Las Eras Geológicas

La Autoecología: Concepto y Breve Descripción de su Alcance

La Autoecología: Concepto y Breve Descripción de su Alcance

ecologiaSOBRE LA ECOLOGÍA: Durante siglos se separó a la zoología de la botánica y aun se llegó a crear subdivisiones en cada una de estas ciencias.

En zoología, por ejemplo, se echó mano de la etiología (ciencia del comportamiento), la sistemática (que se ocupa de la clasificación), la anatomía, la fisiología, la bioquímica, etcétera, las cuales se han ido aislando paulatinamente en la medida en que el conocimiento se hacía más profundo en cada una de ellas.

Hasta tal punto que es posible decir que, en la actualidad, los especialistas en las diversas disciplinas se han convertido en extraños entre sí, puesto que el conocimiento perfecto de cada una de ellas no permite un estudio detallado de las demás.

La ecología, en cambio, trata de superar toda barrera, para alcanzar el ideal de una visión global de la vida. Por ejemplo: en vez de estudiar el esqueleto del topo a la manera de los anatomistas —limitándose a ello—, trata de conocer en qué medida la estructura de los huesos corresponde a su modo de vida subterráneo. E intenta actuar de modo similar en cuanto se refiere a los órganos de los sentidos, la calidad del pelaje y la forma del cuerpo. En una palabra, trata de explicar, al mismo tiempo, su morfología interna y la externa, su fisiología, en relación con los hábitos y con el medio (la tierra) en el cual se desenvuelve su existencia.

En consecuencia, estudia la importancia que puedan adquirir las sensaciones táctiles y las exigencias del animal en cuanto concierne a la naturaleza del terreno; tampoco deja de lado la consideración de sus enemigos, naturales o no, la influencia que puedan tener en su desarrollo o la abundancia de los mismos, la importancia de los modos culturales bajo el subsuelo, e, igualmente, trata de saber si existen parásitos (externos o internos) capaces de influir en la mortalidad de la especie. Además, el estudio de su régimen alimentario es para el ecólogo uno de los medios a su alcance para lograr una mejor comprensión del papel que asume el topo en el subsuelo.

El ecólogo, pues, a efectos de conocer a fondo a un solo animal, es preciso que se transforme, simultáneamente, en mamalólogo, pedólogo, ornitólogo, botánico, entomólogo, climatólogo, geólogo, etiólogo, parasitólogo, geógrafos y…

En otras palabras, un verdadero ecólogo debiera ser, fundamentalmente, un supersabio con conocimientos detallados en gran cantidad de ciencias para poder tener en cuenta todas las influencias que se ejercen sobre el animal o la planta objeto de su estudio.

Es evidente que resulta imposible alcanzar este ideal. Por otra parte, la mayoría de los ecólogos tiene una especialidad: son mamalólogos, oceanógrafos, botánicos o herpetólogos. Pero, si pretenden, además, ser ecólogos, no poseyendo conocimientos muy amplios en las restantes ciencias naturales, por lo menos tienen que tener amplitud de miras. Por supuesto, que si el ecólogo es un especialista en botánica, podrá enfrentarse con problemas de mamalogía. Todo esto indica que la ecología no es una ciencia fácil, aunque lo parezca, y esto es una cualidad propia de todas las síntesis.

LAS GRANDES DIVISIONES DE LA ECOLOGÍA
Puesto que la ecología es una ciencia de síntesis, sería erróneo separar el estudio de los animales y de los vegetales. En efecto, ambos grupos están absolutamente relacionados entre sí y no es posible imaginar que puedan subsistir separados; por lo tanto, los trataremos simultáneamente.

Schrbter, en 1896, introdujo el término autoecología, con el cual aludía a la rama de la ecología que trata de los factores del ambiente sobre el animal o la planta, especialmente sobre el representante de una determinada especie.

En 1902, el mismo autor introdujo la variante de la sinecología, que es el estudio de las comunidades naturales que forman todos los animales y todas las plantas.

Es decir, si tomamos como ejemplo a un insecto, en vez de estudiar aisladamente la influencia que sobre él como ser aislado, puedan tener la temperatura, la intensidad lumínica o de humedad, la sinecología estudia la porción del mundo viviente en la cual vive y de la cual depende íntimamente, por ejemplo los restantes animales y vegetales de la selva en la cual se desarrolla su existencia.

Tenemos, así, dos grandes ramas de la ecología, pero es preciso no perder de vista el carácter artificioso de tal división. Sin embargo, se suele estudiar la ecología de acuerdo con esta división. Pero ella no tiene valor absoluto y podría encararse la ecología, muy lícitamente, desde el punto de vista de la reproducción, de las migraciones o de la alimentación, y aún de muchas maneras más.

DESCRIPCIÓN DE LA AUTOECOLOGÍA:

El ámbito en el cual viven los animales y las plantas sobre la superficie del globo terrestre se denomina biosfera. Esta se divide en: atmósfera, que alcanza una altura de aproximadamente 15.000 m, el suelo (litosfera) con una profundidad de algunas decenas de metros; las aguas dulces y marinas (hidrosfera), con una profundidad de menos de 1.000 metros. Dentro de estos límites viven 1.500.000 de especies animales y 350.000 vegetales conocidos.

La autoecología trata de conocer las influencias del medio ambiente que actúan sobre todos estos seres vivientes. Tales influencias son de dos tipos: físicas (o abióticas: luz, temperatura, factores atmosféricos, etc.) y factores bióticos (entendiéndose por éstos todos los restantes seres vivos que se encuentran en relación con la especie estudiada).

Todas las plantas y los animales están adaptados a condiciones de vida bien definidas, a pesar de que las apariencias puedan, a veces, hacernos creer lo contrario (como en el caso de los animales o las plantas denominadas “ubicuas”, los cuales se encuentran en vastas extensiones del globo, y que sólo tienen exigencias menos estrictas que la mayoría de los restantes).

De acuerdo con esto, cada ser vivo ocupa, pues, un espacio en el cual encuentra la satisfacción de sus necesidades. Este espacio se llama biotopo (de bios, vida, y topos, lugar) o habitat. También se emplea el término más general de “medio” que, si bien es bastante impreciso, tiene la ventaja de ser mucho más comprensible.

Pero el animal sólo ocupa una parte del biotopo en el cual vive. Por ejemplo: el biotopo del jabalí es el bosque ocupando de éste solamente el suelo, es decir, sólo una parte del biotopo.

Las exigencias de los animales y de las plantas varían según las especies. Tomemos como ejemplo de biotopo el bosque y dos de los insectos que lo habitan, el Cerambyx cerdo, coleóptero, que su larva roe la madera del roble, y la mariposa, cuyas larvas convierten a sus hojas en finos encajes.

Para el primero, lo más importante es la presencia de árboles viejos y debilitados o enfermos, en los cuales su larva podrá vivir tres años, mientras que para la mariposa, por el contrario, lo más importante es que exista un buen follaje, del cual podrán alimentarse sus larvas, y, principalmente, asegurarse un clima primaveral, pues la subsistencia de la oruga depende especialmente de la temperatura y de la pluviosidad en el momento en que salen del huevo.

Por último, hay que considerar que cada animal se diferencia de los demás por su capacidad de resistencia a las condiciones desfavorables y que su existencia transcurre, generalmente, dentro de límites extremadamente precisos. Lo mismo ocurre con las plantas: por ejemplo, en algunas regiones el olivo sólo prospera en zonas de clima típicamente mediterráneo, mientras que otras especies aceptan condiciones climáticas extremas.

El mayor interés de la autoecología reside, pues, en darnos a conocer las posibilidades de adaptación de los seres vivientes al medio en el cual viven y las necesidades de los mismos.

La observación superficial no brinda más que datos generales al respecto, pero si se trata de conocer sus necesidades calificativas y cuantitativas de nutrición, su comportamiento social, los depredadores (animales a los cualessirven de alimento) que pueden atacarlos, así como su influencia sobre la vegetación y los otros animales, etc., se obtienen informaciones mucho más precisas. Y éstas son de primordial importancia, cuando hay que aclimatar especies animales o vegetales en.regiones en las cuales no existen normalmente.

En la actualidad, se incrementa cada vez más la lucha contra los insectos exterminadores de los cultivos, para lo cual se tiende cada vez más a echar mano de enemigos naturales, en vez de los tradicionales productos químicos, cuyos efectos no son siempre demasiado felices. Pero, si se pretende lograr una aclimatación perfecta, sin riesgo de que el insecto se .convierta, a su vez, en depredador, es preciso efectuar previamente un estudio muy detallado de su ecología (autoecología y sinecología).

Por ignorancia, el hombre introdujo (y trata de introducir) especies cuyas características de vida desconoce, las cuales, o no se aclimatan o terminan por pulular y causar serios daños, en tanto que se esperaba de su presencia precisamente lo contrario (la mangosta, que se introdujo en las Antillas para destruir las ratas, hizo presa, también, de las aves de corral y de las salvajes).

Tampoco es posible aclimatar una especie vegetal si no se conoce a la perfección el ambiente en el cual se desarrolla y se lo compara con el que se pretende aclimatarla. Sin embargo, en ambos casos, sólo al cabo de algunos años es posible decir si una especie ha encontrado su ambiente en el nuevo medio al cual ha sido trasladada. Y, de hecho, las consecuencias de su llegada pueden no aparecer más que al cabo de una cantidad considerable de años —diez o quince—.

En general, es reducida, comparativamente, la cantidad de especies que puedan introducirse en otros climas que, de hecho, hayan acabado por aclimatarse decididamente. Y, aun en este caso, hay que tener en cuenta el daño que hayan podido producir en la flora o la fauna vernáculas.

Para advertir todas las influencias externas a las cuales  se ve sometido un animal o una planta en su propio medio,es necesario echar mano de métodos muy precisos, especialmente cuando se trata de valorar los factores físicos. El ecólogo debe tener a su alcance, en consecuencia, todo el equipo de un climatólogo (pluviómetro, termómetro, anemómetro, higrómetro, etc.).

Fuente Consultada:¿Que es la Ecologia? Colección Temas Básicos Miche Cuisin Editorial Abril

Primeros Mamíferos que Habitaron la Tierra Mamut Tigre Dinoterio

GRANDES Y PODEROSOS MAMÍFEROS QUE POBLARON EL PLANETA

Al finalizar la era secundaria, dos clases totalmente diferentes de animales —pájaros y mamíferos— evolucionaban lentamente. En las primeras etapas de su desarrollo, estos animales parecen haber sido insignificantes, comparados con los enormes saurios qué los rodeaban, pero ya presentaban notables adelantos respecto a sus gigantescos vecinos.

Tenían su cuerpo cubierto de plumas o pelos que les servían de protección contra las temperaturas extremas. Eran de sangre caliente, lo que significa que la temperatura del cuerpo se regulaba por sí misma y era casi invariable (homotermos) en lugar de depender enteramente de los cambios ambientales. Aquellos que eran ovíparos (como todas las aves y algunos pocos mamíferos, tal el ornitorrinco y el equidna que aun hoy existen), cuidaban más de sus huevos y de sus pequeños que los demás reptiles.

Posiblemente algunos de aquellos mamíferos hayan comenzado entonces a ser vivíparos. (Vivíparo, animal cuya modalidad de reproducción incluye el desarrollo del embrión dentro de la madre y la conexión anatómica entre ambos)

mamiferos ornitorrinco y aquidna

El fin de la era secundaria o mesozoica se destacó no sólo por enormes movimientos de la corteza terrestre, que motivaron la aparición de nuevas cadenas montañosas y modificaciones drásticas en la forma de continentes y océanos, sino también por grandes cambios climáticos.

El calor tropical, que reinó tanto tiempo sobre la mayor parte de la superficie terrestre, comenzó a ceder y a dar lugar a un clima más riguroso y fresco.

Bajo estas nuevas condiciones, los reptiles pecilotermos (de sangre fría) disminuyeron rápidamente en número, mientras que se multiplicaron los pájaros y mamíferos, por su sangre caliente.

Otra circunstancia que pudo haber jugado un papel importante en dar fin a la era de los monstruos, es que algunos mamíferos se alimentaban de huevos y posiblemente no habrán tenido  mucha   dificultad  en  devorar  los   de  los
grandes lagartos.

También el hecho de que los saurios hayan poseído cabeza tan pequeña, puede haber contribuido a su desaparición. Pero, cualesquiera sean las razones, los testimonios de las rocas demuestran que los grandes dinosaurios, que han constituido la forma de vida predominante durante 100 millones de años, desaparecieron con relativa rapidez. Así, durante la era terciaria, los mamíferos se convirtieron en los nuevos dueños de la tierra, creciendo fabulosamente en número, variedad y tamaño.

A principios del siglo XIX, se encontró un cráneo completo de un enorme mamífero prehistórico, no muy lejos de las orillas del Rin, cerca de Francfort. Tenía dos colmillos, que originariamente habrán sido de alrededor de 2 metros de largo, que provenían de su mandíbula inferior, y la forma de las ventanas nasales indica que su poseedor debe haber tenido una trompa.

Este mamífero, al que se le dio el nombre de Deinotherium giganteum, tenía una altura mayor que el elefante africano, el animal terrestre más grande que hoy existe. A pesar de que fue sin duda un pariente de los elefantes de hoy, difería de éstos, por lo menos, en dos aspectos, además del tamaño. Los colmillos (incisivos) de los elefantes actuales están insertados en la mandíbula superior, y, por otra parte, a diferencia del dinoterio, no poseen cuerpo cubierto de pelos.

Por mucho tiempo se creyó que el dinoterio debe haber sido el mamífero primitivo de mayor tamaño. Pero, en 1922, se halló el cráneo de un animal mucho más grande, en Asia Central. Fue llamado baluchiterio; era semejante al rinoceronte, pero de mayores dimensiones, con su cabeza parecida a la de un tapir que se elevaba unos 6 metros sobre el suelo.

primeros mamiferos del planeta

Había muchos otros mamíferos grandes, que se han extinguido, seres semejantes a enormes búfalos, parientes cercanos de los que hoy pastan tranquilamente por los campos: el mamut, una bestia peluda, de colmillos curvos, más cercana al elefante que al dinoterio, y el terrible tigre de dientes de sable, el esmilodonte o smilodon.

tigre diente de sable

Pero algunos de estos animales aún vivían cuando un nuevo ser, el hombre, apareció sobre la tierra, a la que dominaría tan pronto.

mamut

Mamut, es el nombre común de diversas especies de mamíferos extintos que pertenecían a la familia de los elefantes. Los mamuts tenían unos colmillos curvados y tan largos que alcanzaban una longitud de casi 3,2 metros. Contaban con una cubierta velluda formada por un pelo espeso y largo con una capa inferior de lana tupida. Además, por debajo de una capa de grasa aislante, tenían una piel muy gruesa. También se caracterizaban por poseer una joroba prominente en el lomo. Vivían en climas fríos, moviéndose hacia el Norte a medida que retrocedían los glaciares de la última glaciación.

Ver: Extinción de la Megafauna

Fuente Consultada:
El Mundo y el Tiempo Tomo III Primeros y Poderosos Mamíferos Globerama Edit. CODEX

Como se Estudia el Clima de la Antiguedad o Prehistoria

En las estaciones meteorológicas del mundo entero se realizan constantemente medidas de la cantidad de lluvia, dirección y velocidad del viento, presión atmosférica y variaciones de temperatura. Las medidas que se utilizan para la predicción del tiempo proporcionan un registro diario y preciso de las condiciones climatológicas. Sin embargo, sólo en el siglo XIX se comenzó o diseñar sistemáticamente los mapas del tiempo.

¿Cómo era el clima hace 500 ó 1.000 años? No existen medidas precisas, pero sí descripciones aproximadas. Los fríos excepcionales, las grandes lluvias o las sequías impulsaban a los hombres a escribir sus observaciones. Por otra parte, se obtiene información por el tipo de vestidos empleados, por los edificios que se construían o por las cosechas que se realizaban.

Sin embargo, cabe preguntarse cómo era el clima antes de que el hombre apareciese en la Tierra. Cómo era hace un millón o 500 millones de años. Todo lo que queda de aquellos tiempos antiguos son sedimentos — arenas, arcillas y calizas, depositadas en los mares, en los lagos y en las superficies de la Tierra que existían entonces— Sólo a partir de estos sedimentos y de los fósiles conservados en su interior se puede hacer una descripción del clima de la época.

El estudio de los climas de los tiempos pasados es una rama de la geología, llamada paleoclimatología (del griego paleos = antiguo). Normalmente, sólo se consigue una información muy general. Los climas tropicales, desérticos o glaciales se pueden reconocer, pero no se sabe nada acerca de la cantidad exacta de lluvia caída, de la temperatura o de la presión atmosférica, en comparación con las condiciones parecidas de los tiempos actuales.

Sin embargo, a veces se puede estimar la dirección del viento, y se ha descubierto un método que permite determinar la temperatura de los mares de la antigüedad con una precisión de 0,5° C. Desde luego, la temperatura del mar tiene una influencia directa en el clima de sus proximidades.

CLIMAS CÁLIDOS Y  FRÍOS
Los climas cálidos desérticos y los fríos árticos son los más fáciles de identificar a partir de los sedimentos. La falta de agua en los desiertos implica que el sedimento no es arrastrado por los ríos, sino por el viento, y su efecto sobre las pequeñas partículas de roca erosionada es muy característico.

Las partículas de un mineral duro y resistente, movidas constantemente por el viento sobre el suelo del desierto de arena, desarrollan formas esféricas y sus superficies se hacen lisas. La arena, empujada por el viento, actúa como un abrasivo muy eficaz. Las piedrecitas y los guijarros del suelo se pulen del lado del viento predominante. Las formas rocosas que sobresalen del suelo son cortadas y esculpidas, adquiriendo perfiles fantásticos.

En el desierto, la lluvia es un fenómeno raro, pero, cuando cae, resulta torrencial y el agua corre por las pendientes arrastrando en su camino todos los fragmentos de roca, hasta llegar a los llanos bajos, donde desparrama los sedimentos formando un enorme abanico de aluvión.

La cantidad de agua disminuye rápidamente por evaporación y filtraciones, dejando una pila de variados fragmentos de rocas que pueden conservarse. Los depósitos salinos (evaporitos) también indican condiciones desérticas.

La evaporación del agua es superior a la caída de lluvia, y los mares poco profundos y los lagos se secan, dejando todos los compuestos químicos que estaban disueltos. Estos indicios, tales como los evaporitos, los abanicos  aluviales, las rocas pulidas,  los  guijarros y los granos lisos de arena, indican la existencia de desiertos y las condiciones climáticas que los acompañan. Por el contrario, el frío prolongado produce glaciares, masas de agua congelada que se mueven desde las tierras altas a las bajas.

Los glaciares también dejan detrás sus propias “huellas”. Los paisajes adquieren formas especiales, producidas por el hielo en movimiento. Las piedras arrastradas por el hielo tienen marcas y surcos, erosionados al frotarse unos con otros a grandes presiones. Las partículas de roca arrancadas son angulares, con bordes afilados y serrados. Cuando los glaciares se funden, estas rocas quedan formando morrenas.

Todos los tamaños, pesos y formas se identifican fácilmente. Estos sedimentos no sólo pertenecen a la Edad Glacial de hace un millón de años En África, India y Australia se conservan depósitos de glaciares que representan un avance de los hielos hace unos 300 millones de años. Hay indicios de que hubo edades glaciales todavía más antiguas, en tiempos pre-cámbricos,  550  millones  de  años  atrás.

corte de una duna de arena

Las dunas se forman por la acumulación de capas de arena. Un corte hecho en el costado de una de ellas muestra claramente las distintas capas, unas encima de las otras. Durante su formación, la duna se modifica constantemente por los embates del viento. Tiene una ladera empinada por sotavento y una pendiente suave en la ladera de barlovento, de unos 12 grados, aproximadamente. Parte de la arena depositada por el viento en la superficie de la ladera suave es arrastrada sobre la cima de la duna y se deposita, formando un ángulo de 30°. Las dunas se mueven constantemente, empujadas por el viento predominante. La arena de la ladera de barlovento es siempre empujada, hasta caer por el lado de la pendiente abrupta de sotavento. Por esto, las capas de una duna móvil acaban con una pendiente de 30°. El ángulo agudo que forman estas capas con la superficie de la duna señala la dirección en la que soplaba el viento predominante. Por el estudio de antiguas dunas de arena se han averiguado, incluso, cambios estacionales de   la   dirección  del  vienta.

INFORMACIÓN A PARTIR DE ORGANISMOS
Actualmente, casi todos los corales se encuentran en mares tropicales o sub-tropicales. Si la temperatura del agua se hace inferior a 22° C, la mayoría de los corales no sobreviven. Por tanto, la existencia de corales conservados o arrecifes coralinos en sedimentos antiguos sugiere, de modo inmediato, que el clima en la época era cálido. Se puede hacer un cálculo aproximado a partir de otros fósiles cuyos parientes cercanos todavía existen.

Los anfibios y reptiles son animales de temperatura variable, abundantes en los climas húmedos y cálidos. Es muy raro encontrarlos en las partes del mundo que sufren variaciones de temperatura extremas. Cuando se encuentran sus restos en rocas antiguas, se supone que el clima era cálido y húmedo.

Las estructuras que desarrollan los animales también pueden ser significativas. El dinosaurio, con patas palmeadas y pico de pato —del que se sabe que existió hace 100 millones de años—, casi con seguridad vivía en  lagunas  o  zonas pantanosas.

Sólo  una lluvia abundante puede haber producido estas condiciones. La adaptación de aletas a patas y el desarrollo de pulmones entre los peces de agua dulce en los tiempos devónicos, hace 350 millones de años, ocurrieron, probablemente, como respuesta a una disminución del tamaño de los lagos interiores; los peces que quedaban en seco podían arrastrarse hasta encontrar otras charcas.

Las plantas también proporcionan datos para averiguar el clima. Las tropicales son muy características; casi todas ellas tienen tejidos lignificados y cortezas delgadas. Como no hay variaciones estacionales, no se desarrollan anillos de crecimiento. Las plantas acuáticas guardan espacios de aire en sus tejidos (aerénquimas), y sus hojas presentan poros respiratorios (estomas) sólo en la superficie más alta.

En ambientes secos, las plantas tienen hojas pequeñas, correosas o carnosas, con pocos poros. La información procedente de una planta aislada no resulta de gran valor científico, pero una comunidad de plantas parecidas es muy significativa.

LOS FÍSICOS DESCUBREN UN TERMÓMETRO
Existen tres isótopos conocidos del oxígeno. Químicamente, son idénticos, pero tienen masas algo distintas. El isótopo más abundante tiene una masa atómica de 16 (0 – 16), y uno de los más escasos posee una masa atómica de 18 (0-18).

En el agua, el oxígeno se combina con el carbono para dar el radical carbonato —CO2. Se ha comprobado que la cantidad de 0-18 que se incorpora a la formación de carbonates varía apreciablemente según la temperatura del agua.

Algunos animales marinos secretan caparazones de carbonato calcico y absorben el radical carbonato de las aguas que los rodean. La abundancia de 0-18 presente en el caparazón, en relación con la cantidad de normar 0- 16, dará una buena indicación sobre la temperatura del mar. La medida exacta de la proporción de 0 – 18 a 0-16, en los caparazones fósiles, permite calcular la temperatura de los mares de épocas pasadas.

El método es tan preciso que se pueden detectar diferencias tan pequeñas como 0,5° C. En las secreciones de un caparazón se pueden medir, incluso, los leves cambios estacionales de temperatura. Desde luego, es muy importante que la composición del caparazón original no se haya alterado por recristalización.

Ver:Historia de la Evolución del Cambio Climatico

Fuente Consultada:
Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA Fasc. N°129 (CODEX) Los Climas Antiguos

El Agua Caracteristicas Generales Propiedades Físicas

EL AGUA es el compuesto químico más común de la Tierra. Existe tanta que si la corteza terrestre fuese absolutamente plana, los océanos cubrirían todo el planeta a una profundidad uniforme de casi 2.5 km. El agua es la única sustancia que se puede encontrar, de manera natural, en los tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso (vapor). Además, tiene otras propiedades extraordinarias que veremos a continuación.

HISTORIA: La Tierra se formó hace unos 5.000 millones de años. Mil millones de años más tarde, el oxígeno se mezcló con hidrógeno en la primitiva atmósfera y se formó el agua. Gradualmente, las moléculas de agua fueron ocupando la atmósfera en forma de vapor invisible, el cual, al condensarse, produjo la lluvia.

La Tierra era entonces mucho más caliente que ahora y, por consiguiente, la lluvia, al hacer contacto con ella, se convertía inmediatamente en vapor y volvía de nuevo a la atmósfera.

Así continuó sucediendo hasta que la Tierra se fue enfriando y, en consecuencia, el agua se fue depositando en las hondonadas, lo que originó que poco a poco se fueran formando primero los lagos, luego los mares y, finalmente, los océanos. Y fue aquí, en los océanos, donde se originó y se desarrolló por vez primera la vida sobre la Tierra.

Pero, sin unas condiciones precisas y adecuadas, nunca se hubiera producido la vida. Así, si la Tierra hubiera sido más pequeña, la gravedad no habría sido suficiente para atraer y retener las moléculas de agua.

Si ponemos, por ejemplo, un recipiente con agua en un sitio templado y seco de la casa, pronto se secará; sin embargo, las moléculas de agua no se pierden, sino que se mantienen en suspensión en el aire que respiramos. Si se hiciera lo mismo en la Luna, el agua se evaporaría paulatinamente y se perdería en la inmensidad del espacio celeste.

El agua es una de las sustancias más comunes, aunque también, por varios motivos, una de las más complejas. Puede ser líquida, sólida (hielo) o gaseosa (vapor). En todas estas formas, el agua presenta diferentes e importantes propiedades, que son objeto de estudio de miles de científicos.

El agua es un líquido inodoro, incoloro e insípido que resulta imprescindible para el desarrollo de procesos vitales, desde el ámbito celular hasta la propia vida humana. Buena prueba de ello es el hecho de que aproximadamente el 70% del peso del cuerpo humano  está constituido por agua.

Formas en que se presenta el agua
La característica relativamente más simple del agua es que, en estado puro, constituye un compuesto químido formado por dos átomos de hidrógeno unidos a uno de oxígeno. Científicamente, esto se expresa con la fórmula H2O.

Elementos químicos de una molécula de Agua: 2 átomos de hidrógeno y 1 de oxígeno

El agua está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, y su fórmula química es H20. Su molécula, triangular, presenta un átomo de oxígeno en uno de sus vértices y en los restantes los de hidrógeno. La unión de cada oxígeno con los otros dos integrantes de la molécula tiene lugar mediante un enlace covalente; así pues, el oxígeno comparte un par de electrones con cada uno de los hidrógenos.

Tanto el agua evaporada como el hielo y el agua líquida son casi completamente transparentes; y si no lo son, es debido a las impurezas o sustancias disueltas, e incluso a las burbujas de aire u otros gases que contienen. El agua pura es insípida, pero la que sale del grifo suele contener unas cantidades mínimas de sustancias disueltas que hacen que al bebería resulte más agradable. Podemos conseguir agua casi pura hirviéndola y condensando el vapor en una superficie fría; es lo que se llama agua destilada.

También el agua de lluvia es casi pura, aunque la precipitación en zonas uroanas es muy probable que arrastre parte de las impurezas de la atmósfera.

Hay dos tipos bastante infrecuentes de agua. De cada 500 átomos de hidrógeno, aproximadamente uno es de deuterio, una variedad de hidrógeno que pesa el doble del normal, y cuando este átomo se une a uno de oxígeno se obtiene agua pesada (D2O). El otro tipo es el denominado óxido de tritio (T2).

