Las Mujeres de Albert Einstein

Científicos Premio Nobel de Física Mas Influyentes

GRANDES FÍSICOS CONTEMPORÁNEOS

Como una extraña ironía, estado normal en el ánimo de la historia, lo que fuera la preocupación principal de los especulativos filósofos griegos de la antigüedad, siguió siendo la preocupación fundamental de los experimentados y altamente tecnificados hombres de ciencia del siglo XX: el elemento constitutivo de la materia, llamado átomo desde hace 25 siglos.

Fue prácticamente hasta los inicios de la presente centuria que la ciencia empezó a penetrar experimentalmente en las realidades atómicas, y a descubrir, de nuevo la ironía, que el átomo, llamado así por su supuesta indivisibilidad, era divisible. Mas aún, ya empezando la presente década, el abultado número de partículas subatómicas elementales descubiertas, hace necesario sospechar que están constituidas por alguna forma de realidad aún menor.

Y a pesar de que en nuestra escala de dimensiones cotidianas la distancia que separa al electrón más externo del centro del átomo es absolutamente insignificante, en la escala de la física contemporánea es inmensa, tanto que recorrerla ha tomado lo que llevamos de siglo, la participación de varias de las más agudas inteligencias de la humanidad y cientos de millones de dólares en tecnología, equipos y demás infraestructura.

En su camino, no obstante, muchos han sido los beneficios obtenidos por el hombre con el desarrollo de diversas formas de tecnología, aunque también se han dado malos usos a las inmensas fuerzas desatadas por las investigaciones. Pero por encima de todo ello, ha prevalecido un común estado del intelecto- el afán por conocer.

El Premio Nobel de Física ha seguido de cerca este desarrollo, y por lo tanto hacer un repaso suyo es recorrer la aventura de la inteligencia, con las emociones y asombros que nunca dejará de producirnos el conocimiento científico.

Por Nelson Arias Avila
Físico PhD, Instituto de Física de la Universidad de Kiev

Albert Einstein cientifico fisico nobel
1. Albert Einsten (1879-1955)
Considerado el padre de la física moderna y el científico más célebre del siglo XX.
Año: 1921 “Por sus servicios a la física teórica, y en especial por el descubrimiento de la
ley del efecto fotoeléctrico”.

Realizó sus estudios superiores en la Escuela Politécnica Federal Suiza en Zurich y terminó su doctorado, en 1905, en la Universidad de Zurich. Trabajó, entre 1902 y 1909, en la Oficina de Patentes de Berna; de allí pasó a ocupar el cargo de profesor adjunto en el Politécnico de Zurich. Más tarde ejerció también la docencia en la Universidad de Berlín y en la de Princeton; dictaría, además, innumerables conferencias en universidades de Europa, Estados Unidos y Oriente. Ocupó los cargos de director del Instituto de Física de Berlín y miembro vitalicio del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. En 1905 formuló la “teoría de la relatividad”, la cual amplió en 1916 (“teoría general de la relatividad”). En 1912 formuló la “ley de los efectos fotoeléctricos”. A partir de 1933 se dedicó al estudio de los problemas cosmológicos y a la formulación de la teoría del campo unificado, la cual no pudo culminar exitosamente. Además de su indiscutible aporte a la ciencia, Einstein realizó una labor prominente a favor de la paz y el humanitarismo.

Max Planck cientifico fisico nobel

2. Max Planck (1858-1947)
Recibió el Nobel en 1918 por su descubrimiento de la energía cuántica. Fundador de la física cuántica.
Año: 1918 “Como reconocimiento a los servicios que prestó al progreso de la física con
el descubrimiento
de la cuantificación de la energía”.
El principio de la termodinámica fue el tema de la tesis doctoral de Max Planck, en 1879. Había estudiado matemáticas y física en la Universidad de Munich y en la de Berlín, con científicos afamados de la época. Fue profesor e investigador de la Universidad de Kiel y profesor de física teórica en la Universidad de Berlín; así mismo, se desempeñó como “secretario perpetuo” de la Academia de Ciencias. Sus investigaciones más importantes están relacionadas con la termondinámica y las leyes de la radiación térmica; formuló la “teoría de los cuantos”, la cual se constituyó en la base de la física cuántica. Fue uno de los primeros en entender y aceptar la teoría de la relatividad y contribuyó a su desarrollo. Trabajó con bastante éxito también en las áreas de la mecánica y la electricidad.

Bardeen cientifico fisico nobel

3. John Bardeen (1908-1991)
Año: 1956 Único físico en ser premiado dos veces con el Nobel (1956 y 1972).
Destaca su desarrollo del transmisor.

Marie Curie cientifico fisico nobel
4. Marie Curie (1867-1934)
Física, química y Nobel de ambas disciplinas. Estudió junto con su marido el fenómeno de la radiactividad.
Año: 1903 “Como reconocimiento al extraordinario servicio que prestaron por sus investigaciones conjuntas sobre los fenómenos de radiación descubiertos por el profesor Henri Becquerel”

Madame Curie estudió física y matemáticas en París. Sus aportes a la física y a la química (cuyo Nobel también obtuvo en 1911) se inician con los estudios que desarrolló -en compañía de su marido Pierre- sobre los trabajos y observaciones de Henri Becquerel respecto de la radiactividad: Marie descubrió que la radiactividad es una propiedad del átomo; además descubrió y aisló dos elementos radiactivos: el polonio y el radio, en 1898 y 1902 respectivamente. En 1906 se constituyó en la primera mujer catedrática en La Sorbona, al ocupar la vacante tras la muerte de Pierre. Tres años más tarde publicó su “Tratado sobre la radiactividad” y en 1944 comenzó a dirigir el Instituto de Radio en París. Murió de leucemia, contraída probablemente en sus experimentos, al exponerse a la radiación.

Rontgen cientifico fisico nobel
5. Wilhelm Conrad Róntgen (1845-1923)
Primer galardonado con el Nobel de Física, en 1901, por su descubrimiento de los rayos X.
Año: 1901: “Como reconocimiento a los extraordinarios servicios que prestó a través del descubrimiento de los rayos X, que posteriormente recibieron su nombre”.
Sus aportes al campo de la física abarcan campos diversos desde investigaciones relacionadas con el calor específico, hasta los fenómenos de la capilaridad y la comprensibilidad; se interesó igualmente por el área de la radiación y la polarización eléctrica y magnética. El mayor reconocimiento de la comunidad científica internacional lo obtuvo cuando trabajaba en los laboratorios de la Universidad de Wurzburgo: allí, el 8 de noviembre de 1895, descubrió los que él mismo llamó “rayos X”, porque desconocía su naturaleza (también conocidos en la época como “rayos Róntgen”).

Marconi cientifico fisico nobel
6. Guglielmo Marconi (1874-1937)
Nobel en 1909, junto con Ferdinad Braun, por su contribución al desarrollo de la telegrafía inalámbrica.
Año: 1909: “Como reconocimiento a sus contribuciones para el desarrollo de la telegrafía inalámbrica”.
Aunque Marconi estudió en Liverno y Bolonia, su formación en el campo de la física y la ingeniería -en las cuales se destacó- fue poco académica. El conocimiento acerca de la producción y recepción de las ondas electromagnéticas –descritas por Hertz– causaron en Marconi una fascinación especial, sobre todo por su convencimiento de que las ondas en cuestión podían utilizarse en las comunicaciones: sus experimentos desembocaron en el nacimiento de la telegrafía sin hilos; inventó, además, la sintonía, el detector magnético, la antena directriz, el oscilador giratorio, las redes directivas y colaboró con sus trabajos a perfeccionar los instrumentos de microondas.

Enrico Fermi cientifico fisico nobel
7. Enrico Fermi (1901-1954)
Año: 1938: Galardonado en 1938. Sus investigaciones en radiactividad lo llevaron a
descubrir las reacciones nucleares.

Millikan cientifico fisico nobel
8. Robert A. Millikan (1868-1953)
Año: 1923: Determinó el valor de carga del electrón y trabajó en los efectos fotoeléctricos.
Recibió el Premio en 1923.

dirca cientifico fisico nobel
9. Paul A. M. Dirac (1902-1984)
Año: 1933: Uno de los fundadores de la mecánica y electrodinámica cuántica. Recibió el Nobel en 1933
junto a Erwin Schródinger.

cientifico fisico nobel Ernst Ruska
10. Ernst Ruska (1906-1988)
Año: 1986: Premio Nobel en 1986 por su investigación en óptica electrónica.
Diseñó el primer microscopio electrónico.

Fuente Consultada:
Revista TIME Historia del Siglo XX El Siglo de la Ciencia

Historia del Progreso Tecnológico En El Uso de la Energía

El dominio del hombre sobre la materia creció en proporción directa con el control que adquirió sobre la energía. El proceso fue larguísimo. Durante siglos y siglos la humanidad sólo dispuso de la energía muscular, primero la suya propia y luego la de los animales domésticos.

Llegó a depender en tal forma de su ganado que cuando éste era muy especializado y el clima lo obligaba a emigrar, el hombre iba tras él; al final de la edad glacial, cuando el reno siguió los hielos en su retroceso, el hombre marchó a su zaga. Lo mismo ocurrió con el camello.

Cuando la actividad era medianamente inteligente, la ejecutaban casi exclusivamente los hombres: la pirámide de Keops se edificó en base a la técnica de las multitudes y costó, probablemente, cien mil vidas. Desde hace casi dos siglos, el hombre aprendió a disponer de cantidades abundantes de energía, e inició una era industrial muy diferente a las otras épocas históricas.

He aquí la lista de los pasos más importantes hacia el dominio de la energía:

CRONOLOGÍA DE LOS AVANCES TECNOLÓGICOS

domesticacion del caballo

4000 a. C. (aprox.): El hombre domestica al caballo.

la rueda

3500 a.  C.  (aprox.) Primeros   vehículos   con   ruedas,   en   Mesopotamia. 3000  a.  C.   (aprox.):   Arado   liviano   para   trabajo   continuo.

27  a.  C.  (aprox.):  Vitrubio   describe   molinos   de   agua,   ruedas a   vapor y  algunas  máquinas. 900  (aprox.):   Los persas utilizan molinos de viento. 1638:   Galileo   publica   sus  estudios  sobre  el   péndulo  y  loe   proyectiles.

