La Prehistoria

Bosques de la Era Carbonífera Características Tipos de Árboles

LOS BOSQUES EN LA ERA CARBONÍFERA – TIPOS DE ÁRBOLES Y ESPECIES DE INSECTOS

Cada paso en el desarrollo de la vida en los mares parece haber estado dominado por un grupo bien definido de animales; primero, seres unicelulares, después medusas, posteriormente moluscos y crustáceos y, finalmente, peces. En otro post publicaremos un patrón semejante que surge sobre la tierra donde los insectos y anfibios, reptiles y mamíferos, ocuparán, cada clase en su oportunidad, el centro de la escena. Lo mismo ocurre en la historia de la vida vegetal.

Antes de hablar de los bosques, indicamos las etapa de la era paleozoica, porque el tema que trataremos se desarrolla en el período carbonífero, hace unos 360 millones de años.

El período Carbonífero, que se sitúa al final de la era paleozoica, debe su nombre a unos enormes depósitos de carbón subterráneos que datan de este período. Creados a partir de la vegetación prehistórica, la mayoría de estos depósitos se encuentran en determinadas partes de Europa, América del Norte y Asia.

era paleozoica

Sobre la formación del carbón: en ese período grandes extensiones del planeta estaban cubiertas por una vegetación abundantísima que crecía en pantanos. Muchas de estas plantas eran tipos de helechos, algunos de ellos tan grandes como árboles. Al morir las plantas, quedaban sumergidas por el agua y se descomponían poco a poco. Al descomponerse, la materia organica liberaba oxígeno e hidrógeno, por lo que el depósito quedaba con un alto porcentaje de carbono.

Durante mucho tiempo ese depósito fue cubierto de arena, lodo y otras capas terrestres, producto de los movimiento de la corteza. Ese carbono sometido a presión durante millones de años se endureció para formar el carbón, que se ha utilizado masivamente como combustible desde la revolución industrial.

bosque era carbonifera

¿Cómo se formaron los bosques?

Hace más de 400 millones de años, las plantas y los artrópodos antiguos empezaron a ocupar la tierra firme. Durante los período siguientes evolucionaron y se adaptaron a su nuevo habitat. Los primeros bosques estaban formados por helechos enormes con forma de árbol, musgos y otras plantas más pequeñas.

Durante el Paleozoico aparecieron las gimnospermas, plantas vasculares con semilla y hacia el período Triásico comenzaron a dominar los bosques terrestres. Luego se sumaron a aquellas las plantas con flores o angiospermas.

Las glaciaciones cambiaron otra vez el paisaje y los bosques tropicales que habían predominado fueron cambiando y se extendieron los bosques templados. Los bosques ocupan hoy cerca de un tercio de la superficie del planeta y han sido durante miles de años fuente de abrigo, alimento y energía para el ser humano. Sin embargo, en nuestros días sufren diversas amenazas que los hacen vulnerables.

Posiblemente, las primeras plantas que crecieron con sus raíces en la tierra, hace unos 300 millones de años, fueron algo así como algas marinas, que vivieron en las costas entre los límites de la alta y baja marea. Hasta que los vegetales no lograron una estructura fuerte y leñosa como para soportar su peso y una organización de finos tubos capilares como para conducir el agua desde el suelo hasta la hoja más alejada, no pudieron desarrollarse lejos de las costas, tierra adentro.

Plantas semejantes a helechos crecieron hace alrededor de 50 millones de años, antes que aparecieran las primeras coniferas, y aún siguió otro largo período hasta que se originaron las primeras plantas con flores.

Nuestra lámina muestra un paisaje típico del período carbonífero, el que dio origen a los estratos de carbón mineral., ya explicado antes.Notad las extraordinarias formas de los “árboles”: son, en realidad, enormes filicíneas (helechos), equicetáceas (calamites) y licopodiáceas (lepidodendros).

A pesar de que los científicos modernos han identificado, y aun descripto, más de 400 especies diferentes de helechos que datan del período carbonífero, no cabe duda que los bosques de aquella lejana edad eran marcadamente monótonos en su apariencia.

La naturaleza no había logrado aún producir la gran diversidad de vegetales. Continuaba todavía sus experimentos con heléchos, liqúenes y algas, muchos de los cuales, en tamaño reducido, son familiares a nosotros hoy, y los botánicos los clasifican en el gran grupo de criptógamas o esporofitas.

En primer plano, a la derecha, hay lepidodendros, que deben su nombre a las escamas de sus troncos. A la izquierda, hay una variedad de sigilarías, cuyo nombre proviene de las impresiones uniformes en forma de sellos o sigillum que cubren el tronco y que resultan de la inserción de las hojas en el tallo.

A lo largo de todo el período carbonífero, cuando los bosques de este tipo cubrieron gran parte de los terrenos secos, la corteza de la Tierra era aún inestable, con constantes movimientos de elevación y depresión. Debido a éstos, los bosques con sus grandes plantas quedaron sepultados y aplastados por una gran cantidad de agua y barro.

Cuando los terrenos se elevaban nuevamente, otro gran bosque crecía con lentitud sobre el que estaba debajo, pero sólo para ser sepultado a su vez. Así, por un largo y lento proceso de endurecimiento, grandes masas de materias vegetales se fueron convirtiendo en carbón, que el hombre ahora extrae de las entrañas de la Tierra, y el cual, al ser quemado, libera la energía solar almacenada durante tanto tiempo.

Cuando no había tormentas que rugían o vientos que soplaban, los bosques del período carbonífero eran bosques silenciosos. No había aún pájaros que cantaran ni grandes animales que pisaran ruidosamente las malezas.

libelula gigante del periodo carbonifero

El único sonido era el zumbido de gigantescas libélulas, que tenían alas que medían 65 cm. de envergadura; los insectos, la clase más numerosa que hoy habita la Tierra, fueron los primeros en aparecer sobre la misma. Pero el mundo de estos seres, tan rico y variado hoy, consistía entonces en unas pocas especies diferentes.

En la última parte del período carbonífero tuvieron lugar, todavía, grandes cambios. Seres de una clase completamente distinta (quizás eran descendientes remotos de los extraños peces con pulmones) aprendieron a vivir parte de su existencia en el agua y parte en la tierra.

Estos anfibios, parientes de las ranas y sapos de hoy, fueron los precursores de muchos extraños y alguna vez temidos seres que poblaron la Tierra en épocas posteriores.

bosque periodo carbonifero

En este período también crecían anfibios en tamaño y diversidad. Eran especies depredadoras parecidas a los cocodrilos de la actualidad. Armados con peligrosas dentaduras, podían medir cerca de seis metros de longitud. Algunos anfibios desarrollaron una piel más dura y escamosa que les permitía aguantar más tiempo fuera del agua sin resecarse demasiado.

PARA SABER MAS…

Período carbonífero: El nombre del período se debe a la formación de grandes depósitos de carbón y hulla que provenían de los exuberantes bosques sumergidos en esa época. Los bosques cubrieron incontables superficies del globo, favorecidos por la uniformidad del clima y la humedad del suelo. La atmósfera, que contenía grandes cantidades de vapor de agua de gas carbonífero, se fue enriqueciendo con el oxígeno que desprendían las plantas, substituyéndolo por los dos elementos antes mencionados.

La humedad del suelo se concentraba en estanques y lagunas que, al igual que los terrenos pantanosos, eran enriquecidos por la abundancia de lluvias. Los árboles del período (muy poco parecido a los actuales) se distinguían por su gran talla. Las criptógamas vasculares, que carecían de flores, eran uno de los grupos más importantes.

Se desarrollaron de manera sorprendente los heléchos arborescentes, que llegaban a 20 metros de altura. Las licopodiáceas superaban a veces los 30 metros, al igual que los lepidodendros, las sigilarías y las calamitas (parecidas a las actuales colas de caballo): También las cordaitas (que desaparecieron al finalizar la era primaria) alcanzaban de 20 a 30 metros de altura.

En estas densas selvas, cuyos suelos se iban enriqueciendo constantemente de humus, aparecieron numerosas variedades de insectos. Había algunos que se asemejaban a las actuales libélulas, pero de gran tamaño, ya que algunas llegaban a medir hasta 60 centímetros de largo, y otras especies superaban el medio metro de envergadura.

En las zonas menos húmedas se reprodujeron con facilidad asombrosa insectos como los termitos, cuyas costumbres actuales son las mismas que las que practicaron desde sus orígenes. La cucaracha es uno de los termitos más antiguos y más reacios a padecer cualquier tipo de transformación o de cambio. De esa época datan algunos insectos parásitos de los árboles primitivos a los cuales fijaban sus trompas para poder succionar la savia.

