Las Aves

Que es una Actitud Humana? Como se Forman – Psicologia

PSICOLOGIA: ¿Que es una Actitud Humana?
Como se Origina y Su Función Social

¿Qué se entiende por actitud? ¿Qué circunstancias son las que la originan? Los psicólogos conceden una gran importancia a este tema, ya que la actitud condiciona, en cierto modo, el comportamiento.

El hombre, que es un «animal organizador» y está en contacto constante con sus congéneres, y con objetos y situaciones, elabora su propio sistema de creencias, sentimientos y respuestas. Este «sistema» lo utiliza para valorar las personas y situaciones nuevas favorable o desfavorablemente; dicho en otros términos, se forma una actitud.

Una actitud se adquiere mediante el conctacto directo con la situación implicada, por relación con otros que la tengan ya formada, o a través de experiencias infantiles e influencias familiares. Cualquiera que sea el modo en que se forme, entraña unos recuerdos de experiencias anteriores.

Si opinamos que un hombre manifiesta una actitud autoritaria, lo que queremos decir es que sus opiniones, sus creencias y sus actos con respecto, por ejemplo, a las revueltas estudiantiles, y el tratamiento de los delincuentes, poseen una notable continuidad que los diferencia claramente de las opiniones, creencias y actos de otra persona con una actitud liberal.

Tener una actitud es comprometerse con un punto de vista. Por esta razón, los psicólogos consideran las actitudes de una persona como un elemento clave para comprender lo que dice o hace y para predecir su comportamiento en determinadas situaciones.

El término ACTITUD puede ser definido como la manifestación de un estado de ánimo o bien como una tendencia a actuar de un modo determinado.

Utilidades de las actitudes

Una actitud es una tendencia relativamente duradera a interpretar las cosas de una determinada manera, ya que, una vez formada, actúa a modo de filtro de la información recibida. Existe una tendencia a negar, desfigurar o ignorar los datos nuevos que puedan perturbar la actitud existente, y a seleccionar a los que la refrendan o apoyan. Esta discriminación tiene el efecto de dividir en categorías los objetos y acontecimientos, de manera que sea mucho más fácil dar una respuesta generalizada.

Tomemos, por ejemplo, la situación de dos estudiantes que comienzan a conocerse. Pedro comparte una habitación con Juan. Al principio todo marcha bien hasta que Juan hace una observación que induce a suponer que es protestante. Pedro tiene sus ideas sobre los protestantes; en consecuencia comienza a experimentar una profunda aversión hacia Juan. Su actitud hacia este último no es como persona individualizada, puesto que no le conoce lo bastante, sino como miembro de una categoría de individuos que se supone son todos iguales.

juego de niños en el exterior

La falta de espacio en sus casas induce a estos niños a jugar en un solar. Tales experiencias infantiles pueden dar origen a la formación de fuertes lazos comunitarios y de una afición por el ejercicio físico. Si una madre lleva a sus hijos a un museo de ciencias. Despertar el interés del niño es un modo de formar actitudes.

Dicha categoría ha sido ya catalogada con anterioridad, de modo que, habitualmente, Pedro siente, piensa y actúa respecto a sus miembros de manera más o menos consistente. Tenía una actitud hacia los protestantes que Juan contribuyó a activar.

Sin embargo, las actitudes no sólo simplifican la complejidad de nuestro ambiente social, sino que nos proporcionan claves para conducirnos adecuadamente. Pueden llevarnos a juzgar erróneamente a nuestros vecinos hasta que los conocemos mejor, pero alguna clasificación es esencial para hacer frente con rapidez y eficacia a todos nuestros encuentros sociales. Necesitamos una advertencia previa de que un hombre puede ser honrado, una opinión peligrosa o una política desastrosa, de manera que podamos prepararnos para actuar en consecuencia. Sin nuestras actitudes no sabríamos cómo actuar en situaciones nuevas.

Cuatro funciones básicas
La manera cómo se forman y cambian las actitudes se comprende mejor observando las razones que inducen a las personas a ostentar las que poseen. Según el profesor Katz, de la Universidad de Michigan, las funciones que cumplen las actitudes para la personalidad pueden agruparse bajo cuatro epígrafes principales: la función del ajuste social: sirven para alcanzar metas deseables y evitar las indeseables.

La función de la expresión de valores: el individuo las utiliza para ofrecer una imagen de sí mismo que le sea satisfactoria. La función de conocimiento: se utilizan para elaborar un sistema de criterios que organizan y estabilizan el mundo de experiencias cambiantes. La función autodefensiva: se utilizan para protegerse de verdades interiores o de las realidades del mundo exterior.

Veamos primero la función de ajuste social: En general, la persona trata de ajustar su comportamiento de modo que obtenga el mayor número de recompensas y los menores castigos posibles. En el curso de su iniciación en una sociedad determinada, y en diversos grupos en el seno de la misma,el niño se siente atraído por los objetos y personas que asocia con la satisfacción de sus necesidades y deseos; y le repelen los que se lo impiden o los que le castigan.

Una investigación estadounidense puso de manifiesto que dos tercios de los niños preguntados tenían actitudes políticas similares a las de sus padres. La intensidad de una campaña política puede dejar una impresión duradera.

Puesto que depende de los adultos durante un período de tiempo relativamente prolongado, en una época en que la imagen de sí mismo es más maleable, sus padres ejercen una poderosa influencia en la formación de sus actitudes. Los efectos de las necesidades sociales así inducidas pueden ser muy duraderos.

Por ejemplo, un grupo de investigadores norteamericanos descubrió, en un estudio a escala nacional, que cuando ambos padres tenían las mismas ideas políticas, aproximadamente los dos tercios de los hijos pertenecían al mismo partido que ellos; la pauta era, sin embargo, menos marcada cuando los padres diferían en actitudes políticas.

Los padres contribuyen de dos maneras a formar las actitudes de los hijos. En primer lugar, los métodos de crianza dirigirán la atención del niño hacia ciertas partes de su medio, al mismo tiempo que ignorará otras. Los padres le pondrán en contacto con determinados alimentos, determinados tipos de personas y un determinado tipo de literatura y esparcimiento, que constituyen su estilo de vida.

El niño se ve obligado a juzgar estos objetos y actitudes, manifestándose en pro o en contra de los mismos.

Los padres desempeñan un papel crítico en la adquisición de las actitudes de ajuste social del niño, pues éste está en contacto directo y constante con sus actitudes y valores. Una investigación estadounidense sobre las actitudes de los escolares blancos hacia los negros reveló que el contacto con estos últimos tenía poco efecto sobre las actitudes negativas.

Los niños de las escuelas de Nueva York exclusivamente para blancos y los alumnos de las escuelas mixtas tenían hacia los negros actitudes notablemente parecidas a la de los niños del Sur. Aunque algunos de los niños dijeron haber tenido experiencias agradables con negros, esto no variaba el grado de su prejuicio contra ellos.

El factor crítico era la actitud de los padres, fortalecida no sólo ante la vista de cómo se trataba a los negros como seres inferiores, sino también por estar claro que se trataba de una actitud socialmente aceptable. En resumen, la actitud daba resultado.

A medida que van pasando los años, el individuo pasa a formar parte de numerosos grupos fuera del ambiente familiar, y se independiza cada vez más de sus padres para la satisfacción de muchas de sus necesidades. La pertenencia a estos nuevos grupos ejerce gran presión sobre las actitudes, que desempeñan una función de ajuste social.

El aspirante a ingresar en un grupo está sumamente interesado en demostrar que comparte ciertas actitudes, creencias y características de comportamiento, puesto que eso significa «comprar la aceptación». En los grupos políticos, por ejemplo, el converso es a menudo más fervoroso en sus protestas de fidelidad que quienes han pertenecido al partido durante toda su vida.

El compartir las actitudes significa tener una comunicación más fácil con el grupo. Cualquier grupo que carezca de unidad de criterio para atribuir significados comunes a los mismos objetos o acontecimientos se disolverá rápidamente.

Esta es la razón de que cuando un Gobierno adopta una política de discriminación racial, erige barreras materiales entre los grupos raciales a fin de evitar que compartan creencias y actitudes. A los grupos sociales reprimidos no sólo se les mantiene en una situación económica deprimida, con el fin de que «se vea que son ciertas» las actitudes promovidas oficialmente respecto a su inferioridad, sino que se les encierra en campos o reservas que reducen la oportunidad de comunicación. Se establece así un círculo vicioso.

Las actitudes «desviadas» tienden a considerar el comportamiento del otro grupo como indeseable, hostil o peligroso, reduciendo de este modo las motivaciones para superar las barreras de la comunicación. La falta de comunicación provoca una mayor divergencia entre las actitudes, lo que conduce a considerar el comportamiento como hostil e inaceptable.

confort de niños en sus hogares

Rodeados de cuadros y de confort material, los niños aprenden a asociar estas cosas con los conceptos de placer y satisfacción y con un determinado estilo de vida.

Actitudes valorativas
Mientras que muchas actitudes sirven a la función de conformidad social, acatándolas o demostrando que quien las detenta «está de acuerdo», la finalidad de lo que Katz ha denominado «actitudes valorativas» es frecuentemente otra, consistente en disociar a quien manifieste la actitud de su grupo de pertenencia obligado.

Un hombre puede considerarse diferente de su grupo en algún aspecto importante y encontrar un verdadero placer en expresar las actitudes que reflejen sus creencias en contra de quienes le rodean. Así, los jóvenes, mediante su atuendo, lenguaje y actitudes, se disocian de las opiniones y estilo de vida de sus padres, y se identifican con sus iguales.

Un estudio intensísimo de las actitudes de diez hombres hacia Rusia (época de la Guerra Fría), ilustra muy bien el funcionamiento de una actitud valorativa. Uno de los sujetos del estudio era un hombre que se regocijaba mostrando sus opiniones radicales ante sus conservadores compañeros.

Todos los días hablaba de los despropósitos de la prensa «capitalista» en un intento de mostrarse superior. No le preocupaba lo más mínimo que su actitud le aislara del grupo, porque su verdadera identificación era con un grupo de intelectuales, aunque no tuviera contacto con ellos más que a través de la lectura.

En el caso de las actitudes valorativas, la recompensa no está tanto en el prestigio o reconocimiento social como en la confirmación del tipo de persona tal y como se ve a sí misma.

Los individuos no sólo adquieren actitudes para satisfacer diversas necesidades sociales y psicológicas; también tratan de dar un significado a hechos que afectan a sus vidas, de conocer lo que pasa en el mundo. La gente necesita un marco de referencia —una escala de valores con la que entender al mundo— y las actitudes proporcionan dicha base. En el estudio citado más arriba, se descubrió que tener una actitud hacia Rusia significaba algo más que estar en pro o en contra: era también un modo de percibir y conocer Rusia.

Las actitudes se utilizaban para mantener la imagen ordenada y firme a la que ya se habían ajustado sus gustos y asperaciones. Un hombre que no había podido cursar estudios centró su valoración en las oportunidades para la enseñanza superior que había en Rusia. Otro, que deseaba mantener a toda costa su precario rango de clase media, excluía sistemáticamente todo cuanto pudiera amenazar sus aspiraciones sociales, aunque no fueran inmediatas, y, en consecuencia, veía el comunismo como un «objeto» que debía evitarse.

Actitudes defensivas
Tal vez nuestras actitudes no nos den una imagen muy completa del mundo y es bastante probable que nos ofrezcan una visión distorsionada. Sin embargo, es un mundo posible, al que hemos aprendido a adaptarnos.

Además de gastar una considerable cantidad de energía en sacar el mayor provecho del mundo exterior y en ofrecer una imagen de sí misma a los demás, la persona también la gasta en formarse una imagen de sí misma. Tenemos que defender dicha imagen tanto de los peligros exteriores —el modo de reaccionar de los demás— como contra los propios impulsos inaceptables procedentes de nuestro interior y contra nuestro conocimiento de cómo somos en realidad.

Muchas de las actitudes tienen su origen en la defensa de nuestra propia imagen. Si, por ejemplo, tenemos un complejo de inferioridad profundamente enraizado, trataremos de ocultárnoslo a nosotros mismos proyectando esos sentimientos en algún grupo minoritario y haciendo gala de una fanfarronería manifestada en actitudes de superioridad  hacia  él.

En un estudio sobre las actitudes de los ex-combatientes estadounidenses hacia los judíos y los negros, se comprobó que los que pensaban que su posición social había descendido desde la guerra manifestaban intensas actitudes negativas hacia ambos grupos, mientras que quienes consideraban que su posición había mejorado tenían unos prejuicios notablemente menores.

No es que los miembros del primer grupo sufrieran una privación económica debida a la competencia de judíos y negros, sino que estimaban que su posición social relativa había descendido y era esencial para su autodefensa creer que todavía había un estrato por debajo del suyo.

Todas las personas utilizan actitudes defensivas de vez en cuando, pero difieren en el grado y en el concepto que tienen de ellas como medidas de protección. Generalmente, no se dan cuenta de sus actitudes de autodefensa, especialmente en el momento en que las utilizan, pero quienes poseen una personalidad esencialmente sana sí advierten, más tarde, que han estado engañándose a sí mismos.

discusion entre hombres

Las actitudes pueden modificarse o cambiarse radicalmente mediante la discusión y el contacto con otras personas. En la fotografía, un hombre discute acaloradamente con otro en un intento de hacerle variar de opinión  sobre  un determinado tema.

Dado que las actitudes desempeñan una diversidad de funciones para la personalidad, es obvio que no habrá un sistema universal para cambiarlas. El primer paso debe ser siempre determinar cuál es la función que cumple la actitud en cuestión. Si es fundamentalmente un medio de conocer el mundo pero se ha formado sobre la base de una información inapropiada, los intereses de la persona podrán progresar merced a su flexibilidad para absorber nuevos datos. En tales casos existen diversas técnicas que pueden resultar eficaces, tales como películas, discusiones de grupo y conferencias.

Si, por otro lado, la actitud es fundamentalmente un medio de ajuste social, un medio de identificarse con un grupo admirado o una forma de autoafirmación, el individuo estará menos interesado en los hechos y más en lo que los demás piensan de él. En este caso deben cambiarse las actitudes de todo el grupo, como se ha hecho, en ocasiones, con bandas de delincuentes, o proporcionarse al individuo un nuevo grupo que le resulte igualmente satisfactorio y que apoye su cambio de actitud.

Las actitudes utilizadas para proyectar conflictos internos sobre otros individuos o grupos estarán más enraizadas en el sistema defensivo de la personalidad y es improbable que respondan a nuevos datos o a la manipulación en grupo. Para modificar una actitud de este tipo es preciso reducir la amenaza de que se siente objeto la personalidad, y esto puede implicar una terapia individual.

En general, es probable que una actitud persista sin modificar mientras le sea útil al individuo y le ayude a llevar una vida feliz y satisfecha. Una vez que ya no cumple su función, será modificada o sustituida por otra radicalmente nueva.

Fuente Consultada: La LLave del Saber Tomo II La Evolución Social – Ediciones Cisplatina S.A.

Como Una Araña Teje su Telaraña El Instinto Animal de Supervivencia

LA CONSTRUCCIÓN DE LA TELARAÑA
El Instinto Animal de Supervivencia

EL INSTINTO ANIMAL: Los movimientos innatos y reflejos pueden ocasionar actos complicados. Se habla en ese caso de instintos que provocan la ilusión de ser actos reflejos, pero son, en realidad, tan innatos como éstos. El instinto es un misterio cuyas manifestaciones nos asombran permanentemente.

Existen numerosas especies de abejas salvajes que no viven en colonias, sino que llevan una existencia solitaria. La hembra de una de esas especies construye para cada huevo un nido, que se compone de un trozo de hoja cuidadosamente recortado

Tronza primero un pedazo ovalado de una hoja de rosa o de manzano, y fabrica un receptáculo en forma de dedal; luego recorta un segundo trozo, redondo esta vez, que servirá de tapa. Los elementos ovalados y los redondos tienen siempre las mismas dimensiones, y la abeja puede cercenarlos artísticamente sin haber jamás visto otros parecidos. Es evidente que ha heredado tal disposición, pero esto no quita nada al carácter maravilloso de esta facultad.

Son instintivos todos los actos que tienden a la conservación de la especie, y que el individuo realiza impulsivamente, como tendencia fundamental, sin preparación previa, sin experiencia, sin aprendizaje. Es indudable que la educación, la inteligencia y la voluntad han modificado y regulado en el hombre el impulso de los instintos primarios (el instinto de conservación, de nutrición, el instinto sexual, etc.), y eso es lo que, en la naturaleza, singulariza el comportamiento del hombre frente a las demás especies.

araña

La telaraña es una magnífica obra de arte de la naturaleza, al mismo tiempo que un notable ejemplo del instinto. Una araña teje su tela en 40 minutos más o menos, y la hace comúnmente a la madrugada, con el fin de tenerla lista cuando los insectos comiencen a volar. Esta tela es una hábil combinación de la red de los pescadores y de la liga para cazar aves. La ilustración muestra la forma en que una araña comienza su tela. Primeramente hace un reconocimiento de los alrededores, luego deja caer un hilo, que el viento se encarga de sujetar a cualquier objeto.

Cuando el puente entre A y B ha sido establecido, la araña lo recorre varias veces para consolidarlo. En el medio de ese hilo (C), se deja caer verticalmente (D). Muchos hilos son tendidos entonces a derecha e izquierda para terminar lo que podría llamarse la urdimbre de la tela. Las letras E, F, G y H indican el orden que se ha seguido y, cuando esta base ya está lista, la araña se pone a tejer los rayos de su tela, que tiene forma de rueda.

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Ver Una Animación de Como Teje la Telaaraña

Partiendo del medio del primer hilo vertical, teje otros, en todos los sentidos, en el exterior de la tela. Realizado esto, une los rayos entre sí por medio de hilos en espiral, que están hechos con una substancia pegajosa. No bien la tela está lista, la araña se instala en el centro y espera pacientemente su presa, colgada cabeza abajo y con las ocho patas estiradas, lista para abalanzarse sobre la mosca imprudente que se enrede en la tela.

La menor vibración de los hilos atrae la atención de la araña. Si una mosca cae en la trampa, la araña le da un mordisco, que tiene por objeto disminuir su resistencia. En seguida rodea a su víctima con abundantes secreciones, diferentes de las que ha utilizado para confeccionar su tela, y la hace girar muy rápido.

La mosca no puede hacer ya el menor movimiento. La araña se alimenta exclusivamente de insectos que ella misma captura; desdeña los que halla muertos. Las glándulas que segregan los hilos se encuentran en la parte posterior del cuerpo; pero no todas las arañas segregan idénticas substancias.

Pueden producir cuatro diferentes, según las necesidades. Así, existe la materia que sirve para tejer los hilos secos de la tela; la que le permite hacer las espirales pegajosas; la seda para aprisionar la presa y, finalmente, la que utiliza para tejer los capullos en los cuales son conservados los huevos. Esta última substancia es amarilla y contiene aparentemente el primer alimento de las jóvenes arañas.

La materia que les permite construir su tela, es segregada solamente cuando han saciado su hambre. A partir de este momento deben mostrarse muy económicas. Por eso nunca veremos a una araña tejer su tela en vísperas de mal tiempo: correría el riesgo de verla destruida. Si las arañas no hicieran caso de este detalle, las materias vitales se agotarían antes que el alimento indispensable pudiera ser capturado.

Necesitan, pues, prever el tiempo. La araña común ocupa el medio de su tela cuando el tiempo es bueno. Si hay amenaza de tormenta extiende sus patas y la abandona para ponerse al abrigo de la tormenta o de una lluvia de larga duración.

Las arañas son, como se ha dicho, hábiles tejedoras. La ilustración reproduce algunos ejemplos de telas originales. Las de ciertas arañas hacen recordar la red usada por los cazadores de pájaros. La araña toma posición fuera de la tela y la atrae hacia ella por medio de un fuerte hilo que está sostenido por las patas posteriores. Si un insecto cae en la trampa, suelta el hilo y la tela cae envolviendo al insecto.

Ciertas telas semejan un dosel y están colgadas de las ramas. La araña se coloca en el medio y espera pacientemente que los insectos choquen contra los hilos a los cuales está atada la tela y caigan en ella. Cierta araña, pariente de la común, asegura su tela horizontalmente; otra construye una verdadera cúpula.

Fuente Consultada:Las Maravillas de la Vida Glberama Edit. CODEX Tomo VI

Alimentación de los Animales Importancia del Carbono y Nitrógeno

Alimentación de los Animales: Clasificación, Picos y Mandíbulas

Al igual que en la sociedad humana, el alimento es la primera de las necesidades vitales en los mundos animal y vegetal. La vida de numerosos organismos se basa principalmente en la lucha continua que tienen que librar para asegurar la obtención del alimento indispensable para la subsistencia. Las plantas, no todas, toman su alimento del aire y del suelo, realizando el trabajo de una verdadera fábrica química. Pero la mayoría de las formas de vida sólo puede subsistir con el sacrificio de otras formas de vida.

Ese fenómeno se observa ya en el mundo de los seres unicelulares , los cuales se apoderan de partículas de alimento por medio de sus seudópodos. Estos seres unicelulares y numerosos otros multicelulares, aunque todavía muy pequeños, viven en el agua. La ciencia les ha dado el nombre de plancton, es decir, materia flotante. Muchos peces se alimentan de plancton, antes de servir, a su vez, de alimento a otros animales.

ameba alimentandose de una paramecio

¿Por qué es indispensable el alimento? De la misma manera que el motor de un auto necesita nafta, cada ser vivo —máquina al fin— necesita un carburante para sus movimientos, en este caso el alimento; pero antes de que éste sirva de carburante a un organismo, debe pasar por una serie de transformaciones.

En el hombre —y en otros numerosos seres vivos— la transformación del alimento comienza en la boca. El alimento triturado por los dientes es transformado- por la lengua en una especie de pasta. En efecto, la lengua presenta desniveles, asperezas, que podríamos comparar a laminadores, a cepillos o limas, que afinan aún más el alimento permanentemente humedecido por las glándulas salivales. El alimento así ablandado deja la boca y se desliza a través del esófago hasta el estómago, donde sufre otras transformaciones.

La boca o las fauces de los animales se adaptan al alimento que toman. Libros enteros podrían escribirse sobre este solo punto, tan grande es la ingeniosidad de la naturaleza. En los mamíferos distinguimos tres grupos principales: los carnívoros, los herbívoros y los omnívoros.

La estructura de la dentadura está condicionada por la alimentación. En el tigre y en todos los felinos —carniceros característicos— los incisivos, que sirven para cortar, son relativamente pequeños. Los caninos, en cambio, son muy fuertes y sirven para arrancar la carne a la presa. Los molares están aplastados en el costado y recubiertos por una capa de esmalte. Como la mandíbula inferior es más estrecha que la superior, los molares de las dos mandíbulas se deslizan los unos a lo largo de los otros y cortan la carne en trozos.

La vaca, que es el tipo del herbívoro, tiene molares provistos de una corona chata y entre estas coronas el alimento es molido. Los incisivos y los caninos faltan en la mandíbula superior, en tanto que en la mandíbula inferior están orientados hacia adelante.

El cerdo, que es un omnívoro, tiene dientes que pueden cortar un alimento animal o morder un alimento vegetal. Observemos, de paso, que el hombre y el mono son también omnívoros.

mandibulas de los animales segun su alimentacion

La masticación del alimento no es una regla general en el mundo animal. La mayoría de los vertebrados inferiores, como los peces, las ranas y los reptiles, tragan su presa sin triturarla.

Los pájaros no tienen dientes: el estómago debe llenar su función. La forma del pico está en relación con el alimento; los insectívoros tienen el pico más fino que los granívoros.

picos de las aves segun su alimentacion

Ciertos animales se sirven de verdaderas realizaciones técnicas para capturar la presa. Elementos que provienen de su propio cuerpo o que han sido recogidos con este fin ayudan a la fabricación de instrumentos de captura, que son manifestaciones de biotécnica.

Pensemos, no más, en la tela tejida por la araña por medio de sus glándulas. Las moscas y otros insectos son atrapados en ella. La hormiga león, larva que se alimenta de hormigas, es otro ser curioso: en efecto, cava un embudo en la arena y se arrolla en el fondo. Cuando una hormiga se desliza, indefensa, hacia ella, la larva la atrapa y la devora en un instante.

Ver: Un Juego Temático en Falsh

SUSTANCIAS ALIMENTICIAS: Sea cual fuere el alimento de los animales, o del hombre, se compone siempre de un número reducido de substancias nutritivas repartidas, según su composición química, en albuminoides o proteinas, grasas e hidratos de carbono.

Los albuminoides son los materiales del cuerpo, ya que el protoplasma de las células está constituido, en gran parte, por esos elementos.

La albúmina es particularmente indispensable durante el crecimiento; pero el hombre adulto también la necesita, por cuanto siempre hay en su organismo células que mueren y que deben ser reemplazadas. Las albúminas contienen carbono (C), oxígeno (O), hidrógeno (H) y nitratos o azoatos (N). Como están presentes en todos los seres vivos, siempre encontramos ázoe en ellos.

