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Extensión del Imperio Británico en el Siglo XIX Mapa Territorial

LA EVOLUCIÓN DEL IMPERIO BRITÁNICO – CECIL RHODES –

Durante todo el siglo XIX —y, ciertamente, durante buena parte del XX—, Gran Bretaña fue la potencia imperial por excelencia. Llamamos Imperio Británico, conjunto de territorios vinculados por su lealtad a la monarquía británica, compuesto principalmente por aquellas áreas que quedaron sometidas a la jurisdicción oficial de Inglaterra (Gran Bretaña a partir de 1707) desde finales del siglo XVI hasta el siglo XX, aunque el tipo de dominio ejercido por la metrópoli varió considerablemente a lo largo del tiempo.

A partir de finales del siglo XVII, Gran Bretaña hizo grandes progresos. En las postrimerías del reinado de Victoria, los ingleses se jactaban de que era soberana de un imperio «en el que nunca se pone el sol», expresión materialmente veraz porque el imperio británico estaba tan extendido por el planeta que, a lo largo de las veinticuatro horas, siempre había un sitio donde era de día.

Las bases de este Imperio se sentaron durante su reinado, gracias al desarrollo de la Marina inglesa, donde debemos destacar a Francis Drake quien dió la vuelta al mundo entre 1577 y 1580, el inicio de una ofensiva comercial en ultramar (la Compañía de las Indias Orientales se fundó en 1600) y la rivalidad con la Monarquía Hispánica.

La supremacía imperial británica durante el siglo XIX se debió, parcialmente, a la decadencia de antiguos rivales. Es cierto que el imperio británico había sufrido un grave contratiempo cuando en 1783 se separaron las colonias americanas. Sin embargo, más adelante estallaron la revolución y las guerras napoleónicas, al final de las cuales Francia perdió buena parte de las conquistas de sus luchas coloniales del siglo XVIII con los ingleses y los holandeses tuvieron que entregarles el cabo de Buena Esperanza y Ceilán (actualmente Sri Lanka). Pocos años más tarde se independizaron casi todas las posesiones que las naciones europeas aún tenían en el continente americano, lo que supuso una reducción drástica de los viejos imperios español y portugués, los primeros creados en la gran era de la expansión europea de ultramar.

Durante el curso de sus guerras contra la Revolución Francesa y contra Napoleón, Inglaterra había podido juzgar el valor de su imperio. Este se había visto aumentado por las conquistas realizadas a costa de Francia y de sus aliados holandeses y españoles: Guayana, Trinidad, Tobago, Santa Lucía, El Cabo, la isla de Francia, Ceilán. En unión de Gibraltar, las islas Jónicas y la de Malta le aseguraban el dominio del Mediterráneo. Además de valor estratégico que tenían, las colonias reforzaban el poderío comercial inglés. Por el «Pacto Colonial», estaban obligadas a proveer las materias primas que utilizaban las industrias de la metrópoli, o las distribuidas, con grandes beneficios, por el mundo, y a comprar después los productos manufacturados ingleses.

El más rico de los dominios era la India. Establecidos sólidamente en los países del Ganges y del Dekán meridional, en 1815 los ingleses no dominaban aún todo el sub-continente. La lucha contra los jefes mahratas (1817), la conquista de las regiones del Indo, y la lucha contra los rudos sikhs del Punjab, llenaron la primera mitad del siglo (1849). Ahora faltaba proteger este inmenso imperio y las rutas que conducían a él: Santa Helena, El Cabo, la isla Mauricio, Aden (1839), Ceilán y Singapur (1819) se convirtieron en bases inexpugnables.

El ejército inglés emprendió, igualmente, la tarea de construir un verdadero glacis de protección: después del fracaso de la conquista de Afghanistán (1842), los ingleses se contentaron con fortificar los pasos montañosos del noroeste. Por el contrario, Birmania, al Nordeste, fue ocupada, en parte, después de dos campañas (1826 y 1825), junto con el puerto de Rangún. Al norte, el Himalaya formaba un obstáculo capaz de descorazonar a cualquier ejército.

La India servía también como base para la dominación del Extremo Oriente. Ya publicamos en este sitio la «guerra del opio» (1840-1842) habría de obligar a China a abrir cinco puertos al comercio británico (entre ellos los de Cantón y Shanghai), y a ceder el islote de Hong-Kong, ciudadela-depósito y notable puesto de observación.

imperialismo británico

En todos estos territorios tropicales, ya superpoblados y de clima penoso, no se trataba apenas de instalar colonos. Por el contrario, el sur de África, Australia, Nueva Zelanda y el Canadá, sí podían atraer a los emigrantes. Partiendo de El Cabo, los ingleses presionaron a los ocupantes holandeses del interior, los boers. Estos, aislados y faltos de ayuda, no pudieron oponerse a la abolición de la esclavitud por Inglaterra, en 1833; esta medida amenazaba con privarles de la mano de obra negra.

En 1833, un éxodo, el gran Trek, condujo a los boers a una y otra parte del Vaal, afluente del río Orange, y a Natal. Cuando, en 1844, Natal fue anexionado, los boers emigraron de nuevo, e Inglaterra reconoció entonces la independencia de las repúblicas de Orange y del Transvaal: todavía no se habían descubierto las minas de diamantes.

Entre 1850 y 1930, las ambiciones imperiales transformaron el mundo. Liberados de las limitaciones de las fuerzas naturales de la Tierra, ahora los barcos de vapor podían viajar por todas partes independientemente de los vientos; los ferrocarriles podían transportar mercancías a gran velocidad sin necesidad de energía humana o animal, y los industriales podían manufacturar números infinitos de baratos productos acabados mediante materiales naturales y artificiales, trabajo no cualificado y máquinas automáticas.

En Australia, país casi vacío de habitantes, y en Nueva Zelanda, después de exterminar a los maoríes, se establecen los blancos; ricas tierras se ofrecen a los colonos. Y Australia se lanza a la cría de corderos, cuya lana es vendida muy bien en Inglaterra. Partiendo de Nueva Gales del Sur, al sudeste de la gran isla, la población crece incesantemente hacia el oeste.

En Canadá, los habitantes de origen francés no habían aceptado de buena voluntad la dominación inglesa. Pero fueron desbordados, poco a poco, por la masa de inmigrantes. Y es en Canadá donde Inglaterra, ilustrada, sin duda, por el precedente americano, intenta por primera vez la implantación de una política liberal en sus colonias, en 1847, a Canadá le es concedida una gran autonomía, con un Parlamento propio y un ministerio responsable. Era el esbozo de la Commonwealth.

Los ingleses conocían perfectamente que la comunidad del idioma y de la civilización era algo tan fuerte como los lazos políticos. Pero este liberalismo político debía reservar se cuidadosamente para los territorios de población europea. En cambio, segura de su superioridad industrial, Inglaterra va abandonando, poco a poco, el viejo sistema del pacto colonial. A partir de 1825, a Canadá le es permitido comerciar con el extranjero, y, en 1849, la supresión de las Actas de Navegación extiende el librecambio a todas las colonias.

A mediados de siglo, Inglaterra, la pequeña isla llena de bruma, que no tenía treinta millones de habitantes, regía mundialmente el destino de doscientos cuarenta millones de hombres.

Los ferrocarriles volvieron logística y económicamente viable la extracción minera de materias primas, como el cobre, los diamantes y el oro, en el interior del continente. Las potencias europeas consideraron que la riqueza natural de África podía proporcionar un triplete de oportunidades: riquezas primordiales para pagar sus nuevas máquinas (diamantes y oro); materias primas para alimentarlas (algodón y caucho), y mercados para sus productos acabados (ropa, té, café, chocolate y armamento). El misionero y explorador escocés David Li-vingstone descubrió grandes zonas del misterioso interior de África entre 1852 y 1856: fue el primer europeo en ver las cataratas Victoria, que lealmente bautizó en honor a su reina.

mapa imperio britanico siglo xix

CECIL RHODES fue un colonizador, un magnate de las minas y un político británico en el sur de África cuya ambición no tenía límites. Fue capaz de ver que los ferrocarriles, los barcos de vapor y la fabricación en serie habían iniciado una nueva era de la supremacía humana sobre la naturaleza. Su sueño era construir una vía ferroviaria desde Ciudad del Cabo, en la punta meridional de África, hasta Alejandría, en la costa mediterránea.

Pero, a diferencia de Alejandro Magno, Rhodes no sólo quería conquistar el mundo, sus pueblos y sus riquezas. En un anticipo profético de la carrera espacial que iba a comenzar medio siglo después de su muerte, sus metas estaban mucho más lejos, incluso fuera de la propia Tierra. Tal como él mismo escribió en su testamento:

El mundo ya se ha repartido casi por completo y lo que aún queda está siendo dividido, conquistado y colonizado ahora mismo. Pensar en esas estrellas que vemos en el cielo por la noche, esos vastos mundos que nunca podemos alcanzar. Si pudiera me adueñaría de los planetas; pienso a menudo en ello. Me entristece verlos tan claramente y, sin embargo, tan lejanos.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

Gobierno de Mehmet Ali en Egipto Conquistas y Reformas Políticas

REFORMAS Y TRATADOS EN EL GOBIERNO DE MEHMET ALI EN EGIPTO

Mehmet Alí,  nacido en Cavalla (Macedonia) en 1769  y fallecido en Alejandría, Egipto en 1849, fue un pachá otomano de Egipto entre 1805  y1849 , quien transformó el país y fundó una dinastía que gobernó hasta mediados del siglo XX. El cargó de pachá, también llamado bajá, es el nombre utilizado para quien obtenía algún mando superior, como el de la mar, o el de alguna provincia en calidad de virrey o gobernador.

Enfrentó en varias batallas a Francia, cuando las tropas eran comandadas por Napoleón Bonaparte, lo que le permitió hacer una carrera militar ascendente. Derrotó a un ejército británico invasor en 1807; cuatro años después aseguró su supremacía en Egipto masacrando a los mamelucos, grupo militar que conspiró para arrebatarle el poder. Modernizó la administración gubernamental y militar de Egipto y en 1811 inició una contienda contra los wahhabíes de Arabia; en 1818 su hijo, Ibrahim Bajá ganó la guerra. Desde 1820 a 1822, Mehmet Alí se ocupó de la conquista de Sudán, y poco después, en 1823, fundó la ciudad de Jartum. En 1824 el sultán otomano, Mahmud II, solicitó su ayuda en la guerra contra los rebeldes griegos. Sus éxitos en las campañas siguientes movieron al sultán a recompensarle con la isla de Creta.

pachá mehmet ali

LA HISTORIA Y SUS CONQUISTA: Mehmet comerciaba con tabaco, hasta que un reclutamieno lo envió a Egipto a combatir contra los ejércitos  de Bonaparte.  Habiendo  ascendido por su valentía a una graduación elevada, maniobró acertadamente, y, después de la partida de los franceses, se hizo proclamar por el mismo pueblo pachá de El Cairo. Iba a confiscar, poco a poco, todos los instrumentos  del poder:   tierras,  comercio, fuerza militar, mientras los egipcios se callaban, fascinados por el jefe que habían encontrado.

Mehmet Alí sometió a la secta considerada como herética de los wahabitas, que dominaba el Hedjaz, y, a continuación de una larga y difícil campaña, se apoderó de las ciudades santas: La Meca y Medina. Antes de emprender esta misión, se había visto obligado a deshacerse de los mamelucos: les había invitado a una fiesta, y les había hecho asesinar por sus soldados albaneses.   Ibrahim,  hijo  del  «condottiero»,   a continuación  de una nueva campaña,  fue nombrado pacha  de Píedjaz, mientras  que las tropas egipcias sometían el Sudán (1822), Mehmet era ya el amo indudable del país, e instaló su capital en Alejandría, cara al mar, a Turquía, a Europa.

Ciertamente, el pachá mereció sus éxitos por su inteligencia y sus altas cualidades políticas, que utilizó para modertnizar su país, entrando en la vía de las reformas, antes que los sultanes de Constantinopla. Deseoso de llevar a cabo una revolución agrícola, introdujo nuevos cultivos e hizo construir refinerías de azúcar, hilaturas de algodón, manufacturas de telas de lino y, para favorecer las exportaciones, acondicionó los puertos. Se atrajo a los extranjeros, sobre todo a los griegos, que llegaban por miles, y a los  franceses (fue el coronel de Séves quien organizó su ejército a la europea), y envió a jóvenes egipcios a estudiar a París y Londres.

De esta forma, las finanzas mejoraron, pudiendo emplearse en reforzar la marina y el ejército, los cuales mostraron su valor en Grecia. Pero el pacha, único amo del comercio exterior, único propietario de la tierra, imponía a los fellahs una disciplina de hierro, tasando las mercancías, castigando cada falta de una manera implacable. En el decadente imperio otomano, Egipto aparecía como una fuerza nueva.

LA PRIMERA GUERRA DE SIRIA Y EL TRATADO DE UNKIAR SKELESSI
El primer objetivo de Mehmet Alí era el de obtener el poder hereditario, ya que, en 1830, tenía 61 años, y quería dejar a su hijo el país que él había reorganizado. Por eso quería forzar el reconocimiento de la independencia, que de hecho ya poseía. Cuando el sultán Mahmud había llamado a los ejércitos egipcios para combatir contra los rebeldes griegos, había prometido a Ibrahim el gobierno de Morea; después que la intervención de las potencias provocó la evacuación de esta península, Ibrahim reclamó una recompensa. Mehmet eligió Siria.

Mahmud rehusó y propuso Creta, que Mehmet rehusó a su vez. En 1832, a continuación de un incidente sin importancia, Ibrahim invadió Siria, Jaffa, Haifa y San Juan de Acre cayeron, una después de otra, y, en algunos meses, toda Siria estaba en manos de los egipcios que atravesaron el Tauro. El gran visir Reshid fue derrotado en Konieh, en un combate decisivo. El sultán, temiendo por su trono, llamó en su ayuda a Rusia, y, el 20 de febrero de 1833, la flota del zar penetraba en el Bósforo.

La reacción fue inmediata: inquietas, Francia, Inglaterra y Austria hicieron presión sobre Mahmud, y éste consintió en ceder la rebelde Siria y, además, la Cilicia. (Tratado Kutaieh, mayo de 1833). Sin embargo, el zar firmaba con el sultán, en julio del mismo año, el tratado de Unkiar Skelessi. A cambio de retirar su flota, Nicolás garantizaba la integridad del territorio otomano, comprometiéndose, en caso de necesidad, a suministrarle tropas. Obtuvo también la clausura de los Dardanelos a todo navío de guerra extranjero. Este tratado, en un principio secreto, no dejó de inquietar a las otras potencias: Rusia era, provisionalmente, dueña de los estrechos y había adquirido una gran influencia en la marcha de la política otomana. Los intereses ingleses estaban especialmente amenazados.

El ministro británico Palmerston ofreció a la Sublime Puerta (nombre por el que también era conocido el Imperio otomano) la asistencia de su país para reorganizar sus fuerzas armadas, y obtuvo como contrapartida la firma de un tratado comercial (Tratado de Balta Liman en 1838), que limitaba los derechos de aduana turcos al 3%, permitiendo así a Gran Bretaña desarrollar sus compras de materias primas. Si bien la flota otomana estaba mandada por instructores ingleses, Mahmud confió su ejército de tierra a oficiales prusianos. Al mismo tiempo, para impedir que Mehmet Alí avanzase hacia el Oriente, los ingleses ocuparon Aden.

LA SEGUNDA  GUERRA DE SIRIA
Sin embargo, el sultán no había aceptado de buen grado el tratado de Kutaieh y no cesaba de fomentar en Siria una agitación esporádica dirigida contra Mehmet y su hijo. Alentado por Inglaterra, envió, en 1839, un poderoso ejército a Siria. Una gran batalla tuvo lugar el 24 de junio, en Nezib, entre las tropas otomanas y las egipcias, y la victoria de Ibrahim fue aplastante. Entre los oficiales turcos se encontraban numerosos prusianos, y entre ellos un joven teniente, Von Moltke, futuro jefe de estado mayor de los ejércitos de Guillermo I. Poco después, uan traición del capitán-pachá entregaba la flota turca a los egipcios.

El sultán moría (1839), sin llegar a conocer tan funestas noticias. Una vez más, Turquía parecía a punto de caer en poder de Mehmet Alí, tanto más cuanto que el nuevo sultán, Abdul Medjid, no tenía más que 17 años. Se lanzó a la vía de las reformas del Tanzimat (la vuelta a orden). Desde noviembre de 1839, estaba promulgado el Hatti-cherif de Gulhané, nuevo código de leyes, que se basaba en tres puntos:

1, garantías que asegurasen a todas las personas una perfecta seguridad en cuanto a su vida, honor y fortuna;

2, regulación de los impuestos;

3, regulación del reclutamiento de los soldados. Estas leyes se aplicaron a todos los subditos el sultán, y demostraban buena voluntad y un real deseo de progreso, pero chocaron con la apatía de los viejos turcos, por lo que tardaron largo tiempo en realizarse.

Inglaterra iba a salvar a Turquía. Ella quería obligar al pacha a renunciar a Siria, a pesar de su victoria. El zar se declaró dispuesto a arreglar las cuestiones orientales, «de acuerdo con las otras potencias». La única resistencia a la política inglesa se manifestó en Francia: el gobierno de Luis Felipe brindó su apoyo a Egipto. Palmerston había unido alrededor de la Gran Bretaña, a Rusia, Austria y Prusia.

El tratado de Londres, en julio de 1840, concluyó su acuerdo. Un ultimátum de 10 días le fue enviado a Mehmet Alí. Este podría conservar Egipto a título hereditario y Palestina a título temporal, pero debía abandonar los otros territorios y devolver la flota al sultán. El pacha rehusó claramente. En Francia, la opinión pública estaba muy excitada y obligaba a Thiers a actuar con firmeza. «Francia debe recordar que, incluso sola, ha tenido en jaque a Europa», escribió la Revue des deux mondes.

Pero, en realidad, ni los dirigentes de Londres ni los de París deseaban que el conflicto se extendiese. En septiembre de 1840, Inglaterra enviaba, sin embargo, su flota y un pequeño cuerpo expedicionario a Siria, y sus barcos pasaban incluso ante Alejandría. En Francia, Thiers, irreductible, presentaba su dimisión. Así terminó el conflicto entre el pacha rebelde y el sultán. Mehmet, si bien no obtenía todo lo que  había  reclamado,   hacía   reconocer,   almenos, a su dinastía como dueña hereditaria de la rica tierra del Nilo.

En marzo de 1841, la conferencia de Londres establecía la autonomía egipcia, mediante algunas restricciones: tributo anual a la Puerta, ejército limitado, leyes de tipo otomano. El pachá llevaría el título de Khedive (virrey) y su sujeción sería simplemente teórica. Además de decidir la suerte de Egipto, el tratado de Londres había estatuido el régimen de los estrechos de los Dardanelos y del Bósforo, que quedan cerrados a todos los barcos de guerra.

La convención de los estrechos representaba el éxito de Inglaterra: Palmerston, no sólo había impedido un desarrollo demasiado grande del imperio egipcio, sino que también había detenido el avance de la influencia francesa en el Mediterráneo oriental, y privado a Rusia de aprovecharse de las ventajas del tratado de Unkiar Skelessi.

Mehmet Alí murió en Alejandría (Egipto) el 2 de agosto de 1849.

Fuente Consultadas:
Todo Sobre Nuestro Mundo Christopher LLoyd
HISTORAMA La Gran Aventura del Hombre Tomo X La Revolución Industrial
Historia Universal Ilustrada Tomo II John M. Roberts
Historia del Mundo Para Dummies Peter Haugen
La Revolución Industrial M.J. Mijailov

La Marcha de la Sal Gandhi Contra el Imperio Británico Resumen

LA NO VIOLENCIA DE GANDHI: RESUMEN DE SU FAMOSA MARCHA DE LA SAL

ANTECEDENTES: La proclamación de la reina Victoria de Inglaterra como emperatriz de la India en enero de 1877 en el curso de una ceremonia fastuosa celebrada en Delhi fue la culminación del expansionismo británico iniciado cien años antes en el subcontinente.

Ya en 1858, el final de la rebelión de los cipayos, que eran soldados indios integrados en el ejército británico, provocó la reorganización de la administración colonial. La India pasó a convertirse en un dominio de la Corona británica gobernada por un virrey, cuyas posesiones iban del Punyab a Birmania y del Nepal a Ceilán.

El imperialismo colonial tuvo su momento de gloria en 1897, durante el jubileo en honor de los sesenta años del reinado de Victoria, aclamada por todas las naciones del Imperio británico, la indiscutible primera potencia mundial.

En la cumbre de su expansión colonialista llegó a contar con un imperio de 33 millones de kilómetros cuadrados con unos 450 millones de habitantes. Hasta 1947, la India estaba dividida políticamente en la India británica y en más de quinientos principados indios semiautónomos bajo protectorado británico.

En 1947, la proclamación de independencia de la India, precedida de sangrientos enfrentamientos entre hindúes y musulmanes, determinó la partición de aquel subcontinente en dos países soberanos: la India, mayoritariamente hindú, y Pakistán, mayoritariamente musulmán, a su vez dividido en Pakistán Occidental y Pakistán Oriental (luego Bangladesh), este último separado de la parte oeste por el territorio indio.

marcha de la sal de gandhi

Marcha de la Sal: Liderada por Gandhi, esta marcha de 380 kilómetros empezó en Sabarnati el 12 de marzo de 1930 con la voluntad de conseguir ia abolición del impuesto a la sal. El 6 del Indico donde, en un gesto simbólico de desafio a los británicos, Gandhi recogió con sus manos un poco de sal, invitando a sus seguidores a hacer lo mismo.