Los grillos, los saltamontes y langostas de las montañas aparecieron también en esa época, junto a numerosas especies de insectos de grandes alas. Los anfibios hicieron su aparición por primera vez en este período.

Ello significó una superación de la etapa anterior, en la que los peces podían adaptarse tanto a la respiración acuática como a la aérea. Los anfibios son acuáticos en la primera etapa de su vida, para, ya en la edad adulta, convertirse en terrestres. Las metamorfosis que experimentaron estos animales se conocen no sólo por su persistencia en los actuales batracios, sino porque su historia vital está documentada paso por paso en los esquistos de hulla de las minas de Commentry, que contienen los fósiles (su huella en el material) de miles de ejemplares.

Fuente Consultada:
Sitio WEb Wikipedia
El Triunfo de la Ciencia Bosques en el Carbonífero Tomo III Globerama Edit. CODEX

La Prehistoria y la evolucion del hombre: edad de los Metales Neolitico

LA PREHISTORIA: EDAD DE PIEDRA Y DE LOS METALES

Como todos sabemos, la historia estudia el pasado del hombre desde que éste apareció sobre la Tierra. Sin embargo, los historiadores acordaron organizar este pasado en dos grandes períodos: la prehistoria y la historia, señalando como división entre ambos la aparición de la escritura, hecho sucedido aproximadamente en el 4.000 a.C.

En la actualidad, esta separación es replanteada por la comunidad científica pues los investigadores reconocen que no todos los pueblos del mundo conocieron la escritura en el mismo momento, por lo tanto, no entraron en los tiempos históricos.

cuadro prehistoria

Métodos para fechar el pasado

El investigador que se dedica a estudiar la prehistoria, al no poder contar con documentos escritos, trata de reconstruir el pasado basándose en los restos culturales encontrados. Para poder establecer la antigüedad de estos restos, se utilizan métodos especiales. Sin embargo, las fechas en el período prehistórico son siempre aproximaciones.

Uno de los primeros métodos desarrollados fue la dendrocronología, que consiste en observar los anillos de crecimiento presentes al cortar un tronco de árbol. Analizando entonces los troncos, o los elementos hechos con madera de los mismos, es posible deducir su antigüedad pues a cada año corresponde un determinado tipo de anillo presente en todos los árboles.

Otra forma de datación es el análisis de los sedimentos de materiales de origen glacial, que han sido arrastrados por los ríos y torrentes en los deshielos primaverales, hacia el fondo de los lagos. Estudiándolos, se pueden conocer fechas relativas a la vida de los hombres que habitaron sobre esos materiales.

Sin embargo, los métodos más exactos son los desarrollados en tos últimos años, gracias a los adelantos de la física nuclear, como el del carbono-14, que mide lo que queda de carbono-14 en los restos encontrados, ya que todos los organismos vivos incorporan este elemento durante su vida y lo van perdiendo paulatinamente luego de muertos. Como el ritmo de esta pérdida puede ser medido, conociendo lo que queda en los diferentes materiales se sabrá su antigüedad. Otros métodos basados en la física nuclear son el del potasio argón, que se utiliza para poner fecha a las rocas volcánicas muy antiguas, y la termoluminiscencia que posibilita establecer la fecha de cocción de las cerámicas.

La edad de piedra

Es la etapa más antigua de la humanidad, en ella aparece la piedra como el principal material trabajado por el hombre. Esta edad comprende dos períodos bien definidos, el paleolítico (de paleo: “antiguo” y litos: “piedra) oedad de piedra antigua y el neolítico (de neo: “nuevo” y litos: “piedra’) o edad de piedra nueva. Entre uno y otro período, se encuentra un período de transición: el mesolítico (de meso: “entre” y litos: “piedra”).

El Paleolítico: Es el período que se extiende desde hace aproximadamente 2.000.000 de años, hasta 10.000 años atrás. Durante el mismo, los hombres comienzan a fabricar las primeras herramientas, en un principio muy simples, las que fueron perfeccionando cada vez más.

La preocupación principal era conseguir alimentos y defenderse de los grandes animales que recorrían la Tierra, o de cualquier otro peligro que la naturaleza presentara. La forma de vida era nómade y los hombres se alimentaban de la carne que obtenían de animales muertos, y de los frutos, hojas o raíces que pudiesen recolectar. No producían su alimento, sólo lo consumían. Con el tiempo aprendieron a cazar y entonces fabricaron armas y elaboraron técnicas de caza, actividad que realizaban en cuadrillas, que requerían de una mínima organización social. Para su mejor estudio, el período paleolítico puede separarse en tres etapas: paleolítico interior, medio y superior.

Ver: Vida del Hombre y Utensillos en la Edad de Piedra

Paleolítico inferior: En esta etapa el hombre vagaba por la Tierra en pequeños grupos, probablemente construyendo chozas para protegerse cuando el clima era cálido y refugiándose en cuevas o en cavernas si el clima era frío, pues la naturaleza ha provocado en los últimos 3.000.000 de años importantes cambios climáticos en los que se sucedieron períodos cálidos, seguidos de períodos fríos conocido como glaciaciones , en la que grandes masas de hielo cubrieron extensas superficies continentales.

La principal herramienta era el hacha de mano que se usaba para cazar, raspar, y cortar. En esta época el hombre descubrió, tal vez la de manera accidental, el fuego, que le permitió cocinar sus alimentos , alejar a las fieras, protegerse del frío e iluminarse en la oscuridad.

Paleolítico Medio: En esta etapa los grupos humanos se hacen más numerosos y perfeccionan sus herramientas fabricando puntas de flechas, raspadores y hachas de mano. Aparecen también los primeros vestigios de una cultura espiritual pues idearon ritos fúnebres. Enterraban a sus muertos en tumbas especiales junto a trozos de carne y otros elementos, lo que mostraría que los hombres, ya en esta época, habían imaginado alguna forma de continuación de la vida.

Paleolítico superior: Aquí los hombres están mejor equipados para enfrentar los peligros y sacar ventajas de la naturaleza. A la piedra se agregan el uso del hueso y del marfil, materiales con Los que se fabrican instrumentos cada vez más específicos, apareciendo entonces punzones o buriles para agujerear, raspadores, arpones para pescar (ya que se incorpora esta actividad), lámparas de mano en las que se quemaba grasa, para iluminación, y primitivas agujas que, enhebradas con crines, permitían coser pieles.

Se cazaban mamuts, renos, bisontes, vacunos salvajes y caballos. Para ello el hombre incorporó el arco y la flecha y los dardos. La caza se realizaba en grupo, existiendo una cierta división de trabajo entre los sexos. Había algunos intercambios entre las comunidades, lo que mostraría que los grupos no estaban totalmente aislados entre sí.

Los enterramientos continúan con ritos más complejos. Se han encontrado pequeñas esculturas que se usaban, probablemente en ritos relacionados con la fertilidad y pinturas de animales, sobre todo mamuts, bisontes y renos, en la superficie rocosa de algunas cuevas. A este tipo de pintura sobre roca se la denomina “rupestre” y constituye una de las primeras manifestaciones artísticas de la humanidad.

El Mesolítico: Cuando finalizó la Era Glacial, la selva avanzó e invadió las grandes estepas. Esto produjo la emigración y algunas veces la desaparición de los animales que vivían en ella y que servían al hombre de alimento. Los grupos humanos, entonces, se diseminaron por la selva y se ubicaron en las orillas de los ríos. Sobrevivieron cazando animales salvajes, aves y peces. La madera, obtenida fácilmente en las selvas, se utilizó con intensidad. En las zonas frías aparecen los trineos, tirados primero por hombres y luego por perros. Los hombres continuaron siendo nómades, pero en algunas regiones, con suficiente agua y alimentos, aparecen asentamientos más estables.

El Neolítico: Comenzó hace aproximadamente 10.000 años y sus transformaciones son tan importantes que los historiadores las llaman “la revolución neolítica”. El hombre comienza a producir sus alimentos a partir de la domesticación de plantas y animales: el paso decisivo fue plantar deliberadamente semillas en un suelo adecuado y cultivar la tierra. Las primeras plantas obtenidas fueron el trigo y la cebada, a las que se incorporaron luego el arroz y las arvejas. Los excedentes de la cosecha se almacenaban en graneros, permitiendo que los hombres pudiesen guardar alimentos para los períodos de escasez. También aparece la alfarería, como una necesidad, pues había que fabricar recipientes para contener las semillas y los granos.

De algunas plantas, como por ejemplo el lino y el algodón, se obtendrán posteriormente fibras, que hiladas en los husos y tejidas en telares se convertirán en telas, dando inicio a la industria textil.

Con respecto a los animales, probablemente haya sido la observación de los mismos lo que puso de manifiesto que esas bestias podían ser domesticadas y convertirse en una importante reserva de alimentos y pieles sin necesidad de matarlos, como es el caso del ovino, que provee lana y leche.