1686:   Newton publica   sus  “Principia”,   en   los  que   formula   las leyes  de   la   mecánica   celeste. 1693:   Leibniz  establece  la   ley  de  conservación  y transformación de  la   energía   cinética   en   energía   potencial  y  viceversa.

maquina a vapor

1775:   Máquina de vapor de Watt.

lavoisier

1777: Lavoisier atribuye la energía animal a procesos químicos y compara   la   respiración  con   una   combustión   lenta,

1824:   Carnot  funda   la  termodinámica.

1831:  Faraday descubre  la  inducción  electromagnética.

1843/50: Joule determina   el  equivalente   mecánico  del   calor.

1847: Helmholtz incluye el calor en la ley de conservación de la energía.

1850 a 1854: Kelvin y Clausius formulan la primera y segunda ley de la  termodinámica y descubren  la  entropía.

maxwell electromagnetismo

1860/61: Maxwell y Boltzmann calculan la distribución estadística   de  la  energía  en  los  conjuntos  de  moléculas.

1866:   Primer   cable   eléctrico   submarino   a   través   del   Atlántico.

1876: Otto construye el primer motor de combustión interna a base  de  petróleo.

1879/80: Lámpara eléctrica de filamento carbónico de Edison y  Swan.

1884:  Turbina de vapor de Parsons.

becquerel radioactividad

1896:   Becquerel descubre  la  radiactividad.

albert einstein

1905: Einstein asimila la masa a la energía en una célebre ecuación   que  luego   permitirá   la   transmutación   de   una   en   otra.

1932: Chadwick descubre el neutrón, la partícula más eficaz para el  bombardeo  de  núcleos atómicos.

fision nuclear

1945: Primera reacción de fisión nuclear, con uranio (punto de partida de las centrales electroatómicas y de la propulsión atómica).

1951: Primera reacción de fusión nuclear, con hidrógeno pesado (reacciones termonucleares).

1956:   Primera   turbina   atómica,   en   Calder   Hall   (Gran   Bretaña!.

Funcionamiento de Olla a Presión Historia de Papin Denis

FUNCIONAMIENTO: Las ollas a presión suponen un enorme ahorro de tiempo en la cocina, ya que, permiten cocer los alimentos en un plazo mucho menor del requerido normalmente. El tiempo necesario para la cocción depende mucho de la temperatura del alimento y del ambiente que lo rodea. Por ejemplo, un trozo de carne tarda mucho más en asarse en un horno a fuego lento que si se aumenta la temperatura. Sin embargo, si ésta se aumenta demasiado, la carne se quema, en vez de cocerse como es debido.

Lo mismo ocurre cuando los alimentos se cuecen en agua. Por ejemplo, un huevo metido en agua a 80°C, tarda mucho más en cocerse que si el agua está hirviendo. Así, pues, el tiempo de cocción depende de la temperatura. Si se mide la temperatura a intervalos durante la cocción del huevo, se ve que aquélla aumenta, hasta que el agua comienza a hervir, y entonces permanece constante a 100°C

El proporcionarle mas calor no altera la temperatura: lo único que ocurre es que el agua hierve más vigorosamente. Bajo condiciones atmosféricas normales, el agua pura hierve a 100°C. Sin embargo, el punto de ebuffieión del agua varía con la presión. En la cumbre de una montaña elevada, donde el aire está enrarecido y la presión es inferior a la normal, el agua hierve a una temperatura más baja. Si por algún procedimiento se aumenta la presión del gas sobre el agua, su punto de ebullición sube.

Esto es exactamente lo que ocurre en las ollas a presión. Aumenta la presión del gas dentro de ellas y, por lo tanto, el punto de ebullición del agua que contienen, con lo cual los alimentos se cuecen más rápidamente a temperaturas más altas.

El agua hierve a 100 °C, a la presión atmosférica normal (1,03 kg. por centímetro cuadrado) . Si se aumenta la presión a 1,4 kg./cm2., hierve a 108 °C; si se incrementa a 1,75 kg./cm., lo hará a 115°C., y así sucesivamente. De hecho, algunas ollas trabajan a una presiones dos veces mayor que la atmosférica.

Las ollas a presión tienen que ser lo bastante sólidas para soportar las fuertes presiones, y la tapa ha de cerrar herméticamente, para que la presión interior se mantenga sin que se produzcan fugas.

La tapa lleva un punto débil, colocado deliberadamente para que actúe como dispositivo de seguridad, ya que, en caso de que se obstruyera la válvula de seguridad a través de la cual escapa normalmente el vapor, la olla podría convertirse en una bomba, de no existir dicho dispositivo, pues a medida que se siguiera aplicando calor la presión iría aumentando, hasta que, finalmente, explotaría.

Pero la olla no es tal arma mortífera y no ocurre eso, ya que, cuando la presión aumenta demasiado, la válvula de seguridad se abre y escapa el exceso de gas. En el centro de la tapa, hay un orificio en el que se asienta un manómetro de aguja, que lleva un peso. Se comienza la cocción sin colocar la válvula.

corte de una olla a presión

Corte de una olla a presión

El agua hierve a la presión atmosférica y la olla va llenándose de vapor, hasta que, por fin, brota un chorro de éste por el orificio. Entonces, se coloca el manómetro y el orificio queda bloqueado.

Esto impide que escape el vapor y, con ello, aumenta la presión. A medida que esto ocurre, el vapor acciona sobre el dispositivo, hasta que brota una nube que indica que la presión deseada se ha alcanzado. En este momento, debe regularse el gas o la electricidad, para mantener la presión.

Cuando se ha acabado la cocción, hay que enfriar la olla bajo la canilla de agua. El agua fría elimina calor de aquélla, y una parte del vapor interior se condensa en forma de gotitas acuosas. Con lo cual, al reducirse la cantidad de vapor, la presión disminuye. Entonces se puede abrir la olla.

Fuente Consultada: Enciclopedia de la Ciencia y la Tecnología TECNIRAMA N°126

SOBRE LA VIDA Y OBRA DE DENIS PAPIN: Uno de los trece hijos de un burgués protestante de Blois, llamado Denis Papin se orienta primero hacia la medicina, mostrando en la facultad de Angers un interés precoz por la mecánica y la cuestión de la conservación de los cadáveres. Su habilidad manual hace que repare en él un abate muy conocido, que lo recomienda a Christiaan Huygens, “inventor del reloj de péndulo”, como se lo presentaba entonces.

Retrato de Denis Papin (1647-1714). Trabajó con Robert Boyle en la investigación sobre el aire. Es recordado por sus inventos y es considerado uno de los grandes pioneros de la máquina de vapor moderna. La máquina de vapor de Papin se compone de un cilindro con un pistón que es levantado por la presión del vapor, y es descendente produciendo el trabajo.

Pilar de la Academia Real de Ciencias, dotado por el Rey de 1.200 libras de renta, el sabio holandés se instaló en la Biblioteca real, donde procedió a realizar múltiples experiencias. Es allí donde el joven Papin, brillante posdoctorado estilo siglo XVII, se inicia en la tecnología de la “bomba al vacío”, al tiempo que lleva a cabo investigaciones inéditas sobre la conservación de los alimentos. Para el gran asombro de Huygens, logra mantener una manzana en condiciones, bajo vacío, ¡durante cinco meses!.

Como los laboratorios de física no eran muy numerosos en 1675, no es nada sorprendente encontrar al joven oriundo de Blois en Londres, en casa de Robert Boyle, aristócrata de fortuna apasionado por la mecánica.

Provisto de un contrato bastante ventajoso pero que estipula el secreto, Papin construye para su amo bombas de un nuevo género (dos cilindros hermanados conducidos por una palanca común que permite una aspiración continua), con las cuales termina por efectuar las experiencias él mismo. Boyle nunca ocultará lo que le debe a su técnico francés, a quien cita con abundancia en sus publicaciones pero cuyos textos, aclara, reescribe sistemáticamente.

Es en ese laboratorio donde la gloria viene a coronar la doble obsesión, mecánica y culinaria, de Papin. Al adaptar una sopapa de seguridad, que inventa para la ocasión, sobre un recipiente metálico herméticamente cerrado con dos tornillos, crea el “digestor”, o “baño maría de rosca”, que se convertirá en la olla a presión, cuyo vapor pronto silba en las cocinas del Rey de Inglaterra y en la sala de sesiones de la Academia real de París.

Dice Denis: “Por medio de esta máquina , la vaca más vieja y más dura puede volverse tan tierna y de tan buen gusto como la carne mejor escogida”, y en la actualidad no se concibe adecuadamente el impacto que podía tener una declaración semejante: en 1680, a los treinta y tres años, Papin es elegido miembro de la Royal Society, como igual de sus famosos empleadores, incluso si su nivel de vida sigue siendo el de un técnico.

Aunque en 1617 se haya instalado en Inglaterra un sistema de patentes, a Papin no le parece de ninguna utilidad interesarse en eso. Mientras los artesanos ingleses hacen fortuna fabricando su marmita, él solicita a Colbert una renta vitalicia… que le es negada.

De todos modos, ahí lo tenemos, lanzado en el jet set intelectual de la época. Lo vemos disertando sobre la circulación de la sangre en casa de Ambrose Sarotti, en Venecia, experimentando con Huygens en París sobre la bomba balística (un pesado pistón puesto en movimiento por una carga de pólvora) y lanzando en Londres su candidatura al secretariado de la Royal Society.Por desgracia, el elegido será Halley.

Fatigado, sin dinero, Papin agobia a la Royal Society con candidos pedidos, antes de desaparecer definitivamente en 1712.

Fuente Consultada: Una Historia Sentimental de las Ciencias Nicolas Witkowski

Ciencia y tecnologia en la Sociedad Su influencia en la vida diaria

La vida será sofisticada y eficiente. ¿Cuáles serán los chiches de la nueva era? Valerie, el androide doméstico dotado de inteligencia artificial —y buenas piernas—, será uno. Nos dará una mano con la limpieza y llamará a la policía ante urgencias. Otra aliada de las tareas será Scooba, la aspiradora de iRobot, que con sólo apretar un botón fregará los pisos hasta los rincones más recónditos. Asimismo, la Polara de Whirlpool nos facilitará las cosas. Combina las cualidades de una cocina convencional y una heladera: será posible dejar un pollo en el horno para que se ase en el horario programado.

El gatito Cat de Philips habitará el hogar del mañana. Genera expresiones faciales— felicidad, sorpresa, enojo, tristeza— y será compinche de los chicos.

