacea había sacado ce una apoplejía al cardenal Caraffa, en presencia de unos treinta prelados.

El mismo capuchino también preparaba un bálsamo al que había que agregarle “tantos sapos vivos y grandes como libras de aceite llevaba, los cuales es necesario hervir hasta tostarlos, casi quemados en el aceite, con lo que su jugo y su grasa se mezclan con lo que aumenta en mucho la excelencia del remedio… Luego a beberlo y ¡salud!, aunque para digerir semejante medicina hubiera que apretar la nariz de la “víctima” para obligarlo a abrir la boca y así vaciar el bálsamo en su interior.

Pero no debe creerse que esa pócima resultaba una excepción, ya que en esa época los sapos desecados y reducidos a polvo (“bufoterapia’) eran tenidos como medicina infalible contra los envenenamientos. Las dosis que se recomendaban iban de 1 a 2 escrúpulos (medida farmacéutica antigua equivalente a 24 gramos), y también se aplicaban sobre los riñones y en el ombligo como efectivo diurético. Después de todo y hasta la actualidad existe en algunos lugares de la campaña la costumbre de atarse un sapo vivo sobre ciertas erupciones (culebrilla o herpes) y hasta en la cara para calmar el dolor de muelas. Para quienes hasta no hace más de 50 años seguían la escuela de la bufoterapia, basándose en los principios activos de la secreción irritante de los batracios y los supuestos resultados en el plano fisiológico y terapéutico, no es desconocido que en la antigüedad las prácticas con estos animales llegaron a tornarse uno de los símbolos de la magia negra, hasta tal punto que podía condenarse a la pena de muerte a aquellos que los tenían en sus casas.

En el siglo XVII creó extraordinario interés lo que dio en llamarse crisoterapia, es decir, la curación por medio de todas aquellas mezclas que contuvieran oro. Un ejemplo fue el jara be de oro que preparaba Nicolás de Blégny, charlatán de la época que amasó una verdadera fortuna con su bebedizo. Para prepararlo, Blégny recomendaba elegir un gallo joven y bien alimentado, desplumarlo vivo a efectos de que su sangre reaccionando excitase la temperatura normal.

A consecuencia de lo cual la carne del ave ganaría en espíritu y tendría mayor virtud para actuar sobre el oro”. Luego, una vez cortado el cuello y desentrañado el pobre gallo, se le levantaba la piel en diversos sitios, practicándosele incisiones en la carne en las cuales se aplicaban láminas de oro. Cosida la piel se rellenaba el vientre con un jugo de perlas finas pulverizadas y canela, y se lo colocaba en un recipiente herméticamente cerrado para cocinarlo en un horno de panadería. Del jugo resultaba el famoso jarabe, que, presumimos, si bien no aliviaba ningún mal al menos constituía toda una paquetería para la sociedad palaciega.

Fuente Consultada: Revista “Todo es Historia” Nota de Juan Ángel del Bono.

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Las Profecías de Nostradamus

SUFRIMIENTO Y REVELACIONES

Una noche, al regresar a su hogar después de una jornada de visitas a sus pacientes, Nostradamus se encontró con un cuadro caótico y desolador. Su esposa y sus dos hijos habían contraído la peste. De nada sirvieron sus conocimientos y experiencia, los cuidados que les prodigó, las horas que pasó junto a sus lechos de agonía y los remedios que empleara exitosamente con otros enfermos. Con poca diferencia, Ana de Cabrejas y sus dos hijos murieron después de una dolorosa agonía.

Quebrado por el dolor, Nostradamus no advirtió los movimientos sospechosos que tenían lugar a su alrededor sino hasta que fue casi demasiado tarde. Sus colegas, celosos de su prestigio, vieron el momento oportuno para atacarlo y destruirlo. Para quienes fueran sus agradecidos vecinos, la muerte de Ana de Cabrejas y sus hijos significó un claro signo de “castigo divino”. Pensaron que Nostradamus era un discípulo del Diablo y sus insólitas prácticas médicas, simplemente brujería. En el mejor de los casos, los habitantes de Agen se limitaron a reírse del antes prestigioso médico, quien se vio obligado a abandonar la ciudad con la sombra del Tribunal de la Inquisición sobre sus espaldas.