Sustancias que contiene el agua

Se disuelven más sustancias en agua que en cualquier otro líquido. Esto se debe a que sus moléculas tienen un arreglo de átomos poco común que las convierte en diminutos “imanes”, con una carga eléctrica positiva de un lado y una negativa del otro. Dado que las cargas eléctricas opuestas se atraen, las moléculas del agua son capaces de unirse por cualquiera de sus lados a las de otras sustancias, sin importar la carga eléctrica de éstas. Así, compuestos tan diferentes como sal, azúcar y alcohol se disuelven fácilmente en agua. En este sentido, el agua es extremadamente “adherible” y disuelve otros materiales separándoles las moléculas.

Si vertemos unos granitos de sal común (cloruro de sodio) en un poco de agua y agitamos bien la mezcla, llegará un momento en que la sal, por haberse disuelto, dejará de verse; pero el agua sabrá salada. Esto mismo es lo que ha estado sucediendo en los océanos desde su formación.

El sol y el viento evaporan parte del agua de la superficie del mar, pero las demás sustancias que contiene permanecen; este agua evaporada cae en forma de lluvia en los campos, y al correr entre las rocas disuelve y arrastra una pequeña parte de ellas: es lo que llamamos sales, aunque no todas tienen por qué ser necesariamente cloruro de sodio. El agua cargada de sales vuelve de nuevo al mar, incrementando un poco más el contenido de minerales disueltos que ya posee.

Además, por sus insólitas propiedades eléctricas, las moléculas de agua se fijan unas a otras con extraordinaria tenacidad. Se requiere de gran cantidad de energía para separarlas y, así, cambiar su estado de, digamos, sólido a líquido.

Por esta razón, a diferencia de muchos otros compuestos simples que también contienen hidrógeno, el agua se derrite y hierve a altas temperaturas. El metano, por ejemplo, hierve a -161°C, muy por debajo del punto de congelación del agua.

PROPIEDADES FÍSICAS: La importancia del agua es tal en el universo que los científicos se sirven de ella como patrón en los sistemas de medida de densidad y temperatura. La densidad o peso específico de una sustancia es su masa en relación a la unidad de volumen.

La unidad de masa o peso es el gramo (g), que se define como la masa de un mililitro (0,001 de un litro, o exactamente un centímetro cúbico) de agua a la temperatura de 3,98 °C. La temperatura debe consignarse, pues la densidad del agua varía al calentarse o enfriarse.

Temperaturas
La temperatura a que se hiela o hierve el agua pura a la presión atmosférica del nivel del mar es la base de nuestra escala termométrica. En la escala Celsio o Centígrada común, el agua se congela a 0o y hierve a 100°. Si se toma agua pura, completamente desprovista de gas disuelto, y se calienta con mucho cuidado, sin agitarla, se puede elevar la temperatura hasta 180 °C y comprobar que permanece en su estado líquido.

Este agua sometida a tan elevadas temperaturas parece como si de pronto hiciese explosión, pasando a continuación a convertirse en vapor. Cada partícula de agua se expande súbitamente a unas 1.700 veces su volumen líquido.

Del mismo modo, si se enfría el agua con sumo cuidado, puede alcanzarse una temperatura algo por debajo de los 0o, sin que por ello llegue a helarse; pero en seguida se congela y se expande también. Este mismo proceso es el que tiene lugar cuando se dice que las cañerías se han reventado en una helada o que las botellas de leche, por ejemplo, se han roto; y la causa no es otra que la expansión que experimenta el agua al congelarse.

Densidad
A excepción del hielo, cuya densidad es menor que la del agua, la mayor parte de las materias son más densas en estado sólido que en estado líquido. El hielo común tiene una densidad de 0,917, comparado con un valor de 1,0 del agua líquida; de ahí que el hielo, en cierta medida, flote. Así, cuando vemos un iceberg, hemos de tener en cuenta que es sólo una mínima parte lo que asoma a la superficie; debajo se oculta una masa ocho o nueve veces mayor.

Como sucede con casi todas las demás sustancias, la densidad del agua disminuye al calentarla; por eso, el agua más templada sube a la superficie del mar, y la más fría, con mayor peso, permanece debajo. La temperatura en que el agua pura presenta la máxima densidad es de unos 4 °C (exactamente 3,98 °C), y esto también es un hecho excepcional: si se la somete a temperaturas inferiores, al enfriarse, su densidad disminuye, al revés de lo que podría esperarse.

Esta propiedad es vital para los animales marinos de las regiones frías, pues el agua de la superficie, al enfriarse por estar en contacto con el aire frío, se vuelve más densa y se hunde lentamente formando una capa con una temperatura de apenas de 4 °C que no puede ser desplazada. El agua superficial, menos densa, es la que primero se congela. En la capa profunda, que permanece a 4 °C, puede subsistir la vida hasta el deshielo de la primavera.

Si el agua no poseyera esta propiedad casi mágica, todo el agua de un lago se congelaría hasta el fondo. La densidad media del agua oceánica es de 1,014, pero varía tanto en función de su temperatura como de su salinidad.

Presión
Los científicos han descubierto que existen muchas clases diferentes de agua y también ciertas variedades de hielo de mayor densidad que ésta. Se puede hacer hielo comprimiendo el agua a presiones extremas antes de congelarla; incluso, después de haberse formado el hielo, puede licuarse comprimiéndolo. Una presión de 15,5 MPa (millones de Paséales o 0,155 toneladas por cm2) reduce el punto de congelación en 1 °C. El filo de unos patines, por ejemplo, hace tal presión sobre el hielo que lo funde momentáneamente, permitiendo así que el patinador se deslice grácilmente sobre una delgadísima capa de agua.

patinar sobre hielo

agua y densidad, temperatura

La densidad del agua varía con la temperatura. Igual masa ocupa diferente volumen a distintas temperatuas. El hielo es menos denso que el agua hirviendo, y ésta alcanza la máxima densidad a 4 °C.

Cristal del Hielo

El hielo es cristalino y forma figuras hexagonales (de 6 lados). Este mismo es el efecto que se produce al
congelarse la humedad depositada, por ejemplo, en una ventana. En estado sólido es singular, pues la mayoría de las sustancias sólidas son más densas que su forma líquida. Para solidificarse, las moléculas se acercan y se unen. Sin embargo, las moléculas del agua , al unirse para producir un cristal de hielo (arriba), crean en su figura un hueco entre ellas, ampliando el espacio que ocupan. Por lo tanto, el hielo es menos denso que el agua, y por eso los cubos de hielo flotan.

EL CONGELAMIENTO DE LA SUPERFICIE DE UN LAGO: El agua también es extraña por la forma en que se congela. Casi todos los líquidos se congelan de abajo hacia arriba; es decir, conforme se enfrían, su densidad aumenta y las capas más calientes, al ser más ligeras, suben.

Sin embargo, el hielo se forma primero en la superficie del agua. Por ejemplo, la temperatura del agua de un lago puede ser de 10°C en otoño; a medida que el frío viento de invierno sople sobre el lago, la capa superior del agua se condensará y comenzará a hundirse. A diferencia de otros líquidos, el agua alcanza su máxima densidad a los 4°C, por encima del punto de congelación. A esta temperatura el movimiento del agua del lago se detendrá.

La capa superior se enfriará más y se tornará menos densa, pero no se hundirá, debido a que el agua que esté debajo será más densa aún. Si el viento es muy frío, la capa superior se enfriará tanto que se congelará. A menos que el invierno sea extremadamente frío, esta capa de hielo protegerá el lago de la temperatura fría del exterior y evitará que se congele totalmente.

La siguiente tabla indica los valores de las constantes físicas y químicas, como peso molecular, densiad, constante dieléctrica, punto de fusión y ebullición , y otros datos del agua en sus diversos estados.

tabla constnates fisicas del agua

Electrólisis
Conectando un circuito eléctrico a dos electrodos inertes (conectores en los que la electricidad entra o sale por una disolución) sumergidos en agua absolutamente pura, es imposible que pase corriente.(ver proceso)

Pero si se añade al agua un poco de ácido, se produce inmediatamente una abundancia de iones liberados capaces de conducir electricidad, y surge también un chorro de burbujas de los electrodos hacia la superficie. Del electrodo negativo, llamado cátodo, sale doble cantidad de gas que del positivo, llamado ánodo. Mediante una serie de ensayos, podemos comprobar que del ánodo sale oxígeno y del cátodo hidrógeno, y así averiguar qué ingredientes componen el agua.

electrolisis del agua

Cuba Electrolítica

Si se acercaran accidentalmente los dos gases a una cerilla encendida, se produciría una violenta explosión y los gases se volverían a convertir en agua. Las aplicaciones industriales de la electrólisis reciben el nombre de electroquímica. Estas aplicaciones son cada día más importantes: el afino del cobre y del cinc; la obtención del cloro; etc.

EL AGUA DE MAR: En el agua de mar se encuentra el 75% de los elementos químicos naturales, inclusive el oro. Los científicos saben que los océanos son cada vez más salados. Por término medio, el agua de mar contiene 35 partes de minerales disueltos por cada 1.000 de agua; por este motivo es un poco más densa que el agua dulce.

Normalmente, al agua pura se le asigna una densidad de valor 1; la del agua marina común es de 1,03, por eso las embarcaciones y los nadadores flotan más fácilmente en el mar que en el agua pura.

En el Mar Muerto, en la frontera entre Jordania e Israel, el agua es tan salada y su densidad tan elevada, que no puede haber vida, de ahí su nombre.

El agua es un buen disolvente, capaz de disolver muchas materias; pero si se llena un frasco con agua de un río o de un estanque, seguramente se observarán grupos de partículas flotantes de sustancias sin disolver. Al sumergirse éstas tan despacio, el agua las arrastra suspendidas; de ahí que el agua adquiera una tonalidad oscura, turbia.

La mayor parte de las materias disueltas en el agua son minerales; pero hay algo más, y muy importante, disuelto en prácticamente todos los tipos de agua: aire. Gracias a él, los peces y otras formas de vida acuática pueden respirar por debajo de la superficie.

OTRAS PROPIEDADES DEL AGUA
• A una temperatura superior a los 374°C ei agua es un gas perfecto: ello significa que sus moléculas se mueven con tal energía que ninguna presión puede transformaría en un líquido. Se la denomina vapor cuando puede licuarse por simple presión.

• La presión a la que se licúa el agua al llegar a los 374°C es de 274 atmósferas. Se denomina a ambas presión y temperatura críticas.

• Cuando el hielo se derrite, el agua que se forma contiene aún microscópicos cristales en solución; por eso, su viscosidad se reduce a la décima parte, entre 0° y 100°C.Pero los puentes de hidrógeno, o atracción entre las moléculas de agua, siguen actuando a elevadas temperaturas: de aquí que el punto de ebullición (cuando el agua se -transforma en vapor) y la cantidad de calor necesario para evaporar el agua, sean muy elevados.

• El agua pura es mala conductora de la electricidad.

•   El vapor de agua a una densidad de 400 gr. por litro es capaz de disolver mucha sal, propiedad que se aprovecha extensamente en la industria.

• A 1,200°C de temperatura la molécula de agua se disocia casi totalmente en radicales libres (iones H+- y OH—, o sea cationes de hidrógeno y amones oxidrilo).

• Debido a que el hielo ocupa mayor espacio que el agua líquida, una presión enérgica lo licúa, lo que es fácil de demostrar apretando fuertemente el filo de un cuchillo contra un bloque de hielo.

• En condiciones de laboratorio, y a presiones superiores a 2.000 atmósferas, se eliminan los vacíos dentro de los cristales de hielo, y se obtienen cinco clases diferentes de menor volumen, que son reversibles cuando dicha presión se elimina.

• La cohesión o atracción recíproca entre las moléculas de agua es tal que para romper una columna de 1 cm². de sección se requiere una fuerza de 15.000 kg.

• Se dice que el agua moja las paredes de un tubo cuando por razones químicas o eléctricas adhiere a éste y asciende por él; debido a la cohesión entre las moléculas arrastra al conjunto de agua restante y, si el tubo es delgado, se observa un ascenso muy sensible de la columna de agua. El fenómeno se denomina capilaridad, porque se observa mejor en tubos delgados como cabellos.

• Sabemos que las bases en solución emiten iones oxhidrilos y que los ácidos emiten iones de hidrógeno; el agua es, por lo tanto, un solvente excelente de las sustancias que se disuelven en iones, que son los mismos que los que ella libera. Sin embargo, no sólo disuelve sustancias iónicas: el alcohol etílico, por ejemplo, se disuelve también en cualquier proporción.

• El peso molecular del agua es de 18: 16 por el átomo de oxígeno, y 1 por cada uno de los átomos de hidrógeno; existe un agua pesada cuyo peso molecular es igual a 20, porque consta de hidrógeno pesado o deuterio cuyo átomo tiene masa 2.

• El agua pesada es inerte; todos les animales y los vegetales morirían de sed si  tuvieran que vivir de ella.

• Se observan, a veces, cañerías que se congelan a cerca de 20°C o plantas de maíz que sufren heladas arriba de los 4°C; esto se debe a la estructura particular del agua. En, efecto, si se introduce en ella minúsculas cantidades de gas metano, éste rompe las uniones entre las., moléculas, reduce la cohesión y favorece el reordenamiento en cristales de las moléculas de agua.

• El agua oxigenada H202, o peróxido de hidrógeno, es un compuesto inestable que contiene más oxígeno que el agua común y tiende a liberarlo; por eso se lo utiliza en los procedimientos de blanqueo.

• El agua tiene un color azul en espesores superiores a los 2 m.; los otros matices que presenta son debidos a impurezas o reflexión del cielo.

Fuente Consultada:
Ciencia Visión AGUA Atlántida
Enciclopedia Hispanica Macropedia Tomo I
¿Sabía Ud. Que? Reader´s Digest
TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología

Composición del Plancton Diferencias entre fitoplancton y zooplancton

El agua cubre las tres cuartas partes de la superficie del globo y está íntegramente poblada. Las tierras emergidas, en cambio, son en parte desérticas (aproximadamente 20%) y, además, carecen de la dimensión (fe profundidades habitables como los océanos.

CIRCUITO  ALIMENTICIO  DEL MAR
La cadena de transformaciones de la energía solar es idéntica en los océanos y en la tierra. Los seres vivos, que asimilan químicamente la luz del sol, son vegetales y, los que consumen los productos de la síntesis vegetal, animales.

Pero la luz sólo llega en forma útil a unas decenas de metros de profundidad y de allí en adelante no hay vegetales sino animales que se devoran entre sí, desde el más pequeño hasta el más grande, desde los protozoarios que habitan en el mismo plancton de la superficie, hasta enormes ballenas —como la ballena azul de 30 metros de largo que es el mayor vertebrado de todos los tiempos, incluyendo a los mismos dinousarios—.

En síntesis, todos los animales se nutren —directa o indirectamente— de sustancias complejas elaboradas por los vegetales que sólo pueden encontrarse hasta unas decenas de metros bajo la superficie del mar. A partir de cierta profundidad, toda la fauna de alta mar es carnívora: los peces de las profundidades vienen devorándose los unos a los otros. Según los estudios recientes sólo el 10% de la fauna marina vive directamente de los vegetales y en la práctica todos los peces con los que nos alimentamos son carnívoros.

Pero los vegetales necesitan, además de la luz solar, ciertas sales y productos solubles que vuelven  a la superficie arrastrados por corrientes ascendentes. De este modo se completa el circuito entre el plancton y los fondos abisales.

Las bacterias de las profundidades convierten a los cadáveres, que descienden lentamente, en verdaderos “fertilizantes” solubles, que luego vuelven a la superficie. Conviene dominar bien algunos términos: los seres que viven exclusivamente en el seno de los mares son  pelágicos;  los que pertenecen  a las costas sumergidas se llaman bénticos; y los que se encuentran en los fondos profundos del océano se denominan abisales.

EL PLANCTON   BAJO  EL MICROSCOPIO
Aunque el plancton merece el nombre de pradera del mar, no es exclusivamente vegetal: animales muy pequeños viven en su seno, alimentándose de vegetales microscópicos. Por eso se distingue un fitoplancton y un zooplancton.

Tampoco es estrictamente superficial; forma como una nube de polvo que llega hasta cierta profundidad, según la intensidad de la luz solar. No todas las plantas superficiales son microscópicas; existen también grandes algas, pero constituyen una excepción.

El elemento más importante del plancton vegetal son las diatomeas, seres unicelulares microscópicos que elaboran un esqueleto de sílice cristalino, puro, de  líneas  tan  delicadas que, precisamente por eso, se lo usa para estimar la calidad de los microscopios.

diatomeas

Existen además unos flagelados —se mueven mediante las ondulaciones de su latiguillo— que poseen clorofila y, por lo tanto, asimilan energía solar, como las noctilucas, conocidas por su fosforescencia especialmente visible de noche.

El 90 % de toda la elaboración por fotosíntesis de sustancias alimenticias del globo se lleva a cabo en los océanos: una hectárea de mar produce más vegetación que una de selva tropical.

Entre los elementos del zooplancton están los microscópicos foraminíferos de caparazón calizo, que en épocas pasadas formaron enormes sedimentos, y las larvas de ostra (con un rotor semejante al del helicóptero), de erizo de mar, de estrella de mar y de langosta marina, cuyo tamaño no pasa de un punto de esta página; entre las larvas de peces, sumamente pequeñas, podemos citar a las de la anguila, migratoria, y la del lenguado, uno  de cuyos ojos  se  traslada  luego  a  la cara opuesta porque la forma adulta vive recostada en el fondo del mar.

Pero el elemento más importante del zooplancton es un pequeño crustáceo de la clase de los copépodos, alimento inmediato de muchos peces de gran importancia industrial, como el arenque.

Como la vida en el océano depende, en última instancia, de la radiación solar, se observan variaciones y migraciones de acuerdo a la época, del año, tal como ocurre en las tierras emergidas.

composion del placton

Diatomeas (vegetales) : (2) Asterionella; (3) Gram-matophora; (5) Rhizosolenia; (6) Ditylium; (15) Biddulphia; (17) Eueampia; (18) Feodactilum o Nitzchia; (19) Quetócero. Flagelados (protozoarios con clorofila): (1) Ceratium Tripos; (9) Peridi-nium granü; (16) Peridinium Depressum; (20) Ceratium forca; (28) grupo de Noctilucas. Protozoarios (animales) : (12) Aulacantha; (25) Globigerina. Crustáceos: (4) Euchseta, copépodo; (7) Larva de Polinuro; (14) Cypridina; (21) Larva de copépodo o nauplius, elemento importante del zooplancton; (23) Calanus finmarchicus; (26) Meganyctiphanes norvegica; (27) Larva o nauplius de Balanus. Caracoles de mar: (10) Clio; (22) Larva de Eissoa; (8) Colonias gelatinosas, Pleurobrachia; (11) Larva de estrella de mar, Ofiopluteus; (13) Un gusano marino;   (24)  Medusa Turritopsis.

compuestos del placton

Muchos animales del plancton suben a la superficie por la noche  y se hunden o nadan hacia las profundidades durante el día . Al anochecer suben a medido que el sol baja y al día siguiente, cuando la luz penetra cada vez más hondo, descienden  en  busca   de  su   iluminación  óptima.

ECONOMÍA DEL MAR: Las minúsculas plantas superficiales utilizan lab sustancias disueltas en el mar para elaborar alimentos. Luego las devoran unos animálculos que a su vez son presa de otros mayores y asi sucesivamente. ¿Cómo esas sustancias químicas no se agotan totalmente? En primer lugar, la planta precisa luz, bióxido de carbono y agua. Con ellos fabrica almidón, celulosa.

La provisión de bióxido de carbono es continua, pues el que existe en la atmósfera se disuelve incesantemente en el mar. Los vegetales necesitan además minúsculas cantidades de sales minerales y otras sustancias químicas complejas, que les llegan en parte por los ríos; el Mississippi acarrea anualmente por sí solo más de 500.000.000 de toneladas de materiales diversos, Pero las corrientes ascendentes    son    importantes:    las    bacterias    del fondo descomponen los cadáveres que caen lentamente y restituyen “fertilizantes solubles” a la superficie.

Los animales marinos respiran el oxígeno del aire que se disuelve en el agua y el que liberan los vegetales del plancton como subproducto de su actividad  química.

Las estaciones también influyen en el mar: la densidad del plancton varía considerablemente durante el año. Importan los cambios de temperatura, la salinidad, la cantidad de luz (que varía apreciabiemente según la latitud y época del año), los alimentos disponibles y las épocas de reproducción. El zooplancton (animal) depende del fitoplancton (vegetal) para su subsistencia, de modo que sigue estrechamente sus distintas variaciones o cambios.

CICLOS VITALES QUE SE DESARROLLAN  EN  EL PLANCTON
La metamorfosis es casi habitual en los invertebrados. En el mar hay millones de animales con caparazones duros (exoesqueletos), como los crustáceos (cangrejos, langostas, langostinos, camarones y copépodos). Casi todos ellos sufren varias transformaciones antes de llegar a la etapa adulta. Las   estrellas   de   mar,   muchos   peces  y   moluscos

tienen formas jóvenes que viven en el plancton. Algunos crustáceos pasan hasta por diez etapas diferentes. El cangrejo común carcinus maenas) sale del huevo como una larva transparente con largas espinas en su enorme cabeza, llamada “zoea” y luego se convierte en otra larva más semejante   a   un   cangrejo,   llamada   “megalopa”,
de la cual sale la forma adulta. Solamente las larvas pertenecen al plancton.

ciclo biologico del cangrejo

La langosta de mar, de duro caparazón, es al comienzo una delicada y transparente larva de largas patas como las de una araña, llamada “filosoma”. Luego abandona el plancton y el individuo adulto, con su forma definitiva, vive en el fondo.

Fuente Consultada:
Revista TECNIRAMA Enciclopedia de la Ciencia y Tecnología N°10

 

Palomas Mas Utiles al Hombre Costumbres y Características

COSTUMBRE DE VIDA: Muchas veces cuando paseamos por el campo o parques de la ciudad escuchamos un sonido raro , como una especie de rumor, como de una sierra,un sonido que viene de lo alto, normalmente de algún arbol o poste de luz. Cuando miramos observamos que son palomas, mejor dicho, los palomos, que arrullan.

Éste  es su modo de cortejo y galanteo. Estos animales tan gentiles no se contentan con mimar a su compañera con la voz; cada uno de ellos da vueltas a sU alrededor haciendo profundas inclinaciones y abre la cola en forma de abanico arrastrándola por el suelo, mientras levanta muy orondo la cabeza.

Sin embargo, el hambre las obliga a salir pronto del nido. Generalmente en parejas, las palomas se elevan velozmente en busca de alimento. Algunas se detienen en las plantas, de las que comen los verdes brotes; otras se posan sobre la tierra, en un campo sembrado, para picotear semillas de toda clase y otros alimentos.

Caminan ágilmente, moviendo a cada paso la cabeza a causa de sus patas demasiado cortas. Con su vista penetrante ven las semillas más pequeñas y, hasta si son afortunadas, un granito de sal, qwe enseguida tragan. Pero, ¡ay!, si el bocado es insto simultáneamente por dos o tres, levantan las alas e hinchando el buche se arrojan una contra otra. La voracidad las hace, prepotentes y malas. Después de haber comido necesitan beber.

Esto les es indispensable, porque las palomas ingieren muchas semillas sin  descortezar y para poder digerirlas deben ablandarlas. Se dirigen entonces a un curso de agua y, con un modo de beber distinto al de todos los otros pájaros, hunden el pico en el líquido y  lo  aspiran  a  largos sorbos.

Después, en bandadas, regresan a  los nidos y allí  descansan durante las horas más cálidas del día. Par la tarde salen de nuevo en busca de alimento, vuelven a dirigirse al abrevadero y se retiran al cobijo para pasar la noche. Así todos los días. Su modo de vida es muy regular y no les gusta cambiarlo. Esta característica las hace fácilmente domesticables. Se aficionan a su, nido en tal forma que siempre tratan de regresar cuando se han alijado de él.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS

paloma caracteristicas

Longitud:    30 a 50 cm.
Peso:  400 a 900 g.
Velocidad de vuelo: 50 a 100 Km. por hora
Duración de vida:  15 a 20 años

CLASIFICACIÓN DE LA PALOMA SILVESTRE
Especie:    Lívia
Género:    Columba
Familia:    Colúmbídos
Suborden:    Columbos
Orden: Columbiformes
Clase:  Aves
(La familia de los colúmbídos
incluye a las tórtolas.)

LOS PICHONES
Las palomas ponen cas: s:e:-pre dos huevos. Las puestas comprenden un mínimo de tres y un máximo de diez por año, según la raza. La tarea de empollar es dividida entre ambos genitores: comúnmente, el macho empolla de noche, la hembra de día.

A veces sucede que uno de los dos permanece demasiado tiempo fuera del nido; entonces el “cónyuge” va en busca del compañero y parece invitarlo a tomar su sitio. Si se niega, lo obliga a picotazos y aletazos.

Después de 17 ó 18 días de incubación, los pichones rompen la cascara del huevo y salen de la estrecha prisión. Generalmente son macho y hembra, y nacen ciegos y cubiertos solamente por un suave plumón amarillento.

Durante muchos días son mantenidos al abrigo del frío bajo las plumas de sus padres, que les prodigan solícitos cuidados. Al principio son alimentados con una especie de papilla láctea que se forma en el buche de los padres (leche de palomo) y que les vierten directamente en la garganta.

Después de los primeros ocho días, a esa papilla se mezcla algún grano semidigerido y ablandado. Poco a poco los pequeños son acostumbrados a ingerir las semillas enteras.

Bien pronto los polluelos engordan y se cubren de plumas. Al mes comienzan a efectuar pequeños vuelos y a seguir a sus padres.

USO DE PALOMAS MENSAJERAS: Casi todas las razas de palomas son capaces de orientarse y regresar a su nido. La paloma viajera, o mensajera, no constituye yna raza propiamente dicha. Puede volverse tal toda paloma que tenga grandes cualidades de voladora y  haya sido paciente y largamente adiestrada.

paloma mensajera

Paloma Mensajera

A menudo se realizan careras de palomas mensajeras, durante las cuales los inteligentes animales son llevados lejos de su nido, hasta 700 y también 1.000 kilómetros. Apenas puestos en libertad, levantan vuelo velozmente y durante un momento vuelan en círculo. Luego, decididamente, se dirigen hacia una determinada dirección, aquella en la cual se halla su nido. Su velocidad de vuelo puede alcanzar los 100 kilómetros por hora.

Durante horas y horas vuelan a una altura de 200 a 300 metros. Se detienen raramente; sólo el tiempo necesario para tomar unos sorbos de agua. Por su capacidad, la paloma mensajera ha sido empleada como “cartero alado”. Se le coloca en una pata o sobre di dorso, de modo que quede bien asegurado, un tubito pequeño y liviano en el cual se halla el mensaje arrollado.

Se sabe que los antiguos egipcios se servían de las palomas mensajeras para enviar mensajes. Retrocediendo en el tiempo, nos enteramos por la Biblia que Noé, cuando flotaba con su arca sobre las aguas del diluvio, liberó a una paloma, que regresó trayendo ejfe pico una ramita de olivo.

Los griegos comunicaban á todas partes los nombres de los vencedores olímpicos, aprovechando también este singular instinto que la naturaleza dio a las palomas viajeras.

Los antiguos romanos fueron los primeros en utilizar estos animales para intercambiar mensajes en tiempo de guerra. Este empleo de la paloma mensajera se ha hecho aún durante la última Guerra Mundial.

LAS RAZAS:
Las especies de palomas son numerosas, y más las razas. Se hallan distribuidas en casi todas partes del mundo, particularmente en las zonas cálidas y templadas.