¿Qué habrá de nuevo a la hora de comer? “Se elegirán alimentos que hagan bien a la piel y al organismo. De todas formas, no faltará quien ingiera por elección o comodidad, comida chatarra mientras lea una revista de salud y se prometa: “mañana empiezo el régimen”, opina la cocinera Alicia Berger. “Además, la gente se preocupará por el origen y calidad de los alimentos, y se revalorizará lo casero”, revela.

Ciencia y tecnologia en la Sociedad Su influencia en la vida diariaY al irse a la cama, será posible introducirse en una que soporta ataques terroristas o desastres naturales —de Quantum Sleeper— o portar un reloj pulsera Sleeptracker (foto izquierda) que vía sensores, detecta nuestro sueño superficial y justo ahí hace sonar la alarma para que el despertar sea lo menos fastidioso posible.

¿Y el sexo para cuándo? Mal que nos pese, cada vez tendremos menos ganas, tiempo y pasión. “Vamos hacia el sexo virtual por sobre el real al menos en las grandes ciudades del mundo”, confirma el doctor Juan Carlos Kusnetzoff, director del programa de Sexología Clínica del Hospital de Clínicas, quien adelanta que para levantar el ánimo —y algo más— se desarrollarán nuevas píldoras. “La industria farmacéutica desea lograrlo a toda costa”, agrega.

Ocio y tiempo libre para todos los gustos

En el campo de las nuevas tecnologías, la convergencia de la telefonía móvil y el hogar será un hecho. “El móvil podría permitir el acceso a los diferentes elementos que se quieran controlar, como un control remoto universal. Además se crearían nuevos sensores para avisarnos de situaciones que requieran nuestra atención y cámaras de seguridad para ver desde el teléfono lo que sucede en otro lugar”, cuenta Axel Meyer, argentino que desde el 2000 trabaja en el centro de diseño de Nokia Desing, en Finlandia. Y agrega “Los teléfonos con doble cámara ya permiten hacer videollamadas. Y también podremos ver la emoción del otro mientras miramos la misma película o un gol de nuestro equipo”, explica.

Ciencia y tecnologia en la Sociedad Su influencia en la vida diariaEn robótica, los avances irán a gran velocidad. Ya se está desarrollando en la Universidad de Tokio la piel de robot que permitirá a estas criaturas adquirir el sentido del tacto. Y eso no es todo. Se podrá bailar con ellos. El Dance Partner Robot es la compañera de baile ideal. Predice los movimientos de su coequipper y no le pisa los pies!

Para momentos de ocio, el turismo estará preparado para el disfrute. Pero, ¿se podría pensar en la pérdida de vigencia del agente de viajes tradicional? “Internet agiliza muchos aspectos de la gestión. Hay un antes y un después en la forma de hacer turismo, pero, ¿quién se atreve a viajar con su familia a destinos exóticos o países desconocidos sin un asesoramiento de confianza?”, se pregunta Ricardo Sánchez Sañudo, director de la revista Tiempo de Aventura, quien sostiene que ante la coyuntura mundial —terrorismo, inseguridad y desastres climáticos, entre otros—, la Argentina crecerá como destino. “Cuanto, más expuesto a estas amenazas esté el resto del mundo, tendremos ventajas comparativas que podremos aprovechar al máximo si conseguimos mantener esas amenazas fuera de nuestras fronteras, o al menos, razonablemente controladas”, manifiesta. Por otra parte, la vida al aire libre será la estrella. “Vida sana, naturaleza viva y desarrollo sustentable son principios insoslayables cuando se mira hacia adelante, y tanto deporte como turismo aventura son dos de sus mejores herramientas”, analiza.

Ciencia y tecnologia en la Sociedad Su influencia en la vida diariaLos amantes del deporte encontrarán aliados perfectos para seguir ganando. El de los tenistas es la raqueta Magnetic Speed de Fischer, que permite mejores movimientos y mayor velocidad en los tiros. Los que prefieren la música se sorprenderán con instrumentos como el Hand Roll Piano de Yama-no Music, con teclado de silicona flexible.

Trasladarnos será más simple, cómodo y ecológico. Y ya hay algunos adelantos. Tweel de Michelin es una llanta sin aire. Así es que… la despedirse de las gomas pinchadas!

Ciencia y tecnologia en la Sociedad Su influencia en la vida diaria

Por otro lado, acaso debido al tránsito en las ciudades, los transportes individuales serán protagonistas. Como la bicicleta Shift, ideal para los chicos. Les permite adquirir estabilidad gradual sin necesidad de las dos rueditas.

Ciencia y tecnologia en la Sociedad Su influencia en la vida diaria

Futuro saludable:

Que la salud avanza a pasos agigantados, no es una novedad. La noticia es que estará al alcance de todos en los próximos años.

Las cirugías estéticas, se popularizarán y masificarán. La lipoescultura será la más pedida, según el doctor Raúl Banegas, cirujano plástico, miembro titular de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires, debido a que “La demanda social de ser cada vez más lindos, delgados y jóvenes, se acrecienta”. Por otro lado, serán comunes las inyecciones de líquidos —fosfatidil colina— tendientes a disolver la grasa corporal, sin cirugía. En cuanto a rellenos, la toxina botulínica es irremplazable aunque sí se espera que se sintetice de manera tal que dure más tiempo —hoy, de 3 a 6 meses—.

“En cuanto a rellenos definitivos habrá infinidad de sintéticos. Lo que sí parece ser prometedor, aún en fase de investigación, es el cultivo del propio colágeno. En sólo unos meses se podrían obtener en laboratorio, varias jeringas, lo que descartaría toda posibilidad de reacción”, adelanta.

En Neurociencias, será posible el neuromarketing a partir de tomografías PET —por emisión de positrones—, aunque “en lo inmediato son técnicas caras y requieren de un sofisticado análisis de los datos”, anticipa el doctor Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva —INECO—. En lo que a neuroplastieidad se refiere, ya no diremos más aquello de que “neurona que se muere, se pierde”, viejo postulado que paralizó casi completamente durante décadas la investigación en esta área, según el especialista. Y el conocer acerca de qué pasa en la cabeza de un adicto u obeso permitirá complementar con medicamentos aquello que químicamente requiera cada cerebro.

“Conocer las bases cerebrales de un trastorno neuropsiquiátrico ayuda a localizar los neurotransmisores —mensajeros entre las neuronas— involucrados en una enfermedad; de esta manera se podría investigar una posible solución farmacológica a esa determinada condición médica”, comenta. En el campo de la reproducción asistida, las novedades son infinitas. “Cada vez se podrán hacer más y mejores cosas en pos de mejorar las chances de tener un chico en brazos y no un embarazo que no pudo ser”, adelanta la doctora Ester Polak de Fried, presidente de CER Instituto Médico, directora del departamento de medicina reproductiva de la institución.

“Los estudios genéticos, tanto de gametas como de óvulos fertilizados —preembriones—, que permiten transferir al útero materno únicamente los sanos, se convertirán en técnicas habituales para aquellas mujeres que sufren abortos a repetición, por ejemplo. En el área de la biología molecular, será posible encontrar marcadores génicos —detectan chances de reproducción—, tanto en los óvulos como en los espermatozoides para poder elegir los que tienen capacidades evolutivas, y así disminuir la cantidad de óvulos a poner a fertilizar y la problemática de tener gran cantidad de embriones criopreservados”, especifica quien es officer de la International Federation of Fertility Societies —IFFS—, que nuclea a 54 países.

Construcciòn, arte y moda

Uno de los cambios en lo que respecta a la construcción, al menos en Argentina, será la creciente conciencia ecológica y de cuidado del medio ambiente. “El futuro de La arquitectura está definido en su responsabilidad ecológica tanto con eL medio ambiente como con el medio social. No hay que explicar de qué manera el proyecto arquitectónico influye en el medio ambiente. La decisión de su tecnología y su consecuencia en el futuro mantenimiento conforman una huella ecológica que deberá ser cada vez más analizada y respetada”, analiza el arquitecto Flavio Janches. En cuanto a los materiales, “al menos en nuestro país, el ladrillo y la piedra, el hormigón y el revoque son materiales que no creo que se dejen de utilizar”, opina. La moda tendrá sus cambios, aunque más bien tendrán que ver con el cosechar la siembra, al menos para los diseñadores argentinos. “La gente va a reivindicar el diseño y pagarlo por lo que vale. Hoy por hoy, no existe esa conciencia, como en Estados Unidos, Europa o Japón”, asegura la diseñadora Jessica Trosman. En cuanto al arte, en el futuro abandonará un poco los museos y las galerías para darse una vuelta por las calles. Uno de los referentes de este movimiento es Julian Beever, artista inglés conocido por su trabajo en 3D, en veredas y pavimentos de Inglaterra, Francia, Alemania, Australia, Estados Unidos y Bélgica.

Y mientras se espera el futuro que se viene, a brindar por este 2006 que sí es inminente!

Fuente Consultada: Revista NUEVA Por Laura Zavoyovski (31-12-2005)
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Biografia de EDITH PIAF Su Vida, sus amores y sus desgracias

GRANDES AMANTES: VIDA DE EDITH PIAF

grandes amantes

La vida de Edith Piaf (1915-1963) es una historia complicada. Edith Giovanna Gassion nació en 1915, en plena calle de París. Su madre separada y en plena pobreza, dá a luz con la ayuda de un gendarme. También sus padres eran alcohólicos por lo que fue dejada al cuidado de su abuela quien regenteaba un “burdel”. A los cuatro años sufrió de meningitis, la cual le generó una ceguera temporaria.

Ya de adolescente trabajó con su padre viajando con un circo o haciendo acrobacias en las calles. Probó fortuna con el canto callejero, junto a su media hermanaMamone (hija ilegítima de su padre), recogiendo pocas monedas diarias. A los 16 años quedó embarazada, pero su hija Castelle falleció a los dos años de meningitis, además ella quedó imposibilitada de tener hijos.

En 1935 cuando cantaba en una avenida de París, fue vista por un empresario llamadoLouis Lepleé, el cual quedó fascinado y la contrató para que trabajara en su bar, Lepleé fue quien la bautizó como “Piaf”, que significa pequeño gorrión, pues la veía como un pajarito con una poderosa voz.

Leplée la convirtió en una estrella enseñándole a mostrar su lento ante el público; aquel cabaret era además un lugar donde venían muchas celebridades de la capital. Pero su vida nunca fue camino de rosas; al poco tiempo, Leplée, al que ella llamaba “papa” apareció muerto en su despacho. Aquel día no sólo perdió a su amigo y patrón , sino que la policía la trató como sospechosa del asesina.