En la soledad de su estudio y siempre de noche, Nostradamus era iluminado con las visiones sobre lo que habría de suceder en el futuro.

Así se inició su deambular por Europa que le insumiría los siguientes años. Agobiado por la tragedia personal y el fracaso profesional, Nostradamus recorrió Francia, Italia y Alemania.
Fue un peregrinar solitario y a menudo angustioso pero, durante éste, Nostradamus experimentó su primera y arrasadora visión. Así, la metódica observación científica y el experimento práctico, fue ron reemplazados por la luz de la revelación que no admite discusiones.

Fue en el norte de Italia, a las puertas de la ciudad de Ancona. Los pasos de Nostradamus se cruzaron con los de tres monjes mendicantes, franciscanos harapientos pero fieramente orgullosos de su fe y su adhesión a la pobreza de Cristo. El médico de los peregrinos apenas habían cambiado una mirada cuando, ante los ojos atónitos de los sacerdotes, Nostradamus se arrodilló ante uno de los francisca nos e inclinó humildemente la cabeza.

La sorpresa inicial fue reemplazada por una mal disimulada hilaridad. Los franciscanos instaron a Nostradamus a que se levantara del barro pero el médico se negó, afirmando: “Debo inclinarme y doblar la rodilla frente a Su Santidad”. Ante esta afirmación, los peregrinos, incluido el hermano Felice Peretti, quien antes de abrazar la religión fuera un mísero porquero y el hombre ante quien Nostradamus permanecía hincado- se echaron a reír y siguieron su camino. Cuarenta años deberían pasar para que, en 1585 el porquero Felice Peretti ascendiera al trono papal con el nombre de Sixto V.
La coronación tuvo lugar dos décadas después de la muerte de Nostradamus pero seguramente, el viejo franciscano, tuvo muy presente al anónimo médico francés que, en una soleada tarde, se arrodillara ante él a las puertas de la ciudad italiana de Ancona.

EL PAPA SIXTO V

Felice Peretti estaba llamado a cumplir con un gran destino y Nostradamus lo percibió en el mismo instante en que sus pasos se cruzaron. Nacido en Ancona el 13 de diciembre de 1520, entró a la Orden de San Francisco de Asís a los trece años y se ordenó en Siena en 1547. Se doctoró en Teología un año más tarde. Fue Inquisidor General de Venecia y vicario general de su orden. Nombrado cardenal en 1570, llegó al papado en 1585, como sucesor de Gregorio XIII.

Su papado duró sólo cinco años pero abundó en hechos. Saneó las arcas vaticanas y combatió la corrupción de la iglesia. Por la bula Postquam Verus (1586) estableció en setenta el número de cardenales del Sacro Colegio y en 1588 reorganizó las congregaciones. El orden impuesto por él duró hasta el Concilio Vaticano 11(1962-1965). Además, trabajó en forma personal en la modernización urbanística de Roma y apoyó activamente a los países católicos, al tiempo que rechazaba toda intervención de los reyes en los asuntos de la Iglesia.

En 1585 excomulgó a Enrique de Navarra, pretendiente protestante al trono francés y otro personaje importante en la historia profética de Nostradamus. Sixto V ordenó además la construcción de la cúpula de San Pedro. Murió en Roma, el 27 de agosto de 1590.

UN PROFETA EN EL EXILIO

La peregrinación de Nostradamus se prolongó durante varios años más. En 1544 auxilió a los en-ferinos de peste de Marsella, una ciudad ideal para el desembarco de la enfermedad. Luego pasó a Aix en-Provence donde volvió a realizar con éxito aquellos tratamientos a base de aire puro, agua limpia y hierbas medicinales. De allí siguió a Salon de Provence, ciudad a la que lo llevaron los angustia dos reclamos de los ediles locales.