La mayor parte de las razas domésticas derivan de la paloma saxícola o paloma silvestre (Columba livia), que actualmente vive todavía en algunas zonas de la costa atlántica y en Asia.

Una raza curiosa es la buchona. Especialmente el machó perteneciente a esta raza ingiere aire con el cual llena su esófago. Entonces la cabeza desaparece detrás de la enorme pelota que ostenta en el pecho.

paloma buchon

Paloma Buchón

paloma domestica

Paloma Doméstica

Características: Coloración general gris azulada, con reflejos verde violáceos en el cuello y en el pecho. Dos bandas negras en el ala. Existe una gran variación en los colores.
Costumbres:Andan en grupos o en bandadas. Muy conocida y abundante en todo el país.
Nidificación: Construye el nido en construcciones, casilleros, huecos en paredes o en árboles, recipientes, sobre techos o en plataformas diversas. Emplea palitos, tallos, pajas.
La postura es de 2 huevos, elípticos, blancos.
Habita en todo Argentina, y se la encuentra en parques, edificios, plazas y praderas.

LAS PALOMAS MÁS ÚTILES AL HOMBRE:

paloma gigante paloma gigante
paloma gigante paloma gigante
paloma gigante  paloma gigante
paloma gigante paloma gigante

UNA ANECDOTA SOBRE PALOMAS MENSAJERAS
Extraída del libro: “Historias Asombrosas de la 2° Guerra Mundial” de Jesús Hernández, quien nos relata:

La paloma Mary vence a los halcones nazis
Es posible que la paloma mensajera más destacada de la Segunda Guerra Mundial haya sido Mary. Sus inestimables servicios a los aliados llegaron a serle merecedores de una condecoración, en recompensa por las arriesgadas misiones que llevó con éxito.

A principios de 1945, a Mary se le encomendó un mensaje que debía trasladar desde el sector de Alemania tomado por le Aliados a la ciudad británica de Exeter. La paloma llegó a su destino con varias heridas provocadas por las garras de otra ave. Se trataba de los halcones que los alemanes entrenaban para matar las palomas mensajeras.

El empleo de halcones para yugular este canal de comunicación se inició cuando los alemanes descubrieron que la Resistencia francesa utilizaba palomas para enviar mensajes a Londres. Los aviones británicos lanzaban sobre suelo francés cajas con palomas mensajeras, en puntos previamente acordados, y los resistentes galos las soltaban una vez que habían introducido sus mensajes en los pequeños cilindros que llevaban adheridos a sus patas.

Los alemanes advirtieron esta práctica y dieron órdenes a sus guarniciones en la costa francesa de abatir a toda aquella paloma que dirigiera su vuelo hacia el mar. No obstante, los soldados teutones no mostraron demasiada puntería y se optó por combatirlas con halcones entrenados para ello. Pero, en el caso que nos ocupa, los halcones nazis no consiguieron su objetivo y Mar logró regresar a suelo inglés, con gran alegría de su propietario ; entrenador, Robert Tregovan.

Cuando sus lesiones quedaron restañadas, Maiy fue enviada de nuevo a Alemania. Allí se le volvió a confiar un importante mensaje que debía llegar urgentemente a Inglaterra. Al llegar a Exeter, su dueño la recogió en sus manos y pudo comprobar las heridas producidas por los halcones, pero además mostraba el impacto de varios perdigones y un ala rota. Pese a regresar en ese lamentable estado, había cumpido su misión y, poco después, ya estaba preparada para seguir sirviendo a la causa aliada.

Mary sufriría de nuevo las consecuencias de la guerra cuando una bomba destruyó su palomar. Aún así, la indestructible paloma logró sobrevivir, lo que le permitió recibir la Dickin Medal el 26 de febrero de 1945.

RIEGOS:

Nuestros tiempos se caracterizan, entre otras cosas, por un aprecio extraordinario de los animales; parece que, a medida que la civilización progresa y reduce los “habitat” naturales de las especies salvajes, poniendo a éstas en trance de extinción, el hombre intenta reparar la íalta y no sólo tolera a las que se instalan en su medio urbano, sino que les prodiga toda clase de solicitudes y cuidados. Un buen ejemplo de ello son las bandadas de palomas que sirven de ornato en célebres monumentos artísticos de plazas y parques de las ciudades.

Pero todo tiene un límite, porque cuando el número de las aves crece exageradamente, empiezan a surgir proble-.nas tanto económicos como sanitarios. Los daños de tipo económico se derivan del destrozo que ocasionan en las instalaciones eléctricas, en los almacenes de alimentos y, sobre todo, en los propios monumentos artísticos, que ensucian y corroen con sus deyecciones; a este respecto, hay que .señalar que, mientras en los mamíferos una serie de productos de desecho se expulsan disueltos por la orina (por ejemplo, la urea), en las aves, el nitrógeno sobrante se expulsa en forma de ácido úrico ¡nsoluble y de color blanco, que se acumula irregularmente en los relieves y esculturas, dándoles un desagradable  aspecto.

Pero  aun  siendo  estos  daños  importantes,   lo   son   mucho más los sanitarios.    En efecto, la paloma común (Columba livio) puede trasmitir a  los hombres ciertas enfermedades, como la ornitosis,  la histoplasmosis y la criptococosis. Por ello,  las autoridades sanitarias de casi todas las grandes  ciudades   del   mundo   procuran   limitar   el   número  de palomas que se alojan en los edificios de la urbe. Hay  una serie  de  drásticos  recursos que  permiten   la  eliminación rápida de las palomas; son, en gran parte, cebos, envenenados  que  provocan   la   muerte  de   las  aves.    Pero estas  medidas  no son  del  agrado de  los  ciudadanos,  que las  consideran  crueles;   en   más  de   una   ocasión,   airadas campañas   de   prensa   han   paralizado   las   matanzas   de palomas.

Existen  también  repelentes  para   las aves, que  se aplican en forma de pasta en aquellos lugares donde anidan o se posan. Pero su eficacia es muy discutible. Las tendencias actuales procuran disminuir, mediante previsiones de construcción, de eliminación de basuras, etc., las facilidades para anidar y alimentarse las palomas. Por ejemplo, los edificios funcionales ofrecen a las aves menos protección que los que ostentan cornisas, adornos, etc.; la recolección pronta y sistemática de basuras, papeles, ramas y otros materiales priva a las palomas de elementos para construir sus nidos y de alimentos para su nutrición.

En los edificios con motivos ornamentales se pueden poner en práctica otros recursos; por ejemplo, la disposición de los anuncios luminosos tiene la mayor importancia, pues, si están cerca de cornisas y adornos, proporcionan una excelente calefacción nocturna para las palomas en el invierno. Durante el día, las aves no suelen tener problemas de frío, porque su propia actividad muscular y su intenso metabolismo les proporcionan la energía calórica necesaria; pero es sabido que la mayoría de las aves se recoge antes del crepúsculo, y el frío de la noche representa una grave limitación para su desarrollo y supervivencia.

Todas estas medidas sanitarias suelen exagerarse, precisamente, durante los meses invernales, porque es cuando menor número de palomas hay y resulta más fácil la tarea. La disminución del número de parejas disponibles para anidar en primavera determinará una merma considerable en la proliferación de las palomas; es interesante señalar que, durante la primavera, nace el 30 % de los pichones; en el verano, el 35 %; en el otoño, el 20 %, y, en el’ invierno, sólo el  15 %.

El recurso más moderno para limitar las “comodidades” de las palomas en ciertas construcciones consiste en el choque eléctrico; en los lugares estratégicos de los edificios se instala un circuito de alambres por el que circula, intermitentemente, una corriente eléctrica de 3.000 a 10.000 voltios, pero de muy poca intensidad; cuando la paloma está desprevenida, sobreviene la descarga eléctrica, que la ahuyenta rápidamente; dos o tres sacudidas de este tipo determinan que la paloma evite posarse en lo sucesivo. La instalación resulta totalmente inofensiva para el hombre, e incluso para la paloma, a la que no causa ninguna lesión; únicamente, el susto.

Fuente Consultada:
Enciclopedia Estudiantil Edición de Lujo Ed. CODEX
Historias Asombrosas de la 2° Guerra Mundial Jesús Hernández

 

3R Principio de las 3R Ecologia Urbana Reciclar Basura Reutilizar

El Principio de las 3R – Reciclar Basura Reutilizar –

Ver: El Despilfarro de Alimentos en el Mundo: Problemas Económicos y Ambientales

PROBLEMÁTICAS AMBIENTALES
En las últimas décadas, la relación sociedad-naturaleza tuvo cambios muy notables. El crecimiento de la urbanización, el desarrollo de los sistemas de transporte y comunicación, el impresionante desarrollo científico-técnico, la industrialización y el uso de gran cantidad de productos químicos en las actividades económicas y en los hogares, son sólo algunas muestras de ello.

En una sola generación se cuadruplicaron los bienes y servicios producidos en todo el mundo. Pero este desarrollo tuvo su contrapartida en el deterioro que afecta las condiciones de vida de la población y el ambiente, como consecuencia de la irracionalidad en la utilización de los recursos y la cantidad de contaminantes que lo degradaron, poniendo en peligro el desarrollo futuro. Además, el aprovechamiento de los recursos no es equitativo: el consumo desenfrenado de los países desarrollados resulta perjudicial para los países en desarrollo, que son los que se quedan sin los recursos naturales. Un habitante de los países industrializados consume de 10 a 35 veces más energía que un habitante de los países en desarrollo.

Los problemas ambientales se presentan en todas las escalas (local, continental y planetaria), por lo que cada sociedad no sólo debe lograr un desarrollo ambientalmente sustentable en su espacio geográfico, sino también cuidar la alteración a nivel planetario, como el calentamiento de la atmósfera y el debilitamiento en la capa de ozono; hay que pensar en forma integral y actuar de manera local.

Los principales problemas que afectan a la biosfera en la actualidad son:

Contaminación del aire, de las aguas y de los suelos

Escasez del
agua dulce
Pérdida de la fertilidad
de los suelos
Desertificación
Pérdida de la biodiversidad Tala de bosques

El tema del consumo es central para estas cuestiones conocidas colectivamente como la crisis del medio ambiente. Es el impacto humano sobre la biosfera lo que está produciendo tensión ambiental y poniendo en peligro la capacidad del planeta para sostener la vida.

En esencia, ese impacto se causa mediante la energía y las materias primas que la gente usa o derrocha mundialmente. Si el uso fuera aun aproximadamente igual entre la gente, la medición del impacto humano sería una cuestión relativamente simple de resolver multiplicando la cantidad de energía y de materias primas que usa cada persona por el número de la población mundial. Pero no hay ninguna equivalencia en nuestro gasto de recursos.

La vasta mayoría, que es pobre, los usa sólo en forma mínima. Exactamente lo opuesto sucede entre los ricos, que son pródigos en su consumo. La energía, en especial el uso de combustibles fósiles, está en el núcleo mismo del asunto. Un cuarto de la población mundial, la mayor parte de la cual vive en los países industriales, da cuenta del 80 por ciento del consumo mundial de energía comercial. Los otros tres cuartos, que viven en su mayor parte en el mundo en desarrollo, dan cuenta de sólo el 20 por ciento.

La crisis ambiental es una crisis común, que deben enfrentar todos los países y los pueblos por igual, pero los países desarrollados y los países en desarrollo contribuyen a la crisis en medida tan desigual y tienen experiencias y capacidades económicas tan marcadamente distintas, que la crisis misma es percibida de manera muy diferente, amenazando las relaciones entre los países y bloqueando la convergencia de las respuestas a la crisis.

A manera de ilustración, los países industrializados occidentales gozaron de un período de prosperidad notable y en gran medida inesperada en la década de 1980. Sus líderes lo describieron en el comunicado de la cumbre del Grupo de los Siete de 1988 como “el período más prolongado de crecimiento económico en la historia de posguerra”. Esa prosperidad, y los altos niveles de consumo a que dio lugar, tendió a intensificar la presión sobre el medio ambiente en muchos respectos, pero también dio a los países ricos los recursos para encarar los problemas ambientales. Algunos países, aquellos con mayor prudencia ambiental, ya habían logrado resultados medibles en la limpieza del aire y del agua y en la reducción de la contaminación.

 5 de Junio: Día del Medio Ambiente

Las eras geologicas del planeta Tierra Primeros seres vivos organicos

ORIGEN DE LA TIERRA – LAS ERAS GEOLÓGICAS – SU EVOLUCIÓN

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LAS ERAS GEOLÓGICAS:

La edad de la tierra se calcula en más de cuatro mil quinientos millones de años. Las ciencias geológicas que estudian cómo fue evolucionando nuestro planeta durante este larguísimo período de tiempo, tasan sus investigaciones en las rocas y en los fósiles contenidos en algunas rocas.

Por el estudio de las rocas se ha podido conocer:
1) la enorme antigüedad de la tierra;
2) las temperaturas existentes en las distintas épocas;
5) los movimientos registrados en la corteza terrestre, los cuales han dado origen a la formación de montañas y depresiones; y
4) las variaciones en la distribución de las tierras y las aguas sobre la superficie de nuestro planeta, ocurridas en períodos de tiempo muy largos.

La antigüedad de la tierra ha sido posible calcularla estudiando la constitución de las rocas radioactivos. Los átomos de uranio se transforman en átomos de plomo con un ritmo constante, de tal manera que, comparando la cantidad de plomo contenido en un mineral de uranio, se puede calcular cuándo se formó la roca que lo contiene. De este modo se cree que las rocas más antiguas de la tierra, conocidas hasta hoy, se formaron hace más de cuatro mil millones de años, lo cual indica que la tierra es mucho más antigua.

Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas sedimentarias se han conocido:
1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes regiones.

Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o vegetal, preservado bajo la corteza terrestre al formarse las rocas sedimentarias.

En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada época vivieron ciertas especies animales y vegetales típicas, que no existieron en otras, los geólogos pueden determinar en qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que presente.

La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por la geología histórica, al ser estudiadas las capas formadas por las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas en los fondos de los mares y lagos durante millones y millones de años, están situadas unas sobre otras, formando estratos, y Kan sido comparadas en su conjunto con un enorme libro.

Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del libro. Las rocas más antiguas se encuentran en las capas más profundas y las más recientes muy cerca de la superficie. Sólo cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos posteriores, su orden puede aparecer cambiado.

La historia de la tierra consta de cuatro grandes etapas denominadas eras, las cuales tuvieron distinta duración. Las eras geológicas reciben los nombres de Protozoica, Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

Era Protozoica: Esta era se divide en dos etapas: Arcaico y Precábrico.

Arcaico: Los primeros millares de millones de años de la tierra. La tierra debió ser, en sus comienzos, una esfera de gases incandescentes, semejantes a los que forman el sol, del cual se desprendió al igual que los demás planetas, según las hipótesis más aceptadas.

Debido a su tamaño relativamente pequeño, la tierra comenzó a enfriarse pronto. Los gases primitivos se convirtieron en líquidos, etapa durante la cual la luna debió desprenderse de la tierra. Más tarde, las materias líquidas comenzaron a enfriarse en la superficie y a solidificarse, formando las primeras rocas. Los vapores que se escapaban de esas rocas se convertían en nubes muy densas, formando una atmósfera semejante a la que se supone cubre el planeta Venus actualmente. A partir de entonces, y durante millares de millones de años, no hubo vida sobre la tierra; de ahí el nombre de Azoica (sin vida) que se da a esta primera era.

Aparición de los océanos y de las primeras manifestaciones de vida. Las rocas que formaban la superficie de la tierra continuaron enfriándose, hasta que el vapor de agua que contenía la atmósfera comenzó a precipitarse en forma de lluvia.

El agua procedente de estas lluvias iniciales, escurriéndose desde las zonas altas a las bajas, fue a depositarse en las depresiones de la corteza, para formar ormar los océanos primitivos. De las profundidades del planeta brotaban rocas fundidas (magma), originando grandes volcanes; y la corteza terrestre se arrugaba, formando estos plegamientos altísimas montañas.

Precámbrico: En esta era debieron aparecer las primeras manifestaciones de vida en forma de seres de una sola célula, semejantes a las bacterias actuales, los cuales no podían dejar huellas fósiles.

Los fósiles más antiguos conocidos son de fines de esta era, y corresponden a impresiones de algas marinas muy rudimentarias.

El enfriamiento de nuestro planeta continuó. Aunque las grandes explosiones volcánicas disminuyeron, inmensas cantidades de rocas fundidas traían de las profundidades del planeta minerales de hierro, plata, cobre, oro y otros metales que hoy conocemos. Estas rocas, que antes de consolidarse pasaron por el estado de fusión, son denominadas rocas ígneas, o sea, rocas formadas por el fuego.

Las lluvias, cada vez más intensas, al caer sobre las partes elevadas de la corteza, arrastraban los materiales sueltos y los iban depositando en los fondos de los mares, dando origen a las rocas sedimentarias.

Esta era, denominada Proterozoica, o de la vida elemental, debió durar, al igual que la anterior, unos 650 millones de años. En ella aparecieron organismos más complejos, como las esponjas y corales y las primeras plantas con raíces.

Era Paleozoica: La era de los peces y de los grandes helechos. Durante un largo período no se produjeron en la tierra grandes conmociones. Los océanos cubrían extensas zonas de la superficie terrestre y la erosión iba reduciendo intensamente el relieve de las áreas emergidas.

En los mares de esa era vivían cantidades enormes de animales provistos de conchas o caparazones, cuyos restos, al depositarse en el fondo de los océanos, formaron profundas capas de rocas calizas. En las costas se depositó gran cantidad de arena. Más tarde, según indican los fósiles, aparecieron los peces en los océanos y plantas mayores en las tierras. Los insectos se multiplicaron.

En los finales de esta era se formó la mayor parte de la hulla o carbón mineral de que disponemos hoy. En este período, llamado carbonífero, cuyo clima era caliente, hubo extensos bosques de helechos arborescentes, que medían hasta 30 metros de altura. Los restos de estos helechos fosilizados en las zonas cenagosas, después de quedar cubiertos por arcillas y arenas, formaron la hulla, que actualmente es extraída de sus yacimientos por los mineros.

Durante esta era aparecieron los primeros animales vertebrados, que podían vivir lo mismo en tierra que en el mar: los anfibios.
La temperatura, que se mantuvo relativamente cálida, favoreció la multiplicación de las especies tanto vegetales como animales. Después, el clima se enfrió considerablemente, y muchas de estas especies se extinguieron.

La era Paleozoica (de la vida antigua), duró más de 360 millones de años.

Era Mesozoica: La era de los reptiles gigantescos. Durante millones de años los animales más notables que vivieron sobre la tierra fueron unos reptiles gigantescos, de figuras grotescas, que habitaban en tierra firme y en los lagos. Algunos poseían alas y podían volar. Entre estos reptiles figuraron los animales mayores que han vivido sobre los continentes. Muchos de sus esqueletos han sido descubiertos. Algunos de los reptiles más pequeños evolucionaron en esta época, hasta convertirse en los antecesores de las aves actuales.

Sobre la tierra firme aparecieron unos pequeños seres de sangre caliente y cubiertos de pelos, que alimentaban con leche a sus pequeñuelos. Eran los mamíferos, a los que pertenecería el hombre millones de siglos después.

En los últimos tiempos de esta era hubo gran actividad volcánica, y se produjeron grandes plegamientos y fallas en la superficie terrestre. Entonces se formaron las mayores montañas que hay sobre la tierra: los Himalayas de Asia, los Andes de la América del Sur y las Rocosas de la América del Norte.

La era Mesozoica (de la vida media), duró unos 120 millones de años.

La tierra adopta sus caracteres actuales. (Era Cenozoica.) En esta era, que es la más reciente de la historia de la tierra, se han producido distintos períodos en los cuales la temperatura descendió tanto, que grandes masas de hielo (glaciares) avanzaron desde los polos. En el hemisferio norte estas glaciaciones cubrieron gran parte de la América del Norte, Europa y Asia.

Los mamíferos se multiplicaron durante estas épocas frías, siendo notable, entre ellos, el mamut, antepasado de los elefantes actuales.

En esta era los continentes y los océanos adquirieron su forma actual y aparecieron casi todos nuestros animales domésticos: caballo, perro, gato, cerdo y muchos más.

La era Cenozoica (de la vida reciente), abarca los últimos 60 millones de años de la historia de la tierra. Hará cerca de dos millones de años surgieron sobre la tierra los primeros seres parecidos al hombre. Mucho más tarde, hará unos 50.000 años, encontramos ya los primeros hombres, que conocían e! uso del fuego y de la piedra.

Algunos autores estiman que, a partir del cese de las glaciaciones hará unos 30.000 años cuando los hombres comenzaron su lenta marcha la civilización , dando comienzo a la era actual.

Cuadro de Animales y Plantas

CRONOLOGÍA DE LA TIERRA

Era Período Época Millones de Años Principales Acontecimientos
Protezoica  Arcaico
Precámbrico
  4500-3500
3500-590
Origen del Sistema Solar. Origen de las primeras células vivas. Dominio de las bacterias. Aparición de las células eucariotas. Primeros seres pluricelulares.
Paleozoica Cámbrico   570-505 Incremento súbito de fósiles de invertebrados. Gran variedad de algas marinas.
  Ordocivico   505-438 Dominio de los invertebrados. Primeros vertebrados.
  Silúrico   438-408 Primeras plantas e invertebrados terrestres.
  Devónico   408-360 Primeros vertebrados terrestres.
  Carbonífero   360-286 Bosques de helechos arbóreos. Desarrollo de los anfibios e insectos. Aparición de los primeros reptiles
  Pérmico   286-248 Origen de las coníferas. Proliferación de los reptiles. Extinción de muchas formas de invertebrados.
Mesozoica Triásico   248-213 Bosques de gimnospermas y de helechos arbóreos. Origen de los dinosaurios y mamíferos.
  Jurásico   213-144 Dominio de los dinosaurios y las coníferas. Primeras aves.
  Cretácico   144-65 Primeras plantas con flores. Extinción de los dinosaurios.
Cenozoica Terciario Paleoceno 65-54 Radiación de los mamíferos primitivos.
    Eoceno 54-37 Dominio de las plantas con flores.
    Oligoceno 37-24 Surgimiento de los grupos modernos de mamíferos e invertebrados.
    Mioceno 24-5 Proliferación de peces óseos.
    Plioceno 5-2 Dominio de mamíferos y aves.
  Cuaternario Pleistoceno 2-0,01 Aparición de los humanos.
    Reciente 0,01 – hoy

cuadro de las eras geológicas

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Cuadro Estratigráfico

tabla geologica

Ver Una Tabla Geológica

Fuente Consultada:
La Tierra y Sus Recursos Levi Morrero
Biología II Ecología y Evolución Bocalandro-Frid-Socolovsky

Estructura Interna de la Tierra Corteza Manto y Nucleo Litosfera

Estructura Interna de la Tierra Corteza Manto y Nucleo Litosfera

El estudio de los terremotos ha permitido definir el interior de la Tierra y distinguir tres capas principales, desde la superficie avanzando en profundidad, en función de la velocidad de propagación de las ondas sísmicas.

Dichas capas, apreciables en un corte transversal, son: corteza, manto y núcleo. También la información que nos proporcionan los meteoritos puede ser de gran utilidad para conocer la composición de los materiales del interior de la Tierra.

Los métodos de datación sitúan la edad de algunos meteoritos en unos 4500 millones de años coincidente con la edad de la tierra. Se cree que la composición de muchos meteoritos es idéntica a la de algunas capas del interior terrestre. (foto arriba: cráter en Arizona por el impacto de un un meteorito, tiene aproximadamente 1,5 Km. de diámetro, y se cree que su masa era de 300.000 ton. y viajaba a una velocidad de 60.000 Km/h.)

La corteza

Con el nombre de corteza se designa la zona de la Tierra sólida situada en posición más superficial, en contacto directo con la atmósfera, la hidrosfera y la biosfera. La corteza terrestre presenta dos variedades: corteza oceánica y corteza continental.

La corteza oceánica

La corteza oceánica tiene un grosor aproximado de 10 km; no obstante, esta cifra decrece notablemente en determinados puntos del planeta, como en el rift valley, en el área central de las dorsales oceánicas, donde alcanza un valor prácticamente equivalente a O. En dicha zona, el magma procedente del manto aflora directamente.

En la corteza oceánica se pueden distinguir diversas capas. Los sedimentos que forman la primera tienen un espesor situado entre 0 y 4 km; la velocidad media de propagación de las ondas sísmicas alcanza los 2 km/s.

A continuación se localiza una franja de basaltos metamorfizados que presentan entre 1,5 y 2 km de grosor; la velocidad de las ondas es en este punto de 5 km/s. La tercera capa de la corteza oceánica, formada por gabros metamorfizados, mide aproximadamente 5 km; en ella, la velocidad media queda comprendida entre 6,7 y 7 km/s. Cabe mencionar una última parte, donde se registra la máxima velocidad (8 km/s); está constituida por rocas ultra básicas cuyo espesor ronda el medio kilómetro.

La corteza continental

Con un espesor medio de 35 km, la corteza continental incrementa notablemente este valor por debajo de grandes formaciones montañosas, pudiendo alcanzar hasta 60-70 km. Aparece dividida en dos zonas principales: superior e inferior, diferenciadas por la superficie de discontinuidad de Conrad.

En este plano existe un brusco aumento de la velocidad de las ondas sísmicas, que, no obstante, no se registra en todos sus puntos. Consecuentemente, puede afirmarse que no hay una separación nítida entre ambas capas. La corteza superior presenta una densidad medía de 2,7 kg/dm3 y, en el continente europeo, su espesor medio se sitúa en algo más de 810 km. Los materiales que la constituyen son rocas sedimentarias dispuestas sobre rocas volcánicas e intrusivas graníticas. La corteza inferior contiene rocas metamorfizadas cuya composición es intermedia (entre granito y. diorita o gabro); su densidad equivale a 3 kg/dm3.

El manto

En un nivel inmediatamente inferior se sitúa el manto terrestre, que alcanza una profundidad de 1900 km. La discontinuidad de Mohorovicic, además de marcar la separación entre la corteza y el manto terrestres, define una alteración en la composición de las rocas; si en la corteza —especialmente en la franja inferior— eran principalmente basálticas, ahora encontramos rocas mucho más rígidas y densas, las peridotitas. Hay que hacer notar que la discontinuidad de Mohorovicic se encuentra a diferente profundidad, dependiendo de que se sitúe bajo corteza oceánica o continental. El manto se puede subdividir en manto superior e inferior.

El manto superior se prolonga hasta los 650 o los 700 km de profundidad. En este punto, la velocidad de las ondas sísmicas se incrementa, al aumentar la densidad. A su vez, en el manto superior pueden diferenciarse dos regiones; en la superficial, el incremento de velocidad es constante con relación a la profundidad, mientras que en la inferior la velocidad decrece súbitamente. Como resultado de la fusión que experimentan las peridotitas en esta última capa, su rigidez disminuye con relación a la capa superior.

El grosor del manto inferior varía entre 650-700 km —bajo la astenosfera— y 2.900 km —en la discontinuidad de Gutenberg, que marca la separación entre el manto y el núcleo—. En la parte interna de esta capa, tanto la densidad —que pasa de .4 kg/dm3 a 6 kg/dm3, aproximadamente— como la velocidad aumentan de manera constante.

El núcleo

Los principales elementos constitutivos del núcleo terrestre son dos metales: hierro y níquel. A partir del límite marcado por la discontinuidad de Gutenberg, la densidad experimenta un súbito aumento, desde 6 a 10 kg/dm3, aproximadamente. Por otra parte, la velocidad de las ondas sísmicas primarias experimenta un rápido descenso —se pasa de 13 km/s a 8 km/s—, al tiempo que no se registra propagación de ondas secundarias hasta profundidades de 5.080 km. En este último punto, conocido como discontinuidad de Lehmann, la velocidad de las ondas primarias vuelve a incrementarse, situándose en torno a los 14 km/s en el centro del globo terrestre.