A partir de este momento ella comenzó a beber y a drogarse de forma infernal, y se acostaba con cualquiera. Edith era de esas mujeres que cuando se enamoran, lo hacen hasta la médula. De esas que, cuando se proponen conquistar a un hombre, olvidan el sentido de la dignidad. Independientemente de las circunstancias en que se produjeran sus relaciones sexuales, Edith probó de todo y gozó con cada uno de sus amantes. La palabra exceso no formaba parte de su vocabulario.

A finales de los años treinta del pasado siglo conoció al letrista Raymond Asso, quien la ayudó a salir de la cloaca en que había convertido su vida. De nuevo volvió a cosechar grandes éxitos gracias a sus canciones más famosas, como Je ne regrette rien, La vie en rose, Les amants de Paris, y otras. Sus éxitos le proporcionaron grandes sumas de dinero que ella derrochaba con sus amantes y ayudando a todo aquel que se lo pidiera.

Pero su gran amor, «el único hombre al que he querido», según ella misma afirmó, fue el boxeador Marcel Cerdan, un marroquí de origen humilde que llegó a convertirse en una gloria nacional para Francia. Se conocieron en París en noviembre de 1945 en un club en el que ella cantaba. Marcel se emocionó con su voz.

El encuentro decisivo no se produjo hasta 1947, en un restaurante francés de Nueva York. Enseguida se gustaron, quedaron para cenar y él se quedó en el hotel de Edith. En marzo de 1948 se produjo un nuevo encuentro. Aunque ambos intentaron ser discretos, porque él estaba casado y tenía tres hijos, un periódico les descubrió.

Cerdan se las arregló para evitar que Marinette, su esposa, rompiera el matrimonio, pero sin dejar a Edith. El 23 de mayo de 1948, Cerdan perdió por primera vez un combate y los periódicos acusaron a Piaf de traerle mala suerte. Sin embargo, sólo fue un revés pasajero y el 21 de septiembre se convirtió en campeón del mundo de los pesos medios.

Ella tenía tal pasión por Marcel que nunca estaba satisfecha y necesitaba tenerlo a su lado en cada minuto de su vida. El llevaba una vida dedicada a su profesión, boxeando por distintos países de Europa, y ella necesitaba su cálida compañía, hasta que un día le rogó por su presencia. Cerdán subió a un avión, del cual no bajaría jamás pues se estrelló en una isla. Edith estuvo a punto de acabar con su vida, pero Momone la vigiló y sedó para evitar otra tragedia.

Cuando Marcel se marchó, Edith volvió a su vida agitada. La menuda parisiense (medía 1,47 m.) fue una devoradora de hombres. En aquellos momentos vivió sendos romances con el cantante Jean-Louis Jaubert y con el actor John Garfield. Entre otros amantes de la cantante se encuentran Eddie Constantinn, Yves Montand, Georges Moustaki y Charles Aznavour. La tensión sexual que le producía el deseo del otro la hacía dormir con los puños cerrados. Le gustaban especialmente los hombres de ojos azules, pero no le hacía ascos a nadie. Sus relaciones siempre eran apasionadas y destructivas. Ella se dejaba abofetear o maltratar por sus amantes, a cambio les era infiel siempre. Quizá la única excepción fue la que hizo con Yves Montand.

En 1958 conoció a Georges Moustaki, con el que mantuvo un al faire que duró algo más de un año. Ella entonces tenía cuarenta y dos y él sólo veintitrés, según Georges tenían una buena relación pero el alcohol y las drogas los separó. Ella se encerraba en su cuarto a tomar cerveza, la que mezclaba con ansiolíticos y anfetaminas. Moustaki fue reemplazado por Douglas Davis un joven pintor.

En 1959 a Edith le diagnosticaron un cáncer, lo que ya no le permitiría recuperarse jamás, e ir debilitándose día a día. Bajo estas circunstancias, un año antes de morir contrajo matrimonio con un peluquero con ambición de carrera en el mundo de la canción, llamado Théo Sarapo que tenía entonces veintiséis años.

Murió en 1963, a su entierro en París, , asistieron más de cuarenta mil personas. Todavía hoy en día se descubren flores frescas en la tumba donde está enterrada, en el cementerio de Pére-Lachaise Fue una mujer que conoció la más terrible de las desgracias, que es estar rodeada de personas que la adoraban mientras ella vivía en la más absoluta de las soledades.

El fin del amor

El 28 de octubre de 1949 se estrelló el avión en el que viajaba Cerdan camino de Nueva York. Allí se encontraba Edith, quien le había apremiado para que se reuniera con ella. En memoria de Cerdan, Edith escribió «La belle histoire d’amour»: «Je n’oublierai jamais /Nous deux, comme on s’aimait /Toutes les nuits, tous les tours, 1… La belle histoire d’amour… 1… La bel/e histoire d’amour… /Pourquoi m’as-tu laissée ? /Je suis seule á pleurer, /Toute seule á chercher…»

La vida de Edith Piaf fue movida y azarosa. Empezando por su nacimiento que fue en una esquina de una calle parisiense, donde su madre, alcohólica, fue atendida por dos policías. La misma Edith, muchos años después, acabaría como su madre tirada en la calle.

En 1951, tuvo un grave accidente de coche en el que se rompió varias costillas. Para aliviar su dolor los médicos le recetaron morfina, pero Piaf se convirtió en adicta y empezó a beber, y como su madre, a recoger hombres en las calles para aliviar su soledad.

Edith, quien estuvo a punto de suicidarse al enterarse de la muerte de Marcel, se volvió a casar dos veces más, pero jamás olvidó a Cerdan ni pudo quitarse de la cabeza que en parte había sido culpa suya.

RECORDANDO “EL HIMNO AL AMOR” DE EDITH PIAF

Fuente Consultada: 99 amores de la Historia y Sexoadictas

Consecuencias Políticas de la Bomba Atómica

Consecuencias Políticas de la Bomba Atómica

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* Bajar Su Libro Sobre La Relatividad-“.

La liberación de la energía atómica no ha creado un problema nuevo. Simplemente ha tomado más urgente la necesidad de resolver el ya existente. Podríamos decir que nos ha afectado cuantitativa y no cualitativamente.

Mientras haya naciones soberanas que posean gran poderío, la guerra será inevitable. Este aserto no es una tentativa tendiente a decir cuándo llegará la guerra, sino simplemente que es seguro que llegue.

El hecho era cierto antes que se fabricara la bomba atómica. Lo que se ha modificado es la destructividad de la guerra.

No creo que la civilización haya de ser borrada en una guerra librada con la bomba atómica. Tal vez dos terceras partes de la población de la Tierra pudiera ser muerta; pero quedaría un número suficiente de hombres capaces de pensar y libros suficientes para empezar de nuevo, y se restablecería la civilización.

El secreto de la bomba debiera serle confiado a un gobierno mundial. Dicho gobierno sería fundado por los Estados Unidos, la Unión Soviética y Gran Bretaña: las tres únicas potencias con gran poderío militar. ¿Que si temo la tiranía de un gobierno mundial? Claro está que sí. Pero temo todavía más la llegada de otra u otras guerras.

No me considero el padre del desencadenamiento de la energía atómica. Mi papel en ese terreno fue del todo indirecto. En realidad yo no preví que habría de ser liberada en momento alguno. Sólo pensé que tal liberación era teóricamente posible. Se volvió práctica por el descubrimiento accidental de las reacciones cadenarias, y eso es algo que yo no pude haber predicho. Fue descubierto por Hahn en Berlín, y él mismo interpretó equivocadamente su descubrimiento. Liso Meitner fue quien nos brindó la interpretación correcta, y huyó de Alemania para poner la información en manos de Niels Bohr.

No creo que haya de asegurarse una grande era de ciencia atómica con sólo organizar las ciencias en la forma en que se organizan las grandes empresas. Uno puede organizase para aplicar un descubrimiento que ya haya sido hecho; pero no hacer uno. Únicamente un individuo libre puede efectuar un descubrimiento.

Puede haber cierto tipo de organización por la cual a los hombres de ciencia se les asegure su libertad y las condiciones adecuadas para el trabajo. Por ejemplo, profesores de ciencias en las universidades debieran quedar libres de una parte de su enseñanza para disponer de tiempo que dedicar a más investigaciones. ¿Cabe imaginar una organización de estudiosos que realizara los descubrimientos de Carlos Darwin?

Tampoco creo que las vastas corporaciones particulares de los Estados Unidos sean adecuadas para las necesidades de estos tiempos. Si un visitante hubiera de venir a los Estados Unidos procedente de otro planeta, ¿no le extrañaría que en este país se otorgue tanto poderío a las corporaciones, sin que afronten una responsabilidad de igual grado? Digo esto para señalar que el gobierno tiene que mantener el control sobe la energía atómica, no porque el socialismo sea necesariamente deseable, sino porque la energía atómica fue desarrollada por el gobierno y sería inconcebible que dicha propiedad del pueblo fuera entregada a cualquier individuo.

En cuanto al socialismo, a menos que sea internacional hasta el grado de producir un gobierno mundial que domine a la totalidad del poderío militar, podría conducir a guerras más fácilmente que el capitalismo, porque representa una concentración de poderes todavía mayor.

Hacer un cálculo acerca del momento en que la energía atómica habrá de poderse aplicar a los fines constructivos es algo imposible. Lo único que sabemos es cómo utilizar una cantidad relativamente grande de uranio. Por el momento es imposible emplear cantidad suficientemente reducida como para mover, pongamos por caso, un automóvil o un aeroplano. Es indudable, que se logrará, pero nadie puede decir cuándo.

Tampoco se puede predecir cuando se logrará utilizar materiales más comunes que el uranio para proveer la energía atómica. Es probable que todos los materiales empleados con ese fin figurarán entre los elementos más pesados de elevado peso atómico.

Tales elementos son relativamente escasos, porque su estabilidad es menor. La mayoría de esos materiales quizás haya desaparecido ya por desintegración radioactiva. De ahí que si bien es posible que la liberación de la energía atómica pueda ser, e indudablemente será, una bendición para la humanidad, no se llegue a eso durante algún tiempo.

Como no preveo que la energía atómica haya de ser una bendición hasta dentro de mucho tiempo, debo manifestar que por el momento es una amenaza. Tal vez sea mejor que así ocurra. Podrá intimidar al género humano y hacerlo imponer el orden en los asuntos internacionales cosa que no haría sin la presión del temor.