Otra vez dio ba talla contra la peste y otra vez venció. Las autoridades de Salón le pidieron que se quedara en esa ciudad pero un llamado urgente de Lyon lo llevó a proseguir su lucha. Sin embargo, Salon había quedado grabada en su memoria y, cuando decidió que habla llegado el momento de buscar un lugar don de pasar el resto de su vida, encaminó sus pasos hacia allí.

Como todo científico introvertido, Nostradamus no tenía capacidad administrativa ni espíritu comercial, por lo cual sus servicios muchas veces quedaban impagos, y él no se preocupaba por reclamar las deudas, aún cuando se tratara de pacientes ricos y poderosos.

Cuando decidió radicarse en Salon no tenía dinero suficiente para comprar una casa y tuvo que recurrir a su familia, como lo había hecho muchas otras veces. Fue su hermano César quien encontró la vivienda en la que escribiría sus famosas Profecías y viviría sus últimos años. El mismo César fue quien pagó por la propiedad y el responsable de presentarle a la mujer con la que habría de contraer segundas nupcias: Anne Ponsard. La dama en cuestión era una viuda rica de mediana edad, una mujer amable y comprensiva con la que Nostradamus compartiría la última etapa de su vida y en quien encontraría un gran apoyo.

Su llegada a Salon coincidió con un giro radical en el transcurrir de sus días. La Medicina fue desplazada del centro de su atención, siendo reemplazada por su interés en la Alquimia, la Astrología y el despertar de su asombroso don profético. Nostradamus supo entonces que había encontrado su destino definitivo.

EL TIEMPO DE LAS CENTURIAS

En la noche del Viernes Santo del año 1554, Michel de Notre Dame, conocido como el doctor Nostradamus, anunció que dedicaría todo su tiempo y esfuerzos a escribir una obra en la cual reuniría y sintetizaría “las posibilidades del futuro de la raza humana”.

Comenzó a pasar sus noches en vela, de pie en la terraza de su hogar, estudiando el curso de las estrellas y recibiendo sus visiones y revelaciones. A Anne Ponsard le explicó que, en esas noches de contemplación, los siglos por venir se abrían ante sus ojos y cómo las visiones se hadan luz en su mente y en su alma.
Organizó sus profecías en volúmenes denominados Centurias, cada uno de los cuales debía con tener cien profecías escritas en forma de cuartetas o grupos de cuatro versos. El primer tomo de las Centurias vio la luz en 1555 y provocó un auténtico revuelo. Las opiniones se dividieron y la polémica no tardó en desatarse.

Uno de los versos aludía caramente a la figura del monarca que en esos días gobernaba Francia, Enrique II, pero su significado definitivo escapaba a la familia real y sus consejeros. Entonces, la reina Catalina De Médicis, una mujer inteligente, resuelta y voluntariosa, decidió enfrentar directamente a Nostradamus y le ordenó presentarse ante la Corte y explicar el sentido de la Centuria 35 cuyo texto reza: “El león joven superará al viejo! En campo bélico, por singular duelo.! En jaula de oro le re ventará los ojos.! Dos combates; uno luego morir de muerte cruel”.

Nostradamus explicó entonces que Enrique II (el león viejo) moriría en combate con un noble más joven y Catalina De Médicis, fascinada con la personalidad del sabio y entreviendo la posibilidad de acceder al poder como Regente, le pidió que profetizara el futuro de sus pequeños hijos.
El Delfín de Francia era Francisco, comprometido desde la infancia con María Estuardo, hija del rey de Escocia. Le seguía Carlos, pero el favorito de Catalina era Enrique, Duque de Anjou. Y cuan do Nostradamus le dijo que éste y no su hermano mayor sería rey de Francia, Catalina no dudó de la veracidad de sus afirmaciones.

Cuatro años más tarde, en oportunidad de la boda de su hija mayor, Isabel, con el hijo del rey de España, Enrique II dispuso la realización de una fiesta que duró tres días y para la que se revivieron los torneos o justas de caballería, caídas en desuso, pero a las que el rey era muy aficionado.