“Antes de embarcarme en la desobediencia civil y correr el riesgo que durante todos estos años he temido correr, me gustaría dirigirme a usted para encontrar una salida —escribió Gandhi a su «Querido Amigo» el virrey lord Irwin, el 2 de marzo de 1930—. Si la India quiere vivir como nación, si se quiere evitar la muerte lenta por inanición de su pueblo, hay que encontrar algún remedio para aplicarlo inmediatamente.

Desde luego, la Conferencia propuesta no es el remedio… Sé que embarcándome en la no violencia correré lo que sería justo llamar un riesgo insensato. Pero las victorias de la verdad nunca se han obtenido sin riesgos… Así pues, le invito respetuosamente a preparar el camino para una verdadera conferencia entre iguales… Pero si no ve usted el modo de resolver estos males… el día 11 del mes corriente procederé, con los colaboradores del Lihram que pueda reunir, a hacer caso omiso de las disposiciones de las leyes relativas a la sal.»

Lord Irwin contestó que «lamentaba» que Gandhi hubiera decidido «considerar una línea de acción… que forzosamente supondrá infringir la ley y poner en peligro el orden público».

Así empezó la más famosa y difícil lucha de Gandhi contra imperio más extenso, rico y poderoso del mundo. Dijo a los varones que vivían en el ashram que se preparasen para salir de Sabarmati el 12 de marzo de 1930 y estuvieran dispuestos a no volver hasta que la India fuese libre.

Se llevaron un caballo por si Gandhi se sentía demasiado débil para recorrer los 386 kilómetros que había hasta la playa de Dandi, destino final de la histórica caminata.

Gandhi Inicia La Gran Marcha de la Sal

ANTECEDENTES: En 1929 bajo la presidencia de Jawaharlal Nehru, el Congreso reclamó unánimemente la independencia y segregación de la India del Imperio Británico, convocando a la desobediencia civil, a no pagar los impuestos y la dimisión de cualquier cargo que los hindúes disfrutaran en la Administración. Gandhi sabía que se esperaba de él la dirección del satyagraha y se retiró al Sabarmati-Asrham para meditar.

Hubo ún compás de espera de seis semanas, durante las cuales todo el interés mundial se concentró en la reducida cabaña de Gandhi. Este vacilaba porque la tensión era tan grande que temía que, al igual que en ocasiones anteriores, la situación desemboscara en disturbios violentos. Gandhi quería afrontar la situación con menores riesgos.

Finalmente se consideró preparado. En una carta dirigida al virrey (leer al inicio) le proponía negociaciones y le anunciaba las medidas que tomaría en caso de no llegar al diálogo. En dicha carta acusaba al poder inglés de haberse convertido en una maldición por haber llevado a la miseria a millones de hindúes mediante una explotación sistemática.

La Administración llegó incluso al extremo le aumentar la tasa impositiva sobre la sal, que afectaba especialmente a los más necesitados, quienes tenían que gastar el salario de tres días para cubrir sus necesidades anuales de sal, toda vez que la demanda fisiológica de sus organismos era mayor que la de los ricos por estar expuestos, a causa de las faenas agrícolas, a un sol abrasador.

«Las injusticias arriba citadas se imponen para mantener a una Administración extranjera que, como puede comprobarse, es la más cara de la Tierra. Por ejemplo, su propio sueldo sobrepasa las 21.000 rupias mensuales, sin contar otras percepciones indirectas… Compare usted sus 700 rupias diarias con el salario medio hindú cifrado en menos de dos annas: es decir, su sueldo es cinco mil veces mayor que el de cualquier hindú. Le ruego que reflexione sobre esta cuestión. He elegido adrede su caso personal para inculcarle una verdad penosa.

sal en la india

Mujeres transportando cestos de sal desde las minas, en la región de Mithapur. El monopolio de la sal era una de las medidas más duras del colonialismo británico, ya que afectaba principalmente a los más pobres.

Le estimo demasiado como para pretender herir sus sentimientos. Sé que usted no necesita su sueldo, y probablemente lo dedica íntegro a fines hu manitarios. Pero un sistema que favorece tales prebendas mere ce ser destruido. Su caso puede extenderse a toda la Administración.

Le suplico humildemente que ponga todos los medios a su alcance para que desaparezca este cáncer y así se allane el camino para celebrar una conferencia entre iguales. Pero si us ted es incapaz de desarraigar este mal y mi carta le resulta indi ferente, sepa que el día 11 de este mes yo y los colaboradores de mi Asrham iniciaremos una marcha para transgredir las disposiciones prescritas en la ley de la sal… Sé que usted intentar.! abortar este plan haciéndome detener, pero confío que en este caso haya decenas de miles de hindúes que sigan mi ejemplo a pie juntillas.»

Gandhi no esperaba respuesta a su carta, y el ansiado 11 de marzo llegó. La tensión había alcanzado su punto crítico, y no sólo en la India: corresponsales de toda la prensa mundial se habían instalado en Ahmedabad, bloqueando las líneas telegráficas y el correo. Millares de hindúes se habían congregado en los alrededores del Sabarmati-Ashram.

El 12 de marzo comenzó como un día más con las plegarias matinales. A continuación Gandhi, acompañado de 78 miembros de su Ashram, se puso en marcha hacia el sur, en dirección al mar. No tuvo que indagar mucho la policía para conocer sus nombres porque habían sido publicados con anterioridad en el periódico Young India. Cami naron durante 24 días, a razón de unos 30 km diarios (a veces 40) en dos etapas. La marcha fue un juego de niños para el siempre ágil Gandhi, pero no tanto para sus compañeros.

El Mahatma sonreía y alentaba a los más jóvenes y delicados. Hallaron los pue blos de su largo camino festivamente adornados por sus habitan tes y las sendas empapadas de agua por los campesinos para que no les molestara el polvo. Todos los días se detenían dos o tres veces y Gandhi hablaba a los reunidos. Los habitantes de un pueblo solían acompañar a los peregrinos hasta el siguiente, de modo que siempre fueron flanqueados por una multitud, y su número creció como bola de nieve, hasta el punto de que al llegar a Dandi los 78 que habían comenzado en Ahmedabad se habían convertido en varios miles.

El plan de Gandhi había tenido éxito. La tensión crecía de día en día, mientras los periódicos ofrecían crónicas diarias desde el “escenario de guerra”. Subhas Chandra Bose comparó esta marcha con el regreso de Napoleón a París tras su huida de la isla de Elba.

marcha de la sal, gandhi en la india

La marcha de la sal fue la primera gran batalla ganada por Gandhien su lucha
por la independencia de su país. La respuesta popular fue masiva.

El 5 de abril, la comitiva alcanzaba la costa en Dandi. Tras rezar durante toda la noche, el Mahatma se sumergió al amanecer en el mar y al salir cogió con su propia mano un puñado de sal. Su acción constituía un flagrante delito porque la ley sólo permitía obtener la sal en las tiendas monopolizadas por el gobierno. Sarojini Naidu, poetisa a la que la posteridad ha calificado de «Juana de Arco en la lucha por la libertad», saludó a Gandhi como libertador. Ya estaba encendida la mecha, y había sido Gandhi quien lo había hecho.

El, que desde hacía años prescindía de la sal, había robado un puñado, que por lo demás alcanzó un remate de 1.600 rupias en una subasta realizada con fines benéficos. Miles y miles de campesinos siguieron su ejemplo y se proveyeron de sal en las salinas. Como consecuencia de esta infracción, el virrey encarceló a setenta mil personas. Las juventudes del Congreso vendían sal libre de impuestos en las ciudades, y del tejado de la sede de este partido en Bombay colgaban recipientes llenos de sal hasta que la policía los retiró.

Numerosos dirigentes del Congreso, entre ellos Jawaharlal Nehru, fueron detenidos. Gandhi ingresó en prisión el 4 de mayo. «Ahora, por fin, puedo dormir a gusto», escribió a Madeline Slade, hija de un almirante británico, que con el nombre de Mirabehn le seguía como el más fiel de sus discípulos.

Fuente Consultada:
Biografía de GANDHI Heimo Rau Biblioteca Salvat – Grandes Biografías –

El Papa Ermitaño Celestino V Papa Del Gran Rechazo

En 1292 murió el Papa Nicolás. El cónclave de los cardenales se reunió, mientras todas las cancillerías de Europa se esforzaban en presionar a los cardenales. Ninguna mayoría pudo imponer su candidato. Un año pasó, en vano. La cristiandad se impacienta. Para el prestigio de la Santa Sede, tal   aplazamiento   tampoco   es   beneficioso.

Papa Celestino V, quien ha pasado a la historia como el pontífice del “gran rechazo”, pues su pontificado duró del 29 de agosto al 13 de diciembre de 1294 y después se retiró a una vida de eremita. Tras su renuncia fue elegido Bonifacio VIII.

Cansados de esperar, cansados de las presiones, los cardenales eligieron entonces lo que llamaríamos un Papa de transición. Un viejo ermitaño de 12 años, Pedro de Morrone, fue elegido con el nombre de Celestino V.

El bueno del ermitaño no sospechaba nada. Vivía entre peñas, austeramente, cuando un día el Colegio Cardenalicio, portando mitra y báculo de oro, fue a arrodillarse ante él, pobre anciano. Asustado por tanto honor y lujo, los rechazó. Pero los príncipes de la Iglesia le hicieron ver que el interés de la Santa Sede y de la Cristiandad exigía su aceptación.

Se resignó, por lo tanto, y partió para Roma. No la encontró a su gusto y pidió, incluso, que se le construyera una celdilla de monje donde pudiera vivir. Menos aún podía comprender y amar el mundo de intriga y lujo que le rodearía en lo sucesivo. No podía considerar la Iglesia y la función sacerdotal de otro modo que en la pobreza.

Incluso puso de nuevo en vigor una antigua bula; durante la elección de los Papas, los cardenales deberían estar encerrados y cada día se disminuiría un plato del menú ordinario, hasta que no hubiera en él más que pan y agua.

Pero Celestino V tuvo una idea que le era muy entrañable: la renuncia. Se creyó no haber visto nunca tal cosa. ¿Cómo podría desatarse lo que Dios había atado? Celestino interrogó a los grandes juristas que le rodeaban y, entre ellos, a Benito Caetani, el futuro Bonifacio VIII.

Este Caetani era un hombre enérgico, el más instruido y el más inteligente, sin duda, de todos los cardenales. Estudió el problema y dio un parecer favorable.

Los restantes cardenales, comprendiendo que un Papa reticente e ingenuo no puede gobernar, sin peligro, a una cristiandad muy compleja, aceptaron. Entonces, sin presión, Celestino V pudo abdicar. El cónclave, reunido de nuevo, eligió en su lugar al cardenal Caetani: Bonifacio VIII.

BONIFACIO VIII
Bonifacio VIII era, sin duda, el hombre más digno de aquel honor supremo. Pero Celestino, convertido de nuevo en Pedro de Morrone, quiso regresar a su gruta. El nuevo Papa comprendió inmediatamente el peligro; el ingenuo ermitaño puede ser el juguete de influencias nefastas, que podrían empujarle a negar su abdicación.

Papa Bonifacio VIII

Es un riesgo, por mínimo que sea, que un Papa, en nombre de la Iglesia, no quisiera correr, porque conduciría a la Iglesia a la situación de los años precedentes, cuando había dos Papas, permitiendo a los diversos príncipes escoger el Papa más conveniente para su interés.

En consecuencia, el ermitaño fue encerrado en un castillo de Campania. Poco tiempo después, murió. El impedirle volver a su vida de eremita había sido una medida útil, pero impopular. Su muerte, tan repentina, podía sugerir la idea de asesinato, y se podía pensar, incluso, que Bonifacio VIII había forzado a Celestino a abdicar. Estos eran los puntos débiles de la posición de Bonifacio VIII. Hombres hábiles y sin escrúpulos, como los   legistas,   no   podían   desaprovecharlos.

Fuente Consultada:
Enciclopedia de Historia Universal HISTORAMA Tomo IV La Gran Aventura del Hombre

Historia Moderna Renovacion cientifica, grandes exploraciones marítimas, inventos

Historia Moderna Renovacion Científica, Grandes Exploraciones Marítimas

 Resumen de la Edad Moderna
La Imprenta
El Renacimiento
Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel
El Humanismo
La Guerra de los Treinta Años
La Guerra de Los Siete Años
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La Vida en la Misiones Jesuitas de Paraguay Organizacion Social

En 1609, dos monjes jesuitas se embarcaron en una misión con los indios guaraníes del este del Paraguay. Con el tiempo, los jesuitas establecieron más de treinta misiones en esa región.

Por estar muy bien organizados y ser entusiastas, los jesuitas transformaron sus misiones en empresas rentables. Esta descripción de una misión jesuita en Paraguay la escribió Félix de Azara, soldado español y científico.

Félix de Azara, descripción e historia de Paraguay y Río de la Plata

“Luego de hablar de las aldeas fundadas por los jesuitas y de la manera en que se fundaron, analizaré el gobierno que establecieron en ellas… En cada pueblo vivían dos monjes, un curato y un subcurato, quienes tenían asignadas ciertas funciones. El subcurato se encargaba de todas las tareas espirituales, y el curato de toda clase de responsabilidad temporal… El curato no permitía a nadie trabajar por una ganancia personal; exigía a todos, sin distinción de género o edad, que trabajaran para la comunidad, y él mismo veía que todos se alimentaran y vistieran igual.

Con este propósito, los curatos colocaban en bodegas todas las frutas agrícolas y los productos industriales, y en los pueblos de españoles vendían sus excedentes de algodón, ropa, tabaco, verduras, pieles y madera, lo que transportaban en sus propios barcos por los ríos más cercanos, y regresaban con los instrumentos y las cosas que les hicieran falta. Por lo dicho, se podía inferir que el curato disponía en exceso de los fondos de los pueblos indios, y que ningún indio podía aspirar a tener alguna propiedad privada.

Esta situación los privaba de cualquier incentivo para usar la razón o el talento, ya que desde el más creativo, capaz y valioso tenía la misma comida, vestimenta y placeres que los más débiles, torpes o indolentes. También se infiere que aunque esta forma de gobierno estaba bien diseñada para enriquecer a las comunidades, ocasionaba a los indígenas trabajaran en una paz lánguida, ya que la prosperidad de su comunidad no les interesaba.

Es necesario decir que si bien los monjes jesuitas eran superiores en todos los aspectos, aplicaban su autoridad con una indulgencia y una moderación que imponía admiración. Proporcionaban a todos abundante alimento y vestido. A los hombres se les exigía trabajar sólo la mitad del día, y no se les impulsaba a producir más. Incluso al trabajo se le daba un aire de fiesta ya que iban en procesión al campo acompañados de música… y la música no cesaba hasta que regresaban de la misma forma en al habían partido.

Tenían muchos días de fiesta, danzas y concursos les daban vestidos a los actores y a los miembros de los concejos municipales con tejidos de oro y plata y los más costosos adora! europeos, pero las mujeres sólo participaban como espectadoras.

De igual manera, prohibieron coser a las mujeres, y este oficio se destinó a músicos, sacristanes y acólitos. Pero ellos torcían algodón, y la tela que los indígenas tejían, después de satisfacer necesidades, se vendía junto con el exceso de algodón en los pueblos de los españoles, como lo hacían con el tabaco, verduras: madera y pieles.

El curato y su acompañante, o subcurato, tenían sus propias habitaciones, y nunca las abandonaban excepto para tomar el aire en el gran patio cerrado de su colegio. Nunca caminaban por las calles del pueblo o entraban a la casa de indio alguno o dejaban que los viera mujer alguna, o de hecho, ningún hombre, excepto los pocos indispensables por medio de quienes transmitían sus órdenes.”

El Islamismo: la religion musulmana de Mahoma Religiones del Mundo

LA EDAD MEDIA: EL ISLAMISMO

resumen de la edad media 

Uno de los acontecimientos más trascendentales de la historia de la humanidad fue la aparición, en el primer tercio del siglo VII, de un nuevo sistema religioso, social y político, que surgió en el corazón de la península Arábiga y, en poco más de cincuenta años, se expandió desde el Atlántico hasta la India. Los árabes musulmanes convirtieron este vasto espacio en un crisol, en el cual se amalgamaron las corrientes culturales más diversas, íntimamente tamizadas por un idioma común, el árabe, y por una mismo credo, el islamismo. A lo largo de la Edad Media, el mundo islámico tuvo distintos epicentros políticos y momentos de unidad y de ruptura. Estos cambios a menudo fueron saldados con guerras de conquista y enfrentamientos muy cruentos. Sin embargo, los vaivenes políticos no desvirtuaron el gran aporte del islamismo a la humanidad.

Los árabes no sólo se distinguieron por sus propias creaciones en todos los ámbitos del conocimiento y el arte sino que, por distintas vías, abrevando en las más diversas fuentes, recuperaron la inmensa riqueza de la Antigüedad clásica con una amplitud y frescura sorprendentes. Gracias a ellos, por ejemplo, el pensamiento aristotélico renació con toda su fuerza y esplendor, del mismo modo que trasfundieron a Occidente los más importantes logros filosóficos, científicos, técnicos y estéticos del Lejano Oriente. A la vez, como ocurrió en Al-Andalus, en la península Ibérica, los musulmanes supieron convivir con las otras grandes religiones monoteístas, lo que hizo posible que la actividad cultural creciera con pujanza en un clima de tolerancia y libertad inusitados en la Edad Media.

La Vida Religiosa Musulmana:

La vida de los creyentes musulmanes está marcada por las oraciones, desde el nacimiento hasta el instante de la muerte. Es costumbre susurrar al oído de los recién nacidos frases del Corán, y también a los moribundos.

La práctica religiosa

Es llamativa la homogeneidad de la vida religiosa a pesar de que el Islam no dispone de intermediarios notables entre Alá y los fieles, ya que los rituales como las abluciones o la oración diaria son personales y las jerarquías desaparecen frente a la práctica religiosa. En el Islam no hay sacerdotes y la relación del fiel con Alá es directa y sin intermediarios

Los musulmanes creen que el hombre existe como exponente supremo de la creación de Alá y que debe construir su destino. El hombre es Libre en su voluntad y sus acciones y puede decidir seguir o no el camino que Alá le ha mostrado a través de su profeta Mahoma, pero, silo hace, forma parte de una comunidad extensa e identificada. Los cientos de millones de musulmanes que escuchan la llamada del almuédano se sienten hermanos y se reconocen mutuamente por su devoción a Alá.

Los pilares de la fe musulmana

La práctica religiosa musulmana gira en tomo a la oración, el ayuno, la limosna y la peregrinación. Se denominan «los cinco pilares de la fe» y tienen las siguientes características:

La chahada o «profesión de fe» es el primer pilar. Consiste en rezar la oración que resume la fe islámica: «No hay más divinidad que Alá y Mahoma es su profeta».

La ozalà u «oración» es el segundo pilar. Los musulmanes deben orar cada día cinco veces. Lo hacen al alba, al mediodía, a media tarde, al ocaso y por la noche, con la particularidad de tener que realizar cuatro posturas principales al tiempo que recitan la chahada y otras oraciones: de pie, inclinado, prosternado y sentado sobre los talones. Los almuédanos entonan el verso «Alá es grande» desde los alminares de las mezquitas y, al oírlo, todo musulmán sabe que es el tiempo de rezar y deja por unos momentos cualquier actividad que esté realizando.

Previamente antes de orar, los musulmanes tienen que purificarse por medio de la limpieza del cuerpo, como se expone en la aleya número 7 de la azora 5 del Corán:

Creyentes!, cuando os dispongáis a hacer la azalá, lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasad los manos por la cabeza y lavaos los pies hasta el tobillo.»

Los viernes, que es el día santo de los musulmanes, el rezo se hace de forma colectiva y obligatoria.

El sawn o «ayuno» es el tercer pilar. El cumplimiento del ayuno durante el ramadán, mes noveno del año, es una de las celebraciones islámicas más conocidas. Se trata del mes de ayuno y de reflexión religiosa a través de las lecturas del Corán y de los ritos establecidos.

El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto y está Prohibido comer, beber o fumar, desde que sale el sol hasta que se oculta. La elección de este mes se corresponde con el tiempo en el que Mahoma recibió la Primera revelación.

En la puesta del sol, que marca el final del ayuno diario, los musulmanes se reúnen para recitar el Corán y para comer.

Sistemas de préstamo islámicos

En la azora 2, aleya 275 del Corán se dice: «Alá ha autorizado el comercio y prohibido la usura».

Siguiendo este precepto, de una manera ingeniosa se han ideado sistemas para prestar de un modo que no pueda equipararse a la usura. Así el sistema bancario islámico ha ideado las siguientes modalidades de préstamo:

Al mudaraba. El banco pone el capital y el cliente el esfuerzo para realizar un negocio o el desarrollo de una empresa. Ambos, banco y cliente, comparten beneficios y pérdidas, en caso de haberlos.

Al murabaha. El banco compra el producto que solícita el cliente y acuerda con él un precio. Se compromete a vendérselo a otro precio acordado, ganando el banco la diferencia.

Al musharaka. El banco y el cliente se hacen socios, aportan el mismo capital y asumen los mismos riesgos y beneficios según la siguiente proporción: un tercio para el banco, otro para el cliente y el tercero para amortizar el préstamo.

El día que acaba el ramadán, se realiza una fiesta con un menú especialmente cuidado. Como el calendario musulmán es lunar, el mes de ramadán puede coincidir con cualquier momento de nuestro calendario.

El hajj o «peregrinación mayor» es el cuarto pilar de la fe. Todo musulmán que tenga salud y recursos para afrontar un viaje a La Meca tiene el deber de realizar al menos una peregrinación en su vida a la ciudad sagrada. El azaque o «limosna» es el quinto pilar. Es un deber para todo musulmán ayudar a quienes lo necesiten por medio de la solidaridad. En las comunidades sunitas se tiene que dar el 2,5 % de la riqueza acumulada cada año. Muchos fieles entregan el azaque a ONG musulmanas para ayudar a los desfavorecidos o a quien lo necesite.