Los productores de ázoe (nitrógeno) son los nitratos o combinaciones azoadas que se encuentran en el suelo y son absorbidos por las plantas, mediante sus raíces, y transformados en albúmina, con la ayuda de las combinaciones del carbono. Los animales cubren sus necesidades de ázoe nutriéndose con plantas u otros animales.

El ázoe describe continuamente un ciclo. El aire contiene gran cantidad de esta substancia, pero las plantas no pueden tomarlo directamente de esta fuente; debe pasar antes por varias transformaciones. El agua de la lluvia permite al ázoe penetrar en el suelo, donde las bacterias de todas clases lo transforman en nitratos, los que pueden ser asimilados por las plantas.

Las leguminosas, los porotos, las arvejas y otras leguminosas poseen tubérculos, en los que viven bacterias que permiten la asimilación del ázoe del aire. La vaca que pasta proporciona un alimento rico en albúmina bajo forma de leche y, más tarde, de carne. En el mar, los peces consumen el plancton, que está formado con substancias animales o vegetales. El pescado es también un alimento rico en albúmina o proteínas.

Cuando los desechos animales o vegetales caen en la tierra o en el agua son atacados por ciertas especies de bacterias, las bacterias de descomposición, que transforman de nuevo la albúmina de los animales muertos en ázoe, el que al evaporarse en gran parte es absorbido por la atmósfera. Así termina el ciclo del ázoe o nitrógeno. (Ver: Ciclo del Nitrógeno)

Si la madera, el carbón o el papel arden, es porque se combinan con el oxígeno del aire, lo que acarrea una liberación de energía. Los animales y las plantas queman continuamente ciertas substancias en sus células, con el fin de obtener la energía vital indispensable. Pero esa combustión no es un fuego ordinario, puesto que se produce sin la aparición de llamas.

Los combustibles se combinan con el oxígeno para liberar su energía. Por eso las plantas deben también respirar. Los combustibles de la vida son las grasas y los hidratos de carbono; contienen sobre todo carbono, elemento muy importante.

Cuando un pedazo de carbón se quema, el carbono contenido en él se combina con el oxígeno del aire para formar el anhídrido carbónico, llamado a menudo  erróneamente, ácido carbónico. Este gas se eleva en el aire con el humo de la combustión. Un fenómeno idéntico se produce, en las células vivas, cuando los hidratos de carbono y las grasas son quemados. El carbono se combina con el oxígeno del aire inhalado para formar el anhídrido carbónico  que  se espira.

El carbono desempeña igualmente un papel muy importante en la naturaleza. También él cumple un movimiento circular de transformación. Todos los seres vivos poseen carbono en sus combinaciones orgánicas. (Ciclo del Carbono)

Las plantas verdes, es decir las que tienen clorofila, absorben el anhídrido carbónico (CO2), extrayendo el carbono, con la colaboración de la luz solar y dejando libre el oxígeno (02). Es la función clorofiliana o la fotosíntesis. Una parte del carbono se fija en el cuerpo de los animales cuando éstos se alimentan de plantas.

La tierra recibe también carbono, cuando las plantas que se pudren en los pantanos o en las aguas estancadas son enterradas y se transforman, bajo la presión de las capas aluviales, en turba y luego en carbón. Éste, después de ser extraído de las minas, es quemado en las fábricas o en las casas, y el gas de la combustión devuelve el anhídrido carbónico a la atmósfera.

el carbono de la combustion se convierte en alimento

El carbón, sólido, quemado en las fábricas se convierte en gas, que va nuevamente a la atmósfera,
de donde las plantas lo absorben.

Ver: Importancia del Nitrogeno Para La Vida

Ver: Los Microorganismo en el Ciclo del Nitrógeno

Fuente Consultada:
Las Maravillas de la Vida Tomo V – La Alimentación Animal y el Carbono – Globerama Edit. CODEX

Vida de una Ameba Alimentación Reproducción y Muerte

LA VIDA DE UNA AMEBA: ALIMENTACIÓN, DESARROLLO Y MUERTE

La ameba es un animal que apenas puede observarse a simple vista. Es una masa gelatinosa irregular muy semejante a la clara de huevo, vive en el agua dulce, se alimenta de diatomeas y otras diminutas plantas de las que se apodera extendiendo pequeñas prolongaciones (seudópodos) que rodean al alimento, el cual queda así en el interior de la célula y es digerido.

 esquema de una ameba

Es unorganismo unicelular que se desplaza mediante unas prolongaciones de su citoplasma
que reciben el nombre de seudópodos.

Los seres vivientes se distinguen de los objetos inanimados de la naturaleza por una serie de características de las cuales citaremos las cuatro principales: el movimiento o traslación, en cualquiera de sus tipos (A); la absorción y la digestión de los alimentos (B); el aumento de volumen o crecimiento (C) y la multiplicación, es decir la continuación de la especie (D).

Estas cuatro características —es importante subrayar el hecho— se pueden observar ya en la ameba, uno de los seres vivos más simples y primitivos, ya que no es más que una pequeña masa gelatinosa compuesta de una célula (ser unicelular) con un núcleo y dos pequeñas cavidades o vacuolas. La ameba no tiene una forma definida y vive en las aguas de los fosos o en los charcos.

Este pequeño ser vivo no posee miembros de forma determinada; sin embargo, puede trasladarse lanzando sus seudópodos en la dirección deseada. La expansión del protoplasma acarrea así la traslación de la materia de que está compuesta la ameba, tal como lo muestra la parte superior de la ilustración. Este movimiento no es tan simple como parecería a simple vista: estímulos o excitantes de todas clases, aun los de origen químico, pueden ejercer su influencia.

Así, si se toca con la punta de una aguja un seudópodo que se mueve hacia adelante, este movimiento se detiene y puede además modificarse en sentido contrario. En otras palabras, el estímulo no sólo provoca la retracción del seudópodo alcanzado, sino que origina la aparición de otro en el costado opuesto. El pequeño cuerpo gelatinoso posee, pues, lo que podríamos llamar un embrión de sensibilidad.

Asimismo, la ameba está en condiciones de alimentarse, aun cuando no posee boca. Toda la superficie de su cuerpo puede absorber una substancia susceptible de ser digerida, por ejemplo una planta unicelular. Esta operación se realiza por intermedio de seudópodos, que rodean rápidamente el alimento y lo incorporan al protoplasma.

Se produce así una abertura o vacuola de nutrición, en la cual las materias absorbidas son digeridas, es decir, convertidas en cuerpos o combinaciones más simples y más fácilmente solubles. Los restos que no pueden ser asimilados son evacuados y la vacuola desaparece.

ameba alimentandose de una paramecio

Se observa una ameba ,carente de órganos internos, que atrapa a un paramecio y comienza a engullirlo, rodeándolo con dos grandes proyecciones de su citoplasma, llamadas pseudópodos. Cuando el paramecio es engullido por completo, se forma alrededor de él una primitiva cavidad digestiva, llamada vacuola. En ésta, los ácidos descomponen el paramecio en nutrientes, que pueden difundirse por el citoplasma de la ameba.

La ameba se alimenta, pues, y asegura su metabolismo; pero las particularidades del mecanismo de transformación escapan todavía al dominio de los conocimientos humanos. Para comprender esto debería estar completamente resuelto el problema de la vida. Numerosas observaciones han permitido comprobar, sin embargo, que la ameba saca de su alimento no solamente la energía necesaria para sus movimientos, sino también los elementos que le permitirán desarrollarse, aumentar de volumen.

CRECIMIENTO DE una ameba ser unicelular

No obstante, el crecimiento no prosigue indefinidamente. Cuando su masa ha alcanzado un cierto tamaño, se produce una forma muy simple de continuación de la especie, por división celular. Una ameba se convierte entonces en dos amebas del mismo tamaño, con la particularidad de que la hija no se distingue en nada de la madre.

reproduccion de una ameba

Las amebas pertenecen a la clase de los rizó-podos. Existen numerosas especies, algunas de las cuales viven como parásitos en el cuerpo de animales multicelulares, entre otros el del hombre, y son causa de ciertas enfermedades.
Entre las amebas no hay individuos de géneros diferentes. No hace falta, pues, la existencia de dos individuos distintos para asegurar la continuación de la especie.

Las dos amebas recién formadas se alimentan, crecen y se dividen a su vez. El fenómeno se repite indefinidamente y de ahí que podamos sacar como conclusión que estos seres poseen la inmortalidad en potencia.

La muerte, consecuencia necesaria de las mismas actividades vitales, luego de un cierto tiempo, no se produce en ellas. Ahora bien, las amebas mueren también; pero se trata siempre de un accidente. Por lo común, son devoradas o comidas por numerosas especies de animales acuáticos.

Fuente Consultada:
Las Maravillas de la Vida Tomo V –  Vida De UnaAmeba – Globerama Edit. CODEX

El Faisán Alimentación Costumbres Origen y Distribución

INFORMACIÓN SOBRE ORIGEN Y COSTUMBRES DEL FAISÁN

Faisán es el nombre común que reciben unas 50 especies de aves y que pertenecen a la familia del pavo real. Sobreviviente, a través de los siglos, de la rapacidad y la gula, la hermosa ave se ha aclimatado en bosques y praderas de diversos países, donde su cria se encara hoy no solamente como un “hobby” sino como una excelente inversión. Todos los faisanes, a excepción de la gallina del Congo africana son nativas de Asia, aunque algunas especies han sido introducidas en diferentes lugares.

el faisan

A través de los siglos la naturaleza, fatalmente, clasifica y descarta a las especies vivas en forma tal que, a esta altura del siglo puede asegurarse acerca de las especies silvestres que “sólo sobrevivieron las más capacitadas”.

Tal ocurre con los faisanes, gallináceas de notable belleza y elevado valor gastronómico, que a pesar de ello se han conservado, un poco por su gran capacidad de defensa y otro por el hecho de haber recibido protección, primero de los grandes señores feudales, luego de reyes, más tarde de gobiernos republicanos conservacionistasy por último de particulares que comprobaron que su presencia en campos y bosques significa una considerable entrada anual de dinero, sin mucha inversión de personal y prácticamente ninguna en cuanto a infraestructura.

Ubicado entre las gallináceas de mayor porte, el faisán es considerado oriundo del extremo este asiático. Desde allí, según tradiciones y leyendas, fue trasladado hacia el oeste y despertó el interés y la gula de los aristócratas romanos.

A ellos se debería la aclimatación en masa, en las selvas y llanuras europeas, de las razas asiáticas, las cuales, por otra parte, habrían sido antes aclimatadas en la Macedonia y algunos valles de Grecia. Lo cierto es que ya en la Edad Media se lo consideraba natural de los bosques del centro de Europa, tal su aclimatación y difusión.

Las especies más comunes, en cuanto a la caza se refiere, fueron el faisán “tenebroso” (de plumaje brillante en tonalidades negras, rojas y azules) y el “decollar”, perteneciente a la gran subfamilia “colchica” y que, por su corpulencia y rapidez en el vuelo ha sido adoptado por casi todos los criaderos y cotos de caza europeos y norteamericanos.

Por tratarse de un ave omnívora, el faisán justifica su presencia tanto en las zonas rurales como en parques y haciendas exclusivamente ganaderas, ya que, una vez adulto, está obligado a combinar su dieta de cereales y gramíneas con hidratos, grasas y calcio que le aportan los pequeños roedores, reptiles y muy especialmente insectos de todo tipo.

Al igual que otras caminadoras, el faisán es un gran consumidor de ratones de campo y, aunque víctima propiciatoria de las comadrejas, no vacila en seguir a éstas, ya adulto, cuando están con la cría, para engullirse al primer cachorro que se desprenda de la madre. Tal condición ha favorecido la expansión del faisán que, por otra parte constituye uno de los trofeos máximos de la caza menor, algo así como el ciervo rojo para los aficionados a la caza mayor.

La aclimatación de los faisanes se ha intentado siempre con éxito en los países que cuentan con dos elementos fundamentales y próximos, a saber: praderas con grano suficiente y bosques con árboles desarrollados. En la pradera, el faisán se alimenta; en los árboles altos, duerme. Esa combinación, más alguna aguada natural, le bastan.

Los intentos de sueltas deben ser, al principio, masivos, es decir no se puede intentar, por problemática, la población de determinado sitio con cinco o diez yuntas o planteles (un macho ydos hembras). Las observaciones de los técnicos indican que las sueltas deben hacerse con ejemplares jóvenes (no más de 4 meses de edad) y en número superior a cien para campos de 500 hectáreas. Además, se suministrará en el lugar de la suelta, durante los primeros meses, una cantidad determinada de alimento al cual estén acostumbrados los faisanes.

En todos los casos, antes de efectuarse la suelta, corresponde realizar un censo de animales depredadores, especialmente comadrejas, zorros y zorrinos y realizar batidas con el propósito de asegurar que los faisanes jóvenes alcancen la adultez. Esa batida deberá repetirse al comenzar la primavera siguiente, para asegurar la subsistencia de los primeros nidos y el nacimiento de faisanes en libertad. El resto será de competencia exclusiva del equilibrio y la selección naturales, ya que, según la vieja frase de los cazadores “donde haya faisanes, habrá zorros” .

faisan dorado

El faisán dorado, es una especie autóctona de China central y occidentaly se caracteriza por el largo y brillante plumaje. Se alimenta de bayas , semillas  e insectos. Sus vuelos son cortos y debido a sus poderosas alas puede despegar del suelo, casi vertical.

faisan comun

Faisán Común

Faisán común, el dorado y el dorson negro fueron introducido en Argentina en el oeste de la provincia de Río Negro y sur de Neuquén con fines ornamentales y cinegéticos. Posteriormente se registraron parejas lejos de los jaulones originarios (Gelain, 2010 y Grigera y Trejo, 2009)

Fuente Consultada:
Ciencia Joven Fasc. N°34 Edit. Cuántica Nota de Agustín Perri

Animales Sin Esqueleto Interno Caracteristicas y Nombres

El esqueleto interno de los vertebrados proporciona una armazón, y un juego de palancas para los músculos. Para conciliar el desarrollo con la rigidez de los huesos, el crecimiento tiene lugar en las suturas entre las piezas óseas. En los huesos largos existen, hasta llegar a la edad adulta, discos cartilaginosos entre el cuerpo y los extremos: por allí se alargan y osifican gradualmente.

En los invertebrados el esqueleto exterior proporciona además una protección, a menudo eficaz. Pero plantea insolubles problemas de crecimiento que obligan al animal a realizar mudas para evadirse de un estuche demasiado chico y luego crecer rápidamente antes de elaborar otro. Atraviesa así fases críticas en las que no dispone de una defensa rígida apropiada.

Pero si el esqueleto es una armazón, no es más que el elemento pasivo del movimiento. Es perfectamente concebible que un cuerpo blando conserve su forma (por ejemplo el neumático del automóvil) o se mueva como puede hacerlo un resorte o una estructura pulsátil que se llena y vacía alternativamente.

Los vegetales disponen de una armazón rígida que les ayuda a mantener su forma y a resistir el viento y otros factores climáticos. Desde el punto de vista industrial, por ejemplo, se procura obtener maíces híbridos, de tallos muy erguidos, porque ello simplifica enormemente el trabajo de las máquinas.

Los seres vivos se mueven contrayéndose. La contractibilidad es una propiedad inherente en mayor o menor grado a toda la materia viviente. Con la especialización se concentra en los músculos, pero casi todas las formas del protoplasma muestran algún grado de contractibilidad.

SERES UNICELULARES
La ameba vive en el agua; no necesita luchar contra su propio peso porque se halla en estado de flotación. Debido a que su membrana celular es fina y débil, el animal no tiene forma definida. Para moverse la ameba fluye emitiendo una prolongación de protoplasma llamada sendópodo (falso pie) en el que poco a poco se va acumulando toda la sustancia del animal, que de ese modo consigue trasladarse.

unicleulares

Los sendópodos sirven también para rodear e introducir en el cuerpo los alimentos. Otros seres unicelulares poseen filas de pelos rígidos conocidos con el nombre de cilias, que vibran rítmicamente. En otros casos tienen una prolongación única o flagelo, ondulante, como un látigo, que es su principal órgano de locomoción.

LA MEDUSA: La medusa no tiene esqueleto interno o externo ni tampoco un caparazón que la proteja. El agua, que forma el 95 % de su cuerpo, le proporciona gran parte del apoyó que necesita; cuando una medusa queda en la orilla fuera del agua se aplasta porque le falta esqueleto de sostén: El protoplasma de las células es generalmente tan fluido que también un elefante sin esqueleto se desplomaría como un montón de carne incapaz de movimientos eficaces y de defensa.

En la campana de la medusa hay algunas fibras musculares. Cuando se contraen, expulsan en forma de chorro el agua almacenada y la medusa avanza; luego se dilatan lentamente, penetra agua otra vez, y el ciclo recomienza. De ahí que la medusa, que carece de esqueleto, sea capaz de cierto grado de propulsión.

Medusa

La medusa avanza mediante lentas extensiones y contracciones de su campana, que expulsan agua;
el chorro así producido impele ai animal

LA HIDRA: La hidra es también un pequeño animal acuático sin esqueleto. Su cuerpo se parece a una bolsa vacía, con una boca rodeada por una corona de tentáculos. La bolsa consta de dos paredes, es decir de dos capas de células separadas por una sustancia gelatinosa. Algunas de las células se modifican y se prolongan con largas fibras musculares que al acortarse alteran considerablemente la forma del animal.

hydra

Las ilustraciones muestran cómo las fibras musculares de la capa exterior corren a lo largo del cuerpo, mientras que las de las células interiores son circulares.

Si las fibras longitudinales se acortan de un lado, el animal se inclina en esa dirección. Si todas lo hacen simultáneamente, la altura del animal disminuye. Cuando se contraen las fibras circulares, el cuerpo del animal se hace más fino y más largo.

LOS GUSANOS: Tampoco la lombriz tiene esqueleto. Sus células se cementan o aglutinan mediante sustancias especiales y existen tejidos conjuntivos que mantienen los órganos en su posición debida. Se puede considerar esquemáticamente a la lombriz como un par de tubos concéntricos y separados por una capa de fluido. La presión de este líquido mantiene la forma cilindrica del gusano y provee al mismo tiempo un punto de apoyo (puesto que su volumen es fijo) y la lubricación necesaria entre el tubo digestivo y la parte muscular móvil.

En la lombriz de tierra las fibras musculares se disponen en forma inversa a las de la hidra: las externas son circulares y se encuentran inmediatamente debajo de la piel y las internas son longitudinales. Si las fibras circulares se contraen y las longitudinales se estiran la lombriz se alarga y su calibre o diámetro disminuye.

Gusano, sin esquelto

Cuando el gusano avanza los segmentos delanteros se estiran y todo el gusano se alarga. Las cerdas de los segmentos extremos se afirman en el suelo para impedir que el gusano experimente un empuje hacia atrás. Al acortarse los músculos longitudinales los segmentos posteriores se encogen y abultan o dilatan progresivamente.

Para avanzar la lombriz estira primero la parte anterior, afirma en tierra un extremo y luego contrae su cuerpo comenzando por la parte posterior que se arrastra hacia adelante. Este proceso puede repetirse indefinidamente, y en general la parte anterior comienza a estirarse nuevamente antes de que haya concluido la contracción proveniente de atrás: de allí la especie de propagación ondulatoria que se observa en las lombrices cuando están avanzando. El papel que cumple el fluido intermedio es importante.

Existen tabiques musculares que impiden que se desplace, de manera que la contracción de los músculos lo somete a una presión importante, transmisible al compartimiento subsiguiente. Debido a la presencia de los tabiques la acción de los músculos longitudinales se hace sentir en pocos segmentos cada vez; de esta manera una parte del gusano puede estar ensanchándose mientras otras, en cambio, se estiran.

En ciertos gusanos marinos se demuestra fácilmente la importancia del fluido intersticial para la consistencia. En efecto, en estado normal horadan la arena en sólo dos o tres minutos, pero si con una jeringa sé les extrae una pequeña cantidad de líquido su cuerpo se afloja y el rendimiento disminuye en forma muy apreciable.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología Fasc. N°41 Animales Sin Esqueleto

Características y Clasificación de los Mamíferos Cuadro Sinóptico

En el último estadio de la clasificación de los seres vivos, el más perfecto de la escala zoológica, se encuentra una clase de animales entre los cuales es preciso clasificar al hombre. Este grupo, formado por especies muy distintas, aunque con caracteres comunes, es el de los mamíferos.

Su denominación proviene de que en su infancia se alimentan de la leche materna, es decir, maman, pero además: tienen el cuerpo cubierto de pelo; poseen labios en las mandíbulas; en su piel hay glándulas sudoríparas y sebáceas; nacen ya formados, vivos, sin metamorfosis.

En ellos se dan otros caracteres secundarios como son poseer dientes, tener una cola a veces reducida a simple rabo o rabadilla; asimismo, se advierte la existencia de una membrana llamada diafragma que separa el aparato respiratorio del digestivo; el carecer de cloaca, es decir, que el aparato excretor urinario se halla separado del aparato genital, etc.

La morfología de los mamíferos es conocida, así como las características generales de su fisiología. Todos tenemos idea de la estructura general de un caballo, una rata, un perro o un buey, pero los caracteres peculiares, y a veces muy curiosos, de algunas especies, se detallarán a medida que se vayan describiendo.

No resulta fácil una clasificación perfecta de los mamíferos. Si se atendiera a la forma de locomoción podrían darse los siguientes tipos:

Los que andan apoyando la planta de los pies, es decir, los plantígrados como el oso.
Los que apoyan los dedos, o sea, los digitígrados como el león.
Los que apoyan solamente la uña y se llaman ungulados como el caballo.
Los nadadores como la ballena.
Los voladores como los murciélagos, etc.

Del mismo modo podrían clasificarse por la alimentación ya que existen mamíferos carnívoros, herbívoros, omnívoros, insectívoros, frugívoros, etc.

GRUPOS DE TRANSICIÓN. El kiwi, esa ave cuyos únicos representantes se hallan en Nueva Zelanda, parece como si fuese un intento de establecer un enlace entre las aves y los mamíferos más sencillos. Sus plumas son tan duras y cortas que parecen pelos, pero pone huevos y, por tanto, no amamanta a sus crías. Es un ave verdadera.

Kiwi

En cambio, entre los mamíferos denominados monotremas encontramos el notable ornitorrinco, un animal parecido a un topo grande, con la piel recubierta de pelos y de glándulas sudoríparas. Parece un mamífero y los naturalistas lo clasifican como tal, pero no se reproduce en forma placentaria, gracias a un parto del que nace un ser vivo e independiente, sino que el ornitorrinco pone huevos como si fuese un ave.

Ornitorrinco: Mamífero muy primitivo

Entonces, ¿son mamíferos que no maman? En cierto modo no, porque apenas nace el pequeño, al romper el cascarón, se pone a mamar, pero no de un pezón, sino de la leche que brota a modo de sudor de todo el cuerpo de la madre y que se escurre por los pelos. Son mamíferos que maman pero sin poder chupar porque no poseen labios, sino un pico muy parecido al de un pato.

Tabla de Clasificación de los Mamíferos

Hay una cantidad de rasgos que diferencian a los mamíferos de otros animales vertebrados. Los más evidentes son: el estar cubiertos de pelo y la posesión de glándulas mamarias con las que las hembras amamantan sus crías. Ninguna otra clase de animales comparte estos rasgos.

Los mamíferos y las aves son los únicos animales que mantienen una temperatura corporal constante (homeotermos). La presencia de plumas o pelos colabora en el mecanismo de regulación térmica. La mayoría de los mamíferos son vivíparos, esto es, mantienen sus crías dentro del útero hasta un estado avanzado de desarrollo.

El cuidado paternal de las crías es otro rasgo importante, aunque no exclusivo, de los mamíferos. Los mamíferos modernos tienen la mandíbula inferior formada por un solo hueso. Durante su evolución a partir de sus antecesores reptiles, los mamíferos fueron perdiendo gradualmente los otros huesos de la mandíbula (realmente, persistieron como los huesecillos del oído medio).

Los primeros fósiles de mamíferos, basándose en la evidencia de las mandíbulas, pertenecen al período jurásico. Probablemente, ya habían adquirido para este tiempo, otros rasgos característicos de su clase, como ser la piel y la sangre caliente. Los primeros mamíferos  tenían,  aproximadamente.

el tamaño de una rata pequeña. Probablemente, su temperaura corporal les permitió sobrevivir a los cambios climáticos que ocasionaron la declinación de los “reptiles dominantes”, los dinosaurios. Los mamíferos se diferenciaron en numerosas líneas y colonizaron una amplia variedad de habitantes, desde el ecuador a los polos.

Los mamíferos actuales están clasificados en dieciocho órdenes. El orden Monotremata contiene tres curiosos animales australianos: el ornitorrinco y dos especies de erizos hormigueros. Tienen pelo y alimentan a sus crías con leche, pero ponen huevos y su regulación térmica es imperfecta. Es evidente que se han separado precozmente de la línea principal de la evolución de los mamíferos.