Enrique II participó activamente de los torneos y triunfó en el primer encuentro. Pero, en su segundo lance, enfrentó al joven Conde de Montgomery y encontró su destino. La lanza rota de su rival perforó la visera de oro de su casco y se elavó en sus ojos. Era el 29 de junio de 1559 y la profecía de Nostradamus se cumplía puntualmente. Ciego y con una herida cerebral que le provocó grandes sufrimientos, Enrique II agonizó diez días antes de morir. El reino de Francisco II, aún menor de edad, duró menos de un año. A su muerte, María Estuardo fue devuelta a Escocia, Catalina De Médicis convertida en Regente del rey Carlos IX, de sólo catorce años, y Francia no tardó en comprobar que una nueva etapa había comenzado.

UNA REINA DE MANO FÉRREA

Catalina De Médicis (imagen) nació en Florencia el 13 de abril de 1519. Era hija de Lorenzo De Médicis Duque de Urbino, llamado El Magnifico, y de Madekinc de la Tour d’Auvergne. Huérfana a poco de nacer, heredó de su padre la inteligencia brillan te y su infatigable capacidad para la intriga política. A los catorce años se casó con Enrique, Duque de Orleans, hijo del rey de Francia, Francisco I.
Aunque su matrimonio fue largo y de él nacieron diez hijos (sólo siete superaron la primera in Francia) Catalina ocupó un rol secundario en la vida de Enrique II, desplazada por la favorita, Diana de Poitiers, una viuda rica, herniosa y madura, a la que el rey llegó a permitirle el uso público de las joyas reales.

Durante esos años, Catalina no tuvo el menor acceso al poder pero la muerte de Enrique II y la corta edad del Delfín revirtieron la situación. Convertida en Regente, desterró a Diana de Poitiers y comenzó la eliminación sistemática de sus enemigos. Tildada de arbitraria y despótica, nunca permitió que las leyes se interpusieran entre ella y su voluntad y gobernó con mano férrea, manipulan do a Carlos IX aún cuando éste alcanzó la mayoría de edad y se convirtió en rey por derecho propio. A la regencia de Catalina se le debe la construcción del palacio de las Tullerías, la ampliación del Louvre y la modernización de la ciudad de París. También a este periodo se atribuyen numerosas muertes por envenenamiento, un arte en el que la reina tenía un interés y conocimiento poco comunes.


Aunque deseaba mantenerse al margen de los conflictos religiosos que causaran miles de muertos en un pasado reciente (de hecho casó a su hija Mar garita de Valois con el protestante Enrique de Navarra) terminó aliándose contra los protestantes con Luís de Guisa y presionó a su hijo para que autorizara la Matanza de San Bartolomé, la peor masacre de la historia de Francia hasta el advenimiento del Terror.
Carlos IX murió en 1574 y el hijo predilecto de Catalina De Médicis ascendió al trono como Enrique III. Despótico y vicioso, tuvo un reinado turbulento que se prolongó por quince años. Políticamente incapaz, por momentos se apoyó en su madre y por momentos la alejó de sí. Catalina De Médicis murió en Blois el 5 de enero de 1589, meses antes de ver concretarse otra profecía de Nostradamus: el asesinato de Enrique III a manos de un monje y el ocaso de la casa de Valois en el trono francés.

NOSTRADAMUS COMO MÉDICO Y ASTRÓLOGO DE LA FAMILIA REAL

Nostradamus regresó a Salon envuelto en un halo de renovado prestigio a causa del favor de la reina. Sin embargo, los honores y la fama no tuvie ron en él el menor efecto. Su tiempo se acababa y el sabio sólo vivía para profetizar. Noche tras noche Nostradamus contemplaba el cielo y escribía sus cuartetas. Las predicciones trascendían y los rumo res en torno al médico-profeta iban en aumento. Se hablaba de brujería, de posesión demoníaca, de pactos con Satanás. El Tribunal de la inquisición empezó a rondar nuevamente, pero la protección de la temible Catalina De Médicis era muy poderosa.