La vida religiosa islámica y la plegaria marcan el ritmo del día, del año y de la existencia. Estas oraciones y rituales son los puentes de unión entre los musulmanes y Alá.

Comentario sobre la biografía de su fundador:

Mahoma (cerca de 570 a cerca de 632 d.C.). Hijo de un mercader árabe pobre, Mahoma quedó huérfano a los 6 años y creció siendo pastor de ovejas. De joven conducía caravanas pertenecientes a una viuda rica; más tarde se casó con ella y se volvió mercader. Pero, cosa rara en un hombre de negocios, Mahoma era algo solitario y le gustaba retirarse a pensar.

A la edad de 40 años dijo que el ángel Gabriel le había ordenado en nombre de Dios predicar la verdadera religión. Al poco tiempo comenzó a atacar la superstición y a exhortar a la gente a llevar una vida piadosa y moral. Enseñaba a sus adeptos a creer en un Dios justo y todopoderoso, Alá, cuya misericordia podía merecerse mediante la oración, el ayuno y la limosna Las autoridades de la Meca, alarmadas por su creciente popularidad, lo expulsaron en 622 d.C.; entonces se desplazó a Medina, convirtiéndose en juez y legislador.

Mahoma comandó una guerra contra los enemigos del islam y se apoderó de la Meca en 630 d.C. Después de su última peregrinación, en 632, cayó enfermo y falleció. Sus reglas morales, establecidas en el Corán, permanecen siendo la base de la ley en todo el mundo islámico. En los capítulos 5 y 9 se puede leer más acerca de Mahoma, el islam y los árabes.

EN EL AÑO DEL ELEFANTE, NACE UN NIÑO
Corría el año 570, que los árabes llamarían el “año del elefante”, porque fue entonces cuando vieron por primera vez estos enormes animales, traídos por el rey cristiano Abrahah, de Etiopía, para atacar a La Meca.

El ataque de dicho monarca fracasó a causa de una epidemia. Durante la lucha contra el invasor sucumbió ‘Abd Allah, miembro del clan Hashem, una rama menor de la tribu coreixita. Cuenta la tradición que, dos meses después, Amina, su viuda, dio a luz a un niño que se llamó Ahmad o Mu-hámmad (Mahoma). Cuando éste contaba seis años dé edad, su madre también murió, y el huérfano quedó bajo la tutela de su abuelo paterno Abd al Muttálib y, después, de su tío Abu-Táleb, que habría de asegurarle siempre la protección del clan Hashem. En pocos años el muchacho se convirtió en un experimentado caravanero. Acompañaba a su tío en sus viajes a Siria, luchaba contra los asaltantes y tomaba decisiones sagaces. Su honestidad le valió ser llamado con el apelativo de “al-Amín”: el leal, el fiel.

A los 25 años, era uno de los tantos caravaneros beduinos que cruzaban el desierto a lomo de camello. Nada lo hacía destacar, salvo su fama de hombre honesto, su barba renegrida y sus ojos almendrados. A esa edad contrajo matrimonio con la dueña de los camellos que conducía, su acaudalada prima Jadiya, quien era mucho mayor que él. De los hijos que tuvieron, el varón murió joven y las mujeres en su infancia —la mortalidad infantil era muy elevada en el desierto—, excepto una que sobrevivió. Se llamaba Fáti-ma. Siglos más tarde, se habrían de librar grandes luchas en su nombre.

Después que un incendio destruyó la Caaba, ésta fue reconstruida. Fue entonces cuando los coreixitas se disputaron entre sí el privilegio de emplazar en el nuevo templo la “piedra negra” venida del cielo. Como no llegaron a un acuerdo, resolvieron que la suerte decidiese la disputa. El primer hombre que entrase en el santuario sería el encargado de colocar la piedra. Y ése fue el caravanero honesto.

EN LA NOCHE DEL DESTINO, NACE EL PROFETA DEL SEÑOR
¿Qué sintió el joven beduino al transportar a la Caaba la “piedra negra” que el Señor enviara a los hombres? Jamás lo reveló. Se cuenta, empero, que a partir de entonces su existencia se transformó. Tornóse retraído y meditabundo. Permanecía largo tiempo en lugares solitarios, apartándose de todos. Pensaba en el destino, en la justicia, en el aparente absurdo de la vida, en el misterio del tiempo que transcurre y no vuelve.

Durante el Ramadán del año 610, subió al monte Hira para entregarse a sus meditaciones. Allí se durmió y vio en sueños a un ángel que le mostraba un pergamino, diciéndole: “¡Lee!”. Mahoma no sabía leer, pero el ángel insistió: “¡Lee, en nombre del Señor que te dio la vida!” (Corán, C. VI, 1-5).

“Así fue como comencé a leer lo que el ángel me mostró. Era como si sus palabras estuviesen grabadas en mi corazón. Salí de la gruta, y oí una voz que provenía del cielo y que me decía: “Mahoma, tú eres el enviado de Dios y yo soy Gabriel”.

Mahoma tenía cuarenta años. Su primera reacción fue pensar que había enloquecido, y corrió a narrar a Jadiya lo acontecido. Su esposa lo tranquilizó, y él regresó a los montes Hira y Tabir para meditar. Durante algún tiempo no tuvo visiones, hasta que una noche Gabriel reapareció fulgurante, y le dijo: “Mahoma, en verdad, en verdad, tú eres el profeta de Dios”. Esta segunda revelación disipó todas sus dudas, y Mahoma aceptó la palabra celestial: él era el enviado de Dios encargado de llevar la justicia a los hombres. A todos los hombres, y no sólo a los beduinos. La suya fue, desde el comienzo, una religión universal.

“HAY UN SOLO DIOS”, DICE LA VOZ DEL ARCÁNGEL
Por lo que se sabe, Mahoma nunca se juzgó a sí mismo como un predestinado hasta el momento en que oyó las voces celestiales. Y si en un primer momento creyó haber enloquecido, después aceptó el origen divino de esas voces, y adquirió la certeza de su propia predestinación. Esta fe le dio una inmensa fuerza. Con ella pudo resistir todas las dudas, enfrentar todas las adversidades y a todos sus perseguidores.

La principal certeza que Mahoma adquirió fue la de la unicidad de Dios: el universo, detrás de su aparente diversidad, oculta una única realidad trascendental, un único poder.
En los tres años que siguieron a la denominada “noche del destino” en que experimentó su primera revelación, Mahoma, todavía receloso, sólo comunicó lo sucedido a su esposa Jadiya, a su hijo adoptivo Zayd, a su primo Alí (su futuro yerno), y a sus amigos Uthmán y Abu Bekr.

LAS PALABRAS DEL SEÑOR SON GRABADAS EN UN LIBRO
Esas revelaciones místicas eran denominadas por los árabes “recitación” o, en su lengua, qurán. Los fieles las transcribían sobre trozos de pergamino, omóplatos de camello, hojas de palmera o tablas de arcilla. Ya en tiempos de Mahoma, esos fragmentos comenzaron a ser reunidos, y con ellos crearon las suras (sural) o capítulos.

En conjunto fueron llamados “Al Qurán” (La Recitación), y de ahí el nombre de Alcorán, Corán o Koran, que se da a esas 114 suras, con 6226 versículos, compiladas más tarde.

En las primeras revelaciones, Mahoma se vio inspirado por un espíritu universal. Sus frases son cortas, incisivas, y tratan de problemas muy generales, como la generosidad y la justicia. Posteriormente, y a medida que Mahoma se mezcló en la política y se convirtió en el fundador de un Estado teocrático, las revelaciones se transforman, y comienzan a ocuparse directamente de los problemas locales, y, por ello, se nos hacen más oscuras.

En el período final de la vida de Mahoma, varios “secretarios” anotaron sus revelaciones. El más célebre de éstos fue ‘Abdallah ‘ibn-Sad. En cierta oportunidad, Mahoma dudaba en terminar una frase, y ‘Abdallah, por su propia cuenta, la completó. El profeta, distraído, hizo una seña confirmando la palabra del escriba. Pero éste, posteriormente, perdió la fe en Mahoma. ¿Cómo podía creer en que todas las palabras del Alcorán provenían de Dios, si él mismo había sido el autor de algunas de ellas? Abdallah huyó a La Meca, refugiándose entre los enemigos de Mahoma, quien jamás lo perdonó.

Tiempo después, al producirse la victoria definitiva del profeta,’Abdallah no sólo consiguió escapar a la muerte, gracias a la mediación de ‘Uthmán, sino que después de muerto Mahoma se convirtió en un importante funcionario del naciente imperio árabe. Había aprendido que la razón, en manos de un individuo, no basta para contener la marcha inexorable de la historia.

Este episodio, sin embargo, no implica que Mahoma fuese un impostor, como lo señalaron muchas veces sus enemigos y, en especial, los cristianos. Y la prueba de ello está en que muchas veces las “voces” que lo guiaban lo impulsaron a tomar medidas que, en otros momentos, él mismo consideró inoportunas.

El Corán se convirtió en el punto de referencia común a todo el pensamiento islámico. Así, cuando en los Estados musulmanes medievales (surgidos de la fusión entre el islamismo y las tradiciones judías, helenísticas y persas), aparecieron los primeros librepensadores, éstos denominaron a sus obras “Muarádat al qurán”, o sea, “an-ticoranes”, lo que revela su dominio.

* Mahoma fue el creador de esta religión.

* A los 40 años se sintió profeta y empezó a predicar en forma no muy clara, por lo que no logró muchos adeptos.

* Era viudo pero había heredado mucho dinero.

* Sus primeros discípulos fueron algunos de sus parientes

* Mientras meditaba se le había aparecido el ángel San Gabriel y le instigó a conseguir por las fuerzas la difusión de la palabra de Alá.

* En la Meca fue perseguido y se refugia en Medina durante varios años.(la hégira)

* Emprende la guerra abierta contra todos sus opositores y logra unir a todos los árabes bajo un mismo signo: la media luna.

* Al entrar en la Meca destruyó 360 ídolos que allí se veneraban.

* Murió a los 62 años de edad, pero su obra ya había sido terminada.

* Hoy se levanta la gran mezquita de Omar en el mismo lugar que según Mahoma se le presentó el ángel.

La Religión:

  • La fundó en Arabia en el año 622, que hasta ese momento los árabes eran politeísta y fetichista.
  • Fue la última religión creada y hoy cuenta con 400 millones de fieles.
  • Es monoteísta, es decir se cree en un sólo dios: Alá
  • Se caracteriza por haber conseguido un fuerte arraigo nacionalista y étnico, llegando hasta el fanatismo
  • No es una mezcla de judaísmo y cristianismo, sino que posee características propias de una nueva religión.

Características:

  • Se adora una piedra negra (Kaaba) protegida con un manto negro que se encuentra en la Meca.
  • Ala es su único Dios.
  • Todo fiel debe ir una vez en la vida a la Meca y dar tres vueltas alrededor de la piedra sagrada.
  • Su libro sagrado es el Corán (como los Evangelios cristianos).
  • Todos los días se deben dar abluciones
  • Se deben dar reverencias mirando hacia la Meca.
  • La limosna es obligatoria.
  • El ayuno también es obligatorio.
  • El buen musulmán debe abstenerse de beber bebidas alcohólicas y carne de cerdo.
  • El creyente debe ser circuncidado.
  • No puede tener mas de cuatro mujeres.
  • No puede adorar ninguna imagen u objeto.
  • Cada persona al nacer ya tiene su destino impreso (kismet) y nada se puede hacer para modificarlo.
  • El destino del hombre en la vida es el de trabajar, obrar bien, sufrir y aguardar su muerte.
  • Todo musulmán debe luchar en la guerra santa defendiendo la media luna.
  • El que muere libre de culpa (o muere luchando) tendrá como premio el Edén, un paraíso sensual, con ríos de sabrosas comidas (ambrosía) y hermosas huríes que sólo atienden nuestros pedidos.
  • Los condenados permanecerán en desierto de soledad, con grandes vientos que levantará arena y no dejará beber ni comer.

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PEREGRINACIÓN A LA MECA: CADA AÑO, al empezar el último mes del calendario musulmán, casi dos millones de personas viajan a la costa oriental de Arabia Saudita para el hadj, la santa peregrinación a La Meca que todo musulmán devoto debe realizar, si puede, una vez en la vida. Esta multitud de visitantes procede de todos los rincones del orbe donde se practica el islamismo.

Fue en la ciudad de La Meca donde, en el año 570 de la era cristiana, nació el profeta Mahoma, fundador del Islam, quien ordenó convertirla en lugar de peregrinación musulmana. El centro de devoción es el santuario de la Kaaba, edificio de forma cúbica situado en La Meca que, según la tradición musulmana, fue construido por Abraham. (Es a la Kaaba hacia donde todos los musulmanes se vuelven para rezar cinco veces al día, sin importar dónde estén.) Es particularmente sagrada la Piedra Negra, que engastó Mahoma en un muro del edificio.

Como primero y último actos de la peregrinación, los musulmanes visitan la Kaaba y le dan siete vueltas. Quienes logran acercarse a la Piedra Negra la besan o la tocan al pasar; pero, debido al gentío, la mayoría ha de conformarse con agitar la mano en dirección a la Piedra. Los principales días de ceremonia, oración y meditación son del 7 al 10 del mes, y en gran parte de ese tiempo todos los peregrinos deben estar en el mismo sitio al mismo tiempo.

El hadj anual es una notable proeza de organización. La sola cantidad de participantes plantea enormes problemas de salubridad, transporte y mantenimiento del orden. Se levanta una inmensa ciudad de tiendas de campaña para albergar a los visitantes, que exceden en número de tres a uno a los habitantes de La Meca.

A pesar de todos estos inconvenientes, la peregrinación se vuelve cada vez más popular. El peregrino regresa a su país con renovado orgullo, después de haber cumplido con una de las más sagradas obligaciones de su religión.

EL FUNDAMENTALISMO ISLÁMICO: El fundamentalismo islámico se ha convertido en uno de los temas más importantes de la política internacional actual. En este fragmento del libro ¿Qué es el Islam?, los historiadores ingleses Chris Horrie y Peter Chippindale analizan algunos aspectos referidos al tema.

“El crecimiento reciente del Islam ha sido especialmente notable en los países de África y de Asia en los que existió contacto con las potencias colonizadoras cristianas. […] Ahora, al cabo de decenios de inestabilidad política, aumento de la pobreza y desintegración social, el sueño de un desarrollo al estilo occidental o al soviético ha terminado casi sin excepciones en la desilusión. Ése es el contexto en el que ocurre la “Reforma” islámica a la que se califica de “fundamentalismo” y que constituye literalmente un retorno a una forma simplificada y básica de la ley islámica.

La reacción occidental al fundamentalismo islámico se ha caracterizado por la repulsión contra la reintroducción de castigos coránicos, como la amputación de una mano por el delito de un robo. En ello subyace una reaparición del viejo temor europeo de que los musulmanes proyectan conquistar el mundo. Esos temores son comprensibles, pero están exagerados debido a un malentendido básico y generalizado acerca del deber islámico de la yihad (Guerra Santa), que es uno de los pocos aspectos de la religión que se comentan mucho en Occidente.

Es cierto que todos los musulmanes están obligados a combatir a muerte en defensa del Islam […] Pero esa obligación coránica es totalmente defensiva. En el Corán se prohíben expresamente las guerras de agresión, sean para obtener poder mundano o la riqueza o para convertir por la fuerza a los no creyentes. […] En realidad, la distinción entre la guerra en nombre de la legítima defensa y la guerra de agresión es difusa, y los Estados Musulmanes tienden a ser tan belicosos como cualesquiera otros. […]

Pero incluso en condiciones de paz, es poco probable que el Islam fundamentalista pudiera jamás llegar a una aveniencia, con las sociedades laicas de Occidente, ni aceptar las ideas y las instituciones políticas occidentales. En particular, los ideales caros al Occidente de nacionalismo y de libertad individual no tienen ningún lugar en el pensamiento musulmán.”

Ver: Biografía de Fátima Hija del Profeta

Las Misiones en el Mundo Difusion del Cristianismo Objetivos

Las Misiones en el Mundo
Difusión del Cristianismo

Las Misiones en el Mundo Difusion del CristianismoLa difusión de un mensaje religioso a través de personas enviadas (missi en latín) para convertir a otros pueblos es un fenómeno común a varias religiones con vocación universal, como el budismo o el islamismo. Pero posiblemente sea el cristianismo la doctrina que ha desarrollado esta práctica con mayor intensidad

El Evangelio y las primeras misiones cristianas

Cuando Jesucristo encargó a sus discípulos la difusión del Evangelio mediante el apostolado (palabra griega traducida al latín como «misión»), rompió la tradición judía de exclusivismo religioso.

San Pablo acentuó la tendencia, y el cristianismo dejó de ser una secta más del judaísmo para convertirse en una fe con vocación universal. Aprovechando la unidad política y cultural del Imperio romano, la nueva religión se extendió por las riberas del Mediterráneo, especialmente en su mitad oriental.

A pesar de las persecuciones desatadas por algunos emperadores, el celo de los apóstoles y el ejemplo de los mártires contribuyeron a su difusión. En 313, el emperador Constantino decretó la libertad religiosa para los cristianos, que constituían ya una parte importante de sus súbditos.

La nueva Iglesia, reforzada espiritual y materialmente, atrajo muchos más adeptos y comenzó a organizarse jerárquicamente. El proceso se aceleró cuando Teodosio impuso el cristianismo como religión oficial del Imperio (fines del siglo IV), La Iglesia cristiana tuvo que emprender la evangelización de las masas de fieles recién bautizados. Pero además del apostolado interno, el cristianismo también se extendió fuera de las fronteras del Imperio, a veces bajo formas heterodoxas. A fines del siglo III Armenia se convirtió en el primer país cristiano del mundo.

En el siglo IV la nueva fe llegó a Irlanda, de la mano de San Patricio, y el arriano Ulfilas transmitió sus creencias a los godos del Danubio, traduciendo la Biblia a su lengua. Los nestorianos, perseguidos por los emperadores y los cristianos ortodoxos, se extendieron por el Imperio persa, desde donde alcanzarían la India y China (siglo y).

Por su parte, Frumencio de Tiro convirtió a los etíopes. Cuando el Imperio romano de Occidente cayó ante los bárbaros (siglo y) toda la cuenca mediterránea era mayoritariamente cristiana, e incluso los nuevos conquistadores se habían convertido, aunque frecuentemente habían asumido la herejía arriana.

Las misiones medievales

A partir del siglo VI se produjo un amplio movimiento misionero en el continente europeo, que contribuyó a forjar la civilización medieval. Los pioneros fueron los monjes de la Iglesia céltica irlandesa. Hombres como el abad Columba, Galo, Aidan, Cuthberto o Columbano extendieron el cristianismo por Escocia, el norte de Inglaterra, la Galia y Germania, desde monasterios como lona o Liridisfarne.

Mientras tanto, el papa Gregorio Magno (590-604) envió a Agustín de Canterbury a evangelizar el sur de Inglaterra. Esta primera misión controlada expresamente por Roma y apoyada por los soberanos anglosajones fue el modelo para el posterior movimiento misional de – la Iglesia católica. Entre sus éxitos destaca el sometimiento de la Iglesia céltica a la autoridad romana (664). La nueva Iglesia anglosajona continuó la tradición misionera irlandesa, y Willybrord evangelizó Frisia, mientras Bonifacio extendía el cristianismo en gran parte de Alemania y colaboraba en la reforma de la Iglesia franca.

La coronación imperial de Carlomagno por el papa León III (800) selló la alianza entre Roma y el poderoso reino franco. La autoridad del soberano era sancionada espiritualmente y, a cambio, él se comprometía a defender y extender la fe. Esta vinculación entre la Iglesia y el poder político se convirtió en una constante durante siglos, e influyó notablemente en el proceso de difusión del cristianismo.

Los monjes alemanes evangelizaron Bohemia, Polonia y Hungría en el siglo X. Normalmente, los esfuerzos misioneros, combinados con los diplomáticos, se dirigían a los gobernantes, a cuya conversión seguía la de sus súbditos. El mismo sistema se siguió en la evangelización de Escandinavia (siglos XI-XII). Pero otras veces, la evangelización se encontraba unida a las campañas militares emprendidas para someter a los pueblos paganos, como las desarrolladas por los caballeros teutónicos en las orillas del Báltico (siglo XIII).

La Iglesia del Imperio romano de Oriente también había hecho progresos en la difusión del cristianismo. Precisamente los conflictos con Roma sobre la jurisdicción sobre los nuevos pueblos cristianos fueron una de las causas de la ruptura entre ambas mitades de la cristiandad en 1054. Los hermanos Cirilo y Metodio realizaron una importante labor de adaptación del cristianismo bizantino a los pueblos eslavos, desarrollando un alfabeto y una liturgia especiales (siglo IX). En el siglo x los príncipes de Kiev se convirtieron, favoreciendo la difusión de la nueva fe en Rusia. La cristiandad rusa se consideró heredera directa de Constantinopla, y su papel fue crucial en el desarrollo y extensión de la Iglesia ortodoxa.

En extremo Oriente, las misiones nestorianas que, a través de Asia central, llegaban a China habían logrado establecer florecientes comunidades. Pero carecían de verdades— no arraigo popular, y desaparecieron rápidamente ante la persecución de las autoridades (siglo IX).

Entre los siglos XII y XIV se produjo un nuevo movimiento evangelizador en Asia, esta vez dirigido por Roma y de la mano principalmente de los franciscanos. Pero tras la caída de la dinastía mongol en China (1368) cesó la protección dispensada a los cristianos, y la hostilidad musulmana en Asia central puso fin a sus comunidades.