Fuente Consultada: La Nación 135 Años Testimonios de Tres Siglos

Biografia de Albert Einstein Vida y Obra Cientifica del Físico

Biografía de Albert Einstein
Vida y Obra Científica del Físico

albert einstein

1905:Año Maravilloso El Efecto Fotoeléctrico El Movimiento Browiano Antecedentes de la Física – Implicancias de la Teoría  –  Explicación de la Teoría

Biografia de Albert Einstein Vida y Obra Cientifica del Físico* Puedes Bajar Una Biografía Completa de Albert Einstein

Albert Einstein tuvo una crianza normal. Nació en 1879 en la ciudad de Ulm, Alemania, y creció en Munich, donde asistió a una escuela católica (a pesar de ser judío). Sus padres, Hermann y Pauline, temieron que el niño fuera retrasado porque se demoró en hablar.

Por supuesto, sus temores eran infundados; el joven Albert estuvo entre los mejores estudiantes en la escuela elemental. En el colegio y en la universidad, sin embargo, Einstein fue tan independiente que a menudo se enfrentó a sus maestros y profesores.

Los Primeros Años: Albert Einstein nació el viernes 14 de marzo de 1879 a mediodía. En el verano de 1880, cuando Albert tenía poco más de un año, su familia se trasladó a Munich, donde su padre y su tío abrieron un negó-ció de ingeniería eléctrica (para reemplazar un negocio anterior que había fracasado). A finales de 1881, cuando Albert tenía dos años y medio, nació su hermana. La llamaron Marie, pero todos le decían Maja.

El nuevo negocio de Hermann Einstein iba bien y, cinco años después de su traslado a Munich, los Einstein compraron una linda casa con un gran jardín, en donde Albert y Maja pasaban muchas horas jugando. Albert y Maja eran muy apegados de niños, y de adultos mantuvieron una cariñosa relación. La mayor parte de lo que sabemos hoy sobre la niñez de Einstein se le debe a Maja, quien años después escribió un librito sobre los primeros años de su hermano.

Maja describe a Albert a la edad de cuatro años como un niño tranquilo, aislado, que no disfrutaba jugando con otros niños. Escribió que sus padres temían que Albert fuera retrasado pues aprendió a hablar muy tarde. Einstein recordaría después que sus padres lo llevaron donde el médico para saber si su lento desarrollo del lenguaje indicaba que algo iba mal.

La demora de Albert pudo haberse debido a timidez y orgullo; incluso a los dos años de edad quería hacer las cosas bien y evitar la faltas. Albert dijo más tarde que cuando joven había tomado la decisión da hablar sólo con frases completas. Ensayaba la frase entera  en su mente, a veces moviendo los labios, y cuando pensaba que la tenía lista la decía en voz alta.

Se puede decir que los primeros años de la vida de Einstein fueron estimulantes y colmados de afecto. Cuando tenía cuatro o cinco años, estando enfermo en cama, su padre le regaló una brújula magnética. El movimiento de la aguja, que volvía siempre a la misma dirección debido a un. misteriosa y desconocida causa, dejó en el niño una impresión tan “profunda y duradera” que escribió 60 años después sobre el asunto en sus notas autobiográficas.

¿Por qué se comportaba la brújula de esa manera? Esto era algo que Albert necesitaba comprender. Comenzamos a ver en este niño, maravillado por el movimiento de la aguja de la brújula, los comienzos del gran genio que revolucionó nuestro conocimiento del mundo. Aun a tan tierna edad, Einstein se sintió atraído por lo que se convertiría en uno de sus estudios favoritos: el electromagnetismo

Hermann y Pauline no eran judíos practicantes; les preocupaba más la educación de su hijo que las prácticas religiosas, de modo que matricularon a Einstein, a la edad de cinco años, en la escuela católica de la localidad, que era mejor, más cercana al hogar y más barata que la judía.

No existen pruebas de que Einstein hubiera sido objeto de discriminación religiosa en la escuela, a pesar de ser el único judío matriculado. No obstante, el joven Einstein no era feliz con la estricta disciplina de la institución. Se da por hecho que la mayoría de los niños detestan la disciplina, pero Einstein le profesaba una aversión que duró toda la vida.

A pesar de su disgusto con la escuela obtenía informes excelentes. A los siete años, por ejemplo, Pauline escribió a su madre: “Ayer le entregaron a Albert las calificaciones; de nuevo sacó el primer puesto y obtuvo un resultado brillante”. Un año después el abuelo escribía: “Hace una semana que el querido Albert ha vuelto a la escuela. Adoro a ese muchacho, porque no pueden imaginarse lo bueno e inteligente que es” (¿conoce alguien a un abuelo que no crea que su nieto es “bueno e inteligente”?)

Muchos testimonios sobre la vida de Einstein lo pintan como un niño lerdo, tal vez con un problema de aprendizaje. Más tarde el propio Einstein escribió que su desarrollo intelectual se había retardado y, en consecuencia, había comenzado a pensar sobre el espacio y el tiempo sólo a la edad adulta, no cuando niño.

Cuando Einstein tenía 13 años, un estudiante de medicina llamado Talmud le llevó la Crítica de la razón pura de Emanuel Kant, libro denso y difícil aun para los estudiantes de filosofía. Según Talmud, Einstein no se sintió amilanado, y desde ese momento los dos amigos hablaron de filosofía durante las visitas nocturnas de los miércoles. Durante varios años estudió Einstein otros libros de filosofía, a la par con sus lecturas científicas. Continuó interesado en el tema toda su vida, y a menudo discutía en sus escritos las opiniones de conocidos filósofos.

Talmud también le proporcionó varios libros de divulgación científica, que el muchacho leía entusiasmado. En particular, estaba encantado con un conjunto de 21 libros titulado Libros populares sobre la ciencia natural de Aaron Bernstein. Más tarde dijo que había leído cinco o seis volúmenes de la serie con “atención extrema”. Estos libros le procuraron una comprensión básica de la física y probablemente le ayudaron a desarrollar su asombrosa habilidad para descubrir en sus lecturas lo que era importante y lo que no lo era.

Einstein se interesó cierto verano en un texto de geometría que había recibido varios meses antes de que comenzara el año escolar. Comenzó a trabajar los problemas y le mostró sus soluciones a Talmud. Al finalizar el verano no sólo había resuelto todos los problemas del libro sino que había intentado pruebas alternas de los teoremas. Años después manifestó que este libro —al que llamaba su “libro sagrado de geometría”— había sido probablemente la causa de que se convirtiera en hombre de ciencia.

Para sus profesores del liceo Luitpold, el joven Albert Einstein nada tenía de superdotado: lo consideraban más bien como un alumno reacio a la autoridad, al que llegado el caso amonestaban en forma severa: «¡Por su sola presencia, usted altera el respeto de la clase hacia mi persona!», le espetó un docente.

El modelo prusiano que se propaló en Alemania a fines del siglo XIX y la militarización de la sociedad en su conjunto no le inspiraban más que aborrecimiento. Todo aprendizaje «de memoria» le repugnaba profundamente.

A los 11 años comenzó Einstein a recibir clases de religión, como era costumbre entre los estudiantes judíos. Sus padres no eran judíos practicantes y Einstein creció resentido con ellos porque no observaban las tradiciones religiosas. De suerte que decidió ser un ejemplo para la familia guardando el sábado, comiendo sólo alimentos kosher y hasta componiendo canciones religiosas que canturreaba mientras iba camino del colegio. El fervor religioso no le duró pues muchas cosas de la Bilbia se contradecían con lo que había aprendido en los libros de ciencias.

A los dieciséis años, sin terminar sus estudios secundarios, abandonó la escuela y Alemania: quería a toda costa evitar el servicio militar, adoptando la nacionalidad suiza. A raíz de un revés de la fortuna de su padre, que dirigía un negocio de equipos eléctricos, se exilió en Italia.

En 1895, el hijo se reunió con su familia en Pavia y preparó como candidato libre, con un año de anticipo respecto a la edad requerida, la prueba de ingreso al Instituto politécnico federal de Zurich, que formaba ingenieros. Fracasó en esa ocasión, pero tuvo éxito en el segundo intento, en octubre de 1896. Sentado en los bancos de esta institución austera, Einstein se enamoró de Mileva Marie, con la que se casaría sólo después de la muerte de su padre, en 1902: en efecto, el idilio suscitó la oposición de los padres de Albert.

Mientras estudiaba  fundó en esa época con sus amigos Maurice Solovine y Conrad Habicht la «Academia Olympia», que designaba con una solemnidad engañosa sus encuentros de estudiantes, amenizados con conversaciones filosóficas. Una vez obtenido su diploma en julio de 1900, Einstein buscó en vano un puesto de asistente en la universidad, pero sólo consiguió empleos precarios. Solamente un año y medio más tarde ingresó en la Oficina federal de patentes de Berna, trabajo que le dejaba suficiente disponibilidad de tiempo para dedicarse a los problemas de física que lo apasionaban.

LOS ARTÍCULOS DE 1905

El empleo en la administración pública le dio libertad para concentrarse en la ciencia. En el productivo año de 1905 publicó en la revista alemana Annalen der Physik su tesis doctoral y cinco artículos importantes. El primero, sobre el efecto fotoeléctrico de la luz, demostraba la teoría de Max Planck de que la luz se emite en paquetes, o cuantos, lo que revalidaba la física cuántica. Otros dos artículos trataban sobre el movimiento browniano, que es el que se produce en las partículas inmersas en un fluido al ser bombardeadas por las moléculas, lo que hace que tiemblen.

No obstante, la obra por la que es más famoso Einstein presentaba algo revolucionario: la teoría de la relatividad especial, una idea que al propio Einstein le costó aceptar. «Debo confesar —escribió más tarde—, que en el mismo comienzo, cuando la teoría de la relatividad especial empezaba a germinar dentro de mí, sufrí toda clase de conflictos nerviosos.»

 La relatividad especial introdujo el concepto de universo de cuatro dimensiones tejido a partir del espacio-tiempo: las tres dimensiones habituales más el tiempo. A las distancias insignificantes de la vida ordinaria, este concepto apenas hace mella, pero cuenta en las distancias astronómicas; cuando miramos hacia las estrellas, miramos hacia el espacio exterior y hacia atrás en el tiempo.