Erizo Hormiguero (Monotremas)

El orden Marsupialia (los “mamíferos con bolsa”) están limitados actualmente a Australia, Nueva Guinea y algunas islas próximas y ciertas partes de América, aunque en un comienzo tuvieron una amplia distribución mundial. Han sobrevivido, principalmente en las regiones desoladas, donde no han tenido que competir con los mamíferos placentarios, más avanzados. La cría de los marsupiales nace prematuramente y se arrastra hasta introducirse dentro de una bolsa especial (marsupio) donde se adhieren estrechamente al pezón mamario mediante
el cual se alimentan por dos o más meses.

Canguro Marsuspial

En Australia, la evolución de los mamíferos se desarrolló en la línea de los marsupiales, con formas semejantes a las de los mamíferos placentarios que viven en el resto del mundo. Hay perros marsupiales, ratas y aun topos y osos hormigueros marsupiales, todos los cuales, a causa de sus hábitos similares, tienen gran semejanza con sus equivalentes placentarios. Tanto los canguros como los osos koala y la zarigüeya americana son marsupiales.

La gran mayoría de los mamíferos es placentaria (esto es, su cría se desarrolla dentro del útero, nutriéndose hasta su nacimiento a través de un órgano especial, la placenta). Los placentarios vivientes más primitivos son las musarañas, los topos y los erizos (orden Insectívora).

Estos animales han conservado la primitiva fórmula 3143/3143 dental placentaria y   cinco   dedos   en   cada miembro. Caminan sobre la planta de los pies (plantígrados).

Los murciélagos (orden Chiropterá) son los únicos verdaderos mamíferos voladores. Sus alas están formadas por una delgada membrana tegumentaria que se extiende entre los dedos y los miembros posteriores.

Murcielago (placentario Quiróptedo)

Oso Hormiguero (Placentario desdentado)

Topo Placentario Insectíboro

Conejo – Placentario Roedor

Los murciélagos se alimentan principalmente de insectos, aunque algunos de los más grandes comen también fruta. Las orejas son grandes, para localizar los sonidos agudos de que se sirven para encontrar su camino en la oscuridad (localización por el eco).

El orden Edentata comprende tres grupos sudamericanos: armadillos, osos hormigueros y perezosos árborícolas. Su dentadura está reducida o ausente, correspondiéndose con una dieta en base a invertebrados de cuerpo blando, especialmente hormigas. El hombre, los monos y los lémures, son miembros del orden primates. Son principalmente arborícolas y han mantenido la disposición primitiva de miembros de cinco dedos, aptos para la prensión, necesaria para este tipo de vida.

El desarrollo de la visión y del cerebro son rasgos importantes de los primates. Los ojos están ubicados en la parte frontal de la cabeza, dándoles visión binocular. Sus dientes no están muy especializados porque son omnívoros. Los roedores son los mamíferos más comunes, tanto en lo que se refiere a individuos como a especies. Su pequeño tamaño y la rapidez de sh procreación son factores de importancia en su gran difusión.

Tienen dos incisivos en cada mandíbula, muy agudos y de crecimiento continuo, para compensar el desgaste producido al roer. Ejemplos de roedores son los castores, ratas y ratones, conejillos de indias y ardillas. Pese a su semejanza con los roedores, las liebres y conejos están agrupados en el orden Lagomorpha. (Llevan otro par de incisivos más pequeños, detrás de los de la mandíbula superior.)

Las ballenas (orden Cetácea) son mamíferos totalmente acuáticos. Han adoptado forma de pez, perdiendo en este proceso los miembros posteriores. Hay dos grupos de cetáceos: las ballenas dentados u odontocetos (cachalotes, oreas) que se alimentan de calamares y peces, y las ballenas con barbas o mistacocetos (rorcual, jubarta, ballena azul) que se alimentan con los diminutos organismos del plancton (Krill).

Cetáceos

El orden Carnívora comprende una cantidad de formas distintas. Los lobos, perros, osos, garduñas, tejones y la familia de los gatos (Felidae), pertenecen al suborden Fissipedia. La dentadura está normalmente adaptada para desgarrar la carne. Sin embargo, los osos son más omnívoros y les faltan los característicos dientes carniceros.

Carnívoros

Por lo común, los carnívoros tienen visión binocular y poseen la capacidad de mimetizarse,  el leopardo para ocultarse a su presa. Por lo común, caminan sobre sus dedos (digitigrados).

Las focas y las morsas son carnívoros del suborden Pinnipeda. Sus miembros son aletas, y tienen su cría en tierra firme. Entre los carnívoros, las asociaciones familiares están  bien  desarrolladas.

Pinnipeda.

Los ungulados forman un gran grupo de animales, entre los que se encuentran los elefantes, los hyrax, los manatíes o vacas marinas y los mamíferos con pezuñas. Son herbívoros y tienen grandes dientes moledores. Hay dos órdenes de mamíferos con pezuña, los aerisodáctilos y los ar liodáctilos. Caminan sobre la punta de sus pezuñas (ungul¡grados), lo que les da extremidades más largas y aumentan su velocidad.

Entre los perisodáctilos, se encuentran los caballos y rinocerontes. Los últimos tienen tres dedos, pero en los caballos sólo el del medio está bien desarrollado.

perisodáctilos

Los artiodáctilos —vacas, ciervos y cerdos— normalmente caminan sobre dos dedos. Son mamíferos de “pezuña dividida”. Muchos son rumiantes y, a menudo, tienen astas.

En estos mamíferos el instinto gregario está muy desarrollado, como protección contra los predatores y para la regulación del pastaje. También les ayudan a escapar de sus enemigos el mimetismo y la velocidad de su carrera.

Fuente Consultada
Revista TECNIRAMA N°35 Encilopedia de la Ciencia y la Tecnología – Clasificación de los Mamíferos –

Vida de las Ardillas Características y Costumbres

LAS ARDILLAS: ESPECIES Y CARACTERÍSTICAS

La familia de las ardillas, conocida con el nombre de esciúridos, pertenece, junto con los castores, los puerco espines, los cávidos (pacas, agutíes, cuises), los carpinchos, y las ratas y ratones, al orden de los roedores, que es el más numeroso grupo de los mamíferos (6.700 especies).

Dichos animales se caracterizan por tener en cada mandíbula dos incisivos delanteros, que crecen de continuo. Estos dientes están provistos de un filo cortante parecido al de un cincel. Los esciúridos constituyen una gran familia, cuyos miembros se encuentran repartidos por casi todo el mundo.

Su anatomía y sus costumbres varían mucho, pero pueden dividirse en dos grupos distintos: las ardillas arborícolas y las terrícolas. La cola peluda y gruesa se presenta en todos los miembros de la familia, pero está mucho más desarrollada en las especies arborícolas.

Algunas de las terrícolas tienen pocas analogías externas con las arborícolas, y los “perros de las praderas” y las vizcachas americanas y las marmotas de América no serían identificados por nadie como parientes de las ardillas. La mayoría de las especies terrícolas pasan el invierno en un estado de inactividad, llamado hibernación. Las ardillas arborícolas, a pesar de que pueden dormir durante algunos días, no  hibernan.

ARDILLAS ARBORÍCOLAS
Las ardillas arborícolas típicas están ampliamente distribuidas por América, África y Eurasia. Su principal característica es la larga y peluda cola a que hace alusión el nombre del género, Sciurus, (“el que se hace sombra con la cola”), que luego ha servido para denominar a toda la familia (Schiridae). Hay más de doscientas especies conocidas de ardillas arborícolas, pero si se prescinde de diferencias de tamaño, coloración y pequeños detalles de pelaje, son todas muy parecidas. Incluso sus costumbres son similares.

A pesar de vivir principalmente en los árboles, no se encuentran desvalidas en el suelo, ni siquiera en las regiones templadas y frías donde la cubierta vegetal de las capas bajas del bosque es menos densa. Las nueces, los frutos, los brotes jóvenes y los insectos forman su alimentación básica.

Utilizan las patas delanteras como si fueran manos, para llevarse el alimento a la boca, mientras se sientan sobre las traseras. Las ardillas hacen sus nidos en los árboles,, de forma muy parecida a como los hacen los pájaros, sirviéndose para ello de ramas. A pesar de que las ardillas arborícolas no pasan por una verdadera hibernación, en las regiones tropicales desérticas que tienen una estación seca suelen estivar, es decir, pasan inactivas la parte más calurosa del año.

COSTUMBRES
Las ardillas arborícolas tienen tal uniformidad en su modo de vida, que basta la descripción de las costumbres de la
ardilla europea para poder conocer las de todo el grupo. La ardilla roja, común en Europa (Sciurus vulgaris), presenta muchas variedades geográficas, que se diferencian, fundamentalmente, en el tamaño y en el color del pelo, que en algunas especies cambia según las estaciones   del  año.

Ardilla Roja: (Sciurus vulgaris)

Prefiere los bosques grandes que no sean demasiado m’imedos, y en la época en que los frutales cultivados maduran, suele acudir a los huertos y jardines que no están muy distantes, aunque tenga que atravesar espacios descubiertos. Tiene preferencia por los pinares, pues en ellos encuentran gran abundancia de alimento (piñones).

A veces, se establece temporalmente en nidos abandonados por los cuervos o aves de rapiña, pero el que utiliza para criar lo construye siempre por sí misma. Su construcción es típica, y está rematada por una bóveda ligeramente cónica, parecida a la de los nidos de la urraca.

El nido posee dos entradas, una principal, con la parte inferior orientada al Este, y otra más pequeña, junto al tronco, que le sirve de salida de emergencia en caso de ser sorprendida. El interior está tapizado con musgo, y el exterior, formado por medio de ramas entrelazadas.

La bóveda de la parte superior es lo suficientemente compacta como para que no la pueda atravesar la lluvia. A veces, utiliza los nidos de los grajos como base para la construcción del suyo, porque aquéllos tienen una plataforma formada de barro entremezclado con ramas.

Para trepar a los árboles, se afirma al tronco con las cuatro patas, sujetándose con las uñas a la corteza. En realidad, su modo de trepar es discontinuo, haciéndolo a saltos, pero estos impulsos se suceden con tal rapidez, que el efecto que produce es el de ir deslizándose tronco arriba.

Cuando ha llegado a la copa, se dirige al extremo de una rama, desde donde puede saltar a la copa de otro árbol próximo, franqueando una distancia de unos 4 ó 5 metros; pero siempre, como es lógico, perdiendo altura. En estos saltos, la cola desempeña un papel importante, pues las que por cualquier tipo de accidente la han perdido, sólo son capaces de saltar la mitad.

Algunas ardillas, como la voladora de Estados Unidos y México (Glaucomys) y la polatuca europea (Sciuropterus), efectúan verdaderos planeos. Su dieta varía según la estación, y los frutos, bayas, brotes, setas e insectos, se suceden conforme a cada una. Pero el recurso principal de la ardilla son los piñones. A veces, destroza los nidos ajenos y se alimenta de las crías, y se la ha visto apoderarse de pájaros adultos.

Ardilla Voladora

Cuando el alimento es abundante, hace provisiones para el invierno, sirviéndose de hendiduras y cavidades de los árboles, en los que establece verdaderos graneros. También entierra frutos y semillas en hoyos que cava en el suelo, contribuyendo, al olvidarse luego de ellos, a la repoblación forestal.

En invierno, sólo abandona el nido los días soleados y cálidos. Se ha observado que existe una marcada correlación entre el número de latidos de su corazón y la temperatura durante la época de invierno, pero nunca llega a ser un fenómeno tan señalado como en otros animales hibernantes. Las que habitan en los límites norte de su distribución, por ejemplo en Siberia, llegan a quedar aletargadas durante bastantes días.

En las regiones templadas la ardilla suele tener dos períodos de cría, y quizá tres en los límites de su distribución meridional; mientras que en las zonas frías no se reproduce más que una vez al año. En Europa Central, el apareamiento tiene lugar en marzo, aunque las ardillas jóvenes suelen presentar la época de celo algo después.

A veces, se reúnen 10 o más machos alrededor de una hembra, luchando furiosamente entre sí hasta que gana uno y se va con ella. Cuatro semanas después, pare la hembra de 3 a 7 crías, tras haber dispuesto convenientemente el nido. La segunda generación, en junio, es menos numerosa, y cuando los individuos son ya lo suficientemente fuertes para seguir a la madre, se suelen reunir con los del parto anterior, formándose una manada que puede sumar hasta 14 miembros, que corren y retozan en un mismo lugar del bosque.

El principal enemigo de la ardilla es la marta, que la persigue con gran tenacidad, hasta dejarla agotada. Aquélla procura evitarla, trepando velozmente a un árbol y dejándose caer luego desde las ramas altas al suelo, con las patas extendidas mientras describe una parábola, aterrizando sin causarse ningún daño. La marta no puede seguirla en este ejercicio acrobático, pero suele apoderarse de ella a fuerza de insistencia.

OTRAS   ESPECIES   DE  ARDILLAS ARBORÍCOLAS
La ardilla gris (Sciurus carolinensis), oriunda de América, fue introducida en Europa en el siglo pasado, y se ha extendido de modo rápido. Y aunque indudablemente hace la guerra a las ardillas rojas, no hay razones para pensar que ello sea la causa de la reducción del número de estas últimas.

Las ardillas rojas son demasiado abundantes, y a veces resultan una plaga en algunas regiones forestales debiéndose, en realidad, la disminución de esta especie, más a la destrucción de los bosques que a su competencia con la ardilla gris, que soporta espacios más abiertos y despejados.

Las ardillas orientales, que son originarias del sudeste de Asia, son parecidas a las ardillas europeas en la forma, pero sus colores son mucho más brillantes. No construyen nido alguno, ni pasan por un período de estivación. El gigante de las ardillas es el Sciurus maximus, que tiene el tamaño de un gato doméstico, vive en la India, y sus costumbres son muy semejantes a las de la ardilla europea.

La ardilla enana sólo mide 12 cm. de largo, de los cuales 6 cm. corresponden a la cola, siendo, por tanto, más pequeña que un ratón. Se encuentra en las montañas de Borneo y Sumatra, en compañía de otras especies enanas también.

Algunas variedades de ardillas asiáticas tienen anchas prolongaciones de la piel, que van desde las extremidades anteriores a las posteriores. Por medio de estas expansiones y  de la  cola  aplastada, pueden planear al pasar de unos árboles a otros, por lo que han recibido el nombre de ardillas voladoras. Su actividad la desarrollan, principalmente, de noche, a la busca de nueces e insectos.

ARDILLAS TERRÍCOLAS
Estos animales difieren en tamaño y coloración, tanto como en costumbres, de las ardillas arborícolas o verdareras ardillas. Excepto unos pocos roedores de esta clase que se encuentran en África, las ardillas terrícolas se hallan confinadas en el hemisferio norte. Se extienden desde el círculo polar ártico, hasta el borde meridional de la zona templada. Varían mucho entre sí en cuanto a forma y tamaño y naturalmente también en cuanto a costumbres.

Los animales de mayor tamaño son las marmotas europeas (Arctomys marmota) y las americanas (“woodchuck”) (Marmota monax). Viven en agujeros en la tierra o entre rocas. Las patas y la cola son relativamente cortas comparadas con el cuerpo. Aparentemente, los perros de las praderas (Cynomyssp) son más semejantes a las ratas que a las ardillas. Viven en madrigueras y son animales altamente sociales.

Marmota (Marmota monax)

Estas madrigueras, a veces se encuentran a miles en las grandes praderas de los Estados Unidos, y pueden constituir plagas importantes en la época de la madurez de los cultivos. Una parte de su alimentación la constituye la hierba y otros tipos de vegetación, pero también consumen insectos y semillas.

Los gophers (geomys) son un tipo de roedores cavadores americanos que se parecen más a las ardillas que los perros de las praderas. Hay especies semejantes en las regiones esteparias de Asia. Hay varios grupos, pero la mayoría de las especies coinciden en tener el pelaje moteado o rayado. Como la mayoría de otros tipos que habitan bajo tierra, viven en madrigueras y se alimentan de plantas, insectos, gusanos, etcétera.

Roedor: gophers

Los chipmunks (tamias y eutamias) son intermedios entre los gophers y las verdaderas ardillas arborícolas. Construyen madrigueras, pero están más adaptados a vivir en las zonas donde hay árboles, encontrándose más a menudo en los bosques que en las llanuras abiertas. La cola es larga y peluda, y se parece mucho a la típica de las ardillas.

Con frecuencia, tienen la piel cubierta de rayas, que les da una apariencia muy graciosa. Al igual que las verdaderas ardillas, los chipmunks pasan mucho tiempo almacenando comida, ya que su hibernación no es total, sino que se despiertan a intervalos para alimentarse con las provisiones de su almacén, si pueden recordar dónde están,   pues   lo   olvidan fácilmente.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°82 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología – La Ardillas y Sus Parientes –

El Veneno de las Picaduras de Insectos Muerte Abeja

Los seres más numerosos y de más amplia difusión del reino animal son los insectos. Así es en efecto; en el rincón más remoto y en el lugar más inhóspito de la Tierra se encuentra casi siempre un representante de alguno de los órdenes que integran la clase de los insectos, sobre todo si el hombre también se halla allí, transitoria o definitivamente.

La casi totalidad de los insectos dañan o simplemente molestan al hombre en una u otra forma. Entre los que dañan están aquellos que eventualmente (actitud defensiva) o como consecuencia de su régimen alimenticio (“hematofagia”; del griego “hematos”, sangre, y “fagos”, comer) atacan no sólo a los animales salvajes y domésticos, sino también al hombre, transmitiendo graves enfermedades.

El mecanismo de la transmisión del agente patógeno (del griego “pathos”, enfermedad, y “gennan” engendrar) es sencillamente una operación de conducción: el insecto vector (que conduce), al picar a un enfermo adquiere los gérmenes que luego inocula al hombre sano cuando lo ataca.

Por ejemplo: el paludismo y la fiebre amarilla son transmitidos por mosquitos (Anopheles y Stegomya, respectivamente); la enfermedad del sueño, en África ecuatorial, por la mosca tse-tse (Glossina sp.); la enfermedad de Chagas, en Sudamérica, por las vinchucas (Tríatoma infestans); el tifus exantemático, por el piojo del cuerpo (Pediculus humanus); la peste bubónica, por la pulga de las ratas (Xenopsylla Cheopis), etc.

Todas las hembras de los insectos poseen, al final del abdomen, un dispositivo para depositar sus huevos. En muchos casos, estos órganos son muy pequeños y se encuentran completamente escondidos en el interior del cuerpo. Forman, simplemente, un canal por el que los huevos pasan a través de aquél. Otras veces, sin embargo, estas estructuras son importantes y se extienden más allá del cuerpo.

Se utilizan para colocar los huevos en sitios adecuados, por ejemplo en el suelo, en el interior de los tallos o de los troncos. Por este motivo, reciben el nombre de oviscaptos (colocadores de huevos). Muchos saltamontes poseen estos órganos largos y curvados, mientras algunos icneumones —parásitos que depositan sus huevos en el interior de otros insectos— tienen unos tubos muy largos y finos para colocarlos.

Estos órganos se confunden frecuentemente con aguijones. En la mayoría de las abejas, avispas y hormigas, el aparato para depositar los huevos se ha modificado, transformándose en aguijón, y no lo utilizan ya, al parecer, para ese fin. Naturalmente, sólo las hembras (es decir, las reinas y las obreras) pueden picar, ya que los machos (zánganos) no poseen este aparato.

Naturalista FabreEl aguijón es, principalmente, un arma defensiva; pero, además, muchos himenópteros que alimentan sus larvas con otros insectos se sirven de él para paralizar a éstos previamente, inyectándoles veneno.

El naturalista Fabre estudió detenidamente el caso de algunos de aquellos insectos, y así describe cómo el Sphex del Languedóc atenaza con sus patas y sus mandíbulas un grillo, y, arqueando el cuerpo, hunde su aguijón, primero en el cuello de la víctima, luego en la articulación de los dos segmentos posteriores del tórax, y por último, en el abdomen.

Este comportamiento se explica si estudiamos la anatomía del grillo, pues entonces observaremos que éste, para mover sus tres pares de patas, dispone de tres centros nerviosos, colocados a cierta distancia unos de otros. Como el grillo no está muerto, sino sólo paralizado, su materia no se corrompe, lo que permite a las larvas disponer de alimento fresco.

La admiración de Fabre por esa clase de insectos, cuyo instinto les permite atacar directamente los centros nerviosos de sus víctimas, no es compartida por investigadores más recientes.

Estos últimos establecen que las picaduras carecen de precisión, que elaguijón penetra por donde puede, al nivel de la membrana que liga los anillos. El número de picaduras depende mucho de los movimientos de la víctima. En general, el aguijón no hiere directamente los ganglios nerviosos, sino que, el veneno los alcanza por difusión a través de los tejidos.

El aguijón de la abeja es una estructura complicada, que normalmente se encuentra en una cavidad dispuesta en el extremo del cuerpo. Dicho aguijón está constituido por tres partes que encajan una en otra, formando un tubo. Dos lancetas están parcialmente enfundadas en un único estilete.

Cuando el insecto da un picotazo, su cuerpo se arquea, de modo que el aguijón forma un ángulo recto con la superficie del enemigo. La punta del dardo penetra en el cuerpo de éste y las dos lancetas realizan, alternativamente, un movimiento oscilatorio.

agujon de una abeja

Las picaduras de los insectos son siempre molestas y, la mayoría de las veces, peligrosas, ya sea que provengan de vectores de gérmenes patológicos, o por con el escozor que ocasionan y que obliga a rascarse, producen escoriaciones que son focos de infección. Las picaduras de las abejas, molestas y dolorosas, pero inofensivas para un individuo sano, resultan peligrosas para los cardíacos o para los muy sensibilizados. Ha sido determinado que se necesitan por lo menos 500 picaduras simultáneas de abejas para que el veneno por ellas inyectado pueda representar un grave peligro para el organismo de un hombre sano. La gravedad está también de acuerdo con la zona en que la picadura se localiza: por ejemplo, la picadura de abeja, avispa o mangangá, en la lengua o en la garganta, puede causar asfixia. En general, las picaduras de chinches, pulgas, piojos, moscas, jejenes y mosquitos, producen ronchas, enrojecimiento y picazón. Las picaduras de los tábanos son de las que más tardan en curarse. Actualmente se ha generalizado el uso de sustancias repelentes y de líquidos calmantes, que reducen al mínimo este tipo de inconvenientes. No obstante, si el hecho se produce, y el atacante es un ápido o un véspido, luego de extraer cuidadosamente el aguijón conviene friccionarse con amoníaco diluido, o con alcohol alcanforado o mentolado.

Las extremidades de las lancetas están armadas de dientes, y el movimiento las hace penetrar cada vez más en el cuerpo de la víctima. Al mismo tiempo, este movimiento introduce más veneno en la herida. El proceso’ completo, que abarca el momento de la picadura y el de la retirada del aguijón, es muy rápido cuando un insecto lucha contra otro. Pero cuando el individuo pica a un enemigo que posee una piel más gruesa, como puede ser el hombre, los dientes del aguijón le impiden retroceder. Por lo tanto, la abeja sólo puede liberarse, abandonando su aguijón.

Al hacerlo, deja también con él la glándula del veneno y otros órganos, quedando herida de muerte. Para sacar de la piel el aguijón de una abeja, hay, pues, que raspar, en vez de pellizcar, ya que cualquier presión sobre la bolsa de veneno tendría por resultado la introducción de más ponzoña en la herida. Los aguijones de las avispas tienen unos dientes mucho más finos, y pueden sacarse muy fácilmente de la piel humana. Una avispa, por lo tanto, puede picar a un hombre más de una vez, e incluso en una rápida sucesión de picotazos, hasta que la reserva de veneno queda temporalmente agotada.

Los venenos varían de una especie a otra, y se asemejan al de la cobra. Los de los insectos son unas sustancias complicadas que contienen un cierto número de proteínas; pero contrariamente a la creencia popular, no siempre contienen ácido fórmico.

Las hormigas no tienen aguijón propiamente dicho. Las “picaduras” de las hormigas son causadas por las mandíbulas; sin embargo, también inyectan veneno en la herida de la víctima, curvando el abdomen hacia adelante. En el caso de la hormiga, el veneno es realmente ácido fórmico. El nombre del ácido procede del hecho de que la primera fuente de producción de este ácido fueron, precisamente, las hormigas (en latín, fórmica).

Contra los venenos de los insectos, no se conoce todavía ningún antídoto específico. Las picaduras se tratan por remedios empíricos, que pueden ser amoníaco diluido, vinagre, o bien cebolla o ciertas hierbas. Probablemente, el efecto perseguido con la aplicación de, estos remedios es anestesiar de modo parcial la zona afectada.

Los venenos originan rápidamente la muerte, cuando las. víctimas son otros insectos, aunque, a veces, sólo actúen como paralizantes. En el caso del hombre, como la cantidad de veneno es pequeña, no suele producir más que. molestias. Sin embargo, hay personas que poseen una sensibilidad particularmente grande para estas proteínas extrañas, y una simple picadura puede tener efectos muy graves.