Las viviendas estuvieron hechas en barro, cañas, leños o piedras, y las herramientas para construirlas fueron más específicas. Entre ellas se destacó el “hacha de piedra pulida’, que se realizaba en una roca de grano fino y luego se afilaba por medio de un pulido a base de arena. El dominio de la agricultura hizo a los hombres sedentarios y aparecen, entonces, las primeras aldeas y con ellas el crecimiento de los grupos familiares, la división del trabajo y la organización social.

cuadro de la etpas de la prehistoria: edad de piedra y de los metales

Una de las más fascinantes epopeyas del género humano es su evolución técnica. El cerebro y la mano han dado al hombre aptitudes de inventor, que ha utilizado constantemente para dominar el medio en su provecho. Los más remotos vestigios de la humanidad revelan ese afán, esa lucha de las manos hábiles, creadoras de instrumentos para construir y destruir, para modificar la materia y disponer de energía, para defender la vida e imponer la voluntad.

El hombre prehistórico, a través de medio millón de años, utilizó la piedra (además de la madera) para sus armas e instrumentos (Edad de Piedra).

¿Cómo evolucionó esta industria lítica desde sus comienzos?

1°) El hombre del paleolítico inferior poseyó la “industria del cascajo”. Mediante percusión supo desprender fragmentos de pedernal, de dos caras, para empuñar como instrumentos contundentes. Estas “hachas de mano” o “golpes de puño”, amigdaloides (en forma de almendra), por un proceso de descantillado, alcanzaron su mayor perfección en el período achelense, que se remonta a unos 150.000 años antes de Cristo.

2°) Durante el paleolítico medio el hombre perfeccionó la “industria de las lascas”, descortezando a presión hojas de pedernal, raederas y puntas de flechas (período musteriense).

3°) En el paleolítico superior el hombre auriñaciense logró, mediante menudos retoques, notables puntas de dorso arqueado y buriles. Desde unos 20.000 años antes de Cristo la cultura magdaleniense desarrolló en Europa la industria de los “micro-litas” (pequeños instrumentos de pedernal hábilmente astillado) e instrumentos de asta y hueso, tales como punzones, arpones y agujas de coser.

4°) En el período neolítico (que en Europa se inició hacia el año 5000 antes de Cristo) el hombre aprendió a pulir sus instrumentos de piedra afilándolos mediante la frotación entre sí.

Los instrumentos más antiguos del hombre son los guijarros toscamente astillados. Los que se ven abajo (en la parte superior) se remontan al primer período del paleolítico inferior (600.000 a 200.000 años aproximadamente) . Son llamadas “hachas de mano” o “golpe de puño” porque se empuñaban directamente con la mano. Mas abajo se puede reconocer un extremo forjado para la empuñadura. Con estas armas el hombre primitivo logró tener un instrumento defensivo y ofensivo.

Esta hacha se remonta a 200.000 años aproximadamente. Ya se reconoce en ella un trabajo más cuidadoso. Las hachas de este tipo, por su forma característica, son llamadas “amigdaloides” (“amígdala”, en latín, significa almendra). Se han encontrado algunas de 40 cm.

Un punzón y una raedera que se remontan a unos 100.000 años. Obsérvese el borde cortante conseguido con un minucioso trabajo de descantillado. La longitud de la raedera es de unos 10 centímetros, aproximadamente.

En esta época fue cuando el hombre aprendió a atar las astillas de piedra agudizada a los bastones, obteniendo así las primeras y rudimentarias hachas y lanzas. Para hacer las ataduras utilizaba intestinos desecados de animales.

instrumentos d ela edad de piedra

Edad de los metales: Es la etapa en la cual el hombre descubre el uso de los metales y los incorpora a su cultura para fabricar distintos elementos. Aparece entonces la metalurgia. Los historiadores reconocen tres edades de los metales, según el material usado con más intensidad: Edad de cobre, Edad de bronce y Edad de Hierro.

El cobre fue el primer metal utilizado, seguido del bronce, cuando el hombre aprendió a fundir cobre con estaño. Con estos metales se hicieron cuchillos, espadas, puñales, vasijas, adornos, herramientas, etc. Por último apareció el hierro, pero el uso de este metal, que permitió la fabricación de armas, herramientas y otros elementos de gran dureza, se logró alcanzar recién en los tiempos históricos.

La prehistoria es entonces, es período fascinante de la humanidad donde todo está por hacerse y donde todo es posible.

Los periodos prehistóricos vienen definidos por una escala temporal geológica. Los cambios climáticos delimitan cada periodo, conduciendo a una diversificación en la fauna y la flora, y a sus consiguientes adaptaciones evolutivas.

Desde hace 5,3 hasta 1,8 millones de años: el Plioceno: Este periodo viene caracterizado por un clima frío y seco y la presencia de grandes mamíferos. En esta época vivieron los australopitecos o primeros homínidos. Entre los inventos más importantes se encuentran las herramientas de piedra rudimentarias.

Desde hace 1,8 millones de años hasta 11.5OO años: el Pleistoceno. Se conoce como la Gran Edad del Hielo por sus glaciaciones y el desarrollo de enormes bloques de hielo. Los grandes mamíferos vieron su esplendor, pero acabaron extinguiéndose. El hecho más significativo de este periodo es la evolución de los primeros humanos.

Hace 1,5 millones de años: Nace la industria de piedra achelense. Se construyen hachas de mano
de piedra.
Hace 500.000 años: Utilización del fuego.
Hace 200.000 años: Nace el Homo sapiens.
Hace 50.000 años: Se construyen utensilios de hueso y asta. Aparecen los primeros microlitos en las herramientas de piedra.
Hace 12.000 años: Aparición de la cerámica.
Hace 11.500 años: inicio del Holoceno.
Esta época marca el inicio del periodo interglaciar. El desplazamiento de las placas de hielo a los polos y el incremento de lluvias favorecen el desarrollo de la civilización humana.
Año 9000 a. C: Domesticación de las ovejas.
Año 9000 a. C.: Se utilizan ladrillos secados al sol para construir casas en Jericó.
Año 8000 a. C.: Se empieza a utilizar el cobre.
Año 7000 a. C: Orígenes de la agricultura. Se cultiva trigo, cebada
y guisantes. Ya en el año 7000 a. C. existen comunidades agrícolas y ganaderas en Oriente Medio, Grecia, la península de Anatolia, Creta y la orilla occidental del valle del Indo. La agricultura se extiende por el sur y el centro de Europa.
Año 7000 a. C.: Se cultiva arroz y mijo en China.
Año 6000 a. C.: Se utilizan ladrillos hechos en moldes en la meseta de Anatolia.
Año 4500 a. C: Inicio del periodo predinástico en Egipto.
Año 4000 a. C.: Primeros intentos de producción de material sintético (cerámica vidriada egipcia).
Año 4000 a. C.: Se empiezan a utilizar hornos para cocer cerámica, por lo que se puede fabricar a gran escala.Año 4000 a. C.: Primeros sellos (pequeños discos circulares de arcilla quemada o piedra con una imagen impresa).

Diferencias entre el Paleolitico y el Neolitico Caracteristicas Vida

Diferencias entre el Paleolítico y el Neolítico

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA:

Ningún secreto ha sido más celosamente guardado por la naturaleza que el de la aparición del hombre. A pesar del extraordinario progreso científico en el curso de las últimas décadas, es imposible aún decir con exactitud cuándo el hombre apareció sobre la tierra. Posiblemente, la mayor dificultad radica en que el hombre mismo es muy difícil de ser definido.

Cuando se trata de peces, anfibios, reptiles o pájaros, podemos encarar su estudio, ateniéndonos a sus peculiaridades físicas; pero en cuanto abordamos al hombre, debemos tener en cuenta no sólo su físico sino también su formación intelectual y moral. Establecer el árbol genealógico de la humanidad es, aún hoy, tarea difícil.

Es sabido que hace más de 15 millones de años existieron simios mucho más parecidos al hombre que a los monos de hoy.

Pero no hay testimonios que nos permitan hablar de animales que fuesen capaces de producir fuego, fabricar utensilios, enterrar a sus muertos, dibujar, que es lo que distingue, entre otras cosas, aun a los hombres más primitivos, de toda otra criatura existente.

La Prehistoria es la ciencia que investiga la actividad humana en épocas anteriores a todo documento escrito, tradición o leyenda. De estos tiempos tan remotos sólo quedan vestigios del hombre primitivo: sus propios huesos, moradas, armas y utensilios. El estudio de estos restos presenta muchas dificultades y generalmente las soluciones son simples hipótesis o conjeturas.