La física pasaba entonces por una crisis profunda. Las dos ramas principales de la disciplina, la mecánica -la ciencia del movimiento de los cuerpos- y el electromagnetismo -la ciencia de la luz- se contradecían en numerosos puntos, sumiendo a los investigadores en un callejón sin salida. En el primer artículo, Einstein atacó la concepción oficial según la cual la luz era una onda continua sostenida por el «éter», una sustancia inmóvil.

Para Einstein, al contrario, la luz «estaba constituida por un número finito de cuantos de energía localizados en puntos del espacio»: por lo tanto, era discontinua por definición. Einstein resolvió de este modo los problemas insolubles planteados por las supuestas propiedades de este éter: ¡éste no existía! No contento de haber puesto de acuerdo a sus colegas, Einstein esbozó uno de los ejes esenciales de la física moderna: la teoría cuántica.

El cuarto artículo, intitulado Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, era muy revolucionario, según admitió el propio Einstein. Rechazó la idea de un tiempo absoluto e idéntico en todas partes. Por el contrario, afirmó que el tiempo era relativo. La única salvedad enunciada por el físico a este carácter móvil del tiempo era que la velocidad de la luz representaba un límite absoluto. Se llegó entonces a una teoría de la «relatividad restringida».

En un apéndice, Einstein desarrolló una idea totalmente nueva, al demostrarla equivalencia entre masa y energía: este descubrimiento se conoce de manera universal bajo la fórmula matemática E = mc2. Al comienzo, estos artículos pasaron inadvertidos, pero suscitaron luego el interés del gran investigador alemán Max Planck. Entonces se abrió un futuro brillante para Einstein. Nombrado en la universidad de Zurich en 1909, fue invitado al congreso de Solvay de 1911, que reunió a todos los grandes nombres de la comunidad científica internacional. Ese mismo año, Planck le propuso la dirección del Instituto de física Kaiser Wilhelm en Berlín.

El descubrimiento de la relatividad restringida no era empero más que el preludio de un cuestionamiento más avanzado de la física clásica, aún marcada por los descubrimientos de Newton y de Maxwell. A partir de 1907, Einstein se dedicó a la teoría de la gravitación. Tan sólo en 1915 formuló definitivamente la teoría de la relatividad general, que consideraba la gravitación como una deformación del espacio-tiempo.

La relatividad especial derrocó el supuesto newtoniano de que el espacio y el tiempo eran fijos. Operando a partir del principio de que el único imperativo cósmico es la velocidad de la luz, que en el vacío es siempre de 300.000 kilómetros por segundo, cualquiera que sea la localización del observador, Einstein se dio cuenta de que el tiempo y el espacio eran magnitudes que dependían de a qué velocidad y en qué dirección se moviera el observador. (puede entender de una manera fácil la teoría de relatividad desde aquí)

Una de las consecuencias de esta teoría fue verificada de manera experimental en 1919: los rayos de luz no atravesaban el espacio siguiendo una línea recta debido a la modificación de la forma del espacio-tiempo por las masas que allí se encuentran. Eso era, a lo menos, lo que afirmaba Einstein.

La teoría de la relatividad general ampliaba la teoría de la especial al ocuparse de lo que ocurre cuando cambia la velocidad. (De este trabajo procede la asombrosa paradoja de que si un gemelo se va de la Tierra, viaja en una nave espacial a muy altísima velocidad, da la vuelta y regresa, a su llegada será más joven que el gemelo que se quedó en casa.).

La teoría general demostraba que la masa hacía que el espacio se curvase a su alrededor. Imagínese una bola de bolera americana sobre una cama de agua. El colchón se curvará debajo de la bola. Póngase una canica sobre la cama de agua e inevitablemente caerá hacia la bola grande. Einstein se dio cuenta de que las masas menores caen hacia las mayores, no porque las masas mayores las «atraigan», sino porque los objetos se mueven por un espacio curvo. Este inevitable movimiento hacia la masa más pesada, demostró Einstein, explicaba el fenómeno conocido como la gravedad.

Las observaciones de una expedición científica inglesa realizada por el astrónomo Eddington durante un eclipse validaron sus previsiones: Einstein alcanzó entonces notoriedad internacional y se convirtió para el mundo en el nuevo Newton. Además, la idea de que observadores ingleses validasen los trabajos de un alemán les agradó a las muchedumbres que veían en ello el signo de un nuevo entendimiento internacional después de cuatro años de guerra homicida en Europa.

A pesar de este éxito manifiesto, el premio Nobel de física otorgado a Einstein en 1921 recompensaba sus trabajos sobre el efecto fotoeléctrico y no aquellos sobre la relatividad, que suscitaban aún mucha; reservas por su aspecto innovador.
«Dios no juega a los dados»

En 1905, Einstein había sido el iniciado de la teoría cuántica. Sus ideas fuero-retomadas y desarrolladas por jóvenes físicos agrupados en torno al danés Niels Bohr. Este último y Einstein fueron muy amigos, pero el desacuerdo científico era profundo y culminaría en 1927 con ocasión del quinto congreso de Solvay, en Bruselas. Einstein y Bohr realizaron feroces intercambios de réplicas. Las objeciones de Einstein a los desarrollos de la teoría cuántica estaban especialmente motivados por la imposibilidad de prever con certeza la posición de un electrón.

Este carácter «probabilista» de la teoría cuántica lo indisponía: para él, «Dios no juega a los dados». Rígido en esta postura de rechazo, Einstein se apartó un poco de las investigaciones más avanzadas, al considerar que la teoría cuántica solamente representaba una fase provisional del conocimiento físico.

La mayor ambición de los dos últimos decenios de su vida era elaborar una teoría unitaria que sería la síntesis de la gravitación y del electromagnetismo. Pero este trabajo titánico fue en vano. Estas dificultades lo condujeron a considerar con humildad su condición de físico: «Ustedes se imaginan que contemplo la obra de mi vida con una gran satisfacción. Pero visto de cerca, nada hay de eso. No hay un solo concepto del que esté convencido que vaya a durar e incluso me pregunto si estoy en el buen camino…».

Einstein y Elsa

Einstein y Elsa en 1931 antes que Hitler tomara el pode de Alemania

Ciudadano del mundo
Einstein permaneció toda su vida siendo el colegial hostil a toda forma de autoritarismo. En 1914 redactó un «Llamado a los europeos», invitando a los intelectuales a actuar en favor de la paz. Proveniente de una familia judía alemana, se sentía extraño al nacionalismo, incluso sentía una cierta simpatía hacia el movimiento sionista.

Eisntein en una conferenciaAceptó participar en una serie de viajes a Estados Unidos para recolectar los fondos necesarios para la fundación de una universidad en Jerusalén. Desde los primeros meses de la toma de poder de Hitler, Einstein se exilió en Estados Unidos y aceptó una cátedra en Princeton.

Convertido en ciudadano estadounidense en 1940, apoyó plenamente la idea de la guerra contra el nazismo. Ya en agosto de 1939 escribió al presidente Roosevelt para urgirlo a que implementase un programa de investigación atómica, expresando sus temores con respecto a que la Alemania hitleriana tuviese un cierto avance en esta materia.

Sin embargo, Einstein no participó en el proyecto Manhattan que dio a Estados Unidos un arma cuya eficacia trajo consigo a corto plazo la capitulación de Japón.

Horrorizado por el espectáculo de Hiroshima y de Nagasaki, Einstein militó desde entonces en las filas del pacifismo, asumiendo la presidencia del Comité de vigilancia de los investigadores sobre energía atómica, en mayo de 1946, y poniendo todo el peso de su nombre al servicio de la causa.

Preconizó la creación de un «gobierno mundial», que sería el único en tener el control del arma nuclear. Su último gesto político fue la redacción de un llamado a los científicos en favor de la abolición de la guerra, escrito en forma conjunta con el filósofo Bertrand Russel. Albert Einstein murió en Princeton el 18 de abril de 1955.

CRONOLOGÍA
1879
Nace el 14 de marzo en Ulm, Alemania
Pasa sus primeros años en Munich

1894
Después de repetidas quiebras del negocio familiar de
ingeniería eléctrica, la familia se muda a Milán, Italia

1895
Suspende un examen de ingreso en el Instituto Federal Suizo
de Tecnología, y estudia en Arrau, Suiza, pero falta a clase y prefiere leer sobre física o tocar su violín

1896
Renuncia a la nacionalidad alemana

1900
Deja el colegio, pero sus profesores no lo recomiendan para un curso universitario

1901
Toma nacionalidad suiza y publica un artículo sobre las fuerzas entre moléculas

1902
Se asegura un puesto como examinador en una oficina de patentes en Berna.

1903
Se casa con Mileva Maric, una serbia a la que conoció en una de sus clases de física, con la que tiene dos hijos, en 1904 y 1910, antes de separarse en 1914, y divorciarse en 1919

1905
Recibe su doctorado de la Universidad de Zurich

1905
Publica tres artículos sobre física teórica, el tercero de los cuales se titula “Sobre la Electrodinámica de los Cuerpos en Movimiento”, y que contiene la “teoría especial de la relatividad”

1909
Consigue su primer puesto académico en la Universidad de Zurich

1911
Se muda a una universidad de habla alemana en Praga, como profesor de física teórica.

1913
Es nombrado director del Instituto Kaiser Wilhelm para la Física

1916
Propone la teoría general de la relatividad, la cual se prueba tres años después

1919
Se casa con Elsa Lówenthal, una prima El informe de Eddington sobre la luz estelar curvándose alrededor del sol durante un eclipse solar confirma la teoría de Einstein

1922
Premio Nobel de Física

1933
Emigra a Princeton, Nueva jersey, EE. UU.

1939
Einstein se une a otros científicos y escribe al Presidente Franklin D. Roosevelt, indicando que la bomba atómica es posible, y que Alemania podría tener ya la tecnología

1952
Le ofrecen y declina la presidencia de Israel

1955
Muere mientras duerme en Princeton, EE. UU., el 18 de abril

CONFIRMACIÓN EXPERIMENTAL DE LA TEORÍA GENERAL DE LA RELATIVIDAD

EddingtonFascinado desde siempre por los números de muchas cifras, Eddington (imagen izq.) había intentado desde chico contabilizar todas las palabras de la Biblia; con su seguridad característica predijo el número de protones del Universo. La fórmula conocida como «Número de Eddington» es 136 x 2256.