Por otra parte, si una persona es afectada por el ataque de un enjambre, por ejemplo, la cantidad de veneno ya no es tan pequeña, y puede existir peligro. En estos casos, lo mejor es acudir al médico.

Los apicultores están generalmente inmunizados contra los efectos del veneno, y se ha pretendido alguna vez que el de la abeja era útil para el tratamiento de enfermedades de tipo artrítico y reumático.

Se debe diferenciar el riesgo de las picaduras de abejas y avispas del riesgo de picaduras por otros insectos, por ejemplo de mosquitos. Las picaduras de abejas o avispas son mas graves y pueden dar reacciones muy graves. Cuando alguien sufre una picadura de abeja o avispa, se producen reacciones de inflamación en la zona de la picadura, reacciones que llamamos reacciones locales. Estas reacciones de enrojecimiento, hinchazón y dolor son normales. Entre los insectos que pueden desencadenar reacciones alérgicas, se incluyen las abejas melíferas, las avispas germánicas, los avispones y las hormigas rojas. Cuando pican a una persona, estos insectos le inyectan su veneno a través de la piel.

Al ser picado por un insecto, puede haber una reacción alérgica, normalmente no es en la primera picadura, sino en la segunda. Al reaccionar, se liberan sustancias quimicas en el organimso y esa liberación de sustancias puede hacer que los afectados presenten algunos de los siguientes síntomas:

  • resuello o respiración sibilante (“pitos” al respirar)
  • dificultad para respirar
  • tos
  • ronquera
  • opresión de garganta
  • dolor de estómago
  • vómitos
  • diarrea
  • ojos lloros, picor y/o hinchazón ocular
  • urticaria
  • granos o ronchas rojas
  • inflamación
  • disminución de la tensión arterial, que puede provocar mareos y/o pérdida de la conciencia
picaduras de insectos

El agujón de la avispa o abeja es para defensa, en cambio, en el mosquito es como aparato succionador

LA AVISPA Y LA ABEJA: Xo todos conocen con precisión cómo pica un insecto. La mayoría de los himenópteros (abejas, avispas, abejorros, etc.) cuando tienen que defenderse lo hacen empleando su aguijón retráctil, sircado en el extremo del abdomen, mediante el cual inyectan un lia nido venenoso en cuya composición predomina el ácido fórmico. La intensidad de los efectos de la picadura varía con la especie y tamaño del atacante y el estado físico del que recibe el aguijonazo.

La particular conformación del aguijón de la abeja (es un araserrado, con dos glándulas anexas) es causa de que una vez ado, no lo pueda retirar, y se lo arranque junto con sus glándulas y, a veces, parte del intestino, lo cual significa su muerte.

Muchos insectos pertenecientes al orden de los dípteros (moscas, mosquitos, jejenes, tábanos, etc.), de los afanípteros (pulgas) y de los hemípteros (chinches, vinchucas, etc.), disponen de.¡aparato bucal picador-chupador.

EL MOSQUITO: En el mosquito hembra (que es el que pica) este aparato picador-chupador consiste en mandíbulas y maxilas alargadas y punzantes, y en dos piezas bucales que se adosan para formar un tubo, por el cual el insecto aspira la sangre. Para lubricar el tubo segrega líquido salival, y es con dicho líquido con el que inocula los gérmenes que producen el paludismo.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología Fascículo N°92 Picadura de los Insectos
Sitio Web http://kidshealth.org (en español)

Enciclopedia CONSULTORA Tomo I El Hombre en el Desierto
Enciclopedia Estundiantil Edición de Lujo Tomo III Las Picaduras de Insectos Editorial CODEX

Flora y Fauna de los Desiertos Concepto y La Vida

Los desiertos cálidos y secos, con una precipitación media inferior a 250 mm. anuales, ocupan más del 14 % de la superficie terrestre. Si se incluyen las estepas vecinas, con precipitaciones algo más abundantes (250-500 mm.), el total de esas zonas casi improductivas alcanza el 28 % de la superficie, o sea unos 40 millones de kilómetros cuadrados. A pesar de que el hombre no pueda cultivar esas regiones desérticas, no todas ellas son yermos completamente áridos.

La nota distintiva del desierto es no sólo la carencia habitual de agua, la sequedad del clima y del terreno, sino el déficit constante entre el agua que cae del cielo en forma de lluvia y la que vuelve a la atmósfera por eyaporación.

Un país o una comarca puede calificarse como desierto si recibe menos de 250 mm. de agua de lluvia al año, pero si esta región sufriera una pérdida por evaporación equivalente a 150 mm. anuales, no sería un desierto, porque le quedaría un remanente de 50 mm. anuales.

En general, una serie de factores, el principal de los cuales es una intensa insolación, provocan una evaporación tal, que sería preciso una cantidad de lluvia también enorme para contrarrestarla o equilibrarla. En el desierto de Nevada, en los Estados Unidos, se realizó un experimento consistente en colocar gran número de depósitos de agua enterrados en una zona totalmente desértica y comprobar qué cantidad de la misma se evaporaba en el transcurso de un año. La cantidad de lluvia en aquel lugar no llegaba a los 200 mm. anuales. Pues bien, se evaporaron más de 300 cm en un año (3 metros). ¡El auténtico desierto de Nevada ofrecía un déficit de unos 280 cm anuales de agua!

La vida tiene gran capacidad de adaptación y ha logrado resolver los problemas de la escasez de agua. Las plantas florecen en los lugares más insospechados, y basta una llovizna repentina para que una superficie desnuda y arenosa se convierta en un mosaico multicolor de flores. Lo que parece ser un desierto sin vida durante el día caluroso, se convierte, al anochecer, en un lugar lleno de vida, donde pululan pequeños animales.

UBICACIÓN DE LOS DESIERTOS Y SUS CARACTERÍSTICAS GENERALES
Los desiertos están situados en dos bandas anchas que rodean la Tierra. Los centros aproximados de estas bandas son los dos trópicos geográficos: el de Cáncer (al norte del ecuador) y el de Capricornio (al sur del ecuador). La sequedad de algunos desiertos, por ejemplo, el de Gobi, en Mongolia, se debe a su posición continental muy alejada del mar, donde los vientos que los recorren han perdido ya casi todo su contenido de humedad.

En la formación de los desiertos, tienen más importancia todavía las corrientes de agua fría de las costas de algunos continentes. El agua helada enfría el aire, lo que, a su vez, hace descender el contenido de humedad que los vientos llevarán a tierra firme.

Muchos desiertos están en el interior de los continentes, en la sombras de lluvia en las montañas. Otros en las regiones costeras desprovistas de humedad, a causa de las corrientes frías. El mayor desierto es el Sahara en el norte de Africa con 9.000.000 de Km2.

La causa de que los desiertos sean muy cálidos es que la escasez de agua en la atmósfera permite que un 90 % del calor del sol penetre hasta el suelo, y el 10 % restante es reflejado o absorbido por las nubes o la neblina.

Por el contrario, durante la noche, se pierde un 90 % del calor del suelo en la atmósfera y las temperaturas descienden rápidamente Las lluvias escasas pueden ser estado nales en algunas regiones.

El norte de África, por ejemplo, tiene un clima mediterráneo, con veranos secos e invierno suaves y húmedos. Por lo tanto, las reglo nes septentrionales del Sahara reciben la mayoría de la lluvia en invierno. Pero la lluvia de la mayor parte de los desiertos no tiene ritmo estacional y no se puede pronosticar. En algunos lugares, no llueve durante 10 años o más, hasta que un aguacero torrencial inunda el suelo duro y abrasado.

La carencia de agua puede ser debida a muchas razones. En los desiertos del Turquestán, en el Asia, la falta de agua se debe a la distancia del mar, verdaderamente notable, a la ausencia de ríos y lagos y a la extrema sequedad de los vientos que azotan aquellas planicies.

En otros lugares son las montañas y su disposición lo que origina los desiertos. El caso más claro se da en los desiertos de las Montañas Rocosas, en los Estados Unidos. Éstas se levantan y se extienden paralelas al Pacífico formando como una barrera natural. La vertiente Oeste, cara al mar, ofrece un paisaje frondoso, verde, con numerosos bosques, campos cultivados y abundancia de ríos, todo lo cual da vida a una zona poblada y rica.

En cambio, la vertiente oriental es de una desolación espantosa. Parece un paisaje lunar, como si hubiese sufrido los efectos de una devastación. Rocas desnudas, vertientes sin una sola brizna de hierba y un llano polvoriento, tapizado de guijarros y arena. La causa de este cambio total de decorado en las dos vertientes de una misma montaña estriba en la orientación del terreno. Los vientos que soplan del Pacífico, cargados de humedad, al chocar con la pared occidental, convierten su carga de vapor en agua, en lluvia, y una vez salvadas las cumbres, descienden por la vertiente oriental completamente secos.

Más notable es el caso de los Andes. A la altura de las costas ecuatorianas y peruanas, los vientos dominantes proceden del SE, es decir, del Chaco y de la Pampa. Cuando han remontado las cadenas de los Andes interiores, pierden la escasa humedad que el paso por la llanura no les había robado y aunque llegan casi secos, cuando descienden por la vertiente andina del Pacífico se hallan completamente desprovistos de agua, por lo cual las altiplanicies del Ecuador, Perú y Bolivia son desérticas.

El desierto no implica necesariamente la existencia de dunas y grandes superficies planas, arenosas, perdiéndose en el horizonte. Existen desiertos muy quebrados y montañosos, sin un grano de arena, de igual modo que algunos desiertos son extremadamente fríos en invierno o durante la noche.

En la mayoría, no llueve durante todo el año, pero en otros se desatan tormentas de una violencia extrema, pero breves. Durante las mismas llueve torrencialmente unas horas, como ocurre en la meseta del Colorado.

La gran cantidad de agua produce una erosión intensa y brutal, los ríos pequeños llegan incluso a desbordarse, pero al cabo de poco tiempo, a veces de unas horas, la tempestad se aleja y el agua es absorbida por la tierra sedienta, que tendrá necesidad de aguardar otra vez durante meses o años a que alguna nube solitaria vierta su carga sobre el árido paisaje.

La temperatura no es una norma general para calificar a una región excesivamente cálida de desértica. En aquellos desiertos situados a una altitud media o elevada, puede darse el caso de un calor insoportable durante el día, seguido de una noche extremadamente fría. En el desierto de Gobi, en el Asia, se producen oscilaciones diarias superiores a los -40°.

En California existe el llamado Valle de la Muerte, formado por un circo, a modo de artesa o cuenco rodeado de montañas, donde no se desliza ni el más pequeño soplo de aire. En cambio el Sol bate con toda su fuerza las rocas que reflejan sus rayos, y calientan de un modo tal el ambiente que es peligroso para un hombre permanecer en él durante un día de verano. Entonces el termómetro puede subir hasta 56o ó más.

Los desiertos se extienden por las regiones subtropicales. En el ecuador no existen desiertos y el más próximo a él es el Sahara, cuyo eje central se halla hacia los 23o de latitud Norte.

Al contemplar un mapa de las zonas del Globo ocupadas por desiertos se advierte que se hallan muy alejadas del mar o bien situadas en una zona donde predominan los vientos procedentes del interior del continente. Los desiertos del Turquestán responden al primer tipo, así como el de Gobi, en Asia. El Sahara, a pesar de encontrarse cerca del mar, recibe vientos del NE, pero por hallarse protegido por la cordillera del Atlas y las alturas de Ahaggar y Tibesti, aquéllos son cálidos y secos y no se beneficia de los vientos marinos.

Se calcula que la extensión total de las zonas desérticas del Globo supera el 17 % de la superficie del mismo, cifra realmente elevada habida cuenta la inutilidad del desierto respecto a la vida social y económica del hombre.

Los oasis se forman en los lugares donde el agua subterránea puede llegar a la superficie. Las dunas móviles ocupan solamente una pequeña fracción de la superficie del desierto. El resto es roca firme o arenas consolidadas.

VIDA VEGETAL o FLORA

Es lógico imaginar un desierto como un lugar desprovisto totalmente de seres vivos. Es evidente que sin agua la vida resulta imposible y el desierto se caracteriza por su gran escasez, aunque no por una falta absoluta y continua. Las posibilidades de adaptación de los animales y plantas por otra parte son grandes.

En la zona propiamente desértica del Sahara no es posible encontrar ni una sola planta, pero en los desiertos del Colorado, Nevada y Nueva México, existen arbustos y matorrales de tamaño considerable. Todos se caracterizan porque sus raíces son mucho más desarrolladas que las ramas.

Aquéllas penetran verticalmente y se extienden por el subsuelo hasta profundidades enormes, mientras otras avanzan en sentido horizontal como si estuviesen dotadas de inteligencia y se afanaran en buscar un rastro de agua entre las capas del suelo. Para evitar la evaporación del mínimo necesario para la vida, la planta convierte sus hojas en espinas leñosas 1 través de las cuales la transpiración es casi nula. Incluso pueden encontrarse arbustos revestidos de una especie de barniz protector que obra a modo de capa impermeabilizante.

Muchas plantas desérticas sobreviven a la sequía en estado de semillas protegidas por cubiertas duras. Cuando la lluvia cae ocasionalmente, las semillas germinan con rapidez. Esta resistencia se llama evasión de la sequía. Tales plantas se limitan a eludir la sequía y no tienen adaptaciones especiales, como hojas recubiertas de cera, órganos de almacenamiento de agua o raíces profundas muy penetrantes. El crecimiento es muy rápido, se producen flores y nuevas semillas. El ciclo se completa en menos de 6 semanas.

Muchos arbustos y cactos absorben agua en una gran extensión, con sus raíces someras y esparcidas. Los grandes árboles del desierto obtienen el agua mediante profundas raíces verticales.

De la misma forma, las plantas perennes florecen durante los raros períodos de lluvia, pero deben resistir al clima seco durante el resto del año. Su mecanismo de adaptación se llama resistencia a la sequía. Deben absorber y conservar toda el agua disponible, y, para conseguirlo, poseen numerosos mecanismos de adaptación.

Corte de las raíces de un árbol en el desierto

También a veces brotan flores. Así, poco después de una lluvia intensa, cosa que ocurre a veces en el desierto del Colorado, pueden verse los arbustos adornados de hermosas flores que se abren mientras reina cierta humedad en el ambiente, y que vuelven a cerrarse cuando el so) bate con sus ardientes rayos. Se trata de flores de corta vida, pero de rápida evolución. Apenas muestran sus capullos que ya se abren y no tardan en dar paso a frutos extremadamente secos.

El agua que las raíces consiguen extraer del subsuelo debe ser cuidadosamente almacenada y para ello las plantas del desierto han evolucionado engrosando el tallo y las hojas que se vuelven coriáceas, cubiertas de una fina película cerúlea. Al aumentar de volumen reducen la superficie de evaporación, con lo cual disminuyen la transpiración. Este tipo de plantas se denomina cactos y abundan en los desiertos americanos.

Los cactos de los desiertos americanos almacenan mucha agua. Cuando la humedad es abundante, los cactos la absorben rápidamente con su sistema radical superficial y extenso y la almacenan en el tallo, que se va llenando de agua a medida que ésta es absorbida. Como muchas otras plantas desérticas, los cactos carecen de hojas, lo que reduce la superficie de evaporación.

La fotosíntesis tiene lugar en las células superficiales del tallo. Las espinas producidas por el tallo del cacto defienden la planta de los ataques de animales, quienes podrían destruirla para aprovechar, así, el agua almacenada. Otras adaptaciones características de los árboles desérticos, como el mezquite (Prosopis juliflora) de América o las acacias de África, son las raíces muy profundas, que pueden penetrar hasta más de 30 metros en busca de humedad.

Mezquite

Cuando las reservas de agua están aseguradas, a veces se encuentran hasta desprovistas de protección para las pérdidas de agua. Los arbustos pequeños tienen raíces someras, esparcidas, o raíces profundas, y a veces una combinación de ambos tipos. A causa de que la competencia o rivalidad por el agua es muy fuerte, las plantas están muy separadas unas de otras. Las hojas son escasas y frecuentemente aparecen cubiertas con cera, que impiden las pérdidas excesivas de agua por evaporación.

El palo verde, un árbol de África, tiene hojas de menos de 1 mm., e incluso esos diminutos órganos tienden a caerse de las ramas en los momentos de intensa sequía. En algunas plantas desérticas, las hojas ya no son órganos fotosintéticos, sino que están modificadas para constituir órganos de defensa, del tipo de las espinas.

Cerca de un tercio de las plantas desérticas perennes almacena agua en órganos subterráneos, como raíces, rizomas, bulbos, tubérculos y nodulos. Los órganos que sobresalen de la superficie del suelo mueren en tiempo muy seco, dejando las partes subterráneas para producir nuevas flores y semillas cuando vuelven las lluvias.

VIDA ANIMAL o FAUNA
Para los animales, la vida en el desierto resulta más dura que para las plantas. Al caer la lluvia en el desierto y renovarse la vida vegetal, avivan millones de huevos y capullos de insectos, dejando en libertad escarabajos, avispas, mariposas, hormigas, saltamontes y langontas. Muchos de esos animales tienen gran importancia como polinizado-res de las flores del desierto. Su vida es corta, pero dejan una nueva reserva de huevos capaces de resistir la sequía.

Las arañas, escorpiones y ciempiés —generalmente cubiertos de una cutícula gruesa o de vellosidad espesa— son muy corrientes, y después de las lluvias se encuentran bandadas de pequeños crustáceos en los charcos temporales. Los huevos de estos últimos pueden haber pasado 20 años en el desierto, antes de avivar.

Los charcos temporales son también el habitat de distintas ranas y sapos, que se multiplican rápidamente, y cuyos adultos y jóvenes se entierran en el barro al desecarse el charco, para escapar al calor. Sus túneles están recubiertos interiormente con una mucosidad, para impedir la evaporación, y generalmente están provistos de miembros cavadores. Hay especies de lagartos, culebras y tortugas propias del desierto.

Con sus escamas evitan la pérdida de agua, y, como no están adaptadas para sobrevivir a temperaturas de más de 45° C, se ocultan en túneles durante el día o buscan la sombra. Poseen válvulas especiales en las aberturas nasales para impedir la entrada de arena.

FAUNA De los desiertos

Casi todos los mamíferos del desierto son roedores excavadores de tamaño, pequeño, que se alimentan principalmente de las semillas esparcidas por el suelo. Casi todos los desiertos tienen su “roedor” saltador especializado, que posee unas patas posteriores muy fuertes, adaptadas al salto, para desplazarse con rapidez.

En América vive la rata canguro; en África y Asia, el jerbo y la rata del desierto (Gerbillus), y en Australia, el ratón canguro marsupial (provisto de bolsa para las crías). Los anímales herbívoros, como las pequeñas especies de antílopes, no están muy extendidos, porque necesitan beber por lo menos una vez al día, y quedan confinados en las cercanías de los charcos. Las cebras del sudoeste de África pueden detectar el agua subterránea, y construyen sus propios abrevaderos excavando con las pezuñas.

El animal típico de estas regiones es el camello, uno de los seres más curiosos, porque parece expresamente diseñado para resistir el cansancio y la sed. Su sobrenombre de «navio del desierto» es adecuadísimo. Sus labios y lengua son insensibles a las espinas más duras, con lo cual su alimentación queda asegurada aun entre matorrales y arbustos.

Sus párpados y largas pestañas le protegen los ojos no sólo de la intensa luminosidad, sino del polvo que el viento levanta. Sus patas poseen la flexibilidad necesaria para avanzar en la arena, y una especie de almohadillas en el interior de sus pies que amortiguan la dureza o la temperatura del suelo que pisan.

Es sabido que su estómago puede almacenar agua hasta para 5 días, pero en caso de necesidad resiste 4 semanas sin beber. Antes de emprender la ruta de las caravanas, los camelleros obligan a sus animales a tragar a la fuerza dátiles y toda clase de alimentos, aunque luego les dan agua en abundancia y en el momento de la marcha sus jorobas están tensas y repletas.

A medida que avanzan por el desierto, y se suceden los días de privaciones, el camello gasta el líquido almacenado en su complicado estómago de rumiante y finalmente, la grasa contenida en las jorobas. Al llegar al término de su caminata, éstas se encuentran flaccidas, arrugadas y vacías.

El camello es un animal del desierto arábigo y asiático. Hace cosa de un siglo se intentó aclimatar camellos en los desiertos norteamericanos y se trasladaron algunos desde el África, pero aunque se procuró rodearles de todos los cuidados, no tardaron en extinguirse.

En el Sahara, además del camello, viven otros animales tan sobrios y resistentes como el asno moruno, la liebre, una especie de antílope llamado «adax» provisto de un saco intestinal supletorio para almacenar agua, situado en el abdomen, y varios roedores. Entre las piedras se deslizan lagartos, escarabajos, arañas y el insecto más universal que existe: la mosca. A veces resulta inexplicable encontrar una pareja de mariposas revoloteando en zonas alejadas de todo oasis.

En América del Sur el camello de los Andes es la llama, cuya paciencia es tan famosa como su largo cuello y sus ojos dulzones. Sin embargo, es un animal sumamente colérico cuando se le irrita.

En América del Norte pueblan el desierto multitud de animales como las ratas-canguros de largas patas traseras, el perrillo de las praderas, que también se aventura por el desierto, ratas, lagartos, conejos, multitud de insectos, tortugas, ardillas y, reinando sobre todos ellos, el coyote, único felino que vive en el desierto.

La mayor parte de los animales que habitan estos desolados lugares suelen llevar vida nocturna o por lo menos crepuscular. Algunos salen de sus madrigueras al despuntar el alba, cuando la temperatura es bonancible, pero en cuanto se levanta el Sol, desaparecen y el desierto muestra el esplendor grandioso de su majestuosa soledad. Luego, en el crepúsculo, el desierto se anima de nuevo.

Innumerables bandadas de insectos zumban en el aire mientras las serpientes se deslizan entre las peñas y los demás animales salen de sus refugios en busca de alimento y agua, dos cosas a veces muy difíciles de encontrar. La piel de muchos animales habitantes del desierto está especialmente dotada para resistir elevadas temperaturas, como es el caso de los reptiles, cuya epidermis es escamosa.

Para evitar que la temperatura del cuerpo se eleve demasiado, algunos animales del desierto pueden refrigerarse perdiendo agua de su propio organismo. Los mamíferos tienen glándulas sudoríparas que segregan un líquido salino por la superficie de la piel. La evaporación subsiguiente hace descender la temperatura. Los reptiles y las aves carecen de glándulas sudoríparas y sólo pueden enfriarse por medio del “jadeo”. Casi todos los reptiles, anfibios y pequeños mamíferos evitan las pérdidas de agua ocultándose en madrigueras durante las horas más calurosas del día. El agua puede perderse también al eliminar los productos de desecho que contienen nitrógeno, y que proceden de la descomposición de las proteínas. Las aves y los reptiles evitan este inconveniente, excretando “ácido úrico” casi sólido. Pero la “urea” excretada por los mamíferos sale del organismo en forma de solución. La pérdida de agua se reduce al mínimo concentrando la urea de forma que ésta alcanza el 20 % del peso de la solución. Los mamíferos herbívoros no producen mucha urea, pero los carnívoros, cuya dieta se compone, en gran parte, de proteínas, necesitan un suministro constante de agua, para disolver las sustancias de desecho. Los animales del desierto pueden encontrar agua suficiente en los alimentos que consumen. Los insectos, por ejemplo, contienen de 60 a 85 % de agua. Incluso el bajo contenido de agua de las semillas (menos del 5 %) puede ser suficiente para ciertos roedores de pequeño tamaño que habitan en madrigueras. Los carnívoros, las aves y los grandes herbívoros necesitan abundante suministro de agua, y no se alejan de los lugares donde pueden obtenerlo. El camello, sin embargo, puede pasar períodos largos sin beber. Probablemente, almacena agua en los espacios intertisulares, y puede recibir un suplemento de agua “metabólica” por la combustión celular de la grasa de su joroba.

Fuente Consultada:
Revista N°104 TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología – La Vida en los Desiertos
DIDCATICA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo I Los Seres Vivos Invertebrados

Clasificacion de los Vertebrados Cuadro Sinoptico

CUADRO CLASIFICACIÓN DE LOS VERTEBRADOS

Los vertebrados se caracterizan por poseer un esqueleto interno que puede ser cartilaginoso en los animales más primitivos y óseo en los más evolucionados. Recordando lo expuesto en capítulos anteriores, este esqueleto consta básicamente de un eje denominado columna vertebral al que se unen mediante sendas cinturas los huesos de las extremidades.

En el extremo superior se encuentra el cráneo que da forma a la cabeza y que aloja en su interior el encéfalo que constituye parte del complejo sistema nervioso de estos animales. En el cráneo también se encuentra la mayor parte de los sofisticados órganos sensitivos de los vertebrados que les permiten relacionarse de manera eficaz con el medio.