Aunque la Prehistoria se ocupa de épocas remotísimas, su estudio es más reciente que el de la Historia, pues se originó a mediados del siglo pasado con el francés Jacobo Boucher de Perthes, naturalista que, por el año 1837, realizó las primeras excavaciones al norte de Francia.

La Protohistoria es un período de transición, que continúa al anterior y en el cual, además de los restos arqueológicos, se valorizan tradiciones y leyendas.

La Historia comienza con la aparición de los primeros documentos escritos, es decir, con la invención de la escritura, aproximadamente entre los 4.000 a 5.000 años antes de Cristo.

Muchas dificultades ofrece reconstruir los comienzos de la evolución cultural del hombre a partir de la época en que empezó a poblar la superficie terrestre. En una primera y larguísima etapa desconocía la vida común organizada, no cuidaba rebaños ni sembraba pero, debido a su inteligencia superior y a su aptitud para emplear un lenguaje hablado, pudo adaptarse a la naturaleza e iniciar una lenta y difícil marcha hacia una vida mejor.

Por el conocimiento transmitido a través de sucesivas generaciones y la habilidad de sus manos flexibles, el hombre alcanzó un nivel de progreso que comprende su cultura primitiva, así denominada porque debe ubicarse al comienzo de la historia de la humanidad.

Según el material que el hombre de aquella lejana época empleaba en sus armas y utensilios, la ciencia prehistórica distingue la Edad de Piedra y la Edad de los Metales.

Para la Edad de Piedra observe la tabla mas abajo, donde está divida en el Paleolítico (piedra tallada)  y Neolítico (piedra pulida).

Edad de los Metales
Comprende dos períodos:
a)   Edad del Bronce. El cobre fue el primer metal empleado por el hombre para remplazar a la piedra en la construcción de variados objetos. Comenzó a usarse —unos 4000 años a. C.— en regiones cercanas al golfo Pérsico, luego en Egipto y más tarde en Europa. Es muy maleable y se lo encuentra generalmente puro, lo cual explica por qué fue el primer metal utilizado; sin embargo, carecía de la dureza necesaria para confeccionar objetos resistentes.

Con posterioridad el hombre primitivo logró fundir el cobre con el estaño y obtuvo el bronce, de mayor consistencia y por ello muy apto para fabricar armas.- En una ciudad lacustre de Suiza se encontraron un horno y diversos residuos de fundición. Comenzó en esta forma la metalurgía. de gran trascendencia para el progreso del género humano.

b)   Edad del Hierro. Manuscritos egipcios, cuya antigüedad se calcula en 1250 años (a. C), mencionan por primera vez, el empleo del hierro, aunque es probable que este metal fuera introducido por otros pueblos invasores que conocían su uso a pesar de poseer menor cultura. En general, el hierro fue utilizado luego de la invención, de la escritura, y por esto sólo es prehistórico en contados pueblos.

En las ciudades de La Teñe (Suiza) y en Hallstatt (Alemania) —habitadas por pueblos celtas y germanos— se han encontrado espadas de hierro, de hoja ancha y pesada,  hachas y puntas de lanzas del mismo metal. A partir de esta Edad comienzan los tiempos históricos.

LA EDAD DE PIEDRA:

PALEOLÍTICO
(Piedra Vieja o Tallada”

Este período constituye casi el 99% del registro arqueológico mundial, fue subdividido en tres grandes fases sucesivas: paleolítico inferior, medio y superior. Se inicia hace unos 3.000.000 años, esta fecha es solo tentativa y siempre discutida.

La forma de vida humana era nómada, vivían en pequeños grupos y las principales preocupaciones del hombre eran conseguir el alimento diario y defenderse de los peligros, como los que representaban los grandes animales. La subsistencia se lograba a partir de la caza y la recolección.

Por la caza se obtenían las carnes y por la recolección se reunían raíces, hojas y frutos. Inicialmente comía animales muerto, luego perfecciona la caza de animales, tales como trampas y emboscadas. No producían alimentos, solo lo recolectaban.

Aprendieron a dominar el fuego, y así fue posible cocer los alimentos, protegerse del frío, espantar a las fieras; pero, fundamentalmente, aprender a manejar la naturaleza, a servirse de ella.

Enterraban a los muertos, es decir, tenían el concepto de la vida espiritual.

Construían hachas de mano, puntas de flechas, raspadores,…y mas sobre el paleolítico superior, aparecen silbatos, lanzas, arpones, bastones, agujas de coser, punzones, lámparas. Usaban la grasa para mantener el fuego.

Golpeaba “piedra contra piedra” para cortarlas y moldearlas, y lógicamente su terminación era tosca y rústica.

Respecto al arte, comenzaron las primeras expresiones artísticas, dibujando animales, cuerpos humanos, plantas, armas, escenas de la vida diaria, etc. sobre paredes y techos de piedra en cuevas protegidas, el arte rupestre

 

 

NEOLÍTICO
(Piedra Nueva o Pulida)

Comienza aproximadamente en -12000 y podemos decir que las mas importantes transformaciones e inventos del hombre de la prehistoria, se ha dado en este período, y se la conoce como la “revolución neolítica”(-8000).

Logra domesticar los animales, como cabras, caballos, ovejas, asno, vaca y cerdo.

Aprende a sembrar y comienza con la práctica sistematizada de la agricultura. Sabe que debe almacenar granos para las épocas de escasez. Construye herramientas para sembrar y depósitos de granos, como los silos. Sembraba trigo, cebada, arveja, centeno, mijo y arroz.

El hombre abandona la vida nómada, para asentarse definitivamente el pequeños grupos inicialmente y luego en aldeas y ciudades, es decir, sale de las cavernas y construye viviendas.

Construyó viviendas sobre pilares en lagos para protegerse de los ataques de fieras o tribus enemigas. (palafitos). Construyó botes con troncos ahuecados.

Inició la vida en familia y comunidad, estrechando lazos de amistad.

Comenzó a moldear la cerámica y elaboró envases para granos y líquidos.

Llegó al apogeo de la técnica de construir elementos de piedras, ahora logra pulirla usando arena fina seca o húmeda. Aprendió a perforarla.

Construyó monumentos, como menhires, altares sagrados y dólmenes. Practicó un culto a la muerte.

Aprendió a tejer, logrando telas de lino y recipientes trenzados.

Inventó el ladrillo de adobe y paja secado al sol.

Perfeccionó todos los utensilios y armas del período anterior. Creó el arco y la flecha para cazar.

TABLA COMPARATIVA

LA EVOLUCIÓN DE LAS HERRAMIENTAS DE USO: Conocemos mucho acerca de sus herramientas, que se han conservado muy bien (según observamos en los museos), y podemos advertir cómo van perfeccionándose gradualmente en su proyecto y ejecución a lo largo de los tiempos prehistóricos.

Probablemente los primeros instrumentos fueron de madera, quizá con las partes que deben ser más resistentes endurecidas por la acción del fuego; pero, como es lógico, tales herramientas y armas de madera no se han conservado.

Las que conocemos son pedazos desmenuzados de pedernal. El trabajo que se daba a estos primeros instrumentos era tan imperfecto, que hoy día surge con frecuencia la duda de si, en algunos casos, se trata de productos de la industria humana c de fragmentos alterados por la naturaleza de forma más o menos caprichosa. Éste es el caso de los fragmentos de roca encontrados con frecuencia junto a algunos restos fósiles primitivos (Australopitécidos) y cuya importancia es muy grande, ya que su estudio permite conocer la época de la aparición de hombres “inteligentes”. Otros restos, ya tienen signos indudables de la acción humana, como las sencillas hachas de mano de la Edad Paleolítica, o primitiva edad de piedra.

La técnica de tallar y labrar el pedernal fue mejorando lentamente, de forma que al finalizar la Edad Paleolítica —hace unos 12.000 años— existía ya” una variedad de herramientas que constituía un equipo completo para la mayoría de las necesidades primarias. De esa época conocemos: líachas, cuchillos, rascadores y puntas de lanza y flecha.

Todas las herramientas de piedra de este período muestran un trabajo basto, producido por medio de golpes con otra piedra para que saltasen esquirlas del pedernal e ir dando así forma al instrumento. El pedernal no tiene una estructura cristalina tal que produzca roturas por planos o superficies predeterminadas al ser golpeado, sino que el plano de rotura tiene una forma más o menos esférica, lo cual facilita su talla, sobre todo para conseguir filos cortantes, que tenían siempre un perfil aserrado.

Esta característica, unida a su dureza, hizo que lo prefiriesen artesanos de la Edad de Piedra. En la evolución que experimentan estos instrumentos, se observa que la talla va siendo cada vez más fina, siendo más pequeño el tamaño de las esquirlas desprendidas y más numerosos los golpes.