En 1919 dirigió el equipo que probó la teoría general de la relatividad de Einstein. Aunque la lluvia y las nubes estorbaron la visión de Eddington de un eclipse solar en isla Príncipe, en la costa oeste de África, su equipo observó que los rayos de luz emitidos por las estrellas se desvían a medida que se acercan al Sol, tal y como había predicho Einstein. Unos meses después, las mediciones realizada: sus colaboradores en Brasil confirmaron estas observaciones, colega le dijo más tarde: «Debes s> una de las tres personas del mundo que comprende la teoría general d relatividad». Eddington declinó el cumplido. «No seas modesto», le respondió otro científico. «Al contrario, intento pensar quién es la tercera persona», replicó Eddington.

 

Fuente Consultadas:
Einstein y su Teoria de la relatividad Dr. Donald Goldsmith y Robert Libbon
Einstein Para Dummies Carlos I. Calle
Las Grandes Ideas Que Formaron Nuestro Mundo Peter Moore
El Universo Para Curiosos Nancy Hathawy
Biografías –  Hicieron Historia

Ideas Geniales de la Ciencia Grandes Ideas Cientificas Gay Lusac

Científicos Creadores de Grandes Ideas

Tales de Mileto  –   Pitágoras   –   Arquímedes  –   Demócrito  –   Galileo Galilei

Lavoisier –   Newton  –   Faraday   –   Joule  –  Linneo

OTROS CIENTÍFICOS GENIALES

JOSÉ LUIS GAY-LUSSAC (1778-1850): José Luis Gay-Lussac nació el 6 de diciembre de 1778 en Saint Léonard, Francia. Físico y químico, descubrió la ley de dilatación de los gases. En colaboración con Thénard demostró que el cloro, hasta entonces considerado como un ácido, no contenía oxígeno, pero supieron que era un compuesto. Davy demostró que era un elemento.

Una aportación de Gay-Lussac fue el descubrimiento de que si se enfría un volumen definido de gas bajo presión constante a una temperatura de O grados C., el gas se contrae un 1/273 por cada grado centígrado que la temperatura descienda. Ello querría decir que, en teoría, el gas dejaría de existir al llegar a los 273 grados bajo 0. En la realidad el gas primero se licúa y luego se solidifica.

Simultáneamente, otro científico francés, Charles, descubría él mismo fenómeno, que se conoce como ley de Charles o de Gay-Lussac, la que expresa que, si la presión de un gas es constante, su volumen será directamente proporcional a su temperatura absoluta. Este concepto fue el que originó una nueva escala de temperaturas, la de Lord Kelvin, que se emplea mucho en los laboratorios químicos. La temperatura de 173 grados C. bajo O se denomina O absoluto, punto en que cesa todo movimiento molecular.

Estudiando la relación entre la temperatura y la presión, propuso la teoría que cuando un gas se calienta, sus moléculas tienden a apartarse, ejerciendo mayor presión sobre las paredes del recipiente que lo contiene. Es decir, cuanto más aumente la temperatura mayor será la presión ejercida por el gas contra las paredes del recipiente. Esto se conoce como ley de Gay-Lussac.

En su colaboración con Thénard, Gay-Lussac mejoró los métodos del análisis orgánico, determinando la composición de numerosos elementos orgánicos. Su última investigación química se refirió al ácido prúsico, cuyo nombre químico es ácido cianhídrico, uno de los más potentes venenos conocidos. La fórmula de este ácido es HCN.

La determinación de la fórmula donde no aparece el oxígeno pero sí el hidrógeno, confirmó la teoría de que todos los ácidos contienen hidrógenos, pero no oxígeno como sostenía Lavoisier (oxígeno quiere decir generador de ácidos). Hay ácidos que pueden contener oxígeno, pero la acidez la determina el hidrógeno. Gay- Lussac murió en París el 9 de mayo de 1850, a la edad de setenta y dos años.

 HUMPHRY DAVY (1778-1829): Davy nació en Pensanse (Cornualles) sudoeste de Inglaterra, el 17 de diciembre de 1778. Hijo de un tallador de madera de bajos medios económicos, Davy entró el año 1795 de aprendiz de un cirujano. Como el muchacho tenía muchas inquietudes, decidió , simultáneamente instruirse a si mismo. Fue así como estudió idiomas, filosofía y, por supuesto, 

ciencias. En 1798 ingresó al Beddoes’s Pneumatic Insitute de Bristol en calidad de supervisor de experimentos.

En Beddoes conoció al gran poeta Samuel Coleridge de quien llegó a ser muy amigo. Coleridge fue una fuerte influencia sobre Davy y le inició en la filosofía de la ciencia de Kant. En 1800 Davy publicó un libro sobre el óxido nitroso (gas de la risa) que tuvo gran éxito, creándole una reputación.

Fue hacia 1806 que emprendió estudios sistemáticos de electroquímica. Ideó y desarrolló métodos de análisis fundados en el uso de corrientes eléctricas. Davy tenía el convencimiento de que la afinidad química tenía un fundamento eléctrico. Aplicando su procedimiento aisló el sodio, el potasio, el magnesio, calcio, bario, estroncio, boro, y silicio. Por aquellas fechas reinaba la teoría de Lavoisier de que el oxígeno era la base de los ácidos (oxígeno significa generador de ácidos). Davy refutó tal teoría y descubrió que los óxidos de los nuevos metales eran álcalis.

Davy se interesó siempre en las aplicaciones de la química y la física en la realidad de la industria. Fue un precursor de las aplicaciones de la química en la agricultura, dictando los primeros cursos sobre la materia en el mundo. Una obra suya, la lámpara de seguridad, alcanzó fama universal y salvó las vidas de miles de mineros.

A raíz de un horrible desastre minero en 1812, donde perecieron noventa y dos hombres y niños a raíz de una explosión a ciento ochenta metros bajo la superficie, los dueños de las minas plantearon a Davy el problema. Las velas y lámparas usadas por los mineros en ese tiempo producían con suma frecuencia el estallido del gas subterráneo, llamado “metano”.

Davy descubrió que ese gas no estallaba de modo violento en un tubo pequeño. Diseñó una lámpara en que el metano penetraba y salía por tubos muy pequeños. La lámpara tenía una malla de alambre que rodeaba la llama. La malla tenía 127 orificios por centímetros cuadrado, absorbía el calor del combustible que la hacía arder y lo conducía sin que el calor inflamara el gas que estaba fuera de la lámpara. La malla protectora se montaba sobre un bastidor de alambres verticales y se atornillaba en anillos de bronce, en el superior tenía un asa y el inferior estaba atornillado al cuello del depósito del combustible. La luz salía por una ventanilla de vidrio protegido.

Davy gozó en vida de una enorme celebridad y para la inmortalidad en su tumba está escrito el siguiente epitafio: “Summus arcanorum naturae indagator” (Sumo investigador de los arcanos de la naturaleza). Murió en Ginebra, Suiza, en 1829.

Biografia de Grandes Iconoclastas Personajes que cambiaron la historia

Isaac Newton  –  Louis Pasteur   – Charles Darwin  – Sigmund Freud  – Albert Einstein

Cuando Einstein enunció que E=mc2 el mundo no cambió. No se había inventado nada. El modo en que se comportaban las partículas no se alteró. Por ese motivo, el universo permaneció exactamente como estaba. Pero nosotros cambiamos. Cuando la complejidad de la física cuántica se reveló a las mentes inquisitivas, la visión humana del universo se alteró para siempre. Átomos, electrones, y partículas subatómicas no eran distintos de como habían sido durante miles de millones de años —la única diferencia real fue que supimos de ellos.

La intención es revelar los logros principales de cada persona, pero reconociendo que éstos están soportados por muchos otros descubrimientos. En conjunto, estos pensadores tenían dos ambiciones principales. Aquellos como Edwin Hubble y su amigo, simplemente querían descubrir lo que existe y cómo encaja todo. Por otro lado, los inventores científicos como James Watt Thomas Edison se lanzaron a manipular los procesos fundamentales del universo para crear herramientas y técnicas que hicieran la vida un poco mejor.

 Isaac Newton fue descrito por su maestra como vago y distraído. Thomas Edison hacía novillos. El psiquiatra John Watson era violento a veces. En restropectiva podemos ver que, probablemente, sólo eran demasiado listos para interesarse por una enseñanza común, y demasiado creativos para aceptar información sin sin cuestionarla. Aunque otros, como el explorador de gases Robert Boyle, eran niños  enfermizos y tenían muy poca educación formal. Son ejemplos que deberían alentar cualquier  padre que ve a su hijo batallando en el colegio. Es  interesante notar cómo muchos de los grandes logros ocurrieron con un telón de fondo de guerra, conflictos, e inestabilidad política. Los antiguos filósofos griegos, como Sócrates fueron en parte impulsados por la necesidad de dar sentido a un mundo de peleas, y los videntes de física de partículas del siglo XX, como Heisenberg y Niels Bohr, vieron su ciencia utilizada como armamento. Debido a su inteligencia o a su específica especialización, otros como Platón y Henry Ford se encontraron involuntariamente en la línea de fuego de las autoridades. Aunque otros, como Edwin  Schrodinger, experimentaron la vida, literalmente, en la línea de fuego.

 Mucha gente conoce el nombre de Charles Darwin, pero muy pocos reconocen a Alfred Wallace. Ambos alcanzaron la misma conclusión sobre la evolución casi simultáneamente, pero Darwin tenía dinero y amigos políticos, y viviendo en Inglaterra, ganó la carrera para publicar sus ideas. Algunos, como el padre de la píldora anticonceptiva Carl Djerassi ganaron fama debido a que su descubrimiento encajó en una marea de cambio socio-político. Otros incontables científicos y exploradores de la mente y el cuerpo  probablemente tuvieron grandes ideas, pero no llegaron a  ningún lado porque estaban demasiado por delante de su tiempo.

Los Descubrimientos de Albert Einstein 1905 Revolucion de la Fisica

Los Descubrimientos de Albert Einstein 1905

INTRODUCCIÓN:
ALBERT EINSTEIN, EL CIENTÍFICO

Albert EisnteinLos primeros trabajos científicos de Einstein aparecieron en 1901, 1902 y 1903. El primero se refería a la atracción capilar; los otros dos se relacionaban con un trabajo desarrollado anteriormente por el físico matemático norteamericano, Willard Gibbs, pero Einstein no lo sabía.

Se trataba de los Fundamentos estadísticos de la termodinámica. En último término resultó que la aproximación hecha por Einstein era mucho menos abstracta que la de Gibbs, pero el joven genio no se conformó con esto, sino que avanzó hasta darle una aplicación práctica de la mayor importancia.