Asociados al esqueleto, se encuentran los músculos que permiten el movimiento de las distintas partes del cuerpo y el desplazamiento del animal. La excreción se realiza mediante verdaderos ríñones formados por nefronas. El sistema circulatorio es cerrado y consta de un corazón bien desarrollado que impulsa la sangre por vasos sanguíneos que se ramifican sucesivamente hasta formar capilares. El aparato digestivo está formado por un largo tubo cuyos tramos principales son esófago, estómago, intestino grueso e intestino delgado, al cual vierten sus secreciones glándulas como el hígado, el páncreas y la vesícula biliar.

La reproducción es siempre sexual y las gónadas se encuentran asociadas muchas veces al aparato excretor. Así como los distintos grupos de invertebrados presentan profundas diferencias entre sí, los vertebrados están organizados siguiendo un mismo plan básico que es fácilmente reconocible en varios aspectos, especialmente en la
estructura de sus esqueletos internos, como veremos a continuación.

Peces (animales acuáticos de cuerpo fusiforme, provisto de aletas y recubierto de escamas)
Agnatos (ej. lampreas, mixinos)
Condrictios (ej. tiburones, mantas, rayas, peces martillo)
Osteíctios (ej. sardina, bacalao, atún, salmón, piraña, merluza)

Condrictios

Anfibios (cuerpo recubierto de una capa mucosa poco permeable; esqueleto provisto de cuatro extremidades bien desarrolladas)
Anuros (ej. ranas, sapo)
Urodelos (ej. salamandras, tritones)

Anuros

Reptiles (cuerpo recubierto de escamas córneas impermeables)
Quelonios (ej. tortugas, galápagos)
Cocodrilianos (ej. cocodrilos, caimanes, gaviales, aligátor)
Saurios (ej. lagartos, salamanquesas, iguanas, camaleones, varanos)
Ofidios (ej. culebra, víbora, boa, cobra, anaconda)

Cocodrilianos

Aves (cuerpo recubierto de plumas y extremidades anteriores transformadas en alas que permiten el vuelo)
Rapaces (ej. águilas, halcones, lechuzas, buhos, cernícalos)
Pájaros (ej. gorrión, estornino, carbonero, petirrojo, pinzón)
Zancudas (ej. cigüeñas, garzas, grullas, ibis)

Corredoras

(ej. avestruz, ñandú, casuario)
Anseriformes (ej. patos, ocas, gansos, cisnes)
Esfenisciformes (ej. pingüinos, pájaros bobos)

Mamíferos (cuerpo recubierto de una capa córnea provista de pelos; reproducción vivípara gracias a la presencia de una placenta que protege al embrión)
Prototerios o monotremas (ej. ornitorrinco, equidnas)
Metaterios o marsupiales (ej. canguros, falangeros)
Euterios o placentarios
Insectívoros (ej. topos, musarañas)
Dermópteros (ej. lémures voladores o colugos)
Quirópteros (ej. murciélagos)
Desdentados (ej. hormigueros, perezosos)
Folidotos (ej. pangolines)
Lagomorfos (ej. liebres y conejos)
Roedores (ej. ratas, ardillas, castores, hámsters)
Tubulidentados (ej. oricteropo o cerdo hormiguero)
Proboscídeos (ej. elefantes)
Hiracoideos (ej. damanes)
Perisodáctilos (ej. caballos, tapires)
Artiodáctilos (ej. jabalíes, hipopótamos, camellos, ciervos)
Cetáceos (ej. ballenas, delfines, marsopas y cachalotes)
Pinnipedos (ej. focas y leones marinos)
Sirenios (ej. manatíes, vacas marinas)
Carnívoros (ej. leones, tigres, jaguares)
Primates (ej. simios y el hombre)

Proboscideos

Fuente Consultada:
DIDCATICA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo I Los Seres Vivos Invertebrados

Clasificacion de los Invertebrados Cuadro Sinoptico

CUADRO DE LA CLASIFICACIÓN DE LOS INVERTEBRADOS

Constituyen la gran mayoría de los animales, tanto en número de especies como de individuos. De las aproximadamente 1.071.000 especies zoológicas que existen en el mundo, más de un 95% son invertebrados, es decir unos 1.029.000. Algunas de estas especies nos son muy familiares, como por ejemplo muchos tipos de insectos, crustáceos y moluscos, y en cambio de otras ni siquiera habremos oído hablar, a pesar de que algunas son muy abundantes.

Dentro de este extensísimo grupo la variación es enorme. El tamaño de los invertebrados va desde los microscópicos protozoos, hasta animales tan grandes como el calamar gigante, que puede llegar a medir 18 metros.

Los invertebrados se hallan en habitáis tan diversos como los desiertos y las profundidades marinas, y viven en todas las regiones del globo.

Es casi seguro que la vida se originó en los mares, y por tanto, casi todos los grupos principales de invertebrados tienen representantes marinos. Bastantes de estos grupos han conquistado las aguas dulces. Los que han llegado a adaptarse a la vida terrestre son ya menos numerosos (aproximadamente un tercio de los que colonizan las aguas dulces), y de ellos únicamente los artrópodos pueden vivir en el aire y los hábitats verdaderamente secos.

Muchos invertebrados, como las arañas, son de vida libre mientras que otros, como los percebes, están ligados al sustrato durante su vida adulta y otros viven como parásitos en el interior o encima de plantas o animales.

Algunos invertebrados tienen una gran importancia económica como alimento para el hombre. Otros son el sustento de otros animales, formando parte de las cadenas alimentarias (por ej. los organismos que forman el plancton marino), otros, como la lombriz de tierra, son de gran utilidad ecológica y agrícola al mejorar el suelo para la proliferación de las plantas, y por fin otros son muy perjudiciales como parásitos y provocan enfermedades tan temibles como la malaria en el hombre o plagas en las plantas.

Protozoos (seres unicelulares de organización muy simple)
Amebas (cuerpo formado por prolongaciones llamadas pseudópodos)
Flagelados (se desplazan mediantes unas estructuras en forma de filamentos, llamados cilios o flagelos)

Ameba

Esponjas
Tipo ascon (estructura simple en forma de saco de paredes delgadas)
Tipo sycon (pared corporal con cámaras de coanocitos)
Tipo leucon (atrio reducido y pared corporal gruesa con múltiples cámaras de coanocitos)

Esponja

Cnidarios (cuerpos provisto de tentáculos con nematocitos)
Tipo pólipo (viven fijos al sustrato) f Solitarios (actinios, anémonas, hidras)
Coloniales (madréporas, corales)
Tipo medusa (viven libres nadando en el agua; cuerpo en forma de sombrilla)

Medusa

Gusanos planos
Planadas (cuerpo en forma de hoja y revestido de cilios; vida acuática libre)
Duelas (estructura muy simple adaptada a la vida parásita en el interior de animales muy diversos)
Tenias (cuerpo compuesto de una cabeza o escólex y una serie de segmentos denominados proglotis; parasitan el tubo digestivo de otros animales)

Tenia

Gusanos cilindricos
Nematodos (cuerpo cilindrico y muy alargado, revestido por una cutícula y provisto de boca y ano; ej. triquina, lombriz intestinal)
Anélidos (cuerpo alargado, formado por una sucesión  de metámeros)
Poliquetos (ej. gusano pavo real, gusano pololo)
Oligoquetos (ej. lombriz de tierra)
Hirudíneos (ej. sanguijuela)

Anélidos

Equinodermos (cuerpo de simetría radiada provisto de aparato ambulacral)
Estrellas de mar (cuerpo formado por un disco central y brazos radiales)
Erizos de mar (cuerpo globoso provisto de espinas)
Ofiuras (cuerpo con largos brazos flexibles, a veces ramificados)
Holoturias (cuerpo cilindrico y alargado)
Lirios de mar (cuerpo diminuto provisto de largos brazos plumosos; en general, viven fijos al sustrato)

Erizo de Mar

Artrópodos (cuerpo segmentado y protegido por un exoesqueleto quitinoso)
Arácnidos (ej. arañas, garrapatas, ácaros, escorpiones)
Crustáceos (ej. copépodos, percebes, cangrejos, langostas, gambas)
Insectos (ej. abejas, hormigas, moscas, saltamontes, escarabajos, chinches, libélulas, termitas)

Arácnido

Moluscos (cuerpo rodeado de un manto que secreta una concha dura)
Gasterópodos (ej. caracolas marinas, caracoles terrestres)
Bivalvos (ej. ostras, almejas, mejillones, berberechos)
Cefalópodos (ej. pulpos, sepias, calamares)

Cefalópodos: Pulpo

Fuente Consultada:
DIDCATICA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo I Los Seres Vivos Invertebrados

Vida en los Pantanos Fauna y Flora Concepto

CONCEPTO DE ECOSISTEMA Y PANTANO: Se puede definir un ecosistema como un sector de la biosfera en el que los organismos viven relacionados unos con otros y con el medio físico que los rodea. Esta relación es tan estrecha que se puede afirmar que ninguno de estos organismos podría sobrevivir sin la presencia de los otros.

Como resultado de estas interacciones se establece un equilibrio que permite que las condiciones para la vida en el ecosistema se mantengan de una manera estable en el tiempo. Ejemplos sencillos de ecosistemas son los bosques, las praderas, los ríos, los lagos, etcétera. Los ecosistemas no son sistemas cerrados sino que también se relacionan entre ellos de tal modo que podemos hablar de un gran ecosistema formado por la totalidad de la biosfera.

Un ecosistema está formado básicamente por dos elementos: el conjunto de seres vivos que en él habitan, denominado biocenosis, y el lugar físico que ocupan, denominado biotopo. Dentro del biotopo podemos distinguir diversas zonas que presentan unas mismas condiciones para la vida y que reciben el nombre de hábitats. Cada uno de estos hábitats es ocupado por un determinado tipo de organismo. Así por ejemplo, dentro de un bosque los organismos pueden vivir bajo  el suelo, sobre él, en los troncos de los árboles, sobre las copas, en lugares umbríos, en los soleados, etc.

En base al concepto anterior, se llama pantano a un tipo de ecosistema formado por terrenos parcialmente inundados y cubiertos de vegetación.Los fértiles limos retenidos por la vegetación herbácea y arbustiva de los pantanos suelen permitir una provechosa explotación agrícola de éstos; además, muchas zonas pantanosas pueden utilizarse para el pastoreo o la extracción de turba.

pantano

Los pantanos se forman en zonas mal avenadas, donde no existe una red hidrográfica capaz de dar salida a la totalidad de las aguas acumuladas. Son muy frecuentes en las desembocaduras de los grandes ríos, y sobre todo en los deltas, donde la sedimentación de aluviones y limos en tierras situadas al nivel del mar impide su desecación.

Las marismas, zonas pantanosas costeras sometidas al flujo y reflujo de las mareas, presentan, en las regiones tropicales y subtropicales, una vegetación de manglares formada por arbustos y árboles de hoja perenne y adaptados a la salinidad. Un tipo de marisma muy característico es el de los Everglades de la Florida.

Entre los importantes ríos que forman zonas pantanosas o marismas en sus desembocaduras figuran el Ródano, el Guadalquivir y el Danubio en Europa, el Nilo en África, el Tigris y el Eufrates en el cercano oriente, el Mekong en Vietnam y el Amazonas y el Mississippi en América.

Otras zonas pantanosas se forman en terrenos del interior de los continentes en los que confluyen las aguas de una cuenca cerrada o endorreica; tal es el caso de los pantanos de Okavango, al este del desierto africano del Kalahari.

Las llanuras de inundación de grandes ríos como el Amazonas y el Congo, las grandes superficies de erosión glacial de la era cuaternaria, como las de las llanuras de Norteamérica, los valles de ríos que han perdido caudal o los meandros abandonados por un curso fluvial, son lugares típicos donde también puder formarse pantanos.

La lluvia que cae en la tierra corre sobre el suelo y va, finalmente, a los ríos, o forma pantanos o charcos. En su recorrido, el agua disuelve gran cantidad de materias, y lleva muchas otras en suspensión; entre ellas se encuentran nitratos procedentes de la descomposición de organismos, sales minerales de las rocas, oxígeno y anhídrido carbónico de la atmósfera, que son alimentos vitales para las plantas; no hay que sorprenderse, por ello, de que éstas aparezcan donde haya agua fresca y de que, junto a ellas, encontremos también animales.

La vida en el agua plantea problemas que se resuelven de varias maneras. El agua corriente y la estancada presentan problemas diferentes y admiten diversos tipos de comunidades. Este artículo trata de la vida en el agua estancada de lagos o pantanos.

La historia natural de un pantano depende mucho de la geología local. Los pantanos de las regiones de rocas volcánicas o lechos arenosos son mucho más pobres en vegetación y en vida animal que los pantanos que se extienden sobre terrenos calcáreos o arcillosos. La acidez de las rocas (y, por tanto, la del agua) es también importante para determinar el desarrollo  futuro  de  la  vegetación en el lago o pantano.

Los pantanos y los lagos con lechos rocosos proporcionan poco sostén a las raíces de las plantas, pero un pantano de regiones bajas, con arcilla o depósitos aluvionales, muestra distintos grupos de vegetales. Varios tipos de juncos, los iris amarillos y la hierba centella crecen en la tierra húmeda que rodea las orillas. En éstas, y frecuentemente dentro del agua, se encuentran plantas como la caña común (Phragmites) y la espadaña (Tifa). Las plantas verdaderamente acuáticas se mantienen lejos de las orillas.

Pueden estar enraizadas y con hojas flotantes (por ejemplo, nenúfares) con hojas sumergidas (por ejemplo, elodea, hierba de los pantanos de Canadá), o con ambos tipos de hojas (ranúnculo). Cierto número de plantas (por ejemplo, la lenteja de agua y el mordisco de rana) flota libremente y puede llegar a cubrir toda la superficie de los pantanos pequeños. Finalmente, existen minúsculas plantas flotantes —el fitoplancton— que constituyen el primer eslabón en la cadena de alimentos de la comunidad.

Las plantas proporcionan alimento y refugio a los habitantes del reino animal y, por el proceso de la fotosíntesis, los proveen de oxígeno, que se disuelve en el agua. El oxígeno disuelto es muy importante no sólo para los organismos vivos, sino también para los procesos de descomposición que se producen en el fondo del pantano. Los pantanos con mucha vegetación son, generalmente, los que tienen más vida animal y los que producen una mayor cantidad de material de desecho. Las plantas sólo pueden crecer en las capas superiores, donde hay luz.

Los pantanos profundos o muy sucios no tienen plantas en el fondo y, a menos que haya buena circulación de agua, tampoco disponen de oxígeno. El proceso de la descomposición elimina rápidamente el oxígeno existente, y son pocos los animales que pueden sobrevivir. Los pantanos bajo árboles raramente ofrecen algún interés al naturalista.

La sombra impide que las plantas crezcan, y la acumulación de hojas consume todo el oxígeno, que puede disolverse en el agua.

El pantano es negro y estéril. Sólo consiguen sobrevivir en él aquellos animales, como el “gusano de cola de rata”, larva de la mosca del cieno, que pueden alimentarse de materíales sucios y de desecho y obtener oxígeno de la superficie.

LA VIDA ANIMAL
En el agua dulce pueden encontrarse representantes de casi todos los principales grupos de animales; cada zona del pantano tiene sus habitantes característicos. La superficie del agua, aunque su composición no es diferente de la del resto, actúa como una fina cubierta y es capaz de albergar algunos animales pequeños.

A los zapateros o patinadores de los pantanos (Gerris) y a los escarabajos girinos se los encuentra, frecuentemente, deslizándose por la superficie, en busca de los insectos caídos en el pantano. Los girinos tienen los ojos divididos: se cree que la parte superior es capaz de ver en el aire, y la inferior a través del agua. En las capas inferiores a la superficie se deslizan gusanos planarios negros, cuelgan pequeños caracoles (Planorbis) y las larvas de mosquitos se aprovisionan de aire.

La obtención de oxígeno es uno de los problemas principales que han de resolver los animales que viven en el agua. Los pequeños, como la hidra, y las pulgas de agua (dafnias), lo consiguen por simple difusión. Los animales mayores necesitan órganos de respiración especiales.

Los peces tienen branquias o agallas, que absorben el oxígeno directamente del agua. Algunas larvas de insectos, libélulas y moscas de carcaj también tienen agallas (branquias traqueales). Estos animales sólo pueden sobrevivir cuando hay una cantidad adecuada de oxígeno en el agua. Sin embargo, muchos animales han invadido el agua desde la tierra y siguen respirando aire. Entre estos animales se incluyen los escarabajos de agua (Hidrófilo, Girino) y las chinches de agua (Notonecta, Nepa, Belostoma), algunas larvas de moscas, los caracoles acuáticos, y los animales semiacuáticos, como los castores y las nutrias.

El que los animales puedan respirar aire atmosférico permite que vivan en agua pobremente oxigenada, siempre que haya suficiente alimento. Con una pequeña red, se puede recoger en un pantano una colección fascinante de animales pequeños, que se estudiarán luego en recipientes de reducidas dimensiones o en tanques de acuario.

Probablemente, los más numerosos (excepto los microscópicos protozoos) son los pequeños crustáceos Cíclope y Dafnia. Éstos se encuentran en todas las zonas del pantano. Se alimentan de pequeñas partículas y organismos del agua.

Las chinches de agua, Notonecta y Corisa, pueden ser atrapadas cuando nadan en busca de alimento. La chinche de agua nada de espaldas, empleando sus largas patas traseras. Ataca a gran variedad de organismos vivientes, incluso a los peces, y, si se le aproxima un dedo, lo muerde, provocando un dolor intenso.

Quizá el insecto más feroz del pantano sea el gran escarabajo buceador (Dytiscus). Éste, que es de color verde y pardo, ataca a renacuajos y peces de bastante tamaño. Los escarabajos y chinches son insectos, y poseen en su cuerpo una red muy delicada de tubos (tráqueas), con los que conducen el oxígeno a los tejidos.

Algunos de estos seres que viven en el agua, incluyendo los arriba mencionados, ascienden a la superficie para aprovisionarse de aire, que guardan luego bajo una fina capa de pelo y bajo el caparazón de sus alas. Este aire está en contacto con las aberturas de los tubos respiratorios. Otros insectos (por ejemplo, Nepa, el escorpión de agua y el “gusano de cola de rata”) tienen largos tubos (sifones) que llegan hasta la superficie para obtener aire.

Si se toman muestras en las áreas con vegetación, éstas pueden contener Hidras, unidas a las plantas, y numerosos caracoles acuáticos (Limnaea y Planor-bis). También se encuentran larvas de moscas de carcaj y arañas de agua (Argyroneta). Los caracoles acuáticos descienden de los de tierra y también respiran aire. Periódicamente, se acercan a la superficie y abren sus “pulmones” para llenarlos.

En el lodo del fondo del pantano se pueden encontrar caracoles y almejas de agua dulce. Estas últimas no respiran aire. Hacen pasar una corriente de agua por las agallas y extraen de ella el oxigeno y el alimento. Estos moluscos son muy útiles para mantener los pantanos artificiales relativamente limpios.

Consumen muchas bacterias y algas. Entre los otros animales que viven en el fondo se cuentan los gusanos planarios, las sanguijuelas y un pequeño gusano llamado Tubifex. Este último vive semi-oculto en el lodo, y provoca un flujo de agua haciendo oscilar su cuerpo. Esto le proporciona una fuente de oxígeno, que absorbe con ayuda de la hemoglobina de la sangre. De esta manera, se encuentra adaptado para vivir en lugares donde el contenido de oxígeno es bajo.

Se describen ahora con más detalle las características de algunos de los animales que viven en los pantanos.

HIDRAS
Las hidras son los pólipos mejor conocidos. Estos animales son muy singulares y curiosos en su modo de vivir, por su facilidad de regenerar todas las partes de su cuerpo, y por su manera de reproducirse. Se las conoce, vulgarmente, con el nom bre de pólipos de agua dulce. Tienen el cuerpo oblongo, lineal o en forma de cono invertido; es gelatinoso y transparente, y se estrecha por su parte inferior. Su boca se encuentra en un extremo y está provista de una fila de tentáculos. Si se corta una parte cualquiera de una hidra, retoña muy pronto y, si se divide su cuerpo en dos partes, en el sentido que se quiera, cada mitad se convierte en una hidra completa.

NOTONECTAS
El nombre aplicado a estos insectos se deriva de dos palabras griegas, que significan dorso y nadar; se los designa así porque acostumbran a nadar de espaldas. Sólo viven de la rapiña, y son uno de los insectos más carnívoros; aquellos que son atacados por la notonecta mueren poco después de haber sido picados.

Es tanta su voracidad que no perdonan a los de su propia especie, matándose entre sí cuando pueden. Las patas anteriores y medias de este insecto no le sirven para nadar; cuando anda sobre las plantas acuáticas o fuera del agua y en terreno seco, las dos posteriores se arrastran; pero en el agua son las únicas que se mueven; se sirve de ellas como si fueran remos.

CICLOPES (“CYCLOPS”)
Linneo aplicó el nombre de monóculos a un grupo de crustáceos que pueden tomarse como tipos de este gusano. Los cíclopes tienen el cuerpo oval, cónico y prolongado, y sólo están provistos de un ojo. La porción anterior del cuerpo se divide en cuatro segmentos; el primero, mucho mayor que los otros, comprende la cabeza y la porción del tórax, que están cubiertas por escamas.

Tienen cuatro antenas, dos mandíbulas divididas en dos partes articuladas, dos maxilas o labios inferiores con barbas, y cuatro partes divididas cada una de ellas en dos ramas cilindricas, guarnecidas por pelos o hilos. Dos de las antenas son muy largas, sencillas, y se componen de un gran número de artejos pequeños, que facilitan el movimiento del cuerpo, desempeñando, casi, el oficio de patas. A cada lado de la cola de la hembra del cíclope existe un saco oval, lleno de huevos. La mayor parte de estos crustáceos nadan perfectamente de espaldas, con notable rapidez, y pueden avanzar y retroceder con la misma facilidad. A falta de materias animales devoran vegetales; el fluido en que viven no pasa a su estómago. El número de huevos que pone la hembra aumenta con la edad; al principio, son pardos u oscuros, pero adquieren trasparencia cuando alcanzan el fin de su desarrollo, sin aumentar de volumen. Una sola fecundación puede servir para varias generaciones sucesivas. El tiempo que el huevo permanece en su ovario oscila entre dos o diez días; esto depende de la temperatura y de otras circunstancias. Al nacer, las crías sólo tienen cuatro patas, y su cuerpo es redondo y sin cola.

RANAS
La rana verde es esencialmente acuática; habita indistintamente en las aguas corrientes o estancadas y se la encuentra en las orillas de los ríos, en los arroyos, en los estanques y en los pantanos. Sin embargo, siempre busca parajes cubiertos de hierba. Al menor ruido, se lanza al agua, desapareciendo entre las hierbas o debajo del cieno. Se alimenta de insectos, de pequeños moluscos, de larvas, lombrices de tierra, gusanos y otros seres análogos, con tal de que se muevan.

El canto del macho (croar) es muy sonoro; lo produce por medio de aire que expulsa de sus pulmones, el cual hace vibrar las cuerdas vocales, ampliándose el sonido en los sacos vejigosos situados en los ángulos de la boca; la hembra, que carece de ellos, emite sólo un débil gruñido, que produce inflando la garganta.

Una vez terminada la fecundación de los huevos puestos por la hembra, se observa que el germen, al principio semejante a una mancha negruzca, situada en uno de los puntos del vitelo (especie de leche concentrada, análoga a la yema del huevo de las aves), parece aumentar de tamaño.

De allí ha de salir el renacuajo, el cual va cambiando de forma, de estructura exterior y de género de vida, más o menos rápidamente, según las especies. La cola aplastada, como la de los peces, y que sólo le sirve para moverse por el agua, termina perdiéndola por reabsorción. El desarrollo completo, hasta llegar al estado adulto, suele durar unos setenta días. La carne de rana es muy apreciada, por lo que resulta un manjar caro.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°73 Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
Enciclopedia CONSULTORA Tomo II Los Seres Vivos
DIDACTICA Enciclopedia Temática Ilustrada Tomo I Ecología
Enciclopedia HISPÁNICA Los Pantanos

Formación de los Arrecifes de Corales Distribucion Mundial

INTRODUCCIÓN: En los mares del Sur, en el Pacífico y en la Polinesia principalmente, existen colonias de pólipos y medusas muy notables, sobre todo por su número. Una de las formas más vulgarizadas, propia de las costas mediterráneas, es el llamado coral.

Hasta el siglo XVIII se creía que el coral era una planta. Hoy se sabe que no es sino un esqueleto duro y mineral, formado a expensas de colonias de pólipos. Las ramas del coral se parecen remotamente a las de una planta. El peso específico del coral rojo es de 2,68 y su dureza es igual a la de la calcita. Para conseguir un buen coral rojo es preciso arrancarlo cuando el polipero está vivo, porque si muere, y permanece largo tiempo en el fondo del mar, se vuelve negruzco. Su composición química demuestra que está formado de carbonato calcico y magnésico, óxido de hierro y sal común.