La conmoción creada por la muerte de Enrique II sacudió todas las estructuras de Francia. Catalina De Médicis, convertida en Regente de Carlos IX, viajó a Salon al frente de la Corte para entrevistarse con Nostradamus. El hecho de que la Regente fuera al encuentro del profeta en lugar de reclamar su presencia en París no escapó a la perspicacia de los cortesanos, habituados a conservar vida y fortuna acomodándose al humor de los poderosos.
La reina se instaló con la Corte en el llamado Palacio del Emperador y se reunió con Nostradamus en la Torre del Reloj. Aunque hubo testigos del encuentro y los saludos iniciales, la audiencia adquirió el carácter de privada y ambos se trasladaron al gabinete particular del sabio, donde conversaron por varias horas. No se sabe de qué hablaron pero Catalina estaba obsesionada por conocer el futuro del país que desde la muerte de su esposo y su primogénito, gobernaba con poder absoluto. Hacia el final de la entrevista la reina hizo traer a Enrique, su hijo predilecto, al que ansiaba ver coronado rey de Francia.
Ante su insistencia, Nostradamus hizo que el muchacho se desvistiera y examinó sus lunares. La observación confirmó su anterior profecía: Enrique, Duque de Anjou, ascendería al trono de Francia con el nombre de Enrique III. La Regente suspiró aliviada. En su felicidad, Catalina omitió el detalle de que, para que ese hijo adorado fuera rey, otro menos querido y siempre manipulado debía morir:
el tímido, retraído e inmaduro Carlos IX.

La Regente abandonó Salon poco después pero no sin antes haber nombrado a Nostradamus médico y astrólogo personal de su familia y haberle adjudicado una generosa renta vitalicia, honores a los que el sabio dedicó tan poco interés como de costumbre. Cuando se despidieron, Catalina habló de volver a consultarlo, pero Nostradamus sabía lo que la reina no podía conocer: que aquel sería el último encuentro entre ambos personajes.

LOS ÚLTIMOS ANOS DEL PROFETA

El vidente no vivió para ver a Enrique de Anjou convertido en rey de Francia pero sus dones no necesitaban confirmación alguna. Por eso, cuando vio su propia muerte en el futuro cercano, no se preocupó. Ni siquiera se apuró a consignar sus profecías: sabía perfectamente cuál era su misión en la Tierra y que dispondría del tiempo necesario para cumplirla.
El 1 de julio de 1556 regresó a Salon de una misión en Arles, ciudad ante cuya Asamblea representó al pueblo en el que se radicara años antes. A poco de llegar escribió su última profecía: “De vuelti de una embajada/ con el don del rey a la vista! Ya no hará nada más/ Y marchará hacia Dios.! Los parientes, los amigos y hermanos de sangre, / lo hallarán muerto cerca del lecho y del banco”.

Antes de partir hacia Arles había llamado a un notario para dictarle su testamento. Como todo en él, el documento no tuvo anda de convencional y estableció claramente que no deseaba ser “en terrado a la manera habitual, sino colocado verticalmente contra la pared de la iglesia de los franciscanos. De esta manera, incluso después de mi muerte, ni los estúpidos ni los cobardes, ni los cretinos ni los mal nacidos podrán venir a bailar sobre mi tumba”.

El 2 de julio de 1566, Anne Ponsard lo encontró muerto. Su cuerpo yacía tal como él mismo lo predijera, entre el lecho y el banco. Sus restos fue ron enterrados de acuerdo a sus disposiciones en el Convento de lesCordeliers pero, años después, fueron trasladados a la Iglesia de Saint Laurent, hasta la que miles de curiosos y peregrinos viajan cada año en número creciente para visitar el lugar de descanso de los restos del hombre que vislumbró el futuro con sorprendente claridad.

Su tumba está señalada por una placa de mármol en la que está inscripto el epitafio compuesto por Anne Ponsard: “Osamentas del muy ilustre Michel de Nostradamus, el único, al juicio de todos los mortales, que con su pluma casi divina haya podido consignar los acontecimientos futuros del Universo entero a partir de los astros. Vivió 62 años, 6 meses, 17 días y murió en Salón en el año 1566. Que la posteridad no moleste su descanso. Anne Ponsard, su esposa, le desea la verdadera felicidad”.