En la edad siguiente, llamada Mesolítica, se hacen importantes las armas e instrumentos de hueso. El trabajo del hueso hizo posible la aparición de anzuelos para pescar (provistos de púas), y de arpones con varios ganchos que aseguraban la permanencia del arma en la herida. Los utensilios de piedra de este período se van haciendo cada vez más complicados y de confección más elegante. En esta época son ya evidentes las muestras de pulido y bruñido, lo que se conseguía probablemente frotando sobre arena húmeda.

Durante la edad siguiente, la Edad Neolítica (de hace unos 5.000 años), el pulido de la piedra se hace general. Las pruebas arqueológicas demuestran que en este período aparece por primera vez una agricultura incipiente.

Las primeras herramientas metálicas se encuentran a partir de la Edad de Bronce, hace unos 4.000 años. Unos 1.000 años más tarde aparece el uso del hierro, que sustituye al bronce, y que desde entonces se hace el metal de más importancia.

Al principio de la Edad del Bronce se inventó la rueda, y ya existían pequeños poblados o aldeas (rudimentos de organización social).

Todos estos datos se refieren a las armas y herramientas de piedra y de metal de nuestros antepasados, que son las que mejor se han conservado, pero ¿qué decir del resto de sus utensilios, de sus costumbres y modo de vida? Bastante de esto puede todavía conocerse por los restos arqueológicos, pero una forma interesante de informarse, es dirigirse a distintas tribus actuales.

El Paleolitico Vida del Hombre Utensilios Armas Arte Rupestre Piedra

El Paleolitico Vida del Hombre Utensilios Armas Arte Rupestre

Se designa época Paleolítica, al antiguo período de la prehistoria que se inicia hace unos 2.500.000 millones de años y finaliza en el 10.000 a.C. Significa “piedra tallada” y hace referencia a la forma “tosca” o rústica en que los humanos fabricaban sus herramientas y armas

Con el período Paleolítico se inicia la Edad de la Piedra. Existen grandes discusiones para establecer las fechas aproximadas del comienzo de este prolongado período de acuerdo con los diferentes métodos de investigación. La realización de las primeras herramientas podría ubicarse hace aproximadamente 500 000 años.

Durante el Paleolítico, la forma de vida humana era nómade, las principales preocupaciones del hombre eran conseguir el alimento diario y defenderse de los peligros, como los que representaban los grandes animales. La subsistencia se lograba a partir de la caza y la recolección. Por la caza se obtenían las carnes y por la recolección se reunían raíces, hojas y frutos.

La actividad de los cazadores fue evolucionando con el tiempo; de devorar primero animales que enconraba muertos, debieron luego censar en qué forma matarlos. Esto los llevó a idear armas y técnicas de caza. Una de las primeras armas creadas para cazar fue el “hacha de mano”, fabricada con un trozo de piedra tallada.

Los hombre del paleolítico desconocían cómo sembrar semillas o la forma de criar animales. Recolectaban nueces, bayas y frutas silvestres, así como una variedad de plantas verdes y granos silvestres. Por todo el mundo cazaban y consumían diversos animales, entre los cuales estaban: el búfalo, el caballo, el bisonte, las cabras salvajes y el reno.

En las áreas costeras, el pescado proporcionaba una rica fuente de alimento. No cabe la menor duda de que la caza de animales y la recolección de plantas silvestres originaron ciertos patrones de vida.

Los arqueólogos y los antropólogos han especulado que la gente del paleolítico vivía en pequeños grupos, que oscilaban entre veinte y treinta personas. Eran nómadas (se movían de un lugar a otro), pues no tenían otra opción más que seguir las migraciones de los animales y los ciclos de la vegetación.

La caza dependía de la observación cuidadosa de los patrones de comportamiento de los animales y requería un esfuerzo de grupo, con el fin de contar con una oportunidad real de tener éxito. A través de los años, las herramientas se perfeccionaron más y se volvieron más útiles. La invención de la lanza —y más tarde del arco y la flecha— hizo que la cacería se facilitara en gran medida.

Los arpones y los anzuelos —hechos de hueso— incrementaron la captura de peces. Tanto el hombre como la mujer eran responsables de encontrar alimentos, principal actividad de la gente del paleolítico. Dado que la mujer procreaba y cuidaba a los niños, generalmente permanecía cerca de los campamentos; no obstante, desempeñaba un papel importante en la adquisición de la comida al recolectar bayas, nueces y granos. Los hombres cazaban animales salvajes, actividad que los mantenía alejados del campamento.

Ya que tanto el hombre como la mujer desempeñaban papeles tan significativos para la sobrevivencia del grupo, los científicos han argumentado que existía una incipiente igualdad entre ellos. De hecho, algunos especulan que el hombre y la mujer tomaban decisiones que afectaban las actividades de los grupos del paleolítico. Dichos grupos —en especial los que vivían en climas fríos— encontraron refugio en las cuevas. Al paso del tiempo, también llegaron a construir nuevos tipos de refugios.

Tal vez los más comunes hayan consistido en una estructura sencilla de postes de madera o varas, que cubrían con pieles de animales. Donde la madera era escasa, los cazadores-recolectores del paleolítico debieron utilizar huesos de mamut para construir estructuras que después recubrían con pieles de animales. Gracias a la utilización sistemática del fuego —la cual los arqueólogos creen que comenzó hace unos 500 000 años— las cuevas y las estructuras construidas por los humanos contaron con una fuente de luz y de calor.

El fuego también permitió que los primitivos seres humanos cocinaran sus alimentos, con lo cual éstos adquirían mejor sabor, tenían mayor duración y —en el caso de algunas plantas, como los granos silvestres— eran más fáciles de masticar y digerir. La fabricación de herramientas y la utilización del fuego —dos innovaciones tecnológicas importantes de la gente del paleolítico— traen a la mente lo crucial que resultó para la sobrevivencia del ser humano su capacidad de adaptación. Pero la gente del paleolítico hizo más que sólo sobrevivir.

PALEOLÍTICO INFERIOR
HACHA DE MANO
CONTROL DEL FUEGO
PALEOLÍTICO MEDIO
PUNTAS DE FLECHAS
RASPADORES
HACHAS MAS GRANDES
PALEOLÍTICO SUPERIOR
PUNZONES
RASPADORES
ANZUELOS
SILBATOS
LANZAS
BASTONES
LÁMPARAS
AGUJAS DE COSER

Las primeras obras de arte: Pero del ser humano del Paleolítico Superior nos queda un elemento más elocuente. Comenzó a expresarse a través del dibujo y generó lo que denominamos las “primeras obras de arte”: pintó o grabó figuras de animales o personas sobre las paredes de las cavernas.

Esta pintura se llama rupestre, es decir, hecha en as rocas. El contenido de as representaciones es e reflejo de grandes temas religiosos o míticos. Cabe pensar que trataban de favorecer con sus pinturas la caza de animales que servían para su subsistencia. Uno de los principios de su magia era “lo semejante produce lo semejante”, por eso dibujaban actos de caza. Se representaba comúnmente la fauna que se iba a cazar; en genera, no aparecen vegetales ni paisaje. El centro de atención es el animal.

Las pinturas rupestres más conocidas se encuentran en Francia (zona franco-cantábrica) y en España (región del Levante). Pero también hay excelentes ejemplos en África, en la India, en Australia y en América.

“Caballo Chino” Lascaux Francia (-13500) “La Danza” Levante Español (-10000)
• Las pinturas se encuentran en cuevas muy profundas. • Se representan figuras de animales de caza superior (bisonte, reno). • Monumentalidad: figuras de cinco metros. • Aparece escasamente la figura humana. • Colores amarillentos, rojizos y negros. • Las pinturas están a la vista en cuevas poco profundas. • Se representan escenas de la vida cotidiana. • Personajes de pequeño tamaño, no pasan de 20 centímetros. • Aparece siempre la figura humana. • Colores rojizos y negros.

Las pinturas rupestres de grandes animales que se descubrieron en la parte sur-occidental de Francia y en el norte de España se yerguen como testigos de la actividad cultural de estas personas. Una cueva descubierta en 1994 en Francia contiene más de trescientas pinturas de leones, bueyes, búfalos, panteras y otros animales. La mayoría de éstas ,representan animales que la gente no cazaba, lo cual sugiere que las pinturas tenían propósitos religiosos.

En España las pinturas fueron hechas con pigmentos naturales mezclados con grasa animal y son representaciones de escenas de caza, guerra y rituales, siendo las más antiguas las del norte de la Península Ibérica que datan del 25.000 a.C.

CUADRO SÍNTESIS DE LA VIDA DEL HOMBRE EN LA EDAD DE PIEDRA

VIDA EN EL PALEOLÍTICO INFERIOR

Sorprendemos a los componentes de esta familia, que ha vivido hace más de medio millón de años, en un momento de gran excitación. Después de un largo acecho han logrado matar, con piedras arrojadas desde lo alto, a un colosal “lep-tobos”, especie de bovino grande. El padre y la madre están tratando de extraer la carne del cuerpo de la presa. Uno de los hijos está mordiendo un trozo de carne, que ingiere cruda, pues aún no han aprendido a encender el fuego.