Precisamente la expansión musulmana de los siglos VII y VIII había acabado en gran parte con las importantes comunidades cristianas de las riberas oriental y meridional del Mediterráneo. Las relaciones entre el islam y la cristiandad fueron siempre de oposición. Ante la imposibilidad de la conversión, a pesar de algunos esfuerzos (san Francisco de Asís, Ramon Llull), los cristianos desarrollaron una mentalidad combativa. Esta militancia cristiana, especialmente fuerte en la península Ibérica durante la Reconquista, influyó en la difusión del cristianismo en la Edad Moderna.

El Nuevo Mundo

Los monarcas portugueses y españoles recibieron de los papas la responsabilidad de evangelizar a los pueblos de sus nuevas posesiones (patronato real). Las órdenes mendicantes (franciscanos, dominicos, agustinos) fueron las principales encargadas de esta labor, en la que les acompañarían los jesuitas a partir de 1542.

Además de bautizar a millones de indígenas en América, algunos de estos misioneros, como Bartolomé de las Casas, lucharon por mejorar su condiciones de vida y los protegieron contra los abusos de los colonos. Otros religiosos procuraron el desarrollo económico y cultural de los nativos, favoreciendo la sedentarización de las comunidades nómadas e instruyéndolas en las técnicas agrícolas y artesanales, como hizo el franciscano Junípero Serra en California.

Los jesuitas en América y Asia

En la misma línea fue aún más relevante la labor de los jesuitas en Sudamérica, especialmente en Paraguay, donde fundaron auténticos estados misionales autónomos (reducciones). Allí, además de evangelizar a los indios y agruparlos en comunidades autosuficientes mediante la práctica de la agricultura, la artesanía y el comercio, los protegían de los ataques de los traficantes de esclavos españoles y portugueses.

Sin embargo, estas experiencias adolecían de la falta de un clero indígena, motivada por el recelo de las jerarquías eclesiásticas europeas. Por ello, cuando faltaban sacerdotes europeos, estas vulnerables comunidades cristianas solían desintegrarse. En Canadá, los jesuitas franceses también emprendieron una destacada actividad misionera entre los indígenas (siglo XVII), aunque en este caso no trataron de cambiar sus formas de vida.

En cuanto a Asia, san Francisco Javier comenzó en 1542 su importante actividad misionera en el sur de la India, Ceilán Malasia, Indonesia y Japón. Llevados de un espíritu extremadamente abierto, los jesuitas Roberto De Nobili y Mateo Ricci intentaron adaptar el cristianismo a las ricas tradiciones culturales de la India y China, respectivamente, consiguiendo un enorme éxito evangelizador Pero las críticas de otras órdenes y los recelos de Roma ante posibles desviaciones doctrinales acabaron con estas prácticas a mediados del siglo XVIII. Como reacción, el cristianismo fue perseguido en estos países.

Para unificar criterios y administrar mejor los recursos destinados a la evangelización, el papa Gregorio XV fundó en 1622 la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe. Sin embargo, el declive de los imperios portugués y español y la supresión de la Compañía de Jesús (1773) provocaron la decadencia de los esfuerzos misioneros católicos durante algún tiempo.

Las misiones protestantes

Durante casi 300 años las iglesias protestantes no realizaron esfuerzos misioneros, que identificaban con las pretensiones universalistas y teocráticas de los papas romanos. Esta situación empezó a cambiar con la expansión colonial protagonizada por ingleses y holandeses. En el siglo XVIII la iglesia pietista alemana y los Hermanos Moayos fundaron comunidades misioneras en los territorios coloniales.

A fines de la centuria y a principios del siglo XIX proliferaron en todo el mundo protestantedades misioneras no adscritas a una iglesia concreta, que combinaban la difusión del Evangelio con labores asistenciales y educativas. Una de las razones de su éxito fue su asociación con el colonialismo imperialista: la aculturación de los pueblos sometidos facilitaba su control por las autoridades colonial es. Por otro lado el prestigio de las instituciones educativas regentadas por los misioneros atraía a las elites indígenas deseosas de adquirir una formación occidental.

Las misiones en el mundo contemporáneo

En el siglo XIX, la Iglesia católica recuperó el impulso misionero. También, como en el caso de los protestantes, se dio especial importancia a las labores educativas y asistenciales. Ya en el siglo XX, el movimiento descolonizador favoreció la visión de las instituciones misioneras como cómplices de la explotación colonial.

No obstante, la importancia de la labor social que llevan a cabo las convierte en imprescindibles para las regiones menos desarrolladas del Tercer Mundo, lo que asegura su mantenimiento Por otro lado, la fuerza y el notable crecimiento de las jóvenes Iglesias del Tercer Mundo contrasta con el creciente secularismo de las sociedades occidentales lo que hace prever un reflujo del movimiento misional desde Asia, África o Latinoamérica hacia la vieja Europa.

La Batalla de Mborore Guaranies contra Bandeirantes Los Jesuitas de Loyola

La Batalla de Mborore Guaraníes contra Bandeirantes

Hay batallas que sólo sirven para entretener a historiadores.  Pero hay otras que fueron realmente importantes y a veces no son las más difundidas.  Por ejemplo la batalla de Mbororé, que nadie recuerda hoy y sin embargo ha sido la mas trascendente acción bélica de nuestra historia puesto que impidió que la actual Mesopotamia argentina fuera hoy territorio brasileño.

No es reprochable que no queden memorias de esta acción.  Ocurrió hace más de tres siglos y los contendientes fueron habitantes de dos imperios ya olvidados: por un lado los guaraníes que vivían en las reducciones jesuitas en lo que hoy es Paraguay, Misiones y Corrientes, una verdadera nación con leyes, idioma y economía propios.

La Batalla de Mborore Guaranies contra Bandeirantes

Los otros protagonistas de la batalla de Mbororé fueron los bandeirantes, aventureros que tenían su centro de acción en Sao Paulo y eran una mezcla de portugueses, mestizos e indios tupíes, verdaderos piratas de la tierra, desacatados de toda autoridad y profesantes de un vago cristianismo sincretizado con toda clase de supersticiones.  Agrupados libremente en compañías o “bandeiras”, tal como los bucaneros del Caribe, incursionaban sobre las misiones de la Compañía de Jesús en busca de esclavos.  Pues los jesuitas habían enseñado a sus neófitos a profesar toda suerte de oficios, pero eran indefensos como corderos.

Desde 1620 en adelante los avances de las “bandeiras” se hicieron tan atrevidos que los hijos de Ignacio de Loyola prefirieron abandonar algunas de sus reducciones y trasladar poblaciones enteras antes que seguir exponiéndose a esos ataques.

Sabían que era necesario rogar a Dios pero también dar con el mazo… Los jerarcas de la orden deliberaron, pues, en Buenos Aires, y firmemente resolvieron defenderse.  Trasládase a varios jesuitas que habían sido militares antes de ordenarse sacerdotes y les encomendaron la organización castrense de los guaraníes.  Luego obtuvieron que el rey de España levantara la prohibición que vedaba a los indios el manejo de armas de fuego.

Adquirieron todos los artefactos bélicos disponibles y, no desdeñando los recursos espirituales, consiguieron del Papa un Breve que fulminaba con excomunión a todo cristiano que cazara indios.  Pero cuando el jesuita que portaba el documento papal lo difundió en Soa. Paulo corrió peligro de ser linchado: una de las industrias paulistas era, precisamente, la caza de guaraníes para proveer mano de obra gratuita a los ingenios  y fazendas de la región.

A fines de 1640 los jesuitas tuvieron evidencias de una nueva incursión de bandeirantes más numerosa que las anteriores.  Apresuradamente concentraron a sus bisoños soldados y maniobraron hasta esperar a los paulistas en el punto de Mbororé, en la actual provincia de Misiones, sobre la ribera derecha del Alto Uruguay.  Más de 10.000 soldados armados con toda clase de elementos se aprestaron a defender su tierra; centenares de canoas y hasta una balsa artillada formaban parte del ejército de la Compañía de Jesús

Los portugueses venían en 300 canoas y estaban tan acostumbrados a arrear sin lucha a los pacíficos guaraníes, que no tomaron las mínimas previsiones aconsejables.  Unas oportunas bajantes del río que naturalmente los religiosos certificaron como ayuda providencial contribuyeron a desordenar a los invasores.  El 11 de marzo de 1641 los soldados de Loyola empezaron a arrollar a los bandeirantes: la batalla duró cinco días. El ingenio jesuita había provisto a sus discípulos de armas tan curiosos como una catapulta que arrojaba troncos ardientes.  Finalmente, los paulistas debieron huir desordenadamente por la tupida selva.  Anduvieron diez días arrastrando a sus heridos y enterrando a sus muertos.

Pero los jesuitas estaban resueltos a terminar con la cuestión paulista.  El día de Viernes Santo, mientras los derrotados oraban por su salvación, los guaraníes dieron cuenta de los últimos restos de la bandeira.  Los contados sobrevivientes, acosados por las fieras, los indios caníbales y la selva, tardaron un alto y medio en regresar a Sao Paulo.  Fue un escarmiento definitivo.  No hubo más bandeirantes sobre el imperio jesuítico, que desarrolló  desde entonces todo su hermético esplendor.

Si no hubiera sido por esa batalla curiosamente anfibia, con varias etapas en el río y otras en la selva, el avance portugués se habría extendido infaliblemente sobre Misiones, Corrientes y hasta Entre Ríos, y el mismo Paraguay no se hubiera salvado de la anexión.  Así de pequeñas son las causas que colorean en definitiva los mapas de los continentes. La olvidada y remota batalla de Mbororé salvó esa vasta comarca que seria más ancha si la diplomacia portuguesa y su sucesora, la de Brasil, no hubieran avanzado al estilo bandeirante sobre nuestro noreste.

Pero no hubo guaraníes valerosos ni jesuitas decididos para oponerse a esta acción.  Y en cambio sobró imprevisión e incapacidad para dejar perder esa parte de la herencia nacional. (Ver Los Jesuitas en América)

Bibliografía: Conflictos y Armonías En La Historia Argentina de Felix Luna

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Resumen de la Edad Moderna Renacimiento Humanismo Exploraciones

Resumen Acontecimientos en la Edad Moderna

Esto es un sucinto resumen de los acontecimientos más importantes en la edad moderna  realizado con el solo objeto de dar al lector una somera idea  de lo ocurrido en aquella etapa de la humanidad. 

Se extiende desde la Toma de Constantinopla por los turcos en 1453 hasta la Revolución Francesa en 1789, es un período de casi 350 años. Los turcos en el 1300 conquistan Asia Menor bajo el mando del sultán, Osman (de ahí el nombre otomano). Su hijo Orjàn logra armar un poderoso ejercito, como una especie de legión extranjera, y conquista mayores territorios en la zona de los Balcanes.

Muchos católicos de esos territorios se convierten al islamismo. En 1389 los turcos vencen a los serbios (católicos) en el Campo de Mirlos, como venganza por la muerte de sultán en manos de un terrorista serbio. Esa batalla es considerada sagrada por los serbios y aun hoy la recuerdan. Tampoco perdonan a las familias que en aquel momento se convirtieron a la religión musulmana.

En 1453 toman Constantinopla, dando lugar a la caída definitiva del Imperio Romano de Oriente, los historiadores dan con este acontecimiento como finalizada la Historia Antigua. El imperio otomano perdurará hasta el final de la Primera Guerra Mundial en 1918.

    Siglo XV:     
Termina la peste y enfermedades, la sociedad feudal entra el la última etapa debido a una nueva crisis económica y comienza a consolidarse definitivamente la burguesía que inicia un movimiento socioeconómico denominado capitalismo. De esta manera esa triste etapa de luchas constantes entre la nobleza feudal se va apaciguando a medida que el rey va concentrando cada dia mas poder.

El siglo XV fue el siglo de los inventos, las exploraciones y los movimientos culturales, pero en lo referente al arte, se considera como el Siglo de Oro de Italia, a pesar que esta sigue fragmentada políticamente.

  • Se forman los países, se consigue la unidad política en torno a una figura principal que contiene todo el poder político-militar: el rey, constituyendo una monarquía. Estas monarquías aseguran su poder haciendo uso de las siguientes instituciones: (ver en este sitio: Formación de los Estados Modernos)
  1. a) El derecho romano, que permite crear algunas leyes
  2. b) Funcionarios de gobierno, como inspectores, embajadores, secretarios, conocidos como burócratas estatal.
  3. c) Ejércitos armados permanentes
  4. d) Impuestos obligatorios, pagados sobretodo por los mas desposeídos. Los nobles estaban exentos.
  5. e) Alianzas matrimoniales.

El poder del rey venía emanado por Dios y sólo Dios podía quitárselo, se va afirmando el principio del absolutismo.

Aparecen los primeros sentimientos de nacionalismo en cada país.

Algunos países no lograron la unidad política, como el caso de Italia y Alemania. En Italia aparece Maquiavelo un pensador político, que trata de hallar la unificación de todos los estados de Italia. Escribe El Príncipe donde describe como debe ser el perfil polìtico de una rey para conservar su corona.

  • Los movimientos culturales fueron dos:

a)El Humanismo: que afirma la dignidad y valor del individuo para el desarrollo y crecimiento de las sociedades y de los países. La razón en el único medio que tiene el ser humano para llegar a la verdad de la cosas. También se cuestionó todas las ideas medievales.

  1. b) Renacimiento: fue una renovación del arte y la cultura en todos sus aspectos, haciendo una regresión hacia el arte clásico, para exaltarlo, copiarlo y mejorarlo. Fue como un redescubrimiento de todo el arte greco-latino. Naciò como un gran amor por todo lo griego, y se le agregó luz, color, vida logrando bellas obras de arte que hasta nuestros días siguen sorprendiendo. Durò unos 130 años y nació en Italia.

Este movimiento cultural nació en Italia porque aquí fue donde primeramente el sistema feudal dio paso al capitalismo de la burguesía. Las rutas comerciales pasaban por distintas ciudades italianas como Genova, Roma, Venecia, acumulando dia a dia màs capital.

También a Roma llegan continuamente tributos eclesiásticos de la Europa cristiana. Los Papas deciden reconstruir Roma y emplean mas artistas que nunca. Llegan artistas de todos lugares del mundo.

Italia se convierte en la cuna del capitalismo. Se realizan todo tipo de operaciones bancarias y financieras. Había dinero por todas partes y gran parte de ese dinero se destinó al arte en todos su espectro. Muchas de las palabras actuales como crèdito, cheque, cuenta, giro, bancarrota, son términos que han nacido en esas ciudades itàlicas.

La familia que posee el mayor poder económico en Florencia son los Médicis y se encargan de recibir, albergar y defender a gran parte de los mejores artistas del momento para hacer una nueva Atenas en occidente.

Grandes Exploraciones:

  1. a) El descubrimiento de América por Cristóbal Colòn, en 1492. b)Se descubren nuevas rutas comerciales marítimas y terrestres. En 1498 Vasco de Gamma encuentra una ruta marítima para llegar a Asia, bordeando todo el continente africano. Tripular los barcos en la zona del cabo de Buena Esperanza era un poco traumático, por lo que fue ayudado por un avezado marinero árabe.
  1. a) Brújula y el astrolabio
  2. b) Carabelas
  3. c) Portulanos y mapas marítimos
  4. d) Armas de fuego (arcabuces) y fortificaciones.
  5. e) Imprenta y papel.
  6. f) Eje delantero de los carros
  7. g) Técnicas contables, cheques, pagaré, seguros comerciales.
  • Avances científicos:
  1. a) Nueva visión del mundo y del Cosmos, con la Teoría Heliocéntrica de Copérnico, que coloca al hombre en otra posición cosmológica.
  2. b) Nuevas técnicas para obtener metales preciosos a partir de los minerales naturales, extraídos de las canteras.

El Arte Del Siglo XV:

Siglo de Oro de Italia

En las letras aparecen tres grandes referencias:

Petrarca                    Cancionero (poesía amorosa)

Bocaccio                     Decameron (habla de la libertad sexual de la época)

Dante Alighieri            Divina Comedia

Como consecuencia del humanismo, el arte ahora intenta algunas renovaciones:

Se abandonó todos los temas religiosos de la edad media

Centra al hombre y la naturaleza como figura principal en las pinturas.

Pintar usando nuevas técnicas de profundidad, como la perspectiva.

Dá más naturalidad a las pinturas.

Se usaron nuevas técnicas en las pinturas, como el óleo.

Hay dos etapas del humanismo, una llamada Quatrocento que se inicia en Florencia y otra que continua en Roma llamada Cinquicento.

Aparecen los mecenas, que eran hombres poderosos que patrocinaron a los artistas, que eran muy respetados. Algunos fueron los Médicis y Sforza, en Florencia. A su vez ellos podían hacer ostentación de su riqueza, sobretodo en momentos en donde cada familia luchaba por consolidarse políticamente y ganar posiciones económicas y de poder.

Algunos artistas de esa época fueron: Giotto, Duccio, Boticelli, Durero, Donatello, Miguel Angel, Da Vinci, Rafael Sanzio, Bramante, Jan Van Eryck.

Socialmente existían desde la edad media, tres órdenes: los que oraban, los que guerreaban y los que trabajaban.

Los primeros dos pertenecían a la nobleza y el tercero eran los campesinos.

Ahora aparece el tercer estado, formado por la burguesía, que había crecido gracias a su ingenio para el trabajo y su habilidad para el comercio.

Los niños estudiaban en dos etapas:

Trivium: gramática, retórica y dialéctica.

Quadrum: aritmética, geometría, música, astronomía.

 Finaliza la Guerra de los Cien Años (1337-1453) entre Francia e Inglaterra. Aparece la figura mística de Juana de Arco, como la santa que luchará valientemente a favor de Francia para levantar el sitio de Orleans, y dar inicio a una serie de continua victorias francesas. Finalmente fue capturada, abandonada por Francia, juzgada y sentenciada a muerte en la hoguera por herejía. En 1920 la Iglesia la santificó. Francia derrota definitivamente a Inglaterra en 1453 en la batalla de Castillon.

  Siglo XVI:  

España:

Siglo de Oro Español

Se consolida la unión entre los reinos de Aragón y de Castilla.

Fernando e Isabel, son conocidos como los Reyes Católicos.

Luego de la unión, lucharon internamente por la unidad política y religiosa, objetivos apenas cumplidos.

Juntos lucharon contra los musulmanes y judíos en Granada, etapa conocida como la Reconquista Española, hasta 1512 que finaliza la incorporación definitiva de todos sus territorios.

Trataron de difundir el catolicismo en todo su país, y crearon el Tribunal de la Inquisición para controlar y castigar a todos los habitantes no católicos.

Apoyaron los viajes ultramarinos y fueron los patrocinadores de Cristóbal Colón.

España gracia a las riquezas de Sudamérica pasó a ser una de las grandes potencias del siglo XVI.

La hija de los Reyes Católicos, Juana la Loca, se casa con el hijo de los Habsburgos, Felipe el Hermoso y tienen un hijo conocido como Carlos I, que llegó a ser uno de los reyes más poderoso del planeta.

Carlos I tuvo que enfrentar:

a)Protestantismo

b)A Francia, contra Francisco I, que lo venció definitivamente en la batalla de Pavia.

  1. c) En el Mediterráneo a los turcos, que habían copado todas las rutas comerciales. Felipe II los terminó de vencer.

Su hermano fue: Felipe II, también gozó de todo el poder de España, gracias a las riquezas traídas de América.

Carlos I y Felipe II son conocidos como los Austria Mayores.

En Francia:
Primera guerra de religión conocida como Guerra de los Hugonotes que durò mas de 30 años. Durante esta guerra los católicos París  masacran a los protestante en una noche recordada como la Matanza de San Bartolomè, el 25 de agosto de 1572. De esta manera llega el primer Borbón al trono, conocido  como Enrique IV, y que se convierte al catolisismo, con la famosa expresiòn: “París bien vale una misa” y garantiza la religión protestante mediante el Edicto de Nantes.

Inglaterra:
Termina la Guerra de las Dos Rosas entre dos familias nobiliarias, los Lancaster y los York. Comienza la Casa de los Tudor que habían puesto fin a esta guerra. Enrique VIII quiere separarse de Catalina de Aragón, pero el Papa no lo permite. Crea una nueva religión llamada anglicanismo con este rey a la cabeza y anula su propio matrimonio para casarse con Ana Bolena quien le dà una hija, que la historia la conocerá con el nombre de Isabel I, futura reina de Inglaterra. Enrique VIII tuvo cuatro mujeres más, y un solo hijo varon con la tercer mujer que muere en el parto. Enrique VIII suprime y confisca todos los bienes de los católicos en su territorio y los reparte entre todos sus vasallos, creando así una nueva nobleza (ilegitima) que acata incondionalmente sus decisiones del rey. Abre así el camino para un futuro y largo gobierno sin “palos en las ruedas” por parte de estos fieles y nuevos ricos. Deberà pasar un siglo para que el Parlamento se renueve y tome fuerzas para hacer valer su poder.

En 1559 hasta 1603 reina Isabel I, (defensora acérrima del protestantismo) produciendo un florecimiento cultural sin presencia hasta el momento. La Flota Invencible de España es totalmente destruida quedando ahora la flota de Inglaterra como dueña de los mares para el comercio y las conquistas.(ver mas abajo) Isabel hizo decapitar a su prima por ser católica.

 Reforma Religiosa:

Martín Lutero crea esta reforma a partir de un enfrentamiento con la iglesia católica debido a:

  • Vida fastuosa
  • Ostentación de la riqueza
  • Dueña de grandes extensiones de territorios en donde explotaba a a los campesinos
  • Sacerdotes sin vocación
  • Compraban sus cargos eclesiásticos
  • Vendían perdones a los fieles para construir la basílica de San Pedro
  • Vivian alejados de los principios o votos originales de caridad y humildad.