Arrecife de Corales

Hay un grupo de animales invertebrados que reciben el nombre de cnidarios, que está formado por los pólipos y las medusas. Viven principalmente en los mares, aunque algunos habitan en aguas dulces. No hay especies terrestres. Los pólipos tienen forma de saco. Cuentan con un orificio en la parte superior, que sirve tanto de boca como de ano, rodeado de varios tentáculos. Los pólipos no se mueven y viven fijos a las rocas. Las medusas, en cambio, flotan y nadan en el agua. Muchos pólipos viven agrupados en colonias formadas por gran cantidad de diminutos individuos que viven sobre una estructura rígida formada por depósitos de sales minerales. Estas estructuras esqueléticas pueden adoptar bellas formas, algunas veces globosas como en el caso de las madréporas y otras ramificadas como en los corales. En determinados lugares, estas colonias se agrupan a su vez formando comunidades de grandes dimensiones como ocurre en las barreras de arrecifes, algunas de las cuales llegan a tener más de mil kilómetros de longitud.

Ver: El Peligro Actual de los Arrecifes

En la Edad Media se creía que curaba la epilepsia y otras enfermedades nerviosas, y los musulmanes colocaban en las tumbas de sus deudos ramas de coral para asegurarles la felicidad en la otra vida.

No es fácil trabajar esta sustancia extraída del fondo del mar. Los operarios que a esta labor se dedican utilizan limas y cuchillos de pequeño tamaño, y para que no se les rompan las finas ramitas de coral dejan caer agua fresca gota a gota sobre el punto que trabajan. Antes de la Segunda Guerra Mundial, el comercio del coral proporcionaba a Italia más de 4 millones de liras anuales.

En los mares cálidos, especialmente en el Pacífico, se desarrollan curiosas colonias de corales, dando lugar a los famosos arrecifes madrepóricos. La madrépora es una asociación de pólipos, formada por millones de individuos que poseen una especie de esqueleto o formación caliza interna denominado «polipero».

Éstos son muy variados, pero en el caso de los que dan origen a los arrecifes madrepóricos, suelen ser tan numerosos que llegan a formar auténticas islas. Algunos dan origen a los bancos de coral, acumulaciones de materia caliza que van engrosando con la aportación de nuevos individuos y llegan a sobresalir de las aguas para dar lugar a una barra, un banco,.una especie de muralla, como ocurre en las cercanías de Filipinas.

FORMACIÓN: Los arrecifes y atolones que pueblan los mares tropicales y subtropicales son el resultado del trabajo continuado de millones y millones de estos pequeños animales, llamados corales. El tamaño de éstos oscila entre un milímetro y unos 2 ó 3 centímetros, pero se reúnen en tan gran número que sus esqueletos calizos llegan a constituir la mayor parte del material que forman los arrecifes. Los corales están relacionados con las anémonas de mar y son miembros del grupo de animales denominados celentéreos. La capacidad de formar el esqueleto calizo que los recubre, distingue a los corales de las anémonas de mar.

Algunos tipos de corales viven aislados pero, generalmente, lo hacen en colonias, formadas por, lo individuos resultantes de la reproducción repetida de un solo animal. Estas colonias, que pueden presentar un diámetro de varios metros, son la base fundamental de los arrecifes de corales.

El cuerpo de un coral, tanto del que vive aislado como del que lo hace en colonias, se desarrolla según el plan básico que sigue el grupo de las anémonas. La parte principal de su cuerpo es una especie de tubo con una única abertura, la boca. Ésta aparece rodeada de un número de tentáculos múltiplo de seis. Estos tentáculos poseen un gran número de “células punzantes”.

Los corales son animales carnívoros y utilizan estas “células punzantes” para capturar los diminutos animales que flotan en el agua, los cuales constituyen su alimento. El coral se lleva a la boca, por medio de los tentáculos, gusanos, crías de crustáceos e, incluso, peces. El cuerpo del coral se denomina pólipo. Muchos corales contienen en sus cuerpos pequeñas plantas verdes (algas), que, al parecer, los ayudan a eliminar sus materiales de desecho.

Alrededor del cuerpo, y en su parte inferior, está el esqueleto, cuya forma es semejante a la de un cáliz. Existen, sin embargo, algunas placas verticales, que crecen hacia adentro; a ellas se deben las complicadas figuras que pueden adoptar los esqueletos (corales) de los pólipos.

Corte y Vista de un Coral

Estas placas verticales crecen por fuera del cuerpo del coral, provocando la aparición de estrías o canales en su superficie. Para alimentarse, los corales salen del cáliz, de manera semejante o como lo hacen los caracoles y, del mismo modo pueden guarecerse adentro en caso de necesidad. A medida que el cora! crece, lo hace también su esqueleto. El cuerpo de los corales y sus esqueletos están, en general, brillantemente coloreados.

Los corales se reproducen liberando células reproductoras en el agua. Los huevos fertilizados se depositan debajo y, si las condiciones son favorables, se trasforman en nuevos corales. Es más importante, sin embargo, el proceso de gemación por el que los corales construyen sus colonias. Cuando un coral alcanza un cierto tamaño, le aparece una yema, inmediatamente encima del nivel del cáliz. Este brote se desarrolla, convirtiéndose en un individuo completo, con boca y tentáculos, que comienza, a su vez, a formar su propio esqueleto.

El nuevo animal no siempre se independiza totalmente del padre. En algunas especies, lo que se forma es una masa continua de tejido viviente, con muchas bocas y tentáculos, mientras que en otras los cuerpos de cada individuo están diferenciados, aunque sus esqueletos aparezcan formando, materialmente, un mismo bloque. Este proceso de reproducción por yemas se va continuando progresivamente, lo que da como resultado la formación de grandes estructuras ramificadas, en unos casos, o una masa caliza sólida, en otros. Los animales inferiores de la colonia van muriendo gradualmente, pero sus esqueletos permanecer.

Debido a las ramificaciones que se producen, se creyó durante algún tiempo que las colonias de corales pertenecían al reino vegetal. La velocidad de crecimiento varía de una especie a otra y puede llegar a ser de unos 2 ó 3 centímetros por año.

Aunque estas colonias coralíferas sean la base de los arrecifes, los corales no son los únicos miembros que forman la comunidad. Los alcionarios están estrechamente relacionados con los verdaderos corales. Estos animales poseen esqueletos calizos y se distinguen de los verdaderos corales por tener tan sólo ocho tentáculos.

Los alcionarios tienen también, en muchas ocasiones, gran importancia en la formación de arrecifes. Las olas del mar rompen, en algunas partes, la estructura de éstos, arrancando fragmentos que rellenan los espacios existentes entre los corales, con lo que la estructura total se apelmaza, formando una masa sólida.

Las pequeñas algas llamadas nulíporas juegan, también, un importante papel en esta labor de cementación, pues dan lugar a la formación de carbonato calcico, el cual actúa como elemento de unión entre los diversos fragmentos coralíferos. Los moluscos, estrellas de mar, gusanos de mar, etc., construyen sus habitáculos en los arrecifes. Algunos se alimentan de los propios corales y sus valvas contribuyen al crecimiento y estructuración de los arrecifes.

DISTRIBUCIÓN  DE  LOS ARRECIFES
Los corales se encuentran en la mayoría de los mares; algunos viven a profundidades considerables. Requieren, no obstante, condiciones muy especiales. La temperatura es un factor muy importante, como lo demuestra el hecho de que sólo existen arrecifes en aguas cuya temperatura es superior a 18° C. Este hecho limita su existencia a latitudes menores de 30°, es decir, a regiones cercanas al ecuador, constituyendo la única excepción los arrecifes de las Bermudas, que no caen dentro de esta zona de latitudes.

Mapa de la Distribución de Arrecifes en el Mundo

Esto es debido al efecto de la corriente del Golfo. Dentro del área de latitudes citada, existen .grandes zonas en las que no se forman arrecifes. Las costas occidentales de los continentes están bañadas por corrientes oceánicas frías que impiden la existencia de corales. La distribución de arrecifes fósiles, que es muy diferente de la de los actuales, proporciona excelentes indicios para conocer los cambios climáticos que ha sufrido la Tierra.

La presencia de agua salada limpia es otro requisito para el crecimiento de los corales. Debido a ello, no existen arrecifes en las cercanías de las desembocaduras de los ríos, los cuales, como es sabido, arrastran hasta el mar sedimentos y agua dulce. Las lluvias fuertes durante la marea baja matan a los corales, al rebajar la concentración salina del agua.

Los corales constructores de arrecifes contienen algas y no crecen a profundidades mayores de 50 metros, debido, probablemente, a la disminución de la temperatura y de la intensidad luminosa. La formación de un arrecife requiere, pues, una base conveniente que ha de estar situada a menos de 50 metros de la superficie del mar.

Los corales no resisten una larga exposición al aire y, por tanto, no crecen muy por encima del nivel que alcanza el agua durante la marea baja. La profundidad más apropiada para el desarrollo de los corales es de 30 metros; a esta profundidad las olas no pueden producir daños de importancia.

FORMACIÓN  DE ARRECIFES
Pueden distinguirse tres tipos de arrecifes: arrecijes costeros, arrecifes barrera y atolones. El primero de ellos, como su propio nombre indica, aparece cerca de las costas, adentrándose, a veces, en el mar hasta un kilómetro. Los arrecifes barrera se forman lejos de la costa y están separados de ella por un canal bastante profundo, de varios kilómetros de anchura.

Es frecuente, sin embargo, encontrar arrecifes barrera alrededor de las islas oceánicas. Los atolones de corales tienen forma de anillo, y pueden extenderse a lo largo de varios kilómetros. El anillo está, generalmente, abierto por la parte de sotavento.

El crecimiento es más grande en la zona exterior de estos arrecifes, a la que las olas llevan grandes cantidades de alimentos y oxígeno disuelto. Los corales de esa zona son, casi siempre, compactos y redondeados, pues sólo así pueden resistir la acción de las olas. De todos modos, el oleaje les arranca fragmentos, que son llevados a la parte plana del arrecife, situada detrás de su pared exterior.

Estos fragmentos llegan, con frecuencia, a unirse con arena y arcilla, formando las islas de corales de los arrecifes barrera y atolones. Los animales arrastrados por el aire o el agua colonizan rápidamente las islas así formadas. Detrás de la pared exterior, y en aguas tranquilas, viven los corales más delicados, cuyo crecimiento no es muy grande.

ORIGEN  DE  LOS ARRECIFES
El origen de un arrecife costero se comprende con facilidad. Comienza a formarse sobre el fondo del océano, si las condiciones de profundidad y temperatura son convenientes.

Los arrecifes barrera y los atolones proceden de profundidades considerables, mucho mayores de las que permiten el crecimiento de los corales. Carlos Darwin fue el descubridor del mecanismo por el que tales arrecifes parecen formarse. Muchas de sus observaciones las hizo entre 1831 y 1836, durante su viaje como naturalista a bordo del Beagle.

De acuerdo con la teoría de Darwin, los tres tipos de arrecife son etapas de un solo proceso, que comienza con la formación de los arrecifes costeros. Darwin sugirió que el arrecife costero se convierte en arrecife barrera por un hundimiento gradual de la tierra, la cual, al sumergirse totalmente, hace que éste se trasforme en atolón.

Esta teoría está confirmada por la existencia de valles sumergidos en muchas islas oceánicas. No explica, sin embargo, por qué todos los “canales” que separan los arrecifes barrera de la costa tienen profundidades similares (50 — 100 metros), ya que es bastante improbable que el hundimiento de la tierra sea igualmente grande en todos los iugares.

Otra teoría sostiene que los arrecifes barrera y los atolones se forman sobre plataformas sumergidas, situadas a la misma profundidad, aproximadamente. La existencia de tales plataformas, especialmente condicionadas, fue puesta en duda hasta que Daly propuso su teoría del control glacial, en 1910, en la que explicaba cómo, durante el último período glacial, la superficie del mar debió estar de 50 a 100 metros por debajo de la actual, a causa de la gran cantidad de agua que almacenaron los glaciares.

La acción de las olas, entonces, habría convertido las costas en plataformas. Los corales debieron morir todos, excepto aquellos que vivían en las aguas más cálidas; cuando la temperatura y el nivel del mar subieron, éstos últimos volvieron a constituir colonias sobre las plataformas recién formadas. Como su crecimiento es más grande en la parte exterior, se formarían arrecifes barrera y atolones. La teoría de Daly está de acuerdo con la profundidad uniforme de los “canales”.

El suelo de éstos, dejando aparte los sedimentos depositados recientemente, se encuentra en el mismo nivel de la plataforma original.

De acuerdo con la teoría del control glacial, los arrecifes existentes sólo pueden tener unos 100 metros de anchura. Recientes medidas, efectuadas, entre otros métodos, por las técnicas de perforación y de sondeo acústico, han puesto de manifiesto la existencia de espesores mucho mayores, lo que ha vuelto a vitalizar la teoría darwi-niana del hundimiento. Parece, por tanto, que en la formación de los arrecifes han intervenido los hechos descritos anteriormente en ambos procesos.

Fuente Consultada:
Revista N°61 TECNIRAMA La Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología
Enciclopedia CONSULTORA Tomo N°2 Los Seres Vivos Algunos Habitantes del Mar

Caracteristicas de los Reptiles Reproducción Respiración

La palabra reptil proviene del latín, donde la combinación repto-isere  significa arrastrarse. Son vertebrados pecilotermos, vale decir que poseen una columna vertebral y cuentan con un sistema circulatorio donde la sangre varía de temperatura según las condiciones térmicas del ambiente. Pero aún hay mucho más que decir sóbrelos reptiles. Por ejemplo, que son ovíparos, o sea que las hembras ponen huevos de los que nacerán más tarde las crías, después de un cierto tiempo de incubación natural.

Sus extremidades le sirven casi exclusivamente como apoyo, y se valen de la cola  -tal el caso de los cocodrilos y lagartos- como órgano de propulsión. Hay otros reptiles, como las serpientes, también llamados ofidios, carecen decididamente de miembros y emplean la articulación de sus vértebras y costillas para trasladarse, arrastrándose. Los reptiles pueden hacer vida anfibia.

Veamos ahora este tema con mas profundidad:

ORIGEN: Los primeros vertebrados que colonizaron y conquistaron la tierra firme fueron los reptiles.  que aparecieron al final de la era paleozoica, hace unos 300 millones de años. Este grupo de animal se diversificó y difundió rápidamente a lo largo de era siguiente, cuando surgieron formas gigantes como los dinosaurios, los cuales fueron durante mucho tiempo los señores absolutos de la tierra hasta que se inició su declive, por causas aún desconocidas en gran parte, a finales de la era mesozoica.

Hubo un tiempo en que los reptiles señorearon la Tierra y los cuerpos enormes de los dinosaurios, Tiranosaurios, Diplodocus y otros, dominaron a los restantes animales. Su reproducción fue intensa y, dado su carácter herbívoro, necesitaron enormes cantidades de plantas para subsistir.

La aparición de los primeros carnívoros y, sobre todo, los mamíferos que devoraron sus huevos, iniciaron el exterminio de estos gigantes añadiéndose a esta causa la aparición de los primeros fríos y la desecación de grandes zonas pantanosas donde ellos vivían.

Los grandes reptiles tuvieron que replegarse a las zonas más cálidas del planeta, donde no tardaron en extinguirse en forma rápida y un tanto misteriosa, puesto que no ha sido aclarada satisfactoriamente la razón de la hecatombe de estos gigantescos animales.

Los que hoy subsisten, por cierto numerosos y variados, no son sino reliquias de sus antecesores de la Era Secundaria. En la actualidad, a pesar de las numerosas especies de reptiles existentes y de su amplia distribución, su lugar dentro de la escala zoologica es, en relación con el que ocupan otros vertebrados como las aves y los mamíferos, ciertamente poco relevante.

La mayoría de los anfibios tienen que volver al agua para reproducirse. Sus huevos forman una jalea suave, sin cascara protectora, y las crías, que respiran por medio de branquias, sólo pueden desarrollarse en el agua. Pero, mientras que los anfibios no han tenido mucho éxito en sus intentos de colonizar la tierra, los reptiles sí lo tuvieron, hasta tal punto que los reptiles acuáticos actuales necesitan volver a tierra para reproducirse.

Los reptiles constituyen el primer grupo de vertebrados realmente adaptados a la vida terrestre ya que han podido reducir por completo la pérdida indeseada de agua gracias a que poseen el cuerpo rodeado de uan capa espesa, dura e impermeable, formada por escamas córneas.

Animales tan dispares como una tortuga, una serpiente, un camaleón y un cocodrilo son reptiles porque poseen características fundamentales comunes.

reptiles: serpiente, iguana, tortugas, cocodrilos

En primer lugar, todos ellos respiran por medio de pulmones, incluso los que viven en el agua, y su nacimiento, a partir de un huevo de cascara endurecida, significa la aparición de un animal completo, sin la metamorfosis que sufren los anfibios.

Como los peces y los anfibios, los reptiles animales poiquilotermos, es decir, que en ellos la temperatura del cuerpo oscila según la que existe en el entorno, pues no disponen de mecanismo termorreguladores. Este hecho limita su area de distribución, que no puede sobrepasar determinadas latitudes o altitudes, las cuales resultan demasiado frías para ellos.

Su piel no es húmeda, sino seca, cubierta por escamas que en el caso de las tortugas llegan a formar una concha sólida y dura. Periódicamente realizan una muda de la piel, hecho muy conocido en las serpientes, ya que es frecuente encontrar en el bosque las pieles abandonadas por estos ofidios en sus períodos de crecimiento.

Aunque los reptiles son amantes del agua, no necesitan de ella tanto como los anfibios. Muchos viven en el mar, pero los terrestres no suelen habitar muy lejos de las corrientes de agua o de los estanques. La piel escamosa, dura y seca, evita la evaporación de sus tejidos y les protege contra el calor y la excesiva insolación. Por esta razón resisten mejor que los anfibios los rigores de un verano excesivamente duro y, en cambio, les afecta más el frío. De ahí que casi todos ellos vivan en zonas tórridas, tropicales o por lo menos templadas.

Entre los reptiles, aparecen formaciones córneas que cumplen una función defensiva, ofensiva o aumentaría, como son los picos de las tortugas o las garras de saurios, cocodrilos y quelonios. Estructuras como los cuernos y crestas que muestran ciertos saurios, entre los que destacan muchas especies de lagartos australianos, o el órgano que forma el llamado «cascabel» de las serpientes del mismo nombre, son modificaciones de las escamas epidérmicas.

Cuernos en algunos los Reptiles

Por lo general, el tegumento contiene escasas glándulas, a diferencia de lo que ocurre con otros vertebrados, como los anfibios, v cuando aquéllas se presentan desempeñan un papel de mareaje del territorio. Tal es el caso de las secreciones glandulares femorales de los lagartos y de las cloacales de las serpientes.

La configuración del cráneo varía en los distintos grupos reptilianos; así, mientras que en las tortugas no hay fosas temporales (cavidades que permiten la inserción de los músculos masticadores), característica que se conoce como cráneo anápsido, en los cocodrilos aparecen dos.

A partir de los cocodrilos se observa una evolución craneana en el sentido de desaparición progresiva de las fosas: en los saurios no existe fosa temporal inferior (cráneo euriápsido) y en las serpientes se han perdido ambas (cráneo ofidiano). La peculiar estructura del cráneo de los ofidios es lo que permite la gran capacidad de apertura bucal que muestran estos animales, de evidente utilidad a la hora de cazar y engullir presas mucho mayores que ellos.

Esta habilidad se complementa con la posibilidad que tienen también las serpientes de dilatar su cavidad corporal gracias a la flexibilidad de sus costillas, integradas por segmentos articulados entre sí.

La Herpetología, ciencia que estudia los reptiles, los clasifica en cuatro órdenes fundamentales:

Plagiotremas como las serpientes (ofidios) y los lagartos (saurios).
Emidosaurios como el cocodrilo.
Quelonios como la tortuga.
Rincocéfalos como la matera.

Todos ellos son animales de sangre fría en los que el metabolismo general se halla atenuado. Por esto sus movimientos suelen ser lentos y, en muchos casos, pesados. Es cierto que los lagartos son ágiles, pero las tortugas y ios cocodrilos son muy lentos.

La mayoría de los reptiles suelen pasar largo tiempo inmóviles y su período de hibernación es prolongado. Si el invierno se alarga, permanecen muchos meses dormidos, sin dispendiar casi ninguna energía.

Los sentidos suelen estar poco desarrollados y revelan cierto estupor. Muchas serpientes se sirven de la lengua como órgano táctil ya que la piel de todos ellos es poco apta para sensaciones cutáneas. El gusto y el olfato están poco afinados, y su cerebro es pequeño demostrando escasa inteligencia.

Es difícil domesticar una tortuga y prácticamente es inútil intentar establecer relaciones amistosas con cualquier reptil. Incluso entre ellos no establecen los lazos familiares que veremos en los vertebrados superiores, los mamíferos. Quizás por estas razones los reptiles, a excepción de las tortugas, han sido umversalmente odiados convirtiéndose su nombre en uno de los peores insultos, y es común a casi todas las religiones una identificación de la serpiente con el genio del mal. Aunque algunos son herbívoros, la mayoría se alimentan de carne.

Las lagartijas comen insectos, pero en los de tamaño superior encontramos devoradores de presas mayores como es el caso de los cocodrilos y caimanes. Las serpientes sorprenden en este aspecto porque atacan y engullen animales de mayor corpulencia que ellas.

La puesta de huevos se realiza generalmente en la arena, en un lugar soleado a fin de que los rayos solares actúen de incubadora. La madre, por lo general, se desinteresa completamente de sus crías que nacen de estos huevos ya en forma desarrollada. Es sabido, que los reptiles dan los porcentajes más altos de longevidad, pues hay muchas especies de tortugas centenarias.

Algunos poseen la rara cualidad de poder desprenderse de la cola que, en muchos casos, vuelven a regenerar. En su anatomía existe un hecho curioso sobre cuya explicación no se han puesto de acuerdo los biólogos. Se trata de un tercer ojo atrofiado llamado ojo pineal situado entre los huesos parietales. ¿Tuvieron estos animales la facultad de poseer tres ojos en épocas muy remotas?

Los reptiles respiran mediante pulmones bien desarrollados, ya que, como es evidente, no pueden hacerlo a través de su dura piel, como hacen los anfibios.

Los más evolucionados come los cocodrilos, poseen una circulación sanguínea doble como la que podemos encontrar en los mamíferos, es decir, con la circulación pulmonar separada de la circulación sistémica, gracias a que el corazón está dividido en dos ventrículos y dos aurículas. Sin embargo en los reptiles más primitivos la división del ventrículo es incompleta por lo que se produce la mezcla de sangre venosa con la arterial.

El esqueleto de los reptiles es generalmente más robusto que el de los anfibios, especialmente el cráneo, pudiendo alcanzar por ello un tamaño mucho mayor.

Hubo un tiempo, hace aproximadamente unos 150 millones de años, en el que los reptiles constituyeron uno de los grupos de animales más importantes de la Tierra. Durante esta época se diversificaron en gran cantidad de especies, algunas de ellas de un tamaño gigantesco como los extinguidos dinosaurios, y otras más pequeñas pero de gran importancia ya que de ellas surgirían, al cabo del tiempo, las aves y los mamíferos.

En la actualidad los grupos de reptiles más significativos son: los quelonios, los cocodrilianos, los saurios y los ofidios.

Los reptiles son animales depredadores, algunos de los cuales, caso de las serpientes, han desarrollado complejas glándulas venenosas capaces de producir eficaces y elaborados compuestos tóxicos. No todos los ofidios son venenosos: la adquisición de esta capacidad está relacionada con el tamaño de la serpiente y su potencial para atrapar a su víctima por medios puramente mecánicos.

Así, las grandes especies, como anacondas, pitones o boas, matan a sus presas por constricción, mientras que las serpientes de inferior envergadura, como las víboras, crótalos, cobras o mambas, suplen su menor corpulencia con la rápida acción de sus venenos, inoculados a través de colmillos especializados que presentan, en muchas ocasiones, un canalículo central que los une directamente a la glándula productora del tóxico.

LA REPRODUCCIÓN OVIPERA: La mayoría de los reptiles ponen huevos (ovíparos), algunos alumbran a sus crías vivas (vivíparos), y unos pocos retienen los huevos dentro de su cuerpo hasta que la cría está a punto para salir del cascarón (ovovivíparos).

huevo de un reptil

Los huevos de los reptiles muestran varias ventajas sobre los de los anfibios, ya que la sustancia blanda está protegida por una cubierta coriácea, la cual proporciona el soporte que una estructura viva precisa en tierra, y restringe las pérdidas de agua a la atmósfera.

Los huevos están provistos de grandes cantidades de yema, para nutrir al embrión, y de un saco especial, el alantoides, que permite el paso del oxígeno y del bióxido de carbono entre el embrión y el exterior. El embrión se desarrolla en un saco que contiene un fluido (cavidad amniótica) equivalente a las aguas quietas en que crecen los renacuajos.