El hijo mayor ha observado que algunas piedras, al caer, se han despedazado, reduciéndose a agudas esquirlas. Él trata de repetir la operación con el fin de obtener esquirlas de dimensiones adecuadas para ser empuñadas. Sería ése el origen de los cuchillos y raspadores utilizados más tarde. El hombre disponía, en esa época, de una sola forma de energía: su fuerza física; pero con los primeros instrumentos de piedra comenzó a acrecentar su potencia.

VIDA EN EL PALEOLÍTICO MEDIO

Por disponer del tibio refugio de una caverna, estas tribus de hombres cavernícolas o “trogloditas”, que han vivido hace unos 70.000 años, pudieron resistir y sobrevivir a la cuarta edad glacial. Su primitivo refugio los ha salvado de una muerte segura.

No había sucedido lo mismo con los hombres que vivieron en el tiempo de las precedentes irrupciones glaciales: ellos tuvieron que emigrar hacia el sur para huir del inexorable avance del frío, contra el cual el hombre no había hallado aún suficientes defensas. Pero ahora, en la espaciosa caverna, hay quienes están tratando de encender el fuego; quienes delante de una hoguera preparan alimentos calientes, adecuados para soportar el clima extremadamente severo. Observemos la tosca indumentaria de piel que llevan puesta y las lanzas con punta de pedernal apoyadas en la pared.

VIDA EN EL PALEOLÍTICO SUPERIOR

El paleolítico fue un período de clima predominantemente frío. Pero los hielos, que al principio parecieron destruir la raza humana, fueron, en cambio, uno de los mayores estímulos para el progreso, pues obligaron al hombre a buscar siempre nuevas defensas para resistir las rigurosas condiciones del ambiente.

Observemos la vestimenta y las actividades de estos hombres que han vivido hace unos 20.000 años, cuando comenzaba el derretimiento de los últimos heleros. Sus ropas, parecidas a las de los esquimales de nuestro tiempo, protegen perfectamente de la humedad y de los vientos porque están hechas con pieles bien curtidas, unidas por fuertes costuras.

Se ve a una mujer mientras trata de cortarlas. Un hombre está haciendo de un cuerno de reno arpones para cazar. Para este trabajo minucioso le son necesarios buriles muy puntiagudos. Un compañero le prepara otros nuevos, trabajando un trozo de pedernal con la presión de una punta.

VIDA EN EL NEOLÍTICO

Henos aquí en una “ciudad industrial” de 7.500 años a. de J. C. Toda una aldea está dedicada a la elaboración de la piedra y el cuerno. Ya hay, en la organización del trabajo, cierta subdivisión de tareas, de modo que se puede hablar, casi, de una rudimentaria producción en serie. Obsérvese al hombre que trata de pegar las puntas a las flechas, utilizando la pez que se obtiene de la corteza del abeto.

La materia prima era llevada a la aldea por medio de embarcaciones de madera o de piel. La canoa y el remo son invenciones de este período. En la ilustración aparece, junto a los trabajadores, un animal doméstico, el perro, el primero que trabó amistad con el hombre.
En el fondo se ven los “palafitos” o viviendas lacustres que se han construido sobre estacas en el lecho del lago. El hombre sabe ya hilar y tejer, preparar harina, bebida fermentada y queso. Y sabe también erigir a sus muertos grandes sepulcros con piedras gigantescas, superpuestas de plano sobre otras (dólmenes).

ALIMENTACIÓN EN LA EDAD DE PIEDRA: Una composición de nutrientes, tal como predominaba en la Edad de Piedra, con un contenido alto de proteínas y bajo de carbohidratos, es, según el parecer de los expertos, el tipo de alimentación a la que se ha adaptado genéticamente el cuerpo humano de manera óptima a lo largo de millones de años.

Los análisis muestran que la constitución genética de los seres humanos apenas se ha modificado en los últimos 40.000 a 50.000 años. Esto significa que, salvo por algunos pocos cambios, los seres humanos portan los mismos genes que el hombre de la Edad de Piedra. En importantes estudios, Cordain y colaboradores investigaron hasta qué punto la composición de nutrientes de la “dieta de la Edad de Piedra” podría ser todavía, hoy en día, recomendable como tipo de alimentación.

Los seres humanos de la Edad de Piedra ingerían grandes cantidades de carne. El contenido proteico de la dieta era relativamente alto, con un aporte calórico de alrededor de 20 a 30%. Al mismo tiempo, este tipo de alimentación era pobre en hidratos de carbono -alrededor de 20 a 40% del aporte calórico-A esto hay que añadir que la calidad de estos compuestos se caracterizaba por el alto contenido de residuos vegetales (celulosa). Los antepasados del hombre actual consumían los hidratos de carbono principalmente en forma de frutas y verduras.

En diversos estudios de la Universidad de Colorado se constató que cuando se sustituye una parte de los carbohidratos por proteínas animales, las enfermedades de los vasos coronarios disminuyen, la proporción del colesterol “benigno” (HDL) aumenta y todos los valores de lípidos en sangre mejoran.

En consecuencia, los científicos especializados en alimentación recomiendan ingerir más alimentos que aporten proteínas de origen animal, como por ejemplo carne; y a cambio de esto reducir la proporción de alimentos ricos en hidratos de carbono. También son muy importantes los residuos vegetales en forma de frutas y verduras que aportan fibras.

Según los autores, a la luz del conocimiento actual, una composición de nutrientes como esta favorece las bajas concentraciones de glucosa en sangre así como una menor presión arterial. De este modo, la composición de alimentos de este tipo podría tener una función preventiva contra las llamadas enfermedades de la civilización, como el infarto de miocardio, el infarto cerebral y la diabetes mellitus tipo 2. (Fuente: BIOLOGÍA Activa Puerto de Palos)

Existen las Razas Humanas? LLamamiento de Atenas

Existen las Razas Humanas? LLamamiento de Atenas

“De qué sirve el sentido común cuando clasifica a los hombres en tres razas, blanca, amarilla y negra? Durante mucho tiempo, la antropología ha mantenido estos criterios sin discusión. Después de una confrontación trágica con la realidad (el genocidio nazi), la interrogación científica sobre la noción de raza humana se ha convertido en una imperiosa necesidad.

Todo el mundo sabe que los hombres no presentan idéntica apariencia de un extremo al otro del planeta. Todos creen también poder distinguir fácilmente tres categorías de hombres según el color de la piel: la de los hombres de piel blanca, la de los hombres de piel negra, la de los hombres de piel arilla” (anteriormente, se reconocía también la categoría de los hombres de piel roja, pero en realidad se que los indios de América comprendidos en esta categoría tienen la piel “amarilla”). También está fuera de duda, según el buen sentido común, que por lo menos hay tres grandes razas humanas: la raza blanca, raza negra, la raza amarilla.

Siempre según el “buen sentido” ordinario, resulta impensable cuestionar existencia de las razas humanas, sin embargo, en una declaración de la UNESCO denominada “llamamiento de Atenas”, publicada en abril 1981, expertos internacionales en antropología y en genética estiman que la noción de raza en la especie humana no tiene demasiado sentido biológico. (…) poblaciones concentradas bajo el nombre de “gran raza negra”, por ejemplo, son en realidad profundamente diferentes las unas de las otras. (…) La clasificación de la especie humana en grandes razas se basa la elección arbitraria y mal fundamentada de un pequeño número de caracteres físicos independientes… lo que de hecho hay de arbitrario en la noción de raza corrientemente admitida es la elección de un pequeño número de caracteres que presumiblemente varían en concordancia (…) Consideremos, por ejemplo, caso de la “gran raza negra”.

Existen decenas de miles de hombres que viven en la India que poseen piel negra pero no cabellos crespos sino ondulados y rizados, labios finos y nariz estrecha como los individuos “raza blanca”. En Etiopía, poblaciones de piel negra tienen igualmente cabellos poco crespos, siendo ondulados o ensortijados, la nariz estrecha y saliente, los labios delgados.

En cuanto a los habitantes de piel a de Melanesia, algunos presentan cabellos rubios y ondulados (canacas de Nueva Caledonia), otros nariz convexa y saliente (poblaciones papúes denominadas “pseudosernitas” de Nueva Guinea) (“negros” con ellos rubios se encuentran frecuentemente en las poblaciones australianas, que por otro lado están emparentadas por sus caracteres sanguíneos con las poblaciones melanesias). Así, en esta serie de ejemplos resulta fácil ver cómo el concepto de “raza negra” basado en el diagnóstico de piel negra-cabellos crespos-nariz ancha no explica la realidad de un modo correcto.