En 1517 Lutero presenta sus 95 tesis

  • Libre interpretación de la Biblia
  • Niega al Papa, la Virgen y Los Santos
  • Los únicos sacramentos: Bautismo y Eucaristía
  • La Fe salva al hombre, no el perdón del Papa

Carlos I decidió poner fin a esta reacción, y pidió a Lutero que se retractara, como no lo hizo fue excomulgado y desterrado del imperio alemán.

Poco tiempo después los príncipes protestaron en una Dieta, pidiendo que se permita el regreso de Lutero al país. En 1555 Carlos I firma la paz de Hasburgo, permitiendo a cada príncipe elegir la religión que desee para su territorio, la unidad religiosa fracasó.

 Más tarde aparecen nuevos reformadores como Calvino y Enrique VIII, fundando el Calvinismo y el anglicanismo.

Contrarreforma: la iglesia católica a los fines de devolver la fe a los fieles católicos, que Lutero había puesto en duda, se reúnen en 1545 en un Concilio (de Trento) para discutir estos temas que ponían en peligro la estabilidad de la iglesia católica. Fundó la Companía de Jesús, cuyo líder fue: Ignacio de Loyola, y sus seguidores fueron los jesuitas. Ellos estaban a una ajustada vida casi militar, de estricta disciplina. Eran llamados soldados de Dios, y hacían votos de obediencia absoluta. Su misión era la de:

  • Frenar el avance de los movimientos reformadores
  • Evangelizar a los indios y paganos
  • Devolver la fe a los que dudaban en Cristo

En este congreso se discutieron los asuntos dogmáticos del catolicismo, los cuales fueron reafirmados.

Paralelamente aparecieron movimientos en el campo, objetando que la reforma debía extenderse a todos los señores feudales que vivían holgadamente a costa de los campesinos, y si se ponía en duda la palabra del Papa, la máxima autoridad de poder de la época, como no se iba a dudar de la palabra de esta gente que oprimía a sus vasallos sin misericordia. Comenzaron una serie de levantamientos contra la nobleza, creado situaciones de suma violencia y de hechos sangrientos.

Carlos I se recluye en un Monasterio donde fallece en 1558, su sucesor Felipe II hereda el imperio más grande del mundo, lo que se convirtió en el monarca más poderoso.

En 1571 en la batalla de Lepanto logra derrotar a los turcos y alejarlos definitivamente del control en el mar mediterráneo.

 Felipe II pretendió llevar la unidad religiosa en los países bajos que se encontraban diseminados de calvinista y luteranos. Estos ante la presión de España, buscan ayuda en Inglaterra. Por otro lado Inglaterra a través del pirata Francis Drake, al servicio de Isabel I, le produjo pérdidas enormes al asaltar los barcos que venían cargados de metales preciosos extraídos en las minas de Potosí de América. Todo esto desembocó en una enfrentamiento naval, contra la Armada Invencible de España, una de las flotas más grandes de Europa, pero que fue ingeniosamente derrotada por el país anglosajón, quedando de esta manera dueña de los mares la flota inglesa. Sus barcos fueron fácilmente reformando en barcos mercantes y comienza una etapa de gran esplendor económico para los ingleses.

SIGLO XVII:

  • Comienza una etapa muy triste para toda Europa, debido al desmejoramiento del suelo, del clima, de malas cosechas, de hambre y de pestes, una nueva crisis ataca a todos los habitantes.
  • España decae con su poderío, decae la explotación de los metales americanos. Francia e Inglaterra florecen en todos sus aspectos.
  • La sociedad feudal entra en su última etapa de crisis. Los señores feudales ya no pueden contener a los campesino agobiados de miseria cotidiana.
  • Se consolida en Francia en la figura de Luis XIV el absolutismo, como régimen político. El poder emana de Dios y sólo Dios puede destituirlo. Su poder el Divino y Absoluto.
  • Por cuestiones religiosas comienza la Guerra de los 30 años en Alemania, que termina con la Paz de Westfalia, en 1648. Alemania queda destruida y le llevará un siglo ordenarse políticamente.
  • Inglaterra apoyada en su enorme y segura flota de barcos, inicia una etapa de viajes ultramarinos y logra una hegemonía única en los océanos, llevando productos manufacturados y trayendo materia prima de otros continentes.
  • Revolución Civil en Inglaterra: Carlos I es decapitado por los puritanos
  • .        Gloriosa revolución en Inglaterra en 1688. Llega al poder Guillermo de Orange

Gloriosa Revolución: incruenta revolución que tuvo lugar en Inglaterra en 1688-1689, que depuso a Jacobo II, en favor de su hija María II y su marido Guillermo III, príncipe de Orange. La revolución transformó la monarquía absoluta de los Estuardo en una monarquía constitucional y parlamentaria.

Jacobo II no tardó en perder el buen nombre que había heredado de su popular hermano, Carlos II: fue demasiado duro a la hora de reprimir la rebelión encabezada por su ilegítimo sobrino, el duque de Monmouth, en 1685; casi agotó todos los recursos humanos y monetarios a su alcance, con el fin de crear un ejército permanente, y colocó a católicos en el gobierno, en el ejército y en las universidades.

En 1688 ordenó que se diera lectura a la Declaración sobre la Indulgencia en todas las iglesias, que garantizaba la libertad de culto a católicos y disidentes. Este impopular acto, junto con el nacimiento de un heredero en junio de ese mismo año, que aseguraba la sucesión católica, impulsó a los rivales de Jacobo a invitar al protestante Guillermo de Orange a ocupar el trono. Guillermo estaba casado con María, la hija de Jacobo, y contaba con el apoyo del pueblo.

Cuando Guillermo llegó a Torbay (el 5 de noviembre) y comenzó a avanzar hacia Londres, Jacobo huyó a Francia con su familia. Guillermo obtuvo el control temporal del gobierno, y en febrero de 1689 les fue ofrecida, a él y a María, la corona con la condición de que aceptaran la Declaración de Derechos, que se convirtió en el Bill of Rights. Dicho proyecto de ley otorgaba la sucesión a la hermana de María, (Ana), en caso de que María no tuviera hijos, impedía el acceso al trono de los católicos, garantizaba elecciones libres y convocatorias frecuentes del Parlamento, y declaraba ilegal la existencia de un ejército permanente en época de paz.

La Revolución Gloriosa tuvo éxito, sin derramamiento de sangre: el Parlamento era soberano e Inglaterra próspera. Fue una victoria de los principios whig, ya que, si los católicos no podían ser reyes, ningún monarca podía ser absoluto.

Aquéllos que se negaron a jurar lealtad a Guillermo y María fueron denominados jacobitas. Los jacobitas eran más numerosos entre los católicos de las Highlands escocesas y de Irlanda. Estas dos regiones fueron sometidas, pero el precio a pagar fue muy alto: la matanza de Glencoe en Escocia y la batalla de Boyne y una mayor represión de los católicos en Irlanda.

Cuadro Sinóptico Edad Moderna

 

Expulsión de los Jesuitas de America por Carlos III de España

Expulsión de los Jesuítas de América por Carlos III de España

CAUSAS DE LA EXPULSIÓN DE LOS JESUITAS DE AMÉRICA: La dirección absoluta y exclusiva de sabio? y abnegados Misioneros que todo lo dieron por sus guaraníes, conformó una organización cuya prosperidad v prestigio no tardaron en suscitar en América y Europa, enemigos interesados en expulsar a los Jesuitas de España y todos sus dominios.

Esta expulsión ya había sido concretada en Portugal (1758) y Francia (1764), siendo Carlos III, Rey Je España, quien había acogido a Sacerdotes os la Orden que debieron emigrar.

Muchas y de todo tipo fueron las presiones que se ejercieron sobre este Monarca para que adoptara una decisión de semejantes consecuencias. Razones que concernían a la política europea y otras que le llegaban de América donde muchos españoles no toleraban que los Guaraníes estuvieran eximidos del “servicio personal” o soñaban con adueñarse de imaginarias riquezas de las Reducciones.

Las calumnias se multiplicaron, hábilmente m. ajadas por políticos de otros países, hasta que finalmente obtuvieron el fin deseado: mediante la Real Pragmática del 27 de febrero de 1767, Carlos III firmó la expulsión de la Compañía de Jesús de España y todos sus dominios.

Los Jesuitas, lejos de rebelarse ante esta injusta decisión, supieron acatarla con grandeza y mansedumbre. En las Reducciones, prepararon a sus Guaraníes para el cambio que se iba a operar y los instaron a seguir con su sistema.

La orden fue impartida de noche con muchas precauciones para atenuar la conmoción social. Sus consecuencias resultaron especialmente dramáticas en las Misiones del Paraguay que corrieron el riesgo de desmoronarse. Sometidas a nuevos administradores militares o religiosos, inexpertos y en ciertos casos deshonestos, las misiones se fueron empobreciendo y despoblando. La naturaleza selvática se impuso al cabo de los años.

El hombre escogido para concretar la expulsión en el Río de la Plata fue Francisco de Paula Bucareli, quien no encontró en  las reducciones la oposición de Misioneros y Guaraníes que esperaba, y así hizo cumplir I disposición Peal sin tropezar con dificultades durante 1768. Con motivo de la entrega de cada Reducción a sus nuevas autoridades, se confeccionaron inventarios minuciosos que nos permiten hoy conocer mucho acerca de ellas.

Producida la expulsión de los Jesuitas surgió el problema de encontrar hombres de excepcional preparación que los sustituyeran. Se pensó en reemplazarlos por una administración combinada de militares, administradores y religiosos. Estos para lo espiritual, aquéllos para todo lo material. Pero ni civiles ni religiosos conocían bien las costumbres de los indígenas y su peculiar organización. Además se pretendió “civilizarlos” de modo más semejante al europeo.

En síntesis, el sistema establecido en 1770 y 1803 no dio resultados positivos. Políticamente inadecuado, mantuvo la forma de trabajo en comunidad, pero los indígenas no recibieron de ella los beneficios esperados. Las discordias entre religiosos y administradores, los abusos que algunos de éstos cometieron, el peso de una burocracia costosa e ineficaz y la falta de objetivos claros, hicieron fracasar esta obra.

Se originó así la decadencia de los pueblos, muchos de cu s habitantes, poseedores de un oficio, emigraron a las ciudades o se dedicaron a tareas rurales en las estancias, tanto españolas como portuguesas.

Pero no fue sino entre 1811 y 1818 cuando aconteció la ruina definitiva de los pueblos, cuya destrucción fue motivada por las luchas de independencias nacionales en la 6cuales ellos mismos participaron activamente.

Los Guaraníes de las reducciones no regresaron a su originaria vida en la selva. Cada uno debió buscar una salida personal a la triste situación; algunos incluso, formaron nuevos pueblos como San Miguel y Loreto en la provincia argentina de Corrientes.

Se produjo así el ocaso de una de las grandes epopeyas de la humanidad que a nosotros, latinoamericanos, no sólo debe llenarnos de legítimo orgullo sino también estimularnos a conocerla más, reflexionar sobre ella y acicatearnos a buscar nuevas formas de solución a muchos de nuestros grandes problemas. Pero estas soluciones deben fundarse sobre el amor, como lo hicieron los Jesuitas, y no impulsadas por el resentimiento y el odio que generan .situaciones perjudiciales para todos.

Explica la historiadora, María Sáenz Quesada: “Puede discutirse si los jesuitas, como se los acusa, pretendieron conservar a los indígenas bajo tutela permanente, como a menores de edad. Merece debatirse también si la educación que recibían las élites criollas en los Colegios y Universidades de la Compañía era acorde o no con las exigencias científicas de la modernidad europea. Pero lo que está fuera de discusión es la brutalidad y el despotismo que implicó la orden real.

Símbolo de esta forma drástica de terminar con un ciclo cultural —tantas veces ejercitado más tarde en la Argentina independiente— es el destino de la única imprenta del Virreinato: instalada por los jesuitas en la Universidad de Córdoba, donde era “la principal y más útil alhaja”, fue a parar semideshecha a un sótano cuando el secuestro de esa casa. Vértiz la rescató y la mandó a Buenos Aires.

Porque lo cierto es que la expulsión de los Padres generó un vacío cultural y económico en los reinos americanos. Los grupos sociales criollos sintieron hostilidad hacia el gesto despótico del soberano. Los pocos rioplatenses educados en las universidades de Charcas y de Córdoba, que estaban dirigidas por jesuitas, conocían las teorías que se enseñaban en esas aulas. La del padre Francisco Suárez sobre el pacto social que da origen al poder real; la del padre Mariana que justifica el tiranicidio.”

Quizás las consecuencias más positivas de la expulsión se encuentren en los caminos siempre secretos de la cultura. Los religiosos exiliados volvieron sus ojos a la patria americana, la recrearon con la mirada de la nostalgia y la describieron con acopio de información y espíritu científico. Su obra contribuyó a revalorizar a la naturaleza y al hombre del Nuevo Mundo, ese universo del que habían sido excluidos.

CARTA REVELADORA: EXPULSIÓN DE LOS JESUITAS DE ESPAÑA:
Santísimo Padre: No ignora Vuestra Santidad que la principal obligación de un soberano es vivir velando sobre la conservación y tranquilidad de su Estado, decoro y paz interior de sus vasallos. Para cumplir yo con ello, me he visto en la urgente necesidad de resolver la pronto expulsión de mis reinos y dominios de tos jesuitas que se hallaban establecidos en ellos y enviarlos al Estado de la Iglesia bajo la inmediata, sabia y santa dirección de Vuestra Santidad, dignísimo Padre y maestro de todos los fieles.

Caería en la inconsideración de gravar la Cámara Apostólica, obligándola a consumirse para el mantenimiento de los P.P. Jesuitas que tuvieron la suerte de nacer vasallos míos, si no hubiese dado, conforme lo he hecho, previa disposición para que se dé a cada uno durante su vida la consignación suficiente. En este supuesto ruego a Vuestra Santidad, que mire esta mi resolución sencillamente como una indispensable providencia.

La única, tomada con previo maduro examen y profundísima meditación y que, haciéndome justicia, echará sin duda (como se lo suplico) sobre ella y sobre todas las acciones dirigidas del mismo modo al mayor honor y gloria de Dios, su santa y apostólica bendición. Carlos.

A. Cánovas del Castillo, Historia general de España
Fuente Consultada: Instituciones Políticas y Sociales de América hasta 1810 Irma Zanellato y Noemi Viñuela

Mapa Ubicación Geográfica Pueblos Guaraníes

 

Ubicacion de las Misiones Jesuiticas en Argentina Pueblos Guaranies

Ubicación de las Misiones Jesuíticas en Argentina

La Compañía de Jesús:
Fue fundada en 1534 por Iñigo López de Recalde (San Ignacio de Loyola) y aprobada por Paulo III en 1540.
Era una organización internacional que tenía carácter vertical, cuya máxima autoridad era el General.

Este, elegía a los distintos provinciales; quienes estaban al frente de las diferentes provincias del mundo. En escala descendente figuraba el superior de las misiones, que eran una especie de lugartenientes del provincial. A mediados del siglo XVI, llegaron los primeros jesuitas a Sudamérica, radicándose en Perú y Brasil (actual).

Desde el Perú llega el padre Diego Torres, creando en Asunción la provincia Jesuítica del Paraguay en 1607, que abarcaba los territorios de Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, parte de Brasil y Paraguay, cuyo provincial tenia su sede en Córdoba.

Los pueblos Jesuíticos Guaraníes
Los primeros misioneros remontaron el Paraná, llegando hasta la región del guayrá (1610 – 1630) consiguieron formar doce pueblos. Simultáneamente otros Jesuitas, crearon en la región del Paraná -comprendido por los ríos Paraná, Paraguay y Tebicuary (actual Paraguay) – otros pueblos que serán completados por las fundaciones del Itatín (al norte de Asunción) y del Tapé (en el estado de Río Grande do Sul, Brasil).

Siendo éstos arrasados por los bandeirantes Portugueses y encomenderos Españoles, quienes capturaban a los Guaraníes para comercializarlos como esclavos. Por esta razón los pueblos del Guayrá reunidos en un éxodo de más de 12.000 almas y conducidos por Antonio Ruiz de Montoya, llegan juntamente con los del Itatín y Tapé entre los marcos de los ríos Uruguay y Paraná en busca de refugio.

Comienza así una segunda etapa (1647 – 1750) en la que la mayoría de los pueblos sufren refundaciones y varios emplazamientos. A partir de aquí las misiones inician una consolidación en todos los aspectos. El mapa nos muestra la ubicación definitiva y la cantidad de pueblos desarrollados.

Fuente Consultada: Instituciones Políticas y Sociales de América hasta 1810 Irma Zanellato y Noemi Viñuela

Organizacion de las Misiones Jesuiticas en America Los Jesuitas

Organizacion de las Misiones Jesuíticas en América

MISIONES JESUÍTICAS: La Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola y confirmada por el Papa en 1540, formó una clase de misioneros tan especial, que pronto se destacó entre todas las órdenes. La rigurosa preparación y disciplina de sus miembros, el orden jerárquico existente entre ellos y los profundos estudios a que se dedicaban, tanto en las ciencias teológicas como en las ciencias exactas y naturales, prepararon a un conjunto de hombres que en pocos anos se destacaron en los territorios donde desarrollaban su misión: Asia, África y América. En el Nuevo Continente extendieron su acción desde Canadá y Alaska hasta el Brasil y la Patagonia.

Misiones Jesuiticas en America

La Corona española consideró suficiente el número de misioneros que trabajaban en América, por eso retardó la autorización a los jesuitas, que no ingresaron sino hasta la segunda mitad del siglo XVI. Se destacaron, en las ciudades pobladas por españoles, a causa de la fundación de colegios y universidades y, en las zonas selváticas y apartadas, por la evangelización de los indios.

Según los reglamentos de la Compañía de Jesús, el general de la orden nombraba a los provinciales, cuya función era organizar y dirigir las tareas misionales y controlar el desempeño de los miembros de la orden en sus respectivas provincias.

INTRODUCCIÓN: La labor evangelizadora de los jesuitas en América se extendió desde 1585 hasta su expulsión en 1767 y su actuación en el escenario rioplatense se extendió geográficamente desde el Pilcomayo hasta Tierra del Fuego y desde el estuario del Río de la Plata hasta la cordillera de los Andes.

En mas de una oportunidad se dijo que los jesuitas fueron: viajeros infatigables que abrieron a las ciencias un amplio campo para sus exploraciones y la geografía, la lingüística, la botánica y la historia de América no fueron ajenas a sus intereses. Fueron también grandes fundadores de ciudades y pueblos y una de las congregaciones que más contribuyó al progreso y adelanto de la región de la  selva misionera y del noroeste argentino.

Muchas de las fundadas en aquellos años, existen en la actualidad: Lo-reto, San Javier y Santa María la Mayor, cuna de! arte tipográfico nacional; San Ignacio, Corpus, Santa Ana, centros importantes de producción de la yerba mate.

Los jesuitas fueron, por lo general, hombres de más que mediana cultura y provenientes de diversas regiones de Europa: españoles, italianos, alemanes, franceses, ingleses y hasta griegos, todos ellos enriquecieron y aportaron a la civilización de acuerdo con su país de origen e incorporaron la tecnología de su tiempo a la agricultura y a la medicina, entre otras cosas.

El padre Joaquín Camaño, concibió en el siglo XVIII la conveniencia de realizar una enciclopedia etnográfica argentina y a tal efecto reunió abundante materia! persona! y de varios misioneros (los padres Manuel Canelas, Juan Andreu, Román Artro, Antonio Moxi, Roque Gorostiza) que describieron y conservaron datos que se encuentran hoy día en los archivos italianos y españoles.

Los jesuítas en el Río de la Plata: Brasil fue la primera provincia jesuítica de América del Sur; estaba a cargo del padre Nóbrega, a quien algunos pobladores de Asunción pidieron el envío de misioneros, pero el gobernador portugués se opuso.

El problema fue estudiado por el secretario del padre Loyola y por el Consejo de Indias; éste último, en virtud del derecho de Patronato, decidió que el envío de los sacerdotes debía contar con la expresa autorización de la Corona. Para evitar mayores conflictos, Felipe II, que desde 1580 era también rey de Portugal, ordenó la separación de las misiones españolas y portuguesas. Por ese motivo, el general jesuita decretó que la región del Río de la Plata dependiera del Perú.

Los primeros misioneros llegaron al Tucumán en 1585 procedentes del Perú; dos años después arribó un grupo procedente del Brasil. Los dos grupos fueron pedidos por el obispo de Tucumán, Francisco de Vitoria.

Cuando llegó el decreto de separación, el Provincial de Brasil regresó a su jurisdicción y quedaron’ en el Tucumán tres sacerdotes que fueron designados para trasladarse a Asunción. Como la provincia jesuita del Perú era demasiado extensa, el Provincial envió a España al Padre Diego de Torres con la propuesta de dividir en dos la región. En 1607 quedó fundada la provincia jesuítica del Paraguay, que abarcaba los actuales territorios de la Argentina, Paraguay, Uruguay, la mayor parte de Chile, el sur de Bolivia y Brasil. Su primer Provincial fue el Padre Torres. En 1625, Chile fue separada.

Los jesuitas dependían de la generosidad de los pobladores españoles para su subsistencia. El Padre Torres recibió del General de la orden la recomendación de no permitir el servicio personal de indios en encomienda. Por su defensa de los indígenas, los misioneros estuvieron expuestos a peligros y sufrieron la enemistad de os encomenderos, quienes les quitaron su ayuda económica. Por esta razón y para asegurar la subsistencia, el Padre Torres fundo una estancia en Córdoba, con cuyas rentas y algunas donaciones, los jesuitas pudieron fundar colegios en casi todas las ciudades importantes.

Hernandarias, primer criollo que ejerció el gobierno del Río de la Plata seis veces (entre 1592 y 1617), proyectó desde Asunción el dominio de la región sudeste hasta llegar al mar y fundar un puerto en Santa Catalina. Se dio cuenta pronto de la importancia que tenía la presencia de los misioneros para cumplir ese objetivo.