Corte esquematico de un huevo de un reptil

Huevos de una Tortuga

Excepto en los lagartos, no suelen existir demasiadas diferencias entre macho y hembra, en reptiles de una misma especie. En los cocodrilos, por ejemplo el caimán americano, la diferencia es simplemente de tamaño, siendo el macho, a menudo, mayor y más pesado que la hembra, a partir del sexto año.

Entre las tortugas es raro encontrar diferencias de tamaño; pero, si existen, la hembra suele ser mayor, en tanto que el macho posee una cola más larga. En las serpientes, ambos sexos son muy parecidos y, según se cree, se reconocen por los olores producidos por glándulas especiales. Sin embargo, entre los lagartos, las diferencias sexuales son muy acusadas, recordando el dimorfismo sexual de algunos peces. Pueden poseer   características  estructurales   permanentes o cambios de apariencia momentáneos, o según las estaciones.

El macho del camaleón de Owen posee tres largos cuernos puntiagudos en la cabeza, mientras que la hembra sólo tiene uno; éste es un ejemplo de características permanentes, al igual que los vividos colores de la garganta y parte inferior del macho del lagarto espinoso. En la época del celo, el macho del clamidosaurio así llamado porque posee un collar o clámide formada por un repliegue de la piel, adquiere colores llamativos.

También en esta época los lagartos machos defienden su territorio con ferocidad, expulsando a los machos intrusos con violentos ataques. Como los reptiles ponen huevos protegidos por una cascara, la fertilización debe realizarse en lugares profundos del sistema reproductivo, más allá de las glándulas productoras de aquélla. Precisan medios para introducir el esperma, y los machos de los reptiles poseen estructuras muy desarrolladas para estos fines.

Las hembras de algunas tortugas, serpientes y lagartos, son capaces de almacenar el esperma recibido durante el apareamiento, de forma que pueden producir varios grupos de crías a partir de una sola cópula. Se conocen algunas tortugas americanas que ponen huevos fértiles cuatro años después del apareamiento, y una serpiente, Leptodeira, que lo hace hasta cinco años después de la cópula.

Según lo que se sabe, todos los cocodrilos y tortugas ponen huevos, así como la mayoría de las serpientes y lagartos, pero otros alumbran sus crías vivas. Los lagartos vivíparos (Lacerta vivípara) son notables porque, en general, incuban los huevos en su interior, saliendo las crías vivas, aunque parte de sus congéneres —en los Pirineos— pongan huevos. En los reptiles, el número de huevos de cada puesta varía de 1 a más de 100. Los varanos y lagartos cornudos ponen más de treinta huevos, pero la mayoría de los lagartos ponen, por lo menos, quince, y las salamanquesas y las iguanas, con frecuencia, sólo uno.

Las serpientes, sobre todo las pitones, y las tortugas son las más prolíñcas, poniendo ciertas serpientes hasta cien huevos, y algunas tortugas marinas, doscientos. Es muy raro que la construcción de nidos esté muy desarrollada; y lo más frecuente es que baste un agujero en el suelo o un montón de residuos vegetales, acelerando la incubación el calor de la masa fermentescible.

Las hembras de las tortugas marinas son famosas por su costumbre de volver a tierra para depositar sus huevos; parece ser que, a menudo, vuelven a la misma playa arenosa donde ellas nacieron. Aunque algunas tortugas depositan sus huevos en una depresión poco profunda, y difícilmente se toman la molestia de taparlos, otras se preocupan de cavar agujeros profundos con sus aletas, antes de depositarlos, para luego arrojarles arena hasta dejarlos enterrados, y, finalmente, ocultar el sitio del nido con arena suelta.

La operación la realizan con tanta pericia que un espectador es incapaz de encontrar el nido después de varias horas de haberlo hecho efienden vigorosamente contra los intrusos. Se cree que el macho y la hembra de las cobras se turnan en la guarda de sus huevos, y se poseen pruebas de que algunas especies de pitones los incuban, elevando la temperatura de su cuerpo algunos grados sobre la ambiente.

Sin embargo, los cuidados maternales en las serpientes no van más allá de la defensa de los huevos, abandonando las crías a sus propios medios desde el momento en que nacen. Las hembras de algunas especies tienen el hábito de reunirse en lugares determinados para hacer la puesta.

La culebra europea de la hierba es famosa por esta costumbre, encontrándose, con frecuencia, un conjunto de varios miles de huevos. Esta serpiente, al igual que otras, realiza sus puestas en lugares donde exista abundante materia vegetal en descomposición, para que el calor desprendido de la masa en fermentación acelere su velocidad de desarrollo. La hembra del caimán americano construye grandes nidos de dos metros de ancho por uno de alto.

El nido es un montículo formado por plantas en descomposición, hojas frescas y otros productos vegetales. Excava un agujero en el centro, y lo reviste con cieno y plantas acuáticas.

Deposita sus huevos (en número aproximado de 30 a 70), dando vueltas al agujero a medida que los pone y, a continuación, los cubre con cieno y plantas acuáticas, alisando luego todo el nido con su gran cuerpo. Ejercen una vigilancia cuidadosa sobre él, e incluso lo riegan en tiempo seco. Los sonidos emitidos por las crías antes de nacer son la señal para que la hembra abra la parte superior del nido con sus dientes, y aquéllas puedan escapar.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°72 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología Reptiles Ovíparos
Enciclopedia CONSULTORA Tomo 2 Seres Vivios Los Reptiles
DIDACTICA Tomo I Enciclopedia Temática Ilustrada (Oriente)

Vida de los Anfibios Caracteristicas Respiración Clasificación

En su infancia todos los anfibios viven dentro del agua, pero ninguno de ellos reside en el mar en la fase adulta. El anfibio es una transición o paso de la vida puramente acuática y propia del pez a la terrestre del reptil. La diferencia entre ambos, sin embargo, es clara y evidente. Aunque al nacer respiren por branquias como los peces, su metamorfosis les lleva a la vida aérea.

En cambio, a diferencia de los reptiles, su piel es siempre húmeda evidenciando así la necesidad de mantenerse en un ambiente con agua abundante. Sus larvas se diferencian claramente de un pez porque en ellas se halla bien definida una cabeza y el cuello. Su piel carece de escamas, pelos, plumas o cualquier otra formación, es delgadísima y está recubierta de mucosidad, circunstancia que para muchas personas es causa de violenta repugnancia.

Los primeros momentos de la vida de los anfibios son tan semejantes a los de un pez que incluso presentan línea lateral, carecen de párpados y están dotados de una cola o aleta caudal impar.

Por estas razones lo más interesante de un anfibio es el aparato respiratorio. Es admirable cómo una rana permanece al sol durante horas enteras, respirando aire atmosférico y luego se zambulle y se mantiene bajo la superficie del agua durante largo tiempo. Parece como si estos animales hubiesen sido creados para gozar de las ventajas de ambos elementos, el aire y el agua.

Anfibio: Rana

En los renacuajos es posible ver las hendiduras branquiales, idénticas casi a las de un pez y cubiertas apenas por un opérculo, aunque al principio son tan grandes que sobresalen de este opérculo y se denominan branquias externas.

Luego se reducen y finalmente se reabsorben, desapareciendo totalmente mientras se forma el pulmón. La respiración de los anfibios es algo asombroso. Del mismo modo que transforman las branquias en pulmones, son capaces de respirar a través de la piel, caso único en animales complejos. A una salamandra se le pueden extirpar los pulmones sin que muera.

La circulación también se transforma. Durante la primera fase, es parecida a la de los peces, pero en el animal adulto se asemeja más a la de los reptiles. La sangre arterial y venosa, aunque no bien separadas, apenas se mezclan en el corazón.

El esqueleto constituido por huesos bien diferenciados, presenta ya la estructura de los vertebrados completos. Se observa un cráneo, formado por varios huesos, y si bien las costillas son pequeñas y no llegan al esternón, la columna vertebral, formada por un considerable número de vértebras, es parte importantísima, primaria, del cuerpo.

Cuando los renacuajos se convierten en animales adultos aparecen los párpados para evitar la desecación del ojo y surgen las fosas nasales al servicio de la respiración, así como el oído que suele ser finísimo.

Por lo general los anfibios no gozan de muchas simpatías. El entomólogo Fabre en su volumen Los auxiliares, hizo una razonada alabanza de estos animales, verdaderos colaboradores del agricultor, pero los campesinos siguen aplastando a todos los que hallan a su alcance.

Aunque se alimentan de otros animales por ser carnívoros, el número de insectos dañinos que una rana o un sapo pueden devorar es considerable. Es cierto que su piel segrega una sustancia irritante, mas para que pudiese ocasionar molestias considerables al hombre sería preciso que se pusiera en contacto con alguna mucosa (ojos, labios, boca, etc.) ya que este líquido segregado no ejerce acción dañina sobre la piel. Del mismo modo sería necesario destruir multitud de leyendas completamente fantásticas como la de que los sapos escupen veneno y otras.

Las hembras suelen poner sus huevos en el agua, donde quedan algunas veces sin protección alguna. Al cabo de un tiempo, nacen las larvas que no tardan en convertirse en individuos adultos. Los anfibios suelen ser tan resistentes que sobreviven aun después de estar largo tiempo sin comer y soportando fríos intensos. Lo que más les perjudica es la falta de humedad. Es fácil procurarse un terrario, unido a un acuario, para observar su interesante vida y metamorfosis.

Los primeros animales que tuvieron patas, en épocas remotas, eran anfibios. Algunos llegaron a alcanzar gran talla. Así, la cabeza del Mastodonosaurus medía más de 1 m y su enorme cuerpo estaba dotado de unas placas óseas que debían darle un aspecto impresionante.

Lagartija

Las ranas, las lagartijas acuáticas o tritones, y las salamandras pertenecen a un grupo de animales llamados anfibios. Son vertebrados de temperatura variable (poiquilotermos) y, por lo general, tienen la piel húmeda y viscosa, y carecen de escamas. Esto les obliga a vivir en lugares húmedos, donde exista poco peligro de desecación.

Como decíamoa antes, los primeros anfibios debieron proceder de la evolución de peces de respiración aérea, quizá durante el período devoniano, hace unos 300 millones de años. Aunque los adultos son capaces de vivir en tierra firme, no son enteramente terrícolas. Deben volver al agua para criar. La mayoría de los anfibios que existen en la actualidad, aunque altamente especializados para otras costumbres, siguen teniendo una etapa de larva pisciforme (renacuajo), durante la cual viven en el agua.

Los anfibios de hoy pueden clasificarse fácilmente en tres grandes grupos, que veremos a continuación: a) Caudados, b) Apodos, y c) Anuros.

LOS CAUDADOS (URODELOS)
Pertenecen a este grupo los tritones, o lagartijas acuáticas, y las salamandras, es decir, los anfibios con cola. Suelen tener colores brillantes y su longitud varía desde unos cuantos centímetros hasta más de metro y medio (Salamandra gigante del Japón).

La mayoría de las especies, sin embargo, tiene menos de 30 centímetros de largo. Los huevos son fecundados dentro del cuerpo de la hembra y, normalmente, antes del apareamiento, el macho corteja a ésta de un modo complicado.

Las tritones del género Triturus, que se encuentran en Europa y en América, nos servirán como modelo para describir el típico ciclo vital de este orden zoológico.

Después del letargo invernal, los adultos —el macho con su llamativa librea nupcial— entran en el agua y comienzan a cortejarse. El macho hace alarde de su coloración y de la cresta de su cola y, pasado un rato, deposita un “paquete” de esperma.

Éste es recogido por la hembra en su cloaca (la abertura de los sistemas reproductor y secretor) y almacenado hasta que los huevos están maduros, conservándolos aislados o en pequeños grupos. Dichos huevos son recubiertos con un líquido pegajoso, que se hincha rápidamente en contacto con el agua y sirve para mantenerlos unidos a las hojas, pues la hembra normalmente, tapa los huevos colocándoles hojas encima.

La incubación de los renacuajos dura alrededor de dos semanas y, a partir del momento en que salen del huevo, empiezan a alimentarse de animales y plantas. Al principio carecen de miembros, teniendo, en cambio, branquias externas y membranosas y una ancha aleta caudal como los peces.

Al desarrollarse, van apareciendo las patas, y el renacuajo empieza a tener el aspecto de un adulto pequeño. Los pulmones evolucionan gradualmente y, durante el verano, las branquias desaparecen. Lo mismo ocurre con la aleta caudal. Hasta este momento las lagartijas acuáticas se han ido metamorfoseando (cambiando) para llegar al estado adulto. Los jóvenes adultos abandonan el agua, a la que pueden no volver durante varios años, es decir, hasta llegar a la madurez sexual. Los tritones adultos viven en lugares húmedos, alimentándose de babosas, gusanos e insectos.

Dentro de los anfibios con cola hay muchas variaciones de este ciclo vital. La Salamandra moteada europea es vivípara, es decir, alumbra las crías en vez de poner huevos. El apareamiento tiene lugar en tierra y los huevos se desarrollan en el interior de la hembra.

Salamandra moteada europea

Cuando los renacuajos van a nacer, la hembra entra en el agua. La Salamandra negra de los Alpes ha llevado el proceso a una etapa más avanzada, Los adultos no vuelven al agua nunca más. Los huevos evolucionan, pasan por la etapa de renacuajos y se convierten en diminutos adultos, antes de dejar el cuerpo de la madre, siendo así suprimido el período de libertad larvaria.

Varios tipos de salamandras depositan sus huevos en suelos húmedos, debajo de pieriormente dicho muestra cómo las salamandras han llegado a ser completamente terrestres; sin embargo, otras especies evolucionaron de distinto modo, siendo, en la actualidad, completamente acuáticas. Las formas acuáticas conservan a menudo caracteres larvarios, tales como las branquias externas, aun en la etapa adulta.

El Necturus, o Cachorro del fango, conserva las branquias externas, teniendo además unos diminutos pulmones. En otras especies, los miembros no se desarrollan totalmente. Los ajolotes de México (Ambystoma tigrinum) pueden no llegar a adquirir completamente los caracteres del adulto: les es posible alcanzar la madurez sexual y reproducirse sin una metamorfosis previa.

APODOS O GIMNOFIONOS
Estos anímales, cuyos nombres no son muy conocidos, viven sólo en los trópicos. Muestran un aspecto parecido a grandes lombrices grises, carecen de extremidades, teniendo solamente unos diminutos ojos atrofiados y ocultos bajo la piel. Poseen, además, escamas pequeñas epidérmicas, característica que no tienen los otros anfibios.

La mayor parte de ellos construyen sus madrigueras en terrenos húmedos, aunque algunos viven en el agua. Los huevos son de gran tamaño y ios depositan en el agua o en el suelo húmedo; sin embargo, algunas especies son vivíparas. El estado de larva libre puede no existir, como en algunas salamandras.

ANUROS
Estos animales —las ranas y sapos— están muy diferenciados y evolucionados, y se extienden por todo el mundo. Hay especies arbóreas, otras completamente acuáticas (la mayoría de las formas típicas) y otras que viven en madrigueras. El apareamiento tiene lugar, por lo común, en el agua, y los huevos son fecundados inmediatamente después del desove.

El ciclo vital de la mayoría de las especies sigue, en general, la trayectoria de la rana común. Existen especies que depositan sus huevos en la tierra húmeda, transcurriendo el período larvario dentro de ellos, de los que salen ya diminutas ranas. En algunas especies los individuos nacen ya capaces de valerse por sí mismos. Entre los sapos se observan interesantes ejemplos de amor paternal.

El Sapo partero, que se encuentra en la Europa meridional, aparea en tierra. Los huevos, puestos en “ristras”, quedan luego arrollados alrededor de las patas del sapo macho. Durante dos o tres semanas los renacuajos se desarrollan dentro de los huevos; al cabo de ese tiempo el sapo entra en el agua, donde los deposita. Los renacuajos pronto salen de los huevos y se desarrollan normalmente.

Sapo Partero

El Sapo de Surinam, o Pipa americana, de Sudamérica, es completamente acuático, pero sus renacuajos no pueden nadar libremente. Una vez puestos los huevos, son pasados a la espalda de la hembra, donde se introducen dentro de pequeñas cavidades. Unos repliegues de la piel recubren cada cavidad, formando una “tapa”, y los renacuajos completan su vida larvaria dentro de sus “fositas”.

Sapo Pipa Americano

Cuando salen de ellas son ya diminutas reproducciones de sus padres. Algunas especies de ranas y de sapos construyen nidos para guardar sus huevos, pero la mayoría de las especies los dejan a merced de los peces, patos y otros animales, por lo cual sólo una pequeña cantidad alcanza la madurez.

ALGO MAS…
EL CICLO VITAL DE LA RANA COMÚN
Las ranos adultas transcurren los fríos meses del invierno en una etapa de inactividad, ocultas debajo de los troncos y las piedras o enterradas en el lodo. Al comienzo de la primavera salen del letargo y vuelven al agua. Habitualmente, son los machos los que regresan primero, y atraen a las hembras croando.

El apareamiento tiene lugar allí, sin ningún cortejo previo. Cuando la hembra descarga sus huevos, el macho esparce esperma sobre ellos, realizándose la fecundación. Los huevas son recubiertos con una gelatina que se hincha rápidamente al contacto con el agua.

Por medio de ella se conservan agrupados y protegidos. Después de la fecundación, cada célula o huevo empieza a dividirse y, en pocos días, la negra esfera se alarga, desarrollando una eabeza y una cola. Los renacuajos tardan en nacer aproximadamente diez días, y se fijan a una planta mediante una secreción viscosa. No tienen aún completamente formada la boca, y los jóvenes renacuajos se alimentan con las sustancias de reserva del huevo.

ciclo de nacimiento de la rana común

Unos tres días después del nacimiento la boca, ya formada, se abre y empiezan a alimentarse con algas. En estos tres días se han desarrollado también un par de delicadas branquias externas. Durante las semanas inmediatas, el renacuajo crece rápidamente, y tienen lugar en él importantes cambios, tanto internos como externos. Se forman las branquias internas. Éstas son aberturas respiratorias, que comunican la boca y el exterior.

Un pliegue de la piel (el “opéreulo”) los cubre entonces, y se abre un nuevo orificio (el “espiróculo”) en el lado izquierdo. Las branquias externas desaparecen y, aunque diferenciado por su gran cabeza, el renacuajo se asemeja a un pez. Sin embargo, pronto empiezan su crecimiento las patas. Las traseras aparecen primero, porque las extremidades delanteras están cubiertas por e! opéreulo.

La extremidad delantera izquierda surge a través del espiróculo, seguida por la pata derecha, que emerge a través del opéreulo. Para entonces, los pulmones ya están formados y los renacuajos empiezan a respirar aire en la superficie. Ya se alimentan con sustancias animales (larvas de insectos, por ejemplo), y la boca se agranda.

Según crecen las patas la cola se va acortando, y la típica configuración de la rana empieza a mostrarse con claridad. La rana ha terminado su metamorfosis y se ha convertido en individuo adulto. Ya puede dejar el agua y vivir entre una vegetación húmeda, alimentándose de insectos, babosas y gusanos.

El proceso total, desde la fecundación del huevo hasta el fin de la metamorfosis, tarda unos tres meses en realizarse, pero todavía la pequeñe roña necesitará tres o cuatro años para llegar a le madurez y ser capaz de reproducirse.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA N°70 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología
Enciclopedia CONSULTORA Tomo N°2 Seres Vivos Los Anfibios

Construcciones de los Castores Vida y Características

VIDA DE LOS CASTORES:

Muchos animales realizan perfectas construcciones, actuando sobre el medio que les rodea para proporcionarse abrigos donde poder criar, almacenar alimentos, esconderse de sus enemigos o protegerse de las inclemencias atmosféricas.

Pero ninguno de ellos construye a una escala tan grande como el castor. Estos animales, que miden, aproximadamente, un metro de largo, incluida la cola, y pesan casi veinte kilos, pueden construir diques de cientos de metros de longitud y de cuatro metros de altura.

Castor en el Agua Transportando Ramas

Derriban árboles de hasta un metro de diámetro, construyen canales de más de trescientos metros de largo, en los que hacen flotar troncos y ramas, y edifican casas completas con “aire acondicionado”, provistas de entradas subacuáticas. Pueden también excavar en las orillas de los ríos, formando intrincados túneles.

A pesar de que estos hechos sean impresionantes, y parezcan indicar la existencia de un trabajo inteligente, sucede con frecuencia que los diques no son construidos en los lugares más apropiados, y se ha podido observar a los castores pasarse horas enteras reforzando innecesariamente diques ya terminados, o construyendo otros próximos, sin ninguna razón aparente. Parecen obedecer a un impulso interno que les obliga a embalsar el agua corriente, y a efectuar constantemente   trabajos  de  “reparación”.

ESPECIES DE CASTORES
Hay   dos   especies   de   verdaderos   castores (pues el llamado “castor de montaña”   no es de la misma clase): el castor europeo (Castor fiber), y el castor canadiense o norteamericano (Castor canadensis). Y son tan semejantes, que, en realidad, es dudoso que se puedan considerar como dos especies separadas.

El castor norteamericano está difundido ampliamente por las partes septentrionales de América del Norte (EE.UU. y Canadá), pero el castor europeo es uno de los mamíferos que más escasean en Europa, y se encuentra sólo en pequeño número en el sur de Noruega. Las costumbres de las dos especies son semejantes, mas el castor europeo, en las regiones donde escasea, tiende a vivir en madrigueras excavadas en las orillas de los ríos, sin llevar a cabo las complicadas actividades constructoras de su pariente norteamericano.

CARACTERÍSTICAS
El cuerpo, de perfil aerodinámico, del castor, está muy bien adaptado para nadar bajo el agua. Una característica notable es su cola, ancha, plana y escamosa, que mide, a menudo, treinta y cinco centímetros de largo, y tiene un color pardo grisáceo oscuro.

Esta cola para múltiples usos puede funcionar como una paleta o un remo, y servirle al castor como punto de apoyo, y también, al golpear con ella en el agua, para avisar. a los otros castores la proximidad de un’ peligro, desde casi un kilómetro de distancia. Cuando el castor nada, las patas anteriores se pliegan hacia atrás, bajo el tórax. Sólo la parte superior de la cabeza sobresale del agua. Los movimientos de las patas traseras le impulsan hacia adelante. Los dedos de las patas posteriores están unidos.

El castor puede permanecer sumergido hasta un cuarto de hora. Su piel consta de dos capas, una fina, interior (la llamada piel de castor, tan apreciada en peletería), y otra exterior, de ásperos y largos pelos protectores, que crecen entre los de aquélla. La dirección de los pelos es de adelante a atrás, de modo que, al nadar, el rozamiento entre el agua y el cuerpo queda reducido al mínimo.

Los castores son bien conocidos, a causa de sus actividades ingeníenles. Sus herramientas son los cuatro dientes delanteros, de color anaranjado, que utilizan como escoplos, y las patas delanteras, provistas de unas uñas afiladas y fuertes, que utilizan para excavar. Los dedos de las patas delanteras no están unidos, y se pueden servir de ellos para manejar troncos y ramas, de la misma manera que nosotros nos servimos de los dedos. También utiliza las patas delanteras como una paleta, pues los castores pasan mucho tiempo taponando las aberturas de sus diques y uniendo ramas y barro.

castor cortando arbol

Para cortar un árbol, se apoya en la cola, con las patas traseras separadas y las delanteras aferradas al tronco. Los dientes delanteros superiores se clavan en la madera y roen el tronco, mientras que los inferiores/separan los trozos

EL DIQUE Y LA MADRIGUERA
El dique que el castor construye a través del río sirve para formar un embalse, donde sitúa su habitación o madriguera. El dique está constituido de troncos, ramas, piedras y barro, y lo levantan en un lugar donde ya una cantidad abundante de la clase de árboles cuya corteza les sirve de alimento. Entre ellos, el abedul, el chopo, el fresno y el sauce.

La madriguera puede estar construida al borde del embalse, o en una pequeña isla natural. A veces, la construyen alrededor de un árbol pequeño o arbusto. Es una edificación en forma de cúpula, hecha con ramas amontonadas, unidas con barro.

A menudo, reposa sobre unos cimientos de troncos y de barro, que, a su vez, pueden descansar sobre una base de turba y musgo. Solamente están unidas las ramas que constituyen las paredes, y el tejado en cúpula está formado por ramas sin unir, de modo que la cámara hueca situada debajo esté bien ventilada, incluso en lo más crudo del invierno. El piso de la cámara queda siempre un poco por encima del nivel del embalse, y puede estar escalonado, de forma que los “dormitorios” queden sobre las húmedas aberturas de los túneles de entrada y salida. Estos orificios dan acceso al piso de  ramas  sumergido  y  al embalse.

cueva de castores

ACTIVIDADES DE CONSTRUCCIÓN
Para derribar un árbol, el castor se apoya sobre su cola, con las patas posteriores separadas y las uñas de las patas delanteras sujetando el tronco. Los dientes delanteros van royendo la corteza hasta penetrar en la madera. Tiene que hacer profundas tallas, hasta que el árbol cae. El castor no controla la caída del árbol en una dirección determinada, cortando el tronco por uno de los lados, pues se conocen casos de castores que han muerto aplastados por caídas de árboles.