Existe un núcleo superior y un núcleo inferior; el primero, con ausencia de ondas secundarias, aparece fundido, mientras que el segundo se encuentra en estado sólido.

La investigación de los fondos oceánicos

La aplicación de grandes avances tecnológicos al estudio de los océanos ha permitido, en las últimas décadas, conocer a fondo aspectos enormemente relevantes de su geología y su morfología. Como resultado, existen en la actualidad mapas precisos de los fondos oceánicos. Elementos característicos de la geografía submarina son los márgenes continentales, las cuencas oceánicas y las dorsales.

Los márgenes continentales

La prolongación de los continentes por debajo del nivel del mar constituye los márgenes continentales, formados por corteza continental. Se distinguen tres zonas principales: la plataforma, el talud y la elevación.

La plataforma continental, una zona que se inclina paulatinamente hasta llegar al talud, puede no presentarse o, por el contrario, alcanzar una extensión de cientos de kilómetros. Aparece recubierta por materiales resultantes de la erosión de la tierra emergida, que han sido transportados por los cursos fluviales.

En torno a —200 m aparece el talud, una pendiente horadada por los denominados cañones submarinos, por los que «viajan» sedimentos procedentes de la plataforma o bien consecuencia de grandes desprendimientos submarinos provocados por los terremotos. La acumulación de sedimentos determina el surgimiento de abanicos, por la forma que adquiere el depósito, que conforman la elevación continental, a veces muy extensa pero generalmente con poca pendiente.

Las cuencas

Las cuencas, cuya profundidad puede superar los 4.000 m, están formadas por corteza oceánica. En ellas pueden individualizarse diversas formas, desde antiguos volcanes, que hoy son montañas submarinas, hasta áreas deprimidas de perfil estrecho y alargado, las denominadas fosas oceánicas, que marcan el punto de contacto entre las placas litosféricas.

Las dorsales oceánicas

Por su parte, las dorsales oceánicas son cadenas montañosas de considerable longitud —de hecho, las más largas del planeta—, que se extienden de forma ininterrumpida por los océanos, a través de unos 80.000 km; su anchura es de 2 .000 km aproximadamente. Están formadas por crestas de origen volcánico, con una altitud media aproximada de 2.000 m sobre el fondo. No obstante, en algunos puntos de la Tierra, por ejemplo en Islandia, pueden llegar a emerger. Las dorsales, centro de actividad sísmica de notable intensidad, aparecen cortadas por numerosas fallas de gran tamaño, denominadas fallas transformantes.

LITOSFERA Y ASTENOSFERA

La franja superior de la superficie terrestre se encuentra dividida en dos partes:

• La litosfera, formada por la corteza y la zona externa del manto superior, es bastante rígida, presenta aproximadamente 100 km de espesor y en ella, la velocidad de las ondas sísmicas aumenta constantemente en función de la profundidad.

• La astenosfera es la franja inferior del manto superior, que se encuentra fundida parcialmente. Se extiende hasta los 400 km, punto en el que el manto recupera sus características de solidez y rigidez, puesto que la velocidad de las ondas sufre una nueva alteración muy brusco.

MODELOS DE LA ESTRUCTURA DE GEOSFERA
Al interior de la tierra también se la conoce con el nombre de geosfera, y si se intenta hacer un estudio directo, solo se puede profundizar un pocos kilómetros, por lo que son necesarios métodos indirectos. Acá se presentan los dos modelos que intentan explicar como es la estructura interior de nuestro planeta.

Está claro que el interior terrestre está formado por varias capas, y en esto coinciden todos los modelos. Pero las investigaciones sobre el interior de la Tierra se han centrado en dos aspectos. en la composición de los materiales que forman las distintas capas del planeta y en el comportamiento mecánico de dichos materiales (su elasticidad, plasticidad, el estado físico…)

Por eso, se distinguen dos tipos de modelos que presentan diferentes capas, aunque coinciden en muchos puntos: el modelo estático y el modelo dinámico.

Capas en el modelo estático

La corteza es la capa externa de la Tierra. Se diferencian dos partes: la corteza continental, con materiales de composición y edad variada (pueden superar los 3.800 millones de años) y la corteza oceánica, más homogénea y formada por rocas relativamente jóvenes desde un punto de vista geológico.

Por debajo de la corteza se encuentra el manto, mucho más uniforme, pero con dos sectores de composición ligeramente distinta: el manto superior, en el que destaca la presencia de olivino, y el superior, con materiales más densos, como los silicatos.

Por último, la capa más interna es el núcleo, que se caracteriza por su elevada densidad debido a la presencia de aleaciones de hierro y níquel en sus materiales. El núcleo interno podría estar formado por hierro puro.

Capas en el modelo dinámico

La capa más externa es la litosfera, que comprende la corteza y parte del manto superior. Es una capa rígida. La litosfera descansa sobre la astenosfera, que equivale a la parte menos profunda del manto. Es una capa plástica, en la que la temperatura y la presión alcanzan valores que permiten que se fundan las rocas en algunos puntos.

A continuación se encuentra la mesosfera, que equivale al resto del manto. En la zona de contacto con el núcleo se encuentra la región denominada zona D”, en la que se cree que podría haber materiales fundidos. La capa más interna es la endosfera, que comprende el núcleo interno y el núcleo externo. Los estudios de propagación de las ondas sísmicas han puesto de manifiesto que la parte externa de la endosfera (el núcleo externo) está compuesta por materiales fundidos, ya que en esa zona se interrumpe la transmisión de algunas de las ondas.

Mohorovicic y la estructura de la Tierra: El 8 de octubre de 1909, se produjo un intenso terremoto a 40 km al sur de Zagreb, en Croacia (que entonces formaba parte del Imperio Austrohúngaro). Otro terremoto ocurrido previamente en Zagreb había determinado la instalación de un sismógrafo en el observatorio meteorológico de la ciudad, dirigido por Andrija Mohorovicic. En su calidad de director del observatorio, Mohorovicic recibió de todas las estaciones de Europa los registros del terremoto de 1909. Después de analizarlos detalladamente, realizó un interesante descubrimiento. Como esperaba, los registros reflejaban dos tipos de ondas: de compresión (P), en las que las partículas oscilan a lo largo de la línea de propagación, y de distorsión (S), en las que el movimiento se produce en ángulo recto con respecto a la línea de propagación.

Luego advirtió que había en realidad dos tipos de ondas P. A escasa distancia del epicentro, la primera onda en llegar se desplaza a una velocidad de 5,5 a 6,5 km por segundo. A una distancia de unos 170 km, esta onda es superada por una segunda onda, que se desplaza a 8,1 km/s. Más allá de este punto, hasta los 800 km, es posible detectar las dos ondas, pero luego las más lentas se desvanecen. Mohorovicic interpretó este fenómeno como la prueba de que las ondas más lentas se desplazan directamente hacia el sismógrafo, mientras que las más veloces son refractadas a una profundidad de unos 50 km. En su honor, la capa refractora recibió el nombre de discontinuidad de Mohorovicic, o Moho. Investigaciones posteriores demostraron que la profundidad del Moho (el límite entre la corteza terrestre y el manto superior) varía entre 30 y 50 km.

PARA SABER MAS…
LAS EDADES RELATIVAS Y ABSOLUTAS DE LA TIERRA: ERAS Y PERÍODOS

Cuando se dice que el hombre pisó la Luna durante la era atómica se está dando una fecha imprecisa, relativa, ya que podría ser ubicada en cualquier punto del transcurso temporal de dicha era; en cambio, al decir que el hombre pisó por vez primera la Luna el 20 de junio de 1969, se está ante una fecha absoluta. Así como sucede con los acontecimientos históricos, los fósiles y los terrenos pueden fecharse en su edad absoluta y en su edad relativa.

Pero las técnicas para desentrañar la edad absoluta constituyen un logro reciente. Antes del descubrimiento del método del carbono 14, el método del plomo, del helio, del estroncio, etc., los científicos sólo podían valerse de una cronología relativa fundada en difíciles estudios de la superposición de las rocas sedimentarias, del contacto con las precedentes si eran rocas eruptivas, del grado de evolución de los fósiles, etcétera.

A partir de este estudio y teniendo en cuenta grandes cambios, como la formación de una cadena montañosa, la desaparición de un grupo de fósiles, etc., la historia de la Tierra se divide en cuatro grandes eras: precámbrica, paleozoica, mesozoica y cenozoica, que se divide en los períodos terciario, cuaternario y reciente. Los períodos son las divisiones internas de cada era. Así, por ejemplo, la era primaria se divide en los períodos cámbrico, silúrico, devónico, carbonífero y pérmico. A su vez los períodos se dividen en pisos.

Con mayor precisión deberíamos emplear la palabra “era” para designar la duración de una serie, período para señalar la duración de un sistema y edad para la duración de un piso.  Los modernos métodos de la determinación de las edades absolutas se basan en la siguiente comprobación científica. Se sabe que la desintegración del uranio 238 (elemento inestable que se modifica por el escape constante de protones y neutrones) da como resultado el radio, que a su vez origina el plomo 206 (elemento estable, pero distinto del plomo de origen no radiactivo, o sea el plomo 204), más un escape de helio 4 durante el proceso:

Uranio 238 = plomo 206 más 8 helio 4. El uranio 235 se transforma en el plomo 207 y el torio deviene plomo 208. La desintegración de estos elementos radiactivos es un fenómeno perfectamente conocido. Como se sabe, un gramo de uranio 238 produce anualmente 0,014 x 10-8 g de plomo 206 y 1,2 x 10-4 mg3 de helio (10-8 equivale a 1/108 y 108 corresponde a 1 seguido de 8 ceros, es decir 100 millones).

De esta fórmula se puede deducir la antigüedad de una roca según sea su proporción de uranio 238 y plomo 206. Pero es necesario además realizar el correspondiente análisis espectográfico para determinar si el elemento originario era el uranio 238 (que da plomo 206), el uranio 235 (que da plomo 207), el torio 232 (que da plomo 208) o todos estos elementos combinados. Éste es el llamado método del plomo.

Otro método tiene en cuenta las proporciones de uranio y helio, pero tropieza con la dificultad de no poder precisar qué cantidad de helio perdió la roca durante su formación. Éste es el método del helio.

El método del estroncio utiliza la transformación de rubidio en estroncio. El método del carbono 14 (fue descubierto en 1947 por el químico estadounidense Williard Libby) se aplica para determinar la antigüedad de los restos de seres vivos. Parte de la siguiente apreciación: todos los organismos vivos absorben, durante su vida, carbono 12 (estable) y carbono 14 (radiactivo). Pero la proporción de carbono 14 y la de carbono 12 (constante en la naturaleza) es la siguiente: un billón de átomos de C 12 por un átomo de C 14.

Cuando el ser muere, el carbono 14 del cuerpo comienza a disminuir en cantidad por un proceso de desintegración, ya que no es renovado. La mitad de este carbono desaparece durante el transcurso de 5.600 años, las tres cuartas partes, a los 11.200 años, los siete octavos a los 16.800 años, etc. En la práctica, por ejemplo, se reduce a carbón una muestra de hueso, madera, etc., y se lo introduce en un contador Geiger, determinándose de este modo su edad.

Este método es aplicado desde 1948, pero tropieza con una seria limitación: sólo puede remontarse a 15.000 o a 16.000 años atrás. Desde que en 1939 el físico estadounidense Alfred Otto Nier efectuó una medición completa y precisa de los isótopos del plomo, en los minerales de uranio y plomo se pudieron construir geocronómetros bastante sensibles que fueron sucesivamente perfeccionados por la electrónica.

Estos geocronómetros, mediante los métodos “potasio-argón”, “rubidio-estroncio” y “uranio-plomo”, pueden determinar la edad de las rocas, fechando incluso Ja data de aquellas de más de 10.000.000 de años. Como todos estos métodos de medición del tiempo se refieren a la edad de las capas de rocas sedimentarias, las etapas previas por las cuales pasó nuestro planeta antes de la formación de las capas sedimentarias pertenecen, casi por completo, al campo de la hipótesis.

El Origen del Planeta Tierra

Composición Mineral de la Corteza Terrestre

Solucion Verde: forestar puede generar un cambio climático?

Diez Respuestas a Diez Mentiras

Plantar árboles puede ser muy bueno, pero también puede ser muy malo. Depende de su objetivo, de su escala, del sitio donde se instalen y de los beneficios o perjuicios que generen para las poblaciones locales.

Las plantaciones a gran escala con especies de rápido crecimiento, tales como eucaliptos y pinos, son las que generan mayores impactos negativos, tanto en lo social como en lo ambiental. Debido a dichos impactos, ese tipo de plantaciones ha dado lugar a luchas generalizadas en su contra.

logo solucion verde

La respuesta de las empresas plantadoras y de los promotores que impulsan este modelo ha consistido en desmentir la ocurrencia de tales impactos y en elaborar y difundir una engañosa propaganda destinada a ganar apoyo en sectores no informados de la población. Entre las muchas falsedades publicitadas en favor de los monocultivos forestales a gran escala se encuentran las 10 siguientes:

Mentira 1: Las plantaciones forestales son “bosques plantados”.

Tanto los técnicos como las empresas insisten en llamar “bosques plantados” a las plantaciones. Esta confusión entre un cultivo (de árboles) y un bosque es el punto de partida de la propaganda en favor de las plantaciones. En un mundo concientizado sobre el grave problema de la deforestación, la actividad de “plantar bosques” es generalmente percibida como algo positivo. Sin embargo, una plantación no es un bosque y lo único que tienen en común es que en ambos predominan los árboles. Allí termina su similitud. Un bosque contiene:

Numerosas especies de árboles y arbustos de todas las edades.

Una gran cantidad de otras especies vegetales, tanto en el suelo como sobre los propios árboles y arbustos (trepadoras, epífitas, parásitas, etc.).  Una enorme variedad de especies de fauna, que encuentran allí abrigo, alimentos y posibilidades de reproducción.

Esa diversidad de flora y fauna interactúa con otros elementos como los nutrientes del suelo, el agua, la energía solar y el clima, de tal manera que aseguran su autoregeneración y la conservación de todos los elementos que lo componen (flora, fauna, agua, suelo). Las comunidades humanas también forman parte de los bosques, ya que muchos pueblos los habitan, interactúan con ellos y allí obtienen un conjunto de bienes y servicios que aseguran su supervivencia.  A diferencia del bosque, una plantación comercial a gran escala se compone de:

Una o pocas especies de árboles de rápido crecimiento, plantados en bloques homogéneos de la misma edad, y muy escasas especies de flora y fauna que logran instalarse en las plantaciones.

Las plantaciones comerciales requieren preparación del suelo, selección de plantas de rápido crecimiento y con las características tecnológicas requeridas por la industria, fertilización, eliminación de “malezas” con herbicidas, plantación a espaciamiento regular, cosecha en turnos cortos.

Por otra parte, en el mejor de los casos, las comunidades humanas son percibidas como proveedoras de mano de obra barata para la plantación y para la cosecha de los árboles que se realizará años más tarde. Como además su objetivo es producir y cosechar grandes volúmenes de madera en el menor tiempo posible, se puede decir que tiene las mismas características que cualquier otro cultivo agrícola. Por lo tanto, no se trata de un “bosque”, sino de un cultivo.

En síntesis, una plantación no es un “bosque plantado”, ya que además de todo lo anterior, resulta evidente que no es posible plantar, ni la diversidad de flora y fauna que caracteriza a un bosque, ni el conjunto de interacciones con los elementos vivos e inorgánicos que se dan en un bosque.

Mentira 2: Las plantaciones forestales mejoran el medio ambiente

Presentadas como “bosques plantados”, se dice que las plantaciones sirven para proteger y mejorar los suelos, para regular el ciclo hidrológico y para conservar la flora y la fauna locales.

1) Los suelos. Este tipo de plantaciones tienden a degradar los suelos por la conjunción de una serie de factores:

Erosión, en particular porque el suelo queda desnudo durante los 2 primeros años posteriores a la plantación y durante los 2 años posteriores a la cosecha, lo que facilita la acción erosiva del agua y del viento.

Pérdida de nutrientes, tanto por la erosión como por los elevados volúmenes de madera extraídos del sitio cada pocos años.

Desequilibrios en el reciclado de nutrientes. Por tratarse de especies exóticas, los organismos descomponedores locales encuentran grandes dificultades para descomponer la materia orgánica que cae de los árboles (hojas, ramas, frutos), por lo que los nutrientes que caen al suelo demoran mucho en poder volver a ser reutilizados por los árboles. Tanto en el caso de pinos como eucaliptos, es común ver cómo se va acumulando sin descomponer la hojarasca sobre el suelo.

Compactación, por el uso de maquinaria pesada, lo que dificulta la penetración del agua de lluvia y facilita la erosión.

Difícil reconversión del conjunto de esos y otros impactos, resulta que en muchos casos resultará muy difícil poder volver a utilizar esos suelos para la agricultura.

2) El agua. Este vital elemento es afectado tanto en cantidad como en calidad:

A nivel de cuenca, el volumen de agua disponible tiende a disminuir luego de la instalación de estas plantaciones. En realidades tan diversas como el sur de Chile, el estado de Espírito Santo en Brasil, Sudáfrica o Tailandia, se constata que el régimen hídrico sufre cambios negativos importantes como resultado de la plantación de grandes áreas de pinos y eucaliptos de rápido crecimiento. Ello se debe a varios factores, pero el principal es el elevado consumo de agua de estas especies. Para crecer, los vegetales llevan los nutrientes del suelo hasta las hojas, donde se produce la fotosíntesis.

El vehículo para llevar los nutrientes hasta la hoja es el agua. Para crecer más, necesitan más nutrientes, lo que implica mayor uso de agua para transportarlos hasta las hojas. Dado que se trata de extensas plantaciones creciendo a un ritmo muy acelerado, los impactos sobre el agua se vuelven cada vez más graves, y llegan hasta la desaparición de manantiales y cursos de agua.

Para confundir, los promotores de las plantaciones arguyen que algunas especies de árboles (en particular eucaliptos) producen más biomasa por unidad de agua utilizada y que por consiguiente son más “eficientes” que los árboles nativos. Sin embargo, no toman en cuenta que las plantaciones de eucaliptos son notoriamente “ineficientes” en la producción de alimentos, forraje, medicinas, fibras vegetales, frutos, hongos y otros productos que la gente local obtiene de los bosques. Además, resulta irrelevante definir la eficiencia de una plantación de eucaliptos para producir madera con una determinada cantidad de agua, si de todas formas utiliza más agua que la que el área puede producir.

Las especies más comúnmente utilizadas en plantaciones (eucaliptos y pinos) dificultan la infiltración del agua en el suelo, lo que, sumado al enorme consumo de agua, agrava los impactos a nivel de cuenca.

La calidad del agua también se ve afectada, tanto por la erosión como por el uso generalizado de agroquímicos, que la contaminan.

3) La flora. Los impactos sobre la flora local son múltiples y graves debido a la gran escala de estas plantaciones, que afectan a una enorme cantidad de hábitats:

En muchos casos, las plantaciones constituyen un factor de deforestación, ya que su instalación es precedida por la tala o incendio del bosque preexistente, tal como sucede a menudo en áreas tropicales y en particular en Indonesia. En estos casos el impacto es enorme en la zona templada, la flora del ecosistema de pradera disminuye su abundancia y riqueza cuando sobre la misma se instalan plantaciones.

En el área de la plantación, gran parte de la flora local es exterminada para evitar que compita con los árboles plantados y sólo algunas pocas especies logran instalarse al interior de las plantaciones. Pero incluso esas pocas especies son eliminadas cada pocos años, cuando la plantación es cortada y replantada, y se vuelve a la aplicación de herbicidas para eliminar la competencia.

Entre la flora que desaparece al interior de la plantación, es importante destacar muy especialmente la flora del suelo, que cumple un papel fundamental en el mantenimiento de la fertilidad del suelo en el largo plazo.

El impacto ya mencionado sobre el agua también afecta a la flora local, incluso a gran distancia del sitio de la plantación.

4) La fauna. Los impactos sobre la fauna

Para la mayor parte de las especies de la fauna local, las plantaciones son desiertos alimenticios, por lo que tienden a desaparecer. Las pocas especies que logran adaptarse, o son exterminadas (por considerárselas “plagas” para la plantación) o ven desaparecer su nuevo hábitat cada vez que la plantación es cortada para la venta de la madera.

cuando la plantación es precedida por la deforestación, el impacto sobre la fauna local es máximo.

Al igual que en el caso de la flora, tanto la deforestación previa a la plantación como los cambios en el agua y el suelo afectan negativamente a una amplia gama de especies de la fauna.

Los desequilibrios biológicos provocados por estas plantaciones frecuentemente dan lugar a la aparición de plagas que afectan a las producciones agropecuarias aledañas.

Mentira 3: Las plantaciones sirven para aliviar la presión sobre los bosques

El argumento es que, al haber más madera disponible a partir de las plantaciones, esto se traducirá en una menor extracción de madera de los bosques nativos. Pese a que pueda parecer lógico, la realidad es que se ha constatado que las plantaciones son en general un factor más de deforestación debido a que:

En muchos países, las plantaciones se instalan eliminando previamente el bosque existente. En algunos casos, tal eliminación se realiza mediante gigantescos incendios provocados, en tanto que en otros la corta del bosque y la venta de la madera sirven para financiar la plantación. También se da el caso de que la plantación justifica la deforestación, ya que se sostiene que la corta de amplias áreas no constituye deforestación en caso de que sea seguida por la plantación de árboles. En algunos casos, el simple anuncio del interés de empresas plantadoras de invertir en determinada región resulta en un movimiento especulativo que consiste en adquirir y degradar rápidamente áreas de bosques para posibilitar que las mismas puedan ser luego destinadas a la plantación de árboles por parte de dichas empresas.

En numerosos casos el proceso arriba mencionado determina la migración (voluntaria o forzada) de los pobladores de la región, que se ven obligados a ingresar a otras áreas boscosas donde inician un proceso de deforestación para poder atender a sus necesidades básicas. Es decir, que en esos casos la deforestación generada por la plantación es doble. La madera producida en plantaciones de ninguna manera sustituye a las valiosas especies del bosque tropical, debido a que ambas tienen mercados distintos. En tanto que la mayor parte de la madera de plantaciones se destina a la producción de papel y productos de madera de baja calidad, la mayor parte de la madera extraída de los bosques (en particular tropicales) es transformada en productos de alta calidad.

Este argumento ignora además el hecho de que el consumo de madera no constituye la única causa de deforestación. Numerosas áreas de bosques son a menudo eliminadas para destinar el suelo a cultivos de exportación o a ganadería extensiva; otras desaparecen bajo gigantescas represas hidroeléctricas; los manglares son eliminados para destinar el área a la producción industrial del camarón, la explotación petrolera y minera destruyen amplias áreas boscosas, etc. Ninguno de estos procesos destructivos guarda relación alguna con la mayor o menor área destinada a monocultivos forestales, por lo que resulta claramente falso que en este caso puedan “aliviar la presión” sobre los bosques.

En definitiva, pese al creciente auge de las plantaciones forestales, el área boscosa del planeta sigue disminuyendo, lo que demuestra que el pretendido alivio de la presión sobre los bosques no es más que un ejercicio de publicidad interesada.

Mentira 4: Las plantaciones permiten aprovechar y mejorar tierras degradadas

Este argumento, promovido por las grandes empresas plantadoras, es absolutamente falso en su caso, ya que las plantaciones comerciales a gran escala rara vez se instalan en tierras degradadas. La razón es muy sencilla: en tales tipos de suelos los árboles no crecen bien, por lo que plantar allí no resulta rentable.

Dicho lo anterior, es necesario aclarar algunos aspectos, ya que todo este tema tiende a ser muy confuso. En efecto, hay que aclarar que es lo que se entiende por “tierras degradadas”, así como destacar que algunos tipos de plantaciones no comerciales efectivamente ser realizan en tierras degradadas y logran mejorarlas.

Para el común de la gente, la expresión “tierra degradada” despierta una visión de tipo lunar, con suelos gravemente erosionados y escasa o nula vegetación. En estos casos, toda actividad que apunte a recuperar esos suelos, ya sea mediante la plantación de árboles o por otros medios, puede ser considerada como esencialmente positiva. Sin embargo, la expresión “tierra degradada” puede implicar simplemente un área de bosque que fue talada o un área agrícola de subsistencia, que conservan su potencial productivo. También se suele hablar de “tierras subutilizadas” como sinónimo de degradadas. En resumen, las empresas plantadoras son quienes definen que la tierra está degradada o subutilizada y de tal manera justifican sus plantaciones frente a la opinión pública. Sin embargo, los pobladores locales generalmente no están de acuerdo ni con que la tierra esté degradada o subutilizada y mucho menos con que deba plantarse con eucaliptos, pinos u otras especies comerciales. Esto es lo que en muchos casos explica la resistencia de los pobladores locales frente al avance plantador, que intenta apropiarse de tierras que son productivas y no “degradadas” ni “subutilizadas”.

Mentira 5: Las plantaciones sirven para contrarrestar el efecto invernadero

Este es uno de los argumentos que se han puesto más de moda recientemente. Se dice que a medida que los árboles van creciendo, van tomando carbono en cantidades mayores a las que emiten, de modo que tienen un balance neto positivo respecto de la cantidad de dióxido de carbono (el principal gas de efecto invernadero) en la atmósfera. Sin embargo, las plantaciones forestales tienen todavía que demostrar que son sumideros de carbono.

En términos generales, cualquier área cubierta de plantaciones, en ausencia de pruebas de lo contrario, debería ser considerada una fuente neta de carbono y no un sumidero. En primer lugar, porque en muchos casos estas plantaciones sustituyen a bosques, lo que significa que los volúmenes de carbono liberados por la deforestación sean superiores a los que la plantación en crecimiento podría capturar, incluso en el largo plazo. Incluso cuando no implican deforestación, se instalan en otros ecosistemas que también almacenan carbono (tales como las praderas), que es liberado a la atmósfera a consecuencia de la plantación.

Hay además una segunda cuestión crucial: ¿estas plantaciones serán cosechadas o no? De darse la primera hipótesis serían, en el mejor de los casos, tan sólo sumideros temporarios: el carbono es almacenado hasta la cosecha para luego ser liberado en pocos años (en algunos casos incluso en meses) cuando el papel u otros productos provenientes de las plantaciones son destruidos. En el caso de que los árboles no fueran cosechados, las plantaciones estarían ocupando millones y millones de hectáreas que podrían estar dedicadas a propósitos mucho más provechosos, como la producción de alimentos.

Finalmente, es fundamental ver el tema en su total dimensión y analizar el conjunto de impactos que la promoción de grandes monocultivos forestales con especies de rápido crecimiento puede generar en otras áreas ambientales y sociales. Sabiendo que estas plantaciones impactan sobre el ambiente (suelos, agua, flora y fauna) y sobre las comunidades locales, no resulta aceptable promoverlas con un propósito “ambiental” como el de contrarrestar el efecto invernadero. La solución tiene que venir por el lado de la reducción de emisiones de CO2 (derivadas del uso de combustibles fósiles) y por la protección de los bosques y no por intentos de colonizar enormes áreas de tierra sin haber analizado cabalmente las consecuencias.