Después de inspeccionar las reducciones franciscanas del Padre Bolaños, Hernandarias resolv, junto con el obispo, pedir al Padre Torres el envío de misioneros a las zonas del Chaco, el Guayrá y el Paraná. Se acordó que cada misionero recibiría medio sueldo de un párroco. Se estableció también que los indígenas reducidos no serían obligados al servicio personal ni pagarían tributo durante los primeros diez años después de su conversión.

En 1609 se inició la fundación de reducciones jesuíticas. Los intentos realizados en el Chaco entre los guaycurúes fracasaron porque no practicaban la agricultura. En cambio, entre los guaraníes que sí la conocían, los jesuitas pudieron organizar sus poblaciones. La primera fue San Ignacio Guazú, a fines de 1609, a la que siguieron Encarnación de Itapúa, Concepción, San Nicolás, San Javier y Yapeyú. Más al norte, en el Guayrá, se fundaron otros pueblos gracias al esfuerzo del Padre Antonio Ruiz de Montoya, pero fueron atacados por los paulistas, que destruyeron varios y llevaron cautivos a muchos indios. Esta situación obligó a trasladar las reducciones más al sur.

ACCIÓN Y MÉTODO:

Si por civilización entendemos el predominio del espíritu sobre la materia, el amor a lo noble y grande sobre las tendencias bajas y viles, la vida tranquila, laboriosa y familiar, la mezcla de placer y abnegación, de sport y de trabajo, de paz interna y de sociabilidad sin envidias, rencores, persecuciones y odios, no cabe la menor duda que pocas veces ha contemplado la historia una civilización tan genuina y duradera como la que desde 1610 hasta 1768 existió en los pueblos de guaraníes.

Sea cual fuere la fuerza que se quiera dar al vocablo “civilización”, cierto es que los jesuitas realizaron el portentoso hecho de reunir y conservar sin coacción alguna 100 000 salvajes, y eso durante mas de centuria y media y no obstante las invasiones de los paulistas, las insidias de los españoles, las pestes continuas y la natural indolencia e inconstancia de los indígenas, los “eternos niños” de corta capacidad intelectual, de sensibilidad femenina, de suspicacias profundas y desarraigables.

Más que la organización fue el método lo que dio el triunfo a .los jesuitas en los pueblos guaraníes. En cuanto a organización, en poco o nada se diferenciaban de los pueblos fundados por franciscanos y capuchinos y otros religiosos, así en California, en Sonora, en Quinto, en el Amazonas, entre los Mojos y entre los Chibdas. Unos y otros pueblos se basaban en la legislación colonial española como recientemente ha demostrado el profesor O.Quelle, de Berlín, y con anterioridad había expuesto extensamente el P. Pablo Hernández. Los que hablan de “imperio jesuítico” del Paraguay muestran un desconocimiento absoluto de la realidad histórica.

Sobre líneas comunes a otras pueblos y en conformidad con las prescripciones reales organizaron los jesuitas rioplatenses sus pueblos indígenas. Es indiscutible que contaron con un elemento indígena menos reacio, más maleable, que el de otras regiones de América. También pudieron conservar los pueblos más aislados del elemento europeo, generalmente entorpecedor y hasta maleante.

En tercer término, los pueblos estaban rodeados de campos aptísimos para la agricultura y ganadería, y tenían en abundancia agua potable y leña, pero todas estas ventajas habrían sido poco menos que inútiles si de parte de los misioneros no hubiera habido un gran talento de adaptación, una norma fija y común en todos los pueblos y al través de los años, una vida intensamente sacerdotal y un espíritu de amplísimo sacrificio.

Notemos que desde sus comienzos fue abiertamente internacional el personal jesuítico que fundó primero y llevó después a todo su esplendor los pueblos misioneros. Jesuitas españoles (Lorenzana, Saloni, Torres, Romero, etc.), criollos (beato González, Ruiz de Montoya), portugueses (Grifi, Ortega, etc.) y británicos (Field) inician aquellos pueblos, y son españoles (peninsulares y criollos), italianos, belgas y sobre todo alemanes los que más habrían de contribuir al engrandecimiento de los mismos. La influencia alemana desde principios del siglo XVIII fue universal y profunda, sobre todo en la mecánica, en la agricultura, y en las artes.

Extraído de Furlong Cardiff, Guillermo S. j.), Misiones Jesuíticas. (En: Historia de la Nación Argentina, Buenos Aires, El Ateneo, 1955, vol. 3, pp. 392-394.1

Organización de las reducciones:

El trazado de los pueblos era similar entre sí: una plaza en el centro, a un lado la iglesia la casa de los sacerdotes, escuelas, talleres, depósitos, las casas de las viudas y huérfanos y, en los demás lados, las casas de los indígenas, de ladrillo o piedra, con techo de dos aguas que cubría las aceras.

El gobierno de cada reducción estaba a cargo de un corregidor indio, nombrado por el gobernador después de consultar a los misioneros, y un cabildo, formado de la misma manera que los de las ciudades españolas y compuesto también por indígenas. Estas autoridades no podían aplicar castigos sin consultar a los padres jesuitas. Los españoles no tenían ninguna participación en dicho gobierno; se trataba de evitar con esta medida los abusos que frecuentemente se cometían. Les estaba prohibido residir en las reducciones, pero podían ser alojados si estaban de paso. La justicia era ejercida por los misioneros que aplicaban, por lo general, castigos de azotes.

Los dos sacerdotes que estaban al frente de cada pueblo se encargaban del gobierno espiritual y la organización de la vida indígena. Las tareas diarias comenzaban y terminaban con oraciones y cantos. La base de la instrucción fue el catecismo. Las fiestas religiosas eran celebradas con particular entusiasmo y realce.

Economía:Los jesuitas no cambiaron radicalmente los usos indígenas, sino que los canalizaron para darles un nuevo sentido. Reconocieron la importancia de los caciques, a los que dieron una situación de privilegio entre los suyos. Reunieron varios cacicazgos en un solo pueblo y fomentaron la antigua solidaridad tribal con el nuevo impulso religioso. Dicha solidaridad se manifestó en todos los aspectos de la vida, tanto en la organización interna como en la defensa contra sus enemigos: los encomenderos y los mamelucos paulistas.

La tutela ejercida por los jesuitas sobre sus gobernados tenía como finalidad que los indios aprendieran a hacer correcto uso de su libertad y de sus bienes. En la organización económica, coexistía el sistema mixto de propiedad privada —abambaé—. y propiedad común —tupambaé—.

Para proveer al sustento de cada familia se le daba en propiedad una parcela de tierra, los instrumentos de labranza, las herramientas para artesanías y las armas para cazar y pescar. La cosecha, de la cual los indios eran totalmente dueños, se guardaba en graneros y les era suministrada periódicamente para evitar que la malgastaran.

La propiedad común, también llamada “propiedad de Dios”, era de extensión similar a las propiedades privadas en conjunto. Los indios tenían obligación de trabajarla dos o tres días por semana.

Con el producto obtenido pagaban el tributo al rey, compraban las herramientas y materiales necesarios, mantenían a viudas, huérfanos y enfermos, construían iglesias y talleres y atendían a las comunicaciones y la defensa.

La ganadería, dirigida por los misioneros, servía para alimento, transporte y vestimenta. La lana era repartida y tejida por las nativas; los bueyes eran prestados a las familias para que los campos fueran arados. Realizaban el comercio por trueque entre los diversos pueblos y con los colegios jesuitas de Asunción, Santa Fe y Buenos Aires; en estos últimos las transacciones eran supervisadas por un procurador.

En 1599 los jesuitas se establecieron en Córdoba. En esta zona tuvieron tres estancias, destinadas a mantener la Universidad: Jesús María, Santa Catalina y Alta Gracia. Esta última —cuyo nombre proviene de un santuario de Extremadura— se caracterizó por la construcción de “El Tajamar’, lago artificial cuya agua era utilizada pera los regados. Esta estancia constaba de potreros, talleres de carpintería, herraría, dos horma pera construcción de ladrillos, telares y una fundición, la única que tuvieron estos religiosos

La Cultura:

Los niños aprendían, junto con la doctrina, letras y ciencias. A los hijos de caciques y principales les enseñaban la lengua española y el latín; además, se los preparaba para os puestos dirigentes. (ver Historia de la Educación en Argentina)

Los padres jesuitas enseñaban música y artes plásticas; los indígenas elegían oficio según sus aptitudes. Fueron hábiles escultores y pintores; hicieron todo tipo de tallas religiosas; muebles y puertas que aún se conservan. Fabricaron instrumentos musicales, aparatos y relojes; trabajaron los metales y el hierro forjado; hicieron adornos y objetos de plata. Su obra más destacada fue la impresión de libros en sus propias imprentas a partir de 1700, mucho antes que en las ciudades españolas del Río de la Plata. El primer libro publicado fue Martirologio romano; también se imprimieron catecismos, tablas astronómicas, calendarios y obras religiosas.

EXPRESIONES CULTURALES SOBRESALIENTES:

La obra civilizadora llevada a cabo en las Misiones, fue integral y en conformidad con la idiosincrasia de los Guaraníes. No sólo se atendió a lo esencialmente religioso y a lo material, sino que el fomento de la cultura general fue siempre tenido en cuenta.

Además de la educación escolar y la instrucción sobre las diversas técnicas de trabajo, la enseñanza de las artes ocupaba un lugar importante dentro de las actividades. Lo realizado como manifestación artística no era vendido sino que se destinaba a la decoración de los pueblos.

Florecieron la arquitectura, la escultura en piedra y madera, la pintura, el dorado, destinados a realzar la belleza de sus iglesias y de las ceremonias litúrgicas.

La música, para la cual estaban especialmente dotados los Guaraníes, ocupó un lugar de privilegio en la vida de las Reducciones. Tanto en el canto coral a varias voces como en la interpretación de música instrumental, se destacaron notablemente. En Yapeyú, el Padre Antonio Sepp creó un verdadero centro de educación musical cuya fama se extendió por todo el Río de la Plata. Además, fabricaron en sus talleres, todo tipo de instrumentos musicales, incluso órgano.

Otra notable realización cultural de los Jesuitas fue la creación de la primera imprenta en estas regiones.
En ella se publicaron numerosas obras, desde diccionarios castellano-guaraní, hasta obras de los propios indígenas tales como los libros de Nicolás Yapuguay.

En el año 1700, sesenta y cinco antes que en Córdoba y ochenta antes que en Buenos Aires, los pueblos misioneros poseyeron prensa tipográfica con la particularidad de que, si bien algunos moldes fueron traídos de España, otros fueron fabricados en los talleres propios. Y la tinta también fue elaborada por los indígenas. Todo ello se llevó a cabo en la Reducción de Loreto bajo la dirección de los Jesuitas Juan Bautista Neumann y José Serrano. Estos Padres fueron, pues, los fundadores del arte tipográfico en nuestras tierras.

El primer libro impreso fue el “Martirologio Romano” y en 1705 el libro del P. Eusebio Nieremberg “De la dilerencia entre lo temporal y eterno”. El pie de imprenta indica su procedencia guaranítica. Contiene (37 viñetas, xilografiadas en su mayor parte, y 43 láminas. Se publicaron además, libritos de efemérides, calendarios, tablas astronómicas, curso de planetas y diversas obras de piedad.

El poseer buenas bibliotecas fue otra preocupación de los Misioneros. Cada pueblo contaba con la suya.
La de Santa María la Mayor contenía 445 volúmenes; la de los Santos Mártires, 382; la de Nuestra Señora de Loreto, 315; la de Corpus Christi, 460; la de Candelaria, asiento oficial de los Superiores Jesuitas, atesoraba 4.725 volúmenes.

También tuvieron las Reducciones, en San Cosme y Damián, un Observatorio Astronómico levantado por el P. Buenaventura Suárez, criollo oriundo de Santa Fe.

Entre 1703 y 1739 trabajó solo con sus indígenas construyendo diversos aparatos como telescopios, un péndulo astronómico con índice de minutos y segundos, un cuadrante astronómico con los grados divididos de minuto en minuto.

Con estos escasos elementos compuso su “Lunario” (1739) que alcanzó gran repercusión en América y Europa. A partir de ese momento, contó con aparatos traídos de Europa, pues sus Superiores, al comprender la importancia de sus investigaciones, lo apoyaron.

Cabe señalar que, si bien este libro fue publicado en Europa, el P. Suárez se valió de la imprenta misionera para divulgar varios temas referidos a sus estudios. El prestigio científico de este Misionero, que tenía correspondencia con colegas de distintas partes del mundo, llegó hasta Vargentin y Celsius, quienes reprodujeron sus observaciones astronómicas en los “Anales” de la Universidad de Upsala.

Problemas exteriores; expulsión de los jesuitas (ver Tratado de Permuta)

Desde su instalación, las reducciones sufrieron los ataques de los bandeirantes que hacían correrías con el fin de apoderarse de riquezas y capturar indios para vender en los mercados de esclavos de las ciudades brasileñas. Esta situación obligó, desde 1629, al traslado de los pueblos del Guayrá hacia el oeste.

Los ataques no cesaron, por lo que los jesuitas comenzaron a enseñar a los indios el uso de armas de fuego y organizaron la defensa de las misiones; por ese motivo entraron muchas veces en conflicto con las autoridades españolas.

Fue difícil regular las relaciones entre los territorios españoles y portugueses en América mientras las dos Coronas se mantuvieron unidas. A partir de su separación en 1640, fueron las misiones guaraníes las que resguardaron la frontera y alertaron a las autoridades españolas. La firme defensa en la zona del alto Paraná y Uruguay hizo que la expansión portuguesa se dirigiera hacia el noroeste y hacia el sur, atraída a esta última región por la abundancia de ganado cimarrón.

Los jesuitas avisaron al gobierno de Buenos Aires sobre el plan portugués de establecer poblaciones en la Banda Oriental y en el Río de la Plata; este hecho se concretó en 1680 con la fundación de la Colonia del Sacramento.De allí en más, fue continua la presencia de contingentes indígenas de las misiones en todas las peripecias del largo conflicto con los portugueses en el Río de la Plata, que desembocó en la guerra guaranítica entre 1553 y 1556.

La administración de las misiones pasó a otras órdenes religiosas. Los indígenas no se adecuaron a los cambios, y comenzó una lenta decadencia acentuada por los problemas de frontera. Para la administración de los bienes confiscados a la Compañía de Jesús, se creó una Junta de Temporalidades.

PARA SABER MAS…
RECURSOS DE LA PRODUCCIÓN

Para pagar los tributos de los indios y las necesidades generales del pueblo, el recurso principal era la explotación de la yerba mate. Acabado el tiempo de las sementeras, cada cura mandaba indios a la faena de la yerba, con provisión bastante de charque y maíz. Iban en balsas (“itapá”) hechas con dos canoas amarradas. Cada uno debía traer su cosecha en dos sacos, hechos con sendos cueros vacunos, y se le pagaba en especies, según el peso. Otro recurso provechoso era el lienzo de algodón. Dos veces por semana las mujeres recibían del alcalde media libra de algodón y lo devolvían hilado en un ovillo que, eliminada la semilla, debía pesar dos tercios menos. En previsión de fraudes, el alcalde metía en el ovillo una cañita con el nombre de la india, antes de entregar sus cuatro arrobas por pieza al tejedor. Si éste encontraba en el medio alguna piedra o barro, denunciaba el caso y, por la cañita, se sabía quién era la culpable.

Algunos otros pueblos producían tabaco de hoja y azúcar. Anualmente cada pueblo enviaba sus excedentes, en varias balsas, a Santa Fe o Buenos Aires, donde los padres procuradores de la Compañía trocaban aquellos productos por otros que el cura de la misión solicitaba ¡cuchillos, cascabeles, pólvora, escopetas, seda para el atuendo de los cabildantes, hierro, etc.), y se los remitían en arcas bajo llave.

RÉGIMEN DE VIDA
Anualmente los indios recibían un equipo nuevo de ropa. Sus vestidos eran de algodón, de color pardo, y consistían en una larga camisa, calzoncillos, ceñidor, escapulario y poncho (Stroebel, 1729). Iban descalzos y con el cabello corto. Las mujeres usaban un largo ropón que les llegaba a los pies, llamado “tipoy”.
Cuenta Peramás (1768) que cada día, luego que salían de misa, se les repartía la ración alimenticia a cada familia, y después cada uno iba a su trabajo, en procesión, con cánticos y músicas; “de manera que, el día de fiesta y de trabajo, no teñían ni una hora que no estuviese arreglada a alguna distribución, y todos, pequeños y grandes, trabajaban según su estado, edad, sexo y oficio”.

Si iban “a la yerba”, o de viaje a llevar mercaderías, partían llevando con ellos la imagen de un santo, cantando coplas devotas, y ejecutando marchas, minuetos y fugas a dúo, al son de flautas y tamboriles.

Besaban la mano del cura llamándole “Cherubaí” (Padre mío), y éste los dirigía como a niños infundiéndoles intensa devoción. “Cuando vamos a confesar —cuenta Cardiel— siempre llevamos una cestilla llena de tablillas, con un letrero en cada una, grabado a fuego, que dice Confesó. Ésta se da por un agujero del confesonario a cada uno que recibe la absolución, para que pueda comulgar. Cuando se ponen en el comulgatorio, va el sacristán con un plato recogiendo las tablillas de todos; y al que no la trae le echa de allí”.

Para que no tomaran mal ejemplo de los españoles, no se les permitía a éstos permanecer más de tres días en las misiones, ni a los guaraníes se les enseñaba el idioma castellano (Peramás).

LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS
En las misiones se tenia especial cuidado en la educación de los niños, desde los siete años. Antes del amanecer salían los alcaldes, acompañados de los tamborileros, a despertar a ¡a población, e iban liando voces: “Hermanos, ¡ya es hora de que os levantéis! ¡Enviad a vuestros hijos e hijas a reverenciar a Dios y al trabajo cotidiano! No seáis flojos ni remisos. ¡Ea! ¡Despertadlos presto y despachadlos…!”

Los niños y las niñas se congregaban “bien apartados unos de otros, y nunca se juntaban en función alguna”, así como hombres y mujeres. Fuera de las prácticas religiosas, unos iban a la escuela de leer y escribir, otros a la de música y danzas; los de más allá como aprendices, n ayudar a los tejedores, pintores, estatuarios y demás oficiales; “y ludo:; los restantes, que son los más, al trabajo del campo; los muchachos por un lado y las muchachas por otro, todos con sus alcaldes con u azote a la cinta para gobernarlos”, acompañados de flautas y tamboriles. En el campo escardillaban la sementera, recogían el algodón y el maiz, rozaban las malezas. “Y aunque trabajan como niños —explica Cardiel—, por ser tantos, hacen lo que muchas hormigas juntas, y son de mucho alivio”.

Llegando a los 17 años —y las niñas a los 15— se estimaba conveniente que se casaran. A veces se celebraban en conjunto numerosos matrimonios, que se festejaban con músicas y danzas de hombres solos.

POBLACIÓN DE LAS MISIONES
Los 30 pueblos misioneros sumaron, en 1702, una población de 115.000 habitantes.
Merece citarse entre ellos el pueblo de Nuestra Señora de los Reyes Magos de Yapeyú, fundado en 1627, famoso por su escuela musical. En él nació San Martín en 1778, treinta y nueve años antes de que los portugueses lo incendiasen y destruyesen definitivamente. La misión de San Ignacio Miní que el P. Ruiz de Montoya había trasladado desde el Guayrá, se estableció en 1631 y los portugueses la destruyeron en 1819. Tiene ya celebridad por sus notables ruinas, que se están restaurando y que han sido declaradas monumento histórico nacional.

CULTURA JESUÍTICA
El admirable desarrollo de las misiones trascendió fuera de ellas, caracterizando un ciclo de sorprendentes realizaciones. Matemáticos y geógrafos, naturalistas y médicos, historiadores, arquitectos y músicos eximios, jerarquizaron a su época con una labor de vastísimos alcances (Furlong, “Los Jesuítas y la Cultura Rioplatense”). Las artesanías, artes gráficas y bellas artes —en cuya enseñanza se destacaron los misioneros alemanes e italianos— fueron cultivadas por los indios, que demostraban excelentes aptitudes, especialmente para la música y la danza. “Son muy hábiles en todos los trabajos de mano —afirma Betschon— porque lo que ven una vez lo remedan con maestría. En todas las clases de oficio hay entre ellos algunos notables artistas, como pintores, escultores, etc.”

LA RUINA DE LAS MISIONES
A semejanza de otros gobiernos europeos, Carlos III expulsó a los jesuitas de sus dominios, por Real Cédula del 27 de febrero de 1767: medida drástica que precipitó a los 30 pueblos jesuíticos en un empobrecimiento y despoblación que los condujo a su ruina; cerrándose así un ciclo de pujanza inigualada que la Compañía de Jesús había logrado en 160 años.

A. Cánovas del Castillo, Historia general de España
Fuente Consultada: Instituciones Políticas y Sociales de América hasta 1810 Irma Zanellato y Noemi Viñuela

Mapa Ubicación Geográfica Pueblos Guaraníes

 

Las Ordenes Religiosas en America Los Jesuitas en Paraguay

LAS ÓRDENES RELIGIOSAS EN AMÉRICA:

Colón en su segundo viaje trajo sacerdotes; entre ellos estaban los mercedarios, que fueron los primeros en llegar a territorio americano porque la Corona de Aragón les había otorgado la prerrogativa de actuar como capellanes en los ejércitos cristianos que lucharan contra los infieles.

Esta actividad coincidía con el fin específico de la orden de la Merced: la redención de los cautivos. Su primer convento se instaló en la isla La Española en 1514. Desde allí participaron en la conquista y acompañaron a Cortés y a Pizarro en sus empresas.