Por aquella fecha, todavía se hallaba en discusión la realidad de las moléculas y la teoría cinética de la materia. De acuerdo con estas ideas, la temperatura de un cuerpo se debe a la agitación térmica de las moléculas que lo componen. Einstein descubrió que los temas en discusión podían ser vistos por el ojo humano; descubrió que esa “agitación térmica” podía producir un efecto visible y mensurable cuando se trataba de partículas suspendidas en una solución.

En verdad, este efecto había sido descubierto en 1827 por el botánico escosés Robert Brown. Brown observó que los granos de polen suspendidos en agua se dispersaban en un gran número de partículas menores que se hallaban en constante movimiento, moviéndose en zigzags irregulares inclusive cuando no existían corrientes ni otras perturbaciones dentro del agua.

El trabajo (paper)  fundamental de Einstein en el cual demostró que el movimiento browniano podía emplearse como evidencia directa de la existencia de las moléculas, así como para demostrar que era correcta la teoría cinética del calor, fue publicado en 1905, año que ha sido considerado de manera unánime por el mundo científico como el annus mirabilis de Albert Einstein.

En efecto, el Volumen 17 de la revista Annalen der Physik, aparecido en 1905, es considerado uno de los ejemplares más notables de la literatura científica que se haya editado jamás (20). Dicho volumen contiene tres trabajos de Einstein, cada uno aborda un tema diferente y cada uno es una obra maestra en su género. El trabajo sobre el movimiento browniano era el segundo de ellos; iba precedido por la primera contribución del sabio a la física cuántica, y lo mismo que el tercero, dedicado a la relatividad, se refería al comportamiento de la luz.

Isaac Asimov, científico dedicado mayormente a la divulgación de las ciencias, dice:

“En su Teoría especial de la relatividad -presentada en el año 1905 y desarrollada en sus ratos libres mientras trabajaba como perito técnico de la oficina suiza de patentes-, Einstein expuso una opinión fundamental e inédita del Universo basándose en una aplicación de la teoría de los cuantas.

Sostuvo que la luz se traslada por el espacio en forma “cuántica” y de este modo resucitó el concepto de la luz integrada por partículas. Pero ésta era una nueva especie de partícula, que reúne en sí las propiedades de las ondas y de las partículas, mostrando indistintamente unas u otras propiedades, según fuese el caso.

“Esto podría parecer una paradoja e inclusive una especie de misticismo, como si la verdadera naturaleza de la luz desbordara todo conocimiento imaginable. Sin embargo, no es así. Para ilustrarlo con una analogía, digamos que el hombre puede mostrar diversos aspectos: el de marido, padre, amigo o comerciante. Todo depende de su ambiente momentáneo, y según sea éste se comportará como marido, padre, amigo o comerciante. Sería improcedente que exhibiera su comportamiento conyugal con una cliente o el comportamiento comercial con su esposa, pero de cualquier forma que sea, ello no implicaría un caso paradójico ni un desdoblamiento de la personalidad”.

El pensamiento einsteiniano, cuando apenas contaba 26 años de edad, parece una gran falta de respeto no sólo para con Newton, cuya mecánica de los cielos nos estaba gobernando desde el siglo XVIII, sino también para Euclides, cuya geometría quedó establecida en el Siglo IV a C. y que parecía sostenerse sobre un pedestal inconmovible. En su Autobiografía citada ya anteriormente, escrita, según confiesa, a los 67 años de edad, dice en un tono juguetón al referirse a la física:

“… A pesar de toda su fecundidad en cuestiones particulares, en lo tocante a principios reinaba una rigidez dogmática inexplicable: ‘en el comienzo'(24), si es que hubo semejante cosa, Dios creó las leyes del movimiento de Newton, con sus correspondientes masas y fuerzas.

Eso es todo;… Ahora bien lo que más impresionaba al estudiante no era tanto la estructura técnica que se otorgaba a la mecánica, ni la solución de complicadísimos problemas, sino los logros y alcance de la mecánica en ciertos campos que, aparentemente, no guardaban ninguna relación con ella, como la teoría de la mecánica de la luz, que la interpretaba como un movimiento ondulatorio de un éter que era a la vez elástico y cuasirígido, pero sobre todo la teoría cinética de los gases…

Estos resultados le proporcionaban fundamento a la mecánica para sustentar la física y, a la vez, la hipótesis atómica, que ya estaba firmemente anclada en la química. Sin embargo, en la química sólo jugaban un rol las razones existentes entre la masa de los átomos y no sus magnitudes absolutas, de manera que la teoría atómica estaba allí para la contemplación, como antología esclarecedora más que conocimiento de la estructura factual de la materia.

No debe, en consecuencia, extrañarnos que prácticamente todos los físicos del siglo pasado vieran en la mecánica clásica (de Newton) una base tan sólida como definitiva para toda la física, y que incluyeran también a toda la ciencia de la naturaleza…:

La manera que Einstein expone su razonamiento nos parece tan claro y tan obvio, que no en balde sus exposiciones teóricas provocaban rechazo y, cuando menos, grandes dudas, cada vez que se las exponía a sus colegas científicos, todos los cuales estaban inmensamente influenciados por los grandes avances de la física del siglo XIX, y he aquí un joven estudiante que se atreve a desafiar leyes teóricas tan firmemente consagradas… ¡aunque no se congraciaran con la experiencia, como comenzó a quedar en evidencia luego que Einstein expusiera sus teorías!.

Este tipo de fenómenos, que ocurren muy de tarde en tarde en el terreno de las ciencias exactas y que, cuando se presentan, revolucionan el pensamiento científico, por lo general permanecen en la oscuridad, permanecen guardados en el cerebro de sus geniales creadores. En el caso de Albert Einstein, sin embargo, existe un testimonio de un valor incalificable. Ocurre que se dispone de evidencias pormenorizadas del progreso gradual del pensamiento einsteiniano en torno a la gestación de su teoría de la relatividad.

Ocurre que en 1916, cuando el sabio Albert Einstein ya había presentado su Teoría general de la relatividad, sostuvo una serie de largas conversaciones con el famoso sicólogo Max Wertheimer relacionadas con el tema de la relatividad, que era el tema obligado de la comunidad científica mundial. Años más tarde, el profesor Wertheimer entregó un recuento fascinante de esas conversaciones en un capítulo de su libro Productive Thinking (“Pensamiento productivo”).

Nos cuenta el profesor Wertheimer que a los 16 años de edad, cuando aún no ingresaba al Politécnico de Zurich, Einstein se encontraba sumido en grandes honduras. Existía una paradoja científica que le tenía perplejo y confundido. De acuerdo con las ideas aceptadas y establecidas, un haz de luz viaja a través del espacio vacío a la velocidad conocida y finita de 300 mil kilómetros por segundo.

El joven Einstein trataba de imaginarse qué vería si pudiera viajar a través del espacio con la misma velocidad que ese haz de luz. De conformidad con la idea general del movimiento relativo, le parecería que el haz de luz en tal caso asumiría la apariencia de un campo electromagnético oscilante en el espacio que estuviera en reposo. Pero semejante concepto era desconocido para los físicos y era una variable de la teoría de Maxwell. Einstein entonces comenzó a sospechar que las leyes de la física, incluyendo las que conciernen a la propagación de Ja luz, deben ser las mismas para todos los observadores, no importa con cuánta rapidez se desplacen unos respecto a otros.

Cuando Wertheimer le peguntó a Einstein si ya en ese tiempo él tenía alguna idea respecto a la invariabilidad de la velocidad de la luz para todos los observadores en movimiento relativo uniforme, éste le había respondido: “No; era una simple curiosidad. Que la velocidad de la luz pudiera cambiar en relación con el movimiento del observador estaba, en cierta forma, caracterizado por la duda. Desarrollos posteriores contribuyeron a aumentar esa duda”.

Sin embargo, como le contó a Wertheimer, sólo después de años de pensar en esa paradoja se sintió compelido a considerar la velocidad de la luz como una invariable fundamental, independiente del movimiento del observador, porque esa idea estaba en conflicto con los puntos de vista tradicionales concernientes a la medición del movimiento. Luego, ¿cómo es que debe medirse el movimiento? Einstein comprendió que ello dependía de la medición del tiempo. “Es que estoy viendo con claridad -se preguntó a sí mismo- la relación, la conexión interna entre la medición del tiempo y la del movimiento”?

Entonces se le ocurrió pensar que la medición del tiempo depende de la idea de simultaneidad. Repentinamente se encontró ante el hecho de que, aunque esta idea es perfectamente clara cuando dos acontecimientos se producen en el mismo lugar, no era igualmente clara cuando los acontecimientos se producen en diferentes lugares.

Ese fue el momento crucial de su pensamiento. Einstein se dio cuenta que habla descubierto una gran brecha en el tratamiento clásico del tiempo. Le costó alrededor de diez años llegar a este punto, pero desde el momento en que se dispuso a cuestionar la idea tradicional de tiempo, sólo necesitó cinco semanas para escribir su trabajo^ a pesar de que entonces se hallaba trabajando a jornada completa en la Oficina de Patentes de Berna.

El pensamiento crítico que condujo a Einstein a abandonar el concepto clásico de simultaneidad universal, fue estimulado por su interés en la filosofía. Poco después de haberse trasladado a Berna en 1902, conoció a un estudiante rumano llamado Maurice Solovine, que se dedicaba al estudio de ambas disciplinas, la física y la filosofía, y a un estudiante suizo llamado Conrad Habicht. Con frecuencia los tres se reunían por las tardes a leer juntos y a discutir a los clásicos de la filosofía, como Platón, Kant, Stuart Mills, Poincaré y otros.

La vida en Berna le fue atractiva y estimulante en muchos aspectos, además de proporcionarle su trabajo una buena remuneración y la posibilidad de conocer y estudiar los muchos inventos que se presentaban a la Oficina, en los que siempre manifestó una grande y generosa curiosidad, especialmente por la disparidad de caracteres libres que eran los inventores.

Pero mientras Einstein se sentía gradualmente conducido a cuestionar el concepto clásico de tiempo, también se estaba convirtiendo de manera creciente en un escéptico de la idea mecanicista de que las ondas electromagnéticas en el espacio vacío debían ser consideradas como oscilaciones en un medio universal sumamente peculiar llamado “éter”. De hecho, las propiedades de este medio le parecían que desafiaban una explicación mecánica.