Mentira 6: Las plantaciones son necesarias para abastecer un consumo creciente de papel

El consumo de papel es generalmente percibido como algo positivo, vinculado a la alfabetización, al acceso a información escrita y a una mejor calidad de vida. Esa percepción por parte del público es utilizada por las empresas plantadoras para justificar la supuesta necesidad de aumentar la producción de celulosa a partir de sus extensas plantaciones de pinos y eucaliptos. Por lo tanto, este tema requiere varias precisiones:

Gran parte de la celulosa producida en el Sur no está destinada a abastecer a la población de esos países, sino a los consumidores del Norte. En tanto que Estados Unidos y Japón tienen un consumo anual de papel per cápita de más de 330 y 230 kilos respectivamente, países exportadores de celulosa como Chile, Sudáfrica, Brasil e Indonesia muestran un consumo per cápita de 42, 38, 28 y 10 kilos respectivamente.

Alrededor del 40% del papel producido en el mundo es utilizado para embalaje y envoltura, en tanto que sólo el 30% se destina a papeles de escritura e impresión, por lo que el argumento de la alfabetización no es tan relevante como se lo pretende mostrar.

Además, gran parte del consumo de papeles de escritura e impresión está destinado a la publicidad. En los Estados Unidos, el 60% del espacio de las revistas y periódicos está reservado para avisos, en tanto que anualmente se producen unos 52.000 millones de unidades de diversos tipos de materiales de publicidad, incluyendo 14.000 millones de catálogos para compras por correo que a menudo van directo a la basura. Tal tipo de consumo excesivo de papel no es exclusivo de los Estados Unidos, sino que también es característico de la mayoría de los países del Norte e incluso se pretende exportar tal modelo hacia los países del Sur.

El tema radica entonces en que el consumo actual de papel es ambientalmente insustentable y que gran parte del mismo es socialmente innecesario. Por lo tanto, ni los planes de uso de los bosques, ni los planes de expansión de las plantaciones forestales pueden pretender autojustificarse diciendo que “la humanidad” necesita más papel.

Mentira 7: Las plantaciones son mucho más productivas que los bosques

Este argumento puede parecer convincente si se observa el rápido crecimiento de los árboles en una plantación de pinos o eucaliptos. Sin embargo, depende de lo que se entienda por “productivo” y a quién beneficia esa producción.

Una plantación comercial produce un gran volumen de madera para industria por hectárea y por año. Pero eso es todo lo que produce. El beneficiario directo de esa producción es la empresa propietaria de la plantación.

Un bosque no sólo produce (como la plantación) madera para el mercado, sino que su producción abarca otros tipos de árboles, vegetales, animales, frutas, hongos, miel, forraje, abono, leña, maderas para usos locales, fibras vegetales, medicinas y genera además una serie de servicios en materia de conservación de suelos, de biodiversidad, de recursos hídricos, de microclima.

Cuando se sostiene que las plantaciones son mucho más productivas que los bosques, sólo se está comparando el volumen de madera para industria que se puede extraer de ambos y en esa comparación la plantación aparece como superior.

Sin embargo, cuando se compara la totalidad de bienes y servicios provistos por la plantación y el bosque, resulta evidente que este último es mucho más productivo que la plantación. Es más, en muchos aspectos la producción de la plantación es nula (por ejemplo en la producción de alimentos, medicinas o forraje) e incluso puede ser negativa, cuando afecta a otros recursos como el agua, la biodiversidad o el suelo.

Lo anterior resulta particularmente claro para aquellas poblaciones locales que sufren los efectos de la implantación de extensos monocultivos forestales, puesto que sufren la pérdida de la mayor parte de los recursos que hasta entonces habían asegurado su supervivencia. Para ellos, la productividad de estas plantaciones es nula o más bien de signo negativo.

Mentira 8: Las plantaciones generan empleo

Este es también un argumento típico entre quienes promueven las plantaciones. Sin embargo, en la mayoría de los casos esta afirmación es totalmente falsa.

Las grandes plantaciones generan empleos directos fundamentalmente en las etapas de plantación y de cosecha. Luego de la plantación, el empleo cae en forma sustancial. Al momento de la cosecha, la plantación requiere nuevamente de la contratación de mano de obra, pero el número de puestos de trabajo tiende a disminuir notoriamente por la creciente mecanización de esta operación.

Los escasos empleos generados son en general de muy baja calidad, siendo en su mayoría de carácter temporal, con bajos salarios y en condiciones de trabajo caracterizadas por la mala alimentación, el alojamiento inadecuado y el no cumplimiento de la legislación laboral vigente. Los accidentes y las enfermedades laborales son frecuentes. El modelo predominante en el Sur, es que las empresas plantadoras subcontratan a empresas informales para la realización de las tareas de plantación y cosecha.

Dado el escaso nivel de inversión requerido, la competencia entre dichas empresas informales se basa fundamentalmente en la baja en el costo de la mano de obra, lo que explica las pésimas condiciones salariales y laborales de los trabajadores forestales. Sólo en los casos en los que la cosecha se basa en moderna y costosa maquinaria forestal, tales tareas quedan en manos de la empresa plantadora, que se ve obligada a ofrecer mejores condiciones de trabajo.

En muchos países tienden simultáneamente a privar a los previos ocupantes de la tierra de sus anteriores fuentes de trabajo. Es común que estas plantaciones se instalen en tierras destinadas a la agricultura de subsistencia por lo que incluso la tendencia del empleo neto es en muchos casos negativa. Por otro lado, cuando su instalación implica la previa destrucción del bosque, los pobladores locales se ven privados de una serie de ocupaciones y fuentes de ingreso dependientes de los recursos provistos por el bosque. En casi todos los casos, las plantaciones resultan en la expulsión de la población local, en particular hacia los cinturones de miseria de las ciudades.

En términos generales, las plantaciones generan mucho menos empleo que la agricultura y el balance sólo resulta positivo en algunas pocas áreas escasamente pobladas dedicadas a la ganadería extensiva. En cuanto al empleo industrial, las plantaciones no siempre dan lugar a la creación de industrias locales, dado que en muchos casos la producción apunta a la exportación directa de troncos sin procesar. Incluso cuando se establecen industrias de pulpa y papel, su alto grado de mecanización implica la creación de pocos puestos de trabajo.

De todas las actividades capaces de generar empleo a nivel local, la actividad plantadora es probablemente la peor opción. El objetivo de las empresas forestales no consiste en generar empleos, sino en generar ganancias para sus accionistas. Sin embargo, utilizan este falso argumento para justificar socialmente su emprendimiento.

Mentira 9: Los posibles impactos negativos de los monocultivos forestales industriales se pueden evitar o mitigar con un buen manejo

En última instancia, los promotores de las plantaciones pueden aceptar que éstas no son bosques y que pueden acarrear impactos negativos, pero agregan que estos impactos se generan por un mal manejo y no por las plantaciones en sí. La solución -afirman- es entonces técnica: aplicar buenos métodos de manejo.

Sin embargo, no se trata de un tema técnico, sino de una cuestión esencialmente política, de poder, con beneficiarios y perjudicados. Desde los centros de poder se toman decisiones que afectan la vida y posibilidades de supervivencia de las poblaciones locales y condicionan fuertemente las decisiones de los gobiernos, con el objetivo de abastecer un mercado global con los productos madereros que éste requiere. Las necesidades y aspiraciones locales no cuentan. De aquí derivan los principales problemas que este tipo de plantaciones acarrean. Es obvio que esto no se puede resolver con ningún “buen manejo”. Es más, el buen manejo de las empresas plantadoras consiste primeramente en convencer al gobierno que les permita invertir en determinadas regiones del país, que les otorgue determinadas ventajas (subsidios directos e indirectos) y que intervenga -en caso necesario- para desalojar o reprimir a los pobladores locales. En un número importante de casos, las distintas formas de presión o represión constituyen la principal herramienta de “buen manejo” para resolver los conflictos sociales generados por las plantaciones.

En lo referente a los impactos ambientales que las plantaciones comerciales generan, es también utópico pretender que se puedan resolver a través de un buen manejo técnico. Las propias características del modelo hacen que éste sea básicamente insustentable por más que se adopten prácticas conservacionistas o monitoreos destinados también en gran medida a mejorar la imagen de la empresa frente a los posibles opositores ambientalistas. En efecto, el modelo se caracteriza por:

La gran escala.

No es lo mismo el impacto ambiental que puede generar un eucalipto o un pino que los que generan decenas o centenares de miles de hectáreas concentradas en determinada región de un país. La modificación del espacio geográfico es enorme. Para disimular este hecho, los promotores de las plantaciones insisten actualmente en utilizar porcentajes, diciendo que “sólo ocupan el 1 o el 2% del área total del país”. Sin embargo, no se puede tapar el sol con la mano. Lo cierto es que se trata de grandes concentraciones de monocultivos forestales y el único “buen manejo” posible es justamente reducir el tema a porcentajes.

El monocultivo de especies exóticas.

Si bien es cierto que la mayoría de las especies agrícolas son exóticas, en el caso de las especies utilizadas en los cultivos forestales esto tiene fuertes implicancias negativas. La elección de estas especies se origina en parte en la inexistencia de plagas y enfermedades en los países en los que son introducidas, que pudieran afectarlas. Si bien esto es absolutamente lógico para el plantador, resulta un problema para la fauna local, para la que estas plantaciones constituyen un desierto alimenticio. Unido al tema de la gran escala, el impacto en particular sobre la fauna es, por ende, enorme. La biodiversidad a nivel del suelo es afectada gravemente debido a que los restos vegetales de los pinos y eucaliptos resultan tóxicos para gran parte de la flora y fauna del suelo. El sistema presenta además una gran debilidad intrínseca, ya que, en caso de aparecer una especie capaz de alimentarse de los árboles vivos, se transformará en una plaga que podrá poner en cuestión a todas las plantaciones similares de la región.

La rapidez de crecimiento.

La lógica empresarial de estos emprendimientos hace que la rapidez de crecimiento sea crucial para asegurar la rentabilidad de la inversión. Tal crecimiento se basa en parte en la selección de especies, pero también en el uso de fertilizantes y herbicidas (que afectan al suelo y al agua), así como en un consumo enorme de agua, que afecta a la región en su conjunto. Como si fuera poco, la biotecnología forestal está también apuntando en ese sentido, creando “super árboles” de crecimiento aún mayor y resistentes a los herbicidas, por lo que el impacto es doble: mayor contaminación por uso de agroquímicos y mayor consumo de agua.

La corta en turnos cortos.

La misma lógica determina que los árboles sean cortados cada pocos años, lo que implica una gran salida de nutrientes del sistema y procesos de erosión, así como la destrucción del hábitat de aquellas pocas especies locales que se estaban adaptando a la plantación.

De todo lo anterior resulta claro que son pocas las medidas técnicas que se pueden adoptar para evitar o mitigar la mayor parte de los impactos ambientales generados por las plantaciones. Si bien se podrán mejorar algunos aspectos (utilizar agroquímicos menos nocivos, preparar el suelo siguiendo curvas de nivel, cuidar que no se produzcan procesos de erosión al momento de la corta, conservar áreas silvestres como parches en el paisaje, monitorear suelos, agua, flora y fauna, etc.), lo cierto es que resulta imposible evitar los impactos porque el propio modelo no lo permite: no se puede (desde el punto de vista de la rentabilidad) hacer que los árboles crezcan más lento, que consuman menos agua, que no requieran fertilizantes, que no afecten a los suelos, que no reduzcan la biodiversidad local. En síntesis, el problema es el modelo y no la adopción de medidas apropiadas de manejo.

Mentira 10: Las plantaciones no pueden ser juzgadas en forma aislada

Este es uno de los argumentos más recientes de los promotores de las plantaciones. Sostienen que hay un “sistema continuo” entre un bosque primario y un “bosque plantado” especializado en la producción de madera. Es decir, que habría un sistema, al que llaman “bosque”, que incluye bosques primarios protegidos, bosques de producción, bosques protectores, bosques secundarios y plantaciones de todo tipo. Por lo tanto, dicen que hay que analizar ese sistema “bosque” en su totalidad y no centrarse en uno sólo de sus componentes: el monocultivo forestal a gran escala. El argumento es inteligente, pero no menos falso que los anteriores.

En primer lugar, porque parte de la falsa premisa de que una plantación es un bosque. El tipo de plantaciones al que hacemos referencia constituye un cultivo especializado en la producción de grandes volúmenes de madera en plazos cortos, cuya única similitud con un bosque consiste en estar constituido por árboles, que ni siquiera son nativos. Por lo tanto, no puede hablarse de un “sistema continuo” entre elementos intrínsecamente diferentes. Sería como decir que la fauna nativa y la cría de vacas lecheras constituyen un sistema continuo entre lo natural y lo especializado en la producción de leche y que no es posible juzgar aisladamente los impactos de la ganadería lechera sin analizarlos en ese contexto.

En segundo lugar, porque en general las plantaciones comerciales no sólo no complementan a los bosques, sino que en muchos casos se constituyen en causas directas o indirectas de deforestación. Lo mismo se puede decir con respecto a cómo afectan la biodiversidad, el suelo, el agua y en particular a las poblaciones locales.

En definitiva, este razonamiento pretende justificar la destrucción de la naturaleza en determinada área argumentando que su conservación se asegura en otra área. Al incluir las plantaciones en ese supuesto sistema “bosque”, se esconde y justifica la destrucción generada a partir de los monocultivos forestales a gran escala. Frente a los impactos sobre la biodiversidad, la respuesta de las empresas plantadoras consistirá en decir que ésta se asegura por la existencia de áreas protegidas. Si bien sus argumentos serán menos convincentes en el caso de los impactos sobre el agua y menos aún sobre los suelos, igual harán referencia al sistema “bosque”, que asegura el agua y la conservación del suelo. Guardarán quizá silencio sobre los impactos sociales.

Pero el tema de fondo es que esa lógica divorcia la producción y el consumo de la conservación, cuando en realidad la única forma de asegurar la sustentabilidad de esos procesos en el largo plazo consiste en considerar la conservación como parte de un sistema único. En este sentido, existen algunos tipos de plantaciones que quizá sí podrían ser incluidas dentro de un sistema “bosque”, que están caracterizadas por:

-Ser de pequeña o mediana escala.

-Estar compuestas por una multiplicidad de especies, siendo todas o algunas de ellas nativas.

-Dar abrigo, alimentación y posibilidades de reproducción a la fauna nativa.

-Permitir el desarrollo de las especies de la flora nativa.

-Conservar o mejorar los suelos.

-Regular el funcionamiento hidrológico de la región.

-Contar con la aprobación de la población local.

-Aportar productos y servicios de utilidad para las poblaciones locales.

Dado que ninguno de los monocultivos a gran escala a los que nos estamos refiriendo puede cumplir con ninguna de dichas condiciones, resulta claro que no deben ser considerados como integrando el sistema bosque y que por consiguiente sus impactos deben ser analizados por separado.

Fuente Consultada: Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales / Documento informativo, Campaña Plantaciones, Ricardo Carrere

Vaca Muerta Explotacion del Yacimiento de Hidrocarburos Shale en Neuquen

Vaca Muerta Explotación del Yacimiento de Hidrocarburos

cigueña petroleoVaca Muerta es un yacimiento de hidrocarburos no convencionales, también conocidos como “shale oil” –cuando se extrae petróleo- y “shale gas” –cuando se extrae gas-.

Se denomina No Convencional porque  para la extracción se recurre a un método especial, totalmente diferente al clásico sistema que conocemos de las torres de perforación que solemos ver el costado de las rutas en el sur argentino, o también las famosas “cigüeñas” que trabajan incasablemente desparramadas por grandes áreas desiertas. (imagen izq.)

Este hidrocarburo, una especie de “maná del suelo” se encuentra a unos 3000 m. de profundidad, distribuido en una superficie de aproximadamente 30.000 Km2.

Como se decía antes, para poder extraerlos se debe aplicar otro método, no standar, llamando extracción  standard al sistema en donde se introduce una tubería vertical hasta el depósito de hidrocarburo y por diferencia de presión (natural o provocada) el petróleo crudo asciende hasta la superficie como ocurre normalmente en los países de medio oriente donde esta riqueza emana casi sin esfuerzo. Pero ese petróleo almacenado no era generado en ese lugar, sino más abajo, en la denominada roca madre.

Dadas ciertas condiciones de presión y de calor que haya tenido la formación rocosa, puede darse el caso de que haya quedado petróleo o gas entre las rocas y que nunca haya llegado a los almacenes. En este caso el método de extracción cambia, lo cual lo hace sumamente costoso y complejo, ya que la técnica de considerablemente distinta.

Hay que aclarar que Vaca Muerta no es un descubrimiento actual, sino que desde cuando se hicieron las primeras perforaciones convencional la tubería ha pasado por esa zona, para llegar a otras profundidades mayores conocida como Sierras Blancas. Inclusive se presentaba cierta dificultad, por que cuando pasaban por esa zona debía sellar con lodo esa parte de la perforación, para poder seguir avanzando hacia abajo.mapa vaca muerta

Por es bueno aclarar que “vaca muerta” no se refiere a la zona geográfica sino que  es una formación rocosa muy profunda que recorre el subsuelo de la mayoría de los yacimientos de la cuenca neuquina. En esa formación rocosa está atrapado el petróleo y por eso se ha convertido en un tesoro oculto del que todos los petroleros hablan.

Se cree que Vaca Muerta podría cambiar el panorama energético argentino para los próximos años y convertir al país en un gran potencial de hidrocarburos. Se llama Vaca Muerta porque en realidad, hay una sierra homónima cerca de Zapala, que fue la que le dio al científico que la descubrió hace ya varias décadas la idea de copiar la denominación.

La   formación geológica tiene un espesor entre 590 y 300m. según la zona que se considere, pues abarca una superficie de 70 mil kilómetros cuadrados, ocupando casi toda la provincia de Neuquén y pedacitos de Mendoza, La Pampa y Río Negro.

muestra roca madre
Cuando se observa una pedazo de muestra se parece es una especie de pizarra negra, que se deshace en finas capas cuando se la manipula con los dedos, como una masa de hojaldre de panadería.
Algunos pedazos de esa roca  guardan aún la forma de los amonites y un dejo de olor a hidrocarburo. (Los amonites, son animales comomoluscos con compartimentos en su concha, comunes durante el jurásico, hace unos 195 millones de años.)

Desde hace unos 20 años, sobre todo en Estados Unidos, se empezó a experimentar con perforaciones horizontales (ver figura) que permiten llegar a formaciones rocosas antes inaccesibles.

Respecto a la reservas shale en gas , se sabe que la primera gran cuenca de hidrocarburos shale está en China, con 38 billones de m3. Y la segunda en EE.UU. con 26 billones de m3 y la tercera en Argentina con 23,5 billones de m3. (en igual orden están las reservas de oil shale). Actualmente  las reservas actuales de gas convencional de Argentina son apenas de 0,5 billones de m3. La reservas convencionales están decayendo y se están haciendo exploraciones costa afuera de algunos países como puede ser Brasil, quien ha encontrado ciertos yacimientos importantes.

En Argentina se están haciendo estudio sobre la factibilidad, debido a los altos costos que implica la extracción, pero en caso que resulte un proyecto positivo podría lograr el autoabastecimiento energético, grave inconveniente hoy, que obliga a importar por una cifra de 15.000 millones de dólares anuales, cifra que tiende a incrementarse de no conseguir nuevas extracciones.

La magnitud de la inversión oscila en los 10.000 millones de dólares. Actualmente hay cerca de 100 pozos no convencionales y la mitad son de YPF, hay planificados unos 100 pozos mas a corto plazo, pero para conseguir el autoabastecimiento se necesitaran mas de 2.500 pozos nuevos, y lógicamente si no se consiguen inversiones externas es imposible afrontar tal desafío, que en tiempo sería de unos 10 años.


El petróleo que se ha acumulado en un yacimiento común ha migrado desde algún otro lugar en las profundidades, donde se ha “producido”. En cambio, los hidrocarburos tipo “shale” se encuentran en su propia cocina. Por algo, VacaMuertaes “la roca madre”. El problema es que esta roca tan prolífica  no tiene porosidad y, por lo tanto, hay que creársela para poder hacer que fluya el hidrocarburo y emerja a la superficie.

El proceso de extracción consiste en realizar una perforación vertical de 15 cm. de diámetro hasta la roca madre (unos 3000 m.) y luego entrar en forma horizontal por la misma roca. Luego se genera un “punzado” con una carga explosiva que produce fundamentalmente una muy alta temperatura que perfora la tubería y funde la roca como una suerte de soplete.

Luego en un primer paso se inyectan a altísima presión entre 500 y 600 metros cúbicos de agua con agentes que reducen la fricción para hacer fracturar la roca. Ese golpe de presión hace que la roca se fracture. Como segundo paso se le vuelve a inyectar agua pero con una arena especial, una especie de bolitas negras, perfectamente esféricas, que se importa de China, Brasil o EE. UU. La finalidad de estas partículas es la evitar que se cierren las fisuras y por ese lugar circulará el hidrocarburo hacia el exterior. Un pozo puede tener entre 3 y 15 fracturas.

En las primeras experiencias hechas en EE.UU. la cantidad de agua utilizada se enviaba nuevamente al río, pero ha creado ciertos problemas ambientales, debido a la contaminación de agua subterránea,  por lo que en Argentina estaría previsto un tratamiento de ese agua, para volver a reutilizarla en nuevos pozos. Se utiliza agua del río Limay (no se usará agua subterránea) y a pesar que se utiliza mucho volumen de agua, se sabe que la industria y la agricultura consume mucho mas.

La experiencia petrolera en esa zona es sumamente importante y de larga data, pero este tipo de extracción no convencional no deja de ser un desafío día a día porque aparecen diversos problemas de orden técnico que  deben solucionarse en el momento y lógicamente va sumando nuevas experiencias a todos los operarios y capataces de la planta. Para muchos es una especie de “escuela” permanente, pues hay variables de presión , temperatura y profundidades que según el día se las debe controlar y regular con las “canillas” de las tuberías.

Por otro lado, hay una polémica respecto a los problemas ambientales y de salud que podría generan en el futuro dicha planta y las opiniones de la gente de la zona se han dividido, generándose por momentos conflictos internos, pues también se sabe que podría traer muchos puestos de trabajo para el área del yacimiento.

La polémica en Europa y en los EE.UU. La explotación de gas y petróleo shale ha sido prohibida en Francia y en Bulgaria. En Estados Unidos, donde la industria realmente estalló desde el 2000 (se hicieron miles y miles de pozos en todo el país), hay una enorme polémica respecto del impacto de la actividad en las fuentes de agua y la salud de las personas. Ha habido casos probados de contaminación en los estados de Wyoming y Colorado, y resistencia popular en Ohio, Pensilvania y Nueva York.  Los pozos de hidrocarburos no convencionales se encuentran en áreas pobladas y rurales. En los hospitales se han denunciado casos de padecimientos infrecuentes, como fuertes dolores de cabeza, tumores, reacciones en la piel. También se han notado malformaciones en fetos de animales de granja.

proceso petroleo

 

CARACTERÍSTICAS
Vaca Muerta tiene 4 propiedades geológicas que la distinguen como una formación de shale única en el mundo: importante cantidad de Carbón Orgánico Total (TOC), alta presión, buena permeabilidad y gran espesor.
A su vez, a diferencia de lo que ocurre con otras formaciones de shale, se encuentra alejada de centros urbanos, lo que facilita notablemente las operaciones.
Otra ventaja es que se encuentra a una profundidad mayor a los 2.500 metros, muy por debajo de los acuíferos de agua dulce, lo cual hace más segura su extracción y disminuye los riesgos ambientales.
Además, en esta región existe una importante actividad de producción de gas y petróleo convencional, por lo que se cuenta con la infraestructura necesaria para el desarrollo del shale.

Fuentes Consultadas: Revista VIVA Mayo de 2012

 

Uselo y Tirelo Frases Mentirosas de la Ecología

PRIMEROS PASOS DE LA ECOLOGÍA
CUANDO LA ECOLOGÍA SE PUSO DE MODA

La moda ecológica

Los temas sobre ecología y la preocupación por la contaminación se puso de moda en los últimos años. Como toda moda siguió los mecanismos propios de ésta en la actual sociedad de consumo. Fue impuesta desde arriba y alentada a nivel mundial por medio de la radio, cine, televisión, revistas, periódicos y todo tipo de escritos. Aunque el centro por excelencia es Estados Unidos; sobre todo después de la campaña iniciada en 1970 desde la misma Casa Blanca a través del presidente Nixon.

El recurso de la moda es una de las tantas maneras de neutralizar un tema crucial como el del deterioro del ambiente humano. Se desplaza de ese modo el eje del problema: la contaminación aparece como una cuestión que no tiene nada que ver con la contaminación de la sociedad. Los medios de difusión masivos son los encargados de lanzar esa imagen. Por otra parte, como moda pronto tiene un efecto saturador, se hace algo cotidiano, cumple su ciclo y muere.

Un perfecto círculo para modelar la opinión colectiva, convertirla en inofensiva y sepultar una realidad que de ser abordada correctamente pone al desnudo todas las imperfecciones del sistema. Tomás Maldonado sostiene, no obstante, que cuando la moda haya entrado en la etapa final, dejará un saldo positivo pues habrá “contribuido a formar una conciencia ecológica“, aunque por el momento inconsistente. Pasada la moda será posible reanudar los esfuerzos que llevarán a una conciencia ecológica esencialmente crítica, respecto de la crisis de la sociedad. Ilustraremos estos conceptos con algunas facetas de la moda ecológica en los Estados Unidos.

En este país es donde se puede observar con mayor magnitud el fenómeno de la moda ecológica. Preocupación que, sin embargo, desde muchos años atrás existía ya en algunos científicos y estudiosos. Unas 360 organizaciones defensoras del ambiente humano existen solamente en la zona de Nueva York y más de miles en todo el país norteamericano. De esta profusa actividad en pos de la protección del medio han resultado términos nuevos como el de ecotáctica y ecoactivista.

Comúnmente se llama ecoactivista a los integrantes de estas organizaciones. La mayoría de ellas pertenecen a núcleos estudiantiles: el tema se ha convertido en una gran preocupación de la juventud. Algunos nombres de las agrupaciones de ecoactivistas son rimbombantes y elegidos con un criterio publicitario. Así encontramos a los “Enemigos de la Contaminación”, “Conspiración de la naturaleza” (Universidad de Oregón), “Supervivencia” (Nueva York), “Amigos de la tierra”, etcétera. Otros conservan nombres más serios como “Comité estudiantil de la Crisis Ambiental”, “Estudiantes en Defensa del Ambiente” (Universidad de Minnesota), “Comité de Acción Ambiental para la Supervivencia” (ENACT, Universidad de Michigan), “ECOS” (Universidad de Carolina del Norte), etc.

Casi todas estas instituciones realizan investigaciones sobre la materia, publican algún periódico, tienen distintivos, venden insignias. Por ejemplo el ENACT, ha vendido miles de calcomanías con la inscripción: “Déle una Oportunidad a la Tierra“. Realizan también conferencias, cursos y movilizaciones públicas. Este vasto movimiento protagonizado generalmente por los jóvenes ha sido usado por el establishment como una manera de distraer la atención sobre otros problemas fundamentales de los norteamericanos.

Se impulsa el estudio de la contaminación, su investigación a través de las universidades que tratan de imponer la conciencia de que la lucha es contra una cuestión que afecta a todos, asunto de vida o muerte, por encima de factores políticos, económicos que consideran secundarios. Muchas veces el problema ha servido para desplazar otros conflictos en universidades donde las causas estudiantiles radicales eran la característica predominante. Sin embargo, hay quienes ven en la lucha contra la contaminación una forma de atacar al sistema económico y social.