Los franciscanos llegaron a las Antillas a partir del año 1500. A medida que avanzaba la conquista militar, organizaron distritos o “provincias”, donde se distribuían los misioneros para su acción sacerdotal. Primero se establecieron en 1505 en Antillas y luego en México y Perú.

Los franciscanos arribaron al Río de la Plata con los primeros Adelantados. Se quedaron en el Paraguay y se aventuraron a penetrar en territorios aun no visitados por los españoles. Los más destacados fueron fray Alonso de San Buenaventura y fray Luis Bolaños, llegados con la expedición de Juan Ortiz de Zárate. Predicaron entre los indígenas y fundaron reducciones o pueblos. Las primeras fueron Los Altos, Itá y Yaguarón.

Los dominicos, que llegaron a las islas a partir de 1510, fueron enviados por Carlos I a México junto con los franciscanos. Más tarde se dirigieron al Perú, donde se destacaron en la prédica del Evangelio.

Los agustinos se instalaron, desde 1535, en México, y durante el gobierno del virrey Antonio de Mendoza. en Perú.

Todos estos sacerdotes y frailes procuraron conocer mejor las lenguas y costumbres de los indígenas para poder enseñarles en su propio idioma y asimilarlos a las costumbres europeas. Fueron los primeros defensores de los indios frente a los abusos y a la explotación que de ellos hacían los conquistadores.

Reclamaron con insistencia ante la Corona para que tomara medidas y reprimiera los excesos. Finalmente lograron con Carlos I (imagen)  dispusiera la redacción de las leyes Nuevas y otras disposiciones posteriores.

ACCIÓN DE LOS MISIONEROS:

En las misiones entre las tribus bárbaras, sobre las fronteras españolas, el clero desplegó su mayor celo y energía. Marchaban audazmente por las selvas y desiertos, estudiaban el lenguaje y las costumbres. de los nativos, sufrían grandes penurias, hambre, mosquitos y enfermedades, y a menudo ganaban la corona del martirio. Ciertamente, la vida de los mártires misioneros constituye una de las más hermosas páginas de la historia de los españoles en América.

Si los frailes lograban la reducción de un grupo de indios, los reunían en un pueblo o en una misión, en un esfuerzo por enseñarles losrudimentos de la vida civil y religiosa. A menudo la misión era una especie de escuela agrícola o industrial, porque su esencia era la disciplina: la educación en la doctrina cristiana, pero también en la agricultura y oficios y, a veces, en las artes y las letras.

En ocasiones, la misión era transformada en una “doctrina” o parroquia indígena, dirigida por un sacerdote y administrada por un corregidor. Los colonos españoles venían a ocupar las tierras y los misioneros se trasladaban a nuevos campos en que ejercer su ministerio.

La conversión de estos salvajes no resultaba fácil, especialmente entre las tribus más refractarias. Los indios, se nos dice, estaban a veces cinco, seis o siete años en la misión antes de hallarse preparados para el bautismo. Mientras tanto, costaba retenerlos si no gustaban de la vida sedentaria y había con frecuencia repetidos intentos de fugas: […]

En Hispanoamérica, desde California y Texas a Paraguay y Chile, se multiplicaron estas misiones fronterizas —puestos de avanzada del imperio— en las que vivían miles de indios en un estado intermedio entre la barbarie primitiva y la civilización europea. Las exploraciones de los misioneros contribuyeron al conocimiento de la geografía, la zoología y la botánica; en crónicas, gramáticas, diccionarios y demás obras que nos han dejado, hallamos inapreciable información respecto a las lenguas y costumbres de los aborígenes.

A pesar de los obstáculos del clima y del suelo, algunas de las misiones fueron muy productivas. De acuerdo con su ubicación y la naturaleza del suelo, tenían haciendas ganaderas o plantaciones de azúcar, fabricaban géneros de algodón, hamacas o artículos de cuero, desarrollaban la fruticultura, producían tabaco y cacao. Pero a menudo despertaban celos en sus vecinos españoles. Los misioneros fueron acusados de explotar a los indios, privilegio que la población civil hubiera querido reservarse para sí y cuanto más evidente era su prosperidad, mayores eran la envidia y el resentimiento.

Las órdenes más especialmente dedicadas a la labor misional eran la franciscana y la jesuita, aunque los capuchinos y mercedarios también se mostraban activos. Los franciscanos trabajaban sobre todo en las ciudades y en las parroquias indígenas, hasta el establecimiento de sus colegios misionales, el primero de los cuales se fundó en Querétaro, Nueva España, en 1683, y en el transcurso del siglo posterior fue seguido por una larga serie en toda América.

Harrng, Clarence, El imperio hispánico en América, Buenos Aires, Solar-Hachette, 1972, p.p. 202-203.

La virgen con el niño en brazos era un tema frecuente de las tallas y pinturas de los maestros españoles, esas obras servían también de inspiración a los artistas locales de las colonias. Del mismo modo, las llamadas “imágenes de vestir” tuvieron gran arraigo, especialmente en nuestro país. Además de la indumentaria con que se las cubría, estaban adornadascon otros elementos llamativos: cabellos natu­rales, ojos de vidrio, pestañas postizas, joyas, etc.

LOS FRANCISCANOS LLEGARON PRIMERO AL PARAGUAY:

La expedición de Juan Ortiz de Zárate, que zarpó de Sanlúcar de Barrameda el 17 de octubre de 1572, trajo buen acopio de misioneros franciscanos; entre ellos, a los dos apóstoles del Paraguay, fray Alonso de San Buenaventura y fray Luis Bolaños. […]

Llegaron los frailes a la Asunción el 6 de febrero de 1575. Por “entonces —certificaba el Arcediano de la catedral don Felipe Franco en la Información jurídica— no había convento” en la Asunción. Sin sede fija, pues, “los vio ir a los pueblos de los indios que estaban cercanos a esta dicha ciudad, de distancia dos y tres leguas, a los adoctrinar, predicar, y catequizar, y bautizar, y administrar los sacramentos”.

Según testimonio de nuestro Arcediano, estuvieron los frailes “ocupados en las dichas doctrinas muchos años, yendo de pueblo en pueblo”, buscando y catequizando indios, hasta tenerlos “doctrinados y puestos en policía”.

  1. a) Los Altos. Efectuados los primeros ensayos, la obra de más largo alcance comenzó en las márgenes del Guarambaré, por un incidente que así refiere el mismo padre Franco:

“Sabiendo que los indios de la provincia del río arriba se habían rebelado y estaban en sus ritos y ceremonias, cuarenta leguas desde dicha ciudad, los dichos dos padres solos y sin compañía ni escolta de españoles fueron y se metieron entre los dichos indios, y con sus predicaciones y buena doctrina los aseguraron y atrajeron a sí.”

Quitaron supersticiones y pecados públicos, singularmente el de la poligamia, e imitando las estancias españolas, formaron los frailes “de un partido delios una reducción en la parte… que llaman de Los Altos, donde juntaron. trescientos o cuatrocientos indios con mucho trabajo”.

La reducción de Los Altos fue el primer establecimiento misionero del Paraguay. Surgió por los años de 1580, a seis leguas al norte de la Asunción, como centro de irradiación franciscana: “de allí acudían [los frailes] a los demás pueblos que quedaban cercanos a la ciudad”, hasta verlos “ya con policía y bien impuestos”. Asegurada la vida de este primer esbozo de población, echáronse los dos apóstoles a misionar por la provincia del río Jejuy, donde dieron con siete u ocho pueblos de indios “que nunca habían tenido doctrina ni visto frailes”.

Iban nuestros misioneros “catequizando, y bautizando, y quitando las supersticiones y abusos”. Llegaron por el norte “hasta los últimos indios del distrito” de la Asunción, “que están distante della como sesenta leguas, siendo bien recibidos” de todos, y conquistando para la fe dos pueblos ya existentes, que llamaron San Francisco de Atirá y San Pedro de Ypané.

Años después, el Arcediano testigo, visitando la región, supo de “la mucha obra que hicieron” los frailes, y de cómo los indios “los tienen en memoria y se acuerdan dellos”.

La catequización de la región del Jejuy debió de realizarse por el año de 1582. Se informaron después nuestros misioneros de que las dilatadas tierras del Guayrá, hoy territorio brasileño, estaban sin sacerdotes, y allá se fueron con el hato a cuestas.

Extraído de Cayetano, Bruno S. D. 8., Historia de la Iglesia en la Argentina, Buenos Aires, Don Bosco, 1966, vol. 1, pp. 180.181.

LOS INICIOS DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS: A principios del siglo XVII, la Compañía de Jesús fundada por San Ignacio de Loyola, organizó de un modo más estable su labor apostólica en la amplia región denominada Provincia del Paraguay y nombró primer Provincial al Padre Diego de Torres.

Trasladado éste a la ciudad de Asunción, conversó largamente con el Gobernador Hernando Arias de Saavedra, criollo de grandes condiciones humanas y nobles ideales. Se encontraron así dos grandes personalidades, preocupadas ambas por la realidad de los indígenas. Sin dejar de valorar la labor ya realizada en la región, especialmente por misioneros Franciscanos, concibieron una empresa de envergadura.

Con la aprobación del entonces Obispo del Paraguay, Monseñor Reginaldo de Lizarraga, y habiendo comunicado su propósito al Rey, acordaron las condiciones para la realización de la obra. Fue necesario primero asegurarse que los indígenas no estarían sometidos al odiado régimen del “servicio personal” puesto que las “encomiendas”, lejos de obtener el fin perseguido por la legislación que instituyó el sistema, se prestaron a que, con frecuencia, fueron inhumanamente explotados debido a la ambición y abuso de muchos “encomenderos”.

Contra esta realidad luchó denodadamente el P. Torres, como lo hicieron muchos otros personajes religiosos y civiles. El sistema de las Reducciones entonces gestado, iba a garantizar este derecho de los indígenas, iba a hacerles llegar la Buena Nueva del Evangelio —fin buscado por la Corona Española— y en ese medio, posibilitaría su desarrollo humano integral. Respecto del campo de operaciones, el P. Torres envió expediciones a diversas regiones para ver cuál era la más adecuada.

Y fue así como en 1609 partieron los Padres Marcial Lorenzana y Francisco de San Martín al Paraná, y en 1610 los Padres Vicente Cataldino y Simón Masseta al Guayrá, dando comienzo a la gran gesta entre los Guaraníes, gesta a la cual el P. Antonio Ruiz de Montoya dio el nombre de “Conquista Espiritual” en su célebre libro (1639).

Fuente Consultada:
Instituciones Políticas y Sociales de América hasta 1810 Irma Zanellato y Noemi Viñuela

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Instituciones Religiosas en America Colonial Los Jesuitas Las Misiones

Instituciones Religiosas en América Colonial

ORGANIZACIÓN ECLESIÁSTICA: Para cumplir con la misión evangelizadora viajaron a América miembros del clero secular y regular.

Pertenecían al clero secular los miembros de la jerarquía, tales como arzobispos, obispos, deanes de las catedrales, canónigos, párrocos, sacerdotes y doctrineros, quienes estaban vinculados directamente con la sociedad.

Se formaron también cabildos eclesiásticos, que regulaban y controlaban las cuestiones puramente doctrinales y disciplinarías y podían formar jurados para el clero. Los cargos mayores eran propuestos al Papa por el rey de una terna elevada por el Consejo de Indias.

Para los cargos menores, el obispo de la diócesis presentaba una terna al virrey, al presidente de la Audiencia o al gobernador tenían el derecho de Vicepatronatoquienes decidían cuál de los propuestos ocuparía el cargo.Las diócesis de Indias dependieron del Arzobispado de Sevilla hasta 1545, en que se organizaron tres provincias arzobispales independientes: las de Santo Domingo, México y Lima.

El clero regular fue llamado así por participar en la vida comunitaria de los conventos y estar sometido a un reglamento con normas especiales. Los primeros sacerdotes que llegaron fueron los franciscanos, los jerónimos, los dominicos, los mercedarios y los agustinos.

La Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola en 1540, fue admitida en América más tarde. Las obras más destacadas de las órdenes religiosas fueron la evangelización de los indígenas y la fundación de escuelas y hospitales.

San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús (1491-1556)
SAN IGNACIO DE LOYOLANació Ignacio (Iñigo) en el castillo de Loyola, Guipúzcoa (España), en el año 1491 en el seno de una familia de caballeros.

Ingresó en la corte de Fernando V. Sus aficiones le llevaron a empresas guerreras. Fue herido durante el asalto de la plaza de Pamplona y llevado al castillo paterno de Loyola. Durante los ratos de ocio impuestos por una larga convalecencia. cayeron en sus manos una Vida de Jesús y una Vida de Santos. Esta lectura le impresionó y produjo en él la convicción de que hasta entonces había estado perdiendo el tiempo. Ante él se abrió un nuevo mundo.

Tan pronto como se curó, se dirigió al monasterio de Montserrat, se confesó, veló las armas delante de la milagrosa imagen durante una noche y depositó su espada ante la Virgen. A continuación abrazó una vida pobre y penitente en Manresa, donde compuso el libro de los Ejercicios Espirituales.

A los treinta y dos años de edad, se sentó con los niños en los bancos de una escuela de Barcelona y comenzó el estudio del latín. En Alcalá halló los primeros amigos que compartieron sus ideas. En 1534, con seis compañeros, emitió sus votos en la iglesia de Montmartre, París, fundando así la Compañía de Jesús. Esta fue reconocida oficialmente por la Iglesia cuando en 1540 el Papa Pablo III dio su aprobación oficial a la misma.

A San Ignacio le debe la Iglesia y le debemos todos: la Compañía, el libro de los Ejercicios, las obras emprendidas por la Orden por él fundada en favor de las almas, las Misiones Jesuíticas, muchas escuelas y trabajos en el campo de la ciencia en general. (Ver Biografía e Historia de la Orden)

LA IGLESIA Y LA SOCIEDAD COLONIAL : Los ideales y sentimientos religiosos, muy fuertes en el hombre español que actuó en el descubrimiento y conquista, se asentaron en la sociedad americana en todos sus estamentos. La influencia de la Iglesia se destacó por su importancia en la legislación de Indias y dejó un legado que otorgó sentido de unidad cultural a Hispanoamérica.

La enorme extensión del territorio y la diversidad de problemas a los que estaban expuestas las nacientes ciudades y villas hicieron que la Iglesia nucleara en torno de ella a la población, con lo que adquirió gran ascendiente social.

Las obras de la Iglesia en América fueron:

— El registro en las parroquias de los nacimientos, bautismos, matrimonios y defunciones, con lo cual regulaba la situación civil de las personas.

La fundación de asilos, hermandades para ayudar a los pobres, casas para albergar a niños expósitos, hospitales (en esta obra se destacaron los betlemitas) y toda realización de asistencia social.

— La enseñanza. Estuvo a cargo do los religiosos la fundación de escuelas primarias y secundarias y de universidades, la organización de bibliotecas y la instalación de imprentas.

— La destacadísima acción evangelizadora y misionera, a cargo de las órdenes religiosas que se empeñaron en la incorporación del indígena a la vida civilizada europea.

Para realizar tan vasta acción, la Iglesia contó con la colaboración del Estado, a través de la concesión de los diezmos y las donaciones hechas por los fieles. Por eso, proliferó la construcción de templos, conventos y casas de caridad. La beneficencia privada fue realizada mediante la organización de hermandades o cofradías.

Las actividades religiosas influyeron en la vida pública y privada. El calendario se regía por las numerosas festividades anuales, que llegaban casi a cuarenta. Las manifestaciones de piedad se exteriorizaban por medio de procesiones y el adorno de casas y calles.

La religiosidad estaba en todos los actos de la vida privada. Era costumbre rezar el rosario y ejecutar otros actos de piedad al levantarse, antes de iniciar una tarea y al acostarse.

LA INQUISICIÓN: La inquisición o Santo Oficio fue un tribunal religioso cuya antigüedad en Europa se remonta al siglo XIII.

En la Península, el primero fue instalado en Sevilla en 1480 y, más tarde, se extendió a las demás regiones. La misión fundamental de la Inquisición fue mantener y vigilar la pureza de la fe; por ese motivo, persiguió a los falsos conversos y a los herejes. Sus procedimientos fueron la denuncia secreta y las torturas, consideradas como único medio para saber la verdad tanto en este tribunal como en los civiles.

Las penas aplicadas fueron multa, azotes, prisión y destierro. En caso de pena dé muerte, el culpable era entregado a la autoridad civil, que ejecutaba la sentencia.

En América, la inquisición fue establecida por Felipe II en 1569. Se instalaron dos tribunales: uno en Lima y otro en México. En 1610, se creó el de Cartagena. La propuesta de instalar otro en el Río de la Plata, a mediados del siglo XVIII, no prosperó y esta región siguió dependiendo del de Lima.

Igual que en España, la lnquisición procuraba mantener la pureza de la fe y proteger a la población católica de la influencia de herejes, falsos conversos, judíos y musulmanes; por eso prohibió el desembarco de esas personas en las posesiones españolas. Esta medida alcanzó aun a los descendientes de condenados por el Santo Oficio.

Vigilaba la conducta moral y social, castigaba la blasfemia, la brujería, la bigamia y mala conducta del clero, los abusos y las inmoralidades. La pena de muerte se aplicó en muy contadas ocasiones. Para defender la doctrina y los fines del Estado, se ocupó de la censura de libros. Impidió la entrada y difusión de obras que atentaran contra el dogma y las prácticas religiosas, especialmente las inscriptas en el Index (catálogo de obras prohibidas elaborado en la Santa Sede), y también de aquellos escritos que atacaran los objetivos de la Corona.

Los indígenas, considerados menores en estado de tutela, estaban bajo la autoridad de los obispos; por lo tanto, la inquisición no ejerció sobre ellos su jurisdicción. (Ampliar: La Inquisición)

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Fuente Consultada: Instituciones Políticas y Sociales de América hasta 1810 Irma Zanellato y Noemi Viñuela

Crisis del Feudalismo en la Edad Media:nace el mundo moderno

LA CRISIS DE LA SOCIEDAD FEUDAL

La sociedad feudal, durante el siglo XIV sufrió una grave crisis debido a un descenso demográfico generado por el retroceso de la producción agraria (malas cosechas, guerras, mal clima), lo cual produjo una escasez y carestía de alimentos, y las consecuentes hambrunas y epidemias por una mal alimentación e higiene de la población, donde cabe destacar la PESTE NEGRA, una peligrosa infección bacteriana que provocaba dolorosas lesiones de aspecto negruzco que exudaba sangre y pus, y que afectó a Europa a partir de 1348.

Decrecimiento de la Población Por
Enfermedades y Falta de Alimentos
Disminución
Producción
Agrícola
Retroceso
Comercial
Renovación Ideológica,
Cuestionamientos a la Iglesia

Esta crisis influyó en la relación entre los señores feudales y los siervos, donde a los primeros les disminuyó la población campesina y les fue más difícil obtener los tributos de sus siervos o retenerlos en sus tierras. También, a consecuencia de las prolongadas guerras por el continente, la población se redujo mucho aún más.

Otro factor que influyó en la crisis del feudalismo fue el cisma religioso: la división de la Iglesia Católica, llegando a haber dos Papas al mismo tiempo; lo cual hizo que la gente perdiera la fe en el cristianismo y buscara en otros lados soluciones más eficaces a sus problemas.

Estas situaciones ocurridas durante el siglo XIV y XV originaron las reformas ocurridas en la sociedad europea. Se generó un conflicto entre dos fuerzas opuestas (la búsqueda de lo nuevo y reforma de lo viejo) donde la expansión del comercio y del poder económico de los burgueses, junto con las disconformidades de los campesinos con su nivel de vida, eran dos fuerzas sociales que potenciaban la crisis del feudalismo. La aristocracia de los señores, principales beneficiarios del orden feudal, reaccionó para conservar sus privilegios.

Este conflicto fue el origen del mundo moderno.Los cambios a partir del siglo XV no siguieron una sola dirección. No resultó fácil modificar la rígida sociedad feudal. Muchos europeos actuaron en favor de ese cambio, pero otros tenían fuertes intereses para que el antiguo orden se mantuviera.

Las nuevas formas de organizar el trabajo rural y urbano

A lo largo del siglo XV la agricultura europea se reconstituyó. Muchas de las tierras abandonadas durante la crisis del siglo XIV fueron puestas otra vez en producción y se incorporaron otras nuevas. Una gran novedad fue que los productos rurales se convirtieron en una atracción para los hombres de negocios, quienes comenzaron a invertir su dinero en la compra de tierras. La comercialización de esos productos tuvo un gran impulso debido al aumento de sus precios. La producción rural comenzó a ser vista como un negocio, como una fuente de enriquecimiento, por parte de algunos comerciantes urbanos y propietarios de tierras.

El país europeo en el que más se notaron estos cambios fue Inglaterra. Muchos propietarios se interesaron por comercializar lo que se producía en sus tierras. Esto los llevó a introducir innovaciones técnicas para aumentar la productividad. En muchos casos los adelantos técnicos provocaban desocupación, ya que reducían la necesidad de mano de obra. Por lo tanto, gran cantidad de campesinos se vieron obligados a abandonar sus tierras, condenados a refugiarse en los bosques o a emigrar a las ciudades para hallar un modo de subsistencia.

Estas transformaciones en la producción agrícola hicieron más profunda la desorganización de la sociedad feudal.

Un cambio fundamental comenzó a gestarse en la Europa de los siglos XV y XVI. El trabajo rural, orientado hasta entonces exclusivamente hacia la autosubsistencia, comenzó a organizarse en una forma diferente, orientada hacia el comercio. Los señores se propusieron obtener un excedente de producción cada vez mayor para venderlo en el mercado. Pero la economía continuó siendo básicamente agrícola: permanecieron los señoríos y [os campesinos sobrevivieron tan pobremente como antes. Estas transformaciones comenzaron en los campos ingleses.