Por otra parte, actualmente sabemos que según el grupo sanguíneo Rhesus, especialmente, las poblaciones negras de la India pertenecen al grupo denominado blanco, mientras que las poblaciones melanesias pertenecen al grupo denominado amarillo.

De igual modo, la categoría “gran raza blanca” produce agrupaciones ciertamente erróneas: los ainú, del norte del Japón, tienen la piel blanca. Pero el genetista ítaloamericano L.L.Cavalli-Sforza ha demostrado en anos 1970 que estos “blancos” tradicionalmente clasificados en la “gran raza blanca están de hecho netamente relacionados con las poblaciones orientales por sus características sanguíneas.”

Marcel Blanc, en Mundo científico N° 18

Linea del Tiempo de las Primeras Civilizaciones del Mundo Cronologia

Linea del Tiempo de las Primeras Civilizaciones 

En  un principio los reyes gobernaron solo sobre una ciudad. Pero, poco a poco, bien a través de guerras, o bien mediante pactos, algunos reyes se hicieron más fuertes y llegaron a gobernar grandes imperios. El proceso fue más rápido o más lento según los casos:

• En Mesopotamia aparecieron varias ciudades-Estado en torno a los ríos Tigris y Eufrates en el cuarto milenio a.C. Alrededor del año 2371 a.C., el rey Sargón de Akkad impuso su autoridad sobre todas ellas y formó un imperio, que se fragmentó pocos siglos después.

• En Egipto el proceso fue más rápido y duradero, Aproximadamente en el año 3100 a.C., el rey Menes unificó bajo su mando todas las tierras a orillas del Nilo.

• En los valles del Indo y del Ganges se crearon diversas ciudades independientes entre sí. En el año 1500 a.C., un pueblo extranjero, los arios, invadió este territorio, al que dieron una lengua común -el sánscrito-una religión -el hinduismo-, y una organización social en castas. Pero hasta el siglo ni a.C. el territorio no se unificó bajo un rey, Asoka, durante cuyo reinado se extendió una nueva religión, el budismo.

• En China entre el año 1700 a.C. y el inicio de nuestra era se sucedieron cuatro dinastías de emperadores: Shang, Zu, Qin y Han. Las dos primeras dinastías gobernaron sobre un territorio muy pequeño.

El primer emperador Qin extendió sus territorios, unificó la escritura, los pesos y las monedas y construyó la Gran Muralla, en el siglo lll a.C,, para proteger la frontera norte de su imperio.

Para gobernar sus extensos territorios los reyes crearon un cuerpo de funcionarios, como, por ejemplo, los mandarines en China, y formaron potentes ejércitos para defenderse de los enemigos extranjeros.

linea del tiempo de las civilizaciones del mundo

Extincion de la Megafauna Matanza del Pleistoceno Que es la Megafauna

Extinción de la Megafauna en el Pleistoceno

Cuando hablamos de megafauna, nos referimos a los seres vivos de gran tamaño (mega=grande) y se una en la ciencia para designar a los grandes mamíferos terrestre de épocas remotas que hoy ya no existen, por lo que podemos definir como megafauna a los grandes mamíferos que vivieron en el período del pleistoceno, hace aproximadamente entre 18.000  años. Los mamíferos son animales de sangre caliente que aparecieron en la  tierra hace 180 millones de años antes del presente, hoy lo encontramos en variados ambientes y algunos, como la vaca, caballos  y perros, entre otros, han sido domesticado por los grupos humanos.

Nuestro planeta en los ultimo 2.000.000 de años ha sufrido muchas etapas (unas 30) de fases heladas seguidas por fases de deshielo, y en cada ocasión los seres vivos volvían a recuperarse y adaptarse a las nuevas temperaturas, pues esos cambios eran muy lentos. Hoy estamos en un período interglaciar, pues el fin de la ultima glaciación ocurrió hace unos 14.000 años, pero los científicos están investigando que ha ocurrido, porque parece que algún fenómeno distinto a lo acontecido durante millones de año, se ha modificado sin saber hoy cual fue la causa.

La cuestión es que cuando llegó el deshielo al menos el 80% de la totalidad de las especies de animales  habían logrado sobrevivir a los fríos de los hielo en el continente americano , pero de repente como de una forma “mágica”  se extinguieron. Caballos, grandes felinos, elefantes, mamuts y mastodontes, camellos, castores gigantes, perezosos y el gliptodonte (una especie de armadillo de gran tamaño), todos desaparecieron.

En total, de 45 especies, 33 se extinguieron, y la mayoría de los seres que sobrevivieron noExtincion de la Megafauna eran más grandes que un pavo. Incluso los castores y los osos que resistieron la catástrofe eran enanos en comparación con sus antepasados. El bisonte norteamericano actual es el más pequeño de todos los que han existido. Los expertos consideran que más del 80 por 100 de los animales de gran tamaño que habitaban Norteamérica desaparecieron en un lapso de tiempo de mil años. (imagen:Mastodonte)

Más o menos lo mismo ocurrió en Australia, donde se extinguieron trece especies de grandes mamíferos, aunque allí las extinciones comenzaron incluso antes. Entre las víctimas se encontraban los canguros gigantes, las también gigantes tortugas con cuernos, los wombat del tamaño de un rinoceronte, así como sus parientes los diprotodontes, junto al fiero león marsupial.

Al final, ningún animal mayor que un canguro moderno consiguió sobrevivir. Sin embargo, en el norte de África, Europa y Asia, incluso cuando los glaciares retrocedieron y el nivel de los mares subió, la mayoría de los grandes mamíferos subsistieron: elefantes, caballos, camellos, lobos, grandes felinos…, todos ellos consiguieron salir adelante. ¿Qué estaba ocurriendo? ¿Por qué Asia y Europa se libraron del desastre mientras que el Nuevo Mundo y Australia sufrieron tales extinciones masivas? Según la opinión de algunos expertos, la culpa fue del clima.

A medida que las temperaturas se incrementaron, los animales de mayor tamaño se encontraron en clara desventaja, ya que a mayor envergadura más difícil les resultaba mantenerse frescos. Es posible que estas criaturas murieran de agotamiento por el calor. Lo curioso es que aquellas especies de grandes mamíferos ya habían sobrevivido a los períodos interglaciales previos. ¿Y qué hay de los elefantes, leones y tigres de África? ¿Por qué ellos no desaparecieron?

Extincion de la MegafaunaExiste otra teoría que se apoya en la hipótesis de la propagación a lo largo del Nuevo Mundo de una misteriosa enfermedad que habría acabado con las distintas poblaciones de animales. ¿Pero cómo y por qué afectó únicamente a los más grandes, mientras, los más pequeños, así como los seres humanos, salieron indemnes?. (imagen:Megaterio)

La teoría más comúnmente aceptada es la elaborada hace casi cuarenta años por el científico americano Paul Martin.  El responsable no habría sido otro que el Hormo sapiens.

De hecho, tanto en América como en Australia las extinciones masivas de grandes mamíferos tuvieron lugar poco después de la llegada de los primeros humanos. En Australia, comenzaron hace unos 40.000 años, y en las Américas, hace unos 13.000.

Según Martin, los animales de estos continentes eran absolutamente vulnerables a los seres humanos, ya que nunca habían interaccionado con ellos. Echad un vistazo al diario de cualquier explorador que dé con un hábitat natural donde nunca antes haya estado el hombre, por ejemplo el de Charles Darwin; en él cuenta su viaje a las islas Galápagos y en sus páginas comenta la falta de timidez de la vida salvaje. Aún hoy es un fenómeno observable en aquellas escasas partes del mundo en las que los animales no han conocido a los humanos como vecinos.

De modo que, cuando los primeros seres humanos llegaron a aquellas tierras con sus armas de sílex, sus arcos y lanzas, los animales no tuvieron miedo. Más bien observarían llenos de curiosidad a aquellos simios peludos que caminaban sobre sus extremidades traseras. Incluso los leones, si no tenían demasiada hambre, se habrían echado a dormir, y los caballos habrían seguido, sin más, masticando hierba. En definitiva, eran presas fáciles para el hombre cazador-recolector provisto de sus afilados útiles. De esta forma, en menos de mil años, la mayor parte de la fauna habría sido exterminada, y muchas especies estarían a las puertas de la extinción.

¿Porqué se extinguió la megafauna?: La extinción de estos grandes mamíferos es todavía incierta. Algunos expertos sostienen que se pudo deber a los cambios climáticos ocurridos a finales del pleistoceno que afectaron tanto a la flora y la fauna de las cuales éstos se alimentaban.  Otros expertos opinan que la cacería a que eran objeto  por grupos nómadas de cazadores los llevó a la  extinción.