Una observación importante es la que aporta el poeta californiano Gary Snyder. “Los estudiantes han adoptado —expresa— la causa del ambiente , por una serie de eventos simultáneos. Hay interés en el pensamiento oriental, en el budismo, en la vida tribal, en la vida en pequeñas comunidades”. Empero—agrega— las universidades que estimulan el activismo ambiental van a tener un tigre sujeto por la cola: “Porque no se puede tomar en serio el ambiente sin ser revolucionario. Hay que estar dispuesto a reestructurar la sociedad”.3 Algunas de las acciones de los ecoactivistas trascienden también fuera del ámbito de las casas de estudio. Un grupo de activistas de la Universidad Minnesota organizaron un simbólico entierro de un motor de combustión interna para protestar contra la contaminación de aire provocada por éstos. Muchos de los integrantes del cortejo fúnebre llevaban pancartas con la leyenda: Entierren el motor, antes de que él nos entierre. Acciones como estas son las que han llevado a caracterizar a sus protagonistas como eco-extravagantes. A veces el humor es también un buen vehículo para la protesta.

Los miembros de Acción Ecológica de Boston organizaron una manifestación para entregar a la empresa Boston Edison una cinta azul como El Contaminador del Año. Algunos grupos más radicalizados han expresado su descontento contra la guerra del Vietnam, realizando investigaciones sobre los efectos de la contaminación provocada por los herbicidas arrojados en el suelo vietnamita.

Un ecoactivista de fama mundial es el joven abogado Ralph Nader. Su último libro en español titulado “El Festín Envenenado”, es el resultado de encuestas realizadas por él y su equipo. La importancia del texto radica en cuanto documento político: critica las bases estructurales del sistema capitalista desarrollado y aporta datos concretos de la gravedad de la polución en su país. Nader contribuyó, entre otras cosas, a descubrir los efectos cancerógenos de los ciclamatos en los cobayos.

A raíz de ese hecho se tuvo que prohibir su venta en los Estados Unidos provocando un serio golpe a la industria del mismo cuyo mercado representaba un millón de dólares por año. Sus críticas apuntan doblemente: a las empresas responsables por un lado, y al poder político, por el otro. Los organismos oficiales creados para combatir la contaminación ambiental (por ejemplo, el National Air Pollution control administratio – NAPCA) están para Nader en el mismo complot con las empresas. De allí que entienda y plantee el problema como una guerra entre el público y los contaminadores (las empresas).

La codicia capitalista de estas últimas confunde además —para Nader— hasta los que adhieren al sistema. Señala también en este libro importantes ejemplos que ilustran sobre el poder monopólico de las empresas estadounidenses: la industria alimentaria representa 125 millones de dólares. Cuatro empresas controlan el 35 por ciento de los desayunos. En fabricación y venta de sopas, “Campbel” controla el 95 por ciento del mercado. Los contaminadores, afirma el ecoactivista, se sostienen entre sí.

Fuente Consultada: Transformaciones N°98 Enciclopedia de los Grandes Fenómenos de Nuestro Tiempo

Uselo y Tirelo Eduardo Galeano Frases Mentirosas de la Ecologia

Úselo y Tirelo de Eduardo Galeano
Frases Mentirosas de la Ecología

Un Poco de Historia por los años 70, primeras preocupaciones y
primeras organzaciones
La moda ecológica:

Los temas sobre ecología y la preocupación por la contaminación se puso de moda en los últimos años. Como toda moda siguió los mecanismos propios de ésta en la actual sociedad de consumo. Fue impuesta desde arriba y alentada a nivel mundial por medio de la radio, cine, televisión, revistas, periódicos y todo tipo de escritos. Aunque el centro por excelencia es Estados Unidos; sobre todo después de la campaña iniciada en 1970 desde la misma Casa Blanca a través del presidente Nixon.

El recurso de la moda es una de las tantas maneras de neutralizar un tema crucial como el del deterioro del ambiente humano. Se desplaza de ese modo el eje del problema: la contaminación aparece como una cuestión que no tiene nada que ver con la contaminación de la sociedad. Los medios de difusión masivos son los encargados de lanzar esa imagen. Por otra parte, como moda pronto tiene un efecto saturador, se hace algo cotidiano, cumple su ciclo y muere.

Un perfecto círculo para modelar la opinión colectiva, convertirla en inofensiva y sepultar una realidad que de ser abordada correctamente pone al desnudo todas las imperfecciones del sistema. Tomás Maldonado sostiene, no obstante, que cuando la moda haya entrado en la etapa final, dejará un saldo positivo pues habrá “contribuido a formar una conciencia ecológica”, aunque por el momento inconsistente. Pasada la moda será posible reanudar los esfuerzos que llevarán a una conciencia ecológica esencialmente crítica, respecto de la crisis de la sociedad. Ilustraremos estos conceptos con algunas facetas de la moda ecológica en los Estados Unidos.

En este país es donde se puede observar con mayor magnitud el fenómeno de la moda ecológica. Preocupación que, sin embargo, desde muchos años atrás existía ya en algunos científicos y estudiosos. Unas 360 organizaciones defensoras del ambiente humano existen solamente en la zona de Nueva York y más de miles en todo el país norteamericano. De esta profusa actividad en pos de la protección del medio han resultado términos nuevos como el de ecotáctica y ecoactivista.

Comúnmente se llama ecoactivista a los integrantes de estas organizaciones. La mayoría de ellas pertenecen a núcleos estudiantiles: el tema se ha convertido en una gran preocupación de la juventud. Algunos nombres de las agrupaciones de ecoactivistas son rimbombantes y elegidos con un criterio publicitario. Así encontramos a los “Enemigos de la Contaminación”, “Conspiración de la naturaleza” (Universidad de Oregón), “Supervivencia” (Nueva York), “Amigos de la tierra”, etcétera. Otros conservan nombres más serios como “Comité estudiantil de la Crisis Ambiental”, “Estudiantes en Defensa del Ambiente” (Universidad de Minnesota), “Comité de Acción Ambiental para la Supervivencia” (ENACT, Universidad de Michigan), “ECOS” (Universidad de Carolina del Norte), etc.

Casi todas estas instituciones realizan investigaciones sobre la materia, publican algún periódico, tienen distintivos, venden insignias. Por ejemplo el ENACT, ha vendido miles de calcomanías con la inscripción: “Déle una Oportunidad a la Tierra”. Realizan también conferencias, cursos y movilizaciones públicas. Este vasto movimiento protagonizado generalmente por los jóvenes ha sido usado por el establishment como una manera de distraer la atención sobre otros problemas fundamentales de los norteamericanos. Se impulsa el estudio de la contaminación, su investigación a través de las universidades que tratan de imponer la conciencia de que la lucha es contra una cuestión que afecta a todos, asunto de vida o muerte, por encima de factores políticos, económicos que consideran secundarios.

Muchas veces el problema ha servido para desplazar otros conflictos en universidades donde las causas estudiantiles radicales eran la característica predominante. Sin embargo, hay quienes ven en la lucha contra la contaminación una forma de atacar al sistema económico y social. Una observación importante es la que aporta el poeta californiano Gary Snyder. “Los estudiantes han adoptado —expresa— la causa del ambiente por una serie de eventos simultáneos.

Hay interés en el pensamiento oriental, en el budismo, en la vida tribal, en la vida en pequeñas comunidades”. Empero—agrega— las universidades que estimulan el activismo ambiental van a tener un tigre sujeto por la cola: “Porque no se puede tomar en serio el ambiente sin ser revolucionario. Hay que estar dispuesto a reestructurar la sociedad”.

Algunas de las acciones de los ecoactivistas trascienden también fuera del ámbito de las casas de estudio. Un grupo de activistas de la Universidad Minnesota organizaron un simbólico entierro de un motor de combustión interna para protestar contra la contaminación de aire provocada por éstos.

Muchos de los integrantes del cortejo fúnebre llevaban pancartas con la leyenda: Entierren el motor, antes de que él nos entierre. Acciones como estas son las que han llevado a caracterizar a sus protagonistas como eco-extravagantes. A veces el humor es también un buen vehículo para la protesta. Los miembros de Acción Ecológica de Boston organizaron una manifestación para entregar a la empresa Boston Edison una cinta azul como El Contaminador del Año.

Algunos grupos más radicalizados han expresado su descontento contra la guerra del Vietnam, realizando investigaciones sobre los efectos de la contaminación provocada por los herbicidas arrojados en el suelo vietnamita.

Un ecoactivista de fama mundial es el joven abogado Ralph Nader. Su último libro en español titulado “El Festín Envenenado”, es el resultado de encuestas realizadas por él y su equipo. La importancia del texto radica en cuanto documento político: critica las bases estructurales del sistema capitalista desarrollado y aporta datos concretos de la gravedad de la polución en su país.

Nader contribuyó, entre otras cosas, a descubrir los efectos cancerógenos de los ciclamatos en los cobayos. A raíz de ese hecho se tuvo que prohibir su venta en los Estados Unidos provocando un serio golpe a la industria del mismo cuyo mercado representaba un millón de dólares por año. Sus críticas apuntan doblemente: a las empresas responsables por un lado, y al poder político, por el otro.

Los organismos oficiales creados para combatir la contaminación ambiental (por ejemplo, el National Air Pollution control administration NAPCA) están para Nader en el mismo complot con las empresas. De allí que entienda y plantee el problema como una guerra entre e! público y los contaminadores (las empresas). La codicia capitalista de estas últimas confunde además —para Nader— hasta los que adhieren al sistema. Señala también en este libro importantes ejemplos que ilustran sobre el poder monopólico de las empresas estadounidenses: la industria alimentaria representa 125 millones de dólares.

Cuatro empresas controlan el 35 por ciento de los desayunos. En fabricación y venta de sopas, “Campbel” controla el 95 por ciento del mercado. Los contaminadores, afirma el ecoactivista, se sostienen entre sí.

La Revolucion Verde Objetivos Problemas y Resultados Hambre Mundo

La Salud Mundial Las Desigualdades Desnutrición Mundial Diferencias entre Países

Desde 1960 la Revolución Verde supuso un gran esfuerzo en el incremento y diversificación de los rendimientos agrícolas en los países más pobres, y un cambio de paradigma en las prácticas agrícolas de numerosas zonas del mundo, basado en enfoques genéticos y nuevas prácticas agrícolas. Se sustentó sobre todo en la mejora de tres cereales clave en la alimentación humana: trigo, arroz y maíz.

revolucion verde

El rápido crecimiento de la población en los países en desarrollo influyó para que los gobiernos de algunos de ellos comenzaran a implementar políticas tendientes a mejorar la productividad y responder así a la mayor demanda de alimentos.
Las primeras investigaciones sobre la selección de nuevas variedades de cereales de alto rendimiento se iniciaron después de la Segunda Guerra Mundial, con semillas de trigo en México y de arroz en Filipinas.

Esas variedades se difundieron por el mundo durante el decenio 1960-1970 y lograron un incremento en el rendimiento agrícola. Además, se hicieron estudios sobre otras variedades de cereales como el maíz, el mijo y el sorgo.

A partir de esos años, la expresión Revolución Verde designó al conjunto de los esfuerzos para acrecentar la producción agrícola de los países en desarrollo gracias al cultivo de las nuevas variedades de cereales, en particular del trigo y del arroz. Su cultivo requería el empleo de abonos químicos, utilización de riego y métodos intensivos de trabajo. De esta manera se redujo en alrededor de un 30% costo de producción de una tonelada de arroz o de trigo.

Norman E. Borlaug, “Padre de la Revolución Verde”: Agrónomo norteamericano. Sus trabajos referentes a nuevas variedades de trigo y otros cereales, aplicados a la agricultura de determinados países subdesarrollados, tuvieron como resultado un considerable incremento de la producción agrícola los mismos. Por medio de híbridos y cruces logró, por ejemplo, un incremento en las cosechas de trigo mexicano de hasta un 50%, haciendo que este país pasara de importador a exportador de este cereal. En 1970 le fue concedido el premio Nobel de la Paz. Murió a los 95 años de edad en septiembre de 2009.-

Uno de los científicos más destacados en este proceso fue el investigador Gurdey Sing Khush , fue director de la sección “Selección creadora, genética y bioquímica” del Instituto de Investigación de Manila (Filipinas). Logró nuevas variedades de arroz que permitieron duplicar su producción mundial veinticinco años. De acuerdo con las proyecciones de las Naciones Unidas, en el 2020 habrá rededor de 8.000 millones de individuos en la Tierra, de los cuales 5.000 millones serán consumidores de arroz. Para satisfacer esa demanda, la cosecha mundial de  arroz, que actualmente es de alrededor de 562 millones de toneladas anuales, deberá pasar a 840 millones.

En la actualidad, Gurdev Sing Khush lucha por una “revolución aún más verde” que enfrente la falta de alimentos de este milenio. Para ello, el próximo cultivo es producir más arroz con menos requerimientos de tierra, de riego, sin insecticidas ni herbicidas químicos. Este investigador afirma que para alcanzar la meta de las 840 millones de toneladas habría que revisar el sistema de producción, invertir más en riego y capacitar a los agricultores para el empleo de las nuevas tecnologías. Sostiene que los estudios sobre el cultivo del arroz van a orientarse  mayor medida hacia una agricultura ecológica. En los 30 a 50 años venidero habrá que disponer también de variedades capaces de soportar temperaturas  mas elevadas, causadas por el calentamiento del planeta.

Problemas con la revolución verde: Los beneficios traídos por la mejora agrícola de la llamada Revolución Verde son indiscutibles, pero han surgido algunos problemas. Los dos más importantes son los daños ambientales, de los que trataremos con más detalle a continuación, y la gran cantidad de energía que hay que emplear en este tipo de agricultura. Para mover los tractores y otras máquinas agrícolas se necesita combustible; para construir presas, canales y sistemas de irrigación hay que gastar energía; para fabricar fertilizantes y pesticidas se emplea petróleo; para transportar y comerciar por todo el mundo con los productos agrícolas se consumen combustibles fósiles. Se suele decir que la agricultura moderna es un gigantesco sistema de conversión de energía, petróleo fundamentalmente, en alimentos.

Como es fácil de entender la agricultura actual exige fuertes inversiones de capital y un planteamiento empresarial muy alejado del de la agricultura tradicional. De hecho de aquí surgen algunos de los principales problemas de la distribución de alimentos. El problema del hambre es un problema de pobreza. No es que no haya capacidad de producir alimentos suficientes, sino que las personas más pobres del planeta no tienen recursos para adquirirlos.

En la agricultura tradicional, también llamada de subsistencia, la población se alimentaba de lo que se producía en la zona próxima a la que vivía. En el momento actual el mercado es global y enormes cantidades de alimentos se exportan e importan por todo el mundo.

Para los próximos decenios se prevé que si bien la producción agrícola aumentará más rápidamente que la población mundial, este aumento será más lento que el actual. Esta disminución refleja algunas tendencias positivas. En muchos países la gente come hoy todo lo que desea, por lo que ya no hace falta aumentar la producción. Pero también refleja la triste realidad de centenares de millones de personas que necesitan desesperadamente más alimentos pero que no pueden comprarlos a los precios que animarían a los agricultores a producir más.

Nuevas alternativas: Dando por supuesto que no se puede (ni es conveniente) ampliar la superficie cultivada, el problema de la escasez cada vez mayor de agua, y dado que las variedades de esta revolución están llegando al límite de su productividad, será necesario seguir aumentando la productividad de los cultivos por otros medios.

La innovación tecnológica será clave en esta tarea, y dentro de ella habría que lograr nuevas maneras de aprovechar el potencial de los genomas vegetales (y de otros organismos) para aumentar la producción de alimentos sin dañar el ambiente. Lo que se propone es elaborar propuestas que hagan compatible el desarrollo con la conservación del ambiente, una idea a la que se llama “desarrollo sustentable”.

Algunas alternativas que harían posible este tipo de desarrollo serían:
– técnicas de cultivo más eficientes en el uso de agua y de insumos externos,
– desarrollo de plantas capaces de crecer en suelos ácidos y con metales,
– plantas resistentes a sequía, a salinidad, etc.
– plantas resistentes a plagas,
– plantas menos dependientes de aplicación de productos agroquímicos,
– plantas con cualidades nutritivas mejoradas.

PARA SABER MAS…
LA REVOLUCIÓN VERDE

A medida que crece la población mundial aumenta el número de personas que se encuentran al borde de la inanición. Según cálculos moderados, 460 millones de personas en 44 países padecen tal subalimentación que una mala cosecha puede desencadenar una catástrofe alimenticia. Fuentes menos moderadas calculan que existen 2.000 millones de personas desnutridas o prácticamente muriendo de inanición. Desde que en 1943 el doctor Norman Borlaug, agrónomo estadounidense que trabajaba en México, comenzó a perfeccionar una nueva variedad de trigo de alto rendimiento, han surgido esperanzas de que la llamada Revolución Verde evite el hambre en el mundo.

Sin embargo, aunque los fitogenetistas han producido variedades de alto rendimiento de maíz, arroz, sorgo y otros cereales, los «supercereales» por sí solos no resolverán la crisis alimenticia. Muchos de estos cereales son más vulnerables a las enfermedades y plagas que las cosechas convencionales y necesitan mucha más agua y fertilizantes. Por desgracia, la mayoría de los países pobres carecen de los medios técnicos necesarios para construir modernos sistemas de regadío, y la prolongada crisis energética ha reducido la producción y encarecido los fertilizantes.

Resulta por tanto cada vez más evidente que el problema del hambre en el mundo no se resolverá hasta que se apliquen con igual ímpetu remedios políticos y técnicos. Para quienes ya padecen hambre el peligro radica en que tales remedios lleguen a ser reputados más como armas políticas que como instrumentos de humanitaria solidaridad.

Requerimiento para un futuro posible

Los seis requerimientos básicos para alcanzar el desarrollo sustentable son:
• Un sistema político que asegure la participación de todos los sectores de la sociedad en la toma de decisiones.
• Un sistema económico capaz de generar excedentes monetarios y conocimiento tecnológico sobre la base de la sustentabilidad.
• Un sistema social que prevea soluciones para los conflictos surgidos del desarrollo no armonioso con la naturaleza.
• Un sistema productivo respetuoso de la base ecológica necesaria para el desarrollo.
• Un sistema tecnológico capaz de buscar nuevas situaciones, siempre sobre bases sustentables.
• Un sistema internacional capaz de promover patrones comerciales y financieros sustentables

Fuente Consultada: Ciencia de la Tierra y del Medio Ambiente.

 

Contaminacion y Sociedad de Consumo Impacto en el Medio Ambiente

“La naturaleza está fuera de nosotros”

En sus Diez Mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso:

“Honrarás a la naturaleza de la que formas parte”.

Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado, y merecía castigo. Según las crónicas de la conquista, los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación, no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoníaca o la ignorancia.

Y así siguió siendo. Los indios de Yucatán y los que después se alzaron con Emiliano Zapata, perdieron sus guerras por atender las siembras y las cosechas del maíz. Llamados por la tierra, los soldados se desmovilizaban en los momentos decisivos del combate. Para la cultura dominante, que es militar, así los indios probaban su cobardía o su estupidez.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que habla que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos; y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza: ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida o naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecologia y capitalismo

PARA SABER MAS…
IMPACTO SOBRE EL MEDIOAMBIENTALES, A PARTIR  DEL SIGLO XX

Contaminación y sociedad, primeros problemas

Es sabido que en los países capitalistas desarrollados es donde el fenómeno se ha hecho sentir con más intensidad. En el seno de esas sociedades el peligro de la peste gris es cosa cotidiana y hasta casi se podría decir —sin temor a exagerar— que forma parte del paisaje. A una encuesta realizada a habitantes de un descomunal rascacielo de Nueva York, respondía irónicamente uno de sus ocupantes que desde su ventana podía contemplar el smog de cuatro estados norteamericanos.

Mucho ilustran también las estadísticas y las observaciones de los hombres de ciencia sobre el estado de los ríos, la tierra, la atmósfera, las radiaciones y los ruidos en los espacios de las metrópolis industriales. En Europa el estado de la atmósfera al juzgar por las cifras es calamitoso: 25 millones de metros cúbicos de gases de automotores se arrojan por año; como así también otros 2 millones de sustancias industriales, 6 millones de monóxido de carbono y 4 millones de anhídrido sulfúrico. La contaminación del aire de las grandes urbes se debe en un 60 % al escape del transporte automotor. La contaminación de las aguas no es para menos.

En USA —señala la revista Scientific American— más de la mitad de la población se ve obligada a consumir agua que se ha utilizado al menos una vez y ha pasado por la red de colectores y luego repurificada. Los ríos y los lagos de este país reciben 200.000 metros cúbicos de agua caliente por año que arrojan las centrales térmicas y atómicas. Se prevé que en pocos años, las centrales de energía consumirán una sexta parte del gasto diario total de agua de ese país. Sin embargo, necesariamente, esta evidencia no debe llevar a entender que el problema es un asunto que atañe con cierta exclusividad a la órbita de estos países.

Hay una órbita mayor que la comprende: el sistema capitalista de producción. Precisamente, si los distintos modos de producción anteriores han tenido un fin utilitario inmediato sin considerar en absoluto —por su misma naturaleza— las consecuencias más remotas en el plano del entorno humano, es en los últimos siglos, dentro de las estructuras capitalistas, donde esa tendencia con mayor violencia se ha acentuado.

A partir de la revolución industrial y su posterior perfeccionamiento técnico-científico, la producción se automatiza, las contradicciones se tensan y se alcanza el nivel más desarrollado y distorsionado de este sistema que ha pasado de una primera etapa de libre competencia a la etapa monopolista imperante en la actualidad. Así es dable observar cómo un “progreso” o desarrollo desigual se ha operado en la realidad circundante.

Por un lado los grandes centros capitalistas, por el otro países capitalistas dependientes. Lógicamente, en estos últimos el proceso de industrialización ha sido más tardío y se opera, a grandes rasgos, como sucede en gran parte de América Latina a partir de los cambios de la estructura mundial capitalista. Apenas alcanzada la liberación colonial los estados latinoamericanos se subordinaron en relación de dependencia a esa estructura. En la fase de libre competencia exportando materias primas e importando productos manufacturados. Durante este período en muchos casos bajo la hegemonía del Imperio Británico. Después de la crisis capitalista mundial de 1930 y la segunda guerra, se reordena este sistema bajo la hegemonía de los Estados Unidos.

Queda así definitivamente operado el paso paulatino de la fase anterior a un estadio de alta concentración, monopolización y expansión del capital financiero e industrial. Es la etapa del auge de los cartels, trusts y corporaciones.- Los países capitalistas dependientes desarrollan por lo tanto una industria liviana en función de los intereses de las grandes metrópolis. Estas además de exportar industrias se reservan el desarrollo de la industria pesada y básica.

 “La revolución tecnológica —señala Gunder Frank— de la automatización, la cibernética y la unificación de todo el proceso industrial del monopolio, con el consiguiente y rápido envejecimiento de la maquinaria, su decreciente eficiencia relativa, y el exceso de equipo industrial conducen a la transferencia de equipo ocioso b recientemente obsoleto de la metrópoli a América Latina a menudo sin cambiar de dueño”.”

Esta breve síntesis explica sin duda el por qué de la preeminencia de los efectos contaminantes en los centros imperialistas, pero también nos permite observar que la industrialización de los países dependientes no está exenta de producir las mismas consecuencias, dado que por lo general son industrias obsoletas instaladas por esos centros.

Además, como se ha reiterado por los efectos mismos del modo de producción capitalista. Otro factor relacionado a los anteriores es que el encarecimiento de la producción ocasionada en las metrópolis por los gastos para atenuar la contaminación de industrias muy “sucias”, ha impulsado a Europa, Japón y Estados Unidos a trasladar sus industrias más contaminantes a los países capitalistas dependientes. En Brasil, por ejemplo, en los últimos años se han instalado numerosas industrias de distintos sectores imperialistas (japonés, europeo y yanqui) de alto poder de polución ambiental.

Si observamos las más importantes ciudades de los países capitalistas europeos y norteamericanos, como así también las principales de los capitalistas dependientes, encontramos un rasgo común: son el resultado de un crecimiento desordenado en función del mismo desarrollo capitalista.

En las últimas encontramos, además, la presencia de un cordón de población marginal que vive miserablemente y en las condiciones más precarias e insalubres. Son las llamadas villas miserias, en Argentina; callampas en Chile; favelas en Brasil o cantegriles en Uruguay. En Argentina, por ejemplo, viven en las villas que bordean al Gran Buenos Aires, según estadísticas oficiales más de 600 mil personas. Esa población está compuesta en su mayoría por obreros no especializados y desocupados.

La falta de servicios cloacales, agua corriente en estas precarias viviendas, y la cercanía, por lo general, de vaciadores de desperdicios o arroyos donde las industrias evacuan sus desechos, no parece preocuparle a muchos especialistas en polución. ¿No es acaso esta realidad también una forma de contaminación? El problema indudablemente no se resuelve mediante proyectos urbanísticos como el de Brasilia.

A pesar de ser una ciudad totalmente nueva, debidamente planificada, se vio al poco tiempo rodeada de villas miserias. Osear Niemeyer, refiriéndose al proyecto de esta ciudad realizado por el arquitecto Lucio Costa, dice que le fue imposible a los obreros habitar las viviendas destinadas a ellos, dado la estructura social y política de Brasil. “Veíamos con pesar, que las condiciones sociales vigentes se chocaban en este punto con el espíritu del Plano Piloto, creando problemas imposibles de resolver en el tablero, aun cuando se apelase, como algunos ingenuos sugirieron, a una arquitectura social, que a nada conduce sin una base socialista”.

Veamos ahora algunas estadísticas sobre la urbanización en los países capitalistas desarrollados. Thant ex secretario de la ONU, apunta: “El ritmo de la urbanización es más rápido en las naciones en desarrollo. En 1920 la población urbana era de 100 millones en esos países. Para el año 2000, podrá muy bien ser veinte veces mayor. En las naciones desarrolladas, la población urbana se cuadruplicará durante el mismo periodo”. Y añade: “Con demasiada frecuencia el desarrollo urbano incontrolado destruye recursos valiosos, paisajes y seres vivientes.

En las regiones desarrolladas, la planificación urbanística va también muy a la zaga del crecimiento urbano. Cuando se han elaborado planes frecuentemente se los ha dejado de lado a causa de presiones de orden político, económico o social”. Señala además, el ex funcionario de la ONU, “que el aumento de la población y la progresiva urbanización van acompañadas de las repercusiones aceleradas de la industrialización, así como de una tecnología avanzada que suele adaptarse mal a las necesidades humanas y a las exigencias del medio (…) Entre 1937 y 1966, el índice anual de producción se sextuplicó. En el mismo período, la producción anual de automóviles, que apenas eran conocidos a comienzo de siglo, aumentó de 5 a 19 millones.

En el decenio último, el valor tota! de la producción industrial se ha duplicado. Casi todos los índices de industrialización se hallan en aumento”. Tales cifras indican con claridad el ritmo del desarrollo capitalista. La contaminación no es como se suele afirmar “el precio que hay que pagar por el progreso”. El problema es mucho más serio. ¿De qué sirve un progreso para unos y la indigencia para otros? ¿De qué sirven un progreso que amenaza con consumir a la tierra y se basa en la explotación del hombre por el hombre? Estos interrogantes se plantearon, también, algunos científicos jóvenes de la Unesco que pusieron en tela de juicio lo que consideraron “toda una tradición basada en la explotación del hombre y la naturaleza por una tecnología imperialista”.5 ¿Para qué, además, el crecimiento de un mecanismo industrial y tecnológico que obliga también a consumir sus desperdicios?

Veamos algunos datos al respecto. “El uso creciente de la tecnología moderna ha originado un aumento importante en la cantidad de desechos que contaminan el medio. Se ha calculado que tan sólo en los Estados Unidos de América tales residuos representan todos los años 142 millones de toneladas de humo y emanaciones nocivas, 7 millones de automóviles, 20 millones de toneladas de papel, 48.000 millones de envases metálicos, 26.000 millones de botellas y frascos, 3.000 millones de toneladas de escorias y desechos fabriles y 200 billones de litros de agua caliente, además de una gran variedad de otros desperdicios”.1 De mayor gravedad aún, es la forma de deshacerse de algunos desperdicios tóxicos (ácidos, venenos, gases, etc.).