En las ciudades la mayor parte de la producción artesanal siguió controlada por los gremios. Con su rígida estructura de maestros oficiales y aprendices, los gremios fijaban los precios, la cantidad y la calidad de los productos. Pero a partir del siglo XVI en algunas ciudades europeas hubo cambios en la producción artesanal. Algunos gremios —entre ellos el textil— comenzaron a producir mayor cantidad de artículos de menor calidad y menor valor que los que producían anteriormente.

Los artesanos de Inglaterra y Flandes se especializaron en la producción de paños de lana, mientras que las ciudades italianas mantuvieron su producción de telas de seda de alta calidad. La lana para la producción de paños provenía de las zonas rurales de Inglaterra y España, en donde cada vez fue mayor la extensión de tierras dedicadas a la cría de ovejas.

Otro cambio que permitió aumentar el volumen de la producción artesanal para el mercado fue que algunos comerciantes urbanos emplearon como mano de obra artesanos que vivían en las zonas rurales. Producían distintos tipos de manufacturas y luego esta producción era vendida por esos comerciantes en los mercados urbanos. Así el trabajo urbano se relacionaba con el rural: el crecimiento del comercio en las ciudades provocó modificaciones en la economía rural.

Newton y la Ley de Inercia Nacimiento de las Leyes de la Mecanica

Newton y la Ley de Inercia-Nacimiento de las Leyes

Newton y la Ley de Inercia

La Revolución Científica representa un punto crucial en la moderna civilización occidental; con ella, Occidente echó por tierra visión medieval y ptolomeico-aristotélica del mundo y llegó a  una nueva visión del universo: el Sol en el centro, los planetas  como cuerpos materiales girando alrededor del astro en órbitas elípticas y un mundo infinito, más que finito.

Con los cambios en la visión del “cielo” vinieron los cambios en la visión de la Tierra”. La obra de Bacon y Descartes dejó a los europeos con la separación de mente y materia y la creencia de que, valiéndose de la razón, podrían comprender y dominar el mundo de la naturaleza. El desarrollo de un método basado en la ciencia favoreció la obra de los científicos, al tiempo que la creación de edades y publicaciones especializadas difundía sus resultados.

Si bien las iglesias tradicionales se oponían de manera obstinada a las nuevas ideas y algunos intelectuales indicaban ciertos errores, nada pudo detener la sustitución de los modos tradicionales de pensar con nuevas formas de pensamiento que generaron un rompimiento más decisivo con el pasado que el representado por el colapso de la unidad cristiana con la Reforma.

La Revolución Científica obligó a los europeos a cambiar su visión de ellos mismos; al principio, algunos se consternaron e incluso se aterrorizaron por las implicaciones. Antiguamente, los humanos en la Tierra habían estado en el centro del universo, ahora el mundo era un minúsculo planeta que giraba alrededor de  un Sol que, en sí mismo, no era sino una mancha en el  infinito universo. La mayoría de la gente se mantuvo optimista a pesar del aparente golpe a la dignidad humana.

Después de todo,  Newton no había demostrado que el universo era una enorme maquinaria controlada por leyes naturales? Newton había descubierto una de éstas: la Ley de la gravitación universal. ¿No podrían descubrirse más leyes? ¿No habría leyes naturales que explicaran cada aspecto del esfuerzo humano, que pudieran encontrarse por medio del nuevo método científico? Así, la Revolución Científica nos conduce lógicamente a la edad de la Ilustración del siglo XVIII.

Tres leyes universales de gravedad
Se dice que Newton estaba sentado bajo un manzano cuando, al ver caer una manzana al suelo, se dio cuenta de que la misma fuerza que tiraba de la manzana tiraba también de la Luna. La historia parece improbable, y es susceptible de ser un mito, pero la ciencia es indudablemente correcta.

En algún momento entre 1665 y 1666, Newton tuvo algunos instantes de verdadera inspiración. Era consciente de que Kepler había ingeniado tres leyes de movimiento planetario. Éstas eran leyes que explicaban cómo se movían los planetas, pero no parecían tener relevancia sobre lo que ocurría en la Tierra.

La genialidad de Newton fue darse cuenta de que cualquier objeto con masa sería atraído hacia cualquier otro objeto. A mayor masa, mayor atracción. Desarrolló sus tres leyes de movimiento y dijo que eran ciertas en todo el universo.

Publicó sus conceptos en Principia, libro reconocido hoy como uno de los más grandes libros científicos jamás escritos. En él, Newton analizó el movimiento de cuerpos orbitales, proyectiles, péndulos, y la caída libre hacia la Tierra. Demostró que los planetas son atraídos por el Sol por una fuerza que variaba con el inverso del cuadrado de la distancia, y generalizó que todos los cuerpos celestes se atraen mutuamente.

Newton también propuso que, de acuerdo con sus leyes, los planetas tenían órbitas elípticas, no circulares, una idea que se ha confirmado mediante la observación. También encontró inexactitudes en el trabajo de Kepler y las corrigió.

Primera ley:
Un cuerpo continua en estado de reposo o de movimiento uniforme y rectilíneo si no actúan fuerza externas sobre él.
Segunda ley:
La aceleración de un cuerpo es proporcional a la fuerza e inversamente proporcional a la masa.
Tercera ley:
Para cada acción a una reacción idéntica y opuesta

LA PRIMERA LEY DEL MOVIMIENTO:
La Ley de Inercia:
Cuando una piedra caía y golpeaba la tierra, su movimiento cesaba porque el suelo se cruzaba en su camino. Y cuando una roca rodaba por una carretera irregular, el suelo seguía cruzándose en su camino: la roca se paraba debido al rozamiento entre la superficie áspera de la carretera y las desigualdades de la suya propia.

   Cuando la roca bajaba por una carretera lisa y pavimentada, el rozamiento era menor y la roca llegaba más lejos antes de pararse. Y sobre una superficie helada la distancia cubierta era aún mayor.

   Newton pensó: ¿Qué ocurriría si un objeto en movimiento no hiciese contacto con nada, si no hubiese barreras, ni rozamiento ni resistencia del aire? Dicho de otro modo, ¿qué pasaría si el objeto se mueve a través de un enorme vacío?

   En ese caso no habría nada que lo detuviera, lo retardara o lo desviara de su trayectoria. El objeto seguiría moviéndose para siempre a la misma velocidad y en la misma dirección.

   Newton concluyó, por tanto, que el estado natural de un objeto en la Tierra no era necesariamente el reposo; esa era sólo una posibilidad.

   Sus conclusiones las resumió en un enunciado que puede expresarse así: Cualquier objeto en reposo, abandonado completamente a su suerte, permanecerá para siempre en reposo. Cualquier objeto en movimiento, abandonado completamente a su suerte, se moverá a la misma velocidad y en línea recta indefinidamente.

  Este enunciado es la primera ley de Newton del movimiento.

Las implicaciones de la ley universal de la gravitación de Newton fueron enormes, aunque hubo de transcurrir otro siglo antes que fueran ampliamente reconocidas. Newton había demostrado una ley universal probada matemáticamente podía explicar todo funcionamiento en el universo, desde los movimientos de los planetas mundo celeste hasta la caída de una manzana de un árbol en el mundo terrestre.

Los secretos del mundo natural podían ser conocidos por las investigaciones humanas. Al propio tiempo, la síntesis newtoniana creó una nueva cosmología en la que se veía el mundo principalmente en términos mecanicistas.

El universo era una gran máquina regulada y uniforme que funcionaba de acuerdo a leyes naturales en tiempo, espacio y movimiento absolutos. Aunque Newton creía que Dios estaba “presente en todas partes” y actuaba como la fuerza que movía todos los cuerpos sobre la base de las leyes que había descubierto, las generaciones posteriores desecharon sus supuestos espirituales.

La máquina del mundo de Newton concebida como algo que operaba absolutamente en el tiempo, espacio y el movimiento— dominó la perspectiva del mundo occidental hasta el siglo XX.

Revolución Inglesa Jacobo II Guilermo de Orange

Revolución Inglesa Jacobo II – Guilermo de Orange

Revolucion Inglesa Jacobo II

La Gloriosa Revolución: Después de la muerte de Cromwell, los burgueses más poderosos, que necesitaban paz y orden para sus negocios, llegaron a un acuerdo con la nobleza y, en 1660, la monarquía fue restaurada en la persona de Carlos II Estuardo.

Por su parte, el rey aceptaba que correspondía al Parlamento la elaboración de leyes y la aprobación de impuestos.

Pero el acuerdo entre la monarquía y el Parlamento se rompió cuando llegó al trono Jacobo II, católico y con tendencias absolutistas. El nuevo rey no encontró apoyo para restablecer la monarquía absoluta: la nobleza no era católica y, además, sabía que la mayor parte de la sociedad no aceptaba una vuelta al pasado.

Esto fue lo que llevó a un nuevo acuerdo entre los nobles y los burgueses, quienes coincidieron en la necesidad de destronar al rey y justificaron su propósito en las ideas del filósofo inglés John Locke.

Convencidos de que el destronamiento del rey en este caso era lícito, en 1688 nobles y burgueses ofrecieron la corona de Inglaterra al príncipe holandés Guillermo de Orange con dos condiciones: debía mantener el protestantismo y dejar gobernar al Parlamento. Jacobo II, abandonado por casi todos los grupos sociales, dejó el trono.

Así, sin violencia, triunfó la Gloriosa Revolución (como la llamaron los hombres de la época), que abolió definitivamente la monarquía absoluta e inició en Inglaterra la época de la monarquía parlamentaría

AMPLIACIÓN DEL TEMA…
Guillermo comanda la guerra de liberación

En 1555 Carlos V legó los Países Bajos a la rama española de la Casa de Austria (Habsburgos).

El nuevo rey, Felipe II, adoptó una política impositiva que desagradaba a las fuerzas de la región, y les negaba participación en el gobierno, como ocurría anteriormente a través de los Estados Provinciales y Estados Generales.

Surgieron también problemas de orden religioso: Felipe quería mantener e imponer el catolicismo, pero buena parte de la población había adherido a la Reforma.

La guerra de liberación comienza en 1566, bajo el mando de Guillermo de Orange, que recluta un pequeño ejército para enfrentar a las tropas españolas de represión enviadas por el rey y comandadas por el Duque de Alba primeramente, y después por Requeséns y por Alejandro Farnesio. Se suceden las batallas hasta que, en 1581, las siete provincias del norte, congregadas en la Unión de Utrecht, declaran la independencia. (En 1579 las diez meridionales -católicas-habían constituido la Unión de Arras).

La lucha prosigue hasta después de la muerte de Guillermo de Orange, en 1584. En 1648 los Tratados de La Haya y de Westfalia ratifican la autonomía del país (las provincias meridionales quedan unidas a España).

Después que Felipe II, en represalia, cierra el puerto de Lisboa a los mercaderes holandeses, éstos buscan su propio camino hacia las Indias. Se inicia así una serie de viajes, exploraciones y conquistas coloniales que proporcionan a los Países Bajos independientes ricos dominios (en Indonesia, en el Caribe, etc.).

CRONOLOGÍA
Inglaterra

1603 Muerte de Isabel I. Comienza el reinado de los Estuardo y Jacobo I sube al trono. Unión de Inglaterra y Escocia.
1625 Muerte del rey Jacobo I. Su hijo Carlos I sube al trono.
1628 El Parlamento presenta la Petición de Derechos. El rey disolverá el Parlamento.
1641    El Parlamento Largo Intenta ampliar su poder.
1642   Comienza la guerra civil entre el rey y el Parlamento.
1645   Derrota del rey en Naseby.
1648   Triunfo de la primera revolución inglesa. Cromwell sube al poder.
1649   Ejecución de Carlos I. Proclamación de la república.
1651   Acta de Navegación.
1652   Guerra anglo-holandesa.
1653   Cromwell, lord protector.
1654   Guerra con España.
1658 Muerte de Cromwell. Su hijo Richard, al no poder contar con el apoyo del ejército, renuncia a ser lord protector.
1660   Restauración de los Estuardo. Car los II, nuevo rey.
1679   Ley de Habeas Corpus.
1685 Muere Carlos II. Le sucede su hermano Jacobo II.
1688   Segunda revolución inglesa. Huida de Jacobo II. Le suceden su hija, María II, y el marido de ésta, Guillermo III de Orange.
1689   Declaración de Derechos.
1702 Reinado de Ana, último miembro de la dinastía Estuardo (hasta 1714).

Otros países
1610 Asesinato de Enrique IV de Francia. Le sucede su hijo Luis XIII.
1 611   Gustavo Adolfo, rey de Suecia.
1613 Miguel III Romanov, nuevo zar de Rusia.
1618 Comienza la guerra de los Treinta Años.
1621 Reinado de Felipe ly de España (hasta 1665).
1643   Muere Luis XIII. Le sucede su hijo Luis XIV.
1644   Dinastía manchú en China. 1648   Los tratados de Westfalla ponen
fin a la guerra de los Treinta Años. Francia y España siguen en guerra. La Fronda en Francia (hasta 1654).
1656 Aprovechando el desorden del Imperio otomano, Venecia expulsa a los turcos de los Dardanelos.
1659 Paz de los Pirineos entre Francia y España.
1661 Comienza el reinado personal de Luis XIV.
1667 Guerra de Devolución entre Francia y España (hasta 1668).
1672 Guerra entre Francia y Holanda (hasta 1678).
1682   Pedro el Grande sube al trono de Rusia.
1683   Los turcos asedian Viena, aunque serán derrotados en Mohács (1687).
1685   Revocación del Edicto de Nantes; emigración  de   los  protestantes franceses. 1 700   Los Borbones suceden a los Austrias en España.
1701   Guerra  de  Sucesión  española (hasta 1714).

Carlos I de Inglaterra es decapitado Revolución Inglesa Ejecucion

Carlos I de Inglaterra es decapitado – Revolución Inglesa

Carlos I de Inglaterra es decapitado

Carlos I que quiso gobernar sin consultar al Parlamento y durante 11 años se negó a convocar las Cámaras. Al mismo tiempo quiso imponer la religión anglicana a Escocia, que era plebisterianos, por cuya causa éstos se sublevaron.

Como necesitaba dinero para este conflicto decidió reunir el Parlamento, petición que fue rechazada hasta tanto el rey no cambie su forma de gobernar. Carlos I reaccionó y se produjo la guerra civil entre los partidarios del rey y los del Parlamento.

Oliverio Cromwell tomó la dirección de los opositores al rey y logró vencer el ejército de Carlos I, éste sin soldados y sin dinero se refugió en Escocia, pero los escoceses lo entregaron al Parlamento, donde fue juzgado y condenado a muerte ante una corte de justicia. Se lo acusó de tirano y traidor.

El Parlamento proclamó la república y Cromwell ejerció el poder sin título alguno. Algunos irlandeses y escoceses se sublevaron porque querían la monarquía, Cromwell los sofocó con sangre. De todas maneras Cromwell no tenía el mando y el Parlamento se lo negó.

Entonces resolvió dar un golpe de estado y lo logró…, Oliver Cromwell terminó venciendo, con su Batallón de los Santos (Ironsides), a los promonárquicos. El fin del enfrentamiento supuso el encarcelamiento por alta traición del rey y su posterior decapitación, teniendo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia inglesa.

LO ACONTECIDO: El Parlamento culminó la primera etapa de la guerra civil con la captura del rey Carlos I en 1646. Ahora se dio una división en el interior de las fuerzas parlamentarias. Una mayoría presbiteriana quería licenciar al ejército de Cromwell y restaurar a Carlos I con una iglesia oficial presbiteriana.

El ejército, compuesto en su mayoría por los independientes —más radicales y opuestos al establecimiento de una iglesia presbiteriana— marcharon hacia Londres en 1647 y comenzaron a negociar con el rey.

Carlos sacó partido de esta división para huir y buscar la ayuda de los escoceses. Enfurecidos por la traición del rey, Cromwell y su ejército se involucraron en una segunda guerra civil (1648) que finalizó con la victoria de Cromwell y la captura del rey.

Esta vez, Cromwell estaba determinado a lograr una victoria desde la perspectiva militar. Se hizo una purga de los miembros presbiterianos del Parlamento, dando lugar al Parlamento Cercenado, con sólo cincuenta y tres miembros de la Cámara de los Comunes, quienes juzgaron y condenaron al rey bajo el cargo de traición, y además fallaron que: “el mencionado Carlos Estuardo, en cuanto tirano, traidor, asesino y enemigo público del generoso pueblo de esta nación, deberá ser condenado a muerte, separándole la cabeza del cuerpo”.

El 30 de enero de 1649 Carlos fue decapitado, un acto nada usual en el siglo XVII. La revolución había triunfado y la monarquía en Inglaterra había sido destruida, al menos por el momento.

AMPLIACIÓN DEL TEMA

CON LA LLEGADA de Carlos I (1600-49) al trono de Inglaterra, en 1625, las relaciones entre el monarca y el parlamento fueron empeorando poco a poco; uno y otro se disputaban su legitimidad para gobernar. En 1642 estalló una guerra civil que acabó con la derrota de los partidarios del rey y la ejecución de éste en 1649. Inglaterra cambió de régimen y pasó a ser la Commonwealth. El nuevo gobierno tuvo que enfrentarse a varios problemas. Los parlamentaristas (Cabezas peladas) habían ganado la guerra, pero ahora debían afrontar el reto de poner en marcha una nueva forma de gobierno y contentar a las distintas clases sociales que exigían soluciones a sus problemas.

REFORMA
Algunos grupos, como el de los igualitarios (levellers), pretendían que el derecho al voto y el reparto de la riqueza se extendieran a todas las personas, pero este grupo acabó disolviéndose. Los puritanos, un grupo religioso que estaba en contra de la pompa y el ceremonial de la iglesia de Inglaterra, tuvo más éxito. Muchos parlamentarios eran puritanos, por lo que consiguieron una gran influencia sobre el gobierno.

REPRESIÓN
Los puritanos seguían fielmente las enseñanzas de la Biblia y estaban en contra de todo lo que significara un comportamiento “impío”. Aprobaron leyes que prohibían muchas de las diversiones tradicionales inglesas. Se clausuraron los teatros y las peleas de gallos, las blasfemias y las borracheras pasaron a ser delitos y la única actividad permitida los domingos era la obligada para los servicios religiosos y la lectura de la Biblia.

RESTAURACIÓN
Estas medidas fueron mal aceptadas por la población, que empezó a pensar en un futuro libre del mandato puritano. La muerte del líder puritano Oliver Cromwell (1599-1658) lo hizo realidad. Su hijo Richard gobernó durante un año, pero no fue un buen líder. Esto provocó que el parlamento otorgara el poder a Carlos II (1630-85). Con la restauración de la monarquía acabaron muchas prácticas puritanas, especialmente porque Carlos II era un gran aficionado a los placeres mundanos.

Guerra de Religion en Alemania y Francia Gran Guerra de los 30 años

Guerra de Religión: Alemania y Franci – Guerra de los 30 años

Guerra de Religión en Alemania y Francia

Alemania, desgastada por la Guerra de los Treinta Años

De 1618 a 1648, los territorios germánicos se transformaron en un campo de batalla europeo. El país fue asolado y la población diezmada. La novela satírica de Grimmelshausen Slmpllcius Simpíicissimus, así como los grabados de Caillot atestiguan la atrocidad de los combates, que inspiraron al jurista holandés Grotius para realizar la primera tentativa de codificación del derecho bélico.

Los tratados de Westfalia, en 1648, establecieron un compromiso religioso y redefinieron el marco político y territorial. España reconoció la independencia de las Provincias Unidas. Los Habsburgo de Austria perdieron su autoridad sobre Alemania; los príncipes lograron su autonomía frente al emperador.

Francia, Suecia y Prusia fueron favorecidas por notables ganancias territoriales. Las exacciones militares habían obligado a los artistas a partir al exilio; la paz y las reconstrucciones favorecieron una renovación.

Los países protestantes del Norte fueron influidos por el arte holandés, y luego por el gusto francés; las regiones católicas adquirieron un rico patrimonio barroco de influencia italiana.

LA GUERRA: En esta gran y dura guerra, a la tradicional pugna entre católicos y protestantes, se sumó la oposición entre el emperador de Austria y los príncipes alemanes por el control de Europa Central, la rivalidad en busca de la hegemonía entre la dinastía Habsburgo y la Francia de Luis XIII y el cardenal Richelieu, y la lucha por el control comercial del mar Báltico que abastecía a Europa de materias primas.

Por la Paz de Habsburgo, el emperador Carlos V , en teoría, ejercía su poder sobre cada territorio, pero en la práctica, cada uno de ellos, era gobernado por un príncipe, que se manejaba de forma independiente, creándose conflictos de intereses, sobe todo religiosos, entre los distintos “círculos”, ya que en cada uno, cada príncipe podía elegir la religión a impartir, católica o protestante, según su conciencia, lo que originó una profunda crisis interna.

Se originó una persecución contra los protestantes, a lo que se sumó la entrada del calvinismo, que hacía peligrar el poder que quería consolidar la iglesia católica. Esto, sumado a la crisis externa, dio por tierra con la paz mencionada.

Esta guerra se dividió en cuatro partes distintas: La Revuelta de Bohemia; La Intervención Danesa; La Intervención Sueca y la Intervención Francesa, y acabó con la Paz de Westfalia que otorgó ventajas territoriales a Francia (Alsacia y la frontera Renana), Suecia (Pomerania Occidental y enclaves alemanes del mar del Norte y Báltico) y Suiza, cuya independencia tuvo que ser aceptada por el Imperio. Los Habsburgo, por su lado, tuvieron que conceder varios territorios pero en general fortalecieron el control de sus posesiones gobernadas desde Austria. Inglaterra y Holanda se consolidaron como potencias marítimas.