El tronco es cortado ahora en trozos más pequeños, de alrededor de metro y medio de largo, dependiendo su tamaño de la distancia a que hayan de trasportarse. Después, echan los trozos al agua y los hacen flotar, corriente abajo, hasta el lugar de la construcción.

Los troncos y las ramas cortados están verdes, por lo cual pueden sumergirse fácilmente. Los lastran con piedras y barro, colocándolos paralelos a la dirección de la corriente, a pesar de que ésta puede desordenarlos. El dique, una vez terminado, embalsa el agua de forma que haya siempre profundidad suficiente para que el castor pueda entrar en su casa y llegar al almacén de alimentos en invierno, cuando la superficie del embalse está helada.

Una abertura en el dique sirve para que el exceso de agua salga del embalse, de manera que el nivel se mantenga constante. Pueden construir varios diques, corriente abajo de la casa, y uno o más, corriente arriba. El castor mantiene un depósito de víveres cerca de su habitación, en el embalse, a fin de alimentarse en invierno. Entre grandes ramas, introduce barro y ramitas para tapar todos los agujeros. A veces, construye largos canales para facilitar el trasporte de los árboles desde grandes distancias.

GRUPOS SOCIALES
Cada embalse está habitado por un pequeño grupo familiar de hasta doce individuos. El grupo se compone, frecuentemente, de un macho y una hembra, junto con sus dos últimas carnadas. Los jóvenes se hacen adultos al tercer año, y son expulsados del grupo familiar. La constitución del grupo es, probablemente, la misma del castor europeo. Se cree que el grupo actúa comunitariamente eñ la defensa del embalse y sus alrededores, contra  los  enemigos.

Los machos y hembras adultos se aparean entre enero y principios de marzo, y las crías nacen a partir de mayo, variando su número de 1 a 8, con un promedio de 3 ó 4. Los castores se alimentan de la corteza de los árboles, especialmente de los ya mencionados, pero en verano su régimen se complementa con brotes tiernos, raíces y hojas. El embalse del castor proporciona residencia a otros muchos seres, como peces, ranas, aves acuáticas, y pequeños mamíferos, como la rata almizclera (Ondatra zibethica).

El hombre lo considera un factor eficaz para la interrupción de los incendios forestales, y una buena reserva de agua para combatirlos. El embalse es, además, útil para retener caudales de agua que de otra manera se perderían, y para regular el curso de los ríos, pues reducen la erosión. El castor se muestra torpe en tierra, pero en el agua sólo la nutria lo supera en agilidad. El embalse es el foso que rodea su castillo o ciudadela acuática.

Fuente Consultada:
TECNIRAMA N°87 Enciclopedia de la Ciencia y La Tecnología Vida de los Castores

La Medusa de Mar Características ,Vida y Alimentación

LA VIDA DE LAS MEDUSAS DE MAR

No es raro ver flotar sobre las aguas del mar, o descubrir sobre la arena de las orillas, unos globos brillantes, transparentes como vidrio que hubiera sido inflado por un misterioso  artista marino. Si los tocamos, una violenta sensación de quemadura nos quitará todo deseo de insistir en nuestra investigación. Esos globos, cuya campana o sombrilla a menudo está orlada por un ribete violáceo o azulado, son las medusas que, en contacto con el aire, pierden su forma y su redondez para convertirse en una repulsiva masa gelatinosa. Por el vivo escozor que producen al tocar la piel, se las llama “aguas malas” y “aguas vivas”.

agua viva en la playa

Las medusas son animales marinos de la orden de los acalefos; tienen el cuerpo en forma de casquete esférico y pertenecen, como los espongiarios (esponjas), los coralarios (corales) y los equinodermos (estrellas de mar), al grupo de los fitozoarios o zoófitos, animales cuya forma recuerda la de los vegetales y tiene en común que todos viven en el mar. Son todos invertebrados, y podemos diferenciar los siguientes: pólipos, estrellas de mar,erizos de mar, corales, medusas y esponjas.

Hay un grupo de animales que reciben el nombre de cnidarios, que está formado por los pólipos y las medusas. Como dijimos antes , este grupo viven principalmente en los mares, aunque algunos habitan en aguas dulces. No hay especies terrestres. Los pólipos tienen forma de saco. Cuentan con un orificio en la parte superior, que sirve tanto de boca como de ano, rodeado de varios tentáculos. Los pólipos no se mueven y viven fijos a las rocas. Las medusas, en cambio, flotan y nadan en el agua. Tienen forma de sombrilla. Cuentan con una boca, situada en la parte inferior, y varios tentáculos, que cuelgan hacia abajo, como flecos.

Estos pólipos, al reproducirse, se especializan y se dividen el trabajo. Mientras unos se encargan de la digestión, perdiendo los tentáculos, otros se aguzan y se transforman en espinas protectoras de la colonia, y varios se afinan en órganos táctiles para avisar y proteger a los que cuidan de reproducirse.

Una colonia de pólipos parece uní sociedad industrializada. Incluso poseen sus guerreros dotados de modernísimas armas: las «cápsulas urticantes», que segregan un líquido corrosivo capaz de inmovilizar a sus víctimas, haciendo fácil su captura por medio de los tentáculos.

La medusa es un animal de doble pared y de simetría axial. Del fondo de su campana pende un verdadero badajo, llamado manubrio, en cuya extremidad se encuentra la boca. De la campana salen los tentáculos y en el centro de ella está el estómago, que se comunica con los tejidos de la sombrilla por medio de canales radiales.

Solamente en algunas especies puede verse, alrededor de la sombrilla, una delgada lámina libre llamada vela. Pero todas las especies tienen ojos pigmentados y órganos especiales que permiten al animal conservar su equilibrio de flotador viviente. Poseen además un doble anillo nervioso unido a los órganos sensitivos, que a pesar de ser muy rudimentarios reaccionan rápida mente a los contactos y los agentes químicos externos.

El tegumento que constituye el cuerpo de la medusa es, por regla general, gelatinoso y, en muy pocas especies, cartilaginoso. Siempre transparente y muy blando, presenta la notable particularidad de estar formado por 99% partes de líquido y sólo 0,5% de sustancia sólida. Nos llama poderosamente la atención, cómo puede sostenerse el organismo con tan extraordinaria cantidad de líquido. Se comprobó que un ejemplar recién extraído de las aguas pesaba 6.300 gramos, y a las pocas horas de haber muerto quedó reducido a 30 gramos.

medusas en el mar

En las medusas los tentáculo; cuelgan de la copa formando una especie de velo c túnica de filamentos que se mueven con indecible gracia y elegancia en las aguas tranquilas. Esta copa se llama sombrilla y presenta forma cóncava, hueca. En su interior cuelga a modo de badajo el resto del animal, como un pie. Las contracciones del «velo», que puede ser liso y continuo; en forma de finísimo tejido o constituyendo filamentos, permiten a la medusa trasladarse de un lugar a otro en el seno del agua. Las medusas poseen un acusado sentido del equilibrio gracias a unos órganos reguladores llamados «estatocistos», y tienen también órganos visuales. auténticos ojos, distribuidos en el borde de la sombrilla.

La parte líquida de su organismo está constituida por sales de sodio, calcio, magnesio, hierro y sulfato de calcio, y la sólida por gelatina, mucílago y algunas sales de magnesio.

Según las especies y los medios de vida, el tamaño es muy variable; algunas tienen 1 ó 2 milímetros de diámetro, ciertas Aurel0ias alcanzan 0,5 metro y existe una especie llamada Cyanea Capullata que mide 3 metros de sombrilla (copa) y cuyos tentáculos marginales llegan hasta 40 m de longitud.

Medusa Cyanea Capillata

¿Con qué se alimentan las medusas?
Al verlas tan diáfanas podríamos pensar que son el resultado de una mezcla de aire, luz y agua de mar, pero en realidad son muy voraces e ingieren permanentemente plancton —minúsculos animalillos que viven en suspensión en el agua— y, cuando pueden, también pececillos. Los tentáculos llevan la comida al interior de la sombrilla, donde poco a poco el manubrio la rodea y absorbe.

Para avanzar en el agua la medusa emplea la campana y la paleta natatoria. Al contraer la campana empuja el agua hacia atrás, y de esta manera proyecta el cuerpo hacia adelante. Algunas colonias poseen individuos especialmente dotados para la natación.

El escozor que produce el contacto de ese fitozoario, sea al tomarlo o al rozarlo descuidadamente, se debe a la emisión de un líquido urticante segregado por glándulas especiales. Ese líquido, que se esparce alrededor de la medusa, mata o, por lo menos, paraliza a las pequeñas víctimas y, en todos los casos, quita el deseo de comerla a cualquier enemigo hambriento.

medusa y su veneno para la alimentacion

En su largos tentáculos tiene un “dardo venenoso” adentro de una capsula llamada científicamente nematocistos, y que no se encuentran en ningún otro grupo de animales. El nematocisto es una cápsula que contiene una especie de látigo, llamado filamento. Cuando una presa está cerca, los nematocistos disparan los filamentos con fuerza sobre ella; estos penetran en su víctima inyectándole un veneno paralizante.

La propiedad urticante, conocida desde muy antiguo, hizo que se las llamara ortigas de mar. La irritación que producen se debe a la gran cantidad de nematocistos que poseen en sus tegumentos; éstos son pequeñísimas cápsulas, en cuyo interior, lleno de un ácido urticante, se arrolla en espiral un corto y delgado filamento que, al romperse con el contacto de un objeto o por la contracción de la piel de la medusa, se clava en el cuerpo de quien la toca, vertiendo todo el líquido que contiene la cápsula.

A veces las medusas flotan por millares sobre el mar tranquilo, en las horas del crepúsculo o de la noche, iluminándolo con una fantasmagoría de chispas fosforescentes, como si el reflejo de alguna extraña fiesta submarina llegara a la superficie de las aguas.

Fuente Consultada:
Enciclopedia CONSULTORA Tomo 2 Los Seres Vivos
Enciclopedia LO SE TODO Tomo 3 Las Medusas

Caballito de Mar o Hipocampo Características y Vida

LA VIDA DEL CABALLITO DE MAR o HIPOCAMPO

Entre cangrejos y estrellas de mar, arrojados por la marea en las playas de clima templado, suelen encontrarse unos animalitos que nos recuerdan a los fabulosos caballos con cola de pez que arrastraban el carro de Neptuno, dios del mar.

Menos llamativos, quizá, pero igualmente extraños y sobre todo más reales, los hipocampos o caballos marinos se nos presentan con su hocico largo, bastante similar al del caballo, su crin rígida y una larga cola prensil con la que se sujetan a las algas. Su nombre deriva del griego hippos, caballo, y kampé, oruga.

Imagen de un hipocampo

La posición vertical de los “caballos marinos” es característico.Pueden subir, bajar y desplazarse horizontalmente sin su postura. Vemos un pequeño hipocampo entre la vegetación submarina.

El simpático animalito presenta rasgos curiosos, en comparación con otros animales: su cabeza tiene la misma forma que la del caballo, posee una bolsa semejante a la de los canguros, un esqueleto exterior como el de los insectos, y sus ojos se mueven independientemente uno de otro, a semejanza de los camaleones. Este habitante de los mares cálidos y tropicales se mueve dentro del agua en posición vertical.

PARTES DE un hipocampo

Utilizando sus pequeñas aletas pectorales, avanza firmemente en el seno del agua con pequeños saltos. Su cuerpo va encerrado en una armadura de anillos óseos, y su cola mide más de la mitad de su cuerpo.

Los caballitos de mar se alimentan de animalitos marinos, a los que persiguen obstinadamente hasta que los apresan con sus mandíbulas desdentadas. Su tamaño es variable: miden, generalmente, entre dos y treinta centímetros.

Es un pez cordial y no tiene prácticamente enemigos. Uno de sus ritos más interesantes es la danza nupcial que efectúa, generalmente, en otoño.

El macho y la hembra, con sus colas enlazadas, inician una graciosa danza que finaliza en su unión. La hembra pone sus huevos en la bolsa incubadora del macho, y éste los conserva allí, hasta que los nuevos  individuos están  desarrollados  para  cuidarse solos.

Si observáramos la fauna marina, a lo largo de las costas arenosas o entre las algas y escollos, veríamos pequeños grupos de delicados hipocampos nadando verticalmente a mediana profundidad, uno detrás de otro. También podríamos sorprenderlos aferrados por la cola a la vegetación submarina, con sus cortas aletas pectorales agitándose levemente y con su gran aleta dorsal toda desplegada en abanico, preparada para captar los menores movimientos del agua.

El cuerpo del hipocampo, que difícilmente mide más de quince centímetros de largo, está protegido por una delgada coraza flexible formada por escuditos óseos articulados entre sí.

El macho se diferencia de la hembra por una pequeña bolsa que lleva sobre el abdomen, parecida a la de los canguros, donde durante el tiempo de la incubación guarda los huevos puestos por la hembra. Éste es un magnífico ejemplo del cuidado de la prole que nos da la naturaleza, y demuestra la superioridad del caballito marino sobre sus congéneres, los teleósteos, que abandonan su cría.

En las costas templadas son comunes dos especies de hipocampos que los naturalistas llaman Hipocampus brevirostris e Hipocampus guttulatus, ambos más bien chicos, de color gris azulado, excelentes nadadores aunque no se internen nunca en alta mar.

Si alguna vez se nos ofrece la oportunidad de tener en nuestras manos un hipocampo palpitante de vida, podremos observar su larga boca tubular y nos asombraremos de los fuertes coletazos que dará, tratando de recuperar su libertad.

Fuente Consultada:
LO SE TODO Volumen I Los Hipocampos
Enciclopedia CONSULTORA Volumen II

Peces que Producen Electricidad Tipos de Peces

INTRODUCCIÓN: La electricidad existe en todo el mundo natural, y es fuente de movimiento de todos los seres vivientes.Algunas formas de electricidad son más espectaculares que otras. El relámpago que resplandece en el cielo es más emocionante que la contracción de un músculo, pero en ambos fenómenos interviene la electricidad.

Los seres humanos suelen advertir un crujido cuando peinan sus cabellos o acarician a un gato, pero en general no son muy sensibles a la electricidad. Por ejemplo, no podemos sentir en qué dirección fluye una corriente eléctrica, en tanto que un animal microscópico llamado paramecio puede detectarla sin error.

En el cuerpo humano las células producen pequeñísimas cantidades de electricidad, pero el hombre no posee órganos especiales que sean sensibles a aquélla, ni tiene un particular “sentido eléctrico”. Ese sentido existe entre varios grupos de peces. Algunos de ellos responden simplemente a las corrientes eléctricas del agua, en tanto que otros están equipados para generar su propia electricidad, que utilizan para saber qué sucede a su alrededor.

Pueden hacerse mediciones eléctricas en muchos procesos, tales como el crecimiento, la producción de hormonas, el aprendizaje y el funcionamiento de los nervios y de los músculos. Son absolutamente necesarias para la completa comprensión de la fisiología del organismo. En los últimos años se ha usado el electroencefalograma para registrar las ondas eléctricas del cerebro humano.

Los neurólogos pueden notar fácilmente una anormalidad examinando las curvas obtenidas. Del mismo modo, los ritmos del corazón pueden ser registrados, y con esta información un médico experto puede hacer un diagnóstico preciso.

Si se colocan dos electrodos en puntos apropiados de la superficie de un organismo, puede observarse, entre ambos, una pequeña diferencia de potencial eléctrico (o diferencia de tensión eléctrica). Esto ocurre en todos los animales y plantas. Por ejemplo, existe una diferencia de potencial de alrededor de 60 milivoltios (un milivoltio es la milésima parte de un) voltio) entre el extremo y la base de una raíz de cebolla; entre dos puntos de la superficie del cuerpo humano pueden observarse diferencias de hasta 80 milivoltios, aunque, hablando en líneas generales, las tensiones medidas son del orden de 10 milivoltios o menos. Por otra parte, se miden tensiones relativamente grandes cuando pasan señales nerviosas a lo largo de un nervio, y cuando tales señales provocan la contracción de un músculo.

Uno de los peces que exploran el mundo por medio de la electricidad es el pez-cuchillo africano. En realidad, este pez podría ser descripto como una batería eléctrica viviente. Tiene órganos especiales que producen vibraciones eléctricas a un promedio de 300 por segundo.

pez anguila electrica
La anguila eléctrica puede descargar un voltaje suficiente para aturdir a un hombre.
Unas 10 000 células generan 550 voltios. Es el más peligroso de todos los peces eléctricos es la anguila eléctrica, cuya descarga es suficientemente potente como para atontar a un hombre. Una anguila eléctrica tiene entre 6.000 y 10.000 células generadoras separadas, que juntas producen una descarga de unos 550 voltios. Al igual que el pez-cuchillo africano, la anguila eléctrica tiene una cabeza cargada positivamente y una cola cargada negativamente. La corriente fluye alrededor y a través de la anguila, pero debido a la presencia de tejidos grasos alrededor de sus órganos vitales, la anguila no se electrocuta a sí misma.

pez cuchillo africano
El pez-cuchillo africano, al igual que la anguila, tiene la cabeza con carga positiva y la cola con carga negativa. Una corriente eléctrica fluye entre ambas, creando un campo eléctrico alrededor del pez.

La cabeza de este pez tiene cargas positivas y su cola cargas negativas. Una débil corriente eléctrica fluye entre las dos, creando un campo eléctrico alrededor del pez. Su “batería” está siempre conectada, puesto que vive en el agua que es un buen conductor de la electricidad. (Una batería hecha por el hombre, tal como la que se utiliza en las radios de transistores, contiene dos electrodos de metal, uno positivo y otro negativo. Cuando éstos están conectados a un material que conduce electricidad, la corriente comienza a fluir.).

El pez-cuchillo utiliza en forma práctica su campo eléctrico. En todo el cuerpo del pez hay órganos diminutos sensibles a la electricidad, que registran cualquier disturbio en el campo eléctrico que lo rodea. De este modo, puede percibir la presencia de obstáculos en él agua a la distancia de uno o dos metros.

Hay otro pez eléctrico que puede producir corrientes muchos más potentes que las del pez-cuchillo. Estos peces usan sus cargas eléctricas para dejar inconscientes a otros peces antes de devorarlos. Hace más de 2 000 años, el gran filósofo griego Aristóteles observó los poderes sorprendentes de la raya torpedo, y escribió que la raya “narcotiza a las criaturas que quiere atrapar, dominándolas con la fuerza de una sacudida que emana de su cuerpo”.
La raya torpedo tiene dos grandes órganos en forma de habas, situados a cada lado de los ojos.

Raya Torpedo

Permanece quieta, esperando en el fondo del mar, hasta que una presa apetecible aparece dentro del radio de sus golpes paralizantes. Entonces aturde a sus víctimas con una descarga de hasta 220 voltios.

El fenómeno de la producción de electricidad por los animales fue observado, por primera vez, en algunos peces. Estos seres tienen una capacidad de generar electricidad muy superior a la de cualquier otro organismo vivo. La utilizan para ayudarse en la navegación, o con propósitos defensivos y ofensivos.

La raya eléctrica gigante puede producir una corriente de 50 amperios y una tensión eléctrica de unos 50 voltios, suficientes para electrocutar a un pez de buen tamaño. El gimnoto o anguila eléctrica de los ríos sudamericanos (Electrophorus electricus) puede producir una descarga de varios cientos de voltios. Algunas otras especies de peces, como los mormíridos, producen corrientes eléctricas menos intensas y tensiones desde una décima a varios voltios. Esta capacidad es muy útil al pez como sistema de navegación en los ambientes oscuros, y le sirve también para detectar sus presas y sus enemigos.

Las investigaciones  sobre los órganos eléctricos de los peces han proporcionando datos que ayudan a comprender cómo pasa una señal nerviosa desde una célula a otra, problema que ha preocupado a los neurofisiólogos durante muchos años.

Los antiguos no sabían cómo estos peces producían la electricidad, aunque se han recogido muchos documentos que demuestran hasta qué punto les fueron familiares. Los primitivos escultores egipcios reprodujeron la imagen del siluro eléctrico (Malapterurus electricus) y Platón escribió que la raya torpedo mataba a sus presas mediante una descarga eléctrica. El médico romano Scribonio, por ejemplo, prescribía la descarga de una raya torpedo para curar la gota, y, más adelante, se prescribió el mismo tratamiento para las jaquecas.

 Se han estudiado los mismos órganos eléctricos, con la esperanza de que podrá llegarse a comprender el funcionamiento de los nervios y músculos. Es sorprendente que un grupo de peces, sin ninguna relación entre sí, posean tales órganos eléctricos. Las rayas eléctricas y las lijas son selacios con un esqueleto cartilaginoso, y entre los teleósteos eléctricos encontramos formas tan diversas como el pez cuchillo (gimnótidos) de América del Sur y Central, los mormíridos de África, como el pez de hocico de elefante, el siluro eléctrico del Nilo y el “pez astrónomo” (Astrocopus), que se encuentra en algunas zonas de la costa atlántica de América.

Siluro Eléctrico

Pez Hocico de Elefante

La distribución, estructura y funcionamiento de estos órganos también varía de unas especies a otras. En la mayoría de los casos, los órganos eléctricos se forman a partir de fibras musculares que se modifican durante el crecimiento y desarrollo del embrión, aunque los órganos del siluro eléctrico son glándulas dérmicas modificadas. La cola constituye alrededor de las cuatro quintas partes del cuerpo de un gimnoto.

Más de la mitad está ocupada por el órgano eléctrico. Como en las otras especies, dicho órgano está constituido por grandes células aplanadas: las electroplacas. Una de las superficies planas de cada electroplaca está abundantemente provista de fibras nerviosas, mientras que la otra superficie no tiene nervios. Las electroplacas están acumuladas una sobre otra, en largas columnas, en las que las caras con terminaciones nerviosas están orientadas siempre en la misma dirección.

El gimnoto tiene hasta setenta columnas de electroplacas que corren a lo largo de su cuerpo, por ambos lados, y cada una contiene hasta diez mil células eléctricas. Las electroplacas, por otra parte,, están conectadas en serie, de modo que puedan producir una tensión eléctrica grande. Las columnas están conectadas en paralelo y pueden producir también corrientes grandes. Gracias a esto, el gimnoto es capaz de vencer la alta resistencia eléctrica del agua dulce ,que le rodea y transmitir una considerable descarga.

Los peces de agua salada tienen un número mucho menor de electroplacas, fenómeno que, lógicamente, debe estar relacionado con la menor resistencia eléctrica del agua marina. Los impulsos nerviosos del cerebro producen intermitentemente cambios en las células, de modo que la corriente eléctrica pueda fluir a la próxima célula. Cuando todas estas células contribuyen a este efecto, más o menos simultáneamente, se produce una descarga eléctrica de considerable intensidad.

La superficie interna de la cara celular, provista de terminaciones nerviosas, se carga positivamente, con respecto a la cara externa, y, puesto que todas las células están orientadas de la misma forma, la corriente fluye entre la cola y la cabeza. El circuito se completa con el medio externo, que puede incluir el cuerpo de algún otro pez.

Pez Gimnoto Eléctrico

El órgano eléctrico del gimnoto se divide en tres partes y cada una es capaz de producir una descarga de difererite intensidad. Los órganos de la lija eléctrica y de los mormíridos están situados en la cola; en cambio, en la raya, estos órganos son de forma arriñonada y están situados en las aletas pectorales (pecho).

Los del siluro eléctrico forman un “manguito” que rodea la región media del cuerpo, inmediatamente debajo de la superficie de la piel. Recientemente se ha descubierto, y esto es más interesante, quizá, que la producción de grandes descargas, que varios tipos de peces producen débiles campos eléctricos que les facilitan la navegación.

Parece ser que emplean un sistema de gobierno eléctrico, análogo al de los murciélagos, que usan ondas sonoras de alta frecuencia. La frecuencia de las ondas eléctricas que emiten estos peces varía, desde alrededor de veinticinco por segundo, en algunas especies de gimnotos, hasta mil quinientas por segundo en los peces navaja (Apteronotus) de América.

Además de ser capaces de generar electricidad, estos peces, débilmente eléctricos, pueden detectar las alteraciones de los campos eléctricos producidos mediante órganos sensitivos especiales. Estos últimos están todavía por identificar, pero se sabe que, cuando se les cortan fibras nerviosas del cerebro, estos peces son incapaces de detectar objetos metálicos en el agua, como hacen normalmente.

Muchos peces huyen de los objetos que detectan, mientras otros atacan los objetos metálicos con gran ferocidad. Además de su uso para la navegación, los sistemas emisor y receptor parecen tener también finalidades ofensivas y defensivas.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°84 (CODEX)
La Naturaleza Lo Pesnó Antes (SIGMAR)