Los Estados Unidos constantemente depositan estas sustancias en profundos pozos. Actualmente unos 130 de estos depósitos subterráneos se encuentra a menos de 600 metros, en superficies de piedra, arenisca, etc., que con los años van a pasar a las aguas que fluyen sobre la misma. No existe tampoco ninguna garantía de que los gases neurotóxicos y otras armas químicas-biológicas producidas por la industria bélica estadounidense y arrojadas por toneladas al mar no vayan a provocar efectos ecológicos insolubles.

La sociedad capitalista a pesar d% su crecimiento desaforado, no ha logrado, ni siquiera mediante el incremento del consumo, modificar las desigualdades propias de sus estructuras productivas. La crisis, el escándalo está contenido en el seno mismo de su desarrollo. Frente a las fabulosas cifras de sus excedentes económicos encontramos los porcentajes de desocupación. El descontento, la lucha de los sectores sociales antagónicos se han tensado al máximo en estos últimos años. En Estados Unidos, por ejemplo, no es una novedad que los conflictos raciales tienen una raíz social; es la lucha de explotados contra explotadores. El movimiento hippie, el consumo masivo de drogas y estimulantes son también síntomas de esta sociedad en retirada. No sólo en los países dependientes los conflictos están a la orden del día.

En las principales capitales de Estados Unidos y Europa se alzan las voces y la lucha de miles y miles de trabajadores y estudiantes para cuestionar las expresiones más flagrantes del sistema. En ese contexto la contaminación es la expresión a nivel del aire, del agua, del suelo, de la congestión urbana, etc., el marco ambiental de esa crisis general. Crisis, no obstante, intrínseca a la sociedad capitalista, pero que se ha agravado con la aparición de un sistema socialista de producción que lo ha obligado a constreñir su esfera imperialista mundial.

Frente al poderío atómico de las potencias imperialistas la lucha de los pueblos de China, Corea, Cuba, Laos, Camboya y Vietnam ya han demostrado históricamente que es posible frenar la amenaza atómica, mediante el combate sin cuartel. La industria bélica es su más alto refinamiento tecnológico y la ciencia es su servicio, aplicada por los norteamericanos en la guerra en Indochina pone al desnudo una de las formas de contaminación más terroríficas de nuestro tiempo. Pero este tema merece un punto aparte.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Cuidar la Naturaleza Proteger el Medio Ambiente

“Entre el capital y el trabajo, la ecología es neutral”

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus victimas. Las empresas gigantes de la industria química, la industria petrolera y la industria automovilística han pagado buena parte de los gastos de la Eco-92, la conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las empresas trasnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.

Como señaló, en aquellos días, el comentarista André Carothers, “en el programa de acción finalmente aprobado, la principal referencia a las compañías trasnacionales entra dentro de la categoría de grupos cuyo papel en los procesos decisorios internacionales debe reforzarse, de manera que los gigantes de la industria figuran junto a los niños, las mujeres y los grupos indígenas’.

En el gran baile de máscaras del fin del milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos bíotecnológicos. Pero estos desvelos científicos de los grandes laboratorios no se proponen encontrar plantas más resistentes, que puedan enfrentar las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen.

De las diez empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfeizer, Upjohn, Shell, lCD. La industria química no tiene tendencias masoquistas.

En cambio, las tendencias homicidas y mundicidas de los grandes laboratorios no sólo se manifiestan en los países del sur del mundo —adonde envían, bautizados con otros nombres, los productos que el norte prohíbe— sino también en sus países de origen. En su edición del 21 de marzo de 1994, la revista Newsweek informó que en el último medio siglo el esperma masculino se ha reducido a la mitad en los Estados Unidos, al mismo tiempo que se ha multiplicado espectacularmente el cáncer de mama y el de testículo. Según las fuentes científicas consultadas por la revista, los datos disponibles indican que la intoxicación química de la tierra y el agua tiene la responsabilidad principal en estos desastres, y esa intoxicación proviene, en gran medida, de ciertos abonos y pesticidas industriales.

¿Lo que es bueno para las grandes empresas es bueno para la humanidad? La reconquista de este mundo usurpado, la recuperación del planeta o lo que nos quede de él, implica la denuncia de la impunidad del dinero y la negación de la mentirosa identidad entre la libertad del dinero y la libertad humana.

La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos.

Han sido pobres todos los muchos muertos del cólera en América Latina, ahora que volvió aquella peste de los tiempos viejos: las aguas y los alimentos contaminados por los desechos industriales y los venenos químicos han matado gente como moscas. ¿Será que Dios cree, como los sacerdotes del mercado, que la pobreza es el castigo que la ineficiencia merece? Toda esa gente que había cometido el delito de ser pobre, ¿fue sacrificada por el cólera o por un sistema que pudre lo que toca, y que en plena euforia de la libertad del mercado desmantela los controles estatales y desampara la salud pública?

Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines de 1988, en la Amazonia brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Sin reforma agraria, los campesinos expulsados por eljatifundio seguirán siendo puntas de lanza de la expansión del propio latifundio selva adentro, un ejército de colonos muertos de hambre que arrasan bosques y exterminan indios por cuenta del puñado de empresarios que acaparan la tierra conquistada y por conquistar.

Cinco años después del crimen de Chico Mendes, los obispos brasileños denunciaron que más de cien trabajadores rurales mueren asesinados, cada año, en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo se encaminaban a las ciudades desde las plantaciones del interior.

Adaptando las cifras a cada país, esa declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de los exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de una ecología sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político. Nuestros hormigueros urbanos seguirán siendo infiernos de la ecología aunque se pongan en práctica los proyectos surrealistas que deliran ante las consecuencias por impotencia ante las causas: en Santiago de Chile proponen volar un cerro con dinamita, para que los vientos puedan limpiar el aire; en Ciudad de México se proyectan ventiladores del tamaño de rascacielos…

Fuente Consultada: Uselo y Tírelo de Eduardo Galeano

ecoretos para un planeta feliz

Naturaleza y sociedad:
Primeras reflexiones sobre  este tema: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

El interrogante planteado nos instala, en realidad, en el viejo debate respecto de las relaciones del hombre con la naturaleza. A partir de este eje podemos poner a foco una explicitación más profunda de las causas fundamentales del deterioro del ambiente humano. Sabido es que el hombre a lo largo de la historia ha venido transformando, dominando o sirviéndose de la naturaleza para asegurar su supervivencia. Esa acción la ha ejercido a través del trabajo, y con el transcurso de los siglos fue también perfeccionando los instrumentos de trabajo hasta convertirlos en la moderna tecnología.

Precisamente, el trabajo diferencia al hombre de los animales. Aun así, sabemos que los animales modifican la naturaleza, que en ella, como afirma Engels, nada ocurre en forma aislada. Pero cuando éstos destrozan la vegetación o cualquier otro factor de su entorno lo hacen involuntariamente. En cambio, el hombre transforma, procesa la naturaleza en forma intencionada mediante el trabajo. ¿Por qué, entonces, gran parte de la humanidad vive como si las riquezas naturales fuesen insuficientes para todos, sumidas en la miseria y entregadas a un trabajo alienado?

Una respuesta poco convincente es la que dan los científicos que afirman que las materias primas no alcanzarán en un futuro no muy lejano, que en la tierra los recursos se van empobreciendo debido al exceso de población. Es más viable, en cambio concentrar la atención en los distintos modos que a través de la historia el hombre ha ido realizando el proceso de transformación de las riquezas naturales en alimentos, vestidos, etc. esenciales para su existencia. En torno al trabajo, pues, se ha organizado el ser humano socialmente.

Su lugar en la sociedad va a estar determinado por su lugar en la actividad productiva. Se establecen así lo que se conoce como relaciones de producción. Federico Engels en su clásico libro “El origen de la familia, la propiedad y el Estado”, explica que en la comunidad primitiva la organización de la producción estaba basada en la labor común y en la armonía de las relaciones; todos eran propietarios de los medios de producción y de lo producido. Dado el nivel desarrollado de los instrumentos y técnicas de producción, lo obtenido mediante el trabajo alcanzaba para subsistir y no arrojaba excedentes.

Posteriormente (esquemáticamente expresado), a lo largo de varios siglos, se perfeccionan los instrumentos de trabajo, se accede al uso de algunos metales y en razón del rendimiento del trabajo aparecen excedentes de medios de existencia. Sin embargo no todos van a disfrutar de esos excedentes. Así surge la primera forma de propiedad privada y la sociedad dividida en clases.) Por un lado el sector dominante, propietario de los medio de producción que vive a expensas del trabajo de los demás. Por el otro, los que trabajan para la obtención de los medios necesarios para su subsistencia y para producir medios de vida para los propietarios de los medios de producción. Es así como a la explotación de la naturaleza se une la explotación del hombre por el hombre.

La lucha entre esas dos clases determinadas por el lugar que ocupan en el sistema de producción ha sido y es el motor de la historia. A lo largo de la misma, distintas formas de propiedad de los medios de producción corresponden a distintos modos de producción. Necesariamente en forma esquemática podemos decir que antes de llegar al sistema de producción capitalista de nuestros días, la sociedad humana ha transitado desde la comunidad primitiva por el modo de producción esclavista y feudal.

Pero en este largo y dialéctico tránsito a través de los siglos estos modos de producción “han buscado siempre el efecto útil del trabajo en su forma más directa e inmediata”, sin prever ni importarle en lo más mínimo las consecuencias remotas del mismo. Y esos efectos existen; porque si e! hombre puede servirse de la naturaleza, “después de una de esas victorias —como explica Engels— la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que a menudo anulan a las primeras.

Los hombres que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor y otras regiones talaban los bosques para obtener tierra de labor, ni siquiera podían imaginarse que, al eliminar con los bosques los centros de acumulación y reserva de humedad, estaban sentando las bases de la actual aridez de esas tierras”.

Pues bien, de todo esto se desprende que el hombre ha venido desde el comienzo de la vida alterando el equilibrio ecológico, y que sus consecuencias como un boomerang recaen sobre sí mismo. Porque, además, el hombre es parte de la naturaleza y no un ser ajeno a ella, ni tampoco antítesis de la misma como lo entiende el dualismo idealista.

Al respecto, dice Engels: “Así a cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado, que es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes. . .”

Ahora bien, si la experiencia de miles de años y el desarrollo de las ciencias naturales permiten prever las consecuencias naturales provocadas por la producción, esto es más una expresión de deseos que una realidad. Porque como se ha visto, todos los modos de producción han perseguido un efecto útil inmediato del trabajo.

En el modo de producción capitalista esta trayectoria se continúa y perfecciona con los progresos de la ciencia y la tecnología. También por primera vez en este modo los productores son separados de los medios de producción; ya no sólo no son propietarios de los mismos sino que tampoco poseen su uso.

Para poder subsistir deben vender su fuerza de trabajo. El hombre pasa a ser por primera vez en la historia una mercancía más. Los propietarios de los medios de producción, le pagan un salario, que tiene el valor necesario para mantener la fuerza de trabajo en condiciones aptas de seguir produciendo y reproducirse. Pero como lo que necesita para ello es de menor valor que lo que produce, existe un excedente que se apropian los dueños de los medios de producción.

La acumulación de plusvalía, dicho a grandes rasgos explica cómo una clase explota y domina a otra Refiriéndose al período capitalista de libre competencia, señala Engels: “Cuando un industrial o un comerciante vende la mercancía producida o comprada por él y obtiene la ganancia habitual, se da por satisfecho y no le interesa lo más mínimo lo que pueda ocurrir después con esa mercancía y su comprador. Igual ocurre con las consecuencias naturales de esas mismas acciones.

Cuando en Cuba los plantadores españoles quemaban los bosques en las laderas de las montañas para obtener con la ceniza un abono que sólo les alcanzaba para fertilizar una generación de cafetos de alto rendimiento, poco les importaba que las lluvias torrenciales de los trópicos barriesen la capa vegetal del suelo, privada de la protección de los árboles, y no dejasen tras de sí más que rocas desnudas. Con el actual modo de producción, y por lo que respecta tanto a las consecuencias naturales como a las consecuencias sociales de los actos realizados por los hombres, lo que interesa preferentemente son sólo los primeros resultados, lo más palpable”. Interés primordial por lo tanto de la ciencia, la tecnología y la producción industrial dentro del sistema capitalista.

Observemos, por ejemplo, el uso de la energía nuclear. Evidentemente, como descubrimiento científico es un aporte positivo, pero lo que plantea serias dudas son las consecuencias conocidas y posibles de su utilización en el marco de la sociedad capitalista.

El científico John W. Gofman, colaborador en el proyecto Manhattan que tuvo como resultado la fabricación de la bomba atómica, señala que “la industria nuclear es una industria muy peligrosa. . . los que hoy toman decisiones en la materia comprometen el destino. de la humanidad entera y eso por varios milenios. . . La tasa de radioactividad tolerada según las normas existentes en los EE.UU. puede provocar, cada año, la aparición de 32.000 casos de cánceres suplementarios y de 150.000 a 1.500.000 de muertes suplementarias”. Las afirmaciones de Gofman fueron el resultado de sus investigaciones realizadas para la Comisión de Energía Atómica (CEA) de Estados Unidos.

A raíz de la misma se convirtió, junto con otros científicos, en uno de los principales enemigos de la industria nuclear norteamericana. Gofman hace hincapié en la aparente seguridad de las centrales nucleares y afirma que aun si hubiese una posibilidad sobre diez mil de que una de éstas sufriese un accidente grave por año, ya sería un riesgo inaceptable”. Sus descubrimientos —confiesa el científico— se vieron facilitados por el ataque que recibió de las compañías de electricidad General Electric, Westinghouse y de todos los industriales de la energía nuclear, cuando publicaron sus estudios sobre el uso de explosiones nucleares para abrir puertos canales, arrasar montañas y desviar ríos.

“Nos preocupaba también —dice J. G.— la carrera del armamento nuclear que cada vez aumentaba más. Pero la producción de electricidad utilizando reactores nucleares nos parecía totalmente razonable. Sin embargo, como todos los ataques venían del sector de la electricidad nuclear, empezamos a estudiar todo lo dicho y publicado en la materia. Nos dimos cuenta que la industria nuclear era el más gigantesco fraude y que la humanidad entera era su víctima”.

Para el estudioso norteamericano, sería menos riesgoso ponerse a investigar la posibilidad de utilizar una energía limpia, no contaminante como sería la solar. .Sin embargo, observa que la decisión “no puede ser tomada porque las inversiones de la energía nuclear son enormes y los grupos de presión no la quieren perder”. No es casual tampoco que J. Gofman se formule sobre el problema la siguiente reflexión: “Los gobiernos y las grandes compañías industriales van a enfrentarse cada vez más con problemas de ecología y podrán resolverlos cada vez menos en las estructuras políticas clásicas.

En ese sentido la ecología es una ciencia subversiva”.8 Si retomamos la pregunta que nos hacíamos sobre la relación entre la crisis de la naturaleza y la crisis de la sociedad, es factible observar que ambas son expresión histórica de un sistema de producción basado en la explotación de una clase por otra y en donde la ciencia, la tecnología sirven para perpetuar ese sistema.

Tomás Maldonado es muy claro en este aspecto. “El escándalo de la sociedad —afirma— culmina hoy en el escándalo de la naturaleza. El cuadro se completa ahora, y sólo ahora, estamos en condiciones de decir que sociedad y naturaleza pertenecen al mismo horizonte problemático. No existen, como se creía antaño dos contabilidades; por un lado, las cuentas con la sociedad y, por el otro, las cuentas con la naturaleza. . .

Obviamente, hay que tener en cuenta también los factores históricos, es decir, los vínculos condicionantes y determinantes de la sociedad. El feroz saqueo de la naturaleza llevado a cabo durante los dos últimos siglos seria incomprensible sin un examen minucioso de las modalidades operativas de tales factores históricos. En la práctica, esto significa que el interrogante sobre el escándalo de la sociedad debe preceder al interrogante sobre el escándalo de la naturaleza”.

(ver: huella ecológica)

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

Cuidado de la Naturaleza y Medio Ambiente Orígenes de la Ecologia

“Es verde lo que se pinta de verde”

Ahora los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. “En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas”, aclara el presidente de la suprema banquería del mundo.

Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: “Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera”.

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes el Banco manejará, junto a las Naciones Unidas, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, cien veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.

El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda; y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos, que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto; y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto más pagamos, más debemos, y cuanto más debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo rápido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente y que al precio de la devastación ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.

Así se yeta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sinónimas de atraso, mientras pueblos y tierras son sacrificados, en nombre de la modernización, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez más a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en América Latina lleva cinco siglos de mala vida aunque ahora mienta que es nueva —neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial— y que sólo ha servido, a la vista está, para desarrollar colosales mamarrachos.

La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

Hasta los dragones asiáticos, que tanto sonríen para la propaganda, están sangrando por esas heridas: en Corea del Sur, sólo se puede beber un tercio del agua de los ríos; en Taiwan, un tercio del arroz no se puede comer.

medio ambiente

El auge u orígenes de la ecología
Cuando Ernst Haeckel, registró la palabra ecología, interpretando su raíz griega “oikos” en el sentido de hogar, de relación de vida, es probable que no imaginaba que cien años más tarde se convertiría en la ciencia de más notoriedad en el estudio del medio ambiente. Tal vez el auge de esta disciplina científica, se deba —como explica un ecólogo argentino— no al hecho de que en los últimos diez años se haya logrado un avance metodológico o a una trascendencia tecnológica inmediata, sino a la instrumentación que se hace de la misma.

En tal sentido, para los defensores, de la economía capitalista y por consiguiente para la ideología dominante en la mayoría de los países altamente industrializados, la ecología es la ciencia capaz de resolver las tres crisis que consideran fundamentales: la crisis de recursos, la del aumento de la población y la de la contaminación. Su punto de partida es considerar que la contaminación obedece a que la industria, que ha sido muy eficiente en algunos aspectos, ha sido insuficiente para eliminar los desechos de su propia actividad.

En esencia y resumiendo, la ecología es la ciencia que se ocupa de las relaciones de interdependencia entre los seres vivientes y el espacio vital. Expresado en otras palabras: “es la ciencia que estudia la estructura y el funcionamiento de la naturaleza en cuanto sistema organizado, en su totalidad”. En relación con esta disciplina científica hay dos cuestiones que es importante examinar aquí. Una es el concepto de biosfera que está implícito en la ultima caracterización de la ecología.

La otra es precisamente poner en claro qué se entiende por medio ambiente. En cuanto a la biosfera, como lo indica Bárbara Ward, es la manera de denominar nuestro planeta entendido como un sistema global donde el agua, el aire y la tierra mantienen una relación interdependiente.

El cual es la base de la vida, trasmite toda la energía necesaria y pese a su enorme capacidad de supervivencia está formado por mecanismos infinitamente delicados y vulnerables —hojas, bacterias, plancton, catalizadores, niveles de oxígeno disueltos, equilibrios térmicos— gracias a los cuales la ardiente energía solar puede ser utilizada y la vida continuar.

El término biosfera fue usado por primera vez en 1875 por el geógrafo austríaco Suess, posteriormente el concepto fue esbozado por e! naturalista francés Lamark y finalmente desarrollado e incorporado a la ciencia contemporánea por el científico ruso V. I. Vernadsky.

Con todo, recién en 1968, en la Conferencia sobre la Biosfera celebrada en París con los auspicios de la Unesco, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, se tuvieron en cuenta las repercusiones de esa compleja unidad en las relaciones que el hombre mantiene con su medio. Se reiteró allí la importancia de la ecología en el estudio de la relación de las especies con su contorno biofísico. La biología tradicional y en especial su orientación a estudiar las especies aisladamente quedó en este siglo totalmente superada por esta visión integradora del planeta como un todo.

Sin embargo, cabe aclarar que ya en el siglo pasado Federico Engels adelantaba esta concepción: “En la naturaleza —expresa— nada ocurre en forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por éste; y es generalmente el olvido de este movimiento y de esta interacción universal lo que impide a nuestros naturalistas percibir con claridad cosas más simples”. Veamos ahora a qué se ha dado en llamar medio ambiente. De posturas claramente delineadas aparecen cuando se centra la cuestión en la apreciación de lo que es o se entiende por medio ambiente.

Por un lado hay quienes lo ven como el espacio geofísico o la biosfera, donde se desenvuelve el hombre. Esta visión, desde luego con ciertos matices, es la de quienes adhieren a la ecología tradicional. Un exponente de esta corriente lo constituye el núcleo de científicos y dirigentes empresarios vinculados a portentosos consorcios industriales europeos y norteamericanos, autodenominado Club de Roma.

En síntesis, su óptica se sustenta en un pretendido apoliticismo y en la difusión de un modelo futuro del planeta, elaborado mediante el procesamiento por computadoras de datos de la realidad que no contemplan aspectos fundamentales del entorno social y político. Paradoja o no, ese modelo que fue encargado al Instituto de Tecnología de Massachusetts, está incluido en el plan de acción mundial de las Naciones Unidas para la aplicación de la ciencia y de la técnica.

La otra vertiente, en cambio, visualiza el problema del medio ambiente en un marco más amplio. Entiende que forman parte del mismo tanto los factores de orden físico (la biosfera) como los factores económicos y culturales. Por ejemplo, algunos científicos de la Unesco señalan al respecto que “la crisis del medio es en realidad una crisis múltiple o una serie de crisis convergentes”; y manifiestan su convicción de que “la neutralidad política y moral no es buena para ciencia”.

El conocido ensayista Josué de Castro, puntualiza: “Un análisis correcto del medio debe abarcar el impacto total del hombre y de su cultura sobre los restantes elementos del contorno, así como el impacto de los factores ambientales sobre la vida del grupo humano considerado como totalidad. Desde este punto de vista, el medio abarca aspectos biológicos, fisiológicos, económicos y culturales, todos ellos combinados en la misma trama de una dinámica ecológica en transformación permanente”.

Este concepto sin duda aparece con más objetividad que aquel que concibe al medio como un sistema de relaciones mutuas entre los seres vivos considerados ambos como fenómenos aislados. Concepción abolida, por otra parte, por Marx y Engels al ayudar a comprender bajo una nueva luz la relación dialéctica entre conciencia y realidad. En esta perspectiva se sitúa la ecología crítica. Es el punto de vista de muchos científicos e investigadores, entre los cuales encontramos a los que se han dedicado a sacar a luz los verdaderos objetivos de la ecología propugnada por Nixon en su famoso discurso de 1970.

Per otro lado, estas divergencias ecológicas tienen que ver con una cuestión de fondo en torno al carácter del conocimiento científico. Hay quienes sostienen la existencia de una ciencia en estado puro, aislada de todo condicionamiento político e ideológico; y otros que por el contrario afirman que existe una estrecha relación entre la ciencia y esos factores.

En la Primera Reunión Argentina de Ecología y Seminario Latinoamericano de Problemas Ecológicos realizado en abril de 1972, en la Argentina, primó este último criterio, “La mayoría de sus participantes —señala una crónica del evento—, aunque de composición muy heterogénea, compartían casi unánimente la opinión de que los problemas y actividades científicas están profunda y evidentemente condicionados por los factores socioeconómicos y políticos y, por lo tanto, no pueden ser considerados aisladamente”. Ubicado el problema de la contaminación ambiental bajo esta óptica, cabe entonces establecer la siguiente reflexión: la crisis del medio ¿acaso no es también una crisis de la sociedad?

Orígenes del Cuidado del Medio Ambiente Ecologia en Latinoamerica

“Somos todos culpables de la ruina del planeta”

La salud del mundo está hecha un asco. “Somos todos responsables”, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie es.

Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al “sacrificio de todos” en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.

Estas cataratas de palabras, inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero de ozono, no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.

Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, que encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que “si los siete mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, harían falta diez planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades”. Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. (ver: huella ecológica)

Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo. Extirpación del comunismo, implantación del consumismo: la operación ha sido un éxito, pero el paciente se está muriendo.

cuidar el planeta

PARA SABER MAS….
PRIMERO PASOS SOBRE EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE

El espacio escrito, oral y visual que cubren los medios de comunicación de masas se ha visto en la última década teñido con alta frecuencia por una preocupación general: la contaminación del ambiente humano. Debido a la eficacia en sí de estos medios y a la redundancia con que se ha manipuleado la información sobre el tema, se ha logrado difundir ampliamente los principales síntomas de la crisis del habitat humano.

Se sabe así que la atmósfera de las grandes ciudades fundamentalmente norteamericanas y europeas, están compenetradas de pestilentes sustancias tóxicas entre las que sobresalen, por su peligrosidad para la salud, el dióxido de carbono proveniente de los procesos de combustión de la producción de energía, de la industria y de la calefacción doméstica y el monóxido de carbono que arrojan los automotores.

Se conoce, también, que las aguas del planeta están afectadas por los residuos de las grandes industrias, los desagües cloacales, el uso de pesticidas o herbicidas y la radioactividad termonuclear. En torno de éstas y otras facetas del fenómeno se instaló la conciencia de que un nuevo peligro acecha al hombre de este convulsionado y vertiginoso siglo XX: la alteración progresiva del equilibrio ecológico.

Es que más acá de los horrores de la guerra, de las consecuencias trágicas de Hiroshima y Nagasaki, del empleo de napalm en Vietnam o del peligro de la destrucción nuclear, existe una erosión lenta pero persistente del entorno humano que para los más alarmistas amenaza con transformar a la tierra en un planeta muerto, sin vida alguna, como lo es presumiblemente la Luna y tal vez alguno de los otros cuerpos celestes que integran nuestra galaxia. Si bien, como se ha expresado, la contaminación se hace sentir intensamente en las grandes metrópolis industriales, la consideración del problema ha cobrado en los últimos tiempos una importancia general. Científicos, estudiosos y expertos de todas las naciones del mundo asistieron en junio de 1972 a la primera Conferencia de las Naciones Unidas del Medio Ambiente.

En ella se expresaron posiciones diferentes que reflejan en realidad las contradicciones y grandes divisiones económicas, sociales e ideológicas del mundo de hoy. En consecuencia, la declaración emitida al finalizar la Conferencia si bien significó un paso adelante en cuanto amplía la consideración del problema, pues alude a las interrelaciones políticas, económicas y sociales, en esencia es un producto que traduce la dificultad de unificar criterios muy dispares. Dos años antes, en enero de 1970, Richard Nixon había pronunciado un mensaje llamando la atención al pueblo norteamericano sobre la situación crítica en que se encontraban los tres componentes bíóticos fundamentales: el aire, el agua y el suelo.

El texto contenía además medidas para paliar el problema. Quedaba Estados Unidos oficialmente reconocido así de una cuestión que hasta ese momento había sido sólo denunciada por científicos y especialistas, que por tales actitudes desde las esferas oficiales y los sectores dominantes de la industria y la banca, se los había acusado de defectistas o derrotistas con respecto al estilo de vida norteamericano.

El reconocimiento del “establishment” estadounidense como era de esperar dio vía libre para que las empresas periodísticas y editoriales dieran otra vuelta de tuerca a la preocupación por la contaminación del medio ambiente. Tal reconocimiento, en realidad, como bien lo señala Tomás Maldonado , se debía a que las cosas habían llegado a un punto que el gobierno de Nixon no podía ignorarlas. Además, inmediatamente, se tuvo la certeza que se había instrumentado “una operación diversionista para distraer al pueblo de los EE. UU. de los grandes temas que su sociedad tenía que resolver: el racismo, la guerra del Vietnam, la pobreza de amplios sectores de la población”.