Esta teoría también explica por qué en el norte de África, Europa y Asia especies muy similares, en cambio, sobrevivieron a la presencia del hombre. En estos lugares, los animales hablan evolucionado junto a las especies de homínido durante más de dos millones de años, y se habían acostumbrado a su sed de caza. La experiencia de sus ancestros les había provisto de un instinto muy desarrollado que les permitió sobrevivir evitando el contacto con los simios bípedos, bien huyendo, bien escondiéndose de ellos.

Todo ello implica que las extinciones masivas de las que Australia y las Américas fueron testigos jamás tuvieron lugar en esas otras regiones del planeta. Por tanto, según esta hipótesis, en unos años, el Homo sapiens terminó con cerca de la mitad de las especies animales existentes y las c6ndenó así al olvido.

Esta teoría, conocida como la «matanza del Pleistoceno», ha sido revisada recientemente. No explica, por ejemplo, cómo ciertas especies que el hombre no suele consumir, tales como los perezosos, se extinguieron igualmente, mientras que otras que si eran cazadas con frecuencia consiguieron sobrevivir (pensemos en los bisontes). Asimismo, tampoco explica la razón por la que los castores, los osos o los propios bisontes redujeron ostensiblemente su tamaño.

La teoría más factible parece ser la que combina presencia de los seres humanos con el efecto del cambio climático. Cuando los primeros humanos llegaron a los continentes vírgenes de Australia y América, se dieron cuenta, en efecto, de que la fauna era presa fácil. Muchas de las principales especies de predadores, tales como leones, tigres y lobos, fueron aniquiladas por los cazadores-recolectores.

Al mismo tiempo, las temperaturas se incrementaron, lo cual provocó el deshielo de los glaciares y el incremento del nivel del mar. Lo que en otro tiempo en América había sido un paisaje exuberante de árboles y pastos, se convirtió en áridas sabanas en el interior y bosques de coníferas en las proximidades de las costas.

La desaparición de los carnívoros tuvo como consecuencia el incremento de las poblaciones de herbívoros (que hablan sido sus principales presas), caso de los bisontes, ciervos, perezosos, caballos y camellos. Su número creció tanto que la comida comenzó a escasear. Todo ello, en combinación con los cambios experimentados por la vegetación a causa del cambio climático, condujo a la catástrofe.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

LOS MAMUTS de la Era Glacial eran los antepasados de los actuales elefantes. Estos grandes animales necesitaban enormes cantidades de alimento. Esto hace pensar que las tierras donde fueron hallados los mamuts eran praderas exuberantes.

LA CAZA DEL MAMUT La caza del mamut era una tarea dura y arriesgada. Los cazadores estudiaban los movimientos de los mamuts e intentaban darles caza mientras los animales bebían en las fuentes de agua. Se preferían los animales jóvenes por su carne tierna. Pero un mamut no se abatía al primer golpe. Los cazadores, tras afilar las puntas de sus armas, lanzaban una tras otra hasta que lo abatían.

DESPUÉS DE LA MATANZA Una vez muerto el mamut, toda la tribu se reunía a su alrededor, faenaba al animal y le quitaba cuidadosamente la piel. En tiempos favorables, las familias engullían la carne fresca, aunque también conservaban parte en frío. Un mamut bastaba para alimentar a una familia durante varios meses. La piel, los colmillos y los huesos se usaban para fabricar vestidos, refugios y herramientas.

La Edad del Hierro y el Bronce Los Metales en el Neolitico Revolucion

Los Metales en el Neolítico: La Edad del Hierro y el Bronce

Al buscar piedras para fabricar sus joyas, los hombres se sintieron atraídos por el brillo de los cuarzos auríferos, el resplandor de las azuritas o el verde de las malaquitas. Probablemente fue en los torrentes donde encontraron fragmentos de metales cuyas propiedades pudieron comprobar fácilmente: el oro y el cobre se moldean fácilmente, a golpes, permitiendo fabricar toda clase de adornos, agujas, brazaletes o collares, por ejemplo.

La Historia es una disciplina científica que se ocupa de reconstruir el desarrollo de la vida social y cultural de la humanidad, tomando como elemento fundamental los testimonios escritos de cada épocary siguiendo una sucesión cronológica.

Esta definición tiene una consecuencia directa: la Historia debe comenzar, forzosamente, a partir de la aparición de la escritura, lo que complica bastante las cosas, porque aún no se sabe a ciencia cierta en qué momento se produce este hecho. Algunos sotienen que fue en el III milenio a.C; otros dicen que antes, aunque no se conserven los manuscritos de épocas tan remotas … Una cosa se puede afirmar: la difusión de la palabra escrita por medio de símbolos rudimentarios surge en plena Edad del Hierro. Asociamos hierro y signos para tratar de desenmarañar la más oscura -por lo lejana- de las etapas de la Historia Universal.

El descubrimiento del metal: El hombre neolítico descubrió enseguida la posibilidad de utilizar otros materiales, además de la piedra. La arqueología ha descubierto, al noroeste del actual Irak, un colgante de cobre de 9.300 años antes de nuestra Era. A partir del VI milenio, el metal empieza a influir considerablemente en la civilización. Se inicia entonces un nuevo periodo de la evolución de la Humanidad, determinado por el avance de la metalurgia: la Edad del Cobre, la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. ¿Trabajó el hombre primero el oro? Puede ser, pero el cobre es el primer  metal que se explotó con fines utilitarios y que se transformó en armas y utensilios.

Estos logros se suceden con enormes diferencias de tiempo entre un foco de civilización y otro. Los hombres de Anatolia, por ejemplo, daban forma al nro y al cobre hacia el 6500 a.C., pero esta técnica no surge hasta el V milenio en Irán y en Turkmenistán, en el IV milenio en Egipto, Mesopotamia y Palestina, y en el III milenio en Siberia y Europa Occidental. El trabajo del hierro surge, según el lugar, entre el III y el I milenio.

Nacimiento de la metalurgia Durante varios miles de años, el hombre trabajó el cobre en estado puro en frío, martilleándolo y cincelándolo. Luego descubrió que podía extraer el metal del mineral, por fusión, observando posiblemente las huellas de cobre que quedaban al cocer los polvos de óxidos de cobre con qua los alfareros pintaban sus obras para teñirlas de azul. El moldeado en caliente del metal obtenido le permitirá realizar herramientas más eficaces y elaboradas.

Poco a poco, los hombres aprenden a colar el bronce en moldes que permitían dejar un hueco en el instrumento a fabricar con ellos (para obtener por ejemplo hachas con hueco para el mango) e inventan el procedimiento de la cera perdida. El avance de la metalurgia va unido al perfeccionamiento de los hornos, indispensables para alcanzar las temperaturas necesarias que requiere el trabajo del metal. En este perfeccionamiento no hay que despreciar el papel que tuvieron los alfareros.

Una nueva jerarquía social La metalurgia no cambió totalmente la vida cotidiana de los hombres del Neolítico, que continuaron tallando la piedra y alcanzaron incluso una perfección extraordinaria con la miniaturización de las puntas de flecha; quienes tallaban la piedra trataron de imitar las herramientas en bronce. Por el contrario, la organización social experimentaba cambios importantes: el metal confiere a quienes saben trabajarlo y a quienes lo utilizan como arma, un poder mayor sobre las comunidades circundantes. Los herreros, al dominar el fuego que transforma la materia y al conocer los «secretos de la forja», se aureolaban de poderes mágicos similares a los de los brujos.

Temidos y admirados al mismo tiempo por los campesinos, tienden a formar una casta aparte, iniciando sólo a sus hijos en el arte de la metalurgia. Les protegía una poderosa aristocracia guerrera que la domesticación del caballo había transformado en caballeros armados con espadas y a quienes el desarrollo de las técnicas de la madera y de la rueda dotará de carros de combate. Los campesinos se beneficiaban también del trabajo de los herreros: el arado de reja lastrada de metal  más pesado, permite cultivar mejor la tierra, y la hoz facilita la siega.

El metal y el auge de los intercambios Con el bronce y el hierro también se intercambian minerales, lingotes o productos acabados. En torno a los metales y la explotación de las minas, lejanas a veces, se desarrolla un comercio. La creciente demanda de metales por parte de cretenses y micénicos, por ejemplo, estimula la explotación de las minas de Europa Central y de España. Al mismo tiempo se difunden las técnicas hacia el Este: los pueblos del valle del Indo trabajan el cobre y dominan las aleaciones entre 2.500 y 2.000 años antes de nuestra Era. El moldeado del bronce se desarrolla en China en el II milenio, no sabemos si introducido por los herreros extranjeros o descubierto por los alfareros; lo importante es que aquí no hay Edad del Cobre.

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