En efecto, la polución ambiental se ha convertido hoy en una preocupación pública. Sin embargo, se la conoce más por sus consecuencias o efectos en la salud humana que por sus causas. Es conocido que el smog —palabreja formada por la unión de los vocablos ingleses smoke (humo) y fog (niebla)— de las grandes ciudades industriales es la causa del aumento de los índices de cáncer y otras enfermedades de pulmón, Han contribuido también a ese conocimiento numerosos estudios de especialistas y organizaciones internacionales de la salud.

Por ejemplo, la OSP, señala que “las muertes por bronquitis crónicas, están en aumento constante en las ciudades y países con mayores grados de contaminación atmosférica, llegando actualmente a casi el 10 % del total de las muertes en Inglaterra. En los EE. UU. las muertes por enfisema pulmonar aumentaron del 1,5 por 100.000 habitantes en 1950, a casi el 8 por 100 mil habitantes en 1960”. Se ha puesto, además, el acento en enfoques cientificistas o meramente técnicos, en la idea de que el hombre realiza una indiscriminada explotación de la naturaleza. . . Pero muy poco se ha avanzado sobre las relaciones más profundas del fenómeno.

Inevitablemente, como se verá más adelante, ya sea encubiertamente o por cualquier otro mecanismo, lo ideológico se perfila en cada interpretación o análisis sobre la polución ambiental, lo que genera, por cierto, puntos de vista distintos y controvertidos.

Fuente Consultada:
Úselo y Tírelo
de Eduardo Galeano
Transformaciones N°98 La Contaminación Ambiental
Centro Editor de América Latina

La Prehistoria y la evolucion del hombre: edad de los Metales Neolitico

LA PREHISTORIA: EDAD DE PIEDRA Y DE LOS METALES

Como todos sabemos, la historia estudia el pasado del hombre desde que éste apareció sobre la Tierra. Sin embargo, los historiadores acordaron organizar este pasado en dos grandes períodos: la prehistoria y la historia, señalando como división entre ambos la aparición de la escritura, hecho sucedido aproximadamente en el 4.000 a.C.

En la actualidad, esta separación es replanteada por la comunidad científica pues los investigadores reconocen que no todos los pueblos del mundo conocieron la escritura en el mismo momento, por lo tanto, no entraron en los tiempos históricos.

cuadro prehistoria

Métodos para fechar el pasado

El investigador que se dedica a estudiar la prehistoria, al no poder contar con documentos escritos, trata de reconstruir el pasado basándose en los restos culturales encontrados. Para poder establecer la antigüedad de estos restos, se utilizan métodos especiales. Sin embargo, las fechas en el período prehistórico son siempre aproximaciones.

Uno de los primeros métodos desarrollados fue la dendrocronología, que consiste en observar los anillos de crecimiento presentes al cortar un tronco de árbol. Analizando entonces los troncos, o los elementos hechos con madera de los mismos, es posible deducir su antigüedad pues a cada año corresponde un determinado tipo de anillo presente en todos los árboles.

Otra forma de datación es el análisis de los sedimentos de materiales de origen glacial, que han sido arrastrados por los ríos y torrentes en los deshielos primaverales, hacia el fondo de los lagos. Estudiándolos, se pueden conocer fechas relativas a la vida de los hombres que habitaron sobre esos materiales.

Sin embargo, los métodos más exactos son los desarrollados en tos últimos años, gracias a los adelantos de la física nuclear, como el del carbono-14, que mide lo que queda de carbono-14 en los restos encontrados, ya que todos los organismos vivos incorporan este elemento durante su vida y lo van perdiendo paulatinamente luego de muertos. Como el ritmo de esta pérdida puede ser medido, conociendo lo que queda en los diferentes materiales se sabrá su antigüedad. Otros métodos basados en la física nuclear son el del potasio argón, que se utiliza para poner fecha a las rocas volcánicas muy antiguas, y la termoluminiscencia que posibilita establecer la fecha de cocción de las cerámicas.

La edad de piedra

Es la etapa más antigua de la humanidad, en ella aparece la piedra como el principal material trabajado por el hombre. Esta edad comprende dos períodos bien definidos, el paleolítico (de paleo: “antiguo” y litos: “piedra) oedad de piedra antigua y el neolítico (de neo: “nuevo” y litos: “piedra’) o edad de piedra nueva. Entre uno y otro período, se encuentra un período de transición: el mesolítico (de meso: “entre” y litos: “piedra”).

El Paleolítico: Es el período que se extiende desde hace aproximadamente 2.000.000 de años, hasta 10.000 años atrás. Durante el mismo, los hombres comienzan a fabricar las primeras herramientas, en un principio muy simples, las que fueron perfeccionando cada vez más.

La preocupación principal era conseguir alimentos y defenderse de los grandes animales que recorrían la Tierra, o de cualquier otro peligro que la naturaleza presentara. La forma de vida era nómade y los hombres se alimentaban de la carne que obtenían de animales muertos, y de los frutos, hojas o raíces que pudiesen recolectar. No producían su alimento, sólo lo consumían. Con el tiempo aprendieron a cazar y entonces fabricaron armas y elaboraron técnicas de caza, actividad que realizaban en cuadrillas, que requerían de una mínima organización social. Para su mejor estudio, el período paleolítico puede separarse en tres etapas: paleolítico interior, medio y superior.

Ver: Vida del Hombre y Utensillos en la Edad de Piedra

Paleolítico inferior: En esta etapa el hombre vagaba por la Tierra en pequeños grupos, probablemente construyendo chozas para protegerse cuando el clima era cálido y refugiándose en cuevas o en cavernas si el clima era frío, pues la naturaleza ha provocado en los últimos 3.000.000 de años importantes cambios climáticos en los que se sucedieron períodos cálidos, seguidos de períodos fríos conocido como glaciaciones , en la que grandes masas de hielo cubrieron extensas superficies continentales.

La principal herramienta era el hacha de mano que se usaba para cazar, raspar, y cortar. En esta época el hombre descubrió, tal vez la de manera accidental, el fuego, que le permitió cocinar sus alimentos , alejar a las fieras, protegerse del frío e iluminarse en la oscuridad.

Paleolítico Medio: En esta etapa los grupos humanos se hacen más numerosos y perfeccionan sus herramientas fabricando puntas de flechas, raspadores y hachas de mano. Aparecen también los primeros vestigios de una cultura espiritual pues idearon ritos fúnebres. Enterraban a sus muertos en tumbas especiales junto a trozos de carne y otros elementos, lo que mostraría que los hombres, ya en esta época, habían imaginado alguna forma de continuación de la vida.

Paleolítico superior: Aquí los hombres están mejor equipados para enfrentar los peligros y sacar ventajas de la naturaleza. A la piedra se agregan el uso del hueso y del marfil, materiales con Los que se fabrican instrumentos cada vez más específicos, apareciendo entonces punzones o buriles para agujerear, raspadores, arpones para pescar (ya que se incorpora esta actividad), lámparas de mano en las que se quemaba grasa, para iluminación, y primitivas agujas que, enhebradas con crines, permitían coser pieles.

Se cazaban mamuts, renos, bisontes, vacunos salvajes y caballos. Para ello el hombre incorporó el arco y la flecha y los dardos. La caza se realizaba en grupo, existiendo una cierta división de trabajo entre los sexos. Había algunos intercambios entre las comunidades, lo que mostraría que los grupos no estaban totalmente aislados entre sí.

Los enterramientos continúan con ritos más complejos. Se han encontrado pequeñas esculturas que se usaban, probablemente en ritos relacionados con la fertilidad y pinturas de animales, sobre todo mamuts, bisontes y renos, en la superficie rocosa de algunas cuevas. A este tipo de pintura sobre roca se la denomina “rupestre” y constituye una de las primeras manifestaciones artísticas de la humanidad.

El Mesolítico: Cuando finalizó la Era Glacial, la selva avanzó e invadió las grandes estepas. Esto produjo la emigración y algunas veces la desaparición de los animales que vivían en ella y que servían al hombre de alimento. Los grupos humanos, entonces, se diseminaron por la selva y se ubicaron en las orillas de los ríos. Sobrevivieron cazando animales salvajes, aves y peces. La madera, obtenida fácilmente en las selvas, se utilizó con intensidad. En las zonas frías aparecen los trineos, tirados primero por hombres y luego por perros. Los hombres continuaron siendo nómades, pero en algunas regiones, con suficiente agua y alimentos, aparecen asentamientos más estables.

El Neolítico: Comenzó hace aproximadamente 10.000 años y sus transformaciones son tan importantes que los historiadores las llaman “la revolución neolítica”. El hombre comienza a producir sus alimentos a partir de la domesticación de plantas y animales: el paso decisivo fue plantar deliberadamente semillas en un suelo adecuado y cultivar la tierra. Las primeras plantas obtenidas fueron el trigo y la cebada, a las que se incorporaron luego el arroz y las arvejas. Los excedentes de la cosecha se almacenaban en graneros, permitiendo que los hombres pudiesen guardar alimentos para los períodos de escasez. También aparece la alfarería, como una necesidad, pues había que fabricar recipientes para contener las semillas y los granos.

De algunas plantas, como por ejemplo el lino y el algodón, se obtendrán posteriormente fibras, que hiladas en los husos y tejidas en telares se convertirán en telas, dando inicio a la industria textil.

Con respecto a los animales, probablemente haya sido la observación de los mismos lo que puso de manifiesto que esas bestias podían ser domesticadas y convertirse en una importante reserva de alimentos y pieles sin necesidad de matarlos, como es el caso del ovino, que provee lana y leche.

Las viviendas estuvieron hechas en barro, cañas, leños o piedras, y las herramientas para construirlas fueron más específicas. Entre ellas se destacó el “hacha de piedra pulida’, que se realizaba en una roca de grano fino y luego se afilaba por medio de un pulido a base de arena. El dominio de la agricultura hizo a los hombres sedentarios y aparecen, entonces, las primeras aldeas y con ellas el crecimiento de los grupos familiares, la división del trabajo y la organización social.

cuadro de la etpas de la prehistoria: edad de piedra y de los metales

Una de las más fascinantes epopeyas del género humano es su evolución técnica. El cerebro y la mano han dado al hombre aptitudes de inventor, que ha utilizado constantemente para dominar el medio en su provecho. Los más remotos vestigios de la humanidad revelan ese afán, esa lucha de las manos hábiles, creadoras de instrumentos para construir y destruir, para modificar la materia y disponer de energía, para defender la vida e imponer la voluntad.

El hombre prehistórico, a través de medio millón de años, utilizó la piedra (además de la madera) para sus armas e instrumentos (Edad de Piedra).

¿Cómo evolucionó esta industria lítica desde sus comienzos?

1°) El hombre del paleolítico inferior poseyó la “industria del cascajo”. Mediante percusión supo desprender fragmentos de pedernal, de dos caras, para empuñar como instrumentos contundentes. Estas “hachas de mano” o “golpes de puño”, amigdaloides (en forma de almendra), por un proceso de descantillado, alcanzaron su mayor perfección en el período achelense, que se remonta a unos 150.000 años antes de Cristo.

2°) Durante el paleolítico medio el hombre perfeccionó la “industria de las lascas”, descortezando a presión hojas de pedernal, raederas y puntas de flechas (período musteriense).

3°) En el paleolítico superior el hombre auriñaciense logró, mediante menudos retoques, notables puntas de dorso arqueado y buriles. Desde unos 20.000 años antes de Cristo la cultura magdaleniense desarrolló en Europa la industria de los “micro-litas” (pequeños instrumentos de pedernal hábilmente astillado) e instrumentos de asta y hueso, tales como punzones, arpones y agujas de coser.

4°) En el período neolítico (que en Europa se inició hacia el año 5000 antes de Cristo) el hombre aprendió a pulir sus instrumentos de piedra afilándolos mediante la frotación entre sí.

Los instrumentos más antiguos del hombre son los guijarros toscamente astillados. Los que se ven abajo (en la parte superior) se remontan al primer período del paleolítico inferior (600.000 a 200.000 años aproximadamente) . Son llamadas “hachas de mano” o “golpe de puño” porque se empuñaban directamente con la mano. Mas abajo se puede reconocer un extremo forjado para la empuñadura. Con estas armas el hombre primitivo logró tener un instrumento defensivo y ofensivo.

Esta hacha se remonta a 200.000 años aproximadamente. Ya se reconoce en ella un trabajo más cuidadoso. Las hachas de este tipo, por su forma característica, son llamadas “amigdaloides” (“amígdala”, en latín, significa almendra). Se han encontrado algunas de 40 cm.

Un punzón y una raedera que se remontan a unos 100.000 años. Obsérvese el borde cortante conseguido con un minucioso trabajo de descantillado. La longitud de la raedera es de unos 10 centímetros, aproximadamente.

En esta época fue cuando el hombre aprendió a atar las astillas de piedra agudizada a los bastones, obteniendo así las primeras y rudimentarias hachas y lanzas. Para hacer las ataduras utilizaba intestinos desecados de animales.

instrumentos d ela edad de piedra

Edad de los metales: Es la etapa en la cual el hombre descubre el uso de los metales y los incorpora a su cultura para fabricar distintos elementos. Aparece entonces la metalurgia. Los historiadores reconocen tres edades de los metales, según el material usado con más intensidad: Edad de cobre, Edad de bronce y Edad de Hierro.

El cobre fue el primer metal utilizado, seguido del bronce, cuando el hombre aprendió a fundir cobre con estaño. Con estos metales se hicieron cuchillos, espadas, puñales, vasijas, adornos, herramientas, etc. Por último apareció el hierro, pero el uso de este metal, que permitió la fabricación de armas, herramientas y otros elementos de gran dureza, se logró alcanzar recién en los tiempos históricos.

La prehistoria es entonces, es período fascinante de la humanidad donde todo está por hacerse y donde todo es posible.

Los periodos prehistóricos vienen definidos por una escala temporal geológica. Los cambios climáticos delimitan cada periodo, conduciendo a una diversificación en la fauna y la flora, y a sus consiguientes adaptaciones evolutivas.

Desde hace 5,3 hasta 1,8 millones de años: el Plioceno: Este periodo viene caracterizado por un clima frío y seco y la presencia de grandes mamíferos. En esta época vivieron los australopitecos o primeros homínidos. Entre los inventos más importantes se encuentran las herramientas de piedra rudimentarias.

Desde hace 1,8 millones de años hasta 11.5OO años: el Pleistoceno. Se conoce como la Gran Edad del Hielo por sus glaciaciones y el desarrollo de enormes bloques de hielo. Los grandes mamíferos vieron su esplendor, pero acabaron extinguiéndose. El hecho más significativo de este periodo es la evolución de los primeros humanos.

Hace 1,5 millones de años: Nace la industria de piedra achelense. Se construyen hachas de mano
de piedra.
Hace 500.000 años: Utilización del fuego.
Hace 200.000 años: Nace el Homo sapiens.
Hace 50.000 años: Se construyen utensilios de hueso y asta. Aparecen los primeros microlitos en las herramientas de piedra.
Hace 12.000 años: Aparición de la cerámica.
Hace 11.500 años: inicio del Holoceno.
Esta época marca el inicio del periodo interglaciar. El desplazamiento de las placas de hielo a los polos y el incremento de lluvias favorecen el desarrollo de la civilización humana.
Año 9000 a. C: Domesticación de las ovejas.
Año 9000 a. C.: Se utilizan ladrillos secados al sol para construir casas en Jericó.
Año 8000 a. C.: Se empieza a utilizar el cobre.
Año 7000 a. C: Orígenes de la agricultura. Se cultiva trigo, cebada
y guisantes. Ya en el año 7000 a. C. existen comunidades agrícolas y ganaderas en Oriente Medio, Grecia, la península de Anatolia, Creta y la orilla occidental del valle del Indo. La agricultura se extiende por el sur y el centro de Europa.
Año 7000 a. C.: Se cultiva arroz y mijo en China.
Año 6000 a. C.: Se utilizan ladrillos hechos en moldes en la meseta de Anatolia.
Año 4500 a. C: Inicio del periodo predinástico en Egipto.
Año 4000 a. C.: Primeros intentos de producción de material sintético (cerámica vidriada egipcia).
Año 4000 a. C.: Se empiezan a utilizar hornos para cocer cerámica, por lo que se puede fabricar a gran escala.Año 4000 a. C.: Primeros sellos (pequeños discos circulares de arcilla quemada o piedra con una imagen impresa).

Diferencias entre el Paleolitico y el Neolitico Caracteristicas Vida

Diferencias entre el Paleolítico y el Neolítico

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA:

Ningún secreto ha sido más celosamente guardado por la naturaleza que el de la aparición del hombre. A pesar del extraordinario progreso científico en el curso de las últimas décadas, es imposible aún decir con exactitud cuándo el hombre apareció sobre la tierra. Posiblemente, la mayor dificultad radica en que el hombre mismo es muy difícil de ser definido.

Cuando se trata de peces, anfibios, reptiles o pájaros, podemos encarar su estudio, ateniéndonos a sus peculiaridades físicas; pero en cuanto abordamos al hombre, debemos tener en cuenta no sólo su físico sino también su formación intelectual y moral. Establecer el árbol genealógico de la humanidad es, aún hoy, tarea difícil.

Es sabido que hace más de 15 millones de años existieron simios mucho más parecidos al hombre que a los monos de hoy.

Pero no hay testimonios que nos permitan hablar de animales que fuesen capaces de producir fuego, fabricar utensilios, enterrar a sus muertos, dibujar, que es lo que distingue, entre otras cosas, aun a los hombres más primitivos, de toda otra criatura existente.

La Prehistoria es la ciencia que investiga la actividad humana en épocas anteriores a todo documento escrito, tradición o leyenda. De estos tiempos tan remotos sólo quedan vestigios del hombre primitivo: sus propios huesos, moradas, armas y utensilios. El estudio de estos restos presenta muchas dificultades y generalmente las soluciones son simples hipótesis o conjeturas.

Aunque la Prehistoria se ocupa de épocas remotísimas, su estudio es más reciente que el de la Historia, pues se originó a mediados del siglo pasado con el francés Jacobo Boucher de Perthes, naturalista que, por el año 1837, realizó las primeras excavaciones al norte de Francia.

La Protohistoria es un período de transición, que continúa al anterior y en el cual, además de los restos arqueológicos, se valorizan tradiciones y leyendas.

La Historia comienza con la aparición de los primeros documentos escritos, es decir, con la invención de la escritura, aproximadamente entre los 4.000 a 5.000 años antes de Cristo.

Muchas dificultades ofrece reconstruir los comienzos de la evolución cultural del hombre a partir de la época en que empezó a poblar la superficie terrestre. En una primera y larguísima etapa desconocía la vida común organizada, no cuidaba rebaños ni sembraba pero, debido a su inteligencia superior y a su aptitud para emplear un lenguaje hablado, pudo adaptarse a la naturaleza e iniciar una lenta y difícil marcha hacia una vida mejor.

Por el conocimiento transmitido a través de sucesivas generaciones y la habilidad de sus manos flexibles, el hombre alcanzó un nivel de progreso que comprende su cultura primitiva, así denominada porque debe ubicarse al comienzo de la historia de la humanidad.

Según el material que el hombre de aquella lejana época empleaba en sus armas y utensilios, la ciencia prehistórica distingue la Edad de Piedra y la Edad de los Metales.

Para la Edad de Piedra observe la tabla mas abajo, donde está divida en el Paleolítico (piedra tallada)  y Neolítico (piedra pulida).

Edad de los Metales
Comprende dos períodos:
a)   Edad del Bronce. El cobre fue el primer metal empleado por el hombre para remplazar a la piedra en la construcción de variados objetos. Comenzó a usarse —unos 4000 años a. C.— en regiones cercanas al golfo Pérsico, luego en Egipto y más tarde en Europa. Es muy maleable y se lo encuentra generalmente puro, lo cual explica por qué fue el primer metal utilizado; sin embargo, carecía de la dureza necesaria para confeccionar objetos resistentes.

Con posterioridad el hombre primitivo logró fundir el cobre con el estaño y obtuvo el bronce, de mayor consistencia y por ello muy apto para fabricar armas.- En una ciudad lacustre de Suiza se encontraron un horno y diversos residuos de fundición. Comenzó en esta forma la metalurgía. de gran trascendencia para el progreso del género humano.

b)   Edad del Hierro. Manuscritos egipcios, cuya antigüedad se calcula en 1250 años (a. C), mencionan por primera vez, el empleo del hierro, aunque es probable que este metal fuera introducido por otros pueblos invasores que conocían su uso a pesar de poseer menor cultura. En general, el hierro fue utilizado luego de la invención, de la escritura, y por esto sólo es prehistórico en contados pueblos.

En las ciudades de La Teñe (Suiza) y en Hallstatt (Alemania) —habitadas por pueblos celtas y germanos— se han encontrado espadas de hierro, de hoja ancha y pesada,  hachas y puntas de lanzas del mismo metal. A partir de esta Edad comienzan los tiempos históricos.

LA EDAD DE PIEDRA:

PALEOLÍTICO
(Piedra Vieja o Tallada”

Este período constituye casi el 99% del registro arqueológico mundial, fue subdividido en tres grandes fases sucesivas: paleolítico inferior, medio y superior. Se inicia hace unos 3.000.000 años, esta fecha es solo tentativa y siempre discutida.

La forma de vida humana era nómada, vivían en pequeños grupos y las principales preocupaciones del hombre eran conseguir el alimento diario y defenderse de los peligros, como los que representaban los grandes animales. La subsistencia se lograba a partir de la caza y la recolección.

Por la caza se obtenían las carnes y por la recolección se reunían raíces, hojas y frutos. Inicialmente comía animales muerto, luego perfecciona la caza de animales, tales como trampas y emboscadas. No producían alimentos, solo lo recolectaban.

Aprendieron a dominar el fuego, y así fue posible cocer los alimentos, protegerse del frío, espantar a las fieras; pero, fundamentalmente, aprender a manejar la naturaleza, a servirse de ella.

Enterraban a los muertos, es decir, tenían el concepto de la vida espiritual.

Construían hachas de mano, puntas de flechas, raspadores,…y mas sobre el paleolítico superior, aparecen silbatos, lanzas, arpones, bastones, agujas de coser, punzones, lámparas. Usaban la grasa para mantener el fuego.

Golpeaba “piedra contra piedra” para cortarlas y moldearlas, y lógicamente su terminación era tosca y rústica.

Respecto al arte, comenzaron las primeras expresiones artísticas, dibujando animales, cuerpos humanos, plantas, armas, escenas de la vida diaria, etc. sobre paredes y techos de piedra en cuevas protegidas, el arte rupestre

 

 

NEOLÍTICO
(Piedra Nueva o Pulida)

Comienza aproximadamente en -12000 y podemos decir que las mas importantes transformaciones e inventos del hombre de la prehistoria, se ha dado en este período, y se la conoce como la “revolución neolítica”(-8000).

Logra domesticar los animales, como cabras, caballos, ovejas, asno, vaca y cerdo.

Aprende a sembrar y comienza con la práctica sistematizada de la agricultura. Sabe que debe almacenar granos para las épocas de escasez. Construye herramientas para sembrar y depósitos de granos, como los silos. Sembraba trigo, cebada, arveja, centeno, mijo y arroz.

El hombre abandona la vida nómada, para asentarse definitivamente el pequeños grupos inicialmente y luego en aldeas y ciudades, es decir, sale de las cavernas y construye viviendas.

Construyó viviendas sobre pilares en lagos para protegerse de los ataques de fieras o tribus enemigas. (palafitos). Construyó botes con troncos ahuecados.

Inició la vida en familia y comunidad, estrechando lazos de amistad.

Comenzó a moldear la cerámica y elaboró envases para granos y líquidos.

Llegó al apogeo de la técnica de construir elementos de piedras, ahora logra pulirla usando arena fina seca o húmeda. Aprendió a perforarla.

Construyó monumentos, como menhires, altares sagrados y dólmenes. Practicó un culto a la muerte.

Aprendió a tejer, logrando telas de lino y recipientes trenzados.

Inventó el ladrillo de adobe y paja secado al sol.

Perfeccionó todos los utensilios y armas del período anterior. Creó el arco y la flecha para cazar.

TABLA COMPARATIVA

LA EVOLUCIÓN DE LAS HERRAMIENTAS DE USO: Conocemos mucho acerca de sus herramientas, que se han conservado muy bien (según observamos en los museos), y podemos advertir cómo van perfeccionándose gradualmente en su proyecto y ejecución a lo largo de los tiempos prehistóricos.

Probablemente los primeros instrumentos fueron de madera, quizá con las partes que deben ser más resistentes endurecidas por la acción del fuego; pero, como es lógico, tales herramientas y armas de madera no se han conservado.

Las que conocemos son pedazos desmenuzados de pedernal. El trabajo que se daba a estos primeros instrumentos era tan imperfecto, que hoy día surge con frecuencia la duda de si, en algunos casos, se trata de productos de la industria humana c de fragmentos alterados por la naturaleza de forma más o menos caprichosa. Éste es el caso de los fragmentos de roca encontrados con frecuencia junto a algunos restos fósiles primitivos (Australopitécidos) y cuya importancia es muy grande, ya que su estudio permite conocer la época de la aparición de hombres “inteligentes”. Otros restos, ya tienen signos indudables de la acción humana, como las sencillas hachas de mano de la Edad Paleolítica, o primitiva edad de piedra.

La técnica de tallar y labrar el pedernal fue mejorando lentamente, de forma que al finalizar la Edad Paleolítica —hace unos 12.000 años— existía ya” una variedad de herramientas que constituía un equipo completo para la mayoría de las necesidades primarias. De esa época conocemos: líachas, cuchillos, rascadores y puntas de lanza y flecha.

Todas las herramientas de piedra de este período muestran un trabajo basto, producido por medio de golpes con otra piedra para que saltasen esquirlas del pedernal e ir dando así forma al instrumento. El pedernal no tiene una estructura cristalina tal que produzca roturas por planos o superficies predeterminadas al ser golpeado, sino que el plano de rotura tiene una forma más o menos esférica, lo cual facilita su talla, sobre todo para conseguir filos cortantes, que tenían siempre un perfil aserrado.

Esta característica, unida a su dureza, hizo que lo prefiriesen artesanos de la Edad de Piedra. En la evolución que experimentan estos instrumentos, se observa que la talla va siendo cada vez más fina, siendo más pequeño el tamaño de las esquirlas desprendidas y más numerosos los golpes.

En la edad siguiente, llamada Mesolítica, se hacen importantes las armas e instrumentos de hueso. El trabajo del hueso hizo posible la aparición de anzuelos para pescar (provistos de púas), y de arpones con varios ganchos que aseguraban la permanencia del arma en la herida. Los utensilios de piedra de este período se van haciendo cada vez más complicados y de confección más elegante. En esta época son ya evidentes las muestras de pulido y bruñido, lo que se conseguía probablemente frotando sobre arena húmeda.

Durante la edad siguiente, la Edad Neolítica (de hace unos 5.000 años), el pulido de la piedra se hace general. Las pruebas arqueológicas demuestran que en este período aparece por primera vez una agricultura incipiente.

Las primeras herramientas metálicas se encuentran a partir de la Edad de Bronce, hace unos 4.000 años. Unos 1.000 años más tarde aparece el uso del hierro, que sustituye al bronce, y que desde entonces se hace el metal de más importancia.

Al principio de la Edad del Bronce se inventó la rueda, y ya existían pequeños poblados o aldeas (rudimentos de organización social).

Todos estos datos se refieren a las armas y herramientas de piedra y de metal de nuestros antepasados, que son las que mejor se han conservado, pero ¿qué decir del resto de sus utensilios, de sus costumbres y modo de vida? Bastante de esto puede todavía conocerse por los restos arqueológicos, pero una forma interesante de informarse, es dirigirse a distintas tribus actuales.